– Israel conmemora hoy la destrucción de los templos de Jerusalén.

– Israel conmemora hoy la destrucción de los templos de Jerusalén.

noticiascristianaspuntonet_mujeres_judias_ortodoxas_agosto10.jpg

Mujeres judías ortodoxas asisten al ritual del Tisha B'Av en el Muro de los Lamentos, en Jerusalén (Israel), que conmemora la destrucción de los templos

Terra – Jerusalén, Israel – Israel conmemora hoy, domingo, la destrucción de los bíblicos templos de Jerusalén con una jornada de luto en la que los judíos más observantes respetan también un estricto ayuno hasta el anochecer.

Conocida como el ‘Tishá B’Av’, o noveno día del mes hebreo de Av, en esta jornada los judíos recuerdan la desaparición de los templos construidos primero por el rey Salomón y, después, el que fuera remodelado por su sucesor Herodes.

En sus oraciones los judíos cantan hoy las llamadas ‘kinot’ o ‘lamentaciones’, compuestas en época medieval y que describen el sufrimiento de sus antepasados desde la destrucción del templo.

También se abstienen de vestir ropas caras en señal de humildad y duelo, y es costumbre usar zapato de lona.

El templo de Salomón fue destruido por el rey babilonio Nabucodonosor en el 587 a.C., y el de Herodes en el 70 d.C. por las legiones romanas al mando de Tito, en ambos casos dando inicio al primer y segundo éxodo judío.

Para recordar la que consideran la peor tragedia espiritual de su historia, cientos de miles de judíos se concentraron desde por la mañana en la sinagogas de todas las ciudades israelíes, mientras que en Jerusalén lo hicieron frente al Muro de los Lamentos, el último vestigio del templo y el lugar más sagrado para el judaísmo.

Por detrás de este muro, donde la tradición judía sitúa sus dos santuarios, se alzan hoy las mezquitas de Omar y de Al Aqsa, esta última la tercera en jerarquía para el Islam después de las de La Meca y Medina.

Son también el centro espiritual de las demandas políticas palestinas en Jerusalén, en cuya parte oriental aspiran a declarar la capital de su futuro estado.

La destrucción de los dos templos de Jerusalén, que según la creencia coincidió en el mismo día del calendario hebreo, supuso el final de la independencia política judía hasta 1948, cuando se creó el moderno Estado de Israel.

Según una tradición religiosa, la destrucción de los templos fue un castigo divino por salirse el pueblo judío del camino que Dios le había dictado en la Torá, y sólo cuando regrese a él lo verán reconstruido.

Otras teorías lo atribuyen a las divisiones espirituales y a las disputas políticas internas en el reino de Judea, que alentó las invasiones de los imperios de la época que destruyeron Jerusalén hasta sus cimientos.

Una encuesta realizada hoy en ese sentido por la edición digital del diario ‘Yediot Aharonot’ y la asociación Gesher (Puente) muestra que los israelíes siguen viendo con temor una posible destrucción de Jerusalén como consecuencia de sus propias divergencias religiosas y políticas.

De una muestra de 500 personas encuestadas, el 42 por ciento cree que la partición de Jerusalén entre israelíes y palestinos -según se estipula en las negociaciones de paz- es hoy la principal amenaza a la ciudad santa.

Sólo un 20 por ciento cree que ‘nada’ puede poner en peligro a la Jerusalén, y que ésta es ‘una ciudad fuerte y floreciente’.

La directora de Gesher, Shoshi Becker, recordó que Jerusalén fue destruida por el ‘odio infundado’ entre distintas corrientes judías hace dos mil años, y dijo que la ‘belleza de la ciudad radica precisamente en la variedad de su etnias y tradiciones’.

Anuncios

La Caida y sus consecuencias

La Caida y sus consecuencias:

El cap. 2 de Génesis nos presenta un cuadro hermoso de la vida del hombre en el Edén. Todo era bueno; sin embargo la escena cambia radicalmente en el capítulo cuatro, pues al mi los hombres conocen la envidia, el odio y la violencia. ¿Comí comenzó la maldad y todo el sufrimiento en el mundo? La única respuesta satisfactoria del origen del mal se encuentra en capítulo 3 del Génesis. Relata como entró el pecado en el mundo y cómo ha producido consecuencias trágicas y universales.

El tentado y la tentación: 3:1-6: Aunque Moisés no diga aquí que el tentador era Satanás, se lo indica en el Nuevo Testamento (Juan 8:44; Apoc. 12:9; 20:2). La actual forma repulsiva de la serpiente y su veneno la hace un buen símbolo del enemigo del hombre. También sus movimientos sinuosos sugieren las insinuaciones insidiosas que el maligno empleó para tentar a la mujer. Parece que Satanás tomó posesión de la serpiente y habló por medio de ella, realizando un milagro diabólico. Generalmente, él opera por medio de otros (Mat. 16:22-23), y es más) peligroso cuando aparece como ángel de luz (2 Cor. 11:14). La tentación siguió el proceso siguiente:

a) Comenzó con la insinuación de que Dios era demasiado severo “conque” (3:1) es una palabra que indica sorpresa ante el hecho de que un Dios solícito les prohibiera disfrutar del producto de cualquiera de los árboles en el huerto.

b) Luego, Satanás la llevó al terreno de la incredulidad, negando llanamente que hubiera peligro mortal en comerlo. Cuando uno duda de que la desobediencia produce consecuencias funestas, ya está en camino de la derrota.

c) Finalmente, el tentador acusó a Dios de motivos egoístas. Insinuó que Dios los privaba de algo bueno, es decir, de ser sabios como él. Así calumnió al Señor. Mientras que Eva no dudaba de la Palabra de Dios y su bondad, no sentía fascinación por lo prohibido. Fue la incredulidad lo que quitó sus defensas. Entonces vio que “el árbol era bueno . . . agradable . . . codiciable”, y “comió”.

2. Las consecuencias del primer pecado: 3:7-24. Siguieron al pecado, resultados desastrosos, como un río impetuoso. ¿No eran desproporcionalmente severos en comparación con el delito? Evidentemente Dios había provisto todo para el bien del hombre y había prohibido una sola cosa. Al ceder a la voz de Satanás, el hombre welegía agradarse a si mismo, desobedeciendo deliberadamente a Dios. Era un acto de egoísmo y rebelión inexcusable. En efecto, era atribuirse el lugar de Dios. Las consecuencias teológicas de la caída son las siguientes:

a) Adán y Eva conocieron personalmente el mal: sus ojos “fueron abiertos”. Las mentiras de Satanás estaban entrelazadas con un hilo de verdad. Adán y Eva llegaron a parecerse a Dios, distinguiendo entre el bien y el mal, pero su conocimiento se diferencia del que tiene Dios en que el conocimiento de ellos fue el de la experiencia pecaminosa y contaminada.Dios, en cambio, conoce el mal como un médico conoce el II pero el hombre caído conoce el mal como el paciente su enfermedad. La conciencia de ellos se despertó a un sentimiento de culpabilidad y vergüenza.

b) Se cortó la comunión con Dios, y entonces huyeron de su presencia. El pecado siempre despoja al alma de la pureza y el gozo de la comunión con Dios. Esa es la muerte espiritual y cumple, en el sentido más profundo, la advertencia de que el hombre moriría el día que comiera del fruto prohibido

c) La naturaleza humana se corrompió y el hombre adquirtío la tendencia de pecar. Ya no era inocente como un niño, sino que su mente se había ensuciado y tenía vergüenza de su cuerpo. Otra prueba fue que echó la culpa a otros; pues Adán aun insinuó que Dios era el culpable: “La mujer que me diste… me dio.” Este es el pecado original, o la naturaleza caida del hombre.

d) Dios castigó el pecado con dolor, sujeción y sufrimientos. Un Dios santo no puede pasar por alto la rebelión de sus Daturas. La mujer sufriría dolores en el parto y estaría nieta a su marido. Pero ¿estar sujeta a su esposo es una maldición? ¿No debe tener la familia una cabeza? Además ¿no es licito una figura de la relación entre Cristo y la Iglesia? (Efe. 1:22, 23). El mal consiste en que la naturaleza caída del varón ya lo hace propenso a abusar de su autoridad sobre la mujer, del mismo modo que la autoridad del marido sobre la mujer puede traer sufrimientos, el deseo femenino respecto de su esposo puede ser motivo de angustia. El deseo de la mujer no se limita a la esfera física, sino que abarca todas sus aspiraciones, de esposa, madre y ama de casa. Si el matrimonio falla, la mujer queda desolada. Toda la raza y la naturaleza misma sigue aún sufriendo como consecuencia del juicio pronunciado sobre el primer pecado. El apóstol Pablo habla poéticamente de una creación que “gime a una, y a una que está con dolores de parto hasta ahora” (Rom. 8:22). Surge la pregunta ¿era inmortal el hombre antes de caer? La Biblia no dice esto, pero parece insinuar que el hombre habría recibido vida eterna si hubiera pasado la prueba exitosamente. El “árbol de la vida” era un árbol literal, pero posiblemente, era también un símbolo visible de la recompensa por la obediencia. Reaparece en Apocalipsis 2:7 y 22:2, y su fruto es para los que vencen el mal. Simboliza a Cristo, el único que da vida eterna.

Obtenido de:

Pablo Hoff, El Pentateuco, pp. 31-32,edit Vida

LA LISTA DE QUIENES SE DESTACARON POR SU FE

LA  LISTA  DE  QUIENES  SE DESTACARON  POR  SU  FE

 

 

Hebreos 11 es un documento inspirado por el Espíritu Santo para ofrecernos una larga lista de quienes se destacaron por su fe.

Enumeremos  a  estos  personajes:

1. Abel,

2. Enoc,

3. Noé,

4. Abraham,

5. Isaac,

6. Jacob,

7. Sara,

8. José

9. Moisés,

10. Rahab.

 

Cuando termina con esta lista, el autor sagrado coloca varios nombres sin destacar sus logros.  Ello son  (Hebreos 11:32-34)…

 32¿Y qué más digo?  Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas;33que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones,34apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros (Hebreos 11:32-34).

Luego el mismo autor se refiere a ciertas mujeres las cuales también se destacaron por su fe  (v. 35).

35Las mujeres recibieron sus muertos mediante resurrección; mas otros fueron atormentados, no aceptando el rescate, a fin de obtener mejor resurrección (Hebreos 11:35).

De nuevo vuelve su mente a otro grupo anónimo, diciendo que el mundo no era digno de ellos  (Hebreos 11:36-40)…

36Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. 37Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; 38de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. 39Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; 40proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros (Hebreos 11:36-40).

Debemos recordar que todos estos, verdaderos héroes corresponden al Antiguo Testamento, de modo que les era mucho más difícil creer que para nosotros hoy.

¿Se encontrarían hoy estos hombres y mujeres de fe..?

A medida que estemos revisando el informe que nos da Dios de esta lista que para Él se han destacada por encima del promedio de los hombres, iremos descubriendo el secreto de la grandeza de ellos y la lección respectiva que cada uno nos deja.

ABEL,  EL  HIJO  MENOR  DE  ADÁN  Y  EVA  (Génesis  4:1,  2)…

1Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido varón.2Después dio a luz a su hermano Abel.  Y Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra (Génesis 4:1, 2).

1)  Lo primero que aprendemos es que Abel tenía a un hermano mayor, llamado Caín.

2)  Se nos dice que Abel era “pastor de ovejas”, a diferencia de Caín, quien “fue labrador de la tierra”.  Es decir, que uno era ganadero y el otro granjero, agricultor.

3)  Ambos deciden ofrecer una ofrenda a Dios…

Desean expresar su amor al Creador…

Notemos que Dios no les exigió nada, ninguna ofrenda.  Era un acto voluntario.

Uno podría pensar que, puesto que uno se dedicaba a la ganadería y el otro a la agricultura, era normal que cada uno diera lo que tenía.

La lógica nos dice que ambos habrán ofrecido lo mejor que tenían.

Abel, lo mejor de su ganado y Caín, lo mejor de su campo.

Ambos esperaban que Dios aceptara con agrado su ofrenda.

DIOS  APRUEBA  LA  OFRENDA  DE  ABEL  PERO  RECHAZA  LA  DE  CAÍN  (Génesis  4:4,  5)…

“Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya” (Génesis 4:4, 5).

¡Cuán llamativas son las palabras que el Señor dirigió a Caín!

“¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante?  Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta…” (Génesis 4:6, 7).

¿Qué es eso que Caín hizo mal?  ¿Y por qué le dice Dios… “el pecado” y no… “un pecado”… “está a la puerta”  ¡Él mataría a su hermano!

¿POR  QUÉ  DIOS  NO  ACEPTÓ  LA  OFRENDA  DE  CAÍN?

Sin duda ambos hermanos están muy bien informados del pecado y cómo Dios había… “manejado” la situación cuando Adán y Eva desobedecieron al Creador  (Génesis 3:4-21)…

4Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. 6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.7 Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.8Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. 9Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? 10Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí. 11Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo?  ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? 12Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí.

13Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho?  Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

14Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida.

15Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. 16A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.

17Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

18Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo.

19Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.

20Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes.

21Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió (Génesis 3:4-21).

LAS  RESPECTIVAS  MALDICIONES

 A  la  Serpiente  (vs. 14, 15)…

14Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida 15Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar (Génesis 3:14, 15).

2.  A  la  mujer  (v. 16)…

16A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti (Génesis 3:16).

Al  hombre  (vs. 17-19)…

17Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. 18Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. 19Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás (Génesis 3:17-19).

No nos ocuparemos mucho de los otros, pero tomemos en cuenta las maldiciones que recayeron sobre el hombre.

Expresiones tales como… “espinos y cardos producirá” (la tierra).

“Con el sudor de tu rostro comerás… pues polvo eres, y al polvo volverás”.

Caín debía trabajar mucho, una vez que entró el pecado.

Caín debía trabajar bastante aun antes del pecado para tener buenas cosechas.

Abel, mientras tanto, dejaba que las ovejas pastaran, se reprodujeran y que su rebaño aumentara casi automáticamente.

SUPONGAMOS  UNA  CONVERSACIÓN  ENTRE  CAÍN  Y  ABEL

Supongamos que Caín comienza la conversación diciendo…  ¿Sabes una cosa, Abel?  He decidido ofrecerle una ofrenda a Dios.  ¡Qué bueno, le dice su hermano Abel!  Yo también he decidido ofrecerle algo.

Al día siguiente Caín construyó un altar y trajo de lo mejor de los productos del campo que cultivaba.

FRUTAS…

Manzanas,

peras,

uvas,

ciruelas, frescas y secas,

kiwis,

naranjas y otros citrus etc…

Luego bananas,

melones,

sandías etc…

Gavillas de trigo, centeno, avena etc… que con tanto esmero había preparado para ofrecérselo al Señor, sólo para que el Creador lo rechace en su totalidad.

Todo esto lucía muy lindo y a Caín le costó mucho producir todo esto a fin de tenerlo en óptimas condiciones porque todo era para ofrecerle a Dios.

Horas después Abel hizo lo mismo, ofreció lo que pensaba que era lo correcto.

Fue a su ganado lanar, buscó al corderito más hermoso, completamente único, sin defecto alguno.  No le costó atraparlo.  Entonces, lo llevó a un sencillo altar que había preparado y allí lo degolló.  La sangre del cordero corrió por cada lado del altar y fue succionada por la tierra.

CONVERSACIÓN  ENTRE  LOS  HERMANOS

Caín le pregunta a Abel: ¿Qué ofreciste al Señor?  Bueno… yo busqué el mejor corderito que tengo entre tantos, lo tomé, lo inmolé y le pedí que recibiera este sacrificio…

¡No, Abel, le dice Caín!  Cualquiera puede ser muy generoso ofreciendo algo que nada le cuesta.  Los corderitos pastan, toman agua, tú los cuidas, nunca supiste lo que es labrar la tierra, luchar contra los espinos y abrojos.

Yo he trabajado mucho.  Me he sacrificado para complacer al Señor.

Yo he tenido que madrugar muchas veces.

Yo tuve que cuidar mis plantaciones y sembrados.

Yo le ofrecí al Señor canastas llenas de los mejores frutos.

Estoy seguro de que el Señor debe estar muy contento con lo que le he ofrecido.

De nuevo Caín: Dime, Abel, ¿cómo se te ocurrió ofrecer algo tan insignificante?  ¿No te parece que el Señor quiere ver en nosotros la verdadera piedad, el dolor, el sufrimiento, para demostrarle el amor?

De nuevo Abel: Mira, Caín, tú seguramente recordarás que desde que éramos niños, nuestros padres nos hablaron del pecado y cómo el Señor procedió para mostrarnos la solución, mostrarles el camino de la solución.

¿Recuerdas cuando nos dijeron que “El Señor les hizo túnicas de pieles, y los vistió”?

Yo creo que esas pieles eran como las que tienen los corderitos hoy.

Yo creo que es necesario tener en cuenta que el Señor nos muestra, y les mostró a nuestros padres, que un  INOCENTE  moriría por los culpables.

Yo deduje que ese cordero que sacrifiqué, derramó su sangre en lugar de la mía.

Supongamos que en eso, el Señor (en su pre-encarnación) aparece en esta singular escena: Casi en coro le preguntan… ¿Te agradan los sacrificios que te ofrecimos?

Sí, la del cordero sí, no así los sacrificios que no requirieron el derramamiento de sangre.

Esta declaración divina va mucho más allá de una simple imaginación.

¿No ocurre hoy lo mismo?

¿No impresionan las penitencias,

los esfuerzos,

los sufrimientos,

el andar de rodillas hasta sangrar las rodillas,

las largas peregrinaciones

y los ayunos para conmover a Dios?

Caín era…   Calvinista,  porque creía que Dios había señalado a Abel para la salvación y a él para la perdición.  Él creía en la predestinación.

Caín era…   Católico  romano,  porque creía que para agradar a Dios no era suficiente creer en la muerte de un inocente, sino que las obras del penitente eran necesarias para la salvación.

Caín era      Ecuménico…  porque creía que la salvación es tanto por la fe y la gracia como por las obras del penitente.  Una combinación salva al pecador.  Católicos y cristianos juntos hacen una iglesia verdadera.

Así como entonces, Dios… “no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya…”  Así también hoy, Dios desprecia nuestros autocastigos, sufrimientos para comprar nuestra salvación y aceptación por Él.

En cuanto a Abel, dice… “Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda”.

¿DÓNDE  ESTÁ  LA  FE  AQUÍ?

Notemos  de  nuevo  Hebreos  11:4…

4Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella (Hebreos 11:4).

En cierto modo, Abel ya vio en el sacrificio de ese cordero, el sacrificio de Cristo.  En contraste, Caín tomó el camino “del sacrificio propio”.

Cuál  es  el  título  de  Caín?

“No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano.  ¿Y por qué causa le mató?  Porque sus obras eran malas, y las de su hermano justas” (1 Juan 3:12).

13 Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio.  Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno.  Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. 14Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio.  Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno (1 Juan 2:13, 14).

18Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca (1 Juan 5:18).

Uno de los nombres de Satanás es… “El  Maligno”  (Efesios 6:16)…

16Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno (Efesios 6:16).

En una palabra: Abel echó mano de la fe, pero Caín prefirió sus esfuerzos propios.

Abel sabía cuál era la voluntad de Dios y decidió obedecerle.

Caín también sabía cuál era la voluntad de Dios, pero decidió  NO  obedecerle.  En lugar de fe, le ofreció obras.

¿Sabemos cómo Dios ve nuestras buenas obras?  (Isaías 64:6)…

6Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento (Isaías 64:6).

¿Sabe usted en qué deriva el intento de salvación por obras?  ¡Siempre termina en la idolatría!  A su vez esta te será tan agradable como trapo asqueroso (Isaías 30:22)…

22Entonces profanarás la cubierta de tus esculturas de plata, y la vestidura de tus imágenes fundidas de oro; las apartarás como trapo asqueroso; ¡Sal fuera! les dirás (Isaías 30:22).

¿Qué, o quién hizo la diferencia entre Caín y Abel?  ¡El objeto de la fe!

En Mateo 23:35, Jesús se refiere a Abel como… “El justo”

35para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar (Mateo 23:35).

Debido a su actitud para con Dios, Abel llegó a ser el primer mártir cristiano  (Génesis 4:8-11)…

8Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo.  Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.9Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano?  Y él respondió: No sé.  ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?10Y él le dijo: ¿Qué has hecho?  La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.11Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano (Génesis 4:8-11).

24a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel (Hebreos 12:24).

EL  CRISTIANISMO  SE  DIVIDE  EN  DOS  GRUPOS

Los seguidores de Caín, las obras propias, que han derramado tanta sangre a través de los siglos; y los seguidores de Abel, que no pretenden comprar su salvación, sino que confían en el sacrificio y la sangre derramada del Señor Jesús.

•Abel está entre los gigantes de la fe porque aceptó el sacrificio de la sangre derramada de un inocente.

•Abel aceptó la condición perdida, tanto la suya propia como la de toda la humanidad.

•Abel prefirió morir por la espada de su propio hermano, antes de intentar una religión basada en sus buenas obras, sus propios esfuerzos y sacrificios.

II. ENOC  SU  NOMBRE  SIGNIFICA  “DEDICADO”  O  “CONSAGRADO”  (Hebreos  11:5)…

5Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado, porque lo traspuso Dios; y antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios (Hebreos 11:5).

Para una información más completa, debemos leer Génesis 5:21-24…

21Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén.22Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas.23Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años.24Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios (Génesis 5:21-24).

ENUMEREMOS  LO  MÁS  IMPORTANTE  QUE  ENOC  NOS  ENSEÑA

En primer lugar, Enoc “caminó con Dios”.

No era fácil, como no es fácil hoy, caminar con Dios cuando el mundo entero está en Su contra.

Si queremos entender mejor cómo era el mundo en los días de este hombre de fe, necesitamos leer Génesis 6:1-6…

1Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, 2que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.3Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.4Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos.  Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.5Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal.6Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón (Génesis 6:1-6).

¡CÓMO  SE  PARECÍA  EL  MUNDO  DE  ENOC  AL  NUESTRO  HOY!

1.  “Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra”.  Hoy diríamos que “comenzó la explosión demográfica mundial”.

2.  Ocurrió algo muy extraño y que nunca más se repitió, porque Dios le puso fin.

Seres angelicales perversos se unieron con mujeres, descendientes de Adán y Eva, y resultó una generación tan malvada que Dios hizo tres cosas:

(1)   Decidió destruir la población de entonces con el diluvio dentro de 120 años (Génesis 6:3)…

3Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años (Génesis 6:3).

(2)   Encargó a Noé para que construyera un arca mediante el cual se salvaría él y su familia para repoblar la tierra, al igual que parejas de todos los animales para que volvieran a multiplicarse.

(3)   Aprisionó a esos ángeles perversos de modo que hasta hoy ellos no tienen libertad  (Judas vs. 6, 7)…

6Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día; 7como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno (Judas vs. 6, 7).

No debemos olvidar que los ángeles son seres espirituales, aunque por lo visto pueden ser corpóreos cuando el caso lo requiere  (Hebreos 1:13, 14)…

13Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies? 14¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación? (Hebreos 1:13, 14).

“22Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham… (Lucas 16:22a).

¿ERA  FÁCIL  PARA  ENOC  CAMINAR  CON  DIOS?

La maldad había llegado a extremos inimaginables…

Los hombres eran muy inteligentes y muchos de ellos verdaderos humanoides, enormes “Había gigantes en la tierra en aquellos días” (Génesis 6:4a).

¿CUÁL  ERA  EL  TAMAÑO  DE  ESOS  GIGANTES?  (Números  13:33)…

33También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes, y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos (Números 13:33).

“¿Porque únicamente Og rey de Basán había quedado del resto de los gigantes.  Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón?  La longitud de ella es de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, según el codo de un hombre (Deuteronomio 3:11).

6Y volvió a haber guerra en Gat, donde había un hombre de grande estatura, el cual tenía seis dedos en pies y manos, veinticuatro por todos; y era descendiente de los gigantes.7Este hombre injurió a Israel, pero lo mató Jonatán, hijo de Simea hermano de David.8Estos eran descendientes de los gigantes en Gat, los cuales cayeron por mano de David y de sus siervos (1 Crónicas 20:6-8).

Si queremos satisfacer nuestra curiosidad y calcular el tamaño del gigante Og, rey de Basán, dice que su cama media 9 codos de largo y 4 de ancho.  Esto nos da 4 metros de largo y 1,8 de ancho.  De manera que este caballero tenía una estatura de 3 metros y medio.

Por lo visto estos gigantes eran muy temidos.  Eran rápidos y no era fácil escapar de ellos (Job 16:14)…

14Me quebrantó de quebranto en quebranto; corrió contra mí como un gigante(Job 16:14).

Hablando del sol, el salmista dice… “Se alegra cual gigante para correr el camino” (Salmo 19:5b).

El gigante es comparado con Jehová  (Isaías 42:13)…

13Jehová saldrá como gigante, y como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos (Isaías 42:13).

El profeta dice también… “Jehová está conmigo como poderoso gigante (Jeremías 20:11).

ESTO  ES  LO  QUE  PODEMOS  DECIR  DE  LOS  GIGANTES  EN  LOS  DÍAS  DE  ENOC

1.  Eran extremadamente grandes…

2.  Eran muy fuertes…

3.  Eran muy veloces…

4.  Eran unos poseídos por ciertos demonios que los indujeron a que se unieran a las mujeres y procrearan…

5.  Eran en extremo perversos…

6.  Quien mataba a un gigante era considerado un héroe, muy valiente…

7.  Debido a la extrema maldad de estos gigantes, ellos están impedidos para actuar hoy, porque… Dios “los ha guardado bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran día” (Judas v. 6b).

Estos demonios en extremo malvados,  NO  forman parte de los que Pablo menciona en Efesio 6:12…

 12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes (Efesio 6:12).

ESTE  ERA  EL  MUNDO  DE  ENOC

1.  Aparte de él, era muy difícil encontrar a quienes temían a Dios…

Enoc decidió caminar con Dios, completamente solo contra la corriente…

3.  Probablemente la gente admiraba y deseaba la estatura de los malvados gigantes…  Deseaban su sabiduría,

• su inteligencia,

• su estatura y…

• su fuerza física…

4. No debemos olvidar que Enoc es una clara semblanza, un ejemplo, del arrebatamiento de la iglesia.  Debemos recordar que Enoc “desapareció porque le llevó Dios”, justo antes del gran diluvio.

La iglesia, el puñado de los redimidos, desaparecerá por la misma razón, porque todos los redimidos “desaparecerán” al ser arrebatados por el mismo Dios que arrebató a Enoc, y llevados al cielo  (1 Corintios 15:52)…

52en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados (1 Corintios 15:52).

16Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.17Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor (1 Tesalonicenses 4:16, 17).

34Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado. 35Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada. 36Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado (Lucas 17:34-36).

¿SERÁN  MUCHOS  LOS  QUE  PARTICIPARÁN  DE  ESTA  “DESAPARICIÓN”?

No sabemos cuántos eran los que habitaban nuestro planeta en los días de Enoc, pero es cierto que si uno sólo fue arrebatado, ahora seguramente las cosas no andan mejor y el arrebatamiento incluirá a un número muy por debajo de lo que pensamos.

Cierta vez a Jesús le hicieron la pregunta sobre cuántos serían salvos  (Lucas 13:22-24)…

22Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén.23Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan?  Y él les dijo: 24Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán (Lucas 13:22-24).

¿Se da cuenta en dónde están los… “muchos”?  ¡Están entre los que procurarán entrar, procurarán ser salvos, sabrán de la gran Tribulación que estará a las puertas!

Entonces se avecinaba la Gran Tribulación del Gran Diluvio.

¿Era fácil para Enoc seguir creyendo?

¿Acaso no es cierto que lo que estableció la gran diferencia entre Enoc y el resto de la humanidad, fue que el caminaba con Dios?

Él creía en Dios a pesar de la incredulidad, a pesar de la inmoralidad, a pesar de la degeneración, la rebelión contra Dios y sus principios morales.

Poco a poco nos estamos dando cuenta por qué Enoc es uno de los héroes de la fe.

¿Existe Dios Filosóficamente?

¿Existe Dios Filosóficamente?

  • Ética Moral: ¿Cómo tomamos decisiones morales? ¿Es acaso un asunto de relatividad? O ¿Es un asunto de verdad absoluta?
  • Adán y Eva: ¿Quiénes son? El relato bíblico. El relato de Milton. El Jardín del Edén. Paternidad Universal. Pecado Original. Significado en el mundo de hoy.

La inmutabilidad de Dios.

La inmutabilidad de Dios.

a.Testimonio bíblico. Ezeq. 24:14, Sal 33:11, Núm. 23:19, Sant. 1:17 Mal. 3:6 Ex. 3:14

b.Significado de esta doctrina.

No hay cambio en Dios, en su carácter, su mente, o su voluntad. El nunca llega a ser mayor ni menor, ni mejor ni peor. Dios no crece, ni se desarrolla.

c. Problema:

¿Cómo podemos explicar los pasajes en que se dice que Dios  se arrepiente?

I Sam. 15:10-11. -se refiere al trato de Dios con un hombre.

I Sam. 15:28-29. – se refiere a la actitud de Dios referente a la maldad.

Respuesta: El trato de Dios con los hombres puede cambiar porque los hombres cambian, pero la actitud de Dios referente al mal nunca cambia. Así que el Dios inmutable tiene que cambiar su trato con los hombres para permanecer inmutable en su carácter. Cuando los hombres cambian su actitud hacia Dios y llegan a ser malos. Dios cambia su trato con elfos para mantener su carácter inmutable. El carácter de Dios nunca cambia, pero su trato con los hombres tiene que cambiar.

Ilustración: El mismo sol que derrite la nieve, endurece el barro.

d. Valores prácticos de esta doctrina.

(1) Garantiza que las distinciones morales no han de desaparecer. Sant. 1:13-17.

Nota: Una de las cosas más terribles es llegar a saber que alguien en quien usted siempre ha podido confiar, ha cambiado y no puede confiar más en él.

(2) Esta  doctrina  es  un  consuelo para   todos  cuantos depositan su confianza en El. Sal. 33:11-12.
Nota: El mercurio en el termómetro no cambia en su esencia, pero con la temperatura cambia en volumen. Así, Dios no cambia en su esencia o carácter pero puede cambiar su trato con nosotros según nuestra necesidad.
(3) Garantiza que Dios cumplirá todas sus promesas y sus pactos.   Mal. 3:16
{4} Constituye una firme amonestación para todos los que rechazan su misericordia.   II Tim. 2:13.
Fuente:
Obtenido de Manual de la materia Teología III “A”, Seminario Bíblico de Fe,p.25-26

La Iglesia y sus pecados

La Iglesia y sus pecados

El nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros. (Romanos 2.24)

Introduccion:

«“En el año 314, inmediatamente después de su plena legalización, la Iglesia cristiana ataca a los paganos: el concilio de Ancyra denuncia el culto a la diosa Artemis. Mediante el edicto del año 315 templos paganos fueron destruidos por las ordas cristianas y los sacerdotes paganos asesinados.
En el año 359, en la ciudad de Skythopolis, Siria, los cristianos organizan el primer campo de concentración para la tortura y ejecución de los paganos arrestados en cualquier parte del Imperio.
El 2 de mayo del año 381, Teodosio priva de todos sus derechos a los cristianos que vuelvan a practicar su religión pagana. En toda la mitad oriental del Imperio se saquean o queman templos y bibliotecas paganas. El 21 de diciembre, Teodosio prohibe incluso las simples visitas a los templos de los Helenos. En Constantinopla, el templo de la diosa Afrodita se convierte en un burdel y los templos de Helios y de Artemis, en establos.
Conversión violenta de los ultimos paganos helenos de Mesa Mani por el armenio San Nikon entre los años 850 y 860.
Emperador Karl (Carlomagno) en el ano 782 le corto la cabeza a 4500 Sajones que no querian convertirse al cristianismo.
Cuarta cruzada: 4/12/1204 Constantinopla saqueada, numero de victimas desconocida, muchos miles, mucho de ellos cristianos.
En todas las islas en las cuales Colon desembarco, clavo una cruz; haciendo todas las declaraciones “requeridas”- el requerimiento – para tomar posesion para los reyes catolicos. Y “nadie ponia objecion.” Si los indios se rehusaban o delataban su aceptacion, el requerimiento continuaba:
“Yo os certifico que, Dios mediante, entraremos a la fuerza a vuestro pais y os heremos la guerra….y os sujetaremos al yugo y obediencia de la Iglesia…..y le haremos todo el daño que podamos, como a vasallos que no obedecen y rehusan a recibir a su Señor y lo resisten y contradicen.
De la misma manera en las palabras de John Winthrop, primer gobernador de la Colonia de la Bahia de Massachussetts: “justifico la obra en la Nueva Inglaterra … para llevar el Evangelio a estas partes del mundo…. y construir una fortaleza contra el reino del Anticristo.”
Muy pocos saben que los campos de concentracion Nazis durante la Segunda Guerra Mundial no fueron los unicos en operacion durante esa epoca en Europa. Entre los años 1942-1943 En Croacia existian numerosos campos de exterminio, creados y mantenidos por los Ustashas Catolicos bajo su dictador Ante Paveliç, un ferviente catolico y visitante regular del Vaticano y del Papa. ¡Habian hasta campos de concentracion exclusivamente para niños!”»

Aspectos negativos del cristianismo en la historia

Pese a todo el bien que se ha hecho en el nombre de Cristo, según hemos estado explorando en los capítulos precedentes, sería una omisión no exponer también los aspectos negativos de la senda de la Iglesia en la historia. Para algunas personas, la credibilidad de la iglesia ha sido arruinada definitivamente por estos «pecados de la Iglesia». ¡Pero esto es tan justo como decir que Judas Iscariote es el fiel representante de los doce apóstoles!

La Iglesia nunca fue perfecta. Muy lejos ha estado de este ideal. Pero su record completo debiera ser examinado. Haciéndolo, veremos que lo bueno sobrepasa con mucho a lo malo. Además, la fe cristiana está puesta en Cristo y no en los cristianos. Pese a todo el bien que la Iglesia ha hecho y sigue haciendo, somos recordados ad nauseum acerca de las cruzadas, la inquisición y la cacería de brujas, ¡como si fueran la máxima expresión del acontecer cristiano en la historia! Oí recientemente a un hombre hablar acerca del cristianismo evangélico, diciendo que los esfuerzos de la religión en procura de afectar la vida de la humanidad solo han conducido a hechos como la Inquisición o a hombres como el Ayatollah Khomeini. Pienso cuan ignorante debe ser esa persona. Hay muchos que no conocen la historia lo suficiente como para estar advertidos de que los cristianos evangélicos fueron los recipientes de las torturas infligidas por la Inquisición y no los dadores de ellas. Comparar al cristianismo evangélico con la fanática fe musulmana del Ayatollah Khomeini, para quien el cristianismo fue una de las fe más despreciadas desde su juventud, es como decir que «Los mandatarios y gobernadores han venido siendo un grave azote sobre la tierra. Piense acerca de los temibles gobernadores del mundo y qué mezcla de maldición han sido. Ha habido un Gengis Kahn, Atila el rey de los hunos, Abraham Lincoln, Adolfo Hitler, Jorge Washington y José Stalin». Quienquiera que ofrezca semejante mezcla está diciendo simplemente que no conoce absolutamente nada de historia, gobierno o política.

Debe distinguirse el cristianismo del cristianismo nominal. Hay quienes se llaman «cristianos», pero han vivido en total oposición a los principios y enseñanzas del Maestro de Nazaret. Pero cuando distinguimos entre el nombre y la realidad, vemos que el auténtico cristianismo ha sido una bendición sin mezclas sobre el mundo.

Una última observación introductoria: Cuando Jesús nos dijo que amemos a nuestro prójimo y aún a nuestros enemigos, predijo que el cristianismo sería divisible per se. Dijo Jesús: ¿Pensáis que he venido para dar paz en la tierra? Os digo: no, sino disensión. Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres. Estará dividido el padre contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra (Lucas 12.51-53).

Ahora bien; las Escrituras enseñan que, si es posible, en cuanto dependa de nosotros debemos estar en paz con todos (Romanos 12.18). Pero debemos poner a Cristo primero en nuestra vida, aun cuando esto disguste a algún miembro de la familia. Una auténtica fe puede provocar una reacción hostil aun cuando sea practicada con un espíritu humilde y bondadoso. La división a que Cristo se refiere aquí es el resultado natural de la reacción de la incredulidad en contra de la piedad o la piedad reaccionando en contra de la incredulidad. Examinemos ahora algunos de los momentos más negros en la historia de la Iglesia.

LAS CRUZADAS

Las cruzadas comenzaron como una reacción contra el Islam. La religión de Mahoma se había difundido a punta de espada en el siglo siete, y a millones de cristianos se les obligó a abrazarla o eran asesinados. En realidad, las fuerzas de Mahoma procuraron conquistar Europa, pero fueron rechazadas en 732 en suelo francés por Carlos Martel (el Martillo) en uno de los conflictos más importantes de la historia, la Batalla de Tours.1

Originalmente, cuando los musulmanes tomaron Jerusalén en el siglo siete, les permitían a los peregrinos cristianos ir a la Ciudad Santa para adorar y visitar lo que se creía ser el Santo Sepulcro. Pero en el siglo once se filtraron informes provenientes de Jerusalén de que a los peregrinos cristianos los estaban molestando los turcos seljuk, una rama muy inculta de los musulmanes.

Además, los turcos tenían una fortaleza en Nicea, justo en frente de Constantinopla. Alexis, el emperador de Bizancio, parte del territorio cristiano, trató de expulsar a los turcos de la región, pero fracasó. Más tarde pidió ayuda del Papa, cabeza de la cristiandad. En uno de los discursos más conmovedores de la historia, en Clermont, France, en 1095, Urbano II fue capaz de movilizar un ejército de millares de guerreros y caballeros armados para expulsar a los infieles de la Ciudad Santa.2

Algunos cruzados frustrados fueron a Jerusalén cuatro años más tarde, luego de innumerables dificultades, en las cuales muchos de su propio número habían muerto a lo largo del camino. Así, cuando a la postre arribaron a Jerusalén, estos agravados «soldados de la cruz», masacraron a miles de los habitantes, de acuerdo con el tipo de guerra bárbara que se practicaba en aquellos tiempos. Se relata que hicieron una matanza inmisericorde de todos los musulmanes y aún muchos de los judíos. La meta principal fue lograda: La Ciudad Santa estaba otra vez en manos «cristianas». En la historia de las cruzadas, que se extendieron por un lapso de alrededor de dos siglos, esta fue la única exitosa, en términos de asegurar el control de Jerusalén.

Cincuenta años más tarde, Edessa, uno de los puestos clave que los cruzados habían creado para proteger la región, cayó en poder de los musulmanes. La caída de Edessa originó la Segunda Cruza¬da. El llamado para esta cruzada vino nada menos que de San Bernardo de Clairveaux. Bernardo dio una de las menos halagüeñas descripciones de los «Soldados de Cristo». Para tener una idea de quienes fueron los cruzados, es bueno ver la evaluación que de ellos hace un hombre piadoso.

En esa multitud incontable usted hallará, salvo pocas excepciones, gente absolutamente perversa e impía, sacrilegos, homicidas y perjuros cuya partida es un doble beneficio. Europa se regocija de perderlos y Palestina de ganarlos; son útiles en ambas maneras; en su ausencia aquí y su presencia allá.3

¡Así reconoció que ellos eran reprobos no regenerados y todos regocijaban de que se hubieran ido! Esto indica la calidad de los cruzados en general y el hecho de que eran solo cristianos de nombre. Más tarde las cruzadas fueron aún peores. Hubo una en la cual los venecianos astutamente usaron a los cruzados para destruir uno de sus competidores principales, la ciudad de Constantinopla, ¡la cual era también parte del reinado del cristianismo! Este ataque ayudó a debilitar a Constantinopla, preparando el camino para su caída definitiva en 1453 en manos de los turcos otomanos. El saqueo de Constantinopla por los cruzados llevó la empresa al punto más bajo y colocó el fundamento para la disolución de las cruzadas, ya que perdieron totalmente su popularidad.

Es probable que lo más trágico de esas expediciones militares fuera la Cruzada de los Niños, en la que un número de niños —erróneamente incitados a «luchar por Cristo», lo cual era una sutileza— ¡fueron a su muerte o fueron tomados prisioneros y vendidos como esclavos!

Mientras los guerreros musulmanes estaban actuando conformes al Corán, que aprueba el uso de la fuerza para ganar conversos (Corán, cap. 9, v. 29)4, los cristianos no eran consecuentes con el cristianismo en esta forma de lucha. En la iglesia primitiva, muchos de los cristianos no hubieran tomado las armas por la Roma expansionista. Ellos no servirían como soldados en el ejército imperial y eran animados a no hacerlo por muchos de sus líderes.5 Alrededor de mil años después, cristianos profesantes tomaron armas y hasta hicieron matanza de personas inocentes. (Como judíos en Jerusalén o civiles musulmanes o incluso a otros cristianos en Constantinopla). ¿Cuan profundamente pudo hundirse el reino del cristianismo?

CRISTIANISMO FRENTE A CRISTIANDAD

¿Cómo podemos explicar los excesos y la naturaleza anticris¬tiana que caracterizó buena parte de las cruzadas? Estas campañas militares subrayan la necesidad de distinguir entre la «cristiandad» y el «cristianismo». El cristianismo está integrado por quienes se han arrepentido de sus pecados y creen en realidad en Jesucristo como su Salvador y Señor. En tiempos pasados la cristiandad estaba compuesto por quienes vivían en territorios «cristianos». En nuestra época, el cristianismo se compone de verdaderos creyentes en Jesucristo que han experimentado la gracia salvadora de Cristo; pero muchos miembros de la cristiandad han llevado una vida totalmente indigna de que se le llame cristiana.

Las personas no regeneradas, es decir, cuyo corazón no ha sido transformado por Cristo, pudieran hacer toda suerte de cosas impías e inhumanas. No importa si son comunistas, ateos o pastores de iglesias. En el caso de pastores de iglesias no regenerados, sus malas acciones echan la culpa de la historia sobre todo el cristianismo.

Hay una iglesia visible (la cristiandad) y una iglesia invisible (el cristianismo verdadero). El edificio de la iglesia donde nos reunimos es parte de la iglesia visible de Cristo. Este puede verse por alguien que pase o cualquier persona que entre y la mire. Su membresía está constituida por todos los que han hecho profesión de fe en Cristo. Sin embargo, la Biblia señala que la iglesia visible no es la verdadera Iglesia de Cristo. La verdadera Iglesia de Cristo es invisible y está formada por quienes en realidad pertenecen a Dios como sus escogidos; todos los que han sido regenerados por el poder del Espíritu Santo. Judas Iscariote fue un miembro de la iglesia visible de Cristo, pero no de la invisible.

Jesús expuso una parábola que nos ayuda a ver la mezcla de creyentes y no creyentes juntos que hallamos en la iglesia visible. Dijo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero… El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo y los segadores son los ángeles (Mateo 13.4-30; 37-39).

Aunque esta parábola se aplica al estado del mundo en general, puede ser fácilmente aplicada al estado de la Iglesia en particular. Hemos visto su cabal cumplimiento a través de la historia de la Iglesia. El diablo ha sido capaz de infiltrar la iglesia. Así, como Jesús advirtió, la Iglesia contiene creyentes y no creyentes juntamente.

Durante la Edad Media, todos en Europa, excepto los judíos en sus ghettos y los moros en España (que eran musulmanes), eran parte de la cristiandad, de modo que eran nominalmente cristianos. Pero desde el punto de vista bíblico, ¡eso es absurdo! Solo quienes han puesto su fe únicamente en Cristo para su salvación y confían en su muerte expiatoria por ellos, son salvos.

Los individuos necesitan poner su fe en Jesús. Cuando territorios completos llegan a ser «cristianos», entonces hay multitudes incontables que no conocen al Señor, cuya conducta es inmoral pero que repentinamente llegan a ser «cristianos». El emperador romano Teodosio (378-398 d.C.) declaró al imperio oficialmente cristiano y así, multitudes de incrédulos, por decreto, fueron hechos «cristianos» de la noche a la mañana.6 Clovis (d. 511) quien fue el primer rey que organizó a los francos, en lo que hoy es el país de Francia, presuntamente se convirtió al cristianismo.7 Clovis ordenó a sus soldados meterse en los ríos para un bautismo colectivo. Esos fueron graves errores. El cristianismo no funciona de esa manera. Cada persona debe arrepentirse individualmente de sus pecados y confiar en Jesucristo para su salvación. Los bautismos colectivos como los de las tropas de Clovis solo introducen a personas no salvas dentro de la iglesia visible. En síntesis, el cristianismo se degeneró a lo largo de muchos siglos (en toda Europa) hasta convertirse en la cristiandad. ¡Y la cristiandad, sin duda, tiene mucho de qué arrepentirse!

LOS PECADOS DEL CRISTIANISMO

Pero ¿qué acerca de las malas cosas hechas por quienes verdaderamente creen en Cristo? Hemos mencionado a San Bernardo de Clairveaux quien impulsó la Segunda Cruzada. Este fue un verda¬dero creyente que ayudó a fundar monasterios que difundían la fe cristiana, preservaron las Escrituras y alimentaban a los pobres. ¿Cómo pudo entonces participar en el lanzamiento de una cruzada? En primer lugar, porque fue un producto de su época y sentimos que estaba muy equivocado al hacerlo. Pero ¿cómo juzgarán las futuras generaciones a los cristianos norteamericanos de hoy? Seguramente tenemos tantos puntos ciegos y pecados abiertos que, en comparación, ¡hacemos bien en llamar santo a Bernardo!

Además, en cierto grado todos somos producto de nuestra época. Considere, por ejemplo, a los autores de la constitución norteamericana. Cuando se analiza lo que lograron, hay que llegar a la conclusión de que redactaron lo que tal vez fuera el documento político más importante en la historia; sin embargo, se aprueba la esclavitud en el artículo 1, sección tercera, que fue sustituido por la enmienda decimocuarta. Establece que la totalidad de las «per¬sonas libres» serán sumadas para determinar el número de repre¬sentantes, pero solo se contará las «tres quintas partes de todas las demás personas». En otras palabras, los negros esclavos eran menos dignos de tener representación total que su contraparte blanca; aquellos fueron considerados dignos de solo tres quintas partes de representación. Y tal falta de equidad quedó registrada en nuestro documento fundamental para todos los tiempos aunque ya no tenga aplicación.

¿Qué vamos a hacer entonces? ¿Considerar a los fundadores de la nación americana como racistas sin esperanza y descartar la Constitución como viciada?8 No en absoluto. La Constitución contenía en sí las semillas que un día destruirían la falta de equidad del artículo primero, sección tercera. Eso tuvo lugar un siglo después de haber sido ratificada. De la misma manera que no tendría sentido borrar el constitucionalismo norteamericano a causa del artículo 1 de la sección tercera, sería irracional eliminar el cristianismo a causa de los pecados de la Iglesia en edades pasadas, tales como el de las cruzadas. ¡El cristianismo, de por sí, nos da las pautas de justicia por las cuales podemos juzgar las cruzadas como malas, como sin fundamento y como… «no cristianas»!

Asimismo, todos tenemos una voluntad que está en libertad de hacer lo que nos plazca y cuando un verdadero cristiano peca, está eligiendo algo que puede influir negativamente en quienes lo observan. «El nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros» (Romanos 2.24). No porque nos hagamos cristianos hemos perdido nuestro libre albedrío. Dios nos ha llamado a ser sus hijos, no sus robots. Con frecuencia parece que su voluntad en la tierra tiene su cumplimiento a través de nosotros y aún a pesar de nosotros.

ANTISEMITISMO EN LA ERA CRISTIANA

Una de las más increíbles inconsistencias de la era cristiana ha sido la práctica del antisemitismo. ¡Cuan grave inconsecuencia estuvo en manos de llamados cristianos, con frecuencia lo usaron de un modo que nada tenía que ver con el cristianismo.

Sobre el tema del deicidio (matar a Dios, como la crucifixión de Cristo), es históricamente cierto que los judíos fueron responsables de entregar a Jesús ante los romanos para su ejecución; ¡pero en un sentido muy real es el cristiano el responsable por la muerte de Cristo! Era la voluntad de Dios que su Hijo fuera llevado a la muerte por nuestros pecados. Jesucristo voluntariamente entregó su vida para que, quienes confían en Él, tengan vida eterna. Por lo tanto, ¿quién es, en última instancia, culpable de la muerte de Cristo? Soy yo y es usted, si es que en realidad usted lo conoce.

A principios de este siglo, el Conde Heinrich Coudenhove-Kalergi, escribió un libro importante sobre este tema, titulado: «El antisemitismo a través de los siglos». Aquí tenemos lo que dijo en aquel tiempo:

El antisemitismo es absolutamente no cristiano y diametralmente opuesto a la voluntad de Cristo, quien ha amado a su pueblo de tal manera[…] Uno de los muchos éxitos de la enseñanza del cristianismo es que la lucha entre gladiadores, la esclavitud, la poligamia, la tortura, y en algunos países también la pena capital, la matanza de prisioneros de guerra, el duelo y el harakiri, han desaparecido de la superficie de la tierra. El antisemitismo también está destinado a desaparecer y sus días están contados.12

La visión del conde aún no se ha cumplido, pero lo será. Una encuesta de opinión hecha por la organización Gallup en la década del ochenta reveló que en su gran mayoría los cristianos fundamentalistas y evangélicos están en contra del antisemitismo.

En realidad, luego de los propios judíos, son el grupo más proisraelita en Estados Unidos.

LA INQUISICIÓN

La Inquisición representa, sin lugar a dudas, uno de los momentos más oscuros en la historia de la Iglesia. Establecida para desarraigar la herejía, utilizó la fuerza para asegurar la ortodoxia. El historiador Joseph Reither escribe:

La Inquisición establecida en 1233 era un tribunal. Su propósito era determinar si un cristiano acusado de herejía era, en efecto, culpable de creencias heréticas. Si así fuera, el propósito del tribunal era persuadirlo a abandonar sus falsas creencias y arrepentirse. Si se obstinaba, el tribunal lo ponía a disposición de la autoridad secular. Ser quemados en la hoguera era por lo general el castigo reservado a los herejes condenados.13

El doctor Henry Charles Lea escribió una obra de tres volúmenes llamada A History of the Inquisition of the Mídale Ages [Una historia de la Inquisición a través de la Edad Media] en 1888. Dice que la llave para entender la Inquisición está en la corrupción de la Iglesia en aquella época. Era desenfrenada la simonía. Se compraban y vendían obispados, sacerdocios y, algunas veces, hasta el trono papal. En resumen, había muchos impíos en varios niveles del liderazgo de la Iglesia en ese tiempo.14

El doctor Lea señala:

La riqueza y el poder tenían un fuerte encanto aún para el obispo y el sacerdote; y en la Iglesia a medida que crecía a través de los siglos, la riqueza y el poder dependían de la obediencia del rebaño. Un valiente que cuestionara la exactitud dogmática de su superior eclesiástico era un sedicioso de la peor especie; y si tenía éxito en atraer seguidores, se le consideraba el núcleo de una rebelión que amenazaba una revolución y todo motivo, bueno o malo, aceleraba la supresión de tal sedición a cualquier precio y por todos los medios disponibles.15

En este contexto, algunos movimientos religiosos surgieron entre los laicos, movimientos que decían que la Iglesia no era necesaria para la salvación. Uno de ellos, el de los Valdenses, fue el precursor de los evangélicos actuales. Pero otro, el de los Albigenses (conocidos también como Cataros), rechazaban la histórica fe cristiana. Estas herejías no fueron contenidas fácilmente. Así, una nueva cruzada fue llamada para extirpar estas nuevas religiones.16 Aunque muchos murieron, no se eliminaron estas herejías. Lo que la cruzada no pudo cumplir, la Inquisición fue establecida para completar.

No sabemos a ciencia cierta cuántos fueron asesinados por la Inquisición, pero tenemos aproximaciones razonables. El doctor David Barrett, una de las autoridades más grandes sobre estadísticas relativas a la Iglesia, dice que la Inquisición de España quemó a doce mil personas.17 Herbert Lockyer eleva la totalidad de muertos a causa de la Inquisición en todos los países, a treinta mil.18 No hay absolutamente ninguna justificación para la Inquisición y no hay apologistas modernos, que yo sepa, que salgan en defensa de este cruel y densamente oscuro capítulo de la historia del cristianismo. Durante aquel tiempo, un humilde fraile señaló que si a San Pedro y San Pablo los hubieran acusados de herejía y hubieran estado en un juicio ante la Inquisición, ¡no habría habido «legítima defensa para ellos»!19

Algunos historiadores observan que los métodos de tortura empleados por la Inquisición eran los medios comunes que se empleaba en esos tiempos para arrancar legalmente confesiones por crímenes. No obstante, la idea de usar la fuerza para asegurar estricta adherencia a la doctrina correcta va en contra de lo que la Biblia enseña. Bernardo de Clairveaux declara muy bien la posición de la Iglesia, la que fue totalmente violada por la Inquisición: «La fe debe ser el resultado de convicción y no puede ser impuesta por la fuerza. Los herejes deben ser ganados por argumentos y no por las armas».20

La Inquisición española en particular fue una épica monstruosa de brutalidad y barbarie. Fue diabólica en su naturaleza. ¿Fueron los cristianos que persiguieron a los no cristianos? Fue exactamente lo opuesto. Estoy absolutamente convencido de que los miembros del Partido de la Inquisición eran no cristianos. Vivieron en la edad del oscurantismo cuando el evangelio de Cristo había sido totalmente olvidado y la fe estaba tan pervertida que mantenía escaso parecido con lo que había sido dado por Cristo. En muchos casos las víctimas de la Inquisición fueron protestantes evangélicos que habían llegado a comprender lo que era el evangelio histórico de Cristo y comenzaban a rechazar las supersticiones papales de aquel tiempo. Esa fue la gente que estaba con frecuencia expuesta a esas tremendas torturas.

Las autoridades en la época de la Inquisición estaban prohibiendo la Biblia. ¡Los poderes que aprobaron y participaron en la Inquisición fueron los mismos que prohibían a su pueblo la lectura de las Escrituras! Ellos también prohibían traducir la Biblia a idiomas corrientes. Quemaron en la hoguera a gente que creía, traducía o enseñaba las Escrituras, arrojando despectivamente la Biblia de cada uno de los mártires a la hoguera para que fuera quemada con ellos.

Por último, hubo un aspecto político en la Inquisición española que la gente olvida. Al final del siglo quince, el Rey Fernando y la Reina Isabel estaban muy ocupados en la unidad de los elementos dispersos de lo que ahora es España. La Inquisición española, de acuerdo con algunos historiadores, fue mantenida en parte, para «fomentar la unidad nacional».21

LAS GUERRAS RELIGIOSAS

Si bien la Reforma fue en términos generales un desarrollo positivo, lamentablemente provocó más violencia en el nombre de Cristo. Después de la Reforma, Europa fue parcialmente desgarrada por guerras religiosas. Pero la lucha no era simplemente por doctrinas teológicas; en realidad, la razón de muchos de esos conflictos estaban enjuego tierras y poder.

Muchos de los señores feudales no deseaban estar sujetos al papa y tener que pagar tributos a la Iglesia. Deseaban gobernar sus propios territorios; otros veían esto como una herejía y lucharon con estos señores alemanes para llevarlos de nuevo a la «Iglesia verdadera». Muchas crueldades fueron de nuevo cometidas en el nombre de aquel que dijo a sus seguidores: «Amad a vuestros enemigos» (Mateo 5.44).

Sin embargo, la cuestión para muchos era el simple sobrevivir. Los hugonotes franceses murieron por millares debido a sus creencias calvinistas. En 1572, diez mil de ellos fueron asesinados por las fuerzas de Catalina de Mediéis en la «Masacre del Día de San Bartolomé».

El climax del conflicto en las Guerras Religiosas fue la salvaje Guerra de los Treinta Años (1618-1645), que comenzó como un conflicto católico-protestante y derivó a una guerra secular. La Guerra de los Treinta Años fue muy compleja y no fue un simple caso de católicos contra protestantes o viceversa. Por ejemplo, en un punto el Cardenal católico Richelieu proporcionó los fondos principales para las fuerzas protestantes del sueco Gustavo Adolfo contra las fuerzas católicas españolas y habría varios mas. Así, si bien la religión fue el factor clave en la Guerra de los Treinta Años (y sin duda fue lo que la inició), de ninguna manera fue el único factor (tampoco el factor más importante en la finalización de la guerra). La guerra terminó con una tregua importante: La paz de Westfalia en 1648; y desde entonces, con algunas excepciones, han cesado las guerras religiosas dentro de la cristiandad.

Hoy, quinientos años más tarde, las relaciones católico-protestantes son relativamente buenas, salvo en Irlanda del Norte (y aún allí el conflicto parece en naturaleza más político que teológico). Hoy muchos líderes dentro de la Iglesia Católica Romana consideran a Lulero un reformador y no un villano, y que la Iglesia de su época necesitaba una reforma. Hoy los protestantes ya no son herejes, sino «hermanos apartados». Lo que es más, hay una unión práctica entre muchos católicos y protestantes; en efecto.hay muchas causas comunes que nos unen: La lucha por la familia, preocupación por el no nacido; la lucha contra la pornografía, etc. En su mayor parte, los conflictos católico-protestantes que hay en nuestras época se libran con el papel y el lápiz y no con la espada y el cañón.

No hay justificación bíblica ni histórica para la violencia inter-denominacional entre cristianos profesantes, sobre todo la vergonzosa persecución de los anabaptistas, tanto de parte de los católicos como de los protestantes, durante el tiempo de la Reforma. Muchos de esos crímenes fueron cometidos a manos de hombres que pertenecían a la iglesia visible, pero no a la invisible. En síntesis, no conocían a Cristo. En cambio, ¿cómo podemos culpar a los cristianos que tomaron la espada en su propia defensa?

Jesús predijo que muchos de sus seguidores serían asesinados por personas que creían hacer la voluntad de Dios. Dijo a sus discípulos: «Viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios» (Juan 16.2). Esto se ha cumplido por lo menos de tres maneras. En primer lugar, por los judíos como en el caso de Saulo (antes de ser Pablo), quien trató de borrar el cristianismo. En segundo lugar, por los musulmanes, que llevaron a la muerte a más de cinco millones de cristianos profesantes en el nombre de Alá.22 Aun hoy matan a sus correligionarios que profesan fe en Cristo. ¡Lamentablemente, en el momento que estamos escribiendo, en Sudán los musulmanes están crucificando a cristianos! En tercer lugar, por aquellos dentro de la cristiandad que pensaron que hacían la voluntad de Dios matando herejes, muchos de los cuales eran evangélicos.

LOS JUICIOS DE LAS BRUJAS DE SALEM

Hacia fines de la Edad Media, millares de presuntos brujos fueron asesinados en el nombre de Cristo. El libro de Jacob Spener, de 1486, Malleus Maleficarum [El martillo de las brujas] jugó un papel importante en esta locura. Esta histeria hizo aún una aparición temporal entre los puritanos de Nueva Inglaterra.

El escritor Marvin Olasky señala que antes de los juicios a las brujas de Salem, en 1692, los jueces de la puritana Nueva Inglaterra solo aceptaban la evidencia de dos testigos «irrecusables», de acuerdo con Deuteronomio 19.15. Pero en 1692, algunos jueces de Salem aceptaban «evidencia espectral», lo cual significaba «el testimonio de individuos que no habían visto al acusado, sino algo como su fantasma o espectro, comprometido en acciones tales como el incendio de casas, hundimiento de barcos, etc.»23 Varios centenares de acusados fueron juzgados y veinte fueron colgados. Contrario a la opinión popular, ningún brujo fue quemado en Norteamérica.

Es poco sabido que fue la Iglesia la que ayudó a terminar esta histeria. Tanto Increase Mather como su hijo, Cotton, dirigiendo a los ministros puritanos de su día, hablaron abiertamente en contra. Cuando Increase escribió un panfleto «Casos de conciencia», reclamando el cumplimiento de la exigencia bíblica de dos testigos, las muertes terminaron. Como Perry Miller, erudito literario, concluyó, «Increase Mather —y solo él— llevó los asesinatos a su fin».24

MALES SOCIALES

A lo largo de los años de la era cristiana, hemos sido testigos, a veces, de cristianos en el lado incorrecto de un asunto. No obstante, Dios no ha estado sin su testigo en esa situación: Su Jeremías, quien se plantó en contra de la marea, elevando una voz solitaria que llamaba a la justicia y el arrepentimiento. La cristiandad produjo la injusticia; el cristianismo produjo el Jeremías que ayudó a introducir el cambio. Tenemos aquí algunos ejemplos:

La cristiandad produjo la terrible cacería de brujas.

El cristianismo produjo a Frederich von Spree, quien se arriesgó a la cárcel por hablar en contra en Europa, y al Reverendo Increase Mather, quien le puso fin en Salem, Massachusetts.

En África del Norte, miembros de la cristiandad, junto con musulmanes corrompidos, iniciaron el tráfico de esclavos al Nuevo Mundo.

El cristianismo produjo a un Guillermo Wilberforce y la Secta de Clapham que luchó exitosamente por la abolición del comercio de esclavos y a un Presidente Lincoln, quien ayudó a terminar con la esclavitud en los Estados Unidos.

La cristiandad produjo a los conquistadores españoles, que diezmaron a millares en el Nuevo Mundo (aunque había completa maldad aquí, como el canibalismo y sacrificios humanos).

El cristianismo produjo a un Bartolomé de las Casas, el sacerdote jesuíta que habló poderosamente a favor de los derechos de los indígenas.

La cristiandad produjo la colonización del Tercer Mundo, la cual a veces implicaba opresión y explotación.

El cristianismo produjo a un Guillermo, un Adoniram Judson y un David Livingstone, quienes hicieron tanto por sacar a esas gentes de las tinieblas.

Dentro de la cristiandad se produjeron los barrios bajos y el trato inhumano a los niños trabajadores del siglo diecinueve en Inglaterra.

El cristianismo produjo a Lord Shaftesbury, quien trabajó incansablemente por mejorar su condición y proteger a los niños mediante leyes laborales.

Y así esto ha seguido hasta nuestra época. Muchas cosas malas han tenido lugar dentro del dominio de la Iglesia visible, pero Cristo puede equilibrar esos pecados al obrar en la vida de algunos fieles.

TELEVANGELISTAS CAÍDOS

En nuestra época de la informática por diversos medios de comunicación, ¡los escándalos que implicaron a varios evangelistas de la televisión han provocado un daño indecible a la causa de Cristo en todo el mundo! Ninguna sórdida telenovela parecería que podría igualar algo de lo que salió a la luz hacia fines de la década de 1980 y principios de la presente. Sin duda esto dañó la credibilidad de quienes utilizamos los medios de radio y televisión para proclamar el evangelio de Cristo.

La desgracia que cubrió a los teleevangelistas mostró que aún «hombres de Dios» tienen pies de barro. Mostraron que todos son pecaminosos y repentinamente cayeron de la gloria de Dios. Demostraron la verdad de Dios de que él puede utilizar hombres fallados para cumplir sus propósitos. También revelaron la necesidad de disciplina en la iglesia de nuestra época. Lamentablemente, la disciplina en la Iglesia en la moderna Norteamérica «está más muerta que el extinto pájaro “dodo” », aunque hay algunas iglesias en que es fielmente practicada. Oímos de hombres y mujeres que son disciplinados y dados de baja del ejército. ¿Por qué la Iglesia no puede disciplinar a sus miembros? En la historia hay algunos trágicos ejemplos donde los líderes de iglesias hambrientos de poder han abusado de su autoridad. Pero el péndulo de la historia ha ido demasiado lejos hacia el polo opuesto.

Cuando una persona se une a una iglesia, está haciendo un pacto voluntario de vivir de acuerdo con sus reglas. Si lo viola (digamos por flagrante pecado) entonces la iglesia debe confrontarla con amor pero con firmeza. Si se arrepiente, debe ser restaurada; de otra manera, con amor, debe ser sacada de comunión. Debe ser puesta fuera de la Iglesia. La meta es que la persona vuelva en sí. Cuando la disciplina se aplica adecuadamente en la Iglesia, el resultado que se desea—arrepentimiento de alguien que se desvió—con frecuencia se alcanza (1 Corintios 5; 2 Corintios 2.6-11). El propósito de la disciplina en la Iglesia es restaurador y no punitivo.

LA IGLESIA HOY TIENE MUCHO DE QUE ARREPENTIRSE

No hay que mirar a los siglos pasados para encontrar los pecados de la Iglesia. Incuestionablemente, la Iglesia hoy tiene mucho de qué arrepentirse. El divorcio está descontrolado dentro de los círculos cristianos. Lo mismo ocurre con el sexo prematrimonial. Josh McDowell informa que muchos adolescentes de hogares cristianos han tenido sexo a los diecinueve años. Uno de los grandes pecados de la Iglesia, que con frecuencia no es advertido, es la falta de evangelización. El racismo afecta a muchas iglesias de hoy. El maltrato de la esposa tiene lugar en algunos de nuestros hogares «cristianos» de hoy. Sobre todo, algunos líderes de la Iglesia o de ministerios cristianos no están viviendo de acuerdo con las enseñanzas de Cristo; en abierta violación a la regla de oro, pisotean a los demás en su deseo de lograr más dinero o alcanzar mejor posición social. El poder los ha corrompido, poder aun dentro de un ambiente cristiano.

Asimismo, ¿dónde está la poderosa indignación en contra del aborto? Sin duda hay elementos dentro de la Iglesia que están a favor de la vida, pero hay algunos que no. Hay incluso algunos ministros o profesores en universidades cristianas de los llamados «de libre opción».
Así, mientras nos sentamos presuntuosamente en nuestros mullidos sillones a condenar los pecados de la Iglesia en la historia, ¡debiéramos preguntarnos cómo las futuras generaciones juzgarán nuestra actuación como Iglesia! Tenemos un elevado porcentaje de norteamericanos que dicen haber nacido de nuevo, pero nuestra moralidad sigue desplomándose.
Podríamos seguir y seguir hablando acerca de los pecados de la Iglesia tanto en la historia como en el presente. Podríamos hablar acerca de cómo los cristianos sureños usaban la Biblia para justificar la esclavitud. Podríamos hablar acerca de los cristianos que se unieron a los nazis y al principio admiraban a Hitler como buen líder político. Podríamos hablar acerca del sistema del apartheid en Sudáfrica, justificado por largo tiempo por la iglesia del estado en ese país. Podríamos hablar sobre los muchos males hechos por los «grupos sectarios» que pueden aparecer ante los observadores extraños como grupos cristianos, pero que en realidad están muy lejos del evangelio, tales como los de Jim Jones o David Koresh. Pudiéramos hablar de los muchos sacerdotes y ministros que han tenido relaciones sexuales con miembros de su iglesia y, ¡lo que es peor, con niños! Pudiéramos hablar de las muchas iglesias que se han dividido en detrimento de la congregación. Algunas veces la división ha sido literalmente por motivos tan triviales como el alfombrado del edificio.
CONCLUSIÓN
La Iglesia nunca ha sido perfecta, pero debe recordarse su huella en la historia tanto por lo bueno como por lo malo. Sus pecados no debieran tomarse fuera de su contexto, magnificados fuera de proporción ni recordados por siempre como si hubieran sido la única actividad de la Iglesia. No sería justo hacerlo.
Sobre todo, la Iglesia parece haber aprendido de muchos de sus pecados pasados y luego seguido adelante. Ya no participamos en cruzadas, ¡salvo las del tipo de Billy Graham! Ya no torturamos a presuntos herejes para hacerlos cambiar hacia una doctrina más ortodoxa. Ya no quemamos ni colgamos a presuntas brujas.
Uno de los más grandes historiadores que viven hoy es Paul Johnson, de Inglaterra, autor de Modern Times [Tiempos Moder¬nos], A History ofthe Jews [Historia de los judíos] y The History of Christiniaty [La historia del cristianismo]. Cuando estaba investigando y escribiendo su libro sobre la historia de la Iglesia, su propia fe como cristiano fue fortalecida, pese a los muchos pecados de la Iglesia en la historia:
Tal historia está marcada por la necedad y perversidad de los líderes cristianos en casi cada página, pero he llegado a comprender, estudiando los hechos, que los hombres han hecho males no por causa de su cristianismo, sino a pesar de él; que el cristianismo no ha sido la fuente sino el supremo (y a veces único) factor restrictivo de la capacidad humana de hacer mal. Es bastante desalentador el recuerdo que tiene la raza humana del cristianismo; pero sin sus restricciones, ¡cuánto más horrible habría sido la historia de estos últimos dos mil años!25

Notas:

1.En realidad, los musulmanes tuvieron éxito en sojuzgar algunas partes de  España, hasta que fueron expulsados en 1492 por los ejércitos de Fernando e Isabel.

2.James Harvey Robinson, An Introduction to the History of Western Europe [Una introducción a la historia de Europa occidental], Ginn & Co., Nueva Edición, Boston, 1934, p. 215.

3. Citado en ibídem, p. 223.

4.John Eidsmoe, Columbas and Cortez, pp. 47-78.

5.Dowley, ed., A Lion Handbook: The History of Christianity [La historia del cristianismo], Regency Reference Library, Grand Rapids, 1965, p. 760.

6.Henry Halley, Halley’s Bible Handbook [Manual de la Biblia de Halley], Regency Reference Library, Grand Rapids, 1965, p. 760.

7.La conversión de Clovis a la Iglesia Católica Romana fue extremadamente importante en términos de historia de la Iglesia; pero su vida pareció la de un no regenerado, tanto antes como después de su conversión. Su vida refleja la barbarie y crueldad típica de aquella época.

8. Actualmente está muy en boga entre ciertos círculos académicos condenar a los redactores de la constitución norteamericana precisamente en ese punto. Pero el periodista de color Walter Williams escribe: «Ellos sentían que la esclavitud seguiría con o sin la Constitución. La cuestión era si habría o no un futuro para la libertadf…] Las provisiones de las tres quintas partes de un voto se aplicaba solo a esclavos, no a la gente de color libre, ya fueran del norte o del sur». De Walter E. Williams, The Framer’s Tried [Los acusadores acusados], Creators Syndicated, Los Ángeles, Mayo 26,1993.

9. Armin Robinson, The Ten Commandments, p. 12.

10. Conde Heinrich Coudenhove-Kalergi, Anti-Semitism Throughout the Ages [El antisemitismo a través de los siglos], editado y actualizado por el Conde Richard Coudenhove-Kalergi, trad. por el doctor Angelo S. Rappoport, Hutchin-son & Co., Londres, 1935, p. 10.

11 Véanse Salmos 2 y 22; Isaías 53; Zacarías 12 y 13 y Miqueas 5.2, para principiantes.

12. Coudenhove-Kalergi, Anti-Semitism Throughout the Ages, p. 223.

13.Reither, p. 178.

14.Véase Lea, A History ofthe Inquisition ofthe MiddleAges, vol. 1, cap. 1.

15. Ibi, p. 211.

16. Los historiadores por lo general consideran la cruzada contra las herejías del sur de Francia como parte de la historia de las cruzadas. Tratamos con esta en nuestra exposición de la inquisición porque ella fue, en cierto sentido, también parte de ellas. La Iglesia participó en la toma de armas para suprimir lo que se sentía como una herejía.

17. Barrett, Cosmos, Chaos and Cospel, p. 32.

18. Lockyer, The Man Who Changed the World, vol. 1, pág. 270.

19. Lea, A History of the Inquisitíon of the Middle Ages [Una historia de la inquisición en la Edad Media], vol. 1, p. 450.

20. Citado en «La inquisición», Encyclopedia Britannica, William Benton Publishers, Chicago, ed. 1969, vol. 12, p. 270.

21. Henry Littlefleld, History of Europe [Historia de Europa], 1500-1848, 5a. edic., Barnes & Noble, Inc., Nueva York,1939,1963, p. 4.

22.Barrett & Johnson, Our Globe and How to Reach It, p. 18.

23.Marvin Olasky, Needed: Testimoriy ofTwo Witnesses; Biblical Standards of  Justice Would’ve Prevented Witch Hystería [Necesario: El testimonio de dos testigos; pautas bíblicas de justicia que hubieran evitado la histeria en contra de las brujas], World, agosto 15,1992, p. 10.

24. Ibíd.

25. Paul Johnson, A Historian Looks at Jesús [Un historiador mira a Jesús]. Una conferencia dada en el Seminario de Dallas en 1986. Wilberforce Forum, Was¬hington, DC, 1991, p. 8.

Fuente:
Dr. James Kennedy y Jerry New  Combe, cap. 14, “Y que si Jesús no hubiera nacido“,pp.269-291, ed. Caribe,1º impresión,1994 EE.UU.