Encuesta: Hispanos jóvenes menos propensos al catolicismo

Encuesta: Hispanos jóvenes menos propensos al catolicismo

Associated Press
Tuesday, August 10, 2010

WASHINGTON – Los nombres como María o José han dejado de ser indicativos de que la persona que los lleva asistirá a templos católicos el domingo.

Una encuesta de Associated Press-Univision descubre que los latinos jóvenes, así como los que hablan más inglés que español, son mucho menos propensos a identificarse como católicos que los hispanos mayores, que hablan principalmente inglés.

El sondeo entre 1.500 latinos adultos reveló también divisiones considerables en dilemas sociales como las uniones entre personas del mismo sexo y el aborto, junto con aspectos de edad, idioma y religión para identificarse como católico o protestante.

Ha pasado más de un año desde que Melissa Solís fue a misa. Ahora asistente de ejecutiva en una firma financiera de Nueva York, Solís fue criada por una piadosa madre católica pero se describe como “no practicante”.

“Para mí hay paz en la casa de Dios, pero también hay paz interna”, explicó Solís, de 35 años. “Yo sí creo que hay un Dios, y que me ha ayudado en momentos difíciles. Pero uno puede practicar su religión en su casa, y no necesariamente tener que ir a un lugar catalogado como la casa de Dios”.

62% de los hispanos se identifican como católicos

En términos generales, el 62% de los hispanos se identifican como católicos, pero ese universo incluye solamente un 55% de adultos jóvenes de 18 a 29 años.

El catolicismo es la religión inicial en los países de origen de los latinos en Estados Unidos. Los misioneros españoles llevaron el credo a lo que ahora es Florida y al suroeste estadounidense hace más de 400 años. Pero en los Estados Unidos de estos días, el sentimiento religioso parece más intenso entre los latinos protestantes que entre sus contrapartes católicos.

Los protestantes tienen dos veces más de probabilidades de asistir a los servicios religiosos semanales, de acuerdo con la encuesta, auspiciada también por la organización The Nielsen Company y la Universidad de Stanford. Muchos asisten a cultos en templos evangélicos o pentecostales, y tienden a ser más conservadores que los católicos en asuntos como la doctrina religiosa y la moralidad social.

El 70% de los hispanos protestantes dijo que la Biblia es la verdadera palabra de Dios, que ha de aceptarse literalmente, en comparación con el 46% de los hispanos católicos. Sólo el 26% de los protestantes dijo que el aborto debe ser legal en la mayor parte de sus aspectos, contra el 41% de los católicos. Y el 59% de los protestantes consideró que debería prohibirse el matrimonio a las parejas del mismo sexo, frente al 29% de los católicos.

El estudio AP-Univision fue realizado del 11 de marzo al 3 de junio por el grupo National Opinion Research Center de la Universidad de Chicago. Con una muestra de familias provista por The Nielsen Company, un total de 1.521 hispanos fueron entrevistados en inglés y español, principalmente por correo pero también por teléfono e internet. El margen de la muestra es de más o menos 3,5 puntos porcentuales.

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La ofrenda del Rey a Santiago `mezcla trono y altar´

La ofrenda del Rey a Santiago `mezcla trono y altar´
MADRID, emision.net. Edición ProtestanteDigital.com
El Rey Don Juan Carlos acudió a Santiago para presidir la ofrenda nacional al Apóstol, en un acto en el que intercedió ante la figura del santo en nombre de todos los españoles. Para Tarquis, director de Protestante Digital, se trata de un acto en el que se vulnera a aquellos españoles que no son católicos, además de mezclar «un hecho religioso con el poder político», que mantiene el statu quo de la iglesia católica como un poder con una influencia a la que los políticos siguen sometiéndose.

El director de Protestante Digital fue entrevistado en relación a la tradicional Ofrenda nacional al Apóstol Santiago, acto protagonizado por el Rey Juan Carlos en nombre de todos los españoles en Santiago de Compostela. “No todos los españoles somos católicos, ni todos los católicos se identifican con esta práctica”, aseguró.

Don Juan Carlos, acompañado por Doña Sofía, ha realizado en la catedral compostelana la Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago, una costumbre, que según ha recordado, mantiene la Corona desde 1643 y que el Rey hace en nombre del país cada Año Jubilar. El monarca ha pedido al Apóstol que ayude a España a resolver cuanto antes la “grave crisis económica”.

El hecho fue ampliamente comentado por distintos medios de prensa, incluyendo Protestante Digital que le dedicó la nota editorial de su última edición. Al respecto, Pedro Tarquis, director de este medio digital, destacó en una entrevista radial que el problema es que el Rey habría actuado en nombre de todos los españoles. “No todos los españoles somos católicos, ni siquiera todos los católicos se identifican con esta práctica”, aseguró.

“Si el Rey hace esto, está actuando de sacerdote”, dijo Tarquis. “Estamos mezclando el trono con el altar”, agregó, citando a continuación las palabras de Jesús: “Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios” en la base de separar estas dos áreas.

HABLANDO CON ÍDOLOS
El Rey se ha dirigido a una imagen que es un ídolo y lo ha hecho en nombre de todos los españoles. Una tradición que se mantiene a pesar de los avances en materia de libertad religiosa. “Para aquellos que no tenemos una fe católica es simplemente una estatua y va en contra de lo que Dios dice en su Palabra. Es una situación chocante”, señaló Tarquis, aclarando que incluso muchos católicos no están de acuerdo con esta práctica, al igual que aquellos que practican el judaísmo o son musulmanes.

Llama la atención que incluso Rodríguez Zapatero (que declara ser agnóstico) en el comienzo de su gobierno también hizo una invocación a Santiago. “Esto es algo que se hace para estar bien con la jerarquía católica”, sostuvo el director de Protestante Digital, sin negar que muchas personas cumplen con la tradición de llegar a Santiago de Compostela para hacer ruegos o promesas ante la imagen del santo. “Todos tienen derecho a hacerlo, igualmente el Rey puede hacerlo, pero de manera individual”, aclaró.

VIDA RELIGIOSA EN LA VIDA PÚBLICA
En otro momento de la entrevista, Tarquis advirtió que hay movimientos que aprovechan episodios de este tipo para querer eliminar la vida religiosa de la vida pública. “La Iglesia Católica, como cualquier otro colectivo, tiene derecho a manifestar, debatir, defender su postura. Pero ninguna confesión debe estar por encima del Estado para cuestiones de legislación”, aclaró.

Solo el 33% de los españoles manifiesta en la Declaración de Hacienda que desea aportar para la Iglesia Católica, aún siendo gratuito para el declarante; y de este 33% no todos son practicantes. Por ello, ni siquiera cuantitativamente “la Iglesia Católica puede convertirse en un grupo de poder, no puede imponer nada a toda la sociedad”, expresó Tarquis.

Sin embargo, muchos políticos en el poder hacen lo mismo que hizo el Rey Juan Carlos: En la búsqueda de votos de quienes siguen una tradición, acuden a actos religiosos como cargos oficiales. Un caso especialmente patético y doloroso fue el del acto oficial por las víctimas del 11M: Muchos de los fallecidos eran islámicos, evangélicos, de otras confesiones o de ninguna, y el Estado hizo un funeral según el rito católico. “El Estado podría hacer un funeral que no sea monoconfesional, y después cada confesión hacer un funeral religioso propio”, opinó.

En definitiva, “pareciera que las autoridades se sienten aún vinculadas o sometidas a la Iglesia Católica, y algunos ciudadanos somos de diferente categoría a la hora de vivir nuestros derechos en España”, acotó Tarquis.

Para terminar reconoció que la situación está cambiando y cambiará aún más según el número de evangélicos en España vaya en aumento. “Calcularía que podemos estar cerca del millón de personas, como grupo social al estilo de cómo se cuenta el catolicismo, no ya como creyentes comprometidos que sería menor”, dijo.

Asimismo mencionó que la falta presencia pública existe evangélica porque “no hemos conseguido trasmitir con fuerza nuestra realidad, ni defender plenamente nuestros derechos, que van mucho más allá de conseguir determinados beneficios al estilo de la Iglesia católica”. Para quienes creen que la fe es incompatible con esta lucha social recuerda Tarquis el caso del apóstol Pablo que relata el libro de Hechos, preso en Filipos, que exigió justicia cuando lo quisieron excarcelar en secreto recordando Pablo que tenía los derechos de ser ciudadano romano. “Debemos exigir nuestros derechos, aunque sin violencia ni prepotencia, pero exigirlos”, concluyó.

Puso como muestra de esta presencia social y lucha por la dignidad al propio Protestante Digital, donde personas conocidas y menos conocidas, hombres y mujeres de distintas edades, expresan desde la profesionalidad periodística, y la pluralidad de opinión, una identidad netamente protestante con una gran calidad de pensamiento, de visión social y espiritual de la vida; que aporta y hace visible una “altísima calidad de pensamiento y reflexión” no sólo a la propia iglesia sino a la sociedad.

MULTIMEDIA
Pueden escuchar aquí la entrevista de Daniel Oval a Pedro Tarquis sobre la ofrenda e invocación del rey Juan Carlos a la imagen de Santiago apóstol en Compostela.

Difunden doble vida de sacerdotes en Roma: se la viven en fiestas gay

FOTO: Panorama.it

Difunden doble vida de sacerdotes en Roma: se la viven en fiestas gay

Rodrigo Vera

MÉXICO, D.F., 23 de julio (apro).- El semanario italiano Panorama publicó hoy un reportaje en el que se aborda, incluso con imágenes, la vida homosexual de algunos sacerdotes adscritos a la diócesis de Roma.

Titulado “Las noches locas de los sacerdotes gay”, el reportaje describe los recorridos que suelen hacer los curas homosexuales por los bares gays de Roma, sus flirteos con hombres e, incluso, los muestra sosteniendo relaciones sexuales en sus casas.

Elaborado por un “cronista” del semanario que, con una cámara de video oculta, logró infiltrarse en ese círculo sacerdotal, el reportaje se centra en los actos homosexuales de tres sacerdotes romanos –Paul, Luca y Carlo–, a quienes se les muestra semidesnudos en sus camas, sosteniendo relaciones sexuales con otros hombres, pero también oficiando misas, ya vestidos con sus trajes sacerdotales.

El reportaje de Panorama, propiedad del primer ministro Silvio Berlusconi, desató de inmediato un escándalo en Italia.

En un comunicado, la diócesis de Roma afirmó que el objetivo de la publicación es “crear escándalo, difamar a todos los sacerdotes y desacreditar a la Iglesia”.

Agregó que el intento de difamación quedó explícito en la parte del reportaje donde un entrevistado asegura que el “98 por ciento de los sacerdotes” que él conoce es homosexual.

Además, aseguró que la Iglesia de Roma “no se refleja mínimamente” en el comportamiento de estos disolutos sacerdotes de “doble vida”, quienes no han entendido lo que significa el sacerdocio católico.

Y agregó:

“Nadie los obliga a permanecer como curas, aprovechando sólo los beneficios. La coherencia exigiría que salieran a la luz. No podemos aceptar que a causa de su comportamiento sea enlodada la honorabilidad de los demás sacerdotes”.

La diócesis señaló que la gran mayoría de sus mil 300 sacerdotes, distribuidos en 336 parroquias, se dedican a la evangelización, a obras de caridad, a la educación y a la atención de los más necesitados.

Por su parte, el director de Panorama, Giorgio Mulé, respondió que su revista no intentó escandalizar, sino simplemente demostrar que existe una comunidad gay de sacerdotes, cuyo comportamiento se aparta de las normas evangélicas.

Y explicó que la “investigación de campo” –realizada principalmente en la llamada Gay Village y en la zona de antros del Testaccio, en Roma– se realizó durante 15 días; del 2 al 17 de julio pasado.

Proceso
25 de julio de 2010

http://www.sectas.org/notas/dobleVidaSacerdotesGay.asp

San Agustín de Hipona – La Ciudad de Dios

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Un best seller devela la historia oculta de los papas homosexuales

ENTREVISTA AL ESCRITOR ERIC FRATTINI
Un best seller devela la historia oculta de los papas homosexuales

13-07-2010 / El autor de Los Papas y el sexo, ya publicado en 16 países, opina sobre la postura de la Iglesia argentina frente al matrimonio igualitario, en el marco de la trama secreta que se teje desde hace siglos en la institución vaticana.

Alejandro VI – El célebre Papa Borgia tuvo siete hijos, entre ellos Lucrecia, aunque pudo tener más.
Tiempo Argentino
Natalia Páez

En mi libro no hay opiniones sobre la sexualidad de nadie. Hay documentos, y cada quien saca sus conclusiones cuando acaba de leerlo”, dice Eric Frattini, desde su casa en Madrid. Su reciente libro Los Papas y el Sexo (Planeta, 2010) -publicado en 16 países pero que aún no llegó a la Argentina- ya es un best seller y, como era de esperar, generó algunas polémicas. Por esto, Frattini se encarga de aclarar que lo suyo fue investigación y no opinión. El autor se metió en el mundo vedado del Vaticano. En el libro se describen las oscuras estancias papales, cuyos huéspedes escribieron historias de conspiraciones, vicios y sexo. Desde papas casados y adúlteros, hasta delincuentes, asesinos o violadores. También papas homosexuales, y algunos que practicaban sexo sadomasoquista, voyeuristas, hasta papas travestis. Un repaso a través de la vida oculta de los 261 sumos pontífices que ocuparon la silla de Pedro, desde aquel en persona, piedra basal de la Iglesia, hasta Benedicto XVI.
-Usted es un experto en la historia de los papas. ¿Cuál es su análisis sobre la postura de la Iglesia argentina sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo?
-El cardenal Bergoglio es de la vieja guardia de Karol Wojtyla, el Papa Juan Pablo II. Él mismo estuvo a punto de ser elegido Papa. Es uno de los que recibió gran apoyo en la segunda ronda del cónclave que elegiría nuevo pontífice luego de la muerte de Juan Pablo II. Entonces, los poderosos cardenales austríacos y alemanes lo instaron a no aceptar. No sabremos por qué. Entonces, él termina siendo uno de los pilares fundamentales de la elección de Ratzinger. Hay que pensar que este cardenal sigue la línea de su líder espiritual, Juan Pablo II. Recuerdo cuando en España se estaba discutiendo el término “matrimonio” versus “unión entre parejas homosexuales”. Hay una foto de Wojtyla levantándole el dedo en señal de reprobación a Rodríguez Zapatero. Una foto como la de un padre regañando a un circo. ¿A qué otro jefe de Estado se le permitiría que le hable así a un par? Es decir, el poder del Vaticano no es sólo simbólico. En nuestro caso, los representantes se pararon muy fuerte teniendo en claro que la Iglesia no iba a intervenir en temas de Estado, que iba a ser una opinión más. En España, la Iglesia sigue teniendo poder en los medios de comunicación. Pero a diferencia de la Argentina, oficialmente somos un estado laico.
-El Vaticano tiene fama de ser un reducto impenetrable para cualquiera que intente buscar información clasificada, ¿en qué fuentes basó su investigación?
-Hay una frase que se dice en la Santa Sede: “Para el Vaticano todo lo que no es sagrado es secreto”. A partir de ahí, bueno, yo tengo prohibida la entrada a los archivos y a la biblioteca. Para buscar allí documentación necesitas una carta de tu párroco diciendo que eres un buen católico. Pero allí nadie va a decirte que no. Existe la diplomacia. Te dicen: “Discúlpenos pero el scriptor que guarda esa zona de archivo no vino porque está enfermo. El scriptor está de vacaciones”. Intenté entrar 23 veces para mi libro anterior, y 16 veces para este. Nunca lo logré.
-¿Cuáles fueron sus fuentes?
-Mis fuentes han sido archivos en Escocia, Inglaterra, Holanda, España, Francia. Documentos históricos, hasta una biografía muy buena sobre la vida sexual de los papas del Medioevo, un libro de 1742. He usado más de 200 libros: documentos luteranos, documentos papales que no estaban en el Vaticano.
-Uno de los datos polémicos de su libro es la duda sobre una supuesta esposa de Karol Wojtyla.
-León Hayblum, quien afirmaba ser el padre de la nieta de Juan Pablo II, escribió un libro publicado en Nueva York titulado Tengo que contar esta historia. Yo no doy opinión, pongo datos,incluso aquellos que no han sido del todo probados, aclarando en cada caso. El caso de Paulo VI, por ejemplo. La fuente dice que tenía un amante en el Arzobispado de Milán.

http://www.elargentino.com/nota-98539-Un-best-seller-devela-la-historia-oculta-de-los-papas-homosexuales.html

La cena del Señor parte 4- El Papa Gelasio y la Transubstanciación

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El Cisma de Oriente.

El Cisma de Oriente. Por Jesús Simón Pardo:
Germen de la Ruptura:

Cuando el año 330 el Emperador Constantino convirtió a la antigua Bizancio en la nueva capital del Imperio Romano de Oriente, concediéndole su propio nombre, quiso el Patriarca allí residente emular en lo eclesiástico las prerrogativas adquiridas por la primera autoridad civil de su ciudad, pese a no tratarse de una sede de origen apostólico. En el primer Concilio celebrado en Constantinopla el año 381, segundo de los ecuménicos, logró introducir un canon por el que se le reconocía la máxima autoridad en la Iglesia universal, después del Papa u Obispo de Roma. Siempre, desde los inicios, y sin que nadie hubiese puesto en duda, ni teórica ni práctica, la primacía de la Iglesia Romana sobre la Iglesia Universal -como patentizan las Cartas de S. Clemente Romano y S. Ignacio de Antioquía, los escritos de S. Ireneo y la actitud, poco diplomática pero por nadie contestada, del Papa S. Victor-, existieron diferencias notables entre las iglesias asentadas en Oriente u Occidente, tanto desde el punto de vista litúrgico como pastoral. Las disensiones surgieron fundamentalmente por el afán de Constantinopla y sus Patriarcas de heredar en el orden religioso, como había ocurrido en el político, el lugar preeminente que había ocupado Roma antes del hundimiento del imperio romano occidental y de la postura, no siempre respetuosa, de algunos legados papales hacia sus legitimas diferencias. Ya en el último tercio del siglo V apareció el problema con el llamado Cisma de Acacio. Era éste Patriarca de Constantinopla cuando recibió una comunicación del Papa Félix III, en la primavera del año 484, conminándole a abandonar la herejía monofisita, que había sido condenada en el Concilio de Calcedonia, bajo la pena de excomunión y deposición. Reaccionó éste borrando del canon el nombre del Papa y rompiendo sus relaciones con Roma. Los Patriarcas de Alejandría y Antioquía siguieron su ejemplo y se ajustaron a su voluntad. La ascensión al trono del emperador Justino I, el año 518, acabó con un cisma que había durado treinta y cuatro años.

Cisma de Focio:
Mayor envergadura e importancia tuvieron los acontecimientos de mediado el siglo IX con el llamado Cisma de Focio. Regía la sede romana el Papa Nicolás I (858-867) y era Patriarca de Constantinopla el obispo Ignacio, elegido para tal por los monjes el 4 de julio del año 847. Era un hombre muy piadoso, abad de uno de los innumerables monasterios existentes en la ciudad, de pocas luces y, por ello, obstinado en sus decisiones. En la fiesta de Epifanía del año 857 negó publicamente la Sagrada Comunión a un tío del Emperador Miguel III que vivía licenciosamente con su propia nuera. Ello motivó su deposición y destierro el día 23 de noviembre del 858, acusado de haber traicionado la confianza del Emperador. Nombró éste como nuevo Patriarca a un miembro de la Corte imperial, laico, oficial mayor de su guardia, llamado Focio, hombre culto y erudito, que en cinco días recibió todas las órdenes sagradas de manos de un obispo poco amigo del depuesto Patriarca. Quiso Focio recibir la confirmación del Papa Nicolás I, persona muy enérgica, muy consciente de su rango primacial, dispuesto a hacer valer su autoridad en Oriente y Occidente, conocedor del caso por los informes que le habla enviado el depuesto Ignacio, que envió a Constantinopla a sus legados con instrucciones muy concretas y facultades muy precisas. Parece que no se ajustaron éstos a los poderes recibidos y, en vez de deponer a Focio y restituir a Ignacio como indicaban sus instrucciones, se dejaron ganar por los alegatos del intruso, al que confirmaron como Patriarca de Constantinopla en un Sínodo habido en la ciudad el año 861. Conocedor el Pontífice de la deslealtad de sus legados, les excomulgó, pena que hizo extensiva al emperador y al patriarca. Ello originó la ruptura de éstos con el Papa y el rechazo de la primacía papal, a lo que añadieron la excomunión y deposición del mismo Papa por parte del ilegítimo Patriarca. Ciertamente no fueron muchos los años que duró el Cisma de Focio, del 858 al 867, pues al ser derrocado el Emperador Miguel III por el macedonio Basilio I, fue depuesto y restituido en su sede el legitimo Patriarca Ignacio.

Intrigas:
Sin embargo, la capacidad de intriga de Focio, cuya deposición y destierro, con su reducción al estado laical, fue confirmada en el IV Concilio de Constantinopla, VIII de los ecuménicos, era tan asombrosa que logró granjearse de nuevo la confianza de Basilio I y ser restituido por éste en la sede patriarcal tras la muerte de Ignacio, ahora con el beneplácito del Papa Juan VIII. Sin embargo, conocidas por el nuevo emperador, León VI sus intrigas y trapisondas fue depuesto de nuevo y enviado a un monasterio donde murió diez años más tarde. El patriarca Antonio Kauleas, venerado como santo, que le sucedió, restableció en un Sínodo la unión total con Roma, repuso el nombre del Papa en los dípticos de la Misa y renovó unas relaciones que ya siempre serien frías y protocolarias, origen de fricciones continuas, nacidas también por la política antibizantina del imperio carolingio, aliado del Papa, que terminarían con la ruptura total, acaecida el año 1054.

Hacia la ruptura:
Regía la sede romana León IX, hombre recto, patrocinador de la reforma eclesiástica iniciada en el monasterio de Cluny, y defensor de la primacía papal. Regentaba el patriarcado de Constantinopla Miguel Cerulario, elegido por tal el día de la Encarnación del Señor del año 1.043, desde su condición de simple fiel. Con una muy deficiente formación teológica, se distinguía por una morbosa antipatía a todo lo occidental y a sus instituciones, con especial incidencia en la iglesia romana y en su representante el Papa, que le llevó a acusarle reiteradamente de inmerso en la herejía por hechos más relacionados con la liturgia o la disciplina que con las cuestiones teológicas. Quiso León IX solucionar los continuos roces y conflictos y envió una delegación a Constantinopla, encabezada por su consejero el monje Humberto, Cardenal Obispo de Silvia Cándida, y los arzobispos mencionados anteriormente. Parece que no estuvo afortunado en la elección del personaje, cuya aversión a lo bizantino era manifiesta. Se presentó en Constantinopla dispuesto a proclamar la autoridad pontificia, pero en ningún caso a dialogar. Redactó una bula conminatoria, con un lenguaje nada diplomático y, sin entrevistarse con el Patriarca, la depositó sobre el altar de la iglesia patriarcal y se volvió a Roma tan feliz, tras haber lanzado excomuniones y entredichos a todos los jerarcas bizantinos.

Excomunión mutua:
El Patriarca le devolvió la moneda excomulgando, a su vez, al Papa y a sus legados y rompiendo toda relación con Roma. Su posterior deposición y destierro no originaron, como en casos anteriores, la conclusión del cisma que todavía hoy rompe la unidad de la Iglesia. Después vendrían los cruzados, hombres con frecuencia incultos, rudos y rapaces, que se dedicaron, en no pocas ocasiones, al pillaje y el expolio de las buenas y sencillas gentes del pueblo; los comerciantes venecianosgenoveses, nada escrupulosos a la hora de “saquear” las riquezas del Imperio y algunas de sus más preciadas reliquias; y la desafortunada actuación de los gobernantes del llamado “imperio latino de Constantinopla” (1204-1261) que pretendieron “latinizar”, de forma más o menos violenta, la liturgia y las costumbres de un pueblo con características y peculiaridades propias. Todo ello engendró en el pueblo, que había permanecido ajeno a las disputas de los poderosos, una aversión y odio hacia lo occidental, lo latino y lo europeo, que ha imposibilitado la unión, haciendo fracasar los débiles intentos propiciados a lo largo de los siglos. www.archimadrid.es (Jesús Simón Pardo)


Santa Sofía. Costruida por orden de Justiniano I (483-565)El cisma de los tres capítulos (año 553):
Teodoro Askidas, canónigo de Cesarea, para distraer la manía dogmatizadora del emperador Justiniano en la causa origenista, le propuso que se decretase un anatema contra Teodoro de Mopsuesta y sus escritos, contra la carta de Ibas de Edesa a Mario, y los escritos de Teodoreto de Cyra favorables a Nostorio y hostiles a san Cirilo de Alejandría. En 543 daba Justiniano un decreto condenando estos tres autores. El patriarca Menas de Constantinopla y todos los obispos orientales, tras corta resistencia, cedieron al emperador, y todos confirmaron la condenación, pero los occidentales protestaron, pues el concilio de Calcedonia había recibido en su comunión a Teodoreto y a Ibas, y había guardado un prudente silencio acerca de Teodoro, ya entonces difunto. Para mejor comprometer al Papa Virgilio, Justiniano le forzó a ir a Constantinopla, mas en el mismo viaje se confirmó el Papa en que los occidentales habían de oponerse decididamente a tal condenación. Así que, a pesar de haber sido espléndidamente recibido en Constantinopla, Virgilio resistió desde luego al emperador, por lo que poco después era, más que huésped, prisionero de Justiniano. No obstante, protestaba que etsi me captirum tenetis, beatum Petrum apostolum captivum facere non potestis. Al fin, pro bono pacis, vaciló el Pontífice y dio un decreto, que llamó Iudicatum (11 de abril de 548) condenando los tres capítulos, aunque con esta condenación en ninguna manera condenaba el Papa el concilio de Calcedonia. Mas no obtuvo Virgilio con este decreto la paz que deseaba, antes comenzó con él en la Iglesia el cisma que se llama de los tres capútulos. Aun en Roma, los amigos del Papa se pusieron en contra, y en particular se opuso el diácono Pelagio, que a la sazón era el alma de la ciudad en la resistencia contra Totila, y fue el que salvó con su valor las vidas de los romanos el día en que fue tomada Roma. Viendo, pues, Virgilio que se iban separando algunos de su comunión, en particular el obispo de Iliria, de Dalmacia y de Africa, determinó recurrir a un concilio general y pidió al emperador le devolviera el decreto (Judicatum) protestando haberlo dado constreñido por la violencia. Devolvióselo Justiniano, pero éste exigió de los obispos orientales una nueva condenación de los tres capítulos y los obispos orientales obedecieron al emperador en contra del Papa que los amenazaba con la excomunión, y que en efecto la lanzó contra Teodoro de Askidas, que tenía la culpa de tal rebeldía. Por parte de Justiniano, sin esperar la legítima congregación de los obispos por el Papa, reunió en Constantinopla el concilio que después fue el V general, en el cual se congregaron 151 obispos, casi todos favorables al emperador, pues los contrarios, que lo eran en general todos los obispos occidentales, no pudieron o no quisieron reunirse. Abrióse el concilio el 5 de mayo de 553, sin que el Papa Virgilio quisiese aistir. El 14 de mayo, mientras en el concilio se lanzaban fieros anatemas contra los tres capítulos, publicó el Papa un hábil decreto, que se llamó Constitutum, prohibiendo tales condenaciones. Los 16 obispos que lo firmaron fueron perseguidos por Justiniano, y el mismo Pelagio, que sostenía con su valor a Virgilio, fue encarcelado. El concilio seguía doblegándose en todo al gusto del emperador, y acabó repitiendo la condenación prohibida, y el nombre de Virgilio fue borrado de los dípticos, aunque creía el concilio, siguiendo una sutileza del emperador, no separarse por esto de la Iglesia romana.

Conclusión del cisma:
[…] Es verdad que en el Africa y en la Iliria obtuvo el emperador y los obispos de su partido que se condenasen en él la decisión del Papa, pero en Italia, particularmente en la provincia eclesiástica de Milán y de Aquileya y en la Dalmacia, se mantuvieron mucho tiempo los obispos en actitud hostil y cismática. Este cambio de opinión de un Pontífice Romano, con todas las dificultades a que da pie, se reproduce en Pelagio II, sucesor de Virgilio, del cual había sido diácono y firmísimo apoyo, y que, a causa de su inmenso prestigio, estuvo como obligado a sentarse en la Silla de Pedro en tan tristes circunstancias. A pesar de la pasmosa energía que desplegó siendo diácono en sobreponerse a los desastres de Roma, a pesar de sus protestas lanzadas desde la cárcel, cuando Virgilio había cedido, Pelagio ya Pontífice hizo gala de admitir como San Pedro la corrección, de escribir como san Agustín sus retractaciones y de no ser obstinado en ir contra la mayoría de los obispos. España y las Galias creyeron que no valía aquella intriga de Askidas la pena de un cisma. En el norte de Italia duró el cisma más de un siglo y se terminó en el concilio de Aquileya (700). (Espasa)


Comentarios sobre un escrito de la Iglesia Ortodoxa:
[…] Un elemento verdadero señalado, es la remisión de la Iglesia ortodoxa al mismo Jesús, quien la funda sobre los doce apóstoles. Al referir el hecho histórico como algo exclusivo de esta Iglesia puede pensarse que la Católica no está recogida en ese momento histórico. Más adelante señala la unidad entre las iglesias cristianas del rito ortodoxo, exceptuando la de Roma “que se separó de las otras en 1054”. Esa separación, que dio origen al cisma entre Oriente y Occidente, en mi opinión tuvo más carácter político que religioso y se debió a una mutua ruptura, no a una de las partes en específico. Se recoge en el escrito el aspecto fundamental esgrimido desde el punto de vista doctrinal y que pone la nota de discordia entre ambas iglesias históricas: la cuestión del Filioque o procedencia del Espíritu Santo. Los ortodoxos, a diferencia de los católicos, afirman que la tercera persona de La Trinidad procede del Padre mientras los de Roma han hecho dogma de la afirmación de que también procede del Hijo. Con este hecho los de oriente acusan a la iglesia romana de haber añadido nuevas formulas dogmáticas que ellos no pueden aceptar. De ahí la presunción de que ellos creen y enseñan lo correcto, que se remite al mismo significado de la palabra ortodoxo.

Otro aspecto es el de la inmaculada concepción, que ellos colocan a partir de la encarnación y no antes. La no imposición del celibato sacerdotal, el cual ellos observan como una vocación que no tiene por qué contradecir la existencia de sacerdotes que elijan el tener vida conyugal, es explicada en el contenido del plegable. También el folleto se expresa sobre la cuestión de dejar a la pareja la decisión de evitar la concepción de hijos en casos previamente consultados con el padre espiritual, siempre que el aborto no sea el medio utilizado para impedirlo. Según las palabras impresas en el escrito, la Iglesia Ortodoxa es madre y no tirana. ¿Una alusión? Finaliza con el emblema del credo: Santa Católica, Apostólica a los que añaden Ortodoxa. Esto último me recuerda la costumbre omitida en la Iglesia Católica que afirmaba de manera rotunda el cuño de romana. Parece que las diferencias no son mayores. (Miguel Saludes. La Habana 2004)

http://www.mgar.net/var/cisma.htm

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