La ofrenda del Rey a Santiago `mezcla trono y altar´

La ofrenda del Rey a Santiago `mezcla trono y altar´
MADRID, emision.net. Edición ProtestanteDigital.com
El Rey Don Juan Carlos acudió a Santiago para presidir la ofrenda nacional al Apóstol, en un acto en el que intercedió ante la figura del santo en nombre de todos los españoles. Para Tarquis, director de Protestante Digital, se trata de un acto en el que se vulnera a aquellos españoles que no son católicos, además de mezclar «un hecho religioso con el poder político», que mantiene el statu quo de la iglesia católica como un poder con una influencia a la que los políticos siguen sometiéndose.

El director de Protestante Digital fue entrevistado en relación a la tradicional Ofrenda nacional al Apóstol Santiago, acto protagonizado por el Rey Juan Carlos en nombre de todos los españoles en Santiago de Compostela. “No todos los españoles somos católicos, ni todos los católicos se identifican con esta práctica”, aseguró.

Don Juan Carlos, acompañado por Doña Sofía, ha realizado en la catedral compostelana la Ofrenda Nacional al Apóstol Santiago, una costumbre, que según ha recordado, mantiene la Corona desde 1643 y que el Rey hace en nombre del país cada Año Jubilar. El monarca ha pedido al Apóstol que ayude a España a resolver cuanto antes la “grave crisis económica”.

El hecho fue ampliamente comentado por distintos medios de prensa, incluyendo Protestante Digital que le dedicó la nota editorial de su última edición. Al respecto, Pedro Tarquis, director de este medio digital, destacó en una entrevista radial que el problema es que el Rey habría actuado en nombre de todos los españoles. “No todos los españoles somos católicos, ni siquiera todos los católicos se identifican con esta práctica”, aseguró.

“Si el Rey hace esto, está actuando de sacerdote”, dijo Tarquis. “Estamos mezclando el trono con el altar”, agregó, citando a continuación las palabras de Jesús: “Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios” en la base de separar estas dos áreas.

HABLANDO CON ÍDOLOS
El Rey se ha dirigido a una imagen que es un ídolo y lo ha hecho en nombre de todos los españoles. Una tradición que se mantiene a pesar de los avances en materia de libertad religiosa. “Para aquellos que no tenemos una fe católica es simplemente una estatua y va en contra de lo que Dios dice en su Palabra. Es una situación chocante”, señaló Tarquis, aclarando que incluso muchos católicos no están de acuerdo con esta práctica, al igual que aquellos que practican el judaísmo o son musulmanes.

Llama la atención que incluso Rodríguez Zapatero (que declara ser agnóstico) en el comienzo de su gobierno también hizo una invocación a Santiago. “Esto es algo que se hace para estar bien con la jerarquía católica”, sostuvo el director de Protestante Digital, sin negar que muchas personas cumplen con la tradición de llegar a Santiago de Compostela para hacer ruegos o promesas ante la imagen del santo. “Todos tienen derecho a hacerlo, igualmente el Rey puede hacerlo, pero de manera individual”, aclaró.

VIDA RELIGIOSA EN LA VIDA PÚBLICA
En otro momento de la entrevista, Tarquis advirtió que hay movimientos que aprovechan episodios de este tipo para querer eliminar la vida religiosa de la vida pública. “La Iglesia Católica, como cualquier otro colectivo, tiene derecho a manifestar, debatir, defender su postura. Pero ninguna confesión debe estar por encima del Estado para cuestiones de legislación”, aclaró.

Solo el 33% de los españoles manifiesta en la Declaración de Hacienda que desea aportar para la Iglesia Católica, aún siendo gratuito para el declarante; y de este 33% no todos son practicantes. Por ello, ni siquiera cuantitativamente “la Iglesia Católica puede convertirse en un grupo de poder, no puede imponer nada a toda la sociedad”, expresó Tarquis.

Sin embargo, muchos políticos en el poder hacen lo mismo que hizo el Rey Juan Carlos: En la búsqueda de votos de quienes siguen una tradición, acuden a actos religiosos como cargos oficiales. Un caso especialmente patético y doloroso fue el del acto oficial por las víctimas del 11M: Muchos de los fallecidos eran islámicos, evangélicos, de otras confesiones o de ninguna, y el Estado hizo un funeral según el rito católico. “El Estado podría hacer un funeral que no sea monoconfesional, y después cada confesión hacer un funeral religioso propio”, opinó.

En definitiva, “pareciera que las autoridades se sienten aún vinculadas o sometidas a la Iglesia Católica, y algunos ciudadanos somos de diferente categoría a la hora de vivir nuestros derechos en España”, acotó Tarquis.

Para terminar reconoció que la situación está cambiando y cambiará aún más según el número de evangélicos en España vaya en aumento. “Calcularía que podemos estar cerca del millón de personas, como grupo social al estilo de cómo se cuenta el catolicismo, no ya como creyentes comprometidos que sería menor”, dijo.

Asimismo mencionó que la falta presencia pública existe evangélica porque “no hemos conseguido trasmitir con fuerza nuestra realidad, ni defender plenamente nuestros derechos, que van mucho más allá de conseguir determinados beneficios al estilo de la Iglesia católica”. Para quienes creen que la fe es incompatible con esta lucha social recuerda Tarquis el caso del apóstol Pablo que relata el libro de Hechos, preso en Filipos, que exigió justicia cuando lo quisieron excarcelar en secreto recordando Pablo que tenía los derechos de ser ciudadano romano. “Debemos exigir nuestros derechos, aunque sin violencia ni prepotencia, pero exigirlos”, concluyó.

Puso como muestra de esta presencia social y lucha por la dignidad al propio Protestante Digital, donde personas conocidas y menos conocidas, hombres y mujeres de distintas edades, expresan desde la profesionalidad periodística, y la pluralidad de opinión, una identidad netamente protestante con una gran calidad de pensamiento, de visión social y espiritual de la vida; que aporta y hace visible una “altísima calidad de pensamiento y reflexión” no sólo a la propia iglesia sino a la sociedad.

MULTIMEDIA
Pueden escuchar aquí la entrevista de Daniel Oval a Pedro Tarquis sobre la ofrenda e invocación del rey Juan Carlos a la imagen de Santiago apóstol en Compostela.

5 años para se adapten confesiones religiosas a la Ley de Centros de Culto, pero no la católica

5 años para se adapten confesiones religiosas a la Ley de Centros de Culto, pero no la católica
Claro está que esta nueva ley se inclina a favor los católicos y cualquier incumplimiento castigaría a evangélicos u otras confesiones religiosas que brindarán una alta seguridad, higiene y salubridad aquellos que asistan sus templos, pero no así de los templos católicos que se convertirán en lugares de alto riesgo ante un terremoto u otro desastre natural.
España | Lunes 2 de Agosto, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).
Las confesiones religiosas tendrán cinco años para adaptarse a la Ley de Centros de Culto, que exige condiciones de seguridad, higiene y salubridad sin embargo los únicos eximidos de esta ley son los templos católicos que se justifican bajo el argumento de “valor artístico e histórico” por su años.
Según el Govern de la Generalitat, los centros de culto existentes dispondrán de un plazo de 5 años para adaptarse a la nueva ley que regula: condiciones técnicas, materiales mínimos de seguridad, salubridad, accesibilidad, protección acústica, aforo y evacuación con que deberán contar estos lugares.

Los lugares de culto deberán solicitar al ayuntamiento correspondiente licencia municipal de apertura y uso, estando excluidos los locales con una superficie menor de 100 metros cuadrados y con un aforo inferior a 90 personas. En este caso sólo deberá comunicarse al ayuntamiento la apertura del centro y el cumplimiento de las características técnicas que establece el Reglamento.
Como era de esperar Josep Lluís Carod-Rovira de la Generalitat, , dijo que “la mayoría de iglesias católicas” quedarán excusadas de la regulación por su “valor artístico, patrimonial e histórico significativo”, y no deberán presentar una licencia de actividad adaptada a la normativa.
Claro está que esta nueva ley se inclina a favor los católicos y cualquier incumplimiento castigaría a evangélicos u otras confesiones religiosas que brindarán una alta seguridad, higiene y salubridad aquellos que asistan sus templos, pero no así de los templos católicos que se convertirán en lugares de alto riesgo ante un terremoto u otro desastre natural.
La ley, dice que los municipios deberán reservar suelo para usos religiosos en sus planes urbanísticos a la hora de planear equipamientos comunitarios, como lo hacen para fines educativos, culturales y comerciales.
Carod, destacó que el nuevo reglamento no plantea “novedades más allá de la ley”, pero reconoce la penetración de múltiples confesiones en la “Cataluña del siglo XXI”, siendo la protestante la que más crece.
Cataluña, tiene 8.000 centros de culto, 6.729 son católicos, 600 son evangélicos protestantes, 195 musulmanes y 131 de Testimonios de Jehová. “En seis años, la que más ha crecido es la protestante”, señaló Carod.
F: Protestante Digital

“Guerra de crucifijos” en España

Obispos españoles piden que crucifijos se mantengan en escuelas

MADRID, 24 Jun. 10 (ACI/Europa Press).-La Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) ha aprobado una declaración sobre la exposición pública de símbolos religiosos en Europa en la que señalan que esta actitud “cierra el camino del futuro” a las sociedades y en la que piden que los crucifijos se mantengan particularmente en las escuelas para transmitir identidad y valores.

Este documento se ha realizado a la espera de una próxima resolución de la Corte Europea sobre la exposición de símbolos religiosos en las escuelas estatales y con el objetivo de subrayar “la importancia de la cuestión para las convicciones religiosas de los pueblos y para las tradiciones culturales de Europa”.

“Las sociedades de tradición cristiana no deberían oponerse a la exposición pública de sus símbolos religiosos, en particular, en los que se educa a los niños”, expresan en el texto, donde advierten que, de lo contrario, “estas sociedades difícilmente podrán llegar a transmitir a las generaciones futuras su propia identidad y sus valores”.

“Se convertirían en sociedades contradictorias que rechazan la herencia espiritual y cultural en la que hunden sus raíces y se cierran el camino del futuro”, añaden.

En este sentido, apuntan que “ponerse en contra de los símbolos de los valores que modelan la historia y la cultura de un pueblo es dejarle indefenso ante otras fuentes culturales no siempre benéficas”. Además, dicen que “ciega las fuentes básicas de la éticas y del derecho que se han mostrado fecundas en el reconocimiento, la promoción y la tutela de la dignidad de la persona”.

“No pretende excluir”

En cualquier caso, el Episcopado español recuerda que la presencia de símbolos cristianos en la vida pública y, en concreto del crucifijo, “refleja el sentimiento de los cristianos de todas las confesiones y no pretende excluir a nadie”.

“Al contrario es expresión de una tradición a la que todos reconocen un gran valor y un gran papel catalizador en el diálogo entre personas de buena voluntad y como sostén para los que sufren y los necesitados, sin distinción de fe, raza o nación”, reconocen.

Sobre la cuestión concreta del crucifijo, defienden que en la cultura y tradición cristianas representa “la salvación y la libertad de la humanidad” y añaden que de ella “surgen el altruismo y la generosidad más acendrados, así como una sincera solidaridad ofrecida a todos, sin imponer nada a nadie”.

Autonomía entre religión y política

La Conferencia Episcopal defiende también que fue el cristianismo el que favoreció que Europa supiese afirmar la autonomía de los campos espiritual y político y abrirse al principio de libertad religiosa. “Esto se ve más claro en nuestros días, cuando otras religiones se difunden entre nosotros al amparo de esa realidad”, añaden.

Finalmente, los prelados españoles reconocen que el derecho a la libertad religiosa existe y se afirma cada vez más en Europa, y que en algunos países se permiten explícitamente otros símbolos religiosos. En cualquier caso, reiteran que “sólo en una Europa en la que sean respetadas a la vez la libertad religiosa de cada uno y las tradiciones de cada pueblos y nación, podrán desarrollarse relaciones adecuadas entre las religiones y los pueblos, en justicia y en libertad”.

Camino: “símbolo de nuestra cultura”

En rueda de prensa, el portavoz y Secretario General de la CEE y Obispo Auxiliar de Madrid, Mons. Juan Antonio Martínez Camino, ha recalcado que suprimir el crucifijo es “poner en peligro” el “logro” de la separación entre política y religión.

Además, ha aclarado que mantenerlo no significa la exclusión de otras religiones ni la imposición a éstas del credo cristiano. En cualquier caso, ha reiterado que la exhibición de símbolos cristianos en espacio públicos “no es una imposición, sino un símbolo de la raíz de nuestra cultura”. “Nuestra cultura tiene ese matiz, queramos o no”, ha añadido.

En este sentido, Mons. Martínez Camino ha defendido que del cristianismo se derivan valores como la libertad religiosa o la dignidad inviolable del ser humano. Por tanto, ha denunciado que “no se entiende” la supresión de símbolos cristianos en una sociedad cristiana y ha añadido que “prohibir el crucifijo es ir contra el crucifijo”.

Con todo, se ha preguntado acerca de qué símbolos sustituirán a los crucifijos si finalmente se prohíben porque, en su opinión, “ese vacío tenderá a ser llenado por otros símbolos” que pueden “no ser benéficos”. El Prelado no quiso citar ninguna ideología o religión concreta y se limitó a señalar que “pueden ser muchas”. “Pueden ser símbolos del ateísmo, del agnosticismo o de otras religiones con otros valores”, ha dicho.

Los obispos creen muy “grave” que el Gobierno prohiba los crucifijos en las aulas

ABC

La Conferencia Episcopal Española (CEE), consideró ayer “grave” que una sentencia prohíba la exhibición de símbolos religiosos, y está en contra de que se prohíba el uso del crucifijo en las escuelas publicas por ley, dijo su portavoz, Juan Antonio Martínez Camino. En la rueda de prensa posterior a la reunión de la Comisión Permanente de la CEE, Martínez Camino añadió que el crucifijo “no impone ninguna religión, no implica ninguna confesión de fe y que el Estado, aconfesional, debe tutelar la libertad religiosa”. “Eliminar símbolos es segar la hierba bajo los pies de nuestra propia cultura. Prohibir el crucifijo es ir en contra del crucifico”, añadió.

Según el portavoz de la CEE, “nuestras sociedades son cristianas y el Estado tiene que tener su neutralidad, pero eso no quiere decir que esté legitimado para prohibir la exhibición de los símbolos cristianos en ningún sitio”. El crucifijo, agregó, además de un símbolo cristiano “es un símbolo de la raíz de nuestra cultura”.

La Comisión Permanente hizo una Declaración también ante la resolución el próximo día 30 de la Corte europea sobre la exposición de símbolos religiosos en las escuelas estatales. La corte emitirá un fallo sobre el recurso del gobierno italiano por la sentencia del tribunal europeo que daba la razón a una ciudadana que había pedido la retirada del crucifijo en una escuela cerca de Padua en 2002. La Declaración pide a Europa que respete “a la vez la libertad religiosa de cada uno y las tradiciones de cada pueblo y nación” para que se puedan desarrollar unas relaciones adecuadas entre las religiones y los pueblos, en justicia y en libertad.

La CEE, junto con otras conferencias episcopales, subraya la importancia de esta cuestión para las convicciones religiosas de los pueblos y para las tradiciones culturales de Europa y argumenta que gracias al cristianismo, Europa ha sabido afirmar su autonomía.

Los obispos españoles vuelven a la ‘guerra de los crucifijos’

EL PAÍS

“Suicidio cultural”, “persecución”, “desertización de la vida pública”. El Gobierno ya sabe cómo van a tomarse los obispos la anunciada reforma de la ley sobre Libertad Religiosa para regular, entre otras materias, la presencia de símbolos religiosos en los espacios públicos.

“Suicidio cultural”, “persecución”, “desertización de la vida pública”. El Gobierno ya sabe cómo van a tomarse los obispos la anunciada reforma de la ley sobre Libertad Religiosa para regular, entre otras materias, la presencia de símbolos religiosos en los espacios públicos. La oposición será agria, como en el pasado. Ayer lo demostró el portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino.

Además de sostener que Europa pudo “abrirse a la libertad religiosa gracias, precisamente, al cristianismo”, el portavoz de los prelados sentenció que el crucifijo es más que un símbolo religioso. Prohibirlo en la esfera pública “es ir en contra del crucifijo”, concluyó. Dijo desconocer las intenciones del Ejecutivo socialista sobre el tema, pero sostuvo que “ni siquiera hay un borrador de ley que el Gobierno haya hecho suyo, mucho menos un proyecto”.

El presidente José Luis Rodríguez Zapatero viajó hace dos semanas a Roma para entrevistarse con Benedicto XVI y analizar con el secretario de Estado vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, la probable reforma de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa, de 1980. Anunciada varias veces por el Gobierno, se ha pospuesto año tras año. Los obispos están convencidos de que, si se produce por fin, conocerán ese proyecto antes de hacerse público.

Mientras se concreta, los prelados reiteran criterios y condenas, que anuncian otra guerra del crucifijo. Se trata de una controversia que viene y va, con los mismos argumentos, como si no pasaran los años. La primera se desató en 1977, cuando aún persistía el intransigente nacionalcatolicismo impuesto por el dictador Francisco Franco. El caudillo había muerto dos años antes y el presidente de las nuevas Cortes Españolas, Antonio Hernández Gil, retiró el crucifijo de su despacho oficial. Aún resuenan las execraciones contra el honorable jurista y confeso católico.

Ahora, la disculpa para resucitar las condenas es internacional. El próximo día 30 se inicia el debate en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos para resolver el llamado caso Lautsi contra Italia. La Corte europea sentenció en noviembre de 2009 contra la República de Italia y en favor de Soile Lautsi, natural de Abano Terme (Padua) y madre de dos hijos, por la “injerencia estatal incompatible con la libertad de convicción y de religión, así como con el derecho a una educación y enseñanza conformes a sus convicciones religiosas y filosóficas, que suponía la exposición de la cruz en las aulas del instituto público al que asistían sus hijos”.

El Gobierno italiano recurrió el fallo, apoyado por 22 conferencias episcopales nacionales, entre otras la española. Toca ahora una solución definitiva del caso por la Corte europea.

Lo que hizo ayer la Comisión Permanente del episcopado, presidida por el cardenal Antonio María Rouco, es unirse al clamor de la mayoría de las conferencias episcopales europeas y de “otras instancias de todo el Continente”, con una titulada Declaración que parece querer preparar a la opinión pública ante una muy probable ratificación de la sentencia.

En la declaración, los prelados presumen de que, “gracias precisamente al cristianismo, Europa ha sabido abrirse al principio de la libertad religiosa, respetando tanto los derechos de los creyentes como de los no creyentes”. En la conferencia de prensa posterior, su portavoz tuvo que puntualizar esas afirmaciones. En realidad, casi todas las libertades públicas y privadas, y también muchos avances de la ciencia, se han logrado con el disgusto, a veces violento, de la jerarquía del cristianismo romano.

El Gran Poder vuelve al culto

LA RAZÓN

La talla de Jesús del Gran Poder, obra del escultor Juan de Mesa, volverá a partir de las 8,00 y hasta las 22,00 horas de este viernes al culto tras el ataque que sufrió el pasado fin de semana por parte de un funcionario de prisiones en la basílica de San Lorenzo de Sevilla, lo que le ha valido al agresor su imputación en un delito de  atentado contra el patrimonio histórico y su suspensión provisional  de funciones por parte de Instituciones Penitenciarias.

El hermano mayor del Gran Poder, Enrique Esquivias, indicó a Europa Press que como medida cautelar, y a falta de una reflexión definitiva en la que deben contar con asesoramiento profesional en materia de seguridad, el camarín de la imagen permanecerá cerrado salvo los viernes, en los que se mantendrá abierto con un refuerzo de la vigilancia.

Esquivias, asimismo, aseguró que la hermandad no se plantea otros actos de reivindicación y repulsa contra el ataque más que una Misa de Acción de Gracias y el besamanos “que se organiza cada vez que el Señor se incorpora al culto”, manifestándose “totalmente al margen” de otros actos de acción social, como la convocatoria de ayer en la Plaza de San Lorenzo, realizada en el marco de la red social cibernética Tuenti.

El Cabildo de la Pontificia y Real Hermandad y Cofradía de   Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, asimismo, resolvió   en sesión extraordinaria no personarse en las diligencias incoadas en   contra de este funcionario de prisiones por el Juzgado de Instrucción   número 10.

Así, esta talla –datada en 1620, icono del mundo cofrade   hispalense y dañada en su articulación con el hombro al serle   arrancado el brazo durante el suceso– será expuesta en la basílica   de la hermandad; a las 18,00 horas, el templo albergará una misa   solemne presidida por el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, para   celebrar la restitución de la pieza, de incalculable valor histórico   al tratarse de un emblema del barroco sevillano.

El cabildo ha ratificado su total “colaboración” con la acción de la justicia. Al respecto, Esquivias consideró que la mayor “gravedad” de los hechos es la relativa a los “efectos sobre los sentimientos y convicciones religiosas” de los feligreses y seguidores de la hermandad, dado que los desperfectos ocasionados en la talla son subsanables.

Los obispos dicen que «sin la cruz no hay futuro»

EL MUNDO

No sólo es el símbolo por excelencia de la fe cristiana, sino también el icono de la memoria y de la cultura de España. «La cruz nos identifica como pueblo y sin ella no hay futuro», dice la Iglesia católica. Tanto es así que la Conferencia Episcopal asegura que prohibir la cruz en los lugares públicos es «dejar indefenso a un pueblo ante otras ofertas culturales, no siempre benéficas».

El documento episcopal parece referirse, entre líneas, a la oferta cultural y religiosa del islam. Pero ni los prelados ni su portavoz se atrevieron a confirmarlo explícitamente. Monseñor Martínez Camino reiteró, en varias ocasiones durante la rueda de prensa, que se podían referir tanto a la oferta cultural musulmana como a la agnóstica o a la atea.

En cualquier caso, la jerarquía católica está convencida de que si se suprimen los símbolos religiosos católicos, serán suplantados por otros. Porque, como explica Camino, «el ser humano es esencialmente simbólico y, si se suprimen los símbolos propios de nuestra cultura, serán sustituidos por otros».

Además, los símbolos expresan valores fundamentales de nuestra memoria, de nuestra historia y de nuestra cultura. Valores como el de la separación Iglesia-Estado, la afirmación de la autonomía de los campos espiritual y temporal a la apertura «al principio de libertad religiosa, respetando tanto los derechos de los creyentes como de los no creyentes». El ejemplo de este respeto, según los obispos, es el hecho de que «otras religiones se difunden entre nosotros al amparo de esa realidad».

De la cruz no sólo viene la salvación, sino también los derechos civiles. Camino, en el trazo grueso, recalcó en varias ocasiones que «todos los logros de nuestra civilización surgen de la cruz». Para después matizar que la separación Iglesia-Estado y el reconocimiento del derecho a la libertad religiosa no se consigue plenamente hasta después del Vaticano II (1962-1965). E, incluso, en España no se plasma hasta años después. «Ha sido un proceso de desarrollo de unos principios que están desde el comienzo en el cristianismo», matizaba el portavoz del episcopado.

En cualquier caso, la Iglesia católica cree que «las sociedades de tradición cristiana no deberían oponerse a la exposición pública de sus símbolos religiosos; en particular, en los lugares en los que se educa a los niños». Primero, porque la presencia de la cruz «en los ámbitos públicos» es un símbolo inclusivo y «sostén de los que sufren y los necesitados, sin distinción de fe, raza o nación».

En segundo lugar y sobre todo, la Conferencia Episcopal subraya las razones culturales e históricas de la presencia pública del crucifijo. «En la cultura y en la tradición religiosa cristianas, la cruz representa la salvación y la libertad de la humanidad. De la cruz surgen el altruismo y la generosidad más acendrados, así como una sincera solidaridad ofrecida a todos, sin imponer nada a nadie».

Oponerse a su presencia pública dificultaría la transmisión «a las generaciones futuras de su propia identidad y de sus valores». Prohibir la cruz conduciría, según los obispos, a convertir en contradictoria a la sociedad, por «rechazar la herencia espiritual y cultural en la que hunde sus raíces». Más aún, ponerse en contra de los símbolos religiosos es «cegar las fuentes básicas de la ética y del derecho que se han mostrado fecundas en el reconocimiento, la promoción y la tutela de la dignidad de la persona».

Por todo este cúmulo de razones, la Conferencia Episcopal española se une a «otras conferencias episcopales y a diversas instancias tanto estatales como sociales de todo el Continente» para apoyar «la exposición de los símbolos religiosos en las escuelas estatales».

«Prohibir el crucifijo pone en peligro la libertad religiosa»

LA RAZÓN

Madrid- El próximo 30 de junio se conocerá la revisión sobre la sentencia que dictó en 2009 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en relación con la presencia de los crucifijos en las aulas. El Tribunal de Estrasburgo declaró en su día que la exhibición de estos símbolos cristianos en las paredes viola el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias convicciones y, además, viola el derecho de los padres a educar a sus hijos.

En España, la Conferencia Episcopal se ha mostrado a favor de que los crucifijos permanezcan en las aulas, sumándose a otras 22 Conferencias Episcopales europeas y 11 Estados que se personarán en el recurso. El portavoz de los obispos, Juan Antonio Martínez Camino, presentó ayer, tras la reunión de la Comisión Permanente de los obispos, una declaración sobre la exposición de los símbolos religiosos en Europa. En ella los obispos españoles declaran que esta actitud cierra «el camino del futuro» a las sociedades y piden que los crucifijos se mantengan en las escuelas para transmitir ideas y valores.

Separación Iglesia y Estado

«Gracias precisamente al cristianismo, Europa ha sabido afirmar la autonomía de los campos espiritual y temporal y abrirse al principio de la libertad religiosa, respetando tanto los derechos de los creyentes como de los no creyentes», remite la declaración.

Martínez Camino quiso dejar claro que «si se mantiene esta sentencia que prohíbe el crucifijo será una cuestión grave», ya que hay «que pensar bien en cómo se concibe la justa neutralidad del Estado, que no es sujeto de fe ni puede imponer ninguna fe», tampoco es «autoridad religiosa» lo que debe hacer es «tutelar la libertad religiosa». Con la frase célebre «Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios» recordó la antigüedad que tiene esta distinción.

El Episcopado español recuerda que la presencia de símbolos cristianos en la vida pública y, en concreto del crucifijo, «refleja el sentimiento de los cristianos de todas las confesiones y no pretende excluir a nadie». Al contrario, es expresión de una tradición a la que todos reconocen un gran valor y un gran papel como sostén para los que sufren, sin distinción de fe, raza o nación», reconocen.

«Eliminar símbolos es segar la hierba bajo los pies de nuestra propia cultura y valores», así señaló Martínez Camino que la polémica no sólo afecta a la libertad religiosa sino que también afecta a nuestras tradiciones y culturas. La exhibición de símbolos cristianos  en espacios públicos «no es una imposición, sino un símbolo de la raíz de nuestra cultura».

«Nuestra cultura tiene ese matiz, queramos o no», añadió el portavoz, al tiempo que señaló que existen un gran número de no creyentes «que se confiesan culturalmente cristianos». Además, consideró que «ese vacío de símbolos será sustituido por otros», «como los del agnosticismo, el ateísmo, u otras creencias religiosas con otros valores», algo que el Estado no puede imponer.

Otro peligro que consideró Camino «si se sigue la línea prohibicionista», es el de «concebir la religión como algo privado, que no puede aparecer en el ámbito público. Esto es totalmente contrario a una visión justa y positiva de la libertad religiosa», afirmó.

El caso italiano

El caso conocido como «Lautzi», se originó tras la denuncia de una madre finlandesa, y residente en Italia, que pidió la retirada del crucifijo en el colegio público en el que estudiaban sus hijos. Ante la negativa del colegio, la mujer lo denunció ante los tribunales italianos en los que nunca encontró éxito, hasta que lo presentó en Estrasburgo. El Tribunal Europeo de los Derechos Humanos exigió a Italia en marzo de 2009 que retirara la cruz de los colegios.

Los italianos pidieron la revisión de la sentencia, que en caso de no aceptarse, el Gobierno de Berlusconi dispondrá de tres meses para retirar los crucifijos de las aulas. Esto mismo podría ocurrir en el resto de países europeos, ya que este fallo, aplicable ahora sólo a Italia, sienta un precedente que en el futuro puede ser extrapolable a las otras naciones europeas si sus ciudadanos presentan demandas como la de Soile Lautsi.

Camino: «Los homosexuales merecen respeto y amor»

LA RAZÓN

Martínez Camino defendió durante la rueda de prensa de ayer que «no es legítima ninguna discriminación» hacia los homosexuales, en respuesta a una pregunta sobre la corrección de las declaraciones que hizo en su página web el portavoz de CiU en el Congreso, Duran Lleida, criticando que se celebre y apoye la «salida del armario» de una persona y no el paso de la homosexualidad a la heterosexualidad.

El portavoz de la CEE no quiso valorar las palabras de Duran Lleida pero sí defendió que «todas las personas, con independencia de su conducta, son dignas de un respeto absoluto, y no sólo un respeto, sino también de amor». Camino explicó que la Iglesia católica ve la «conducta» homosexual, subrayó la palabra conducta, como «desordenada», aunque ha reiterado que «de ahí no se deriva que se pueda discriminar ni tratar mal a alguien».

«Quitar la cruz es dejar a la sociedad indefensa ante otras ofertas culturales»

LA RAZÓN

El secretario general de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, dio a conocer este jueves un documento realizado por los obispos españoles sobre la exposición de símbolos religiosos cristianos en Europa, con motivo de la deliberación el próximo 30 de junio de la Corte Europea de Derechos Humanos sobre un recurso presentado por el Estado italiano ante una sentencia que ordena la retirada del crucifijo de una escuela pública italiana; conocido como el “caso Lautsi”.

En el documento, los obispos señalan que “ponerse en contra de los símbolos de los valores que modelan la historia y la cultura de un pueblo es dejarle indefenso antes otras ofertas culturales, no siempre benéficas, y cegar las fuentes básicas de la ética y del derecho que se han mostrado fecundas en el reconocimiento, la promoción y la tutela de la dignidad humana”.

Martínez Camino precisó, al término de la Asamblea Permanente de los obispos, que “el vacío que supondrá” la prohibición de la cruz “tenderá a ser llenado por otros símbolos” relacionados con “el ateísmo, el agnosticismo o símbolos de otras tradiciones religiosas que tienen otros valores”. El portavoz aprovechó este caso judicial que ha levantado una gran polémica en Italia para recordar que el crucifijo “es mucho más que un símbolo cristiano, es el símbolo de la raíz de nuestra cultura” por lo que su presencia en la escuela pública no supone “la imposición de una religión por parte del Estado”.

«No pretende excluir»

En cualquier caso, el Episcopado español recuerda que la presencia de símbolos cristianos en la vida pública y, en concreto de la crucifijo, “refleja el sentimiento de los cristianos de todas las confesiones y no pretende excluir a nadie”. “Al contrario es expresión de una tradición a la que todos reconocen un gran valor y un gran papel catalizador en el diálogo entre personas de buena voluntad y como sostén para los que sufren y los necesitados, sin distinción de fe, raza o nación”, reconocen.

La Conferencia Episcopal defiende también que fue el cristianismo el que favoreció que Europa supiese afirmar la autonomía de los campos espiritual y político y abrirse al principio de libertad religiosa. “Esto se ve más claro en nuestros días, cuando otras religiones se difunden entre nosotros al amparo de esa realidad”, añaden.

Finalmente, los prelados españoles reconocen que el derecho a la libertad religiosa existe y se afirma cada vez más en Europa, y que en algunos países se permiten explícitamente otros símbolos religiosos. En cualquier caso, reiteran que “sólo en una Europa en la que sean respetadas a la vez la libertad religiosa de cada uno y las tradiciones de cada pueblos y nación, podrán desarrollarse relaciones adecuadas entre las religiones y los pueblos, en justicia y en libertad”.

SITEL, EL OJO QUE TODO LO VE DEL GOBIERNO SOCIALISTA ESPAÑOL.

En las últimas semanas se ha producido una polémica debido al sistema SITEL. Se trata de un moderno sistema informático que se comunica con los ordenadores de las redes telefónicas, para así poder interceptar las comunicaciones de cualquier ciudadano (tráfico de llamadas, mensajes de móvil, accesos a Internet e incluso localización geográfica). SITEL fue adquirido por el gobierno del PP en el año 2001, tras los atentados contra las Torres Gemelas, pero no fue puesto en práctica debido a las dudas legales que había sobre su aplicación. Parece ser que Zapatero y Rubalcaba no han tenido tantos reparos.

¿Cómo funciona este mecanismo? antes de existir SITEL, para poder pinchar una línea telefónica, el agente investigador, a través de la policía, tenía que pedir permiso judicial. Después, se efectuaba la grabación, que se almacenaba en una cinta. Dicha cinta se mostraba al juez, que decidía qué parte se guardaba para el sumario. El resto se destruía.
Con SITEL, de entrada, la policía le da al agente investigador una serie de datos sobre la persona sospechosa : nombre, domicilio, correo electrónico…tras lo cual, se pide la orden judicial. Se efectúa la grabación en un CD que se muestra al juez, que decide qué parte se guarda y cuál se destruye, pero la grabación original no se destruye, sino que permanece en SITEL.
Esto significa, en primer lugar, que las Fuerzas de Seguridad y de Inteligencia pueden tener acceso a los datos personales de cualquier usuario de teléfono móvil en España, en cualquier momento, sin tener autorización judicial. La policía puede saber con quién hablamos, desde dónde y durante cuánto tiempo.
En segundo lugar, no existe ningúna garantía de que los datos no puedan ser manipulados, ni en origen, es decir, en las bases de datos de las compañías, ni en destino, una vez obtenida la grabación, ya que la misma se envía en forma escrita o en forma de archivo de texto al juez, pero dichos archivos no tienen firma electrónica, por lo que no hay garantías de que puedan efectuarse modificaciones en las grabaciones.
En tercer lugar, todo este proceso debería ser supervisado por un juez desde el principio pero, como hemos dicho, esto no es así. Incluso muchos jueces han declarado que desconocían por completo la existencia de SITEL. En teoría, una vez autorizado el pinchazo, los agentes de policía lo llevan a cabo pero, por encima de ellos, el seguimiento de toda la operación debería efectuarse desde un puesto de control, que debe ser supervisado por un juez. La policía efectuaría los pinchazos pero el contenido de las conversaciones iría directamente al puesto de control.

Pero con SITEL el proceso no es así, ya que ningún juez supervisa el puesto de control, sólo se dan una serie de órdenes por escrito que son recogidas por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. De esta forma, tampoco hay ninguna garantía de que nadie pueda realizar escuchas sin autorización judicial. Además, las operadoras de telefonía están obligadas a dar los datos personales de sus clientes a la policía previamente a la orden de interceptación.
Para terminar de empeorar la situación, el sistema SITEL puede mantener almacenadas las conversaciones grabadas incluso después de que el juez haya ordenado destruirlas. Tampoco tenemos ninguna seguridad de que esos datos guardados vayan a ser utilizados posteriormente contra nosotros.
Este sistema puede volverse muy peligroso si no tiene rigurosos controles sobre su aplicación y, como hemos visto, los controles brillan por su ausencia. Incluso la ley que lo regula es ordinaria, cuando debería ser orgánica, ya que están en juego derechos fundamentales de los españoles, como el secreto de las comunicaciones o el derecho a la intimidad y a la libre circulación de personas, recogidos en la Constitución. Además, con los antecedentes de espionaje que ya tuvieron lugar en los gobiernos socialistas de Felipe González, no es de extrañar que algunos que ya estuvieron en aquellos gobiernos, como Rubalcaba, quieran repetir la jugada, Porque ya sabemos que si eres de izquierdas puedes hacer lo que te dé la gana que siempre estará justificado.
Por lo tanto, desde pedimos la desaparición de este sistema o en su caso, la creación de una ley que lo regule de manera estricta. Una ley que exija control judicial de todo el proceso, que los archivos de las grabaciones presentadas al juez sean de sonido o que lleven certificado digital para que no puedan ser alterados sin dejar huella. Por supuesto, pedimos la eliminación de todos los ficheros una vez el juez decide qué es lo que sirve para la investigación y qué no, porque nadie nos ha explicado aún qué es lo que se hace con la información que no se destruye, ni quién la custodia.
Este sistema da al gobierno una capacidad brutal de control del ciudadano y la excusa de la “lucha contra el terrorismo” ya no nos vale.

Comunidades evangélicas crecen en Bilbao

Comunidades evangélicas crecen en Bilbao

Las que mayor presencia tienen son, con diferencia, las iglesias evangélicas, que suma 32 comunidades sólo en la capital vizcaína. Es difícil explicar las causas de este impulso.

España | Miércoles 16 de Junio, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).
Cada vez son más las comunidades evangélicas en Bilbao, una ciudad que en los últimos años ha experimentado un cambio en el espectro religioso de sus habitantes debido a la inmigración, pero también por el crecimiento de otras creencias que van desde el agnosticismo en el lado de los no creyentes hasta las iglesias evangélicas, las cuales están creciendo cada vez más.

En Bilbao existen 62 parroquias y 56 órdenes religiosas católicas. Su presencia sigue siendo mayoritaria y su posición, hegemónica desde el punto de vista cultural. Pero, junto a ellas, el panorama se enriquece con 55 comunidades de otras confesiones, según datos recabados por el Centro Ignacio Ellacuría.
Las que mayor presencia tienen son, con diferencia, las iglesias evangélicas, que suma 32 comunidades sólo en la capital vizcaína. Es difícil explicar las causas de este impulso. Aunque algunas de estas iglesias cuentan con una larga tradición en la villa, es probable que los 15.600 iberoamericanos que viven actualmente en Bilbao y el auge experimentado por la doctrina evangélica en sus países de origen es posible que sea una de las causas que impulsan el crecimiento de los evangélicos.
F: El Correo y Protestante Digital

León recuerda a Moisés Calvo, veterinario evangélico allí refugiado durante la Guerra Civil

León recuerda a Moisés Calvo, veterinario evangélico allí refugiado durante la Guerra Civil
, 01/06/2010/ y Edición ProtestanteDigital.com
Al cumplirse un nuevo aniversario de la muerte de Moisés Calvo Redondo, el periódico El Mundo publicó una semblanza de este prestigioso evangélico en su edición del pasado 24 de mayo, reconociendo su “modélica trayectoria”. La biografía del veterinario y profesor, que sufrió con dureza los rigores de la Guerra Civil a causa de su reconocida fe cristiana, ocupa un capítulo de un libro de autoría de Miguel Cordero del Campillo y José Manuel Pérez García.

Madrileño, nacido el 14 de mayo de 1883, Moisés Calvo Redondo conoció la fe evangélica por su padre. En efecto, Teodoro Calvo y Alonso se convirtió tras escuchar las predicaciones de Cipriano Tornos, un ex sacerdote católico, confesor de la reina Isabel II, que abrazó la fe evangélica, alcanzando fama de brillante orador, particularmente con su sermón sobre “Las Siete Palabras de Jesús en la cruz”.

“Pero su padre no sólo le inculcó las creencias religiosas, también la atracción por la Veterinaria, profesión que ejercía en Madrid al tiempo que regenteaba el herradero La Prosperidad, el sostén económico más firme de la familia”, afirma el periódico La Razón.

Tras estudiar en el Instituto de San Isidro, el joven trató de cursar la carrera de Medicina, para lo que realizó el Preparatorio de Ciencias. Pero la muerte de su padre le obligó a continuar con el herradero y reorientar su vocación. En 1895 ingresó a la Escuela de Veterinaria madrileña y obtuvo el título en junio de 1900.

VOCACIÓN DOCENTE
Más que el ejercicio práctico de la profesión, que desarrolló un corto tiempo en Toledo, a Calvo Redondo le atraía la docencia. En 1904 solicitó ser admitido a las oposiciones de Disectores Anatómicos vacantes en las Escuelas de Veterinaria de Córdoba y León. Al año siguiente se postuló para la plaza de profesor de Fragua de la Escuela de Veterinaria de Zaragoza, cargo que recién obtuvo en 1908. Mientras tanto, decidió presentarse a la cátedra de Operaciones, Apósitos y Vendaje, Obstetricia, Reconocimiento de animales, Teoría y Práctica de forjado y herrado, y Clínica quirúrgica, vacante en la Escuela de Veterinaria de Córdoba.

Este fue sólo el inicio. Calvo Redondo siempre intentaba nuevos y mejor remunerados destinos, postulando para diversas cátedras. Trabajó también en Madrid, León y Santiago de Compostela. En 1929 fue ascendido al número veinte del Escalafón general del profesorado de Escuelas de Veterinaria, con lo cual su sueldo se incrementó sustancialmente.

Su carrera como docente llegó a las máximas cotas, pero la Guerra Civil supuso para Moisés Calvo un duro golpe al ser de ideas republicanas y afín al también veterinario Félix Gordón Ordás, a quien además le unía una sincera amistad. Estaba en esos días en Zaragoza, donde llevaba una apacible vida junto a su mujer, María Regla Franchelli Martín, profesora de las Escuelas Evangélicas de la ciudad. Su republicanismo y su credo evangélico explícito pusieron en verdadero peligro su vida, hasta el punto de que fueron los jefes de la escuadrilla aérea de la Legión Cóndor con base en Zaragoza, los que acudieron en su defensa.

LA PERSECUCIÓN
Como les ocurrió a otros compañeros, en diciembre de 1936 resultó separado provisoriamente de su puesto en la Escuela; su suspensión definitiva fue decretada en 11 de mayo de 1937. La situación del matrimonio se tornó angustiosa. Moisés y Regla tuvieron que trasladarse a León donde contaban con buenos amigos. Allí encontraron el cariño y la ayuda que necesitaban, aunque las dificultades económicas fueron muchas. Su amigo Audelino Gonzáles Villa, también veterinario, y la Iglesia Evangélica supusieron para ellos un descanso en medio de la presión política y religiosa –del catolicismo oficial- que procuraban obligarlos a retractarse de ser evangélicos, pero su fe no vaciló ni un instante.

Como medio de vida, impartieron clases a hijos de familia evangélicas. Ella enseñaba gramática española, francesa e inglesa, y él matemáticas, contabilidad, geografía e historia, taquigrafía y mecanografía, cobrando ambos tarifas más que asequibles. Sus ingresos eran escasos pero contaron también con la solidaridad de colegas, amigos y hermanos en la fe.

En 1947 Moisés Calvo solicitó ser reincorporado a la Cátedra de la que había sido despojado; contaba para ello con el informe favorable del decano de la Facultad de Veterinaria de Zaragoza. Paro no se hizo justicia. Jubilado por ley en diciembre de 1950, las gestiones de Demetrio Nalda, de fe evangélica, con contactos en el Ministerio de Educación, le permitieron recibir la pensión reglamentaria.

El matrimonio se trasladó a Madrid, cuando Regla enfermó y perdió la memoria y el habla. Moisés falleció en la capital española el 21 de mayo de 1954, diez meses después de perder a su querida esposa.

La asistencia religiosa evangélica ya es una realidad en el aeropuerto de Barajas

La asistencia religiosa evangélica ya es una realidad en el aeropuerto de Barajas
MADRID, 15/05/2010/ CEM. Edición ProtestanteDigital.com.
A partir del mes de junio será posible recibir asistencia religiosa evangélica en el oratorio multiconfesional de la Terminal 4 de Barajas

Se trata de un servicio que ofrecerá AENA gracias a la colaboración de los ministros de culto pertenecientes a las iglesias evangélicas que formen parte del Consejo Evangélico de Madrid. Es el primer aeropuerto español que cuenta con este servicio de manera oficial y permanente.

El Consejo Evangélico de Madrid informa que tras más de un año de conversaciones con AENA, realizadas por Mario Santacruz con la dirección, y cartas a la dirección del Aeropuerto de Barajas, por fin se pudieron conseguir algunas de las peticiones que permitirán realizar esta labor.

AENA ha puesto un cartel en la parte exterior del oratorio anunciando los horarios de la asistencia. También ha colocado un armario en el interior del oratorio para depositar nuevos testamentos, literatura y material gratuito para ser retirado por el interesado.

El CEM recuerda que «seguimos necesitando pastores interesados en formar parte del equipo que va a prestar la Asistencia para así cubrir más horario o ampliar estos servicios a la Terminal 1».

Aquellos interesados pueden ponerse en contacto con el CEM (teléfono 91 381 89 88 begin_of_the_skype_highlighting              91 381 89 88      end_of_the_skype_highlighting; web http://www.ce-madrid.es).

POTENCIAR LA ENSEÑANZA RELIGIOSA EVANGÉLICA EN MADRID
Tras varios años de haber dejado de funcionar el Consejo regional de ERE en Madrid y siguiendo las directrices de FEREDE, el CEM se hará cargo de la Enseñanza Religiosa en la Comunidad de Madrid.

La Consejería de ERE del Consejo Evangélico se pone de nuevo en marcha, y en coordinación con el CGERE de FEREDE tratará de llevar a cabo esta importante tarea. Actualmente son doce los profesores que ejercen y lo vienen haciendo desde hace algunos años en 29 centros de la Comunidad de Madrid. Hoy día, todos son remunerados por la consejería de Educación de la CAM al igual que el resto de los profesores. Además hay seis alumnos en formación para poder ser profesores de ERE en Madrid.

El CEM explica que ha tenido «dos reuniones» con los profesores «para conocer la situación actual y tratar de ayudarles en sus necesidades». Además entienden que «el entusiasmo que se tuvo en los comienzos de la Enseñanza Religiosa Evangélica ha decaído» y ahora «es momento de que las iglesias retomen el asunto y comiencen a promocionar entre los padres con hijos la solicitud de ERE en los colegios».

«Creemos que la mayoría de los evangélicos que han venido de otros países a vivir a nuestra Comunidad y que están en nuestra iglesias es muy posible que ni siquiera sepan que sus hijos pueden solicitar religión evangélica en los colegios», explicó Manuel Cerezo, Secretario Ejecutivo del CEM.

Si este año los padres comienzan a solicitar la enseñanza religiosa evangélica en los centros donde asisten sus hijos, el año que viene la Consejería de Educación contratará nuevos profesores y los alumnos podrán cursar esa asignatura.

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