Discipulado, plataforma para hacer Misión X

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9. La oración.

Orar es “deseo” (eucomai) 2Co 13:7,9; Stg 5:16; 3Jn 2; Hch 26:29; 27:29; Ro 9:3.  Y la oración esta necesariamente implicada en ello.  También como oración a Dios es pedir (proeucomai) Ro 8:26; Ef 6:18; Fil 1:9; 1Ts 5:17.  Otro término es rogar (deomai) que se traduce orando Lc 21:36; Hch 4:31; 10:2; 1Ts 3:10.

El mejor ejemplo es Cristo, en la Biblia leemos de otros que también fueron ejemplos orando, como Daniel. Mientras Jesús oraba el Espíritu Santo descendió (Lc 3:21); él se apartaba a lugares solitarios para orar (Lc 5:16); y aún paso toda la noche orando antes de escoger a sus doce Apóstoles (Lc 6:12); en su transfiguración subió al monte a orar (Lc 9:28); mientas oraba los discípulos le pidieron que les enseñara a orar (Lc 11.1); oró intensamente en Getsemaní (Lc 22:44); en la cruz oró por otros (Lc 23:34); esta secuencia de oración sólo en el Evangelio de Lucas nos da la importancia que Jesús ha puesto sobre la oración.

Orar es ponerse de acuerdo para que se haga la voluntad de Dios, orar es mucho más que hablar con Dios, orar es:

a.-Proclamar la santidad, soberanía, Reino, y Señorío de nuestro Dios.

b.-Acercarse a Dios buscando: ser transformado a la imagen de Cristo; su dirección para nuestras vidas; su provisión a nuestras necesidades y su bendición en todo.

c.-Influir para que la mano de Dios se mueva a favor de otros: nuestra familia, el ministerio, la Iglesia, la Nación, etc.

d.-Confesar el triunfo de Cristo en la cruz, despojando los principados y potestades de Satanás; ejercer la autoridad de Cristo, sometiendo y resistiendo la obra del Enemigo.[1]

Es en la persona de Cristo Jesús que se fundamenta nuestra confianza, (Ef 3:12) para tener acceso delante de Dios, por medio de la oración:

§   Tenemos libertad para entrar al lugar Santísimo, (He 10:19-22)

§   Tenemos entrada por la fe, (Ro 5:2)

§   Tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre, (Ef 2:18)

Preguntas para conversar:

¿Por qué oramos?

¿Cuándo debemos orar?

¿Dónde podemos orar?

¿Cómo orar?

¿Quién se opone a la oración?

¿Cuales deben ser las actitudes al orar?

Los elementos básicos que debemos incluir en Nuestra Oración son:

§ Adoración.- Es estar rendido a él, reconociendo quién es él (Sal 29:2). Honrar a Dios por encima de todo (Hch 4:24-31).  Es permitir que nuestro espíritu se deleite en la presencia de Dios  (Job 22:26).  Por su misericordia, poder, sabiduría, rectitud, justicia, fidelidad, paciencia, etc.

§ Acción de Gracias.- Por lo que él ha hecho, por los beneficios que hemos recibido de su mano (Jn 11:41).  Es la voluntad de Dio ser agradecidos (1Ts 5:18).  Velando en oración y acción de gracias (Col 4:2). 

Y la paz de Dios guarda nuestros pensamientos y corazón (Fil 4:6-7)

§ Confesión. – de nuestros pecados (1Jn 1:9; Lc 11:4).  Confesar y reconocer nuestras debilidades, equivocaciones, ofensas, incredulidad a Dios, menosprecio a la provisión de Dios, áreas en que somos tentados, las presiones del mundo, etc. (Mt 6:11-12).  Humillarse delante de Dios (Sal 25:17-22; 1Cr 7:14).

§ Petición.- de toda clase de necesidad (Mt 7:7-8).  Por las autoridades (1Ti 2:1-2).  No para nuestros deleites (Stg 4:3).  Sabiendo la voluntad de Dios y con fe (1Jn 5:15; Ef 3:30; Mr 11:24)

§ Intercesión.- Es ponerse en la brecha delante de Dios a favor de otros (Ez 22:30).  Para obrar milagros  (Hch 12:5).  Pidiendo perdón para alcanzar la bendición sobre una nación (Neh 1:4-11)

§ Batalla espiritual.- Ejerciendo autoridad en el nombre de Jesús (Lc 10:18-19; Jd 1:9.  Conociendo que nuestra lucha es espiritual con las tinieblas (Ef 6:12).  Sobre todo vistiendo la armadura de Dios (Ef 6:13-17).  Reconociendo que no es con fuerza, sino con el Espíritu santo (Zac 4:6; Ex 14:14).  Debemos estar siempre resistiendo al enemigo (1Pe 5.8-9; Stg 4:7)


[1] PEÑALBA René Op Cit. Pág. 24

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Discipulado, plataforma para hacer Misión IX

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8. Entendiendo y viviendo su Palabra Jn. 8:31.

Permaneciendo en las Palabras del Maestro, es lago que Jesús enseñó cuando fue tentado en el desierto, de tal manera que en cualquier ambiente que el discípulo tenga que vivir, la Palabra le será importante, tanto para su vida victoriosa como para su ministerio. En un ambiente de hostilidad contra Jesús por parte de los Judíos, él pidió a los que habían creído en él, que es necesario en ellos la CONSTANCIA en la doctrina de Jesús para mostrar que son verdaderos discípulos de él y como resultado conocerán la verdad. Cualquiera sea los momentos que nos toque vivir, este elemento: constancia es necesaria para todo discípulo, que significa no ser voluble o fluctuante.  A esto el Apóstol Pablo dice a los hermanos de Colosas “la palabra de Cristo more (habite) en abundancia en vosotros…”  (Col 3:16).

Es interesante que Jesús relacionó permanecer en él con permanecer en su palabra, esto trae como fruto la promesa: “… pedid todo lo que queréis, y os será hecho” (Jn 15:7), algo más, él muestra reciprocidad cuando dice: “Permaneced en mi, y yo en vosotros”. El caso contrario sucede con los que se extravían y no perseveran (permanecen) en la doctrina, dice: “no tiene a Dios”.  Es un verdadero estímulo permanecer en las palabras del maestro y decir como Pedro cuando Jesús los desafió a elegir, irse o quedarse y este respondió “¿a quién iremos? Tu tiene palabras de vida eterna” (Jn 6:68)

Entender su Palabra implica pasar por la Puerta de acceso al conocimiento de Dios, Cristo; sin él nos es imposible conocer a Dios y su revelación.  La Palabra de Dios dice que es el Hijo de Dios que

Por la importancia que tiene la Palabra de Dios para la vida cristiana; por cuanto es útil para traer santificación, limpieza, dirección, revelación del Señor y es sustento para nuestra fe (2Ti 3:15-17); es necesario conocerla.  Un primer paso para conocer la Palabra de Dios es leerla, y para ello es recomendable: [4]

a.-Leer en forma disciplinada diariamente (Sal 1:2-3)

b.-Leer con lápiz y papel al alcance de la mano

No solo leerla, sino meditarla, actualizarla (contextualizar), aplicarla a la vida personal y luego predicarla a los demás.


[4] PEÑALBA René “Discipulado de Capacitación para servir” Edit CEC. Tegucigalpa, DC Honduras, CA..  pág 29.

Discipulado, plataforma para hacer Misión VIII

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7. Disciplinas Internas De Un Discípulo

 

El alumno comprenderá que:

 

1.       La Palabra de Dios le es muy importante para su vida y ministerio

2.       La oración es una necesidad de todo discípulo

3.       La Adoración y devoción es el motivo por la cual Dios creó al hombre – es una necesidad de un discípulo.

Disciplinas Internas de un discípulo

 

Discipulado, plataforma para hacer Misión VII

Discipulado, plataforma para hacer Misión VII

Somos discípulos de Cristo, en qué debemos identificarnos con él, entonces es necesario mirar al Maestro para ser imitadores y recibir su luz para resplandecer de él ante un mundo de tinieblas. Cuando miramos a Cristo nos identificaremos de la siguiente manera:

La calidad de amor que tiene Cristo esta expresado en “yo te amo a pesar de que” tal como Dios nos amó; esa es la misma esencia de amor debemos tener en la comunidad de creyentes, si nos identificamos con su amor de esta naturaleza entonces seremos conocidos por la gente que verdaderamente somos sus discípulos.

Nosotros somos una comunidad de amor, con esta expresión el discípulo esta desafiado a vivir como Dios realmente quiere, y no como el mundo vive (1 Jn 5:19) no estamos bajo el maligno sino que somos de Dios. Antes hablábamos del fruto del discípulo, y precisamente en esta comunidad de amor va a mostrar esas evidencias, tanto dentro y fuera de ella (testigo).

El discípulo es un testigo de Jesucristo, un proclamador de su mensaje y si lo hiciere sin el testimonio de este amor en comunidad, es como agredirnos a nosotros mismos, el mundo sabrá que somos sus discípulos si tuviéramos amor los unos con los otros.  Es natural en un discípulo de Cristo mostrar este amor que Dios demanda, no es algo extraño o fuera de lo normal.  En la Iglesia o en la obra misionera esto no debe escasear, echaríamos a perder todo por los celos, envidias, murmuraciones, actitudes egoístas, rebeldías etc. que Dios no ayude reflejar ante todos que somos sus discípulos y que no amamos.

El amor nos sirve para vivir en comunidad, pero esto debe ser conocida por nuestros actos de amor hacia la gente que no conoce a Jesús, y de muchas maneras, tanto en lo espiritual como en lo social.
Identificados con su encarnación Jn 17:18; 20:21  – Ejemplo.

La encarnación, desde una visión misionera se refleja claramente cuando dijo Jesús: “como me envió el Padre, así también  yo os envío” nos enseña a ser misioneros como Cristo, él no cumplió su misión desde el cielo o desde una residencia, él se encarna y se identifica con el ser humano, entre los más desfavorecidos, caminó con pecadores y gente aborrecida. Así fue enviado y así también nos envía. El máximo ejemplo que tenemos de Jesús, es el ejemplo de humillación y obediencia, aún en las condiciones en que se encarnó (esclavo – doulos), luego de darnos ejemplo hasta el sacrificio fue exaltado hasta lo sumo

Cristo para ser exaltado caminó por la humillación y el sacrificio de la cruz, semejante lo es para el discípulo, somos llamados a morir en favor de la misma gente que queremos servir con sacrificio y negación, esto es una revolución y una verdadera identidad con el Mesías.  Campos de acción para el servicio hay mucho, en educación, salud, apoyo en técnicas, atención a marginados y miles más, sin esperar que nos sobre para dar, hasta dar la vida misma. 

El poder de la resurrección nos ha dado nueva vida y esmero al servicio en obediencia a Cristo (Ro 8: 11)  En ese poder podemos servir en el mundo sin ser del mundo; la falta de fe nos lleva al monasticismo.  La inconsecuencia de los evangélicos usa la idea de la venida de Cristo como disculpa para no cumplir las exigencias del evangelio.
Nuestra conducta de cristiano debe reflejar que hay un reino diferente que viene, esperamos la manifestación final de su reino y no necesitamos adecuarnos a los sistemas temporales para ser servidores de ellos, debemos cambiar nuestra nación con el poder transformador del evangelio. Los cristianos tenemos mejor objetividad, estamos capacitados para contribuir  a determinar con claridad lo hace falta cambiar.

1.La iglesia está compuesta por personas, por lo que nuestro trabajo es de hombres entre los hombres

2.Es necesario que el Discípulo de Cristo conozca la literatura, el folklore y su historia de su lugar o del sitio donde va a servir.  En nuestro caso debemos ser más auténticos y no imitar la cultura o idiosincrasia de los extranjeros y a sus costumbres inherentes, debemos ser hombres de nuestro pueblo y de nuestra época, encarnados en la realidad que nos toca servir.

3.Algunos creían que el evangelio era solo para la clase media, porque  que se suponía que era la más factible para generar cambios nacionales, pero sabemos fehacientemente que el evangelio es para todos, es para el borracho de la calle como para el empresario explotador, para el delincuente  y para el político engañador.

4.La vida transformada de cualquier hombre es un ser salvado para hacer algo, debe repercutir su nueva vida en la sociedad que vive, sin la necesidad de que el evangelio sea un programa social y político.

Identificados con su reino Lc 17:20:21

Este es un tema bastante amplio pero diremos algo, el reino es esencialmente escatológico como lo es la Cristología porque necesariamente concierne al Mesías, aun esencialmente los evangelios sinópticos son específicos en asuntos de reino. Por lo que observamos, en el N.T. que Juan el Bautista, Jesús, los Apóstoles se constituyen los mensajeros del reino y ejemplo para los discípulos de todas las edades. Entonces si queremos ser bíblicos nuestro mensaje y vida debe ser inherentemente al reino.

“Es evidente que tal Reino llegó a existir desde el momento en que el Eterno creara algo o alguien que fuese distinto de sí mismo, puesto que, procediendo de él como Fuente, había de serle sujeto y aceptar las leyes y ordenanzas que él determinará” [1]

Dado a que Reino, de la palabra Basilea,  significa “poder real del Rey, autoridad para reinar, majestad” (Lc 19:11-27).  El reino ofrecido por Cristo es el mismo Reino ofrecido por los profetas del A.T. (Reino es una palabra conocida y entendida por todo judío).  Y es básicamente espiritual ya que para necesariamente verlo se tendría que nacer de nuevo (Jn 3:3-7), “Su aspecto ético está completamente establecido en el “Sermón de la Montaña”  “la enmienda de los males sociales aparecen en la predicación del establecimiento de su reino cuando todos esos males sean severamente echados fuera por medios sobrenaturales” “aun al aspecto político del reino profético se le asigna un lugar importante en Mateo 25… que presenta la propia descripción que Cristo hace de El mismo cuando esté sentado sobre el trono de gloria, juzgando a las naciones que vivan en la tierra” [2] en cuanto a los aspectos físicos de su reino las señales y milagros hechas por él manifiestan su majestad sobre su creación”

Entonces, identificarnos con su Reino, significa no solamente aceptar que él es el Rey, sino vivir como requiere el Rey y Señor; sujetados los súbditos delante de su Rey y Señor, obedecerle como Señor dentro de los contextos en que se uso bíblicamente y no dentro de los conceptos egoístas y modernos.  Aceptar su señorío es vivir un estilo de vida conforme al Reino.

Lectura de un comentario que hable sobre el Reino.  

El alumno investigará sobre algunos temas de salvación con textos que le indica el profesor

Notas: 

[1]TRENCHARD Ernesto “Comentario a los Hechos de los Apóstoles” Madrid, Edit. L.B. 1977. Pag. 581 

[2] PENTECOST J. Dwight “Eventos del Porvenir” Miami, Florida. Edit. Vida, 1985 Pag. 340.

Discipulado, plataforma para hacer Misión VI

Discipulado, plataforma para hacer Misión VI

a)Mt. 10:1 Recibe autoridad del maestro
La relación que existe entre el Discípulo y el Maestro es muy estrecha, Jesús ha depositado su confianza en sus discípulos, poco antes los había desafiado cuando les dice,  “… a la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos” (Mt 9:7), cree en ellos y los envía como sus embajadores, ciudadanos de un reino, pero para que se cumplan las metas trazadas, Jesús les dio autoridad para expulsar los espíritus inmundos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.

El mensaje que se les encargó no era posible sino hubieran sido autorizados “… el reino de los cielos se ha acercado…” predicar del reino es imprescindible hacerlo con la autoridad de quien nos envía, Jesucristo el Rey de este reino de los cielos. La autoridad del discípulo alcanza el mundo espiritual y físico; hemos sido enviados a afectar el mundo espiritual, tal como lo vemos en toda la Biblia, siervos de Dios como Elíseo que sabía del mundo espiritual 2Re 6:8-23.  Otros repeliendo las obras espirituales de las tinieblas, como Pablo que en muchas ocasiones hizo retroceder a fuerzas de las tinieblas Hch 16:16-18.  También hay tantos ejemplos en la Biblia de cómo siervos de Dios afectaron con el poder del Señor, especialmente a los enfermos que fueron sanados.  Si nos damos cuenta Cristo no envió a hacer aquello que el mismo hizo, y su desafío es que cosas mayores que él hizo, nosotros haríamos. 

Entonces, somos conscientes que somos discípulos del Rey de reyes y por él autorizados (investidos de autoridad y poder) a echar fuera los demonios y sanar a los enfermos.  Jesús tiene autoridad y por ello él nos delega su autoridad para ejecutar en la obra misionera e indispensable para la edificación (2Co 10:8).  Aunque sabemos que el poder se puede usar para cosas malas, el discípulo de Cristo sabe que ha recibido poder y autoridad para bendecir.  Es evidente que en el nuevo testamento las señales siempre están para manifestar que el reino está presente, y cuando la Palabra es anunciada con celo misionero.

b) El Maestro no tiene reservas para un discípulo Mr. 4:34

Es interesante cuando Jesús dice a sus discípulos que “el discípulo no es más que su maestro… bástele al discípulo ser como su maestro” (Mt 1024-25), aun más tierno es cuando Jesús dice: “vosotros sois mis amigos… porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer” (Jn 15:14-15).  Expresión como esta me remueve la fibra del corazón hasta hacernos vibrar. El Maestro no tiene reservas para con sus alumnos, tanto es la influencia que él quiere tener sobre sus discípulos, hasta que seamos iguales a él, o sea,  su ser formándose en cada uno de nosotros o que él sea formado en nosotros cada día (Ga 4:19; Ro 8:29); aun más, no tiene reservas para darnos a conocer al Padre y las cosas espirituales (1Jn 5:20; Lc 10:22), a sus discípulos en particular les declaraba todo y no en parábolas (Lc 4:34). En Hch. 11:26 dice que se les llamó cristianos por primera vez, precisamente porque mostraron la influencia poderosa, o sea la identidad de Cristo en ellos. Consecuentemente con esto, qué estamos haciendo, o que estamos esperando, nuestro Dios no es distante o lejano o imposible de llegar a él, ha prometido estar cerca de nosotros para aprender más de él y conocer mas de él y ser como él, nos queda el optimismo de aprovechar de su promesa.

Identidad con Cristo

No os conforméis a este siglo

Humor Sano – agosto 2008
No os conforméis a este siglo 

Proverbios 15:15 “… el corazón alegre tiene un banquete continuo” 

Compilado por: Beth Hanna
 

 

 


  

 

No te conformes más al patrón
de la tele, sino que transfórmate
por la renovación de tu mente.
Entonces podrás probar y aprobar
la buena voluntad de Dios — lo
que es agradable a Dios  — y
evitarás la implosión de tu mente.
Versión moderna de Ro. 12:2 

El predicador del Papa comenta el picnic más feliz de la historia

 

El predicador del Papa comenta el picnic más feliz de la historia

Viernes, 1 agosto 2008
zZENIT, IBLNEWS

Publicamos el comentario del padre Raniero Cantalamessa, OFM Cap., predicador de la Casa Pontificia, a la liturgia del próximo domingo.

XVIII Domingo del tiempo ordinario

Isaías 55, 1-3; Romanos 8,35.37-30; Mateo 14, 13-21

Todos comieron y quedaron saciados

Un día Jesús se había retirado en un lugar solitario, en la orilla del mar de Galilea. Pero cuando se disponía a desembarcar, encontró una gran multitud que le esperaba. “Sintió compasión de ellos y curó a sus enfermos”. Los habló del Reino de Dios. Ahora bien, mientras tanto se hizo de noche. Los apóstoles le sugirieron que despidiera a la muchedumbre, para que pudieran encontrar algo para comer en los pueblos cercanos. Pero Jesús les dejó de piedra, diciéndoles en alto para que todos escucharan: “Dadles vosotros de comer”. “No tenemos aquí más que cinco panes y dos peces”, le responden desconcertados. Jesús pide que se los lleven. Invita a todos a sentarse. Toma los cinco panes y los dos peces, reza, da gracias al Padre, después ordena distribuir todo a la multitud. “Comieron todos y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes doce canastos llenos”. Eran unos 5.000 hombres, sin contar mujeres y niños, dice el Evangelio. ¡Fue el picnic más feliz en la historia del mundo!

¿Qué nos dice este evangelio? En primer lugar, que Jesús se preocupa y “siente compasión” de todo el hombre, cuerpo y alma. A las almas les da la palabra, a los cuerpos la curación y la comida. Alguno podría decir: “Entonces, ¿por qué no lo hace también hoy? ¿Por qué no multiplica el pan entre tantos millones de hambrientos que hay sobre la tierra?”. El evangelio de la multiplicación de los panes ofrece un detalle que nos puede ayudar a encontrar la respuesta. Jesús no sonó los dedos para que apareciera, como por arte de magia, pan y pescado para todos. Preguntó qué tenían; invitó a compartir lo poco que tenían: cinco panes y dos peces. 

Hoy hace lo mismo. Pide que pongamos en común los recursos de la tierra. Sabemos perfectamente que, al menos desde el punto de vista alimenticio, nuestra tierra sería capaz de dar de comer a varios miles de millones de personas más de los actuales. Pero, ¿cómo podemos acusar a Dios de no dar pan suficiente para todos, cuando cada día destruimos millones de toneladas de alimentos que llamamos “excedentes” para que no bajen los precios? Mejor distribución, mayor solidaridad y capacidad para compartir: la solución está aquí. 

Lo sé, no es tan fácil. Se da la manía de los armamentos, hay gobernantes irresponsables que contribuyen a mantener a muchas poblaciones en el hambre. Pero una parte de la responsabilidad recae también en los países ricos. Nosotros somos ahora esa persona anónima (un muchacho, según uno de los evangelistas) que tiene cinco panes y dos peces; sólo que los tenemos muy bien guardados y tenemos cuidado para nos entregarlos no vaya a ser que se repartan entre todos. 

La manera en que se describe la multiplicación de los panes y de los peces (“levantando los ojos al cielo, pronunció la bendición y, partiendo los panes, se los dio a los discípulos y los discípulos a la gente”) siempre ha recordado la multiplicación de ese otro pan que es el cuerpo de Cristo. Por este motivo, las representaciones más antiguas de la Eucaristía nos muestran un cesto con cinco panes y, al lado, dos peces, como el mosaico descubierto en Tabga, en Palestina, en la iglesia construida en el lugar de la multiplicación de los panes, o en el famoso fresco de las catacumbas de Priscila en Roma. 

En el fondo, lo que estamos haciendo en este momento también es una multiplicación de los panes: el pan de la Palabra de Dios. Yo he roto el pan de la Palabra e Internet ha multiplicado mis palabras de manera que más de cinco mil hombres, también en esta ocasión, han comido y han quedado saciados. Queda una tarea: recoger “los trozos sobrantes”, hacer llegar la palabra también a quien no ha participado en el banquete. Convertirse en “repetidores” y testigos del mensaje.


© IBLNEWS. New York 2008 

http://iblnews.com/story.php?id=40055

 

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