Era Jetro o Hobab el suegro de Moisés

Aparentes contradicciones de la Biblia – Era Jetro o Hobab el suegro de Moises

Autor: Paulo Arieu, con notas del profesor Pablo Santomauro, teólogo uruguayo

La biblia dice:

a. Éxodo 3:1 dice que “Jetro era el suegro de Moisés.”

b. Números 10:29; Jue. 4:11 (RV1909) dice que “Hobab era el suegro de Moisés.”

¿Como podemos entender esta aparente contradicción del texto bíblico?

Introducción:

“1 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.” Éxodo 3:1

Jetro, un sacerdote pagano, madianita, es conocido en la Biblia por ser el suegro de Moisés; su intervención mas conocida en la vida de Moisés fue cuando le aconsejó que estableciera ayudantes, para poder asi dedicarse mas tranquilo a gobernar el pueblo de Israel.

El profesor Pablo Santomauro, comenta que “La respuesta más popular: Se trata de la conocida costumbre del Antiguo Medio Oriente de usar múltiples nombres para personas o ciudades, de acuerdo con el contexto, como en el caso de Jehová y Elohim.  Podemos estar de acuerdo con ello, pero añadiremos algo más.”

El Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia dice que:

LOS MADIANITAS Pueblo establecido en la costa oriental del golfo de Aqaba, al nordeste del desierto de Arabia y al sur de las tierras de Moab y Edom. Según Éx 3.1, los dominios de los madianitas comprendían también la costa occidental del golfo de Aqaba. Fue una raza trabajadora, rica y preponderante en el comercio (Nm 31; Jue 8; Is 60.6). Al parecer, fueron los primeros que domesticaron y usaron Camellos. Su progenitor fue Madián, que en la genealogía hebrea es hijo de Abraham y Cetura (Gn 25.1, 2; 1 Cr 1.32).

A los madianitas se les llamó también «ismaelitas» (Jue 8.22, 24; cf. Gn 37.25). Se referían a ellos como ismaelitas o como madianitas indistintamente (Gn 37.28). Sin embargo, algunos opinan que se trataba de dos pueblos distintos pero íntimamente asociados (Jue 7.12; 8.22, 24).

Los madianitas se hicieron idólatras y ejercieron una meléfica influencia sobre Israel. En ocasiones se aliaban con los moabitas o con los amalecitas con el propósito de destruir a Israel. Hubo batallas cruentas, asaltos a los campos ya cultivados de los hebreos e intentos de convertir a estos a los cultos idolátricos (Nm 22.4, 7; 25.1–6; 31.1–16). Durante siete años los madianitas oprimieron a Israel, y fue tal la crueldad de aquellos que obligó a muchos hebreos a refugiarse en cuevas y cavernas (Jue 6.1, 2). Gedeón liberó a Israel en uno de estos períodos de opresión (Jue 6.7–8.35).[1]

El Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia dice que:

Reuel significa “amigo de Dios” y era probablemente el nombre original, pero la palabra “padre” es ‘ab y se refiere también al máximo patriarca de un clan. Reuel, como el supremo patriarca, era el que hacía todos los arreglos matrimoniales para sus descendientes mujeres. El probablemente era un abuelo (o quizá el bisabuelo), y esto es perfectamente válido dentro de la combinación de las palabras padre/hija. En la cultura de la antigüedad era perfectamente aceptable decir que un abuelo o bisabuelo era el padre de alguien (Ej: Jesús era llamado Hijo de David). Por inferencia lógica, se puede decir que alguien era “suegro de” no siendo exactamente el padre directo de la esposa.

JETRO: Sacerdote de Madián, conocido también como Reuel (Éx 2.16, 18). Hospedó y dio trabajo a Moisés cuando este huía de Faraón y luego le dio su hija Séfora por esposa. Después de cuarenta años, cuando Moisés le avisó que se volvería a sus hermanos en Egipto, Jetro le despidió amistosamente (Éx 4.18).

Posteriormente Jetro y Moisés se encontraron en el desierto y estuvieron presentes también Séfora y sus dos hijos (18.1–7). Al escuchar Jetro el relato de las cosas portentosas que Jehová había hecho a favor del pueblo de Israel, no solo reconoció que «Jehová es más grande que todos los dioses», sino que ofreció a Dios holocaustos y sacrificios (18.8–12). Jetro aconsejó a Moisés establecer ayudantes para administrar justicia al pueblo (Éx 18.13ss).[2]

El profesor Pablo Santomauro, comenta que “Jetro quiere decir “su excelencia”. Es obvio que su otro nombre era Reuel por la proximidad de ambos, tan solo 8 versículos: Éxodo 2:18-31:”Y volviendo ellas a Reuel su padre, él les dijo: ¿Por qué habéis venido hoy tan pronto? Ellas respondieron: Un varón egipcio nos defendió de mano de los pastores, y también nos sacó el agua, y dio de beber a las ovejas. Y dijo a sus hijas: ¿Dónde está? ¿Por qué habéis dejado a ese hombre? Llamadle para que coma. Y Moisés convino en morar con aquel varón; y él dio su hija Séfora por mujer a Moisés. Y ella le dio a luz un hijo; y él le puso por nombre Gersón, porque dijo: Forastero soy en tierra ajena.  Aconteció que después de muchos días murió el rey de Egipto, y los hijos de Israel gemían a causa de la servidumbre, y clamaron; y subió a Dios el clamor de ellos con motivo de su servidumbre. Y oyó Dios el gemido de ellos, y se acordó de su pacto con Abraham, Isaac y Jacob.  Y miró Dios a los hijos de Israel, y los reconoció Dios. Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios.”

El profesor Pablo Santomauro, comenta que “Por lo tanto son la misma persona.”

El Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia dice que:

Hobab [3]: (favorecido, amado). Príncipe madianita hijo de Ragüel o Reuel

Números 10.29 dice: “29 Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Raguel madianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehová ha dicho: Yo os lo daré. Ven con nosotros, y te haremos bien; porque Jehová ha prometido el bien a Israel.”

Según este versículo, no es posible establecer sin ambigüedad si el suegro de Moisés era Hobab o Ragüel.

Jueces 4.11 dice: “11 Y Heber ceneo, de los hijos de Hobab suegro de Moisés, se había apartado de los ceneos, y había plantado sus tiendas en el valle de Zaanaim, que está junto a Cedes.”

Este pasaje afirma que Hobab era el suegro de Moisés, pero en Éx 2.18 dice: “18 Y volviendo ellas a Reuel su padre, él les dijo: ¿Por qué habéis venido hoy tan pronto?”

Reuel figura como el padre de Séfora, la esposa de Moisés. Entre los musulmanes hay una tradición que identifica a Hobab con Jetro, pero hay otros que sugieren la identificación entre Reuel y Jetro. En este caso Hobab sería cuñado de Moisés.

El diccionario biblico digital wikicristiano, dice así:[4]

Hobab: (heb. Jôbâb, quizás “amado [favorecido]”; ugar. Hbb; sudar. Jbb; asir. Hababa).

Hijo de Reuel y cuñado de Moisés

En Números 10:29 dice “29 Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Raguel madianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehová ha dicho: Yo os lo daré. Ven con nosotros, y te haremos bien; porque Jehová ha prometido el bien a Israel.”

Pero en Jueces 4:11 dice: “11 Y Heber ceneo, de los hijos de Hobab suegro de Moisés, se había apartado de los ceneos, y había plantado sus tiendas en el valle de Zaanaim, que está junto a Cedes.”, a causa de un error en la puntuación vocálica, se lo llama “suegro”.

Los masoretas, que añadieron la vocalización al texto hebreo original, hicieron que jtn se leyera jôtên, “suegro”; pero se debería leer jâtân, “cuñado”. Hobab era hijo de Jetro, suegro de Moisés

Ex. 2:16-21 dice “16 Y estando sentado junto al pozo, siete hijas que tenía el sacerdote de Madián vinieron a sacar agua para llenar las pilas y dar de beber a las ovejas de su padre. 17 Mas los pastores vinieron y las echaron de allí; entonces Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a sus ovejas. 18 Y volviendo ellas a Reuel su padre, él les dijo: ¿Por qué habéis venido hoy tan pronto? 19 Ellas respondieron: Un varón egipcio nos defendió de mano de los pastores, y también nos sacó el agua, y dio de beber a las ovejas. 20 Y dijo a sus hijas: ¿Dónde está? ¿Por qué habéis dejado a ese hombre? Llamadle para que coma.21 Y Moisés convino en morar con aquel varón; y él dio su hija Séfora por mujer a Moisés. “ y por ello cuñado de Moisés. Cuando los israelitas salieron de Sinaí rumbo a Canaán, Moisés le pidió a Hobab que les sirviera de guía en el desierto

Números 10:29-32 dice:” Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Rag:uel madianita, su suegro: Nosotros partimos para el lugar del cual Jehová ha dicho: Yo os lo daré. Ven con nosotros, y te haremos bien; porque Jehová ha prometido el bien a Israel. Y él le respondió: Yo no iré, sino que me marcharé a mi tierra y a mi parentela.Y él le dijo: Te ruego que no nos dejes; porque tú conoces los lugares donde hemos de acampar en el desierto, y nos serás en lugar de ojos. Y si vienes con nosotros, cuando tengamos el bien que Jehová nos ha de hacer, nosotros te haremos bien. “

Después de alguna vacilación consintió, y desde ese tiempo los miembros de su familia, conocidos como ceneos, vivieron con la tribu de Judá. Luego de la conquista de Canaán se establecieron en la parte sur del país.

Jue. 1:1616 Y los hijos del ceneo, suegro de Moisés, subieron de la ciudad de las palmeras con los hijos de Judá al desierto de Judá, que está en el Neguev cerca de Arad; y fueron y habitaron con el pueblo.”

1 Samuel. 15:66 Y dijo Saúl a los ceneos: Idos, apartaos y salid de entre los de Amalec, para que no os destruya juntamente con ellos; porque vosotros mostrasteis misericordia a todos los hijos de Israel, cuando subían de Egipto. Y se apartaron los ceneos de entre los hijos de Amalec.”

1 Samuel 27:10 10 Y decía Aquis: ¿Dónde habéis merodeado hoy? Y David decía: En el Neguev de Judá, y el Neguev de Jerameel, o en el Neguev de los ceneos.“

1 Sam. 30:2929 en Racal, en las ciudades de Jerameel, en las ciudades del ceneo, “

Una familia de los ceneos se separó del grupo y se mudó al norte de Cedes en Neftalí

Jueces 4:6 “6 Y ella envió a llamar a Barac hijo de Abinoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo: ¿No te ha mandado Jehová Dios de Israel, diciendo: Ve, junta a tu gente en el monte de Tabor, y toma contigo diez mil hombres de la tribu de Neftalí y de la tribu de Zabulón;”

Jueces 4:11 “Y Heber ceneo, de los hijos de Hobab suegro de Moisés, se había apartado de los ceneos, y había plantado sus tiendas en el valle de Zaanaim, que está junto a Cedes”

El diccionario biblico dice que “Moises persuadió al hijo de Jetro,Hobab, a que se uniera a los israleitas”[5]

El profesor Pablo Santomauro comenta que “Este era legalmente y exclusivamente el directo suegro de Moisés. Algunos escépticos tratan de meter Números 10:29 en la ecuación, pero fallan en no citar el pasaje totalmente: “Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Ragüel madianita, su suegro …”

Conclusión:

Llegamos a dos concluciones lógicas posibles:

1. Debido a un error de copiado de un masoreta, que añadieron la vocalización al texto hebreo original, hicieron que jtn se leyera jôtên, “suegro”; pero se debería leer jâtân, “cuñado”. Hobab era hijo de Jetro, suegro de Moisés, ,por lo tanto Hobab cuñado de Moisés.

2.Que Hobab sea el suegro de Moises, y Jetro el patriarca, del cual toma nombre la familia. Esta es la opinión de Pablo Santomauro, quien comenta que “Esto sirve para reafirmar nuestro punto: Reuel/Jetro era el patriarca supremo, Hobab era su hijo y el suegro de Moisés.”

El profesor basa esta conclusión en lo que comentó unos párrafos mas arriba:”Algunos escépticos tratan de meter Números 10:29 en la ecuación, pero fallan en no citar el pasaje totalmente: “Entonces dijo Moisés a Hobab, hijo de Ragüel madianita, su suegro …”

Yo me inclino a pensar en la opinión mas común y que Ragüel/Jetro es el suegro de Moisés, y Hobab cuñado de Moises e hijo de Jetro, basado en el error del masoreta.

En la biografía que se da de Moises en el Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, dice que “Con respecto a la juventud de Moisés, las Escrituras se limitan a informar que no obstante su posición social en la corte, no se avergonzó de su origen (Heb 11.24) y que huyó de la ira del faraón a Madián, por causa de un incidente violento (Éx 2.11ss) que un compatriota le descubrió y recriminó. Madián se encuentra en la parte sudeste de la península de Sinaí. Aquí se casó con Séfora, la hija del sacerdote Jetro (Éx 2.21), que según 2.18 se llamaba Reuel. En su destierro le nacieron a Moisés dos hijos, Gersón y Eliezer. Este período le fue de no menor importancia que el tiempo de su educación en la corte del faraón.”[6]

No hay mayor problema en cualquiera de las dos interpretaciones posibles, no afecta la validez del texto bíblico, ni la inspiración divina, ni afecta ninguna enseñanza moral, ética o espiritual importante.Solo sería un problema referencial.

Y finalmente, lo mas importante del texto, es lo que destaca el profesor Santomauro : “Es importante en esto sostener la autoría de Moisés, no la hipótesis documental JEDSR” , una hipótesis de la Alta Crítica, que intentando aplicar el método cientifico, lo único que logró es destruir el texto bíblico, en su intento de hallar las fuentes históricas detrás del texto bíblico del Pentateuco.

Notas:

[1] MADIANITAS, Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

[2] JETRO, Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

[3]HOBAB, Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

[4] http://www.wikicristiano.org/diccionario-biblico-gratis/2356/que-es-hobab/

[5] JETRO, Nuevo DIccionario Biblico, I edición. Basada en la II edición ingleesa del New Bible dictionary,1982, Ediciones Certeza,p.716

[6] MOISES, Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

 

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Parte 2: ¿Es Cristo realmente el único camino a Dios?

Evangelismo y establecimiento de nuevas iglesias- febrero 2008

COMO RESPONDER A OBJECIONES-

Parte 2: ¿Es Cristo realmente el único camino a Dios?

Artículo escrito por: Dr. Gerardo Laursen

Estimado(a) Lector/a:

Cuando evangelizamos, hay personas que protestan y presentan objeciones, especialmente contra la persona de Dios o la Biblia o creyentes o religión en general. Algunas objeciones son meramente una manera para decir: “No quiero hablar de eso” (la causa por la cual frecuentemente es un sentir de culpabilidad por el pecado. Se sienten incómodos). Pero si la queja es sincera, somos obligados a proveer respuesta (1 P. 3:15).

Entonces se ofrece algunas respuestas a las objeciones más comunes, siguiendo una serie de artículos.

Objeción: ¿Es Cristo realmente el único camino a Dios? ¿Qué de budistas, musulmanes, hindúes? ¿Cómo puede un Dios de amor enviar a alguien al infierno?

Sugeridas respuestas a una persona que tiene esta queja:

a. No existe fuente de autoridad que diga que todos serán salvos.

b. Nadie tiene derecho de redefinir el cristianismo. El cristianismo es explicado en el Nuevo Testamento, y jamás apoya la salvación de todos o que haya manera de salvarse aparte de Cristo.

c. La Biblia explícitamente dice que Cristo es el único camino a Dios.

Jn. 14:6, “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

Hch. 4:12, “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”

d. La sinceridad no basta. Intensidad de fe no crea la verdad. Si alguien cree con todo su corazón que portar un huevo frito sobre su oreja le salvará, el resultado no es la salvación. Si alguien cree con todo su corazón que todos serán salvos, no resultaría la salvación de todos, porque Dios ha dicho lo contrario. Si alguien cree con todo su corazón que hay caminos a Dios aparte de Cristo, no resultaría la salvación.

e. Si se puede salvar por un modo que no sea por fe en Cristo, Entonces Cristo por demás murió.

Gál. 2:21, “No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.”

f. La misma Biblia que habla del amor de Dios habla también de la ira de Dios.

Ro. 1:18, “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.”

También habla de juicio:

Hch. 17:31, “por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.”

Y también habla del infierno. En realidad, Jesús habló más del infierno que el cielo.

Mt. 25:41, “Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.”

Hay que notar que el infierno fue hecho para ángeles caídos. Hay solo 2 destinos eternos, el cielo y el infierno. Entonces, si un ser humano no quiere ir al estado donde se alaba y glorifica a Jesucristo, le queda solo la otra alternativa. Por eso Dios técnicamente no “envía” a nadie al infierno, sino que las personas insisten en ir allá. ¡Qué bueno es Dios para darnos un escape, ya que todos hemos pecado y todos merecemos el infierno! Dios es santo y no tiene comunión con pecadores. Es necesario ser santificado, un milagro que solo Cristo puede hacer.

Mc. 9:43–46, “Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.”

Una observación: el gusano muere en el fuego del basurero de Jerusalén, que a veces se apaga. Pero Jesús clarifica que la ilustración tiene límites. En el infierno, uno no muere. No es cuestión de aniquilación. Sigue sin fin. ¿No sería sabio evitar todo eso?

Ap. 20:10–15, el juicio ante el gran trono blanco,“Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Y ví un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”

Este pasaje nos revela que Dios tiene libros. Uno, claro es la Biblia, con sus instrucciones y mandamientos. Otro libro más es una cuenta de actividades y pensamientos de los individuos. ¿Qué ha hecho y pensado usted?

g. La invitación de Cristo es abierta a todos.

Ro. 10:13, “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”

Ro. 10:9-10, “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

Es tiempo de abandonar teología imaginaria y aceptar la verdad. Cristo le ofrece la salvación. ¿Quiere aceptarla?

Artículos relaciondos

Indígenas de los Altos de Chiapas reciben la Segunda Edición de la Biblia en Lengua Tzotzil


Indígenas de los Altos de Chiapas reciben la Segunda Edición de la Biblia en Lengua Tzotzil
Miércoles 20 de Agosto de 2008
Sociedad
México
 

  

Como signo de unidad entre católicos y evangélicos, entregaron a indígenas de los Altos de Chiapas la Segunda Edición de la Biblia en lengua tzotzil.

Como signo de unidad entre católicos y evangélicos, el obispo de esta diócesis, Felipe Arizmendi Esquivel y el pastor Abner López, entregaron a indígenas de los Altos de Chiapas la Segunda Edición de la Biblia en lengua tzotzil.La entrega se llevó a cabo en una ceremonia ecuménica realizada en el templo católico de San Juan Diego.

En entrevista, el obispo Arizmendi Esquivel comentó que se editó una segunda edición de la Biblia que desde 1998 se terminó conjuntamente entre la diócesis de San Cristóbal y la Sociedad Bíblica, sobre todo con los presbiterianos en el pueblo tzotzil de Chenalhó.

“Se hizo en tiempos de monseñor Samuel Ruiz y es una Biblia ecuménica, es decir, hecha entre diferentes confesiones cristianas”, explicó el clérigo.

Aseveró también que se hizo una segunda edición porque ya se había agotado la primera y los creyentes de las comunidades la solicitaban mucho y, “para nosotros es muy importante que la palabra de Dios nos una en vez de que sea una causa de división entre católicos y protestantes”.

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Nuevo libro advierte del peligro de la fe llevada a la política

Nuevo libro advierte del peligro de la fe llevada a la política

Una obra polémica que caricaturiza las diferentes creencias religiosas

La fe puede justificarlo todo, por lo que debe permanecer lejos de la política. Este argumento se desprende del último libro publicado por el filósofo Sam Harris, y que arrasa en las listas de ventas de Estados Unidos. Harris advierte en él del peligro que existe en la relación entre religión y violencia, y afirma que la fe influye demasiado en la vida pública estadounidense. Para Harris, la política no puede someterse jamás a las creencias religiosas que, aunque irracionales, no suelen ser cuestionadas. Se asumen sin más y, por tanto, deben mantenerse al margen de la política porque pueden justificar cualquier acción. Para Harris, la religión está fragmentando la sociedad humana a nivel global, y éste es un peligro que podría acabar con todo lo que hemos construido. Por Yaiza Martínez.

Nuevo libro advierte del peligro de la fe llevada a la politica
Sam Harris_(author), autor de los bestsellers estadounidenses, The End of Faith y Letter to a Christian Nation, es un filósofo licenciado por la Universidad de Standford y especializado en tradiciones religiosas orientales y occidentales, que en la actualidad trabaja en el campo de la neurociencia para desentrañar los mecanismos cerebrales de las creencias. 

Su lucha social se ha centrado en los últimos años en advertir acerca del peligro que supone la religión en las sociedades modernas, el riesgo que implica que creencias irracionales –no demostrables- se usen para tomar decisiones políticas.

Desde este punto de vista, su útlimo libro, Letter to a Christian Nation, ofrece con argumentos racionales una refutación de las creencias que forman el núcleo del cristianismo fundamentalista, trata de temas actuales como el diseño inteligente o la investigación con células madre o la peligrosa relación entre religión y violencia. Asimismo, advierte de la influencia que la fe ejerce en la vida pública de Estados Unidos.

Dentro de la obra, en una “Nota a los lectores”, Harris señala que el 44% de la población norteamericana está convencida de que Jesús va a volver en algún momento de los próximos 50 años para juzgar a los vivos y a los muertos, y que ése será el fin de los tiempos. Con semejante número de personas con creencias tan apocalípticas, se pregunta Harris, ¿cómo podrán estos creyentes ayudar a crear un futuro perdurable para todos?

Si algunos de los miembros del gobierno estadounidense realmente tiene fe en esta profecía, el riesgo aumenta: la política no debería bajo ningún pretexto estar sometida a las creencias religiosas, sino que debería mantenerse al margen de éstas. Los fundamentalismos ya no son ninguna broma ni una simple opción a mantener en la privacidad: Harris trata de dar cuenta de la peligrosidad que implican al pasar al terreno de las decisiones políticas, y pide que los intelectuales no se mantengan al margen de la crítica a la religión como fuente de daños públicos, sino que utilicen sus conocimientos para concienciar a la población.

De los primeros en las listas

Letter to a Christian Nation está en los primeros puestos de las listas de ventas de libros en Estados Unidos, acompañando con sus ideas a las de otros famosos y contestatarios ateos, como Richard Dawkins, que ven que este país viola los derechos humanos en nombre de Dios.

Por eso, Harris señala que ésta es una cuestión urgente. Hijo de una madre judía y un padre cuáquero, el autor afirma que la fe en Dios, en cualquier Dios, es irracional como mínimo y, en el peor de los casos, puede resultar devastadora para la sociedad humana.

Este segundo libro que ha escrito es una respuesta a las cartas que recibió como consecuencia de la publicación de The End of Faith, en las que los cristianos le reprochaban que no creyese en Dios. Para él, la religión nos está fragmentándonos a nivel global.

La polarización religiosa forma parte de muchos de los conflictos mundiales, incluyendo los de Israel e Irán. Sin embargo, esto nunca se discute, declaró Harris para la agencia Reuters, ya que poca gente llama a las cosas por su nombre.

Renunciar a la fe

Harris no tiene nada en contra de las iglesias ni las sinagogas, ni contra las celebraciones religiosas. Sin embargo, como otros intelectuales ateos de Estados Unidos, piensa que se debe reaccionar contra la relación entre la religión y la política. Las actuaciones de la administración Bush, el fracaso de la separación entre Iglesia y Estado, y el conflicto aparentemente interminable con Oriente Medio, están haciendo que la opinión pública estadounidense se sienta realmente molesta.

Para Harris, la solución pasa porque renunciemos a la fe, si queremos que la violencia religiosa no acabe con nuestra civilización. Con este argumento radical afronta una problemática que, según él, está originada por una irracionalidad que justifica cualquier cosa.

Harris señala que Occidente se asombra por las barbaridades que pueden llegar a hacer los islamistas radicales y permanece impávido ante el daño que originan nuestros propios mitos religiosos, cuando ambos comportamientos vienen igualmente dirigidos por un la fe en un Dios imaginario.

Harris teme los efectos de esta fe sobre el mundo, lo que le ha llevado incluso a estudiar el cerebro humano, con la intención de combinar la neurociencia y la filosofía para intentar comprender qué nos hace mantener nuestras creencias o ser incrédulos.

Creencias y política

En una entrevista realizada por Eduardo Punset a Sam Harris para el programa de televisión española Redes a finales del año pasado, Harris señaló que las creencias religiosas nunca son cuestionadas del mismo modo que otros tipos de creencias, nadie exige motivos fundamentados para validar cualquier tipo de fe.

Harris se alarma de que la fe en Dios llegue a impulsar a los senadores de Estados Unidos con respecto a las políticas a aplicar.

En la mayoría de los países, señaló en dicha entrevista, se educa a los niños para que acepten las proposiciones religiosas sin cuestionarlas. Eso hace que estemos dispuestos a cuestionarnos cualquier creencia – incluso los fundamentalistas religiosos son extremadamente lógicos en otras áreas de sus vidas- menos las religiosas. Y de ahí viene el peligro, porque éstas pueden justificarlo todo.

De la misma manera que un terrorista suicida cree que inmolándose irá directo al paraíso tras su muerte, uno acepta que se conquisten países en los que morirán miles de inocentes porque “Dios está de nuestro lado”. Ambas ideas, igual de irracionales y basadas en creencias dogmáticas, tienen resultados igualmente nefastos para la humanidad.

Es decir, que la fe no queda confinada sólo al campo de la religión, sino que actualmente repercute en la política social y en los conflictos interculturales, porque la gente que cree en ello realmente piensa que sus interpretaciones del mundo son totalmente correctas.

Amplias críticas

La obra de Harris ha sido ampliamente criticada, especialmente por personalidades creyentes. Se le acusa de caricaturizar las diferentes religiones, desde el Islam al Judaísmo y el Cristianismo, de las que destaca únicamente sus aspectos negativos, sin valorar las aportaciones socialmente constructivas de las creencias religiosas. También se ha destacado su intransigencia hacia la fe, potencialmente capaz de generar tanto daño como los fanatismos religiosos.

Por otra parte, Harris ignora además la inmensa aportación crítica que, especialmente dentro del cristianismo, se está haciendo para frenar el auge de los fundamentalismos, conectando religión con ciencia y cultura moderna. Hoy en día religión no debe identificarse sólo con “fundamentalismo”, aunque en ocasiones, quizá demasiadas, sea correcto hacerlo.

martes 31 Octubre 2006

La fe trinitaria en el cristianismo actual

La fe trinitaria en el cristianismo actual

Los problemas de la confesión de fe trinitaria

El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es, pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina. Es la enseñanza más fundamental y esencial en la “jerarquía de las verdades de fe” (DCG 43). “Toda la historia de la salvación no es otra cosa que la historia del camino y los medios por los cuales el Dios verdadero y único, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela, reconcilia consigo a los hombres, apartados por el pecado, y se une con ellos” (DCG 47).
CIC 234

La Santísima Trinidad es el misterio central de la fe a partir del que deben ser comprendidos los demás y al que, de una u otra forma, todos se refieren. Toda la fe y la vida de los cristianos puede ser vista como expresión y consecuencia de la manifestación de Dios como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Sin embargo, la importancia del misterio trinitario de Dios no está ni mucho menos clara para los cristianos del siglo XXI. La Trinidad es, para gran parte de los creyentes, una verdad incomprensible y marginal. Esta separación entre la enseñanza oficial de la Iglesia y la fe real de los cristianos, de la que muchos no son ni siquiera conscientes, está marcando negativamente la vida de la Iglesia de nuestro tiempo. Si un contenido de fe tan fundamental y distintivo del cristianismo no es conocido y valorado por los cristianos en su justa medida, está faltando algo importante para dar densidad y fuerza a su compromiso vital.

Para muchos la idea de la Trinidad es la glorificación de un absurdo en cifras: “uno es igual a tres”. Esto llega hasta el punto de poder escuchar en boca de cristianos convencidos y activos afirmaciones tan contrarias a la verdadera fe de la Iglesia como que “Dios es una persona en tres personas” o que “Dios, si es omnipotente, puede ser las personas que quiera”. Cuando se intenta matizar esta idea para reconducirla al verdadero contenido de la fe eclesial, fácilmente nos encontramos con un rechazo de los conceptos necesarios para ello (persona, substancia, naturaleza, relación…), porque parecen, en su uso teológico, demasiado técnicos y abstractos para poder ser comprendidos.

A lo largo de los siglos los teólogos han realizado un ingente esfuerzo de comprensión y expresión del misterio trinitario de Dios, llegando a cotas cada vez mayores de abstracción y precisión, pero con el riesgo de olvidar las raíces de este misterio en la Revelación viva de Dios a lo largo de la historia de la salvación. El resultado ha sido que la doctrina trinitaria se ha convertido en un tratado esotérico asequible sólo a los especialistas, para el cristiano normal se ha quedado fuera de cualquier intento sincero y serio de reflexión. Se afirma la fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo únicamente como una verdad recibida de la Iglesia, por tradición, en el sentido más débil de la palabra. Hay que mantenerla aunque no se sepa muy bien ni qué es lo que afirma, ni por qué, ni qué importancia pueda tener. Terminamos cayendo en un fideísmo que impone el creer sin pensar. Paradójicamente, todo un monumental esfuerzo de reflexión racional sobre el misterio de Dios ha terminado situándolo en el campo del sinsentido y del absurdo.

La Trinidad es considerada en otros casos una verdad marginal de la fe cristiana. Para muchos cristianos la vida de piedad y de compromiso con la fe no cambiaría en nada si desapareciera la idea de la Trinidad. Si, intentando imaginar un imposible, mañana se dijera por parte del Magisterio de la Iglesia, que Dios no es Padre, Hijo y Espíritu Santo, un buen número de cristianos se limitaría a tomar nota de lo dicho y seguirían viviendo su fe de la misma forma en que lo han hecho hasta ahora. Lo importante, se piensa, es creer en Dios, y cualquier matización sobre qué idea de Dios tenemos parece algo accidental y sin demasiada importancia.

Esta situación responde a unos condicionantes históricos que han sido tremendamente influyentes en la conciencia cristiana. En primer lugar siempre ha habido por parte de la Iglesia una conciencia clara de la necesidad de evitar cualquier peligro de triteísmo, agudizada por el hecho de haber sido acusada de ello tanto por judíos como por musulmanes. Para eludir esa acusación se ha acentuado la unidad de Dios, en ocasiones dejando de lado su Trinidad.

En segundo lugar, también las circunstancias concretas de los últimos siglos han favorecido este fenómeno. Frente al ateísmo emergente a partir del siglo XIX, la respuesta cristiana se ha centrado sobre todo en la afirmación de la existencia de Dios. Puesto que lo que se ponía en duda era la misma existencia de Dios, los problemas sobre cómo es Dios parecían de menor importancia. La preocupación primera de la teología era hacer que la razón moderna aceptara la existencia de Dios, en vez de mostrar la plenitud del Dios revelado en Jesucristo. La consecuencia final es una pérdida de lo originalmente cristiano que termina desembocando con facilidad en una idea neutra de Dios, tan genérica que tiene poco que ver con el Dios de la Revelación cristiana y no afecta casi nada a la vida.

Frente a todo eso el dogma de la Trinidad sigue siendo una presencia pertinaz, aunque muchas veces inadvertida, en la fe y en la vida cristiana. Seguimos bautizando en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, y en ese mismo nombre comenzamos nuestras celebraciones. Existe, en fin, una tremenda ruptura entre la formulación teórica de la fe y la vida cristiana real, entre su celebración y el testimonio que los cristianos damos de ella. Por todo esto es absolutamente necesario recuperar el sentido del dogma trinitario como núcleo central de la fe cristiana. No podemos conformarnos con refugiarnos en pensar que se trata de un misterio impenetrable que es mejor creer, aunque no sepamos realmente lo que creemos, porque eso sería no creer. El primer paso es comprender qué queremos decir cuando afirmamos que la Trinidad de Dios es un misterio.

La Trinidad es un misterio de fe en sentido estricto, uno de los “misterios escondidos en Dios, que no pueden ser conocidos si no son revelados desde lo alto” (Conc. Vaticano I: DS 3015). Dios, ciertamente, ha dejado huellas de su ser trinitario en su obra de Creación y en su Revelación a lo largo del Antiguo Testamento. Pero la intimidad de su Ser como Trinidad Santa constituye un misterio inaccesible a la sola razón e incluso a la fe de Israel antes de la Encarnación del Hijo de Dios y el envío del Espíritu Santo.
CIC 237

La Trinidad es un misterio, pero un misterio, en sentido religioso, no es un absurdo, ni un enigma, ni un secreto. Absurdo es una afirmación contradictoria, enigma es un artificio lingüístico que intenta esconder un significado oculto, secreto es algo que aún no conocemos y algún día sabremos. La Trinidad no es contradicción, ni enigma, ni secreto, sino misterio. Misterio es una realidad concreta, objeto de conocimiento vital, que desborda nuestra capacidad de comprensión precisamente porque hace presente algo que nos supera totalmente. Como ejemplos de misterio podríamos poner el amor de unos novios o el de unos padres por su hijo. Se trata de realidades concretas y experimentables, pero que desbordan la capacidad de comprensión de la persona. Amar significa poner al otro por encima de uno mismo, por encima de todo, ver en el otro algo más importante que la propia vida, y esto es un misterio, una experiencia que nos supera, que nos enfrenta a lo infinito y nos abre nuevos horizontes. Esta calidad de misterio del amor explica el hecho de que nunca se termine de hablar de él, ninguna palabra es capaz de definirlo, pero se impone la necesidad de expresarlo, de buscar nuevas formas de comunicar una realidad cuya grandeza nos agranda y sobrecoge al mismo tiempo. Esta situación es, en sus condicionantes principales, la misma en la que se encuentra el creyente cuando quiere dar cuenta del misterio del Dios revelado en Jesucristo.

Lo que hace que algo sea misterio, en el sentido propio de la palabra, no es su ocultación, sino su manifestación. Si de Dios no pudiéramos saber absolutamente nada no sería un misterio, sino un secreto o un enigma, Dios es misterio porque, en su manifestarse al mundo permanece siendo realidad infinita e inabarcable. Por eso la Trinidad de Dios es un misterio que no puede ser conocido si no es revelado. La fe cristiana en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo no tiene su razón de ser en una especulación racional-filosófica, sino en la manifestación de Dios a lo largo de la historia de la salvación. Dios no es misterio por lo que oculta, sino por lo que muestra de su ser en el mundo. Dios es misterio porque es salvador, porque se hace presente en nuestra historia como realidad viva y acogedora para la humanidad.

Esta manifestación de Dios está presente en toda la realidad del universo, pero sólo ha llegado a su culminación en la obra salvadora de Jesucristo, presente en la Iglesia por su Espíritu. El Dios creador conocido por la filosofía y el Dios salvador manifestado en la historia de Israel no son distintos del Dios de Jesús. Con esto no queremos decir que se puedan identificar sin más, pero no podemos establecer entre ellos una diferencia absoluta. Como bien expresa el Catecismo de la Iglesia Católica, las huellas del ser trinitario de Dios están en todas sus obras, desde la creación hasta la alianza con Israel, pero sólo se muestran en su misteriosa profundidad en la obra de la Encarnación del Hijo de Dios y del envío del Espíritu Santo.

Para recuperar el sentido y el valor del dogma trinitario en nuestra experiencia de fe no basta con definir y clarificar sus conceptos teológicos, podríamos tener una idea especulativa de la Trinidad de gran precisión en cuanto a lo conceptual que no llegara a tocar nuestra vida. Necesitamos recuperar el valor del Dios Trinitario en la vida cristiana, y lo haremos a partir de su lugar propio: la historia de la salvación, que es donde se despliega la revelación de Dios como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Tomando como orientación esta idea marcamos las etapas de nuestro camino: Comenzaremos repasando cómo se ha manifestado de hecho Dios a lo largo de la historia de la Alianza con Israel culminada en la Encarnación del Hijo de Dios y el envío del Espíritu Santo. La propuesta que sustenta estos primeros pasos es la de dejar a Dios ser Dios, permitir que sea su propia revelación la que sirva de norma a nuestras palabras. Será esta historia de la revelación de Dios el marco en el que situaremos toda la evolución teológica de la reflexión sobre la Trinidad, porque la Trinidad es revelación salvífica de Dios, y el contexto adecuado para entenderla es el anuncio de la salvación. Más que buscar primeramente la precisión de las formulaciones dogmáticas, lo que haremos será preguntarnos por su origen y su sentido, por su capacidad para abrirnos a la comprensión y vivencia de la fe. Si conseguimos este objetivo podremos, finalmente, comprender la pertinencia de toda la especulación teológica trinitaria y reconocer el puesto central que tiene la fe en Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo en nuestra forma de comprender tanto el mundo que nos rodea como nuestra propia vida cristiana.

EL ESCOLIASTA, http://www.elescoliasta.org/dios/dios01.htm

DEPRAVACION TOTAL

DEPRAVACION TOTAL

por Roger L. Smalling, D.Min

Definiciones:

“Depravación Total” significa que el pecado controla todas las facultades del pecador, a tal punto, que él es incapaz de desear o hacer algo para convertirse a sí mismo a Cristo o para prepararse para su conversión. Solamente un milagro de Dios, por medio del evangelio, puede capacitar al pecador para escoger a Cristo.

Implicaciones

Esta doctrina es interesante porque toca elementos de la naturaleza humana tales como el libre albedrío, la mente y las percepciones. Más aún, la depravación total se entrelaza con otras enseñanzas bíblicas, como la caída de Adán y el libre albedrío. Este capítulo no cubre todas estas doctrinas, por lo que se recomienda al estudiante tratar los capítulos 4 al 6 como una unidad.

En la próxima lección estudiaremos el libre albedrío y la responsabilidad del hombre. En este capítulo estudiaremos el soporte escritural de nuestra definición de depravación total.

La “depravación total,” NO significa que los pecadores sean tan malvados como sea posible ni que quisieran serlo. El hombre no ha caído al nivel de los demonios. Esto sería una depravación ABSOLUTA. Nosotros creemos que la benevolencia de Dios preservó al hombre de caer en esas profundidades absolutas. Por “total” queremos indicar que todas las facultades humanas, incluyendo el libre albedrío, están infectadas por el pecado y bajo su dominio. Por “depravación” entendemos que en un pecador nada es aceptable para Dios; esto incluye las buenas obras y las virtudes porque proceden de una fuente corrupta……el corazón pecaminoso del hombre.

En años recientes, algunos teólogos han usado la expresión INCAPACIDAD TOTAL para no dar la impresión de que pensamos que la gente es tan mala como los demonios. Sin embargo, esta terminología también puede ser malinterpretada. Algunos podrían asumir que Dios es la fuente de la incapacidad en lugar de la corrupción del hombre.

Cualquiera de las dos expresiones, Depravación Total o Incapacidad Total, son aceptables y ambas requieren explicaciones.

Nosotros recomendamos al estudiante usar la terminología “Depravación Total” para equilibrar la influencia del humanismo moderno que defiende la bondad del hombre. Este nombre golpea deliberadamente el orgullo humano y la autojustificación. Además, este término parece más de acorde con la enseñanza bíblica sobre la naturaleza pecaminosa del hombre.
(Vea Sí, Jesús, págs. 32-33 para definiciones completas).

La interrogante: ¿Cayó Adán más allá de su capacidad para creer y arrepentirse por iniciativa propia? Las dos ramas teológicas principales, la Reformada y la Arminiana, difieren grandemente en este punto. El modo de pensar arminiano sostiene que Dios detuvo la caída antes del punto donde el hombre perdería la capacidad de generar fe, amor y arrepentimiento por voluntad propia. El concepto reformado considera que el hombre cayó bajo ese punto. Examinemos la evidencia bíblica.

PRIMERA EVIDENCIA: La Caída De La Humanidad, Romanos Cinco

Pablo describe la caída de Adán en Romanos 5. (La palabra “Adán” significa “humanidad” en Hebreo). Pablo menciona cuatro cosas que heredamos de Adán: pecado, muerte, juicio y condenación.

Ninguna facultad humana escapó de estos efectos. ¿Está incluido el libre albedrío del hombre? Si. No es necesario mencionar la voluntad del hombre para mostrar que esta también fue sujetada a los efectos de la caída. Es suficiente mostrar que la caída afectó al ser humano entero.

El pecado de Adán fue una declaración de independencia de su Creador. En teología, nosotros llamamos a esta actitud “autonomía,” que significa “gobernarse a sí mismo,” lo que es opuesto a ser gobernado por Dios. La autonomía incluye la idea de no tener otra causa de sus decisiones que uno mismo.

Aparentemente Adán dio por sentado que la autonomía era posible. No es así. ¿Cómo podría algo llegar a ser independiente de un Ser omnisciente y omnipotente? Uno tendría que ser igual a Dios mismo para ser independiente así. Entre las actitudes estúpidas, esta fue la mayor que ha habido y aún lo es.

La caída de Adán no le dio la libertad que él esperaba, sino que lo esclavizó al pecado. No obstante, esta esclavitud no fue el peor efecto de la caída. Lo peor fue el engaño de que él había tenido éxito. Este engaño persiste en los pecadores hasta hoy.

Ser independiente de Dios, llegó a ser el principio que gobierna la naturaleza humana caída. A esta naturaleza, la llamamos naturaleza ‘Adámica’ porque se deriva de Adán. La Biblia usualmente se refiere a ella con los términos ‘la carne’ o ‘carnal.’

La moralidad, la religión y las buenas obras son perfectamente aceptadas por la naturaleza Adámica siempre y cuando no amenacen su autonomía. El pecador participa de buena gana en religiones estrictas, en filosofías elevadas o en maravillosas obras de filantropía……siempre y cuando él las pueda controlar y no le requieran una sumisión genuina a la autoridad de Dios.

SEGUNDA EVIDENCIA: La Muerte Espiritual, Efesios 2:1-3

Pablo aparentemente alude a la divina amenaza que hizo Dios a Adán en Génesis 2:17 : ..”.porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.” Aunque Adán no murió físicamente ese día, él murió espiritualmente en su relación con Dios y en su propia capacidad para obedecerlo. Pablo describe esta esclavitud como:
1. Siguiendo la corriente del mundo.
2. Controlada por Satanás.
3.Cumpliendo los deseos de la carne y de la mente. (En Griego dice literalmente: “haciendo la voluntad de la carne.” Esto significa que la carnalidad determina la condición de la voluntad. El término “mente” o “NOOS,” incluye las percepciones. Pablo se refiere a las percepciones de la mente como controladas por el pecado de tal forma que la mente percibe la concupiscencia de la carne como preferible. La voluntad sigue lo que le gusta).
4. Una naturaleza que merece la ira.

Un pecador es tan capaz de escapar de su condición, como un muerto es capaz de resucitarse a sí mismo.

TERCERA EVIDENCIA: El Efecto Del Pecado Sobre La Mente.

La Escritura describe la mente como esclavizada y controlada por el pecado y Satanás. Esto incluye la voluntad puesto que la voluntad es una función de la mente.

1.El hombre natural no puede percibir ni entender las cosas de Dios. “Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente” 1Cor. 2:14.
2.Satanás ha cegado las mentes de los incrédulos. ..”.el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos…” 2Cor. 4:4.
3.El entendimiento está entenebrecido. “Teniendo el entendimiento entenebrecido…por la dureza de su corazón” Ef. 4:18.
4.La mente carnal es incapaz de someterse a la ley de Dios. .”..los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden” Ro. 8:7.
5.La voluntad del pecador está esclavizada por el diablo, por tanto, el pecador no puede recuperar su razón sin que Dios le conceda el regalo del arrepentimiento. “Que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él” 2Tim. 2:25-26
6.El pecador percibe las cosas de Dios como locura porque él está ciego a su condición moral. Sus percepciones son distorsionadas.1Corintios 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.

Según estos versículos, la mente del pecador tiene un problema de percepción que la Biblia expresa como “entenebrecimiento” o “ceguera.” El diablo controla la voluntad del pecador controlando sus percepciones.

CUARTA EVIDENCIA: La Naturaleza Carnal, Romanos 3:9-20

Pablo se refirió a la condición de los no salvos como “bajo pecado,” es decir, “bajo el poder del pecado.”
Sin Cristo, no hay:
1.Persona justa. (Aun las buenas obras de los no salvos son como “trapos de inmundicia,” inaceptables para Dios).
2. Pecador que entienda su condición moral. (Aquí el término Griego “entender” se refiere a “discernir.” Ninguna persona tiene discernimiento espiritual sin Cristo, aunque pueda comprender los fundamentos del evangelio).
3. Pecador que busque a Dios. (Los pecadores religiosos buscan establecer su propia justicia. Vea Ro. 10:3).
4. Pecador que haga lo bueno. (El Nuevo Testamento define como “bueno” el obedecer a Dios. Los pecadores hacen buenas obras, no como señales de sumisión, sino como sustitutas de la misma. Sin embargo, todas las obras de los pecadores, aunque sean buenas en sí mismas, proceden de una fuente corrupta que es la naturaleza pecaminosa. Si un pecador realmente quisiera ser bueno, él haría la primera cosa que Dios le ordena hacer…… arrepentirse y creer en Jesús. Vea Sí, Jesús, págs. 38-41).
5. Pecador que tema a Dios. (Si los pecadores realmente temieran a Dios, buscarían agradarle).
6. Pecador en paz. (Sumergirse a sí mismos en placeres es una paz falsa).

Pablo está hablando de los pecadores antes de que Dios comience a
atraerlos a través del evangelio. Cuando Dios atrae a un pecador por medio del evangelio, las percepciones del pecador comienzan a cambiar. Ocasionalmente nos encontramos con un pecador que dice que está buscando a Dios. Esta afirmación podría ser sincera. Dios puede estar atrayéndolo al abrir sus percepciones por medio del evangelio. En el Capítulo Seis, veremos como esto funciona.

Conclusiones:
A partir de la abundante evidencia bíblica, concluimos que los no salvos son incapaces de querer salvarse o hacer algo que contribuya a su salvación o que los prepare para la conversión. Sus voluntades escogen equivocadamente porque sus percepciones están cegadas por el pecado y controladas por Satanás. Por tanto, ellos se perciben a sí mismos como buenos, perciben las cosas espirituales como locura y a Dios, como no merecedor de ser buscado. Ellos no ven ninguna razón para temer a Dios y piensan que su carencia de paz es debido a una carencia de placer.
En el siguiente capítulo consideraremos si el término “libre albedrío” describe adecuadamente este estado.

De Este Ensayo Hemos Aprendido Lo Siguiente:

1.Sin Dios trabajando por medio del evangelio, los pecadores son incapaces de querer o hacer algo para contribuir a su salvación.
2.Por medio de la caída de Adán la humanidad heredó el pecado, la muerte, el juicio y la condenación.
3.La mente del hombre, que incluye sus percepciones y su voluntad, está cegada por el pecado y el diablo, así que él no puede escoger someterse a Dios.
4.La naturaleza carnal del hombre no tiene ninguna cualidad que podría guiarlo a obedecer a Dios.
5. Ninguna de las obras buenas de un pecador es buena porque todas son generadas de un fuente corrupta que es su naturaleza carnal.
6.Los pecadores hacen buenas obras de todo tipo. Sin la gracia, la única cosa que ellos no harán es arrepentirse y creer en el evangelio.

 

A muchos de los que disfrutaron de este ensayo, también les gustó nuestro libro Si, Jesus .

http://www.smallings.com/LitSpan/Ensayos/depravacion.html

 

Apologética y Amor Agape

Apologética y Amor Agape

por Pablo Santomauro

 

Ver apologetica

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Muy a menudo recibo críticas por la forma en que escribo y hablo cuando se trata de denunciar a los falsos maestros y sus falsas doctrinas. Ya me voy acostumbrando a que se diga que soy falto de amor, sarcástico y arrogante. A pesar de que ya he escrito varias explicaciones sobre el método apologético que uso para confrontar las sectas, las doctrinas aberrantes y herejes dentro del cristianismo, y los sistemas de creencia de las religiones mundiales, incluido el ateísmo, sigo recibiendo comentarios nada alentadores de mi gestión en la defensa de la fe.

Lo más triste del caso es que la mayoría de las reprensiones llegan de gente que es cristiana. Un hermano argentino, Paulo Arieu, administrador de este blog teológico, en muchas ocasiones ha salido en nuestra defensa con excelentes argumentos, pero frustrado ante la falta de receptividad de algunos cristianos, piensa que por alguna razón no van a entender.

Yo ya he superado la etapa de frustración en la materia y me he resignado al hecho de que la mayoría nunca van a entender, pero aun conservo la esperanza de que un puñado de hermanos y hermanas en la fe capten la realidad y se dispongan a defender la fe cristiana a tiempo y a destiempo. La razón por la que los cristianos en general se oponen a que se usen palabras fuertes e ironía firme cuando se hace apologética, es que han sido indoctrinados por años con una falsa definición de amor. Cuando los líderes evangélicos bajaron la guardia hace ya muchos años, la iglesia fue invadida por conceptos traídos del sistema humanista secular, entre ellos, el concepto de amor manejado por los incrédulos.

Para el análisis a continuación he combinado conceptos manejados por apologistas como Glenn Miller y J.P. Holding, muy superiores a un servidor, así como algunas nociones propias.

Para los cristianos en general, “amor” significa “sentimentalismo”, “emocionalismo”. La palabra “amor”, “agape” en griego, no se refiere a sentimientos o sensaciones de ternura, sino a algo que manifiesta su resultado en un máximo beneficio para el bien de la mayoría.

Esta falsa definición de amor (sentimentalismo) ha resultado en un distorsionado entendimiento del rol de la confrontación desde el ángulo cristiano, así como la creación de pretextos para justificar la conducta criminal (rehusar la promulgación de la pena de muerte basándose en el “amor”), entre otras cosas.

¿Qué significa amor agape?

Cuando leemos pasajes como “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, automáticamente suponemos que el significado de “amor” en la frase es el mismo que le damos hoy en tiempos modernos – o sea un tipo de sentimentalismo barato que no incluye actitudes confrontacionales, palabras de corrección duras y “pisarle los callos” a alguien. “Amor” en su más popular acepción hoy, es definido en forma individualista.

La misma palabra agape es usada en 1 Corintios 13:

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Punto clave: ¿Cómo estas palabras se llevan al terreno de la práctica? ¿Acaso agape significa no confrontar a otros con sus errores y pecados (incluyo ataques a la fe cristiana)? ¿Acaso para poder hacerlo debemos tener una relación o amistad de amor forjada por años con la persona antes de corregirlo o confrontarlo? Si lo anterior es lo que agape significa, es evidente que estamos frente a una noción sin sentido ya que los escritores del NT constantemente confrontaban una variedad de errores y de falsos maestros, gente que seguramente no conocían muy de cerca.

¿O quizá la aplicación de amor agape conlleva la idea de que podemos confrontar si lo hacemos gentilmente, “con amor”, como dicen algunos? Es obvio que para llegar a una conclusión como la anterior, no se ha leído la Biblia o no se ha usado el intelecto. Los comentarios hechos por Jesús y por Pablo ante sus oponentes, y aun creyentes (Jesús llamó “Satanás” a Pedro) cuando se desviaban de la verdad, son más que suficientes para descartar el “debemos confrontar pero gentilmente”. Un análisis retórico de las cartas de Pablo indican que el apóstol usó tácticas semánticas muy tajantes y sarcásticas que sin lugar a dudas ofendieron y hasta avergonzaron a sus oponentes y a sus propios lectores.

Una vez más, ¿cómo se manifiesta el amor agape en el terreno práctico? Para nuestros amigos que nos critican duramente por nuestra aproximación apologética, les quiero recordar que ellos no están ni siquiera usando su propia y errónea definición de amor agape. Si lo hicieran leerían mis escritos, sonreirían tiernamente, y con un movimiento suave de cabeza dirían “¡Ay este Pablo! Siempre tan abrasivo”. Eso es todo.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, concluimos que las alternativas frente a nosotros son solamente dos:

1) El NT enseña el amor agape pero no nos muestra cómo llevarlo a la práctica – lo limita sólo al plano de la teoría.

2) La mayoría de los cristianos no entendemos lo que agape significa.

Dadas las opciones, la información suministrada por las Ciencias Sociales nos indica que la # 2 es la correcta.

Un factor pivotal en el tema es el reconocimiento de que nuestra cultura moderna se centra en el individuo, en tanto que las sociedades antiguas del mundo bíblico (y el 70% de las sociedades hoy) eran centradas en el grupo. Los intereses del grupo o la comunidad tenían absoluta prioridad. Lo correcto y beneficioso para el grupo era lo más importante. Por lo tanto, cuando el NT habla de agape, se refiere a la adherencia a “los valores comunitarios que unen al grupo” (Malina and Neyrey, Portraits of Paul, p. 196). Agape no era un intercambio a nivel personal y “tenía muy poco que ver  con muestras de afecto, sentimientos de simpatía y cariño, o afinidad extraordinaria”. Agape es un don que pone al grupo antes que todo. En tiempos bíblicos significaba hacer lo que resultaba en el bien de la mayoría.

Transportando lo anterior al día de hoy, digamos que el móvil del amor agape debe ser  alcanzar el bien de los hermanos, el cuerpo de Cristo, la iglesia. No tiene nada que ver con una relación a nivel personal, sentimentalismo, cariño afectuoso, besito y abrazo. Amor agape es una virtud enfocada y centrada en el grupo, en la comunidad primero que todo.

Siguiendo el desarrollo del planteo, veamos ahora lo que significaba “amar a nuestros enemigos”. ¿Cómo podemos reconciliar esta frase de Jesús con la realidad de que él mismo les llamó de todos los colores a los fariseos, y hasta le llamó “Satanás” a Pedro? O con el deseo de Pablo de que los judaizantes se castraran. O la forma en que el mismo Pablo humilló a los gálatas y a los corintios con su retórica. O el estilo que usó para corregir a Pedro, reprender el pecado de ciertos individuos (cristianos y no cristianos), o corregir errores doctrinales dentro de la iglesia y confrontar a los que atacaban la doctrina. Respuesta: teniendo en cuenta la definición de lealtad al grupo, es mejor entender agape usando una analogía o un paralelo con un concepto moderno: “amor duro”, “amor estricto”, o “amor fuerte” (que no es lo mismo que fuerte amor).

El ejemplo usado por J. P. Holding es la ilustración perfecta. Se trata de la película “Escuela de Rebeldes”, en la cual Morgan Freeman hace el papel de un director de escuela secundaria, Joe Clark, que se abocó a la tarea de limpiar su escuela de malos elementos y la hizo un lugar donde los que querían aprender se sintieran seguros.

Joe Clark no era un “sentimentalote”. Expulsó de la escuela a los que impedían el aprendizaje de la mayoría. Hasta usó fuerza física. Usaba un megáfono para llamar la atención. ¿Era esto agape? ¡Sí, por supuesto! Resultó en el bien de la mayoría, del grupo. Los intereses del grupo (el cuerpo estudiantil) tenían prioridad por sobre los deseos individuales de algunos rebeldes.

Ahora viajemos al pasado y pongamos en la pantalla los enfrentamientos de Jesús con los fariseos y otros. Si los analizamos de cerca, veremos que es posible amar a nuestros enemigos aunque los ataquemos al mismo tiempo. Lo mismo es posible con discípulos o aliados.

Al igual que los estudiantes rebeldes de la película, los fariseos eran una amenaza para el bienestar de otros. Estaban propagando falsedad e impedían que otros entraran al reino de Dios con sus errores, y en el caso de Pedro en Gálatas, él pudo haber conducido a otros cristianos por el camino errado e impedir su crecimiento espiritual.

En situaciones similares en el día de hoy, como en el caso de enemigos de la fe que participan en los blogs con la única finalidad de atacar nuestra fe, es correcto y necesario confrontar  de manera directa y vehemente. A decir verdad, es la única forma cristiana y responsable de prevenir que sus errores perjudiquen a otros.

En el mundo antiguo, palabras fuertes y polémicas, así como el intento de avergonzar y desacreditar al oponente, eran muy comunes. Agape incluye atacar verbalmente y ridiculizar al enemigo. Jesús lo hizo. El fue un maestro-profeta judío del primer siglo que vivió en constante confrontación con sus enemigos teológicos, y usó en ciertas ocasiones palabras fuertes (hoy se llaman insultos), sarcasmo y actitud condenatoria como cualquier otro rabino de la época. Esta gente que Jesús enfrentó eran enemigos de la Verdad, del reino de Dios.

Destaquemos vivamente que este tipo de lenguaje no sólo fue usado por Jesús para su enemigos teológicos, sino también para con Pedro (Vade retro Satanás). El uso de calificativos fuertes era parte de su papel profético. Había que confrontar urgente y dramáticamente la hipocresía religiosa, el liderazgo egotístico y la frialdad hacia Dios de parte del pueblo. De la misma forma debemos confrontar a los enemigos declarados de la fe. No hablo de gente que está buscando respuestas honestamente. Nuestra actitud debe ser diferente en esos casos. El ejemplo lo tenemos en el encuentro con la samaritana. Ella no era una enemiga del reino de Dios. Jesús la trató muy dulcemente.

Ahora, ¿quiere decir que Jesús no amó a los fariseos? Claro que sí, parte de amar es decir la verdad. Si alguno de los fariseos hubiera sufrido un ataque al corazón  mientras hablaba, Jesús hubiera procedido inmediatamente a suministrarle RCP. Si luego de recuperarse el hombre hubiera continuado sus ataques contra el evangelio, continuaría siendo un enemigo de Dios y sería objeto de duras recriminaciones por parte de Cristo otra vez. Y si le diera otro ataque, Jesús lo ayudaría de nuevo. Eso es amor por el enemigo.

Ahora que ya sabemos lo que amor agape significa, olvidemos el amor tal cual es entendido por la sociedad moderna, una expresión sentimentaloide, dos gatitos en una canasta, dos niños de la mano, etc. Usen el amor “duro”, el mismo que Cristo mostró para con los falsos maestros. Fue un amor que tuvo como objeto denunciar el error, traer a luz la verdad, proteger al pueblo de la mentira y glorificar a Dios. <>

Dios te bendiga

Pablo Santomauro

 

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