Encuentran en México restos humanos de rituales.

Encuentran en México restos humanos de rituales.
FUENTE: Varios medios

Descubren cráneos y restos humanos en Casasano

Cinco cráneos y restos óseos fueron encontrados el pasado mes de octubre en el puente “Cuatro Caminos” que se ubica muy cerca del ingenio cañero “La Abeja” de Casasano, de Cuautla (Morelos, México), luego de una llamada telefónica anónima que fue recibida por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, quienes de inmediato se dirigieron al sitio indicado donde confirmaron que efectivamente había cuatro cráneos además de bolsas con restos óseos y muñecos envueltos con velas tipo “fetiches” que utiliza “La Santería” en algunas comunidades. Lo cuenta El Sol de Cuautla.

Los hechos se suscitaron en la comunidad de Casasano, municipio de Cuautla a un costado del ingenio “La Abeja”, lugar hasta donde acudieron los servicios periciales, la policía del estado, policía municipal, personal del Quinto Regimiento Mecanizado y el Servicio Médico Forense, quienes luego de acordonar la zona se dieron a la tarea de inspeccionar en los alrededores para verificar si insistían más restos humanos mientras personal del Semefo llevaba a cabo levantamiento de los restos para ser trasladados a la Subprocuraduría de la zona Oriente, y continuar con las investigaciones correspondientes y establecer que fue lo que sucedió.

Cabe hacer mención que al llegar específicamente a un costado de un caudal de agua del apantle de riego de unos cañaverales, observaron tres bolsas de plástico en color dentro de la que se encontraron los siguientes restos óseos y objetos: un cráneo con ausencia de piezas dentales, maxilares y mandíbula, un cráneo incompleto con ausencia de mandíbula y con presencia de maxilares superior y pieza dentales, un fragmento de cráneo frontal, un fragmento de cráneo fronto parietal y occipital.

La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) abrió una carpeta de investigación con número CT-UIDD-B/3093/2010 sobre este caso, que alarmó a la comunidad donde se registró el hallazgo, se estima que las próximas horas se dará conocer de manera oficial a quién pertenecen estos restos óseos y quién o quiénes están involucrados por lo que no se descarta un hecho más de la delincuencia organizada.

Según explica el diario El Universal, el personal del Servicio Médico Forense levantó las osamentas localizadas a un costado de un caudal de agua del apantle de riego de unos cañaverales. Ahí encontraron un cráneo con ausencia de piezas dentarias, maxilares y mandíbula, otro sin piezas dentarias, maxilares y mandíbula, el tercero incompleto, sin mandíbula y con presencia de maxilares superior y pieza dentales. El cuarto cráneo solo tenía la parte frontal y el quinto fragmentos de la parte fronto parietal y occipital.

En las mismas bolsas de plástico había también se localizaron 2 huesos iliacos, 1 fémur, 1 tibia, 2 radio, 1 peroné, 2 fragmentos de mandíbulas, 11 arcos costales, 2 cubitos, 14 vértebras, 1 fragmento de fémur, 2 fragmentos escapulares, 2 clavículas, 11 arcos costales, 1 muñeco de trapo envuelto con hilo azul de los utilizados en la santería, 2 cuentas de varios colores, una corona de metal, un espejo, una copa de metal con una figura de gallo y una figura de madera en forma de cara.

Ante tales hechos, entre los pobladores comenzaron a surgir rumores en torno al origen de los restos óseos, ante la posibilidad de que se pueda tratar de miembros de alguna secta que busca atención y que pueda saquear tumbas en la región. Así también que pudiera tratarse de un multi homicidio, según plantea El Diario de Morelos.

Otro hallazgo en Córdoba

Los vestigios de un ritual satánico, fueron encontrados el pasado 6 de noviembre en la carretera Córdoba-Naranjal (Córdoba, Veracruz, México), a la altura del ejido Brillante Crucero, donde el agente municipal se encontró con restos humanos, imágenes de la Santa Muerte, lienzos de tela blanca, veladoras y un vehículo de juguete, utilizados para una supuesta misa negra efectuada la pasada noche del Día de Muertos. Lo cuenta Gerardo Luna Martínez en El Sol de Córdoba.

El macabro hallazgo movilizó a elementos de la Policía municipal así como a las autoridades del Ministerio Público del Sector Sur quienes arribaron para las diligencias correspondientes. Dicho hallazgo causó expectación y miedo a las personas que arribaron a dicho lugar, al haber sido encontrados “afiches”, restos humanos, veladoras, ropas y un juguete en forma de tráiler así como tres imágenes en bulto de la Santa Muerte, lo que presuntamente indicaba se efectuó recientemente un ritual de magia negra.

Un agente municipal, Jacinto Ortiz Flores, encontró los objetos que se presumen son parte de una misa negra dedicada a la Santa Muerte en busca de retirar de la vida a un trailero. Los motivos se sobreentienden debido a la forma en que fueron encontradas cada uno de los instrumentos para el ritual, de acuerdo a santeros es que la ubicación de los bultos de la Santa Muerte, que en esta ocasión fueron tres, uno color oro, otro color hueso y uno más blanco, así como los lienzos y veladoras, son instrumentos en busca de la muerte de un hombre conductor de tráiler.

Y es que los supuestos sobre este tipo de rituales podrían ser varios, dado que no se encontraron nombres de aquel a quien se le esté haciendo el trabajo o incluso una imagen negra, por lo que también podría ser un ritual en busca de un beneficio material, como lo es obtener algún vehículo de trabajo. Este tipo de situaciones son casi normales en zonas aledañas a panteones y alejadas de la civilización, principalmente por el tipo de rezos y material utilizado, dedicado a la Santa Muerte, sobre todo el pasado 2 de noviembre, día en que se venera a este ser alejado de la humanidad.

Finalmente elementos de la Policía Municipal así como el personal del Ministerio Público del Sector Sur, se trasladaron a dicho lugar y junto con el personal de los Servicios Periciales de la (PGJ) efectuaron las diligencias correspondientes para poder retirar todos los instrumentos y huesos humanos encontrados y con ello poder realizar las investigaciones correspondientes y con ello poder saber a quién pertenecieron dichos huesos humanos.

Pánico desata “ataque del diablo” en una escuela en Trinidad y Tobago

Pánico desata “ataque del diablo” en una escuela en Trinidad y Tobago
Mollineau, aseguró que en realidad se comunicó con el diablo que había poseído a la chica. “Le pregunté al diablo lo que quería con las chicas y la voz dijo que quería una vida. Me dijo que enviara a las niñas al baño y que las dejara solas”, afirmó Mollineau al periódico Guardian de Trinidad y Tobago.
| Viernes 19 de Noviembre, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña |

(NoticiaCristiana.com).


El pánico se desató en la Escuela Moruga Composite en Trinidad y Tobago, luego que unas 17 estudiantes cayeran misteriosamente enfermas y comenzaran a rodar en el suelo, a silbar, sufrir dolores de cabeza, nauseas y hablar en lenguas extrañas.
Dos de las estudiantes, trataron de deshacerse de una barandilla y tuvieron que ser inmovilizadas, lo que provocó temores de un ataque de demonios.
El drama se inició durante la hora del almuerzo en el Formulario A, y se extendió rápidamente a otras áreas.
Con la ayuda de varios estudiantes y profesores, las alumnas fueron llevadas a la sala de usos múltiples, donde algunas de ellas cayeron en un estado semi-consciente. Un estudiante llamado Kern Molineau, dijo que “una muchacha estaba murmurando en un idioma extraño. No podía entender lo que estaba diciendo. Sé que suena como ’shebbaberbebeb shhhhee”, narró el joven.
Uno de los profesores recibió una patada en la cara cuando una de las jóvenes empezó a golpear el suelo. Mollineau, aseguró que en realidad se comunicó con el diablo que había poseído a la chica. “Le pregunté al diablo lo que quería con las chicas y la voz dijo que quería una vida. Me dijo que enviara a las niñas al baño y que las dejara solas”, afirmó Mollineau al periódico Guardian de Trinidad y Tobago.
Sacerdotes católicos y pastores de las iglesias cercanas, llegaron inmediatamente. Los sacerdotes le echaron agua bendita a las alumnas mientras que los pastores oraron por ellas. Kriston Mollineau y Betel Kishon, dijeron que ellas también fueron llamadas por los maestros para ayudar a las niñas enfermas.
Kriston, dijo que las chicas se quejaron de dolores de cabeza y algunas de ellas querían ir al baño. Seis ambulancias llegaron a la escuela acompañadas por la policía de Moruga y luego la división oficial de bomberos. Posteriormente la policía comenzó a realizar pruebas para determinar la causa del problema.
La policía, no encontró ninguna prueba que demostrara la causa de los desmayos, náuseas y dolores de cabeza. Un maestro, que pidió el anonimato, dijo que hace dos semanas una mujer Orisha (adivina o bruja) llegó a la escuela y tuvo una disputa con un miembro del personal luego del altercado, la mujer amenazó con hacerle daño a la administración de la escuela. Otro profesor, explicó que la escuela fue construida en un sitio de entierro, pero los vecinos que viven alrededor de la escuela niegan tal versión. Al final las 17 estudiantes fueron enviadas al hospital y luego a sus casas.
Foto: Arriba: Los estudiantes del Moruga esperando el transporte de la escuela. Abajo: Uno de los pastores pentecostales que sale de la escuela después de haber orado por las estudiantes

Choques de poder en Éfeso

Choques de poder en Éfeso

Hechos 19

El ministerio de Pablo en Éfeso (Hechos 19.11–20) incluyó por lo menos tres choques de poder, los cuales se produjeron probablemente en un corto período de tiempo y hacia el final de los dos años de trabajo del apóstol en esa ciudad (v. 10). El primero de ellos dio como resultado al segundo (vv. 11–13), y éste a su vez el tercero (vv. 14–17). El último de los tres llevó multitudes a Cristo (vv. 17–20) y causó una grave revuelta en la ciudad que hubiera podido conducir a la muerte de Pablo (vv. 21–41). Un poco de conocimiento del ambiente cultural de Éfeso nos ayudará a comprender mejor la situación a la cual se enfrentó el apóstol allí.

El ambiente social y religioso de Éfeso

Durante el primer siglo de la era cristiana Éfeso constituía uno de los centros principales de prácticas mágicas en todo el Asia Menor. Cuando hablamos de magia en el mundo occidental, por lo general, pensamos en el ilusionismo o la prestidigitación. Los magos de nuestra cultura afirman continuamente que «la mano es más rápida que el ojo». Es posible que sea esta la definición de magia más corriente en la cultural occidental.
La magia que menciona la Escritura era algo totalmente distinto: implicaba el uso de medios, tales como encantamientos y hechizos, que se creía contaban con un poder sobrenatural capaz de subyugar a las fuerzas de la naturaleza. Esta es la clase de magia que predominaba en el mundo bíblico durante el tiempo tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.
Clinton Arnold, profesor adjunto de Nuevo Testamento en la Universidad Biola y la Escuela Teológica Talbot, ha escrito un estudio magistral sobre Efesios desde el punto de vista de la guerra espiritual llamado Ephesians, Power and Magic [Efesios: poder y magia], el cual nos sirve de fundamento para nuestro examen del clima espiritual que había en aquella ciudad durante el tiempo de Pablo. Arnold cita diversas descripciones que hacen los eruditos de dicha ciudad.

B. M. Metzger afirma: «De todas las ciudades grecorromanas de la antigüedad, la tercera mayor del imperio era con mucho la más acogedora de magos, hechiceros y charlatanes de todas clases». O. Meinardus concuerda con esto diciendo: «Tal vez, incluso más que Antioquía de Pisidia, Corinto y Antioquía sobre el Orontes, la ciudad de los comerciantes y marineros, de las prostitutas y las calaveras, plagada de adivinos y de proveedores de amuletos».

Arnold expresa que la reputación de Éfeso como centro mágico se derivaba en parte de la fama de las «Cartas Efesias» o Ephésia Grámmata. Las cartas en cuestión, cuya primera mención data de una época tan temprana como el siglo IV a.C. en ciertas tablillas descubiertas en la isla de Creta, se centran en el uso de seis términos mágicos: áskion, katáskion, líz, tétraa, damnauenuéz y aisía.
Se utilizaban para mantener alejados a los demonios y podían escribirse en amuletos o pronunciarse en hechizos. Al principio se creía que el portador o el usuario de las grámmata tenía acceso personal a poderes sobrenaturales; pronto, sin embargo, se transformó el concepto de aquellas en el de «unos seres activos y poderosos» o espíritus, incluso demonios, para hacer bien a sus poseedores y mal a otras personas.
Aunque está claro que las grammata efesias no se originaron en esa ciudad, llegaron a estar relacionadas con ella debido a su íntima asociación con Artemisa (vv. 23–35). Arnold señala que:

[ … ] las Cartas Efesias no son la única evidencia de la práctica de la magia en Éfeso y en el oeste de Asia Menor. En Pérgamo se ha descubierto todo un conjunto de instrumentos mágicos … En el área circundante de Éfeso se encontró un amuleto mágico de características judías.
Al parecer se descubrieron más amuletos entre Esmirna y Éfeso también con características hebreas. Resulta igualmente interesante observar que el único uso de la palabra mageía que hace Ignacio es en su carta a la congregación de Éfeso (Ign., Ef. 19.3): con la venida de Cristo «toda magia se desvaneció».

Los nuevos descubrimientos de materiales mágicos en el mundo grecorromano han aumentado mucho nuestro conocimiento de cómo se creía que actuaba esta magia y lo extendidas que estaban las prácticas mágicas en los pueblos bíblicos. Una muestra es la orden que dio Augusto César de que se quemaran dos mil rollos mágicos en el año 13 a.C. Para aquella época, la decreciente importancia de los dioses del Olimpo estaba siendo sustituida por la magia, los cultos de misterios y un rápido ascenso de la creencia en la astrología, y sin duda el gobierno romano no quería que el poder de la magia socavara el suyo propio.
F. F. Bruce habla también de Éfeso como centro de la magia y de las grammata en su excelente libro Paul: Apostle of the Heart Set Free [Pablo: apóstol de la libertad].

La expresión «escritos efesios» (Ephésia Grámmata) se empleaba corrientemente en la antigüedad para aquellos documentos que contenían hechizos y fórmulas como los extensos papiros mágicos de las colecciones de Londres, París y Leiden o los pequeños amuletos (como los versos de los bombones sorpresa de Navidad) que se enrollaban y colocaban en cilindros o medallones para colgarse alrededor del cuello o en alguna otra parte del cuerpo de la persona.

El sincretismo de esos tiempos era sencillamente increíble. A los espíritus se les ponían nombres judíos, egipcios y griegos, y el mundo grecorromano en su totalidad no era sino una mezcla de todo lo que parecía atrayente y poderoso fuera cualquiera su origen espiritual. Magia y religión se fundían en un mundo de espíritus, dioses, magos, sacerdotes, templos, amuletos e imágenes.
Resumiendo todo esto, Arnold dice: «Los papiros mágicos son por tanto sumamente valiosos, ya que reflejan el lenguaje y las creencias de una gran cantidad de gente corriente dentro del mundo helenístico».
Luego afirma que ahora podemos comprender por qué en su epístola a los Efesios Pablo nos da un estudio tan profundo y completo de los poderes espirituales que actúan en nuestro universo, y sobre la tierra, en contra del pueblo de Dios, y sigue diciendo:

La epístola se escribió a una zona geográfica afamada por ser el centro de las prácticas mágicas en la parte occidental del Asia Menor; presumiblemente (y según nos cuenta Lucas), muchos convertidos se integraron a la iglesia abandonando el ambiente del ocultismo. Por tanto, es bastante concebible que la epístola tuviera el propósito de tratar ciertos temas que surgían en la comunidad relacionados con la práctica anterior (o quizá todavía actual) de la magia por parte de algunos de los conversos.

Dicho de otro modo, en Efesios Pablo destacó la guerra espiritual porque sus convertidos necesitaban ayuda sobre ese particular. A esto se le llama contextualización. El hecho de que el apóstol no repitiera la misma enseñanza en otras epístolas no significa que no se aplica a todos los creyentes. Esta fue probablemente una carta circular dirigida a todos los cristianos de la ciudad de Éfeso y del Asia Menor en general. Aunque la magia espiritual se concentraba en Éfeso, todas las iglesias del mundo gentil grecorromano habían sido fundadas en ciudades donde el poder mágico relacionado con los espíritus o demonios formaba parte del contexto religioso.
Por último, aunque los choques de poder en Éfeso parecen únicos, pudieron darse también en otras ciudades del mundo grecorromano en las cuales el apóstol fundó congregaciones. En realidad, Pablo mismo hace referencia en varias de sus epístolas a demostraciones de poder que tuvieron lugar durante su ministerio. En 2 Corintios 12.12, el apóstol expresa: «Con todo, las señales de un verdadero apóstol han sido hechas entre vosotros en toda paciencia, por señales, prodigios y milagros». Y también escribe a los romanos acerca de su ministerio «con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo lo he llenado del evangelio de Cristo» (Romanos 15.19). Pablo consideraba aquellas manifestaciones del Espíritu de Dios no sólo como sus credenciales de apóstol (2 Corintios 12.12), sino también como algo necesario para fundar iglesias en ciudades donde había oposición de fuerzas espirituales de maldad. La evangelización de choque de poder era la norma en su ministerio, parte de su trabajo para «llenarlo todo del evangelio» (Romanos 15.19). ¿Son diferentes las ciudades de hoy en día?

¿Milagros o magia?

Hemos visto que Lucas, el escritor de Hechos, era al igual que Pablo un crítico de la magia espiritual. Sin embargo, en el pasaje de Hechos 19.11, 12 relata que «se llevaban a los enfermos los paños o delantales [utilizados por Pablo como bandas para el sudor y mandiles respectivamente, dicen Vine y F. F. Bruce] de su cuerpo, y las enfermedades se iban de ellos, y los espíritus malos salían» (v. 12). Lucas parece tan sorprendido por aquel fenómeno que comienza su relato diciendo: «Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pablo» (v. 11).
¿Por qué escribe de esa manera? Otra vez tenemos que decir que no podemos estar seguros ya que no nos lo dice. ¿Cómo se efectuaba aquel ministerio extraordinario de sanidad y liberación por medio de objetos físicos relacionados con el cuerpo del apóstol? Tampoco lo sabemos por la misma razón.
Parece haber sólo dos enfoques posibles de este controvertido asunto: el primero, que se trataba de una actividad la cual Pablo hacía a conciencia, el apóstol permitía o incluso alentaba la práctica de llevar aquellas bandas para el sudor y los mandiles de trabajo que habían estado en contacto con su cuerpo a los enfermos y endemoniados para que fuesen sanados. El segundo, que dicha actividad no era desarrollada por Pablo de un modo consciente, e incluso que ni siquiera sabía que se estaba produciendo, lo único que el apóstol descubría era que diariamente le faltaban sus bandas para el sudor y sus mandiles, hasta que no tardó en enterarse de que otros se los estaban llevando a los enfermos y endemoniados con los resultados que registra Lucas.
¿Cuál de los dos enfoques es el correcto? Nuevamente, no podemos saberlo ya que Lucas no lo menciona. En vista de la enseñanza antimágica del apóstol, me inclinaría hacia la segunda posición como la más probable. Pablo mismo no creía que los objetos asociados con su cuerpo físico poseyeran por ello algún poder divino para sanar o romper las ataduras demoníacas. Eso hubiera sido magia espiritual, y también algo contrario a toda la enseñanza bíblica sobre cómo actúa el poder de Dios: no es el cuerpo de la persona revestida de poder lo que distribuye el mismo, sino Dios, que mora en dicha persona.
R. J. Knowling dice que Pablo estaba evidentemente realizando un amplio ministerio de sanidad y liberación unido a su labor de predicación y fundación de iglesias en Éfeso y sus alrededores. Y escribe que «aquellos que no podían ser alcanzados por las manos del apóstol» lo eran y resultaban sanados por los objetos personales «que habían estado en contacto con el cuerpo de Pablo».
En el griego, el versículo 11 es literalmente «y Dios hacía por mano de Pablo hechos poderosos, no de los ordinarios». «Por mano de» es una expresión idiomática que significa únicamente que el apóstol era el canal a través del cual fluían los poderes sanadores de Dios. De modo que Lucas no está afirmando que Pablo imponía sus manos en aquellos objetos, aunque puede ser otra posibilidad, especialmente si uno adopta la posición de que el apóstol estaba participando consciente de todo el proceso.
En cualquier caso, Lucas destaca que ni las manos de Pablo ni los artículos en cuestión tenían en sí ningún poder, ni tampoco eran mágicos. Se trataba del misericordioso poder divino sanando y liberando. Dado el lugar que ocupaba lo mágico en aquella cultura, podemos interpretar esto como la condescendencia de Dios adaptándose a las expectativas de determinado pueblo, en un momento y un sitio específicos, sobre cómo debía expresar su poder.
R. J. Knowling sugiere que «tal vez podemos considerarlo como un llamamiento al pueblo para que reconocieran que los encantamientos y amuletos en los que tanto confiaban no tenían la misma potencia que los paños y los delantales del apóstol».
Lo mismo había ocurrido con Jesús (Lucas 8.43–48) y con Pedro (Hechos 5.15, 16). Dios es Dios, y lo que hace, lo hace. ¿Quiénes somos nosotros para oponernos a Él? Si en su gran amor para con las personas atadas por la religión demoníaca y la magia de los espíritus, se adapta por algún tiempo a la concepción que ellas tienen de cómo actúa el poder espiritual (como en este ejemplo de objetos físicos asociados con la persona revestida de poder), ¿quiénes somos nosotros para luchar contra Él? Sin embargo, no debemos profanar el aspecto extraordinario de estos milagros divinos intentando reproducirlos a petición, desafiando así la soberanía de Dios y comercializando su poder como hacen algunos hoy en día.
Se precisan algunas palabras para explicar por qué considero estos «hechos poderosos no de los ordinarios» como una forma de choque espiritual. En el mundo del Nuevo Testamento a menudo se veía la enfermedad como algo procedente de los espíritus. Aunque la gente era consciente de que las dolencias físicas estaban causadas por disfunciones orgánicas, accidentes y enfermedad, también sabían que muchas de ellas tenían que ver con espíritus malos. Por lo tanto, si podían encontrar a un curandero o exorcista cuyos espíritus familiares fuesen más poderosos que aquellos que los afligían, tenían la posibilidad de ser sanados. Y lo mismo sucedía en los casos de demonización: había que buscar a un exorcista con poder superior al de los espíritus que causaban el padecimiento, así de sencillo.
Con este antecedente podemos comprender por qué las sanidades y las liberaciones efectuadas por medio de las bandas para el sudor y los mandiles de Pablo constituyeron choques de poder, en especial a los ojos de las personas. Esa es la clave. ¿Qué vio el público en aquellos sucesos?
En un principio, quizás consideraron a Pablo como un obrador de milagros cuyo espíritu, «Jesús», era más poderoso que aquellos a quienes ellos temían. Pero a medida que oían predicar al apóstol (cf. vv. 18, 20), muchos iban comprendiendo que Jesús no era un espíritu al cual Pablo manipulaba para que le obedeciese, sino el único Hijo del Dios verdadero, al cual se sujetan todos los demás espíritus. Pablo, por consiguiente, no era sino el frágil canal humano a través del cual el exaltado Señor Jesucristo revelaba su poder, y esos hechos poderosos no daban como resultado la exaltación del apóstol sino aquella del nombre del Señor (v. 17).

Pablo y los hijos de Esceva

Lo que Lucas trata de ilustrar para nosotros en el segundo choque de poder, la confrontación con los siete hijos de Esceva (Hechos 19.13–17), es que el resto de los obradores de milagros de la ciudad habían interpretado mal el poder de Pablo. Esto era consecuencia de «los hechos poderosos no de los ordinarios» que hemos estado considerando y los cuales no deberían separarse de su contexto inmediato. Otros exorcistas oyeron hablar de este poder asociado con Pablo y con su espíritu, Jesús (v. 13), y anotaron cuidadosamente la fórmula de poder del apóstol: «En el nombre del Señor Jesús» (v. 13). Es obvio que había más individuos que estaban siendo liberados por Pablo en el nombre de Jesús de los que se nos relatan, situaciones semejantes en algunos aspectos a aquella de la chica esclava de Filipos. Esta información selectiva está muy de acuerdo con el estilo de Lucas.

Exorcismo y magia judía helenística

El grupo más destacado de exorcistas que intentaron utilizar el poder espiritual de Pablo fueron los judíos (v. 13). ¿Por qué se los menciona en lugar de los asiáticos? Las respuestas de Arnold proporcionan unas ideas pertinentes en cuanto al sincretismo judío que ya descubrimos en Samaria (Hechos 8) y en Chipre (Hechos 13):

Numerosas pistas indican que el judaísmo del período helenístico había sido profundamente impregnado por las creencias mágicas de la época. H. D. Betz encuentra tal cantidad de pruebas que puede afirmar: «La magia judía era famosa en la antigüedad».
M. Simon, seguido de Goodenough y Charlesworth, descubrió tres rasgos característicos de la magia judía: (1) un gran respeto por las expresiones hebreas que algunos judíos consideraban revestidas de poder mágico; (2) una persecución del poder eficaz del nombre; y (3) un respeto abrumador por los ángeles y los demonios.

F. F. Bruce también se refiere a la popularidad de los exorcistas judíos en el mundo grecorromano y expresa:

Entre los practicantes de la magia en los tiempos antiguos, los judíos gozaban de gran respeto, ya que, según se creía, tenían conjuros muy eficaces a su servicio. Particularmente, el hecho de que el nombre del Dios de Israel no debía ser pronunciado por labios vulgares era algo en general conocido entre los paganos, e interpretado erróneamente por éstos según los principios mágicos ordinarios.

Comentando sobre el versículo 13, Bruce señala que el nombre de Jesús demostró ser tan potente en el exorcismo que los exorcistas judíos empezaron también a utilizarlo, y este uso llegó a extenderse tanto que fue más tarde denunciado con vigor en los escritos rabínicos.
Al grupo de exorcistas hebreos escogido por Lucas se les identifica como los siete hijos de un tal Esceva, judío, jefe de los sacerdotes. Bruce dice acerca de esto que posiblemente no se trata de un jefe de los sacerdotes, sino que:

[ … ] lo más probable es que él se designara a sí mismo como «Jefe de los Sacerdotes» en algún rótulo y que Lucas lo habría puesto entre comillas si éstas se hubieran ya inventado en su tiempo. Un jefe de sacerdotes judío gozaría de gran prestigio en los círculos de la magia, ya que se trataba de la clase de persona con más probabilidad de conocer la verdadera pronunciación del Nombre Inefable. Sin embargo, no fue el Nombre Inefable, sino el nombre de Jesús, lo que sus siete hijos utilizaron en su intento por imitar el exorcismo de Pablo.

Choque de poder entre los no dioses

El choque de poder que se narra en este pasaje es único en el Nuevo Testamento y quizá en todo el relato bíblico, ya que no tuvo lugar entre Dios y los «no dioses», como suele ser el caso. Se trata de un enfrentamiento entre «no dioses», los demonios en la persona demonizada atacaron físicamente a los endemoniados exorcistas judíos. Si alguien objeta mi descripción de los siete hijos de Esceva como demonizados es que no conoce el mundo espiritual. Todos los que se dedican de esta manera al mundo de los espíritus están en alguna medida demonizados. Así es como obtienen sus poderes.
Según palabras de Jesús los judíos tenían sus propios exorcistas (Mateo 12.27). Orígenes y Justino Mártir nos relatan que los hebreos sólo conseguían éxito en este ministerio cuando echaban fuera a los demonios en el nombre del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, y fracasaban al conjurarlos en el de los reyes, los profetas o los patriarcas.
Sin embargo, los hombres de esta historia no eran exorcistas judíos legítimos, sino magos, practicantes del ocultismo, casualmente de raza judía. Iban a la caza de nombres con poder, vinieran éstos de donde viniesen. Su éxito en el exorcismo, y debían tenerlo para poder mantenerse en su oficio, procedía de los poderes demoníacos asociados con su propia vida.
En este caso, los demonios que residen en la persona libran batalla con los demonizados ocultistas: los golpean, los despojan de sus ropas y los hacen huir de la casa «desnudos y heridos» (v. 16).

¿Satanás contra Satanás? ¿Demonios contra demonios?

«Pero esto es imposible», dirán algunos. «Significaría que Satanás está dividido contra sí mismo (Mateo 12.2, 26). Los demonios no pelearían con sus congéneres». ¿Y quién dice que no? Llevan siglos haciéndolo. En Mateo 12.25, 26 Jesús no está afirmando que el reino de Satanás sea unificado; lo único que dice es que no podría, como «Beelzebú, príncipe de los demonios» (vv. 24, 27), emprender un ministerio de destrucción de su propio reino. Satanás no se va a suicidar. El Señor explica que el reino del diablo está siendo sistemáticamente destruido por el poder del Espíritu de Dios a través de su ministerio de liberación (vv. 28, 29).
Deducir de esta doctrina que los demonios jamás se van a volver unos contra otros o a echar fuera a sus congéneres es erróneo. En realidad contradice las palabras pronunciadas por el mismo Jesús un poco antes en ese evangelio (Mateo 7.21–23). Los demonios echarán fuera a los demonios para aumentar el poder demoníaco. Los espíritus malos en los exorcistas demonizados expulsarán a los demonios de otras personas para incrementar el control del exorcista sobre ellas. Lo harán por la fuerza bruta y con un odio absoluto hacia los demás espíritus malos. Este principio de unos demonios que echan fuera a otros para aumentar su control se observa continuamente en las sociedades animistas. El reino entero de Satanás entre la gente animista, politeísta, idólatra y ocultista se basa en esta dualidad.

El chamán frente al hechicero

Entre los animistas siempre hay un tipo de curandero bueno y otro malo. El bueno, al que se le llama chamán, médico brujo, sanador, mago, hombre medicina <%1>o cosas semejantes actúa por medio de poder<%1>es demoníacos generalmente residentes en él o en ella. Al curandero malo se le define como hechicero, médico brujo u ocultista experto en la magia negra. Puede tratarse de un hechicero formal, cuyo <%1>papel está reconocido de antemano o informal; estar dedicado únicamente a determin<%1>ado tipo de brujería<%1> o practicarla en general. Se trata de un complejo fenómeno social.
El curandero bueno es recibido con agrado en la comunidad, pero no sucede lo mismo con el malo. La colectividad teme e incluso odia al ocultista que practica la brujería y la magia negra en medio de ella; sin embargo, cuando quiere maldecir a sus enemigos busca a menudo al hechicero. Repito que se trata de un fenómeno social complicado.
Cuando en una comunidad se da la magia negra o la brujería, por lo general en manifestaciones tales como enfermedades desacostumbradas, pérdida de las cosechas u otros sucesos negativos, el chamán debe descubrir su origen y romper ese poder espiritual maligno. Dicho poder se libera por medio del hechicero, y si los espíritus del chamán son más fuertes que los de aquél el mal se despejará. Entonces los espíritus que han ocasionado la desgracia se verán obligados a someterse a la autoridad de aquellos otros que operan a través del chamán. Por el contrario, si los espíritus del hechicero son más poderosos, puede suceder lo opuesto. La consecuencia es una batalla entre espíritus susceptible de durar varios días y cuyo resultado nunca es seguro.
Recuerdo haber escuchado el relato de un misionero que se hallaba presente en cierto poblado durante una de esas batallas espirituales. Un respetado jefe de aldea había sido endemoniado mediante brujería, por lo que se llamó al chamán y éste empezó a hacer su exorcismo. Cuando toda la ceremonia, la magia y los encantamientos habían terminado sin beneficio alguno para la víctima, el chamán hizo algo asombroso: se acostó en la tierra al lado del endemoniado y poco después entró en un trance. De repente, los espíritus que habitaban en el chamán empezaron a hablar en voz alta contra los que tenía el hombre endemoniado y éstos a contestarles. La discusión duró largo rato y fue la siguiente:
—¿Qué estás haciendo aquí— preguntó el espíritu del chamán.
—Me han ordenado venir y aquí pienso quedarme — replicó el otro.
—Yo no quiero que te quedes. Quiero que salgas de él y no vuelvas.
—No, no me iré, y tú no puedes obligarme. Soy más fuerte que tú y no podrás echarme.
—Sí que puedo … Y quiero. Haces daño a mi gente estando en ese hombre. Es el jefe de esta aldea y lo necesitamos. Sal y no vuelvas.
La conversación siguió hasta que después de varias horas los espíritus del hombre endemoniado comenzaron a debilitarse y se fueron de un modo repentino.
Aunque esto pueda parecernos extraño, no lo es ni para los espíritus ni para la gente que vive en esta clase de mundo. Repito que los occidentales tenemos aquí un problema de cosmovisión.
El chamán o exorcista vencedor salió de aquella lucha con un puesto seguro de control sobre la sociedad, más fuerte que nunca antes. De modo que el control de los demonios se ve aumentado ya sea por espíritus malos que colaboran o, como en esta historia, porque los más fuertes echan fuera a los más débiles.
Esto puede suceder incluso cuando los demonios no cooperan voluntariamente sino sólo mediante el empleo de la fuerza bruta por parte de los espíritus malos superiores. En el capítulo 8 conté la historia de Thadius. Al preguntarle a aquel demonio si estaba triste porque el espíritu más poderoso, o demonio jefe, Mentiroso, había sido expulsado de la víctima, dijo arrogantemente: «No, porque ahora soy yo quien manda».
Si Thadius hubiese estado en una posición de más fuerza, quizás habría expulsado o dominado al mismo Mentiroso para poder convertirse en el «jefe». Esta clase de guerra civil es corriente entre los demonios.

El reino de Satanás está dividido

Volviendo a Hechos 19, vemos que el choque de poder que aparece en los versículos 15 y 16 se produjo dentro del mismo reino maligno. La soberbia, la actitud desafiante y el odio de los demonios se volvieron contra sus congéneres, o al menos contra los seres humanos que estaban sirviendo al reino de Satanás. En ese sentido, el reino del diablo está dividido y su casa no permanecerá. Cuando ejercemos el ministerio de liberación podemos contar con esa división interna del reino de las tinieblas y utilizarla para contribuir al avance del reino de Dios.
En el caso de los exorcistas judíos, los demonios revelaron su estupidez. Para expresarlo con un dicho corriente, «tiraron piedras contra su propio tejado». Si simplemente hubieran cerrado su arrogante boca y cooperado con sus colegas que obraban a través de los hijos de Esceva, habrían dañado la causa del evangelio en Éfeso. Pero, en vez de ello, se hicieron responsables directos de que la guerra espiritual en la ciudad diese un giro a favor del reino de Dios. Aquel choque de poder tuvo como resultado la derrota más destructiva para el reino de Satanás en toda la historia de Éfeso y fue provocada por los mismos demonios estúpidos (vv. 17–20).

Otro choque de poder: el movimiento popular

En Éfeso multitudes enteras renunciaron públicamente a los espíritus y a los «no dioses» confesando su antigua esclavitud a ellos y desafiándolos al quemar todos sus objetos mágicos. Cualquier cosa que los había atado al servicio de los «no dioses» fue destruida. Lucas hace especial hincapié en sus libros de magia, que incluían probablemente textos ocultos, conjuros, fórmulas, rituales de protección, maldiciones, encantamientos y otros símbolos escritos de poder mágico. Aquel fue un movimiento popular hacia Cristo que supone un choque de poder tal vez jamás igualado en el relato bíblico. Como tampoco tiene parangón la inclusión de esos grandes números de antiguos practicantes de magia y ocultismo (v. 18).
Marshall comenta que:

[ … ] aquella historia y presumiblemente otras semejantes llegaron al conocimiento tanto de los judíos como de los griegos de aquella zona, y el efecto que causó entre la gente supersticiosa fue al mismo tiempo de miedo y de alabanza del nombre de Jesús.
En unas circunstancias en las cuales la gente estaba dominada por la superstición, tal vez la única forma que había de que el cristianismo se extendiese era demostrando que el poder de Jesús superaba al de los demonios, incluso si aquellos que llegaban a creer en Cristo eran tentados a pensar acerca de su poder y su persona de formas aun condicionadas por sus primitivas categorías de pensamiento.

El uso que hace Marshall del término «superstición» resulta inadecuado; sin embargo, sus observaciones son esencialmente correctas. F. F. Bruce también escribe que:

[ … ] estos magos convertidos renunciaron a su supuesto poder haciendo inoperantes sus encantamientos. Muchos de ellos también reunieron sus papiros y pergaminos mágicos e hicieron con ellos una hoguera … En esta ocasión se convirtieron en humo documentos de aquellos por valor de cincuenta mil piezas de plata. (El quemar libros públicamente como un repudio abierto de su contenido puede encontrar su paralelismo tanto en la antigüedad como en los tiempos modernos.) Los poderes de las tinieblas estaban derrotados, pero el evangelio se extendía y triunfaba.

Lo que se describe en los versículos 17 al 20 probablemente sucedió a lo largo de cierto período de tiempo y las mayores muestras de desafío de los espíritus habrían tenido lugar de modo repentino.
Los versículos 21 y 22 revelan el efecto que causó en el apóstol Pablo aquel movimiento popular mediante el choque de poder. La iglesia estaba ahora tan vigorosa con sus propios líderes que Pablo piensa que puede cumplir un deseo que alberga desde hace mucho tiempo: ir a Roma y de allí a España (Romanos 15.22–24). Sin embargo, aún debe registrarse otro incidente más de importancia.

El papel del culto a Artemisa en Éfeso

Este enfrentamiento condujo a una rápida extensión de la Palabra del Señor entre el pueblo (v. 20) e influyó de manera importante en la vida religiosa de la ciudad y en la economía de la misma. Entonces Demetrio, el platero (v. 24s), reunió «a los miembros de la federación de empresarios (por decirlo de alguna manera) para organizar una manifestación de protesta», dice I. Howard Marshall. La razón era, afirma Marshall, que «en toda Éfeso y sus alrededores muchos devotos de Artemisa se estaban haciendo cristianos y ya no creían en los ídolos hechos por manos humanas».
Esto representaba un grave peligro para el negocio de los plateros. La gente convertida en un choque de poder como el que describe Lucas no suele comprar ídolos. Demetrio lo sabía y decidió apelar al singular papel que desempeñaban los artífices en el culto de Artemisa (vv. 26, 27). Marshall dice al respecto que:

[ … ] puede que a la gente ordinaria no le preocupase demasiado que Demetrio tuviera que cerrar su negocio, pero era muy posible que tomaran a pecho la posibilidad de que el templo de Diana (o Artemisa) perdiera la estima popular y todavía más, si cabe, que la diosa asociada con Efeso, pero que atraía adoradores de todas partes del mundo, pudiera ser destronada de su posición.

Esto nos introduce en el centro mismo del contexto de poder, religión, magia y paganismo de la vida efesia: la presencia del gran templo de Artemisa y el culto internacional a la gran diosa en aquella su ciudad custodia (vv. 27, 36).
En el excelente estudio que hace Clinton Arnold de Artemisa, descubrimos lo siguiente:

1. El templo de la diosa en Éfeso era una de las siete maravillas del mundo antiguo.
2. Había más individuos que adoraban a la Artemisa o Diana efesia que a ninguna otra deidad conocida en la región de Asia.
3. A la propagación del culto a la diosa coadyuvaban una perspectiva misionera de parte de sus devotos y el mes de festejos anual que se celebraba en su honor.
4. El templo ejercía un tremendo poder como centro bancario y financiero.
5. El culto también obtenía unos ingresos considerables de la gran cantidad de propiedades con que contaba en los alrededores de Éfeso. De modo que debido a su influencia económica la religión de Artemisa constituía un factor crucial en la vida diaria de la gente.
6. Se atribuía a la diosa un poder cósmico insuperable. Para aquellos que la invocaban Artemisa era Salvador, Señor y Reina del Cosmos.
7. Como deidad con poder supremo, Artemisa podía ejercer dicho poder en beneficio de sus devotos frente a otras «potestades» y demás espíritus adversarios.
8. Artemisa era también una diosa de los infiernos y por lo tanto poseía autoridad y control sobre la multiplicidad de demonios existentes, tanto de los muertos como de la naturaleza y de la vida cotidiana.

Arnold concluye su disquisición sobre el lugar que ocupaba Artemisa en la vida de Éfeso diciendo que:

[ … ] pocos eruditos del Nuevo Testamento se han referido al culto de Artemisa como pertinente a los antecedentes de Efesios, y muchos menos aun relacionándolo con la enseñanza acerca de las «potestades» hostiles. La mayoría de los expertos descartan que haya ninguna referencia al culto de Artemisa en dicha epístola, ya que no se mencionan ni el nombre ni ningún detalle singular de dicho culto. Esta suposición puede revelarse sin embargo equivocada. Yo sugeriría provisionalmente que una comprensión del culto en cuestión es capaz de arrojar también algo de luz sobre el porqué el autor de Efesios hizo hincapié en las «potestades». Dicha comprensión podría asimismo resultar útil para entender uno de los términos con que se designa a las «potestades» hostiles.

El término que Arnold tiene en mente es kosmokrátor, traducido por «gobernadores[ … ] de este siglo» en Efesios 6.12 (véase el capítulo 51). Las palabras de Clinton Arnold proporcionan un buen antecedente a nuestro estudio de la guerra espiritual en Efesios.
El relato del espectacular ministerio de Pablo en Éfeso comienza sólo en Hechos 19. Aunque sería interesante examinar el incidente con Demetrio y los disturbios que siguieron al mismo (vv. 23ss.), dicho incidente no aporta nada nuevo a nuestro conocimiento de la guerra con el mundo de los espíritus, salvo un caso más de hombres que utilizan la religión para su provecho personal.

Murphy, Dr. Ed, Manual de Guerra Espiritual, (Nashville, TN: Editorial Caribe Inc.) 2000, © 1994.

Enfermedad Mental o Endemoniados

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¿Profeta de ocho patas?

Por Martín Bonfil Olivera

Dirección General de Divulgación de la Ciencia, UNAM
Publicado en Milenio Diario, 14 de julio de 2010

Pues sí: yo también tendré que hablar de Paul, el pulpo que captó la atención mundial debido a sus supuestas dotes adivinatorias, que ya se habían manifestado en 2008 y parecieran ser demostradas por 8 aciertos en el recién finalizado mundial de futbol.

Antes que nada, conviene señalar que no por ser un molusco Paul carece de inteligencia. Contrariamente a lo que nos enseñaban en la primaria (“el hombre es el único animal racional”), muchos tipos de razonamiento son bastante comunes a todo lo largo del mundo animal. En particular, los pulpos (cuyo nombre deriva de pólipo, que en griego significa “muchos pies”) se consideran los invertebrados más inteligentes, pues son capaces de aprender, realizar procesos de varios pasos, resolver laberintos, distinguir formas, y otras tareas complejas (por cierto, sus brazos tienen cierto nivel de “inteligencia” independiente de su cerebro, pues –según la Wikipedia– dos tercios de sus neuronas se hallan en ellos). Tan es así, que para efectos de derechos animales –como el tipo de experimentos que pueden realizarse con ellos–, se considera que los pulpos tienen una capacidad de sufrimiento que los hace “vertebrados honorarios” (por ejemplo, para operarlos se requiere que se les aplique anestesia).

Pero de ser inteligente a predecir el futuro (así sea de manera vaga, señalando simplemente qué equipo ganará un partido de futbol) hay mucho trecho. Aunque Tanja Munzig, portavoz del Sea Lifeen Oberhausen, Alemania, hogar de Paul, haya declarado que “no hay una explicación racional de por qué acierta siempre”, la conclusión más sencilla es que se trata de simples coincidencias, junto conciertos efectos que hacen parecer más impresionante el fenómeno.

La probabilidad de que Paul acertara en 8 partidos, suponiendo que era igualmente probable (50% ) que cualquiera de los equipos ganara –lo cual no es estrictamente cierto– es de 1 en 256. Como ganar 8 veces seguidas un volado. ¿Qué es más probable: eso, o que un pulpo vea el futuro?

Además de explicaciones como la del biólogo peruano Alfredo Salazar, que afirma que Paul escoge simplemente la bandera de color más brillante en cada juego (aunque al parecer los pulpos no ven colores, sí perciben la brillantez), sus dueños también pueden haberlo ayudado a acertar: con trucos sencillos pueden inducirlo a elegir el recipiente con la bandera que deseen. Por ejemplo, poniendo comida fresca en uno, y un señuelo en el otro. Así, la elección acertada recaería en los manejadores del pulpo, que podrían haber recibido asesoría experta (lo cual no disminuye su mérito, pero sí quita credibilidad a pensar en “pulpos psíquicos”).

También es posible que las tan difundidas predicciones del pulpo hayan predispuesto psicológicamente a los jugadores de los equipos perdedores a tener una mala actitud (efecto de la profecía autocumplida).

Lo importante es que, si bien casos como el de Paul pueden ser buen entretenimiento (aunque llegan a hartar), también fomentan en la población una peligrosa tendencia al pensamiento mágico. A creer el futuro se puede predecir o cambiar con sólo desearlo; a que para resolver nuestros problemas, más que al pensamiento racional y la investigación rigurosa, conviene recurrir a métodos supuestamente sobrenaturales.

Los investigadores Javier López Peña y Hugo Touchette, de la Universidad de Londres, utilizaron unmétodo matemático basado en la teoría de gráficas para llegar a la misma predicción que Paul respecto a la final del mundial, pero lo hicieron modelando la “red” de pases entre jugadores de un mismo equipo, lo cual da una idea de su fortaleza.

La ciencia nos ofrece formas confiables y efectivas, aunque no infalibles, de resolver problemas. En cambio sabemos bien, aunque sea triste, que la magia no existe.

Copiado de:
Derechos Reservados © Martín Bonfil Olivera y Grupo Editorial Milenio 2003-2010, http://lacienciaporgusto.blogspot.com/2010/07/profeta-de-ocho-patas.html

Adios a Paul, el Pulpo Adivino

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Historias de Ultratumba/Una Visión Cristiana

Dr. Alvaro Pandiani

El Dr. Kurt E. Koch, un teólogo luterano que realizó por varias décadas campañas de evangelismo en Alemania y Suiza, publicó en 1968 el libro Ocultismo y Cura de Almas, en el que efectúa un estudio detallado de la fenomenología sobrenatural con la que se encontró en sus actividades evangelísticas.

Si bien el énfasis del Dr. Koch está en el estudio del fenómeno del ocultismo en su más amplia concepción, y por tanto incluye cosas como la telepatía, la psicoquinesia, la adivinación, la astrología, la magia, el demonismo, y otras, también aparecen y destacan en su libro, los fenómenos de aparición de fantasmas y comunicación con los muertos. Por “oculto” se entiende “algo que traspasa el límite de las experiencias sensibles: los fenómenos racionalmente incomprensibles. Las apariciones, que penetran en el terreno metapsíquico y metafísico, o las relaciones entre el espacio sensible y el trascendental o metafísico”.7

Lo valioso de esta publicación es el enfoque que le da el autor, quién no examina los fenómenos paranormales por el simple gusto de curiosear en esa área, sino que lo hace con el propósito de ofrecer una guía para la consejería y atención pastoral de aquellas personas que, por involucrarse en prácticas ocultistas (magia, brujería, espiritismo o contacto con los muertos), resultan psicológicamente dañadas y espiritualmente perturbadas. Para eso, con un criterio pocas veces utilizado en la literatura evangélica, comienza por dudar del fenómeno sobrenatural, y dice: “Ha de procurarse comprobar, en primer lugar, si existe realmente el fenómeno ocultista”8; insiste también en buscar una explicación natural al fenómeno, y aconseja: “no debe recurrirse al terreno de más allá de los sentidos mientras sea posible obtener de ellos una comprensión racional…

El recurso precipitado de atribuir lo inexplicable a la esfera sobrenatural, es apartarse de la voluntad divina, subestimando el valor de los sentidos y de las fuerzas intelectuales que Él nos ha confiado”9; reconoce que mucho de lo que ignorantemente consideramos sobrenatural, puede tener su origen en disturbios psíquicos, y llega a expresar: “Entender si puede darse al enfermo toda la ayuda necesaria por métodos espirituales, o si el pastor debe capitular en este deber y enviar a todos los enfermos psíquicos al neurólogo”10(por neurólogo debe entenderse psiquiatra, o neurólogo y psiquiatra; algunos términos utilizados por el Dr. Koch pueden resultar anacrónicos, pues su obra tiene cuarenta años, y también puede haber defectos de traducción).

Sometido a discusión cada caso desde el punto de vista médico y psicológico, y descartados así muchos fenómenos que reciben explicación racional, queda aún lo que el autor llama un “resto inexplicable”. De este resto inexplicable surgen muchos relatos que encuadran perfectamente en lo que hoy llamamos historias mágicas, o más específicamente, historias de ultratumba; algunas de éstas resultan muy pintorescas, pues por su origen geográfico (Alemania, Suiza), suelen ser historias de fantasmas en mansiones y castillos. Ejemplo de este tipo es el siguiente: “En una conferencia evangélica de académicos que se celebró en Herrenalb, en otoño del año 1951, se suscitó una discusión entre los pastores y los médicos sobre el problema del ocultismo. Estaba presente el director de un semanario de gran tirada el cual contó que su hermana poseía un castillo en la región de Silesia en el que a menudo se aparecía el fantasma de una mujer joven que corría hacia las escaleras, subía por ellas, y desaparecía en el corredor superior. De momento la historia no me interesó, ya que corren muchas historias semejantes de supuestos antepasados que rondan por los castillos que antaño fueron su morada; pero en un momento del relato oí que el nombre del castillo era Lubowitz.

Entonces me acordé de un escrito de Eichendorf que había leído años atrás sobre este castillo. Eichendorf se encontraba con algunos de sus amigos velando precisamente ante el lugar donde acostumbraba aparecer el trasgo. Dice que mientras se hallaban hablando de cosas triviales se abrió la puerta y una mujer joven y esbelta entró por ella y corrió rápidamente escaleras arriba. Había en la casa un criado nuevo que nada sabía de ese duende y al ver a la joven dama la siguió con una lámpara para iluminarle las escaleras; pero, de repente, un grito espantoso se dejó oír en todo el castillo. Tan pronto como se hubieron repuesto de su espanto, Eichendorf y sus amigos corrieron al lugar de donde había partido, y hallaron al criado tendido sobre el suelo, muerto; en su rostro se veía la expresión de un terrible espanto. Este hecho tuvo lugar en el año 1810. La última dueña del castillo de Lubowitz lo abandonó cuando los rusos se aproximaban, en el año 1944. Con la historia del director de la revista se nos garantiza la permanencia de un mismo fantasma residente en el mismo lugar por espacio de 134 años”.11

Una historia de este tipo puede alternarse con uno o dos ejemplos autóctonos, sin que notemos más que diferencias menores: “En Rincón de Aparicio, en el corazón del departamento de Lavalleja, hay todavía una casa en ruinas que alguna vez perteneció a Juan y a su mujer. La relación entre los dos nunca fue muy buena, el hombre era muy bruto y cada tanto había escándalo en el pago por las palizas que la doña se llevaba en el lomo. La última fue la peor, cuando Juan le descubrió a su mujer un romance con el que ella quiso remediar en algo la tremenda soledad de su existencia, casi enteramente dedicada a cuidar la quinta, mimar al perro y penar en vida a la sombra de un canelón que ella quería mucho. Tan dura fue la paliza que la mató, y cuando se dio cuenta de lo que había hecho, el hombre enterró a su mujer y corrió por el pago la voz de que ella se había ido con la madre que vivía en Melo.

Así hubieran quedado las cosas, sino fuera porque Juan se despertó una noche con el dormitorio alumbrado por un resplandor intenso, como si fuera de día, pero a las dos la mañana. Se levantó de un salto y quedó boquiabierto con la bola de luz que salía de abajo de la cama, azul y chisporroteante, que le hizo tiritar en pleno verano y salir disparado por la puerta estrecha de la casa. Por allí salió también aquel resplandor redondo, mientras el marido lo veía meterse entre las hojas del canelón y al perro caminar tranquilo atrás de la luz y moviendo la cola. La luz volvió a salir muchas veces más, hasta que los vecinos entendieron y el hombre supo que no había cómo escaparle a aquello y se entregó solito a la policía”.12

“Según cuenta la tradición oral, el espíritu de Clarita quedó prisionero en el edificio en que la joven fue recluida. Tal vez a raíz del maltrato recibido, el ánima o la “energía” de esta mujer deambula de aquí para allá en las instalaciones de la casa. Por esta razón, el Museo de Bellas Artes Juan Manuel Blanes es en la actualidad el escenario de una serie de fenómenos misteriosos. Algunas veces, el fantasma de Clarita se aparece en las inmediaciones del Museo. No es difícil, dicen muchos testigos, sorprender durante los atardeceres y las noches a su aparición recorriendo el florido Jardín de los Artistas, lugar predilecto de sus travesías de ultratumba. En todas las ocasiones, Clarita aparece vestida con los mismos atuendos de color blanco que portaba durante el tiempo de reclusión en el altillo”.13

Sin embargo, hay otros relatos en la experiencia del Dr. Koch que exhiben una evolución diferente, cuando acciona un grupo de cristianos auténticos; veamos dos:
“Entró en una casa pastoral un nuevo pastor. Pronto se dieron cuenta, tanto él como su esposa, que a veces se encontraba en una cierta habitación de la casa un hombre de edad avanzada y de pelo rojizo, que desaparecía tan pronto como se abría la puerta y alguna persona entraba en la habitación. Además de esta aparición visible, también se oían a veces en el corredor ruidos como si alguien rozara el suelo y lo rascara. No tan sólo ellos lo notaron sino que algunas veces había sido también observado por gente venida de visita a la casa pastoral. Después de practicar una investigación cuidadosa se llegó a la conclusión de que el hombre del pelo rojo era idéntico a la descripción que se hacía del anterior pastor y que, según la opinión de la gente del pueblo, había llevado una mala vida. El nuevo pastor, que era un creyente fiel, llamó a algunos cristianos para que se juntaran con él en oración en el lugar de las apariciones, teniendo por resultado que tal fenómeno desapareció rápidamente”.14

“Un joven que tenía cierta simpatía por el cristianismo perdió a su mujer y después de dos años se casó de nuevo. Con su primera esposa vivía completamente feliz, pero desde su nuevo matrimonio era molestado por las noches con la aparición de la difunta, que procuraba acercársele en el plano sexual. El hombre fue a consultar el caso al pastor, y exhortado por éste, decidió seguir a Cristo y le confesó públicamente. El pastor, que era un misionero popular muy conocido, desde que empezó a orar por (esta persona), experimentó raras tentaciones similares. Una noche, además de ver un fantasma femenino, sintió como una corriente que le bajaba por la espalda. Empezó a gritar a la aparición que se fuera en el nombre de Jesús, y así sucedió. A partir de aquella noche, no solo el pastor, sino también el hombre que acudió a él en busca de ayuda, dejó de tener más apariciones de su fallecida esposa”.15

Cuentos, fantasías para pasar el rato, leyendas, o relatos con vestigios de algún verdadero suceso paranormal de base, los primeros ejemplos no van más allá de una narración, escalofriante pero superficial, a veces con algún resabio de moraleja, otras sin él. Sin embargo, en las historias de fantasmas del libro del Dr. Koch aparece un elemento que está ausente en las historias mágicas autóctonas, cuyo único fin parece ser entretener, y dar a conocer estos relatos populares (o popularizables y mediáticos), para captar audiencia con un programa televisivo diferente, hecho acá, que nos cuenta el mismo tipo de historias de ultratumba, pero “nuestras”. Nos referimos a un elemento que sí está presente en las historias de ultratumba que pueden verse semanalmente en el Canal Discovery, y que mencionamos antes: la participación de ministros religiosos cristianos, convocados por los “damnificados”, aquellos que tienen que soportar al fantasma en su hogar, para ser librados del mismo.

En la serie Historias de Ultratumba, como dijimos, los ministros cristianos casi siempre fracasan; en el libro del Dr. Koch, casi siempre triunfan (casi siempre; en el capítulo que habla sobre el pacto de sangre, el autor es muy franco al confesar que aquellos que “vendieron su alma al diablo” no pudieron ser liberados de ninguna manera).

Aunque a muchos puedan sonarles insólitas y medievales cosas como la brujería, el pacto de sangre con el diablo, o la búsqueda del contacto con el más allá, éstas siguen existiendo con toda su fuerza. Fruto de la ignorancia y la superstición, o de una posmoderna cosmovisión que, huyendo de la aridez del racionalismo, busca beber conocimientos y experiencias extraordinarias en un espiritualismo profano y sin cánones religiosos. Podemos interpretar la efectividad de los pastores cristianos en expulsar a los fantasmas, según el libro de un teólogo cristiano, o su fracaso, según las Historias de Ultratumba mediáticas del Canal Discovery, como expresión de propaganda de una ideología religiosa definida (a favor del cristianismo, o anticristiana, respectivamente); podemos interpretarlo en una forma “light”, o superficial, como un error al atribuir las perturbaciones sobrenaturales a un origen “diabólico”, acorde a las tradiciones cristianas, y pretender exorcizarlas (lo que en definitiva sería una interpretación “poscristiana”, compatible con la noción de haber superado la doctrina cristiana, y por lo tanto, anticristiana).

En este caso estaríamos más próximos a aceptar la hipótesis espiritista como explicación de los fenómenos sobrenaturales; por lo menos, de aquellos que caen en lo que el Dr. Koch llama “resto inexplicable”. Es decir, que se trata de auténticos espíritus humanos descarnados, almas de difuntos que regresan para contactarse con los vivos; o que andan “por ahí”, y acuden cuando son convocados. Ésta es una interpretación más “new age”, que vería el Otro Mundo no como un lugar de existencia árida, solitaria y vacía, sino como un lugar de luz y felicidad al que todos van al morir (independientemente de cómo hayan vivido), y donde hasta los malos son buenos, porque finalmente “aprenden”.

Podemos interpretar todo como un gran engaño, una simple fantasía, cuyo objetivo es, como ya fue dicho, entretener y pasar el rato.

Podemos pensar que los fracasados ministros de la serie Historias de Ultratumba fallaron porque no eran auténticos en su fe, y aquí nos acercamos más a una visión cristiana del tema; también el Dr. Koch habla de pastores profesionales, cuya fe y entrega a la doctrina cristiana era tan débil o inexistente, que incluso llegaron a practicar el ocultismo. Y aquí, cuando hablamos de autenticidad, tenemos que recordar otra vez a los hijos de Esceva (“A Jesús conozco y sé quién es Pablo, pero vosotros, ¿quiénes sois?”; Hechos 19:15). Es decir, si realmente hay un mundo espiritual maligno (y como cristianos creemos que lo hay), no podemos enfrentarlo en el nombre de Cristo, salvo que estemos realmente llenos y revestidos del Espíritu de Jesucristo.

¿Qué debemos creer de las historias de fantasmas, duendes, poltergeists, aparecidos? Si realmente hay en ellas un fenómeno sobrenatural, si entran dentro del “resto inexplicable” de Koch, ¿qué son? ¿Estamos los cristianos habilitados a creer que son los espíritus de los muertos que siguen cerca de nosotros? Pero ya vimos que, según la Biblia, los espíritus de los muertos se han ido. Algunos están recluidos en el Seol, el Hades, el Infierno; y los salvos, están en la eterna bienaventuranza junto a Jesús. ¿Entonces? ¿Si las almas de los muertos no regresan, cómo el espíritu del difunto profeta Samuel habló con el rey Saúl, según 1 Samuel 28:12-19?

Debemos concluir, entre otras cosas, que no tenemos respuestas para todo. Y cómo en otros asuntos sobrenaturales, lo más saludable y positivo, desde el punto de vista cristiano, es ceñirnos a la Biblia, la Palabra de Dios, que en este tema específico manda claramente: “No sea hallado en ti quién… consulte a los muertos” (Deuteronomio 18:10,11). Cualquier intento de comunicación con el mundo de los espíritus, en la buena fe de que en el otro lado vamos a contactar a nuestros bienintencionados seres queridos fallecidos, puede redundar en un peligroso relacionamiento con el reino de otra clase de espíritus, aquellos de los que la Biblia nos advierte con palabras tales como: “no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12). La última parte del texto, huestes espirituales de maldad en las regiones celestes, que podría parafrasearse como ejércitos (huestes) de espíritus malignos (espirituales de maldad) en el aire, o en la atmósfera (en las regiones celestes), nos da la pauta de la cantidad, ubicuidad y proximidad de estos seres malignos, emisarios de Satanás, el gran enemigo de Dios, y enemigo de los hombres a quienes Dios ama.

Están ahí, para engañar, con el fin de apartar al hombre y la mujer de Jesucristo, el único Nombre en que podemos ser salvos, y conducir así al ser humano a perdición eterna. Recordemos una vez más, antes de terminar: las almas de los difuntos se han ido a otro lugar; Satanás en cambio puede rodear la tierra y andar por ella, y sus ejércitos de espíritus malignos andan en el aire, a nuestro alrededor. Que no nos fascinen, ni nos atraigan, ni tampoco nos atemoricen las historias inexplicables que pretenden hacernos creer en Otro Mundo, distinto de aquel que Dios nos ha revelado en su Palabra. Ante cualquier experiencia de este tipo, sigamos el consejo del apóstol Pablo: “No participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas” (Efesios 5:11).

Bibliografía consultada.

Las citas bíblicas fueron tomadas de la Santa Biblia, Versión Reina Valera, Revisión 1995.

1. Ganduglia N.; Historia mágicas del Uruguay interior; Editorial Planeta; Montevideo, 2008; Pág. 13.

2. Walter P.; Mitología cristiana; Editorial Paidós; Buenos Aires, 2004; Pág. 13, 14.

3. op. cit., pág 43, 45.

4. ¿Por qué son todas iguales?; http://www.cinefantastico.com/articulo.php?id=29

5. Rowling J.K.; H.P. y La Orden del Fénix; Ediciones Salamandra; Barcelona, 2004; Pág. 884

6. Rowling J.K.; H.P. y La Cámara Secreta; Ediciones Salamandra; Barcelona, 2002; Pág. 116-120.

7. Koch K.E.; Ocultismo y cura de almas; Editorial Clie; Barcelona, 1990; Pág. 27.

8. op. cit., Pág. 25.

9. op. cit. Pág 23.

10. op. cit. Pág 25.

11. op. cit. Pág 137.

12. Ganduglia N.; Historia mágicas del Uruguay interior; Editorial Planeta; Montevideo, 2008; Pág. 167.

13. Lockhart G., Moraes D., Voces Anónimas; Montevideo, 2008; Pág. 161.

14. Koch K.E.; Ocultismo y cura de almas; Editorial Clie; Barcelona, 1990; Pág. 137.

15. op. cit. Pág 124.

http://www.rtmuruguay.org/2008/12/historias-de-ultratumbauna-vision-cristiana-parte-final.html

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