Los discípulos de Jesús VIII – Santiago el menor

Los discípulos de Jesús VIII – Santiago el menor

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Introducción

El portal de la fe católica labibliaonline, nos comenta acerca de este apóstol: «Santiago, hijo de Alfeo” (Mar. 10, 3 y paralelos; Hch. 1, 13) aparece en noveno lugar en todas las listas de los Doce, es apodado “Santiago el Menor” (Mar. 15, 40) -probablemente porque era de baja estatura-, para distinguirlo del otro Santiago, el hijo de Zebedeo y hermano de Juan.”(76)

Continúa diciendo que «La tradición cristiana siempre lo ha identificado con el “hermano del Señor”» (77) pero se equivoca, ya que Santiago, hermano del Señor, se convirtió luego de la resurrección de Jesús”

“Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles;” (1 Cor. 15:7 RVA 1960)

Luego sigue diciendo que «como era “hermano” del Señor, es decir, primo o pariente cercano, se lo representa con rasgos parecidos a los de Cristo (según algunos autores, se le parecía tanto que ese fue el motivo de que Judas tuviera que darle un beso al verdadero Jesús para que sus perseguidores atraparan a la persona correcta)» (78)

La iglesia católica niega que Santiago, hermano del Señor, ser realmente hijo de María. Esta actitud, es para mantener la perpetua virginidad de María.

«En 1854, se produjo la proclamación, por parte del Papa Pío IX del dogma de la Inmaculada Concepción: María fue liberada del pecado original en su propia concepción, de manera que vivió una vida completamente sin pecado, cuestión que tampoco es aceptada por los protestantes. Por tanto, la Iglesia Católica considera dogma de Fe que “la Santísima Virgen, en el primer instante de su concepción, por singular gracia y privilegio concedido por Dios omnipotente, en previsión de los méritos de Jesucristo Salvador del género humano, fue preservada inmune de toda mancha de pecado original” Finalmente en 1950 se declaró el dogma de la Asunción de la Virgen: María no necesitó esperar la resurrección como los demás, sino que fue Ascendida al Cielo al finalizar sus días en la tierra, tomando una posición privilegiada en la que incluso le es posible interceder ante Dios. Las iglesias protestantes y sus derivadas también niegan esta proposición.»(79)

Surge esta concepción a partir del Concilio Constantinopolitano II (año 553). Y su origen va ligado al aprecio constante que había en ese tiempo a la vida monástica y al menosprecio del matrimonio.
Un falso ascetismo condujo a representar a José, en el arte y en la literatura como un anciano desposado con la joven María, y a ambos ligados por sendos votos de castidad perpetua.

«Los hermanos de Jesús no creían en él, dudaban de su Deidad, y aun podrían estar deseosos de que muriera, un día le dijeron:

’’ Sal de aquí, y vete a Judea para que también tus discípulos vean la obra que haces, porque ninguno que procura darse a conocer hace algo en secreto. Si estas cosas haces, manifiéstate al mundo. Porque ni aun sus hermanos creían en él’’ Juan 7:3-5

Nótese la ironía e hipocresía de ellos, bien sabían que los judíos querían matarle, aun así trataron de convencerlo de subir a Jerusalén, esto estaba escrito el la profecía del Rey David cuando dijo

’’ Extraño para mis hermanos (el pueblo judío) y desconocido para los hijos de mi madre(los hijos de Maria)”

Jesús en su grande sabiduría sabía esto, Dios sabía todo esto y a través de David dejo este mensaje para el futuro, que se cumpliría en la familia en donde habría de nacer el Amado Maestro. Judíos, fariseos y escribas conocían muy bien su familia, el pueblo conocía de donde él era, estando el enseñando en su tierra se le acerco uno y le dijo

’’he aquí tu Madre y tus hermanos y te quieren hablar’’ Mateo 12:47; Marcos 3:22; Lucas 8:19-21

El no quiso hablar con ellos, él sabía que no era para pedir un deseo que lo buscaban sino para encarar y tratar de detener su ministerio porque no creían en él.

“Aconteció que cuando termino Jesús y venido a su tierra les enseñaba en la sinagoga de ellos, de tal manera que maravillaban, y decían: ¿de donde tiene este esta sabiduría y estos milagros? ¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre Maria y sus hermanos Jacobo (Santiago), José; Simón y Judas? ¿No están sus hermanas con nosotros? ¿De donde pues, tiene este estas cosas? Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: no hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa. Y no hizo allí muchos milagros a causa de la incredulidad de ellos. Mateo 13:54-58; Marcos 6:1-6; Lucas 4:16-30; Juan 4:44

Entonces Jesús si tuvo más hermanos, Maria si tuvo más hijos. » (80)

En un blog titulado “bloc de notas 2”, cuyo autor, Pedro Barahona, de creencias católicas, vemos un comentario acerca de este apóstol, y vemos que comete el mismo error al confundir a este apóstol con Santiago, hermano del Señor.

«Hijo de Alfeo, hermano del Señor, -pariente muy cercano, podría ser hijo de una de las Marías del Evangelio-.Sabemos muy poco de su vida, San Pablo le nombra en Jerusalén en dos ocasiones y algunos historiadores judíos le mencionan y hablan de su martirio y sepultura. Fue Obispo de Jerusalén. Las envidias de escribas y fariseos hicieron que fuera obligado a subir a una de las almenas del Templo desde donde le arrojaron muriendo luego lapidado. Fue figura importante en el primer concilio de Jerusalén, San Pablo le define como “Columna de la Iglesia” junto a San Pedro y San Juan. Es autor de la llamada Epístola de Santiago.»(81)

La enciclopedia Wikipedia dice que «era hijo de Cleofás (Alfeo), hermano de José, y de María, y hermano de Judas Tadeo » (Marcos 15:40).(82)

Esta misma enciclopedia dice que «algunas tradiciones le han identificado con el Santiago que Pablo de Tarso denomina en sus cartas “Santiago el hermano del Señor”, una de las tres columnas de la Iglesia y que presidía la comunidad cristiana de Jerusalén, siendo su primer obispo, a partir de la tradición transmitida por Eusebio de Cesarea que los identificaba. Sin embargo, los modernos exegetas tienden a distinguir ambas figuras. Sí que le consideran autor de la Epístola de Santiago»(83)

Yo no estoy de acuerdo con darle la paternidad de la Epístola de Santiago a este Jacobo, sino a Santiago, hermano del Señor.

Al respecto, podemos transcribir el comentario que hace el Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia:

«Esta carta no recibió la aceptación de las iglesias sino hasta el siglo IV. La reserva se debía a la incertidumbre acerca de la identidad de su autor, que se describe (Stgo. 1.1) meramente como “Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo”. Reconociendo que Jacobo, hijo de Zebedeo, murió prematuramente para ser autor de epístola alguna, la iglesia atribuyó la Epístola de Santiago a Jacobo de Jerusalén, el hermano del Señor. Aparentemente llevaba el título de Apóstol (Gál 1.19) y así se satisfizo el requisito de paternidad apostólica que era imprescindible para la aceptación de cualquier escrito en el Canon.» (84)

Pero no todos opinan igual respecto a esta epístola:

«Los escritores cristianos más antiguos presentan un laberinto de discrepancias, contradicciones y conclusiones personales acerca del autor de esta epístola. Sus errores se deben principalmente a una incorrecta identificación de Jacobo “de Alfeo” con Jacobo “de José”, y a la conclusión no probada de que el Jacobo de Gálatas 1:19 es el mismo de Gálatas 2: 9.

Este comentarista comenta de la opinión de la tradición:

a. Josefo: declara que la muerte de Jacobo, “el hermano de Jesús, que era llamado Cristo”, ocurrió después de la muerte de Festo y antes de la llegada de Albino, su sucesor (62 d. C.), y que Jacobo fue apedreado (Antigüedades xx. 9. 1). Tomada al pie de la letra, esta afirmación parece ser un registro fidedigno de la muerte de Jacobo “de José”,

Eusebio: aplica esto a Jacobo “el justo”, dirigente de la iglesia de Jerusalén (Historia eclesiástica ii. 23), y usa otra cita que no se halla en ningún otro texto conocido de Josefo. Además, Eusebio declara que los libros divinos muestran que Jacobo, que primero recibió de Cristo y de los apóstoles el episcopado de Jerusalén, era “un hermano de Cristo” (Id. vii. 19), y presenta a la Biblia como autoridad. Cita a Pablo como si identificara a Jacobo “el justo” con Jacobo “el hermano del Señor” (Id. ii. 1), con lo que hace decir otra vez a sus fuentes de información más de lo que dicen. Sin embargo, en otro lugar Eusebio se refiere a Jacobo como a uno de los supuestos hermanos del Salvador, y afirma que era uno de los setenta. Identifica a Jacobo como “hermano del Señor”, “hijo de José” y “el justo” (Ibíd.). Afirma que Jacobo fue martirizado inmediatamente antes de la caída de Jerusalén (70 d. C.), y dice que Simeón, hijo de Cleopas, y según algunos primo del Salvador, fue su sucesor en el “trono de la diócesis” de Jerusalén (Id. iii. 11). Así contradice la fecha que da Josefo para la muerte de Jacobo. Presenta otras referencias a Simeón como hijo de Cleopas y a Judas como hermano de Cristo según la carne (Id. iii. 19-20, 22, 32). Cita a Hegesipo en apoyo de sus conclusiones, de que Simeón era hijo de Cleopas, y que Cleopas era tío del Señor (Id. iii. 32). Otra vez cita a Hegesipo como que hubiera afirmado que Simeón era primo de Jacobo (Id. iv. 22). Cita el famoso relato de Hegesipo en cuanto a la vida y la muerte de Jacobo, aunque por el contexto fácilmente se ve que esa narración es mutilada y sumamente exagerada (Id. ii. 23).Eusebio cita a Clemente en apoyo de su teoría de que hubo dos hombres de nombre Jacobo: uno, “el justo”, muerto a golpes con un palo de batanero; el otro, decapitado (Id. ii. 1). Identifica al primero como hermano del Señor, aunque Clemente mismo no lo dice. En el mismo pasaje cita a Clemente como que hubiera dicho: “Después de la ascensión del Salvador… Pedro, Santiago [Jacobo de Zebedeo] y Juan no por ello disputaron entre sí acerca del primer grado de honor, sino que eligieron obispo de Jerusalén a Santiago [Jacobo], apellidado el justo”.En la obra apócrifa denominada Evangelio según los hebreos, se dice que Jacobo el justo había hecho un juramento de no comer pan desde el tiempo en que el Señor bebió de la copa hasta que lo viera resucitado de los muertos. Esto evidentemente lo coloca entre los doce en la última cena. Después se registra en esa obra la aparición de Jesús de la siguiente manera: Jesús “tomó pan, lo bendijo, lo partió, lo dio a Jacobo el justo, y le dijo: ‘Mi hermano, come tu pan, pues el Hijo del Hombre ha resucitado de los muertos”‘. El uso de las palabras “mi hermano” se interpreta que quiere decir que este Jacobo era el hermano del Señor. Es obvio que nada de este material extrabíblico puede ser de mucha ayuda para identificar al autor de esta epístola. El problema más serio que quizá está implicado en la identificación del autor de la epístola como el hermano del Señor, es el hecho de que el lenguaje y el estilo de la carta indican que su autor era un hombre de ciertos conocimientos en composición literaria griega. No sólo posee un rico vocabulario, sino que su estilo sigue a propósito la forma literaria griega conocida como “diatriba”: una plática popular de tono ético. Hasta donde se sepa del hermano del Señor, nada indica que tenía antecedentes para una obra tal, pues era el hijo de un carpintero galileo y, sin duda, completamente judío en su cultura. Sin embargo, no se puede llegar a una conclusión definida en este punto, pues los argumentos se basan más en lo que no se sabe que en lo que se sabe. En conclusión, se puede decir que aún no se ha definido la paternidad literaria de la Epístola de Santiago. El autor era probablemente uno de los tres principales personajes que llevan el nombre de Jacobo (Santiago) en el NT.”»(85)

Biblicamente, se lo nombra 4 veces de manera específica:

a) veces en la lista de apóstoles:

1. “Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo”(Mat. 10:3 RVA 1960)

2. “Andrés, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Tadeo, Simón el cananista,” (Marcos 3:18 RVA 1960)

b)Una tercera lo nombra Lucas, junto a otros discípulos del Señor

“Mateo, Tomás, Jacobo hijo de Alfeo, Simón llamado Zelote,” (Luc 6:15 RVA 1960)

c)La Cuarta, Lucas lo nombra en el Aposento Alto, esperando la venida del Espíritu Santo, en el libro de los Hechos:

“Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo.” (Hch 1:13 RVA 1960)

El Nuevo Diccionario Bíblico de editorial Clie, escribe que: (86)

«No sabemos nada de él que sea absolutamente cierto; pero por lo general se admite que es el Jacobo mencionado en::»

“entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.” (Mat. 27:56 RVA 1960)

” También había algunas mujeres mirando de lejos, entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé,” (Marcos 15:40 RVA 1960) Mateo 25:46

“Cuando pasó el día de reposo, María Magdalena, María la madre de Jacobo, y Salomé, compraron especias aromáticas para ir a ungirle.” (Mar. 16:1 RVA 1960)

“Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles.” (Luc. 24:10 RVA 1960)

«Su madre, llamada María, era una de las mujeres que acompañaban al Señor» (87)

“También había algunas mujeres mirando de lejos, entre las cuales estaban María Magdalena, María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé, quienes, cuando él estaba en Galilea, le seguían y le servían; y otras muchas que habían subido con él a Jerusalén.” (Mar 15:40-41)

«Las mujeres estuvieron a su lado desde Galilea, donde inició su vida pública, ayudándole y ocupándose amorosamente de que nada le faltase y ya nunca lo abandonaron, ni en la cruz, ni cuando José de Arimatea, el hombre rico y de buena posición que creyó en Jesús, se encargó de su cadáver. Son una constante en su vida y en su muerte “María Magdalena y María la madre de José estuvieron mirando donde lo ponían” (Mar 15:47). Como esposas, como madres o hermanas, se preocuparon de saber en qué lugar reposarían sus restos, destinados, empero, a la gloriosa resurrección. Igualmente, el primer evangelista, en el momento que narra la muerte de Jesús, hace notar la numerosa presencia de las mujeres que fueron testigos del escándalo y la tristeza de la cruz, así como, antes y durante meses, lo habían sido de la predicación del Divino Maestro: “Había también allí, mirando desde lejos, muchas mujeres que habían seguido a Jesús desde Galilea para atenderlo. Entre ellas estaba María Magdalena, María la madre de Santiago y José, y la madre de los hijos de Zebedeo” (Mat 27:55-56). Del mismo modo que San Mateo, y recoge San Lucas (23:49,55-56), afirma que algunas de estas mujeres se preocuparon de conocer el lugar donde dieron sepultura al crucificado, “Estaban allí María Magdalena y la otra María sentadas frente al sepulcro” (Mat 27:61).»(88)

«La elipsis de los pasajes de Luc. 6:16; Hch. 1:13 puede interpretarse de manera que el apóstol Judas, no el iscariote, sea el hermano de Jacobo. Por otra parte, es posible identificar a María, mujer de Cleofás (Jn. 19:25) como hermana de la madre del Señor. En tal caso, Jacobo, hijo de Alfeo, sería primo hermano de Jesús. Pero ello solo son conjeturas.» (89)

Bautismo:

No se conocen datos

La recepción del Espíritu Santo

En un lugar donde ellos estaban reunidos:(Juan capitulo 20:19-23 )

Participó con el resto de los discípulos en Pentecostés (Hechos Cáp. 2)

La prueba final

«Apenas se sabe nada de él, excepto que después de la muerte de Jesucristo fue visto en Jerusalén por san Pablo y que, según La guerra de los judíos, obra del historiador Flavio Josefo, sufrió martirio.»(91)

Los que lo confunden con Santiago, hermano del Señor, respecto a su muerte, citan a la tradición que se refiere a su muerte. «Cuando estaba predicando el Evangelio cerca del Templo de Jerusalén, es arrojado de allí (o desde el pináculo del Templo) por orden del sumo sacerdote. Santiago sobrevive, pero es lapidado y rematado por un batanero, que le aplasta el cráneo de un mazazo. Este episodio le vale su principal atributo, que es una maza de batanero.»(92)

La cuestión de los Jacobo

«1. Cuestión de los Santiagos. En el N. T. además de Santiago el Mayor (v.) hay otro Apóstol con el mismo nombre, Santiago el hijo de Alfeo (Mat 10,3; Mar. 3:18; Luc. 6:15; Hch. 1:13), identificado por algunos con el S. «hermano» del Señor (Mat. 13:55; Mar 6:3). Muy poco sabemos de su vida y actuación por la Sagrada Escritura; los datos obtenidos de otras fuentes suman una mezcla confusa, sumamente difícil de coordinar. San Pablo «lo vio» en Jerusalén (Gál 1:19) a su regreso de Arabia y años después al finalizar su tercer viaje (Hch. 21:18). Hegesipo (PG 20, 195-206) y F. Josefo (Ant. lud., XX, 9, 1,200; De Bello lud., 11, 20,20) facilitan datos y noticias acerca de su piedad, de la veneración que por él sentía el pueblo, de su martirio y sepultura.
Favorecido por el Señor con una aparición individual (1 Cor 15:7), el llamado Santiago el Menor por San Marcos (Mar 15:40) puede ser muy bien el hijo de una de las Marías (v.), fue hombre de intensa oración. Nombrado obispo de Jerusalén por los Apóstoles, desarrolló una celosa actividad sobre todo en la tarea de acercamiento entre judíos y cristianos. El prestigio, acrecentado con ocasión del Concilio de Jerusalén (v.), desató odios y envidias por parte de escribas y fariseos, quienes, instigados por el sumo sacerdote Anás II, lograron llevarle a una de las almenas del Templo, desde donde lo arrojaron, muriendo luego lapidado el a. 62.

2. Identificación del Apóstol con el «hermano» del Señor. Nada se puede decir de modo definitivo, ni hay argumento apodíctico alguno, ni la tradición es unánime, acerca de si S. el Menor, hijo de Alfeo, es el S. hermano del Señor («hermano» en el uso bíblico es sinónimo de pariente más o menos cercano).

Los que afirman la identificación se basan en:

a) “y no vi ningún otro Apóstol fuera de Santiago, hermano del Señor” (Gál 1,19).

b) Santiago aparece como figura muy importante en el Jerusalén (Hch. 15:13-22), hasta el punto de determinar una decisión del Colegio Apostólico y que San Pablo le llame “columna de la Iglesia” (Gál 2,9) junto a Pedro ‘y Juan, relevancia sólo explicable por su condición de Apóstol.

c) San Lucas, que acostumbra presentar a sus personajes, no hace así con el hermano del Señor (Hch. 12:17; 15:13) porque ya lo supone presentado como Apóstol en Hch. 1:13; además a partir de la muerte de Santiago el Mayor (v.), hijo de Zebedeo, habla ya de Santiago sin especificarle, señal de que sólo queda y hay uno (Hch.12:17; 15:13; 21:18).

d) Finalmente, ante la dificultad que surge al constatar “Santiago Apóstol, hijo de Alfeo” y “el hermano del Señor, hijo de Cleofás”, los partidarios de la identificación resuelven diciendo que se trata de dos formas, hebrea y griega, del mismo nombre (lo que es muy poco probable), o que Cleofás era sólo padrastro, o que es muy difícil la identificación de María de Cleofás con la María madre de Santiago el Menor

Compañero de San Mateo, San Lucas o San Juan Evangelista, este Santiago el Menor forma parte del Apostolado que elaboró El Greco posiblemente para el cardenal Sandoval y Rojas, guardado en la actualidad en la Catedral Primada de España. El apóstol aparece presenta un libro, viste túnica amarilla y manto azulado. Su mano derecha se dirige al libro, aunque el centro de atención vuelve a ser el rostro iluminado, de elegante belleza. Los pesados ropajes, con sus acentuados pliegues, impiden la contemplación de la anatomía de la figura, modelando a través de la luz y el color según los dictados de la Escuela veneciana que tanto admiró Doménikos.(90)

e) Por otro lado, la corriente de autores y exegetas que niegan la identificación, argumentan diciendo que:

1) El grupo de los hermanos de Jesús aparece formando como grupo distinto al de los apóstoles (Hch. 1:13-14; I Cor 9:5).

2) Los Evangelios narran la oposición e incredulidad de los «hermanos» del Señor, después de elegidos los apóstoles, que no podían permanecer en tal actitud (Luc. 7:3-5; Mar. 3:21-35).

3) Finalmente, Gál 1:19 no es prueba de identificación, pues la partícula griega el me tiene también sentido adversativo (pero) y no sólo de excepción (fuera de). Además el pronombre griego heteras (otro) puede incluso sugerir la idea de diferente o distinto de los apóstoles. Decir “y no vi a ningún otro Apóstol pero sí a Santiago, el hermano del Señor” no incluye identificación. » (93)

En el blog si-claro.com, en una nota titulada ¿Quién moriría por una mentira?, se explica como murieron los apóstoles:

«Ellos fueron torturados y flagelados y finalmente se enfrentaron a la muerte, la cual se les aplicó por medio de algunos de los métodos más crueles entonces conocidos:

  • Pedro crucificado.
  • Andrés crucificado.
  • Mateo a espada.
  • Juan murió de muerte natural.
  • Santiago hijo de Alfeo crucificado.
  • Felipe crucificado.
  • Tadeo asesinado por flechas enemigas.
  • Santiago, el hermano de Jesús, apedreado.
  • Tomás con una lanza.
  • Bartolomé crucificado.
  • Santiago (Jacobo) , hijo de Zebedeo, a filo de espada »(94)

Como podemos apreciar, este comentarista cita que Santiago hijo de Alfeo, murió crucificado, pero desconozco la fuente histórica de la información

En otro estudio acerca de los apóstoles se nos dice que: «Santiago, el menor o más joven, hijo de Alfeo, o Cleofás y María, vivió en Galilea. Fue el hermano del Apóstol Judas. De acuerdo a la tradición él escribió la Epístola de Santiago, predicó en Palestina y Egipto y fue crucificado en Egipto. Santiago fue uno de los discípulos menos conocido. Algunos estudiosos creen que fue el hermano de Mateo, el recaudador de impuestos. Santiago fue un hombre de carácter fuerte y un tipo de los más ardientes. La tradición nos cuenta que él también murió como un mártir y su cuerpo fue cortado en pedazos. La sierra se convirtió en su símbolo apostólico.»(95)

Respecto a los hermanos de Jesús hay comentaristas que creen en mi opinión incorrectamente, que eran hijos de otro matrimonio anterior de José:

«Parecería que los Evangelios sugieren que se trata de hijos de José tenidos en un matrimonio anterior. El que Jesús confiara a su madre al cuidado de Juan (Juan 19: 26-27) podría indicar que los hermanos (y las hermanas) de Jesús no eran hijos de María. Por su proceder para con Jesús y por la forma en que lo consideraban, parecería que eran mayores que él. Intentaron impedir su obra (Marcos 3: 21), le hablaron con palabras hirientes (Juan 7: 3-4) y en otras formas interfirieron su misión (cf. Marcos 3: 31), como sólo se habrían atrevido a hacerlo hermanos mayores. La tradición cristiana afirma que los hermanos eran hijos de José pero no de María. Aunque estos “hermanos” no siempre creyeron en Jesús (Juan 7: 3-5), al menos algunos más tarde lo aceptaron y se contaron entre sus seguidores (Hechos 1: 14) »(96)

En un foro donde se discutía el tema de los hermanos de Jesús alguien comento acerca de la discrepancia con los hermanos de Jesús, diciendo que la palabra hermano «proviene de la palabra del término adelphos, que es una palabra griega que se puede referir tanto a hermano carnal como adoptivo, como a primo, pariente y aun paisano. Esto tiene lógica, pues en la sociedad judía los hermanos menores no podían tratar con tamaña insolencia al mayor. Vemos a los “hermanos menores” de Jesús diciéndole que “se fuera de Judea”… cuando siendo judíos, no podían hablarle de ese modo a su hermano mayor. Todo eso hace pensar, por el contexto, que esos “adelphos” no son hermanos carnales sino primos, parientes, o paisanos. A esta opinión, alguien del foro le respondió: La cuestión de su parentesco con Cristo ha sido sumamente debatida, y se han presentado diversas teorías para afirmar que no eran más que sus primos:

(a) Habrían sido hijos de Alfeo (o Cleofás) y de María, hermana de la Virgen María. Pero el término “primos” nunca se emplea para ellos, a pesar de que el término “anepsios” es un término utilizado en tales casos en el N.T. (Col. 4:10; Marcos, primo de Bernabé).
Además, en Hch. 23:16 se usa la precisa expresión «hijo de la hermana», empleado del sobrino de Pablo; asimismo, se encuentra también el término «pariente» (o primo), que se halla once veces en el N.T. (Mar. 6:4; Luc. 1:36, 58; Jn. 18:26; Hch. 10:24; Ro. 9:3; 16:7, 11, 21).
Así, parece anómalo que los “hermanos del Señor” no hayan sido nunca llamados primos si en verdad lo eran. Por otra parte, Jacobo el hijo de Alfeo se hallaba entre los apóstoles (Mat. 10:3). ¿Cómo se podría decir, en este caso, que los «hermanos» de Jesús no creían en Él? (Jn 7:5).

(b) Por otra parte, se ha lanzado la suposición de que estos “hermanos” procedieran de un matrimonio anterior de José con una cierta Escha o Salomé. La única razón de esta suposición es la aparente diferencia de edad entre José y María.

(c) Serían hijos de un matrimonio de levirato entre José y la viuda de su hermano Cleofás. Aquí, de nuevo, no tenemos nada más que una mera especulación sin fundamento. En realidad, todos estos esfuerzos para transformar o manipular los textos de las Escrituras provienen del deseo de demostrar el dogma de la virginidad perpetua de María. Por otra parte, hay numerosos y poderosos argumentos para demostrar que se trata realmente de hermanos de Jesús, hijos de María y de José. Cristo recibe el nombre de «hijo primogénito» de María (Luc 2:7). En la época en que Lucas escribía su Evangelio, el Señor era el primogénito, no el hijo único de María. El pasaje de Mat. 1:25 da a entender claramente que después del nacimiento de Jesús, María pasó a ser realmente la mujer de José (“Y no la conoció [José] a ella hasta que dio a luz al hijo de ella, el primogénito Mateo 1:25).

Los habitantes de Nazaret se sorprendían al ver tal diferencia entre «el hijo del carpintero» y sus hermanos y hermanas, precisamente porque eran miembros de la misma unidad familiar (Mat. 13:54-56). Cuando se habla de “los hermanos de Jesús”, se menciona constantemente a María con ellos (dándole el título de madre), sin dar jamás la mínima indicación de que no eran hijos de ella (Mat. 12:46; Mar. 3:31; Luc. 8:19; Jn. 2:12; Hch. 1:14).» (97)

«Todo el argumento descansa en un empleo inusitado del vocablo «hermano», cuando solía usarse otro término específico para «primo». En el fondo se percibe el afán de Jerónimo, campeón del celibato, por establecer la virginidad tanto de María como de José.»(98)

El origen de esta contienda:(99)

Estas son las tres posiciones del siglo IV:

«a. San Jerónimo, el traductor de la Vulgata del griego y del hebreo, participó en una controversia con Epifanio y Helvidiano sobre los hermanos de Jesús en el siglo IV d.C. Para 383 d.C. San Jerónimo propuso una nueva interpretación de los textos, pero no hay indicios de la existencia de esta interpretación antes de él. A pesar de su novedad, San Agustín, su contemporáneo, y más tarde Martín Lutero, el reformador alemán la aceptaron. Para San Jerónimo, los hermanos de Jesús eran primos (primos hermanos), y Santiago (Jacobo) fue identificado como el hijo de la hermana de María y de Alfeo que también se llamaba Cleofás. Argumenta San Jerónimo que Santiago era apóstol y hermano del Señor (Gál 1:19), y ya que había solamente doce apóstoles, hay que identificar a este Santiago como el hijo de Alfeo y como Santiago (Jacobo) el menor (Mar 15:40). Se trata de una sola persona. Según San Jerónimo se sabe que la madre de Jesús tenía una hermana que se llamaba María, porque es identificada en Juan 19:25 como “la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás,” una de las tres mujeres junto a la cruz de Jesús.

b. Epifanio y Helvidiano y sus partidarios proponían varios argumentos en contra de esta interpretación. Primero, insistían en que la palabra griega para hermanos (“adelphos”) se usaba para referirse a un hermano de sangre, a uno de la misma confraternidad de fe religiosa o hermandad y a una persona con cariño, pero nunca para primo. Pero los partidarios de San Jerónimo responden que la palabra griega en el Nuevo Testamento es una traducción de la palabra original en hebreo o arameo, la cual se usó para referirse a primos y a otros parientes en el Antiguo Testamento (véase Gén 14:14). Segundo, insistían ellos que había más que solamente doce apóstoles; otros eran Pablo (Ro 1:1), Bernabé (Hch 14:14) y Matías (Hch 1:26). Como consecuencia Santiago no era necesariamente uno de los Doce, y no es menester identificar a Santiago, el hijo de Alfeo, como la misma persona. Además, en Juan 19:25 Juan menciona cuatro — no tres — mujeres junto a la cruz, porque la hermana de María se llamaba Salomé, la madre de los hijos de Zebedeo (Mat 27:56 con Mar 15:40). Hay que sumar a todo esto el hecho de que según Juan, antes de su crucifixión, ninguno de los hermanos creían en Jesús como el Mesías; así que ninguno era apóstol antes de la muerte de Jesús. También los dos protagonistas notaron que esta era una nueva interpretación de San Jerónimo, y para ellos esto debilitada el argumento, porque no podía basarse en ninguna tradición anterior.

La posición de Epifanio (370 d.C.) se apoyaba en una tradición muy antigua; los padres griegos Orígenes y Clemente de Alejandría la sostenían; para ellos los hermanos del Señor eran sus hermanastros. También el “Libro de Santiago” o el “Protoevangelium” que data desde c. 150 d.C. al apoyar esta posición, afirma que antes de casarse con la Virgen María a la edad de doce años, José tenía hijos en un matrimonio anterior. Así que los hermanos del Señor en realidad eran hermanastros o medios hermanos de Jesús, hijos de José en un matrimonio anterior.

Esta posición se apoya principalmente en evidencia bíblica indirecta. Se argumenta: si María hubiera tenido otros hijos además de Jesús, éste no la hubiera entregado a Juan para que la cuidara (Jn 19:26-27), sino a uno de ellos. Pero responden los adversarios, preguntando, ¿cómo podría Jesús haberla entregado a un incrédulo que ni siquiera se encontraba junto a la cruz en ese momento? Los hermanos ni siquiera apoyaban a María cuando más los necesitaba; tampoco comprendieron a Jesús. Epifanio continuaba con otro argumento: que los hermanos de Jesús lo trataba a él como un hermano menor — no mayor — porque cuestionaban su sanidad mental y querían llevarlo a la casa; así que le eran hostiles. Pero responden los adversarios, preguntando, ¿Es cierto, no, que en un caso cuando el buen nombre de la familia está a punto de perderse, aun un hijo puede llevar a un padre “borracho” a la casa? Continuaba Epifanio con evidencia adicional, insistiendo en que José tenía que estar más viejo que María, pues desapareció de la narración, probablemente debido a su muerte antes de Jesús comenzar su ministerio público. María fue sola a la boda de Caná y a veces se le llama a Jesús, el hijo de María, así implicando la muerte de José. Pero responden los adversarios de Epifanio, “Sí, es probable que José era mayor y que se murió mucho antes de María y del ministerio público de Jesús, pero ¿pruébame que por estar más viejo, tenía que tener hijos en un matrimonio anterior?

c. Helvidiano, el tercer adversario del siglo IV, defendía una tradición más antigua que la de San Jerónimo. Además, era un laico — no un sacerdote o monje como San Jerónimo y Epifanio. El insistía que los hermanos eran hijos de María y de José, hermanos de sangre de Jesús.
Para evidenciar esta posición, insistía él y sus partidarios que una lectura del Nuevo Testamento con una mente abierta y sin prejuicios y sin supuestos doctrinales preformados convencerían a uno de ella. Las narraciones del nacimiento de Jesús especialmente en Mateo y Lucas la apoyan. En Mateo 1:24-25 el verbo “conocer” se refiere a relaciones matrimoniales sexuales (véase Gén 4:1) y sugiere de que después del nacimiento de Jesús, José y María vivían en Nazaret como esposos ejemplares, pero típicos. Además, en Lucas 2:7 María, la fuente más probable de esta información de Lucas quien escribía en mejor griego que los otros tres evangelistas, menciona a Jesús como el “primogénito” (“primer hijo”); esta expresión sugiere que tuvo otros hijos después. Había una palabra en griego para único hijo engendrado (“unigénito”; véase Jn 3:16) que Lucas y María pudieran haber usado, pero a propósito no la usaron. Además, ¿por qué permanecía Jesús en la aldea de Nazaret como un carpintero hasta la edad de treinta cuando comenzó su ministerio público (Luc 3:23)? Definitivamente se debe a que era el hijo mayor que tenía la responsabilidad de sostener económicamente a la familia hasta que los hermanos menores pudieran sostenerse, ya que su padre había muerto. Además, ¿por qué querían insistir San Jerónimo y Epifanio en que María nunca tuvo relaciones sexuales con José, su legítimo esposo? Para Helvidiano la respuesta fue obvia. Ellos eran monjes y sacerdotes y como tal creían en la tradición de que el estado de celibato era más santo que el del matrimonio. Esa tradición, decía él, era contraria a la enseñanza bíblica hebrea del Antiguo Testamento donde el hecho de nunca casarse, o vivir como esposos y no dar a luz era una tragedia (véase, por ejemplo, los casos de la hija de Jefté, Ana, la madre de Samuel, y Elizabet y Zacharías). Al mismo tiempo esta interpretación ennoblece y glorifica la vida en familia, y santifica la maternidad con todas sus preocupaciones y luchas como algo más santo que una egoísta separación del mundo.»

«Las dificultades relacionadas con la diferenciación de su linaje o familia, o sea, la relación familiar posible de los apóstoles entre si, son tan grandes, que tenemos que renunciar a toda esperanza de llegar a alguna conclusión cierta.» (100)

Los detalles sobre la genealogía de los apóstoles y la ordenación varia de sus nombres en los evangelios, aunque siempre queda una cierta incertidumbre, permiten ver algunos puntos en estos relatos que están claros, respecto a lo referido al llamado al apostolado de algunos personajes bíblicos.

Notas:

(76) http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/Revista.nsf/Indice/SantiagoElMenor?OpenDocument

(77) Ibíd.

(78) Ibíd.

(79) http://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_(madre_de_Jes%C3%BAs)

(80) http://es.shvoong.com/books/holy-scriptures/1727857-tuvo-cristo-hermanos-terrenales/

(81) http://blocdenotas2.blogspot.com/2007_08_01_archive.html

(82) http://es.wikipedia.org/wiki/Santiago_el_Menor

(83) Ibíd.

(84) Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, op. cit.

(85) http://eltextobiblicont.blogspot.com/2007/05/3102-santiago-autor.html

(86) Nuevo Diccionario Bíblico ilustrado, Pág. 1067, edit. Clie, Vila – Escuain

(87) Ibíd.

(88) http://www.mariologia.org/reflexionesmarianas720.htm

(89) Nuevo Diccionario Bíblico ilustrado, Pág. 1067, op. cit.

(90) http://www.artehistoria.jcyl.es/genios/cuadros/6355.htm

(91) http://es.encarta.msn.com/encyclopedia_961536649/Santiago_el_Menor.html

(92) http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/Revista.nsf/Indice/SantiagoElMenor?OpenDocument

(93) http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=11377&cat=religioncristiana

(94) http://si-claro.com/blog/?p=542

(95) http://www.misioncarismatica.es/estudios-doce_discipulos.html#9

(96) http://eltextobiblicont.blogspot.com/2007/05/3102-santiago-autor.html

(97) http://antesdelfin.com/foro/printthread.php?t=27361

(98) Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, op. cit.

(99) http://www.angelfire.com/bc2/sanadoctrina/SDHNOSJE.html

(100) La Vida y los Tiempos de Jesús el Mesías, Pág. 575, Libro I, edit. Clie, Alfred Edersheim

LA SUPERIORIDAD DEL CRISTIANISMO

LA SUPERIORIDAD DEL CRISTIANISMO

Ver Artículos relacionados con el ateísmo

Pablo Santomauro

Cinco Realidades Innegables

Todo sistema de creencia debe ser puesto bajo la lupa del análisis crítico. La realidad no es tan inextricable como parece en lo referente a conocer si un sistema de creencia proposicional corresponde con la realidad o debe ser descartado como irracional e ilógico. Dicho de otra forma, existen cuatro realidades que deben ser explicadas por cualquier cosmovisión. La validez del sistema depende del grado de solidez con que el sistema responde a estas cuatro realidades. Ello determinará su validez.

1. La existencia del universo

Es obvio que el universo existe. Es imposible demostrar que no existe. Algunos simplemente niegan la existencia del universo material y determinan que el universo o el mundo es una ilusión. El mismo hindú o solipsista que dice que el universo es una ilusión, mira para ambos lados antes de cruzar la calle. Podría ser que un camión de carga pesada lo arrolle porque el chofer no está enterado de que la realidad es una ilusión. Podrá negar que su cuerpo existe, pero tiene que comer, beber y vestirse como cualquier otro ser humano. Resumiendo: no puede vivir lo que cree o predica. Cualquier cosmovisión debe reconocer y explicar por qué el universo existe.

El Ateísmo Secular

¿Sabía usted que el ateísmo tampoco puede explicar la existencia del universo? Las opciones que tiene son:

1. El universo es eterno.
2. El universo es una ilusión.
3. El universo se originó de la nada.

Ninguna de las anteriores es sostenible en el mundo de la ideas y la razón:

1. El universo es eterno — Este punto es negado por la propia ciencia.
2. El universo es una ilusión — Esta opción ha sido invalidada en párrafos anteriores.
3. El universo surgió de la nada — El primer principio de la física es: De la nada, nada deriva. Un niño entiende esto. La falla del razonamiento es demasiado evidente.

La única opción viable es que el universo fue creado, pero esta opción no está disponible para el ateo, porque aceptarla abre la puerta para discutir la existencia de un ser trascendente, infinito, ultra dimensional y todopoderoso. Pero es la opción más lógica.

El ateo no puede vivir en el universo de su propia imaginación. El ateísmo es ilógico e irracional, se refuta a sí mismo.

El ateísmo tampoco puede vivir lo que predica

a. Dios no existe. El ateísmo es irracional desde el momento que niega la existencia de Dios. El problema es que el ateo nunca puede estar seguro de tal cosa por más dogmáticamente que lo afirme, porque la única persona que puede hacer este tipo de afirmación sería Dios mismo. En otras palabras, el ateo tendría que transformarse en Dios para poder decir enfáticamente que no hay Dios. Alguien sólo puede decir que Dios no existe, si pudiera estar en todos lados al mismo tiempo, en todo el pasado, presente y futuro, y descubrir que no encontró ningún Dios. Esto significa que la persona tendría que ser omnipresente, omnisciente y omnipotente. En síntesis, tendría que ser Dios.

Conclusión: El credo implícito del ateísmo viola las leyes de la lógica, y por consiguiente es irracional e inaceptable para la mente educada. Además, tratar de probar un negativo universal es una falsedad lógica (un imposible).

b. El ateísmo secular es materialista. Debido a que reduce toda realidad a lo que es físico en naturaleza, Dios, el alma y la mente no pueden existir porque son de naturaleza inmaterial. Este concepto de materialismo es la base de varios sistemas filosóficos y políticos. El materialismo es incapaz de proporcionar base suficiente para la verdad, justicia, moral, sentido y belleza. El compromiso de este concepto es con un universo amoral donde no existen normas de justicia, verdad o moral. El materialismo originó el nazismo en el pasado, y hoy es la base del marxismo y el humanismo secular de occidente. Los seres humanos son una colección desordenada de moléculas sin valor intrínseco. No olvidemos que el Tercer Reich y la USSR crearon un vasto sistema de campos de concentración donde la vida humana no tenía valor. Hoy en día, el aborto al por mayor es una expresión más del materialismo. Cuando una corriente de pensamiento pretende reducir la vida al nivel de una piedra o un tronco de árbol, significa que NO PUEDE EXPLICAR LA VIDA TAL COMO ES. Lleva en sí misma la semilla de su propia destrucción al decir que no existen tales cosas como una idea o un pensamiento. Si todas las ideas son nada más que una secreción química del cerebro y no se diferencian en nada con cualquier otra secreción del cerebro, EL MATERIALISMO NO ES MAS QUE UNA SECRECION DEL CEREBRO. Por lo tanto, SE REFUTA A SI MISMO. Cualquier sistema filosófico que se refuta a sí mismo nos debe causar compasión y repugnancia al mismo tiempo.

c. El ateísmo secular conduce al relativismo. Para poder responder los argumentos teístas, los ateos no tienen otra opción que recurrir al relativismo:

Premisa: Como Dios no existe,
Conclusión: los absolutos no existen.

Premisa: Como los absolutos no existen,
Conclusión: todo las cosas son relativas.

Premisa: Como todo es relativo,
Conclusión: la lógica es relativa.

Negar la validez de la lógica es el último bastión para el ateo. Es lamentable que queden en ridículo cuando tratando de refutar el cristianismo, recurren a las propias leyes absolutas de la lógica. Los ateos modernos no se dan cuenta que si los absolutos no existen, ellos mismos no podrían afirmar que la creencia en Dios es absolutamente errónea (i.e., que Dios no existe). Si no existen absolutos en historia, ciencia y lógica, es imposible decir que las disciplinas mencionadas refutan el cristianismo. Para el ateo secular es imposible decir objetivamente que el teísmo es falso, ya que ellos mismos niegan la objetividad. La aserción “Todo es relativo” no es posible de ser vivida. No sólo eso, es autorrefutable ya que cuando se propone, siempre es propuesta en calidad de absoluto.

2. La forma y las leyes del universo

El universo que tenemos frente a nosotros no carece de forma ni de leyes. No es un universo donde cada uno tiene su propia experiencia o su realidad privada.

Si un judío, un budista, un musulmán, un cristiano, un ateo y un hindú saltan al vacío de un precipicio, todos morirán porque existe la ley de la gravedad, la cual no está interesada en lo que ellos creen.

¿Hay leyes que rigen el universo? Por supuesto. La predicción de los eclipses es clara prueba de ello. Los eclipses no son una ilusión, porque una ilusión existe en la mente de la persona que sufre la ilusión, pero una vez que podemos correlacionarnos con la mente de otros que predicen lo mismo, ya no se trata de una ilusión. Se trata de una verdad verificada estadísticamente. El universo tiene sus leyes. Es increíble que hayan filósofos y científicos que digan que no hay leyes, sino que lo que nosotros llamamos leyes son sólo probabilidades estadísticas, o sea la tabulación constante de la misma cosa ocurriendo siempre. En otras palabras, si usted sube al último piso de un edificio de diez y deja caer un ladrillo unas cien veces, existe la posibilidad que en una de esa veces el ladrillo no se estrelle contra el piso, sino que quede suspendido en el aire. Es significativo que los que sostienen esto, nunca se arriesgarían a pararse en el punto de impacto donde cae el ladrillo. Cualquier persona, por más que diga que el universo no tiene leyes, no tiene más remedio que obedecer esas leyes. Por lo tanto, NO PUEDE PRACTICAR O VIVIR LO QUE PREDICA.

Cualquier cosmovisión o sistema de creencia debe explicar porqué el universo está ordenado y no desordenado.

3. La superioridad intrínseca del ser humano

Hace unos años, en mi función de padre oficié de guardián de los niños de una clase de segundo de primaria en un paseo a una reserva natural en las montañas. Mientras recorríamos el parque con la dirección de un guía que nos mostraba las diferentes clases de plantas y árboles, nos encontramos con un grupo de ardillas en pleno desayuno. El guía aprovechó para explicarnos algo de ecología y al mismo tiempo hizo una referencia a los animales. En su breve disertación no perdió la oportunidad para indoctrinar a los niños con la idea de que los humanos también somos animales. No consideré propio reaccionar ante tal declaración — al final de cuentas, eso es lo que le enseñan a nuestros muchachos en toda escuela pública, y yo le explicaría el error a mi hija al terminar el paseo. Unos minutos más tarde, a medida que los niños se ponían más inquietos y los adultos perdíamos algo de control, el guía nos pidió a los padres y maestros que tratáramos de poner orden. Fue ahí cuando no pude resistir contestarle gentilmente: “Bueno, usted les dijo que son animales. No le debe extrañar que se comporten como animales.” Por alguna razón, nunca más fui invitado a los paseos de la escuela.

El guía, sin duda, era el típico representante de los promotores de la teoría de la evolución que tanto abundan en nuestros sistemas de educación. Con las disculpas correspondientes hacia ellos y también a la gente de “Salvemos las ballenas”, “Abracemos los arbolitos”, “Respetemos a la Madre Tierra”, etc., el humano no es el producto de las fuerzas a su alrededor, ni es Uno con los animales. Tiene una mente, un mundo interior. Piensa y actúa, influenciando así el mundo exterior con sus acciones.

El ser humano no puede ser reducido a una roca o un animal. Su deseo por buscar la verdad, la justicia, moral, sentido y belleza, inmediatamente lo separa del resto de la creación. Es único de muchas formas. Es un ego cognitivo que puede decir “Yo soy”. Puede apreciar el arte. No puede evitar el juzgar moralmente. La “humanidad” del humano no puede ignorarse o evadirse.

El ser humano tampoco puede ser reducido a una máquina o una colección de moléculas. Los que sostienen esta posición, no pueden ellos mismos vivir como máquinas. Si fuera posible vivir como máquinas, no tendrían tensiones en sus posiciones intelectuales o en sus vidas. NO PUEDEN PRACTICAR O VIVIR LO QUE ENSEÑAN.

4. El fracaso del humanismo

El humanismo ha tratado por miles de años de explicar el mundo que lo rodea basado en la razón, las emociones y la experiencia. Pero ninguna de estas cosas, racionalismo, misticismo y empiricismo, ha podido generar una base suficiente para la verdad, justicia, moral, sentido y belleza.

Lo anterior es evidente al ver lo que el humanista ha producido por cientos de años. Ha producido el escepticismo, o sea, la negación de que la verdad puede ser hallada. Ha producido el relativismo, lo que niega que haya normas morales por las cuales debemos guiarnos para conocer la diferencia entre verdad y error, bueno y malo, etc. En otras palabras, el humanismo no tiene forma de proveer absolutos. Ha producido el existencialismo, el cual niega que la vida tenga algún sentido. Inherente en su filosofía, se encuentra la obsesión homicida de aniquilar la propia base que hizo posible la existencia de los derechos y libertades que gozamos en la cultura occidental (en algunas regiones, entre dictadura y dictadura).

Como cosmovisión, el humanismo ha fracasado en reconocer o explicar la existencia y la forma del universo, la superioridad del hombre, y su propio fracaso.

5. La superioridad del cristianismo

Todo sistema de creencia, con excepción del cristianismo, no importa que se llame humanismo, ateísmo, budismo, panteísmo, hinduismo, nativismo, socialismo, islamismo, etc., etc., no pasa el examen de la ciencia, la lógica y el razonamiento. Todas estas religiones o corrientes filosóficas, una vez analizadas, investigadas y procesadas a través de la lógica y el razonamiento, son halladas inadecuadas para explicar la realidad del mundo en que vivimos. Muchas de ellas carecen de evidencia histórica y están plagadas de contradicciones e inconsistencias internas. En otras palabras, no tienen pruebas para mostrar que lo que sostienen es la verdad, no hay verificación empírica.

La Biblia por el contrario, nos da una explicación totalmente satisfactoria sobre la existencia y forma del universo, la peculiaridad del ser humano y el fracaso del humanismo.

La cosmovisión teísta cristiana tiene explicaciones adecuadas para explicar los aspectos trascendentales de la vida, y la uniformidad de la naturaleza como el resultado de un diseño ordenado de Dios. Las leyes de la lógica son una derivación de la manera en que Dios mismo piensa – y la forma en que Dios quiere que razonemos. La necesidad de los humanos por atenerse a normas morales absolutas son un reflejo del carácter de Dios y su naturaleza moral perfecta.

Cuando alguien pretende entender el mundo sin considerar la revelación de Dios dada en las Escrituras, siempre termina sumido en la necedad (1 Co. 1:20-25; Ro. 1:21-23).

Sólo la Biblia nos da base suficiente para la verdad, la justicia, la moral, el sentido y la belleza.
—————————————–

Obras de Referencia:

 The New Atheism and the Erosion of Freedom, Robert Morey, Minneapolis, MN: Bethany House Publishers, 1986.
 Strategies for Dialoguing with Atheists, Ron Rhodes, article, Christian Research Journal, Winter / Springs 1989.
 Poniendo al Ateo a la Defensiva, CRI article, por Kenneth Samples, traducido por Eliseo Girón.
 How Should We Then Live? Francis Schaeffer, Crossway Books, Wheaton, Illinois.
 Apologetics, an Introduction, William Lane Craig, Moody Press, Chicago
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“Todas las filosofías ateístas terminan siendo dictatoriales”

El arzobispo de Pamplona tacha a los socialistas de ateos

“Todas las filosofías ateístas terminan siendo dictatoriales”

ver Artículos relacionados con el ateísmo

MARCOS PARADINAS

Fernando Sebastián, arzobispo emérito de Pamplona, ha asistido también a los cursos de verano sobre el laicismo que acoge la Universidad Rey Juan Carlos en Aranjuez, y que dirige su compañero el cardenal Cañizares. Fiel a su estilo, Sebastián no ha decepcionado, y ha cargado contra el Gobierno y contra Zapatero. Ha tachado a los socialistas de ateos, ha acusado a la ministra de Educación de “programar las mentes de los ciudadanos” con la asignatura de Educación para la Ciudadanía y, sobre todo, ha defendido la posición del cristianismo en la vida pública frente a otras religiones.

<!–

El arzobispo de Pamplona ya había sido objeto de críticas con anterioridad por criticar una aprobación de la eutanasia, asegurando que Jesucristo tuvo una ‘muerte absolutamente digna” en la cruz y ‘sin cuidados paliativos’, por reclamar el voto de los cristianos para la Falange Española de las JONS en las pasadas elecciones, así como por afirmar, en su blog de Libertad Digital que los católicos ‘vieron a Franco como un liberador’.

Laicismo, igual a ateísmo
Fernando Sebastián tiene muy claro qué significa laicismo y así lo ha dejado claro hoy: “Hablar de laicismo es una forma elegante, asimilada y falsa de llamar al ateísmo”. Un fenómeno que, según él, está siendo “favorecido desde el poder político y casi todos los medios”. “Comunismo y consumismo laicista son más parecidos de lo que se cree”, ha añadido Sebastián.

Los españoles son ingenuos…
Para el arzobispo pamplonés, el laicismo “se presenta como lo nuevo y los españoles caen una vez más por ingenuos”, ya que nuestra sociedad “tristemente” no sabe qué es ni qué quiere ser.

…y los socialistas ateos
Según Sebastián, la separación de las esferas pública y privada es una “argumentación hipócrita”, ya que “los ateos, los socialistas, lo son en la vida pública y privada”. Esta atribución de ateísmo a los socialistas no es baladí, si se tiene en cuenta que también ha asegurado que “todas las filosofías ateístas terminan siendo dictatoriales”. Además, ha añadido que “las religiones se practican en la plaza pública”, porque de estar sólo en el ámbito privado, desaparecerían.

Las otras religiones
En su defensa acérrima de la presencia de los símbolos cristianos en la vida pública, Sebastián ha defendido que “empiecen eliminando los de las otras religiones primero”. Preguntado sobre qué símbolos poseen estas religiones, ya que ningún ministro jura sobre el Corán ni los días del Ramadán son festivos, el arzobispo ha evitado contestar, centrándose en la necesidad de establecer diálogos entre las religiones monoteístas, “como defiende Benedicto XVI”.

Abortos, suicidios y depresiones
“Hoy la familia está siendo agredida”, ha explicado Sebastián, tras lo que ha añadido que lo que se da en la actualidad es la “multiplicación de formas familiares deficientes”. Según él, esto trae unas consecuencias “que ya palpamos”: “Las depresiones de los jóvenes son el doble que hace 10 años y el triple que hace 20”, a la vez que existe “un crecimiento alarmante de abortos y suicidios en menores de 20 años”. Unos datos que, según él, no son conocidos por ser de “encuestas que se callan”.

“Programar las mentes de los ciudadanos”
Preguntado sobre Educación para la Ciudadanía, ha respondido que la valora “mal”. “Los políticos están para solucionar problemas”, ha explicado, añadiendo que “no es correcto que la ministra de Educación tenga que programar las mentes de los ciudadanos”. Según él, “Zapatero no se ha enterado de nada”, porque “la Iglesia es la institución más educativa de la historia”. Además, ha asegurado que “el hombre es un muñeco hinchable con las libertades que nos otorga Zapatero” y ha acusado al Gobierno de estar “dinamitando la Transición”.

“La tesis del feminismo”
Finalmente, sus últimos comentarios los ha dedicado a lo que él llama “la ideología de género”. Una cosa “perversa” que el Gobierno tiene como objetivo “inocular” a la sociedad. Por esta regla de tres, Sebastián cree que se le da “al hombre la capacidad de elegir si ser varón o hembra”, con lo que “se destruye la naturaleza”. Según el arzobispo, “ésa es la tesis del feminismo”, y “España entera tiene que estar en contra de esto”.

–>El arzobispo de Pamplona ya había sido objeto de críticas con anterioridad por criticar una aprobación de la eutanasia, asegurando que Jesucristo tuvo una ‘muerte absolutamente digna” en la cruz y ‘sin cuidados paliativos’, por reclamar el voto de los cristianos para la Falange Española de las JONS en las pasadas elecciones, así como por afirmar, en su blog de Libertad Digital que los católicos ‘vieron a Franco como un liberador’.

Laicismo, igual a ateísmo
Fernando Sebastián tiene muy claro qué significa laicismo y así lo ha dejado claro hoy: “Hablar de laicismo es una forma elegante, asimilada y falsa de llamar al ateísmo”. Un fenómeno que, según él, está siendo “favorecido desde el poder político y casi todos los medios”. “Comunismo y consumismo laicista son más parecidos de lo que se cree”, ha añadido Sebastián.

Los españoles son ingenuos…
Para el arzobispo pamplonés, el laicismo “se presenta como lo nuevo y los españoles caen una vez más por ingenuos”, ya que nuestra sociedad “tristemente” no sabe qué es ni qué quiere ser.

…y los socialistas ateos
Según Sebastián, la separación de las esferas pública y privada es una “argumentación hipócrita”, ya que “los ateos, los socialistas, lo son en la vida pública y privada”. Esta atribución de ateísmo a los socialistas no es baladí, si se tiene en cuenta que también ha asegurado que “todas las filosofías ateístas terminan siendo dictatoriales”. Además, ha añadido que “las religiones se practican en la plaza pública”, porque de estar sólo en el ámbito privado, desaparecerían.

Las otras religiones
En su defensa acérrima de la presencia de los símbolos cristianos en la vida pública, Sebastián ha defendido que “empiecen eliminando los de las otras religiones primero”. Preguntado sobre qué símbolos poseen estas religiones, ya que ningún ministro jura sobre el Corán ni los días del Ramadán son festivos, el arzobispo ha evitado contestar, centrándose en la necesidad de establecer diálogos entre las religiones monoteístas, “como defiende Benedicto XVI”.

Abortos, suicidios y depresiones
“Hoy la familia está siendo agredida”, ha explicado Sebastián, tras lo que ha añadido que lo que se da en la actualidad es la “multiplicación de formas familiares deficientes”. Según él, esto trae unas consecuencias “que ya palpamos”: “Las depresiones de los jóvenes son el doble que hace 10 años y el triple que hace 20”, a la vez que existe “un crecimiento alarmante de abortos y suicidios en menores de 20 años”. Unos datos que, según él, no son conocidos por ser de “encuestas que se callan”.

“Programar las mentes de los ciudadanos”
Preguntado sobre Educación para la Ciudadanía, ha respondido que la valora “mal”. “Los políticos están para solucionar problemas”, ha explicado, añadiendo que “no es correcto que la ministra de Educación tenga que programar las mentes de los ciudadanos”. Según él, “Zapatero no se ha enterado de nada”, porque “la Iglesia es la institución más educativa de la historia”. Además, ha asegurado que “el hombre es un muñeco hinchable con las libertades que nos otorga Zapatero” y ha acusado al Gobierno de estar “dinamitando la Transición”.

“La tesis del feminismo”
Finalmente, sus últimos comentarios los ha dedicado a lo que él llama “la ideología de género”. Una cosa “perversa” que el Gobierno tiene como objetivo “inocular” a la sociedad. Por esta regla de tres, Sebastián cree que se le da “al hombre la capacidad de elegir si ser varón o hembra”, con lo que “se destruye la naturaleza”. Según el arzobispo, “ésa es la tesis del feminismo”, y “España entera tiene que estar en contra de esto”.

http://www.elplural.com/macrovida/detail.php?id=23403

La demagogia del Primado y el que calla otorga Rectoral

La universidad pública, de nuevo altavoz de la Iglesia radical

La demagogia del Primado y el que calla otorga Rectoral

ver Artículos relacionados con el ateísmo

Según hemos podido saber por El Plural, y como era de esperar, el Primado de las Españas, cardenal Antonio Cañizares, se despachó a gusto en el púlpito prestado, un año más, por la universidad pública Rey Juan Carlos en sus Cursos de Verano del Real Sitio de Aranjuez.

Muy en su línea habitual el arzobispo de Toledo mezcló churras con merinas para lanzar su apocalíptico y demagógico discurso contra el laicismo en el que, con taimada y sutil retórica, vino a atribuir a Zapatero un muy desafortunado paralelismo con Hitler y Stalin. Todo perfectamente previsible.

Silencio de Trevijano
En la foto aparece el conferenciante y director del curso en compañía de otros eclesiásticos y dos civiles, entre ellos el rector de la URJC, profesor González Trevijano (en el centro de la imagen). La complacencia y docilidad de los restantes tonsurados va de suyo, pero el silencio y acatamiento de un jurista y académico de fuste, Rector-Magnífico y constitucionalista acreditado, clama al cielo.


Firmeza y cordura frente a la caverna
Queda lejos D. Miguel de Unanumo y su radical alegato salmantino frente a los exabruptos del tuerto Millán Astray, pero se echa en falta la firmeza y cordura de un responsable académico que en sede claustral proclame la supremacía del intelecto y la razón frente al Santo Oficio y los Autos de Fe. A ver si va a resultar que el que calla otorga. El Rector González Trevijano dilapida su caudal de profesor moderado y tolerante y se escora hacia sectores de la caverna que anidan en sus aulas.

Muy en su línea habitual el arzobispo de Toledo mezcló churras con merinas para lanzar su apocalíptico y demagógico discurso contra el laicismo en el que, con taimada y sutil retórica, vino a atribuir a Zapatero un muy desafortunado paralelismo con Hitler y Stalin. Todo perfectamente previsible.

Silencio de Trevijano
En la foto aparece el conferenciante y director del curso en compañía de otros eclesiásticos y dos civiles, entre ellos el rector de la URJC, profesor González Trevijano (en el centro de la imagen). La complacencia y docilidad de los restantes tonsurados va de suyo, pero el silencio y acatamiento de un jurista y académico de fuste, Rector-Magnífico y constitucionalista acreditado, clama al cielo.


Firmeza y cordura frente a la caverna
Queda lejos D. Miguel de Unanumo y su radical alegato salmantino frente a los exabruptos del tuerto Millán Astray, pero se echa en falta la firmeza y cordura de un responsable académico que en sede claustral proclame la supremacía del intelecto y la razón frente al Santo Oficio y los Autos de Fe. A ver si va a resultar que el que calla otorga. El Rector González Trevijano dilapida su caudal de profesor moderado y tolerante y se escora hacia sectores de la caverna que anidan en sus aulas.

El cardenal Cañizares establece paralelismos entre Zapatero, Hitler y Stalin

Si no se para el laicismo, alerta, “todo podría ser permitido”

El cardenal Cañizares establece paralelismos entre Zapatero, Hitler y Stalin

MARCOS PARADINAS

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En el marco de los cursos de verano que la Universidad Rey Juan Carlos organiza en Aranjuez, Antonio Cañizares, cardenal arzobispo de Toledo, dio ayer el pistoletazo de salida al titulado “Ser cristiano en una sociedad secularizada”, y que él mismo dirige. Monseñor Cañizares, aprovechó este púlpito prestado de una universidad pública para arremeter, aunque sin nombrarlo, una vez más contra el Gobierno de Zapatero y su laicismo radical estableciendo parelelismos entre él, Hitler y Stalin. En este sentido, el prelado, tras reivindicar la necesidad de contar con Dios en la sociedad, recordó que “determinaciones de este tipo”, es decir, de “laicismo imperante”, “ya se tomaron en el III Reich y por el partido comunista en la Unión Soviética”.

José Luis Sánchez, codirector de este curso en el que también participarán José María Aznar y Rouco Varela, pidió un aplauso a la llegada de Cañizares, porque “ha adelantado su regreso de Sidney, donde se encontraba junto al Papa con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, “para poder estar aquí”. Sánchez, que al igual que Cañizares se presentó con traje negro y alzacuellos, destacó la labor del arzobispo en la Doctrina para la Fe, órgano heredero de la Inquisición, junto a Ratzinger cuando todavía no era Papa.

Recordatorio a los nazis
“Si el hombre, por sí solo, puede decidir lo que es bueno y es malo”, explicó Cañizares, parafraseando a Juan Pablo II, “también puede disponer que un determinado grupo de seres humanos sea aniquilado”. El cardena arzobispo de Toledo añadió que “determinaciones de este tipo ya se tomaron en el III Reich y por el partido comunista en la Unión Soviética”. Además, subrayó que los nazis “llegaron al poder por medios democráticos”.

Europa se derrumba
Volviendo a tiempos más modernos, Cañizares alertó de que “Europa podría derrumbarse en escombros y todo podría ser permitido” de continuar el avance del laicismo. Acto seguido, ha lanzado dos preguntas al respecto: “¿No se esta predicando a favor de esto ya? ¿No se está legislando ya a favor de esto?”

‘El laicismo es una confesionalidad’
Saliendo de Europa, y centrándose más en España, Cañizares destacó que “parece que hay un bombardeo ideológico continuo para instalar esa mentalidad laicista”, añadiendo que “se quiere imponer a todo el mundo una mentalidad común”. Además, sentenció que “nuestra Constitución es aconfesional, y el laicismo es una confesionalidad”.

El aborto y la laicidad
Mediante un ejercicio trilero, Cañizares encajó el aborto, cuya reforma legal defienden los socialistas, en su discurso contra el laicismo. “El aborto forma parte de esa laicidad, porque da al ser humano la capacidad de elegir sobre la vida de otros humanos”, aclarando que da igual “si sólo es un pequeño grupo de células o si se puede medir en micras”.

Sólo Dios da derechos
Cañizares incluyó en su discurso algunas otras advertencias como que “no es posible un Estado ateo en un Estado de derecho” o que “sólo el creador puede crear derechos”. En general, el arzobispo define el laicismo como una “manifestación extrema de la mentalidad ilustrada que separa fe y razón”, que, además, provoca que “el hombre se quede solo en su soledad extrema, sin una palabra que lo cuestione”.

Cruce de SMS
Cañizares leyó toda su intervención de una veintena de folios. Tan concentrado estaba en la lectura que no alzó prácticamente la vista, con lo que pasó por alto el jugueteo con el móvil que se traía entre manos el co-director del curso, y los mensajes que intercambió con uno de los sacerdotes al fondo de la sala. Igualmente, no fue consciente de los bostezos de Alfredo Dagnino, el presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, a quien quizá el discurso quizá le aburría por sabido, ya que el pasado mes de enero aseguró que el laicismo del PSOE y el nazismo tienen ‘similares raíces’.

José Luis Sánchez, codirector de este curso en el que también participarán José María Aznar y Rouco Varela, pidió un aplauso a la llegada de Cañizares, porque “ha adelantado su regreso de Sidney, donde se encontraba junto al Papa con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, “para poder estar aquí”. Sánchez, que al igual que Cañizares se presentó con traje negro y alzacuellos, destacó la labor del arzobispo en la Doctrina para la Fe, órgano heredero de la Inquisición, junto a Ratzinger cuando todavía no era Papa.

Recordatorio a los nazis
“Si el hombre, por sí solo, puede decidir lo que es bueno y es malo”, explicó Cañizares, parafraseando a Juan Pablo II, “también puede disponer que un determinado grupo de seres humanos sea aniquilado”. El cardena arzobispo de Toledo añadió que “determinaciones de este tipo ya se tomaron en el III Reich y por el partido comunista en la Unión Soviética”. Además, subrayó que los nazis “llegaron al poder por medios democráticos”.

Europa se derrumba
Volviendo a tiempos más modernos, Cañizares alertó de que “Europa podría derrumbarse en escombros y todo podría ser permitido” de continuar el avance del laicismo. Acto seguido, ha lanzado dos preguntas al respecto: “¿No se esta predicando a favor de esto ya? ¿No se está legislando ya a favor de esto?”

‘El laicismo es una confesionalidad’
Saliendo de Europa, y centrándose más en España, Cañizares destacó que “parece que hay un bombardeo ideológico continuo para instalar esa mentalidad laicista”, añadiendo que “se quiere imponer a todo el mundo una mentalidad común”. Además, sentenció que “nuestra Constitución es aconfesional, y el laicismo es una confesionalidad”.

El aborto y la laicidad
Mediante un ejercicio trilero, Cañizares encajó el aborto, cuya reforma legal defienden los socialistas, en su discurso contra el laicismo. “El aborto forma parte de esa laicidad, porque da al ser humano la capacidad de elegir sobre la vida de otros humanos”, aclarando que da igual “si sólo es un pequeño grupo de células o si se puede medir en micras”.

Sólo Dios da derechos
Cañizares incluyó en su discurso algunas otras advertencias como que “no es posible un Estado ateo en un Estado de derecho” o que “sólo el creador puede crear derechos”. En general, el arzobispo define el laicismo como una “manifestación extrema de la mentalidad ilustrada que separa fe y razón”, que, además, provoca que “el hombre se quede solo en su soledad extrema, sin una palabra que lo cuestione”.

Cruce de SMS
Cañizares leyó toda su intervención de una veintena de folios. Tan concentrado estaba en la lectura que no alzó prácticamente la vista, con lo que pasó por alto el jugueteo con el móvil que se traía entre manos el co-director del curso, y los mensajes que intercambió con uno de los sacerdotes al fondo de la sala. Igualmente, no fue consciente de los bostezos de Alfredo Dagnino, el presidente de la Asociación Católica de Propagandistas, a quien quizá el discurso quizá le aburría por sabido, ya que el pasado mes de enero aseguró que el laicismo del PSOE y el nazismo tienen ‘similares raíces’.

http://www.elplural.com/politica/detail.php?id=23324

El Recuento de Víctimas: Ateismo vs. Cristianismo

El Recuento de Víctimas: Ateismo vs. Cristianismo

Leer La Soberanía de Dios en Sus Juicios: Respuesta a un Lector

Hay personas que afirman “Sí hacemos el Recuento de Víctimas, gana el Cristianismo con casi 2000 años de ventaja”.

Lamentablemente, demuestran que no conocen la historia.

En este excelente artículo, seguramente controversial para muchos, el Hno. Pablo Santomauro, subdirector del Centro de Investigaciones Religiosas, una organización interdenominacional dedicada a capacitar al cuerpo de Cristo Latinoamericano (defensadelafe.org),y profesor de la materia apologética de sectas en la Escuela de Ministerio de Calvary Chapel – Montclair (Sur de California) nos muestra que aquellos que opinan así están equivocados.

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Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Me intrigan muchos las mayúsculas en Recuento y Víctimas (misterios de la mente humana, creo).

Es importante saber que a veces la gente hace afirmaciones que no están basadas en estadísticas fieles. También debe señalarse que la persecución llevada a cabo en Europa por la iglesia católica y las matanzas de indios en América durante la conquista española son los caballitos de batalla usados por el ateísmo secular para atacar el cristianismo en general desde tiempos inmemoriales. Por lo general, cuando se usa el argumento y se mencionan las estadísticas se habla de “millones y millones” de víctimas. Lamentablemente, no se puede negar que hubo atropellos vergonzosos, pero queremos resaltar dos puntos en cuanto a ello:

1. Los ejecutores de la inquisición no pueden ser llamados “cristianos” porque sus acciones no concuerdan con lo que Jesús enseñó. El cristianismo no debe ser acusado por las acciones de quienes no se condujeron de acuerdo al código moral de la Biblia.

2. Los números son exagerados.

a. En Europa, entre 1484 y 1782, la iglesia católica ejecutó 300.000 mujeres acusadas de brujería, o sea, mil por año.

b. Primer inquisición, 1017, alrededor de 1000 vidas perdidas.

c. Inquisición española, 1420 ejecuciones aprox.

d. Siete cruzadas en total – decenas de miles de muertos (de ambas partes).

 Datos tomados de “World Book Encyclopedia” y “Encyclopedia Americana” . Ver también Revista Newsweek , Agosto 31, 1992.

¿Millones de millones? Huuummmmmmm …….. las matemáticas no coinciden.

Respecto a la conquista de América, los críticos cachiporreros siempre vociferan que en el continente americano las víctimas alcanzaron los 300 millones durante toda la historia.

En realidad, un acercamiento objetivo al tema nos muestra que los indígenas muertos durante la conquista no pasan de 3 millones. La mayoría fueron muertos por diferentes plagas. Algunos estiman que entre 1492 y 1570 la población indígena de América se redujo en 2 millones, siendo las plagas el mayor asesino. En realidad, nadie puede surgir con cifras exactas. Curiosamente, nadie menciona los millones de indígenas que murieron a consecuencia de guerras intestinas entre los mismos salvajes, quienes en su mayoría eran explotados por estados idolátricos y caciques despóticos, tratados como animales por sus propios líderes. Aparentemente estos salvajes no conocían mucho de derechos humanos.

Historiadores responsables han declarado que de no haber llegado los españoles y los ingleses, con sus defectos y todo, los indios americanos se hubieran extinguido a causa de las guerras entre ellos. En cierta forma podemos dar gracias a Dios por la conquista. La historia no ocurre en un tubo de vacío.

Pero volviendo al punto ¿Dónde están los 300 millones?

No estoy justificando ciertas muertes muertes, estoy disputado los números y poniendo en evidencia la falsedad de la afirmación, que cree que no es mal intencionada, sólo desinformada.

Ahora, paso a mostrar cifras desde otro lado. Repito, no se trata de justificar la mala conducta usando como apoyo una conducta peor. La fuente de los datos a continuación es el Libro Guiness de Records Mundiales. En la categoría “Judicial”, bajo el subtítulo “Crímenes, Genocidios”, encontramos :

 China — gobierno de Mao Tse Tung – De 1949 a 1965: 26.3 millones.

 Walker Report – 1971 – 61.7 millones (1949 a la fecha del reporte).

 Magazine Fígaro, Noviembre 5, 1978: 63.7 millones.

 El soviético Alexander Solzhenitsyn, premio Nobel calcula que la pérdida de vidas bajo los gobiernos de Lenin, Stalin y Krushchev, entre 1917 y 1959, fue de 66.7 millones de vida.

 Cambodia: un tercio de la población del país fue masacrada durante el gobierno de Pol Pot, fundador del partido comunista de Kampuchea. Durante 1975 y 1979, ofensas como dormirse durante el día, hacer muchas preguntas, escuchar música no comunista, ser anciano y senil, o poseer una buena educación, eran castigadas con la ejecución por bayoneta.

La afirmación de nuestro amigo es falsa. Creemos que no hizo los deberes.

Si hacemos el recuento de víctimas, gana el ATEISMO al trotecito noma’.

¡Dios te bendiga!

Pablo Santomauro

Te recomiendo leer un excelente artículo relacionado con este tema:

Ver La Iglesia y sus pecados

EL PROBLEMA DEL MAL Y EL SUFRIMIENTO

EL PROBLEMA DEL MAL Y EL SUFRIMIENTO

Pablo Santomauro

“Entonces Señor creyente en cuentos de hadas, si tiene que ocurrir de todo, ¿cómo lo podemos imaginar santo a tu dios, estando éste consciente de todos los males del mundo habidos y por haber que, antes de la “creación”, se supone que no existían pues sólo estaba !el sumo bien! ¿?
El y solo el (de existir este dios) tuvo que haber “inventado” la maldad sin límites, su posibilidad, que campea por todo nuestro querido y muchísimas veces malquerido Planeta, y se vuelve con suma precisión contra su propia existencia rebajándolo a un creador del mal sin límites”.

Cita de Ladislao Vadas.

Pablo Santomauro

El primer paso para contestar el problema del mal sería definirlo.

El planteamiento de Ladislao tiene lógica. Si Dios creo todas las cosas, y la maldad es una cosa, Dios entonces creo la maldad. Es un silogismo válido. Si las premisas son verdad, la conclusión es verdad tambien.

El problema es que la 2da. premisa no es verdad. La maldad no es una cosa. La persona que mejor explicó esto fue San Agustin. Tomás de Aquino más tarde dio la solución, y otros ampliaron mas adelante.

La maldad no posee un estado ontológico en sí misma. No es una cosa en sí misma, no existe como “cosa”.

Ilustración: ¿Alguna vez comieron el agujero de una rosca de pan? Hay un espacio en el medio de la rosca, una “nada”, o sea la condición que existe cuando algo es quitado. Lo mismo sucede con una sombra. Una sombra no existe por sí misma, simplemente es la ausencia de luz.

La maldad es como eso. La maldad no es una especie de sustancia que anda flotando por el universo y que causa que la gente haga cosas malas. El mal es la ausencia del bien, la eliminación del bien. El mal no existe por sí mismo.

Luego que Dios creo todo “bueno”, algo sucedió que redujo el bien en el mundo. Esa perdida de bien es llamada “mal”. Es por eso que en Génesis leemos a menudo “que era bueno”. Entonces, el registro biblico nos dice que Dios no creó la maldad, pero algo pasó donde el mal (la pérdida de algo de bien) comenzó.

Una vez aclarado esto podríamos ir a la pregunta clásica: ¿Por qué Dios, que creó todo bueno, dejó que su creación se infectara del mal?

De esto podríamos hablar en otra ocasión. Admito que no es un tema sencillo, y esto se debe a que muchos encaramos el tema ya cargados con el lastre que traemos. Ese lastre es la idea de que la vida tiene como objetivo nuestra felicidad personal, o sea que el placer y el gozo son las cosas mas importantes en la vida. Si por alguna circunstancia no es así, entonces Dios nos abandonoó, o no existe, o es un Dios malvado porque permite que ocurran malas cosas.

Un homosexual, por ejemplo, puede decir: ¿Por qué Dios creó gente homosexual (supuestamente) si luego no permite que experimenten el placer de la relación homosexual? ¡Eso es muy cruel!

A mí se me hace muy raro que para que reconozcamos a Dios como un Dios bueno, él debe asegurarnos la libertad de dar rienda suelta a todas nuestras pasiones. Y si Dios no lo hace, y si El pide de parte de nosotros cierto autosacrificio, o alguna vez permite que una situación nos lastime, que suframos, o confrontemos un inconveniente, entonces debe ser un Dios cruel.

Esto es muy raro, es una forma de pensar muy particular. ¿Saben quién piensa de esa manera? Los niños. Un niño ve algo, lo desea, y va por ello; y si algo lo detiene, arma un escándalo.

Algo así como Gianola y Ladislao.

Ud. argumenta en contra de la existencia de Dios basado en el hecho de que existe la maldad. Sin embargo, desde mi punto de vista, la existencia del mal es uno de los mejores argumentos por la existencia de Dios.

Para mostrar esto sólo tengo que plantearle al ateo que esgrime la presencia de la maldad para negar la existencia de Dios, las siguientes preguntas:

1) ¿De donde proviene o se origina la maldad?

2) ¿De dónde proviene el bien?

3) ¿Cómo distingue entre el bien y el mal?

Estas son preguntas filosóficas que aplican para todas las personas; tienen que ver con la vida, no con religión.

Supongamos que usted tiene hijos. Antes que los tuviera, ¿pensó acaso que esos hijos desobedecerían y harían cosas malas? Usted tuvo la opción de tener hijos. Usted sabía que harían algunas cosas malas, en verdad, la posibilidad de que fueran tremendamente perversos siempre estuvo allí. De todas maneras, usted decidió tenerlos.

¿Por qué? Porque hay motivos inefables para crear vida. Si esto es verdad en cuanto a los seres humanos, también lo debe ser con respecto a Dios. Desde la perspectiva cristiana, Dios tiene razones inexplicables para crear vida, para crear seres a Su imagen, a pesar de que sabe que en algun punto en el futuro van a errar. De la misma manera usted también sabe que sus hijos en el futuro van a errar.

Ahora, cuando sus hijos se desvían, ¿es usted ultimadamente responsable por lo que hicieron? La respuesta es NO. Usted no es moralmente responsable porque los seres humanos somos entes moralmente libres (escribo desde el punto de vista secular). Si esto es verdad en su caso, también es verdad para Dios.

Anticipando su respuesta, digo que aun sabiendo que su hijo puede resultar un Adolfo Hitler, la situacion es la misma. No se trata de ir a casos extremos. Recordemos que en cada ser humano hay un pequeño Hitler que sale a expresarse de una forma u otra en mayor o menor medida en el transcurso de nuestra vida.

¿Ve usted, Ladislao, que el paralelo entre usted y Dios es exacto en este sentido? Usted tanto como Dios sabe que su criatura se va a desviar en algún momento. La diferencia es que Dios sabe las cosas particulares que todos sus hijos harán mal, usted no las sabe. Usted no sabe los particulares pero sabe que son inevitables.

Entonces, si Dios es moralmente responsable porque sabe con anticipación que sus criaturas van a hacer lo malo en el futuro, también sería cierto que usted es moralmente responsable. Pero si usted no es moralmente responsable, también es cierto que DIOS NO ES MORALMENTE RESPONSABLE.

De esta forma su argumento de que LA POSIBILIDAD DEL PECADO es un horror de la creación puede ser archivado en el baúl de la infectividad.

Saludos cordiales.

Pablo Santomauro

FRASE DEL MES: Si los ateos tuvieran cerebro serían cristianos.

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