Arqueólogos aseguran haber encontrado restos de Juan el Bautista

Arqueólogos aseguran haber encontrado restos de Juan el Bautista
“Hemos encontrado las reliquias de San Juan Bautista, exactamente lo que los arqueólogos habían esperado”, dijo Dimitrov, quien agregó que “se confirmado que se trata de partes de su esqueleto”, concluyó.
| Viernes 13 de Agosto, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).


Arqueólogos búlgaros excavaron en un antiguo monasterio encontrando los supuestos restos de Juan El Bautista. El hallazgo ocurrió en la isla de St. Ivan cerca de la ciudad de Sozopol, Bulgaria.
Los medios de comunicación búlgaros informaron de que los fragmentos de un cráneo humano, la mano y el diente se encuentran dentro de la urna reliquia construida en el altar de una antigua iglesia dedicada a San Juan Bautista.

Bozhidar Dimitrov, ex director del Museo Nacional de Historia, dijo que las reliquias podrían haber sido donadas por la iglesia cristiana en Constantinopla, cuando el país formaba parte del Imperio bizantino. Sin embargo aún se están realizando prueba en los huesos para conocer a ciencia cierta si es en realidad Juan El Bautista.
El ministro de cultura de Bulgaria, Vezhdi Rashídov, advirtió a no dar conclusiones antes que se valide científicamente el hallazgo. Sin embargo el líder del equipo, el profesor Kazimir Popkonstantinov, dijo a CNN que había una inscripción en griego en el relicario de referencia al 24 de junio, fecha en que los cristianos celebran el nacimiento de Juan El Bautista.
“Hemos encontrado las reliquias de San Juan Bautista, exactamente lo que los arqueólogos habían esperado”, dijo Dimitrov, quien agregó que “se confirmado que se trata de partes de su esqueleto”, concluyó.
Sin embargo, otros expertos ponen en duda esta afirmación, diciendo que las pruebas de datación de carbono fueron necesarias antes de que los huesos pudieran ser identificados como pertenecientes a los de Bautista.
Muchos países del Mediterráneo pueden tener restos de San Juan, entre ellos Turquía, Montenegro, Grecia, Italia y Egipto.
F: Christian Today

Juan Pablo Benito Danés – Los Manuscritos del Mar Muerto

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Reúnen dos partes del Manuscrito Ashkar.

¡Amén-Amén! Noticias – Dos partes de un antiguo manuscrito bíblico separadas por siglos y continentes fueron expuestas juntas por primera, gracias a un descubrimiento accidental que está ayudando a sacar a la luz un período oscuro en la historia de la Biblia hebrea.

Los fragmentos de 1.300 años -los únicos de los pocos manuscritos bíblicos hebreos que han sobrevivido la era en que fueron escritos- existieron de forma separada y sin conocerse su relación hasta que la fotografía de uno de ellos durante una presentación pública en 2007 captó la atención de los expertos.

Juntos, los fragmentos forman el texto de la Canción del Mar, cantada por exultantes israelitas cuando huyeron de la esclavitud en Egipto y fueron testigos de la destrucción de los ejércitos del faraón en el Mar Rojo.

“El enemigo dijo: Perseguiré, prenderé, repartiré despojos; mi alma se saciará de ellos; sacaré mi espada, los destruirá mi mano”, dice la canción, la cual aparece en el Libro del Exodo. “Soplaste con tu viento, los cubrió el mar. Se hundieron como plomo en las impetuosas aguas”.

Una exposición en el museo nacional de Israel dedicada a la Canción del Mar ahora reúne las dos piezas separadas.

Una página de la canción, conocida como el manuscrito Ashkar, se encontraba previamente en una biblioteca de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, y fue mostrada por primera vez en el museo de Israel, en Jerusalén, en 2007.

Fue entonces cuando una fotografía del manuscrito en un diario local captó la atención de dos paleógrafos israelíes, Mordechay Mishor y Edna Engel, quienes notaron su similitud con otro documento hebreo conocido como el manuscrito de Londres, y actualmente parte de la colección privada de Stephan Loewentheil, de Nueva York.

“La uniformidad de las letras, la estructura del texto, y las técnicas usadas por el escriba… estaba muy claro para mi”, dijo Engel.

Los expertos llegaron a confirmar que los textos no solo fueron escritos por el mismo escriba sino que además formaban parte del mismo rollo de pergamino. Ahora se cree que el rollo fue escrito aproximadamente en el siglo VII en alguna parte de Medio Oriente, posiblemente Egipto.

Tras diez años de trabajo acaban una Biblia manuscrita al estilo medieval

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Hallan el escrito más antiguo en Jerusalén

Hallan el escrito más antiguo en Jerusalén
Etiqueta: Ciencia y Tecnología
BBC
14/07/10

Investigadores hallaron en Jerusalén la muestra de escritura más antigua, que data del siglo XIV antes de Cristo.

Según el profesor Wayne Horowitz, del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea, probablemente pertenecía a una corte real y podría tratarse de una “misiva” entre reinos.

Los arqueólogos aseguran que este nuevo descubrimiento podría proporcionar evidencia de la importancia de Jerusalén durante la Edad de Bronce y no descartan el hallazgo de más muestras.

La tableta de arcilla podría ser 600 años anterior a otra que se encuentra en un museo de Estambul, Turquía, que hasta el momento era considerada la muestra de la escritura más antigua

http://senalesdelostiempos.blogspot.com/2010/07/hallan-el-escrito-mas-antiguo-en.html

Restaurada La Carcel Romana Tullianum Donde Estuvo Retenido San Pedro

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Arqueologia y Evangelios – Joaquín González Echegara

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Hallan las pinturas “más antiguas” de los apóstoles

Arqueólogos y restauradores descubrieron en Italia lo que se cree son las pinturas más antiguas de los rostros de cuatro de los apóstoles de Jesucristo.

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El hallazgo se llevó a cabo en las catacumbas aledañas a la iglesia de Santa Tecla de Roma. Las cuatro imágenes que se cree representan a Andrés, Juan, Pedro y Pablo fueron descubiertas en el cielo raso de la cámara funeraria de una mujer de la nobleza de la época del Imperio Romano.

Los frescos estaban cubiertos por una gruesa capa de carbonato de calcio debido a la alta humedad y a la falta de aire circulante en la tumba, de modo que se utilizó una técnica de laser para sacar las pinturas a la superficie.

Cada imagen tiene cerca de cincuenta centímetros de diámetro y los arqueólogos afirman que los colores son extraordinarios. Las pinturas han sido fechadas entre fines del siglo IV y comienzos del siglo V.

Los frescos estaban cubiertos por una gruesa capa de carbonato de calcio debido a la alta humedad y a la falta de aire circulante en la tumba, de modo que se utilizó una técnica de láser para sacar las pinturas a la superficie.

Significado

Dado que la existencia histórica de los protagonistas está todavía por demostrarse, no puede tratarse aquí de verdaderas imágenes pictóricas, pero sí de la representación más antigua de cuatro apóstoles.

Los expertos afirman que el descubrimiento demuestra que el culto a los apóstoles se hallaba extendido al principio del cristianismo.

Las imágenes están pintadas en el cielo raso de una cámara funeraria.

El trabajo le llevó dos años al equipo, y fue hecho durante la restauración de las catacumbas.

Se han encontrado imágenes de San Pedro desde la primera mitad del siglo IV, pero nunca solo.

El corresponsal de la BBC en Roma, Duncan Kennedy, explicó que el rostro de las cuatro figuras fue comparado con pinturas posteriores y cada uno tenía las mismas características, como por ejemplo, la arrugada frente de San Pedro y su barba puntiaguda.

DESCUBREN EN ROMA LAS REPRESENTACIONES MÁS ANTIGUAS DE LOS APÓSTOLES

Las imágenes de los discípulos de Cristo, pintadas en las paredes y en varios medallones ubicados en el techo de las catacumbas de Santa Tecla, salieron a la luz tras dos años de labores.

Ciudad del Vaticano, (Notimex).- Arqueólogos del Vaticano descubrieron retratos antiguos correspondientes al apóstol San Pablo (hallada el año pasado tal como informó entonces CATOLICIDAD), a la que se agregan la de los santos apóstoles Juan, Andrés y Pedro (en ese orden están las fotografías. San Pedro abajo), localizadas durante la restauración de un mausoleo del siglo IV en las catacumbas romanas de Santa Tecla.“En ese período comienza el culto a los santos, se trata de las primeras iconografías de los apóstoles en absoluto”, anunció a la prensa Fabrizio Bisconti, superintendente arqueológico para las catacumbas de la Pontificia Comisión de Arqueología Sacra.

Las imágenes de los discípulos de Cristo, pintados en varios medallones ubicados en el techo de la tumba colectiva, salieron a la luz tras dos años de labores que incluyeron la utilización de técnicas laser, nunca antes usadas en las catacumbas.

“El monumento estaba cubierto por una espesa capa de carbonato de calcio, por ello condujimos una profunda investigación histórica para saber que habría abajo porque las pinturas no se veían”, reveló Bárbara Mazzei, responsable de la restauración.

Explicó que tras realizar análisis químicos y físicos los restauradores optaron por usar la herramienta del láser, pero no un láser tradicional, sino uno modificado especialmente.

El costo de toda la operación fue de 60 mil euros (unos 73 mil dólares).

Las catacumbas de Santa Tecla ocupan una vasta extensión sobre la vía Ostiense, al sur de Roma.

Bajo los actuales edificios y avenidas de la capital italiana cientos de túneles subterráneos contienen los vestigios de los cementerios cristianos que datan de los primeros siglos de nuestra era.

A unos 500 metros de la actual Basílica de San Pablo, donde yacen los restos verdaderos del apóstol, y bajo el subsuelo de un simple edificio de una compañía de seguros, una puerta de metal permite descender unos 15 metros bajo tierra.

Junto a cientos de tumbas colectivas, lápidas de mármol escritas en latín y tejas talladas destaca el “cubículo de los apóstoles”, como fue bautizado por los arqueólogos el mausoleo donde se descubrieron no sólo los retratos de los discípulos, sino también otras pinturas.

Entre otras imágenes salieron a la luz diversas escenas cristianas que decoran las paredes: el Cristo maestro, la resurrección de Lázaro, la curación del paralítico, el colegio apostólico, la adoración de los Reyes Magos, el sacrificio de Isaac.

En uno de los arcos aparece una figura de una señora noble, suntuosamente vestida, que porta joyas, en compañía de una hija orante entre dos santos que introducen a las difuntas al más allá.

Bisconti precisó que la mujer, a la cual llamó simplemente “matrona”, era quien mandó a construir el decorado mausoleo y que, por el entorno, seguramente perteneció a parte de la aristocracia romana que a finales del siglo IV dejó el paganismo y se unió a los cristianos.

“La matrona de tecla, extremamente pudiente, conocía bien la escritura, el griego y el latín.

Con su tumba nos hace entrar en una Roma que cambia, la urbe de los últimos paganos era también la de una sistemática cristianización”, evocó.

“¿Por qué los apóstoles? Porque en este tiempo nace el culto a ellos –insistió-; se hizo enterrar ahí, quiso a los apóstoles como sus custodios e imitó los mausoleos y edificios de su tiempo”.

Visto en : CATOLICIDAD

¿NECESITAMOS LOS ORIGINALES?

¿NECESITAMOS LOS ORIGINALES?

HACE unos 3.500 años un hombre de edad avanzada del Oriente Medio agrupó una historia del mundo hasta sus días. Aquella obra, que llenó cinco extensos libros, tiene que haber requerido muchísimo esfuerzo. Aquel hombre tenía más de 80 años de edad cuando comenzó su relato. Ni él ni su nación tenían un hogar establecido, sino que vagaban de un lugar a otro por el desierto de Sinaí. Sin embargo, con el tiempo lo que él escribió llegó a formar parte de la producción literaria más importante que el mundo ha conocido.
Aquel hombre fue Moisés, y a él Dios otorgó el privilegio de librar del cautiverio en la tierra de Egipto a la antigua nación de Israel. Sobre este asunto del cautiverio judío en Egipto los arqueólogos no tienen ninguna duda pues hay montones de restos arqueológicos que así lo prueban Los cinco libros que escribió se conocen hoy como el Pentateuco, la primera parte de la Biblia.
Pero a veces la gente pregunta: ‘¿Podemos de veras confiar en las palabras de Moisés y los demás escritores bíblicos? ¿Existen sus manuscritos originales? Si no, ¿qué les pasó? ¿Y cómo podemos estar seguros de que lo que dice la Biblia es en realidad lo que se escribió originalmente?’.
Los materiales
Hay muchas razones para confiar en que el contenido de la Biblia no ha cambiado desde el tiempo de su escritura original. Es cierto que no tenemos los manuscritos originales de los escritores bíblicos. Pero en verdad no deberíamos esperar tenerlos. ¿Por qué? Por los materiales en que se escribieron, cierta costumbre judía antigua y lo que sucedió en los tiempos desde que se escribieron.
En primer lugar, sírvase considerar los materiales. Todavía existen escritos que se hicieron cuando la Biblia estaba siendo compilada. Pero la mayoría se escribió en piedra o arcilla, materiales que pueden durar largo tiempo. Sin embargo, parece que la Biblia se escribió originalmente en materiales más perecederos. Por ejemplo, el rey Jehoiaquim quemó escritos de Jeremías, uno de los escritores de la Biblia. (Jeremías 36:21-31.) Tablillas de piedra o arcilla no habrían sido destruidas fácilmente así.
Entonces, ¿qué material usaron los escritores de la Biblia? Pues bien, Moisés fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios, y el material de escritura más común en Egipto era el papiro. Por lo tanto, es posible que Moisés haya escrito en aquel material perecedero. Otro material de escritura común en el Oriente Medio era la piel de animales… pergamino o vitela. Puede que Jeremías haya escrito en pergamino. El pergamino o el papiro se habrían quemado cuando el rey Jehoiaquim arrojó el rollo de Jeremías al fuego.
Es cierto que en el clima caliente y árido de Egipto muchos manuscritos de papiro han durado miles de años. Pero eso es excepcional. Tanto el papiro como el pergamino suelen deteriorarse fácilmente.
En el antiguo Israel, donde se escribió la mayor parte de los libros de la Biblia, el clima no favorecía la conservación de manuscritos. Por eso, gran parte de los manuscritos originales de la Biblia probablemente se desintegraron hace mucho tiempo. Aunque no les hubiera ocurrido eso, hay una antigua costumbre judía que hace improbable que hubieran durado hasta nuestros días. ¿Cuál es esa costumbre?
Manuscritos enterrados
En 1896 cierto investigador que registraba una guenizá en El Cairo descubrió 90.000 manuscritos antiguos que revolucionaron el estudio de la historia del Oriente Medio. ¿Qué es una guenizá? ¿Y qué tiene que ver esto con los manuscritos originales de la Biblia?
Una guenizá es un cuarto donde los judíos de la antigüedad colocaban los manuscritos gastados por el uso. El investigador Paul E. Kahle escribe: “Los judíos acostumbraban depositar toda clase de material escrito e impreso en aquellos cuartos en sus sinagogas o cerca; esto no se hacía para archivarlos; solo habían de permanecer allí sin ser tocados por algún tiempo. Los judíos temían profanar por un uso indebido aquellos escritos que quizás contuvieran el nombre de Dios. Por eso aquel material escrito y en tiempos posteriores también el impreso se llevaba de vez en cuando a terreno consagrado y se enterraba; esto lo echaba a perder. Fue por simple casualidad que se pasó por alto la guenizá de El Cairo, y a los manuscritos que había allí no les sucedió lo mismo que a los de otras guenizás”. (The Cairo Geniza, página 4.)
¿Qué hay si un manuscrito bíblico original hubiera durado hasta el tiempo en que empezó a desarrollarse aquella costumbre? Sin duda, el manuscrito se habría gastado por el uso y habría sido enterrado.
Desenvolvimientos históricos
Al considerar lo que pudo haberles sucedido a los manuscritos bíblicos originales, un último factor que debe recordarse es la agitada historia de las tierras bíblicas. Por ejemplo, consideremos lo que les pasó a aquellos libros escritos por el envejecido Moisés. Se nos dice: “Aconteció que, tan pronto como Moisés hubo acabado de escribir las palabras de esta ley en un libro hasta dejarlas completas, Moisés se puso a mandar a los levitas, los transportadores del arca del pacto de Yahvé, y dijo: ‘Tomando este libro de la ley, ustedes tienen que colocarlo al lado del arca del pacto de Yahvé su Dios’”. (Deuteronomio 31:24-26.)
El arca del pacto era un cofre sagrado que simbolizaba la presencia de Dios entre los israelitas. Fue introducida en la Tierra Prometida (junto con los manuscritos de Moisés), donde estuvo en diversos lugares. Por algún tiempo los filisteos se apoderaron de ella. Más tarde David, el rey de Israel, llevó el Arca a Jerusalén, y con el tiempo fue colocada en el templo que el rey Salomón edificó allí. Pero el rey Acaz construyó un altar pagano en el templo, y con el tiempo clausuró aquel edificio. El rey Manasés lo llenó de adoración pagana.
Mientras tanto, ¿qué pasó con el arca del pacto y los escritos de Moisés? No sabemos, pero por lo menos algunos de aquellos escritos se perdieron. Para los tiempos del rey Josías unos artesanos del templo hallaron por casualidad “el mismísimo libro de la ley”, quizás el documento original escrito por Moisés. (2 Reyes 22:8.) Gran parte de su contenido le había sido desconocido al rey, y su lectura dio comienzo a un gran despertamiento espiritual. (2 Reyes 22:11–23:3.)
Después de la muerte de Josías la gente de Judá se hizo infiel de nuevo, y con el tiempo el pueblo fue deportado a Babilonia. El templo fue destruido, y todo objeto valioso en él fue llevado a Babilonia. No hay registro ni Bíblico, ni histórico ni arqueológico de lo que le sucedió entonces al Arca ni del valioso documento que fue descubierto en los tiempos de Josías. Yo como comprenderéis no tengo la culpa de eso , solo cuanto lo que se , si alguien sabe algo mas agradecería que me lo comunicara Con todo, años después, cuando a muchos judíos que habían regresado a su tierra de origen se les animó a reedificar a Jerusalén y restablecer la adoración limpia, el sacerdote Esdras y otros les leyeron públicamente del “libro de la ley de Moisés”. (Nehemías 8:1-8.) Así que había copias de los escritos originales. ¿De dónde vinieron estas?
El copiar la Palabra de Dios
Moisés dijo estas palabras que nos hacen pensar “Cuando se siente sobre el trono de su reino, tiene que escribir para sí en un libro una copia de esta ley, de aquella que está a cargo de los sacerdotes, los levitas”. (Deuteronomio 17:18.) Como se ve, se habrían de hacer copias de las Escrituras.
Con el tiempo el copiar las Escrituras se convirtió en una profesión en Israel. De hecho, Salmo 45:1 dice: “Sea mi lengua el estilo de copista hábil”. A copistas como Safán y Sadoc se les menciona por nombre. Pero el copista mejor conocido de los tiempos antiguos fue Esdras, quien también contribuyó a los escritos originales de la Biblia. (Esdras 7:6; Nehemías 13:13; Jeremías 36:10.) Aun mientras se escribían porciones posteriores de la Biblia, los libros que ya se habían completado se copiaban y distribuían.
Cuando Jesucristo estuvo en la Tierra había copias de las Escrituras Hebreas (Génesis hasta Malaquías) disponibles no solo en Jerusalén, sino también aparentemente en sinagogas de Galilea. (Lucas 4:16, 17.) Pues, ¡hasta en la distante Berea de Macedonia judíos de disposición noble podían ‘examinar las Escrituras diariamente’! (Hechos 17:11.) Hoy existen unas 1.700 copias manuscritas de libros bíblicos que se escribieron antes del nacimiento de Jesús, así como unas 4.600 de los que compilaron sus discípulos (Mateo hasta Revelación).
¿Eran exactas aquellas copias? Sí; sumamente exactas. Los copistas profesionales de las Escrituras Hebreas (llamados soferim) se preocupaban mucho por evitar equivocaciones. Para revisar su trabajo contaban las palabras y hasta las letras de cada manuscrito que copiaban. Por eso Jesús, el apóstol Pablo y otros que solían citar de los antiguos escritores bíblicos no dudaban de la exactitud de las copias que utilizaban. (Lucas 4:16-21; Hechos 17:1-3.)
Es cierto que los copistas judíos y los copistas cristianos posteriores no eran infalibles. Cometían errores, pero las muchas copias que todavía existen nos ayudan a encontrar esos errores. ¿Cómo? Pues los diferentes copistas cometían errores diferentes. Por eso, por la comparación de la obra de diversos copistas podemos determinar muchas de sus equivocaciones.
Por qué podemos estar seguros
En 1947 hubo un descubrimiento sorprendente de unos rollos antiguos en ciertas cavernas del mar Muerto. Aquellos rollos mostraron precisamente cuán exactas eran las copias que se habían hecho de las Escrituras. Entre los rollos había una copia del libro bíblico de Isaías cerca de mil años más antigua que cualquier manuscrito previamente disponible. Sin embargo, una comparación mostró que las únicas diferencias entre el manuscrito del mar Muerto y copias posteriores eran de asuntos como el orden de las palabras y la gramática. ¡El significado del texto no había cambiado tras mil años de copiar! Por eso el erudito William Henry Green pudo decir respecto al texto de las Escrituras Hebreas: “Puede decirse con seguridad que ninguna otra obra de la antigüedad se ha transmitido con tanta exactitud”. Se han hecho comentarios parecidos sobre la exactitud con que se han transmitido las Escrituras Griegas Cristianas.
Por supuesto, sería emocionante hallar el documento original escrito por Moisés o por Isaías. Pero en realidad no necesitamos los originales. Lo importante no es el documento, sino su contenido. Y, milagrosamente, a pesar del transcurso de muchos siglos turbulentos y mucho copiar y recopiar, podemos estar seguros de que la Biblia todavía contiene la información que había en aquellos antiguos manuscritos originales. Como se ve, esta declaración bíblica ha resultado cierta: “Toda carne es como hierba, y toda su gloria es como una flor de la hierba; la hierba se marchita, y la flor se cae, pero el dicho de Yahvé dura para siempre”. (1 Pedro 1:24, 25.)…Otro dia para no extenderme mas si quereis escribo sobre los libros apócrifos……Creo que con esto que he comentado no tengo nada más que añadir.

Supuesta tumba de Cristo despierta dudas sobre los dogmas cristianos

12:10 01/04/2010

Gospel News Venezuela
Herejía/CNN. Jerusalén – El osario de un hombre llamado Jesús, hijo de José, que está en la misma tumba que el de una mujer llamada María (quizá su madre), ha despertado suspicacias por 30 años en Jerusalén.
Esta pequeña cripta judía, descubierta en 1980 en una cueva del barrio de Talpiot, casi 3 kilómetros al sur de la llamada Tierra Santa, podría ser la de Jesús de Nazaret y su familia, según versiones de investigadores que publica la revista Quo en su edición de abril de 2010.
Si así fuera, algunos dogmas del cristianismo estarían en entredicho, pues el llamado Hijo de Dios no habría resucitado y ascendido al cielo en cuerpo y alma, como dice la Biblia, sino que a horas de ser sepultado habría sido llevado a otro sitio para ser inhumado, según la tradición judía de la época, y tras su descomposición, aproximadamente un año después, sus huesos habrían sido llevados a esta tumba en Talpiot.
Además, Jesús habría tenido esposa -Mariamene o María Magdalena- y al menos un hijo, llamado Judas, señala la publicación.
La tumba fue descubierta en 1980 por un grupo de obreros que construía un edificio de apartamentos frente al número 273 de la calle Dov Gruner, una zona de colinas empinadas en la que las casas tienen rampas y escaleras para pasar de una a otra.
Gospel News Venezuela Somos la Agencia de Noticias Cristianas de Venezuela

En busca del Arca del Pacto

En busca del Arca del Pacto

By Chuck Holton
Axum, Etiopía
Monday, March 29, 2010

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El Arca del Pacto fue construida por Moisés para albergar las tablas con los diez mandamientos, por orden del mismo Dios. En Jerusalén fue la morada del Altísimo. Escondida en la oscuridad del Lugar Santísimo durante siglos. Luego, desapareció. Nadie sabe dónde ni cuándo.

Durante más de dos mil años el paradero del arca ha sido un misterio, pese a muchos intentos para localizarla. Hay muchas teorías sobre el paradero de esta reliquia. Unos dicen que está enterrada bajo el monte del templo en Jerusalén, otros aseguran que fue llevada a Egipto. Dondequiera que esté, el arca perdida ha sido una de la reliquias cristianas más buscadas de la historia.

En un reciente viaje a África CBN News se reunió con el explorador Bob Cornuke, fundador del Instituto de Exploración y Arqueología Bíblica. Durante diez años él ha investigado una teoría poco conocida sobre el arca.

Este antiguo investigador de crímenes en Los Angeles, ahora busca reliquias bíblicas usando las mismas técnicas que usaba como detective. Con la Biblia como guía literal ha trazado la ruta del éxodo judío de Egipto, ha buscado el Arca de Noé y ha investigado el misterio de la verdadera ubicación del Monte Sinaí.

Su teoría sobre el arca es esta: antes de que los babilonios invadieran Jerusalén en el 586 A.C., los sacerdotes levíticos trasladaron el arca a Egipto para protegerla. Tras más de un siglo, fue llevada por el río Nilo al lago Tana en Etiopía.

Los monjes de la isla Tana Kirkos no han cambiado su forma de vida y adoración por miles de años. Hasta hoy se visten con pieles de animales y su vida de granjeros es primitiva. Pasan más de tres horas al día en oración. Los monjes muestran reliquias que según dicen, llegaron con el arca.

“Dicen que esos artículos llegaron con el arca desde el templo de Salomón. En un recipiente ponían la sangre y luego la rociaban sobre el arca”, explica Cornuke.

Según estos hombres, sus antepasados guardaron el arca durante ochocientos años. Durante ese tiempo, Etiopía fue una nación cristiana, después el rey vino a recoger el arca y la llevó a Axum.

La ciudad de Axum al norte de Etiopía fue antes la capital del reino. Para marcar sus tumbas, los reyes costruyeron inmensos obeliscos, que compiten con las pirámides como maravillas de ingeniería. Según la leyenda, el arca fue traída en el 400 A.C. y colocada en la iglesia de Nuestra Señora de Sión. El único hombre que puede ver el arca es un monje llamado “el guardián”, quien nunca puede salir del área de la iglesia.

Cornuke explica que el sitio es como un búnker, está hecho de bloques de cemento y si uno entra por la puerta, hay un pasillo a la izquierda y luego un pasillo angosto que dobla a la derecha y otro que dobla de nuevo para llegar a donde dicen que está el Arca del Pacto. “Así que si alguien trata de robarla sería muy difícil sacarla porque han construido el edificio alrededor de este objeto que llaman el Arca del Pacto”.

En el día más santo del calendario ortodoxo etíope se realiza el Festival de Timkat, fecha en la cual miles de fieles peregrinan a Axum, donde sacan una réplica del arca y la llevan por las calles de la ciudad. La gente canta y baila con la procesión y la fiesta dura toda la noche.

Timkat es como una combinación de Pascua y Navidad. Es su festival de la Epifanía, el día más importante del año. Las mujeres pasan toda la noche adorando, cantando y orando. Al otro día, siguen festejando con cantos y bailes que no han cambiado por miles de años. Es una ojeada fascinante a la adoración del Antiguo Testamento, que no se encuentra en otra parte del mundo.

Al final del día, no se puede saber con certeza si el arca está en ese sitio o no. Pero lo cierto es que no hay ninguna duda en las mentes de los cristianos etíopes.

“Yo personalmente no lo sé”, dice Cornuke, “creo que o tienen la verdadera Arca del Pacto mencionada en la Biblia, o tienen una réplica tan convincente que han creído que es el arca del pacto por más de dos mil años”.

El Éxodo Bíblico en los textos egipcios

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Los orígenes de Israel en Canaán: Un examen de las teorías más recientes

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El misterio de Hai resuelto?


El misterio de la ciudad de Hai en la conquista de Josué, fue resuelto?

La ubicación de la ciudad de Ai mencionado en Josué 7-8 ha sido un asunto de misterio y controversia. Las excavaciones en Khirbet-Maqatir han descubierto la topografía, las fortificaciones y la cerámica que indican claramente que este sitio como un candidato para el sitio de la ciudad enigmática que la narración bíblica cuenta que ha sido conquistado por el ejército de Josué.

Tradicionalmente, la mayoría de los arqueólogos localizar Ai Josué en et-Tell, situado a 1 kilómetro al este de Khirbet-Maqatir. Sin embargo, en et-Tell no hay ninguna indicación de la ocupación en el momento de Josué, un hecho que ha llevado a los estudiosos a dudar de la historicidad de la cuenta de la captura de Hai, y el de la conquista en general.

Las excavaciones anteriores en este sitio han revelado una puerta de la ciudad y complejos pared, además de la Edad de Bronce Final I de cerámica y posibles entierros de infantes. Esta temporada, el director cavar Dr. Bryant Wood tiene como objetivo continuar las excavaciones de los muros de la ciudad y la puerta.

Voluntarios de la estancia en habitaciones con aire acondicionado en Yad Hasmona, el cristiano / moshav judíos mesiánicos, situado a unos 8 kilómetros al oeste de la Ciudad Vieja de Jerusalén.

El Dr. Bryant Wood
El Dr. Bryant Wood obtuvo una maestría en historia bíblica de la Universidad de Michigan en 1974, y un doctorado Licenciatura en siro-palestina de la Universidad de Toronto en 1985. Fue profesor visitante en el Departamento de Estudios del Cercano Oriente en la Universidad de Toronto en 1989-1990.

Su extenso trabajo de campo arqueológico incluye su servicio como co-director de un estudio de tres sectores del embalse en el norte de Jordania (1978), como supervisor de área para la excavación Tumilat Wadi proyecto en Tell el-Maskhuta, Egipto (1979, 1981 y 1983) ; como voluntario en la Universidad Ben Gurion del Negev, en excavaciones Haruvit en el norte del Sinaí (1981), y como miembro de la encuesta Tumilat Wadi Proyecto del Tumilat Wadi, Egipto (1983), como un arqueólogo de campo para los Asociados de de Investigación Bíblica de excavación en Khirbet Nisya, Israel (1985, 1987, 1990, 1991, 1993 y 1994), y como director de la excavación de Khirbet Maqatir, Israel (1995-presente) para los Asociados de Investigación Bíblica.

ARQUEOLOGÍA BÍBLICA: DESDE EL SUELO DE DOWN
¿Cómo funciona un equipo de excavación? ¿Qué buscan los arqueólogos en una excavación? En este documental en DVD, aprender excavadoras de trabajo y lo que podemos aprender de la arqueología. Más información.

Trad. por google aut. al español, http://digs.bib-arch.org/digs/khirbet-el-maqatir.asp

El Jesús histórico y la arqueología bíblica

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Identifican el palacio de los primeros Omeyas en el mar de Galilea

Identifican el palacio de los primeros Omeyas en el mar de Galilea

Arqueólogos israelíes han conseguido identificar el lujoso palacio que los primeros califas de la dinastía Omeya tuvieron a orillas del mar de Galilea /EFE
Arqueólogos israelíes han conseguido identificar el lujoso palacio que los primeros califas de la dinastía Omeya tuvieron a orillas del mar de Galilea, cuya existencia mencionan en sus textos historiadores árabes de la época.
El palacio, construido por el primer califa, Muawiya, en el siglo VII, ha sido identificado en las proximidades de la moderna Beth Yerah o Jirbet el Kerak, a orillas del bíblico lago, en un yacimiento descubierto hace décadas, informó hoy en un comunicado la Universidad de Tel Aviv (UTA).
“Tiene gran relevancia no sólo por la importancia en sí del palacio Omeya, sino también por su exclusiva cercanía a una iglesia del período bizantino más temprano y por la corta distancia a la que se encuentra de un cementerio de pioneros sionistas”, dice en la nota el arqueólogo Raphael Greenberg, del departamento de Arqueología de esa universidad.
Textos antiguos del primer siglo del Islam ubicaban el palacio en un lugar conocido como al-Sinnabra, dato que hasta ahora no había ayudado a los arqueólogos a dar con su emplazamiento. Excavaciones en la misma zona de Beth Yerah entre 1950 y 1953 dieron como resultado el hallazgo de una estructura fortificada que los expertos fecharon en el período bizantino (330-620 D.C), una evaluación puesta en tela de juicio cuando, poco después, se encontró una gran sala orientada hacia Jerusalén y con el dibujo de un candelabro de siete brazos en una piedra.
Monedas halladas bajo el suelo y otras estructuras subterráneas demuestran que el edificio no pudo haber sido construido antes del 650
Un palacio de inviernoEn 2002, a raíz de otros descubrimientos menores, un arqueólogo estadounidense de Chicago afirmó que la sala no era una sinagoga sino que parecía ser el mítico palacio de los Omeya en Tiberíades, construido por el califa Muawiya, que gobernó desde Damasco entre el 661 y el 680. Historiadores de esa época relatan que, desde Muawiya hasta Abdel Malik (685-705), constructor de la conocida mezquita de la Cúpula de la Roca en Jerusalén, todos los califas usaron el palacio en los meses de invierno, por el cálido clima de la zona.

La identificación del palacio, trabajo en el que también ha participado la Universidad Hebrea de Jerusalén, fue posible después de un exhaustivo examen de los cimientos de la sala que hasta ahora se creía una sinagoga. Monedas halladas bajo el suelo y otras estructuras subterráneas demuestran que el edificio no pudo haber sido construido antes del 650.
Así lo indican también unos suntuosos baños encontrados junto al muro exterior del palacio y que son fechados a finales del siglo VII, y los restos de conductos agua y tuberías de cerámica, que apuntan a la existencia en su día de un sofisticado sistema de distribución alimentado por un acueducto.
El palacio en la zona de los Omeya estaba cerca de la ciudad de Tiberíades, fundada en el 20 d.C. por Herodes Antipas en honor del emperador romano Tiberio y que fuera capital de la zona hasta la conquista musulmana. En su época de gloria, el palacio fue el centro de la actividad real de la dinastía omeya y, con la caída del Califato de Damasco alrededor del 750, declinó también la importancia de al-Sinnabra.
Greenberg destaca que los restos, entre ellos muros de dos metros de espesor, permiten delimitar la base estructural del recinto, los baños y las torres de defensa que el palacio tuvo durante el trascendental primer siglo de vida del Islam.
Fuente: ABC
Escrito en Medieval

http://historiayarqueologia.wordpress.com/2010/03/16/identifican-el-palacio-de-los-primeros-omeyas-en-el-mar-de-galilea/

Museo Nacional de Irak, Bagdad

Museo Nacional de Irak, Bagdad

LO QUE SE CUENTA:

El Museo Nacional de Iraq, con sus tesoros de Mesopotamia, no tiene ni circuito interno de televisión para vigilar las salas
Sólo mil de las quince mil piezas robadas en el saqueo del 2003 han sido recuperadas y pueden exhibirse
TOMÁS ALCOVERRO Bagdad. Enviado especial 11/03/2010 Actualizada a las 02:02h Internacional

Es deslumbrante la gran sala de la época asiria con sus gigantescos toros de cinco patas, alados y de cabeza humana, que una vez guardaron las puertas de antiguas ciudades, con sus esculpidos relieves de cinco metros de altura y quince de largo que describen ceremonias celebradas por el rey Nemrod en Nínive 800 años antes de Cristo.

Este conjunto, con el dios Nabu al fondo, dios del conocimiento y de la literatura, constituye el centro monumental de este museo, que, antes de la invasión estadounidense, poseía una de las grandes colecciones de tesoros culturales del mundo. Esta riqueza procedía de las tierras de Mesopotamia, pues Iraq es un vastísimo yacimiento arqueológico de diez mil excavaciones. Sin embargo, gran parte del fondo museístico fue bárbaramente expoliado por bandas de saqueadores en el invierno del 2003, aprovechando el caos que siguió a la ocupación norteamericana tras la caída del rais Sadam Husein.El museo ha vuelto a abrir sus puertas, pero apenas se exhiben la mitad de las obras de arte que guardaba. Ahora se llama Museo Nacional de Iraq. Antes era el Museo Arqueológico de Bagdad.Entre el 12 y el 13 de abril del 2003 –recuerdo cómo abrieron boquetes en la pared del museo sin que nadie lo impidiera– la mafia de las antigüedades, estos ladrones del tiempo, se llevaron 15.000 piezas entre estatuas, tablillas de escritura cuneiforme, puertas de madera de la época abásida, joyas antiquísimas que incluso arrancaron de un esqueleto.El director sigue preocupado por la falta de protección de este edificio de dos plantas con veinte galerías, en cuya construcción intervino la arqueóloga y aventurera Gertrude Bell, personaje de la época colonial británica. Se lamenta de que la puerta principal es demasiado vieja, de que no hay circuito interno de televisión para controlar a los visitantes.A excepción de los numerosos policías que guardan la verja de entrada, no he visto guardianes en su interior. Hemos recorrido casi a solas las salas con los primeros vestigios pictográficos de la escritura, con obras de los periodos babilonio, asirio –con la réplica de la estela de Hammurabi, cuyo original está en Alemania–, helénico e islámico otomano. Los restos de la civilización de Hatra, la ciudad mesopotámica, griega y romana, que recuerda a Palmira y a Petra, aún siguen siendo poco conocidos. Sus ruinas, a mitad de camino entre Bagdad y Mosul, en una región turbulenta, son poco frecuentadas.Empleados del museo muestran dos salas especiales que han sido armadas con los objetos de arte recobrados. Una guarda las piezas provenientes de países extranjeros como EE.UU., Italia, Siria, Jordania o Arabia Saudí que van siendo recuperadas. El Gobierno norteamericano ha restituido alrededor de mil objetos de los quince mil que fueron robados en el expolio de Bagdad. Habría bastado, entonces, con que los marines hubieran recibido órdenes para proteger museos, bibliotecas, la arrancada memoria de la historia de Iraq. La otra sala contigua exhibe parte de las cuatro mil obras de arte que, a veces, gracias a las fuerzas expedicionarias norteamericanas, a la policía y a las aduanas locales, han sido restituidas por los iraquíes. Pero no sólo este museo, sino también los yacimientos arqueológicos han padecido los saqueos. Los traficantes de antigüedades, como los de armas y drogas, explotan el caos y la fragmentación de Iraq.

LA REALIDAD, POSIBLEMENTE
Muchos recordamos la noticia y las imágenes. Justo cuando el régimen del presidente iraquí Sadm Hussein cayó, con la entrada de las tropas de la coalición (encabezada por los Estados Unido) en la capital iraquí, Bagdad, hordas (hambrientas o empobrecidas) asaltaron el Museo Arqueológico, ante la indiferencia del ejército norteamericano, el cual, sin embargo, defendió eficazmente el Ministerio del Petróleo.
Vitrinas rotas y saquedas, decenas de miles de piezas desaparecidas, obras de gran tamaño tiradas al suelo y hechas pedazos, y, meses más tarde, obras maestras halladas en divesos paises (y en algunos museos) -varios de los cuales (aún) no han devuelto el material expoliado.
La devastación era dantesca. Un parte fundamental de la historia mundial había desaparecido. El daño era irreparable.
Sin embargo, estas noticias se han ido matizando desde entonces. Hoy, ya “solo” se habla de la pérdida o desaparición de unas siete mil piezas, lenta pero incansablemente recuperadas. La imagen, empero, de un museo devastado ha permanecido.
¿Qué ha ocurrido? El artículo recientemente publicado por el diario La Vanguardia quizá deba ser puntualizado.

El Museo Nacional de Irak (o Iraq) está abierto al público desde mayo de 2009, o, mejor dicho, a colegios y visitas concertadas. El público, ciertamente, escasea, y las salas se visitan sin que nadie altere el recorrido (por espacios aún semi-vacíos, debido a trabajos aun en curso de restauración y adaptación a las nuevas tecnologías, de identificación de las piezas, y de la elaboración de un nuevo discurso museográfico) salvo los pasos temerosos y apresurados de alguna delegación extranjera. Esta era, al menos, la situación que recuerdo en varias visitas en junio de 2009, con Victoria Garriga e Ignasi Miró, acompañados por la directora -que no un director- la doctora Amira Edan (una de las asiriólogas más reputadas y respetadas del mundo, capaz de enfrentarse a un gobierno masculino mediocre), al menos hasta ahora.

El museo, en efecto, fue saqueado. Las vitrinas en la entrada fueron rotas y las piezas que contenían robadas. Se trataba de centenares o miles de fragmentos (de cerámica, mayoritariamente) desenterados por misiones arqueológicas (iraquíes e italianas), las cuales, por ley, tenían -y tienen- que ser depositados en el museo.

Las piezas más importantes no pudieron ser robadas: no se hallaban en el museo. En efecto, éste cerró cuando la guerra entre Irán e Irak en 1980, y sus principales fondos fueron guardados en almacenes -no solo en el museo, sino en múltiples cajas fuertes, algunas en el Banco Nacional-. Las reservas del museo no fueron saqueadas (y hoy siguen en perfecto estado, con las piezas debidamemente ordenadas). Los almacenes fuera del museo tampoco sufrieron. Sin embargo, durante unos meses, en 2004, se pensó que el celebérrimo tesoro de Nimrud, guardado en el museo, había desaparecido. Las vitrinas estaban vacías. Más tarde se supo que el director de por el aquel entonces, a escondidas de Sadan Hussein -temiendo que las piezas más valiosas, de oro, acabaran siendo fundidas para compensar las arcas del país vaciadas por el embargo (y los palacios que Sadam Hussein se hacía construir)- guardó el tesoro en una caja fuerte del Banco Nacional, sin que nadie, absolutamente nadie, supiera nada. Solo cuando consideró que la situación del pais se había estabilizado (algo), el año pasado, comunicó qué había ocurrido y dónde se hallaba. Hoy, gracias a ayudas norteamericanas, se están habilitando unas salas, dotándolas de los sistemas de protección más modernos, para volver a mostrar el tesoro de Nimrud.

¿Significa eso que no se ha perdido nada? En absoluto. Ciertamente, miles de piezas desaparecieron -que lentamente son devueltas por quienes las robaron, así como por los paises donde han sido halladas-. Pero, en la mayoría de ls casos, no son las “obras maestras” del museo, sino testimonios con un interés estrictamente documental o arqueológico (no “artístico”).

Las obras que más han sufrido han sido las que, paradójicamente, fueron guardadas desde la guerra entre Irak e Irán. En efecto, tablillas de barro secado fueron envueltas en algodón “farmaceútico” y depositadas en cajitas de cartón guardadas en espacios subterráneos. Dado el nivel freático, a ras del suelo casi, la humedad fue penetrando en las cajas y, casi treinta años más tarde, cuando las tablillas fueron sacadas a la luz, ya casi nada quedaba: habían quedado reducidas a barro. Esta misma situación ha ocurrido con piezas de marfil: mal -o excesivamente- protegidas, la humedad ha acabado con ellas.

Otras piezas, de gran tamaño, también han sufrido. Así, dos grandes estatuas reales neo-asirias, hoy de nuevo expuestas en las salas de los relieves neo-asirios -que no han sufrido daño alguno- en las salas reciente y perfectamente restauradas por expertos italianos, fueron tiradas al suelo y rotas en dos. La restauración, apresurada, puede y debe ser muy mejorada.

Hoy, ya se sabe que las noticias, sin duda bienintencionadas, acerca del saqueo del Museo Arqueológico de Bagdad, fueron exageradas. Casi nada fundamental desapareció. Lo cual no disminuye la importancia de las pérdidas ni la responsabilidad de quienes tenían que protegerlo.

El Museo carece de un circuito cerrado de televisión, ciertamente. Pero como los Museos Nacionales de Damasco y Aleppo (con unas colecciones comparables a las de Bagdad). No sé si el Museo Arqueológico Nacional de Madrid (en plenas reformas) dispone de este sistema. Desde luego, no lo posee el Museu Arqueològic de Catalunya, en Barcelona -que tampoco, contrariamente al de Bagdad, no posee ni siquiera un catálogo, cuyas reservas sí fueron expoliadas por un conservador desaprensivo durante años (se perdieron cuatro mil piezas), y que se halla condenado a desaparecer, fundido con los museos de tradiciones populares y de etnología, según la particular visión de las culturas antiguas y tradicionales de los políticos catalanes (que casi ninguno posee un título universitario) que rigen el área de cultura-.

Museos tan importantes com el Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pensilvania, en Filadelfia, o el Instituto Oriental de Chicago -dos de los cinco museos más importantes del mundo para las culturas mesopotámicas- no poseen reservas en mejor estado que las de Bagdad, que son mejores incluso a las (mediocres) de los ¡Museos Británico en Londres y del Louvre en París! Es cierto, sin embargo, que los medios (humanos y económicos) de estas instituciones son muy superiores a los del Museo de Bagdad, y que gozan de regímenes políticos estables, sin estar a la merced de conflictos políticos internos (como los que enfrentan a los Ministerios de Cultura, y de Antigüedades y Turismo, en Irak, que ponen cada día en peligro la suerte del museo y de sus colecciones).
El Museo de Bagdad recibe ayudas (en formación y materiales, para restaurar y clasificar los fondos, y equipar los espacios) de los principales museos del mundo con colecciones mesopotámicas

¿La cultura iraquí en peligro? Sin duda. Entre otros motivos, porque las culturas mesopotámicas se construyeron con barro, y se desmoronan en cuanto son desenterradas. Si los yacimientos son saqueados (en superficie) en busca de restos arqueológicos, el daño es mayor (aunque reparable). La suerte, irónicamente, de algunos de los principales yacimientos reside en que bases militares están instaladas muy cerca: los ladrones no se atreven a excavar.

Pero las devastaciones descritas no se produjeron y, hoy, el Museo Nacional de Irak (al menos las partes visibles al público, ya que oficinas -salvo los espacios de dirección y las reservas- y servicios se hallan en un estado penoso) está en mejor estado que museos arqueológicos como los de Damasco… o Barcelona (fundamental para la cultura ibérica y la púnica, es decir, oriental).

fuente Tocho

http://artevalde.blogspot.com/2010/03/museo-nacional-de-irak-bagdad.html

Estatuilla de Arúspice

El salmo 84 es un canto gozoso y lleno de esperanza en el futuro de la salvación. Refleja el momento entusiasmante del regreso de Israel del exilio babilónico a la tierra de sus padres. La vida nacional se reanuda en aquel amado hogar, que había sido apagado y destruido en la conquista de Jerusalén por obra del ejército del rey Nabucodonosor en el año 586 a.C.

De la orilla derecha del Tíber

S. IV a.C.
Bronce de fusión completa.
Alto 17,7 cm
Inv. 12040

En el Museo se halla recogida una interesante colección de bronces de figura humana, relativos en su mayoría a la esfera del culto en el mundo etrusco e itálico. Esta estatuilla describe a un arúspice, o sea, un sacerdote etrusco que interpretaba la voluntad de los dioses mediante el examen del hígado de los animales sacrificados (ver espejo con Calcante). El vestido está caracterizado por el alto gorro de piel o fieltro atado debajo del mentón, ya que era de pésimo auspicio que el sombrero del sacerdote cayera durante las ceremonias.

http://www.sistinechapel.va/4_ES/pages/x-Schede/MGEs/MGEs_Sala03_06_051.html#page-top

Biblia Y Arqueologia

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Los primeros escritos cuneiformes, la joya del Instituto Bíblico Oriental de León

Los primeros escritos cuneiformes, la joya del Instituto Bíblico Oriental de León
Jesús García Recio, director del Instituto Bíblico Oriental, ante una torá medieval. EFE/Archivo – EFE

EFE – León – 10/03/2009 16:42

Una colección de textos cuneiformes del 3.400 a. C., que constituyen los primeros escritos de la humanidad, son algunas de las obras más valiosas del Instituto Bíblico Oriental de León, único en el mundo y que abre sus puertas este sábado con el fin de promover el estudio de la civilización.

Así lo ha indicado hoy Jesús García Recio, director de este instituto que será inaugurado mañana por la Reina Doña Sofía y que constituirá una referencia mundial para el estudio y divulgación de la cultura de oriente próximo en la antigüedad.

Este centro alberga la primera colección española de asiriología, el estudio de lo relacionado con Babilonia y Asiria, y que es una de las más importantes del mundo en esta materia.

Dichas colección contiene más de 10.000 libros y revistas especializadas relacionados con el Oriente Bíblico y los estudios del Antiguo y Nuevo Testamento, así como casi 1.000 piezas y objetos arqueológicos, los más antiguos del 6.000 y 7.000 a.C.

Desde mediados de la década de 1940, tanto en Europa como en Estados Unidos se empezó a concebir el estudio de las disciplinas de la biblia y de oriente por separado.

Sin embargo en este Instituto, según García Recio, estas dos materias se vuelven a juntar, con el convencimiento de que constituyen “una unidad cultural que no se puede separar”, ha dicho.

En este instituto, la parte bíblica es la “más rica” e incluye obras, como un papiro del antiguo testamento, traducido al griego, del siglo III, de unos capítulos del libro del Éxodo, además de una torá (ley) en pergamino del Pentateuco, es decir, de los cinco primeros libros de la Biblia, en hebreo.

En cuanto a la parte oriental, destaca una valiosa colección de textos cuneiformes, muy valiosa, llamados “arcaicos”, de la Baja Mesopotamia, del 3.400 a. C. y que constituyen los primeros textos escritos de la humanidad, según García Recio.

Todas estas obras del instituto, que se exhiben en la Real Colegiata de San Isidoro de León, corresponden al legado que el profesor holandés Van Dijk dejó en herencia a su alumno preferido, Jesús García Recio, un sacerdote leonés, ahora director del centro.

De las 1.000 piezas del museo, se exhiben al público algo menos de cien, y entre ellas destacan objetos como estelas sud-arábigas, bajos relieves de Mesopotamia y vasos egipcios, entre otros.

En cuanto a su antigüedad, hay piezas arqueológicas de Mesopotamia, que datan del 6.000 y 7.000 a.C.

Con motivo del acto inaugural, se mostrará una exposición sobre Alejandro Magno, con más de 170 piezas, una muestra “única” en España, según Recio.

En esta exposición temporal, que se abrirá al público el día 14 de marzo, se presenta al conquistador “no como una estratega político”, sino como un ser que actuaba convencido de que estaba convocado por los dioses para hacer obras magnas.

Se trata de una exposición, que incluye obras donadas por el anticuario parisino Francisco Antonovich y que da la “clave” para entender a Alejandro Magno, en el sentido de que este convencimiento que tenía de ser llamado por los dioses le hizo casi invencible.

El Instituto Bíblico Oriental, regido por una fundación, cuyo patronato está integrado por el Grupo Eulen y Caja España, comenzó a fraguarse en 2003.

El objetivo del instituto es difundir el conocimiento de la biblia como a raíz de nuestra cultura y civilización cristiano occidental.

Impulsar los estudios de las lenguas orientales, proseguir con los estudios y comentarios bíblicos, contribuir al desarrollo de la asiriología y la egiptología son algunos de los objetivos del centro.

La biblioteca alberga valiosos libros, tres de los cuales serán mostrados a la Reina mañana.

Uno de ellos, en francés, titulado El descubrimiento del Antiguo Egipto, recoge un conjunto de litografías, en las que se presentan antiguos templos egipcios y que hacen referencia a la conquista de este país por Napoleón.

http://www.publico.es/agencias/efe/208294/primeros/escritos/cuneiformes/joya/instituto/biblico/oriental/leon

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