Nuestra relación con Dios bajo el Nuevo Pacto

Nuestra relación con Dios bajo el Nuevo Pacto

CRISTIANOS UNIDOS

Antonio Vélez Espino

[Dios], el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu; porque la letra mata, más el espíritu vivifica. (2 Corintios 3:5-7)

¿Alguna vez has pensado en la tremenda bendición que representa el haber nacido en esta época, bajo el nuevo pacto de Dios activado a través de Jesucristo? ¿Puedes ponerte en el lugar del creyente, semilla de Abraham, que vivió su relación con el Altísimo a través de la ley? ¿Como sería tu vida espiritual sin la persona de Jesucristo manifestado y sin el nuevo testamento bíblico que da fe del inicio de un nuevo capitulo en el plan de Dios? Creo que estas preguntas han sido relevantes en toda época bajo el nuevo pacto (en otras palabras la era contemporánea) ante el despliegue del mismo espíritu religioso (farisaico) que Jesús, y antes de El Juan el Bautista,  reprendió tan severamente en varias ocasiones y el cual siempre ha tratado de matar la vida espiritual genuina que Jesús vino a ejemplificar. Basta recorrer con nuestros ojos las diferentes denominaciones cristianas de estos días para darse cuenta que a pesar del tremendo salto que representó para el creyente el movimiento protestante encabezado por Lutero y Calvino en la Europa del siglo XVI, y que buscaba –primeramente la revitalización del cristianismo primitivo y el libre acceso a las sagradas escrituras (antes de la reforma protestante solo la casta sacerdotal tenía acceso a la Biblia), todavía venimos arrastrando un enorme costal de argumentos religiosos y conductas ritualísticas que no solo inhiben la verdadera comunión con Dios sino que también provocan divisiones entre denominaciones. Sí, la iglesia de Cristo es santa, sin arruga y sin mancha, pero esa iglesia a la que Cristo va a desposar no es una denominación particular sino todos los creyentes que se mantuvieron firmes en la carrera de la fe, amando a Dios con toda su mente y todo su corazón y amando al prójimo como a si mismos. Y sí, estos creyentes hemos sido, somos, y seremos imperfectos hasta el final de nuestros días para que Dios reciba toda la gloria y nadie se glorifique o crea que es merecedor de tal herencia (¿escuche varios aauuchs o fue mi imaginación?).

Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer. (Hebreos 8:13)

Es claro que la religión sigue siendo el opio de las masas que tanto exasperaba a Karl Marx – quien aparentemente nunca entendió la diferencia entre religión y comunión con el Creador – pero Jesús no vino a instalar un nuevo orden religioso en el planeta sino a liberarnos de la doctrina de condenación y ofrecerse en sacrificio para justificación de una humanidad perdida en el pecado (incluyendo a los marxistas y todos los que no creen) y que pasa de generación en generación como oveja sin pastor cuando la luz del evangelio no llega al corazón. Y aun hasta el día de hoy, cuando se lee a Moisés, el velo está puesto sobre el corazón de ellos [los hijos de Israel].  Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. (2 Corintios 3:15-17).

¿Si la esencia del nuevo pacto es la libertad de caminar en fe imitando en todo a Cristo y concientes de que somos salvos por Gracia, entonces porqué nos aferramos tanto a los esquemas religiosos? Una posible causa es que la experiencia cristiana habiendo sido impregnada con  tantos siglos de oscurantismo, de privilegios eclesiásticos, y de control a través de la explotación de la fe se haya conformado a las expresiones denominacionales del cristianismo como un punto intermedio entre el cristianismo religioso y la autentica vida cristiana fundada en la libertad que el Espíritu de Dios derrama a través de la gracia. O en el mejor de los casos, este devenir histórico se manifiesta en un temor natural a llevar la liberación protestante hacia cimas más altas, desde donde las enseñanzas de Cristo sean transmitidas libres de todo espíritu farisaico y libre de toda manipulación insana. La fuente de este temor puede ser el deseo autentico de no rechazar parte de nuestro legado espiritual al rechazar el espíritu religioso. Pero entre más uno lee las sagradas escrituras más se hace evidente la tergiversación milenaria de las escrituras como medio para abusar la fe del incauto y construir pequeños reinos en el nombre de Dios.

He aquí que yo establezco mi pacto con vosotros, y con vuestros descendientes después de vosotros. (Génesis 9:9)

Nuestro Dios es un Dios de pactos y su fidelidad nunca falla; somos los descendientes de Adán y Eva los que fallamos en nuestra parte del pacto y así bloqueamos las promesas de Dios sobre nuestras vidas. El antiguo pacto fue reivindicado varias veces en las vidas de Abraham y  sus descendientes, y ese pacto estaba basado en la obediencia y el vivir bajo una ley que no dejaba mucho espacio para la gracia. Pero aun así la gloria de Dios se manifestaba y esa gloria era herencia para futuras generaciones. Dijo de nuevo Dios a Abraham: En cuanto a ti, guardarás mi pacto, tú y tu descendencia después de ti por sus generaciones (Génesis 17:9).  Más Dios en su infinita misericordia decidió proveer nuevo pacto entre El y los hombres, y así iniciar una nueva época en la creación. He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. (Jeremías 31:31; Hebreos 8:8). Y este nuevo pacto es mejor que el antiguo puesto que sustituye la condenación por la justificación y la ley por la gracia. […el cual no consiste en letra] escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón. Y tal confianza tenemos mediante Cristo para con Dios; no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios (2 Corintios 3:3-5). …¿cómo no será más bien con gloria el ministerio del espíritu? Porque si el ministerio de condenación fue con gloria, mucho más abundará en gloria el ministerio de justificación. (2 Corintios 3:8-9).

Entonces el haber nacido en esta época de gracia y justificación es un regalo singular y magnífico que frecuentemente pasamos por alto. No todos los hombres que han buscado un encuentro con el Altísimo en la faz de la tierra han contado con tantos recursos nacidos del poder de Dios para conocer al Creador de los cielos y la tierra, transformar nuestras vidas, y mantenerlas firmes y sujetas a la única fe que salva y que desata las bendiciones del cielo para el que cree y que abre las puertas de la eternidad para el que persiste hasta el final. Tan solo el poder que radica en el nombre de Jesús es una herencia preciosa de la que no disponían los personajes del antiguo testamento.

Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada (Marcos 14:24). …porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados (Mateo 26:28).

Que si nos congregamos en sábado o domingo, que si donar sangre es pecado, que si existe o no comida impura.  Todo esto no es mas que un campo ridículo de batalla provocado por el enemigo de Dios que dirige parte de su estrategia de destrucción bajo el lema de “divide y vencerás”. Bajo el nuevo pacto no existe diferencia entre sábado y domingo, no puede ser pecado donar sangre cuando Cristo donó toda Su grande por ti y por mi, y Cristo estableció claramente que toda impureza viene del corazón no de la comida. No me cabe duda que un espíritu milenario de esclavitud ata las mentes y corazones de hombres y mujeres para subyugar la vida espiritual a condiciones establecidas bajo el viejo pacto. Y desde luego todo anhelo de vivir bajo el viejo pacto es inútil pues es imposible cumplir con la ley. Cualquiera que se enfoca en el cumplimiento de normas Mosaicas es por necesidad y definición arbitrariamente selectivo en cuanto a las normas que sigue. Por eso era necesario un nuevo pacto. Yo te exhorto a que te sacudas ese costal de prejuicios y actitudes religiosas que solo te roban de la libertad que Cristo te ofrece. Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel (Hebreos 12:24). Así que, por eso [Cristo] es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna (Hebreos 9:15). Entonces el nuevo pacto es mejor que el antiguo y el antiguo pasa a ser sombra y preparación para el advenimiento del gran poder de Dios manifestado en la persona de Jesucristo, quien no vino a añadir más condenación sino a salvar lo que se había perdido. Esto no significa que el antiguo testamento carece de valor. Todo lo contrario. Múltiples atributos de Dios son revelados en el antiguo pacto, incluyendo Su plan de enviar un salvador (El Mesías) y de revelar las señales y prodigios que precederían la llegada del Salvador, los detalles de su vida y muerte, y Su lugar en el Reino. Y tristemente, aun muchos estudiosos del antiguo testamento no lo reconocieron porque su corazón se había apartado del carácter de Dios.

Jehová Dios de Israel, no hay Dios semejante a ti en el cielo ni en la tierra, que guardas el pacto y la misericordia con tus siervos que caminan delante de ti de todo su corazón. (2 Crónicas 6:13-15)

El amor de Dios hacia Su creación y hacia el ser humano en particular no ha cambiado. Su misericordia y fidelidad han sido constantes a través de los siglos. Solo Dios en su infinita sabiduría sabe a la perfección los tiempos y así escogió el tiempo preciso del inicio de un nuevo pacto en el que el sacrificio de Su hijo Jesucristo era menester. El sacrificio de Jesús no solo hizo posible el cambio de la ley a la gracia sino que también terminó con la necesidad de intermediarios (sacerdotes) entre Dios y los hombres, eliminó la necesidad de rituales y sacrificios para agradar a Dios, y abrió camino delante de nosotros para acceder al trono de Dios y Sus promesas. Si el día de hoy predicadores, profetas, ministros de sanidad y milagros, y otras personalidades dentro del ámbito cristiano persisten en robar pantalla, engrandecerse, y alimentar una relación de co-dependencia con los creyentes en la que el creyente depende vitalmente de los dones del ministro es debido en parte a esa debilidad humana de idolatrar y poner su fe en objetos o personas tangibles. Y esto es contrario a la autentica fe  que consiste en la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve (Hebreos 11:1). La única jerarquía que existe en el cuerpo de Cristo (Su iglesia) es la supremacía de nuestro Maestro y Supremo Sacerdote Jesús y la grandeza del siervo. Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos. Ni seáis llamados maestros; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo. El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo. Porque el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido (Mateo 23: 8-12). Esa confusión también invadió los corazones de los discípulos cuando expresaban su celo por conocer quien sería el mayor de entre ellos. Y llegó a Capernaum; y cuando estuvo en casa, les preguntó: ¿Qué disputabais entre vosotros en el camino? Mas ellos callaron; porque en el camino habían disputado entre sí, quién había de ser el mayor. Entonces él se sentó y llamó a los doce, y les dijo: Si alguno quiere ser el primero, será el postrero de todos, y el servidor de todos (Marcos 9:33-35). ¿Entonces de donde viene la cuasi-divinidad de ministros en algunas congregaciones y ministerios y el énfasis en tanta estructura jerárquica en tantas congregaciones y denominaciones? No nos hemos percatado, como iglesia del siglo XXI, que esa brecha que existe entre una sociedad (donde quiera que la iglesia este presente) hambrienta de verdad y vida espiritual y la iglesia de Cristo debe ser franqueada a través del ministerio de la gracia y la justificación, no a través de mas religiosidad y esquemas de dependencia donde se pretende llevar al prójimo en necesidad a una religión o congregación particular en lugar de anhelar llevarlo a los pies de Cristo y a esa libertad impregnada con poder y autoridad para llevar una vida agradable a Dios y ser luz en la oscuridad. Cierro con un par de preguntas. ¿Qué crees que diría Jesús de las diversas expresiones del cristianismo denominacional que dominan el panorama cristiano actual? ¿Qué tanto hemos divergido de la iglesia primitiva que Jesús instauró? Este es un tema que merece en sí mismo profunda reflexión.

 

Anuncios

Dios está en control

Lo que la Biblia enseña- agosto 2008
Dios está en control

Artículo escrito por: Octavio J. Esqueda

Estimado(a) Lector:

¿Por qué las cosas son como son? ¿Dónde está Dios cuando el mundo lo ignora a Él y a sus principios? Cuando Dios actúa, ¿por qué hace Él lo que hace? Todos nos hemos hecho alguna vez preguntas difíciles respecto a Dios y a nuestra fe. En muchas ocasiones, lo que vemos aparentemente no concuerda con lo que creemos acerca de Dios. ¿Qué hacer en estas circunstancias? En Habacuc encontramos un libro bíblico que nos muestra un modelo para enfrentar estos momentos y acrecentar nuestra fe en el Dios que sostiene el universo con su poder.

La palabra Habacuc significa “abrazar.” Habacuc profetizó en Judá, el sur de Israel, después de la caída de Nínive en el año 612 a.C., antes de la primera invasión de Judá por Babilonia en agosto del 605 a.C. Ese era un tiempo de tiranía y caos social; la gente era oprimida, pecaba abiertamente y la idolatría se practicaba extensamente.

La estructura del libro de Habacuc es muy sencilla. Empieza con una protesta de Habacuc; Dios le responde; Habacuc vuelve a protestar; Dios responde nuevamente; y Habacuc termina con un salmo de alabanza como resultado de la respuesta divina.

Los primeros cuatro versículos del capítulo uno contienen la primera protesta de Habacuc contra Dios. De hecho, la palabra profecía al inicio del libro puede ser traducida como “carga.” Habacuc enfrenta una crisis de fe porque no puede entender por qué Dios no actúa contra la maldad de su pueblo. Habacuc sabe que Dios no tolera el pecado. Sin embargo, el pueblo de Dios pecaba sin control y aparentemente Dios no hace nada. En medio de estas circunstancias, Habacuc clama y le pregunta a Dios “¿Hasta cuándo…?” ¿Alguna vez usted le ha hecho esta pregunta a Dios? Dios responde a Habacuc en los versículos 1:5 al 11. Él no es indiferente sino que ya está actuando para castigar la maldad. Dios estaba preparando a los caldeos para que castigaran a Judá por su pecado. Los caldeos eran el imperio neobabilónico establecido por el rey Nabopolasar y engrandecido por Nabucodonosor. Los babilonios eran una nación conocida por su crueldad. Dios siempre actúa aunque nos dé la impresión de que no lo hace.

Sin embargo, para Habacuc el remedio es peor que el problema, ¿cómo es posible que Dios use a una nación vil y malvada para juzgar a su propio pueblo? A partir del versículo 1:12 Habacuc lucha contra la aparente inconsistencia entre su teología y su experiencia. Habacuc no entiende los propósitos de Dios. ¿Alguna vez usted ha tenido la misma sensación? A pesar de sus dudas, Habacuc espera en la respuesta divina (2:1). Dios sabe todas las cosas y lo mejor que podemos hacer es acudir a Él y esperar a que obre porque su voluntad siempre es perfecta aunque no la podamos entender en el momento. Dios le responde nuevamente a Habacuc en los versículos 2 al 20 del capítulo 2. Dios pide que un mensajero lea la visión y corra para esparcir las noticias. Los planes divinos se cumplirán aunque parezca que se tardan. Por lo tanto, el versículo cuatro resume la forma correcta en la que los hombres deben relacionarse con Dios: “mas el justo por la fe vivirá.” Sin fe es imposible agradar a Dios. La fe en el Creador del universo es lo que debe sostenernos en tiempos de dificultades.

Dios cumple su promesa de castigar a los pecadores. La expresión “ay” denota condena y sufrimiento por apartarse de Dios y sus caminos. Cinco ayes son pronunciados por Dios específicamente contra los caldeos, pero generalmente contra aquellos que le dan la espalda al Creador.

1. Ay contra los que a la fuerza toman lo que no es suyo (2:6-8).

2. Ay contra los que buscan su seguridad sólo en sus defensas físicas (2:9-11).

3. Ay contra los que practican la tiranía y la opresión (2:12-13).

4. Ay contra los oportunistas (2:15-17)

5. Ay contra los idólatras (2:18-19).

En medio de esas expresiones de juicio, Dios da dos promesas: la tierra será llena del conocimiento de Dios y el Señor está en su santo templo. ¡Dios está en control a pesar de las nubes de duda y las aflicciones! Como Dios es el soberano gobernador del universo, la tierra debe callar ante su presencia. Dios le recuerda a Habacuc y, a nosotros, que Él está a cargo de lo que sucede y que sus planes se cumplirán. Por lo tanto, podemos confiar en Él.

Habacuc concluye su libro con una oración de alabanza al Dios en el que se puede confiar completamente. El capítulo tres es un salmo que refleja la majestad de Dios (3-15) y la confianza que el ser humano puede tener en la majestad del Señor (16-19). Aunque todo salga mal, con todo Habacuc puede descansar en el Dios que salva y que sirve de refugio. Dios es el que fortalece y el que sostiene en medio de las tribulaciones. Usted y yo podemos unirnos a Habacuc para expresar nuestra confianza total al Señor. Aunque pasemos por pruebas y nuestra fe tiemble, Dios sigue en control de todo. Nosotros tenemos un Dios en el que podemos confiar plenamente.

Usted puede participar en nuestro foro haciendo clic aquí.
Seamos fieles confiando plenamente en Dios,

Scott Yingling
Director General de ObreroFiel.com

Para más recursos sobre este y otros temas, visítenos en: www.ObreroFiel.com

Si tiene alguna duda o comentario, favor de escribirnos a: info@ObreroFiel.com


Octavio J. Esqueda

Profesor de fundamentos de la educación de Southwestern Baptist Theological Seminary.

Los creyentes, esos cuentapropistas de la religión

Ir a la página principal
El país|Miércoles, 27 de Agosto de 2008
La primera encuesta sobre creencias muestra que la mayoría es creyente, pero rechaza los preceptos eclesiales

Los creyentes, esos cuentapropistas de la religión

La mayoría cree en Dios, pero pocos comparten los dictados religiosos. Un estudio del Conicet y cinco universidades sistematizó la relación de los argentinos con las religiones. Seis de cada diez practicantes son evangélicos. Los números de cada credo.

Por Mariana Carbajal
http://static.pagina12.com.ar/fotos/20080827/notas/na03fo10.jpg

Es la primera vez que una investigación de este alcance indaga sobre las adscripciones, creencias y prácticas religiosas en Argentina.

Nueve de cada diez argentinos cree en Dios, pero las tres cuartas partes concurren “poco o nunca” a los lugares de culto y prefiere rezar en su casa, sin intermediarios, y vivir la religión por su cuenta. Aunque el 76 por ciento de la población se declara católico (¡casi un cuarto no lo es!), una amplia mayoría rechaza los preceptos morales impuestos desde el Vaticano: más de seis de cada 10 está a favor de la despenalización del aborto en algunas circunstancias (violación, malformación fetal, peligro para la salud o vida de la madre); 9 de cada 10 quiere que el Gobierno promueva el uso de preservativos para prevenir la infección del VIH; 9 de cada 10 está “muy de acuerdo” con que se brinde educación sexual en los colegios y 8 de cada 10 con que se hable en las aulas de “todos” los anticonceptivos. La mayoría también piensa que una persona puede usar algún método contraceptivo y seguir siendo “un buen creyente” y considera como “una experiencia positiva” las relaciones prematrimoniales. La sociedad argentina al mismo tiempo le exige a la Iglesia Católica un mayor compromiso con los pobres y con la defensa de los derechos humanos. El estudio le pone números además al avance evangélico en el país: del 24 por ciento de la población que se declara practicante de una religión, el 60 por ciento pertenece a ese credo. Casi un tercio de la población alguna vez fue a un curandero. Los datos surgen de la Primera Encuesta sobre Creencias y Actitudes Religiosas en Argentina, realizada en el país a través de un trabajo articulado entre cuatro universidades nacionales.

Los resultados del estudio se presentaron ayer en la Cancillería por el equipo de investigación que dirigió Fortunato Mallimaci desde el Area Sociedad, Cultura y Religión, del Ceil-Piette del Conicet. “Me impresiona la cantidad de gente que se declara indiferente a la religión”, comentó el investigador a Páginai12 (ver aparte). El relevamiento, realizado entre 2403 personas mayores de 18 años a nivel nacional, encontró que el 76 por ciento de la población del país se define como católico, el 9 por ciento como evangélico y un 11,3 por ciento manifiesta ser ateo, agnóstico o no tener ninguna religión: el resto se divide entre el 1,2 por ciento de Testigos de Jehová, el 0,9 por ciento, mormones y el 1,2 por ciento, otras religiones.

Es la primera vez que se hace una encuesta de este alcance para indagar sobre las adscripciones, creencias y prácticas religiosas en Argentina. El trabajo se realizó con el apoyo de las universidades nacionales de Buenos Aires, Santiago del Estero, Cuyo y Rosario. Las preguntas fueron formuladas entre enero y febrero de 2008.

Nueve de cada 10 encuestados se describieron como creyentes. “Prevalece una cultura cristiana de largo espesor histórico que se expresa en las principales creencias de los argentinos”, señala el estudio. El ranking de creencias lo encabeza Jesucristo, con un 91 por ciento de adhesiones, lo sigue el Espíritu Santo (84,4 por ciento), la Virgen (80 por ciento), los ángeles (78 por ciento), los santos (76 por ciento), la energía (64,5 por ciento) y, por último, los curanderos (39 por ciento).

La región del país más católica es el NOA: ahí, 9 de cada 10 encuestados dijeron ser católicos. En el Area Metropolitana vive la mayor cantidad de “indiferentes” a la religión: así se definió casi el 20 por ciento de los entrevistados. Más de la mitad de quienes actualmente son evangélicos afirman no haber cambiado de religión a lo largo de su vida: siempre fueron evangélicos. La mayoría de los conversos asegura haber adherido anteriormente al catolicismo en un 62,5 por ciento y al evangelismo, en un 25,5 por ciento.

El bautismo es el rito de ingreso mayoritariamente practicado. Está bautizado el 95 por ciento de la población: en el NOA ese porcentaje trepa un poco más aún, hasta casi el 99 por ciento. Pero la tasa de matrimonio religioso es “significativamente” menor. Ante la pregunta: ¿Se casará o se casó por iglesia o templo?, un 23 por ciento respondió negativamente (en el sur del país, ese porcentaje aumenta al 45 por ciento).

La amplia mayoría –7 de cada 10– es partidaria de que sus hijos elijan su propia religión.

La relación con Dios es sin intermediarios. “Estamos frente a complejos procesos de desinstitucionalización religiosa y de individuación de las creencias”, apunta la investigación. Seis de cada 10 prefiere el vínculo por su propia cuenta. Apenas poco más de dos de cada 10 lo hace a través de una institución eclesial (27 por ciento de las mujeres y 18 por ciento de los varones). Tres cuartas partes de la población afirma concurrir “poco o nunca” a los lugares de culto. Sin embargo, hay un casi un cuarto de los argentinos mayores de 18 años que “participa muy frecuentemente de las ceremonias de culto” y entre ellos se destacan los evangélicos. El 60 por ciento de ellos concurre con asiduidad a los templos (ver aparte).

La mayoría de los argentinos rechaza la moral sexual que prescribe la Iglesia Católica. Es significativo que el 64 por ciento de la población encuestada (y casi el 70 por ciento de los católicos) cree que el aborto debe estar permitido en algunas circunstancias, como cuando está en peligro la salud o la vida de la mujer, cuando el embarazo es producto de una violación (a cualquier mujer y no solo a aquella que sufre una discapacidad mental), o si el feto tiene una malformación. El primer supuesto está contemplado en el inciso 1º del artículo 86 del Código Penal (aborto terapéutico), pero los otros dos son materia de controversia jurídica y para despejarla hay diversos proyectos en el Congreso que plantean la despenalización del aborto en esos casos, pero nunca ha prosperado su discusión parlamentaria por presión de la jerarquía católica sobre legisladores y el propio temor que tiene la mayoría de los políticos a impulsar el debate sobre el tema. A ese 64 por ciento debe sumarse el 14 que considera que una mujer siempre tiene derecho al aborto.

Otros hallazgos de la encuesta:

– Más de 9 de cada 10 encuestados están “muy de acuerdo” con que se brinde educación sexual en los colegios y 8 de cada 10 avalan que se les hable de “todos” los métodos anticonceptivos a los alumnos en las aulas.

– Nueve de cada diez creen que el Gobierno debe promover el uso del preservativo para prevenir la infección del VIH.

– Ocho de cada diez piensan que una persona puede utilizar anticonceptivos y seguir siendo un buen creyente.

– Para más de la mitad, las relaciones sexuales antes del matrimonio son “una experiencia positiva”. Apenas el 18 por ciento está en desacuerdo con esa afirmación.

– Casi el 60 por ciento piensa que a los curas se les debería dejar formar una familia.

El estudio, financiado por la Agencia Nacional de Promoción de Ciencia y Tecnología, encontró que persisten fuertes prejuicios en relación a la homosexualidad: un 31 por ciento cree –erróneamente– que es una enfermedad. Por otra parte, hay todavía resistencias al sacerdocio femenino: sólo el 42 por ciento “está muy de acuerdo” con esa opción, un 18 por ciento “algo de acuerdo” y en contra, el 27 por ciento.

 

© 2000-2008 http://www.pagina12.com.ar|República Argentina|Todos los Derechos Reservados

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-110443.html

El Éxodo

El Éxodo

Juan Manuel Martín-Moreno

a. Marco histórico de la estancia en Egipto

1. Cronología del Éxodo

Tras analizar la historicidad de los relatos patriarcales, estudiaremos ahora la historicidad de los relatos relacionados con la entrada y salida de Egipto.

 

El Génesis se refiere al hecho de que tras el vagabundeo de las los patriarcas por los bosques y pastizales del Canaán se asentaron en Egipto donde residieron durante varias generaciones. El hermoso ciclo de tradiciones sobre José y sus hermanos ambienta este descenso de las tribus israelitas al país de Egipto con motivo de una gran hambruna que se extendió por todo el ámbito del Creciente fértil. Esta estancia de los hebreos en Egipto debería situarse entre los siglos XVII al XIII antes de Cristo.

 

según una cronología que nos dice que los hebreos estuvieron cuatrocientos años en Egipto, la presencia de los hebreos en Egipto debería situarse entre los siglos XVII al XIII antes de Cristo (Gn 15,13; Ex 12, 40-41).

 

Según estas mismas tradiciones la presencia de los hebreos en Egipto habría atravesado por dos etapas radicalmente distintas. Una primera en la que gozaron del favor real del Faraón, de quien José había sido el primer ministro. Y una segunda etapa en la que “se levantó un rey nuevo que no había conocido a José” (Ex 1,8), y entonces el pueblo hebreo comenzó a experimentar la opresión y la discriminación racial y religiosa. “Estuvimos en Egipto como esclavos del Faraón, sacándonos el Señor de allí con mano poderosa” (Dt 6,21).

 

¿Qué nos dice la historia profana sobre esta época? El descenso del pueblo hebreo a Egipto podría situarse muy bien durante los siglos XVII o XVI. En esta época, según el historiador Manetón, Egipto estaba invadido por los hiksos, o pueblos pastores semitas, primos hermanos de los hebreos, que establecieron su capital en Avaris (Tell ed.Daba). Su hegemonía en Egipto puede coincidir con la dinastía XV, de los siglos XVII-XVI.

 

Es verosímil pensar que durante el dominio hikso los clanes patriarcales hubieran podido asentarse en Egipto con todo tipo de facilidades al amparo de los faraones reinantes. Algunos hiksos llevan los nombres de Jacob y Hur. El asentamiento en Goshen, en el delta, y la proximidad al palacio del faraón (Gn 45,10; 46,28-29) es más verosímil en la época de los hiksos, cuando la capital estaba en Avaris, en el delta. Algunos nombres egipcios tales como Moisés y Pinjás abonan la estancia de al menos una parte de los hebreos en Egipto.

 

La situación básica descrita en el libro del Éxodo es la inmigración de clanes semitas procedentes de Canaán y asentados en las regiones del borde oriental del delta.  Esta situación es perfectamente verosímil y está bien documentada en lo hallazgos arqueológicos. La vida de los cananeos estaba sometida a los ciclos de lluvia y sequía, y en los períodos secos, tenían que refugiarse en Egipto, donde las crecidas del Nilo eran estables y seguras. En la tumba de los Beni Hassan podemos ver los retratos de algunos de estos semitas que venían a Egipto buscando grano

 

Con todo, como ya vimos no hay que pensar que todos los clanes estuvieron en Egipto, sino que estaban ya previamente asentados en Canaán y se federaron a los recién llegados. Probablemente el núcleo de los procedentes de Egipto sería el de los clanes de la “casa de José”, y también la tribu de Leví.

2.- Historicidad del Éxodo y la alianza    

Estudiaremos en esta sección los resultados de la crítica histórica sobre los sucesos que culminan en la entrada en Canaán de las tribus procedentes de Egipto

 

    -esclavitud. No se puede dudar que una parte de los antepasados de Israel estuvo en Egipto en esclavitud. Una tradición vergonzosa como ésta no puede ser fruto de una invención. Muchos nombres de levitas son nombres egipcios. Nos consta que los egipcios habían empleado a esclavos hapiru semitas en las construcciones faraónicas.

 

    -éxodo: tampoco se puede negar que la salida de estos esclavos se realizó en medio de hechos extraños y admirables que dejaron una profunda huella en la conciencia colectiva. Aun aceptando que la versión actual está muy magnificada según las leyes de la épica, en el origen debió haber algún acontecimiento “providencial” que es la condición de posibilidad de que se generase esa tradición. El éxodo es el centro de la confesión del pueblo hebreo. No puede ser todo una leyenda.

 

    Es verdad que en las crónicas egipcias no hay ningún documento que confirme el hecho, pero eso no es de extrañar. Los egipcios no nos cuentan sus derrotas en sus documentos, y además en cualquier caso aquella derrota debió ser para ellos apenas un pequeño incidente, apenas digno de mención. Es más que dudoso que la propia persona del faraón capitanease el destacamento egipcio que persiguió a los egipcios fugitivos.

 

    -peregrinación y Sinaí: Durante la marcha por el desierto se dio una experiencia religiosa que marcaría definitivamente la vida del pueblo. Las estructuras básicas de la identidad religiosa de Israel cuajaron en el desierto.

 

Un hecho tan decisivo y trascendental debió haber tenido un tiempo fuerte: lo que llamamos la experiencia del Sinaí, o acta fundacional de la alianza. No es posible determinar dónde estaba ese monte. Tampoco es posible seguir el mapa de la marcha del pueblo. Puede ser que distintas tribus viajasen por caminos distintos. En la Biblia se mezclan distintos itinerarios y no es posible secuenciar un itinerario único. Además los años del desierto no hay que concebirlos como un “viaje”. Ese camino se puede cubrir en pocas semanas. Es más bien un género de vida, de itinerancia el que representan esos 40 años, más bien que un viaje lineal de un punto hacia otro. Parece además que gran parte de este tiempo lo pasaron junto al oasis de Qadesh Barnea.

 

Además hay indicios que nos hacen pensar que hubo itinerarios distintos. Un grupo parece haber salido de Egipto por el Norte, y seguir la costa mediterránea para internarse en Canaán por el Sur, en lo que habría de ser después el territorio de Judá. Sería un grupo de hijos de “Lía”, y según parece salieron de Egipto expulsados, y no huyendo.

 

El otro grupo, el que sale por el este de Egipto van huyendo del faraón y evitan las rutas flanqueadas por las fortalezas egipcias. Sería este grupo el que cruzó el Mar Rojo y atravesó el Sinaí llegando a Canaán a través de las estepas de Moab por el este. Este sería el grupo de Moisés y Aarón, que habría tenido la experiencia de la alianza en el Sinaí.

 

No cabe duda razonable sobre la existencia de Moisés. Los sucesos del éxodo y el Sinaí postulan una gran personalidad carismática. Todas las grandes religiones han tenido un fundador personal y no son fruto de experiencias colectivas anónimas. Recordemos el Islam, el Budismo o el Cristianismo.

 

Lo mismo debemos pensar del Yahvismo, que en su conjunto representa una de las más sublimes intuiciones religiosas de la historia. Casi a priori tenemos que postular que debió existir un Moisés.

 

Hay que reconocer que el libro del Éxodo ha simplificado y a su vez magnificado los recuerdos. El número de israelitas en Egipto nunca pudo haber sido tan numeroso como nos cuenta Ex 12,37 (600.000 combatientes, que con mujeres y niños darían una cifra de dos millones). ¿Cómo una población tan grande podía haber sido atendida sólo por dos parteras Sifrá y Puá? (Ex 1,15). Además si seguimos la cronología corta -cuatro generaciones’, ¿cómo es posible que las 70 personas que han bajado a Egipto se hayan convertido en tan poco tiempo en 2 millones? La tradición de cifras elevadas puede provenir de una era muy posterior, quizás de los censos de Salomón, cuando el pueblo hebreo tuvo su época de máximo esplendor.

 

Lo más lógico es pensar que los israelitas en Egipto fueron sólo unos pocos miles, a los que se irían quizás agregando otros clanes hermanos durante el recorrido por el desierto o después de su entrada en Canaán, hasta formar en tiempo de Josué la confederación tribal (Jos 24).

 

En cuanto a la opresión sufrida, está también descrita en términos épicos, así como el relato de las plagas que culminarán en el permiso definitivo para que el pueblo salga de Egipto. Algunos han intentado dar explicaciones científicas a las plagas. Velikovsky propuso una explicación cósmica de un cometa que entró dos veces en contacto con la tierra provocando fenómenos que explicarían las plagas y la teofanía del Sinaí: el polvo rojo que coloreó el agua del Nilo, provocó úlceras, tinieblas, temblores de tierra, movimientos de agua…

 

Otra explicación es geológica y piensa en la erupción del volcán Santorín que habría provocado fuertes mareas en el Mar de los Juncos. Otra explicación es naturalista y se apoya en la serie de fenómenos que suceden en Egipto con motivo de las crecidas del Nilo en los meses de julio y agosto.

 

Sin negar que pudiera haber hechos extraños y coincidencias que impactaron profundamente la conciencia del pueblo hebreo en el momento clave de su liberación, preferimos ver en las plagas un género literario que transmite un mensaje teológico: la liberación de Egipto sólo puede explicarse mediante una intervención especial de Dios en favor de su pueblo. Dios libera al oprimido y castiga al opresor cuando éste se niega a convertirse. La acción divina puede tener sus mediaciones naturales en la astronomía, la geología, la historia, la sociología… Pero es sólo la religión la que nos da una lectura teológica de estos acontecimientos más o menos extraños o maravillosos, como signos de una actuación divina salvífica.

B. La fe del primitivo Israel

1.- Fechación de la alianza

 

Se ha debatido también mucho hasta qué punto la alianza pertenece a la época del desierto, o es una proyección al pasado de hechos que tuvieron lugar ya en época de la monarquía. Ciertamente en la Torah confluyen tradiciones muy antiguas con otras de la época del asentamiento en Canaán (Código de la Alianza), e incluso de la monarquía (código deuteronómico).

 

La pregunta es si al menos la intuición fundamental de la alianza puede ser datada en el tiempo del desierto. Mendenhall, basándose en la semejanza de la alianza sinaítica con los tratados de alianza hititas, defendió que esta alianza debería ser contemporánea o poco posterior a los hititas, lo cual nos llevaría a situarla en el s. XIII, la época del desierto, y no más tarde en la época de la monarquía. Otros niegan que exista tanta semejanza con los tratados hititas, o mantienen que este modelo de alianza pervivió muchos siglos y pudo haber ejercido su influencia en Israel más tarde, en tiempos del Deuteronomio. Según esto la semejanza con los tratados hititas no nos serviría para datar la alianza del Sinaí en fecha temprana. Pero por otra parte hay que reconocer que la literatura profética anterior al Deuteronomio se refiere ya a la religión israelita como religión de alianza, implicando que este concepto estaba ya plenamente asimilado y no puede ser un desarrollo tardío.

 

Otro argumento a favor de la antigüedad de la alianza es que supone la condición de posibilidad de la confederación tribal de los primeros años del asentamiento, y de la existencia de Israel y una mínima coherencia. Además las tradiciones recogidas en las fuentes yahvista y elohista tienen que ser lógicamente anteriores a la redacción de estas fuentes. Por tanto no podemos datar la alianza en el tiempo del Deuteronomio, sino que su núcleo central tiene que ser muy anterior.

 

2.- Características del primer Yahvismo 

 

Para distinguir las características del primer Yahvismo habría que estudiar los textos que se consideran los más antiguos de todos en la literatura bíblica. Entre ellos:

 

    Canto de Débora: Jc 5

 

    Bendición de Jacob: Gn 49

 

    Canto de María: Ex 15,1-8

 

    Bendición de Moisés: Dt 23

 

    Salmos 29 y 68

 

En estos textos aparece que en la religión fundada por Moisés, el Dios de la alianza es YHWH. Un Dios sin imagen, sin familia, sin localización geográfica, con un nombre impronunciable. El Yahvismo conserva la estructura de la religión patriarcal: elección, promesa, alianza. Es Dios quien elige a los hebreos y hace con ellos su pacto. Ambas partes se comprometen a cumplir su parte en el pacto con fidelidad. El atributo principal de YHWH es su fidelidad a las promesas.

 

Se ha discutido mucho si el monoteísmo de Moisés fue un monoteísmo en sentido estricto o un henoteísmo. Depende de lo que se entienda por monoteísmo. En la religión mosaica Dios es creador (YHWH significa “el que hace existir”). No tiene familia. vive solo. Su poder alcanza no sólo al pueblo de Israel sino al mundo entero. Los israelitas sólo le pueden dar culto a él.

 

Los hebreos admitían la existencia de otros dioses menores. Pero admitir su existencia no significa creer en ellos. Más bien se burlaban de su debilidad para defender a los suyos. Y esta relación burlesca mal puede ser llamada “fe”. Israel sólo cree en Dios.

 

Otra característica típica de la religión de Israel es lo que pudiéramos llamar “monoteísmo moral”. YHWH, al contrario que otros dioses, no exige de los suyos actos de culto principalmente, sino una vida ética. No le satisfacen los holocaustos de quien daña a su prójimo. Esta es quizá la intuición más original y sublime de la religión de Moisés. De los diez mandamientos, siete hacen referencia a obligaciones éticas para con los otros hombres.

 

Martín-Moreno González, Juan Manuel, Historia de Israel, Universidad Comillas de Madrid, http://www.upcomillas.es/personal/jmmoreno/cursos/index.htm, Usado con permiso.

1. Ramesés Israel fue sacado de Egipto (Éx. 12; Núm. 33:5).

 

2. Sucot Después que los hebreos partieron de éste, que fue su primer campamento, Jehová los guió desde una columna de nube de día y desde una columna de fuego de noche (Éx. 13:20–22).

 

3. Pi-hahirot Israel cruzó el Mar Rojo (Éx. 14; Núm. 33:8).

 

4. Mara El Señor sanó las aguas de Mara (Éx. 15:23–26).

 

5. Elim Israel acampó junto a las doce fuentes de aguas (Éx. 15:27).

 

6. Desierto de Sin El Señor mandó maná y codornices para alimentar a Israel (Éx. 16).

 

7. Refidim Israel luchó contra Amalec (Éx. 17:8–16).

 

8. Monte Sinaí (monte Horeb o Jebel Musa) El Señor reveló los Diez Mandamientos (Éx. 19–20).

 

9. Desierto de Sinaí Israel construyó el tabernáculo (Éx. 25–30).

 

10. Campamentos en el desierto Se llamó a setenta ancianos para ayudar a Moisés en el gobierno del pueblo (Núm. 11:16–17).

 

11. Ezión-geber Israel atravesó pacíficamente las tierras de Esaú y de Amón (Deut. 2).

 

12. Cades-barnea Moisés envió espías a la tierra prometida; Israel se rebeló y no pudo entrar en la tierra; Cades sirvió de campamento principal para Israel durante muchos años (Núm. 13:1–3, 17–33; 14; 32:8; Deut. 2:14).

 

13. Desierto oriental Israel evitó entrar en conflicto con Edom y Moab (Núm. 20:14–21; 22–24).

 

14. Río Arnón Israel destruyó a los amorreos que lucharon contra él (Deut. 2:24–37).

 

15. Monte Nebo Moisés contempló la tierra prometida (Deut. 34:1–4) y pronunció sus tres últimos discursos (Deut. 1–32).

 

16. Llanura de Moab Jehová dijo a Israel que dividiera la tierra y echara a sus habitantes (Núm. 33:50–56).

 

17. Río Jordán Israel cruzó el río Jordán sobre tierra seca. Cerca de Gilgal se colocaron piedras del lecho del río Jordán en conmemoración de la división de sus aguas (Josué 3–5:1).

 

18. Jericó Los hijos de Israel tomaron la ciudad y la destruyeron (Josué 6).   Fuente: http://www.seminarioabierto.com/tiempos03.htm

Una sonrisa con Sócrates

Una sonrisa con Sócrates

En la antigua Grecia, Sócrates fue una maestro reconocido y admirado por su sabiduría. Un día el gran filósofo se encontró con un conocido que le dijo:_Sócrates, ¿sabes lo que acabo de oír de uno de tus discípulos?_Un momento _respondió Sócrates_. Antes de decirme nada, me gustaría que superases una pequeña prueba. Se llama la Prueba del Triple Filtro, con ella analizaremos tu información filtrando lo que vayas a contarme de mi alumno _expuso Sócrates_. El primer filtro es el de la verdad. ¿Estás completamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?

_No, me acabo de enterar y…

_Bien _dijo Sócrates_, así que no sabes si lo que vas a explicarme es cierto. Pasemos al segundo filtro, el de la bondad. ¿Quieres contarme algo bueno sobre mi alumno?

_No, todo lo contrario…

_De manera que pretendes contarme algo malo de él y no estás seguro de que sea cierto _apuntó Sócrates_. Todavía puedes superar la prueba, pues queda un tercer filtro, el de la utilidad. ¿La información acerca de mi alumno me será útil?

_No mucho…

_Por consiguiente _concluyó Sócrates_, si lo que deseas decirme puede no ser cierto, no es bueno ni tampoco útil, ¿para qué contarlo?

Esta anécdota ilustra la grandeza del pensamiento de Sócrates….

Obtenido de:

http://homoescepticus.blogspot.com/2004/12/scrates.html

¿Qué versión de la Biblia debo usar?

¿Qué versión de la Biblia debo usar?

Libro prodigioso. . . en que el género humano comenzó a leer. . . siglos ha, y con leer de él todos los días, todas las noches y todas las horas, aún no ha acabado su lectura. Juan Donoso Cortés, Primer Marqués de Valdegamas Escritor y estadista español (1809-1853)

(Debido a las diferencias obvias entre ambos idiomas, este capítulo fue preparado en castellano por Editorial Vida y sustituye a su equivalente en inglés con la aprobación de Here’s Life Publishers, Inc. y del autor, Josh McDowell.)

La Biblia y el idioma castellano

Nuestro idioma, considerado por muchos una de las lenguas más elegantes y flexibles de Occidente, podría trazar a lo largo de su historia y su desarrollo toda una línea casi continua de traducciones parciales o totales de las Escrituras, cada una de ellas con un origen y un propósito definidos.

Han sido numerosos los traductores del amplio ámbito hispano que han trabajado sobre los Libros Santos. Unos lo han hecho tomando como texto básico el texto latino de la Vulgata, versión de la Biblia originada por San Jerónimo, que ha sido durante mucho tiempo el texto oficial seguido por la Iglesia Católica. Otros traductores, tanto del campo evangélico como del católico e incluso del mundo judío sefardita, y en ambas márgenes del océano, han preferido acudir directamente a los mejores textos que han tenido a su disposición en los lenguajes en que la Biblia fue escrita originalmente, es decir, hebreo, arameo y griego.

El que estemos habituados al uso de una de las traducciones más vapliosas y exactas, la de Casiodoro de Reina revisada por Cipriano de Valera, no quiere decir que desechemos las demás, puesto que son esfuerzos valiosos e ilustrativos. Por este motivo, vale la pena que deslicemos al menos la mirada sobre las principales traducciones castellanas completas o casi completas, para comprender que la Biblia tiene también historia propia y fuerte arraigo en la literatura hispana.

Queremos hacer la salvedad de que no es nuestra intención prepsentar una historia detallada de la Biblia en nuestro idioma, sino ofrecerle al lector datos, material e ideas suficientes para que, al final de este capítulo, pueda responder por sí solo la pregunta que se Ie hiciera al principio: ¿Qué versión usar?

1. La Biblia alfonsina. Incluida por el rey Alfonso X el Sabio en su   Crónica General. Data del año 1260, y es la primera traducción al castellano de que tenemos noticia. Comprende casi toda la Biblia. Su texto base fue el texto latino de la Vulgata.

2. En los siglos XIV y XV, los judíos españoles (sefarditas) hicieron por lo menos seis versiones de la Biblia. De éstas se conserva sólo una: la llamada Biblia de Alba, fechada en 1430. Esta notable obra, anterior también a la invención de la imprenta, fue hecha por el rabino judío Moisés Arragel a petición de don Luis Guzmán, Gran Maestre de la Orden de Calatrava. No fue publicada hasta 1922, año en que se sacó en Madrid una tirada de 300 ejemplares en dos tomos, patrocinada por el duque de Alba.

3. En 1553 apareció la Biblia de Ferrara, traducción del Antiguo Testamento hecha “palabra por palabra” en esta ciudad italiana por judíos sefarditas exiliados. Impresa por Yom Tob Ahías bajo el patrocinio del duque de Ferrara, es en realidad una nueva edición de la antígua versión de Abraham Usque. Se hicieron dos ediciones: una destinada a los judíos y la otra a los católicos.

4 El Primer Nuevo Testamento. Aparecido ya en pleno ambiente de reforma y en medio del exilio, este Nuevo Testamento se debe al esfuerzo del insigne reformador búrgales Francisco de Enzinas. Fue impreso en Amberes, Bélgica, en 1543, y le costó a su traductor dos años díe cárcel. Su prisión hubiera sido más larga si no se hubiera logrado escapar. La versión del Nuevo Testamento que publicaría más tarde el reformador andaluz Juan Pérez en Ginebra, es considerada por algunos como una simple revisión de esta traducción.

El mérito de este último Nuevo Testamento se centra en la diminuta figura del valiente Julianillo Hernández, que astutamente burló repetidas veces la vigilancia para introducir subrepticiamente ejemplares en España. Finalmente fue delatado y quemado vivo en Sevilla, después de dar testimonio de su fe ante los verdugos. Debido a su intencion de introducir ejemplares clandestinamente en España,el pie de imprenta es un seudónimo destinado a burlar la vigilancia de la Inquisicón: Juan Philadelpho; Venecia.

5. La Biblia del Oso. Llamada así por el famoso grabado que aparece en la portada de su primera edición. Data del año 1569 y es la primera Biblia completa en castellano. Su autor fue el famoso ex-fraile andaluz y reformador Casiodoro de Reina (1520-1594).

El incansable — y genial — “morisco andaluz” a quien Don Marcelino Méndez y Pelayo se ve obligado a reconocer, tardó numerosos años en terminar su obra debido a lo mucho que tuvo que cambiar de residencia por toda Europa después de huir de España, donde peligraba su integridad física. Se sirvió de la Biblia de Ferrara como poderoso auxiliar, yendo a consultar el hebreo cuando tenía dudas sobre  la exactitud o el sentido de su traducción.

La primera edición, que constaba de 2.600 ejemplares, vio la luz en Basilea, Suiza. Con ella comienza la larga historia de la famosa “Biblia protestante”, el libro más difundido de la lengua castellana, cuyas tiradas han llegado mucho más allá en número y en difusión que las del mismo Don Quijote de Cervantes.

El autor de esta versión, altamente elogiada por Menéndez y Pelayo Gomo un clásico de nuestra lengua, afirma: “Exceptuando el tiempo empleado en viajes y el que estuve enfermo, no se me cayó la pluma de la mano durante nueve años enteros.” Su esfuerzo se ha visto compensado con creces.

6. Cipriano de Valera (1532-1602) publicó en el mismo año de su muerte, después de veinte años de trabajo según él mismo afirma, una segunda edición revisada de la Biblia del Oso. Esta es la forma definitiva de la “Biblia protestante” que, en distintas revisiones, especialmente en la de 1909 y la de 1960, y últimamente en la de 1977, ha llegado hasta las manos ansiosas del pueblo evangélico de habla castellana en más de una veintena de naciones para alimentar y fortalecer su fe.

Así se expresa Menéndez y Pelayo de la labor de Valera: “En general mejoró el trabajo de su antecesor y su Biblia, considerada como texto de lengua, debe tener entre nosotros la misma autoridad que la de Diodati entre los italianos. Al fin y al cabo está hecha en el siglo de oro, por más que no le falten galicismos, nacidos de la familiaridad del traductor con las personas y libros de los calvinistas de Ginebra” (Historia de los Heterodoxos Españoles, tomo II, Cap. X, p. 466).

7. Una vez modificada la legislación de la Iglesia Católica, que desde el siglo XVI había prohibido formalmente la lectura e impresión de la Biblia en la lengua del pueblo, se inicia una nueva era de traducciones. Esta vez serán eruditos católicos los que llevarán el peso del trabajo. La de Felipe Scío de San Miguel, obispo de Segovia y miembro de la Congregación de las Escuelas Pías (escolapios), tiene como texto base el de la Vulgata latina y fue publicada completa en Valencia, entre los años 1791 y 1793. Su significación histórica es la de haber sido la primera Biblia en castellano publicada completa en España.

8. Otra traducción católica de esta época, inspirada también en la Vulgata, fue la de Don Félix Torres Amat, obispo de Barcelona y después de Astorga. Publicada en Madrid entre 1823  y 1824, se considera menos fiel al original. Una edición corregida circuló desde 1853 en México bajo el nombre de “Edición estereotípica”.

9. Por primera vez pasa el océano el interés en el mundo católico por las traducciones de las Escrituras a nuestro idioma. Entre los años 1831 y 1833, vio la luz el primer fruto de estos esfuerzos. Ocho sacerdotes mexicanos trabajaron arduamente en la preparación de esta obra, la primera versión completa de la Biblia que se publicara en la América española, producto del esfuerzo latinoamericano. Constaba de veinticinco tomos, y en ella se incluían el texto latino en que se inspiró y el castellano, además de prefacios introductorios a todos los libros y una serie de estudios sobre temas especiales. En la colección había además un tomo de tamaño mayor con mapas y planos.

10. El reverendo KL B. Pratt, misionero norteamericano de la Iglesia Presbiteriana residente en Colombia, quiso realizar por encargo de la Sociedad Bíblica Americana de Nueva York una nueva traducción al castellano. Buscó para ello un equipo en el que había norteamericanos, españoles e hispanoamericanos. Después de una serie de vicisitudes, terminó por fin su obra, publicada en 1893 bajo el nombre de Versión Moderna. Aunque considerada como muy fiel a los idiomas originales, esta traducción abundaba en anglicismos, nombres arcaicos y faltas de elegancia en sus primeras ediciones. Aún se encuentra en algunas regiones del ámbito hispano. Abundan en su texto las palabras en letra cursiva que han sido añadidas al texto original. Sobre ellas advierte una nota que aparece al principio de la obra y antes de que comience el texto del Nuevo Testamento: “En vez de indicar las palabras enfáticas, designa, al contrario, las menos importantes, introducidas en la traducción para suplir las elipsis del original, y para aclarar el sentido.” Esta obra significa un serio y encomiable esfuerzo por actualizar el lenguaje de las Escrituras para hacerlo más comprensible.

11. Sobre los textos de los idiomas originales, se publicó en Madrid en 1944 una traducción que ha tenido notable difusión en el mundo católico. Es obra de los sacerdotes Eloína Nácar y Alberto Colunga.

12. También teniendo como base los textos en los idiomas originales, José María Bover y Francisco Cantera publicaron su traducción católica en Madrid, año de 1947.

13. La Biblia de Jerusalén, prestigiosa traducción hecha por eruditos católicos, también ha tomado como base los textos mejores en los idiomas bíblicos originales. La edición castellana aprovecha la labor de investigación y redacción de notas realizada para la edición francesa, que fue la primera en aparecer.

Sin embargo, el texto no es traducido del francés, sino de los idiomas originales, “teniendo presentes los actuales avances críticos y exegéticos”.

14.En 1979 aparece la traducción popular Dios habla hoy, de las Sociedades Bíblicas Unidas, cuyo Nuevo Testamento, Dios llega al hombre, se había publicado previamente solo, en 1966.

15. En ese mismo año aparece también La Biblia al día, versión castellana de la famosa paráfrasis The Living Bible.

La lista se haría interminable, y nos llevaría hasta personajes de la categoría literaria y humana de un Fray Luis de León, si incluyéramos en ella todas las traducciones de menor alcance o de tendencias sectarias, además de los Nuevos Testamentos y las versiones particulares de libros o grupos de libros.

Lo ya expuesto le bastará al lector para dar por válido nuestro argumento y comprender cuan amplia y extensa es la relación entre nuestro idioma y la Palabra de Dios. Veamos a continuación con más detalle las traducciones que más circulan por nuestros países. De esta manera, aunque sea de forma muy somera, podremos poner en sus manos suficientes datos para tomar su propia decisión sobre la traducción (o las traducciones) que debe usar.

La versión Reina-Valera

El titánico trabajo de traducción y consulta llevado a cabo por Casiodoro de Reina en medio de tantos obstáculos y persecuciones ha ido recibiendo a través de los años una serie de revisiones que han tenido siempre la intención de actualizar su lenguaje para hacerlo más comprensible a las personas de habla castellana en las distintas épocas de nuestra lengua.

Desde la más famosa de todas sus revisiones, la que hiciera Cipriano de Valera en 1602, se pueden encontrar listas de ediciones y revisiones que llegan a enumerar veintiuna de ellas.

Esto atestigua dos cosas. En primer lugar, lo viva y dinámica que es la lengua castellana. En segundo lugar, y de mayor importancia para nuestros propósitos, que esta versión, por su fidelidad a los textos originales y por su sonoridad que la convierte en un clásico de nuestra literatura, ha sido desde su publicación la favorita del pueblo evangélico de habla hispana.

Aun hoy, después de tantos adelantos, y después de tantos descubrimientos de textos cada vez más antiguos y por tanto má cercanos a los originales, vamos comprobando cómo esta versiór hecha por sólo dos hombres, faltos de materiales e instrument idóneos para hacer su labor y oprimidos por la persecución, supera e muchos puntos a otras traducciones famosas contemporáneas con el! e incluso posteriores.

Al respecto, escribía en 1923 el conocido escritor evangélico argentino Daniel Hall: “En una respetable cantidad de casos, hemos hallado que — hasta donde el que escribe es capaz de juzgar —• nuestra versión Reina-Valera… es superior a la ‘Authorized Versión’ inglesa y a la ‘Revised’ a pesar de la cantidad de eruditos que en éstas tomaron parte y de las innumerables ventajas de toda índole que tuvieron sobre aquellos dos pobres perseguidos españoles…”

Después de haber aparecido tantas versiones nuevas, sigue siendo la favorita del pueblo evangélico, además de haber penetrado notablemente el mundo católico. En el momento actual, además de las numerosas impresiones realizadas con el texto solo, se están haciendo otras con auxiliares de estudio.

De la Biblia Reina-Valera hemos de decir que, no obstante las numerosas revisiones, y debido en gran parte a su esfuerzo por guardar la mayor fidelidad posible a los textos originales, su lectura no es siempre de fácil comprensión para el hombre de hoy, y en especial para las personas más sencillas. Esto no ha sido obstáculo para que reciba justos elogios incluso de personas como el religioso oratoriano P. Bernardo Lamy, que hablando en su “Apparatus ad Biblia Sacra” de las versiones de Enzinas, Pérez y Reina afirma: “Estas tres… son muy excelentes en el concepto de los hombres doctos que las han examinado… Están tan bien desempeñadas que hacen un grande honor a la nación española y la colocan por esta razón en grado superior a todas las naciones cultas de Europa…”

Tanto la revisión de 1909 como la de 1960 son publicadas con notas en las cuales se hace referencia a otros versículos bíblicos que ayudan a explicar o completar el sentido de los textos. Además, se incluyen una serie de notas aclaratorias referentes a las traducciones. Estas notas aparecen en una columna central en la revisión de 1909 y al pie de página en la de 1960.

Se acaba de publicar en España una revisión fechada en 1977, que ha tenido presente la versión original de 1569, cotejándola con los originales. La intención de esta revisión ha sido actualizar el texto “de acuerdo con las normas que rigen el castellano vivo de nuestros días. Se ha conservado su fondo, así como la belleza y cadencia de su forma castellana, sacrificando sólo las palabras arcaicas y las formas en desuso, para la claridad del lenguaje actual”. Los revisores también  pudieron consultar en su labor los descubrimientos bíblicos mas recientes y los textos más actualizados en los idiomas originales, en lo cual llevan ventaja sobre las limitadas posibilidades y fuentes con que se tuvo que hacer el trabajo original.

Volviendo a las dos revisiones más usadas, las de 1909 y 1960, hay de ellas diversas publicaciones, entre las que se encuentran varias utilizadas por la Editorial Vida, que incluyen notas introductorias a los diversos libros. La Biblia de Estudio Vida ha sido hecha con el propósito de poner una pequeña biblioteca de consulta elemental en in.inos del creyente y del ministro. En ella hay, además de las introducciones y bosquejos de los libros, una sección con la famosa y ampliamente utilizada Concordancia Breve hecha por Don Carlos P. Denyer en Costa Rica a base del texto Reina-Valera de 1960, y otros auxiliares más que pueden favorecer y orientar el estudio bíblico personal y en grupo. Don Carlos Denyer, de origen inglés, vivió en dicha nación centroamericana desde los 14 años y fue el secretario coordinador del comité de revisores que trabajó en la revisión de 1960. A él se debe en gran parte también que el texto de esta revisión esté tan libre de erratas y haya significado un gran paso de mejora lingüística con respecto a la revisión de 1909.

La Editorial Vida acaba de publicar además una nueva Biblia de Estudio Ampliada. Este valioso esfuerzo editorial, también con el texto Reina-Valera de 1960, pone en manos del creyente de habla hispana, además de todos los auxiliares de estudio anteriores, un ensayo sobre cómo estudiar la Biblia, un diccionario bíblico, una cronología, un índice temático, un atlas histórico-geográfico y numerosos artículos más. Esto equivale a reunir en un solo tomo una verdadera biblioteca de referencia inmediata, estudio y orientación sobre las Escrituras.

La Biblia anotada de Scofield

Aunque el texto que aparece en esta Biblia es el mismo de la versión Reina-Valera en su revisión de 1960, es necesario mencionarla aparte por tratarse de un trabajo muy especial.

La labor fundamental fue realizada en los Estados Unidos hacia el año 1909 por el reverendo C. I. Scofield, D.D., asistido por un amplio grupo de consultores. Se publicó en castellano por primera vez en 1966.

En primer lugar, las referencias “cruzadas” de unos versículos bíblicos a otros se hallan agrupadas en forma temática, tratando de seguir por toda la Biblia el rastro de los grandes temas de la fe. Al final de cada línea de referencias temáticas se hace un resumen analítico del asunto tratado.

También se reúnen los resultados de numerosas investigaciones y labores bíblicas en notas, resúmenes y definiciones, tratando de rechazar las novedades y las interpretaciones personales.

Cada libro de la Biblia lleva su introducción y su análisis, que se desarrolla a través de todo el texto a base de subtítulos.

No obstante, como siempre que se trata de explicar la Biblia, el autor tiene que hacer referencias a su propio cuerpo doctrinal. En este caso, nos encontramos con una interpretación dispensacionalista de la historia de la Salvación. No todos los puntos que el autor expone son compartidos por personas de otros fondos doctrinales. Al hablar de su punto de vista en la introducción a su obra, Scofield cita a San Agustín: “Distinguid las edades y las Escrituras armonizarán.”

Por supuesto, este punto de vista hace que reciban una notable importancia los pactos divinos centrales y el estilo de relaciones entre Dios y el hombre que éstos inauguran.

De gran utilidad y hecha con amor y dedicación, los puntos controvertibles que presenta esta obra hacen que no sea aceptada por todos. Sin embargo, no se pueden negar ni su gran mérito ni su utilidad.

Dios habla hoy

La Biblia “Dios habla hoy”, cuyo texto es llamado “Versión popular”, corresponde en castellano en cuanto a esfuerzo y motivación a la llamada “Good News Bible” en inglés.

Publicada igualmente por las Sociedades Bíblicas Unidas, la anima un mismo propósito: hacer una versión fácilmente legible de la Biblia que todos puedan comprender. Los traductores han evitado con toda intención las palabras y expresiones del idioma que se emplean raramente o que han caído en desuso, para sustituirlas con un lenguaje que quieren que sea natural, claro, sencillo y sin ambigüedades.

El principio utilizado en su traducción es el de la llamada “equivalencia dinámica”. Esto quiere decir que, en lugar de utilizar el método ordinario de traducción, que es pasar al nuevo idioma lo que el autor dijo, tratan de hacer una “equivalencia”, al traducir lo que el autor quería decir. La meta final es que el lector pase por las mismas experiencias que los lectores originales del texto.

En su afán por hacer comprensible el texto bíblico, los traductores hacen cambios interesantes. Por ejemplo, la clásica y conocida palabra “centurión” ha sido traducida por la expresión “capitán de batallón”. Cuando la Biblia hace referencia a los “publicanos”, nos encontramos la descripción de su oficio: “los que cobraban impuestos para Roma”.

Además de resultar muy comprensible el texto, los ya famosos dibujos de Mlle. Annie Vallotton, que lo acompañan y explican con su •rncillez llena de vida tan característica, lo ayudan notablemente.

Sin embargo, hemos de advertir que este trabajo tiene serias limitaciones. En primer lugar, el concepto de “equivalencia dinámica” es altamente discutible como sistema para traducir las Escrituras. Cuando un traductor intenta dar el significado de un original, más que sus palabras; lo que el autor quería decir, más que lo que dijo realmente, se está yendo más allá de sus atribuciones, puesto que ya no es un traductor, sino más bien un intérprete, con todas las limitaciones humanas y doctrinales del caso.

De esta forma, la exactitud es sacrificada en aras de la facilidad de lectura. Además, el lector puede llegar a quedarse con la impresión de que lo traducido por “equivalencia dinámica” es lo que dice realmente el texto.

Los editores señalan en la introducción general el motivo que los ha llevado a trabajar así: “Las lenguas en que se escribió la Biblia tenían, como todas las lenguas, formas propias y a veces peculiares de expresarse. Cuando éstas se traducen al pie de la letra, con frecuencia se oscurece y hasta se pierde el significado de los escritos en sus lenguas originales. Por lo tanto, a veces ha sido necesario usar otras formas de expresión con tal de conservar con toda fidelidad el significado. Además, el trabajo de traducción se ha hecho a la luz de los mejores conocimientos que hoy se tienen sobre los escritos bíblicos originales. Por todo ello, esta versión puede resultar, en su manera de traducir, diferente de otras versiones.”

Afirman además que la traducción se ha hecho en el Antiguo Testamento teniendo como base el texto masorético de la Biblia Hebraica de Kittel y cuando estuvo ya disponible, el de la Biblia Hebraica Stuttgartensia. En algunos casos, afirman, sigue a la Septuaginta, la siríaca, o la latina, o adopta un “texto probable” reconstruido conforme a la opinión que prevalece entre las autoridades bíblicas. Para el Nuevo Testamento la base fue la tercera edición del Nuevo Testamento Griego publicado por las Sociedades Bíblicas Unidas, aunque en algunas ocasiones se aparta de él y así lo señala en notas al pie de página, exponiendo el motivo.

Es necesario tener cuidado con las simplificaciones, que pueden resultar excesivas o incluso proporcionar terreno propicio para que el lector se forme ideas doctrinalmente erróneas.

Tomemos por ejemplo el famoso texto de Juan 3:16, donde se traduce: “Para que todo aquel que cree en él no muera.” La palabra “muera” no es totalmente inexacta. Es una de las traducciones posibles; la más débil de todas. El original griego apóletai es una forma de un verbo que se puede traducir “perderse, perecer, ser ejecutado”, además de morir.

Esta traducción, en manos de una persona desconocedora, puede convertirse en argumento para las ideas extrañas a la Biblia que siempre andan tratando de capturar la mente de los creyentes, como la de que los condenados serán totalmente aniquilados.

Por todo lo expuesto, creemos que esta Biblia resulta una buena manera de introducir al esquema básico de las Escrituras a alguien que no lo conozca, pero no debería ser utilizada como Biblia fundamental de estudio. Tampoco debe servir de fuente o de autoridad para aclarar puntos doctrinales.

Se han hecho de esta Biblia ediciones especiales con los libros apócrifos (llamados deuterocanónicos por la Iglesia Católica) colocados entre ambos Testamentos, y con la aprobación eclesiástica del Celara, Consejo Episcopal Latinoamericano de dicha Iglesia.

Tiene al final un glosario, un índice de materias, una tabla cronológica de la Biblia y otros artículos menores, mapas y planos.

La paráfrasis “La Biblia al día”

Publicada por Living Bibles International, apareció primeramente el Nuevo Testamento en 1973, para aparecer después toda la Biblia en 1979. Corresponde en castellano a la famosa paráfrasis en inglés llamada “Living Bible” (Biblia Viviente).

La sección del Nuevo Testamento se publicó primeramente bajo el nombre de “Lo más importante es el amor”. Algunas de sus ediciones, publicadas por la Liga Bíblica Mundial del Hogar, son “ediciones subrayadas”, preparadas para ir llevando a la persona a conocer directamente a Cristo y a aceptarlo como Señor y Salvador.

Los mismos editores de este Nuevo Testamento definen la labor de parafrasear como “decir lo que un escritor presentó con anterioridad, usando palabras diferentes”. Al ser publicada la Biblia completa, prefirieron decir que es “expresar el pensamiento de un autor en palabras más comprensibles a las empleadas por él originalmente”. La historia de la Biblia Viviente nació hace varias décadas con una idea de Kenneth Taylor, su autor principal, quien entonces era director de la Misión de Literatura de la Editorial Moody. Taylor sentía vivamente la necesidad de poner en manos del hombre moderno una Biblia que estuviera en un idioma comprensible. Entonces decidió utilizar el tiempo que tenía disponible en sus idas y venidas al trabajo en el tren para producir una edición de las Escrituras en inglés moderno.

En 1962 se publicaron las epístolas del Nuevo Testamento, bajo el nombre de “Epístolas Vivientes” (Living Letters). Después fueron viendo la luz pública las Profecías Vivientes (Living Prophecies, 1965), los Evangelios Vivientes (Living Gospels, 1966), el Nuevo Testamento Viviente (Living New Testament, 1967), los Salmos Vivientes (Living Psalms, 1967); poco después, Lecciones Vivientes de Vida y Amor (Living Lessons of Life and Love, 1968), los Libros Vivientes de Moisés (Living Books of Moses, 1969) y en 1970, la Historia Viviente de israel (Living History of Israel). La Biblia Viviente completa (Living Bible) fue publicada por primera vez en inglés en 1971.

El propósito de la obra es simplificar las palabras y las expresiones para que aparezcan en el lenguaje que le habla con eficacia al hombre contemporáneo. También se usa de la amplificación en términos técnico como “justificación”, “redención” y “santos”, para que el lector pueda captar de forma más completa el significado de cada uno de ellos. Se hizo esto para que la Biblia fuera más comprensible, y la meta final es llevar al lector a una relación más profunda e íntima con Dios.

Ken Taylor sabía que hay peligro en las paráfrasis, como hizo notar en el prefacio de la primera edición de las Epístolas Vivientes: “Hay peligros en las paráfrasis, como también hay valores. Siempre que no se traducen las palabras exactas del autor en el idioma original, existe la posibilidad de que el traductor, por honrado que sea, le esté dando al lector de habla inglesa algo que el escritor original no quiso decir. “Por este motivo, una paráfrasis no se guía solamente por la habilidad del traductor para simplificar, sino también por la claridad con la que comprenda lo que el autor quiso decir y por su teología. Cuando el griego o el hebreo no es claro, entonces el traductor debe guiarse por su teología, unido a su sentido de la lógica, o exponerse a que la traducción no tenga claridad ninguna en su sentido. La teología que ha guiado este libro ha sido la de una rígida posición evangélica.”

Lo que hace única a “La Biblia al día” es que se puede considerar la presentación más legible y comprensible del relato bíblico que tenemos en la actualidad. Es una paráfrasis simplificada de las Escrituras que puede ser comprendida por personas de todas las edades y de todos los niveles de instrucción.

Las declaraciones que chocan con la mentalidad actual son puestas en forma educada, de tal manera que ayudan a hacer más aceptables las Escrituras. Hay una notable excepción en 1 Samuel 20:30, donde el rey Saúl insulta groseramente a su hijo Jonatán y la Biblia al día lo repite de forma muy gráfica.

La Biblia Viviente ha experimentado una gran circulación desde que fue publicada por primera vez en 1971, e incluso ha sido traducida a varios idiomas, entre los que se encuentra el castellano. Su gran valor se funda en que tiene la capacidad de comunicar el mensaje de la Biblia de forma notablemente comprensible. Es una forma excelente de introducir las personas al relato bíblico.

Sin embargo es necesario que notemos ciertas dificultades de esta paráfrais, lo cual equivale a decir que es un comentario. No es una biblia de estudio, ni para que sea estudiada. Usa altamente de la interpretación como instrumento en sus paráfrasis, y a veces no  responde en su interpretación a la realidad de los textos originales.

Taylor tuvo que añadir y omitir algunas cosas para aclarar una serie de pasajes. Por supuesto, la base para estas adiciones y comisiones es el criterio personal del propio Taylor con respecto a significado del pasaje. Por lo tanto, hallamos insertada en él una expresión de la teología personal de Taylor, y hasta pudiera no ser del todo correcta.

Esto motiva que el lector, lamentablemente,no tenga la oportunidad de escoger por si mismo, puesto que se halla encerrado en la terologia y el juicio de valores del autor de la paráfrasis. La Biblia al Dia se debería utilizar solamente para lectura devocional, y nunca como Biblia de estudio, o como fundamento para establecer  doctrinas bíblicas o aclararlas.

La Biblia de Jerusalén

El valor de la Biblia de Jerusalén se halla en dos cosas: en primer lugar, que es una traducción fácil de leer. En segundo lugar, en sus notas, que son una gran ayuda para comprender las Escrituras Sin embargo, debemos hacer resaltar que es una Biblia católica. Por este motivo, las notas tienen una clara inclinación hacia la teología del catolicismo romano.

Aunque no son tan objetables para el mundo evangélico como lo han sido las notas de otras Biblias católicas, es razonable quecontengan enseñanzas con las que las iglesias nacidas de la Reforma están en respetuoso desacuerdo. Entre ellas hemos de señalar doctrinas como el Purgatorio, la primacía de Pedro, y la perpetua virginidad de María (véanse, por ejemplo, las notas sobre 1 Corintios 3:15, Mateo 16:19 y Mateo 1:25).

 

Debido a todo esto, en la mayoría de los casos, las personas de otras iglesias no encontrarán satisfactoria esta traducción. Podría ser para consultar textos e incluso notas, en el caso de que las personas, especialmente aquella puesta en autoridad y ministerio sobre su iglesia, tenga los conocimientos bíblicos y teológicos suficientes para discernir la interpretación correcta de la simple opinión teológica de grupo. No sería prudente ponerla en manos de quienes no tengan conocimientos suficientes para esto, por la confusión que podrían provocar. En cambio, los miembros de la Iglesia Católica la han recibido con los brazos abiertos, y es mucho el bien que ha realizado en medio de ellos, al servirles de instrumento y medio para comenzar un estudio personal de las Escrituras que se ha convertido en un encuentro personal también con el Espíritu Santo y con Cristo mismo.Siempre hemos de poner de relieve el excelente trabajo de los autores, realizado dentro de su contexto teológico de grupo.

Ellos afirman: “La presente versión ha puesto particular empeño en reflejar esta unidad (de las distintas partes de las Escrituras entre sí). Este empeño ha exigido una minuciosa compulsación de tos textos Y una constante labor de equipo, tratando de unir la variedad de estilos con la identidad de fórmulas…”

Las exigencias pastorales han pedido que se procure aquella corrección, claridad y pulcritud del idioma castellano que vienen exigidas por un lector moderno… La versión ha tenido también en cuenta a los lectores latinoamericanos evitando algunas expresiones que disuenan del modo de escribir usado en Hispanoamérica.”

Nos felicitamos por tan notable esfuerzo escriturístico en el campo católico y sabemos que el Espíritu Santo está utilizando grandemente esta versión en aquel medio.

La “Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras”

¿Por qué traemos a colación la “biblia verde” de los Testigos de Jebová? Porque estamos tratando de orientar al creyente, y precísamente una de las peores cosas que le pueden suceder es que le caiga en las manos un texto torcido. En especial si este texto pretende, no sólo ponerse a la par de las obras eruditas logradas tras numerosos años de amoroso esfuerzo y estudio, sino constituirse en la única “traducción correcta”.

En el momento actual, este grupo de extrañas ideas, que tanto se complace en confundir y ridiculizar las doctrinas cristianas ortodoxas, está presente en todos nuestros países con agresivos programas de «estudios bíblicos” y “visitación casa por casa”. Su “biblia verde” ya no es verde, sino negra, como suelen ser las nuestras. Su meta no es tanto “convertir” al incrédulo, sino “instruir”, “iluminar” al que ya ha creído- Los Testigos de Jehová y su pretendida “biblia” son una amenaza, especialmente para quienes aún son infantes débiles en la fe- Estos son su objetivo favorito.

¿Qué le sucede a esta traducción? El lector se preguntará: ¿Por qué es un ataque frontal? En Apocalipsis 22:18,19 encontrará la respuesta. Las traducciones de las que hemos hablado anteriormente, podrán ser más o menos acertadas, y depender de principios más o menos eficaces, pero siempre han tratado de ser honradas, como corresponde a la manera de tratar el texto más sagrado que el hombre tiene en estas manos: la Palabra del mismo Dios.

Felizmente, su “traducción” no lleva el nombre de Biblia. Tampoco se conocen ni los nombres ni el grado de preparación lingüística e intelectual de los miembros del “comité de hombres dedicados” que hízo la traducción, con excepción del actual presidente del grupo, Federick W. Franz, quien tuvo que representarlo en un proceso legal.

Esta obra apareció completa primeramente en inglés en el año 1961. Posteriormente fue traducida del inglés al español, “pero consultando fielmente los antiguos textos hebreo y griego”.

La calidad de su  castellano es deplorable desde todo punto de vista. Es un texto dificil, farragoso, lleno de tedio y poco comprensible. SI esto fuera todo, aún tendría excusa.

Lo mas terrible de esta “traducción” es que en muchos pasajes ha sido amañada para que sirva a las ideas difundidas a través de Atalaya y otras publicaciones similñres de la Watchtowe Bible and Tract Society”. Es un texto bíblico hecho para explicar sus doctrinas y no viceversa.

Podríamos poner muchos ejemplos, pero hay muy buenas obras sobre el tema. Bástenos  por muestra con uno que es clásico y les sirve de maravila para eliminar los posibles estorbos a la doctrina del grupo sobre los muertos. El texto de Lucas 23:43 está traducido así: “Y el le dijo: Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el Paraíso”. La Biblia Reina-Valera, revisión de 1960 traduce: “Entonces Jesús le dijo:De cierto te digo hoy estarás conmigo en el paraíso.”   La Biblia de Jerusalén traduce “Jesús le dijo: Yo te aseguro: hoy estarás conmigo en el Paraiso”. En el griego original no hay nada que autorice el cambio de puntuación que trae a su vez un cambio completo de sentido.

De esta forma tan sencilla y sutil, con un signo de puntuación, se elimina la posibilidad de que el ladrón arrepentido entrara en aquel mismo día memorable a la Gloria acompañando a su Salvador. ¿Por que? Basta con rebuscar un poco en sus doctrinas oficiales “…Los informes bíblicos… muestran que murieron y que en la muerte estaban inconscientes como dormidos y que serán despertados del sueño de la muerte al debido tiempo de Jehová”. Esto está tomado de uno de sus libros básicos, “Sea Dios Veraz”, cap. XXI, La resurrección, pag. 271, párrafo segundo.

El creyente, sobre todo el recién llegado a la novedad de vida, ha descubierto el valor de la Palabra y está ansioso de conocerla, de profundizar en  ella; de beber el agua de vida.

Los dirigentes de la Iglesia necesitan hacer un esfuerzo especial y cuidar de las ovejas mas débiles para que no sean engañadas con promesas de estudios bíblicos maravillosos. Esto sería, en el contexto bíblico, al equivalente a que un pastor que no es el legítimo pastor las robe del rebaño y las saque de las fuentes de agua viva para conducirlas a charcos de aguas estancadas e infectadas.

Por supuesto, no nos podemos quedar con la simple prohibición de que no asistan a este tipo de estudíos heréticos. Es necesario que les brindemos agua fresca y el alimento abundante, implementando en nuestras iglesias unos estudios bíblicos profundos y llenos de vida. A su vez, es necesario que los cristianos estén cosncientes de algo: la Palabra de Dios adulterada es como el agua que antes servía para  beber y ahora está corrompida. Lo mejor es apartarse de ella y de los que la utilizan como arma de captación y proselitismo.

Por fin, ¿qué traducción usar?

Después de unas cuantas páginas, aún no hemos respondido directamente a la pregunta que las originó. Hemos preferido exponer lo más notable y conocido de la actualidad en todo el ámbito hispano, para que el lector sepa a qué atenerse. Hemos evitado intencionalmente las traducciones de acceso difícil o limitado a una zona geográfica, o aquellas traducciones que han sido hechas con propósitos expresos de mentalización, que lamentablemente existen y descarrían a muchos por senderos que parecen de luz y no lo son, manifestando ideas y tendencias teológicas pseudocristianas en sus notas especialmente… “Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz” (2 Corintios 11:14).

La única excepción ha sido el desastre literario y bíblico de la traducción de los Testigos del inglés al castellano, y se ha debido a la difusión que ha logrado en nuestros medios.

Es posible que ya en su mente se haya suscitado otro interrogante: Si el texto es uno, ¿por qué tantas traducciones? ¿Qué sentido y qué utilidad tienen?

Debemos tener en cuenta una realidad: todo aquel que ha de traducir, necesita tomar una decisión. Cada idioma tiene su propio genio. La distancia mental se hace muy grande con el tiempo y las diferencias étnicas y ambientales. A veces las palabras y los giros de un idioma, o son casi intraducibies al nuestro, o tienen diversos sentidos que, en nuestra propia genialidad castellana — o en este momento peculiar del idioma — suenan muy diferentes entre sí. Aquí es donde el traductor debe tomar partido por una sola de las traducciones. Ahora bien, desde el mismo momento en que se decide por una de ellas, está renunciando automáticamente a todas las demás, que muy bien podrían ser tan valiosas como ella, e incluso más.

Esto es cierto cuando se traduce de un idioma occidental moderno a otro. Mucho más si se ha de traducir del hebreo antiguo o del griego “koiné” a idiomas tan distantes a ellos en el tiempo y en el espacio como el castellano del siglo XX.

Con esto queremos decir que no es posible que exista una traducción totalmente perfecta. Creemos sinceramente que el Señor ha protegido su Palabra incluso en las traducciones más honradas de ella que se han hecho.

Sin embargo, esto no quiere decir que hayamos de limitarnos a una sola traducción y desechar las demás como espurias o corruptas. No sería una posición inteligente en un cristiano que quiera adentrarse

¿Qué versión de la Biblia debo usar?

Después de unas cuantas páginas, aún no hemos respondido directamente a la pregunta que las originó. Hemos preferido exponer lo mas notable y conocido de la actualidad en todo el ámbito hispano, para que el lector sepa a que atenerse. Hemos evitado intencionalmente las traducciones de acceso difícil o limitado a una zona geográfica, o aquellas traducciones que han sido hechas con propósitos expresos de mentalización, que lamentablemente existen y descarrían a muchos por senderos de luz y no lo son, manifestando ideas y tendencias teológicas pseudo cristianas en sus notas especialmente… “Y no es maravilla , porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz”(2 Corintios 11:14)

La única excepción ha sido el desastre literario y bíblico de la traducción de los Testigos del inglés al castellano, y se ha debido a la difusión que ha logrado en nuestros medios.

Es posible que ya en su mente se haya suscitado otro interrogante: Si el texto es uno, ¿por qué tantas traducciones? ¿Qué sentido y qué utilidad tienen?

Debemos tener en cuenta una realidad: todo aquel que ha de traducir, necesita tomar una decisión. Cada idioma tiene su propio genio. La distancia mental se hace muy grande con el tiempo y las diferencias étnicas y ambientales. A veces las palabras y los giros de un idioma, o son casi intraducibies al nuestro, o tienen diversos sentidos que, en nuestra propia genialidad castellana — o en este momento peculiar del idioma — suenan muy diferentes entre sí. Aquí es donde el traductor debe tomar partido por una sola de las traducciones. Ahora bien, desde el mismo momento en que se decide por una de ellas, está renunciando automáticamente a todas las demás, que muy bien podrían ser tan valiosas como ella, e incluso más.

Esto es cierto cuando se traduce de un idioma occidental moderno a otro. Mucho más si se ha de traducir del hebreo antiguo o del griego “koiné” a idiomas tan distantes a ellos en el tiempo y en el espacio como el castellano del siglo XX.

Con esto queremos decir que no es posible que exista una traducción totalmente perfecta. Creemos sinceramente que el Señor ha protegido su Palabra incluso en las traducciones más honradas de ella que se han hecho.

Sin embargo, esto no quiere decir que hayamos de limitarnos a una sola traducción y desechar las demás como espurias o corruptas. No sería una posición inteligente en un cristiano que quiera adentrarse con sinceridad en el sentido más profundo de la Palabra, y no de una versión determinada, por perfecta o venerada que ésta sea.

Quienes, por causa de sus estudios, tienen la posibilidad de consultar los mejores textos griegos del Nuevo Testamento, o incluso los hebreos del Antiguo Testamento, tienen la suerte de contar con una poderosa arma de comprensión y profundización.

Esto no se halla al alcance del creyente común, pero sí puede tener a mano las mejores traducciones disponibles, ya sea porque las vaya adquiriendo bajo la orientación de sus maestros en la Palabra, o porque la iglesia local organice algún tipo de biblioteca de consulta.

Siempre sigue siendo necesario que en los estudios bíblicos se use como base el texto de una de las traducciones. Hoy por hoy, parece ser la Reina-Valera la más acertada y utilizada para esto. Sin embargo, arrojará también mucha luz sobre el texto bíblico el tener la posibilidad de leer las diversas formas en que otros traductores han vertido las palabras originales al castellano, o incluso a otros idiomas, si se halla al alcance de algún miembro de la comunidad consultar traducciones a otros idiomas.

Lo que acabamos de decir es válido para el estudio personal, pero también nos parece una buena sugerencia para los círculos de estudio bíblico.

Nuestros pastores y maestros, por razón misma de la vocación a la que fueron llamados, tienen la obligación de estar al día en cuanto a material bíblico y a traducciones de la Biblia. No sólo dependen de ello su predicación y su enseñanza, sino también la orientación que les puedan dar a los miembros de la comunidad cristiana para ayudarlos en la empresa más fascinante que puede emprender un ser humano: la lectura y el estudio de la Palabra de Dios.

Lic. Ángel A. Carrodeguas

Fuente:

Josh McDowell – Don Stewart, Razones – ¿Tiene sentido la fe cristiana para el hombre de hoy? , edit.Vida, pp.39-55,4ª impresión, 1992,Deerfield,Florida