El diseño del universo no es tan inteligente como algunos creen

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La Sincronicidad en la Naturaleza

La Sincronicidad en la Naturaleza
Publicado por Malena el 29 de Diciembre de 2009

Estamos tan acostumbrados a ver la perfección con que se manifiesta la naturaleza que hemos perdido nuestra capacidad de asombro.

Cuando percibimos cómo los pájaros vuelan en formaciones perfectas, cómo se turnan para ocupar los lugares que les exigen mayor esfuerzo y cómo cambian de dirección sincronizadamente, sin chocarse jamás unos con otros, es un espectáculo que inquieta nuestra mente y nos obliga a cuestionarnos sobre nosotros mismos.

Lo mismo ocurre con los cardúmenes de peces que forman verdaderos organismos vivientes al moverse al unísono en una danza ancestral.

¿Cómo hacen las aves y los peces para informarse mutuamente su intención de cambiar la dirección o para saber cuál de las aves es la indicada para ocupar el lugar dejado por otra?

Todavía los científicos no pueden contestar estas preguntas y aventuran hipótesis que no pueden ser confirmadas.

Las aves disponen de un mecanismo natural para no chocarse entre sí, mientras los seres humanos, supuestamente más inteligentes, no podemos evitar los accidentes de tránsito.

Deepak Chopra nos dice que la comunicación entre los animales proviene de una dimensión espiritual, una inteligencia no circunscripta con capacidad organizadora que reside en ese ámbito virtual.

Casi todo el mundo animal muestra alguna forma de comunicación fuera del espacio y del tiempo, dado lo inmediato de las respuestas.

Rupert Shaldrake dedicó gran parte de su vida en investigar minuciosamente la comunicación entre los perros y sus amos y la capacidad de estos animales de predecir su vuelta al hogar aún cuando lo hagan en horas inesperadas.

Shaldrake demostró que no se trata de ningún sentido físico sino de una capacidad no física que tienen los perros de percibir las intenciones de sus dueños, cuando piensan en volver a casa.

Según Chopra, esta es una comunicación que se produce en otra dimensión que no conocemos.

Los gemelos idénticos pueden experimentar lo que está pensando o sintiendo el otro y también las personas que tienen estrechos vínculos afectivos; como si ambos estuvieran sumergidos en una sustancia común capaz de transmitir información.

El cuerpo humano es un ejemplo de sincronicidad, porque cada parte se relaciona con la totalidad y el pensamiento y la intención pueden mover todo el cuerpo.

Ningún científico pudo aún descubrir de dónde provienen los pensamientos. La hipótesis de Chopra es que su origen es el campo virtual, o realidad no circunscripta.

La sincronicidad es perfecta en un cuerpo saludable; y cuando ésta se perturba, por ejemplo por el estrés, se pierde el equilibrio y se interrumpe la conexión con esa dimensión.

Las emociones también intervienen provocando rupturas entre la realidad material y el campo virtual, como la ira y la hostilidad que actúan como agentes desintegradores y como inhibidores del sistema inmunológico.

Estos sentimientos humanos también son percibidos por los animales y los llevan a actuar con agresividad.

El Universo mantiene un equilibrio que se manifiesta en forma de ritmos y toda la naturaleza actúa según el ciclo que corresponda como un solo organismo, inclusive nosotros, porque no somos ajenos a este proceso.

La inteligencia no circunscripta está dentro nuestro y también nos rodea, fuera del espacio y el tiempo.

Toda la realidad es una proyección, una apariencia de esa inteligencia, única, poderosa, eterna e infinita.

Fuente: “Sincro Destino”, Deepak Chopra, Edit. Aguilar, Altea, Taurus, Alfaguara, S.A., 2003.

El cuerpo humano está diseñado para vivir días de 25 horas

El cuerpo humano está diseñado para vivir días de 25 horas

Posted: 07 Dec 2009 07:26 AM PST

“Que no me vengan después con que el Diseño Inteligente no existe.”

Los ritmos circadianos del cuerpo se originan en el sistema nervioso central, que es el que provoca cambios regulares en la formación de orina, la temperatura corporal, el ritmo cardíaco, el consumo de oxígeno, la división celular y las secreciones de las glándulas endocrinas.

Así pues, el cuerpo humano se parece bastante a un termostato en el sentido de que es un gran sistema homeostático complejo, que emplea una intrincada red de mecanismos que se retroalimentan para mantenerse estables en medio de situaciones que cambian de forma dinámica.

El cerebro se encarga de mantener a muchos de estos mecanismos de retroalimentación, ya que coordina los estímulos externos recibidos por los órganos sensoriales y responde provocando las acciones corporales apropiadas.

Sin embargo, nuestros ciclos del sueño dependen de la retroalimentación negativa, porque los ritmos circadianos humanos son de 25 horas. Se ignora aún por qué, después de millones de años de vida en un mundo con días de 24 horas, el reloj biológico se atrasa esa hora.

De este modo, debe ser el mundo exterior el que, a diario, pone en hora nuestro reloj biológico, ya sea detectando patrones de luz y oscuridad o, de manera más sutil, percibiendo el cambio del campo magnético de la Tierra, que cambia con la rotación del planeta.

Sin esa retroalimentación negativa que sincroniza nuestros ritmos circadianos, dormiríamos durante un día entero dos semanas de cada mes a causa de esa hora extra de nuestro cuerpo.

Vía | Sistemas emergentes de Steven Johnson

genciencia

Una asombrosa variedad de científicos están desconcertados por el diseño del universo y admiten la posibilidad de que exista un diseñador.

Una asombrosa variedad de científicos están desconcertados por el diseño del universo y admiten la posibilidad de que exista un diseñador.

por Rabino Mordechai Steinman y el Dr. Gerald Schroeder
De acuerdo a una cantidad cada vez más grande de científicos, las leyes y constantes de la naturaleza están “ajustadas tan finamente”, y han ocurrido tantas “coincidencias” que permiten la posibilidad de la vida, que el universo debe haber llegado a existir a través del planeamiento intencional y de la inteligencia.
De hecho, esta “puesta a punto” es tan evidente, y las “coincidencias” son tantas, que muchos científicos han llegado a apoyar el principio antrópico, que sostiene que el universo fue traído a la existencia intencionalmente para producir la humanidad.
Muchos científicos han llegado a concluir que el universo fue traído a la existencia intencionalmente.
Aun aquellos que no aceptan el principio antrópico admiten la “puesta a punto” y concluyen que el universo es “demasiado elucubrado” para ser un evento casual.
En un documental científico de la BBC, “El Principio Antrópico”, algunas de las mentes científicas más grandiosas de hoy en día describen los hallazgos recientes que compelen esta conclusión.
El Dr. Dennis Scania, distinguido jefe de los Observatorios de la Universidad de Cambridge, dijo:
Si cambias un poquito las leyes de la naturaleza, o cambias un poquito las constantes de la naturaleza (como la carga en los electrones) entonces la forma en que el universo se desarrolla es tan diferente, que es muy probable que nunca hubiese existido vida inteligente.
El Dr. David D. Deutsch, del Instituto de Matemática de la Universidad de Oxford, dijo:
Si empujamos una de estas constantes sólo un pequeño porcentaje en una dirección, las estrellas se extinguen dentro del primer millón de años a partir de su formación, y no hay tiempo para la evolución. Si empujamos una de estas constantes un pequeño porcentaje en la otra dirección, entonces no se forman elementos más pesados que el helio. Sin carbono no hay vida. Ni siquiera hay química. No hay absolutamente nada de complejidad.
El Dr. Paul Davis, conocido autor y profesor de física teórica en la Universidad de Adelaida dijo:
“La cosa realmente asombrosa no es que la vida en la tierra está balanceada sobre el filo de un cuchillo, sino que todo el universo está balanceado sobre el filo de un cuchillo, y podría haber un caos total si cualquiera de las ‘constantes’ naturales se moviera incluso levemente. Tú ves”, agrega Davis, “aun si consideras al hombre como una existencia casual, continúa el hecho de que el universo parece diseñado, más allá de toda lógica – casi forzosamente – para la existencia de vida; tú podrías decir que es un montaje”.
De acuerdo a la última opinión científica, el universo se generó en una explosión gigante de energía llamada el “big bang”. Al comienzo, el universo era solamente hidrógeno y helio, lo que se solidificó y se transformó en estrellas. Subsecuentemente, todos los otros elementos fueron fabricados dentro de las estrellas. Los cuatro elementos más abundantes en el universo son: hidrógeno, helio, oxígeno y carbono.
Cuando Sir Fred Hoyle estaba investigando cómo es que el carbono llegó a existir a través de los “altos hornos de fundición” que son las estrellas, sus cálculos indicaron que es muy difícil explicar cómo las estrellas generaron la cantidad necesaria de carbono de la cual depende la vida en la tierra. Hoyle encontró que hay muchos acontecimientos fortuitos que sólo ocurrieron una vez y que parecieran indicar que se hicieron “ajustes” intencionales en las leyes de la física y la química para producir el carbono necesario.
Hoyle resume sus hallazgos de la siguiente manera:
Una interpretación con sentido común de los hechos sugiere que un supervisor ha manejado los hilos tanto de la física como de la química y de la biología, y no hay en la naturaleza fuerzas invisibles de las que valga la pena hablar. No creo que ningún físico que examine la evidencia pueda no llegar a la conclusión de que las leyes de la física nuclear han sido diseñadas deliberadamente en relación a las consecuencias que producen dentro de las estrellas.
Agrega el Dr. David D. Deutch:
Si alguien alega no estar sorprendido por las características especiales que tiene el universo, está escondiendo su cabeza en la arena. Estas características especiales SON sorprendentes e improbables.
Aceptación Universal de la “Puesta a Punto”
Además del video de la BBC, las publicaciones más prestigiosas de la comunidad científica y sus más famosos físicos y cosmólogos han reconocido la verdad objetiva de la “puesta a punto”.
El número de agosto de 1997 de la revista “Science” (la publicación científica más prestigiosa de Estados Unidos) tuvo como atracción principal un artículo titulado “La ciencia y Dios: ¿Una tendencia candente?”. Aquí hay un extracto:
El hecho de que el universo exhibe muchas características que acogen la vida orgánica (como precisamente aquellas constantes físicas que resultan en planetas y estrellas de larga vida) también ha llevado a los científicos a especular acerca de la existencia de alguna influencia divina.
En su libro más vendido, “Una Breve Historia del Tiempo”, Stephen Hawking (posiblemente el cosmólogo más famoso del mundo) se refiere al fenómeno como “extraordinario”.
“El hecho extraordinario es que los valores de estos números (por ejemplo las constantes de la física) parecen haber sido ajustados finamente para hacer posible el desarrollo de la vida”. “Por ejemplo”, escribe Hawking, “si la carga eléctrica del electrón hubiese sido ligeramente diferente, las estrellas no hubiesen podido quemar hidrógeno y helio, o no hubiesen podido explotar. Parece claro que hay relativamente pocos rangos de valores para los números (para las constantes) que puedan permitir el desarrollo de cualquier forma de vida inteligente. La mayoría de las combinaciones de valores llevarían a universos que, aunque podrían ser muy lindos, no contendrían a nadie que puediera observar esa belleza”.
Hawking continúa diciendo que él podría llegar a considerar esto como una posible evidencia de un “propósito divino en la creación y una elección en las leyes de la ciencia (por Dios)” (Ídem Pág. 125). El Dr. Gerald Schroeder, autor de “Génesis y el Big Bang” y “La Ciencia de la Vida”, trabajó previamente en el departamento de física del Instituto de Tecnología de Massachussets. Él agrega los siguientes ejemplos:
1) El profesor Steven Weinberg, premio Nobel en física de alta energía (un campo de la ciencia que estudia el comienzo del universo) escribe en la revista “Scientific American” y concluye que:
Cuán sorprendente es que las leyes de la naturaleza y las condiciones iniciales del universo puedan permitir la existencia de seres que lo puedan observar. La vida como la conocemos sería imposible si una de las tantas cantidades físicas tuviera valores levemente diferentes.
Aunque Weinberg se describe a sí mismo como agnóstico, no puede evitar asombrarse por el alcance de la “puesta a punto”. Él continúa y describe cómo un isótopo de berilio, teniendo una minúscula vida media de 0,0000000000000001 segundos, debe encontrar y absorber núcleos de helio en ese lapso de tiempo antes de descomponerse. Esto ocurre sólo a través de una totalmente inesperada y exquisitamente precisa, coincidencia de energía entre los dos núcleos. Si esto no ocurriera no existiría ninguno de los elementos pesados. No habría ni carbono, ni nitrógeno, ni vida. Nuestro universo estaría compuesto de hidrógeno y helio. Pero este no es el fin de la admiración de nuestro afinado universo. Él continúa:
Una constante requiere un increíble afinamiento. La existencia de vida de cualquier tipo requiere una anulación entre diferentes aportes a la energía del vacío, con una precisión de 120 decimales.
Esto significa que si las energías del big bang hubiesen sido, en unidades arbitrarias, no:
10000000000000000000000000000000000000000000
00000000000000000000000000000000000000000000
00000000000000000000000000000000,
Sino:
10000000000000000000000000000000000000000000
00000000000000000000000000000000000000000000
00000000000000000000000000000001,
No hubiese habido vida de ningún tipo en todo el universo porque, como declara Weinberg:
El universo habría atravesado un ciclo completo de expansión y contracción antes de que la vida hubiera surgido, o podría haberse expandido tan rápidamente que ni las galaxias ni las estrellas se hubiesen podido formar.
2) Michael Turner, el astrofísico ampliamente citado de la universidad de Chicago y Fermilab, describe la “puesta a punto” del universo con una analogía:
La precisión es como si uno tirara un dardo a través de todo el universo y le apuntara a un blanco de un milímetro de diámetro del otro lado.
Roger Penrose, profesor ‘Rouse Ball’ de matemáticas de la Universidad de Oxford, descubre que la probabilidad de que el universo tuviera energía utilizable (baja entropía) en el momento de la creación es aún más asombrosa:
A saber, una precisión de un décimo a la potencia de diez, potenciado a 123. Esto es un número extraordinario. Uno no podría siquiera escribir el número completo en nuestro sistema decimal (potencia de diez): ¡Sería uno seguido de diez a la potencia de 123 ceros sucesivos! (Eso es un millón de billones de billones de billones de billones de billones de billones de billones de billones de billones de billones de billones de billones de billones de ceros).
Penrose continúa:
Aun si escribiéramos un cero en cada protón por separado, y en cada neutrón por separado en todo el universo (y podríamos incluir todas las demás partículas también para tener una buena medición) igualmente nos quedaríamos cortos al escribir el número que necesitamos. La precisión requerida para darle curso al universo no es de ninguna manera inferior a toda la extraordinaria precisión a la que ya nos hemos acostumbrado en las ecuaciones dinámicas superlativas (de Newton, de Maxwell, de Einstein) que gobiernan el comportamiento de las cosas momento a momento.
Los cosmólogos debaten si la continuidad tiempo-espacio es finita o infinita, limitada o ilimitada. En todos los escenarios, la “puesta a punto” permanece igual.
Es apropiado completar esta sección de “puesta a punto” con las elocuentes palabras del profesor John Wheeler:
Para mí, tiene que haber en el fondo de todo, no una ecuación completamente simple sino una IDEA completamente simple. Y para mí esa idea, cuando finalmente la descubramos, será tan convincente, y tan inevitable, y tan hermosa, que todos nos diremos los unos a los otros: “¿Cómo podría haber sido de otra manera?”

http://www.aishlatino.com/a/cym/48420417.html

¿Fue Adán un individuo histórico real?

¿Fue Adán un individuo histórico real?
Luego continuamos con escatologia.Aprovecho este post para colocar un articulo muy interesante,sobre Adan, el de la biblia, el que los evolucionistas no creen que existio,ya que ellos creen que provenimos de un antecesor comun,alguna especie de mono.

Posted: 23 Sep 2009 02:58 PM PDT

Dr. James Anderson

Dr. James Anderson

El 12 de septiembre, la Wilberforce Fellowship publicó un video del Dr. Tremper Longman III llamado “¿Existe un Adán histórico?” En este video Longman expresó sus dudas sobre la existencia de Adán como un personaje histórico, sugestión que va contra la interpretación histórica del evangelicalismo y que trajo algunas respuestas de teólogos consevadores. Una de estas respuestas fue escrita por el Dr. James Andreson, profesor de teología y filosofía en el Reformed Theological Seminary en Charlotte, Estados Unidos, en su blog. A continuación está mi traducción del artículo del Dr. Anderson.

En un video clip que sin duda traerá discusión en la blogósfera evangélica, el Profesor Tremper Longman III expresó dudas acerca de si los primeros capítulos de Génesis nos deben llevar a pensar que Adán fue un individuo histórico real (en el mismo sentido que Jesús, dice, fue un individuo histórico real). No voy a comentar aquí la visión particular de Longman o sus razones para su afirmación, sólo voy a ofrecer doce razones preliminares del porque la visión evangélica de la Biblia nos obliga a creer en la existencia de Adán como un individuo histórico real.

1. Para comenzar, el género literario básico de Génesis 1-4 es el de narrativa histórica (opuesta de, por ejemplo, poesía, código legal o apocalíptico). Esto no quiere decir que aquellos capítulos no pueden contener lenguaje figurado; muchos estudiosos conservadores del AT afirmaría que de hecho lo contiene. Pero esto implica que aquellos capítulos (como el resto de Génesis) fueron escritos por el autor con la intención de reportar eventos importantes en el espacio-tiempo histórico. Como tal, debería haber la fuerte presunción de que el Adán de los capítulos 1-4 no es menos una figura histórica real que el Abraham de los capítulos 12-25.

2. Los primeros cinco versículos de Génesis 5 no sólo describen eventos en la vida de Adán, ellos contienen datos numéricos específicos de esos eventos. Lo que sería extraño si el autor no considerara a Adán como una figura histórica real. (¡Este punto se aplica igualmente para el autor humano como el divino!) Por ejemplo, se nos dice que Adán vivió 930 años. ¿Por qué alguien podría hacer una afirmación de un hecho tan preciso acerca de la vida de cierto individuo si el individuo en cuestión nunca vivió realmente? (Ref. Gén. 25:17; 50:26; Num. 33:39; Deut. 34:7; Jos. 24:29; etc.)

3. El autor de Génesis presenta el libro como una descripción histórica perfectamente integrada. No existen pasos obvios entre una narrativa no histórica a una narrativa histórica. Es más, somos enfrentados con una serie de secciones narrativas, todas introducidas con alguna variante de la fórmula “Estas son las generaciones de…” (Gén. 2:4; 5:1; 6:9; 10:1; 11:10; 11:27; 25:12; 25:19; 36:1, 9; 37:2). La implicación es que Adán y Eva no son menos figuras históricas que Noé, Sem, Abraham, Ismael, Isaac, Esaú y Jacob.

4. Adán es mencionado en la genealogía de 1 Crónicas 1. La presunción es que Adán es tan individuo histórico como la demás gente que aparece en la genealogía. Una cosa a conceder (como muchos estudiosos conservadores del AT harían) es que existen espacios en las genealogías del AT; las palabras hebreas para ‘padre’ e ‘hijo’ ciertamente permiten aquello. Lejano a eso es sugerir que estas genealogías se deslizan imperceptiblemente entre no históricas e históricas.

5. La interpretación de Oseas 6:7 está en disputa, pero un buen caso puede ser ofrecido al tomar a ‘Adán’ como una referencia al primer ser humano, en lugar del nombre de un lugar o como ‘humanidad’, lo que toma sentido en el contexto. (Las notas en la Biblia de Estudio ESV resumen la racionalidad de esta lectura.) Sería tonto descansar sobre este versículo; pero por otro lado, no puede ser menospreciado. Si esta es de hecho la lectura correcta, presta un gran apoyo al caso preliminar sobre el Adán histórico.

6. La genealogía de Jesucristo dada en Lucas 3:23-38 traza todo El camino de vuelta a Adán. Aunque parece que la genealogía no está completa (ni pretende estarlo), es difícil creer que Lucas podría haber aceptado la idea que su lista mesclara lo histórico con lo no histórico. ¿Si Adán no fuera un individuo histórico, no minaría el punto de Lucas, a saber, que Jesús es la segura esperanza para todo ser humano, tanto judíos como gentiles? ¿Cómo podría una genealogía parcialmente ficticia llevar a un punto teológico verdadero?

7. En Mateo 19:3-9, como respuesta a la pregunta acerca del divorcio, Jesús refiere a los fariseos de vuelta al relato de la creación de Adán y Eva en Génesis 1-2. Jesús toma como garantizado que el relato de Génesis describe un evento e individuos históricos reales. ¿Si la pareja de esposos paradigmática nunca existió no dejaría sin sentido el argumento de Jesús?

8. En Romanos 5:12-21, Pablo bosqueja su famoso paralelo entre Adán y Jesús. La transgresión de ‘un hombre’ (Adán) trajo juicio y muerte, pero la obediencia de ‘un hombre’ (Jesús) trae justicia y vida. Si Adán no existió realmente, el paralelo de Pablo – sobre el cual depende su argumento teológico – se caería.

9. En el mismo pasaje, Pablo afirma que “reinó la muerte desde Adán hasta Moisés” (versículo 14). Pablo claramente se refiere a un periodo específico de la historia de la humanidad; pero si Adán no fuera una figura histórica real, entonces no existe tal periodo, en cual caso la afirmación de Pablo falla en su referencia (y por lo tanto falla en expresar una verdad).

10. El paralelo de Pablo entre Adán y Cristo reaparece en 1 Corintios 15:21-22 (también en el versículo 45). La misma consideración de Romanos 5:12-21 se aplica aquí. Si el pecado de Adán no es un evento histórico, el argumento de Pablo falla.

11. En 1 Timoteo 2:12-14, Pablo se refiere a detalles específicos acerca de la creación y caída de Adán y Eva para apoyar su instrucción acerca de la enseñanza de la mujer en la iglesia. La coherencia del argumento paulino depende crucialmente de la historicidad del evento al cual apela.

12. Judas 14 alude a “Enoc, séptimo desde Adán”; es una presunción razonable que el autor de Judas veía tanto a Enoc como a Adán como individuos históricos. Sí, entiendo que surgen complicaciones con el uso de Judas del libro pseudoepigráfico 1 Enoc, y yo no podría querer poner más peso en este punto que el de la interpretación de Oseas 6:7, pero los evangélicos deberíamos mantener en la mente tres simples puntos: (1) toda la Escritura es verbalmente inspirada; (2) Judas es escritura; y (3) el autor de Judas no estaba obligado a mencionar que Enoc era el “séptimo desde Adán”.

Tomados juntos, estos doce puntos añaden un fuerte caso preliminar para la visión cristiana tradicional de que Adán fue un individuo histórico real. Cualquier erudito que sostenga la autoridad e inerrancia de la Escritura, pero niegue estos puntos, tendrá un montón de cosas por explicar. Si todos tenemos que lidiar con los primeros capítulos de Génesis, apelar a género y otras consideraciones literarias puede proveer suficiente agitación. Pero las doce observaciones de arriba indican que la historicidad de Adán es un cordón permanente en la historia, teología y ética bíblica. Tira ese cordón y, tarde o temprano, todo el tejido se desarmará.

Reformado reformándome

Serie El idealismo metafísico

Serie El  idealismo metafísico

Dios en el laboratorio

Dios en el laboratorio

“El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir”
-Albert Einstein (1879-1955); físico y matemático-

 

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Los mayores descubrimientos de la ciencia moderna no son el fruto de un proceso racional, sino que fueron revelados a través de sueños, estados visionarios repentinos y “coincidencias asombrosas”. ¿Cómo funciona la mente? ¿Qué o quién dirige la evolución de la Humanidad emitiendo esos misteriosos mensajes que los investigadores captan en el momento oportuno para activar un salto cualitativo del conocimiento e impulsar el progreso? Muy pocos han explorado este enigma con un espíritu abierto.

En 1890 tuvo lugar una importante reunión de la comunidad científica europea en el City Hall de Berlín. No era para menos: se celebraba el XXV aniversario del descubrimiento de la fórmula estructural del benceno por parte de Friederich A. Kekulé, un hallazgo que había dado un enorme impulso a la industria del colorante sintético y al florecimiento de la química orgánica. El desarrollo de nuevos fármacos, como la sulfamida y la aspirina, productos industriales como la gasolina de alto octanaje, los detergentes sintéticos, los plásticos y tejidos como el dracón, son algunos de los frutos de la química fundada sobre esta fórmula del benceno. Pero lo realmente curioso de este caso es que el mismo Kekulé declaró que dicha fórmula, como la tetravalencia del carbono que él mismo había establecido anteriormente, le fueron revelados en dos sueños.

KekuléEl primero tuvo lugar en un autobús londinense cuando se quedó adormilado y consistió, según sus propias palabras, en una “visualización” de las valencias y la estructura de los átomos. Éstos “juguetearon” ante sus ojos, uniéndose en pares, tríos y cuartetos según su tamaño, sugiriéndole así su teoría estructural. En 1865, estaba en su estudio de la ciudad belga de Gante cuando repentinamente sintió deseos de dormir. Se volvió entonces hacia el fuego del hogar y cayó en un estado de duermevela.

En esta ocasión, los mismos átomos juguetones del primer sueño empezaron a formar serpientes. De pronto, una de ellas emergió en primer plano llamando su atención. “Se mordió su propia cola y giró dando vueltas con sorna ante mis ojos. Como por iluminación, me desperté”, relató el mismo Kekulé. La serpiente le había revelado la forma en que se disponían los átomos del benceno. Pero Kekulé fue más allá en la descripción del fenómeno y añadió: “Mi visión mental se ha hecho más aguda por las reiteradas experiencias de este tipo”. Y en el discurso que pronunció en la mencionada celebración de este gran logro científico en Berlín, se atrevió a afirmar ante sus colegas: “Aprendamos a soñar, caballeros, entonces quizás encontraremos la verdad”.

||CIENCIA Y TRADICIÓN||

Es curioso observar que la serpiente de su sueño se corresponde con la imagen del ouroboros gnóstico -la serpiente que se muerde la cola y es símbolo del carácter cíclico del Universo desde la antigüedad- y que, además, lo hizo siguiendo una disposición que evocaba la geometría sagrada del hexagrama, dado que el ciclo del carbono también es una de las claves fundamentales de la materia orgánica y la vida. También llama la atención que el fuego del hogar sea una forma clásica del “espejo mágico” -como la bola de cristal o cualquier punto reflectante en un entorno sombrío-, puesto que, en esta situación, el químico asumió sin pretenderlo la actitud que requiere una antigua técnica de iluminación, como se ve en Los misterios de los egipcios de Jamblico (siglo IV d.C.). Ésta consiste en dejar la mente en blanco y quedarse mirando fijamente un punto luminoso en una habitación oscura. Kekulé declaró que su estudio de Gante disponía de muy poca luz por la tarde y que él se quedó traspuesto al anochecer, mientras contemplaba el fuego. Más aún: la visión que tuvo surgió, según describió, de esas llamas. No hay duda de que si Kekulé hubiese conocido que la serpiente es el gran símbolo de la iluminación en la Gnosis universal no habría dudado en calificar su descubrimiento como una revelación. De hecho, así describió su estado: “Como por iluminación, me desperté”.

No fue el suyo un caso excepcional, incluso si nos limitamos a los hallazgos científicos más importantes del siglo XX. En 1921, el fisiólogo Otto Loewi descubrió la transmisión de los impulsos nerviosos por vía hormonal. Según documentaron sus colegas U. Weiss y R.A. Brown en el Journal of Chemical Education (1987), Loewi soñó dos veces con este hallazgo, que le valió el Premio Nobel de Medicina en 1936. En su caso, lo llamativo es que la primera vez despertó y pensó en realizar el experimento soñado al día siguiente, pero volvió a dormirse y por la mañana ya no lo recordaba. Entonces, se sintió repentinamente cansado y decidió reposar un poco antes de iniciar su jornada. De nuevo se durmió y volvió a verse efectuando el mismo experimento. Al despertar del sueño sólo tuvo que dirigirse a su laboratorio y repetirlo.

Ante este hecho tan extraño es inevitable pensar que la fuente de la cual surgió este conocimiento estaba empeñada en que Loewi hiciera su descubrimiento. Primero le hizo llegar el mensaje y luego -cuando lo olvidó- dispuso su mente para repetirlo. En el artículo citado, Weiss y Brown concluyen: “La historia del descubrimiento de Loewi prueba de forma definitiva que las ideas altamente significativas para la investigación científica pueden aparecer durante el sueño, como Kekulé ha relatado”… Pero, ¿no es acaso tambiéneste el vehículo clásico del que se vale el Dios judío desde Jacob para hacer llegar sus mensajes a su “pueblo elegido””?

||LA GUÍA DEL “SEÑOR AZAR”||

Aparte de estos extraños sueños y estados de conciencia reveladores, también lo que llamamos “azar” ha jugado un papel nada desdeñable en los hallazgos científicos. Alfred Nobel, por ejemplo, descubrió la gelatina explosiva por haberse cortado accidentalmente el dedo con un cristal en el laboratorio. Como era frecuente en sus días, aplicó colodión -una solución viscosa de nitrato de celulosa, éter y alcohol- sobre la herida. Incapaz de dormir por el dolor del dedo, se puso a pensar en el colodión, lo que le condujo a la idea de combinar la celulosa nitrada de éste con la nitroglicerina para producir un explosivo más potente y tan seguro como la dinamita. El accidente le dio la solución a un problema que intentaba resolver desde hacía tiempo y esa misma noche bajó a su laboratorio y se aplicó a confirmarlo. Pero lo extraño del caso es que Nobel no fue ni siquiera el primero que hizo un hallazgo científico importante por herirse accidentalmente un dedo y aplicarse colodión. En 1863, John Wesley Hyatt también se cortó el dedo en el laboratorio y fue al armario donde guardaba el colodión. El frasco se había volcado “accidentalmente”, derramando su contenido. Como los disolventes eran muy volátiles, se habían evaporado y sólo quedó la capa viscosa de nitrato de celulosa. Al tocarla, el investigador se dio cuenta de que aquella sustancia podía unir mejor que la cola la mezcla de serrín y papel con la que, en ese momento, buscaba fabricar bolas de billar alternativas a las de marfil. Además de los elefantes, todos nos beneficiamos de este feliz “accidente” revelador, porque Wesley acababa de descubrir algo mucho más importante de lo que el mismo creía: el celuloide.

La película Serendipity ha divulgado el término adoptado para designar este fenómeno. En su magnifico libroSerendipia: descubrimiento accidentales en ciencia (Alianza Editorial), Royston M Roberts examina decenas de casos análogos, en los cuales el “señor Azar” activó la “casualidad” precisa en el momento exacto y con la persona más adecuada. Curioso, ¿verdad? Al mismo mecanismo debemos hallazgos tan cruciales como los Rayos X; el rayón -“la seda artificial”, que curiosamente también nació del accidente de un frasco de colodión derramado en el armario de un laboratorio-; la penicilina y los antibióticos: la síntesis de gran cantidad de hidrocarburos; el LSD; la luna de Plutón; el fondo uniforme de radiación cósmica; el nylon; y muchos otros, sin los cuales el siglo dorado de la ciencia y la tecnología se habría quedado sin muchos descubrimiento importantes, empezando por la Relatividad que, según el mismo Einstein, también nació de una visión repentina que tuvo mientras viajaba en un tranvía. En ninguno de estos casos el hallazgo surgió como una consecuencia lógica derivada de un discurso racional, ni en el marco de un proceso hipotético -deductivo de reflexión, sino en un momento inesperado y cuando la mente no estaba ocupándose del tema. Todos siguen el mismo modelo que observamos en el célebre descubrimiento de Arquímedes, a quien la alteración del nivel del agua al introducir su cuerpo en un baño público le reveló la ley de la hidroestática, más conocida como “principio de Arquímedes”.

Fuente: http://www.laotrainformacion.com/laborato.htm

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