El Principio Protestante de Sola Scriptura

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Serie La Biblia Parte 1

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Esto te escribo … para que

Esto te escribo … para que

1 Tim 3:14, 15

Introducción.

A. Pablo había hablado en persona con Timoteo muchas veces, y esperaba verle otra vez pronto, pero fue necesario escribirle acerca de algunos asuntos de suma importancia.

B. ¿Qué nos enseña esto sobre la importancia de la palabra escrita de Dios?

I. La Palabra de Dios está escrita.

A. La ley de Moisés, el Antiguo Testamento.

1. Al dar su palabra a Israel por medio de Israel, “habló Dios todas estas palabras” (Ex. 20:1), comenzando con los Diez Mandamientos. Neh. 9:13, “Y sobre el monte de Sinaí descendiste, y hablaste con ellos desde el cielo, y les diste juicios rectos, leyes verdaderas, y estatutos y mandamientos buenos,  14  y les ordenaste el día de reposo santo para ti, y por mano de Moisés tu siervo les prescribiste mandamientos, estatutos y la ley”.

2. Pero la ley de Moisés estaba escrita. Dios no confiaba en que su palabra fuera recordada y repetida fielmente por Moisés, Josué, los jueces, los profetas y otros, sino que registró su palabra en forma escrita. Las Escrituras del Antiguo Testamento están compuestas de tres cosas: Luc. 24:44, “Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.  45  Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras”.

Ex. 24:4, “Y Moisés escribió todas las palabras de Jehová … 7 Y tomó el libro del pacto y lo leyó a oídos del pueblo”; 34:27, “Y Jehová dijo a Moisés: Escribe tú estas palabras; porque conforme a estas palabras he hecho pacto contigo y con Israel.  28  Y él estuvo allí con Jehová cuarenta días y cuarenta noches; no comió pan, ni bebió agua; y escribió en tablas las palabras del pacto, los diez mandamientos”; Exodo 32:15, “Y volvió Moisés y descendió del monte, trayendo en su mano las dos tablas del testimonio, las tablas escritas por ambos lados; de uno y otro lado estaban escritas.  16  Y las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios grabada sobre las tablas”; Deut. 31:26, Tomad este libro de la ley, y ponedlo al lado del arca del pacto de Jehová vuestro Dios”.

Jn. 5:46, “Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él.  47  Pero si no creéis a sus escritos, ¿cómo creeréis a mis palabras?”

Jer. 36:1, “Aconteció en el cuarto año de Joacim, hijo de Josías, rey de Judá, que vino esta palabra de Jehová a Jeremías, diciendo:  2  Toma un rollo de libro, y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel y contra Judá, y contra todas las naciones, desde el día que comencé a hablarte, desde los días de Josías hasta hoy.  3  Quizá oiga la casa de Judá todo el mal que yo pienso hacerles, y se arrepienta cada uno de su mal camino, y yo perdonaré su maldad y su pecado”.

Oseas 8:12, “Le escribí las grandezas de mi ley, y fueron tenidas por cosa extraña”.

Habacuc 2:2, “Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella.  3  Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará

Mat. 22:29, “Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios”; Luc. 16:31, “Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos”.

Luc. 18:31, “Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre”; Luc. 24:46, “y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; 47  y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén”; Heb. 10:7, “He aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad,  Como en el rollo del libro está escrito de mí”;

Juan 2:22, “Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho”; 5:39, “9  Escudriñad (o, Examináis, LBLA) las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí”; 20:8, “Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó.  9  Porque aún no habían entendido la Escritura, que era necesario que él resucitase de los muertos”

Hech. 8:35, “Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús”; 17:11, “Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así”. 18:28, “porque con gran vehemencia refutaba públicamente a los judíos, demostrando por las Escrituras que Jesús era el Cristo”.

B. El Nuevo Testamento (la ley o voluntad de Cristo) está escrito.

Lucas 1:1-4, “Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas,  2  tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra,  3  me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo,  4  para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido”. Hech. 1:1, “En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar,  2  hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido”. Juan 20:30, 31, “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro.  31  Pero éstas se han escrito …”

Hech. 15:23, “y escribir por conducto de ellos: Los apóstoles y los ancianos y los hermanos, a los hermanos de entre los gentiles que están en Antioquía, en Siria y en Cilicia, salud”.

Apoc. 1:19, “Escribe las cosas que has visto, y las que han de ser después de estas”; 2, 3, en estos dos capítulos, siete veces el Señor dice, “Escribe” a las siete iglesias de Asia; 14:13, “Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen”.

III. ¿Con qué propósito fueron escritas las Escrituras?

A. ¿Por qué escribe Pablo estas cartas a Timoteo? 1 Tim. 3:14, “Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte,  15  para que si tardo, sepas cómo debes conducirte (cómo debe conducirse uno LBLA) en la casa de Dios”.

1.En un sentido muy importante las cartas que Pablo escribió tomaron el lugar de la persona de Pablo entre los hermanos. No pudo estar todo el tiempo con Timoteo y los demás evangelistas y hermanos, pero podía estar con todos los hermanos de todo lugar y hasta el fin del mundo en sus escritos. “Esto te escribo … para que si tardo …” poco tiempo o mucho tiempo. El apóstol Pablo nunca ha llegado a nosotros. No sólo ha tardado en venir; él nunca vendrá. Sin embargo, tenemos al apóstol Pablo todos los días en medio de nosotros, pues él está en sus escritos. Si Pablo llegara a San Antonio, Texas, ¿qué tendríamos? Tendríamos el gusto de conocerle en persona, pero ¿cuál sería el verdadero valor de su visita? Su enseñanza, la misma enseñanza que tenemos y que estamos estudiando semana tras semana. Compárese Luc. 16:29, “A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos”. Esta es la gran ventaja y bendición de la página impresa. De esta manera, es posible ¡enseñar a muchas personas, en muchos lugares, por mucho tiempo!

2. Las dos cartas a Timoteo, la carta a Tito e, incluso, todos los libros del Nuevo Testamento nos dicen cómo debemos comportarnos en la casa de Dios, que es la iglesia. Estas instrucciones para Timoteo también son instrucciones para otros evangelistas, como también para todos los santos en todo lugar, hasta el fin del mundo.

3. Col. 4:16, “Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros”. ¿Por qué? Para que sepamos cómo debemos conducirnos en la casa de Dios.

4. 1 Tes. 5:27, “Os conjuro por el Señor, que esta carta se lea a todos los santos hermanos”. La razón por la cual esta carta, y todas las otras cartas inspiradas, fueron escritas es muy obvia: son instrucciones, exhortaciones, amonestaciones, etc. que el hijo de Dios necesita para obedecer y servir a Dios para ser salvo.

5. 2 Tim. 3:16, “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,  17  a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

B. Juan 20:30, “estas (señales) están escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre”. Juan nos dice por qué él escribió este libro.

C. 1 Jn. 2:1, “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo”. También explica por qué escribió sus cartas. 1 Jn. 5:13, “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”.

IV. Toda cuestión o controversia debe resolverse por medio de la pregunta, “¿Qué dice la Escritura?”

Mat. 22:29, ““Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios”.

Mar. 12:10, “¿Ni aun esta escritura habéis leído:  La piedra que desecharon los edificadores  Ha venido a ser cabeza del ángulo”.

Luc. 10:26, “El le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?”

Hech. 17:1-3, “llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos.  2  Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo {Aquí equivale a [sábado]} discutió con ellos,  3  declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo”.

Rom. 4:3, “Porque ¿qué dice la Escritura?”

Rom. 11:2, “¿O no sabéis qué dice de Elías la Escritura .. ?”

Gál. 4:30, “Mas ¿qué dice la Escritura?”

Por lo tanto, Pablo dice, 2 Tim. 1:13, “Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús.  14  Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros”. Esto significa que las Escrituras son el patrón que debemos seguir.

V. ¿Cómo sabemos que tenemos toda la palabra de Dios?

A. Las Escrituras del Antiguo Testamento que los judíos estudiaban en el primer siglo son las mismas que tenemos ahora. Jesús y los apóstoles estudiaban y citaban estas mismas Escrituras.

B. Además, los judíos del primer siglo rechazaron los libros apócrifos (libros que se incluyen en versiones de la Biblia aprobadas por la Iglesia Católica Romana).

C. En cuanto a los 27 libros del Nuevo Testamento, los apóstoles y otros discípulos del primer siglo tenían los dones del Espíritu Santo para escoger los escritos que se deberían incluir en las Escrituras del Nuevo Testamento.

1. Este proceso estaba bajo la dirección del Espíritu Santo: Juan 14:26, “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”; 16:13, “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad”.

2. 1 Jn. 2:20, “Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas”;                                  3. 1 Jn. 2:27, “Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en él”.

D. Dicen algunos, “Pero nosotros sólo tenemos versiones del idioma original”.

1. Jesús y los apóstoles citaban textos de una versión, la Septuaginta, la traducción griega de las Escrituras hebreas.

2. Además, existen actualmente muchos textos griegos muy antiguos de los libros del Nuevo Testamento. Hombres eruditos han traducido estos textos griegos a muchos idiomas de muchas naciones y aun a los dialectos de muchas tribus.

3. Tenemos versiones muy confiables. Las que no son confiables son las versiones que son completamente sectarias, tales como la Traducción del Nuevo Mundo del los testigos del Atalaya.

4. También es necesario que algunos profesan que sus escritos sectarios son inspirados; por ejemplo, el Libro de Mormón, etc.

E. La Iglesia Católica Romana afirma que la Biblia es un libro católico. Dicen que la Iglesia Católica nos ha dado la Biblia.

1. Si es así, ¿por qué a través de los siglos no han querido que la gente lea la Biblia?

2. Si es así, ¿por qué no se atreven a publicar la Biblia sin las notas de ellas que “explican” muchos textos?

3. Si es así, ¿por qué es tan ignorante de la Biblia la gente católica?

4. Si es así, ¿por qué no se puede leer en la Biblia acerca del gobierno, culto, doctrina y prácticas de la Iglesia Católica Romana? (P. ej., el papa, cardenales, arzobispos, la misa, el rosario, y docenas de otras cosas).

F. Otros dicen que la Biblia no está completa, porque leemos de “libros perdidos”.

1. 1 Cor. 5:9, en la primera carta a los corintios Pablo dice, “Os he escrito por carta …” Entonces, ¿no está perdida la primera carta que les escribió?

2. Col. 4:16, “Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros”. ¿No está perdida la carta a los laodicenses?

3. Para contestar estas preguntas, primero, recordemos lo que Jesús dijo a los apóstoles (Jn. 16:13), “él os guiará a toda la verdad”. Los apóstoles recibieron y predicaron toda la verdad, pero no tenemos escritos todos los sermones que ellos predicaron. Ellos podían predicar la verdad y podían escribir la verdad, y tenemos en los 27 libros del Nuevo Testamento toda la verdad, pero no tenemos en la Biblia todo sermón que predicaron, ni tampoco toda carta que escribieron.

Conclusión.

A. Dice Pablo, 3:14, “Esto te escribo, aunque tengo la esperanza de ir pronto a verte,  15  para que si tardo, sepas cómo debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios viviente, columna y baluarte de la verdad”.

B. Si nos conducimos correctamente en la casa de Dios, seremos salvos. ¡Cómo debemos apreciar las Escrituras!

http://www.waynepartain.com/Sermones/s4518.html

¿Por que somos Protestantes?

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Libro: Sola Scriptura: Carismatismo y Reforma Protestante de Carlos Cruz

Libro: Sola Scriptura: Carismatismo y Reforma Protestante de Carlos Cruz
SEPTIEMBRE 4, 2009

by Eduardo
Tengo mucho tiempo de no hacer revisión de algún libro que haya leído y que haya considerado de gran utilidad para nosotros los creyentes. Hace unos días adquirí este gran libro, dada la amistad que existe con Guillermo Green, pastor presbiteriano en Costa Rica, y quien es representante de la Confraternidad Latinoamericana de Iglesias Reformadas en Costa Rica.

El autor de esta obra es Carlos Cruz quien es profesor de Humanidades y Teología Sistemática en el Seminario Reformado del Caribe. Cruz hace un gran trabajo al señalar uno de los mayores y quizás más graves problemas que enfrenta el cristianismo, el rechazo a la doctrina de Sola Scriptura.

Para todos es conocido el gran problema que ha surgido a causa de los movimientos neo-pentecostales y carismáticos, muchos de los cuales han abusado en sus enseñanzas proféticas a las cuales le han dado igual o mayor importancia que la palabra de Dios.

En la introducción Cruz escribe, “Desde la muerte de los apóstoles y culminación del Nuevo Testamento, hasta el siglo 21, el cristianismo ha tenido que enfrentar los movimientos que afirman que la revelación bíblica no es suficiente. Todos se afianzaron en el Espíritu Santo, tercera persona de la Trinidad, para justificar sus ideas. Buscan dos efectos con esta insistencia, número uno, legitimar sus errores doctrinales y prácticos; número dos, intimidar a todo incauto que se atreva a juzgarlos.”

El autor divide el libro en cinco capítulos,

Capítulo 1: Biblia y Reforma Protestante

En este capítulo el autor deja muy claro que uno de los postulados más defendidos en la Reforma fue Sola Scriptura. Qué quiere decir esto? La Biblia es la única autoridad en fe y conducta. Porqué se defendió esto? Dados los abusos de la Iglesia Católico Romana y sus diversas maniobras para poder justificar sus enseñanzas antibíblicas, los reformadores reaccionaron en contra de Roma y abogaron por la Biblia como la autoridad en la vida de los creyentes. Cruz escribe,

El problema con Roma es que la Biblia no era su única autoridad y añadían a la misma la tradición, la piedad y testimonios maravillosos de las comunidades monásticas. Reliquias, revelaciones, etc., se usaban para autenticar la fe religiosa, y durante el tiempo de la Reforma era una forma de defender la legitimidad de la curia y enseñanzas romanas.”

Capítulo 2: Juan Calvino, teólogo del Espíritu

En este capítulo el autor nos describe las enseñanzas calvinistas con respecto a la persona del Espíritu Santo y la Biblia. Cruz escribe que, “la teología calvinista prácticamente de entrada establecía que el Espíritu Santo y la Escritura eran inseparables y no se podía apelar al Espíritu en desprecio de la palabra de Dios.”

Además, nos afirma que para Calvino, “el Espíritu Santo venía a glorificar a Cristo y afirmar su Palabra.” Y luego nos dice que para el ginebrino, “La labor de la tercera persona de la Trinidad es abrir el entendimiento, renovar la voluntad por medio de la Palabra-nada de nuevas revelaciones y testimonios fuera de la revelación bíblica.”

Capítulo 3: La Biblia, los Reformadores y la Reforma Radical

Interesantemente Cruz toca el problema que enfrentaron hace quinientos años los reformadores con los anabautistas radicales, entre los cuales estaban los grupos espiritualistas, entusiastas y los racionalistas. Entre estos tres grupos, como nos dice el autor, eran los espiritualistas y entusiastas los que causaron mayor problema, pues consideraron que el rechazo a las profecías por parte de los reformadores, era limitar las acciones del Espíritu Santo.

Cruz nos cuenta un poco de Muntzer, Hofmann, quienes con sus profecías habían rechazado la autoridad bíblica con la intención de legitimar sus errores doctrinales. Y es aquí, en este análisis, en donde Cruz hace un punto clave: las similitudes entre estos hombres y el carismatismo contemporáneo son indistinguibles. Cruz escribe,

los milagreros del siglo XVI fueron enemigos de la Reforma y del postulado de Sola Scriptura como en el día de hoy.”

Capítulo 4: Sectas, Carismatismo y Reforma

Creo que una de las cosas importantes que nos permite ver este libro es el efecto causado por gran parte del movimiento carismático en el mundo. Con sus profecías han rechazado los postulados paulinos con respecto a la Biblia (2 Timoteo 3: 15-17).

Ya la Biblia no es totalmente autoritaria en lo que respecta a la fe y la moral, sino que aún se le agregan las revelaciones hechas a estos hombres que dicen venir de Dios, y que deben ser aceptadas por los creyentes con tanta igualdad como la palabra de Dios.

En este capítulo Cruz nos deja ver que una de las características de los movimientos sectarios es que tienen otra fuente de autoridad a la par de las Escrituras. Los Testigos de Jehová tienen a la Watchtower en Nueva York, los mormones tienen al libro de Mormón, y los carismáticos tienen las profecías de hombres como Benny Hinn, Kenneth Hagin, David Wilkerson, etc.

Y es esto de lo que debemos cuidarnos, pues para el creyente, sólo la Biblia tiene autoridad. Dios nos habla hoy en Su palabra.

Capítulo 5: Carismatismo, Reforma, y herencia

Cruz nos dice, “estas personas están declarando con una tranquilidad pasmosa que la Biblia está incompleta, que al Dios verdadero se le olvidó unos detallitos sumamente importantes y ellos vienen en rescate de los mismos.”

Estos profetas hombres de la actualidad, dice Cruz, “creen firmemente que tienen algo nuevo en sus manos y no se dan cuenta que son imitadores electrónicos de los soñadores doctrinales del pasado.” Y comparando al carismatismo con el catolicismo romano dice, “Roma está repleta de oráculos directamente de Dios con las mismas reglas y experiencias que reclaman los carismáticos. Aún más, el carismatismo es afín con la espiritualidad histórica del Catolicismo.”

Creo que este libro es sumamente importante, pues nos provee una base apologética para defender la palabra de Dios contra los profetas y apóstoles que abundan en las iglesias latinoamericanas. Como escribe Cruz, “Sola Scriptura o volvemos a Roma.”

Pueden adquirir este libro directamente en CLIR.

Extr. de sujetosalaroca,org

Porqué Somos Protestantes?-Sola Scriptura

Porqué Somos Protestantes?-Sola Scriptura
OCTUBRE 26, 2009

by Eduardo
Cuando escuchamos la palabra protestante siempre entendemos algo negativo. Es decir, es alguien que está protestando en contra de algo, sin embargo la palabra tiene un significado muy diferente. Este término es una palabra compuesta que se origina del latín pro testare, pro significando “por” y testare que quiere decir “testificar.” Y esta semana deseo, estando tan cerca la celebración de la Reforma, inciar un análisis de lo que fue logrado en la protesta.

Como protestantes debemos entender el término no como algo negativo, sino como algo positivo, implicando que estamos testificando a favor de la verdad. Y esto es lo que confirma la historia de la iglesia.

Durante la Edad Media la iglesia se había corrompido de tal manera, que la fe que había sido entregada por los apóstoles prácticamente era desconocida en el mundo. Se habían promulgado gran cantidad de edictos con el fin de engrandecer y enriquecer a los líderes eclesiásticos. Para poder afirmar estas cosas estos hombres habían evitado que el pueblo pudiera tener acceso a las Escrituras, habiendo mantenido la Biblia en latín. Así el pueblo común no podía objetar sus enseñanzas y podía ser fácilmente engañado.

Johann Tetzel

La fe que ahora compartimos se originó en un tiempo convulso, cuando un monje dominicano llamado Johann Tetzel, apareció en Alemania vendiendo indulgencias. En el año 1517 este monje andaba prometiendo la remisión de pecados a aquellos que escuchaban su mensaje y compraban estos certificados y además hasta prometía el perdón de pecados de aquellos que habían muerto y estaban, supuestamente, en el purgatorio.

Esta doctrina, por supuesto, había originado por la necesidad del papado de inventar alguna manera de enriquecerse. Es decir, si las personas estaban en un lugar intermedio, en donde eran purificados por los pecados que no habían sido remitidos en la tierra, podían engañar al pueblo para que por dinero ayudaran a que esta purificación fuera más rápida, y así estos muertos pudieran ir al cielo con mayor prontitud.

Cuando Tetzel llegó a Alemania la gente corría con su dinero para comprar estas indulgencias firmadas por el papa. El monje dominicano llegó hasta el punto de asegurar que con el simple depósito de sus monedas en la caja los pecados podían ser perdonados. Para hacer la venta más popular Teztel cantaba, “So bald der Pfenning im Kasten klingt, die Selle aus dem Fegfeuser springt.” (Tan pronto la moneda en la caja suena, el alma del purgatorio vuela).

La gente venía de todas partes de Alemania para que sus pecados fueran perdonados. Pronto las actividades de Tetzel llegaron al conocimiento del Dr. Martín Lutero quien era profesor de Teología de la Universidad de Wittemberg, quien recibió las noticias con mucha preocupación.

Lutero se enfureció y para salvar al pueblo de este perverso negocio redactó 95 tesis las cuales fue personalmente a clavar en las puertas del castillo de la ciudad. Estas tesis formaban un documento en contra de las indulgencias. Lutero ardientemente contendía que estos certificados no servían para remitir los pecados ni de ellos ni de los muertos, pero debido a que estos documentos papales venían en latín, el pueblo no podía comprender lo que verdaderamente decían y tenían que confiar en las palabras y promesas de Tetzel.

Lutero clavando sus tesis

Estas enseñanzas eran reforzadas por la enseñaza de la iglesia católico romana iniciada con el papa Sixto IV en 1460 acerca del Tesoro de los Méritos (Treasury of Merits), en donde se promulgaba la idea que la Iglesia era el custodio de los méritos de los santos quienes habían excedido en estos y por lo tanto la iglesia podía disponer de el sobrante de estos méritos y otorgárselos a otros hombres para que pudieran salir del purgatorio. Lo único que debían hacer las personas era ir al Tesoro de los Méritos y adquirir aquello que les hacía falta.

Lutero estaba tan enfurecido que retaba a los académicos a discutir y debatir sus 95 tesis para mostrar la mentira de las indulgencias. Aquellos que se unieron a la causa luterana fueron llamados protestantes. Fue entonces el 31 de octubre de 1517 cuando Lutero protestó contra los abusos de la iglesia católica. En la tesis número treinta y dos escribió,

“Serán eternamente condenados junto con sus maestros, aquellos que crean estar seguros de su salvación mediante una carta de indulgencias.”

Lutero inició una ardua lucha para que la iglesia volviera a la fe verdadera, sin embargo en su lucha se dio cuenta que todas estas falsas enseñazas venían con el consentimiento del papa Leo X, así como del arzobispo de Mainz, Albrecht.

Lutero protestó contra la corrupción de los líderes de la iglesia así como contra las falsas enseñazas que estaban presentes en ella, pero además como protestante testificó a favor de la verdad de Jesucristo y la Biblia. Esto es lo que caracteriza a aquellos que profesamos estar en contra de la Iglesia Católico Romana.

Esta pequeña introducción nos servirá para entender lo que salió de la Reforma. Pero, qué fue formulado en la Reforma? Cuáles son las bases del protestantismo? En los próximos días estaremos viendo las 5 Solas de la Reforma, pero el día de hoy iniciaremos con la primera, Sola Scriptura.

Sola Scriptura

El protestantismo afirmó la verdad acerca de la Palabra de Dios, es decir que es theopneustos, griego para “exhalada por Dios.” Los protestantes afirmamos que la Biblia es la Palabra que salió de la boca de Dios mismo, y por ello es lo único que puede equipar al creyente para toda buena obra (2 Timoteo 3: 16-17). Este concepto fue lo mismo que enseñó Jesucristo. En Mateo 5 el evangelista registra las siguientes palabras de nuestro Señor,

  • “Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.” Mateo 5: 18

Debido a que la Biblia es la Palabra de Dios, los protestantes negamos la autoridad de las tradiciones humanas. Porqué? Porque nuestra guía es la Biblia y en ella encontramos a Jesús confrontando a los fariseos por nulificar la Palabra de Dios con sus tradiciones (Mateo 15: 6). La condenación que hizo el Señor de los fariseos y escribas era que habían malinterpretado las Escrituras y enseñaban sus tradiciones como la misma autoridad. Además la Biblia dice de sí misma lo siguiente,

  • Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.”Salmo 119: 18
  • Me postraré hacia tu santo templo, Y alabaré tu nombre por tu misericordia y tu fidelidad; Porque has engrandecido tu nombre, y tu palabra sobre todas las cosas.”Salmo 138: 2
  • 7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo. 8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos. 9 El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; Los juicios de Jehová son verdad, todos justos. 10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; Y dulces más que miel, y que la que destila del panal. 11 Tu siervo es además amonestado con ellos; En guardarlos hay grande galardón.”Salmo 19: 7-11

Lutero luchó contra las indulgencias precisamente porque no tenían ningún fundamento bíblico, sino que eran enseñanzas supersticiosas de hombres, con un fin malvado. El papa enfurecido exigió a Lutero ir a Roma para retractarse. Sin embargo debido a que su vida corría peligro, pues ya se había declarado a Lutero un hereje y a que fuera encarcelado si era atrapado, Federico el Sabio contendió para que el juicio fuera en Alemania.

Dieta de Worms

Fue en 1521 en la ciudad de Worms que se reunieron los líderes de la iglesia, así como príncipes alemanes y el Rey Carlos V, para que Lutero, un monje, se retractara de todo lo que había dicho. Johann von Eck le dio 24 horas a Lutero para que así hiciera, pero al día siguiente Lutero se paró frente a la Dieta y dio un discurso que cambió la historia de la iglesia para siempre. Este monje, sin ser rico, y sin poder se paró frente a estos líderes y exclamó,

“Debido a que su serena majestad y sus señores buscan una simple respuesta, la daré de esta manera: A menos que yo sea convencido por el testimonio de las Escrituras o por la clara razón (pues no confío sólo en el Papa ni en los concilios, debido a que es sabido que han errado y se han contradicho), estoy atado por las Escrituras que he citado, y mi conciencia está cautiva a la Palabra de Dios. Yo no puedo y no retractaré nada, debido a que no es seguro ni correcto ir en contra de la conciencia.” Luther’s Works. Volumen 32.

Al terminar estas palabras probablemente Lutero estaba temblando pues sabía que había puesto su vida en peligro. Lutero conocía la historia de Jan Huss quien había sido quemado en la hoguera un siglo antes por intentar reformar la iglesia. Sin embargo el emperador le dio un salvoconducto para que Lutero regresara a su pueblo sin problemas.

Lo más importante y lo que cambió la historia fue el hecho de que Lutero se aferró a la doctrina de Sola Scriptura. Como este monje agustino, los protestantes estamos cautivos “a la Palabra de Dios.” La revolución que inició Lutero luego de estas palabras fue inmensa. Pronto la Biblia fue traducida al alemán y la gente se volvió a la Biblia para encontrar las verdades que habían estado escondidas por tanto tiempo.

Hombres como Juan Calvino también se esforzaron por enseñar esta preciada doctrina, argumentando que la Biblia es la Palabra autoritaria e infalible de Dios para Su pueblo. La confesión Bautista de Londres de 1689 a la cual me adhiero dice,

“(1)Las Santas Escrituras son la única toda suficiente, segura e infalible regla del conocimiento, fe y obediencia salvadoras.1 Aunque la luz de la naturaleza y las obras de creación y de providencia manifiestan la bondad, sabiduría, y poder de Dios, de tal manera que los hombres quedan sin excusa, sin embargo, no son suficientes para dar aquel conocimiento de Dios y de su voluntad que es necesario para la salvación; (2) por lo que le agradó al Señor, en varios tiempos y de diversas maneras revelarse a sí mismo y declarar su voluntad a su Iglesia;3 y además para conservar y propagar mejor la verdad y para el mayor consuelo y establecimiento de la Iglesia contra la corrupción de la carne y la malicia de Satanás y del mundo, le agradó dejar esa revelación por escrito, por todo lo cual las Santas Escrituras son muy necesarias, y tanto mas cuanto que han cesado ya los modos anteriores por los cuales Dios reveló su voluntad a su Iglesia.” CBL 1689

Hace más de 500 años Dios providencialmente causó una revolución a manos de un monje a quien le reveló la verdad. Con él, Dios continúo reuniendo a sus ovejas perdidas.

Aplicación para nuestros tiempos

La doctrina de Sola Scriptura defendida por Lutero y los reformadores durante el siglo XVI debe hacernos reflexionar. Primero, esta doctrina no surgió durante la Reforma, sino que es una verdad bíblica, creída por los apóstoles y los primeros cristianos. El pasaje más claro es 2 Timoteo 3: 16-17, en donde Pablo deja claro que las Escrituras, inclusive aquellas que así como él, los apóstoles estaban escribiendo en ese momento, eran la palabra que Dios había hablado. Por esta razón son la única regla de fé y práctica para los creyentes.

Por esa simple razón debemos rechazar cualquier doctrina de hombres, ya sea para dirigir el modo en que el creyente debe vivir su vida para Dios, así como para conocer la verdad de Dios mismo. Es por ello que el catolicismo romano debe ser rechazado y categorizado como una falsa religión. La Iglesia Católica Romana es una falsa iglesia por la simple razón que predica un falso evangelio. Porqué? Porque en lugar de someterse a la Biblia, la cual es la máxima autoridad para la Iglesia, se han sometido a la sabiduría de hombres a quienes la historia muestra como hombres que iban tras sus vientres.

Además, debemos rechazar toda aquella enseñanza que asegure que Dios continúa hablando hoy en día fuera de la Biblia. Y esto es muy común dentro del evangelicalismo, específicamente dentro del pentecostalismo y el movimiento carismático. Es común escuchar a hombres argumentar que Dios sigue dándole profecía a la Iglesia. Por ello hay tantos autodenominados profetas hoy en día. Pero si la Biblia es lo que Pablo dijo que era, entonces nada puede dirigir la vida del creyente fuera de la Biblia. Es más, si las palabras de Cristo dadas al apóstol Juan en el libro de Apocalipsis son ciertas, no hay más palabras que deban ser escritas o agregadas a la Biblia. Si realmente existiera la profecía en la actualidad, estas palabras deberían ser escritas y agregadas a la BIblia y entregadas a todos los creyentes a través de todo el mundo. De no ser así, la Iglesia se está perdiendo la verdad revelada por Dios. Pero, por supuesto, esto no es cierto.

Debido a que el don de profecía ya cesó, una vez que se terminaron de escribir los libros del Nuevo Testamento, ya no necesitamos de otra cosa que no sea la Biblia para conocer a Dios y Su voluntad. Es por ello que como protestantes debemos adherirnos firmemente a la doctrina de Sola Scriptura.

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¿Qué fue la Reforma Protestante?

¿Qué fue la Reforma Protestante?

Para entender la historia de la Iglesia Protestante y la Reforma, es importante comprender primeramente que uno de los reclamos que hace la Iglesia Católica Romana es la de la sucesión apostólica. Esto simplemente significa que ellos claman ser la única autoridad sobre todas las otras iglesias y denominaciones, porque afirman contar con la única ascendencia de Papas católicos romanos a través de los siglos, en línea directa hasta el apóstol Pedro. En su perspectiva, esto le da a la Iglesia Católica Romana una autoridad única que invalida a todas las otras iglesias o denominaciones. De acuerdo con la Enciclopedia Católica, esta sucesión apostólica “es encontrada únicamente en la Iglesia Católica” y ninguna “Iglesia separada tiene alguna reclamación válida ante ello.”

Es por esta sucesión apostólica que la Iglesia Católica Romana reclama una autoridad única para interpretar la Escritura y para establecer la doctrina; así como la afirmación de tener un líder supremo en el Papa, el cual es infalible (sin error) cuando habla “ex cátedra” – esto es en el ejercicio de su oficio como pastor y maestro de todos los cristianos. Por lo tanto, de acuerdo con la postura católica romana; la enseñanza o tradiciones de la Iglesia Católica Romana, habiendo provenido del Papa, son tan infalibles y autoritativas como las mismas Escrituras. Esta es una de las mayores diferencias entre los católicos romanos y los protestantes, y fue una de las razones fundamentales para la Reforma Protestante.

Por supuesto los católicos romanos no son los únicos que tratan de reclamar una única autoridad a través de la sucesión apostólica, o de rastrear los antecedentes de las raíces de su iglesia hasta los apóstoles originales. Por ejemplo la Iglesia Oriental Ortodoxa también afirma esta sucesión apostólica, aunque su alegato es muy similar a la postura de los católicos romanos. La separación entre la Iglesia Oriental Ortodoxa y el catolicismo romano no ocurrió hasta el “Gran Cisma” en el 1054 d.C. Hay también algunas denominaciones protestantes o grupos que tratarán de establecer una “Línea de Sangre” que pueda seguir la huella regresiva a través de los siglos, hasta la primera iglesia y los mismos apóstoles. Mientras que estos protestantes no se apegan a la sucesión apostólica para establecer la autoridad de un “Papa” como un líder infalible; ellos sin embargo aún buscan esa conexión con la iglesia primitiva, al menos en un grado mínimo, para establecer la autoridad de sus doctrinas y prácticas.

El problema con cualquiera de estos intentos de trazar una línea regresiva de sucesión hasta los apóstoles, ya sean católicos romanos, ortodoxos orientales, o protestantes; es que todos ellos están en el intento de obtener o basar la autoridad de lo que ellos creen y enseñan, en la fuente equivocada de alguna real o percibida conexión con los apóstoles, en lugar de obtenerla de la Palabra de Dios. Es importante para los cristianos, el darse cuenta de que la sucesión apostólica no es necesaria para que una iglesia o denominación tenga autoridad. Dios ha dado y preservado la suprema autoridad para todos los asuntos de la fe y la práctica en Su Santa Palabra, la Biblia. Por lo tanto, en la actualidad, la autoridad individual de una iglesia o denominación, no viene a través de algún lazo con la iglesia del primer siglo y los apóstoles; en vez de eso, proviene solo y directamente de la Palabra escrita de Dios. Las enseñanzas de una iglesia o denominación son autoritativas y obligatorias para los cristianos solo si representan el significado verdadero y una clara enseñanza de la Escritura. Este es un punto importante a considerar, cuando se trata de entender la conexión entre el protestantismo y la Iglesia Católica Romana, y la razón por la que se llevó a cabo la Reforma Protestante.

Para comprender la historia del cristianismo y los reclamos de la sucesión apostólica, así como las afirmaciones de la Iglesia Católica Romana de ser la única verdadera Iglesia con autoridad única, es importante que consideremos un par de puntos cruciales. Primero, debemos considerar que aún en los días de los apóstoles y la iglesia del primer siglo, los falsos maestros y las falsas enseñanzas eran un problema significativo. Sabemos esto por las advertencias contra las herejías y los falsos maestros que encontramos en todos los escritos posteriores del Nuevo Testamento. Jesús Mismo, advirtió que esos falsos maestros serían como “lobos vestidos de ovejas” (Mateo 7:15), y que habría ambos “trigo y cizaña”, que coexistirían juntos hasta el día del juicio, cuando Él separaría a los salvos de los perdidos; los verdaderos creyentes “nacidos de nuevo”, de aquellos que no le recibieron verdaderamente a Él (Mateo 13:24-30). Esto es importante para entender la historia de la iglesia, porque casi desde sus inicios, los falsos maestros y falsas enseñanzas han estado invadiendo la iglesia y guiando a la gente por el camino equivocado. A pesar de esto, siempre han habido verdaderos creyentes “nacidos de nuevo” a lo largo de todas las eras, aún en el período más oscuro del oscurantismo; que se ajustaron a la doctrina bíblica de la salvación únicamente por gracia, a través de la fe en Jesucristo solamente.

La segunda cosa que debemos considerar para comprender correctamente la historia, es que la palabra “católico” simplemente significa “universal”. Esto es importante, porque en los escritos del cristianismo primitivo del primero y segundo siglos, cuando el término “católico” es usado, es en referencia a la “iglesia universal” o al “cuerpo de Cristo” que está formado por los creyentes “nacidos de nuevo”, de cada tribu, lengua y nación (Apocalipsis 5:9; 7:9). Sin embargo, como muchas palabras a través del tiempo, la palabra “católico” comenzó a tomar un nuevo significado, o a ser usada en un nuevo sentido. A través del tiempo, el concepto de una iglesia “universal” o “católica” comenzó a involucrar el concepto de que todas las iglesias se unieran para formar una, no solo espiritualmente, sino también visiblemente, extendiéndose a través del mundo. Este malentendido de la naturaleza visible de la iglesia (que siempre ha contenido ambos “trigo y cizaña”) y la iglesia invisible, (el cuerpo de Cristo, el cual está formado solamente por creyentes nacidos de nuevo) llevaría al concepto de una visible Santa Iglesia Católica, fuera de la cual no hay salvación. Es sobre este malentendido de la naturaleza de la iglesia universal, que la Iglesia Católica Romana se desarrolló.

Antes de la conversión de Constantino al cristianismo en 315 d.C. los cristianos eran perseguidos por el gobierno romano. Con su conversión al cristianismo, éste se convirtió en la religión permitida en el Imperio Romano (y más tarde se volvió la religión oficial), y de esta manera la Iglesia “visible” llegó a unirse con el poder del gobierno romano. Este matrimonio de la iglesia y el estado llevó a la formación de la Iglesia Católica Romana, y a través del tiempo ocasionó que la Iglesia Católica refinara su doctrina y desarrollara su estructura de la manera que mejor sirviera a los propósitos del gobierno romano. Durante esa época, el oponerse a la Iglesia Católica Romana, era lo mismo que oponerse al gobierno romano, y ello acarreaba severos castigos. Por lo tanto, el no estar de acuerdo con alguna doctrina de la Iglesia Católica Romana era un cargo serio, que con frecuencia resultaba en la excomunión y algunas veces aún en la muerte.

Y sin embargo, a través de ésta época en la historia, hubieron verdaderos cristianos “nacidos de nuevo” quienes se levantaron y opusieron a la secularización de la Iglesia Católica Romana y a la perversión de la fe que le siguió. A través de esta combinación de iglesia y estado, con el correr del tiempo, la Iglesia Católica Romana, efectivamente silenció a aquellos que se oponían a cualquiera de sus doctrinas o prácticas, y realmente casi se convirtió en una iglesia universal a través del Imperio Romano. Aunque siempre hubo “focos” de resistencia ante algunas prácticas y enseñanzas anti-bíblicas de la Iglesia Católica Romana, éstos sin embargo, eran relativamente pequeños y aislados. Antes de la Reforma Protestante, en el siglo dieciséis; hombres tales como John Wycliffe en Inglaterra, John Huss en Checoslovaquia, y John Wessel en Alemania, habrían dado sus vidas por su oposición a algunas enseñanzas anti-bíblicas de la Iglesia Católica Romana.

La oposición de la Iglesia Católica Romana y sus falsas enseñanzas llegaron a su climax en el siglo dieciséis, cuando un monje católico romano llamado Martín Lutero clavó sus 95 propuestas (o tesis) contra las enseñanzas de la Iglesia Católica Romana en la puerta de la iglesia del Castillo de Wittenberg, Alemania. La intención de Lutero era traer la reforma a la Iglesia Católica Romana, y al hacerlo estaba desafiando la autoridad del Papa. Con la negativa de la Iglesia Católica Romana de responder al llamado de Lutero a reformarse y regresar a las doctrinas y prácticas bíblicas, la Reforma Protestante comenzó, de la cual surgirían cuatro divisiones o tradiciones principales: La Luterana, la Reformada, la Anabaptista y la Anglicana. Durante este tiempo Dios levantó a hombres piadosos en diferentes países a fin de restaurar y volver nuevamente a las iglesias a través del mundo, a sus raíces, prácticas, y doctrinas bíblicas.

Subyacentes a la Reforma Protestante hay cuatro preguntas o doctrinas básicas en que estos reformadores creían que la Iglesia Católica Romana estaba en un error. Estas cuatro preguntas o doctrinas son: ¿Cómo es salvada una persona? ¿Dónde reside la autoridad religiosa? ¿Qué es la iglesia? y ¿Cuál es la esencia de la vida cristiana? Al responder estas preguntas los reformadores protestantes tales como Martín Lutero, Ulrich Swingli, Juan Calvino, y John Knox establecieron lo que sería conocido como las “Cinco Solas” (sola, es tomada de palabra del latín –solamente-) de la Reforma. Estos cinco puntos de doctrina fueron el corazón de la Reforma Protestante y fue por estas cinco doctrinas bíblicas esenciales que los reformadores protestantes tomarían su posición contra la Iglesia Católica Romana, resistiendo las demandas puestas sobre ellos aún al punto de morir; de retractarse de sus enseñanzas.

Estas cinco doctrinas esenciales de la Reforma Protestante son:

1 – “Sola Scriptura”, o Solamente la Escritura: Esto afirma la doctrina bíblica, de que solo la Biblia es la única autoridad para todos los asuntos de la fe y la práctica. La Escritura y solamente la Escritura es la norma por la cual todas las enseñanzas y doctrinas de la iglesia deben ser medidas. Como Martín Lutero declaró tan elocuentemente cuando se le pidió retractarse de sus enseñanzas: Que se me convenza mediante testimonios de la Escritura y claros argumentos de la razón —porque no le creo ni al Papa ni a los concilios, ya que está demostrado que a menudo han errado, contradiciéndose a sí mismos— por los textos de la Sagrada Escritura que he citado, estoy sometido a mi conciencia y ligado a la Palabra de Dios. Por eso no puedo ni quiero retractarme de nada, porque hacer algo en contra de la conciencia no es seguro ni saludable”. “¡No puedo hacer otra cosa; esta es mi postura. Que Dios me ayude! Amen.”

2 – “Sola Gratia”, Salvación Solamente por Gracia: Esto afirma la doctrina bíblica de que la salvación es únicamente por la gracia de Dios y que somos rescatados de Su ira por Su gracia solamente. La gracia de Dios en Cristo no es solamente necesaria, sino que es la única causa eficiente de la salvación. Esta gracia es el trabajo sobrenatural del Espíritu Santo que nos trae a Cristo, al librarnos de nuestra esclavitud del pecado y levantarnos de la muerte espiritual a la vida espiritual.

3 – “Sola Fide” La Salvación Solamente por Fe: Esto afirma la doctrina bíblica de que la justificación es por gracia solamente a través de la sola fe en Jesucristo únicamente. Es por la fe en Jesucristo que Su justicia nos es imputada, como la única satisfacción posible a la perfecta justicia de Dios.

4 – “Solus Christus” En Cristo Solamente: Esto afirma la doctrina bíblica de que la salvación se encuentra solamente en Cristo y que únicamente Su vida sin pecado y Su expiación sustitutiva, son suficientes para nuestra justificación y reconciliación con Dios el Padre. El evangelio no ha sido predicado si la obra sustitutiva de Cristo no es declarada, y la fe en Cristo y Su obra no es solicitada.

5 – “Soli Deo Gloria” Solo a Dios la Gloria: Esto afirma la doctrina bíblica de que la salvación es de Dios, y que ha sido realizada solamente por Dios para Su gloria. Afirma que como cristianos debemos glorificarle siempre, y debemos vivir todas nuestras vidas ante la presencia de Dios, bajo la autoridad de Dios, y para Su gloria solamente.

Estas cinco importantes y fundamentales doctrinas son la razón para la Reforma Protestante. Ellas son el corazón de donde la Iglesia Católica Romana se equivocó en su doctrina, y el por qué la Reforma Protestante fue necesaria, para regresar a las iglesias a través de todo el mundo a la correcta doctrina y enseñanza bíblica. Ellas son tan importantes en la actualidad para evaluar una iglesia y sus enseñanzas, como lo fueron entonces. De muchas maneras, muchos cristianos protestantes necesitan ser retados a regresar a estas doctrinas fundamentales de la fe, al igual que los reformadores retaron a la Iglesia Católica Romana a hacerlo en el siglo dieciséis.

http://www.gotquestions.org/Espanol/Reforma-Protestante.html

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