El diseño del universo no es tan inteligente como algunos creen

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¿Diseño inteligente?

¿Diseño inteligente?
Perfecto para todos lo que argumentan que nuestro cuerpo es tan perfecto que tuvo que ser diseñado por un ser “inteligente”.(Es un comic esceptico)

Pueden verlo completo aqui.

Diseño inteligente- El desafío bioquímico a la evolución darwiniana

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La jirafa tiene un corazón sobrealimentado

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Richard Dawkins vs Ray Comfort, Richard Dawkins habla del Diseño Inteligente

Antonio Cruz Suárez

Antonio Cruz Suárez

El profesor Antonio Cruz Suárez es doctor en ciencias biólogicas pro la Universidad de Barcelona,donde ha trabajado como biologo investigador del Centro de Recursos de Biodiversidad animal. Ha descubierto numerosas especies de crustáceos isópodos. A su vez,pastorea dos iglesias evangélcias en Sevilla. Uno de sus últimos libros ha recibido en los Estados Unidos, la medalla de Oro del ECPA del 2004, a la mejor obra evángelica del año escrita en catellano. Esta casado y tiene dos hijos.


ARTÍCULOS DEL/LA AUTOR/A PUBLICADOS EN P+D:

Aspectos de la fecundación «in vitro» (FIV) (13/12/2009)
• La triste paradoja médica de esta sociedad (06/12/2009)
• Un hijo con genes de otro padre (29/11/2009)
• ¿Es lo mismo sexualidad y procreación? (22/11/2009)
• Lo artificial de la procreación asistida (15/11/2009)
• Técnicas de fertilidad, y masturbación (08/11/2009)
• Ética e inseminación artificial (01/11/2009)
• Reproducción asistida (25/10/2009)
• La crisis del darwinismo (18/10/2009)
• La evolución ¿teoría o realidad? (11/10/2009)
• Responsabilidad del ser humano ante la vida (04/10/2009)
• La vida humana, valor fundamental pero no absoluto (27/09/2009)
• Jesús ennoblece todo lo humano (20/09/2009)
• ¿Es sagrada la vida humana? (13/09/2009)
• El cuerpo humano, ni ascetismo ni divinización (06/09/2009)
• El ser humano, imagen de Dios (30/08/2009)
• Un creador, una sola humanidad (21/08/2009)
• ¿Por qué Dios crea y ama la vida? (16/08/2009)
• La antropología de Dios (09/08/2009)
• Antropología cibernética (02/08/2009)

Antropología conductista (26/07/2009)
• Antropología biologista (19/07/2009)
• Antropología neomarxista (12/07/2009)
• Antropología estructural (05/07/2009)
• Antropología existencialista (28/06/2009)
• ¿Qué es el hombre? (21/06/2009)
• Bioética cristiana y tipos de vida (14/06/2009)
• Principios de la bioética (07/06/2009)
• La bioética hace historia (31/05/2009)
• ¿Bioética cristiana? (24/05/2009)
• El término `bioética´ (17/05/2009)
• ¿Existe el gen de la fe? (10/05/2009)
• Cerebro humano: hecho para la fe (03/05/2009)
• Librarse del mal ¿autonomía humana o redención? (26/04/2009)
• Darwin ha muerto, Dios sigue vivo (19/04/2009)
• Evolución: los genes dicen «no» (12/04/2009)
• Hombre pensante/mono desnudo (05/04/2009)
• La gran explosión cámbrica (22/03/2009)
• ¿Dónde están las formas intermedias de la evolución? (15/03/2009)
• Complejidad de la vida versus evolución (08/03/2009)
• Selección natural: reina con pies de barro (01/03/2009)
• El perfume del arrepentimiento (22/02/2009)
• A la luz de la llama del aceite (15/02/2009)
• El no, pero sí; y el sí, pero no (08/02/2009)
• La envidia muerde pero no come (01/02/2009)
• Las matemáticas de Dios (25/01/2009)
• Invirtiendo en valores (18/01/2009)
• La red del reino de los cielos (11/01/2009)
• Vivir el Evangelio hoy (04/01/2009)
• Las vacaciones de Dios (28/12/2008)
• Evolución y mutaciones, ciencia con pies de barro (07/12/2008)
• El gen del pecado (23/11/2008)
• El misterio de los genes Hox (16/11/2008)
• La cascada de la coagulación (09/11/2008)
• El origen de la vida ¿callejón sin salida? (02/11/2008)
• Los misterios del gen (26/10/2008)
• El dios tapa-agujeros (19/10/2008)
• ¿Dónde acaba el azar y surge la inteligencia? (12/10/2008)
• Increíbles complementos (05/10/2008)
• Ford no está en el motor… lo inventó (28/09/2008)
• Creados con un fin (21/09/2008)
• Perfección original (14/09/2008)
• Inteligencia en el cosmos (07/09/2008)
• Diseño inteligente, ¿apariencia o realidad? (03/08/2008)
• Evolución: la ciencia y sus límites (27/07/2008)
• Desarrollo embrionario y evolución (20/07/2008)
• En busca del fósil perdido (12/07/2008)
• La función de lo inútil (06/07/2008)
• Razones del corazón que la evolución no conoce (29/06/2008)
• La placenta es antidarwinista (22/06/2008)
• ¿Antecesor común o Diseñador único? (15/06/2008)
• Semejanza darwiniana: analogía y homología (07/06/2008)
• Semejanza, convergencia y evolución (31/05/2008)
• El misterio de Darwin desplaza al de Aristóteles (25/05/2008)
• Cuando la clasificación contradice la evolución (17/05/2008)
• Fanatismo evolucionista y creacionista (11/05/2008)
• La caja negra de Darwin (03/05/2008)
• El mito del darwinismo social (27/04/2008)
• La selección natural de Darwin (19/04/2008)
• Las publicaciones e ideas de Darwin (12/04/2008)
• La evolución del creacionista Darwin (05/04/2008)
• El Darwin pre evolucionista (30/03/2008)
• Génesis del darwinismo (23/03/2008)
• Creación, Creador y criaturas (15/03/2008)
• Darwin frente a Dios, el creador (08/03/2008)
• Diálogo entre religiones (01/03/2008)
• La verdadera espiritualidad según Dios (24/02/2008)
• E-spiritualismo e-vasivo virtu@l (17/02/2008)
• Tesis y praxis del Evangelio (10/02/2008)
• Un Evangelio con `empatía´ (03/02/2008)
• Recuperar la memoria histórica (27/01/2008)
• Fetichismo e idolatría hoy (20/01/2008)
• `Cristianos´ en pos del lujo y la prosperidad (13/01/2008)
• El falso acento de la `milagrería´ (06/01/2008)
• El final de las seguridades (23/12/2007)
• El final de las seguridades (23/12/2007)
• Creyentes `acostumbrados a Dios´ (16/12/2007)
• Las mujeres, el Mesías y Pablo (09/12/2007)
• Mujeres bajo la Ley de Moisés (02/12/2007)
• El modelo de familia patriarcal ¿es cristiano? (25/11/2007)
• Marginación de la mujer en la Iglesia (18/11/2007)
• Diferencias entre sexos (11/11/2007)
• Familia, hombre y mujer (04/11/2007)
• Niños usados y abusados (28/10/2007)
• Feminismo y crisis del patriarcado (21/10/2007)
• La revolución de Eva (14/10/2007)
• El misterio de la conciencia (07/10/2007)
• El hombre ¿un mono con conciencia? (30/09/2007)
• El hombre desciende de Dios (23/09/2007)
• «Homo erectus» ¿humano? (16/09/2007)
• No tenemos «abuelopitecos» (08/09/2007)
• ¿Primates o personas? (01/09/2007)
• Teoría de la evolución: imaginación y dogma (26/08/2007)
• Ecología nueva en odres viejos (18/08/2007)
• Clonación: ¿tiene Dios © copyright? (05/08/2007)
• La `no violencia´ cristiana (29/07/2007)
• Jesús y la violencia (21/07/2007)
• Jesús y la otra mejilla (14/07/2007)
• No existe la «guerra santa» en la Biblia (07/07/2007)
• ¿Toma partido Dios en las guerras? (01/07/2007)
• La guerra del futuro (24/06/2007)
• El idiota moral (17/06/2007)
• Los guerreros posmodernos (10/06/2007)
• La espada de Damocles nuclear (03/06/2007)
• El fantasma de la guerra (27/05/2007)
• Cultura de la imagen y educar en valores (20/05/2007)
• Dios ¿maestro del camuflaje? (13/05/2007)
• Imágenes que engañan (06/05/2007)
• Televisión y teleadicción (29/04/2007)
• Riesgos del Internet (22/04/2007)
• De «Homo sapiens» a «Homo videns» (15/04/2007)
• El culto a la imagen virtual (08/04/2007)
• Una fe planetaria (01/04/2007)
• El Evangelio vivido dentro de cada cultura (25/03/2007)
• Racismo y Biblia (18/03/2007)
• El Dios omnisciente no sabe de razas (11/03/2007)
• Iglesia sin creyentes y creyentes sin fe (04/03/2007)
• Neuroteología y el gen de Dios (18/02/2007)
• Diálogo entre culturas. Inculturar la fe (11/02/2007)
• Defensa del extranjero (04/02/2007)
• Las fronteras del hambre (28/01/2007)
• El Evangelio global (21/01/2007)
• Caín, Abel y la globalización (14/01/2007)
• La cultura de la urgencia (07/01/2007)
• La búsqueda del tiempo eterno (31/12/2006)
• «Coca-colización» y nacionalismos (17/12/2006)
• Corrupción y crisis de la democracia (10/12/2006)
• El infierno de la criminalidad (03/12/2006)
• La espada de Damocles del Cuarto Mundo (26/11/2006)
• Luces y sombras de la globalización (19/11/2006)
• Conciencia ecológica y teología (05/11/2006)
• El problema ecológico desde la fe (29/10/2006)
• Crisis ecológica: el cristianismo ¿culpable? (22/10/2006)
• Bioética y ecología (15/10/2006)
• Vivir el morir (08/10/2006)
• El aguijón de la muerte (01/10/2006)
• Eutanasia, alternativa al suicidio asistido (24/09/2006)
• Suicidio y fe cristiana (17/09/2006)
• Y Einstein señaló a Dios (02/07/2006)
• Dios ama la libertad (28/05/2006)
• E.T. y la exobiología (14/05/2006)
• ¿Es espíritu la materia? (30/04/2006)
• ¿Es dogmático el diseño inteligente? (16/04/2006)
• Juega Dios a los dados? (02/04/2006)
• El relato bíblico de la creación (19/03/2006)
• Teoría del universo inflacionario (12/03/2006)
• El universo a partir de la nada (26/02/2006)
• Origen del cosmos (19/02/2006)
• Michael J. Behe y el Diseño Inteligente (22/01/2006)
• El valor de la vida (15/01/2006)
• Dios y el tiempo (18/12/2005)

Puede ser peligroso debatir con creacionistas: “el caso Plimer”

Puede ser peligroso debatir con creacionistas: “el caso Plimer” 

regalokansas03

El dr. Manuel Carmona publicó ya ahce un tiempo atrás (Mayo 14, 2008), un artículo que resalta la batalla que hay (intelectual) entre los creacionistas y los cientificos. No deberia suceder esta batalla, pero lamentablemente sucede.Esta batalla de indole intelectual trasciende muchas veces el mero discurso apologetico de los distintos sectores  y va a parar a los juzgados, enredansose en un conflicto religioso y político, no solamente científico.

Tambien sucede en otros ambitos de la ciencia, contra otros grupos que también se oponen a la ciencia tal como hoyu es entendida, tales como los teóricos del Diseño inteligente (D.I).

Algunos teóricos del D.I o alguno de sus defensores, han tenido que renunciar a sus trabajos, otros han sido despedidos, ya que hoy por hoy no es aceptada como ciencia esta teoria cientifica (D.I), sino como pseudociencia, por lo cual todos sus defensores no son aceptados como cientificos serios.

En fin, “el mar está muy  revuelto”, habrá que esperar algunos cuantos años quizás para ver que pasa.

Yo particularmente creo que cuando la ciencia explica la verdad y la fe cristiana hace lo mismo, y se abandonan los prejucios y los dogmas, ambos corren por la misma carretera aunque en carriles distintos, pero en el mismo sentido, ya que ambos luchan por la verdad, pero lo hacen de maneras distintas. Los creacionistas (cristianos) lo hacen desde la fe bíblica, los cientificos desde el método racional experimental.

Bueno,los dejo con el artículo.

Dios te bendiga

Paulo Arieu


Puede ser peligroso debatir con creacionistas: “el caso Plimer” 

 

Autor: Dr. Manuel Carmona (oldearth.wordpress.com)

Fuente: EUSTOQUIO MOLINA (Revista el Escéptico)

Pleitear con los pseudocientíficos supone un cierto peligro para la salud y la economía de cualquier científico, por prestigioso y famoso que sea.

Dice el refrán popular: pleitos tengas y los ganes. Pero no sólo basta con ganarlos, sino que también hay que tener suerte de que no surjan complicaciones. La analogía se puede hacer extensiva a las guerras, en las cuales tanto los vencedores como los vencidos sufren un desgaste considerable y, por tanto, puede generalizarse la afirmación: en las guerras todos pierden. Lo ocurrido en Australia al profesor Ian Plimer ilustra sobre el poder de los pseudocientíficos y el peligro al que están expuestos los científicos que osan combatirlos pleiteando con ellos. Ha habido muchos paleontólogos y biólogos australianos que han alzado la voz para criticar la ciencia creacionista, pero el más activo y valiente ha sido Ian Plimer, geólogo especialista en Mineralogía, quien, una vez obtenida la cátedra en 1985 en el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Melbourne, pensó que era su obligación profesar su disciplina en público combatiendo a los creacionistas científicos. Así, difundió sus preocupaciones respecto a los valores científicos y de educación del creacionismo en la literatura profesional y, por eso, fue inmediatamente atacado en público y amenazado de querella por los grupos creacionistas. En Estados Unidos, los grupos científicos y religiosos que combatían al creacionismo trataban a los creacionistas al mismo
nivel y discutían desde una posición de debilidad.

Leer el resto del artículo….

Woodward, Thomas – DARWIN CONTRAATACA

Woodward, Thomas – DARWIN CONTRAATACA

Woodward, Thomas - DARWIN CONTRAATACA
 Lo que comenzó como un debate entre científicos se ha convertido en una abierta batalla pública.  

En esta secuela a su galardonada obra Dudas sobre Darwin, Thomas Woodward sigue la historia de la polémica planteada entre dos bandos acerca de las diversas cuestiones sobre el origen de la vida. Woodward responde a estas y otras preguntas:

  • ¿Quiénes son los principales participantes de cada lado, y qué contribuciones han hecho?
  • ¿Cómo se ha ido desarrollando el debate, y cómo se perfila para el futuro?
  • ¿A qué conclusiones podemos llegar acerca de nuestros orígenes, en base a la evidencia científica?
  • No hay mejor guía para ayudar al lector a navegar en medio de este importante debate.

    Darwin contraataca relata la apasionante historia de cómo el establecimiento darvinista ha concentrado todo su poder para aplastar el terrible desafío del Movimiento del Diseño Inteligente, y de cómo los rebeldes no solo estamos sobreviviendo, sino cobrando mayores fuerzas en nuestras respuestas a sus ataques.

    La controversia sobre el darwinismo y el diseño inteligente significa una revolución científica y social principal. Todo aquel que quiera comprenderla debería leer este libro, a la vez oportuno y bien escrito.

Diseño inteligente y alternativa apologética en la ciencia (I)

Diseño inteligente y alternativa apologética en la ciencia ( I )

“Una ciencia retorcida en interés de la apologética sería un pecado y una locura.” C. S. Lewis(1)

La apologética es tal vez una de las más difíciles actividades a las que puede dedicarse un cristiano. Pero es imprescindible, “estad siempre listos para responder a todo el que os pida razón de la esperanza que hay en vosotros” nos dice el apóstol(2). Los cristianos han mirado frecuentemente hacia las ciencias con fines apologéticos. Pero la alianza ciencia-fe es una peligrosa aventura, debido al continuo progreso de las ciencias. La mayoría de los cristianos abrazaron inicialmente la filosofía/ciencia Platónica, después pasaron a Aristóteles, y más tarde a Descartes y a Newton.

 
Tras las revoluciones cuántica y relativista del siglo XX, no faltaron quienes situaron los milagros en la incertidumbre cuántica o leyeron el Big-bang en la Biblia.    DEL ARGUMENTO DE DISEÑO AL DISEÑO INTELIGENTE  

1.- El antiguo argumento de diseño y el cristianismo(3)
Los humanos nos sentimos fascinados con la complejidad en dos ámbitos: los cielos y los seres vivos. Esto se atribuyó siempre a la divinidad, en el paganismo, en Israel o en la filosofía de Sócrates y Platón. Del orden del mundo se dedujo la existencia de un diseñador. Aristóteles, Cicerón, Agustín de Hipona o Tomás de Aquino, convirtieron el argumento de diseño en piedra angular de la teología natural. El protestantismo miró con sospecha el uso la razón humana para llegar a Dios al margen de la revelación. Y el católico Pascal, advertía que el dios de los filósofos no era el bíblico. En efecto, el racionalismo de la teología natural impulsó el deísmo, desconectando el diseñador filosófico del Dios bíblico. Aún así, la teología natural se cultivó hasta culminar en la obra del clérigo anglicano Paley, a principios del XIX.(4)

 
 
 

Pero ¿cómo exactamente diseñó el diseñador? Los padres de la iglesia y los teólogos medievales desplegaron gran variedad de interpretaciones del Génesis que pueden asombrar a los que sólo han oído de evolución o creación. En el Renacimiento, la insistencia en el sentido literal del texto, aunque eliminó muchas fantasías, tuvo efectos perversos. En la época en la que aparecía la ciencia moderna, el sentido literal acabó viéndose con gafas científicas que poco tenían que ver con el mundo bíblico.

En el siglo XVII, Galileo, por insistir en el movimiento terrestre, fue víctima de esa “moda” literalista. Galileo creyó estar a salvo señalando que la Biblia es norma en temas de fe, no de ciencia, citando al cardenal Baronio: “la intención del Espíritu Santo era enseñarnos cómo se va al cielo, y no cómo va el cielo.”(5) Pero la iglesia católica siguió al cardenal Bellarmino, para quien todo en la Biblia es materia de fe(6). Ese literalismo llevó al obispo anglicano James Ussher(7) a fechar la creación el domingo 23 de Octubre del 4004 a.C.(8) Los avances en biología y geología hundirían esa fecha.

2.- Del fijismo al evolucionismo
La situación se hizo insostenible con el estudio de los fósiles y la comparación entre seres vivos de los diferentes lugares del planeta. Antes de Darwin se aceptaba ya una historia de más de 6000 años. La idea aristotélica de especies fijas empezó a agrietarse, como había ya ocurrido en el siglo XVI con su cielo inmutable. El árbol de la vida, basado en la clasificación de Lineo, sugería una relación entre todos los seres vivos, y podía interpretarse como una “profecía” del evolucionismo.

No debe extrañar, pues, que la propuesta de Darwin de la selección natural como mecanismo para explicar la evolución sorprendiera a los científicos menos de lo que a veces se cree. Pero no cabe duda que Sobre el origen de las especies (1859) fue crucial para popularizar la evolución. La genética del monje católico Mendel, y los estudios de mutaciones en el siglo XX, hicieron reformular el darwinismo en el neodarwinismo: la selección natural selecciona entre variantes generadas por mutación.

Aunque ha habido un consenso científico en el siglo XX respecto al “hecho” de la evolución, y el neodarwinismo es la explicación mayoritaria, se han propuesto otros mecanismos que pretenden competir o, más bien, complementarla, apuntando a una evolución más discontinua. Richard B. Goldschmidt proponía saltos evolutivos mediante grandes mutaciones. Un saltacionismo menor surgió con los “genes saltarines” o elementos móviles de Barbara McClintock, que ha recibido gran empuje con la secuenciación de genomas. En la teoría endosimbiótica de Lynn Margulis, la célula eucariota surgió al unirse varios organismos bacterianos. Stephen J. Gould y Niles Eldredge propusieron el equilibrio puntuado, con episodios de aceleración evolutiva.

3.- Anti-evolucionismo y creacionismo
Contrariamente a lo que se suele creer, los cristianos no se lanzaron al cuello de Darwin de inmediato. Como dijimos, la idea de evolución se manejaba ya, y algunos sugerían respuestas teístas. En 1837, el matemático anglicano Charles Babbage propuso que la evolución exaltaba al Creador más que la creación directa(9). Darwin tenía una visión similar, en la segunda página del Sobre el origen citó tres famosos autores protestantes señalando que la naturaleza está sometida a leyes puestas por Dios(10). Y en la segunda edición, Darwin añadió “por el Creador” en la frase final:

 
 
 

“Hay grandeza en esta visión de la vida, con sus varios poderes, que habiendo sido originalmente implantada por el Creador sobre unas pocas formas o en una; […], a partir de un comienzo tan simple han evolucionado y siguen haciéndolo infinidad de las más hermosas y maravillosas formas.” (11)

Una de las primeras reacciones, la de Charles Kingsley, clérigo anglicano, novelista y catedrático de historia, apareció en la segunda edición: “es una concepción igualmente noble de la Divinidad creer que Ella creó unas pocas formas originales capaces de auto-desarrollarse en otras formas necesarias, como creer que necesitó un acto nuevo de creación para suplir los vacíos causados por la acción de Sus leyes.”(12)

Darwin tuvo apoyos entre cristianos como el famoso biólogo protestante de Harvard, Asa Gray, el responsable de los Jardines Botánicos de Oxford y clérigo anglicano Aubrey L. Moore, el arzobispo de Canterbury Frederick Temple(13) o el teólogo presbiteriano estadounidense Benjamin B. Warfield(14). En el campo católico, una influencia decisiva fue el paleontólogo jesuita Pierre Teilhard de Chardin en el siglo XX. La evolución ha sido aceptada por los papas Juan Pablo II y Benedicto XVI. En el campo protestante, los científicos de las asociaciones más destacadas, ASA (EE.UU.) y CiS (Reino Unido)(15), suelen ser favorables a la evolución, en especial CiS (Cristianos en la Ciencia).

¿De dónde proviene, pues, la hostilidad de algunos cristianos a la evolución? Desde el siglo XIX, hubo quienes prefirieron una lectura más literal del Génesis, como el influyente teólogo presbiteriano Charles Hodge. En ¿Qué es el Darwinismo? (1874), concluía así: “Es ateísmo”(16). El creciente movimiento ateo del siglo XIX estaba plenamente de acuerdo. En la lucha por “utilizar” el evolucionismo, los enemigos del cristianismo fueron más hábiles y, ahora, tanto creyentes como no creyentes identifican evolucionismo como anticristianismo. En 1974, el científico evangélico Donald M. MacKay denunció ya este fenómeno:
“Empujados indirectamente por sus oponentes cristianos, los científicos no creyentes y sus seguidores respondieron triunfantemente al desafío. La ´Evolución´ empezó a ser invocada en biología aparentemente como un substituto para Dios. Y si en biología, ¿por qué no en otros campos? De referirse a una hipótesis técnica del mismo tipo que el ´azar´ (técnico), este término fue rápidamente retorcido para significar un principio metafísico ateo, […] el ´Evolucionismo´ se convirtió en el nombre de toda una filosofía antirreligiosa, en la cual la ´Evolución´ jugaba el papel de una divinidad más o menos personal, como la ´fuerza real en el universo´.
Enfrentados a tal confusión de temas, es poco sorprendente que algunos cristianos del pasado siglo [XIX] fuesen inducidos a dirigir sus ataques al lugar equivocado, y atacasen la teoría técnica en lugar de su parásito filosófico.”(17)

En el siglo XX, los ataques anti-evolucionistas en EEUU, llevaron al moderno creacionismo “científico”, que hunde sus raíces en la iglesia adventista y el libro de George McCready Price La nueva geología (1923)(18), de donde pasó a varias denominaciones protestantes. El catedrático de ingeniería evangélico Henry M. Morris, con El Diluvio del Génesis (1961), popularizó grandemente el creacionismo. Pero, en 1987, los tribunales negaron al creacionismo acceso al sistema educativo de EEUU(19).

4.- Diseño inteligente (DI)
En paralelo se producía una revolución en la biología, que acercándose hacia la física y la química, dio lugar a la bioquímica y biología molecular, que estudian la vida, especialmente proteínas, ARN y ADN. Su gran complejidad ha sido caldo de cultivo del escepticismo de algunos hacia las teorías corrientes sobre el origen de la vida y la evolución(20). En 1985 apareció Evolución, una teoría en crisis del biólogo molecular Michael J. Denton, modelo de los pioneros del DI(21). Y en 1989 aparece el

 
 
 

“diseño inteligente” (DI)(22), en Sobre pandas y personas: la cuestión central de los orígenes biológicos(23). Ese libro se distanciaba del creacionismo porque atacaba al evolucionismo sin presentar un esquema bíblico alternativo(24). Sólo hababa de diseño, diseñador y DI(25), estrategia sostenida hasta hoy por muchos defensores del DI.(26)

Pero fue el catedrático de derecho Philip E. Johnson quien dio a conocer el DI con Proceso a Darwin (1991). El catedrático de biología Michael J. Behe publicó La caja negra de Darwin: el desafío bioquímico a la evolución (1996)(27), que le hizo líder del DI. Para él hay máquinas moleculares en las células cuya complejidad sólo puede deberse a un diseñador. Más recientemente, William A. Dembski, filósofo, matemático y teólogo, ha usado matemáticas y teoría de la información contra el darwinismo(28).

El DI es promovido por el Discovery Institute (Seattle, EE.UU.)(29), donde participan estos autores. En 1999 se filtró su documento The Wedge Document, que podemos traducir como la “cuña”(30). Detalla un plan de 20 años para “derrotar el materialismo” clavando una “cuña” entre materialismo y ciencia para: “Sustituir las explicaciones materialistas con el entendimiento teísta de que la naturaleza y los seres humanos han sido creados por Dios.”(31) Ya en 1996 Johnson había dicho: “Esto no es, y no ha sido nunca, un debate sobre ciencia. Se trata de religión y filosofía.”(32)

Como el creacionismo, el DI ha luchado por ser admitido en las aulas.(33) Pero en otoño de 2005, el juez John E. Jones III, luterano practicante y republicano, sentenció que: “La evidencia estableció de forma aplastante en el juicio que el DI es un punto de vista religioso, un mero re-etiquetado del creacionismo, y no una teoría científica.”(34)

Próximo capítulo: La polémica del Diseño Inteligente

Pablo de Felipe

 

 

 


Referencias
(1) C. S. Lewis. Apologética cristiana (1945). Publicado en: Lo eterno sin disimulo. Rialp, Madrid, 1999, p.19.
(2) 1 P. 3:15. Las citas bíblicas están tomadas de la traducción Reina-Valera Actualizada. Editorial Mundo Hispano, El Paso (Texas), 1992.
(3) La larga historia del “argumento de diseño” se encuentra brevemente expuesta por Michael Ruse, The argument from design. Publicado en: William A. Dembski y Michael Ruse (eds.). Debating Design. From Darwin to DNA. Cambridge University Press, Cambridge, 2004, pp.13-31.
(4) William Paley. Natural theology; or, evidences of the existence and attributes of the Deity (1802). Disponible en:http://darwin-online.org.uk/content/frameset?itemID=A142&viewtype=text&pageseq=1.
(5) Galileo Galilei. Carta a Cristina de Lorena (1615). Publicado en: Carta a Cristina de Lorena y otros textos sobre ciencia y religión (Moisés González, ed.). Alianza Ed., Madrid, 1987, p. 73.
(6) “no se puede responder que esto no es materia de fe, porque […] sería herético el que afirmase que Abraham no tuvo dos hijos y Jacob doce, como quien dijese que Cristo no nació de una virgen, porque lo uno y lo otro lo dice el Espíritu Santo por boca de los Profetas y de los Apóstoles.” Galileo Galilei. Carta del cardenal Roberto Bellarmino a Paolo Antonio Foscarini (12/IV/1615). Publicado en: Carta a Cristina de Lorena y otros textos sobre ciencia y religión (preparado por Moisés González). Alianza Ed., Madrid, 1987, p. 112.
(7) Los cálculos de Ussher aparecieron inicialmente en Annales veteris testamenti, a prima mundi origine deducti (1650) y posteriormente traducidos al inglés como Annals of the World (1658). Más información disponible en:http://en.wikipedia.org/wiki/Ussher_chronology.
(8) Por cierto que esta fue la base de que los creyentes en un mundo de 6000 años (debido a una imagi-nativa y muy antigua ecuación: 6 días de creación = 6000 años de historia) afirmasen con fanfarria, y entre grandes afirmaciones de ortodoxia y fidelidad bíblica, que Cristo regresaría en 1996. ¿O es que nos hemos olvidado? Tristemente, no creo haber vivido los últimos 12 años en el Reino de los Cielos.
(9) Cita completa original: “To call into existence all the variety of vegetable forms, as they become fitted to exist, by the successive adaptations of their parent earth, is undoubtedly a high exertion of creative power. When a rich vegetation has covered the globe, to create animals adapted to that clothing, which, deriving nourishment from its luxuriance, shall gladden the face of nature, is not only a high but a benevolent exertion of creative power. To change, from time to time, after lengthened periods, the races which exist, as altered physical circumstances may render their abode more or less congenial to their habits, by allowing the natural extinction of some races, and supplying by a new creation others more fitted to occupy the place previously abandoned, is still but the exercise of the same benevolent power. To cause an alteration in those physical circumstances,—to add to the comforts of the newly-created animals,—all these acts imply power of the same order, a perpetual and benevolent superintendence, to take advantage of altered circumstances, for the purpose of producing additional happiness. But, to have foreseen, at the creation of matter and of mind, that a period would arrive when matter, assuming its prearranged combinations, would become susceptible of the support of vegetable forms; that these should in due time themselves supply the pabulum of animal existence; that successive races of giant forms or of microscopic beings should at appointed periods necessarily rise into existence, and as inevitably yield to decay; and that decay and death—the lot of each individual existence —should also act with equal power on the races which they constitute; that the extinction of every race should be as certain as the death of each individual, and the advent of new genera be as inevitable as the destruction of their predecessors;—to have foreseen all these changes, and to have provided, by one comprehensive law, for all that should ever occur, either to the races themselves, to the individuals of which they are composed, or to the globe which they inhabit, manifests a degree of power and of knowledge of a far higher order.” Charles Babbage. The Ninth Bridgewater Treatise. A fragment. John Murray, London, 1837, pp. 44-46. Disponible en:http://www.google.ca/books?id=RlgEAAAAQAAJ&printsec=frontcover&dq=Charles+Babbage+Bridgewater&as_brr=1&source=gbs_book_other_versions_r&cad=3_2.
(10) En la primera edición eran solamente dos, William Whewell y Francis Bacon; posteriormente añadió otra de Joseph Butler.
(11) Charles Darwin. On the Origin of Species by Means of Natural Selection, or the Preservation of Favoured Races in the Struggle for Life. John Murray, London1860, 2ª ed., p. 490. Disponible en: http://darwin-online.org.uk/content/frameset?itemID=F376&viewtype=text&pageseq=1.
(12) Idem., p. 481.
(13) Frederick Temple. The Relations Between Religion and Science. Eight Lectures Preached Before the University of Oxford in the Year 1884. Macmillan Co., New York, 1903. Disponible en: http://www.gutenberg.org/etext/17194.
(14) Benjamin B. Warfield escribió en 1911 que la evolución era “una teoría del método de la providencia divina” (On the antiquity and the unity of the human race. Princeton Theological Review 9:1-25). Disponible en:http://www.lgmarshall.org/Warfield/warfield_humanantiquity.html.
(15) American Scientific Afilliation, http://www.asa3.org, y Christians in Science,http://www.cis.org.uk.
(16) Charles Hodge. What is Darwinism? Scribner, Armstrong, and company, New York, 1874, p. 177. Disponible en: at: http://www.gutenberg.org/files/19192/19192-h/19192-h.htm.
(17) Donald M. MacKay. The clockwork image. A Christian perspective on science (1974). IVP, Leicester, 1997, reimpresión, p. 52.
(18) En 1902 ya había publicado Outlines of Modern Christianity and Modern Science.
(19) United States Supreme Court Edwards v. Aguilard, 482 U.S. 578 (para más información véase: http://en.wikipedia.org/wiki/Edwards_v._Aguillard).
(20) Un libro importante en la “prehistoria” del DI, es la obra de tres científicos, Charles B. Thaxton, Walter L. Bradley y Roger L. Olsen, El misterio del origen de la vida, en el que se preguntaban si el ADN no habría tenido “una causa inteligente en el principio” (Charles B. Thaxton, Walter L. Bradley, and Roger L. Olsen, The Mystery of Life´s Origin. Lewis and Stanley, Dallas, 1984, p. 211).
(21) Michael Denton. Evolution: A Theory in Crisis. Burnett Books, London, 1985.
(22) Sin embargo, la expresión “diseño inteligente” se remonta, al menos, al siglo XIX: “no será posible descartar la suposición de que el proceso de Evolución pueda ser guiado por un diseño inteligente.” F. C. S. Schiller. Darwinism and Design Argument. Publicado en:Humanism: Philosophical Essays. The Macmillan Co., New York, 1903, p. 141. Este ensayo apareció por primera vez en Contemporary Review (Junio, 1897). Disponible en:http://creationism.org.pl/groups/ptkrmember/inteligentny-projekt/folder.2005-09-09.5218616967/document.2005-09-09.6344206264.
(23) Varios autores. Of Pandas and People: The Central Question of Biological Origins.Haughton Publishing Co., Mesquite, Texas, 1989. Para un análisis detallado de este libro y de las polémicas que lo han rodeado, véase:http://en.wikipedia.org/wiki/Of_Pandas_and_People#_ref-7.
(24) “el concepto de diseño no implica absolutamente nada sobre las creencias asociadas normalmente con el fundamentalismo cristiano, como una tierra joven, un diluvio universal, o incluso la existencia del Dios cristiano. Todo lo que implica es que la vida tuvo una fuente inteligente.” Of Pandas and People, 1993, 2ª ed., p. 161.
(25) Jonathan Witt. Evolution News & Views: Dover Judge Regurgitates Mythological History of Intelligent Design. Discovery Institute, 20 de diciembre de 2005. Disponible en:http://www.evolutionnews.org/2005/12/post_6.html.
26) Sin embargo, algunos creacionistas han acogido entusiastamente el DI, y no es de extrañar, dado que ciertas ideas del DI aparecían ya en el creacionismo científico. En el caso español, no hay más que comprobar la página web de la Coordinadora Creacionista,http://www.sedin.org.
27) Michael J. Behe. Darwin´s Black Box: The Biochemical Challenge to Evolution. The Free Press, New York, 1996. Edición en español: La caja negra de Darwin: el reto de la bioquímica a la evolución. Editorial Andrés Bello, Barcelona, 1999.
28) William A. Dembski. The design inference: eliminating chance through small probabilities. Cambridge University Press, Cambridge, 1998. The design revolution.InterVarsity Press, Downer´s Grove, 2004.
29) Fundando en 1990.
30) Este documento se dio a conocer en un mensaje electrónico que se puede leer enhttp://www.churchofvirus.org/virus.1Q99/0510.html. El documento original, del Center for the Renewal of Science and Culture (dependiente del Discovery Institute), se puede encontrar en http://www.antievolution.org/features/wedge.pdf.
31) La estrategia Wedge ha sido estudiada minuciosamente, así como la conexión entre el DI y el creacionismo científico, por Barbara Forrest: The Wedge at Work: How Intelligent Design Creationism Is Wedging Its Way into the Cultural and Academic Mainstream. Publicado en: Robert T. Pennock (ed.). Intelligent Design Creationism and Its Critics: Philosophical, Theological, and Scientific Perspectives. MIT Press, Cambridge (USA), 2001. Disponible en: http://www.talkreason.org/articles/Wedge.cfm. Recientemente Barbara Forrest y Paul R. Gross han publicado un libro dedicado enteramente a este tema:Creationism´s Trojan Horse: The Wedge of Intelligent Design. Oxford University Press, New York, 2004. Una nueva edición aumentada apareció en 2007.
32) Declaraciones de Philip E. Johnson en el artículo de Joel Belz. 30 de November de 1996. Witnesses for the prosecution. World Magazine11:18. Disponible en:http://www.leaderu.com/pjohnson/world2.html.
33) El Wedge Document preveía ya la necesidad de proveer “asistencia legal en respuesta a la resistencia a integrar la teoría del diseño en el currículum de ciencia de los colegios públicos.” Véase ref. 30.
34) Tammy Kitzmiller, et al. v. Dover Area School District, et al., Case No. 04cv2688, p. 43 (disponible en: http://www.pamd.uscourts.gov/kitzmiller/kitzmiller_342.pdf). Para más información, véase:http://en.wikisource.org/wiki/Kitzmiller_v._Dover_Area_School_District.

 

Grupo F&C es un grupo de científicos cristianos que debaten ciencia y fe

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EL FUNDAMENTALISMO RELIGIOSO QUIERE VOLVER A LAS AULAS

EL FUNDAMENTALISMO RELIGIOSO QUIERE VOLVER A LAS AULAS

Nota:

Este artículo no necesariamente está de acuerdo con la creencia del blog, ya que este blog apoya el Diseño Inteligente y el Creacionismo bíblico.

Paulo Arieu

Administrador

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Autor del artículo: Alfonso López Borgoñoz

¿Estoy seguro de que no hay una intención detrás de nuestra existencia y de que no existe un misterio en ninguna parte del Universo? Pienso que lo estoy. ¡Qué gozo, qué descanso sería si pudiésemos declararlo así completamente convencidos! Si así fuera, yo podría desear vivir eternamente. ¡Qué aterrador y glorioso el papel del hombre si, en verdad, sin guía y sin consuelo hubiese de crear, sacándolo de sus propias entrañas, el sentido para su existencia y escribir las reglas por las cuales vive!’ [“VIII. Diario-Carta de César a Lucio Mamilio Turrino”, en Los Idus de Marzo de Thornton Wilder (trad. de María Lejárraga)]

1925. El 21 de marzo se aprobaba en Tennessee (EEUU) una normativa, conocida como Tennessee Evolution Statutes, por la que se prohibía la enseñanza de la teoría de la evolución en todas las universidades y escuelas financiadas total o parcialmente con fondos públicos de aquel estado. Su primera sección indicaba claramente que era ilegal “enseñar cualquier teoría que negara la historia de la creación divina del hombre, tal como se enseña en la Biblia, así como enseñar que el hombre procedía de un orden inferior de animales’1. Esta ley nacía por la alarma causada por el avance de la enseñanza del darwinismo en algunos centros educativos.

Sobre la base de dicha norma, en Dayton (Tennessee), en el verano —especialmente caluroso— de 1925, se celebró un juicio que tuvo una gran repercusión pública2, y que fue conocido como el juicio del mono, en el que se acusaba a John Thomas Scopes, un profesor de biología de Instituto de sólo 24 años de edad, de la práctica ilegal de la enseñanza de la evolución según la teoría de Darwin.

Su abogado fue Clarence Darrow, muy conocido, el cual señaló en un momento dado: “La Biblia no es un libro, sino que está compuesto por sesenta y seis, que fueron escritos en un período de cerca de mil años, algunos de ellos muy pronto y otros comparativamente mucho más tarde. Es un libro principalmente sobre religión y moral. No es un libro de ciencia. Allí no hay nada prescrito que te diga cómo construir una vía de tren o un bote a vapor o cómo hacer nada que haga avanzar a la civilización”. El abogado particular de la acusación fue William Jennings Bryan, un político demócrata muy populista, al tiempo que profundamente fundamentalista.

Tras oír a las partes, el jurado tomó su decisión en contra de Scopes, considerándolo culpable según la ley. El juez lo condenó por ello a una multa mínima de cien dólares (¿hay penas leves por el incumplimiento de normas injustas?), de cuyo pago al final se libró el joven profesor de biología, ya que se recurrió la sentencia por un tecnicismo y el Tribunal Supremo de Tennessee la revocó, estimando, al mismo tiempo, que la ley sobre la que se había basado era inconstitucional, en base a la primera enmienda de la Constitución de los EEUU3.

Preguntado por el juez, tras leerse la sentencia, si tenía algo que decir, Scopes acabó su intervención con las siguientes palabras: “Su señoría, siento que me han condenado por la violación de un estatuto injusto. Continuaré en el futuro, como he hecho en el pasado, oponiéndome a esta ley de cualquier forma que pueda. Cualquier otra acción podría ser una violación de mi ideal sobre la libertad académica; esto es, la de enseñar la verdad tal como se garantiza en nuestra Constitución sobre la libertad personal y religiosa. Pienso que la multa es injusta”1.

 

WASHINGTON, TENEMOS UN PROBLEMA…Pese a la revocación final de la sentencia por el Tribunal Supremo de Tennessee, no quedaba aún clara hasta dónde llegaba la muralla entre el estado y la religión que pretendieron levantar con la primera enmienda los constitucionalistas estadounidenses en 1791.

 

Esa enmienda, curiosamente, no nació en su momento para impedir la libertad religiosa sino para promoverla, al evitar que algunos estados se hicieran confesionales y amenazaran la libre práctica religiosa de sus ciudadanos, al tratar de imponerles credos distintos al suyo propio (en las escuelas o fuera de ellas).

Tras los hechos de los años veinte, en los que —como hemos visto— se había tratado de impulsar por ley la enseñanza de conceptos bíblicos, privilegiándose desde el estado a una religión (en este caso, primordialmente la cristiana) por encima de las demás, y la posterior declaración de inconstitucionalidad de dicha norma, pareció verse, aunque no por todos, que no se podían dar clases basadas en teorías religiosas en las escuelas.

Pero ¿se podía evitar que algunos consejos escolares de algunos estados prohibieran la enseñanza de la evolución o de otras teorías sólo porque contradijeran sus creencias religiosas?

Hasta el año 1968 (un año antes de que los estadounidenses llegaran a la Luna), y mediante la sentencia del Tribunal Supremo por el caso Epperson vs. Arkansas4, no empezó a aclararse que tales prohibiciones de enseñar los principios darwinistas basadas en cuestiones religiosas contravenían directamente también dicha primera enmienda, al ser los prejuicios bíblicos de los que habían dictado la norma —por sus creencias sobre el origen de la vida— la base de la negativa a que se enseñara la evolución. Para los jueces, era una interferencia clara de unos valores religiosos en los centros educativos. La sentencia, además, acababa definitivamente con la absurda prohibición de enseñar la evolución en Arkansas, aprobada gracias a una votación entre los habitantes del estado y que estaba vigente desde 1928 (tres años después de Dayton y durante los cuarenta años anteriores a este nuevo juicio). El argumento de los que defendían la normativa sobre que esa ley expresaba la voluntad popular no pudo ser tenido en cuenta.

En 1987, el mismo alto Tribunal estadounidense hizo uso de nuevo del mismo principio en el caso Edwards vs Aguillard, al rechazar una ley de Luisiana que obligaba a enseñar la ‘ciencia creacionista’ en las escuelas a los profesores de biología5,6. ¿Tema solucionado? No.

VOLVER A EMPEZAR…

2004. El 18 de octubre se aprobaba por 6 votos a 3 en el School Board of Directors (Consejo Escolar) de la ciudad de Dover (en Pensilvania, EEUU), de apenas 20.000 habitantes, la siguiente resolución:

“A los estudiantes se les hará notar los problemas y vacíos existentes en la teoría de Darwin y otras teorías sobre la evolución, incluyendo el diseño inteligente, pero no únicamente las relacionadas con ésta última. Nota: No se enseña el origen de la vida.”

El mismo Consejo Escolar, el 19 de noviembre siguiente, anunció mediante un comunicado de prensa que, a partir de enero de 2005, los maestros del instituto de la ciudad deberían leer la siguiente declaración en la clase de biología de noveno curso (equivalente a un 3º de ESO en España):

“El estándar académico de Pensilvania requiere que los estudiantes aprendan la teoría de la evolución de Darwin y realicen un examen en el que se incluya la evolución.

Dado que la teoría de Darwin es una teoría, continúa siendo examinada cada vez que se descubre una nueva prueba. La teoría no es un hecho. Existen huecos en ella para los que no se ha encontrado ninguna prueba. Una teoría se define como una explicación suficientemente probada que unifica una amplia gama de observaciones.

El diseño inteligente es una explicación sobre el origen de la vida que difiere del punto de vista establecido por Darwin. El libro de referencia, Sobre Pandas y personas, está disponible para los estudiantes que pudieran estar interesados en profundizar en la comprensión de lo que realmente implica el diseño inteligente.

Con respecto a cualquier teoría, se anima a los estudiantes a que mantengan una mente abierta. La escuela deja la discusión de los orígenes de la vida a los estudiantes y a sus familias. Como distrito regido por estándares, la instrucción escolar debe enfocarse a preparar a los estudiantes para dotarlos de habilidades y competencias basadas en una evaluación estándar”.

Como se ve, no trataban de prohibir la enseñanza de la evolución (no podían por las decisiones judiciales comentadas), pero sí se mencionan los supuestos problemas y vacíos (tan caros a los creacionistas en general) de la teoría de la evolución y que (según ellos y como máximo) parecen igualarla como sistema de explicación a la del diseño inteligente.

También se recomendaba la lectura del libro Of Pandas and People: The Central Question of Biological Origins [Sobre Pandas y Personas: la cuestión central del origen biológico]7, que vendría a ser una especie de manual del diseño inteligente.

Pero, como parece dejar claro el escrito original, no debía tratarse de enseñar cuál era el origen de la vida en el Instituto, en ningún caso, dado que consideran que ésa no es una materia que deba darse en un centro educativo. Eso sí, se recomendaba que fuera discutida en el contexto familiar(?).

Es decir, un aspecto básico de la educación ya no quedaba sometido a los resultados de las mejores investigaciones disponibles basadas en el método científico, sino a la discrecionalidad de los padres, según fueran sus creencias particulares y su fe.

Como vemos, para los autores de la resolución y de la declaración, la educación pública en Dover (laica, como en todos los EEUU) no debía definirse entre ambas maneras de entender el origen de la vida (la de los evolucionistas y la del diseño inteligente) debido a los problemas de ambas. Se podía deducir de ello que, dado que no podían decir cual era mejor, las dos eran igual de satisfactorias (o insatisfactorias).

RECUADRO

EDUCACIÓN Y DECISIÓN ENTRE HIPÓTESIS

Las dificultades en el mundo de la enseñanza para decidirse entre dos hipótesis en un momento dado no son nuevas. Al fin y al cabo, es normal la situación de una cierta colisión en el mundo de la ciencia entre dos explicaciones de un mismo fenómeno.

En esos casos —y a la espera de nuevos avances—, puede ser válido presentar como explicaciones igualmente razonables aquéllas que concuerden más o menos de forma satisfactoria (sean o no excluyentes entre ellas) con la mayor parte de los datos disponibles. El ojo crítico es básico en la ciencia y en su enseñanza, y mostrar dudas no es malo, sino al contrario. Pero, lógicamente, todas las explicaciones deberán estar basadas en el uso del método científico y en que exista un cierto consenso en los medios académicos sobre su validez, lo que evitará la discrecionalidad del maestro o Consejo Escolar, y el que se introduzcan aspectos no científicos en el tratamiento de los temas.

Así, si se hubiera pedido hace quince años a los profesores de ciencias naturales que se pronunciaran sobre si la extinción de los dinosaurios fue motivada de forma preferente por la caída de un meteorito o por una gran actividad volcánica a fines del cretácico (o por las dos cosas juntas), no hay duda que la cuestión no hubiera quedado al alcance de la mayoría de los educadores (ni científicos altamente especializados) y éstos, por tanto, podían presentar ambas hipótesis, con sus pruebas, como iguales, dejando que cada alumno decidiera cuál veía como más probable, tras, tal vez, dar el profesor su opinión personal.

Pero está claro que en el caso de la extinción de los dinosaurios hablamos de un debate entre hipótesis científicas, creadas de forma similar, y no entre hipótesis científicas y religiosas.

La religión se basa en la fe, en el salto al abismo que defendía Kierkegaard, y es una opción personal que como creencia particular es completamente respetable, pero que está netamente diferenciada en su formación y en sus métodos explicativos de los de la ciencia. Y eso jamás debe ocultarse cuando se transmite la información sobre la base de la explicación de un hecho natural.

La ciencia tiene su ámbito de trabajo en el estudio de nuestro entorno, mediante la aplicación del método científico; la religión, no, ya que se basa en conceptos como supuestas verdades reveladas por sus creadores. No sólo eso, esas verdades reveladas sobre el origen del hombre, del Universo, etcétera, interpretadas desde el ámbito de una creencia, pueden ser muy diferentes a los conceptos científicos que se explican en las clases de ciencias naturales, así como muy diferentes de las que defienden otros profesores de religión en el mismo centro, lo que puede inducir a confusión.

Puesto en la situación… ¿a quién hará caso el niño? ¿al profesor que le habla de evolución por mutación no predeterminada o al que le habla de creación por un dios según diversas hipótesis basadas en la fe? Si ambas materias se dan en el mismo centro, puede creer que ambas autoridades son iguales y que se basan en lo mismo, decidiendo según su contexto familiar. Como es lógico, ello no pasa en las clases de arte, donde las teorías religiosas (sobre una inspiración divina mayor o menor de los autores) no caben (ni el magisterio de un profesor de religión es requerido para que de una información diferente y alternativa a la del profesor de arte sobre el origen del Barroco).

Por ello, es básico limitar al máximo la imposición de las creencias de los gobernantes (especialmente en las materias susceptibles de la aplicación del método científico), no favoreciendo explicaciones de religiones en concreto, debido a que cada una defiende unos modelos de creación —total o parcialmente— diferenciados y contrapuestos. Lo recomendable es que la enseñanza de la educación religiosa se haga en los centros religiosos, fuera del currículum escolar público exigible. Es el modelo de muchos países8, que evita que sus escuelas se conviertan en foros de debate entre diferentes tipos de fe, en entornos religiosos y socioculturales complejos.

Ante tal situación, los partidarios de una enseñanza de ciertas materias sobre la base de la religión, tratan como pueden de introducirse en las escuelas y en la educación pública en secundaria y en la Universidad6,9.

Precisamenete, una de esas maneras está siendo mediante la teoría del diseño inteligente, que dice no ser religiosa —aunque sus defensores no ocultan que lo son (y mucho)— y que para sus defensores es capaz de competir con las hipótesis y teorías científicas de igual a igual, por estar asentadas ambas en los mismos principios de trabajo laicos.

Pero eso no es cierto, como veremos.

FIN RECUADRO

¿NO ES RELIGIOSO EL DISEÑO INTELIGENTE?

El concepto básico del diseño inteligente se basa en la creencia de que los organismos de hoy no son un producto normal de los procesos de selección natural sino de algún diseñador inteligente que va guiando el proceso y sobre cuyo origen ellos no se pronuncian6,10. Es decir, no dicen que haya un dios (de ahí que defiendan que su tesis no es religiosa), sino sólo que hay un agente que sabe lo que hace en el timón. Pese a la antigüedad del concepto, tal como expone Eustoquio Molina en otro artículo de este mismo dossier, su desarrollo y conceptualización —tal como ahora conocemos— es relativamente reciente, con menos de diez años de antigüedad.

Su base de pensamiento, en teoría, no es estrictamente creacionista (cosa que cree mucha gente), ni está fundamentalmente opuesto a la teoría de la evolución, si ésta sólo implica cambios en las especies con el tiempo10.

Pero eso sólo es la apariencia, ya que su principal argumento es uno completamente esencial, que va directamente en contra de la evolución basada en Darwin. No creen en la selección natural ni en las mutaciones fruto del azar (dentro de lo que son las leyes de la evolución por selección natural), sino en un proceso dirigido por un ente indefinido.

Y ello es lógico, dichas mutaciones no finalistas ni predeterminadas por nadie, mezcladas además en los nuevos sujetos como fruto de la unión sexual —que combina los genes de modo completamente imprevisible—, menguan las competencias que ellos imaginan de un dios omnipotente.

Como vemos, el proceso dice que es teledirigido, pero nunca definen al diseñador, sólo aducen que los datos, tal como ellos los leen, apuntan a que todo no puede ser a ciegas, sino controlado. Y su fuerza radica precisamente en ello, en esa imprecisión sobre el supuesto diseñador supuestamente inteligente. No se habla de dios, ni mucho menos de un dios determinado, sino sólo de que del estudio ‘científico’ de la naturaleza lo que se infiere es que alguien guía sus procesos, lo cual parece ser aceptable como punto de encuentro mínimo por muchos adeptos a diferentes religiones, que ven en el diseño inteligente una manera de hacer fuerza conjunta en contra de la evolución y de preservar una parte fundamental de las enseñanzas religiosas en la educación escolar de sus hijos.

¿Estará relacionado el auge actual entre los fundamentalistas del diseño inteligente con las decisiones del Tribunal Supremo de los EEUU de 1968 y 1987 —citadas al principio de este trabajo—, acerca de la imposibilidad de dar enseñanzas basadas en creencias religiosas en las escuelas públicas y de atacar la teoría de la evolución por motivos religiosos, según manda la primera enmienda de su Constitución? Tal vez, tras la última sentencia, hacía falta para muchos un nuevo enfoque de la cuestión que permitiera saltarse la primera enmienda, tratando de no hacer tan patente la base religiosa…

Pero pese a los disfraces, la presencia del contenido bíblico en sus postulados es evidente, y ese agente director desconocido, lo llamen como lo llamen, desde siempre se ha conocido en todas las religiones como dios, por lo que no hay duda de que se la debe considerar como una teoría religiosa, buena tal vez como teología, pero no como ciencia (como se defendía a fines de abril pasado en el resumen del editor de Nature9).

LOS FUNDAMENTALISTAS PIERDEN EL JUICIO

Pero volvamos de nuevo a Dover. Tras conocer la decisión del Consejo Escolar de su ciudad y ver lo que la misma implicaba para a educación de sus hijos, lo cual no era complicado, once padres y madres demandaron a dicho Consejo el 14 de diciembre de 2004, alegando (como en los casos anteriores) que su decisión había violado la primera enmienda a la Constitución de los EEUU, que separa la iglesia y el estado. No se pedía al Tribunal que dijera si el diseño inteligente era ciencia o no, lo que éste no hubiera podido hacer, sino sólo si se atenía a las reglas del juego educativo legal vigente por estar basado en supuestos de origen religioso o no.

Pues bien, el caso ahora conocido como Kitzmiller11 v. Dover Area School District, pudo ser visto un año después casi en la ciudad de Harrisburg, cerca de Dover. Tras varias semanas escuchando el nutrido desfile de académicos de diversos tipos —teólogos, filósofos y científicos— que los demandantes hicieron pasar ante el Tribunal para demostrar que el diseño inteligente era realmente sólo una forma de creencia religiosa disfrazada, el pasado 20 de diciembre de 2005 el Juez Federal John E. Jones III hacía públicas sus conclusiones, en 139 páginas accesibles por Internet12, difundiendo un mordaz comunicado en el que tildaba los esfuerzos del Consejo Escolar de Dover para difundir la teoría del diseño inteligente como una solemne tontería (casi literal, pero en inglés).

EL JUEZ JOHN E. JONES III

De 50 años, republicano y luterano practicante, fue elegido para el cargo de Juez Federal del Tribunal del Distrito Medio de Pensilvania en febrero del año 2002 por el mismo presidente George W. Gush, y fue confirmado unánimemente por el senado estadounidense el 30 de julio del mismo año, lo que lo hace poco sospechoso de ser especialmente progresista.

Como juez tenía cierta fama de polémico por algunas de sus decisiones en el pasado, ya que, por ejemplo, consideró contrarias al buen gusto —prohibiéndolas— las etiquetas de una determinada marca de cerveza en la que una rana cazaba a una mosca13.

Al igual que en otras sentencias previas, su conclusión final fue que “la teoría del diseño inteligente es inconstitucional conforme a la cláusula establecida en la primera enmienda de la Constitución de los EEUU y a los artículos 1 y 3 de la Constitución de Pensilvania”12.

Pero no sólo desechó la lectura de la declaración en las aulas debido a la motivación religiosa que tenían los miembros del Consejo Escolar que votaron a favor de la misma (lo que ya era motivo suficiente, dado que no se puede defender ninguna teoría —sea o no religiosa— por motivos religiosos), sino que fue más allá y concluyó también que el diseño inteligente en sí estaba fundado claramente en la religión y que, por ello, indudablemente no podía ser considerado como una parte de la ciencia laica. Textualmente, escribió que “la naturaleza religiosa de la teoría del diseño inteligente es evidente y claramente visible a cualquier observador objetivo, sea un adulto o un niño”12. Como señala Eusebio Val, el juez incluso ironizó acerca de que “personas tan dispuestas a defender en público sus convicciones religiosas, las escondieran a la hora de intentar ganar un pleito judicial”15.

En su escrito, el juez Jones repasa la historia de la teoría del diseño inteligente, declarando que “las abrumadoras pruebas presentadas durante el juicio habían dejado claro que el diseño inteligente es una visión religiosa, un mero re-etiquetado del creacionismo, y no una teoría científica”12.

La decisión, sin embargo, no sentará una base legal jurisprudencial para casos similares en otros distritos de los EEUU pero, debido a su carácter minucioso, puede servir como referencia clave en casos de la misma índole.

¿EL FIN DEL DISEÑO INTELIGENTE?

En principio, sólo ha sido un juicio, ante un alto Tribunal, para estimar el ajuste a la ley de una resolución determinada de un Consejo Escolar, y la única competencia del Tribunal era concluir algo al respecto. Tras el estudio del tema y oír a las partes, lo que dice el juez básicamente es que no se ajusta a la Constitución.

Pero eso en sí mismo ya es altamente significativo, ya que esa conclusión surge de haberse comprobado que la fe religiosa que anida en el diseño inteligente es notoria y está en la base de la hipótesis. Aunque no lo parezca, eso era lo fundamental y no tratar de acabar con el diseño inteligente como una supuesta forma de hacer ciencia (como veremos más tarde que alguno ha defendido), cuestión para la que la Corte no era competente (no eran filósofos de la ciencia, sólo expertos en derecho).

Con la sentencia se ha hecho aún más claramente visible para todo el mundo algo que sus divulgadores trataban de disfrazar con todo su esmero y sofismas, y es que se usaba para quebrar los principios constitucionales estadounidenses con respecto a la separación iglesia y estado en la educación pública y para poder ganar credibilidad y capacidad de expansión al entrar en los centros educativos y en el discurso académico como una alternativa de base científica (y no creyente) a la selección natural en la evolución. El que el juez haya iluminado en su sentencia la parte tímidamente sumergida del iceberg del diseño inteligente, sí puede ser un problema para el desarrollo próximo futuro de esta teoría religiosa en los colegios o universidades estadounidenses —o europeos—. Es fe, no ciencia.

Pero, la realidad es la que es, lo cierto es que la decisión, de momento, sólo prohíbe la lectura de la declaración de Dover en su instituto y en todo su distrito. Y contra ella caben recursos y nuevos juicios.

Pero confiemos en que las alas de esta mariposa provoquen el huracán suficiente en los tribunales estadounidenses para que no se produzcan decisiones que contradigan a la del juez Jones en casos similares, aunque, lamentablemente, falta un diseñador inteligente en el gobierno de los EEUU que pueda guiar cabalmente el proceso.

PAISAJE DESPUÉS DE LA BATALLA, NO DE LA GUERRA

Tras la sentencia, y pese a las navidades, hubo rápidamente muchas reacciones de todo tipo. Todas las instituciones públicas estadounidenses relacionadas con la ciencia apoyaron la decisión. Ello sería superfluo si no fuera por la intensa campaña que en todas las universidades y centros de poder están llevando a cabo grupos fundamentalistas cristianos6,9, apoyados directamente por el presidente estadounidense George W. Bush que defendía el pasado 1 de agosto de 2005 la enseñanza del “diseño inteligente y la evolución, de modo que la gente pudiera entender de qué va el debate”.

Por su parte, el Consejo Escolar que promovió la política a favor del diseño inteligente en Dover ha tenido unas elecciones de renovación de cargos que dieron como resultado que el pasado 8 de noviembre, poco antes del juicio, ya no fueran elegidos la mayoría de miembros partidarios de las teorías del diseño inteligente. De momento, por lo que parece, no es probable que los nuevos representantes recurran la sentencia. Aunque nunca se sabe…

Según Emma Marris, en Nature15, Eric Rothschild, el abogado principal que representó a los demandantes, tildó la sentencia de “completa victoria” y los biólogos, paleontólogos y científicos que fueron llamados como testigos en el caso estaban aún más eufóricos, llegando a afirmar que “como ciencia, el diseño inteligente está definitivamente muerto”, lo que es más un deseo que una realidad para muchos norteamericanos. Como sigue Marris, no todo el mundo está conforme con esas opiniones y, así, para Casey Luskin, asesor de asuntos jurídicos en el Discovery Institute (conocido centro en los EEUU que promueve los postulados del diseño inteligente desde Seattle), el juez malinterpretó la teoría: “simplemente no hizo caso de la evidencia de que la teoría del diseño inteligente no se basa en un creador sobrenatural,” dice Luskin. Él predice que la sentencia aún espoleará más el interés de los estudiantes y del público en general hacia la teoría del diseño inteligente: “Cuando se prohíbe el estudio de alguna materia, los estudiantes incrementan su deseo de conocerla”15.

Melle Matzke, del Centro Nacional para la Educación Científica, una organización sin ánimo de lucro de California que batalla por mantener la enseñanza de la evolución en las escuelas públicas, tampoco ve un futuro libre de obstáculos y considera que la teoría del diseño inteligente, bajo cualquier nombre, es difícil de silenciar: “La historia del creacionismo es cíclica. No se extingue… sino que simplemente evoluciona”15.

Así, no podemos olvidar que mientras el juicio daba sus primeros pasos, a principios de noviembre de 2005, el Consejo Escolar de Kansas aprobaba por seis votos a cuatro una resolución para que se enseñara en los institutos los postulados del diseño inteligente16. ¿Qué pasará con ella tras la sentencia? ¿Y con los esfuerzos por incluirla en los programas escolares de cinco estados más, que incluyen Misisipi y Arkansas5?

UNAS ENCUESTAS PREOCUPANTES

Y todo ello en un contexto poco alentador. Según Geoff Brumfiel6, los resultados de una encuesta Gallup sobre la opinión de los adolescentes estadounidenses, con edades entre los trece y los diecisiete años, sobre la teoría de la evolución de Darwin, no eran especialmente positivos para la ciencia. Para el 37% de estos jóvenes, era una teoría científica que se apoyaba bien en las pruebas; para el 30%, sólo era una entre muchas teorías y no estaba bien apoyada por las pruebas, mientras que el 33% no sabían o no contestaban. Es decir, poco más de un tercio la apoyaba de forma decidida.

A la pregunta sobre cuál de las siguientes afirmaciones estaba más cercana de sus puntos de vista sobre el origen y desarrollo de los seres humanos, el 43% decía que los seres humanos se habían desarrollado a lo largo de millones de años a partir de formas menos evolucionadas de vida, pero que alguna forma de divinidad había guiado el proceso; para el 38%, algún tipo de dios había creado a los seres humanos más o menos en su actual forma hace unos 10.000 años o así, y sólo el 18% suscribía que los seres humanos se habían desarrollado a lo largo de millones de años a partir de formas menos evolucionadas de vida, sin que ninguna forma de dios hubiera guiado el proceso.

Por fortuna, la misma encuesta señalaba cómo el apoyo a Darwin se incrementaba a medida que se aumentaba el nivel de educación; así, el porcentaje de alumnos que creían que la evolución era una teoría científica bien apoyada por las pruebas era de un 65% en la educación universitaria de postgrado y de un 52% en los universitarios, descendiendo hasta un 20% entre los que tenían sólo un nivel de instituto o inferior.

Hemos escrito por fortuna, pero aunque la pregunta no era del todo correcta, pensamos que el hecho de que casi el 50% de los universitarios crean que la evolución no está bien apoyada en pruebas, no deja de ser algo más que preocupante, así como que ocho de cada diez personas que sólo tengan el bachillerato superior como mucho, no confíen en ella como la explicación más probable.

Otras encuestas a cuyos resultados hemos podido acceder ofrecen un espectáculo similar, con dos tercios de la población estadounidense siendo partidaria de la enseñanza conjunta de la evolución junto con la que surge de las concepciones bíblicas.

Sin duda, una cierta brecha se está abriendo entre la población estadounidense. Desde hace unos veinte años, las posiciones fundamentalistas están alcanzando allí cada vez unas mayores cuotas de poder en contra de los sectores más liberales y progresistas, que por lo general defienden el evolucionismo, y cuya lucha es muy importante que cuente con el apoyo explícito de los europeos que defendemos como ellos a la ciencia.

Esa separación se agudiza cuando la comparamos con la que se está produciendo entre la mayoría conservadora americana y la europea en general (excepto la más derechista). Y lo peligroso es que tal cosa tiene sus consecuencias en la forma de atacar conjuntamente las situaciones conflictivas en el ámbito internacional, con unas apreciaciones mesiánicas en ocasiones al noroeste del Atlántico que no tienen tanto que ver con las pruebas como en la fe en que un dios las guía.

Según Hermann Tersch, “Cuenta Der Spiegel que mientras en Alemania sólo un 16% cree que dios hizo al hombre tal como se describe en la Biblia, en EEUU es un 53% el que no cree nada a Darwin. Y si en América sólo el 12% rechaza toda intervención de un ser divino en la existencia del mundo y la evolución del ser humano, en Alemania es el 46%. Lo cierto es que en la sociedad americana existe una actitud de negación a la ciencia, a Darwin, que causaría estragos al país y a sus intereses, si no conviviera con unas élites cuya visión del mundo es idéntica a la mayoritaria en Europa y cuyas decisiones se imponen desde la II Guerra Mundial en la investigación y la política internacional. Esperemos que siga siendo así”16. No estamos de acuerdo con Tersch en que esas decisiones de esas supuestas élites se impongan en lo político desde hace unos años. Y mucho nos tememos que en breve es posible que también afecten a su extraordinaria capacidad de investigación.

Sin duda, EEUU es un país complejo (como todos), y no siempre es fácil de entender desde Europa (ni lo que ellos llaman la América profunda, desde sus propias costas del Pacífico o del Atlántico). Vale la pena recordar lo que escribía Manuel Perucho, director del Departamento de Oncogenes y Genes Supresores de Tumores del Instituto Burnham de La Jolla (EEUU), sobre el revuelo que tuvo hace unos años la noticia de la secuencia del genoma humano, la cual fue utilizada para muchos fines diversos: “El mismo presidente Clinton dice que se ha descifrado el idioma con el que dios creó la vida. ¡Cuando la secuencia del genoma humano es precisamente la prueba más convincente de lo innecesario del creacionismo!”17. Como se ve, hasta un presidente demócrata (de Arkansas, eso sí), aunque sea de forma indirecta, cree en una especie de dirección inteligente del proceso de la vida.

Cada vez más, los que defendemos el método científico tenemos que estar atentos y captar las estrategias que van empleando los grupos fundamentalistas de cualquier tipo (en cualquier parte del mundo) para entrar en las escuelas, mientras tratan de hacer aparecer como verdades manifiestas sus concepciones del mundo basadas en su fe en una doctrina revelada concreta (sea la que sea) que —por lo general— excluye a las demás doctrinas y a la ciencia en aquello que contradice claramente a su revelación, pese a las pruebas en contra.

Desde el editorial de Nature9, en abril pasado, se alertaba de los peligros de no estar preparados (o ser displicentes) en el mundo académico europeo y estadounidense ante la escalada de la defensa de la introducción en la educación de todos los niveles (de una forma u otra) de los principios creacionistas o del diseño inteligente. “La mayor parte de los investigadores contemporáneos creen que es mejor mantener la ciencia y la religión firmemente separadas. La mayor parte de los teólogos están de acuerdo: el diseño inteligente no forma parte de la doctrina de la iglesia Católica, por ejemplo”.

A MODO DE CONCLUSIÓN

Hemos repasado en este artículo una larga historia de combates judiciales en los EEUU, desde hace casi un siglo, ganados (de momento) gracias a un principio constitucional nacido hace dos siglos para salvaguardar la libertad de religión y la no imposición de la fe religiosa de los gobernantes.

Se ha visto la lucha fundamentalista religiosa por impedir la enseñanza de la evolución desde diversas ópticas y con diferentes tácticas, que han incluido últimamente el no citar a dios como fuente del origen de la vida.

También hemos visto el esfuerzo de los defensores de los conceptos evolucionistas —muchas veces veintiañeros— por sacarlos a la luz pese a la oposición directa y, a veces, violenta, de una parte de la sociedad que los rodeaba.

Sin embargo, no hay nada definitivo, ya que habrá nuevos intentos de devolver a las aulas explicaciones no científicas. Si no ha habido un mayor retroceso de la teoría de la evolución en EEUU ha sido debido a la tenaz defensa de la misma que hacen unos colectivos amplios que merecen todo mi aplauso.

Si, finalmente, las teorías basadas en la fe entran como si fueran científicas en los colegios, la culpa no será del azar, sino de que estemos dormidos ante el diseño fundamentalista de una nueva estrategia que vaya captando voluntades (en escuelas, universidades y centros de trabajo), con el fin de, finalmente, volver a la situación que se vivía en Dayton a principios de siglo. Es cosa de todos evitar que ocurra.

NOTAS:

1. Ver detalles sobre el juicio en www.law.umkc.edu/faculty/projects/ftrials/scopes/scopes.htm y la sentencia en www.law.umkc.edu/faculty/projects/ftrials/scopes/day8.htm.

2. Muy conocido en todo el mundo por haberse llevado al cine en 1960 por Stanley Kramer con el título de La herencia del Viento —Inherit the Wind —.

3. Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos (1791): “El Congreso no hará ley alguna por la que adopte una religión como oficial del Estado o se prohíba practicarla libremente, o que coarte la libertad de palabra o de imprenta, el derecho del pueblo para reunirse pacíficamente y para pedir al gobierno la reparación de agravios” (ver usinfo.state.gov/usa/infousa/facts/funddocs/billes.htm).

4. Ver en www.talkorigins.org/faqs/epperson-v-arkansas.html.

5. The Evolution Controversy, ver en www.law.umkc.edu/faculty/projects/ftrials/conlaw/evolution.htm.

6. En “Intelligent design: Who has designs on your students’ minds?” de Geoff Brumfiel, Nature 434, 1062-1065 (28 April 2005) —ver en www.nature.com/nature/journal/v434/n7037/full/4341062a.html—.

7. Escrito por Percival Davis y Dean H. Kenyon, fue publicado originalmente en el año 1989 en Richardson, Texas (EEUU) por la Foundation for Thought and Etics [Fundación para el Pensamiento y la Ética].

8. España es un estado aconfesional según la Constitución y no estrictamente laico. La diferencia es importante, ya que no es lo mismo no estar a favor de ninguna confesión que definirse directamente como no religioso.

9. “Editorial” de Nature, 434, 1053, del pasado 28 de abril de 2005, accesible en Internet en www.nature.com/nature/journal/v434/n7037/full/4341053a.html.

10. Sobre el diseño inteligente y sus características, ver las introducciones rápidas: (a) Visión a favor en Top Questions and Answers About Intelligent Design Theory, por el equipo del Discovery Institute (defensor del diseño inteligente), publicado en Internet el 8 de septiembre de 2005 en www.discovery.org/scripts/viewDB/index.php?command=view&id=2348, y (b) visión crítica en el excelente artículo de la Wikipedia, 31 de diciembre de 2005, accesible en es.wikipedia.org/wiki/Dise%C3%B1o_inteligente.

11. Por Tammy Kitzmiller, que era el nombre de la primera madre demandante.

12. Sentencia accesible en www.pamd.uscourts.gov/kitzmiller/decision.htm.

13. Wikipedia, 31 de diciembre de 2005, visible en en.wikipedia.org/wiki/John_E._Jones_III.

14. En “Contundente derrota judicial en EEUU para los apóstoles del ‘diseño inteligente’“, publicado en el diario español La Vanguardia, de 21 de diciembre de 2005.

15. En “Evolution wins Pennsylvania trial” por Emma Marris (News Nature, publicado en Internet el 21/12/2005, News 051219-8, en www.nature.com/news/2005/051219/full/051219-8.html).

16. No es la primera vez que ello ocurre en Kansas. Ya en 1999, su Consejo Escolar aprobó una resolución en contra de la enseñanza en secundaria de las tesis evolucionistas. Afortunadamente, un año después, los electores ponían orden votando a favor de unos nuevos miembros favorables a la enseñanza de la evolución. Sin embargo, una nueva mayoría conservadora volvió a ganar en 2004, la cual ha vuelto sobre el tema de una forma algo más sutil (solo algo), al retomar el tema por la vía de que se discuta en clase las nociones básicas del diseño inteligente (The Evolution Controversy, en www.law.umkc.edu/faculty/projects/ftrials/conlaw/evolution.htm).

17. En “Mozart y Darwin”, publicado en el diario español El País el pasado 27 de diciembre de 2005.

18. En “El impacto mediático en la secuencia del genoma humano”, publicado en Biomedia (www.biomeds.net/biomedia/R15/destacado01.htm), el 5 de julio de 2000.

Fuente:

http://borgonoz.blogspot.com/2006/01/de-vuelta-al-coleel-fundamentalismo.html