¿Cómo debemos considerar el problema de la homosexualidad?

¿Cómo debemos considerar el problema de la homosexualidad?

Cómo debemos considerar el problema de la homosexualidad: como enfermedad sexual o como pecado? Y cual es la manera correcta y cristiana de tratar a las personas homosexuales? :

1. Delimitación del tema.

La homosexualidad se ubica entre las llamadas ‘desviaciones sexuales’, para distinguirlas de otros ‘disturbios sexuales’, como son las perversiones y las disfunciones sexuales. De modo concreto, entre las perversiones sexuales se enumeran: la masturbación, el narcisismo, el exhibicionismo, el fetichismo, el sadismo, el masoquismo, la necrofilia, la incestuosidad, el bestialismo, la pedofilia, la efebofilia, la patofilia, la gerontofilia, etc.; entre las disfunciones: los disturbios del deseo (ausencia o de deseo e hipererotismo), o en la excitación (impotencia y coitofobia), o en el orgasmo (frigidez), etc. Finalmente, entre las desviaciones sexuales se colocan el transexualismo, el travestismo, la bisexualidad y la homosexualidad. La respuesta la debemos limitar esta última.

2. Definición y naturaleza del fenómeno.

Una definición más o menos adecuada de la homosexualidad es la que da Sgreccia: una anomalía que consiste en la desviación de la atracción afectivo-sexual, por la cual el sujeto prueba atracción, e incluso puede mantener relaciones, con personas de su mismo sexo.

Esta desviación puede responder a causas puramente morales (perversión moral) o causas morales y psicológicas. Los orígenes del fenómeno en las personas que se descubren ‘constitucionalmente’ homosexuales, no son del todo claros; hay varias hipótesis. La más plausible indica que si bien puede haber predisposiciones orgánicas y funcionales, el origen se remonta generalmente a una intrincada red de relaciones afectivas y sociales. Han sido estudiados los eventuales factores hereditarios, sociológicos, e incluso hormonales; pero de todos, parece ser el más influyente el clima educativo familiar, especialmente en el período que va de los 6 a los 12 años. El dinamismo original de la desviación homosexual parecería consistir en una fracasada identificación afectiva del niño o de la niña.

Hay que distinguir los homosexuales en:

-Esenciales (también llamados primitivos, constitucionales, primarios); estos están sujetos a la compulsividad del instinto. A su vez se distinguen en: totales y exclusivos (aborrecen el sexo opuesto totalmente, y sienten impulso casi irresistible hacia el propio sexo) y los otros que pueden sentir también la atracción heterosexual (bisexuales).

-Ocasionales (también llamados veleitarios, secundarios): buscan el propio sexo por motivaciones mas superficiales como aventura, dinero o falta de pareja de otro sexo, pero conservan las tendencias heterosexuales.

En todos hay que distinguir la tendencia hacia el propio sexo, y el acto homosexual (ya sea el deseo o pensamiento consentidos, o el acto externo sexual).

3. Valoración moral.

Hay que hacer un juicio diverso sobre la tendencia y sobre el acto.

1) El acto homosexual. Por acto homosexual entendemos no sólo los actos sexuales externamente consumados sino también los actos de deseo y pensamiento plenamente consentidos. Estos son intrínsecamente desordenados, es decir, malos ‘ex obiecto’. Lo enseña la Sagrada Escritura, el Magisterio de la Iglesia Católica y la razón:

a) Sagrada Escritura. Numerosos son los textos. Basta algunos:

  • -Lev 18,22: ‘No te acostarás con varón como con mujer; es abominación’.
  • -Lev 20,13: ‘Si alguien se acuesta con varón, como se hace con mujer, ambos han cometido abominación: morirán sin remedio; su sangre caerá sobre ellos’.
  • -Rom 1,27: ‘Igualmente los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se abrasaron en deseos los unos por los otros, cometiendo la infamia de hombre con hombre, recibiendo en sí mismos el pago merecido de su extravío’.
  • -1 Cor 6,9-10: ‘No os engañéis! Ni los impuros… ni los afeminados, ni los homosexuales…heredarán el Reino de Dios’.

b) Magisterio. Hay varios documentos que tienen especial importancia:

-La Declaración Persona humana’ Según el orden moral objetivo, las relaciones homosexuales son actos privados de su regla esencial e indispensable. En la Sagrada Escritura están condenados como graves depravaciones e incluso presentados como la triste consecuencia de una repulsa de Dios (cf. Rom 1,24-27). Este juicio de la Escritura no permite concluir que todos los que padecen de esta anomalía son del todo responsables, personalmente, de sus manifestaciones; pero atestigua que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados y que no pueden recibir aprobación en ningún caso’[1].

-Catecismo de la Iglesia Católica: ‘La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves, la Tradición ha declarado siempre que ‘los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados’. Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso‘[2].

-Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales: repite el texto de la declaración Persona humana[3].

-Pontificio Consejo para la Familia, Sexualidad humana: verdad y significado.

-También tienen mucha importancia las intervenciones del Magisterio ante los errores sobre este punto de algunos moralistas. Asi, por ejemplo, ante los errores de J.J, McNeill[5], Charles Curran[6], Andre Guindon[7].

c) La razón. La razón, tanto filosófica, como teológica muestra la ilicitud de estos actos, en cuanto:

-Están absolutamente desposeídos de la finalidad procreativa que es propia del acto sexual humano (y la cual no puede ser excluida voluntariamente[8].

-Niegan la complementariedad entre el varón y la mujer, la cual esta inscrita en la misma naturaleza: no solo porque el varón y la mujer son complementarios genitalmente sino porque lo son tambien germinalmente (sus células sexuales son complementarias: ovulo y espermatozoo) y psicológicamente.

-Niega la sabiduría creadora de Dios: pues al negar lo único que está explícitamente escrito en la naturaleza del hombre (la complementariedad entre el varón y la mujer), niega el plan de Dios en la creación.

-Niegan la autodonación que la razón última que legitima el uso del sexo. Ya que el acto homosexual es más una búsqueda de autocomplacencia que una autodonación.

-Es un acto antisocial: porque no contribuye con la generación de nuevos hijos a la sociedad. El sexo se ordena a la perpetuación de la especie. Si la práctica homosexual fuera lícita y todos la practicasen equivaldría al suicido social.

2) La tendencia homosexual. Sobre la tendencia homosexual, cuando responde a factores no voluntarios, se suele verificar muchos equívocos. Fundamentalmente hay que decir que mientras no sea consentida no constituye pecado alguno, pero al mismo tiempo, también hay que afirmar que ella misma, por tender como fin a un acto desordenado, es un desorden.

a) Puede no constituir pecado: ‘Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; esta constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba’[9].

b) Pero es objetivamente desordenada: ‘La particular inclinación de la persona homosexual, aunque en si no sea pecado, constituye sin embargo una tendencia, mas o menos fuerte, hacia un comportamiento intrínsecamente malo desde el punto de vista moral. Por este motivo la inclinación misma debe ser considerada como objetivamente desordenada’[10].

c) Consecuentemente, estas personas están llamadas a vivir la castidad de modo total y unir el sufrimiento causado por su tendencia a la cruz de Cristo: ‘Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición. Las personas homosexuales estan llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de si mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana[11].

Algunos, para sostener la inculpabilidad de estos actos en las personas homosexuales cuya tendencia no es voluntaria, han afirmado que no son libres. Como afirma la Carta a los Obispos, esto es una injuria a esas personas, porque afirmar que no son libres es despojarlos de su auténtica libertad: ‘Se debe evitar la presunción infundada y humillante de que el comportamiento homosexual de las personas homosexuales está siempre y totalmente sujeto a coacción y por consiguiente sin culpa. En realidad también en las personas con tendencia homosexual se debe reconocer aquella libertad fundamental que caracteriza a la persona humana y le confiere su particular dignidad‘[12].

4. Consecuencias sociales: las actitudes sociales con las personas homosexuales[13].

Uno de los puntos más controvertidos es el de las actitudes sociales que se pueden y que se deben tomar respecto de estas personas.

Discriminación sexual? Derechos y límites. Ante todo, a estas personas no se las debe discriminar pastoralmente: hay que tratar de convertir a las que practican la homosexualidad, y hay que asistir a quienes no la practican pero tienen tendencias homosexuales. Es un pecado la violencia contra unas y otras.

Estas personas, como toda persona humana, son sujetos de derechos fundamentales: derecho al trabajo, a la casa, etc. Con todo, esos derechos no son absolutos; pueden ser limitados legítimamente por la Autoridad a causa de comportamientos externos objetivamente desordenados que atenten contra el bien común o contra los más débiles (física o moralmente).

Esta reducción de los derechos no absolutos se practica en muchos casos: en determinadas enfermedades contagiosas, enfermos mentales, individuos socialmente peligrosos, etc. De este modo, existe una discriminación justa: ‘Existen ámbitos en los que no se da discriminación injusta cuando se tiene en cuenta la tendencia sexual: por ejemplo, en la adopción o custodia de niños, en la contratación de profesores o instructores de atletismo, y en el servicio militar’[14].

Además, la discriminación verdadera, es decir, la que afectaría a una persona con tendencias homosexuales que quiere vivir castamente, es casi nula, porque ‘por regla general, la mayoría de las personas con tendencia homosexual, que procura llevar una vida casta, no da a conocer públicamente su tendencia homosexual. En consecuencia el problema de la discriminación en términos de empleo, casa, etc., normalmente no se plantea‘[15].

Por el contrario, ‘los homosexuales que declaran su homosexualidad son, casi siempre, personas que consideran su comportamiento o su estilo de vida homosexual como ‘indiferente o, sin más, bueno’, y por eso digno de aprobación pública’[16]. Por tanto, con estas personas la pretendida ‘discriminación’ es, en realidad, una defensa social de los más débiles (los inocentes que pueden ser inducidos a tales comportamientos).

Estos normalmente usan el slogan de la ‘discriminación sexual’ como un arma política para manipular la sociedad y la misma Iglesia[17]. Y el objetivo último no apunta a encontrar un lugar en la sociedad, viviendo castamente, sino explícitamente a lograr la aprobación de sus comportamientos homosexuales como es el caso del reconocimiento jurídico-social y la equiparación de la cohabitación homosexual con el matrimonio heterosexual, e incluso la implantación de un ‘derecho’ a contraer ‘matrimonio’ entre personas del mismo sexo. A este respecto hay que decir con Juan Pablo II: ‘Lo que no es moralmente admisible es la aprobación jurídica de la práctica homosexual. Ser comprensivos con respecto a quien peca, a quien no es capaz de liberarse de esta tendencia, no equivale a disminuir las exigencias de la norma moral (VS,95). Cristo perdonó a la mujer adúltera, salvándola de la lapidación (Jn 8,1-11), pero, al mismo tiempo, le dijo: Ve y de ahora en adelante ya no peques más’. Y refiriéndose a la resolución del Parlamento Europeo sobre este tema, añade: ‘El Parlamento ha conferido indebidamente un valor institucional a comportamientos desviados, no conformes al plan de Dios: existen las debilidades -lo sabemos-, pero el Parlamente al hacer esto ha secundado las debilidades del hombre’[18].


[1] Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, Persona humana, nº 8.

[2] Catecismo de la Iglesia Católica, nº 2357.

[3] Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, nº 3.

[4] Pontificio Consejo para la Familia, Sexualidad humana: verdad y significado, Roma, 8 de diciembre de 1995, nº 104.

[5] Sobre McNeill: cf. Congregación para los religiosos y los institutos seculares, Roma, 2 gennaio 1987, Enchiridion Vaticanum, t. X, nº 1129ss.

[6] Sobre Charles Curran: cf. Sagrada Congregación para la doctrina de la fe, Curran sospeso dall’insegnamento della teologia, Roma 25 lulio 1986, Enchiridion Vaticanum, t. X, nº 724ss.

[7] Sobre Guindon, L’Osservatore Romano, 7 de febrero de 1992, p. 10.

[8] Cf. Humanae vitae, 14.

[9] Catecismo de la Iglesia Católica, nª 2358.

[10] Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, nª 3.

[11] Catecismo de la Iglesia Católica, nª 2358-2359.

[12] Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, nº 11.

[13] Cf. Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta a los Obispos de la Iglesia Católica sobre la atención pastoral a las personas homosexuales, 1 de octubre de 1986; Algunas consideraciones acerca de la respuesta a ciertas propuestas de ley sobre la no discriminación de las personas homosexuales, L’Osservatore Romano, 31 de julio de 1992, p. 7; Juan Pablo II, Angelus del 20 de febrero de 1994.

[14] Algunas consideraciones acerca de la respuesta a ciertas propuestas de ley sobre la no discriminación de las personas homosexuales, L’Osservatore Romano, 31 de julio de 1992, p. 7, nº 11.

[15] Ibid., nº 14.

[16] Ibid., nº 14.

[17] Cf. Carta a los Obispos…, nº 9.

[18] Juan Pablo II, Angelus del 20 de febrero de 1994.

Obtenido de:

http://www.teologoresponde.com.ar/respuesta.asp?id=55

Anuncios

California: Revocan prohibición de matrimonios gay

California: Revocan prohibición de matrimonios gay

By Associated Press / Mundo Cristiano
Wednesday, August 04, 2010

Un juez federal revocó el miércoles la prohibición a los matrimonios gay en California, un caso histórico que podría terminar ante la Corte Suprema del país.

El juez federal de distrito Vaughn Walker emitió su fallo en una demanda interpuesta por dos parejas gay, las cuales afirmaban que la prohibición aprobada por los electores violaba sus derechos civiles, indicó AP.

Los partidarios argumentaban que la prohibición era necesaria para salvaguardar el concepto tradicional de matrimonio y para alentar la crianza responsable de niños.

Los electores de California aprobaron la prohibición en noviembre del 2008 bajo el título de Propuesta No. 8, cinco meses después de que la Corte Suprema estatal legalizó las bodas gay.

Iglesia que apoya homosexualismo incita a Anne Rice a unirse a ellos y no renunciar a su fe

Iglesia que apoya homosexualismo incita a Anne Rice a unirse a ellos y no renunciar a su fe
Mi conversión de atea pesimista perdida en un mundo que yo no entendía, a una creyente optimista en un universo creado y sostenido por un Dios amoroso es fundamental para mí”, dice Rice pero que se contradice a la vez porque “seguir a Cristo no significa seguir a sus seguidores”, expresa ella.
Estados Unidos | Martes 3 de Agosto, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).


La Iglesia Unida de Cristo (UCC, por sus siglas en inglés), está tratando de invitar a Anne Rice, para unirse a su congregación después de que la escritora del libro: “Entrevista con el Vampiro”, anunciara su decisión altamente publicitada de “dejar de ser cristiana”.
Después del anuncio de Rice, la UCC, de 1.1 millones de miembros, montó la campaña titulada en Facebook: “Anne Rice, te gustara la UCC”, esto para para ofrecerle apoyo e introducirla a ella y a otros al cuerpo de la iglesia históricamente liberal.

El Rev. J. Bennett Guess, dijo que

“somos cristianos, compartimos los valores de inclusión y razón de Anne Rice. Es importante que ella y otros sepan que una iglesia como la UCC existe”, expresó Guess, director de comunicaciones de la UCC, quien inició la campaña en Facebook.
Tal parece que la decisión de Rice de no seguir siendo más cristiana, se debe a una frustración como escritora por considerar “simplemente imposible pertenecer a esta pendenciera, hostil, controvertida, y merecidamente grupo no famoso”, dijo la escritora.
“Durante diez años, he intentado, he fracasado, soy una extraña, mi conciencia no permitirá nada más”, agregó confundidamente Rice, quien tiene 68 años de edad.

La escritora Rice, parece que desea volver a cometer el mismo error en su juventud, ya que ella había nacido en un hogar católico, pero al llegar a Nueva Orleans, Rice rechazó su fe cuando tenía 18 años para ganar la libertad y la búsqueda del conocimiento. Pero en 1998, después de casi cuatro décadas de negación de Dios, la “atea perseguidora de Cristo” , regresó a la Iglesia Católica, afirmando que se rendiría a Jesús.
Desde 1998 Rice, se dedicó a escribir libros cristianos en lugar de las novelas de vampiros que le hicieron ganar su fama y riqueza. “Mi conversión de atea pesimista perdida en un mundo que yo no entendía, a una creyente optimista en un universo creado y sostenido por un Dios amoroso es fundamental para mí”, dice Rice, pero que se contradice a la vez porque “seguir a Cristo no significa seguir a sus seguidores”, expresa ella.

“Estoy seguro de que el repudio público de Anne Rice al cristianismo ha sido difícil, pero un paso aparentemente necesario para que pudiera vivir auténticamente como una persona de fe y razón”, dijo el Rev. Geoffrey A. Black, ministro general de la UCC y presidente, cuyo primer organismo eclesiástico principal fue el primero enapoyar el matrimonio homosexual en el 2005.

F: Christian Post

Como agua y aceite.El Cristianismo y la homosexualidad.

Como agua y aceite.El Cristianismo y la homosexualidad.

Por Matt Slick
Los homosexuales y las lesbianas han ganado considerable espacio en lo político y lo social no sólo en Estados Unidos sino también en otros países del mundo. Ellos por decirlo así, han “salido”, abandonado sus closets y están tocando en sus hogares. A través de la televisión, de la radio, de los periódicos y revistas, están predicando la doctrina de ellos acerca de la tolerancia, la igualdad, la justicia y el amor. No quieren que las personas los perciban como anormales o peligrosos; quieren ser aceptados y quieren que Usted les de la bienvenida con brazos abiertos, amorosos, aprobando lo que ellos hacen.
En muchos estados de Estados Unidos gran cantidad de proyectos de ley han sido introducidos por los políticos en favor de la homosexualidad asegurando que la práctica de la homosexualidad es un derecho protegido por la ley. En estos proyectos de ley se han introducido declaraciones que afectan a los empleadores, a arrendatarios y a colegios. A las iglesias posiblemente se les pediría que contraten un número determinado de homosexuales y lleven a cabo cursos de entrenamiento para “sensibilizar” a las personas los cuales serian también “requeridos urgentemente” en varios lugares de trabajo. Incluso, hay una legislación que obligaría al estado a pagar por la defensa de los asuntos de los homosexuales en demandas mientras que se requiere que el lado no homosexual de los ciudadanos sea el que pague estas cuentas de sus bolsillos. ¿Es esto justo? Claro que no. Pero la justicia no es el tema principal aquí. Se trata de ingeniería social. Piense acerca de esto: la comunidad homosexual quiere protección legal para tener relaciones sexuales con personas del mismo sexo. Y si esto no fuera suficiente, quieren que el punto de vista de ellos sea enseñado en los colegios, promovido en estaciones de radio e incluido en toda clase de medios escritos.
Aún así, la Iglesia Cristiana no se ha parado firme ante esta situación. Cuando se ha denunciado la inmoralidad política, el grito de “separación de la iglesia y del estado” se levanta entre los llamados “religiosos intolerantes.” Pero cuando la comunidad homosexual intenta usar el poder político para tratar de controlar la iglesia y trabajar de acuerdo a sus agendas enseñando la homosexualidad en los colegios, tal clase de grito por parte de los intolerantes no es escuchado desde los corredores sagrados de los medios publicitarios. ¿Por qué? Porque no es correcto, en cuanto a política se trata, estar al lado de los Cristianos.
¿Qué dice la Biblia?
La Biblia como la Palabra de Dios, revela el carácter moral de Dios y forma la moral del Cristiano. La Biblia tiene mucho que decir acerca de la homosexualidad.
  • Lv 18:22: “No te echarás con varón como con mujer, es abominación.”
  • Lv 20:13: “Si alguno se ayuntare con varón como son mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre.”
  • 1 Co 6:9-10: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idolatras, ni los adúlteros  ni los afeminados, ni los que se echan con varones, (homosexuales es la palabra que se usa en la NBEA (Nueva Biblia Estándar Americana) [New American Standard Bible])1 10ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.”
  • Ro 1:26-28: “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza. 27y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. 28Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no conviene;”
Con tan claras declaraciones contra la homosexualidad, es difícil ver cómo los diferentes grupos pueden decir que la Biblia sostiene la homosexualidad. Pero ellos tratan de hacerlo al redefinir las palabras amor, matrimonio, sexo, homosexualidad, etc. Para poder llevar a cabo su objetivo. Pero la verdad es que Dios creó a un hombre y a una mujer, no a un hombre y a un hombre, ni tampoco a una mujer y a una mujer. Sin embargo, la Biblia es un libro poderoso y debido a esto es que los homosexuales tratan con frecuencia de equiparar sus fantasías degeneradas con la Biblia y la agenda de ellos. Pero esto nunca les funcionará. La Biblia no apoya la homosexualidad como ya hemos visto en las Escrituras anteriores.
A diferencia de otros pecados, este pecado sexual tiene un juicio administrado directamente por Dios Mismo: Dios los entregó a pasiones vergonzosas y a una mente reprobada. (Ro 1:26-28). Esto significa que el corazón de los homosexuales es endurecido por causa de este pecado. Como resultado, ellos no pueden ver más el error de lo que están haciendo. Sin estar conscientes de sus pecados, no habrá arrepentimiento; sin arrepentimiento, no habrá perdón y sin perdón, no habrá salvación.
¿Se les debería permitir a los homosexuales casarse?
En este clima políticamente incorrecto donde se renuncia a lo moral tan normalmente como para satisfacer los caprichos relativos de la sociedad, declarar que los homosexuales no deberían casarse es volverse impopular. ¿Se le permitiría a una mujer casarse con otra mujer? O ¿Se le permitiría a un hombre casarse con otro hombre? ¿Se les debería dar a los homosexuales protecciones legales y derechos especiales para practicar su homosexualidad? No. No se les debería permitir.
La Biblia en forma clara condena la homosexualidad y el problema radica en que nuestra sociedad no está dependiendo de la Biblia para establecer sus verdades morales. En vez de esto, la sociedad depende de la moral humanista y relativista, sobre los que ha edificado su estructura ética.
El homosexualismo no es natural. Solamente observe los cuerpos masculino y femenino. Estos, están diseñados en forma inteligente para que hagan pareja. Se nota el diseño natural. No es natural unir o juntar a un hombre con otro hombre y a una mujer con otra mujer. Es como pretender tratar de unir dos tornillos y entonces declarar: “Miren. Es natural que dos tornillos estén juntos.”
Los homosexuales argumentan que la homosexualidad entre los seres humanos es natural debido a que esta clase de conducta ocurre en el mundo animal. También es cierto que vemos a los animales comerse viva a su presa y aún a sus propios cachorros. En esto, vemos salvajismo, crueldad y extrema brutalidad y sin embargo no condenamos tal clase de conducta en nuestra propia sociedad. Los proponentes del argumento del orden natural no deberían simplemente tomar y escoger las situaciones que mejor encajen en sus agendas. Estas tienen que ser consistente y no compararnos con los animales porque no somos animales. Somos hechos a la imagen de Dios.
¿Dónde terminará esto?
La protección social de una práctica sexual diferente a la establecida por Dios es ridícula. No creo que sea apropiado pasar leyes declarando que los homosexuales tienen “derechos” a tener sexo entre personas del mismo género y después pretender redefinir el matrimonio que incluya sus puntos de vista. Si ellos pueden hacer esto, ¿dónde terminará esto? ¿Qué acerca de la pedófila o la bestialidad? Estas son también prácticas sexuales. ¿Deberían ser también protegidas por la ley? Si la homosexualidad es legalmente protegida, ¿por qué no son protegidas también estas prácticas aberrantes?
¿Cuál debería ser las Respuesta Cristiana a la Homosexualidad?
Sólo porque alguien es homosexual no significa que no podamos amar a esa persona u orar por él/ella. La homosexualidad es un pecado y como cualquier otro pecado, éste necesita ser tratado con el único camino posible: necesita ser llevado a la cruz del calvario y arrepentirse de éste.
Los Cristianos deben orar por la salvación de los homosexuales de la misma forma como lo hacen por cualquier otra persona en pecado. Deben tratar a los homosexuales con la misma dignidad con la que tratan a otra persona debido a que, nos guste o no, ellos están hechos a la imagen de Dios. Sin embargo, esto no significa que los Cristianos tengan que aprobar el pecado de ellos. Los Cristianos no tienen que comprometer su testimonio por una opinión políticamente incorrecta la cual está moldeada por la culpa y el miedo.
De hecho, los siguientes versículos deberían mantenerse en mente cuando se trata con homosexuales:
  • Col 4:5-6: “Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. 6Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.”
  • 1 Ti 1:5: “Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida.”
Usted no gana personas al Señor condenándolos y usando palabras inapropiadas. Esta es la razón por la cual Dios dice que hablemos con sabiduría, gracia y amor. Permitamos que el amor de Cristo fluya a través de nosotros para que los homosexuales puedan ver un amor verdadero y acercarse a Cristo en vez de alejarlos de Él.
Objeciones Respondidas
1. Si Usted quiere decir que la homosexualidad está equivocada basada en las leyes del A.T., entonces también debe confirmar todas las leyes en Levítico y Deuteronomio.
Las leyes del Antiguo Testamento están categorizadas en tres grupos: la civil, la sacerdotal y la moral. Las leyes civiles deben ser entendidas en el contexto de una teocracia o gobierno de Dios. Aún cuando la nación Judía en el A.T. era con frecuencia gobernada por un rey, era un sistema teocrático y las Escrituras eran usadas como guía de la nación. Esas leyes que cayeron bajo esta categoría no son aplicables al tiempo de hoy debido a que no estamos gobernados bajo una teocracia.
Las leyes sacerdotales tratan con los sacerdocios Levítico y Aarónico, los cuales fueron representativos del futuro y verdadero Sumo Sacerdocio de Jesús el cual se ofreció a Si Mismo como un sacrifico en la cruz. Debido a que Jesús cumplió todas las leyes sacerdotales, no hay ya necesidad de seguirlas y por lo tanto no son ahora aplicables.
De otro lado, las leyes morales no están abolidas y esto se debe, a que están basadas en el carácter de Dios el cual es santo y como Él no cambia, las leyes morales tampoco cambian. Por lo tanto, las leyes morales están todavía en efecto.
En el Nuevo Testamento no vemos un cambio en las leyes civiles o sacerdotales, pero sí un restablecimiento de la ley moral. Esta es la razón por la cual el Nuevo Testamento condena la homosexualidad como un pecado no asociado con la pena de muerte.
2. Que la homosexualidad es un pecado si se comete fuera de una relación establecida en el amor y la entrega. Pero una relación homosexual comprometida es aceptable a Dios. Este es un argumento incorrecto.
En la Biblia la homosexualidad nunca es definida como una conducta aceptable ni aún si ésta fuera practicada por individuos que tuvieran una relación “amorosa” entre sí. La homosexualidad siempre es condenada. Los actos homosexuales no son actos naturales y están contra el orden creado por Dios. Como declaré anteriormente en el artículo, sólo lo masculino y lo femenino están diseñados para encajar perfectamente. Esta fue la manera como Dios nos creó a nosotros y lo hizo de esta forma para que pudiéramos llevar a cabo Su mandamiento de fructificar y multiplicar la tierra con seres semejantes a ellos: masculino y femenino. La homosexualidad es una aberración contra el orden creado de Dios y a través de ésta práctica, sería imposible llevar a cabo el mandamiento dado por Dios a la humanidad.
Es irrelevante el argumento de que una pareja de homosexuales se entreguen el uno al otro fielmente, ya que ni el amor ni los sentimientos que se tengan entre sí podrán jamás cambiar las verdades morales. Si en una pareja no casada alguno de ellos ya se encuentra casado(a) con alguien más, cometen adulterio aún cuando el amor entre ellos sea genuino y estén entregados totalmente entre sí; el pecado de ellos no tiene excusa.
Ni la homosexualidad, ni el adulterio ni la fornicación pueden ser simplemente aceptados como moralmente correctas por el sólo hecho de que una pareja de homosexuales o las personas en el adulterio y la fornicación se “amen” entre sí y estén “comprometidos” en ese amor. El problema aquí es que el amor es usado como una excusa para violar las Escrituras. Segundo, esto significaría que cosas como la pedofilia serian aceptables y permitidas si la “pareja” tiene una relación de amor y compromiso entre sí. Tercero, la subjetividad de lo que significa “amar” a otra persona y el “compromiso” hacia otra persona no pueden ser usados para justificar toda clase de conducta aberrante.
3. Donde se menciona la homosexualidad en la Biblia no es igual a cómo la relacionamos en el siglo 21. Esto significa que es algo diferente en las personas de los tiempos bíblicos y no tiene nada que ver con la homosexualidad en los tiempos modernos.
Los cuatro versículos de la Biblia mencionados anteriormente refutan esta clase de idea. Miremos nuevamente lo que estos dicen y veamos si hay algo que no entienden. El primer versículo de Levítico dice que la homosexualidad es una abominación para un hombre que se acueste con otro hombre; de igual manera sería si dos mujeres tuvieran sexo. Obviamente, esto se está refiriendo a la relación sexual y ésta es definitivamente condenada. El segundo versículo en Levítico se refiere a la misma cosa. En 1ª Corintios se condena rotundamente la homosexualidad y finalmente, Romanos, describe claramente el acto homosexual contra naturaleza.
No nos engañemos: el punto de vista que tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento tienen acerca de la homosexualidad es totalmente negativo y es frecuentemente condenado como pecaminoso.
Si las personas en el siglo 21 piensan o no que la homosexualidad es o no aceptable no tienen ninguna orientación si éste es o no un acto pecaminoso delante de Dios. Dios existe y Él es el estándar de justicia. Si alguien cree esto o no lo cree, se debe a que la moral proviene de un sistema de desarrollo que ha fluido en forma vaga e inexacta  y que no tiene una orientación basada en la verdad. En la Biblia, Dios ha condenado la homosexualidad como pecado. Y como pecado necesita arrepentimiento de la misma manera que cualquier pecado y el único camino disponible para recibir perdón es a través del sacrificio de Cristo Jesús en la cruz.
4. Que el pecado cometido por Sodoma fue realmente el pecado de inhospitalidad.
Este es un error común cometido por aquellos que sostienen la homosexualidad. El problema es que esta explicación no registra el ofrecimiento que hizo Lot de sus hijas a los hombres que habían rodeado su casa para evitar que los dos ángeles que se encontraban en ésta fueran violados por los habitantes homosexuales. Génesis 19:5 dice: “Y llamaron a Lot, y le dijeron: ‘¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos.’”
Esos hombres querían tener relaciones sexuales con los ángeles que habían aparecido en forma masculina. ¿Tiene sentido lógico decir que Dios destruyó las dos ciudades debido a que sus habitantes no fueron hospitalarios con los visitantes? Si este fuera el caso, ¿no debería Dios entonces, destruir cada hogar que no es atento con los visitantes?
Génesis 18:20 dice que el pecado en Sodoma y Gomorra “se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo.” No ser hospitalario a alguien nunca ha sido considerado un pecado grave en exceso, particularmente en la Biblia. Pero ir en contra del orden creado por Dios es una violación de Su mandamiento de llenar y fructificar la tierra por medio de la homosexualidad; éste, es un pecado grave en exceso. De hecho, sabemos que es grave en exceso debido a que en Romanos leemos acerca del juicio de Dios sobre los homosexuales los cuales entregó a una mente reprobada para hacer cosas que no convienen. Éste es un serio juicio de Dios sobre el pecador ya que sin arrepentimiento no habrá salvación y sin salvación habrá condenación. Por lo tanto, el argumento de que Sodoma y Gomorra fueron destruidas por que sus habitantes no fueron hospitalarios no tiene sentido ni base bíblica.
Este artículo también está disponible en: inglés.
Fuente original AQUI.
http://www.verdadypalabra.com/2010/07/como-agua-y-aceiteel-cristianismo-y-la.html

UN PURGANTE ESPIRITUAL FUERTE

David Wilkerson Today



WEDNESDAY, JULY 28, 2010



UN PURGANTE ESPIRITUAL FUERTE



El mandato de Dios de amar a nuestros enemigos puede tener un sabor amargo,

como una medicina con sabor desagradable. Pero como el aceite de castor que

teníamos que tomar en nuestra niñez, es un medicamento que sana.



Jesús lo dice claramente: "Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y

aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid

a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os

ultrajan y os persiguen" (Mateo 5:43-44).



¿Estaba Jesús contradiciendo a la ley aquí? De ninguna manera. El estaba

revertiendo el espíritu de carne que había entrado en la ley. En aquél

tiempo, los Judíos amaban solamente a otros Judíos. Un Judío no podía

saludar dándole la mano a un Gentil, o aún permitir que su vestimenta rozara

las ropas de alguien que no fuera Judío. Pero éste no era el espíritu de la

ley. La ley era santa, e instruía, "Si el que te aborrece tuviere hambre, dale

de comer pan, y si tuviere sed, dale de beber agua; porque ascuas amontonarás

sobre su cabeza, y Jehová te lo pagará" (Proverbios 25:21-22).



Podemos odiar las acciones inmorales de aquellos que están en el gobierno.

Podemos odiar los pecados de los homosexuales, abortistas y aquellos que odian

a Cristo. Pero el Señor nos ordena orar por ellos. Si en algún momento yo

desprecio a la persona en lugar de despreciar el principio detrás de esa

persona, yo no estoy representando fielmente a Cristo.



He presenciado una marcha de homosexuales aquí en la ciudad de Nueva York.

Doscientos cincuenta mil gays, muchos de ellos semidesnudos, algunos portando

letreros que decían "Dios es Gay". Yo vi que ellos dejaban la marcha y

saltaban sobre los Cristianos que tenían letreros diciendo, "Dios ODIA tu

pecado – Pero El te ama a ti."



Me enrojecí de enojo. Sentí deseo de pedir que cayese fuego como el de Sodoma

sobre todos ellos. Pero reflexionando, Yo dije en mi corazón, "Yo estoy

actuando como los discípulos que querían que descendiera fuego para consumir

a todos aquellos que rechazaron a Jesús."



Yo digo que – ¡La homosexualidad es pecado! ¡Pero también es pecado el

adulterio! Y también lo es la amargura y la falta de perdón.



¡Ama a tus enemigos! ¿Amar a aquellos que campean su pecado delante de

nosotros? ¿Orar por ellos? ¿Bendecir a los que nos maldicen?



¡Eso es exactamente lo que dijo Jesús!



¡Así que hágalo!







Read this devotion online: http://www.worldchallenge.org/es/node/9336

Matrimonio gay: ¿Cómo actuar ante él?

Matrimonio gay: ¿Cómo actuar ante él?

By Mundo Cristiano
Monday, July 26, 2010

En Argentina la presidenta Cristina Kirchner, promulgó la ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, aprobada por el Congreso.

Al mismo tiempo varios funcionarios públicos argentinos han expresado que no van a casar a parejas de homosexuales, pues esto va en contra de sus valores cristianos.

Mundo Cristiano realizó una entrevista con Jesús Rosales, Director del Centro de Investigaciones de la organizacion Enfoque a la Familia, respecto a este tema y como abordarlo como padres, cristianos, sociedad, e iglesia.

Mundo Cristiano: ¿Cuál debería ser nuestra actitud como cristianos de manera individual y como iglesia ante la llegada del matrimonio gay a Latinoamérica?

Rosales: “Esta es una oportunidad, yo no la veo com algo con lo cual tengamos que desesperarnos o tengamos nosotros que asumir un aposición de rechazo hacia las personas homosexuales. Todo lo contrario, yo creo que como personas, como cristianos y como iglesia también que aprovechar la oportunidad.

Para poder hacer una distinción. Esta distinción tiene que ser entre lo que es la persona homosexual, que, como todos sabemos, son seres humanos, tienen dignidad, son personas con un valor, que lo da no su preferencia sexual, sino su condición de ser humano y el comportamiento que ellos tienen.

Y ese comportamiento si, por supuesto, que tenemos que rechazarlo, es un comportamiento con el cual, nosotros como cristianos no estamos de acuerdo y por supuesto no estamos de acuerdo con el matrimonio entre personas del mismo sexo.

El matrimonio es una institución creada no solamente desde el ámbito no solamente sociológico o antropológico o incluso jurídico, sino que es un diseño de Dios, y como tal es la unión entre un hombre y una mujer.

Entonces en este sentido, nosotros como cristianos tenemos que aprovechar esta oportunidad en toda América Latina para hablar de estos temas y para poder decir: el ser humano, la persona homosexual como ser humano, no la debemos rechazar, sino al contrario ayudarle y la institución del matrimonio también protegerla apartir de lo que es la conformación entre un hombre y una mujer.”

Mundo Cristiano: Como padres que queremos enseñar valores cristianos a nuestros niños, ¿Qué deberíamos decirles si en la escuela llegan a tener un compañero que tiene dos papás o dos mamás?

Rosales: “Bueno, en principio no serían dos mamás ni dos papás, porque el referente para todo niño es justamente tener un padre y una madre, y justamente esa es la razón del matrimonio entre un hombre y una mujer. Situación que no puede darla una unión entre personas del mismo sexo.

Lo que sucede en otros países como España por ejemplo, es que ya no los llaman madre y padre, sino Progenitor A y Progenitor B. No se como va a ser resuelto en otros contextos como México, por ejemplo en el Distrito Federal, donde se ha legalizado el matrimonio homosexual y ahora en Argentina. Pero en todo caso lo importante es que nosotros, y perfectamente nuestros hijos podrían encontrarse con un niño que proviene de una realidad o vivencia de este tipo, porque no podemos llamarlo en el sentido estricto una familia.

La actitud nuestra no debe ser rechazar por ningún sentido a ese niño, ni desplazarlo, ni hacerlo a un lado, ni discriminarlo. Para nada. Sino más bien, separar la situación de ese niño, de lo que vive en su entorno familiar, con lo que es el mundo de la escuela.

Nosotros como cristianos, no debemos rechazar a la persona, pero si debemos decir porque no estamos de acuerdo en la conformación de esas uniones homosexuales, epro para nada rechazar al niño o a la persona.

Mundo Cristiano: ¿Cómo debería actuar un profesional cristiano (abogado, juez, pastor) cuando enfrente la decisión de tener que casar una pareja homosexual bajo riesgo de ser sancionado o mantenerse fiel a sus principios?

Rosales: “Esa es una pregunta muy importante porque ya está sucediendo en otros países donde está legalizado el matrimonio homosexual.

El profesional cristiano muchas veces es acusado de no querer casar a dos personas del mismo sexo y es llevado incluso a los tribunales y acusado de discriminación, de violar los derechos humanos de estas personas, etcétera.

Pero lo que está sucediendo es por ejemplo es lo mismo que el tribunal de Estrasburgo señaló, y es que desde el punto de vista de los Derechos Humanos, ningún país, ninguna persona, está obligada a reconocer el matrimonio homosexual, si dentro de su Principio de Objeción de Conciencia no lo admite.

Entonces un profesional, sea pastor, sea un sacerdote, sea un abogado cristiano, que no quiera casar, puede señalar este Principio de Objeción de Conciencia y acogerse a él, y desde ésta perspectiva entonces no casar.

Una cosa es que legalmente en el país esté admitido esa figura del matrimonio para las personas homosexuales, como en el caso de México o Argentina, y otra cosa es que se le obligue a la persona, al profesional a tener que casar, si sus principios cristianos y sus valores morales y éticos no se lo permiten.

Por eso hay que hacer esa distinción y saber que nosotros como cristianos podemos acudir a este principio Principio de Objeción de Conciencia.”

La agenda Gay trata de cambiar el significado de las Escrituras

Todos debemos de hacer lo posible para que nuestra interpretación bíblica sea fiel al contexto e intención del Espíritu Santo al inspirar al escritor a escribir el texto que tenemos por delante.

Carlos Osma, escritor en Lupa Protestante, siempre escribe, sin excepción hasta ahora, desde su cosmovisión homosexual. Aunque no se puede negar que todos interpretamos el texto bíblico desde nuestra perspectiva, yo por ejemplo soy emigrante latinoamericano por lo tanto siempre corro el riesgo de escribir bajo esa prisma, existe la responsabilidad de dar un trato balanceado y fiel al texto que deseamos tocar.

Osma, por lo visto, es incapaz o indispuesto a seguir el texto, sino que lo convierte a lo que el quiere, una apología al homosexualismo. Pareciera mas bien que lo que dijo Lucas que todas las escrituras apuntan a Jesús, Lucas 24:27, se le aplicaría al homosexualismo, pues todo texto en la cosmovisión de Osma habla del homosexualismo.

Osma escribe un articulo basado en Lucas 13:10-17. El error exegético de Osma es aparente cuando dice que Lucas esta representando su cosmovisión patriarcal en el texto. Esto es totalmente erróneo. En Lucas, encontramos la representación mas positiva de los pobres, niños y mujeres que en los otros evangelios. Pero Osma tiene una agenda, y pretende cambiar, o reconstruir el texto para que este sirva a su apología homosexual.

Osma dice lo siguiente, “Las mujeres con cuerpos no normativos serán marginadas aún más, por no cumplir las normas de género que la cultura patriarcal quiere imponer” . Esto, no cabe duda, es un asalto a lo que Deut. 22:5 nos dice, que el mismo cita. Curiosamente, se lo atribuye a la sociedad patriarcal, y no a la inspiración divina. El error radica que Deut. 22:5 se refiere hacia las vestimentas tranversistas que los cananeos usaban para sus cultos a sus dioses, que incluían orgías. Osma no aceptaría tal cosa tan abiertamente, pero es algo que se sabe que se da mucho en la comunidad homosexual. Estas normas no son impuestas por una cultura patriarcal. Están plasmadas en la Palabra de Dios, y si Osma cree que sabe mas que Dios, pues no va a ser el primero que cree tal cosa, que tendrá un fin no tan agradable.

El error de la homo-lectura de la Escritura por parte de Osma llega a su apogeo en lo siguiente que el escribe:”Ya Jesús había rechazado anteriormente esta reducción cuando una mujer le gritó: “¡Dichosa la mujer que te dio a luz y te crió!(6)”. Parece un grito de alabanza, pero Jesús se percató de la opresión que llevaba implícito. Aquello a lo que la sociedad obligaba, o la decisión personal que una mujer puede realizar libremente en la actualidad, no debe ser confundido con su fin último: “¡Dichosos más bien los que escuchan el mensaje de Dios y le obedecen!(7)”.  El seguimiento de Dios es lo primero, y ese seguimiento sólo es posible cuando la propia mujer tiene control sobre su cuerpo. Aquel que Dios le ha llamado a respetar.”

Primero, lo dicho por la mujer (por cierto, tampoco su nombre se menciona, cosa que Osma no se percata, y destruye por completo sus comentarios sobre este acto hacia la mujer protagonista de su articulo) no quiere decir lo que Osma quiere que diga, que fue algo que era opresivo. Lejos de ello, un dicho similar se encuentran en manuscritos de la época, cf. Pesiq 149ª, Hag. 49b, etc. También, la fraseología es muy similar a lo que se le dice a María en Lucas 1:45; 14:15. Lo que quiere decir el dicho es “Feliz es la mujer que tiene tal hijo”, o en el caso de esta mujer “Si tan solo yo tuviera tal hijo”. De ahí la respuesta por Jesús, de que la verdadera bendición proviene no de ser la madre del Mesías, pero de hacer y poner en obra la palabra de Dios.

Como podemos ver, una homo-lectura de la Biblia tiene que destruir la intención y estructura del texto, para poder promover su agenda.

Osma no tiene otra alternativa que hacer caso a lo que Jesús le dice a el en este texto, que tiene que hacer caso aquello que el ha catalogado como cultura patriarcal, pero que Dios ha catalogado como su santa palabra.

Si tan solo Osma hiciera caso de lo dicho por Jesús, el tuviera vida eterna, como también, la forma de salir de el pecado que le nubla su lectura bíblica.

Guardémonos de aquellos que hacen una homo-lectura de la Biblia, y mantengámonos firmes de no caer ante la cultura pro-homosexual, que tan contraria es a las Escrituras.

Luis Alberto Jovel

Anteriores Entradas antiguas