Darwin y el origen de la eugenesia


Antonio Cruz Suárez
Darwin y el origen de la eugenesia
Eugenesia (III)

El padre de la teoría de la evolución de las especies por selección natural sostenía que los hombres civilizados, al construir hospitales y centros sanitarios para curar a los enfermos, estaban haciendo un flaco servicio a la evolución biológica del ser humano.
6 de marzo de 2011
Si los lisiados, minusválidos o deficientes eran preservados y se les permitía llegar activos a la edad reproductora, con ello se posibilitaba que sus genes portadores de anomalías se transmitieran a la descendencia y se perpetuaran entre la población.

Esto, además de alterar la marcha de la selección natural ya que los débiles no eran eliminados, atentaba claramente contra la pureza y el futuro de la raza. Naturalmente, a partir de tales ideas concebir un programa eugenésico era tarea fácil.

Hubo, por tanto, una gran afinidad entre el pensamiento galtoniano y la teoría de Darwin. Una de las evidencias de esta relación se muestra en que los principales científicos eugenistas fueron también fervientes partidarios del darwinismo.

Si un personaje de la talla de Darwin compartía y elogiaba en sus trabajos las concepciones de Galton, era razonable esperar que los seguidores del evolucionismo acogieran también con buenos ojos los argumentos eugenésicos.

El famoso biólogo inglés, Julian Huxley, que fue uno de los fundadores de la moderna teoría sintética de la evolución y primer director general de la UNESCO, escribió en 1946: “Cuando la eugenesia se haya convertido en práctica corriente, su acción (…) estará enteramente dedicada, al principio, a elevar el nivel medio, modificando la proporción entre los buenos y malos linajes, y eliminando en lo posible las capas más bajas, en una población genéticamente mezclada” (Thuillier, P., Las pasiones del conocimiento, Alianza Editorial, Madrid, 1992: 162).

El propio hijo de Darwin, el mayor Leonard Darwin, fue presidente de la Sociedad para la Educación Eugenésica, durante diecisiete años. En sus trabajos proponía que se convenciera a los individuos mejor dotados a tener un elevado número de hijos, mientras que por otro lado se persuadiera a los considerados “inferiores” desde el punto de vista biológico, para que se abstuvieran de descendencia. Y en este sentido, la esterilización forzosa se veía como una medida acertada y eficaz.

No obstante, resulta sorprendente la postura tan poco crítica que Charles Darwin mantiene hacia los trabajos de su primo Galton. Siempre se expresó en términos muy laudatorios hacia las teorías de éste, incluso las que mantenían que facultades morales o intelectuales como el genio y la inteligencia se transmitían claramente mediante herencia biológica.

Galton no había demostrado esto, ni mucho menos, lo único que se había limitado a constatar fue que los hijos de personajes ilustres terminaban siendo también, en buena parte, ilustres. Sin embargo, Darwin consideraba que estas afirmaciones constituían ya una demostración suficiente de la herencia del talento. Además creía que el tamaño del cerebro estaba directamente relacionado con el desarrollo de las facultades intelectuales.

Si bien es verdad que Darwin reconoció que la no eliminación de los individuos débiles podría tener consecuencias negativas y conduciría a la degeneración de la humanidad, la puesta en práctica de las medidas eugenésicas le pareció un proyecto utópico que resultaba inviable desde el punto de vista moral: “Despreciar intencionadamente a los débiles y desamparados, acaso pudiera resultar un bien contingente, pero los daños que resultarían son más ciertos y muy considerables. Debemos, pues, sobrellevar sin duda alguna los males que a la sociedad resulten de que los débiles vivan y propaguen su raza” (Darwin, Ch., El origen del hombre, EDAF, Madrid, 1980: 135).

De manera que, aunque las opiniones de Darwin sobre la eugenesia tuvieran muchos puntos en común con las de Galton, lo cierto es que no fueron siempre completamente coincidentes.

Esto no significa que muchos de sus seguidores, los darwinistas que militaron en movimientos eugenésicos, no asumieran todas las ideas galtonianas y las llevaran después a la práctica, incluso hasta derroteros que ni el propio Galton hubiera jamás soñado.

Pero de Galton trataremos la próxima semana.

8 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. logos77
    Mar 17, 2011 @ 20:45:55

    Excelente artículo, Paulo, creo que te lo voy a copiar. Por supuesto con los créditos debidos.

    Saludos

    PD. ¿Cuanto tiempo te falta?

  2. Anónima
    Mar 17, 2011 @ 23:07:41

    Hola Ann, oye por qué le preguntas al barbas cuánto le falta?

    qué ha pasado?

    a mí nunca me dicen nada..
    😦

  3. logos77
    Mar 18, 2011 @ 00:00:25

    Hola Anónima

    Yo no puedo decir en publico cosas que solo él puede contestar. Si quiere publicarlo lo hará, si no, pues no.

    No es nada malo, al contrario, eso sí puedo de decir. Así que no te preocupes.

    Un abrazo

  4. Anónima
    Mar 18, 2011 @ 01:21:32

    Yo no puedo decir en publico cosas que solo él puede contestar. Si quiere publicarlo lo hará, si no, pues no.

    Ehmm, disculpa, pero entonces por qué no le preguntaste en privado? tú te comunicas con él de muchas maneras…
    :\

    Al final todos saben y todos se lo guardan, vaya hermandad

    Puro bla bla bla, ya me tienen harta

  5. logos77
    Mar 18, 2011 @ 02:25:37

    Anónima

    No te molestes, pues no hay motivos. Quizás no debía haberle preguntado nada a Paulo aquí, pero lo he hecho precisamente porque hace ya mucho que no se de él. Seguro que en cualquier momento él aparece y dice algo.

    Abrazos querída

  6. Ricardo Paulo Javier
    Mar 18, 2011 @ 04:04:48

    Cuanto le falta de que?
    Yo no participo en los debates porque muchos de ellos no tienen nada que ver con el tema, se van para cualquier lado.Saludos

  7. Ricardo Paulo Javier
    Mar 18, 2011 @ 04:10:44

    Hola,cuanto tiempo me falta para?
    Para emigrar? Aun no lo se,pero espero sea para fines de abril.
    saludos

  8. Anónima
    Mar 18, 2011 @ 04:36:49

    Y sí Ann, molesta tanto misterio, ni que fuera secreto de estado una emigración..

    Si se pregunta es por cariño, no por curiosidad ni para tener tema..

    Y Paulo, no importa si no participas, lo principal es que leas, para que vayas aprendiendo..

    Cariños
    😀

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