Turquía devolverá a Jerusalén una tablilla de 2.700 años de antigüedad.

Turquía devolverá a Jerusalén una tablilla de 2.700 años de antigüedad.

EFE

JERUSALÉN.- Las autoridades turcas quieren devolver a Jerusalén una tablilla de 2.700 años de antigüedad de gran valor simbólico para el pueblo judío y actualmente expuesta en el Museo Arqueológico de Estambul, según ha informado el Ayuntamiento de la ciudad santa.

El alcalde de Jerusalén, Uri Lupolianski, obtuvo el compromiso del embajador turco en Israel, Namik Tan, de hacer lo posible para devolver esta tablilla a la ciudad donde fue hallada en 1880 por arqueólogos británicos, que se la entregaron al Imperio Otomano, que entonces controlaba la zona.

“Hay una actitud positiva por parte de las autoridades turcas”, que han mostrado su “voluntad” de devolver la pieza, precisó la portavoz del Ayuntamiento, Meital Jaslovitz.

La tablilla contiene la denominada inscripción de Siloam, donde se describe la época del primer templo de Jerusalén, destruido por el rey asirio Nabucodonosor en el año 586 antes de nuestra era, y la construcción por el rey Ezequías del túnel en que fue hallada.

Esta construcción, que aparece mencionada en el Antiguo Testamento, permitía transportar agua a Jerusalén desde un arroyo situado fuera de las murallas de la ciudadela en torno al año 700 de nuestra era.

La tabla será previsiblemente devuelta “como gesto de buena voluntad y de amistad entre los dos pueblos”, subrayó el consistorio jerosolimitano en un comunicado.

El ultra-ortodoxo Lupolianski se comprometió, por su parte, a promover la construcción de un monumento en homenaje a los soldados turcos muertos en el actual Estado de Israel (entonces Palestina) durante la Primera Guerra Mundial.

‘EL MUNDO.ESP.2007.VII.XVI.

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Descubren en Jerusalén las primeras evidencias de edificios del rey Salomón

22-02-2010 / 17:50 h
(ISRAEL) CULTURA-ESPECTACULOS

Descubren en Jerusalén las primeras evidencias de edificios del rey Salomón

Jarrones de cerámica con mensajes grabados en hebreo y dirigidos al rey o figuras de culto son algunos de los objetos hallados en el que fuera el interior de un edificio real y que prueban la fecha de su construcción, explicó el jefe del proyecto de excavación, Eilat Mazar, citado en un comunicado de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
“El muro descubierto testifica la presencia de un reino, pues su fuerza y forma revelan un alto nivel de ingeniería”, señaló el arqueólogo, cuyas afirmaciones coinciden con la Biblia, que “cuenta que Salomón construyó el Primer Templo, su nuevo palacio y que los rodeó con una ciudad”.
La pared, perteneciente a uno de los laterales del edificio real y con una longitud de 70 metros y una altura de seis, está situado en una zona conocida como el Ophel, donde se concentraban los “funcionarios” (“Nethinim”) del Primer Templo.
Fue en esa zona de la Ciudad Santa donde se centraron durante tres meses los trabajos de excavación, financiados por una pareja neoyorquina interesada en la arqueología bíblica y desarrolladas por la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Entre los hallazgos se encuentran una puerta interior del edificio, una estructura adyacente a la puerta de la casa del rey y una torre de vigilancia -de piedra esculpida-, que se debió situar ante la entrada a la ciudad para proteger la urbe.
De los utensilios descubiertos, Mazar destacó uno de los jarrones de cerámica, cuya inscripción en hebreo indica que perteneció a un alto cargo de la corte.
“Los jarrones son los más antiguos descubiertos en Jerusalén” y la estructura principal es la primera que corresponde con las descripciones escritas de los edificios del período de Salomón, dijo Mazar.
La ciudad de Jerusalén es el escenario de numerosos proyectos arqueológicos contemporáneos que buscan los restos milenarios de las antiguas murallas de la capital para su estudio. EFE

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=283395

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Modificaciones introducidas por Finkelstein a sus investigaciones anteriores sobre los orígenes de Israel

Modificaciones introducidas por Finkelstein a sus investigaciones anteriores sobre los orígenes de Israel

I. FINKELSTEIN, “The Archaeology of the United Monarchy: an Alternative View”, Levant 28 (1996) 177-187.

• La investigación anterior nos dejaba en el inicio mismo de la monarquía. Finkelstein publica en 1996 un interesante artículo sobre la arqueología de la época de la monarquía unida. En la historia de la investigación de este período los arqueólogos se habían esforzado por identificar restos de construcciones salomónicas en los que se suponen que son las ciudades administrativas.
• La arqueología de la monarquía unida, dice Finkelstein, nació en Meguido y ha continuado ahí por medio siglo. La disputa surge a raíz de las famosas puertas de “triple tenaza” de Meguido, Hatzor y Guézer. Las opiniones sobre la datación de las mismas y su interpretación siguen a dos autores:
o Yigael Yadín, que en los años ’50 las data en época salomónica (siglo X), puesto que según él corresponden a lo reconstrucción de dichas ciudades por Salomón, según viene narrado en 1 Re 9,15. Ésta es la “cronología alta”.
o Israel Finkelstein, que en su artículo de 1996 en “Levant” es partidario de asignarlas al siglo IX, época de Ajab. Esta “cronología baja” se fundamenta en una extrapolación de datos procedentes de la cronología de la cerámica bicrómica filistea, que ha sufrido también un desplazamiento en su época de atribución.
• El problema es que la “cronología baja” de Finkelstein arrastra tras de sí los datos sobre el asentamiento israelita. La situación descrita en el Tema 3 no sólo se refiere a los siglos XII y XI, sino que se extiende también al siglo X, la época de la monarquía unida.
¿Qué consecuencias tiene la “cronología baja” para la arqueología de la monarquía unida?
• Incluso sin mantenemos la cronología comúnmente aceptada, la colina de Judá parece que fue muy escasamente poblada a comienzos del Hierro II (siglo X). La cronología baja llevaría el asunto más allá: el área al sur de Jerusalén estaba relativamente vacío hasta el siglo VIII a.C.
• En cuanto a la estimación de población para el siglo X, Finkelstein da 44.000 para la colina central, 32.000 para Filistea, y 2.200 para las colinas de Judá (donde la superficie urbanizada cubría sólo 11 Ha.). La densidad de población era 6 veces mayor en el norte (colina central) que en el sur (Judá).
• Aceptar la cronología baja supone arrancar a la monarquía unida sus edificios monumentales. Los palacios de Meguido se deben atribuir a la dinastía de Omrí. Así, el reino de Israel del norte emergería como el primer gran reino de la época del Hierro en Palestina, pero ya en el siglo IX.
• A pesar de todo, Finkelstein no cuestiona la historicidad de la monarquía unida. El reino de David y Salomón, en su opinión, pudo ser una especie de jefatura, o un estado en un período inicial de expansión, pero sin construcciones monumentales y administración avanzada.
• Esta opinión no es compartida por un grupo reciente de estudiosos, englobados en lo que ellos denominan “historia independiente de Israel”, que dudan sobre la existencia histórica de la monarquía unida: Giovanni Garbini, Philip R. Davies, Thomas L. Thompson, Niels P. Lemche, y con más moderación Gösta Ahlström (fallecido en 1992).

2. Jerusalén en el siglo X a.C.
• En esta época Jerusalén no es más que un pueblo, parecido a otros de la Sefela como Guézer y Lakish. No parece tampoco que lasupremacía de la ciudad llegara muy lejos, ni que tuviera extraordinaria importancia. Los poblados establecidos en este período en las zonas altas de Judá pudieron tener su origen en una expansión desde la Sefela o desde la costa, independientemente de Jerusalén. Varios hechos parecen testimoniar esta realidad:
1. La campaña del faraón Sheshonq, testimoniada en el relieve encontrado en Karnak, quien ataca las ciudades del valle de Ayalón, pero no Jerusalén.
2. Una carta de Arad habla del “rey de Jerusalén” como si éste no tuviera jurisdicción sobre Arad.
3. La incripción de Kuntillet Ajrud menciona al “Yahveh de Samaría” y al “Yahveh de Temán”, pero no dice nada del Yahveh de Jerusalén.
• Con anterioridad al siglo VII Jerusalén parece mantener una competencia con Hebrón, la Sefela y el norte del Negueb por elcontrol del comercio de la producción de madera, ganado y otros productos de las zonas altas.
• La situación de la zona sería bastante similar a la esbozada en las Cartas de El Amarna (siglo XIV a. C.): ciudades-estado, rivales unas de otras, sin un poder central superior a ellas.

3. David, el rey
• Los estudios de crítica literaria habían señalado desde hace tiempo el carácter eminentemente narrativo de los relatos sobre David: la “historia de la subida de David al trono” (1 Sam 16 – 2 Sam 4), y la “historia de la sucesión” (2 Sam 9-20; 1 Re 1-2).
• Por otra parte, fuera de la Biblia la arqueología no ha encontrado ninguna construcción ni evidencia histórica de David.Tradicionalmente se ha argumentado diciendo que David conquistó un imperio, y no levantó ningún edificio, por lo que no es extraño que la arqueología no haya encontrado ningún indicio de David. Pero esta respuesta tradicional se ha quedado sin fuerza probativa tras las últimas investiga ciones presentadas anteriormente.
La estela aramea de Tel Dan
• El 21 de julio de 1993 el arqueólogo israelí Avraham Biran, del Hebrew Union College, encuentra un fragmento de una estela aramea en Tel Dan, cerca de una de las fuentes del Jordán en la Alta Galilea[1]. La estela parece corresponder al rey de Damasco Hazael, y es fechada por Biran en torno al siglo IX, aunque otros epigrafistas la sitúan en el siglo VIII.
• El asunto que ha reabierto el debate en torno a David es la lectura que hacen Biran y Emile Puech (éste último un epigrafista del’Ecole Biblique de Jerusalén) de las líneas 8 y 9 de la estela:
línea 8: el rey de Israel. Y [yo] maté [… al re-]
línea 9: y de la Casa de David. Y puse…
• En la línea 9, la secuencia bytdwd es leída como “Casa de David”, e interpretada como una referencia a la dinastía davídica, y al reino de Judá. Así como Israel es conocido en textos asirios como “casa de Omrí”, o el reino de Damasco como “Bit Gusi” o”Bit Adini”. El descubrimiento fue seguido de una gran euforia en ciertos ambientes bíblicos, porque parecía echar por la borda dos décadas de escepticismo hacia la existencia de David por parte de historiadores considerados “hipercríticos” o”minimalistas”.
• Pero la euforia no duró mucho. En 1994 Niels Peter Lemche y Thomas L Thompson publican un artículo conjunto en la revistaJournal for the Studies of the Old Testament titulado significativamente: “¿Ha matado Biran a David?”[2]. En su artículo recogen opiniones de otros epigrafistas. Recono cen que en muchos textos antiguos Israel es conocido como “casa de Omrí”, o el reino de Damasco como “Bit Gusi” o “Bit Adini”. Pero en todos estos casos, los dos términos se escriben separada mente, mientras que en la inscripción de Tel Dan bytdwd se escribe como una sola palabra, sin el punto separador.
• Por ello, es necesario buscar mejor en otra dirección. La expresión bytdwd tiene similitudes con otras como Betel, que es un lugar. Por tanto, bytdwd no parece ser un reino, una dinastía, sino más bien un lugar cerca de Dan. En opinión de Lemche y Thompson, este lugar es un lugar sagrado, situado en Dan o en sus proximidades, que no es la”casa de David”, sino la “casa de Dod”.
• ¿Qué quiere decir “Dod”? En las lenguas semíticas la palabra “dod” significa “amado”. El asunto se remonta a una discusión ya vieja sobre la existencia de una divinidad llamada Dod en la antigua Palestina. Lemche y Thompson son partidarios de considerar “dod” no como el nombre propio de una divinidad, sino más bien como un adjetivo epíteto de la divinidad, “el amado”. Pocos dioses en Palestina llevan nombres personales. Se definían por sus funciones: Baal (“señor”), Asera (“arbol sagrado”), El (“dios”), Dagán (“trigo”). Sólo Yahveh tenía un nombre propio, aunque a veces se le llama por su función Adonai (el Señor) o Elohim (Dios). Lemche y Thompson creen que Dod es un epíteto de Yahweh como “el Amado”, y bytdwd es la “Casa de Yahweh”, o sea, su Templo.
• La interpretación de Lemche y Thompson no ha encontrado consenso. La mayoría de los estudiosos, incluidos Finkelstein, se muestran partidarios de leer “bytdwd” como “Casa de David”, y no “Casa de Dod” (es decir, Templo de Dod, o Templo de Yahvé).
• De todas formas, todos están de acuerdo en el carácter historiográfico y legendario de las narraciones sobre David, quién sería a lo sumo un rey local como los que aparecen en las Cartas de El Amarna.

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[1] A. BIRAN – J. NAVEH, “An Aramaic Stele Fragment from Tel Dan”, IEJ 43 (1993) 81-98.
[2] N.P. LEMCHE – Th.L. THOMPSON, “Did Biran Kill David? The Bible in the Light of Archaeology”, JSOT 64 (1994) 3-22.

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Fuente bibl:

http://auladebiblia.com/hi/tema4.html

Jerusalén: Antigua muralla confirma historia bíblica

Jerusalén: Antigua muralla confirma historia bíblica
By Mundo Cristiano
Wednesday, February 24, 2010


Una arqueóloga israelí aseguró recientemente que un antiguo muro en la Jerusalén oriental confirma parte del Antiguo Testamento de la Biblia.

La Dra. Eilat Mazar dijo que encontraron fragmentos de alfarería en el sitio que ayudaron a confirmar que el muro es del siglo 10 Antes de Cristo. Eso es hace 1.000 años cuando, como dice la Biblia, Jerusalén era gobernada por el rey Salomón.

Algunos arqueólogos dicen que las historias bíblicas de los reyes David y Salomón son mitos. Pero otros como Mazar, dicen que el relato del Antiguo Testamento escrito en el Primer Libro de Reyes es verdadero.

“Es la primera vez que tenemos una puerta y una línea de fortificación de la ciudad de la época del rey Salomón”, dijo Mazar. “Esta es la sección de la muralla del siglo 10 más bellamente preservada, y todos los hallazgos que tenemos encajan muy bien con la versión bíblica”.

Una parte de la puerta y de la línea de fortificación está ubicada afuera de las murallas de la Ciudad Antigua de Jerusalén. Yace junto a lo que solía ser el antiguo Monte del Templo judío.

Hoy en día la zona alberga el Domo de la Roca musulmán y la Mezquita de Al-Aqsa.

Arqueólogos israelíes han descubierto en excavaciones realizadas junto a la ciudad antigua de Jerusalén los restos de una muralla del siglo X a.C. que podrían confirmar la descripción bíblica de los tiempos del rey Salomón.

Una sección de la muralla, de 70 metros de longitud y seis de altura, fue encontrada en una localización de nombre Ofel, entre la conocida como Ciudadela de David y la pared sur del Monte del Templo judío, coronado por la musulmana Explanada de las Mezquitas.

Desarrolladas en los últimos meses, las excavaciones forman parte de un proyecto de la Universidad Hebrea de Jerusalén, la Autoridad de Antigüedades de Israel y otras instituciones, y cuenta con la financiación de mecenas estadounidenses.

Su directora, Eilat Mazar, data la muralla en base a fragmentos de vasijas descubiertos en los alrededores, que afirma son de tiempos en que reinó Salomón, el período de mayor construcción hasta ese momento en Jerusalén y cuando se levantó el Primer Templo judío, según el Antiguo Testamento.

“Esta es la primera vez que se descubre una estructura de ese período que puede tener una correlación con las descripciones de los edificios de Salomón en Jerusalén”, afirma.

“La Biblia nos cuenta que Salomón construyó -con ayuda de los fenicios, que eran excelentes constructores- el Templo y su nuevo palacio y que los rodeó con una ciudad, lo más probable es que estuviera conectada a la muralla más antigua de la Ciudad de David“, explica la directora de las excavaciones.

En el lugar se han desenterrado también una monumental caseta de vigilancia de seis metros de altura y una torre que serviría de mirador para proteger la entrada a la ciudad, que son características del estilo del Primer Templo. De este periodo son las antiguas poblaciones israelitas de Meguido o Beer Sheva, declaradas en 2005 Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco.

Para la arqueóloga, los restos de la muralla suponen una muestra adicional de la exactitud con que las sagradas escrituras describen el esplendor del período de los reyes David y Salomón.

Y cita el Primer Libro de Reyes (3:1), en el que “Salomón hizo parentesco con Faraón rey de Egipto, pues tomó a su hija y la trajo a la ciudad de David, mientras que acababa de edificar su casa, y la casa de Jehová, ylos muros de Jerusalén alrededor“.

Las investigaciones sugieren que los restos de la muralla revelan la presencia de una monarquía y que la fortaleza y forma de construcción indican un alto nivel de conocimientos de ingeniería. Los vestigios se emplazan en un punto estratégico, en lo alto del valle del Kidrón, hoy aledaño a la ciudad antigua de Jerusalén.

“Al comparar los últimos descubrimientos de las murallas y puertas de la ciudad del período del Primer Templo y los restos de vasijas encontrados en el lugar podemos asegurar con alto grado de certeza que los muros son de la ciudad construida por el rey Salomón en Jerusalén en la última parte del siglo X a.C”, afirma Mazar.

La inscripción hallada un fragmento de vasija reza: “del supervisor del pa…”, que la arqueóloga cree se refiere al “supervisor del panadero“, un oficial responsable de controlar la provisión de productos leudados a la corte real. Otros fragmentos contienen las palabras “del rey”, y también fueron encontrado sellos de cera con decenas de nombres.

El explorador británico Charles Warren describió el trazado de la torre en 1867 pero sin atribuirlo a la época del monarca conocido por adoptar decisiones justas o salomónicas.

En este contexto de difícil equilibrio cabe preguntarse si la Biblia puede servir o no de guía arqueológica, una polémica que enfrenta a dos tendencias en la arqueología israelí y especialmente peliaguda en lo que se refiere a los descubrimientos en torno al período del rey David y su hijo Salomón.

Mazar pertenece a la corriente que acepta por válido el relato de la Biblia, mientras que arqueólogos de la Universidad de Tel Aviv creen que el Pentateuco no está exento de intereses políticos de sus autores y que las monarquías de ambos reyes no eran una potencia regional como describeel texto más leído de la historia.

Hallan bajo Jerusalén las calles donde Jesús anduvo

Hallan bajo Jerusalén las calles donde Jesús anduvo

13/01/2010 15:43:00

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Los arqueólogos han logrado llegar al suelo original del monte Moria, donde Abraham preparó el sacrificio de su hijo Isaac y que compró el rey David para construir el templo de Jerusalén que levantaría su hijo Salomón hace unos 3.000 años. Los musulmanes no permiten que la investigación continúe en la plaza de las mezquitas.

El Muro de las Lamentaciones, uno de los lugares emblemáticos de Jerusalén, es el fragmento visible de uno de los grandes secretos arqueológicos que guarda la ciudad santa. Este espacio central de oración del judaísmo, testimonio presente del bíblico Templo de Salomón, emerge como un iceberg cuya parte subterránea es un rico yacimiento histórico en el que trabaja la mejor arqueología internacional.

Bajo los pies de los visitantes de la plaza del Muro y de sus callejuelas adyacentes, a más de 20 metros bajo tierra, discurren otras calles por las que un día transitó Jesús de Nazaret. Los arqueólogos trabajan sin descanso en el subsuelo de la ciudad, a la luz de unas lámparas que sugieren una fantástica escena de película de aventuras, y es así como han logrado llegar al suelo original del monte Moria. Y, unos metros por encima de ese suelo original, han encontrado las calles de Herodes.

SINDROME DE JERUSALÉN
El Muro de las Lamentaciones atrae anualmente a miles de personas, muchas a la búsqueda de una experiencia espiritual especial. Entre los visitantes se encuentran turistas de todo el planeta, religiosos de todo tipo y también dos grupos humanos muy especiales: los visitantes que más tarde se verán afectados por el llamado síndrome de Jerusalén y los arqueólogos. El síndrome de Jerusalén es una psicosis que afecta a ciertos individuos que visitan la ciudad y el que la sufre se identifica transitoriamente con un personaje del Antiguo o del Nuevo Testamento. Sin embargo, la pasión y dedicación de aquellos que trabajan como arqueólogos en el Muro es permanente. Es más, la dedicación es plena, 24 horas al día.

La pasión por la arqueología se apoderó de Avi Salomon, arqueólogo en jefe de las excavaciones en el Muro, en la zona que en inglés se conoce como Western wall, muro occidental. “Excavar aquí es una labor que no tiene fin, tan sólo depende del presupuesto”, asegura Salomon.

UN MURO Y DOS MUNDOS
Lugar sagrado para judíos y musulmanes, el Muro de las Lamentaciones es “tan sólo parte del muro occidental; una de las cuatro murallas que protegían el denominado Segundo Templo, construido bajo mandato del rey Herodes, algo más de dos mil años atrás”, explica Salomon.
Fue en el año 70 de la era cristiana cuando los romanos se encargaron de destruirlo, no así la parte inferior de los muros, que sigue en pie. Dichas murallas fueron restauradas ya en el siglo VII por los musulmanes, si bien en la actualidad tan sólo son visibles apenas unas decenas de metros de la parte occidental. Se trata de la parte sur del muro occidental que protegía el templo.

Para el judaísmo el Templo de Jerusalén fue el santuario del pueblo de Israel que sustituyó al Tabernáculo que guardaba las Tablas de la Ley de Dios, la vara de Aarón y un pan de maná dentro del Arca de la Alianza. Este Templo fue levantado y destruido, nuevamente erigido y derrumbado mientras, paralelamente, su muro ha sido objeto de luchas y deseos por poseerlo.
De hecho, el monte donde estaba el Templo ahora ubica la magnífica Cúpula de la Roca y la mezquita de Al Aqsa, sagradas para los musulmanes que niegan la mera existencia del Templo de Salomón.

NEGATIVA MUSULMANA
“El primero que inició las excavaciones en la zona del muro fue un joven inglés de tan sólo 27 años, Charles Warren, entre los años 1867 y 1871. Su finalidad era excavar en el monte del templo, pero no recibió permiso (musulmán)”, explica Avi Salomon. Con el transcurso de los años nada ha cambiado en este sentido. Nadie ha recibido la autorización árabe para excavar en la zona de las actuales mezquitas. Únicamente es posible en los aledaños, que es donde han aparecido calles del tiempo de Herodes. “Lo interesante es que los árabes niegan la existencia del templo y yo les digo: excavemos y veamos. Y dicen: no. Creo que si se niegan es que tienen algo que ocultar”, deduce Salomon, que, pese a ser una persona religiosa, se autodefine por encima de todo como un hombre de ciencia.

Charles Warren, junto a otro británico, Charles Wilson, dejó constancia de su trabajo en textos e ilustraciones que hoy día siguen utilizando los arqueólogos. “Tras esos primeros años casi nadie se interesó por este lugar. Pero en 1967, después de la guerra de los Seis Días, eso cambió”, argumenta el arqueólogo jefe.

Tras aquel conflicto, Israel anexionó Jerusalén y el objetivo pasó a ser entonces descubrir el Muro en toda su extensión hacia el norte, aproximadamente medio kilómetro de construcción.

“Lo que sucede es que con cada piedra que se levanta salen a la luz años de historia y ese objetivo inicial se va transformando al ir encontrando otra multitud de antiguos aposentos, arcadas, puentes. Por ello decidimos abrir al público los trabajos de excavación. Nuestro objetivo ahora es llegar a dejar al descubierto todo el nivel de la época del segundo templo. Con ese fin trabajamos”, explica el arqueólogo Avi Salomon.

MONTE MORIA
Para valorar correctamente el impacto emocional que suponen estas excavaciones es preciso saber que para el judaísmo todo tiene sus orígenes en el monte Moria. Allí es donde se sitúa, de acuerdo con la tradición e historia judía, la Piedra Fundamental y el inicio del mundo. Es en el citado monte donde, 3.000 años atrás, el rey Salomón, siguiendo los pasos de su padre David, erige el primer templo como un hogar para Dios. Históricamente este primer templo es casi una incógnita, en tanto que “prácticamente carecemos de información del mismo en la actualidad”, explica Michael, guía de las excavaciones.

Lo que sí se sabe es que el templo fue destruido por el pueblo babilónico 400 años más tarde, tras lo cual Herodes comenzó su gran proyecto: elevar un segundo templo, notablemente más ostentoso y ambicioso. Para ello niveló la montaña, lográndolo gracias a 10.000 trabajadores a lo largo de 10 años y construyó las cuatro murallas (entre ellas el muro occidental) como muros de contención. Los restos de los mismos son los que hoy pueden visitarse en la vertiente oeste. Lo que caracteriza a la arquitectura de Herodes es que cada fila de rocas estaba situada unos dos centímetros atrás que la inferior, con la finalidad de obtener una sensación vertiginosa al alzar la vista.

Fuente: Mundo Cristiano/ Edición: ACPress.net

Descubren las dimensiones del estanque de Siloé en Jerusalén

Arqueólogos israelíes han podido determinar las dimensiones del estanque de Siloé, alimentada por el manantial de Guihón y antigua fuente de agua potable para la población de Jerusalén en los días del Segundo Templo hebreo.

Los arqueólogos Ronny Reich y Eli Shukron calculan que la piscina, mencionada en el Viejo y en el Nuevo Testamento y ocultada por un albañal en el bíblico valle de Kidrón, tenía entre 3.000 y 4.000 metros cuadrados, informa hoy el diario Haaretz.

Hacia el 700 a.C, según las Sagradas Escrituras, el rey Ezequías ordenó excavar un túnel de unos 500 metros desde el manantial hasta el estanque, cuyas dimensiones, debido al depósito de desechos cloacales, parecían mucho menores ya en la era bizantina en Tierra Santa, que comenzó en el siglo quinto de la era cristiana.

El Guihón estaba fuera del perímetro jerosolimitano en el período bíblico, esto es, allende la muralla que protegía la ciudad, cuyos habitantes solían quedar sin agua cuando la sitiaban.

El túnel de Ezequías, encomiado en el Libro de Reyes del Pentateuco, llevaba las aguas del manantial -en una cueva- que caían desde una altura de 650 metros hasta el estanque, situado veinte metros por debajo, y al que se llega por el valle seco de Kidrón.

En esa cueva donde se encuentra esa fuente de agua, junto a la aldea palestina de Siluán, ungió el rey David -que edificó en ese lugar su ciudadela- a su hijo Salomón, el constructor del Templo de Jerusalén.

Reich y Shukrón, asimismo, informaron a los periodistas de que por primera vez también se puede estudiar el trazado de la calle que en aquellos tiempos unía el Monte del Templo -donde desde hace trece siglos se encuentra la mezquita sagrada de Al Aksa- con el estanque.

Los primeros vestigios de esa calle de los días del rey Herodes fueron descubiertos en el siglo XIX por los exploradores Bliss y Dickey, y en 1963 por la arqueóloga Kathleen Kenyon.

Cerca de esa vía, asimismo encontraron monedas acuñadas durante la rebelión de los judíos contra la décima legión de Roma en los años 67,68 y 69 a.C, antes de que sus soldados incendiaran y destruyeran el Templo de Herodes, en el año 70 d.C.

Otros descubrimientos en las excavaciones, dentro del perímetro de la ciudadela del rey David, incluyen 40 sellos de forma circular que, según los expertos, habrían servido para el envío de lo que hoy serían piezas de correspondencia o para firmar documentos.

Según Shukron, esos sellos postales indican que ya existía en Jerusalén un centro administrativo. Datan de los tiempos del Primer Templo, el destruido en el 525 a.C por Nabucodonosor, cuyas huestes llegaron desde la Mesopotamia, donde se encuentra Irak.

También encontraron placas de marfil, aparentemente usadas como calendarios, y 1.700 restos óseos de peces del Mediterráneo, a una distancia de 70 kilómetros de Jerusalén, enclavada en el desierto de Judea.

Esto sería evidencia de la existencia del comercio entre la costa y la “Ciudad Santa” para judíos, cristianos y musulmanes.

EFE

http://www.ellitoral.com/index.php/id_um/9906-

Encuentran muro de 3.700 años en Jerusalén

Encuentran muro de 3.700 años en Jerusalén

Es el primer ejemplo de una construcción masiva anterior a la época de Herodes y demuestra que al promediar la Edad de Bronce, existía una población poderosa capaz de ejecutar complejos proyectos de edificación.

Un grupo de arqueólogos descubrió un muro de 3.700 años que consideran el ejemplo más antiguo de fortificación masiva hallado en Jerusalén, anunció el miércoles la Autoridad Israelí de Antigüedades. El muro de 8 metros (26 pies) de altura parece haber formado parte de un pasaje protegido construido por los antiguos cananeos, desde una fortaleza sobre una colina hasta un manantial cercano que era la única fuente de agua de la ciudad y vulnerable a los merodeadores.

Es el primer ejemplo de una construcción masiva anterior a la época de Herodes, el gobernante que ordenó proyectos monumentales hace 2.000 años, y demuestra que al promediar la Edad de Bronce, Jerusalén tenía una población poderosa capaz de ejecutar complejos proyectos de edificación, dijo Ronny Reich, director de la excavación y profesor de arqueología en la Universidad de Haifa.

El muro data del siglo XVII aC, cuando Jerusalén era un pequeño enclave fortificado controlado por los cananeos, uno de los pueblos que según la Biblia vivían en Tierra Santa antes de la conquista hebrea. El reino que se cree fue gobernado por el rey David desde Jerusalén data de por lo menos siete siglos más tarde.

Una pequeña sección del muro fue descubierta por primera vez en 1909, pero ahora ha quedado descubierta una porción de 24 metros (79 pies), y Rich cree que se extiende mucho más. Agregó que las restricciones presupuestarias vinculadas con la crisis financiera mundial han puesto fin a la excavación, al menos por ahora.

“El muro es enorme y sobrevivió 3.700 años, que es incluso para nosotros mucho tiempo”, dijo Reich. Agregó que era notable que una fortificación de este tipo no hubiese sido desmantelada para proyectos edilicios posteriores.

El muro y otros hallazgos arqueológicos en el lugar serán expuestos al público a partir del jueves, dijeron las autoridades de arqueología. El sitio arqueológico está en medio de un vecindario palestino en el este de Jerusalén.

Las excavaciones en la llamada Ciudad de David, justo fuera de los muros de la Ciudad Vieja, son financiadas por Elad, una organización de colonos judíos que también compra casas de palestinos para traer familias judías al barrio. Detractores palestinos e israelíes denuncian que la arqueología es utilizada como arma política para cimentar el control judío sobre sectores de Jerusalén que los palestinos desean como capital de un futuro estado.

AP

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