¿Qué significa comer su cuerpo y beber su sangre?

Ver este documento en Scribd

¿Qué debemos conocer (creer) para ser salvos?

¿Qué debemos conocer (creer) para ser salvos?

Pablo Santomauro

Una pregunta fundamental en el campo cristiano es: ¿Cuánto debemos conocer para ser salvos? Puesto de otro modo: ¿Cuál es el conocimiento mínimo irreducible que un pecador debe entender y aceptar para ser salvo?

Las Escrituras no nos dan una lista completa de las doctrinas que debemos creer antes de que podamos ser salvos. Sin embargo, existen pasajes que señalan algunas de las verdades esenciales que se deben creer para recibir la salvación.

1) Hebreos 11:6 dice que la verdadera fe salvífica tiene que ser una fe que acepta un teísmo bíblico general.

Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.

El texto expresa que debemos creer en:

a) La existencia del Dios infinito y personal de la Biblia.

b) Que Dios es el juez del universo, ya que es un Dios que otorga recompensas. Esto significa que debe existir un entendimiento básico del carácter moral de Dios, así como de su existencia.

Esto elimina automáticamente a ateos, agnósticos, marxistas, y humanistas seculares. También elimina a humanistas religiosos, existencialistas cristianos (modernistas teológicos), hindúes, taoístas, budistas, jainistas, shintoístas, confusionistas, nueva eristas, paganos animistas, santeros, musulmanes, etc., en otras palabras, a los que aun llamándose religiosos rechazan al Dios bíblico.

Sin embargo, las categorías “a” y “b” parecerían incluir a grupos como los Testigos de Jehová, mormones, unicitarios, sectas pseudo-cristianas en general, los cuales en apariencia aceptan que Dios es el Juez de todo el universo. La duda queda despejada cuando comparamos las creencias de estos grupos con lo que la Biblia enseña y analizamos cual es el concepto que ellos vierten dentro del término “Dios”. Recordemos que el punto “a” es que la persona debe creer en el Dios de la Biblia para ser salva. Consecuentemente, los creyentes en la doctrina de estos grupos, no pueden ser considerados salvos.

2) Otro requerimiento bíblico para la salvación es que la persona debe buscar a Dios con un corazón sincero:

Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Jeremías 29:13

De acuerdo con este pasaje y otros, Dios no puede ser encontrado por personas hipócritas o insinceras. De este tipo de gente hallamos en todas las denominaciones cristianas, y entre aquellos que sin congregarse reclaman ser cristianos.

3) En Romanos 10, tenemos otras verdades que deben ser aceptadas (creídas) para recibir la salvación:

a) La Deidad de Cristo y Su resurrección corporal son creencias indispensables.

Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeses en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Romanos 10:9

¿Quién es el “Señor” de este versículo? Romanos 10:13, paralelo con Joel 2:32, indica que este Señor es Jehová. Por lo tanto, es innegable que el Señor de Romanos 10:13 es el mismo de Romanos 10:9. Obviamente, Pablo está afirmando la Deidad de Cristo en el versículo 9.

b) En relación con la resurrección de Jesús y la doctrina de la salvación, queremos analizar para el lector otro aspecto de Romanos 10:9:

Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.

De este pasaje se pueden desgranar varias proposiciones, pero a los efectos del punto que queremos establecer, sólo digamos que:

1. Jesús es el Señor
2. Dios le levantó de los muertos

En estas dos proposiciones, lo dicho es verdadero o falso, no hay una tercera alternativa. Jesús es el Señor, o no es el Señor. Jesús fue resucitado corporalmente o sigue muerto. Los autores de la Escritura no participaban en juegos mentales en los que afirmaban y negaban la misma proposición, al mismo tiempo o por separado.

Hay una segunda persona claramente mencionada en el pasaje, es Dios (en contexto, el Padre). Los autores de la Biblia creían firmemente que lo que escribieron era verdad. Cualquier intento de explicar que no existe una segunda persona en el pasaje, raya en el delirio. Como dijo un amigo mío, para darse cuenta que el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo son tres personas distintas, sólo hace falta saber leer.

Lamentablemente, si no creemos en la segunda proposición, o sea, que Dios (el Padre, segunda Persona en la proposición) levantó de los muertos a Jesús (primera Persona de la proposición), por deducción lógica, la salvación de la persona es más que discutible.

Promover el modalismo (una sola persona en la Deidad), por ejemplo, es negar las verdades proposicionales dadas por Dios en la Escritura, es predicar otro Jesús y otro evangelio en otro “espíritu” (2 Co. 11:4), y por ende perder la vida eterna, ya que un falso Jesús no puede salvar. La Biblia nos habla de un Dios personal, infinito y triuno. Este Dios nos habla en la Biblia con el singular “yo” y el plural “nosotros”, sin caer en los errores del unicitario (modalista) o del politeísta.

Esta es la razón por lo cual la teología trinitaria expresada en la Escritura es de crucial importancia. Trasciende y nos libera de la dicotomía pagana de lo infinito versus lo personal y el Uno versus muchos.

La Trinidad no es el producto de la mente del hombre, las experiencias o las emociones. No es un preferencia subjetiva, sino que tiene sus raíces en la revelación especial y es única en la historia y el mundo de las ideas. Esto es prueba de que viene de Dios. Es cierto que para ser salvo no es necesario un conocimiento exacto de la doctrina de la Trinidad, pero es aun más cierto, valga la hipérbole, que negar la doctrina resulta en separación de Dios en estado consciente por la eternidad.

c) Romanos 10:13, dice: Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

Es evidente que si no conocemos o creemos en el Cristo bíblico, es imposible para una persona poder invocar el nombre del Señor. Si no invocamos su nombre, la salvación es imposible.

d) En los versículos siguientes, Pablo indica que la fe salvífica sólo puede existir dentro del contexto de la Palabra de Dios.

¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no hay oído? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuál hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Mas no todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Romanos 10:14-17

Resumen parcial: Un conocimiento teístico general y bíblico, un corazón sincero, el contexto de la Palabra de Dios, y un conocimiento básico de la persona y la obra de Cristo son necesarios para la salvación.

4) ¿Qué tanto de la persona y la obra de Cristo debe ser entendido y recibido?

Un estudio del capítulo 3 del Evangelio de Juan nos llevará a concluír que un pecador debe entender que Cristo es el Salvador de los pecadores y que esa salvación es recibida de El por medio de la fe. Esto es indisputable.

A estas alturas, es esencial marcar la distinción entre la ignorancia y el rechazo conciente. Un pecador puede ser sincero, pero ignorante al mismo tiempo. Puede que no sepa del nacimiento virginal, la Trinidad, la dinámica de la Encarnación, el rol del Espíritu Santo, la Segunda Venida, etc. Todo lo que puede saber es que él es un pecador sin remedio y que Jesús es un maravilloso Salvador. Una vez que acepta eso por fe, aceptará luego todas las verdades y doctrinas bíblicas cuando se le expliquen, ya que está sinceramente dispuesto a recibir toda la Palabra de Dios. Pero en un principio, él no conoce ni ha recibido ciertas doctrinas porque simplemente no se le han enseñado.

Por otro lado, alguien puede saber o conocer del nacimiento virginal y muchas más verdades de la Biblia, pero rechazarlas conscientemente. Un ejemplo claro sería el cristiano liberal que niega el nacimiento virginal, los milagros, la inspiración verbal y plenaria de la Biblia, etc. Esta persona rechaza la luz que ha recibido, por lo tanto no puede ser ubicado en la misma categoría del pecador sin instrucción bíblica que humildemente recibe la poca luz que le ha sido dada. El que rechaza intelectualmente las verdades bíblicas no debe ser considerado como una persona salva, ya que Cristo dijo en Juan 10: 26-27:

Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.

Conclusión

Si bien hemos visto que un conocimiento básico del teísmo general de la Biblia y de la persona y obra de Cristo son necesarias e imprescindibles para la salvación, es imposible determinar el conocimiento mínimo irreducible. Lo que debe evitarse a toda costa, es determinar el mínimo irreducible desde nuestra torre de marfil y de esa forma juzgar la madurez espiritual de los cristianos. Lo que debemos poner en práctica es una actitud comprensiva y dispuesta a edificar a nuestros hermanos sin instrucción doctrinal. En otras palabras, recibir al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones, y soportar las flaquezas de los débiles (Ro. 14:1; 15:1). Por supuesto, cuando la tiranía del débil se transforma en tropiezo dentro de la iglesia, deber ser confrontada. Es lo que se llama amor firme. <>

—————

Obras de apoyo:

Studies on the Atonement, Robert Morey.
Orthodoxy and Heresy, Robert Bowman.
Elemental Theology, Bancroft.
A History of Defending de Truth, Alister McGrath

Palestinianismo Cristiano

Palestinianismo Cristiano gana terreno entre evangélicos

por Pablo Santomauro

Como alguien que sigue de cerca el avance de posiciones antijudías y anti-Israel en diferentes organizaciones  religiosas o seculares, siempre que pudimos hemos denunciado el antisemitismo execrable que éstas transpiran con total inmunidad y con la complicidad del mundo en general. Entre los nombres que vienen a la mente tenemos la Cruz Roja Internacional , Amnistía Internacional, la FIFA (sí, la del fútbol), el National Council of Churches (NCC), la WEA (Alianza Evangélica Mundial) y otras organizaciones misioneras de denominaciones cristianas liberales.

El fraude de las citas de los anti-trinitarios

El fraude de las citas de los anti-trinitarios

Ejemplos de un artículo del apologista sectario Mario Olcese

Pablo Santomauro
Pablo Santomauro

Por Pablo Santomauro

Nunca subestimemos la capacidad de un antitrinitario para mentir. Los enemigos de la Trinidad de toda gama, arrianos, liberales, unitarios universalistas, unitarios socinianos, apologistas del islam, etc., pueden llegar a exhibir un lamentable grado de deshonestidad en el terreno de los argumentos. Esta falta de integridad se hace especialmente notoria cuando citan a diversos autores para poner peso a sus posiciones teológicas. En muchos casos las citas son recortadas y presentadas en forma aislada de su contexto, para que de ese modo se extraiga una conclusión opuesta a lo que el autor intentó decir. En otras ocasiones el arte del engaño alcanza su clímax cuando de una frase se corta el comienzo, el final, o alguna(s) palabra(s) en medio para darle a la frase un sesgo antitrinitario, a pesar de haber sido escrita por un autor trinitario. En algunas instancias la cita es impecablemente exacta, pero no le hacen saber al lector que el autor es de la misma persuasión teológica que ellos, o en su defecto, comparte con ellos su fobia por la doctrina de la Trinidad. Otras veces presentan la cita en forma exacta y sin ocultar su procedencia, es decir, los autores son de su mismo grupo o afiliación. Ridículamente, parecen no darse cuenta que la cita no tienen ningún valor argumentativo porque es igual que citarse a sí mismos.

Ejemplos claros de lo que venimos diciendo los encontramos en un escrito publicado por Mario Olcese, el apologista sectario más ocupado que hemos conocido. Digo esto porque nunca había conocido a una persona con tantas herejías que defender. Olcese acaba de publicar este año un artículo llamado “Sorprendentes declaraciones de eruditos bíblicos con relación a la doctrina de la Trinidad” [1]. La mayoría de las citas que presenta tienen su origen en publicaciones de la Watchtower Society. Los Testigos de Jehová son los maestros por excelencia cuando se trata de pervertir y tijerear textos para presentarlos luego como apoyo para sus doctrinas. Ellos son realmente los líderes en la materia, los otros herejes como Mario Olcese sólo se dedican a copiar las citas directamente de las publicaciones de los Testigos de Jehová. “Flojera”, que le dicen.

De aquí en adelante paso a mostrar algunas de las citas tal como aparecen en el artículo de Olcese, y de inmediato procedo a denunciar la artimaña sectaria.

Desenmascarando a Mario Olcese

1) Olcese cita:

“En el libro Una Declaración de Razones, Andrews Norton dice de la Trinidad: ‘Podemos rastrear la historia de esta doctrina, y podemos descubrir su fuente, no en la revelación cristiana, sino en la filosofía platónica. . . La Trinidad no es una doctrina de Cristo y su Apóstoles, sino una ficción de la escuela de los posteriores platónicos (”Una Declaración de Razones, Andrews Norton, 1872, Quinta edición, Asociación Unitaria Americana, Boston, Massachusett, p 94, 104).

La verdad:

Esto sí es para reírse. No podemos dejar de agradecer a los trinifóbicos por su habilidad para divertirnos. Andrews Norton es un teólogo Unitario. Citar a un teólogo Unitario que niega la Trinidad como una autoridad para probar que la doctrina de la Trinidad es de origen pagano, es igual que citar a un Obispo Católico para probar que Pedro fue el primer Papa. Estimado amigo Olcese, su cita no vale nada, es como citar su propia opinión. Los testigos de Jehová, de quienes usted copió la cita, probablemente no tenían la menor idea de la afiliación unitaria de Norton y es posible que hayan sido más honestos que usted porque pensaron que estaban citando a un trinitario. Pero usted, don Olcese …

——————————————————————————-

2) Olcese cita:

“La Biblia no enseña la doctrina de la trinidad. Ni la palabra trinidad misma, ni tal lenguaje como uno en tres, tres en uno, una esencia o sustancia o tres personas, es lenguaje bíblico. El lenguaje de la doctrina es el lenguaje de la Iglesia antigua, tomada no de la Biblia sino de la filosofía Griega clásica Shirley C. Guthrie, Jr., Doctrina Cristiana, p 92.

La verdad:

Esta es otra maniobra ridícula. Shirley era un un teólogo liberal (sí, era un caballero a pesar del nombre)  con los trofeos y medallas colgando a sus espaldas. Era antitrinitario y hereje por excelencia. No podía ser de otra manera, ya que se educó bajo la influencia del hereje Karl Barth. La cita de Guthrie es tan inválida como la de Norton.

——————————————————-

3) Olcese cita:

“No hay prueba de que los Apóstoles de Jesús alguna vez oyeron de una trinidad [H. G. Wells, Bosquejo de la Historia, 1920 Edition, p 499 ]“.

La verdad:

¿Recuerda el lector el título del artículo de Olcese? Es “Sorprendentes declaraciones de eruditos bíblicos con relación a la doctrina de la Trinidad”. He subrayado “eruditos bíblicos” porque H.G. Wells fue todo menos un erudito bíblico. Fue un escritor de novelas, considerado junto con Julio Verne como uno de los padres del género de ciencia ficción, y  socialista-pacifista entre otras cosas. Señor Olcese, su cita tiene tanto valor como una declaración de Pelé hablando de energía termonuclear.

———————————————————-

4) Olcese cita:

“La doctrina de la Trinidad es considerada más allá de la comprensión del razonamiento humano. [La Enciclopedia Americana]”.

La verdad:

Note el lector que la cita no incluye año, página, ni título de artículo. Sólo dice “Enciclopedia Americana”. Nosotros sabemos que la cita apareció en el pasquín de los Testigos de Jehová titulado: ¿Debería usted creer en la trinidad? Olcese solamente la toma prestada probablemente sin saber que los Testigos han aislado malévolamente la cita de su contexto. A continuación citamos el contexto y resaltamos en rojo lo citado en el artículo de Olcese:

“Se aduce que no obstante la doctrina [de la Trinidad] está más allá de la comprensión del razonamiento humano, es, como en muchas de las formulaciones de la ciencia física, no contraria a la razón, y puede se conceptualizada (aunque no comprendida totalmente) por la mente humana”. (Enciclopedia Americana, Trinidad, p. 116)

Como vemos, lejos de ser una declaración crítica de la Trinidad, la cita en su totalidad es sólo un comentario que expresa un punto de vista convencional sobre la doctrina. La trampa de los herejes como Olcese consiste en llevar al lector a la conclusión de que lo que está más allá del razonamiento humano no puede ser verdad o existir. La falla del argumento está en que un Dios todopoderoso como Jehová también está más allá de la comprensión humana, por lo tanto tampoco puede existir o ser verdad. Concluimos que la cita sólo prueba la absoluta ingenuidad de los antitrinitarios como Olcese.

—————————————————————

5) Olcese cita:

“La palabra trinidad no es encontrada en la Biblia [El Diccionario Ilustrado de la Biblia”].

La verdad:

Esta es otra cita de los testigos de Jehová. Aparentemente, Olcese no puede hallar nada de su propia cosecha. Esta cita en particular fue recortada de tal forma que conduce al lector inadvertido a pensar que Hodder y Stoughton (los autores del artículo) están diciendo que la doctrina de la Trinidad no está basada en la Escritura, cuando en realidad es todo lo contrario. Para avergonzar al antitrinitario paso a mostrar la cita recortada en su contexto más amplio:

“Se debe recordar que el AT fue escrito antes de que la revelación de la doctrina de la Trinidad fue dada claramente …. La palabra Trinidad no es encontrada en la Biblia … No encontró formalmente un lugar en la teología de la iglesia hasta el cuarto siglo … No obstante la Escritura no nos da una doctrina de la Trinidad formulada, ella [la Escritura] contiene todos los elementos a partir de los cuales se construyó la doctrina”. (The Illustrated Bible Dictionary, Hodder and Stoughton, 1980, Part 3, p. 1597)

Lo sentimos mucho, señor Olcese, pero su juego de la mosqueta ha quedado al descubierto.

———————————————————–

6) Olcese cita:

“La trinidad platónica, misma meramente una nueva disposición de trinidades anteriores datando de regreso a anteriores pueblos, parece ser la trinidad filosófica racional de atributos que dieron nacimiento a los tres hipostasis o personas divinas enseñadas por las iglesias cristianas. … Esta concepción filosofal Griega de la trinidad divina… puede ser encontrada en todas las religiones antiguas del paganismo” (French Nouveau Dictionnaire Universel New Universal Dictionary, Vol. 2, p. 1467).

La verdad:

Todo lo que la cita dice es que un pagano (Platón) copió su “trinidad” (que en realidad es una tríada) de otros paganos, nada más. Los trinitarios no tenemos la necesidad de refutar la declaración de este diccionario como si éste fuera una autoridad suprema. El problema con esta acusación es que nadie puede indicar en cuál escrito de Platón aparece una Trinidad o un concepto primario de ella. Los antitrinitarios citan por lo general a autores liberales y de otras tendencias para acusar a los cristianos de creer en una doctrina influenciada por Platón, pero éstos en ningún lugar citan a Platón. Podemos asegurar que en los escritos de Platón no existe absolutamente ni sombra de algo que se parezca, ni siquiera tangencialmente, a la Trinidad cristiana. ¿Será ésta la razón por la cual nadie puede aparecer con una cita de Platón? Dejamos el desafío planteado. Quizá Olcese pueda producir una cita de Platón. La noción de que la Trinidad cristiana deriva de la filosofía griega [2] y de las religiones paganas de antaño [3] ya ha sido refutada fehacientemente por muchos autores, incluyendo éste, su humilde servidor.

Concluimos que la cita de la Watchtower que Olcese pide prestada (para no perder la costumbre) pretende crear en la mente del lector la impresion de que los cristianos imitaron a las religiones paganas con sus supuestas trinidades. Su deshonestidad es obvia porque ellos saben que aun en sus propias creencias existen muchas similitudes con las religiones paganas, tanto que si usamos su lógica defectuosa podemos probar que la Watchtower (y Olcese por añadidura) tomaron doctrinas como el nacimiento virginal, la encarnación, la ascención, el juicio final, y hasta el nombre de la madre de Jesús ….. ¡de los paganos!

——————————————————–

7) Olcese cita:

“El Antiguo Testamento no nos cuenta nada explícitamente o por implicación necesaria sobre un Dios trino que es Padre, Hijo, y Espíritu Santo. No hay prueba que algún escritor sagrado aun sospechó la existencia de una trinidad dentro de la Divinidad. Aun ver en el Antiguo Testamento, sugerencias o prefiguraciones o señales disimulados de la trinidad de personas, es ir más allá de las palabras e intenciones de los escritores sagrados. Los escritores del Nuevo Testamento no nos dan una doctrina formal o formulada de la trinidad, ninguna enseñanza explícita que en un Dios que hay tres personas divinas co-iguales. En ninguna parte encontramos alguna doctrina trinitaria de tres bien definidos sujetos de actividad y vida divina en la misma Deidad [El Dios Triuno, por Edmund Fortman, Jesuita] .

La verdad:

Antes que nada conviene decir que esta cita (con origen en los Testigos de Jehová) es un poco más extensa y además provee las páginas de donde fue tomada. La razón por la cual Olcese omite mencionar las páginas es para evitar ruborizarse ante el fraude perpetrado del cual él es cómplice voluntario. Las páginas son la número 6 y la número 15. ¿Bastante distantes verdad? Ahora veremos el porqué.

La maniobra de tomar cláusulas y combinarlas para formar un solo párrafo y sin puntos suspensivos para separarlas, es como mínimo, sospechosa, y a lo más, deshonesta. Se trata de un “cut and paste” digno del mejor hereje. Para beneficio del lector, vamos a ver el texto inmediato del cual son extraídas las declaraciones que forman el párrafo. Hemos resaltado aquellos textos que fueron aislados con mala intención para formar la cita en cuestión. Vayamos por partes:

1) El Antiguo Testamento no nos cuenta nada explícitamente o por implicación necesaria sobre un Dios trino que es Padre, Hijo, y Espíritu Santo.

Ahora veamos lo que Fortman dice en la página 15 (resaltadas las palabras de la cita de Olcese):

“La doctrina del Dios Triuno posee una historia asombrosa. Convencido que esta doctrina es una doctrina cristiana que se originó en la revelación divina, yo comienzo a estudiar en el registro auténtico de la revelación divina que se encuentra en los sagrados escritos del Antiguo y Nuevo Testamento. ¿Qué nos dice el Antiguo Testamento? Nos dice que hay un Dios, un maravilloso Dios de vida, amor, justicia, poder, gloria y misterio, quien es el creador y señor de todo el universo, quien está intensament involucrado con el pequeño pueblo de Israel. Nos dice de su Palabra, Sabiduría, Espíritu, del Mesías que El enviará, de un Hijo del Hombre y el siervo sufriente que vendrá. Pero no nos dice nada explícitamente o por implicación necesaria, de un Dios Triuno que es Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Como podemos observar, la Watchtower ha omitido 114 palabras del documento para cambiar así el significado original que Fortman intentó darle a su declaración.

Veamos ahora la segunda cláusula de Fortman:

2) No hay prueba que algún escritor sagrado aun sospechó la existencia de una trinidad dentro de la Divinidad.

A continuación mostramos lo que Fortman dijo en su totalidad. Resaltamos las palabras en la cita de Olcese:

“Para los autores del Antiguo Testamento … no hay prueba que algún escritor sagrado aun sospechó la existencia de una paternidad y filiación divinas dentro de la Divinidad. […] Quizá puede decirse que algunos de estos escritos sobre la palabra y sabiduría y espíritu proveyeron un clima en el cual la pluralidad dentro de la Deidad fuera concebible para los judíos. No obstante, estos autores definitivamente nos dan las palabras que el Nuevo Testamento usa para expresar la trinidad de personas, Padre, Hijo, Verbo, Sabiduría, Espíritu. Y la forma de entender estas palabras nos ayuda a ver cómo la revelación de Dios en el Nuevo Testamento va más allá de la revelación de Dios en el Antiguo Testamento.”

Como podemos apreciar, Fortman es trinitario en toda su exposición, pero la cita de Olcese muta sus palabras para convertir sus escritos en un manifiesto antitrinitario. La deshonestidad aquí llega a extremos inusitados cuando notamos que las palabras “paternidad y filiación divinas” son reemplazadas con la palabra “trinidad.”

3) No hay prueba que algún escritor sagrado aun sospechó la existencia de una trinidad dentro de la Divinidad.

Este es otro retazo tomado para formar esta cobija de remiendos. En lo personal, opinamos que las palabras de Fortman no fueron las más acertadas para expresar el concepto que quiso transmitir. Pero lo que Olcese (y antitrinitarios en general) no toman en cuenta es que lo dicho aquí por Fortman está en la misma página donde Fortman expresa que el Antiguo Testamento proveyó un “clima en el cual la pluralidad dentro de la Deidad fuera concebible para los judíos”. Es obvio que el mismo autor no va a contradecirse en la misma página, ni siquiera por el uso desafortunado de algunas palabras, y si ese fuera el caso, el contexto inmediato debería corregir la noción distorsionada.

Por último, veamos las dos cláusulas restantes de la “cita” de Olcese:

4) Los escritores del Nuevo Testamento no nos dan una doctrina formal o formulada de la trinidad, ninguna enseñanza explícita de un Dios en que hay tres personas divinas co-iguales. En ninguna parte encontramos alguna doctrina trinitaria de tres bien definidos sujetos de actividad y vida divina en la misma Deidad.

El lector con discernimiento comprende que las palabras “formal”, “fórmulada” y “explícita” son clave para sobreentender que sí pueden existir en el texto bíblico inferencias, indicaciones que no consisten en declaraciones doctrinales oficiales, y expresiones donde la existencia de Dios en tres personas divinas co-iguales está implícita. Ahora, para destacar la deshonestidad intelectual de Olcese y otros autores antitrinitarios, leamos el contexto del cual fue extirpado con bisturí este texto.

Los escritores del Nuevo Testamento nos dicen que hay sólo un Dios, el creador y Señor del universo, quien es el Padre de Jesús. Llaman a Jesús el Hijo de Dios, Mesías, Señor, Salvador, Verbo, Sabiduría. Le asignan funciones divinas de creación, salvación, juicio. Algunas veces le llaman Dios explícitamente. Ellos no hablan tan clara y definitivamente del Espíritu Santo como lo hacen del Hijo, pero en momentos le coordinan con el Padre y el Hijo, y le sitúan en el mismo nivel con ellos en lo que tiene que ver con divinidad y personalidad. No dan [los escritores del Nuevo Testamento] en sus escritos un plan triádico básico y fórmulas triádicas. Ellos no hablan en términos abstractos de naturaleza, sustancia, persona, relación, circumincessio, misión, pero presentan en su propio estilo las ideas detrás de estos términos. Ellos no [nos] dan una declaración formal o formulada de la Trinidad, ninguna enseñanza explícita de un Dios en que hay tres personas divinas co-iguales. Pero sí nos dan un trinitarismo elemental, la información de la que la doctrina del Dios Triuno puede ser formulada … En los sinópticos y en Hechos existen trazas del patrón triádico de Padre, Hijo y Espíritu. La expresión más clara de este patrón se encuentra en la fórmula baptismal donde Mateo presenta a los tres juntos como una tríada y una unidad al mismo tiempo. Pero en ninguna parte nosotros encontramos alguna doctrina trinitaria de tres bien definidos sujetos de actividad y vida divina en la misma Deidad”.

Es evidente que cuando las citas aisladas son vistas en su contexto, de ninguna manera militan contra la doctrina de la Trinidad, y mucho menos carecen de apoyo bíblico. La maniobra de distorsión revela la verdadera naturaleza de la fuerza y la mente que se esconde en los planteamientos y doctrina de herejes como Olcese y otros.

—————————————————-

8) Olcese cita

“Ni la palabra trinidad ni la doctrina explícita aparecen en el Nuevo Testamento” [La Nueva Enciclopedia Británica]”.

La verdad:

Como no podia ser de otra manera, la cita es otra distorsión de la Watchtower que Olcese no sólo repite, sino que además acorta para que el lector se lleve la impresión de que la Enciclopedia Británica expresa que la doctrina de la Trinidad es una creación pagana. Para mejor comprensión de nuestros lectores, vayamos más allá de la versión recortada de Olcese y veamos la cita como aparece en el pasquín de los Testigos de Jehová, ¿Debería creer usted en la Trinidad? :

Ni la palabra Trinidad ni la doctrina explícita aparecen en el Nuevo Testamento, ni Jesús y sus seguidores intentaron contradecir el Shema en el Antiguo Testamento: “Oye Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Dt. 6:4) ….. La doctrina se desarrolló gradualmente a través de varios siglos y muchas controversias”. (¿Debería usted creer en la Trinidad? Agosto 1, 1984, p.21; cita de la Enciclopedia Británica – Micropedia, Vol X, p. 126)

El lector podrá apreciar que la cita es mucho más extensa de lo que Olcese usó en su artículo. La deshonestidad de los testigos de Jehová resurge una vez más (y la de Olcese no se queda atrás) cuando vemos el párrafo que el pasquín omitió a propósito para engañar a sus lectores. Ahora mostramos la cita resaltando la parte omitida:

Ni la palabra Trinidad ni la doctrina explícita aparecen en el Nuevo Testamento, ni Jesús y sus seguidores intentaron contradecir el Shema en el Antiguo Testamento: “Oye Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es” (Dt. 6:4) ….. De esta forma, el Nuevo Testamento estableció las bases para la doctrina de la Trinidad. La doctrina se desarrolló gradualmente a través de varios siglos y muchas controversias”. (¿Debería usted creer en la Trinidad? Agosto 1, 1984, p.21; cita de la Enciclopedia Británica – Micropedia, Vol X, p. 126)

Cosas como éstas son las que restan credibilidad académica a organizaciones como la Watchtower y personas como Mario Olcese.

Conclusión:

Hay muchas más citas fraudulentas en el artículo de Olcese. Estas pocas sirven para para denunciar la deshonestidad intelectual y la mediocridad académica de sectarios como Olcese, quienes siguen mintiendo para poder engañar a los incautos que caen en su maraña retórica. Satanás, por supuesto, totalmente agradecido con don Mario. <>

————————–

Referencias:

1) http://apologista.wordpress.com/2009/02/19/sorprendentes-declaraciones-de-eruditos-biblicos-con-relacion-a-la-doctrina-de-la-trinidad/

2) ¿Fue la Trinidad derivada de la filosofía griega?

http://www.recursosevangelicos.com/showthread.php?threadid=10596

3) La Trinidad – Orígenes Paganos?

http://www.calvarychapelamistad.org/modules.php?name=News&file=print&sid=535

¿Puede un anti-trinitario llamarse cristiano?

¿Puede un anti-trinitario llamarse cristiano?

Una respuesta al unitario-sociniano Mario Olcese

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

por Pablo Santomauro

Es bueno comenzar el año en tono positivo y optimista, siempre y cuando esta actitud se ajuste a la realidad. La cosa es diferente cuando esas esperanzas son fundadas en las arenas movedizas de nuestra fantasía, y peor aun cuando engañándonos a nosotros mismos también llevamos a otros por el camino del error.  Tal parece ser el caso del señor Mario Olcese, un apologista sectario quien el 1ro. de Enero acaba de publicar en su blog un artículo titulado Usted no necesita ser trinitario para ser un cristiano [1]. El diminuto ensayo se basa solamente en el discurso del apóstol Pablo frente al rey Agripa en Hechos 26. Olcese dice que  “cuando uno examina cuidadosamente el encuentro personal que tuvo Pablo con Agripa, verá que el apóstol no le presenta al rey en ningún momento la necesidad de creer en un Dios Trino para ser un cristiano”.  Sin embargo, señala Olcese, sobre el final de la defensa de Pablo, Agripa expresa “Por poco me persuades a ser cristiano”. Esto parece ser para Olcese, prueba irrefutable de que no es necesario creer en la Trinidad para ser cristiano.

Corresponde señalar que la teología del señor Olcese es Sociniana [2] y se caracteriza por rechazar la definición ortodoxa de la Trinidad. En esta teología, Dios es unipersonal y la existencia de otras dos personas en su esencia es una imposibilidad. Dios es uno, no sólo en esencia sino también numéricamente. De acuerdo con los socinianos, Jesús, a pesar de ser sólo un hombre durante su estadía en la tierra, puede ser llamado “Dios” en el sentido de que ha recibido de Dios “toda potestad en el cielo y en la tierra”, lo que lo transforma en una especie de hombre deificado. Los socinianos creen que no existe una proporción entre lo infinito y lo finito, por lo tanto la encarnación de lo divino no es posible, i.e., ninguna persona divina puede unirse a una persona humana porque la unidad entre dos individualidades no es posible. En otras palabras, Jesús no pudo poseer dos naturalezas, la humana y la divina juntas. Tampoco existió en ninguna forma antes de su nacimiento.

Luego de esta breve introducción al sistema doctrinal sociniano, podemos volver al pueril argumento de Olcese, o sea, “el apóstol Pablo no presentó a ningún Dios trinitario como condición para ser cristiano”. Si con esta afirmación Olcese quiere decir que Pablo no usó específicamente una fraseología directa implicando la existencia de tres personas en Dios, Olcese tiene razón. Pero si Pablo realmente no necesitaba ahondar en el particular porque la existencia de más de una persona en la Deidad ya era inherente en el pensamiento judío, entonces Olcese está equivocado. La llave para entender esto está en el verso anterior a las palabras de Agripa. Cuando Agripa dijo “Por poco me persuades a ser cristiano”, estaba dando respuesta a una pregunta del apóstol formulada en el verso anterior: “¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees” (Hch. 26:27). ¿Qué creían los profetas acerca de la persona de Jesús? ¿Qué naturaleza poseería el tan ansiado Mesías que esperaba Israel? ¿Sería sólo un hombre ungido con autoridad delegada por Dios? ¿Un hombre deificado? ¿O poseería la misma naturaleza divina de Dios exactamente con todos los atributos de Deidad? ¿Sería una persona con dos naturalezas, la divina y la humana al mismo tiempo? ¿Sería preexistente o no? Estas preguntas son respondidas con claridad en el Antiguo Testamento.

Si el hijo es divino en la misma y exacta forma que el Padre, es lógico esperar que los autores del AT le atribuyan nombres, títulos y atributos divinos igual a los del Padre. Las pruebas por la perfecta deidad del Hijo, (proporcional y correspondiente con la del Padre) deben ser las mismas pruebas que demuestran la deidad del Padre. El que niega la validez por la deidad total de Jesús (como en el caso de Olcese), debe por proceso lógico negar la validez de las pruebas por la deidad del Padre. Lo que es válido para UNO, es igualmente válido para el OTRO. Destacamos esto porque los Unitarios aceptan las evidencias de los nombres y títulos divinos cuando se trata del Padre, pero cuando la misma evidencia es presentada para probar la deidad del Hijo, la rechazan. Esto es indicativo de que contrario a lo que ellos reclaman, sus enseñanzas son irracionales.

¿Habla el Antiguo Testamento del Hijo?

“¿Crees a los profetas? Yo sé que sí crees”, afirmó Pablo frente a Agripa. ¿Dijeron los profetas que existía una segunda Persona llamada “el Hijo” en la Deidad y que era exactamente de la misma naturaleza y atributos que el Padre? El profeta Agur contesta la pregunta en el afirmativo:

“¿Quién ha subido a los cielos y descendido de ellos? ¿Quién puede atrapar el viento en su puño o envolver el mar en su manto? ¿Quién ha establecido los límites de la tierra?  ¿Quién conoce su nombre o el de su hijo? Proverbios 30:4 “(NVI)

El texto describe a Dios como soberano del universo y además dice que tiene un Hijo. Este Hijo es una persona, no una metáfora, no un plan en la mente de Dios, ni una fuerza o poder impersonal, ni tampoco es la nación de Israel. El paralelismo del texto hebreo revela que lo que es verdad relativo al Padre, es igualmente verdad relativo al Hijo. Agur pregunta si alguien conoce el nombre del Padre y del Hijo. La pregunta es retórica; la obvia respuesta es: “No, nadie comprende la naturaleza del Padre, ni la del Hijo”. Ambos son descritos como incomprensibles en su naturaleza, debido a que en el idioma hebreo conocer el nombre de alguien es conocer su naturaleza. El profeta Agur declara que nosotros no podemos conocer el divino e inescrutable nombre de Dios o de su Hijo, por lo que la deidad del Hijo de Dios queda establecida en este texto. El Hijo es tan incomprensible como el Padre. Negar la deidad del hijo en este texto, requiere por lógica necesidad negar también la deidad del Padre. Tampoco existe en el texto ningún indicio de que estemos ante una profecía de alguien que iba a nacer en el futuro. Ese Hijo es una persona real en el momento que Agur escribe. Agur no pudo haber acuñado estas palabras a menos que conociera de alguna forma la naturaleza multipersonal de Dios. Es obvio que los antiguos judíos tenían una idea, aunque no completamente desarrollada, de la pluralidad en la Unidad divina.

El Hijo de Dios es presentado también en el Salmo 2 y su naturaleza divina igual a la del Padre salta a la vista del lector imparcial. El espacio designado para este trabajo no nos permite extendernos en el comentario de este Salmo, pero baste decir que si bien existe una profecía en el Salmo, en los los tres últimos versos se habla del Hijo de Dios claramente en tiempo presente, i.e., como existente en el momento que el Salmo es compuesto.

El libro de Isaías es considerado por muchos eruditos judíos como el adalid en materia de profecía mesiánica en toda la Biblia. Si en algún lugar de la Biblia podemos encontrar referencias a la deidad de Cristo correspondiente al uno por uno con la deidad del Padre, su eternidad (preexistencia), su naturaleza o sustancia divina, poder y autoridad, etc., ese lugar es el libro de Isaías. Es en este libro donde se anuncia que “un niño no es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz” (Is. 9:6). ¿Quién es este niño? El Targum de Isaías inserta la palabra “Mesías” en el versículo para que la identidad del “Hijo” quede clara:

   Porque un niño no es nacido, un hijo nos es dado …. y su nombre será Admirable Consejero, el Dios Fuerte, el que siempre vive, “El Mesías en cuyos días la paz abundará sobre nosotros”. (The Isaiah Targum [Wilmington: Glazier, 1988], 21)

Este “Hijo” de Isaías 9:6 es el mismo “Hijo” de Proverbios 30:4 y Salmo 2. Por medio del paralelismo hebreo se nos dice que el Hijo que será nacido es el mismo Hijo que será dado, y que es visto desde dos perspectivas. Por un lado, este Hijo nacerá como hijo de David, y por el otro, es un Hijo que será dado por el Padre. Este es el tipo de lenguaje que originó el desarrollo de la doctrina de las dos naturalezas de Cristo (algo que es negado por los socinianos como Mario Olcese).

Los nombres adjudicados a este Hijo en Isaías 9:6 son títulos divinos que revelan su absoluta Deidad, no una divinidad adquirida por decreto de Dios como dicen los unitarios socinianos (recordemos que para ellos Jesucristo no tenía una naturaleza o sustancia divina durante su vida en este mundo – era solamente humano). Citemos a Isaías una vez más:

        “….el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”. (Is. 9:6)

Analicemos esto por un momento. Primero, el nacimiento de este Hijo será una “señal”, algo fuera de lo común, i.e., un milagro. De esta forma se daba a
entender que este nacimiento sería un acontecimiento sobrenatural, un acto de Dios no totalmente comprensible a los sentidos humanos. Segundo, el niño debe nacer de una joven virgen y no de una mujer casada. La esposa de un profeta o cualquier otra mujer casada no califican para el evento. Tercero, la madre debe considerar al niño como “Emanuel”, “Dios con nosotros”, nombre que implica la deidad del niño. Calvino correctamente sostuvo que el nombre Emanuel no puede ser aplicado a nadie que no sea Dios. Nadie más en el AT lleva ese nombre. La única razón por la cual los unitarios se rehúsan a interpretar el nombre Emanuel como “Dios es ahora con nosotros en este niño”, es que ellos han decidido a priori que la deidad del niño es una imposibilidad. Su negativa a aceptar el significado natural de la Escritura se debe a sus ideas preconcebidas de lo que Dios puede y no puede hacer.

Como vemos, la anunciación revela que el nacimiento humano de la persona de Jesús es una operación llevada a cabo donde participan la Deidad y la humanidad. Ambas naturalezas, la humana y la divina se iban a encontrar presente en la Persona de este Mesías, Dios encarnado. Esto es lo que anunciaron los profetas. El rey Agripa creía lo que los judíos de la época creían, que el Mesías sería divino, y eso es lo que Pablo le mostró en la persona de Jesucristo. El concepto mesiánico de los judíos incluía por inferencia lógica la multipersonalidad de Dios. No hubo necesidad de que Pablo lo codificara para Agripa. Es por ello que el rey dijo, “Por poco me persuades a ser cristiano”. Pablo demostró que Jesús era ese Mesías tan esperado por Israel, el mismo que anunciaron los profetas.

Señor Olcese, ¿por qué no cree a los profetas? Usted no puede llamarse cristiano, no tiene derecho a hacerlo. <>

Notas:

1. http://apologista.wordpress.com/2009/01/01/usted-no-necesita-ser-un-trinitario-para-ser-un-cristiano/

2. Socinianismo: Una seria desviación de la verdad bíblica. Niega la Deidad plena de Criso, la predestinación, el pecado original, la incapacidad total del hombre para lograr salvación, el sacrificio sustitucional de Cristo y la justificación por fe. La salvación es lograda por obras, algo similar al catolicismo romano.

Evolución: ¿Y las Pruebas?

Evolución: ¿Y las Pruebas?

 

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Por Pablo Santomauro

¿Respalda la evidencia la teoría de la evolución o nó? Aparentemente el paso del tiempo y el aumento de conocimiento no ha ayudado a los evolucionistas, sino que los ha lastimado severamente. La evolución fue popular en sus inicios porque en realidad había muy poca información acerca del proceso en sí. Ahora ya se conocen los detalles de la bioquímica y la genética, también de la teoría de información, y la increíble complejidad del más pequeño organismo viviente.

Para muchos científicos honestos ya es evidente que la evolución no tiene la capacidad de explicar la vida. ¿Quieren prueba de ello? Es muy simple. He aquí la forma sencilla de refutar la evolución y de probar que no está basada en verdades empíricas sino en filosofía.

Para que la evolución sea verdad, debemos tener como mínimo dos cosas.

Primero debe de haber vida viniendo de algo sin vida – abiogénesis.

Segundo, debe de haber un cambio de esa vida partiendo de formas simples yendo a formas mas complejas con el tiempo.

Entonces, debemos tener el puntapié inicial, y luego el resto del partido.

Ahora, ésta es mi pregunta: ¿Cómo se originó la vida a partir de la “no-vida”? ¿Cómo comenzó el juego mediante procesos evolucionarios?

¿Alguien sabe? Adivinen qué? Nadie sabe.

Hay algunas ideas que han sido sugeridas, posibilidades, pero nadie tiene una respuesta aceptable. Hay muchas complicaciones y problemas. Todo lo que tenemos son modelos competitivos, lugares donde comenzar. Es como decir: “comencemos aqui, a ver donde esto nos lleva”.

Ahora, aquí esta el detalle. Si no sabemos como ocurrió en el principio, ¿cómo sabemos que el resto del proceso ocurrió por medio de procesos naturalísticos evolucionarios?

Se reclama que la evolución es una verdad, pero no podemos tener la verdad de la evolución sin tener primero la verdad de la abiogénesis.

Si no puede ser demostrado que la vida se originó de lo que no tiene vida, entonces el juego no puede dar inicio.

¿Por qué entonces llamamos verdad a la evolución si ni siquiera puede despegar basada en la información actual? La respuesta es siempre la misma: “Porque estamos aquí, debe de haber ocurrido así”. Esto se llama razonamiento circular, mis amigos, basado en un compromiso previo con el naturalismo típico de aquellos que no son movidos ni aun frente a las evidencias.

Un dicho popular dice: No me molesten con las pruebas, yo ya decidí creer en lo que creo.

¿Ven que no se trata de algo científico?

La Evolución es una filosofía.

Pablo Santomauro y sus Cortinas de Humo

Pablo Santomauro y sus Cortinas de Humo

Descargar ( Pablo Santomauro y sus cortinas de humo.pdf )

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

 

por Pablo Santomauro

¿Se le hace extraño el título? Usé este título ex-profeso porque es el mismo que usó Julio César Clavijo en uno de sus artículos donde intenta desprestigiar mi persona. El señor Clavijo es un vocal proponente de la herejía modalista sostenida por los Pentecostales del Nombre, también llamados Pentecostales Unicitarios, Modalistas, Apostólicos y Sólo Jesús (o Jesús Sólo).

Creo que es imposible vencer la tentación de contestar un artículo cuyo título lleva el nombre de uno. Debido a que yo soy capaz de resistir cualquier cosa menos la tentación, me veo obligado a responder.

Julio César Clavijo trata en su breve ensayo de contestar mi crítica al primer capítulo de su libro en línea “Un Dios Falso llamado Trinidad” [1]. Yo titulé mi crítica, La Deshonestidad Intelectual de los Pentecostales Unicitarios [2], algo que obviamente no le agradó a Clavijo. En su respuesta, Pablo Santomauro y sus Cortinas de Humo [3], mayormente escrito para su propio público, Clavijo afirma que Pablo Santomauro:

1. Acepta que la Santa Escritura no posee una declaración formal relacionada con la Trinidad.

2. Reconoce que la Escritura no contiene la doctrina formada de la Trinidad.

3. Afirma que el Nuevo Testamento no es suficiente en materia de fe, pues se quedó en una etapa de “infancia embrionaria” en sus declaraciones doctrinales, específicamente con relación a la naturaleza de Dios. (Una declaración absolutamente sectaria que aborrece por completo la verdad bíblica).

4. Reconoce que el dogma de la trinidad tuvo un desarrollo extrabíblico, en un tiempo post-bíblico, y que la formulación que hoy en día conocemos de este dogma no se encuentra en la Biblia.

5. Promueve la falsa doctrina de la “Sagrada Tradición”, reclamando para las formulaciones post-bíblicas una autoridad igual o superior al Nuevo Testamento, pese a que el concepto o la idea del dogma trinitario no se encuentra en la Biblia, y otras  muchas cosas más, que son típicas de las sectas, que se caracterizan por confiar más en las tradiciones humanas que en la Biblia misma.

(Todas las anteriores afirmaciones son hechas por Clavijo en su artículo Pablo Santomauro y sus Cortinas de Humo.) [4]

¿No es sospechoso el hecho de que Clavijo afirme que Pablo Santomauro “acepta”, “reconoce”, “afirma” y “promueve” los 5 puntos anteriores, pero no presente ninguna cita de Santomauro específica?

Quizá ayude leer lo que Pablo Santomauro escribió, para luego analizar las palabras de Clavijo. He aquí el texto de Santomauro al que aluden los comentarios de Clavijo:

En cierto punto del Capítulo 1, el señor Clavijo expresa:

“A continuación vamos a presentar cuatro declaraciones explícitas de lo que es la trinidad, tal y como lo han hecho algunos escritores trinitarios de las ramas protestante y católica. Usted podrá apreciar que absolutamente nada de lo que ellos afirman, se encuentra de una manera explícita en las Sagradas Escrituras.”

A continuación, Clavijo presenta cuatro definiciones de la doctrina de la
Trinidad. La primera de ellas es una cita directa de un escrito mío, honor
que me hace:

“Definición de Trinidad. Dentro de la unidad de un único Dios existen tres personas, Padre-Hijo-Espíritu Santo, y los tres comparten los mismos atributos y la misma naturaleza, por lo tanto estos tres constituyen el único Dios.”

Acto seguido, Clavijo presenta tres definiciones más, para luego escribir:

“Como puede apreciarse, las anteriores definiciones explícitas de la trinidad, brillan por su ausencia en la Palabra de Dios.”

¿Qué quiere decir Clavijo con esto? ¿Acaso piensa que para que lo anterior (la definición de la Trinidad) sea verdad debe estar registrado en la Biblia literalmente de esa forma? ¿Acaso insinúa que Jesucristo o los apóstoles debieron haber dicho exactamente las mismas palabras (de la definición de la Trinidad), ya sea desde una barca en el Mar de Galilea o desde las instalaciones del Areópago en Atenas?

La trampa de Clavijo consiste en exigir que las definiciones de la Trinidad aparezcan en la Biblia exactamente en la misma forma, con las mismas palabras o al menos en forma similar. Si no es así, si la doctrina de la Trinidad no aparece totalmente formada (formulada), entonces, según Clavijo, la doctrina no está en la Biblia.

Todo esto es una cortina de humo con el fin de evitar discutir si la doctrina puede o no encontrarse en el Nuevo Testamento en la etapa de su “infancia”. El unicitario va a escabullirse como pueda de tratar con este planteo. Por supuesto que el objetivo final de argumentos como el de Clavijo es hacerle pensar al lector que la Trinidad no está en la Biblia y que fue inventada o creada por la iglesia católica. Es la misma falacia cometida por el liberal Alvan Lamson en 1869 (autor que Clavijo va a citar de apoyo más adelante, a pesar de que Lamson era un inconverso). Por supuesto que Lamson, así como los unicitarios, no tenía el menor concepto del comienzo y el desarrollo de la doctrina.

El Surgimiento y Desarrollo de la Doctrina

La Teología es el lenguaje vivo de la iglesia. Este se profundiza y se enriquece con el paso del tiempo. La revelación progresiva encontrada en la Biblia requirió, naturalmente, una progresión de doctrina en la historia. La gente de Dios siempre buscó profundizar en lo que Dios ha revelado.

Esto significa que los formulaciones post-bíblicas de la Trinidad deben ser apreciadas como parte de la progresión histórica de la doctrina que fue revelada originalmente en el Nuevo Testamento. La formulación de la doctrina de la Trinidad es la flor que se abrió del capullo que se encuentra en la Biblia.

Como en todo proceso, tenemos un comienzo y luego el desarrollo. La Trinidad no fue una doctrina tardía, la Iglesia siempre creyó en la Trinidad ¿Por qué lo comenzó a declarar oficialmente en el concilio de Nicea? Porque hasta ese entonces no fue necesario hacerlo oficial.

Cuando los errores se introducen, los concilios se tienen que reunir para definir las doctrinas. La persona de Cristo estaba siendo atacada en su deidad y entonces se convocó el concilio. Si un grupo de teólogos  hubiera atacado la persona de Adán, la Iglesia  hubiera respondido con una doctrina acerca de quién fue Adán bíblicamente. La persona de Jesucristo fue atacada, la iglesia defendió la deidad de Cristo, y por consiguiente, la doctrina de la Trinidad comenzó a ser definida, bien sencillo.
Unos atacan la doctrina diciendo que la Trinidad no surgió hasta el Concilio de Constantinopla, en 381 d.C., otros van más adelante, hasta el credo de Atanasio. Cometen el fatal error lógico de confundir el origen de una doctrina con sus formulaciones posteriores. Algunos llegan a argumentar que la doctrina fue inventada cuando la palabra “Trinidad” se usó por primera vez. En realidad, hasta demandan que los autores del Nuevo Testamento tienen que haber usado terminología aun no desarrollada en sus días. Esto es ridículo. Es ingenuo esperar encontrar la terminología final de la formulación de la doctrina en las páginas del Nuevo Testamento.

Al decir que la doctrina de la Trinidad fue creada en cierto punto de la historia y que no existió hasta ese entonces, los enemigos del cristianismo cometen el argumento del suicidio. Paso a explicarme, para que la doctrina de la Trinidad fuera definida o formulada y defendida contra herejes que la atacaban, es obvio que la doctrina ya existía. ¡Los herejes primitivos estaban atacando algo! Estaban, obviamente, desafiando doctrinas (Trinidad, Deidad de Cristo y Espíritu Santo) que ya estaban en existencia. En otras palabras, los herejes estaban poniendo objeciones a algo que la Iglesia ya creía. El hecho de que la Iglesia defendió la Trinidad al definirla detallada y cuidadosamente a los efectos de responder a los herejes, y al desarrollar terminología nueva como parte de la defensa, prueba que la Iglesia creyó en la Trinidad desde el principio.[5]

Una simple lectura del texto anterior explica por qué Clavijo no usa ninguna cita en su refutación. El texto no contiene el mínimo apoyo para las conclusiones de Clavijo. Veamos otra vez los dos primeros puntos de Clavijo en los que afirma que Pablo Santomauro:

1. Acepta que la Santa Escritura no posee una declaración formal relacionada con la Trinidad.
2. Reconoce que la Escritura no contiene la doctrina formada de la Trinidad.

Aparentemente, según Clavijo, el hecho de que el NT no contenga en sus páginas una declaración exactamente igual (verbatim) a la definición de Trinidad tal cual fue expresada en los Credos, es prueba de que la doctrina de la Trinidad es falsa.

Clavijo parece implicar que cualquier deducción teológica surgida luego de que el NT fue escrito no es válida, a menos que encontremos esa deducción con las mismas palabras en la Biblia. Por ejemplo, veamos estas declaraciones doctrinales que son parte de los artículos de fe de la Iglesia Pentecostal Unida:

1. “Como fue explicado anteriormente, Padre, Hijo y Espíritu Santo no son nombres de personas separadas, sino títulos de posiciones sostenidas por Dios”.

2. “La base y doctrina fundamental de esta organización es el estándar bíblico de salvación total, el cual es arrepentimiento, bautismo en agua por inmersión en el nombre del Señor Jesucristo para la remisión de pecados, y el bautismo del Espíritu Santo con la señal inicial de hablar en otras lenguas dadas por el Espíritu Santo”. (énfasis nuestro)

Estas palabras exactas, o la formulación de estas doctrinas, no aparecen en el NT. Son deducciones (erróneas, dicho sea de paso) hechas por los líderes de la secta de los Pentecostales del Nombre, en cuyo caso Clavijo tendría que:

1. aceptar que la Santa Escritura no posee una declaración formal de que Padre, Hijo y Espíritu Santo no son nombres de personas separadas sino títulos de posiciones sostenidas por Dios.
2. Reconocer que la Escritura no contiene la doctrina formada de la “salvación total”.

Es obvio que la Escritura no dice formalmente u oficialmente nada parecido a los artículos de fe de la Iglesia Pentecostal Unida (IPU). La diferencia con la doctrina de la Trinidad consiste en que ésta refleja una verdad bíblica, mientras que las declaraciones de la IPU reflejan falsedades. Los ejemplos dados sólo tienen la finalidad de mostrar que el estándar de exigencia requerido por Clavijo para la doctrina de la Trinidad, una vez que se aplica a sus propias creencias, es tan  inefectivo como fraudulento.

Clavijo también dice que Santomauro:

3. Afirma que el Nuevo Testamento no es suficiente en materia de fe, pues se quedó en una etapa de “infancia embrionaria” en sus declaraciones doctrinales, específicamente con relación a la naturaleza de Dios. (Una declaración absolutamente sectaria que aborrece por completo la verdad bíblica).

¿Acaso yo digo en algún lugar que “el Nuevo Testamento no es suficiente en materia de fe, pues se quedó en una etapa de ‘infancia embrionaria’ en sus declaraciones doctrinales”? Aparte de que la palabra “embrionaria” no fue usada por mí, y menos en conjunción con la palabra “infancia”, ambos términos siendo incompatibles, la conclusión a la que llega Clavijo es mal intencionada. La prueba de que el NTes suficiente en materia de fe, es que cuando la doctrina de la Trinidad fue atacada por los modalistas primero, y los arrianos más tarde, los Padres de la Iglesia defendieron y definieron la Trinidad basados en el Nuevo Testamento. Clavijo confunde infancia con insuficiencia.

Clavijo y los unicitarios en general parecen negar o no conocer que muchas de las doctrinas esenciales de la fe cristiana se formaron a través de un desarrollo histórico similar al de la Trinidad. Entiéndase bien, y aclaro porque el antitrinitario tiene usualmente dificultades de comprensión, que no estoy diciendo que tales doctrinas fueron “inventadas” en determinado momento de la historia. Más bien estoy diciendo que a medida que el tiempo avanzaba surgían nuevos ataques a la fe cristiana original, lo que llevaba a los defensores de la fe a codificar o formular estas doctrinas en sucesivos concilios y declaraciones.  Por ejemplo, los libros del Canon del Nuevo Testamento no fueron listados hasta recién el siglo cuarto. Hubo que hacer esto porque muchos herejes agregaban o sustraían libros de la Escritura. Del mismo modo, la Escritura no dice explícitamente que su contenido es inerrante en asuntos históricos y temas científicos. La inerrancia de la Escritura fue formulada recién en el siglo 19 como respuesta a aquellos teólogos liberales y escépticos que propusieron que la Biblia no era inspirada y contenía errores. Fue así como ciertas doctrinas que son enseñadas en la Escritura fueron finalmente “formuladas” (recibieron una estructura y definición formal u oficial) como respuesta a ciertas herejías.

Finalmente, las dos últimas brillantes conclusiones de Clavijo expresan que Santomauro:

4. Reconoce que el dogma de la trinidad tuvo un desarrollo extrabíblico, en un tiempo post-bíblico, y que la formulación que hoy en día conocemos de este dogma no se encuentra en la Biblia.
5. Promueve la falsa doctrina de la “Sagrada Tradición”, reclamando para las formulaciones post-bíblicas una autoridad igual o superior al Nuevo Testamento, pese a que el concepto o la idea del dogma trinitario no se encuentra en la Biblia, y otras muchas cosas más, que son típicas de las sectas, que se caracterizan por confiar más en las tradiciones humanas que en la Biblia misma.

Con respecto a la conclusión no. 4, digamos que es lo mismo que Clavijo expone en los puntos 1 y 2, con la adición de la cualificación de “tiempo post-bíblico”. Lo interesante es que si tomamos en cuenta la obsesión de Clavijo de eliminar toda conexión entre sus creencias y los primeros modalistas, nosotros podemos decir que los artículos de fe de la IPU detallados anteriormente, también tuvieron un desarrollo extrabíblico y la formulación que hoy en día conocemos de este credo no se encuentra en la Biblia. Ni que mencionar el tiempo transcurrido entre la finalización del NT y los artículos de fe de la IPU, unos 1900 años nada más. Bastante post-bíblico, ¿no diría usted?

En el punto no. 5, suficiente es decir yo nunca he reclamado que los Credos de la Iglesia tuvieran la misma autoridad que la Biblia. A lo sumo podemos decir que respecto a la Trinidad, la naturaleza de Dios, la Deidad de Cristo y el Espíritu Santo, contienen una clara y exacta descripción correspondiente con la Biblia. Todo el punto 5, además, puede darse vuelta y ser usado contra las creencias de la secta unicitaria.

Como hemos visto, todos los argumentos de Clavijo son reversibles. Nosotros no los usaríamos contra él simplemente porque son mal intencionados, persiguen un objetivo demagógico a los efectos de que los lectores no razonen, carecen de citas que los apoyen y más que cortinas de humo, son emisiones contaminantes del peor grado. <>

1. http://pentecostalesdelnombre.com/x/index.php?option=com_content&task=view&id=84
2. http://salvacioneterna.com/clavijo_02.pdf
3. http://www.pentecostalesdelnombre.com/humo.pdf
4..http://pentecostalesdelnombre.com/x/index.php?option=com_content&task=view&id=84
5. Ibid.

La Trinidad: ¿Un Dogma de Errores y Contradicciones?

Septiembre 2008

La Trinidad: ¿Un Dogma de Errores y Contradicciones?

Respuesta a Julio César Clavijo

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Descargar (La Trinidad: ¿Un Dogma de Errores y Contradicciones?.pdf)

El escritor unicitario Julio César Clavijo acaba de publicar en febrero de este año, su nuevo libro en línea titulado La Trinidad: un Dogma de Errores y Contradicciones (http://www.pentecostalesdelnombre.com/trini.pdf). Previamente a la introducción de su obra, Clavijo aclara a los lectores que el libro en cuestión ha sido escrito específicamente para refutar varios trabajos míos que critican la doctrina unicitaria. Hemos considerado necesario comentar sobre el contenido de la introducción del libro, ya que la misma está plagada de desaciertos e información errónea. Una vez que alcancemos a entender que tan distorsionado es el material en el comienzo del libro, no podremos evitar leer el resto del libro con cierta dosis de sano escepticismo. Leamos ahora del material del libro:

INTRODUCCION

El Centro de Investigaciones Religiosas – CIR de Montebello California, Estados Unidos, es una entidad religiosa que promueve la adoración al dios trino, con lo cual se desvía por completo del conocimiento del Dios verdadero que presenta la Santa Escritura. La Biblia afirma claramente que hay un solo Dios, pero jamás se pronuncia sobre un misterio de personas en la Deidad. El CIR, ha publicado una serie de artículos escritos por Pablo Santomauro, en los que ataca la sana doctrina apostólica y presenta una caricatura superficial de la Iglesia del nombre de Jesucristo. Dichos artículos están atestados de calumnias, burlas mal intencionadas e información falsa contra los pentecostales apostólicos, en la que se nos llama con todo tipo de sobrenombres despectivos, tales como “Solo Jesús”, “modalistas”, sabelianistas”, “unicitarios”, etc. La gravedad de los errores presentes en esos artículos, pone en duda la integridad y la honradez de esos trabajos.

El primer error que Clavijo comete, y pensamos que sin mala intención, es expresar que los artículos de mi autoría son endorsados por el Centro de Investigaciones Religiosas. Esto no es cierto, ya que la página oficial de dicho ministerio no contiene ninguno de mis artículos en el tema (defensadelafe.org). En correspondencia directa con Clavijo, le solicité que eliminara la mención al Centro de Investigaciones Religiosas (CIR) de su libro, cosa a la que Clavijo asintió. A pesar de que el 13 de febrero del corriente Clavijo prometió corregir el error, siete meses más tarde aun no existen los cambios prometidos.

Clavijo, por otra parte, se manifiesta ofendido por los nombres con los que se conoce a su movimiento, los cuales son detallados en mis trabajos: “modalistas, sabelianistas, unicitarios, “sólo Jesús”, etc”. Lejos de ser despectivos, como los llama Clavijo, estos nombres tienen su origen en:

1) la doctrina predicada por ellos respecto a la naturaleza de Dios (modalismo)

2) el máximo exponente de tal doctrina en la antigüedad (Sabelio)

3) la forma en que muchos exponentes prefieren ser llamados (unicitarios)

4) el marcado énfasis de los Pentecostales Unicitarios en el bautismo en el “nombre de Jesús” solamente (“sólo Jesús”).

Una explicación detallada de lo anterior escapa al alcance de este artículo.

Clavijo continúa escribiendo:

En la serie de artículos titulado: “Contestando Argumentos de los Pentecostales Unicitarios Contra la Doctrina de la Trinidad”, Pablo Santomauro afirma que la finalidad de su trabajo es contestar 26 contradicciones del trinitarismo, que fueron expuestas en forma de preguntas en el capítulo 11 del libro “La Unicidad de Dios”, del escritor pentecostal apostólico David K. Bernard. Sin embargo, antes de proceder a pronunciarse sobre esas preguntas, Pablo Santomauro denigra de David K. Bernard y declara falsamente que el hermano Bernard ya no es miembro de la Iglesia Pentecostal Unida Internacional (una de tantas organizaciones del nombre de Jesús que existen actualmente). Es tan fácil demostrar que el hermano David K. Bernard es en la actualidad miembro de la Iglesia Pentecostal Unida Internacional, con lo que Pablo Santomauro queda desenmascarado como un testigo falso y su testimonio contra los pentecostales apostólicos como nada digno de credibilidad. (énfasis nuestro)

Recordemos que Clavijo también pone en duda “la integridad y honradez” de un servidor basado en “los errores presentes en estos artículos”, como dijo anteriormente. Lo cierto es que a través de su libro, Clavijo sólo menciona un error nuestro, y lo hace en la introducción de su obra. Mi error fue expresar que David K. Bernard, el autor del libro La Unicidad de Dios, ya no pertenecía a la Iglesia Pentecostal Unida, la mayor denominación unicitaria en la actualidad. Lamentablemente, mis fuentes no fueron precisas en tal tema. Lo expresado fue un error y en forma correspondiente yo envíe comunicados a las diferentes páginas para que se corrigiera el error. Clavijo fue avisado de mi proceder inmediatamente.

Basado en este error mío sobre Bernard, Clavijo expresa que “Pablo Santomauro queda desenmascarado como un testigo falso y su testimonio contra los pentecostales apostólicos como nada digno de credibilidad”. De un plumazo, Clavijo expresa aquí que todo lo que yo escribo es falso. Al respecto considero necesario remarcar que yo, como humano, cometo errores al igual que cualquier otro, pero haber cometido tal equivocación acerca de David K. Bernard no significa lógicamente que todo lo que yo digo es incorrecto, o en su defecto, una mentira. Si esto fuera cierto, significaría que todo lo que Clavijo dice también es una mentira. ¿Por qué? Porque él ha cometido varios errores.

Encontramos uno de ellos en la misma introducción de su libro, donde Clavijo escribe:

“Pablo Santomauro tergiversa nuestra doctrina, al afirmar que nuestro argumento es que Dios es una sola persona y que esa persona es el Padre, cuando lo que nosotros hemos afirmado (de acuerdo con la Santa Escritura) es que Dios es Espíritu (Juan 44:24). Nosotros jamás llamamos a Dios persona, pues la Biblia jamás se refiere a Dios de esa manera. Llamar persona a Dios, es menospreciarlo y limitarlo y demostrar por completo el desconocimiento bíblico.” (énfasis nuestro).

Es obvio que Clavijo basa su argumento en una definición limitada de la palabra “persona”. El error está en pensar que “persona” siempre se refiere a “ser humano”. Afortunadamente, unicitarios de renombre y con más sentido no están de acuerdo con Clavijo. Robert Sabin, un prominente escritor y teólogo del movimiento unicitario escribe:

“Hebrews 1:3 tells us Jesus Christ is the express image [NIV states “exact representation] of his [God’s] person. God is a person, an individual, an identity, a unique being.” (http://www.whoisjesus.com/manJesus.html) (énfasis nuestro)

Traducción:
“Hebreos 1:3 nos dice que Jesucristo es la imagen expresa [la versión NIV declara “representación exacta] de la persona de [Dios]. Dios es una persona, un individuo, una identidad, un ser único.” (énfasis nuestro)

A su vez, una página de la Iglesia Pentecostal Unida, iglesia que Clavijo reconoce como “una de las tantas organizaciones del nombre de Jesús que existen actualmente”, en sus artículos de fe trae lo siguiente:

Hebrews 1:3 refers to Jesus as “the express image of [God’s] person“. No wonder Jesus could say “he that hath seen me hath seen the Father” (John 14:9)

(http://www.altupc.com/altupc/articles/apostdoc.htm)

Traducción:
Hebreos 1:3 se refiere a Jesús como “la expresa imagen de la persona de Dios”. No es sorpresa que Jesús pudiera decir “el que me ha visto a mí, ha visto al Padre”. (resaltado nuestro)

Un tercer ejemplo: el mismo David K. Bernard de quien Clavijo es admirador, en su debate con Gene Cook, expresa apenas a un minuto de haber comenzado su exposición introductoria:

The Godhead is not a substance . The Godhead is a person“. (http://www.deeperlifebookstore.org/AuthorPages/DavidBernard.htm)

Traducción:
La Deidad no es una sustancia. La Deidad es una persona.

Si los comentarios de Clavijo acerca de que ellos jamás han llamado a Dios “una persona” son correctos, se deduce que Robert Sabin, David K. Bernard y la página de la IPU (Iglesia Pentecostal Unida) están:

1) enseñando algo que contradice a Clavijo.
2) enseñando algo contrario a lo que dice la Biblia (ya que “la Biblia jamás se refiere a Dios de esa manera”, como dice Clavijo).

O como expresa Clavijo respecto a la teología trinitaria y sus expositores:

3) “menospreciando” a Dios.

4) “limitando” a Dios.
5) “demostrando” por completo su ignorancia bíblica.

¿Quién está en lo correcto? ¿Clavijo, Sabin, Bernard, la página de la UPC? ¿Es Dios una persona o no es una persona? ¿Es éste un error de Clavijo, o una mentira? Contrario a lo que Clavijo opina, es obvio que algunos en el movimiento unicitario admiten que Dios es una persona. ¿Es Clavijo un falso testigo? ¿Ha quedado Clavijo desenmascarado como un falso testigo y su testimonio contra la Trinidad como nada digno de credibilidad? ¿Significa esto que todo lo que dice Clavijo de aquí en adelante es falso? ¡Por supuesto que no! Todos cometemos errores, somos humanos. La verdad es que Robert Sabin, David Bernard y otros unicitarios bien preparados admiten que Dios es un ser personal, y que en cierto sentido, Dios es una persona. Clavijo, en este aspecto, está totalmente equivocado.

Clavijo me acusa, además, de proferir calumnias contra los unicitarios, y precisamente eso es lo que él hace al llamarme mentiroso. Clavijo me debe una disculpa al respecto.

Retomamos el discurso de Clavijo:

Pablo Santomauro dice que nuestro argumento es que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son una misma persona, cuando lo que hemos repetido hasta la saciedad y conforme a la Santa Escritura, es que existe un solo Dios (Deuteronomio 6:4, Isaías 43;10-11, Santiago 2:19). Ese único Dios posee varios títulos que enfatizan ya sea una cualidad de Dios o alguna de las maneras que él ha utilizado para interactuar con el hombre. Por ejemplo, Dios es llamado el Eterno, en razón de que él existe desde siempre y hasta siempre; es llamado Señor, en razón de que él domina sobre todo; y es llamado el Omnipotente, en razón de que él ostenta todo el poder, etc. De igual forma es llamado el Padre, en razón de que él es el Creador y el Sustentador de todo cuanto existe; es llamado el Espíritu Santo, porque Dios es Espíritu y es Santo; y es llamado Hijo de Dios, porque Dios fue manifestando en carne y al igual que sus hijos participó de carne y de sangre (Hebreos 2:14-1. Todas las veces que nosotros hablamos del Hijo de Dios, evocamos que Dios fue manifestado en carne (Isaías 9:6, Mateo 1:23, 1Timoteo 3:16).

En pocas palabras, el Padre, el Hijo (con ciertas cualificaciones) y el Espíritu Santo son la misma persona, o si no les gusta, son el mismo ser, o el mismo Dios actuando con diferentes máscaras, disfraces o títulos. ¿Para qué tanto brinco estando el suelo tan parejo? En este caso terminamos siempre con la idea de que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son la misma persona, 360 grados redonditos.

Escribe Clavijo:

Pablo Santomauro dice que la posición de los pentecostales del nombre de Jesucristo, es la de un Dios que se ha puesto de manera sucesiva ciertas máscaras o disfraces teatrales para actuar sucesivamente durante la historia, primero como Padre, luego como Hijo y finalmente como Espíritu, de tal manera que el Espíritu es la modalidad en la cual Dios opera en el presente. Así, Pablo Santomauro demuestra que no conoce a la Iglesia Pentecostal del Nombre de Jesús, y que lo único que hace es repetir los mismos errores, mentiras y desinformación que los teólogos católico-romanos levantaron contra los cristianos apostólicos que vivieron durante la edad media, al desfigurar su verdadera posición teológica llamándolos con el apodo de modalistas.

Clavijo le podrá llamar “apodo” a la cualificación de “modalista” y la considera como una ofensa, pero lo cierto es que él debe ponerse a tono con David K. Bernard, una persona (¿Le podré llamar persona?) a quien Clavijo reconoce como una autoridad en la materia. Bernard escribe en su libro La Unicidad de Dios: Basically, modalism is the same as the modern doctrine of Oneness” (The Oneness of God, p. 318). Traducción: Básicamente, modalismo es lo mismo que la doctrina moderna de la Unicidad.

Queda en evidencia que el que no conoce “la verdadera posición teológica” de su propio movimiento, es Julio César Clavijo.

Escribe Clavijo:

Cuando la Iglesia Católica Romana se impuso como la religión oficial del imperio, esta inició una persecución contra todos aquellos que se opusieran al dogma de la trinidad, catalogando sus creencias como herejías y destruyendo todos sus escritos; razón por la cual, en los días actuales no contamos con el pensamiento de primera mano de aquellos “modalistas”, sino que la información que obtenemos acerca de ellos, proviene de escritores católico-romanos que estaban en abierta oposición contra los mismos.

Este párrafo de Clavijo trasluce algo ya evidente de su mentalidad exclusivista. La fobia de Clavijo hacia el término “modalista” se reafirma una vez más en el hecho de que escribe la palabra entre comillas. Clavijo aborrece que sus creencias sean identificadas con personajes del pasado que fueron los primeros que expusieron la misma herejía que hoy los unicitarios como Clavijo siguen proclamando con platillos y trombones. Hay otros pasajes en sus escritos, donde Clavijo intenta desprenderse del pasado aduciendo que nadie puede saber a ciencia cierta lo que los modalistas del segundo y tercer siglo enseñaban. Clavijo sostiene esto basado en que la mayoría de las ideas de estos modalistas deben ser deducidas de los escritos de sus opositores, ya que sus trabajos se perdieron. Sin embargo, David K. Bernard, a quien Clavijo cita repetidamente, no piensa de la misma manera. Veamos lo que Bernard expresa sobre el tema:

Indudablemente, la doctrina de los modalistas fue mal interpretada, tergiversada, y torcida en el proceso. Es imposible, por lo tanto, hallar una descripción precisa de las creencias de un cierto modalista. Sin embargo, juntando diversas declaraciones acerca de estos varios hombres, es posible llegar a una comprensión bastante buena del modalismo …….Básicamente, entonces, el monarquianismo modalista enseñaba que Dios no tiene ninguna distinción de número sino solamente de nombre o de modo. El término Hijo se refiere a la encarnación. Esto significa que el Hijo no es una naturaleza eterna, sino que es un modo de la actividad de Dios hecho especialmente con el propósito de la salvación de la humanidad. No hay un Hijo preexistente, pero uno puede hablar del Cristo preexistente puesto que el Espíritu de Cristo es Dios mismo. El Logos se ve como algo que se refiere a la actividad de Dios. Entonces, Jesús es el verbo o la actividad del Padre vestido en carne. Al igual que el Logos, el l Espíritu Santo no es un ser distinto. El término Espíritu Santo describe lo que Dios es, y se refiere al poder de Dios y a su acción en el mundo. Entonces, los términos Logos y Espíritu Santo se refieren a Dios mismo, en modos específicos de actividad. El efecto del monarquianismo modalista es el de reafirmar el concepto del Antiguo Testamento de un Dios indivisible que puede manifestarse y se manifiesta a sí mismo y a su poder en muchas maneras diversas. Además, Jesucristo se identifica como el único Dios que se ha manifestado a sí mismo por medio de la encarnación en un cuerpo humano. Así entonces, el modalismo reconoce la Deidad plena de Jesús, mucho más de lo que la reconoce el trinitarismo, lo cual es exactamente lo que los modalistas decían. La plenitud y la perfección de Dios están en Jesús. En resumen, el monarquianismo modalista puede ser definido como la creencia de que Padre, Hijo, y Espíritu Santo son manifestaciones de un solo Dios sin posibles distinciones de personas. Además, el único Dios se expresa completamente en la persona de Jesucristo. (énfasis nuestro)

[David K. Bernard, La Unicidad de Dios, Capítulo 10,
http://pentecostalesdelnombre.com/x/index.php?option=com_content&task=view&id=104]

Según Bernard, sí es posible tener una buena idea de lo que los primeros modalistas pensaban. Como vemos, es imposible para Clavijo cortar el cordón umbilical con los herejes modalistas del pasado. También es imposible para él deshacerse del calificativo de modalista. El desafío para Clavijo sería encontrar una diferencia entre las enseñanzas de esos padres unicitarios y la enseñanza propagada hoy por unicitarios modernos como él.

Escribe Clavijo:
Nosotros nunca hemos hablado de tres manifestaciones sucesivas durante la historia, sino que hemos dicho que Dios tuvo el poder de ejercer simultáneamente los oficios de Padre y de Hijo durante el plan redentor, de manera que Jesús es simultáneamente Dios y hombre, Padre e Hijo. Dios no sólo es Padre en la creación, pues ahora mismo es nuestro Padre y actúa como nuestro Padre, en razón de que hemos sido adoptados como hijos suyos por causa del nuevo nacimiento. Dios sólo tomó la forma humana como Hijo, por causa de la redención, pues sólo un humano puro y perfecto podía representar a toda la humanidad (Isaías 53:4-6, Ezequiel 22:30). Dios no sólo es Espíritu Santo en razón de que él llena nuestras vidas en la regeneración, sino que él siempre ha sido, es y será Espíritu y Santo, por eso él es el Espíritu Santo. [énfasis nuestro]

No se necesita decir específicamente las palabras “tres manifestaciones sucesivas durante la historia” para enseñar el concepto. La verdad es que quiérase o no, la ilustración para describir al dios modalista es genial. Es obvio que durante el Antiguo Testamento, según la teología modalista, el personaje central es el Padre. Durante el Nuevo Testamento es el Hijo, y en esta edad presente es el Espíritu Santo (de cuyos dones los unicitarios son grandes promotores). Con sus palabras, Clavijo acaba de confirmar lo que trata de refutar. Eso se conoce como el argumento del suicidio.

Escribe Clavijo:

Otro de los errores que cometen los trinitarios, es imaginarse que cuando nosotros decimos que Jesús es el Padre y el Hijo, estamos diciendo que Padre es igual a Hijo ¡Nada de eso es verdad! Un solo hombre puede ser ingeniero y también músico, pero a ninguno se le ocurriría pensar que ingeniero es igual a músico. Jesús como Padre es el único Dios creador que existe, pero Jesús como Hijo, es el único Dios que fue manifestado en carne como un verdadero ser humano.

La analogía escogida por Clavijo no puede ser peor. Si bien un hombre puede ser un ingeniero y también un músico, en el análisis final terminamos con un mismo hombre.

Clavijo inserta este argumento en medio de su crítica, y si bien no dice particularmente que yo cometo ese error, esa es la impresión. La verdad es que yo nunca he enseñado que el Padre es igual al Hijo en la teología de los pentecostales del nombre. Para muestra basta citar mis propias palabras en referencia al Hijo:

Una variante importante en este esperpento teológico [unicitario] es que los nombres o títulos, Jesucristo, Jesús, Hijo de Dios, Cristo, Hijo del Hombre, pueden ser usados alternativamente para describir la carne, la humanidad, el cuerpo del Hijo [7]. Hijo de Dios es un título que los unicitarios usan mayormente para identificar la humanidad de Jesucristo — aunque cuando les conviene lo validan para describir a la humanidad y la deidad juntas en Jesucristo [8]. Este Hijo no es eterno, nació en un momento de la historia (de María), no existió en el pasado [9], y en el futuro dejará de cumplir su papel de Hijo [10].

[Cita de Contestando Argumentos de los Pentecostales Unicitarios contra la Doctrina de la Trinidad — Parte 1, Pablo Santomauro]

¿Se escucha esto como que estoy diciendo que el Padre es igual al Hijo en la doctrina unicitaria? ¡Ciertamente no! Podríamos citar más definiciones de nuestra pluma, pero ésta es suficiente para comprobar que yo NO uso el argumento al que alude Clavijo.

Escribe Clavijo:

Pablo Santomauro afirma que nuestro argumento es que Jesús no es Dios y que Jesús no es eterno, cuando nosotros hemos declarado contundentemente y conforme a la Escritura que Jesús es el único Dios eterno que se manifestó como Hijo.

¿No le parece extraño que Clavijo no use ninguna cita nuestra para respaldar lo que dice aquí? Yo tuve que escudriñar entre mi material para poder surgir con alguna cita que podría remotamente interpretarse como que yo afirmo algo similar a lo que dice Clavijo. Esto es lo que encontré:

“… de acuerdo con los unicitarios el Hijo es un ser creado pero no es divino en ningún modo, no pre-existió, y su rol cesará en cierto momento del futuro. El Hijo es tan solo el cuerpo de Jesús, “el velo de carne”, como le llaman. El Hijo no existía antes de la encarnación. Dentro de ese cuerpo moraba el Espíritu Divino del Padre (llamado Jesús). Por más complicado que esto parezca, lo que encontramos en el análisis final de los unicitarios es que Jesucristo no es Dios. Esta es la reina de las herejías dentro del sistema herético global unicitario. Un escritor unicitario escribe, por ejempo: “Dios no murió en la cruz, ni ninguna persona divina eterna ofreció la sangre de su cuerpo divino eterno. Como el Hijo de Dios, Jesús ofreció Su propio cuerpo humano y Su propia sangre humana a Dios.” (Did Jesus Pray to Himself ? by J.L. Hall, http://www.altupc.com/articles/jespray.htm)

[Cita de Contestando Argumentos de los Pentecostales Unicitarios contra la Doctrina de la Trinidad — Parte 3, por Pablo Santomauro]

Analizando cuidadosamente mi cita, veremos que Clavijo distorsiona mis declaraciones intencionalmente (deshonestidad intelectual sigue siendo el estilo). Este es el truco de Clavijo: cambia el nombre “Jesucristo” por el de “Jesús’ en mi declaración para luego acusarme de decir que Jesús no es Dios y predisponer a sus lectores contra mí. Pero como podemos ver, yo mismo aclaro que en la teología modalista, el nombre del Padre es Jesús. ¡Con razón Clavijo no usa ninguna cita para apoyar su afirmación!

Escribe Clavijo:
La manera en que la “teología” trinitaria confunde a la gente para que adultere la Palabra de Dios, puede exponerse así: (1) Asuma que el Credo de Atanasio está al mismo nivel de la Biblia y sirve para reinterpretar la Biblia. (2) Reinterprete la Biblia en consonancia con el Credo de Atanasio, eliminando siempre las concepciones mentales que puedan contradecir dicho Credo. (3) Conforme con el Credo de Atanasio, todas las veces que lea en la Biblia “Padre”, “Hijo” y “Espíritu Santo”, piense que se trata de tres personas distintas que hacen parte de un dios trino. (4) No se preocupe por los errores, absurdos y contradicciones del dogma trinitario. Recuerde que este está por encima de los parámetros que la inteligencia humana puede concebir. (5) Repita el ciclo anterior de manera indefinida y no se olvide de enseñar a otros que el Dios de la Biblia es una trinidad, para que ellos también transiten por la senda que usted ha decidido tomar.

Es bastante irónico que lo que Clavijo pretende que sea un argumento, puede darse vuelta y ser usado también contra su posición, por ejemplo:

La manera en que “teología” unicitaria confunde a la gente para que adultere la palabra de Dios, puede exponerse así: (1) Presuponga que la declaración de fe de (aquí ponga el nombre de cualquiera de las organizaciones de la secta unicitaria) está al mismo nivel de la Biblia y sirve para reinterpretar la Biblia. (2) Reinterprete la Biblia en consonancia con (algún credo de la secta unicitaria – IPU por ejemplo), eliminando siempre las concepciones mentales que puedan contradecir dicha declaración doctrinal. (3) Conforme con el credo de la IPU, todas las veces que lea en la Biblia “Padre”, “Hijo” y “Espíritu Santo”, piense que se trata del mismo Dios asumiendo diferentes roles. (4) No se preocupe por los errores, absurdos y contradicciones del dogma unicitario. Recuerde que éste fue dado por “revelación especial” a una gente muy especial, nosotros los unicitarios, y que sin esa “revelación” es imposible entender la doctrina de la unicidad de Dios. (5) Repita el ciclo anterior de manera indefinida y no se olvide de enseñar a otros que el Dios de la Biblia NO es una trinidad, para que ellos también transiten por la senda que usted ha decidido tomar.

La explicación de Clavijo, como vemos, carece de validez argumentativa.

Por último, corresponde denunciar a Clavijo por su demagogia y malicia demostradas cuando escribe:

Pablo Santomauro presenta a los pentecostales apostólicos como un pueblo ignorante que es oprimido por sus líderes, argumentando que nuestros líderes ejercen un control tirano sobre la iglesia en general, a fin de mantener un régimen religioso extremadamente severo que produce a la larga personas y familias destrozadas. Después de desinformar por completo a sus lectores, concluye que eso nos convierte en una secta nociva desde todo punto de vista.

Claramente, Clavijo hace aquí uso de malicia para predisponer a las personas que se congregan en sus iglesias contra mí. Con ello procura que la capacidad analítica de su lector sea obstruida por una emoción negativa y no se percate de la debilidad de sus argumentos. Eso se llama “manipulación”, táctica ésta que esconde quién es en realidad el que considera a los pentecostales apostólicos como un pueblo ignorante. Veamos la verdad. Esto es lo que yo escribí:

Sumado al error garrafal del modalismo, y como prueba de que el error engendra error, los Pentecostales Unicitarios sostienen que para ser salvo uno debe ser bautizado con la fórmula específica que ellos usan (en el nombre de Jesús), la persona debe hablar en lenguas y debe mantener ciertas normas de santidad, entre las cuales se incluyen reglas en cuanto a vestimenta, corte de cabello, y la prohibición de ir al cine, ver televisión y cosas por el estilo. Este legalismo ejerce una presión tremenda sobre los miembros de las iglesias, lo que sumado al conocido abuso de autoridad y control por parte de los pastores, produce a la larga personas y familias destrozadas. Si usted es un cristiano verdadero, y todos esos ataques contra la Trinidad, la doctrina del bautismo con la fórmula “correcta” y todo lo demás le suenan como lo que son, barro y madera, sepárese de esos falsos maestros y busque una iglesia de sana doctrina.

{http://www.calvarychapelamistad.org/ccamistadnew/modules.php?name=News&file=article&sid=43&mode=&order=0&thold=0]

Como el lector podrá notar de inmediato, yo no presento a los pentecostales apostólicos como “un pueblo ignorante” y mi exhortación nace de un corazón sincero que anhela que este pueblo llegue a conocer al verdadero Dios de la Biblia. <>

DIOS TE BENDIGA

Pablo Santomauro

¿Es bíblico evangelizar puerta por puerta?

¿Es bíblico evangelizar puerta por puerta?

Descargar (Es bíblico evangelizar puerta por puerta.pdf)

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Por Pablo Santomauro

Todos estamos habituados a ver los Testigos de Jehová tocando puertas en los vecindarios. Ciertas iglesias de corte evangélico también tratan de emular la práctica. Algunos hermanos que participan en este tipo de actividad tienden a criticar a aquellos que no lo hacen y usan un lenguaje que intenta crear un sentimiento de culpabilidad en ellos. Un conocido apologista dijo una vez, “Los Testigos de Jehová están haciendo lo que nosotros deberíamos estar haciendo, pero llevando el verdadero evangelio”. Si bien el concepto se escucha piadoso, corresponde preguntarse si es realmente bíblico.

Jóvenes cristianos evangelizando casa por casa en Venezuela

Cuando yo daba mis primeros pasos en la fe, salí con mi hermanos de la iglesia a golpear puertas. Las experiencias vividas y los resultados obtenidos durante esa época no fueron en su mayor parte positivos. Hoy no aconsejo a mis hermanos hacer lo mismo. Aparte de que no tenemos derecho a invadir la vida privada de la gente, la Biblia no presenta ninguna instancia en la cual Jesucristo o los apóstoles lo hicieran. Ellos siempre confrontaron o presentaron el evangelio en lugares públicos o en encuentros personales, cuando la gente venía a ellos. Jesús usó una casa en Capernaum (Mr. 2:1; 9:33 ), enseñó en la sinagoga (Jn. 6:59; 18:20), en el templo (Jn. 18:20), desde una barca (Mt. 13:2), en el monte (Mt. 5:1; 6:3), y también presentó el evangelio en encuentros personales (Jn. 3:1s; 4:1s). Pablo, a su vez, recorrió lugares – iba a las sinagogas, adonde había gente reunida (Hch. 13:5), habló en el Areópago en Atenas (Hch. 17:19s), por ejemplo. Enseñó en la escuela de Tiranno en Efeso por dos años (Hch. 19:9) – evangelizaba a nivel personal durante sus encarcelamientos, en la corte de reyes y en el barco que lo llevaba a Roma, etc., siempre en lugares públicos o en casas donde se reunía la iglesia. No existe ninguna base bíblica ni histórica que apoye que debemos salir a tocar puertas.

Los Testigos de Jehová ofreciendo su literatura casa por casa

Los Testigos de Jehová usan Lucas 10 (la misión de los setenta) para justificar el asedio que ejercen sobre la población. El pasaje describe la ocasión en que Jesús envió a sus discípulos de dos en dos a “toda ciudad y lugar adonde él había de ir” (Lc. 10:1). En lugar de apoyar la idea, el pasaje la contradice. En los versos del 5 al 7 vemos que las instrucciones de Jesús a sus discípulos son establecerse en una sola casa con el expreso mandamiento que dice, “no paséis de casa en casa”. Hermenéuticamente, nada puede extraerse del pasaje como un mandamiento para ir de casa en casa en el día de hoy. El principio espiritual y moral que existe en el pasaje es que como seguidores de Cristo debemos predicar o testificar a la gente alrededor nuestro, familiares, vecinos, amigos, compañeros de trabajo, en las misiones etc., ya sea a nivel individual o corporativo (iglesia, cruzadas evangelísticas, eventos especiales).

Otros pasajes mal interpretados son:

Hechos 20:20 – Pablo, en su discurso de despedida en Mileto dice: “y como nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y en las casas”. ¿Significa esto que Pablo iba de casa en casa por la ciudad? De ninguna manera. Si leemos el pasaje en su contexto veremos que Pablo está hablando específicamente a los líderes de la iglesia (Hch. 20:17) y las casas que menciona son una referencia directa a las casas de los líderes. No se trata de Pablo golpeando puertas para ver quién abre.

Hechos 2:46: “Y perseverando unánimes cada día en el templo, y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez de corazón”. Este es otro pasaje sumamente malentendido. El contexto describe a la iglesia primitiva floreciendo, por ello se tituló a esa sección del capítulo 2 de Hechos, “La vida de los primeros cristianos”. Nótese que se trataba simplemente de reuniones de cristianos en casas de cristianos, nada más.

Reflexión final:

Si entiende que usted y su iglesia deben salir a golpear puertas, yo respeto su posición, me abstengo de criticarla. Sólo digo que no existe base bíblica para la práctica, no importa cuantas historias fascinantes usted me pueda contar como resultado de sus métodos. Otros que no salen puerta por puerta pueden también contar testimonios maravillosos de sus encuentros con inconversos. Felizmente, el Espíritu Santo muchas veces no obra basado en lo que hagamos, sino a pesar de lo que hagamos. Es importante que no critiquemos a los hermanos que tienen una aproximación diferente a la nuestra en materia de evangelización. <>

¡Dios te bendiga mucho!

Pablo Santomauro

Apologética y Amor Agape

Apologética y Amor Agape

por Pablo Santomauro

 

Ver apologetica

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Muy a menudo recibo críticas por la forma en que escribo y hablo cuando se trata de denunciar a los falsos maestros y sus falsas doctrinas. Ya me voy acostumbrando a que se diga que soy falto de amor, sarcástico y arrogante. A pesar de que ya he escrito varias explicaciones sobre el método apologético que uso para confrontar las sectas, las doctrinas aberrantes y herejes dentro del cristianismo, y los sistemas de creencia de las religiones mundiales, incluido el ateísmo, sigo recibiendo comentarios nada alentadores de mi gestión en la defensa de la fe.

Lo más triste del caso es que la mayoría de las reprensiones llegan de gente que es cristiana. Un hermano argentino, Paulo Arieu, administrador de este blog teológico, en muchas ocasiones ha salido en nuestra defensa con excelentes argumentos, pero frustrado ante la falta de receptividad de algunos cristianos, piensa que por alguna razón no van a entender.

Yo ya he superado la etapa de frustración en la materia y me he resignado al hecho de que la mayoría nunca van a entender, pero aun conservo la esperanza de que un puñado de hermanos y hermanas en la fe capten la realidad y se dispongan a defender la fe cristiana a tiempo y a destiempo. La razón por la que los cristianos en general se oponen a que se usen palabras fuertes e ironía firme cuando se hace apologética, es que han sido indoctrinados por años con una falsa definición de amor. Cuando los líderes evangélicos bajaron la guardia hace ya muchos años, la iglesia fue invadida por conceptos traídos del sistema humanista secular, entre ellos, el concepto de amor manejado por los incrédulos.

Para el análisis a continuación he combinado conceptos manejados por apologistas como Glenn Miller y J.P. Holding, muy superiores a un servidor, así como algunas nociones propias.

Para los cristianos en general, “amor” significa “sentimentalismo”, “emocionalismo”. La palabra “amor”, “agape” en griego, no se refiere a sentimientos o sensaciones de ternura, sino a algo que manifiesta su resultado en un máximo beneficio para el bien de la mayoría.

Esta falsa definición de amor (sentimentalismo) ha resultado en un distorsionado entendimiento del rol de la confrontación desde el ángulo cristiano, así como la creación de pretextos para justificar la conducta criminal (rehusar la promulgación de la pena de muerte basándose en el “amor”), entre otras cosas.

¿Qué significa amor agape?

Cuando leemos pasajes como “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, automáticamente suponemos que el significado de “amor” en la frase es el mismo que le damos hoy en tiempos modernos – o sea un tipo de sentimentalismo barato que no incluye actitudes confrontacionales, palabras de corrección duras y “pisarle los callos” a alguien. “Amor” en su más popular acepción hoy, es definido en forma individualista.

La misma palabra agape es usada en 1 Corintios 13:

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.
Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Punto clave: ¿Cómo estas palabras se llevan al terreno de la práctica? ¿Acaso agape significa no confrontar a otros con sus errores y pecados (incluyo ataques a la fe cristiana)? ¿Acaso para poder hacerlo debemos tener una relación o amistad de amor forjada por años con la persona antes de corregirlo o confrontarlo? Si lo anterior es lo que agape significa, es evidente que estamos frente a una noción sin sentido ya que los escritores del NT constantemente confrontaban una variedad de errores y de falsos maestros, gente que seguramente no conocían muy de cerca.

¿O quizá la aplicación de amor agape conlleva la idea de que podemos confrontar si lo hacemos gentilmente, “con amor”, como dicen algunos? Es obvio que para llegar a una conclusión como la anterior, no se ha leído la Biblia o no se ha usado el intelecto. Los comentarios hechos por Jesús y por Pablo ante sus oponentes, y aun creyentes (Jesús llamó “Satanás” a Pedro) cuando se desviaban de la verdad, son más que suficientes para descartar el “debemos confrontar pero gentilmente”. Un análisis retórico de las cartas de Pablo indican que el apóstol usó tácticas semánticas muy tajantes y sarcásticas que sin lugar a dudas ofendieron y hasta avergonzaron a sus oponentes y a sus propios lectores.

Una vez más, ¿cómo se manifiesta el amor agape en el terreno práctico? Para nuestros amigos que nos critican duramente por nuestra aproximación apologética, les quiero recordar que ellos no están ni siquiera usando su propia y errónea definición de amor agape. Si lo hicieran leerían mis escritos, sonreirían tiernamente, y con un movimiento suave de cabeza dirían “¡Ay este Pablo! Siempre tan abrasivo”. Eso es todo.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, concluimos que las alternativas frente a nosotros son solamente dos:

1) El NT enseña el amor agape pero no nos muestra cómo llevarlo a la práctica – lo limita sólo al plano de la teoría.

2) La mayoría de los cristianos no entendemos lo que agape significa.

Dadas las opciones, la información suministrada por las Ciencias Sociales nos indica que la # 2 es la correcta.

Un factor pivotal en el tema es el reconocimiento de que nuestra cultura moderna se centra en el individuo, en tanto que las sociedades antiguas del mundo bíblico (y el 70% de las sociedades hoy) eran centradas en el grupo. Los intereses del grupo o la comunidad tenían absoluta prioridad. Lo correcto y beneficioso para el grupo era lo más importante. Por lo tanto, cuando el NT habla de agape, se refiere a la adherencia a “los valores comunitarios que unen al grupo” (Malina and Neyrey, Portraits of Paul, p. 196). Agape no era un intercambio a nivel personal y “tenía muy poco que ver  con muestras de afecto, sentimientos de simpatía y cariño, o afinidad extraordinaria”. Agape es un don que pone al grupo antes que todo. En tiempos bíblicos significaba hacer lo que resultaba en el bien de la mayoría.

Transportando lo anterior al día de hoy, digamos que el móvil del amor agape debe ser  alcanzar el bien de los hermanos, el cuerpo de Cristo, la iglesia. No tiene nada que ver con una relación a nivel personal, sentimentalismo, cariño afectuoso, besito y abrazo. Amor agape es una virtud enfocada y centrada en el grupo, en la comunidad primero que todo.

Siguiendo el desarrollo del planteo, veamos ahora lo que significaba “amar a nuestros enemigos”. ¿Cómo podemos reconciliar esta frase de Jesús con la realidad de que él mismo les llamó de todos los colores a los fariseos, y hasta le llamó “Satanás” a Pedro? O con el deseo de Pablo de que los judaizantes se castraran. O la forma en que el mismo Pablo humilló a los gálatas y a los corintios con su retórica. O el estilo que usó para corregir a Pedro, reprender el pecado de ciertos individuos (cristianos y no cristianos), o corregir errores doctrinales dentro de la iglesia y confrontar a los que atacaban la doctrina. Respuesta: teniendo en cuenta la definición de lealtad al grupo, es mejor entender agape usando una analogía o un paralelo con un concepto moderno: “amor duro”, “amor estricto”, o “amor fuerte” (que no es lo mismo que fuerte amor).

El ejemplo usado por J. P. Holding es la ilustración perfecta. Se trata de la película “Escuela de Rebeldes”, en la cual Morgan Freeman hace el papel de un director de escuela secundaria, Joe Clark, que se abocó a la tarea de limpiar su escuela de malos elementos y la hizo un lugar donde los que querían aprender se sintieran seguros.

Joe Clark no era un “sentimentalote”. Expulsó de la escuela a los que impedían el aprendizaje de la mayoría. Hasta usó fuerza física. Usaba un megáfono para llamar la atención. ¿Era esto agape? ¡Sí, por supuesto! Resultó en el bien de la mayoría, del grupo. Los intereses del grupo (el cuerpo estudiantil) tenían prioridad por sobre los deseos individuales de algunos rebeldes.

Ahora viajemos al pasado y pongamos en la pantalla los enfrentamientos de Jesús con los fariseos y otros. Si los analizamos de cerca, veremos que es posible amar a nuestros enemigos aunque los ataquemos al mismo tiempo. Lo mismo es posible con discípulos o aliados.

Al igual que los estudiantes rebeldes de la película, los fariseos eran una amenaza para el bienestar de otros. Estaban propagando falsedad e impedían que otros entraran al reino de Dios con sus errores, y en el caso de Pedro en Gálatas, él pudo haber conducido a otros cristianos por el camino errado e impedir su crecimiento espiritual.

En situaciones similares en el día de hoy, como en el caso de enemigos de la fe que participan en los blogs con la única finalidad de atacar nuestra fe, es correcto y necesario confrontar  de manera directa y vehemente. A decir verdad, es la única forma cristiana y responsable de prevenir que sus errores perjudiquen a otros.

En el mundo antiguo, palabras fuertes y polémicas, así como el intento de avergonzar y desacreditar al oponente, eran muy comunes. Agape incluye atacar verbalmente y ridiculizar al enemigo. Jesús lo hizo. El fue un maestro-profeta judío del primer siglo que vivió en constante confrontación con sus enemigos teológicos, y usó en ciertas ocasiones palabras fuertes (hoy se llaman insultos), sarcasmo y actitud condenatoria como cualquier otro rabino de la época. Esta gente que Jesús enfrentó eran enemigos de la Verdad, del reino de Dios.

Destaquemos vivamente que este tipo de lenguaje no sólo fue usado por Jesús para su enemigos teológicos, sino también para con Pedro (Vade retro Satanás). El uso de calificativos fuertes era parte de su papel profético. Había que confrontar urgente y dramáticamente la hipocresía religiosa, el liderazgo egotístico y la frialdad hacia Dios de parte del pueblo. De la misma forma debemos confrontar a los enemigos declarados de la fe. No hablo de gente que está buscando respuestas honestamente. Nuestra actitud debe ser diferente en esos casos. El ejemplo lo tenemos en el encuentro con la samaritana. Ella no era una enemiga del reino de Dios. Jesús la trató muy dulcemente.

Ahora, ¿quiere decir que Jesús no amó a los fariseos? Claro que sí, parte de amar es decir la verdad. Si alguno de los fariseos hubiera sufrido un ataque al corazón  mientras hablaba, Jesús hubiera procedido inmediatamente a suministrarle RCP. Si luego de recuperarse el hombre hubiera continuado sus ataques contra el evangelio, continuaría siendo un enemigo de Dios y sería objeto de duras recriminaciones por parte de Cristo otra vez. Y si le diera otro ataque, Jesús lo ayudaría de nuevo. Eso es amor por el enemigo.

Ahora que ya sabemos lo que amor agape significa, olvidemos el amor tal cual es entendido por la sociedad moderna, una expresión sentimentaloide, dos gatitos en una canasta, dos niños de la mano, etc. Usen el amor “duro”, el mismo que Cristo mostró para con los falsos maestros. Fue un amor que tuvo como objeto denunciar el error, traer a luz la verdad, proteger al pueblo de la mentira y glorificar a Dios. <>

Dios te bendiga

Pablo Santomauro

 

¿Necesita Uruguay que Rick Warren lo visite?

¿Necesita Uruguay que Rick Warren lo visite?

Pablo Santomauro

por Pablo Santomauro

Acabo de leer la información de que Rick Warren se presentará en Uruguay el 27 de Julio del corriente (2008).

Leer el artículo  Gran expectativa por presencia de Rick Warren en Uruguay

La noticia llamó mi atención porque Uruguay es el querido país que me vio nacer. La pregunta inicial en mi mente fue: ¿Qué posible bien puede traer la presencia de Rick Warren a un pueblo que necesita desesperadamente escuchar el evangelio de Cristo? Esta pregunta se origina en el hecho de que Warren no predica el evangelio bíblico sino una versión muy diluída de éste. Algunos han llegado a afirmar que Warren promueve un falso evangelio.

Rick Warren pastorea una mega-iglesia cuyo estilo la ubica en la categoría de Seeker Sensitive Church (traducción libre: Iglesias Sensibles al Buscador). Tan sensibles son estas iglesias que al inconverso o incrédulo que aparentemente se siente atraído a la vida de iglesia, le llaman “buscador”.

Este tipo de iglesia procura que sus cultos y actividades sean más atractivos al mundo. El bienestar económico en los EEUU facilita que la iglesia pueda ofrecer calesitas, vueltas en caballito y juegos para los niños, clases de aeróbicos para las damas, café de Starbucks y hamburguesas de McDonald’s, y un amplio salón social para que los maridos que detestan la iglesia puedan dormir o ver fútbol americano en pantallas gigantes durante los cultos. En una de las pantallas siempre se puede ver al pastor dando su sermón de 15 minutos, cortito nomás, no sea cosa que la gente se aburra. No necesita traer su pesada Biblia, hay “PowerPoint” para poder leer los pasajes de las paráfrasis preferidas del pastor.

No faltan tampoco las películas ni la consabida sobredosis de música contemporánea con los artistas favoritos de la congregación, juegos de luces y pirotecnia. No hay mención de pecado, arrepentimiento ni juicio, no se predica de la santidad de Dios ni la importancia de la obediencia en la vida cristiana, y mucho menos de tomar la cruz y seguir a Cristo. Hasta las cruces son quitadas para no ofender a los “buscadores”.

Los sermones se enfocan en el individuo y no en Cristo, en la autoestima del oyente y no en la Palabra de Dios. Rick Warren es un típico representante de este nuevo estilo. En su iglesia no se enseña doctrina, no se predica exposicionalmente, no se equipa a la gente para confrontar los ataques a los valores cristianos por parte de la corriente progresista secular, y sus miembros son alentados a envolverse en ministerios extra-bíblicos como la militancia contra el calentamiento global, salvar las ballenas, abrazar los árboles y combatir el SIDA. Esto equivale a la negación del liderazgo y señorío de Cristo como consecuencia de la omisión de la Palabra de Dios, el único medio por el cual él gobierna, expresa su voluntad, y nos hace crecer espiritualmente.

El fruto de todo esto son congregaciones que sirven de refugio a falsos convertidos y cristianos desnutridos en la Palabra. Una vez que renunciamos a la misión de predicar la Palabra de Dios, la única fuente de vida espiritual, y la suplantamos con métodos de mercadotecnia para llenar las bancas, la iglesia se despoja de poder divino y pierde su efectividad para salvar almas en el mundo. Como el negocio anda bien en la Money Driven Church (La Iglesia Financieramente Orientada), luego se buscan formas de emplear el tiempo en cosas que sean aceptables al consenso general. Es así que se termina llevando a cabo cruzadas que tienen cero poder transformador en las vidas, al igual que una campaña de Bono, Brad Pitt/Angelina Jolie o Madonna.

A fines del 2006, como parte de su campaña contra el SIDA, Rick Warren recibió con un abrazo caluroso al actual candidato presidencial Barack Obama, un hombre que es la antítesis personificada de los valores cristianos, comenzando por su entusiasta apoyo hacia el aborto al por mayor. Warren le concedió el púlpito. ¿La solución de Obama? Más condones. Rick Warren desdeñó los pedidos de muchos líderes evangélicos que prácticamente le rogaron no invitar a Obama al evento.

Es este hombre el que se presentará en Uruguay y es anunciado con bombos y platillos por los medios de propaganda cristianos en la nación. Uruguay, conocido como la “Suiza de Sudamérica” durante la primer mitad del siglo 20, comenzó a declinar económicamente a finales del decenio de 1950 hasta llegar al punto del golpe de estado que puso a los militares en control entre 1973 y 1985. Esta fue la época más siniestra en la historia del país, muchos fueron apresados, torturados o “desaparecidos”. El 10 % de la población emigró hacia otros países.

La democracia retornó a la nación en 1985. La situación económica al presente es difícil en extremo para la familia uruguaya. Los salarios no alcanzan, los empleos escasean, la salud pública está en crisis, la inmoralidad avanza y la delincuencia campea. Eso sí, las leyes de amparo al trabajador son excelentes. El Uruguay sería el paraíso de los trabajadores si en realidad hubiera trabajos, alguien escribió una vez en el magazine Forbes.

En materia religiosa el uruguayo promedio es, en la práctica, ateo o agnóstico, producto de un largo proceso de secularización del país que comenzó en la segunda mitad del siglo 19, y vió su punto más alto durante la presidencia de José Batlle y Ordoñez a principios del siglo 20. El móvil del proceso fue justificado, evitar que la iglesia católica con sus tentáculos controlara la sociedad como lo hizo en otras naciones.

Batlle introdujo el país a una era de modernización y avances inusuales para un país latino. Grandes logros se alcanzaron gracias a él en materia de industrialización, economía, educación, bienestar social y aspectos viales. Junto con el progreso, Batlle instituyó la separación Iglesia-Estado con tal énfasis que lo crucifijos fueron prohibidos en los hospitales en 1906, y eliminó toda referencia a Dios y el evangelio en los juramentos y declaratorias patrias en 1907. El sentimiento anticlerical llevó al gobierno a renombrar los feriados religiosos. Semana Santa pasó a ser Semana de Turismo, Navidad fue bautizado como el Día de la Familia, y el día de los Santos Reyes como el Día de los Niños.

Quizá el más desafiante acto de Batlle y Ordoñez fue la decisión de escribir “Dios” con “d” minúscula en el periódico que él mismo fundó. Este ya no existe y el edificio que un día alojara la redacción y rotativa del periódico, es hoy un casino. Yo siempre dije que el agnosticismo es una apuesta arriesgada.

Hoy, muchos uruguayos que otrora no tenían inquietudes espirituales comienzan a hacerse preguntas y poner atención al mercado de opciones religiosas. Lamentablemente, y como expresa el dicho, aquel que no cree en nada termina creyendo en cualquier cosa. Este es el caso de muchos uruguayos que hoy son seducidos por movimientos evangélicos aberrantes con tácticas engañosas como las de la Iglesia Universal del Reino de Dios (pare de sufrir) y doctrinas falsas predicadas por evangélicos tales como el evangelio de la Prosperidad y la Salud, la promesa de milagros y la existencia de apóstoles y profetas modernos.

No faltan las disciplinas ocúlticas traídas por los grupos espiritistas brasileños y las ideas originadas en la Nueva Era, que han llenado el vacío dejado por el agnosticismo a través de los años. La gente está confundida y necesita escuchar el verdadero evangelio de Cristo. No dudo que hay cristianos que están haciendo precisamente eso, pero no entiendo cómo Rick Warren puede ser visto como un exponente auténtico en ese sentido. ¿Es su mensaje el que necesita escuchar el pueblo uruguayo y el cristiano uruguayo en particular?

La última vez que lo escuché predicar fue en una Navidad. El mensaje de Warren se centró en el nacimiento de Cristo, como es propio en esa época. Su énfasis estuvo en el amor de Dios, quien envió a su Hijo para traer salvación a la humanidad. Rick Warren explicó que Jesús vino a salvarnos. “Desde que Dios no hace nada en vano o simplemente por hacerlo, es obvio que los humanos necesitamos un Salvador. Si la humanidad necesitara estabilidad política, Dios hubiera enviado un político. Si guía financiera, un economista, si más conocimiento, un educador, etc. etc.”, continuó diciendo Warren.

“Nosotros necesitamos ser salvados, ¿salvados de qué? Del pecado”, explicó Warren. “¿Qué es pecado? Pecado es vivir una vida centrados en nosotros mismos, ser nosotros nuestro propio Dios, decidir por nuestra cuenta qué es lo mejor para nosotros”. A riesgo de ser criticado, debo decir que nunca había yo escuchado una definición de pecado tan ambigua y limitada. Claro que continué escuchando para ver si Warren progresaba hacia un plano más específico, todo para enterarme un poco más adelante que los humanos necesitamos también salvación “de nuestro pasado”.

Obviamente, mis expectativas no fueron colmadas. Es evidente que a estas alturas, Warren había decidido dejar la definición correcta de “pecado” y la existencia del infierno completamente fuera de su discurso. La Biblia enseña que Cristo no sólo nos salva de nuestros pecados, pero también de la condenación eterna en el infierno. Pensamos que Warren ya sabe que ésta es una de las críticas más notorias que se le hacen, y es por ello que señaló en determinado momento que así como Cristo no vino a condenar al mundo, él tampoco habla de condenación. Nadie pareció inmutarse ante tal uso distorsionado de la Escritura para justificar su posición. Se sabe que cuando Jesús dijo que no vino a condenar al mundo sino a traer salvación, la frase implicaba que el mundo ya estaba condenado. Esto, Warren no lo dice, puede hacer sentir mal a los concurrentes.

Durante el resto de su sermón escuché la clásica letanía de cuánto nos amó Dios. No que no sea verdad, pero la realidad muestra que ésta no es una buena herramienta evangelística. El incrédulo es hermético al amor de Dios, no lo cree, no lo entiende y le importa poco. Uno espera más de tan “grande nombre” como el de Rick Warren. Warren expresó que Dios nos creó para amarnos, en otras palabras, somos tan amorosos que Dios no pudo resistir la tentación de crearnos. No pudo faltar el gastado cliché de “¿Cuánto te ama Jesucristo? Te ama así de grande”, expresó Warren haciendo el clásico gesto de los brazos abiertos en la posición de Cristo en la cruz. “A decir verdad”, agregó, “Jesús nos amó tanto que dijo: ‘Prefiero morir, a vivir sin ustedes’”. Warren es dado a este tipo de clichés. No pudo faltar tampoco el consabido, “cristianismo no es una religión, sino una relación”. Dos veces, Warren dijo que los seres humanos tenemos que procurar una relación con Cristo, no importa que usted sea mormón, Testigo de Jehová, musulmán, hindú, budista, etc. No explicó más nada, dejando la impresión de que usted puede seguir practicando su religión aun luego de “invitar a Cristo a entrar en su corazón”.

Sobre el grand finale, Warren nos regaló su magno llamado al arrepentimiento pidiendo que repitamos, más o menos, estas palabras: “Estoy asustado. Sé que necesito un Salvador. Esa es la lógica de Navidad. Obviamente, necesito que seas el jefe de mi vida y necesito experimentar tu paz. Entra en mi vida y cambia mi corazón. Te pongo a cargo, eres mi nuevo gerente”. Así de sencillo, no mención de arrepentimiento, ni sombra de la cruz, más allá del gesto de los brazos extendidos usado por Warren.

La verdad es que todo esto no me tomó de sorpresa. Ya en su libro Una Vida con Propósito, donde expone su errónea teoría de la vida cristiana, Warren deja entreveer su timidez para predicar sobre el pecado y su solución, arrepentimiento y fe en la muerte de Cristo en la cruz. Esta forma de operar no es exclusiva de Warren. Son muchos los que para que el evangelio sea más atractivo, enfatizan y agrandan las partes fáciles y atemperan o ignoran las partes duras. El libro hace exactamente eso. Es cierto que contiene muchas verdades bíblicas pero omite muchas verdades necesarias y clave. Es cierto que Warren reconoce la existencia del infierno (p.37), pero lo hace sin mención de la ira de Dios, la sangre de Cristo, y la necesidad de arrepentimiento (en el contexto del evangelio).

La médula de su discurso parece ser “amar y confiar en Cristo”, y si bien esto es verdad, ésta no es la forma en que Jesús y los apóstoles presentaron el evangelio. El énfasis de ellos fue siempre en la necesidad de arrepentimiento como condición para entrar en el reino de Dios. Warren, sin embargo, recién menciona el arrepentimiento en un capítulo del libro titulado “Cómo crecemos”. Se nos hace significativo que Warren mencione el arrepentimiento en un mensaje dirigido a los cristianos y no hacia el incrédulo, algo contrario a la lógica del evangelio. “Aprender a amar a Jesús” (cuya persona y obra nunca som explicadas claramente por Warren) se escucha atractivo. Arrepentirse a los efectos de escapar la ira de Dios por el pecado, es poco vendible en el mercado moderno de ideas religiosas, y Warren nunca lo dirá o escribirá.

Veamos una invitación del libro para creer en el evangelio. Está en la página 58 y dice:
“En este momento, Dios está invitándote a vivir para su gloria cumpliendo los propósitos que él tiene para tí … todo lo que necesitas es recibir y creer … ¿Aceptarás la oferta de Dios?”

La oración que traerá salvación a aquellos que la repitan está en la siguiente página (59):
“Te invito a inclinar tu rostro y decir en voz baja la oración que cambiará tu eternidad, ‘Jesús, yo creo en tí y te recibo’”.

Finalmente, Warren termina con una promesa: “Si has dicho esta oración sinceramente, ¡felicitaciones! Bienvenido a la familia de Dios”. En otras palabras, dí una breve oración y cree en Jesús, de quien su persona y obra no han sido claramente explicados en el libro, y serás salvo.

Escuchar esto lleva a la gente a concluir que es fácil ser cristiano. Una breve oración y abracadabra, ya somos socios del club. ¿Qué pasó con el camino angosto, negarse a sí mismo, tomar la cruz y seguir a Cristo? A lo mejor Warren se lo dice al público que lo escuche en Uruguay – pero lo dudamos.

¿Qué clase de mensaje necesita escuchar el pueblo uruguayo? Un pueblo que ha sido desensibilizado en cuanto a las cosas de Dios necesita ser confrontado con la realidad de su propio destino. Necesita altas dosis de franqueza. No sólo se le debe dar el verdadero evangelio sino que también debe escuchar material apologético contundente por la autenticidad de la Biblia, la existencia de Dios, las contradicciones internas de las religiones del mundo y la superioridad del cristianismo. El pueblo uruguayo necesita ser desafiado en los cimientos de su materialismo recalcitrante, su agnosticismo y su independencia de Dios. Necesita escuchar que el ateísmo es fundamentado en su mayor parte en emociones, subjetividad y superficialidad al tratar con realidades que demandan un razonamiento profundo y un criterio amplio. Necesita que se le “pinche el globo” de la historias infantiles llamadas Evolución y teoría del Big Bang. Necesita ver que el ateísmo ha producido más muertos que cualquier otra corriente de pensamiento en la historia y enterarse de la absurdidad del relativismo moral imperante en su sociedad. En otras palabras, el pueblo uruguayo necesita apologética cristiana carente de timidez, desafiante en su cosmología bíblica, mordaz en las incoherencias internas de las religiones mundiales, denunciante de los falsos maestros/comerciantes/cuentamusas dentro las filas evangélicas y necesita cristianos preparados para actuar en todos los niveles de la sociedad, siempre poniendo prioridad en las cosas del reino pero participando en la dinámica del país. De lo contrario, el único Dios que la calle uruguaya permitirá en su medio seguirá siendo el dios Momo de los carnavales de febrero.

Rick Warren no puede hacer esto, no da la medida. Las pocas veces que fue desafiado a defender su fe hizo un papel lamentable, sino pregúntele al ateo Sam Harris, uno de los nuevos sacerdotes del ateísmo en los EEUU, quien a pesar de su mediocridad argumentativa, derrotó a Warren al trotecito nomás.

Uruguay ¡Despertad!

Dios te bendiga

por Pablo Santomauro

Fuente: ¿Necesita Uruguay que Rick Warren lo visite?