El Cristianismo en África

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    El cristianismo en Asia

    «Después de la Revolución Cultural que China experimentara en 1966, el cristianismo fue forzado a funcionar clandestinamente. Esto dió lugar a que surgiera el movimiento de las iglesias secretas en los hogares, el cual se esparció rápidamente.

    Los templos se han abierto nuevamente desde que el gobierno suavizara su control sobre la religion. Sin embargo, es dificil obtener datos del número de cristianos practicantes y los mismos varían enormemente. Algunos investigadores han sugerido que la cifra pudiera alcanzar hasta 75 millones de protestantes y católicos en 1992.

    En Asia central, el cristianismo tiende a estar confinado a los inmigrantes eslavos, quienes normalmente son ortodoxos orientales,siendo Kasakastán el estado mas popular. El Islam tiene bastante éxito en varias de las repúblicas. En el sur de Asia,India tiene comunidades cristianas considerablemente bastante grandes. Quizás las mas notables sean los enclaves en la frontera de Birmania,Nagalandia y Mizoram, donde cerca del 89& de la población es cristiana. Mucha d ela gente que escapara en botes del régimen de Vietnam eran católicos romanos aunque queda ahí una significativa comunidad cristiana. Aun cuando en Indonesia la iglesia es mas fuerte y oficialmente tolerada, los musulmanes han reaccionado en contra d ela evangelización protestante, los cual ha resultado en persecuciones. Por otro lado, en Corea del Sur el Gobierno ha favorecido completamente el crecimeinto de la iglesia. La mayoría allí son evangélicos. Las Filipinas aún cuentan con una de las poblaciones católicas mas densas de Asia.»

    Fuente:

    http://books.google.com/books?id=rmab1KQmg_IC&pg=PA5&lpg=PA5&dq=mapa+de+las+iglesias+primitivas+del+norte+de+africa&source=web&ots=w9ua4sOk3p&sig=mg4zT9ULhw3bu-PSSMJsoz5dJFE#PPA23,M1

    Sermón del monte II. Marxismo vs Cristianismo

    Sermon del monte II. Marxismo vs Cristianismo

    “El único poder sale de la boca del fusil (Mao)” [0]

    Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía.”(Simón Bolívar)

    Que pensamientos tan opuestos,no es cierto, con apenas algo menos de dos siglos de diferencia.!!!

    La pregunta que uno se hace es cual es la razón por la cual el marxismo se opone al cristianismo? ¿Qué fin perseguían en su lucha contra el idealismo en general y contra el cristianismo en particular?

    Josif Ton comenta que tanto como “Marx, Lenin y Stalin estaban profundamente interesados en la religión en su juventud. La estudiaban seriamente y escribían al respecto positivamente.” [1]

    ¿Qué hizo que estos hombres se volvieran contra la religión y hallaran necesario luchar por destruirla y expulsarla de la mente y la vida de la gente?

    Una de las posibles razones, cita Josif Ton, trata de explicar la aversión de los marxistas-leninistas por la religión en “términos de ciertas experiencias traumáticas que habían tenido con la iglesia y con el cristianismo en general:

    a. Marx sufrió al lado de su padre, un judío que se convirtió al cristianismo con miras a lograr una promoción en la maquinaria administrativa de la Alemania antisemítica.

    b.Lenin, sufrió el choque de la pequeñez de la iglesia en ocasión de la ejecución de su hermano.
    “Lenin pasó por dos tragedias en su juventud: en 1886, su padre murió de una hemorragia cerebral. Al año siguiente, en mayo de 1887, su hermano mayor, Aleksandr Uliánov, fue detenido y fusilado. Aleksandr Kérenski escribió que «la ejecución de un hermano como Aleksandr Uliánov hubiera tenido necesariamente un efecto demoledor y destructivo sobre cualquier mente normal». Sin embargo, según el historiador Robert K. Massie, el efecto que tuvo la muerte de su hermano es un tema discutible. [2]

    c. Stalin sufrió una desilusión un seminario teológico de Tbilisi, donde estaba estudiando. en 1894 ingresó en el seminario teológico de Tbilisi, pero su adhesión a la ideología marxista motivó su expulsión en 1899.

    Estas experiencias traumáticas los convirtieron en enemigos de la religión en general.” [3]

    Pero es inadecuado atribuir un vasto fenómeno social a las infortunadas experiencias de un puñado de personas, aunque éstas hayan sido los creadores del marxismo-leninismo.

    Josif Ton comenta que “una idea no puede echar raíces y convertirse en un fenómeno de masas a menos que encuentre condicioné políticas y sociales favorables” [4]

    Sin duda hubo condiciones políticas y sociales especiales que determinaron este curso de acción. Fueren cuales fueren las experiencias personales de Marx y Lenin, éstas deben haberse limitado a lo personal. Normalmente no se hubieran transformado en un movimiento de masas.

    “Marx pasó la mayor parte de su vida en Inglaterra, donde en ese entonces casi el 65 % de la población asistía a la iglesia todos los domingos. La mayoría de la población estaba conformada por cristianos practicantes, un alto porcentaje de los cuales eran de la clase obrera. En Inglaterra, Marx descubrió el mecanismo de los explotadores capitalistas y percibió el modelo de revolución que pondría fin a la explotación. Para él la revolución proletaria tenía que realizarse en el país que en ese entonces había alcanzado el mayor desarrollo industrial y el proletariado más numeroso. En este punto la proyectada revolución se estrelló contra la concepción religiosa del mundo. Cuando la clase obrera cree en la vida mejor en el cielo y confía en un Dios que mitiga la violencia, no puede haber revolución. El que cree en una vida más allá de la tumba no se arriesgará a perder la eternidad aventurándose en esta guerra por la felicidad en esta vida efímera, especialmente si la victoria es incierta. El que cree que Dios castiga al homicida, jamás levantará la mano contra el explotador: dejará la venganza y la liberación de su miseria en manos de Dios, sea que éstas se hagan efectivas ahora o en la eternidad. Para los creadores del marxismo-leninismo la religión era un obstáculo en el camino de la revolución y esto llevó a los maestros marxistas a luchar contra el idealismo en general y el cristianismo en particular.
    El problema principal era que para persuadir a un hombre a empuñar las armas en protesta contra «el sistema cruel e injusto», era necesario que aquél llegara a dos estados psicológicos.
    1. En primer lugar tenía que convertirse en un hombre desesperado, un hombre sin esperanza en una vida de ultratumba, para quien la vida presente se constituyera en la única oportunidad.
    2. En segundo lugar tenía que convertirse en un hombre inescrupuloso que no creyera en un Dios que pudiera castigarlo (o recompensarlo) y que, consecuentemente, no tuviera problemas de conciencia al encarar la posibilidad dé usar la violencia armada contra quienes detentaban el poder material.
    Los marxistas-leninistas creían que sólo el ateísmo podría producir tal hombre.En general, estaban convencidos de que cierta ideología produciría en el hombre un carácter determinado, y esta convicción fundamental y de vital importancia sería significativa para el futuro del socialismo.
    Entendían que la ideología atea inevitablemente produciría un hombre desesperado e inescrupuloso, capaz de llevar a cabo una revolución sangrienta. La realización de la revolución demandaba la formulación mecánica de ese carácter y esto fue lo quo condujo a los maestros marxistas a lanzar su ataque contra la religión, adoctrinando a la clase obrera con una ideología atea, acción que ellos denominaban «la preparación ideológica para la revolución». Claramente, la simple experiencia traumática con la religión por parte de algunos individuos no produjo un fenómeno de proporciones masivas. El nuevo descubrimiento por parte de Marx, Engels y Lenin de que la Biblia no era la verdad no los hubiera hecho luchar por su derrota, desperdiciando el precioso tiempo revolucionario en una discusión que para ellos era meramente académica. Su vivo y sincero deseo de librar a las masas obreras de la explotación fue lo que los movió a la acción. La necesidad de una formulación mecánica de una clase especial de hombre revolucionario hizo que atacaran a la fe cristiana, sin importarles la verdad o falsedad del cristianismo.
    Los maestros marxista-leninistas no esperaban que el desesperado e inescrupuloso hombre que iba a llevar a cabo la revolución fuese un ingrediente esencial de la sociedad comunista establecida por medio de la revolución. Al contrario, en relación a esa sociedad introdujeron un nuevo concepto: el del «nuevo hombre».
    El «nuevo hombre» tiene dos atributos principales. En primer término, ese hombre en el socialismo no debe estar alienado de los medios de producción. Todos los medios de producción serán de propiedad común. Por lo tanto, el hombre dedicará todas sus energías, espontáneamente, al proceso de producir bienes materiales para toda la sociedad, y así se realizará en el proceso creativo. En segundo término, ese hombre, liberado de la corrupción gracias a la fortaleza del sistema socialista, administrará los bienes honradamente y los distribuirá generosamente, tomando para sí únicamente lo que necesite, a fin de que quede suficiente para los demás. Será un hombre que pondrá todas sus capacidades a disposición de otros, un verdadero altruista. Este era un sueño que los maestros marxista-leninistas tenían en relación al «nuevo hombre» socialista, sin el cual, como lo demostraron claramente, el comunismo no podría realizarse. Estaban convencidos de que ese cambio radical y esencial del hombre sucedería automáticamente con el cambio del sistema económico, social y político.
    Hoy en día, muchos años después de la revolución, es obvio que el carácter del hombre socialista no ha cambiado. Sigue siendo lo que era en la sociedad capitalista: egoista,lleno de vicios, vacio de justicia. [5]

    Gustavo Gutiérrez, sacerdote peruano, escribió en 1971 un libro titulado Una teología de la Liberación, obra de mucha influencia.
    “Aun cuando hace un profuso uso de los documentos del Concilio Vaticano 11, el mencionado sacerdote analiza toda la situación con una óptica marxista. Como afirma claramente en el citado libro, él se muestra de acuerdo con la afirmación de Sartre que dice: “El marxismo, en cuanto marco formal de todo el pensamiento contemporáneo, no puede ser superado.”. Se denuncia, por tanto, al capitalismo, y se contempla esta lucha como una lucha de clases en la que la revolución es inevitable. La iglesia ya ha pensado bastante. ¡Es la hora de la acción! Esa acción debe orientarse a conseguir la libertad, pues el concepto clave del cristianismo es la libertad. Y esa libertad significa especialmente verse libres de la opresión económica social y política.
    Según deja claro el libro de Gutiérrez, la misión de la iglesia consistente en propagar el evangelio de Jesucristo no es necesaria, porque la salvación es universal. Todo el mundo es salvo y toda criatura es templo de Dios. La iglesia no debe, en consecuencia, apoyar la expansión del evangelio en ese sentido, sino que debe dar ejemplo liberando a los hombres de los males de esta época. La iglesia debe hacer ver a los hombres que están oprimidos, a fin de que ellos busquen y obtengan su liberación. Para llevar a cabo esta tarea la iglesia debe comprometerse de un modo concreto. “La iglesia debe politizar al evangelizador”, escribe Gutiérrez. Puesto que el evangelio es el mensaje de amor total, tiene una ineludible dimensión política. El Señor Jesucristo debe, por tanto, contemplarse como una figura política a quien Pilatos mató por tratarse de un cabecilla de los zelotes, puesto que en realidad Jesús también pretendía la liberación de los judios. El éxodo de Egipto fue un acontecimiento político, y el grito de iDeja marchar a mi pueblo! es el grito de liberación de todos los tiempos. Gutierrez y los demás escritores de este movimiento se expresan en esos términos.” [6]

    Es que además, según el pensamiento de estos ideólogos,”la subversión, en consecuencia, es buena -afirman estos ideólogos. No importa si se llega a desafiar al gobierno al estimular la conciencia de los distintos grupos con el propósito de conducirlos a su conversión a las ideas de la liberación. Después de todo, ¿no fue Moisés un rebelde al incitar a Israel a salir de Egipto?
    Dado que la erosión de la sociedad y del gobierno está justificada, la violencia es necesaria, porque el hombre debe librarse de los males de este mundo. Poco importa si ese gobierno es o no constitucionalmente legal.
    No es difícil imaginar cuál es la influencia potencial de ese mensaje de liberación tal y como lo están proclamando un creciente número de sacerdotes a la masa latinoamericana. He ahí un evangelio práctico al cual deben convertirse los pobres y destituidos, y por el cual deben estar dispuestos a empuñar las armas.
    Está claro que este “evangelio” es completamente humano y horizontal (de este mundo, sin dimensión vertical hacia el Dios de cielo y tierra) en su salvación (liberación) del pecado (capitalismo, pobreza, desigualdad) yasí deja a Dios fuera de la cuestión. Es más, la secularización se introduce bajo el disfraz de la teología. El resultado ha de ser un mundo sin Dios. La teología de la liberación se percata de esto, pero en un mundo sin Dios el hombre será verdaderamente libre y todo estará bajo su dominio. ” [7]

    “La llegada de la revolución industrial trajo consigo la aparición de dos grupos sociales antagónicos: propietarios o capitalistas y productores o proletarios. Asimismo, la revolución industrial afianzó al sistema capitalista , en el cual la clase dominante, los propietarios, se enriquecen, mientras que la clase sometida, el proletario, se empobrece. Ante esta situación surgen distintas posturas criticas, como el socialismo utópico, pero ésta no sobrepasó los márgenes de la teoría. Frente a esta concepción surge la figura de Carlos Marx, que, aun aceptando muchos de los presupuestos del socialismo utópico, no considera que sea efectivo a la hora de la acción y, que además, excluye al proletariado de todo protagonismo revolucionario. Frente a este socialismo utópico Marx propone un socialismo científico tomando como base el anterior y llevando a cabo una crítica del idealismo hegeliano.
    Marx observa que en el sistema capitalista se producen toda una serie de contradicciones sociales que están dirigidas a la explotación de la clase trabajadora . En su obra el capital Marx analiza el origen y desarrollo del régimen capitalista, en donde entre los complejos conceptos de esta ciencia el hombre queda reducido , alienado y mediatizado en el proceso productivo que se le superpone. El marxismo será por tanto la reacción a este modelo social injusto en el cual el valor del hombre se reduce a su valor en la dinámica social. ” [8]

    Después que Mao fue testigo del fracaso de anteriores revoluciones — la democracia liberal’ de Sun Yatsen y la ‘revolución occidental’ de Chiang Kai-shek — llegó a la conclusión de que un cambio democrático en China estaba predestinado al fracaso, y que únicamente una revolución ideológica como el marxismo podía romper las cadenas de la sociedad y del pensamiento humano. Este último elemento, el pensamiento humano, no procede del marxismo, sino del Confucianismo, y precisamente por este elemento el pensamiento de Mao obtuvo su propio y típico estilo o carácter.
    Marx enseñaba: Utopía producirá el Hombre Nuevo. Mao enseña: El Hombre Nuevo producirá la Utopía.
    Uno de los puntos capitales del Marxismo es la dialéctica aplicada. Ésta proviene de los filósofos alemanes Hegel y Kant, y la doy como conocida de los lectores.
    Ahora bien, de hecho el Marxismo ha aplicado bien la dialéctica, en una ocasión y no más, y precisamente esto es la razón de por qué la revolución rusa ha encallado:
    — no ha podido estimular por más tiempo a las masas, por lo que muy pronto se hubo de recurrir al terror externo. Esto está totalmente en contra del concepto de Mao acerca de la evolución, como se verá después en el punto 3.
    — ha traído consigo u originado revisionistas o incrédulos, y ha provisto de mártires por una causa opuesta’, por lo que se le ha hecho un gran daño al fuego revolucionario.
    Para resolver ahora este problema, Mao descubrió que la revolución debe ser permanente y además tiene que ser alimentada desde dentro:
    — cada cinco años debe darse un nuevo curso u orientación:
    la dialéctica es preciso que nunca cierre la boca;
    — nunca jamás debe permitirse que el pueblo crea que ya está’, pues entonces surgiría nuevamente una élite.
    El mayor ejemplo de tal revolución dentro de una revolución es, naturalmente, la revolución Cultural, que duró de 1966 a 1968 y significó un vuelco cultural fantástico para todo el país. Uno de los mejores ejemplos de cómo Mao usó la dialéctica es su ensayo Sobre las antítesis (1957), en el que hace distinción entre antítesis dentro del pueblo o la clase, y antítesis entre pueblos y clases recíprocamente. En esto se explica cómo las antítesis no deben ser vistas como un obstáculo para el progreso, sino como el motor para el progreso, porque ellas están en disposición y son capaces de romper los intereses establecidos. Fortalezas de estabilización y tradición, que parecen demasiado fuertes para ser asaltadas, pueden ser vencidas y
    eliminadas por el uso de antítesis. Una vez que captas esto, confiesas con Mao:
    — todo fue hecho por la dialéctica, y sin la dialéctica ninguna cosa se hizo de las que fueron hechas’.
    Dialéctica entre las clases sociales, y dialéctica dentro de las mismas, si es que puedes tratar con ellas, pues entonces verdaderamente nada es ya imposible, — como más adelante veremos.
    Mucho habría ayudado a los americanos y sus aliados, si durante los últimos 20 años se hubiesen realizado cuán poderoso potencial ha alcanzado Mao en dialéctica aplicada, en guerrillas, en estrategia de guerra psicológica, en guerras de liberación, en polémica internacional en política mundial! [9]

    Visionaremos el esquema marxista en cinco núcleos. [10]
    NÚCLEO 1

    En palabras del propio Marx, “la base de todo el orden social es la producción de bienes materiales “. El materialismo histórico de Marx , que aparece sintetizado en esta frase, gira en torno a dos ideas fundamentales:
    1-Las relaciones de cada hombre con la naturaleza y con los otros hombres son de tipo material o económico.
    2-Son éstas relaciones las que generan la ideología y la estructura jurídico-política del estado.
    Este materialismo histórico se opone al idealismo de Hegel al reducir toda la historia de la humanidad a relaciones económicas.
    NÚCLEO 2

    La concepción de la historia en términos materiales constituye para Marx una teoría científica. La realidad es humana y social, formando un conjunto que impide cualquier separación de elementos. Sobre esta base Marx observa que la historia puede ser entendida por las claves que generan en determinados periodos, sin que esto implique causalidad o determinismo teleológico.
    La sociedad vista desde los distintos modos de producción aparece:
    -Como sociedad primitiva, con modos colectivos y propiedad común.
    -Como sociedad esclavista, donde ya aparecen las relaciones de dominio y sometimiento.
    -Como sociedad feudal, donde las relaciones de dominio continúan bajo una apariencia distinta.
    -Como sociedad burguesa (contemporánea a Marx) o sociedad capitalista, donde igualmente han cambiado las relaciones pero se mantiene el esquema anterior, ya que pese al logro de los derechos del hombre se mantiene el sometimiento de un hombre a otro. Mientras el capitalista es propietario de las materias primas y los medios de producción el proletario solo posee su fuerza de trabajo.
    Por tanto de aquí sacamos que es el sistema de producción de un determinado momento quien condiciona toda la historia humana, y que el esquema sometedor/sometido subyace a los distintos cambios.
    Sobre esta base Marx diseñará lo que va a ser la nueva sociedad.

    NÚCLEO 3
    La contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción es el motor de la historia humana. Esta contradicción da lugar a dos cosas:
    1-Al enclaustramiento de los hombres en virtud de la posición ocupada en el proceso productivo: capitalistas y proletarios.
    2-Lucha de clases habida cuenta de su antagonismo.
    La economía actúa de elemento estructural frente a una superestructura de valores alienantes añadidos. En términos dialécticos para Marx la afirmación o tesis estaría representada por los capitalistas, los poseedores de bienes y la negación o antítesis por los proletarios, desposeídos y débiles. Y como dialéctica significa supresión de uno de los contrarios, corresponde al proletario suprimir a la clase capitalista, dando lugar a una nueva sociedad regida por intereses comunes y no privados.
    La lucha se ha convertido en mediación necesaria del progreso histórico.
    NÚCLEO 4

    La lucha dialéctica de clases que desemboca en la revolución del proletariado contra el capitalista. El fundamento de la revolución es intentar suprimir la causa que genera la ancestral opresión del hombre sobre el hombre y alcanzar así una sociedad sin clases. Esto se consigue aboliendo la propiedad privada, algo nunca pretendido por las revoluciones burguesas.
    El proletariado se convierte por tanto en protagonista de la historia y devolver así al hombre aquella vieja armonía primitiva dislocada paulatinamente en la historia y definida por el capitalismo.
    La revolución será un proceso que requerirá de distintas fases. Distinguimos tres:
    Etapa democrática: La toma del poder político da lugar a una dictadura del proletariado que tendrá que obligar a la burguesía a ceder sus privilegios económicos y políticos.
    Etapa socialista: El estado democrático a la vez que potencia el desarrollo de los medios de producción y fomenta la riqueza social va a abolir las clases sociales.
    Etapa comunista: Meta final del proceso revolucionario. Abolida la propiedad privada y las clases sociales el estado pierde sentido y se extingue.
    Proceso Revolucionario: político –económico –social. Forma una unicidad con tres momentos interconexionados.

    NÚCLEO 5
    La sociedad capitalista es esencialmente mala y en ella ninguna de las clases de hombres que la integran se realizan. La revolución pone fin a la sociedad capitalista y genera la sociedad socialista.
    Según Marx el trabajo es esencial para el hombre, y de él depende su autodesarrollo y autoperfeccionamiento. En el trabajo confluyen hombre y naturaleza, el hombre se crea a sí mismo y transforma la naturaleza.
    En el trabajo debe existir la separación productor – producto pero ambos deben reconciliarse después, el producto debe volver al trabajador y esto no ocurre en el capitalismo, en donde el trabajador queda reducido a mercancía de su propio producto.
    En la sociedad comunista el hombre trabaja y a la vez percibe el fruto de su trabajo. Las relaciones personales y la cooperación serán quienes vertebren la nueva comunidad donde rige la libertad, la igualdad y la fraternidad.
    Por tanto se cierra aquí el círculo donde el hombre vuelve a sus orígenes, a la humanidad en su estado puro.

    Como puede verse, estamos frente a una doctrina diabólica.

    “14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?” Mateo 7:14-16

    Antes que los teologos de la liberacion, prefiero a Luter King. Martin Luther King supo juntar en su vida y su testimonio cristiano y humano dos cualidades: la de ser un soñador y, a la vez, un líder religioso que vivió con los pies afincados en la tierra. Tenía un sueño —y así lo expresó en su memorable discurso— el de ver un mundo diferente lleno de igualdad social, económica, política, religiosa, racial; un mundo sin exclusiones, sin guerras y sufrimientos.

    Creía en la completa libertad de los seres humanos. Pero fue muy claro cuando desde la cárcel en Birmingham en el año 1963 en una de sus cartas escribió: “la libertad nunca es dada voluntariamente por quienes nos oprimen, la misma tiene que ser demandada por quienes están siendo oprimidos”.

    Orar por la libertad no fue para el pastor bautista norteamericano un asunto de Dios, fue una seria responsabilidad cotidiana. Sobre este tema fue muchísimo más lejos cuando al reflexionar sobre el fenómeno social de la libertad rechazó y desmanteló las concepciones teológicas que acotan en la inercia y el fatalismo las acciones a las que está llamada la gente pobre, oprimida y excluida del mundo, y concretamente, de su país: los Estados Unidos. Por esa razón en su libro, /Where Do We Go From Here?/, dice enfáticamente: “la libertad no se gana a través de aceptar pasivamente el sufrimiento. La libertad se gana luchando contra el sufrimiento”. En otras palabras: muéstrame tus obras y yo te digo si tienes fe.

    Son muchas las enseñanzas que dejó el reverendo King a los jóvenes de su país y de todo el mundo. Entre ellas hay que mencionar su incesante lucha por la paz. Desde las calles, concentraciones, marchas y desde el propio púlpito de las iglesias donde predicó, libró una descomunal batalla para que el gobierno norteamericano entendiera lo nefasta, violenta e injusta que era la guerra contra Viet Nam. Sobre este punto dijo: “la sabiduría nacida de la experiencia debería decirnos que las guerras son obsoletas”, y recalcó: “estoy convencido que debemos de ver a la guerra no sólo como una indignación moral, sino también como un enemigo de la gente pobre”. La historia le ha dado la razón muchas veces.

    Sus palabras de entonces —dichas hace ya cuarenta años— no han perdido su hondo significado; sin embargo han caído en un hueco sin fondo. Hoy, aquellas palabras de King podrían transponerse de Viet Nam a Iraq: “Hablo como un hijo de Dios y como hermano a todos los que sufren en Viet Nam (Iraq).” Siguen siendo “los pobres en los Estados Unidos” quiénes están pagando el precio más grande, el último precio en el campo de batalla y la pérdida de la esperanza para ese país, mientras que corporaciones como Halliburton cosechan los beneficios.

    La bala que cegó la vida del pastor negro norteamericano aquel 4 de abril mientras se dirigía al pueblo desde el balcón del hotel Lorraine, en Memphis, Tennessee, sigue clavada en la consciencia de la nación del Norte. Nunca, como ahora, la voz profética de Martin Luther King, Jr. continúa retumbando en las mentes y corazones de los que en Cuba, y en cualquier “oscuro rincón” de la tierra apostamos por la paz y la justicia social.
    http://www.amlac.org.ar/noticias15-03-08.doc

    Karl Marx creyó que había llegado el momento de dar una solución práctica a la pobreza en el mundo. Según él, el cristianismo había tenido milenio y medio para mostrar su eficacia, y no la había logrado. Era hora de recorrer otros caminos.

    Así, el socialismo se presentó como solidaridad, como una forma del todo original y a-religiosa por la que la igualdad entre todos los hombres, la paz y el final de la pobreza, serían logradas. ¿Sucedió efectivamente así? Hoy conocemos la tristeza y la desolación que una teoría sin Dios y una praxis atea dejaron en los países que abrazaron o a los que se les impuso el socialismo.

    ¿Qué falló? ¿Efectivamente el cristianismo había sucumbido y se había mostrado ineficaz? No cabe duda que la intención socialista plasmada en el concepto de solidaridad era del todo justa. Sin embargo, carecía de una base y de una visión más amplia del hombre mismo. Marx “indicó cómo lograr el cambio total de la situación. Pero no nos dijo cómo se debería proceder después. Suponía […] que […] con la socialización de los medios de producción, se establecería la Nueva Jerusalén. En efecto, por fin el hombre y el mundo habrían visto claramente en sí mismos. Entonces todo podría proceder por sí mismo por el recto camino, porque todo pertenecería a todos y todos querrían lo mejor unos para otros” (Benedicto XVI, Spe Salvin. 21).

    El error del marxismo estribó en el olvido de que “el hombre es siempre hombre. Ha olvidado al hombre y ha olvidado su libertad. Ha olvidado que la libertad es siempre libertad, incluso para el mal. Creyó que, una vez solucionada la economía, todo quedaría solucionado. Su verdadero error es el materialismo” (Benedicto XVI, Spe Salvi n. 21)

    Esa base que le faltaba al concepto de solidaridad estaba ya en la idea cristiana de amor. Fue precisamente por este motivo que la solidaridad pudo ser acogida dentro del catolicismo y mostrarse como una consecuencia de esa caridad que es médula de toda la fe cristiana. Fue así que la solidaridad fue bautizada.

    El amor o caridad cristiana, más que ineficacia, había puesto de manifiesto la necesidad y urgencia de ser comprendida correctamente y asumir con responsabilidad sus implicaciones. La caridad ya llevaba implícito el efecto de “dar” sobre el que giraba la solidaridad. Pero el “dar” cristiano de la caridad no se vinculaba exclusivamente al aspecto material, lo comprendía pero partía y tendía a otro más necesario y de acuerdo a la naturaleza del hombre, el espiritual.

    Desde el momento en que la solidaridad entró a formar parte del patrimonio cristiano, su significación se enriqueció al ampliarse. Ahora, “solidaridad significa que uno se hace responsable de los otros, el sano del enfermo, el rico del pobre, los países del norte de los países del sur. Significa que se es consciente de la responsabilidad mutua y que somos conscientes de que recibimos en tanto que damos, y que siempre podemos dar sólo lo que nos ha sido dado y que por eso jamás nos pertenecemos solamente a nosotros” (en J. Ratzinger, Caminos de Jesucristo, Cristiandad, p. 117).

    La solidaridad cristiana es mucho más que un dar materialista pero tampoco permanece en un acompañar pasivo sin hechos concretos que influyan positivamente en alguien, de acuerdo a su dignidad de ser humano. La solidaridad cristiana es acción porque parte de la contemplación; es palabra pero también es obra. Es compañía, es presencia, pero también es consecuencia hecha acción que repercute para bien.

    La Eucaristía es el testimonio más grande de solidaridad. Como consecuencia del amor, en ella se encuentran al unísono el “dar” espiritual y material del único Dios que se hace presencia y se da como alimento. La Eucaristía es el acto más grande de solidaridad. No podía ser de otra manera: es Dios mismo quien acompaña y sacia.

    El cristiano, como imagen y semejanza de Dios, está llamado a vivir esa solidaridad. Es obvio que no podrá imitarse la actitud divina mientras no hayamos interiorizado previamente el ejemplo de ese Dios que se hace solidaridad en la Eucaristía. La meditación de su entrega generosa será la fuente y el motor que nos lleven a asumir este compromiso y, precisamente así, podremos vivir auténticamente la caridad-solidaridad cristiana respecto a nuestros prójimos y a nuestros próximos

    La crítica marxista de la religión
    J. A. Monroy escritor y conferenciante internacional, comenta que “Para entender con objetividad la crítica marxista de la religión hay que derivar su doctrina del momento histórico que le tocó vivir y de las circunstancias sociales y religiosas que rodearon su vida desde la juventud.
    Henrich Marx, padre de Carlos Marx, fue un abogado judío. Para poder ejercer se convirtió al protestantismo. Pero jamás renunció a sus creencias judías. Entre sus parientes había varios rabinos.
    Carlos Marx conocía muy bien el judaísmo. Le dedica muchas páginas en su libro de 1843, LA CUESTIÓN JUDÍA. En la Alemania de mayoría protestante y de fuerte presencia católica estudió a fondo ambas religiones, que le desencantaron totalmente y contra las que arremetió en sus escritos, metiéndolas juntas en el saco sin fondo del Cristianismo.
    Cuando Carlos Marx crítica la religión estaba criticando la avaricia del judío materialista. Estaba criticando el protestantismo burgués aliado con el capitalismo. Estaba criticando la explotación del obrero por parte de las altas jerarquías católicas.
    La actitud de Carlos Marx ante la religión fue la misma que adoptó la revolución francesa de 1830 contra la monarquía dictatorial y el clero cómplice, y la revolución soviética de 1917 contra la explotación de los campesinos por los zares y la Iglesia ortodoxa.
    Lo que critica Marx no es el Cristianismo del Nuevo Testamento, sino el cristianismo dentro de la fe capitalista, “en su versión burguesa del protestantismo”, como dice en LA IDEOLOGÍA ALEMANA, escrita en colaboración con Engels, y el poder absolutista del Papa sobre los soberanos, ideas en las que insiste hasta la publicación de los MANUSCRITOS en 1844.
    Sobre este tema conocemos bien el pensamiento de Marx quien, juntamente con Engels, habla claramente de ello en el MANIFIESTO COMUNISTA, donde leemos: “Lo mismo que el clérigo siempre anduvo de parte del feudal, así también anda el socialismo clerical junto con el feudalista”.
    Más duro se muestra en una carta dirigida a Engels en 1869, en la que escribe: “En este tour por Bélgica con parada en Aquisgrán y paseo por el Rin arriba, me he convencido de que hay que proceder contra los curas de manera enérgica, sobre todo en las regiones católicas”.
    La conclusión de que este tipo de religión deja al ser humano impotente e indefenso ante el poder del mediador constituye una obsesión para Carlos Marx. “Es claro — dice — que ese intermediario se convierte en un verdadero Dios.. .en un ser fuera del hombre y por encima de él, pues el mediador es el poder real sobre aquello que le convierte en mediador” (Werner Post, LA CRÍTICA DE LA RELIGIÓN EN KARL MARX, pág. 241).
    Cualquier persona que conozca el Nuevo Testamento y lea este párrafo creerá que está leyendo a San Pablo. Las ideas son totalmente coincidentes.” [11]

    Tanto el Consejo Mundial de Iglesias como el Concilio Internacional de Iglesias Cristianas favorecen, a cual más, el asunto de la revolución En ambos Consejos forman parte personas que sinceramente quieren promover el Reino de Dios y se entregan al problema de la humanidad y del honor de Dios, pero lamentablemente son influenciados por la dialéctica del marxismo.

    Los objetivos de la teología de la liberación son:
    — buscar una base bíblica para el movimiento de la liberación, de modo que tanto los cristianos perseguidos como los perseguidores se afilien y apoyen a dicho movimiento:
    — reconciliar evidentes contradicciones entre Maoísmo y Cristiandad, y acentuar una nueva hermenéutica una interpretación no-religiosa de partes de la Biblia generalmente conocidas.

    ¿Cómo debe reaccionar el cristiano frente a esto?
    El teólogo G. Gutiérrez entiende, que la Iglesia debe dejar al mundo acercarse a ella, y que debe ser evangelizada por ese mundo’ (pues la iglesia no es anti-mundo, sino humanidad o benevolencia que mantiene viviente al mundo’).
    Dom Helder Camara, obispo romano-católico, brasileño, hombre que está intensamente ocupado en combatir la miseria humana, no pudo menos que llegar a la conclusión de que los cristianos ‘deben luchar juntos, codo con codo, con los comunistas contra la miseria humana’. Y dice: ‘La teología de la revolución justifica la violencia como último medio de salvación, cuando los demás han fracasado. El uso de las armas contra los opresores no es, en ningún sentido, inmoral o anticristiano’.
    Y ahora, ¿donde se halla la esperanza de este mundo actual?
    — en una revolución marxista, en el pensamiento de Mao, en un materialismo dialéctico, en una revolución mundial?
    — debemos, sin más, replegarnos y esperar tranquilamente el retorno de Jesucristo: Maranatta’?
    — o cómo puede, de otra manera, manifestarse realmente la gran preocupación de Cristo para con aquellos que viven ‘en valle de sombra de muerte’? [12]

    Ante estas perspectivas tan sutiles, ante este canto de las sirenas, creo que de la fabula de Ulises, quien tapó sus oídos con cera y se hizo encadenar al mástil de la nave para no ceder al encanto de las sirenas, podemos aprender que la sutileza del engaño diabólico no es para nada despreciable.Aunque todo el mundo sabía que este recurso era ineficaz, muchos navegantes podían haber hecho lo mismo, excepto aquellos que eran atraídos por las sirenas ya desde lejos. El canto de las sirenas lo traspasaba todo, la pasión de los seducidos habría hecho saltar prisiones más fuertes que mástiles y cadenas. Ulises no pensó en eso, si bien quizá alguna vez, algo había llegado a sus oídos. Se confió por completo en aquel puñado de cera y en el manojo de cadenas. Contento con sus pequeñas estratagemas, navegó en pos de las sirenas con alegría inocente.

    Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio. No sucedió en realidad, pero es probable que alguien se hubiera salvado alguna vez de sus cantos, aunque nunca de su silencio. Ningún sentimiento terreno puede equipararse a la vanidad de haberlas vencido mediante las propias fuerzas.

    En efecto, las terribles seductoras no cantaron cuando pasó Ulises; tal vez porque creyeron que a aquel enemigo sólo podía herirlo el silencio, tal vez porque el espectáculo de felicidad en el rostro de Ulises, quien sólo pensaba en ceras y cadenas, les hizo olvidar toda canción.

    Ulises (para expresarlo de alguna manera) no oyó el silencio. Estaba convencido de que ellas cantaban y que sólo él estaba a salvo. Fugazmente, vio primero las curvas de sus cuellos, la respiración profunda, los ojos llenos de lágrimas, los labios entreabiertos. Creía que todo era parte de la melodía que fluía sorda en torno de él. El espectáculo comenzó a desvanecerse pronto; las sirenas se esfumaron de su horizonte personal, y precisamente cuando se hallaba más próximo, ya no supo más acerca de ellas.

    Y ellas, más hermosas que nunca, se estiraban, se contoneaban. Desplegaban sus húmedas cabelleras al viento, abrían sus garras acariciando la roca. Ya no pretendían seducir, tan sólo querían atrapar por un momento más el fulgor de los grandes ojos de Ulises.

    Si las sirenas hubieran tenido conciencia, habrían desaparecido aquel día. Pero ellas permanecieron y Ulises escapó.

    La tradición añade un comentario a la historia. Se dice que Ulises era tan astuto, tan ladino, que incluso los dioses del destino eran incapaces de penetrar en su fuero interno. Por más que esto sea inconcebible para la mente humana, tal vez Ulises supo del silencio de las sirenas y tan sólo representó tamaña farsa para ellas y para los dioses, en cierta manera a modo de escudo.

    No ignoremos las maquinaciones de Satanás. De la misma manera que Eva fue engañáda por Stanbas, asi el marxzismo engaña a muchos crisatianos. Es por eso que creo que en nuestro contexto latinoamericano, el Sermón del Monte tiene mucho para enseñarnos y reflexionar,a fin de encontrar una aplicación practica para nuestros tiempos, cuando vemos nuestra latinoamerica sumergida prácticamente en la miseria, cuando el indice de pobreza cada año aumenta.

    No necesitamos ceder a la tentación de redefinir los textos bíblicos para encontrarle un nuevo sentido al Sermón del Monte,como hiceron los teólogos de la liberación. Se trata de poner en práctica de la mejor manera posible las enseñanzas cristologicas, ya que de seguir esta politica social y económica su rumbo, nos veremos ante la urgente necesidad de partir nuestro pan con el hambriento.

    “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrifico vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Romanos 12:1-2

    Pablo dice “no os conforméis a este siglo”. La palabra conformar” tiene que ver con no adoptar la forma del mundo, no amoldarme a las formas o moldes del mundo. Lógicamente es mucho más fácil adoptar las formas del mundo, sus costumbres, y mundanalidades, que mantenernos en el centro de la tensión entre lo bueno y lo malo. Es más fácil moldearse a lo que la mayoría está haciendo, que ser diferentes.Pero lo que Dios desea de nosotros es luz, sal, no conformismo. ¿Cómo nos hemos ido moldeando al mundo? ¿En qué áreas de nuestra vida no se ve ninguna diferencia entre los patrones del mundo y las verdades poderosas de Dios?. Tú y yo debemos morir para que Cristo pueda vivir en nosotros y reinar en nuestras mentes y corazones. La forma de hacer esto es orar diariamente: “Entrego mi voluntad a Dios y permito que el Espíritu Santo me controle con su poder.” [13]

    Una reflexión que me parece interesante a modo de ilustración y que nos puede servir para meditar, es la que hizo el Cardenal Bergoglio en Buenos Aires, en el mes de febrero de este año 2009:

    “Cuánto nos acostumbramos a ver hombres y mujeres de toda edad pidiendo o revolviendo la basura, a muchos ancianos durmiendo en las esquinas o en los umbrales de los negocios, a muchos chicos durante el invierno acostados sobre las rejillas de los tragaluces de los subtes para que les suba algo de calor. Y cuántas veces –agregó– sus miradas reclamadoras nos hicieron bajar las nuestras para poder seguir de largo”.

    “¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿ Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová? ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano? Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia. Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad; y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía”. Is. 58:5-10

    El gran riesgo del acostumbramiento es la indiferencia: ya nada nos causa asombro, nos estremece, nos alegra, nos golpea, nos cuestiona. Algo así puede pasarnos con el triste paisaje que asoma cada vez con más fuerza en nuestras calles.[…] Con el acostumbramiento viene la indiferencia: no nos interesan sus vidas, sus historias, sus necesidades ni su futuro. Cuántas veces sus miradas reclamadoras nos hicieron bajar las nuestras para poder seguir de largo. Sin embargo es el paisaje que nos rodea y nosotros, queramos verlo o no, formamos parte de él.” [14]

    1 Juan 3:17 Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amo de Dios en él?

    El hermano que tiene abundancia de bienes materiales esta en una posición de solvencia e influencia; lo que Dios espera es que abra su corazón y ayude a suplir al hermano que padece la necesidad demostrando que su amor esta en el.

    Santiago 2:14-16 ¿De qué sirve, hermanos míos, si alguno dice que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Acaso puede esa fe salvarle? Si un hermano o una hermana no tienen ropa y carecen del sustento diario, y uno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais lo necesario para su cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta.

    “Muchos “Cristianos” han sido provistos por Dios y ahora se esconden de los hermanos necesitados dentro de iglesias de gente acomodada, sin saber que Dios puso a los pobres entre nosotros como un canal de bendición, la gente mezquina siempre pregunta “y que con aquellos que nunca prosperan” eso no nos toca juzgarlo a nosotros, si no, ayudarlos, la falta de oportunidad y empleo o la explotación de empresarios o ministros a empobrecido a algunos de nuestros hermanos, Dios lo usa para ponerlos a ser de bendición dentro de la iglesia.Ayudemos a los hermanos necesitados y a los ministros como Pablo que a causa de su labor y el mal juicio de algunas iglesias como la de Corinto se ven con escasez; si no, un día estaremos delante del que juzga con justicia (Mateo 25:41-45) como le sucedió al rico que nunca ayudo a Lázaro siendo ambos del pueblo de Dios.” [15]

    No permitamos que nuestro corazón se endurezca o la indiferencia nos convierta a ella.

    En el próximo artículo veremos las distintas interpretaciones posibles que hay del sermón del Monte.

    Dios te bendiga y espero tus comentarios.

    Paulo

    Notas

    0. William Keeney La estrategia social de Jesús, p.155, ed.evangelicas europeas.
    1. Andres Kirk,Klaus Bockmunl,Bernard Zylstra,Josif Ton, Hombre marxista y hombre cristiano,pag.91, Barcelona : Edic. Evangélicas Europeas, 1977.
    2. http://es.wikipedia.org/wiki/Lenin
    3. Hombre marxista y hombre cristiano, p.91- 92
    4. Ibid
    5. Ibid,p.93-96
    6. C. Van Dam, La teologia de la liberación,p. 14,FELIRE.
    7. Ibid,p. 16-17
    8. http://www.mercaba.org/TEOLOGIA/T%20MORAL/3/moral%20burguesa%20y%20moral%20personalista.doc
    9. Lic. Vera 1. Kerkhof,Robert H. Matzken, EL MAOISMO,p. 31, FELIRE
    10. Ibid
    11. http://www.protestantedigital.com/new/nowleerarticulo.php?a=2103

    12. http://www.felire.com/descargas%20pdf/EL%20MAOISMO.pdf

    13. http://www.revistaenfoque.com/articulo.asp?articulo_id=167
    14. http://www.orione2007.com.ar/sitio/index.php?option=com_content&task=view&id=525&Itemid=556

    15. http://www.unnuevocamino.org/la_ayuda_al_pobre.html

    Hallazgo impensado: tablilla milenaria que acerca el judaísmo al cristianismo

    Hallazgo impensado: tablilla milenaria que acerca el judaísmo al cristianismo

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    22/3/2009 
    Itongadol.- Una nueva interpretación, de una tablilla milenaria que contiene la “Revelación de Gabriel” acorta las distancias entre el cristianismo y el judaísmo, al sugerir que -la idea de la muerte del mesías y su resurrección a los 3 días- es anterior a Jesús y de origen hebreo. 

    La tablilla, de piedra caliza grisácea clara, contiene 87 líneas en las que se describe una profecía apocalíptica escrita en el siglo I antes de la Era Común, de cuya existencia se supo hace 8 años.

    En un estado de deterioro considerable (el texto está escrito en tinta), el investigador Israel Knohl, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, asegura haber descifrado una palabra clave, en la línea 80, que otros eruditos sustituyeron con 3 puntos en el proceso de traducción por no poder leerla. Según Knohl, se trata de la palabra hebrea hayé, arcaísmo de “vivir” en su forma imperativa. La palabra da un nuevo sentido a todo el texto, de forma que describe al ángel Gabriel resucitando, “tres días” después de su muerte, a un líder local mesiánico al que el desconocido autor de la tablilla llama “ministro de ministros”. El relato guarda una similitud sorprendente con la resurrección de Jesús según el Nuevo Testamento, posterior y que, se supone, es uno de los pilares básicos del cristianismo.

    La resurrección de los muertos o incluso la idea de un “mesías doliente” como Jesús es  parte de la esencia del judaísmo, pero la muerte previa del mesías y el plazo de los 3 días se creían elementos renovadores en el paso de una religión a otra. “He descubierto aquí una nueva percepción en el judaísmo, que la sangre del mesías es requerida para la redención nacional… es como el eslabón perdido entre el judaísmo y el cristianismo”, sostuvo el investigador. Agregó que “esta teoría ofrece nuevas ideas sobre el personaje histórico de Jesús, no como redentor de la humanidad como lo concibe el cristianismo, sino como un mesías cuyo único objetivo era redimir al pueblo al que pertenecía, el judío”.

    Se cree que la tablilla fue hallada en la margen jordana del Mar Muerto, frente a la zona de donde provienen los famosos Manuscritos del mismo nombre hallados en las cuevas de Qumrán, los documentos judíos más antiguos que existen.

    La tablilla fue, con probabilidad, escrita en algún momento próximo al nacimiento de Jesús, y si la interpretación del experto es cierta, significaría que éste pudo rescatar ideas existentes en viejas creencias judías para consolidar sus profecías.

    “Estamos en el comienzo, en la investigación académica. Sugiero paciencia antes de sacar conclusiones y titulares grandiosos”, declaró Adolfo Roitman, director del Santuario del Libro y conservador de los Rollos del Mar Muerto.

    Fuente Cidipal

    Religión en Cuba

    Religión en Cuba

    Por Orlando Márquez Hidalgo

    LA HABANA, sábado, 1 de noviembre de 2008 (ZENIT.org).- Pubicamos el editorial del último número de la edición de la revista cubana católica Palabra Nueva (http://www.palabranueva.net) escrito por su director,  Orlando Márquez Hidalgo, con el título “Pido la palabra”.

    Una persona me ha prestado su “Material de Estudio/abril-junio 2008”. Se trata de dos textos que debieron estudiar los militantes del Partido y de la Juventud Comunista en los meses indicados. El primero -para estudiar del 14 de abril al 14 de mayo- trata sobre “La dualidad monetaria en Cuba. Por qué fue necesaria, sus características y las acciones encaminadas a lograr la unificación”. El segundo tema -a estudiar del 15 de mayo al 15 de junio-, se titula “Nuevas condiciones históricas del socialismo en el siglo XXI “.

    Yo los estudié, y es el segundo texto el que motiva este comentario, específicamente uno de los diez párrafos que se identifican como “ajustes”, y que corresponden al capítulo final del texto: “Cambios en las condiciones, en los métodos y en las estrategias” para aplicar el socialismo en el siglo XXI.

    El “ajuste 9” dice así: “La religión no necesariamente debe ser enfocada como una forma de opio social en sí misma sino como un elemento con posibilidades de asimilación y alianza para los objetivos programáticos generales pues los valores éticos que promueve no son intrínsecamente contradictorios con los del socialismo. Las relaciones que la religión promete en el cielo, el socialismo lucha por construirlas en la tierra”.

    Aunque sin perder la ambigüedad, es una idea que hasta cierto punto se distancia de las antiguas concepciones leninistas sobre la religión. Hay ciertamente un cambio, una intención de adaptar la estrategia a los tiempos presentes. Eso es también hacer política. Pero las religiones no pueden entenderse desde el prisma político. La torpeza práctica de Lenin, engendrada por la idea de que la religión era un “producto y reflejo de la opresión económica”, lo llevó a intentar erradicar la religión e implantar el ateísmo, lo cual no sólo fue estéril, también contraproducente para sumar adeptos al proyecto que pretendía redimir a la especie humana. Si en ocasiones habló de la necesidad de no espantar a los cristianos y en el Proyecto de programa del Partido comunista ruso habló de eludir “cuidadosamente toda ofensa a los sentimientos de los creyentes”, lo hizo para evitar que se afianzara -por oposición- “el fanatismo religioso”. Al líder comunista se le hacía difícil controlar su desprecio por la religión, y en sus numerosos artículos, discursos y cartas no sólo se regodeó en aquello de “opio del pueblo” como argumento frente a lo que consideraba “opresión espiritual” de la que el materialismo marxista era “implacable enemigo”, sino que desató sus propios sentimientos contra “los curas mojigatos y burgueses”, contra la religión como “una de las cosas más repugnantes que existen bajo la capa del cielo”, “enemigo milenario de la cultura y el progreso”, “la infamia más incalificable”, “necrofilia ideológica”… Y en carta de regaño a Máximo Gorki, calificó a los socialistas cristianos como “el peor tipo de ‘socialismo’ y su peor tergiversación”… Con Lenin no había arreglo, diríamos hoy.

    Pero a diferencia de Marx, Engels y otros teóricos y propagadores del “ateísmo científico”, Lenin puso en práctica sus ideas, las suyas y lo que interpretó de los anteriores, y su estilo, métodos y conclusiones, ahora como verdadera ideología religiosa, prevalecieron y no fueron ya cuestionados siempre que se intentó, e impuso un Estado socialista en el mundo. La causa es desgarradoramente simple: una ideología exaltada e intolerante -al menos la obra de los exaltados e intolerantes que prevalecieron-, y que a la postre demandó, para sí, el sentimiento religioso de los ciudadanos. Si el socialismo del siglo XXI deja estos sentimientos y convicciones en el siglo XX, algo se ha avanzado. Pero habría que despojarse de algo más que sentimientos.

    Si en el siglo XIX muchos socialistas y comunistas propugnaban que la religión era un asunto privado con respecto al Estado (no fueron los primeros), Lenin torció la idea para llevarla en otra dirección, hacia la intolerancia religiosa propiamente: “El Partido del proletariado exige del Estado que declare la religión asunto privado; pero no considera, ni mucho menos, ‘asunto privado’ la lucha contra el opio del pueblo, la lucha contra las supersticiones religiosas, etc. ¡Los oportunistas tergiversan la cuestión como si el Partido Socialdemócrata considerase la religión un asunto privado!” Esta exigencia de Lenin al Estado fue presentada en mayo de 1909, cuando aún la revolución rusa no era un hecho, cuando el Partido de los comunistas rusos se llamaba Socialdemócrata y no se había apoderado del Estado, lo que ocurrió en 1917. Fue entonces, al alcanzar el poder, cuando la lucha contra la religión pasó a ser un asunto de Estado, en correspondencia con el Partido que regía tal Estado, reconstruido ahora para sus intereses.

    Ya no era cuestión de sentimientos individuales, sino de una estrategia necesaria al programa ideológico. El patrón se repitió, con algunas variantes, en las demás naciones socialistas. Las consecuencias son harto conocidas.

    En el siglo XXI, con la experiencia destrozada del socialismo real, o al menos lo que fue practicado por los seguidores de los clásicos del materialismo científico especialmente allí mismo donde nació, con la realidad de la globalización no sólo económica y cuando la fiebre por el consumo rebasa el mundo desarrollado, mientras las injusticias y desigualdades continúan siendo un reto para todo ser humano que piense un poco en sus semejantes, ¿cómo puede ser la religión “un elemento con posibilidades de asimilación y alianza para los objetivos programáticos generales” del socialismo? Si los objetivos del nuevo socialismo son el respeto a la diversidad de criterios económicos, políticos y hasta religiosos; si socialismo significa hoy socializar la cultura, la política, la economía, el pensamiento en función de la comunidad en general y no de un partido exclusivo y excluyente, sería comprensible la afirmación, aunque es preferible hablar de individuos religiosos y no de religión, pues esta remite a lo trascendente, a Dios propiamente.

    La religión que intento practicar no sin dificultad cada día tiene su origen en el amor de Dios encarnado en Jesucristo, y puede expresarse en una sola frase: “Ámense unos a otros como yo los he amado”. Está claro que los valores éticos del cristianismo no sirven para sustentar el odio y la lucha de clases. Puede argumentarse que la realidad política -las relaciones interpersonales y entre naciones- es muy complicada para aplicar semejante propuesta. Por ello los cristianos, conocedores de los límites humanos para alcanzar la felicidad completa, hablamos de un reino que no es de este mundo, pero que en este mundo comienza a ser gestado mediante el compromiso en la construcción de una sociedad más justa. El Sermón de la Montaña es la invitación de Jesús a practicar el bien en este mundo; aquello de “venga a nosotros tu reino” o “danos hoy nuestro pan de cada día”, no son fugas que ofrece el Padrenuestro sino el reconocimiento de la dignidad presente en este mundo. Todo el trabajo caritativo y social desplegado por la Iglesia en el mundo da fe de ello. Para merecer la vida eterna es preciso empeñarse en esta vida. Es así, y así debe entenderse. Es algo muy distinto a la enajenante interpretación del marxismo-leninismo que sigue arrastrando el “ajuste 9”.

    Pero las relaciones que, según el “ajuste 9”, “el socialismo lucha por construir sobre la tierra” -el reino de dios en este mundo- necesitan del Estado socialista, no de la religión, o de la Iglesia. Y si ese Estado se rige, como es nuestro caso, por un Partido que es marxista-leninista, el reto sería cambiar, soltar lastre y no continuar en el error de Lenin. El mismo Engels, al hablar sobre su idealizada sociedad sin Estado, reconocía un peligro para la “dictadura del proletariado” que Lenin y sus seguidores ignoraron: “la veneración supersticiosa del Estado y de todo lo que con él se relaciona”. “En realidad -escribió Engels en marzo de 1891- el Estado no es más que una máquina para la opresión de una clase por otra, lo mismo en la república democrática que bajo la monarquía; y en el mejor de los casos, un mal que se trasmite al proletariado triunfante en su lucha por la dominación de clase”.

    ¿Cómo aspirar a una sociedad más justa en la que los cubanos -no importa si socialistas, liberales, socialdemócratas, creyentes o no- puedan aportar desde su individualidad, desde su inteligencia y desde su capacidad de gestión, con sentido de pertenencia a la comunidad donde viven? El respeto a la libertad y a la ley justa debe ser privilegiado, de palabra y de obra.

    ¿Es necesario mirar en el pasado? Las sugerencias del padre Félix Varela al respecto son lámpara encendida. Y si la falta de fe fuera un obstáculo, si lo religioso y lo que representa produce desconfianza en algunos ideólogos del patio, ¿por qué mirar tan lejos? Para programa de república y nación tenemos a José Martí. Prefiero a Martí. Es nuestro, y en eticidad y agudeza política supera a todos los importados.

    Muchos de los males que criticamos hoy en nuestra sociedad fueron previstos por Martí. No era socialista, ciertamente, tampoco fue un capitalista. Era un soñador de la república, de la convivencia de los diferentes, del consenso y de la libertad responsable. Su pensamiento agudo adelantó los males del capitalismo monopolista y salvaje; así como los peligros de las ideas socialistas que vio nacer: el odio de clases; el peligro de corromper a los pueblos al buscar solamente los fines terrestres; el excesivo peso del Estado abrumado él mismo en sus innumerables empresas y empleados públicos; el funcionarismo autocrático. “¡Mal va un pueblo de oficinistas!”, parece gritarnos desde el pasado.

    Pero la gran dosis de bondad de Martí no llevaba la condena explícita a ninguna tendencia política, porque para él toda obra humana, toda organización social, como el hombre mismo que la crea, podría esparcir el mal si no es guiada por la idea superior del bien para unos y otros. Y en su crítica a aquel libro de Herbert Spencer sobre el socialismo -La futura esclavitud- dijo a los políticos, no importa de qué tendencia, lo que no fue capaz de decir Spencer a los socialistas de su época: “¡Yerra, pero consuela! Que el que consuela, nunca yerra”.

    Cuando se tiene semejante convicción, cuando el político es capaz de reconocer que no tiene la verdad absoluta, que su obra no es perfecta y necesita de los demás para avanzar, cuando a esto une su compromiso de aliviar el peso inevitable de las calamidades sociales que cae sobre los ciudadanos, y para ello busca en sí y fuera de sí las fórmulas flexibles y esperanzadoras, ¿qué importa si se es socialista o liberal? Cuando la política, y quienes hacen política en Cuba, vista el sagrado manto de lo humano sobre la piel ideológica de preferencia, estaremos todos en mejores condiciones de establecer alianzas, porque lo que nos une y hará progresar, a pesar de las opciones políticas, es la condición humana compartida en esta tierra.

    Nota: Las citas de Lenin son tomadas del folleto Acerca de la religión, Ed. Progreso, Moscú, 1973. La cita de Engels es tomada de su “Introducción” a Las guerras civiles, de K. Marx. Obras escogidas, t. I, Ed. Política, La Habana, 1963. 

    CRISTIANISMO EN PELIGRO DE EXTINCION

    CRISTIANISMO EN PELIGRO DE EXTINCION

    Cristianos Unidos

    adda@cristianosunidos.com

    Después partió Bernabé á Tarso á buscar á Saulo; y hallado, le trajo á Antioquia.   Y conversaron todo un año allí con la iglesia, y enseñaron á mucha gente; y los discípulos fueron llamados cristianos primeramente en Antioquia. Hechos 11:25-26

    Una característica evidente de los primeros cristianos, era la unidad en el Espíritu que manifestaban. El Espíritu les revelaba que habían de hacer, cómo cuándo y dónde, y ellos lo obedecían sin cuestionarle.  Se les llamó cristianos, porque eran los discípulos multiplicados de Cristo, Jesús Emmanuel, El Salvador del Mundo. Durante todo el tiempo que Jesús estuvo con ellos, El mismo les decía lo que tenían que hacer, un como buen maestro que es, les dejaba experimentar el poder de Dios por ellos mismos, preparándoles para cuando El no estuviera entre ellos.  Lejos de dividirse, los apósoltes prevalecieron unidos en el mismo Espíritu. Parece ser que el cristianismo original está en peligro de extinción. Hoy en día el cristianismo está siendo vencido por que carga en sus hombros el peso de la multiplicación de falsos cristianismos en toda la tierra.  Ahora, todos dicen ser cristianos, pero sólo un remanente hace lo que Jesús les dice. Existen tantas denominaciones, como falsos maestros y falsos profetas. A esto se le conoce como la división por la multiplicación. Y “divide y vencerás”.

    Como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra; Lucas 1:2

    Hoy en día, la mayoría de las denominaciones cristianas están conformadas por un pastor, y muchas ovejas. El pastor es “el único que enseña”,  y los  de ellos los que lo hacen, lo hacen a cuenta gotas. Un par de versículos semanales, y párale de contar. Existen denominaciones que tienen un libro donde están escritas qué predicas darán por cada día del año.  En los tiempos de Jesucristo, los apóstoles dedicaban TODO SU TIEMPO a enseñar a otros la Palabra de Dios, haciéndoles a su vez MINISTROS capacitados para predicar el evangelio de Jesucristo.   A esto se llama la multiplicación de los discípulos.  Por eso fue que el evangelio se esparció, porque los primeros discípulos siendo judíos, conocían la Palabra de Dios desde niños. Cuando fueron a los gentiles, entonces ellos enseñaron la palabra a los gentiles, así les tomara todo un año.  Hoy en día, un remanente de pastores fieles sigue ministrando la palabra, estableciendo el fundamento fuerte en los nuevos creyentes. Babel, confusión.  Los que no han leído la palabra, están siendo engañados con toda facilidad por personas que quieren que permanezcan así, ignorantes para así poder manipularles mejor. 

    Y le respondió Juan, diciendo: Maestro, hemos visto á uno que en tu nombre echaba fuera los demonios, el cual no nos sigue; y se lo prohibimos, porque no nos sigue. Y Jesús dijo: No se lo prohibáis; porque ninguno hay que haga milagro en mi nombre que luego pueda decir mal de mí. Marcos 9:38-39

    Hay denominaciones que dicen que si no perteneces a “ella”no eres salvo.  A alguna iglesia apóstata se le ocurrió apropiarse de la salvación, y ahora sus pequeños vástagos hacen lo mismo. Muchas denominaciones “dizque cristianas” enseñan que si no eres de ellos, es decir, miembro por escrito de esa “iglesia”, no eres salvo. Algunos han convencido a sus ovejas que su denominación ha tenido profetas propios, y revelaciones privadas que indican que todos los demás están perdidos y ellos son los únicos salvos.  Y para no perderse, mejor ni se involucren con los “otros”.  ¡Cuan lejana está esta enseñanza del Evangelio de la Salvación! Jesús murió por TODOS, y no excluyó a ninguno.  Esta tentación no es nada nueva, Satanás trato de engañar a los discípulos de Jesús de la misma manera, estando aún El con ellos.  Jesús implementó un evangelio INCLUYENTE, donde el reino que les pertenecía a los hijos –los judíos- Jesús lo repartió también a los gentiles.  No excluyó a unos para aceptar a otros, ni viceversa.  Jesús incluyó a todos.  Hoy en día hay sectas de “judaizantes” que dicen tener la salvación, imponiendo en los creyentes todo el peso de la ley sobre sus hombros.  Hay otros “gentiles” que excluyen a los judíos, y dicen que a ellos se les arrebató el reino porque rechazaron al Mesías: Fallan en reconocer que los primeros creyentes fueron judíos y primero se esparció el evangelio entre ellos.  Y que lo ideal es que no hubiera segregación tanto de los unos como de los otros, sino inclusión: en Cristo TODOS hemos hecho sido Salvos no porque seamos judíos o gentiles, sino porque JESUCRISTO MURIO EN LA CRUZ POR TODOS.

    Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los cuales desde antes habían estado ordenados para esta condenación, hombres impíos, convirtiendo la gracia de nuestro Dios en disolución, y negando á Dios que solo es el que tiene dominio, y á nuestro Señor Jesucristo. Judas 1:4

    Algunas pseudo-iglesias cristianas niegan que JESUS es el único Salvador, el Único Medio dado a los hombres por Dios,  en su soberanía, para que seamos salvos.  Han añadido al evangelio libros, los han modificado, les han quitado palabras, han impuesto otros libros, otras revelaciones,  unos dicen que tienen “otro evangelio de Jesucristo”, otros dicen que es necesario que se aparezcan visiones virginales mostrando otro camino,  porque la obra de Jesús en la cruz “no esta funcionando”. Esto tampoco es nada nuevo. Satanás siempre repite las mismas mentiras desde tiempos antiguos: A los judíos les dijo que los cristianos estaban locos. A Los musulmanes les dijo que ellos eran los hijos legítimos y los judíos eran ilegítimos, a los judíos les dijo lo mismo de los musulmanes, a los musulmanes les dice que todos los cristianos son blasfemos por haber hecho al “profeta Jesús” igual a Dios. Meten a todas las denominaciones en una caja llamada: “Religión Cristiana”

    Y respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo con los labios me honra, Mas su corazón lejos está de mí. 7Y en vano me honra, Enseñando como doctrinas mandamientos de hombres.  8Porque dejando el mandamiento de Dios, tenéis la tradición de los hombres; las lavaduras de los jarros y de los vasos de beber: y hacéis otras muchas cosas semejantes.      9Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. Marcos 7:6-9

    Satanás vino luego a los cristianos los dividió en denominaciones unos creen en vírgenes y santos, otros no, unos creen en bautismo por los muertos, otros no, unos creen en que la ley esta vigente y otros que fue abolida, unos creen que tenemos que hacernos judíos para pertenecer a la “herencia” y otros creen que los judíos deben hacerse cristianos para volver a ser injertados en el tronco. ¿Que dice la Biblia? La Biblia dice que JESUS MURIO tanto por judíos, como musulmanes, y cristianos –de cualquier denominación-  y además por todos los inconversos. Nadie va al padre sino es por medio de El y punto. Ni los judíos ni los musulmanes creen que Jesús es el Mesías. De los cristianos hay cientos de miles que creen que es por obras, no por gracia, o por guardar cierto día de reposo en lugar de aquel otro, algunos dicen que Jesús no es Dios y por eso solo adoran a Jehová –ese ni siquiera es Su nombre-, otros dicen que el bautismo es de una forma, y el significado de la cena del Señor es literal. Y así, Satanás muerto de la risa al ver que sus mentiras han dado TANTOS FRUTOS de división. Jesús no vino a excluir, sino incluir, y no es la iglesia x, o y, o el pastor x, o y, sino que todos los que amamos a JESUS y escudriñamos su palabra y la ponemos por obra, esos somos el remanente.  Y el remanente está en todos lados.  El remanente está compuesto por personas, individuos que aman a Jesucristo con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas, tanto que no hay lugar para ninguna otra doctrina, ni para ídolos, ni otros maestros, u otros profetas, otros iluminados, otras enseñanzas.  Ellos conocen Su voz y la siguen. Ellos conocen la Palabra y la palabra los guía como lámpara a sus pies. Ellos hablan lo mismo, piensan lo mismo, sienten lo mismo, y no doblan rodilla a los baales, no se enamoran del “ministerio”, no buscan lo suyo, no ponen sus ojos en las cosas terrenales, sino en las celestiales,  y pregonan la verdad a los cuatro vientos. A algunos les cuesta la vida, pero al perder la vida, la ganan pues para nosotros, el vivir es Cristo y el morir es Ganancia.

    Y todas estas cosas, principio de dolores. Entonces os entregarán para ser afligidos, y os matarán; y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Y muchos entonces serán escandalizados; y se entregarán unos á otros, y unos á otros se aborrecerán. Mateo 24:8-10

    Amados hermanos, a través de éste ministerio hemos tenido la oportunidad de ver que no somos los únicos que estamos cansados de la “religión cristianismo” como la conoce el mundo.  Somos muchos que estamos hartos de ver como cientos son engañados y luego culpan al que los engañó, incapaces de hacerse responsables de no haber escuchado la exhortación que dice: ESCUDRIÑA LAS ESCRITURAS PORQUE ELLAS TE DAN TESTIMONIO DE JESUS. Si todos las leyeran, no podrían ser engañados. Si todos la estudiaran, ninguno podría venir de quién sabe donde a asaltar el rebaño.  Dios les mostraría: “Cuidado, ahí viene un falso profeta, un falso maestro”.  Sin embargo, hay personas que copian a los ministros fraudulentos porque ellos son famosos, tienen su TV show, quizá sea que en verdad creen que ellos tienen la formula para dominar a Dios haciendo que éste se sujete a sus programas dominicales.   Se les olvida que Dios es soberano. Que Dios no vino a excluir a ninguno, que todos podemos predicar el evangelio si hemos escudriñado las escrituras, que todos podemos ayudar a poner el fundamento fuerte, a nivel personal, uno a uno, y luego a  nivel congregacional.  Todos podemos predicar sanidad y liberación, y sobre todo Salvación. Y lo estamos haciendo.

    Y sabemos que á los que á Dios aman, todas las cosas les ayudan á bien, es á saber, á los que conforme al propósito son llamados. Porque á los que antes conoció, también predestinó para que fuesen hechos conformes á la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos; Romanos 8:28-29

    Yo le doy gracias a Dios por el privilegio tan grande de vivir en este tiempo, donde podemos servirle por este medio, esparciendo el evangelio, predicando de Su santidad y su amor por todos, incluyéndonos a todos.  Doy gracias a Dios por haber conocido tantísimas personas en todo el mundo, que sienten lo mismo y son edificados por la Palabra. Si permanecemos unidos, Dios seguirá poniéndonos juntos a trabajar en su nombre. Y seguiremos, hasta nuestro último suspiro, sabiendo que aún si fuéramos llamados a casa hoy mismo, diríamos con gozo: Ya te dijimos el camino, sólo hay un camino, JESUS. Sigue el Camino y nos volveremos a ver. También diríamos “corrimos la carrera”.

    Más de ninguna cosa hago caso, ni estimo mi vida preciosa para mí mismo; solamente que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios. Hechos 20:24

     Y también:

    He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 2 Tim 4:7

    A todos los que aman a Jesucristo con amor inalterable, más que a la religión “cristiana” de hoy, que Dios les bendiga y les guarde, que ponga en ustedes un denuedo por predicar el evangelio, que los bendiga y llene de su amor y misericordia, que los haga instrumentos útiles para predicar el evangelio de la INCLUSION en los últimos tiempos, Exponiendo doctrinas de DIVISION, antes de que Jesús venga y nos llame a Casa.  Amén y Aleluya

    Hans Küng: “El Cristianismo pone de los nervios a muchos”

    Hans Küng: “El Cristianismo pone de los nervios a muchos”

    Para Hans Küng, la religión es actualmente un factor de poder. Mientras la afluencia de fieles aumenta para Budismo e Islam, el Cristianismo se queda atrás. El controvertido teólogo habla con DW-WORLD sobre las causas.

    DW-WORLD.DE: Profesor Küng, actualmente los temas religiosos despiertan mucho interés, no solo en Alemania. ¿Se podría hablar de un regreso de las religiones?

    Hans Küng: “Regreso de las religiones” es un término ambivalente. La religión nunca ha desaparecido. Al igual que la música, la religión es algo que permanece aunque sea rechazada durante largo tiempo. Es cierto que desde el nuevo despertar del Islam, desde la fundación de la república islámica de Irán en 1979, los europeos descubrieron que no sólo son ellos los que determinan el mundo. La Europa secular no supo percibir que su caso es un caso especial, mientras en otras partes la religión es un poder.

    “¡No habrá paz entre las naciones sin paz entre las religiones! ¡No habrá paz entre las religiones sin dialogo entre las religiones!”. Dos de las máximas de los principios de la ética mundial formulados por usted. En los tiempos de la globalización, con Internet se han abierto vías de comunicación hasta ahora inimaginables. Nunca antes el acceso al saber fue tan fácil. ¿Puede mejorar este desarrollo el diálogo entre las religiones?

    En principio diría que si, aunque seguro que provoca muchos problemas. Veo como positivo que podamos aprender hoy algunas cosas de otras religiones. Sin embargo, la duda sería si estamos dispuestos a conocer. Hay gente que no quiere, que lo saben todo de antemano sin haber estudiado el Islam.

    ¿Quién no quiere saberlo?

    Por una parte son los fundamentalistas cristianos. Toman la Biblia al pie de la letra y dicen que no necesitan a las otras religiones. También pueden ser seculares, dogmáticos del laicismo, que enrojecen cuando aparece la palabra religión y opinan que no se debería hablar de eso en la escuela. Tienen dificultades en aceptar que la religión se ha convertido de nuevo en un factor de poder en la historia mundial.

    Según dice una representativa encuesta, el Cristianismo ya no es la religión que más simpatías despierta entre los alemanes sino el Budismo. ¿Cómo se lo explica?

    En que se considera el Budismo como libre de dogmas, como una religión sin muchos preceptos. Es una religión que mira más al interior, que se apoya en la meditación, que no tiene una imagen tan antropomórfica y concreta de la realidad última. Por otra parte, el Cristianismo pone de los nervios a muchos por su concentración de poder. Si tenemos un Papa que continuamente aparece como grandioso y aparenta ser el líder espiritual del mundo, sólo los que le siguen son verdaderos cristianos, solo la iglesia católica romana es la verdadera iglesia. Esto es lo que pone de los nervios a muchos. Incluso aunque no protesten en público, tratan de obviarlo y no quieren tener nada que ver.

    Volviendo al Islam, ante la pregunta de cual es la religión más pacífica, el 43% considera que el Budismo y el 41% que el Cristianismo. El Islam se queda en un 1%, ¿Se ve al Islam como un enemigo?

    Si, el Islam sin duda es considerado como enemigo debido a que en los occidentales sólo atienden a determinados puntos del Islam. Los europeos lo ven desde el punto de vista del avance del Islam por el norte de África hasta España entre los siglos VIII y XV, y el dominio de los osmanos en los Balcanes. Lo que no se ve es que los cristianos no sólo fueron los responsables de las cruzadas, sino que en el siglo XIX, colonizaron todo el espacio islámico desde Marruecos hasta Indonesia. Y por eso surgen las tensiones.

    Occidente no ha solucionado muchas estas tensiones. Sobre todo en lo relacionado con el conflicto entre palestinos e israelíes. Si se hubiese firmado la paz después de la Guerra de los Seis Días en 1967, no habría habido ni Bin Laden ni los ataques al World Trade Center del 2001. En vez de eso, se ha extendido la sensación de que los occidentales están en Arabia, que avanzan por Afganistán, que avanzan de tal forma que incitan a la creación de fuerzas de defensa. Los jóvenes confusos se agarran al terrorismo. Esta claro que hay que condenar los atentados suicidas. Pero también hay que preguntarse porqué esos jóvenes están tan indecisos que se prestan a realizar semejantes atentados.

    ¿Podría aportar más la iglesia católica para solucionar este conflicto y hacer avanzar al diálogo entre las religiones?

    Por lo menos Juan Pablo II rechazó claramente la guerra de Irak, como también lo hicieron el Patriarca de Moscú, el Arzobispo de Canterbury, el Consejo Mundial de Iglesias y el Consejo Estadounidense de Iglesias. A las iglesias ya no se les puede embarcar en la guerra como en otras épocas. Por supuesto que podría hacerse más, sobre todo en cuanto al esclarecimiento.

    Cuando el Papa quiso relacionar al Islam con la violencia en Ratisbona, él mismo se dio cuenta de que no iba por el camino correcto. Hay que reflexionar sobre los senderos de sangre que los cristianos dejaron a lo largo de la historia. Haciendo acopio de humildad, nadie diría que practicamos la religión del amor y las otras son las religiones del odio. La mayor parte de los musulmanes en Egipto, Marruecos, Afganistán o Pakistán, también quiere vivir en paz como usted y yo.

    ¿Cree que el Papa Benedicto considera que su discurso en Ratisbona fue un error? No parece que se haya distanciado claramente de ello.

    Se dio cuenta de que era un fallo y tuvo que tragar mucho. Corrigió su discurso muchas veces. Pero tanto para los romanos como para el Papa, es muy difícil reconocer un fallo. Si se cree en la infalibilidad, se hacen fallos infalibles que no pueden corregirse. Pero sin embargo, en su viaje a Turquía el papa se esforzó en corregir la mala imagen adquirida tras su discurso en Ratisbona.

    Aunque el Islam sea visto con escepticismo en Europa, en otras partes del mundo tiene un gran fuerza de atracción, sobre todo para los más jóvenes. Hay 1.300 millones de musulmanes y la tendencia sigue al alza. Desde Rabat hasta Damasco hay grupos islamistas que ganan protagonismo político. ¿Por motivos sociales o religiosos?

    Ambas cosas. Son grupos religiosos comprometidos con el pueblo. Muchos musulmanes de estos países tienen la impresión de que las élites en el poder tienen su propia vida y no se preocupan del pueblo. Los grupos fundamentalistas, islamistas, o como quiera llamarlos, se esfuerzan en hacer algo por la gente. Se preocupan por las escuelas y la educación, de dar comida y ropa.

    ¿Por qué gano las elecciones Hamas? Porque se comprometió con el pueblo. Una de las grandes necedades de la política occidental fue no reconocer esas elecciones democráticas. En vez de eso señaló con el dedo acusador: ¡Tienen que reconocer Israel! Dígale eso a gente que desde hace años está siendo aterrorizada por una fuerza ocupadora. Así no se solucionan los problemas. Hay que reconocer que algunos partidos tienen como base la religión islámica. Pero también se comprometen con el pueblo.

    El mejor ejemplo es el partido del Presidente Erdogan en Turquía. ¿Por qué ganó? Porque se comprometieron con el pueblo. Mostraron que habían hecho progresar al país y no habían creado una república islámica como la vecina Irán. Quieren una democracia, pero no quieren desterrar al Islam simplemente a la esfera privada como en la época de Ataturk

    Una vez Vd. calificó a Turquía como un “laboratorio de la democracia”. ¿Pueden caminar juntas religión y democracia?

    Si pueden estar juntas. Desde Charles de Gaulle y Konrad Adenauer, hasta Robert Schuman y Alcide De Gasperi, muchos de los arquitectos de Europa eran cristianos muy creyentes. Que ahora el Islam tenga más problemas con la democracia es debido a que, al contrario que el cristianismo y el judaísmo, en el Islam no ha habido reformas ni esclarecimiento. Para ayudar es necesario apoyar a las fuerzas moderadas para aislar a los radicales. Lo peor es atacar a esa gente con un ejército. Sería tan estúpido como actuar contra la mafia en aviones de guerra.

    ¿Hasta donde debería llegar la disposición a negociar con fuerzas radicales? ¿Hay que negociar también con Al Qaida o los talibanes?

    Con Al Qaida no se puede negociar. Es una organización terrorista secreta. Lo único que se puede hacer es esterilizarla. Pero la ha regado tanto que incluso pudo brotar. El servicio secreto norteamericano concedió hace poco en documentos secretos que la guerra de Irak había ayudado a Al Qaida. La organización no existía antes en Irak. Probablemente se podría negociar con los talibanes. No es estén todos “locos”. Además de los extremistas, hay otros que advirtieron a la administración Bush del atentado del 11 de Septiembre. Pero no los tomaron en serio.

    Para terminar una pregunta personal: el 12 de septiembre presentará su biografía “Verdad controvertida”. Si tuviera que hacer balance de su trabajo para la ética mundial, ¿sería tan positivo como en 1990 cuando escribió su libro sobre la ética mundial?

    Cuando escribí el libro en 1990 todavía teníamos esperanzas de que en el futuro no se solucionarían los problemas con medios militares, agresiones, enemistades y guerras. Sino como sucedió entre Europa oriental y occidental, a través del entendimiento mutuo, la cooperación e integración. Desgraciadamente, esto ha sido perturbado por una política demente iniciada por la segunda administración Bush, junto a un grupo de intelectuales archiconservadores judíos, llamados Neocons, y fundamentalistas protestantes.

    No estoy en contra sino a favor de los estadounidenses. Espero que a pesar de los reveses provocados por la política de Bush jr., en EEUU se acuerden de la gran tradición democrática del país y quieran continuar al frente del entendimiento, la moderación y la paz en el mundo.
    El teólogo católico y crítico de la iglesia Hans Küng es conocido como precursor en el diálogo entre religiones y fundador del proyecto ética mundial. El Vaticano le retiró lel permiso para enseñar en 1979 por poner en duda la infalibilidad del Papa. En 2005, Küng fue recibido por el Papa Benedicto XVI.

    http://tocooltobeemo.wordpress.com/2007/09/13/hans-kung-%e2%80%9cel-cristianismo-pone-de-los-nervios-a-muchos%e2%80%9d/

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