Parte 1: ¿Qué de los que no han oído?

Evangelismo y establecimiento de nuevas iglesias- enero 2008

Como responder a objeciones

Parte 1: ¿Qué de los que no han oído?

Artículo escrito por: Dr. Gerardo Laursen

 

Ver Parte 8 Ver ¿Acaso no es puramente psicológica la experiencia cristiana?
Ver Parte 1: ¿Qué de los que no han oído?

 

Estimado(a) Lector:

Cuando evangelizamos, hay personas que protestan y presentan objeciones, especialmente contra la persona de Dios o la Biblia o creyentes o religión en general. Algunas objeciones son meramente una manera para decir: “No quiero hablar de eso” (la causa por el cual frecuentemente es un sentir de culpabilidad por pecado. Se sienten incómodos). Pero si la queja es sincera, estamos obligados a proveer respuesta (1 P. 3:15).

Entonces se ofrece algunas respuestas a las objeciones más comunes, comenzando una serie de artículos aquí.

Objeción: ¿Qué pasará con los paganos? ¿Puede Dios condenar a los que nunca han oído? ¿A los que ni siquiera oído del nombre de Jesús?

Respuestas sugeridas:

a. En primer lugar, es Dios quien manda. El determina cómo se salva. Se sabe que él es justo, por eso su plan de salvación es justo (entendido o no). Es cuestión de apreciar el carácter de Dios, relevado en las Escrituras.

b. Uno no es condenado por lo que no sabe, sino por violar leyes que sí conoce.

Ro. 1:19-20, porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.”

Ro. 2:15, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos.”

Sal. 19:1, Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

c. Quien responde a la luz que tiene, recibirá más luz.

Lc. 12:47-48, Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.”

Ec. 3:11, Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin.”

Jn. 1:9, Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.”

d. Por eso la urgencia de evangelizar. A Dios le preocupan ellos también.

1 Ti. 2:4, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.”

2 P. 3:9, El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.”

Ahora, juntemos estas ideas en una conversación hipotética entre Dios y un pagano salvaje a solas en una isla.

Dios se presenta y habla:

“Quiero explicarte algunas cosas:

1. Existo y soy poderoso, algo que se ve por la creación.

2. Soy santo.

3. Tu no eres santo. Eres un pecador perdido.

4. Sin embargo te amo.

5. Tengo un plan para redimirte.

6. Alguien pagó tu deuda.

7. El es mi Hijo.

8. Su nombre es Jesús.

9. Necesitas una relación con él.”

Cada paso es más “luz”. Pero antes de llegar al fin de la lista, el pagano interrumpe. Después de punto #3, dice “Cállate, Dios, porque no me siento pecador, y prefiero adorar a un sapo.” Entonces no llegó a oír del nombre de Jesús. Entonces, ¿qué pasará con este pagano que ni siquiera ha oído del nombre de Jesús en toda su vida? ¡Irá al infierno, lo tiene merecido!

Nuestro papel es dar al incrédulo la información, y el papel del Espíritu Santo es convencerle. La información incluye no sólo cómo ser salvo, sino también cuál sería el resultado de rechazar a Cristo. Dios quiere salvar a todos, pero únicamente según su manera. Si alguien reconoce la existencia de Dios por observar la creación, y comienza a buscar a Dios, encontrará a Dios. Eso es porque Dios enviará más información, como un misionero, una Biblia, un ángel, o posiblemente en casos extremos, una visión o hablarle en voz alta.

Jer. 29:13, “y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.”

Seamos fieles preparándonos para contestar sabiamente las objeciones,

Scott Yingling
Director General de ObreroFiel.com  


Para más recursos sobre este y otros temas, visítenos en: www.ObreroFiel.com

 

Si tiene alguna duda o comentario favor de escribirnos a: info@ObreroFiel.com
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– Alan García asistió ayer a la Iglesia Evangélica Alianza Cristiana y Misionera.

– Alan García asistió ayer a la Iglesia Evangélica Alianza Cristiana y Misionera.

Agencia Press – Lima, Perú – En compañía de su esposa, Pilar Nores, y de ministros de Estado. Acto se realizó en templo de Iglesia ubicado en Pueblo Libre. Es el tercer año consecutivo en que el mandatario asiste a dicho acto.

El jefe de Estado, Alan García, participó hoy, en compañía de su esposa, Pilar Nores, en la Ceremonia de Acción de Gracias que realizó la Iglesia de la Alianza Cristiana y Misionera, con motivo de Fiestas Patrias. El acto se realizó a las 11:00 horas en el tempo de dicha iglesia, ubicado en la cuadra 18 de la avenida Brasil, en Pueblo Libre.

Se trata del tercer año consecutivo en que el jefe de Estado asiste a la Ceremonia de Acción de Gracias. García Pérez llegó a dicho templo minutos antes de las 11:00 horas en compañía de su esposa, Pilar Nores; y del ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaunde. En el acto partriciparon los titulares de Justicia, Rosario Fernández; Trabajo, Mario Pasco; Ambiente, Antonio Brack; y Energía y Minas, Juan Valdivia.

Asimismo, estuvieron presentes la congresista Mercedes Cabanillas; el comandante general del Ejército, Edwin Donayre; el ex candidato presidencial, Humberto Lay; y los alcaldes de Miraflores, Manuel Masías; Pueblo Libre, Rafael Santos; y San Borja, Alberto Tejada.

La actividad, organizada por el Ministerio de Acción de Gracias presidido por el Reverendo Miguel Bardales, contó además con la presencia de embajadores y otras personalidades y funcionarios del Estado.

Al término de la ceremonia, a las 12:00 horas, el jefe de Estado se retiró del lugar saludando a los miembros de esa iglesia y recibiendo, al mismo tiempo, muestras de simpatía de los presentes.

La reflexión bíblica estuvo a cargo del reverendo Javier Cortázar, quien expresó el deseo de la comunidad evangélica de institucionalizar la ceremonia de Acción de Gracias en el Perú.

Asimismo, exhortó a los líderes del país a pensar en el bienestar del pueblo y de seguir el ejemplo de Jesucristo, testimonio vivo de servicio.

LA CONDUCTA HIPÓCRITA DE LA WATCHTOWER CON LA ONU

LA CONDUCTA HIPÓCRITA DE LA WATCHTOWER CON LA ONU

Analizando los primeros tres párrafos del documento de TJ Defendidos:

En 1991, una de las corporaciones legales de los testigos de Jehová (Watchtower Bible and Tract Society of New York) se registró en el DIP (Departamento de Información Pública) de las Naciones Unidas como ONG (Organización No Gubernamental) con el propósito de tener acceso al amplio sistema de bibliotecas de la ONU. Esto permitió que un escritor recibiese una tarjeta de identificación para acceder a ciertas bibliotecas de investigación y obtuviese información que fue utilizada para escribir artículos en nuestras revistas. No es ningún secreto.

En el tiempo en que se hizo la primera solicitud no se requería firmar ningún formulario. Años después, sin saberlo la junta directiva de dicha Sociedad, las Naciones Unidas publicaron unos criterios de asociación, donde se estipulaba que las ONG afiliadas debían apoyar los objetivos de la ONU.

Tras conocer la situación en octubre de 2001, se canceló rápidamente su pertenencia como ONG y se devolvió la tarjeta de identificación.

Analizando el párrafo 1:
QUOTE(TJ Defendidos)
En 1991, una de las corporaciones legales de los testigos de Jehová (Watchtower Bible and Tract Society of New York) se registró en el DIP (Departamento de Información Pública) de las Naciones Unidas como ONG (Organización No Gubernamental) con el propósito de tener acceso al amplio sistema de bibliotecas de la ONU. Esto permitió que un escritor recibiese una tarjeta de identificación para acceder a ciertas bibliotecas de investigación y obtuviese información que fue utilizada para escribir artículos en nuestras revistas. No es ningún secreto.

Se asevera que no es ningún secreto que una de las corporaciones legales de la WTBT se registró en el DPI de la ONU.

Esta aseveración de TJ Defendidos es falsa. Lo probaremos.

La WTBT ha estado asociada al DIP de la ONU desde 1991-2 hasta septiembre del año 2001. ¿Cuándo se entero usted de esta relación de la WTBT con la ONU? ¿Durante este período o después? Y si usted ha sido lector asiduo de la Atalaya durante este período: ¿porqué se enteró usted después de los hechos?

La verdad de los hechos es que la WTBT aún no ha comunicado a todos los Testigos de Jehová que ellos han estado asociados a la DIP de la ONU.

La únicas comunicaciones oficiales al respecto han sido eventuales cartas a algunos publicadores, cuando estos preguntaron por escrito a la WTBT y cartas que la WTBT ha remitido a cada una de las Sucursales de cada país, donde escuetamente se informó al respecto de dicho registro, para que las Sucursales a su vez respondan a los publicadores, que les hagan preguntas al respecto.

La WTBT no ha publicado nada sobre esto en la revista La Atalaya, la cual se reconoce como el órgano oficial de la WTBT para la comunicación con los publicadores TJ, y por lo tanto para muchos TJ que no acceden al internet, esta información aún hoy es secreta.

Este sólo ejemplo de falta a la verdad nos da una idea, del tipo de argumentos que contiene el documento de TJ Defendidos bajo análisis. Pero analicemos en detalle el documento.

A continuación una copia escaneada de una carta de la WTBT donde reconoce que estuvo asociada como ONG a la DIP de la ONU

Link a la Carta de la WTBT a las Sucursales

En párrafos posteriores analizaremos la afirmación: con el propósito de tener acceso al amplio sistema de bibliotecas de la ONU.

Analizando el párrafo 2:

QUOTE(TJ Defendidos)

En el tiempo en que se hizo la primera solicitud no se requería firmar ningún formulario. Años después, sin saberlo la junta directiva de dicha Sociedad, las Naciones Unidas publicaron unos criterios de asociación, donde se estipulaba que las ONG afiliadas debían apoyar los objetivos de la ONU.

TJ Defendidos aduce que cuando la WTBT se afilió a la ONU no se requería firmar papeles y que años después, sin conocimiento de la WTBT, la ONU publicó criterios de asociación, donde se estipulaba que las ONG afiliadas debían apoyar los objetivos de la ONU.

Esta información es falsa. Los criterios de asociación desde el año 1992 y aún antes de 1968, exigían a las ONG’s apoyo a la ONU.

A continuación una copia de un documento de la ONU de 1992, al respecto de los criterios de asociación de la ONG’s con la DIP de la ONU.

Link a los criterios de asociación en 1992

Traduciendo la parte sustantiva de este documento de la ONU, los últimos párrafos dicen:

Las ONGs oficialmente reconocidas por la DIP, cooperan con las Naciones Unidaspara ayudar a construir un entendimiento público ysoporte a los programas y objetivos de la ONU

Para ser concedido un estado de asociado a las ONGs con la DIP, estas deben de ser organizaciones no lucrativas, tener una base importante de miembros, y poseer los recursos necesarios para una efectiva difusión.

Sin embargo una demostración material que la WTBT cumplió dichos requisitos y con exceso es que una de las publicaciones de la WTBT fue en su momento elegida por el DIP de la ONU como un excelente apoyo a sus causas, y por eso mismo es referida por la ONU, en uno de sus muchos URL’s, el cual a continuación adjunto:

Link a URL de la ONU que hace referencia a la revista de la WTBT

El segundo link de la página referenciada remite directamente al URL de la WTBT.
Algunas imágenes del artículo de la revista ¡Despertad!, por medio de la cual se apoyó a los objetivos de la ONU de forma ejemplar, según la misma ONU.

Revista mostrada Despertad 22 Nov 1998 – página 3

Revista mostrada Despertad 22 Nov 1998 – página 5

Destaco ahora, que en la primera página del formulario de solicitud de asociación como ONG con la DIP de la ONU, la WTBT se comprometió a enviar informes anuales de su actividad de apoyo a los objetivos de la ONU.

Formulario de Solicitud para asociarse como ONG ante el DIP de la ONU – página 1

El primer párrafo del formulario literalmente dice:

QUOTE( Formulario de asociación de ONG’s con la DPI de la ONU – página 1)

Please note that the association of your Non-Governmental Organization (NGO) with the Department of Public Information (DPI) requires that you provide us with proof of your organization’s non-profit status and with an annual report on its activities related to United Nations issues.

Traduciendo el párrafo:
Por favor noten que la asociación de su Oficina No-Gubernamental (ONG) con el Departamento de Información Pública (DPI) requiere que ustedes nos provean prueba del estado de no lucrativo de su organización y un reporte anual de sus actividades relacionadas con intereses de las Naciones Unidas.

Como prueba de que la WTBT si cumplió durante todos los años en que estuvo afiliada sus compromisos con la ONU, a continuación adjunto un link a una carta de la ONU, que demuestra que las ONGs eran evaluadas anualmente por la ONU, y las que no demostraban actividad de apoyo a los objetivos de la ONU, eran descartadas.
Link a una carta de la ONU de 1992, donde se muestra que una ONG fue descartada por inactividad.
¿Cómo hizo la WTBT para mantenerse como ONG asociada a la DIP de la ONU activa, durante cerca de diez años?

Evidentemente cumpliendo anualmente con enviar un reporte de sus actividades de apoyo a la ONU, y dando evidencia material de su cumplimiento. Por eso es que la WTBT publicó durante esos años, tantos artículos de apoyo a los objetivos de la ONU.
Por lo tanto, como la WTBT, de acuerdo a su compromiso, enviaba informes anuales de su actividad de apoyo a la ONU, no se puede alegar que la junta Directiva de la Sociedad no estaba al tanto del requisito de apoyo a la ONU. Los múltiples artículos en las publicaciones de la WTBT de apoyo a la ONU, lo confirman.
Analizando el párrafo 3:
QUOTE(TJ Defendidos)

Tras conocer la situación en octubre de 2001, se canceló rápidamente su pertenencia como ONG y se devolvió la tarjeta de identificación.

Ya hemos mostrado, como desde 1992 y aún desde 1968, el criterio de asociación básico era el apoyo a los objetivos de la ONU.
Es cierto que en 1996, hubo algunos cambios al respecto de aspectos que regulaban la asociación de la DPI con las ONG’s, pero estos no eran relevantes al tema tratado. Para aquel que quiera informarse sobre la naturaleza de los cambios en 1996, adjunto un link al respecto:
Link sobre cambios en 1996 en la relación de la DPI con las ONG’s asociadas
Vemos por lo tanto, como TJ Defendidos, al igual que la WTBT, utiliza hechos que no corresponden para ocultar los verdaderos hechos.
A continuación mostramos formatos de renovación anual que la ONU utilizaba en su relación con la ONG’s.
Link a formulario de renovación anual. NGO’s DPI Página 1.
Link a formulario de renovación anual. NGO’s DPI Página 2.

Por lo tanto, afirmo que TJ Defendidos representa falsamente la verdad al decir que recién se conoció los cambios de requisitos en el año 2001. Hemos demostrado que el requisito de apoyo a los objetivos de la ONU siempre estuvo.
Esto lo sabe muy bien la WTBT y por eso es que en su carta a las Sucursales, no especifica cuales fueron, según su versión, los nuevos requisitos que ya no podían aceptar.

Por otra parte, el apoyo a los objetivos de la ONU es algo que la WTBT cumplió regularmente. La WTBT publicó en sus revistas artículos de difusión a los objetivos de la ONU, desde el año 1992 hasta el 2001, como a todo TJ de esos años le consta.

Para mayor prueba de que no hubo cambio en los requisitos, adjunto un link donde se describen los requisitos que aplicaban desde el año 1968, a las NGO’S que se asociaban con la Naciones Unidas:

Requisitos vigentes desde 1968 para las NGO’s asociadas

El tercer requisito dice:

QUOTE(Requisitos vigentes en 1968 para las NGO’s afiliadas a la ONU)

The organization shall undertake to support the work of the United Nations and to promote knowledge of its principles and activities, in accordance with its own aims and purposes and the nature and scope of its competence and activities.

Traduciendo lo significativo: La organización debe comprometerse adar apoyo al trabajo de las Naciones Unidas y promover el conocimiento y sus principios y actividades.
Por último, la verdad de las cosas es que el periódico The Guardian publicó un artículo a inicios de Septiembre del 2001, denunciando el comportamiento hipócrita de la WTBT, y aún antes de eso, ya desde mediados del 2001, en distintos foros de Ex-TJ, se había denunciado el hecho.

Link a la denuncia inicial del periódico The Guardian

Opinión del periódico The Guardian de porqué se desasoció la WTBT de la DIP de la ONU

El segundo artículo también comenta sobre la reacción que tuvo la publicación de su primer artículo, tanto por las declaraciones de la WTBT al respecto, como por la reacción de algunos TJ y Ex-TJ, al enterarse de la noticia.

Una pregunta final sugestiva es la siguiente:

¿Depende la WTBT de los denominados “apóstatas” que denunciaron su relación ilícita con la DIP de la ONU, para proteger su integridad espiritual?http://apologista.blogdiario.com/1167931200/la-conducta-hipocrita-de-la-watchtower-con-la-onu/

Los discípulos de Jesús VII – Santiago el mayor

Los discípulos de Jesús VII – Santiago el mayor

Introducción:

«Santiago, hijo de Zebedeo y Salomé (cfr. Mar. 15, 40; Mat 27, 59), es llamado “el Mayor” para distinguirlo del otro Santiago. Santiago es hermano de Juan (probablemente su hermano mayor), y ambos fueron testigos, junto con Pedro, de momentos muy especiales de la vida de Jesús: entre ellos la transfiguración y la agonía. A él y a su hermano -por su carácter impetuoso- Jesús los llamaba “hijos del trueno”. Después de los relatos del Evangelio que lo mencionan en varias ocasiones, hay una laguna en la historia de Santiago, hasta su muerte, que nos narran los Hechos de los Apóstoles. Hch. 12, 1-2)» (62)

«Acerca del nombre del apóstol, Fabián Modernell, autor de la nota “El Apóstol Santiago”, nos habla del origen del nombre Santiago (Extraído del Boletín Ortodoxo San Nicolás correspondiente a Octubre de 2006):

En árabe: Yaaqub

En griego: Iákobos.

En inglés: James.

En francés: Jacques.

En italiano: Iacomo.

En portugués: Tiago.

En castellano: Santiago, Jaime o Jacobo (recordemos los jacobeos o Xacobeos en Galicia), Diego.

Su nombre es de origen hebreo, y era algo así como Yaakob (traducido a Jacobo en el Antiguo Testamento). En castellano antiguo tomó la forma de Iago. Una de las referencias más antiguas la encontramos en el “Cantar del Mío Cid”, donde dice: “Los moros llaman Mafomat e los christianos Santi Yagú”. Este Santi Yagú evolucionó a Sant Iako y a Sant Iacob. Recordemos el grito de guerra español de “Sant Icob, ayúdanos” o el “Sant Icob y España”. » (63)

“Su nombre, típicamente hebreo, significa «el Señor ha dado su gracia” (64)

Preparación por medio del bautismo

No tenemos registro de cuando fue bautizado.

Preparación mediante el recibimiento del Espíritu Santo

Recibió el Espíritu Santo en Pentecostés, junto a los otros discípulos.

Ver Hechos Capitulo 2

Preparación mediante el llamado divino

«Fue uno de los primeros que recibieron la llamada de Jesucristo, cuando estaba pescando en el lago de Genesareth junto a su hermano. » (65)

“Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó.” (Mat. 4:21 RVA 1960)

“Pasando de allí un poco más adelante, vio a Jacobo hijo de Zebedeo, y a Juan su hermano, también ellos en la barca, que remendaban las redes.” (Mar.1:19 RVA 1960)

«Santiago aparece como una persona apasionada, capaz de ponerlo todo en juego; como una persona que arrasa por su empuje y que no se para en echar cálculos y medir consecuencias.» (66)

Preparación mediante el desarrollo de su ministerio

El carácter impetuoso y decisivo, «además de ser una característica personal, debe ser enmarcado sobre el fondo común de las expectativas mesiánicas de aquel grupo galileo. Santiago y su hermano Juan, como muchos otros componentes del grupo de Jesús, debían entender el camino de Jesús hacia Jerusalén como el momento propicio para instaurar ya ese Reino de David tan ansiado: un reino aquí, con dimensión básicamente social-política y económica; un reino que reivindicase la autonomía de Israel y entrase en un proceso revolucionario contra todo poder extranjero y contra toda imposición que no fuese la exigida en las cláusulas de la Alianza. Jesús aparecía como el líder capaz de conseguirlo con mejores resultados que otros intentos anteriores. Por eso le siguieron decididamente. Pero también por eso no le entendieron perfectamente y se dejan notar claros desajustes entre el proyecto de Jesús y las expectativas de Santiago…. Está claro que la expectativa de los hermanos tenía el punto de mira equivocado; por múltiples motivos: con esta pretensión se crea una situación de diferencias dentro del mismo grupo de discípulos y la reacción consiguiente así lo demuestra (Mar 10, 41). Porque Jesús no pensaba su Reino en clave socio-política, ni mesiánico-revolucionaria. En este sentido Santiago tuvo que modificar radicalmente sus puntos de expectativa. Porque, cuando los hijos de Zebedeo hablan de la “gloria” de Jesús la entienden en un sentido triunfalista humano (Mar 10, 37), y Jesús camino de Jerusalén, lo que está previendo es su rechazo, su sufrimiento, su fracaso. Bajo la imagen de la “copa” se expresa el designio de Dios que no coincide con el de los humanos y que en este caso encierra un “amargo trago”, diríamos nosotros; y con la imagen del “bautismo” la inmersión en el dolor y en la muerte (Mar 10, 38): un “baño de sangre y muerte” diríamos nosotros. Santiago tuvo que cambiar su perspectiva y el punto de conversión estaba en entender que el proyecto de Jesús no era triunfar sino servir. Es de admirar la capacidad de seguimiento de estos hombres en medio de la incomprensión, de las equivocaciones, de las expectativas fallidas y de la incómoda postura de estar continuamente descubriendo caminos imprevistos y arriesgados. Este seguimiento, a pesar de todo, hace de estos hombres monumentos de nuestra fe. Por lo demás, Santiago y Juan no hacen más que expresar de forma decidida y clara las expectativas que se movían en torno a Jesús (Jn 6, 15), y que eran participadas por la mayoría de los galileos que le seguían. Lo que sí destaca en los hijos de Zebedeo es el arrojo y el riesgo que le echan: “¡Podemos!”. Y Jesús no los desmiente como hará con Pedro. Realmente Santiago y Juan le echaban corazón y riesgo a una aventura cuyo alcance ni siquiera intuían.» (67)

Jacobo, «tuvo un papel especial en el desarrollo del milagro de la hija de Jairo (Marcos 5: 21-43) y fue uno de los discípulos más apreciados por Jesucristo, de tal manera que estuvo presente en dos de los momentos más importantes de su ministerio -la Transfiguración en el monte Tabor (Lucas: 9) y la oración en el Huerto de los Olivos- junto a Simón Pedro y a su hermano Juan.»(68)

a. Milagro de la Hija de Jairo

“Pasando otra vez Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de él una gran multitud; y él estaba junto al mar. Y vino uno de los principales de la sinagoga, llamado Jairo; y luego que le vio, se postró a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá. Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban. Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Luego Jesús, conociendo en sí mismo el poder que había salido de él, volviéndose a la multitud, dijo: ¿Quién ha tocado mis vestidos? Sus discípulos le dijeron: Ves que la multitud te aprieta, y dices: ¿Quién me ha tocado? Pero él miraba alrededor para ver quién había hecho esto. Entonces la mujer, temiendo y temblando, sabiendo lo que en ella había sido hecho, vino y se postró delante de él, y le dijo toda la verdad. Y él le dijo: Hija, tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana de tu azote. Mientras él aún hablaba, vinieron de casa del principal de la sinagoga, diciendo: Tu hija ha muerto; ¿para qué molestas más al Maestro? Pero Jesús, luego que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga: No temas, cree solamente. Y no permitió que le siguiese nadie sino Pedro, Jacobo, y Juan hermano de Jacobo. Y vino a casa del principal de la sinagoga, y vio el alboroto y a los que lloraban y lamentaban mucho. Y entrando, les dijo: ¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme. Y se burlaban de él. Mas él, echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña, y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña. Y tomando la mano de la niña, le dijo: Talita cumi; que traducido es: Niña, a ti te digo, levántate. Y luego la niña se levantó y andaba, pues tenía doce años. Y se espantaron grandemente. Pero él les mandó mucho que nadie lo supiese, y dijo que se le diese de comer. “ (Mar. 5:21-43 RVA 1960)

También Lucas redacta de este milagro en Lucas Cáp. 8:51

b. La Transfiguración de Jesús en el Monte Tabor

“Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan, y los llevó aparte solos a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos.” (Mar. 9:2 RVA 1960)

También Mateo capitulo 17:1 y Lucas capítulo 9:28 registran este glorioso acontecimiento

c. La agonía de Jesús en el huerto de Getsemaní

“Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse.” (Marcos 14:33 RVA 1960)

También Mateo capítulo 26:37 registra este angustioso momento de nuestro Señor Jesús

d. En el Monte de los Olivos cuando ante el imponente Templo de Jerusalén pronuncia el discurso sobre el fin de la ciudad y del mundo

“Y se sentó en el monte de los Olivos, frente al templo. Y Pedro, Jacobo, Juan y Andrés le preguntaron aparte: Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿Y qué señal habrá cuando todas estas cosas hayan de cumplirse? Jesús, respondiéndoles, comenzó a decir: Mirad que nadie os engañe; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañarán a muchos. Más cuando oigáis de guerras y de rumores de guerras, no os turbéis, porque es necesario que suceda así; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores son estos. Pero mirad por vosotros mismos; porque os entregarán a los concilios, y en las sinagogas os azotarán; y delante de gobernadores y de reyes os llevarán por causa de mí, para testimonio a ellos. Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones. Pero cuando os trajeren para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo. Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Pero cuando veáis la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, puesta donde no debe estar (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes. El que esté en la azotea, no descienda a la casa, ni entre para tomar algo de su casa; y el que esté en el campo, no vuelva atrás a tomar su capa. Mas!! Ay de las que estén encintas, y de las que críen en aquellos días! Orad, pues, que vuestra huida no sea en invierno; porque aquellos días serán de tribulación la cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá. Y si el Señor no hubiese acortado aquellos días, nadie sería salvo; mas por causa de los escogidos que él escogió, acortó aquellos días. Entonces si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo; o, mirad, allí está, no le creáis. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán señales y prodigios, para engañar, si fuese posible, aun a los escogidos. Mas vosotros mirad; os lo he dicho todo antes.” ( Mar. 13: 3-23 RVA 1960)

Este evento profético también lo registran Mateo capítulo 24.3-28; Lucas capítulo 21.7-24)

• Preparación mediante la prueba:

La «posición de relieve en el grupo de los doce hace en cierto sentido comprensible la iniciativa que un día tomó su madre: se acercó a Jesús para pedirle que sus dos hijos, Juan y Santiago, pudieran sentarse uno a su derecha y el otro a su izquierda en el Reino (Cf. Mateo 20, 20-21). Como sabemos, Jesús respondió planteando a su vez un interrogante: preguntó si estaban dispuestos a beber el cáliz que él mismo estaba a punto de beber (Cf. Mateo 20, 22). Con estas palabras quería abrirles los ojos a los dos discípulos, introducirles en el conocimiento del misterio de su persona y esbozarles la futura llamada a ser sus testigos hasta la prueba suprema de la sangre.»(69)

“Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado? Y ellos le dijeron: Podemos. El les dijo: A la verdad, de mi vaso beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado por mi Padre.” (Mat. 20:22-23 RVA 1960)

«Su relación de especial intimidad con Jesús, su prerrogativa de seguimiento del proyecto desde sus mismos comienzos, les hicieron concebir a los hijos de Zebedeo esperanzas de puestos dirigentes en el nuevo status socio-político y así se lo manifiestan a Jesús (Mar 10, 35-40): “uno a tu derecha y el otro a tu izquierda”, o sea, los puestos de mayor honor e importancia en el nuevo reino mesiánico, al decir de la época.» (70)

«Según la leyenda, tras el Pentecostés (hacia 33 d.C.), cuando los apóstoles son enviados a la predicación, Santiago habría cruzado el mar Mediterráneo y desembarcado para predicar el Evangelio en la Hispania (actuales España y Portugal). Según unos relatos, su prédica habría comenzado en la Gallaecia, a la que habría llegado tras pasar las Columnas de Hércules, bordeado la Bética y la deshabitada costa de Portugal; otras tradiciones afirman su llegada a Tarraco y su viaje por el valle del Ebro, hasta entroncar con la vía romana que recorría las estribaciones de la Cordillera Cantábrica y terminaba en la actual La Coruña….

La arqueología no aporta datos que corroboren completamente esta historia –como no atestiguan casi ninguna prédica, salvo la paulina, ya que los primeros cristianos no llegaron a Galicia en el siglo I, sino a mediados del siglo III.» (71)

«Pero un episodio sumamente importante de su vida que recoge la tradición, viene a llenar esa laguna: su viaje a España. Allí habría anunciado el Evangelio y organizado la Iglesia. En la ciudad de Cesaraugusta, junto al Ebro, sintiéndose un día cansado y abatido, tuvo el consuelo de recibir la visita de María, que vivía entonces en Jerusalén. Ella le dio ánimo en su misión, bendijo su obra y le prometió que desde entonces tomaría a ese pueblo bajo su especial protección, dejando como recuerdo de su visita una columna de mármol, símbolo de la firmeza de la fe. La columna aún se conserva: es el Pilar de Zaragoza. “Zaragoza” es el nombre actual de Cesaraugusta. De vuelta en Jerusalén, según los Hechos de los Apóstoles, Herodes Agripa lo mandó ejecutar (esto ocurrió alrededor del año 42 ó 44, en las cercanías de la fiesta de Pascua. La Liturgia de su fiesta resalta esa condición de primer apóstol mártir: la Oración sobre las Ofrendas se refiere a él como “el primero de los apóstoles que bebió el cáliz de Cristo” (cfr. Mar. 10, 35-40).» (72)

«Sabemos que Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo, muere a filo de espada, por orden de Herodes (Hechos 12.1-2). Y, según Flavio Josefo (Antigüedades Judías- 20.9.1) Santiago “el hermano de Nuestro Señor” muere en el año 62 a instigación de Ananías.»(73)

“En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan. ” (Hch. 12:1-2 RVA 1960)

Profecía de la muerte de Santiago y Juan:

«No sólo se limitó Jesús a profetizar la persecución de sus apóstoles sino que en algunos casos profetizó su muerte, veamos primero como predice la muerte de Santiago y de Juan leyendo el evangelio de Mateo (20, 20-23) “Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con ellos y se puso de rodillas para pedirle algo. Él dijo: ‘¿Qué quieres?’ Ella dijo: ‘Di que estos dos hijos míos se sienten uno a tu derecha y otro a tu izquierda en tu reino’. Jesús respondió: ‘No sabéis lo que pedís ¿Podéis beber el cáliz que yo he de beber?’. Contestaron: ‘Podemos’. Jesús les dijo: ‘Beberéis ciertamente, mi cáliz’ ”.

La palabra cáliz aparte de su significado normal de copa tiene con frecuencia en la Biblia el sentido figurado de suerte o destino. Vemos como se recoge el cumplimiento de esta profecía en lo que se refiere al apóstol Santiago el Mayor, hijo de Zebedeo y Salomé, y hermano de Juan el evangelista. En Hechos de los Apóstoles (12, 1-2) leemos “Por entonces el rey Herodes prendió a algunos de la Iglesia para maltratarlos. Hizo morir a espada a Santiago, hermano de Juan”.» (74)

«De su actividad en la Iglesia Jerosolimitana nada se nos dice. Pero debió seguir siendo una figura importante. Así se deduce del hecho de que Herodes Antipas I lo escoge, igual que a Pedro, como figuras representativas para dar un escarmiento a la comunidad cristiana y contentar a los judíos. Y así termina Santiago: Herodes lo hace decapitar con la espada allá por los años 41-44. Santiago fue el primer apóstol en verter su sangre por el Señor Jesús. Una hermosa leyenda, transmitida por Eusebio de Cesarea cuyo origen remonta a Clemente de Alejandría, indica que esta muerte fue motivada por la denuncia de un traidor, quien al ver la firme confesión de la fe de Santiago, se arrepiente y es también condenado; el traidor convertido acompaña a Santiago en el martirio, pidiéndole perdón por el camino.» (75)

Notas:

(62) http://ec.aciprensa.com/s/santimayor.htm

(63) http://www.acoantioquena.com/Espanol/HomiliasArticulos/santiago.htm

(64) http://www.catolicodigital.com/benedictoxvi/audiencia-general/-200607063848/

(65) http://es.wikipedia.org/wiki/Santiago_el_Mayor

(66) http://usuarios.lycos.es/viaeuropaea/catalan/apostol.htm

(67) http://usuarios.lycos.es/viaeuropaea/catalan/apostol.htm

(66)http://www.catolicodigital.com/benedictoxvi/audiencia-general/-200607063848/

(67) http://es.wikipedia.org/wiki/Santiago_el_Mayor

(68) http://wapedia.mobi/es/Santiago_el_Mayor

(69) http://www.zenit.org/article-19794?l=spanish

(70) http://usuarios.lycos.es/viaeuropaea/catalan/apostol.htm

(71)http://wapedia.mobi/es/Santiago_el_Mayor

(72) http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/Revista.nsf/Indice/SantiagoElMayor?OpenDocument

(73) http://www.acoantioquena.com/Espanol/HomiliasArticulos/santiago.htm

(74) http://www.lastresnegaciones.org/documentos/otras_profecias.pdf

(75) http://usuarios.lycos.es/viaeuropaea/catalan/apostol.htm

Los discípulos de Jesús VI – Juan

Los discípulos de Jesús VI – Juan

Ver Enlaces relacionados con “Los discípulos de Jesús”

«Santiago y Juan eran igualmente pescadores del lago de Galilea (Mar. 1:19), y parece que gozaban de una buena posición económica ya que su padre Zebedeo era dueño de una pequeña empresa pesquera con varios empleados (Mar 1:20), donde trabajaba también Pedro (Luc 5:10). Además la madre de ellos, Salomé, era una de las mujeres que seguían a Jesús (Mat. 27:56), financiando sus actividades misioneras con sus propios bienes (Luc 8:2-3). »(53)

Preparación mediante el bautismo

En una Reflexión bíblica titulada “Jesús subió a la montaña y llamó a su lado a los que quiso”, basada en el texto de Mar. 3:13-19, su autor, Pedro Sergio Antonio Donoso Brant comenta que Juan “era hermano de Santiago discípulo del Bautista”. (54)

La Biblia no nos lo dice en que momento fue bautizado. Solo nos dice que cuando Jesús lo encontró y lo llamó, estaba trabajando junto a su padre en la pesca. (Mar 1.19s)

Preparación mediante su llamado divino

«Juan, junto con su padre y hermano, era pescador en el mar de Galilea cuando Jesús lo halló (Mar 1.19s), apenas iniciado su ministerio. Si, como opinan muchos, la madre de Juan se llamaba Salomé y era hermana de María, madre de Jesús, Juan sería primo hermano del Señor. Por una referencia a «los jornaleros» en Mar 1.20, se supone que la familia era acomodada. Tal idea se refuerza también con el dato de que Salomé pertenecía al grupo de mujeres que apoyó a Jesús con sus propios recursos económicos (Mar 15.40–41 y Luc 8.3). Marcos 1.21 sugiere que vivían en Capernaum. Cuando se nombra a los hijos de Zebedeo, Juan aparece en segundo lugar, por lo que se cree que era menor que Jacobo. Jesús escogió a Juan como uno de los doce (Mar 3.17), y lo admitió en el círculo íntimo que estuvo presente cuando resucitó a la hija de Jairo (Mar 5.37), en la Transfiguración (Mar 9.2) y en la oración agónica en Getsemaní (Mar 14.33). Varios pasajes sugieren que el carácter severo y agresivo de Jacobo y Juan les valió el apodo de Bonaerges que les dio Jesús (Mar 3.17; 9.38; 10.35–41; Lu. 9.54s). » (55)

Preparación mediante su ministerio:

«Las Escrituras nos ofrecen también muchos datos acerca de San Juan, “el discípulo amado”, autor del Cuarto Evangelio, tres Cartas, y el Apocalipsis. Pescador de Betsaida, hijo de Zebedeo, hermano de Santiago, discípulo del Bautista y apodado “hijo del trueno”, participó con Pedro y Santiago de los episodios más significativos de la vida de Jesús, y en la Última Cena recostó su cabeza en el pecho del Señor (por ello es llamado en griego “Epistehios”: el que está sobre el pecho). Estuvo con María “junto a la cruz” (Jn. 19, 25-27), y fue testigo junto a Pedro del sepulcro vacío: “vio y creyó” (Jn. 20, 8). »(56)

Podemos leer en Mateo Cáp. 10, cono el Señor llamó a sus discípulos y les dio poder y autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y dolencia. Luego lo envió a Juan, junto al resto de los discípulos, a los judíos, a predicar el reino de los cielos, y a sanar enfermos, leprosos, resucitar muertos, y echar fuera demonios. (Mat.10:5-15)

«Juan suele ser representado en los numerosos episodios y circunstancias que lo tienen como protagonista en los Evangelios y en los Hechos, muchas veces junto a Pedro. De modo particular, son muy populares sus representaciones en la Última Cena apoyándose en el pecho de Jesús (cfr. Jn. 21, 20) y junto a María al pie de la cruz de Jesús (cfr. Jn. 19, 25ss).»(57)

«Los Hechos lo nombran nuevamente junto a Pedro, y San Pablo lo menciona entre las “columnas de la Iglesia” (Gál. 2, 9). Es llamado “el Teólogo” por la profundidad de su Evangelio, que difiere en no pocos aspectos de los sinópticos. Fuentes muy antiguas -algunas legendarias- señalan que vivió primero en Antioquía y luego en Éfeso. San Ireneo, hacia 175, escribe: “Juan, el discípulo del Señor, el mismo que descansó sobre su pecho, publicó también el evangelio cuando se encontraba en Éfeso”. Luego viajó a Roma. »(58)

Preparación mediante el recibimiento del Espíritu Santo

Juan estaba reunido con el resto de los discípulos el primer día de la semana luego de la resurrección de Jesús, y se apareció el Señor y luego de tranquilizarlos y demostrarles que era él,

«sopló y les dijo Reciban el Espíritu Santo» (Jn. 20:22)

Juan estaba entre los 120 en el aposento Alto, cuando vino el Espíritu Santo, durante la fiesta del Pentecostés.

«Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.» (Hch. 2:4)

Preparación mediante la prueba

En Luc. 9:51-56, Jesús lo reprende por su espíritu vengativo.

«Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea » (Luc. 9:51-56 RVA 1960)

La prueba final: Su martirio

«En Roma, por orden del emperador Domiciano, fue echado (ya cerca de los noventa años de edad) al aceite hirviendo cerca de la Puerta Latina (lo que dio origen a una fiesta, hoy suprimida del Calendario Romano: “San Juan delante de la Puerta Latina”, que se celebraba el 6 de mayo como memoria del “martirio” del apóstol); salió indemne del suplicio y fue deportado a la isla de Patmos, donde el Apocalipsis, y murió a finales del siglo I. Casi siempre se lo representa como un joven sin barba y de pelo largo; sin embrago, sobre todo en Oriente, aparece a veces como un anciano de larga barba blanca, a causa de haber sido el apóstol que alcanzó una edad más avanzada.»(59)

Su Ministerio teológico

«Muchas veces lleva una pluma o un rollo en que se lee, generalmente, el comienzo de su Evangelio (“In princípio erat Verbum”, “En el principio era el Verbo”), y está acompañado por un águila, que es su atributo en tanto que evangelista, por el alto vuelo de su pensamiento y porque su Evangelio comienza justamente ‘arriba’, ‘en el cielo’, “junto a Dios” (Jn. 1, 2). El atributo del águila es muy antiguo, y el más común de los que identifican a Juan.»(60)

Nota:

«La verdadera identidad del discípulo a quien Jesús amaba sigue siendo discutida. La tradición eclesiástica identifica al Discípulo Amado con el apóstol Juan. Hugh J. Schonfield, un erudito del nuevo testamento, cree que el Discípulo Amado pudo haber sido un sacerdote del templo que no pudo seguir a Jesús en su ministerio en Galilea a causa de su trabajo dentro del templo de Jerusalén. Schonfield usa esta teoría para explicar la poca información que da el cuarto evangelio sobre los viajes de Jesús hacia el norte en comparación con los datos abundantes que ofrece el libro acerca de Jerusalén y en especial sobre los eventos sucedidos durante la semana anterior a la crucifixión. Martin L. Smith escribe en su libro “Lying Close to the Breast of Jesús” que el autor del cuarto evangelio decide ocultar su verdadera identidad para que los lectores de ese evangelio acepten fácilmente la cercanía afectiva existente entre ese discípulo y Jesús, así como su testimonio (Smith, Martin L., (1991). “Lying Close to the Breast of Jesus”, A Season for the Spirit, Tenth anniversary edition, Cambridge, Massachussetts: Cowley Publications, p. 190). Por último algunos escritores sostienen la idea que el autor del cuarto evangelio pudo haber sido María Magdalena. En el mundo del arte El Discípulo Amado es un joven sin barba que aparece en la representación de varias escenas del cuarto evangelio; en especial en la última cena y en la crucifixión. La imagen de un joven imberbe hace que el Discípulo Amado sea confundido frecuentemente con una mujer.»(61)

Notas:

(53) http://www.lastresnegaciones.org/documentos/otras_profecias.pdf

(54) http://www.autorescatolicos.org/pedrosergio02.htm

(55) Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, op. cit.

(56) http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/Revista.nsf/Indice/SanJuan?OpenDocument

(57) http://es.wikipedia.org/wiki/El_disc%C3%ADpulo_a_quien_Jes%C3%BAs_amaba

(58) http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/Revista.nsf/Indice/SanJuan?OpenDocument

(59) Ibíd.

(60) Ibíd.

(61) http://es.wikipedia.org/wiki/El_disc%C3%ADpulo_a_quien_Jes%C3%BAs_amaba

Los discípulos de Jesús V – Andrés

Los discípulos de Jesús V – Andrés

Ver Enlaces relacionados con “Los discípulos de Jesús”

Introducción:

«Andrés, era hermano de Simón Pedro. Al igual que éste, era oriundo de Betsaida y vivía en Cafarnaum dedicado a la pesca. Antes de ser discípulo de Jesús, Andrés era discípulo de Juan Bautista. Pero un día lo descubrió al Señor, y entonces decidió abandonar a su primer maestro para seguir a aquél (Jn 1,35). Más tarde, Andrés llevó también a su hermano Pedro y se lo presentó (Jn 1,41). Y así fue como Pedro conoció a Jesús.»(39)

«Era hijo de un pescador llamado Jonás, fue discípulo de san Juan el Bautista; al bautizar éste a Jesús, Andrés exclamó “¡He ahí al cordero de Dios!” y decidió seguir a Jesucristo, siendo el primer apóstol en ser llamado. Según Orígenes, Andrés predicó en Grecia, el Mar Negro y el Cáucaso; fue el primer obispo de Bizancio, un cargo que finalmente se convertiría en el patriarcado de Constantinopla. Por ello, es considerado la cabeza de la Iglesia Ortodoxa, como Pedro lo fuera de la Iglesia Católica Romana. » (40)

El Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, dice que «su nombre significa “varonil”»(41)

«Casi todo lo que se sabe de él se encuentra en el cuarto Evangelio» (42)

«Sentada sobre el lago de Genesareth estaba Cafarnaum, y junto a Cafarnaum, Corozaím y Bethsaida. Bethsaida y Corozaím, pequeñas aldeas de pescadores y campesinos, miraban con envidia a Cafarnaum, que poco a poco se había ido convirtiendo en una ciudad populosa y comercial. Situada en el camino de las caravanas que desde Damasco se dirigían al mar, había llegado a ser un punto de cita para artesanos, traficantes, mercaderes, comisionistas, soldados, recaudadores y funcionarios. De los pueblos limítrofes le llegaban sin cesar gentes deseosas de ganarse la vida o de ocupar un puesto en las covachuelas del fisco. Así habían llegado dos pescadores de Bethsaida: Simón, hijo de Jonás, y su hermano Andrés. Pero Simón venía empujado por el amor, pues al llegar a Cafarnaum se había establecido con su mujer en casa de su suegra.» (43)

Preparación mediante el Bautismo:

Según Jn. 1:35, antes de conocer a Jesús y seguirle, era discípulo de Juan el Bautista; seguramente fue bautizado por este.

«Cuando Juan Bautista empieza a bautizar en el Jordán, los dos hermanos se entusiasman con aquel movimiento teocrático, y Andrés, que está más libre, se marcha de casa en busca del Profeta. Es una naturaleza ardiente, un corazón sencillo, un hombre que busca lealmente el reino de Dios. Juan le admite entre sus discípulos.»(44)

Preparación mediante el llamado divino:

El portal de la fe católica Santoral Católico – Historias de Santos de la Iglesia, narra de una manera sencilla y dinámica el proceso del llamado divino que Jesús le realizó a Andrés, y nos narra como este dejó todo para seguir a Jesús: «Una tarde estaba Andrés con su maestro cerca del agua, cuando oyeron ruido de pasos. Delante de ellos caminaba un hombre cuya frente aparecía aureolada por una serenidad divina. El Bautista levantó la cabeza, clavó en el transeúnte una mirada de admiración y respeto, y dijo a su discípulo: “He aquí al Cordero de Dios.”Estas palabras impresionaron tan vivamente al joven pescador, que, dejando a Juan, echó a correr detrás del desconocido.—¿Qué quieres?—preguntó éste, volviendo la cabeza; y había tal dulzura en su voz, que Andrés se atrevió a decirle, como pidiéndole una entrevista; —Rabbí, ¿dónde moras? Y el Rabbí le contestó:—Ven conmigo y lo verás. Este fue el primer encuentro de Andrés de Bethsaida y Jesús de Nazareth. Sin duda, el Señor habitaba entonces algunas de las casitas que se alzaban en las riberas del Jordán, tal vez una choza formada de ramas de terebinto y de palmera, sobre la cual el viajero arrojaba su manto de piel de cabra. Eran las cuatro de la tarde cuando Andrés entró en la morada de Jesús, y se quedó con Él todo el día. “¡Oh día dichoso! —exclamaba San Agustín—. ¡Quién pudiera decirnos lo que en aquellas horas aprendió el afortunado discípulo. Loco de alegría con su descubrimiento, Andrés fue a anunciárselo a su hermano. —He hallado al Mesías—le dijo. Y, cogiéndole del brazo, le llevó a donde estaba Jesús.

El Señor miró al hombre rudo, tostado por los aires y los soles del lago, y viendo en él la roca inmutable sobre la cual construiría su Iglesia, le dijo: “Tú eres Simón, hijo de Jonás; pero en adelante te llamarás Pedro”. Después Jesús se volvió a Galilea, y los dos discípulos siguieron echando sus redes en el agua. Pero al poco tiempo el Profeta de Nazareth estaba de vuelta en Cafarnaum, «su ciudad», como dice San Mateo. Por las tardes solía vérsele a la orilla del lago,viendo llegar las barcas con la vela hinchada por la brisa y saludando a los hombres,que descendían con los pies descalzos,llevando las viejas redes goteando o las cestas donde brillaba la plata de los peces agonizantes. Pero a veces las cestas estaban vacías, y entonces las palabras del Nazareno curaban el mal humor de los corazones, amargados por la brega infructuosa. Y sucedió que un atardecer volvió a ver Jesús a los dos hermanos, que desde su barca arrojaban las redes en el mar; y hablándoles desde la orilla, les dijo: «Venid en pos de Mí, que Yo os haré pescadores de hombres.» Era la vocación definitiva. En el mismo instante, Simón y Andrés dejaron la barca y las redes y siguieron a Jesús.»(45)

Preparación mediante el Espíritu Santo

a. En un lugar donde ellos estaban reunidos

Ver Juan capítulo 20:19-23

b. Pentecostés

Ver Hechos capítulo 2

«La palabra Pentecostés viene del griego y significa el día quincuagésimo. A los 50 días de la Pascua, los judíos celebraban la fiesta de las siete semanas (Ex 34,22), esta fiesta en un principio fue agrícola, pero se convirtió después en recuerdo de la Alianza del Sinaí. Al principio los cristianos no celebraban esta fiesta. Las primeras alusiones a su celebración se encuentran en escritos de San Irineo, Tertuliano y Orígenes, a fin del siglo II y principio del III. Ya en el siglo IV hay testimonios de que en las grandes Iglesias de Constantinopla, Roma y Milán, así como en la Península Ibérica, se festejaba el último día de la cincuentena pascual.

Con el tiempo se le fue dando mayor importancia a este día, teniendo presente el acontecimiento histórico de la venida del Espíritu Santo sobre María y los Apóstoles (Cf. Hch 2). Gradualmente, se fue formando una fiesta, para la que se preparaban con ayuno y una vigilia solemne, algo parecido a la Pascua.»(46)

Preparación mediante el ministerio:

«Andrés no formaba parte del trío íntimo de Jesús (Pedro, Jacobo y Juan), pero a la larga se le encuentra con las mismas inquietudes de estos tres apóstoles (Mar 13.3). Con Felipe, que con él eran los únicos apóstoles de nombre griego, fue intermediario entre unos griegos y Jesús (Jn 12.22). Movido por su fe práctica, planteó la imposibilidad de sustentar a los cinco mil (Jn 6.8s). Estuvo presente en el aposento alto después de la ascensión (Hch 1.13) y entonces desaparece de la historia bíblica. Según una tradición verosímil, lo crucificaron en Acaya tras una actividad misionera muy fructífera allí ».(47)

«Durante tres años, Andrés recogió los secretos del corazón del Maestro, asistió a sus milagros, escuchó con avidez su doctrina, y fue testigo de su Pasión y muerte. De todos los Doce fue el primero en seguir a Jesús; y aquel primer entusiasmo no desmaya nunca, ni en los caminos de Galilea, ni en los silencios del desierto, ni ante los muros enemigos de Jerusalén. Oye con los demás Apóstoles el mandato divino: «Id y predicad a todas las gentes»; y cuando llega la hora de lanzarse a través del mundo a predicar la buena nueva, deja para siempre su tierra y el lago inolvidable donde había brillado para él la luz de la verdad, y camina a través del mundo romano, enarbolando intrépidamente la antorcha divina: del Asia Menor al Peloponeso, del Peloponeso a Tracia, de Tracia a las regiones del Ponto Euxino. No le detiene el Cáucaso, ni las fronteras del Imperio. Donde ha renunciado a pasar el soldado de Roma, allá llega él armado de la cruz. La región misteriosa de la Escitia, cuna de hordas salvajes y de conquistadores bárbaros, le mira como su primer Apóstol. Los helenos, acostumbrados a la música poética de Sófocles, escuchan ahora con respeto esta voz que tiene rudezas semitas, pero que trae la luz a los espíritus y el calor a los corazones. En Patras, ciudad de Acaia, la multitud rodea al sabio que predica la filosofía de la cruz.»(48)

Preparación mediante la prueba

«La tradición cuenta que fue crucificado en una cruz en forma de “X” (crux decussata), sin clavos sino amarrado, donde estuvo predicando dos días. Sus restos habrían reposado en Patrás, desde donde habrían sido trasladados a Constantinopla.» (49)

«Andrés es un apasionado de la cruz. La cruz es su bandera, su espada y su armadura. Llevado a presencia del prefecto, le dice: “Oh Egeas; si tú quisieses conocer este misterio de la cruz, y cómo el Creador del mundo quiso morir en el madero para salvar al hombre, seguramente creerías en él y le adorarías.” Tal vez Egeas era uno de aquellos hombres escépticos que pululaban en el Imperio romano durante el gobierno de los primeros cesares, y que veían en la religión oficial una tradición de belleza, íntimamente unida con la grandeza de Roma.

Recibió despectivo la invitación del Apóstol y le ordenó que sacrificase a los dioses. Es bellísima la respuesta de Andrés: «Cada día ofrezco a Dios todopoderoso un sacrificio vivo, no el humo del incienso, ni la sangre de los cabritos, ni la sangre de los toros; mi ofrenda es el Cordero sin mancha, cuya carne es verdadera comida, y cuya sangre es verdadera bebida con que se alimenta el pueblo creyente; y, a pesar de esto, después de la inmolación persevera vivo y entero, como antes de ser sacrificado. Estas misteriosas palabras provocaron, como era natural, la cólera del magistrado. Condenado a muerte, Andrés vio levantarse ante sí una cruz en forma de aspa. Era el instrumento del suplicio. Lleno de júbilo, cayó delante de ella, prorrumpiendo en aquellas palabras que la Iglesia ha recogido en su liturgia: « ¡Oh cruz amable, oh cruz ardientemente deseada y al fin tan dichosamente hallada! ¡Oh cruz que serviste de lecho a mi Señor y Maestro, recíbeme en tus brazos y llévame de en medio de los hombres para que por ti me reciba quien me redimió por ti y su amor me posea eternamente!» Así Andrés, «el primogénito de los Apóstoles», como le llama Bossuet, fue elegido para dar al mundo un ejemplo heroico de amor al signo… de la cruz.»(50)

«La tradición popular, no documentada pero muy antigua, le ha asignado un campo de apostolado en Grecia (si bien hay otras versiones, por ejemplo la costa del Mar Negro y el Cáucaso). Habría sido crucificado en Patrás de Acaya, en Grecia, alrededor del año 60… Los “Hechos de Andrés”, apócrifo de los primeros tiempos cristianos, no sólo nos cuentan con detalle la pasión y la muerte del apóstol, sino que conservan incluso muchas de las palabras que habría dirigido a su juez (el procónsul Egeo o Egeas), al pueblo que contemplaba el suplicio, y a la cruz: “¡Oh cruz, instrumento de salud del Altísimo! ¡Oh cruz, signo de victoria de Cristo sobre sus enemigos! ¡Oh cruz plantada en la tierra y que fructificas en el cielo! ¡Oh nombre de la cruz que abarcas en ti al universo! ¡Salve, cruz, que has unido al mundo en toda su extensión!”. En la antífona del Benedictus leemos este texto, procedente de la passio latina: “Salve, oh cruz preciosa, recibe al discípulo de aquel que en ti estuvo clavado, Cristo, mi maestro”

El himno de Laudes, “Captátor olim píscium”, compuesto por San Pedro Damián en el siglo XI, también recoge el tema de la cruz: “Tú, hermano de Pedro, obtuviste su misma muerte, pues la cruz engendró para el Cielo a los que habíais nacido de una misma carne”. Según la tradición, la cruz de su martirio tenía forma de “X” (cruz “aspada”). Esa cruz no sólo se transformó en su atributo iconográfico principal, sino que es conocida popularmente como “cruz de San Andrés”. Es representado siempre con la cruz aspada en sus manos o crucificado en ella.» (51)

Andrés «es considerado cabeza de la Iglesia Ortodoxa, como Pedro lo es de la Iglesia Católica Romana» (52)

Notas:

(39) http://www.lastresnegaciones.org/documentos/otras_profecias.pdf

(40) http://www.planetarios.com/Manual-Cristo-1/losdocediscpulos.html

(41)Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, op. cit.

(42) Ibíd.

(43) http://www.divvol.org/santoral/index.php?s=1130&m=NOVIEMBRE&l=A

(44) Ibíd.

(45) Ibíd.

(46) http://www.rosario.org.mx/liturgia/a_liturgico/pente.htm

(47) Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, op. cit.

(48) http://www.divvol.org/santoral/index.php?s=1130&m=NOVIEMBRE&l=A

(49) http://es.wikipedia.org/wiki/Andr%C3%A9s_el_Ap%C3%B3stol

(50) http://www.divvol.org/santoral/index.php?s=1130&m=NOVIEMBRE&l=A

(51) http://www.labibliaonline.com.ar/WebSites/LaBiblia/Revista.nsf/Indice/SanAndres?OpenDocument

(52) http://es.wikipedia.org/wiki/Andr%C3%A9s_el_Ap%C3%B3stol


Oficios y profesiones de la Biblia (relacionados con los discípulos del Señor)

Oficios y profesiones de la Biblia (relacionados con los discípulos del Señor)

Ver Enlaces relacionados con “Los discípulos de Jesús”

1- Los Publicanos:

¿Que eran los publicanos? «En la antigua Roma los publicanos eran recaudadores de impuestos para la república y «de derechos aduaneros». (262)

Así también aparecen en el Nuevo Testamento, como recaudadores de impuestos que abusaban de su poder (éstos eran odiados, ya que cobraban más de lo que la ley les exigía, y al estar amparados por ella, las personas no tenían defensa. Por otra parte, eran odiados por los judíos, ya que cobraban de más a su propio pueblo en beneficio de los invasores). Los publícanos (en latín, publicanum, pl. publicani) o sus asociaciones, tenían el monopolio del dinero y del poder económico: la renta del suelo de Italia, y del mejor suelo de las provincias; la renta de los préstamos; las ganancias comerciales en todo el territorio romano; y (cuando lo tenían arrendado) la parte correspondiente de las rentas del tesoro público. Algunos publicanos alcanzaron capitales inmensos (de hasta cien millones de sestercios, cuando una fortuna senatorial media era de unos tres millones de sestercios, y la de un caballero medio de dos millones de sestercios). Los mercaderes italianos eran miles en todas las provincias, pero, como excepción, en las de Hispania Citerior e Ulterior eran poco numerosos. Según el Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia «primeramente como república y después como imperio, Roma extendía su dominio sobre los estados conquistados, los cuales pasaban a ser gobernados por procuradores romanos, o por medio de dinastías indígenas, imponiendo obligaciones fiscales que debían ser administradas por oficiales designados para tal efecto. Al principio, por tanto, publicano fue un título honroso, aplicado a estos oficiales que atendían el “interés público” al administrar el cobro de impuestos. Los publicanos (en latín, publicanum, pl. publicani) o sus asociaciones, tenían el monopolio del dinero y del poder económico: la renta del suelo de Italia, y del mejor suelo de las provincias; la renta de los préstamos; las ganancias comerciales en todo el territorio romano; y (cuando lo tenían arrendado) la parte correspondiente de las rentas del tesoro público. Algunos publicanos alcanzaron capitales inmensos (de hasta cien millones de sestercios, cuando una fortuna senatorial media era de unos tres millones de sestercios, y la de un caballero medio de dos millones de sestercios). Los mercaderes italianos eran miles en todas las provincias, pero, como excepción, en las de Hispania Citerior e Ulterior eran poco numerosos. El Estado les confió mediante contrato, todo el sistema de ingresos, suministros, pagos y contribuciones. Los particulares acudieron a los publicanos o a sus asociaciones para sus construcciones, recolección de sus cosechas, liquidaciones de herencias, quiebras, etc. El empresario tomaba todo el activo y asumía todo o parte del pasivo. Con el tiempo todos los arrendamientos del Estado (minas, recaudaciones, transportes, etc.) quedaron en manos exclusivas de las sociedades de publicanos. Estas sociedades formaron distintas alianzas para cada ramo de actividad y tendieron a ejercer el monopolio del producto y a fijar su precio. Las sociedades también se hicieron mayoritarias en el ámbito privado. Y las gentes ricas invertían sus capitales en estas sociedades. Hacia el siglo I de nuestra era los publicanos comenzaron a ser corregidos, y para el final del siglo II los publicanos como grupo habían desaparecido.»(263)

«Los jefes de los publicanos solían nombrarse entre los caballeros de la sociedad romana, y para el nombramiento el estado vendía a subasta el derecho oficial. Este quedaba obligado a entregar al gobierno de Roma una cantidad estipulada, pero el sistema se prestaba a abusos; el publicano podía obtener más de lo acordado y embolsarse el saldo. Naturalmente, los jefes necesitaban subordinados para poder dividir su región en distritos más pequeños, y a su vez estos subordinados buscaban empleados para la tarea ingrata de sacar el dinero directamente de los súbditos. Autores como Livio y Cicerón señalan que los publicanos habían adquirido mala fama en sus días, a causa de los referidos abusos. Los subordinados inferiores en la jerarquía de los recaudadores de impuestos solían ser nativos del lugar donde trabajaban y, por tanto, en Palestina la mala fama general de los publicanos fue más aguda. Los judíos que se prestaban para este trabajo tenían que alternar mucho con los gentiles y, lo que era peor, con los conquistadores; por eso se les tenía por inmundos ceremonialmente (Mat 18.17). Estaban excomulgados de las sinagogas y excluidos del trato normal con sus compatriotas; como consecuencia, se veían obligados a buscar la compañía de personas de vida depravada, los «pecadores». Su tendencia a cobrar más de lo debido, y su exclusión de la sociedad religiosa, se destacan en pasajes como Mat. 9.10–13; 21.31; Luc 3.12s; 15.1. Sin duda Zaqueo era “jefe de los publicanos” en el distrito de Jericó, y aun siendo rico participaba de la ignominia de su profesión. Por eso resultaba del todo “revolucionaria” el que Jesús fuera a hospedarse en la casa de aquel (Luc 19.1–10). Mateo, en cambio, era del rango inferior de publicanos (Luc 5:27ss) antes de recibir su vocación como apóstol. Quizá fue uno de los modelos para la parábola del publicano arrepentido y el fariseo engreído (Luc 18.9–14) »(264)

«Los publicanos eran recaudadores de impuestos, al servicio del odiado poder extranjero. Eran gentes ávidas de dinero. Aunque existía una tarifa estatal, ellos se las arreglaban para gravar a los contribuyentes con tarifas superiores. Era esto tan corriente que todo publicano era considerado sin más como un pecador. Eran tenidos por ladrones. El Talmud los considera como gente despreciable, con quienes todo era lícito, incluso despellejarlos, pues lo merecían.»(265)

Los publicanos, «son, ante todo, unos subalternos que tienen que venderse al gran sistema (a los ricos-ricos, a los gobernantes y generales, a los jefes de estado…), para así vivir, traicionando en el fondo a los pobres del pueblo, del que provienen. Los publicanos son un tipo de “proletariado” intermedio que se vende al sistema, por un plato de comida. En tiempo de Jesús, en general, eran hombres (varones): cobradores de impuestos al servicio del sistema, miembros de la “clientela” de los señores, a quienes servían y de quienes recibían dinero. La sociedad, y el evangelio, les comparaban con las prostitutas, que también tienen que venderse, para así vivir, al servicio del sistema. Así podemos dividir la sociedad en tres “clases” (de las clases que había en tiempo de Jesús hablaré un día próximo). Está la clase alta-alta, los que dirigen la sociedad en el plano económico, político y militar, con sus “fariseos”, es decir, con aquellos que piensan que sirven a Dios haciendo lo que hacen. Ellos son los representantes y beneficiados del sistema y difícilmente pueden cambiar, aunque suban al templo (como muestra la imagen del fariseo, que es el rico-rico en plano religioso). Está la clase baja-baja, los que padecen bajo el sistema: los parados y excluidos, los esclavos de diverso tipo y los prescindibles, aquellos que pueden morir sin que cambie nadie. Éstos bajos-bajos pueden y deben contribuir a la revolución, pero por sí misma (sin la colaboración de los publicanos y prostitutas) encontrarán muchas dificultades. Está finalmente la clase intermedia, aquella que actúa como bisagra… En este contexto se pueden situar los “publicanos”. Por un lado forman parte del pueblo bajo, no tienen verdadero poder. Pero, por otra parte, son necesarios para el sistema, pues tienen que realizar los trabajos duros, especialmente el de “cobrar los impuestos” de los ricos. En terminología antigua: ellos tienen que servir a los ricos sacando dinero a los pobres, para que funcione el orden del sistema.» (266)

«Incluso los publicanos eran equiparados en esto a los pastores de ganado, debido a sus frecuentes tentaciones a la falta de honradez, y sus vidas desordenadas, ya que no podían cumplir las ordenanzas legales.» (267)

« Sabemos bastante, pero, por lo que se refiere a detalles, quizá muy poco respecto a estas «tarifas de aduanas, impuestos o portazgos» que hacían la administración romana tan penosa, una carga y exacción tan vejatoria para todos los «provinciales», que en Judea el mismo nombre de publicano o cobrador de impuestos era objeto de desprecio y aborrecimiento. Los que albergaban las más graves dudas religiosas respecto a la legitimidad de pagar tributo alguno a César, por el hecho de implicar en principio reconocimiento a una servidumbre a la que de buena gana habrían cerrado los ojos, y la sustitución de la realeza de Jehová por la de un emperador pagano, tienen que haber considerado al publicano como la misma personificación del antinacionalismo. Pero quizá los hombres no siempre actúan bajo el impacto consciente y constante de principios abstractos de este tipo. Sin embargo, las interminables interferencias y vejámenes, las exacciones injustas y crueles, la tiranía ruin y la avaricia ilimitada, contra las cuales no había defensa ni apelación, serían casi insoportables. Es a esto que los rabinos se refieren con frecuencia. Si los «publicanos» estaban descalificados para ser jueces o testigos, era, por lo menos en cuanto se refería al hecho de dar testimonio, porque «exigían más de lo debido» (Sanh. 25 b). De ahí también, se decía, que el arrepentimiento era especialmente difícil para los cobradores de impuestos y los empleados de las aduanas o tributos públicos (Baba K. 94 b).» (268)

«Es importante notar que el Talmud distingue dos clases de «publicanos:: el cobrador de impuestos en general (Gabbai) y el Mok.. hes, o Mokhsa, que era de modo especial el aduanero, o empleado de una aduana. Aunque las dos clases caían bajo el bando rabínico el aduanero (a los que pertenecía Mateo) era objeto de la máxima execración. Y esto era debido a que sus exacciones eran más vejetonas y tenían más oportunidades para la rapacidad. El Gabbaj o recaudador de tributos, cobraba los impuestos regulares, que consistían en tributos sobre la tierra, sueldos y capitación. El impuesto sobre la tierra, o básico, consistía en una décima parte de todo el grano y en una quinta parte del vino y fruto recogidos, y se pagaba en parte en especie y en parte era contado en dinero. El impuesto sobre la renta equivalía al 1 por ciento, mientras que la capitación o dinero personal, era exigida a todas las personas, libres o en servidumbre; en el caso de los hombres, desde la edad de los catorce hasta los sesenta y cinco, y de las mujeres a partir de los doce. Si esto ofrecía muchas oportunidades para exacciones abusivas e injusticias rapaces, el Mokhes podía imponer extracciones mucho más crueles sobre la gente pobre. Había impuestos sobre todos los productos de importación y exportación; sobre todo lo que se compraba y vendía; impuestos sobre el paso por puentes, carreteras, uso del puerto; impuestos locales de los pueblos, etc. El lector de los clásicos está al corriente de la inventiva oficial, que podía crear impuestos y hallar un nombre para toda clase de exacciones, tales como sobre los ejes, ruedas, animales de carga, peatones, carreteras, caminos; la admisión a mercados; transportes, carros, puentes, barcos y muelles; cruzar ríos, diques, o licencias; en resumen, sobre toda clase de objetos, de modo que incluso los eruditos e investigadores modernos no han podido identificar todos los nombres. Sobre los productos, el impuesto ad valorem alcanzaba desde el 2 ½ al 5 por ciento, y sobre artículos de lujo incluso el 12 ½ por ciento. Pero aun esto no era nada, comparado con el vejamen de ser detenido constantemente en el camino, y tener que descargar todos los animales de carga, y ver todo paquete y embalaje abierto y su contenido echado por ahí, ver cartas privadas abiertas, y el Mokhes que regía supremo sobre toda esta insolencia y rapacidad. La misma palabra Mokhes parece que, en su significado original, estaba asociada con la idea de opresión e injusticia. Era literal Y realmente un opresor. El Talmud les acusa de parcialidades burdas, que dejaban pasar libres a aquellos a quienes querían mostrar Lavor, y demandaban el dinero de los que no eran sus favoritos. Era una raza de delincuentes, a los cuales se aplicaba Levítico 20:5. Se decía que no había una familia en la que hubiera un Mokhes cuyos miembros no acabaran siéndolo todos. No obstante, se registran casos en que un publicano religioso hiciera favores a los rabinos, o les advirtiera de modo anticipado para que pudieran resguardarse. Si uno pertenecía a la asociación sagrada (un Chabher) y pasaba a ser un Gabbai o un Mokhes al instante era expulsado de la misma, aunque podía ser restaurado caso de arrepentirse (Jer. Dem. 23 a; comp. Bekhor. 31 a). Que un rigor así estaba justificado, lo muestra un suceso ocurrido en que un Mokhes quitó a una persona sin defensa su asno y le dio otro muy inferior a cambio. Contra opresores tan poco escrupulosos era permitido todo tipo de engaño; se podía declarar que los bienes eran ofrendas votivas (Nedar. iii. 4), o una persona hacía pasar a su esclavo como si fuera su hijo (Jer. Kidd. 66 b). El Mokhes era llamado «grande», si empleaba sustitutos, y «pequeño)>, si él mismo estaba al frente en su oficina de impuestos. Hasta los días de César los impuestos eran vendidos globalmente en Roma al mejor postor, generalmente una compañía financiera de una orden de la nobleza, que empleaba publicanos para el cobro individual. Pero por un decreto de César los impuestos de Judea no se vendían así, sino que eran exigidos por los publicanos de Judea y pagados directamente al Gobierno, siendo los oficiales o encargados nombrados por los mismos provinciales (Jos. Ant. xiv. 10. 5). Esto constituía realmente un gran alivio, aunque quizá hacía a los cobradores de impuestos más impopulares, puesto que eran los encargados directos de un poder pagano. Esto explica también el que si la Mishnah prohíbe (B. Kamma x. 1) incluso el cambio de moneda del cofre culpable de un Mokhes o aduanero, la Gemara (Baba K. 113 a) añade que esto se aplicaba a los que o bien no se limitaban al impuesto designado por el Gobierno, o en general a cualquier impuesto fijo, y a los que se ofrecían para este cargo voluntariamente con miras a sacar provecho por su propia cuenta. Se refiere, sin embargo, el caso de un Gabbaj, o cobrador de impuestos, que llegó a ser un rabino famoso, aunque la mancha de su ocupación anterior impedía a sus colegas más estrictos el tener intercambios con él (Bekhor. 31 a). En los días de fiestas paganas no se cobraba el impuesto a los que acudían al festival (Ab. Zar. 13 a).»(269)

«Dice el historiador Mommsen, que durante la república, en Roma, se hizo famosa la función de los “publicanos”, personajes con quienes el gobierno celebraba contratos para que en su nombre, cobraran los impuestos. Constituye el ejemplo histórico más considerable de un estado que pone en modo permanente a cargo de las poblaciones sometidas el peso de sus gastos, con el fin de no gravar a sus ciudadanos o de reducir en todo lo posible sus deberes fiscales. Los últimos césares comprendieron, demasiado tarde sin duda, que esa política tributaria, unida al despilfarro de los gastos, llevaba al imperio a la ruina e intentaron remediarlo con reformas fiscales, como la Caracalla y el Diocleciano, inspiradas en principios impositivos de signo diferente a los que habían imperado desde los primeros tiempos de la república. Pero estas reformas se cometieron en vísperas de un cambio político fundamental: cuando Roma iba a convertirse de pueblo conquistador, a estado vencido…» (270)

2 – Pescadores: (271)

Lugares para la pesca. En Palestina los principales lugares para la pesca han sido a lo largo de la costa del Mediterráneo, y en el Mar de Galilea, con algo de ella en los arroyos de agua dulce. Los israelitas en el desierto decían: “Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto” (Núm. 11:5). Nos interesa más la pesca en Galilea por causa de los incidentes del Evangelio conectados con el Señor Jesús y sus discípulos, que eran pescadores. Los judíos acometieron un gran negocio de pescadería en las aguas del Mar de Galilea en los días de Jesús. Hace unos cuantos años el Sr. A. C. Haddad, un nativo de Siria y residente en Palestina en este siglo, contó sesenta hombres, todos árabes, que se ganan la vida como lo hizo el apóstol Pedro, pescando en el Mar de Galilea. Sus métodos de trabajo muy similares a los usados por los discípulos de Jesús. Tales métodos desaparecerán pronto en esta región, ya que el nuevo Estado de Israel controla este mar, y están sustituyendo sus antiguos equipos con otros occidentales más modernos. El nuevo gobierno ha subsidiado la industria pesquera en Galilea.

Pescadores en el Mar de Galilea

Pesca con caña. No se piensa que haya sido probable que los discípulos en Galilea usaran este método para pescar muy extensamente. Que en ocasiones era usado, podemos afirmarlo por el relato del pez que Pedro extrajo de las aguas y en cuya boca encontró moneda para pagar el tributo (Mat. 17:27). Isaías habla respecto de esto relacionado con la pesca en los ríos, y dice: “Los pescadores también se entristecerán; y harán duelo todos los que echan anzuelo en el río” (Is. 19:8). También el profeta Amós se refiere a esta clase de pesca cuando dice: “He aquí, vienen días sobre vosotros que os llevará en anzuelos, y a vuestros descendientes en barquillos de pescador” (Am. 4:2). La excavación practicada en las trincheras de Gezer sacó a un anzuelo viejo, indicando con ello el uso antiguo del método de pescar con caña.

Arponeo del pescado. El libro de Job se refiere a este método de pescar:

“¿Cortarás con tu cuchillo su cuero, o con asta de pescadores su cabeza?” Job 11:7).

Que el mismo método se usó en Egipto, prueba por las inscripciones que retratan a los egipcios usando arpones.

La atarraya, o red de mano. Dos de los discípulos estaban muy ocupados cuando Cristo los llamó para que fuesen pescadores de hombres.

“Y pasando junto a la mar de Galilea, vio a Simón, y a Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores. Y les dijo Jesús: Venid en pos de mí y haré que seréis pescadores de hombres” (Mar. 1:16-17).

Esta clase de red es de forma circular y como de cinco metros de diámetro con buenas mallas. En toda la orilla tiene plomos que sirven para hundirla. Un pedazo de cordel largo se asegura en el centro de la red. Este cordel se sostiene con la mano izquierda, y la red se recoge con la mano derecha, se arroja a las aguas con un vuelo ancho dado con el brazo, y sobre aguas poco profundas cerca de la ribera, dondequiera que observe una mancha de peces. El centro de la red es luego jalado por el cordel, y el pescador puede entrar en el agua para recoger la pesca.

Red barredera, o dragadora. Jesús usó esta clase de pesca o base para una de sus parábolas. “Asimismo el reino de los cielos es semejante a la red, que echada en la mar, coge toda clase de peces; la cual estando llena, la sacaron a la orilla; y sentados, cogieron lo bueno en vasos, y lo malo echaron fuera” (Mat. 13:47, 48). La red es grande algunas veces de unos cien metros de largo y unos dos y medio de ancho. Los cordeles se ponen en los extremos de la red. Se le ponen corchos a lo largo de uno de los lados para mantenerla flotando mientras que el otro lado tiene pedazos de plomo con objeto de hundirla. Algunas veces la red se echa entre dos barcos en el mar, siendo estirada en medio de ellos. Los barcos son puestos de tal manera que encierren un espacio circular y cuando los barcos se encuentran, entonces la red es llevada dentro de los barcos, hallándose cada vez más pequeño el círculo. El cordel del centro se más de prisa que el de arriba y así los peces son cercados como en un saco, y luego metidos en los barcos. Algunas veces se coloca la red de tal manera que puede sacarse desde tierra. Entonces uno de los extremos se lleva tan lejos como es posible, por un barco en dirección mar adentro. Entonces el barco vuelve con el extremo de red trayéndolo en derredor y con un giro hacia el lugar en que principió, donde los hombres usan el mismo método de jalar las redes y traer el pescado a tierra. Otra vez dos barcos extienden la red entre ellos a cierta distancia de la playa, forzando a los peces a entrar a ella. No debe haber obstrucciones rocosas para que este método dé buen resultado. Esta manera de pescar ilustra el valor del esfuerzo cooperativo. Varios hombres trabajan juntos. Algunos remando, otros jalando las cuerdas con gran fuerza, y otros arrojando piedras, o de otro modo tratando de hacer que los peces no se salgan, asustándolos. Cuando se acercan a la playa se sostienen los cantos de la red y se jala a tierra y los peces son recogidos. Después de coger el pescado se divide en las distintas clases, como se indica en la parábola de Jesús. ¡Qué lección tan ilustrativa sobre el trabajo cooperativo de salvar almas! Pesca de noche. Los pescadores galileos a menudo van de pesca por las noches. Alumbran su camino con una antorcha encendida, y al ver el pez arrojan su arpón, o arrojan su red a la mar. Algunas noches trabajan toda la noche sin pescar nada, como fue el caso de Simón Pedro y sus compañeros.

“Maestro, habiendo trabajado toda la noche, nada hemos tomado” (Luc. 5:5).

Localización de manchas de peces. Un pescador Galileo fue observado una vez usando una red de mano mientras se introducía en las aguas del mar. Arrojó su red varias veces y la sacaba vacía. Pero luego su compañero que se quedó en la playa le gritó que arrojara la red hacia la izquierda, y cuando lo hizo, sacó su red con peces. En ocasiones, las manchas de peces se ven mejor por los que están en la playa, mientras quedan escondidas de los pescadores en el agua. Esto aconteció con Jesús y sus discípulos como nos lo relata Juan: “Y venida la mañana, Jesús se puso a la ribera: mas los discípulos no entendieron que era Jesús’. Y díjoles: Mozos ¿tenéis algo de comer? Respondiéronle: No. Y él les dice: Echad la red a la derecha del barco, y hallaréis. Entonces la echaron y no la podían en ninguna manera sacar, por la multitud de los peces” (Jn. 21:4.6). Esta habilidad para ver desde la playa lo que los pescadores en un bote no pueden ver, no quita que un milagro fue hecho con los discípulos. Fue el poder de Jesús que aseguró ese gran número de peces al lugar preciso, donde los discípulos podrían cogerlos con sus redes.

3 – Constructores de tiendas (272)

Tienda de Pelo de Cabra (273)

Por causa del mucho uso de las tiendas por el pueblo hebreo, había grande demanda de constructores de tiendas. Además de tienda ordinaria usada como morada, muchas tiendas portátiles se hicieron para el uso de los viajeros. En tiempos del Nuevo Testamento era costumbre enseñar a cada joven judío algún oficio. Como Jesús fue carpintero, así Pablo era constructor de tiendas. Pablo ejerció su oficio en compañía de Aquila en Corinto (Hch, 18:1-3). El pelo hirsuto de las cabras se usaba para fabricar estas tiendas. Pablo aprendió a cortar rectamente la tela, así como seguía en línea recta la interpretación de la Palabra de Dios (cf. 2 Tim. 2:15). El doctor Edersheim dice: En Alejandría los que tenían diferentes oficios comercios se sentaban en la sinagoga arreglados en gremios, y Pablo no tendría dificultad en encontrarse en el bazar con su giro, con un Aquila y Priscila que eran de su misma profesión con quienes alojarse”.

Construcción de casas:

(262) Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, op. cit.

(263)http://es.wikipedia.org/wiki/Publicano

(264) Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, op. cit.

(265) http://www.mercaba.org/DJN/F/fariseo_y_publicano_parabola_del.htm

(266) http://blogs.periodistadigital.com/xpikaza.php/2007/10/29/p123628

(267) La vida y los tiempos de Jesús el Mesías, Nota Nº 8 de pie de página Nº 569, Alfred Edersheim, Edit. Clie

(268) La vida y los tiempos de Jesús el Mesías, Pág. 569, op. cit.

(269) La vida y los tiempos de Jesús el Mesías, Pág. 570-571, op. cit.

(270) http://www.consejerofiscal.com/Default.aspx?tabid=74

(271) http://www.ministros.org/Estudios/usos/022.htm

(272) http://www.ministros.org/Estudios/usos/022.htm

(273) El vivir en tiendas es de origen muy antiguo según la Biblia. Se remonta hasta antes de los días de Abrahán. En las Sagradas Escrituras encontramos la primera referencia a esa vida en Génesis 4:20, cuando se refiere a un hombre llamado Jabal, que “fue el padre de los que habitaron en tiendas”. Después del diluvio se dice en las Sagradas “Dios engrandezca a Japhet, y habite en sus tiendas de Sem” (Génesis 9:27).

Los patriarcas Abraham, Isaac y Jacob pasaron la mayor parte de su vida en tiendas en la tierra de Canaán y sus alrededores. Se dice de Abraham que “levantó su tienda” cerca de Bethel (Gén. 12:8). De Isaac se dice que “levantó su tienda” en el Valle de Gerar (Gén. 26:17). Y de Jacob, que “levantó su tienda” frente a la ciudad de Sichem, (Gén. 33:18).

Los hijos de Israel vivieron en tiendas durante su peregrinación por el desierto durante cuarenta años. De ellos dice Moisés “los hijos de Israel asentarán en tiendas, cada uno en su escuadrón” (Núm. 1:52). Refiriéndose a Balaam, dice: “alzando sus ojos vio a Israel alojado por sus tribus” (Núm. 24:2).

Por muchos años después que Israel entró a poseer la Tierra Prometida aún vivían en sus tiendas. Al rey David le fue dicho en sus días: “El arca, e Israel, y Judá están debajo de tiendas” (2 Sám. 11:11), lo que indica que la mayoría de las gentes moraban en tiendas. En tiempos de las diez tribus comandadas por Jeroboam el grito que se oía era “Israel, a tus estancias” (I Re. 12:16).

Cuando las tribus se reunían en lugares pequeños como Gilgal y Silo, siempre llevaban consigo sus tiendas. Y cuando el templo fue terminado en Jerusalén, y el pueblo hacía sus peregrinaciones para ir a la celebración de las fiestas del Señor, algunos millares de ellos dormían en tiendas que levantaban en las laderas de las montañas que rodean la ciudad.

Como los judíos de antaño, los nómadas o árabes beduinos de Palestina, y especialmente de la Transjordania, por siglos han morado en sus tiendas, y su manera de vivir es bastante parecida a la de las gentes de la Biblia. De ahí que un estudio de la estructura de las tiendas de las tierras bíblicas de hoy día, arrojará mucha luz sobre la manera de vivir de los hombres de los primitivos tiempos bíblicos. Con tal estudio estaremos capacitados para imaginarnos el fondo para entender la vida y las contribuciones de esos hombres de épocas pasadas.

Material de la tienda

La habitación de los beduinos es su tienda, la que es fabricada con telas de pelo negro. Se llama beit sha’ar, “casa de pelo”. Se fabrica con una tela basta, y sirve para proteger a la familia de los vientos fríos del invierno. En el verano, los lados de la tienda se levantan, y sirve entonces como sombra.

La tela de pelo de cabra usada para hacer estas tiendas es porosa, cuando está seca; pero con las primeras lluvias de la estación se aprieta el tejido de manera que se convierte en impermeable.

En el libro del Cantar de Cantares de Salomón se habla de estas tiendas de pelo negro de cabra cuando leemos: “Morena soy, oh hijas de Jerusalén… como las cabañas de Cedar” (Cant. 1:5).

Para fabricar las tiendas de los beduinos se usa el mismo material llamado cilicio en los días de la Biblia. Debemos recordar que el cilicio oriental no se parece al cotense occidental, sino que es un material hecho de pelo de cabra espinoso y basto.

El apóstol Juan al comparar las tinieblas a este cilicio, dice: “el sol se puso negro como saco de cilicio” (Apoc. 6:12). En tiempos bíblicos se usaba el saco de cilicio para demostrar la tristeza (Gén. 37:34; II Sam. 3:31); como signo de humillación (I Re.29:1); como signo de arrepentimiento (Dan. 9:3; Jonás 3:5).

Campamentos de tiendas y modo de levantarlas

Si los árabes beduinos viven juntos como tribu o clan, como casi siempre lo hacen, o si más de una familia vive con ellos, entonces sus tiendas no se levantan en racimo confuso, sino en un círculo grande para que cuando menos sus ganados puedan quedar protegidos dentro del círculo. Al lado de la tienda del jefe y a su cabecera, se coloca hincada en tierra una lanza grande como emblema de su autoridad (I Sam. 26:7). Su tienda, por lo general, es de mayores dimensiones que la de los demás.

Dice la Biblia que algunos de los hijos de Ismael vivían en campamentos de tiendas (Gén. 25:16). El número de las tiendas que constituían el campamento de Abrahán debe haber sido grande, porque en la guerra que sostuvo con la federación de reyes, los cuales se habían llevado cautivo a su sobrino Lot, se dice que Abrahán tenía a sus órdenes trescientos dieciocho soldados entrenados y nacidos en su casa (Gén. 14:14). El arreglo de sus tiendas sin duda file como el del más rico beduino de nuestros días.

La parte principal, encima de la tienda del beduino, se compone de un gran toldo que se sostiene por postes, y las extremidades de la tela de la tienda se estiran con cuerdas que se atan a estacas hincadas en la tierra. Fue una de estas estacas de la tienda la que usó Jael para matar a Sísara (Jue. 4:21).

Arreglo interior de una tienda

La tienda oriental es comúnmente de forma oblonga y consta de dos y algunas veces de tres apartamentos divididos por cortinas de pelo de cabra. La entrada conduce al departamento de los hombres, el que también sirve de sala de recepción; mas allá está el departamento de las mujeres y los niños. Algunas veces hay un tercer apartamento para los criados o el ganado.

En el departamento interior, que está encortinado, están las mujeres, no visibles desde la sala de recepción, pero pueden ellas oír todo lo que sucede en esa sala. Así fue como Sara en su departamento oyó lo que el ángel dijo a Abrahán en la sala de recepción (Gen. 18:10-15). Hay casos en que son necesarias tiendas separadas para las mujeres. Se necesitaron varias tiendas para alojar a la gran familia de Jacob. Se hace referencia a la tienda de Jacob, a la tienda de Lea, a la de Raquel y a la tienda de las dos criadas (Gén. 31:33).

Amueblado interior de las tiendas

La tienda de un pastor está siempre sujeta a continuos cambios, como lo indica Ezequías en su canto de gratitud después de la recuperación de su salud (Isa. 38:12). El amueblado de una tienda debe incluir sólo lo necesario. El piso se cubre con alfombras, y por la noche se usa la ropa de cama, la que se compone de esteras o carpetas, sobre las cuales se duerme. Los mantos usados durante el día les sirven por la noche de colchas. Se pueden poner en derredor de los postes de en medio sacos de grano. Deben encontrarse a la mano en la tienda un molino de mano y el mortero en que se muele el grano. Colgados de los postes estarán los sacos de piel para el agua y demás líquidos. También habrá una cubeta de cuero para sacar el agua del pozo que se encuentra cerca, y un cántaro que usan las mujeres para llevar el agua. Los utensilios de cocina no son muchos, pero incluyen botes, bandejas y vasijas. Con las fuentes para servir se incluirán esteras y platos más grandes, así como tazas para beber. Una lámpara de las primitivas quemando aceite de oliva se usará para iluminar la tienda por las noches. Si la familia tiene la dicha de contar con un camello, entonces se usará la fornitura para sentarse en el interior de la tienda, de la manera como Raquel hizo cuando su padre buscaba sus dioses en su tienda (Gén. 31:34) -Pocas cosas además de las enumeradas arriba se necesitan para la vida sencilla de los moradores de tiendas.

El fogón queda, por supuesto, sobre el piso. Se cava un pozo en el piso donde se pueda encender el fuego, poniéndose en derredor de él varias piedras y los utensilios de cocina se ponen sobre ellas, por encima del fuego. Uno de estos fogones está dentro de la tienda y otro estará fuera, cerca del departamento de las mujeres. En tiempo de verano se cocinan los alimentos mejor fuera que dentro de la tienda.

Remendando la tienda y agrandándola

Es muy raro que se hagan nuevas tiendas entre los beduinos. Cuando esto llega a acontecer es cuando un novio y su novia ponen su casa aparte de la de sus padres, y esto ocurre muy raramente.

El procedimiento a seguir es acumular la trasquila de una cabra durante un año o más, y con ello se hace una tira más de tela para añadirla a la vieja tienda. Las mujeres hacen este trabajo. La parte del techo de la tienda más averiado se corta, y la nueva tira de tela la reemplaza. La tira vieja se usa como cortina. CadA año nuevas tiras de tela se ponen en lugar de las averiadas, y esta “casa de pelo” se pasa de padre a hijo aun cuando no esté completamente nueva o completamente vieja, en cualquier tiempo.

Cuando la familia que vive en una tienda crece o se hace rica y desea agrandaría, lo hace añadiéndole secciones, de la misma manera que un occidental añade un cuarto a su casa.

Pero la diferencia es que en lugar de hacer una tienda nueva, continúa añadiéndole secciones. Isaías tenía este proceso en mente al comparar la prosperidad profética de Israel a una tienda beduina. “Ensancha el sitio de tu cabaña y las cortinas de tus tiendas sean extendidas; no seas escasa: alarga tus cuerdas, y fortifica tus estacas” (Is. 54:2).

Carácter de la vida en las tiendas:

El occidental aún no puede apreciar el carácter peregrino del oriental que mora en tiendas. Un viajero entre estos nómadas decía de ellos lo siguiente:

“La tienda de un árabe es su hogar; pero la palabra “hogar” para el no tiene el significado que tiene para nosotros. De nuestra idea del hogar no tiene ningún concepto. Su hogar es el pequeño paraje donde levanta su tienda y donde su ganado se reúne por la noche; su país, la tierra de sus padres; es el pequeño distrito sobre el que vaga en verano”.

Recordemos que Abrahán, Isaac y Jacob fueron peregrinos en la Tierra Prometida. “Por fe (Abrahán) habitó (fue morador de tiendas) en la tierra prometida, como en tierra ajena… con Isaac y Jacob, herederos juntamente de la misma promesa” (Heb. 11:9). Y el autor de Hebreos dice además de estos profetas, “Murieron todos estos sin haber recibido las promesas, sino mirándolas de lejos, y creyéndolas, y saludándolas, y confesando que eran peregrinos y advenedizos sobre la tierra” (Heb. 11:13).

La vida de las tiendas con su sencillez, y todo el tiempo que se pasa fuera de ellas, tiene un encanto real para aquellos que están avezados a ella. La mayoría de sus moradores no vivirían de otra manera si se les diese a escoger. Y como los antecesores de los judíos fueron moradores de tiendas, sus descendientes consideran esa vida en un espíritu de verdadera dignidad. Esto explica las numerosas referencias a la vida en las tiendas en su poesía sagrada y en la profecía (cf. Sal. 84:1-10; Cant. 1:5; Jer. 4:20, etc.).

Fuente:

http://usuarios.lycos.es/josemoscoso/costumbres1.html

(274) Habiendo pasado muchos años después de que Israel se había establecido en la tierra de Canaán y dejado su vida nómada trocándola por una más estable con progresos agrícolas, principiaron las casas a tomar el lugar de las tiendas como lugares para vivir. La mayoría de los hogares de la gente del pueblo se constituía de una sola pieza o cuarto. Piensa el Dr. Thompson que porque la viuda que asistió a Elías tenía una pieza en la parte alta de su casa, que ella no era de la clase más pobre, sino que se encontraba en estrechez debido al hambre que se hacia sentir en toda la tierra (cf. I Re. 17:8-19).

Propósito de la casa

En los tiempos bíblicos los hombres no construían sus casas con la idea de pasar en ellas la mayor parte de su vida. Su primordial interés era pasar tanto tiempo como fuera posible fuera de ellas, admirando las obras de Dios. La casa servía como un lugar de retiro. Por esta razón las paredes de las casas no son muy tentadoras. No se hacían esfuerzos para atraer la atención a este lugar de retiro.

El propósito de estas moradas se sostiene en el significado de las palabras hebraica y árabe para “casa”. El Rvdo. Abrahám Rihbany que nació en Siria y vivió allí sus primeros años, ha hecho una exposición muy cierta acerca del significado y propósito de la casa de Palestina.

La palabra hebrea bavith y la palabra árabe bait quieren decir “abrigo”. El equivalente español es la palabra “casa”. El término más significativo “hogar”, nunca ha sido inventado por los hijos de Palestina, porque ellos se consideran como “peregrinos en la tierra”. Su tienda y su casita le proveyeron abrigo suficiente para él y sus familiares durante la peregrinación mundana o terrenal.

Como los palestinos pasan tanto tiempo fuera de sus hogares, los escritores sagrados gustaban de referirse a Dios como su “abrigo” o su “refugio” mejor que como su hogar. Tales expresiones en conexión con Dios son muchas en el libro de los Salmos y los escritos proféticos (cf. Sal. 61:3; Is. 4:6).

Piso y paredes de la casa

Refiriéndose a la naturaleza del piso de estos hogares orientales dice el Dr. George A. Barton:

Generalmente las casas no tienen otro piso que el de la tierra misma que se empareja y aplana, hasta quedar maciza. Algunas veces se hace una mixtura de cal con lodo y dejándolo algún tiempo para que se seque y endurezca Algunas veces se ha encontrado pisos de piedra resquebrajada unida con cal. En el tiempo del Imperio Roma no fueron introducidos los pisos de mosaicos con incrustaciones de cuadritos de piedra labrados.

Las paredes de la casa por lo regular son hechas de adobes que se fabrican con lodo secado al sol. Job al referirse a esta clase de moradas dice:

“casas de arcilla” (Job. 4:9).

Son muy parecidas a las Casas de adobe en México en la actualidad y muy frecuentes en los estados del Sureste de América, donde la influencia española aún predomina.

Algunas veces las paredes se hacen con una piedra muy áspera y muy común en el país. Estas son de distintos tamaños y pegadas con lodo. Las junturas son algunas veces anchas e irregulares. Sólo los palacios y las casas de los ricos se construyen con piedras labradas, como los palacios de Salomón (I Re 7:9), y las de los ricos del tiempo de Isaías, que se jactaban diciendo:

“Los ladrillos cayeron, mas edificaremos con cantería” (Is.9:10).

Construcción del techo

En estas humildes casas de Palestina el techo se construye con vigas de madera que alcanzan de pared a pared, luego se pone una capa de pasto, o quizá de ramas poniéndose sobre ésta una capa de tierra o arcilla; luego se riega sobre ella arena y gravilla, pasándose luego sobre ella un rodillo de piedra, el cual permanece sobre el techo para usarlo varias veces apisonando el techo y con especialidad durante las primeras lluvias, para que así no se escurra el agua al través.

Se construía un pretil o parapeto con trechos en las casas antiguas para permitir escurrir el agua de lluvia, y para evitar la caída de alguna persona. El no construir dicho pretil en los tiempos modernos ha causado accidentes con alguna frecuencia. La Ley de Moisés es muy definida al ordenar la construcción del pretil mencionado. El reglamento dice:

“Cuando edificares casa nueva, harás pretil a tu terrado, porque no pongas sangre en tu casa si de él cayere alguno” (Deut. 22:8).

El uso común de la casa para tantas cosas, hicieron esencial esta ley, como podemos comprender.

Cosas interesantes crecen en techos y paredes

Hierba en los Techos. Estando los techos de la casa en gran parte hechos de tierra y arcilla podemos imaginarnos cómo crecerá la hierba encima de las casas, como lo indican las referencias bíblicas

“serán como la hierba de los tejados, que se seca antes que crezca” (Sal. 129:6; véase también 2 Re.19:26; Is. 37:27).

Ejemplos de esto en techos similarmente construidos se ven con frecuencia en los tiempos modernos. En un libro publicado en la última parte del siglo XIX hay una fotografía de un techo palestino cubierto con hierba en crecimiento. El pie de la fotografía es el siguiente: “Este es un buen ejemplo de la apariencia de hierba sobre los tejados”. Después de las lluvias de invierno, todo edificio con techo de lodo está sobrecargado de yerbas, las cuales pronto perecerán.

Techo con goteras. Se puede entender lo natural que será que techos de tierra, después de fuertes aguaceros, produzcan goteras: lo que hace inconveniente para la familia vivir en esas casas. Los viajeros que pasan la noche en una de esas habitaciones, han tenido a veces que mover su cama, por causa de las goteras causadas por el agua de lluvia. El libro de los Proverbios compara estas goteras a una mujer rencillosa (Prov. 19:13; 27:15).

Excavaciones de los ladrones. Ya que las paredes de las casas frecuentemente se construyen con tierra y arcilla, o de piedras pegadas con lodo, es tarea fácil para los ladrones hacer un agujero y entrar a la casa. La referencia que tenemos en Job dice:

“En las tinieblas miran las casas, que de día para sí señalaron; no conocen la luz” (Job 24:16).

También Jesús a esto aludió en su gran Sermón de la Montaña:

“No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan” (Mat. 6:19; 24:43).

Víboras en las paredes. Ya que las paredes de las casas han sido construidas de piedra y que las junturas son anchas e irregulares, fácil es para las víboras entrar en esas aberturas e intempestivamente entrar en contacto con los habitantes. Acerca de esta clase de casas el profeta Amós habla de un hombre que

“entrare en casa y arrimare su mano a la pared y le muerde la culebra” (Am. 5:19).

Ventanas y puertas

Ventanas. Las casas orientales tienen pocas ventanas, las cuales se abren hacia la calle, y éstas son bastante altas. Por regla general las ventanas tienen barrotes de madera que sirven de protección contra los ladrones, y la parte baja de la ventana tiene una especie de “biombo enrejado”.

“Porque mirando yo por la ventana de mi casa, por mi celosía” (Prov. 7:6)

Postigos de madera cierran las ventanas por la noche. Cuando se abre la ventana los que están dentro de la casa pueden ver hacia fuera sin ser vistos ellos mismos.

Puertas. Tanto las puertas como las ventanas ordinariamente eran construidas de madera de sicómoro. Sólo por lujo de los ricos y como ornamento eran construidas de cedro (cf. Isa. 9:10). Las puertas se montaban sobre bisagras y

“Se revolvían sobre sus quicios” (Prov. 26:14).

Las puertas quedaban firmes al cerrarse, y esto se lograba con el uso de barrotes de madera (Prov. 18:19)

La puerta de la casa consistente en un solo cuarto y propiedad de un labriego, se abre antes de la salida del sol y queda abierta durante el día como invitando a la hospitalidad. En Apocalipsis se dice:

“He aquí, he dado una puerta abierta” (Ap. 3:8).

El cerrar la puerta indica que sus habitantes han hecho algo de qué avergonzarse (cf. Jn. 3:19). Al ponerse el sol, se cierra la puerta permaneciendo así toda la noche (cf. Luc.11:7). El reglamento para abrir la puerta de una casa sencilla o chica no es observado en las ciudades en casa de más de una pieza. La referencia de nuestro Señor Jesucristo llamando a la puerta se refiere a ella (Ap. 3:20). La diferencia entre las casas de un morador de una villa y de una morador de la ciudad, debe siempre establecerse para poder entender las referencias escriturales respecto a las casas.

Amueblamiento de la casa

Los muebles de una casa en Palestina, cuando ésta consta de una sola pieza, fueron y aún son sencillos. Las esteras y almohadones se usan en el día para sentarse, los tapetes y las esteras sirven para dormir por la noche. Debe haber utensilios de arcilla para las necesidades del hogar, además algunos de metal. Habrá un arca de madera para guardar la ropa de cama, una lámpara sobre su pie o sobre el almud, una escoba para el barrido, molino de mano para moler el grano y los botes de cuero de cabra en que se guardan los líquidos. El fogón debe estar en el suelo, pero casi siempre en el centro de la pieza. Esto da un cuadro general de los muebles para el promedio de las casas en Palestina.

Arreglos para pasar la noche

La parábola del amigo inoportuno que relató Jesús si se entiende a la luz de una casa oriental de una sola pieza, nos dará idea del arreglo para pasar la noche.

“Díjoles también: ¿Quién de vosotros tendrá un amigo, e irá a él a media noche y le dirá: Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío que ha venido a mí de camino, y no tengo qué ponerle delante; y él de dentro respondiendo dijere: No me seas molesto: la puerta está cerrada y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y darte” (Luc. 11:5-7).

Entre el común de la gente de la Tierra Santa, las camas individuales en cuartos separados no se acostumbran. En su lugar, el arreglo que se hace para dormir es semejante al de la parábola; actualmente en Siria y Palestina entre países labriegos se usan los mismos arreglos ya descritos. Los colchones se extienden lado a lado dentro de la pieza en una línea tan larga como sea necesaria para que todos los miembros de la familia duerman juntos. El padre duerme en un extremo de la línea y la madre en el otro para cuidar que los niños al rodarse no se salgan de debajo de la colcha. Así es que el hombre estaba en lo cierto cuando dijo en vía de excusa,

“mis niños están conmigo en cama”.

Alumbrado de la casa

Uso bíblico de la palabra candil. Las versiones bíblicas antiguas usan la palabra candil con mucha frecuencia. Esto es porque los candiles se usaban mucho en tiempos de esas versiones. La traducción literal de la palabra original se usa con el nombre de lámpara o luz. Las gentes de tiempos bíblicos nada sabían de candiles, sino que estaban familiarizados con las lámparas.

Distintivo de las lámparas. Cuando los hijos de Israel entraron a la Tierra Prometida, adoptaron el uso de la lámpara de los cananitas, la que consistía en una vasija de tierra para contener el aceite y un pico estrecho para sostener la mecha. Como mil años después, la lámpara de Mesopotamia fue importada y usada en algunas partes. Esta lámpara tenía un tubo cerrado para la mecha, así pedía llevarse sin peligro de derramar el aceite. En el quinto siglo antes de Cristo, unas hermosas lámparas griegas de un negro vidriado se importaron y se hicieron muy populares. Para el tercer siglo antes de Cristo la vieja lámpara tipo platillo casi había desaparecido, pero en el siglo segundo los macabeos resucitaron el uso de ese tipo de lámpara, que estaba más de acuerdo con las viejas tradiciones judías. Cuando el Imperio Romano principió a dominar en Palestina, las lámparas que se usaban eran o importadas o fabricadas con modelos extranjeros. La lámpara de las vírgenes usada en tiempo de Cristo era un mejoramiento de la vieja lámpara tipo platillo, con una cubierta suficiente para que el aceite no se derramase. La lámpara de píe.

En tiempos antiguos, la lámpara de pie no era de uso común; entonces las lámparas se ponían en lugares como un saliente de piedra en la pared. En el tiempo de Cristo las lámparas de pie eran ya de uso general. Eran altas y se ponían sobre el piso. Últimamente los arqueólogos han encontrado algunas lámparas de pie de bronce de catorce pulgadas de altura que eran usadas en los palacios. Se hacían de manera de sostener vasijas y lámparas. Con seguridad la gente pobre usaba algún tipo más barato. Si la familia no tenía una lámpara-sostén, ésta se ponía en el almud sobre el piso colocando la parte superior hacia abajo y el cual servía como lámpara-sostén, lo mismo que como mesa en donde se servía la comida. La lámpara se ponía sobre el almud y no debajo de él (Mat. 5:15).

La referencia del profeta al pabilo que humea. La profecía de Isaías referente al Mesías fue que “ni apagará el pabilo que humeare” (Is. 42:3). Refiere el Dr. Thompson haber visto antiguas lámparas de arcilla en uso ilustrando el texto. La mecha se hacía de hebras torcidas de lino poniéndose luego en el depósito de aceite de oliva de la lámpara. Cuando el aceite estaba por terminarse, producía un humo molesto. Esto era indicación para llenar de nuevo el depósito de aceite. Ello implicaba que el apagarse la luz era a veces intencional. Si la mecha estaba muy gastada, la señora de la casa apagaba la luz, entonces la reponía con otra. El siervo de Dios no debe tratar así a los pobres, débiles y desamparados de la especie humana. El pondrá el aceite, recortará la mecha, y hará que la débil flama brille. Este es un cuadro de los deseos del Señor que quiere que nosotros ayudemos a los necesitados, levantando al caído y salvando al perdido.

El uso de la lámpara para buscar la dracma perdida. La parábola de nuestro Señor de la dracma perdida, (Luc.15), necesita entenderse desde el punto de vista oriental. Abrahám Rahbany, cuando era niño, con frecuencia sostenía una lámpara oriental hecha de tierra, mientras su madre buscaba alguna moneda o algún objeto de valor. La casa tenía sólo una puerta y una o dos ventanas con postigos de madera. Por esta razón la casa estaba muy poco alumbrada, especialmente en invierno. Las esteras, cojines, y pieles de cabra que cubrían el piso tenían que voltearse, para limpiar el piso. Cuando era encontrada la dracma perdida, las vecinas y amigas eran llamadas a regocijarse con la dueña de la casa, porque la dracma perdida atraía sobre la señora la ira del marido, y las vecinas de ella tenían para la mujer un sentimiento de compañerismo, guardando el suceso como un secreto que no debían saber los hombres. Así como indica el texto,

“Y cuando la hubiera hallado, junta las amigas y las vecinas” (Luc. 15:9)

El significado de la luz en una casa Palestina.

La lámpara se considera como un lujo necesario entre los aldeanos. Cuando el sol se pone, la puerta de la casa se cierra, entonces se enciende la lámpara. El dormir sin luz es considerado entre los aldeanos como un signo de extrema pobreza. En la Biblia son sinónimos los términos lámpara, luz y vida. Un viajero retrasado busca ver una luz en alguna casa, entonces sabe que ahí hay vida. El desear que la luz de un hombre se apague seria desearle una maldición terrible. Respecto al hombre malvado, Bildad, en el libro de Job dice:

“La luz se oscurecerá en su tienda, y apagarse sobre él su lámpara” (Job 18:6).

Pero el salmista se considera bendito del Señor cuando se decía a sí mismo en relación con Dios,

“Tú pues alumbrarás mi lámpara” (Sal. 18:28).

Esto es para los orientales que aprecian el valor aun de una sencilla lámpara de barro en lo oscuro de la noche o en la oscuridad de la casa por lo que Jesús dijo:

“Así alumbre vuestra luz debute de los hombres, para que vean vuestras obras buenas, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mat. 5:16).

Arreglos para cocinar

La estufa o fogón. Tanto los nómadas que vivían en tiendas como los aldeanos que viven en casas de una sola pieza, llevan consigo tanto de su cocina exterior como el tiempo les permite. Estas operaciones se hacen dentro de la casa solo cuando el frío del invierno las hace deseables. Los occidentales difícilmente llamarían estufa o fogón lo que usan para cocinar los orientales, pero esto sirve su propósito. Con frecuencia el lugar del fogón es el suelo en el medio de la pieza. Una pequeña construcción de barro o una tinaja con agujeros a los lados es lo que por lo regular usan como estufa.

El combustible que usan. Los aldeanos con frecuencia usan estiércol seco como combustible en su fogón. Algunas de las clases más pobres lo usan y venden la leña que encuentran, a aquellos que pueden comprarla. Una referencia en la profecía de Ezequiel indica que este uso de combustible era común en los tiempos bíblicos. (Véase Ez. 4:15).

En el Oriente el combustible es tan escaso que algunas veces la hierba seca y las flores marchitas se engavillan con cuidado para usarlos corno combustible. Hay indicaciones en la Biblia de que esto se hacía en los tiempos antiguos. Jesús dijo:

“Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana es echada en el horno…” (Mat. 6:30; Luc. 12:28).

Otro combustible muy popular en Palestina son las espinas. Hay muchas clases de arbustos espinosos que ahí crecen, y la gente los recoge y hace buen uso de ellos. Los pasajes bíblicos que indican el uso de ellos son numerosos (II Sam. 23:6, 7; Sal. 118:12; Ecl. 7:6; Isa. 9:18; Isa. 10:17; Nahum 1:10).

La viuda de Sarepta andaba recogiendo leña para encender fuego (1 Re. 17:10). Pero el fuego que había en la casa del sumo sacerdote donde Simón Pedro se calentaba, era alimentado con carbón (Jn. 18:18).

La Chimenea. Los árabes bellahin tienen varias maneras de conducir hacia afuera el humo de los fogones. Algunas veces por medio de una abertura en el techo la que sirve como chimenea, o una abertura en un lado de la casa que sirve al respecto. Con frecuencia, cuando el fogón está en la esquina de la pieza, hay un sombrerete sobre ésta con salida para el humo. También en ocasiones se hacen fuegos de carbón en un bracero fuera de la pieza, y cuando ya no produce humo y los carbones están rojos, entonces se lleva el bracero al interior.

La referencia del profeta Oseas respecto a esto dice:

“Como el humo que de la chimenea sale” (Oseas 13:3).

Algunos traductores se refieren a éste corno humo que de la ventana sale. Una abertura enrejada en la pared de la casa puede servir tanto de chimenea como de ventana en las casas de los aldeanos. Pero sin duda, la mayoría de los arreglos de chimeneas usados por los árabes que ya se han mencionado se usaron en los tiempos bíblicos. La comparación del salmista de él mismo con

“el odre al humo” (Sal. 119:83),

puede ser una figura interior; otras referencias escriturales al fuego, en que se habla también como que son interiores, pueden también ser exteriores Prov. 10:26; Is. 65:5, etc.) Puede asumirse con toda seguridad que las casas del tiempo de la Biblia, no estaban siempre tan llenas de humo, como muchos piensan que sea el caso.

Prendiendo el luego. El método que se usaba en los tiempos del Antiguo Testamento para producir fuego era la chispa que se producía por la costumbre de golpear un pedernal con una piedra, o por frotamiento de dos pedazos de madera; después se encendía la llama. Hay indicaciones de que Israel en tiempos posteriores produjo fuego golpeando el pedernal con un pedazo de acero. En Is. 50:10, donde se habla de encender el fuego, la palabra hebrea traducida encender quiere decir “golpear” y evidentemente se refiere a golpear el pedernal con el acero.

Usos que se hacen del techo de la casa

El techo de una casa oriental se usa actualmente para una variedad de cosas, de la misma manera que era usado en días de los profetas y de los apóstoles.

Usado como lugar para dormir. Para un oriental el techo es un lugar muy especial para dormir.

Por una gran parte del año el techo o terrado es el lugar más agradable en la casa, especialmente en las mañanas y tardes. Ahí muchos duermen durante el verano, tanto en la ciudad como en el campo, y en todas partes donde la malaria no es peligrosa. La costumbre es antiquísima.

Un ejemplo de esta práctica en la Biblia, es el incidente de Samuel llamando a Saúl, quien se había dormido en el terrado (I Sam. 9:26).

El Techo usado como Almacén. Los planos techos de las casas orientales expuestos al aire y al sol se prestan muy bien para almacenar granos o frutas para que ahí se sequen. Esta costumbre es muy común en Oriente. Rahab escondió a los espías con tallos de lino que conservaba en el techo (Jos. 2:6).

Usados para asambleas en tiempos de conmoción. En Is. 22:1 el profeta nos dice:

“¿Qué tienes ahora, que toda tú te has subido sobre los terrados?”

Así se describe a la ciudad típica oriental, en medio de los tiempos de gran conmoción. Así como los occidentales en tales casos se congregan en las calles, así los orientales suben a los techos, desde donde pueden ver hacia las calles, y descubrir lo que acontece.

Usado como lugar de públicas proclamas. Tanto en los tiempos actuales como en los de Cristo, los pueblos de la Tierra Santa han tenido sus pregoneros. Las órdenes de los gobiernos locales son proclamadas desde las casas más altas. Tales proclamas se hacen por lo regular por las tardes, cuando los hombres han retornado de sus labores en el campo. La llamada larga ahogada, se ha hecho familiar en los residentes y han aprendido a escuchar lo que le sigue.

La llamada del pregonero del pueblo, se dice que se asemeja a un distante y prolongado silbato ferrocarrilero. Jesús debe con frecuencia haber oído la llamada del pregonero del pueblo. El dijo a sus discípulos:

“Lo que oís, predicadlo desde los terrados” (Mat. 10:27)

Como un aviso de la imposibilidad de esconder nuestros pecados en el día del juicio, dijo:

“Lo que hablasteis al oído en las cámaras, será pregonado desde los terrados” (Luc. 12:3).

Usado como lugar de adoración y oración. Las Escrituras nos indican que los terrados de las casas fueron usados para una adoración verdadera a Dios, también para adoración idolátrica. El profeta Sofonías dice:

“de ellos que se inclinan sobre los terrados al ejército del cielo” (Sof. 1:5).

Y Lucas nos dice de Pedro en Jope

“subió a la azotea a orar cerca de la hora de sexta” (Hch. 10:9).

Será natural que los que adoran los astros lo hagan sobre los terrados, y no hay duda que Pedro se retiró a la azotea donde podía estar a solas con Dios.

Usado a manera de escape en tiempos de peligro. En ocasiones cuando una escapada de algún peligro era necesaria, los habitantes de los pueblos en tiempo de Cristo podían hacerlo pasando de techo en techo, debido a que las casas están muy cerca una de otra. El Dr. Edersheim describe esta situación de la manera siguiente:

De un techo al otro debe haber comunicación regular, llamada por los rabíes “el camino de los techos”. Así una persona podía escapar, pasando de techo en techo, hasta que en la última casa descendía por la escalera que llevaba hacia abajo y a la calle, sin haber entrado en ninguna vivienda. A este ‘camino de los techos” el Señor se refirió sin duda en su aviso a sus compañeros (Mat. 24:17; Mar. 13:15; Luc. 17:31), intentando aplicarlo al último sitio de Jerusalén,

“y los que sobre el terrado, no desciendan a tomar algo de su casa”.

Casa y pesebre en Belén

La humilde escena del nacimiento del niño Jesús frecuentemente se interpreta con sabor occidental en vez de oriental, pues se hace necesario para los occidentales tener la descripción de la clase de casa de Belén en la cual sin duda nació el Salvador, como la que nos da el señor Juan D. Whiting. Entrando por la puerta de esta morada de una sola pieza de Belén, se ve que dos terceras partes del espacio se dedica para “levantar una plataforma de albañilería” de unos ocho o diez pies sobre la tierra y sostenida por arcos bajos en forma de domo. Esta plataforma levantada es ocupada por los miembros de la familia, y la parte baja de la casa por el ganado y rebaños. Angostos escalones de piedra llevan a donde la familia habita, y sólo hay dos pequeñas ventanas altas en el cuarto. En el invierno las ovejas y las cabras quedan dentro de la casa, también los animales de trabajo y quizá algún asno. Los establos primitivos para el ganado se ven en derredor de las paredes, y éstas se construyen de lozas pétreas ásperas puestas de canto y unidas con mezcla. El propietario de los animales frecuentemente duerme en un pequeño lugar alto, donde puede observar a los corderos recién nacidos.

Para conocer el corazón de la tierra, haber conocido la hospitalidad de la gente que siempre se ofrece, no importa cuán primitiva o sencilla, hace el reproducir el cuadro de María y José, volviendo de la posada ya llena de huéspedes, a una casa como la ya descrita, la parte habitable en la cual podía vivir una familia no muy numerosa, puede haber estado llena de huéspedes, pero encuentran una bienvenida y un lugar de descanso para el niño en el pesebre.

Fuente: http://usuarios.lycos.es/josemoscoso/casasdeunsolocuarto.html

Casas de más de una pieza:

Entre los árabes de los pueblos y villas de Palestina, las casas de más de una pieza son propiedad de personas más o menos prósperas. La palabra arábiga cuyo significado es “casa” también significa “una pieza”. Lo mismo puede decirse de las casas pertenecientes a los hebreos. Como regla general las casas de una pieza están en las villas, y las de más de una pieza están en las ciudades.

Si se va a construir una casa de dos piezas, el oriental no las pone lado a lado, como lo haría un occidental. Más bien el ancho de una pieza se deja entre las dos, y se construye una pared entre los extremos, y como resultado de este arreglo, la casa tiene un patio abierto. Si el constructor desea hacerla de tres piezas, entonces una pieza substituye a la pared al extremo del patio y entonces habrá tres piezas en derredor del patio. Sí va a haber más de tres piezas en la casa, las piezas adicionales se añaden a aquellas en el lado, agrandándose así el patio.

Patio Oriental

Vista y arreglo de las piezas

Existe una gran diferencia entre una casa oriental y una occidental de más de una pieza. El exterior de la casa occidental se hace tan hermoso como es posible, y especialmente la parte que da a la calle. Pero el exterior de una casa oriental presenta una apariencia despreciable en comparación. El frente de la casa oriental da hacia el patio, mejor que a la calle, como sucede con la casa occidental. El plano general de una casa oriental es una serie de piezas construidas en derredor de un patio abierto. La razón para este arreglo es que la reclusión es el pensamiento principal en mente.

El patio oriental

Abierto hacia el cielo. Es importante para los occidentales darse cuenta de que al centro de la casa oriental de varias piezas, hay un patio abierto hacia el cielo. El patio es una parte importante de la casa. Uno puede estar en el patio y al mismo tiempo en la casa, así como también fuera de ella desde el punto de vista occidental. Como un ejemplo Mateo 26:69 dice:“Y Pedro estaba sentado fuera en el patio”.

Esto quiere decir que Pedro estaba fuera en las piezas del patio, y también estaba en el patio abierto, localizado en la parte central del edificio. Aunque el patio está abierto al aire, a veces un toldo se pone sobre parte de él. Algunas casas tienen una galería en derredor a los lados del patio. Frecuentemente se plantan árboles, arbustos o flores. Estos patios orientales están a veces hermoseados por la presencia, de variadas flores, El salmista se refiere a esta práctica con las palabras familiares,

“mas yo estoy como oliva verde en la casa de Dios” (Sal. 52:8).

Otra vez dice:

“Plantados en la casa de Jehová nuestro Dios florecerán” (Sal. 92:13).

El ilustra la verdad divina al referirse a árboles plantados en los patios de las casas. Nunca se plantaron árboles en el patio del templo.

Con frecuencia se construyen cisternas en los patios. Es interesante la historia de dos hombres en los días de David que se escondieron de Absal6n. Se cuenta en II Sam. 17:18, 19

“Y llegaron a casa de un hombre de Bahurim, que tenía un pozo en su patio, dentro del cual se metieron. Y tomando la mujer de la casa una manta, extendiéndola sobre la boca del pozo, y tendió sobre ella el grano trillado, y no se penetró el negocio”.

El pozo que aquí se menciona era una “cisterna” las cuales se cavaban en los patios orientales para recoger el agua de lluvia. Cuando estas cisternas están secas, son muy buenos lugares para esconder fugitivos. Cuando la boca de la cisterna está al nivel del terreno, es fácil cubrirla con alguna manta, y luego esparcir el grano sobre la manta y así el escondedero puede guardarse secretamente.

Se hacen lumbres en los patios en tiempo de invierno. Esta práctica se ilustra con la experiencia de Simón Pedro al negar a Jesús. Había un fuego en el patio de la casa del sumo pontífice donde Jesús estaba siendo juzgado. Juan 18:18 nos dice:

“Y estaban en pie los siervos y los ministros que habían allegado las ascuas; porque hacía frío y calentábanse; y estaba también con ellos Pedro en pie, calentándose”.

El palio como lugar de baño. Cuando la Escritura dice que David desde el terrado de su palacio vio a la hermosa Bath-sheba bañándose (II Sam. 11:2) necesita entenderse que ella estaba en el patio interior de su casa, invisible a una observación ordinaria, pero el rey desde el terrado de su palacio la vió y fue tentado a pecar.

Con frecuencia se usa el patio como comedor. Actualmente, como en los días de Jesús, con frecuencia se toman los alimentos en el interior del patio de una casa oriental. Sin duda alguna, Jesús fue invitado a participar de las comidas que se servían en el patio abierto de la casa de su hospedador.

La puerta y el vestíbulo

Localización y vista de la puerta. La puerta o Zaguán quedaba localizado a la mitad del frente de la casa. Esta entrada estaba arreglada de tal manera que nadie podía ver hacia adentro desde la calle. A veces se construía una pared frente a la puerta, lo que llenaba el propósito.

Los zaguanes orientales casi siempre tienen pequeñas puertecitas como entrepaños entre ellas. La puertecita se usa en ocasiones ordinarias, y el portón o zaguán se abre sólo en ocasiones extraordinarias. En Hechos 12:13 se habla de Pedro golpeando “a la puerta del palio”, lo que sin duda quiere decir la puertecita incrustada en el portón.

El uso de llaves. La llave oriental de los tiempos modernos es semejante a la llave de los tiempos de Isaías y ciertamente nos dice: “Y pondré la llave de la casa de David sobre su hombro”.

No parece en nada a la variedad de llaves occidentales. Isaías 22:22. El Dr. Johnson dice haber visto en Palestina algunas llaves de tal tamaño como para llevarlas en el hombro un hombre. Vio una llave como de cuarenta y cinco centímetros de grande. Comúnmente las llaves se hacen de madera. La cerradura se pone en el interior del portón o puertecita, y para hacer posible que el dueño de la casa pueda abrirla, se hace un hoyo en la puerta y mete su mano por este hoyo e inserta la llave. En el Cantar de los Cantares 5:4 la novia dice:

“Mi amado metió su mano por el agujero (de la puerta)”.

Ella le vio meter la mano por el hoyo, para abrir la puerta y entrar.

El vestíbulo y las obligaciones del portero. El pasadizo interior lleva basta el patio y es llamado vestíbulo. Está amueblado con algunos asientos para el portero y los criados. Fue en el vestíbulo en donde se efectuó una de las negativas de Pedro.

“Y saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban ahí: También éste estaba con Jesús Nazareno” (Mat. 26:7; Mar. 14:68)

La obligación del portero, sirviente o miembro de la familia sirviendo en ese empleo, es platicar con cualquier visitante que llame a la puerta y que desee ser admitido. El objeto de ello es dar oportunidad para reconocer la voz del visitante, e identificarlo como amigo. No se espera que la puerta se abra al llamar. El que está dentro dirá: “¿Quién?” y el que está fuera, en vez de dar su nombre, contestará “Yo”. En Hch. 12:13 y 14 se dice:

“Y tocando Pedro a la puerta del patio, salió una muchacha, para escuchar, llamada Rhode, la cual como conoció la voz de Pedro, de gozo no abrió el postigo”.

Cuando Rhode había escuchado la voz de Pedro entonces supo quién estaba fuera. Las conocidas palabras del Apocalipsis 3:20 nos presentan la misma idea. “He aquí”, yo estoy a la puerta y llamo: si alguno oyere mi voz, y abriere la puerta, entraré a él”. Debemos reconocer la voz del Salvador que está llamando. Cuando Jesús fue caminando sobre las aguas hacia los temerosos discípulos en la tempestad, no dijo: “Soy Jesús, no tengáis miedo”. Dijo más bien,

“Yo soy, no temáis” (Mat. 14:27; Mar. 6:50; Jn 6:20).

Oyeron Su voz y reconocieron que era la de Jesús. Los orientales están muy entrenados para escuchar las voces y por ello reconocen la de un amigo.

La pieza superior

El cuarto superior o cámara es realmente una parte muy indispensable en las casas orientales, y en la Biblia con mucha frecuencia se hace referencia a él. (cf. II Re. 1:2; 23:12; Hch. 9:37; 20:8, etc.) – Aquellos cuyos medios no les permiten tener ese cuarto se conforman con un cuarto hecho con tablas o un emparrado sobre el techo. Pero cuando pueden, construyen ese cuarto. Esto provee un lugar fresco en verano, un lugar de retiro, y si hay un huésped distinguido, se le aloja ahí. Si la casa tiene más de un cuarto en el techo. se le llama casa de verano, en contraste con la casa de invierno que está en la parte baja.

El cuarto más famoso a que se hace referencia en el Antiguo Testamento, es la cámara del profeta, construida para Eliseo, para que tuviese dónde alojarse, y un lugar para oración. Sin duda había una escalera por la parte de afuera que llegaba hasta el cuarto, de manera que el profeta pudiera entrar y salir sin molestar a la familia de la casa. El amueblado del cuarto incluía una cama, una mesa, un banquillo y un candelero (II Re.4:10).

En el Nuevo Testamento tenemos el relato de algunos usos notables en los cuartos superiores. Jesús envió a dos de sus discípulos para conseguir el uso de un aposento para tomar la pascua. Un cuarto superior bastante amplio fue puesto a su disposición. Con los millares de judíos de toda Palestina en Jerusalén a donde habían venido a celebrar la pascua, era de esperarse que quienquiera que tuviese tal cuarto, con todo gusto permitiría que se le diese tal uso (véase Mar. 14:12-16; Luc. 22:7-13). También la reunión de oración que precedió al Pentecostés se celebró en un aposento alto (Hch. 1:13) – Los supervisores lo traducen “aposento alto” más bien que un cuarto superior. Es posible que haya sido el mismo aposento en que Jesús celebró la pascua con sus discípulos. De cualquier manera había venido a ser un lugar de reunión. La traducción de Weymouth dice: “Ellos subieron al aposento alto que era ya su lugar de reunión”. Con referencia a la muerte de Dorcas, el Evangelio de Lucas nos dice que su cuerpo fue lavado y puesto en una cámara arriba, de acuerdo con la costumbre de aquellos tiempos. El milagro al ser ella resucitada de los muertos, aconteció después de haber subido Pedro a la cámara alta (Hch. 9:36-41).

Bajan al enfermo a través del techo hasta Jesús

Se necesita tener un buen conocimiento de una casa oriental a fin de poder entender bien la historia del hombre paralítico, a quien bajaron a través de un agujero practicado en el techo para depositarlo a los pies del Señor para que lo sanase. Los Evangelios de Marcos y Lucas nos dan el mismo aspecto de la historia. Marcos dice: “descubrieron el techo en donde estaba (Jesús) y haciendo apertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico” (Mar. 2:4) – Lucas nos dice de la siguiente manera: “y por el tejado le bajaron con el lecho en medio, delante de Jesús” (Luc. 5:19). Estos hechos presentan algunas dificultades y varias interpretaciones se han ofrecido para resolver el problema. Daremos aquí las más probables.

La explicación más sencilla es la del Dr. Thompson. El sugiere que las maderas, arbustos espinosos, la mezcla y la tierra del techo fueron rotos y puestos a un lado lo suficiente para meter al enfermo dentro de la casa. El dice que esto pudo haberse hecho y reparado luego el desperfecto. Con frecuencia se practica esta misma operación para bajar el grano o la paja o alguna otra cosa a través del agujero. El mismo da testimonio de haberlo visto. La única diferencia acerca del proceso, con la multitud dentro de la casa, seria la molestia que causaría el polvo.

Parece ser que la relación de Lucas sobre la bajada del paralítico a través del techo presenta una dificultad a esta interpretación. Algunos han considerado que “el tejado o sean las tejas” es una referencia al techo ordinariamente construido en el Oriente. La palabra griega para “tejado” quiere decir, “hecho de barro” y tal palabra puede describir un techo de tierra aplanado con rodillo, dejándole secarse y endurecerse como la arcilla.

Algunos otros maestros de la Palabra tienen una idea distinta de lo que se hizo con el paralítico. Defendiendo este punto de sita, el Dr. Edersheim dice lo siguiente: “Difícilmente se puede uno imaginar que los que llevaban al paralítico hubiesen cavado un agujero a través del techo sin hablar de la interrupción e inconveniencia causadas a aquellos que se encontraban dentro de la casa con dicha operación. Pero tal objeción no tendría caso si nos refiriésemos no al techo principal de la casa, sino al de la galería cubierta bajo la cual creemos que estaba el Señor… En tal caso, debe haber sido bastante fácil destechar la cubierta de tejas y ladrillos, y entonces habiendo hecho el agujero a través de las ligazones que soportan las tejas, bajar su carga en medio y frente a Jesús.” El Dr. Ederheim dice en relación con esto, que tanto en el exterior como en el interior había escaleras que conducían hasta el techo.

Mejor amueblado

El amueblado sencillo de una casa de una sola pieza, donde vive el común del pueblo, ya ha sido descrito anteriormente. Las casas de más de una pieza eran habitadas por personas de mejores posibilidades. Los ricos tenían tanto cuartos bajos como superiores, y por supuesto, el amueblado era mejor. El diván o asiento alto se colocaba en derredor y a la orilla de las piezas. Los ricos adornaban y les ponían piso. Se usaban como asientos durante el día, y por las noches sobre ellos se ponían las camas. Amós habla de la riqueza, y dice que tenían camas de marfil en su tiempo (Am. 6:4). Común mente la cama usada era una colcha y una almohada que podía colocarse en el lugar que se deseaba. En los hogares ricos había en abundancia carpetas, cortinas, y telas para toldos. Es costumbre oriental sentarse en el diván con las piernas cruzadas.

Fuente: http://usuarios.lycos.es/josemoscoso/casasdemasdeunapieza.html

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