Filipismo, Melanchton, y las Consecuencias

Filipismo, Melanchton, y las Consecuencias

Una Observación en “El año de Melanchton”

JÜRGEN DIESTELMANN es Pastor emérito de St. Ulrici-Brüdern, Braunschweig, Alemania, y editor del Brüdern-Rundbrief. Este ensayo se publicó en el Brüdern-Rundbrief Number z/1997, y fue traducido al inglés por Gerald Krispin. La versión castellana es de Enrique Ivaldi.

¿Quién Fue Felipe Melanchton?

Felipe Melanchton nació el 16 de febrero de 1497, en Bretten/Palatine. Fue hijo del armero Georg Schwarzerd. El nombre familiar fue helenizado como “Melanchton”, por sugerencia del erudito humanista Reuchlin. Este último, quien tuvo gran influencia sobre el joven Melanchton, era su pariente lejano. Luego de estudiar filosofía en Heidelberg y Tübingen, donde obtuvo la graduación doctoral en Filosofía (¡a los 17 años!), Melanchton emprendió el estudio de la Teología.

En 1518 obtuvo el cargo de profesor de Griego en Wittenberg, e inició su amistad con Lutero, cuyas ideas Reformistas comenzó a defender enfáticamente. Tuvo a cargo un profesorado en Teología en 1526 y organizó las visitaciones a iglesias y escuelas de Sajonia en 1527. En 1521 publicó los “Loci Communes Rerum Theologicarum“, los cuales reeditó en varias versiones revisadas. Más tarde fue llamado “el primer Dogmático Luterano”. Uno se siente fuertemente impresionado y desearía hallar otras excelentes publicaciones que provenieran de su pluma.

Los primeros diez años de la actividad de Melanchton en Wittenberg están íntimamente ligados a la de Lutero. Al haber madurado en el rol de íntimo colaborador de Lutero, Melanchton llegó a participar de la Dieta de Spira y en el Coloquio de Marburgo en 1529; y fue luego el asiduo representante de la Reforma de Wittenberg en coloquios religiosos y otros encuentros pan-regionales. Él fue, por así decirlo, el vocero de la Reforma en Wittenberg, especialmente desde que concurrió a la Dieta de Augsburgo como el representante público del pensamiento teológico de Lutero, en 1530. Fue el autor de la Confesión de Augsburgo y de su Apología. Durante esta época no se pensaba en modo alguno sobre una separación con la Iglesia Romana, y ciertamente nada se intentó en este sentido. Por ello es que la Confesión de Augsburgo, la cual siempre ha sido considerada como la Confesión fundacional de la Iglesia Luterana, como todos lo saben, tiene por meta la renovación de toda la Iglesia.

A causa de su formación humanista, siempre fue del interés superlativo de Melanchton el desarrollo de la educación. Por esto él, entre otros, continuamente puso por delante, con énfasis, la reforma y establecimiento de universidades. Debería mencionársele como el Preceptor Germaniae (El Maestro de los maestros de Alemania).

UN OMINOSO DISENSO

La mayor fuerza de Melanchton residía en su especial maestría para la formulación de verdades doctrinales. Los honores que él recibiera por ello permanecen en todo su significado para nuestra Iglesia Luterana. Pero su fortaleza fue al mismo tiempo su debilidad, porque como académico siempre se esforzaba por redefinir sus pensamientos en términos cada vez más precisos y superiores. De este modo, pensamientos nuevos o incluso diferentes fluían en formulaciones que surgían así, como ecos de su propio desarrollo. Consecuentemente, llegó a hacer cambios en el texto de nuevas ediciones de la Confesión de Augsburgo, aún cuando ésta ya tenía el carácter de un documento oficial de la Iglesia con implicancias legales en el Santo Imperio Romano de la Nación Alemana. Esto habría de tener graves consecuencias.

Gradualmente, énfasis substancialmente distintos fueron emplazados por Melanchton precisamente con respecto a la Cena del Señor, a la cual, originalmente, presentaba en unánime acuerdo con Lutero. A partir de aquí, comenzó a apartarse progresivamente y a distanciarse de la doctrina de Lutero. Sin embargo, este incidente no fue al principio fácilmente perceptible, a causa de la ambigüedad de las formulaciones del Dr. Felipe. Más tarde, no obstante, el suceso se transformó en fuente de insaciables luchas y disputas.

Si bien Melanchton en modo alguno abrazaba la visión puramente simbólica de la idea de Zwinglio sobre la Cena del Señor, se permitió sentirse grandemente impresionado por los argumentos del Suizo y sus seguidores alemanes. Así, en tanto en tanto colaboraba (luego de un mal intento) junto con Bucero en la introducción de la Reforma en el Arzobispado de Colonia, vino a dar su opinión teológica en la controversia que involucraba al Pastor Simon Wolferinus de Eisleben, y tomó una posición diametralmente opuesta a la que Lutero presentaba en la misma ocasión.

Ni pareció Melanchton preocuparse de suscribir una enseñanza relativa al Sacramento del Altar que prácticamente negaba la presencia real del cuerpo y la sangre de Cristo en el pan y vino consagrados, específicamente en el contexto de un Orden Litúrgico de la Reforma para Colonia, en el cual él tuvo cierta participación y compartió responsabilidades. Esta circunstancia fue perfectamente conocida por Lutero, y le afectó muy sensiblemente, desde que él había defendido apasionadamente, durante toda su vida, la presencia sacramental de Cristo en el pan y vino contra los más diversos detractores. La vista posterior del texto de este Orden enfureció a Lutero.

La distancia íntima y la discordia entre ambos hombres, quienes en otro tiempo estuvieron ligados por una profunda amistad, amenazó en transformarse en una guerra abierta durante esos años. Lutero, al igual que Melanchton, pensó en varias ocasiones abandonar Wittenberg. No obstante, tal alejamiento no sólo hubiera amenazado la existencia de la Universidad de Wittenberg, sino destruido la misma obra de la Reforma. Esto no hubiera resultado de beneficio para ninguno. Pero en numerosas cartas, especialmente en su Breve Confesión Acerca de la Cena del Señor (1544), Lutero buscó excluir toda sospecha sobre cualquier posible desviación en su enseñanza original y su posición sobre el Sacramento del Altar, -de un modo tan claro, que a nadie le puede quedar duda. Aquellos que fueran designados por él como “Zwinglianos” no eran realmente discípulos de Zwinglio. Lutero designaba de esta manera a aquellos que abrazaban la posición de Melanchton y sus seguidores. Los culpaba de “Zwinglianismo”. La postura doctrinal de éstos se torcía hacia la de Zwinglio tangencialmente, pese a no ser idéntica con la del Suizo.

Durante sus últimos años, estos eventos, entre otros, agravaron extremadamente la de por sí grave dolencia que afectaba a Lutero.

LAS CONSECUENCIAS EN EL TIEMPO QUE SIGUIÓ A LA MUERTE DE LUTERO

Pero no fue solamente Lutero quien sufrió a causa de estos hechos. Luego de su muerte toda la Iglesia Luterana comenzó a sufrir, porque aquel disenso se hizo cada vez más conocido. Estas circunstancias también dañaron fuertemente gestiones para llegar a un mejor marco de diálogo con Roma. Cuando uno va siguiendo la lectura de las sucesivas y ambiguas formulaciones de Melanchton, descubre que más que diversos enfoques de un mismo artículo, en esas formulaciones se escondían los cambios que Melanchton introducía cada vez que modificaba la Confesión de Augsburgo.

Y todavía los Filipistas siguieron insistiendo en que ellos sostenían la presencia sacramental del cuerpo y la sangre de Jesucristo, aún cuando la asociaran a la celebración de la Cena del Señor en general, y no a los elementos del pan y vino consagrados por las palabras de Cristo pronunciadas sobre ellos.

El muy conocido veredicto de Lutero sobre Melanchton y su postura en la Dieta de Augsburgo y en la misma Augustana dice que éste “no pudo caminar más delicada y amablemente”. En esos días este concepto se refería sólo al modo de expresión y no significaba ninguna diferencia en lo substancial. Después de la muerte de Lutero se hizo más que evidente que Melanchton -ante el hecho de barricadas políticas y confesionales en varios frentes-, estaba ahora dispuesto a aceptar compromisos a los cuales el Dr. Lutero jamás se habría sometido, compromisos de los que Melanchton fue acusado por los discípulos de Lutero. Esto queda patente en el Coloquio de Worms (1557), entre otras discusiones.

Dos partidos emergen entonces de la Reforma de Wittenberg: de un lado están los Luteranos. Durante las polémicas de aquel tiempo estos discípulos de Martín Lutero fueron llamados “Gnesio-Luteranos” [Luteranos genuinos]; del otro lado se hallan los que habían sido moldeados por Felipe Melanchton, desde entonces llamados “Filipistas”. Este último grupo fue particularmente mayoritario, fundamentalmente porque Melanchton, en su capacidad como profesor en Wittenberg, pudo influenciar grandemente a la nueva generación de teólogos. Pudo hacerlo en un modo que Lutero no pudo alcanzar, desde que sus actividades en el magisterio se vieron agudamente impedidas por su salud, tan severamente comprometida. Las más agrias disputas se encendieron especialmente en el tópico del Sacramento del Altar. Sin embargo, Melanchton insistía en que él representaba la doctrina de Lutero, aún cuando debe haberle quedado claro, como pensador crítico, que su posición difería de la Lutero en este artículo. Lutero, por su parte, y en contraste, se expresó siempre de un modo decisivo e inequívocamente invariable hasta su muerte, incluso en sus últimos sermones en Eisleben. Sin atender esto, más tarde circuló un rumor (presumiblemente difundido por el mismo Melanchton) según el cual Lutero había cambiado su doctrina poco antes de morir.

Y todavía los Filipistas siguieron insistiendo en que ellos sostenían la presencia sacramental del cuerpo y la sangre de Jesucristo, aún cuando la asociaran a la celebración de la Cena del Señor en general, y no a los elementos del pan y vino consagrados por las palabras de Cristo pronunciadas sobre ellos.

La severidad de la antipatía entre Luteranos y Filipistas, que encendió numerosas e interminables disputas, puede ser delineada sobre el ejemplo del Coloquio de Worms, que se llevó a cabo en 1557.

LUTERANOS DESPLAZADOS

Notables historiadores han descrito este coloquio como el último (e infortunadamente estéril) intento de alcanzar comprensión entre el partido todavía leal al papado y el ala de la Reforma entre aquellos que se estaban separando o ya se habían separado.

La “Paz Religiosa de Augsburgo”, que se había legalizado dos años atrás, se garantizó sólo para aquellos pertenecientes a la así llamada “Familia Confesional de Augsburgo” (Augsburger Confessionsverwandten), esto es, quienes se confesaban a sí mismos leales a la Confesión Augustana. Los llamados Bautistas y los sacramentarios, pero también los Zwinglianos y los hasta ese entonces no plenamente adeptos a Calvino, permanecían fuera de la paz religiosa. No obstante, a despecho de esta clara demarcación, otros que al respecto se revelaron distantes de la doctrina de la Confesión de Augsburgo, trataron de identificarse como pertenecientes a esta “Familia Confesional de Augsburgo”, para ganar así reconocimiento legal y constitucional dentro del imperio. La alternativa llevó a interpretar el término “Familia Confesional de Augsburgo” de un modo muy amplio, en interés de la políticamente fuerte posibilidad de alianza contra el emperador y el papa, o de la aspiración a reunirse en una iglesia doctrinal y confesionalmente unida.

Antes del comienzo del Coloquio de Worms en 1557, los Luteranos, entre ellos el superintendente de Brunswick, Joachim Mörlin, trataron de asegurar el rechazo de aquellos que no se encontraban en acuerdo doctrinal con la Confesión de Augsburgo. No sólo había Zwinglianos entre ellos, sino también Anabaptistas, y seguidores de Andreas Osiander, Major y Schwenckfeld.

Entretanto, Melanchton, en algunos aspectos, se había acercado a teólogos de la alta Alemania, como Bucero -y también a Calvino. Incluso objetó una condena de las doctrinas de éstos durante una deliberación preliminar, con el argumento, entre otros, de que muchas ciudades, Estados y notorios personajes simpatizaban con ellos. Luego de varias idas y vueltas, los teólogos Luteranos se vieron constreñidos a condenar unilateralmente las posiciones doctrinales que se desviaban de la Confesión de Augsburgo, tal como las expresaban estos hombres. En respuesta, Melanchton y el resto de la delegación Protestante decidió en forma sumaria excluirse de las deliberaciones, con la aserción de que tal condena fortalecía a los papistas, contra quienes los teólogos Protestantes debían consolidarse. Los Luteranos fueron calificados como “contenciosos y perturbadores de la paz”; gente a la no debía dársele cuartel. Siguiendo este modelo, Melanchton ridiculizó a Johann Hachenburg, pastor en Erfurt, quien había puesto en evidencia la herejía Zwingliana, tildándolo como “el asno de Erfurt”. Tras estos eventos, los Luteranos no tuvieron otra opción que abandonar Worms, aunque no sin antes dejar sentada una solemne reprobación.

LA VICTORIA DE LA POLITICA ECLESIÁSTICA SOBRE LA TEOLOGÍA

Tanto los católicos romanos como los Filipistas pudieron mirar hacia atrás y ver al Coloquio de Worms como una victoria: los papistas se sintieron complacidos porque los derechos que habían sido garantizados a la “Familia Confesional de Augsburgo” no llegaron a implementarse. El partido Filipista había asegurado su victoria contra el intento Luterano, de un modo tal que ahora era posible para las diferentes corrientes Protestantes conformar un bloque anti-Romanista. Pero ambas victorias fueron victorias a lo Pirro, desde que la división confesional de la Cristiandad occidental quedó definitivamente sellada.

CONSECUENCIAS PARA EL PRESENTE

En ocasión de recordarse “el año de Melanchton” uno puede extraer lecciones de estas experiencias históricas para el presente y el futuro de la iglesia. En las actuales condiciones de la iglesia, se hacen escuchar distintas voces que hablan de unidad.

El Filipismo permanece como una desastrosa herencia para la Iglesia Luterana hasta el día de hoy, como lo evidencian las actuales posturas sobre la Cena del Señor en el Protestantismo.

Pero la cuestión sigue siendo cuál sería el significado esta deseada unidad y qué fines buscaría servir. Si se seguirán privilegiando medidas de “política eclesiástica”, según las cuales teólogos poco confortables seguirán siendo marginados (tal como pasó en 1557 sucede también ahora), lo cual no tendrá el resultado de alcanzar legítimas superaciones de las dificultades, sino el encarnizamiento en mantener los propios postulados. O si bien, en estas posibles discusiones, se recurrirá a tenaces pero pacientes esfuerzos para lograr la unidad en la Palabra de Dios, en la verdad apostólica, sobre la cual, en la ortodoxia de la fe, Cristo establece Su Iglesia, que aparece visiblemente como la verdadera iglesia católica.

Felipe Melanchton tuvo que enfrentar el reproche de haber resignado la doctrina de Lutero hasta su muerte. En escritos de historia eclesiástica se enfatiza a menudo que él, quien murió el 19 de Abril de 1560, quedó por su desaparición a salvo de la rabies theologorum (la ira de los teólogos). Son más bien los Luteranos quienes aparecen como aquellos unilateral y dogmáticamente infectados por el Preceptor Germaniae, sin haber tratado hasta ahora de llegar a conclusiones fundamentales y necesarias, con ansia por la verdad de la Palabra de Dios.

Los Luteranos, por lo tanto, ya no muestran la tan a menudo llamada “mentalidad estrecha” que le adjudican sus adversarios por su vehemente perseverancia en la convicción de la Presencia Real, sino una alarmante “apertura ecuménica”, una que ellos mismos perciben será seguida por la pérdida de la Presencia Real. Los genuinos Luteranos temen realmente que con esta pérdida pierdan también su vínculo con la “iglesia visible sobre la tierra”, lo que hoy algunos llamarían “la dimensión católica”. [Recordamos que bíblicamente la Iglesia Cristiana, la Una Sancta, es una Iglesia Escondida, o Invisible, y no se identifica con una institución externa. La Iglesia aparece en congregaciones que tienen las Marcas de la iglesia, la Palabra y los Sacramentos, tal como Cristo los instituyó. Cuando el autor se refiere aquí a “iglesia visible sobre la tierra“, relaciona el concepto al desarrollo histórico de la Cristiandad oriental y occidental hasta la época de la Reforma, y el mantenimiento en estas iglesias, (que asumen la “catolicidad”) aunque de manera no ortodoxa, de la doctrina de la Presencia Real de Cristo en el Sacramento del Altar, en contraposición con los Reformados y Evangelicales, que la niegan, y el Filipismo de muchas de las modernas iglesias que llevan el nombre de “Luteranas”. N. del T.]. Fue, después de todo, la certeza tenazmente sostenida por Lutero sobre la Presencia Real, lo que unió la Reforma de Wittenberg con la Cristiandad en oposición a las opiniones desviadas de los Reformados y el “ala radical” del Protestantismo.

Más allá de su completa disociación y el rechazo de los errores de Roma, los Luteranos confiesan su lazo común con la iglesia universal (están más próximos a la confesión romana de la presencia real que al Calvinismo, por ejemplo). En esto ellos siguen a Martín Lutero, quien alguna vez escribió: “antes que no tener más que vino con los Entusiastas, preferiría tener la sangre de Cristo con el papa”. De un mismo modo el notable teólogo y superintendente de Brunswick, Martín Chemnitz, más tarde apasionadamente distanciado de aquellos que negaban la Presencia Real, confesaba su acuerdo con la doctrina Luterana de aquellas iglesias que reconocían y enseñaban la verdadera y sustancial presencia del cuerpo y la sangre de Cristo en la Cena del Señor.

En contraste, Melanchton repetidamente rechazó la enseñanza bíblica de Lutero sobre la Cena del Señor, (que siguió siendo sostenida por los Gnesio-Luteranos), como “papista”. Aún cuando él mismo, también, sufrió bajo la separación final con Roma, había contribuido de facto a la ruptura del pleno consenso de la tradición católica [no “Romana”], con respecto a la convicción de la verdadera presencia del cuerpo y la sangre de Cristo en el pan y vino sacramentales, convicción que aún ahora, como antaño, circunscribe a las Iglesias Ortodoxas de Oriente y la Católica Romana con la Iglesia Evangélica Luterana.

Las condenas del Concilio de Trento, en este tópico, pronunciadas bajo el infausto estandarte de la Contra-Reforma, se suscribieron contra la posición Filipista más que como oposición a la Luterana. Martín Chemnitz lo deja en claro en su opera magna, “Examen del Concilio de Trento” (Examen Concilii Tridenti). Fue también su autorizada contribución la que más tarde garantizó que la doctrina Luterana sobre la Cena del Señor quedara preservada en la Fórmula de Concordia, el último gran documento confesional Luterano, reconocido oficialmente en 1580.

El Filipismo permanece como una desastrosa herencia para la Iglesia Luterana hasta el día de hoy, como lo evidencian las actuales posturas sobre la Cena del Señor en el Protestantismo. Entre ellos, como norma, la aspiración de una política eclesiástica que busca el unionismo pan-Protestante se considera más importante y se levanta en oposición a una lucha sincera para llegar a la unidad en doctrina [y práctica] sobre el fundamento de la enseñanza del Santo Escrito.

LA CONMEMORIACIÓN DE MELANCHTON EN 1997

Es por esta razón que, como Luterano, uno llega a esta conmemoración de Menlanchton con sentimientos ambivalentes. No olvidamos, ciertamente, el honor que se le debe como el Preceptor Germaniae, título que obtuvo a través de su colaboración con Lutero. Pero las consecuencias de su postura ulterior no pueden ser pasadas por alto.

En 1562, Joachim Mörlin (el antecesor de Martín Chemnitz en el cargo de superintendente de Brunswick), quien una vez fue estudiante de Lutero y Melanchton en Wittenberg, dio este veredicto sobre sus experiencias acerca de Melanchton luego de la muerte de Lutero:

“El Maestro Felipe fue mi preceptor durante mucho tiempo; le tengo en más que elevada estima por sus gloriosos y peculiares dones y el uso superlativo que Dios ha hecho de este hombre para muchos miles en Su iglesia desde los tiempos de Lutero. Sin embargo, ninguno de esos nobles caballeros puede esperar de mí, como de cualquier otra persona honesta, la confiada expectativa de que yo pudiera alabar y aceptar todo aquello que él ha hecho y escrito contra la Palabra de Dios -y aún de su propia enseñanza- luego de la muerte de Lutero, y no lo haré, pese a reconocer sus dones o su anterior servicio, porque hacer esto sería totalmente inadecuado y, peor todavía, abiertamente contrario a la Palabra de Dios. Gálatas 1: “Si aún un apóstol o un angel del cielo os anunciare otro Evangelio…”

Fuente:

http://comunidad.ciudad.com.ar/argentina/capital_federal/luteranos/Melanchton.htm

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La justificación es completa

La justificación es completa

Rev. Otoniel Rodríguez

Iglesia Evangélica Luterana Confesional de México

Gracias a Dios por esta oportunidad para hablar de su gracia. Siempre es un privilegio hablar de la palabra de Dios. Trataré de hacer lo mejor que pueda, confiando totalmente en su gracia. Así en su nombre, confiando en el completo perdón de los pecados logrado por Cristo en la cruz, comienzo esta conferencia.

La primera vez que vi mi tarea para esta conferencia, pensaba:  “¿Es posible que alguien, en la reunión de la Conferencia Evangélica Luterana Confesional, crea que su justificación no sea completa? Pero, seguramente hay gran diversidad entre los cristianos. Algunos son fuertes en su fe, otros son cristianos débiles. Algunos tienen un conocimiento excelente de la doctrina cristiana, otros son desgraciadamente deficientes en este respecto.

Hablando en general, Jorge Gallup y Jorge Barna, los famosos encuestadores, pasan mucho tiempo buscando y estudiando las tendencias en las iglesias cristianas de hoy. En una encuesta reciente, Jorge Barna encontró que el 32% de todos los norteamericanos creen que hay ciertos pecados que Dios nunca puede perdonar. El 28% de los protestantes cree esto. El porcentaje de católicos que cree esto es aproximadamente lo mismo. Y unos 40% de los que no van a la iglesia creen que hay pecados que Dios no puede perdonar. Así hay gran número de personas que cree que la justificación es incompleta.

Pero quiero pensar que todos los cristianos, al menos todos los cristianos luteranos, aquí y ahora, están unidos en creer que Dios perdona sus pecados completamente y por gracia por causa de Cristo, sin ningún mérito propio. Para nosotros los luteranos una consideración renovada de esta doctrina de la justificación debe ser tan natural como la respiración. Ciertamente esta doctrina es el rasgo característico doctrinal de nuestra iglesia. El diccionario de Webster cuando define el término “luterano” dice: “la doctrina cardenal es la de la justificación solamente por la fe.” Nuestra justificación es completa solamente por la fe.

De otro modo, lo que hay que pensar es que sus pecados son solamente en parte perdonados. ¿Cómo es posible vivir así? Si Dios perdona la mitad, entonces todos los pasajes en la Biblia que hablan acerca de la redención suficiente por la sangre de Cristo estarán inseguras. Si Dios perdona la mitad, entonces tenemos una media redención de Cristo, quiere decir que Cristo murió solamente a medias para nosotros. ¿Pero qué tal la otra mitad? Inconscientes del perdón completo de nuestros pecados estamos y nos quedamos sin paz de corazón. No teniendo esta paz sería mejor que nunca hubiéramos nacido.

I. La justificación es completa porque las Sagradas Escrituras lo dicen.

Vivir creyendo que Cristo murió solamente a medias por nosotros es vivir bajo temores, dudas, incertidumbres y condenación. Entonces la fe pierde su cuerda de salvamento, y la palabra de Dios su contenido. Pero una cosa es clara; es el perdón completo de nuestros pecados como dicen las Escrituras. Pero ¿cómo entendemos lo que dice el apóstol en Romanos 8:1: “Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús.” ¿Por qué dice el apóstol que no hay ninguna condenación? La razón es que la justificación es completa. Por otro lado Pablo dice a los filipenses: “Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor” (Fil. 2:12b). A primera vista estas palabras pueden parecer tener un sonido extraño para los cristianos. Hasta podrían llevarnos a preguntarnos si los cristianos después de todo tienen que obrar para ganar su salvación, por la razón de que todavía no sea completa. Pero eso no puede ser el caso. Pablo utiliza la palabra salvación aquí en un sentido amplio. Se refiere no solamente a los creyentes llegando a la fe y recibiendo el don de la vida eterna, sino también su continuar en la fe hasta que entren en la vida eterna. Los creyentes tienen que seguir viviendo en este mundo pecaminoso mientras esperan la salvación en la eternidad, la salvación que ya fue completada. Es a tales creyentes en espera que todavía tienen que luchar con todos los retos y tentaciones de la vida en el mundo, que Pablo dirige la exhortación: “Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor.” El doctor Preuss dice: “Por supuesto esto no excluye que uno pueda caer de la gracia, o que uno sea cortado del árbol de olivo, si uno no continúa en su bondad con vigilancia y oración…. Se concluye sin lugar a dudas de este texto que mientras el hombre permanece en Cristo Jesús por la fe (Gál. 3:26) — por tanto tiempo y no más tiempo, pero seguramente por tanto tiempo — la palabra se aplica a él de que “no hay condenación para ti.”[i]

En las epístolas de Pablo la condenación y la justificación son antítesis. Si hay luz no hay tinieblas y viceversa. Así donde no hay ninguna condenación, hay completa justificación.[ii] Aprendemos esto cuando Pablo dice: “¿Quién acusará a los escogidos de Dios? El que justifica es Dios. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, es el que también resucitó…” (Rom. 8:33-34)

            A. En las Escrituras nunca encontramos una justificación a medias o parcial.

                        1. Esto leemos en Mateo 18:24-35

Gracias a Dios la justicia de Cristo es tan indivisible y completa como la ley de Dios. O es total y completa o no existe. La ley de Dios dice: “Porque cualquiera que guarda toda la ley pero ofende en un solo punto se ha hecho culpable de todo.” (Sant. 2:10) Así a quien se le retiene un pecado, todos le son retenidos. Tenemos muchos ejemplos en la Sagrada Escritura que hablan del perdón completo: el rey que hace cuentas de su siervo y encuentra que le debe diez mil talentos. Mat. 18:24. Esa fue la cantidad exacta de su deuda, ni un centavo más ni un centavo menos. El rey, puramente por gracia, le perdonó no la mitad, no dos tercios. No, el rey le perdonó toda la deuda, tan inmensa como fue. Cuando uno lee esta parábola, ¿quién se atreve a hablar de perdón incompleto? Y entonces, cuando ese siervo exigió los doce dólares de su consiervo, ¿podría su señor entonces decir: “La mitad de mi regalo será tomada de ti como castigo, y la otra mitad la puedes guardar por ahora?  Por supuesto que no, Dios no obra así. Ante su tribunal la sentencia o es “condenado” o “libre”, pero nunca medio condenado o medio libre. Nunca medio perdonado.

Hay solamente dos estados en que la persona puede estar ante Dios, o justificado o condenado. Todo el que introduce un tercer estado entre la justificación o la condenación en esta vida, también tiene que inventar uno para la próxima. El purgatorio es ese tercer estado para muchas personas. Y este tercer factor no es enseñado en la Escritura, ni por Cristo ni por los apóstoles.

                        2. Leemos esto en Lucas 15:11-32

Aquí en la parábola del “hijo prodigo”, Jesús retrata la plena gracia de Dios de manera maravillosa, como algo que siempre está disponible para perdonar completamente al pecador arrepentido. Como si estuviera constantemente mirando el camino, el padre ve al hijo mientras está lejos. Luego el padre corre y cae sobre el cuello de su hijo, y cubre su rostro con besos. Todo el acto manifiesta el hecho de que el pródigo ya es perdonado y es completamente perdonado, antes que él hable una sola palabra de confesión. Aquí vemos la absolución completa del pecador, el completo perdón, la completa justificación, la adopción (la recepción a ser hijo), la completa reconciliación, todo en uno.

            B. Las Escrituras nunca mencionan un perdón parcial o condicional.

Estamos hablando de la justificación, no de la santificación. El apóstol Pablo dice a los filipenses:  “No quiero decir que ya lo haya alcanzado, ni que haya llegado a la perfección; sino que prosigo a ver si alcanzo aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús.” (Fil. 3:12). Pablo, como nosotros, todavía vivía en un mundo pecador. El, como nosotros, todavía fue pecador, todavía fue afligido con la debilidad y los fallos de su naturaleza pecaminosa. Aunque era hijo de Dios por la fe, no había llegado todavía al punto en que podía perfectamente servir a Dios o gozar de la plenitud de las bendiciones de Dios. Pero él, como nosotros, fue completamente justificado ante Dios. Mientras tanto, vivía esta vida como cristiano en una lucha constante por la santidad. Como dice Spener: “Acerca de la pregunta si el hombre se hace más justo y santo, nosotros también concedemos esto con respecto a la justicia inherente, que por supuesto crece y tiene que crecer, de modo que nos hacemos siempre más perfectos… Pero esto no pertenece a la justificación sino a la santificación… Así el que por imputación ha recibido la justicia de Cristo por la fe la tiene entera; porque es indivisible, y no puede tener una justicia más perfecta de Cristo después de veinte o treinta años de lo que recibió en el primer momento.”

 La justificación y el perdón son la misma cosa. Justificar significa absolver, (Triglotta, 793), y perdón. En Juan 1:7 es descrito como perpetuo; las palabras dicen: “La sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado.” Nos limpia perpetuamente, porque perpetuamente tenemos pecados. Y Pablo comienza Romanos 4:7 con las palabras: “Bienaventurados aquellos cuyas iniquidades son perdonadas, y cuyos pecados son cubiertos,” pero luego procede, v. 8: “Bienaventurado el hombre a quien el Señor jamás le tomará en cuenta (logizetai) su pecado.”

Nuestras confesiones luteranas, hablando acerca de la palabra “justificar” dicen: “Por consiguiente, la palabra ‘justificar’ según se usa en este artículo, significa pronunciar a alguien justo y libre de pecados y absolverlo del castigo, por causa de la justicia de Cristo, lo cual Dios imputa a la fe (Fil. 3:9). Pues este uso y sentido de esta palabra es muy frecuente en la Sagrada Escritura del Antiguo y el Nuevo Testamento. ‘El que justifica al impío y el que condena al justo’ (Pr. 17.15). ‘y de los que por soborno declaran justo al culpable, y al justo le quitan su justicia!’ (Is. 5:23). ‘¿Quién acusará a los escogidos de Dios? El que justifica es Dios’ (Rom. 8:33), es decir, absuelve del pecado.” (FC SD III 17, p. 585). En la Apología de la Confesión de Augsburgo, Art. IV, II leemos: “Alcanzar la remisión de los pecados es ser justificados…”  Por tanto, somos reconciliados con el Padre y recibimos la remisión de los pecados cuando somos consolados con confianza en la misericordia prometida por causa de Cristo.” (Concordia Triglotta, p. 151). Por otro lado, nuestra completa justificación, nuestro perdón completo, tiene un fundamento firme en Cristo, como dice la Fórmula de Concordia, Declaración Sólida, III, La justicia por la Fe: “La perfecta obediencia de Cristo, activa y pasiva, es una completa satisfacción y expiación hecha por todos los seres humanos; por ella ha sido satisfecha la eterna e inmutable justicia de Dios, revelada en la ley, y así la justicia de Cristo llega a ser nuestra justicia, que vale delante de Dios y que se revela en el evangelio. La fe que salva descansa en esta justicia, que vale delante de Dios y que se revela en el evangelio. La fe que salva descansa en esta justicia, imputada por Dios al creyente, según está escrito en Romanos 5:19: Así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos’; y en 1 Juan 1:7: ‘La sangre de Jesucristo, el Hijo de Dios, nos limpia de todo pecado’. Y el justo por la fe vivirá (Hab. 2:4; Rom. 1:17). De modo que no es la naturaleza divina de Cristo sola ni la humana sola la que se nos cuenta por justicia, sino la obediencia de toda la persona, que es simultáneamente Dios y hombre.” (FC DS III 57, 58, p. 593)

Así es claro que nuestra justificación, el perdón de nuestros pecados, es completa porque la obra de Cristo fue completa. El es nuestra justicia no según solamente su naturaleza divina, ni solamente según su naturaleza humana, sino según las dos naturalezas; que así la justicia de la fe es el perdón de los pecados, la reconciliación con Dios, porque la obediencia de Cristo es imputada para nuestra justicia.

Lutero dijo: “Si solamente este artículo (la justificación por la fe) queda puro en el campo de batalla, la iglesia cristiana también queda pura, y en armonía piadosa sin ninguna secta; pero si no permanece puro no es posible resistir cualquier error o espíritu fanático.”

¿Cómo perdona Dios los pecados? La respuesta es: “plena y perfectamente.” Y Lutero dice: “Ahora sabemos bien lo que el perdón de los pecados significa. Si él perdona, perdona todo completamente y no deja nada sin perdonar. Ahora si estoy desquitado y libre del pecado, también estoy desquitado de la muerte, el diablo, el infierno y soy un hijo de Dios y señor del cielo y la tierra.” (St. Louis Ed. XX, 751). En otro lugar dice: “Por esta razón se llama perdón de pecados, porque ante Dios somos verdaderos pecadores y no se encuentra en nosotros nada sino el pecado, aunque poseamos toda justicia humana. Porque cuando habla de pecado tiene que haber verdaderos y grandes pecados, tiene que haber verdaderos y serios pecados, así como también el perdón no es un chiste, sino un asunto verdadero y serio. Así, si miras a este artículo, tienes los dos hechos, los pecados quitan toda tu santidad, no importa lo piadoso que puedas estar en la tierra, y viceversa, el perdón quita todos los pecados y la ira, de modo que tu pecado no te puede echar al infierno, y tu piedad no puede levantarte al cielo.” (St. Louis Ed. XI, 1721). Lutero enseña la misma doctrina en dondequiera que toque este asunto. (St. Louis Ed., XIX, 995; II, 1457; XI, 1703 ss, 1933.)

Martín Chemnitz, el segundo gran Martín de la iglesia luterana, llama a este artículo la fortaleza y la defensa principal de toda la doctrina y religión cristiana. Si se oscurece o se falsifica no puedes mantener puros los otros artículos. Si se guarda intacto éste, todas las idolatrías y supersticiones y todas las otras adulteraciones en otros artículos dondequiera que se han ocurrido desaparecerán. (Véase Loc. Theol. II, 200).

Balthazar Meisner lo llama el centro de la verdadera teología, hacia el cual se orienta todo, el océano sagrado a donde todos los ríos se juntan, la roca de la fe que mantiene todo seguro y sin daño.

Otros teólogos como Henry P. Hamann hijo, hablando de San Pablo y la redención en Cristo Jesús, en cuanto a Romanos 3:21-26 dice: “La palabra decisiva en este pasaje es propiciación – hilasterion – y sin entrar en este punto en más detalle de interpretación, se admitirá que es solamente porque Cristo tiene el carácter o poder de ser la perfecta y completa propiciación que hay revelado en él una justicia divina, la revelación de la cual es evangelio para los pecadores. Así comprender hilasterion o propiciación como él lo comprendió es tener la única clave de este evangelio.” El resultado es que la humanidad, todos los hombres, son perfectamente reconciliados con Dios. Ningún hombre tiene que hacer o sufrir nada adicional para reconciliar a Dios para obtener la justicia y la salvación. Y la Sagrada Escritura da testimonio explícito a esto. Leemos en 2 Corintios 5:19; ‘Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándoles en cuenta sus transgresiones.’”

II. La justificación es completa porque procede de Dios.

            A. Las Sagradas Escrituras lo afirman.

                        1. Lo vemos en 2 Corintios 5:18-21.

Seguramente todos nosotros creemos que toda la tierra ha estado en posesión del perdón desde la muerte de Cristo en la cruz. Es posible estudiar muchos pasajes bíblicos para demostrar esta doctrina (que la justificación es completa). Pero también es posible presentar esta doctrina mediante un solo pasaje, 2 Corintios 5:18:21. Este pasaje demuestra la conexión íntima entre la doctrina de la redención y la doctrina de la justificación completa y objetiva. Como dice el profesor Gerald Hoenecke: “Sin la doctrina de la justificación objetiva el evangelio dejaría de ser el evangelio.”

El Espíritu Santo, escribiendo por medio del apóstol Pablo, dijo:

18  Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo y nos ha dado el ministerio de la reconciliación: 19  que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándoles en cuenta sus transgresiones y encomendándonos a nosotros la palabra de la reconciliación. 20  Así que, somos embajadores en nombre de Cristo; y como Dios os exhorta por medio nuestro, rogamos en nombre de Cristo: ¡Reconciliaos con Dios! 21  Al que no conoció pecado, por nosotros Dios le hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él.”

katallageev es una de las palabras que llaman nuestra atención. Según el Diccionario Teológico del Nuevo Testamento, de Gerhard Kittel, (Vol. 1, p. 254ss.): “En el Nuevo Testamento es solamente Pablo que utiliza la palabra acerca de la relación entre Dios y el hombre, y katallasein se utiliza solamente de Dios, katallagenai solamente del hombre. Dios nos reconcilia o reconcilia al mundo consigo mismo en 2 Corintios 5:18ss. No está reconciliado. Tampoco se reconcilia a sí mismo con nosotros o con el mundo. Por otro lado somos reconciliados con Dios en Romanos 5:10, o reconciliados con él en 2 Cor. 5:20. Así Dios y el hombre no están en términos iguales en el asunto de la reconciliación. La reconciliación no es recíproca en el sentido de que los dos igualmente se hacen amigos donde eran enemigos. La supremacía de Dios sobre el hombre es mantenido en todo respecto….  Somos reconciliados por la muerte de Jesús. Como él fue hecho pecado por nosotros, nosotros fuimos hechos la justicia de Dios en él (2 Cor. 5:21). Hasta este punto, la reconciliación es paralela a la justificación… El Dios que nos reconcilia consigo mismo es siempre al mismo tiempo el Dios que nos juzga. Por esta razón la reconciliación incluye la justificación en 2 Cor. 5:21.”

Lutero tradujo la palabra katallasw y otros derivados del verbo allasein con reconciliar. Mateo 5:24 “seas reconciliado”  diallageethi con tu hermano”; Rom. 5:10: “Porque si siendo enemigos fuimos reconciliados (katallageemen) a Dios por la muerte de su Hijo, mucho mas siendo reconciliados (katallagentes) seremos salvos por su vida. Y no sólo así, sino también nos gozamos en Dios mediante nuestro Señor Jesucristo, por quien ahora hemos recibido la reconciliación (katallageen).

Etimológicamente hilaskesthai y katallasein ambos presentan la reconciliación desde diferentes puntos de vista. ilaskesthai  se deriva de ileoos, misericordioso, y presenta la reconciliación como el acto con el cual se obtiene la gracia de Dios. Una imagen totalmente diferente es presentada por la palabra katallavsein que a través del verbo allasein se puede trazar a allos, otro. En todos los verbos derivados de esta palabra se enfatiza más o menos la idea de cambio. allasoo significa cambiar (véase Gál. 4:20, Rom. 1:23), transformar (1 Cor. 15:51 ss.), antallasoo dar en cambio, de lo cual en el Nuevo Testamento se deriva antallagma, el rescate, (Mat. 16:26). Ya que allasoo significa hacer diferente, cambiar, apallasoo, a causa de la preposición apo significa cambiar quitando o separando; Cristo por quitar los pecados cambió la relación con la muerte de los que habían sido esclavos de la muerte, es decir, les ha librado del temor de la muerte.

Leemos en 1 Juan 2:2: kai autos ilasmos estin peri toon amartioon heemoo’n, (El es el sacrificio propiciatorio (la propiciación) por nuestros pecados, y no solamente por los nuestros sino también por los pecados de todo el mundo.” Ilasmos usado aquí y katallasein usado en 2 corintios 5:18ss., se usan como diferentes maneras de decir la misma cosa, “reconciliación”. Katallasein no indica como hilaskesthai el medio por el cual se produce la reconciliación, y en qué realmente consiste. Más bien dice que la relación entre los dos partidos ha sido fundamentalmente cambiado. Dios cambió su relación con el mundo. Pero Dios no cambió su mente, ni cambió su santa voluntad, cuando habló acerca del pecado y la muerte por los pecados. Estuvo en serio y castigó completamente los pecados del mundo entero. El hombre no cambió su naturaleza mala para repentinamente convertirse en bueno y santo. Dios cambió la relación entre los dos por medio de Cristo. Y de otros pasajes sabemos qué clase de relación había previamente entre los dos, como hijos de ira (Efe. 2:3) los hombres estaban bajo la maldición de la ley (Gál. 3:13). Dios estaba ofendido por el pecado, estaba airado contra ellos con una ira que quemaba hasta el más profundo infierno.

Realmente el versículo 18 dice: “Dios nos ha reconciliado a sí mismo”, y las personas designadas por “nosotros” son cada ser humano. Así lo que Pablo dice aquí lo sigue explicando en el versículo 19 en el cual habla del mundo, kosmon, del cual nunca ha sido cierto y nunca será cierto que de su parte es totalmente reconciliado con Dios. Seguramente Dios ha reconciliado el mundo consigo mismo. Entonces el perdón ha sido obtenido completo para todo ser humano.

Tenemos que subrayar el que en katallasoon, el sujeto siempre es la parte ofendida. La expiación designa un cambio en la relación mediante el cual ocurre lo que llamamos la reconciliación. El mundo es incapaz de cambiar la relación que existe entre él y Dios, tanto como esto es el caso con la persona que ha ofendido a otro.[iii] El mundo nunca fue el partido que inició la reconciliación. Esto pertenece al que es ofendido. Por tanto también en cada caso él es el que reconcilia al mundo consigo mismo, él en quien la reconciliación se tiene que hacer realidad. Esa es la razón por la cual la justificación es el acto completo y perfecto de la gracia de Dios.

¿Qué fue la manera en que Dios se hizo el reconciliado? Según 2 Corintios 5:19, la primera parte dijo: “que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándoles en cuenta… mee logizomenos”  Si ahora pensáramos que mee logizomenos debe presentar la manera en que Dios se hizo el reconciliado, el resultado sería: cambió de mente en que pasa por alto los pecados del mundo. Esto, sin embargo, contradice no solamente todos los conceptos claros de una reconciliación, en que la no imputación de la culpa se puede concebir solamente después de la expiación de lo ofendido, sino al mismo tiempo pone la posibilidad de que Dios haya suprimido su santidad con su oposición de principio contra el pecado y su justicia con sus exigencias irrevocables para el castigo.

Pablo explícitamente enseña cómo llegó esta reconciliación de Dios, fue por medio de Cristo. Pero cuando hablamos de la gracia de Dios, el fundamento de nuestra justificación, estamos hablando de algo que existe desde la eternidad y hasta la eternidad. ¿Cómo llevó a cabo su diseño de la gracia de Dios para proveernos la ayuda que necesitamos? Aquí tenemos que recordar dos atributos de Dios que parecen estar en conflicto. Estos atributos son la justicia y el amor o la gracia de Dios. Este aparente conflicto, Dios lo resolvió por la obra de Cristo. En Cristo la justicia divina se satisfizo; y he aquí el amor divino triunfa también. Los pecados son pagados, Dios habla la gran palabra, la raza humana ahora es justificada, posee la justicia, los pecados de todos los hombres son perdonados.

                        2. Lo podemos ver en Romanos 5:12-31

El profesor Stoeckhardt comenta que Romanos 5:12-31 es el locus classicus (el punto central) de la justificación objetiva. Hablando de esta sección el profesor Stoeckhardt dice: “Cristo por su muerte y sangre no solamente ganó la justicia que vale ante Dios, el perdón de los pecados, sino la estableció y presentó. La gloriosa resurrección de Jesucristo de entre los muertos es la declaración solemne y pública de la justificación y absolución que Dios ha pronunciado sobre el mundo pecador y mediante el cual ha sellado el efecto de la muerte de Cristo. Sí, mediante la justicia de Cristo la justificación de vida ha pasado a todos los hombres. Los muchos, todos los hombres, son presentados como justos mediante la obediencia de Cristo. La obediencia y la justicia de Cristo, así como el pecado y desobediencia de Adán, había sido imputado a todos los hombres. Dios es el que justifica al impío. Por tanto en Cristo hay presente para todos los hombres la justicia que vale ante Dios.”[iv]

Las Sagradas Escrituras rebosan con terminología que dice: “la justificación es completa por causa de Cristo”, y usa diferentes palabras para decirlo. La iniquidad perdonada, el pecado cubierto, el pecado no imputado, esto quiere decir que Dios perdonó los pecados del mundo por causa de Cristo.

La doctrina de la justificación como Pablo la presenta finalmente nos conduce al misterio que no podemos resolver. Por un lado el apóstol testifica que la justificación de vida ha pasado a todos los hombres, y por otro lado que todo el mundo es culpable ante Dios y merece el castigo eterno. Esto no está en contradicción. En una expresión el mundo se considera en Cristo, en el otro fuera de Cristo. Fuera de Cristo Dios está airado con los pecadores, en Cristo mira al mundo pecador con placer. El uno es el juicio de la ley sobre los pecadores, el otro un juicio del evangelio. El objeto de la redención y la justificación es toda la humanidad pecadora considerada aparte de la relación de los individuos con Cristo y el evangelio.

            B) La justificación es completa porque no depende de nosotros.

Piensa un momento, ¿cómo sería la justificación de las personas individuales si dependiera de sus sentimientos, de su grado de fe. Medio condenado un día, medio absuelto el otro día. Y tan poco como un inculpado en la corte de justicia humana queda medio en prisión y la otra mitad libre, tampoco justifica Dios la mitad y condena la mitad.

Lo que ahora hemos considerado se llama la justificación objetiva. El término significa que aparte de la actitud de los seres humanos individuales, de manera muy objetiva, Dios ha declarado que el mundo es justificado, que los pecados son perdonados, que toda la humanidad ha sido redimida. Otro término usado para este gran acto de Dios es la justificación universal, una justificación que se extiende a todo el mundo. Esta  doctrina, la de la justificación universal, la llamada justificación objetiva, presenta el hecho de que el Señor Dios por gracia, a causa de la redención de Cristo, realmente perdonó los pecados de todos los hombres, al mundo entero. Esto es aparte del recibir o no recibir esta justificación por la fe. No depende de nuestra actitud, de nuestra fe, ni de nuestra conversión, ni de nuestras emociones o sentimientos. Nuestro Señor Jesucristo murió en la cruz por todo el mundo. Pieper dice: “La reconciliación objetiva de todos los hombres a Dios mediante la obra de Cristo obliga al entendimiento correcto del evangelio y de la fe. El evangelio no puede ser otra cosa sino el mensaje y la oferta del perdón de los pecados que Cristo ha ganado, y la fe no puede ser otra cosa sino sencillamente aceptar el perdón de los pecados que ha sido ganado por Cristo.”

III. La justificación objetiva y la reconciliación objetiva es el mismo acto de Dios en Cristo.

Aunque distinguimos entre la justificación objetiva y la justificación subjetiva, no se nos ocurre separarlos. Ser justificados completamente de una vez para siempre en la cruz y ser completa y personalmente justificados, estos dos hechos no pueden ser separados. Ciertamente no hablamos de dos justificaciones. La justificación objetiva y subjetiva se refieren al mismo acto de Dios.

La reconciliación se actualiza como la justificación[v], la justificación involucra la reconciliación. Con la reconciliación ha sucedido la verdadera absolución de los pecados del mundo. Cuando Pablo dice en 2 Corintios 5:19: “Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo”, es seguido inmediatamente con “no tomándoles en cuenta sus transgresiones.” La comparación con Romanos 4:6-8 hace claro que esta oración negativa, “no tomando en cuenta el pecado”, es equivalente a la oración positiva, “imputando la justicia”.

            A. La justificación completa sucedió hace 2,000 años.

Es decir, en ese tiempo, hace casi 2000 años, cuando Cristo cumplió la ley por los hombres, Dios reconcilió al hombre consigo mismo. Cristo murió en cierto día, a cierta hora en el tiempo. Pero esto cuenta para todo el tiempo: para todo tiempo futuro, para todo tiempo anterior. Tenemos que fijar nuestros ojos sobre estas claras y sencillas palabras de la Escritura, y dejar que ellas obren en nosotros. Dios ya no toma en cuenta nuestros pecados contra nosotros, nos ha absuelto de nuestros pecados. Nos ha perdonado, nos ha justificado. Hablamos de la justificación objetiva al igual como la reconciliación objetiva. Los dos términos se refieren al mismo acto de Dios en Cristo. Para Pieper, por ejemplo, la reconciliación objetiva y la justificación objetiva son casi términos intercambiables. Los dos términos corresponden y designan el mismo evento. El término justificación se toma de la esfera de la corte, el término reconciliación del dominio de relaciones personales. Su identidad material es claro del hecho de que Pablo en una ocasión (2 Cor. 5:14-21) como vimos, puede proceder de la reconciliación a la justificación y en otra ocasión de la justificación a la reconciliación.

                        1. La justificación completa sucedió en la cruz: “Consumado es.” (Juan 19:30) Tetevlestai:

El perfecto de un estado completado, Tetevlestai, denota una acción llevada a su terminación, como una línea que termina en un punto ____________. Jesús habla esta palabra al Padre que lo envió. Fue hablada en voz fuerte; también es su intención que todos los hombres oigan. ¿Qué es lo que aquí lo llevó al fin? La muerte de Jesús termina su perfecta y completa obra redentora, la obra de la reconciliación y la expiación. Su derramamiento de su sangre redentora, hecho perfecta y completamente para todos, está terminado y queda para siempre terminado. (Heb. 7:27; 9:12 y 26; Rom. 6:10).

                        2. La justificación es completa en Cristo.

Lo suficiente y lo completo de la obra de Cristo en la cruz no se puede expresar con demasiado énfasis. La obra de Cristo es completa en sí misma, y se extiende  y es completa para el mundo entero. Realmente Cristo sufrió para el mundo entero, por todos los hombres. Su obra es completa intensamente. Por el sufrimiento y la muerte de Cristo, el mundo realmente fue reconciliado con Dios; es decir, la ira de Dios contra el mundo realmente fue eliminada, se hizo satisfacción y se quitó. Dios ya no imputa a los hombres sus transgresiones. Y finalmente Dios ha ratificado toda esta obra, la ha declarado perfecta y completa, levantando a Jesús de los muertos. Su resurrección fue completa para nuestra justificación. En otras palabras, “la cuenta queda saldada”, y no solamente para nuestra completa justificación sino para la justificación de todo el mundo. Las Escrituras brillan con el todo, la universalidad de la justificación.

            B. La completa justificación sucedió desde la fundación del mundo.

Ciertamente había perdón de los pecados en los tiempos del Antiguo Testamento.[vi] Ahora, cuando Hebreos 9:15 dice: “Por esta razón, también es mediador del nuevo pacto, para que los que han sido llamados reciban la promesa de la herencia eterna, ya que intervino muerte para redimirlos de las transgresiones bajo el primer pacto,” esto claramente afirma que la muerte de Cristo sucedió para la redención de las transgresiones que se hicieron bajo el primer testamento. Sigue explicando el texto: “De otra manera, le habría sido necesario padecer muchas veces desde la fundación del mundo.” Si la justificación no fuera completa, el sacrificio de Cristo tendría que ser repetido de vez en cuando para seguir expiando nuestros pecados, y entonces esto hubiera sido necesario también varias miles de veces antes del adviento de Cristo, sí, desde la fundación del mundo. Porque antes de la venida de Cristo también había pecado y perdón de pecados. Pero el sacrificio completo y todo suficiente de Cristo perdonó los pecados de los padres y los pecados de los santos ahora y para siempre.

En Apocalipsis 13:8 se lee: “el Cordero (es decir Cristo), quien fue inmolado desde la fundación del mundo.” ¿Qué significa esto? Cristo no fue literalmente matado desde la fundación del mundo, sino solamente una vez, bajo Poncio Pilato. El pasaje no dice “antes”, sino “desde la fundación del mundo”. Por consiguiente, el texto habla del fruto de los sufrimientos de Cristo. Solamente en este sentido se puede decir que Cristo murió desde la fundación del mundo. Desde la fundación del mundo estaba en la mente de Dios la muerte de Cristo para la completa justificación del mundo.

Estamos tan benditos con este conocimiento que tenemos que dar las gracias continuamente al Señor por las bendiciones de su gracia en nuestras vidas. El mundo entero de pecadores ha sido completa y totalmente justificado en Cristo Jesús; ésta es la doctrina central de la Escritura. Y el propósito principal de la Escritura es: traer a los pecadores individuales a la fe en Cristo, para que compartan su perfecta justicia y hereden la vida eterna. Si estas verdades se pierden, ya no hay fe cristiana. Tenemos que decir: “Gracias Señor, por tu gracia en mi vida. Hazme tu instrumento para llevar estas noticias al mundo entero.”


Notas:

[i] Theological Monthly. Vol. VIII. Setiembre 1928, #9, Full Forgiveness.

[ii] La justificación es, sobre todo, el perdón de los pecados. AC IV 1, 2; Ap. IV 40, 41, 76: SA III 13; FC-Ep. III 4, 7; FC SD III 9, 10, 17, 62. Si la justificación es el perdón de los pecados, entonces la justificación es un declarar justo, un acto forense. La misma conclusión es exigida por la identificación en las confesiones de la justificación con la imputación de la justicia de Cristo, o de sus méritos o de su obediencia. Ap. IV 305s.; XXI 19; FC SD III 56.

[iii]Véase Zahn, Komm. z. Roemerbr., ´p. 258, nota 23: El objeto de katallasein y sus derivados o el sujeto de sus pasivos nunca es la persona que sufre el odio o la enemistad, sino el que causó el rompimiento de la paz. La humanidad, que se rebeló contra Dios, que en la guerra entre Dios y el pecado combate por el lado del último en contra de Dios (Rom. 6:13) como teomachoi, en otras palabras todo el mundo rebelde de los hombres, 2 Cor. 5:18-20; Col. 1:20-22. Así la esposa que ofendió a su esposo con deserción más o menos voluntaria, 1 Cor. 7:11) así también el hombre contra el cual el hermano cree tiene fundamento para quejarse, mediante el cual se siente herido el hermano, Mat. 5:24.

[iv] Epistle to the Romans, Vol. 1, Dr. George Stoeckhardt, p. 76ss.

[v] Henry Hamann hijo considera que “el término ‘justificación objetiva’ no es buena. ‘La justificación objetiva es solamente un error por ‘la reconciliación objetiva’” (Justificacion by Faith in Modern Theology. Concordia Theological Monthly, April 1958.)

[vi] Exo. 34:7; Núm. 14:1, 18-20; Sal. 32:1,5; 78:38; 85:3; 99:8; 103:3; Miq 7:18; Sal. 31:6; Is. 29:22; 43:1; 44:23.

Fuente: La justificación es completa

Las facultades psi a examen

Las facultades psi a examen

1. Introducción

Moisés Garrido

Hace más de 130 años que algunos osados científicos contemplaron la necesidad de investigar los presuntos fenómenos inexplicables que tenían lugar en los velatorios espiritistas. Fue así como se creó la Sociedad para la Investigación Psíquica de Londres, compuesta por catedráticos de diversas ramas científicas, incluso premios Nóbel.

Desde entonces, se intenta hallar las posibles causas de unos hechos que parecen transgredir las rígidas leyes establecidas por la física clásica. Y a pesar de lo que afirman los detractores, se ha avanzado mucho, gracias al constante apoyo multidisciplinar. De hecho, ya el lugar de estudio no son aquellos tenebrosos salones espiritistas, sino asépticos laboratorios en los que la tecnología se ha puesto al servicio del estudio de los fenómenos PSI.

El matrimonio Fox jamás pudo imaginar que las experiencias que protagonizaron sus hijas Margaret y Kate en su casa de Hydesville (Nueva York) en 1848 —golpes o raps mediante los cuáles decían comunicarse con un ser de ultratumba—, daría origen a uno de los movimientos pseudorreligiosos más influyente y con mayor arraigo de la segunda mitad del siglo XIX: el Espiritismo. Ni mucho menos, que todo ello convulsionaría el sólido establishment científico, al traer consigo una serie de fenómenos extraordinarios, testimoniados por personas de total credibilidad y notable formación intelectual, que burlaban las leyes conocidas de la Naturaleza. Esos hechos no podían ser ignorados. En todo el mundo occidental no se hablaba de otra cosa.

Los periódicos de la época se hacen eco de infinidad de casos de pretendidos contactos con el “más allá”, y las sesiones espiritistas son frecuentadas por todas las clases sociales, especialmente por la burguesía, que encuentran un nuevo aliciente para sus monótonas vidas. Al publicarse las obras del médico francés Allan Kardec, el principal impulsor del Espiritismo en Europa, se populariza definitivamente un asunto considerado ya por muchos como el más trascendente después del nacimiento de Jesús.

A partir de 1860, los médiums se van multiplicando por doquier al igual que los fenómenos, que son cada vez más espectaculares y variados. Es hora entonces de entrar en escena para saber si son ciertos o no los episodios narrados por los espiritistas y determinar si realmente se trata de manifestaciones del reino de los difuntos. Y el catálogo es amplio: apariciones fantasmagóricas; movimientos de objetos; levitaciones de mesas, sillas e incluso personas; cambios repentinos de temperatura; raps, voces, sonidos y aromas surgidos de la nada; luces y vapores que flotan en el aire; etc.

2. Los inicios de la investigación

Moisés Garrido

Los primeros científicos y profesores que valientemente toman las riendas del estudio de los fenómenos mediúmnicos fueron el astrónomo Camille Flammarion, el físico Marc Thury, el filósofo Frederic W. H. Myers, el biólogo evolucionista Alfred Russel Wallace, el físico Sir William Barret y el astrónomo Johann Zöllner, entre otros muchos precursores.

En 1869 es cuando por primera vez una institución, la Sociedad Dialéctica de Londres, presidida por el reputado físico Sir John Lubbock, decide crear un comité para analizar los fenómenos espiritistas. Aunque el propósito no era otro que desenmascar lo que a priori consideraban burdas supersticiones, los resultados de la investigación no fueron los esperados, y los treinta y tres miembros de la comisión redactaron un informe de 400 páginas admitiendo la realidad de fenómenos, como golpes y vibraciones, de naturaleza desconocida, movimientos de cuerpos pesados sin acción mecánica, ruidos que responden inteligentemente a las preguntas formuladas, aparición de manos y formas humanas, levitación de personas, etc.

El informe, duramente criticado por ciertos miembros de la Sociedad que se dejaron llevar por sus propios prejuicios, fue sin embargo bien acogido por ilustres científicos como el premio Nóbel de química Sir William Crookes, descubridor del talio, quien decidió examinar a fondo esos hechos inexplicables. Con sus investigaciones, iniciadas en 1870, nace la llamada Metapsíquica (precursora de la futura Parapsicología), término acuñado por el premio Nóbel de medicina Charles Richet, uno de los más célebres investigadores de la época.

Según Richet, la Metapsíquica puede definirse como “la ciencia que tiene por objeto el estudio de los fenómenos físicos o psicológicos producidos por fuerzas que parecen inteligentes o por facultades desconocidas de la mente humana”. Por aquel tiempo, comienza a destacar el médium escocés Daniel Dunglas Home, capaz de realizar espectaculares fenómenos de efectos físicos a plena luz del día y ante numerosos testigos. Decían de él que, en ocasiones, se elevaba en el aire hasta tocar el techo o salía por una ventana para entrar por otra. Fue invitado incluso por el emperador Napoleón III y por el zar Alejandro II, quienes se sintieron fascinados por lo que de su persona se contaba.

Crookes le somete a numerosas pruebas, siempre bajo un estricto control —construyendo incluso ingeniosos aparatos para experimentar con él—, constatando finalmente la realidad de sus facultades mediúmnicas. Los resultados son difundidos en varias publicaciones científicas. En enero de 1874, en el Quarterly Journal of Science, el científico escribe: “Los fenómenos que voy a narrar son tan extraordinarios y tan opuestos a las leyes científicas que, incluso ahora, recordando los detalles de los que he sido testigo, se crea un antagonismo en mi mente entre la razón, que afirma es científicamente imposible, y lo que percibí con mis sentidos, que dan fe de algo opuesto a mis conocimientos (…) Habiéndome cerciorado de su veracidad, sería para mí una cobardía el no dar mi testimonio sobre ellos…”

Pocos años después, concretamente en 1882, se funda en Londres la primera sociedad dedicada exclusivamente al análisis e investigación de los fenómenos mediúmnicos: la Society for Psychical Research, presidida por Henry Sidgwick, filósofo de Cambridge. Sus integrantes pertenecen a diversas disciplinas científicas y médicas. Se crean filiales en otros paises, como la American Society for Psychical Research de EEUU, presidida por el profesor de Harvard William James —y entre cuyos miembros destaca Sigmund Freud, padre del psicoanálisis—, así como otras sociedades de reconocido prestigio como el Institute Metapsychique International de Paris, fundado por el médico Gustave Geley.

Es a partir de entonces cuando comienza el estudio sistemático de cada uno de los fenómenos producidos por los grandes médiums espiritistas de la época. Amén del ya aludido D. D. Home, y alcanzando el siglo XX, son sometidos a rigurosas investigaciones médiums de la talla de Eusapia Palladino, Florence Cook —en cuyos trances se materializaba el célebre fantasma de Katie King—, los hermanos Schneider, Leonora Piper, Stanislawa Tomczyk, Franek Kluski, y un largo etcétera.

No está de más decir que ante tal boom, también hubo numerosos casos fraudulentos, abundando los impostores. Gracias a hombres como el famoso ilusionista Harry Houdini, el investigador Harry Price o el astrónomo español J. Comas Solà se logró desenmascarar a muchos falsos médiums.

3 ¿Una nueva forma de energía?

Moisés Garrido

Aquellos primeros trabajos tuvieron como principal objetivo demostrar la realidad de los fenómenos. Poco podía decirse aún sobre el origen de los mismos. “Antes de formar hipótesis, es necesario estar seguro de que los hechos existen verdaderamente”, apuntaba el sacerdote jesuita Carlos M. de Heredia en su crítica obra “Fraudes Espiritistas y Fenómenos Metapsíquicos” (1930).

No obstante, ya hubo investigadores que ofrecieron posibles teorías. Algunos se decantaron por una explicación trascendente, convirtiéndose en defensores de la doctrina espiritista. Fue el caso de Sir Oliver Lodge, Cesare Lombroso o Arthur Conan Doyle, por ejemplo.

Pero la gran mayoría comenzó a referirse a una energía exteriorizada por el médium durante los estados de trance. Al menos, la presencia de éste era necesaria para la manifestación de los fenómenos. El astrónomo Flammarion afirmaría que “los seres humanos poseen una fuerza fluídica y psíquica de naturaleza aún desconocida”. Johann Zöllner aplicaría su teoría sobre la cuarta dimensión a los fenómenos mediúmnicos, mientras que Myers prefiere hablar de un “Yo-subliminal”. Cualquier término es válido para denominar a esa invisible energía mediúmnica: “fuerza metaetérea”, “rayos N”, “fluido mesmérico”, “fuerza ódica”, “radiaciones rígidas”…

Se intenta a la vez clasificar la gran variedad de fenómenos. Así, el filósofo Emile Boirac habla de fenómenos hipnoides (aquellos que pueden explicarse por fuerzas conocidas), magnetoides (en los que intervienen fuerzas aún desconocidas) y espiritoides (producidos presuntamente por fuerzas extranaturales). Por su parte, Joseph Maxwell dintingue entre fenómenos materiales o físicos (materializaciones, aportes, levitación…) y fenómenos intelectuales (clarividencia, escritura automática, voces directas…). Una división muy aproximada a la que más tarde ofrecería Charles Richet en su extraordinario Tratado de Metapsíquica, clasificando los fenómenos entre objetivos, externos y perceptibles por los sentidos, y subjetivos, o mentales.

Hasta la década de los veinte no se intenta separar la Metapsíquica del Espiritismo y establecer una terminología adecuada para los fenómenos mediúmnicos. Se comienza a hablar de telergia (tele: lejos, ergon: acción), que según René Sudre, científico de la Sorbona, designaría “los fenómenos en los cuales el fluido psíquico o su fuerza asociada realizan más o menos visiblemente una acción exterior sobre los objetos materiales”. La idea de que los fenómenos de efectos físicos se originan por la liberación y transformación de la energía del organismo del sujeto, es finalmente apoyada por la gran mayoría de especialistas de la época.

Las investigaciones metapsíquicas van alcanzando poco a poco un nivel más que aceptable, sobre todo tras el Congreso Internacional celebrado en Varsovia en 1923. Algunos centros docentes deciden crear laboratorios para estudiar a los sujetos con facultades mediúmnicas. Es así como el Departamento de Psicología de la Universidad de Duke (Carolina del Norte, EEUU) establece en 1927 un laboratorio de investigaciones psíquicas gracias al empeño del psicólogo William McDougall, poniendo al frente del mismo al biólogo Joseph Banks Rhine. A partir de entonces, la investigación metapsíquica adquirirá una inesperada dimensión…

4 – ESP y estadística

Moisés Garrido

Los años treinta abren una nueva y decisiva etapa en el estudio de los fenómenos ocultos. Ya no es necesario recurrir a hipótesis espiritistas. Es más, nadie había sido capaz de demostrar hasta esa fecha que los difuntos eran los causantes de tales hechos. Por eso, la mayoría de los estudiosos estaban de acuerdo de que son fenómenos ligados al ser humano.

La mente inconsciente, de la que hablaban Freud y Jung, parecía encerrar ese misterio. Es así como desaparece el periodo metapsíquico dando paso al periodo científico de la Parapsicología (neologismo propuesto por Max Dessoir en 1889), y que podría definirse como “la rama de la psicología que se ocupa de los hechos psíquicos que parecen escapar del dominio de las que, hasta el presente, se reconocen como leyes normales” (Rhine, 1947). A su vez, se comienza a utilizar el término “Psi” (letra del alfabeto griego) para designar de una forma general la facultad humana, inconsciente y extrafísica, que origina la amplia gama de fenómenos parapsicológicos.

El Dr. Rhine publica en 1934 un trabajo muy revelador, que recoge sus estudios sobre la telepatía, la clarividencia y la precognición, fenómenos englobados bajo el nuevo vocablo de “Percepción Extrasensorial” (ESP). Trabaja junto a su esposa, la bióloga Louise E. Rhine, aplicando el método estadístico en sus investigaciones con alumnos universitarios, siempre bajo condiciones muy rigurosas de control. Para ello, emplea las conocidas “cartas Zener” (inventadas por el doctor K. F. Zener). Se realizan miles de pruebas y los resultados son asombrosos, como en el caso de los estudiantes A. J. Linzmayer y Hubert Peace, que logran aciertos muy por encima del azar.

Poco después, Rhine, considerado ya como el padre de la Parapsicología Científica, se centra en la investigación de los fenómenos de psicoquinesis (PK), o de acción de la mente sobre la materia. También emplea el método cuantitativo-estadístico, utilizando dados y aplicando el cálculo de probabilidades.

Los trabajos de Rhine y sus colaboradores son muy elogiados hasta el punto que en el Congreso Anual de la American Psychological Association, celebrado en Ohio en 1938, buena parte de los psicólogos allí reunidos consideran que la investigación de la ESP es legítimamente científica y pertenece al dominio de la psicología. De hecho, al finalizar la década, casi medio centenar de universidades norteamericanas acogen ya departamentos para estudiar las facultades PSI, cuya evidencia fue posible gracias a los trabajos experimentales iniciados en Duke. “La realidad de los fenómenos debe considerarse probada con tanta certidumbre como puede serlo cualquier hecho en la investigación científica. Abandonemos, pues, la tentativa de volver a probar, para satisfacción de los escépticos, la realidad del efecto psi, y consagrémonos en cambio a descubrir cuanto nos sea posible sobre ese fenómeno”, declararía Robert Thouless, psicólogo de Cambridge. Sin duda, la figura del Dr. Rhine, que alcanzó una gran fama internacional, ha sido esencial para que la Parapsicología lograse el merecido reconocimiento académico y científico. En los años siguientes se notó bastante ese interés. Muchas universidades impartieron enseñanza sobre Parapsicología, financiaron trabajos de investigación e incluso otorgaron doctorados en medicina, filosofía y ciencias por tesis parapsicológicas.

Mundo Misterioso.

5 – La ciencia abre sus puertas

Moisés Garrido

1953 fue un año importantísimo para la nueva ciencia de lo paranormal.

En la Universidad de Utrech (Holanda) se celebra el VI Congreso Internacional de Parapsicología en el que se establecen definitivamente las bases metodológicas y se acuerda una correcta clasificación y terminología para designar los fenómenos parapsicológicos. Unánimemente se acepta el término Parapsicología sustituyendo para siempre al de Metapsíquica, que aún se utilizaba en algunos países.

En dicho evento, participan numerosos científicos que ofrecen su apoyo a la investigación psi. De paso, se crea en dicha universidad la primera cátedra de Parapsicología que sería dirigida por el eminente profesor Willem C. Tenhaeff. Por esas mismas fechas, el psicólogo Hans Bender funda en la Universidad de Friburgo (Alemania) el Instituto de Psicohigiene y Áreas Limítrofes de la Psicología, que sería conocido como Instituto de Parapsicología, una de las entidades más acreditadas a nivel mundial. Durante los años siguientes se siguen creando cátedras de Parapsicología en los países más desarrollados, y en 1957 se funda en Nueva York la Parapsychological Association, a la que pertenecen científicos de muy diversas áreas. Es un momento álgido para la investigación psi. Se organizan congresos y seminarios por todo el mundo. Y ante la sorpresa de muchos, la Unión Soviética también se ve atraída por el campo de lo paranormal. Así, en 1960, el catedrático de Fisiología Leonid Vasiliev establece en la Universidad de Leningrado un departamento dedicado a la Bio-Información (término con el que allí se conoce la Percepción Extrasensorial).

Pero el día más inolvidable para la Parapsicología llega el 30 de diciembre de 1969. La Parapsychological Association (PA) consigue, tras varios intentos, ser admitida en la prestigiosa American Association for the Advancement of Science (AAAS), entidad que acoge a 300 organizaciones científicas. Durante el memorable acto, la antropóloga Margaret Mead defendió el rigor científico de la Parapsychological Association en sus estudios e investigaciones y propuso que se votara en su favor. Ciento setenta manos se alzaron a favor, frente a treinta en contra. “La propuesta queda aprobada”, anunció el presidente de la AAAS ante la alegria de los miembros de la PA. Era el reconocimiento oficial de la Parapsicología como ciencia. La recompensa a tantos años de dedicación y esfuerzo para alcanzar un merecido lugar entre las restantes disciplinas académicas.

6 – Años 70, el boom de los paragnostas

Moisés Garrido

Quiénes hemos tenido la oportunidad de ver las imágenes del documental realizado en 1967 a la psíquica rusa Nina Kulagina no podemos disimular nuestro asombro.

Bajo la atenta vigilancia de físicos, médicos y periodistas, Kulagina -con su cabeza llena de electrodos para controlar las ondas cerebrales- fue capaz de realizar increíbles fenómenos PK tras unos minutos de concentración. Desde mover y levitar objetos introducidos en una campana de cristal, hasta hacer girar a gran velocidad la aguja de una brújula, provocar quemazón en el cuello de un voluntario o interrumpir los latidos de corazón de una rana. Sus aciertos ESP también fueron sorprendentes. Tras las agotadoras pruebas, a las que siempre se sometió sin oponerse lo más mínimo, su fatiga era bien palpable.

Su corazón alcanzaba nada menos que 240 pulsaciones por minuto y llegaba a perder hasta dos kilos de peso por sesión, además de apreciarse cambios en el campo electrostático cercano a su cuerpo. Mantuvo sus facultades psi hasta su muerte, acaecida en abril de 1990. Sin la menor duda, Nina Kulagina ha sido la sensitiva más estudiada de todos los tiempos (por 40 científicos, entre ellos dos premios Nobel) y la que ha obtenido mejores resultados.

Los casos de dotados PK abundaron durante la década de los 70. Las proezas de algunos psíquicos tuvieron amplia difusión en todo el mundo. Ted Serios era capaz de proyectar imágenes mentales en una película fotográfica; Ingo Swann lograba alterar la temperatura de termistores aislados; Nigel Richmond podía influir en el movimiento de los paramecios; Jean-Pierre Girard doblaba barras de acero con solo pasar sus dedos…

Pero sin duda, el más famoso de todos fue el israelí Uri Geller, que se paseó por los platós de TV convirtiendo en show sus presuntas habilidades psicocinéticas. Doblaba cubiertos y llaves, ponía en funcionamiento relojes estropeados, rompía objetos metálicos, etc. etc. Aún hoy, sigue haciéndolo. La verdad es que, pese a haber sido acusado de impostor por sus numerosos detractores, Geller obtuvo resultados muy significativos en algunas pruebas de laboratorio, como las realizadas en el Stanford Research Institute (California), o las que llevaron a cabo el físico John Hasted, del Birkbeck College de Londres, y el matemático John Taylor, del King’s College de Londres (no olvidemos que Geller ha amasado una inmensa fortuna tras poner sus capacidades parapsíquicas al servicio de compañías petroleras y mineras lo que demuestra que obtuvo éxito en sus prospecciones sobre mapas). Durante sus frecuentes apariciones públicas, se comenzó a hablar del denominado efecto Geller. Centenares de personas de todo el mundo confesaban haber reproducido los mismos fenómenos que el psíquico israelí mientras le veían actuar en televisión. La mayoría eran niños de entre 8 y 14 años -que serían bautizados como “mini-Gellers”-. ¿Indicaba este singular hallazgo que las facultades psi las compartimos todos los humanos y no únicamente algunos dotados?…

A este respecto, las investigaciones psi efectuadas por los físicos estadounidenses Harold Puthoff y Russell Targ, financiadas en parte por la CIA, les llevaron a reconocer en su detallado informe Mind-Reach que “en nuestra investigación, las funciones paranormales aparecen como una capacidad latente que todos los sujetos pueden experimentar en cierta medida”. Un dato que sería corroborado por otros parapsicólogos. De hecho, el sociólogo Andrew Greeley se sorprendió de lo extendida que están las experiencias psi tras realizar en 1973 una encuesta entre la población norteamericana: “Casi una quinta parte de la población dice haber tenido frecuentes experiencias paranormales, descubrimiento tan deslumbrador para nuestros colegas de otras ciencias sociales como para nosotros”.

Pero si todos la poseemos a nivel inconsciente ¿por qué unos individuos manifiestan la facultad psi y otros no? Parece que, entre otros factores, cuenta la actitud de la persona hacia estos fenómenos. Según las investigaciones de la psicóloga Gertrude R. Schmeidler, aquellos sujetos que creen en la ESP obtienen mejores resultados en los experimentos que aquellos que se muestran escépticos. El factor emocional parece jugar también un papel esencial en los resultados, como comprobó la doctora Thelma Moss.

Por aquellos años, se constató asimismo que la facultad psi se manifiesta con más facilidad cuando el sujeto se halla en un estado de relajación y sus ondas cerebrales alcanzan el nivel alfa. Durante la meditación, el trance hipnótico o el aislamiento sensorial (técnica Ganzfeld) -que conducen a un estado modificado de conciencia- se consigue mayores éxitos en las experiencias psi. Los trabajos de reputados parapsicólogos como Milan Ryzl, Charles Honorton o Leonid Vasiliev así parecía demostrarlo.

También los sueños son una vía para manifestarse las facultades ESP. En el Laboratorio de los Sueños del Centro Médico Maimónides (Nueva York), los doctores Stanley Krippner y Montague Ullman iniciaron hace tres décadas sus investigaciones sobre la “telepatía onírica” con sujetos voluntarios obteniendo resultados muy prometedores.

7 – Parapsicología hoy

Moisés Garrido

A pesar de las lógicas dificultades existentes en un terreno fronterizo como el que nos ocupa, afortunadamente se ha logrado avanzar en el estudio de las facultades psi desde que hace poco más de treinta años la Parapsicología se convirtió oficialmente en ciencia y recibió apoyo multidisciplinar.

Incluso en 1973 la UNESCO acogió los conceptos parapsicológicos en su Nomenclatura Internacional para los campos de Ciencia y Tecnología. Aún así, las críticas le seguirán lloviendo, porque los prejuicios y los intereses creados son muchos. Sin embargo, los científicos interesados seriamente en lo paranormal harán caso omiso a esos ataques y proseguirán con sus investigaciones de laboratorio.

Uno de esos científicos comprometidos con la Parapsicología ha sido el físico alemán Helmut Schmidt que desde los años setenta ha venido aplicando la tecnología al estudio de las facultades ESP y PK. Para ello, ideó un generador binario de sucesos aleatorios (GSA), con el que se eliminaban los errores de registro y posibles fallos metodológicos, y a su vez quedaban registrados de forma automática los resultados. Con ese aparato, la aleatoriedad quedaba garantizada. Ray Hyman, un escéptico de la Parapsicología, llegó a decir sobre tales experimentos que: “La labor de Schmidt es la más sugestiva con la que puede enfrentarse un crítico como yo. Su enfoque invalida muchas críticas anteriores sobre la investigación parapsicológica (…) Si existen defectos en su trabajo, no son ni evidentes ni comunes”.

Hay que destacar también los interesantes experimentos PK que se están llevando a cabo en el Laboratorio de Investigaciones de Anomalías de la Facultad de Ingeniería de Princeton (New Jersey), dirigido por el Dr. Robert G. Jahn, para intentar desarrollar un modelo teórico sobre la interacción de la conciencia con el medio físico. También una de las prioridades de este equipo de ingenieros es la investigación de la percepción remota precognitiva (PRP) para hallar objetivos geográficos distantes.

No podíamos concluir sin apuntar que los nuevos paradigmas planteados por la física teórica podrían servir de base para explicar determinados fenómenos parapsicológicos. Por ese camino discurren actualmente las investigaciones de algunos científicos como Brian Josephson, premio Nobel de Física, o Jack Sarfatti, director del Grupo de Investigación en Física de la Conciencia, de San Francisco. Y es que, la teoría cuántica, de manera indirecta, nos está permitiendo comprender algo mejor el paradójico universo de los fenómenos psi, en donde conceptos como tiempo, espacio y materia se ven profundamente alterados. De ahí que ya se esté hablando de una Parapsicología Cuántica. Precisamente, el Dr. Rhine, en su obra Parapsychology (1957) -escrita conjuntamente con el psicólogo J. G. Pratt-, afirmaba que “el hecho de que se produzca interacción entre los sistemas psíquicos y físicos implica para la mente lógica, la existencia de una unidad fundamental que sugiere que los fenómenos de la parapsicología y la física pertenecen ambos a un mismo universo que todo lo comprende. Si ello es así, es porque aún está por descubrirse una porción de realidad más grande que la que ya ha sido revelada. La física, entonces, no estaría desvinculada de psi y de sus operaciones”.

Han quedado bastantes cosas en el tintero. Y es que la Parapsicología Científica explora muchos otros frentes: la Transcomunicación Instrumental, la Psicobioenergía, la Electrofisiónica, la micro-PK y bio-PK, el espionaje psíquico, la Radiónica, las ECMs, ESP y actividad geomagnética, PSI y sincronicidad, etc. etc.

En la documentada obra “Explicando lo inexplicado” (1993), sus autores, los psicólogos Hans J. Eysenck y Carl Sargent, concluían que: “La parapsicología está alcanzando su mayoría de edad rápidamente. A pesar de los problemas económicos, se le presenta un futuro fascinante en el siglo al que nos aproximamos”. Pues bien, ya hemos alcanzado el nuevo siglo. Esperemos que esta disciplina tan sugestiva siga progresando y contando con la confianza y el respaldo de la comunidad científica. Estamos convencidos de que el tiempo demostrará que la Parapsicología está contribuyendo a conocer más profundamente la mente humana y la realidad que nos rodea.

Hoy, gracias a Internet, cualquier interesado puede tener acceso a informes, investigaciones, ponencias y demás actividades de las organizaciones internacionales más prestigiosas en el campo de lo paranormal. La mayoría de ellas tienen webs donde difunden sus trabajos. Incluso podemos encontrar algunas de las sociedades pioneras en la investigación metapsíquica que aún siguen activas.

Fuentes:

¿Por qué hago difícil lo fácil?

Por qué hago difícil lo fácil?


Marcos 9:23 “ Si puedes creer para el que cree todo es posible.”

Lucas 1:37 “ porque nada hay imposible para Dios”

Los problemas tienen la habilidad de capturar nuestra mente, ocupar el mayor espacio posible y no permitirnos avanzar sino quedarnos detenidas analizando el conflicto durante las veinticuatro horas.

Las mujeres tenemos el arte de expandir los problemas, somos expertas en agrandar y así ocupar nuestra vida, y la de los demás, con un solo problema.
Por ejemplo, ¿cuántas le vimos una manchita en la camisa a alguien y quisimos limpiársela, y luego le quedó una aureola enorme? Quisimos hacer un bien y se transformó en un problema que no sabemos cómo solucionar ni qué decir.
Generalmente transformamos lo pequeño en grande, las cucarachas se hacen dinosaurios, y aunque muchas veces son cosas sencillas, las complicamos al poner nuestro toque y nos transformamos en las víctimas, poniendo toda nuestra energía en buscar una solución, quedando nuestra mente aprisionada haciendo el problema cada vez más grande.

¿Por qué complicamos lo simple?

1-Para llamar la atención.
2-Para distraernos y no aburrirnos,
3-Para que el día sea divertido.
4-Para arruinarle la vida a otro.
5-Porque aprendimos a enredarnos y pensamos que nada es sencillo, todo es una catástrofe.

Toda nuestra actitud está relacionada con la culpa y no podemos creer que algo se dé simplemente, ni los milagros de Dios porque la mente está acostumbrada a meterse en laberintos que el pensamiento debe recorrer hasta encontrar la salida.

Cuando damos vueltas a las situaciones complicadas, toda nuestra energía la ponemos en la mente y no en Dios, por eso lo primero que desaparece es la fe que no podremos accionar ni ver el respuesta sobrenatural que Dios quiere darnos. Para no complicarnos y hacerlo sencillo debemos desterrar un mito:

Todo tiene un por qué.

¿Porque soy así? ¿Por qué me tocó a mí? ¿Por qué me pasó? ¿Por qué tengo que vivir esta desgracia? ¿Por qué a la otra le va bien y a mí mal? ¿Por qué me tocan a mí todos los hombres pobres? Y adquirimos el papel de víctimas.

Entre los dos o tres años de edad, hay una etapa en que los niños preguntan todo “por qué” y los padres intentamos responderles, pero si no tenemos respuesta ellos seguirán insistiendo, preguntando “por qué” y “por qué” hasta que le digamos algo, y a veces les respondemos para que dejen de preguntar.

De esa manera nos acostumbramos a que toda pregunta tiene una explicación, y al llegar la adolescencia nos jactamos de saberlo todo, respondiendo a cualquier pregunta que nos hagan porque tenemos el concepto erróneo de que todo tiene un por qué. En la madurez también pretendemos que cada situación tenga una respuesta.

Y todos los “por qué” no tienen respuesta.

No hay una única causa para un problema, quizás son varios los motivos que lo originaron y siempre buscamos una explicación, especialmente las mujeres y en la iglesia: “¿Sabes por qué te llevas mal con tu marido? Porque no le das amor”; “Esa enfermedad te vino porque algún pecado oculto tendrás.”

Muchas veces no hay una causa y por más que lo expliquen no tiene solución pero lo importante es la reacción a cada situación.

Cuando no tengas explicaciones y te pregunten por qué te está pasando, respondé: “No sé”.
¿Por qué mi marido me abandonó? “No sé”.
¿Por qué esa persona me trató mal si siempre la traté bien? “No sé”.
¿Por qué mi hijo adolescente es tan rebelde? “No sé”.

Cuando las ideas dejen de darte vueltas en la cabeza serás una mujer feliz y aprenderás dos decretos espirituales surgidos de la Palabra de Dios, harás que lo sencillo siga siéndolo hasta desaparecer y no habrá situación difícil.

1º- No hay nada imposible para Dios. Decreto que en mi vida no hay nada imposible.

2º- Para el que cree todo es posible.

El primer decreto tiene que ver con lo que Dios hace y el segundo con lo que yo hago.
“Esta enfermedad es complicada”, en el mundo natural”, “Cómo podré sobrellevarla”, pero en el plano espiritual decreto “No hay nada imposible para Dios, El me sanará” y al decretar mi sanidad será posible.

Murió Lázaro, y Marta, su hermana, llegó angustiada donde estaba Jesús y le dijo: Si hubieras estado aquí mi hermano no habría muerto. Y Jesús le dijo: Voy a resucitar a Lázaro .
Marta siguió dando explicaciones teológicas (como hacemos muchos líderes y pastores que para todo tenemos una respuesta teológica) y le dijo: “ Sí, yo sé que lo vas resucitar en el día postrero”

Pero Jesús le dijo: “ Te estoy diciendo que ahora lo resucitaré.” Y Jesús se quedó creyendo solo, porque nadie creía.

¡Cuantas veces dejamos a Jesús creyendo solo!
Cuando no le creemos complicamos la situación, y nos dice: “ No te preocupes porque no hay nada imposible.”
¡No te compliques! Creer es creer. ¿Es tan difícil? Jesús ya te dijo, como a Marta: “Si crees verás la gloria de Dios”.

Las mujeres somos complicadas hasta para orar, hablamos con detalles, con puntos y comas, y volvemos loco a Dios, siendo algo sencillo, lo complicamos. Y Jesús nos dice: “ Si crees, para el que cree todo es posible ” y “ No te preocupes si no crees, para mí no hay nada imposible.”

Nuestra oración debe ser simple y sencilla, decretemos en nuestra mente y veremos su gloria.

La mujer no pidió nada a Eliseo, pero el profeta le preguntó al sirviente que podría querer ella, y éste le dijo: “querrá un hijo”. Y ella concibió un hijo, pero tiempo después murió en sus brazos. La mujer fue a ver al profeta sin que nadie supiera y le dijo: “Me diste un hijo sin que yo te lo pidiera, así que mejor que lo devuelvas, resucítalo sí o sí.”
Y el profeta le devolvió al niño la vida.

Ella simplemente fue y pidió, en cambio nosotras lo complicamos, si nos ocurriera eso diríamos: “Seré una mala madre, por eso Dios me lo arrancó”, “¿Estaré pasando una prueba y por eso me lo quitó?”, “¿Y cómo voy a ir al profeta, estará ocupado, cómo le voy a decir que venga a verme?” Ninguna de esas preguntas le hizo, fue decidida y sencillamente le dijo: “Vos me lo diste, ahora me lo devolvés.”

No te compliques, sé sencilla y simple.

Debemos educar los pensamientos y cuando aparezcan elevarlos al plano espiritual.
El pensamiento es limitado, tiene opciones, y la mente no puede abarcarlas todas porque enloquecería pero el mundo espiritual es ilimitado.
Es como si viniera un médico y te dijera: “Hay dos posibilidades te operás o morís”, y te complicás en los pensamientos sin saber qué decisión tomar y te limitás. Pero si cuando viene el pensamiento lo llevo al plano espiritual digo: “Para Dios y para el que cree no hay nada imposible.”

Yo sé lo que Dios hará en mi vida porque le creo y hay más de una posibilidad, porque para Dios todo es posible.
Todo lo que decretemos en el plano espiritual ocurrirá en lo natural.
Dios no nos llamó a vivir en confusión, cuando nos movamos por la fe en el plano espiritual no habrá límites y nuestra vida se ubicará en la correcta perspectiva de Dios.

Recibimos a Jesucristo para vivir mejor, no peor.
Dios quiere conceder las peticiones de nuestro corazón para que el gozo sea cumplido.
Por ejemplo cuando le damos a nuestros hijos lo que ellos nos pidieron, nos ponemos felices de verlos alegres, de la misma manera Dios se goza cuando ve nuestro rostro gozoso.

Dios no te hizo una mujer complicada sino para que disfrutes y tu gozo sea cumplido.

Elías solo desafió a ochocientos profetas, cuatrocientos de Baal y cuatrocientos de Asera, dijo: “El Dios que conteste por fuego, ése es Dios y le adoraremos”.
Estuvieron toda la mañana haciendo distintas prácticas pero no pasó nada, se complicaron la vida, ya no sabían más que hacer para que Dios le respondiera.

Así nos pasa, no sabemos qué hacer para que Dios responda y Él dice: “Dos decretos: para el que cree no hay nada imposible; todo es posible para Dios”. Todo o nada.
Todo se puede lograr y nada hay imposible, en el plano espiritual el pensamiento será todo o nada.

En el mundo espiritual: lo simple seguirá siendo simple y lo complejo se reducirá a nada.

Cuando le llegó el turno a Elías, acomodó el altar (era un razonamiento simple), echó agua y el fuego del cielo cayó. Si Dios le respondió a Elías también nos responderá, somos sus hijas, para Dios no hay nada imposible y todo es posible para los que creemos. Dios tiene las respuestas, si el camino está cerrado Él lo abrirá.

¡Basta de preguntar por qué!

Reconocer que nos está pasando y solo dos respuestas me sacarán del conflicto, todo o nada. Debo confiar y no complicarme.
No le eches la culpa a nadie, no seas más obsesiva con el pensamiento, sos hija del gran rey y El tiene las respuestas; si un camino no funciona ve por otro, y si te equivocás no te preocupes, dejalo a Dios que es especialista en problemas, si una puerta se cerró, pateá y tirala abajo.

El tomar decisiones y vivir en victoria, debe ser un ejercicio.

Un hombre tenía su hija en terapia intensiva, los médicos le dieron la noticia de que había muerto y el hombre se quedó congelado por la noticia. Los médicos comenzaron a salir de la sala hasta que sólo quedaron dos enfermeras con él, el padre se acercó al cuerpo de la chica y le dijo: “Hija vive”, y no pasó nada. Una enfermera salió y el hombre seguía ahí. Nuevamente volvió al cuerpo y le dijo: “Hija vive”, tampoco sucedió nada. Corría el tiempo y nada sobrevino, al retirarse la última enfermera se quedó solo, volvió al cuerpo y le gritó con fe: “¡Hija vive!” Al instante abrió los ojos.

En el plano espiritual lo que estaba muerto resucitará; activá tu fe, no lo compliques preguntando ¿Por qué me pasa? ¿Por qué mis hijos están pasando esa situación? ¿Por qué siempre tengo problemas económicos? ¿Justo apareció a esta altura de mi vida esta enfermedad y se vino todo abajo? ¿Por qué si he tenido tanto éxito, perdí todo?

Y Dios dice: “No preguntes más “por qué”, aunque no halles respuestas a tus preguntas seguirás viviendo. Seguí subiendo al trono, todo es posible y nada imposible.”

No preguntes más, elevate y recibirás un nuevo nivel de autoridad, dejá de hacer conjeturas en los laberintos de tu mente, no te compliques, no seas como el mulo o el caballo que hay que sujetarlos para que puedan entender, toma mi mano, y decretá. Y Dios dice:

No te he dicho mujer que si crees verás mi gloria en todo problema .

Y cuando lo decretes todo se solucionará.

¡No te rindas! Que tu espíritu cautive tu mente, no tu mente a tu espíritu. Tu espíritu tiene poder para cautivar tu mente, atraparla y no dejarla actuar: Mi espíritu hoy me está diciendo que para el que cree no hay nada imposible.

Por Alejandra Stamateas

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Los Tefilin y su Significado

Los Tefilin y su Significado


 Tefilín es una de las más importantes mitzvot (preceptos) de la Torá. Ha sido observada y atesorada por miles de años, hasta nuestros días. La Torá lo menciona más de una vez, pero más explícitamente en Deuteronomio 6:8 “Los atarás como señal sobre tu brazo, y serán un recordatorio entre tus ojos”.

Tefilín consiste de dos pequeñas cajas de cuero unidas a correas de cuero. Cada una de las dos cajas contiene cuatro secciones de la Torá escritas en pergamino. Esos pasajes son:

a) El Shemá (Deuteronomio 6:4-9) —que proclama la Unicidad del Único Dios.

b) Vehaia (Deuteronomio 11:13-21) —que expresa la promesa de Dios de que nos recompensará si seguimos observando los preceptos de la Torá, y nos advierte de la retribución por desobedecerlos.

c) Kadesh (Éxodo 13:1-10) —el deber del pueblo judío de recordar siempre la redención de la servidumbre egipcia.

d) Vehaia (Éxodo 13:11-16) —la obligación de todo judío de informar de esto a sus hijos.

Una de las cajas (“el tefilín del brazo”) es colocada sobre el brazo izquierdo para que esté frente al corazón —el lugar de las emociones, y la correa de cuero es envuelta alrededor de la mano izquierda, y alrededor del dedo medio de esa mano. La otra caja (el “tefilín de la cabeza”) es puesto sobre la cabeza, por encima de la frente, así reposa sobre el cerebro. De esta manera nuestra atención es dirigida a la cabeza, el corazón y la mano. Esto nos enseña a dedicarnos al servicio a Dios en todo lo que pensamos, sentimos y hacemos. También nos enseña a no ser gobernados únicamente por los impulsos del corazón, no sea que esto nos lleve al error y la trasgresión. Ni a ser gobernados solamente por la razón, pues esto puede llevar al crudo materialismo.

Al ser puesto en el brazo opuesto al corazón y sobre la cabeza, los tefilín significan la sumisión de la mente, corazón y acciones al Todopoderoso, como así también el gobierno del intelecto sobre las emociones.

Un principio fundamental de la filosofía Jasídica de Jabad es que el intelecto debe controlar las emociones. Desgraciadamente, existe un cisma entre la mente y el corazón. Además, a menudo las emociones controlan la mente, y el intelecto es utilizado simplemente para proveer justificativos, racionalizaciones y excusas para esa existencia “centrada en lo instintivo-emocional”. La mitzvá de tefilín y su práctica facilita el logro por parte del individuo de la unidad de la mente y el corazón, el intelecto y la emoción.

La mayoría de los lamentos, penas y dolores de la vida pueden ser evitados si nosotros aprendemos esta importante lección —la aplicación de la mente y el corazón a nuestros problemas de todos los días. Aparte, tal completo balance constituye el primer paso en el camino de la auto-seguridad, coraje, esperanza y paz interior; esos eternamente preciosos valores del alma que el judío debe desarrollar, para servir mejor a Di-s y a la humanidad. Los tefilín cultivan esas benditas características, si son observados con un espíritu de verdadera reverencia.

En muchas comunidades es costumbre recitar el siguiente pasaje de Hosea (2:21-22) mientras se envuelve la correa de cuero alrededor del dedo medio de la mano izquierda:

“Y me eres desposada para siempre; y yo te desposaré con rectitud, y con justicia y con amorosa bondad, y con compasión. Y te desposaré con fidelidad y conocerás al Señor”. Estas palabras fueron dirigidas por todos los judíos a Di-s a través de Su profeta Hosea.

En estas palabras se nos ha dado una fórmula Divina —una receta ética —una guía segura para todo, sin embargo lo suficientemente comprensiva para satisfacer las aspiraciones más elevadas de los más piadosos: “Para conocer al Señor”, practicar la rectitud, la justicia, amorosa bondad, compasión y fidelidad. Y por este precioso don de este tesoro inapreciable, nosotros los judíos estamos verdaderamente agradecidos.

Cuan lamentable que tantos de nuestros “modernos” judíos tengan una actitud indiferente o negativa hacia esta bendita mitzvá. Rápidamente adhieren a los ideales escritos en los tefilín, pero fracasan en ver la necesidad de observar la “ceremonia”. Si sólo se dieran cuenta del inestimable valor para ellos mismos de esta práctica diaria. Es el ejercicio requerido para el desarrollo de la salud espiritual, de la misma manera que el ejercicio físico es requerido para la salud física. Comprender todo el significado de los tefilín es verlos como un gran privilegio.

Si hay algunos que en el pasado han abandonado los tefilín y ahora se dan cuenta de su error, y sin embargo vacilan en corregirlo por miedo a ser ridiculizados por sus familias y amigos, que reflexionen acerca de las palabras de Rabí Eleazar (Rokeaj) de Worms, Francia (alrededor del siglo 13): “Se un hombre en tu juventud, pero si eres derrotado en la lucha, retorna; retorna finalmente a Di-s, no importa cuan viejo seas”.

Rabí Iehudá Halevi (siglo 12) probablemente tenía en mente la lección de los tefilín cuando escribió: “La religión Divina (el judaísmo) no nos obliga a llevar una vida ascética, sino que nos guía por el camino intermedio, equidistante de los extremos de tanto o tan poco. Permite el libre juego de toda facultad dada por Di-s tanto del cuerpo como del alma, dentro de los límites constructivos diseñados por la Mano Divina. Pues ciertamente cuando nos dedicamos a una facultad en medida excesiva nos alejamos de otra, y esto perturba la armonía que debe permear todo nuestro ser…”.

Rabí Samson Rafael Hirsch (1800-1888; 5619-5681) un destacado rabino del siglo diecinueve, dijo de los tefilín: “Una verdad, para que de resultados, debe ser impresa en la mente y el corazón repetida y enfáticamente. Simplemente reconocer los principios esenciales de rectitud y amor no es suficiente para construir realmente tal vida… En adición entonces, las palabras y acciones simbólicas son necesarias así quedan fijadas indeleblemente en el alma, y preservadas de este modo para ustedes y para otros”.

Más recientemente, un distinguido rabino, Meier Jung (1859-1921; 5619-5681) dijo esto con respecto a los tefilín: “Este acto religioso llevado a cabo diariamente ha hecho más por preservar y fomentar la alta moralidad de nuestro pueblo que todos los libros de ética que han sido escritos. Lo mismo se puede decir de otras mitzvot, a pesar que algunas tienen una doble influencia, una directa, trabajando sobre el bienestar físico inmediato, la otra indirecta, formando el carácter al enseñar la restricción constructiva a través de la acción habitual”.

Tefilín y el Éxodo de Egipto

Ha sido señalado que los cuatro extractos de la Torá que se hallan en los tefilín comprenden el Shemá y el Vehaia, mientras que los otros dos tienen en su mayor parte una referencia exclusiva al Éxodo de Egipto. Algunos se pueden preguntar por qué al Éxodo se le ha asignado tan significativo honor de acompañar a los versículos que proclaman nuestro concepto de Di-s. He aquí la siguiente explicación:

No hay ninguna duda que para el pueblo judío el Éxodo debe ser un eterno e inolvidable “recuerdo”. Nuestros sabios han ido tan lejos como para incorporar las palabras “En recuerdo de la salida de Egipto” en el Kidush que pronunciamos en cada Shabat y Festividad. Además un análisis cuidadoso muestra claramente por qué le atribuyen tan singular significado.

El Éxodo debe ser recordado, es la historia de un pueblo esclavizado por cientos de años por una poderosa nación. QA pesar que estaban desarmados y superados ampliamente en número, ese esclavizado pueblo salió finalmente hacia la libertad sin tener que recurrir a la violencia. No solo fueron liberados, sino que su partida fue apurada por sus antiguos amos, ahora aterrorizados por que más plagas pudieran llegarles como justa retribución del Di-s de Israel.

Todos los registros históricos no muestran nada igual a este evento único. El caso de una redención milagrosa de todo un pueblo de más de dos millones de almas, cada uno de ellos testigo ocular de la protectora benevolencia de la Providencia Divina. Fue este evento el que convenció al pueblo judío, más allá de cualquier sombra de duda, de que su fe en el Di-s de sus antepasados estaba bien fundada. Fue el milagro del Éxodo el que dio un enfático significado a las palabras del Shemá: “Oye Israel, el Señor es Nuestro Di-s, el Señor es Uno”. Noten cuidadosamente como el primer mandamiento conecta los dos. “Yo soy el Señor tu Di-s, Quien te sacó de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre”.

Hechos-de importancia primaria

Dentro del espacio de un panfleto es imposible entrar en el significado esencial de tefilín. Esperamos sin embargo, que este corto tratado baste para mostrar que tefilín, al igual que todas las otras mitzvot, cuando es comprendido apropiadamente, hace un fuerte llamado a la razón y la conciencia.

Pero debido a que la capacidad de la razón varía en los individuos, y es limitada, combinado con el hecho de que algunos no tienen el tiempo o la inclinación para estudiar la Torá, los judíos observan las mitzvot primariamente porque son mandamientos de Di-s y no porque, y sólo cuando, apelan a la razón. Si la razón lo aprueba, mucho mejor, pero deben ser observadas porque Di-s nos las dio, y El seguramente sabe qué es lo mejor para nosotros.

Apliquemos un poco de sentido común a estas cosas, como a temas similares de la vida diaria. El punto se hará bastante claro. Imaginen a un niño que se rehúsa a obedecer a sus padres porque no ve ninguna buena razón para hacerlo en ese momento. Los padres pueden desaprobar tal actitud y hacer todo lo que está en su poder para corregirlo por el bien del niño. Con el transcurrir del tiempo, el niño así corregido apreciará cuán afortunado fue por haber sido beneficiado con tan inteligente guía de los padres a lo largo de esos años en los que aun era demasiado pequeño para depender de su propia y limitada comprensión.

Fuente:

http://www.es.chabad.org/library/article_cdo/aid/656856/jewish/Los-Tefilin-y-su-Significado.htm

6 Millones de musulmanes convertidos en Africa al cristianismo y lo dice – Al-Jazeerah !

UE: Si eres cristiano no tienes derecho de asilo

UE: Si eres cristiano no tienes derecho de asilo

Al poner esta noticia sobre Alemania:

Alemania: uno de cada tres jovenes alemanes está contra la inmigración

Me sorprendió mucho ver que una de las soluciones al problema , que baraja el gobierno alemán es permitir la entrada de los iraquíes cristianos que solicitan asilo político, por hallarse perseguidos por su religión en sus países islámicos de residencia.

Entonces me pregunté como es que a esas personas la generosa UE no les ha dejado entrar hasta ahora?

Cómo es eso? Piratas africanos musulmanes, entran en Gran Bretaña pidiendo asilo y a perseguidos cristianos que son encarcelados y asesinados en Turquía, Irak, Egipto, Iran y Arabia Saudí, no se les permite entrar?

Los piratas britanicos, protegen a los piratas islámicos

Acaso no es ésto una discriminación religiosa por parte de la UE?

También se me ocurre:

Porqué ahora, que según una encuesta, las nuevas generaciones están hasta las narices de extranjeros, se les ocurre traer iraquíes cristianos? Que es lo que oculta la noticia? Los jóvenes están hasta las narices de extranjeros o de musulmanes?

Entonces me puse a investigar superficialmente en el google , por la suerte de los cristianos iraquíes solicitantes de asilo en la UE y vean lo que encontré:

Esta noticia es del 2007:

Dos mil iraquíes cristianos tratan de obtener asilo político en España

Asilo denegado! Será porque no entraron en pateras?

UIna pareja de iraquíes cristianos caldeos se lanza a Europa a buscar a su hijo huye de las amenazas de muerte en su país. Grecia les niega el asilo y son detenidos en Bruselas.

Si hubieran sido musulmanes habrían obtenido el asilo y hasta una exclusiva en el programa de TV : Quien sabe donde. lo que es mejor una emisión especial para ellos y su odisea.

Pero no solamente en la UE

Iraquíes cristianos solicitantes de asilo, son detenidos en Méjico

Sin embargo leemos:

Morabitas Llegan a Chile

Será que los que fueron a Méjico se equivocaron de religión o será que se equivocaron de país?

Pero leamos mas así nos amargamos un poco:

Leo en el Blog, En Defensa de occidente (leer todo el artículo, una realidad que no conmueve a los zurdos de Bruselas)

(PD).- Frente a las opiniones, los datos son irrefutables: el islam provoca miles de muertes al año. 78 millones de cristianos, perseguidos en 26 países musulmanes, por ejemplo. Además, mujeres adúlteras son lapidadas por unas leyes despiadadas. Decenas de homosexuales son sacrificados por practicar unas prácticas sexuales que se consideran pecaminosas… Estos son los datos contantes y sonantes de una civilización a la que Zapatero se ha empeñado en aliar a Occidente. ¿Preparados para la Alianza de Civilizaciones?

Y por último leo esta noticia que parece broma:

La UE expresa, refiriendose a los pedidos de asilo de cristianos en Irak que el asilo político no debe ser limitado solamente para cristianos

Pero como y cuando? Si hasta ahora a los cristianos les fueron denegados los pedidos de asilo! Acaso hay otra comunidad en Europa a la que se le niegue el asilo político? Si hasta asilamos a terroristas para que no les encarcelen y torturen en países candidatos a la UE, como Turquía!

Esto es cinismo puro. No me cabe otra expresión.

Me pregunto si la generosidad de asilo hacia una sola parte de los asilantes en Europa no encubre el oculto deseo de borrar al cristianismo del planeta. Es quizás la venganza de los progres?

Por último una pregunta que me ha opuesto la carne de gallina

Porqué ese interés reciente en traer asilantes cristianos de Irak? Ahora que comprueban un aumento de la hostilidad hacia los extranjeros musulmanes, traen extranjeros de los mismos lugares pero cristianos? Les quieren acaso utilizar como antídoto?

Es realmente macabro ver cómo la clase política actual está haciendo polvo, los pocos restos de generosidad y de humanidad que heredaron de la generación de postguerra!

Fuente: UE: Si eres cristiano no tienes derecho de asilo

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