LA PLENITUD DE LA DEIDAD

LA PLENITUD DE LA DEIDAD

A medida que consideremos la Deidad de Cristo, debemos estudiar Colosenses 2:9. Algunos que han estado argumentando que Cristo se despojó de los atributos y características de la Deidad mientras estaba en la tierra están enseñando que este versículo no se refiere a Cristo en la carne. Una posición entre estos partidarios aún dice que este no se refiere a Cristo en absoluto. Esto será revisado más tarde. No podemos reducir al mínimo la seriedad de esta cuestión, especialmente cuando algunos están tratando de persuadirnos que Cristo no podía haber poseído la plenitud de la Deidad en la tierra, diciendo que se despojó de los atributos y características de la Deidad.

Resumen

Colosenses 2:9 nos dice que Cristo es, y siempre ha sido, completamente Dios. Jesús siempre ha sido Deidad.

Nunca ha sido alguna versión paganizada, despojada de la Deidad. Su naturaleza divina, que no puede cambiar, siempre ha sido la misma (Heb. 1:12; 13:8). El no era simplemente la “persona” de Dios, como recientemente ha sido enseñado, sino “Dios”, lo cual incluye necesariamente Sus atributos y características.

Todos los otros pasajes ocupándose del tema de la humanidad de Cristo no deben contradecir este versículo.

Por ejemplo, Filipenses 2:5-9 no enseña que Cristo dejó de poseer la naturaleza El versículo 7 no quiere decir que cuando El se despojó a Sí mismo, se “vació de Sí mismo” de todos los poderes, características y atributos “que eran Suyos como divino”. El pasaje no dice eso.

Todos los argumentos acerca de Jesús siendo la “persona” de Dios sin los atributos de la Deidad no son mas que filosofías hechas por los hombres y huecas sutilezas. Ni la Escritura enseña tal cosa. La “plenitud” de Colosenses 2:9 incluye aquellos atributos y características; y Cristo siempre ha sido la “plenitud de la Deidad”, aun mientras estaba en la tierra.

¿Significa esto que Cristo ejercitó todas las veces todos estos poderes y atributos? No. Pero el hecho de que no pudiera usar un poder en particular todas las veces no quiere decir que está desprovisto de ese poder.

Dios no está usando ahora todo poder disponible para El (seríamos consumidos), pero aún es todopoderoso.

¿Significa esto que Cristo no era realmente hombre? No. Cristo era hombre, aunque no “un simple hombre”.

¿Quiere decir esto que usó estos poderes de la Deidad para vencer el pecado y la tentación? No. El no lo necesitó.1

Si las personas no pueden entender cómo Cristo puede ser completamente Dios en la tierra y al mismo tiempo ser completamente hombre, entonces ese es un problema que ellos tendrán que resolver. Yo acepto esto por fe, no porque pueda entenderlo del todo. La incredulidad hace que los hombres traten de explicar eso en dirección opuesta. de la Deidad (los atributos y características que hacen de El lo que es).

No hay problema en la reconciliación de Filipenses 2:6-8 con Colosenses 2:9. Filipenses 2 enseña que Cristo se despojó a Sí mismo, apareciendo no en la forma de Dios (eso es, la manifestación visible de Su posición y estado legal como Dios), sino que tomó la forma de siervo (eso es, el papel y posición de siervo).Vino como hombre entre los hombres. No obstante, Su aparición en la tierra como hombre en el papel de siervo no cambió Su naturaleza divina. La plenitud de la Deidad entró al cuerpo de carne. No hay contradicción.

Colosenses 2:8-10

Colosenses 2:8-10 dice (Reina-Valera):

“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad”.

Pablo habla de la “filosofía y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres”, y “conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo” (v.8). La declaración en el v.9, “porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”, fue dada para combatir y contradecir la vana filosofía y dar una base sobre la cual podamos estar completos en Cristo. Una de estas huecas sutilezas era la herejía gnóstica que negaba que Dios ciertamente pudo venir en la carne. Los gnósticos creían que la materia era inherentemente mala, y de esa falsa premisa razonaban que Dios, que es bueno, no puede morar en un cuerpo corpóreo, material.Creían que la plenitud de la Deidad estaba distribuida entre los ángeles, y que Jesús era solamente una emanación de la plenitud de Dios. Juan se dedicó a esto en 1 Juan 4:2 y 2 Juan 7. Negaban que Jesucristo — que es Dios (Juan 1:1) — ciertamente pudo venir en la carne y aún ser la plenitud de la Deidad. Pero si Cristo no era realmente Dios manifestado en la carne (1 Tim. 3:16), entonces ese hombre que se llamó a sí mismo Jesucristo era un fraude. Sin la plenitud de la Deidad morando en ese cuerpo de Jesús, habría sido “simplemente un hombre” y por tanto no nuestro Salvador; no habría sido “Emanuel” (Dios con nosotros). De esta manera, Colosenses 2:9 afirma el hecho de que Jesucristo que vivió en la carne era realmente Dios, eso es, la “plenitud de la Deidad” estaba en el corporalmente. La fe en Cristo como la plenitud de la Deidad es esencial (Comp. Juan 8:24). No permitamos que ninguna filosofía — sea gnóstica, Judía, panteísta, o alguna doctrina moderna acerca de Cristo — lo persuada de otra manera. Cayendo en estas filosofías destruirá la relación que tenemos con Cristo.

El versículo 9 dice: “Porque en el habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”. Las definiciones legítimas contestarán algún argumento incorrecto y nos ayudará a entender lo que Pablo está diciendo. El “Porque” conecta el versículo 8 con el versículo 9. Como opuesto a estas vanas filosofías, debemos creer que la plenitud de la Deidad está en Jesús, indicando que estas filosofías y huecas sutilezas tienen que ver con la negación de completa Deidad de Jesús. “En” se refiere a lugar. “El” identifica a Cristo como el quien la plenitud de la Deidad habita o vive. El enigma de esta discusión está en las siguientes palabras: “Habitar”, “plenitud”, “Deidad” y “corporalmente”.

Definiciones

“Habita” (katoikei) es de kata, significando “abajo” y oikeo, significando “estar en casa”. Esto indica una permanencia. Bullinger dice que significa “asentarse en una morada fija; habitar fijamente en un lugar”.2Cualquier cosa que “habite”, o esté en casa, “en El”, es permanente, no temporal. “En casa” en Cristo está la plenitud de la Deidad, no simplemente una porción. El verbo es tiempo presente, mostrando acción en progreso, un estado continuo.

El verbo no dice que la Deidad empezó a morar en El en algún punto en el tiempo, tal como cuando fue glorificado. El pasaje no dice cuando (aunque la implicación es que nunca hubo un tiempo cuando no fue Deidad). Más bien, el dónde es a lo que el versículo se dedicó, eso es, “en El”.La plenitud de la Deidad ha estado y aún está morando en El.

Jesús es Deidad en toda la eternidad. El era Dios “en el principio” (Juan 1:1), era Dios en la carne (1 Tim. 3:16), y aún es Dios hoy día. En otras palabras, “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos” (Heb. 13:8). La plenitud de Su esencia divina entró en el cuerpo de carne y aún permanece con El. Vincent dice que el tiempo presente de “habita” es usado para indicar una característica eterna y esencial del ser de Cristo. La morada de la plenitud divina en El es una característica de El como Cristo, desde todos los tiempos y para todos los tiempos”.3 Robertson comenta, “La plenitud de la Deidad estaba en Cristo antes de la encarnación (Juan 1:1,18; Fil. 2:6), durante la Encarnación (Juan 1:14,18; 1 Juan 1:1-3). Era el Hijo de Dios que vino en semejanza de hombre (Fil. 2:7).Pablo acaba aquí con la teoría Docética de que Jesús no tenía un cuerpo humano también como la separación Cerintia entre el hombre Jesús y el Eón Cristo. El afirma claramente la deidad y la humanidad de Jesucristo en forma corpórea”.4

“Plenitud” (pleroma) significa la “suma total, plenitud, aún (súper) abundancia”.5 Como perteneciente a Colosenses 2:9, significa “la completa deidad”6 o “la completa medida de la deidad”.7 No hay nada faltando en la naturaleza divina de Cristo. Sugerir que se despojó de los atributos y características de la Deidad es hacer a Cristo menos de lo que es. Es caer en las trampas engañosas de la vana filosofía. La “Teoría Kenotica”, sustraída de Filipenses 2:7, es una vana filosofía tan moderna que dice que Jesús, cuando vino a esta tierra, se despojó de todo lo que lo hacía divino (eso es, los atributos divinos) para convertirse solamente en hombre. D.M. Baillie, con juicio crítico a esta teoría, hizo estos comentarios dignos de notar:

En lugar de darnos una doctrina de la Encarnación en que Jesucristo es ambos, Dios y hombre, la Teoría Kenotica me parece dar una historia de teofanía temporal, en la que el que en tiempos pasados era Dios se cambió a Sí mismo temporalmente en hombre, o cambió Su divinidad por humanidad…Porque aunque el Hijo de Dios guarda de esta manera Su identidad personal al convertirse en el sujeto de los atributos humanos que asume, se ha despojado a Sí mismo de los atributos claramente divinos; lo cual implicaría, si el lenguaje significa algo, que al convertirse en humano dejó de ser divino

… El Kenoticismo estará entonces envuelto en decir que El que antes de la Encarnación había sido un Ser divino ahora se convirtió en hombre, con atributos humanos en lugar de divinos, por el tiempo. Había sido Dios, pero ahora era hombre. Si admitimos sus implicaciones, que parecen mas como una historia pagana de metamorfosis que la doctrina Cristiana de la Encarnación, la cual siempre ha encontrado en la vida de Jesús en la tierra a Dios y el hombre en unión simultánea — la Deidad `velada en la carne’ pero no cambiada en humanidad”8 (énfasis de Baillie).

Como opuesto a la idea de que Cristo se despojó de aquellos atributos “claramente divinos”, Colosenses 2:9 niega que Cristo era (y es) algo menos que la Deidad total y absoluta. Baillie estaba en lo correcto al decir que si el lenguaje significa algo, la idea de Cristo despojándose de aquellos atributos divinos, quiere decir que al convertirse en humano dejó de ser divino. Esto es por lo que algunos son acusados de enseñar herejía. Han enseñado que Cristo se despojó de aquellos atributos claramente divinos, y el lenguaje significa algo.

“Deidad” (theotes). Hemos escuchado a algunos tratando de definir “Deidad” para que signifique solamente la “persona de Dios”,9 con o sin los atributos y características divinas. Tal cosa es una suposición sin fundamento,10 un abuso de la definición y la Escritura, hecha así para justificar la idea de que Cristo se despojó de todos Sus atributos, características y poderes (eso es, naturaleza) que eran Suyos como divino. El término no se refiere simplemente a la “persona” de Dios, sino “al estado de ser Dios, Deidad”.11 Es la “esencia divina de la Deidad”12 y “la naturaleza divina y perfecta”.13 Es “eso que es Dios”.14 Trench comenta que Pablo está “declarando que en el Hijo mora toda la plenitud de la Deidad absoluta; no se trataba de meros rayos de gloria divina que le dieron su brillo, iluminando su persona por un tiempo y con un esplendor que no le pertenecía; sino que el era, y es, el Dios absoluto y perfecto; y el apóstol usa theotes para expresar esta Deidad esencial y personal del Hijo”.15

Deidad, entonces, es eso que Dios es. Es el estado de ser Dios. Si Colosenses 2:9 se aplica solamente a Cristo después de Su ascensión, entonces no era Dios mientras estaba en la tierra. Si la plenitud de la Deidad era algo que solamente recibió más tarde, entonces no estaba en la condición de ser Dios en la tierra y era realmente “simplemente un tipo común y corriente”. Si la “plenitud de la Deidad” es algo que recibimos, como notaremos que algunos afirman, entonces nos convertiremos en Deidad. El término “Deidad” es vital para la discusión.

Hay dos alternativas significativas para la palabra traducida “Corporalmente” (somatikos). La primera significa “corporalmente”16 indicando el cuerpo humano de Cristo. La palabra viene de soma que se refiere a un cuerpo; “corporalmente” es un adverbio de soma refiriéndose también al cuerpo. “La palabra se refiere al cuerpo humano de Cristo”.17 Esta palabra afirma la humanidad de Jesús. Realmente era un hombre.

No obstante, aún en Su humanidad, era completamente Dios. En ese cuerpo corpóreo estaba más que un simple espíritu humano, mas que un espíritu despojado de la divinidad y Deidad. “La plenitud de la Deidad” estaba en este. “La plenitud de la naturaleza Divina se encarnó y estuvo morando en el cuerpo del Redentor”.18 Esto es también verdad de El después de la ascensión, porque el cuerpo que tuvo en la tierra es el cuerpo con el que ascendió, y ahora está glorificado. “La plenitud de la Deidad mora en Su persona desde Su nacimiento hasta Su ascensión.

El llevó Su cuerpo humano con El al cielo, y en Su cuerpo glorificado habita ahora y siempre la plenitud de la Deidad”.19 Su carne no vio corrupción (Hch. 2:31). El mismo Jesús que fue crucificado fue resucitado y hecho “Señor y Cristo” (Hch. 2:36). No hubo cambio en Su naturaleza divina. El mismo Jesús que vivió en la tierra está ahora en el cielo. La misma “plenitud de la Deidad” que habitó en El en la tierra continua habitando en El ahora.

De esta manera, el cuerpo físico de Jesús está incluido en esta palabra. “`Toda la plenitud de la Deidad’ = Toda la suma y sustancia de los atributos infinitos que pertenecen a la Deidad y de esta manera constituyen la Deidad. Esta plenitud `mora en Cristo’. Algunos insertan: En vista de su exaltación. Pablo no dice eso. El Kenoticismo está en error. Y de esta manera lo está también el Socinianismo y su descendencia modernista. Cristo es y siempre fue el Dios-hombre”.20Aquellos que se burlan y critican el hecho de que Cristo era simultáneamente Dios y hombre (Dios-hombre) son culpables de blasfemia y niegan la verdad.

Si Jesús no era completamente Deidad mientras estaba en la tierra, entonces Su vida y muerte aquí sería en vano. Vino para redimir y salvar la humanidad del pecado. Ningún simple hombre puede hacer esto. “Lo que Pablo dice aquí se apoya detrás de todas las declaraciones tales como 1 Pedro 2:24 – `Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo’; Colosenses 1:21b-22 – `… os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte …’; Hebreos 10:5 – `me preparaste un cuerpo’, versículo 10 – `la ofrenda del cuerpo de Cristo’; todos aquellos pasajes que hablan acerca de la sangre y la cruz de Cristo”.21 El cuerpo fue preparado para Jesús con el propósito de hacer la voluntad de Dios en la salvación de la humanidad. Si la “plenitud de la Deidad” no estaba en ese cuerpo preparado, entonces ¿lo que Su vida en la carne llevó a cabo para nuestra salvación hasta donde va? Probando que el hombre no “tiene que pecar” no habría sido suficiente para salvar a todos que han pecado (Rom. 3:23). El tenía que probar la muerte y tomar el castigo por el pecado (Heb. 2:9). Hizo esto en el cuerpo humano. La “iglesia de Dios” fue “comprada con Su propia sangre” (Hch. 20:28). Este era Dios manifestado en la carne que derramó Su sangre. Si eso no es verdad, entonces murió un simple hombre — un precio finito con un valor infinito. Eso es imposible.

La otra alternativa para la palabra traducida “corporalmente” es la que significa “encarnado, incorporado” o concentrado en una forma visible, tangible. Hendriksen dice que significa “encarnado, dando expresión concreta, completamente realizado en él”. Además dice, “por tanto, toda la plenitud de la esencia de la morada de Dios de esta manera está completamente concentrada en Cristo, no hay necesidad de o justificación para buscar en otra parte ayuda, salvación o perfección espiritual”.22 Esto estaría diciendo que Cristo es la completa expresión de la Deidad; en otras palabras, El es “el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia” (Heb. 1:3). Ese sentido de la palabra aún incluirá a Cristo en la carne, a medida que apareció en una forma tangible, visible (Juan 1:1,14-18; 14:7-9). Algunos dicen que la palabra significa “total”, o “substancialmente”. Dado que esto fuera verdad, no negaría la verdad eterna y esencial de Colosenses 2:9. Aún estaría diciendo que la plenitud de la Deidad estaba en El; que Cristo siempre ha sido Deidad. En ese caso, significaría que la plenitud de la Deidad estaba realmente en El, como opuesto a figurativamente. La frase del versículo mismo parece ir contra eso, en vista de que los términos “toda” y “plenitud” son ya usados. Pablo no necesitó usar otro término para que significara la misma cosa. Sin embargo, podría ser tomando, la evidencia muestra que el adverbio “corporalmente” incluye el cuerpo físico de Cristo. Una posición que revisaré, no obstante, debe usar el término en tal forma que excluya el cuerpo de Cristo; si “corporalmente” se refiere a incluye un “cuerpo” real, entonces la posición es destruida.

Las correctas definiciones muestran que Colosenses 2:9 incluye a Jesús mientras estaba en la carne.Pablo está hablando acerca de Cristo siendo completamente Deidad, lo cual incluye los atributos y características que son la esencia de la naturaleza divina. Para concluir de otra manera demanda una redefinición de términos.

¿Se Refiere Colosenses 2:9 a las “Bendiciones”?

Una oposición defendida tomó la posición de que Colosenses 2:9 “describe al Cristo glorificado, a su estado después de su resurrección y exaltación”.23 Un año más tarde, el mismo escritor cambia de posiciones, diciendo que esto no se refiere a Cristo en absoluto, sino más bien a la bendiciones espirituales que tenemos en Cristo. En la redefinición de términos, esta posición dice que la “plenitud de la Deidad” se refiere no a la Deidad de Cristo, sino a las bendiciones espirituales de Dios que nos pertenecen. Toda la frase: “En él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” es reinterpretada para que signifique “En Cristo están todas las bendiciones espirituales de Dios completamente”.24 La posición está basada en la frase “en El”, diciendo que en vista de que aparece varias veces en el contexto refiriéndose a nuestra relación con Cristo, entonces también debe ser de esta manera aquí. Entonces, “la plenitud de la Deidad” es tergiversada para referirse a las bendiciones de Dios en lugar de la Deidad. “Corporalmente” es definido para que signifique “completa” o “sustancialmente”, y es negado que esto pueda referirse a un cuerpo físico.

“En El”

Primero, la frase “en El” solo necesariamente no significa “relación con”. Lo que la frase signifique en cualquier sentido particular, es determinado por sus modificantes. Nosotros no somos el tema de 2:9; es Cristo (v.8). Los versículos dan consistentemente el sujeto en conexión con “en El”. Nótese las otras apariciones de la frase en Colosenses 2:5-13. Versículo 5: “vuestra fe en Cristo”; v.6-7: “… de la manera que habéis recibido al Señor … andad en él … sobreedificados en él … como habéis sido enseñados …”; v.10: “vosotros estáis completos en él …”; v.11: “En él también fuisteis circuncidados …” El sujeto de la frase es dado siempre. Sin embargo, el versículo 9 no nos da nosotros como el sujeto. Pablo está estableciendo la base para nuestra relación con Cristo, lo cual está en el hecho que no es según la vana filosofía de los hombres, sino en la plenitud de la Deidad a medida que mora en Cristo. La razón para que podamos estar “completos en El” es porque El es completamente Dios. Sin esa verdad acerca de Cristo, entonces lo que tendríamos “en El” es sin valor. La frase “en El” es una preposición modificada por “habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”. Si entendemos lo que es la “plenitud de la Deidad”, y que esta “mora … corporalmente” en alguna parte, entonces sabremos a quien se refiere “en El” en este versículo.

El defensor de la posición bajo revisión declara que “El lenguaje `en él’ nunca es usado para describir para describir el cuerpo físico de Cristo, que siempre es usado con referencia a la relación Cristiana con Cristo”. En el siguiente parágrafo, dice él, “Pablo usa siempre `en él’ para referirse a la relación Cristiana en Cristo y nunca es usado una sola vez para referirse a la persona de Cristo o su cuerpo físico”.25 Nótese como usa confiadamente los términos “siempre … ni una sola vez”. A la luz de lo que él dice acerca de ser un “estudiante cuidadoso de la Biblia”, debe ser mas cuidadoso de sí mismo. En la lista de los versículos que cita donde la frase “en él” es usada, un versículo está claramente desaparecido. Omite Colosenses 1:17, que dice: “Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten”. “Subsisten” (sunistemi) significa “continuar, resistir, existir, apoyar conjuntamente”.26 Cristo es el “radioconductor”, el que hace que todas las cosas se mantengan unidas. Esto es lo que Hebreos 1:3 dice: “… quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder …” Esto no podría estarse refiriendo a nuestra relación con Cristo. Pablo usa claramente la frase “en El” con respecto a la naturaleza y poder que está en Cristo. La idea de que la frase `en él’ nunca es usada para referirse a la persona o naturaleza de Cristo es falsa.

El argumento es hecho para que el contexto remoto no apoye la visión de que Colosenses 2:9 se refiere a la Deidad de Cristo. Esto es donde el defensor se refiere a todos los otros versículos que usan la frase “en El” en Colosenses. Como se notó, sin embargo, Colosenses 1:17 está ausente de su lista. Lea lo que Pablo dice en Colosenses 1:15-22. No hay duda de que Pablo está discutiendo la naturaleza de Cristo, y cómo Su naturaleza es la base para nuestra relación con El. Pablo está estableciendo Su Deidad cuando dice: “Porque en él fueron creadas todas las cosas …” (v.16), “… todas las cosas en él subsisten” (v.17), y “… agradó … que en él habitase toda plenitud” (v.19). Nótese como eso en el contexto de estas declaraciones acerca de la naturaleza de Cristo, Pablo trata con nuestra relación a El. Pablo menciona aún que nuestra relación está basada no sólo en quien es Cristo, sino también en lo que Cristo llevó a cabo “en su cuerpo de carne” (v.22).Por tanto, el argumento de que el contexto remoto de Colosenses no apoya la posición de que Colosenses 2:9 se refiere a la Deidad de Cristo, es falsa. Pablo hace en el capítulo dos lo que hace en el capítulo uno.Discute nuestra relación con Cristo y en la mitad de eso afirma que Cristo es Deidad, lo cual sirve como el fundamento para nuestra relación con El. Esa es la posición contextual armonizable.

No hay razón para asignar cualquier cosa sino un significado literal para la frase “en El” en Colosenses 2:9. “En El … corporalmente” debería ser entendido literalmente, no figurativamente. Una de las reglas básicas de interpretación es que el significado literal toma prioridad sobre lo figurativo. Un versículo debe ser entendido literalmente a menos que haya algo ahí que demande que sea tomado de otra manera — cuando el significado literal de una palabra o frase abarca una imposibilidad o un contrasentido.27 No hay problema en el entendimiento de Colosenses 2:9 literalmente. Esto se ajusta al contexto y coincide con lo que el resto de la Escritura enseña acerca de Cristo.

“Deidad”

El defecto fatal de la posición de las “bendiciones” es el abuso del término “Deidad”. Cualquier posición que use el término acorde a su definición correcta es incorrecta. Ya hemos notado su significado legítimo el es “es el estado de ser Dios”, no bendiciones o persona. Si, en el v.9, “en El” significa “relación con”, entonces el versículo estaría enseñando que cuando estamos en Cristo, estamos en el estado de ser Dios.Tome todas las definiciones legítimas y haga la aplicación para ver si tiene sentido. Toda definición correcta significará que cuando estamos “en El”, de acuerdo a esta interpretación, entonces tenemos completamente la esencia divina de la Deidad, la personalidad de Dios, la naturaleza divina claramente, las perfecciones y atributos, el estado de ser Dios, Deidad, eso que es Dios. etc …. En otras palabras, somos Deidad cuando estamos “en El”. (La única forma de evitar esta conclusión sería redefinir “Deidad”, lo cual es precisamente lo que ha sido hecho”. El pasaje no dice que “en él habita corporalmente toda la plenitud [de las bendiciones de] de la Deidad”, como el equivoquista asigna por mandato. Mas bien, esto es “la plenitud de la Deidad”.Además, la plenitud de la Deidad (el estado de ser) no habita en nuestra relación o comunión con Dios. Si estamos en Cristo o no, no cambia donde mora la plenitud de la Deidad. El completo estado de Deidad no pertenece y no puede pertenecer a nosotros. Decir que “toda la plenitud de la Deidad “significa “todas las bendiciones espirituales de Dios” es una tergiversación de la frase. Si theotes significa el “estado de ser Dios”, entonces “en El” debe referirse a Cristo mismo, porque nosotros no podemos estar en el estado de Deidad.

El escritor declara que la diferencia entre nuestras posiciones “es el correcto entendimiento de `en él’ y el `contenido’ de la `plenitud de la Deidad’, no el significado de `la Deidad’”.28 Como se notó, “en él” es determinado por sus modificadores. Entender “en él” en este versículo es inútil hasta que entendamos lo que es “la plenitud de la Deidad”. Referente a los `contenidos’ de la Deidad, el significado del término es suficiente para conocer la verdad. Es eso que Dios es; toda la suma y sustancia de los atributos infinitos que pertenecen a la Deidad y que de esta manera constituye la Deidad (Lenski). ¿Por qué no se acepta esto por lo que es?

Hay una similitud en las frases “la plenitud de la Deidad” y “la plenitud de Dios” en Efesios 3:19. Aún cuando “Deidad” (theotes) tiene la misma raíz que “Dios” (theos), no se refieren a la misma cosa. “Plenitud de la Deidad”, en Colosenses 2:9, se refiere a la plenitud del estado de ser Dios (Deidad), y “plenitud de Dios”, en Efesios 3:19, no se refiere al estado de Deidad, sino a la plenitud de eso que Dios (el que está en el estado de Deidad) nos comunica a medida que Cristo mora en nuestros corazones por medio de la fe (v.17).Cuando estamos en comunión con Dios, El mora con nosotros y en nosotros (Juan 14:23). Efesios 3:19 dice:“… para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios”, posiblemente refiriéndose al templo donde la presencia de Dios estaba, lo cual es usado figurativamente para afirmar la presencia de Dios en Su pueblo (Efesios 2:21-22). Su Espíritu está “en el hombre interior … para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones …” (Col. 3:16-17). Esto habla de la presencia de Dios en los corazones de los creyentes. Aquí, la plenitud no es la “Deidad”. No somos llenados con el “estado de ser Dios”. Vincent anota: “Plenitud de Dioses la plenitud que Dios imparte por medio de la morada de Cristo en el corazón; Cristo, en quien el Padre se agradó que morara toda la plenitud (Col. 1:19), y en quien mora toda la plenitud de la Deidad (Col. 2:9)”.29

La oración que Pablo está haciendo en Efesios 3 apunta a nuestra meta de volvernos mas semejantes a Dios. Su justicia es el modelo que debemos tratar de obtener (Mat. 5:48; Efe. 4:13). Por supuesto, no podemos convertirnos en Dios; pero podemos, tanto como sea posible, volvernos ajustados a la imagen de Jesucristo (Rom. 8:29), y por tanto, volvernos participantes de la naturaleza divina (2 Ped. 1:3-4).Hendriksen comenta: “Pero lo que Pablo ora es que aquellos a quienes se dirigió puedan ser llenados hasta En otras palabras, perfección, también en tales cuestiones como el conocimiento, amor, santidad, debe ser siempre la meta prevaleciente; volverse más y más como Dios, el ideal primario”.30 la plenitud de Dios.

Colosenses 2:9, no obstante, está estableciendo las bases sobre las que podemos tener relación conCristo y estar completos en El: Porque El es el verdadero Dios, no el falso Dios de alguna vana filosofía. En vista de que El es Dios en el sentido mas completo, podemos estar “completos” en El. Efesios 3:19 y Colosenses 2:9 se complementan el uno al otro. Las bendiciones están implicadas, pero la base completa para que nosotros seamos conformados a la imagen de Cristo y estar completos con Sus bendiciones es el hecho de que El es absoluta Deidad. Efesios 3:19 dice, en esencia, lo que Colosenses 2:10 dice, eso es, que estamos completos en El. Esto está mas cercano al versículo 10, no al versículo 9.

Conclusión

Colosenses 2:9 se refiere a la Deidad de Cristo, incluyendo Su tiempo en esta tierra. El contexto muestra que esto es así, y las correctas definiciones retroceden a eso. Cualquier problema que podamos tener con el entendimiento de la Deidad y humanidad completa y simultánea de Cristo no puede ser explicada a no ser por medio de negar aquellas verdades. Debemos aceptar por fe lo que la Biblia dice. Está claramente establecida la Deidad y humanidad de Cristo en la declaración, “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad”.

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Anotaciones al Pie

1 Aquellos que se han opuesto a la falsa enseñanza sobre la naturaleza de Cristo han sido acusados falsamente de tomar posiciones que nunca han llegado a un cierre. Estas posiciones incluyen:

A. Que Jesús no era hombre. Lea lo que ha sido escrito. Su completa humanidad siempre ha sido afirmada, junto con Su completa humanidad.

B. Que Jesús no fue tentado. He afirmado desde el principio que las tentaciones de Cristo fueron reales (Heb. 4:15). No creo que Jesús deseó hacer lo malo (Juan 8:44). Tal cosa no es necesaria para que una tentación sea real. Jesús fue tentado en todas las áreas en que lo somos nosotros; la diferencia es que todos nosotros permitimos que nuestros deseos nos seduzcan a pecar mientras que Cristo no lo permitió.

C. Que Jesús venció el pecado porque era Deidad. Wayne Gresson, en la edición de Octubre de 1990 de Faith and Facts, me citó como enseñando esto, pero no lo probó. Simplemente dijo que tomé la posición. He declarado muchas veces que Jesús no necesitó usar el poder de Deidad para vencer el pecado.

Tratar de empujarnos a posiciones que no tomamos no es ético. Tales estrategias son impropias aún del mundo. Cualquier acusación debe dar evidencia correcta.

2 Ethelbert W. Bullinger, A Critical Lexicon and Concordance to the English and Greek New Testament, Pág. 239.

3 M.R. Vincent, Word Studies in the New Testament, Vol. III, Pág. 487.

4 A.T. Robertson, Word Pictures in the New Testament, Vol. IV. Pág. 491.

5 William F. Arndt and F. Wilbur Gingrich, A Greek-English Lexicon of the New Testament and Other Early Christian Literature, Pág. 672.

6 Gerhard Kittel and Gerhard Friedrich, Theological Dictionary of the New Testament, compendiado en un volumen por Geoffrey W. Bromiley, Pág. 870.

7 Arndt and Gingrich, Pág. 678.

8 D. M. Baillie, Dios Estaba En Cristo, 1948, Pág. 96-97.

9 Un ejemplo de esto es mostrado en un intercambio entre John Welch y Gene Frost. Welch: “La plenitud de la Deidad estuvo siempre en Jesús”. Frost: “Ahora, ¿qué quiere decir usted por `Deidad’? Defínala”. Welch:“La plenitud de la persona, espíritu, o esencia de Jesús”. Reunión grabada de predicadores, Beaver Dam, KY, Enero 8, 1991.

10 “Nótese el disparate y contrasentido de argumentar que `toda la plenitud de la Deidad’ se refiere a la persona de Dios”. Wayne Greeson, Faith and Facts, Octubre 1991, Pág. 80.

11 Henry Thayer, Greek-English Lexicon, Pág. 288.

12 W.E. Vine, Diccionario Expositivo de Palabras del N.T., Vol. 1, Pág. 392.

13 Edward Robinson, Greek and English Lexicon of the N.T., Pág. 334.

14 Hermann Cremer, Biblico-Theological Lexicon of N.T. Greek, Pág. 281.

15 Richard C. Trench, Synonyms of the N.T., Pág. 8.

16 Bullinger, Pág. 106; Vine, Vol. 1, Pág. 334; Arndt and Gingrich, Pág. 800.

17 Fritz Rienecker, A Linguistic Key To The Greek N.T., Pág. 573.

18 Albert Barnes, Notas de Barnes Sobre el N.T., Pág. 1069.

19 Vincent, Pág. 487.

20 R.C.H. Lenski, Interpretación de Colosenses, Pág. 101.

21 Ibíd, Pág. 100-101.

22 William Hendriksen, New Testament Commentary: Phillipians, Colossians, and Philemon, Pág. 112.

23 Wayne Greeson, Faith and Facts, Octubre 1991, Pág. 92.

24 Wayne Greeson, Faith and Facts, Octubre 1991, Pág. 74.

25 Ibíd, Pág. 81.

26 Arndt and Gingrich, Pág. 791.

27 Véase D.R. Dungan, Hermeneutics, Pág. 195.

28 Wayne Greeson, Faith and Facts, Octubre 1991, Pág. 76.

29 Vincen, Pág. 385.

30 William Hendriksen, N.T. Commentary; Galatians and Ephesians, Pág. 174.

Fuente:http://www.elancladelevangelio.org/menu_1/deidad/001_LaDdelaD/023.htm

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¿ENSEÑÓ ELLEN WHITE UN DIOS DIFERENTE?

¿ENSEÑÓ ELLEN WHITE UN DIOS DIFERENTE?

Dr. Verle Streifling

Traducción de Román Quirós M.

 

 

Relatando su visión de diciembre de 1844, Ellen habla de ella misma y de Jesús diciendo: “En un momento, estuvimos volando hacia arriba…” Viendo esto, y que ella lo llama “Miguel el Arcángel” (Desire of Ages, pp. 99, 379; Spiritual Gifts, Vol. I, p. 158; Prophets and Kings, p. 572), uno se pregunta si en realidad ella no consideraba a Jesús exactamente eso – ¡como un ángel! Y en ese caso, ¿qué sucede con su deidad y su resurrección corporal?

Leer el resto de la entrada…


 

Viendo a Cristo como la plenitud de Dios

Viendo a Cristo como la plenitud de Dios

Stephen Kaung

Lecturas: Colosenses 1:9-13, 2:9-10.

“Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”

“Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.”

———————————————–

En la carta a los Colosenses, la intención del Espíritu Santo es revelarnos a Cristo – la gloria de Cristo, la supremacía de Cristo, la plenitud y la completa suficiencia de Cristo. Y, porque Cristo es todo eso, encontramos nuestra plenitud en él.

Hay dos epístolas escritas por el apóstol Pablo que son consideradas gemelas – Efesios y Colosenses. Ambas fueron escritas por él en la prisión romana, en la misma época, y ambas fueron enviadas a través del mismo mensajero, Tíquico.

En la carta a los Efesios, nosotros vemos la gloriosa vocación de la iglesia como el cuerpo de Cristo. En la carta a los Colosenses, vemos la gloria de Cristo como la cabeza y, en él, la iglesia que es su cuerpo, encuentra su plenitud. Estas dos cartas, por tanto, nos revelan a Cristo y la iglesia.

Por lo que sabemos, la carta a los Colosenses fue escrita un poco antes de la carta a los Efesios. Nosotros necesitamos ver a Cristo antes de ver la iglesia, que es su cuerpo.

Tal vez si conocemos un poco del contexto histórico podemos entender mejor esta carta. Colosas era una ciudad pequeña situada en la provincia romana de Asia. Pablo nunca estuvo allí; en cambio, sabemos que permaneció en Éfeso durante tres años. Entre las personas que vinieron a Éfeso y oyeron la palabra de Dios a través de Pablo estaban Epafras, Filemón y otros. Ellos volvieron a Colosas, y de esta manera comenzó la iglesia en esta ciudad.

Mientras el apóstol Pablo estaba preso en Roma, la iglesia en Colosas le envió un mensajero, Epafras. Él fue a Roma a ver a Pablo por dos razones. Primero, para transmitirles los saludos de los santos de Colosas, y en segundo lugar, para relatar el problema que ellos tenían en su ciudad.

El problema en cuestión era la llamada «herejía colosense». A fin de corregir esa herejía, Pablo escribió su carta. Creo que no es necesario saber en detalle qué herejía era ésa, a pesar de ser algo bastante interesante. Cuando el apóstol escribió su carta, en realidad, él no se detuvo en la herejía. Por el contrario, focalizó su atención en Cristo; tomó una perspectiva positiva, presentándoles a Cristo. Si ellos pudiesen ver a Cristo, si pudiesen conocerlo, entonces esa herejía sería automática y rápidamente abandonada.

W. Graham Scroggie dijo cierta vez: «Una verdadera Cristología es la mejor respuesta contra toda la herejía que ya hay y que ha de venir». En otras palabras, una visión de Cristo es la respuesta a todas las falsas enseñanzas y doctrinas.

Tal vez pueda surgir la pregunta: «¿Por qué los creyentes de Colosas cayeron en tal herejía?». Probablemente, por dos razones. Primero, sabemos que somos curiosos por naturaleza. Hay en la naturaleza humana un ansia intelectual: Queremos saber, queremos explicarlo todo.

En vez de creer en Dios con la fe de un niño, nosotros intentamos mirar a nuestro alrededor, tratamos de especular, imaginar y explicar todo lo que nos rodea. Al hacer eso, caemos en la trampa del enemigo.

En segundo lugar, dentro de nosotros hay un deseo por soluciones rápidas y éxito instantáneo. Somos naturalmente impacientes. Creo que por esa razón Eva cayó en el lazo del enemigo. Ella deseaba mucho ser como Dios. El hombre fue creado según la imagen de Dios y, por lo mismo, hay naturalmente dentro de nosotros un deseo de ser conformados a esa imagen, y creo que eso es correcto.

Con todo, el problema es: ¿Cómo seremos conformados a la imagen según la cual fuimos hechos? ¿Lo seremos a través del camino que Dios nos determinó, comiendo del árbol de la vida, recibiendo la vida de Dios en nosotros, y dejando que esa vida crezca en nosotros siendo transformados y conformados a su imagen? ¿O seremos conformados buscando alguna técnica instantánea, sea a través de algo místico o mediante algún ejercicio externo?

Descubriremos que el enemigo vendrá y nos ofrecerá algo: «Basta con que tú seas iniciado en este misterio, entonces estarás completo». O: «Si tú sólo practicas algunas cosas –haz esto, haz aquello; no hagas esto, no hagas aquello– entonces serás perfecto». El hombre cae en esa trampa justamente porque él desea el éxito instantáneo. Creo que probablemente ésas sean las razones por las cuales los creyentes de Colosas cayeron en la herejía.

La herejía colosense

Permítanme hablarles un poco sobre la herejía colosense. Por lo que se sabe, esa herejía es una combinación de dos cosas: gnosticismo ateo y ritualismo judaico; una combinación bastante extraña. En esos días, había personas llamadas ‘gnósticos’; ellos se consideraban personas que estaban «en el conocimiento». Ellos lo sabían todo, sabían cómo había comenzado el universo, cómo todas las cosas habían evolucionado, conocían la jerarquía del mundo invisible, etc. Es una especulación intelectual, un tipo de abordaje místico que, al mismo tiempo, era combinado con el ceremonialismo judaico, esto es, con ciertos rituales y reglas. Si tú tuvieses esas dos cosas, entonces tendrías conocimiento pleno, entonces lo sabrías todo. Tú serías completo y serías perfecto. En pocas palabras, esa era básicamente la herejía colosense.

El conocimiento pleno de la voluntad de Dios

¿Cómo solucionará Pablo ese problema? Creo que la respuesta está en su oración por los colosenses: «Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual» (Col. 1:9).

Los gnósticos siempre hablaban sobre el conocimiento pleno, sobre sabiduría, sobre plenitud. Entonces, aquí Pablo invierte las posiciones y dice: «Voy a hablar sobre plenitud, voy a hablar sobre conocimiento pleno. Voy a hablar sobre cómo podemos ser llenos y de qué debemos ser llenos. Mi oración es que ustedes puedan ser llenos de la plenitud – no sólo un poco, sino completamente llenos. ¿Con qué? Con el conocimiento pleno de la voluntad de Dios.

El pleno conocimiento de la voluntad de Dios significa no sólo que es un conocimiento completo, perfecto, cabal, sino que también es un conocimiento vivo, experimental, de la voluntad de Dios. Creo que realmente es de tremenda importancia que seamos llenos de ese conocimiento. No importa que tú desconozcas otras cosas cuyo conocimiento tal vez te será útil. Sin embargo, si te está faltando el conocimiento pleno de la voluntad de Dios, entonces algo está fundamentalmente errado contigo, y estarás expuesto a todo tipo de engaños.

Esta es la oración de Pablo por los colosenses, y yo creo que es la oración por nosotros en este día: «…que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual».

¿Qué es la sabiduría? Hay diferentes explicaciones para eso, mas si miramos en el Antiguo Testamento, hallaremos a un hombre que pidió sabiduría. Dios le concedió sabiduría, y la sabiduría es un corazón que oye. Nosotros siempre pensamos en ella como algo referido a la mente; sin embargo, la verdadera sabiduría es un corazón que oye la voz de Dios.

El entendimiento es la asimilación consciente del conocimiento. El pleno conocimiento de Dios debe ser en toda sabiduría y entendimiento. No es simplemente algo en tu mente, sino algo que tu corazón oye, algo que fue asimilado conscientemente en tu vida. No es un conocimiento especulativo, sino un conocimiento práctico. La enseñanza gnóstica es especulativa, no afecta a tu vida.

El pleno conocimiento de la voluntad de Dios nos capacita para andar «…como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; con gozo dando gracias al Padre…». Afecta a nuestra vida, y este es el conocimiento que debemos tener. Creo que la clave para eso está en Colosenses 2:9-10: «Porque en él (en Cristo) habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad».

Ese es el pleno conocimiento de la voluntad de Dios. ¿Qué es la voluntad de Dios? La voluntad de Dios está centrada en su Hijo. En él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.

¿Qué es la plenitud de la Deidad? Esa plenitud de la Deidad habita. Nosotros sabemos que la palabra habitar significa residir. Son sinónimos, y en el original significan simplemente hacer un lugar de habitación, morar. Toda la plenitud de la Deidad hace su morada en Cristo; no sólo visita, sino permanece, queda, habita, reside, hace morada en Cristo Jesús. Ese es nuestro Señor Jesús. Él es la plenitud de Dios.

Todo lo que tú puedas pensar con respecto a la Divinidad, todo lo que puedas pensar respecto de Dios, cualquiera sea el aspecto –su amor, su santidad, su justicia, su rectitud, su virtud, su poder– toda la plenitud de la Deidad, habita en Cristo Jesús. Él es la plenitud de Dios, y en esa breve carta, Pablo intentó explicar un poco más lo que significa el Señor Jesús.

La imagen del Dios invisible

Primeramente, él dice: «…en él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad…». ¿Cómo? Él es la imagen del Dios invisible. Nosotros sabemos que Dios es espíritu; por tanto, es invisible. Sin embargo, el Hijo es la imagen del Dios invisible. La palabra imagen (eikon) no se refiere aquí a la forma externa, sino a la cualidad interior. Todas las cualidades interiores de Dios están en el Hijo, y él es la completa representación y la plena manifestación de Dios.

Recordemos que nuestro Señor Jesucristo dijo: «A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer» (Juan 1:18). Los discípulos habían estado con él durante tres años, y en aquella última noche que estarían juntos, ellos aun dijeron: «Señor, muéstranos el Padre, y nos basta». Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre» (Juan 14:8-9).

¿Quién es el Señor Jesús? Él es la imagen del Dios invisible. Hoy, todo lo que sabemos de Dios es a través del conocimiento de Cristo Jesús, porque el Hijo manifestó al Padre. En otro tiempo, Dios habló muchas veces y de muchas maneras a nuestros padres por los profetas, pero en estos postreros tiempos él nos ha hablado por el Hijo (ver Hebreos 1:1-2).

Solamente el Hijo es la plena representación del Padre, y sólo a través de él es plenamente manifestado el Padre. Él es la imagen del Dios invisible, y de acuerdo con esa imagen fue creado el hombre, y es esa la imagen a la cual un día seremos conformados por la gracia de Dios.

El primogénito de toda creación

Toda la plenitud de la Divinidad habita corporalmente en él, porque él es el primogénito de toda creación. La palabra primogénito no se refiere a lo que comúnmente pensamos. En la Biblia, ella tiene dos usos; un uso común y un uso especial. Si en la familia tú eres el primogénito y después de ti hay otros hermanos y hermanas, ese es el uso común de la palabra primogénito.

Sin embargo, en las Escrituras hay un uso especial que no se refiere a ese tipo de relación. Se refiere a la prioridad en relación a algo y soberanía sobre algo. Si tú eres el primogénito, entonces eres anterior a todo lo que sigue. Tú no estás dentro del orden, eres anterior a él; eres antes de él, y tienes soberanía sobre todo lo que viene después.

De esa forma, el primogénito de toda creación, simplemente significa que el Señor Jesús es anterior a toda creación. Creo que eso es explicado aquí, porque está escrito: «Y él es antes de todas las cosas» (1:17). Él no es creado; él es el Creador. Él es antes de todas las cosas. Él es el primogénito de toda creación porque todas las cosas fueron creadas en él, por él y para él.

Lamentablemente, en el versículo 16, los traductores cambiaron la palabra, porque no la entendían, y la tradujeron así: «Porque por él fueron creadas todas las cosas». Y encontramos nuevamente en el mismo versículo: «Todas las cosas fueron creadas por él y para él». Sin embargo, en el original dice que todas las cosas fueron creadas en él, porque él es el arquitecto, él proyectó todas las cosas. Todas las cosas tienen sus características a través de él. Y entonces, todas las cosas fueron creadas por él. Él es el constructor, el ingeniero. Él hizo todas las cosas. Todo fue creado para él; él es el propietario, el heredero de todas las cosas.

Aquí nosotros descubrimos la plenitud de la Divinidad en él. Él es el creador de todas las cosas – todo fue creado en él, proyectado por él, todo tiene su forma a través de él. Todas las cosas fueron creadas a través de él – él las hizo. Todo fue creado para él – él es el propietario, el heredero de todas las cosas. Ese es nuestro Señor Jesús.

La cabeza de la iglesia

«Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia» (Col. 1:18).

Él no es sólo el creador del universo, de toda la creación, sino también el inicio, la cabeza, el fundamento de la nueva creación, que es la iglesia. Él es la cabeza, y de él surge la iglesia. En la cruz, cuando el soldado enterró la lanza en Su cuerpo, manó agua y sangre, y el apóstol Juan dice: «Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad…».

¿Por qué Juan fue tan enfático? A través de la muerte de nuestro Señor Jesús, de su cuerpo partido, fluyó sangre para remisión de nuestros pecados y agua (vida) para que podamos vivir. A partir de los trabajos de parto de su alma, la iglesia, la nueva creación, nació, y eso aconteció teniendo como base la resurrección. Esa no es la vieja creación; es una nueva creación. Por tanto, sucede en base a la resurrección. Él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia.

El reconciliador de todas las cosas

Él es el reconciliador de todas las cosas. Después que Dios creó todas las cosas, el hombre cayó y, porque el hombre pecó, toda la tierra fue sujeta a corrupción y a vanidad (ver Romanos 8), no porque ella lo desease, sino como consecuencia de la caída del hombre.

Cuando nuestro Señor Jesús, que es la plenitud de Dios, vino a este mundo y murió en la cruz, él reconcilió no sólo a la humanidad, sino todas las cosas. Todas las cosas se habían desintegrado, habían caído en el caos, habían perdido su propósito. Pero el Señor trajo todo de vuelta hacia la armonía, al significado, al propósito original, a su plenitud. Ese es nuestro Señor Jesús; ese es el pleno conocimiento de la voluntad de Dios. En él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.

¿Vemos nosotros a Cristo tan grande como nos lo revela la Biblia, o lo vemos pequeño? Gracias a Dios, nosotros lo vemos como nuestro Salvador. Para nosotros, eso es como el Universo mismo; mas, para Dios, es apenas una pequeña parte, porque en la voluntad de Dios, Cristo, su Hijo, lo es todo. Todos los conocimientos se encuentran en él, todas las sabidurías residen en él, todo está en él.

Si tú miras a la creación, él es el primogénito. Si miras a la nueva creación, él es el principio. Si miras a la reconciliación, ella ocurre a través de él. Si miras a Dios, él es la imagen del Dios invisible.

El pleno conocimiento de la voluntad de Dios es simplemente lo siguiente: Para Dios, Cristo, su Hijo, es todo en todos. Siendo así, ¿por qué procuramos hallar explicaciones y soluciones para nuestros problemas fuera de Cristo?

Completos en él

La gloria de Cristo es no sólo la plenitud de Dios, sino que está escrito: «…estáis completos en él…». Esa palabra es para nosotros los creyentes. Toda la plenitud de la Deidad habita en él, y ahora está escrito que tú estás completo en él. Si Cristo es realmente eso, y tú estás completo en él, ¿por qué buscas algo más?

Antes que el apóstol Pablo conociese la excelencia del conocimiento de Jesucristo, ¡cómo buscaba otro conocimiento, se enorgullecía de otras cosas, valoraba sus avances en cosas que no eran Cristo! Sin embargo, un día, cuando él vio la excelencia del conocimiento de Jesucristo, dijo: «Considero todas las cosas como basura, considero todo como pérdida, por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús. Conocerle, ese es mi único deseo» (Ver Filipenses 3).

En la historia de la iglesia, hubo un varón conocido como el conde Zinzendorf. Él fue salvo cuando tenía entre 4 y 6 años de edad. Pertenecía a la nobleza, y en su niñez amaba mucho al Señor. Él solía sentarse en una ventana del castillo, y escribía en un papel: «Jesús te ama». Después tiraba el papel por la ventana, esperando que alguien lo hallase. Durante toda su vida, amó al Señor Jesús. Él decía: «Tengo una sola pasión, tengo sólo una pasión: Jesucristo».

Amados hermanos, si nosotros somos realmente llenos con el conocimiento pleno de la voluntad de Dios, si realmente vemos quién es Jesús y lo que él es, yo me pregunto si aun así tenemos más de una pasión. ¿Eso no nos llenaría con aquel deseo, el deseo de conocerle? Pablo dice: «Conocerle, y conocer el poder de su resurrección». «En él estamos completos».

La unión

¿Sabes que algo tremendo ocurrió cuando creíste en el Señor Jesús? Nosotros pensamos con frecuencia que, cuando creemos en él, nuestros pecados son perdonados. Gracias a Dios por eso; es verdad. Cuando creemos en él, recibimos una nueva vida; eso es verdad. Pero, ¿cómo? ¿Por qué tu pecado es perdonado cuando crees en el Señor Jesús? Él murió hace dos mil años atrás y tú has pecado sólo en este siglo. ¿Por qué, cuando creíste en el Señor Jesús, recibiste una nueva vida? Él derramó su vida hace dos mil años atrás. ¿Cómo es que tú la recibes hoy? ¡Algo tremendo ocurrió!

Cuando tú creíste en el Señor Jesús, se produjo una unión. «Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención» (1ª Cor. 1:30). Cuando tú recibes a Cristo, no sólo él viene a morar en tu interior, sino que tú mismo eres puesto por Dios en el Señor Jesús; se produce una unión. Tú estás en Cristo y Cristo está en ti, y a causa de eso, tus pecados son perdonados y tú recibes una nueva vida.

Permítanme ilustrar esto: Dios libertó a los hijos de Israel de Egipto; sin embargo, su propósito no era sólo liberarlos de Egipto y llevarlos al desierto para que muriesen. Su propósito era llevarlos hasta la tierra prometida, tierra que fluía leche y miel. Dios les dio como herencia a los hijos de Israel la tierra prometida de Canaán. ¿Qué tipo de tierra era aquélla?

«Porque Jehová tu Dios te introduce en la buena tierra, tierra de arroyos, de aguas, de fuentes y de manantiales, que brotan en vegas y montes; tierra de trigo y cebada, de vides, higueras y granados; tierra de olivos, de aceite y de miel; tierra en la cual no comerás el pan con escasez, ni te faltará nada en ella; tierra cuyas piedras son hierro, y de cuyos montes sacarás cobre. Y comerás y te saciarás, y bendecirás a Jehová tu Dios por la buena tierra que te habrá dado» (Deut. 8:7-10).

La tierra que Dios dio a los hijos de Israel como herencia, era una buena tierra, una tierra llena de cosas buenas, y cuando ellos estuviesen allí, comerían, serían saciados, y bendecirían al Señor. Cuando ellos entraron allí, vemos lo siguiente: «Cuando Jehová tu Dios te haya introducido en la tierra que juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob que te daría, en ciudades grandes y buenas que tú no edificaste, y casas llenas de todo bien, que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivares que no plantaste, y luego que comas y te sacies…» (Deut. 6:10-11).

Cuando ellos entraron en la tierra, descubrieron que las ciudades ya estaban construidas; no fue necesario ni aun edificarlas. Descubrieron que las casas no sólo estaban hechas, sino también llenas de cosas buenas. Las despensas estaban repletas, los campos ya estaban plantados, los pozos ya estaban dispuestos. Ellos sólo entraron, disfrutaron y quedaron satisfechos.

Esa es nuestra situación. Nosotros estamos completos en Cristo. Cuando creímos en él, Dios nos puso en Cristo. Cristo se tornó nuestra tierra que fluye leche y miel. Él es la grande y buena tierra. Cristo es nuestra herencia y, en él, todo ya está provisto. Todas las bendiciones espirituales en las regiones celestiales en Cristo, ya están a nuestra disposición. Todo es nuestro. Estamos completos en él. No necesitamos cavar un pozo, sólo necesitamos buscar en él. Todo está listo y disponible en Cristo. Él ya hizo todo para nosotros. Todo lo que él hizo es para nuestro bien. Él nos dice: «Vengan y disfruten de mí». Tú estás completo en él.

El perdón de pecados

«…en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados» (1:14). «…perdonándoos todos los pecados…» (2:13).

Hermanos, nosotros pecamos terriblemente; nosotros ofendemos a Dios grandemente. Sin embargo, gracias a Dios, en Cristo Jesús, todos nuestros pecados son perdonados. «Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana» (Is. 1:18). Todos nuestros pecados son lavados; todas las ofensas, perdonadas, y no sólo perdonadas, sino también olvidadas.

Dios no se acuerda más de tus ofensas contra él. ¡Piensa en eso! Él nos redimió de la maldición de la ley, de modo que no necesitamos más morir, y todo eso es en Cristo. Porque nosotros estamos unidos con él, nuestros pecados son, por lo tanto, perdonados; nuestras ofensas, olvidadas, y somos redimidos de la maldición de la ley. Sin embargo, eso es apenas el comienzo.

La circuncisión

«En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo» (Col. 2:11).

Cuando creemos en el Señor Jesús, no solamente son perdonados nuestros pecados, nuestras ofensas olvidadas, somos redimidos de la maldición de la ley, sino también somos circuncidados no por mano humana. No es algo físico, es una circuncisión del corazón. Es la circuncisión de Cristo. Cuando creímos en el Señor Jesús, él nos dio un nuevo corazón, un corazón dulce y suave, un corazón que oye, un corazón que lo ama. Nuestro corazón fue circuncidado.

Él nos libertó de la esclavitud de la carne, porque cuando él murió, tú y yo morimos en él. Nosotros somos ahora una nueva creación. Está escrito en Colosenses 2:12 que cuando fuimos bautizados, fuimos «sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos». Cristo no sólo murió por nosotros y nosotros morimos con él y en él. Él fue también sepultado. Las cosas viejas pasaron, y cuando nos levantamos del agua, declaramos que desde ese día en adelante es Cristo quien vive en mí. ¿No es eso maravilloso? ¡Hermano, ya no eres tú quien vive!

A veces, tú te aborreces a ti mismo. Es como Pablo dijo: «¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?» (Rom. 7:24). Según la tradición, se dice que en el mundo romano, para castigar a un homicida, se ponía el cuerpo de la víctima cara a cara con el cuerpo del asesino; mano con mano, pie con pie, boca con boca, hasta que gradualmente el veneno de aquel cuerpo en descomposición penetrase en el hombre vivo y éste muriese.

Por eso Pablo dijo: «¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?». ¿No es así que sentimos muchas veces de este cuerpo viejo y corrompido? ¿Por qué él a veces se manifiesta? ¡Oh, que él permanezca enterrado, que permanezca muerto! En verdad, él fue muerto y sepultado, pero todavía tú mismo lo desentierras. Si tú crees, mediante la fe de Jesucristo, que cuando él fue sepultado tú fuiste sepultado con él, y que cuando él resucitó de entre los muertos tú resucitaste de entre los muertos en novedad de vida, entonces todo está hecho.

Una deuda pagada

«…y anular la deuda que teníamos pendiente por los requisitos de la ley. Él anuló esa deuda que nos era adversa, clavándola en la cruz» (Col. 2:14, NVI).

¿Qué significa eso? Antiguamente, cuando las personas pedían una cantidad en préstamo, ofrecían como garantía un documento. Con eso, se podía exigir el retorno del dinero. Y cuando la deuda era saldada, ese papel era clavado en la pared, indicando que la deuda había sido pagada. Cuando el papel es clavado, significa que la deuda está pagada, completamente saldada.

Hermanos, eso es exactamente lo que Cristo hizo por nosotros. Todos nosotros firmamos aquellos documentos. Dios dijo: «Aquí están mis leyes». Nosotros respondimos: «Todo lo que nos ordenaste, obedeceremos». Nosotros, así como los israelitas, dijimos una y otra vez: «Haremos todo lo que Dios nos manda».

Nosotros firmamos el término de compromiso; sin embargo, no somos capaces de pagar nuestra deuda. Nuestra propia firma comprueba nuestra deuda para con Dios. Pero cuando Cristo murió en la cruz, él pagó todo, y el comprobante de pago de la deuda fue clavado en la cruz. ¡Cuánta gracia, cuánta misericordia!

La liberación

«…el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo…» (Col. 1:13).

Nosotros ya no estamos más bajo la autoridad de las tinieblas. El enemigo trata de mantener a las personas en las tinieblas, y tiene autoridad para hacerlo, porque las personas le pertenecen. Pero nosotros pertenecemos al Señor, por tanto el enemigo ya no tiene autoridad sobre nosotros. Dios ya nos libertó de la potestad de las tinieblas y nos trasladó al reino del Hijo de su amor. Así, todo lo que debemos hacer es obedecer al Hijo del amor de Dios.

La derrota del enemigo

¿Qué le sucedió al enemigo? «…y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz» (Col. 2:15).

Cuando Cristo murió en la cruz, él despojó a los principados y autoridades, a todos los poderes de maldad y las huestes espirituales de las tinieblas. Despojó a Satanás y a todas sus huestes y los expuso públicamente en la cruz del Calvario. El diablo fue completamente vencido y, porque Cristo lo derrotó, no hay motivo para que nosotros seamos derrotados hoy. Nosotros podemos reivindicar la victoria de Cristo sobre todas las obras del enemigo.

Estamos mencionando estas pocas cosas para demostrar que nosotros estamos completos en Cristo. No hay nada que necesitemos en términos de conocimiento o de vida que no podamos encontrar en Cristo Jesús. En él habita corporalmente toda la plenitud de la deidad, y nosotros estamos completos en él. Completos, significa que en él estamos plenos. Si esa es nuestra condición, entonces, ¿cuál debería ser nuestra actitud?

Nuestro andar

«Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias» (Col. 2:6-7).

Siendo así, entonces, ¿qué debemos hacer? Nosotros andamos en él, estamos arraigados en él, edificados en él – creciendo en ello con acciones de gracias. No busques nada fuera de él. No mires hacia ninguna otra cosa, sino a él. Encuentra todo en él y, si haces eso, serás libertado de todas las herejías, como por ejemplo el ceremonialismo judaico – carne, bebidas, fiestas, lunas nuevas, sábados. Esas cosas de la época del Antiguo Testamento fueron dadas por Dios, pero eran sombras, eran una preparación para la realidad que había de venir.

Cuando vino Cristo, la realidad, el cumplimiento, el cuerpo del cual todas estas cosas eran la sombra, entonces las sombras desaparecieron. Ya no hay más necesidad de estos ejercicios externos, porque tú tienes la realidad, Cristo. Siendo así, entonces, no hay necesidad de reglas como: No toques esto, no pruebes aquello… y todas esas cosas místicas y especulaciones. No necesitas de ellas, porque fuiste liberado de las cosas del mundo. Tu vida está ahora escondida con Cristo en Dios. Piensa en las cosas del cielo. Nos hemos transformado en un pueblo celestial; somos libres de todas estas cosas terrenales. Amados hermanos, esa es la voluntad de Dios.

El verdadero ministerio

Finalmente, cuando tú encuentras el ministerio del apóstol Pablo, entiendes realmente lo que es su ministerio.

«Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia» (Col. 1:24). Pero, ¿en qué sentido, al final, Pablo desea sufrir por la iglesia? «…a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre» (Col. 1:28).

El verdadero ministerio tiene sólo este objetivo, esta meta: presentar a todo hombre perfecto en Cristo, y en nada más. Si tú intentas ser perfeccionado en cualquiera otra cosa, estarás intentando obtener la imperfección. Si deseas ser perfecto, habrás de ser perfecto en Cristo, y este es el ministerio del apóstol Pablo.

Él advertía, agonizaba, se fatigaba, oraba, y todo eso tenía un único propósito: presentarnos perfectos en Cristo. Sabemos que ese también era el ministerio de Epafras, porque Pablo menciona esto en su oración: «Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere» (Col. 4:12).

¿Cuál es la voluntad de Dios? La voluntad de Dios es que en él habite toda la plenitud de la Deidad y en él seamos completos. Al estudiar esta breve carta a los Colosenses, podemos ser llenos con el conocimiento pleno de la voluntad de Dios. ¡Oh, que podamos ver a Cristo, la plenitud de Dios, y ser participantes de esta plenitud!

Tomado de Vendo Cristo no Novo Testamento, Tomo III.

¿Quien es Dios? ¿Es un misterio?

¿Quien es Dios? Cristo revela el Misterio de Dios

Mucho se habla sobre la existencia de Dios. Muchos debaten sobre quien es él. Se han hecho muchos intentos racionales de explicar su existencia a lo largo de la historia, pero cada generación que viene los encuentra obsoletos y es necesario volver a redefinir estos razonamientos. Pero miremos en la palabra de Dios, que no pasa nunca, que siempre es fresca, siempre es nueva, porque el espíritu santo nos ilumina y nos renueva su misericordia cada mañana.

Cristo revela el Misterio de Dios

El misterio de la Santísima Trinidad es el núcleo central en el mensaje de Cristo.

La revelación de Dios llega a su punto culminante con Jesucristo. Ahora ya no es que Dios hable a unos hombres, más o menos excepcionales, sino que Dios mismo se encarna en el hombre Jesús. De esta manera toda la vida de Jesucristo es una revelación de Dios, como lo expresa el Apóstol en la carta a los Hebreos: «Muchas veces y en muchas maneras habló Dios en otro tiempo a nuestros padres por ministerio de los profetas; últimamente, en estos días nos habló por su Hijo. (1, 1-2).

Anteriormente la revelación se iba manifestando parcialmente, preparando a los hombres a la gran revelación que es Jesucristo.

Como decía San Juan de la Cruz:

Antes se nos daban palabras de Dios Pero ahora se nos ha dado “la Palabra”

La tarea del cristiano será penetrar en la revelación de Nuestro Señor Jesucristo.

Cristo nos revela la intimidad de la vida divina con un objetivo claro: Hacernos participar de esa vida divina. Esta revelación se puede resumir en una frase: Dios es Uno y Trino. Dios es único, pero en su vida íntima se distinguen tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Sólo por Cristo ha adquirido el mundo la certeza infalible de que en el cielo existe desde siempre un Padre y que ese Padre, desde la eternidad, engendra un Hijo consustancial con El, con quien está unido en eterno amor por el Espíritu Santo. El misterio de la Santísima Trinidad es el núcleo central en el mensaje de Cristo. Pero no han llegado los hombres al Hijo partiendo del Padre; no ha sido primero la fe trinitaria y luego la fe en Cristo, sino al revés. Sólo en el Hijo, en Cristo, adquieren los hombres la certeza del misterio de Dios.

El misterio de Dios, y del Padre y de Cristo”, es el tema más extraordinario de la Biblia, es un tema que revela la Deidad en forma maravillosa, y estamos seguros que aun cuando estos términos se han escuchado con frecuencia, en realidad es un tema que pocos lo entienden.

Desafortunadamente, aunque todo mundo habla de Dios, y la mayoría profesa creer en Dios, sólo algunos creen conocer a Dios, pero la realidad es que son muy pocos los que saben con certeza qué es Dios… quién es Dios… cómo es Dios… Y esto incluye aun a los mismos ministradores de la Palabra de Dios, ya sean pastores, evangelistas, ministros o sacerdotes, quienes al hablar de Dios, pudieran no entender, en la profundidad y amplitud necesarias, qué, quién, y cómo es Dios; de entre los mismos teólogos famosos por sus libros, algunos llegan a decir: “No me diga (o no me provoque a decir) que yo tenga qué hablar de la santísima trinidad, del misterio de Dios, porque… pues… eso no se sabe… eso se acepta por fe.”

Como podemos ver, hablar de Dios, y no saber de Dios, es una verdadera tristeza.

Las Sagradas Escrituras, nos hablan de los misterios relacionados con la esencia Divina y el propósito de Dios para con la humanidad; y de una manera muy elemental, bien pudiéramos definir “un misterio”, como algo que se encuentra oculto; pero aquello oculto, cuando se revela, o queda expuesto a la luz, viene ahora a ser entendible, y deja entonces de ser un misterio, para convertirse en “una revelación”.

Entre los misterios que la Biblia nos marca, se encuentra “El misterio de Dios, y del Padre y de Cristo”, el cual ha venido a ser “una revelación”, “un misterio declarado”, o “un misterio manifestado”.

Colosenses 2.1 al 3, nos dice: “Porque quiero que sepáis cuán gran solicitud tengo por vosotros, y por los que están en Laodicea, y por todos los que nunca vieron Mi rostro en carne; para que sean confortados sus corazones, unidos en amor, y en todas riquezas de cumplido entendimiento para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo; en el cual están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento.”

Cuando leemos en el verso 3 que dice: “en el cual”, ¿a qué se refiere?

Repasando esa porción del texto del verso 2, leemos: “para conocer el misterio de Dios, y del Padre, y de Cristo; en el cual…”, refiriéndose ahora, al misterio, a ese misterio de Dios, y del padre y de Cristo, en el cual… Note que dentro de este misterio, están escondidos entonces, “todos los tesoros de sabiduría y de conocimiento de Dios.”

Esto significa que el creyente que no ha entrado, que no está, que no se encuentra dentro de este misterio, que no tiene la revelación de este misterio, sencillamente, anda,…como “en lo muy superficial del entendimiento”, acerca de la sabiduría y del conocimiento de Dios, cayendo en la triste condición que explicamos, de hablar de Dios, sin saber quién es Dios, sin tener conocimiento ni sabiduría para hablar de Dios.

Por el contrario, entrar en este misterio, es entrar a los tesoros de la sabiduría y del conocimiento de Dios; cualquier creyente que tiene la revelación de este misterio, comienza a experimentar aquello que se pudiera describir como “una explosión divina” que inunda del conocimiento y de la sabiduría de Dios; por eso es que cuando escuchamos, o leemos acerca de personas que no tienen la revelación de este misterio, nos parece que están tan oscuros todavía con el hablar de las Escrituras, pero cuando escuchamos de alguien que está metido en el misterio y le ha sido revelado este misterio, vemos la solidez del conocimiento de Dios con que se declaran las Escrituras. http://www.monitorhispano.com/news.php?nid=819

Quien es Dios? Dios es la divinidad.

a. Miremos como Job nos habla de Dios

“Alcanzaras tu el rastro de Dios? ¿Llegaras tú a la perfección del Todopoderoso? Es más alto que los cielos: ¿Que harás? Es más profundo que el infierno: ¿Como lo conocerás? Su dimensión es más larga que la tierra, y más ancha que la mar. Si cortare, o encerrare, o juntare, ¿quien podrá contrarrestarle? (Job 11:7-10)

He aquí que ni aun la misma luna será resplandeciente. Ni las estrellas son limpias delante de sus ojos. (Job 25:5)

“De donde pues vendrá la sabiduría? Y donde esta el lugar de la inteligencia? Porque encubierta esta a los ojos de todo viviente, y a toda ave del cielo es oculta. El infierno y la muerte dijeron: Su fama hemos oído con nuestros oídos. Dios entiende el camino de ella, y el conoce su lugar. Porque el mira hasta los fines de la tierra, y ve debajo de todo el cielo. (Job 28:20-24)

He aquí que Dios es excelso con su potencia: ¿Que enseñador semejante a el? ¿Quien le ha prescrito su camino? ¿Y quien le dirá: Iniquidad has hecho? (Job 36:22-23)

En Dios hay una majestad terrible. El es Todopoderoso, al cual no alcanzamos, grande en potencia. Y en juicio y en multitud de justicia no afligirá. Temerlo han por tanto los hombres: El no mira a los sabios de corazón. (Job 37:22-24)

b.Timoteo nos habla de Dios

Quien solo tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver: al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amen (I Tim. 6:16)

Dios, habiendo hablado muchas veces y en muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas. En estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, al cual constituyó heredero de todo, por el cual asimismo hizo el universo. El cual siendo el resplandor de su gloria, y la misma imagen de su sustancia, y sustentando todas las cosas con la palabra de su potencia, habiendo hecho la purgación de nuestros pecados por si mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas. (Hebreos 1:1-3)

A Dios nadie le vio jamás: el unigénito Hijo, que esta en el seno del Padre, el le declaro. (Juan 1:18)

Que nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo. En el cual tenemos redención por su sangre, la remisión de pecados. El cual es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda criatura.(Colosenses 1:13-15)

Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí dice el Amen, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios.(Ap. 3:14)

“Hecho tanto mas excelente que los ángeles, cuanto alcanzo por herencia mas excelente nombre que ellos. Porque: A cual de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tu, Hoy yo te he engendrado? Y otra vez: Yo seré a el Padre, Y el me será a mi hijo? Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en la tierra, dice: Y adórenle todos los ángeles de Dios.”(Hebreos 1:4-6)

Y respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la virtud del Altísimo te hará sombra: por lo cual también lo Santo que nacerá, será llamado Hijo de Dios.(Lucas 1:35)

Y sin contradicción, “grande es el misterio de la piedad: Dios ha sido manifestado en carne; ha sido justificado con el Espíritu; ha sido visto de los ángeles; ha sido predicado a los Gentiles; ha sido creído en el mundo; ha sido recibido en gloria.” (I Tim. 316)

Padrenuestro en hebreo

Avinu (Padrenuestro)

; א ב י נו שב ש מים
Avinu shebash´mayim
Padre nuestro que estás en los cielos,
יתקדשׁ שמ
Yitkadash ´meja
Santificado sea tu nombre.
תבא מלכות
Tavo malkhuteja
Venga tu reino.
 יֵעָשֶׂה רְצוֹנְ
Ye’aseh r’tsoneja
Sea hecha tu voluntad,
בארץ כאשר נעשה בשמים
Ba’arets ka’asher na’asah vash´mayim.
En la tierra, así también como en el cielo .
תן־לנוּ היום לחם חקנו׃
Ten-lanu haiyom lejem jukeinu.
Danos hoy nuestro pan cotidiano.
וסלח־לנוּ את־אשׁמתנוּ
u’selaj-lanu et-ashmateinu
Y perdónanos nuestras deudas,
כאשר סלחים אנחנו לאשר אשמו לנו׃
ka’asher solejim anachnu la’asher ashmu lanu
como también nosotros perdonamos á nuestros deudores.
ואל־תביאנוּ לידי מסה כי אם־הצילנוּ מן־הרע ְ
Ve’al-tevieinu lidei massah, ki im-hatsileinu min-hara.
Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal
כיל הממלכה והגבורה והתפארת לעולמי עולמים
Ki laja hamamlaja vehagevurah vehatiferet l’olemei olamim.
Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos.
אמן׃
Amén.
Amén.


http://www.freewebs.com/truenos/PADRENUESTRO%20HEBREO.htm

El monstruo del lago Ness, por la calle

24 de Abril del 2008

nessie_big.jpg

Hace poco descubríamos este curioso sistema que utiliza las salidas de aire del metro para componer divertidas figuras inflables.

Ahora vemos que el artista Joshua Allen ha perfeccionado la idea haciendo aparecer una réplica espectacular del popular monstruo del lago Ness.

Ahora espero que el filtro anti-HOYGAN se comporte y no suceda en este post lo que pasó con el caso de las sirenitas momificadas.

Por si acaso, ya lo apunto aqui: MENTIRA, ESE MONSTRUO ES DE MENTIRA.

El monstruo del lago Ness, familiarmente llamado Nessie, es el nombre de una criatura legendaria que se dice habita en el lago Ness, un profundo lago de agua dulce (conocido en Escocia como Loch Ness) cerca de la ciudad de Inverness. Nessie suele ser considerado un monstruo de lago. Junto con Pie Grande y el Yeti, Nessie es quizá el “misterio” más difundido de la criptozoología.

La mayoría de los científicos y otros expertos afirman que las pruebas que apoyan la existencia de Nessie no son convincentes, y consideran dichos informes fraudes o identificaciones erróneas de criaturas reales. Si es que existe, es posible fuera un antiguo reptil marino, aunque puede ser que ya se haya extinguido.

Historia de los avistamientos

Los rumores de un presunto gran animal o monstruo que mora en el lago han circulado durante siglos desde hace 1.500 años, aunque la precisión, credibilidad y veracidad de tales historias siempre se ha cuestionado. Muchos habitantes locales argumentan a favor de su existencia, sin embargo algunos escépticos sugieren que estos rumores de Nessie existen en su gran mayoría para favorecer a la industria del turismo y al folclore local.

La historia de los supuestos avistamientos y la creación del mito del Monstruo del lago Ness, sería la siguiente:

  • La más antigua referencia conocida sobre una misteriosa criatura presente en el río y lago Ness, sería el relato de la Vida de San Columba, donde se describe cómo en el año 565 San Columba habría salvado a alguien que supuestamente estaba siendo atacado por un monstruo en el río Ness. Sin embargo, muchos críticos han cuestionado la credibilidad de esta historia, pues existe otra historia con características fantásticas, donde se dice que Columba habría matado a un hombre salvaje tan sólo con el poder de su propia voz. Igualmente algunas personas han asociado como primeras referencias, a antiguas leyendas locales sobre unos míticos caballos acuáticos llamados kelpies; que se dicen habitarían en las profundidades de este lago. En ambas referencias se destaca que a estas criaturas no se les atribuyen las mismas características anatómicas que actualmente se les atribuye al Monstruo del lago Ness.
  • La primera descripción moderna sucedió en 1868. Un artículo publicado ese año en el Inverness Courier, es el primero en referirse sobre rumores acerca de la existencia de un “pez enorme u otra criatura” en la profundidad de las aguas. Luego de pasar muchos años; en 1930, el periódico El Northern Chronicle, publicó una noticia titulada “Una extraña experiencia en el lago Ness” en la que se detalla la historia de dos pescadores que se refieren a un animal que produjo un gran remolino cerca de Tore Point.
  • En 1932, K. MacDonald afirmó que había visto a una criatura similar a un cocodrilo remontando el río Ness.
  • El artículo definitivo sobre la teoría del monstruo del lago Ness, fue el avistamiento que habría tenido lugar el 2 de mayo de 1933. El periódico Inverness Courier publicó la noticia de una pareja local que dijo haber visto “un enorme animal rodando y hundiéndose en la superficie”. El informe del “monstruo” (título elegido por el editor del Courier) se convirtió en una sensación entre los medios. Las editoriales de Londres comenzaron a enviar reporteros a Escocia, e incluso un circo ofrecía una recompensa de 20.000 libras esterlinas por la captura del monstruo.
  • Más tarde ese mismo año, A.H. Palmer, quien atestiguó un avistamiento de Nessie el 11 de agosto de 1933, a las 07:00 AM, describió a la criatura como teniendo su cabeza —a la que consideró como estando de frente— al ras del agua. Su boca, que tenía una anchura de entre doce y dieciocho pulgadas (30 a 45 centímetros), se abría y cerraba; la abertura máxima de su boca era estimada en cerca de seis pulgadas (15 centímetros). Hasta este momento los periódicos hablaban simplemente de un pez misterioso o extraña criatura, y no se referían a la criatura como un ser prehistórico. Siendo descrito por primera vez como un monstruo prehistórico, por una pareja de turistas (los Spicer), poco después del estreno de la mundialmente famosa película King Kong, que en esos años sumergió al público en una auténtica “monstruomanía” a través de todo el mundo.
  • La preocupación moderna por la criatura, ya conocida como un monstruo prehistórico del Lago Ness, fue despertada por la fotografía presuntamente tomada por el cirujano R.K. Wilson el 19 de abril de 1934, que parecía mostrar a una enorme criatura de cuello largo que se deslizaba a través del agua. Décadas más tarde, el 12 de marzo de 1994, Marmaduke Wetherell afirmo haber falsificado la fotografía tras ser empleado por el periódico Daily Mail para encontrar a Nessie; indicando también que Wilson no habría tomado la foto, y que su nombre fue utilizado solamente para darle más credibilidad a la misma. Sin embargo y a pesar de la confesión, esta foto ya había sido difundida por todo el mundo como una “evidencia absoluta”; lo cual colocó definitivamente en la cultura popular, la leyenda del Monstruo del lago Ness de Escocia.

Lago Ness, Escocia, supuesta morada del monstruo.

Lago Ness, Escocia, supuesta morada del monstruo.

Teorías sobre su origen

¿Plesiosaurio?

La mayoría de las descripciones modernas sobre el aspecto del monstruo, indican que existiría una criatura que se asemejaría a los extintos plesiosaurios, una criatura acuática prehistórica. Así, la descripción moderna que se le da normalmente sería similar a la que presentan los fósiles de plesiosaurios pertenecientes a la era mesozoica; que indican que este animal prehistórico debió ser un animal físicamente enorme, con un cuello alargado, una cabeza pequeña y dos pares de aletas de propulsión bajo el agua. La debatida hipótesis de la conexión de plesiosaurio con el monstruo del Lago Ness, hizo que se convirtiera en un asunto popular en el inicio del campo de la criptozoología.

Sin embargo, los científicos, e incluso actualmente también la gran mayoría de los criptozoólogos; sugieren que la hipótesis de que el monstruo del Lago Ness sea un remanente de la especie plesiosaurio, es algo que se presenta altamente inverosímil. Entre las razones dadas destacan:

  • Se necesitaría tener una colonia de crianza de tales criaturas para que pudiesen experimentar una supervivencia a largo plazo, y junto con el hecho de que los plesiosauros necesitaban emerger a la superficie para respirar, esto daría lugar a avistamientos más frecuentes de los que se han divulgado en la actualidad.
  • Muchos biólogos también señalan que el lago Ness no es lo bastante grande o productivo para tener una biomasa que pueda mantener incluso a una familia pequeña de estas criaturas.
  • Por otra parte, el lago fue originado como el resultado de una glaciación geológica reciente y estuvo en estado sólido y congelado durante la era del hielo.

¿Otro animal?

Por otra parte, otros avistamientos no concuerdan con la descripción del plesiosauro o incluso con ninguna otra criatura acuática: en abril de 1923, Alfred Cruickshank afirmó haber visto una criatura de 3 a 3,5 m de largo con un lomo arqueado, similar a un elefante, que cruzaba la carretera frente a él mientras conducía su auto. Otros avistamientos reportan criaturas más similares a los camellos o caballos.

¿Sólo una confusión?

Esta teoría sobre la naturaleza exacta de los avistamientos de Nessie es variada: se le atribuye a la pareidolia, a la identificación errónea de focas o leones marinos, peces, troncos, o grupos de animales formando filas, o al producto de un espejismos o distorsiones de luz, a efectos en el agua como olas u ondulaciones provocadas por embarcaciones. Esta teoría obtiene más fuerza, ya que la mayoría de los relatos y todas las fotografías que son dudosas y no se han podido descartar como falsificaciones, muestran o indican a la criatura desde una gran distancia; lo cual puede alterar la real interpretación de la figura. Entre las posibles causas de equivocadas interpretaciones, destacan:

  • La presencia de un enorme esturión, el cual fue encontrado en las corrientes marinas cercanas al lago Ness. Debido al tamaño del esturión y su apariencia inusual; estos animales pueden ser fácilmente confundidos como un monstruo por alguna persona no familiarizada con estos animales.
  • Una teoría reciente que postula que el “monstruo” es realmente nada más que el efecto de burbujas causadas por actividad volcánica en el fondo del lago. Este argumento posterior está basado en menor grado con una correlación entre el movimiento tectónico y los avistamientos reportados.
  • Un científico escocés lanzó la más reciente teoría sobre la posible existencia del “monstruo del lago Ness”. Sostiene que las vistas que se fotografiaron en más de una oportunidad, pudieron haber sido elefantes de circo que visitaban la zona de Inverness en los años 30. Visto según el dibujo que acompañó a la presentación de sus resultados, la trompa y la joroba del elefante corresponderían a esas imágenes del pasado que dieron vida a la leyenda del monstruo.
  • Sin embargo, como cualquier mito contemporáneo o antiguo, la existencia de Nessie se contrapone con la simple lógica. Para que pueda sobrevivir una especie en un ambiente de dimensiones finitas como un lago, se necesita un número mínimo de individuos para reproducirse y mantener la especie. En el lago Ness, no hay suficiente alimento para mantener los 10 o 15 animales de esas dimensiones necesarios. Más aún, como todo animal, los “Nessies” deben crecer y morir. Sin importar su número, los cadáveres deben aparecer tarde o temprano en la orilla, aunque sea un solo hueso. Recordemos que algunos dinosaurios han sido identificados sólo por un fragmento óseo pequeño. Ningún resto orgánico ha aparecido, nada que arroje un ADN desconocido. Recordemos que criaturas en ambientes aún más remotos que un lago (como el fondo oceánico) han dado pruebas de su existencia mediante sus restos, conocido es el caso del calamar gigante. Como dijo un sabio: “la verdad se defiende sóla” y Nessie nunca ha defendido su existencia en forma innegable.
Monstruo del lago Ness (Pintura) de Heikenwaelder Hugo

Monstruo del lago Ness (Pintura) de Heikenwaelder Hugo

Presuntas pruebas

Algunos argumentan que la historia de los avistamientos del “monstruo” en el lago son evidencia circunstancial que afirma la existencia de esta criatura, incluso muchos han señalado que existen pruebas que apoyan la existencia del Monstruo del lago Ness; sin embargo con el paso del tiempo estas pruebas han sido descartadas. Ejemplo de ello ha sido:

La fotografía obtenida por Wetherell

La afamada fotografía de esta criatura obtenida por Wetherell y que durante mucho tiempo se consideró como la prueba del Monstruo del lago Ness; fue confirmada como un engaño por las confesiones de Chris Spurling, yerno de Marmaduke Wetherell, en su lecho de muerte. Spurling afirmó que dicha fotografía, la cual inspiró un gran interés popular por el monstruo, era en realidad un montaje de arcilla pegada a un submarino de juguete. Wetherell, uno de los grandes cazadores, había sido convencido falsamente para buscar a un monstruo imaginario en los alrededores que resultó ser una broma de niños, lo que provocó que fuese ridiculizado públicamente por “Daily Mail”, el diario que lo empleó. Por consiguiente, Marmaduke Wetherell realizó una broma para tomar venganza, y trabajó en esta con Chris Spurling (su yerno según lo mencionado) quien era un especialista en la escultura, Ian Marmaduke (su hijo) quien compró el material para el Nessie falso, Maurice Chambers (un agente de seguros) quien llamaría a Robert Wilson (un cirujano) que publicara las fotografías.

Sin embargo, Mucho antes de las afirmaciones de Spurling, otros ya habían declarado falsas las fotografías, y han sugerido que la fotografía podría corresponder a una nutria o alguna especie de ave acuática. Sin embargo, a pesar de las confesiones de Chris Spurling, algunas personas todavía creen que son reales las fotografías, argumentando que el hecho de mostrarse dos fotografías que representan dos poses ligeramente diferentes, sería una evidencia en “contra” de una broma. Pero los retractores, entre ellos personas dedicadas al análisis de fotografías, indican que este hecho no es válido para descartar el fraude, ya que esas fotografías pueden ser realizadas de múltiples formas.

La fotografía obtenida por Robert Rines

A principio de 1970, un grupo encabezado por el abogado estadounidense Robert Rines obtuvo algunas fotografías subacuáticas. Una de ellas era una vaga imagen, quizás de una aleta romboidal (otros han argumentado que el objeto podría ser un grupo de burbujas de aire o una aleta de algún pez). Con base en esta fotografía, Sir Peter Scott, uno de los naturalistas más conocidos de Gran Bretaña, anuncio en 1975 que el nombre científico del monstruo sería en adelante Nessiteras rhombopteryx (del griego “Monstruo de Ness con aleta de forma diamantada”).

Esto permitiría que Nessie fuese agregado a un registro británico de la “fauna oficialmente protegida” (pero comparando [1]). Se puede notar por los periódicos de Londres, que con el nombre Nessiteras rhombopteryxanagrama de “monster hoax by Sir Peter S” (monstruo de broma de sir Peter S.). se puede crear un

Las famosas fotografías subacuáticas fueron obtenidas examinando cuidadosamente las profundidades del lago con el radar, sobre el curso de varios días, en búsqueda de actividad subacuática inusual. Una cámara fotográfica subacuática con una luz de alta potencia colocada, (necesaria para penetrar la famosa oscuridad de Loch Ness) fue desplegada para registrar imágenes debajo de la superficie. Varias de las fotografías resultantes, a pesar de su calidad obviamente vergonzosa, parecen de hecho demostrar – mediante un leve uso de la imaginación – un animal que se asemejaría a un plesiosauro en varias posiciones. Algunos acercamientos de lo que se sugiere es la aleta en forma de diamante también fueron tomadas, en diferentes posiciones, lo que indicaría movimiento. Sin embargo, la comunidad científica e incluso muchos criptozoólogos han descartado estas pruebas, ya que se conoce que todas estas fotografías fueron modificadas por computador, y no corresponden a las originales. Ejemplo de ello se presentaría en la fotografía que se conoce popularmente como la imagen de una aleta. En esta fotografía la imagen esta girada en comparación a la original, y además fue obtenida mediante retoques que se hicieron por ordenador para sugerir la forma deseada; y la fotografía original al ser observada, corresponde y solo muestra sedimentos del fondo del lago.

El monstruo del lago Ness y la cultura local

Sin importar si cualquier criatura extraña vive realmente en el lago o no, el monstruo del Lago Ness tiene cierta significación para la economía local. Docenas de hoteles, operadores de tours en bote, y comerciantesleyenda perdure por un buen rato. de baratijas relacionadas al fenómeno, deben la parte de su sustento a este monstruo, aunque la gente también visita el lago por muchas otras razones diferentes a la de ver al monstruo. Por lo tanto, es probable que la

El monstruo del lago Ness y la cultura popular

El monstruo del lago Ness es muy conocido en la cultura popular del Reino Unido y los Estados Unidos.

En una historia del personaje británico El Santo, titulada The Convenient Monster era protagonizada por el monstruo del lago Ness. La historia apareció en la colección de 1962 Trust the Saint fue incluida en la publicación The Fantastic Saint (1982). El episodio fue emitido por televisión el 4 de noviembre de 1966, en la quinta temporada en la BBC, protagonizada por Roger Moore.

En la serie de televisión del Doctor Who, el Terror of the Zygons, se muestra al monstruo del lago Ness como una entidad cyborg alienígena controlada por una raza extraterrestre conocida como los Zygon, y que era usado para un plan que pretendía conquistar al mundo.

La serie de televisión Los Simpson incluye en un episodio (#224, Monty Can’t Buy Me Love) al Monstruo del Lago Ness. Donde el Sr. Burns envió a Homer, al conserje Willy y al profesor Frink a Escocia para capturar la criatura. Después de un intento fallido de encontrar al monstruo, el Sr. Burns ordena drenar el lago y encuentran al monstruo para llevarlo de regreso a Springfield. Después de revelar una liberación desastrosa y evocadora del alboroto de King Kong, el Sr. Burns le dio un nuevo trabajo a Nessie dentro de un casino. Cosa que molestó y fastidió un poco a los escoceses como insulto a su centro turístico.

La serie de televisión Scooby Doo incluyó a una película llamada “Scooby Doo y el monstruo del Lago Ness”. En esta, el grupo se dirige a Escocia a solucionar el misterio del monstruo del Lago Ness. Resultó que el monstruo era tan solo una máquina, aunque se hace alusión a la existencia del monstruo real en la conclusión.

En la serie animada de Disney,”Gargoyles/Gargolas”en su segunda temporada,los protagonistas principales ( Goliat,Eliza,Angela y Bronx) en uno de sus viajes alrededor del mundo llegan al famoso Lago Ness.Alli se encuentran no con uno sino con una familia compuesta de tres criaturas.Las Gargolas batallan con un cientifico malvado.Este las quiere capturar para experimentar con ellas y en el proceso de este Las Gargolas y Los mounstros del Lago Ness se hacen amigos.

En la serie Dinoplatívolos Terry, la arqueopterix se toma en el lago Ness con el monstruo que resulta ser un plesiosaurio hembra.

En el juego Tomb Raider – The Lost Artifact, Lara Croft viaja a Escocia a encontrar la perdida mano de Rathmore. Una vez ahí encuentra en las catacumbas del castillo de Willard al monstruo del lago Ness, pero después se puede ver que es un robot, y Lara puede entrar en él.

The Loch Ness Monster fue el nombre usado por el difunto luchador “Giant Haystacks” durante su breve carrera en los Estados Unidos.

Recientemente, la película The Water Horse (Sony Pictures, 2007)basada en el libro del escritor inglés Dick King-Smith, trata sobre la amistad entre un niño y la presunta criatura del Lago Ness durante la Segunda Guerra Mundial.

Fuentes:

Muro virtual, el semáforo del futuro

24 de Abril del 2008

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El Virtual Wall, un diseño de Hangyoung Lee, propone una forma curiosa de aumentar la eficacia de los tradicionales semáforos.

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El sistema genera una “pared virtual” semitransparente que muestra figuras animadas de personas caminando, haciedo más evidente que no se debe pasar por ahí. Es original pero creo que poco efectivo; seguro que en pocos dias los automovilistas se saltarán a la torera el falso murito. El siguiente paso ha de ser, y eso sí que funcionaría, que los rayos láser que dibujan la imagen fueran un poco más “agresivos”, y chamuscaran los laterales del coche que lo atraviese. Ah, y por supuesto, que pueda detectar si el vehículo es una motocicleta y, en ese caso, que no chamusque tanto, o que le tire un chorro de agua extraída de la alcantarilla, por ejemplo.

fuente:Muro virtual, el semáforo del futuro

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