MUERTE DE DIOS


MUERTE DE DIOS
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SUMARIO: I. Muerte de Dios y ateísmo moderno.—II. Muerte de Dios, muerte del teísmo.—III. Muerte de Dios y Dios trinitatio.
No es casualidad que la noticia de la muerte de Dios” que Nietzsche lanzara al viento al terminar el siglo XIX haya acontecido en la vieja Europa, bañada en el cristianismo. El Dios cristiano sabe, en efecto, lo que es la muerte, más aún, es un Dios que, justamente por ser Dios, permite que los hombres “lo arrojen de la vida”, como vio lúcidamente D. Bonhoeffer. Esta “diferencia del Dios cristiano da a aquella noticia su significado y alcance más profundos.


I. Muerte de Dios y ateísmo moderno

La expresión muerte de Dios tuvo, en efecto, su primer hogar en la teología cristiana, pero Hegel la elevó a categoría filosófica para significar la ausencia de Dios, el sentimiento básicamente ateo de la Modernidad. La subjetividad moderna se ha emancipado de la tutela religiosa y se ha afirmado, bajo el influjo de la religión de los nuevos tiempos, el protestantismo, autónoma y autosuficiente. En cuanto tal, ha perdido a Dios del horizonte, de la objetividad, lo ha tenido que perder para ser ella misma. Aunque sufre el dolor de su ausencia, no puede no querer esta ausencia y vive así en permanente desgarro, entre la afirmación de lo finito y la nostalgia del Infinito.

Para Hegel, esta experiencia histórica de la ausencia de Dios —del Dios cristiano— en la Modernidad es una experiencia en principio positiva, incluso necesaria como momento de verdad para un estadio ulterior del Espíritu. La ausencia de Dios, el ateísmo del “viernes santo especulativo es un paso obligado, aunque ciertamente doloroso, para la “resurrección de una nueva figura del Espíritu. La muerte de Dios adquiere entonces pleno sentido, como veremos más adelante.

Muy otra es la experiencia de la que Nietzsche se hizo portador al proclamar la buena-mala noticia de la “muerte de Dios. También fue para él “el más importante de los últimos acontecimientos”, pero su significación ya no era el obligado paso del viernes santo especulativo”, sino la definitiva pérdida de Dios en la historia moderna. Nietzsche piensa, como Hegel, en el Dios cristiano, pero en realidad es, como bien interpretó Heidegger, el Dios que, fusionado con la razón griega y transformado en poder, ha servido de pivote y fundamento de la metafísica y de la cultura occidental. Podría afirmarse por eso que la muerte de este Dios también era una experiencia positiva, un paso obligado para una etapa superior del Espíritu, y así la celebró Nietzsche asumiendo sus consecuencias. Sólo que ese paso no conducía a una nueva, más auténtica, experiencia e imagen de Dios, sino, como se ha dicho, a su completa ausencia. La denominada “teología radical de la muerte de Dios” tuvo la honradez y la valentía de tomarse en serio las “sombras” que la buena-mala noticia con la que Nietzsche se adelantó a su tiempo había ya extendido sobre Europa. Pero en este loable intento terminaron, también ellos, quedándose sin Dios. Así, en concreto, W. Hamilton, que considera al teólogo radical “un hombre sin Dios que no anticipa su vuelta”, aunque la espera pacientemente en su ausencia; Th. Altizer, que, apurando a Hegel, introduce a Dios de tal modo en la inmanencia que termina reduciéndolo a ella; y, sobre todo, Van Buren, quien no sólo proclama la muerte de Dios, sino el sinsentido de su mismo planteamiento’, cediendo a la fascinación de la razón positivista-instrumental, al “mito de lo que existe”, del caso (Horkheimer-Adorno). Seguir reivindicando el derecho a hacer teología sin Dios, como lo hicieron, era una empresa poco seria que sólo podía interesar a los estetas o, peor aún, a los comerciantes de modas.


II. Muerte de Dios, muerte del teísmo

La teología menos radical de la “muerte de Dios”, como la de G. Vahanian’ y la del obispo J. Robinson”, fue más consciente de las raíces cristianas de ese acontecimiento y su objetivo se cifró, en línea con la teología de sus mentores, F. Gogarten y D. Bonhoeffer, en superar el teísmo tradicional y el cristianismo convencional y en lograr una más genuina experiencia cristiana de Dios, un cristianismo iconoclasta” y “profético”, que diría Vahanian’°, capaz de servir al mundo sin pactar con él.

Fue, sin embargo, D. Bonhoeffer, como ya insinué, el que desarrolló la reflexión y las propuestas más serias en este sentido. Bonhoeffer se toma absolutamente en serio la muerte de Dios en la Modernidad como un verdadero “kairós” (Tillich) para reganar la genuina experiencia e imagen del Dios cristiano. La experiencia moderna de la ausencia de Dios en el mundo, del “etsi Deus non daretur”(H. Grotius), no es, según él, una experiencia de ateísmo, sino una experiencia del Dios cristiano que no sólo no compite con el hombre, sino que “nos deja vivir en el mundo sin la hipótesis de trabajo ‘Dios’, el Dios que, estando con nosotros, nos abandona (Mc 15,34).

Para Bonhoeffer, es la experiencia del genuino Dios cristiano que, a diferencia de los ídolos y también del Dios-poder del teísmo y de los filósofos, es un Dios débil que “se deja colgar por el mundo en una cruz”, se deja echar fuera del mundo y así sostiene al mundo, sufre con él y lo salva. “Dios se deja colgar por el mundo en una cruz; Dios está sin poder y débil en el mundo, y precisamente así y sólo así está entre nosotros. La ausencia de Dios en el mundo moderno, emancipado, puede ser por eso la gran oportunidad de descubrir el rostro del Dios de Jesús, que está ausente como poder pero presente como debilidad y amor, como lo que realmente es, y madurar así una fe purificada de falsa religión que rebaje a Dios a un “Deus ex machina”, una fe desnuda y gratuita que hace experiencia de Dios en la Cruz de Jesús. De aquí la necesidad, para Bonhoeffer, de una interpretación mundana,no-religiosa, del cristianismo. Pero ésta no significa en él ceder a la fascinación de la inmanencia, como sucedió en sus epígonos, los teólogos radicales de la “muerte de Dios”, sino más bien reconocer y hacerse cargo de la verdadera divinidad de Dios. Sólo una fe que se corresponda con esta divinidad será, según Bonhoeffer, capaz de afrontar con dignidad y de responder al desafio del ateísmo moderno”.


III. Muerte de Dios y Dios trinitario

Bonhoeffer supo captar con sorprendente lucidez el alcance de este desafío para la fe en el Dios cristiano. No fue mera casualidad que este descubrimiento lo hiciera en la cárcel, es decir, en la debilidad y el sufrimiento. Era justamente el lugar preferencial de acceso a la divinidad del Dios de Jesús. Y era también el lugar más ateo de este mundo moderno. Su ejecución y muerte cortaron su reflexión, la dejaron en fragmento. De otro modo, tal vez la hubiera llevado hasta el ser mismo de Dios y habría explicitado y desarrollado una teología trinitaria como respuesta a aquel desafío.

Antes que él, ya Hegel había abierto este camino pensando hasta el final las consecuencias de la muerte de Dios para el ser mismo de Dios, pensando la muerte de Dios como momento de verdad en Dios mismo, en la Idea suprema, en el Absoluto. La negación dolorosa, la muerte, pertenece a la historia misma de Dios, porque Dios es Espíritu que se despliega en lo otro de sí y retorna sobre sí plenamente pasando por lo otro. La muerte de Dios” no conduce al ateísmo, sino al Dios Trinitario. La teología de la Cruz y la doctrina de la Trinidad se fundamentan y complementan mutuamente. La reconciliación en Cristo, en la que creímos, —afirma— no tiene sentido si no se tiene conciencia de que Dios es trino’.

Esta filosofía del Crucificado en cuanto doctrina del Dios trino constituye un hito en la historia del pensamiento filosófico y teológico cristiano. Pero es una filosofía que pretende, a la vez, agotar todo el contenido de la teología; con lo cual abrió también el camino para la disolución del cristianismo, y en concreto de la idea de Dios, en pura proyección humana, como sucedió en la filosofía de Feuerbach, abocando en la “muerte de Dios del ateísmo, de cuya noticia Nietzsche se hizo eco y portador.

En la línea abierta por Bonhoeffer han sido sobre todo teólogos protestantes, como J. Moltmann o D. Sólle, quienes han desarrollado una teología trinitaria de la muerte de Dios en la Cruz de Jesús como respuesta al ateísmo del mundo moderno. La teología católica ha entrado tarde en el debate, porque tarde ha afrontado el desafío de la subjetividad moderna. Pero al entrar ha llevado el debate al terreno de la praxis, donde se decide el sentido o sinsentido del discurso de la muerte de Dios y donde el Dios cristiano se muestra como Dios de Vida y como comunidad trinitaria de amor. La teología latinoamericana de la Liberación, en efecto, ha abordado el desafio ateo de la Modernidad desde el reverso de ésta, desde el mundo de las víctimas, y allí la “muerte de Dios” se experimenta sobre todo en la muerte real de los pobres que producen los ídolos del mundo verdaderamente ateo, porque injusto e inhumano. Y esa experiencia ha conducido también a un replanteamiento del discurso sobre Dios, pero no tanto en un despliegue teórico, aunque también, sino sobre todo en cuanto discurso práctico, en cuanto praxis de liberación, de vida y de fraternidad, de las comunidadés que confiesan al Dios de Vida y Amor, al Dios trinitario. Esta es la respuesta más radical de la teología cristiana, más radical que la de la denominada teología radical, al desafio de la “muerte de Dios” en la Modernidad.

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Juan José Sánchez

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PECADO CONTRA EL ESPIRITU SANTO… LA REVELACIÓN DE GABRIEL

PECADO CONTRA EL ESPIRITU SANTO… LA REVELACIÓN DE GABRIEL

Posted: 24 Mar 2009 10:57 PM PDT

TOMO ESTA CITA DE ITON GADOL EN LA AGENCIA JUDIA DE NOTICIAS PORQUE TIENE MUCHA IMPORTANCIA. EL HALLAZGO EN CUESTIÓN NOS REVELA QUE SE CONOCIA A LA PERFECCIÓN LA PROFECÍA DEL MESÍAS QUE PADECIÓ, MURIÓ Y TRAS TRES DIAS MUERTO RESUCITÓ. LOS HERMANOS MAYORES DE LOS MODERNISTAS PODRÍAN CON ESTE HALLAZGO TENER MAS RAZONES PARA CREER QUE JESUCRISTO, AL QUE ELLOS MATARON, ES QUIEN DICE SER; ES DECIR: EL MESIAS.
PERO NO. SU PERFIDIA LES IMPONE IR CONTRA JESÚS. PORQUE NO NOS ENGAÑEMOS, ODIAN A HITLER, PERO SOBRE TODAS LAS COSAS ODIAN A CRISTO.
EN VEZ DE ENCONTRAR EN ESTAS PRUEBAS ALGO PARA EL ARREPENTIMIENTO Y LA CONVERSIÓN, LAS UTILIZAN PARA LA BLASFEMIA Y LA PERDICIÓN.
DE ESTE PECADO ESPECIAL HABLÓ NUESTRO AMADO REY, CUANDO LOS JUDÍOS LE DECÍAN QUE CURABA POR EL PODER DEL DEMONIO.
LA RESPUESTA, CLARA, SURGE HOY CON  IDÉNTICA FUERZA: EL PECADO CONTRA EL ESPÍRITU SANTO NO SE PERDONA NI EN ESTA VIDA NI EN LA OTRA…
PARA MAS DATOS… EL MESIAS ES LLAMADO HIJO DE JOSÉ. MÁS CLARO ECHALE AGUA, PERO QUE SEA BENDITA POR FAVOR.
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Hallazgo impensado: tablilla milenaria que acerca el judaísmo al cristianismo
22/3/2009
Itongadol.- Una nueva interpretación, de una tablilla milenaria que contiene la ”Revelación de Gabriel” acorta las distancias entre el cristianismo y el judaísmo, al sugerir que – la idea de la muerte del mesías y su resurrección a los 3 días- es anterior a Jesús y de origen hebreo.

tablilla

La tablilla, de piedra caliza grisácea clara, contiene 87 líneas en las que se describe una profecía apocalíptica escrita en el siglo I antes de la Era Común, de cuya existencia se supo hace 8 años.

En un estado de deterioro considerable (el texto está escrito en tinta), el investigador Israel Knohl, de la Universidad Hebrea de Jerusalén, asegura haber descifrado una palabra clave, en la línea 80, que otros eruditos sustituyeron con 3 puntos en el proceso de traducción por no poder leerla. Según Knohl, se trata de la palabra hebrea hayé, arcaísmo de “vivir” en su forma imperativa. La palabra da un nuevo sentido a todo el texto, de forma que describe al ángel Gabriel resucitando, “tres días” después de su muerte, a un líder local mesiánico al que el desconocido autor de la tablilla llama “ministro de ministros”. El relato guarda una similitud sorprendente con la resurrección de Jesús según el Nuevo Testamento, posterior y que, se supone, es uno de los pilares básicos del cristianismo.

La resurrección de los muertos o incluso la idea de un “mesías doliente” como Jesús es  parte de la esencia del judaísmo, pero la muerte previa del mesías y el plazo de los 3 días se creían elementos renovadores en el paso de una religión a otra. “He descubierto aquí una nueva percepción en el judaísmo, que la sangre del mesías es requerida para la redención nacional… es como el eslabón perdido entre el judaísmo y el cristianismo”, sostuvo el investigador. Agregó que “esta teoría ofrece nuevas ideas sobre el personaje histórico de Jesús, no como redentor de la humanidad como lo concibe el cristianismo, sino como un mesías cuyo único objetivo era redimir al pueblo al que pertenecía, el judío”.

Se cree que la tablilla fue hallada en la margen jordana del Mar Muerto, frente a la zona de donde provienen los famosos Manuscritos del mismo nombre hallados en las cuevas de Qumrán, los documentos judíos más antiguos que existen.

La tablilla fue, con probabilidad, escrita en algún momento próximo al nacimiento de Jesús, y si la interpretación del experto es cierta, significaría que éste pudo rescatar ideas existentes en viejas creencias judías para consolidar sus profecías.

“Estamos en el comienzo, en la investigación académica. Sugiero paciencia antes de sacar conclusiones y titulares grandiosos”, declaró Adolfo Roitman, director del Santuario del Libro y conservador de los Rollos del Mar Muerto.

Fuente Cidipal

MAS DE ESTA HISTORIA:

TOMADO DE http://safed-tzfat.blogspot.com/2007/04/en-tres-das-t-vivirs-israel-knohl.html

Puede ser peligroso debatir con creacionistas: “el caso Plimer”

Puede ser peligroso debatir con creacionistas: “el caso Plimer” 

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El dr. Manuel Carmona publicó ya ahce un tiempo atrás (Mayo 14, 2008), un artículo que resalta la batalla que hay (intelectual) entre los creacionistas y los cientificos. No deberia suceder esta batalla, pero lamentablemente sucede.Esta batalla de indole intelectual trasciende muchas veces el mero discurso apologetico de los distintos sectores  y va a parar a los juzgados, enredansose en un conflicto religioso y político, no solamente científico.

Tambien sucede en otros ambitos de la ciencia, contra otros grupos que también se oponen a la ciencia tal como hoyu es entendida, tales como los teóricos del Diseño inteligente (D.I).

Algunos teóricos del D.I o alguno de sus defensores, han tenido que renunciar a sus trabajos, otros han sido despedidos, ya que hoy por hoy no es aceptada como ciencia esta teoria cientifica (D.I), sino como pseudociencia, por lo cual todos sus defensores no son aceptados como cientificos serios.

En fin, “el mar está muy  revuelto”, habrá que esperar algunos cuantos años quizás para ver que pasa.

Yo particularmente creo que cuando la ciencia explica la verdad y la fe cristiana hace lo mismo, y se abandonan los prejucios y los dogmas, ambos corren por la misma carretera aunque en carriles distintos, pero en el mismo sentido, ya que ambos luchan por la verdad, pero lo hacen de maneras distintas. Los creacionistas (cristianos) lo hacen desde la fe bíblica, los cientificos desde el método racional experimental.

Bueno,los dejo con el artículo.

Dios te bendiga

Paulo Arieu


Puede ser peligroso debatir con creacionistas: “el caso Plimer” 

 

Autor: Dr. Manuel Carmona (oldearth.wordpress.com)

Fuente: EUSTOQUIO MOLINA (Revista el Escéptico)

Pleitear con los pseudocientíficos supone un cierto peligro para la salud y la economía de cualquier científico, por prestigioso y famoso que sea.

Dice el refrán popular: pleitos tengas y los ganes. Pero no sólo basta con ganarlos, sino que también hay que tener suerte de que no surjan complicaciones. La analogía se puede hacer extensiva a las guerras, en las cuales tanto los vencedores como los vencidos sufren un desgaste considerable y, por tanto, puede generalizarse la afirmación: en las guerras todos pierden. Lo ocurrido en Australia al profesor Ian Plimer ilustra sobre el poder de los pseudocientíficos y el peligro al que están expuestos los científicos que osan combatirlos pleiteando con ellos. Ha habido muchos paleontólogos y biólogos australianos que han alzado la voz para criticar la ciencia creacionista, pero el más activo y valiente ha sido Ian Plimer, geólogo especialista en Mineralogía, quien, una vez obtenida la cátedra en 1985 en el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Melbourne, pensó que era su obligación profesar su disciplina en público combatiendo a los creacionistas científicos. Así, difundió sus preocupaciones respecto a los valores científicos y de educación del creacionismo en la literatura profesional y, por eso, fue inmediatamente atacado en público y amenazado de querella por los grupos creacionistas. En Estados Unidos, los grupos científicos y religiosos que combatían al creacionismo trataban a los creacionistas al mismo
nivel y discutían desde una posición de debilidad.

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Japón puede tener al primer ministro católico de su historia

Japón puede tener al primer ministro católico de su historia

Taro Aso, actual secretario general del Partido Liberal Democrata (LDP) y ministro de Exteriores, será con toda probabilidad el próximo primer ministro de Japón, convirtiéndose en el primer católico en la dirección del gobierno de un país donde predominan el budismo y el sintoísmo. El lunes próximo se espera la elección segura de Aso como presidente del LDP, para convertirse dos días después -tras la votación en el parlamento- en primer ministro de Japón.

(ANSA/ReL) “Mi familia es católica desde hace cuatro generaciones”, afirmó Aso, durante una mesa redonda en Tokio en el Club de Corresponsales Extranjeros de Japón. Participaron en la mesa los cinco candidatos del LDP que rivalizan por la conducción del partido y el país.

Taro Aso rompió así la tradicional reserva de los políticos japoneses sobre cuestiones religiosas, de cualquier credo, en respuesta a una pregunta de periodistas italianos.

En Japón es una constante la reserva en público de los políticos sobre temas religiosos. Hasta tal punto que los únicos precedentes de primeros ministros cristianos en la historia del país, Tetsu Katayama (socialista, 1947-1948), y Masayoshi Ohira, (demócrata-liberal,1978-1980) nunca hablaron de su credo religioso.

El católico Taro Aso, virtual nuevo primer ministro de Japón

Taro Aso, de 68 años, secretario general del Partido liberaldemócrata, es virtualmente el nuevo primer ministro de Japón. Taro Aso es católico, aunque no el primero de esta religión que accede al cargo de primer ministro en el país del Sol naciente.

Tras obtener una aplastante victoria en las elecciones internas de su partido, que gobierna el país y tiene mayoría parlamentaria, Aso, ex ministro de Exteriores, ha sido designado por su partido como nuevo primer ministro, tras la dimisión hace tres semanas de Yasuo Fukuda.

El Parlamento deberá probar mañana el nombramiento de Aso, algo que se da por descontado, dado que cuenta con la mayoría suficiente.

Según la agencia Fides, el nuevo primer ministro procede de una familia de larga tradición católica, en un país de 127 millones de habitantes, de los que un millón es católico.

Aunque en el momento de buscar apoyos a su elección Aso no subrayó su pertenencia religiosa sino los urgentes desafíos que vive el país en materia económica y exterior, Fides subraya que su presencia al frente del país podría dar a la pequeña pero cualificada minoría católica “nuevas oportunidades para darse a conocer y poder realizar su misión”.

Bibliografía

  • 22 Sep 2008,Radiocristiandad
  • TOKYO, martes, 23 septiembre 2008 (ZENIT.org).