J.L. Packer se refiere a la crisis de la comunión anglicana

2008

J.L.Packer se refiere a la crisis de la comunión anglicana

En otro capítulo de la descomposición de la comunión anglicana, J.L. Packer, principal baluarte del anglicanismo evangélico conservador, ha denunciado el liberalismo teológico venenoso de los obispos anglicanos canadienses. Packer ha abandonado la iglesia anglicana canadiense para unirse a la provincia anglicana del Cono Sur, de carácter más conservador. Le acompañan otros diez pastores, que se unen a otras veintiocho parroquias anglicanas que han dejado su iglesia en Canadá para asociarse con provincias anglicanas de otros países.

J.I. Packer, uno de los más renombrados teólogos evángelicos de la actualidad, ha abandonado la Iglesia Anglicana canadiense tras afirmar que existe “liberalismo venenoso” entre sus líderes. Packer, con 81 años, fue reconocido por la revista Time en el año 2005 como uno de los 25 evangélicos más influyentes del mundo. Junto con 10 pastores de la misma denominación dejan la comunión de la Columbia Británica y se adhieren a una provincia más conservadora y ortodoxa, la del Cono Sur.

El teólogo anglicano evangélico dijo que no puede seguir sirviendo bajo la autoridad del Obispo de Vancouver, Michael Ingham, porque el mismo raya en lo herético. Ingham fue sancionado en el año 2002 por bendecir uniones del mismo sexo en diócesis de Nueva Westminster.

Hace unos meses otras 28 parroquias votaron a favor de dejar la Iglesia Anglicana de Canadá alegando que la denominación se había apartado de la ortodoxia cristiana y de la tradición Anglicana. Dichas parroquias se han asociado con provincias anglicanas de otros países. La iglesia a la que asiste Packer en Vancouver, dejó la comunión canadiense y buscó cobertura con la Provincia del Cono Sur. Según John Stackhouse, profesor de Teología y Cultura del Colegio Universitario de Regent en Vancouver, se diluye el cuerpo en Canada y hoy en día se puede hablar de dos cuerpos con este éxodo continuo de parroquias.

“Sinceramente esto no había sido visto en la historia canadiense, y no estoy seguro que se haya visto tampoco en la historia anglicana”, afirmó Stackhouse. “Con el tamaño tan considerable de estos grupos disidentes, y el apoyo internacional que tienen … podemos ver dos diferentes órganos en un mismo territorio geográfico”, señaló tras explicar que las iglesias anglicanas tradicionalmente se habían organizado a nivel geográfico, y no por fronteras teológicas.

Si bien la controversia se ha centrado en la homosexualidad, Stackhouse dice que la cuestión es algo más que sexo. “El punto central es como reconocer la verdad cristiana”, dijo Stackhouse a la prensa canadiense.

Packer es uno de los paladines en el anglicanismo de la teología cristiana conservadora. En su best-seller de 1973 “El Conocimiento de Dios (Knowing God)”, describía a la Biblia como la absoluta autoridad sobre la verdad divina, afirmando claramente que la práctica de la homosexualidad es un pecado grave.

Algunos anglicanos liberales como el Pastor Rev. Kevin Dixon, piensan que Packer está asumiento una actitud muy “literal” al leer la Biblia. “Es importante que la gente entienda que las Sagradas Escrituras tienen muchos matices. Creo que tenemos dar espacio para que la gente llegue a un acuerdo. No siempre fui de la opinión que relaciones entre parejas del mismo sexo fuesen coherentes con el Evangelio de Jesucristo, pero ahora creo que si pueden ser coherentes”.

Packer sostiene que los principales líderes de la Iglesia Anglicana de Canadá han modificado la interpretación del cristianismo, mientras que él y otros conservadores anglicanos han permanecido comprometidos con el anglicanismo tradicional. “Soy de por sí un anglicano chapado a la antigua”, declaró.

El resto de anglicanos conservadores, tanto los más cercanos al catolicismo como los afines al protestantismo evangélico, creen que el núcleo de las creencias del cristianismo se ponen en tela de juicio de la Iglesia Anglicana de Canadá, y predicen que este éxodo es una primera ola pues acontecerán muchas más parroquias que dejaran de reconocer a la autoridad canadiense.

“En cada diócesis donde ha habido bendiciones de parejas del mismo sexo han ocurrido divisiones”, declaró Stackhouse, quien añadió que “esto no ha hecho sino empezar”.

Durante el fin de semana pasado la Red Anglicana de Canadá, grupo de parroquias que han asumido la autoridad de la Provincia del Cono Sur en América del Sur, celebraron una conferencia con el arzobispo Gregory Venables, líder de esa provincia meridional. Su llegada a la conferencia provocó la reacción de la Iglesia Anglicana de Canadá, que le solicitó no intervenir en asuntos internos del país. Venables se negó y alegó que el grupo conservador le habían pedido su participación.

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Religión en EEUU: las iglesias de teología liberal se están quedando vacías

Religión en EEUU: las iglesias de teología liberal se están quedando vacías
Jueves 19 de Marzo de 2009
Sociedad
Estados Unidos
 
 

Se acaba de publicar el informe ARIS 2008, con entrevistas a 54.000 norteamericanos, y el resultado es claro: las iglesias de teología liberal se mueren. Por ejemplo, la iglesia de Obama, a favor del aborto y el matrimonio homosexual, baja en un 46 por ciento su membresía.

Noticiacristiana.com

Se acaba de publicar el informe ARIS 2008, con entrevistas a 54.000 norteamericanos, y el resultado es claro: las iglesias de teología liberal se mueren. Por ejemplo, la iglesia de Obama, a favor del aborto y el matrimonio homosexual, baja en un 46 por ciento su membresía. En conjunto, las iglesias de teología liberal de EEUU pierden un tercio de sus parroquianos, mientras que la católica también disminuye y las conservadoras evangélicas crecen.   

Uno de las características de la sociedad norteamericana que más choca a los europeos es la presencia de la religión en la vida pública, especialmente en la política. Sin embargo, de acuerdo con un estudio publicado este lunes, EEUU se están convirtiendo en un país menos religioso, o al menos, donde sus iglesias tradicionales van a tener menor influencia.

El macroestudio, realizado por el Trinity College de la Universidad de Hartford, es considerado como el más completo sobre hábitos y creencias religiosas, pues en el censo oficial no existen preguntas sobre religión. En la encuesta participaron 54.000 personas, y los cambios que en ella se registran son mayores de lo esperado.

CIFRAS GLOBALES
En el 2008, los cristianos constituían el 76% de todos los adultos estadounidenses, en comparación con el 77% en el 2001 y alrededor del 86% en 1990.

En cuanto a las minorías judía y musulmana, destaca que los judíos han bajado del 1,8% de la población, al 1,2%, mientras que los musulmanes se han doblado -eran el 0,3%, y ahora son el 0,6%. No obstante, los expertos consideran que ambos grupos están infrarrepresentados. En cuanto al número de los mormones permaneció estable en 1,4% de la población.

En cambio, el número de personas que no se consideran parte de ninguna iglesia, se ha doblado, y ya suman el 15% de la población. Así pues, son el tercer grupo más numeroso después de los baptistas y los cristianos.

“Más que nunca antes, la gente simplemente está construyendo su propia historia sobre quién es… Dicen yo creo en mí mismo”, declara Barry Koshim, uno de los autores del estudio. Así pues, concluye que la amenaza a las iglesias cristianas no lo constituyen otras religiones, sino el rechazo de cualquier religión institucionalizada, y su substitución por un espiritualismo individualista.

Otra de las conclusiones del estudio es que todas las regiones del país se han vuelto más diversas desde el punto de vista religioso, probablemente debido a los procesos de migración interna. “La religión en los EEUU es plural, y probablemente aún lo será más. Es curioso porque tendemos a pensar en la religión como algo estable… pero hay muchos más cambios de los previstos”, afirma John Green, profesor especializado en el estudio de las religiones de la Universidad de Akron (Ohio).

DESCENSO DE LOS CRISTIANOS EN GENERAL
En comparación con los resultados de este mismo estudio realizado en 1990, el porcentaje de ciudadanos que se declara cristiano, sea cual sea su denominación, se ha reducido un 11%, situándose en el 76%. A pesar de que el país tiene hoy 50 millones de habitantes más, prácticamente todas las iglesias cristianas han perdido fieles.

Los investigadores dijeron que la disminución en las filas de los grupos protestantes tradicionales -en general también más liberales, con excepciones-, como metodistas, luteranos y episcopales, explica en gran medida el cambio. Durante los últimos siete años, los protestantes tradicionales pasaron de ser el 17% al 12,9% del total de la población.

En concreto el estudio muestra que la Iglesia Episcopaliana ha perdido casi la tercera parte de sus feligreses (un 30 por ciento) en 7 años (de 2001 a 2008) y que la United Church of Christ (UCC), en la que se bautizó Barack Obama, ha perdido aún más, un 46,6% de sus miembros, en este mismo periodo.

En cambio, los cristianos evangélicos “nacidos de nuevo” (“born again”), de teología y moral conservadora tienden al alza y representan cerca del 20% de la ciudadanía. Es más, los cristianos evangélicos “nacidos de nuevo” representan el 34% de todos los adultos estadounidenses y el 45% de todos los cristianos, de acuerdo a la encuesta.

En cambio el porcentaje de pentecostales se mantuvo estable desde el 3,5% de 1990, sin un salto que se pueda considerar espectacular –algo sorprendente considerando la acentuada expansión de ese movimiento en el mundo- sin embargo son las únicas denominaciones cristianas que crecen: Las Asambleas de Dios han aumentado hasta llegar a los 2,9 millones de miembros, mientras que la Iglesia de Dios ha superado ya el millón.

UCC: LA IGLESIA DE OBAMA
Según el informe «Clergy Voices 2008», en la United Church of Christ (UCC) el 79 por ciento de sus pastores cree que el aborto debe ser legal siempre o casi siempre (como de hecho sucede en EEUU), y el 83 por ciento de ellos está a favor de entregar niños en adopción a parejas homosexuales. Cuando Obama afirma que es «cristiano» se refiere a esta iglesia que en 2001 contaba con 1,3 millones de feligreses y que en 2008 ya sólo con 736.000.

Fruto de ello es que la UCC, nacida en 1957, cuenta en Dallas con una «catedral» dirigida especialmente a personas que aceptan las relaciones homosexuales, con unos 3.500 fieles. No todas las iglesias de la UCC son iguales, ya que esta denominación permite que cada parroquia tenga su propia doctrina sobre cualquier tema, pero en 2005 su Asamblea General recomendó que todos sus grupos locales admitiesen el matrimonio del mismo sexo porque “bíblica y teológicamente no hay justificación» para no celebrarlo en la iglesia ni en la vida civil”.

Los unitaristas de Puerto Rico no aceptaron esta propuesta ni siquiera como recomendación, y se separaron de la UCC en 2006.

LOS EPISCOPALIANOS O ANGLICANOS DE EEUU
En el 2000 los episcopalianos (anglicanos de EE UU) aceptaron las relaciones sexuales fuera del matrimonio, incluyendo las prácticas homosexuales. En 2003 se ordenó obispo a Gene Robinson, un hombre que se divorció de la mujer con la que tuvo dos hijos para marcharse a vivir con su pareja homosexual. En 2006 la iglesia episcopaliana se declaraba militante a favor del matrimonio gay. En 2008 casi todos sus obispos californianos (excepto el de San Joaquín, que acabaría marchándose) se opusieron a la gran alianza religiosa que se produjo en California en defensa del matrimonio heterosexual.

Como resultado de todo ello los episcopalianos vieron el año pasado cómo cuatro grandes diócesis enteras (San Joaquín, Pittsburgh, Quincy y Fort Worth) se marchaban, hartas de la teología liberal, para fundar su propia Iglesia Anglicana de Norteamérica.

LA TEOLOGÍA LIBERAL
La aprobación de matrimonios homosexuales o la defensa del aborto libre no es tanto un problema exclusivamente moral, sino que va unido a una teología liberal de fondo, que admite que Jesús no era realmente Dios, que no nació de una mujer virgen, o que no llegó a realizar auténticos milagros o a resucitar físicamente de forma real; es decir, elimina todo lo sobrenatural de la fe y la Biblia, relegándolo a la condición de mitos, tradiciones o supersticiones.

Todo ello surge, en el fondo, del principio de ver la Biblia como un libro que “contiene” la Palabra de Dios, pero que no es la Palabra inspirada de Dios, eligiendo lo que se considera como importante o secundario de una forma subjetiva.

Esta teología, que lleva a un relativismo cada vez mayor, va unido también a un encuentro religioso ecuménico abierto, ya que el relativismo permite amoldarse a cualquier corriente de pensamiento y teología siempre que permita o consienta la teología liberal.

ESCÁNDALOS SEXUALES AFECTAN A LA IGLESIA CATÓLICA
La iglesia Católica de EEUU también decrece, pero en su caso mantiene un 25% de la población en sus filas frente al 26% en 1990; aunque esto se debe a que la mayoría de sus fieles se corresponden con las decenas de millones de inmigrantes llegados desde Latinoamérica, donde hay un alto porcentaje de católicos.

Según los autores del estudio, esta cifra refleja en realidad un claro descenso de los católicos de EEUU y se explica por los escándalos por abusos sexuales cometidos por sacerdotes que han salido a la luz durante los últimos años

Para que se hagan una idea, La Iglesia Católica estadounidense pagó 436 millones de dólares en 2008 por casos de abusos sexuales en los que estaban involucrados miembros del clero, indica un informe oficial eclesiástico divulgado esta semana. Esta enorme suma fue pagada en acuerdo con las víctimas, según el informe, que señala que la Iglesia católica está aplicando una guía de normas para proteger a los niños.

El informe señala que el año pasado se presentaron 803 nuevas denuncias de abusos, más de la mitad de las cuales corresponden a niños, contra 692 en 2007. Más de la mitad de las nuevas denuncias corresponden a casos de abusos sexuales, que los denunciantes sitúan entre 1960 y 1974. Muchos de los supuestos abusadores murieron o ya no ejercen sus ministerios religiosos.

Dos tercios de las víctimas eran varones y más de la mitad tenían menos de 18 años cuando se produjeron los abusos. Más de una de cada cinco víctimas tenía menos de 10 años cuando fueron abusadas.

La Red de Sobrevivientes de Abusos de Sacerdotes (SNAP por sus siglas en inglés) acusa al informe de enfocarse en las víctimas de los abusos pero no destaca a “los obispos que ocultaron información crucial sobre los pedófilos en la Iglesia (católica) que bien pudo haber impedido futuros traumas en la infancia. Prácticamente ningún obispo se hizo responsable de haber ocultado a los agresores”, dice Barbara Dorris, funcionaria de la SNAP.

Rudolf Karl Bultmann

Rudolf Karl Bultmann

Rudolf Karl Bultmann (20 de agosto de 1884 – †30 de julio de 1976). Teólogo protestante alemán.

El autor más importante de la última etapa de la denominada “antigua búsqueda del Jesús histórico“. Protagonizó el escepticismo histórico que marcó el final de esta etapa. Algunos autores llamaron a esta época de escepticismo, que abarcó casi toda la primera mitad del siglo XX, “la no-búsqueda” (“no-quest”).

Tras ser rechazados como fuentes de acceso al Jesús histórico los evangelios de Juan (por Strauss), Mateo y Lucas (por Weisse y Wilke), y, finalmente, Marcos (por Wrede y Schmidt), Bultmann retoma la idea de Kähler de renunciar al Jesús histórico como alguien del pasado, sin importancia, al que no se puede acceder, y centrarse en el Cristo de la fe, que, según Bultmann, es lo único que importa.

Siguiendo la idea propuesta por varios autores de la Escuela de la historia de las religiones, como Hans-Joachim Schoeps, defiende la teoría de la helenización del judeocristianismo primitivo, que Pablo de Tarso realiza por influencia de las religiones mistéricas y el gnosticismo. Según Bultmann, Pablo desvincula a Jesús de Nazaret de su ámbito profético judío y lo reviste de una divinidad presente en el concepto del redentor de las religiones mistéricas.

Obra

  • Die Geschichte der synoptischen Tradition. (Göttingen, 1921)
  • Jesus (Berlín, 1926)
  • Das Verhältnis der urchristlichen Chirstusbotschaft zu historischen Jesus (Heidelberg, 1960)

Fuente: 

Wikipedia

Rudolf Bultmann

(Wiefelstede, 1884-Marburgo, 1976) Exegeta y teólogo luterano alemán. Fue profesor en Marburgo (1921-1951). Preocupado por las condiciones de credibilidad del mensaje evangélico, se basó en la filosofía de Heidegger para expresar de forma existencial los testimonios del Nuevo Testamento. Esta expresión se basa en una nueva comprensión de sí mismo a la que se puede acceder acogiendo, por una decisión existencial (que da a la vida un fundamento y un sentido nuevos), la Palabra definitiva (escatológica), de la que Jesús de Nazaret fue, en la historia, el primer portador. El hombre, liberado del apego a lo visible y de la preocupación por sí mismo y captado por la viva interpelación del Evangelio (kerigma), puede abrirse al amor y al porvenir.

Con todo, para poder creer y dar este paso, es preciso comprender. De ahí la tarea del teólogo bíblico: liberar el núcleo irreductible del Evangelio del lenguaje cultural que lo hace inadmisible para el hombre contemporáneo. Desmitologizar, pues, se convierte en condición previa indispensable para evangelizar. Esta actualización radical se expresó en una serie de obras que ejercen aún una considerable influencia. Entre ellas, cabe destacar Jesús (1926), Teología del Nuevo Testamento (1948-1953), Creer y comprender (1933-1965) y El Evangelio de Juan (1941).

Fuente: www.biografiasyvidas.com

El legado de Rudolf Bultmann: La desmitologizacíon como acceso al evangelio(1) por Rainer Sörgel

“cercano está y difícil de aprehender, el dios”(2) Fiedrich Holderlin

I. Aproximación

El motivo fundamental que inspiró a Rudolf Bultmann (1884-1976) desarrollar su programa de desmitologización fue el de facilitarle al hombre moderno un acceso a la revelación de Dios, acontecida en Cristo y proclamada en el kerygma del Nuevo Testamento. Motivado por la misma causa preguntamos en el presente estudio por el legado de Bultmann. Para ello presentamos una recepción crítica de su programa de desmitologización y sondeamos las posibilidades de acceso que una comprensión mitológica del evangelio es capaz de ofrecer al hombre contemporáneo.

II. Concisa presentación del programa de Bultmann

Para poder evaluar la acogida del programa de desmitologización de Bultmann y la crítica más importante que se le hizo relacionado con su concepto del mito, es conveniente comenzar con una presentación de las líneas maestras de su programa.(3)

Bultmann comienza su programa planteando lo que él consideró el problema(4) fundamental, a saber: “La cosmovisión del Nuevo Testamento es mítica”.(5) Es decir, el mundo se imaginó dividido en tres niveles: arriba el cielo como lugar de Dios, abajo – como mundo subterráneo – el infierno y entre medio la tierra. La tierra no solamente sería el lugar que corresponde al hombre, sino además el escenario del conflicto de los poderes que desde arriba y desde abajo invaden el mundo humano. En consecuencia, el hombre no es autónomo, sino que dichos poderes pueden influenciarle, dominarle y hasta poseerle. Luego, la historia no sería otra cosa que el sucesivo desarrollo de este drama. Como es de esperar, el mensaje del Nuevo Testamento va en analogía a esta cosmovisión. Para ello, el kerygma se sirve del lenguaje e imaginario mitológico: Un ser preexistente aparece en el mundo del hombre para salvarle de los poderes del infierno. Lógicamente entra en un enorme conflicto con los demonios. En una batalla final consigue la victoria decisiva. En su lucha por la salvación del hombre queda mortalmente herido, pero no sin ser resucitado finalmente y elevado al trono de Dios mismo, hacia donde miran desde entonces los que siguen su ejemplo y pertenecen a su comunidad. Todo esto es discurso mitológico inspirado en la cosmovisión de aquel entonces. Por cuanto que es discurso mitológico – según Bultmann -, es inaceptable para el hombre de hoy,(6) ya que éste no comparte la cosmovisión de antaño. Además, el anuncio actual del evangelio no puede esperar que el hombre moderno cambie su cosmovisión antes de acceder al mensaje del evangelio. Aunque alguien quisiera volver a la cosmovisión de entonces, no podría. En primer lugar, porque aquella cosmovisión ya está superada y sustituida por la cosmovisión moderna. En segundo lugar, porque no es posible cambiar su cosmovisión por medio de un acto volitivo. Exigirlo equivaldría a rebajar la fe al nivel del mérito.(7) En consecuencia, el hombre moderno ha acabado con las historias del cielo y del infierno, ha acabado con la existencia de demonios, ha acabado con esperar en milagros, porque “no se puede usar la luz eléctrica y la radio, acudir a la medicina moderna en el caso de enfermedad,(8) y al mismo tiempo creer en el mundo de espíritus y milagros del Nuevo Testamento”. Según Bultmann, el hombre moderno se percibe como un ser integral que no está dividido entre, y llevado por, poderes divinos y diabólicos.(9) El hombre moderno ha acabado también con la muerte como castigo del pecado, porque no comprende ya su existencia desde un pecado original. En consecuencia, tampoco puede entender la muerte de Jesús como un sacrificio expiatorio, ni su resurrección como poder salvífico que opere a su favor.(10) Porque el hombre moderno, siendo un ser que piensa biológicamente, no puede percibir a Dios sino en el ámbito de la naturaleza y de las leyes naturales que forman y determinan su mundo.(11)

A partir de la exposición del problema, Bultmann desarrolla lo que considera la consecuente tarea para el quehacer teológico.(12) Postula que “la cosmovisión mitológica sólo puede ser aceptada o rechazada en su totalidad”.(13) Por lo cual, para salvar el mensaje del evangelio sólo queda la posibilidad de desmitologizarlo. Para encontrar el método hermenéutico habría de preguntarse por la intención intrínseca (eigentliche Absicht) que persigue el Nuevo Testamento. Tanto la esencia del mito, como también el hecho de que el mismo Nuevo Testamento ya iniciara el proceso de la desmitologización parece confirmar la tesis del erudito alemán.(14) La mitología no tiene la intención de transmitir una cosmovisión objetiva, sino que pretende explicar la situación del hombre en el mundo, es decir, ofrece una interpretación existencial de la vida. El mito da a entender que el hombre se siente entregado y dependiente de algo mayor. Por tanto, todo desemboca en una interpretación existencial del mensaje mitológico del Nuevo Testamento.

Finalmente, Bultmann ofrece la “realización de la desmitologización en sus líneas básicas”.(15) Para ello, el teólogo alemán comienza preguntando por el carácter de la existencia cristiana (christliche Seinsverständnis). Por naturaleza, el hombre se siente entregado al mundo y a sus poderes. Aunque la Biblia no presenta una concepción negativa con respecto a la materia(16), sí percibe la vida humana como algo perecedero que ocurre bajo la sombra de la muerte. El término sarks (carne) habla de la esfera de lo visible, de lo pasajero y fugaz. De ahí la constante preocupación del hombre que intenta asegurar su situación vital, y como no lo consigue le asalta la angustia. Así es como Bultmann describe la existencia humana fuera del marco de la fe. Pero esta situación cambia, si el hombre entra con su existencia en el ámbito de la fe y del espíritu. Ahí, el hombre es capaz de soltar todas las supuestas (y por eso falsas) seguridades. La gracia de Dios le hace confiar, y con su obediencia se abstiene de buscar seguridades en el marco de la sarks. De esta manera es capaz de vivir una existencia escatológica, liberado de sí mismo, abierto al futuro y a su prójimo.(17)

A continuación plantea Bultmann la pregunta de si tal existencia (cristiana) también se podría vivir sin Cristo. Es decir, si una vez que el hombre haya entendido que la superación de la angustia sólo se consigue por medio de un abstenerse de construir sus propias seguridades, sería posible que pudiera vivir tal existencia prescindiendo de Cristo.(18) Bultmann admite un paralelo importante entre filosofía y NT, que consiste en que ambos están de acuerdo en que el hombre sólo puede llegar a ser lo que ya es.(19) Pero mientras que la filosofía es más optimista, y cree que el hombre puede entrar en su nueva existencia por el mero hecho de demostrárselo, el evangelio sostiene que el hombre solo jamás puede entrar en un nuevo estado de existencia, si no es por medio de un acto divino.

Es este acto divino que el kerygma narra de forma mitológica. Y es ahí, es decir en el kerygma, donde aparecen los aspectos mitológicos e históricos extrañamente entremezclados.(20) Bultmann no tiene respuesta a este fenómeno y propone “si el discurso mitológico no tiene simplemente el motivo de destacar la importancia del personaje (histórico) de Jesús juntamente con su historia por cuanto que es el protagonista redentor y el acontecimiento de salvación”.(21) En otras palabras: la intención del mito no sería la verificación histórico-empírica, sino resaltar la importancia de la salvación para el hombre de todos los tiempos. Esta importancia queda representada en la cruz, en cuanto que es acontecimiento salvífico, y en la resurrección, en cuanto que convierte la cruz en un acontecimiento sobre-histórico, o sea, cósmico. Porque, la cruz en sí no sería significativa si no fuera la resurrección la que convierte la cruz en un objeto de fe, dándole así una relevancia escatológica. En definitiva, es la fe la que posibilita acceso a la existencia escatológica, anunciada por el kerygma mitológico.

Continúa: III. La recepción del programa

Alternativa: ABRIR EL ARTÍCULO COMO ARCHIVO DE IMPRESIÓN .pdf


1. El presente artículo se impartió como conferencia el lunes, día 26 de marzo de 2007 en la Facultad Teológica del SEUT/El Escorial. [volver]

2. En alemán: “Nah ist und schwer zu fassen der Gott”. [volver]

3. Fue en el año 1941 cuando Bultmann presentó en su artículo “Neues Testament und Mythologie” en Beiträge zur evangelischen Theologie, München: Evangelischer Verlag. Tanto este artículo como las aportaciones más importantes a la discusión posterior están recogidos en Kerygma und Mythos, Vol. I-V. [volver]

4. Kerygma und Mythos I, pp. 15-21.[volver]

5. Kerygma und Mythos I, p. 15. [volver]

6. Kerygma und Mythos I, p. 16. [volver]

7. Kerygma und Mythos I, p. 17. Este argumento corresponde al espíritu de una fe reformada. [volver]

8. Kerygma und Mythos I, p. 18. [volver]

9. Más tarde veremos que esto no puede sostenerse así. El hombre moderno sí que percibe su existencia dividida, pero ya no interpreta esta división echando mano de la mitología de entonces, sino echando mano de otros recursos interpretativos, por ejemplo de la psicología. [volver]

10. Kerygma und Mythos I, p. 20. [volver]

11. Esta observación quedaría confirmada por lo que dijo el filósofo alemán Peter Sloterdijk: “El hombre se encuentra más radicalmente que nunca »en el mundo« (…) porque estar-en-el-mundo hoy por hoy siempre significa ser-del-mundo”. Véase en la introducción a William James, Die Vielfalt religiöser Erfahrung, Frankfurt am Main, 1997; p. 19. [volver]

12. Kerygma und Mythos I, pp. 21-27. [volver]

13. Kerygma und Mythos I, p. 21. Según Bultmann no sería correcto (por ejemplo) rechazar la posibilidad de bautizarse por los muertos, y mantener el valor espiritual de la Eucaristía, porque las dos cosas derivan de la misma cosmovisión mitológica. [volver]

14. Kerygma und Mythos I, pp. 23-26. Bultmann entiende las tensiones concepcionales que aparecen en el NT como proceso de desmitologización. Por ejemplo, dos conceptos tan distintos sobre la muerte de Jesús, entendido por un lado como sacrificio y por otro lado como acontecimiento cósmico, relativizarían mutuamente los respetivos trasfondos mitológicos. Además, expone que los intentos anteriores de desmitologizar la Biblia (la crítica del siglo XIX, la interpretación alegórica, la teología liberal, la escuela de la historia de la religión, etc.) fracasaron básicamente porque no consiguieron salvaguardar la verdad del kerygma para el hombre-no-mitológico (p. 26). [volver]

15. Kerygma und Mythos I, pp. 27-48. [volver]

16. Como es el caso en ciertas ramas de gnosticismo y del platonismo. [volver]

17. Kerygma und Mythos I, pp. 27-31[volver]

18. Kerygma und Mythos I, p. 33. Bultmann remite a Kierkegaard, Dilthey, Jaspers y Heidegger, diciendo, que con respecto al dilema de la existencia humana, la filosofía ya ha descubierto por su cuenta lo mismo que detecta el NT. Aunque evidentemente reconoce el legado cristiano en tal filosofía (p. 32). [volver]

19. Kerygma und Mythos, I, p. 34. Bultmann encuentra aquí un aspecto que es fundamental: El problema de cómo puede el hombre llegar a la fe, que frente a la tensión entre la “gracia” por un lado y el “llamado a la fe” por el otro, parece que no tiene respuesta, y que tanto se ha discutido en la historia de la teología, finalmente no es un problema propiamente teológico, sino que subyace a la estructura fundamental de la existencia humana. Es por eso que el concepto de la fe puede ser secularizado por medio de la filosofía (p. 33). [volver]

20. Kerygma und Mythos I, p.41. El problema que Bultmann tiene aquí son los diversos conceptos teológicos pertenecientes a diferentes tradiciones de pensamiento. Según él, la preexistencia (Juan) contradice al relato virginal (Lucas), etc. Por cuanto los aspectos históricos son entretejidos entre los elementos mitológicos, parece imposible, si no se quiere crear una fragmentación del mensaje bíblico, recuperar el acceso al Jesús histórico. [volver]

21. Kerygma und Mythos I, p. 41. [volver

Fuente: http://www.centroseut.org/articulos/varios006_1-2.htm

C.)  R. Bultmann (+1976) 

Discipulo y colaborador de Dibellius, más radical que éste, publicó ya en 1922 su “Historia de la tradición sinóptica”, que propugna un distanciamiento aún mayor entre el Jesús histórico y las narraciones evangélicas. Sostiene Bultmann, que la fe apostólica aparece en el momento en que existe un kerigma, es decir una fórmula de fe con la que la primera comunidad cristiana anuncia a Jesucristo como salvador. De antes de esto, no sabemos nada  seguro. Por tanto, no es posible conocer con certeza el origen de ese kerigma. Lo único que el kerigma fundamenta es la existencia de Jesús. Pero no podemos saber nada seguro sobre el Jesús histórico; lo que hizo o dijo, nos resulta inaccesible. Es inútil tratar de saberlo.

Por otra parte, añade, carece de importancia alcanzarlo o no; lo que resulta relevante es lo que dice el kerigma primitivo para mí.

En 1948,  con una famosa  conferencia titulada ”Kerygma y mito” inició un nuevo ataque al contenido e interpretación del mensaje de Jesús. Según Bultmann, para entender el kerigma (que no olvidemos sólo expresa la fe apostólica, no sabemos si tiene su origen en Jesús)  es necesario tener en cuenta el “lenguaje” religioso en que ese kerigma está expresado. En el Evangelio,  ese lenguaje religioso, dice,  es “lenguaje mítico”, con las ideas e imágenes religiosas propios del hombre de aquella época. Así pues, para entender el Evangelio hay que someterlo a un proceso de “desmitificación”, de cambio de lenguaje. Y por tanto de cambio de contenidos. Expresarlo en la cultura del hombre moderno

Esta postura equivalía practicamente a negar la posibilidad de conocer nada que fuese significativo sobre Jesucristo. No es de extrañar, por tanto,  que sus propios discípulos se quedaran desolados

 Uno de ellos, Käsemann, no aceptó esta destrucción; que fuese imposible conocer nada de Jesús con certeza. Opina que en el Evangelio, en la tradición apostólica, hay hechos y palabras que son con certeza de Jesús. Y propone establecer unos ”criterios de historicidad” que, al aplicados a los textos, nos puedan certificar en su caso si aquello se puede afimar o no como verdaderamente histórico. Al menos por este camino “nos salvaremos” de la destrucción causada por Bultmann, su maestro.

Durante la decada de los 70, se generalizó el uso de tales “criterios de historicidad” y por tanto de “seguridad histórica”. Incluso en el campo de la teología católica. Se convirtieron en una a modo de “aduana” por la que había que pasar para poder dar por cierto un contenido del Evangelio.  Ridículo.


 

Hay Mitos en la Biblia, Bultmann tenía razón.

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Rudolf Bultmann (1884-1976) fue un teólogo alemán, reconocido como uno de los mayores eruditos del Nuevo Testamento del Siglo XX. Él desarrolló su programa de desmitologización con el objetivo de facilitarle al hombre moderno un acceso a la revelación de Dios, acontecida en Cristo y proclamada en el Nuevo Testamento.

Él propuso que el Nuevo Testamento era nada más que la fe de los primeros cristianos y no la revelación de Dios aunque esta estaba contenida en partes de NT.

En este artículo el doctor Augustus Nicodemus argumenta en contra del liberalismo teológico y dice: “Equiparar las narrativas bíblicas a los mitos paganos es validar la mentira y la falsedad en nombre de Dios; es adoptar una mentalidad pagana y no cristiana”

Augustus NicodemusLos liberales siempre tuvieron la razón. Hay muchos mitos en la Biblia. Los mitos eran abundantes en el mundo religioso del Antiguo Oriente alrededor de Israel, también en las religiones en la época de la Iglesia apostólica del primer siglo. Por consiguiente, los escritores bíblicos registraron varios de ellos en sus obras.

En el Antiguo Testamento encontramos varios de esos mitos. Está la creencia de los cananeos de que existían dioses llamados Astarot, Renfán, Dagón, Adramelec, Nibhaz, Asima, Nergal, Tartac, Milcom y Baal. Sobre este último, existe el mito de que podía responder con fuego al ser invocado por sus sacerdotes. Existe también un mito egipcio de que el Nilo, el sol y el propio Faraón eran divinos; el mito filisteo del rey-pez Dagón; y que el Dios de Israel necesitaba una ofrenda de tumores y ratones de oro para ser apaciguado. Para no hablar del mito cananeo de la Reina de los cielos, que exigía incienso y tortas de los adoradores (Jeremías 44.17-25).

Otro mito en la Biblia es que el sol, la luna y las estrellas era dioses, mito que siempre fue popular entre los judíos y radicalmente combatido por los profetas (2 reyes 23.5,11; Ezequiel 8.16). Elo mito pagano de monstruos y serpientes marinas es mencionado en Job, Salmos e Isaías, en contextos de lucha contra el Dios de Israel, en que ellos representan los poderes del mal, los pueblos enemigos de Israel (Job 26.10-13; Salmos 74.13-17; Isaías 27.1).

La lista es enorme. Hay muchos mitos esparcidos por los libros del Antiguo Testamento.

El libro de Job cita mitos de otros pueblos, como Rahab y Leviatán, pero no podemos imaginar que el autor, por esto, estuviera diciendo que los acepta como verdad. Los profetas, apóstoles y autores bíblicos se esforzaron por mostrar que los mitos eran conceptos humanos, falsos, y por llamar al pueblo de Dios a someterse a la revelación de Dios que se manifestó poderosa y sobrenaturalmente en la historia. Ellos siempre estuvieron empeñados en separar mitología de historia real, e invenciones humanas de la revelación de Dios. Elías desmitificó a Baal en lo alto del Carmelo. Moisés también desmitificó al Nilo, al sol y al propio Faraón, probando, con las plagas que cayeron, que la divinidad de ellos era sólo un mito. Y cuando él quemó el becerro de oro y lo redujo a cenizas, desmitificó la idea de que fue el bovino dorado quien sacó al pueblo de Israel de Egipto. El propio Dios se encargó de derrumbar el mito de Dagón, rei-pez de los filisteos, cuando su imagen cayó de bruces delante del Arca del Señor con la cabeza cortada (1 Samuel 5.2-7).

En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo se refiere cuatro veces a los mythoi (griego). Los mitos son historias profanas inventadas por viejas (1 Timoteo 4.7), que promueven las controversias en vez de la edificación del pueblo de Dios en la fe (1 Timoteo 1.4). Entre los mismos judíos había muchas de esas fábulas, historias fantasiosas (Tito 1.14). Ya que las personas prefieren los mitos a la verdad (2 Timoteo 4.4), Timoteo y Tito, a quien Pablo escribió esos pasajes, deberían advertirlas, ellos mismos deberían abstenerse de dejarse envolver en esos mitos. La advertencia era necesaria, pues los cristianos de las iglesias bajo la responsabilidad de ellos venían de una cultura permeada por mitos.

El mismo Pablo se encontró varias veces con esos mitos. Una de ellas fue en Listra, cuando la multitud lo confundió, junto a Silas, con los dioses del Olimpo y querían hacerles sacrificio (Hechos 14.11). Otra vez fue en Éfeso, cuando tuvo que enfrentar el mito local de que una estatua de la diosa Diana había caído del cielo, de parte de Júpiter, el jefe de los dioses (Hechos 19.35). En todas esas ocasiones, Pablo procuró separar a las personas de los mitos y traerlas a la fe en la resurrección de Jesucristo. De acuerdo con Pablo, los mitos son creaciones humanas, oriundas de la negativa del hombre de aceptar la verdad de Dios. Al rechazar la revelación de Dios, los hombres inventaron dioses e historias de esos dioses para sí, lo que son las religiones paganas (Romanos 1.17-32).

Pedro también estaba perfectamente conciente de lo que era un mito. Cuando él escribe a sus lectores acerca de la transfiguración y de la resurrección de Jesucristo, hace la cuidadosa distinción entre esos hechos que él testificó personalmente de mithoi, “fábulas artificiosas” (2 Pedro 1.16). Él sabía que la historia de la resurrección podría ser confundida con un mito, algo inventado expertamente por los discípulos de Jesús. A lo que parece, Pablo y Pedro, juntamente con los profetas y autores del Antiguo Testamento, estaban perfectamente conscientes de la diferencia entre una historia real y otra inventada. Decir que los autores bíblicos crearan mitos significa decir que ellos sabían que estaban mintiendo y engañando al pueblo con historias expertamente inventados por ellos. Sus escritos muestran claramente que ellos estaban concientes de la diferencia entre una historia inventada y hechos reales. A través de la Historia, los cristianos han considerado el mito como algo a ser reemplazado por la fe en la revelación bíblica, que registra los poderosos actos de Dios. Equiparar las narrativas bíblicas a los mitos paganos es validar la mentira y la falsedad en nombre de Dios. Es adoptar una mentalidad pagana y no cristiana.

Existe, naturalmente, una diferencia entre el mito neoliberal y los cuentos que aparecen en la Biblia. Hay varias historias en la Biblia, creadas por los autores bíblicos, que claramente nunca acontecieron. A pesar de eso, ellas nunca son presentadas como una historia real, como hechos reales sobre los cuales el pueblo de Dios debería poner su fe, sino como comparaciones intentando ilustrar determinados puntos de fe, o lenguaje figurado. Son las parábolas, los cuentos, como aquella historia del olivo hablante contada por Jotam (jueces 9.7). Existe también la poesía, cuando se dice que las estrellas cantan de júbilo, que Dios cabalga en querubines y viaja en las alas del viento. Los salmos contienen mucho de eso. Cuando los neoliberales dejan de reconocer la diferencia entre mitos y géneros literarios que usan licencia poética y lenguaje figurado, hacen una gran confusión.

Ya dije que la actitud de los profetas, apóstoles y autores bíblicos en relación al mito fue desmitificado. Yo se que decir eso es anacrónico, pues fue solamente en el siglo pasado que Rudolph Bultmann propuso su famoso programa de desmitificación de la Biblia. Él encontraba que había mitos en la Biblia u que era necesario separarlos de la verdad. Pero, antes de él, los mismos profetas, apóstoles y autores bíblicos ya habían manifestado esa preocupación. Es claro que ellos y Bultmann tenían conceptos diferentes. Mas se el fin del mito es una historia de carácter religioso que no tiene fundamento en la realidad y que se destina a transmitir una verdad religiosa, ellos no son, de forma alguna, una preocupación exclusiva de los teólogos modernos.

Vea, entonces, que el programa de desmitificación comenzó mucho antes de Bultmann. Comienza en la misma Biblia, que nos llama a separar la verdad del error.

Fuente: Hay Mitos en la Biblia, Bultmann tenía razón.

Conclución

«El pensamiento de este hombre está matando las iglesias evangélicas europeas y también muchas en América. Este liberalismo teológico es un parásito que no debemos apoyar en nuestras iglesias sino que luchar contra él. Su programa de desmitologización de la Biblia nos deja sin Biblia… o a lo menos sin lo mas importante de ella: La creación, el nacimiento virginal, la divinidad de Cristo, su resurrección, su muerte expiatoria. Si eso no tenemos cristianismo ni salvación. El pensamiento de este hombre es venenoso.»(Marcelo Sanchez Avila)

«La posición de Bultmann fue paulatinamente rechazada por los teólogos más importantes en esta materia. No sólo católicos. El protestante J. Jeremías, eminente especialista en esto,  se pasó varios años en Palestina estudiando a fondo el tema, y fruto de ello es su obra “El Jesús histórico”, en la que con gran autoridad científica rechaza radicalmente las tesis de Bultmann. Y entre los especialistas católicos más recientes,  se pueden destacar: Schnakenburg; Schürmann; Grelot; Gnilka. Y tantos más. »

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EEUU: crean una nueva Iglesia Episcopal por la teología liberal de los episcopales

EEUU: crean una nueva Iglesia Episcopal por la teología liberal de los episcopales

 


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         Obispos episcopales conservadores de EEUU.

Sábado 06 de Diciembre del 2008
Iglesia
 Estados Unidos

WASHINGTON, Estados Unidos (Efe,Afp/ACPress.net)Miembros “conservadores” de la Iglesia Episcopal norteamericana han emprendido la formación de su propia Iglesia Anglicana en Estados Unidos, en una ruptura abierta con la comunión con la Iglesia Anglicana-Episcopal de EEUU, motivada por su marcada teología liberal en cuestiones básicas.

La decisión, adoptada este 3 de diciembre en Wheaton (Illinois), representa la mayor ruptura producida hasta el momento entre los anglicanos de EEUU (y ya se habían producido varias importantes). Esto representa un nuevo e importante reto para los dirigentes de la Comunión Anglicana, y en especial para el líder mundial de la denominación, el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams. 

La Comunión Anglicana tiene a 2,2 millones de miembros en la Iglesia Episcopal de EEUU (como se denomina su rama en Estados Unidos), pero cuenta con unos 77 millones de fieles en todo el mundo, siendo la tercera denominación cristiana con mayor número de miembros en el mundo. 

El nuevo grupo originado tras la escisión se denomina “Common Cause Partnership” (Sociedad para una causa común), que agrupa a casi 700 congregaciones anglicanas, es decir unos 100.000 miembros. 


Arzobispo Rowan Williams, líder de la Comunión Anglicana.

CRÓNICA DE UN CISMA ANGLICANO ANUNCIADO

En los últimos cinco años, desde la consagración de Gene Robinson –un homosexual activo con pareja reconocida- como obispo en Nuevo Hampshire, un número creciente de parroquias y diócesis episcopales en Estados Unidos han aprobado su decisión de abandonar formalmente la Comunión Anglicana. 

Durante el último año cuatro de las grandes diócesis anglicanas en EEUU se han apartado de la Iglesia Episcopal en su país, empujados no sólo por la consagración de Robinson como obispo, sino por claras discrepancias sobre otros asuntos teológicos importantes como son la necesidad de una experiencia personal con Jesús para la salvación, así como creer en su resurrección como una realidad no simbólica. 

Sólo en el norte del estado de Virginia más de una docena de congregaciones han aprobado la ruptura con esta Iglesia Episcopal oficial y liberal, lo cual ha conducido a costosas querellas judiciales debido al reparto de las propiedades. 

UNA NUEVA CORRIENTE ANGLICANA

El obispo Martyn Minns, de Virginia, uno de los impulsores de esta renovada Iglesia Episcopal de teología “conservadora” dijo que la nueva constitución y los cánones aprobados en Wheaton serán revisados esta semana por siete dirigentes anglicanos con ideas similares, varios de ellos en África, y se espera que aprueben en breve la doctrina y las reglas de este movimiento renovador-conservador. 


Obispo Gene Robinson.              Obispo Martyn Minns.

Hablando estrictamente no es una nueva iglesia episcopaliana o anglicana, sino que técnicamente se trata de una nueva provincia episcopal o anglicana en EEUU, que no tendrá comunión con la hasta ahora única provincia episcopal de EEUU, pero que sí seguirá en comunión con Rowan Williams; aunque en la práctica real sí son una iglesia nueva distinta de lo que era hasta hoy la Iglesia Anglicana en EEUU. 

Hoy en día se puede decir que en la Comunión Anglicana hay al menos dos iglesias diferentes en el mundo, que no admiten ‘de facto’ la comunión entre ellas, aunque ambas mantengan una unidad teórica a través del primado de Canterbury. Es una situación curiosa en la que unos y otros no están en comunión entre sí pero pretenden estarlo a través de un tercero que es el arzobispo de Canterbury. 

REACCIÓN OFICIAL EPISCOPALIANA EN EEUU

Por su parte, Charles Robertson, asesor de la obispo Katharine Jefferts Shori, presidenta de la Iglesia Episcopal de EEUU de teología liberal, reaccionó ante esta escisión defendiendo que “la Iglesia Episcopal, junto con la Iglesia Anglicana de Canadá y la Iglesia Anglicana de México, conforman la presencia oficial y reconocida de la Comunidad Anglicana en América del Norte”. 

“Reiteramos lo que ha sido cierto para los anglicanos por siglos”, añadió Robertson. “En la Iglesia Episcopal hay lugar para personas con opiniones diferentes, y lamentamos que algunos hayan sentido la necesidad de apartarse de la diversidad de nuestra vida común en Cristo”, criticando que los “conservadores” no permanezcan en el seno de la “unidad” formada por los teólogos liberales que apoyan el matrimonio homosexual y otras doctrinas contrarias al Credo cristiano en su concepción tradicional (como es el mencionado caso de la resurrección corporal de Jesús).

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