Sexualidad Animal

Sexualidad Animal
Publicado por Malena el 4 de Diciembre de 2009

La comparación de la sexualidad de las distintas especies nos brinda interesante información sobre este tema que cumple además otras funciones además de la reproductiva.

Tradicionalmente, en general, el sexo se determina de acuerdo a los cromosomas heredados, sin embargo en la diferencia sexual también tienen una función muy importante los factores hormonales y puede ser frecuente que los animales adopten comportamientos similares al sexo opuesto.

En principio, la ciencia acepta el supuesto que la hembra sea el sexo ancestral y el macho un derivado. En cuanto a las características sexuales, éstas intervienen en el aspecto, la forma, la conducta y los procesos de los elementos químicos que componen los organismos pluricelulares.

En los vertebrados, el sexo tiene distintas maneras de manifestarse, además de diferencias a nivel químico, anatómico y en lo que se refiere a la conducta.

El comportamiento sexual típico es la copulación, acto en que el individuo dotado de testículos es el que insemina y el provisto de ovarios recibe esa inseminación.

Además, existen otras diferencias como el nivel de actividad, la regulación del peso y del tamaño del cuerpo, el nivel de agresividad y los patrones de aprendizaje.

Algunas de estas distinciones se deben a desigualdades sistemáticas en regiones del cerebro que actúan en forma indirecta.

Las características masculinas se deben principalmente a los andrógenos, una hormona que proviene de los testículos; los organismos que no tienen testículos desarrollan ovarios que son las glándulas que segregan hormonas femeninas como el estrógeno y las progestinas. En este sentido, el sexo neutro es el femenino y el organizado el masculino y las hormonas participan en la diferenciación sexual.

Los embriones de los mamíferos comienzan su desarrollo con un tejido sexual primitivo que luego de la activación genética se transforma en femenino o masculino. Posteriormente, las hormonas actúan en el embrión controlando la formación de los genitales; pene y escroto en los individuos masculinos y útero, clítoris y labios vaginales en los femeninos.

Elementos de la sexualidad adulta dependerán de de las hormonas que rodeen al feto durante su desarrollo.

Aunque las hormonas controlen el desarrollo neuronal en los mamíferos, parece ser que el cerebro nunca pierde completamente la estructura doble que permite la conducta sexual homotípica y heterotípica.

Algunos peces y reptiles no cuentan con cromosomas sexuales, pero tienen activadores no genéticos que marcan la diferencia de sexos. En esas especies el factor condicionante del sexo es el entorno, como la temperatura en la que el embrión se desarrolla.

Otras especies no tienen diferencias sexuales y se reproducen por partogénesis, que es un proceso no sexual. Se considera que esta característica puede ser un precursor evolutivo pre-genético.

La temperatura es la que controla el sexo en muchos reptiles, como los cocodrilos y muchas tortugas. Aunque no tienen cromosomas sexuales, su sexo se mantiene luego toda la vida. En estas especies el sexo se determina durante el desarrollo embrionario.

Las temperaturas intermedias producen una distribución sexual equilibrada. En algunas especies las temperaturas altas y bajas producen hembras y las intermedias machos.

Se ha observado que las diferencias de temperatura influye en la maduración de las hembras que posteriormente pueden resultar menos atractivas sexualmente y ser más agresivas, por haberse desarrollado en temperaturas de incubación que predisponía a la aparición de machos.

Se supone que incluso en los mamíferos las diferencias en la temperatura puede regular la organización de las hormonas esteroides.

Otra forma de control no genético del sexo se puede observar en los organismos hermafroditas, o sea en los individuos que poseen gónadas masculinas y femeninas.

En esos casos el entorno social es el que controla el papel reproductor, o sea que son los estímulos sensoriales y no los cromosomas los responsables de las diferencias sexuales.

Los peces hermafroditas pueden pasar de un sexo a otro al advertir un cambio en el número de individuos a su alrededor.

Fuente: Revista “Investigación y Ciencia” Edición española de Scientific American, Prensa Científica S.A., Barcelona, 2do.trimestre 2009

http://psicologia.laguia2000.com/la-sexualidad/sexualidad-animal

¿El sexo no se lleva bien con la ciencia?

¿El sexo no se lleva bien con la ciencia?

Posted: 17 Nov 2009 02:38 AM PST

Tenemos la idea de que el genio, consagrado a su trabajo y a sus objetivos profesionales, siempre en una nube, apenas tiene tiempo para los placeres mundanos, incluyendo los carnales.

Todos conocemos artistas que, por el hecho de serlo, son tocados por un sexappeal que resulta irresistible para muchas mujeres. Sin embargo, en el campo de las ciencias, la bata blanca y el airegeek no parecen ser tan sexualmente atractivos. O quizá son los propios científicos, tan objetivos y analíticos ellos, los que no le encuentran la gracia a un acto tan desordenado y poco higiénico como el coito.

Ello ha contribuido, quizá, a que muchos científicos, además de ser considerados mad doctors como los que aparecen en las películas, también se hayan convertido en criaturas asociales, insulares, con cierto reparo a la hora de entregarse al sexo. ¿Sexo y creatividad científica están reñidos?

Entre muchos de los casos recogidos, quizá los más radicales sean los 3 siguientes:

 

Nikola Tesla (1856-1943), ingeniero electrotécnico e inventor de origen croata, murió virgen a la edad de 87 años. Ante el gesto de una joven enamorada para besarle, Tesla reculó aterrorizado.

Isaac Newton (1642-1727), además de ser el padre de la gravitación universal, no mantuvo ninguna relación amorosa hasta la mediana edad. Algunos historiadores, además, conjeturan que nunca consumó ninguna de sus relaciones. De ser así, murió célibe a los 85 años.

Paul Erdos (1913-1996), el matemático húngaro que dedicó toda su vida a los números, llegó a publicar 1.475 trabajos académicos. Sin embargo, llegó a confesar que no tenía tiempo para abandonarse a los placeres de la carne, así que murió virgen a los 83 años.

A todos ellos les debemos grandes avances en el pensamiento científico, tal vez gracias a su entrega casi monástica a su trabajo. Y quizá sea cierto aquello de que el trabajo apasionado es mejor que el sexo. Eso espero por su bien.

Vía | Muy interesante

LA MUJER, LA OTRA MITAD DEL HOMBRE

LA MUJER, LA OTRA MITAD DEL HOMBRE

Este es un artículo muy interesante que encontré en internet, que es un comentario de una nota publicada el 9 de dic. de 2007 en EL MINUTO DIGITAL:.

El artículo dice así: “La mujer y el sexo de los ángeles” es un artículo en el que Pedro Rizo demuestra que la mujer no es la antagonista del varón –como hace creer el “feminismo” y las “ideas modernas”–, sino que con el varón forma la pareja humana.

Yo encuentro que la mujer, en igualdad de origen y educación, es mejor criatura que el hombre; más sutil, delicada, receptiva e intuitiva; más capacitada para la abnegación y más preparada para pisar tierra firme, lo cual no la priva de idealismo.

El hombre es más creativo, más desvalido y, por tanto, más audaz en su fuerza y enfrentamiento con la supervivencia y el dominio de su entorno, lo cual no le impide sentir lo espiritual.

La Iglesia, en virtud de la Nueva Alianza que representó Jesucristo (Jn 19, 26-27) fue la primera institución que se rebeló contra la marginación de la mujer que en la Antigüedad no era mucho más que un recipiente procreador y en cuanto al amor se la desechaba para preferir los efebos, lo cual para Platón era el amor más generoso ya que de él no se esperaba descendencia.

Caradura aberrante que ignora el objeto de la genitalidad y se queda de guagua con el premio; esto es, lo que los antiguos llamaban lascivia. Por su naturaleza de esposa y madre la mujer conserva la especie y blinda a la sociedad por la creación y gobierno de la familia, donde el hombre es un bruto que se humaniza a través de la experiencia en su regazo.

Enorme, imprescindible experiencia vital es la mujer para el hombre, criatura que Dios creó sola y corrigió con la compañía de Eva.

De ella empezamos a beneficiarnos en el habitat natural de su vientre, cuando nos alimenta a sus pechos, maravilla desde cualquier perspectiva que se estudie; cuando nos asea acostumbrándonos de niños a la limpieza; cuando llena de besos al bebé que fuimos, “alimento” irreemplazable para nuestro desarrollo; mientras mece la cuna, de sus labios tomamos “inconsciente conciencia” de que Dios existe; de su amor por el esposo se infunde en el hijo el amor al padre.

Todo eso y más nos llega de la mujer en diferentes grados, según el rango de su entorno y clase. Ellas, me refiero a las cristianas, desde niños hasta ancianos nos disponen un hogar acogedor, nos cuidan en la enfermedad, son durante toda la vida la amistad serena del alma… y la pasión unificadora que parece fruta que jamás caduque.

Y – no sé por qué no lo dije ya -, nos regalan nuestra sucesión en los hijos.

Dios quiso tanto al hombre que les mandó del cielo el enamoramiento y con ello el don de sacarnos cualidades “olvidadas y cubiertas de polvo”. Pienso que el que las ofende quizás sea porque sólo trató con mujeres heridas que odian al hombre por torpe instinto de conservación. Para conocerlas lo mejor es amarlas: como hijos, primero, y como hombres, después.

Y si en el tráfico de sentimientos nos tienta el culparlas de nuestros males, leamos las redondillas de Sor Juana Inés de la Cruz y examinemos si escondemos subconscientes turbadoresr.

Jesús dijo que “la dureza de corazón de los hombres de la Antigua Ley” relegó a la mujer a condición denigrante. (Mt 19, 5-8)

( pincha aquí )
Fuente:http://www.3montes.blogspot.com/