Judíos Gastan Millones en la Preparación de la Venida de Su Mesías, Subvencionados por el Evangelicalismo “Cristiano”

Presto, Yehuda Glick, director del ‘Instiuto del Templo’, sostiene una vasija sagrada, especialmente hecha para la venida del Mesías judío. Fotografía de Gali Tibbon
Por Jason Koutsoukis

(TheSydneyMorningHerald).- Yehuda Glick es un judío estadounidense de 44 años quien ha pasado gran parte de su vida preparando la venida del Mesías de los judíos en Jerusalén.

Desde que es director ejecutivo del ‘Instituto del Templo’ (Temple Institute), la tarea principal del sr. Glick ha sido supervisar la manufactura de los utensilios que los sumos sacerdotes utilizarán cuando el día llegue.

Coronas y otros instrumentos hechos de oro sólido ocupan las vitrinas del museo del ‘Instituto del Templo’ en la antigua ciudad de Jerusalén.

Presto, Yehuda Glick, director del ‘Instiuto del Templo’, sostiene una vasija sagrada, especialmente hecha para la venida del Mesías judío. Fotografía de Gali Tibbon

Otros artefactos incluyen una selección de urnas de cobre, trompetas hechas de plata y prendas que usarán los sumos sacerdotes tejidas con hilos de oro.

Instrumentos musicales, incluyendo harpas y liras hechas a mano, listos para ser utilizados y “volver a la vida” ante la aparición del Mesías judío.

Arpas y liras. Imagen añadida
Pero, ¿cuándo hemos de esperar este notable acontecimiento?

“Todo lo que sabemos es que estamos viviendo ya la era de los milagros y estos milagros fueron predichos en el Libro en la víspera del final de los tiempos. Podría ser mañana, pero bien podría ser dentro de otros cien años o incluso 400 años”.

Estuvimos en el “Quarter Cafe” de la parte judía de la antigua ciudad de Jerusalén, situado en un terraplén elevado donde es posible contemplar el sitio religioso más impugnado sobre la Tierra.

Los judíos lo llaman el Monte del Templo o Monte Moria, se cree que éste es el sitio de la “primera piedra”, del Santo de los Santos desde donde Dios tomó arcilla para crear a Adán.

Los musulmanes lo llaman Haram al-Sharif o el Noble Santuario y se considera el tercer sitio más santo del Islam, desde donde su profeta Mahoma ascendió al cielo.

Para los judíos el Monte del Templo es también el sitio del primer templo construido por el Rey Salomón. Después de ser destruido, se construyó un segundo templo aproximadamente en el año 500 a. C. y permaneció en pie por 500 años hasta que los Romanos lo destruyeron. Su creencia religiosa sostiene que un tercer templo será construido a la llegada de su Mesías.

“Esta es la razón por la cual hemos llamado a dos arquitectos”, dijo el sr. Glick, “será un edificio moderno con espacios para estacionar coches y elevadores, pero lucirá muy parecido al Segundo Templo”.

El museo del ‘Instituto del Templo’ exhibe una maqueta a gran escala que muestra cómo lucirá el Tercer Templo, con un edificio principal que alcanzará unos 60 metros de altura.

Maqueta del Templo. Imagen añadida
En la actualidad el Monte del Templo está dominado por la mezquita al-Aqsa y la Cúpula de la Roca [ambas musulmanas].

“Al-Aqsa puede permanecer ahí”, dijo el sr. Glick, apuntando a la mezquita, “no está realmente sobre el Monte del Templo”, pero tenemos la intención de construir sobre la Cúpula de la Roca, seremos capaces de encontar una forma de incluirla en el Tercer Templo.

El sr. Glick imagina una casa de oración abierta para todos los creyentes de las corrientes monoteístas: cristianos, musulmanes o judíos.

El ‘Instituto del Templo’ se ha convertido en una parte integrante de los recorridos turísticos de los ‘evangélicos’ estadounidenses en su visita a Israel. Gracias a sus grandes donaciones, hasta el momento se han destinado unos 27 millones de dólares estadounidenses en preparativos.

“Comenzamos con 100 dólares estadounidenses”, dijo el sr. Glick, “existen 70 millones de “cristianos evangélicos” en el mundo y la mayoría de ellos se han convertido en los más importantes patrocinadores de Israel”.

Por lo general, Israel se opone a que los judíos visiten el Monte del Templo, es un área tan sensible que cuando el líder opositor israelí Ariel Sharon lo visitó, acompañado de cientos de elementos de la policía antimotines israelí, en el año 2000, desató una ola de violencia conocida como la segunda intifada o insurrección.

“Este ‘Instituto del Templo’ es un movimiento de extrema derecha interesado sólo en la provocación”, dijo Kathem Abdel Kaber, ministro de la Autoridad Palestina ecargado de los asuntos israelíes, “defenderemos vigorosamente nuestro derecho a administrar este sitio. Ningún esfuerzo insultante por parte de esta gente tendrá éxito para expulsarnos”.
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Traducción de Alejandro Villarreal de bibliaytradicion.wordpress.com

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Gobierno mundial

Gobierno mundial

Posted: 09 Oct 2009 10:39 AM PDT

“Como la masa del pueblo es inconstante, apasionada e irreflexiva, y se halla además sujeta a deseos desenfrenados, es menester llenarla de temores para mantenerla en orden. Por eso los antiguos hicieron bien en inventar los dioses y la creencia en el castigo después de la muerte. Son más bien los modernos los que deben ser acusados de locura por su pretensión de extirpar tales creencias”.
La anterior cita no es de un ensayista actual empecinado en denunciar una de las claves de la conspiración mundialista. La escribió el historiador Polibio hace la friolera de veintitrés siglos. Pero su actualidad es acongojante. Tanto en lo que atañe a la condición de las masas como a la locura de los dirigentes “modernistas” que, una vez más, las dirigen hacia una sórdida esclavitud de hormigas al servicio de una reina, de un poder omnímodo, y destruyen en occidente los valores religiosos del cristianismo, también del orden natural, al tiempo que estimulan el fortalecimiento del revisionismo histórico islamista. Un proceso suicida al que se ha sumado nuestro Rodríguez con exasperada y alucinógena obediencia.

HACIA LA SOCIEDAD HORMIGUERO CON EL GOBIERNO MUNDIAL COMO REINA
LA historia enseña que subyacen comportamientos persistentes del hormiguero humano bajo el maquillaje de ideologías, costumbrismos y progresos tecnológicos. Y de ahí resultan dos fenómenos contradictorios e irreconciliables: cuando los pueblos se asientan sobre unos sólidos valores morales, fuerte conciencia de empresa en común y voluntad férrea de ganarse un mejor futuro, amén del personal, nada les arredra y conquistan para sí el protagonismo y la vanguardia de la Historia; pero les llega la decadencia y la dependencia cuando pierden el norte, se embrutecen y un procaz individualismo sustituye a la conciencia personalizada en el común de un destino histórico. Y puesto que esos principios movilizadores son inseparables de un entrañamiento religioso, quienes quieren destruir a los pueblos y someterlos a su dominio buscan con denuedo aniquilar en ellos la dimensión de su trascendencia. Al igual que el modernismo ateísta que denunciaba Polibio para su tiempo, el de ahora sigue parejos pasos, pues a eso se reduce el relativismo materialista que, amparado en la capacidad alucinadora de los modernos medios tecnológicos, persigue el iluminismo a través de los múltiples tentáculos del Nuevo Orden Mundial, uno de ellos el insidioso sincretismo del New Age.

Hay que distinguir, no obstante, entre cuerdos y locos en el ámbito modernista de la locura antirreligiosa que denunciaba Polibio. Afilada y satánica inteligencia poseen los integrantes del reducido círculo de poder que diseñan y aplican la estrategia para la consecución de un Gobierno Mundial. Y alocados y locos quienes, al frente de los pueblos o en su corte política e intelectual, contribuyen al desarrollo y éxito de esa estrategia.

Arquetipo de loco despendolado al servicio de la conspiración mundialista es nuestro Rodríguez Zapatero. Para comprenderlo y confirmarlo se hace necesario cotejar su ejecutoria descomponedora de España y de animalización de su sociedad con las líneas maestras de la estrategia iluminista que se consagró con la creación de la Orden el 1º de mayo de 1767, coincidente, y no por casualidad, con la celebración en esa noche, o de Walpurgis, de un antiguo ritual luciferino. Tampoco cabe atribuir a la casualidad que al fundador de la Orden de los Iluminatti, Adam Wessihaupt, le fuera encomendada tiempo antes por la casa de cambios de los Rotschild, en Francfurt, la recopilación y actualización, o “modernización”, de los textos talmúdicos.

Me llevaría muy lejos, y no es el momento de abordarlo, lo que esos nuevos protocolos iluministas esconden de maridaje ideológico entre fariseísmo y maniqueísmo como doctrinas, su práctica y su evolución histórica, ya presentes en aspectos sustanciales del calvinismo. Pero quede anotado que aunque el maniqueísmo fuera ajeno al mosaísmo, si bien algo de él succionara, coincide en aspectos nada desdeñables con la evolución del fariseísmo. Especialmente en lo que se refiere a una clase dominante, los elegidos que imponen su ley y se trascienden a sí mismos, y los iniciados, o sometidos, para quienes no existe otra opción que la obediencia, disfrazada de fraternidad; o de solidaridad en términos más tópicamente actuales. Y aunque parezca anecdótico, no considero ocioso recordar que para Mani, fundador del maniqueísmo, los elegidos eran los Hijos de la Luz frente al mundo de las Tinieblas y que a Jesucristo, cuya divinidad negaba, le llamaba el Hijo de la Viuda. Términos ambos que hizo suyos la masonería, amén de su agnosticismo en la francmasonería regular, traducido en radical ateismo anticristiano tras la escisión formal en el Gran Oriente. Y aún admitiendo que la Ocrana alteró algunos tramos de los Nuevos Protocolos de Weishaupt para la difusión de “Los Protocolos de los Sabios de Sión”, ha de admitirse que responde a lo antedicho su contenido, fundamento ideológico del iluminismo en sus dos ramas operativas, la liberal capitalista y el capitalismo de Estado marxista. No se me oculta que simplificaciones de ésta índole podrán parecer endebles para algunos. Pero establecer las conexiones con rigor documental reclamaría un profuso ensayo.

ESPAÑA ZAMBULLIDA EN LA MARCHA HACIA EL GOBIERNO MUNDIAL
EL proceso en marcha hacia el Gobierno Mundial, del que el Nuevo Orden Mundial constituye el soporte ideológico y operativo, se desarrolla a través de varías líneas maestras de actuación entre las que conviene destacar el control de la economía global, la liquidación de las naciones-Estado mediante su destrucción interna o su progresiva disolución en el seno de entidades supranacionales llamadas a federarse y unificarse en un triodo posterior, la destrucción moral de los pueblos para convertirlos en dóciles rebaños enfangados en el materialismo y la aniquilación del sentimiento religioso con especial énfasis la Iglesia católica. Y aunque unos y otros están estrechamente ligados como parte de una estrategia de dominio mundial, conviene prestar especial atención a estos dos últimos, sobre todo por lo que atañe a España.

Es frecuente que muchos en España, incluidos comentaristas con vitola conservadora, caigan en la trampa de considerar el proyecto de la Ley del Aborto (me niego a asumir el eufemismo edulcorante de interrupción del embarazo) y el equivalente de la venta libre del la píldora postcoital, básicamente abortiva, sean cortinas de humo del gobierno Rodríguez para desviar la atención de los gravísimos problemas a que nos enfrentamos, en primera línea la destrucción de España como Nación y el hundimiento económico, que, junto a otros mecanismos de degradación, como es el caso de la enseñanza, nos conducen al tercermundismo. Sería necio, además de suicida, admitir que se trata de un mero despelote “modernista” de Rodríguez y la variada fauna de descerebrados que le siguen en el juego, no sólo desde la autotitulada izquierda progresista.

EL ABORTO COMO BRUTAL INSTRUMENTO DEL IMPERIALISMO
MIGUEL ARGAYA ROCA pone al descubierto eL sórdido contenido de la planificación demográfica mundial promovida por los Estados Unidos de Norteamérica y de la que son instrumentos operativos el Fondo para la Población de las Naciones Unidas, el FMI, el Banco Mundial y las grandes fundaciones estadounidenses. Escribe Argaya (Aborto como método de explotación capitalista” en la revista Arbil: “El aborto, a nivel mundial, es, por encima de todo, un acto de imperialismo brutal a cuenta de los países ricos sobre los pobres”. Y lo explica con minuciosa aportación de datos estremecedores. Entre ellos, un documento secreto del Consejo Nacional de Seguridad (Documento 2000, de 10.12.1974, hecho público en 1990 por presión de historiadores) bajo la presidencia de Gerald Ford, la aplicación de cuyas directrices seguiría fielmente Clinton y también ha hecho suyas Obama.

Copio el Punto 19 del Documento 2000: “Los actuales factores de población en los países menos desarrollados suponen un riesgo político e incluso problemas de seguridad para los Estados Unidos”.

El Punto 30 enumeraba los países del tercer mundo de interés político y estratégico para los USA y subrayaba la necesidad de que “el Presidente y el Secretario de Estado deben tratar específicamente del control de la población mundial como asunto de la máxima importancia”.

Y tras de aconsejar en el Punto 33 que se evitara la sospecha de una acción deliberada de los países industrializados contra los subdesarrollado, el Punto 34 definía como esconder la naturaleza de sus objetivos: “Debemos poner el énfasis en el derecho de los individuos y las parejas a decidir libre y responsablemente el número y el espaciamiento de los hijos, el derecho a recibir la información, educación y nuestro continuo interés en mejorar el bienestar de todo el mundo. Debemos utilizar la autoridad del Plan Mundial de Población de las Naciones Unidas”.

Los gobiernos norteamericanos han invertido desde entonces muchos millones de dólares a promover el aborto y otros instrumentos contra la natalidad en los países subdesarrollados que interesan a la estrategia de dominio del Nuevo Orden Mundial. Encauzaron su aplicación en gran parte a través de la International Planet Parenthood Federación (IPPF), multinacional del aborto, fundada en 1916 por Margaret Sanger. También los USA contribuyen con la aportación del 50% al Fondo para la Población de las Naciones Unidas. Hay que sumar, asimismo, las inversiones de diversas fundaciones, como la Ford y la Rockefeller, amén del Instituto Alan Guttmacher. Y sobre todo, del Banco Mundial. Una compleja y poderosa red antinatalista que Argaya califica con tino de “multinacional de la muerte”.

Los Estados Unidos, por el contrario, se esfuerzan por salvaguardar la demografía de su población blanca. Eluden poner énfasis en la propaganda anticonceptiva en ese segmento autóctono, al tiempo que para el mismo han promocionado medidas de diversa índole encaminada a estimular su cuota de alumbramientos por encima de los meros niveles de reposición. Criterio que están haciendo suyo otros gobiernos europeos de manera más o menos solapada, los cuales también dirigen el esfuerzo neomalthusiano hacia la población inmigrada.

Me he referido en más de una ocasión a un fenómeno histórico plenamente comprobado y que se ha registrado en todos los periodos de decadencia de los imperios, coincidente con su máximo periodo de opulencia: el descenso espontáneo de la natalidad y la importación de mano de obra barata, antaño esclavos, y ahora sujetos de explotación. De ahí que algunos gobiernos conscientes del problema se esfuercen por animar la procreación de su propia gente, al tiempo que estimular la anticoncepción entre los inmigrantes y en sus lugares de origen. Pero es inútil, salvo que una crisis económica profunda y prolongada o una guerra exterminadora drenen con rudeza las posibilidades de bienestar y exciten el instinto de conservación de la especie.

LA HUMANIDAD PODRÍA VIVIR CON EL CUÁDRUPLE DE LA POBLACIÓN ACTUAL
FRENTE a las amenazas neomalthusianas de la imposibilidad de mantener en la Tierra una población como la actual, que el Tercer Mundo incrementa, se alzan voces defensoras de lo contrario. Una política encaminada al desarrollo agrícola e industrial, acompañada de adecuadas estructuras educativas de los pueblos atrasados, podría producir alimentos y bienes para una población mundial que duplique e incluso cuadruplique la actual. El ejemplo puntero de Israel y muy positivas experiencias en otros países subdesarrollados demuestran la falacia de la irrecuperabilidad de tierras improductivas. Pero no interesa al mundialismo. Lo coarta mediante instrumentos muy variados, además del ya señalado, como la especulación a la baja de las materias primas que poseen muchos de esos países, el proteccionismo de los opulentos frente a las economías más débiles, incitación de guerras intestinas que asolan sus posibilidades de crecimiento, promoción de tiranías corrompidas que atesoran en su propio beneficio determinadas ayudas, como las del 0,7 o de condonaciones de deuda de determinados gobiernos “progresistas” a los ideológicamente afines que sólo a ellos afecta. Incluso las periódicas crisis económicas, acompañadas de duros ajustes monetarios, las sufren con muy superior daño los países atrasados cuya situación de debilidad dilata en el tiempo sus limitadas posibilidades de recuperación. Incrementar la deuda de los pueblos subdesarrollados mediante préstamos con tipos de interés variable sólo contribuye a multiplicary hacer casi insuperable su endeudamiento con las naciones ricas. Una espesa y opresiva tela de araña que permite a quienes las tejen, también China incorporada al sistema, mantener un férreo control sobre las fuentes de materias primas, la tecnología que permitiría avanzar al Tercer Mundo y los circuitos de comercialización.

El artículo de Argaya en la revista Arbil, reproducido por Altar Mayor (num. 130, septiembre-octubre de 2009) aporta multitud de datos sobre la estrategia y los mecanismos de la conspiración mundialista a que me he referido y cuya recogida pormenorizada excede con mucho de las posibilidades de esta crónica. Y de su propósito, no otro que poner de manifiesto la borreguil subordinación del gobierno Rodríguez a la estrategia de dominio del Nuevo Orden Mundial. Pero contra nuestro propio pueblo.

RODRÍGUEZ APLICA EN ESPAÑA LA ESTRATEGIA MUNDIALISTA PARA EL TERCER MUNDO
SOSTENÍA en una crónica anterior que el gobierno Rodríguez nos conduce por derecho hacia el tercermundismo. El desfondamiento de la enseñanza, el recorte de las inversiones en investigación tecnológica, el desplome económico, la regresión industrial, la depresión persistente del sector agropecuario, la ausencia de medidas para la recuperación de suelos erosionados, el aborto libre, la venta sin control médico de la llamada píldora del día después, los estímulos para el uso del condón, la animalización de la juventud mediante la Educación para la Ciudadanía, la voladura de la moral colectiva, la insidiosa persecución de la Iglesia Católica y tantas otras medidas de rompimiento, no son fruto de la improvisación y la mediocridad de los dirigentes socialistas, aunque no poco tengan de esto. No son otra cosa que la aplicación despelotada a España de la estrategia mundialista respecto del Tercer Mundo. Cada vez estamos más lejos de la Europa central camino de rehacerse de una crisis perfectamente planeada como otras anteriores y más cerca de los países subdesarrollados. Una empavorecedora realidad que las masas ignoran. Pero que también rehúsan admitir quienes deberían hacerlo dentro y fuera de los ámbitos políticos. Nos entretienen y confunden con retóricas cortinas de humo de lo inmediato, sin entrar a fondo en la verdadera naturaleza de los problemas. Colaboran, queriéndolo o sin querer, con quienes persiguen la desintegración de España en cualesquiera ámbitos. Acaso piensen que forman parte de los elegidos del maniquieísmo. Son prisioneros de la locura denunciada por Polibio hace más de dos mil años.

Ismael Medina

radiocristiandad.wordpress.com

El río Eufrates se está secando por el mal manejo y la sequía

El río Eufrates se está secando por el mal manejo y la sequía

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Viernes 24 de Julio del 2009
Escatología
Irak

JUBAISH, Irak (The New York Times/ La Nacion) A través de los pantanos, de pie sobre la tierra en la que anteriormente flotaban juncos, los recolectores de juncos gritan a los visitantes de un bote que pasa cerca. “Maaku mai!”, advierten, levantando sus hoces oxidadas. “No hay agua.”

El Eufrates se está secando. Ahogado por las políticas acuíferas de los vecinos de Irak, Turquía y Siria, por una sequía de dos años y por años de mal uso por parte de Irak y sus campesinos, el río es significativamente más pequeño de lo que era hace tan sólo unos pocos años. Algunos oficiales se preocupan porque pronto puede llegar a ser la mitad de lo que es ahora.

La desaparición del Eufrates -un río que ha sido tan crucial para el nacimiento de la civilización que el Apocalipsis profetizó que su desecamiento sería un signo del fin de los tiempos- ha diezmado los sembradíos que se encuentran a lo largo de sus orillas, ha empobrecido a los pescadores y ha reducido los pueblos ribereños a medida que los granjeros han partido hacia las ciudades en busca de trabajo.

Son los pobres quienes más están sufriendo, aunque todos los estratos de la sociedad están sintiendo los efectos: jeques, diplomáticos e incluso miembros del Parlamento que regresan a sus haciendas después de semanas en Bagdad.

A lo largo del río, los campos de arroz y algodón se han convertido en tierra cocida. Los canales se han transformado en cursos de agua poco profundos, y los botes pesqueros descansan en tierra seca. Las bombas que deben alimentar las plantas de tratamiento de agua cuelgan sin punto fijo sobre charcos marrones.

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El río Eufrates nace en Armenia, fluye por las montañas de Anatolia hacia Siria e Iraq,
confluye con el Tigris y desemboca en el Golfo Pérsico.
Tiene una longuitud de 2780 Km.


LAS CAUSAS DEL DESECAMIENTO

La sequía está ampliamente extendida sobre Iraq. El área sembrada con algodón y cebada en el norte del país está por debajo del 95% de lo habitual, y las plantaciones de dátiles y de cítricos del Este están resecas. Los últimos dos años las lluvias han estado por debajo de lo normal y han dejado los reservorios secos.

Las sequías no son infrecuentes en Iraq, aunque las autoridades dicen que se han vuelto aún más frecuentes en los últimos años. Pero ésa no es la única causa del desecamiento del Eufrates. Existen por lo menos seis represas sobre el Eufrates en Turquía y Siria, según las autoridades iraquíes, pero en ausencia de tratados o acuerdos, el gobierno iraquí sólo puede rogar a sus vecinos que permitan el paso del agua.

Recientemente, el ministro de Aguas anunció que Turquía duplicó el flujo de agua hacia el Eufrates y así salvó la temporada del algodón de algunas áreas. Aunque Turquía acordó mantener ese flujo o incluso aumentarlo, no hay ningún compromiso que obligue a ese país a cumplir con ello.

MÁS INFORMACIÓN:

La Biblia dice en Apocalipsis 16:12-15:

“El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Eufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente. Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su verguenza.”


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la segunda venida de Jesus VIII. PALESTINA EN TIEMPOS DE JESÚS. La dominación romana

la segunda venida de Jesus VIII
PALESTINA EN TIEMPOS DE JESÚS. La dominación romana

En el año 30 (o 29) de nuestra era, tres cruces fueron levantadas en las afueras de Jerusalén: en dos de ellas morían dos hombres condenados por delitos comunes; en la tercera, moría Jesús de Nazaret. Eran los días de la Pascua judía, por tanto el hecho sucedió entre marzo y abril de ese año.

Jesús había sido arrastrado ante dos tribunales y sometido a dos juicios: el del Sanedrín y el del Procurador romano Poncio Pilato. El Sanedrín condenó a Jesús por blasfemia: se había proclamado hijo de Dios. Pero las autoridades judías, como leemos en el evangelio de san Juan, no tenían autorización para emitir y ejecutar sentencias capitales. Por eso, en la madrugada del día viernes, llevaron al preso ante el tribunal de Pilato.

La acusación, en este caso, fue otra y muy hábil: este Jesús se había proclamado rey de los judíos, es decir, se había puesto en contra del «César», o sea, del emperador de Roma. Pilato se dio cuenta de que la acusación no tenía ningún fundamento, pero tuvo miedo de que los judíos lo denunciaran a Roma y mandó que Jesús fuera crucificado. Sin embargo, el desenlace posterior de los acontecimientos, tanto en Palestina como en Roma, no fue favorable para Pilato y resultó que incluso la decisión de condenar a Jesús había sido políticamente equivocada. De hecho, en el año 36, será destituido.

El emperador de Roma era Tiberio (19-36 d.C.), primer sucesor de Augusto. En realidad, hasta el año 31, Tiberio había dejado el pleno manejo del imperio en manos de Sejano, su plenipotenciario. Y Pilato era un hombre de este último. Pero en el año 31 Sejano cae en desgracia. El propio Tiberio se deshace de él y retoma el control del imperio. Con respecto a la turbulenta provincia de Siria (que ahora incluye a Palestina) su legado Vitelio -en el año 36- destituye al sumo sacerdote Caifas y decide que Pilato debe irse a Roma para rendir cuenta de toda su política hasta el momento. El juicio es desfavorable y Pilato muere de muerte violenta.

De este modo empezamos a descubrir que -a partir del año del año 31 y, como veremos, hasta el año 62, cuando Nerón (54-68 d.C.) cambió radicalmente su política- Roma no fue hostil al cristianismo. Más bien, y durante más de treinta años, miró con una cierta simpatía y tolerancia a esta nueva secta que había aparecido entre los judíos, aunque sea por la simple razón de que estos la combatían. Y en distintas oportunidades, ya sea en Roma, ya sea en Palestina, las autoridades romanas defendieron a los cristianos de las agresiones del judaismo, como veremos sobre todo en el caso de san Pablo.

Esto no impidió hechos violentos -como la lapidación de Esteban en el año 34 por manos del Sanedrín y como la decapitación de Santiago en el año 42 por orden de Herodes Agripa I- pero estos hechos no correspondían a la voluntad de Roma y fueron juzgados como abuso de poder.

Es que los romanos -pragmáticos como siempre- se dieron cuenta inmediatamente de que ni Jesús ni sus seguidores eran peligrosos desde el punto de vista estrictamente político, se dieron cuenta que de ahí no iba a surgir ninguna de las tentativas subversivas que caracterizaban, en cambio, otros sectores del judaismo.

Señales de los tiempos

El Nuevo Testamento sostiene insistentemente que la venida de Cristo es inminente (Mt. 16.28; 24.33; Ro. 13.11s; 1 Co. 7.29; Stg. 5.8s; 1 P. 4.7; Ap. 1.1; 22.7, 10, 12, 20). Esta inminencia temporal, sin embargo, está condicionada por la creencia de que “antes” deben producirse ciertos acontecimientos (Mt. 24.14; 2 Ts. 2.2–8), y especialmente por la clara enseñanza de que la fecha del fin no puede ser conocida de antemano (Mt. 24.36, 42; 25.13; Mr. 13.32s; Hch. 1.7).

Todo cálculo queda eliminado, y los creyentes viven en diaria expectativa precisamente porque la fecha no puede ser conocida. La inminencia tiene menos que ver con fechas que con la relación teológica entre el cumplimiento futuro, y la historia pasada de Cristo y la situación actual de los cristianos.

El “ya” promete, garantiza, exige el “todavía no”, de manera que la venida de Cristo ejerce una presión continua sobre el presente, haciendo que la vida cristiana se oriente hacia ella.

Esta relación teológica explica el característico escorzamiento de la perspectiva en la profecía de Jesús sobre el juicio de Jerusalén (Mt. 24; Mr. 13; Lc. 21) y en la profecía de Juan acerca del juicio de la Roma pagana (Ap.); estos dos juicios se vislumbran como acontecimientos relacionados con el triunfo final del reino de Dios, por la sencilla razón de que teológicamente lo son, cualquiera sea el lapso cronológico entre ellos y el fin.

Es precisamente porque se acerca el reino de Dios que los poderes de este mundo son juzgados incluso en el transcurso de la historia de esta era. Todos los juicios de esta naturaleza constituyen anticipos del juicio final.

La teoría según la cual Jesús fue un revolucionario, o de que, había venido para liberar a los oprimidos de las esclavitudes políticas y sociales, no tiene ningún fundamento histórico.

No obstante, sería un error de interpretación mucho más grave concluir que Jesús y el cristianismo han sido y son portadores de un espiritualismo inocuo, o de una simple moral, o de un culto más en el panorama mundial de las religiones. Más tarde, Roma misma comprenderá muy bien la verdadera naturaleza y el verdadero peligro que le venía del cristianismo. No un nuevo partido o una nueva ideología, sino una nueva vida y una nueva cultura, un comienzo de otro mundo -más humano y más vivible- dentro este mundo, dentro de una sociedad profundamente en crisis que, en el caso del imperio romano, ya no tenía en sí misma ningún fundamento sólido, ningún valor humano -ni siquiera la antigua tradición de los padres fundadores- en que poder consistir.

Tal como resulta a lo largo de toda su historia, el cristianismo demuestra su verdadera identidad, su novedad radical y su fuerza, no cuando se opone al poder con las mismas armas del poder, sino cuando construye nuevas formas de vida.

Vemos que ya existía la maldad de los tiempos también bajo los romanos. Pero Jesús vino al mundo. No perdió sus años gimiendo y lamentando la maldad de los tiempos. Cortó por lo sano. De manera muy simple. Haciendo al cristianismo. El no se quedó incriminando o acusando. El salvó. No incriminó al mundo, sino que dio su vida para que todo aquel que en el creyere no se pierda,sino fuere salvo”

Bibliografia

  • Dicc. Bibl. ed Certeza
  • De la Tierra  a las gentes,Asoc. civil Promocion cultura y fe

Ver

La segunda venida de Jesús VII. La vida cristiana y la esperanza

La segunda venida de Jesús VII. La vida cristiana y la esperanza

El evangelio es una buena noticia

“Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su hijo nacido de mujer y nacido bajo la ley”. Gálatas 4: 4

Recordemos que la palabra “cumplimiento” significa : “todas las cosas que tenían que pasar, pasaron”

Éste verso declara que Dios el Padre envió a Su Hijo cuando “el tiempo fue cumplido”. Había muchas cosas ocurriendo al mismo tiempo en el primer siglo que, al menos desde el razonamiento humano, parecía ser el ideal para que Cristo viniera. Esto incluye lo siguiente:

1) Había gran expectación entre los judíos de ese tiempo por la llegada del Mesías. Los romanos gobernaban sobre Israel, haciendo que los judíos estuvieran ansiosos por la aparición del Mesías.

2) Roma había unificado gran parte del mundo bajo su gobierno, dando la sensación de unidad a las muchas tierras conquistadas. Además, como el imperio se encontraba relativamente pacífico, hizo posible que los primeros cristianos pudieran viajar para esparcir el Evangelio, cosa que hubiera sido imposible durante otros tiempos.

3) Mientras que Roma había conquistado militarmente, Grecia lo había hecho culturalmente. Una forma “común” del idioma griego (diferente al griego clásico) era el lenguaje comercial, que era hablado a través de todo el imperio, haciendo posible la comunicación del Evangelio a muchos diferentes grupos de gente, mediante un lenguaje común.

4) El hecho de que los ídolos de mucha gente habían “fallado” al negarles la victoria sobre los conquistadores romanos, causó que muchos abandonaran su adoración. Al mismo tiempo en las ciudades más “cultas”, la filosofía y la ciencia griega de ese tiempo, dejó a otros espiritualmente vacíos de la misma manera que en la actualidad, el ateísmo y los gobiernos comunistas han dejado un vacío espiritual en las personas.

5) Las religiones misteriosas de ese tiempo, enfatizaban un dios-salvador y requerían que sus adoradores le ofrecieran sacrificios sangrientos; por lo que hacía que el Evangelio de Cristo, que implicaba un ultimo sacrificio, no fuera algo increíble para ellos. También los griegos creían en la inmortalidad del alma (pero no del cuerpo).

6) El ejército romano reclutaba soldados de entre las provincias, exponiendo a estos hombres a la cultura romana y a las ideas (tales como el Evangelio) que de otra manera, no habrían alcanzado a aquellas lejanas provincias. La primera introducción del Evangelio en Gran Bretaña, fue resultado del esfuerzo de soldados cristianos estacionados ahí.

Es a partir de este glorioso evento que una buena noticia se echó a rodar por el mundo. Un mundo viejo y cansado de malas noticias, que son sólo versiones renovadas de la tragedia humana, escuchó el mensaje de alguien que prometió “hacer nuevas todas las cosas”. Así, avanzando contra las tinieblas, la luz verdadera siguió su curso fulgurante que nada ni nadie pudo ni puede ni podrá detener.

De esta manera conciben los autores bíblicos el anuncio del Evangelio de Jesucristo por los caminos del Mundo. Pablo habla de la dinamita de Dios de la cual él no se avergüenza. Juan habla de “la luz que brilla… y la oscuridad no ha podido apagarla”. Lucas narra la épica de un avance incontenible contra viento y marea, en el mundo greco-romano del siglo I.

Esta buena noticia no fue tan sólo un sistema de ideas que se contrapuso a los sistemas de ideas, de aquella época o los hoy vigentes en el mundo. No fue ni es una ideología más en el supermercado intelectual del momento.

Es un poder, es una  forma de vivir y plantarse frente al mundo, es un comunidad que trasciende barreras. Para recuperar el sentido vigoroso de un estilo de vida evangélico hay que sacar el Evangelio de manos de los vendedores profesionales que la han vuelto un inocuo producto comercial que se ofrece al mejor postor. Dondequiera un ser humano que invoca el nombre de Cristo se atreve a vivir por él; se esfuerza por practicar sus demandas de amor, justicia, servicio y arrepentimiento; alza sus ojos con esperanza y vence el temor, allí es donde está avanzando el Evangelio.

A partir del siglo I, siglo tras siglo, vivir el Evangelio ha sido toda una aventura que ha probado las promesas del Dios de Abraham, Isaac, Jacob, Jesucristo y Pablo. Hoy sigue siendo así. La atmósfera de nuestro tiempo es otra. La oposición de afuera y las traiciones de dentro han cambiado de rostro. Jesucristo es el mismo hoy, ayer y siempre y por ello hay que entender cómo vivir el Evangelio eterno de nuestro tiempo.

La vida de los cristianos primitivos era realmente digna de ser imitada.

Una carta de un cristiano anónimo del siglo II d.C. dirigida a un pagano llamado Diogneto, describe de una manera viva y actual el carácter de la experiencia cristiana de los orígenes y su sorprendente contenido de novedad en un mundo que no era cristiano.

Los cristianos no se distinguieron de los demás hombres ni por su territorio, ni por su lengua, ni por su vestimenta,. No habitaron en ciudades propias, ni usaron un lenguaje particular ni llevaron un género de vida especial. Su doctrina no fue el fruto o la conquista del talento y la especulación de hombres estudiosos; ni profesaron, como hicieron algunos, un sistema filosófico humano.

Vivieron en ciudades griegas o bárbaras según les hubo tocado en suerte a cada uno. Siguieron las costumbres de los habitantes del país en el vestido, la comida y el resto del vivir. Sin embargo, dieron muestras de una forma, de vida admirable y, al decir de todos, increíble. Habitaron en sus patrias respectivas, pero como forasteros; participaron en todo como ciudadanos, pero se comportaron como extranjeros. Toda tierra extranjera fue como una patria para ellos y toda patria era al mismo tiempo tierra extranjera.

Se casaron como todos y engendraron hijos, pero no se deshacían de los hijos que concebían. Tenían la mesa en co mún, pero no el lecho. Vivían en la carne, pero no según la carne. Pasaron su vida en la tierra, pero eran ciudadanos del cielo. Obedecieron a las leyes establecidas, pero con el tenor de su vida superaron las leyes.

Amaron a todos, y todos les perseguieron. Se los condenó aún sin conocerlos. Se les dió muerte y con ello recibieron la vida. Muchos fueron  pobres, pero aun asi enriquecieron a muchos; a veces carecían de todo, pero en todo abundaron; …¡hicieron el bien y fueron castigados como malhechores.

…¡los judíos los combatieron como a ex traños y los gentiles los persiguieron. Sin embargo, los mis mos que los aborrecian no saben explicar el motivo de su hostilidad hacia ellos.

Para decirlo en una palabra, los cristianos son al mundo lo que el alma es al cuerpo. Esta, en efecto, se halla esparcida por todos los miembros del cuerpo; así, también los cristianos se encuentran dispersos por todas las ciudades del mundo. El alma habita en el cuerpo, pero no procede del cuerpo; así, también los cristianos viven en el mundo, pero no son del mundo{…) El alma ama el cuerpo y a sus miembros, a pesar de que éste la aborrece; del mismo modo, los cristianos aman a los que los odian{…¡ Tan importante es el puesto que Dios les ha asignado, del que no les es lícito desertar”.

La vida cristiana y la esperanza

El cristiano vive entre el “ya” y el “todavía no”, entre la resurrección de Cristo y la futura resurrección general en el momento de la venida de Cristo. Esto explica la estructura distintiva de la existencia cristiana, fundada en la obra terminada de Cristo en el pasado histórico y, al mismo tiempo, desenvolviéndose en la esperanza del futuro que se nutre de esa misma historia pasada, y es garantizada por ella. La estructura se ve, por ejemplo, en la Cena del Señor, donde el Señor resucitado está presente en medio de su pueblo en un acto de “recordación” de su muerte, que es a la vez un simbólico anticipo del banquete escatológico del futuro, que da testimonio, por lo tanto, de la esperanza de su venida.

El período que transcurre entre el “ya” y el “todavía no” es el período del Espíritu y el período de la iglesia. El Espíritu es el regalo escatológico prometido por los profetas (Hch. 2.16–18), por medio del cual los cristianos participan ya de la vida eterna de la era venidera. El Espíritu es el creador de la iglesia, el pueblo escatológico de Dios, que ya ha sido transferido de la potestad de las tinieblas al reino de Cristo (Col. 1.13). Por medio del Espíritu presente en la iglesia la vida de la era venidera ya se está viviendo en medio de la historia de este presente siglo malo (Gá. 1.4). Así, en un sentido, la nueva era y la era pasada se superponen; la nueva humanidad del postrer Adán coexiste con la vieja humanidad del primer Adán. Por la fe sabemos que la vieja era va pasando y que está sujeta a juicio, y que la futura depende de la nueva realidad de Cristo.

El proceso del cumplimiento escatológico en la superposición de las edades comprende la misión de la iglesia, que cumple el universalismo de la esperanza veterotestamentaria. La muerte y la resurrección de Cristo constituyen un acontecimiento escatológico de significación universal que, sin embargo, debe cumplirse universalmente en la historia mediante la proclamación mundial del evangelio por la iglesia (Mt. 28.18–20; Mr. 13.10; Col. 1.23).

Sin embargo, la línea divisoria entre la era antigua y la nueva no corre sencillamente entre la iglesia y el mundo; corre a través de la iglesia y a través de la vida del cristiano individual.

Estamos siempre en proceso de transición del antiguo al nuevo, viviendo en tensión escatológica entre el “ya” y el “todavía no”. Somos salvos, y no obstante seguimos aguardando la salvación.

Dios nos ha justificado,  es decir ha anticipado el veredicto del juicio final al declararnos absueltos por medio de Cristo. Sin embargo. todavía “aguardamos por fe la esperanza de la justicia” (Gá. 5.5).

Dios nos ha dado el Espíritu por medio del cual compartimos la vida de resurrección de Cristo. Pero el Espíritu es solamente el primer anticipo (2 Co. 1.22; 5.5; Ef. 1.14) de la herencia escatológica, el pago inicial que garantiza el pago total.

El Espíritu constituye las primicias (Ro. 8.23) de la cosecha total. Por lo tanto, en la presente existencia cristiana todavía conocemos lo que significa la lucha entre la carne y el Espíritu (Gá. 5.13–26), entre la naturaleza que heredamos del primer Adán y la nueva naturaleza que recibimos del postrer Adán, Todavía estamos a la espera de la redención de nuestro cuerpo en el momento de la resurrección (Ro. 8.23; 1 Co. 15.44–50), y la perfección sigue siendo la meta hacia la cual proseguimos (Fil. 3.10–14).

La tensión entre el “ya” y el “todavía no” representa una realidad existencial de la vida cristiana.

Por esta misma razón la vida cristiana incluye el sufrimiento. En esta era los cristianos necesariamente deben compartir los sufrimientos de Cristo, para que en la era futura puedan compartir su gloria (Hch. 14.22; Ro. 8.17; 2 Co. 4.17; 2 Ts. 1.4s; He. 12.2; 1 P. 4.13; 5.10; Ap. 2.10), es decir la “gloria” pertenece al “todavía no” de la existencia cristiana. Esto se debe tanto al hecho de que todavía estamos en este cuerpo mortal, como también porque la iglesia aún permanece en el mundo donde Satanás tiene el dominio. Por lo tanto, su misión es inseparable de la persecución, así como lo fue la de Cristo (Jn. 15.18–20).

Es importante notar que la escatología del  Nuevo Testamento nunca se reduce a mera información acerca del futuro. La esperanza futura siempre tiene pertinencia para la vida cristiana presente.

Por este motivo se la toma repetidamente como base para las exhortaciones para que la vida cristiana concuerde con la esperanza cristiana (Mt. 5.3–10, 24s; Ro. 13.11–14; 1 Co. 7.26–31; 15.58; 1 Ts. 5.1–11 ; He. 10.32–39; 1 P. 1.13; 4.7; 2 P. 3.14; Ap. 2s).

La vida cristiana se caracteriza por su orientación hacia el momento cuando el gobierno de Dios ha de prevalecer finalmente en todo el universo (Mt. 6.10), y por consiguiente los cristianos han de representar esa realidad frente a todo el dominio aparente de la iniquidad en la era actual.

Han de esperar aquel día en solidaridad con el vehemente deseo de la creación toda (Ro. 8.18–25; 1 Co. 1.7; Jud. 21), y han de sufrir aguantando con paciencia las contradicciones de la hora actual.

La capacidad de resistir es la virtud que el Nuevo Testamento más a menudo asocia con la esperanza cristiana (Mt. 10.22; 24.13; Ro. 8.25; 1 Ts. 1.3; 2 Ti. 2.12; He. 6.11s; 10.36; Stg. 5.7–11; Ap. 1.9; 13.10; 14.12). A través de la tribulación de la presente era, el cristiano aguanta, incluso regocijándose (Ro. 12.12), con la fortaleza de la esperanza que, fundada en la resurrección del Cristo crucificado, le asegura que el camino de la cruz es el camino hacia el reino.

El creyente cuya esperanza está cimentada en los valores permanentes del futuro reino de Dios se verá liberado de la esclavitud en la que viven los materialistas de este mundo (Mt. 6.33; 1 Co. 7.29–31; Fil. 3.18–21; Col. 3.1–4).

El cristiano cuya esperanza es que Cristo finalmente lo presentará perfecto delante de su Padre (1 Co. 1.8; 1 Ts. 3.13; Jud. 24) se esforzará por alcanzar esa perfección en el presente (Fil. 3.12–15; He. 12.14; 2 P. 3.11–14; 1 Jn. 3.3). Ha de vivir en constante vigilancia (Mt. 24.42–44; 25.1–13; Mr. 13.33–37; Lc. 21.34–36; 1 Ts. 5.1–11; 1 P. 5.8; Ap. 16.15), como siervo que espera diariamente el regreso de su amo (Lc. 12.35–48).

La esperanza cristiana no es utópica. El reino de Dios no se construye mediante el esfuerzo humano; es obra de Dios mismo. No obstante, puesto que el reino representa la consumación perfecta de la voluntad de Dios para la sociedad humana, será a la vez el móvil para la acción social cristiana en el presente.

En la hora actual el reino se anticipa principalmente en la iglesia, la comunidad de aquellos que reconocen al Rey, pero la acción social cristiana para el cumplimiento de la voluntad de Dios en el seno de la sociedad en general será también señal del reino que se avecina.

Los que oran por la venida del reino (Mt. 6.10) no pueden menos que poner por obra dicha oración hasta donde les sea posible. Lo harán, sin embargo, con ese realismo escatológico que reconoce que todos los anticipos del reino en esta era serán provisorios e imperfectos, que el reino venidero no debe nunca confundirse con las estructuras sociales y políticas de la presente era (Lc. 22.25–27; Jn. 18.36), y estas últimas con frecuencia incluirán oposición satánica al reino (Ap. 13.17).

De esta manera los cristianos no sufrirán desilusión ante los fracasos humanos, sino que persistirán en su confianza en la promesa de Dios. El utopismo humano tiene que redescubrir su verdadera meta en la esperanza cristiana, y no a la inversa.

Miremos a Jesus, quien invitaba a que le siguieran, pero nunca coaccionaba a nadie. Cuando terminaba de hablar solía decir: “el que tenga oídos para oír, que oiga”. Más bien Él fue víctima de la intolerancia de los sacerdotes, escribas y fariseos, a quienes criticaba por estar demasiado aferrados a la letra de la ley. Mientras éstos todo lo arreglaban con el cumplimiento estricto de las normas, Jesús dice que no ha sido creado el hombre para la ley, sino la ley para el hombre. Y así Jesús “violaba el sábado”, curando enfermos en días en que la ley lo prohibía; era criticado porque a veces no cumplían ni él ni sus discípulos las normas del ayuno; aunque respetaba el templo, lo relativizó (Para orar enciérrate en tu cuarto, adora a Dios en espíritu y en verdad); consideró injusta la ley que castigaba a la adúltera, daba más importancia al amor al prójimo que a ciertas leyes rituales ( Véase la parábola del Buen Samaritano). Cuando algunos de sus discípulos se celaban de que otros expulsaran demonios en su nombre, Él les reprendió. Otro tanto ocurrió cuando le pidieron que mandase fuego del cielo y consumiera a aquellos que no les quisieron recibir en una aldea de Samaría.

Todos sabemos que muchos de los amigos de Jesús, de las personas que le acompañaban, no se distinguían precisamente por su buena fama, llámense, Mateo, Zaqueo, Magdalena o la Samaritana… Jesús, en este sentido, pasaba ampliamente de los comentarios y cuchicheos de la gente. Era una persona verdaderamente libre. Por eso mismo era tolerante. O en todo caso, si alguna vez sacó el genio, fue precisamente con los intolerantes. Porque, eso sí, Jesús nunca renunció a sus firmes convicciones y a su lucha contra la mentira, la injusticia y el pecado, como tampoco nosotros debemos renunciar.

Este es el Jesus que esperamos, pero glorificado.No el Jesús religioso,light, descafeinado,que muchos predican hoy,sino el Cristo de la Gloria. Recordemos que el viene pronto.

1ª. Epístola de Juan 4:1,3 dice: “Amados, no creáis a todo espíritu sino probad los espíritus si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y éste es el espíritu del anticristo, el cual vosotros habéis oído que viene, y que ahora ya está en el mundo”

“Mas venido el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, . . . para que redimiese a los que estaban debajo de la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos.”gal.4:4

fuentes:

La segunda venida de Jesus VI. Escatología en el Nuevo Testamento

La segunda venida de Jesús VI. Escatología en el Nuevo Testamento

Que es verdad?

La noción bíblica de verdad, que es diversa de la griega, ha permanecido viva en toda la tradición de la Iglesia (en los padres que no experimentaron el influjo platónico, en la liturgia y en los documentos del magisterio); pero aquí reviste acentos diversos.

El término verdad designa la revelación cristiana, la verdadera fe.

Podemos citar de la tradición de los Padres,a:

1.san Ireneo:

Para san Ireneo, la verdad es “la doctrina del Hijo de Dios” (Adv. HaerlIl, 1,1: SCR211,20); regula veritatis es para él casi sinónimo de regula fidel.

2.San Cromado de Aquilea

El observa que el alma fiel se nutre “de la divina Escritura, del alimento de la fe y de la palabra de verdad” (Sermo 12,6: CCL 9A,55). Según san Gregorio, viven siempre en la Iglesia “almas que irradian la luz de la verdad” (Moralia 19,17: PL 76,106).

En los textos litúrgicos vuelven diversas veces las fórmulas siguientes: la verdad del evangelio, la luz de la verdad, la verdad cristiana (o católica), etc.

3.Concilio Vaticano II

Tambien podemos citar el conocido Concilio Vaticano II, que fue un concilio ecuménico de la Iglesia católica siendo uno de los eventos históricos que marcaron el siglo XX. Fue convocado por el papa Juan XXIII, quien lo anunció desde el mes de enero de 1959. Fue el Concilio que contó con más representación de todos, con una media de asistencia de unos dos mil padres conciliares procedentes de todas las partes del mundo y de una gran diversidad de lenguas y razas. Asistieron además miembros de otras confesiones religiosas cristianas.

El conc. Vat. II permanece fiel a esta tradición: a la luz de la fe hay que “escudriñar toda la verdad encerrada en el misterio de Cristo” (DV 24); y en un texto largamente discutido, el concilio dice que “los libros de la Sagrada Escritura enseñan aquella verdad que para nuestra salvación quiso Dios que quedara consignada en las letras sagradas” (DV 11).

La verdad de la segunda venida

Es esta verdad,la que procuramos enseñar con sencillez de corazón,verdad, que como he escrito en el parrafo anterior, “los libros de la Sagrada Escritura enseñan aquella verdad que para nuestra salvación quiso Dios que quedara consignada en las letras sagradas”.

A modo de ilustración de esta verdad revelada en la Biblia, puedo citar al conocido predicador norteamericano John McArthur, el que comenta algo muy importante, y es que la segunda venida de Cristo, el regreso corporal del Señor, “no es un punto en el que las escrituras sean ambiguas o confusas.”[1]

McArthur nos expresa en este libro que trata sobre la segunda venida del Señor, su opinión sobre esta verdad radical de la fe cristiana,que es el retorno glorioso del Señor Jesucristo:

“Creo que de forma literal Cristo regresará victorioso un día a la tierra, en forma corporal y visible. Mis convicciones en esta materia son tan firmcs como mi creencia en Cristo mismo. Mi fe en el futuro regreso de Cristo es tan firme como mi certeza absoluta en cuanto a su obra redentora consumada en el pasado. Es más, estoy dispuesto a sostener que el hecho de la segunda venida del Señor es una doctrina cardinal del cristianismo. Es el fin y la meta del propósito de Dios sobre la tierra, y su clímax divino será tan preciso y lleno de propósito como todas las demás revelaciones de Dios. Quienes abandonan la esperanza del regreso corporal de Cristo, de hecho han abandonado el cristianismo verdadero.[2]

También comenta MaArthur, su preocupación por  el abandono de esta doctrina importante de la fe cristiana:  “Cada vez más y más personas que quieren que se les llamen cristianas están desaprobando cualquier expectación en torno a la segunda venida. Por ejemplo, los teologos liberales, abandonaron hace mucho tiempo su creencia en el regreso literal de Cristo.

Algunos de ellos simplemente se limitan a espiritualizar todas las Escrituras proféticas al afirmar que la única «segunda venida» de Cristo ocurre cuando El es recibido de forma personal en el corazón. Otros van todavía más lejos al tratar la esperanza de los apóstoles en el regreso de Cristo como un mito y una falsa expectativa, y rechazan en esencia la promesa bíblica de la segunda venida y toman su lugar entre los burladores (cp. 2 Pe. 3:3,4).” [3]

Como bien comenta MacArthur, “esta clase de equivoción es la que precisamente, los que parten de una apreciación muy devaluada de las Escrituras, corno es el caso típico de los teologos liberales.

Igualmente, el apóstol Pedro dio advertencia a los hermanos. “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado. Y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme” (2 Pedro 2:1-3).

Muchos cristianos en las iglesias del Nuevo Testamento fueron subvertidos y alejados de las verdaderas doctrinas de las Escrituras porque ellos se descuidaron de “comprobar todas las cosas” y no examinaron y probaron las enseñanzas de estos falsos apóstoles. Pero la iglesia en Efeso no se olvidó de las advertencias y avisos de Pablo y Pedro, y de los otros verdaderos apóstoles. En el libro de Apocalipsis, Jesucristo encomió a los creyentes de Efeso porque ellos examinaron y comprobaron aquello que aclamaban los que alegaban ser apóstoles y resultaron ser mentirosos. “Yo conozco tus obras, tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos” (Apocalipsis 2:2).

Como estos falsos maestros profesaban ser ministros de Jesucristo, podemos estar seguro que ellos citaban las Escrituras. Sus falsas doctrinas tendrían que haber parecido que tenían mucha autoridad y eran muy convincentes, porque ellos lograron socavar la fe de algunos cristianos del primer siglo. ¿Cómo fue que la iglesia de Efeso pudo resistir a esta influencia tan poderosa? Si los hermanos de Efeso no hubiesen ejercitado sus mentes para discernir entre verdad y error, ellos no hubiesen reconocido a estos hombres como falsos apóstoles. Pero debido a que los hermanos en Efeso eran hábiles en el uso de las Escrituras, pudieron discernir que esos hombres no enseñaban las verdaderas doctrinas de Jesucristo.

Veremos en este capitulo,la perspectiva escatológica del Nuevo Testamento.

La perspectiva neotestamentaria

El carácter distintivo de la escatología neotestamentaria está determinado por la convicción de que en la historia de Jesucristo el acto escatológico decisivo de Dios ya se ha realizado, aunque de manera tal que la consumación del mismo sigue siendo futura.

Hay en la escatologia neotestamentaria tanto un “ya” de cumplimiento realizado, como un “todavía no” de promesas pendientes. Existe tanto un aspecto “realizado” como un aspecto “futuro” en la escatología neotestamentaria que, como consecuencia, probablemente podría describirse con más propiedad mediante la expresión “escatología inaugurada”

La nota de cumplimiento escatológico ya iniciado significa que la escatología veterotestamentaria se ha convertido en realidad presente, en alguna medida, para el Nuevo Testamento. Los “últimos días” de los profetas han llegado: porque Cristo fue “manifestado en los postreros tiempos” (1 P. 1.20); Dios “en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo” (He. 1.2); los cristianos son aquellos “a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (1 Co. 10.11); “es el último tiempo” (1 Jn. 2.18); cf. (lat.), compárese también Hch. 2.17; He. 6.5.

Por lo demás, los escritores del Nuevo Testamento se oponen a la fantasía de que el cumplimiento ya se ha completado (2 Ti. 2.18).

Es importante conservar la unidad teológica de la obra redentora de Dios, pasada, presente, y futura,“ya” y “todavía no”. Con demasiada frecuencia la teología tradicional ha mantenido separados estos aspectos: por un lado la obra terminada de Cristo, y por el otro las “últimas cosas”. Según la perspectiva neotestamentaria las “últimas cosas” comenzaron con el ministerio de Jesús. La obra histórica de Cristo asegura, requiere, y apunta hacia la consumación futura del reino de Dios. La esperanza cristiana para el futuro se desprende de la obra histórica de Cristo. La iglesia cristiana vive entre el “ya” y el “todavía no”, envuelta en el movimiento progresivo del cumplimiento escatológico.

La escatología inaugurada ya se descubre en la proclamación de Jesús acerca del reino de Dios. Jesús modifica la expectativa puramente futura de la apocalíptica judía mediante su mensaje de que el gobierno escatológico de Dios ya se ha acercado (Mt. 3.17). El poder del mismo ya actúa en las acciones victoriosas de Jesús sobre el reino del mal (Mt. 12.28s). En la persona misma de Jesús y su misión está presente el reino de Dios (Lc. 17.20s), exigiendo respuesta, de manera que la participación del hombre en el futuro del reino está determinada por su respuesta a Jesús en el presente (Mt. 10.32s). Así Jesús hace del reino una realidad presente que, sin embargo, sigue siendo futura (Mr. 9.1; 14.25).

El carácter escatológico de la misión de Jesús tuvo su confirmación en la resurrección. La resurrección es un hecho escatológico que pertenece a la expectativa veterotestamentaria del destino final del hombre, de manera que la inesperada resurrección del hombre Jesús, antes que todos los demás, determinó la convicción de la iglesia de que el fin ya había comenzado.

Él ya se ha levantado de los muertos como las “primicias” de los muertos (1 Co. 15.20). Jesús ya ha entrado, en nombre de su pueblo, en la vida eterna de la era escatológica; ha dado el paso inicial como pionero (He. 12.2) para que otros lo puedan seguir. En las palabras de Pablo, él es el “postrer Adán” (1 Co. 15.45), el Hombre escatológico. Para todos los demás hombres la salvación escatológica significa ahora compartir su humanidad escatológica, su vida de resurrección.

De manera que para los escritores del Nuevo Testamento, la muerte y la resurrección de Jesús constituyen el acontecimiento escatológico absolutamente decisivo que determina la esperanza cristiana para el futuro: véase, p. ej. por ejemplo, Hch. 17.31; Ro. 8.11; 2 Co. 4.14; 1 Ts. 4.14.

Esto explica el segundo aspecto que distingue a la escatología neotestamentaria. Además de su característica tensión entre el “ya” y el “todavía no”, la escatología del Nuevo Testamento se distingue por ser totalmente cristocéntrica.

El papel de Jesús en la escatología neotestamentaria va mucho más allá del papel del Mesías según la esperanza veterotestamentaria, o la judaica de épocas posteriores. No hay ninguna duda de que él es el Hijo del hombre celestial (Dn. 7), el profeta escatológico (Is. 61; cf.cf. confer (lat.), compárese Lc. 4.18–21), el Siervo sufriente (Is. 53), y aun el rey davídico, aun cuando no como lo esperaban sus contemporáneos.

Pero la concentración neotestamentaria del cumplimiento escatológico en Jesús refleja no solamente el cumplimiento por su parte de estos papeles esencialemente escatológicos.

Para la teología neotestamentaria Jesús expresa tanto la obra escatológica de salvación del propio Dios, como también el destino escatológico del hombre.

En consecuencia, él es, por un lado, el Salvador y el Juez, el Vencedor sobre el mal, el Agente del gobierno de Dios, y el Mediador de la presencia escatológica de Dios ante los hombres: él es en sí mismo el cumplimiento de las expectativas veterotestamentarias de la venida escatológica de Dios mismo (cf. (lat.), compárese Mal. 3.1 con Lc. 1.76; 7.27).

Por el otro lado, él es, también, el Hombre escatológico: no sólo ha logrado sino que define, en su propia humanidad resucitada, el destino escatológico de todos los hombres. De modo que ahora la afirmación más acertada en cuanto a nuestro destino es que seremos como él (Ro. 8.29; 1 Co. 15.49; Fil. 3.21; 1 Jn. 3.2). Por estas dos razones la esperanza del cristiano se centra en la venida de Jesucristo.

En todos los escritos del Nuevo Testamento, la escatología ostenta estas dos características distintivas: ha sido inaugurada y es cristocéntrica. Sin embargo, existen diferencias de énfasis, especialmente en cuanto al peso relativo que se le acuerda a las expresiones “ya” y “todavía no”. El cuarto evangelio destaca marcadamente tanto la escatología realizada como la identificación de la salvación escatológica con Jesús mismo (véase, p. ej.p. ej. por ejemplo, 11.23–26), pero no elimina la esperanza futura (5.28s; 6.3–9, etc.).

Concluyo este sexto capítulo sobre escatología,haciendome eco sobre el comentario del predicador MacArthur, comentando que como cristianos, tenemos que estar continuamente comprobando cada enseñanza que leemos o escuchamos por medio del estudio cuidadoso de las Escrituras.

Los cristianos de Berea fueron alabados porque ellos con diligencia buscaban en las Escrituras: “Y estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, [los Judíos que no creían, los cuales inmediatamente rechazaron las enseñanzas del apóstol Pablo que Cristo fue resucitado de la muerte], pues recibieron [los de Berea] la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así” (Hechos 17:11,corchetes añadidos).

Este acontecimiento en el libro de Hechos revela que los Cristianos de Berea estudiaban con diligencia las Escrituras para comprobar si las cosas que habían oído eran verdad. Ellos no reaccionaron con ojos cerrados dejándose llevar por sus emociones, ni se negaron a considerar las enseñanzas de Pablo. Sino que, ellos cuidadosamente examinaron las Escrituras y comprobaron ellos mismos que Pablo en verdad, predicaba el verdadero mensaje de Dios.

Al igual que los de Berea, tenemos que diligentemente escudriñar y examinar las Escrituras para poder discernir entre verdadera doctrina y falsa doctrina. Mientras ejercitamos nuestra mente para este propósito, seremos aptos en usar las Escrituras. Si no ejercitamos nuestra mente y aprendemos a discernir verdad entre error, no seremos Cristianos espiritualmente maduros. ” Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la Palabra de justicia, porque es niño. Pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal” (Hebreos 5:13-14).

Demasiados cristianos han permanecido como niños espirituales porque han transferido la responsabilidad que Dios les ha dado para discernir verdad entre error, hacia un ministro, a un concilio de alguna iglesia o a alguna organización religiosa. Sus ministros le han dicho que ellos, son incapaces de entender las Escrituras y deben someterse a las decisiones doctrinales de sus lideres, los cuales solamente pueden interpretar las Escrituras.

Pero nunca fue la intención de Dios que nosotros, como creyentes individuales, pongamos nuestra confianza en lideres humanos, los cuales declararían que solamente ellos tendrían la autoridad de establecer doctrina. Estos líderes se han olvidado de las muchas advertencias en el Nuevo Testamento acerca de estar en alerta contra falsos maestros y falsos apóstoles, los cuales alegan servir a Dios.

El apóstol Pablo dio esta advertencia, “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán el rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos (Hechos 20:29-30).

Los cristianos hoy tienen que estar constantemente en alerta contra falsos ministros, cuyas enseñanzas parecen ser inspiradas, pero resultan ser perversiones de las verdaderas doctrinas de las Escrituras. Es nuestra responsabilidad personal como cristianos comprobar y examinar las enseñanzas de cada ministro, maestro o erudito por medio del estudio de las Escrituras. A través de seguir el mandato de “examinadlo todo” podremos aprender a reconocer y rechazar la falsa doctrina, y podremos mantenernos firme en las verdaderas doctrinas de Jesucristo.

Notas

1. John F.McArthur,La segunda venida,p. 12

2. Ibid,p.9.

3. Ibid.

Fuentes bibliograficas

La segunda venida de Jesus IV

La segunda venida de Jesus IV

Términos en orden alfabético

Abominación desoladora: Cuando el Anticristo se siente en el Templo judío reconstruido y declare ser Dios, entonces empezará la Gran Tribulación de 42 meses. Se ordenan a los judíos que viven en Israel que huyan al desierto ante la ocurrencia de este evento. Todos los santos de la tribulación sabrán, que a partir de ese día deben esperar 1,260 días para ver a Cristo regresar en las nubes en la Segunda Venida. (Ver Daniel 9:27; Daniel 11:31 y Mateo 24:15-19

Amilenialismo (El prefijo “a” significa “no”). La creencia de que no habrá ningún reino de 1,000 años. Esta posición es sostenida por los “cristianos” liberales. Los Amilenialistas toman Apocalipsis 20 simbólicamente, no literalmente. Los Amilenialistas generalmente creen que Israel ha sido echado permanentemente a un lado para siempre y que el plan de salvación solamente corresponde a la Iglesia.

Angustia de Jacob: Designado por Jeremías como “el tiempo de la angustia de Jacob” y por Daniel como “un tiempo de sufrimiento como nunca lo había habido,”. Este “tiempo” tendrá lugar durante los 3 1/2 primeros años del reino del Anticristo. El tiempo de la angustia de Jacob será un tiempo de gran sufrimiento en tierra. El sufrimiento será resultado de las acciones del Anticristo y por la ira de Dios que se vierte sobre un mundo pecador que no quiere arrepentirse. Ver Jeremías 30:7.

Anticristo: A menudo se describe como el peor hombre que alguna vez existirá en la tierra. Él llegará a la escena mundial y parecerá ser el salvador del mundo, pero todos en la tierra pronto se darán de su misión real, la cual será la destrucción de la humanidad, en especial la destrucción de Israel. También llamado al hombre “de pecado”, “Gog”, “el hijo de destrucción” (o perdición) Ver 1 Juan 2:18 y Apocalipsis 13:1-8.

Apostasía: Durante los tiempos del fin la Biblia predice que muchos se descarriarán y abandonarán la fe. Debido a que nosotros hemos experimentado varias generaciones en las que la gente se ha rebelado contra Dios, probablemente la apostasía que ocurrirá durante la Gran Tribulación superará las apostasías anteriores. La palabra apostasía viene del griego y su uso describe una revuelta organizada por parte de un comandante militar. Ver 2 Tesalonicenses. 2:3 y Mateo 24:11-13.

Armagedón: Armagedón viene de la palabra hebrea que significa “la Montaña de Megido. Esta fortaleza antigua se encuentra localizada en el norte de Israel, cerca de la Llanura de Esdraelón, próximo a Nazaret. Armagedón será el lugar de reunión para la última de las tres grandes batallas. Ver Apocalipsis 16:16.

Cuerno pequeño: Daniel el profeta describió ver un cuerno pequeño que se levantaba de entre los diez otros cuernos. El cuerno pequeño es claramente otra representación del Anticristo porque el recuento de Daniel coincide con el recuento del apóstol Juan en Apocalipsis 13 donde describe al Anticristo. Ver Daniel 7:7-8 y Daniel 7:19:25.

Dispensacionalismo: El punto de vista historico-bíblico que reconoce el Plan de Dios de salvación a través de los pasos progresivos llamada edades. Dispensacionalismo hace una distinción entre el trato de Dios con los judíos y con la Iglesia.

Dispensacionalismo progresivo: Una reciente forma de Dispensacionalismo que da énfasis al reino espiritual presente de Cristo en el trono de David.

Dragón:El dragón es el nombre simbólico dado al diablo. Satanás también se describe como “la antigua serpiente.” Ver Apocalipsis 20:2

Escatología: El estudio de cosas que se relacionan con los tiempos del fin. Que se relaciona a los eventos finales de la historia de la humanidad. ¡Una palabra con la que se puede impresionar a una persona que no sepa de qué se trata!

Falso Profeta: Él administrará el funcionamiento de la iglesia del mundo unido. Él será una especie de Papa de la Iglesia Falsa. La misión primaria del Falso Profeta será hacer que el mundo le rinda culto al Anticristo. Ver Apocalipsis 13:11-14.

Gog Y Magog: La mayoría de los estudiosos proféticos está de acuerdo en que Gog y Magog fueron las personas que vivieron en las tierras que son ahora Rusia y parte de Turquía. Algún día Rusia y una horda de países árabes lanzarán un ataque sorpresa contra Israel. De las tropas originales que atacarán a Israel, solamente sobrevivirá una sexta parte. Ver Ezequiel 38 y 39.

Gran Ramera: Durante la primera parte de la Tribulación se levantará el Anticristo y para impulsarlo se levantará un sistema religioso que incluirá la mayoría, si no todas las mayores religiones del mundo. Durante la segunda mitad de la Tribulación el Anticristo destruirá esta falsa iglesia. El libro de Apocalipsis describe esta falsa iglesia como la gran prostituta. Contrario a lo que muchos creen, esta religión no estará formada solamente por la iglesia Católica, sinó también por muchas de las ramificaciones “protestantes” liberales que han abandonado la doctrina sana del Evangelio de Cristo. Ver Apocalipsis 17:1-5

Gran Tribulación: Un período de tiempo que durará 7 años. Los primeros 3 1/2 años serán relativamente pacíficos. Los últimos 3 1/3 años no serán tan pacíficos, de hecho estos traerán el más grande sufrimiento en la historia mientras la ira de Dios y del Anticristo (Satanás) se vierten sobre la tierra. Ver Daniel 9:27 y Mateo 24:21.

Historicismo: Historicismo se relaciona con el proceso de llevar un orden cronométrico de la edad de la iglesia actual a través de la teoría de que un año es igual a un día. La teoría la teoría de que un año es igual a un día toma números como los 2,300 días (Daniel 8:14) y los 1,290 días (Daniel 12:11) y los declara años. Ellos también relacionan los sellos, las trompetas, y los juicios de las copas de Apocalipsis y los designan como eventos históricos que han ocurrido a lo largo de los últimos 2,000 años. Por ejemplo, el quinto sello de Apocalipsis 6, según ellos, puede identificarse como el martirio bajo el Emperador romano Diocleciano (AD 284-304). El Papa normalmente es identificado como el Anticristo. Historicismo es el punto de vista sostenido por los Mormones, los Adventistas del Séptimo-Día, y los Testigos de Jehová.

Juicio ante el Gran Trono Blanco: Este juicio es predominantemente para los perdidos o aquellos que no buscaron perdón de sus pecados. También se cree que este será un juicio mucho más duro que el Juicio ante el Tribunal de Cristo. Será aquí donde todos aquellos cuyos nombres no se encuentran escritos en el Libro de la Vida serán lanzados en el lago de fuego. Ver Apocalipsis 20:11-15.

Juicio ante el Tribunal de Cristo: Inmediatamente a continuación del Rapto de la Iglesia, los raptados recibiremos premios y coronas conforme a lo que hayamos hecho en tierra, sea bueno o malo. El Juicio ante el Tribunal de Cristo es sólo para los creyentes raptados. Ver 2 Corintios 5:10, Romanos 14:10-12 y Apocalipsis 11:15-18.

Lago de Fuego: El lago de fuego es la morada final para todos el perdido, el Diablo y todos su seguidores. Todos los que sean condenados a este infierno ardiente sufrirán un indescriptible tormento por la eternidad. El Lago de Fuego y el Infierno no son el mismo lugar, el infierno es un lugar preliminar, donde se encontraba el rico en la historia de Lázaro y el rico. El Lago de Fuego se abrirá solamente como morada final para todos los enemigos de Dios.

Milenio: Después de la Tribulación, Jesucristo preparará un Reino terrenal donde él gobernará durante 1000 años. Ver Apocalipsis 20: 3-4.

Preterismo: La creencia de que casi todos eventos proféticos ya han ocurrido. El año 70 después de Cristo es el año en el cual los Preteristas alegan que todo lo que se promete en Apocalipsis sucedió. Los Preteristas están solamente esperando que Jesús regrese.

Rapto: A una hora y un día desconocidos el Señor Jesús descenderá del cielo, y mientras permanece en el aire, recoge a su Novia, la Iglesia, y la extrae de este mundo pecador. Cristo toma la Iglesia entonces al cielo durante los 7 años de la Gran Tribulación. La razón terrenal para el levantamiento de la Iglesia es para permitir el levantamiento del Anticristo y para permitir el cumplimiento de la semana final de la profecía de las 70 semanas de Daniel. Ver Mateo 25:13, 1 Tesalonicenses 4:16 y 1 Corintios 15:51.

Reyes del Este: Y el sexto ángel vertió su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua del río se secó para que los reyes del oriente puedan pasar y hacer guerra. Yo creo que los reyes del Oriente son los orientales de hoy día, principalmente involucrando a China, ya que la Biblia dice que estos reyes del oriente vendrán con un ejército de 200 millones de soldados y solamente China tiene esa capacidad. Ver Apocalipsis 16:12.

Rosh Hashanah: La fiesta judía del Nuevo Año civil celebrada en el primer y segundo día del mes Tishri. Durante esta fiesta se tocan trompetas haciendo un llamado al arrepentimiento. Muchos Cristianos piensan que es posible que el Rapto de la Iglesia ocurra durante la celebración de Rosh Hashanah. Ver Numera 10:1-10.

Segunda Venida: Éste es el momento cuando Jesucristo volverá, derrotará al Anticristo y reinará por 1,000 años en tierra. La Segunda Venida no es el Rapto. El rapto ocurre en algún momento al inicio de los 3 1/2 primeros años de los 7 de la Gran Tribulación y antes de la Segunda Venida. Es en este evento cuando “Todo ojo le verá. Ver Apocalipsis 20:11-16, Apocalipsis 13:5 y Mateo 25:13.

Sello de la Bestia: “Además hizo que a todos, grandes y pequeños, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente, de modo que nadie pudiera comprar ni vender, a menos que llevara la marca, que es el nombre de la bestia o el número de ese nombre. En esto consiste la sabiduría: el que tenga entendimiento, calcule el número de la bestia, pues es número de un ser humano: seiscientos sesenta y seis.” El Sello de la Bestia probablemente será la inserción de un microchip que opera como una ATM o una tarjeta de crédito. ¡Recuerde, todos los que reciban el Sello de la Bestia serán lanzados al infierno, ¡así que no acepte ese sello! Ver Apocalipsis 13:16-18.

Testigos, los dos: Durante la Tribulación, dos hombres profetizarán en las calles de Jerusalén. Estos dos hombres tendrán el poder de impedirle que llueva en la tierra, de llamar fuego del cielo, convertir los ríos, lagos, etc. en sangre, y de ordenar varias otras plagas. Después de que ellos prediquen por 42 meses, Dios permitirá que el Anticristo los mate. Tres y 1/2 días después, ellos resucitarán y ocurrirá el quinto rapto de la historia. Estos dos hombres serán raptados ante la vista de todo el mundo. Algunos estudiosos dicen que estos dos hombres puede que sean Elías y Enoc. Ver Apocalipsis 11:3-13 y Malaquías 4:5 y 6.

Que es dispensación:

Una dispensación puede definirse como una etapa en la revelación progresiva de Dios y constituye una administración o regla de vida distinta. Aunque el concepto de una dispensación y de una época en la Biblia no es precisamente la misma, es obvio que cada período tiene su dispensación. Las épocas se mencionan a menudo en la Biblia (Ef. 2:7; 3:5, 9; He. 1:2). La Biblia también hace distinción de épocas (Jn. 1:17; cf. Mt. 5:21-22; 2 Co. 3:11; He. 7:11-12).

Dispensacionalismo

Es una variedad de premilenialismo con una interpretación muy particular de la historia y un sistema exegético caracterizado por una interpretación literalista. Las profecías, sobre todo, deben ser interpretadas sin recurrir a figura alguna. Pone, a toda la profecía hebrea como destinada aún a cumplirse en todos sus puntos.

Que es el Milenio:

Literalmente significa un período de mil años.

En Escatología, el estudio de las últimas cosas, se refiere al período mencionado en Apocalipsis 20:7-11 durante el cual Satanás es atado para que no engañe a las naciones y los creyentes reinan con Cristo, antes de la revuelta final de Satán (Apocalipsis 20: 7-10) y del juicio ante el gran trono blanco (Apocalipsis 20:11.15).

La naturaleza de este reino milenario es discutida, y los intérpretes adoptan generalmente una de tres posiciones:

  1. Premilenarismo
  2. Amilenarismo
  3. Postmilenarismo

Hay buenos argumentos a favor de cada posición, y asimismo objeciones contra cada una de ellas.

Mil años:

1. “Período mencionado en estos términos únicamente aquí en toda la Biblia (v. 2-7). Ha recibido muchas interpretaciones. Es probable que los primeros lectores de Apocalipsis vieran en este número la imagen de una época ideal, y posiblemente la victoria definitiva y completa (10 x 10 x 10) de Dios sobre Satanás.” Com. Rv 1995

2. “Para algunos esto es un período literal después de la venida de Cristo (premilenial). Para otros es una referencia simbólica del reino de Cristo en la iglesia durante la época presente y del reino de los santos con El en los cielos (amilenial). Para otros es una época futura en la tierra en la que predominará la obediencia al evangelio antes de la venida de Cristo (postmilenial). Los puntos de vista varían según su interpretación, ya sea literal o simbólica, y cuándo empieza el reino de Cristo. De estas tres interpretaciones, la literal es la manera más natural para entender el significado de los mil años. Cristo reinará sobre la tierra (Jer 23:5) por mil años (vers. 4).LBLA

3. “Según San Agustín, estos mil años denotan todo el tiempo desde la muerte de Jesucristo hasta el fin del mundo. En esta época, el demonio está como atado o frenado por Cristo, sin poder obrar como antes lo hacía. Pero al fin del mundo quedará como desatado durante poco tiempo.” Notas Biblia Torres Amat

4He aquí una visión que muestra, por una figura, las limitaciones puestas al mismo Satanás. Cristo, con poder omnipotente, impedirá que el diablo engañe a la humanidad como hasta ahora lo ha hecho. No le falta poder ni instrumentos para romper el poder de Satanás. Cristo lo encierra por su poder y lo sella por su autoridad. La iglesia tendrá un tiempo de paz y prosperidad, pero todas sus pruebas aún no terminaron.” Com. Mattew Henry

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