LA PRESCIENCIA DE DIOS

LA PRESCIENCIA DE DIOS

  • “Pedro, apóstol de Jesucristo; a los expatriados de la dispersión en Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitinia, elegidos conforme al previo conocimiento de Dios Padre por la santificación del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre: Gracia y paz os sean multiplicadas”. (1Ped. 1,2).

Muchas controversias ha engendrado este tema en el pasado. Pero, ¿qué verdad hay en la
Santa Escritura que no haya sido tomada como ocasión de batallas teológicas y eclesiásticas?
La Deidad de Cristo, su nacimiento virginal, su muerte expiatoria, su segunda venida; la
justificación del creyente por la fe, su santificación, su seguridad; la iglesia, su organización,
oficiales y disciplina; el bautismo, la cena del Señor, y muchísimas otras verdades preciosas que
podríamos mencionar.

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