Un comentario al libro “Roma Dulce Hogar” (de Scott y Kimberly Hahn)

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El Misterio de La Reina Del Cielo

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Culto a las imagenes

Culto a las imagenes

  • “No te harás escultura alguna…”

1. Dice la iglesia católica que:

2129 El mandamiento divino implicaba la prohibición de toda representación de Dios por mano del hombre. El Deuteronomio lo explica así: Puesto que no visteis figura alguna el día en que el Señor os habló en el Horeb de en medio del fuego, no vayáis a prevaricar y os hagáis alguna escultura de cualquier representación que sea…” (Dt 4, 15-16). Quien se revela a Israel es el Dios absolutamente Trascendente. “Él lo es todo”, pero al mismo tiempo “está por encima de todas sus obras” (Si 43, 27- 28). Es la fuente de toda belleza creada (cf. Sb 13, 3).

2130 Sin embargo, ya en el Antiguo Testamento Dios ordenó o permitió la institución de imágenes que conducirían simbólicamente a la salvación por el Verbo encarnado: la serpiente de bronce (cf Nm 21, 4-9; Sb 16, 5-14; Jn 3, 14-15), el arca de la Alianza y los querubines (cf Ex 25, 10-12; 1 R 6, 23-28; 7, 23-26).

2131 Fundándose en el misterio del Verbo encarnado, el séptimo Concilio Ecuménico (celebrado en Nicea el año 787), justificó contra los iconoclastas el culto de las sagradas imágenes: las de Cristo, pero también las de la Madre de Dios, de los ángeles y de todos los santos. El Hijo de Dios, al encarnarse, inauguró una nueva “economía” de las imágenes.

2132 El culto cristiano de las imágenes no es contrario al primer mandamiento que proscribe los ídolos. En efecto, “el honor dado a una imagen se remonta al modelo original” (San Basilio Magno, Liber de Spiritu Sancto, 18, 45), “el que venera una imagen, venera al que en ella está representado” (Concilio de Nicea II: DS 601; cf Concilio de Trento: DS 1821-1825; Concilio Vaticano II: SC 125; LG 67). El honor tributado a las imágenes sagradas es una “veneración respetuosa”, no una adoración, que sólo corresponde a Dios:

«El culto de la religión no se dirige a las imágenes en sí mismas como realidades, sino que las mira bajo su aspecto propio de imágenes que nos conducen a Dios encarnado. Ahora bien, el movimiento que se dirige a la imagen en cuanto tal, no se detiene en ella, sino que tiende a la realidad de la que ella es imagen» (Santo Tomás de Aquino, Summa theologiae, 2-2, q. 81, a. 3, ad 3).

Emilio afirma que “eso no es idolatría. Que se corre peligro de idolatría o superstición, -que en el fondo es una forma de idolatría- sí lo admito. Por ejemplo, hay personas poco religiosas, que le tienen fe a una representación, o dicen cosas tales como que “esa imagen es muy milagrosa”. Pero las imágenes en sí son buenas, porque nos ayudan a acercarnos a Dios. Dios ya no es solo Espíritu, está Encarnado, y puede ser representado. Por la humanidad de Cristo, se nos abre la puerta de la divinidad. Y la humanidad implica esa limitación de lo concreto, que no por ser limitación es error.” [1]

La controversia iconoclasta

La controversia de las imágenes se dio ya en la Iglesia en el siglo VIII. Los cristianos de todos los lugares usaban imágenes para rezar, pero aparecieron los iconoclastas en Oriente. Decían que al representar a Cristo se le privaba de su realidad divina, y que las imágenes eran idolatría. Se prohibieron las imágenes, y se destruyeron muchas por la fuerza, -salvo las del emperador, claro-. Toda la Iglesia reaccionó contra esto, y un gran defensor de ellas, san Juan Damasceno escribió “Contra calumniatores imaginorum”, apovechando que vivía en terreno musulmám y allí, curiosamente, estaba más seguro. Corría el año 749. En el II Concilio de Nicea, se sentó doctrina firme sobre ello. Hace ahora 12 siglos de esto, y en la Carta Pastoral “Duodecimum saeculum”, escrita en conmemoración de este santo Concilio, se dice, entre otras cosas:

Porque ver representado el rostro humano del Hijo de Dios “imagen del Dios invisible” (Col 1, 15), es ver al Verbo hecho carne (cf. Jn 1, 14), al Cordero de Dios que quita los pecados del mundo (cf. Jn 1, 29). El arte puede representar, pues, la forma, la efigie del rostro humano de Dios y llevar al que lo contempla al inefable misterio de este Dios hecho hombre por nuestra salvación. Así el Papa Adriano pudo escribir: “Las sagradas imágenes son honradas por todos los fieles, de forma que, por medio de un rostro visible, nuestro espíritu sea transportado por atracción espiritual hacia la Majestad invisible de la Divinidad a través de la contemplación de la imagen, en la que está representada la carne que el Hijo de Dios se ha dignado tomar para nuestra salvación. De esta manera adoramos y alabamos, glorificándolo en espíritu, a este mismo Redentor, puesto que, como está escrito, Dios es espíritu y por esto adoramos espiritualmente su divinidad” [32].

El II Concilio de Nicea, por tanto, ha reafirmado solemnemente la distinción tradicional entre “la verdadera adoración (latreia), que según nuestra fe, conviene solamente a la naturaleza divina”, y “la adoración de honor” (timetiké proskynesis) atribuida a las imágenes, pues “quien se prosterna ante una imagen, se prosterna ante la persona (hipostasis) de quien está representado en ella” [33].

La iconografía de Cristo abraza, pues, toda la fe en la realidad de la Encarnación y su inagotable significación para la Iglesia y para el mundo. Si la Iglesia la practica, es porque está convencida de que el Dios revelado en Jesucristo ha rescatado y santificado la carne y todo el mundo sensible, es decir, el hombre con sus cinco sentidos, para permitirle “ser renovado sin cesar según la imagen de su Creador” (Col 3, 10). [2]

2. Respuesta razonable respecto a la violacion de la Ley de Dios

La Ley de Dios, en su aspecto espiritual y moral, continúa,y la Ley dice que no haremos imagenes ni nos inclinaremos a ellas.Cristo solo nos libra de la parte ceremonial relacionada al culto en el templo de Israel y relacionada con la parte civil de Israel,como nación, ya que nosotros somos cristianos,llamados por el Señor, de entre los gentiles. Independientemente del propósito de las imágenes, una cosa es cierta -son una transgresión a las instrucciones de Dios. Cuando Dios dio los Diez Mandamientos, el segundo fue:

  • “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”. Exodo 20:4

Dios también ordenó:

  • Ni te levantarás estatua, lo cual aborrece Jehová tu Dios”. Deuteronomio 16:22

La Biblia concluye que aquellos que hacen o tienen estatuas, están corrompidos:

  • “Guardad, pues, mucho vuestras almas… para que no os corrompáis y hagáis para vosotros escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra”. Deuteronomio 4:15-16

Dios declara su posición una vez más:

  • “Guardaos, no os olvidéis del pacto de Jehová vuestro Dios, que él estableció con vosotros, y no os hagáis escultura o imagen de ninguna cosa que Jehová tu Dios te ha prohibido”. Deuteronomio 4:23

La Palabra de Dios también prohibe expresamente que las personas se inclinen ante las imágenes, lo cual es común en la Iglesia Católica. Cada vez que veas a alguien inclinado ante la imagen de María o de algun santito, debe pensar en este versículo de las Escrituras:

  • “No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso”. Exodo 20:5

Uno de los diez mandamientos es de no usar ninguna imagen en nuestra adoración a Dios. Isaías aclaró,

  • “Una imagen que para nada es de provecho…lo más precioso de ellos para nada es útil” Isaías 44:9,10.

En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo explica por qué Dios se muestra inflexible respecto a los ídolos:

  • “¿Qué digo, pues? ¿Que el ídolo es algo, o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos? Antes digo que lo que los gentiles sacrifican, a los demonios lo sacrifican, y no a Dios; y no quiero que vosotros os hagáis partícipes con los demonios”. 1 Corintios 10:19-20

Literalmente, detrás de cada ídolo hay un demonio, y Dios no quiere que las personas tengan comunión con demonios. No es de extrañar que Dios prohiba el uso de ídolos:

  • “No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición. Yo Jehová vuestro Dios”. Levítico 19:4

Dios aborrece la idolatría:

  • “Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra… con el tal ni aun comáis”. 1 Corintios 5:11
  • “Porque sabéis esto, que ningún fornicario, o inmundo, o avaro, que es idólatra, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios”.Efesios 5:5

Dios declara aquí que los idólatras no entrarán al cielo. En el siguiente versículo, El advierte:

  • “Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia”.Efesios 5:6

¿Está enseñándo la Iglesia Católica con palabras vanas? Vos sos quien deberá decidirlo.Yo te digo que si, lamentablemente.Es alevoso y escandoloso ante DIos,y la razon

  • “Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres”. Mateo 15:9

Jesucristo no vino a abrogar la Ley,sino a cumplirla. Si no obedeces sus mandamientos, que clase de salvación tu tienes? Es una clase de salvación abaratada,una “gracia barata”, estás invalidando la gracia de Dios y su luz no ha iluminado tu corazón, aún estás en tinieblas, lamentablemente. Se cumple una vez mas el pasaje que dice El hombre natural no percibe las cosas del Espíritu, le son locura,ya que se han de dicernir espiritualmente”

3 ¿Por qué los Evangélicos no Veneran las Imágenes? [3]
Para quienes viven al margen del catolicismo romano, el problema de las imágenes no parece tener la importancia que realmente tiene. En Italia, el centro del catolicismo, la actitud hacia las imágenes aún es el criterio que usan muchos católicos para distinguir entre católicos y evangélicos. Ellos dicen: “¡Ah! ¡Usted es evangélico! Ustedes son los que no creen en los santos, ¿no es cierto?”
El dogma católico dice: “Está permitido y es beneficioso venerar las imágenes de los santos”. Estas imágenes, y los santos que representan, son sumamente importantes en la vida religiosa de la gente de Italia y de otros países católicos romanos. Esto no sólo sucede en la iglesia, sino también en la religión popular que es menos oficial. Multitud de personas que casi nunca van a una iglesia se consideran fieles católicos simplemente porque son devotos a una o más imágenes católicas.
Quizá el hecho más importante que distingue a los protestantes que creen en la Biblia, de sus vecinos católicos, es que aquellos insisten en que cada individuo necesita conocer a Dios personalmente. De hecho, la razón por la que Cristo vino a la tierra, murió por nuestros pecados y resucitó, fue para quitar los pecados que nos separan de Dios, de manera que podamos conocerlo en forma personal. La Biblia enseña que cada individuo
debe tener una relación continua y directa con Dios; no una relación de larga distancia por medio de una imagen o del santo que ella representa. Uno de los temas principales de la Biblia, comenzando desde Génesis hasta el último libro, Apocalipsis, es que Dios aborrece las imágenes. La razón es que ellas alejan a la persona del contacto directo con El, porque proveen alguien más a quien orar y en quien confiar.
El Misterio del Mandamiento Perdido [4]
La mayoría de los católicos se sorprenden al saber que uno de los Diez Mandamientos prohibe el uso de las imágenes. Cito el segundo mandamiento, no de una Biblia publicada por evangélicos, sino de la Biblia católica romana: No te hagas estatua ni imagen alguna de lo que hay arriba, en el cielo, abajo, en la tierra, y en las aguas debajo de la tierra.
  • No te postres ante esos dioses, ni les des culto, porque Yo, Yavé, tu Dios, soy un Dios celoso. Yo castigo a hijos, nietos y biznietos por la maldad de los padres cuando se rebelan contra mí. Pero me muestro favorable hasta mil generaciones con aquellos que me aman y observan mis mandamientos (Exodo 20:4-6).
Aunque la Iglesia Católica enseña los Diez Mandamientos en sus catecismos,
consistentemente elimina el mandamiento citado arriba. Sin embargo, se encuentra siempre en cualquier Biblia, ya sea publicada por una casa editora evangélica o católica.
Si usted tiene una Biblia, ¿por qué no lo busca ahora?
Si tiene un catecismo católico romano, ¿por qué no lo abre también? No notará de inmediato que el mandamiento contra las imágenes y postrarse ante ellas ha sido eliminado, porque allí todavía habrán diez mandamientos. Pero si lee los primeros tres mandamientos tanto en la Biblia como en el catecismo, verá que el segundo mandamiento, el más largo de todos, fue eliminado de la versión que se encuentra en el catecismo. La omisión se ha ocultado dividiendo el décimo mandamiento en dos.
Es así como se lee el décimo mandamiento en la Biblia católica:
  • No codicies la casa de tu prójimo. No codicies su mujer, ni sus servidores, su buey o su burro. No codicies nada de lo que le pertenece (Exodo 20:17).
En el catecismo, la parte que habla de no codiciar la mujer de tu prójimo se convierte en el noveno mandamiento, y el resto que habla de los servidores, etc., se une para formar el décimo. Estos mandamientos se repiten en Deuteronomio 5. En este segundo pasaje no es tan notorio que el último mandamiento se ha dividido en dos para camuflar el robo del segundo. Quizá sea esta la razón por la que la Iglesia Católica usa generalmente la reseña de los Diez Mandamientos en Deuteronomio, en lugar de la presentación original de los mandamientos en Exodo.
El hecho de que el segundo mandamiento sea eliminado por completo y que se oculte la omisión muestra que la Iglesia Católica no lo interpreta en forma diferente a como lo interpretan otros. Si no comprendieran que condena sus imágenes, ¿por qué quitarían este mandamiento del catecismo y de otras enseñanzas católicas populares?
Fotografías [5]
Algunos, tratando de justificar la oración a las imágenes, dicen que si tuviéramos que cumplir literalmente el segundo mandamiento, ni siquiera podríamos tener fotografías de nuestros amigos y seres queridos. La Biblia aclara este punto en un pasaje que especifica cuáles imágenes condena. Las imágenes prohibidas son las que el pueblo venera o adora:
No se hagan ídolos, ni levanten estatuas o monumentos, ni coloquen en su tierra piedras grabadas para postrarse ante ellas, porque yo soy Yavé, el Dios de ustedes (Levítico 26:1). Note que aquí, como en Exodo, habla de un propósito para usar la imagen, para adoración, o como se traduce con frecuencia la misma palabra hebrea, postrarse. Este propósito excluiría fotografías comunes de sus amigos y de su familia. Una excepción obvia es la práctica de la oración a las fotografías de los familiares muertos.
Imágenes Paganas [6]
Otros tratan de evitar la enseñanza clara de Dios afirmando en forma autoritaria que El se refiere sólo a imágenes paganas, no a sus imágenes “cristianas”. Sin embargo, notamos que:
• Moisés, al dirigirse a los hebreos, el pueblo escogido de Dios y no a los paganos, les dijo que el Señor no se reveló a ellos cuando les dio los Diez Mandamientos, por una precisa razón: Para que el pueblo de Dios no hiciera imágenes de Dios mismo -Ustedes no vieron figura alguna el día en que Yavé les habló en el monte Horeb en medio del fuego. Por tanto no vayan a corromperse: no se hagan un ídolo, o sea, un dios esculpido con forma de hombre o de mujer (Deuteronomio 4:15-16; lea también los versículos 17-19). Lo que se prohibió aquí no fue una imagen pagana, sino cualquier imagen que el pueblo escogido de Dios pudiera haber hecho de Dios, de hombres o de mujeres.
• Dios elogió a un rey de los judíos porque destruyó una serpiente de bronce que había sido hecha por orden expresa de Dios, y a la cual Su pueblo había
comenzado a adorar después de cierto tiempo. La Biblia dice de este rey: Hizo lo que es recto a los ojos de Yavé, imitando a David, su antepasado. Suprimió los santuarios de las lomas, quebró los cipos y cortó los troncos sagrados. También destruyó la serpiente de bronce que Moisés había fabricado en el desierto, pues hasta ese tiempo los israelitas le ofrecían sacrificios y la llamaban Nejustán (2 Reyes 18:3-4).
En el Nuevo Testamento se Prohiben las Imágenes [7]
Otros, tratando de eludir la clara enseñanza de la Palabra de Dios, dicen que las imágenes se prohibieron en el Antiguo Testamento, pero que ahora están permitidas porque no estamos en tiempos del Antiguo Testamento, sino en el Nuevo. El punto débil y fatal de este argumento es que ¡simplemente no es verdad! El Nuevo Testamento habla mucho de las imágenes, y siempre contra ellas, tal como lo hace el Antiguo Testamento.
Uno de los primeros pasajes que se escribieron en el Nuevo Testamento es 1 Corintios 10:14: Por eso, hermanos muy queridos, huyan del culto a los ídolos. Este tema continúa a través del Nuevo Testamento. Lo encontramos inclusive en 1 Juan 5:21, uno de los últimos libros que se escribieron en el Nuevo Testamento. Allí leemos: Hijitos, guárdense de los ídolos.
Entre estos versículos que he citado hay otros; son muchos para mencionarlos aquí, pero le animo a leerlos. Verá que las imágenes se prohiben prácticamente a través de todo el Nuevo Testamento: 1 Corintios 6:9; 10:7; 12:2; Hechos 7:39-42; 17:16, 29; Romanos 1:23; 1 Pedro 4:3; Apocalipsis 2:14; 9:20; 21:8; 22:15.
Historia de la Idolatría en la Iglesia [8]
Las iglesias de los primeros siglos no usaron imágenes (con la excepción del símbolo del pescado, usado como emblema y no como ídolo). Las imágenes se introdujeron en la iglesia primeramente para uso ornamental, a fines del siglo III. Por el año 400 d.C. las usaron también para la enseñanza, y sólo en los siglos siguientes las imágenes fueron consideradas sagradas. Luego, en los Concilios de Nicea en 787 d.C. y en el de Trento en 1562 d.C., la iglesia romana aceptó que las imágenes fueran veneradas.
De acuerdo a la tradición católica, cuando una persona ora a la imagen de un santo o la adora, está venerando al santo. Esta explicación, sin embargo, aunque parezca convincente, nunca puede justificar la oración a una imagen, porque Dios nos ordena que no lo hagamos. Algunas de las personas más importantes de la Iglesia Católica han comprendido esta enseñanza; se demostró claramente cuando el papa Juan XXIII sacó muchas de las imágenes de las iglesias. El papa Juan XXIII, y otros papas que lo
siguieron, también trataron de eliminar otras prácticas idólatras de la iglesia, como el llevar imágenes en procesiones.
¿De Quiénes Son las Imágenes? [9]
En la mayoría de los casos, las imágenes veneradas no son realmente imágenes de los santos, puesto que en el tiempo en que vivieron muchos de ellos no había cámaras fotográficas, y no muchos de ellos posaron para que pintaran sus retratos. La consecuencia obvia es que con frecuencia las imágenes son en realidad de modelos contratados más tarde por los artistas. Muchos artistas crearon obras de arte religiosas y no religiosas, y usaron los mismos modelos para ambas. A veces los modelos del artista eran personas muy religiosas, pero a menudo no lo eran. En otras ocasiones, la imagen
mental que se formaba el artista determinaba qué apariencia tendría el santo. Esto es obvio cuando recordamos la tez pálida común en muchas “vírgenes”, y luego recordamos las famosas “vírgenes” negras.
Cuando una señora caminaba con su perro y pasó por la puerta del estudio de un artista, comprendió que las imágenes a las que ora la gente generalmente no son de los santos. El artista salió y le preguntó a la señora si le permitiría cortar un poco de pelo de la cola del perro; lo necesitaba para las cejas de un santo que estaba haciendo. Ella con gusto le dio el pelo que deseaba. Después, al seguir caminando, se dio cuenta: “¡Esto significa que estaré inclinándome ante el pelo de la cola de mi perro!” En ese mismo momento ella decidió abandonar su idolatría.
Las Imágenes Son Uno de los Temas Principales de la Biblia [10]
El hecho de que tantos pasajes de la Biblia traten de las imágenes muestra claramente que para Dios, este es un asunto de suma importancia. He mencionado ya muchos de los pasajes en el Nuevo Testamento. Aunque el tema es muy amplio en el Antiguo Testamento para citar todos los pasajes, los siguientes son algunos de los más importantes. Al leerlos comprenderá el punto de vista que Dios tiene de las imágenes.
Además, la gran cantidad de citas no puede dejar de impresionarnos en cuanto a la importancia que este tema tiene para Dios: Exodo 23:24; 34:13; Levítico 19:4; 26:30; Números 33:52; Deuteronomio 5:8-9; 9:12-17; 16:21; 27:15; 1 Reyes 14:9, 22-23; Salmos 78:58; 97:7; 106:19-20; 115:4-9; 135:15-18; Isaías 10:10-11; 30:22; 31:6-7; 42:8-17; 44:8-20; 45:20; 46:6-7; Jeremías 10:3-16; Ezequiel 16:17-21; 30:13; Daniel 3:1-18;Oseas 11:2; 13:2-4; Miqueas 1:7; 5:12-13; Habacuc 2:18-20.

Notas

1 https://lasteologias.wordpress.com/2010/03/30/la-responsabilidad-de-ratzinger/comment-page-4/#comment-40958

2. https://lasteologias.wordpress.com/2010/03/30/la-responsabilidad-de-ratzinger/comment-page-4/#comment-40959

3. Thomas F. Heinze, Respuestas a mis Amigos Católicos, pp. 26-32, publ. en 1996, California, USA, ed. CHICK PUBLICATIONS,ISBN 0937958530, 9780937958537

4 Ibid

5 Ibid

6 Ibid

7 Ibid

8 Ibid

9 ibid

10 ibid

¿Cómo comenzó la primera navidad? Estrella de belén

Reflexiones – ¿Cómo comenzó la primera navidad? Estrella de Belén

Diciembre 22, 2009
Reflexiones Cristianas

Uno podría pensar que si el nacimiento de alguien debiera haber quedado registrado, sin duda sería el nacimiento de nuestro Salvador. Sin embargo, la verdad es que no es asi.

Los evangelios no registran la fecha exacta del nacimiento de nuestro Señor.

La razón probable, por qué los evangelios no lo registran es que el enfoque de los evangelios es el misterio de la redención-pasión, muerte y resurrección de Cristo. Probablemente, por eso es que el evangelio de San Marcos no incluye la historia del nacimiento, sino que comienza con el bautismo del Señor en el río Jordán. La fecha de la muerte y resurrección si está más registrado por el evento de la pascua judía.

La pregunta que muchos se harían hoy, sería: Entonces donde y cómo comenzó esta festividad.

Antes de la legalización del cristianismo por el Emperador Constantino en el año 313, ninguna fecha universal de celebración de navidad está registrada.

Los padres de la Iglesia Primitiva como Origenes en el 255, Ireneo en el 202 y Tertuliano en el 220, no incluyeron la navidad en la lista de fiestas y celebraciones de la iglesia.

Los paganos Romanos acostumbraron reunirse en la colina donde actualmente esta el Vaticano para conmemorar el “Nacimiento del sol no conquistado”, esta fiesta la celebraban en todo el imperio del día 25 de Diciembre hasta el 6 de Enero.

Los cristianos de esa época, ante el auge de esa fiesta que tomaba fuerza, decidieron contrarrestar tal actividad celebrando ellos el nacimiento de Jesús y a partir del año 200 los cristianos comenzaron a celebrar como una forma de contrarrestar tal paganismo, el honrar a Jesús con el titulo de “Sol de Justicia”.

Muchos podrían objetar, que en ese caso es mejor no celebrar nada. Sin embargo, porque no rescatar la oportunidad de exaltar al Rey de reyes.

Lo triste hoy, es ver como la mayoría de la gente ha convertido la festividad que comenzó en los cristianos del año 200, en una fiesta otra vez llena de paganismo y humanismo. Pero, la Iglesia sigue llamada a exaltar en este tiempo y durante todo el tiempo, la persona del Señor Jesús, como el único redentor de la humanidad.

Jesús, quiere hoy reinar en tu corazón. Dale el primer lugar en tu vida y veras un cambio radical en tu existencia.

En la misma región había pastores que estaban en el campo, cuidando sus rebaños durante las vigilias de la noche.Y un ángel del Señor se les presentó, y la gloria del Señor los rodeó de resplandor, y tuvieron gran temor. Mas el ángel les dijo: No temáis, porque he aquí, os traigo buenas nuevas de gran gozo que serán para todo el pueblo;porque os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor.Y esto os servirá de señal: hallaréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
(Lucas 2:8-12)

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http://www.renuevodeplenitud.com/reflexiones-como-comenzo-la-primera-navidad.html

Esencia de la Navidad

Se nos dice que la Navidad es una “época de alegría” y un “momento de gozo”.
Pero, en tanto la Navidad se acerca, ¿no experimentas a veces cosas muy lejos de alegría y gozo?
¿Te encuentras hundido y tus días llenos de cosas por hacer?

Descarga esta diapositiva aquí:  Esencia de la Navidad

Power Point – El Principe de Paz

La Luz miró hacia abajo y contempló las Tinieblas.
—Allí iré —dijo.
La Paz miró hacia abajo y contempló la Guerra.
—Allí iré —dijo.
El Amor miró hacia abajo y contempló el Odio.
—Allí iré —dijo.
Así, vino la Luz y alumbró.
Vino la Paz y trajo sosiego.
Vino el Amor y dio vida.

Descarga esta diapositiva aquí:  El Príncipe de Paz

Reflexiones – La estrella de Belén

El único, que menciona la estrella de Navidad o de Belén, es San Mateo.

Dice que la estrella precedía a los reyes magos hasta que se paro encima del lugar donde estaba el niño Jesús. Ya en la antigüedad se defendía a la estrella como verdadera.

El teólogo Orígenes (c. 185-253) decía que estaba próxima a la naturaleza de los cometas. Muchas hipótesis aparecieron para explicar el “milagro de la estrella de Belén”, tratándolo como un fenómeno astronómico real.

Unas hipótesis apuntan al brillante planeta Venus, pero este planeta ya era conocido en aquellos tiempos, difícilmente pudo ser tomado como algo extraordinario.

Otros señalan el paso de un cometa, concretamente del Halley, pero éste ya había transitado por nuestro sistema solar el año 11 a.C., bastante antes del nacimiento de Cristo. Los hay también que atribuyen la “estrella” a una supernova (explosión de un sol cuya brillante luz puede verse durante meses, incluso de día), pero no hay registros históricos de esa época al respecto pese a que si lo hay de novas observadas en el 135 a. C. y el 173 d. C.

La opinión más razonable y aceptada por muchos la propuso el astrónomo Johannes Kepler en 1606.

Para Kepler, la estrella de los magos no fue otra cosa que la rara triple conjunción de la Tierra con los planetas Júpiter y Saturno. En esta conjunción los planetas se ven como uno solo, los que los hace una luz muy brillante. Los cálculos de Kepler determinaron que la conjunción se dio en el año 7 a. C., lo que resulta compatible con las fechas asignadas al nacimiento de Jesús esbozadas mas arriba.

Un evento como este se dio en 1940-41 y no se volverá a dar hasta el 2198. Kepler conocía los comentarios que sobre el profeta Daniel había escrito en 1497 Arbabanel, un sabio judío. Según Arbabanel la conjunción de Saturno y Júpiter había tenido lugar cuando el nacimiento de Moisés, y tendría lugar otra vez cuando naciera el Mesías.

Arbabanel creía que la liberación traída por el Mesías se efectuaría de acuerdo con el versículo (24, 17 Números) de la Biblia que dice “Y de Jacob se levantará una estrella y de Israel surgirá un cetro.”

La explicación mas común consiste naturalmente en creer que Dios creo una estrella que guiase a los Reyes de Oriente y una vez cumplida su misión desapareciera tan rápida y misteriosamente como había sido creada. Fué un milagro? Por qué no, pero tambien Dios usa muchas veces para sus milagros las causas naturales, y el milagro consiste en que estas se realicen en el momento y lugar justos.

Sin embargo, lo más importante en ese tiempo no fue la estrella en el firmamento, sino la Estrella de la Mañana, Jesús viniendo a la tierra para dar su vida por tí y por mí.

¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle. Mateo 2:2

Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella. Mateo 2:7

Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo. Mateo 2:10

http://www.renuevodeplenitud.com/reflexiones-la-estrella-de-belen.html

Misas poco ortodoxas

Misas poco ortodoxas
Martin Cano relata en su libro “Faloforias paganas” y “Risus paschalis”, que en la Europa del siglo VI solían efectuarse ceremonias religiosas que hoy pondrían los cabellos de punta tanto a los fieles como ajos sacerdotes.

El hecho. Se trataba del Risas paschalis, un ritual con tintes sexuales que se celebraba durante la Pascua, al término de la Semana Santa. Aunque durante años se dudó de su práctica, Cano asegura que su relato está incluido en la bitácora del III Concilio Toledano del año 589.

Lo insólito. Durante la ceremonia de Pascua de Resurrección los oficiantes se subían los ropajes, mostraban sus genitales y se masturbaban ante los fieles, lo que provocaba risas. Además, durante la liturgia había palabras y cantos que podrían calificarse como obscenos, pronunciados por el sacerdote. La enciclopedia católica “Holweck” menciona que estas misas fueron realizadas durante la Edad Media y el Renacimiento, y pervivieron en algunos lugares hasta el siglo XIX, según evidencia el hecho de que en 1886, en Munich, Alemania, fueron prohibidas. Martín Cano explica que el Risus paschalis se celebraba en honor de las sacerdotisas de los templos de la antigua Roma, quienes se ataban falos artificiales y paseaban en procesiones y cantaban canciones satíricas y obscenas durante los festejos. El padre jesuita Franciscus Borgia Gözenberger dice que estos rituales eran comunes y eran llamados faloforias, gefirismos y dicterios, y significaba la necesidad de alegrar a los fieles después del periodo tristeza debido a la larga cuaresma.

http://www.taringa.net/posts/info/3086250/10-casos-difíciles-de-creer:-¡Es-insólito!.html