¿Qué Creen los Testigos de Jehová?

Evangelismo y establecimiento de nuevas iglesias-Noviembre 08

¿Qué Creen los Testigos de Jehová? 

Artículo escrito por: Dr. Gerardo Laursen

Estimado(a) Lector/a:

La meta de la iglesia es evangelizar a toda criatura (Mc. 16:15).  Si queremos evangelizar hasta los Testigos de Jehová, es importante saber qué creen, y llamarles atención a sus errores. La secta se fundó en 1872 por Charles Taze Russell, antes un Adventista, que no le gustó la idea del castigo eterno.  Por más de 100 años los Testigos de Jehová han anunciado la venida de Cristo y el fin del mundo.  Específicamente profetizaron que vendría él con Armagedón en 1914, y cuando no vino, cambiaron la fecha a 1917, entonces a 1925, luego a 1975 y ahora, en forma más suave: “dentro de meses o en pocos años”. Quedan condenados como profetas falsos (Dt. 18:20-22).

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Enseñan que Cristo es un ser creado y un dios, pero no el Todopoderoso, y por eso no existe la Trinidad.  Solo 144,000 llegarán al cielo, y por obras.  (Otros vivirán en el Paraíso en la tierra para siempre.)  Los muertos cesan de existir, entonces no hay infierno.  Rehusan transfusiones de sangre y fidelidad a cualquier gobierno. Su publicación principal es La Atalaya (The Watchtower), en más de 100 idiomas.  Tienen 3.8 millones de miembros mundiales.

Libros recomendados: tres por David A. Reed: Answering Jehovah’s Witnesses, Baker Books, 1996; How to Rescue Your Loved One from the Watchtower, Baker, 1989; & with Steve Huntoon, Index of Watchtower Errors, Baker, 1990.  Más: Homer Duncan, Los Testigos de Jehová ante la Biblia, ELA, Puebla, México, 1997; Edgar Contreras, Dónde está el Error de la Sectas, ELA, 1997; J. K. van Baalen, El Caos de las Sectas, T.E.L.L., 1967, reimpreso1995.

Cómo comenzar con ellos: socavando su confianza en la organización, por revelar fallas proféticas, encubrimientos deshonestos, y reveses doctrinales. Una pregunta clave: ¿Cómo se explican sus cambios? (Por ejemplo, el cambio de fechas por el regreso de Cristo, y puntos abajo.)

Aquí algunas de sus enseñanzas en orden alfabético, como puntos de discusión:

Alcyone: Dios vive en esta estrella de la constelación de las Pléyades, según Russell y Rutherford, hasta 1953, cuando anunciaron: “No es sabio fijar el punto de Su trono.”  Pero Dios vive fuera del universo.

Alma: Dicen que cesará de existir, pero hay que ver todo uso en la Biblia.  Es persona, Hch. 27:37; vida, Sal. 86:14.  Ez. 18:4 se toma fuera de contexto: “El alma que peca morirá” es un modismo que refiere al individuo.  Que sobrevive la muerte se ve en: Ap. 6:9-11; Mt. 10:28.  El espíritu tiene voluntad, Mc. 14:38.  Lázaro muerto es consolado, Lc. 16:22,25; morir es estar con Cristo, Fil. 1:23; ausente del cuerpo, 2 Co. 5:8.  No moriremos, Jn. 11:26.

Banderas: No se permiten el uso de sellos postales que contengan una bandera. Dicen que es una forma de idolatría. Pero se usaron hasta 1917.  Además, Dios las mandó en Nm. 1:52; 2:1-2.

Beth-Sarim: Es un palacio comprado en 1929 para siempre para Rutherford y el Rey David.  Fue vendida en 1948 cuando decidieron que David no venía.

Biblia: Si se lee sola, resulta ortodoxo.  (¡Amén!)

Cumpleaños: El fundador sí celebro su cumpleaños, pero a nadie más se le permite. Se considera que es malo porque Herodes y Faraón lo celebraron.  Pero Job, un hombre justo, celebró los de sus hijos, en Job 1:4; 3:1-3.  Uno puede ser excomulgado por meramente enviar tarjetas. Celebraron el aniversario #100 de La Atalaya en 1979.  Ni permiten observar el día de las madres, ni de acción de gracias, ni de preparar cenas especiales.  Pero la navidad se observó en 1898 y 1908, y después se volvió pagana.

Cristo: es Miguel el Arcángel, el primer ángel creado, quien abrió el camino de salvación, si uno obedece lo que dice la organización.  Pero la Biblia es clara que Cristo es el eterno Dios en contraste con ángeles que son creados, y que la salvación no es por obras (Jn. 5:24; Ro. 10:13; Ef. 2:8-9, etc.).  Note también la diferencia en autoridad de Jesús sobre Satanás en Lc. 4:8 y con Miguel en Judas 1:9.

Ellos traducen Jn. 1:1, “y el verbo era un dios”, haciendo a Cristo inferior al Padre.  Dicen que el libro de gramática griega por autores Dana y Mantey apoya tal traducción, pero en realidad ellos han dicho públicamente que no es así. Yo he sido profesor de griego por muchos años y no es posible traducir el versículo en la manera que ellos lo hacen.  En una construcción de predicado nominal, no se permite una palabra “un” tácita.  Tiene que estar expresada.  Y no lo esta aquí.  Pero en lugar de analizar la gramática griega, usted puede simplemente decir que leyó algo de un maestro griego en que no es correcto traducir el texto así.  El griego es claro: “el Verbo era Dios”.

Comunión: Es una vez al año por los salvos que van al cielo, pero ninguno de ellos está vivo ahora. Pasan la copa, pero nadie toma el vino.

Cruz: Dicen que Cristo no murió sobre una cruz, porque el uso de cruces era pagano. ¿Y? Por supuesto los paganos crucificaron a Cristo. No murió en una mera estaca, porque Jn. 20:25 menciona clavos plural en sus manos: separados. Ellos dicen que no hay espacio para una placa arriba de sus manos, si fueron pegadas sobre la cabeza, pero hasta la palabra crucificado contiene la palabra cruz.

Dios: Ellos no pueden explicar como el Primero y Último estuvo muerto, Ap. 2:8; Is. 44:6,8; Col. 2:9.  Ya que el Padre no puede morir, es referencia a Cristo quien tiene este título divino.

Evangelio: Admiten que el suyo es diferente al predicado por los siglos. Pero Gá. 1:8-9.

Infierno: No hay. Se cesa de existir, pero en Hch. 24:15 los injustos serán levantados. El Anticristo y su profeta estarán en el lago de fuego por mil años todavía vivos (Ap. 19:20-20:10)

Espíritu Santo: ¡Su Traducción del Nuevo Mundo testifica de él!  En esta biblia todavía no han “modificado” textos como: él habla, Hch. 13:2; testifica, Jn. 15:26; dice lo que oye, Jn. 16:13; siente dolor, Is. 63:10; puede ser mentido, es Dios, Hch. 5:3-4; intercede, Ro. 8:26-27; consuela, Jn. 14:16-17.

Jehová: Se usa el nombre mal.  Dicen:

1. Es un error usar este nombre.  Pedro, Pablo y Juan no usaron este nombre.

2. Se aplica únicamente al Padre, pero Jn. 17:11; Is. 9:6.

3. La oración debe ser dirigida a este nombre.  Pero el NT dice “al Padre” (Mt. 6:9).

4. El nombre “Testigos de Jehová” comprueba que son los verdaderos.  Pero no se usó hasta Rutherford en 1931.  Antes: “Estudiantes de la Biblia” o “Russellites”.  Russell en 1883 pidió que fueron llamados “solo cristianos”.

Matrimonio: Ambos Russell y Rutherford se divorciaron.

Muerte: Usan Ec. 9:5, 10 para apoyar la idea que uno cesa de existir al morir, pero es una mera referencia al hecho que los muertos en la tumba no trabajan. Sal. 146:3-4, “pensamientos mueren” son planes y esquemas. Samuel fue llamado de los muertos, 1 S. 28:7-20, más Is. 14:9-10; Lc. 12:5.

Paraíso: Lc. 23:43, “hoy”, es un solo día si los muertos no existen. Pero 2 Co. 12:2-4.

Político: No votan. Usan Jn. 6:15 incorrectamente. Políticos: Daniel, sus 3 amigos, Ester, Mardoqueo, Nehemías, todos ellos servían en estados seculares.

Regreso de Cristo: El último rey judío fue depuesto en 607 aC (¡pero en realidad 586!), más 7 tiempos proféticos sin base (7×360 años = 2520) = 1914 (calculado en 1889).  Cuando no vino en 1914, declararon que vino invisiblemente y que dentro de una generación de esto, vendrá visiblemente.  Pero quitaron “dentro de una generación” de las portadas de sus revistas en 1995.  En 1920 anunciaron el regreso en 1925.  En 1966 dijeron 1975.  Desde 1974 “poco tiempo queda.”  En 1986 hasta hoy: la frase es “Paz y seguridad” en la portada de las revistas.

Renacidos: Solo los 144,000, completados en 1935.

Resurrección: Jesús cesó de existir por 3 días. Fue rehecho por Dios como Miguel. Ya no es hombre, pero 1 Ti. 2:5 dice que lo es. Y él se levantó a si mismo, Jn. 2:19 & 10:14-18.  Mas es carne y huesos, Lc. 24:39, y Fil. 1:23; Lc. 16.

Rutherford: Publicó 24 libros y 86 folletos de 1917 a 1941 que no se usan hoy. Son interpretaciones abandonadas, doctrinas discontinuadas, y profecías falladas.

Servicio Militar: No. Pero Lc. 3:14. No bautizan a uniformados, pero Cornelio por Pedro en Hch. 10:1,48.

Transfusiones de Sangre: Mal interpretan Hch. 15:20, “aparten de sangre.” Ni permiten guardar la propia para futuras operaciones. Pero considere los cambios en sus prácticas y doctrinas:

1931 rehusan vacunaciones.  20 años después se permite.  Por 20 años hubo personas con enfermedades sin razón.

1967 trasplante de órganos prohibido, considerado canibalismo. En 1980 permitido. Entonces algunos quedaron ciegos para nada, de 1967 a 1980.

También en contra de educación universitaria en 1969; bien en 1992. Significa que oportunidades fueron perdidas.

También : esperar casarse hasta que termine Armagedón.  Pobres quedaron solteros.

Sus interpretaciones fluctuantes de “autoridades superiores” en Ro. 13:1-7.  1º = las seculares.  2º = Jehová Dios y Jesucristo.  3º: en 1962, secular otra vez.

“Siervo Fiel” de Mt. 24:45.  En 1881 = Cuerpo de Cristo.  1917 = Russell.  1927 otra vez Cuerpo de Cristo.

¿Después de tantos reveses, cambiarán algún día sobre las transfusiones también?  1% de Testigos seriamente enfermos mueren ahora por no tener acceso a sangre.  ¡En 2003 en adelante: el uso de componentes de sangre están permitidos!  Miles murieron antes de 2003 inútilmente.

Traducción del Nuevo Mundo: Injertan “Jehová” 237 veces en el NT. Jehová es una palabra hebrea. El NT se escribió en el griego. La palabra no ocurre en el NT. Pida ver su Interlineal [el griego y el español van paralelo], para llamar la atención al hecho que la línea en que tiene una “traducción” de Jehová, tiene la palabra griega en blanco (237 veces).

Trinidad: Ellos tienen más entrenamiento sobre esta doctrina. Por eso, comience las conversaciones con sus fallas, y eventualmente pase a lo de la Trinidad:

1. Demuestre que Jesús no es un mero ángel. He. 1:5; 2:5; Judas 1:9.

2. Muestre la personalidad del E.S.

3. Que ellos lean los 4 Evangelios en una versión normal.

4. Indique la deidad de Cristo y el E.S.

5. Explique que la palabra Trinidad es útil.

[Para más detalles y explicaciones cómo defender la doctrina de la Trinidad, vea mi artículo La Santa Trinidad en http://www.ObreroFiel.com]

Se aconseja mantener en mente sobre esta secta y otras, lo siguiente:

Todas sectas falsas tienen dos cosas en común:

1. Menosprecian a Cristo

diciendo que es un dios menos que Dios Padre

diciendo que es un dios entre muchos iguales

diciendo que es divino como es usted

diciendo que llegó a ser dios en su bautismo

diciendo que es un mero profeta

diciendo que es un mero ser humano bueno

2. Menosprecian la Biblia

con doctrinas extra-bíblicas (doctrinas que la Biblia no menciona)

con doctrinas anti-bíblicas (doctrinas que contradicen la Biblia)

reclamando que tiene menos valor que su propia literatura

Sabiendo qué piensan Testigos y otros nos prepara para explicarles el contraste entre la verdad de la Biblia y los errores de ellos.  De allí en adelante es la obra del Espíritu Santo de convencerles.  Hermano, ¡que tenga denuedo de “contender por la fe” (Judas 1:3)!

Seamos fieles proclamando el evangelio de Jesucristo a toda persona,

Scott Yingling

Director General de ObreroFiel.com


Para más recursos sobre este y otros temas, visítenos en: www.ObreroFiel.com

Si tiene alguna duda o comentario, favor de escribirnos a: info@ObreroFiel.com  

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Mas sobre los Testigos de Jehová

es.wikipedia.org |

Mas sobre los Testigos de Jehová

La enciclopedia Wikipedia nos da un estudio interesante sobre esta organización religiosa, por lo que la he copiado literalmente, añadiéndola a este blog, por su utilidad.

Testigos de Jehová es el nombre de una organización religiosa internacional que promueve y practica un tipo de cristianismo entendido por sus adherentes como una restauración del cristianismo original del primer siglo.[1] Basan sus creencias en la Biblia, usando para ello preferentemente la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras (edición publicada por la propia organización) aunque también aceptan y citan otras traducciones bíblicas. Para la interpretación y estudio emplean las publicaciones editadas por las diferentes sociedades que los representan legalmente (denominadas comúnmente como “Sociedad Watchtower“), cuyos ejemplos más conocidos son las revistas La Atalaya: Anunciando el Reino de Jehová y ¡Despertad!, que también distribuyen públicamente. Originada a finales del siglo XIX en Estados Unidos, según el “Informe mundial de los testigos de Jehová: Año de servicio 2006″ están presentes en doscientos treinta y seis países y entidades territoriales.[2] El total de individuos practicantes en la organización es de 6,957,852 (estadística de agosto de 2007).[3]

1. Creencias y prácticas de los Testigos de Jehová

Descripción general:

Los Testigos de Jehová creen, basándose en textos proféticos de la Biblia como I Timoteo 4:1-3, que con posterioridad a la muerte de los apóstoles, se produjo una gran apostasía que corrompió las ideas originales del cristianismo.[4] Su principal esfuerzo ideológico ha sido por tanto eliminar de sus creencias las enseñanzas que interpretan como infiltradas y falsas para volver a las que aceptan como originales y verdaderas.[5]

Por sus creencias acerca de la naturaleza de Dios[6] se les sitúa muy próximos a las ideas del arrianismo. Adoran a un único Dios, Jehová, y se identifican como seguidores de un único líder o mesías, Jesucristo, que reconocen como su hijo, el celestial.

Son milenaristas, es decir creen que el reino de Dios, en manos de Jesucristotraerá dentro de poco grandes cambios, citando de una de sus publicaciones, “que nuestro planeta existirá para siempre y se convertirá en un paraíso, donde podrán vivir eternamente todas las personas —las que estén vivas y las que resuciten— que actúen en armonía con el propósito de Jehová”[6] (basándose en textos como por ejemplo Salmos 37: 10, 11 y 29, Mateo 5:5, Daniel 2:44 y Revelación o Apocalipsis 21:3 y 4).

Son conocidos por su activa predicación (de las “buenas nuevas”), que algunos califican de proselitismo (quienes entienden que ‘la predicación debe realizarla únicamente la clase clerical cristiana tradicional’[7] , los califican como: “quienes se creen los elegidos de Dios”, a lo que ellos contraargumentan explicando que en la congregación cristiana original no había clases [8] y que Jesucristo mismo las prohibió expresamente en Mateo 23:8-10[9] ); realizan su predicación principalmente mediante visitas regulares y organizadas a hogares, aunque también lo hacen en cualquier circunstancia en la que les sea factible dar testimonio de sus creencias.

Rechazan las doctrinas del Concilio de Nicea (y posteriores) [10] , como la “Santísima Trinidad“; rechazan asimismo el bautismo de infantes (a semejanza de los anabaptistas). No emplean imágenes ni símbolos en su adoración, tampoco adoran a la cruz, rechazando además el saludo a símbolos nacionales que entienden como un acto de adoración, y cualquier festividad que entienden sea de origen pagano (Navidad, Pascua Florida, etc). Además se declaran neutrales en los asuntos políticos y conflictos militares, eso unido a algunos asuntos expuestos anteriormente ha llevado a que hayan experimentado oposición popular e institucional en no pocos países. Esta oposición ha implicado a veces incluso severos castigos y hasta pena de muerte.[11] [12] Otro asunto por el que se han visto envueltos en polémicas es su rechazo absoluto a las transfusiones de sangre, si bien en la actualidad los múltiples avances en el desarrollo de tratamientos alternativos, los cuales coordinan activamente con el personal médico conforme, han hecho infrecuentes este tipo de controversias.

La organización tiene su sede central en BrooklynNueva York (Estados Unidos) desde donde realiza una intensa actividad editorial que incluye biblias, libros, folletos, tratados, y otra multitud de ediciones y publicaciones, aunque la impresión de literatura también se lleva a cabo desde muchas otras sucursales por diversas partes del mundo. Las revistas antes citadas, La Atalaya y ¡Despertad! tienen una distribución quincenal en 167 idiomas con una impresión promedio de 37,1 millones de ejemplares y mensual en 81 idiomas con una impresión promedio de 35,7 millones de ejemplares, respectivamente[3] .

Sobre el nombre: ¿Testigos de Jehová?

Según sus creencias su nombre “Testigos de Jehová”, es un nombre descriptivo que indica que dan testimonio de Jehová (יהוה, en hebreo), su divinidad y sus propósitos.

Los testigos de Jehová explican porqué llevan este nombre: 

Según sus creencias su nombre “Testigos de Jehová”, es un nombre descriptivo que indica que dan testimonio de JEHOVÁ (יהוה, en hebreo), su divinidad y sus propósitos.

“¿Testigos de Jehová? En efecto, así se autodenominan. Se trata de un nombre descriptivo que indica que dan testimonio de Jehová, su divinidad y sus propósitos. Dios, Señor y Creador —al igual que presidente, rey y general— son títulos que pueden aplicarse a distintos personajes. Jehová, en cambio, es un nombre propio que designa al Dios todopoderoso y Creador del universo. Así lo muestra Salmo 83:18, que, según la versión Reina-Valera (RV) de 1909, dice: “Y conozcan que tu nombre es JEHOVÁ; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra” (véase también la versión católica Torres Amat [82:19]).

El nombre Jehová (o Yavé y variantes de esta forma, como prefieren muchas versiones católicas y algunos biblistas) aparece casi siete mil veces en el texto original de las Escrituras Hebreas. Pero hay versiones que lo reemplazan por los términos Señor y Dios. En algunas de ellas, como La Biblia de las Américas y la Nueva Versión Internacional, el lector normalmente puede determinar cuándo se utiliza Jehová en hebreo, ya que los términos sustitutivos aparecen en versalitas con la inicial en mayúscula (DIOS, SEÑOR). Sin embargo, en la mayoría de las traducciones se emplea el nombre Jehová o Yavé, o variantes de este. La Traducción del Nuevo Mundo, por ejemplo, dice en Isaías 42:8: “Yo soy Jehová. Ese es mi nombre”.

El relato bíblico del que toman su nombre los testigos de Jehová se encuentra en el capítulo 43 de Isaías. En este capítulo se compara la escena mundial a un juicio en el que se invita a los dioses de las naciones a que presenten testigos para demostrar que han obrado con justicia, tal como alegan, o a que escuchen a los testigos que defienden el lado de Jehová y reconozcan la verdad. En ese contexto, él declara a su pueblo: “Vosotros sois mis testigos […] y mi siervo que yo escogí, para que me conozcáis y creáis, y entendáis que yo mismo soy; antes de mí no fue formado dios, ni lo será después de mí. Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve” (Isaías 43:10, 11, RV, 1960).

Jehová Dios tuvo testigos en la Tierra a lo largo de los milenios que antecedieron al nacimiento de Jesús. En el capítulo 11 de Hebreos encontramos una lista de algunos de estos hombres de fe, y a continuación leemos en Hebreos 12:1: “Pues, entonces, porque tenemos tan grande nube de testigos que nos cerca, quitémonos nosotros también todo peso, y el pecado que fácilmente nos enreda, y corramos con aguante la carrera que está puesta delante de nosotros”. Jesús dijo ante Poncio Pilato: “Para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio acerca de la verdad”. Las Escrituras lo llaman “el testigo fiel y verdadero” (Juan 18:37; Revelación [Apocalipsis] 3:14). Jesús aseguró a sus discípulos: “Recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes, y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra” (Hechos 1:8).

Por lo tanto, los aproximadamente seis millones de personas que hoy difunden en más de doscientos treinta países las buenas nuevas del Reino de Jehová dirigido por Jesucristo, creen que llevan con propiedad el nombre de testigos de Jehová.”

Sede de la sociedad Watchtower en la ciudad de Nueva York

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Folleto “Los Testigos de Jehová, ¿Quiénes son y qué creen?”, editado por los Testigos de Jehová[6]

 

Parte de la Sede Central de la Watch Tower Bible

Parte de la Sede central de la sociedad Watchtower en la ciudad de Nueva York

Historia

Historia de la organización de los Testigos de Jehová, dividida inicialmente por los sucesivos presidentes de la sociedad Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania (en la actualidad ese no es un parámetro realmente significativo):

Russell (1870-1916)

Charles Taze Russell (1852–1916), dio inicio al grupo anteriormente conocido como “Estudiantes de la Biblia”.

Charles Taze Russell (1852–1916), dio inicio al grupo anteriormente conocido como “Estudiantes de la Biblia”.

A principios de la década de 1870 se formó un pequeño círculo de estudios bíblicos en Allegheny, localidad que hoy forma parte de Pittsburgh (Pensilvania, Estados Unidos). Quien promovió el grupo de estudiantes era Charles Taze Russell mediante su “ministerio del evangelio” (o predicación)[13] .

Nacido en una familia presbiteriana, Russell, interesado por el estudio de la Biblia, formó con un grupo de amigos, una congregación de estudio de las Escrituras cuyos miembros se identificaban como Estudiantes de la Biblia. En julio de 1879 se publicó el primer número de la revista Zion’s Watch Tower and Herald of Christ’s Presence (La Torre del vigía de Sión y heraldo de la presencia de Cristo, ahora conocida en español como La Atalaya, Anunciando el Reino de Jehová),asas la cual es hasta hoy su publicación más conocida.

En 1881 fundaron la Zion’s Watch Tower Tract Society (”Sociedad de Tratados la Atalaya de Sión”), de la que Russell fue nombrado presidente en 1884, y que más adelante cambiaría su nombre por Watch Tower Bible and Tract Society, Inc. (Sociedad de Biblias y Tratados La Atalaya). Se inició la impresión y distribución de diversas publicaciones en varios idiomas, editadas para el estudio de la Biblia, y para proclamar la “«aurora del Milenio»”.

En 1909, cuando la organización ya había alcanzado una proyección internacional, la sede de la Sociedad se trasladó a Brooklyn (Nueva York), donde aún permanece. En 1914 se creó la primera entidad legal fuera de Estados Unidos, en la sucursal de Gran Bretaña: la International Bible Studients Association (International Bible Studients Association).

En tiempos de Russell, los Testigos habían rechazado doctrinas como la “Trinidad“, la inmortalidad del alma o el fuego del infierno, pero aún celebraban la Navidad, y aceptaban el símbolo de la Cruz. Estas creencias, entre otras, fueron progresivamente rechazadas (Proverbios 4:18). Russell murió en 1916.

Rutherford (1917-1942)

Joseph Franklin Rutherford (1869-1942), segundo presidente de la Sociedad Watch Tower

En 1931, bajo la administración de Joseph Franklin Rutherford (segundo presidente de la Sociedad Watch Tower, llamado el “Juez” debido a haber actuado como juez suplente en varias ocasiones), se decidió adoptar el nombre de Testigos de Jehová, en conformidad con su actividad de testificar a favor de la soberanía de Jehová y el reino de Dios y comprendiendo el texto de Isaías: “Vosotros sois mis testigos, dice Jehová”, en Isaías 43:10 (Reina-Valera 1995).

 

Joseph Franklin Rutherford (1869-1942), segundo presidente de la Sociedad Watch Tower

Bajo la administración de Rutherford, la organización se desarrolló y aumentó notablemente. Rutherford realizó múltiples denuncias a lo que entendió como “errores de doctrina” de diversas iglesias cristianas. Estableció un cuerpo legal (que aún se usa en la actualidad), mediante el que se obtuvieron fallos positivos en los tribunales de varios países que les dieron libertad de culto religioso y lograron fortalecer su posición frente a otras religiones

Knorr (1942-1978)

El tercer presidente se la Sociedad Watch Tower fue Nathan H. Knorr. Mediante su administración se mejoró considerablemente el aspecto organizativo, y se instituyeron diversas escuelas, con el fin de mejorar el modo en que se presentaba su mensaje bíblico. Las más conocidas son, la “Escuela del Ministerio Teocrático” para la formación oratoria de los Testigos, y la “Escuela Bíblica de Galaad” para la formación de los que emprendían internacionalmente la obra misional. Entre las publicaciones editadas en este período sobresale laTraducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras.

Durante este periodo, se hicieron varios importantes cambios estructurales, anunciándose en la reunión celebrada anualmente el 1 de octubre de la sociedad Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania:

1945: Se dejó de elegir a la junta directiva de la Sociedad por votos basados en donaciones monetarias, desde entonces serían personas íntegramente dedicadas a la organización las que recibirían esa capacidad de voto.[14]

1971: Se aclaró que la Junta Directiva de esta sociedad era un instrumento del Cuerpo Gobernante, y no un órgano equivalente, como se había asumido hasta entonces. El Cuerpo Gobernante se amplió a once miembros, estando esta Junta limitada por los estatutos a siete. Las personas con derecho a voto en la Sociedad (aproximadamente quinientas) habían aceptado hasta entonces, en todo caso, que la directiva de la Sociedad estuviera compuesta íntegramente por miembros de este Cuerpo. Desde esa fecha, el cargo de presidencia en el Cuerpo Gobernante, a diferencia del de la presidencia de la Sociedad, es de rotación anual, por orden alfabético de los apellidos. El número de miembros del Cuerpo Gobernante se volvió a aumentar en 1974, oscilando desde esa fecha a medida que se producían fallecimientos por edad avanzada y nuevos nombramientos, habiendo llegado a un máximo de dieciocho en 1975.[15] [16] [17] [14]

1972: Las congregaciones de los Testigos pasaron de estar supervisadas por un solo individuo a ser atendidas por un cuerpo o comité de ancianos (superintendentes).[14]

Franz y sucesivos presidentes (1978-actualidad)

Knorr, seguidamente fue sucedido por F. W. Franz como cuarto presidente de la Sociedad, desde 1978 a 1992, año en que falleció Franz.

En 1992 Milton G. Henschel llegó a ser el quinto presidente de la Sociedad Watch Tower[18] , hasta el año 2001 en el que renunció para atender los asuntos de redacción y de doctrina junto con los otros miembros del Cuerpo Gobernante. A partir de entonces y por dirección del mismo Cuerpo Gobernante se elige a los presidentes de entre los miembros de las “Otras Ovejas”[19] .

En La Atalaya[20] se publicó en 2007 que el actual presidente de la Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania es Don Alden Adams, que no es miembro del Cuerpo Gobernante sino del Comité de Sucursal de Estados Unidos. El Cuerpo Gobernante está compuesto en la actualidad, según los últimos datos publicados en 2006 por la Watchtower[21] por: A. Morris, D. H. Splane, G. Jackson, G. Lösch, G. H. Pierce, J. E. Barr, M. S. Lett, S. F. Herd, T. Jaracz; a los que se les identifica con la condición de participantes de la esperanza de vida espiritual[22] .

Un año trascendente de este periodo fue 1991, cuando se levantaron las proscripciones de la obra de los Testigos en Europa oriental y África, lo que hizo posible que llegaran plenamente a este territorio.[14] Durante este periodo, y debido a la expansión de la obra en estas zonas así como en Rusia y America Latina, los Testigos de Jehová han experimentado el mayor crecimiento demográfico de su historia, duplicando el número de adherentes (de 3 a 6 millones) en apenas 20 años (1985-2003).

Los Testigos de Jehová que son 6,9 millones de miembros en 236 pa�ses y territorios, predican de casa en casa para dar clases y estudios b�blicos gratuitos.

Los Testigos de Jehová que son 6,9 millones de miembros en 236 países y territorios, predican de casa en casa para dar clases y estudios bíblicos gratuitos.

Controversias sobre los Testigos de Jehová

Artículo principal: Controversias sobre los Testigos de Jehová

Índice general de la estructura del artículo:

Ediciones de la Biblia

Artículo principal: Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras

Una Biblia - Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras en Inglés, traducida e impresa por los Testigos de Jehová

Una Biblia – Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras en Inglés, traducida e impresa por los Testigos de Jehová

En 1884 los testigos de Jehová formaron una corporación para llevar a cabo su obra de publicar la Biblia; la corporación se conoce ahora como la Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania. Al principio se compraban Biblias de otras sociedades para que las distribuyeran de nuevo los Testigos, que en aquel tiempo iban desarrollando su característico ministerio de casa en casa. En los países de habla inglesa los Testigos usaban la Versión Autorizada (King James Version) de 1611 para su estudio de la Biblia.

Fiel a su nombre, la Watch Tower Bible and Tract Society (en español: Sociedad La Atalaya de Biblias y Tratados) ha participado en distribuir Biblias, así como en publicar libros, tratados y otra literatura cristiana. Desde que empezó a publicarse la revista The Watchtower (La Atalaya) en 1879, las publicaciones de la Sociedad Watch Tower han citado y hecho referencia a veintenas de diferentes traducciones de la Biblia. Así se ha reconocido el valor de todas ellas.

Versiones bíblicas producidas mediante imprentas ajenas

  • Biblias de Rotherham y Holman. En 1896, por medio de la Sociedad Watch Tower los testigos de Jehová entraron directamente en el campo de la publicación y distribución de la Biblia. Ese año obtuvieron los derechos de impresión del traductor bíblico británico Joseph B. Rotherham para publicar en los Estados Unidos la edición duodécima revisada de su Nuevo Testamento. En la página donde aparece el título de estos ejemplares impresos aparece el nombre de la Sociedad Watch Tower Bible and Tract, de Allegheny, Pennsylvania, pues las oficinas centrales de la Sociedad estaban allí en aquel tiempo.

En 1903 se hicieron arreglos para una impresión especial de la Holman Linear Bible (Biblia Lineal Holman), que contenía notas explicativas marginales tomadas de la literatura publicada por la Sociedad de 1895 a 1901. El texto mismo de la Biblia presentaba la Versión Autorizada y la Versión Revisada (ambas en inglés) de las Escrituras Hebreas y Griegas. La edición entera de 5.000 ejemplares se había distribuido para el año 1903.

  • The Emphatic Diaglott. En 1902 la Sociedad Watch Tower adquirió los derechos de propiedad literaria como única publicadora y distribuidora de The Emphatic Diaglott (Versión Interlineal con Énfasis). Esta versión en inglés de las Escrituras Griegas Cristianas fue preparada por un traductor bíblico nacido en Inglaterra, Benjamin Wilson, de Geneva, Illinois. Fue terminada en 1864. Contenía el texto griego de J. J. Griesbach, con una traducción literal e interlineal en inglés y la versión de Wilson mismo a la derecha, que utilizaba señales especiales de énfasis.
  • Edición de los Estudiantes de la Biblia. En 1907 la Sociedad Watch Tower publicó una edición de la Biblia que se conoció como “Edición de los Estudiantes de la Biblia”. Esta contenía una impresión clara de la Versión Autorizada junto con notas marginales, además de un apéndice preparado por los testigos de Jehová. Esta Biblia les fue útil a los testigos de Jehová por décadas en su predicación pública.

Biblias producidas en imprentas propias

Durante treinta años, la Sociedad Watch Tower utilizó empresas ajenas para efectuar la propia impresión de sus Biblias. No obstante, en diciembre de 1926 The Emphatic Diaglott fue la primera versión bíblica impresa en las propias prensas de la Sociedad en Brooklyn, Nueva York. El imprimir esta edición de las Escrituras Griegas Cristianas estimuló la esperanza de que algún día, saldría una Biblia completa de la propias prensas de la Sociedad.

  • La Versión Autorizada. La II Guerra Mundial hizo necesaria una publicación independiente de la misma Biblia. Mientras se intensificaba notablemente el conflicto mundial, la Sociedad logró comprar clisés o planchas de toda la Versión Autorizada de la Biblia. Esta fue presentada al público durante una asamblea de los Testigos de Jehová, el 18 de septiembre de 1942, como la primera Biblia completa impresa en la fábrica de Brooklyn de la Sociedad Watch Tower. En su apéndice se proporcionaba, una lista de nombres propios con su significado, una “Concordancia de palabras y expresiones bíblicas”, de preparación especial, y otras ayudas. Además, puso un pequeño título apropiado en cada página.
  • La American Standard Version. Otra importante traducción de la Biblia en inglés es la American Standard Version (Versión Estándar Americana) de 1901. Después de largas negociaciones, la Sociedad Watch Tower pudo comprar, en 1944, el uso de los clisés para la impresión en sus propias prensas de aquella versión de la Biblia. El 10 de agosto de 1944 se presentó la edición Watch Tower de la American Standard Version.
  • The Bible in Living English. En 1972 la Sociedad Watch Tower produjo The Bible in Living English (La Biblia en Inglés Vivo), traducida por el difuntoSteven T. Byington.

Los Testigos de Jehová, han editado junto a su multitud de publicaciones, la ya mencionada Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. Aunque existen muchos detractores a esta versión, a la que acusan de ser parcial hacia las doctrinas de los Testigos, ellos explican que esta traducción es precisa, exacta y literalmente ajustada a los propios manuscritos originales, pues fue realizada directamente a partir de los manuscritos y fuentes internacionales más confiables que hoy existen. Esta versión no está disponible en librerías, sino que se ofrece directamente por los Testigos. La traducción del nuevo testamento se basa en el texto maestro de Westcott y Hort, que tiene base en los manuscritos más antiguos y reconocidos que existen. Los testigos afirman que la versión de la Biblia que utilizan es más fácil de entender que otras, a menudo comparándola con versiones que usan un lenguaje antiguo. Por otra parte, la Traducción del Nuevo Mundo es criticada por usar expresiones extrañas en lugar de parafrasear los textos, lo que puede dificultar la comprensión de los textos y su contexto. Por ejemplo, en Eclesiastés 2:14-16 la Traducción del Nuevo Mundo se lee:

14 Respecto al sabio, tiene los ojos en la cabeza; pero el estúpido va andando en pura oscuridad. Y he llegado a saber, yo también, que hay un mismo suceso resultante que les sucede a todos ellos. 15 Y yo mismo dije en mi corazón: “Un suceso resultante como el del estúpido me sucederá a mí, sí, a mí”. ¿Por qué, entonces, me había hecho yo sabio, yo en demasía en aquel tiempo? Y hablé en mi corazón: “Esto también es vanidad”. 16 Pues no hay más recuerdo del sabio que del estúpido hasta tiempo indefinido. En los días que ya están entrando, todos ciertamente quedan olvidados; y ¿cómo morirá el sabio? Junto con el estúpido.

Mientras que en la versión Dios Habla Hoy, de las Sociedades Bíblicas Unidas, se lee:

14 El sabio usa bien los ojos, pero el necio anda a oscuras. Sin embargo, me di cuenta de que a todos les espera lo mismo, 15 y me dije: “Lo que le espera al necio también me espera a mí, así que de nada me sirve tanta sabiduría. ¡Hasta eso es vana ilusión! 16 Porque nunca nadie se acordará ni del sabio ni del necio; con el correr del tiempo todo se olvida, y sabios y necios mueren por igual.”

Según explican los Testigos de Jehová, esto se debe a que la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras valora la literalidad sobre la paráfrasis, es decir busca traducir el texto de la forma más idéntica posible a la redacción en el idioma original (hasta donde se permita su correcta comprensión), más que realizar una interpretación resumida del mismo. Según su opinión esto permite recoger de mejor forma el estilo y expresiones originales, minimizando la posibilidad de desviar el sentido del texto.[23]

Persecución Religiosa

Los “nazis” identificaban a los presos que eran Testigos de Jehová (Bibelforscher) con un “Triángulo púrpura”.

Los “nazis” identificaban a los presos que eran Testigos de Jehová (Bibelforscher) con un “Triángulo púrpura“.

Durante la historia de los testigos de Jehová, ha habido en diversos momentos olas de persecución a este grupo, tanto en países denominados totalitarios como democráticos.[24]

Durante la primera etapa del siglo XX, fueron encarcelados tanto en Estados Unidos como en Canadá, especialmente en el estado de Quebec. Durante la segunda guerra mundial bajo el régimen nazi, se calcula que el 97% de los testigos alemanes, llamados Bibelforscher, fueron perseguidos de una forma u otra. En los campos de concentración llevaban un triangulo púrpura cosido en la ropa como identificación.

Las cifras siguientes son estremecedoras:

  • Deportados y encarcelados: c. 10.000
  • Muertos por malos tratos: c. 2.500
  • Sentenciados a muerte: 253
  • Niños arrancados de sus padres (casos conocidos): 500
  • Pérdida de empleo: 1.687
  • Pérdida del negocio propio: 284
  • Pérdida del hogar: 735
  • Prohibición del régimen de ejercer el propio oficio: 457
  • Confiscación de propiedades: 129
  • Negación de la pensión: 826
  • Personas que sufrieron otras pérdidas personales: 329
  • Matrimonios disueltos por presión de los funcionarios: 30

Según el Círculo europeo de antiguos deportados e internados Testigos de Jehová las razones para tal persecución fueron las siguientes:

1. Al momento de la guerra, por rehusar tomar parte en el servicio militar, así como apoyar el esfuerzo bélico nazi.

2. Anteriormente también, ya en 1934, por rehusar dar el saludo: “Heil Hitler!”

3. Por su testimonio público, reuniones y escritos de denuncia sobre un régimen brutal e inhumano.

4. Por rechazar la ideología nazi: la fuerza y la violencia, el concepto de la raza.[11]

En la Unión Soviética, también hubo intensa persecución, siendo algunos Testigos encarcelados por más de 40 años y otros deportados a Siberia entre los que hubo muertos, víctimas del maltrato en las extremas condiciones climatológicas.[25]

Durante la década de los 80 y 90 los testigos estuvieron proscritos o restringidos en varios países de América Latina, África, Asia y Europa Oriental[24]

El día 5 de Octubre del 2006, el Museo del Holocausto (Washington) ofreció un día dedicado a los Testigos de Jehová víctimas de la era nazi. En su presentación declara:

“El coraje mostrado por la gran mayoría de los testigos de Jehová al mantener sus creencias, a pesar de la persecución Nazi, ganó el respeto de muchos contemporáneos”.

(Traducción del Inglés) , We Honor and Remember Jehovah’s Witness victims of the Nazi Era- United States Holocaust Memorial Museum [26]

Referencias

  1.  Libro “Usted puede vivir para siempre en un paraíso en la Tierra”, capítulo 23, “La organización visible de Dios”, editado por los Testigos de Jehová, Watchtower Bible and Tract Society of Pennsylvania (1989)
  2.  Revista “La Atalaya”, 1 de febrero de 2007, págs. 27-30. Editado por los Testigos de Jehová
  3.  Libro “El hombre en busca de Dios”, capítulo 11 “Apostasía, se obstruye el camino a Dios”. Editado por los Testigos de Jehová
  4.  Libro “El hombre en busca de Dios”, capítulo 15 “Un regreso al Dios verdadero”. Editado por los Testigos de Jehová
  5.  Lumen Gentium Documentos de la Iglesia Católica, Lumen Gentium, 25, El oficio de enseñar de los Obispos
  6.  Revista “La Atalaya”, 15 de Agosto de 1984, pág. 27, artículo “¿Tienen que ser ministros todos los cristianos verdaderos?”
  7.  Revista “¡Despertad!”, 8 de Agosto de 1992 págs. 12-13, Artículo “¿Deben usar títulos religiosos los cristianos?”
  8.  Revista “La Atalaya”, 15 de marzo de 1998, pág. 28, artículo “Constantino el Grande, ¿defensor del cristianismo?”. Editado por los Testigos de Jehová
  9.  Libro “Los Testigos de Jehová, Proclamadores del Reino”, pág. 623 cap. 8. Editado por los Testigos de Jehová
  10. ↑ a b c d Libro “Los Testigos de Jehová, Proclamadores del Reino de Dios”, páginas 722-723. Editado por los Testigos de Jehová, Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania (1993)
  11.  Revista “La Atalaya”, 15 de Febrero de 1972, artículo “Un cuerpo gobernante diferente de una corporación legal”
  12.  Revista “La Atalaya”, 15 de Mayo de 1990, artículo “Cooperación con el cuerpo gobernante hoy”
  13.  Revista “La Atalaya”, 15 de Enero de 2001, artículo “En qué difiere el Cuerpo Gobernante de una corporación legal”
  14.  Revista “La Atalaya”, 15 de marzo de 1993, pág. 32
  15.  Anuario de los testigos de Jehová 2003 pág. 24
  16.  La Atalaya, 1 de Diciembre de 2007 pág. 2
  17.  Libro “Anuario 2007 de los Testigos de Jehová – Proclamadores del Reino de Dios”, páginas 4 y 6, editado por Watchtower Bible and Tract Society of New York (2006)
  18.  Revista “La Atalaya”, 15 de marzo de 2006, página 26, artículo “Nuevos miembros del Cuerpo Gobernante”
  19.  Revista “La Atalaya”, 1 de enero de 1980, pág. 13, artículo “Las traducciones de la Biblia… ¿importa cuál use?”
  20. ↑ a b Libro “Los Testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios”, capítulo “Objeto de odio de parte de todas las naciones”, pág. 642. Editado por los Testigos de Jehová, Watch Tower Bible and Tract Society of Pennsylvania (1993)

Véase también

Enlaces externos

Enlaces Oficiales de la Sociedad Watchtower

Enlaces oficiales de otras entidades y organizaciones relacionadas

Opiniones no oficiales y grupos no activos

Sección Enlaces externos en el artículo Controversias sobre los Testigos de Jehová

 

Argentina: Murió una testigo de Jehová que se negó a recibir una transfusión de sangre

Argentina: Murió una testigo de Jehová que se negó a recibir una transfusión de sangre

El Diario argentino El Clarín,  de la ciudad de Buenos Aires, publicó una nota con fecha 6 de septiembre del 2000, comentando la  muerte de una mujer miembro de la secta de los  Testigos de Jehová por negarse a recibir una transfusión de sangre.

«Una mujer, miembro de los Testigos de Jehová, murió el lunes luego de negarse a recibir una transfusión de sangre. Pocos días antes, el médico que la trataba de la grave infección que padecía había presentado ante la Justicia una acción de amparo para poder realizarle una transfusión aun contra su voluntad. Pero el juez Carlos Sem Rodríguez se inclinó por preservar la voluntad de la paciente.

Este es un nuevo caso en el que uno de los preceptos religiosos de los Testigos de Jehová se opone frontalmente a una práctica habitual en la medicina moderna. La mujer, de 57 años, de quien hasta ayer no se conocía la identidad, residía en la localidad de Laboulaye, al sur de la ciudad de Córdoba, y era madre de 3 hijos. Víctima de una gangrena gaseosa, cuando ingresó al hospital Rawson de la capital provincial fue inmediatamente internada en terapia intensiva. Pero antes de ser sometida a una intervención quirúrgica, ratificó por escrito y con certificación policial su negativa a recibir transfusión de sangre.

Pese a sus intentos por convencerla de la necesidad del tratamiento, los médicos se toparon con el férreo rechazo de la mujer y de sus familiares. Y fue entonces que el jefe del servicio de terapia intensiva, Ernesto Mac Loughlin, resolvió acudir a la Justicia y presentó una acción de amparo.

El juez Sem Rodríguez se trasladó al hospital para informarse acerca del estado de la paciente y conocer la posición de sus familiares. Y a la hora de resolver, actuó consecuentemente con la jurisprudencia de la Corte Suprema al concluir que no existe norma que obligue a nadie a recibir una transfusión ni que autorice a los jueces a decidir por encima de la libre voluntad de la persona. Y argumentó que, en caso contrario, habría “abuso de autoridad”.

El juez citó, entre otras cosas, el artículo 19 de la Constitución nacional, que concede a todas las personas la prerrogativa de disponer de sus actos, de su obrar, de su propio cuerpo y de su vida. Y señala que aun un enfermo en peligro de muerte puede tener una razón valedera para rechazar determinada operación.

Por su parte, el médico Mac Loughlin explicó que efectuó la presentación judicial en virtud del juramento hipocrático, que lo compromete “a sostener la vida”, y explicó que también influyó en su decisión la necesidad de hallar el “amparo legal” que le permitiera hacer frente a la situación planteada por la paciente.

El director del hospital Rawson, Hugo Rolland, explicó a Clarín que la mujer presentaba una septicemia (infección generalizada) en la cual “la gangrena funciona como una puerta de entrada”. Y que necesitaba una transfusión con urgencia debido al abrupto descenso de glóbulos rojos, aunque también admitió que no se puede concluir que la inoculación sanguínea hubiese alcanzado para salvarle la vida. “En casos como éste, acudimos al juez para que nos indique cómo actuar ante el choque entre el deber médico y los derechos de las personas”, precisó Rolland.

El médico fue claro: “Si un paciente me dice que se quiere morir, hay poco que hacer. Es una elección. Una vez tuvimos que atender a un hombre al que debíamos amputarle una pierna y no lo hicimos porque no hubo consentimiento de su parte”.

Los antecedentes indican que, en general, los jueces se inclinan por respetar la voluntad del paciente, salvo que el caso involucre a un menor. “Allí -explicó Rolland- el juez ordena proceder con las transfusiones. Y suele haber problemas entre padres creyentes y magistrados.”

Carlos Ceirano, miembro de los Testigos de Jehová, aseguró que “la negativa a recibir sangre es una decisión personal de cada Testigo de Jehová que se toma teniendo en cuenta información religiosa y científica. No se trata de una postura fanática ni del deseo de martirizarse”.

Ceirano también explicó que para los creyentes del culto cuestionado “hay un mandato establecido hace 19 siglos, en el Libro de los Hechos de los apóstoles, en el que existe la orden de abstenerse de la sangre y la fornicación. Y dice que ‘’si se hacen cuidadosamente estas dos cosas, ustedes prosperarán””. El religioso sostuvo, además, que “nadie niega ni desconoce que las transfusiones de sangre conllevan enormes riesgos. No son un ”curalotodo””. Por eso, según Ceirano, la actitud de la mujer está “justificada”, porque “cuando están de por medio ciertos principios, la vida tiene un lugar secundario”.

El médico Mac Loughlin contó que en sus 32 años de ejercicio profesional nunca había afrontado un caso similar, y explicó que si volviera a recibir a un testigo de Jehová “volvería a pedir la autorización para realizar la transfusión” aunque el paciente que se oponía cambiara de opinión y la aceptara. “Una firma puede ser negada y yo necesito el amparo y la opinión del juez, que no puede ser siempre igual”.»

testigos_de_jehova_270709Una mujer de 61 años, testigo de Jehová, falleció en Sevilla tras haber sufrido un accidente de tráfico, pues en un documento de voluntades anticipadas rechazaba recibir cualquier tipo de transfusión sanguínea debido a sus convecciones religiosas, se lee en las noticias. ¿Se basa en la Biblia la prohibición de comer o tomar sangre, incluso por transfusión, o de cualquier otra forma? A esta cuestión respondemos.

El Problema – Son numerosas las noticias sobre negativas de miembros de la secta de los Testigos de Jehová para realizar transfusiones de sangre, y de complicaciones, a veces con fallecimiento del paciente, al no poder atenderles debidamente en un hospital ante una operación quirúrgica o un transplante de órgano, llegándose incluso a la fabricación de morcillas sin sangre para sus miembros ante la negativa -basada en algunos textos bíblicos que interpretan en este sentido- de poder tomar sangre.

Un apunte sobre la secta de los Testigos de Jehová – Recordemos que los Testigos de Jehová no son cristianos. Son un secta, ya que se hacen pasar por lo que no son, por cristianos. Y no pueden ser una Iglesia cristiana porque no creen en el dogma de la Trinidad y en el de la divinidad de Jesús como hijo de Dios encarnado, al cual consideran como una criatura excelsa, primera en el plan de Dios, que para ellos es similar, lo identifican, al Arcángel Miguel.

Los Testigos de Jehová han cambiado varios pasajes de la Biblia para adaptarla a sus propias ideas, ideas que ningún estudioso de los textos bíblicos, creyente o no, podría encontrar en los textos originales. Por lo tanto, son un grupo con expresiones y formas religiosas, con parecidos con los Cristianos, pero que intentan hacerse pasar por la Iglesia Cristiana sin serlo. En definitiva, son una secta, que pretende tener más y más adeptos y más y más dinero de ellos, y así mayor influencia.

¿En qué basan los Testigos de Jehová su negativa a la toma de sangre? – Los textos que ellos manejan para negarse a la ingesta, toma, bebida o transfusión de sangre son los siguientes, principalmente del Antiguo Testamento, y uno del Nuevo Testamento -éste último lo veremos posteriormente en otro apartado; vayamos ahora a los textos del Antiguo Testamento: · Génesis 9:3-6 “…Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis…”.

· Levítico 3:17: “…que ninguna grosura ni ninguna sangre comeréis.”

· Levítico 17:10: “…que moran entre ellos, comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y la cortaré de entre su pueblo”.

· Levítico 17:13-14: “…No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado”.

· Deuteronomio 12:23-25: “Solamente que te mantengas firme en no comer sangre; porque la sangre es la vida, y no comerás la vida juntamente con su carne.
12:24 No la comerás…”

Todos ellos son claros y rotundos en su prohibición: no es lícito comer sangre animal porque es comer la vida. Analizaremos a continuación su sentido y los situaremos en su contexto, dejando para más adelante el texto del Nuevo Testamento que también esgrimen para apoyar sus ideas.

El significado de la sangre para los Pueblos Semíticos – En los pueblos semitas del Próximo y Medio Oriente se vio la sangre como el elemento donde residía la vida, el elemento vital y vitalizante de los seres vivos. Al matar un animal, o en la muerte de cualquier persona, o en un sacrificio, el vertido de sangre indicaba claramente que la vida se marchaba conforme salía aquélla. La pérdida de sangre era también síntoma de debilidad, de pérdida de vitalidad, de vida. La sangre para los antiguos brota del corazón, y la parada del latido indicaba la muerte de la persona. Recordemos además cómo la mitología de Mesopotamia cuenta que el dios Marduk (deidad babilónica), el principal de los dioses, se propuso crear a los hombres para que adoraran a las divinidades; para ello amasó arcilla con la sangre de un dios rebelde -posteriormente considerado un demonio- de nombre Kingu.

Con este transfondo mesopotámico queda claro que en los antiguos sacrificios animales del pueblo de Israel se ofrecía vida a Dios, y esto significaba derramar la sangre del animal sacrificado. La sangre era la vida, y ella era propiedad de Dios, de ahí que no se pudiera tomar lo que pertenecía a Dios. El pecado, la infracción, estaba por lo tanto en tomar por el hombre lo que no le correspondía, lo que es de Dios.

Esta visión de la sangre como vida es también la razón de que del más terrible de los demonios mesopotámicos, Lilitu o Labartu, que en el Poema de Gilgamesh se denomina como Lillake, se decía que mataba a los niños y bebía de ellos su sangre, es decir, su pecado era arrancarle la vida, propiedad de Dios, siendo por ello la primera figura ‘vampírica’ de la historia conocida.

Y no olvidemos cómo “el Señor Jesús, la noche en que era entregado, cogió pan, oró, lo partió y dijo: ‘Esto es mi cuerpo, el entregado a favor vuestro; haced esto en memoria de mí’. De la misma manera también el vaso, después de cenar, diciendo: ‘Este vaso es la Nueva Alianza ratificada con mi sangre; haced esto, siempre que lo bebáis, en memoria de mí’”. (1 Co. 11:24b-25). Recordemos que en la Antigua Alianza el pan y el vino se ofrecían como sacrifico entre las primicias de la tierra en señal de ofrenda a Dios. También ofreció pan y vino el sacerdote Melquisedec (Gn. 14:18), figura de Cristo. Junto con ello, la salida de Israel de Egipto y el contexto del Éxodo dan al vino -en el que nos centramos- un carácter festivo al final del banquete judío y una dimensión escatológica de espera mesiánica. El vino es “verdadera bebida”, y beberlo es “tener la vida, vida en Cristo, que es Dios, y permanencia en Él” (Jn. 6:53-56).

En la antropología semita el principio vital de la sangre se relaciona con el suspiro o la respiración, es el “ser viviente”, la vida, y se designa como “nefesh”. La nefesh aún permanece en la carne muerta, en el cadáver, de ahí que se pueda tomar esa vitalidad si se toma la sangre del animal o de la persona muerta. Cosa distinta ocurre con su espíritu, el “ruaj”, que al morir el hombre va al más allá o “sheol”. De ahí que en la antropología semítica exista tanta unidad entre la carne (”basar”) y el principio vital o “nefesh”, pero es la ausencia de la “ruaj” la que al no estar tras la muerte del ser humano la que lo hace no vivo. Por otro lado los animales no tienen “ruaj” sino “basar” y “nefesh”. Apuntemos que los griegos tradujeron “nefesh” por “psykhé”, y este término pasó al latín como “anima”, que es nuestro castellano “alma”, aunque es más acertado decir que el alma está en la “ruaj” (que se castellanizó como “espíritu”), y no en lo psíquico, en el “nefesh”, que como decimos, aún permanece en el cadáver.

La Sangre en Sí Misma – Aunque es un tejido muy conocido en su existencia, no ha sido hasta los siglos XIX y XX cuando se ha logrado entender su verdadero significado fisiológico, siendo el que más ha motivado la inventiva y el que mayor impacto ha tenido en el pensamiento popular, mítico y religioso durante todas las épocas y culturas a lo largo y ancho del mundo.

Como cualquier pueblo, el pueblo de Israel se desarrolló bajo una influencia y una cultura centradas en las civilizaciones del Próximo Oriente, lo que le llevó a asumir muchas ideas pre-científicas propias de su entorno. Las leyes sobre la sangre se enmarcan en una época determinada, una cultura, una mentalidad; y así ocurrió con los demás pueblos y civilizaciones. Plinio el Viejo contaba que en torno al año 100 de nuestra era en el circo la gente se lanzaba a la arena para beber la sangre de los gladiadores aún moribundos y así poder adquirir su fuerza y valentía. Otros grupos étnicos de Asia y de Centroamérica, o del Canadá, tenían por costumbre hace dos milenios el tomar la sangre de sus enemigos y de animales para fortalecerse y adquirir las propiedades de los animales.

Investigadores y científicos en el siglo XVII que empezaban a realizar las primeras transfusiones sanguíneas a veces daban sangre animal a personas con el fin de variar el carácter del receptor, habiendo incluso historias de alguna mujer que habiendo recibido sangre de gato maullaba por las noches sobre el tejado de su casa.

Quitando lo insostenible de alguna de estas historias, sí hemos de decir que hasta hace muy poco se ha considerado por la ciencia, en su desconocimiento de la sangre, su función, utilidad y variedad en tipos, que verdaderamente de alguna forma poseía en sí misma la propiedad de aquel de quien provenía, lo que se confirma en los dos casos recién comentamos, muy cercanos en el tiempo a nuestra actualidad, lo que nos debe de llevar a no caer en la rápida crítica histórica, anacrónica e injusta por lo tanto, de las leyes del Antiguo Testamento referentes a la toma de sangre animal, por considerarse como sede de la vida, de lo vital, el alma del animal. Creer que en la sangre residía la vida, la “psykhé”, de su propietario ha sido algo supuesto hasta hace 300 años por hombres de ciencia en Europa.

La Biblia no es un libro científico, ni de medicina, ni de astronomía, ni de matemáticas ni de biología. La Biblia enseña firmemente, fielmente y sin error la verdad que Dios hizo consignar en dichos libros para salvación nuestra. […] El intérprete indagará con atención qué pretendieron expresar realmente los hagiógrafos y plugo a Dios manifestar por sus palabras, para comprender lo que Él quiso comunicarnos. Para descubrir la intención de los hagiógrafos, entre otras cosas, hay que atender a los “géneros literarios”, porque la verdad se propone y se expresa de una manera o de otra en los textos de diverso modo históricos, proféticos, poéticos o en otras formas de hablar. Conviene, además, que el intérprete investigue el sentido que intentó expresar y expresó el hagiógrafo en cada circunstancia, según la condición de su tiempo y de su cultura, por medio de los géneros literarios usados en su época”.

La Biblia no se ha de leer como un libro de ciencia ni sacarlo del contexto cultural de su época. Como dijo Agustín en el siglo V, “la Biblia no enseña cómo va el cielo, sino cómo se va al cielo”.

El Antiguo Testamento a la luz del Nuevo Testamento – Leer el Antiguo Testamento ha de llevar a leer el Nuevo. La Biblia (Antiguo Testamento y Nuevo Testamento) es el libro del Pueblo de Dios, el medio por el que Dios ha ido educando y sigue educando a sus hijos. La salvación se desarrolla en el tiempo y se ha ido revelando en la historia. Como dice la carta a la Hebreos en su inicio, “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (He. 1:1-2).

Dios, pues, inspirador y autor de ambos Testamentos, dispuso las cosas tan sabiamente que el Nuevo Testamento está latente en el Antiguo y el Antiguo está patente en el Nuevo. Porque, aunque Cristo fundó el Nuevo Testamento en su sangre, no obstante los libros del Antiguo Testamento recibidos íntegramente en la proclamación evangélica, adquieren y manifiestan su plena significación en el Nuevo Testamento, ilustrándolo y explicándolo al mismo tiempo. Además, lLa economía del Antiguo Testamento estaba ordenada, sobre todo, para preparar, anunciar proféticamente y significar con diversas figuras la venida de Cristo redentor universal y la del Reino Mesiánico. Además los libros del Antiguo Testamento manifiestan a todos el conocimiento de Dios y del hombre, y las formas de obrar de Dios justo y misericordioso con los hombres, según la condición del género humano en los tiempos que precedieron a la salvación establecida por Cristo. Estos libros la verdadera pedagogía divina”.

La lectura, por lo tanto, de los pasajes del Antiguo Testamento ha de hacerse siempre, especialmente en los pasajes que revisten un punto de vista dogmático o moral, bajo la luz del Nuevo Testamento, ya que la perfección ha llegado con Cristo. Queda claro que la lectura de la Biblia ha de hacerse desde la totalidad de ella.

Algunos pasajes pertinentes del Nuevo Testamento -Ya el apóstol Pablo dejó claro en la Carta a los Gálatas que “…antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo.” (Ga. 3:23-25).

Un texto similar de la Carta a los Hebreos recuerda la inutilidad de los sacrificios animales ante el único y solamente válido sacrificio de Cristo en la Cruz: “Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado. Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados” (He 10:1-3).

Jesús da perfecto cumplimiento a las leyes de Moisés, a la Ley en su conjunto, la Torah, porque como nos recuerda el evangelista Mateo, “Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí. Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.” (Mt 12:6-8).

El texto del Nuevo Testamento que citan a su favor los Testigos de Jehová – Anteriormente dejamos para más adelante un pasaje del Nuevo Testamento que avalaba la teoría de los Testigos de Jehová. Ahora es el momento de considerarlo, en vistas a lo comentado en las secciones anteriores.

Sólo existe un pasaje donde expresamente se hace mención a la toma de sangre dentro del Nuevo Testamento, y es en el relato del Concilio de Jerusalén, donde tras discutirse los distintos puntos de vista entre las facciones o comunidades cristianas de Pedro, Pablo y Santiago en referencia al comportamiento impuesto a los gentiles y a los cristianos provenientes del judaísmo -es la apertura de la evangelización más allá de los límites judíos y el reconocer qué prácticas del judaísmo podían permanecer y cuales mantenerse ante la irrupción que el mensaje y la persona de Jesucristo ha supuesto- se llega a la conclusión siguiente tras hablar el representante de las comunidades más cercanas al judaísmo, Santiago: “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien” (Hch. 15:28-29)

Para comprender este texto analicemos alguno más que dará luz a lo que ha ocurrido aquí: Posteriormente Pedro y Pablo se encuentran en Antioquía, y Pedro, que seguía normas de comida de gentiles, al llegar miembros de las comunidades cristianas de Santiago, dejará de comer con ellos y se sentará a la mesa de los cristianos provenientes del judaísmo. Ante ello Pablo echará en cara a Pedro su comportamiento y le dirá que la justificación es por la fe y no por las obras de la ley (de Moisés) (Ga. 2:11-21). Ciertamente no se hace aquí mención de la sangre ni de qué preceptos alimenticios se estaban considerando, aunque es de suponer que algunos miembros volvían a comportarse como antes, sin tener en cuenta lo dicho en el Concilio de Jerusalén.

En la Carta a los Romanos (Ro. 14:1-23) Pablo ofrece una solución conciliadora para que las costumbres alimenticias de los gentiles no “entristezcan” (Ro. 14:15) a los cristianos venidos del judaísmo, pidiéndoles que no escandalicen a los “débiles en la fe” (Ro. 14:1, 15, 17): “Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Pero si por causa de la comida tu hermano es contristados. […] Pues si por una comida se entristece tu hermano, ya no caminas conforme a la caridad. […] porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”.

Y ya en una carta pastoral como la de Timoteo, aunque en un contexto contra las ideas de los gnósticos, podemos leer que “…mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado” (1 Tim 4:3-5).

Las Transfusiones Sanguíneas – Acerca de las transfusiones sanguíneas, que no existían en la época de Antiguo Testamento y del Nuevo, no se dice nada en la Biblia. Sin embargo, en tanto que la negación de la toma de sangre por considerarse como sede de la vida y algo ligado a la propia persona en su cultura semítica, podemos pensar que la transfusión de sangre debería negarse por igual principio: No debe ponerse sangre de una persona en otra, no debe ponerse el “nefesh”, la “psykhé” de una persona en otra; es algo obvio.

Considerar que como la Biblia no habla de transfusiones, las transfusiones se permiten por ella. Es más, acabamos de decir, que si hubieran existido transfusiones en aquella época, también habrían sido negadas. Pero no es éste el criterio de lectura e interpretación bíblica, sino la búsqueda del sentido de la prohibición mosaica, el cual reside como hemos venido diciendo en la creencia científica errónea -hoy la sabemos- de la residencia de lo vital del ser humano, o del animal, en la sangre. Por lo tanto, esta ley moral y alimenticia está basada en una concepción científica errónea, que incluso en el siglo XVII hemos visto con algún ejemplo, era considerada por la misma ciencia médica hematológica.

La lectura correcta la Biblia ante las transfusiones es que es una práctica puramente médica ante la que la Biblia y la Iglesia no tienen nada que decir al no ir en contra de la moral natural ni la Ley positiva de Dios, siendo en todo caso una práctica adecuada y necesaria ante la que la Iglesia se pronunció favorablemente una vez que científicamente se estableció en el siglo XX cuáles eran sus clases, con el descubrimiento de los tipos A, B, O y AB y se empezó a comprender la ciencia de las transfusiones.

Conclusión – La toma de sangre (bebida o de cualquier otra forma) está ligada absolutamente a la alimentación y manducación de las partes animales, criaturas de Dios y bendecidas por Dios en todas sus partes, y no a la toma de la vitalidad o el alma (animal), o la supuesta adquisición de propiedades animales. Cualquier creencia en sentido contrario se basa en un conocimiento científico inadecuado del tejido sanguíneo que hoy en día no podemos mantener. Hemos de entender que algunos preceptos de la antigüedad tienen su sentido sólo el contexto de su época y se basan sólo en concepciones pre-científicas. Si es este el caso, como hemos mostrado, no podemos mantener su extensión a la actualidad como formando parte de la ley divina. Han sido leyes que han tenido su vigencia en ciertos momentos para el pueblo de Israel pero que hoy no lo tienen por tener un conocimiento mayor de la realidad creada.

Por otro lado, la transfusión sanguínea es un método de la ciencia de extraordinaria ayuda para la vida del receptor en multitud de situaciones médicas orientadas siempre a la vida y nunca en contra del donante. Es por ello por lo que en este punto hemos de citar las palabras de Cristo en referencia al valor de la vida frente a cualquier prescripción de la Ley: “Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos. Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? El les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante? Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo.” (Mt. 12:9-12).

Es por todo ello por lo que la negativa de la secta de los Testigos de Jehová de tomar sangre, ya bebida, comida, o de cualquier otra forma, o negarse a recibir transfusiones de sangre por ser un mandado divino en tanto que en la sangre reside la vitalidad, la parte anímica del ser vivo, es un error.

Una mujer de 61 años, testigo de Jehová, falleció en Sevilla tras haber sufrido un accidente de tráfico, pues en un documento de voluntades anticipadas rechazaba recibir cualquier tipo de transfusión sanguínea debido a sus convecciones religiosas, se lee en las noticias.

testigos_de_jehova_270709 ¿Se basa en la Biblia la prohibición de comer o tomar sangre, incluso por transfusión, o de cualquier otra forma? A esta cuestión respondemos.

El Problema – Son numerosas las noticias sobre negativas de miembros de la secta de los Testigos de Jehová para realizar transfusiones de sangre, y de complicaciones, a veces con fallecimiento del paciente, al no poder atenderles debidamente en un hospital ante una operación quirúrgica o un transplante de órgano, llegándose incluso a la fabricación de morcillas sin sangre para sus miembros ante la negativa -basada en algunos textos bíblicos que interpretan en este sentido- de poder tomar sangre.

Un apunte sobre la secta de los Testigos de Jehová – Recordemos que los Testigos de Jehová no son cristianos. Son un secta, ya que se hacen pasar por lo que no son, por cristianos. Y no pueden ser una Iglesia cristiana porque no creen en el dogma de la Trinidad y en el de la divinidad de Jesús como hijo de Dios encarnado, al cual consideran como una criatura excelsa, primera en el plan de Dios, que para ellos es similar, lo identifican, al Arcángel Miguel.

Los Testigos de Jehová han cambiado varios pasajes de la Biblia para adaptarla a sus propias ideas, ideas que ningún estudioso de los textos bíblicos, creyente o no, podría encontrar en los textos originales. Por lo tanto, son un grupo con expresiones y formas religiosas, con parecidos con los Cristianos, pero que intentan hacerse pasar por la Iglesia Cristiana sin serlo. En definitiva, son una secta, que pretende tener más y más adeptos y más y más dinero de ellos, y así mayor influencia.

¿En qué basan los Testigos de Jehová su negativa a la toma de sangre? – Los textos que ellos manejan para negarse a la ingesta, toma, bebida o transfusión de sangre son los siguientes, principalmente del Antiguo Testamento, y uno del Nuevo Testamento -éste último lo veremos posteriormente en otro apartado; vayamos ahora a los textos del Antiguo Testamento: · Génesis 9:3-6 “…Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis…”.

· Levítico 3:17: “…que ninguna grosura ni ninguna sangre comeréis.”

· Levítico 17:10: “…que moran entre ellos, comiere alguna sangre, yo pondré mi rostro contra la persona que comiere sangre, y la cortaré de entre su pueblo”.

· Levítico 17:13-14: “…No comeréis la sangre de ninguna carne, porque la vida de toda carne es su sangre; cualquiera que la comiere será cortado”.

· Deuteronomio 12:23-25: “Solamente que te mantengas firme en no comer sangre; porque la sangre es la vida, y no comerás la vida juntamente con su carne.
12:24 No la comerás…”

Todos ellos son claros y rotundos en su prohibición: no es lícito comer sangre animal porque es comer la vida. Analizaremos a continuación su sentido y los situaremos en su contexto, dejando para más adelante el texto del Nuevo Testamento que también esgrimen para apoyar sus ideas.

El significado de la sangre para los Pueblos Semíticos – En los pueblos semitas del Próximo y Medio Oriente se vio la sangre como el elemento donde residía la vida, el elemento vital y vitalizante de los seres vivos. Al matar un animal, o en la muerte de cualquier persona, o en un sacrificio, el vertido de sangre indicaba claramente que la vida se marchaba conforme salía aquélla. La pérdida de sangre era también síntoma de debilidad, de pérdida de vitalidad, de vida. La sangre para los antiguos brota del corazón, y la parada del latido indicaba la muerte de la persona. Recordemos además cómo la mitología de Mesopotamia cuenta que el dios Marduk (deidad babilónica), el principal de los dioses, se propuso crear a los hombres para que adoraran a las divinidades; para ello amasó arcilla con la sangre de un dios rebelde -posteriormente considerado un demonio- de nombre Kingu.

Con este transfondo mesopotámico queda claro que en los antiguos sacrificios animales del pueblo de Israel se ofrecía vida a Dios, y esto significaba derramar la sangre del animal sacrificado. La sangre era la vida, y ella era propiedad de Dios, de ahí que no se pudiera tomar lo que pertenecía a Dios. El pecado, la infracción, estaba por lo tanto en tomar por el hombre lo que no le correspondía, lo que es de Dios.

Esta visión de la sangre como vida es también la razón de que del más terrible de los demonios mesopotámicos, Lilitu o Labartu, que en el Poema de Gilgamesh se denomina como Lillake, se decía que mataba a los niños y bebía de ellos su sangre, es decir, su pecado era arrancarle la vida, propiedad de Dios, siendo por ello la primera figura ‘vampírica’ de la historia conocida.

Y no olvidemos cómo “el Señor Jesús, la noche en que era entregado, cogió pan, oró, lo partió y dijo: ‘Esto es mi cuerpo, el entregado a favor vuestro; haced esto en memoria de mí’. De la misma manera también el vaso, después de cenar, diciendo: ‘Este vaso es la Nueva Alianza ratificada con mi sangre; haced esto, siempre que lo bebáis, en memoria de mí’”. (1 Co. 11:24b-25). Recordemos que en la Antigua Alianza el pan y el vino se ofrecían como sacrifico entre las primicias de la tierra en señal de ofrenda a Dios. También ofreció pan y vino el sacerdote Melquisedec (Gn. 14:18), figura de Cristo. Junto con ello, la salida de Israel de Egipto y el contexto del Éxodo dan al vino -en el que nos centramos- un carácter festivo al final del banquete judío y una dimensión escatológica de espera mesiánica. El vino es “verdadera bebida”, y beberlo es “tener la vida, vida en Cristo, que es Dios, y permanencia en Él” (Jn. 6:53-56).

En la antropología semita el principio vital de la sangre se relaciona con el suspiro o la respiración, es el “ser viviente”, la vida, y se designa como “nefesh”. La nefesh aún permanece en la carne muerta, en el cadáver, de ahí que se pueda tomar esa vitalidad si se toma la sangre del animal o de la persona muerta. Cosa distinta ocurre con su espíritu, el “ruaj”, que al morir el hombre va al más allá o “sheol”. De ahí que en la antropología semítica exista tanta unidad entre la carne (”basar”) y el principio vital o “nefesh”, pero es la ausencia de la “ruaj” la que al no estar tras la muerte del ser humano la que lo hace no vivo. Por otro lado los animales no tienen “ruaj” sino “basar” y “nefesh”. Apuntemos que los griegos tradujeron “nefesh” por “psykhé”, y este término pasó al latín como “anima”, que es nuestro castellano “alma”, aunque es más acertado decir que el alma está en la “ruaj” (que se castellanizó como “espíritu”), y no en lo psíquico, en el “nefesh”, que como decimos, aún permanece en el cadáver.

La Sangre en Sí Misma – Aunque es un tejido muy conocido en su existencia, no ha sido hasta los siglos XIX y XX cuando se ha logrado entender su verdadero significado fisiológico, siendo el que más ha motivado la inventiva y el que mayor impacto ha tenido en el pensamiento popular, mítico y religioso durante todas las épocas y culturas a lo largo y ancho del mundo.

Como cualquier pueblo, el pueblo de Israel se desarrolló bajo una influencia y una cultura centradas en las civilizaciones del Próximo Oriente, lo que le llevó a asumir muchas ideas pre-científicas propias de su entorno. Las leyes sobre la sangre se enmarcan en una época determinada, una cultura, una mentalidad; y así ocurrió con los demás pueblos y civilizaciones. Plinio el Viejo contaba que en torno al año 100 de nuestra era en el circo la gente se lanzaba a la arena para beber la sangre de los gladiadores aún moribundos y así poder adquirir su fuerza y valentía. Otros grupos étnicos de Asia y de Centroamérica, o del Canadá, tenían por costumbre hace dos milenios el tomar la sangre de sus enemigos y de animales para fortalecerse y adquirir las propiedades de los animales.

Investigadores y científicos en el siglo XVII que empezaban a realizar las primeras transfusiones sanguíneas a veces daban sangre animal a personas con el fin de variar el carácter del receptor, habiendo incluso historias de alguna mujer que habiendo recibido sangre de gato maullaba por las noches sobre el tejado de su casa.

Quitando lo insostenible de alguna de estas historias, sí hemos de decir que hasta hace muy poco se ha considerado por la ciencia, en su desconocimiento de la sangre, su función, utilidad y variedad en tipos, que verdaderamente de alguna forma poseía en sí misma la propiedad de aquel de quien provenía, lo que se confirma en los dos casos recién comentamos, muy cercanos en el tiempo a nuestra actualidad, lo que nos debe de llevar a no caer en la rápida crítica histórica, anacrónica e injusta por lo tanto, de las leyes del Antiguo Testamento referentes a la toma de sangre animal, por considerarse como sede de la vida, de lo vital, el alma del animal. Creer que en la sangre residía la vida, la “psykhé”, de su propietario ha sido algo supuesto hasta hace 300 años por hombres de ciencia en Europa.

La Biblia no es un libro científico, ni de medicina, ni de astronomía, ni de matemáticas ni de biología. La Biblia enseña firmemente, fielmente y sin error la verdad que Dios hizo consignar en dichos libros para salvación nuestra. […] El intérprete indagará con atención qué pretendieron expresar realmente los hagiógrafos y plugo a Dios manifestar por sus palabras, para comprender lo que Él quiso comunicarnos. Para descubrir la intención de los hagiógrafos, entre otras cosas, hay que atender a los “géneros literarios”, porque la verdad se propone y se expresa de una manera o de otra en los textos de diverso modo históricos, proféticos, poéticos o en otras formas de hablar. Conviene, además, que el intérprete investigue el sentido que intentó expresar y expresó el hagiógrafo en cada circunstancia, según la condición de su tiempo y de su cultura, por medio de los géneros literarios usados en su época”.

La Biblia no se ha de leer como un libro de ciencia ni sacarlo del contexto cultural de su época. Como dijo Agustín en el siglo V, “la Biblia no enseña cómo va el cielo, sino cómo se va al cielo”.

El Antiguo Testamento a la luz del Nuevo Testamento – Leer el Antiguo Testamento ha de llevar a leer el Nuevo. La Biblia (Antiguo Testamento y Nuevo Testamento) es el libro del Pueblo de Dios, el medio por el que Dios ha ido educando y sigue educando a sus hijos. La salvación se desarrolla en el tiempo y se ha ido revelando en la historia. Como dice la carta a la Hebreos en su inicio, “Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo” (He. 1:1-2).

Dios, pues, inspirador y autor de ambos Testamentos, dispuso las cosas tan sabiamente que el Nuevo Testamento está latente en el Antiguo y el Antiguo está patente en el Nuevo. Porque, aunque Cristo fundó el Nuevo Testamento en su sangre, no obstante los libros del Antiguo Testamento recibidos íntegramente en la proclamación evangélica, adquieren y manifiestan su plena significación en el Nuevo Testamento, ilustrándolo y explicándolo al mismo tiempo. Además, lLa economía del Antiguo Testamento estaba ordenada, sobre todo, para preparar, anunciar proféticamente y significar con diversas figuras la venida de Cristo redentor universal y la del Reino Mesiánico. Además los libros del Antiguo Testamento manifiestan a todos el conocimiento de Dios y del hombre, y las formas de obrar de Dios justo y misericordioso con los hombres, según la condición del género humano en los tiempos que precedieron a la salvación establecida por Cristo. Estos libros la verdadera pedagogía divina”.

La lectura, por lo tanto, de los pasajes del Antiguo Testamento ha de hacerse siempre, especialmente en los pasajes que revisten un punto de vista dogmático o moral, bajo la luz del Nuevo Testamento, ya que la perfección ha llegado con Cristo. Queda claro que la lectura de la Biblia ha de hacerse desde la totalidad de ella.

Algunos pasajes pertinentes del Nuevo Testamento -Ya el apóstol Pablo dejó claro en la Carta a los Gálatas que “…antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo.” (Ga. 3:23-25).

Un texto similar de la Carta a los Hebreos recuerda la inutilidad de los sacrificios animales ante el único y solamente válido sacrificio de Cristo en la Cruz: “Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan. De otra manera cesarían de ofrecerse, pues los que tributan este culto, limpios una vez, no tendrían ya más conciencia de pecado. Pero en estos sacrificios cada año se hace memoria de los pecados” (He 10:1-3).

Jesús da perfecto cumplimiento a las leyes de Moisés, a la Ley en su conjunto, la Torah, porque como nos recuerda el evangelista Mateo, “Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí. Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.” (Mt 12:6-8).

El texto del Nuevo Testamento que citan a su favor los Testigos de Jehová – Anteriormente dejamos para más adelante un pasaje del Nuevo Testamento que avalaba la teoría de los Testigos de Jehová. Ahora es el momento de considerarlo, en vistas a lo comentado en las secciones anteriores.

Sólo existe un pasaje donde expresamente se hace mención a la toma de sangre dentro del Nuevo Testamento, y es en el relato del Concilio de Jerusalén, donde tras discutirse los distintos puntos de vista entre las facciones o comunidades cristianas de Pedro, Pablo y Santiago en referencia al comportamiento impuesto a los gentiles y a los cristianos provenientes del judaísmo -es la apertura de la evangelización más allá de los límites judíos y el reconocer qué prácticas del judaísmo podían permanecer y cuales mantenerse ante la irrupción que el mensaje y la persona de Jesucristo ha supuesto- se llega a la conclusión siguiente tras hablar el representante de las comunidades más cercanas al judaísmo, Santiago: “Porque ha parecido bien al Espíritu Santo, y a nosotros, no imponeros ninguna carga más que estas cosas necesarias: que os abstengáis de lo sacrificado a ídolos, de sangre, de ahogado y de fornicación; de las cuales cosas si os guardareis, bien haréis. Pasadlo bien” (Hch. 15:28-29)

Para comprender este texto analicemos alguno más que dará luz a lo que ha ocurrido aquí: Posteriormente Pedro y Pablo se encuentran en Antioquía, y Pedro, que seguía normas de comida de gentiles, al llegar miembros de las comunidades cristianas de Santiago, dejará de comer con ellos y se sentará a la mesa de los cristianos provenientes del judaísmo. Ante ello Pablo echará en cara a Pedro su comportamiento y le dirá que la justificación es por la fe y no por las obras de la ley (de Moisés) (Ga. 2:11-21). Ciertamente no se hace aquí mención de la sangre ni de qué preceptos alimenticios se estaban considerando, aunque es de suponer que algunos miembros volvían a comportarse como antes, sin tener en cuenta lo dicho en el Concilio de Jerusalén.

En la Carta a los Romanos (Ro. 14:1-23) Pablo ofrece una solución conciliadora para que las costumbres alimenticias de los gentiles no “entristezcan” (Ro. 14:15) a los cristianos venidos del judaísmo, pidiéndoles que no escandalicen a los “débiles en la fe” (Ro. 14:1, 15, 17): “Recibid al débil en la fe, pero no para contender sobre opiniones. Pero si por causa de la comida tu hermano es contristados. […] Pues si por una comida se entristece tu hermano, ya no caminas conforme a la caridad. […] porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo”.

Y ya en una carta pastoral como la de Timoteo, aunque en un contexto contra las ideas de los gnósticos, podemos leer que “…mandarán abstenerse de alimentos que Dios creó para que con acción de gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido la verdad. Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado” (1 Tim 4:3-5).

Las Transfusiones Sanguíneas – Acerca de las transfusiones sanguíneas, que no existían en la época de Antiguo Testamento y del Nuevo, no se dice nada en la Biblia. Sin embargo, en tanto que la negación de la toma de sangre por considerarse como sede de la vida y algo ligado a la propia persona en su cultura semítica, podemos pensar que la transfusión de sangre debería negarse por igual principio: No debe ponerse sangre de una persona en otra, no debe ponerse el “nefesh”, la “psykhé” de una persona en otra; es algo obvio.

Considerar que como la Biblia no habla de transfusiones, las transfusiones se permiten por ella. Es más, acabamos de decir, que si hubieran existido transfusiones en aquella época, también habrían sido negadas. Pero no es éste el criterio de lectura e interpretación bíblica, sino la búsqueda del sentido de la prohibición mosaica, el cual reside como hemos venido diciendo en la creencia científica errónea -hoy la sabemos- de la residencia de lo vital del ser humano, o del animal, en la sangre. Por lo tanto, esta ley moral y alimenticia está basada en una concepción científica errónea, que incluso en el siglo XVII hemos visto con algún ejemplo, era considerada por la misma ciencia médica hematológica.

La lectura correcta la Biblia ante las transfusiones es que es una práctica puramente médica ante la que la Biblia y la Iglesia no tienen nada que decir al no ir en contra de la moral natural ni la Ley positiva de Dios, siendo en todo caso una práctica adecuada y necesaria ante la que la Iglesia se pronunció favorablemente una vez que científicamente se estableció en el siglo XX cuáles eran sus clases, con el descubrimiento de los tipos A, B, O y AB y se empezó a comprender la ciencia de las transfusiones.

Conclusión – La toma de sangre (bebida o de cualquier otra forma) está ligada absolutamente a la alimentación y manducación de las partes animales, criaturas de Dios y bendecidas por Dios en todas sus partes, y no a la toma de la vitalidad o el alma (animal), o la supuesta adquisición de propiedades animales. Cualquier creencia en sentido contrario se basa en un conocimiento científico inadecuado del tejido sanguíneo que hoy en día no podemos mantener. Hemos de entender que algunos preceptos de la antigüedad tienen su sentido sólo el contexto de su época y se basan sólo en concepciones pre-científicas. Si es este el caso, como hemos mostrado, no podemos mantener su extensión a la actualidad como formando parte de la ley divina. Han sido leyes que han tenido su vigencia en ciertos momentos para el pueblo de Israel pero que hoy no lo tienen por tener un conocimiento mayor de la realidad creada.

Por otro lado, la transfusión sanguínea es un método de la ciencia de extraordinaria ayuda para la vida del receptor en multitud de situaciones médicas orientadas siempre a la vida y nunca en contra del donante. Es por ello por lo que en este punto hemos de citar las palabras de Cristo en referencia al valor de la vida frente a cualquier prescripción de la Ley: “Pasando de allí, vino a la sinagoga de ellos. Y he aquí había allí uno que tenía seca una mano; y preguntaron a Jesús, para poder acusarle: ¿Es lícito sanar en el día de reposo? El les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en día de reposo, no le eche mano, y la levante? Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Por consiguiente, es lícito hacer el bien en los días de reposo.” (Mt. 12:9-12).

Es por todo ello por lo que la negativa de la secta de los Testigos de Jehová de tomar sangre, ya bebida, comida, o de cualquier otra forma, o negarse a recibir transfusiones de sangre por ser un mandado divino en tanto que en la sangre reside la vitalidad, la parte anímica del ser vivo, es un error.

Fuente:

Los Testigos de Jehová y como contestarles con la Biblia (I)

Los Testigos de Jehová y como contestarles con la Biblia (I)

Descargar (Los testigos de jehová y como contestarles con la Biblia.pdf)

Hola:

Dios te bendiga. Gracias por interesarte en este estudio. Deseo sinceramente que lo halles de utilidad y de bendición para tu vida espiritual y que puedas hallar las respuestas que estás buscando.

Esta es la primer nota de una serie de 3 artículos sobre Los Testigos de Jehová y como contestarles con la Biblia . Al final de cada artículo hallarás los enlaces que te indican como continuar.

Gracias nuevamente por interesarte.

Paulo Arieu

Sus ataques contra la divinidad de Jesucristo:

A. Los TT.JJ. dicen que Jesús no era Dios, sino tan sólo un hombre; por tanto…

Pueden preguntar, “Si Jesús era Dios, entonces…

¿Por qué le oró al Padre? (Juan 17).

a. Porque en cuanto hombre El necesitaba orarle al Padre.

b. Porque El era tanto Dios como hombre (Col. 2:9; Juan 8:58 con Ex. 3:14).

Recuerde que Jesús tiene dos naturalezas. A esto se le denomina unión hipostática (P. 57,14). Las dos naturalezas de Cristo explican por qué tenemos dos tipos de Escrituras concernientes a Jesús: aquéllas que parecen concentrarse en Su lado divino, y aquellas que parecen concentrarse en Su lado humano. Los TT.JJ. simplemente están ignorando o modificando las Escrituras que se refieren a Su divinidad y se concentran en las que describen Su lado humano.

c. ¿Estaba Jesús orándose a Sí mismo?

Jesús no es la misma persona que el Padre. El le estaba orando al Padre.

¿Por qué dijo que el Padre era mayor que El? (Juan 14:28)?

Esto es debido a que Su posición era diferente de la de Dios, no así Su naturaleza. En Heb. 2:9 se nos dice que Jesús fue hecho menor que los ángeles, por un breve lapso, es decir; cuando El se hizo hombre. El Padre envió al Hijo (I Jn. 4:10).

Aunque lo niegan, la riqueza de la Sociedad Watchtower es inmensa, y actualmente operan en 232 países

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