Tabla de contenidos de Filosofía de la Religión

Tabla de contenidos de Filosofía de la Religión

  1. Filosofía de la Religión-Parte I
  2. Filosofía de la Religión-Parte II
  3. Filosofía de la Religión-Parte III
  4. Filosofía de la Religión-Parte IV

Las religiones son cosmovisiones.

La religión es un modo de entender y explicar la realidad, de comprender al hombre, su origen, el sentido de su vida y el misterio de la muerte; desde un punto de vista espiritual.

Las religiones conocidas más antiguas tienen más de cinco mil años de antigüedad, sin embargo, todas ellas difieren de forma pero no de fondo.

Las religiones son los distintos caminos que el hombre decide transitar para la búsqueda de la misma meta que es Dios.

Egipto fue la cuna de las doctrinas místicas que no se identificaron con ninguna secta religiosa pero que influyeron de alguna manera en el pensamiento de los profetas orientales y también de los occidentales.

La sabiduría hermética de origen egipcio se basa en el dominio de las fuerzas mentales, que pueden transmutarse de una clase de vibraciones mentales en otras.

La mente es el Todo, todo vibra, tiene dos polos opuestos y todo se mueve como un péndulo. Toda causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa y todo ocurre de acuerdo con la Ley natural, porque el azar no existe, y la generación se manifiesta en todos los planos.

La mente y la materia pueden ser transmutados, de estado en estado, de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración.

Más allá del Cosmos, del tiempo y del espacio, se encuentra la realidad sustancial, la verdad fundamental. El Todo.

El Todo es mente viviente, no es materia, es espíritu.

El Universo es una creación mental en la mente del Todo y Todo es mente.

El que tiene sabiduría y utiliza la Ley natural puede transmutar lo que no desea en algo valioso y lograr el triunfo.

Desde el punto de vista del absoluto, el Universo es una ilusión, un sueño.

Las verdades absolutas son las que conoce y ve la mente de Dios y las relativas las que se comprende con la razón humana.

La materia sólo existe para nuestros sentidos. Los sabios y nuestras propias intuiciones nos enseñan que no nos equivocaremos si tratamos de vivir bien, alineados a la tendencia universal en el mismo sentido, a pesar de las aparentes evidencias en contra.

Este punto de vista es inmanente, todo está en el Todo y el Todo está en todas las cosas.

Existe un plano de conciencia superior y uno inferior. Si nos mantenemos en el plano superior de conciencia el péndulo mental se libera de la oscilación contraria y se mantiene polarizado en el polo positivo.

El hombre sabio acepta la Ley universal y comprendiéndola puede operar en ella y no ser su esclavo.

El Hinduismo es una religión milenaria también panteísta. Brahma es el Dios invisible que es en sí y engendra todo lo múltiple por emanación. Todo procede de él y todo retorna a él.

La aspiración suprema es ir hacia la divinidad y se alcanza por medio de la ética, el conocimiento y el Yoga (práctica que integra el espíritu humano a Dios).

Shiva es el dios destructor.

El hombre pasa por una serie de transformaciones y vidas, su esperanza es unirse a Brahma, a través del conocimiento de la verdad, y salir de la interminable sucesión de nacimientos y muertes.

Sólo se consigue con la abstinencia, la continencia y la contemplación.

El Hinduismo es la religión nacional de la India y la más difundida.

Esta religión sostiene que existe un motivo subyacente en todo.

El hombre común quiere placer, éxito, responsabilidad y liberarse de los obstáculos que le impiden la satisfacción de sus deseos.

Pero el objetivo real de la vida no es ese, sino que radica en liberarnos del karma o condicionamiento, o de las aflicciones de las vidas pasadas.

El karma es el efecto de toda acción humana que condiciona las vidas. Las malas acciones persiguen el alma a través del tiempo y el espacio hasta que la deuda ha sido pagada.

Se puede salir del karma con la gracia del estado de Ser, más allá del bien y del mal. El Ser es la unidad de los opuestos, luego el mal ya no existe.

(continúa en Parte II)

http://filosofia.laguia2000.com/filosofia-y-religion/filosofia-de-la-religion-parte-i

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Guerras de religión

noticiasdenavarra.com | 28-11-2008

Guerras de religión

 

jue 27/11/2008 a las 12:31

atentadosindia.jpg

Fotos: EFE

 

A pesar de que aún está sin resolver la crisis abierta por los ataques terroristas en Bombay -con un balance provisional de más de 150 personas asesinadas, la mayoría ciudadanos indios, y casi cien rehenes en manos de los asaltantes-, la mayor parte de las fuentes informativas y diplomáticas apuntan a un acto más del histórico enfrentamiento entre hindúes y musulmanes.

Los ataques -bien planificados y con el objetivo de extender el terror en una ciudad con más de 18 millones de habitantes- han sido reivindicados por un grupo islamista hasta ahora desconocido, pero las autoridades indias le restan credibilidad y apuntan directamente a sus vecinos musulmanes, Bangladesh o Pakistán, país con el que India mantiene conflictos abiertos, como el fronterizo de Cachemira -territorio indio con mayoría musulmana-, que ha originado ya numerosos actos de violencia y atentados con decenas de víctimas. India y Pakistán han librado ya tres cruentas guerras de origen religioso desde 1947 y la situación de conflictividad se ha agravado con la existencia de grupos extremistas en ambos bandos que han cometido numerosos atentados y masacres en los últimos años.

Pese a que la tensión política, militar y diplomática entre la India y sus vecinos musulmanes de Pakistán y Bangladesh es periódica -ahora estaba cuajando un tiempo de diálogo y distensión que estos atentados seguramente anularán-, la creciente inestabilidad política y social que se ha instalado en Pakistán tras la invasión militar de Afganistán por EEUU y la OTAN y el derrocamiento del régimen de los talibanes ha aumentado los hechos de violencia y ha facilitado la extensión de una guerra de religión -con el mismo fanatismo de las que arrasaron Europa durante siglos-, en una zona en la que el rápido crecimiento macroeconómico del país no ha conllevado un mayor equilibrio social en una de las áreas con mayores niveles de pobreza y exclusión del planeta.

bombay

Vea un video de los atentados (Fuente: CNN)

Vishnu

Vishnu

Estatua Camboyana de Vishnú del siglo XIII.

Un joven cristiano me escribió en un comentario, muy preocupado, deiciendo que habia encontrado cierta pagina donde se habla de que las creencias actuales sobre el cristianismo, y que estas eran una  mera copia de un personaje llamado Virishna o Vishnu… y que es de aqui de donde se copió y modificó la creencia cristiana.

Sin duda, el que escribió esto es relamente un ignornate. Seguramente está comparando la doctrina de la Trinidad cristiana con la trinidad hindú, pero no tienen nada que ver ambas comparaciones. El hinduismo es mucho mas antiguo que el cristianismo, pero la doctrina de la trinidad surgió en un inteno de explciar como podian haber tres personas divinas en la Biblia y un solo Dios.Ad4emas, la religion hindú es politeista y el cristianismo no.

Podemos encontrar ciertos parecidos con el poema de la creacion hebreo, esto puede ser quizas por su gran antiguedad los relatos sobre la creacion sin duda se hicieron parte de los mitos de muchas naciones antiguas, en un intento de darle razon de ser a los comienzos de estas religiones y de estos pueblos en donde la religion se desarrollaba.

Acá los dejo con Vishnu.

Representación de Vishnú

Viṣṇú (o Vishnú) es un dios hindú. Su nombre podría significar ‘omnipresente’ en alguna forma de sánscrito antiguo. Viṣṇú forma parte de la Trimurti (‘tres formas’, a veces descrita de manera inexacta como “Trinidad” hindú): Brahmā (el Creador, en la modalidad de la pasión), Viṣṇú (el Preservador, en la modalidad de la bondad) y Śivá (el Destructor, en la modalidad de la ignorancia).

Según el Padma Purana, Vishnú es el dios principal de la Trimurti, es decir, él es el creador, preservador y el destructor del universo: cuando Vishnú decidió crear el Universo se dividió a sí mismo en tres partes. Para crear dio su parte derecha, dando lugar al dios Brahmā. Para proteger dio su parte izquierda, originando a Vishnú (es decir, a sí mismo) y por último, para destruir dividió en dos partes su mitad, dando lugar a Shivá».

Es más célebremente identificado con sus avatares, más especialmente Rāma y Kṛṣṇa.

Vishnú habita en un paraíso conocido con el nombre de Vaikhunta donde todo es oro y piedras preciosas. Desde ese lugar se cree que el río Ganges surge de sus divinos pies y fluye hacia la Tierra.

A Vishnu se el conoce como la segunda persona de la Trimurti o tríada Hindú; pero a pesar de ser el segundo esto no implica en modo alguno que deba ser considerado inferior a Brahma. En algunos libros se dice que Brahma es la primera causa de todas las Cosas, en otros se afirma, fuertemente que este honor pertenece a Vishnu, mientras que en otros se le concede a Siva. Así como el principal trabajo de Brahma es la creación, el de Vishnu es el de la preservación. En el siguiente pasaje del Padma Purana se enseña que Vishnu es la causa suprema, identificándolo de este modo con Brahma, y también que su principal Tarea es la de la preservación; En el principio de la creación, el gran Vishnu, deseoso de crear el mundo entero, asumió tres formas: Creador. Conservador y Destructor. Para crear este mundo, el Espíritu Supremo se reprodujo a sí mismo. De la parte derecha de su cuerpo apareció Brahma, luego para preservar el mundo, produjo de su Lado izquierdo a Vishnu, y para destruirlo, produjo del centro de su cuerpo al eterno Siva. Algunos adoran a Brahma, otros a Vishnu y otros a Siva. Vishnu, sin embargo, crea, conserva y destruye, aunque en tres formas distintas. Por lo tanto, ¡que los hombres piadosos no hagan diferencias entre los tres¡
La esencia de la enseñanza del Víshnu Purana se resume en unas pocas líneas: “Escuchad el compendio del Purana entero. El mundo fue producido por Vishnu; existe en Él y Él es la causa de su continuidad y cesación. Él es el mundo” lnmediatamente después aparece un himno dedicado a Él que comienza como sigue “Gloria al invariable, santo, eterno, y supremo Vishnu, de naturaleza universal, el más poderoso de todos. Gloria a Él, que es Hiranyagarbha (Brahma). Hari (Vishnu) y Sankara (Siva) el Creador, Conservador y Destructor del mundo. Como se observará más tarde, a Siva se le conoce comúnmente como Mahadeva (el gran dios). Aquellos que hacen de Vishnu el sujeto de adoración suprema, le llaman Naravana, aunque originalmente era uno de los nombres de Brahma. Éstos, en su mayoría suelen menospreciar sus encarnaciones, y dirigen sus alabanzas a Él como el más grande de todos. Frecuentemente se le nombra por la palabra Ishwar (Dios) como si él fuera el dios. Pero este término se emplea más frecuentemente para designar a Siva.

Atributos teológicos 

Viṣṇú es la deidad que todo lo incluye, conocido como Puruṣa (‘varón’ o ‘disfrutador’), Mahā-Puruṣa (‘gran disfrutador’), Param-Ātmā (‘suprema alma’), Antar-yāmī (‘de lo interno, el controlador’), Śeṣa (‘final’ o totalidad, en quien están todas las almas), Bhaga-vān (‘de las glorias, el poseedor’).

Viṣṇú posee seis glorias divinas:

  • jñāna (‘conocimiento’)
  • aiśvarya (‘control’)
  • śakti (‘energía’, `potencia´)
  • bala (‘fuerza’)
  • vīriá (‘virilidad’)
  • tejas (‘resplandor’)

Su vehículo es Garudá, el dios de los pájaros.

Descripción de Viṣṇú 

Habitualmente se representa como un ser de forma humana, piel azul y cuatro brazos sosteniendo una padma o flor de loto, una caracola (ambas para alentar a sus devotos), un chakra (disco similar al que usan los ninjas, que Viṣṇú usa para degollar a los demonios) y un mazo o cetro de oro (símbolo del poder real en el Universo). Frecuentemente se le ve sentado, descansando sobre una flor de loto, con su consorte Lakṣmī sentada sobre una de sus rodillas.

Otras formas de Viṣṇú 

Mahā-Viṣṇú (el ‘gran Viṣṇú’) es su aspecto más grande: es tan gigantesco que cada molécula de su respiración es uno de los millones de universos materiales. Mahā-Viṣṇú duerme en un éxtasis denominado yoga nidra (‘sueño yóguico’) y sueña las actividades de todos los seres vivos.[1]

La refulgencia brahma-yioti (‘divino brillo’) del cuerpo de Viṣṇú es el aspecto impersonal (no-persona) de Dios: el Brahman.

Otro nombre de Viṣṇú es Harí (proveniente de la raíz sánscrita hrī que significa ‘quitar (el pecado o el sufrimiento)’.

De esta expansión de Viṣṇú proviene el nombre de la “Mata Hari” (‘la madre Dios’), que era el seudónimo de la bailarina y espía holandesa Margaretha Geertruida Zelle (1876-1917), fusilada por los franceses por espiar para los alemanes.

Viṣṇú con Lakṣmī, en el templo de Khajuraho.

Lakṣmī, la consorte 

La consorte de Viṣṇú es Lakṣmīdevi, la Diosa de la fortuna. Esta śakti (‘energía’) es la samvit (‘completo conocimiento’) del dios, mientras que los demás cinco atributos surgen de esta samvit. Śakti es la ahamata (‘personalidad y actividad’) de Viṣṇú. Es personificada en el folclore hindú y es llamada Śrī o Lakṣmī. Ella se manifiesta en: kriyā-śakti (‘actividad creativa’), y bhūti-śakti (‘creación’) de Dios.

Viṣṇú no puede ser parte de su propia energía o creatividad (ahamta). Por lo tanto él necesita que su consorte la diosa Lakṣmī esté siempre con él, sin ser tocada por nadie más. Por eso la diosa tiene que acompañar a Viṣṇú en todas sus encarnaciones.

Culto 

Viṣṇú es el principal dios del vaiṣṇavismo. En la actualidad los hindúes (que son los seguidores del hinduismo y no los habitantes de la India —los indios, que pueden ser hindúes, musulmanes, budistas, etc.—) creen que Viṣṇú se encarnó en la India como varios avatares. Es frecuentemente adorado en la forma de esos avatares.

No se sabe claramente cuándo o cómo comenzó el culto a Viṣṇú. En los Vedas (recopilaciones de las creencias de los arios), Viṣṇú es clasificado como un dios menor, estrechamente asociado con Indra. Sólo más tarde en la historia hindú llegó a ser un miembro de los Trimurti y finalmente la más importante de las deidades de la religión.

Nombres 

Como todas las deidades hindúes, Viṣṇú tiene muchos nombres, quizá más que cualquier otro, recogidos en los Vishnú Sahasra Nāma (‘Viṣṇú, mil nombres’), que aparecen en el Mahābhárata. Los nombres derivan generalmente de los supuestos an-anta kalyana gunas (‘in-finitos afortunados atributos’) del Señor. Los siguientes son algunos nombres con estatus especial:

  • Jagannatha: señor del mundo.
  • Achiuta: infalible (a: partícula negativa; chiuta: ‘que puede caer’).
  • Ananta: infinito (a: partícula negativa; anta: ‘final’). También se llama así su expansión Ananta Shesha.
  • Ananta-sayana: que se acuesta sobre la serpiente Ananta.
  • Keśavá: ‘[que posee] cabello hermoso, abundante o largo’.
  • Narayan: ‘de los hombres, el refugio’ (siendo nara: ‘hombre’, ayāna: ‘refugio’).
  • Mādhava: ‘primaveral’
  • Viṣṇú: ‘el omnipenetrante’.
  • Hrishikesh: ‘amo de los sentidos’ (siendo jriśika: ‘sentidos’ e īśa: ‘señor, controlador’).
  • Padmanabha: ‘loto-ombligo’. Así se llama a Mahā Viṣṇú, quien tiene una gigantesca flor de loto que nace de su ombligo. De esa flor nace el Señor Brahmá, creador del universo.
  • Vāmaná: ‘enano’. Viṣṇú en la forma de un enano.
  • Trivikrama: ‘el de los tres grandes pasos’.
  • Varaha: gigantesco cerdo que descubrió a la Tierra olfateando el fondo fangoso del universo, y que la reubicó en su lugar fijo en el centro del universo.
  • Parashú Rāma (‘hacha-placer’): encarnación como bráhmana que mató a miles de guerreros chatrías que se habían desviado del sendero de la religión.
  • Rāma Chandra (‘placer-luna’): rey de Ayodhya y esposo de Sītā. El rapto de ésta (como el de Helena de Troya) generó la guerra que se relata en el Rāmāyana.

Nombres de Krishná 

Al ser Krishná la encarnación más importante de Vishnú, a veces se usan indistintamente sus nombres.

HINDUISMO

HINDUISMO, LA MADRE DE LAS RELIGIONES

Dos referencias del Hinduísmo, una cosmovisión en la que se nace, es decir, que no es proselitista y quizás la religión más liberal y abierta, son el dios Shiva (uno de la Trimurti; los otros dos son Visnú y Brahma) y una mujer europea y que tras vivir en la India y casarse con un eminente hindú, adoptó la forma de vida del hinduísmo. Es Savitri Devi, una mujer de vida e ideas hoy proscritas e incomprendidas. Tanto es así que sus obras se publicaron primero en India, uno de los pocos países del mundo donde la libertad de imprenta es más real. Sobre ella hay información en www.savitridevi.org/

Sobre el Hinduísmo, como religión, (aunque es algo más que lo que como religión se entiende en Occidente, es una civilización) hemos encontrado un interesante texto en Internet:

“Para entender cualquiera de las filosofías que serán descritas, es importante darse cuenta que son religiosas en esencia. El principal objetivo de ellas es la directa experiencia mística de la realidad y ya que esta experiencia es religiosa por naturaleza, son inseparables de la religión. Más que para .cualquiera de las otras tradiciones orientales, esto es verdad para el Hinduismo, donde la conexión entre filosofía y religión es particularmente fuerte.

El Hinduismo no puede ser llamado una filosofía, ni tampoco es una religión bien definida. Es, mejor dicho, un organismo socio-religioso grande y complejo, que consiste de innumerables sectas, cultos y sistemas filosóficos e incluye variados rituales, ceremonias y disciplinas espirituales, como también la veneración de numerosos dioses y diosas.

El origen espiritual del Hinduismo se encuentra en las Vedas, colección de escrituras antiguas escritas por sabios anónimos, los llamados profetas Védicos. Hay cuatro Vedas, la más antigua de ellas es el Rig Veda. Escrito en Sanscrito antiguo, el idioma sagrado de India, las Vedas se han mantenido como la más alta autoridad religiosa para muchas de las secciones del Hinduismo.

Cada una de las Vedas consiste de varias partes que fueron compuestas en diferentes períodos, probablemente entre 1500 y 500 años a.C. La parte más reciente es la llamada Upanishad que contiene la esencia del mensaje espiritual del Hinduismo. Ha guiado e inspirado a los sabios hindúes por los últimos 25 siglos de acuerdo al consejo dado en sus versos:

Tomando como un arco el gran arma del Upanishad,

Debes de colocar sobre él una flecha afilada por la meditación.

Estirarlo con un pensamiento dirigido a la esencia de Aquello

Y penetrar, amigo mío, aquel Imperecedero como el blanco.

La base de todo el Hinduismo, es la idea de que la plétora de cosas y eventos que nos rodean no son sino diferentes manifestaciones de la misma realidad última. Esta realidad, llamada Brahman, es el concepto cohesionador que le da su carácter de unidad al Hinduismo, a pesar de la veneración de variados dioses.

hindu

Brahman, la realidad cúspide, final, se entiende como el “alma” o esencia interior de todas las cosas. Es infinita y más allá de cualquier concepto; no puede ser comprendida por el intelecto ni puede ser adecuadamente descrita con palabras: “Brahman, sin comienzo, supremo: más allá de lo que es y más allá de lo que no es”-”Incomprensible es aquella Alma Suprema, ilimitada, no nacida, no puede racionalizarse, impensable”. Aun así la gente quiere hablar sobre esta realidad y los sabios hindúes con su característico gusto al mito se han imaginado Brahman como divino y hablan sobre Aquello en un lenguaje mitológico. A los diversos aspectos de lo Divino se les ha dado distintos nombres de variados Dioses venerados por los hindúes, pero las escrituras dejan muy en claro que no son más que reflejos de una única realidad última:

Esto que la gente dice, ‘Venera a este Dios!, Venera a aquel Dios!’ -uno tras el otro-esto es realmente la creación de él [de Brahman]! Y él mismo es todos los Dioses.

La manifestación de Brahman en el alma humana se llama Atman, la idea que Atman y Brahman, el individuo y la realidad última, son uno, es la esencia del Upanishad.

Aquel que es la más fina esencia, todo este mundo lo tiene como su alma. Esta es la realidad. Este es Atman. Aquel eres tú.

Tema recurrente en la mitología hindú es la creación del mundo a través del auto-sacrificio de Dios-”sacrificio” en el sentido original de “hacer sagrado”– y así Dios se transforma en el mundo que, al final, nuevamente se transforma en Dios. Esta actividad creadora de lo Divino se llama lila, el juego de Dios, y el mundo se considera una etapa de la obra teatral divina. El mito de lila, como la mayoría de la mitología hindú, tiene un fuerte sabor mágico. Brahman es el gran mago que se transforma en el mundo y realiza este acto con su “poder creador mágico”, que es el significado original de maya en el Rig Veda. La palabra maya, uno de los términos más importantes en la filosofía hindú, ha cambiado de significado a través de los siglos. Desde “poder” o “fuerza” del divino actor o mago, se transformó en el estado psicológico de cualquier persona bajo el hechizo de la obra teatral mágica. Mientras confundamos la infinidad de formas de la divina lila con la realidad, sin percibir la unidad de brahman dentro de todas estas formas, estamos bajo el hechizo de maya.

Por lo tanto, maya, no significa que el mundo es una ilusión, como equivocadamente se dice. La ilusión meramente se encuentra en nuestro punto de vista, si pensamos que las formas y estructuras, cosas y eventos, que nos rodean son realidades de la naturaleza, en vez de darnos cuenta de que ellos son conceptos creados por nuestras mentes empeñadas en medir y categorizar. Maya es la ilusión de tomar estos conceptos por realidades, de confundir el mapa con el territorio.

En la visión hindú de la naturaleza, por lo tanto, todas las formas son relativas, fluidas, el siempre cambiante maya, conjurado por el gran mago de la divina obra teatral. El mundo de maya cambia continuamente pues el divino lila es una obra rítmica y dinámica. La fuerza dinámica de la obra es karma, otro concepto importante del pensamiento hindú. Karma significa “acción”. Es un principio activo de la obra, la acción total del universo, donde todo está dinámicamente conectado con todo el resto. “Karma es la fuerza de la creación, de la cual todas las formas obtienen su vida”.

El significado de karma, como el de maya, ha sido bajada desde su nivel cósmico original al nivel humano, donde ha adquirido un sentido psicológico. Mientras nuestra visión del mundo sea fragmentada, mientras estemos bajo el conjuro de maya y pensamos que estamos separados de nuestro ambiente y que podemos actuar independientemente, estamos atados por karma. Liberarse de las ataduras de karma significa darse cuenta de la unidad y armonía de toda la naturaleza, incluyendo al humano, y actuar de acuerdo a esto.

“Toda acción sucede en el tiempo por la interrelación de las fuerzas de la naturaleza, pero el hombre perdido en su engaño egoísta piensa que él mismo es el actor.

Pero el hombre que conoce la relación entre las fuerzas de la naturaleza y acciones, ve como algunas fuerzas de la naturaleza trabajan sobre otras fuerzas de la naturaleza, y por ello deja de ser su esclavo.”

“BHAGAVAD GITA”

Liberarse del conjuro de maya, romper las ataduras de karma, significa darse cuenta de que todo fenómeno que percibimos con nuestros sentidos son parte de la misma realidad. Significa experimentar, completamente y personalmente, que todo, incluyéndose uno mismo, es Brahman. Esta experiencia es llamada moksha, o ‘liberación’ en la filosofía hindú y es la esencia misma del hinduismo.

El hinduismo mantiene que existen innumerables maneras de liberarse. Nunca se esperaría que todos sus seguidores lograran acercarse a lo divino de la misma manera y por ello provee diferentes conceptos, rituales y ejercicios espirituales para diferentes modos de conciencia. El hecho que muchos de los conceptos o prácticas sean contradictorias no preocupa en lo más mínimo a los hindúes pues ellos ya saben que Brahman está más allá de conceptos e imágenes. Debido a esta posición se explica la gran tolerancia que es característica del hinduismo.

Entre las formas de lograr la liberación se encuentra el yoga, palabra que significa ‘colocar un yugo’,’unir’ y que se refiere a la unión del alma del individuo a Brahman. Para el hindú común, la forma más popular de acercarse a lo Divino es venerarlo en la forma de un Dios o Diosa personal. La fértil imaginación Hindú ha creado literalmente miles de deidades que aparecen en innumerables manifestaciones. Tres de los más venerados en India actualmente son Shiva, Vishnu y la Madre Divina.

La mente occidental se confunde fácilmente con el número fabuloso de dioses y diosas que pueblan la mitología hindú en sus variadas apariciones y encarnaciones. Para entender como los hindúes pueden desenvolverse entre esta multitud de deidades, debemos entender la actitud básica del hinduismo de que en la sustancia todas estas divinidades son idénticas. Son todas manifestaciones de la misma realidad divina, reflejan diferentes aspectos del infinito, omnipresente y – finalmente – incomprensible Brahman.”

Fuente: tresmontes.wordpress.com