Protestantism in Latin America

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Puerto Príncipe se entrega a la fe un mes después del Sísmo.

16:49 12/02/2010, admin,

¡Amén-Amén! Noticias – Haití se ha convertido en una gigantesca iglesia y una fiesta de recogimiento, cantos y oración al cumplirse un mes del terremoto que dejó la capital reducida a un montón de cascotes. El Estado ha decretado tres días de luto oficial y poca gente trabaja en esta jornada en Puerto Príncipe, una situación no excepcional cuando cerca de un 70% de la población se encuentra en paro.

Decenas de miles de personas se han reunido en distintos puntos de la capital en señal de duelo. Un duelo que los haitianos celebraron abriendo los brazos, cerrando los ojos, apuntando su rostro al sol y cantando durante horas hasta el llanto.

Católicos y protestantes llenan iglesias y campos religiosos improvisados en la calle para orar a sus más de 217.000 muertos. En muletas, en sillas de ruedas o cojeando decenas de mutilados se sumaron a la gran marea blanca que se concentró en la plaza en el ‘Camps de marts’ de Puerto Príncipe, epicentro de una celebración que durará tres días.

“Me siento bien, esta es la mejor ayuda que tengo” explica un joven con aspecto de ‘hip-hopero’ llegado desde un parque cercano en el que duerme. Su aspecto de pandillero violento nada tiene que ver con los ojos llorosos con los que habla después de escuchar ‘la palabra de Dios’ desde el improvisado púlpito.

En una de las calles de Siver La Plane una Congregación Protestante ha montado un escenario y una enorme carpa donde cientos de haitianos también mezclan cánticos y oraciones a Dios, que acompañan con bailes y palmas. Algunos visten sus mejores galas, pantalones y zapatos, y las mujeres lucen túnicas blancas y pañuelos del mismo color.

En el dialecto creole, el Pastor habla de que “Dios quiere Haití”, pero lo ha puesto a prueba “para demostrar su fe”. Muchas mujeres parecen sumidas en un trance. Con las palmas mirando al cielo, balancean la cabeza con los ojos cerrados en una especie de meditación. Continuarán así durante el día y la noche.

Desde el sismo, algunos seguidores del vudú se convirtieron al cristianismo, algunos atraídos por la ayuda que brindan las misiones evangélicas y otros por temor a Dios.

“El terremoto me asustó”, admitió Veronique Malot, una mujer de 24 años que dice haberse incorporado a una iglesia evangélica hace dos semanas cuando tuvo que alojarse en uno de los muchos campamentos improvisados.

“El vudú ha estado en mi familia, pero el gobierno no nos ayuda. Los únicos que nos ayudan son las iglesias cristianas”.

El vudú se desarrolló en el siglo XVII cuando los franceses trajeron a Haití esclavos del Africa occidental. Los esclavos obligados a practicar el catolicismo se mantuvieron leales a sus espíritus africanos en secreto, adoptando santos católicos para que coincidieran con los africanos, en lo que se conoce en religión como sincretismo. Hoy, muchos practican ambas religiones.

Desde el temblor, bautistas, evangelicos, protestantes y otros misioneros han llegado a Haití para alimentar a los desamparados, curar a los heridos y predicar el Evangelio en campamentos donde se apiña un millón de personas.

En muchos de los campamentos, camiones con altavoces difunden música con mensajes evangélicos mientras los misioneros hablan con las familias.

La Agencia para el Desarrollo Internacional, AID, de Estados Unidos, canaliza cientos de millones de dólares en ayuda al exterior cada año por medio de grupos religiosos, aunque no se conoce una cifra concreta de cuánta ayuda llega a Haití por medio de los grupos cristianos.

En camisa blanca y con un brazalete negro, el presidente de Haití, René Preval, durante otra ceremonia organizada en la Universidad de Notre Dame de la capital, pidió a los ciudadanos “limpiar sus rostros de lágrimas” para reconstruir el país, aunque tampoco él pudo reprimirlas durante el acto. “Haití no morirá, no debe morir”, dijo el mandatario, quien prometió a los ciudadanos seguir movilizando a la comunidad internacional en busca de ayudas para la reconstrucción.

El Arrepentimiento en el Evangelio de Juan

El Arrepentimiento en el Evangelio de Juan

2009 AGOSTO 25

by Armando Valdez

Un argumento contra el arrepentimiento que es invariablemente encontrado en libros que no creen en el señorío dice así: El evangelio de Juan, probablemente el único libro en la Escritura cuyo propósito es explícitamente evangelistico (Juan 20:31), nunca menciona el arrepentimiento. ¿Si el arrepentimiento fuera crucial para el mensaje del evangelio, no fuera correcto suponer que Juan hubiera incluido un llamado al arrepentimiento?

Lewis Sperry Chafer escribió, “El evangelio de Juan, el cual es escrito para presentar a Cristo como el objeto de fe hacia la vida eterna, ni una vez emplea la palabra arrepentimiento” (Systematic Theology, 3:376) [Teología sistemática, 3:376). Chafer sugiere que el cuarto evangelio sería “incompleto y desviado si al arrepentimiento debe darse un lugar distinto, e independiente de, el creer. No hay persona reflexiva que intente defender [el arrepentimiento como condición para la salvación] contra tales probabilidades, y aquellos que lo han tomado dudoso lo han hecho sin pesar en la evidencia o considerar la posición insostenible que ellos toman” (3:376-77).

Más recientemente, Charles Ryrie ha escrito,

Es sorprendente recordar que el evangelio de Juan, el evangelio de creencia, nunca usa la palabra arrepentirse o arrepentimiento en el pasaje de la conversación de Jesús con Nicodemo. Pero creer es la palabra usada (Juan 3:12, 15). Entonces si Nicodemo tuvo que arrepentirse, creer debe ser un sinónimo; ¿sino como es que el Señor pudo haber fallado a usar la palabra arrepentirse cuando hablaba con él? A la prostituta Samaritana, Dios no le dijo que se arrepintiera. Él le pidió que se arrepintiera (Juan 4:10), y cuando su testimonio y el del Señor se difundió en medio de los samaritanos, Juan no dijo que se arrepintieron sino que creyeron (versículos 39, 41-42). Y hay como otras cincuenta citas más sobre “creer” y “fe” en el evangelio de Juan, pero ninguna usa “arrepentir”. El clímax es Juan 20:31: “pero éstas se han escrito para que creáis…y para que al creer, tengáis vida en su nombre” (SGS 97-98).

Pero nadie se establece en este punto tan ferozmente como Zane Hodges:

Uno de los hechos más sorprendentes sobre la doctrina del arrepentimiento en la Biblia es que la doctrina es totalmente ausente en el evangelio de Juan. ¡No hay ni siquiera una referencia a ella en todos los veintiún capítulos de Juan! Aún un autor que cree en el señorío escribe: “No hay evangelio que omite el mensaje del arrepentimiento al cual se le puede llamar apropiadamente el evangelio, pues pecadores no pueden venir a Jesucristo aparte de un cambio radical de corazón, mente, y voluntad”.

Esta es una declaración sorprendente. Como el evangelio de Juan sí omite el mensaje del arrepentimiento, ¿debemos concluir entonces que el evangelio no es un evangelio bíblico después de todo?

La misma idea lleva su propia refutación. El cuarto evangelista explícitamente clama a estar evangelizando (Juan 20:30-31). No es la teología del evangelio de Juan que es deficiente; es la teología que se encuentra en la salvación del señorío. De acuerdo, a los esfuerzos desesperantes de maestros que creen en el señorío al leer el arrepentimiento dentro del cuarto evangelio muestran plenamente que han identificado sus propias debilidades fundamentales. Claramente, el mensaje del evangelio de Juan es completo y adecuado sin referencia al arrepentimiento si quiera (AF 146-47).

Hodges sugiere que el apóstol Juan estuvo a propósito evitando el tema del arrepentimiento (AF 149). Él no encuentra en el evangelio de Juan una palabra – ni siquiera una sílaba – del arrepentimiento. Y si hubo algún lugar perfecto para que el evangelista inyecte este tema en su evangelio, este hubiera sido el lugar.

¡Pero su silencio es ensordecedor!…

El silencio del primer capítulo persiste hasta al último capítulo del libro. El cuarto evangelio no dice nada sobre el arrepentimiento, mucho menos conecta el arrepentimiento en cualquier forma con la vida eterna.

Este hecho es el signo de muerte para la teología de señorío. Solamente una ceguera resoluta puede resistir la conclusión obvia: Juan no tomó en consideración el arrepentimiento como una condición para la vida eterna. Si lo hubiera considerado, lo hubiera dicho. Después de todo, de eso se trata su libro: obteniendo la vida eterna (AF 148).

¿Qué debemos pensar de esta sugerencia? ¿Es el “silencio” sobre el arrepentimiento del apóstol Juan verdaderamente el signo de muerte para la posición de señorío?

Hardly H.A. Ironside respondió a este problema hace más de cincuenta años atrás. Él escribió:

La disposición de los cuatro evangelios está en perfecta harmonía. En los sinópticos [Mateo, Marcos y Lucas] el llamado es al arrepentimiento. En Juan el énfasis es dado al creer. Algunos han creído que hay una inconsistencia o contradicción aquí. Pero necesitamos recordar que Juan escribió muchos años después que los viejos evangelistas, y con el objetivo definido en vista de mostrar a Jesús como el Cristo, el Hijo de Dios, y que, creyendo, podemos tener vida por medio de Su Nombre. Él no simplemente viaja sobre el piso ya bien recorrido. Sino, él le agrega y entonces suplementa los registros anteriores, incitando a la confianza en el testimonio que Dios ha dado sobre Su Hijo. Él no ignora el ministerio del arrepentimiento porque él subraya la importancia de la fe. Al contrario, él enseña a las almas arrepentidas la simplicidad de la salvación, de recibir la vida eterna, por medio de confiar en Él quien, como la verdadera luz, que arroja luz sobre todo hombre, haciendo así manifiesta la condición humana caída y la necesidad de un cambio entero de actitud hacia él mismo y hacia Dios (Except Ye Repent, 37-38) [Excepto que se arrepientan].

La afirmación de Zane Hodges que “el cuarto evangelio no dice nada sobre el arrepentimiento” (AF 148) es demostrablemente falso. Sí es verdad que Juan no usa la palabra arrepentimiento, pero como hemos observado en otros lugares, nuestro Señor también no usó la palabra gracia. Uno sospecha que los teólogos que no creen en el señorío se retrocedieran de cualquier sugerencia que la doctrina de la gracia no se encuentra en la enseñanza de Jesús.

El arrepentimiento está bordado en la misma fábrica del evangelio de Juan, aunque la palabra misma nunca es empleada. En la cuenta de Nicodemo, por ejemplo, el arrepentimiento fue claramente sugerido en el mandato de Jesús a que fuera “[nacido] de nuevo” (Juan 3:3, 5,7). El arrepentimiento fue el punto de la ilustración en el Antiguo Testamento que el Señor le dio a Nicodemo (vv. 14-15). En Juan 4, la mujer en el pozo sí se arrepintió, como podemos ver en sus acciones en versículos 28-29.

¿No esta el arrepentimiento incluido por implicación en la siguiente descripción de Juan sobre la fe salvadora?

Juan 3:19-21: Y esta es el condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

Juan 10:26-28: Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano (énfasis agregado).

Juan 12:24-26: De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor, Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.

Para decir que Juan recurrió a una fe que excluía el arrepentimiento es hacer erróneo el concepto del apóstol de lo que significa ser un creyente. Aunque Juan nunca usa la palabra arrepentimiento como verbo, el verbo que sí usa es aún más fuerte. Él enseña que cada creyente verdadero ama la luz (3:19), viene a la luz (3:20-21), obedece al Hijo (3:36), practica la verdad (3:21), adora en espíritu y verdad (4:23-24), honra a Dios (5:22-24), hace buenas obras (5:29), come el pan y la vida (6:48-66), ama a Dios (8:42, cp. 1 Juan 2:15), sigue a Jesús (10:26-28), y sigue los mandamientos de Jesús (14:15). ¡Esas ideas no ocurren en la salvación que no cree en el señorío! Cada uno presupone el arrepentimiento, compromiso, y un deseo a obedecer.

Así como sugieren esos términos, el apóstol tuvo cuidado de describir la conversión como una vuelta completa. Para Juan, convertirse en creyente significa resurrección de la muerte a vida, y saliendo de la oscuridad hacia la luz, abandonando mentiras por la verdad, cambiando el odio por el amor, y abandonando el mundo por Dios. ¿Qué son esos pero imágenes de una conversión radical?

Amar a Dios es la expresión que Juan usa con más frecuencia para describir el comportamiento del creyente. ¿Cómo pueden los incrédulos empezar a amar a Dios aparte de un arrepentimiento genuino? ¿Qué es lo que él implica en amor?

Finalmente, acuerde que es en el evangelio de Juan en donde se describe el ministerio del Espíritu Santo de convicción hacia un mundo incrédulo (Juan 16:8-11). ¿De qué condena a los incrédulos el Espíritu Santo? De “pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:8). ¿No haría caso que el ministerio del Espíritu Santo de convencer a las personas del pecado y sus consecuencias tiene el propósito específico de establecer las bases para el arrepentimiento?

En el arrepentimiento subyacen todas las escrituras de Juan. Es entendido, no necesariamente explicito. Sus lectores eran tan familiarizados con su mensaje apostólico que no tuvo que establecerse en el tema del arrepentimiento. Juan enfatizo diferentes facetas del mensaje del evangelio de aquellos subrayados en Mateo, Marcos, y Lucas. ¡Pero él con seguridad no los estaba contradiciendo! Su meta ciertamente no era idear la doctrina de salvación que no cree en el señorío.

De hecho, el propósito de Juan fue exactamente opuesto. Él estaba mostrando que Jesús es Dios (e.g., 1:1-18; 5:18; 12:37-41). Los lectores de Juan claramente entendieron la implicación de eso: Si Jesús es Dios y lo debemos recibir como Dios (Juan 1:12), nuestro primer deber en venir a Él con el arrepentimiento (cp. Lucas 5:8).

Este artículo apareció originalmente aquí en Gracia a Vosotros

http://evangelio.wordpress.com/

El hombre carnal y el hombre espiritual

El hombre carnal y el hombre espiritual

Autor: Desconocido

Cada día puede ser una gran aventura para el Cristiano que conoce la realidad de ser lleno del Espíritu Santo y vivir constantemente, momento a momento, bajo Su control. La Biblia nos dice que hay tres clases de personas:

1. El Hombre Natural (Aquel que no ha recibido a Cristo): “El que no es espiritual no acepta las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son tonterías. No las puede entender, porque son cosas que tienen que juzgarse espiritualmente” (I Corintios 2:14).

2. El Hombre Espiritual (Aquel que es controlado y capacitado por el Espíritu Santo): “Pero la persona que tiene el Espíritu puede juzgar todas las cosas …” (I Corintios 2:15).


3. El Hombre Carnal (Aquel que ha recibido a Cristo pero que vive en derrota porque confía en sus propios esfuerzos para vivirla vida cristiana):

“Con todo, hermanos, no pude hablarles entonces como a gente guiada por el Espíritu, sino como a personas puramente humanas, como a niños en cuanto a las cosas de Cristo. Les di enseñanza sencilla, como a un niño de pecho se le da leche en vez de comida fuerte; porque ustedes todavía no podían digerir la comida fuerte. Pero ni siquiera pueden digerirla ahora porque todavía son puramente humanos. Mientras tienen envidias, discordias y divisiones, son puramente humanos y están haciendo lo que toda la gente hace” (I Corintios 3:1-3).

Los siguientes son cuatro principios para vivir una vida llena del Espíritu.
1. Dios ha provisto para nosotros vida llena y abundante.
Jesús dijo:
a.”Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia” (San Juan 10:10)
b. “Yo soy la planta, y ustedes son las ramas. El que sigue unido a mi, y yo unido a mi, da mucho fruto; pues no pueden ustedes hacer nada sin mi” (San Juan 15:5)
c.”Pero lo que el Espíritu produce es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio propio No hay ninguna ley en contra de cosas como éstas” (Gálatas 5:22,23)
d. “Pero al venir el Espíritu Santo sobre ustedes, recibirán poder y saldrán para hablar de mi, tanto en Jerusalén como en toda la región de Judea y de Samaria, y hasta en las partes más lejanas del mundo” (Hechos 1:8).
A. El Hombre Espiritual:
Algunas características personales que resultan de confiar en Dios:

 

El grado en que estas características se manifiestan en la conducta está en proporción directa a confiarle al Señor cada detalle de la vida, y de la madurez en Cristo. Una persona que está empezando a entender el ministerio del Espíritu Santo, no debe desanimarse porque no muestra tanto fruto en su vida como los cristianos maduros que han conocido y experimentado esta verdad por largo tiempo. ¿Por qué la mayoría de los cristianos no están experimentando la vida en abundancia?
2. Los Cristianos carnales no pueden experimentar una vida llena y abundante.
El hombre carnal confía en sus propios esfuerzos para vivir la vida cristiana:

Desconoce o ha olvidado el amor de Dios, su perdón y poder (Romanos 5 8-10; Hebreos 10:1-25; 1 Juan 1;2:1-3, II Pedro 1:9; Hechos 1:8).
Experimenta “altibajos”.
Tiene dificultad para comprenderse a sí mismo; desea hacer lo bueno pero no puede.
No descansa en el poder del Espíritu Santo para vivir la vida cristiana. (I Corintios 3:1-3; Romanos 7:15-24; 8:7, Gálatas 5:16-18).
B. El Hombre Carnal:
Algunas o todas las siguientes fallas pueden caracterizar al cristiano que no confía plenamente en Dios:

(El Individuo que profesa ser cristiano pero que continúa practicando el pecado, debe darse cuenta que tal vez no sea cristiano en lo absoluto, de acuerdo a I Juan 2:3; 3:6-9; Efesios 5:5).

La tercera verdad nos da la única solución a este problema . . .
3. Jesucristo prometio vida llena y abundante como resultado de ser lleno (controlado y capacitado) por el Espíritu Santo.
La vida llena del Espíritu es la vida controlada por Cristo, en la cual El vive Su vida en y a través de nosotros en el poder del Espíritu Santo (San Juan 15).
De acuerdo a San Juan 3:1-8, uno llegó a ser cristiano por medio del ministerio del Espíritu Santo. Desde el momento del nacimiento espiritual, el cristiano es habitado por el Espíritu Santo en todo momento (San Juan 1:12; Colosenses 2:9,10; San Juan 14:16,17). Aunque todos los cristianos son habitados por el Espíritu Santo, no todos son llenos (controlados y capacitados) por el Espíritu Santo.
El Espíritu Santo es la fuente de la vida abundante (San Juan 7:37-39).
El Espíritu Santo vino a glorificar a Cristo (San Juan 16:1-15). Cuando una persona es llena del Espíritu Santo, también glorificará a Cristo.
En Su último mandato, el Señor Jesucristo prometió que el Espíritu Santo nos capacitaría para serle testigos con poder (Hechos 1:1-9).
Entonces, ¿cómo puede uno ser lleno del Espíritu Santo?
4. Somos llenos (controlados y capacitados) del Espíritu Santo por fe.
Solo asi podemos experimentar la vida llena y abundante que Cristo prometio para cada Cristiano. Usted puede apropiarse la llenura del Espíritu Santo, ahora mismo, si usted:
Desea sinceramente ser controlado y capacitado por el Espíritu Santo (San Mateo 5:6; San Juan 7:37-39).
Confiesa sus pecados. Por fe da gracias a Dios que El ha perdonado todos sus pecados – pasados, presentes y futuros- porque Cristo murió por usted (Colosenses 2:13-15; I Juan 1:2:1-3; Hechos 10:1-17).
Entrega cada aspecto de su vida a Dios (Romanos 12:1,2).
Por fe pide ser lleno del Espíritu Santo, de acuerdo a:
SU ORDEN – Sean llenos del Espíritu Santo.”No se emborrachen, pues eso lleva a la perdición; al contrario, sean llenos del Espíritu Santo” (Efesios S:18).
SU PROMESA – Dios siempre responde cuando oramos conforme a Su voluntad. “Tenemos confianza en Dios, porque sabemos que si le pedimos algo conforme a su voluntad, El nos oye. Y así como sabemos que Dios oye nuestras oraciones, también sabemos que ya tenemos lo que le hemos pedido” (I Juan 5: 14,15).
La fe puede ser expresada a través de la oración. Como orar en fe para ser lleno del Espíritu Santo Somos llenos del Espíritu Santo por fe solamente. La oración verdadera es una forma de expresar su fe. La siguiente oración se sugiere como guía:
“Padre mío, yo te necesito. Me doy cuenta que he estado controlando mi propia vida, y como resultado he pecado contra Ti. Te doy gracias que Tú has perdonado mis pecados porque Cristo murió en la cruz por mi. Ahora le pido a Cristo que tome nuevamente el control del trono de mi vida. Lléname con tu Espíritu Santo como me ordenaste que lo estuviera y como prometiste en tu Palabra que lo harías si lo pedía en fe. Lo pido en el nombre de Jesús. Como una expresión de mi fe, te doy gracias ahora por llenarme con el Espíritu Santo y por tomar control de mi vida.”
¿Expresa esta oración el deseo de su corazón? Si es así, incline su cabeza y pídale a Dios que lo llene con el Espíritu Santo ahora mismo. Como saber que usted esta lleno (controlado y capacitado) por el Espíritu Santo ¿Le pidió a Dios que lo llenara con su Espíritu Santo? ¿Está usted lleno del Espíritu Santo ahora? ¿En qué basa su seguridad? (En la fidelidad de Dios mismo y Su Palabra Hebreos 11b; Romanos 14:22,23). No dependa de sus sentimientos. Nuestra autoridad es la promesa de la Palabra de Dios y no nuestros sentimientos.
El cristiano vive por fe, (confianza) en la fidelidad de Dios mismo y Su Palabra.
El dibujo del tren nos ilustra la relación entre Dios y su (hecho), la fe (nuestra confianza en Dios y Su Palabra), y los sentimientos (el resultado de nuestra fe y obediencia) (San Juan 14:21).

El tren caminará con o sin furgón de cola. Sin embargo, sería inútil tratar de accionar el tren por el furgón de cola. De la misma manera, nosotros, como cristianos, no dependemos de nuestros sentimientos o emociones, sino que ponemos nuestra fe (confianza) en la fidelidad de Dios y las promesas de Su Palabra. Como caminar en el Espíritu La fe (confianza en Dios y Sus promesas) es la única forma por la cual el cristiano puede vivir una vida controlada por el Espíritu. Conforme usted continúa confiando en Cristo momento a momento:
Su vida mostrará cada vez más el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22.23), y será conformado más y más a la imagen de Cristo (Romanos 12:2; II Corintios 3:18).

La oración y el estudiar la Palabra de Dios tendrán más significado.
Usted experimentará Su poder al testificar (Hechos 1;8).
Estará usted preparado para el conflicto espiritual contra el mundo (I Juan 2:15-17); contra la carne (Gálatas S 16,17); y contra Satanás (I Pedro 5:7-9; Efesios 6:10-13). Experimentará Su poder para resistir la tentación y el pecado -(I Corintios 10:13, Filipenses 4:13; Efesios 1:19-23; 6:10; II Timoteo 1:7; Romanos 6:1-16).
La Respiración Espiritual
Por fe usted puede seguir experimentando el amor y perdón de Dios, Si usted se da cuenta que, en algún área de su vida, (una actitud o una acción) está desagradando al Señor, aún cuando usted está caminando con El y deseando servirlo sinceramente, simplemente dé gracias a Dios que El ha perdonado sus pecados – pasados, presentes y futuros – sobre la base de la muerte de Cristo en la cruz. Por fe, aprópiese del amor y perdón de Dios y continúe teniendo comunión con El. Si usted vuelve a tomar el trono de su vida a causa del pecado – un acto definido de desobediencia – respire espiritualmente. La Respiración Espiritual (exhalando lo impuro e inhalando lo puro) es ejercicio de fe, que le capacita a continuar experimentando el amor y perdón de Dios.
Exhale – Confiese su pecado – esté de acuerdo con Dios en cuanto a su pecado y déle gracias porque El lo ha perdonado, de acuerdo a I Juan 1:9 y Hebreos 10:1-25. La confesión implica arrepentimiento – un cambio de actitud y acción.
Inhale – Rinda el control de su vida a Cristo, y aprópiese (reciba) la llenura del Espíritu Santo por fe. Confíe en que ahora El le controla y capacita, de acuerdo a la orden de Efesios 5:18, y la promesa de I Juan 5:14,15. 

Parte 4 – El papel del Espíritu Santo con el creyente en el evangelismo

Evangelismo y establecimiento de nuevas iglesias- junio 2007

Parte 4 – El papel del Espíritu Santo con el creyente en el evangelismo

Artículo escrito por: Dr. Gerardo Laursen

Estimado(a) Lector/a 

Si no fuera por el Espíritu Santo, no “ganaríamos almas”. Para nuestra obra evangelizadora, el Espíritu Santo nos capacita, nos requiere dependencia, y nos llena. ¡Qué privilegio ser una herramienta en las manos del Espíritu Santo, cuando él convierte un incrédulo!
A. Nos capacita

1. con poder

Hch. 1:8ª, “pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo…”

Nuestra lucha es espiritual, requiere el poder que el E.S. nos da. Más de 3 años con el Señor no fueron suficientes para capacitar a los apóstoles. Faltaba el poder espiritual que vino en el día de Pentecostés, el primer día del nuevo ministerio del E.S. de habitar en los creyentes, para fortalecernos a vivir una vida victoriosa.

2. con testimonio

Hch. 1:8b, “y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.”

Un testigo comparte lo que ha visto y ha oído. Es explicar a otro lo que significa Cristo para nosotros y como ha cambiado nuestra vida. Y la implicación es que si Dios puede salvarme a mí, le puede salvar a usted también. Y la buena nueva debe ser divulgada por todos lados. Sigamos el ejemplo de María Magdelena, cuando vio a Jesús resucitado, fue a otros para dar “las nuevas de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas” (Jn. 20:18).

3. con denuedo

Hch. 4:31, “Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios.”

Evangelizar produce niveles de nerviosismo. El E.S. nos ayuda a superar las inseguridades, hasta vencer la timidez y tener valor.

B. Nos requiere dependencia

1. Dependencia no descarta preparación. ¿Aplica Lc. 21:12-15?

“Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre. Y esto os será ocasión para dar testimonio. Proponed en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder en vuestra defensa; porque yo os daré palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan.”

No aplica Lucas 21 a presentaciones formales. Este párrafo nos habla de algo no previsto, como un arresto inesperado. En tiempo de emergencia, el E.S. nos dará las palabras para defendernos. Pero si queremos alcanzar al mundo para Cristo, debemos planificar proyectos y viajes, pedir literatura con anticipación, alquilar un sitio de reuniones, hacer mapas del área a cubrirse, consultar con otros creyentes, orar, etc. Una vez preparado, podemos evangelizar a alguien cuando se presente un momento dado. Y si hay una conversión, es un milagro hecho por el E.S. en el corazón.

2. Dependencia no elimina razonamiento. Una presentación del evangelio debe ser lógica y completa, para ser entendido. Una cápsula: el hombre está perdido, es incapaz de salvarse, Cristo pagó nuestra deuda, y se necesita una relación con él. Eso es el orden lógico. Sería un evangelio incompleto sólo decir que Dios le ama y el recibir a Cristo le da vida eterna. Es una idea incompleta, porque salta la necesidad: uno es pecador y esta separado de Dios. Ser salvo es ser salvado del infierno merecido.

3. Dependencia no es ser perezoso. El Espíritu tiene papel en el evangelismo, y nosotros tenemos papel en el evangelismo. Se ilustra el papel humano con Lázaro levantado de los muertos por Jesús. Cristo pidió quitar la roca de la tumba y quitarle las vendas. El pudo haberlo hecho, directo o por milagro. Pero pidió al hombre lo que el hombre podía hacer. Y él hace lo que solo Dios puede hacer: vivificar a un muerto. Hay digamos una economía de milagros. Compartimos información al incrédulo, y el Espíritu hace el milagro de conversión. Hay trabajo humano involucrado en la planificación, viajes, entrevistas, desvelos, etc.

4. Hay dependencia cuando el E.S. usa un hombre preparado con un mensaje preparado. Si procuramos hacer la voluntad de Dios, si manejamos la Escritura, si buscamos oportunidades de compartir nuestra fe, Dios abrirá puertas y nos dará fruto.

5. Hay dependencia sí es una comunicación guiada. Por ejemplo, si hemos memorizado un buen número de versículos, el E.S. puede guiarnos a usar un texto específico que una persona necesita oír en el momento. Cómo iniciamos la presentación, o el énfasis, puede variar un poco de persona a persona.

C. Nos llena

1. Pasos de ser lleno:

a. Obedecer el imperativo en Efesios 5:18, “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.”

¡Es importante notar que jamás es ordenado ser bautizados en el E.S.! Eso es porque el bautismo es automático al recibir a Cristo como salvador. (En 1 Co. 12:13, todos somos bautizados, hasta los carnales corintios). Llenura es cosa aparte y tiene requisitos. Ser lleno del Espíritu es ser controlado por el Espíritu. El imperativo es permitir que el E.S. nos controle.

b. Rendirse a la voluntad de Dios. Es clave estar dispuesto hacer lo que Dios nos pida. Si nuestro anhelo es hacer la voluntad de Dios, habrá sacrificios, pero uno mostrará la gloria de Dios (Mt. 6:33, Ro. 12:1-2, 1 Co. 6:19-20, Gá. 2:20, Col. 3:1-3).

c. Ser llenos del Espíritu por fe. Con el deseo de ser controlado por el Espíritu y el estar dispuesto a hacer su voluntad, solo queda la cuestión de orar, pediendo la llenura por fe.

2. Razones por las que no todos los creyentes son llenos del E.S.:

a. Falta el deseo: para no ser visto como fanático.

b. Falta conocimiento de la Palabra: pero es un imperativo.

c. Soberbia: sentir que todo lo puedo “yo”, sin ayuda de Dios.

d. Miedo de persecución: Si vivo por Dios, habrá persecución. Pero si quiero evitar tribulación a todo costo, no estoy viviendo en la voluntad de Dios.

e. Pecado no confesado: Eso quita el poder y el ánimo.

f. Mente mundana: es preferir ser como mis amigos.

g. Falta de confianza en Dios: Eso sería por miedo de pruebas resultantes, o que Dios me pedirá algo difícil, como ser misionero a los musulmanes. Se propone que Dios es injusto o que no sabe lo que hace. Son insultos serios.

3. Evidencias de ser lleno:

a. Amor más grande para Cristo.

b. Preocupación más grande por los perdidos.

c. Más fe, denuedo y poder en el evangelismo.

d. Fruto. Pedro Predicó con el resultado de 3,000 convertidos (Hch. 4:8). El E.S. usa nuestras palabras para convencer al oyente (Hch. 6:10).

Hermano, ¿está creciendo su amor para Cristo? ¿Realmente cree que los inconversos pasarán la eternidad en los fuegos del infierno? ¿Puede superar sus temores para conquistar al mundo para Cristo? ¿Está dispuesto a sacrificar por la causa de Cristo? ¿Está preparado? ¿Está controlado por el Espíritu Santo? ¿Tiene fruto por sus labores?
Aquí hemos visto algo que el Espíritu Santo hace con el creyente en el evangelismo. En nuestro próximo devocional veremos algo que el Espíritu Santo hace con el inconverso en el proceso del evangelismo.

Seamos fieles instrumentos de evangelismo guiados por el Espíritu Santo,

Scott Yingling
Director General de ObreroFiel.com

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Parte 7: ¿Cómo es posible que haya milagros?

 Evangelismo y establecimiento de nuevas iglesias- julio 2008  

Cómo responder a objeciones

Parte 7: ¿Cómo es posible que haya milagros? 

Artículo escrito por: Dr. Gerardo Laursen

Estimado(a) Lector/a:

Cuando evangelizamos, hay personas que protestan y presentan objeciones, especialmente contra la persona de Dios o la Biblia o creyentes o religión en general.  Algunas objeciones son meramente una manera para decir: “No quiero hablar de eso” (frecuentemente la causa es porque sienten culpabilidad por el pecado.  Se sienten incómodos).  Pero si la queja es sincera, estamos obligados a proveer respuesta (1 P. 3:15).
Entonces se ofrecen algunas respuestas a las objeciones más comunes, siguiendo esta serie de artículos sobre el tema.

Objeción: ¿Cómo es posible que haya milagros?  Hay personas que no creen en los milagros, y por eso no confían en la Biblia.  Muchos de ellos ni creen que Dios existe.  Otros aceptan la posibilidad de que Dios inició el universo, pero se fue después y todo sigue por leyes naturales.  Y hay otros que piensan que hubo milagros en el pasado, pero hoy en día, no.

Sugeridas respuestas a personas que tienen tal queja:   a. Si Dios existe, hay milagros.              

Un ser todopoderoso puede hacer lo que quiera.  Alguien capaz de crear el universo puede suspender los principios normales de la naturaleza.  Y la Biblia dice que es perfectamente obvio que Dios existe, en Ro. 1:19-20.

b. El cristianismo no es una serie de principios morales.

Todas las religiones tienen su concepto de principios sobre cómo vivir.  Pero el cristianismo además de eso transforma la vida.  Y Cristo su fundador todavía vive (en contraste a los fundadores de las otras religiones principales del mundo).  Se asocia con poder sobrenatural.

 

c. Es la única forma en que un Dios infinito y espiritual pueda intervenir en el mundo finito y material. ¿Cómo puede Dios comunicarse con el hombre, si no es por un milagro?  Es invisible. Su existencia es aparte del universo.

d. Aparte de la naturaleza, lo que se sabe de Dios viene de 2 milagros: la Biblia y la encarnación de Cristo.

Primero, la Biblia se escribió en un periodo de 1500 años por unos 40 autores humanos, y sin embargo todo tiene el mismo mensaje: el ser humano esta separado de Dios por el pecado, y Dios ha tomado la iniciativa de solucionar el problema.  Jesús murió como pago por estas ofensas por gente de todos los tiempos.  Y la fe en Dios y su plan así revelados convierte el alma.

Segundo, Cristo salió del cielo, llegó a la tierra y se hizo hombre (a través de entrar en María por la concepción virginal), y explicó cómo es Dios y qué debemos hacer, autenticado por sus poderes.

e. Los milagros no se comprueban por la ciencia, sino por la prueba legal: el testimonio de testigos oculares fidedignos.

La ciencia trata con lo que es reproducible, pero los milagros son eventos únicos.  Están fuera del campo de ciencia.  Ni siquiera puede la ciencia explicar el universo: cómo se inició (que es único: solo nombrar el evento como el “Big Bang” o gran explosión, no explica nada), cómo se formó la vida (que también es único y sin explicación natural).  Hay otras cosas fuera del campo de ciencia, como el arte.  La ciencia no puede decir si una pintura es bella o no.

Las catástrofes, interrupciones y milagros no encajan bien con la ciencia, que presume que todo se procede con un ritmo uniforme.  Por eso hay que mirar más allá de la ciencia.

Tomemos unos milagros en el Evangelio de Juan.  No hay explicación lógica para indicar que fueron sucesos naturales que simplemente fueron mal entendidos por los testigos.

1. Agua en vino, Jn. 2:1-11.

Fue instantáneo, unos 150 galones, y la gente comentó del la alta calidad.  El punto de Juan es mostrar el poder de Jesús sobre la calidad.

2. Curación del hijo del noble, Jn. 4:46-54.

Jesús sanó a alguien desde una gran distancia, sin verlo y sin tocarlo.  El punto de Juan es mostrar el poder de Jesús sobre la distancia.

3. Curación del paralítico, Jn. 5:1-9.

Un enfermo por 38 años fue sanado por una palabra, sin tratamiento médico.  El punto de Juan es mostrar el poder de Jesús sobre el tiempo.

4. Alimentación a los 5,000, Jn. 6:1-4.

Cristo alimentó a 5,000 hombres (no contando mujeres o niños) con el almuerzo de un niño.  El punto de Juan es mostrar el poder de Jesús sobre la cantidad.

5. Caminata sobre el agua, Jn. 6:16-21.

¿Quién tiene el talento de caminar sobre un lago?  Es contra las leyes de la física.  El punto de Juan es mostrar el poder de Jesús sobre la ley natural.

6. Curación del ciego, Jn. 9:1-12.

Nadie puede aun por la ciencia moderna, sanar a un adulto que nació ciego.  El punto de Juan es mostrar el poder de Jesús sobre la desventura.

7. Resurrección de Lázaro, Jn. 11:1-46.

Nadie puede por la ciencia moderna, levantar a alguien muerto y enterrado por 4 días. El punto de Juan es mostrar el poder de Jesús sobre la muerte.

Ningún ser humano puede hacer ni uno de estos siete milagros.  Solo Dios puede hacer cosas semejantes.  El punto resumido de Juan es mostrar que Jesús es Dios en la carne.  Es el tema de su evangelio.

Y lo mismo es con las otras multitudes de milagros en la Biblia.  Es cuestión de leer el texto con cuidado para ver lo que realmente dice.  Por ejemplo en Ex. 14, Moisés dividió el agua del mar en dos: hubo un muro de agua en cada lado, no meramente un viento sopló y hubo un solo muro; no cruzaron los israelíes sobre lodo sino sobre tierra seca; no se trabaron los del ejército egipcio en el lodo, sino que todos murieron ahogados cuando volvió el agua.

f. Respecto a los que piensan que los milagros se terminaron hace mucho tiempo, hay muchas personas hoy en día que podemos testificar de ser sanados o de escapar de un accidente o escapar de la muerte. Como ejemplos, uno grande es ser transformado por el poder del Espíritu Santo de un pecador a un hijo de Dios.  Es verdad que hubo brotes de milagros en ciertas épocas en el pasado, cuando Dios estaba anunciando algo nuevo.  Por ejemplo en la historia: de librar a su pueblo de la esclavitud en Egipto, hizo 10 milagros por Moisés; y después para identificar a Jesús como Dios Hijo; también con los apóstoles cuando Dios inició un cambio de vivir por la ley mosaica a la gracia.  Podemos decir que actualmente los milagros no son la norma, pero todavía ocurren.   ¡Si uno que ha tenido dudas sobre los milagros, decide de todos modos que por sus pecados Cristo murió y fue levantado de los muertos, y luego confiesa que Cristo es el Señor, será salvo!  Así dice Romanos 10:9-13.              

Entonces espero que las explicaciones arriba sirvan para ayudar a los evangelistas a defender mejor la fe.

Seamos fieles compartiendo nuestra fe con los que aún no le conocen,

Scott Yingling

Director General de ObreroFiel.com

 

 


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