Arminianos Evangélicos

View this document on Scribd
Anuncios

El Arrepentimiento en el Evangelio de Juan

El Arrepentimiento en el Evangelio de Juan

2009 AGOSTO 25

by Armando Valdez

Un argumento contra el arrepentimiento que es invariablemente encontrado en libros que no creen en el señorío dice así: El evangelio de Juan, probablemente el único libro en la Escritura cuyo propósito es explícitamente evangelistico (Juan 20:31), nunca menciona el arrepentimiento. ¿Si el arrepentimiento fuera crucial para el mensaje del evangelio, no fuera correcto suponer que Juan hubiera incluido un llamado al arrepentimiento?

Lewis Sperry Chafer escribió, “El evangelio de Juan, el cual es escrito para presentar a Cristo como el objeto de fe hacia la vida eterna, ni una vez emplea la palabra arrepentimiento” (Systematic Theology, 3:376) [Teología sistemática, 3:376). Chafer sugiere que el cuarto evangelio sería “incompleto y desviado si al arrepentimiento debe darse un lugar distinto, e independiente de, el creer. No hay persona reflexiva que intente defender [el arrepentimiento como condición para la salvación] contra tales probabilidades, y aquellos que lo han tomado dudoso lo han hecho sin pesar en la evidencia o considerar la posición insostenible que ellos toman” (3:376-77).

Más recientemente, Charles Ryrie ha escrito,

Es sorprendente recordar que el evangelio de Juan, el evangelio de creencia, nunca usa la palabra arrepentirse o arrepentimiento en el pasaje de la conversación de Jesús con Nicodemo. Pero creer es la palabra usada (Juan 3:12, 15). Entonces si Nicodemo tuvo que arrepentirse, creer debe ser un sinónimo; ¿sino como es que el Señor pudo haber fallado a usar la palabra arrepentirse cuando hablaba con él? A la prostituta Samaritana, Dios no le dijo que se arrepintiera. Él le pidió que se arrepintiera (Juan 4:10), y cuando su testimonio y el del Señor se difundió en medio de los samaritanos, Juan no dijo que se arrepintieron sino que creyeron (versículos 39, 41-42). Y hay como otras cincuenta citas más sobre “creer” y “fe” en el evangelio de Juan, pero ninguna usa “arrepentir”. El clímax es Juan 20:31: “pero éstas se han escrito para que creáis…y para que al creer, tengáis vida en su nombre” (SGS 97-98).

Pero nadie se establece en este punto tan ferozmente como Zane Hodges:

Uno de los hechos más sorprendentes sobre la doctrina del arrepentimiento en la Biblia es que la doctrina es totalmente ausente en el evangelio de Juan. ¡No hay ni siquiera una referencia a ella en todos los veintiún capítulos de Juan! Aún un autor que cree en el señorío escribe: “No hay evangelio que omite el mensaje del arrepentimiento al cual se le puede llamar apropiadamente el evangelio, pues pecadores no pueden venir a Jesucristo aparte de un cambio radical de corazón, mente, y voluntad”.

Esta es una declaración sorprendente. Como el evangelio de Juan sí omite el mensaje del arrepentimiento, ¿debemos concluir entonces que el evangelio no es un evangelio bíblico después de todo?

La misma idea lleva su propia refutación. El cuarto evangelista explícitamente clama a estar evangelizando (Juan 20:30-31). No es la teología del evangelio de Juan que es deficiente; es la teología que se encuentra en la salvación del señorío. De acuerdo, a los esfuerzos desesperantes de maestros que creen en el señorío al leer el arrepentimiento dentro del cuarto evangelio muestran plenamente que han identificado sus propias debilidades fundamentales. Claramente, el mensaje del evangelio de Juan es completo y adecuado sin referencia al arrepentimiento si quiera (AF 146-47).

Hodges sugiere que el apóstol Juan estuvo a propósito evitando el tema del arrepentimiento (AF 149). Él no encuentra en el evangelio de Juan una palabra – ni siquiera una sílaba – del arrepentimiento. Y si hubo algún lugar perfecto para que el evangelista inyecte este tema en su evangelio, este hubiera sido el lugar.

¡Pero su silencio es ensordecedor!…

El silencio del primer capítulo persiste hasta al último capítulo del libro. El cuarto evangelio no dice nada sobre el arrepentimiento, mucho menos conecta el arrepentimiento en cualquier forma con la vida eterna.

Este hecho es el signo de muerte para la teología de señorío. Solamente una ceguera resoluta puede resistir la conclusión obvia: Juan no tomó en consideración el arrepentimiento como una condición para la vida eterna. Si lo hubiera considerado, lo hubiera dicho. Después de todo, de eso se trata su libro: obteniendo la vida eterna (AF 148).

¿Qué debemos pensar de esta sugerencia? ¿Es el “silencio” sobre el arrepentimiento del apóstol Juan verdaderamente el signo de muerte para la posición de señorío?

Hardly H.A. Ironside respondió a este problema hace más de cincuenta años atrás. Él escribió:

La disposición de los cuatro evangelios está en perfecta harmonía. En los sinópticos [Mateo, Marcos y Lucas] el llamado es al arrepentimiento. En Juan el énfasis es dado al creer. Algunos han creído que hay una inconsistencia o contradicción aquí. Pero necesitamos recordar que Juan escribió muchos años después que los viejos evangelistas, y con el objetivo definido en vista de mostrar a Jesús como el Cristo, el Hijo de Dios, y que, creyendo, podemos tener vida por medio de Su Nombre. Él no simplemente viaja sobre el piso ya bien recorrido. Sino, él le agrega y entonces suplementa los registros anteriores, incitando a la confianza en el testimonio que Dios ha dado sobre Su Hijo. Él no ignora el ministerio del arrepentimiento porque él subraya la importancia de la fe. Al contrario, él enseña a las almas arrepentidas la simplicidad de la salvación, de recibir la vida eterna, por medio de confiar en Él quien, como la verdadera luz, que arroja luz sobre todo hombre, haciendo así manifiesta la condición humana caída y la necesidad de un cambio entero de actitud hacia él mismo y hacia Dios (Except Ye Repent, 37-38) [Excepto que se arrepientan].

La afirmación de Zane Hodges que “el cuarto evangelio no dice nada sobre el arrepentimiento” (AF 148) es demostrablemente falso. Sí es verdad que Juan no usa la palabra arrepentimiento, pero como hemos observado en otros lugares, nuestro Señor también no usó la palabra gracia. Uno sospecha que los teólogos que no creen en el señorío se retrocedieran de cualquier sugerencia que la doctrina de la gracia no se encuentra en la enseñanza de Jesús.

El arrepentimiento está bordado en la misma fábrica del evangelio de Juan, aunque la palabra misma nunca es empleada. En la cuenta de Nicodemo, por ejemplo, el arrepentimiento fue claramente sugerido en el mandato de Jesús a que fuera “[nacido] de nuevo” (Juan 3:3, 5,7). El arrepentimiento fue el punto de la ilustración en el Antiguo Testamento que el Señor le dio a Nicodemo (vv. 14-15). En Juan 4, la mujer en el pozo sí se arrepintió, como podemos ver en sus acciones en versículos 28-29.

¿No esta el arrepentimiento incluido por implicación en la siguiente descripción de Juan sobre la fe salvadora?

Juan 3:19-21: Y esta es el condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, pues sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

Juan 10:26-28: Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano (énfasis agregado).

Juan 12:24-26: De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor, Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.

Para decir que Juan recurrió a una fe que excluía el arrepentimiento es hacer erróneo el concepto del apóstol de lo que significa ser un creyente. Aunque Juan nunca usa la palabra arrepentimiento como verbo, el verbo que sí usa es aún más fuerte. Él enseña que cada creyente verdadero ama la luz (3:19), viene a la luz (3:20-21), obedece al Hijo (3:36), practica la verdad (3:21), adora en espíritu y verdad (4:23-24), honra a Dios (5:22-24), hace buenas obras (5:29), come el pan y la vida (6:48-66), ama a Dios (8:42, cp. 1 Juan 2:15), sigue a Jesús (10:26-28), y sigue los mandamientos de Jesús (14:15). ¡Esas ideas no ocurren en la salvación que no cree en el señorío! Cada uno presupone el arrepentimiento, compromiso, y un deseo a obedecer.

Así como sugieren esos términos, el apóstol tuvo cuidado de describir la conversión como una vuelta completa. Para Juan, convertirse en creyente significa resurrección de la muerte a vida, y saliendo de la oscuridad hacia la luz, abandonando mentiras por la verdad, cambiando el odio por el amor, y abandonando el mundo por Dios. ¿Qué son esos pero imágenes de una conversión radical?

Amar a Dios es la expresión que Juan usa con más frecuencia para describir el comportamiento del creyente. ¿Cómo pueden los incrédulos empezar a amar a Dios aparte de un arrepentimiento genuino? ¿Qué es lo que él implica en amor?

Finalmente, acuerde que es en el evangelio de Juan en donde se describe el ministerio del Espíritu Santo de convicción hacia un mundo incrédulo (Juan 16:8-11). ¿De qué condena a los incrédulos el Espíritu Santo? De “pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:8). ¿No haría caso que el ministerio del Espíritu Santo de convencer a las personas del pecado y sus consecuencias tiene el propósito específico de establecer las bases para el arrepentimiento?

En el arrepentimiento subyacen todas las escrituras de Juan. Es entendido, no necesariamente explicito. Sus lectores eran tan familiarizados con su mensaje apostólico que no tuvo que establecerse en el tema del arrepentimiento. Juan enfatizo diferentes facetas del mensaje del evangelio de aquellos subrayados en Mateo, Marcos, y Lucas. ¡Pero él con seguridad no los estaba contradiciendo! Su meta ciertamente no era idear la doctrina de salvación que no cree en el señorío.

De hecho, el propósito de Juan fue exactamente opuesto. Él estaba mostrando que Jesús es Dios (e.g., 1:1-18; 5:18; 12:37-41). Los lectores de Juan claramente entendieron la implicación de eso: Si Jesús es Dios y lo debemos recibir como Dios (Juan 1:12), nuestro primer deber en venir a Él con el arrepentimiento (cp. Lucas 5:8).

Este artículo apareció originalmente aquí en Gracia a Vosotros

http://evangelio.wordpress.com/

Examine su Fe – Características de la Verdadera Fe Salvadora

Examine su Fe – Características de la Verdadera Fe Salvadora
2009 FEBRERO 25

Características de la Verdadera Fe Salvadora
John F. MacArthur, Jr.
tomado de http://www.biblebb.com y http://www.gty.org

La Biblia provee un claro entendimiento acerca de que la fe verdadera produce buenos frutos. En su parábola de los terrenos y la semilla, el Señor Jesús enseñó que, mientras que los inconversos son estériles, los que son salvos llevarían fruto. En esta parábola, tres de cuatro suelos produjeron las plantas infructuosas, cuadros vivos de las recepciones de la palabra de Dios que nunca dieron lugar a la salvación.

En contraste, las plantas que dieron buen fruto prosperan en el buen suelo que representa un corazón redimido. Jesús dijo: “Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.” (Mateo 13:23). Todos los creyentes son fructíferos, aunque no igualmente fructíferos.

Es la fe lo que está en el corazón de nuestro cristianismo. Ahora, quiero darle una pequeña prueba que le ayudará a examinar su fe. Estoy convencido de que las iglesias están llenas de personas que tienen un tipo de fe que no las salva. Santiago le llamó una “fe muerta”. 2 Corintios 13:5 dice, “examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe”. Usted debe asegurarse de que su fe es real. Ahora, al examinarse usted mismo y se pregunte: “¿Soy Yo realmente un cristiano? ¿Me he apropiado de este regalo que Dios me da? ¿He creído genuinamente?” ¿Qué es lo que debe buscar en su vida para discernir que su fe es real? ¿Cuáles son las marcas?

Ante todo, déjeme mostrarle algunas cosas que ni prueban ni niegan la fe salvadora. Voy a darle una pequeña lista de cosas que no prueban nada. Usted podría ser un cristiano; usted podría no ser un cristiano, y aun tener estas cosas. No prueban ni niegan la fe salvadora, pero usted necesita saber lo estas son para que usted no sea engañado.

I. COSAS QUE NO PRUEBAN NI NIEGAN LA FE SALVADORA

1. Rectitud Visible (Mat. 19:16-21; 23-27)

¿Qué quiero decir con eso? Bien algunas personas son simplemente buenas personas. Algunas de ellas son muy religiosas como los mormones que por fuera parecen personas muy moralistas, o católicos romanos, o alguna otra clase de secta o religión. Algunas personas son simplemente buenas personas. Son honestas, son abiertamente confiables en sus tratos. Son personas agradecidas, son personas amables, y tienen una cierta moralidad visible externa. Por el camino, los fariseos ciertamente tenían su esperanza descansando sobre eso. Son personas cariñosas, algunos de ellos son personas tiernas de corazón. Pero acerca de amar y servir a Dios, no conocen nada y ni sienten nada. Cualquier cosa que hace o deje de hacer la persona no involucra a Dios.

Esta persona es honesta en sus tratos con todo el mundo menos con Dios. Él no le robaría a nadie pero sí a Dios. Es agradecido y leal para con todo el mundo pero no con Dios. No hablaría despreciativamente ni censurablemente de nadie pero si de Dios. Tienen buenas relaciones con todos menos con Dios. Se parecen mucho a aquel joven rico que dijo: “Todas estas cosas las he guardado, ¿Qué me falta?” Esta es una rectitud visible, pero no necesariamente significa salvación. Las personas tratan de “limpiar sus actos” por medio de reformación mas que por regeneración.

2. Conocimiento Intelectual (Rom 1:21; 2:17ss)

En segundo lugar, otra cosa que no prueba o desaprueba la fe salvadora es el conocimiento intelectual. El conocimiento intelectual no prueba la fe verdadera. El conocimiento de la verdad es necesario para la salvación y la moralidad visible es fruto de la salvación, pero ni uno ni lo otro es igual a la salvación. Verá, usted puede saber todo acerca de Dios. Y usted puede saber todo acerca de Jesús, quién fue y que vino al mundo y murió en la cruz, que resucitó, y que El vendrá de nuevo. Y usted aun puede saber más de los detalles de Su vida. Usted puede comprender todo eso y darle la espalda a Cristo.

Eso es lo que el escritor de Hebreos esta advirtiendo a aquellos en Hebreos 6:46. Había personas en la iglesia que sabían todo de Dios y entendían las verdades del evangelio. Incluso tenía una medida de experiencia con la verdad del evangelio. Habían visto el ministerio del Espíritu Santo trabajando en las vidas de las personas y aun conociendo todo esto estaban aun paso del grave peligro de alejarse y rechazar a Cristo.

En Hebreos 10 él les dice que están pisoteando la sangre de Cristo al no creer lo que ustedes saben que es cierto. ¡Hay muchas personas que conocen la Escritura y que tienen un conocimiento pero va con destino al Infierno! Usted nunca se salvará sin ese conocimiento, pero tener ese conocimiento necesariamente no le salva.

3. Envolvimiento Religioso (Mat. 25:1-10)

En tercer lugar, el envolvimiento religioso. El envolvimiento religioso no es necesariamente una prueba de la fe verdadera. Según Pablo, hay personas que poseen una apariencia (una simple apariencia externa) de piedad pero que han negado el poder de la misma. Tienen una forma vacía de de religión. Jesús ilustró esto cuando habló de las vírgenes en Mateo 25. Esperaron, y esperaron, y esperaron la llegada del novio, el cual es Cristo. Incluso aun cuando esperaron por mucho tiempo, cuando El vino no entraron con El. Tenían todo pero les faltaba el aceite en sus lámparas. Aquello era lo más necesario no lo tenían. El aceite, probablemente emblemático de la nueva vida, la morada del Espíritu Santo. No eran regenerados. Eran religiosos pero no regenerados. Usted puede tener una moralidad visible externa, un conocimiento intelectual, y una participación religiosa, y sin embargo no poseer una fe salvadora genuina.

4. Ministerio Activo (Mat. 7:21-24)

El cuarto, es el ministerio activo. Es posible ser activo y aun tener un ministerio público, y aun no poseer una fe salvadora genuina. Balaam era un profeta que resultó ser falso (Deuteronomio 23:3-6). Saulo de Tarso (mas tarde se convirtió en el apóstol Pablo) pensaba que servía a Dios cuando mataba a los cristianos. Judas era un predicador público y uno de los doce discípulos de Cristo, pero el era un apóstata. En Mateo 7:22-23 Jesús dijo: “Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.” Aquellos a quienes Jesús les habló habían tenido un ministerio público y activo pero Jesús les dijo que nunca los había conocido. Palabras soberbias de hecho.

5. Convicción de Pecado (Hech. 24:25; Mat. 27:3-5)

Por sí misma, la convicción de pecado no es prueba de la salvación. En este mundo hay gente llena de culpabilidad. Muchos incluso se sienten mal por su pecado. Felix tembló bajo convicción en la predicación del apóstol Pablo, pero él nunca hizo a un lado sus ídolos o se volvió a Dios (Hechos 24:25). El Espíritu Santo obra para convencer a los hombres de pecado, de justicia, y juicio, pero muchos no responden en arrepentimiento verdadero. Algunos pueden confesar e incluso abandonar los pecados que los hacen sentir culpables. Ellos dicen: “No me gusta vivir de esta manera. Yo quiero cambiar” Pueden enmendar sus caminos pero aun faltarles la fe genuina salvadora. Eso es una reforma externa, no una regeneración interna. Ningún grado de convicción de pecado es una conclusiva evidencia de la fe salvadora. Aun los demonios tienen convicción de sus pecados por eso es que tiemblan pero ellos no son salvos.

6. Seguridad (Mat. 23)

Algunas personas dicen, “Pues Bien, debo ser un cristiano, porque siento que lo soy. Yo creo que si soy cristiano”. Pero eso es un razonamiento falso. Si creer que uno es cristiano es señal de que alguien es cristiano, entonces por definición, no sería posible ser un no-cristiano engañado y esto no encajaría en todo el punto del engaño de Satanás. El quiere que las personas que no son realmente salvas piensen que si lo son. Satanás ha engañado a múltiples de millones de personas religiosas en pensar que son salvas cunado aun cuando no lo son. Ellos podrían decirse a sí mismos: “Dios no me condenaría. Me siento bien conmigo mismo. Tengo seguridad. Estoy bien”. Pero eso no significa nada.

7. Un Momento de Decisión (Luc. 8:13,14)

Muy a menudo, las personas dicen algo como lo siguiente: “Pues Bien, yo sé que soy un cristiano, porque recuerdo cuándo firmé la tarjeta.” Ó “recuerdo cuándo hice una oración”. “Recuerdo cuándo caminé por el pasillo” ó “recuerdo cuando pase al frente”. Una persona puede recordar exactamente cuando sucedió y donde estaba cuado aquello sucedió, pero no necesariamente significa algo. Nuestra salvación no se comprueba con un momento en pasado. Muchas personas han hecho oraciones, han pasado al frente en los servicios de la iglesia, han firmado tarjetas, han pasado al cuarto de oración, han sido bautizados, se han unido a iglesias sin aun experimentar una verdadera fe salvadora.

Estas son siete condiciones comunes, o pruebas que no necesariamente prueban o niegan la existencia de una fe salvadora. ¿Cuáles son entonces las marcas de una verdadera fe salvadora? Afortunadamente, hay al menos nueve criterios bíblicos para examinar la autenticidad de una fe salvadora.

II. NUEVE CONDICIONES QUE PRUEBAN UNA VERDADERA FE SALVADORA

(FRUTO/PRUEBAS DEL VERDADERO/AUTENTICO CRISTIANISMO)

1. Amor a Dios (Salmo 42:1; 73:25; Lucas 10:27; Romanos 8:7)

En primer lugar un profundo y permanente amor a Dios es una de las evidencias supremas de la verdadera fe salvadora. Esto va hacia el corazón del tema. Romanos 8:7 dice: “ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios [hostilidad, odio], porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo” (LBLA). Por tanto, si el corazón del hombre está en enemistad con Dios no hay una base para afirmar la presencia de una fe salvadora. Aquellos que verdaderamente son salvos aman a Dios, pero aquellos que están molestos con Dios y Su soberanía. Internamente están en rebelión contra Dios y Su plan para sus vidas. Pero la persona regenerada ama al Señor con todo su corazón, alma, mente y fuerza. Su deleite esta en las infinitas excelencias de Dios. Dios se ha vuelto su principal fuente de felicidad y satisfacción. Busca de Dios y tiene sed del Dios viviente.

Por cierto, hay una gran diferencia entre tal amor para con Dios y la actitud egoísta que se centra solo en mi propia felicidad y ve a Dios como una medio de realización y ganancia, en vez de verme como un medio para glorificarle. La fe verdadera no cree en Cristo para que Cristo lo haga a uno feliz. El corazón que verdaderamente ama a Dios deseará agrada a Dios y glorificarle. Jesús enseñó que si alguien ama a su padre y a su madre más que a Cristo, no es digno de El. Jesús lo dice así: “37El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; 38y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 39El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.” (Mateo 10:37-39)

¿Ama usted Dios? ¿Ama usted Su naturaleza? ¿Ama usted Su gloria? ¿Ama usted Su nombre? ¿Ama usted Su reino? ¿Ama usted Su Santidad? ¿Ama usted Su voluntad? El amor supremo para Dios es una prueba decisiva de la fe verdadera. ¿Su corazón se eleva cuándo le canta alabanzas – porque usted le ama?

2. Arrepentimiento de Pecado (Salmo 32:5: Proverbios 28:13; Romanos 7:14; 2ª Corintios 7:10; 1ª Juan 1:8-10)

Un amor correcto hacia Dios debe implicar necesariamente un odio por el pecado que conduzca al arrepentimiento. Esto debería ser evidente. ¿Quién no entendería eso? Si verdaderamente amamos a alguien, buscaríamos su mejor interés. Su bienestar es nuestra mayor preocupación. Si un hombre le dice a su mujer: “te amo, pero no tengo el menor interés en lo que te suceda” justamente cuestionaríamos su amor por ella. El verdadero amor busca el mayor bien de su objeto. Si decimos que amamos a Dios, entonces odiaremos cualquier cosa. El pecado es blasfemo a Dios. El pecado maldice a Dios. El pecado pretende destruir a la obra de Dios y Su reino. El pecado mató a Su Hijo. Así que cuando alguien dice: “Amo a Dios, pero tolero el pecado,” entonces tengo razón para cuestionar su amor por Dios. No puedo amar a Dios sin odiar aquellos intenta destruirle. El verdadero amor por Dios, por lo tanto, se manifestará a través de la confesión y el arrepentimiento. El hombre que ama Dios se dolerá pro su pecado y querrá confesarlo a Dios y abandonarlo. El arrepentimiento verdadero implica confesión, implica apartarse del pecado. Debería dolerme por mi pecado.

Yo debería preguntarme, “¿tengo una convicción firme de la maldad del pecado? ¿Me aparece el pecado como algo como tan malo y amargo como realmente es? ¿Aumenta la convicción de pecado en mí al andar con Cristo? ¿Lo odio no simplemente porque es ruinoso a mi propia alma sino porque es una ofensa a mi Dios a quien amo? ¿Me aflijo más cuando peco que cuando tengo problemas? En otras palabras, ¿qué me duele más – mi desgracia o mi pecado? ¿Mis pecados me parecen muchos? ¿Frecuentes y agravantes? ¿Me encuentro afligido por mi pecado – más que por el pecado de los demás? Esa es una marca de la salvación. La verdadera fe salvadora – ama a Dios y odia lo que Dios odia, el cuál es el pecado.

3. Humildad Genuina (Salmo 51:17; Mateo 5:1-12; Santiago 4:6,9)

La fe salvadora se manifiesta en una humildad genuina. Jesús dijo que bienaventurados son aquellos que son pobres en espíritu, y aquellos que lloran [por su pecado] y aquellos que son mansos y aquellos que tienen hambre y sed de justicia (Mateo 5:3-6) –todas son marcas de humildad. En Mateo 18, Jesús dijo: “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.” La verdadera fe salvadora viene como un pequeño niño dependiente. El salvo no es el hombre que esta lleno de sí mismo sino de el hombre que se niega a sí mismos, toman su cruz cada día y siguen a Cristo (Mateo 16:24). En el Antiguo Testamento vemos que el Señor recibe a aquellos que vienen con un espíritu contrito y humillado. (Salmo 34:18; 51:17; Isaías 57:15; 66:2). Santiago escribe: “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (Sant. 4:6). Debemos venir como el hijo pródigo. Recuerde lo que él dijo a su padre en Lucas 15: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo” (v.21). Aquellos que poseen una verdadera fe salvador ano vienen jactanciosamente ante Dios con sus logros religiosos o espirituales. Vienen con manos vacías en humildad genuina.

4. Celo por la Gloria de Dios (Salmo 105:3; 115:1; Isaías 43:7; 48:10; Jeremías 9:23, 24; 1ª Corintios 10:31)

La verdadera fe salvadora es manifestada por un celo por la gloria de Dios. Cualquier cosa que el creyente haga, ya sea comer o beber su deseo es ver a Dios glorificado. Los cristianos hacen lo que hacen porque quieren llevar gloria a Dios. Sin duda los cristianos fallamos en cada una de estas áreas, peor al dirección de la vida del cristiano es amar a Dios, odiar el pecado, vivir en humildad y abnegación, reconociendo si propia indignidad y dedicarse a la gloria de Dios. No es la perfección de la vida de uno, sino la dirección de la vida la que proporciona la evidencia de la regeneración

5. Oración Continua (Lucas 18:1; Efesios 6:18; Filipenses 4:6; 1ª Timoteo 2:1-4; Santiago 5:16-18)

La oración humilde, sumisa y creyente es una marca de la fe verdadera. Clamamos: “Abba, Padre” porque el Espíritu gime dentro de nosotros. Jonathan Edwards una vez predicó un sermón titulado: “Los Hipócritas son Deficientes En el Deber de la Oración Secreta”. Es cierto. Los hipócritas pueden orar públicamente, porque eso es lo que quieren hacer los hipócritas. Su deseo es impresionar a las personas, pero son deficientes en el deber de la oración secreta. Los creyentes verdaderos tienen una vida personal y privada de oración con Dios. Buscan regularmente comunión con Dios a través de la oración.

6. Amor Abnegado (1ª Juan 2:9; 3:14; 4:7)

Una característica importante de la verdadera fe salvadora es un amor abnegado. Santiago dice: “Si en verdad cumplís la ley real, conforme a la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis”

(Stgo. 2:8). Juan escribió: “Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él?”.

Si usted ama a Dios usted no solo odiará lo que Le ofenda, sino que amará a aquellos a quienes El ama: “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte” (1 Juan 3:14) ¿Y porque amamos a Dios y a los demás? Porque es la respuesta del creyente a Su amor por nosotros. “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero” (1 Juan 4:19). Jesús dijo que sabríamos que somos Sus discípulos por nuestro amor para con los demás (Juan 13:35). “Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.” (1 Juan 4:7)

7. Separación del mundo (1ª Corintios 2:12; Santiago 4:4; 1ª Juan 2:15-17, 5:5)

Positivamente, los creyentes son marcados por un amor hacia Dios y hacia los demás creyentes. Negativamente, el cristiano es caracterizado por una falta de amor hacia el mundo. Los verdaderos creyentes no son aquellos que son gobernados por los afectos del mundo, sino por su afecto y devoción hacia Dios y Su reino.

En 1 Corintios 2:12 Pablo escribió que: “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido”. En 1ª Juan 2:15 leemos: “No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.” La verdadera fe salvadora separa a uno de las búsqueda de este mundo –no perfectamente, al fallar en estas áreas, pero la dirección de la vida del creyente, es hacia las cosas de arriba. El siente la atracción del cielo en su alma. Los cristianos son aquellos que Dios ha trasladados de un poder de la oscuridad hacia el reino de Su Hijo. El creyente esta marcado por la falta de amor o de la esclavitud al sistema del mundo satánicamente controlado (Efesios 2:1-3; Colosenses 1:13; Santiago 4:4).

8. Crecimiento Espiritual (Lucas 8:15; Juan 15:1-6; Efesios 4:12-16)

Los verdaderos creyentes crecen. Cuando Dios comienza una verdadera obra de salvación en una persona,. El termina y perfecciona esa obra. Pablo expresó esa seguridad cuando escribió Filipenses 1:6 “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo”.

Si usted es un cristiano verdadero usted va a crecer, y eso significa que usted se parecerá cada vez más a Cristo. La vida se produce a sí misma. Si usted está vivo usted va a crecer, no hay otra manera. Usted mejorará. Usted aumentará. Usted crecerá. El Espíritu lo llevará de un nivel de gloria al siguiente así pues, examínese a usted mismo ¿Puede ver en usted mismo el crecimiento? ¿Ve una disminución en la frecuencia del pecado? ¿Existe un patrón de aumento de rectitud y devoción a Dios?

9. Obediencia (Mateo 7:21; Juan 15:14; Romanos 16:26; 1ª Pedro 1:2;,22; 1ª Juan 2:3-5)

Una vida obediente no es uno de los conductos opcionales dados a los creyentes para andar. Todos los creyentes están llamados a una vida de obediencia. Jesús enseñó que todos los pámpanos que permanecen en El llevan fruto (Juan 15:1-8). Pablo escribe que los creyentes: “….somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2:10). Esto habla de obediencia. Somos salvos para la obediencia de la fe (vea 1 Pedro 1:2).

Si la lista “I” es verdad en una persona y la lista II es falsa, hay causa para cuestionar la validez de su profesión de fe. Asimismo si la lista “II” es verdad, entonces la lista superior lo será también.

¿Cómo podemos saber que nuestra fe es genuina? Examine su vida a la luz de la Palabra de Dios. ¿Ve usted todas estas características en su vida? ¿Tiene amor por Dios, odio por el pecado, humildad, celo por la gloria de Dios, un patrón de oración personal y privada, amor abnegado, separación del mundo, la evidencia de crecimiento espiritual y obediencia? Estas son evidencias reales de una verdadera fe salvadora.

¿Que es el evangelio?

¿Que es el evangelio?

¿Un nuevo Evangelio?

¿Un nuevo Evangelio?


Domingo 16 de Junio del 2008
Iglesia
 Chile 

Por: Pr. Daniel Kukin* 

En la actualidad vemos una serie de nuevas doctrinas proliferando e infiltrándose dentro de las iglesias cristianas y evangélicas que en muchos casos por ingenuidad o ignorancia de las Escrituras están siendo aceptadas. Estas enseñanzas tales como Evangelio de la Prosperidad, Confesión Positiva, Sanidad Interior, Psicología Cristiana, Doble Unción y otras no son más que falsas enseñanzas, que lejos de provenir de las Sagradas Escrituras provienen de la psicología, la parapsicología y aún del ocultismo oriental. Analizaremos este tema debajo de cuatro tópicos principales: I) El Peligro de los Evangelios Diferentes. II)La Palabra y los Evangelios Diferentes. III) La Pelea Frente a los Evangelios Diferentes y IV) La Prevención Frente a los Evangelios Diferentes.

I. EL PELIGRO DE EVANGELIOS DIFERENTES

1a. La Existencia del “Evangelio Diferente” en los Tiempos Apostólicos (Gálatas 1:6-9) 

El surgimiento de falsas enseñanzas o falsos evangelios no es algo nuevo. Desde los mismos comienzos de la iglesia en los tiempos apostólicos y durante toda la historia de la iglesia la tarea del enemigo de la cruz de Cristo ha sido introducir el error dentro de la iglesia de Cristo. Podemos ver esto en la carta del apóstol Pablo a los Gálatas escrita entre los años 49 y 55 DC. donde el apóstol junto con asombrase del error doctrinal de los judaizantes, que los creyentes estaban aceptando, recalca dos de las características negativas de este “nuevo evangelio o evangelio diferente”.

1b. Este Nuevo Evangelio era un “Evangelio Diferente”

La frase “otro (gr., e{teron) evangelio” implica otro de un tipo diferente. En el versículo 7 la palabra griega para “otro” es (gr. a[llo) que significa otro del mismo tipo como en Juan 14:15 “otro consolador”. Es decir que el evangelio al que los gálatas se estaban volviendo no era en absoluto el tipo del evangelio que Pablo les había predicado. No que haya otro evangelio (como Pablo lo aclara versículo 7), solo hay un Evangelio de Cristo que debe ser predicado y creído y toda adición o tergiversación del evangelio debe ser rechazada con firmeza.

1c. Este Nuevo Evangelio es un “Evangelio Dañino”

* Porque aparta de la persona de Dios, versículo 6 “os hayáis traspasado del que os llamó”. Este pseudo-evangelio que los judaizantes estaban proclamando lejos de acercarles a Dios estaba alejándoles de El.

* Porque perturba a los Hijos de Dios, versículo 7 “os inquietan” tiene la idea de agitar, alborotar, perturbar (Juan 12:27; 14:1,27). En lugar de traer paz trae turbación al hijo de Dios y al seno de la iglesia. 

* Porque pervierte el Evangelio de Dios, versículo 7 “quieren pervertir el evangelio” pervertir tiene la idea de transformar en algo de un carácter opuesto. Es decir que en vez de avanzar estaban retrocediendo en su fe. Esto es precisamente lo que hacen estos “Nuevos Evangelios o Evangelios Diferentes” pervierten el mensaje de Cristo alejando a los hombres de la fe verdadera.

2. La Existencia de “Evangelios Diferentes” en los tiempos Actuales

Los “Pseudo evangelios o evangelios diferentes” abundan en la actualidad solo destacaremos algunos de ellos:

Al final de los años 70’s se consolidó en los Estados Unidos un movimiento de carácter internacional conocido como Movimiento de la Prosperidad o también como Movimiento de la Fe, Palabra de Fe, “Confiésalo y Recíbelo” o Evangelio de Riquezas y Éxito. Todos estos nombres se refieren a lo mismo.

Los puntos doctrinales que tienen en común los integrantes del Movimiento de la Prosperidad son básicamente cuatro: 

Sus Enseñanzas

* Dios promete prosperidad en lo material, riquezas y éxito a todo aquel que se una a su forma particular de interpretar el Cristianismo.

La promesa fundamental del evangelio de prosperidad consiste en que Dios aumentará milagrosamente los recursos económicos de sus hijos. El predicador de esta doctrina, John Avanzini, relata una impresionante visión en la que Dios le revela este principio.

El me dijo, “Mi pueblo hace otra cosa por cuya razón no puedo multiplicarles su dinero. La mayoría de ellos ofrendan sin pedirme un resultado específico, no esperan nada a cambio de su ofrenda o regalo. John, la multiplicación de dinero que yo le devuelvo al dador siempre va acompañada de un milagro. Todos los milagros operan por fe. Cuando mi pueblo da sin esperar nada, no se están moviendo en fe”.

Entonces me citó la escritura en Hebreos 11:1, “La fe es, pues, la sustancia de las cosas que se esperan… Es imposible darme en fe si no esperan nada como resultado de tu ofrenda”.

“Dile a mi pueblo que tienen que seguir estos dos pasos importantes siempre que den. Primero, que den la cantidad exacta que yo les digo. Segundo, tienen que dar con la expectativa de recibir de Mí la multiplicación. Tienen que dar sus ofrendas o regalos en obediencia y en fe”.

* La forma de adquirir esta prosperidad es por medio de la fe.

Una de las declaraciones más contundentes la conocemos a través de la pluma de Kenneth Copeland: “La fe es una poderosa fuerza. Se trata de una fuerza tangible”. Esta fuerza positiva posee su contraparte, el temor, el cual sería la parte negativa. Al manifestar fe, Dios se “activa”, en cambio, al manifestar temor, el diablo se activa. Para ilustrar esta extraña dinámica Hanegraaff cita a Charles Capps: Job activó a Satanás por su miedo cuando dijo, “porque el temor que me espantaba me ha venido” (Job 3:25). Una fe activa en la Palabra coloca a Dios en la escena. Y el temor, trae a la escena a Satanás.

* La prosperidad viene por el uso de métodos como confesar audiblemente ciertos versículos bíblicos, visualizar en la mente cosas materiales que se deseen y orar pidiéndolas a Dios. O también atar y reprender espíritus que se supone impiden que vengan las riquezas.

Ley de la Incubación Espiritual de Paul (David) Yonggi Cho.

a) Primero hacerse una meta bien clara.

b) Dibujar (imaginándose) un cuadro mental que sea vívido y gráfico.

c) Visualizar el éxito.

d) Incubar esa meta en el alma hasta su realización.

e) Traerla a la existencia mediante el poder creativo de la palabra hablada.

El doctor Cho es el líder de la iglesia más grande del mundo en Corea del Sur. Sus libros han sido un éxito en todo el mundo.

“Lo que usted confiesa tiene poder. Si usted confiesa que es pobre, usted se va a morir pobre. Más si usted confiesa lo que su corazón cree, usted es un cristiano prosperado. Su confesión va a hacer que se empiece a soltar la prosperidad en el cielo y que usted empiece a vivir en prosperidad”. (Ricardo DiRocco; Maestro Latino del Evangelio de la Prosperidad).

* Un muy particular y redituable principio es la enseñanza de que ofrendando grandes cantidades de dinero a cualquiera de estos grupos, se promete que Dios lo devolverá, en forma sobrenatural, multiplicado.

“¡Usted tiene derecho a la prosperidad! Jesús trajo y pagó por ella…”

“Da $10 y recibirá $1000; da $1000 y recibirá $100.000…cuán grande puede ser una devolución centuplicada”.

“Dé una casa y recibirá cien casas, o una casa que valga cien veces la que dio. Dé un avión y recibirá cien veces el valor del avión. Dé un carro y la devolución será todos los carros que va a usar durante su vida. En resumen, que Marcos 10:30 es un tremendo negocio”.

(Gloria Copeland; Conferencista y Autora de fama internacional).

“Quizás alguien que esté mirando a este ministerio en T.V., haya prometido o una fuerte suma (de dinero) a Dios…pero en efecto no la pagó.. Usted está tan cerca de mentirle al Espíritu Santo, que dentro de unos días habrá de morir, a menos que pague el precio que con Dios haya establecido. Espero que todo el mundo esté captando el mensaje…el profeta ha hablado”.

(Oral Roberts; Intimidando a su audiencia para que le envíen dinero).

En un artículo de futura publicación, el presidente del Instituto Bíblico Pentecostal de Chile, Rvdo. Pablo Hoff, explica cómo los exponentes del evangelio de prosperidad aplican este principio: “El motivo no es tanto dar a Dios sino invertir dinero en el reino de Dios para recibir mucho más, prosperar y llegar a ser ricos.” En otras palabras “dar” se transforma en “invertir”. El peligro está en perder de vista los verdaderos objetivos que debe perseguir esta acción: extender el Reino de Dios, manifestar agradecimiento al Señor, bendecir a los hermanos en la fe o ayudar a los pobres y desposeídos.

Sus Exponentes

Los exponentes más conocidos del Movimiento de la Prosperidad en todo el mundo son los siguientes. En los Estados Unidos Oral Roberts, fundador de la Universidadque lleva su nombre y su hijo Richard quien actualmente es el presidente de la misma. Kenneth Hagin, director del seminario Rhema; Kenneth y Gloria Copeland, Marilyn Hickey y Frederick Price; estos tienen millonarios ministerios como maestros de la fe. Robert Tilton, pastor del Centro Familiar Palabra de Fe en Dallas Texas; Benny Hinn pastor del Centro Cristiano de Orlando, Florida; famoso por sus libros La Unción y Buenos Días Espíritu Santo.

Otros personajes de mucha influencia son Paul Crouch, dueño de la mega-cadena de televisión TBN que posee más de trescientas repetidoras en todo el mundo y un monopolio sobre las comunicaciones religiosas que transmite 24 horas al día en los Estados Unidos; también están Morris Cerrullo, John Osteen, Charles Capps, Jerry Savelle, Jim Baker, Mike Murdock, John Avancini y literalmente miles de pastores y evangelistas de menor rango como el cantante Paulino Bernal en el Valle de Texas.

En el escenario internacional destacan el Dr. Paul Yonggi Cho quién recientemente cambió su nombre a David “por indicación divina”. El dirige la Iglesia del Evangelio Completo en Yodo Island, Corea del Sur y cuenta con una membresía de 800,000 personas. También tenemos a Benson Idahosa en Nigeria con una denominación que reclama tener 6 millones de miembros. Al otro lado del mundo, en Brasil, está Edir Macedo con la Iglesia Universal del Reino de Dios, también conocida en México como Oración Fuerte al Espíritu Santo.. Con 3 millones de fieles y presencia en más de 28 países esta enorme agrupación es dueña de 22 estaciones de radio, 16 de televisión y hasta de un partido político en su país de origen.

Lo más interesante que debemos destacar es que la mayoría de los conceptos de este pseudo-evangelio de la prosperidad tienen su origen en un famoso libro titulado Think and Grow Rich (Piense y enriquézcase) de Napoleón Hill. Este libro, (según Dave Hunt en su libro la Seducción de la Cristiandad) contiene en sus páginas claras enseñanzas ocultistas. El mismo Hill explica que aprendió las técnicas de poder mental contenidas en sus libros de parte de entidades no corpóreas.

2b. Pensamiento Cristiano Positivo (Salmo 79:1,9)

Esta falsa enseñanza surge básicamente de las enseñanzas de los libros de Napoleón Hill donde según él uno de los Maestros ascendidos le dijo que él podía revelar a otros “El Secreto Supremo” que básicamente es “Todo lo que la mente humana pueda creer, la mente humana puede conseguir”.. Este secreto de los siglos también es llamado por Hill “El mágico poder de la creencia”. Lamentablemente estos libros con evidentes raíces ocultistas se ofrecen en librerías cristianas y hasta son recomendados por numerosos líderes cristianos. Y está apoderándose de numerosos púlpitos pervirtiendo el verdadero Evangelio de Cristo.

El famoso predicador David Wilkerson nos previene sobre los peligros de este “nuevo evangelio”: 

“Hay un viento de maldad… soplando en la casa de Dios, engañando a multitudes del pueblo escogido de Dios… Es una imitación escritural del libro de Napoleón Hill, “Think and Grow Rich” (Piense y Enriquézcase). Este pervertido evangelio intenta hacer dioses de la gente. Les dice: “Tu destino está en el poder de tu mente. Todo lo que puedas concebir es tuyo. Pronúncialo para darle el ser. Créalo mediante una actitud mental positiva. El éxito, la felicidad, la perfecta salud son totalmente tuyos, si tan sólo empleas tu mente creativamente. Sepamos de una vez por todas: Dios no abdicará Su soberanía al poder de nuestras mentes, sea negativo o positivo. Debemos buscar sólo la mente de Cristo, y su mente no es materialista; no está centrada en el triunfo o en la riqueza. La mente de Cristo está centrada sólo en la gloria de Dios y en la obediencia a Su palabra. Ninguna otra enseñanza ignora tanto la Cruz y la corrupción de la mente humana. Deja a un lado la maldad de nuestra arruinada naturaleza adámica, y aparta la mirada del cristiano del evangelio de Cristo de redención eterna, y la centra en riquezas terrenas. 
Santos de Dios, ¡huid de esto…!”.

Sus Enseñanzas

* El Poder está en la Mente: Este movimiento básicamente enseña que hay un poder creador en la mente de cada persona y que desarrollando un proceso mental positivo, es posible obtener lo que la mente desee. Esto no es más que un nuevo intento de llegar a ser dioses (Génesis 3:5).

Norman Vincent Peale, uno de los evangelistas del poder de la mente de mayor éxito dice: “…tu mente inconsciente… (tiene un) poder que transforma los deseos en realidades cuando los deseos son lo suficientemente fuertes).

* La Fe es una Fuerza: El concepto es si tienes suficiente fe lo tendrás. 

El pensamiento posibilista de Robert Schuller declara: “Ahora cree y conseguirás”. Kenneth Copeland dijo: “La fe es una poderosa fuerza. Se trata de una fuerza tangible.” Esta fuerza positiva posee su contraparte, el temor, el cual sería la parte negativa. Al manifestar fe, Dios se “activa”, en cambio, al manifestar temor, el diablo se activa. Para ilustrar esta extraña dinámica Hanegraaff cita a Charles Capps quien dijo:

“Job activó a Satanás por su miedo cuando dijo, “porque el temor que me espantaba me ha venido” (Job 3:25). Una fe activa en la Palabra coloca a Dios en la escena. Y el temor, trae a la escena a Satanás”.

* Creen en la Visualización: Es decir que si alguien imagina y visualiza en su mente lo que quiere lo conseguirá.

Paul Meyer, presidente del Instituto de Motivación para el Éxito dice: “Imagina vívidamente, cree sinceramente, desea ardientemente, actúa con entusiasmo, e inevitablemente sucederá.

Paul Yonggi Cho afirma: “Por medio de visualizaciones y sueños puede usted incubar su futuro y obtener resultados. También declara “que fue por medio del poder de la imaginación que Dios creo el mundo y que debido a que el hombre es un ser espiritual “tetradimensional” como Dios, él también, sea ocultista o cristiano, puede crear su propio mundo por medio del poder de la imaginación”

* Creen en el poder de las Palabras: Si se declara algo con fe eso sucederá. 

Charles Capps dice: No es una teoría. Es un hecho. Es una ley espiritual. Funciona cada vez que es aplicada correctamente… Estas leyes espirituales con activadas por las palabras de tu boca… todo lo que digas sucederá.

Estas son solo una muestra de muchos otros errores doctrinales que acompañan este falso evangelio que ha conducido a la confusión a cristianos sinceros haciéndoles imaginar que la fe es una fuerza que hace que las cosas sucedan porque creen. Así la fe no es depositada en Dios sino que es un poder que se dirige sobre Dios y que le obliga a Él ha hacer por nosotros lo que nosotros hemos creído que él hará. Este es un claro intento de manipular a Dios o lo que es peor jugar a ser dioses.

Sus Exponentes

Algunos de los principales promotores del pensamiento positivo o Movimiento de Fe incluyen a Robet Schuller (El pensamiento de lo posible y su Evangelio del Exito), Clement Stone (la actitud mental positiva), Norman Vencen Peale (el fundador moderno del pensamiento positivo), Oral Roberts con sus principios de “semilla de fe”; Paul Yonggi Cho que subraya un evangelio de sanidad y prosperidad, Charles Capps y muchos otros.

2c. Sanidad Interior

La “Sanidad Interior” o también llamada “sanidad interna o curación de las memorias” consiste en un método de terapia que utiliza “la oración y la visualización” para la curación de las memorias o recuerdos malos, dañinos o negativos del pasado que son los causantes de los traumas de la conducta del presente.

Este método implica regresar al pasado en oración mediante la ayuda de un guía espiritual para buscar en el interior del enfermo donde está la causa de su mal y visualizar a Jesús como guía interior para curar o sanar esas heridas.

Esta filosofía fue introducida en el ámbito cristiano principalmente en los años ’70 por la teóloga de la renovación episcopal Agnes Sanford quien influenciada por las enseñanzas del famoso psicólogo Carlos Jung (quien tenía evidentes creencias ocultistas), influenció a líderes cristianos para aceptar estas técnicas que no solo tienen raíces en la psicología sino lo que es peor en el ocultismo. Sanford dijo que podemos literalmente crear virtudes en otras personas mediante el poder de nuestras mentes, sanar a personas a distancia y perdonar sus pecados mediante la visualización.

Sus Enseñanzas

* Existen recuerdos malos, dañinos o negativos en el subconsciente que producen traumas en el presente.

* Para sanar estos recuerdos es necesario volver al pasado mediante la visualización para encontrar esos recuerdos negativos y sanarlos.

* Se debe visualizar a Jesús como “consejero o guía espiritual” para pedirle que retroceda al pasado y cure esas heridas internas que afectan nuestro presente. Este concepto fue desarrollado por Sanford que influenciada por la filosofía de Jung llegó a creer que Cristo mediante su encarnación entró en el inconsciente colectivo de la raza humana, en la profunda mente de cada persona estando allí disponible para sanidad y ayuda.

Francis MacNutt dice: La idea subyacente a la sanidad interna es simplemente que podemos pedir a Jesucristo que retroceda al tiempo en que fuimos dañados y liberarnos de los efectos de aquella herida en el presente…”

Rita Bennett, una líder evangélica carismática dice: “cuando oramos y alentamos a alguien que visualice a Jesús no es importante la exactitud de la imagen.. lo puedes ver, si quieres, como lo representa tu artista favorito” Es decir, un Cristo de fantasía creado en la imaginación, pero que después estará presente en la mente de la persona. Debemos enfatizar que no hay ejemplos, ni la Biblia enseña en ninguna parte, que Jesús se apareciera o se aparecerá a alguien que lo visualice. Jesús no es un genio mágico que puede ser conjurado mediante el poder de nuestra mente:

Debemos dejar en claro que 1) que esta manera de actuar no es bíblica; 2) que ha sido empleada durante miles de años en numerosas formas de hechicería y prácticas ocultistas 3) que está teniendo lugar algo más que la actuación de la imaginación y 4) que los que toman parte en estas prácticas corren el verdadero riesgo de abrirse a la influencia demoníaca.

2d. Psicología Cristiana

La llamada psicología cristiana es un incoherente intento de conciliar creencias de la psicología secular con las enseñanzas cristianas o más bien introducir los pensamientos de la psicología en las doctrinas cristianas. Es así que los mitos del determinismo psíquico y del inconsciente de las escuelas de Freíd y Jung han sido universalmente aceptadas ejerciendo su influencia ahora sobre el pensamiento cristiano.

Sus Enseñanzas

* Enfatizan que hay nuevas verdades que han sido descubiertas por la psicología que nunca fueron reveladas en las Escrituras y que son de ayuda para tratar con los problemas del hombre.

* Enfatizan que en algunos aspectos la psicología moderna debe tener prioridad sobre la Biblia ya que nos da las herramientas necesarias para tratar con los problemas humanos más complejos.

* Enfatizan en la bondad innata del hombre en abierta contraposición del pecado, arrepentimiento e indignidad del hombre.

Robert Schuller escribió (revista Cristianity Today) No creo que se haya hecho nada en el nombre de Cristo y bajo la bandera del cristianismo que haya resultado más destructivo para la personalidad humana y por ende, contraproducente para la empresa del evangelio que la estrategia frecuentemente cruda, grosera y anticristiana de intentar hacer conciente a la gente de su condición pecaminosa y perdida.

* Enfatizan en la necesidad de desarrollar la “autoestima” como remedio o prevención de enfermedades mentales tales como neurosis, odio, alcoholismo, drogadicción, violencia y desórdenes sociales.

* Enfatizan en la necesidad de la autoaceptación, autoconfianza, autoperdón y todo tipo de actitudes enfocadas en el “yo” y no en Dios. 

Un autor cristiano sugiere: “Para edificar tu autoimagen, haz una lista de tus cualidades positivas en una tarjeta y guárdala par referencia rápida… Jáctate de ti mismo de vez en cuando… También deberías dedicar unos minutos al día con el único propósito de mirarte deliberadamente cara a cara (en un espejo). Al hacerlo, repite algunas afirmaciones positivas de cosas que hayas hecho… Hay casos también en los que la cirugía estética puede ser de gran ayuda para edificar una autoimagen…”

* Enfatizan el amor a sí mismo. Ellos dicen “amate a ti mismo antes de que puedas amar a otros e incluso a Dios. 

Muchos líderes cristianos han mal interpretado las palabras de Jesús “ama a tu prójimo como a ti mismo” diciendo que lo que nos quiso enseñar es que debemos aprender a amarnos a nosotros mismos en primer lugar para poder así amar a nuestro prójimo.

Robert Schuller adopta esta idea en su libro “El amor a uno mismo, la fuerza dinámica del éxito”.

Muy lejos están estas enseñanzas de mostrar el enfoque bíblico del hombre. Esto es netamente psicología humanista. Muchos son los líderes cristianos que están abrazando estas falsas enseñanzas de los cuales Robert Schuller es el más popular ejerciendo una gran influencia con su “Evangelio del Éxito”.

CONCLUSIÓN

Concluyendo esta primera sección recordemos las palabras del apóstol Pablo a los gálatas (1:8) “Más si aún nosotros o un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema”.

* El pastor Daniel Kukín es director de la Red de Radiodifusión Bíblica (RRB) en Santiago, Chile.