¿Derechos humanos en Cuba?

¿Derechos humanos en Cuba?

«Me serraron ocho centímetros del hueso de la pierna»
Así tortura Fidel. Comía plátanos con cáscara para que los esbirros castristas no le machetearan la espalda

Foto: JAIME GARCÍA

El hombre que les susurraba a los caballos versos de Martí

Cuatro décadas sufrió tortura en cárceles castristas Omar Pernet, un hombre admirable: de 1965 (con 19 años) a 1968; de 1974 (por la frase de un amigo: «¡Vamos a coger el barco de mi padre y tirar para USA!») a 1983; de 1992 (por escribir en caballos blancos, con pinturas negras y rojas, versos prohibidos de Martí: «La tiranía en todos sus órganos es tiranía») a 1997, y desde 2003 hasta ser deportado a España (no le dejaron traer a su querida familia…) «tras negociación de Moratinos con el desgobierno comunista».
«El que debe vivir»… los 638 atentados contra Castro
Miguel Bosé compara la dictadura cubana con la Comunidad Valenciana
Fariñas afirma que Cuba ha pedido a España que le acoja
Cuba se ve obligada a responder ante la huelga de hambre de Guillermo Fariñas

ANTONIO ASTORGA Actualizado Martes , 09-03-10 a las 17 : 38

OMAR PERNET, torturado 22 años en cárceles de la dictadura cubana, compañero de Zapata
-Sostiene el intelectual español Willy Toledo que «Cuba respeta los derechos humanos».¿?
-Pues mire: yo estuve torturado en las cárceles castristas desde 1965, en cuatro procesos, cuando iba a cumplir 19 años. Diga que la amenaza mayor era cuando nos trasladaban: cinco días sin conocimiento y tres meses y medio sin memoria. Que luego le dijeron a mi familia que tenía un germen en la sangre y que por eso me cortaron la pierna izquierda: me serraron ocho centímetros de hueso con anestesia local. Rabié de dolor. Querían amputármela, y no me dejé. Que me enteré de que me faltaba ese trozo cuando llegué a España y me miraron. Que continuamente nos apalizaban, tanto los custodios como los presos a los que les pagaban por pegarnos. ¿Es eso respetar derechos?
-¿A quiénes encarcelaba el tiranosaurio, ya por fin decrépito?
-A los testigos de Jehová, a quienes se negaban a cumplir el servicio militar, a los opositores políticos… Nos esclavizaba trabajando de sol a sol.
-¿Cómo mataban el hambre?
-Si te comías un plátano lo tenías que hacer con cáscara, porque si te veía un guardia te sacaba un platanal de la espalda a machetazos. Una vez me sorprendió el custodio comiendo un canutito de caña. Me pidió el machete con el que cortaba la caña y me dio unos cuantos planazos en la espalda, y así sucesivamente.
-Fidel Castro es terroríficamente racista, como su dictadura.
-Profundamente. Te humillaban así: «¡Esa negra puta que te parió tenía que haberse reventado contigo dentro!» Y se lo decían a mi madre cuando venía a verme. Un día, en Laguna Grande, uno que estaba muy cansado de tanta humillación, de que putearan a su madre, de que le golpearan, de las torturas, le dio con el machete en la cabeza al jefe de la unidad.
-¿Y lo pasaportó?
-No, lo dejó medio lisiado.
-¿Y qué le hicieron al preso?
-No mucho. Lo fusilaron. Y nos llevaron a verlo para que nos sirviera de ejemplo.
-¿Es feliz en España?
-No puedo sentirme así porque todavía quedan 53 hermanos encarcelados.
-¿Cómo los ayuda?
-Acá hemos fundado el movimiento popular cubano, y en Cuba el de derechos humanos Mario Manuel de la Peña. Les envío ropa y zapatos, donaciones que me hace la Iglesia, móviles, dinero (cuando podemos, 40, 50, 100…).
-¿Lo de Orlando Zapata ha sido un crimen de lesa humanidad?
-Sin duda. Orlando Zapata fue mi hermano de causa. Estuvimos juntos en la cárcel de Guanajuay. Cuando le llevaron a mi lado se encontraba en huelga de hambre, y yo en huelga de ropa, en calzoncillos, porque nos querían vestir de presos comunes. A Orlando lo llevaron a una celda aislada, y ahí estuvimos juntos, encadenados como un fardo de ropa. en 2004. La de Zapata fue una huelga de imposición del comunismo cubano. Porque si él está en huelga, sólo toma agua y se la niegan, es una sobrehuelga lo que le imponen. Tratan de que el hombre se deshidrate y muera, como ocurrió. Ha sido uno de los asesinatos más horrendos. A otro compañero le amputaron las piernas y a los 52 días de estar en huelga de hambre le dieron una golpiza, y en el día 53 se murió. Todos los gobiernos que están en aleación con la dictadura cubana tratan de implantarla en su país.
-¿Y la postura de España?
-Me siento preso. Moratinos se reunió con el dictador y no admitió a la oposición. En febrero lo hizo en la UE con los asesinos cubanos para hablar de derechos humanos, y el día 23 muere Zapata. ¿De qué derechos hablaron? No tengo esperanza en la voluntad de Moratinos por Cuba o los cubanos. Estamos abandonados por el Gobierno español.

http://www.abc.es/20100309/internacional-iberoamerica/serraron-ocho-centimetros-hueso-201003090733.html

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La abolición del aborto como progreso de los derechos humanos

La abolición del aborto como progreso de los derechos humanos

Por Mercedes Aroz

MADRID, sábado, 22 noviembre 2008 (ZENIT.org).- Publicamos la ponencia presentada ante el Congreso Católicos y Vida Pública por Mercedes Aroz, una de las fundadoras del Partido Socialista de Cataluña.

En las elecciones generales de 2004, Aroz fue la senadora elegida con más votos, el 53% largo de los emitidos en su circunscripción, la provincia de Barcelona.En noviembre de 2007, ha abandonado el escaño de senadora, tras anunciar su conversión al catolicismo. 

Quiero agradecer en primer lugar a los organizadores del Congreso, y en particular a D. Alfredo Dagnino y a D. José Francisco Serrano, la invitación a participar en este importante Congreso Católicos y Vida Pública, un referente fuerte dentro del catolicismo en España, desde el que se trabaja para hacer resurgir la presencia del hecho cristiano en nuestra sociedad.

1. Necesidad de reflexionar sobre la tarea de los cristianos en el mundo de hoy desde la prioridad de dar a conocer a Cristo

La reflexión en la presente edición se centra en la encíclica de Benedicto XVI, Spe Salvi, y en cómo llevar la esperanza y los valores cristianos al conjunto de la sociedad española en un momento, sin duda, crítico en el que se está configurando un nuevo modelo de sociedad.

Todo ello se enmarca a mi juicio en una cuestión central que es la necesidad de reflexionar profundamente sobre la tarea de los cristianos en el mundo de hoy, con la prioridad de dar a conocer a Cristo. Porque conocer a Cristo significa comprender el sentido de la propia vida y la propia identidad, y recibir una auténtica esperanza. La esperanza proviene, como nos dice Benedicto XVI, de conocer a Dios que nos ha mostrado su rostro en Cristo. La fe es esperanza pues por ella sabemos que tenemos un futuro: que nuestra vida no acaba en el vacío, que empieza y acaba en Dios.

2. ¿Cómo llevar la esperanza cristiana a todos?

Y la cuestión que se nos plantea es cómo llevar la esperanza a los que no la tienen y mostrar asimismo que la esperanza en una sociedad mejor no es una verdadera esperanza personal. Centrar las esperanzas sólo en el progreso material lleva a la larga o a la corta a la insatisfacción y, por otro lado, si el progreso técnico no se corresponde con un progreso en la formación ética de la persona no es un progreso sino una amenaza para el hombre y para el universo (SS 22).

Nos dice Benedicto XVI que de nuestro obrar cuando colaboramos para que el mundo sea más luminoso y humano surge esperanza para nosotros y para los demás, pero, con todo, lo más importante es llevar la luz de Cristo y su Evangelio, con hechos y palabras, a toda la sociedad, que hoy necesita el testimonio de los cristianos. Y considero que un compromiso serio en el anuncio del Evangelio precisa de un diagnóstico profundo de los desafíos reales que se plantean en la cultura contemporánea.

3. El anuncio del Evangelio requiere un diagnóstico profundo de los desafíos reales que hay que afrontar en la cultura contemporánea

La sociedad española es hoy una sociedad secularizada de forma similar al resto de la Europa Occidental en la que Dios ya no es el referente global con el que todo se articula, como bien describe el profesor Estrada en su libro El cristianismo en una sociedad laica , en el que también ofrece importantes reflexiones de futuro. Ha surgido un nuevo estilo de vida, de base profana, una nueva cultura en la que el núcleo es la ciencia y la técnica, y el pensamiento post-moderno se caracteriza por el escepticismo, el relativismo y el rechazo a conceptos fuertes como la verdad y el sentido, pues lo que determina la post-modernidad es la pérdida de referencias últimas. Esta pérdida de referencias ha conducido a una crisis de valores morales, a una pérdida de orientación personal y al malestar cultural existente.

Pero también hay aspectos positivos en la situación española pues el catolicismo sigue siendo relativamente mayoritario y subsiste la cultura de trasfondo católico. Hay, por tanto, condiciones favorables para que de nuevo germine el cristianismo. No se trata de que la religión perviva como mero hecho cultural, sino de hacerla resurgir como fe personal – que lleve al creyente a un compromiso real y a una experiencia profunda de la fe cristiana -, y en cuanto a la sociedad se trata de recuperar valores que elevan la dignidad del ser humano.

4. El cristianismo al encuentro del hombre de hoy

No es cuestión en mi opinión de mirar hacia el pasado sino de asimilar ampliamente y con profundidad los cambios, en particular el hecho de vivir en una sociedad secularizada, y en esta situación histórica responder a los retos que se plantean. Y el más urgente e importante hoy es, sin duda, contribuir a través del diálogo con la sociedad a construir unos valores comunes, una ética compartida, que contenga los valores fundamentales del hombre y que permita articular una convivencia integradora.

Creo que está por hacer en el ámbito cristiano el análisis de la sociedad en la que vivimos y el papel del cristianismo en ella, la reflexión sobre la relación entre cristianismo y sociedad pluralista, y el fomentar intensamente el diálogo con la cultura actual. Hay que configurar el modo de anunciar el mensaje cristiano y de proponer valores en una forma en la que pueda haber diálogo y que resulte comprensible para todos los ciudadanos. Para que los valores cristianos puedan ser asumidos por personas que no son cristianas, desde la convergencia entre fe y razón que pretende el cristianismo, es preciso utilizar argumentos convincentes para todos, mostrar la razonabilidad de nuestras posiciones y buscar puntos de encuentro. Y, posiblemente el punto de encuentro sea la vinculación de los valores cristianos con los derechos humanos – la vertiente secular de la dignidad de la persona que defiende el cristianismo -, la única referencia objetiva que puede ser asumida por todos los ciudadanos.

5. El reto de la abolición del aborto como progreso de los derechos humanos

Y en este sentido, éste puede ser el camino para hacer avanzar en la sociedad española una posición mayoritaria favorable a la abolición del aborto, como hoy existe respecto a la abolición de la pena de muerte en el mundo , abolida en España en 1983. Hay que plantear la abolición del aborto como lo que es: un objetivo progresista, de avance de la civilización, pues el reconocimiento jurídico de los derechos humanos y su ampliación es fruto del progreso del ser humano en la comprensión de su realidad y de su dignidad como persona. Y, hoy que conocemos por la ciencia que la realidad del ser humano existe desde su concepción, esto nos interpela desde el punto de vista de los derechos humanos para hacer extensivo el derecho a la vida reconocido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos al primer estadio de la vida del hombre.
Por tanto, el objetivo ha de ser ambicioso. No está sólo en evitar una nueva ley en el sentido que se dice, sino en convencer con argumentos a la mayoría de los ciudadanos y apoyados en la ciencia de que el aborto se opone a los derechos humanos y es impropio de una sociedad civilizada, y que esto ha de tener una plasmación jurídica en el medio plazo. De la misma manera que frente a los argumentos a favor de la pena de muerte en graves delitos prevaleció el respeto al derecho a la vida, hay que lograr que este derecho del hombre sea reconocido desde su concepción y hasta su muerte. Este objetivo ha de ir acompañado de una mayor protección a la maternidad y de la prevención del embarazo adolescente mediante la formación.

6. Resituar el debate sobre la laicidad: diferenciar “laicidad estatal” y “laicidad de la sociedad”. La laicidad en la sociedad pluralista

Abordaré ahora el importante debate en el que estamos inmersos sobre el concepto de laicidad. Y sobre ello, es esclarecedor el libro del Cardenal Scola, Una nueva laicidad, que lleva a la necesidad de resituar el debate incorporando la distinción entre “laicidad del Estado” y “laicidad de la sociedad”, y la necesidad de definir entre todos que se entiende por laicidad en una sociedad pluralista.

El Estado ha de ser laico, esto significa que no es confesional e implica una neutralidad ideológica, pero al mismo tiempo no puede ser indiferente a la realidad social. La “sociedad laica”, sin embargo, no lo es propiamente pues en ella se expresan los valores de los no-creyentes y de los creyentes, y una cuestión fundamental para la cohesión social es cómo se articulan esos diferentes valores. Lo que el poder político no puede hacer es imponer una ideología en la sociedad civil pues tanto la propia laicidad del Estado como la libertad religiosa y el respeto a la libertad de conciencia no lo permiten. En una sociedad democrática son las personas y los grupos los que tienen el papel de hacer aportaciones – a nivel cultural, espiritual, ético – y crear opinión en el marco de la libre expresión. Al poder político le corresponde respetar y garantizar esta actividad que expresa la realidad social y sin la que no puede existir una sociedad libre ni una ciudadanía responsable.

En este punto, hay que llamar la atención precisamente sobre la dificultad de debatir en España cuestiones de tipo ético lo que supone un serio déficit democrático, que es preciso corregir.

Otro aspecto a tener muy presente en la laicidad es que este ámbito abarca hoy un conjunto articulado de temas, y no únicamente la problemática de la relación Iglesia-Estado. Los temas son conocidos: matrimonio-familia, biotecnología, interculturalidad, inter-religiosidad, siendo las cuestiones más graves las que afectan a la visión del hombre.
Por todo ello, es fundamental situar adecuadamente este debate y contribuir desde el cristianismo a construir un futuro ético y una convivencia integradora.

7. Anunciar a Cristo nuestra prioridad

No quiero acabar sin referirme a la situación que genera la crisis económica: paro y aumento de la pobreza. Algo que nos llama a estar muy atentos para hacer efectiva la solidaridad necesaria, apoyando particularmente a Cáritas que está afrontando la situación.

Y finalizo, a modo de resumen, con unas palabras de Benedicto XVI en EEUU , que nos exhortan a seguir siendo fermento de esperanza evangélica en la sociedad, llevando la luz y la verdad del Evangelio a todos los hombres, y contribuyendo a crear un mundo cada vez más justo y más libre. Sin dejarnos vencer por el pesimismo o los problemas. Y, sabiendo que sólo si nos mantenemos unidos a Cristo nuestro testimonio será creíble y dará frutos de paz y reconciliación en medio de una realidad – que como la nuestra -, muchas veces está marcada por divisiones y enfrentamientos.

 

Pena de Muerte:¿Debe el cristiano estar a favor o en contra? Parte 2

Pena de Muerte: ¿Debe el cristiano estar a favor o en contra? Parte 2

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Autor: Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

 

1.Argumento de la redención

2.Una variante del mismo argumento

3.Argumento ad misericordiam # 1

4.Argumento ad misericordiam # 2

5.Argumento de la rehabilitación

6.Argumento de la aplicación injusta

7.Argumento de que inocentes son condenados

8.Argumento: no podemos enseñar que matar es malo, matando

9.Argumento de falsa analogía

10.Argumento de la muerte indigna

11.¿Sólo Dios tiene derecho a quitar la vida?

12.¿No reduce el índice de criminalidad?

13.Resumen final

 

Habiendo tratado con el fundamento bíblico para la pena de muerte en la primer parte del trabajo, pasamos ahora a considerar otros argumentos sostenidos por los opositores de la pena capital y demostrar subsecuentemente las falacias sobre las que han sido construidos.

1. El argumento de la redención.

Este fue el argumento usado por los abogados y simpatizantes de Stanley “Tookie” Williams para presentar el pedido de clemencia frente al gobernador de California, Arnold Schwarzenegger. Tookie fue ejecutado por inyección letal el 13 de diciembre de 2005 por la muerte a sangre fría de cuatro personas. A pesar de la abrumante evidencia legal contra el asesino, la solicitud de clemencia alegaba que Tookie, luego de unos años en prisión, había redimido su vida, escrito libros para los niños tratando de disuadirlos de entrar en pandillas, etc.

a. El objetivo de la pena de muerte es castigar al perpetrador de un asesinato premeditado. El que tomó una vida paga con la suya. El principio es conocido como “retribucionismo” y es claramente bíblico. Justicia es la idea medular de la pena capital. Ningún cambio de actitud o carácter posterior al asesinato justifica el perdón por parte del gobierno.

b. El castigo debe ser proporcional a la gravedad de la ofensa. El único castigo proporcional a la ofensa que ha tomado una vida, es que la vida del culpable sea tomada. Prisión de por vida sigue siendo vida. Se premia al que quitó una vida, con la vida. En este caso el castigo no es proporcional al crimen cometido.

c. Conceder clemencia a un condenado a muerte por un tribunal de leyes legítimo, o abolir la pena de muerte, fomenta la delincuencia en el sentido de que los asesinos en potencia son concientes de que no pagarán con su vida si llegan a matar. El argumento de la redención es contraproductivo porque facilita la idea al criminal de que con buenas obras puede llegar a salvar su vida.

2.El condenado a muerte se convierte a Cristo (una variante del argumento de la redención).

La ejecución de Karla Faye Tucker en 1988 por el estado de Texas fue factor pivotal para que muchos cristianos conservadores, el más destacado de ellos, Pat Robertson, dejaran entreveer la debilidad de su liderazgo al hacer campaña para obtener clemencia por la vida de Tucker. ¿La razón? Tucker se entregó a Cristo y era ahora una persona rehabilitada y realmente transformada.

a.Los argumentos para refutar la posición de Robertson son los mismos usados para el argumento de la redención. Si bien la conversión de Tucker pareció ser genuina, la justicia demanda el castigo para el culpable. El doble estándar usado por Robertson envía el mensaje equivocado a un público que necesita ver coherencia en el frente cristiano, no doble criterio. Cabe acotar que Pat Robertson había apoyado la pena de muerte hasta ese entonces, cuando cambió de posición.

b.De haber sido mejor aconsejada, Karla Faye Tucker jamás hubiera escrito una carta solicitando la conmutación de su pena de muerte. Probablemente, la justicia retributiva en la Palabra de Dios nunca le fue enseñada, ni por el capellán de la cárcel con quien se casó, ni por Pat Robertson.

3.Argumento ad misericordiam # 1.

Este es el argumento que intenta manejar las emociones relacionadas con la compasión, el altruismo y la misericordia de la audiencia. En el contexto de la pena capital se usa con expresiones como:

i  “La pena de muerte: Siempre cruel, siempre inhumana, siempre degradante … no se puede ocultar la crueldad inherente de la pena de muerte.” (Amnistía Internacional)  

i  “Pena capital, la máxima negación de las libertades civiles, es una práctica costosa, irreversible y bárbara, la epítome del castigo cruel e inusual. (ACLU Briefing Paper on the Death Penalty)

a.La pena de muerte no es cruel, sino que es la medida exacta de castigo proporcional al crimen cometido. En muchos casos, los crímenes cometidos son tan horrendos, que la pena de muerte parece ser benigna en comparación.

b.Tampoco es inusual. Todas las naciones del mundo tuvieron la pena capital en sus códigos penales la mayor parte de la historia, y en la actualidad permanece vigente en aproximadamente la mitad de las naciones del globo.

4.Argumento ad misericordiam  #2.

Una variante del argumento ad misericordiam explota las circunstancias en las que creció el culpable de asesinato. Se toman en cuenta las influencias del ambiente, su desafortunada vida, la pobreza, el trato que le dieron los padres, etc.

a.Todo ser humano es un ente con libertad moral y es capaz de escoger entre una conducta buena y una mala. Podrá ser influenciado por el ambiente y el pasado, pero no es controlado por ninguno de estos.

b.No todo individuo nacido y criado en malas circunstancias termina siendo un asesino. En verdad, la vasta mayoría no terminan de esa forma.

c.El argumento ad misericordiam es puesto en ridículo con la historia del joven acusado de matar a sus padres con un hacha. Una vez que los elementos de prueba lo acusaban más allá de toda duda, el joven pidió clemencia basado en el hecho de que él era un huérfano.

d.A modo de ilustración, citamos a continuación una porción de un debate en el que participamos, donde el opositor de la pena de muerte (de la teología de la liberación) plantea un caso hipotético en el cual comete la falacia ad misericordiam.

Opositor: Un hombre nace huérfano porque el Estado mandó al padre a la guerra y nunca volvió. Cuando la madre lo parió el padre hacía 3 meses que había muerto. El Estado nunca le reconoció un peso porque ellos estaban juntados y no casados legalmente. La madre tenía que trabajar y lo dejaba a él sólo de la mañana a la noche. Casi sin comer, estuvo varias veces internado por desnutrición, con todas las enfermedades habidas y por haber, sin poder ir a la escuela, sin educación ni letras. De grande, totalmente analfabeto no podía trabajar en ningún lado. El otro día la madre se enfermó de paludismo porque estuvo trabajando en condiciones infrahumanas en la selva panameña. El, sin trabajo ni posibilidades, desesperado salió a robar, se enfrentó con la policía y le dio un tiro mortal a uno. ¿Creés que ese hombre merece la pena de muerte?

Pablo Santomauro: Tu falacia aquí, o error de razonamiento, es la del argumento ad misericordiam. Es la que todo abogado defensor procura vender al juez o jurado de turno. Es una estrategia para tocar las emociones de la gente. Déjame, querido xxxxxx, mostrarte por qué la tuya no es una buena forma de argumentar:

1) El argumento falla en no considerar el otro lado de la historia — el policía muerto que deja una familia con hijos.

2) Millones de personas crecen en las mismas condiciones que el personaje de tu historia y no se dedican a robar.

3) A lo sumo, las suposiciones tuyas cualifican como “circunstancias mitigantes”, pero de ninguna manera militan contra la validez de la pena de muerte. El “monigote de paja” o falsa presuposición tuya comunica que la persona que apoya la implementación de la pena capital lo hace en forma indiscriminada, sin tomar en cuenta las circunstancias mitigantes.

4) ¿Y el pobre mosquito? En una sociedad utópica como la que tú pretendes crear, el pobre mosquito no tendría a quién picar. ¿Te parece justo eso?

Conclusión: Tu tesis es inestable, tu antítesis se cae sola, y tu síntesis es una ensalada de confusiones.

5.La pena de muerte no deja tiempo para que el reo se rehabilite. 

Este argumento aduce que cortar la vida del culpable es inmoral porque el sistema penitenciario debe ser de carácter rehabilitacional. Se afirma que la ejecución del prisionero le priva de la oportunidad de alcanzar su rehabilitación.

a.  Esta pretensión se basa en la cosmovisión secular que considera al hombre como un enfermo que necesita sanidad o una máquina en necesidad de reparación. En oposición a esta propuesta, el retribucionismo conceptúa al hombre como un ente moral libre con la capacidad de tomar decisiones por las cuales es responsable. El hombre es digno de ser recompensado o elogiado por las buenas acciones, y castigado por las malas. Este último es un concepto bíblico.

a.  El objetivo de la pena capital es hacer justicia. La esencia de la justicia es de carácter penal y moral, no remedial. La justicia demanda el castigo del culpable y el bien demanda que el inocente sea protegido en nuestra sociedad.

b.  La variante “cristiana” de este argumento es: Dejando que el asesino viva hay posibilidades de que en el futuro se le presente el evangelio y conozcan al Señor.” Respuesta: Si las víctimas no hubieran sido asesinadas, quizá en el futuro se hubieran convertido a Cristo (de no ser cristianos).

6.  La pena capital se adjudica injustamente. 

Este argumento sostiene que la pena de muerte se adjudica en mayor porcentaje en el caso de las minoría étnicas.

a.  En realidad, los números no apoyan tal conclusión. La baraja racial se emplea como un ad misericordiam. Aun si este argumento tuviera cierto apoyo, jamás puede ser utilizado como una excusa para invalidar la legitimidad de la pena de muerte. Concluir que la pena de muerte debe ser abolida porque su adjudicación parece ser administrada con cierto grado de discriminación, es cometer la falacia de “conclusión irrelevante” o “non sequitor”, también llamada “ignoratio elenchi.” Es también un “ad populum”, ya que apela a la emoción del sentimiento popular. A lo sumo, el argumento debería ser un llamado para mejorar el sistema judicial. Aplicar la pena de muerte más seguido y regularmente, remedia el problema.

b.  Es preferible una justicia imperfecta que la ausencia total de justicia.

7. Hay veces que los inocentes son condenados a muerte. 

a. El hecho de que raramente alguien inocente sea condenado, es una crítica a cualquier sistema judicial, no a la pena de muerte. El argumento no tiene incidencia absoluta sobre la validez moral de la pena de muerte. No hay nada perfecto en la vida.

b. El argumento establece que es mejor que 100 culpables no sean castigados propiamente, con tal de que una persona inocente no sea condenada. Puesto de otra forma, es mejor que 100 culpables sean absueltos a que un inocente sea condenado, independientemente del tipo de delito.

c. El argumento tiene validez solamente para promocionar el mejoramiento del proceso por el cual se determina la culpabilidad de un individuo y la adjucación de la pena de muerte.

d.¿Para qué arrestar y llevar gente ante el juez por sus delitos? ¡Alguien inocente podría ser sentenciado!

8.“No podemos enseñar que matar es malo, matando”  (Confrontando la Cultura de Violencia, Obispos Católicos de los E.E.U.U., 1994).

a.Este argumento equivale a decir que no podemos enseñar que retener a una persona cautiva contra su voluntad es malo, encerrando a los secuestradores en una prisión. No podemos enseñar que robar es malo, obligando al ladrón a pagar lo que ha sustraído. Castigar al culpable de muerte con la pena de muerte, no es aprobar el derramamiento de sangre. Al contrario, aplicar la pena capital transmite el mensaje contundente de que ante el asesinato, el grado de tolerancia es cero absoluto.

b.Una absurdidad semejante la encontramos en la declaración de los obispos católicos de New Jersey, fechada Febrero 5, 2004. En ella se hace referencia a las palabras del fallecido Papa Juan Pablo II, quien dijo que el mundo de hoy, los casos en que la ejecución del culpable es una absoluta necesidad, son “son muy raros, sino prácticamente inexistentes (El Evangelio de la Vida, 56).”  Uno se pregunta cómo alguien que conoce la condición del mundo en el presente, puede decir tal insensatez.               

9.Usted está a favor de la pena de muerte, pero en contra del aborto. ¿No es incoherente su posición? ¿Cómo puede apoyar el movimiento pro-vida y apoyar la pena de muerte? (Argumento de la falsa analogía).

a.El niño en el vientre de una madre es inocente. El condenado a muerte no es inocente. La única incoherencia es la de aquellos liberales pro-aborto/anti-pena de muerte, porque ellos defienden la vida de los culpables por un lado, y por el otro promueven la muerte de los inocentes.

b. “Pro-vida” es un calificativo erróneo. Estar contra el aborto no significa que uno defiende la vida de cualquiera sin cualificaciones. Tampoco significa que uno se opone a la muerte de toda forma de vida.

c.El derecho a la vida no es un absoluto, puede ser vetado. Es un derecho sujeto a penalización, o condicional. Es un derecho que prevalece hasta que una ley moral de mayor calibre penetra su jurisdicción, ya se llame justicia o protección vidas inocentes.

d.Un ejemplo similar: Todos tenemos derecho a la libertad, pero ese derecho es abrogado con encarcelamiento cuando se dan ciertas circunstancias.

e.Una criatura que no ha nacido aun, no ha cometido ningún crimen que amerite la eliminación de su vida.

10.  “No es una muerte digna”. 

a.En cierto sentido, ningún tipo de muerte es digna.

b.En el mejor de los casos, sólo ciertas formas de ejecución son indignas.

c.Lo que está en la balanza no es lo digno o indigno de una muerte, sino la justicia de la misma.

11.  “Sólo Dios tiene derecho a quitarnos la vida”. 

a.Esto es erróneo. Cuando Dios instituyó la pena de muerte, invistió a los gobiernos para aplicarla, i.e., les dio el derecho de quitar la vida a los culpables. La pena de muerte es una alternativa moral totalmente aprobada por Dios. En Romanos 13, Pablo establece que los gobiernos existen por pre-ordenación de Dios. Dios otorgó a los gobiernos la responsabilidad de hacer justicia, aun mediante “la espada” (pena capital). Como vemos, no sólo Dios tiene el derecho de quitarnos la vida. Ese derecho fue transferido, con las cualificaciones pertinentes, a los gobiernos.

12. La pena capital no previene ni reduce el índice de criminalidad.

a. Este argumento es lo que en lógica se cimenta en la idea errónea de que el objetivo principal de la pena de muerte es prevenir el crimen. La finalidad realmente es hacer justicia, es imponer castigo. En ese sentido, siempre previene el crimen. La persona ejecutada ya no comete más crímenes.

b. Un cristiano debe basar sus opiniones o convicciones en la Biblia nada más, no en las ideas propias o las tendencias culturales. Tampoco debe basarse en la valoración pragmática sobre la efectividad de la pena capital. El hecho de que “los criminales sigan matando” (una variante de “el índice de criminalidad va en aumento a pesar de la vigencia de la pena de muerte”) no es válido para juzgar la legitimidad bíblica o la efectividad de la pena capital.

c. Es bueno tener presente que existe evidencia de que la pena de muerte es preventiva en muchas ocasiones. Pero si así no fuera, no dejemos de tener en cuenta que hay otros factores por los cuales la delincuencia y la violencia aumentan, y esto no es culpa de la pena de muerte. Si no queremos admitir que es preventiva, por lo menos aceptemos que no es promotora del aumento de las actividades criminales. Por otra parte, el crimen viene avanzando hace ya mucho tiempo. Los EEUU constituyen una sociedad violenta porque la fibra moral y social está en proceso de destrucción — lo mismo sucede en todo el mundo en mayor o menor grado. Además debo agregar que en mi opinión, la pena de muerte es efectiva 100 %. Cada vez que se aplica, el reo muere — o puesto de otra forma, cada vez que se aplica, el reo no comete más crímenes.

Resumen:

A través del trabajo presentado en dos partes, hemos visto que:

1.La pena capital fue instituida por Dios en el Antiguo Testamento, aun antes de la Ley Mosaica, ergo, constituye una Ordenanza de la Creación.

2.Como tal, no pierde validez porque es inherente al carácter moral de Dios, y Dios no cambia.

3.La pena de muerte es sobreentendida en Nuevo Testamento. Ni Jesucristo ni los apóstoles la ponen en disputa, sino que la aceptan como válida en sus enseñanzas.

4.Demostramos que los argumentos bíblicos en contra de la pena capital carecen de base bíblica.

5.Hemos refutado en forma inequívoca que los reclamos y argumentos levantados por los opositores de la pena capital de toda disuasión, son incoherentes, no tiene base racional ni se ajustan a la realidad.

La Biblia en ningún lugar considera la pena capital como cruel, fuera de lugar, injusta o falta de amor. Por el contrario, fue el amor de Dios por su pueblo, la justicia y la verdad, lo que motivó a Dios para establecerla. El Nuevo Testamento también reconoce la justicia en la pena de muerte (Mt. 21:40; Ro 1:32; Ro. 13:4). Sin la pena de muerte como parte de la ley judía (y la romana), Cristo no hubiera poder entregar su vida por nuestros pecados. Nuestra salvación no hubiera sido posible. <>

DIos te bendiga

Pablo Santomauro

Pena de Muerte: ¿Debe el cristiano estar a favor o en contra? – Parte 1

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Autor: Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

 

Indice:

i Introducción

i El Fundamento Bíblico

§Antiguo Testamento

§Ordenanza de la Creación.

§Ordenada en la Ley Mosaica.

§Objeciones y correspondientes refutaciones.

§Nuevo Testamento

§Aceptada por Jesús y los apóstoles.

§Delegada a los gobiernos.

§Objeciones y correspondientes refutaciones.

§Argumentos “bíblicos” en contra

§Refutación sistemática de los argumentos.

i Comentarios finales y conclusión de la 1ra. parte

Introducción

El material escrito hasta la fecha sobre la pena de muerte o pena capital no cabría en la Biblioteca del Congreso en Washington. Los argumentos a favor y en contra siguen manejándose con la pasión y el fervor que sólo ciertos temas controversiales pueden provocar.

Bien se dice que los cristianos podemos diferir en temas que han sido llamados no esenciales, periféricos o secundarios, mientras que la unidad se conserve en los puntos doctrinales conocidos como esenciales, centrales o fundamentales. Yo no tengo ningún problema en estar de acuerdo con esto, después de todo fue la mente teológica admirable de San Agustín la que originó el principio “En los esenciales unidad, en los no esenciales libertad, pero en todas las cosas caridad.”

Sin embargo, tengo que aclarar que si bien los puntos doctrinales esenciales no son transigibles y todos comparten un mismo grado de primacía, cuando se trata de periféricos existen diferentes niveles de importancia. Algunos temas secundarios son realmente eso, secundarios; pongamos como ejemplo el modo y la edad del bautismo, la vigencia o no de los dones, la definición del bautismo del Espíritu, y hasta el ancestral debate arminiano-calvinista. Pero cuando llegamos a tópicos como la pena capital, dejamos el terreno teórico para pasar directamente al laboratorio, o como le llamaban en la preparatoria, las clases de práctica.

La posición que adoptemos frente a un tópico como la pena de muerte habla raudales de cuán bien entendemos o afirmamos los temas centrales. En verdad, nuestra posición es el barómetro para medir que tan serios somos respecto a nuestra fe y que sólida es nuestra ortodoxia.

En el ámbito cristiano vale la pena observar que aquellos grupos que se oponen a la pena capital, son por regla general aquellos que guardan muy poco respeto por la inspiración, i.e., infalibilidad e inerrancia de las Escrituras. Son además escépticos respecto a los milagros de la Biblia, sus organizaciones están infiltradas por la agenda homosexual, niegan que Jesucristo sea el único camino al Padre, son de tendencia claramente liberal y ecuménica, y en el terreno político se inclinan marcadamente hacia el liberalismo de izquierda.

Entre estas iglesias liberales tenemos a la Iglesia Metodista Unida, Iglesias de Cristo Unidas, Discípulos de Cristo (Christian Churches), Iglesia Epicospal USA, Iglesia Presbiteriana USA, American Baptists, Iglesia Luterana Evangélica, la Conferencia General de Bautistas Generales, etc. Significativo por demás es el hecho que estos grupos militan, en su grueso, en favor del aborto.

Entre los más inclinados hacia la ortodoxia tenemos a los menonitas, Amish, cuáqueros, moravos, valdenses, los hermanos, etc. Todos estos junto a los anteriores son conocidos como las “iglesias de paz.” Con la excusa de ser “pacifistas” se han convertido en militantes antiamericanos que ofrecen ayuda y consuelo a los terroristas. Además, la mayoría arrastran en sus teologías y prácticas los serios desequilibrios doctrinales y/o psicológicos de sus fundadores, los que nunca pudieron superar con el paso de los años.

Por último, debemos mencionar a la iglesia católica y los ortodoxos griegos y rusos, quienes constituyen un frente de oposición unido contra la pena de muerte — iglesias éstas distanciadas de la doctrina bíblica, sobrecargadas con las tradiciones originadas en el hombre, e inefectivas para anunciar la salvación en Cristo.

Hemos considerado necesario establecer esta relación entre la fibra doctrinal de las iglesias nombradas y su posición anti-pena de muerte porque es necesario entender el origen de ciertas ideologías. Antes de que se nos acuse de cometer la falacia de culpabilidad por asociación, o en su defecto la falacia genética, o sea, no aceptar un argumento o posición basado en su origen, afirmamos que en última instancia, los argumentos caerán o se sostendrán en pie cuando sean cotejados con la Biblia.

Es nuestro propósito establecer por medio del bosquejo a continuación que la pena de muerte se origina en el carácter moral de Dios y constituye una Ordenanza de la Creación, y como tal, nunca ha sido abolida o sustituída.

El Fundamento Bíblico

A.La pena de muerte fue ordenada al ser humano y practicada por Dios mismo en el Antiguo Testamento.

1.La pena capital hace su aparición antes de la Ley Mosaica.

a.En el capítulo 2 de Génesis, el precepto de la pena de muerte queda establecido en la advertencia por parte de Dios: “El día que de él comieres, ciertamente morirás” (Gn. 2:17), y es pronunciada sobre toda la raza humana en Génesis 3:19 (polvo eres, y al polvo volverás).

b.Satanás le aseguró a Eva que Dios no la aplicaría: “Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis (Gn. 3:4).”

c.Dios aplica la pena de muerte a gran escala en el Diluvio (Gn. 7). El Juez del universo decretó pena de muerte para la casi totalidad de la raza humana.

d.El hecho de que Dios castiga la maldad de los hombres quitándoles la vida indica que la pena de muerte no es inherentemente mala, sino lo contrario.

2.Objeción: Dios permitió a Caín vivir luego de matar a Abel. Esto significa que Dios no aprueba la pena capital.

a.No. El argumento queda invalidado ante la evidencia del resto del Antiguo Testamento, donde Dios institucionaliza la pena de muerte. Usar este pasaje para afirmar que Dios no aprueba la pena de muerte es cometer la falacia de la evidencia selectiva, i.e., no tomar en cuenta el resto de la evidencia bíblica.

b.También es una violación del principio de “mención plena”, ya que el pasaje no habla directamente del tema y por ende, concluir que Dios está en contra de la pena de muerte es exegéticamente erróneo.

3.Sancionada por Dios luego del Diluvio y antes de la Ley.

a.“El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios es hecho el hombre.” Génesis 9:6

b.Luego que las aguas descendieron comienza una nueva dispensación llamada dispensación del Gobierno Humano. El hombre falló la prueba de la responsabilidad moral y la raza humana pasa ahora a ser regida por el hombre. Ojo por ojo, vida por vida pasa a ser el patrón a seguir. Crimen y castigo perduran hasta el día de hoy.

c.La pena de muerte, mandamiento de Dios, se basa en el valor intrínsico y trascendente del ser humano. Lo que dignifica al ser humano es que fue creado a imagen de Dios.

d.Matar a un ser creado a imagen de Dios es una falta tan seria que merece la pena de muerte. Inferencias:

i. El hombre posee la habilidad de ejercer discernimiento y procurar justicia.

ii.Tiene la capacidad de ser un buen administrador de la pena de muerte.

4.Ordenada por Dios en la Ley Mosaica.

a.La pena de muerte es ordenada como un mandamiento a cumplirse en el contexto del gobierno teocrático de Israel durante la dispensación de la Ley.

b.Varias ofensas eran merecedoras de la pena capital: asesinato premeditado, homosexualismo, adulterio, secuestro, adivinación, idolatría, abusar y maldecir a los padres, incesto, violaciones, etc.

c.Una vez más, si Dios instituye la pena de muerte, jamás puede ser llamada injusta.

5.Objeción: Los que apoyan la pena de muerte deberían apoyarla para todas las demás ofensas del Antiguo Testamento.

a.Esta objeción expresa que los que apoyan la pena de muerte sólo lo hacen para casos de asesinato premeditado. Si se van a guiar por la Ley del Antiguo Testamento, también deberían promoverla para ofensas como adulterio, incesto, adoración de otros dioses, etc. – o se aplica toda la Ley o no se aplica ninguna. No tenemos derecho a escoger una sola categoría.

b.Yo encuentro este argumento notablemente infantil y sin base lógica. Si bien la pena capital fue extendida a varias ofensas durante la teocracia, debemos especificar que esta aplicación fue limitada solamente a la dispensación de la Ley. La pena de muerte para para los que practicaban hechicería, adivinación, espiritismo, idolatría, homosexualismo, adulterio, etc., fue solamente enforzada durante la teocracia israelita. Pero el principio de vida por vida, o de Lex Taliones, no está enraizado en la Ley Mosaica, sino en el orden de la Creación (Gn. 9:6).

c.En el estudio de la Biblia, un precedente histórico y bíblico permanece válido hasta que es directamente eliminado por revelación divina. Como veremos más adelante, el principio de la pena capital no es abolido en el Nuevo Testamento.

d.Es ridículo pretender que gobiernos seculares implanten la pena de muerte por ofensas de carácter religioso. La pena de muerte por quitar una vida es un precepto universal dado por Dios como una ordenanza de la Creación, es por ello que el principio de Lex Talionis está entretejido en la fibra moral de todos los pueblos del mundo. Por eso muchas naciones aun la conservan.

6.Objeción: El Sexto Mandamiento dice “No matarás” (Ex. 20:13). Los gobiernos que aplican la pena de muerte son culpables de matar – y quebrantar el Sexto Mandamiento.

a.En ocasión de la reciente ejecución en California de Tookie Williams, quien asesinó a sangre fría a cuatro personas, volvimos a presenciar las clásicas pancartas acusando de asesinos al estado y aún hasta al gobernador.

b.El verbo “matar” (rasah) se debe traducir “asesinar”. Rasah y sus conjugaciones se usan 49 veces en el Antiguo Testamento y todas las veces describen la acción de matar con premeditación. Nunca es usado en relación con animales, Dios, ángeles, o enemigos en batalla. Por lo tanto, el mandamiento no enseña que todo tipo de muerte es inmoral. Sólo enseña que el asesinato es inmoral. Es primordial saber que la pena por violar el mandamiento de Exodo 20:13 (no matarás) es precisamente la pena de muerte (Ex. 21:12; Nm.35:16-21). Conclusión: El Sexto Mandamiento no enseña que todo tipo de muerte es una violación de la ley de Dios, sólo el asesinato premeditado lo es.

c.Del punto anterior se deduce que cuando un gobierno toma la vida de un asesino, no es culpable en sí mismo de cometer un asesinato (o matar). La ironía consiste en que aquellos que se oponen a la pena de muerte citando Exodo 20:13 y redifiniendo el concepto de “no matarás”, ignoran voluntariamente el siguiente capítulo, Exodo 21, donde Dios ordena que el gobierno debe castigar con la muerte a los que violan el mandamiento de Exodo 20:13.

7.Objeción: David mató a Urías, esposo de Betsabé. Sin embargo, no fue castigado con la pena de muerte.

a.David mismo sabía cuál tipo de justicia su crimen demandaba: “Vive Jehová, que el que tal hizo es digno de muerte (2 S. 12:5b).”

b.El hecho de que Dios haya decidido cancelar la pena no significa que el castigo sea injusto cuando se realiza. Dios mismo requirió la pena de muerte en una variada gama de situaciones.

B.La pena de muerte es sobreentendida en el Nuevo Testamento.

1.Dios ha ordenado la existencia de autoridades gobernantes y las ha investido con poder para aplicar la pena de muerte.

a.En Juan 19, Pilato le dice a Jesús que él, como gobernador de Judea, tiene autoridad para aplicar la pena de muerte. Jesús le responde: “Ninguna autoridad tendrías contra mí, si no te fuese dada de arriba (Jn. 19:11).”

b.Romanos 13:1-2 — “Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios resiste; y los que resisten, acarrean condenación para sí mismos.”

c.1 Pedro 2:13-14 — “Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen el bien.”

2.Los gobiernos pueden aplicar la pena capital.

a. Romanos 13: 3-4 — “Porque los magistrados no son para temor al que bien hace, sino al malo. ¿Quieres pues no temer la autoridad? haz lo bueno, y tendrás alabanza de ella; Porque es ministro de Dios para tu bien. Mas si haces lo malo, teme; porque no en vano lleva la espada; porque es ministro de Dios, vengador para castigo al que hace lo malo.” La referencia a la espada es una clara alusión a la administración de la pena de muerte.

b. Hechos 25:11a — “Porque si algún agravio, o cosa digna de muerte he hecho, no rehúso morir.” Estas palabras fueron emitidas por el apóstol Pablo y registradas por Lucas. Constituyen un claro e irrefutable testimonio por la legitimidad de la pena de muerte y su aprobación por parte del Espíritu Santo.

3.Comentarios en los puntos previos:

a.La autoridad dada a los gobiernos es investida por Dios. Toda autoridad se origina en Dios. Algunos gobiernos abusan esa autoridad y cualquier resistencia en relación proporcional al abuso y las posibilidades de prevalecer, es justificada.

b.Si bien no existe gobierno perfecto debido a la condición humana desde la Caída del hombre, es obvio que Dios dispuso y espera que los gobiernos administren la pena de muerte para castigar delitos graves. Aquellos gobernantes y autoridades que la aplican son llamados servidores o ministros de Dios.

c.Aquellos que resisten esa autoridad, i.e., el uso de la pena capital, resisten a Dios. Los que desde el campo cristiano se oponen a ella están en clara rebeldía contra Dios, y por lo tanto “acarrean condenación para sí mismos.”

C.Argumentos “bíblicos” contra la pena de muerte.

1.El argumento de la madre Teresa: “Jesús perdonaría.”

a.En 1992, la madre Teresa pidió clemencia para un despiadado asesino a punto de ser ejecutado en California, Robert Alton Harris. Teresa le dijo al gobernador que “Jesús perdonaría.” El gobernador hizo caso omiso del pedido. Personalmente, no tengo ningún respeto por el argumento de la madre Teresa, ya que este argumento no muestra ningún respeto por la Palabra de Dios.

b.El argumento de la madre Teresa milita contra toda clase de pena judicial y aboga por absolución en toda clase de delito. Un ladrón roba una tienda, es capturado y condenado a cuatro años de cárcel. ¡Pero Jesús perdonaría!

c. ¿Conmutamos la pena de muerte y damos al reo prisión de por vida? ¡Pero Jesús perdonaría!

2.Jesús detuvo e impidió la ejecución de la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8:3-11).

a.No hubo testigos que declararan contra la mujer. La Ley requería como mínimo dos testigos.

b. Jesús no invalidó la Ley en absoluto. Por el contrario, la confirmó. Al no haber testigos no hubo sentencia. Jesucristo usó la ley en forma inteligente de modo que los planes de los escribas y fariseos fueron frustrados.

3. Jesús oró por el perdón de los que lo crucificaron (Lc. 23:34).

a.Jesucristo oró por el perdón a Dios Padre, no al César (el gobierno).

b.No significó que los culpables fueron perdonados automáticamente. Todo perdón de Dios es condicional y depende del arrepentimiento. El Libro de los Hechos narra que más adelante muchos de los judíos que causaron la crucifixión de Jesús se arrepintieron.

c. El ladrón de la cruz es un típico ejemplo. Fue perdonado por Jesús en base a su arrepentimiento, pero Jesucristo no abogó porque lo bajaran de la cruz. Esta hubiera sido una oportunidad magnífica para que Jesús hubiera hecho un último milagro antes de morir. De esta manera todos estaríamos convencidos de que la pena de muerte es inmoral.

d.La misericordia de Dios siempre está a nuestro alcance frente a Su tribunal. El tribunal humano es diferente, es gobernado por responsabilidades bíblicas diferentes.

4.La pena de muerte era válida para el Antiguo Testamento, pero la nueva ética de amor fijada por Cristo en el Nuevo Testamento la abroga.

a.Este argumento equivale a decir que la Ley fue abolida por Cristo. Jesucristo, en realidad, cumplió la Ley pero no en el sentido de que eliminó todas las leyes de los libros. Si Cristo hubiera hecho eso, ya no habría ningún castigo para ninguna transgresión bíblica.

b.Mateo 5:17-19 — “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido. De manera que cualquiera que quebrantare uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos.”

c. Ya hemos visto que el principio detrás de la pena de muerte es el criterio moral inherente en la Deidad. La Biblia enseña que Dios no cambia: Mal. 3:6; He. 6:17; Stg 1:17; etc. — Ambos, Antiguo y Nuevo Testamento apoyan la pena de muerte. Ni Jesús ni sus discípulos disputaron su legitimidad.

5.La pena capital mató a Jesucristo.

a. Hace algún tiempo, un militante contra la pena de muerte nos escribió textualmente:

¿Pena de muerte?
NOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
la pena de muerte mató a Jesús
La muerte de Jesús me viene a decir que hay que exaltar la vida.

Esta fue nuestra respuesta:

 

Conclusión desligada del asunto (falacia). “La pena de muerte mató a Jesús” — ¿Y qué sigue? ¿Que la pena de muerte no es válida? ¿Cuál es la idea? El punto central no es que Jesús fue víctima de la pena capital, sino Su inocencia. Mire como Pedro considera la entrega de un hombre inocente a sus ejecutores:

“Varones israelitas, oíd estas palabras: Jesús nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él, como vosotros mismos sabéis; a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole.”

Ni una sola palabra condenando la pena de muerte.

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a validez de la pena de muerte no está abierta para diferentes interpretaciones. Si bien hay quienes están a favor (la consideran legítima bíblicamente) y otros en contra, ambas posiciones no pueden estar en lo cierto. O una es verdadera y otra es falsa, o ambas son falsas, pero ambas no pueden ser verdaderas. Esas son las opciones.

Debido a la falta de conocimiento de principios hermenéuticos por parte de muchos líderes de la Iglesia, un sin número de cristianos son ignorantes de que existen normas para interpretar la Escritura correctamente, y por ende piensan que la Biblia y sus pasajes pueden ser interpretados como uno desee. Las Escrituras mismas nos instruyen de que existen formas correctas e incorrectas de interpretar la Biblia (2 P. 3:16; 2 Ti. 2:15).

La posición anti-pena de muerte que sostienen ciertos cristianos, delata su escasa compenetración con la Biblia, su desconocimiento fatal del carácter de Dios y la significancia del Imago Dei en el hombre. También deja en evidencia la tendencia moderna de poner el énfasis en las emociones.

El cristiano moderno no está interesado en el estudio riguroso de las Escrituras. Sólo está interesado en cómo él o ella “sienten”, y definen la Verdad de acuerdo a sus sentimientos. Cuando son confrontados con un tema como el de la pena de muerte, simplemente “sienten” que es algo horrendo y no lo aceptan.

Las emociones humanas no juegan ningún rol en absoluto para determinar doctrina y moral en las Escrituras. En ningún momento Dios le preguntó a su pueblo cómo se sentían o qué pensaban con respecto a Sus Leyes. Estas debían de ser obedecidas independientemente de los sentimientos.

Siempre que existió un conflicto entre las emociones humanas y la Verdad Revelada, los autores de la Escritura reprendieron la emoción como una rebelión contra Dios (Ro. 9:14-23). Es a la luz de esta verdad que debemos entender la oposición a la pena de muerte por parte de ciertos sectores cristianos.

Conclusión:

Es exegéticamente erróneo concluir que la pena capital es inmoral. Igualmente, es imposible mostrar bíblicamente que la pena de muerte ha sido abolida por el Nuevo Pacto. <>

Pablo Santomauro