Cristianismo primitivo

Cristianismo primitivo

Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.

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Se denomina Cristianismo primitivo o Paleocristianismo al periodo del cristianismo que va desde su origen, hacia el año 30, hasta el Concilio de Nicea (siglo IV).

Etapas

Siglo I

Jesús de Nazaret

Un judío de Nazaret (Galilea), inicia su actividad pública hacia el año 2830. Es considerado entre sus seguidores como un sanador, un rabino, un profeta o un mesías. Proclama que el Reino de Dios, anunciado por los profetas de Israel, ha llegado. Se forma una comunidad de seguidores o discípulos que le acompañan en sus viajes. Hay también un grupo de fieles que, sin abandonar su medio de vida, apoyan la iniciativa de Jesús, alojándole en sus casas.

Comunidades palestinas

Poco después de la muerte de Jesús, las comunidades palestinas del cristianismo surgen como una secta del judaísmo. Acuden a las sinagogas. Su proclama (Kerigma) es de tipo profético y anuncian que al Jesús de Nazaret al que las autoridades judías han matado, Dios lo ha resucitado. La comunidad de Jerusalén parece ser el centro de la nueva secta judía. Su seguidores reciben el nombre de los “Nazarenos”. Son perseguidos por los sectores más radicales del judaísmo. El diácono Esteban es lapidado hacia el año 36. El primer jefe de la comunidad Palestina es Santiago el hermano de Jesús, considerado por el catolicismo como el primer obispo de Jerusalén. Murió apedreado en el año 62 según datos de Flavio Josefo. La hegemonía de la comunidad Palestina inicia entonces su declive, hasta su práctica desaparición hacia el año 70, con la destrucción de Jerusalén.

Según el testimonio que aporta la Carta a los Gálatas que escribió Pablo de Tarso hacia el año 56:

Entre los componentes de las comunidades que surgieron, destacaban como columnas, Cefas, Juan y Santiago el hermano del Señor, a quienes conoció Pablo en Jerusalén (Gal 2,9). Cefas fue después hasta Antioquia, donde Pablo lo amonestó por su actitud hipócrita ante unos enviados de parte de Santiago (Gal 2,11-15).

Comunidades paulinas

Aunque la evangelización de las regiones paganas se había iniciado antes de la conversión de Pablo de Tarso en el año 36, es éste quien propaga el cristianismo, comenzando por Arabia y Damasco.

Año 50

La tensión entre las tendencias judaizantes provenientes de las comunidades palestinas y las tendencias paulinas, llega a su momento de crisis y resolución en el primer Concilio de Jerusalén

Año 51

Según la Primera Carta a los Tesalonicenses escrita a la comunidad de Tesalónica, fundada en el año 50:

Este es el texto más antiguo del Nuevo Testamento.

Según autores pertenecientes a la apologética católica, aunque no se nombra en todo el Nuevo Testamento a la Santísima Trinidad, en esta carta encontramos el primer esbozo, con mención al Espíritu Santo, a Dios Padre y a su Hijo. Se mantiene la afirmación monoteísta propia del judaismo de un sólo Dios vivo y verdadero. Se expresa la esperanza en la segunda venida de Jesucristo, y de su papel redentor (1 Tes 1,1; 1,6; 1,9-10).

Se da a Jesús el título de Señor, que era habitualmente utilizado para dirigirse al dios nacional en los países del entorno de Judea (Egipto, Mesopotamia, etc.). Esta misma palabra (Kyrios) es la que se utiliza en la Biblia de los Setenta para traducir el tetragrama YHWH (Yahveh) que representa al Dios de Israel. Este hecho promueve la teoría de que ya en esta fecha Pablo de Tarso daba carácter de divinidad a Jesús. Hay autores que niegan esta posibilidad, aduciendo que el título de Señor también se daba tanto a los reyes y soberanos, como a los dioses personales del helenismo. Algunos defienden que Pablo diviniza a Jesús precisamente por influencia helenística, al modo de Dioniso, dejando de lado la procedencia farisea de Pablo (educado por el rabino Gamaliel el Grande), su pasado como perseguidor de los discípulos de Jesús y su constante autoproclamación de judío. Otros autores apuntan el hecho de que este título atribuido a Jesús es el que se da al divino emperador romano, representado probablemente una peligrosa rivalidad[1]. Por otro lado, es de señalar que en las cartas paulinas siempre se distingue el titulo que se da a Jesús (κύριος Kyrios) del que se da al Padre (θεος, Theos).

Se afirma la creencia en la resurrección de los muertos (1 Tes 4, 13-14).

Creían en esos momentos que la segunda venida de Cristo era inminente. Se preocupaban y entristecían porque algunos seres queridos morían sin haber visto llegar a Jesucristo en la gloria del final de los tiempos (1 Tes 4, 15-17).

Año 54

En torno a este año están fechadas la Primera y la Segunda Carta a los Corintios, dirigidas a la comunidad allí fundada hacia el año 50, y motivadas por los conflictos surgidos en el año 52.

Menciona a un grupo de “los doce” y a un grupo de apóstoles, así como a algunos misioneros a los que denomina “hermanos del Señor”, no identificándolos con Pedro ni con los apóstoles (1Cor 9,5; 15,5-7).

(…)

Año 56

Según la Carta a los Gálatas:

Año 57

Según la Carta a los Filipenses, dirigida a la comunidad de Filipo, fundada hacia el año 49

Año 58

Según la Carta a los Romanos, a la comunidad creada en los años 40.

Año 61

Según la Carta a Filemón, escrita durante la cautividad en Roma

Años 60

En la década de los años 60 han desaparecido la mayor parte de los apóstoles y testigos directos de Jesús, incluidos Santiago el hermano de Jesús, jefe de la comunidad de Jerusalén, así como Simón Pedro el jefe de la comunidad de Roma, que murió en las persecuciones de Nerón junto con Pablo de Tarso. Comienzan a abundar tradiciones orales y escritas diversas, algunas con influencias del gnosticismo, como la que dió lugar al Evangelio copto de Tomás. Surge la necesidad de poner por escrito la vida y obra de Jesús.

Años 70-100. Redacción de los evangelios

Diversos relatos originados entre los años 2830 y los años 70, se transmiten de forma oral o escrita. Son recopilados y reelaborados por los evangelistas, que los insertan en un marco geográfico y cronológico ficticio, dando lugar a los Evangelios

Años 70: Evangelio de Marcos

El estudio crítico del Evangelio según San Marcos ha aportado en los últimos años, datos acerca de las características de las primitivas comunidades cristianas.

Años 80: Evangelios de Mateo y Lucas

En el Evangelio según San Mateo se observa la relación conflictiva de la primitiva comunidad cristiana con los fariseos que habían escapado a la destrucción de Jerusalén y se habían organizado en Yamnia, haciéndose con el control del judaísmo.

La literatura judía de los años 80 menciona a los nazarenos en su XII bendición:

“Desarraiga pronto en nuestros días el reino del ogullo y perezcan en un instante los nazarenos y los herejes. (…)”

Pablo afirmó ser judío hasta sus últimos días. Hay muchos indicios que hacen suponer que los apóstoles consideraban su fe como una nueva perspectiva del judaísmo. Tras la muerte en los años 60 de Pablo y los principales apóstoles, y con la pérdida de la hegemonía que tenía la comunidad cristiana de Jerusalén, la secta cristiana se fue alejando del judaísmo hasta formar una nueva religión.

El Evangelio según San Lucas muestra ciertas características de las comunidades cristianas procedentes del paganismo.

Final del siglo I

El Evangelio según San Juan, las cartas y el libro del Apocalipsis aportan algunos datos del final del siglo I y principios del siglo II, que estuvo marcado por las persecuciones romanas.
Si en el evangelio de Mateo se ponen de manifiesto los enfrentamientos contra los fariseos, de modo específico, en el evangelio de Juan es evidente que el conflicto entre cristianismo y judaísmo ya es generalizado.

Siglo II

En el año 135, el emperador Adriano mandó construir templos al dios Apolo en los lugares de culto cristiano: el Gólgota, el lugar venerado como la tumba de Jesús, o la gruta de Belén donde se suponía que había nacido Jesús.

(…)

Simbolismo

Los primeros cristianos no tenían a la cruz como símbolo sino al pez. El pez tenía un doble significado. Por un lado, recordaba el Milagro de los panes y los peces de Jesús. Por otro lado, con la palabra ἸΧΘΥΣ IXTHUS (pez en griego) formaban el acróstico Ἰησοῦς Χριστός, Θεοῦ Υἱός, Σωτήρ (Iesous Xristos Theos Uios Soter; “Jesucristo hijo de Dios Salvador”).

Referencias

Notas

  1. John Dominic Crossan: “En busca de Pablo” (2006)

Bibliografía

  • CROSSAN, J.D.; REED, J.L. “En busca de Pablo. El Imperio de Roma y el Reino de Dios frente a frente en una nueva visión de las palabras y el mundo del apóstol de Jesús”. Ed. Verbo Divino, 2006 ISBN 84-8169-697-8

http://enciclopedia.us.es/index.php/Cristianismo_primitivo

 

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