Completando a Charles Darwin

REPORTAJE
Completando a Charles Darwin
La tectónica, la oceanografía o el clima están dando respuesta a los interrogantes pendientes sobre la evolución – Los nuevos hallazgos cierran lagunas en el 200º aniversario del científico
JAVIER SAMPEDRO 06/02/2009


Una crítica clásica contra Darwin es que, pese a haber titulado su libro El origen de las especies (1859), justo no aclaró cómo se originaban las especies. La selección natural -el mecanismo evolutivo descubierto por el naturalista- se basa en la acumulación gradual de pequeños cambios, mientras que las especies suelen ser entidades discretas y bien definidas: vemos leones y tigres, no una escala Pantone de leotigres. La investigación reciente, sin embargo, ha aclarado muchos puntos del problema de la especiación, o generación de nuevas especies, y ha confirmado que la especiación tiene una relación directa con la selección natural darwiniana. También han revelado unos principios generales que hubieran resultado sorprendentes para el padre de la biología moderna.

El naturalista nunca explicó de verdad el origen de las especies

Los cambios en los seres vivos no son paulatinos; van a grandes saltos

La explosión de la vida animal ocurrió hace 543 millones de años

No sólo compiten los individuos; también lo hacen los genes

“La competencia por los recursos, las carreras de armamentos entre predadores y presas y otros factores biológicos dan forma a los ecosistemas locales durante periodos cortos”, dice el evolucionista Michael Benton, de la Universidad de Bristol. “Pero son factores externos como el clima, la oceanografía y la tectónica continental los que explican las pautas de la evolución a gran escala”. Benton es el autor de uno de los cinco artículos con que la revista Science celebra hoy el 200º aniversario del nacimiento de Charles Darwin (12 de febrero de 1809-19 de abril de 1882).

La idea de que la competencia entre seres vivos es el principal motor de la evolución arranca del propio Darwin y suele ser la preferida por los biólogos. Se la conoce como la hipótesis de la reina roja, por el personaje de Lewis Carroll que le dice a Alicia en A través del espejo: “En este país tienes que correr todo lo que puedas para permanecer en el mismo sitio”.

El paradigma de la reina roja son las carreras de armamentos entre predador y presa: los conejos corren cada vez más para escapar de los zorros, lo que fuerza a los zorros a correr cada vez más para seguir comiendo lo mismo que antes; las corazas de las presas se hacen cada vez más duras y las pinzas de sus predadores cada vez más fuertes, con lo que todos corren lo más que pueden para que todo permanezca en el mismo sitio.

El problema es que la evolución a gran escala no permanece en el mismo sitio como Alicia. Los modelos del tipo reina roja, según Benton, no explican que los seres vivos se hayan hecho más complejos en la historia del planeta, ni que hayan colonizado nuevos espacios (como la tierra firme), ni que ciertos linajes concretos hayan brotado en explosiones evolutivas de radiación de nuevas especies. “Todas estas cosas han ocurrido muchas veces en los últimos 500 millones de años”, afirma el científico británico.

La razón hay que buscarla en la geología, y algunos ejemplos son bien conocidos. Desde que el supercontinente Pangea empezó a quebrarse hace 250 millones de años, el baile de sus fragmentos por la corteza terrestre ha tenido un efecto decisivo. La biología alienígena de Australia -ornitorrincos, canguros, koalas, wombats, emús, cucaburras- y de Suramérica -llamas, anacondas, pirañas, vicuñas, tapires- se debe a que ambos territorios han sido islas durante casi 100 millones de años.

El sentido común no es la mejor guía para averiguar las relaciones de parentesco entre las distintas especies. El damán, un animalillo africano al que cuesta distinguir de una rata, se agrupa con el elefante en una gran rama evolutiva de los mamíferos, la de los afroterios. Las personas, los delfines y las vacas nos apiñamos junto a las ratas propiamente dichas en la segunda rama (los boreoterios), dejando la tercera (los desdentados) para el armadillo y el oso hormiguero.

La razón es que los mamíferos originales se dividieron físicamente en tres grupos hace 100 millones de años, cuando las actuales África, Eurasia y Suramérica se escindieron de un continente único.

En los últimos años, los geólogos también han encontrado fuertes correlaciones entre la diversidad del plancton -los organismos microscópicos que flotan en el mar- y la temperatura del agua en esa época. El enfriamiento oceánico de los últimos 70 millones de años, por ejemplo, se asocia a una gran radiación de especies de foraminíferos, los principales microfósiles marinos. En general, las fases de calentamiento por las que ha pasado el planeta se han caracterizado por una menor riqueza de géneros, y de familias enteras, de seres vivos.

Si la competencia entre seres vivos es la reina roja, la evolución guiada por las condiciones externas se conoce como la hipótesis del “bufón de corte”. Los bufones sólo pretendían complacer a los poderosos, y jamás cambiaban sus números a menos que se vieran forzados por una catástrofe (como una guerra o un cambio de régimen). Si la reina roja es la idea preferida por los biólogos, el bufón de corte es la favorita de los geólogos, como parece lógico. Y es el motor del cambio que parece predominar a las escalas evolutivas, de 100.000 años para arriba en el tiempo, y de especie para arriba en la taxonomía, la ciencia que clasifica a los seres vivos en una jerarquía de especies, géneros, familias, órdenes, clases, filos y reinos.

La cuestión de la reina roja tiene mucha relevancia para el problema estrella de la biología evolutiva: la explosión cámbrica, la gran dificultad que atormentó a Darwin hace un siglo y medio. La Tierra tiene 4.500 millones de años, y los primeros microbios aparecieron poco después (hay evidencias fósiles de 3.500 millones de años). Pese a ello, la explosión de la vida animal sólo ocurrió al empezar el periodo Cámbrico, hace 543 millones de años. La evolución tardó poco en inventar a los animales, aunque tardó 3.000 millones de años en ponerse a ello. Ésta es la versión moderna del dilema de Darwin.

“Creo que la explosión cámbrica es un excelente ejemplo de evolución por el modelo del bufón de corte”, confirma Benton a EL PAÍS. “Es un caso en que el cambio dramático del entorno físico tiene un profundo efecto en la evolución. Esto no tiene nada que ver con sugerir que la selección natural es errónea, o que Darwin se equivocó. Se trata simplemente de que los cambios dramáticos e inesperados, como el que ocurrió entonces, pueden abrumar a los procesos normales de la selección natural y poner a cero el reloj evolutivo, como solía decir Steve Gould”. Stephen Jay Gould fue un destacado (y polémico) evolucionista norteamericano hasta su muerte en 2002.

El periodo anterior al Cámbrico (de 1.000 a 543 millones de años atrás) se llama Neoproterozoico, de mote “precámbrico”, e incluye las más brutales glaciaciones conocidas por los geólogos, como la Sturtian y la Marinoan. Algunos científicos creen que fue una era de bola de nieve planetaria (snowball earth), en la que los casquetes polares cubrían incluso el ecuador terrestre.

Antes de esa era del hielo, los niveles de oxígeno en la atmósfera eran muy bajos, inferiores al 1% de la concentración actual, como habían sido en los 3.000 millones de años anteriores. La última de las grandes glaciaciones precámbricas, la Marinoan, terminó hace 635 millones de años, y los últimos datos indican que los primeros animales, las esponjas, ya habían evolucionado para entonces. Y los datos indican que el fondo marino no estuvo bien oxigenado hasta los tiempos de la explosión cámbrica. Si la biología tardó 3.000 millones de años en inventar a los animales, la razón parece ser que la geología no se lo permitió antes.

La mosca Drosophila ha resultado un modelo muy útil para estudiar los fundamentos genéticos de la especiación. Por ejemplo, la especie americana Drosophila pseudoobscura se separó hace 200.000 años en dos subespecies llamadas USA y Bogotá. Como los caballos y los burros, las moscas USA y Bogotá pueden cruzarse, pero sus hijos son estériles. En casos de especies más divergentes, los hijos suelen ser no ya estériles, sino directamente inviables. El punto es que la genética de la mosca permite hallar los genes exactos que son responsables de la esterilidad o de la inviabilidad.

Los resultados apuntan a muy pocos genes, y varios están relacionados con el transporte nuclear, el intercambio de materiales entre el núcleo y el resto de la célula. Dos de los genes de la especiación son Nup96 y Nup160, componentes del poro nuclear que comunica al núcleo con su entorno, y otro es RanGAP, que regula el mismo proceso. No hay ninguna razón a priori para que la especiación esté relacionada con un mecanismo tan concreto como el transporte nuclear, y estos resultados son inesperados en ese sentido.

Pero estos genes también tienen relación con un fenómeno que lleva décadas siendo un sospechoso central para los genetistas interesados en la especiación. Se llama impulso meiótico (meiotic drive), o más en general “conflicto intragenómico”. Al igual que la selección natural clásica, se trata de un proceso de competencia, pero no entre individuos dentro de una especie, ni entre especies dentro de un ecosistema, sino entre genes dentro de un genoma, es decir, entre las partes de un mismo individuo.

Esto es posible porque cada individuo produce miles o millones de gametos (óvulos o espermatozoides, según su sexo), cada uno con una combinación distinta de genes. Y hay genes que sesgan a su favor la producción de gametos, de modo que se aseguran su presencia en más de la mitad de los espermatozoides o los óvulos, que es lo que les correspondería por azar. Estos genes son auténticas bombas evolutivas, porque pueden imponerse en una población en pocas generaciones aun cuando no hagan nada beneficioso para el individuo que los alberga. Los demás genes se ven forzados a adaptarse para convivir en el mismo genoma que ellos, y esto conduce a las poblaciones por caminos separados aun cuando sus entornos sean similares. Esto es la evolución por “conflicto intragenómico”.

En el ejemplo mencionado antes de las dos subespecies de Drosophila pseudoobscura, USA y Bogotá, el grupo de Allen Orr, de la Universidad de Rochester, acaba de demostrar que un solo gen (llamado overdrive) es responsable a la vez de la esterilidad de los híbridos entre las dos subespecies, y de causar su propia representación en los gametos por encima del 50% que le correspondería por azar. “Nuestros resultados”, afirma Orr, “indican que el conflicto intragenómico, una forma de adaptación al ambiente genómico interno, es una fuerza importante en la especiación”.

Otro descubrimiento reciente es la importancia crucial de las duplicaciones de genes en la evolución. Las duplicaciones o pérdidas de genes son la principal fuente de variación genética en nuestra especie: cualquier persona se distingue de cualquier otra en un promedio de 70 regiones duplicadas o amputadas en uno de sus cromosomas.

Dos siglos después, la ciencia rellena huecos que a Darwin le hubiera encantado explicar.

Una teoría revolucionaria
– Si los seres vivos tienen una gran capacidad de reproducirse, pero los recursos son limitados, sólo las variantes más aptas de cada generación sobrevivirán lo suficiente como para reproducirse y transmitir sus cualidades a la siguiente.

– La repetición de este proceso ciego una generación tras otra provoca inevitablemente que las especies vayan cambiando y haciéndose más aptas para vivir en su particular entorno.

– La principal predicción de la teoría de la evolución es que todos los seres vivos del planeta provenimos por ramificaciones sucesivas de una sola especie simple y primordial.

– Los humanos compartimos con las ratas, los gusanos, los abetos y las bacterias tal cantidad de fundamentos genéticos y bioquímicos que el origen común de la vida es uno de los hechos científicos mejor establecidos.

– Darwin propuso una teoría gradual: ínfimos cambios acumulados generación tras generación durante millones de años. El registro fósil, sin embargo, presenta transiciones relativamente bruscas (según las escalas de los geólogos).

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Completando/Charles/Darwin/elpepusoc/20090206elpepisoc_1/Tes

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¿Equidad ideológica?

¿Equidad ideológica?

Posted: 12 Nov 2009 09:53 AM

Por Martín Bonfil Olivera

Publicado en Milenio Diario, 12 de noviembre de 2009

El próximo martes 24 de noviembre se celebrarán 150 años de la publicación de uno de los libros que más han cambiado la forma en que el ser humano se concibe a sí mismo: El origen de las especies, de Charles Darwin.

Un debate frecuente al hablar de la teoría de Darwin, y en general de la ciencia, es por qué se da un estatus tan especial al conocimiento científico. ¿Por qué se prefiere, en biología, la evolución al creacionismo? ¿Por qué nuestra Constitución exige que la educación sea laica y “ajena a cualquier doctrina religiosa”, y a la vez basada “en los resultados del progreso científico”? ¿No son casos claros de discriminación ideológica, de privilegiar una forma de pensar en detrimento de otras?

La pregunta de fondo es si todas las ideologías tienen el mismo valor. ¿Deben todas ser respetadas por igual? ¿Son todas igual de útiles?

En primera instancia, desde el punto de vista de la tolerancia y el respeto a la diferencia, tan necesarios en cualquier democracia, parecería que la respuesta debe ser positiva, para evitar la discriminación.

Pero lo cierto es que las ideologías y formas de ver el mundo difieren, a veces radicalmente, y compiten entre sí. Además de la disputa evolucionismo/creacionismo, están los debates entre los puntos de vista científico y religioso respecto al aborto, la eutanasia o la investigación con células madre; o entre la ciencia y muchas “terapias alternativas” basadas en principios esotérico-místicos.

En realidad, el valor de cualquier ideología depende del contexto: qué problema hay que resolver, de qué campo de aplicación se trata. Los constituyentes privilegiaron la ciencia por sobre la religión en parte debido a los conflictos entre la iglesia y el estado que forman parte de nuestra historia patria, y en parte por su convicción de que el progreso científico y técnico es importante para el bienestar de la nación. Las terapias alternativas fraudulentas no son efectivas, y a veces resultan nocivas. Y los biólogos prefieren el darwinismo al creacionismo porque les permite explicar la naturaleza y abre nuevas vías de investigación.

En el fondo, la ventaja de la ciencia es que funciona. Otras perspectivas, como la místico-religiosa, pueden ser útiles en ciertas áreas de la vida humana, pero no como formas de entender el mundo natural y mucho menos de resolver problemas prácticos, como los de salud.

Derechos Reservados © Martín Bonfil Olivera y Grupo Editorial Milenio 2003-2009
La Ciencia por Gusto

Capítulo 2. Biografía de Charles Darwin

Capítulo 2. Biografía de Charles Darwin

Este año 2009 ha sido el año del bicentenario del nacimiento de este cientifico, que fue sin duda quien le ha dado un vigoroso impulso a la ciencia biológica de nuestros días.

“En las Galápagos Darwin halló los famosos pinzones -hasta trece especies distintas- que afianzaron su teoría. Propuso que esas aves descendían de un antepasado común que había volado del continente muchas generaciones antes. Cada especie era el resultado de las condiciones naturales (clima, vegetación, competencia por los recursos…). Sus picos evolucionaron y se adaptaron a las fuentes de alimento disponibles, como las semillas de los cactus o el néctar de la flores.” [0]

Datos biográficos generales:

Nacimiento: 12 de febrero de 1809 Shrewsbury

Muerte: 19 de abril de 1882 Kent

Residencia: Reino Unido, Sudamérica

Nacionalidad(es): Inglés

Campo(s): Biología
Alma mater: Shrewsbury (1825), Cambridge(1831)

Conocido por: Fundamentar la actual teoría de la evolución

Sociedades: Royal Society (1839), Academia Francesa de las Ciencias (1878).

Creacionistas y evolucionistas, ambos dicen tener la razón

Creacionistas y evolucionistas, ambos dicen tener la razón

La sociedad victoriana del siglo XIX no aceptaba sus polémicos postulado, hoy en día en algunas escuelas de Estados Unidos se prohibe leer su obra

El Universal
México, DF Miércoles 11 de febrero de 2009

Durante más de dos siglos las investigaciones del científico Charles Darwin, creador de la Teoría de la Evolución han generado polémica entre los que creen que el hombre es obra de Dios y los que aseguran que es descendiente del mono.

Una de las instituciones que se ha opuesto a sus teorías es la Iglesia católica. El papa Benedicto XVI no comparte las teorías que explican la existencia de la Humanidad sólo como resultado del azar, y para Juan Pablo II no bastaba Darwin para explicar el origen del hombre.

Sin embargo, el presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, Gianfranco Ravasi, dijo en declaraciones recientes que hay que restablecer el diálogo entre ciencia y fe, ya que ninguna de las dos puede agotar el misterio sobre el ser humano y sobre el universo.

Ravasi hizo estas manifestaciones durante la presentación del congreso internacional que se celebrará en Roma del 3 al 7 de marzo próximo, bajo el lema “Evolución biológica: hechos y teorías. Una valoración crítica 150 años después de El origen de las especies” .

La tesis central de la Teoría de la Evolución publicada en 1859 por Darwin, -validada más de un siglo después por la genética-, y rechazada por la sociedad victoriana de su época, sostiene a grandes rasgos, que no hace falta un poder sobrenatural para explicar el origen de las especies, que todas ellas tienen un antecesor común y se han desarrollado mediante la selección natural.

El naturalista describe cómo aspectos hereditarios de las especies se han desarrollado y adaptado durante millones de años. Para la teoría de la creación de la Iglesia Dios creó el mundo en seis días. El científico descubrió que el hombre desciende del mono, en contraposición a la versión bíblica que dice que Dios lo hizo a su imagen y semejanza a partir de un puñado de arcilla.

En 1860, el obispo Samuel Wilberforce ridiculizó las tesis evolucionistas de Darwin en una sesión en Oxford.

En días recientes, Carl Baugh, director del Museo de Evidencias del Creacionismo en Glen Rose, ubicado al sur de Dallas, afirmó:”creemos firmemente que Dios creó al hombre y todo lo que hay sobre la faz de la tierra, y  en mi opinión, es lo suficientemente poderoso como para haberlo hecho en un par de días”.  Rose ha trabajado científicamente desde 1985 para demostrar que el mundo fue creado por Dios, algo de lo que tampoco tiene ninguna duda.

El presentador Andries Knevel, una de las caras más populares de una cadena holandesa EO,dijo en su programa que se puede ser un cristiano ortodoxo y no creer que la Tierra fue creada hace miles de años en 6 días. Estas declaraciones llevaron a que algunos miembros de la cadena le retiran su apoyo a la televisora.

El director de EO, Arjan Lock, dijo a través de un comunicado que “la misión de la EO es transmitir que Dios es el Creador y Jesús el Salvador, lo que es un fundamento firme de nuestra fe, aunque ahí caben diferentes opiniones sobre cómo se creó la Tierra”.

En algunas escuelas de Estados Unidos no se permite leer la obra de Darwin. La polémica continua.

Fuente: http://www.eluniversal.com.mx/notas/576230.html

Una familia librepensadora

Charles Darwin en la red

Una familia librepensadora

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Una familia librepensadoraEn la página web hecha pública hoy por la Universidad de Cambridge se pueden conocer de forma gratuita los trabajos de Darwin. Además, también ofrece imágenes personales de la vida del biólogo Charles Robert Darwin que nació en Shrewsbury (Inglaterra) en 1809 en el seno de una familia acomodada. Fue el quinto de los seis hijos que tuvo el doctor y financiero Robert Darwin con Susannah Darwin, que murió cuando Charles tenía ocho años. En la foto aparece su abuelo paterno, Erasmus Darwin. Su padre, librepensador, se doblegó ante los convencionalismos, bautizando a su hijo Charles en la Iglesia Anglicana, a la que se habían convertido sus suegros ya que tanto él como su esposa pertenecían a la Iglesia Unitaria, para la que Dios es una sola persona y no tres.- UNIVERSIDAD DE CAMBRIDGE – 17-04-2008

Fuente:

http://www.elpais.com/fotogaleria/Charles/Darwin/red/5333-1/

A 200 años del nacimiento de Charles Darwin

A 200 años del nacimiento de Charles Darwin

 Jueves 12 de febrero de 2009 | Mendoza

El 12 de febrero del 2009 se conmemora el bicentenario del nacimiento del científico y naturalista inglés Charles Robert Darwin. En todo el mundo, entidades públicas y privadas han previsto la organización de eventos para esta fecha. El jueves 12 de febrero, el Conicet Mendoza realizará una ceremonia de inauguración del Monumento (con placa esculpida en granito) a Charles Darwin en el “Bosque de Darwin”, Paramillos, Uspallata, donde el científico encontró, en 1835, el primer bosque fósil de América del Sur y registró 52 troncos petrificados de araucarias, cuya edad se estima en 230 millones de años.   Durante su viaje alrededor del mundo, Charles R. Darwin visitó Mendoza y, aún cuando su estadía en estas tierras fue muy breve, alcanzó para hacer contribuciones de enorme relevancia para la ciencia. 

De regreso a Chile desde Mendoza, a través del Paso de Uspallata, Darwin estuvo en la región de Paramillos, Uspallata (hasta 1967, el paso obligado entre Mendoza y Santiago de Chile). En esta zona, Darwin encontró, el 30 de marzo de 1835, el primer bosque fósil de América del Sur, registrando 52 troncos petrificados de Araucarias en posición de vida, cuya edad hoy se estima en 230 millones de años. A partir de entonces, esta área se conoce como “Bosque de Araucarias de Darwin”  de gran difusión mundial.

En 1959, la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo construyó allí un monumento para homenajear a Darwin en ocasión del centenario de la publicación “El Origen de las Especies”, emplazando una gran placa de mármol. En 1994, los organizadores del 4º Congreso Internacional de Jurásico, realizado en el CCT Mendoza, reconstruyeron el monumento, descubriendo una placa adicional. Ambas placas, han desaparecido pues el monumento fue destruido.

Ante esta oportunidad, el CCT Conicet Mendoza ha dispuesto contribuir a los homenajes a Charles R. Darwin, sumándose así a los que serán realizados en el transcurso del 2009 en diversas partes del mundo. Para ello se proyecta reconstruir, conjuntamente con la Universidad Nacional de Cuyo, el monumento original y re-inaugurarlo el jueves 12 de febrero de 2009.

Participan: CONICET, Fac. Ciencias Agrarias (UNCu), Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (Bs. As.), Fundación Museo de La Plata, INTA, Academia Nacional de Ciencias (Cba.), Fundación Ciencias Exactas y Naturales (UBA), Fundación CRICyT, Universidad Nacional de la Plata, Embajada Británica en Buenos Aires, Secretaría de Cultura (Mza.), 10th International Mammalogical Congress, Mendoza y Universidad Nacional de Cuyo

Dra. Ana María Zavattieri            
Dr. Fidel A. Roig Juñent            
Dra. Iris Peralta
Comisión de Homenaje a Charles R. Darwin
CCT Conicet Mendoza

PROGRAMA

8:30. Reunión en el CCT Conicet Mendoza

9:00. Salida hacia Uspallata

11:00. Ceremonia de inauguración Monumento a Charles Darwin en Paramillos.

12:00. Ágape en el Hotel de Uspallata

14:00. Conferencias relativas a la vida y obra de Darwin.

16:30. Regreso a Mendoza

 

La Teoría de la Evolución Biológica

La Teoría de la Evolución Biológica

En 1859, Charles Darwin escribió en el libro, “El Origen de las Especies”, sus siguientes ideas generales:

* Todos los seres vivientes son el producto de variaciones genéticas al azar y selección natural
* La selección natural requiere un período de tiempo extremadamente largo
* Todos los organismos tienen ancestros comunes
* Todas las especies se encuentran en cambio constante
* La evolución no tiene un proposito específico.
* La evolución no tiene dirección o meta específica. No resulta inevitablemente en organismos más complejos o en un ser humano.
* Adaptaciones no siempre proveen obvias ventajas selectivas.

Esta teoría es relativamente simple. Declara que hay cambios cumulativos que ocurren en una población de organismos con el pasar del tiempo, principalmente como un resultado de selección natural, donde sus descendientes son físicamente o funcionalmente distintos a sus ancestros.

Estos cambios ocurren por casualidad durante la reproducción de los organismos y algunas veces estas variaciones brindan a sus descendientes una ventaja reproductiva o supervivencia en su ambiente local.

Las características beneficiarias tienen la tendencia de ocurrir frecuentemente en la población, las características no beneficiarias disminuyen, generalmente resultando en la extinción del organismo. El proceso que elije a los organismos que sobreviven se llama “selección natural”.

La evolución biológica tiene los siguientes requerimientos:

* Ambiente Local (sistema ecológico)
* Población (organismos, vida)
* Tiempo (muchas generaciones)
* Adaptación (lucha por sobrevivir)
* Variación Hereditable (cambios genéticos al azar)
* Reproducción (transferencia de cambios genéticos)
* Selección (supervivencia)

Cambios que ocurren durante la vida del organismo que no pueden ser heredados por sus descendientes no se considera como evolución biológica (por ejemplo, la gordura o la musculatura causada por el tipo de dieta o ejercicio, la fractura de un hueso, cicatrices causadas por un accidente, etc).

En una evolución biológica, los organismos individuales no son los que evolucionan, sino que son poblaciones las que evolucionan. La función de los organismos individuales es el de sobrevivir y reproducirse.

Estrictamente hablando, la teoría de la evolución biológica aplica solamente si la vida ya existe. El origen de la vida no es relevante a la evolución y por eso no intenta probar la existencia o la ausencia de una deidad. Los naturalistas usan esta teoría para declarar no solamente que la existencia de Dios es innecesaria sino que también es imposible.

FuenteLa Teoría de la Evolución Biológica

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