Parte 2: ¿Es Cristo realmente el único camino a Dios?

Evangelismo y establecimiento de nuevas iglesias- febrero 2008

COMO RESPONDER A OBJECIONES-

Parte 2: ¿Es Cristo realmente el único camino a Dios?

Artículo escrito por: Dr. Gerardo Laursen

Estimado(a) Lector/a:

Cuando evangelizamos, hay personas que protestan y presentan objeciones, especialmente contra la persona de Dios o la Biblia o creyentes o religión en general. Algunas objeciones son meramente una manera para decir: “No quiero hablar de eso” (la causa por la cual frecuentemente es un sentir de culpabilidad por el pecado. Se sienten incómodos). Pero si la queja es sincera, somos obligados a proveer respuesta (1 P. 3:15).

Entonces se ofrece algunas respuestas a las objeciones más comunes, siguiendo una serie de artículos.

Objeción: ¿Es Cristo realmente el único camino a Dios? ¿Qué de budistas, musulmanes, hindúes? ¿Cómo puede un Dios de amor enviar a alguien al infierno?

Sugeridas respuestas a una persona que tiene esta queja:

a. No existe fuente de autoridad que diga que todos serán salvos.

b. Nadie tiene derecho de redefinir el cristianismo. El cristianismo es explicado en el Nuevo Testamento, y jamás apoya la salvación de todos o que haya manera de salvarse aparte de Cristo.

c. La Biblia explícitamente dice que Cristo es el único camino a Dios.

Jn. 14:6, “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

Hch. 4:12, “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”

d. La sinceridad no basta. Intensidad de fe no crea la verdad. Si alguien cree con todo su corazón que portar un huevo frito sobre su oreja le salvará, el resultado no es la salvación. Si alguien cree con todo su corazón que todos serán salvos, no resultaría la salvación de todos, porque Dios ha dicho lo contrario. Si alguien cree con todo su corazón que hay caminos a Dios aparte de Cristo, no resultaría la salvación.

e. Si se puede salvar por un modo que no sea por fe en Cristo, Entonces Cristo por demás murió.

Gál. 2:21, “No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.”

f. La misma Biblia que habla del amor de Dios habla también de la ira de Dios.

Ro. 1:18, “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad.”

También habla de juicio:

Hch. 17:31, “por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.”

Y también habla del infierno. En realidad, Jesús habló más del infierno que el cielo.

Mt. 25:41, “Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.”

Hay que notar que el infierno fue hecho para ángeles caídos. Hay solo 2 destinos eternos, el cielo y el infierno. Entonces, si un ser humano no quiere ir al estado donde se alaba y glorifica a Jesucristo, le queda solo la otra alternativa. Por eso Dios técnicamente no “envía” a nadie al infierno, sino que las personas insisten en ir allá. ¡Qué bueno es Dios para darnos un escape, ya que todos hemos pecado y todos merecemos el infierno! Dios es santo y no tiene comunión con pecadores. Es necesario ser santificado, un milagro que solo Cristo puede hacer.

Mc. 9:43–46, “Si tu mano te fuere ocasión de caer, córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga. Y si tu pie te fuere ocasión de caer, córtalo; mejor te es entrar a la vida cojo, que teniendo dos pies ser echado en el infierno, al fuego que no puede ser apagado, donde el gusano de ellos no muere, y el fuego nunca se apaga.”

Una observación: el gusano muere en el fuego del basurero de Jerusalén, que a veces se apaga. Pero Jesús clarifica que la ilustración tiene límites. En el infierno, uno no muere. No es cuestión de aniquilación. Sigue sin fin. ¿No sería sabio evitar todo eso?

Ap. 20:10–15, el juicio ante el gran trono blanco,“Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos. Y ví un gran trono blanco y al que estaba sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo, y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras. Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.”

Este pasaje nos revela que Dios tiene libros. Uno, claro es la Biblia, con sus instrucciones y mandamientos. Otro libro más es una cuenta de actividades y pensamientos de los individuos. ¿Qué ha hecho y pensado usted?

g. La invitación de Cristo es abierta a todos.

Ro. 10:13, “porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.”

Ro. 10:9-10, “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.”

Es tiempo de abandonar teología imaginaria y aceptar la verdad. Cristo le ofrece la salvación. ¿Quiere aceptarla?

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