Ministerio del Apostol Pablo

Comenzó su actividad de evangelización cristiana en Damasco y Arabia. Es perseguido por los judíos y huye a Jerusalén, donde es visto por Bernabé quien lo lleva con Pedro y con Santiago el Hermano del Señor en el año 36. Huye de Jerusalén, escapando de los judíos de habla Griega. Se lo llevan a Cesarea y es enviado a refugiarse en Tarso. Bernabé acude a Tarso y se va con Pablo a Antioquía, donde pasaron un año evangelizando. Antioquía se convierte en el centro de los cristianos convertidos desde el paganismo. Aquí surge por primera vez la denominación de cristianos para los discípulos de Jesús.

A partir del año 46 comienzan los tres grandes viajes misioneros de Pablo.

Este periodo de doce años (45-57) fue el más activo y fructífero de su vida. Comprende tres grandes expediciones apostólicas de las que Antioquía fue siempre el punto de partida y que, invariablemente, terminaron por una visita a Jerusalén.

(1) Primera misión (Hch. 13: 1- 14: 27)

Introducción:

En el primer viaje misional, junto con Bernabé y su primo Juan Marcos, parte de Seleucia, puerto de Antioquía hacia la isla de Chipre. En Pafos, se convierte al cristianismo el procónsul romano Sergio Pablo. Es aquí donde Saulo comienza a ser llamado Pablo (o el más pequeño). Navegan hacia Perge, en la región de Panfilia. Juan Marcos regresa a Jerusalén. Pablo y Bernabé continúan por el sur de Galacia. Encuentran mala acogida por parte de los judíos, y deciden dirigirse a los paganos. Crean varias comunidades cristianas. Los cristianos procedentes del judaísmo plantean la idea de que estos nuevos cristianos deberían aceptar también las leyes judías, como la circuncisión. Pablo decide plantear la cuestión en Jerusalén a su regreso en el año 49, ante los apóstoles. Esto dio lugar al primer concilio, el Concilio de Jerusalén, del año 50. Triunfó la postura de Pablo, sobre no imponer rituales judíos a los conversos gentiles

Relato: Enviado por el Espíritu para la evangelización de los gentiles, Bernabé y Saulo embarcaron con destino a Chipre, predicaron en la sinagoga de Salamina, cruzaron la isla de este a oeste siguiendo sin duda la costa sur y llegaron a Pafos, residencia del procónsul Sergio Paulo, donde tuvo lugar un cambio repentino. Después de la conversión del procónsul romano, Saulo, repentinamente convertido en Pablo, es citado por San Lucas antes de Bernabé y asume ostensiblemente la dirección de la misión que hasta entonces había ejercido Bernabé. Los resultados de este cambio son rápidamente evidentes. Pablo comprende que, al depender Chipre de Siria y Cilicia, la isla entera se convertiría cuando las dos provincias romanas abrazaran la fe de Cristo. Escogió entonces el Asia Menor como campo de su apostolado y se embarcó en Perge de Panfilia, once kilómetros por encima del puerto de Cestro. Fue entonces cuando Juan Marcos, primo de Bernabé, desanimado quizás por los ambiciosos proyectos del apóstol, abandonó la expedición y volvió a Jerusalén, mientras que Pablo y Bernabé trabajaban solos entre las arduas montañas de Pisidia, infestadas de bandidos y atravesaron profundos precipicios. Su destino era la colonia romana de Antioquía, situada a siete días de viaje desde Perge. Aquí, Pablo habló del destino divino de Israel y del providencial envío del Mesías, un discurso que San Lucas reproduce en sustancia como ejemplo de una predicación en la sinagoga. (Hch. 13:16-41). La estancia de los dos misioneros en Antioquía fue lo suficientemente larga como para que la palabra del Señor fuera conocida a través de todo el país. (Hch. 13:49). Cuando los judíos consiguieron con sus intrigas un decreto de destierro, continuaron hacia Iconium, distante tres o cuatro días de viaje, donde encontraron la misma persecución por parte de los judíos y la misma acogida por parte de los gentiles. La hostilidad de los judíos los forzó a buscar refugio en la colonia romana de Listra, distante como unos veinticinco kilómetros. Aquí, los judíos de Antioquía y de Iconium dejaron celadas para Pablo y, habiéndolo apedreado lo dejaron por muerto, mientras que él logró una vez más escapar buscando esta vez refugio en Derbe, situada alrededor de sesenta kilómetros de la provincia de Galacia. Después de completar su circuito, los misioneros volvieron sobre sus pasos para visitar a los nuevos cristianos, ordenaron algunos sacerdotes en cada una de las iglesias fundadas por ellos y al fin volvieron a Perge, donde se detuvieron a predicar de nuevo el Evangelio, mientras que esperaban quizá la oportunidad de embarcar para Atalia, un puerto a dieciocho kilómetros de allá. Al volver a Antioquía de Siria, después de una ausencia que había durado tres años, fueron recibidos con muestras de gozo y de acción de gracias pues que Dios les había abierto las puertas de la fe al mundo de los gentiles.

El problema del estatuto de los gentiles en la Iglesia se hizo entonces sentir en toda su agudeza. Algunos judeocristianos que venían de Jerusalén reclamaron el que los gentiles fueran sometidos a la circuncisión y tratados como los judíos trataban a los prosélitos. Contra esta opinión, Pablo y Bernabé protestaron y se decidió convocar una reunión en Jerusalén para resolver el asunto En esta asamblea, Pablo y Bernabé representaron a la comunidad de Antioquía. Pedro defendió la libertad de los gentiles, Santiago insistió en lo contrario, pidiendo al mismo tiempo que se abstuvieran de algunas de las cosas que más horrorizaban a los judíos. Al fin se decidió que los gentiles estaban exentos de la ley de Moisés primeramente. En segundo lugar, que los de Siria y Cilicia deberían abstenerse de lo sacrificado a los ídolos, de la sangre, de los animales estrangulados y de la fornicación. En tercer lugar, que su decisión no era promulgada en virtud de la ley de Moisés sino que era dada en nombre del Espíritu Santo, lo que significaba el triunfo de las ideas de San Pablo. La restricción impuesta a los gentiles convertidos procedentes de Siria y Cilicia no se aplicaba a sus iglesias y Tito, su compañero, no fue apremiado a circuncidarse, a pesar de las protestas de los judaizantes (Gál.2: 3-4). Se asume aquí que Gál. 2, y Hch. 15, relatan el mismo hecho puesto que, de un lado, los actores son los mismos Pablo y Bernabé, y por el otro Pedro y Santiago; la discusión es la misma, la cuestión de la circuncisión de los gentiles; la escena idéntica Antioquía y Jerusalén; y la fecha idéntica: Alrededor del 50 d.C.; y el resultado uno solo: la victoria de Pablo sobre los judaizantes. Sin embargo, la decisión no fue adelante sin dificultades. El asunto no concernía solamente los gentiles y, mientras que se les exoneraba de la ley de Moisés, se declaraba al mismo tiempo que hubiera sido más meritorio y más perfecto para ellos el observarla, puesto que el decreto parece haber complacido a los prosélitos judíos de la segunda generación. Además, los judeocristianos, que no habían sido incluidos en el veredicto, podían seguir considerándose como ligados por la observancia de la ley. Este fue el origen de la disputa que surgió inmediatamente después en Antioquía entre Pedro y Pablo. Este último enseñó abiertamente que la ley había sido abolida para los judíos mismos. Pedro no pensaba de otro modo, pero consideró oportuno evitar la ofensa a los judaizantes e impedirles que comer con los gentiles que no observaban las prescripciones de la ley. Así, influenció moralmente a los gentiles a vivir como los judíos lo hacían, Pablo hizo ver que esta restricción mental y este oportunismo preparaban el camino de futuros malentendidos y conflictos, y que, incluso, tenía entonces, tendría nefastas consecuencias. Su forma de relatar estos incidentes no deja la menor duda de que Pedro fue persuadido por sus argumentos. (Gál. 2:11-20).

(2) Segunda misión (Hch. 15:36-18:22)

Introducción: En el segundo viaje misionero, Pablo se hace acompañar por Silas. Parten de Antioquia, por tierra, hacia Siria y Cilicia, llegando al sur de Galacia. En Listra, se les une Timoteo. Atraviesan las regiones de Frigia y Misia. Al parecer, se les une Lucas el Evangelista en Tróade. Decide ir a Europa, y en Macedonia funda la primera comunidad cristiana europea: la comunidad de Filipos. También en Tesalónica, Berea, Atenas y Corinto. Se queda durante año y medio en Corinto, acogido por Aquila y Priscila, matrimonio judeo-cristiano que había sido expulsado de Roma debido al edicto del emperador Claudio. En invierno del año 51 escribe la primera carta a los tesalonicenses, el documento más antiguo del Nuevo Testamento. Al año siguiente vuelve a Antioquía.

Relato: El principio de la segunda misión se caracterizó por una discusión a propósito de Marcos, que Pablo rechazó como compañero de viaje. Así pues, Bernabé partió con Marcos el de Chipre y Pablo escogió a Silas o Silvano, un ciudadano romano como él y miembro influyente de la Iglesia de Jerusalén, y partió para Antioquía a fin de llevar el decreto del consejo apostólico. Los dos misioneros fueron primero de Antioquía a Tarso, con un alto en el camino para promulgar el decreto del primer Concilio de Jerusalén, y luego fueron de Tarso a Derbe a través de las puertas de Cilicia, de los desfiladeros de Tarso y de las llanuras de Licaonia. La visita de las iglesias fundadas en la primera misión se realizó sin incidentes si no es a propósito de la elección de Timoteo, que los apóstoles en Listra persuadieron para que se circuncidara para mejor llegar a las colonias de judíos, numerosos en estas plazas. Fue probablemente en Antioquía de Pisidia, aunque los Hechos no mencionan tal lugar, donde el itinerario de la misión fue cambiado por intervención del Espíritu Santo. Pablo pensó en entrar en la provincia de Asia por el valle del Meandro, lo que le permitiría un solo día de viaje, y sin embargo, pasaron a través de Frigia y Galacia pues el Espíritu les prohibió predicar la palabra de Dios en Asia. (Hch. 16:6). Estas palabras (ten phrygian kai Galatiken choran) pueden interpretarse de forma diversa, dependiendo de si se quiere decir Gálatas del norte o del sur Sea como sea, los misioneros hubieron de viajar hacia el norte en la región de Galacia llamada así en propiedad y cuya capital era Pesinonte, y la única cuestión pendiente es si predicaron o no en ella. No pensaron en hacerlo aunque sabemos que la evangelización de los Gálatas fue debida a un accidente, el de la enfermedad de San Pablo (Gál. 4:13); lo que va muy bien si se trata de los gálatas del norte. En cualquier caso, los misioneros después de alcanzar la Misia Superior (kata Mysian), intentaron llegar a la rica provincia de Bitinia, que se extendía ante ellos pero el Espíritu Santo se lo impidió (Hch. 16:7). Así es que atravesaron Misia sin pararse a predicar (parelthontes) y llegaron a Alejandría de Tróade, donde la voluntad de Dios les fue revelada por la visión de un macedonio que los llamaba pidiendo auxilio para su país. Pablo continuó a utilizar sobre suelo europeo los métodos de predicación que había utilizado desde el principio. Hasta donde fue posible, concentró sus esfuerzos en metrópolis desde las que la fe se extendería hacia ciudades de segundo rango y, finalmente a las áreas rurales. Allí donde encontraba una sinagoga, empezaba por predicar en ella a los judíos y prosélitos que estaban de acuerdo en escucharle. Cuando la ruptura con los judíos era irreparable, lo que ocurría más pronto o más tarde, fundaba una nueva iglesia con sus neófitos en tanto que núcleo. Permanecía entonces en la misma ciudad a no ser que una persecución se declarase, normalmente a causa de las intrigas de los judíos. Existían, sin embargo, algunas variantes del plan. En Filipo, donde no había sinagoga, la primera predicación tuvo lugar en un puesto llamado el proseuche lo que los gentiles tomaron como motivo de persecución. Pablo y Silas, acusados de alterar el orden público, recibieron palos, fueron arrojados en prisión y finalmente exilados. Pero en Tesalónica, y Berea, donde se refugiaron después de lo de Filipo, las cosas se desarrollaron según el plan previsto. El apostolado de Atenas fue absolutamente excepcional. Aquí no se planteaba el problema de los judíos o de la sinagoga, y Pablo, en contra de su costumbre, estaba solo. (I Tes. 3:1). Desarrolló de cara al areópago una especie de discurso del que se conserva un resumen en Hch. 17:23-31 como un modelo en su género. Parece haber dejado la ciudad de grado, sin haber sido forzado a ello por la persecución. La misión de Corinto, por otro lado, puede ser considerada como típica. Pablo predicó en la sinagoga todos los sábados y cuando la oposición violenta de los judíos le negó la entrada, se retiró a una casa próxima, propiedad de un prosélito llamado Tito Justo. De esta forma prolongó su apostolado por dieciocho meses mientras los judíos atentaron contra él en vano; fue capaz de resistir gracias al a actitud, por lo menos imparcial si no favorable, del procónsul Galio. Finalmente, decidió irse a Jerusalén de acuerdo con un voto hecho quizá en un momento de peligro. Desde Jerusalén, de acuerdo con su costumbre, volvió a Antioquía. Las dos epístolas a los tesalonicenses se escribieron durante los primeros meses de la estadía en Corinto.

(3) Tercera misión (Hechos 18:23- 21:26)

Introducción: En primavera del año 54 inicia su tercer viaje misionero, estableciendo su centro de operaciones en Éfeso, capital de Asia Menor. Permanece allí unos tres años. Le llegan noticias de los conflictos surgidos en la comunidad de Corinto. Escribe la primera carta a los corintios en el año 54 y la segunda carta a los corintios a finales del 57. Atendiendo a los conflictos con los judeo-cristianos, escribe las cartas a los filipenses (año 57) y a los gálatas. Va a Corinto a finales del 57, donde pasa el invierno. Escribe la carta a los romanos, en la primavera del 58. Vuelve entonces a Jerusalén para entregar la colecta de las comunidades cristianas procedentes del paganismo, destinada a los pobres de las comunidades de Jerusalén. Judíos procedentes de Antioquia lo acusan de violar la Ley e intentan matarlo en una reyerta. El tribuno romano impide que lo maten y lo encarcela. Es enviado a la provincia de Judea, donde el procurador Antonino Félix lo retiene durante dos años (del 58 al 60) a la espera de conseguir un rescate por su libertad. Porcio Festo sucede a Antonino Félix como procurador de Judea. Pablo apela a su derecho, como ciudadano romano, a ser juzgado en Roma. Tras un accidentado viaje, llega a Roma en primavera del año 61. Es liberado en el 63. Su carta a Filemón se supone escrita en este periodo de cautividad, entre el 58 y el 63.

Había expresado sus deseos de llegar, lo cual posiblemente se cumplió en el año 63. Al parecer, después visitó las comunidades de Oriente. Volvió a ser apresado en Roma durante las persecuciones de Nerón. Fue sentenciado a muerte, por lo que fue decapitado hacia el año 67. Por tener la ciudadanía romana, gozó del privilegio de la decapitación, ya que el suplicio de la cruz estaba destinado a quien no era romano. Según la tradición, la cabeza rodó por el suelo y lo golpeó tres veces, y de allí donde chocó, surgió una vía de agua. Fue enterrado en la vía Ostiense de Roma. El 11 de diciembre de 2006 el Vaticano anunció el descubrimiento del sarcófago de San Pablo tras cuatro años de excavaciones arqueológicas bajo el altar mayor de la basílica que lleva su nombre.

Relato: El destino del tercer viaje de Pablo fue evidentemente Éfeso, donde Aquila y Priscila lo esperaban. El había prometido a los efesios volver a evangelizarlos si tal era la voluntad de Dios (Hch.18:19-21) y el Espíritu Santo no se opuso más a su entrada en Asia Así es que, después de una breve visita a Antioquía se fue a través de Galacia y de Frigia. (Hch 18:23) y pasando a través de las regiones del “Asia Central” llegó hasta Éfeso (Hch. 19:1). Su manera de proceder permaneció intacta. Para ganarse la vida y no ser una carga para los fieles, tejió todos los días durante muchas horas muchas tiendas, lo que no le impidió el predicar el Evangelio. Como de costumbre, empezó en la sinagoga donde tuvo éxito durante los primeros meses.

Después enseñó diariamente en un aula puesta a su disposición por un cierto Tirano “desde la hora quinta a la décima” (de las once de la mañana a las cuatro de la tarde) de acuerdo con la interesante tradición del “Codex Bezaar” (Hch. 19:9). Así vivió por dos años de tal forma que todos los habitantes de Asia, judíos y griegos, oyeron la palabra de Dios. (Hch. 19: 20). Por supuesto que hubo pruebas que sufrir y obstáculos que superar. Algunos de esos obstáculos surgieron de la envidia de los judíos, que intentaron inútilmente imitar los exorcismos de Pablo, otros vinieron de la superstición de los paganos, particularmente acentuada en Éfeso. Sin embargo, triunfó de una manera tan clara que los libros de superstición que fueron quemados tenían un valor de 50.000 monedas de plata. (una moneda correspondía aproximadamente a un día de trabajo). Esta vez, la persecución fue debida a los gentiles y fue por motivos interesados. Los progresos del cristianismo arruinaron la venta de las pequeñas reproducciones del templo de Diana y las de la diosa misma, estatuillas muy compradas por los peregrinos, con lo que un cierto Demetrio, en cabeza de los orfebres, arengó a la plebe contra San Pablo. San Lucas describió con realismo y emoción la escena, transpuesta luego al el teatro. (Hch 19: 23-40). El apóstol tuvo que rendirse a la tormenta. Después de una estancia de dos años y medio, quizá más, en Éfeso (Hch. 20:31: trietian), partió para Macedonia y de allí para Corinto, donde pasó el invierno. Su intención fue la de seguir en primavera para Jerusalén, sin duda para Pascua, pero al saber que los judíos habían planeado atentar contra su vida, no les dio la oportunidad de hacerlo al viajar por mar, volviéndose por Macedonia. Muchos discípulos, divididos en dos grupos, lo acompañaron o lo esperaron en Tróade. Entre otros, se encontraban Sopater de Berea, Aristarco y Segundo de Tesalónica, Gayo de Derbe, Timoteo, Tichico y Trófimo de Asia, y finalmente Lucas, el historiador de los Hechos, que nos da todos los detalles del viaje: Filipo, Tróade, Aso, Mitilene, Jíos, Samos, Mileto, Cos, Rodas, Pátara, Tiro, Tolemaida, Cesárea y Jerusalén. Podríamos citar aún tres hechos notables: en Tróade Pablo resucitó al joven Eutiquio que se había caído de la ventana de un tercer piso mientras que Pablo predicaba tarde por la noche. En Mileto pronunció un discurso emotivo que arrancó las lágrimas a los ancianos de Éfeso. (Hch. 20:18-38). En Cesárea el Espíritu Santo predijo por la boca de Agabo que sería arrestado, lo que no le disuadió de ir a Jerusalén. Cuatro de las más grandes epístolas de San Pablo fueron escritas durante esta tercera misión: la primera a los corintios desde Efeso, alrededor de la Pascua antes de su salida de la ciudad; la segunda a los corintios desde Macedonia durante el verano o el otoño del mismo año; a los romanos desde Corinto en la primavera siguiente; la fecha de la epístola a los gálatas es objeto de controversia. De la muchas cuestiones a propósito de la ocasión o del lenguaje de las cartas o de la situación de los destinatarios de las mismas

Fuente:

Buscando el naufragio del Apóstol Pablo en Malta

Buscando el naufragio del Apóstol Pablo en Malta

By Chuck Holton
Isla de Malta
Tuesday, March 16, 2010


La pequeña isla de Malta en medio del Mar Mediterráneo tiene una rica historia como una de las comunidades cristianas más antiguas del mundo. Todo comenzó con un naufragio, como narra el libro de Hechos.

Era cerca del año 60 DC y el Apóstol Pablo iba hacia Roma desde la isla de Creta. En el viaje un feroz viento sacó a la nave de su curso.

Con la tormenta aún rugiendo, la nave golpeó un banco de arena y comenzó a quebrarse. Los hombres nadaron por sus vidas. Milagrosamente sobrevivieron.

Y así empezó una influencia cristiana en Malta que ha continuado durante siglos. Hoy es la nación más religiosa de Europa, 98 % de sus ciudadanos son católicos.

San Pablo es remembrado a través de la isla, aún más en la Bahía de San Pablo, donde los turistas vienen a visitar la Catedral del Naufragio, y ver el sitio donde la mayoría cree que el barco de Pablo encalló hace unos 2.000 años.

Pero cuando el exdetective de Los Ángeles Bob Cornuke vitió Malta, los hechos en la narración bíblica no encajaban desde el punto de vista de la Bahía de San Pablo. Esas diferencias llevaron a 10 años de búsqueda de la verdadera ubicación del naufragio. Cornuke comenzó en las páginas de su Biblia. Lo más esencial giraba en torno a las cuatro anclas. ¿Podrían ser encontradas?

“Miré la Biblia y dije, ‘¿Podré resolver esto como si fuera un crimen? ¿Podré tomar la evidencia de las páginas de la Biblia y encontrar estas anclas perdidas de las que habla la Biblia?”, dijo Cornuke.

Hechos 27 y 28 da un recuento detallado de la historia. Cornuke señaló cuatro factores que deberían encajar para poder encontrar la verdadera ubicación:

Una bahía con una playa. Un arrecife con un banco de arena. Un fondo marino de unos 90 pies. Y un lugar que los marineros no reconocerían. Cornuke enlistó a un grupo de hombres que conocen bien las aguas que rodean a Malta, los pescadores. “Así que comencé mi búsqueda con estos pescadores, que conocían el clima, las corrientes, la topografía del océano. Ellos me llevaron y me mostraron todos los posibles lugares basados en la narración bíblica”.

La mayoría de Malta está rodeada de acantilados, así que las posibilidades se redujeron a algunas bahías con playas. Para saber qué sitio sería más favorable, Cornuke buscó al Dr. Graham Hutt, experto en tormentas mediterráneas.

“He estudiado estas tormentas y los patrones del clima en el Mediterráneo por los últimos 30 años. Y escribí un libro sobre Noráfrica y Malta que cubre todos esos asuntos del clima”, expresa Hutt.

La experiencia de Hutt ayudó a que las claves bíblicas tuvieran sentido. “Tenían mucho temor de encallar en la Bahía de Syrtis, en la costa de Libia, así que debieron tratar al máximo de ir en dirección hacia el norte, pero en realidad fueron al noroeste”.

La única bahía en esa área que encaja con la dirección que Cornuke calculó se llama la Bahía de Santo Tomás.

“En mi opinión, el lugar más probable donde deben haber llegado es a la Bahía de Santo Tomás”, dice Hutt.

En la Bahía de Santo Tomás, al sureste de Malta, la teoría dice que esta es la bahía que fue descrita en el libro de Hechos. Parte del relato bíblico dice que los marineros no reconocieron la isla hasta que los habitantes les dijeron que era Malta. Eso también prueba la teoría de que ésta es la bahía, porque si hubieran llegado a la parte norte había muchos puertos que les hubieran resultado familiares”.

Otro día, Cornuke hizo un descubrimiento electrizante gracias a un buzo que tenía una historia increíble. “Conocí a este hombre que dijo: ‘allá por los años setentas, desenterramos cuatro anclas del fondo marino como a 90 pies de profundidad’”.

La ubicación: justo afuera de la Bahía de San Tomas, cerca de un peligroso banco de arena llamado Arrecife Munchar.

Las anclas fueron donadas al Museo Marítimo Nacional, y el análisis de los expertos confirmó que eran anclas de la era romana. Pero los buzos no tenían idea de lo que tenían en ese momento.

“Encontramos las anclas como a inicios de los setentas, no recuerdo el año exacto. Para mi no tenían importancia cuando las encontramos. Fue como ‘qué bien, encontramos un pedazo de plomo’”, comenta Ray Ciancio, quien es buzo.

El accedió a mostrarnos el área donde encontraron las anclas.

“Así que cuando fui a buscar el sitio donde encontraron estas anclas, miré hacia el litoral y encajaba con lo que decía la Biblia. Había una bahía con una playa. Había un arrecife donde dos mares se juntan”, expresa Cornuke.

Hoy, el fondo marino de nuevo es tranquilo y calmo, sin dar clave de los secretos que contiene. Es imposible dar por cierto que este es el sitio donde ocurrió el naufragio de Pablo, pero a muchos malteses les intriga la idea.

Joe Navarro es otro de los buzos que ayudaron a sacar las anclas. “Yo estoy convencido que es más plausible que el naufragio fuera en Munchar, no en la isla de San Pablo. Hemos creído que fue allí, pero nunca nadie ha cuestionado, ‘¿están seguros’?

“Tomamos esta ancla y recuerdo poner mi mano en este frío objeto y pensar que podría estar tocando la historia. Por dos mil años perteneció al mar y ahora yo estaba tocando este objeto del que supimos por las páginas de la Biblia”, expresa Cornuke.

Hoy, las anclas están escondidas en una esquina del Museo Marítimo, la mayoría de visitantes les pasan de largo sin saber la historia que pueden contener.

Buscando el naufragio del Apóstol Pablo en Malta

Buscando el naufragio del Apóstol Pablo en Malta

By Chuck Holton
Tuesday, March 16, 2010

La pequeña isla de Malta en medio del Mar Mediterráneo tiene una rica historia como una de las comunidades cristianas más antiguas del mundo. Todo comenzó con un naufragio, como narra el libro de Hechos.

Era cerca del año 60 DC y el Apóstol Pablo iba hacia Roma desde la isla de Creta. En el viaje un feroz viento sacó a la nave de su curso.

Con la tormenta aún rugiendo, la nave golpeó un banco de arena y comenzó a quebrarse. Los hombres nadaron por sus vidas. Milagrosamente sobrevivieron.

Y así empezó una influencia cristiana en Malta que ha continuado durante siglos. Hoy es la nación más religiosa de Europa, 98 % de sus ciudadanos son católicos.

San Pablo es remembrado a través de la isla, aún más en la Bahía de San Pablo, donde los turistas vienen a visitar la Catedral del Naufragio, y ver el sitio donde la mayoría cree que el barco de Pablo encalló hace unos 2.000 años.

Pero cuando el exdetective de Los Ángeles Bob Cornuke vitió Malta, los hechos en la narración bíblica no encajaban desde el punto de vista de la Bahía de San Pablo. Esas diferencias llevaron a 10 años de búsqueda de la verdadera ubicación del naufragio. Cornuke comenzó en las páginas de su Biblia. Lo más esencial giraba en torno a las cuatro anclas. ¿Podrían ser encontradas?

“Miré la Biblia y dije, ‘¿Podré resolver esto como si fuera un crimen? ¿Podré tomar la evidencia de las páginas de la Biblia y encontrar estas anclas perdidas de las que habla la Biblia?”, dijo Cornuke.

Hechos 27 y 28 da un recuento detallado de la historia. Cornuke señaló cuatro factores que deberían encajar para poder encontrar la verdadera ubicación:

Una bahía con una playa. Un arrecife con un banco de arena. Un fondo marino de unos 90 pies. Y un lugar que los marineros no reconocerían. Cornuke enlistó a un grupo de hombres que conocen bien las aguas que rodean a Malta, los pescadores. “Así que comencé mi búsqueda con estos pescadores, que conocían el clima, las corrientes, la topografía del océano. Ellos me llevaron y me mostraron todos los posibles lugares basados en la narración bíblica”.

La mayoría de Malta está rodeada de acantilados, así que las posibilidades se redujeron a algunas bahías con playas. Para saber qué sitio sería más favorable, Cornuke buscó al Dr. Graham Hutt, experto en tormentas mediterráneas.

“He estudiado estas tormentas y los patrones del clima en el Mediterráneo por los últimos 30 años. Y escribí un libro sobre Noráfrica y Malta que cubre todos esos asuntos del clima”, expresa Hutt.

La experiencia de Hutt ayudó a que las claves bíblicas tuvieran sentido.

“Tenían mucho temor de encallar en la Bahía de Syrtis, en la costa de Libia, así que debieron tratar al máximo de ir en dirección hacia el norte, pero en realidad fueron al noroeste”.

La única bahía en esa área que encaja con la dirección que Cornuke calculó se llama la Bahía de Santo Tomás.

“En mi opinión, el lugar más probable donde deben haber llegado es a la Bahía de Santo Tomás”, dice Hutt.

En la Bahía de Santo Tomás, al sureste de Malta, la teoría dice que esta es la bahía que fue descrita en el libro de Hechos. Parte del relato bíblico dice que los marineros no reconocieron la isla hasta que los habitantes les dijeron que era Malta. Eso también prueba la teoría de que ésta es la bahía, porque si hubieran llegado a la parte norte había muchos puertos que les hubieran resultado familiares”.

Otro día, Cornuke hizo un descubrimiento electrizante gracias a un buzo que tenía una historia increíble.

“Conocí a este hombre que dijo: ‘allá por los años setentas, desenterramos cuatro anclas del fondo marino como a 90 pies de profundidad’”.

La ubicación: justo afuera de la Bahía de San Tomas, cerca de un peligroso banco de arena llamado Arrecife Munchar.

Las anclas fueron donadas al Museo Marítimo Nacional, y el análisis de los expertos confirmó que eran anclas de la era romana. Pero los buzos no tenían idea de lo que tenían en ese momento.

“Encontramos las anclas como a inicios de los setentas, no recuerdo el año exacto. Para mi no tenían importancia cuando las encontramos. Fue como ‘qué bien, encontramos un pedazo de plomo’”, comenta Ray Ciancio, quien es buzo.

El accedió a mostrarnos el área donde encontraron las anclas.

“Así que cuando fui a buscar el sitio donde encontraron estas anclas, miré hacia el litoral y encajaba con lo que decía la Biblia. Había una bahía con una playa. Había un arrecife donde dos mares se juntan”, expresa Cornuke.

Hoy, el fondo marino de nuevo es tranquilo y calmo, sin dar clave de los secretos que contiene. Es imposible dar por cierto que este es el sitio donde ocurrió el naufragio de Pablo, pero a muchos malteses les intriga la idea.

Joe Navarro es otro de los buzos que ayudaron a sacar las anclas.

“Yo estoy convencido que es más plausible que el naufragio fuera en Munchar, no en la isla de San Pablo. Hemos creído que fue allí, pero nunca nadie ha cuestionado, ‘¿están seguros’?

“Tomamos esta ancla y recuerdo poner mi mano en este frío objeto y pensar que podría estar tocando la historia. Por dos mil años perteneció al mar y ahora yo estaba tocando este objeto del que supimos por las páginas de la Biblia”, expresa Cornuke.

Hoy, las anclas están escondidas en una esquina del Museo Marítimo, la mayoría de visitantes les pasan de largo sin saber la historia que pueden contener.

Via | Mundocristiano

Colosenses 1-20

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COLOSENSES

COLOSENSES

Introducción

LA IGLESIA DE COLOSAS

Colosas era una ciudad pequeña y de poca importancia en los tiempos romanos (una “pequeña ciudad”, según un escritor contemporáneo, Strabo), aunque disponía de una próspera producción lanera en los siglos V y IV a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Estaba situada en el valle del río Lico, a unos 160 km.km. Kilómetro(s) al este de Efeso, y junto con Laodicea y Hierápolis pertenecían a la provincia romana de Asia.

La meta suprema del Apostol Pablo parte 1

La meta suprema del Apostol Pablo parte 1

I – Introducción:

a. Contexto histórico 

El apostol Pablo escribe a los creyentes en Filipos aproximadamente en el año 60 o 61 d. C., desde la prisión en Roma, la denominada “primera prisión”, acerca de cual era el objetivo principal de su vida, lo que el consideraba la meta suprema,su objetivo principal en este vida:

a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte,si en alguna manera llegase a la resurrección de entre los muertos. No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. (Filipenses 3:10-14 RV 1960)

Sabemos que fue en Roma y en prisión por la misma carta, donde hace referencia a su prisión y a la guardia pretoriana. Se cree que el primer periodo de prisión de Pablo en Roma data del 59 d. C. al 61 d. C.

Este año (2008-2009), ha sido declarado por la Iglesia Católica “el año paulino”, un año de reflexión teológica sobre la vida del apostol Pablo «para escuchar al Apóstol como nuestro maestro en la fe y en la verdad». Y es que San Pablo no es historia pasada, sino que quiere hablar con nosotros hoy. De ahí que debamos mirar con él «hacia el futuro, hacia todos los pueblos y todas las generaciones». [0]

Aspectos destacables suyos, hay muchos. Benedicto XVI subrayó tres: su amor a Cristo y su valentía predicando el Evangelio; su experiencia de la unidad de la Iglesia con Jesucristo, y su conciencia de que el sufrimiento va inseparablemente unido a la evangelización. [1]

b. ¿Quien fue el apostol Pablo?

¿Quien fue el apostol Pablo? originalmente se llamaba Saulo, también llamado San Pablo Apóstol, el Apóstol de los Gentiles y San Pablo de Tarso (nacimiento entre año 5 y año 10 DC, Tarso (Turquía)- año 67 d.C. en Roma), fue uno de los apóstoles más activos de Jesucristo.

Habían pasado ya dos largos y dificiles años desde la muerte y resurreccción de Jesucristo; sucesos tras sucesos no cesaron en la vida del pueblo cristiano. Persecusiones y edictos no favorables contra ellos eran algo constante en aquel entonces, teniendo que vivir constantemente en el completo anonimato por temor al liderazgo judío. Muchas historias en la biblia, principlamente escritos en el libro de los Hechos de los Apóstoles, transcriben esta “pasarela acusatoria” como una maquinación de tipo pluralista que amenzaba con destruir el sentido común de aquellos hombres llenos de poder espiritual que vivieron aquella época.

Saulo,nacido en Tarso de Cilicia, provenía de una familia judía de la tribu de Benjamín, su padre era ciudadano de Tarso cuyo linaje hubo de ser de buena posición. Su nombre de pila era Saúl (el deseado), griego ( Saulos) y el romano ( Pablo). Poseía temperamento de jefe, voluntad de hierro, constancia inquebrantable, sentido para la iniciativa, extraordinaria capacidad de trabajo y resistencia, y un carácter conquistador; su carácter era, además, apasionado, impetuoso y dominador, que se entregaba de modo total al amor o al odio. Pablo fue sin lugar a dudas, la personalidad más influyente en la historia del cristianismo, luego del Señor Jesús,obviamente. Un hombre de temepramento colérico, según nos enseña hoy la psicologia moderna.

«La ciudad de Tarso tenía concedida la ciudadanía romana por nacimiento. Por lo que Pablo era ciudadano romano pese a ser hijo de judíos. En su adolescencia fue enviado a Jerusalén, donde estudia con el famoso rabino Gamaliel. Aquí se une al grupo de los fariseos.» [2]

Pablo mantenía una relación especial con la comunidad de Filipos que Pablo recuerda agradecido. Afirma que Filipos se hacía cargo de su debe y de su haber, es decir, que le pagaba sus deudas y que sostuvieron su actividad en Tesalónica.

Según Reinaldo Fabris, autor del Libro “Pablo, el apóstol de las Gentes”, «este personaje no cambió su nombre al convertirse al cristianismo, ya que como ciudadano romano y nacido en Tarso, además de ser judío tenía gran influencia de la cultura helenística y romana, por lo que como todo romano de la época tenía un “prognomen” relacionado con una característica familiar (el cual es Saulo, su nombre judío), y un “congnomen” que se asocia a una característica física (que en este caso es Pablo, que es su nombre romano). El conocimiento de la cultura helénica (hablaba fluidamente el griego como el arameo) le permite a este Apóstol predicar el Evangelio con ejemplos y comparaciones comunes de esta cultura por lo que el mensaje fue recibido en territorio griego claramente y esta característica marca el éxito de sus viajes fundando comunidades cristianas.»[3]

Pablo hizo mucho para introducir el cristianismo entre los gentiles y es considerado como uno de las fuentes significativas de la doctrina de la iglesia primitiva.

En esta foto,que vemos mas arriba, el artista Juan de Juanes realizó a mediados del siglo XVI, en pleno Renacimiento español, podemos ver la figura de Esteban, que está siendo lapidado por aquéllos a quienes había intentado predicar la palabra de Dios.En el fondo, se aprecia la persona de Saulo,responsable de este martirio, observando todo desde lejos, ya que en esa época era perseguidor de la iglesia [4]

Tras la muerte de Jesús, hacia el año 33, comienzan a formarse grupos de seguidores de Jesús. Pablo de Tarso fue un activo perseguidor de estas comunidades bajo la influencia de los fariseos. De hecho el fue de los que participó y asintió en la ejecución de San Esteban, el primer mártir (denominado protomártir) de la iglesia cristiana de aquel entonces, quien cayera víctima de lapidación no como consecuencia de la barbarie de la multitud, si no como cumplimiento de una ejecución judicial, pues Saulo contaba con la venia de Roma.

Mapa de Damasco

Pablo siempre fue un hombre de propósitos claros, que sabía lo que quería. Persiguió la iglesia durante un buen tiempo, sin dudar, estando persuadido que estaba en lo correcto, dando muerte, encarcelando, castigando a los cristianos, hasta que Cristo se le apareció en el desierto de Damasco, cambiando así su vida para siempre. (Hch. 9:1-19a, NVI)

Desde su conversión en el camino de Damasco su vida estuvo siempre dominada por una ardiente devoción a Cristo, quien se convirtió en el motivo, el objeto y el motor de su predicación, que ha marcado de manerqa crucial la dirección del cristianismo desde aquel entonces.En el año 36, camino a Damasco, tuvo una visión de Cristo resucitado, que fue muy traumática para él,como experiencia espiritual, y se convirtió a Cristo de una manera fulminante.

Según el libro de los Hechos de los Apóstoles y las epístolas paulinas fue gracias a esta aparición del Señor jesús, camino de la ciudad de Damasco, quew Pablo cambai de rumbo totalmente, y se decide por convertirrse en un fiel seguifor de Cristo. Luego de esta experiencia es que Pablo pide ser bautizado. Ananias, un fiel discípulo del Señor, fue quien lo bautizó, en la ciudad de Damasco. Leemos en el libro de los Hechos de los Apístoles, como se produjo esta experiencia con Cristo y como es que su ritmo de vida sería alterado definitivamente y para siempre.

“Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió” Hechos 9:3-9

En sus epístolas Pablo no da detalles sobre este hecho, pero sí afirma que perseguía a los cristianos y que se le apareció Jesús “como a un aborto” (I Cor. 15:3-8).

La conversión de Pablo.

Luego de su conversión, ni se preocupó por hablar inmediatamente con los apóstoles, ni pedirles permiso para hablar de Cristo. Estaba firme en la fe recién adquirida. Estaba seguro de su experiencia, de su conocimiento de Cristo.(Hch. 9:19b-31, NVI)

c. Pablo, un hombre totalmente imparable

Cuando Pablo se convirtió a Cristo, no solo se convirtió en un discípulo de Jesús, sino en una persona totalmente imparable. No era una persona muy alta, se cree que era de estatura baja, incluso se presume que como consecuencia de su experiencia con Cristo quedó afectado de la vista. Los relatos canónicos sugieren solamente que Pablo no se destacaba físicamente (I Cor. 2.3ss; 2 Cor. 10:10).

Una descripción grafica que algunos intelectuales lo aceptan, aparece en la obra apócrifa hechos de Pablo y Tecla: “Y vio venir a Pablo, hombre de pequeña estatura, cabello ralo, piernas torcidas, buen estado físico, cejas unidas, nariz mas bien aguileña, lleno de gracia: porque algunas veces se lo veía como un hombre, y otros tenía el rostro de un ángel” [5] 

Su conversión marcó el comienzo de una nueva vida, una vida totalmente extraordinaria. Saulo cambió radicalmente: no sólo dejó de perseguir a los cristianos sino que se convirtió en uno de los creyentes más fieles. Como era de esperar, después de este cambio tan radical, el perseguidor vino a ser perseguido. En una ocasión fue apedreado y lo dieron por muerto. Tres veces fue golpeado con varas, cinco veces azotado, tres veces sufrió naufragio (durante uno de los cuales estuvo flotando en el mar durante veinticuatro horas). Todo esto le ocurrió mientras trataba de explicar a otros el gran mensaje que había cambiando su vida: Jesús, Él era el SALVADOR PROMETIDO. Este Saulo no es otro que aquel hombre que se convirtió en el gran apóstol Pablo.

Luego él escribiría a los cristianos de Roma: “Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. “(Romanos 8:35-39 RVA) 

Su imitación del Señor y sus sujeción total a su voluntad, le hicieron decir que “Con Cristo estoy juntamente crucificado, ya no vivo yo, mas Cristo vive en mí: y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó, y se entregó sí mismo por mí.(Gálatas 2:20)

David Guthrie, en Gálatas, Introducción y Comentario, dice, “Pablo piensa que se ha identificado tan estrechamente con Cristo, que Él domina la totalidad de su existencia.”

..y ya no vivo yo, mas Cristo vive en mí “. Pablo murió con Cristo, y es por el poder de Cristo que fue resucitado. Es la vida de Cristo dentro del cuerpo de Pablo que ahora le da vida. El grado de negar la vida propia para expresar la vida de Jesús es completo. Pablo rectifica con todo su ser las enseñazas del Señor: 

Ya Jesús había enseñado que 

• “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, mujer e hijos, hermanos y hermanas y aun también su vida, no puede ser mi discípulo. Y cualquiera que no trae su cruz, y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo” (Lucas 14:26-27). 

• Y el que no toma su cruz, y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que hallare su vida, la perderá; y el que perdiere su vida por causa de mí, la hallará (Mateo 10:38-39). 

• Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz cada día, y sígame. Porque cualquiera que quisiere salvar su vida, la perderá; y cualquiera que perdiere su vida por causa de mí, éste la salvará (Lucas 9:23-24).

Sin duda, Pablo obedeció a este modelo de discipulado.

Cuando don Miguel de Unamuno, leyendo su Nuevo Testamento en griego llegó a Filipenses 3:8, y sin duda sintió esto que explico, dándose cuenta de lo profundo de la vida espiritual del apóstol Pablo y exclamó: «Pablo era Cristo.»[6] 

En la epístola de Gálatas, Pablo confirma esto que don Miguel de Unamuno entendió muchos siglos después:

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. (Gál 2:20) 

Es de esta profunda e íntima relación con Cristo de donde provenía esta convicción, esta fuerza interior, este leave motive, ese poder espiritual que lo convertía en una persona imparable; era una fuerte y firme convicción de que era totalmente invencible. Y solo lo pudo frenar el hacha del verdugo romano. La tradición nos cuenta que por orden de Nerón murió, no por crucifixión ya que él era ciudadano romano.

En la segunda epístola escrita por Pablo a su discípulo Timoteo, después de hacer una lista de las cosas por las cuales se podía sentir satisfecho, Pablo realiza como una gran declaración de su llamado por el Señor: “Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor; juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” (2 Timoteo 4:6-8).

Pero esto luego de haber predicado el evangelio por todos lados: “Porque no osaría hablar sino de lo que Cristo ha hecho por medio de mí para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder el Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, TODO lo he LLENADO del evangelio de Cristo… 

Y sé que cuando vaya a vosotros, llegaré con la abundancia de la bendición del evangelio de Cristo” (Ro 15:18, 19, 29). 

d. Podemos leer en la Biblia expresiones de victoria, tales como:

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13)

“Y ciertamente, aun estimó todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor; por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo…” (Filipenses 3:8-9) 

Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 8:38-39)

Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. (Romanos 8:18) 

Notas bibliográficas

[0] http://www.revistaecclesia.com, citado en Análisis del año santo paulino por el Teólogo y Ecumenista-P. Pedro-Langa-Aguilar

[1] Ibid

[2] Hendriksen, pp. 193-194

[3] http://es.wikipedia.org/wiki/Pablo_de_Tarso

[4] foto vista en http://www.artehistoria.jcyl.es/civilizaciones/obras/809.htm

[5] Hendriksen. Pag 194

[6] Nuevo Diccionario Bíblico, ed. Certeza Abua, p.1004 col.2

Exhortación Paulina a buscar de Dios

Exhortación Paulina a buscar de Dios

Autor:Paulo Arieu

I La búsqueda de Dios

a. Debe hacerse de corazón

b. Hay que buscar las cosas de arriba

c. Hay que poner la mira en las cosas de arriba

II. Razones por la cuales el cristiano debe buscar a Dios

a.Porque ha muerto al pecado

b.Porque su vida está escondida en Dios

c.Porque cuando Cristo vuelva nosotros seremos transformados

III Conclusión

I La búsqueda de Dios

a. Buscar a Dios de corazón

Sinceramente ¡Pero de todo corazón!

Debe ser así, porque los hipócritas no entrarán al reino de los cielos

Mateo 6:5-15 “Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos de los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis. Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén. Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.”

Debe hacerse con un corazón limpio también.

Job 8:5-7 Si tú de mañana buscas a Dios, y ruegas al Todopoderoso, si eres limpio y recto, en seguida se despertará en tu favor, y restaurará tu merecido lugar.Y aunque tu principio haya sido pequeño, tu postrer estado será muy grande.

Jeremías 29:13 Me buscaréis y me hallaréis porque me buscaréis de todo corazón”

Salmo 42:1 “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo”

Mateo 5:5 “Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad”

Santiago 4:3 “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”.

Mateo: 7:7-11 “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?”

I Corintios 10:31 De este pasaje podemos aprender que no debemos de pedir para nuestro provecho propio pues Dios conoce nuestros corazones y EL quiere que lo que le pidamos lo hagamos para agradarle a EL y no para agradarnos a nosotros mismos

//www.palimpalem.com/1/asidiras/userfiles/moises.jpg” porque contiene errores.

Hebreos 11:6 Sin fe es imposible agradar a Dios, porque el que se acerca a Dios, necesita creer que existe, y que recompensa a quien lo busca.

b. Hay que buscar las cosas de arriba (las celestiales)

Buscad el reino de Dios y su justicia, y el resto se os dará por añadidura.

Pablo al igual que Juan, nos exhortan a buscar el reino de Dios

Debemos procurar buscar al Señor con todo nuestro ser. Es un mandamiento dado por Jesús como resumen de la Ley y una orden también.

Hebreos 11:6 El bendice y recompensa al que le busca de corazón

Números 23:19 Dios no es hombre, para que mienta, tu hijo de hombre para que se arrepienta. Cuando él dice algo, lo realiza. Cuando promete algo, lo cumple.

Porque Cristo está en los cielos, sentado a la diestra de Dios.

«Si para el Hijo de Dios, el gozo puesto delante de él era llegar al trono, y sentarse a la diestra del Padre con los muchos hijos de Dios, ¿cuál será el gozo puesto delante de la iglesia? Este gozo ha de ser tan importante que la iglesia, al igual que su Señor, esté dispuesta a sufrir la cruz y el oprobio con tal de conseguir el cumplimiento pleno de ese gozo.

Este gozo es reinar con Cristo. La salvación es una cosa, pero reinar con él es algo que se le ofrece a los salvados. No estamos corriendo la carrera para conseguir la salvación sino precisamente porque somos salvos es que estamos en la carrera. La meta no es la vida eterna, sino el reino. Puesto que la vida eterna se le otorga por gracia y por fe a los salvados en el inicio de la carrera, no puede ser que la meta sea la vida eterna.

Lucas 9:62. Jesús dijo: “Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios” Para ser salvo nadie es apto; en realidad todos éramos ineptos y es que para ser salvos no se demanda ninguna aptitud; es obvio que necesitábamos salvación porque éramos del todo ineptos.

Ahora que Dios “nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz”Colosenses 1:12, tenemos por meta llegar a participar de la gloria de nuestro Señor Jesucristo cuando venga a tomar los reinos del mundo. “… Y reinarán sobre la tierra” cantaron los 24 ancianos de Apocalipsis 5.

Ese día aún no ha llegado; mientras tanto nos humillamos sabiendo que aún no es el día de nuestra coronación; pero Colosenses.3:4 dice que “cuando Cristo, nuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria”

Es legítimo tener este gozo puesto delante; es de gran ayuda para mantenernos vigentes en la carrera. Que nada ni nadie nos quite esta gloria de participar con Cristo en su reino. Las promesas del Señor son un gran estímulo: “Al que venciere… le daré autoridad sobre las naciones” Apocalpsis 2:26. “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono” Apocalipsis 3:21.» Mirar a Cristo es nuestro sostén …

Hebreos 9:11-12,24-28 “Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.”

Esto no significa desatender nuestras obligaciones terrenales; todo tiene su tiempo y su momento.

Eclesiastés 9:11 “Me volví y vi debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos.”

Salmo 37:25 Fui joven, y he envejecido, y no he visto justo desamparado, ni a sus hijos mendigar el pan.”

Josué 1:8 “El Libro de la Ley nunca se aparte de tu boca. Antes medita en él de día y de noche, para que guardes y cumplas todo lo que está escrito en él. Entonces prosperarás, y todo te saldrá bien.”

Dicen el poema y la canción: “Sabia virtud de aprovechar el tiempo, a tiempo amar y desatarse a tiempo, como dice el refrán, dar tiempo al tiempo” Aquí se habla del tiempo perdido, que como dice el dicho, los santos lo lloran. Poema de Renato Leduc.http://www.geocities.com/gustavo_cu/eltiempo

El diccionario define la palabra tiempo como “Magnitud física que permite ordenar la secuencia de los sucesos, estableciendo un pasado, un presente y un futuro. Su unidad en el Sistema Internacional es el segundo.” El mismo diccionario también define el tiempo como: “Oportunidad, ocasión o coyuntura de hacer algo. A su tiempo. Ahora no es tiempo”.

¿Quien define cuándo algo es a tiempo, y cuando algo es fuera de tiempo? El tiempo lo define Dios, en la vida de los creyentes. Nosotros no podemos, por más que nos esforcemos añadir un segundo al tiempo que Dios ha designado que vivamos, por ejemplo. El tiempo pertenece a Dios.

Eclesiastés 3:1 Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.

Por muy lentamente que os parezca que pasan las horas, os parecerán cortas si pensáis que nunca más han de volverá pasar. Aldous Huxley

Colosenses 2:2-3 “Hasta alcanzar las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios Padre y Dios Hijo, en quién están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento

Isaías 40:31 Pero los que esperan al Eterno tendrán nuevas fuerzas, levantarán el vuelo como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

c. Poner la mirada en las cosas de arriba

Colosenses 3:1-3 “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. ”

Hebreos 12:2 “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.”

Significa que no desesperemos por las cosas terrenales, que son pasajeras. No tener en cuenta esto, nos llenaría de ansiedad.

Mateo 6:26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni juntan en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?

Porque a causa de la maldad, oiremos de guerra, rumores de guerra y eso provoca desilusión y desazón. Mateo 24:6 “Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin.”

«Una reflexión de Samuel Vila en su “Enciclopedia de Anécdotas e Ilustraciones”, bajo el título “Quién traerá la paz al mundo?”:

“Recientemente leí un sermón que fue predicado en 1889. El predicador dijo que nos estábamos civilizando mucho y que pronto llegaría el día cuando la humanidad descartaría la guerra. Desde esa fecha se han peleado las guerras más sangrientas de todos los tiempos. Los cristianos que creen en la Biblia anhelan la venida del tiempo cuando Cristo reine.

Entonces cesarán las guerras, las espadas se convertirán en rejas de arado, las lanzas serán hoces, y las naciones dejarán de adiestrarse para la guerra”.»

http://www.iglesiatriunfante.com/espejo/espejo41.htm

Isaías 41:10 No temas, que yo estoy contigo. No desmayes, que Yo Soy tu Dios que te fortalezco. Siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

El atleta tiene puesta la mirada en el objetivo. II Tim.4:6-8. “He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe.”

Pablo dice que la vida cristiana es una carrera que tenemos que correr bien, de acuerdo a las reglas. Dice La Biblia De Las Américas en II Timoteo 2:5 “También el que compite como atleta, no gana el premio si no compite de acuerdo con las reglas”. Nuestra meta, ¡acabarla!

a.Para acabar nuestra carrera como Pablo, es necesario correrla en santidad. Dice Hebreos 12:Automovil

1 “Por tanto, nosotros también…….despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia.” Dice La Biblia De Las Américas; “despojémonos también de todo peso y del pecado que tan fácilmente nos envuelve”. El pecado va a ser un peso que nos va a impedir correr, así como el atleta de todo se abstiene, también nosotros. Dice I de Pedro 2:11 Amados, yo os ruego…………. que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma.”

b.Para acabar nuestra carrera con éxito, es necesario correr con paciencia y resolución. Dice Hebreos 12:1; Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante.” La paciencia crece con las pruebas y perfecciona el carácter del cristiano. Esta paciencia nos ayuda a no impacientarnos en los sufrimientos y las dificultades que encontraremos en nuestra carrera. Nos dará la fuerza para perseverar y terminar nuestra carrera con gozo y así alcanzar las promesas de Dios. Dice Hebreos 10:35-36; “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa.” Dice Lucas 21:19 “Con vuestra paciencia ganaréis vuestras almas.”

c.Debemos de correr nuestra carrera con gozo, Pablo acabó de correr su carrera así como él quería hacerlo, con gozo. Dice Hechos 20:24; “Pero de ninguna cosa hago caso, ni estimo preciosa mi vida para mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo, y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.”

1) Heb. 12:2. Vamos a correrla con gozo sí nosotros tenemos los ojos puestos en Jesús;

2) 2 Tim. 4:8. Y por la corona de justicia que nos espera, que el juez justo nos dará;

Romanos 8:32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

El Apóstol Pablo nos dice en la epístola a los Colosenses, que no debemos dejarnos influenciar con las filosofías de este mundo, que atentan contra nuestra fe cristiana. Colosenses 2:8 ” Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.”

Marcos 13:5-8 Nueva Versión Internacional “Tengan cuidado de que nadie los engañe —comenzó Jesús a advertirles—.Vendrán muchos que, usando mi nombre, dirán: “Yo soy” , y engañarán a muchos.Cuando sepan de guerras y de rumores de guerras, no se alarmen. Es necesario que eso suceda, pero no será todavía el fin.8 Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá terremotos por todas partes; también habrá hambre. Esto será apenas el comienzo de los dolores.”

Marcos 13:24-26 Nueva Versión Internacional “Pero en aquellos días, después de esa tribulación, se oscurecerá el sol y no brillará más la luna; las estrellas caerán del cielo y los cuerpos celestes serán sacudidos Verán entonces al Hijo del hombre venir en las nubes con gran poder y gloria. Y él enviará a sus ángeles para reunir de los cuatro vientos a los elegidos, desde los confines de la tierra hasta los confines del cielo.”

Además nuestra Patria está en los cielos, todo esto es pasajero. Filipenses 3:20. “Nuestra ciudadanía está en los cielos”

«Nosotros, los cristianos, somos ciudadanos de esa ciudad, aunque hay nacionalistas que prefieren otras ciudadanías, a las que sacrifican la celestial y los derechos y libertades de los demás, y hasta las vidas de los otros.» (“Comentario por Una ciudadana no nacionalista”, Nuestra patria es la cruz de Cristo. http://blogs.periodistadigital.com/laciguena.php/)

Pablo, en la epístola a los Filipenses, dice que había personas que estaban pensando solo en lo terrenal.

Pablo sufría por estas personas (lloraba) y las consideraba enemigas de la cruz de Cristo.

El fin de estas personas será la perdición

Porque:

a. Su dios era el vientre y no Cristo

b. Su gloria era su vergüenza

c. Solo pensaban en lo terrenal

Ambicionaban desmedidamente las cosas de acá, eran muy terrenales, materialistas diríamos hoy. Pero esto es algo sin sentido.

Jesús nos exhortó a hacernos tesoros en los cielos (Mateo 19-21) “Haceos tesoros en los cielos “

Por que en los cielos, y no en la tierra…

1. En la tierra:

a. La polilla y el orín corrompen (las cosas materiales son perecederas)
b. Los ladrones minan y hurtan (las cosas materiales están propensas al robo)

2. En los cielos:

a. Ni la polilla ni el orín corrompen (nuestra herencia es incorruptible – 1 Ped 1:3-4)
b. Los ladrones no hurtan ni roban (nuestro tesoro está seguramente guardado – 1 Ped 3:4-5)

“Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro “corazón” (Los afectos, la esperanza, los sueños)…

1. Sí su tesoro está en la tierra, su corazón experimentará mucho desengaño

a. Tan pronto como las cosas por las que tiene afecto caigan o sean destruidas por el fuego

b. Tan pronto en lo que usted encuentra su principal alegría se vayan repentinamente por cosas tales como el robo

2. Pero si su tesoro está en los cielos, su corazón no sufrirá una gran decepción

a.Porque su tesoro es “incorruptible, incontaminado e inmarcesible”

b.Nadie puede llevar su tesoro lejos de usted, porque está
1) “reservado para usted en los cielos”
2) “guardado por el poder de Dios mediante la fe”

3. Con los tesoros guardados en los cielos, ¡cualquier cosa que pase en la tierra no lo devastará!

I Pedro 1:18-20 “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros”

Gálatas 3:26-29 pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

II. Pablo nos da razones por las que debemos buscar a Dios

Todos necesitamos una razón por la cual hacer las cosas; un motivo por el que actuar, sino aún la vida misma pierde sentido.

El Apóstol Pablo nos da las razones por las cuales actuar de esta manera, o sea las razones por las cual un creyente verdadero y comprometido con la fe debería buscar a Dios (en este caso los filipenses, pero se aplica a todos los cristianos

a. Porque habéis muerto al pecado.

Somos cristianos nacidos de nuevo. Por el rito del bautismo cristiano hemos muerto al pecado (Ro. 6:4; Col. 2:12-12)

Romanos 8:1-3 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne;

b. Porque nuestra vida está escondida en Dios

Colosenses 3:3. “Vuestra vida está escondida con Cristo en Dios”

En la epístola a los Colosenses la asociación de los santos con Cristo es plenamente traída a luz en los capítulos 2 y 3. Él es mi vida, y yo estoy identificado con él. De esta manera, así como Cristo mi Salvador es muerto al mundo, así también con él yo he muerto al mundo. De ahí que no sólo está mi tesoro allí, sino que la misma religión del mundo es juzgada, por cuanto Cristo fue echado fuera por la religión del mundo.

Colosenses 3:4. Y cuando él, nuestra vida, se manifieste, entonces nosotros también seremos manifestados con él en gloria

El es la vida. El dijo, en Juan 14:6 “Yo soy el camino, la verdad y la vida”

I Juan 5:20 También sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento para que conozcamos al Dios verdadero. Y estamos con el Verdadero, con su Hijo Jesucristo. Éste es el Dios verdadero y la vida eterna.

«”Vida ” en el Evangelio de Juan es característicamente “vida eterna ” (3:15). Esto es el regalo de Dios por Su Hijo.

León Morris reconcilia este énfasis sobre “Vida ” en Juan:

” yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.” (10:10). Él murió para que los hombres pudieran tener la vida eterna (3:16). Él dio Su carne por la vida del mundo (6:51). Sólo los que comen Su carne y beben Su sangre tienen la vida (5:40). Cuando Él da la vida a los hombres no fallecen (10:28). Él dijo que Él tenía el poder entregar Su vida y tomarlo otra vez (10:18), y Él hizo solamente esto. Como Señor de vida Él levantó a Lázaro de los muertos (ch. 11). Dos veces Él dijo que Él era la vida (11:25; 14:6), un pensamiento al cual somos muy cercanos en el Prólogo. La fuente básica de toda la vida es el Padre quien tiene la vida ” en Él ” (5:26) (NIC, el Evangelio de Juan, p. 83).

F. F. Bruce nota cuando Jesús dijo, “Yo soy el camino, la verdad y la vida, ” “Jesús no sólo es el camino a Dios; Él es la verdad de Dios, como podría Él ser de otra manera, ya que Él es la encarnación y la revelación de sí mismo? “y Él es la vida de Dios, ” de Dios verdadero y la vida eterna ’ (1 Juan 5:20), manifestado sobre la tierra para dar Su carne “por la vida del mundo ’ (Juan 6:51).

Jesús no solo nos muestra el camino al Padre; Él es el camino al Padre, el único camino. El acceso a la casa del Padre en el cielo sólo será por Jesús y ninguna otra persona. Él es el único que puede conducirnos al lugar que Él ha preparado para nosotros. El camino y la verdad, y la vida vienen a enfocarse en una frase, “Creed en Mí. ” Jesús es el medio.» Jesús es el Camino, la Verdad y la Vida

El amor de Dios hacia nosotros lo demostró el Padre al enviar a su Único Hijo a morir por nosotros. El apóstol Juan nos recuerda I Juan 4:9.En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él.”

El amor del Padre se muestra en que el entregó todo lo que tenía, para que nosotros pudiéramos ser salvos. Ahora, lo más importante, es que por ese amor que el tuvo hacia nosotros es que podemos ser llamados “Hijos de Dios”.

I Juan 3:1 “Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.”

Si el Padre no nos hubiese amado jamás hubiésemos podido ser considerados hijos de Dios.

Es entendiendo que el nos mostró su perfecto amor negándose a sí mismo, es que nosotros amamos a Dios.

I Juan 4:10.“En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados.”

Ni siquiera nosotros amamos a Dios por iniciativa propia, sino más bien, porque el nos amó primero. Recordemos que el amor implicaba muerte. Es decir, lo amamos porque el se entregó por nosotros. I Juan 4:19 “Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”

Gálatas 4:7 Porque somos hijos de Dios “Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.”

Por que fuimos creados ha su imagen Génesis 1: 27, o sea, a la de Dios. El es la fuente por la cual debemos tomar diariamente.

Sal 118:8-9 Porque bueno es confiar en Dios “Mejor es confiar en Jehová Que confiar en el hombre. Mejor es confiar en Jehová Que confiar en príncipes.”

«Se cuenta que Martín Lutero, el gran reformador, se encontraba bajo una profunda y prolongada convicción de pecado antes de tener paz y que un anciano monje fue el instrumento para traer paz a su atribulada conciencia. Sucedió de esta manera: Se encontraba bajo convicciones de pecado aplastantes, y tenía tales conflictos espirituales que su salud se vio quebrantada. Lo pusieron en cama, y estuvo muy cerca de la muerte. Estando en esta condición, se sentía terriblemente trastornado por un vívido temor de la santidad de Dios y su propia iniquidad. El anciano entró en su celda y recitó este artículo del credo: “Creo en el perdón de los pecados” (Hech. 26:18). “Estas sencillas palabras que el piadoso hermano pronunció con sinceridad en este momento decisivo, brindó gran consuelo al corazón de Lutero.”

–Yo creo, –se repetía a sí mismo en su cama de enfermo–, yo creo en el perdón de los pecados.

–¡Ah! –dijo el monje–, no sólo debes creer en el perdón de los pecados de David o de Pedro, porque aun los demonios creen: El mandato de Dios es que creamos en el perdón de nuestros propios pecados.

Desde este momento se encendió una luz en su alma, y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardó su corazón y su entendimiento en Cristo Jesús.» http://www.scionofzion.com/con_sus_ojos_puestos_en_jesus.htm

El es la vid y nosotros los pámpanos (las ramitas de la vid).Juan 1:1-21 “Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, le quitará: y todo aquel que lleva fruto, le limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros sois limpios por la palabra que os he hablado. Estad en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto de sí mismo, si no estuviere en la vid; así ni vosotros, si no estuviereis en mí. Yo soy la vid, vosotros los pámpanos: el que está en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto: porque sin mí nada podéis hacer. El que en mí no estuviere, será echado fuera como mal pámpano, y se secará: y los cogen, y los echan en el fuego, y arden. Si estuviereis en mí, y mis palabras estuvieren en vosotros, pedid todo lo que quisiereis, y os será hecho. En esto es glorificado mi Padre en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Como el Padre me amó, también yo os he amado: estad en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, estaréis en mi amor; como yo también he guardado los mandamientos de mi Padre, y estoy en su amor. Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. Este es mi mandamiento: Que os améis los unos a los otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que ponga alguno su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos, si hiciereis las cosas que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: mas os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os he hecho notorias. No me elegisteis vosotros a mí mas yo os elegí a vosotros; y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca: para que todo lo que pidiereis del Padre en mi nombre, él os lo dé. Esto os mando: Que os améis los unos a los otros. Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me aborreció antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; mas porque no sois del mundo, por eso os aborrece el mundo. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: No es el siervo mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros perseguirán: si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra. Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.”

Porque Con Cristo estamos completos. Colosenses 2:10 y vosotros estáis completos en él”

«Los hermanos colosenses estaban siendo movidos de aquella fe en Jesucristo con la que habían sido ganados, porque la cizaña estaba creciendo juntamente con el trigo. El error estaba caminando juntamente con la verdad. Había unas filosofías y huecas sutilezas que tenía toda la intención de confundir y de detener el avance del evangelio. El imperativo mirad tiene la idea de una vigilancia más que la que normalmente se usa. Una seria amenaza de un gran error doctrinal estaba asomando y los hermanos podían ser llevados como si fueran una presa para devorarlos; ese es el sentido de la advertencia de este versículo. Tal error venía según las tradiciones de los hombres y conforme a los rudimentos del mundo. El engaño ha mantenido esta doble cara. Los enemigos de la cruz de Cristo siempre buscarán alejar al nuevo creyente de la fe en él. Ponen una confrontación entre las enseñanzas de los hombres versus las enseñanzas de Dios. Si un creyente no entiende que está completo en Cristo, puede ser vulnerable a las artimañas del error, tan comunes en nuestros días como en los tiempos de Pablo. Jesús dijo que una de las señales de los últimos tiempos sería el crecimiento indetenible del error. Vendría con tanta fuerza que engañaría Asi fuera posible hasta los escogidos. Los rudimentos del mundo, según las mejores traducciones, pudiera referirse a ciertos poderes espirituales que tienen el firme propósito de estorbar la obra del evangelio, especialmente en el corazón de un recién convertido. La Biblia enfáticamente dice que Satanás es el gran engañador del cristiano. En la parábola del Sembrador, Jesús describió la labor continua de este enemigo. Cuando en recién creyente se siembra la palabra y la oye “en seguida viene Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones” (Mr. 4:15) Pero usted está completo en Cristo. Ninguna cosa debe moverlo de su fe en él. Nuestra seguridad debe ser como la que Pablo afirmó: “Porque sé en quien he creído y estoy seguro que es poderoso para guardar mi deposito para aquel día”.» COMPLETOS EN CRISTO (Col. 2:8-15)

«Sin duda que la astrología se ha convertido en una obligada consulta para muchas personas, quienes ven en sus recomendaciones las directrices a seguir para la felicidad buscada.

De esta manera, el horóscopo, -esa expresión cotidiana de la astrología- se ha constituido en la Biblia de consulta para muchos, antes de salir de casa.

Otros buscan en la cartomancia, el estudio de las cartas; la quiromancia, la lectura de las manos; o incluso la necromancia, la consulta de los muertos, las respuestas para sus asuntos físicos, sentimentales y económicos.

Todo esto es un claro reflejo de una sociedad carente de valores y de significado. Hoy puede verse el número cada vez más creciente de los que están buscando en el mundo de lo extraterrestre y lo extrasensorial las respuestas a lo que no consiguen en el mundo visible. Por qué esta búsqueda de la gente?

Todo parece indicar que a la vida le hace falta siempre algo, toda vez que el hombre nació para llenarlo con algo. Los que tienen salud les hace falta dinero para comer el pan. Pero los que tienen dinero les hace falta la salud para comer el pan, también.

El hombre moderno lo tiene todo, pero le falta algo. Ningún tiempo nos había ofrecido tanta comodidad como este, sin embargo, hay una constate insatisfacción. Hay un gran estado de ansiedad en los rostros de muchos caminantes que revelan la falta de algo.

Pero contrario a la vida escasa, la Biblia declara “y vosotros estáis completos en él”. No encontramos en ninguna parte de las Escrituras alguna señal que indique que además de Jesucristo, la persona necesita buscar algo extraño para completar el vacío de su alma. Jesucristo es suficiente. Su muerte, resurrección, ascensión y su pronta venida nos aseguran esto.» COMPLETOS EN CRISTO (Col. 2:8-15)

Porque Dios vive en nosotros y nosotros somos templo del Espíritu de Dios. Esto nos permite tener comunión con el Señor.

I Corintios 6: 19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

I Corintios 3:16 – 17 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es.

De los cielos esperamos al Salvador, al Señor Jesús. Esperamos su segunda venida. El prometió volver, dijo que iba a preparar morada.

No sabemos cuando,ni en que momento exacto, el Señor volverá. Marcos13:33 Jesús dijo “Mirad, velad y orad: porque no sabéis cuándo será el tiempo”

Cuando el Señor regrese, el transformará el cuerpo nuestro en un cuerpo de gloria, a semejanza del de él. I Corintios 15:43, 44.Se siembra en vergüenza, se levantará con gloria; se siembra en flaqueza, se levantará con potencia; se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal y hay cuerpo espiritual”

La muerte ya no vencerá a los redimidos de Dios. Recibirán entonces cuerpos inmortales. Filipenses 3:20-21. “Mas nuestra vivienda está en los cielos; de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará el cuerpo de nuestra bajeza, para ser semejante al cuerpo de su gloria, por la operación con la cual puede también sujetar a sí todas las cosas”

«Antes de que el Señor vuelva para llevarnos consigo, habremos vencido para siempre el pecado, por la gracia de Dios. Ya no ostentaremos el estigma dei mal. El pecado será cosa del pasado. Nuestra vieja naturaleza pecaminosa habrá desaparecida. La envidia, los celos, el temor, el odio y todas las malas tendencias habrán quedado definitivamente vencidas. En su lugar, el amor, el gozo, la paz y todo lo bueno serán nuestra herencia eterna, porque en esta vida habremos cultivado ya esas virtudes. La transformación súbita que se produce al aparecer nuestro Señor sellará nuestro carácter. Nuestra tendencia natural hacia el mal desaparecerá ante el total predominio de lo bueno de nuestra naturaleza espiritual. Nuestros cuerpos serán tan reales entonces como lo son ahora. Pero habrán sido liberados para siempre del pecado, la enfermedad, el sufrimiento y la muerte. Tendremos cuerpo, pero, como dice la Palabra, será un cuerpo transformado.» El mundo del futuro

Números 23:19 Porque “Dios no es hombre, para que mienta, tu hijo de hombre para que se arrepienta. Cuando él dice algo, lo realiza. Cuando promete algo, lo cumple.”

Juan 6:40 Porque ésta es la voluntad de mi Padre: Que todo el que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo lo resucite en el último día.

I Timoteo 2:5 Porque hay un sólo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”

No le puedo pedir a nadie más que a Jesús que interceda por mi ante Dios, no existe ningún otro ser creado, vivo o muerto que pueda interceder por nosotros ante Dios y es que sólo existe el Padre (Dios), el Hijo (Jesús) y Espíritu Santo que pueden hacer cosas por nosotros cada que lo pedimos en oración.

Filipenses 4:13 Porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

Mateo 5:14-16 Porque somos la luz del mundo. “Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que están los cielos.“

Mateo 18:20Porque donde estén 2 ó 3 reunidos en mi nombre, allí estaré YO en medio de ellos.“

Pablo, le escribe a los Filipenses, que hemos recibido nada menos que la vida de Cristo. En tanto que Cristo permanezca escondido, nosotros también lo estamos. Pero el tiempo está cerca cuando esto ya no habrá de ser así.

Colosenses 3:4.“Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también apareceréis con él en gloria”

Cuando Cristo venga a recibir a la iglesia, ningún ojo le verá sino sólo aquellos por quienes él viene. El momento que el mundo vea a Cristo será cuando él venga en gloria, trayendo a sus santos con él, revelados desde el cielo con los ángeles de su poder, en llama de fuego tomando venganza contra aquellos que no conocen a Dios (los gentiles), y contra los que no obedecen el evangelio de nuestro Señor Jesucristo (los judíos)

II Tesalonicenses 1:6-10 Nueva Versión Internacional. “Dios, que es justo, pagará con sufrimiento a quienes los hacen sufrir a ustedes. Y a ustedes que sufren, les dará descanso, lo mismo que a nosotros. Esto sucederá cuando el Señor Jesús se manifieste desde el cielo entre llamas de fuego, con sus poderosos ángeles, para castigar a los que no conocen a Dios ni obedecen el *evangelio de nuestro Señor Jesús. Ellos sufrirán el castigo de la destrucción eterna, lejos de la presencia del Señor y de la majestad de su poder, el día en que venga para ser glorificado por medio de sus santos y admirado por todos los que hayan creído, entre los cuales están ustedes porque creyeron el testimonio que les dimos.

Si el mundo fuese a ver a Cristo viniendo solo en gloria antes que la iglesia sea arrebatada hacia él, la inseparable asociación de la que el apóstol Pablo hizo tanto hincapié a los colosenses, dejaría de ser verdad.

Pero la Escritura no puede ser quebrantada. El mundo no puede jamás ver a Cristo viniendo a recibir a los santos, por cuanto entonces ellos deben haberle visto sin ellos y antes que ellos; mientras que el mismo momento de Su aparición ha de ser la época de nuestra aparición con él. Y esto no se apoya meramente en alguna palabra aislada, sino que es la doctrina de todo el pasaje. La misma verdad está expuesta y confirmada por otras pruebas por todo el Nuevo Testamento.


ISLA DE CABRA

Porque Dios nos ha revelado el misterio oculto desde los siglos

Col 1:26-27 “el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”

«Un día alguien le preguntó al famoso escritor Mark Twain: “¿Quiénes, a su parecer, irán al cielo?” Reflexionó un momento y contestó: “Supongo que serán los que se sientan en casa cuando lleguen allí”» El mundo del futuro

San Mateo 5:8.Bienaventurados los de limpio corazón: porque ellos verán a Dios”

III. Conclusión:

Debemos aceptar la exhortación Paulina de buscar de Dios como un desafío para nuestra fe.

Además de todos estos pasajes que hemos visto, la Biblia nos enseña lo siguiente:

1.”Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá”. (Mateo 7:7)

Y es que si le pedimos, buscamos y llamamos a Dios, EL nos atenderá y nos dará lo que le pedimos. Dará lo que deseamos. Hallaremos lo que estamos buscando y abrirá las puertas que se nos han cerrado para poder lograr lo que deseamos lograr;

2.”Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público” (Mateo 6:6)

Recordemos que Dios conoce nuestro corazón y que EL recompensará al corazón dispuesto a agradarlo a EL, como vimos en el punto anterior;

3.Deléitate asimismo en Jehová, y EL te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en EL; y EL hará. ” (Salmos 37:4-5)

Esto nos confirma los puntos antes señalados, y nos enseña que lo que le pidamos EL lo hará;

4. Jeremías 33:3 “Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces”

Dios es claro aquí diciendo que EL es el quien puede respondernos ante nuestro clamor y que su respuesta será tal que nos asombraremos con su respuesta de AMOR.

Con nuestras vidas, debemos glorificar a Dios

1 Corintios 10: 31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

(Isaías 55:6). “Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado, llamadle en tanto que está cercano”

Sólo un último consejo, tratemos de no decirle tanto a Dios: “SEÑORDame!!! Aprendamos a decirle a EL:Señor…. Te doy” … Te doy mi corazón. Te doy mi vida. Te doy mi tiempo. Te doy mi familia. Te doy mis estudios. Te doy mi relación. Te doy mi felicidad. Te doy mis cargas. Te doy mis tristezas. Te doy mis ofrendas y diezmo. Te doy mis metas. Te doy mi atención. Te doy mi AMOR….Te doy TODO de mi.

Recuerden las palabras del Señor Jesús, que dijo: “Más bienaventurado es dar que recibir”. (Hechos 20:35)

Isaías 12:1- 2. “Cantaré a ti, oh Jehová; pues aunque te enojaste contra mí, tu indignación se apartó, y me has consolado. He aquí Dios es salvación mía; me aseguraré y no temeré; porque mi fortaleza y mi canción es JAH, Jehová, quien ha sido salvación para mí”

5. Job 42:2 Reconozco que todo lo puedes, y que ningún plan tuyo puede ser frustrado.

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