Abusos sexuales: el problema de modernización de la Iglesia Católica

Abusos sexuales: el problema de modernización de la Iglesia Católica

por Jonathan Valenzuela®
Vaticano | Abril 21, 2010


¿Cómo modernizar una institución milenaria sin trastocar la fe tradicional de los fieles católicos? Es la pregunta que debe hacerse dentro de los altos mandos de la Iglesia Católica, a raíz de los numerosos casos de abusos sexuales llevados a cabo por diferentes clérigos. Incluso acá en Chile, ya se ha confirmado 20 casos de este tipo de actos.

No es algo tan simple. La última gran reforma de la Iglesia Católica se llevó a cabo hace más de 400 años, cuando la crisis del catolicismo llevó a generar una división entre el catolicismo y el protestantismo, obra y gracia de Martín Lutero, entre otros. Además, se subdividió la Iglesia Católica, naciendo el anglicanismo, como una de las consecuencias de este cisma de la reforma. Y sin mencionar a la Iglesia Católica Ortodoxa, que empezó a tomar forma en esa época.

En dicha época, ya había tomado relevancia el tema del celibato sacerdotal. Los diferentes concilios ecuménicos que se habían llevado a cabo hasta antes de trataron con cada vez más relevancia el tema del celibato, por cuanto existía una discusión en torno a sí era válido o no. El Concilio de Letrán III, llevado a cabo en 1179, fue uno de los que se pronunció respecto del tema, prohibiendo a los clérigos a recibir mujeres en sus aposentos, o frecuentar monasterios de monjas.

De todos modos, fue el Concilio de Trento en el que se estableció el celibato obligatorio para los clérigos, y que fue la génesis de la contrarreforma católica, como respuesta a las 95 tesis de Lutero, piedra angular de la reforma protestante. Todo esto en un contexto en el que la Iglesia Católica llevaba más de un siglo cayendo en un descrédito peligroso.

Después de este concilio, dos más se llevaron a cabo hasta nuestros días. El primero, el Concilio Vaticano I, desarrollado en 1869, y el Concilio Vaticano II, entre 1959 y 1965. El Papa Pablo VI confirmó el celibato de forma obligatoria en 1967, frente a movimientos católicos de renovación durante este último concilio. Estamos hablando entonces, de más de casi 900 años de discusión respecto del tema del celibato, si es que no es más.

Volvamos al principio ¿Cómo modernizar la Iglesia Católica Apostólica Romana en este aspecto? Sobre todo si se ha pregonado la idea de que “una persona célibe puede dedicarse completamente a ser del agrado de Dios”, como dice Pablo en la biblia, y tomando en cuenta los ejemplos de personajes célibes y santos de esta religión, partiendo por el mismo Jesús.

Se ha establecido (o más bien, la Iglesia, como institución), ha establecido este dogma sobre sus clérigos y sobre los fieles en general. Un cambio en el mismo podría generar divisiones en la institución, como ocurrió hace 400 años. En ese tiempo, el humanismo estaba despertando. Hoy la post-modernidad representa una gran amenaza para la religión católica si es que quiere establecer algún cambio en ese contexto.

Pero más allá de eso, y retomando el cambio sistemático que supone esta modificación, el hecho de un clérigo con familia ya supone establecer un método de remuneraciones para el mismo, puesto que el dedicarse sólo a esta labor, no le genera el ingreso suficiente, hoy en día, como para mantener una familia. Esta problemática ya había hecho eco hace muchos siglos. Uno de los argumentos que defendía el celibato eran los problemas de propiedad que se generaban cuando los clérigos fallecían, y su descendencia reclamaba todos los bienes de éste, en los que se incluye la parroquia.

Ahora, hay expertos que no relacionan el hecho del celibato con los abusos sexuales que tan en boga han tenido a la Iglesia Católica. En el libro “Pedofilia y Sacerdotes: anatomía de una crisis contemporánea”, escrito por el profesor de Historia y Estudios Religiosos, Philip Jenkins, éste señala que sólo un 0,2% de los sacerdotes católicos han sido abusadores sexuales de menores de edad. Una cifra que podría ser real, pero que no justifica el hecho de que se hace necesario discutir nuevamente el tema, sobre todo, considerando que estos casos no se han ido develando sólo ahora, sino que hay un historial casi milenario de este tipo de actos. Por lo menos, se ha puesto en la palestra una vez más.

http://revistalapagina.com/2010/04/21/abusos-sexuales-el-problema-de-modernizacion-de-la-iglesia-catolica/

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Guía sobre procedimientos en casos de abusos sexuales

La legislación aplicable es el Motu Proprio “Sacramentorum Sanctitatis tutela” de 30 de abril de 2001, junto con el Código de Derecho Canónico de 1983. Esta es una guía introductoria que puede ser útil para no especialistas.

A. Procedimiento Previo

La diócesis local investiga todas las denuncias de abuso sexual de un menor por parte de un clérigo.

Debe seguirse siempre el derecho civil en materia de información de los delitos a las autoridades competentes

Si la acusación es plausible, el caso se remite a la CDF. El obispo local transmite toda la información necesaria a la CDF y expresa su opinión sobre los procedimientos que hay que seguir y las medidas que se adoptarán a corto y a largo plazo.

Debe seguirse siempre el derecho civil en materia de información de los delitos a las autoridades competentes.

Durante la etapa preliminar y hasta que el caso se concluya, el obispo puede imponer medidas cautelares para salvaguardar a la comunidad, incluyendo a las víctimas. De hecho, el obispo local siempre tiene el poder de proteger a los niños restringiendo las actividades de cualquier sacerdote de su diócesis. Esto forma parte de su autoridad ordinaria, que le lleva a ejercer cualquier medida necesaria para asegurar que no se haga daño a los niños y este poder puede ser ejercido a discreción del obispo antes, durante y después de cualquier procedimiento canónico.

Durante la etapa preliminar y hasta que el caso se concluya, el obispo puede imponer medidas cautelares para salvaguardar a la comunidad

B. Procedimientos autorizados por la CDF

La CDF estudia el caso presentado por el obispo local y también pide información complementaria cuando sea necesario.

La CDF tiene una serie de opciones:

B1. Procesos Penales

La CDF podrá autorizar al obispo local para llevar a cabo un proceso penal judicial ante un tribunal local de la Iglesia. En estos casos todo recurso se sometería a un tribunal de la CDF.

La CDF podrá autorizar al obispo local para llevar a cabo un proceso penal administrativo ante un delegado del obispo local con la asistencia de dos asesores. El sacerdote acusado está llamado a responder a las acusaciones y a revisar las pruebas. El acusado tiene derecho a presentar recurso a la CDF contra el decreto que lo condene a una pena canónica. La decisión de los cardenales miembros de la CDF es definitiva.

En caso de que el clérigo sea juzgado culpable, tanto los procesos penales judiciales como administrativos pueden condenarlo a una serie de penas canónicas, la más grave de las cuales es la expulsión del estado clerical. La cuestión de los daños también se puede tratar directamente durante estos procedimientos.

B2. Casos referidos directamente al Santo Padre

En casos muy graves en que el juicio penal civil haya declarado culpable al clérigo de abuso sexual de menores de edad o cuando las pruebas son abrumadoras, la CDF puede optar por llevar el caso directamente al Santo Padre con la petición de que el Papa promulgue con un decreto “ex officio” la expulsión del estado clerical. No hay recurso canónico en contra de tal decisión pontificia.

La CDF también presenta al Santo Padre las peticiones de sacerdotes acusados que, habiendo reconocido sus delitos, piden la dispensa de las obligaciones del sacerdocio y desean volver al estado laical. El Santo Padre concede estas peticiones por el bien de la Iglesia (“pro bono Ecclesiae”).

B3. Medidas disciplinarias

En los casos en que el sacerdote acusado haya admitido sus delitos y aceptado vivir una vida de oración y penitencia, la CDF autoriza al obispo local a emitir un decreto que prohíba o restrinja el ministerio público de dicho sacerdote. Dichos decretos se imponen a través de un precepto penal que implica una pena canónica en caso de violación de las condiciones del decreto, sin excluir la expulsión del estado clerical. Contra tales decretos es posible el recurso administrativo ante la CDF. La decisión de la CDF es definitiva.

C. Revisión del Motu Propio de 2001

Desde hace algún tiempo la CDF ha emprendido una revisión de algunos de los artículos del Motu Proprio “Sacramentorum Sanctitatis tutela”, con el fin de actualizar dicho Motu Proprio de 2001 a la luz de las facultades especiales concedidas a la CDF por los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI. Las modificaciones propuestas bajo discusión no cambiarán los procedimientos antes mencionados (A, B1-B3).

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Original en inglés. Traducción del Vatican Information Service.

http://www.aceprensa.com/articulos/2010/apr/12/guia-sobre-procedimientos-en-casos-de-abusos-sexuales/

Entre Roma y Sodoma y Gomorra -De día sacerdote católico y de noche gay travesti

Entre Roma y Sodoma y Gomorra -De día sacerdote católico y de noche gay travesti

CATÓLICOS ERRÁIS IGNORANDO LAS ESCRITURAS: http://eptvida.blogspot.com

¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. 1 Corintios 6.9-11

“No te acostarás con un hombre como quien se acuesta con una mujer. Eso es una abominación” Levítico 18:22
“Cualquiera que practique alguna de estas abominaciones será eliminado de su pueblo” Levítico 18:29

“Si alguien se acuesta con otro hombre como quien se acuesta con una mujer, comete un acto abominable y los dos serán condenados a muerte, de la cual ellos mismos serán responsables” Levítico 20:13

“No vestirá la mujer traje de hombre, ni el hombre vestirá ropa de mujer; porque abominación es a Yahvé tu Dios cualquiera que esto hace” Deuteronomio 22:5

“La apariencia de sus rostros testifica contra ellos; porque como Sodoma publican su pecado, no lo disimulan. ¡Ay del alma de ellos! porque amontonaron mal para sí” Isaías 3:9

“Aún no se habían acostado cuando los hombres de la ciudad de Sodoma rodearon la casa. Todo el pueblo sin excepción, tanto jóvenes como ancianos, estaba allí presente. Llamaron a Lot y le dijeron: ¿Dónde están los hombres que vinieron a pasar la noche en tu casa? ¡Échalos afuera! ¡Queremos acostarnos con ellos Lot salió a la puerta y, cerrándola detrás de sí, les dijo: Por favor, amigos míos, no cometan tal perversidad” Génesis 19:4-7

“Luego le advirtieron a Lot: ¿Tienes otros familiares aquí? Saca de esta ciudad a tus yernos, hijos, hijas, y a todos los que te pertenezcan, porque vamos a destruirla. El clamor contra esta gente ha llegado hasta el Señor, y ya resulta insoportable. Por eso nos ha enviado a destruirla” Génesis 19: 12-13

“condenó por destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, reduciéndolas a ceniza y poniéndolas de ejemplo a los que habían de vivir impíamente” 2ª Pedro 2:6

“como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza,fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno” Judas 1:7

“Porque de la vid de Sodoma es la vid de ellos, y de los campos de Gomorra; las uvas de ellos son uvas ponzoñosas, Racimos muy amargos tienen. Veneno de serpientes es su vino, y ponzoña cruel de áspides.” Deuteronomio 32:32-33

“y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío” Romanos 1:27

Practicas sodomitas en la iglesia católica.