La selección natural de Darwin

La selección natural de Darwin

Las teorías de Darwin y sus mitos (I)La teoría que Darwin propuso constaba de tres premisas y una conclusión. La primera se refería a “la variación existente en los seres vivos”. Cada individuo, fuera de la especie que fuera, presentaba unas variaciones propias que lo distinguían del resto de sus congéneres. Hoy diríamos que la estructura genética de cada organismo es individual y distinta a la de los demás.

Precisamente estas diferencias individuales eran las que utilizaban los agricultores y ganaderos para formar razas o variedades concretas que eran diferentes al tipo original.La segunda premisa darwinista afirmaba que “todas las especies eran capaces de engendrar más descendientes de los que el medio podía sustentar”. No todas las crías llegaban a adultas. Muchas eran devoradas por los depredadores o eliminadas por la escasez de alimento.

Darwin halló un mecanismo natural que actuaba entre la ilimitada fecundidad de los seres vivos y los limitados recursos disponibles para alimentarlos. Tal mecanismo debía actuar eliminando la mayoría de las variaciones y conservando sólo aquellas de los individuos que sobrevivían y lograban reproducirse.

LA SELECCIÓN NATURAL
Esto le llevó a formular su tercera premisa: el misterioso mecanismo era lo que Darwin llamó la “selección natural”.

Las diferencias entre los individuos unidas a las presiones del ambiente provocaban el que unos sobrevivieran lo suficiente como para dejar descendientes, mientras que otros desaparecieran prematuramente sin haber tenido hijos.

En este proceso siempre perdurarían los más aptos, no por ser superiores sino por estar mejor adaptados a su ambiente. Cuando las condiciones de éste cambiaran, entonces serían otros con diferentes características los herederos del futuro.

Por tanto, la conclusión a la que llegó Darwin era que la selección natural constituía la causa que originaba nuevas especies.

El cambio evolutivo que provocaba la aparición de nuevos organismos debía ser lento y gradual ya que dependía de las transformaciones geológicas ocurridas a lo largo de millones de años. Unas especies se extinguían mientras otras surgían de manera incesante.

Como se ha señalado antes, en aquella época no se conocían los mecanismos de la herencia. Sólo después de más de cincuenta años de investigación, se pudo disponer de una teoría satisfactoria sobre la herencia y conocer la existencia de las mutaciones en los genes, en su tiempo y con sus limitados conocimientos.

Darwin era consciente de que a la teoría de la evolución le faltaba algo importante e intentó explicar los fenómenos hereditarios mediante unas hipotéticas partículas que procedían de los distintos tejidos del organismo y eran transportadas a través de la sangre hasta los órganos reproductores o allí donde fueran necesarias; era la teoría de la pangénesis, que Darwin presentó hacia el final de sus días, y que resultó ser un planteamiento totalmente equivocado.

Hoy se sabe que la teoría de la pangénesis no era cierta, pero el mérito de Darwin, según sus más fervientes seguidores, los neodarwinistas, consistió en aferrarse a la selección natural y rechazar los principios del lamarkismo.

DARWINISMO SOCIAL
No todos los pensadores y hombres de ciencia de la época estuvieron de acuerdo con las ideas de Darwin, sino que más bien éstas dividieron a la intelectualidad. No sólo se le opusieron la mayoría de los líderes religiosos sino también prestigiosos hombres de ciencia. Sin embargo, de la misma manera hubo científicos y teólogos relevantes que asumieron el evolucionismo, contribuyendo a su difusión por medio de escritos o a través de sus clases en la universidad.

Esto lo veremos el próximo domingo bajo el título de “El mito del darwinismo social”.

Antonio Cruz es biólogo, profesor y escritor.

Las teorías de Darwin y sus mitos (II)No todos los pensadores y hombres de ciencia de la época estuvieron de acuerdo con las ideas de Darwin, sino que más bien éstas dividieron a la intelectualidad. No sólo se le opusieron la mayoría de los líderes religiosos sino también prestigiosos hombres de ciencia, como el zoólogo Phillip Gosse que se mantuvo siempre en el creacionismo; el profesor de geología Adam Sedgwick quien le censuró por haber abandonado el método científico de la inducción baconiana; el prestigioso paleontólogo y especialista en anatomía comparada, Richard Owen, que era discípulo del gran científico francés, Georges Cuvier, padre de esas mismas materias y enemigo declarado del transformismo.

También en Estados Unidos se levantaron voces contra la teoría de la evolución, como la del naturalista de origen suizo, Louis Agassiz, que poseía una gran reputación como zoólogo y geólogo.

Sin embargo, de la misma manera hubo científicos y teólogos relevantes que asumieron el evolucionismo, contribuyendo a su difusión por medio de escritos o a través de sus clases en la universidad. Cabe mencionar aquí al zoólogo Thomas Huxley, al botánico Joseph Hooker y al geólogo Charles Lyell, todos ellos ingleses. Pero también a sociólogos como el ya mencionado Herbert Spencer o teólogos como Charles Kingsley que era novelista y clérigo de la Broad Church. En Alemania, el biólogo Ernst H. Haeckel, profesor de zoología en la Universidad de Jena, se puso también a favor de las ideas de Darwin.

Y así progresivamente la teoría de la selección natural se fue difundiendo en todos los países occidentales.

Karl Marx, vivía en Londres durante el momento de máxima efervescencia transformista, lo que ha llevado a especular mucho sobre la influencia de la teoría darwiniana de la evolución en su pensamiento. Al parecer Marx sintió siempre una gran admiración por Darwin, hasta el punto de querer dedicarle la traducción inglesa de su obra El Capital. Parece que Darwin, sin embargo, se negó amablemente a tal distinción. Marx se refirió, en varias notas de dicho libro, a la opinión de Darwin acerca de ciertos órganos de animales y plantas capaces de poseer diferentes funciones, con el fin de ilustrar su idea de que el rendimiento del trabajo no sólo dependía de la habilidad del obrero, sino también de la perfección de las herramientas que éste utilizaba (Marx, 1999:1, 276, 303). El transformismo de Darwin estuvo siempre presente en la ideología marxista. También en Rusia el padre del evolucionismo fue considerado como un héroe nacional e incluso se construyó en Moscú el famoso Museo Darwin y, en 1959, se acuñó una medalla especial para conmemorar el centenario de la publicación de El origen.

Es lógico que, en un país institucionalmente ateo, quien hiciera innecesaria con su obra la creencia en un Dios Creador fuera tratado como un superhombre. Ahora ya se disponía de un argumento “científico” que apoyaba la idea de que la materia eterna, por si sola, se había transformado dando lugar al universo, la tierra y todos los seres vivos, sin necesidad de apelar a ninguna causa sobrenatural.

Las teorías de Darwin tuvieron, en sus primeros momentos, más influencia en el terreno ideológico que en el puramente científico. Apareció así el llamado “darwinismo social”. El intento de aplicación de los aspectos más crueles de la teoría darwinista a la sociedad humana. Los conceptos de “lucha por la existencia” y de “supervivencia de los mejores” fueron empleados por Herbert Spencer en sus First Principles (1862) para decir que el conflicto social y la guerra habían desempeñado un papel positivo en la evolución de las sociedades. El sufrimiento de los pueblos, la lucha armada y el derramamiento de sangre inocente habrían sido fundamentales para el establecimiento de los mayores y más complejos sistemas sociales, sobre todo en los primeros tiempos del desarrollo de la humanidad. Por tanto, según el darwinismo social, el éxito de las sociedades se debería a la supervivencia de los más fuertes. Y tal supervivencia estaría siempre moralmente justificada, independientemente de los medios que se usaran para lograrla.

No hace falta discurrir mucho para darse cuenta de que con este tipo de creencias era posible justificar el racismo ya que se establecían categorías entre los grupos humanos. Igualmente de estas ideas derivaron otras muchas que influyeron fomentando la guerra, la eugenesia y hasta la ideología nacionalsocialista de individuos como Hitler. La historia se ha encargado de demostrar, por medio de las atrocidades que se produjeron, lo equivocados que estaban quienes creyeron en el darwinismo social.

La concepción de las sociedades humanas adquirió una dimensión completamente diferente desde el momento en que las ciencias sociales asumieron el evolucionismo. Si el hombre descendía de los primates, ¿cómo había podido liberarse de la animalidad, socializarse y llegar a crear una verdadera cultura? Los modelos propuestos hasta el siglo XVIII se tornaron obsoletos y empezaron a buscarse otros nuevos. Los historiadores comenzaron a investigar cuál pudo ser la influencia del entorno sobre los hombres primitivos. Los estudiosos se volcaron en el conocimiento de las costumbres de los diferentes pueblos o grupos étnicos actuales, asumiendo que la etnología proporcionaría el banco de pruebas necesario para descubrir cómo se habría producido la hipotética transición del animal al ser humano. El estudio de la prehistoria comenzó a desarrollarse. Las excavaciones arqueológicas sólo aportaban pruebas de los utensilios y las técnicas empleadas por el hombre de la antigüedad. Se establecieron así, sin demasiadas discusiones, las diferencias entre el paleolítico, el neolítico y la edad de los metales.

Sin embargo, con las cuestiones etnológicas las cosas no resultaron tan sencillas. ¿Cómo se habían originado las primeras sociedades humanas? ¿Qué habría motivado la aparición de la cultura? ¿Cuándo surgió la solidaridad territorial? ¿Cuál fue el origen de la familia? ¿Se debería creer que al principio fue el patriarcado, el matriarcado o la promiscuidad sexual?

Todas estas cuestiones alimentaron la polémica entre antropólogos y sociólogos durante la mayor parte del XIX. Finalmente, se empezaron a matizar todas las interpretaciones y a reconocer la existencia de una gran variedad de culturas que eran originales y diferentes entre sí. Por tanto, no resultaba posible establecer unas leyes comunes o una única explicación que diera cuenta de todos los hechos. Quienes realizaban trabajos de campo y estudiaban los documentos de primera mano, se dieron cuenta de que el evolucionismo no era capaz de interpretarlo todo.

Las teorías de Darwin y sus mitos (III)El darwinismo se ha venido aceptando como verdad científica durante mucho tiempo. Tanto en el ámbito de la ciencia y las humanidades como en el popular, generalmente se ha supuesto que el tema de los orígenes había quedado explicado satisfactoriamente gracias a los planteamientos de Darwin. La selección natural actuando sobre las variaciones y las mutaciones de los individuos sería capaz de disolver el enigma de la aparición de la vida y de todas las especies que habitan la tierra.

Esto es lo que se sigue enseñando en la inmensa mayoría de los centros docentes de todo el mundo. Salvo en aquellas pocas escuelas o universidades americanas que incluyen también el creacionismo como alternativa en los programas de sus alumnos. De manera que la mayor parte de los jóvenes estudiantes aprenden hoy a observar el mundo a través del filtro darwinista aunque, de hecho, nadie sea capaz de explicarles cómo pudo la evolución crear los complejos mecanismos y sistemas bioquímicos descritos en sus libros de texto. Porque lo cierto es que comprender cómo funciona algo, no es lo mismo que saber cómo llegó a existir.

Cuando Darwin publicó su famosa teoría no se conocía cuál era el motivo por el cual se producían variaciones dentro de una misma especie. No se sabía por qué era posible producir diferentes razas de perros, palomas o guisantes con características diversas, a partir de individuos que carecían de tales rasgos externos.

Pero hoy se conocen bien los procesos bioquímicos y genéticos que operan en tales cambios. Por tanto, la cuestión es, ¿resulta posible que las complejas cadenas metabólicas descubiertas por la moderna bioquímica, que se dan en el interior de las células y son capaces de provocar los mecanismos de la herencia, se hubieran podido formar por selección natural, tal como propone el darwinismo? ¿Pueden los dispositivos genéticos que operan en la selección artificial de razas y variedades, explicar también la selección natural propuesta por el darwinismo?

En la época de Darwin la célula era un misterio, una especie de “caja negra” según afirma el profesor de bioquímica, Michael J. Behe, en su espléndido libro que titula precisamente así, La caja negra de Darwin (Behe, 1999: 27). Pero en la actualidad, la célula ha dejado de ser un saquito sin apenas nada en su interior para convertirse en una especie de factoría repleta de orgánulos altamente complejos que interactúan entre sí, realizando funciones elegantes y precisas.

Resulta que la base de la vida no era tan sencilla como se esperaba. La ciencia que estudia las células ha descubierto que cualquier función de los seres vivos, como la visión, el movimiento celular o la coagulación de la sangre, es tan sofisticada como una computadora o una cámara de video. La alta complejidad de la química de la vida frustra cualquier intento científico que pretenda explicar su origen a partir del azar, la casualidad o la selección natural. Esto se ha empezado a decir ya en voz alta en el mundo de la ciencia.

El mencionado investigador de la Universidad Lehigh en Pensilvania, Behe, lo expresa así: “Ahora que hemos abierto la caja negra de la visión, ya no basta con que una explicación evolucionista de esa facultad tenga en cuenta la estructura anatómica del ojo, como hizo Darwin en el siglo diecinueve (y como hacen hoy los divulgadores de la evolución). Cada uno de los pasos y estructuras anatómicos que Darwin consideraba tan simples implican procesos bioquímicos abrumadoramente complejos que no se pueden eludir con retórica. Los metafóricos saltos darwinianos de elevación en elevación ahora se revelan, en muchos casos, como saltos enormes entre máquinas cuidadosamente diseñadas, distancias que necesitarían un helicóptero para recorrerlas en un viaje. La bioquímica presenta pues a Darwin un reto liliputiense” (Behe, 1999: 41).

El origen de la complejidad de la vida apunta hoy más que nunca, puesto que ya se conoce el funcionamiento de los más íntimos mecanismos biológicos, hacia la creación de la misma por parte de un ente dotado de inteligencia. Descartar la posibilidad de un diseño inteligente es como cerrar los ojos a la intrincada realidad de los seres vivos.

Después de un siglo de investigación científica, algunos hombres de ciencia se han empezado a dar cuenta de que no se ha progresado apenas nada por la vía darwinista. El evolucionista español Faustino Cordón reconocía que: “…curiosamente, Darwin, que da un nuevo sentido a la biología, a los cien años de su muerte parece que ha impulsado poco esta ciencia… ¿A qué se debe esta infecundidad hasta hoy de Darwin y, en cambio, la enorme capacidad incitadora de Mendel, y qué puede suceder en el futuro?” (Huxley & Kettlewel, Darwin, 1984: 13).

Los problemas que el padre de la teoría de la evolución planteó en su tiempo, continúan actualmente sin resolver. Hoy la ciencia sigue sin saber cuál podría ser el mecanismo evolutivo capaz de producir la diversidad del mundo natural. Sería lógico suponer que ante esta enorme laguna de conocimiento, se publicaran continuamente trabajos sobre biología evolutiva y se diseñaran experimentos para descubrir cómo funciona la evolución. Sin embargo, cuando se analiza la bibliografía al respecto ésta brilla por su ausencia. Casi nadie escribe artículos sobre darwinismo o sobre la influencia de las ideas de Darwin en la biología actual.

El profesor honorario de la Universidad de la Sorbona, Rémy Chauvin, dice: “¿Qué piensan muchos biólogos de Darwin? Nada. Hablamos muy poco de este tema porque no nos resulta necesario. Es posible estudiar la fisiología animal o vegetal sin que jamás venga al caso Darwin. E incluso en el campo de la ecología, el gran bastión darwinista, existen miles de mecanismos reguladores de la población que pueden ser analizados empíricamente sin necesidad de recurrir a Darwin” (Chauvin, Darwinismo, el fin de un mito, 2000: 38).

Es como si el darwinismo hubiera paralizado la investigación acerca del origen de los seres vivos o sus posibles cambios y, a la vez, resultara irrelevante para las demás disciplinas de la biología. Como si se tratara de una pseudociencia incapaz de generar resultados susceptibles de verificación o refutación. No obstante, a pesar de la esterilidad de esta teoría, resulta curioso comprobar el grado de fanatismo existente en ciertos sectores del mundo científico contemporáneo.

Cuando en alguna conferencia para especialistas sale a relucir el tema del darwinismo, es posible pasar de los argumentos a los insultos con la velocidad del rayo. Las pasiones se encienden y las descalificaciones aparecen pronto. Una de tales reuniones científicas fue la que motivó precisamente, según confiesa el prestigioso biólogo Rémy Chauvin, la creación de su obra de reciente aparición: Darwinismo, el fin de un mito, cuyo título es suficientemente significativo.

La caja negra de Darwin (03/05/2008)
El mito del darwinismo social (27/04/2008)
La selección natural de Darwin (19/04/2008)
Las publicaciones e ideas de Darwin (12/04/2008)
La evolución del creacionista Darwin (05/04/2008)
El Darwin pre evolucionista (30/03/2008)
Génesis del darwinismo (23/03/2008)
Creación, Creador y criaturas (15/03/2008)
Darwin frente a Dios, el creador (08/03/2008)
Diálogo entre religiones (01/03/2008)
La verdadera espiritualidad según Dios (24/02/2008)
E-spiritualismo e-vasivo virtu@l (17/02/2008)
Tesis y praxis del Evangelio (10/02/2008)
Un Evangelio con `empatía´ (03/02/2008)
Recuperar la memoria histórica (27/01/2008)
Fetichismo e idolatría hoy (20/01/2008)
`Cristianos´ en pos del lujo y la prosperidad (13/01/2008)
El falso acento de la `milagrería´ (06/01/2008)
El final de las seguridades (23/12/2007)
El final de las seguridades (23/12/2007)

http://www.protestantedigital.com/new/nowleernoticiaDom.php?r=221&n=9376

Día Internacional de la Diversidad Biológica

El 19 de diciembre de 1994 la Asamblea General proclamó el 22 de mayo, fecha de entrada en vigor del Convenio sobre la Diversidad Biológica, Día Internacional de la Diversidad Biológica (resolución 49/119).

La diversidad biológica, o biodiversidad, es el término por el que se hace referencia a la amplia variedad de seres vivos sobre la Tierra y los patrones naturales que conforma. La diversidad biológica que observamos hoy, como lo define la Teoria de la evolución, “es el fruto de miles de millones de años de evolución, moldeada por procesos naturales y, cada vez más, por la influencia del ser humano.”

Esta diversidad forma la red vital de la cual somos parte integrante y de la cual tanto dependemos. Con frecuencia, se entiende por diversidad la amplia variedad de plantas, animales y microorganismos existentes.

«La expresión “diversidad biológica” (o biodiversidad) hace referencia a la cantidad y variedad de los organismos vivos que hay en el planeta. Se define en términos de genes, especies y ecosistemas que son el resultado como lo entiende la Teoría de la evolución,de más de 3.000 millones de años de evolución. Hasta el momento se han identificado alrededor de 1.7 millones de especies de plantas, animales y microorganismos. Sin embargo, se desconoce el número total de especies en nuestro planeta y los estimativos van desde 5 millones hasta 100 millones de especies.

dia internacional diversida biologica

A pesar de ser tantas, estas especies biológicas dependen para su supervivencia del delicado equilibrio de los ecosistemas que conforman. Así, cuando una o más especies sufren o mueren, el destino de otras especies, incluído el ser humano, se ve amenazado.

La especie humana, al igual que todas las demás especies, depende de la diversidad biológica para su supervivencia. Por lo tanto, diversidad biológica es sinónimo de “vida sobre la tierra”.

Los recursos biológicos de la tierra son fundamentales para el desarrollo económico y social de la humanidad: Son la fuente de nuestra alimentación y de muchos bienes y servicios que nos mantienen y que garantizan nuestro desarrollo y bienestar económico y social.

Además, a mayor diversidad biológica, mayor oportunidad de obtener nuevos descubrimientos científicos, de alcanzar el desarrollo económico y de lograr adaptarse a los nuevos desafíos como el calentamiento global y la desertificación»[1]

En la actualidad ese mosaico está siendo alterado por los seres humanos. Desde el comienzo de la agricultura, hace unos 10.000 años, y hasta la revolución industrial de los últimos tres siglos, hemos modificado nuestros paisajes en una escala cada vez más grande e irreversible. De talar árboles con herramientas de piedra hemos llegado literalmente a mover montañas para extraer los recursos de la Tierra. Los antiguos métodos de recolección están siendo sustituidos por tecnologías más intensivas, a menudo sin ningún tipo de control que evite la sobre recolección. Por ejemplo, los recursos pesqueros que durante siglos han alimentado a las comunidades han quedado agotados en unos pocos años por obra de barcos enormes orientados con radares, que utilizan redes capaces de ‘engullir’ una docena de aviones supersónicos en un momento.

Al consumir una proporción cada vez mayor de los recursos naturales, hemos conseguido una alimentación más abundante y mejores condiciones de vivienda, saneamiento y atención de salud, pero estos logros muchas veces están acompañados por una creciente degradación del medio ambiente, que puede traducirse luego en la degradación de las economías locales y las sociedades a las que sustenta.

Nosotros y nosotras tenemos la llave de la sostenibilidad de nuestra casa, de nuestro planeta. Si seguimos manteniendo un nivel de vida centrado en el consumismo y el despilfarro acabaremos con la riqueza de la vida y, a medio y largo plazo, con nosotros mismos.

Notas

[1] http://www.humboldt.org.co/diadeladiversidad/index.html

Fuente: http://www.enredate.org/enredate/calendario/diasmundiales/dia_internacional_de_la_diversidad_biologica/

El ornitorrinco y la Teoría de la Evolución

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Debate entre evolucionistas y creacionistas en Madrid, 1995

Este artículo no necesariamente esta de acuerdo con mi posicion creacionista. Lo coloco para que pueda ser analizado por todos.  Corresponde a un debate entre evolucionistas y creacionistas en Madrid, 1995:

Yo lo ire evaluando  y si es posible actualizando con otras notas y enlaces que nos permitan comprender esta discucion.

Acepto toda opinión,pero por favor, que sea documentada. Gracias y bendiciones.


Debate entre evolucionistas y creacionistas en Madrid, 1995:
G.Berthault, E.Molina, S.Miller, A.Matín-Municio, C.de Duve, J.Oró, J.M.Petit, y M.Giertych

In: Evolucionismo y Racionalismo (E. Molina, A. Carreras y J. Puertas, eds.). Institución Fernando el Católico, Diputación de Zaragoza. (1998), pp. 265-278.LOS ARGUMENTOS GEOLOGICOS Y PALEONTOLOGICOS DE LOS CREACIONISTAS “CIENTIFICOS”: IGNORANCIA Y PSEUDOCIENCIA

Eustoquio MOLINA
Departamento de Ciencias de la Tierra (Área de Paleontología). Universidad de Zaragoza. E-50009 Zaragoza.

Los argumentos de los creacionistas “científicos” se basan generalmente en una interpretación literal del Génesis hoy superada por la mayor parte de la jerarquía católica, que considera la Biblia como alegórica y ha llevado al Papa Juan Pablo II a aceptar la teoría de la evolución. Sin embargo, existen diversas sectas fundamentalistas protestantes y algunas católicas que mantienen un creacionismo literalista y pretendidamente científico. En este sentido, los creacionistas autodenominados científicos presentan una serie de argumentos que niegan los principios más básicos y elementales de la Geología y de la Paleontología, constituyendo, además de un preocupante problema político, uno de los mejores ejemplos de pseudociencia e irracionalidad.

EL CREACIONISMO “CIENTIFICO” Y LAS CIENCIAS DE LA TIERRA

Durante siglos se ha intentado dotar de carácter científico al relato bíblico de la creación, buscando en la naturaleza y en la ciencia apoyo para el dogma creacionista. Así el texto bíblico de la creación ha constituido la “ciencia” de los orígenes, desarrollándose la “teología natural” que considera que las maravillas reveladas por las ciencias de la naturaleza confirman la religión (Hiblot, 1997). Ahora bien, el conde de Buffon fue uno de los primeros en conceder una mayor antigüedad a la Tierra, afirmando que podría llegar al millón de años. Escribió una voluminosa enciclopedia cuyos tres primeros volúmenes aparecieron en 1748, pero sus ideas provocaron a las autoridades teológicas de la Sorbona que se sintieron ultrajadas y le obligaron a retractarse públicamente. Así Buffon definió siete eras geológicas por analogía con los días del Génesis.

En la primera parte del siglo XIX, bastantes naturalistas tales como Louis Agassiz, Georges Cuvier y Alcide D’Orbigny eran partidarios de varias extinciones y creaciones sucesivas. El catastrofismo de estos naturalistas trataba de integrar y conciliar los descubrimientos científicos de la Geología con las doctrinas bíblicas. Ahora bien, los nuevos datos ponían de manifiesto que la Tierra se había formado mucho antes de los 4.004 años antes de Cristo que había establecido el arzobispo Usher. Sin embargo, al contrario de los fundamentalistas actuales, el Diluvio no era considerado por los catastrofistas como el responsable de todos los fósiles, siendo éstos atribuidos a catástrofes precedentes, ni era considerado como el paradigma explicativo de las ciencias de la Tierra. El catastrofismo fue sustituido por el gradualismo de James Hutton (actualismo) y Charles Lyell (uniformitarismo) a mediados del siglo XIX. El paradigma de la Geología emergente ponía en tela de juicio algunas “verdades” de fe, como la del Diluvio universal, la creación de todas las especies animales directamente por Dios y por ello la del Hombre a partir del barro, todo lo cual provocó una confrontación entre la Geología y la fe (Sequeiros, 1997). Charles Lyell puso la base para destronar la Geología bíblica, que intentaba interpretar los procesos de la Tierra desde los presupuestos religiosos, lo cual ayudó mucho a Charles Darwin para descubrir el mecanismo de la selección natural en el proceso de transformación de las especies, surgiendo así la teoría de la evolución que tan generalizada aceptación ha tenido en el mundo científico. Resulta paradójico que Lyell no la aceptara hasta el final de su vida habiendo sido uno de los pilares en que se basó Darwin. En tiempos de Darwin se conocían pocos fósiles y los científicos no se pudieron apoyar mucho en la Paleontología para corroborar el proceso evolutivo, hasta que Simpson puso de manifiesto el valor de los fósiles para documentar la teoría sintética de la evolución. Así pues, la controversia que generó la publicación de El origen de las especies no fue algo nuevo (Gillispie, 1996), ya que descubrimientos anteriores de la Geología habían representado mayores desafíos a la interpretación literal del libro del Génesis.

La aceptación de la teoría de la evolución en la sociedad nunca fue tan generalizada como en el mundo científico, especialmente en EE UU donde el creacionismo antievolucionista se desarrolló con más fuerza y es donde existen más precedentes del creacionismo “científico”. A finales del siglo XIX, algunos prestigiosos científicos americanos aún se oponían a la evolución. Algunos, como el geólogo James D. Dana, a pesar de ser defensores del evolucionismo eran partidarios de una creación particular para el Hombre y de la equiparación de día y era geológica. Además, el naturalista de Princeton Arnold Guyot y el geólogo canadiense John W. Dawson no sólo eran partidarios de la equiparación entre día y era, sino que A. Guyot publicó en 1884 su obra titulada: Creation or the Biblical Cosmogony in the light of Modern Science, tratando de armonizar la Ciencia y la Biblia e invocando creaciones particulares para la materia, la vida y el Hombre.

A principios del siglo XX los antievolucionistas americanos acusaron a los cristianos progresistas de haber claudicado demasiado deprisa aceptando la evolución. En 1909 C.I Scofield publicó una versión de la Biblia que popularizó la idea del inglés Dr. Thomas Chalmers de que existe un intervalo de tiempo muy grande entre los eventos descritos entre los versículos 1 y 2 del primer capítulo del Génesis, dejando así todo el tiempo necesario que requerían las ciencias de la Tierra entre una primera destrucción y una nueva creación. Por esta época se encarga al geólogo y pastor protestante, George F. Wright, la redacción de un texto sobre los puntos de vista cristianos de la evolución, con objeto de desacreditar las versiones materialistas y teístas de la evolución. Según Hiblot (1997) a partir de la primera guerra mundial el darvinismo es acusado de estar en el origen de la guerra y de provocar un declive de los valores morales. Así en la década de 1920 se produce una persecución de evolucionistas en el Sur de EE UU que tuvo como resultado la dimisión forzada de varios profesores. En este contexto es publicado un manual escolar de Geología por George McCready Price (1923), quien concede una gran relevancia al Diluvio, el cual habría producido de forma catastrófica todas las rocas y fósiles en una misma época reciente. Este voluminoso libro de 726 páginas está integramente dedicado a demostrar que los datos de la Geología y la Paleontología son falsos. Price, Adventista del Séptimo Día, también escribió otros libros antievolucionistas, en todos los cuales se evidenciaban sus escasos conocimientos científicos, por lo que no tuvo ninguna influencia en la comunidad científica y los pocos que llegaron a enterarse de su existencia lo consideraron un gran ignorante. Sin embargo, es quizás el más relevante de los antievolucionistas, ya que por primera vez los creacionistas intentaban argumentar con datos aparentemente científicos en lugar de sólo recurrir a la Biblia. Así pues, es el pionero y el inspirador de los creacionistas “científicos” de la década de 1960 y en especial de Henry M. Morris.

Por otra parte, los fundamentalistas se movilizaron hasta conseguir aprobar leyes en 37 estados prohibiendo la enseñanza de la evolución en las escuelas públicas. Esto dio lugar al famoso “Juicio del mono” en el estado de Tennessee en 1925, resultando condenado un profesor llamado John Thomas Scopes por enseñar la teoría de la evolución. Pero esta condena fue muy leve y los creacionistas fueron ridiculizados a causa de su manifiesta ignorancia científica. A partir de entonces los fundamentalistas cambiaron de estrategia, tratando de difundir sus ideas creacionistas en los medios de comunicación y crear sus institutos bíblicos. Las leyes no fueron aplicadas condenando a ningún otro evolucionista, pero el temor hizo casi desaparecer la teoría de la evolución de los libros escolares, y tuvieron que pasar cuarenta años para que las leyes fueran declaradas inconstitucionales y derogadas. Hacia 1925 el Ku Klux Klan, que entonces decía tener 4 millones de miembros, era antievolucionista y hoy sigue actuando contra los negros, los judíos, los católicos y contra el darwinismo.

La nueva estrategia fundamentalista dio lugar a una mejor organización surgiendo las primeras asociaciones creacionistas para presentar un frente unido contra la evolución. Así en 1935 fue fundada la Religion and Science Association, siendo nombrado presidente un doctor en Química orgánica de la Universidad de Chicago: L. Allen Highley. Este estaba de acuerdo con las ideas diluvistas de Price, pero creía que habían existido además ciertas catástrofes anteriores a Adán y Eva, que explicarían el origen de los fósiles. Desacuerdos y luchas entre los socios dio lugar a que Price y otros adventistas de Los Ángeles formaran en 1938 una nueva sociedad: The Society for the Study of Creation, the Deluge and Related Science. Esta llegó a tener muchos miembros pero estaban bastante divididos por diferencias de tipo geológico y desapareció en 1948. Por otra parte, un grupo de científicos evangélicos fundó en 1941 la American Scientific Affiliation destinada a difundir sus ideas conciliadoras entre ciencia y religión. En esta asociación tuvo un papel destacado un doctor en geoquímica, J.L. Kulp, para quien el error fundamental era mezclar la Geología y la evolución.

En la convención de la American Scientific Affiliation del año 1953 el profesor de Ingeniería hidráulica Henry M. Morris presentó una comunicación sobre “La evidencia bíblica de una creación reciente y un Diluvio universal”. Esta estaba basada en la Geología del Diluvio de Price, defendiendo la idea de una creación muy reciente, y de que la Biblia inspirada por Dios no puede contener errores científicos. En 1957 el teólogo John C. Whitcomb escribió: The Genesis Flood que tardó varios años en lograr publicar. Whitcomb pensaba que si la muerte es consecuencia del pecado original los fósiles no podían existir antes del Paraíso terrestre. En 1958 los Adventistas del Séptimo Día crearon el Geoscience Research Institute en Loma Linda (California), a fin de estudiar las pruebas científicas sobre los orígenes, utilizando a la vez la ciencia y la revelación, ya que consideran que el uso exclusivo de la ciencia es un enfoque muy estrecho. En 1961, Whitcomb en colaboración con Morris, publicaba una de las obras cumbres del creacionismo “científico”. Esta obra se ha traducido a diversos idiomas, entre ellos al español en 1982, bajo el titulo: EL DILUVIO DEL GENESIS. El relato bíblico y sus implicaciones científicas.

En 1963 se creó en Míchigan otra sociedad: The Creation Research Society, la cual estaba basada sobre un comité de expertos científicos con derecho a voto, entre los cuales había varios doctores en Biología, pero ningún geólogo competente, a pesar de que trataban de apoyar sus ideas en la Geología. Los miembros no científicos como Whitcomb no tenían derecho al voto. Sus ideas se basan en que la Biblia es la palabra escrita de Dios y en consecuencia “todas sus aserciones son histórica y científicamente verdaderas, lo cual implica que el Génesis es un relato factual de verdades históricas. Así, todos los tipos fundamentales de seres vivientes, comprendido el Hombre, son hechos por actos directos de la creación divina durante la semana descrita en el Génesis, y el Diluvio es un evento histórico de escala y efecto mundial”.

La abolición de las leyes antievolucionistas llevó a los creacionistas a plantear una nueva estrategia: presentar la creación como una teoría científica alternativa a la evolución, a la que se le debe dedicar el mismo tiempo en la docencia en las escuelas. Surgió así en 1970 en San Diego (California) el Creation-Science Research Centre dirigido por Morris y Gish, cuyo principal objetivo es difundir, por medio de libros y programas en los medios de comunicación, la idea de que el evolucionismo y el creacionismo son dos hipótesis científicas concurrentes. En este sentido, han publicado libros tratando de desacreditar los datos paleontológicos o geológicos: Gish (1972) en su libro Evolution, the Fossils say no! trata de desacreditar el valor de los fósiles, siendo un falaz ataque al valor de la Paleontología, y Whitcomb (1972) en su libro The Early Earth, trata de resucitar la idea del largo intervalo de tiempo entre los versículos del Génesis. La nueva estrategia conduce a que en 1981 sean aprobadas leyes en los estados de Arkansas y Louisiana imponiendo la igualdad de tratamiento para la evolución y la “ciencia” de la creación, por lo que los científicos norteamericanos tuvieron que replicar para lograr que no siguieran aprobándose leyes en otros estados y que estas leyes fueran anuladas en 1987.

Sin embargo, la actividad de los fundamentalistas protestantes ha hecho arraigar profundamente sus ideas, hasta tal punto que las encuestas indican que, en un país tan científicamente desarrollado como EE UU la mitad de la población está convencida de que Dios ha creado al Hombre con su forma actual hace menos de 10.000 años. Así la amenaza de que nuevas leyes sean aprobadas continúa siendo una realidad y los logros de los creacionistas son recurrentes (Molina, 1993). En este sentido, en 1996 han logrado que el Comité de Educación del estado de Nuevo México elimine todas las referencias a la evolución en los State’s standards for science education de las escuelas publicas. Actualmente, la actividad de los creacionistas es bastante intensa y algunas de sus publicaciones están teniendo difusión a escala mundial. Así el Geoscience Research Institute publica: Origins (revista sobre la historia de la Tierra), Geoscience Reports (boletín de divulgación), Ciencia de los orígenes (dirigida al mundo hispano). Por su parte el Creacion Research Society, presidido por Morris y Gish, publica: CRS Quarterly (revista trimestral) y Creation Matters (boletín bimestral). Ahora bien, lo más sorprendente es que algunos científicos doctorados en diversas universidades estatales de EE.UU., afiliados a estas organizaciones creacionistas, tratan de desarrollar proyectos de investigación sobre temas de tipo geológico, paleontológico, etc., los cuales plantean disparatadas hipótesis “ad hoc” para negar la evolución y probar el creacionismo.

Ultimamente, en el resto del mundo el principal motor de la extensión del creacionismo (en su versión más literal) es la Creation Research Society, cuyos dirigentes Morris y Gish están visitando y estableciendo centros en distintos paises. Por ejemplo, en Corea han creado una asociación que comprende un millar de miembros de los cuales, al parecer, alrededor de 300 poseen un doctorado científico (Hiblot, 1997). Así, el creacionismo del Diluvio y la Tierra joven, debido a su simplicidad está teniendo bastante éxito, ya que no hay necesidad de grandes elucubraciones para armonizar la Biblia y la Ciencia, pues la Biblia tendría razón totalmente. Los científicos suelen subestimar la importancia de los creacionistas y eluden los debates. Sin embargo, algunos científicos han participado en debates célebres promovidos por los creacionistas, tal es el caso del australiano R. Plimer, director del Departamento de Geología de la Universidad de Newcastle, quien además ha publicado un libro titulado: Mentir por Dios, la razón contra el creacionismo (1994), y planteado una demanda que ha sido desestimada en un juicio contra un creacionista que pretendía haber efectuado análisis científicos y haber encontrado el Arca de Noé. Por su parte, la australiana Rhondda E. Jones (1989), que ha alertado del peligro del creacionismo en la enseñanza de las ciencias, propone que el creacionismo “científico” sea utilizado en la enseñanza para ilustrar sobre uno de los mejores ejemplos de pseudociencia.

En Europa los creacionistas más literalistas y pseudocientíficos pertenecen a la secta católica CESHE (Cercle Scientifique et Historique), que fue creada para difundir la obra de su lider diluvista Fernand Crombette (1888-1970), y constituye el más fiel equivalente del creacionismo “científico” de los protestantes fundamentalistas americanos. Entre ellos destaca el “sedimentólogo” francés Guy Berthault quien para desacreditar la evolución niega el elemental principio de superposición de los estratos, habiéndose infiltrado en la geología oficial francesa (Babin y García, 1995). Aparte de G. Berthault, otro de sus lideres más activos es Dominique Tassot (1991) quien concluye que la prehistoria evolucionista es ilógica, irracional y un fraude permanente, y que solo la prehistoria bíblica, con la trilogía: Creación, Caída y Diluvio, es simple, completa, conforme a los hechos y racional. Ante estas afirmaciones se puede concluir que el creacionismo “científico” además de ser una pseudociencia es completamente irracional. La difusión del creacionismo “científico’ en la Unión Europea ha sido analizada en Molina (1992a y b, 1993,1996).

En España existen dos tipos de creacionistas radicales que se oponen parcial o totalmente a la evolución. Por una parte, los que profesan un creacionismo conciliador que pretende integrar los datos científicos con la narración bíblica y aceptan la evolución de una forma restrictiva. Y por otra parte, los que creen en un creacionismo literalista, consecuencia del proselitismo de los fundamentalistas protestantes americanos, que amparados en la libertad de cultos se están implantando en España y captando adeptos, los cuales en algunos casos continúan siendo católicos, pero que comulgan con las ideas antievolucionistas y literalistas de los creacionistas “científicos”. El mejor ejemplo del primer tipo es el catedrático de Geología de la Escuela de Minas de Madrid, Indalecio Quintero, quien publicó en 1986 un artículo titulado: Adán y Eva fueron verdad, tratando de integrar los datos científicos y la narración bíblica e identificando las especies de homínidos con pueblos y personajes bíblicos. Un buen ejemplo del segundo es Alejandro Sanvisens Herreros, quien ha logrado que la editorial Promociones y Publicaciones Universitarias de Barcelona le publique en 1996 su libro titulado: Toda la verdad sobre la evolución. Este profesor católico arremete contra el evolucionismo con los mismos argumentos de Morris y Gish, lo cual le lleva a ser diluvista y, sin embargo, no parece ser completamente literalista. Una de las causas de este resurgir creacionista en España lo constituye la editorial creacionista establecida en Tarrasa (Barcelona), dirigida por Santiago Escuain, quien ha traducido y publicado numerosos artículos y libros de los protestantes fundamentalistas americanos (Gish, Morris, Bowden, etc.).

ARGUMENTOS GEOLOGICOS Y PALEONTOLOGICOS

Por lo general, la objeción levantada con más frecuencia contra la evolución se refiere al dudoso carácter científico de la teoría de Darwin. Según los creacionistas esta cuestionable cientificidad ha sido ocultada por una infame conspiración de los profesionales de la ciencia. Según Alemañ Berenguer (1996) los creacionistas recurren a dos argumentos: la irrepetibilidad y la circularidad. Así, al tratarse de un hecho acaecido en el pasado, la evolución quedaría fuera de cualquier posible verificación experimental; y que el propio concepto de selección natural como supervivencia del más apto implica un razonamiento circular. Argumentar contra el posible carácter tautológico del darvinismo así como otros aspectos de tipo filosófico y biológico haría demasiado extenso este artículo y, además, ya se ha hecho anteriormente (Newell, 1982; Kitcher, 1982; Gastaldo and Tanner eds. 1984; McGowan, 1984; Gould, 1984; Berra, 1990; Molina, 1992a,b; 1996; Alemañ Berenguer, 1996). Así pues, aquí se exponen y se debaten brevemente los principales argumentos que afectan a las ciencias de la Tierra.

Los argumentos de los creacionistas “científicos” han sido extensamente desarrollados en la obra cumbre de Whitcomb y Morris (1961, 1982). Sus esfuerzos se centran en atacar el principio del actualismo, consistente en que el presente es la clave del pasado, que es el principio más básico de la Geología y que ha provocado el desarrollo de esta ciencia desde los tiempos de James Hutton y Charles Lyell. Los creacionistas critican el actualismo porque no necesita apelar a catástrofes prodigiosas para explicar el origen y la evolución de la Tierra, la Vida y el Hombre. Su propuesta alternativa consiste en un catastrofismo sobrenatural basado en la interpretación literal de la Biblia. Por lo tanto, según ellos la Creación, Caída (pecado de Adán) y Diluvio constituyen los hechos básicos verdaderos a los cuales deben referirse todos los demás detalles de los datos históricos primitivos. Es decir, que los datos científicos habrían de reinterpretarse a la luz del relato bíblico y por tanto adaptarse a la interpretación literal, puesto que la Biblia sería palabra de Dios.

Para este tipo de creacionistas el Diluvio es un acontecimiento fundamental que explicaría toda la Geología y la Paleontología. Así, el Diluvio universal, que consideran de alcance y efectos mundiales, aportaría las condiciones más favorables para la fosilización, hasta tal punto que todos los fósiles habrían sido producidos por el Diluvio. Incluso los mamuts fosilizados en los hielos de Siberia se deberían a la inmediata actividad geológica postdiluviana. En este sentido, los estratos con fósiles habrían sido depositados después de la aparición de Adán y en consecuencia la escala de tiempo de la Paleontología y de la Geología la rechazan como totalmente errónea, proponiendo reemplazarla por un catastrofismo bíblico centrado en el Diluvio universal de un año de duración.

Establecidas estas premisas resulta superfluo que intenten rebatir las interpretaciones científicas de la Geología y de la Paleontología, y viceversa que aquí se intente argumentar científicamente contra sus sensacionales afirmaciones. Sin embargo, dedican un enorme esfuerzo a rebatir los muchos aspectos geológicos y paleontológicos que contradicen la Biblia. Evidentemente los aspectos que más intentan desacreditar son las dataciones, tanto de edad absoluta como de edad relativa. Las dataciones basadas en métodos tales como los radiométricos, que permiten concluir que la Tierra tiene una antigüedad muy grande medida en millones de años, chocan frontalmente con sus ideas de que la Tierra habría sido creada muy recientemente hace tan solo unos 6.000 años, o como máximo hace unos 10.000 años. Basan sus ataques en pequeños problemas metodológicos sacados fuera de contexto, tales como las imprecisiones que estas técnicas tienen. Así el margen de error de estas metodologías o la imposibilidad de su aplicación en ciertos momentos, suele ser invocado para negar su valor.

Los fósiles suelen ser uno de los aspectos que más critican. Con frecuencia sus argumentos son muy ingenuos y burdos. Así argumentan que los dinosaurios y los Hombres coexistieron como lo demostrarían unas pisadas encontradas en el Cretácico del rio Paluxy (Texas), incluso afirman que algunas de estas huellas muestran señales de zapatos y otras serían más antiguas (Carbonífero e incluso Precámbrico). Estas pretendidas huellas humanas tienen varias veces el tamaño de un pie, lo cual les lleva a creer que pertenecían a los gigantes de cuya existencia hace referencia la Biblia (Génesis 6.4). Además, piensan que el diluvio fue la principal causa de la desaparición de los dinosaurios, pero que algunos ejemplares jóvenes sobrevivieron en el arca de Noé, la mayor parte de los cuales perecieron por los cambios bruscos en el clima después del Diluvio, y algunos habrían persistido explicando la aparición universal de los “dragones” de las mitologías antiguas.

Sin embargo, algunos de los argumentos sobre el registro fósil son más elaborados y revelan un cierto conocimiento de los datos paleontológicos, si bien sus interpretaciones no son plausibles y resultan totalmente erróneas. En este sentido, parecen desconocer totalmente lo que es el registro fósil, así el traductor español de la editorial creacionista Santiago Escuain (1988), al que no se le conoce ninguna titulación en Paleontología, se atreve a sentar cátedra en un artículo sobre las discontinuidades del registro fósil, concluyendo en mayúsculas: EL REGISTRO FOSIL NO SOLO NO PROPORCIONA NINGUN APOYO AL EVOLUCIONISMO, SINO QUE LE ES ABIERTAMENTE HOSTIL. Este tipo de erroneas afirmaciones sensacionalistas están basadas en las publicaciones del bioquímico americano D.T. Gish que es quien más ha desarrollado los argumentos paleontológicos.

Uno de los principales argumentos para negar la evolución consiste en afirmar que no existen formas intermedias entre especies, es decir lo que se ha dado en llamar eslabones perdidos. El problema radica en que la evolución no es un proceso gradual y constante, sino que es un proceso a saltos donde se alternan largos periodos de estabilidad con cortos periodos de cambio en pequeñas poblaciones. El registro fósil suele estar deteriorado y sólo conserva una mínima parte de los organismos que vivieron en el pasado, siendo imperfecto a escala local, pero tomado a escala mundial, y en su conjunto, es muy ilustrativo de como han evolucionado los organismos que vivieron en el pasado. Sin embargo, los creacionistas utilizan estas características del registro fósil para afirmar que no existen formas intermedias. Ahora bien, formas intermedias existen tanto a nivel especifico como poblacional, lo que ocurre es que las poblaciones que quedan aisladas reproductivamente y dan lugar a una nueva especie son poblaciones muy pequeñas y localizadas en el espacio y en el tiempo, y en consecuencia son extremadamente raras en el registro fósil. Además, dada la variabilidad de las especies y la metodología taxonómica que clasifica a las formas con caracteres intermedias dentro de una u otra especie, marcando una línea en un continuo de lo que todo taxónomo es consciente, resulta una simplificación metodológica que podría dar la sensación a los no científicos de que no existen formas intermedias.

Por otra parte, uno de sus argumentos aparentemente más fundado concierne a la rápida radiación adaptativa de la base del Cámbrico, la cual se le suele también denominar “la explosión cámbrica”. Para ellos esta rapidez evolutiva no sería posible más que por un acto creador, pero lo que a grandes rasgos parece muy rápido no lo es tanto cuando se estudia en detalle en secuencias con un mayor desarrollo litológico. En este sentido, la fauna de animales de cuerpo blando excepcionalmente conservada en Ediacara, aunque pueda representar un ensayo frustrado, muestra que la transición entre los organismos unicelulares del Precámbrico y los pluricelulares de la base del Cámbrico no fue tan brusca. Además, la teoría sintética de la evolución y especialmente el modelo de los equilibrios interrumpidos de los paleontólogos Eldredge y Gould, ya no defiende el gradualismo original de Darwin que requiere mayores periodos de tiempo para la evolución.

Ahora bien, la evolución de los organismos también se manifiesta en los taxones que tienen características intermedias entre otros de su mismo nivel, lo cual se puede observar en los rasgos morfológicos de cualquier taxón. Algunos de estos son también el enlace entre grupos de organismos. El ejemplo más clásico es Archaeopteryx que muestra plumas que indican su proximidad a las aves, así como dientes y otros rasgos que indican su proximidad a los reptiles. Sin embargo, incluso este excelente fósil intermedio ha sido criticado, argumentando que no se trata de una forma intermedia y que sería realmente un ave. Es posible que exista otra especie con rasgos más primitivos e intermedios, pero de todas formas, Archaeopteryx es un miembro de una familia que constituye la transición entre dos grupos muy importantes de organismos. Su importancia ha sido confirmada en 1984 por el hallazgo en Cuenca, por el paleontólogo José Luis Sanz, de otro fósil con características intermedias entre el Archaeopteryx y las aves.

A los creacionistas les sorprende que puedan encontrarse organismos que han evolucionado poco y que viven desde hace muchos millones de años, tales como el braquiópodo Neopilina, el cefalópodo Nautilus, el pez Celacanto o los árboles Metasequoia y Gingo. Estos son algunos de los que popularmente se conocen como fósiles vivientes (pancrónicos), ya que han sobrevivido a diversos eventos de extinción. Ahora bien, ésto no sorprende a los científicos y estos organismos no son muy frecuentes. Su estrategia adaptativa y en alguna medida el factor azar les ha preservado de la extinción y estos casos excepcionales no contradicen la teoría de la evolución. El registro fósil pone de manifiesto que hay especies que logran sobrevivir a los eventos de extinción y que, al contrario, algunos de estos eventos de extinción afectan a gran cantidad de especies, habiéndose identificado cinco grandes crisis de extinción en masa a lo largo de la historia de la Tierra. Sin embargo, tanto los fósiles pancrónicos como las extinciones en masa son excepciones al proceso normal de renovación de las especies mediante la extinción de fondo y la especiación.

Otro de los argumentos más técnicos que utilizan es lo que denominan: fósiles fuera de lugar. Efectivamente, algunos fósiles han experimentado un desplazamiento desde el lugar donde fueron inicialmente enterrados a otro donde son definitivamente enterrados, el cual puede ser próximo y de edad más reciente. Estos son los que se denominan fósiles resedimentados y rodados, los cuales no son tenidos en cuenta por los paleontólogos para datar los terrenos, si bien en algunos casos pueden llegar a confundir a algún aficionado. La explicación de los fósiles resedimentados es bastante simple y no hay que recurrir al Diluvio para explicarlos. El caso más frecuente se explica por la erosión de sedimentos de épocas anteriores, dando lugar a que los fósiles que no se destruyen durante este proceso vuelvan a sedimentarse en terrenos más modernos.

El asunto fundamental del origen del Hombre ha sido tratado por varios autores y actualizado por Morris (1979, 1988). Para los creacionistas los homínidos más primitivos (Ramapithecus, Australophitecus, etc.) son auténticos simios que no tienen ninguna relación con el origen del Hombre puesto que no habría ningún tipo de formas intermedias. Es más, para ellos el Homo sapiens habría vivido con anterioridad al Neanderthal, al Homo erectus, e incluso al Australopithecus, y según ellos el Homo erectus sería un descendiente decadente. Malcon Bowden (1984) en su libro: Los Hombres-simios ¿realidad o ficción? ha tratado de forma exhaustiva y pretendidamente científica el problema del origen del Hombre. Sin embargo, concluye también que el Homo sapiens se ha descubierto en estratos más antiguos que sus supuestos antepasados, incluso recurre al falso ejemplo del Cretácico del rio Paluxy para mostrar que el Hombre habría coexistido con los dinosaurios.

En definitiva, los argumentos principales de los creacionistas “científicos” hacen referencia a la corta edad de la tierra, que sería de tan solo unos 6.000 años de antigüedad, haciendo caso omiso de los métodos de datación radiométricos. Además, los restos fósiles serían muy recientes y los hombres habrían coexistido con los dinosaurios. Los fósiles son atribuidos al Diluvio universal, negando los principios más básicos y elementales de la Geología: actualismo, superposición de los estratos, etc., con lo cual todos los fósiles serían prácticamente de la misma edad. Asimismo, niegan todo aspecto geológico o palentológico que pueda estar en contradicción con la Biblia y que apoye la teoría de la evolución. Especial énfasis ponen en negar el valor de los fósiles para documentar la teoría de la evolución. Así atacan los resultados paleontológicos referentes a la existencia de los fósiles intermedios, tales como el Archaeopteryx y los homínidos primitivos, negando que existan formas intermedias. Sacan fuera de contexto el debate entre gradualistas y saltacionistas, ignorando que ninguno de los grupos cuestiona la teoría de la evolución, sino que simplemente discuten aspectos del mecanismo evolutivo. Y utilizan las pequeñas diferencias de los científicos para apoyar sus sensacionales afirmaciones. Ahora bien, a lo largo de este siglo se han descubierto numerosos fósiles que permiten reconstruir muchas lineas filogenéticas, y en lo que respecta a la filogenia humana en las ultimas décadas han aparecido muchos fósiles que permiten detallar como ha sido la evolución hasta llegar al Homo sapiens. Todo lo cual permite afirmar que los fósiles son el documento fáctico de la evolución. Pero, paradójicamente, ahora los antievolucionistas insisten en que los fósiles son uno de los principales problemas para la evolución.

CONCLUSIONES

Las sensacionales afirmaciones de los creacionistas “científicos” (fundamentalistas protestantes y en menor medida católicos), en el sentido de que han demostrado científicamente la insostenibilidad de la teoría de la evolución están basadas principalmente en datos o afirmaciones de científicos sacadas de contexto, o que éstos ya no mantienen, así como en su propia ignorancia. Pero sobre todo, basan sus afirmaciones en la interpretación literal de la Biblia, la cual consideran que no puede estar equivocada por ser palabra de Dios, con lo que el relato del Génesis sería la mejor explicación para toda la Geología y la Paleontología. Sus publicaciones evidencian una ignorancia de los datos de las ciencias de la Tierra y una ausencia de método científico. Sin embargo, se autocalifican como científicos y dicen hacer investigación, cuando en realidad muestran un profundo desprecio por la ciencia y por los científicos evolucionistas.

Así pues, en realidad sus argumentos son irracionales, no son plausibles ni acordes con los datos científicos y el creacionismo “científico” constituye una de las más típicas pseudociencias. Su interpretación literal de la Biblia les conduce a una ideología de tipo apocalíptico, involucionista e integrista. Confunden sus ideas con la realidad y no parecen tener los pies sobre la Tierra sino más bien en el “Cielo”. Su ignorancia y falta de rigor se pone de manifiesto en sus frecuentes afirmaciones de que en todos los campos (Paleontología, Geología, Biología, etc.) se puede ver con toda facilidad que el evolucionismo no goza de ningún apoyo científico. La vieja estrategia de responder acusando de lo mismo que se les imputa les lleva a concluir que el evolucionismo es un mito, una religión y un fraude. Afirmaciones de este tipo se encuentran constantemente en sus publicaciones, lo cual evidencia que son unos ingenuos ignorantes o que mienten.

Además de una pseudociencia el creacionismo “científico” es un problema político. Constituye un resurgir ultraconservador de fundamentalistas principalmente protestantes y algunos católicos. Su actividad ha tenido como consecuencia la aprobación de leyes contra la evolución y la consecución de apoyos estatales para sus actividades pseudocientíficas. Las sectas protestantes antievolucionistas americanas (Adventistas del Séptimo Día, Testigos de Jehová, Mormones, etc.) se están expandiendo por todo el mundo y están surgiendo otras católicas tales como el CESHE. Además, se están infiltrando en las universidades y organismos de investigación, consiguiendo el apoyo de doctores en diversas ciencias, publicar abundantes artículos y libros, etc. Los científicos que les apoyan no suelen ser prestigiosos y pretenden sentar cátedra en aspectos que no son de su especialidad, siendo ésta una de las razones de sus falsas conclusiones. Actualmente en la Unión Europea son una minoría de iluminados ultraconservadores, pero en EE.UU. han alcanzado altas cotas de poder y su desarrollo supone un peligro para la difusión de las ideas científicas, ya que ante estos planteamientos los políticos y los medios de comunicación suelen ser incapaces de discriminar entre lo científico y lo pseudocientífico. Por tanto, se hace necesario que los científicos no infravaloren el poder de estos pseudocientíficos y que las instituciones estatales no les den apoyo, ya que el fundamentalismo constituye un peligro, no sólo para la ciencia, sino para toda la sociedad.

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Organizado por IUVE en Universidad Complutense

http://wzar.unizar.es/perso/emolina/argumentos.html

Catastrofismo

Catastrofismo

El catastrofismo es una teoría científica, formulada por Georges Cuvier, que explica que los cambios geológicos y biológicos producidos en nuestro planeta se debían no a cambios graduales, sino por cambios repentinos y violentos, las catástrofes que dan nombre a la teoría.

Aunque el uniformismo ha sido el modelo geológico dominante en los siglos XIX y XX, cambios graduales han llevado a la aceptación de tesis catastrofistas como la Teoría de la deriva continental, la tectónica de placas y la extinción de los dinosaurios, considerándose que, además de los cambios graduales, hay catástrofes puntuales.

Asímismo, el llamado neocatastrofismo ha ido cobrando importancia entre los geólogos.

Historia del catastrofismo

Casa de alquiler

Cuvier intentaba dar cimientos científicos a las teorías fijistas y creacionistas ante las múltiples evidencias. Los fósiles de especies desaparecidas se amontonaban ante la puerta de los fijistas y teorías como la de la vis plastica, que los proponían como caprichos de la naturaleza, resultaban a todas luces ridículas.

Cuvier propuso que los fósiles eran el resultado de la extinción de animales creados por Dios en las catástrofes bíblicas o producto de sucesivas creaciones. Así, por ejemplo, un animal que no hubiera entrado en el arca de Noé, nos dejaría ese vestigio de su existencia. Posteriormente aparecerían de nuevo otras especies totalmente diferentes a las extinguidas. A raíz de esta teoría se estableció la Teoría de las creaciones sucesivas.

Enlaces relacionados

Investigación Arqueológica Wyatt – El Arca de Noé

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Indagación histórica sobre el Arca de Noé I

Indagación histórica sobre el Arca de Noé II

Arca de Noé

Atrahasis

Reyes antediluvianos

El mito de Ziusudra

Diluvio universal

«El Diluvio Universal»

Catastrofismo

Obtenido de: http://es.wikipedia.org/wiki/Catastrofismo

El Problema del relato de la creacion en Genesis

El Problema del relato de la creación en Génesis

Hugo Bangher, en un articulo publicado en http://www.apologetica.org/, comenta acerca del problema del relato bíblico de la creacion en el Génesis y nos da un comentario de acuerdo a su opinión acerca de los eventos del Génesis.

«Quien lee la Biblia sin estar prevenido, se encuentra con un gran problema ya en la primera página: al comenzar el libro del Génesis no sólo halla dos veces la narración de la creación del mundo, sino que además de manera tan discrepante, que no puede menos que quedar perplejo.

En efecto, Gn 1 cuenta el relato tantas veces oído cuando niños en el catecismo, según el cual al principio de los tiempos todo era caótico y vacío, hasta que Dios resolvió poner orden en esa confusión. Antes de ponerse a trabajar, al igual que cualquier operario, lo primero que hizo fue encender la luz (1, 3). Por eso en el primer día de la creación nacieron las mañanas y las noches.

Luego decidió ubicar un techo en la parte superior de la tierra para que las aguas del cielo no la inundaran. Y creó el firmamento. Cuando vio que el suelo era una sola mezcla barrosa, secó una porción y dejó la otra mojada, con lo cual aparecieron los mares y la tierra firme.

Sucesivamente con su palabra poderosa fue adornando los distintos estratos de esta obra arquitectónica con estrellas, sol, luna, plantas, aves, peces y reptiles. Y por último, como coronación de todo, formó al hombre, lo mejor de su creación, al que moldeó a su imagen y semejanza. Entonces decidió descansar. Había creado a alguien que podía continuar su tarea.

Ésta le había llevado 6 días. Y todo lo había hecho bien.

Pero cuando pasamos al capítulo 2 de Génesis viene el asombro. Parece como si nada de lo anterior hubiera ocurrido. Estamos otra vez en un vacío total, donde no hay plantas, ni agua, ni hombres (2, 5).

Dios, nuevamente en escena, se pone a trabajar. Pero es un Dios muy distinto al de relato anterior. En lugar de ser solemne y majestuoso ahora adquiere rasgos mucho más humanos. Vuelve a crear al hombre, pero esta vez no desde la distancia y con el simple mandato de su palabra, casi sin contaminarse, sino que lo modela con polvo del suelo, sopla sobre su nariz, y de este modo le da la vida (2, 7).

Se detalla luego, por segunda vez, la formación de plantas, árboles y animales. Y para crear a la mujer emplea ahora un método diferente. Hace dormir al hombre, le extrae una costilla, rellena con carne el hueco restante, y moldea así a Eva. Entonces se la presenta y se la da por compañera ideal para siempre.

Llegado a este punto uno se pregunta: ¿por qué si en Génesis 1 tenemos ya el mundo terminado, en Génesis 2 hay que crearlo de nuevo? Es que acaso hubo dos creaciones en el origen de los tiempos?

Pero el problema no es sólo éste. Si comenzamos a hacer una minuciosa comparación entre ambos capítulos encontramos una larga lista de discrepancias que dejan al lector pasmado.

De entrada llama la atención la diferente manera de referirse a Dios en ambos textos. Mientras Gn 1 lo designa con el nombre hebreo de Elohim (= Dios), en Gn 2 se lo llama Yahvé Dios.

El Dios de Gn 2 es descrito con apariencias más humanas, de un modo más primitivo. Él no crea sino que “hace” las cosas. Sus obras no vienen de la nada sino que las fabrica sobre una tierra vacía y árida. El Dios de Gn 1, en cambio, es trascendente y lejano. No entra en contacto con la creación, sino que desde lejos la hace surgir, como si todo lo creara de la nada.

De esta manera, mientras Dios en Gn 1 aparece en toda su grandiosidad, majestuoso, donde al sonido de su voz van brotando una a una las criaturas del universo, en Gn 2 Dios es mucho más sencillo. Como si fuera un alfarero, moldea y forma al hombre (v. 7). Como un agricultor, siembra y planta los árboles del paraíso (v. 8). Como un cirujano, opera al hombre para extraer a la mujer (v. 21). Como un sastre, confecciona los primeros vestidos a la pareja porque estaban desnudos (3, 21).

Mientras en Gn 1 Dios crea el mundo en 6 días y luego en el 7° descansa, en Gn 2 sólo le lleva un día todo el trabajo de la creación.

En Gn 2 Yahvé crea únicamente al varón, y al caer en la cuenta de que está solo y de que necesita una compañera adecuada, después de probar darle los animales por compañeros, le ofrecerá la mujer. En cambio en Gn 1 Dios desde un principio hizo existir al hombre y a la mujer simultáneamente, en pareja,

Mientras en Gn 1 los seres van surgiendo en orden progresivo de menor a mayor, es decir, primero las plantas, luego los animales, y finalmente los seres humanos, en Gn 2 lo primero en crearse es el hombre (v. 7), más tarde las plantas (v. 9), los animales
(v. 19), y finalmente la mujer (v. 22).

La visión del cosmos de Gn 1 es “acuática”. Sostiene que al principio no había más que una masa informe de aguas primordiales, y la tierra al ser creada será un islote en medio de esas aguas. En cambio la cosmología de Gn 2 es “terrestre”. Antes de que se creara el mundo todo era un inmenso desierto de tierra seca y estéril (v. 5), pues no había nada de lluvia. Al ser creada, la tierra será un oasis en medio del desierto.

Haciendo esta lectura comparativa, nos damos la sorpresa de que la Biblia incluye una doble y discrepante narración de la creación.

Tratando de resolver el enigma

Los estudiosos llegaron a la conclusión de que no pudieron haber sido escritas por la misma persona, y piensan más bien que pertenecen a autores diversos y de distintas épocas. Como sus nombres no llegaron hasta nosotros, ni podremos saberlos nunca, llamaron al primero “sacerdotal”, porque lo atribuyeron a un grupo de sacerdotes judíos del siglo VI a.C. Y al segundo autor, ubicado en el siglo X a.C, “yahvista”, porque prefiere llamar a Dios con el nombre propio de Yahvé.

¿Cómo se escribieron dos relatos opuestos? ¿Por qué terminaron incluidos ambos en la Biblia?

El primero que se compuso fue Gn 2, aunque en la Biblia aparezca en segundo lugar. Por eso tiene un sabor tan primitivo, espontáneo, vívido. Durante muchos siglos fue el único relato con el que contaba el pueblo de Israel sobre el origen del mundo.

Fue escrito en el siglo X a.C., durante la época del rey Salomón, y su autor era un excelente catequista que sabía poner al alcance del pueblo en forma gráfica las más altas ideas religiosas.

Con un estilo pintoresco e infantil, pero de una profunda observación de la psicología humana, cuenta la formación del mundo, del hombre y de la mujer como una parábola oriental llena de ingenuidad y frescura.

Los aportes vecinos

Para ello se valió de antiguos relatos sacados de los pueblos vecinos. En efecto, las antiguas civilizaciones asiría, babilónico y egipcia habían compuesto sus propias narraciones sobre el principio del cosmos, que hoy podemos conocer gracias a las excavaciones arqueológicas realizadas en Medio Oriente. Y resulta sorprendente la similitud entre estos relatos y el de la Biblia.

Todos dependen de una concepción cosmológica de un universo formado por tres planos superpuestos: los cielos con las aguas superiores; la tierra con el hombre y los animales; y el mar con los peces y las profundidades de la tierra.

El yahvista recogió estas tradiciones populares y concepciones científicas de su tiempo, y las utilizó para insertar un mensaje religioso, que era lo único que le interesaba.

La gran decepción

Cuatro siglos después de haberse compuesto este relato, una catástrofe vino a alterar la vida y la fe del pueblo judío. Corría el año 587 a.C. y el ejército babilónico al mando de Nabucodonosor, que estaba en guerra con Israel, tomó Jerusalén y se llevó cautivo al pueblo.

Y allá en Babilonia fue la gran sorpresa. Los primeros cautivos comenzaron a arribar a aquella capital y se dieron con una ciudad espléndida, con enormes edificios, magníficos palacios, torres de varios pisos, acueductos grandiosos, jardines colgantes, fortificaciones, y lujosos templos.

Ellos, que se sentían orgullosos de ser la nación bendecida y engrandecido por Yahvé en Judea, no habían resultado ser sino un modesto pueblo de escasos recursos frente a Babilonia.

El templo de Jerusalén, edificado a todo lujo por el gran rey Salomón, y gloria de Yahvé que lo había elegido por morada, no constituía sino un pálido reflejo del impresionante complejo cultual del dios Marduk, de la diosa Sin y de su consorte Ningal.

Jerusalén, orgullo nacional, por quien suspiraba todo israelita, era una ciudad apenas considerable en comparación con Babilonia y sus murallas, mientras su rey, ungido de Yahvé, nada podía hacer frente al poderoso monarca Nabucodonosor, brazo derecho del dios Marduk.

La situación no podía ser más decepcionante. Los babilonios habían logrado un desarrollo mucho mayor que los israelitas. ¿Para qué habían rezado tanto a Yahvé durante siglos y se habían abandonado confiados en él, si el dios de Babilonia era capaz de dar más poderío, esplendor y riqueza a sus devotos?

Aquella catástrofe, pues, representó para los hebreos una gran desilusión. Pareció el fin de toda esperanza en un Mesías, y lo vano de las promesas de Dios en sostener a Israel y transformarlo en el pueblo más poderoso de la tierra.

¿Tal vez el Dios de los hebreos era más débil que el dios de los babilonios? ¿No sería ya hora de adoptar la creencia en un dios que fuera superior a Yahvé, que protegiera con más eficacia a sus súbditos y le otorgara mejores favores que los magros beneficios obtenidos suplicándole al Dios de Israel?

Se desmoronaron, entonces, las ilusiones en el Dios que parecía no haber podido cumplir sus promesas, y el pueblo en crisis comenzó a pasarse en masa a la nueva religión de los conquistadores, con la esperanza de que un dios de tal envergadura mejorara su suerte y su futuro.

Ante esta situación que vivía el decaído pueblo judío durante el cautiverio babilónico, un grupo de sacerdotes, también cautivo, comienza a tomar conciencia de este abatimiento de la gente y reacciona. Era necesario volver a catequizar al pueblo.

La religión babilónico que estaba deslumbrando a los hebreos era dualista, es decir, admitía dos dioses en el origen del mundo: uno bueno, encargado de engendrar todo lo bello y positivo que el hombre observaba en la creación; y otro malo, creador del mal y responsable de las imperfecciones y desgracias de este mundo y del hombre.

Además, allí en la Mesopotamia pululaban las divinidades menores a las que se le rendían culto: el sol, la luna, las estrellas, el mar, la tierra.

Israel en el exilio empezó también a perder progresivamente sus prácticas religiosas, especialmente la observancia del reposo del sábado, su característico recuerdo de la liberación de Yahvé de Egipto.

Nace un capítulo

Aquellos sacerdotes comprendieron que el viejo relato de la creación que tanto conocía la gente (= Gn 2) estaba superado. Había perdido fuerza. Era necesario escribir uno nuevo donde se pudiera presentar una vigorosa idea del Dios de Israel, poderoso, que destellara supremacía, excelso entre sus criaturas. Comienza así a gestarse Gn 1.

Por eso, lo primero que llama la atención en este nuevo relato es la minuciosa descripción de la creación de cada ser del universo (plantas, animales, aguas, tierra, astros del cielo) a fin de dejar en claro que ninguna de éstas eran dioses, sino simples criaturas, todas subordinadas al servicio del hombre (v. 17-18).

Contra la idea de un dios bueno y otro malo en el cosmos, los sacerdotes repiten constantemente, de un modo casi obsesivo a medida que va apareciendo cada obra creada: “y vio Dios que era bueno”, o sea, no existe ningún dios malo creador en el universo. Y cuando crea al ser humano dice que era “muy bueno” (v. 3 l), para no dejar así ningún espacio dentro del hombre que fuera jurisdicción de una divinidad del mal. Finalmente, el Dios que trabaja seis días y descansa el séptimo sólo quería ser ejemplo para volver a proponer a los hebreos la observancia del sábado.

De esta manera la nueva descripción de la creación por parte de los sacerdotes era un renovado acto de fe en Yahvé, el Dios de Israel. Por eso la necesidad de mostrarlo solemne y trascendente, tan distante de las criaturas, a las que no necesitaba ya moldear de barro pues le bastaba su palabra omnipotente para crearlas a la distancia.

Cien años más tarde, alrededor del 400 a.C., un último redactor decidió componer en un libro toda la historia de Israel desde el principio, recopilando viejas tradiciones. Y se encontró con los dos relatos de la creación. Resolvió entonces conservarlos a los dos. Pero mostró su preferencia por Gn 1, el de los sacerdotes, más despojado de antropomorfismos, más respetuoso, y lo puso como pórtico de toda la Biblia. Pero no quiso suprimir el antiguo relato del yahvista, y lo colocó a continuación, no obstante las aparentes incoherencias, manifestando así que para él, Gn 1 y Gn 2 relataban en forma distinta la misma verdad revelada, tan rica, que no bastaba un relato para expresarla.

Dos son poco

En una reciente encuesta en los Estados Unidos, se constató que el 44 % de los habitantes sigue creyendo que la creación del mundo ocurrió tal cual como lo dice la Biblia. Y muchos, ateniéndose a los detalles de estas narraciones, se escandalizan ante las nuevas teorías sobre el origen del universo, la aparición del hombre y la evolución.

Pero el redactor final del Génesis enseña algo importante. Reuniendo en un solo relato ambos textos, aun conociendo su carácter antagónico, mostró que para él este aspecto “científico” no era más que un accesorio, una forma de expresarse.

El redactor bíblico ¿se turbaría si viese que hoy sustituimos esos esquemas por el modelo mucho más probable del Big Bang y el de la formación evolutiva del hombre? Por supuesto que no. Una cosa debe quedar en claro en cualquier hipótesis de trabajo, a saber, que Dios es el origen de todo lo creado, y que el alma humana, hecha “a su imagen y semejanza”, es creación directa de Dios y no un producto del proceso evolutivo natural.

La misma Biblia, por esta yuxtaposición pacífica de diferentes modelos cosmogónicos, ha señalado su relatividad. Los detalles “científicos” no pertenecen al mensaje bíblico. No son más que un medio sin el cual ese mensaje no podría anunciarse.

El mundo no fue creado dos veces. Sólo una. Pero aun cuando lo relatáramos en cien capítulos distintos no terminaríamos de arrancar el misterio entrañable de esta obra amorosa de Dios.»

Hugo Bangher

http://www.apologetica.org/creacion-narrativa.htm

El Genoma humano

Genoma humano

genoma humano

El genoma humano es el genoma (del griego ge-o: que genera, y -ma: acción) del Homo sapiens. Está compuesto por 24 secuencias cromosómicas distintas (22 autosomas + 2 cromosomas sexuales: X, Y) con un tamaño total aproximado de 3200 millones de pares de bases de ADN (3200 Mb) que contienen unos 20.000-25.000 genes.[1] De las 3200 Mb unas 2950 Mb corresponden a eucromatina y unas 250 Mb a heterocromatina. El Proyecto Genoma Humano produjo una secuencia de referencia del genoma humano eucromático, usado en todo el mundo en las ciencias biomédicas.

La secuencia de ADN que conforma el genoma humano contiene codificada la información necesaria para la expresión, altamente coordinada y adaptable al ambiente, del proteoma humano, es decir, del conjunto de proteínas del ser humano. Las proteínas, y no el ADN, son las principales biomoléculas efectoras; poseen funciones estructurales, enzimáticas, metabólicas, reguladoras, señalizadoras…, organizándose en enormes redes funcionales de interacciones. En definitiva, el proteoma fundamenta la particular morfología y funcionalidad de cada célula. Asimismo, la organización estructural y funcional de las distintas células conforma cada tejido y cada órgano, y, finalmente, el organismo vivo en su conjunto. Así, el genoma humano contiene la información necesaria para el desarrollo básico de un ser humano completo.

El genoma humano presenta una densidad de genes muy inferior a la que inicialmente se había predicho, con sólo en torno al 1,5%[2] de su longitud compuesta por exones codificantes de proteínas. Un 70% está compuesto por ADN extragénico y un 30 % por secuencias relacionadas con genes. Del total de ADN extragénico, aproximadamente un 70% corresponde a repeticiones dispersas, de manera que, más o menos, la mitad del genoma humano corresponde a secuencias repetitivas de ADN. Por su parte, del total de ADN relacionado con genes se estima que el 95% corresponde a ADN no codificante: pseudogenes, fragmentos de genes, intrones, secuencias UTR…

Contenido en genes y tamaño del genoma de varios organismos[3]
Especie Tamaño del
genoma (Mb)
Número
de genes
Mycoplasma genitalium 0,58 500
Streptococcus pneumoniae 2,2 2300
Escherichia coli 4,6 4.400
Saccharomyces cerevisiae 12 5.800
Caenorhabditis elegans 97 19.000
Arabidopsis thaliana 125 25.500
Drosophila melanogaster (mosca) 180 13.700
Oryza sativa (arroz) 466 45-55.000
Mus musculus (ratón) 2500 29.000
Homo sapiens (ser humano) 2900 27.000

Componentes

Cromosomas

El genoma humano (como el de cualquier organismo eucariota) está formado por cromosomas, que son largas secuencias continuas de ADN altamente organizadas espacialmente (con ayuda de proteínas histónicas y no histónicas) para adoptar una forma ultracondensada en metafase. Son observables con microscopía óptica convencional o de fluorescencia mediante técnicas de citogenética y se ordenan formando un cariotipo.

El cariotipo humano contiene un total de 24 cromosomas distintos: 22 pares de autosomas más 2 cromosomas sexuales que determinan el sexo del individuo. Los cromosomas 1-22 fueron numerados en orden decreciente de tamaño en base al cariotipo. Sin embargo, posteriormente pudo comprobarse que el cromosoma 22 es en realidad mayor que el 21.

Representación gráfica del cariotipo humano normal.(Imagen 1)

Representación gráfica del cariotipo humano normal.(Imagen 1)

Las células somáticas de un organismo poseen en su núcleo un total de 46 cromosomas (23 pares): una dotación de 22 autosomas procedentes de cada progenitor y un par de cromosomas sexuales, un cromosoma X de la madre y un X o un Y del padre. (Ver imagen 1). Los gametos -óvulos y espermatozoides- poseen una dotación haploide de 23 cromosomas.

ADN intragénico

Genes

Un gen es la unidad básica de la herencia, y porta la información genética necesaria para la síntesis de una proteína (genes codificantes) o de un ARN no codificante (genes de ARN). Está formado por una secuencia promotora, que regula su expresión, y una secuencia que se transcribe, compuesta a su vez por: secuencias UTR (regiones flanqueantes no traducidas), necesarias para la traducción y la estabilidad del ARNm, exones (codificantes) e intrones, que son secuencias de ADN no traducidas situadas entre dos exones que serán eliminadas en el procesamiento del ARNm (ayuste).

Este diagrama esquemático muestra un gen en relación a su estructura f�sica (doble hélice de ADN) y a un cromosoma (derecha). Los intrones son regiones frecuentemente encontradas en los genes de eucariotas, que se transcriben, pero son eliminadas en el procesamiento del ARN (ayuste) para producir un ARNm formado sólo por exones, encargados de traducir una prote�na. Este diagrama es en exceso simplificado ya que muestra un gen compuesto por unos 40 pares de bases cuando en realidad su tamaño medio es de 20.000-30.000 pares de bases).

Este diagrama esquemático muestra un gen en relación a su estructura física (doble hélice de ADN) y a un cromosoma (derecha). Los intrones son regiones frecuentemente encontradas en los genes de eucariotas, que se transcriben, pero son eliminadas en el procesamiento del ARN (ayuste) para producir un ARNm formado sólo por exones, encargados de traducir una proteína. Este diagrama es en exceso simplificado ya que muestra un gen compuesto por unos 40 pares de bases cuando en realidad su tamaño medio es de 20.000-30.000 pares de bases).

Actualmente se estima que el genoma humano contiene entre 20.000 y 25.000 genes codificantes de proteínas, estimación muy inferior a las predicciones iniciales que hablaban de unos 100.000 genes o más. Esto implica que el genoma humano tiene menos del doble de genes que organismos eucariotas mucho más simples, como la mosca de la fruta o el nematodo Caenorhabditis elegans. Sin embargo, las células humanas recurren ampliamente al splicing (ayuste) alternativo para producir varias proteínas distintas a partir de un mismo gen, como consecuencia de lo cual el proteoma humano es más amplio que el de otros organismos mucho más simples. En la práctica, el genoma tan sólo porta la información necesaria para una expresión perfectamente coordinada y regulada del conjunto de proteínas que conforman el proteoma, siendo éste el encargado de ejecutar la mayor parte de las funciones celulares.

En base a los resultados iniciales arrojados por el proyecto ENCODE[4] (acrónimo de ENCyclopedia Of DNA Elements), algunos autores han propuesto redefinir el concepto actual de gen. Las observaciones más recientes hacen difícilmente sostenible la visión tradicional de un gen, como una secuencia formada por las regiones UTRs, los exones y los intrones. Estudios detallados han hallado un número de secuencias de inicio de transcripción por gen muy superior a las estimaciones iniciales, y algunas de estas secuencias se sitúan en regiones muy alejadas de la traducida, por lo que los UTR 5′ pueden abarcar secuencias largas dificultando la delimitación del gen. Por otro lado, un mismo transcrito puede dar lugar a ARN maduros totalmente diferentes (ausencia total de solapamiento), debido a una gran utilización del splicing alternativo. De este modo, un mismo transcrito primario puede dar lugar a proteínas de secuencia y funcionalidad muy dispar. En consecuencia, algunos autores han propuesto una nueva definición de gen,:[5] [6] la unión de secuencias genómicas que codifican un conjunto coherente de productos funcionales, potencialmente solapantes. De este modo, se identifican como genes los genes ARN y los conjuntos de secuencias traducidas parcialmente solapantes (se excluyen, así, las secuencias UTR y los intrones, que pasan a ser considerados como “regiones asociadas a genes”, junto con los promotores). De acuerdo con esta definición, un mismo transcrito primario que da lugar a dos transcritos secundarios (y dos proteínas) no solapantes debe considerarse en realidad dos genes diferentes, independientemente de que estos presenten un solapamiento total o parcial de sus transcritos primarios.

Las nuevas evidencias aportadas por ENCODE, según las cuales las regiones UTR no son fácilmente delimitables y se extienden largas distancias, obligarían a reidentificar nuevamente los genes que en realidad componen el genoma humano. De acuerdo con la definición tradicional (actualmente vigente), sería necesario identificar como un mismo gen a todos aquellos que muestren un solapamiento parcial (incluyendo las regiones UTR y los intrones), con lo que a la luz de las nuevas observaciones, los genes incluirían múltiples proteínas de secuencia y funcionalidad muy diversa. Colateralmente se reduciría el número de genes que componen el genoma humano. La definición propuesta, en cambio, se fundamenta en el producto funcional del gen, por lo que se mantiene una relación más coherente entre un gen y una función biológica. Como consecuencia, con la adopción de esta nueva definición, el número de genes del genoma humano aumentará significativamente.

Genes de ARN

Además de los genes codificantes de proteínas, el genoma humano contiene varios miles de genes ARN, cuya transcripción produce ARN de transferencia (ARNt), ARN ribosómico (ARNr), microARN (miARN), u otros genes ARN no codificantes. Los ARN ribosomales y de transferencia son esenciales en la constitución de los ribosomas y en la traducción de las proteínas. Por su parte, los microARN tienen gran importancia en la regulación de la expresión génica, estimándose que hasta un 20-30% de los genes del genoma humano puede estar regulado por el mecanismo de interferencia por miARN. Hasta el momento se han identificado más de 300 genes de miARN y se estima que pueden existir unos 500.

Distribución de genes

A continuación se muestran algunos valores promedio del genoma humano. Cabe advertir, sin embargo, que la enorme heterogeneidad que presentan estas variables hace poco representativos a los valores promedio, aunque tienen valor orientativo.

La densidad media de genes es de 1 gen cada 100 kb, con un tamaño medio de 20-30 kb, y un número de exones promedio de 7-8 por cada gen, con un tamaño medio de 150 nucleótidos. El tamaño medio de un ARNm es de 1,8-2,2 kb, incluyendo las regiones UTR (regiones no traducidas flanqueantes), siendo la longitud media de la región codificante de 1,4 kb.

Isocoros. Frecuencia y riqueza en G+C y genes, en el genoma humano.

Isocoros. Frecuencia y riqueza en G+C y genes, en el genoma humano.

El genoma humano se caracteriza por presentar una gran heterogeneidad en su secuencia. En particular, la riqueza en bases de guanina (G) y citosina (C) frente a las de adenina (A) y timina (T) se distribuye heterogéneamente, con regiones muy ricas en G+C flanqueadas por regiones muy pobres, siendo el contenido medio de G+C del 41%, menor al teóricamente esperado (50%). Dicha heterogeneidad esta correlacionada con la riqueza en genes, de manera que los genes tienden a concentrarse en las regiones más ricas en G+C. Este hecho era conocido ya desde hace años gracias a la separación mediante centrifugación en gradiente de densidad de regiones ricas en G+C (que recibieron el nombre de isócoros H; del inglés High) y regiones ricas en A+T (isócoros L; del inglés Low).

Secuencias reguladoras

El genoma tiene diversos sistemas de regulación de la expresión génica, basados en la regulación de la unión de factores de transcripción a las secuencias promotoras, en mecanismos de modificación epigenética (metilación del ADN o metilación-acetilación de histonas) o en el control de la accesibilidad a los promotores determinada por el grado de condensación de la cromatina; todos ellos muy interrelacionados. Además hay otros sistemas de regulación a nivel del procesamiento, estabilidad y traducción del ARNm, entre otros. Por lo tanto, la expresión génica está intensamente regulada, lo cual permite desarrollar los múltiples fenotipos que caracterizan los distintos tipos celulares de un organismo eucariota multicelular, al mismo tiempo que dota a la célula de la plasticidad necesaria para adaptarse a un medio cambiante. No obstante, toda la información necesaria para la regulación de la expresión génica, en función del ambiente celular, está codificada en la secuencia de ADN al igual que lo están los genes.

Las secuencias reguladoras son típicamente secuencias cortas presentes en las proximidades o en el interior (frecuentemente en intrones) de los genes. En la actualidad, el conocimiento sistemático de estas secuencias y de cómo actúan en complejas redes de regulación génica, sensibles a señales exógenas, es muy escaso y está comenzando a desarrollarse mediante estudios de genómica comparada, bioinformática y biología de sistemas. La identificación de secuencias reguladoras se basa en parte en la búsqueda de regiones no codificantes evolutivamente conservadas.[7] Por ejemplo, la divergencia evolutiva entre el ratón y el ser humano ocurrió hace 70-90 millones de años.[8] Mediante estudios de genómica comparada, alineando secuencias de ambos genomas pueden identificarse regiones con alto grado de coincidencia, muchas correspondientes a genes y otras a secuencias no codificantes de proteínas pero de gran importancia funcional, dado que han estado sometidas a presión selectiva.

Elementos ultraconservados

Reciben este nombre regiones que han mostrado una constancia evolutiva casi total, mayor incluso que las secuencias codificantes de proteínas, mediante estudios de genómica comparada. Estas secuencias generalmente se solapan con intrones de genes implicados en la regulación de la transcripción o en el desarrollo embrionario y con exones de genes relacionados con el procesamiento del ARN. Su función es generalmente poco conocida, pero probablemente de extrema importancia dado su nivel de conservación evolutiva, tal y como se ha expuesto en el punto anterior.

En la actualidad se han encontrado unos 500 segmentos de un tamaño mayor a 200 pares de bases totalmente conservados (100% de coincidencia) entre los genomas de humano, ratón y rata, y casi totalmente conservados en perro (99%) y pollo (95%).[9]

Pseudogenes

En el genoma humano se han encontrado asimismo unos 19.000 pseudogenes, que son versiones completas o parciales de genes que han acumulado diversas mutaciones y que generalmente no se transcriben. Se clasifican en pseudogenes no procesados (~30%) y pseudogenes procesados (~70%)[10]

  • Los pseudogenes no procesados son copias de genes generalmente originadas por duplicación, que no se transcriben por carecer de una secuencia promotora y haber acumulado múltiples mutaciones, algunas de las cuales sin sentido (lo que origina codones de parada prematuros). Se caracterizan por poseer tanto exones como intrones.
  • Los pseudogenes procesados, por el contrario, son copias de ARN mensajero retrotranscritas e insertadas en el genoma. En consecuencia carecen de intrones y de secuencia promotora.

ADN intergénico

Como se ha dicho, las regiones intergénicas o extragénicas comprenden la mayor parte de la secuencia del genoma humano, y su función es generalmente desconocida. Buena parte de estas regiones está compuesta por elementos repetitivos, clasificables como repeticiones en tándem o repeticiones dispersas, aunque el resto de la secuencia no responde a un patrón definido y clasificable. Gran parte del ADN intergénico puede ser un artefacto evolutivo sin una función determinada en el genoma actual, por lo que tradicionalmente estas regiones han sido denominadas ADN “basura” (Junk DNA), denominación que incluye también las secuencias intrónicas y pseudogenes. No obstante, esta denominación no es la más acertada dado el papel regulador conocido de muchas de estas secuencias. Además el notable grado de conservación evolutiva de algunas de estas secuencias parece indicar que poseen otras funciones esenciales aún desconocidas o poco conocidas. Por lo tanto, algunos prefieren denominarlo “ADN no codificante” (aunque el llamado “ADN basura” incluye también transposones codificantes) o “ADN repetitivo”.

489–495

Frecuencia de las diversas regiones intergénicas e intragénicas del cromosoma 22. Adaptado de: Dunham, I., et al., 1999. The DNA sequence of human chromosome 22, Nature 402(6761):489–495

Estudios recientes enmarcados en el proyecto ENCODE han obtenido resultados sorprendentes, que exigen la reformulación de nuestra visión de la organización y la dinámica del genoma humano. Según estos estudios, el 15% de la secuencia del genoma humano se transcribe a ARN maduros, y hasta el 90% se transcribe al menos a transcritos inmaduros en algún tejido:.[6] Así, una gran parte del genoma humano codifica genes de ARN funcionales. Esto es coherente con la tendencia de la literatura científica reciente a asignar una importancia creciente al ARN en la regulación génica. Asimismo, estudios detallados han identificado un número mucho mayor de secuencias de inicio de transcripción por gen, algunas muy alejadas de la región proxima a la traducida. Como consecuencia, actualmente resulta más complicado definir una región del genoma como génica o intergénica, dado que los genes y las secuencias relacionadas con los genes se extienden en las regiones habitualmente consideradas intergénicas.

ADN repetido en tándem

Son repeticiones que se ordenan de manera consecutiva, de modo que secuencias idénticas, o casi, se disponen unas detrás de otras.

Satélites

El conjunto de repeticiones en tándem de tipo satélite comprende un total de 250 Mb del genoma humano. Son secuencias de entre 5 y varios cientos de nucleótidos que se repiten en tándem miles de veces generando regiones repetidas con tamaños que oscilan entre 100 kb (100.000 nucleótidos) hasta varias megabases.

Reciben su nombre de las observaciones iniciales de centrifugaciones en gradiente de densidad del ADN genómico fragmentado, que reportaban una banda principal correspondiente a la mayor parte del genoma y tres bandas satélite de menor densidad. Esto se debe a que las secuencias satélite tienen una riqueza en nuclétidos A+T superior a la media del genoma y en consecuencia son menos densas.

Hay principalmente 6 tipos de repeticiones de ADN satélite[9]

  1. Satélite 1: secuencia básica de 42 nucleótidos. Situado en los centrómeros de los cromosomas 3 y 4 y el el brazo corto de los cromosomas acrocéntricos (en posición distal respecto al cluster codificante de ARNr).
  2. Satélite 2: la secuencia básica es ATTCCATTCG. Presente en las proximidades de los centrómeros de los cromosomas 2 y 10, y en la constricción secundaria de 1 y 16.
  3. Satélite 3: la secuencia básica es ATTCC. Presente en la constricción secundaria de los cromosomas 9 e Y, y en posición proximal respecto al cluster de ADNr del brazo corto de los cromosomas acrocéntricos.
  4. Satélite alfa: secuencia básica de 171 nucleótidos. Forma parte del ADN de los centrómeros cromosómicos.
  5. Satélite beta: secuencia básica de 68 nucleótidos. Aparece en torno al centrómero en los cromosomas acrocéntricos y en la constricción secundaria del cromosoma 1.
  6. Satélite gamma: secuencia básica de 220 nucleótidos. Próximo al centrómero de los cromosomas 8 y X.

Minisatélites

Están compuestas por una unidad básica de secuencia de 6-25[9] nucleótidos que se repite en tándem generando secuencias de entre 100 y 20.000 pares de bases. Se estima que el genoma humano contiene unos 30.000 minisatélites.

Diversos estudios han relacionado los minisatélites con procesos de regulación de la expresión génica, como el control del nivel de transcripción, el ayuste (splicing) alternativo o la impronta (imprinting). Asimismo, se han asociado con puntos de fragilidad cromosómica dado que se sitúan próximos a lugares preferentes de rotura cromosómica, translocación genética y recombinación meiótica. Por último, algunos minisatélites humanos (~10%) son hipermutables, presentando una tasa media de mutación entre el 0.5% y el 20% en las células de la línea germinal, siendo así las regiones más inestables del genoma humano conocidas hasta la fecha.

En el genoma humano, aproximadamente el 90% de los minisatélites se sitúan en los telómeros de los cromosomas. La secuencia básica de seis nucleótidos TTAGGG se repite miles de veces en tándem, generando regiones de 5-20 kb que conforman los telómeros.

Algunos minisatélites por su gran inestabilidad presentan una notable variabilidad entre individuos distintos. Se consideran polimorfismos multialélicos, dado que pueden presentarse en un número de repeticiones muy variable, y se denominan VNTR (acrónimo de Variable number tandem repeat). Son marcadores muy utilizados en genética forense, ya que permiten establecer una huella genética característica de cada individuo, y son identificables mediante Southern blot e hibridación.

Microsatélites

Están compuestos por secuencias básicas de 2-4 nucleótidos, cuya repetición en tándem origina frecuentemente secuencias de menos de 150 nucleótidos. Algunos ejemplos importantes son el dinucleótido CA y el trinucleótido CAG.

Los microsatélites son también polimorfismos multialélicos, denominados STR (acrónimo de Short Tandem Repeats) y pueden identificarse mediante PCR, de modo rápido y sencillo. Se estima que el genoma humano contiene unos 200.000 microsatélites, que se distribuyen más o menos homogéneamente, al contrario que los minisatélites, lo que los hace más informativos como marcadores.

ADN repetido disperso

Son secuencias de ADN que se repiten de modo disperso por todo el genoma, constituyendo el 45% del genoma humano. Los elementos cuantitativamente más importantes son los LINEs y SINEs, que se distinguen por el tamaño de la unidad repetida.

Estas secuencias tienen la potencialidad de autopropagarse al transcribirse a una ARNm intermediario, retrotranscribirse e insertarse en otro punto del genoma. Este fenómeno se produce con una baja frecuencia, estimándose que 1 de cada 100-200 neonatos portan una inserción nueva de un Alu o un L1, que pueden resultar patogénicos por mutagénesis insercional, por desregulación de la expresión de genes próximos (por los propios promotores de los SINE y LINE) o por recombinación ilegítima entre dos copias idénticas de distinta localización cromosómica (recombinación intra o intercromosómica), especialmente entre elementos Alu.

Frecuencias y tipos de repeticiones dispersas en el genoma de varios organismos[9]
Tipo repetición ↓ Homo
sapiens
↓
Drosophila
melanogaster
↓
Caenorhabditis
elegans
↓
Arabidopsis
thaliana
↓
LINE,SINE 33,4% 0,7% 0,4% 0,5%
LTR/HERV 8,1% 1,5% 0% 4,8%
Transposones ADN 2,8% 0,7% 5,3% 5,1%
Total 44,4% 3,1% 6,5% 10,4%

SINE

Acrónimo del inglés Short Interspersed Nuclear Elements (Elementos nucleares dispersos cortos). Son secuencias cortas, generalmente de unos pocos cientos de bases, que aparecen repetidas miles de veces en el genoma humano. Suponen el 13% del genoma humano,[9] un 10% debido exclusivamente a la familia de elementos Alu (característica de primates).

Los elementos Alu son secuencias de 250-280 nucleótidos presentes en 1.500.000[9] de copias dispersas por todo el genoma. Estructuralmente son dímeros casí idéticos, excepto que la segunda unidad contiene un inserto de 32 nucleótidos, siendo mayor que la primera. En cuanto a su secuencia, tienen una considerable riqueza en G+C (56%),[9] por lo que predominan en las bandas R, y ambos monómeros presentan una cola poliA (secuencia de adeninas) vestigio de su origen de ARNm. Además poseen un promotor de la ARN polimerasa III para transcribirse. Se consideran retrotransposones no autónomos, ya que dependen para propagarse de la retrotranscripción de su ARNm por una retrotranscriptasa presente en el medio.

LINE
Esquema simplificado del mecanismo de retrotransposición de un elemento LINE y un SINE. Un elemento LINE es transcrito produciendo un ARNm que sale del núcleo celular. En el citoplasma se traduce en sus dos marcos de lectura abiertos generando ambas prote�nas (véase el texto), que para simplificar se han representado como ORF1p y ORF2p. Ambas permiten retrotranscribir el ARNm del LINE y de otros retrotransposones no autónomos, como SINEs y pseudogenes procesados. Durante la retrotranscripción la nueva secuencia de ADN se integra en otro punto del genoma.

Esquema simplificado del mecanismo de retrotransposición de un elemento LINE y un SINE. Un elemento LINE es transcrito produciendo un ARNm que sale del núcleo celular. En el citoplasma se traduce en sus dos marcos de lectura abiertos generando ambas proteínas (véase el texto), que para simplificar se han representado como ORF1p y ORF2p. Ambas permiten retrotranscribir el ARNm del LINE y de otros retrotransposones no autónomos, como SINEs y pseudogenes procesados. Durante la retrotranscripción la nueva secuencia de ADN se integra en otro punto del genoma.

Acrónimo del inglés Long Interspersed Nuclear Elements (Elementos nucleares dispersos largos). Constituyen el 20% del genoma humano. La familia de mayor importancia cuantitativa es LINE-1 o L1 que es una secuencia de 6 kb repetida unas 800.000 veces de modo disperso por todo el genoma, aunque la gran mayoría de las copias es incompleta al presentar el extremo 5′ truncado por una retrotranscripción incompleta. Así, se estima que hay unas 5.000 copias completas de L1, sólo 90 de las cuales son activas,[9] estando el resto inhibidas por metilación de su promotor.

Su riqueza en G+C es del 42%,[9] próxima a la media del genoma (41%) y se localizan preferentemente en las bandas G de los cromosomas. Poseen además un promotor de la ARN polimerasa II.

Los elementos LINE completos son codificantes. En concreto LINE-1 codifica dos proteínas:

  1. Proteína de unión a ARN (’’RNA-binding protein’’): codificada por el marco de lectura abierto 1 (ORF1, acrónimo del inglés ‘’Open reading Frame 1’’)
  2. Enzima con actividad retrotranscriptasa y endonucleasa: codificada por el ORF2.

Por lo tanto, se consideran retrotransopsones autónomos, ya que codifican las proteínas que necesitan para propagarse. La ARN polimerasa II presente en el medio transcribe el LINE, y este ARNm se traduce en ambos marcos de lectura produciendo una retrotranscriptasa que actúa sobre el ARNm generando una copia de ADN del LINE, potencialmente capaz de insertarse en el genoma. Asimismo estas proteínas pueden ser utilizadas por pseudogenes procesados o elementos SINE para su propagación.

Diversos estudios han mostrado que las secuencias LINE pueden tener importancia en la regulación de la expresión génica, habiéndose comprobado que los genes próximos a LINE presentan un nivel de expresión inferior. Esto es especialmente relevante porque aproximadamente el 80% de los genes del genoma humano contiene algún elemento L1 en sus intrones.[9]

HERV

Acrónimo de Human endogenous retrovirus (retrovirus endógenos humanos). Los retrovirus son virus cuyo genoma está compuesto por ARN, capaces de retrotranscribirse e integrar su genoma en el de la célula infectada. Así, los HERV son copias parciales del genoma de retrovirus integrados en el genoma humano a lo largo de la evolución de los vertebrados, vestigios de antiguas infecciones retrovirales que afectaron a células de la línea germinal. Algunas estimaciones establecen que hay unas 98.000[11] secuencias HERV, mientras que otras afirman que son más de 400.000.[9] En cualquier caso, se acepta que en torno al 5-8% del genoma humano está constituído por genomas antiguamente virales. El tamaño de un genoma retroviral completo es de en torno a 6-11 kb, pero la mayoría de los HERV son copias incompletas.

A lo largo de la evolución estas secuencias sin interés para el genoma hospedador han ido acumulando mutaciones sin sentido y deleciones que los han inactivado. Aunque la mayoría de las HERV tienen millones de años de antigüedad, al menos una familia de retrovirus se integró durante la divergencia evolutiva de humanos y chimpancés, la familia HERV-K(HML2), que supone en torno al 1% de los HERV.

Transposones de ADN

Bajo la denominación de transposones a veces se incluyen los retrotransposones, tales como los pseudogenes procesados, los SINEs y los LINEs. En tal caso se habla de transposones de clase I para hacer referencia a los retrotransposones, y de clase II para referirse a transposones de ADN, a los que se dedica el presente apartado.

Los transposones de ADN completos poseen la potencialidad de autopropagarse sin un intermediario de ARNm seguido de retrotranscripción. Un transposón contiene en gen de una enzima transposasa, flanqueado por repeticiones invertidas. Su mecanismo de transposición se basa en cortar y pegar, moviendo su secuencia a otra localización distinta del genoma. Los distintos tipos de transposasas actúan de modo diferente, habiendo algunas capaces de unirse a cualquier parte del genoma mientras que otras se unen a secuencias diana específicas. La transposasa codificada por el propio transposón lo extrae realizando dos cortes flanqueantes en la hebra de ADN, generando extremos cohesivos, y lo inserta en la secuencia diana en otro punto del genoma. Una ADN polimerasa rellena los huecos generados por los extremos cohesivos y una ADN ligasa reestablece los enlaces fosfodiéster, recuperando la continuidad de la secuencia de ADN. Esto conlleva una duplicación de la secuencia diana en torno al transposón, en su nueva localización.

Se estima que el genoma humano contiene unas 300.000 copias[9] de elementos repetidos dispersos originados por transposones de ADN, constituyendo un 3% del genoma. Hay múltiples familias, de las que cabe destacar por su importancia patogénica por la generación de reordenaciones cromosómicas los elementos mariner, así como las familias MER1 y MER2.

Variabilidad

Si bien dos seres humanos del mismo sexo comparten un porcentaje elevadísimo (en torno al 99,9%)[9] de su secuencia de ADN, lo que nos permite trabajar con una única secuencia de referencia, pequeñas variaciones genómicas fundamentan buena parte de la variabilidad fenotípica interindividual. Una variación en el genoma, por sustitución, deleción o inserción, se denomina polimorfismo o alelo genético. No todo polimorfismo genético provoca una alteración en la secuencia de una proteína o de su nivel de expresión, es decir, muchos son silenciosos y carecen de expresión fenotípica.

SNPs

La principal fuente de variabilidad en los genomas de dos seres humanos procede de las variaciones en un sólo nucleótido, conocidas como SNPs (Single nucleotide polimorphisms), en las cuales se han centrado la mayor parte de los estudios. Dada su importancia, en la actualidad existe un proyecto internacional (International HapMap Project) para catalogar a gran escala los SNPs del genoma humano. En este contexto, la denominación de SNP frecuentemente se restringe a aquellos polimorfismos de un sólo nucleótido en los que el alelo menos frecuente aparece en al menos el 1% de la población.

Los SNP son marcadores tetralélicos, dado que en teoría en una posición puede haber cuatro nucleótidos distintos, cada uno de los cuales identificaría un alelo; sin embargo, en la práctica suelen presentar sólo dos alelos en la población. Se estima que la frecuencia de SNPs en el genoma humano es de un SNP cada 500-100 pares de bases,[9] de los que una parte relevante son polimorfismos codificantes, que causan la sustitución de un aminoácido por otro en una proteína.

Gracias a su abundancia y a que presentan una distribución aproximadamente uniforme en el genoma, han tenido gran utilidad como marcadores para los mapas de ligamiento, herramienta fundamental del Proyecto Genoma Humano. Además son fácilmente detectables a gran escala mediante el empleo de chips de ADN (comúnmente conocidos como microarrays).

Variación estructural

Este tipo de variaciones se refiere a duplicaciones, inversiones, inserciones o variantes en el número de copias de segmentos grandes del genoma (por lo general de 1000 nucléotidos o más). Estas variantes implican a una gran proporción del genoma, por lo que se piensa que son, al menos, tan importantes como los SNPs.[12]

A pesar de que este campo de estudio es relativamente nuevo (los primeros estudios a gran escala se publicaron en los años 2004 y 2005), ha tenido un gran auge, hasta el punto de que se ha creado un nuevo proyecto para estudiar este tipo de variantes en los mismos individuos en los que se basó el Proyecto HapMap.

Aunque aún quedan dudas acerca de las causas de este tipo de variantes, cada vez existe más evidencia a favor de que es un fenómeno recurrente que todavía continua moldeando y creando nuevas variantes del genoma.

Este tipo de variaciones han potenciado la idea de que el genoma humano no es una entidad estática, sino que se encuentra en constante cambio y evolución.

Enfermedades genéticas

La alteración de la secuencia de ADN que constituye el genoma humano puede causar la expresión anormal de uno o más genes, originando un fenotipo patológico. Las enfermedades genéticas pueden estar causadas por mutación de la secuencia de ADN, con afectación de la secuencia codificante (produciendo proteínas incorrectas) o de secuencias reguladoras (alterando el nivel de expresión de un gen), o por alteraciones cromosómicas, numéricas o estructurales. La alteración del genoma de las células germinales de un individuo se transmite frecuentemente a su descendencia. Actualmente el número de enfermedades genéticas conocidas es aproximadamente de 4.000, siendo la más común la fibrosis quística.

El estudio de las enfermedades genéticas frecuentemente se ha englobado dentro de la genética de poblaciones. Los resultados del Proyecto Genoma Humano son de gran importancia para la identificación de nuevas enfermedades genéticas y para el desarrollo de nuevos y mejores sistemas de diagnóstico genético, así como para la investigación en nuevos tratamientos, incluída la terapia génica.

Mutaciones

Las mutaciones génicas pueden ser:

  • Sustituciones (cambios de un nucleótido por otro): Las sustituciones se denominan transiciones si suponen un cambio entre bases del mismo tipo químico, o transversiones si son un cambio purina (A,G)→pirimidina (C,T) o pirimidina→purina.
  • Deleciones o inserciones: son respectivamente la eliminación o adición de una determinada secuencia de nucleótidos, de longitud variable. Las grandes deleciones pueden afectar incluso a varios genes, hasta el punto de ser apreciables a nivel cromosómico con técnicas de citogenética. Inserciones o deleciones de unas pocas pares de bases en una secuencia codificante pueden provocar desplazamiento del marco de lectura (frameshift), de modo que la secuencia de nucleótidos del ARNm se lee de manera incorrecta.

Las mutaciones génica pueden afectar a:

  • ADN codificante: Si el cambio en un nucleótido provoca en cambio de un aminoácido de la proteína la mutación se denomina no sinónima. En caso contrario se denominan sinónimas o silenciosas (posible porque el código genético es degenerado). Las mutaciones no sinónimas asimismo se clasifican en mutaciones con cambio de sentido (missense) si provocan el cambio de un aminoácido por otro, mutaciones sin sentido (non-sense) si cambian un codón codificante por un codón de parada (TAA, TAG, TGA) o con ganacia de sentido si sucede a la inversa.
  • ADN no codificante: Pueden afectar a secuencias reguladoras, promotoras o implicadas en el ayuste (splicing). Estas últimas pueden causar un erróneo procesamiento del ARNm, con consecuencias diversas en la expresión de la proteína codificada por ese gen.

Trastornos de un sólo gen

Son enfermedades genéticas causadas por mutación en un sólo gen, que presentan una herencia de tipo mendeliano, fácilmente predecible. En la tabla se resumen los principales patrones de herencia que pueden mostrar, sus características y algunos ejemplos.

Patrón hereditario Descripción Ejemplos
Autosómico dominante Enfermedades que se manifiestan en individuos heterocigóticos. Es suficiente con una mutación en una de las dos copias (recuérdese que cada individuo posee un par de cada cromosoma) de un gen para que se manifieste la enfermedad. Los individuos enfermos generalmente tienen uno de sus dos progenitores enfermos. La probabilidad de tener descendencia afectada es del 50% dado que cada progenitor aporta uno de los cromosomas de cada par. Frecuentemente corresponden a mutaciones con ganancia de función (de modo que el alelo mutado no es inactivo sino que posee una nueva función que provoca el desarrollo de la enfermedad) o por pérdida de función del alelo mutado con efecto de dosis génica también conocido como haploinsuficiencia. Frecuentemente son enfermedades con baja penetrancia, es decir, sólo una parte de los individuos que portan la mutación desarrollan la enfermedad. Enfermedad de Huntington, Neurofibromatosis 1, Sindrome de Marfan, Cáncer colorrectal hereditario no polipósico
Autosómico recesivo La enfermedad sólo se manifiesta en individuos homocigóticos recesivos, es decir, aquellos en los que ambas copias de un gen están mutadas. Son mutaciones que causan pérdida de función, de modo que la causa de la enfermedad es la ausencia de la acción de un gen. La mutación sólo en una de las dos copias es compensada por la existencia de la otra (cuando una sola copia no es suficiente se origina haploinsuficiencia, con herencia autosómica dominante). Habitualmente un individuo enfermo tiene ambos progenitores sanos pero portadores de la mutación (genotipo heterocigótico: Aa). En tal caso un 25% de la descendencia estará afectada. Fibrosis quística, Anemia falciforme, Enfermedad de Tay-Sachs, Atrofia muscular espinal
Dominante ligado al X Las enfermedades dominantes ligadas al cromosoma X están causadas por mutaciones en dicho cromosoma, y presentan un patrón hereditario especial. Sólo unas pocas enfermedades hereditarias presentan este patrón. Las mujeres tienen mayor prevalencia de la enfermedad que los hombres, dado que reciben un cromosoma X de su madre y otro de su padre, cualquiera de los cuales puede portar la mutación. Los varones en cambio siempre reciben el cromosoma Y de su padre. Así, un varón enfermo (xY) tendrá todos sus hijos varones sanos (XY) y todas las hijas enfermas (Xx), mientras que una mujer enferma (Xx) tendrá un 50% de su descendencia enferma, independientemente del sexo. Algunas de estas enfermedades son letales en varones (xY), de modo que sólo existen mujeres enfermas (y varones con Síndrome de Klinefelter, XxY). Hipofosfatemia, Síndrome de Aicardi
Recesivo ligado al X Las enfermedades recesivas ligadas al X también están causadas por mutaciones en el cromosoma X. Los varones están más frecuentemente afectados. Un varón portador siempre será enfermo (xY) dado que sólo posee un cromosoma X, que está mutado. Su descendencia serán varones sanos (XY) e hijas portadoras (Xx). Una mujer portadora, tendrá una descendencia compuesta por un 50% de hijas portadoras y un 50% de varones enfermos. Hemofilia A, Distrofia Muscular de Duchenne, Daltonismo, Distrofia muscular Alopecia androgénica
Ligado a Y Son enfermedades causadas por mutación en el cromosoma Y. En consecuencia, sólo puede manifestarse en varones, cuya descendencia será del 100% de hijas sanas y el 100% de hijos varones enfermos. Dadas las funciones del cromosoma Y, frecuentemente estas enfermedades sólo causan infertilidad, que a menudo puede ser superada terapéuticamente. Infertilidad masculina hereditaria
Mitocondrial Enfermedades causadas por mutación en genes del genoma mitocondrial. Dadas la particularidades de dicho genoma, su transmisión es matrilineal (el genoma mitocondrial se transfiere de madres a hijos). La gravedad de una mutación depende del porcentaje de genomas afectados en la población de mitocondrias, fenómeno denominado heteroplasmia (en contraste con heterocigosis), que varía por segregación mitótica asimétrica. Neuropatía óptica hereditaria de Leber (LHON)

Trastornos poligénicos y multifactoriales

Otras alteraciones genéticas pueden ser mucho más complejas en su asociación con un fenotipo patológico. Son las enfermedades multifactoriales o poligénicas, es decir, aquellas que estan causadas por la combinación de múltiples alelos genotípicos y de factores exógenos, tales como el ambiente o el estilo de vida. En consecuencia no presentan un patrón hereditario claro, y la diversidad de factores etiológicos y de riesgo dificulta la estimación del riesgo, el diagnóstico y el tratamiento.

Algunos ejemplos de enfermedades multifactoriales con etiología parcialmente genética son:

Alteraciones cromosómicas

Las alteraciones genéticas pueden producirse también a escala cromosómica (cromosomopatías), causando severos trastornos que afectan a múltiples genes y que en muchas ocasiones son letales provocando abortos prematuros. Frecuentemente están provocadas por un error durante la división celular, que sin embargo no impide su conclusión. Las alteraciones cromosómicas reflejan una anormalidad en el número o en la estructura de los cromosomas, por lo que se clasifican en numéricas y estructurales. Provocan fenotipos muy diversos, pero frecuentemente presentan unos rasgos comunes:

  • Retraso mental y retraso del desarrollo.
  • Alteraciones faciales y anomalías en cabeza y cuello.
  • Malformaciones congénitas, con afectación preferente de extremidades, corazón, etc.

Numéricas

Frecuencias de aneuploidías por cada 1000 nacidos vivos.[9]
Aneuploidía Frecuencia
(/1000)
Síndrome
Trisomía 21 1,5 de Down
Trisomía 18 0,12 de Edwards
Trisomía 13 0,07 de Patau
Monosomía X 0,4 de Turner
XXY 1,5 de Klinefelter
XYY 1,5 del XYY

Es una alteración del número normal de cromosomas de un individuo, que normalmente presenta 23 pares de cromosomas (46 en total), siendo cada dotación cromosómica de un progenitor (diploidía). Si la alteración afecta a un sólo par de cromosomas se habla de aneuploidía, de manera que puede haber un sólo cromosoma (monosomía) o más de dos (trisomía, tetrasomía…). Un ejemplo de gran prevalencia es la trisomía 21, responsable del Síndrome de Down. Si por el contrario la alteración afecta a todos los cromosomas se habla de euploidías, de manera que en teoría el individuo tiene una sola dotación cromosómica (haploidía, 23 cromosomas en total) o más de dos dotaciones (triploidía: 69 cromosomas; tetraploidía: 92 cromosomas…). En la práctica las euploidías causan letalidad embronaria (abortos) siendo muy pocos los nacidos vivos, y fallecen muy tempranamente. Las aneuploidías son mayoritariamente letales, salvo las trisomías de los cromosomas 13, 18, 21, X e Y (XXY, XYY), y la monosomía del cromosoma X. En la tabla se muestran las frecuencias de nacidos vivos con estas alteraciones.

Estructurales

Se denominan así las alteraciones en la estructura de los cromosomas, tales como las grandes deleciones o inserciones, reordenaciones del material genético entre cromosomas… detectables mediante técnicas de citogenética.

  • Duplicaciones: una región considerable de un cromosoma se duplica. Un ejemplo es la enfermedad de Charcot-Marie-Tooth tipo 1A, que puede ser causada por duplicación del gen codificante de la proteína mielínica periférica 22 (PMP22) en el cromosoma 17.
  • Translocaciones: cuando una porción de un cromosoma se transfiere a otro cromosoma. Hay dos tipos principales de translocaciones: la translocación recíproca, en la que se intercambian segmentos de dos cromosomas distintos, y la translocación Robertsoniana, en la que dos cromosomas acrocéntricos (13, 14, 15, 21, 22) se fusionan por sus centrómeros (fusión céntrica).
  • Inversiones: una parte del genoma se rompe y se reorienta en dirección opuesta antes de reasociarse, con lo que dicha secuencia aparece invertida. Pueden ser paracéntricas (si afectan sólo a una brazo) o pericéntricas (si la secuencia invertida incluye el centrómero).
  • Cromosomas en anillos: una porción del genoma se rompe y forma un anillo por circularización. Esto puede ocurrir con pérdida de material o sin pérdida de material.
  • Isocromosomas: cromosomas simétricos, con sus dos brazo idénticos por deleción de uno de los brazos y duplicación del otro. El más habitual es el isocromosoma X, en el que se pierde el brazo corto del cromosoma X, originando fenotipos de Síndrome de Turner.

Los síndromes de inestabilidad cromosómica son un grupo de trastornos caracterizados por una gran inestabilidad de los cromosomas, que sufren con gran frecuencia alteraciones estructurales. Están asociados con un aumento de la malignidad de neoplasias.

Evolución

Los estudios de genómica comparada se basan en comparación de secuencias genómicas a gran escala, generalmente mediante herramientas bioinformáticas. Dichos estudios permiten ahondar en el conocimiento de aspectos evolutivos de escala temporal y espacial muy diversa, desde el estudio de la evolución de los primeros seres vivos hace miles de millones de años o las radiaciones filogenéticas en mamíferos, hasta el estudio de las migraciones de seres humanos en los últimos 100.000 años, que explican la actual distribución de las distintas razas humanas.

Genómica comparada entre distintas especies

Los estudios de genómica comparada con genomas de mamíferos sugieren que aproximadamente el 5% del genoma humano se ha conservado evolutivamente en los últimos 200 millones de años; lo cual incluye la gran mayoría de los genes y secuencias reguladoras. Sin embargo, los genes y las secuencias reguladoras actualmente conocidas suponen sólo el 2% del genoma, lo que sugiere que la mayor parte de la secuencia genómica con gran importancia funcional es desconocida. Un porcentaje importante de los genes humanos presenta un alto grado de conservación evolutiva. La similitud entre el genoma humano y el del chimpancé (Pan troglodytes) es del 98,77%. En promedio, una proteína humana se diferencia de su ortóloga de chimpancé en tan sólo dos aminoácidos, y casi un tercio de los genes tiene la misma secuencia. Una diferencia importante entre los dos genomas es el cromosoma 2 humano, que es el producto de una fusión entre los cromosomas 12 y 13 del chimpancé[13]

Otra conclusión de la comparación del genoma de distintos primates es la notable pérdida de genes de receptores olfativos que se ha producido paralelamente al desarrollo de la visión en color (tricrómica) durante la evolución de primates.[14]

Genómica comparada entre genomas humanos

Haplogrupos de ADN mitocondrial humano

Mapa de las migraciones humanas creado a partir de genómica comparada con los genomas mitocondriales de individuos actuales. Los números de la leyenda representan miles de años antes del presente. La línea azul rayada delimita el área cubierta de hielo o de tundra durante la última glaciación. Las letras englobadas por círculos indican los halogrupos de ADN mitocondrial; los halogrupos se usan para definir subpoblaciones genéticas, que frecuentemente tienen una correlación geográfica. Los principales halogrupos de ADNmt son: Africa: L, L1, L2, L3. Oriente próximo: J, N. Europa meridional: J, K. Europa (general): H, V. Europa septentrional: T, U, X. Asia: A, B, C, D, E, F, G (en el dibujo: M está compuesta por C, D, E, y G). Nativos Americanos: A, B, C, D y a menudo X. Véase el artículo: Haplogrupos de ADN mitocondrial humano

Durante décadas las únicas evidencias que permitían profundizar en el conocimiento del origen y la expansión del Homo sapiens han sido los escasos hallazgos arqueológicos. Sin embargo, en la actualidad, los estudios de genómica comparada a partir de genomas de individuos actuales de todo el mundo, están aportando información muy relevante. Su fundamento básico consiste en identificar un polimorfismo, una mutación, que se asume que se originó en un individuo de una población ancestral, y que ha heredado toda su descendencia hasta la actualidad. Además, dado que las mutaciones parecen producirse a un ritmo constante, puede estimarse la antigüedad de una determinada mutación en base al tamaño del haplotipo en el que se sitúa, es decir, el tamaño de la secuencia conservada que flanquea la mutación. Esta metodología se ve complicada por el fenómeno de recombinación entre los pares de cromosomas de un individuo, procedentes de sus dos progenitores. Sin embargo, hay dos regiones en las que no existe dicho inconveniente porque presentan una herencia uniparental: el genoma mitocondrial (de herencia matrilineal), y el cromosoma Y (de herencia patrilineal).

En las últimas décadas, los estudios de genómica comparada basada en el genoma mitocondrial, y en menor medida en el cromosoma Y, han reportado conclusiones de gran interés. En diversos estudios se ha trazado la filogenia de estas secuencias, estimándose que todos los seres humanos actuales comparten un antepasado femenino común que vivió en África hace unos 150.000 años. Por su parte, por razones aún poco conocidas, la mayor convergencia del ADN del cromosoma Y establece que el antepasado masculino común más reciente data de hace unos 60.000 años. Estos individuos han sido bautizados como Eva mitocondrial e Y-cromosoma Adan.

La mayor diversidad de marcadores genéticos y en consecuencia, los haplotipos de menor longitud, se han hallado en África. Todo el resto de la población mundial presenta sólo una pequeña parte de estos marcadores, de modo que la composición genómica del resto de la población humana actual es sólo un subconjunto de la que puede apreciarse en África. Esto induce a afirmar que un pequeño grupo de seres humanos (quizá en torno a un millar) emigró del continente africano hacia las costas de Asia occidental, hace unos 50.000-70.000 años, según estudios basados en el genoma mitocondrial. Hace unos 50.000 años alcanzaron Australia y hace en torno a 40.000-30.000 años otras subpoblaciones colonizaron Europa occidental y el centro de Asia. Asimismo, se estima que hace 20.000-15.000 años alcanzaron el continente americano a través del estrecho de Bering (el nivel del mar era menor durante la última glaciación, o glaciación de Würm o Wisconsin), poblando Sudamérica hace unos 15.000-12.000 años. No obstante, estos datos sólo son estimaciones, y la metodología presenta ciertas limitaciones. En la actualidad, la tendencia es combinar los estudios de genómica comparada basados en el ADN mitocondrial con análisis de la secuencia del cromosoma Y.

Genoma mitocondrial

Es el genoma propio de las mitocondrias de células eucariotas. La mitocondria es un orgánulo subcelular esencial en el metabolismo aerobio u oxidativo de las células eucariotas. Su origen es endosimbionte, es decir, antiguamente fueron organismos procariotas independientes captados por una célula eucariota ancestral, con la que desarrollaron una relación simbiótica. Las características de su genoma, por tanto, son muy semejantes a las de un organismo procariota actual, y su código genético es ligeramente distinto al considerado universal. Para adaptarse al nicho intracelular y aumentar su tasa de replicación, el genoma mitocondrial se ha ido reduciendo sustancialmente a lo largo de su coevolución, presentando en la actualidad un tamaño de 16.569 pares de bases. Así, la gran mayoría de las proteínas localizadas en las mitocondrias (~1500 en mamíferos) están codificadas por el genoma nuclear (al que hacen referencia todos los apartados anteriores), de modo que muchos de estos genes fueron transferidos de la mitocondria al núcleo celular durante la coevolución de la célula eucariota. En la mayoría de mamíferos, sólo la hembra transmite al zigoto sus mitocondrias, por lo que presentan, como ya se ha dicho, un patrón hereditario matrilineal. En general una célula humana media contiene 100-10.000 copias del genoma mitocondrial por cada célula, a razón de unas 2-10 moléculas de ADN por mitocondria.

Diagrama simplificado del genoma mitocondrial. Pueden apreciarse los 37 genes y la secuencia origen de replicación no codificante. En este esquema no se señala la cadena ligera y la pesada.

Diagrama simplificado del genoma mitocondrial. Pueden apreciarse los 37 genes y la secuencia origen de replicación no codificante. En este esquema no se señala la cadena ligera y la pesada.

El genoma mitocondrial posee 37 genes:[9]

Al contrario de lo que sucedía con el genoma nuclear, donde sólo el 1,5% era codificante, en el genoma mitocondrial el 97% corresponde a secuencias codificantes. Es una única molécula de ADN doble hebra circular. Una de las hemihebras recibe el nombre de cadena pesada o cadena H, y contiene 28 de los 37 genes (2 ARNr, 14 ARNt y 12 polipéptidos). La hemihebra complementaria (cadena ligera o L) codifica los 9 genes restantes. En ambas cadenas, los genes de los ARNt aparecen distribuidos entre dos genes ARNr o codificantes de proteínas, lo cual es de gran importancia para el procesamiento del ARN mitocondrial.

MUTACIONES DINAMICAS

Este término se aplica a genes que presentan en alguna región de su estructura tripletes de bases repetidos en un número de veces tal, que define a alelo o gen denominado normal. La mutación consiste en el incremento del número de veces que se repite el triplete y su expresión está en correspondencia con este incremento. Se trata de un gen que crece y su crecimiento tiene un límite a partir del cual su expresión puede ser nula y causar un defecto del desarrollo. El síndrome a partir del cual se introduce esta nueva categoría genética recibe el nombre de Síndrome Frágil X, es la segunda causa genética y primera causa hereditaria de retraso mental. Al gen detectado a partir de este síndrome, se le ha denominado FRM1. La mutación del gen FMR1, que da origen a este síndrome consiste en el incremento de repeticiones del triplete CGG del extremo 5′ de su primer exón, cuyo alelo normal tiene un promedio de 30 repeticiones. Este incremento se produce por etapas. De ahí el término de “gen que crece”. El primer crecimiento o premutación oscila entre 43 y hasta 200 repeticiones sin que tenga un efecto fenotípico muy específico. A partir de las 200 repeticiones se produce la mutación completa y se expresa el síndrome. El riesgo de transformarse en una mutación completa depende del número de repeticiones de la premutación, de modo tal que cuando el portador de la premutación en una familia afectada, tiene un rango de menor de 90 repeticiones, la probabilidad de amplificarse hacia una mutación completa de un rango de repeticiones mayor de 200, es menor que cuando la premutación tiene un rango de más de 90 repeticiones. El gen FMR1 se encuentra en la región q27.3 del cromosoma X y por lo tanto se hereda ligado al X con características especiales pues el incremento del número de tripletes se produce durante las gametogénesis y los hombres aparentemente normales pueden ser hemicigóticos para la premutación y transmitir el gen a todas sus hijas, quienes a su vez pueden darle nietos varones afectados por retraso mental sin existir antecedentes familiares del defecto. Este tipo de mutación explica el fenómeno genético de anticipación o de observación de la aparición más temprana de síntomas en las nuevas generaciones, independientes del sexo del individuo que trasmitió la mutación. La anticipación es un fenómeno usual en enfermedades genéticas progresivas del sistema nervioso central y su presencia es un elemento clínico que obliga a la búsqueda molecular de mutaciones debidas a un incremento de secuencia de bases repetidas.

IMPRONTA GENOMICA

Investigaciones sobre la expresión genética en diferentes especies de reproducción sexual, incluyendo al humano, han acumulado suficientes evidencias que rompen definitivamente con la creencia de que el genoma haploide contenido en los gametos no presentan diferencias que impidan la expresión mendeliana de una mutación. Una nueva categoría genética hace su aparición bajo la denominación de impronta genómica ( genomic imprinting ) y que se define como la huella, que deja en el genoma del nuevo individuo la contribución cromosómica haploide materna y paterna. Este fenómeno biológico se identifica como epigenético o sea factores adicionales que no modifican la secuencia del ADN de genes específicos pero que si modifican su expresión. La metilación del ADN es un importante mecanismo epigenético en el control de la represión de la transcripción de ciertos genes. Este patrón de metilación tiene diferencias en dependencia de que el gen en cuestión sea heredado por vía materna o paterna. El mecanismo epigenético de impronta genómica, asegura que dentro de una célula, sólo uno de los dos alelos heredados a través de la gametogénesis materna y paterna, se exprese, aun cuando la secuencia de bases de ambos genes se encuentre intacta. El fenómeno epigenético de impronta genómica es un mecanismo que normalmente ocurre, que puede explicar la competencia de regiones de ADN que actúan como potencializadores o silenciadores de genes comprometidos en el proceso de la embriogénesis. El gen XIST relacionado con la inactivación de uno de los dos cromosomas X de la mujer, es un ejemplo de un gen ligado al cromosoma X con impronta genómica, ya que la expresión del alelo XIST heredado por el gameto materno se encuentra preferencialmente reprimido en los tejidos de origen trofoblásticos. En ejemplos de triploidias, en las que se encuentra una doble dosis del genoma haploide paterno, el tejido trofoblástico se encuentra muy desarrollado. La evidencia de la impronta genómica se ha venido investigando en la expresión de ciertas mutaciones del humano que tienen una gran diversidad en su expresión. Esto significa que existan enfermedades genéticas que pueden tener variaciones en su expresión en un rango tan variable que puede ir desde la no expresión hasta una severidad extrema de ésta, dependiendo de que la mutación bajo un control de impronta, haya sido heredada por la vía del padre o de la madre. Ejemplos de evidencias de impronta genómica en el humano son los síndromes producidos por deleción de la región q11-q13 del cromosoma 15. Atendiendo a que esta aberración cromosómica sea heredada por vía paterna o materna se expresarán los síndromes Prader Willi o Angelman respectivamente, cuyos fenotipos son bien diferentes entre sí. Otros ejemplos se relacionan con el incremento en la severidad de la expresión fenotípica de la mutación, como se ha planteado en la Distrofia Miotónica para explicar la forma neonatal que se observa en hijos de madres afectadas y que a su vez, han heredado la mutación por vía materna. No es difícil comprender ahora, que podrían existir mutaciones de simples genes que se transmiten de acuerdo con las leyes de Mendel pero que al modificarse su expresión en dependencia del origen materno o paterno de la mutación y teniendo como única evidencia el examen clínico de la expresión de la mutación, sea extremadamente difícil encontrar los criterios que nos permitan seguir la segregación de la mutación en cuestión para identificar una herencia mendeliana de las estudiadas previamente.

DISOMIAS UNIPARENTALES

El descubrimiento de las disomías uniparentales emerge como resultado de observaciones en el uso de la biotecnología en función de caracterizaciones moleculares de diversas mutaciones. No siempre una pareja cromosómica está formada por cromosomas transmitidos en los gametos masculino y femenino. No se sabe cuantas veces una pareja cromosómica es el resultado de una no disyunción en cualquiera de las dos meiosis de la ovogénesis o la espermatogénesis, pero existen numerosas evidencias de que un par cromosómico específico ha sido transmitido por el óvulo o el espermatozoide por una sola vía parental, dando lugar a una disomía uniparental materna o paterna. La repercusión fenotípica de este fenómeno es objeto de estudio actual y se puede predecir que sus variaciones dependerán de los genes de los cromosomas involucrados y del tipo de disomía que puede ser isodisomías (defecto generado en la segunda meiosis) o heterodisomías (defecto generado en la primera meiosis). El mecanismo más probable para la producción de disomias uniparentales, es la no disyunción con perdida del cromosoma procedente del gameto mosómico normal que generaría una trisomía en el cigoto. Es probable que muchos cigotos trisómicos para un determinado cromosoma, elimine a uno de los cromosomas en exceso. En dependencia del origen del cromosoma eliminado se producirán cigotos disómicos con los dos cromosomas procedentes uno de cada progenitores o cigotos con los dos cromosamas de un solo padre o disomias uniparentales. Cada día aparecen nuevas evidencias de disomias uniparentales de los 23 pares de cromosomas humanos, al menos ya se ha demostrado la presencia de disomias uniparentales para 15 de ellos. Los síndromes Angelman (happy puppet), Beckwith-Wiedemann (EMG) y Prader-Willi son los ejemplos más estudiados.

MOSAICISMOS GERMINALES

Se trata de mutaciones que aparecen en las células germinales de los progenitores, que a su vez originan gametos afectados con un rango de probabilidades que depende del número de generaciones celulares germinales con la mutación. Sospecha de este tipo de mutación es la recurrencia de un defecto específico que parece como si fuera una nueva mutación, con carácter dominante y que sin historia familiar anterior se repite en dos o más hijos, aparentando cuando ocurre en la misma pareja, un herencia autosómica recesiva. El ejemplo más ilustrativo es el de la Acondroplasia, baja talla desproporcionada cuya mutación se caracteriza por un cambio de bases en el gen receptor para el factor de crecimineto fibroblástico 3 (FGGFR3). Un simple cambio de un base nitrogenada por otra (G380R o Gli380Arg) en el dominio transmembrana de la proteína, se expresa por la displasia ósea que caracteriza a esta mutación. Se han descrito casos de individuos clínicamente no afectados por esta displasia ósea que han tenido recurrencia de la mutación en la descendencia, en los que se ha demostrado molecularmente mosaicismo de la mutación en tejido gonadal. Mosaicismos somáticos. Se trata de mutaciones que ocurren a nivel de clones celulares somáticos durante el desarrollo prenatal, ocasionando asimetrías corporales con anormalidades de los tejidos involucrados.

HERENCIA MITOCONDRIAL

Existen otras mutaciones de simples genes que se diferencian de las anteriores porque el gen afectado o mutado está en el ADN mitocondrial. Las mitocondrias tienen reproducción intracelular independiente (por fisión) y aunque se encuentran afectados tanto hembras como varones, los hombres afectados no transmiten la enfermedad pues el espermatozoide no contribuye con mitocondrias en la fecundación. Las mitocondrias sólo se transmiten a través del óvulo cuyo citoplasma es mucho más grande.

El ADN mitocondrial (ADNmt) se encuentra empaquetado en un cromosoma circular. Cada mitocondria tiene varias copias de este cromosoma y cientos por células. El ADNmt ha sido completamente secuenciado y se conoce que codifica para dos tipos de ARN ribosomal, para 22 ARN de transferencia y para 13 polipeptidos que son subunidades de enzimas que participan en la fosforilación oxidativa ya que las otras unidades de estas enzimas son codificadas por el ADN nuclear. Las mitocondrias son distribuidas al azar en las divisiones celulares. Generalmente el ADNmt es idéntico en la mayoría de las personas y a este hecho se le denomina homeoplasmia, sin embargo cuando aparece una mutación en este ADN se producen dos tipos de ADNmt, el no mutado y el mutado recibiendo el nombre de heteroplasmia. Hay heterogenidad en la mutaciones del ADNmt reportadas. Esto unido al porcentaje de mitocondrias con el ADNmt mutado explica la gran expresividad de las enfermedades con este tipo de herencia. Se han reportado 60 mutaciones mitocondriales. Un ejemplo de este tipo de mutación de se observa en “la Anemia Inducida por Cloranfenicol”, la Atrofia Optica de Leber, el síndrome Diabetes-Sordera, la sordera inducida por aminoglucósidos, la encefalopatía MELAS, la epilepsia mioclónica MERRF, la cardiomiopatía hipertrófica con miopatía.

Véase también

Referencias

  1. International Human Genome Sequencing Consortium (2004). “Finishing the euchromatic sequence of the human genome.”. Nature 431 (7011): 931-45. PMID 15496913. [1]
  2. International Human Genome Sequencing Consortium (2001). “Initial sequencing and analysis of the human genome.”. Nature 409 (6822): 860-921. PMID 11237011. [2]
  3. Watson, JD, Baker TA, Bell SP, Gann A, Levine M, Losick R. (2004). “Ch9-10”, Molecular Biology of the Gene, 5th ed., Peason Benjamin Cummings; CSHL Press.
  4. The ENCODE Project Consortium. (2007). “Identification and analysis of functional elements in 1% of the human genome by the ENCODE pilot project.”. Nature 447 (7146): 799-816. PMID: 17571346..
  5. Mark B. Gerstein, Can Bruce, Joel S. Rozowsky, Deyou Zheng, Jiang Du, Jan O. Korbel, Olof Emanuelsson, Zhengdong D. Zhang, Sherman Weissman, and Michael Snyder (2007). “What is a gene, post-ENCODE? History and updated definition”. Genome Research 17: 669-681. [3] Versión completa accesible gratuitamente.
  6. a b http://www.unav.es/genetica/GH/cap5.html Página web con recientes actualizaciones del libro del Dr. Novo. Incluye un video en castellano sobre la redefinición del concepto de gen[4].
  7. Loots G, Locksley R, Blankespoor C, Wang Z, Miller W, Rubin E, Frazer K (2000). “Identification of a coordinate regulator of interleukins 4, 13, and 5 by cross-species sequence comparisons.”. Science 288 (5463): 136-40. PMID 10753117. Summary
  8. Nei M, Xu P, Glazko G (2001). “Estimation of divergence times from multiprotein sequences for a few mammalian species and several distantly related organisms.”. Proc Natl Acad Sci U S A 98 (5): 2497-502. PMID 11226267.
  9. a b c d e f g h i j k l m n ñ o Novo Villaverde, F.J. (2007), Genética Humana, Madrid: Pearson. ISBN 8483223598. (Recomendado)
  10. Torrents D., Suyama M., Zdobnov E. and Bork p. (2003). “A Genome-Wide Survey of Human Pseudogenes.”. Genome Research 13 (12): 2559-2567. PMID 14656963. [5]
  11. Robert Belshaw, (2004). “Long-term reinfection of the human genome by endogenous retroviruses” Proc Natl Acad Sci U S A. 2004 April 6; 101(14): 4894–4899
  12. Feuk L., Carson A. R. y Scherer S. W. (2006). “Structural Variation in the human Genome.”. Nature Reviews Genetics 7 (2): 85-97. PMID 16418744.[6]
  13. Human chromosome 2 resulted from a fusion of two ancestral chromosomes that remained separate in the chimpanzee lineageThe Chimpanzee Sequencing and Analysis Consortium (2005). “Initial sequence of the chimpanzee genome and comparison with the human genome.”. Nature 437 (7055): 69-87. PMID 16136131.
    Large-scale sequencing of the chimpanzee genome is now imminent.Olson M, Varki A (2003). “Sequencing the chimpanzee genome: insights into human evolution and disease.”. Nat Rev Genet 4 (1): 20-8. PMID 12509750.
  14. Our findings suggest that the deterioration of the olfactory repertoire occurred concomitant with the acquisition of full trichromatic color vision in primates.Gilad Y, Wiebe V, Przeworski M, Lancet D, Pääbo S (2004). “Loss of olfactory receptor genes coincides with the acquisition of full trichromatic vision in primates.”. PLoS Biol 2 (1): E5. PMID 14737185.

Enlaces externos

En español

Asociaciones, sociedades e institutos:
Recursos educativos:

En inglés

Sitios en Internet relacionados con el tema. Se sugieren los siguientes:

  • Aldea Educativa (www.aldeaeducativa.com/aldea/Tareas2.asp?which=361) En este sitio existe información variada sobre el tema, en artículos de diversa índole, relacionados con el genoma humano. Navegándolo se puede reunir información importante para el desarrollo del proyecto. Además tiene enlaces relacionados con el tema. En Español.
  • http://monografias.com/especiales/genoma En este sitio hay gran variedad de artículos de diversa índole relacionados con el genoma humano. Navegando en su interior se puede reunir información importante para el desarrollo del proyecto, además tiene enlaces con temas relacionados. En Español.

VER ADEMÁS

http://es.wikipedia.org/wiki/Genoma_humano

Período cuaternario

Período cuaternario

Newton (Isaac) (1642-1727)  dijo: «El conjunto del Universo no podría nacer sin el proyecto de un ser inteligente» (http://www.conoze.com/doc.php?doc=5937)

Años atrás Época Período Era
Presente Holoceno Cuaternario Cenozoica
10.000 Pleistoceno
1,6 millones Plioceno Terciario Neógeno
5 millones Mioceno
23 millones Oligoceno Paleógeno
38 millones Eoceno
55 millones Paleoceno

El Cuaternario, también llamado Período cuaternario o Neozoico, es el último de los grandes periodos geológicos. Se desarrolla entre el final del período terciario y el comienzo de las glaciaciones como el inferior, es decir, hace 1,64 millones de años hasta el presente como límite superior.

Fue durante el Cuaternario cuando apareció el Homo sapiens sobre la Tierra. A su vez, se extinguieron grandes especies, tanto vegetales como animales, y fueron las aves y mamíferos los vertebrados que dominaron la Tierra. En síntesis, hubo un gran predominio de los mamíferos, una gran expansión del hombre y la presencia de una flora y una fauna muy parecida a la actual, por lo que también se han apuntado las migraciones de grandes mamíferos o el origen del hombre como posibles criterios. Por eso, a veces es denominada etapa Antropozoica.

El Cuaternario se divide en dos series, Pleistoceno y Holoceno. Actualmente se le niega la calificación de era geológica, prefiriendo referirse al cuaternario como un Sistema (junto con el terciario), dentro de la era Cenozoica. El Pleistoceno, la primera y más larga parte del período, se caracterizó por las grandes glaciaciones. En el Holoceno, segundo período del Cuaternario, que comenzó hace unos 10.000 años, el deshielo hizo subir treinta o más metros el nivel del mar, inundando grandes superficies de tierra.

Serán las glaciaciones el fenómeno climático más importante de este largo período. Se considera que se han producido cuatro, con sus consiguientes interperíodos, denominándose (según la escuela clásica que toma como referencia Europa central con nombre de a los ríos, afluentes del Danubio, donde se determinaron las primeras observaciones), Glaciación de Günz, Glaciación de Mindel, Glaciación de Riss y Glaciación de Würm.

Los depósitos continentales y costeros junto a los fondos marinos nos permiten un conocimiento de los fenómenos que ocurrieron, como el desarrollo de las formaciones morrénicas, fluvioglaciales, lacustres y eólicas (loess) o la formación de los últimos relieves alpinos.

Respecto a la flora, los fósiles que han quedado ofrecen una curiosa similitud con la actual. Donde existieron más cambios fue en la fauna, donde se aprecia la desaparición de algunas especies, tales como los proboscídeos, el oso de las cavernas o el megacero. Sin embargo,la gran aportación respecto a la vida animal que se produce en el Cuaternario es el desarrollo del género Homo.

Véase también

Predecesor:
Terciario
Cuaternario
1,64 Millones de años – Hoy
Sucesor:

Copiado de: http://es.wikipedia.org/

Comenzó con Aristóteles

Comenzó con Aristóteles

Por Gary DeMar

La cosmovisión cristiana es la responsable del surgimiento de la ciencia moderna

Aristóteles – no la Biblia – enseñaba explícitamente que ‘todo gira alrededor de la tierra’… Galileo fue condenado, no porque la Biblia estuviese en conflicto con la observación sino porque él difería con la iglesia sobre cuál autoridad debía usarse para interpretarla.[1]

Definiciones básicas para la controversia Creación/Evolución

Definiciones básicas para la controversia Creación/Evolución

Por John N. Moore, Ph.D.

Departamento de Ciencias Naturales

Universidad Estatal de Michigan

 

En el curso de cualquier disquisición seria y rigurosa se precisa de unas definiciones claras para los términos empleados. Esto es particularmente cierto en cualquier debate sobre los orígenes, tanto si se está tratando del origen del universo, de su materia, de la tierra en el sistema solar, de la vida vegetal y animal sobre la tierra, de la humanidad o de la cultura humana.

 

En su intento de dar respuestas a cuestiones como estas sobre los orígenes, los evolucionistas y los creacionistas han llegado a posturas totalmente diferentes durante el siglo pasado y el actual. Por eso, hoy día no existe un verdadero consenso entre creacionistas y evolucionistas sobre el significado de términos como “hechos”, “hipótesis”, “teoría”, etc. En consecuencia, las discusiones sobre si el creacionismo es ciencia o el evolucionismo religión, o viceversa, si el evolucionismo es ciencia y el creacionismo religión, se mantiene en pie, generalmente con abundantes malentendidos entre las partes.

 

Un impacto inicial lo da el hecho de que muchos evolucionistas no son conscientes de que la “ciencia”, como profesión contemporánea, se ha desarrollado desde sus primeros principios impulsada principalmente por cristianos y otros teístas. Es evidente que la “era científica” comenzó cuando la visión aceptada del mundo fue organizada alrededor de creencias teístas, bajo el liderazgo de teístas como Bacon, Kepler, Newton, etc., y prosiguió con hombres como Steinmetz, Clerk-Maxwell, Einstein y Von Braun. Esta afirmación puede ser fácilmente documentada consultando numerosos autores, entre los que se puede citar a R. Hooykaas, Religion and the Rise of Modern Science.

 

En realidad, fueron hombres de orientación teísta los que establecieron los apropiados principios delimitadores de la actividad científica, al inaugurar campos como la mecánica, la astrofísica y la electricidad. Los primeros “grandes” de la ciencia eran conscientes de que ésta tenía su justa limitación al ser:

(1) empírica, u observacional, basada en la percepción sensorial;

(2) cuantitativa, o centrada en mediciones representadas en símbolos numéricos;

(3) mecánica (materialista), u organizada sobre modelos mecanicistas; y

(4) correctiva, o dispuesta de manera que todos los aspectos, aparte de las presuposiciones y postulados básicos, son susceptibles de ser sometidos a ensayos y exámenes constantes.

 

Naturalmente, los primeros científicos propusieron diversas teorías para “explicar” los fenómenos naturales. Las teorías primitivas, la atómica, del flogisto, del fluido eléctrico, molecular, de mezclas, se formularon en base de las observaciones entonces en vigor mediante la percepción sensorial, mediciones y modelos físicos conceptualizados. Y según su utilidad y fertilidad para la continuación de la observación y experimentación, muchas teorías fueron modificadas o marginadas al mejorar las herramientas, los instrumentos y otros métodos de análisis.

 

No obstante, hoy día los líderes de la comunidad intelectual a nivel mundial basan su visión del mundo en un esquema básicamente ateo de Evolucionismo Integral, un continuo total a gran escala: Materia Eterna, sobre la cual se imagina una Evolución Molecular, de la que se supone que devino la Evolución Orgánica (o Biológica), de la que se espera que “emerja” la Evolución Social (o Cultural) hacia algún tipo de “utopía”.

 

Por eso, es sobre el trasfondo de estas presuposiciones introductorias que se ofrecen las siguientes formulaciones definitorias. Es posible que estas exposiciones constituyan el inicio catalítico de una búsqueda de consenso sobre la terminología empleada por creacionistas y evolucionistas.

 

Básicamente, no hay necesidad de nuevas evidencias físicas sobre las ideas relevantes a cuestiones referentes al origen del universo, de la vida o de la humanidad. Y no hay hechos particulares para los científicos que sigan una visión teísta del mundo, ni para los que sigan una perspectiva atea y evolucionista integral sobre la naturaleza y origen del mundo.

 

Los desacuerdos entre evolucionistas y creacionistas son de carácter conceptual, y no factual. Tanto los creacionistas como los evolucionistas utilizan los mismos datos físicos de los registros de respiración animal y de la cría de plantas. La “situación real” podría ser expresada en términos de “cuestiones conflictivas”, como lo fue en la tesis doctoral Methodological Questions in Evolutionary Theory [Cuestiones metodológicas en la Teoría Evolucionista] presentada por Wing Meng Ho para su graduación en la Universidad de Oxford en 1965.

 

El doctor Ho mantiene que estas cuestiones conflictivas ya no son problemas de ciencia, sino filosóficos. Esto quiere decir que ya no se precisa de más evidencia física, como lo pretenden personas como Sir Gavin de Beer, para la discusión de aquellas cuestiones conflictivas que se centran en dicotomías como:

(1) mecanicismo contra vitalismo;

(2) biología mecanicista contra organísmica;

(3) enfoques no teleológicos contra enfoques teleológicos; y

(4) origen no evolucionista de la vida contra origen evolucionista.

 

Los problemas de los orígenes se centran verdaderamente en disquisiciones sobre la filosofía de la ciencia, la filosofía (visión del mundo) de los científicos. Es fundamental en las definiciones que se dan a continuación el hecho de que las teorías científicas están muy limitadas, y que no pueden ser diseñadas para, ni aplicadas en absoluto a, cuestiones de orígenes. Esto contrasta del todo con la interpretación generalmente asumida por los evolucionistas. Tampoco se involucra el significado común de “ley”, tal como lo emplean los abogados.

 

El autor invita a un cuidadoso examen de las siguientes definiciones para conceptos básicos. El perfeccionamiento y rigor serán la consecuencia de su cuidadoso estudio por parte de los científicos creacionistas y evolucionistas, y de su reacción.

 

Supuesto (Postulado): una afirmación dada como cierta y no comprobada directamente durante la actividad científica particular (explicada como supuestos básicos, supuestos experimentales, o supuestos teóricos). Se pueden utilizar o no términos con referentes directamente observables.

 

Supuesto básico (Presuposición): una afirmación que se da por cierta como “dato” no susceptible de prueba. Las actividades científicas (y el discurso intelectual) se fundamentan en supuestos básicos como:

1. Es posible la objetividad del estudio.

2. Los objetos y/o acontecimientos tienen existencia con independencia de los observadores.

3. Existen relaciones de causa/efecto que pueden ser identificadas.

4. Las ideas científicas son susceptibles de prueba, es decir, son falsables.

5. Existe uniformidad en el medio natural.

 

Hecho[1]: un objeto y/o acontecimiento en el espacio en algún momento.

 

Descripción (Hecho[2]): una afirmación sobre algún objeto y/o acontecimiento en el marco espacio-temporal (el nivel más bajo [básico] de explicación científica.)

 

Observación: una experiencia perceptiva de un hecho, o un registro escrito o hablado (como comunicación a uno mismo o a otro) de una conciencia (percepción) de un objeto y/o acontecimiento en el marco espacio-temporal.

 

Clasificación: el resultado final de una ordenación de objetos y/o acontecimientos en base de unos criterios establecidos, o el proceso de ordenar objetos y/o acontecimientos en base de unos criterios establecidos.

 

Cálculo: una manipulación aritmética y/o matemática de símbolos abstractos y numéricos.

 

Problema: un interrogante o una perplejidad declarada para el que se busca una respuesta. (Un problema se expresa de la manera más apropiada en forma de pregunta.)

 

Hipótesis: una respuesta provisional (no sometida a prueba) a un problema. (Una hipótesis se expresa de manera muy apropiada como una afirmación declarativa en forma adecuada para su ensayo.)

 

Analogía: una expresión o comparación de aspectos parecidos o similares de objetos, acontecimientos y/o conceptos conocidos.

 

Generalización: una declaración universal condicional de aspectos comunes de objetos y/o acontecimientos similares; o una declaración de que cierta cosa sea cierta de una determinada clase de objetos y/o acontecimientos. Por ejemplo, una ley científica.

 

Ley científica: una generalización repetidamente ensayada y bien sustentada, o generalización comprobada de evidente aplicación universal referente a un cierto conjunto de hechos (un nivel de explicación científica entre la descripción y la teoría científica.)

 

Predicción (expectativa): aquel estado de cosas o relación entre objetos y/o acontecimientos que se espera o diseña a base de condiciones conocidas o entendidas; siempre se encuentra en una expresión del tipo “si … entonces …”

 

Experimento: una utilización ideada de manera específica de equipos, instrumentos de medida y componentes variables controlados para conseguir observaciones y descripciones que generalmente no se pueden conseguir de otra manera.

 

Supuesto experimental: una declaración sobre aquel (o aquellos) aspectos de la experimentación (bajo control, o del tipo de prueba y error) que se da(n) por sentado(s) como <<no crítico(s)>> y que no es (son) susceptible(s) de ningún tipo de medición.

 

Cosmología: el estudio de la naturaleza del universo; utilización de instrumentos y tecnología para la descripción de aspectos del universo físico observable.

 

Explicación: un conjunto de significados utilizados para dar una organización a hechos particulares. (Algo ha recibido “explicación” cuando se puede decir de verdad <<lo entiendo>> como respuesta a la explicación dada.)

 

Teoría científica: (como la Teoría Cinético-Molecular, la moderna Teoría Atómica, la Teoría Nuclear, la Teoría Genética, etc.): una lista de postulados o supuestos (teórica) que suele especificar la existencia, las relaciones y los acontecimientos que tienen que ver con una entidad imaginaria (como un átomo, un gen o una molécula) mediante la cual se consigue un <<sistema explicativo>> para un conjunto de hechos muy diversos. (Los postulados se basan en observaciones anteriores o en objetos y/o acontecimientos relevantes; por su parte vienen a ser bases para predicciones susceptibles de ser ensayadas mediante experimentos, bien directa, bien indirectamente.) (Es el nivel más elevado de explicación científica.)

 

Teorema: una declaración derivada de supuestos de la teoría científica más o menos en forma de predicciones o de expectativas susceptibles de ensayo.

 

Modelo: un objeto físico dispuesto para dar una representación analógica de algún(os) objeto(s) y/o acontecimiento(s) principal(es); o una pauta conceptual que involucre una lista de declaraciones sobre objetos y/o acontecimientos imaginarios y relaciones supuestas, asociado de manera especial a conceptos de orígenes y de generación.

 

Cosmogonía: una lista de ideas o formulaciones centradas en el origen y generación del universo. (Estas pautas conceptuales, o modelos, no tienen la calificación de teorías científicas, por cuanto en el campo de los orígenes no son posibles las observaciones previas ni las predicciones susceptibles de falsación.)

 

Modelo evolucionista: un sistema de creencia y explicación basado en la existencia eterna de la materia, de la cual ha provenido una serie ascendente de elementos mediante la nucleogénesis, cambios mediante evolución estelar de astros “jóvenes” a “viejos”, surgimiento de galaxias, planetas (especialmente la tierra con vida, que apareció espontáneamente por evolución molecular, seguida por la evolución orgánica, incluyendo la evolución humana). (Los conceptos tienen que ver con el origen del orden que tuvo que surgir del desorden y con la integración de pautas de mayor complejidad a partir de pautas de una mínima complejidad.)

 

Modelo creacionista: un sistema de creencia y explicación, basado en la existencia de un Creador eterno que estableció un universo completo, acabado y funcional en todos sus aspectos, con respecto a los elementos, galaxias, estrellas, planetas (especialmente la tierra con grupos de animales y plantas mutuamente exclusivos.) (Los conceptos tienen que ver con la conservación de las condiciones conocidas; sin embargo, hay evidentes cambios, fácilmente documentables, en el sentido de deterioro y degeneración.)

 

Ciencia: una serie interconectada de conceptos y esquemas conceptuales que han sido desarrollados como resultado de la experimentación, y que dan como fruto adicional experimentos y observaciones. (La ciencia está limitada al estudio de la naturaleza: es decir, es el estudio de la materia y la energía, debido a los principios limitadores de ser empírica, cuantitativa, mecánica [materialista], correctiva.)

 

Cientismo: la creencia de que el único conocimiento válido y digno de crédito es el que se obtiene por medio del proceso científico; o, la creencia de que la ciencia puede ser utilizada para conseguir las respuestas a todos los problemas humanos.

 

Tecnología: ciencia aplicada; o, la totalidad de los medios utilizados por los seres humanos para conseguir objetos materiales para el mantenimiento del hombre y para su bienestar.

 

 

Referencias

 

Hooykaas, R.: 1972. Religion and the Rise of Modern Science. William B. Eerdmans Publishing Company, Grand Rapids, Michigan. [En castellano se puede consultar, p.e., Karl Jaspers, Origen y Meta de la Historia, Col. Selecta de Occidente, Madrid, págs. 125 y ss.; C. F. von Weizsäcker, La importancia de la ciencia, Ed. Labor, Barcelona, 1972, pág. 102, etc.; Frank H. T. Rhodes, Fe cristiana y ciencia mecanicista, Ed. Certeza, Buenos Aires, pág. 17 y ss.; Henry Stob, <<La Reforma y la ciencia moderna>> en Actualidad y Catolicidad de la Reforma, Ed. Evangélicas Europeas, Barcelona 1967, págs. 68-78, etc. --N. del T.] Vuelve al texto

 

Ho, Wing Meng: 1965. Methodological Issues in Evolutionary Theory with Special Reference to Darwinism and Lamarckism. Oxford, Bodleian Library, Universidad de Oxford. (Notación bibliográfica: Ms. D. Phil. d. 3591. Para pedidos de reproducción fotográfica, n(o) BPC 7442, Oxford University Press.) Vuelve al texto

 

Lecturas recomendadas

 

Jaspers, K. Origen y meta de la historia. Colección Selecta de Occidente, Madrid.

 

Weizsäcker, C. F. von.: 1972. La importancia de la ciencia. Editorial Labor (Nueva Colección Labor, n(o) 27), Barcelona.

 

Rhodes, F. H. T.: 1968. Fe cristiana y ciencia mecanicista (Editor, D. M. MacKay). Editorial Certeza, Buenos Aires.

 

Stob, H., y otros: 1967. Actualidad y catolicidad de la Reforma (editor José Grau). Ediciones Evangélicas Europeas, Barcelona.

 

Ver también Johnson sobre necesidad definiciones claras

 

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Razones – ¿Tiene sentido la fe cristiana para el hombre de hoy?

Introducción general

Después de salir a la luz pública nuestro libro Respuestas a preguntas difíciles, fuimos inundados por un sinnúmero de preguntas para cuyas respuestas no habíamos tenido espacio. Muchas de las indagaciones se referían a nuestra creencia de que el Antiguo Testamento y el Nuevo son la Palabra misma de Dios, una revelación verbal hecha por Dios mismo.

Algunas de las preguntas propuestas por muchos lectores expresan su interés en las diversas traducciones y paráfrasis de la Biblia: ¿Por qué hay tantas traducciones? ¿Cuál es la mejor? ¿Qué valor tiene el Textus Receptus? He aquí algunas de las preguntas que se nos hicieron.

La precisión y la veracidad históricas de la Biblia fueron estudiadas en las dos obras anteriores, Evidencia que exige un veredicto y Más evidencia que exige un veredicto, y la deidad de Cristo se explorará más a fondo en nuestro próximo tomo, que versará sobre la cuestión de las sectas falsas.

Razones (¿Tiene sentido la fe cristiana para el hombre de hoy?), se ha escrito para dar las diversas razones por las cuales creemos en la inspiración de la Biblia como mensaje de Dios para los hombres. Esta obra también trata otros dos temas que despiertan mucho interés hoy en día:

(1)¿Todavía está el Arca de Noé posada sobre el monte Ararat? Se presenta una evaluación de las pruebas que se han propuesto hasta la presente fecha sobre las diversas expediciones y las ocasiones en que se afirma que fue vista en años recientes.

tapa posterior Razones, de Josh Nc Dowell

(2)¿Es la teoría de la evolución el mejor modelo científico para explicar los orígenes del hombre y el universo? Esta es una pregunta que ha ocupado el pensamiento de laicos y eruditos. Presentamos cuarenta razones por las cuales nos oponemos a que la teoría de la evolución sea tenida como la mejor explicación científica de los hechos comprendidos en la controversia sobre las relaciones entre ciencia y creación.

Razones no es un tratado de erudición, pues su propósito es solamente aclarar el entendimiento del hombre común.

Titulo: Razones – ¿Tiene Sentido la fe cristiana para el hombre de hoy?

Autores: Josh Mc Dowell -Don Stewart

Editorial::Vida

Publicado: En 1981 por Campus Cruzade for Christ,in ,Ed, en Español 1983 por edit. Vida, Deerfield, Florida, 4ª impresión,1992

Quiz Genciencia: solución insectos gigantes

Quiz Genciencia: solución insectos gigantes

Admirar la Naturaleza e ignorar a Dios sería como admirar una máquina automática por la perfección de su funcionamiento e ignorar la inteligencia del ingeniero que ha hecho posible esa máquina.

Afirma la Biblia:

  • “los que no conocen a Dios a través de la Naturaleza son unos necios.” (Ro. 1:20-23)
  • «Dijo el necio: No hay Dios» (Sal. 14:1)
  • «Los cielos cantan la gloria de Dios» (Sal. 19:2)
  • «Dios se hace visible a través de sus obras, por eso quienes no le glorifican no tienen excusa» (Ro.1:19ss.)

insecto1.jpgTras unos días con la cuestión planteada, parece que la mayoría de los lectores ha dado la respuesta acertada con el problema planteado sobre el pequeño tamaño de los insectos. Recordemos el problema:

¿Verdadero o falso?

Los insectos actuales no sobrepasan los pocos centímetros de tamaño porque el peso de las estructuras de soporte, a partir de cierto umbral de tamaño, pesan demasiado como para que se puedan aguantar a sí mismas. Es decir: multiplicar por 2 la longitud de una pata, por ejemplo, significa aumentar por 8 su peso (2 al cubo, porque el peso es proporcional al volumen), y esa es la razón por la que estos animales no alcanzan mayores tamaños.

Pronto los lectores se han dado cuenta de que ésta no podía ser razón suficiente, ya que en el Paleozoico tardío había insectos mucho mayores, como libélulas de cerca de un metro de envergadura, etc, por lo que la afirmación de arriba es falsa. La limitación actual al tamaño de los insectos la explica perfectamente nuestro lector HalEmmerich, por lo que trascribo su comentario a continuación:

[...]diría que el problema está más en cómo puede fluir el oxígeno atmosférico, en una concentración relativamente baja, a través del sistema de tráqueas con que respiran los insectos. Mientras que animales mayores disponen de mecanismos activos para hacer entrar activamente el oxígeno, los insectos tienen una serie de canales por los cuales el mismo va difundiendo pasivamente. Al ser pequeños, el poco oxígeno que hay por la atmósfera entra bien por difusión y llega a todo su organismo, mientras que si fueran mayores llegaría un poco al principio sólamente. En la prehistoria la atmósfera tenía una composición distinta, con más oxígeno, lo cual permitió que éstos alcanzaran un tamaño mayor.

Esta es la causa primordial. Sin embargo, ¿no podrían ser los insectos ni siquiera un poco mayores? ¿Y por qué hay unos pocos insectos grandes (10-15 cm., 40-60 g.) mientras que la mayoría son muchísimo menores (30 ó 50 veces menores)? ¿acaso los insectos “grandes” actuales respiran de diferente modo? Terox, en su comentario, nos da una idea: [en] los ecosistemas actuales, sobre todo con la presencia de mamíferos, no les permiten aumentar demasiado del tamaño (evolutivamente hablando). Es decir: los insectos han adoptado, como estrategia evolutiva (y no solo por limitación física) ocupar unos nichos ecológicos en los que su pequeño tamaño les es ventajoso. Esta es otra causa, que está operando en segundo plano, a escala más detallada de especie a especie, y no sobre los insectos en su conjunto.

Fuente:

http://www.genciencia.com/2008/05/11-quiz-genciencia-solucion-insectos-gigantes

¿Son satisfactorios los resultados del sistema para determinar la edad de las cosas por medio del potasio argón?

tapa libro Razones de Josh Mc Dowell

¿Son satisfactorios los resultados del sistema para determinar la edad de las cosas por medio del potasio argón?

1. Leyes de la Naturaleza

Que la Naturaleza se rige según unas leyes es algo indiscutible. Estas leyes de la Naturaleza, son la base de la Ciencia. «El hombre de Ciencia sabe que idénticos efectos en idénticas circunstancias presuponen idénticas causas»[1] Sin tales premisas la Ciencia resultaría imposible.

Aunque es verdad que algunas veces intervienen tantos factores que es muy difícil predecir de antemano lo que ocurrirá: como si saldrá cara o cruz al echar una moneda al aire. Entonces se acudirá al «cálculo de probabilidades» y estadísticas. De ahí el «principio de indeterminación» de Heisenberg en la microfísica donde tanto desconocemos; pero esto no niega que el resultado se deba a leyes determinadas”[2]

Admirar la Naturaleza e ignorar a Dios sería como admirar una máquina automática por la perfección de su funcionamiento e ignorar la inteligencia del ingeniero que ha hecho posible esa máquina.

Por eso la Biblia dice que los que no conocen a Dios a través de la Naturaleza son unos necios[3]

Afirma la Biblia:

«Dijo el necio: No hay Dios»[4]. .

Y en otro lugar: «Los cielos cantan la gloria de Dios»[5]

Dios se hace visible a través de sus obras, por eso quienes no le glorifican no tienen excusa»[6].

 

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2. ¿Que es la Datación radiométrica?:

«Es el método científico que permite saber una fecha exacta mediante el uso de la radiactividad.

a.El método de Uranio – Plomo vale para estudiar las rocas más antiguas conocidas y meteoritos. Se aplica en rocas ígneas y metamórficas con uranio.

b.El método de Carbono 14 – carbono 12: el carbono 14 se degenera y se transforma en carbono 12, en restos orgánicos. Esto en geología sólo vale para el cuaternario (hace 60.000 años)[7]

3. El método del potasio y el argón

Método de potasio argonEl método del potasio y el argón para calcular la edad, hace las mismas suposiciones de todos los otros métodos al respecto. Se basa en la transformación de un cierto tipo de isótopo del potasio hasta convertirse en argón. Para fechar un objeto con este método, se debe saber cuánto argón y cuánto potasio contiene la roca en el presente, cuánto tenía cuando se formó y la rapidez de cambio del potasio al argón. Además, se debe suponer que ni le ha entrado ni le ha salido argón a la roca desde su formación.

Una vez más la dificultad está en la determinación del contenido inicial de la roca. Como no había nadie que midiera el potasio y el argón cuando se formó la roca, se debe satisfacer el tercer supuesto con una adivinación. Como el argón es un gas inerte, lo que significa que no forma enlaces químicos con otros elementos, la mayoría de los que usan el método potasio-argón suponen que cuando ocurre una incursión de lava, todo el argón se escapa de la roca. La teoría dice que lo que se necesita es medir la cantidad de potasio y argón contenidos en la roca en el presente para saber cuánto tiempo se necesitó para que se acumulara esa cantidad de argón en la roca.

Sin embargo, como dice Kalervo Rankama:

Aunque el método potasio-argón fue aceptado definitivamente como instrumento geológico, todavía adolecía del hecho de que las edades no eran siempre correctas.” Algunos ejemplos del fracaso del método potasio-argón para el cálculo de la edad, demuestran los absurdos que se encuentran cuando se cree en estos procesos de fechado a base de la radiactividad.

C. S. Noble y J. J. Naughton usaron el método potasio-argón para calcular la edad de una incursión de lava debajo del agua. A juzgar por la bien conservada apariencia de la intrusión ígnea, calcularon que tenía menos de 200 años de edad. Sin embargo, cuando calcularon la edad usando el método potasio-argón, obtuvieron una edad entre 12 y 21 millones de años. Es obvio que el método no funcionó bien.

Lovering y Richards extrajeron diferentes minerales de la misma estructura volcánica y calcularon su edad. En la chimenea de Kimberlite, Sudáfrica, dos minerales diferentes dieron edades de 68 millones y 142 millones de años. Esa es una variación muy grande cuando debieran tener más o menos la misma edad. Luego hicieron el mismo experimento en una chimenea volcánica de Brecia, Australia y obtuvieron edades entre 121 y 911 millones de años. Decida el lector.

El derramamiento de lava de Kaupulehu, en Hawaii, entre 1800 y 1801, que el hombre vio surgir de la tierra, dio por el método potasio-argón edades entre 1.000 y 2.400 millones de años. [Este manto de lava tiene menos de 200 años! El mismo manto, cuando se le calculó la edad con helio, dio edades entre 140 y 670 millones de años. El cráter del lago Salado, en Oahu, dio con potasio-argón edades de 92-147, 140-680, 930-1580, 1230-1960, 1290-2050 y 1360-1900 millones de años. ¿Qué edad prefiere usted?

El siguiente es nuestro último ejemplo sobre el cálculo de la edad por el método potasio-argón. En el campo volcánico de Auckland, en Nueva Zelandia, los derramamientos de lava han sepultado los bosques que estaban al pie de los volcanes.Como en Pompeya, los árboles, al quedar cubiertos con lava, no fueron destruidos, sino que se conservaron. Esto presenta una buena oportunidad para comparar dos métodos. Se pueden estudiar los resultados del cálculo de la edad de la madera con carbono 14 y de la lava con potasio-argón.

McDougall, Polach y Stipp observan:

 

"Con el método potasio-argón se midieron muestras de roca entera de 16 volcanes y hubo un control del cálculo de edad por radiocarbono, directa o indirectamente, para 11 de ellas. Con pocas excepciones, se encontraron edades demasiado avanzadas, pero internamente coherentes (potasio-argón) para las lavas. Se hizo el cálculo adicional de la edad por el radiocarbono en varias muestras de madera; salvo una excepción, los nuevos resultados eran coherentes con los resultados anteriores.

Para la isla volcánica de Rangitoto, las evidencias del radiocarbono de las pruebas geológicas y de las botánicas, muestran sin equivocación, que estaba activa y se formó probablemente durante los últimos 1-000 años. Las fechas del método potasio-argón para los basaltos de este volcán van desde 145.000 hasta 465.000 años.”

«Se han admitido enormes errores en la fecha que data de las rocas por el método de potasio-Argon. Los científicos fecharon cuidadosamente las muestras de materiales volcánicos con la conocida formación fecha de 1800 y 1801 para un flujo de lava en Kaupulehu, Hualalai Volcán, Hawai» [8]

Una explicación dada por un cientifico español, el dr. Manuel Carmona, microbiólogo, respecto de este problema es que:

«La datación K/Ar es correcta, pero hay que ser muy cuidadoso a la hora de tomar las muestras. Por ejemplo, en una erupción volcánica hay una salida de magma hacia la superficie por columnas o chimeneas del volcán. La lava arrastra material del manto y de la corteza que posee una antigüedad mucho mayor que la lava que sale. Esas impurezas arrastradas se conocen como “xenolitos”. Cuando la lava se enfría, en muchas ocasiones los xenolitos son fácilmente visibles, pero otros necesitan de un examen microscópico para ser distinguidos. Si analizamos el xenolito nos dará que es muy antiguo, mientras la lava petrificada dará un dato de juventud. Por eso zonas cercanas de una misma muestra pueden dar diferencias de millones de años.

Una publicación en una revista de geología dónde se estudiaban rocas volcánicas, demostrando lo importante que es realizar muestreo para no cometer errores. De esa forma tomaron muestras incorrectamente y los datos eran por tanto incorrectos. Pues bien, al poco en las revistas creacionistas se quedaban con la datación incorrecta para mostrar que el uso de técnicas de datación radiactiva es errónea.

En el caso de la datación de rocas en el monte S. Helena. Los creacionistas afirmaban que dos trozos diferentes de magma daban resultados distintos y eso tira abajo los sistemas de datación. Falso!!!. Precisamente entre el basalto y otras rocas volcánicas hay trozos de manto de una enorme antigüedad. Si se capturan esos fragmentos en la datación dan resultados aberrantes. Pero esta gente hace la anticiencia: nunca dicen cómo toman las muestra, cuántas muestras toman, dónde hacen los análisis y estudiando qué. Me han llegado a decir que “según el 14C dió una antigüedad de 300 millones de años”, cuando el 14C sólo puede usado para medir edades máximas de 60.000 años

BODY {font-family: Arial;font-size: 10pt;}Decía que se trata, por lo tanto, solo de C-14 y en determinados bichos bajo determinadas condiciones. La conclusión es que hay que llevar cuidado con la datación mediante C-14 en determinados medios extremos, pero claro, los creacionistas sacan como conclusión que el C-14 no sirve, y por extensíón, ningún otro método de datación.

Por supuesto, que las dataciones paleontológicas se realicen mediante confrontación de varios métodos diferentes (y solo las de una antigüedad menor a 60.000 años por C-14), es curiosamente ignorado por estas mentes tan “científicas”.

BODY {font-family: Arial;font-size: 10pt;}Al final, son dos historias sacadas de contexto como siempre: la descalificación se basa en dos publicaciones en Science:

-Keith& G. M. Anderson. 1963. Radiocarbon Dating: Fictitious Results with Mollusk Shells. Science, 141:634 – 637

-Riggs,A.C. 1984. Major Carbon-14 Deficiency in Modern Snail Shells from Southern Nevada Springs. Science, 224: 58-61

Enla primera, los autores reportan una datación con C-14 que da varios miles de años de error en caracoles vivos, y los mismos autores dicen que se debe a la incorporación de carbono inactivo del humus, dado el medio de vida del mejillón.

Enla segunda, el artículo en realidad explica una deficiencia en C-14 de ciertos moluscos de Nevada por la fijación de HCO3.

Esdecir, se trata únicamente de C-14

http://www.christiananswers.net/spanish/q-aig/aig-c007s.html
y algo más.
http://dialogue.adventist.org/articles/16_2_esperante_s.htm
http://apologista.blogdiario.com/1199688900/ »

Acá hay algo de un caracol vivo, que según los creacionistas, dió 27.000 años con datación de Carbono 14.

Esto esta muy bien explicado en:

  • El artículo: Funkhouser and Narton:“Radiogenic helium and argon in ultramafic inclusions from Hawai”. Journal of Geophysical Research, vol. 73, pp. 4601-4607.
  • También está explicado en el libro “Huesos, piedras y estrellas” (2007) de Chris Turney Ed. Crítica, donde se se explica cómo conocer la antigüedad de las cosas.

Según la opinión de este cientifico español (http://oldearth.wordpress.com), algunas revistas creacionistas habrían tomado sólo la mitad de la información!»

Henry Morris que en su libro “Scientific Creationism” dice:« “la única forma de determinar la verdadera edad de la Tierra es que Dios nos diga cuál es. Y como Él nos ha dicho, muy claramente, en las Sagradas Escrituras, que tiene varios miles de años de antigüedad, y no más, eso debe zanjar todas la cuestiones básicas de cronología”.»[9]

Esta última respuesta, aunque suena muy espiritual, no me parece muy prudente de parte de un científico. Creo que debemos dejar que la ciencia extraiga sus resultados y no proponer respuestas bíblicas a la edad de la tierra que Dios no ha dado”. Aunque no necesariamente tenemos estar de acuerdo, pero no debemos usar la biblia como libro de ciencia, ya que no lo es, aunque por supuesto, esta actitud prudente, no quita su exactitud arqueológica ni su inspiración divina. En absoluto.

Notas:

[1] JOSÉ M. RIAZA, S.I.: Azar, Ley, Milagro, X, 7. Ed. BAC. Madrid.

[2] JOSÉ M. CIURANA: La existencia de Dios ante la razón,3º, II, A, b. Ed. Bosch. Barcelona, 1976.

[3] Libro de la Sabiduría, 13:1-10; Romanos, 1:20-23.

[4] Salmo 14:1.

[5] Salmo 19:2.

[6] Romanos, 1:19ss.

[7]Datación radiométrica

[8] The Evolution: Possible Or Impossible?: Molecular Biology and the Laws of Chance,Autor James F. Coppedge, Publicado en 1973,Zondervan, Página 185

[9] http://groups.google.es/group/es.charla.religion/msg/77c5e275e1d1122f

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Fuente:

Copiado de: Josh McDowell – Don Stewart , “Razones – ¿Tiene sentido la fe cristiana para el hombre de hoy?“, edit. Vida 1983,1981 por Campus Crusade for Christ,Inc,4º imp. 1992

¿Da buenos resultados el carbono 14?

  • El extiende el norte sobre el vacío, y cuelga la tierra sobre la nada. (Job 26:7 B.A)
  • Dios extiende el cielo sobre el vacío; sobre la nada tiene suspendida la tierra.(Job 26:7 NVI)

¿Da buenos resultados el carbono 14?

La tecnica de C14:

Esta técnica se fundamenta en la relación constante que existe en los organismos vivos entre los isótopos del carbono C-12 y C-14, la cual es la misma que la que existe en la naturaleza, debido a que los seres vivos se encuentran en continuo proceso de formación, y por tanto las nuevas moléculas que fijan el carbono atmosférico en un organismo tienen la misma relación isotópica que el carbono libre en la atmósfera. Cuando un organismo muere esta relación cambia, pues el isótopo C-14 es inestable y se descompone radiactivamente con el tiempo. De esta forma, como conocemos experimentalmente la velocidad a la que se produce este proceso de descomposición radiactiva, podemos calcular cuánto tiempo hace desde que se produjo la muerte del organismo que estamos datando a partir de la diferencia que existe entre la relación C-12/C-14 medida en la muestra y la relación ambiental.[0]

El Dr. Bermudo Meléndez, presidente de la Real Sociedad Española de Historia Natural y Catedrático de Paleontología de la Universidad Complutense de Madrid, dice en la Revista IBÉRICA [1], en un artículo titulado Estado actual de la teoría de la evolución: «Cuanto más investigamos el mecanismo del proceso de la evolución, tanto más comprendemos la realidad de la existencia de una inteligencia infinita capaz de haberlo programado todo».

Kastler, Premio Nobel, afirma: «Querer admitir que el azar haya creado el ser viviente me parece absurdo» [2].



tapa libro Razones de Josh Mc Dowell

¿Que es la Datación radiométrica?:

«Es el método científico que permite saber una fecha exacta mediante el uso de la radiactividad.

a.El método de Uranio – Plomo vale para estudiar las rocas más antiguas conocidas y meteoritos. Se aplica en rocas ígneas y metamórficas con uranio.

b.El método de Carbono 14 – carbono 12: el carbono 14 se degenera y se transforma en carbono 12, en restos orgánicos. Esto en geología sólo vale para el cuaternario(hace 10.000 años).»[3]

El método para calcular la edad por medio del carbono 14 es ciertamente el más conocido. Este también tiene ciertos supuestos que se deben cumplir para que dé resultados precisos.

El carbono 14 se produce en la estratosfera, cuando un átomo de nitrógeno 14 es bombardeado con un rayo cósmico. Esto cambia el nitrógeno en carbono 14. Este entonces se dispersa por la atmósfera y las plantas lo absorben por fotosíntesis. Cuando un animal come plantas, parte del carbono 14 se le incorpora. El animal carnívoro que se come al animal anterior también recibe carbono 14 en su cuerpo. La teoría dice que este proceso sigue hasta que todas las criaturas vivas sean radiactivas exactamente en la misma medida.

Metodo de carbono 14

Cuando un animal o planta muere, deja de asimilar el carbono 14 a su cuerpo. Con el correr del tiempo, el carbono 14 se convierte otra vez en nitrógeno 14. Esto significa que, mientras más vieja sea la materia orgánica, menos carbono 14 tendrá. Así que se puede calcular la edad de un objeto si se cumplen ciertas condiciones.

Primero, como en todos los métodos para el cálculo de la edad, se debe saber cuánto carbono 14 tenían la planta o el animal cuando murieron. Si de alguna manera un animal evitó la asimilación del carbono 14 a su sistema, dará una edad muy avanzada, si se supone que murió con la cantidad común de carbono 14 en su cuerpo.

Generalmente se hace la suposición de que el nivel de carbono 14 atmosférico ha sido constante durante los últimos veinte a treinta mil años. Pero, para que este supuesto sea cierto, el nivel de nitrógeno atmosférico y la frecuencia de bombardeo de los rayos cósmicos también deben haber sido constantes durante los últimos treinta mil años. Esta última suposición es más bien incierta, pues las primeras medidas de los rayos cósmicos se hicieron a principios del siglo XX. Parece atrevido ampliar los resultados de las medidas de unos ochenta años para generalizarlos a los últimos treinta mil años. Aun así, esto es lo que se suele hacer.

El segundo supuesto del cálculo de la edad con carbono es que se puede medir la proporción del carbono 12 normal al carbono 14. Esto no es problema, pues se pueden realizar las medidas con una gran precisión.

El supuesto final es que la velocidad de transformación radiactiva del carbono 14 no cambia. Si el carbono 14 se degeneró más rápido o más despacio en el pasado, entonces la edad que se obtiene al usar la velocidad presente sería errónea.

Lo interesante de la velocidad de transformación del carbono 14, es que se puede cambiar en el laboratorio. John Lynde Anderson hizo un experimento en el que alteró la carga eléctrica de una lámina con carbono 14.

Este es su informe:

“El promedio durante las condiciones de 90 V + es por lo tanto nueve desviaciones normales menos de lo que se observó en 90 V-.”

Esto significa que la velocidad de transformación se alteró radicalmente al aplicar diferentes potenciales eléctricos al carbono 14. Las consecuencias de esto son de largo alcance. Por ejemplo, cada vez que una tormenta eléctrica pase por encima de un objeto que está en el suelo, podría alterar la velocidad de transformación del carbono 14. La carga eléctrica de las nubes y sobre la tierra en esas ocasiones produciría el mismo efecto que Anderson produjo en el laboratorio.

Es bastante para consideraciones teóricas. No hay mejor manera de ilustrar los problemas del carbono 14, que mostrando algunos ejemplos.

La universidad de Yale calculó la edad de un asta de antílope en tres ocasiones diferentes y obtuvo tres edades diferentes: 5.340,9.310 y 10.320 años. La universidad de Michigan calculó la edad de dos especimenes de la misma posición estratigráfica (deberían tener la misma edad) en 1.430 y 2.040 años.

Un pedazo de corteza examinado por las universidades de Chicago y Michigan dio edades de 1.168 y 2.200 años. El método del carbono 14, cuando se le aplicó a un mastodonte, indicó que había estado muriendo de afuera hacia adentro durante un período de 750 años. La parte exterior de uno de los colmillos indicó 7.820 años después de la muerte, mientras que el interior del colmillo había muerto 750 años más tarde. ¡Qué agonía la del pobre animal!

Charles Reed hace la siguiente observación:

“Un ejemplo clásico de la irresponsabilidad del C-14, es la diferencia de 6.000 años entre 11 pruebas hechas a Jarmo, una aldea prehistórica del norte de Iraq que, según las evidencias arqueológicas, no fue ocupada por más de 500 años consecutivos.”

No es difícil hallar ejemplos como estos. Y después de considerarlos, cabe preguntarse si realmente el método del carbono 14 da resultados.

El carbono 14 tiene una vida media de 5,730 años. La concentración de carbono 14 en la atmósfera todavía se esta aumentando.

Existen ciertas plantas que reciben el carbono 12 pero no reciben el carbono 14.

Sólo hay unos 10 kilogramos de carbono 14 en. toda la tierra.

El carbono 14 no puede ser utilizado para conocer la edad del planeta por dos motivos:

a.Primero, su periodo de semidesintegración no es tan largo, lo que lo hace muy fiable sólo para muestras de edad menor a 60.000 años.

b.Para periodos grandes se utilizan isótopos de uranio y torio que acaban convirtiéndose en plomo. Este método permite alcanzar hasta 10.000 millones de años.”

yo creo que Dios creó todas las cosas

Se ha verificado por medio de experimentos que estas técnicas para fechar pueden dar resultados erróneos, y que a menudo lo hacen.

Por ejemplo, con el método del carbono 14 se determinó que unos caracoles vivos tenían 2.300 años.[3]

La cáscara de caracol vivo dio una edad de 27,000 años de muerte. Algo del tejido del caracol vivo dio una edad de 3,000 años.[4]

El mismo método indicó que madera tomada de árboles que recién estaban creciendo, tenía 10.000 años de antigüedad.[5]

El cadáver seco de una foca ya muerta 30 años con la prueba de carbono 14 dio una edad de 4,600 años de muerte. Una foca, recién muerta, dio una edad de muerte de 1.300 años.[6]

CARBONO-14-DESINTEGRACIÓN[7]

«La acumulación de radiocarbono presente en todo el mundo habría producido el radiocarbono en la atmósfera de todo el mundo en varios miles de años. Sin embargo, irónicamente, es carbono 14 lo que es utilizado por los científicos evolucionistas, en un intento de demostrar que la vida ha existido en nuestro planeta durante millones de años!

Robert Whitelaw, un ingeniero nuclear del grupo de ingenieros expertos en Virginia Polytechnic Institute, encontró que la tasa de producción no es igual a la tasa de desintegración. De hecho, sus cálculos ponen de manifiesto un reciente giro en la C-14 reloj, los otros-dos factores sería equilibrado.Whitelaw la investigación indica que el reloj se convirtió en aproximadamente 8000 años atrás.(Véase el capítulo 6, impreciso Citas métodos, para obtener más información sobre datación por radiocarbono.)»

¿Es confiable el método de fechado por Carbono 14? [8]

Asi se explaya un articulo de un blog de ciencia y fe:

Es muy común que en ocasiones ejerzamos una fe ciega en muchas tareas del diario vivir científico o bien, de la vida cotidiana común y normal, sin sentarnos a cuestionar si eso que nos dicen es cierto o bien, si tiene fundamento. Como científico, se que la mayoría de las ocasiones debo ejercer mucha fe en muchos modelos del mundo natural que usamos para intentar creer por no decir engañarnos, de que entendemos algo. Debemos recordar que la ciencia no explica las cosas, simplemente las describe.

Un ejemplo clásico lo hayamos en la relación de datación entre el C-14 y la datación de la columna geológica.Sabemos que el método de Carbono 14 es usado comúnmente para fechar material orgánico o material que en algún tiempo fue parte de un organismo vivo.

Este método está basado en la medida del elemento radiactivo carbono 14, que se encuentra en todos los tejidos vivos. Como resultado de la radiación que pasa a través de la atmósfera superior de la tierra, los átomos ordinarios de nitrógeno se transforman en carbono 14 radiactivo. Algunos de estos átomos radiactivos son entonces incorporados en las moléculas de dióxido de carbono las cuales son a su vez absorbidas por las plantas en el proceso de fotosíntesis. Los animales consumen material vegetal o carne cuyo origen también está vinculado en alguna forma con las plantas. Cada organismo en sí, ya sea planta o animal, contiene una cierta cantidad de carbono 14 radiactivo.

Cuando un organismo muere, la absorción de carbono 14 cesa y el elemento radiactivo comienza el proceso de decadencia de regreso a nitrógeno. Al medir la cantidad de carbono radiactivo en una muestra se puede determinar la fecha de su muerte. Cuanto más carbono 14 esté presente, menor será la edad y cuanto menos tenga, más antiguo será el espécimen.

Al igual que los otros métodos de fechado radiométrico, el método Carbono 14 depende de varias hipótesis. Primero, para que este método de fechado funcione, la cantidad de carbono radiactivo en la atmósfera de la tierra debe haber sido constante. Esto significaría que la tasa de formación de carbono radiactivo habría tenido que ser igual a la tasa de decadencia en la época en que vivió el espécimen. Segundo, hay que suponer que la medida de decadencia era en el pasado la misma de hoy. Tercero, ninguna contaminación de carbono radiactivo podía ocurrir desde la muerte del espécimen.

A fin de evaluar completamente la exactitud del método de fechado carbono 14, procedamos a examinar la evidencia observable. Hay un número de factores en el medio que podemos considerar, los cuales indicarían que la tasa de formación de carbono radiactivo no ha sido constante en el pasado.

1.La disminución de la fuerza del campo magnético de la tierra, lo que provoca que la radiación cósmica penetre más fácilmente en la atmósfera de la tierra.

2.La actividad volcánica, que libera dióxido de carbono. Los períodos de violentas erupciones volcánicas transtornarían el balance del C-14 requerido para que este método fuera válido.

3.Las pruebas nucleares llevadas a cabo hace varias décadas han sido responsables de un aumento en la tasa de formación de carbono radiactivo.

4.Las llamaradas solares también son responsables de un aumento en la tasa de formación de carbono radiactivo.

5.Las colisiones de asteroides o meteoritos que tienen lugar en la tierra. Por ejemplo, en 1908 cayó un meteorito en Tunguska, Siberia. Los anillos concéntricos de todos los árboles alrededor del mundo indicaron que la cantidad de radiactividad fue mayor que la normal el año que siguió a la explosión de Siberia.

Por lo tanto, es inexacto suponer que la tasa de formación de carbono 14 y la de decadencia han sido constantes en el pasado. No hay forma posible de hace ajustes para compensar todas las variaciones que han ocurrido en el pasado. Una evaluación justa de la evidencia observable indica claramente que el fechado por el método de carbono 14 es altamente dudoso.

¿Es confiable el método de fechado por el carbono 14 radiactivo? Cuando se publican fechas en varios artículos científicos, ¿debemos aceptarlas como exactas e indiscutibles? Muchoscolegas científicos han asegurado que el fechado de material orgánico es tan digno de confianza y preciso como un reloj suizo. Procedamos a examinar unos pocos ejemplos señalando una buena razón para cuestionar la confiabilidad de este método.

1.Moluscos vivos han sido fechados por el proceso de carbono 14 y se les ha asignado una edad de 2300 años. Estos resultados fueron publicados en la revista SCIENCE, volumen 130, del 11 de diciembre de 1959.

2.La publicación Nature, volumen 225, del 7 de marzo de 1970, informó que se había llevado a cabo una prueba de carbono 14 en material orgánico contenido en el mortero de un castillo inglés. Aunque se sabía que el castillo tenía 787 años, el carbono 14 dio una edad de 7.370 años.

3. Focas recién muertas fueron fechadas por el método carbono 14 asignándoles 1.300 años de edad; focas momificadas que habían estado muertas por 30 años se les fijó 4.600 años. Estos resultados fueron publicados en el volumen 6, de 1971, del American Journal of the United States.

Y así, la lista continúa…

El siguiente gráfico ilustra una muestra de fechas tomadas del diario científico Radiocarbon and Science. Presenta una comparación de las fechas de carbono 14 con fechados de especímenes por la estructura geológica de tiempo. Las fechas geológicas o eras fueron determinadas por los evolucionistas hace más de 100 años y son todavía reconocidas por la mayoría de los científicos de hoy como exactas y razonables.

MUESTRA FECHA : …………………….CARBONO-14 – FECHA GEOLOGICA

Tigre diente de sable: ………………. 28.000 100.000 – 1.000.000
Mamut: ………………………………………..11.000 20.000 – 35.000
Gas natural : …………………………………………….14.000 – 50.000.000
Carbón: ……………………………………………………….1.680 -100.000.000

Es obvio que existe una gran discrepancia entre las fechas del carbono 14 y las propuestas por la columna geológica. Sin embargo, ambos métodos de fechado son aceptados como exactos y confiables por quienes apoyan la teoría de la evolución, a pesar de que una obviamente contradice la otra.

Conclución:

«Las cantidades de elementos en juego son muy débiles, y los riesgos de error no son despreciables, sobre todo para los restos orgánicos, que pueden haber sido contaminados por infiltraciones carbonadas o contactos con carbono más reciente luego de su ubicación, lo que aumenta la tasa de carbono 14 y “rejuvenece” las dataciones. Es necesario, entonces, controlar siempre una datación por varias mediciones, ya sea de la misma muestra, ya sea de muestras próximas, confrontar una datación radio-isotrópica con otros medios de datación cuando sea posible (archivos, anillos de árboles, barbas…) (cf. M. Derruau, 1996).

Las dataciones radiocronológicas absolutas han permitido corregir o confrontar las cronologías estratigráficas relativas del siglo XIX. Los investigadores pudieron precisar la edad de fenómenos o materiales ya conocidos, como la inversión de la dirección de imantación de los minerales magnéticos en las rocas volcánicas, en el pasado (paleomagnetismo remanente, que permite distinguir períodos como los de Matuyama y Brunhes, para la era cuaternaria), o las cenizas volcánicas (tefrocronología); pudieron datar las variaciones de las relaciones entre Oxígeno 16 y Oxígeno 18 en las conchas de fósiles marinos, que dependen de las variaciones de temperatura de las aguas marinas, y que permiten establecer curvas de paleotemperaturas (cf. C. Emiliani, 1966).

Ellos constataron, de este modo, que las fases frías de la era cuaternaria (o “estadios isotópicos) eran mucho más numerosas y más cortas que los cuatro o cinco períodos clásicos de Penck et Brückner, hoy cuestionados nuevamente.

Este hecho recuerda que, a pesar de los progresos técnicos, la geocronología es aún imperfecta, integra siempre un cierto margen de error, y que su utilización en las reconstituciones paleo geográficas ¡debe ser muy prudente!» [9]

“Estudios recientes han discutido la «absoluta» validez del método de datación Carbono 14, habitualmente usado para datar los restos del paleolítico medio, ya que las fechas ubicadas entre los 40.000 y los 30.000 años de antigüedad no pueden considerarse años históricos.
El isótopo del Carbono 14 se desintegra de forma regular, pero a partir de los 30.000 años su presencia en las muestras datadas es residual y, en muchas ocasiones, estas muestras han sido sometidas a procesos de alteración difíciles de identificar.
Por ello, muchas de las fechas habitualmente empleadas para sostener afirmaciones arqueológicas sobre el paleolítico medio pueden corresponder a muestras contaminadas.” [10]

Recordemos:

“ Nuestra amada ciencia no explica las cosas, simplemente las describe”.[11]

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Notas

[0] http://www.evidenciasdelcristianismo.com/libros/evidencias%20historicas%20y%20arqueologicas/Evidencias%20Historicas%20y%20Arqueologicas.pdf

[1] A. KASTLER: Revista La Civiltá Cattolica, 136 (1985) 144.,citado en http://www.ucm.es/BUCM/revistas/geo/11321660/articulos/COPA7272120003A.PDF

[2] Revista. IBÉRICA de Actualidad Científica, n.138 (X-73)551, citado en https://lasteologias.wordpress.com/2008/03/05/teologia-dogmatica-i-nº-4/

[3]Datación radiométrica

[4] http://www.creacionistas.com/

[5].Morris, H. M., Scientific Creationism, CLP, 1974, pp. 146-147.(Citado en Scott M.Huse, El Colapso de la Evolución, Chick publicaciones,pag.36)

[6] http://www.creacionistas.com/

[7] 25 – CARBONO-14-DESINTEGRACIÓN ( Capítulo 4 bis:La Edad de la Tierra ¿Por qué la Tierra no es millones de años, CIENCIA VS. EVOLUCIÓN)

[8] http://creaciondimensional.blogspot.com/2009/05/es-confiable-el-metodo-de-fechado-por.html

[9] http://www.hypergeo.eu/article.php3?id_article=403

[10]http://www.madrimasd.org/informacionidi/noticias/noticia.asp?id=43092&origen=notiweb

[11] http://creaciondimensional.blogspot.com

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Fuentes Bibliográficas:

Las aves podrían contar con un sistema cuántico de orientación en vuelo

Las aves podrían contar con un sistema cuántico de orientación en vuelo

El campo magnético terrestre provocaría un efecto cuántico sobre los electrones de la retina

Desde siempre, la capacidad de orientación de las aves migratorias ha sorprendido al ser humano. Según una nueva hipótesis, la explicación podría estar en la física cuántica: la incidencia del campo magnético terrestre sobre los electrones presentes en los iones más inestables de la retina podría generar una respuesta química que señalara a los pájaros hacia donde dirigirse. Esto sería posible gracias al efecto Zeno cuántico, que permitiría que el tiempo de incidencia de dicho campo magnético fuera suficiente como para afectar a los iones y determinar la señal química necesaria. De esta forma se explicaría la capacidad de las aves para formar sus propios mapas de regiones enteras. Por Yaiza Martínez.

Las aves podran contar con un sistema cuántico de orientación en vuelo
Que las aves utilizan el campo magnético de la Tierra para orientarse en sus migraciones se sospechaba ya a principios del siglo XIX. Sin embargo, cómo consiguen sacarle partido a dicho campo para tal fin es lo que ha desconcertado a los científicos durante décadas.

En los últimos años, un número creciente de evidencias han apuntado a la posibilidad de que un campo magnético débil pudiera influir en cierto tipo de reacción química acaecida en las retinas de los ojos de los pájaros, y que implicaría a iones de una gran inestabilidad presentes en ellas.

Según publica Arxivblog, la hipótesis sería que el producto químico resultante de la recombinación de estos iones en la retina de las aves dependería del estado cuántico de sus electrones al entrar en contacto con el campo electromagnético.

Estado cuántico

Un estado cuántico es la descripción del estado físico de un sistema cuántico, en este caso, de las partículas subatómicas de las retinas de los pájaros. La recombinación de los iones dependería, en concreto, de si sus electrones están en un estado singlete (representación unidimensional) o en un estado triplete (conjunto de tres estados cuánticos).

Al parecer, el contacto de las retinas de las aves con un campo magnético crearía una predisposición hacia el estado triplete de los electrones en los iones, que en consecuencia generarían una señal química específica que guiaría a los pájaros en su camino, lo que, según Newscientist, proporcionaría información a los pájaros acerca del campo magnético.

Pruebas experimentales han demostrado de hecho que se puede confundir el sentido de orientación de los pájaros utilizando campos magnéticos específicamente diseñados para producir esta discriminación entre ambos estados cuánticos. Es decir, que esta hipótesis ha podido ser demostrada.

Efecto Zeno

A pesar de esta comprobación empírica, sin embargo, se sabía que la recombinación iónica sucede demasiado deprisa como para que el campo magnético de la Tierra pudiera influir en ella. La pregunta que se hacían los científicos entonces era, ¿cómo funciona entonces el mecanismo?

El físico Iannis Kominis, del Departamento de Física de la Universidad de Creta, afirma ahora que este mecanismo funcionaría gracias al llamado efecto cuántico Zeno. Este efecto se produce a escala cuántica cuando se hacen de forma continuada mediciones poco precisas en un sistema cuántico. Así, por ejemplo, si se observa de forma continuada una partícula inestable, dicha partícula no cambiará de estado. El ejemplo a escala macroscópica de este efecto sería el del agua al fuego que, cuando se mira, parece no romper hervir nunca.

Algo parecido sucedería, según Kominis, con el campo magnético y los iones de la retina de los pájaros: la presencia del campo magnético terrestre extendería el tiempo de vida media del estado triplete de los electrones y, de esta forma, se produciría la recombinación con tiempo suficiente como para que el campo magnético pueda intervenir en el proceso.

Tal y como explica este físico en un artículo publicado en Arxiv, el efecto Zeno cuántico produciría, de manera natural, una coherencia cuántica de espín más duradera, asegurando así la eficiencia de este mecanismo sensorial.

Magnetorrecepción. I. Kominis.
Sensor cuántico

Esta solución teórica encajaría con una serie de observaciones realizadas sobre magnetorrececpción aviar, es decir, sobre la habilidad de las aves para detectar cambios en los campos magnéticos y, de esta forma, percibir la dirección y la altitud en que se encuentran o hacia la que se dirigen.

Por ejemplo, el efecto Zeno cuántico explicaría el error de 30 grados en los cálculos de algunas aves en vuelo, así como el hecho de que las brújulas de los pájaros parezcan sensibles sólo a cierto intervalo de intensidad del campo magnético (Kominis señala que este intervalo dependería de los acoplamientos hiperfinos de los átomos implicados, seleccionados a lo largo de la evolución).

La importancia de este hallazgo es que, de ser cierto, significaría que las aves cuentan con un sensor cuántico que determinaría su orientación, un sensor sensible al magnetismo terrestre. Asimismo, podría ser que mecanismos similares afectaran otros procesos naturales, como la fotosíntesis, señala el científico.

Ver los campos magnéticos

La capacidad de los pájaros para recorrer tanta distancia en sus migraciones ha sido siempre un misterio para el ser humano. La revista PLoS ONE publicaba en 2007 un descubrimiento llevado a cabo por biólogos de la Universidad de Oldenburg, en Alemania, que afirmaban que las aves pueden “ver” el campo magnético de la Tierra.

Los científicos llegaron a esta conclusión observando los cerebros de los pájaros durante la orientación magnética, descubriendo que en ese momento el área cerebral correspondiente al sistema visual se encontraba activa al 100%. Es decir, que algo “veían” al volar.

Anteriormente, la ciencia ya había descubierto que en las retinas de los ojos de los pájaros migratorios existen unas moléculas llamadas cryptochromos que varían su química en presencia de un campo magnético.

Fuente:

Adaptacionismo

Adaptacionismo

En biología, el adaptacionismo es la perspectiva que considera que la mayoría de rasgos son adaptaciones óptimas. Entre sus defensores más célebres se encuentran John Maynard Smith, W.D. Hamilton y Richard Dawkins y entre sus críticos, Stephen Jay Gould y Richard Lewontin.

Stephen J. Gould resume el “programa adaptacionista” en los siguientes argumentos:

  • La adaptación es el fenónemo central de la evolución, y la clave para la comprensión de sus mecanismos.
  • La selección natural construye la adaptación
  • La selección natural mantiene una abrumadoramente predominante frecuencia relativa como causa de la adaptación. La variación sólo proporciona materia prima y no puede hacer el trabajo sin ayuda.
    2002/2004

Características del adaptacionismo

Gould y Lewontin (1979) resumen del siguiente modo el modo de proceder del programa adaptacionista:

  1. Atomización del organismo: división del organismo en rasgos discretos y desconectados
  2. Optimización de las partes por selección natural
  3. Explicación de las adaptaciones

Críticas al adaptacionismo

D’Arcy Thompson en su obra El crecimiento y la forma fue uno de los primeros críticos del programa adaptacionista darwinista. Recientemente, los críticos más beligerantes del adaptacionismo han sido Richard Lewontin y Stephen J. Gould, para quienes los adaptacionistas han sobredimensionado el poder de la selección natural, ignorando la importancia de las constricciones del desarrollo y otros factores en la explicación de la existencia de rasgos morfológicos y comportamentales. Gould y Lewontin denominaron al adaptacionismo “paradigma panglossiano”, en alusión al Doctor Pangloss, personaje con el que Voltaire caricaturizó a la filosofía de Leibniz en su novela Cándido y según el cual “todo existe necesariamente para el mejor de los fines”.

La principal crítica que realizan Gould y Lewontin al programa adaptacionista se dirige a la no consideración de la diferencia entre la utilidad actual de un rasgo y la causa de su origen. Del hecho de que un rasgo sea adaptativo actualmente -argumentan- no puede inferirse que haya sido resultado de la acción de la selección natural porque también fuera adaptativo en su origen. El caso más ilustrativo es el de los rasgos que Gould y Vrba denominaron “exaptaciones“.[1]

La historia de esta polémica ha sido profusamente estudiada por Cronin (1992) y Segerstråle (2000).

Referencias

  1. Gould y Vrba (1982)
  • Cronin, H. (1992). The Ant and the Peacock: Altruism and Sexual Selection from Darwin to Today. Cambridge: Cambridge University Press.
  • Gould, S.J. & Lewontin, R.C. (1979). The spandrels of San Marco and the Panglossian paradigm: A critique of the adaptationist programme. Proceedings of the Royal Society London B. 205: 581—598.
  • Lewontin, R.C. 1979. Sociobiology as an adaptationist program. Behavioral Science 24: 5—14.
  • Lewontin, R.C. 1991. Biology as Ideology: The Doctrine of DNA. New York: Harper Collins
  • Maynard Smith, J. (1988). Did Darwin get it right? Essays on games, sex and evolution London:Penguin books. ISBN 0-14-023013-0.
  • Orzack, S.H. & Sober, E.R., eds. (2001). Adaptationism and Optimality. Cambridge: Cambridge University Press
  • Segerstråle, U. 2000. Defenders of the Truth: The Battle for Science in the Sociobiology Debate and Beyond. Oxford: Oxford University Press.
  • Sober, E. (1998) Six Sayings about Adaptationism in D. Hull and M. Ruse (eds) The Philosophy of Biology Oxford: Oxford University Press.

Enlaces externos

http://es.wikipedia.org/wiki/Adaptacionismo

Datación radiométrica Parte 1

Datación radiométrica Parte 1

Introducción

Este es,a modo de introducción, un debate sobre este tema que sostuve con el Sr. Jolimu, un cristiano creacionista Tierra Joven que es administrador de un blog.

Asi empieza su reflexion el Sr. Jolimu

«… fui técnico de electrónica nuclear en el Instituto de Investigaciones Nucleares de Cuba, desde el 1970 hasta el 80. Para más información, procedía del ejército, de una unidad de cohetes; pero el convenio internacional amenazó con no ayudar con más tecnología nuclear si no se pasaba a la actividad civil. Entonces se desmanteló todo y pasamos a formar parte de la Academia de Ciencias. Por eso digo y repito que mamé de isótopos, de dataciones, de medios de control, de espectros radiactivos de todo tipo. Hablo de lo que sé, porque quemé mucha pestaña estudiando, y muchas horas de laboratorio, moviéndome entre científicos internacionales, llegando a ser auxiliar electrónico en un tema de investigación sobre Control Radiológico.Repsecto del C14, usan lo que conviene, buscando la fecha que consideran conveniente. »[1]

Esta es la Respuesta que le di, luego de ser asesorado por el Dr. Manuel Carmona, un cientifico biólogo español.

«En cuanto a lo que afirma de los métodos radiométricos y la edad de la Tierra:
(i) La datación del universo se ha hecho de diferentes formas. Antes de la radiometría ya se asumía una Tierra de millones de años. Y los cálculos los hizo alguien que repudiaba a Darwin (por motivos religiosos) como fue lord Kelvin. En ciencia las cosas se miden varias veces con métodos diferentes. ¿Qué sistemas emplea la ciencia de la creación.
(ii) Es muy importante decidir que método de datación se va a emplear. No se puede usar el carbono-14 para medir edades muy antiguas. Sería como medir con una regla la distancia entre Madrid y Buenos Aires (por encima del océano).
(iii) Es muy importante la toma de muestras, es fundamental. Asegurar que no hay contaminación, ya que los resultados dispares suelen ocurrir precisamente porque las muestras tienen contaminación de material de otra edad. Las muestras tienen que ser uniformes.
(iv) Y hay que ser coherentes. No se puede aceptar los resultados científicos cuando conviene y repudiarlos cuando no nos gustan. No podemos decir que la velocidad de la luz es correcta para decir que Júpiter está a una hora-luz de la Tierra (tal y como muestra lo que tarda una señal de radio en llegar desde allí), pero no aceptar que haya estrellas a 20.000 años-luz. No se puede aceptar el dato de radiometría que demostró que el cráneo de Piltdown era un fraude, pero no aceptar datos radiométricos que muestran que en las cuevas de Europa vivían seres humanos hace 25.000 años.»[2]

El Sr. Jolimu me respondió respecto al hombre de Piltdown

«Sobre el cráneo de Piltdown, se comprobó el fraude, por casualidad, cuando ante expertos internacionales, se estaba probando una nueva técnica por cata de fluor, y entonces comenzó a caerse la pintura de los dientes injertados en la mandíbula de mono. No fue por datación radiométrica; esa la usaron para el timo.» [3] 

Le respondí comentándole sobre la posibilidad de fraude en la ciencia

«Aca le dejo a ud. una serie de tres articulos sobre Fraudes en la ciencia. Son interesantes, espero poder seguir investigando más.
El tercero de los articulos explica que no es tan facil realizar fraudes, como ud. dice que hacen fraude con el tema del radiocarbono y otros metodos de datación radiométrica.
NO es imposible que haya fraudes, pero los mecanismos de control intentan evitarlo.Siempre hay alguien que puede descubrir el fraude.»
[4]

 

 

También me dió opinion acerca de lo incierto de la datación radiométrica

«Con respecto a la datación no te hablo de fraudes [aunque los hay], sino de intencionalidad en el método. Mira, aunque te suene a locura, todo responde a un plan cronológico de satanás; recuerda las advertencias de Pablo en Eph 6:12:

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del siglo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los cielos.”

Cronología:
— Año 1848: Marx y Engels publican el ‘Manifiesto Comunista.’
— Año 1850: Se fija la escala del tiempo geológico internacional en períodos eónicos.
— Año 1859: Darwin publica el origen de las especies.

Estos tres hechos, surgidos casi al mismo tiempo, formaron parte de un programa creado al nivel de las potestades de las que Pablo alertó, para alterar por completo el rigor científico y el orden social a nivel de la dimensión humana, con las siguientes consecuencias.

— A partir de Darwin, Geólogos y paleontólogos usan la escala geológica sobre la base de las posiciones relativas de los diferentes estratos y fósiles, especulando las dataciones.
—Por primera vez la Ciencia, hasta esos momentos netamente experimental, aceptando solo hechos probados por la evidencia, comienza a deslizarse hacia los conceptos teóricos a partir de especulaciones. El mundo vio la posibilidad real de quitarse a un Dios al que habría que darle respuestas, y vio en estas tendencias la puerta liberadora, aplaudiendo y aceptando la nueva corriente de la seudo ciencia atea.
— En el 1917, en Rusia, triunfa el ateísmo por primera vez en un país de creencias cristianas, institucionalizándolo, comenzando a perseguir la iglesia de Cristo, extrapolando el comunismo antiCristo, hacia el resto de la humanidad. Fíjate que actualmente son muy pocos los países importantes que no tengan representación parlamentaria comunista/atea… pues es en el Parlamento donde se aprueban las leyes que enfrentan a las propias leyes de Dios y las enseñanzas de Jesús.

Y ahora, a grandes rasgos, sobre dataciones radiométricas:

Cuando se forma una roca, algunos de sus elementos químicos [uranio, torio, potasio], suelen encapsularse en su interior en situación inestable. Con el tiempo, mintras emiten radiactividad, ‘pasan’ a otro elemento. Por ejemplo, el Uranio238 pasa a Plomo206 en 4.510 millones de años; el Thorio232 pasa a Plomo208 13.900 millones de años, y el Potasio40 a Argón40, en 1.300 millones de años.

Ahora bien, en rocas menores de 25-30 millones de años ha habido problemas al datar, pues las que poseen alto contenido de estroncio y bajo de rubidio, dan unas edades tan bajas, que les resultan inadmisibles y son considerados como ‘érroneas’. Y esto es una evidencia de que, ‘apriorísticamente’ no se acepta nada que vaya contra conceptos establecidos.

Los miles de millones de años, desde luego, no es empírico, sino teórico, pues nadie dura tanto para comprobarlo. Es un medio válido para computar situaciones concretas, si resulta necesario conocer la capacidad de radiación beta, alfa o gamma de un elemento, para usos específicos en control radiológico y muchos otros cálculos; pero no para datar rocas. ¿Por qué?

Pues porque si tú tomas una muestra de esa roca y la llevas a un espectrómetro, este te presentará en pantalla todos los isótopos que contiene. Así, si te presenta un estado específico de Torio, Argón, o Uranio o Plomo, o Rubidio-Estroncio, se estará cubriendo un bagaje que va desde los miles de millones de años, hasta apenas unos miles de años. Y llegados a aquí, ¿cómo eligen? Pues eligen la datación que más conviene a una teoría establecida. Es decir, bajo ningún concepto aceptan una datación de miles de años, donde la teoría les dice que debe haber mil millones.

Ya eso se comprobó; en el año 1990 se llevaron a datar rocas que se habían formado durante la erupción del volcán St Helen, en 1980. [Creo que incluso tú tienes un artículo sobre ello]. Se empleó el sistema Potasio-Argón, sobre tres muestras de una misma roca de dacita, de origen volcánico, [polvo, cristal, y fragmento]y sus resultados de datación variaron desde 350 mil años, hasta una que dataron en 2.8 millones de años, dado su contenido en Piroxeno. ¡Y la roca solo tenía 10 años!

De más está decir que eso hace frágil e inconfiable al sistema de datación; pero no se acepta, porque atenta contra la fe atea. Las dataciones no se usan para averiguar fechas, sino para dirigirlas en la fecha conveniente a la negación de Dios y de Jesús, las subvenciones, los salarios del mes, y las catapultas en la búsqueda del Nobel.»[5]

 

 

El Dr. Carmona me envió enlaces a estos 4 artículos suyos, que aclaran mejor el panorama. [6]

(1) Sobre el carbono-14
http://oldearth.wordpress.com/2008/05/21/datacion-por-carbono-14-la-ciencia-y-la-religion-se-dan-la-mano/
(2) El cientifico creacionista que dio la edad de la Tierra antes del uso de radioisótopos: http://oldearth.wordpress.com/2008/10/22/cientificos-creacionistas-i-lord-kelvin/
(3) Sobre la importancia de tomar bien las muestras para datar algo: http://oldearth.wordpress.com/2008/11/11/los-xenolitos-y-la-determinacion-de-edad-de-las-rocas/
(4) Sobre la hipótesis de que Darwin no hubiese existido: http://oldearth.wordpress.com/2008/10/01/%C2%BFy-si-darwin-no-hubiese-escrito-el-origen-del-hombre/
Lo del celacanto es un hecho curioso. El Sr. Jolimu expresó un comentario:

«¿Por qué no piensas en el Celacanto de 400 millones de años, que fue datado por esos métodos que defiendes con tanto ahinco, declarado extinto cuando los dinosaurios, pero que nada hoy en el Índico SIN EVOLUCIONAR? ¿Te parece un buen ejemplo de datación efectiva?» [7]

Y el dr. Carmona me respondió al asesorarme sobre esta pregunta:

«Aquí puedes leer más sobre él: http://www.babab.com/no01/celacanto.htm. No es el único ejemplo de especie que se ha mantenido durante millones de años. Ahí tienes a las esponjas. De todas formas las especies actuales de celacantos son muy parecidas a las fósiles, pero no exactamente iguales, ellos también han sufrido cambios a lo largo del tiempo.»[8]

Tambien el Sr. Jolimu expresó que:
«¿Por qué no hablas del Dinosaurio con Colágeno 1 en el hueso, diciendo que no a la datación de los 65 millones de años?»[9]
 

El Dr. Carmona me asesoró al respecto sobre el tema del colágeno en los dinosaurios, con los articulos que el escribió en su blog:

(b) http://oldearth.wordpress.com/2008/04/02/el-viaje-del-t-rex-a-traves-del-tiempo-ii/ y 

(c) http://oldearth.wordpress.com/2008/10/21/metastasis-tumorales-en-dinosaurios/.

«En resumen estos artículos explican que las macromoléculas tales como proteínas o DNA tienen una vida media corta en el ambiente (de unos miles de años a los sumo) excepto si se preservar en una condiciones excepcionales, tal como ha ocurrido en los casos expuestos en los artículos que comento. Es curioso que Jolimu diga esto, porque le podemos dar la vuelta a lo que él dice. Si el colágeno aparece porque los dinosaurio murieron hace sólo uno pocos miles de años, ¿por qué sólo lo encontramos en dos o tres ejemplares de los cientos o miles de restos de dinosaurios que ya poseemos?. Si fuesen cadáveres “jóvenes” todos deberían tener colágeno y otros restos, ¿no?. Al fin y al cabo es lo que ocurre con restos de animales muertos hace poco, como por ejemplo mamuts.»  [10]

Notas:

1. http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

2.http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

 

3.http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

4.http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

5.http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

6.mail 02-03-2009, dr. Manuel Carmona, oldearth.wordpress.com

7. http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

8. mail 02-03-2009 dr. Manuel Carmona, oldearth.wordpress.com

9. http://jolimu.wordpress.com/2009/02/10/anos-luz-milesimas-de-segundos…-la-paradoja-de-dios

10.mail 02-03-2009,dr. Manuel Carmona, oldearth.wordpress.com

¿Da resultados exactos el sistema para determinar la edad de las cosas por medio del uranio?

¿Da resultados exactos el sistema para determinar la edad de las cosas por medio del uranio?

La vida es religión. Las experiencias de la vida reflejan cómo uno interactúa con Dios. Aquellos que están dormidos son aquellos de poca Fe en términos de su interacción con la creación. Algunas personas creen que el mundo existe para que ellos lo superen, lo ignoren o lo acallen. Para estos individuos, los mundos dejarán de existir. Se volverán exactamente aquello que le han dado a la vida. Serán simplemente un sueño en el “pasado.” Las personas que prestan una rigurosa atención a la realidad objetiva, mirando hacia todas partes, pasarán a ser la realidad del “Futuro.[0]

“Los ojos de Jehová velan por la ciencia, más él trastorna las cosas de los prevaricadores.” (Prov. 22: 12)

¿Da resultados exactos el sistema para determinar la edad de las cosas por medio del uranio?

¿Que es la Datación radiométrica?:

«Es el método científico que permite saber una fecha exacta mediante el uso de la radiactividad.

a.El método de Uranio – Plomo vale para estudiar las rocas más antiguas conocidas y meteoritos. Se aplica en rocas ígneas y metamórficas con uranio.

b.El método de Carbono 14 – carbono 12: el carbono 14 se degenera y se transforma en carbono 12, en restos orgánicos. Esto en geología sólo vale para el cuaternario (hace 70.000 años).»[1]

“El carbono 14 no puede ser utilizado para conocer la edad del planeta por dos motivos.

a.Primero, su periodo de semidesintegración no es tan largo, lo que lo hace muy fiable sólo para muestras de edad menor a 60.000 años.

b.Para periodos grandes se utilizan isótopos de uranio y torio que acaban convirtiéndose en plomo. Este método permite alcanzar hasta 10.000 millones de años.”

La revelación de la edad por el uranio, como la definimos aquí, en realidad incluye cuatro técnicas diferentes, dos de las cuales no usan uranio. Hay dos tipos de uranio llamados isótopos: el uranio 235 y el S58. El U-235 se convierte en plomo 207 (Pb-207) mientras í-238 se convierte en plomo 206 (Pb-206). En la revelación de la edad por medio del torio, un isótopo del torio, el torio 232, se convierte en plomo 208 (Pb-208). El método plomo-plomo de revelación de la edad se basa en la razón de plomo 207 (Pb-207) a plomo 206 (Pb-206).

Hay suposiciones importantes que afectan a cada uno de estos

Primero, para fechar un suceso, se debe saber la velocidad fe el isótopo original degenera en el isótopo final. Por ejemplo, si no se sabe la rapidez con que el U-238 cambia a Pb-206, es imposible decir la edad de una roca. Esta velocidad de degeneración, conocida como “vida media”, se puede medir en un laboratorio.

Segundo, se debe poder medir cuánto uranio de cierto tipo contiene una roca y cuanto del producto resultante ( plomo 206 en el uranio 238 ) tiene la roca. Esta información también se puede medir en el laboratorio.

Tercero, también se debe saber la razón original entre los isótopos e hijo. Esto es de difícil verificación.

Por ejemplo, la mitad del uranio 238 se demora 4.500 millones de años para cambiar a plomo 206. Si se encuentra una roca que tiene 50% U-238 y 50% Pb-206, se podría decir la edad sólo si se supone que todo el plomo era uranio originalmente.

Entonces se calcularía su edad en 4.500 millones de años. Sin embargo, si yo hubiera fabricado esa roca la semana pasada, mezclando porciones iguales de Pb-206 y de U-238 , la roca tendría una semana de edad, y no 4.500 millones de años.

De la misma manera, si no se puede estar seguro 4hH constitución original de la roca, no habría modo de saber su edad. Si una roca en realidad tiene 300 millones de años de edad, ¿Como podemos estar seguros de la formación original de la roca? No había nadie presente cuando la roca fue formada, para que tomara las mediciones necesarias.

La cuarta suposición de estos métodos de revelación de la edad es que la roca no haya sido alterada al quitarle el plomo o el uranio. Esto también es de difícil verificación. Si ocurren reacciones químicas que quitan uranio o añaden plomo, entonces la edad de la roca es mayor. Si ocurre lo opuesto, la edad será menor.

Kalervo Rankama ((1913-), geoquímico finlandés de la Universidad de Helsinki)[2], al comentar si estas suposiciones han sido confirmadas con pruebas hechas, declaró:

No se han analizado minerales radiactivos que satisfagan todos los requisitos. En consecuencia, es posible que entren errores en las edades calculadas a base del plomo.”

Volviendo a los cuatro métodos, los ejemplos dados en la tabla siguiente ilustran bien los errores de que habla Rankama.

La primera roca de la lista de la tabla (monacita) aparece con una edad de 1.000 y de 2.000 millones de años al mismo tiempo. Si una persona no puede tener al mismo tiempo 10 y 20 años de edad cabe duda de que la roca tampoco. La beolita muestra una diferencia hasta de 2.000 millones de años entre el cálculo menor y el mayor con respecto a su edad.

Un creacionista alegaría que la falta de coherencia que se ve en la tabla y en las edades citadas anteriormente indica que hay problemas graves en los procesos usados para conocer la edad de las rocas. Los evolucionistas dirían que estas discrepancias indican solamente las malas condiciones originales o la alteración que las rocas han sufrido desde su sedimentación.

edad en millones de años

La revista Time ataca la posición creacionista al declarar:

“Se han usado otros métodos radiactivos para calcular la edad de épocas más primitivas, como la edad de la tierra y en una variedad de pruebas han producido datos coherentes. El argumento creacionista parece afirmar que, como se cancelan algunos trenes y otros no llegan a tiempo, el horario básico de trenes es completamente inexacto.”

¿Es esto, en realidad, todo lo que hace el creacionista? ¿La coherencia, si la hay, prueba que las fechas radiactivas son válidas? La respuesta debe ser un no. Los procesos químicos que se presentan en la naturaleza pueden extraer sistemáticamente el plomo o el uranio, alterando así profundamente la edad de cualquier roca. A menudo se encuentran rocas que muestran edades extremadamente avanzadas, aunque sepamos que la verdadera edad es menor, pues se observó su sedimentación. Si esto es así, ¿cómo podemos estar seguros de la edad de una roca dada, cuya fecha de sedimentación es desconocida?

Otra posibilidad que permite la incoherencia interna con las fechas radiactivas es la idea de que las velocidades de deterioro radiactivo pueden haber cambiado en el pasado. Los científicos naturalistas criticarían esta sugerencia diciendo que no hay evidencia de que esto haya sucedido. Sin embargo, muchos de ellos son culpables del mismo tipo de razonamiento. Haldane, evolucionista, se vio obligado a sugerir que las leyes de la física y la química eran diferentes en el pasado, cuando se originó la vida, a como son ahora.

Dirac[3], físico de fama mundial, sugirió que la fuerza de gravedad era mayor en el pasado. Hoy en día, muchos evolucionistas le adjudican a la materia propiedades que no se pueden refutar ni verificar, pero que no se han observado en el laboratorio. De esta manera, es posible que las fechas radiactivas sean perfectamente coherentes y al mismo tiempo perfectamente erróneas.

Unas Cuantas Palabras Acerca del Fechado Radiométrico [4]

El método mas usado para determinar la edad de los fósiles es fecharlos por la “era conocida” del estrato de la roca en donde se encuentran. Al mismo tiempo, el método mas usado para determinar la edad del estrato de la rocas es fecharlas por la “era conocida” del fósil que contienen. En este método de “fechado circular”, todas las eras están basadas en suposiciones uniformes acerca del fechado y ordenar en que plantas y animales fosilizados se cree que hayan evolucionado. Muchas personas se sorprenden al saber que no hay, de hecho, una manera directa de determinar la edad de cualquier fósil o roca.

Los tan mencionados métodos “absolutos” de fechado (métodos radiométricos) de hecho sólo miden los radios actuales de isótopos radioactivos y productos desintegrados en especimenes adecuados – no su edad. Los radios medidos son entonces extrapolados a una determinación de “edad”.

El problema con todos los “relojes” radiométricos es que su exactitud depende de manera crítica en muchísimas suposiciones iniciales que son en gran parte desconocidas. Para fechar un espécimen por medio de métodos radiométricos, se debe saber la cantidad inicial del isótopo padre al principio de la existencia del espécimen. Segundo, se debe estar seguro que no haya isótopos hijas en el inicio. Tercero, se debe estar seguro que ningún isótopo padre o hija haya sido añadido o removido del espécimen. Y cuarto, se debe estar seguro que el índice de desintegración del isótopo padre a hija siempre ha sido el mismo. Que una o mas de estas suposiciones son algunas veces inválidas es obvio en las “fechas” radiométricas publicadas (sin mencionar las fechas “rechazadas”) encontradas en la literatura.

Uno de los problemas más obvios es que bastantes muestras del mismo lugar casi siempre dan edades ampliamente divergentes. Las muestras de la Luna del Apolo, por ejemplo, fueron fechadas por uranio-torio-plomo y por métodos de potasio-argón, dando resultados que variaban de 2 millones a 28 millones de años. El flujo de lava de los volcanes en la cuenca norte del gran cañón (que hizo erupción después de su formación) muestra fechas de potasio- argón de un billón de años más antiguo que las rocas base que están en el fondo del cañón. La lava de los volcanes submarinos cerca de Hawai (que se sabe que hicieron erupción en 1801 AD) han sido “fechados” por el método de potasio- argón con resultados que varían de los 160 millones de años a los 3 mil millones de años. Realmente no es de sorprenderse que todos los laboratorios que “fechan” rocas insistan en saber por adelantado la “era evolucionaria” del estrato de donde las muestras fueron tomadas – de este modo, ellos saben que fechas aceptar como “razonables” y cuales ignorar.

Más preciso, esta basado en la suposición de que nada “realmente excepcional” pasó en el inter. A lo que me refiero con “realmente excepcional” es esto: un evento teoréticamente posible, pero cuyo mecanismo aun no es entendido en términos de los paradigmas establecidos. Para dar un ejemplo: un cruce de dos universos diferentes. Esto es teóricamente posible, tomando en cuenta las teorías de la física moderna, pero también es especulativo para discutir su “probabilidad” y posibles consecuencias.

¿Podría un evento cambiar datos de desintegración radioactiva? ¿Podría cambiar los valores de algunas constantes físicas fundamentales? Sí puede.

¿Es posible que eventos similares hayan pasado tiempo atrás? Sí es posible. ¿Qué tan posible es? No sabemos. No sabemos, de hecho, cual sería un significado exacto de “cruce de dos universos diferentes”.
Además de considerar la idea de cataclismos que pudieron destruir civilizaciones antiguas más de una vez, hay otro aspecto a considerar en relación especial a la desintegración radioactiva: que civilizaciones antiguas pudieron haberse destruido con una guerra nuclear.

Las fechas de radiocarbono para los restos del Pleistoceno en el noroeste de Norte América, de acuerdo a los científicos Richard Firestone del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, y William Topping, ¿Son mas jóvenes? ¿Tanto como 10,000 años más jóvenes? Que para aquellos en la zona oeste del país. Fechados por otros métodos como el de termoluminiscencia (TL), geo-arqueología, y sedimentación sugiere que muchas fechas están muy equivocadas. Por ejemplo, materiales del sitio Paleoindio Gainey en Michigan, el radiocarbono fechó a 2880 años AC, que han dado una edad por el Fechado TL de 12,400 AC. Tal parece que hay muchas anomalías de este tipo reportadas al norte de E.U. y en Canadá, que no peden ser explicadas por antiguas aberraciones en la atmósfera u otros depósitos de radiocarbono, ni por contaminación de muestras (una fuente de error común en el fechado por radiocarbono). Asumiendo que métodos correctos de fechado por radiocarbono son usados, restos orgánicos asociados con un artefacto darán una edad de radiocarbono mas joven de lo que realmente son solo si contienen una quilla artificial de alto radiocarbono.

Nuestra investigación indica que la región entera de los Grandes Lagos (y más allá) fue sujeta a bombardeo de partículas y a una irradiación nuclear catastrófica que produjo neutrones termales secundarios de interacciones con rayos cósmicos. Los neutrones produjeron grandes cantidades inusuales de Pu239 y substancialmente alteró las raciones de abundancia de uranio natural en artefactos y en otros materiales expuestos incluyendo pedernales y sedimentos en todo el paisaje. Estos neutrones necesariamente transmutaron nitrógeno residual en el carbón vegetal de los carboncillos fechados a radiocarbono, Esto explica las fechas anómalas. […]

El nivel C14 en el registro fósil seria reajustado a un valor más alto. El exceso global de radiocarbono decaería con una vida media de 5730 años, el cual puede ser visto en el análisis de radiocarbono de varios sistemas.[…]

Incrementos marcados in C14 son aparentes en los datos marinos a 4,000, 32,000-34,000, y 12,500 AC. Estos incrementos son coincidentes con las excursiones geomagnéticas. […]

Los desastres suponen ciclos en el ciclo de la experiencia humana [...] El ciclo humano refleja al ciclo de catástrofes. La Tierra se beneficia con una limpieza periódica. Es hora de prestar atención a los Signos. Se están incrementando. Se pueden incluso “sentir,” si prestan atención.[5]

La enorme energía liberada por la catástrofe en 12,500 AC pudo haber calentado la atmósfera a más de 1000 C sobre Michigan, y el flujo de neutrones hacia locaciones más al norte pudo haber derretido una cantidad considerable de hielo glaciar. El efecto de la radiación en las plantas y animales expuestos a los rayos cósmicos pudo haber sido lateral, comparable con ser irradiado en un reactor de 5 megawatts más de 100 segundos.

El patrón completo de la catástrofe coincide con el patrón de extinción en masa antes del tiempo del Holoceno. El hemisferio oeste fue más afectado que es este, Norte América mas que Sudamérica y al este de Norte América mas que el oeste de Norte América. La extinción en el área de los Grandes Lagos fue mas rápida y pronunciada que en otros lados. Los animales más grandes fueron más afectados que los más pequeños, un patrón que conforma a la expectación que la exposición a la radiación afecta más a los cuerpos grandes que a los pequeños, [Firestone, Richard B., Topping, William, Evidencia Terrestre de una Catástrofe Nuclear en tiempos Paleoindios, investigación de disertación 1990 - 2001.]

La evidencia que Firestone y Topping descubrieron es complicada por muchas razones. Pero, el hecho es, que hay reportes de evidencia similar en amplias regiones esparcidas como India, Irlanda, Escocia, Francia y Turquía; ciudades antiguas cuyas muros de ladrillo y piedra literalmente fueron vitrificadas, esto es, fusionadas juntas como vidrio. Las preguntas que se relacionan con “Cambios en la Tierra” están esparcidos a través de las de 1000 paginas de texto que han sido entregados a la fecha.

Conclución:

En el blog oldearth, en el articulo titulado dice así:

«Answers in Genesis apuntan evidencias tan claras como esta: “Cuando la interpretación de un dato científico contradice la verdadera historia de la palabra revelada en la Biblia, entonces la interpretación de los datos fallan”».[7]

Yo creo que esta es una respuesta muy simple y unilateral por parte de Answers in Genesis. Debemos revisar perfectamente los textos bíblicos, y ver si no los estamos interpretando mal. Revisar el método de interpretación. No para acomodar el texto al momento cultural que se vive,sino porque debemos recordar que no somos infalibles.

La ciencia se ha equivocado otras veces en la historia. Nosotros también. La afirmación de que «El Universo lo creó Dios hace unos 6000 años porque lo dice la Biblia y los datos científicos lo prueban, es el tipo de razonamiento que uno encuentra en “Answer in Genesis”. El problema es que los datos científicos respaldan abrumadoramente la evolución y el hecho de que la Tierra y el Universo tienen millones de años. Eso sí, los “científicos” creacionistas saben seleccionar muy bien los datos para encontrar “contradicciones” y “errores” en la “ciencia evolucionista”.» [8]

Se comenta que muy posiblemente «”Answer in Genesis” no usa argumentos científicos sino anticientíficos, tergiversa los datos para que las cosas parezcan lo contrario de lo que son y, cuando no lo son se quedan tan anchos (por ejemplo, en uno de sus artículos reza “no importa que sea lo que hallen los científicos; los datos no confirmarán millones de años de evolución”). Vamos, que si uno tiene las conclusiones correctas no hace falta buscar datos… y a eso se le llama “ciencia creacionista”.»[9]

Pero, «no todo el creacionismo es así, hay científicos creacionistas sinceros e incluso que realizan investigación puntera en sus respectivos campos (eso, sí, aparcan el creacionismo cuando lo hacen). »[10]

«La última encuesta Gallup señala que, a julio de 2007, dos tercios de la población estadounidense piensa que el creacionismo, la idea de que Dios creo a los humanos en su forma actual hace sólo 10.000 años, es definitiva o probablemente verdad. La evolución, en cambio, no es una idea tan popular entre los norteamericanos: sólo un 53% de los entrevistados cree que la teoría de que los humanos evolucionaron a partir de formas de vida menos avanzadas durante millones de años es definitiva o probablemente verdad. Lo curioso es que uno de cada cuatro entrevistados cree que ambas teorías son probable o definitivamente ciertas. Y tres de los siete candidatos del Partido Republicano a presidir Estados Unidos en 2008 han afirmado sin ningún tipo de vergüenza que no creen en la evolución.»[11]

En el blog oldearth en el artículo “Hoy un libro: Evolución o Diseño, ¿un dilema?“, aparecen datos estadísticos mas actualizados:

«“Un 65% de los ciudadanos de EEUU no desaprueban la ensañanza paritaria de la evolución y el creacionismo en las escuelas públicas, por considerar que así quedarían respetadas la libertad de expresión y de convicciones religiosas proclamadas en la primera enmienda de su Constitución”.

”Las respuestas de una amplia muestra de jóvenes de edades comprendidas entre 13 y 17 años (descontando aquellas que reclinaban responder por falta de información suficiente) se agrupaban en dos porcentajes muy significativos: un 37% acepta las tesis evolucionistas como conocimiento científico firmemente confirmado, frente a un 30% que no ve en ellas sino una más de entre las múltiples teorías existentes sin una solidez particularmente bien establecida”.

“La proporción de adultos partidarios de la biología evolucionista, se correlacionaba estrechamente con su nivel de estudios: en la evolución confiaban el 65% de quienes poseían estudios de doctorado, un 52% de los titulados universitarios, y un 20% de cuantos sólo alcanzaban un nivel igual o inferior a la enseñanza secundaria”.

(…) “los autores atribuyen la marcada diferencia en las respuestas a dos lados del Atlántico, (aquí se refiere a la comparación de encuestas USA-Europa que se incluye en el texto) a la influencia del fundamentalismo evangelista, a la incorporación al debate político del enfrentamiento entre evolucionistas y creacionistas, y a la profunda incultura científica de amplísimas capas de la población estadounidense. Con respecto a este último factor, parece que sólo un tercio de los ciudadanos de EEUU sabe (y acepta) que los humanos compartimos la mitad de nuestros genes con los ratones”.»[12]

Yo creo que algo muy positivo de este conflicto creacionista «es que ha servido de toque de atención para los científicos americanos sobre el distanciamiento existente entre su trabajo y la sociedad. “¿Por qué el mensaje creacionista llega a la gente mucho mejor que el nuestro?”, se preguntan los investigadores en multitud de foros, artículos y congresos. En algo han fallado, se dan cuenta alarmados. Y juntos buscan nuevas formas de aproximarse al público que ha sido seducido por la religión, tal y como debaten Lawrence M. Krauss y Richard Dawkins en un magnífico artículo de la edición de julio de la revista Scientific American.

Paralelamente, el “problema creacionista” ha impulsado el activismo entre los científicos: ha habido un auténtico movimiento destinado a salvaguardar la teoría de la evolución en las escuelas, han surgido estrellas mediáticas en la promoción de la ciencia sobre la teología, como el ya mencionado Richard Dawkins, Daniel Dennett, Sam Harris, o Scott Atran, que han escrito best-sellers como “El espejismo de Dios” (Dawkins) o “The End of Faith” (Harris) y participado en multitud de debates. Blogs como “The Panda’s Thumb” (El pulgar del panda), dedicado exclusivamente a discutir la teoría de Darwin y a criticar el movimiento creacionista, están entre los más populares de Internet (concretamente en la posición 3.333… cierto que no es una de las 100 bitácoras más populares, pero es que al fin y al cabo sigue siendo un blog de ciencia, no de cotilleos).»[13]

Definitivamente, el debate creacionismo vs evolucionismo «obliga a los estadounidenses a reflexionar de qué bando están… y con suerte a aprender en el proceso.»[14]

“Reconoced que Jehová es Dios él nos hizo y no nosotros a nosotros mismos” (Sal. 100:3)

Fuentes:

Notas

[0] Unas Cuantas Palabras Acerca del Fechado Radiométrico

[1] Datación radiométrica

[2] Ver Kalervo Rankama

[3] Ver Paul Dirac

[4] Unas Cuantas Palabras Acerca del Fechado Radiométrico

[5] Ibid

[6] Teología versus biología

[7] oldearth.wordpress.com

[8] Teología versus biología (comentario de 27/07/2007 8:50 por Pedro Enguita)

[9] Ibid

[10] Ibid

[11] Teología versus biología

[12]Hoy un libro: Evolución o Diseño, ¿un dilema?

[13] Ibid

[14] Ibid

De dónde provino la vida?- ¿El ADN apunta hacia la evolución o a un diseño inteligente?

De dónde provino la vida?

¿El ADN apunta hacia la evolución o a un diseño inteligente?

Por Charles Colson

En 1967 los astrónomos estaban alarmados por haber descubierto ondas de radio provenientes de espacio. Nuestro primer pensamiento, dijeron ellos, era que ésta era otra raza inteligente intentando comunicarse con nosotros. Le pusieron por nombre a las señales PHV que significa pequeños hombres verdes.

Pero resultó que habían descubierto una pulsar, una estrella que gira que imita una señal de radio.

¿Cómo pueden los científicos definir si algo proviene de una fuente natural o una fuente inteligente? Cuando piensas al respecto, ésta es la pregunta medular en el debate de la creación – VS – evolución: ¿Cómo podemos saber si la vida se originó por causas naturales o fue creada por un ser inteligente?

 

Piensa por un momento en algunas analogías comunes. Imagina que estamos viajando por Dakota del Sur y vemos una montaña con los rostros de cuatro presidentes de los Estados Unidos tallados en la roca. Inmediatamente reconocemos el trabajo de un agente inteligente. Nadie confundiría el Monte Rushmore con un fenómeno natural.

O imagina que encuentras la punta de una flecha al lado de un arroyo. Nadie le atribuiría la forma a la erosión del agua.

Esta capacidad para distinguir el trabajo humano de los productos de la naturaleza es crucial en la arqueología. Excavando entre el polvo en Mesopotamia, el arqueólogo tiene que decidir si lo que encontró es un trozo de roca o un pedazo de una vasija rota.

Estructura de un ADN en cuádruplex formada por repeticiones en los telómeros. La conformación de la estructura de soporte del ADN difiere significativamente de la t�pica estructura en hélice.

Estructura de un ADN en cuádruplex formada por repeticiones en los telómeros. La conformación de la estructura de soporte del ADN difiere significativamente de la típica estructura en hélice.

Es verdad que el mundo físico puede producir un patrón regular – como las ondas en la arena de una playa. O como los impulsos de radio que engañaron a los astrónomos y los hicieron pensar que habían encontrado pequeños hombres verdes. Pero lo que la naturaleza no puede producir es la complejidad.

Imagina que estás caminando por la playa y de repente te encuentras con unas palabras escritas en la arena Juan ama a Maria. Inmediatamente reconocemos un nivel de orden diferente de las demás ondas alrededor. – esto es a lo que los científicos llaman complejidad.

O imagina que estás viendo el cielo y de repente ves algo que parece blanco y esponjado como una nube, pero que se leen las palabras Toma Coca-Cola. Sin lugar a dudas concluimos que no es una nube normal y comenzamos a buscar alrededor por un piloto que esté escribiendo en el cielo.

Ya ves, la experiencia común de todos los días nos da una buena idea de las cosas que la naturaleza es capaz de crear por si misma – y de las cosas que sólo pueden ser creadas por una fuente inteligente.

Así que, ¿Qué nos dice esto del origen de la vida?

Animación de la estructura de una sección de ADN. Las bases se encuentran horizontalmente entre las dos hebras en espiral. Versión ampliada

Animación de la estructura de una sección de ADN. Las bases se encuentran horizontalmente entre las dos hebras en espiral.

En el núcleo de la vida está el ADN. Los genetistas nos dicen que la estructura del ADN es idéntica a un idioma. Actúa como un código – un sistema de comunicación molecular dentro de la célula.

En otras palabras, cuando los genetistas probaron la existencia del núcleo de la célula se encontraron con algo equivalente a Juan ama a Maria o Tome Coca-Cola.

Por supuesto, que el ADN contiene mucho más información que estas simples frases. La molécula promedio de ADN contiene tanta información como la biblioteca de una ciudad. Así que, si Juan ama Maria tuvo que ser escrito por un ser inteligente, ¿cuánto y más el código del ADN?

Que es el ADN

Estructura de un segmento de una doble hélice de ADN  

Estructura de un segmento de una doble hélice de ADN

El ácido desoxirribonucleico, frecuentemente abreviado ADN (y también DNA, del inglés DeoxyriboNucleic Acid), es un ácido nucleico que contiene las instrucciones genéticas usadas en el desarrollo y el funcionamiento de todos los organismos vivos conocidos y algunos virus. El papel principal de las moléculas de ADN es el de ser portador y transmisor entre generaciones de información genética. El ADN a menudo es comparado a un manual de instrucciones, ya que este contiene las instrucciones para construir otros componentes de las células, como moléculas de ARN y proteína. Los segmentos de ADN que llevan esta información genética se llaman genes, pero otras secuencias de ADN tienen funciones estructurales, o están implicadas en la regulación del empleo de esta información genética.

De izquierda a derecha, las estructuras de ADN A, B y Z  

De izquierda a derecha, las estructuras de ADN A, B y Z

Químicamente, el ADN es un largo polímero de unidades simples llamadas nucleótidos, con un armazón hecho de azúcares y grupos de fosfato unidos alternativamente entre sí mediante enlaces de tipo éster. Conectado a cada azúcar está cada uno de los cuatro tipos de moléculas llamadas bases nitrogenadas. La disposición secuencial de estas cuatro bases a lo largo de la cadena es la que codifica la información. Esta información es leída usando el código genético, que especifica la secuencia de los aminoácidos de las proteínas. El código es interpretado copiando los tramos de ADN en un ácido nucleico relacionado, el ácido ribonucleico (ARN), en un proceso llamado transcripción.

Dentro de las células, el ADN está organizado en estructuras llamadas cromosomas. Estos cromosomas se duplican antes de que las células se dividan, en un proceso llamado replicación de ADN. Los organismos Eukaryota (animales, plantas, y hongos) almacenan la inmensa mayoría de su ADN dentro del núcleo celular y una mínima parte en los ornánulos celulares mitocondrias, y en los cloroplastos en caso de tenerlos; mientras que en procarióticas (las bacterias y archaeas) se encuentra en el citoplasma de la célula. Las proteínas cromáticas como las histonas comprimen y organizan el ADN dentro de los cromosomas. Estas estructuras compactas dirigen las interacciones entre el ADN y otras proteínas, ayudando al control de las partes del ADN que son transcritas. Fue aislado por primera vez a partir del pus de vendas quirúrgicas deshechadas en 1869 por el médico suizo Friedrich Miescher.

Basado en la experiencia diaria – y después de todo, si la ciencia se supone está basada en la experiencia – se puede argumentar lógicamente que la vida fue creada por un agente inteligente.

Adaptado de: http://cadaestudiante.com/articulos/provino.html

Fuentes:

Una sentencia judicial prohíbe enseñar la teoria creacionista en Texas

Una sentencia judicial prohíbe enseñar la teoria creacionista en Texas

Mayo 5, 2008

En el blog oldearth.wordpress.com, encontré esta interesante nota que un joven científico español publicó, acerca del polémico debate creación vs. evolución en los Estados Unidos, en el estado sureño de Texas.

Charles Darwin, padre de la teor�a de la evolución por selección natural
Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución por selección natural

Este joven científico, de especialidad microbiología, escribió que «En el último número de la revista Nature (Nature (2008), vol. 453: 15) podemos leer que el “Texas Higher Education Coordinating Board” ha votado unánimemente no conceder permiso al “Institute for Creation Research” (IRC) para impartir licenciaturas “on line” de educación en ciencias. Esto ha sido posible gracias a las recomendaciones del comisionado en educación superior Raymund Paredes el cual ha argumentado que “las creencias religiosas no son ciencias” y que “la religión posiblemente sea reconciliable con la ciencia, pero desde luego no son la misma cosa”.» [1]

Realmente, La batalla fe vs. ciencia está en plena efervescencia en estos momentos en los Estados Unidos, y de allí llegan las noticias.

En su blog, este científico comenta que «El 19 de febrero de 2008, Florida votó por adoptar un nuevo currículo de biología, que permite la enseñanza de la teoría de la evolución en toda su extensión. »[2]

Pero en Texas, donde la mayoria son bautistas del Sur,de la iglesia Metodista libre, adventistas del 7º día, y diversos agrupaciones y concilios pentecostales, hay un fuerte debate, de cuyo resultado, este científico entiende que «puede depender la forma de enseñar ciencias en EEUU. »[3]

Este científico, continúa relatando que «El ICR había solicitado en el estado de Texas, impartir un grado de master “on line” en ciencias. La propuesta fue admitida a trámite y en esta semana se ha conocido el primer veredicto. El ICR acepta la literalidad de la Biblia en todos sus aspectos. De acuerdo con su página web su clase de paleoclimatología trataría del “clima antes y después del diluvio”. Las clases de anatomía consistirían en “discusiones acerca de embriología e histología, especialmente dedicadas a la búsqueda de alternativas a la teoría de la evolución: la creación de estructuras funcionales en los animales” y en geología se enseñaría que “la creación se efectuó en 6 días”.»[4]

«El ICR tuvo su sede durante mucho tiempo en las cercanías de San Diego, hasta que en el año 2007 se trasladaron a Dallas, en lo que aparentemente parece un intento de extender su movimiento a otras zonas del país. California agradecerá esta mudanza; este estado batalló con el ICR contra la acreditación que en 1981 obtuvieron (gracias al apoyo de un funcionario que simpatizaba con esta asociación). Pero en Texas, el ICR tiene que ganarse la aprobación del consejo estatal de educación antes de poder empezar a buscar una acreditación definitiva.

Raymund Paredes ya declaró hace dos meses: “nuestro principal criterio será comprobar cómo el programa propuesto preparará a nuestros estudiantes para desarrollar de forma rigurosa una actividad científica en educación superior”.

La enseñanza en ciencias en EEUU se está jugando su futuro en batallas como ésta. Y por extensión a otros países, ya que no olvidemos que EEUU sirve cantera de preparación y perfeccionamiento de muchos científicos del mundo. El IRC tiene 45 días para plantear un recurso[5]

Recordemos que, como bien resume la enciclopedia Wikipedia este profundo y polémico tema que ha dividido la comunidad científica entre creacionistas y evolucionistas, «La evolución biológica es el proceso continuo de transformación de las especies a través de cambios producidos en sucesivas generaciones, y que se ve reflejado en el cambio de las frecuencias alélicas de una población.

Generalmente se denomina evolución a cualquier proceso de cambio en el tiempo. En el contexto de las Ciencias de la vida, la evolución es un cambio en el perfil genético de una población de individuos, que puede llevar a la aparición de nuevas especies, a la adaptación a distintos ambientes o a la aparición de novedades evolutivas. »[6]

Se debe disitnguir, como bien explica la enciclopedia Wikipedia, «entre hecho evolutivo y teoría de la evolución.

a. Se denomina hecho evolutivo al hecho científico de que los seres vivos están emparentados entre sí y han ido transformándose a lo largo del tiempo.

b.La teoría de la evolución es el modelo científico que describe la transformación evolutiva y explica sus causas[7]

Según explica la enciclopedia Wikipedia, «La evolución biológica es un fenómeno natural real, observable y comprobable empíricamente. »[8]

WIkipedia dice que «La llamada Síntesis Evolutiva Moderna es una teoría que actualmente proporciona explicaciones y modelos matemáticos sobre los mecanismos generales de la evolución o los fenómenos evolutivos, como la adaptación o la especiación. Como cualquier teoría científica, sus hipótesis están sujetas a constante crítica y comprobación experimental.

Dobzhansky, uno de los fundadores de la Síntesis moderna, definió la evolución del siguiente modo: “La evolución es un cambio en la composición genética de las poblaciones. El estudio de los mecanismos evolutivos corresponde a la genética poblacional.[8]

«La síntesis moderna de la evolución se basa en tres aspectos fundamentales:

  1. La ascendencia común de todos los organismos de un único ancestro.
  2. El origen de nuevos caracteres en un linaje evolutivo.
  3. Los mecanismos por los que algunos caracteres persisten mientras que otros desaparecen.» [9]

Evolución y religión

«Antes de que la geología se convirtiera en una ciencia, a principios del siglo XIX, tanto las religiones occidentales como los científico descontaban o condenaban de manera dogmática y casi unánime cualquier propuesta que implicara que la vida es el resultado de un proceso evolutivo. Sin embargo, a medida que la evidencia geológica empezó a acumularse en todo el mundo, un grupo de científicos comenzó a cuestionar si una interpretación literal de la creación relatada en la Biblia Judeo-Cristiana podía reconciliarse con sus descubrimientos (y sus implicaciones). Algunos geólogos religiosos, como Dean William Auckland en Inglaterra, Edward Hitchcock en Estados Unidos y Hugo Millar en Escocia siguieron justificando la evidencia geológica y fósil solo en términos de un Diluvio universal; pero una vez que Charles Darwin publicara su Origen de las Especies en 1859 la opinión científica comenzó a alejarse rápidamente de la interpretación literal de la Biblia.

Este debate temprano acerca de la validez literal de la Biblia no se llevó a cabo tras puertas cerradas, y desestabilizó la opinión educativa en ambos continentes. Eventualmente, instigó una contrarreforma que tomó la forma de un renacimiento religioso en ambos continentes entre 1857 y 1860.

A pesar que la teoría de la evolución ha sido demostrada científicamente, algunos grupos, principalmente en Estados Unidos, interpretan en las Escrituras que solo un ser supremo pudo crear directamente a los humanos y a otros animales como especies separadas y acabadas. Este punto de vista es comúnmente llamado creacionismo, y sigue siendo defendido por algunos grupos religiosos, particularmente los protestantes estadounidenses; principalmente a través de una forma de creacionismo contemporáneo llamado Diseño inteligente. Esto ha llevado a un duro conflicto entre la creación y evolución en la historia de la educación pública de este país, aunque actualmente más bien es un fenómeno local en algunos estados; ya que es obligatoria la enseñanza de la teoría de evolución. (aunque cabe destacar que también a afectado a otros países, por ejemplo, en el año 2005 en Italia hubo un intento de suspensión de la enseñanza de la teoría de la evolución).

En respuesta a la aceptación científica de la teoría de la evolución, muchos religiosos y filósofos han tratado de unificar los puntos de vista científico y religioso, ya sea de manera formal o informal; a través de un “creacionismo pro-evolución”. Así por ejemplo algunos religiosos han adoptado un enfoque creacionista desde la evolución teísta o el creacionismo evolutivo, en donde Dios provee una chispa divina que inicia el proceso de la evolución, y (o) donde Dios creó el curso de la evolución.»[10]

«A partir de 1950 la Iglesia Católica Romana tomó una posición neutral con respecto a la evolución con la encíclica Humani generis del Papa Pío XII. El Magisterio de la Iglesia no prohíbe el que —según el estado actual de las ciencias y la teología— en las investigaciones y disputas, entre los hombres más competentes de entrambos campos, sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo, en cuanto busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente —pero la fe católica manda defender que las almas son creadas inmediatamente por Dios—.. El Papa Benedicto XVI ha afirmado que existen muchas pruebas científicas en favor de la evolución, que se presenta como una realidad que debemos ver y que enriquece nuestro conocimiento de la vida y del ser como tal. Pero la doctrina de la evolución no responde a todos los interrogantes y sobre todo no responde al gran interrogante filosófico: ¿de dónde viene todo esto y cómo todo toma un camino que desemboca finalmente en el hombre?”.[11]

Retrato de Lamarck

Retrato de Lamarck

Conclución:

Para concluir este artículo, cito una vez mas la opinión de la enciclopedia Wikipedia, que resume muy bien la realidad actual respecto a este polémico debate, como no se había visto mas desde la época de la teoría heliocentrista: «En los países o regiones en los cuales de la mayoría de la población mantiene fuertes creencias religiosas, el creacionismo posee un atractivo mucho mayor que en los países donde la mayoría de la gente posee creencias seculares. Desde los años 1920 hasta el presente en los Estados Unidos, han ocurrido varios ataques religiosos a la enseñanza de la teoría evolutiva, particularmente por parte de los cristianos fundamentalistas y protestantes; si bien entre los últimos esta no es una posición unánime.»[12]

Creo que esto último lo dice todo.

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Notas:

[1] Una sentencia prohíbe enseñar creacionismo en Texas[2] Ibid[3] Ibid

[4] Ibid

[5] Ibid

[6] WIkipedia.com

[7] Ibid

[8] “Evolution is a change in the genetic composition of populations. The study of the mechanisms of evolution falls within the province of population genetics” (Dobzhansky, 1951), Ibid

[9] Ibid

[10] Ibid

[11] Benedicto XVI (2007): Encuentro del Santo Padre Benedicto XVI con los párrocos y sacerdotes de las diócesis de Belluno-Feltre y Treviso. Libreria Editrice Vaticana (En línea) Acceso 2008-03-10, Ibid

[12] Ibid

Fuentes:

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