Micro-evolución

Micro-evolución

La micro evolución describe menores cambios que ocurren en la frecuencia de ciertos genes dentro de una especie en relativamente pocas generaciones.

Los genes contienen información del individuo como el color de la piel, color del cabello, la altura, longevidad, etc. Ninguno de estos cambios aumenta la complejidad del organismo, desarrolla un nuevo órgano o introduce una nueva especie. Simplemente es la acentuación de algunas características que ya estaban presentes en un organismo.

Por ejemplo:

* Los microbios desarrollan una resistencia o inmunidad química a los medicamentos como lo es en el caso del SIDA, la quimioterapia del cáncer, la tuberculosis, los pesticidas y los herbicidas.
* Los criadores o productores de animales de raza vigilan las características de sus animales para poder criarlos selectivamente y mejorar rasgos específicos para producir descendientes más provechosos en el ganado, en los perros, en los caballos, etc.
* El cambio del color de los ojos de una población, ya que los ojos cafés son dominantes y los ojos azules son recesivos.
* La esperanza de vida de las personas ha incrementado en el último siglo.

En todos estos ejemplos, el perro sigue siendo perro, el caballo sigue siendo caballo y el hombre sigue siendo hombre.

La Biblia dice que hay un límite en la cantidad de cambios que pueden acontecer en un organismo:

“Produzca la tierra seres vivientes según su género.” Génesis 1:24
“…y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie.” Génesis 1:25

Por ejemplo, al cruzar una yegua con un burro tenemos una mula, pero la mula es estéril, es decir que ya alcanzó su límite de “micro evolución”.

La Biblia habla de varios casos de micro-evolución en el ser humano.

* En Génesis capítulos 5 y 11 podemos observar que el hombre podía vivir hasta 969 años y Dios decide cambiar el gen de la longevidad del hombre en el capítulo 6:

“No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.” Génesis 6:3.

Con el pasar del tiempo, llegamos al capitulo 23 donde Sara, la esposa de Abraham, muere a los 127 años. En sólo 10 generaciones, desde Noé hasta Abraham, la esperanza de vida disminuyó a un poco más de 120 años.

* Antes del diluvio, en Génesis 6:4 se habla de variaciones genéticas como la estatura de los hombres:

“Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.”  Génesis 6:4

* Después del diluvio, la Biblia dice que el hombre aun hablaba un solo idioma. En Génesis 11:5-9 se registra el juicio de Dios al confundir las lenguas, forzando una división y esparsión de la población en grupos más pequeños sobre la faz de la tierra y es asi como comienza la formación de las distintas razas humanas.

FuenteMicro-evolución

La Teoría de la Evolución Biológica

La Teoría de la Evolución Biológica

En 1859, Charles Darwin escribió en el libro, “El Origen de las Especies”, sus siguientes ideas generales:

* Todos los seres vivientes son el producto de variaciones genéticas al azar y selección natural
* La selección natural requiere un período de tiempo extremadamente largo
* Todos los organismos tienen ancestros comunes
* Todas las especies se encuentran en cambio constante
* La evolución no tiene un proposito específico.
* La evolución no tiene dirección o meta específica. No resulta inevitablemente en organismos más complejos o en un ser humano.
* Adaptaciones no siempre proveen obvias ventajas selectivas.

Esta teoría es relativamente simple. Declara que hay cambios cumulativos que ocurren en una población de organismos con el pasar del tiempo, principalmente como un resultado de selección natural, donde sus descendientes son físicamente o funcionalmente distintos a sus ancestros.

Estos cambios ocurren por casualidad durante la reproducción de los organismos y algunas veces estas variaciones brindan a sus descendientes una ventaja reproductiva o supervivencia en su ambiente local.

Las características beneficiarias tienen la tendencia de ocurrir frecuentemente en la población, las características no beneficiarias disminuyen, generalmente resultando en la extinción del organismo. El proceso que elije a los organismos que sobreviven se llama “selección natural”.

La evolución biológica tiene los siguientes requerimientos:

* Ambiente Local (sistema ecológico)
* Población (organismos, vida)
* Tiempo (muchas generaciones)
* Adaptación (lucha por sobrevivir)
* Variación Hereditable (cambios genéticos al azar)
* Reproducción (transferencia de cambios genéticos)
* Selección (supervivencia)

Cambios que ocurren durante la vida del organismo que no pueden ser heredados por sus descendientes no se considera como evolución biológica (por ejemplo, la gordura o la musculatura causada por el tipo de dieta o ejercicio, la fractura de un hueso, cicatrices causadas por un accidente, etc).

En una evolución biológica, los organismos individuales no son los que evolucionan, sino que son poblaciones las que evolucionan. La función de los organismos individuales es el de sobrevivir y reproducirse.

Estrictamente hablando, la teoría de la evolución biológica aplica solamente si la vida ya existe. El origen de la vida no es relevante a la evolución y por eso no intenta probar la existencia o la ausencia de una deidad. Los naturalistas usan esta teoría para declarar no solamente que la existencia de Dios es innecesaria sino que también es imposible.

FuenteLa Teoría de la Evolución Biológica

Evolución

Evolución


Muchas personas tienen un concepto incompleto de lo que es evolución. Para muchas personas, “evolución” es como una palabra obscena que inmediatamente incita conflictos, disputas y disensiones al instante de ser escuchada. Para otras, es un proceso completamente natural no alarmante, pero ara poder debatir efectivamente este tema, es necesario entender claramente su significado, sus tipos, sus dependencias y sus implicaciones.

Según el diccionario de la Real Academia Española, “evolución” es:

“El desarrollo de las cosas o de los organismos por medio del cual pasan gradualmente de un estado a otro”.

Este primer concepto no está lleno de controversia alguna. Simplemente declara que las cosas cambian con el tiempo. Por ejemplo, la vida cristiana requiere la “evolución” del individuo:

“…el que no naciere de nuevo…”
“…el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará…”
“…No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo…”, etc.

Todas estas referencias indican que no debemos permanecer estancados en nuestro estado actual.

Ahora, en la ciencia y tecnología al igual que otros campos de estudio, frecuentemente este término se usa para referirse al avance de cosas con relación al tiempo. Entonces, ¿Adónde comienza la controversia?

La obra de Dios… y la inoportuna Cosmología

22 septiembre 2008

La obra de Dios… y la inoportuna Cosmología

 

En el principio…
… creó Dios los cielos y la Tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.
Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas.
El primer día ha empezado. (…)
La Creación” Génesis
En el principio…
… a los 10(-43) segundos, creó Dios el universo decadimensional que se rompió en otros universos de cuatro y seis dimensiones. La temperatura era de 10(32)ºK.
Y no estando conforme con eso, a los 10(-35) segundos, hizo Dios que una pequeña mota del universo se inflase en un factor de 10(50), y que eso se convirtiese en un universo visible.
Poco después, a los 10(-3) segundos, promovió Dios que los quarks se condensasen en protones y neutrones. Y observó que la temperatura era de 10(14) ºK.

Y vio Dios que el universo no era suficientemente estable.

Entonces, a los 3 minutos, hizo Dios que los protones y los neutrones se condensasen en núcleos estables.

Y vio Dios que el espacio era aún opaco a la luz porque los iones no transmitían bien la luz.

Y dijo Dios: Sea la luz; y a los 300.000 años, los electrones se condensaron alrededor de los núcleos y los átomos empezaron a formarse. El universo se hizo transparente a la luz y el espacio exterior se volvió negro.

Y vio Dios que la luz era buena.

Entonces, a los 3.000 millones de años, tuvo Dios a bien crear los primeros cuásares y a los 5.000 millones de años, las primeras galaxias.
Y mucho tiempo después, entre 10 y 15.000 millones de años, creó Dios nuestro sistema solar y miles de millones de años después las primeras formas de vida sobre la Tierra.

Y vio Dios la obra que había creado, la santificó y descansó…, descansó por toda la eternidad.

Modificado (obviamente) de “Hiperespacio” Michio Kaku

Tito

creacionismo y evolucionismo, son lo mismo

creacionismo y evolucionismo, son lo mismo

Octubre 5, 2008 by julio

Los evolucionistas creían haber descubierto la solución del origen de la vida, en realidad han conseguido reforzar la necesidad de explicar el milagro de los milagros… cómo es posible una evolución del  universo durante miles de millones de años… y con un maravilloso orden …

Esta es la meditación que hacemos tras leer el artículo que publica loiola:

 

Dios y la ciencia

Pregunta:. Son muchos los que piensan que la fe en Dios no puede casarse con la fe en la ciencia. ¿Qué opinan de esto? ¿Son mayoría o minoría los científicos creyentes?

Respuesta:

Las cosas han cambiado mucho. La filosofía actual parece una crisis de la que le costará levantarse, y ya no rige el ateísmo combativo de los Feuerbach, Marx, Freud, Niezsche y Sartre, sino el agnosticismo, propiciado por una filosofía que no conduce a ninguna parte. Ahí está la analítica del lenguaje como ejemplo. La filosofía, hoy en día, ya no ataca ni defiende a la religión, sencillamente porque ha perdido vigor, y reina en ella el escepticismo y la tristeza.

Pero es precisamente en la ciencia donde las cosas han cambiado a mejor, según mi parecer. De aquella ciencia arrogante del XVIII no queda ya nada, y la ciencia se está haciendo cada vez más humilde y abierta al problema de Dios.

Una de las cosas más llamativas de los últimos años en relación a la ciencia es el cambio que en ella se ha detectado respecto de la cuestión de Dios. Ya quedan atrás los tiempos en los que se usaba la ciencia contra la religión. Siglos atrás se defendía el determinismo más absoluto, pensando que la ciencia podría explicarlo todo, controlarlo todo y prescindir, lógicamente, de Dios. Uno recuerda los tiempos en los que se usaba la teoría de la evolución como arma contra la fe en Dios.

Del Bing-Bang a la evolución

 

Uno de los elementos que más silencio y admiración están produciendo en el científico de hoy es el del Big Bang, la explosión inicial que ha dado origen al mundo de hoy. Los físicos han viajado a este momento inicial, el “tiempo cero” del estallido que ha dado origen a la expansión de las galaxias. Ello tuvo lugar en una fracción casi inimaginable de segundo, en la cifra equivalente a 10 de segundo, es decir, la cifra 1 precedida de 43 ceros. Y en este momento inicial todo estaba compuesto por una esfera que tenía el diámetro de 10 , millones y millones de veces más pequeña que el diámetro de un núcleo de átomo. Pues bien, todo el mundo actual procede de ese instante y de esa esfera.

Y las preguntas son ahora inevitables para los científicos: ¿qué había antes de ese momento inicial? ¿Es la creación? ¿Quién puso esa fuerza expansiva y la programó de tal modo que, si el más mínimo elemento hubiese fallado, habría conducido al más espantoso de los caos?

Si entramos ahora en el campo de la evolución, cada vez más los científicos se asombran del orden que reina en toda ella. Se han hecho cálculos para explicar el origen de una célula viva que está compuesta por una veintena de aminoácidos. Pero la función de los mismos depende de unas 2000 encimas específicas. Se ha calculado la probabilidad de que un millar de encimas diferentes se una para formar una célula viva y ello de la cifra de 10 . En palabras de F.Crick, premio Nobel de biología por el hallazgo del ADN, un hombre honesto tendría que aceptar que el origen de la vida se debe a un milagro.

Ya lo había dicho Pasteur en su tiempo: “Poca ciencia aleja de Dios. Mucha acerca a Él”. Y no deja de ser curioso que la teoría de la evolución, usada en su día contra la fe, sólo se puede explicar en sus factores últimos si se cree en Dios. Su mano ordenadora explicaría lo que, de otro modo, quedaría sin explicación, toda vez que los científicos no encuentran una explicación suficiente. Ni la teoría de Darwin, hoy casi olvidada, ni la moderna teoría sintética que coloca en las mutaciones genéticas la causa del cambio de las especies, explican mucho. Las mutaciones genéticas que se conocen no cambian de especie, afectan sólo a caracteres secundarios y suelen ser regresivas. Hoy en día hay que creer en Dios para Explicar la evolución.

La fe de los científicos

Es un hecho que la mayoría de los científicos han sido creyentes. Lo fueron científicos clásicos como Copérnico, Galileo, Kepler, Newton, Lineo, Cuvier y Pasteur. Y han sido también creyentes los grandes de la física cuántica: Planck, Schrodiger, Heisenberg, Jordan, Von Braum y otros. Los científicos ateos, como Monod o Hawking, son una minoría.

http://tresmontes7.wordpress.com

Tácticas creacionistas Tierra Joven

Tácticas creacionistas Tierra Joven

Introducción:

Es terrible la falta de ética que hay de parte de los que defienden el Creacionismo estricto, llamado Creacionismo tierra joven (CTJ). Son los mas fundamentalistas y cerrados dentro de los grupos cristianos, islámicos e hinduístas.

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Lo he podido apreciar constantemente, a lo largo de los debates que he tenido con varios cristianos, un hinduísta, y ningun musulmán, aunque si he leido parte de la crítica que se le realizó al conocido creacionista islámico Harun Yahya, por su cuestionada moralidad.

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En un libro que escribió en el año 2002, además de la usual defensa del Islam como religión de la paz, se afirma que las auténticas causas del terrorismo son el materialismo y el darwinismo. Sólo erradicando su enseñanza de las escuelas de todo el mundo desaparecerán los actos de terrorismo.

Es increíble, según el tipo este, la masacre del 11-S no fue en nombre de Alá, sino en el de Darwin. Que increible,por Dios.

En la polémica ciencia y creacionismo, se ha hecho mención a enfrentamientos entre ambas posiciones tanto en comités escolares como en tribunales judiciales. Sin embargo, no hay referencia a la eficacia o sentido de tener debates de tipo académico o en escenarios públicos —como los televisivos—, a los que los norteamericanos son bastantes afectos.

Richard Dawkins, el conocido científico ateo, explica a continuación porqué viene desde hace décadas evitando el debate con los creacionistas.

Sus razones son orden estratégico:

Enlos ‘80, mientras visitaba los Estados Unidos, un canal de televisión me propuso un debate con un creacionista prominente llamado, creo, Duane P. Gish. Llamé por teléfono a Stephen Gould para que me aconsejara. Fue cordial y resuelto: “No lo hagas”. El tema central no es, decía, si uno “podría ganar” el debate o no. Los creacionistas no aspiran, de manera realista, a ganar el debate. Para ellos es suficiente con que el debate se lleve a cabo. Necesitan la publicidad. Nosotros no. Al público incauto que compone su audiencia natural, les alcanza con ver a su hombre compartiendo el escenario con un verdadero científico. “Debe haber algo en el creacionismo, o el Dr. Tal-y-Tal no habría consentido en discutirlo en igualdad de condiciones.”

“Esinevitable que, cuando rechaces la invitación, te acusen de cobardía o de incapacidad para defender tu propia creencia. Pero, en vez de proporcionar a los creacionistas aquello que anhelan: el oxígeno de la respetabilidad en el mundo de la verdadera ciencia, es mejor responder a estas acusaciones animando al creacionista de turno a enviar cualquier prueba que tenga en contra de la evolución a una de las tantas publicaciones respetables —como Nature, Science o Biological Reviews— en las cuales todos los científicos publican sus trabajos, sometiéndolos al arbitraje anónimo de colegas. Si realmente un trabajo descubriese una falacia en la teoría de la evolución o presentara pruebas convincentes en contra de ella, cualquier editor haría todo lo posible por publicar ese trabajo, el que se convertiría en la noticia del siglo, en el ámbito científico.”

humanist

Sobre el creacionismo en el Islam dice Taner Edis (Harun Yahya and Islamic Creationism):

Los pensadores musulmanes dan por hecho que la evolución no ha ocurrido, o bien que cualquier tipo de desarrollo en la vida se produce mediante la intervención divina. El Corán, después de todo, declara la creación especial, de los humanos particularmente. El proceso natural y ciego aceptado por la ciencia moderna tiene que ser obviamente falso; la visión darwiniana de la naturaleza no es sino otra indicación más de la degeneración moral y religiosa de Occidente. Sin embargo,los apologetas musulmanes raramente sienten la necesidad de elaborar su rechazo a Darwin.

Comparando peras y manzanas
Como se ve, Dawkins propone otra razón de tipo estratégico, propiciando la autonomía de la comunidad científica: si el debate finalmente se realiza, éste debe llevarse a cabo en el terreno científico, pues al fin y al cabo, la Evolución es una teoría científica. El Creacionismo no lo es, ya que está basado en la fe, el área metafísica de la filosofía. Comparar ambos es como comparar peras y manzanas.

Pero el gato encerrado del Creacionismo es principalmente la deducción de que si la ciencia no puede explicar algo, la explicación TIENE que ser divina. Nada importa analizar las abundantes pruebas de por qué los seres humanos tenemos esa tendencia a buscar y encontrar una explicación metafísica a todo lo que nuestra razón no pueda explicar de forma empírica. De nada sirve insistir en que estas explicaciones ya han sido, con el paso de los años, atribuídas a miles de dioses diferentes ni que muchos de aquellos misterios ya no lo son.

Cuando lee o escucha a un creacionista esto es lo que el cientifico piensa:

“Mira, sé por que dices lo que dices. Sé lo que te empuja a aferrarte a tus creencias y negarte a ti mismo el esfuerzo racional de buscar una explicación empìrica que satisfaga tu cerebro más que tu corazón. Mal que mal, ya se han hecho suficientes estudios que explican precisamente esto. Sólo tienes que buscarlos. Es posible que mis explicaciones científicas no te dejen satisfecho, pero no me digas que esa insatisfacción se basa en la falta de pruebas o evidencia científica, porque tu posición es aun más carente de ello. Si en este duelo usas mis armas, vas perdido. Si yo uso las tuyas, pues yo creo más en lo que me dicta mi razón, mi raciocinio lógico, que en satisfacer una necesidad metafísica de creer en algo de lo cual no tengo evidencia alguna. Creo que en esto tu fe debe ser más fuerte que la mía precisamente porque tú crees en algo que sufre una carencia total de pruebas, mientras que yo creo en el conocimiento. El mìo y el de otros que mi razón acepta. Pero no me vengas a decir que tu fe ES conocimiento, porque tanto tú como yo sabemos que no lo es. Y ahí lo dejamos. “

constitution

Hay algo que en psicología se llama proyección al acto de acusar a los demás justo de lo que tú mismo haces. Esa es otra de las estrategias favoritas de los creacionistas. Ellos acusan a los evolucionistas de que no existe ni una sola prueba científica que valide la teoría de la evolución, cuando ésta cuenta con miles de evidencias a su favor, mientras que la creación en 6 días literales que ellos describen es la que no tiene ni una sola prueba validable y por tanto se debe de entender como un milagro.

Con esa palabra mágica, te bloquean toda replica, ya que un milagro es un mialgro y contra eso no se puede objetar nada, y menos  objetar contra los milagros del Señor. También se acusa a la evolución de ser una religión, cuando no es más que una teoría científica que intenta explicar la biodiversidad, mientras que lo suyo SI es una religión; cómo prueba está el hecho de que uno de los elementos más frecuentes en sus debates es la introducción de citas bíblicas.

Y además acusan a la ciencia en general de estar revisando continuamente sus resultados, de contradecirse; cuando esa es precisamente una de las fortalezas de la ciencia, que está en constante revisión y análisis. Como dijo Carl Sagan: “en ciencia la única verdad sagrada que existe es que no hay verdades sagradas”. Pero ellos se presentan como infalibles. Pues a pesar de contar con mensajes teóricamente divinos que proceden del más allá, está claro que no saben interpretarlos. Y por tanto, ¿hemos de creerles cuando basan su conocimiento en experiencias no adquiridas por la observación/experimentación y que son interpretables según la persona que lo hace?

Tarde o temprano, si usted tiene cualquier interés en la ciencia, o en materia de educación, usted encontrará una argumento creacionista. Los creacionistas están siempre tratando de introducir el creacionismo bíblico en los plan de estudios por todos los medios posibles. Para este efecto, se intenta convencer a los padres, profesores y consejos escolares que se presenta la ciencia real.

Al presentar sus argumentos a cualquiera, excepto el convertido, estas personas son demasiado astutas para defender cualquier cosa que se parece demasiado al relato bíblico del Génesis como su “teoría”. En lugar de ello, sus creencias estarán enmascaradas en virtud de tales alias “creacionismo científico”, “Ciencia de la Creación” o según algunos piensan (no todos), “teoría de diseño inteligente”. Toda vez que alguien afirma que una teoría que anular lo que el “establecimiento” es la enseñanza en las escuelas, usted tiene causa razonable para ser escépticos. El uso de cualquiera de los términos antes citado debe considerarse una bandera roja.

Este movimiento (CTJ) es el que mayor influencia ha ejercido en los Estados Unidos y en otros países, desde mediados del siglo XX, sobre todo en ámbitos religiosos pedagógicos, y también en la opinión pública, debido al rigor de sus publicaciones que ha ido progresivamente en aumento.

La teoria del diseño inteligente no es tan religiosa, aunque si trae consigo implicaciones metafisicas. Yo personalmente entiendo lo mismo que ellos, el problema que los cientificos evolucionistas no lo aceptan porque estos teoricos no han sabido como lograr demostra e imponer sus teorias cientificas. Para un cristiano, el hecho de admitir que existe un diseño inteligente en la creación, no es un problema, para muchos cientificos tampoco es gran problema el admitirlo, el problema viene a la hora de demostrarlo cientificamente; y ahi se armó el cortocircuito. Aún no se han podido poner de acuerdo los cientificos en que es inteligencia en el diseño y lo que no. Pero bueno, ese no es el tema de este artículo.

Desde que se estableció en Estados Unidos que el Creacionismo científico  no es ciencia, los creacionistas no pueden utilizar argumentos científicos para apoyar sus casos. Por “argumento científico”, me refiero a un argumento en favor del creacionismo sobre la base de las pruebas.

Las teorías científicas ganan aceptación, porque la mayor parte de los datos que proporciona tienen apoyo para ello, y porque no se presenten pruebas en las teorías que es falsa. Las ideas CTJ  están respaldadas por aislados datos que fueron refutados por lo general no demasiado tiempo después de que fueran publicados. Citando un artículo publicado en alguna revista científica, el creacionista espera convencer a la opinión pública de que puede haber algo de sustancia a sus pretensiones.

La mayoría de los argumentos CTJ están destinadas a desacreditar la evolución de diversas maneras. No se puede hacerle caso al CTJ, ya que trata de desmantelar la Teoría de la evolución. Este argumento falaz supone que sólo hay dos posibles explicaciones: la creación y evolución.

El CTJ se caracteriza por la fe en la creación, realizada por parte de Dios, en la que los géneros físicos de ios seres vivos aparecieron ya perfectamente desarrollados maduros desde el principio. Contemplan tanto la variación como la especiación posterior de todos los animales y plantas pero siempre dentro  cada género o tipo creado. Insisten en que la microevolución no demuestra la macroevolución. La primera sería una realidad, mientras que la segunda sólo una hipótesis no demostrada.

Entre sus principales postulados, están el de aceptar que el mundo fue creado en seis días de 24 horas, tal como sugiere el relato de la Biblia; la  Tierra sólo tendría unos pocos miles de años de antigüedad (entre 6.000 a 15.000 años) y rápidamente estuvo preparada para constituir el hogar de los serers humanos; la muerte no entró en el mundo antes del pecado de nuestros primeros padres, lo cual implica que Dios no usó la macroevolución para crear; las condiciones actuales de nuestro planeta son muy diferente de las que tenía la Tierra primitiva (fig. 11), puesto que Dios maldijo la creación a causa del pecado del hombre, introduciendo así toda una serie de procesos degenerativos en aquello que había sido creado perfectamente; los hombres coexistieron con los dinosaurios y el diluvio bíblico fue una catastrofe.universal que anegó toda la superficie terrestre, alteró de manera drástica las condiciones ambientales originales y formó la mayor parte de la columna geológica o serie estratigráfica mundial.

Las dataciones evolucionistas de millones de años para la Tierra., y los seres vivos fosilizados que la habitaron en el pasado, se rechazan porque dichos métodos radiométricos de datación suponen la constancia de las condiciones ambientales. No obstante, si éstas hubieran variado en el pasado como consecuencia de catástrofes planetarias, impacto de meterito sobre la Tierra, el propio diluvio universal, cambios en la intensidad del campo magnético terrestre, aumento o disminucion de la radiación cósmica que nos llega pricedentes del espacio,contaminación de muestras, etc, entonces tales pruebas darían resultados erróneos con edades muy elevadas que no se corresponderían a la realidad.

Aquí está una muestra de las técnicas utilizadas por los argumentos de los CTJ.

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Verá a menudo un gran número de estas técnicas utilizadas en una presentación. Un creacionista a menudo puede combinar dos o tres de estas técnicas en un solo párrafo.

1) interpretar cualquier incertidumbre en cualquier parte de la ciencia como la incertidumbre total de todo el mundo en la ciencia.

La ciencia es, por naturaleza, provisional. Nada en la vanguardia va a tener una considerable incertidumbre que se le atribuye. Todo lo que la ciencia es cierto ahora se determinó que había una considerable incertidumbre asociada a ella en algún momento de la historia. Tan pronto como cualquier prueba de cualquier incertidumbre se encuentra, y que presente la reclamación, por lo tanto, que los científicos no saben lo que están hablando.

2) Tocar la trompeta de todos los errores realizados por cualquier científico, e ignorar el hecho de que estos errores se corrigen.

La mayoría de las personas en su audiencia no será muy versados en la historia de la ciencia. Usted puede inundar una audiencia con las cuentas de los errores en la ciencia, y las cuentas de cosas que los científicos pensaban que ahora se sabe que no es cierto. Con esas cuentas suficiente, usted puede construir una imagen superficial de mostrar que “La ciencia siempre se equivocó”. Incluso los expertos en la historia de la ciencia no será capaz de dirigirse directamente a todos los ejemplos que se enuncien. Todo lo que la teorias no tratadas pueden ser afirmadas delante de la audiencia como “no refutadas”. A continuación, puede utilizar el hecho de que algo se ha dejado sin refutar para reclamar que todo lo que se ha dejado sin refutar es falso.

3) Trasladar la carga de la prueba a sus críticos de cualquier manera que usted puede.

Recuerde que su posición es indefendible. La única manera en que usted puede presentar algo parecido a un argumento es hacer que tus oponentes mirada ignorante. Fuerza a demostrar todo lo que dicen. Si se niegan a aceptar la carga de la prueba, los obligan a demostrar que no tiene que probar lo que dicen.

4) Todos los hechos o explicaciones que no sean inmediatamente a la mano puede ser considerado como inexistentes.

Si un crítico hace una declaración acerca de la ciencia y no presente todas las pruebas para demostrar que a partir de la fundamental en un máximo nivel, puede aprovechar a la falta de paso y declarar toda la declaración como “no probada”. Si un crítico logra refutar cualquiera de sus declaraciones, hacer caso omiso de la refutación. Tan pronto como la refutación ya no se presentó activamente, re-afirmar su reclamación. Después de toda la refutación no hay derecho a más.

5) Nadie es un experto en todo

Nadie es un experto en todo. Mayor es la probabilidad de que sus opositores no tienen los conocimientos o datos para refutar al menos uno de ellos. A continuación, puede insistir en la cita no se ocupó de anunciar y que “la ciencia no tiene respuesta a ellos”. (Tenga en cuenta que esto no funcionará a menos que se las han arreglado para arrojar la carga de la prueba, tal como se aconseja en el paso 2.)

6) Mirar alrededor con diligencia suficiente

Si usted mira alrededor con diligencia suficiente, algún científico le dirá algo que reforzará su opnión.

7) encontrar un ejemplo de un científico comportarse mal, y lo utilizan para hacer la afirmación de que TODOS los científicos hacen lo mismo.

Afortunadamente, los científicos son humanos. A veces van a participar en ataques personales, la censura y otras técnicas desagradable. Utilice este hecho a todos los científicos de alquitrán con el mismo cepillo, y también para hacer la afirmación de que no significa que los científicos han sido “refutados”, sino más bien censurado.

8) Los hechos científicos y teorías no tienen ninguna necesidad, excepto cuando los efectos convenientes.

Por ejemplo, si te gusta la posibilidad de que la radiación de neutrones podría haber cambiado las proporciones de los elementos radiactivos y sus productos de descomposición, ignorar el hecho de que los neutrones tienen efectos observables en otros lugares de la naturaleza.

9) Cuando se sienten acorralados, cambian de tema.

Siempre tienen material de varios temas listos para presentar. Cuando te encuentras fuera de su profundidad en uno, estan dispuestos a pasar a otro. Es probable piensan que, su oponente no será un experto en ese otro tema. Esto es especialmente cierto si usted elige los temas que están relacionados con la distancia, como la biología celular y la astrofísica. 

10) Cuando se sienten realmente acorralados, atribuyen a la Teoría de la Evolución la mayoría de los males actuales de la sociedad.

Con la suficiente imaginación, cualquiera de los males de la sociedad puede atribuirse a las creencias de los “evolucionistas”. Ignorar el hecho de que la mayoría, si no todos, de estos males existían mucho antes de Darwin nunca se refirió aliento. Afirmando los vínculos entre la evolución y esos movimientos como el marxismo, el comunismo y el nazismo es una forma popular de  amarre. Puede acusar a su oponente de ser tan mala como la gente que ha estado citando.

Esto es aún más eficaz si se puede administrar a provocar a su oponente en una muestra de impaciencia, desdén o moderar utilizando cualquiera de estas técnicas.

11) Una explicación cuando le muestra estar absolutamente equivocado, hacen caso omiso de la explicación y reafirman la reclamación original.

Esto funciona en el principio de que “Toda mentira repetida las veces suficientes va a ser creída”. También es una muy buena manera de evitar a  tus oponentes en episodios de mal temperamento.

fundamentalist

Conclución:

Ser consciente de las técnicas de uso creacionistas pueden ser de alguna ayuda, en caso de que usted encuentre cada vez que participan en una “discusión” con uno de ellos. 

Fuentes:

La serpiente

La serpiente

Noviembre 3rd, 2007 

by Jos Angel Fernndez 

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Génesis 3:1 nos dice que la serpiente fue creada por Yavé junto con el resto de los animales del campo. En este punto de la historia, la serpiente aún no es reconocida como la representación mítica del mal de otros textos (Libro de la Sabiduría 2:24; Apocalipsis 12:9). Es meramente un animal más entre los demás. Esta concepción inicial de la serpiente parece evolucionar poco a poco para llegar a transformarse en un monstruo, interpretado de distintas maneras por distintas tradiciones. En ocasiones estamos frente a un reptil, aunque con las características típicas que la gente de la época atribuía a dichos animales: la mitología, al igual que las ‘ciencias naturales’, consideraban a la serpiente como el animal más astuto. Hay que tener en cuenta que la astucia, en sí misma, no era considerada como una característica mala sino más bien un tanto ambigua. En Mateo 10:16 leemos que hemos de ser como serpientes, por su prudencia (bastante relacionada con la astucia). En Proverbios 14:15,18 y en 22:3 la astucia es una faceta recomendada. La serpiente, por tradición, es una ‘sabia’. Sin embargo, en el mito de Génesis la ‘sabiduría’ es considerada como la fuente de maldad: el hecho de conocer es el fruto de la perversión y la desobediencia (como bien sabemos de la historia del árbol del conocimiento).

Pero también hay otras tradiciones. La serpiente en el antiguo Israel se asocia con el conocimiento y la brujería (para sorpresa de muchos, puede mudar la piel casi mágicamente y renacer de nuevo indefinidamente). Así surgen tradiciones que consideran a este animal como mágico, una fuente de sabiduría oculta: Números 21:9 y 2 Reyes 18:4. En Mesopotamia, Siria, Palestina y Egipto, la serpiente representa al dios de la fertilidad y de la fecundidad. En Grecia, representa la fertilidad del infierno. Hugo Gressmann vio la serpiente en la tradición como un dios del submundo. Y Hvidberg nos recuerda que a Baal se le representa a menudo como una serpiente. Otros textos del A.T. identifican la serpiente y la igualan con monstruos como Leviatán (Isaías 27:1, Job 26:13). Poco a poco la tradición de la serpiente crece y, a pesar de los esfuerzos de algunos escritores bíblicos por reducirla a un mero animal condenado a arrastrarse sobre su panza, esto no llega a ocurrir nunca y en lugar de disminuir, su mito continúa creciendo aún hoy.

Chris M. Collenberger

Así que esta serpiente se aparece y empieza a gimotear a Adán y Eva acerca de tomar parte de este cierto árbol y su fruto, que pudo haber sido una manzana o no. Ellos ceden. Eva lo come. Adán lo come. El pecado entra al jardín, la humanidad recibe un soplo del mal, y el creador hace pedacitos todo el escenario del Edén.[1]

El problema del mal es uno de los problemas más complejos que cualquier religión que crea en la unidad de un Dios bueno tiene que afrontar. Que el mal existe es algo que ya no podemos negar por medio de juegos y filosofías positivistas. Que nadie sabe con certeza cómo funciona, los patrones que sigue, las estructuras en las que se basa, es algo igualmente cierto. Así, el lenguaje que se utiliza para describirlo varía mucho dependiendo de la interpretación que se le da. Hace tiempo H.G. Gadamer escribió:

“La fecundidad del lenguaje fue y sigue siendo que el hombre sabe despertar la intuición en palabras y frases por medio de su capacidad más propia, la de la expresión lingüística. ¿Cómo podría converger esto con conceptos básicos tales como sistema, principio, fundamentación y derivación, que han dominado, siguiendo el modelo de Euclides, el pensamiento filosófico de la modernidad? ¿Qué es lo primero en la construcción del lenguaje? Es completamente evidente que no puede haber una primera palabra. Aunque una y otra vez los padres puedan aclamar la primera palabra del hijo que empieza a manifestarse, es claro, no obstante, que eso no es ninguna palabra ni ningún lenguaje. No hay una primera palabra si no hay una segunda palabra, y no puede haber una segunda palabra si no hay lenguaje. Pero sólo hay lenguaje en la relación que mantenemos unos con otros en la conversación”.

En este sentido, la palabra ‘serpiente’ no es una primera palabra que evoluciona, sino que es parte de un lenguaje, de una forma mitológica de interpretar la realidad del mal. Y no solo una forma de interpretar el mal en sí mismo, sino una manera de interpretarnos a nosotros mismos en relación con el mal, o en este caso, con la personificación del mal. No es casualidad que hoy día sigan existiendo personas que se ganen la vida por medio de exorcismos que claman sacar los demonios que la mayoría de nosotros tenemos dentro. Todo eso es el mero reflejo del lenguaje mitológico del mal llevado a la práctica real del día a día. Si tales personas hubiesen pillado al mismo Dostoyevsky desprevenido, le habrían tenido que sacar más de un demonio.

La interpretación mitológica del mal ha persistido por los siglos, y podemos presenciar mediante la lectura de ciertos textos una buena acumulación de tradiciones acerca de ello. No existen historias acerca de ángeles caídos en nuestras biblias, pero sí que existen algunos textos que sugieren que dichas historias existían y eran conocidas. Ya en el Génesis encontramos una historia acerca de los ‘hijos de Dios’ que bajan y toman las mujeres de los hombres para sí. La historia completa la encontramos en 1 Enoc, un libro que aunque no está en nuestras biblias era considerado como Escritura por los primeros cristianos. Es posible que cuando Pablo se refiere a la creación esperando a los nuevos ‘hijos de Dios’ (Romanos 8), tenga en mente a esos otros ‘hijos de Dios’. Y sin duda algunos estudiosos relacionan el texto de 1 Corintios 11, acerca de los ángeles que no deben ver la cabeza descubierta de las mujeres, con esa historia de Enoc. Aún más: si hacemos una pasada por el libro de Apocalipsis, de vez en cuando encontramos algunas referencias a la ‘serpiente antigua’ (20:2), que ya no sólo es serpiente sino también dragón, diablo y Satanás. Como digo, la interpretación mitológica del mal crece.

Estas acumulaciones aparecen de forma clara en el libro que he mencionado ya, en 1 Enoc. Como digo, los primeros cristianos lo consideraban parte de las Santas Escrituras y así encontramos en nuestras biblias referencias que apuntan a historias que aparecen en ese libro. Algunas partes de 1 Enoc nos explican cómo algunos ángeles, entre ellos Azazel y Semhaza, hicieron un juramento solemne con otros 200 ángeles y vinieron a la Tierra. Nos cuentan cómo codiciaron a las mujeres humanas y trajeron conocimiento acerca de cómo el ser humano podía aprender a trabajar los metales para construir armas; cómo podían aprender a crear cosméticos y joyas, lo que llevó a la fornicación; cómo usar drogas y matar niños que aún no habían nacido; cómo interpretar las estrellas y las nubes para leer el futuro. Cuatro arcángeles fueron enviados para ayudar a los humanos: Uriel, Gabriel, Rafael y Miguel, estos dos últimos encargados de mandar a prisión a Azazel y Semhaza.

1 Enoc cuenta la historia de Israel, pero no menciona la tentación de Eva en el jardín del Edén. Para el escritor de este libro, el mal entra en el mundo por medio de la caída de ciertos ángeles. En las Escrituras Hebreas sólo aparece un satán sin nombre que tienta a Dios para que examine a su siervo Job (Job 1), un satán sin nombre que intenta acusar al sumo sacerdote Josué (Zacarías 3), y un satán sin nombre que tienta al rey David para que peque (1 Crónicas 21). En el Nuevo Testamento, Satán tienta a Jesús para que dude ciertas cosas (Mateo 4 y Lucas 4, aunque en distinto orden), habla a través de Pedro para tentar a Jesús (Marcos 10), y utiliza a Judas para que Jesús sea arrestado (Lucas 22). El libro de Apocalipsis, entre todos estos textos, va más allá en su representación de la serpiente como un dragón con agentes terrestres que provocan la adoración de los seres humanos y que es arrestada por los ángeles y puesta en prisión por un tiempo.

Pero la leyenda sigue creciendo. En otros libros como la Vida de Adán y Eva y el Apocalipsis de Moisés, encontramos otras versiones de la misma historia. Todos los ángeles son creados en el primer día de la creación, y cuando Adán es creado a imagen de Dios todos los ángeles se reúnen para adorar la Imagen. Sin embargo, Satán rehúsa: Adán debería adorarle a él ya que él había sido creado primero (la vieja historia que también sirve de argumento para determinar quién es más importante, el hombre o la mujer; ver 1 Timoteo 2). Debido a esta arrogancia, Dios echa a Satanás y sus ángeles del cielo y los manda a la Tierra. Una vez perdida su gloria inicial, estos ángeles caídos determinan vengarse del ser humano. En un momento de despiste, Satanás se disfraza de ángel de luz y engaña a Eva para que le abra la puerta del cielo, y luego tienen una conversación. Ya sabemos el resto. En 2 Corintios 11 Pablo nos habla de que Satanás puede disfrazarse de ángel de luz, lo cual algunos consideran como una referencia a aquella historia. En las tentaciones de Jesús, Satanás le ofrece todos los reinos si le adora, una proposición que recuerda muy de cerca a la proposición inicial de que la Imagen de Dios debería adorar a Satanás, quien había sido creado antes. E incluso en Lucas 10:18 Jesús dice haber visto a Satanás caer del cielo como un rayo, lo que nos recuerda a la caída de Satanás tras el triunfo de Adán. La historia que acabamos de leer sirve de inspiración a John Milton para crear su Paraíso Perdido. Incluso aparece en el Corán:

“Y cuando dijimos a los ángeles: ‘¡Prosternaos ante Adán!’. Se prosternaron, excepto Iblis. Se negó y fue altivo: era de los infieles” (Sura 2:34)

En el Corán, Satanás (Iblis) es presentado como el ‘susurrador’, uno que susurra en los oídos de las personas para persuadirles de que no sigan a Dios.

En general, los nombres otorgados a Satanás son variados. En algunos textos judíos del primer siglo antes de Cristo se le conoce como el príncipe Mastema. En los Rollos del Mar Muerto se le llama Belial, Melchiresa, ángel de perdición y príncipe del reino de la maldad. En otros textos cristianos antiguos se le llama Sammael, Beliar y Malkira. En el Talmud leemos:

“Se dicen seis cosas sobre los demonios. En tres de ellas se parecen a los ángeles, y en tres de ellas se parecen a los hombres. Tienen alas como los ángeles, y como ellos vuelan de una parte del mundo a otra, y conocen el futuro, como los ángeles… Pero en tres cosas se parecen a los hombres: comen y beben como los hombres, dan a luz y se multiplican como los hombres, y mueren como los hombres”

En otro ejemplo un tanto más cercano a nuestra era, el doctor Fausto quiere todo el conocimiento porque por medio de él conseguirá todo el poder. Promete su alma al diablo cuando muera si se le concede tener todos los poderes mágicos mientras viva. Estaba dispuesto a abandonar a Dios por conseguir todo el conocimiento y el poder derivado de él, pero al final el diablo clama poder sobre él. Esta misma imagen del ser humano que entrega su alma al diablo para conseguir cierto conocimiento y poder aparece en numerosas películas de Hollywood. Hoy en día los cristianos tenemos una mezcla de imágenes mitológicas y creaciones artísticas en nuestras cabezas acerca de la existencia del mal en el mundo. Todas estas representaciones forman un lenguaje mitológico que en ocasiones nos ayuda a interpretar ciertos sucesos que ocurren a nuestro alrededor. Pero de igual manera, nuestra incapacidad para reconocer la condición de construcción humana de todo este lenguaje, nuestra incapacidad para dar un paso atrás y darnos cuenta de la procedencia de todo este arsenal mitológico, nos impide ver el bosque a través de los árboles; de alguna manera hemos perdido la capacidad de entender e interpretar la realidad que existe detrás de las imágenes y los mitos, y ya no somos capaces de profundizar en la sicología humana tal y como han sido capaces de hacer esos otros intérpretes de la realidad humana, gente como Tolstoy o Dostoyevsky. Parece que ese lenguaje mitológico que una vez nos ayudó a ir más allá de la intuición para alcanzar cierto entendimiento de las estructuras internas de la realidad que nos rodea, hoy día se ha convertido más en una camisa de fuerza que, no solo provoca un profundo mal entendimiento de nuestra sicología interna, sino que también destruye nuestra capacidad para comprender nuestras relaciones con los demás.

Lo cierto hoy día es que cuanto más conocemos acerca de la realidad y las estructuras internas de nuestro comportamiento y de nuestra sicología, más nos damos cuenta de lo poco que sabemos realmente. Y esto es muy útil. Es bueno leer libros como 

Phantoms in the Brain

, de V.S. Ramachandran, que nos enseñan por medio de cuidadosos estudios cómo personas que han perdido ciertos miembros del cuerpo generan (inconscientemente) ilusiones mentales que les hacen creer que siguen ahí, o cómo diversos ‘errores’ que surgen en el cerebro después de haber sufrido accidentes provocan comportamientos que ni siquiera Lewis Carroll podría haber imaginado. Frases como: ‘Mi marido no es mi marido’, o ‘el mundo en el que estoy viviendo no existe realmente’, no son más que dos ejemplos de a lo que pueden llegar personas que sufren diversos problemas mentales que ya no pueden (o no deberían) ser identificados como ‘locura’. Lo cierto es que nuestro cerebro se amolda a las circunstancias hasta tal punto que incluso puede modificar nuestra percepción de la realidad para adaptarse a ciertos acontecimientos inexplicables. Una y otra vez se está mostrando por medio de muchos experimentos que la realidad que percibimos es una creación de nuestra mente que, aunque intenta reproducir la realidad ‘tal y como es ahí fuera’, también introduce modificaciones (o interpolaciones, por decirlo así) procedentes de sí misma que cumplen distintas funciones adaptativas.

Siendo esto así, lo cierto es que hoy día vamos necesitando poco a poco nuevas formas de interpretar la realidad que nos rodea, y la realidad del mal entre todas las demás. Las estructuras prometidas por la interpretación mitológica, aunque útil en ciertas ocasiones, se ha quedado muy corta y ya no es capaz de explicar tanto como una vez pudo. Hoy día necesitamos leer también otros textos, otras interpretaciones de la realidad del comportamiento humano, otras formas de ver la realidad. Hoy día necesitamos leer otras explicaciones que nos ayuden a entender nuestras adicciones más allá de un: ‘tu adicción no es otra cosa que una posesión demoníaca de un siervo de Satanás que debemos exorcizar en estos momentos para dejarte libre de todo mal’. Hoy día existen otras posibilidades para afrontar una etapa de depresión o de dudas acerca de Dios después de la muerte de un ser querido, además de simplemente la explicación de que ‘eso no es más que una posesión demoníaca que debes exorcizar’ (de hecho, explicaciones como estas no solo provocan un sentimiento de culpa extra en aquellas personas que están sufriendo, sino que evitan etapas fundamentales que pertenecen a nuestra necesidad de afrontar los acontecimientos que han sucedido haciendo que ciertos asuntos nunca queden afrontados y por tanto nunca queden superados). No son pocos los escritores cristianos, entre ellos C.S. Lewis y Philip Yancey, que nos recuerdan que los períodos de dudas acerca de nuestra fe, no solo no equivalen con posesiones demoníacas, sino que son aquellos en los que solemos crecer más en nuestro caminar con Dios.

Por supuesto, es posible que esta forma mitológica de ver la realidad pueda seguir ayudando a algunas personas. Pero ha dejado ya de ser la única interpretación válida, y mucho menos la única interpretación cristiana válida. El terror de antaño que tenían los cristianos a aquellas ramas de la ciencia como la sicología y la siquiatría ha quedado atrás ante la posibilidad de que algunas de estas nuevas interpretaciones nos ayuden a ver la realidad, y a vernos a nosotros mismos, desde una perspectiva mucho más sana y útil. Así, escritores y sicólogos cristianos como Lawrence J. Crabb están escribiendo libros que, aunque intentando seguir una base bíblica, no explican todo mal comportamiento humano por medio de la posesión demoníaca, sino que más bien intentan ayudarnos a entender nuestra mente y profundizar a aquellas partes que nos resultaban tan alejadas desde aquella interpretación mitológica.

Quiero ir un poco más lejos. Me da la impresión de que el énfasis que hoy día se pone desde algunos grupos cristianos en la interpretación mitológica del mal está siendo, no solamente utilizado por algunas personas para enriquecerse dando la impresión de poseer poderes o dones por parte de Dios que solo ellos pueden ejercer, sino que además está abriendo la puerta de ciertas habitaciones de la sicología humana que, una vez abiertas y utilizadas por estas personas, quedan a la intemperie provocando no la sanidad de estas personas con problemas sino más bien su grave empeoramiento. Supongo que parte del problema se deriva de un error de interpretación (como tantos otros problemas): siempre puede darse el caso de que mi adicción no sea consecuencia de una posesión demoníaca sino más bien consecuencia de una serie de malos hábitos que se han instalado en mi carácter y que deben ser analizados, entendidos y modificados adecuadamente. Al cometer este error de interpretación – realizar un exorcismo y dejar a aquella persona bajo la impresión de que aquello que había de malo en ella ha sido eliminado ya (el demonio ha salido y, al haber hecho una oración, ya no puede volver a entrar) – entonces es fácil ver como dicha persona puede volver a repetir aquellos hábitos que tanto daño estaban causando. No solo cometemos el error de aplicar una interpretación mitológica a una realidad que podría ser explicada de otra forma, sino que evitamos que dicha persona (que ahora se considera cristiana) sea capaz de buscar una explicación alternativa, y a consecuencia de ello provocamos que no pueda solucionar su problema, añadiendo cada vez más sensación de culpa por cada nueva caída. En este caso estamos actuando como aquellos hipócritas a los que se refería Jesús, que no hacían otra cosa que poner rocas demasiado pesadas sobre las personas a las que predicaban, rocas que nadie era capaz de levantar.

Lo cierto es que aquella interpretación mitológica tenía la función de intentar dar una voz a aquellos instintos que entonces no tenían lenguaje. Sin embargo, hoy día van surgiendo cada vez más lenguajes alternativos que nos ayuda a explicar aquellos instintos que antaño resultaban imposibles de explicar acerca de nuestro comportamiento. Sin duda que aún estamos muy lejos de ser capaces de explicarlo todo; es posible (e incluso probable) que nunca alcancemos ese punto. En este sentido, el lenguaje del mito siempre estará con nosotros y servirá para eso, para ayudarnos a expresar con palabras aquello que permanece en el misterio. Sin embargo, un exceso del uso del mito por encima de otros lenguajes interpretativos alternativos puede resultar dañino. Una lectura literal de ciertos mitos, y su aplicación literal a la realidad que nos rodea, no solo resulta muy poco honesta con los textos (que claramente muestran que no todos ellos pueden ser aplicados literalmente a la realidad porque entre ellos a menudo encontramos varias versiones contradictorias de la misma historia), sino que puede provocar la imposibilidad de una sanidad real. Y ante esta posibilidad, el Cristianismo debe ser capaz de mirar a su alrededor a todas las interpretaciones vigentes, y elegir entre ellas aquellas que produzcan los mayores beneficios a las personas. Tengamos cuidado de no transformarnos en demonios que provocan sufrimiento, culpabilidad y dolor, en lugar de ángeles que provocan sanidad divina.

Lupaprotestante.com

Notas:

[1] http://enhabito.com/la-serpiente-genesis-3/

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