Bernardo Stamateas – Juegos Sucios (v. 2.0)

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Mente de Esclavo

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Solos y Solas

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Rezar por otros potencia la capacidad de perdonar, según un estudio

Rezar por otros potencia la capacidad de perdonar, según un estudio
de Yaiza Martínez

Las plegarias por otros potencian la capacidad individual de perdonar, sugiere un estudio realizado por psicólogos de la Florida State University. Los científicos señalan que esto se debe a que, al rezar, las personas dejan de centrar su atención en sí mismos y en sus propios objetivos. Así, los sentimientos negativos pueden desvanecerse. Una investigación anterior de estos mismos investigadores demostró que la gratitud también puede potenciarse mediante la oración. Por Yaiza Martínez.
La oración potencia el perdón, señalan los resultados de un estudio realizado por psicólogos de la Florida State University y del que informa la revista Psychological Science, de la Association for Psychological Science de Estados Unidos, en un comunicado

Todas las personas han hecho alguna vez daño a otros bien traicionando su confianza bien con actos o palabras dañinas, por ejemplo. Por otra parte, se sabe que la inmensa mayoría de la gente reza, al menos de vez en cuando.

Dadas estas dos situaciones tan comunes, el psicólogo de la Florida State University, Nathaniel Lambert, y sus colaboradores, decidieron investigar qué pasaría si el individuo dañado dedica sus plegarias a aquél que le ha hecho daño. ¿Es posible que rezar promueva el perdón y ayude a preservar las relaciones?, se preguntaron los investigadores.

Una sola plegaria

Para buscar una respuesta a estas cuestiones, los científicos realizaron dos experimentos, detallados en un artículo más extenso, también publicado por Psychological Science.

El primero de estos experimentos consistió en pedirle a un grupo de 52 hombres y mujeres que rogaran, en una única plegaria, por el bienestar de sus parejas. A otro grupo de personas de control, se le pidió que, simplemente, describiesen a sus parejas, que hablasen de ellas mientras su charla se grababa en una cinta.

Después de ambas actividades, se evaluó el “grado de perdón” de los participantes. Como perdón, los científicos definieron la reducción de aquellos sentimientos negativos que surgen cuando alguien nos hace daño.

Los resultados demostraron que aquellas personas que habían rezado por sus parejas albergaban escasos pensamientos y emociones negativos hacia ellos: se sentían preparados para perdonar y seguir adelante.

Si una sola plegaria puede ocasionar diferencias en nuestros sentimientos hacia los más allegados, a pesar de que éstos puedan hacernos daño ocasionalmente, ¿qué sucedería en una relación si se reza durante un cierto periodo de tiempo?

Desvanecimiento del conflicto

En un segundo experimento, los científicos pidieron a un grupo de 67 hombres y mujeres que rezaran por un amigo íntimo a diario, durante cuatro semanas.

A individuos de otro grupo se les pidió que simplemente que meditaran sobre su relación, que tuviesen pensamientos positivos hacia sus amigos, pero que no rezasen por su bienestar.

Las evaluaciones posteriores demostraron que los rezos aumentaron la preocupación desinteresada por los amigos, lo que a su vez puede fomentar los sentimientos de perdón, explican los científicos.

La explicación que dan éstos a que una práctica espiritual común pueda producir efectos beneficiosos es la siguiente: la mayor parte del tiempo, las parejas mantienen objetivos compartidos. Sin embargo, si se enfrentan, estos objetivos pueden pasar a ser objetivos conflictivos, como la venganza o el resentimiento de un miembro de la pareja hacia el otro.

Los objetivos conflictivos provocan que la atención de cada individuo se centre en el “yo”. Dado que la oración permite enfocar la atención hacia otros, puede permitir que el resentimiento se desvanezca.

Rezar y agradecer

En un trabajo de investigación anterior, Nathaniel Lambert y sus colaboradores analizaron el potencial de las plegarias para aumentar la gratitud.

Tal y como se explica en un artículo publicado al respecto, para aquel estudio se realizaron varias pruebas de plegarias diarias, durante de cuatro a seis semanas.

Tras ellas, se demostró que las personas que habían rezado cada día puntuaron más alto en evaluaciones sobre su nivel de gratitud que otros participantes en los experimentos, que no habían rezado.

Los investigadores afirmaron en dicho artículo, que estos resultados constituyen la primera constatación empírica de que los niveles de gratitud pueden modificarse y que el mecanismo para hacerlo puede ser la oración.

Por otro lado, los científicos señalaron que estos estudios sirven para recordar que la comprensión completa del comportamiento humano requiere de la investigación sistemática de sus actividades espirituales, entre las que se cuenta la oración.

(Tendencias21)

El síndrome de la proyección y los creacionistas

El síndrome de la proyección y los creacionistas

Junio 20, 2008

En psicología se llama proyección al acto de acusar a los demás justo de lo que tú mismo haces. Esa es una de las estrategias favoritas de los creacionistas. Ellos acusan a los evolucionistas de que no existe ni una sola prueba científica que valide la teoría de la evolución, cuando ésta cuenta con miles de evidencias a su favor, mientras que la creación que ellos describen es la que no tiene ni una sola prueba validable y por tanto se debe de entender como un milagro.

También se acusa a la evolución de ser una religión, cuando no es más que una teoría científica que intenta explicar la biodiversidad, mientras que lo suyo SI es una religión; cómo prueba está el hecho de que uno de los elementos más frecuentes en sus debates es la introducción de citas bíblicas.

Y además acusan a la ciencia en general de estar revisando continuamente sus resultados, de contradecirse; cuando esa es precisamente una de las fortalezas de la ciencia, que está en constante revisión y análisis.

Como dijo Carl Sagan: “en ciencia la única verdad sagrada que existe es que no hay verdades sagradas”. Pero ellos se presentan como infalibles. Pues a pesar de contar con mensajes teóricamente divinos que proceden del más allá, está claro que no saben interpretarlos. Y por tanto, ¿hemos de creerles cuando basan su conocimiento en experiencias no adquiridas por la observación/experimentación y que son interpretables según la persona que lo hace?

Un ejemplo de lo que digo se presenta en el artículo publicado por Martin Gardner titulado “La Segunda Venida” que se publica en su libro “El ombligo de Adán y Eva”. Os copio aquí un extracto del mismo.

A medida que se aproximaba el año 2000, los fundamentalistas protestantes (incluyo a los miembros de las Iglesias pentecostales y a sectas marginales como los adventistas del Séptimo Día y los testigos de Jehová) se fueron convenciendo cada vez más de que la Segunda Venida del Señor era inminente. Se publicaron, docenas de libros estridentes que demuestran que una correcta interpretación de los libros de Daniel y de la Revelación indica sin lugar a dudas que el arrebato de los creyentes, la batalla del Armagedón y el fin del mundo que conocemos ocurrirán muy pronto.

Cualquiera pensaría que los que creen en la inminencia del retorno de Cristo estarían algo preocupados por el hecho de que, desde que se escribieron los Evangelios, un gran número de cristianos ha interpretado las señales bíblicas del fin del mundo aplicándolas a su generación. Pero la triste historia de estas profecías fallidas no ha dejado huella en los esquemas mentales de los fundamentalistas actuales.

Incluso Billy Graham, que debería estar más avisado, lleva décadas predicando y escribiendo sobre el inminente retomo de Jesús. Reconoce que nadie sabe la fecha exacta, pero cree que todas las señales indican que el gran acontecimiento se nos está viniendo encima.

Se dice con frecuencia que la excitación por la Segunda Venida, centrada en el año 2000, era equiparable al pánico por el fin del mundo que se extendió por toda la Europa cristiana al acercarse el año 1000. A medida que se aproximaba el año 2000, se han hecho en todo el mundo cientos de predicciones acerca de la fecha del retomo del Señor. He aquí algunos ejemplos recientes que resultan especialmente cómicos.

En 1988, Edgar C. Whisenant, de 56 años, ingeniero de cohetes de la NASA retirado y residente en Littie Rock (Arkansas), publicó un librito de bolsillo titulado 88 Reasons Why the Rapture Will Be in 88 (“88 razones por las que el arrebato ocurrirá en el 88”). La editorial, una empresa de Santa Rosa (California), aseguraba haber vendido o regalado más de seis millones de ejemplares.

El libro predecía que el éxtasis tendría lugar el 11, el 12 ó el 13 de septiembre de 1988. Cuando vio que no ocurría tal cosa, Whisenant encontró un pequeño error en sus cálculos, y trasladó la fecha al 1 de septiembre de 1989. Cuando también esta fecha resultó equivocada, Whisenant decidió mantener la boca cerrada de ahí en adelante. Le dijo a un periodista que estaba tomando medicación para combatir la esquizofrenia paranoide, pero que su condición mental no tenía nada que ver con sus cálculos.

El libro de Robert W Faid Gorbachev! Has the Real Antichrist Come? («¡Gorbachov! ¿Ha llegado el auténtico Anticristo?») fue publicado en 1988 por Victory House, una editorial fundamentalista de Tulsa. En la cubierta se presenta a Faid como ingeniero nuclear y autor de A Scientific Approach to Christianity. Vive en Taylors (Carolina del Sur). Aplicando complicados sistemas de numerología, Faid ha descubierto que en uno de dichos sistemas el nombre completo de Gorbachov suma 666, y en otro suma 888, un número que Faid identifica con Jesús. Así queda demostrado que Gorbachov es a la vez la Bestia de la Revelación y el falso Cristo. La Segunda Venida, advierte Faid, tendrá lugar en 2000 o poco después. Una parte de este enloquecido libro se reprodujo en Harper’s Magazine (enero de 1989). No tengo ni idea de si Faid sigue creyendo que el pobre Gorby es la encamación de Satán.

En 1992, en Seúl (Corea del Sur), Lee Jang Rim, dirigente de una de las aproximadamente doscientas iglesias protestantes del país, provocó una histeria a nivel nacional al anunciar que el Apocalipsis tendría lugar el 28 de octubre de 1992. La profecía se basaba en una visión que había tenido un muchacho de 16 años. Veinte mil fundamentalistas coreanos de Corea del Sur, Los Ángeles y Nueva York se tomaron en serio la predicción. Cientos de ellos dejaron sus trabajos y sus familias y se hicieron practicar abortos para prepararse para su viaje al cielo.

La iglesia de Rim pagó costosos anuncios en el Los Angeles Times y el New York Times, exhortando a los lectores a prepararse para el viaje a través de los cielos y a negarse a permitir que se les imprimiera en la frente o en la mano derecha un código de barras con el número 666.
Policías antidisturbios, agentes de paisano y periodistas se agolparon frente a las iglesias coreanas, flanqueados por coches de bomberos, ambulancias y focos. Los creyentes se tomaron con calma el fallo de la profecía y no hubo informes de disturbios. Sólo de tristeza. En diciembre de 1992, Rim fue detenido y condenado a dos años de cárcel por haber estafado 4,4 millones de dólares a su rebaño. ¡Había invertido el dinero en bonos que no daban beneficios hasta el año siguiente!.

En 1992, Harold Camping publicó, en una editorial dedicada a libros de belleza, su obra 19947. En ella predecía que la Segunda Venida tendría lugar en septiembre de dicho año. En 1993 publicó una secuela titulada Are You Ready? En conjunto, los dos libros suman 995 páginas. Camping, que estudió ingeniería civil, dirigió una empresa de construcción con la que ganó dinero suficiente para fundar en 1959 Family Stations, Inc. En poco tiempo, llegó a controlar 39 emisoras de radio. En calidad de estudioso laico de la Biblia, Camping presentaba un coloquio radiofónico nocturno desde su sede central en Oakland (California).Cuando pasó septiembre sin señales del Señor, Camping cambió la fecha al 2 de octubre. Cuando también ese día pasó sin que ocurriera nada, se le agotaron las excusas y decidió no aventurar más fechas.

Entre las sectas protestantes, los adventistas del Séptimo Día siguen siendo los que más vociferan prediciendo la inminente Segunda Venida, aunque ya no señalan fecha para el acontecimiento. Esta Iglesia tuvo su origen en las enseñanzas de un ignorante granjero llamado William Miller. Estudiando la Biblia se convenció de que Jesús regresaría en el año 1843. Al ver que no sucedía tal cosa, cambió la fecha al 22 de octubre de 1844. Cuando vio que también esta predicción fallaba, Miller tuvo la sensatez de dejar de predecir, pero los milleristas, sin amilanarse, decidieron que la fecha correcta era el 22 de octubre de 1845. Más adelante, se cambió a 1851. A partir de aquel año, los líderes adventistas comprendieron sabiamente que tanto señalar fechas estaba dando mala reputación a la secta. En Mateo 24, Jesús describe el oscurecimiento del Sol y la Luna y la caída de estrellas del cielo, como señales de la inminencia de su retomo. «En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todas estas cosas sucedan».

Los estudiosos liberales de la Biblia hace mucho tiempo que están de acuerdo en que «esta generación» se refiere a la generación de los que escuchaban las palabras de Jesús. Puesto que no regresó durante aquella generación, los fundamentalistas de todas las modalidades se han visto obligados a reinterpretar las palabras de Jesús de maneras menos plausibles. William Miller predicaba que el oscurecimiento de la Luna y el Sol tuvo lugar en 1780, y que la predicción de la caída de estrellas se había cumplido en 1833, bajo la forma de una espectacular lluvia de meteoros. La generación que había contemplado aquellos sucesos, sostenía Miller, sería también la generación que vería al Señor regresar en toda su gloria.
Aproximadamente hasta 1933, la literatura de loS adventistas del Séptimo Día defendía estas opiniones de Miller. Los libros adventistas contenían vistosas imágenes del día tenebroso y las «estrellas» que caían. La Iglesia predicaba que, sin duda. Jesús regresaría durante la vida de al menos algunos de los que habían presenciado la lluvia de meteoros de 1833. Cuando resultó embarazosamente evidente que aquello no podía ser, la Iglesia eliminó rápidamente de su literatura todas las referencias al día tenebroso y a la caída de estrellas.

Los testigos de Jehová tienen un historial de predicciones fallidas aun peor que el de los adventistas. Predican que Jesús regresó ya en 1914, pero aquél fue un regreso invisible, espiritual. Sin embargo, también predicaron que en 1914 comenzaría el Armagedón, al que seguiría la destrucción de todas las naciones y el establecimiento del Reino de Dios en la Tierra. Como esto no sucedió, cambiaron la fecha a 1915. Al pasar aquel año, trasladaron de nuevo la fecha a 1918. Sin dejarse arredrar por el fallo de 1918, eligieron como nueva fecha 1975. Que yo sepa, desde entonces la organización ha dejado de proponer fechas, aunque sigue predicando que se aproxima el final y que millones de los que ahora viven no morirán nunca. Es inútil sacar todo esto a colación cuando un testigo llama a tu puerta, porque casi todos los testigos actuales ignoran la estrafalaria historia de su iglesia y los errores y pecados de Charles Taze Russell, fundador de su secta.

Fuente:

Dr. Manuel Carmona, El síndrome de la proyección y los creacionistas

(http://oldearth.wordpress.com)

10 experimentos de psicología que vale la pena conocer (1/2)

10 experimentos de psicología que vale la pena conocer (1/2)

Posted: 30 May 2009 06:10 AM PDT

1) Cueva de los ladrones: Teoría de la identidad social. Llevado a cabo entre niños de 11 años de edad en un parque público de Oklahoma, demostró lo sencillo que es inducir a la gente a pertenecer a un grupo concreto y a formarse ideas hostiles o prejuicios hacia los que no formen parte de ese mismo grupo.

El fútbol podría adscribirse a esta dinámica. La película La ola incide en el asunto, desde otro punto de vista: un profesor en Alemania instituye un régimen de extrema disciplina en su clase, restringiéndoles sus libertades y haciéndoles formar en unidad.

2) Poder corrupto: La prisión de la Universidad Stanford. Se realizó en una cárcel ficticia creada en el sótano de la Universidad Stanford. En un grupo de oficiales al cargo de prisioneros, finalmente los oficiales acaban disfrutando de su poder frente a los segundos y esto deriva en situaciones de abuso.

Popularmente quizá esta idea ha cuajado con el llamado “síndrome del portero de discoteca”.

3) Obediencia a la autoridad: Capacidad humana para la crueldad. Si una autoridad nos permite violar la ley e incluso traspasar la frontera de nuestra moralidad, sentimos propensión a hacerlo, tal y como intentó demostrar el psicólogo Stanley Milgram en 1963.

4) Conformidad: No creas lo que ven tus ojos. En 1951, Solomon Asch se puso como meta identificar y cuantificar el grado en que las personas adoptan juicios erróneos o falsos sólo para permanecer dentro del grupo y cómo el grupo puede llegar a influenciar en la conducta de una persona. Ya se sabe aquello de que la masa es ciega y estólida. Y la mayoría de actos de barbarie se llevan a cabo con más facilidad si se perpetran en el maremagnum de un grupo.

5) Mentirse a uno mismo. En un experimento clásico realizado en 1959, psicólogos desarrollaron un modelo con diferentes niveles de deshonestidad, en el que se intentó comprobra hasta qué punto una persona ignorará su propia experiencia, incluso hasta convencer a otro de algo que no es cierto. Es lo que se llama “disonancia cognitiva”. Y aunque suene horrible, nuestra mente es más sana y funciona mejor cuanto más fácilmente sepamos mentirnos a nosotros mismos sobre cuestiones espinosas.

Mañana otras cinco.

Vía | Almamagazine

Lo que dice la Biblia sobre la homosexualidad

Lo que dice sobre la homosexualidad

La primera página de la Biblia, en Génesis 1:27, nos enseña que Dios creó al ser humano “macho y hembra”, o sea hombre y mujer, no homosexual o lesbiana. En este mismo libro sagrado, la Palabra de Dios también nos habla de la unión matrimonial entre el hombre y la mujer “en una sola carne” (Gn 2:24) y abierta a la vida (Gn 1:28). El homosexualismo no lleva a cabo ninguno de estos dos valores inherentes a la sexualidad humana, tal y como Dios la creó: la unión heterosexual en el matrimonio y la procreación. A la luz de esta visión del hombre y la mujer, hay otros 44 pasajes bíblicos que, directa o indirectamente, condenan las prácticas homosexuales como un pecado grave.

I. Pasajes que directamente condenan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo por ser pecaminosas en sí mismas:
1.Génesis 19:1-29 (pecado de Sodoma)
2. Levítico 18:22
3. Levítico 20:13
4. Deuteronomio 23:17-18
5. 1 Reyes 14:24
6. 1 Reyes 15:12
7. 1 Reyes 22:46
8. Jueces 19:22
9. 2 Reyes 23:7
10. Romanos 1:24-27
11. 1 Corintios 6:9
12. 1 Timoteo 1:8-10
13. 2 Pedro 2:6
14. Judas 1:7
15. Éxodo 20:14 (incluído en Hebreos para “adulterio”)

II. Pasajes que utilizan el ejemplo de lo que sucedió en Sodoma para avisar a otros y mencionan el juicio de Dios sobre la ciudad por su pecado:

16. Deuteronomio 29:23
17. Génesis 13:13
18. Isaías 3:9
19. Isaías 13:19
20. Jeremías 23:14
21. Jeremías 49:18
22. Jeremías 50:40
23. Lamentaciones 4:6
24. Amós 4:11
25. Mateo 10:15 (véase 13. 2 Pedro 2:6)
26. Lucas 17:29

III. Pasajes que directa o indirectamente condenan el travestismo (vestirse con ropas propias del sexo opuesto):

27. Deuteronomio 22:5
28. 1 Corintios 11:14-1

IV. Pasajes sobre el matrimonio, los esposos y las esposas, el hombre y la mujer creación de Dios, etc. que tienden a condenar la transexualidad:

29. Génesis 1:27
30. Génesis 1:28
31. Génesis 2:18-24
32. Salmos 139:14
33. Marcos 10:6-12
34. 1 Corintios 3:16-17
35. 1 Corintios 6:19-20
36. 1 Corintios 7:1-4
37. 1 Tesalonicenses 5:22-23
38. Romanos 6:12
39. Filipenses 3:21
40. Timoteo I 5:14
41. Efesios 5:22-25

V. Pasajes que en general condenan estas actividades como pecados:

42. Tesalonicenses I 5:22
43. Isaías 5:20-21
44. I Pedro 2:11

Fuente: The Maryfaithful, mayo/junio de 1979.

La homosexualidad y la Biblia Por Damy FerreiraLos pasajes más directos y específicos de la Biblia contra la práctica homosexual se encuentran en el Levítico 18:22; 20:13 y en 1 Corintios 6:9-11:

1. “No te echarás con varón como con mujer, es abominación” (Lv 18:22).

2. “Si alguno se juntare con varón como con mujer, abominación hicieron; ambos han de ser muertos, sobre ellos será su sangre” (Lv 20:13).

3. “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones (sodomitas), ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios” (1 Co 6:9-10).

Además de estos pasajes claros y directos, podemos usar otros que todos conocemos, y sacar de ellos algunas enseñanzas. En primer lugar, Génesis 1:27 dice que Dios creó al hombre (al ser humano), hombre y mujer. Esto indica que el ser humano fue creado en dos personas de anatomía diferente, y cada uno con una naturaleza orgánica distinta y definida, propia para los fines de la procreación. Así que, sólo la mujer, podrá concebir un hijo y ser el laboratorio en el que la vida se forma y se desenvuelve. Un hombre, a despecho de tantas tentativas quirúrgicas de algunos, jamás conseguirá dar a luz un hijo.

Hace algún tiempo, en la ciudad de San Francisco, California, daba una clase a nuevos creyentes en mi iglesia. Un alumno quería saber mi opinión sobre la homosexualidad. Abrí la Biblia y leí los textos que acabo de citar. Entonces el argumentó con aquello de los derechos individuales, cosa muy respetada en los EE.UU., y dijo: “¿Entonces los hombres no tienen derecho a escoger su sexualidad?” a lo que respondí: “Querido joven, la sexualidad no es cuestión de elección. La sexualidad del ser humano ya viene definida de fábrica”.

Uno de los objetivos diabólicos de movimientos, como el que llaman “Nueva Era”, es tratar de incentivar y dignificar el homosexualismo para destruir a la familia. La idea, por tanto, es acabar con la humanidad.

En segundo lugar, algunos pasajes bíblicos son interpretados de una manera errada, para la conveniencia de los interesados (véase al respecto 2 Pedro 3:16). Los dos más interesantes son: 1 Samuel 18 y más específicamente 2 Samuel 1:26 donde se habla del amor entre David y Jonatán (hijo del rey Saúl): “Angustia tengo por ti, hermano mío Jonatán, que me fuiste muy dulce. Más maravilloso me fue tu amor que el amor de las mujeres”. (Véase también 1 Samuel 19:1; 20:17,40). Partiendo de ésto, los defensores de la homosexualidad dicen que David y Jonatán eran homosexuales.

Veamos entonces:

1. Si eran homosexuales, se trataba de un tipo bien extraño de bisexuales. Sabemos por la propia Biblia que Jonatán era casado: 1 Crónicas 8:34; 2 Samuel 9. David, a su vez no solamente era casado, sino que además era muy aficionado a las mujeres y tuvo muchas esposas (1 Samuel 18:20-30, 2 Samuel 3:2-5; 5:13; 1 Reyes 1:1-4). Por esto mismo cometió un grave pecado de adulterio con Betsabé (2 Samuel 11:1-27). No podemos entender que hombres así fueran homosexuales.

2. Como se sabe, la hermana de Jonatán, Mical, fue dada a David en casamiento (1 Samuel 18:20-30), inmediatamente después de sus victorias en la guerra, y nunca se percibe algún tipo de celos por parte de Jonatán. De haber existido un tipo de amor entre ellos, ciertamente habría celos.

3. El texto de 2 Samuel 1:26 nos dice que el amor de ellos era como el de las mujeres, no en el sentido de ser de la misma naturaleza, sino de ser aún más profundo que el amor de las mujeres. El texto es poético y está en versos. Vemos que en el texto David trata a Jonatán de “hermano”. La aplicación al homosexualismo por tanto no cabe aquí.

4. Entre árabes, judíos, rusos y otros pueblos orientales, los hombres acostumbran besarse cuando se encuentran. Es un pueblo sentimental y eso forma parte de su cultura sin que esto implique un motivo sexual.

5. Jesús amó a sus discípulos profundamente y todos eran hombres. ¿Hubo en esto motivaciones sexuales?

6. De acuerdo con las leyes de Moisés (principalmente Levítico 20:13), si un hombre tenía relación con otro hombre como si fuese mujer, ambos morirían. Y si eso hubiera estado pasando entre Jonatán y David, el pueblo ciertamente lo hubiera sabido. Sin embargo, nunca hubo ni siquiera sospechas de que ese amor entre David y Jonatán fuera un amor sexual.

7. David, hombre conforme al corazón de Dios, siempre fue reprendido por Dios cuando pecó. Por ejemplo, no le fue permitido construir el templo porque había derramado mucha sangre. Era hombre de guerra (1 Cor 22:8). Fue también reprendido por el pecado con Betsabé (2 Samuel 12). Nunca, sin embargo, encontramos una reprensión a David por la práctica de la homosexualidad. Esto habría sido inevitable si David hubiese incurrido en esa falta.

8. Finalmente, debe entenderse que la amistad entre David y Jonatán surgió del espíritu guerrero que caracterizaba a los dos. Jonatán era un valiente soldado, como se puede notar, principalmente, en la lectura de 1 Samuel 14. Esta amistad se inicia precisamente cuando David derrota al gigante Goliat (1 Samuel 17:48-58; 18:1-19). La verdad es que ellos se amaban como dos hermanos.

Sólo hay, por tanto, homosexualidad en esa amistad para quien ya tiene la cabeza inclinada hacia ella y quiere torcer las Escrituras para su propia perdición, como muy bien lo declara el apóstol Pedro (2 Pedro 3:16).

En tercer lugar, algunos intentan basar la aceptación de la homosexualidad en la Biblia usando el texto de la institución de la cena del Señor cuando Juan estaba reclinado sobre el pecho de Jesús (Jn 13:23). Consideremos algunas ideas sobre este caso específico:

1. Aquí tenemos un caso de la costumbre de la época. La palabra “mesa” no aparece en el original de este pasaje bíblico. A. T. Robertson en su obra titulada “World Pictures in the New Testament” (”Cuadros mundiales en el Nuevo Testamento”), lo confirma. Según la costumbre, la persona se recostaba en una especie de diván y descansaba con los pies extendidos. Asimismo, la posición de Juan era de estar recostado, con la cabeza pendiendo muy cerca de el pecho del Señor Jesús. En este sentido, hay una versión actualizada de la Sociedad Bíblica del Brasil que correctamente traduce: “Muy cerca de Jesús, estaba sentado uno de ellos, a quien Jesús estimaba mucho”. Ahora bien, a la luz del pasaje, en la famosa pintura de Leonardo Da Vinci  “La Ultima Cena”, se comete un grave error técnico, con respecto a la posición en que se pinta a los apóstoles y a Jesús al aparecer estos sentados a la manera occidental.

2. Por otro lado, si hubiera habido cualquier motivo sexual que relacionara a Juan con Jesús, aquel grupo que era bastante cuestionador, sin duda alguna lo habría criticado.

3. Sabemos que Dios abomina este tipo de pecado. Las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron destruidas por su pecado. Y el pecado que más aparece en el escenario de esas dos ciudades fue el de la homosexualidad. Se sabe que este pecado era tan dominante que, cuando los ángeles de Dios fueron a casa de Lot, los hombres de Sodoma quisieron entrar a la casa para “poseer” sexualmente a aquellos visitantes de Dios. Pero no lo consiguieron, porque los ángeles les hirieron de ceguera. Y esta ciudad fue borrada del mapa (Gn 19:4-11).

En su epístola a los Romanos, Pablo presenta el triste cuadro de la ciudad de Roma en sus días. En cierto momento dice: “Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aún sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y al igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron con su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen” (Ro 1:26-28).

No falta razón, entonces, para que el virus del Sida haya comenzado a propagarse en el mundo entre los homosexuales. Y muchos de ellos, lamentablemente, han muerto a causa de esta enfermedad. Inexorablemente “La paga de su pecado es la muerte” (Ro 6:23).

Sin embargo, los que están dominados por este tipo de pecado, pueden cambiar y ser nuevas criaturas (2 Co 5:17). En 1 Co. 6:11, Pablo dice “Y esto érais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados; ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús y por el Espíritu de nuestro Dios”. En otras palabras, si un homosexual se convierte tiene que dejar su pecado y seguir a Cristo. Y esto es posible.

Fuente: Reproducido y traducido del O Jornal Batista por Michel E. Eustache. Publicado en el periódico Luminar Bautista, Venezuela, 1994.

http://www.vidahumana.org/vidafam/homosex/biblia.html

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