Físicos estadounidenses explican la división de las aguas del Mar Rojo por Moisés

Físicos estadounidenses explican la división de las aguas del Mar Rojo por Moisés


Investigadores estadounidenses aseguran haber encontrado la explicación a cómo Moisés “dividió” las aguas del Mar Rojo hace 3.000 años: con un poco de ayuda del viento. “Esta historia del libro del Éxodo siempre ha fascinado a los creyentes y lectores, que se preguntan si proviene de hechos reales”, explica Carl Drews, investigador del Centro Nacional para Investigación Atmosférica y principal autor del estudio que publica la revista PLos ONE.

Lo que demuestra la investigación es que la descripción de la división de las aguas está basada en leyes de la física, según Drews. La Biblia relata que los israelíes caminaron “hacia el centro del mar sobre suelo seco” con una pared de agua a cada lado al tiempo que un fuerte viento desde el este sopló durante la noche después de que Moisés estirara su brazo sobre el mar.

El experto y su coautor, Weiqing Han, un oceanógrafo de la Universidad de Colorado, enfocaron su investigación en puntos donde hubiera una lengua de tierra que ingresa en el agua, descartando sitios referidos anteriormente como el Golfo de Suez o cerca de Aqaba, en la moderna Jordania. Finalmente concentraron su búsqueda en una zona en el este del Delta del Nilo, un punto arqueológico llamado Tell Kedua, sobre la costa mediterránea al norte del canal de Suez. Se cree que en este punto un viejo ramal del Nilo y una laguna costera se unieron en forma de U. Los investigadores utilizaron imágenes de satélite para efectuar un modelo de la zona y modificaron el terreno para simular cómo sería hipotéticamente hace 3.000 años. Luego lo llenaron de agua y soplaron viento desde el este.

Según el modelo, un viento soplando a 101 km/h durante 12 horas podría haber empujado las aguas, que se estima tendrían 2 m de profundidad. Eso crearía un pasaje seco de unos 3 km de largo por 4,5 km de ancho que habría quedado expuesto durante cuatro horas, tiempo suficiente para que los liderados por Moisés lo atravesaran, pese a que lo hicieron con el viento de frente. “Un grupo de refugiados podría entonces cruzar, y una vez que detenido el viento el agua se uniría velozmente, atrapando a cualquier perseguidor”, subraya Drews.

“Las simulaciones se parecen en mucho a lo relatado en el Éxodo”, dijo Drews. “Así que ahora hay evidencia científica para una historia de 3.000 años que vimos en el cine o leímos en libros, y eso es muy emocionante”, agregó el investigador.

http://www.muyinteresante.es/fisicos-estadounidenses-explican-la-division-de-las-aguas-del-mar-rojo-por-moises

Estudio revela que un fuerte viento le abrió camino a Moisés sobre el Mar Rojo

Estudio revela que un fuerte viento le abrió camino a Moisés sobre el Mar Rojo
Los investigadores consideran que un viento de cien kilómetros por hora sopló desde el este durante doce horas hasta dejar al descubierto un lecho barroso de algo más de tres kilómetros de largo por casi cinco de ancho por un período de cuatro horas.
Estados Unidos | Miércoles 22 de Septiembre, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña |

(NoticiaCristiana.com).


Un estudio, asegura que un fuerte viento fue lo que le abrió el camino a Moisés sobre las aguas del Mar Rojo. Según la Universidad de Colorado, quien realizó la investigación, esta basa su teoría en catorce modelos realizados por ordenador.
La Universidad de Colorado se basa en que un viento de unos cien kilómetros por hora pudo haber provocado la separación de las aguas en el Mar Rojo y permitido el paso de los israelitas guiados por Moisés, tal como cita la Biblia en el libro del Éxodo.

El estudio publicado en el periódico ABC de España, no busca negar la intervención divina, sino examinar la posibilidad que en realidad si se abrieron las aguas del Mar Rojo y darle mayor credibilidad científica a la historia bíblica.
Según el Centro Nacional para la Investigación Atmosférica de Estados Unidos y la Universidad de Colorado, sitúan el paso del Mar Rojo muy cerca del Mar Mediterráneo, donde mediciones a través de satélite muestran que un antiguo brazo del delta del Nilo se acercaba al lago Tanis, de poca profundidad y próximo a la costa, cerca de la actual ciudad de Port Said. La fuerza del viento habría repartido las aguas del Mar Rojo -la lengua que sube desde Suez- entre el lago y el brazo del Nilo.
Los investigadores consideran que un viento de cien kilómetros por hora sopló desde el este durante doce horas hasta dejar al descubierto un lecho barroso de algo más de tres kilómetros de largo por casi cinco de ancho por un período de cuatro horas. Este fue el tiempo suficiente para permitir el paso de los israelitas así como para llegaran sus perseguidores egipcios, que luego fueron tragados por las aguas cuando volvieron a unirse.
Carl Drews, responsable de la investigación: “Lo que este estudio muestra es que la descripción de la partición de las aguas realmente tiene base en leyes físicas. La partición puede entenderse mediante la dinámica de fluidos. El viento mueve el agua de un modo que, de acuerdo con leyes físicas, crea un pasillo seguro con el agua a los dos lados y luego abruptamente permite que el agua vuelva a su sitio”. |

La creación: el antimito religioso (Parte 1)

06:38 01/04/2010, J.M. López Yuste, Spectrum Café Hispano

Me gustaría comentar el concepto de la creación desde la óptica de Moisés y desde nuestra inquietud científico-religiosa. Comenzaré planteándome algunos interrogantes. ¿Desde dónde escribe y nos habla este hombre de fe? ¿Podemos nosotros en el siglo XXI defender las mismas enseñanzas? ¿Debemos interpretar Génesis 1 y 2 sin discutir de cuestiones científicas con el paradigma evolucionista? ¿Cómo plantearnos preguntas que obtengan respuestas verdaderas sin caer en el dogmatismo religioso ni científico? ¿Qué límites nos imponen dichos relatos? ¿En qué nos puede ilustrar y ser útil la mitología o la filosofía de la ciencia?

En primer lugar, Moisés habla y escribe desde el éxodo. El concepto de la liberación de su pueblo le permite enseñar al Dios de Israel sin forma física, sin imagen, sin rasgos zoomórficos, sin características cosmogónicas. Dios es “voz” a semejanza humana. Dios es relación. Dios es poder liberador de la opresión socioeconómica. Dios los ha traído al Sinaí.

Me explico. Moisés no imagina ni supone un Dios que nace y engendra otros dioses. Eso sería una teogonía. Tampoco asocia cualidades de los animales a los dioses, y diosas, como es costumbre en Mesopotamia, y Egipto. A modo de ilustración, decir que estas religiones politeístas no transcenderán como el monoteísmo hebreo. Es curioso porque “la bestia”, −en cuanto que poder político, religioso, económico, demográfico, y social, − potencia invasora de Israel, no erradicará esa creencia del Dios Creador eterno e inmortal. Esto es una peculiaridad, o una profecía, ya que Israel será luz de las naciones. Hebreo procede etimológicamente de “Ibrit”, traducido por tránsito, es decir, siempre en camino. Siempre abiertos a nuevos horizontes. Siempre necesitados de nuevas interpretaciones de la realidad cambiante.

Por todo ello, Dios ha permitido narrar los relatos fundacionales de la creación así. Son poemas embrionarios de su amor. Están minimizados, pero programados para ser ampliados a medida que el ser humano necesite de ellos en su investigación. En la pantalla de su vida.

Actualmente nadie cree en la teogonía de Hesíodo ni se organiza una explicación así de la naturaleza. Sencillamente la ciencia es más plausible y funcional en su respuesta. Al menos para Occidente. Nadie se organiza la representación del espacio físico celeste como el territorio de An(u), Zeus, Urano, Uruk, Horus ( dios-Halcón, protector de faraón). Tampoco vemos divinidades en la “bóveda celeste”, cuya divinidad en Egipto se decía Nut, esposa del dios de la Tierra, Geb. Y así, con Moisés, podríamos nombrar a Ra, divinidad solar; o a Tot, dios de la Luna; o a Amón, rey de los dioses; o a la Esfinge, león con cabeza humana, símbolo del poder real faraónico; o a Apis, toro sagrado, símbolo de la virilidad y la fecundidad, encarnación del dios Ptah, dios creador y de los artesanos.

Quizá eso explique el enfado de Moisés con el episodio del becerro de oro. Una imagen sustitutoria del Dios Creador en el Sinaí. ¡Qué ridículo se sintió! Si no hay Dios creador, tampoco habrá necesidad del Dios Salvador. Quizá por ello, Moisés entendió que debía derribar para siempre la mentalidad egipcia de su pueblo. Sólo con la explicación de Génesis 1 y 2, más las vivencias de las plagas del Dios de Israel. Faraón dejó ir a los hebreos a adorar porque el Dios de dioses, como diría el salmista, hace que sus propias deidades se les vuelvan en contra. Un ejemplo, es cuando el Nilo o dios Hapi, fecundador de la tierra se vuelve sangre.

El pueblo debe entender siempre la diferencia entre la religión vista, hecha obras de arte, y la religión oída, hecha pensamiento, carácter, acción libre, y corpórea a través de su Espíritu. No a Egipto y sí a Israel. No al politeísmo ateniense, dirá muchos siglos después Pablo y sí a Cristo resucitado y glorificado.

No hay que olvidar el dictum, según el cual, “sólo Dios dice de sí mismo”, y el profeta se hace eco de sus dichos para ser nabin, los que luchan contra el olvido del pueblo. Primer encuentro con Dios, primera vuelta desde el olvido a la representación zoomórfica en el Sinaí. Trágico encuentro.

Con los relatos de la creación, Moisés, inspirado por Dios, revela una concepción peculiar, original y novedosa de contar nuestro origen. La narración de estos pasajes es un antimito. El relato no da respuesta al origen de Dios. Sencillamente, Yahvé preexiste. Su propio nombre así lo indica. Esta es la ironía que Moisés debe aceptar. Dios no se nombra. Dios no puede ser cosificado en un nombre cerrado. Dios no puede ser utilizado. Esto es un rasgo único del judaísmo. Moisés en su peculiar encuentro con la “zarza ardiente” ha llevado a cabo una deconstrucción de la religión aprehendida, y enseñada en Egipto. Moisés le dice a su pueblo que la religión zoomórfica de faraón no es verdadera ni superior a la del Dios Único, Invisible y Trascendente que los ha sacado de dicha esclavitud. Nadie mejor que él puede ser enviado por Dios a los hijos de Israel. Antes que profeta, participó de los privilegios sacerdotales egipcios como familiar de un “semidios”, faraón. Conoce todo de dicha religión. Conoce la técnica mitológica de narrar.

Moisés dice que hay un monismo que crea. No hay dioses estáticos que representen el caos ni dioses dinámicos que simbolicen el surgimiento del orden. Toda esta acción la efectúa el mismo Espíritu divino. Por dicha causa, la creación será toda ella buena en gran manera. La naturaleza ya no está sometida a lo mágico ni se ha de adorar. No pueden ser sus fenómenos interpretados como la manifestación airada de los dioses. Pensemos en los castigos que un héroe homérico como Ulises sufre a manos del dios del mar Poseidón. No, en el relato bíblico las aguas no reciben el nombre de ninguna divinidad como en la cultura sumeria, llamado Enki. Es interesante apreciar que aunque en las tradiciones mitológicas los dioses varían de nombres, e incluso se narran de diferente manera, no obstante se mantiene la misma temática de sentido. Incluso se abre dicho denominador común a diferentes tradiciones como la grecorromana.

Los dioses sumerios en su teogonía crean a los hombres para que trabajen para ellos. La idea del trabajo es negativa. El hombre tiene un origen asimétrico y desemejante con los dioses. Su destino es sufrir castigos o entretenerlos como cual bufón de sus existencias inmortales. También en el mundo griego el mito de Pandora escenifica la creación de la mujer para desgracia del hombre. Estas narrativas míticas destilan un machismo en su forma y contenido. Otro ejemplo de lo dicho, en la cosmogonía sumeria, las diosas femeninas simbolizan la maldad, caso de Tiamat, diosa del agua salada. Sin embargo, Apsu será el dios del agua dulce.

No ocurre así en el Génesis, donde hay una gradación de lo más distante a lo más emocionalmente próximo, e importante, el primer ser humano. Con el “Hagamos”, la Divinidad ofrece un modelo complementario e idóneo. La vida es un don de Dios, que sólo la mujer podrá en compañía del hombre perpetuar. Sin ella, la vida no sería posible para Adán. La mujer es la última obra sofisticada que Dios hace en su creación. Mientras que al varón lo moldea como si de una escultura se tratase, a la mujer la extrae del varón como si fuese una obra de ingeniera genética. La pareja es semejante a Dios. Es única como Dios, pero estructurada en una familia. Tendrán la posibilidad de desarrollar el privilegio de la paternidad y de la maternidad. Poblarán el Paraíso. El trabajo será autorrealización satisfactoria. Serán capaces de gobernar la creación. Tal y como apuntó en el Renacimiento Pico de la Mirandola, será superior a los animales no en base a sus sentidos, ni a su aptitudes físicas, sino en cuanto que Dios nos ha otorgado su dignidad. Nos ha distinguido con la palabra. Nos ha permitido nombrar a las especies supeditadas a nuestro señorío. Es más, su propio Hijo, Jesucristo, se ha hecho carne y sangre. Ha dignificado la corporeidad en cuanto que segundo Adán.

En definitiva, Moisés cuenta un primer relato desmitificándolo de contenidos religiosos politeístas. También hace una explicación espaciotemporal de cómo se desarrolla la creación. No responde a preguntas nuestras sobre la secuenciación de los elementos naturales. No tiene pretensión científica. No tiene un énfasis en el cómo. No sigue el método científico en su discurrir. Ni mucho menos tal y como nosotros lo tenemos tipificado en la actualidad. Pero sí que nos dice que Dios primero despliega su orden, separando las unidades de tiempo y espacio. De más lejos a más cerca en función de su finalidad espacial. Hay una simetría estructural temporal: los días.

Primer día, la luz versus la oscuridad, o el día y la noche como todo un día cíclico. En el cuarto día, adornará dicho espacio con el sol y la luna. Y así sucesivamente, el segundo día, la bóveda que separe y organice las aguas de encima y de debajo. En el quinto día, aparece toda vida acuática y también las aves. En el tercer día se separa lo seco, tierra, de las aguas o mar. Se produce la vida vegetal. En el sexto día, la tierra producirá la vida animal en toda su diversidad. Esta aparición se separa de la primera pareja. Dios forma, y sopla con su propia respiración aliento de vida a Adán.

Lo explica como si se estuviera montando una tienda en el desierto. Es un lenguaje de sentido común. Todo edificio comienza por la estructura, y luego por el interiorismo. Finalmente se hace para que alguien, una familia, la habite. Sólo así tiene sentido. De igual manera explica la creación de nuestro hogar Moisés.

Parecería que la creación podía haber acabado aquí en seis días pero en el plan de Dios, no. Lo principal es el para qué crea Dios. Para dedicar tiempo a las criaturas que ama como a sí mismo. Compartir. Estar con y por ellos. Esta respuesta se da con el séptimo día o sábado. Testigo en el tiempo de la creación, semana a semana. Día de recrearse, encontrarse con su Padre. Con su Creador. Dios quiere educar y enseñar su obra creadora a su primera pareja. Formar un vínculo especial. Poderles dedicar una extraordinaria atención. Su creación es un acto de amor, libre y responsable. Con el candelabro hebreo se simboliza este primer relato de la Creación. Con el arca de la alianza se resalta la presencia de Dios. Los judíos esperan este encuentro, o shekiná. Este pacto relacional de Dios y su pueblo. Los primeros cuatro mandamientos de Éxodo 20 vienen a enseñarnos la misma finalidad que Génesis 1. La relación con Dios mediante la palabra.

La finalidad del segundo capítulo o relato de la creación es otra. No se trata ya del pacto efectuado con Dios, el Creador. Se trata de enfatizar y valorar el pacto del hombre, varón y hembra, entre sí. Es como si Moisés quisiese recordar que el matrimonio es la esencia de los restantes seis mandamientos de la ley sinaítica. Es decir, el amor al prójimo ha de ser como la relación idílica de la primera pareja. No sentían vergüenza de verse tal y como eran. Tal y como estaban desnudos. Sin secretos. Convivir en plena confianza amorosa. Sin tapujos. Sin ser uno más que otro sino dos en uno. Siendo capaces de alegrarse de la existencia del otro rostro, espejo de nuestro ser. Ni siquiera Adán podía estar pleno sólo con Dios. Necesitaba alguien a su semejanza y medida. Dios no entiende la bondad sin Eva. Ni siquiera Él puede saciar la necesidad plena del corazón humano.

Es curioso que Juan, el apóstol del amor, diga en sus cartas que no podemos decir que amamos a Dios, invisible, y al mismo tiempo, odiamos a nuestros hermanos, los seres humanos, visibles. Esta es la prueba del prójimo que Moisés nos enseña. Sin el otro no estoy completo. El amor se alegra de que el otro exista. Esto permite la ética de la mirada, y de la caricia. El encuentro íntimo. El hogar como lugar de encuentro sentimental. Todo ello desde la elección libre y responsable, ejemplificada en el simbolismo de los dos árboles. Sólo se ama si se es libre de elegirlo. Solo se es humano si elegimos amar más el árbol de la vida que el árbol del conocimiento del bien y del mal. Sólo seremos eternos comiendo de dicho árbol en la Nueva Jerusalén, descrita en Apocalipsis como ciudad de la paz, entre el hombre y su Creador, Salvador. Entre el hombre con su prójimo, su hermano adoptivo en Cristo.

Para Moisés su prójimo será su pueblo y éste debe aprehender a caminar con Dios sin idolatría ni falsedad. Por ello la ley será dada para desarrollar la semejanza con el Creador a través del conocimiento del no. La negación como límite que destruye el mal que arrastraban por haber sido esclavizados. No codiciarás…, y sí te acordarás de venir a encontrarte conmigo en el día de reposo que conmemora tu creación. Nuestra relación debe ser respetada, como respetas a tus padres, para que te vaya bien aquí y ahora. Sí al bien. No a la idolatría. Ni divina ni humana. Aprender a ser feliz de nuevo pasa por recordar su plan al crearnos.

En otro artículo, continuaremos con la finalidad del paradigma evolutivo a la luz de Génesis 1 y 2.

http://www.spectrummagazine.org/cafe_hispano/2010/04/01/la_creaci%C3%B3n_el_antimito_religioso_parte_1

El Éxodo Bíblico en los textos egipcios

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La Ley

La Ley

Autor: Paulo Arieu

Administrador del blog www.lasteologias.wordpress.com

  • Mat 5:17 BLS “No crean que vine a quitar la ley ni a decir que la enseñanza de los profetas ya no vale. Al contrario: vine a darles su verdadero valor. (Jesús)
  • «Este es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos» (1 Jn. 5:3).

¿Cómo sería la vida si no hubiera leyes? Sería divertido, ¿verdad? Nadie te diría a qué velocidad podrías manejar sobre la carretera – podrías ir a la velocidad que quisieras. No habría que pagar impuestos cada año. No tendrías que cuidarte de la policía, porque – ¡no habría policía! Suena como un paraíso.

Vamos a reflexionar un poco más. Si no hubiera leyes para mí, tampoco los habría para los demás. Eso significa que, si alguien quisiera meterse a mi casa a robar, nadie se lo estorbaría. Cualquier persona que se enojara conmigo, aunque fuera por la razón más insignificante, podría matarme – y nadie le diría nada. Si fuera víctima de un asalto, no podría llamar a la policía – ¡no habría policía!

De repente ya no suena tan bonita la idea. En realidad, para que los seres humanos podamos vivir en sociedad, tiene que haber leyes. Las leyes nos protegen y nos permiten vivir libremente.

Es por eso que una de las primeras cosas que hizo Dios después de liberar a su pueblo de la esclavitud en Egipto fue darles su ley. Era un regalo de su revelación, las normas para que su pueblo pudiera vivir en armonía y de una forma agradable a El.

  • “19:1 En el mes tercero de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en el mismo día llegaron al desierto de Sinaí. 19:2 Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte. 19:3 Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel: 19:4 Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. 19:5 Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 19:6 Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. 19:7 Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. 19:8 Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo.” (Ex. 19:1-8 RV 1960)

Inmediatamente antes del año 1900, un artista suizo llamado Paul Robert, pintó por encargo un gran mural en el edificio del Tribunal Supremo de Suiza, que se titulaba  “La Justicia instruye a los jueces”.

Robert, que era cristiano, plasmó en su pintura toda una teoría sociológica. En el primer plano del mural el artista describe diversas clases de litigio: las esposas contra los esposos, los arquitectos contra los constructores, los comerciantes contra los artesanos, etc.

Por encima de ellos están los jueces que deben juzgar entre ellos. Y por encima de todos ellos aparece La Justicia, sin venda en los ojos y la espada apuntando hacia a un libro rotulado con estas palabras: “La Ley de Dios”.

La tesis es muy obvia: la justicia no consiste en promedios y estadísticas, necesita una base inconmovible, un marco de referencia objetivo para los imperativos morales y éticos.

Más aún, necesita un Legislador que tenga derecho pleno sobre todos los hombres. Como bien señala John Locke: “Sin la noción de un legislador, es imposible tener la noción de una ley y una obligación de observarla”.  http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2009/06/la-justicia-instruye-los-jueces.html

Pero no debemos confundir la Ley(Torah) con la Ley primaria o Ley moral escrita en los corazones de los seres humanos.No comprender esto se presta a confusión. Podemos convertir la gracia de nuestro Dios en legalismo al confundir los mandamientos del Señor con los simbolos de la fe.

La Ley  (Torah) es la expresión escrita en tablas de la voluntad de Dios, de la Ley de Dios que fue implantada en los corazones de la humanidad al momento de ser creados a imagen y semejanza de Dios.

Según el Talmud (Makkoth Tractatus 23 ter), Deut. 33:04 dice que Moisés transmitió la “Torah” de Dios al pueblo judío:

“Moisés nos ordenó la Torah como una herencia para la comunidad de Jacob”. [0]

Chafer explica que

“Dios le dio a Moisés la ley que era para gobernar su relación con el pueblo de Israel… La ley mosaica era un pacto condicional e incorporaba el principio de que si Israel era obediente, Dios les bendeciría, pero si Israel era desobediente, Dios les maldeciría y les disciplinaría. Esto es destacado especialmente en Deuteronomio 28. Aunque ya se había anticipado que Israel fracasaría, Dios prometió que Él no abandonaría a su pueblo (Jer. 30:11). El pacto mosaico también fue temporal y terminaría en la cruz de Cristo. Aunque contenía elementos de gracia, era básicamente un pacto de obras.” Lewis Sperry Chafer, Grandes Temas Bíblicos , pag. 164-165 ed. CLIE

Moisés, obra de José
de Ribera

La Ley o también Ley de Moisés es la Torah. Comprende la totalidad del Pacto que Dios hizo con Moisés y está revelada en los libros de Éxodo, Números, Deuteronomio, Levítico del Pentateuco. Las diez palabras o diez mandamientos constituyen la introducción al pacto.

Cuando aquel grupo de hombres y mujeres hebreos salieron del país donde estaban esclavos en Egipto,  eran un puñado de personas sin orden alguno. Es así que en su peregrinar una de las primeras paradas tiene que ver con la organización de esta masa de gentes. Organización que se desarrollaría en  áreas como la moral, civil  y ceremonial  de esta nueva nación, Israel. A estas leyes, con el paso del tiempo, se le fueron sumando las interpretaciones y tanto unas como otras regían la vida de esta nación aún en tiempos de Jesús.

Lo interesante aquí es que las leyes y preceptos originales,  principalmente los ceremoniales,  perseguían un objetivo más elevado que simplemente ser normativas de la vida diaria. Este objetivo es el que muchos contemporáneos de Jesús no pudieron entender.

Habiendo estado en cautiverio y en un entorno idolátrico, Israel a partir de entonces iba a ser un pueblo totalmente devoto de Dios. Por un acto sin precedentes en la historia en la historia, ni repetido desde entonces, quedó repentinamente cambiado desde una situación desde esclavitud a la de una nación libre e independiente. Allí en el Sinaí, sobre la base de su liberación, Dios hizo un pacto  por el que sería una nación sagrada.

Para abordar este estudio trataremos de aclarar lo que significa la ley en la Biblia, porque hay quien cree que cuando la Biblia habla de la Ley se refiere, mayormente, al Decálogo o los diez mandamientos dados por Dios a Moisés en el monte Sinaí.

Dios dio a Israel, junto con los diez mandamientos, leyes para su gobierno, leyes higiénicas y de alimentación, leyes ceremoniales o rituales que se referían a los sacrificios de animales en el culto del santuario terrenal, y que prefiguraban el sacrificio de Cristo como Cordero de Dios, etc.

Israel fue instruido para preparar tres días para el establecimiento de esta alianza. A través de Moisés, Dios reveló el Decálogo, otras leyes e instrucciones para la observación de fiestas sagradas. Bajo el liderazgo de Aarón, dos de sus hijos y setenta mayores, el pueblo adoró a Dios con ofrendas de fuego y de paz. Tras de que Moisés hubo leído el libro de la alianza, ellos respondieron aceptando sus términos. La aspersión de la sangre sobre el altar y sobre el pueblo selló el acuerdo. Israel tuvo la seguridad de que sería llevado a la tierra de Canaán a su debido tiempo. La condición del pacto era obediencia. Los miembros individuales de la nación podían perder sus derechos a la alianza por la desobediencia. Sobre las llanuras de Moab, Moisés condujo a los israelitas a un público acto de renovación de todo aquello antes de su muerte.

Dios entregó a Moisés la primera copia del decálogo en el monte Sinaí. Moisés rompió aquellas tablas de piedra sobre las cuales fueron escritos los diez mandamientos por el dedo de Dios, cuando comprobó que su pueblo estaba rindiéndole culto al becerro de oro fundido. Tras de que Israel fuese debidamente castigado, pero salvado de la aniquilación mediante la plegaria intercesora de Moisés, Dios le ordenó que le proporcionase dos tablas de piedra (Deut. 10:2,4). Sobre tales tablas, Dios escribió una vez mas el decálogo.
Aquellas tablas fueron mas tarde colocadas en el Arca del Pacto.

Históricamente, «la ley fue dada por Moisés», escribió el apóstol Juan en Jn. cap. 1:17.

Pero la Biblia nos dice también que la LEY fue dada a Moisés por ángeles.

·“Este es aquel Moisés que estuvo en la congregación en el desierto con el ángel que le hablaba en el monte Sinaí, y con nuestros padres, y que recibió palabras de vida que darnos.” Hch. 7:38

  • Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución”. Heb. 2:2

Héctor Leites, teólogo uruguayo nos dice al respecto que

“Los judíos le daban mucha importancia a los ángeles,y una de las razones es que ellos creían que la ley en el monte Sinaí fue entregada por un ángel muy especial, que le dio a Moisés toda la información de los mandamientos” [1]

La opinión de H. Leites es que

“el escritor de Hebreos no quiere poner énfasis y decir que la ley fue dada por ángeles, solo quiere decir que la palabra dada por Cristo tiene mas valor y requiere mas cuidado y atención, para no deslizarnos de la salvación tan grande.” [2]

  • Y ellos le dijeron: Estás loca. Pero ella aseguraba que así era. Entonces ellos decían: ¡Es su ángel!. Hch.12:15

En este pasaje podemos observar que ellos aun creían que cada persona tenía un ángel que era su ángel personal y que además era muy parecido a la persona, (algo como un ángel guardián).

El escritor de Hebreos en el cap. 1:5-14 tiene que argumentar que

“Cristo es superior a los ángeles, de una manera enfática, y esto es dado que ellos le ponían demasiada, importancia tanto que para ellos era mas importante que Cristo mismo. [3]

Moisés con las tablas de la Ley, por Rembrandt.

Moisés suele ser representado con las tablas de los Diez mandamientos. Dios le dio estos mandamientos directamente a Moisés en el Monte de Sinaí durante la travesía en el desierto de Sinaí.

Moisés subió al monte a recibir las tablas del pacto, y estuvo ahí 40 días. Dios le dió dos tablas de piedra escritas con Su dedo. (Deut.9:9-10Éx. 31:18). Aunque en Éxodo 20, parece como si fuera Dios quien le dicta.

Estas tablas de la ley recogían los diez mandamientos, unas leyes básicas de obligado cumplimiento para todo el pueblo hebreo. Además de ello, le dió una serie de leyes menores que deberían ser también observadas.
Cuando Moisés bajó a notificar a su pueblo, descubrió que en su ausencia habían fundido todo el oro y habían construido un becerro de oro, representación del dios egipcio Apis y le veneraban. Moisés montó en cólera, arrojó a su pueblo las tablas de la ley (que se rompieron) y quemó la estatua de oro.

Los mandamientos de las 613 Mitzvot (en hebreo: תריג מצוות: Taryag Mitzvot, “613 mandamientos”) son las declaraciones y principios del derecho y la ética contenida en la Torah o cinco libros de Moisés. Estos principios de la ley bíblica a veces se llaman (mitzvot) o colectivamente como la “Ley de Moisés”(Torat Moshe, תורת משה), “la Ley de Moisés” o simplemente “la Ley” (aunque estos términos son ambiguos y se aplica también a la Torah).

Aunque ha habido muchos intentos de codificar y enumerar los mandamientos que figuran en la Torah, el punto de vista tradicional se basa en la enumeración de Maimónides. Los 613 mandamientos son “mandamientos positivos” para realizar un acto (mitzvot aseh) o “mandamientos negativa” de abstenerse de ciertos actos (mitzvot lo taaseh). Hay 365 mandamientos negativos, correspondientes al número de días en un año solar, y 248 mandamientos positivos, adscrito a la cantidad de huesos y órganos importantes en el cuerpo humano.

Aunque el número 613 se menciona en el Talmud, su significado real aumentó en la literatura rabínica posterior medieval, incluida la lista de muchas obras o arreglos de las mitzvot.

Tres categorías de mandamientos negativos entran en la categoría de yehareg ya’avor ve’al, que significa “Uno debe dejarse matar antes que la violan”. Estos son el asesinato, la idolatría, y prohíbe las relaciones sexuales.

Muchas de las mitzvot no pueden ser observados después de la destrucción del Segundo Templo, aunque todavía conservan un significado religioso.

Según un cálculo estándar, hay 77 negativos y 194 mandamientos positivos que se pueden observar hoy en día. Hay 26 comandos que se aplican sólo en la Tierra de Israel.

Además, hay algo de tiempo basada en los mandamientos de las mujeres que están exentos (los ejemplos incluyen shofar, sucá, lulav, tzitzittefilín).

Algunos dependen de la situación especial de una persona en el judaísmo (como Kohanim), mientras que otros se aplican sólo a los hombres y otros sólo a las mujeres. [4]

El gran Rabino Moshe ben Maimon, el Ramban o Maimonides, fue uno de los primeros codificadores de la Ley Judía. Sus catorce volúmenes de la Mishna Torah (Yad Hachazakah) cubren toda la Ley Judía, creencia y práctica.

El dividió las 613 Mitzvot -Mandamientos- en 14 libros, con 83 secciones

El dr. Eduado Flores, medico y teólogo calvinista de Costa Rica, explica que

“Bajo el antiguo pacto, la ley de Dios fue promulgada de un modo aterrador, mas no aseguró una fiel obediencia. Dios bajó al Sinaí, y todo el monte humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego; y el humo subía como el humo de un horno, y todo el monte se estremecía en gran manera.

Era tan terrible la visión de Dios manifestándose a Sí mismo en el monte Sinaí, que incluso Moisés dijo: “Estoy espantado y temblando”. De las densas tinieblas que cubrían la sublime cúspide provino el sonido de una bocina que sonaba largamente y cuyo estruendo iba aumentando en extremo, y una voz proclamó uno a uno los diez grandes estatutos y las ordenanzas de la ley moral. Creo ver a la gente a la distancia, con un término señalado alrededor del monte, encorvada y sumida en un pavor desmesurado, suplicando por fin que no se les dijeran más esas palabras directamente a ellos. Tan terrible era el sonido de la voz de Jehová, aun cuando no estaba declarando venganza sino simplemente exponiendo la justicia, que el pueblo no lo pudo soportar más: y, sin embargo, no quedó una impresión permanente en sus mentes, y sus vidas no mostraron ninguna obediencia. Los hombres pueden sentirse acobardados por el poder, pero sólo son convertidos por amor. La espada de la justicia tiene menos poder sobre los corazones humanos que el cetro de la misericordia.

Para preservar aún más esa ley, Dios mismo la grabó en dos tablas de piedra, y puso esas tablas en las manos de Moisés. ¡Qué tesoro! De cierto, ningún elemento material había sido tan honrado como estas dos losas, pues fueron tocadas por el dedo de Dios, y mostraban la impresión legible de Su mente. Pero estas leyes sobre piedra no fueron conservadas: ni las piedras ni las leyes fueron reverenciadas. Moisés no había permanecido en el monte por mucho tiempo, pero ya la gente que una vez estuvo sumida en el asombro se estaba inclinando delante del becerro de oro, olvidada del Sinaí y de su solemne voz, fabricándose la imagen de un buey que come hierba, e inclinándose delante de ella como el símbolo de la deidad. Cuando Moisés bajó del monte con las inapreciables tablas en sus manos, vio al pueblo enteramente entregado a una ruin idolatría, y en su indignación arrojó las tablas al suelo y las quebró, al ver cómo el pueblo las había quebrantado espiritualmente violando cada palabra del Altísimo. De todo esto concluyo que la ley no es realmente observada nunca como resultado del miedo servil. Puedes predicar la ira de Dios y los terrores del mundo venidero, pero no derriten el corazón como para que preste obediencia fiel. Para otros fines, es necesario que el hombre conozca la determinación de Dios de castigar el pecado, pero el corazón no es conquistado a la virtud por ese hecho. El hombre se rebela todavía más y más; es tan obstinado que entre más se le ordene, más se rebela. El decálogo en las paredes de su iglesia y en su diario servicio tiene sus fines, pero no puede ser eficaz en las vidas de los hombres, mientras no sea escrito también en sus corazones.” [5]

Juan Carlos Ortiz, conocido pastor del Ministerio Hispano de la Catedral de Cristal en Garden Grove afirmó que:

La Ley de Moises era una sombra que arrojaba la luz pura y eterna de Dios que descendia sobre algo que no se percibía ni entnedía plenamente,un futuro del cual hablaban los profetas.Ahora sabemos que ese algo era el nuevo pacto.[6]

Aspectos importantes para una buena comprension de la Ley

1. En primer lugar, la ley era particular. Se dirigía a la situación de Israel en ese momento de la historia humana. Los principios que la ley describe son universales, pero algunas de sus expresiones son particulares a la historia de Israel.

2. En segundo lugar, la ley era parcial. No es la palabra final acerca de la voluntad de Dios, sino que incluía concesiones para la situación humana. Por ejemplo, la ley permitía el divorcio. No era porque Dios quería que la gente se divorciara, sino – en las palabras de Jesús – porque sus corazones eran duros, y El
sabía que se divorciarían. Por esto, puso ciertos límites para proteger a la mujer en el caso de divorcio.
Podemos aplicar este mismo principio a las menciones dentro de la ley de la esclavitud, por ejemplo. La esclavitud era permitida, pero con muchas limitaciones. No era porque Dios la aprobara, sino porque era parte de la sociedad, y El prefirió poner limitaciones a prohibir algo que se haría de todas formas.
La voluntad de Dios, por supuesto, es la libertad.

3.La tercera cosa acerca de la ley es que era preliminar. Era la preparación para algo que vendría después. Veamos lo que dice Gálatas 3:23-25 acerca de esto:

  • 3:23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. 3:24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. 3:25 Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, El propósito de la ley era de preparación. La ley vino para prepararnos para recibir por fe a Cristo. Es como un maestro de kínder que nos prepara para aprender lo que se nos enseña en la escuela.

¿Cómo es esto? La ley nos muestra nuestra necesidad de Cristo.Sin la ley, podríamos pensar que somos personas buenas, que no le debemos nada a Dios; pero la ley nos demuestra que somos pecadores que necesitan el perdón de un Salvador.
La ley también predice la obra de Cristo. Dentro de la ley encontramos diferentes normas que nos enseñan lo que Cristo vendría a hacer. Por ejemplo, las leyes acerca del sacrificio mostraban la forma en que un ser viviente podría tomar el lugar de otro y morir por su pecado. Así comprendemos el sacrificio de
Cristo en la cruz.

Venido el cumplimiento, sin embargo, ya no hace falta la preparación. Por esto dice Pablo que ya no estamos sujetos al guía, que es la ley. No se refiere a los aspectos morales de la ley; éstos se aplican a todos en todo tiempo. No matarás, no darás falso testimonio, no cometerás adulterio – estas leyes nunca caducan.

Mas bien, se refiere a los aspectos de la ley que se cumplieron en Cristo – entre otras cosas, la ley del sábado, las leyes acerca de los sacrificios, las leyes alimenticias. Se han cumplido, y ya no estamos bajo su tutoría. Hemos sido librados de todos esos detalles de la ley.

¿Para qué hemos sido librados? ¿Para vivir en libertinaje, en pecado, en maldad? De ninguna forma. Más bien, hemos sido librados para conocer a Cristo, seguir su ejemplo en el poder del Espíritu Santo. De esta forma, cumpliremos las justas demandas de la ley en el poder sublime de Dios.

La importancia de la Ley

Cuando Wyclif escribió de su Biblia inglesa que “Esta Biblia es para el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, su declaración no llamó la atención en lo que se refería a su énfasis en el carácter primordial de la ley bíblica. Todos sostenían que la ley debía ser la Ley de Dios; en lo que se diferenciaba el criterio de Wycliff de la opinión aceptada era en que las personas no solo debían leer la Ley y conocer la Ley, sino que en cierto sentido debían también gobernar y ser gobernadas por ella. En ese punto Heer tiene razón al decir que “Wyclif y Hus fueron los primeros en demostrar a Europa la posibilidad de una alianza entre la universidad y el anhelo de salvación del pueblo. Era la libertad de Oxford la que sustentaba a Wyclif.” (Friedrich Heer,The Intellectual History of Europe (Cleveland: The World Publishing Co., 1966), p. 184. cit en http://www.hombrereformado.com/Home/institucion-de-la-ley-biblica—rushdoony)

La preocupación no era tanto con la Iglesia ni el Estado como con el gobierno por la ley escrita de Dios. Brin ha dicho que el orden social hebreo difería de todos los demás en que se creía fundamentado y gobernado por la ley de Dios, que la había dado específicamente para el gobierno del hombre. ( Joseph G. Brin, “The Social Order Under Hebrew Law,” The Law Society Journal, vol. VII, no. 3 (agosto 1936), pp. 383-387. cit en http://www.hombrereformado.com/Home/institucion-de-la-ley-biblica—rushdoony)

No menos que el antiguo Israel, la Cristiandad creía que ella era el reino de Dios, porque estaba gobernada por la ley de Dios como se exponía en las Escrituras. Había interpretaciones de esa ley, variaciones de ella, y laxitud en la fidelidad a ella, pero la Cristiandad se veía como el nuevo Israel de Dios y no menos sujeta a Su ley.

Cuando la Nueva Inglaterra comenzó su existencia como entidad legal, su adopción de la ley bíblica fue tanto un regreso a la Escritura como un retorno al pasado de Europa. Era un nuevo comienzo sobre los términos de los viejos cimientos. No fue un comienzo sencillo, porque los numerosos siervos que llegaron con los Puritanos más tarde se rebelaron a gran escala contra toda ley y orden bíblicos. (Henry Bamford Parkes, “Morals and Law Enforcement in Colonial England,” The New England Quarterly, vol. 5 (Julio 1932), pp. 431-452. cit en http://www.hombrereformado.com/Home/institucion-de-la-ley-biblica—rushdoony)

No obstante, era un regreso decidido a los fundamentos del cristianismo. Así, los registros de la Colonia de New Haven muestran que la ley de Dios, sin ningún tipo de innovación, fue hecha la ley de la Colonia.
Marzo 2, 1641/2: Y según el acuerdo fundamental confeccionado y publicado con completo y general conocimiento, cuando la plantación comenzó y el gobierno fue establecido, que la ley judicial de Dios dada por Moisés y explicada en otras partes de la Escritura, como que es un muro y un vallado a la ley moral, y no es ceremonial ni típica, ni tiene ninguna referencia a Canaán, tiene en sí una equidad eterna y debe ser la regla para sus procedimientos.( Charles Hoadly, ed.,
Records of the Colony and Plantation of New Haven from 1638 to 1649 (Hartford: por el Editor, 1857), p. 69. cit en http://www.hombrereformado.com/Home/institucion-de-la-ley-biblica—rushdoony)
4 Abril 3. 1644: Fue ordenado que las leyes judiciales de Dios como fueron presentadas por Moisés… fueran una regla para todas las cortes de esta jurisdicción en sus procedimientos contra los ofensores… (Records of the Colony and Plantation of New Haven from 1638 to 1649 (Hartford: por el Editor, 1857), p. 130.cit en http://www.hombrereformado.com/Home/institucion-de-la-ley-biblica—rushdoony)

Thomas Sheppard escribió en 1649: “Porque todas las leyes, sean ceremoniales o judiciales, pueden ser referidas al Decálogo como apéndices de él, y así abarcar todas las demás leyes como un sumario suyo.” ( John A. Albro, ed.,The Works of Thomas Shepard, III, Theses Sabbatical (1649) (Boston: Doctrinal Tract and Book Society, 1853; Nueva York: AMS Press, 1967), p. 49. cit en http://www.hombrereformado.com/Home/institucion-de-la-ley-biblica—rushdoony)

Es iluso sostener que esas opiniones eran simplemente una aberración puritana en vez de una práctica bíblica verdadera y un aspecto de la vida cotidiana de la Cristiandad. Es una herejía moderna la que sostiene que la ley de Dios no tiene significado ni fuerza obligatoria para el hombre de hoy. Eso es una faceta de la influencia humanista y del pensamiento evolutivo en la iglesia, y postula un dios que evoluciona y se desarrolla. Este dios “dispensacional” se expresó mediante la ley en una época anterior; más tarde se expresó por medio de la gracia solamente, y ahora quizás se esté expresando de una tercera forma. Pero ese no es el Dios de la Escritura, cuya gracia y ley siguen siendo las mismas en cualquier época porque Él, que es el señor absoluto y soberano, no cambia ni necesita cambiar. La fortaleza del hombre está en lo absoluto de su Dios.

Intentar estudiar las Escrituras sin un estudio de su ley es negarlas. Intentar comprender la civilización occidental separada del impacto que ha tenido sobre ella la ley bíblica es buscar una Historia ficticia y rechazar veinte siglos con todo su progreso.

Los Institutos de la Ley Bíblica tienen como propósito revertir esa tendencia actual. Se les llama “Institutos” en el sentido antiguo de la palabra, es decir, principios fundamentales (en este caso, de la ley) porque se pretende que sean un comienzo, una consideración instituyente de esa ley que debe gobernar la sociedad, y que gobernará a la sociedad bajo Dios.

a. Etapas en la revelación  del conocimiento de Dios

W. T. Conner habla de cuatro etapas en la revelación del conocimiento de las cosas morales y espirituales, particularmente del conocimiento de Dios y de su voluntad, estando cada una de ellas relacionada con la idea del pecado en el Nuevo Testamento.

1. La primera es la revelación de Dios en la naturaleza o en el mundo físico. Pablo discute esto en Ro. 1:18. “Las cosas invisibles de Dios, su eterna potencia y divinidad, se echan de ver desde la creación del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas.”

Pablo dice que este conocimiento de Dios que viene por medio de la naturaleza hace que el hombre sea inexcusable. Aun cuando los hombres conocieron a Dios según él se reveló, no le dieron honra en su vida. Ellos lo rechazaron, rehusando darle honor y servirlo.

2. La otra etapa en la revelación de Dios en cuanto al pecado es su revelación en la razón y en la conciencia, o sea, en la naturaleza racional y moral del hombre. Pablo dice que los gentiles, que no tienen ley, “ellos son ley a sí mismos: mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, y acusándose y también excusándose sus pensamientos unos con otros” (Ro. 2:14, 15).

E. Kevan explica que

“debemos admitir que los Diez Mandamientos representan esencialmente la Ley primaria que se encuentra en el corazón del hombre.”[7]

La identidad del Decálogo con la Ley primaria fue la firme convicción de los Reformadores y los puritanos que les siguieron.

Calvino escribió:

«Las mismas cosas contenidas en ambas tablas nos son dictadas, en un sentido, a nosotros por esa ley interna, la cual, como ya se ha dicho, está en alguna manera escrita y grabada sobre cada corazón… El Señor nos ha dado su Ley escrita, la cual, por sus seguros atestados, quita la oscuridad de la ley de la naturaleza»[8]

Entre los Puritanos, por ejemplo, Richard Greenham afirma que

«los patriarcas conocieron la ley moral de Dios» [9]

William Ames, anticipando una cuestión importante, escribe:

«Pero acaso se objete que, si la Ley moral era la misma que la de la naturaleza, no se necesitaba su promulgación ni de voz ni por escrito, toda vez que ya estaba escrita en los corazones de todos los hombres por la naturaleza» [10]

Ames contesta que

la Ley de la naturaleza se hallaba tan «borrada» que se hizo necesaria la revelación especial de la Ley moral para renovar el conocimiento del hombre caído. [11]

3. La tercera etapa en la revelación de Dios puede denotarse por el término ley.

La Ley fue dada en un tiempo específico y en unas circunstancias específicas; pero no hemos de considerar esto como una limitación de su propósito. Es importante, por consiguiente, no perder de vista el hecho de que la Ley del Sinaí, aunque dada al pueblo hebreo, fue fundamentalmente una revelación echa a la Humanidad en su conjunto. Era de esperar que, en una revelación históricamente condicionada, esta primera limitación a un pueblo sería inevitable. Dios usó a Israel, su «siervo», como el vehículo de la revelación al publicar de nuevo esa Ley moral que, originalmente, había estado escrita en el corazón del hombre. La entrega de la Ley debe ser considerada, pues, como formando par te del más alto propósito de Dios de revelarse a todo el mundo. [12]

Ley es el gran término que emplea Pablo al pensar en la revelación de Dios en relación con el hombre pecador. El uso que él hace concierne especialmente al Antiguo Testamento y a la ley mosaica. Algunas veces emplea el término sin el artículo, otras veces con el artículo. Cuando el artículo aparece, no hay duda que él se refiere a la ley de Moisés. Cuando el artículo no está, también se refiere especialmente a la ley de Moisés, pero él piensa de la ley como encerrando los principios universales de la justicia o requisito moral. Cuando usa el artículo está pensando en la ley de Moisés más bien como un sistema concreto de requisitos particulares. Sin el artículo, la ley de Moisés está en la mente, pero más bien como formada por los principios universales de aplicación general. [13]

La ley es la agrupación de las exigencias morales de Dios en los mandatos publicados. Los Diez Mandamientos, mirados como requisitos morales,constituyen el centro del Antiguo Testamento. La ley exige perfecta obediencia a sus preceptos. Como tal, la ley no permite ninguna excepción ni provee remisión alguna de la pena.

Pablo llama al pecado violación o trasgresión, siendo que el pecado va en contra de las demandas morales de la ley. (v. Ro. 5:12).

La función de la ley en su relación con el pecado no fue la de justificar o la de salvar del pecado, sino más bien la de despertar la conciencia de pecado, la miseria producida por el pecado y la necesidad de un Redentor. En ese sentido, la ley desempeñó el papel de un pedagogo, conduciendo al pecador a Cristo. (v. Ro. Cap. 7 y Gál. 3).

4. La cumbre de la revelación en relación con el pecado llegó en la gracia de Dios en Cristo, la cual salva del pecado.

Recordemos que el Pacto mosaico no sólo tiene una dimen sión legal sino otra salvífica. La ley fue a causa del pueblo.

  • “8 Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés refirió a Jehová las palabras del pueblo.” Ex. 19:8 RV 1960.

Observe la presunción del pueblo que expresó: “todo lo que Dios quiera de nosotros haremos”. Es entonces que se codifica la ley por medio de su líder Moisés.
La cual se puede dividir en algunos puntos para su mejor entendimiento: Ley moral que trata las normas de Dios para la vida en santidad. (Ex. 20:1-17 RV 1960)

La ley civil que trata sobre la vida legal y social de Israel como nación. Ex. 21:1-24:1. La ley ceremonial que trata la forma y las ceremonias de adoración de Israel a Dios y el sistema expiatorio. Ex. 24:12-31:18. Dios con este sistema legal quería que su pueblo viviera rectamente.

La ley reveló lo que a Dios le agradaba. El tiempo dictaminó un total fracaso del pueblo hebreo, pues ellos basaron la ley como medio para vida eterna y no en su función de gobernar la vida de un pueblo redimido.

Motivados por esta idea dieron forma a una serie de interpretaciones bíblicas y tradiciones de diferentes rabinos. Jesús se enfrentó a esta forma de pensar de acuerdo al Evangelio según Mateo en su capítulo veintitrés.

Cristo aclaró que la Ley jamás podía dar vida. Más tarde Pablo debido a la obra que querían realizar los judaizantes redactó lo mismo guiado por el Espíritu Santo. Gál. 3:21 RV 1960.

Por tanto estar bajo ley es estar bajo maldición fuera de la voluntad de Dios, sin Cristo. Gál. 3:10 RV 1960.

La ley tenía entre sus normas ceremoniales que todos los días debía derramarse sangre inocente por el perdón de aquellos que habían pecado.

  • Ex. 29:36-39 RV60  Cada día ofrecerás el becerro del sacrificio por el pecado,  para las expiaciones;  y purificarás el altar cuando hagas expiación por él,  y lo ungirás para santificarlo.  (37)  Por siete días harás expiación por el altar,  y lo santificarás,  y será un altar santísimo: cualquiera cosa que tocare el altar,  será santificada.  (38)  Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día,continuamente.  (39)  Ofrecerás uno de los corderos por la mañana,  y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde.

No solamente la ley estaba despertando la conciencia de pecado y de un sacrificio para perdón entre el pueblo sino que, en un paso más hacia el objetivo superior, hombres apartados por Dios llamados profetas comienzan a traer luz sobre el verdadero significado. Uno de ellos decía:

  • Is. 53:3-7 RV60  Despreciado y desechado entre los hombres,  varón de dolores,  experimentado en quebranto;  y como que escondimos de él el rostro,  fue menospreciado,  y no lo estimamos.(4)  Ciertamente llevó él nuestras enfermedades,  y sufrió nuestros dolores;  y nosotros le tuvimos por azotado,  por herido de Dios y abatido.  (5)  Mas él herido fue por nuestras rebeliones,  molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él,  y por su llaga fuimos nosotros curados.  (6)  Todos nosotros nos descarriamos como ovejas,  cada cual se apartó por su camino;  mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.  (7)  Angustiado él,  y afligido,  no abrió su boca;  como cordero fue llevado al matadero;  y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció,  y no abrió su boca.

La ley y los profetas habían estado martillando por siglos sobre las duras conciencias de los hombres, preparándoles para la gran revelación que tuvo por privilegio anunciar Juan el bautista

  • Jn 1:29 RV60 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él,  y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Siglos de sacrificios, siglos de profecías mesiánicas habían sido permitidas para que ahora la gente pudiera entender y creer en aquel que tres años después derramaría su sangre inocente para perdón de los pecados.

  • Heb 10:11-14 RV60  Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios,  que nunca pueden quitar los pecados;  (12)  pero Cristo,  habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados,  se ha sentado a la diestra de Dios,  (13)  de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies;  (14)  porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.
  • Heb 9:26-28 RV60  De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo;  pero ahora,  en la consumación de los siglos,  se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado.  …(28) así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos;  y aparecerá por segunda vez,  sin relación con el pecado,  para salvar a los que le esperan.

Lamentablemente no todos habían logrado entender este objetivo tan elevado de la ley y los profetas.

  • Rom 10:1-9 RV60  “Hermanos,  ciertamente el anhelo de mi corazón,  y mi oración a Dios por Israel,  es para salvación.  (2)  Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios,  pero no conforme a ciencia.  (3) Porque ignorando la justicia de Dios,  y procurando establecer la suya propia,  no se han sujetado a la justicia de Dios;  (4) porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree. (5) Porque de la justicia que es por la ley Moisés escribe así: El hombre que haga estas cosas,  vivirá por ellas.  (6)  Pero la justicia que es por la fe dice así…  (9)  que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor,  y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos,  serás salvo.”

Cristo vino a cumplir la ley, a darle el verdadero sentido a la ley ceremonial que estipulaba cual era la forma para recibir perdón y restaurar la comunión con el Padre.  Esto Él lo logró muriendo en la cruz.

La palabra «ley» en el Antiguo Testamento tiene un doble uso.

  • A veces, sirve para expresar los imperativos divinos como a tales y, otras veces, para el conjunto total de ordenanzas salvadoras que pertenecen al pacto divino de salvación.(Parece ser meramente un ejemplo más de nombrar la totalidad por la alusión a una parte, con el reconocimiento, además, de que el pacto salvador por sí mismo, y en sí mismo, contenía obligaciones)

La palabra principal del Antiguo Testamento para referirse a la «ley» es torah, que se deriva de horáh, cuyo significado es: «señalar», y aparece en la Biblia para denotar «dirección autorizada»

El término torah no debe ser identificado con mandamiento,o Ley que manda algo, sino que su uso se refiere de manera amplia y general a todas las instrucciones dadas por Dios a su pueblo mediante el Pacto concertado con él.

En su examen de las palabras griegas para designar la Ley, C. H. Dodd es de la opinión que torah está estrechamente representada por nomos (ley), que es casi idéntica con ella.

Señala que nunca se usa por didaque (enseñanza) para traducir torah, y aunque, en un sentido, nomos no traduce bien torah, arroja luz, sin embargo, sobre lo que el judaísmo helenístico llegó a interpretar por torah y lo que llegó a ser para él (The Bible and the Greeks, 1935, p. 33).

T. W. Manson reitera lo inadecuada que es la traducción «ley» para verter el vocablo torah, pero afirma que un aspecto de la suficiencia de Dios para su pueblo, como rey del mismo,

«consiste en ser la autoridad final en todo cuanto concierne al bien y al mal», y que esta dirección autorizada se halla incorporada en la torah.

Sostiene que, aunque «la idea que sirve de base a la palabra torah no es primordialmente la formulación de una serie de mandamientos y prohibiciones en forma categórica», ello debe aceptarse como «parte de su significado» (Ethics and the Cospel, 1960, pp. 28, 29).

La impresión que se deduce de muchas de las discusiones en torno a torah y nomos es que las concesiones hechas a la idea popular de Ley son suficientemente grandes para considerar la diferencia teológica de las palabras como de poca monta.

Otras palabras para designar la «ley», y cada una con su propio énfasis particular, son:

  • a. mishpat, que significa «juicio» y, con más propiedad todavía, una decisión dada en una caso individual y luego establecida como un precedente;
  • b. hoq, huqqah, que significa «estatuto» y se deriva del verbo «grabar», con lo que alude a una ordenanza fija como si se hallara grabada sobre piedra;
  • c. mizwah, un término general que significa «mandamiento»; además se dan otros vocablos de uso menos frecuente.

La historia del Antiguo Testamento revela que la torah tuvo un carácter triple. Fue:

  • a. moral
  • b. ceremonial
  • c. judicial.

No sería correcto separar las leyes en tres divisiones —ya que la Ley mosaica constituye un todo inseparable—, pero hay ciertamente algunas diferencias de carácter que conviene observar. De no hacerlo asi, se corre el riesgo de confundir los distintos aspectos de la Ley y podemos caer en el legalismo. Unos pocos escritores recientes profesan ser incapaces de ver estas diferencias, pero sus argumentos parecen ignorar el significado de la actitud de Cristo con respecto a los aspectos ceremoniales de la Ley y también delatan su ignorancia del trato que la epístola a los Hebreos concede a la Ley.Ademas de no haber entendido la epístola que el apostol Pablo escribió a los Gálatas o no comprender el porque de la exhortación de Pablo a Pedro.

Yehuda Ribco explica que

El Decálogo es, indudablemente, la quintaesencia de toda la legislación y recibe un tratamiento tan sorprendentemente reverencial, por cuanto confiere a ésta un significado básico y especial.  La idea, o la experiencia, de Dios es el principio fundamental sobre el cual responsa el sistema de vida del judaísmo.

La Torah refiere acerca de conocer a Dios y de amarlo, pero en ningún lado habla o toca el tema de demostrar su existencia. Trata de aspecto a atinentes a la conducta, a lo manifiesto, a lo que se debe o no hacer; pero no es un manual del mundo abstracto, ni es un compendio filosófico y mucho menos un mandato acerca del mundo de las creencias. En modo alguno la Torah expresa u ordena creencias o fe. Pero sí contiene decenas y centenas de obligaciones al respecto de acciones. Si por medio del cabal cumplimiento de los preceptos, la persona llega a la convicción de la existencia y presencia del Eterno, ¡ese es uno de sus buenos frutos! Y si además de las vestiduras de los mandamientos, la persona se nutre con estudio efectivo de Torah, seguramente que su convicción será férrea, más allá de temores, aunque quizás teñida de cuestionamientos.

No hay en la Torah ninguna fórmula que podamos reconocer como un imperativo categórico de orden teológico. No es que la creencia en Dios sea algo nimio, ¡todo lo contrario, es fundamental! Sin embargo, hay buenos motivos por los cuales la Torah no ordena fe y creencias. En el Decálogo, el primero de sus mandamientos que usualmente se toma como “creer en Dios”, realmente NO expresa un mandamiento “debes creer en la existencia Dios”. La Torá describe y ordena específicamente acciones, y es a través del juicio de esas acciones la retribución de la persona. Sin embargo, no hay ninguna descripción detallada de lo que se espera que la persona crea.

Incluso en el último folio del tratado talmúdico Sanedrín, en donde se trata acerca de las personas que por sus actos no tienen parte en el mundo venidero, no se deniega al judío su identidad a causa de una incapacidad de creer en tal o cual precepto teológico (recordemos, sin embargo, que la Torah es muy explícita y definitiva en rechazar cualquier manifestación idolátrica, y que la idolatría es catalogada como una ofensa gravísima a ojos del Eterno).

La opinión de Maimónides, del siglo XI d.C, es aceptada como crucial. Sin embargo, su voz no tiene el mismo peso cuando se refiere a su sistema filosófico aristotélico. Si los Trece Principios de Maimónides han venido a ser una práctica guía o menú del pensamiento judío (no obstante la oposición teorética de gigantes como Crescas y Albo), no hay ninguna obligación de aceptar la descripción aristotélica que se infiltra en la instrucción filosófica del gran Maimónides.[14]

4 aspectos en que el término ley es usado en Romanos:[15]

  1. Ley Mosaica (2:14,18,20,23,26,27; 5:13), Los judíos eran conocedores de la ley mosaica y por eso Pablo habla respecto a esta ley.
  2. Ley como un mandamiento específico (7:2-3), Pablo toma lo que dice la ley acerca del matrimonio y lo compara con el concepto de muerte al pecado y unión con Cristo.
  3. Ley como principio general (7:21,23,25; 8:2), Pablo usa este término para indicar un patrón de conducta que se convierte en un principio o regla.
  4. Ley para referirse al Pentateuco (3:21), Pablo hace referencia al A.T. en dos formas, respecto al Pentateuco y respecto a los profetas.

Pablo enseña en Romanos los siguientes aspectos de la ley de Dios:[16]

  • 1) Todos tenemos un conocimiento básico de los preceptos morales de Dios (2:12-15;9:4);
  • 2) La ley identifica al pecado como pecado (3:20; 7:7);
  • 3) Revela el pecado (7:5,7-9);
  • 4) Condena al pecador (7:9-11);
  • 5) No justifica al pecador (3:20);
  • 6) Señala la justicia de Dios, es decir, la justicia dada por Dios por la fe (3:19-31; 9:30-32; 10:3);
  • 7) Cristo es la meta de la ley (10:4);
  • 8) una vez unido con Cristo por fe, el creyente ya no está bajo la ley, sino bajo la gracia (6:14); y
  • 9) estar bajo la gracia no da libertad para pecar (6:15-23)”

LA LEY Y EL EVANGELIO EN LA PALABRA DE DIOS

Berkhof dice:

“Las iglesias de la Reforma desde muy al principio distinguieron entre la ley y el evangelio como las dos partes de la Palabra de Dios, en su carácter de medio de gracia No se entendió que esta distinción fuera idéntica con la que existe entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, pero se consideró como la que se aplica a ambos Testamentos

Hay ley y evangelio en el Antiguo Testamento y hay ley y evangelio en el Nuevo. La ley comprende todo lo que hay en la Escritura como revelación de la voluntad de Dios en forma de mandato o de prohibición, en tanto que el evangelio abarca todo lo que hay, sea en el Antiguo o en el Nuevo Testamento, correspondiente a la obra de reconciliación y que proclama el amor de Dios en Cristo Jesús que busca y redime

Y cada una de estas dos partes tiene su propia función en la economía de la gracia. La ley procura despertar en el corazón del hombre la contrición respecto del pecado, en tanto que el evangelio quiere despertar en el hombre la fe salvadora en Cristo Jesús

La obra de la ley es en un sentido, preparatoria a la del evangelio. Ahonda la conciencia de pecado y de esta manera hace que el pecador se dé cuenta de la necesidad de la redención.

Ambas están subordinadas al mismo fin, y ambas son partes indispensables de los medios de gracia Esta verdad no ha sido siempre reconocida en forma suficiente”  Luis Berkhof, Teologia sistematica, pag. 730-731, ed.Tell

Conclusión

“En lo que concierne al aspecto de las creencias: aquel que no acepta ni cree en la vida más allá de la vida, entonces, no la recibe…. Toda la Torah es un encuentro con Dios.” [17]

La Ley de Dios consta de 613 mandamientos y ordenanzas los cuales tienen su fundamento en los Diez Mandamientos, que a su vez se resumen en dos grandes como nos enseñó el Maestro:

  • “…Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente.Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. ” Mat. 22:36.[18]

Jay E. Adams comenta que:

Existen dos formas de servir al Señor, pero sólo una de ellas rinde el servicio que Él aprueba. Una forma es teniendo una visión intelectualmente correcta de lo que Dios pide y hacer un intento de cumplir con eso. La otra forma es obtener la misma correcta visión de lo que Dios pide y decirle que tú no puedes cumplirlo. Esta última es la forma correcta.

Pero, obviamente, no basta con decirle al Señor que no puedes hacer lo que Él pide. Aquella admisión debe estar seguida inmediatamente por el reconocimiento de que Él puede, y quiere, capacitarte para hacerlo por medio de su Espíritu, lo que debe llevarte a pedir tal ayuda.

Dios bendice la humildad de quien reconoce su propia insuficiencia. Pero Él nunca toma eso como una excusa para el fallar en el cumplimiento de lo que Él pide. Él ha provisto todo lo que necesitamos para la vida y la espiritualidad, así ninguna excusa es válida. Por otro lado, no se nos dará aquello que no pidamos humildemente.

Entonces, un balance correcto de la verdad bíblica es necesario: No podemos / si podemos – por nosotros / con Su ayuda.
Así, al servir a Dios, le servimos bien cuando le servimos en nuestra insuficiencia completamente auxiliada por Su suficiencia. Incluso Jesús, El todo suficiente ministró bajo el poder del Espíritu Santo. El verdadero servicio es aquel que envuelve lo humano y lo divino. [19]

Aca encontre en internet lo mismo que explicaba antes sobre la Ley: [20]

Llamamos Ley de Moisés, o Ley Mosaica, al conjunto de preceptos que incluyen la ley moral, la ley ceremonial y la ley civil, dadas con todo detalle a Moisés por Dios mismo, unos 1400 años a. C. La dispensación de la Ley de Moisés, abarca desde el Sinai hasta el Calvario. Su propósito fue convencer a la humanidad de pecado, y exponer la magnitud de éste, al comparar sus vidas torcidas con las altas demandas de Dios. Además, la Ley debía educar a Israel para ser un modelo entre las naciones, instruir a través de él al resto del mundo, y, por medio de sus muchos tipos, ceremonias y alegorías, anunciar proféticamente el evangelio de salvación por gracia en Cristo.

En la ley de Moisés se incluye lo siguiente:[21]

a. La ley moral, cuyo resumen es el Decálogo o Diez Mandamientos, (Éxodo 20:1-17; Deuteronomio 5:6-21).
Los primeros cuatro mandamientos del Decálogo contienen nuestros deberes hacia Dios. Los seis restantes, contienen nuestros deberes hacia nuestro prójimo. Hay muchos otros preceptos morales que son una ampliación del Decálogo, o sus aplicaciones a casos particulares minuciosos. Su propósito era formar un pueblo santo, ejemplo del mundo.
b. La ley religiosa: ritos, sacrificios, ceremonias, lavamientos, purificaciones, preceptos higiénicos y dietéticos, ofrendas, etc., que se detallan desde Éxodo a Deuteronomio. Su propósito era proveer salvación al pueblo, al anunciarle proféticamente a Cristo a través de sus diferentes tipos y alegorías.
c. La ley civil: leyes sociales, prácticas humanitarias, consejos prácticos sobre la agricultura, economía, salubridad, etc. Su propósito era reglamentar todos los aspectos de la vida del pueblo escogido para hacerlo ordenado y próspero.

Don Francisco LaCueva, explicando  acerca del papel de la Ley dice que:

Basta examinar con cuidado las Epístolas de Pablo a los romanos y a los gálatas. para percatarse del exacto papel de la ley. La Ley tenía por objeto:

  1. Poner un dique a la corrupción del corazón humano.
  2. Ser expresión de la voluntad divina en el orden moral para el pueblo del pacto, o sea, Israel.
  3. Servir de ayo (“paidagógos”), o sea, de criado que lleva a los niños al Colegio, a la vez que les enseña buenas maneras y les Impone correctivos por sus travesuras.  En este caso, la Ley
a.   Convence de pecado
b. Exacerba, en cierto modo, el sentido del pecado, por la conocida reacción psicológica que nos incita a hacer lo que se nos prohibe taxativamente
c.  Nos muestra la necesidad del Evangelio de gracia y del poder del Espíritu, superior a nuestras fuerzas, para cumplir la Ley.[22]

Jesús asegura, en Mt. 5: 17, que no ha venido a abrogar la Ley, sino a cumplirla.[23]

El verbo empleado aquí ~ “plerósai”, que significa cumplir en el sentido de llenar, y expresa dos cosas:

1) que Cristo vino a cumplir por Sí mismo la Ley. El fue el único que la cumplió activamente, observándola con toda exactitud, y pasivamente, llevando sobre Si la maldición de la Ley contra sus infractores, por nosotros y en nuestro lugar, en el madero de la Cruz:

2) que Cristo vino a llenar la Ley del Espíritu que faltaba en el legalismo farisaico, poniendo el amor como único medio de cumplir la Ley rebasándola (Mt. 5:17-48).

Así no es extraño que Rom. 8:3-4; 13:8-10; 1º Cor. 9:21; Gal. 5:14; 6:2, nos aseguren que el amor, el Espíritu de Cristo y el Evangelio comportan el exacto cumplimiento de la Ley, mientras que 1º Cor. 2: 14 y Rom. 8: 7 nos dicen que el hombre no regenerado es incapaz de percibir las cosas de Dios y que no quiere ni puede cumplir la Ley de Dios.

El dr. Eduardo Flores, explica que

“Las tablas de piedra son duras, y los hombres consideran dura la obediencia a la ley de Dios: los mandamientos son juzgados como pétreos cuando el corazón es pétreo, y los hombres se endurecen porque la vía del precepto es dura para sus mentes perversas. Las piedras son proverbialmente frías, y la ley parece algo gélido y frío, y por eso, no sentimos ningún amor si sólo se recurre a nuestro miedo. Las tablas de piedra, aunque aparentemente son durables, pueden quebrarse con suficiente facilidad, e igualmente pueden ser quebrantados los mandamientos de Dios; y, en verdad, son quebrantados por nosotros diariamente, e incluso quienes tienen el más claro conocimiento de la voluntad de Dios, ofenden en Su contra. Mientras no haya algo que los detenga, excepto un servil pavor al castigo o una egoísta esperanza de recompensa, no rinden ningún homenaje fiel a los estatutos del Señor.

En este momento tengo que mostrarles la forma en que Dios asegura la obediencia a Su ley de una manera muy diferente; no la promulga con truenos desde el monte Sinaí, ni la graba en tablas de piedra, sino que viene a los corazones de los hombres en benignidad e infinita compasión, e inscribe los mandamientos de Su ley en tablas de carne, de tal manera que son gozosamente obedecidos, y los hombres son convertidos en siervos dispuestos de Dios.“[24]

Nosotros entonces reconozcamos honestamente que no podemos guardar la Ley de Dios con todas sus demandas. Reconozcamos esto y oremos en Su presencia, pidiendo que el Señor con esa gracia poderosa que se manifestó en el Monte Sinaí dándole la Ley a Moisés y también en la Cruz del Calvario al morir Cristo pro nosotros, nos asista poder agradarle en todo, como Él así nos lo demanda y aceptemos esa gracia inmerecida, quebrando  nuestro orgullo y nuestra autosuficiencia humanas.

Al pie del Monte Sinaí Israel recibió la ley e hizo pacto con Jehová. Fue organizado debidamente como nación y acep­tó a Jehová como su rey. Esta forma de gobierno se llama teocracia.

Desde el monte Sinai Dios entregó una ley al pueblo de Israel y mandó a Moisés a escribida. Por eso esa ley llegó a conocerse como la ley de Moisés. El Nuevo Testamento a veces se refiere a ella como “la ley”, mientras se refiere al nuevo orden que Cristo instituyó como “la gracia”.

Bajo aquella ley antigua Dios declaró principios morales. También instituyó un orden civil y religioso que ayudó al pueblo a guardados. Aquella ley con sus ceremonias religiosas señalaba en figuras hacia Cristo.
Si alguno no obedecía la ley de Moisés, tenía que morir.

La ley de Moisés fue provisional: fue hecha para terminarse. “Porque la ley, teniendo la sombra de los bienes venideros, no la imagen misma de las cosas, nunca puede, por los mismos sacrificios que se ofrecen continuamente cada año, hacer perfectos a los que se acercan” (Hebreos 10.1).

Terminó su obra y encontró su fin (propósito) en Cristo. “Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree” (Romanos 10.4).

Pablo Hoff, citando a Alejandro McLaren, comenta acerca de la importancia de los diez mandamientos:

“Una oscura tribu de esclavos procedente de Egipto se su­merge en el desierto y después de cuarenta años sale con un código sintetizado en diez frases, muy breves pero completas, donde están entretejidas la moral y la religión, tan libres de peculiaridades locales o nacionales y tan estrechamente relacionadas con los deberes fundamentales, que hoy, después de tres mil años, ese código es autoridad entre la mayoría de, los pueblos civilizados”. [25]

Yehuda Ribco explica que

” La idea, o la experiencia, de Dios es el principio fundamental sobre el cual responsa el sistema de vida del judaísmo.La Torá refiere acerca de conocer a Dios y de amarlo, pero en ningún lado habla o toca el tema de demostrar su existencia.La Torá trata de aspecto a atinentes a la conducta, a lo manifiesto, a lo que se debe o no hacer; pero no es un manual del mundo abstracto, ni es un compendio filosófico y mucho menos un mandato acerca del mundo de las creencias.En modo alguno la Torá expresa u ordena creencias o fe.Pero sí contiene decenas y centenas de obligaciones al respecto de acciones.Si por medio del cabal cumplimiento de los preceptos, la persona llega a la convicción de la existencia y presencia del Eterno, ¡ese es uno de sus buenos frutos!
Y si además de las vestiduras de los mandamientos, la persona se nutre con estudio efectivo de Torá, seguramente que su convicción será férrea, más allá de temores, aunque quizás teñida de cuestionamientos…

Si Dios es la cima de la vida religiosa, entonces, ¿de qué forma busca la Torah trasmitirnos su importancia radical?

Seguramente que NO de la forma que emplean las religiones del mundo, que insisten una y otra vez en la obligación de “tener fe”, so pena de ser condenados a abismos de sufrimiento inenarrables; ni siquiera presentando un mandamiento de “debes tener fe en Dios”. Habiendo 613 mandamientos en la Torah, ¿por qué Dios no ordeno lisa y llanamente eso, “debes tener fe en Dios”?

La respuesta es bastante simple: no es porque la relación con Dios sea algo secundario o irrelevante, sino porque el Creador de todo ha preferido emplear un método diferente, y a todas luces superior, para poner en el corazón de la persona el deseo de vincularse íntimamente con Él.”[26]

Por eso, don Francisco LaCueva nos dice que

” la regeneración espiritual comporta una metánoia, o sea, un cambio de mentalidad, al recibir, con el Espíritu Santo, una nueva visión y un corazón nuevo (v. Jer. 31:33-34; Ez. 36:25-27).” [27]

Decía Wesley

«Temo que esta grande verdad, esta importante verdad, sea poco comprendida, no sólo por el mundo, sino por muchos a quienes Dios ha sacado del mundo, por muchos que son verdaderos hijos de Dios…»

¿No deberíamos hacer nuestro este temor del gran evangelista del siglo XVII?

Concluyo citando al escritor Henry Halley, quien cita de una fuente no consig­nada:

En general la ley de Moisés en su insistencia en la mo­ralidad e igualdad personales, en sus miramientos para con ancianos y niños, esclavos, enemigos y animales, y en sus reglamentos sanitarios y alimenticios, era mucho más pura, más razonable, humana y democrática que cualquier otra legislación antigua, sea babilónica, egipcia o de dondequiera, y muestra una sabiduria.mucho más avanzada que cualquiera de ellas. Era el “milagro moral” del mundo pre-cristiano. [28]

Dice Kevan que

“La Ley divina es la expresión de la voluntad divina. En lo absoluto de esta voluntad soberana se afirma el derecho de Dios a legislar tanto si el hombre consiente como si no.” [29]

Esto nos habla de la soberania de Dios y del Señorío de Cristo sobre nuestras vidas.

“Toda Ley es esencialmente Ley de Dios. Es esta norma de conducta que Dios ha escrito en todo lo que ha creado” [30]

Myer Pearlman explica que

“La ley no fue dada para el fin de hacer justa a la gente, sino para proporcionar un nivel de justicia.” Myer Perarlman, Teologia biblica y sistematica,pag. 165, ed. Vida

Pearlman explica que

La ley puede compararse con una medida que indicará el largó de una pieza de material, pero no aumentará su largo. O se puede comparar con una báscula que dice el peso que tenemos, pero no puede añadir a nuestro peso. Myer Perarlman, Teologia biblica y sistematica,pag. 165, ed. Vida

Cuando los gálatas retornaron al legalismo judaizante, San Pablo los acusó de haber negado el evangelio:

  • «De Cristo os habéis separado, vosotros que procuráis ser justificados por la ley; de la gracia habéis caído» (Gá 5.4 – BA).

Y su rechazo consistía no en que hubieran caído en alguna inmoralidad ni hubieran negado alguna doctrina ortodoxa, sino en que habían vuelto a insistir en la circuncisión y el legalismo como condiciones para que Dios los aceptara. Si quieren vivir bajo el sistema legalista, les advierte San Pablo,

  • «Cristo de nada os aprovechará» (Gá 5.2 – BA), porque «para libertad fue que Cristo nos hizo libres » (Gá 5.1 – BA).

Por lo tanto, los exhorta:

  • «permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud.» (Gá 5.1 – BA).

El planteamiento de Emmanuel Kant al respecto es digno de ser considerado. Según Kant, el conocimiento humano es limitado a lo que podemos percibir por los sentidos. Como Dios no puede ser percibido por los sentidos, concluye que tampoco podemos saber con certeza si en verdad El existe. Sin embargo, cuando se enfrenta con el problema de la ética y la moral, Kant se pregunta: ¿Qué sería necesario para que los imperativos éticos y morales tengan algún significado? El responde: tiene que haber justicia. Pero ya que la justicia no funciona perfectamente en este mundo, debe existir un estado futuro en el que la justicia prevalezca. Pero para que eso sea posible debe existir también un Juez perfecto, omnisciente y moralmente intachable que dé a cada cual lo que merece. En conclusión, Kant arguye que Dios debe existir para que los imperativos éticos y morales tengan algún sentido. Aunque no podamos saber con certeza si Dios existe, dice Kant, debemos vivir como si El existiera.” http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2009/06/la-justicia-instruye-los-jueces.html

  • “Por la ley es el conocimiento del pecado“,escribió S. Pablo

Los cristianos no tenemos que buscar a tientas dónde se encuentra esa inteligencia superior, ni asumir la existencia de Dios como una posibilidad conveniente. “Los cristianos, como bien señala Peter De Vos, vemos la justicia como enraizada en la voluntad amante de Dios, una voluntad dirigida hacia el bien de los seres que El creó y ejemplificado en Su trato con los hombres”. La Justicia no es un concepto abstracto, es una Persona ante la cual todos compareceremos algún día para dar cuentas. Y tal como lo muestra Robert en su pintura, aún los jueces están bajo Su autoridad. Ellos comparecerán también delante del Gran Juez de toda la tierra, ante el cual “todas las cosas están desnudas y abiertas” (Hebreos 4:13).http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2009/06/la-justicia-instruye-los-jueces.html

  • “6 Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” Heb. 11:6

Quizás tú estás aquí en este día y has estado viviendo toda tu vida bajo la ley. Has tratado de obedecer las leyes de Dios, y siempre has fracasado. Claro, a veces sí lo haces; pero muchas veces has fallado, y eres culpable ante Dios. A ti te digo en esta mañana: Hay uno que obedeció perfectamente la ley de Dios, y lo hizo por ti. El murió, sin tener que hacerlo, en tu lugar y el mío.

El ahora te invita a entregarle tu vida, y aprender de El como vivir en obediencia tu Padre – no para tratar de ganar la salvación, sino porque El ya te la ganó. ¿Quieres conocerlo hoy? La ley es buena, pero tú y yo no lo somos. Por eso necesitamos un Salvador. Si no lo has recibido, ven hoy a hacerlo.

Dios te bendiga

Notas

Bibliografía consultada

Imagenes

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¿Los israelitas cruzaron el Mar Rojo?

¿Los israelitas cruzaron el Mar Rojo?

Muchas veces hemos escuchado como los israelitas cruzaron un mar y fueron librados del malvado Faraón, quien les tubo cautivos por varios años, y a pesar que Dios les envió muchas plagas al pueblo de Egipto por la dureza de su rey, al final el faraón tubo que ceder incondicionalmente, y tubo que libertar al pueblo de Israel para que partieran a su tierra.

¿Qué dice la Biblia sobre el cruce del Mar Rojo?

Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército; Y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo. 5Los abismos los cubrieron; Descendieron a las profundidades como piedra.

6Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder; Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo. 7Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti. Enviaste tu ira; los consumió como a hojarasca. 8Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas; Se juntaron las corrientes como en un montón; Los abismos se cuajaron en medio del mar. 9El enemigo dijo: Perseguiré, apresaré, repartiré despojos; Mi alma se saciará de ellos; Sacaré mi espada, los destruirá mi mano.

10Soplaste con tu viento; los cubrió el mar; Se hundieron como plomo en las impetuosas aguas. 11¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios? 12Extendiste tu diestra; La tierra los tragó. Éxodo 15: 4-12

Para muchas personas esta es una historia de ciencia ficción y aun no acaban de comprender que esto fue un hecho de la vida real y fue obra de un Dios vivo verdadero y real.

Después de descubrir El Arca de Noe, Ron Wyatt (un arqueólogo aficionado) también se intereso en otros descubrimientos bíblicos; y encontró que todo lo descrito en la Biblia, no es más que una verdad ciega para muchos, pero para el que ha confiado en Dios, es una verdad única y real.

Primero que nada, vamos a ir al lugar en donde se dio el cruce del pueblo de Dios.

Como podrás apreciar en la siguiente imagen, esta fue la ubicación exacta en donde los israelitas cruzaron el Mar Rojo.

Después de salir de Egipto, los israelitas tuvieron que seguir el camino trazado por Dios, para lograr salir de esa esclavitud egipcia. La Biblia ubica dos ciudades que serán parte importante, para localizar el mapa de partida del pueblo israelita y su trayectoria hacia el Mar Rojo.

Y partieron de Sucot y acamparon en Etam, a la entrada del desierto. 21Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. 22Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego. Éxodo 13: 20-22

Geográficamente podemos localizar estos dos lugares en la siguiente imagen, allí podemos ver un concepto mas claro de esta descripción bíblica.

Cuando los israelitas se dirigían hacia el Mar Rojo, tuvieron que pasar por unas montañas que solamente tenían un pasadizo hacia el Mar Rojo, ya que Dios les dirigió que siguieran ese camino. Si el pueblo de Israel hubiese tomado un camino errado ellos no hubieran podido llegar hasta la playa y cruzar, porque solo hay una forma de llegar hasta el Mar Rojo y lo puedes ver por medio de esta foto que fue tomada desde satélite. Allí veras como hay un pequeño camino (marcado en blanco) que sale de las montañas hasta la playa del cruce.

Los egipcios cuando vieron que ya no tenían a sus esclavos, decidieron que tenían que ir por ellos, y entonces fue cuando el faraón preparo a su ejercito y partió en busca del pueblo de Israel, para volverlos esclavos nuevamente.

El ejercito egipcio conocía muy bien todos esos lugares por donde partió el pueblo israelita; y pensaron que podían acorralarlos, porque ellos sabían que no podrían cruzar el Mar Rojo, y en los alrededores del camino que ellos tomaron, no había forma de escapar por las montañas.

Los carros del faraón tuvieron que pasar por este camino; conocido también como “Wadi Watir” (La ruta del Éxodo), ya que es el único camino para llegar hasta la playa en donde habían de cruzar los israelitas.

Cuando Dios le dio las instrucciones a Moisés de cómo llegar hasta el cruce del mar; varios estudiosos creen que Moisés también estaba familiarizado con la zona ya que tenía un mejor concepto del área, por el tiempo que vivió en Egipto.

Cuando el pueblo de Israel se vio acorralado y sin forma alguna de cruzar el Mar Rojo, comenzaron a renegar y a decir que estaban mejor en Egipto, y entonces fue cuando vino el poder de Dios y se manifestó en el pueblo para que pudieran cruzar.

Un detalle bastante curioso, es que muchas personas creen que los israelitas cruzaron por un área bastante profunda, pero es todo lo contrario, el pueblo de Israel fue llevado hasta un lugar que era poco profundo, podría decirse que el mar se abrió exactamente en un área poco profunda, pero esta claro que Dios tenia ya todo fríamente calculado.

Las investigaciones indican que hay una especie como de muralla sumergida en el agua, y si alguien volviera a abrir el mar, podría ver claramente la muralla y cruzar por el área menos profunda del Mar Rojo.

El reconocido arqueólogo Ron Wyatt quería cerciorarse de que la Biblia jamás fue una mentira; y entonces para complementar y asegurar la verdad de la Biblia y la investigación, decidió bucear en 1,978 dentro del área que supone cruzo el pueblo de Israel.

¡Sorpresa! Ron Wyatt encontró evidencia contundente en las profundidades del mar, y descubre ruedas de caballos del ejército egipcio, huesos de humanos y caballos, cascos que utilizaban los caballos en las pesuñas. Afortunadamente varios corales se habían adherido a las evidencias, y esto ayudo a que se mantuvieran en mejor estado hasta su descubrimiento.

Varias de las ruedas que fueron encontradas en el mar, fueron analizadas cuidadosamente y se encontró que pertenecieron a la dinastía egipcia del tiempo de Moisés. ¡Increíble!

Las preguntas que tienes que hacerte si aun no crees en esto son:

¿Porque había de encontrarse ruedas de carros egipcios en las profundidades del Mar Rojo?
¿Es posible que a varios egipcios se les ocurriera meterse a nadar con carruajes en el mar?

Dios abrió el mar como lo dice en su palabra y las evidencias son claras.

Por ultimo, en cada lado del mar, se encuentran ubicadas dos columnas, en las que se ha llegado a creer por las inscripciones; que fueron puestas allí por el rey Salomón.

Las columnas tienen las siguientes escrituras:
Mizraim (Egipto); Salomón; Edom; la muerte del faraón, Moisés y Yahvé. El rey Salomón había ofrecido estas columnas en honor de Yahvé y se las dedico por el milagro de la travesía del mar.

La Biblia es un libro hermoso, que muestra claramente como nuestro Dios de siglos pasados, jamás ha cambiado; y ahora lo que este por acontecer, será por que sus juicios y sus obras son justas.

Si aun tienes dudas y crees que todo esto es ciencia ficción, no te preocupes que ahora gracias a la tecnología podrás ir al lugar de los hechos, casi personalmente, pero de un forma virtual. Como se darán cuenta a los alrededores de este acontecimiento bíblico, ahora hay quienes montaron hoteles y centros turísticos como evidencia del gran milagro que Dios hizo con su pueblo Israel, ya que muchas personas ahora visitan ese lugar por el suceso bíblico.

Visite Nuweiba aquí.

Que Dios les bendiga

Emerson Díaz

http://www.laultimageneracion.com/2009/12/los-israelitas-cruzaron-el-mar-rojo.html

¿Los israelitas cruzaron el Mar Rojo?

¿Los israelitas cruzaron el Mar Rojo?

Muchas veces hemos escuchado como los israelitas cruzaron un mar y fueron librados del malvado Faraón, quien les tubo cautivos por varios años, y a pesar que Dios les envió muchas plagas al pueblo de Egipto por la dureza de su rey, al final el faraón tubo que ceder incondicionalmente, y tubo que libertar al pueblo de Israel para que partieran a su tierra.

¿Qué dice la Biblia sobre el cruce del Mar Rojo?

Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército; Y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo. 5Los abismos los cubrieron; Descendieron a las profundidades como piedra.

6Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder; Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo. 7Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti. Enviaste tu ira; los consumió como a hojarasca. 8Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas; Se juntaron las corrientes como en un montón; Los abismos se cuajaron en medio del mar. 9El enemigo dijo: Perseguiré, apresaré, repartiré despojos; Mi alma se saciará de ellos; Sacaré mi espada, los destruirá mi mano.

10Soplaste con tu viento; los cubrió el mar; Se hundieron como plomo en las impetuosas aguas. 11¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios? 12Extendiste tu diestra; La tierra los tragó. Éxodo 15: 4-12

Para muchas personas esta es una historia de ciencia ficción y aun no acaban de comprender que esto fue un hecho de la vida real y fue obra de un Dios vivo verdadero y real.

Después de descubrir El Arca de Noe, Ron Wyatt (un arqueólogo aficionado) también se intereso en otros descubrimientos bíblicos; y encontró que todo lo descrito en la Biblia, no es más que una verdad ciega para muchos, pero para el que ha confiado en Dios, es una verdad única y real.

Primero que nada, vamos a ir al lugar en donde se dio el cruce del pueblo de Dios.

Como podrás apreciar en la siguiente imagen, esta fue la ubicación exacta en donde los israelitas cruzaron el Mar Rojo.

Después de salir de Egipto, los israelitas tuvieron que seguir el camino trazado por Dios, para lograr salir de esa esclavitud egipcia. La Biblia ubica dos ciudades que serán parte importante, para localizar el mapa de partida del pueblo israelita y su trayectoria hacia el Mar Rojo.

Y partieron de Sucot y acamparon en Etam, a la entrada del desierto. 21Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de día y de noche. 22Nunca se apartó de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego. Éxodo 13: 20-22

Geográficamente podemos localizar estos dos lugares en la siguiente imagen, allí podemos ver un concepto mas claro de esta descripción bíblica.

Cuando los israelitas se dirigían hacia el Mar Rojo, tuvieron que pasar por unas montañas que solamente tenían un pasadizo hacia el Mar Rojo, ya que Dios les dirigió que siguieran ese camino. Si el pueblo de Israel hubiese tomado un camino errado ellos no hubieran podido llegar hasta la playa y cruzar, porque solo hay una forma de llegar hasta el Mar Rojo y lo puedes ver por medio de esta foto que fue tomada desde satélite. Allí veras como hay un pequeño camino (marcado en blanco) que sale de las montañas hasta la playa del cruce.

Los egipcios cuando vieron que ya no tenían a sus esclavos, decidieron que tenían que ir por ellos, y entonces fue cuando el faraón preparo a su ejercito y partió en busca del pueblo de Israel, para volverlos esclavos nuevamente.

El ejercito egipcio conocía muy bien todos esos lugares por donde partió el pueblo israelita; y pensaron que podían acorralarlos, porque ellos sabían que no podrían cruzar el Mar Rojo, y en los alrededores del camino que ellos tomaron, no había forma de escapar por las montañas.

Los carros del faraón tuvieron que pasar por este camino; conocido también como “Wadi Watir” (La ruta del Éxodo), ya que es el único camino para llegar hasta la playa en donde habían de cruzar los israelitas.

Cuando Dios le dio las instrucciones a Moisés de cómo llegar hasta el cruce del mar; varios estudiosos creen que Moisés también estaba familiarizado con la zona ya que tenía un mejor concepto del área, por el tiempo que vivió en Egipto.

Cuando el pueblo de Israel se vio acorralado y sin forma alguna de cruzar el Mar Rojo, comenzaron a renegar y a decir que estaban mejor en Egipto, y entonces fue cuando vino el poder de Dios y se manifestó en el pueblo para que pudieran cruzar.

Un detalle bastante curioso, es que muchas personas creen que los israelitas cruzaron por un área bastante profunda, pero es todo lo contrario, el pueblo de Israel fue llevado hasta un lugar que era poco profundo, podría decirse que el mar se abrió exactamente en un área poco profunda, pero esta claro que Dios tenia ya todo fríamente calculado.

Las investigaciones indican que hay una especie como de muralla sumergida en el agua, y si alguien volviera a abrir el mar, podría ver claramente la muralla y cruzar por el área menos profunda del Mar Rojo.

El reconocido arqueólogo Ron Wyatt quería cerciorarse de que la Biblia jamás fue una mentira; y entonces para complementar y asegurar la verdad de la Biblia y la investigación, decidió bucear en 1,978 dentro del área que supone cruzo el pueblo de Israel.

¡Sorpresa! Ron Wyatt encontró evidencia contundente en las profundidades del mar, y descubre ruedas de caballos del ejército egipcio, huesos de humanos y caballos, cascos que utilizaban los caballos en las pesuñas. Afortunadamente varios corales se habían adherido a las evidencias, y esto ayudo a que se mantuvieran en mejor estado hasta su descubrimiento.

Varias de las ruedas que fueron encontradas en el mar, fueron analizadas cuidadosamente y se encontró que pertenecieron a la dinastía egipcia del tiempo de Moisés. ¡Increíble!

Las preguntas que tienes que hacerte si aun no crees en esto son:

¿Porque había de encontrarse ruedas de carros egipcios en las profundidades del Mar Rojo?
¿Es posible que a varios egipcios se les ocurriera meterse a nadar con carruajes en el mar?

Dios abrió el mar como lo dice en su palabra y las evidencias son claras.

Por ultimo, en cada lado del mar, se encuentran ubicadas dos columnas, en las que se ha llegado a creer por las inscripciones; que fueron puestas allí por el rey Salomón.

Las columnas tienen las siguientes escrituras:
Mizraim (Egipto); Salomón; Edom; la muerte del faraón, Moisés y Yahvé. El rey Salomón había ofrecido estas columnas en honor de Yahvé y se las dedico por el milagro de la travesía del mar.

La Biblia es un libro hermoso, que muestra claramente como nuestro Dios de siglos pasados, jamás ha cambiado; y ahora lo que este por acontecer, será por que sus juicios y sus obras son justas.

Si aun tienes dudas y crees que todo esto es ciencia ficción, no te preocupes que ahora gracias a la tecnología podrás ir al lugar de los hechos, casi personalmente, pero de un forma virtual. Como se darán cuenta a los alrededores de este acontecimiento bíblico, ahora hay quienes montaron hoteles y centros turísticos como evidencia del gran milagro que Dios hizo con su pueblo Israel, ya que muchas personas ahora visitan ese lugar por el suceso bíblico.

Visite Nuweiba aquí.

Que Dios les bendiga

Emerson Díaz

Los cinco libros de Moisés (Nota aclaratoria)

Los cinco libros de Moisés (Nota aclaratoria)
José Ángel Fernández, España

(Esta es una nota aclaratoria en respuesta al mensaje de D. José Hutter acerca de la columna titulada: Los cinco libros de Moisés.)

Siempre que escribo una respuesta a una serie de artículos espero que los lectores comprendan, en caso de no querer leer todos los artículos que provocaron mi respuesta, que en ocasiones el tono y la forma de lo que digo viene dictado por el tono y la forma de los artículos que originaron el escrito. En este caso, como expliqué, me dediqué a responder a una serie de artículos de Cesar Vidal en donde se hacían afirmaciones gratuitas, no solo acerca del A.T. sino también acerca de las personas que tuvieran opiniones contrarias a dichas afirmaciones. Por tanto sacar ciertas respuestas de dicho contexto puede llevar a error, dando la impresión de que el tono de mis frases no es adecuado.

Ya que en mi columna me limité a criticar las tres razones fundamentales en las que se apoya Cesar Vidal para afirmar la autoría de Moisés de los cinco libros del Pentateuco, es menester ver en qué parte de mi crítica he metido la pata.

  1. El Pentateuco afirma que su autor fue Moisés. En mi columna mencioné que: “en el Pentateuco sólo encontramos una cita (Deuteronomio 31:9, 24-26) donde se afirma que Moisés estaba escribiendo un ‘royo de torah’ antes de su muerte”. Como dije, ni siquiera esto equivale a una ‘firma de autor’, ya que la frase puede indicar que Moisés estaba escribiendo todo tipo de cosas. En este punto Hutter comenta que mi afirmación no es correcta: “Lo que el versículo expresa literalmente es que Moisés ‘terminó de escribir las palabras de esta ley en un libro’”. Como dije en mi columna, la palabra ‘torah’ se puede entender como ‘palabra de instrucción’, que es precisamente lo que menciona Hutter en su respuesta. Por tanto, no entiendo muy bien dónde está mi error. Quizá lo que más moleste a Hutter de este comentario es que “causa la impresión equivocada de que Moisés no escribió en otros momentos”. ¡Desde luego que escribió! Pero ese no era el tema de discusión. Es obvio que el líder de un pueblo ha de estar en el ‘negocio’ de escribir (por ejemplo para registrar las leyes que han sido creadas). Pero eso no implica que en el Pentateuco tengamos la ‘firma de autor’ que estábamos buscando. Sólo se dice que Moisés escribía (en ninguno de los textos mencionados por Hutter se utiliza la palabra ‘torah’). Por supuesto que Moisés no se sentó una tarde y escribió todo el Pentateuco. Ni mucho menos. Y por supuesto que el Pentateuco es una obra que poco a poco fue creciendo. ¿Tenemos en ella partes que proceden de la mano de Moisés? Pues yo nunca dije que no. Mi respuesta a Cesar en este punto era, simplemente, que el Pentateuco no afirma en ningún momento que Moisés haya sido su autor. Y dado que nadie ha presentado hasta ahora dicha ‘firma de autor’, me parece que mi crítica a la primera de las razones utilizadas por Cesar aún permanece en pie.

Pero una vez aclarado este punto, vale la pena hacer una segunda aclaración. Hutter explica que él nunca ha dicho que Moisés hubiera escrito el Pentateuco ‘palabra por palabra’ (de hecho, reconoce que hoy día nadie cree eso). Quizá Moisés pudo haber ejercido de redactor, “juntando material o fuentes ya existentes”. Tampoco elimina la posibilidad de que en el texto podamos encontrar evidencias de la mano de algún que otro “redactor final” añadiendo algunos otros comentarios y detalles. O sea que, a juzgar por estas palabras, es posible que quizá Moisés hubiera recibido de alguna mano anterior (no la suya) un par de fuentes con historias de la creación y que él, en algún momento en los que se sentaba a escribir, hubiera decidido juntarlas para formar una sola. La verdad es que esto me confunde un poco: cuando se habla de ‘autor’ normalmente se entiende que se está hablando de la persona que ha creado la obra, no quien ha tomado otras fuentes y las ha puesto juntas. Quizá al final va a resultar que Hutter y yo estamos más cerca de lo que parecía en un principio y que todo esto es simplemente un problema de terminología. ¿Quizá Cesar quiso decir eso también cuando habló de la autoría de Moisés? Es posible que así sea. En este caso, entonces, ya no hay problemas con los dobletes porque, como es obvio, Moisés pudo tomar distintas versiones de una misma historia que estaban circulando en el momento y juntarlas formando una sola. Igualmente, si Moisés pudo tomar textos de otros autores y mezclarlos para formar ‘sus’ libros, ya no es posible utilizar (como hace Hutter) detalles del texto que indican que debieron ser escritos por un autor de trasfondo egipcio como evidencias de ‘huellas dactilares’ de Moisés. ¿Qué impide que Moisés, o un redactor posterior, tomara textos egipcios y los añadiera a los textos ya existentes?

Me parece que esta es simplemente una forma facilona de escapar de la encrucijada en la que entramos cuando queremos afirmar que Moisés escribió el Pentateuco. Después de todo, como dije claramente en mi columna (citando textualmente a algunos autores), son precisamente problemas textuales como estos los que provocaron la ‘erosión’ de la creencia en la autoría de Moisés (esta erosión ha sido la que, en mi opinión, ha cambiado también quién tiene la responsabilidad de demostrar qué, ‘burden of proof’). Al fin y al cabo, ‘mezclador de fuentes’ no equivale a ‘autor’ en la mente de muchas personas (aunque Foucault y Barthes tendrían algo que decir sobre esto). No me cabe duda de que si comenzamos a cambiar el sentido de las palabras de esta forma podemos acabar creando listas de autores mucho más largas que la presentada al final de la respuesta de Hutter con nombres de estudiosos que estarán de acuerdo con ‘mi versión’ de la verdad.

  1. La tradición así lo ha creído. Dado que Hutter concuerda conmigo en que “la tradición en ningún caso es vinculante, y que bien puede estar equivocada”, podemos dejar este punto a un lado.

  1. “Ninguno de los manuscritos de la Torah con que se contaba indicaba ni siquiera de manera indirecta que en su redacción hubieran participado más autores”. Si no me equivoco, con lo dicho hasta ahora debería bastar para responder también a este último punto de los mencionados por Cesar Vidal en sus escritos ya que, como Hutter reconoce en su escrito, es muy posible que en el Pentateuco hayan participado más autores que solamente Moisés. Sin embargo, he de referirme brevemente a los tan demonizados dobletes. Ya cité, en la columna de Lupa, varios casos en los que aparecen repeticiones dentro del Pentateuco. También expliqué el proceso de descubrimiento por el que pasaron tres estudiosos de la Biblia para llegar a las conclusiones a las que llegaron. Pero nadie ha de suponer que, por haber dejado la historia en ese punto, en las últimas décadas de estudio bíblico nos hemos quedado simplemente en las diferencias en los nombres de Dios como único argumento a favor de los dobletes. Si de verdad Hutter ha estudiado este tema tan cuidadosamente como dice y ha leído la literatura conocerá de sobra que elementos para la duda hay muchos, más allá de los distintos nombres de Dios. Sin embargo, a juzgar por el párrafo que dedica a este punto, parecería que Hutter solamente conoce ese problema. Ya que este no es lugar (ni habría espacio suficiente) para mostrar todas las evidencias que apoyan esa conclusión, invito a cualquier lector interesado a buscar esta información en cualquier diccionario bíblico (una mirada rápida a Anchor Bible Dictionary muestra al menos 10 puntos de evidencia a favor de los dobletes y de la diversidad de fuentes).

Concluyo. Cualquiera que haya leído mi columna habrá notado que mi intención en aquel texto fue responder tres puntos utilizados por Cesar Vidal para defender la autoría de Moisés del Pentateuco. En ningún caso me puse a escribir una defensa férrea de la Hipótesis Documentaria, acerca de la cual incluso acepté que existen controversias que aún no han sido resueltas y que bien podrían echarla por tierra (lo que no quita que sea enseñada en los seminarios bíblicos). Por tanto, aunque no debería ser necesario decirlo, me parece obvio que criticar la Hipótesis Documentaria no constituye una crítica a mi columna. Sin embargo, para mi sorpresa ese parece ser el centro principal de la crítica que Hutter hace de mi escrito.

Por otro lado, Hutter no tiene problemas para aceptar que Moisés usó fuentes antiguas – todas las que sean necesarias para eliminar los problemas textuales – pero tiene inmensos problemas para aceptar que en el Pentateuco existan fuentes posteriores a Moisés (aunque reconoce que quizá existió algún redactor final que añadió uno o dos detalles al texto). Dice que las teorías de la Hipótesis Documentaria “nunca fueron comprobadas científicamente, por ejemplo, por un hallazgo arqueológico o un documento externo que mencione la confección del Pentateuco a raíz de la mezcla de varias fuentes en un solo escrito”. Pero no salgo de mi confusión en este punto: resulta sorprendente el hecho de que Hutter pueda aceptar sin ningún problema que Moisés mezclara fuentes en un solo escrito, pero se empeñe en negar que lo mismo no pudo ocurrir cuando el Pentateuco cayó en manos del supuesto redactor final (es decir, que ese redactor final no pudo tomar varias versiones de distintas historias y juntarlas para formar un único documento final).

Me permito hacer una crítica final al escrito de José Hutter. Hutter critica en la parte final de su respuesta mi comentario acerca de la necesidad de una “mente un poco abierta” para poder ser convencidos en una dirección u otra. Asimismo afirma que: “lo que nos debe estimular es la búsqueda de la verdad”. Comparto este último punto pero no el primero. Siento no compartir su opinión de que ese tipo de veredictos acerca de tener ‘la mente abierta’ sobran. En mi experiencia cristiana he conocido demasiados casos ya en los que la necesidad de defender ciertas declaraciones de fe en las que se afirma la ‘inspiración’ e ‘inerrancia’ de las Escrituras ha provocado la presencia de prejuicios inescapables que han condicionado todo el debate desde un principio. No implico con esto que Hutter tenga dichos prejuicios, o que no los pueda superar, pero no creo que el comentario esté de más.

Antes de terminar me pongo a disposición de José Hutter para continuar esta conversación (en la sección de comentarios, en mi blog o por email), aunque no prometo respuestas rápidas a los temas que se planteen. Mi intención, como la suya, es llegar a la verdad, si es que eso es posible. Si no, al menos me conformo con haber tenido una conversación agradable.

El Pésaj judío coincide este año con el triduo pascual cristiano

El Pésaj judío coincide este año con el triduo pascual cristiano

Posted: 08 Apr 2009 07:40 AM PDT

«Pésaj (en hebreo פֶּסַח)[Literalmente "saltear"] es la festividad judía que conmemora la salida del pueblo judío de Egipto, relatada en el libro bíblico del Éxodo. El pueblo judío ve en el relato de la salida de Egipto como el hito que marca el nacimiento del pueblo como tal. La festividad es uno de los tres Shloshet HaRegalim (Fiestas de Peregrinaje) del Judaísmo, ya que durante la época en que el Templo de Jerusalén existía, se acostumbraba a peregrinar al mismo y realizar ofrendas. La festividad dura siete días (ocho en la Diáspora), y durante la misma está prohibida la ingestión de alimentos derivados de cereales (trigo, cebada, centeno, avena y espelta) fermentados, llamados en hebreo Jametz (חמץ) (la raíz de la palabra indica “fermentación”). En su lugar, durante la festividad se acostumbra a comer Matzá (מצה), o pan ácimo. Según la tradición, el pueblo judío salió de Egipto con mucha prisa y sin tiempo de prepararse, por lo que no hubo tiempo para dejar leudar el pan para el camino, y de esta creencia deriva la prohibición de ingerir Jametz. Durante la primera noche de la festividad (las dos primeras en la Diáspora) se acostumbra a llevar a cabo una tradicional cena, llamada “Séder” (סדר), durante la cual se relata la historia de la salida de Egipto. El origen del “Séder” podría trazarse hasta los simposios (banquetes) griegos, donde alrededor de una mesa de comida, y recostados en almohadones, se debatía toda la noche sobre algún tema determinado. Estos elementos se preservan en el ritual del Séder. La festividad también recibe el nombre de Fiesta de la Primavera, ya que en el hemisferio Norte marca el inicio de dicha estación. Dado que en Israel las estaciones calurosas son las estaciones secas, a partir de Pésaj y hasta Sucot se acostumbra a rezar por el rocío, y no por la lluvia (oraciones que se reservan para el invierno). La Pascua cristiana tiene sus orígenes en la festividad de Pésaj. De hecho es bastante probable que la Última Cena haya sido el tradicional Séder pascual. De hecho la hostia católica tiene su origen en la Matzá.»(wikipedia)

15287   

Unos festejan la liberación de los hebreos de la esclavitud de Egipto, cuando Moisés encabezó el éxodo por el desierto hacia la Tierra prometida. Los otros conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

La celebración de la pascua judía, conocida también como “pésaj”, volverá a coincidir este año con las principales celebraciones religiosas de Semana Santa, la fiesta mayor para la grey católica.

La comunidad judía festejará la liberación de los hebreos de la esclavitud de Egipto, cuando Moisés encabezó el éxodo por el desierto hacia la Tierra prometida, mientras los cristianos conmemorarán la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.

A pesar de que la pascua judía tiene un correlato histórico con la última cena de Jesucristo, que se recuerda el jueves santo, no siempre coincide con la Semana Santa que conmemoran los católicos, como ocurrió en 2008.

El corrimiento temporal sucede porque el Concilio de Nicea, de 325, hizo modificaciones en base al calendario lunar.

Los días en que caerá la Semana Santa se calculan de acuerdo con los Evangelios, que relatan que Jesús murió el 14 del Nisán del año 33, fecha en que comenzaba la pascua judía.

Nisán es un mes del calendario hebreo que se corresponde, aproximadamente, con la segunda mitad de marzo y la primera o segunda de abril.

La fiesta de la libertad y la independencia data de hace más de 3.300 años y según los países prosigue por siete -tal como ocurre en Israel- u ocho días.

Los judíos argentinos festejarán la pascua desde la aparición de la primera estrella en el firmamento el miércoles 8 de abril, hasta el 16 de abril.

En esas jornadas está prohibido comer o tomar cosas hechas con trigo, cebada, centeno, avena o sus derivados que puedan haberse fermentado.

En ese tiempo se lee la Hagadá, pequeño libro que narra la historia del Exodo, y se realiza el seder o cena familiar, que está cargada de simbolismos.

La ley 20.689 estable que los judíos dispongan de cuatro días no laborales, en los que están exceptuados de trabajar o de concurrir a clases. Este año serán el 9, 10, 15 y 16 de abril.

En tanto, la Semana Santa comenzó este domingo con la bendición de ramos de olivo, que recuerda la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.

No obstante, los actos más importantes transcurren durante el “triduo pascual”, que se inicia con el jueves santo.

Ese día, feriado para los cristianos, se repiten los pasajes evangélicos que hablan de la institución de la eucaristía y el sacerdocio.

El viernes, los cristianos reviven la pasión y muerte de Jesús, por eso se repiten las 14 estaciones del vía crucis, que culminan con la crucifixión.

El sábado, no hay oficios religiosos y recién a media noche se ingresa en el tiempo de vigilia pascual, esperando la resurrección de Cristo.

Finalmente, el domingo de Pascua, los cristianos reviven la alegría por la resurrección, que se extenderá a lo largo de cincuenta días.

Véase también

Enlaces externos 

Fuente: VR | radiocristiandad.wordpress.com

Enlaces relacionados con el Pentateuco

Enlaces relacionados con el Pentateuco

“Creación de la Luz”, momento inicial del Pentateuco (grabado sobre metal de Gustave Doré).

El Pentateuco (del griego “Las Cinco Cajas”, de penta, “cinco” y téukos, “caja”, por los estuches cilíndricos donde se guardan, enrollados, los textos hebreos) es el conjunto formado por los cinco primeros libros de la Biblia, que la tradición atribuye alpatriarca hebreo Moisés. Se corresponden con los que en la tradición hebrea forman laTorá —La Ley—, núcleo de la religión judía.

Canonicidad  

Los cinco libros son considerados canónicos por todas las confesiones cristianas y forman parte de todas las Biblias. Figuran, por supuesto, en el Tanaj.

Libros que incluye 

El Pentateuco está compuesto por:

  1. Génesis
  2. Éxodo
  3. Levítico
  4. Números
  5. Deuteronomio.

A pesar de que los hebreos los nombran por la primera palabra de cada uno, los cristianos han seguido tradicionalmente la nomenclatura de laversión griega de los LXX.

Contenido  

Incursos de lleno en la categoría de los libros históricos de la Biblia, los libros del Pentateuco narran en forma más o menos ordenada la historia y las vicisitudes del pueblo de Israel. Posiblemente la historia más ambiciosa de la literatura humana, los cinco textos abarcan desde la mismísima creación del universo hasta la muerte del patriarca y legislador Moisés.

El Pentateuco pretende probar (como la mayor parte de los libros históricos) la providencial elección del pueblo judío por Dios como Su pueblo elegido, especial entre todas las sociedades humanas. De esta forma, cuenta el establecimiento de una teocracia, el otorgamiento de la Tierra Prometida a sus seguidores, la entronización de una rígida Ley ética, civil y religiosa, y el largo periplo de los hebreos para salir de su esclavitud en Egipto y llegar a la bendecida tierra de Canaán.

Moisés, considerado tradicionalmente el autor del Pentateuco (mármol deMiguel Ángel Buonarotti).

Artículos relacionados

Articulos externos

¿Fue Moisés el autor del Pentateuco?

¿Fue Moises el  autor del Pentateuco?

Introducción:

La razón del incio de este artículo fue el hecho de que he tenido algunas dudas al leer el Pentateuco. Algunas partes no me parecieron escritas por Moises.Acá presentaremos las razones que he encontrado, por  las cuales creo que el Penteteuco fue escrito por Moisés.Ademas, está la teoria del fraude pío, que niega que Moises haya sido el autor del Pentateuco. Esta teoria dice que gran parte de estos cinco libros fueron re-escritos durante el periodo del rey Josías.

Pero luego de  leer un comentario biblico sobre el Pentateuco, del comentarista Pablo Hoff, mis dudas menguaron notablemente, lo mismo que mis objeciones, no encontrando argumentos válidos con suficiente fuerza como para negar que Moises haya sido el autor mas probable del Pentateuco, aunque el Pentateuco en si no lo afirme u otras teorias “piadosas” que hay hoy en día dando vuelta pretendan negarlo.

Dios te bendiga

Paulo Arieu

El Pentateuco mismo no afirma claramente que este haya sido escrito por Moisés en su totalidad, otros libros del Antiguo Testamento lo citan como la obra de él.

  • Josue   1:7-8;    23:6
  • I  Re.  2:3
  • 2 Re. 14:6
  • Esd. 3:2 ;    6:18
  • Neh. 8:1
  • Dan. 9:11-13
  • Ex.  17:14;    24:3-7
  • Deut. 31:24-26
  • Hch.  13:39 ;     15:5
  • Heb. 10:28
  • 2 Cor. 3:15
  • Jn. 5:46
  • Mat. 8:4 ;   19:8
  • Mar. 7:10
  • Lc. 16:3
  • Lc. 24:27,44

A pesar de toda esta evidencia interna, hace unos dos siglos atrás, un grupo de eruditos de tendencia racionalista, puso en duda la paternidad mosaica del pentateuco, y desarrollaron la teoría documentaria de la Alta Crítica, la cual considera que los primeros cinco libros de la biblia son una compilación de documentos redactados en su mayor parte en el período de Esdras (444 A.C.)

Sin embargo, estudiosos conservadores creen que sea probable que Moisés empleara genealogías y tradiciones escritas al escribir el libro de Génesis (Ej: “libro de las generaciones de Adan “, Gn. 5:1)

El tono personal que encontramos en la oración de Abraham por Sodoma, el relato del sacrificio a Isaac, y en las palabras de José al darse a conocer a sus hermanos, “es precisamente”  el que esperaríamos si el libro de Moisés se hubiese basado en notas biográficas anteriroes.

Probablemente, tales memorias valiosas fueron transmitidas de una generación a otra desde tiempos muy remotos; tal vez Dios guió a Moisés a incorporar esos documentos antiguos en sus escritos. Pero esto no niega la inspiración divina del Pentateuco.

También hay añadiduras y retoques insignificantes de palabras arcaicas, hechos a la obra original de Moisés

El relato de la muerte de Moisés. (Deut. 34): El Talmud, libro de los sabios lo asigna a Josué.

Gen. 36:31 indica que había rey en Israel, lo que no existía en la época de Moisés.

Gen. 14:14 se denomina “Dan” a la antiguia ciudad de “Lais”, nombre que le fue dado después de la conquista 

Estos cambios se pueden atribuir a:

- Notas aclararatorias.

- Cambios de nombres geográficos arcaicos.

- Agregados por los copistas de las escrituras o por algún personaje (¿Samuel?)

Estos retoques no afectan la integridad del texto.

Muchos pasajes contienen frases,nombres y costumbres de Egipto, que indican que el autor trenía conocimiento persoanl de su cultura  y geografía.

Ej:

  1. Potifar (regalo del dios Sol Ra)
  2. Zaffirat – panea (Dios habla – el vive)
  3. Asenat (antiguo nombre de Heliópolis) Gen. 37:36; 41:45,50

Se nombran:

- Los vasos de madera y los de piedra que usaban `para guardar el agua que sacaban del rio Nilo.

“En el exodo se encuentran en forma corecta tantos detalles arcaicos que sería insostenible atiburiles a invenciones posteriores ” W.F.Albright

El autor  conocía la Península del Sinaí.

Las pieles de tejones, se refieren , según ciertos eruditos a las pieles de un animal de la región del mar Rojo.

La uña aromática, usada como ingrediente del incienso (Deut. 30:34) eran de la concha de un caracol de la misma región.

Esto evidencia que estos pasajes fueron escritos por alguien que conoció la ruta del peregrinaje de Israel, bien que por un escritor en el cautiverio babilónico, o en la restauración, siglos después.

El punto de referencia del autor del libro es el de una persona que no ha entrado a Canaán. La forma en la que está escrito es la de los tratados entre los Señores y sus vasallos del Medio Oriente en el 2º Milenio antes de Cristo.

Datos arquelógicos:
La toma de Ssodoma Gn.14. (Incluidos los nombres de los 4 reyes el movimiento de los pueblos la ruta que tomaron los invasores. “Camino real”).

Después del año 1200 A.C. la condición de la región cambió radicalmente, y esa ruta de Caravanas no se usó mas. El arqueólogo bíblico Albright, afirmó que algunos de los detalles del cap 14 nos remontan a la edad del Bronce (Período medio) (entre 2100 y 1560 A.C). No es muy probable que un escritor que viviera siglos después conociera estos detalles.

Tablas de arcillo de la época de los patriarcas en las ruinas de fari (sobre el Rio Éufrates) y de Nuzu (afluente del rio Tigris).

Discutían las leyes y costumbres, todas como les permitía que el hombre sin hijos diera su herencia a un esclavo fiel. (Gn 15.3).

Una mujer estéril entregara una criada a su marido para dejar descendencia. Gn 16.2

Las tablas contienen nombres equivalentes o semejantes a los de Abraham, Nacor, Benjamín y muchos otros.

Estos pruebas refutan la teoría de la Alta Crítica. de que el libro de Génesis es una colección de mitos y leyendas del 1er milenio A.C.

Fuente:

Pabo Hoff, El Pentateuco, ed. Vida

EL PENTATEUCO

EL PENTATEUCO

UN ESTUDIO DE LOS PRIMEROS CINCO LIBROS DE LA BIBLIA 

Introducción: El Pentateuco – Cinco Libros, Un Sólo Fundamento.

En las próximas páginas nosotros quisiéramos estudiar el fundamento de toda la revelación bíblica; los cinco libros que se llaman el Pentateuco. Entendemos que para construir un edificio hay que echar el fundamento con mucho cuidado y mucha destreza. Cualquier problema en el fundamento, sin importar cuan pequeño sea, resulta en problemas serios y grandes en la construcción. Y cuando estos problemas aparecen no hay otro remedio que tumbar el edificio y comenzar de nuevo.

El fundamento determina casi todos los aspectos del edificio. Una vez terminado el fundamento, no se puede cambiar las especificaciones del edificio, no se puede cambiar el plan. Los primeros cinco libros, el Pentateuco, sirven como este fundamento para la gran obra de la Biblia. En ellos nosotros vemos el comienzo de todos los temas bíblicos y en ellos vemos el plan de Dios para el ser humano. Al estudiarlos, nosotros podemos determinar cuáles son estos grandes temas bíblicos y podemos profundizar nuestro conocimiento de ellos. Si quiere saber para dónde va Dios con nosotros, estudie el fundamento!

La palabra “Pentateuco” quiere decir de cinco partes. Desde tiempos muy antiguos los primeros cinco libros de la Biblia se han agrupado en un sólo libro. Este libro grande se llama el Pentateuco. En el pueblo judío estos cinco libros son conocidos como Tora, o la Ley. Se considera que Moisés es el autor o, por lo menos, la fuente, de casi todos los acontecimientos recordados en estos libros.

En cuanto a la estructura del Pentateuco, los tres libros en el medio del grupo comparten un evento central, la entrega de la ley de Dios al pueblo de Israel por medio de Moisés. El primer libro, Génesis, amarra el comienzo del pueblo de Dios con el comienzo del mundo, enseñándonos el propósito y plan de Dios desde el principio. El último libro, Deuteronomio, dirige nuestra vista al horizonte del futuro. Habiendo comenzado mirando hacia atrás, nosotros terminamos la lectura del Pentateuco ansiosos y deseosos por saber lo que ha de venir. La historia del Pentateuco se convierte en promesa en cada página; promesa no sólo para los judíos, sino para nosotros también.

Esperamos que mientras nosotros estudiemos el fundamento de nuestra historia en la Biblia, el Señor nos conceda (como concedió a Moisés en el monte Nebo) un vistazo de nuestro futuro y nuestra tierra prometida.

1. Por qué consideramos que el Pentateuco es el fundamento de toda la revelación bíblica

2. Cuáles son las funciones de cada libro, según la introducción?

I. Génesis: El Principio y El Indicio

Quién eres? De dónde vienes? Con estas preguntas nosotros tratamos de conocer a personas anteriormente no conocidas. Muchas veces, nuestras preguntas se fijan en la familia de la persona o en su pueblo natal. Si logramos identificar su pueblo o si conocemos algo de su familia, creemos que ya tenemos cierto conocimiento de la persona. Pero casi siempre comenzamos con raíces: padres, pueblos y principios. Por qué? Se supone que nuestras raíces guardan el indicio de nuestra identidad. Y este indicio, más que cualquier otra cosa, nos da a conocer.

En el libro de Génesis todo el mundo puede hallar este indicio de su identidad. El primer libro del Pentateuco no comienza solamente con los principios del pueblo de Dios, sino comienza con los principios de todos. Nos provee una historia universal. En Génesis Dios establece su autoridad y su poder sobre todo el universo. Sea quien sea usted, Génesis habla de su principio, de sus raíces y de su linaje.

Después de enseñarnos la autoridad y soberanía de Dios sobre toda la creación, Génesis procede a dibujarnos el gran plan de Dios para la salvación de este mundo. Aquí, Génesis nos contesta la pregunta, Cómo llegamos a ser lo que somos? Habiendo desobedecido a Dios, Génesis nos dice que el hombre se encuentra en el agarro del pecado y de la muerte. Y solamente Dios puede salvarlo. Otra vez tenemos que recalcar que este plan de salvación elaborado en Génesis no es solamente para los judíos, sino para todo el mundo. Aunque muchos creen que la Biblia es solamente para judíos y/o cristianos, la Biblia pretende ser la historia (y el futuro) de todos. Puesto que Dios creó todo, solamente Dios puede salvar todo.

Así encontramos, en este mismo libro, las raíces de nuestra condición y las raíces de nuestra salvación. Es este libro que contiene el indicio de nuestra identidad y el indicio de nuestra esperanza. Vamos a conocernos!

A. Dos Estructuras Paralelas: El libro de Génesis pretende enseñar al lector dos cosas principales. Primero, Génesis nos enseña la creación de un mundo bueno y perfecto por Dios con la siguiente caída del hombre en pecado y todos sus resultados y consecuencias (Génesis 1-11). Segundo, Génesis nos revela el plan de Dios para la salvación de todo el mundo, un plan que comienza con un hombre y una familia (Génesis 11-50). Así se puede dividir el libro, fácilmente, en dos partes.

Sin embargo, el autor de Génesis quería que todos supiéramos que hay un sólo Dios y un sólo proceso de creación y salvación. Por esto hay una estructura paralela, una estructura literaria también. Con esta estructura las dos partes del libro de Génesis son juntadas y unidas. Y con esta estructura literaria el autor hace un gran esfuerzo para hacernos entender que este libro trata los principios de todos. Esta estructura literaria se encuentra en los siguientes pasajes. .

3. En estos pasajes, identifique la frase que el autor de Génesis repite para unir esta gran historia.

2:4 __________________________________ 
5:1 __________________________________ 
6:9 ___________________________________ 
10:1 __________________________________ 
11:10 _________________________________ 
11:27 _________________________________ 
25:12 ________________________________ 
25:19 _________________________________ 
36:1 _________________________________ 
37:2 _________________________________ 

Todas estas frases comienzan con las mismas palabras en hebreo. Aunque en español dos de ellas se han traducido con palabras diferentes, podemos ver la preocupación del autor en cuanto a las generaciones y el linaje.

Claro está el significado de esta repetición: el autor no está escribiendo ni fábulas ni mitos. El autor quiere e insiste que nosotros veamos nuestro linaje común en estas lineas y en estas páginas. No está hablando de un pequeño grupo de personas ni de un dios local, sino está tratando los acontecimientos de la historia de todos. Con las genealogías (sean de la creación o de las personas creadas) el autor nos amarra a esta realidad.

4. Cuáles son las dos estructuras de Génesis, y por qué tiene dos?

B. El “Génesis” del Mundo: En los primeros 11 capítulos de Génesis, la primera parte de nuestra historia, nosotros vemos dos movimientos. El primero es original, creativo, productivo y ordenado. Este movimiento pretende llevar al hombre a un mundo de belleza, paz y justicia. El segundo movimiento es derivativo, destructivo, desordenado y nos lleva hacia el caos. Estos primeros capítulos nos explican los orígenes de estos movimientos y nos ayudan a entender cómo ellos se relacionan y para dónde van.

En Génesis 1-11 tenemos el por qué de la Biblia. En esta sección tan breve podemos ver qué pasó y por qué se necesitan los demás libros de la Biblia. Dios es presentado como soberano, único, creativo, perfecto y justo. El hombre, siendo creado por Dios, comienza con muy buenas expectativas. Sin embargo los primeros hombres decidieron desobedecer a Dios. Comenzaron su propio “movimiento”. Y ahora le toca a Dios reparar lo que el hombre ha dañado.

En el capítulo 1:28 y 29 tenemos la bendición divina de la primera pareja. En capítulo 3:16 – 24 tenemos la maldición divina de la misma pareja. Lea estos dos pasajes y conteste las siguientes preguntas:

5. Cuáles partes de la vida humana son mencionadas en la bendición de 1:28 y 29?
6. Cuáles bendiciones son afectadas por la maldición de capítulo 3?
7. Cómo nos ayudan estos pasajes a responder a las grandes preguntas y misterios de nuestra vida?

C. El “Génesis” del Plan de Dios para Salvar al Mundo. La historia del pecado no termina con la maldición de Dios en el tercer capítulo. Nosotros vemos que los hombres iban empeorándose todos los días. Hay una serie de acontecimientos que convence al lector que los seres humanos no tienen esperanza ninguna: un hermano mata al otro; la raza entera llega a ser tan perversa que Dios trata de borrar el pecado con un gran diluvio; Noé, el hombre por medio de quien Dios salva a la humanidad, se embrega y maldice a su hijo; y los hijos de los hombres tratan de tumbar a Dios construyéndose una gran torre. Qué puede hacer Dios? Cómo puede El responder a la maldad del hombre? Su respuesta comienza en el capítulo 12. En este capítulo se inicia la gran historia de nuestra salvación. Dios, en su gracia, elige a un hombre y a una familia para volver a bendecir y salvar a todo el mundo.

El corazón de este plan de salvación es el pacto entre Dios y Abraham. Vemos la primera parte del pacto en el capítulo 15 de Génesis donde Dios le hace a Abram esta promesa:
A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el rio grande, el río Eufrates; la tierra de los ceneos, los cenezeos, los admoneos, los heteos, los ferezeos, los refaitas, los gergeseos y los jebuseos. (15:18-21)

En el capítulo 17 Dios vuelve a Abram para definir un poquito más este pacto que se ha establecido. Ahora las promesas llegan a incluir a toda la descendencia de Abram y la tierra de Canaán. Y es en este capítulo donde Dios le cambia el nombre a Abraham (padre enaltecido) y le da la señal de circuncisión.

Hay dos tipos de pactos; el condicional y el incondicional. Uno tiene ciertas condiciones, y el otro es pura promesa sin condición alguna. La relación que se establece aquí, como base del pacto, es incondicional. Dios siguió siendo el Dios de Israel aun cuando el pueblo no lo quería. Pero otra parte del pacto sí era condicional. La bendición de Dios siempre se relacionaba con el comportamiento del pueblo de Dios. Que Dios eligió a Abraham y al pueblo de Israel no se puede cambiar. Pero la relación diaria entre este pueblo y su Dios depende mucho de la obediencia del dicho pueblo.
Estas mismas promesas son la base de todo el trato de Dios con Israel en el Antiguo Testamento. Cada vez que Dios responde al clamor de su pueblo, es por estas promesas hechas a Abraham, y repetidas y confirmadas con su descendencia.
Lo que más le llama la atención al lector en toda esta parte es la soberanía de Dios en este proceso de elección y salvación. Tanto como Dios es el único autor de la creación, así también es el único autor de la salvación. Después de las primeras promesas hechas a Abram en capítulo 12, vemos a Dios quitando los obstáculos que bloquean la realización de su plan. En casi cada capítulo vemos a Dios abriendo el camino para el cumplimiento de su salvación prometida. En el último capítulo leemos un resumen de la soberanía de Dios en su plan de salvación cuando José les dice a sus hermanos:

Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. 50:20

El libro de Génesis nos recuerda que Dios está en control. Aunque el mundo parece estar fuera de control, Génesis nos asegura que todo está en las manos de Dios. No hay nada que escape su atención y no hay nada que esté fuera de su alcance. Génesis nos llama a imitar la fe de nuestro padre Abraham y a confiar totalmente en nuestro Dios.

8. Cómo funcionaba el pacto entre Dios y Abraham?

9. Lea los siguientes pasajes e identifique los obstáculos que Dios tiene que remover para realizar su plan de salvación.

12:17_________________________________ 
15:2__________________________________ 
22:2__________________________________ 
25:21_________________________________ 
27:41_________________________________ 
42:1 y 2 _______________________________ 

10. Por qué debemos imitar la fe de Abraham y confiar en Dios?

II. Éxodo: Establecimiento de un Pacto

A. Estructura: En el libro de Éxodo nosotros vemos cómo el plan de salvación, elaborado en Génesis, llega a realizarse. Encontramos a los hijos de Israel bajo el cruel yugo de esclavitud en Egipto. Ellos claman a Dios y Dios escucha su clamor. Dios envia a su siervo Moisés y así comienza una de las historias más conmovedoras de la Biblia. 

Se puede dividir el libro de Éxodo en tres partes. La primera sección (1-18) tiene que ver con la redención divina del pueblo de Israel. La segunda parte (19-24) trata el pacto establecido entre Dios y su pueblo en el monte de Sinaí. Y la tercera parte (25-40) provee todas las provisiones necesarias para la adoración de Dios. El orden de estos acontecimientos es interesante e importante: Dios salva; Dios ordena y organiza; y Dios establece las provisiones para Su adoración. El libro de Éxodo tiene mucho que decir sobre la relación de la ley y la salvación; pero no es lo que esperamos de un libro lleno de leyes!

Dentro de esta estructura hay tres capítulos que sirven como la culminación de cada sección, y el último de estos capítulos sirve como culminación del libro entero. El primero es el capítulo 12 con la historia de la primera Pascua. El segundo es el capítulo 20 donde Dios le entrega a Moisés los diez mandamientos. Y el último, la culminación de todo, es el alzamiento del tabernáculo. 

Nuestro estudio de este libro se va a centrar en estos tres acontecimientos. Esperamos enseñar como estos eventos proveen la esquema por todo lo que ha de venir en la revelación bíblica.

B. La Pascua (1-18): Todo lo que vemos en los primeros capítulos de Éxodo son los preparativos para la liberación del pueblo de Dios. Aunque se tratan otros temas grandes como el carácter de Dios en capítulo 3, todo lo que está escrito sirve como base para el éxodo.

En el capítulo 12 Dios provee para su pueblo una ceremonia gráfica por la cual ellos siempre podrían recordar y celebrar su salvación. Y esta ceremonia no solamente contiene unos recuerdos del pasado, sino guarda también la semilla de una promesa venidera. Como todas las grandes obras de Dios, ésta dirigía la vista de Su pueblo hacia el futuro.

11. Lea capítulo 12 e identifique por lo menos tres elementos en la ceremonia de la Pascua que también sirven como promesa de la salvación venidera. 
1)___________________________________________ 
______________________________________________ 
2)___________________________________________ 
_____________________________________________ 
3)___________________________________________ 
______________________________________________ 

12. Lea Juan 1:19 y I Cor. 5:7 y explique qué significaba la Pascua para los autores del Nuevo Testamento.

_______________________________________________ 
_______________________________________________ 
_______________________________________________ 

C. La Ley (19-24): Una vez que Dios liberta a Israel de su esclavitud en Egipto, El comienza a prepararles para una vida de comunión con El. O sea, Dios les enseña la manera en que ellos pueden vivir como pueblo suyo. Lo importante aquí es que la ley viene después de la salvación. En Éxodo, el Señor nos ha proveído con un modelo para entender la relación de estos importantes temas bíblicos; la ley y la salvación. La elección de Israel no dependía de su obediencia, sino venía solamente de la misericordia de Dios. La ley fue dada después de que Dios salvó a su pueblo. La ley, en vez de ser la condición de la salvación, se revela como el propósito de la salvación. Dios salva a su pueblo para que ellos puedan vivir en una relación fiel con El. La persona que ve en Éxodo una lista de condiciones para su salvación está sumamente equivocada. Ni siquiera en el Antiguo Testamento tenía la ley este propósito. Sino, todo lo contrario, la ley representaba la vida con Dios que era posible solamente como resultado de la salvación. El tema de buenas obras como propósito y resultado de la salvación se repite cuando Pablo, hablando de nuestra salvación, dice, Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas (Ef. 2:10).

En Éxodo 20 Dios nos da un breve resumen de su ley. Los diez mandamientos ayudan al lector a convivir primeramente con su Dios y luego con los demás portadores de la imagen divina. Los cuatro primeros mandamientos determinan la naturaleza de la relación entre el hombre y su Dios, y los últimos seis guían la conducta social de los seres humanos. Los capítulos 21-24 siguen con el tema de relaciones humanas y aquí vemos algo del sistema de justicia con que Israel debía gobernarse. Habiendo establecido la relación entre Dios y su pueblo y las normas de conducta para este pueblo, el libro de Éxodo procede a dar las provisiones para la adoración del Dios Soberano.
 
13. Cuál viene primero en el libro de Éxodo, la ley o la  salvación?_________________Porqué?_____________ 
________________________________________________ 
________________________________________________ 
________________________________________________ 
___________________________________________ 
14. El propósito de la salvación es…___________________ 
______________________________________________ 
_______________________________________________ 

D. El Tabernáculo (25-40):
La última parte de Éxodo es la que define la relación íntima de Israel con su Dios. Que esta relación debiera ser muy íntima no se puede dudar. Una de las metáforas más comunes en el Antiguo Testamento para describir esta relación es la de matrimonio, la relación más íntima que tiene el ser humano. 
Tal relación requiere mucha preparación, aun entre los seres humanos. Pero cuando se trata la relación entre un Dios perfecto y un pueblo pecaminoso, requiere más. En lo que resta del libro de Éxodo el Señor explica cómo se debe preparar el lugar para consumirse esta relación, el tabernáculo. En el libro de Levítico los preparativos continúan. En vez de tocar el lugar, llegan a tocar el corazón del pueblo. Una cosa es tener el lugar preparado, otra es tener preparada la persona. 

El tabernáculo representaba la culminación de la obra de Dios en esta etapa de su plan; elección, salvación, organización, y ocupación. La salvación verdadera no es nada más que esto: vivir en comunión con Dios. Lo que Dios le daba a Israel con su presencia en el tabernáculo era una pequeña prueba de la comunión venidera. Cumpliendo con sus promesas Dios siempre guarda algo más y algo mejor para el futuro. Así fue con el tabernáculo, algo hermosísimo, pero algo que servía como promesa para la próxima etapa.

15. Qué necesita toda relación íntima?
_____________________________________________ 
_______________________________________________ 
16. Por qué tenía tanta importancia el tabernáculo?
_______________________________________________ 
_______________________________________________ 
_______________________________________________ 
17. Cuál fue el tabernáculo, una promesa o una promesa cumplida? _________________Porqué?______________ 
________________________________________________ 
________________________________________________ 
III. Levítico: Santidad a Jehová

Qué es la primera cosa que piensa usted cuando aparecen en su puerta algunas visitas inesperadas? Nosotros, en nuestra casa, siempre nos preguntamos si la casa está en condiciones para recibir visitas. Tratamos de mantenerla limpia y bien organizada, pero las visitas siempre tienen su manera de cogerle a uno en momentos muy inoportunos. Quizá haya unos platos en la mesa y probablemente haya muchos juguetes de niños en el piso. Por esto, quisiéramos saber de antemano si alguien nos va a visitar. De esta manera podemos presentarnos bien y recibir a las visitas como ellas merecen ser recibidas. Si estas personas son personas muy queridas y respetadas, tratamos de preparar todo a su gusto. Queremos que estén cómodas en nuestro hogar y esperamos que se repita la visita.

La casa de Israel tenía una visita. El visitante era Dios. Y, en cierto sentido, era una visita inesperada. Ellos tenían sus promesas,que El iba a ser su Dios y que ellos iban a ser su pueblo, pero ellos no podían imaginar la forma en que tomaría lugar su visita. Su experiencia con otros dioses no era adecuado para prepararles para esta visita. Y ahora ni siquiera tenían casas ellos. Cómo podrían recibir a este Visitante? 

En el libro de Levítico el mismo Señor les explica cómo ellos han de recibirlo. Indiscutiblemente el tema de Levítico es La Santidad Santidad debe caracterizar todo lo que tiene algo que ver con esta visita. Y, como veremos, algo que ver tienen todas las partes de la vida.

A. Temas y Estructura de Levítico: Como acabamos de decir el tema principal del libro de Levítico es la santidad. Puesto que todo el mundo tiene su idea de lo que significa la santidad, es importante que veamos precisamente lo que quiere decir el Libro de Levítico cuando utiliza esta palabra. Luego, veremos como el autor divide y aplica la materia de Levítico en dos partes. Recalcamos que un buen entendimiento de santidad cristiana requiere un buen entendimiento de santidad en Levítico. 
Uno de los textos claves para entender esta palabra en su contexto es Levítico 11:45 donde Dios dice,

Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios: seréis, pues, santos, porque yo soy santo.

Aquí nosotros podemos ver que la base de la santidad tiene dos partes. Primero, el origen de toda santidad es la santidad de Dios. El pueblo de Dios es santo porque su Dios es Santo; seréis, pues santos, porque yo soy santo. La santidad de su pueblo proviene de El. Segundo, santidad significa ser apartado. Como dice nuestro texto, Porque yo soy Jehová, que os hago subir de la tierra de Egipto para ser vuestro Dios. En el hecho de sacar o apartar a su pueblo Dios le hace santo. Una buena parte de la función de las leyes y los sacrificios de Levítico tenía que ver con la identidad de Israel como pueblo sacado y apartado.

Resumamos. Dios es santo. Dios, en el hecho de apartarse un pueblo, santifica a este pueblo. Dios provee para este pueblo una guía de leyes, ritos y sacrificios para mantener y proteger la santidad que El les impartió. Santidad no es algo que se logra, sino es algo que se concede y que se protege. En Levítico Dios le da a su pueblo el ambiente en que se puede proteger esta santidad. O sea, le explica a Israel la manera en que ellos pueden acomodar a su Dios y asegurar que no se vaya. 
18. Según Levítico 22:32 y 33: Quién hace la obra de santificación?_____________________________________ 

cómo lo hace?________________________________________________________________________________________________ 
por qué lo hace?______________________ _____________________________________ 
______________________________________ 
B. Cómo Relacionarse con un Dios Santo (1-16): La primera mitad del libro de Levítico tiene que ver con la relación vertical: Dios con su pueblo. En ella encontramos todos los sacrificios que Dios exigía, y también las leyes en cuanto a los sacerdotes y la purificación del pueblo. Hay un fuerte énfasis en la limpieza y la perfección. Los sacrificios y las ofrendas tenían que ser perfectos y sin mancha. Esta perfección era un recuerdo permanente de la perfección de su Dios. Y así también los sacrificios señalaban al supremo sacrifico de Jesucristo. El libro de Hebreos nos informa que los sacrificios de animales en si no podían pagar por los pecados. Pero ellos si podían recordarle al pueblo de Dios de la naturaleza de su relación. 

19. Lea Levítico 4:1-12 y Hebreos 10:1-18 y explique cómo estos pasajes se relacionan: 
_____________________________________ 
_____________________________________ 
_____________________________________ 
_____________________________________ 
_____________________________________ 
_____________________________________ 
C. Cómo Conducirse como un Pueblo Santo (17-27): Habiendo establecido las normas para la relación con su pueblo, Dios les explica a los israelitas como ellos deben de vivir el uno con el otro. Aquí también, tanto como en su relación con Dios, su conducta tiene que ser santa, pura y sin mancha.

Con algunas pocas excepciones, nosotros podemos entender el porque de la mayoría de estas leyes sobre cosas como actos de inmoralidad. Por lo general estas leyes protegen la sanidad tanto como la santidad de las relaciones humanas en el pueblo de Dios. Pero además de estas leyes Dios provee un sistema de justicia ejemplar. Este sistema lleva la santidad de Jehová desde la buena conducta personal hasta la conducta económica de la nación entera. O sea, no queda nada fuera de la influencia de la santidad de Dios. Hasta la misma tierra tiene que ser trabajada en una manera santa y justa.

En lo relacionado con el año de jubileo, Dios nos enseña que la santidad no deja de practicarse cuando uno sale de la iglesia, sino, llega hasta la oficina de su negocio y aun más lejos.

20. Lea Levítico 25 y escriba algunas de las cosas que más le impresionaron. 
_________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________ 

Sea en señales y promesas de Cristo o sea en modelos políticos para nuestro país, el libro de Levítico tiene mucho para nosotros. Léalo y aprovéchalo!

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Conclusión

El tema del origen del Antiguo Testamento es objeto de una controversia entre dos tendencias, minimalistas (centro en Dinamarca) y maximalistas – que defienden la veracidad “histórica” de lo narrado en la Biblia. 

Hasta el presente no son pocos los que desprecian la Biblia como fuente de información antigua, pero otros muchos arqueólogos e historiadores la tienen en gran aprecio. No es que la arqueología desmienta lo que dice la Biblia, más bien es que algunos países antiguos de los que habla la Biblia no tenían como virtud registrar la verdad, y si no la siguiente evidencia:

En la gran estela funeraria del faraón Menefta (este faraón puede dar la sorpresa a más de uno), quienes escribieran en su nombre se atrevieron a decir que Israel había sido aniquilado, que Israel ya no existia, cosa que como todos sabemos es una gran mentira histórica pues Israel sigue existiendo en nuestros días. Si los escribas egipcios mintieron en cuanto a esto ¿cómo podemos pensar que tambien dijeron la verdad (por omisión) en cuanto al desastre egipcio del mar Rojo? Ellos no hablaban núnca de sus derrotas, y menos si estas tenían un caliz religioso como es el caso de su relación con Israel.

En la tumba del faraón Ramsés VI, en el Valle de los Reyes, hay un jeroglífico que dice: “Menefta peleó contra el Libertador de los hebreos”. Esta es la segunda vez en un documento egipcio que se relaciona a Israel con los egipcios, y se da el nombre de un faraón, se menciona al pueblo hebreo y se habla de su Libertador.

Los arqueólogos de la Univ. Hebrea de Jerusalén van hoy incluso más lejos en su de-construcción de los mitos creados por los hebreos a su vuelta de Babilonia. 

Para ellos, El Pentateuco constituiría el bloque más moderno de esos escritos. Adan resulta ser una transposicion del Adapo de los mitos del pais entre los dos grandes rios.

Moisés, sería para ellos otra figura creada posiblemente por hebreos que se habían asentado en el Delta egipcio (del éxodo desde luego no hay huella historica ni arqueológia alguna) y que conocían la leyenda que recoge Maneto sobre la figura, transformada luego, de Akhenaton el faraón hereje que inventó no sólo el monoteismo sino tambien “la distinción” entre religión verdadera y religiones falsas (y que fue un tirano asesinando a los que no creían en su dios-sol como dios único).

De Moisés,se habla en el Antiguo Testamento un monton de veces :

— Josué, primer libro Historico: 1:1-17 Total=9 veces; 3:7; 4:10-14 Total =tres veces; 8:31-35 Total=4 veces; 9:24; 11:12-23 [4 veces]; 12:6; 13:8-33 Total =9 veces; 14:2-11 Total =7 veces; 17:4; 18:7; 20:2; 21:2-8 Total =2 veces; 22:2-26 Total =seis veces; 23:6; 24:5. Total: 51 veces se menciona a Moisés.
— Jueces: 1:16-20 [2 veces]; 3:4; 4:11; 18:30. Total: 4 veces
— 1ª Samuel: 12:6-8  Total=2 veces
— 1ª Reyes: 2:3; 8:9; 8:53; 8:56. Total= 4 veces.
— 2ª Reyes: 14:6; 18:4; 18:6; 18:12; 21:8; 23:25 Total= 6 veces.
— 1ª Crónicas: 6:3; 6:49; 15:15; 21:29; 22:13; 23:13; 23:14; 26:15; 26:23. Total= 9 veces.
— 2ª Crónicas: 1:3; 5:10; 8:13; 23:18; 24:6; 24:9; 25:4; 30:16; 33:8; 34:14; 35:6; 35:12. Total= 12 veces.
— Esdras: 3:2; 6:18; 7:6. Total= 3 veces.
— Profeta Nehemías: 1:7; 1:8; 8:1; 8:14; 9:14; 10:29; 13:1. Total= 7 veces.
— Salmos: 77:20; 99:6; 103:7; 105:26; 106:16; 106:23; 106:32. Total= 7 veces.
— Profeta Isaías: 63:11-12. Total= 2 veces.
— Profeta Jeremías: 15:1 Total= 1 vez.
— Profeta Daniel: 9:11; 913. Total= 2 veces.
— Profeta Miqueas: 6:4. Total= 1 vez.
— Profeta Malaquías: 4:4. Total= 1 vez

También habla el Nuevo testamento de él en reiteradas ocasiones, e incluso fue citado por Jesús.

Pero la Pascua se celebró y la Ley se siguió guardando hasta la resurrección de Jesús.Esto es una evidencia clara de hecho histórico del Éxodo.

La festividad de la Pascua es la celebración de la libertad [1]

El Rabino Sergio Bergman, nos explica el significado de la Pascua para el pueblo hebreo:

La festividad de la Pascua es la celebración de la libertad. El libro de Éxodo tiene dos pilares fundamentales: uno es la celebración de la familia y el otro, la constitución del pueblo en Nación.

La piedra angular en la celebración de la familia reside no sólo en festejar su origen, sino en destacar el sentido que adquiere. Cada familia es convocada por sus ancianos; fiel a la tradición oriental,el pueblo judío los instala en el centro de la sabiduría de la vida,—más allá de las, pequeñas y necesarias, tradiciones que cada generación practica en ellas al transmitir las pautas culturales— man tienen sagrado el texto y su vigencia, cuando preservan y recrean el sentido que tiene la existencia.

Pesaj es la fiesta de la libertad y se inicia como pacto de celebración familiar. Memoria no sólo del momento en que sus antepasados salieron de Egipto, sino que, en ese acto, cada generación y cada uno de nosotros es liberado una y otra vez del Egipto en el que vive, al que se somete o es sometido. Esa noche, cada familia toma un simbólico cordero para ser sacrificado;remembranza de aquel otro que Abraham había sacricado en reemplazo de su hijo Isaac. El ángel de la muerte y de la destrucción que sacrificó a los primogénitos egipcios en tiempos de moises, saltea (en hebreos pasaj) las casas de los hebreos que están marcadas con la sangre del cordero que, ofrendado a Dios, será consumido —tribal y totémicamente—por cada familia en esa noche previa a la liberación. Dos acciones ocurren simultáneamente: sacrificar el cordero y consumirlo, y marcar los dinteles de las casas como señal. De aquí el precepto hasta nues tros días para el pueblo judío, de fijar, en los dinteles de las casas, mezuzot:texto que proclama la unidad y unicidad de Dios. La casa identificada es hogar y habitación no solo del ser,sino también del espíritu.Una protección que no es superstición ni acción mágica, sino más bien una forma de otorgar valores al hogar, cuidar de la casa y sus habitantes.

Una segunda dimensión del Pesaj la constituye la familia reunida en torno a la mesa que compart el cordero y adquiere sentido en esta ofrenda, que es memoria en cada generación,de una redención que,aún sin ser completa, puede ser posible.

Jesús es "El Cordero"
Jesús es el Cordero de Dios

La noche del seder —cena ritual de Pesaj— fue la Ultima Cena para Jesús y sus discípulos. El pan ázimo,Matzot, será partido y compartido sobre el vino del cáliz, tiempo sagrado de la liberación que será santificado en el kidush. Este mismo pan y este mismo vino de Pesaj serán los que Jesús ofrece como pacto en la Eucaristía, siendo él mismo quien ocupa el lugar del sacrificio. Tomando esta misma figura de Pesaj, la tradición cristiana establece que, Jesús como hijo de Dios, debe ser sacrificado para redimir los pecados de la humanidad y, como tal, en ese sacrificio del hijo hacer posible que el Padre y el Espíritu Santo se hagan uno, en la familia humana.

Jesús es el cordero de Dios y en su sacrificio, su sangre, que se transforma en cruz, es señal de identidad y marca por generaciones. Así como el mezuzot —el texto en el dintel de las casas judías— son el símbolo que anuncia el pacto del pueblo con Dios; en el mismo sentido, la cruz es símbolo del pacto cristiano entre el hijo del hombre con el Hijo de Dios.

Su sacrificio es un anticipo de que un mundo mejor será posible cuando —resucitado— anuncie el reino de Dios en la tierra, la misma expresión de lo mesiánico que, en la noche del recuerdo de la liberación de Egipto, el pueblo judío continúa esperando. Lo mesiánico es la celebración de la Pascua, expresada en la singularidad de las tradiciones respectivas, Pesaj o Semana Santa. Ya sea que el Mesías regrese o venga por vez primera, judíos y cris tianos afirmamos que lo mesiánico se realiza en la obra de nuestras manos.

Ser diferentes no impide estar unidos cuando —estar unidos— no es ser lo mismo, sino reconocidos en la unidad de lo común y en la diversidad de la propia identidad.

Así, marcar la casa con mezuzot, o llevar el símbolo de la cruz, son mandatos de encarnar la propia tradición y hacer de la esperanza un proyecto común, en lugar de una ilusión. Sin identidad,valores y afirmación de la propia raíz, no hay posibilidad de crecimiento, de dar los frutos, de asegurar la trascendencia. El sacrificio y la sangre son recuer dos de lo que sucedió en el pasado, es cierto; pero también son memoria vigente y actual de lo que nos sucede. 

Este es un comentario de un creacionista Tierra Joven, que opina que la creación tiene 6.000 años, aproximadamente.

«Cada vez que la Biblia se confronta con la Arqueología, sale bien parada; un ejemplo de esto es que estaba enseñando sobre los egipcios, miles de años antes de que se realizaran las primeras excavaciones. El texto bíblico hebreo llama a un milenario faraón por su nombre: Ramsés, ya desde el libro de Éxodo, uno de los primeros. ¿No aporta credibilidad este planteamiento socio-histórico, verificado milenios más tarde?

Pero bien, una vez aclarada la nota discordante, y con esta evidencia bíblica sobre historia egipcia, permítanme presentarles una tabla con la edad de la Tierra, según la Biblia:

Según pueden ver; el tiempo bíblico hasta la muerte de José, corresponde al año 2316 de la Creación de Dios. Si analizamos que José llegó a Egipto siendo aún un muchacho, alrededor del 2236 bíblico, y que los hebreos permanecieron esclavos 400 años, tendremos que la etapa libertaria corresponde al 2636 bíblico… Y ese suceso coincidió en el tiempo con la llegada al poder de Ramsés II, quien había esclavizado a los israelíes para terminar la obra del padre, referida en Éxodo 1:11:

Fue así como los egipcios pusieron capataces para que oprimieran a los israelitas. Les impusieron trabajos forzados, tales como los de edificar para el faraón las ciudades de almacenaje Pitón y Ramsés.”

Según la Biblia, este Ramsés es el que atrae las plagas de Dios, por no querer liberar a Moisés, y muere al intentar perseguir a los hebreos, mientras cruzaban el mar Rojo. Y según los historiadores, Ramsés II, murió en el 1213 aC; de modo que, si sumamos los 2636 años bíblicos hasta Moisés, más los 1213 desde ese punto de la historia, hasta Cristo, y luego le agregamos los 2009 hasta la actualidad, tenemos:

2636 + 1213 + 2009 = ¡5858 años!

Aproximadamente el mismo resultado que arroja, el sumar la cronología desde Adán a Cristo, según lo refiere Lucas. Es decir; se mire como se mire, la Tierra bíblica jamás acreditará los 15000 años que algunos seudo cristianos pretenden endosarle. No importa bajo que cronología se sume; el registro de la obra del Creador según los tiempos bíblicos, no llega a los 6000 años… 

La exactitud de los años es importante, pues lo que defiendo es que cada persona que decida entregarse a Cristo, debe estar convencida que la Biblia es un Manual de Conducta fiable y creíble. Debe estar convencida que se podrá acceder a Sus promesas, si se es fiel a sus postulados.

Por eso es que insisto con sus coherencias, vistas al derecho y al revés; incluso al contrastarlas con la historia de la humanidad, para que cada nuevo cristiano sepa que al leer, no está frente a un libro de ficción, de suposiciones o de posibilidades teóricas, sino ante un amplio compendio garantizado por el propio Jesús, pues el Señor dijo:

  • Yo soy el alfa y la omega

El Hijo de Dios nos garantiza desde la primera a la última letra de su legado escrito, como una guía fiable hasta su regreso. Y esto no lo digo yo, sino el propio Señor:

  • Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida.” [Apoc 2:10]

¿A qué tenemos que ser fiel? Quien tenga el Espíritu de Cristo, sabe perfectamente cuál es la única referencia para lograr esa fidelidad que espera: Su Santa Palabra, cuya Credibilidad fue sellada por un personalísimo cuño rojo, desde la Cruz del Calvario.

Asimismo, la resurrección a la vida eterna anunciada, fue certificada por quien resucitó para entregarla a todo el pueda acreditar la fidelidad exigida… a todo el que haya sido merecedor de recibirla, en la hora del momento inevitable. »[2]

No se si es exacto esta antiguedad, ni si es correcto utilizar la biblia para calcular la antiguedad del planeta. Pero si es importante darnos cuenta que la Biblia no miente cuando habla y da referencias historicas.

Notas:

[1] Rabino Sergio Bergman,Argentina Ciudadana, con textos bíblicos Ediciones B,p.97-102

[2] http://jolimu.wordpress.com/2009/03/10/el-peligro-del-seudocristianismo

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El arqueólogo Israel Finkelstein, director del Instituto de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv, ha buscado evidencias que arrojen luz sobre los eventos narrados en el Pentateuco (los cinco primeros libros de la Biblia: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio), por lo que ahora tenemos una idea más clara sobre los orígenes del pueblo de Israel y los escritos que dieron origen al monoteísmo.

Basado en la evidencia arqueológica Finkelstein llegó a la conclusión que la saga histórica relatada en el Pentateuco de los cristianos y la Torá de los judíos es un brillante producto de la imaginación humana, que muchos de sus episodios nunca existieron y que su origen no responde a ninguna revelación divina.

El Nuevo Diccionario Bíblico de Editorial Certeza dice:

La época de la dinastía 19º fue la más cosmopolita en la historia egipcia.

En la 18º dinastía entraron en cantidad palabras hebreo cananeas en la lengua y la literatura egipcias y los oficiales de gobierno egipcio ostentaban con orgullo su conocimiento de la lengua cananea (papiro Anostan I,véase ANET p.477b)

El hecho de notar en el relato del Pentateuco conocimientos sobre la cultura de las tierras cananeas, no necesariamente nos obliga a pensar que la fecha de composición del Pentateuco sea posterior a la invasión israelita de Canaán, como algunos historiadores piensan. Es muy difícil que los hebreos no hayan oído anda en Egipto de estos pueblos ya que los dioses semíticos eran aceptados por los egipcios (Baal, Anat, Resef, Astarte o Astartot)

Después de salir de Egipto y de cruzar el mar de las cañas (E. 14:10-15:27) y hasta que finalmente alcanzaron el Jordán sin pasar por Edom y Moab (Num. 20ss) los israelitas pasaron muchos  años en el territorio intermedio que comprendía:

1. La península de Sinaí, flanqueada por los golfos de Suez y Acaba y se parados del mediterráneo en el N. por el polvoriento camino de la tierra de los filisteos que ligaba a Egipto con Palestina

2. El largo valle hendido del Arabá que se extendía hacia el sur desde el Mar Muerto hasta el golfo de Acaba

3. El desierto de Zin al Sur de Berseba

Cuando salieron de Egipto había como 600.000 hombres de a pie, además de familiares y una gran multitud de toda clase de gentes.

Cuando censaron en el Sinaí a los hombres de las tribus a excepción de Leví, dio un total de 603.550 hombres de mas de veinte años que podían llevar espada (Num. 2:32)

Esto sugiere un total aproximado de 2 millones de personas.

Aunque en estas cifras aparentan ser algo elevadas, no pueden descartarse en forma absoluta, ya que no hay hasta el momento otra explicación mejor que esta.

Es posible que las cifras sean exageradas ya que el acto de transmisión de cifras es algo factible de error.

Debemos tener en cuenta que no eran un pueblo urbanizado, sino un grupo de esclavos, acostumbrados a valerse por si mismos. Sus modos de vida los capacitaba para ingeniárselas perfectamente por su propia cuenta

No debe causarnos sorpresas un hecho como este, en el que un gran número de personas sometidas abandone un país grande. A finales del siglo XIV A.C. gentes procedentes de unos 14 países de regiones montañosas y comunas aparentemente abandonaron sus lugares de habitación dentro del reino hitita y se trasladaron a la tierra de Imna (Prólogo al tratado de Suppiluliana y “Mattivaza Werdner,Politische Dokumente ans Klimasien,1923,p.5) para ser llevados de vuelta posteriormente por el poderoso rey hitita Suppiluliomna (pag. 485,col. 2,I,DB.Certeza)

Sin embargo el Faraón de Egipto no logró los mismos resultados al intentar retener y luego recapturar de los hebreos.

Se cree que la entrada de Jacob con su familia a Egipto haya sido aproximadamente por el año 1700 a.C, durante el período de los Hicsos de la historia  egipcia, durante el cual gobernantes de origen semita aparecen como faraones de Egipto; esto concordaría con la mezcla de elementos egipcios y semitas (Gen. 37:1)

Un limite inferior para la fecha del éxodo se indica probablemente en “la estela de Israel”, inscripción triunfal de Merneptah, fechada en el 5º año (ca. 1220 a.c.), que menciona la derrota de diversas ciudades y pueblos en Palestina, incluso Israel.

Aunque algunos niegan el hecho de que Merneptah jamás haya invadido Palestina, sin embargo una inscripción de memeptah en un templo de Amada en Nubia, en frases estrictamente paralelas, lo califica de “sometedor de Gezer” y “arrebatador de Libia”

Esto último se refiere a la victoria de Memeptah en Libia en el 5º año de su reinado (“estela de Israel”)

Esto implica seguramente la exitosa intervención de Merneptah en Palestina, hecho que concuerda perfectamente con las referencias a Asaclón, Gezer, Yeroam, Israel y Khunm como “conquistada”, “sometida”, “aniquilada””sus meses no existen” y “enviudada” respectivamente en la estela de Israel.

La referencia a “Israel, sus mieses (lit. simiente) no existen, podría reflejar la práctica egipcia de prender fuego a veces a los sembrados de sus enemigos; esto se aplica no al momento de salir de Egipto sino al inicio del asentamiento de Israel en Palestina; pero no el momento.

Tomando como base la estela de Israel, es casi seguro que Israel penetró en Palestina con anterioridad al año 1229 a.C y que el éxodo ocurrió 40 años antes o sea con anterioridad a 1260 a.C  La fecha probable del éxodo queda así reducida al período 1290 – 1260 a.C

Algunos suponen que e produjo mas de un éxodo de Egipto o de que algunas tribus nunca entraron a Egipto, pero no existen pruebas objetivas extremas alguna y las tradiciones bíblicas están claramente en contra de tales suposiciones.

La habim/apiru, conocidos a través de las tablillas halladas en Tell-el-Anarma como muy activos en Palestina alrededor del año 1350 a.C

Se equiparan a veces con los hebreos al mando de Josué. Pero el año 1350 al mando de Josué a.C es una fecha prematura para asignarlo a la conquista.

Este término se aplica también a otros pueblos, y no solo a los mencionados  en la Biblia, en una cantidad de documentos que llevan fechas entre los años  1800 y 1150 a.C y abarcan países tan distantes como Mesopotamia, Egipto, Siria y Asia Menor. Es probable que los hebreos hayan sido considerados habirus a afirmar dogmáticamente.

“Toda la información bíblica juntamente con la información arqueológica, comienza a “cuadrar”, cuando se tienen en cuenta las prácticas antiguas correspondientes; cualquier solución definitiva en lo que se refiere a detalles requiere información mucho mas completa”

Fuente Bibliográfica:

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“El Exodo no existió”, afirma el arqueólogo Israel Finkelstein

“El Exodo no existió”, afirma el arqueólogo Israel Finkelstein

Descargar ( El-exodo-no-existio-afirma-el-arqueologo-israel-finkelstein.pdf )

Introduccion:

“Aunque la arqueología no es inspirada ni infalible, no podemos pasarla por alto. Sea cual sea la fecha de la invasión de Canaán, sabemos que los israelitas ya estaban en Canaán hacia fines del siglo XIII, porque un monumento de victoria erigido por el faraón Mer-nepath I en aquella fecha menciona una batalla entre los egipcios y los hebreos en Canaán.” (Pablo Hoff) 1

Sus investigaciones han revolucionado la disciplina de la arqueología bíblica    

 

TEL AVIV.– Israel Finkelstein es un hombre de suerte: aunque sus trabajos de arqueología cuestionan el origen divino de los primeros libros del Antiguo Testamento, judíos y católicos acogen sus hipótesis con auténtico interés y, curiosamente, no lo estigmatizan.

Este enfant terrible de la ciencia revolucionó la nueva arqueología bíblica cuando afirmó que la saga histórica relatada en los cinco libros que conforman el Pentateuco de los cristianos y la Torá de los judíos no responde a ninguna revelación divina. Dijo que, por el contrario, esa gesta es un brillante producto de la imaginación humana y que muchos de sus episodios nunca existieron.

El Pentateuco “es una genial reconstrucción literaria y política de la génesis del pueblo judío, realizada 1500 años después de lo que siempre creímos”, sostiene Finkelstein, de 57 años, director del Instituto de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv.

Añade que esos textos bíblicos son una compilación iniciada durante la monarquía de Josías, rey de Judá, en el siglo VII a.C. En aquel momento, ese reino israelita del Sur comenzó a surgir como potencia regional, en una época en la cual Israel (reino israelita del Norte) había caído bajo control del imperio asirio.

El principal objetivo de esa obra era crear una nación unificada, que pudiera cimentarse en una nueva religión. El proyecto, que marcó el nacimiento de la idea monoteísta, era constituir un solo pueblo judío, guiado por un solo Dios, gobernado por un solo rey, con una sola capital, Jerusalén, y un solo templo, el de Salomón. En sus trabajos, que han marcado a generaciones de la nueva escuela de la arqueología bíblica, Finkelstein establece una coherencia entre los cinco libros del Pentateuco: el Génesis, el Exodo, el Levítico, los Números y el Deuteronomio. Los siglos nos han traído esos episodios que relatan la creación del hombre, la vida del patriarca Abraham y su familia -fundadores de la nación judía-, el éxodo de Egipto, la instalación en la tierra prometida y la época de los Reyes. Según Finkelstein, esos relatos fueron embellecidos para servir al proyecto del rey Josías de reconciliar a los dos reinos israelitas (Israel y Judá) e imponerse frente a los grandes imperios regionales: Asiria, Egipto y Mesopotamia. El arqueólogo recibió a LA NACION en la Universidad de Tel Aviv.

-Durante más de veinte siglos, los hombres creyeron que Dios había dictado las Escrituras a un cierto número de sabios, profetas y grandes sacerdotes israelitas.

-Así es. Para las autoridades religiosas, judías y cristianas, Moisés era el autor del Pentateuco. Según el Deuteronomio, el profeta lo escribió poco antes de su muerte, en el monte Nebo. Los libros de Josué, de los Jueces y de Samuel eran archivos sagrados, obtenidos y conservados por el profeta Samuel en el santuario de Silo, y los libros de los Reyes venían de la pluma del profeta Jeremías. Así también, David era el autor de los Salmos y Salomón, el de los Proverbios y el del Cantar de los Cantares.

-Y sin embargo?

-Desde el siglo XVII, los expertos comenzaron a preguntarse quién había escrito la Biblia. Moisés fue la primera víctima de los avances de la investigación científica, que planteó cantidad de contradicciones. ¿Cómo es posible -preguntaron los especialistas- que haya sido el autor del Pentateuco cuando el Deuteronomio, el último de los cinco libros, describe el momento y las circunstancias de su propia muerte?

-Usted afirma que el Pentateuco fue escrito en una época mucho más reciente.

-La arqueología moderna nos permite asegurar que el núcleo histórico del Pentateuco y de la historia deuteronómica fue compuesto durante el siglo VII antes de Cristo. El Pentateuco fue una creación de la monarquía tardía del reino de Judá, destinada a propagar la ideología y las necesidades de ese reino. Creo que la historia deuteronómica fue compilada, durante el reino de Josías, a fin de servir de fundamento ideológico a ambiciones políticas y reformas religiosas particulares.

-Según la Biblia, primero fue el viaje del patriarca Abraham de la Mesopotamia a Canaán. El relato bíblico abunda en informaciones cronológicas precisas.

-Es verdad. La Biblia libra una cantidad de informaciones que deberían permitir saber cuándo vivieron los patriarcas. En ese relato, la historia de los comienzos de Israel se desarrolla en secuencias bien ordenadas: los Patriarcas, el Exodo, la travesía del desierto, la conquista de Canaán, el reino de los Jueces, el establecimiento de la monarquía. Haciendo cálculos, Abraham debería de haber partido hacia Canaán unos 2100 años antes de Cristo.

-¿Y no es así?

-No. En dos siglos de investigación científica, la búsqueda de los patriarcas nunca dio resultados positivos. La supuesta migración hacia el Oeste de tribus provenientes de la Mesopotamia, con destino a Canaán, se reveló ilusoria. La arqueología ha probado que en esa época no se produjo ningún movimiento masivo de población. El texto bíblico da indicios que permiten precisar el momento de la composición final del libro de los Patriarcas. Por ejemplo, la historia de los patriarcas está llena de camellos. Sin embargo, la arqueología revela que el dromedario sólo fue domesticado cuando se acababa el segundo milenio anterior a la era cristiana y que comenzó a ser utilizado como animal de carga en Medio Oriente mucho después del año 1000 a.C. La historia de José dice que la caravana de camellos transporta “goma tragacanto, bálsamo y láudano”. Esa inscripción corresponde al comercio realizado por los mercaderes árabes bajo control del imperio asirio en los siglos VIII y VII a.C. Otro hecho anacrónico es la primera aparición de los filisteos en el relato, cuando Isaac encuentra a Abimelech, rey de los filisteos. Esos filisteos -grupo migratorio proveniente del mar Egeo o de Asia Menor- se establecieron en la llanura litoral de Canaán a partir de 1200 a.C. Esos y otros detalles prueban que esos textos fueron escritos entre los siglos VIII y VII a.C.

-El heroísmo de Moisés frente a la tiranía del faraón, las diez plagas de Egipto y el éxodo masivo de israelitas hacia Canaán son algunos de los episodios más dramáticos de la Biblia. ¿También eso es leyenda?

-Según la Biblia, los descendientes del patriarca Jacob permanecieron 430 años en Egipto antes de iniciar el éxodo hacia la Tierra Prometida, guiados por Moisés, a mediados del siglo XV a.C. Otra posibilidad es que ese viaje se haya producido dos siglos después. Los textos sagrados afirman que 600.000 hebreos cruzaron el Mar Rojo y que erraron durante 40 años por el desierto antes de llegar al monte Sinaí, donde Moisés selló la alianza de su pueblo con Dios. Sin embargo, los archivos egipcios, que consignaban todos los acontecimientos administrativos del reino faraónico, no conservaron ningún rastro de una presencia judía durante más de cuatro siglos en su territorio. Tampoco existían, en esas fechas, muchos sitios mencionados en el relato. Las ciudades de Pitom y Ramsés, que habrían sido construidas por los hebreos esclavos antes de partir, no existían en el siglo XV a.C. En cuanto al Exodo, desde el punto de vista científico no resiste el análisis.

-¿Por qué?

-Porque, desde el siglo XVI a.C., Egipto había construido en toda la región una serie de fuertes militares, perfectamente administrados y equipados. Nada, desde el litoral oriental del Nilo hasta el más alejado de los pueblos de Canaán, escapaba a su control. Casi dos millones de israelitas que hubieran huido por el desierto durante 40 años tendrían que haber llamado la atención de esas tropas. Sin embargo, ni una estela de la época hace referencia a esa gente. Tampoco existieron las grandes batallas mencionadas en los textos sagrados. La orgullosa Jericó, cuyos muros se desplomaron con el sonar de las trompetas de los hebreos, era entonces un pobre caserío. Tampoco existían otros sitios célebres, como Bersheba o Edom. No había ningún rey en Edom para enfrentar a los israelitas. Esos sitios existieron, pero mucho tiempo después del Exodo, mucho después de la emergencia del reino de Judá. Ni siquiera hay rastros dejados por esa gente en su peregrinación de 40 años. Hemos sido capaces de hallar rastros de minúsculos caseríos de 40 o 50 personas. A menos que esa multitud nunca se haya detenido a dormir, comer o descansar: no existe el menor indicio de su paso por el desierto.

-En resumen, los hebreos nunca conquistaron Palestina.

-Nunca. Porque ya estaban allí. Los primeros israelitas eran pastores nómadas de Canaán que se instalaron en las regiones montañosas en el siglo XII a.C. Allí, unas 250 comunidades muy reducidas vivieron de la agricultura, aisladas unas de otras, sin administración ni organización política. Todas las excavaciones en la región exhumaron vestigios de poblados con silos para cereales, pero también de corrales rudimentarios. Esto nos lleva a pensar que esos individuos habían sido nómadas que se convirtieron en agricultores. Pero ésa fue la tercera ola de instalación sedentaria registrada en la región desde el 3500 a.C. Esos pobladores pasaban alternativamente del sedentarismo al nomadismo pastoral con mucha facilidad.

-¿Por qué?

-Ese tipo de fluctuación era muy frecuente en Medio Oriente. Los pueblos autóctonos siempre supieron operar una rápida transición de la actividad agrícola a la pastoral en función de las condiciones políticas, económicas o climáticas. En este caso, en épocas de nomadismo, esos grupos intercambiaban la carne de sus manadas por cereales con las ricas ciudades cananeas del litoral. Pero cuando éstas eran víctimas de invasiones, crisis económicas o sequías, esos pastores se veían forzados a procurarse los granos necesarios para su subsistencia y se instalaban a cultivar en las colinas. Ese proceso es el opuesto al que relata la Biblia: la emergencia de Israel fue el resultado, no la causa, del derrumbe de la cultura cananea.

-Pero entonces, si esos primeros israelitas eran también originarios de Canaán, ¿cómo identificarlos?

-Los pueblos disponen de todo tipo de medios para afirmar su etnicidad: la lengua, la religión, la indumentaria, los ritos funerarios, los tabúes alimentarios. En este caso, la cultura material no propone ningún indicio revelador en cuanto a dialectos, ritos religiosos, formas de vestirse o de enterrar a los muertos. Hay un detalle muy interesante sobre sus costumbres alimentarias: nunca, en ningún poblado israelita, fueron exhumados huesos de cerdo. En esa época, los primeros israelitas eran el único pueblo de esa región que no comía cerdo.

-¿Cuál es la razón?

-No lo sabemos. Quizá los protoisraelitas dejaron de comer cerdo porque sus adversarios lo hacían en profusión y ellos querían ser diferentes. El monoteísmo, los relatos del Exodo y la alianza establecida por los hebreos con Dios hicieron su aparición mucho más tarde en la historia, 500 años después. Cuando los judíos actuales observan esa prohibición, no hacen más que perpetuar la práctica más antigua de la cultura de su pueblo verificada por la arqueología.

-En el siglo X a.C. las tribus de Israel formaron una monarquía unificada -el reino de Judá- bajo la égida del rey David. David y su hijo, Salomón, servirán de modelo a las monarquías de Occidente. ¿Tampoco ellos fueron lo que siempre se creyó?

-Tampoco en este caso la arqueología ha sido capaz de encontrar pruebas del imperio que nos legó la Biblia: ni en los archivos egipcios ni en el subsuelo palestino. David, sucesor del primer rey, Saúl, probablemente existió entre 1010 y 970 a.C. Una única estela encontrada en el santuario de Tel Dan, en el norte de Palestina, menciona “la casa de David”. Pero nada prueba que se haya tratado del conquistador que evocan las Escrituras, capaz de derrotar a Goliat. Es improbable que David haya sido capaz de conquistas militares a más de un día de marcha de Judá. La Jerusalén de entonces, escogida por el soberano como su capital, era un pequeño poblado, rodeado de aldeas poco habitadas. ¿Dónde el más carismático de los reyes hubiera podido reclutar los soldados y reunir el armamento necesarios para conquistar y conservar un imperio que se extendía desde el Mar Rojo, al Sur, hasta Siria, al Norte? Salomón, constructor del Templo y del palacio de Samaria, probablemente tampoco haya sido el personaje glorioso que nos legó la Biblia.

-¿Y de dónde salieron sus fabulosos establos para 400.000 caballos, cuyos vestigios sí se han encontrado?

-Fueron criaderos instalados en el Sur por el reino de Israel varios decenios más tarde. A la muerte de Salomón, alrededor del 933 a.C., las tribus del norte de Palestina se separaron del reino unificado de Judá y constituyeron el reino de Israel. Un reino que, contrariamente a lo que afirma la Biblia, se desarrolló rápido, económica y políticamente. Los textos sagrados nos describen las tribus del Norte como bandas de fracasados y pusilánimes, inclinados al pecado y a la idolatría. Sin embargo, la arqueología nos da buenas razones para creer que, de las dos entidades existentes, la meridional (Judá) fue siempre más pobre, menos poblada, más rústica y menos influyente. Hasta el día en que alcanzó una prosperidad espectacular. Esto se produjo después de la caída del reino nórdico de Israel, ocupado por el poderoso imperio asirio, que no sólo deportó hacia Babilonia a los israelitas, sino que además instaló a su propia gente en esas fértiles tierras.

-¿Fue, entonces, durante el reino de Josías en Judá cuando surgió la idea de ese texto que se transformaría en fundamento de nuestra civilización occidental y origen del monoteísmo?

-Hacia fines del siglo VII a.C. hubo en Judá un fermento espiritual sin precedente y una intensa agitación política. Una coalición heteróclita de funcionarios de la corte sería responsable de la confección de una saga épica compuesta por una colección de relatos históricos, recuerdos, leyendas, cuentos populares, anécdotas, predicciones y poemas antiguos. Esa obra maestra de la literatura -mitad composición original, mitad adaptación de versiones anteriores- pasó por ajustes y mejoras antes de servir de fundamento espiritual a los descendientes del pueblo de Judá y a innumerables comunidades en todo el mundo.

-El núcleo del Pentateuco fue concebido, entonces, quince siglos después de lo que creíamos. ¿Sólo por razones políticas? ¿Con el fin de unificar los dos reinos israelitas?

-El objetivo fue religioso. Los dirigentes de Jerusalén lanzaron un anatema contra la más mínima expresión de veneración de deidades extranjeras, acusadas de ser el origen de los infortunios que padecía el pueblo judío. Pusieron en marcha una campaña de purificación religiosa, ordenando la destrucción de los santuarios locales. A partir de ese momento, el templo que dominaba Jerusalén debía ser reconocido como único sitio de culto legítimo por el conjunto del pueblo de Israel. El monoteísmo moderno nació de esa innovación.

Conclucion:

Trataré de dar respuestas a este controversial artículo.

Ver Enlaces relacionados con el artículo “Búsqueda en fuentes externas a la Biblia de las evidencias de la permanencia de Israel en Egipto previas al Exodo”

Paulo Arieu

Administrador


Fuente: Luisa Corradini / LA NACION, 25 de enero de 2006

 

Enlace: http://www.lanacion.com.ar/edicionimpresa/

cultura/nota.asp?nota_id=775002

Citado en http://terraeantiqvae.blogia.com/2006/012501–el-exodo-no-existio-afirma-el-arqueologo-israel-finkelstein.php

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Notas:

1 Pablo Hoff,Libros Históricos,Ed. Vida,p.27

Bibliografía consultada

EL PENTATEUCO parte 1

EL PENTATEUCO parte 1

UN ESTUDIO DE LOS PRIMEROS CINCO LIBROS DE LA BIBLIA

Introducción: El Pentateuco – Cinco Libros, Un Sólo Fundamento.

En las próximas páginas nosotros quisiéramos estudiar el fundamento de toda la revelación bíblica; los cinco libros que se llaman el Pentateuco. Entendemos que para construir un edificio hay que echar el fundamento con mucho cuidado y mucha destreza. Cualquier problema en el fundamento, sin importar cuan pequeño sea, resulta en problemas serios y grandes en la construcción. Y cuando estos problemas aparecen no hay otro remedio que tumbar el edificio y comenzar de nuevo.

El fundamento determina casi todos los aspectos del edificio. Una vez terminado el fundamento, no se puede cambiar las especificaciones del edificio, no se puede cambiar el plan. Los primeros cinco libros, el Pentateuco, sirven como este fundamento para la gran obra de la Biblia. En ellos nosotros vemos el comienzo de todos los temas bíblicos y en ellos vemos el plan de Dios para el ser humano. Al estudiarlos, nosotros podemos determinar cuáles son estos grandes temas bíblicos y podemos profundizar nuestro conocimiento de ellos. Si quiere saber para dónde va Dios con nosotros, estudie el fundamento!

La palabra “Pentateuco” quiere decir de cinco partes. Desde tiempos muy antiguos los primeros cinco libros de la Biblia se han agrupado en un sólo libro. Este libro grande se llama el Pentateuco. En el pueblo judío estos cinco libros son conocidos como Tora, o la Ley. Se considera que Moisés es el autor o, por lo menos, la fuente, de casi todos los acontecimientos recordados en estos libros.

En cuanto a la estructura del Pentateuco, los tres libros en el medio del grupo comparten un evento central, la entrega de la ley de Dios al pueblo de Israel por medio de Moisés. El primer libro, Génesis, amarra el comienzo del pueblo de Dios con el comienzo del mundo, enseñándonos el propósito y plan de Dios desde el principio. El último libro, Deuteronomio, dirige nuestra vista al horizonte del futuro. Habiendo comenzado mirando hacia atrás, nosotros terminamos la lectura del Pentateuco ansiosos y deseosos por saber lo que ha de venir. La historia del Pentateuco se convierte en promesa en cada página; promesa no sólo para los judíos, sino para nosotros también.

Esperamos que mientras nosotros estudiemos el fundamento de nuestra historia en la Biblia, el Señor nos conceda (como concedió a Moisés en el monte Nebo) un vistazo de nuestro futuro y nuestra tierra prometida.

El Éxodo

El Éxodo

Juan Manuel Martín-Moreno

a. Marco histórico de la estancia en Egipto

1. Cronología del Éxodo

Tras analizar la historicidad de los relatos patriarcales, estudiaremos ahora la historicidad de los relatos relacionados con la entrada y salida de Egipto.

 

El Génesis se refiere al hecho de que tras el vagabundeo de las los patriarcas por los bosques y pastizales del Canaán se asentaron en Egipto donde residieron durante varias generaciones. El hermoso ciclo de tradiciones sobre José y sus hermanos ambienta este descenso de las tribus israelitas al país de Egipto con motivo de una gran hambruna que se extendió por todo el ámbito del Creciente fértil. Esta estancia de los hebreos en Egipto debería situarse entre los siglos XVII al XIII antes de Cristo.

 

según una cronología que nos dice que los hebreos estuvieron cuatrocientos años en Egipto, la presencia de los hebreos en Egipto debería situarse entre los siglos XVII al XIII antes de Cristo (Gn 15,13; Ex 12, 40-41).

 

Según estas mismas tradiciones la presencia de los hebreos en Egipto habría atravesado por dos etapas radicalmente distintas. Una primera en la que gozaron del favor real del Faraón, de quien José había sido el primer ministro. Y una segunda etapa en la que “se levantó un rey nuevo que no había conocido a José” (Ex 1,8), y entonces el pueblo hebreo comenzó a experimentar la opresión y la discriminación racial y religiosa. “Estuvimos en Egipto como esclavos del Faraón, sacándonos el Señor de allí con mano poderosa” (Dt 6,21).

 

¿Qué nos dice la historia profana sobre esta época? El descenso del pueblo hebreo a Egipto podría situarse muy bien durante los siglos XVII o XVI. En esta época, según el historiador Manetón, Egipto estaba invadido por los hiksos, o pueblos pastores semitas, primos hermanos de los hebreos, que establecieron su capital en Avaris (Tell ed.Daba). Su hegemonía en Egipto puede coincidir con la dinastía XV, de los siglos XVII-XVI.

 

Es verosímil pensar que durante el dominio hikso los clanes patriarcales hubieran podido asentarse en Egipto con todo tipo de facilidades al amparo de los faraones reinantes. Algunos hiksos llevan los nombres de Jacob y Hur. El asentamiento en Goshen, en el delta, y la proximidad al palacio del faraón (Gn 45,10; 46,28-29) es más verosímil en la época de los hiksos, cuando la capital estaba en Avaris, en el delta. Algunos nombres egipcios tales como Moisés y Pinjás abonan la estancia de al menos una parte de los hebreos en Egipto.

 

La situación básica descrita en el libro del Éxodo es la inmigración de clanes semitas procedentes de Canaán y asentados en las regiones del borde oriental del delta.  Esta situación es perfectamente verosímil y está bien documentada en lo hallazgos arqueológicos. La vida de los cananeos estaba sometida a los ciclos de lluvia y sequía, y en los períodos secos, tenían que refugiarse en Egipto, donde las crecidas del Nilo eran estables y seguras. En la tumba de los Beni Hassan podemos ver los retratos de algunos de estos semitas que venían a Egipto buscando grano

 

Con todo, como ya vimos no hay que pensar que todos los clanes estuvieron en Egipto, sino que estaban ya previamente asentados en Canaán y se federaron a los recién llegados. Probablemente el núcleo de los procedentes de Egipto sería el de los clanes de la “casa de José”, y también la tribu de Leví.

2.- Historicidad del Éxodo y la alianza    

Estudiaremos en esta sección los resultados de la crítica histórica sobre los sucesos que culminan en la entrada en Canaán de las tribus procedentes de Egipto

 

    -esclavitud. No se puede dudar que una parte de los antepasados de Israel estuvo en Egipto en esclavitud. Una tradición vergonzosa como ésta no puede ser fruto de una invención. Muchos nombres de levitas son nombres egipcios. Nos consta que los egipcios habían empleado a esclavos hapiru semitas en las construcciones faraónicas.

 

    -éxodo: tampoco se puede negar que la salida de estos esclavos se realizó en medio de hechos extraños y admirables que dejaron una profunda huella en la conciencia colectiva. Aun aceptando que la versión actual está muy magnificada según las leyes de la épica, en el origen debió haber algún acontecimiento “providencial” que es la condición de posibilidad de que se generase esa tradición. El éxodo es el centro de la confesión del pueblo hebreo. No puede ser todo una leyenda.

 

    Es verdad que en las crónicas egipcias no hay ningún documento que confirme el hecho, pero eso no es de extrañar. Los egipcios no nos cuentan sus derrotas en sus documentos, y además en cualquier caso aquella derrota debió ser para ellos apenas un pequeño incidente, apenas digno de mención. Es más que dudoso que la propia persona del faraón capitanease el destacamento egipcio que persiguió a los egipcios fugitivos.

 

    -peregrinación y Sinaí: Durante la marcha por el desierto se dio una experiencia religiosa que marcaría definitivamente la vida del pueblo. Las estructuras básicas de la identidad religiosa de Israel cuajaron en el desierto.

 

Un hecho tan decisivo y trascendental debió haber tenido un tiempo fuerte: lo que llamamos la experiencia del Sinaí, o acta fundacional de la alianza. No es posible determinar dónde estaba ese monte. Tampoco es posible seguir el mapa de la marcha del pueblo. Puede ser que distintas tribus viajasen por caminos distintos. En la Biblia se mezclan distintos itinerarios y no es posible secuenciar un itinerario único. Además los años del desierto no hay que concebirlos como un “viaje”. Ese camino se puede cubrir en pocas semanas. Es más bien un género de vida, de itinerancia el que representan esos 40 años, más bien que un viaje lineal de un punto hacia otro. Parece además que gran parte de este tiempo lo pasaron junto al oasis de Qadesh Barnea.

 

Además hay indicios que nos hacen pensar que hubo itinerarios distintos. Un grupo parece haber salido de Egipto por el Norte, y seguir la costa mediterránea para internarse en Canaán por el Sur, en lo que habría de ser después el territorio de Judá. Sería un grupo de hijos de “Lía”, y según parece salieron de Egipto expulsados, y no huyendo.

 

El otro grupo, el que sale por el este de Egipto van huyendo del faraón y evitan las rutas flanqueadas por las fortalezas egipcias. Sería este grupo el que cruzó el Mar Rojo y atravesó el Sinaí llegando a Canaán a través de las estepas de Moab por el este. Este sería el grupo de Moisés y Aarón, que habría tenido la experiencia de la alianza en el Sinaí.

 

No cabe duda razonable sobre la existencia de Moisés. Los sucesos del éxodo y el Sinaí postulan una gran personalidad carismática. Todas las grandes religiones han tenido un fundador personal y no son fruto de experiencias colectivas anónimas. Recordemos el Islam, el Budismo o el Cristianismo.

 

Lo mismo debemos pensar del Yahvismo, que en su conjunto representa una de las más sublimes intuiciones religiosas de la historia. Casi a priori tenemos que postular que debió existir un Moisés.

 

Hay que reconocer que el libro del Éxodo ha simplificado y a su vez magnificado los recuerdos. El número de israelitas en Egipto nunca pudo haber sido tan numeroso como nos cuenta Ex 12,37 (600.000 combatientes, que con mujeres y niños darían una cifra de dos millones). ¿Cómo una población tan grande podía haber sido atendida sólo por dos parteras Sifrá y Puá? (Ex 1,15). Además si seguimos la cronología corta -cuatro generaciones’, ¿cómo es posible que las 70 personas que han bajado a Egipto se hayan convertido en tan poco tiempo en 2 millones? La tradición de cifras elevadas puede provenir de una era muy posterior, quizás de los censos de Salomón, cuando el pueblo hebreo tuvo su época de máximo esplendor.

 

Lo más lógico es pensar que los israelitas en Egipto fueron sólo unos pocos miles, a los que se irían quizás agregando otros clanes hermanos durante el recorrido por el desierto o después de su entrada en Canaán, hasta formar en tiempo de Josué la confederación tribal (Jos 24).

 

En cuanto a la opresión sufrida, está también descrita en términos épicos, así como el relato de las plagas que culminarán en el permiso definitivo para que el pueblo salga de Egipto. Algunos han intentado dar explicaciones científicas a las plagas. Velikovsky propuso una explicación cósmica de un cometa que entró dos veces en contacto con la tierra provocando fenómenos que explicarían las plagas y la teofanía del Sinaí: el polvo rojo que coloreó el agua del Nilo, provocó úlceras, tinieblas, temblores de tierra, movimientos de agua…

 

Otra explicación es geológica y piensa en la erupción del volcán Santorín que habría provocado fuertes mareas en el Mar de los Juncos. Otra explicación es naturalista y se apoya en la serie de fenómenos que suceden en Egipto con motivo de las crecidas del Nilo en los meses de julio y agosto.

 

Sin negar que pudiera haber hechos extraños y coincidencias que impactaron profundamente la conciencia del pueblo hebreo en el momento clave de su liberación, preferimos ver en las plagas un género literario que transmite un mensaje teológico: la liberación de Egipto sólo puede explicarse mediante una intervención especial de Dios en favor de su pueblo. Dios libera al oprimido y castiga al opresor cuando éste se niega a convertirse. La acción divina puede tener sus mediaciones naturales en la astronomía, la geología, la historia, la sociología… Pero es sólo la religión la que nos da una lectura teológica de estos acontecimientos más o menos extraños o maravillosos, como signos de una actuación divina salvífica.

B. La fe del primitivo Israel

1.- Fechación de la alianza

 

Se ha debatido también mucho hasta qué punto la alianza pertenece a la época del desierto, o es una proyección al pasado de hechos que tuvieron lugar ya en época de la monarquía. Ciertamente en la Torah confluyen tradiciones muy antiguas con otras de la época del asentamiento en Canaán (Código de la Alianza), e incluso de la monarquía (código deuteronómico).

 

La pregunta es si al menos la intuición fundamental de la alianza puede ser datada en el tiempo del desierto. Mendenhall, basándose en la semejanza de la alianza sinaítica con los tratados de alianza hititas, defendió que esta alianza debería ser contemporánea o poco posterior a los hititas, lo cual nos llevaría a situarla en el s. XIII, la época del desierto, y no más tarde en la época de la monarquía. Otros niegan que exista tanta semejanza con los tratados hititas, o mantienen que este modelo de alianza pervivió muchos siglos y pudo haber ejercido su influencia en Israel más tarde, en tiempos del Deuteronomio. Según esto la semejanza con los tratados hititas no nos serviría para datar la alianza del Sinaí en fecha temprana. Pero por otra parte hay que reconocer que la literatura profética anterior al Deuteronomio se refiere ya a la religión israelita como religión de alianza, implicando que este concepto estaba ya plenamente asimilado y no puede ser un desarrollo tardío.

 

Otro argumento a favor de la antigüedad de la alianza es que supone la condición de posibilidad de la confederación tribal de los primeros años del asentamiento, y de la existencia de Israel y una mínima coherencia. Además las tradiciones recogidas en las fuentes yahvista y elohista tienen que ser lógicamente anteriores a la redacción de estas fuentes. Por tanto no podemos datar la alianza en el tiempo del Deuteronomio, sino que su núcleo central tiene que ser muy anterior.

 

2.- Características del primer Yahvismo 

 

Para distinguir las características del primer Yahvismo habría que estudiar los textos que se consideran los más antiguos de todos en la literatura bíblica. Entre ellos:

 

    Canto de Débora: Jc 5

 

    Bendición de Jacob: Gn 49

 

    Canto de María: Ex 15,1-8

 

    Bendición de Moisés: Dt 23

 

    Salmos 29 y 68

 

En estos textos aparece que en la religión fundada por Moisés, el Dios de la alianza es YHWH. Un Dios sin imagen, sin familia, sin localización geográfica, con un nombre impronunciable. El Yahvismo conserva la estructura de la religión patriarcal: elección, promesa, alianza. Es Dios quien elige a los hebreos y hace con ellos su pacto. Ambas partes se comprometen a cumplir su parte en el pacto con fidelidad. El atributo principal de YHWH es su fidelidad a las promesas.

 

Se ha discutido mucho si el monoteísmo de Moisés fue un monoteísmo en sentido estricto o un henoteísmo. Depende de lo que se entienda por monoteísmo. En la religión mosaica Dios es creador (YHWH significa “el que hace existir”). No tiene familia. vive solo. Su poder alcanza no sólo al pueblo de Israel sino al mundo entero. Los israelitas sólo le pueden dar culto a él.

 

Los hebreos admitían la existencia de otros dioses menores. Pero admitir su existencia no significa creer en ellos. Más bien se burlaban de su debilidad para defender a los suyos. Y esta relación burlesca mal puede ser llamada “fe”. Israel sólo cree en Dios.

 

Otra característica típica de la religión de Israel es lo que pudiéramos llamar “monoteísmo moral”. YHWH, al contrario que otros dioses, no exige de los suyos actos de culto principalmente, sino una vida ética. No le satisfacen los holocaustos de quien daña a su prójimo. Esta es quizá la intuición más original y sublime de la religión de Moisés. De los diez mandamientos, siete hacen referencia a obligaciones éticas para con los otros hombres.

 

Martín-Moreno González, Juan Manuel, Historia de Israel, Universidad Comillas de Madrid, http://www.upcomillas.es/personal/jmmoreno/cursos/index.htm, Usado con permiso.

1. Ramesés Israel fue sacado de Egipto (Éx. 12; Núm. 33:5).

 

2. Sucot Después que los hebreos partieron de éste, que fue su primer campamento, Jehová los guió desde una columna de nube de día y desde una columna de fuego de noche (Éx. 13:20–22).

 

3. Pi-hahirot Israel cruzó el Mar Rojo (Éx. 14; Núm. 33:8).

 

4. Mara El Señor sanó las aguas de Mara (Éx. 15:23–26).

 

5. Elim Israel acampó junto a las doce fuentes de aguas (Éx. 15:27).

 

6. Desierto de Sin El Señor mandó maná y codornices para alimentar a Israel (Éx. 16).

 

7. Refidim Israel luchó contra Amalec (Éx. 17:8–16).

 

8. Monte Sinaí (monte Horeb o Jebel Musa) El Señor reveló los Diez Mandamientos (Éx. 19–20).

 

9. Desierto de Sinaí Israel construyó el tabernáculo (Éx. 25–30).

 

10. Campamentos en el desierto Se llamó a setenta ancianos para ayudar a Moisés en el gobierno del pueblo (Núm. 11:16–17).

 

11. Ezión-geber Israel atravesó pacíficamente las tierras de Esaú y de Amón (Deut. 2).

 

12. Cades-barnea Moisés envió espías a la tierra prometida; Israel se rebeló y no pudo entrar en la tierra; Cades sirvió de campamento principal para Israel durante muchos años (Núm. 13:1–3, 17–33; 14; 32:8; Deut. 2:14).

 

13. Desierto oriental Israel evitó entrar en conflicto con Edom y Moab (Núm. 20:14–21; 22–24).

 

14. Río Arnón Israel destruyó a los amorreos que lucharon contra él (Deut. 2:24–37).

 

15. Monte Nebo Moisés contempló la tierra prometida (Deut. 34:1–4) y pronunció sus tres últimos discursos (Deut. 1–32).

 

16. Llanura de Moab Jehová dijo a Israel que dividiera la tierra y echara a sus habitantes (Núm. 33:50–56).

 

17. Río Jordán Israel cruzó el río Jordán sobre tierra seca. Cerca de Gilgal se colocaron piedras del lecho del río Jordán en conmemoración de la división de sus aguas (Josué 3–5:1).

 

18. Jericó Los hijos de Israel tomaron la ciudad y la destruyeron (Josué 6).   Fuente: http://www.seminarioabierto.com/tiempos03.htm

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