Reflexión misiológica: creencia, experiencia, estructura

Reflexión misiológica: creencia, experiencia, estructura

Se corresponde con uno de los capítulos del libro Tiempo de Misión de Samuel Escobar.

Tiempo de Misión (I)

Las notas del Protestantismo popular que los misiólogos católicos han venido destacando no son realmente las características del Protestantismo clásico que surgió en el siglo 16. En honor a la verdad histórica no podemos decir que las iglesias luteranas o calvinistas se caracterizasen por la movilización de todos los creyentes para la misión, por el carácter popular de su membresía y sus pastores o por el celo evangelizador. Aunque muchos evangélicos latinoamericanos, y también muchos pentecostales, vean a Lutero y Calvino como figuras patriarcales de su historia espiritual, en realidad los antecesores inmediatos del Protestantismo latinoamericano fueron los pietistas, los moravos y los metodistas del siglo 18, precursores del gran movimiento misionero evangélico que iba a florecer en el siglo 19. Es importante recordar que en estos movimientos hay claros antecedentes del movimiento pentecostal que ha florecido durante el siglo veinte.(1)

Así pues, cuando se trata de imaginar la misión cristiana en el siglo 21 cabe plantearse las preguntas ¿Qué pueden aprender los evangélicos latinoamericanos de sus antepasados en la fe? y también ¿qué pueden aprender de ese Protestantismo popular que se ha multiplicado? Si se observa las creencias y forma de vida de los evangélicos latinoamericanos, el parentesco con los pietistas, moravos y metodistas – nuestros padres en la fe – es más evidente que el que podamos tener con Lutero y Calvino – nuestros abuelos en la fe. Sin embargo, generalmente invocamos más a los abuelos que a los padres. La revisión de nuestra herencia puede ser un factor importante cuando, mirando al futuro, consideramos el desafío misionero específico que se nos plantea en el umbral del siglo veintiuno: la participación latinoamericana en la misión cristiana a escala global. Este examen histórico clarifica una cuestión importante para la misión: la relación entre creencia sobre el contenido de la fe, experiencia de la fe y estructura para la propagación de la fe, tal como se ha dado en las diversas formas del Protestantismo.

Este es precisamente el punto que cabe destacar, porque tanto el gran movimiento misionero protestante de los siglos dieciocho y diecinueve, como el dinamismo misionero de los evangélicos y pentecostales latinoamericanos en el siglo veinte se relacionan directamente con el concepto y la práctica del sacerdocio universal de los creyentes. Este concepto fue formulado primero por Lutero y si lo leemos en contexto suponía un rechazo de dos males predominantes en la cristiandad que él buscaba reformar: el sacramentalismo y el clericalismo. Por un lado el poder exclusivo que reclamaba la institución eclesiástica para administrar la gracia divina mediante prácticas exteriores, a pesar de la condición moral corrupta en la cual la propia institución había caído. Por otro lado el monopolio de los clérigos respecto a las tareas propias de la vida de la Iglesia en la cual los fieles venían a ser simples espectadores.(2)

Lo que Lutero no llegó a crear fueron estructuras nuevas que facilitasen la participación de todos los creyentes como sacerdotes de Dios en el ministerio mutuo. Un siglo después de Lutero las propias iglesias luteranas parecían haber caído en el sacramentalismo y el clericalismo. El Pietismo y los Avivamientos en Europa fueron movimientos de renovación espiritual que llegaron a crear estructuras y prácticas nuevas y contextuales que facilitaron el sacerdocio universal de los creyentes. Este concepto fundamental de la fe evangélica no se puede separar de una visión de la obra del Espíritu Santo en el mundo y de los dones que el Espíritu da a todos los creyentes, verdades que son fundamentales para la práctica y la teología de la misión. Así que me parece que puedo plantear lo siguiente como tesis que vale la pena investigar: que el vigor misionero evangélico de los siglos dieciocho y diecinueve provenía del Espíritu Santo y se pudo manifestar cuando se crearon estructuras que permitían el ejercicio de los dones de todos los creyentes y su participación en la misión.

De la misma manera, el vigor misionero de las iglesias evangélicas populares latinoamericanas en el siglo veinte viene de un impulso del Espíritu Santo, que encuentra iglesias dispuestas a reconocer que el Espíritu da dones a todos y a estructurarse para permitir que el impulso del Espíritu se manifieste. La reflexión en este capítulo se encaminará por dos vías. Por un lado la consideración detenida del proceso histórico que permite establecer con cierta claridad la continuidad entre pietismo, avivamiento wesleyano y movimiento pentecostal. Por otro lado el curso de la reflexión misiológica durante el siglo 20 que ha ido redescubriendo la importancia de reconocer, comprender y seguir la acción del Espíritu Santo en la misión cristiana

NUESTROS PARIENTES PROTESTANTES MÁS CERCANOS
Es precisamente el acercamiento misiológico, el que nos obliga a una revisión de lo que es la herencia protestante que puede darnos claves para la misión en el siglo 21. Como ya se dijo, los evangélicos latinoamericanos estamos mucho más cerca de los pietistas y avivamientistas de los siglos dieciocho y diecinueve que de los reformadores del siglo dieciséis. Y cuando queremos reflexionar acerca de nuestra participación en la misión será mejor que exploremos esa parte de nuestra herencia con más detenimiento. Lo que hemos recibido del Pietismo, del movimiento Moravo y de los Avivamientos puede ayudarnos en la forja de modelos misioneros para el siglo 21.

En más de una ocasión me he referido por extenso a la precisión con que el historiador Justo L. González nos ofrece una descripción de los orígenes del moderno movimiento misionero que se desarrolló durante el siglo dieciocho, como algo nuevo en la historia del protestantismo. El interés en las misiones iba vinculado con “un despertar de la religiosidad individual”. Una nota que destaca González es que “los dirigentes de este nuevo despertar protestaban contra la rigidez de la vieja ortodoxia protestante, y aunque ellos mismos eran por lo general teólogos debidamente adiestrados, tendían a subrayar por encima de las fórmulas teológicas la importancia de la vida cristiana práctica”.(3) Además de este pragmatismo, los pietistas insistían en la experiencia personal de conversión y en la obediencia individual a los mandatos divinos. No tenían espíritu sectario, ya que permanecían en el seno de sus propias iglesias o denominaciones, a fin de ser algo así como una levadura de renovación. Como aclara González: “Si en algunas ocasiones éste no fue el resultado de tales movimientos, ello no se debió tanto al espíritu cismático de sus fundadores como a la rigidez de las iglesias dentro de las cuales surgieron.” (4)

El pietismo alemán de Spener y Francke, hombres de gran saber y de gran piedad, influyó sobre promotores celosos de la misión como el Conde Zinzendorf, y luego sobre Wesley en las islas británicas y el llamado “Gran Avivamiento” en América del Norte. En consecuencia, la expansión misionera protestante llevó consigo las marcas del pietismo y los movimientos que le siguieron: “los misioneros protestantes del siglo XIX tendían a subrayar la necesidad de una decisión individual por parte de los conversos mucho más de lo que antes lo habían hecho los misioneros católicos y aun los primeros misioneros protestantes”.(5)

Otro conocido historiador de las misiones cristianas, Kenneth Scott Latourette, estableció las mismas vinculaciones históricas en las conferencias Carnahan que presentó en Buenos Aires, en 1956. Luego de trazar un cuadro magistral del protestantismo contemporáneo y de los desafíos que lo confrontaban en ese momento, Latourette nos recordaba que “Las minorías vitales de protestantes en Europa son en gran parte de tradición puritano-pietístico-evangélica. A la misma corriente obedece más aun el crecimiento en números e influencia fuera de Europa. Esto significa que el protestantismo mundial tiene más y más una complexión puritano-pietístico-evangélica.”(6) Estas tres notas descriptivas, puritano, pietista y evangélico que vienen a ser la marca del protestantismo misionero se vinculan con las notas teológicas propias de la Reforma del siglo dieciséis. Latourette señala cómo al expandirse por medio de esta corriente misionera durante el siglo diecinueve, en la vida práctica el movimiento protestante pasó a acentuar doctrinas como la justificación por la fe, el sacerdocio universal de los creyentes y el derecho y deber del juicio individual en la decisión religiosa y concluye: ” Y al hacer esto se acerca más que nunca en su testimonio al corazón del Evangelio.”(7)

Los elementos que he subrayado en estas descripciones son algunas de las características propias de los evangélicos latinoamericanos. Aspectos extremos de ellas como el individualismo excesivo se han criticado con frecuencia utilizando términos como “pietista” en sentido siempre negativo. Sin embargo quiero destacar que los evangélicos muestran esas notas pietistas de entusiasmo espiritual, conversión personal, y atención a la práctica visible de la fe más que a las formulaciones doctrinales, y a ellas va unido el fervor misionero. Mi tesis aquí es que las iglesias populares de tipo pentecostal que han crecido en América Latina muchas veces encarnan las notas del dinamismo misionero de los moravos y pietistas mejor que otras iglesias evangélicas que se consideran guardianes de la herencia protestante. Me refiero a la práctica de estas iglesias populares más que a su capacidad de repetir un discurso teológico formal. Con esto quiero decir también que el protestantismo renovado y pietista que forjó el movimiento misionero del siglo dieciocho y diecinueve creó estructuras que permitieron la realización práctica del sacerdocio universal de los creyentes, mejor que las iglesias luteranas o calvinistas del siglo dieciséis. También el movimiento protestante popular ha creado en Latinoamérica estructuras que facilitan su misión.

Ahora bien, si tomamos en cuenta las observaciones de los misiólogos católicos que cité en el capítulo anterior reconocemos el parecido entre lo que ellos describen y lo que aquí describen González y Latourette. Sin embargo, también creo importante aclarar que las iglesias populares de hoy expresan esas notas evangélicas y ese dinamismo misionero dentro de las condiciones propias de la cultura de la pobreza en que se mueven. Es decir, el movimiento pentecostal es una expresión contextual y popular del Protestantismo del siglo dieciséis, surgida en el mundo de la pobreza tanto en Norteamérica y Europa como en América Latina. En ambos casos lo protestante fue mediado por el movimiento evangelizador o misionero de marca pietista y avivamientista. Le cabe el nombre de Protestantismo Popular porque la contextualización se ha dado en forma creativa respondiendo a las notas propias del mundo de la pobreza.

Aquí son necesarias dos notas aclaratorias. Primero repetir que no me estoy refiriendo aquí a las iglesias neo-carismáticas o pos-denominacionales aparecidas en la útima década, sino a las iglesias populares relacionadas en su mayoría con el movimiento pentecostal. Segundo, que no comparto la visión europeísta de intérpretes como Jean Pierre Bastian que le niegan al movimiento pentecostal y al Protestantismo popular el carácter de movimiento protestante, simplemente porque no tiene las marcas de la cultura de clase media con las que se suele identificar al Protestantismo en Europa, y con las que se identican las iglesias protestantes más antiguas en América Latina.

Como hemos visto, hay intentos de explicar el dinamismo transformador y misionero de las iglesias populares como simple reflejo de las condiciones sociales y económicas en que ellas surgen y se extienden. A esto desde el punto de vista misiológico lo podemos llamar “sociologismo”, porque no se plantea la posibilidad de que estas iglesias tengan una dinámica espiritual propia y un mensaje espiritual que explica su poder expansivo y transformador. El sociologismo parte de la presuposición de que determinadas formas religiosas deberían cumplir determinado papel social y evolucionar en una forma predecible, según la hipótesis del sociólogo, para quien ni los conceptos teológicos ni una visión de las iglesias cristianas en su continuidad histórica tiene importancia.

En cambio la visión misiológica parte de una visión teológica de la Iglesia y de su misión en la sociedad. No puede dejar de percibir el papel que han jugado las diferentes formas de Cristianismo en la trasmisión de la experiencia cristiana y del mensaje del Cristo a lo largo de veinte siglos de historia. De ahí que nos parece más adecuado abrir nuestras mentes y nuestros ojos a la posibilidad de que el mismo Espíritu Santo que hizo surgir la visión misionera entre los pobres refugiados que formaban el pueblo pietista y moravo, sea el Espíritu que hoy anima a las iglesias populares que crecen en respuesta a las profundas necesidades de las masas latinoamericanas. Creo que en este punto la reflexión de una teología de la misión puede ayudarnos a captar mejor la relación entre creencia, experiencia y estructura de misión.

EL ESPÍRITU SANTO Y LA MISIÓN DE LA IGLESIA
En la segunda mitad de nuestro siglo ha ido creciendo la convicción de que es el Espíritu Santo quien tiene la iniciativa en la realización de la misión cristiana, no sólo porque impulsa el dinamismo misionero en la Iglesia misma, sino porque está en acción en el mundo creando condiciones y preparando a los receptores del mensaje. Esta nota aparece en un libro del teólogo Emil Brunner que constituye un valioso aporte a la reflexión sobre la iglesia. Se trata de El malentendido de la Iglesia, obra publicada originalmente en 1951, pero cuya traducción al castellano apareció recién en 1993. Brunner nos recuerda que para comprender lo que es la Iglesia debemos comprenderla en su continuidad, desde sus orígenes en Cristo mismo hasta el presente. Se plantea una cuestión fundamental que Brunner cree respaldada por el Nuevo Testamento, “que no es simplemente cuestión de la continuidad de la palabra – la permanencia de la doctrina original – sino también de la continuidad de una vida: es decir la vida que fluye del Espíritu Santo”. Brunner aduce una razón y al mismo tiempo nos desafía a reconocer una carencia:
La comunidad de Jesús vive bajo la inspiración del Espíritu Santo. Este es el secreto de su vida, de sucomunión y de su poder. Para usar una palabra moderna, el Espíritu suple el dinamismo de la Ecclesía…Debemos enfrentar el testimonio del Nuevo Testamento con suficiente sinceridad para conceder que en esta “pneuma” que poseía conscientemente la Ecclesía, hay fuerzas de tipo extrarracional que faltan mayormente entre muchos cristianos hoy día.(8)

Brunner desarrolla por extenso su comprensión de esa acción “extrarracional” del Espíritu y nos recuerda que “La Ecclesía en su experiencia del Espíritu Santo conoció a Dios como aquel cuyo impacto sobre la vida humana penetra hasta las profundidades del alma, tocando aquellas energías escondidas las moviliza y subordina al servicio de su santa voluntad”.(9) Sorprende la conclusión a que este teólogo nos lleva más adelante, si tomamos en cuenta que se trata de un estudioso de profunda vocación, de producción literaria abundante y de metodología rigurosa. Sostiene que
La teología no es el instrumento mejor adaptado para elucidar con precisión este aspecto de las manifestaciones del alma. Porque teo-logía tiene que ver con el Logos y en consecuencia sólo está calificada para tratar con asuntos que de alguna manera son lógicos, no con el dinamismo en sus características alógicas. Por lo tanto el Espíritu Santo siempre ha sido hijastro de la teología y el dinamismo del Espíritu Santo el espantajo de los teólogos.(10)

Al exponer la forma en que se extendió originalmente la comunidad de Jesús, Brunner destaca por igual la instrumentalidad de la Palabra de Dios al mismo tiempo que el poder sobrenatural del Espíritu. La conversión requiere una palabra específica pero también un poder que va mucho más allá que la palabra del predicador. Entre la Palabra y el poder hay una especie de relación dialéctica: “Aquí las poderosas energías del Espíritu son más importantes que palabra alguna, aun cuando estas energías en tanto que son del Espíritu Santo deben su origen a la Palabra de Dios.” Es la práctica de la misión la que abre a las personas a la acción del Espíritu: “Los evangelistas y misioneros hoy en día generalmente reconocen este hecho mejor que los teólogos que no sólo subestiman el poder dinámico del Espíritu Santo, sino que frecuentemente lo desconocen totalmente.”(11)

Algunos evangélicos entusiastas de la misión cristiana a comienzos de siglo habían destacado el papel del Espíritu Santo como el dinamismo motor de la misión. Arthur Tappan Pierson (1837-1911) director de la famosa revista Missionary Review of the World, un presbiteriano convertido al movimiento de santidad, destacó en sus libros la obra del Espíritu Santo. Fue quien acuñó la frase “La evangelización del mundo en esta generación”, lema de la ya mencionada conferencia misionera de Edimburgo. Adoniram Judson Gordon (1836-1895) fue un crítico del concepto de misión cristiana como obra civilizadora y también sus escritos destacaron la obra del Espíritu Santo en la misión. Albert Benjamin Simpson (1843-1919) fue otro presbiteriano atraído por el movimiento de santidad y fundador de la Alianza Cristiana y Misionera, quien destacó la obra del Espíritu Santo pero rechazó la idea de que la experiencia de hablar en lenguas fuese necesaria para la salvación.(12)

A estos nombres podemos agregar el de Roland Allen, un ex-misionero en la China cuyas obras misiológicas fueron escritas en la segunda década e este siglo, pero sólo llegaron a difundirse en la década de los sesenta. En sus libros La expansión espontánea de la Iglesia(13) y Missionary Methods: St. Paul´s or Ours?(14) compara las metodologías de las misiones Anglicanas de su época, con las del Nuevo Testamento. Allen destaca el marcado contraste entre la espontaneidad de la iglesia primitiva y la lentitud burocrática y tradicionalista de algunas misiones modernas. Lo explica como resultado tanto de la existencia de estructuras inadecuadas como de la falta de fe en el poder movilizador del Espíritu Santo.

En la segunda parte de nuestro siglo la misiología protestante se renovó notablemente, precisamente con el aporte de misioneros y evangelistas que partiendo de una autocrítica de su propia tarea misionera, exploraron con sentido de urgencia y apertura el material del Nuevo Testamento y redescubrieron la realidad del Espíritu Santo y su papel en la misión. El tema merece un estudio detenido, pero por el momento sólo nos limitamos a mencionar una secuencia de ejemplos que ilustran la evolución de esta reflexión misiológica.

El misionero Harry Boer quien sirvió con la Iglesia Cristiana Reformada en Nigeria sostuvo en su libro Pentecost and Mission(15) la tesis de que la obra misionera ha prestado mucha atención a la Gran Comisión, pero no suficiente a Pentecostés. El punto de partida de la misión en el Nuevo Testamento no es sólo el imperativo del mandato de Jesús sino la plenitud del Espíritu en la Iglesia que viene en Pentecostés. Propone una revisión de la teología de la misión recordándonos que aunque se ha insistido mucho en el tema de la obra del Espíritu Santo en la salvación de los seres humanos, se ha trabajado “muy poco acerca de su significado crucial para el testimonio misionero de la Iglesia. El asunto no se ha ignorado del todo pero aunque merecería ser central para la reflexión misionera, se lo ha relegado a la periferia”.(16)

El trabajo más sistemático sobre la relación entre creencia, experiencia y estructura de misión se lo debemos a Howard Snyder, quien fue misionero Metodista Libre en Brasil y contribuyó al congreso de Evangelización de Lausana (1974) con una ponencia seminal acerca de la Iglesia.(17) A partir de este trabajo Snyder empezó a explorar lo que podemos aprender de los grandes avivamientos, en términos de cómo una visión del Espíritu Santo se reflejó en formas de organizarse para la misión. Snyder utiliza la figura del “vino nuevo y los odres viejos” para referirse a la tensión entre vivencia espiritual y estructura. Cuando el vino nuevo del Espíritu Santo renueva a la iglesia para la misión los odres viejos ya no sirven, ya no funcionan.(18) Snyder estudia este proceso siglo tras siglo. Descubre que el genio de los avivamientos que han sido la fuente de los grandes avances misioneros es la capacidad de crear odres nuevos para la nuevas situaciones.

Esto se nota especialmente en el caso de Juan Wesley (1703-1791), quien fue un gran predicador cuya vida espiritual era rica y profunda, unida a una seria formación teológica, de manera que tenía un mensaje poderoso. También Wesley fue un gran organizador.(19) Su percepción de las necesidades pastorales que creaba la acumulación urbana, en los comienzos de la revolución industrial, lo llevó a reorganizar la vida de las congregaciones locales en pequeños grupos llamados clases y bandas. Esto permitió que las multitudes que lo seguían dentro del marco de la nueva sociedad industrial que estaba emergiendo en Inglaterra, encontraran un nuevo recurso para el pastoreo mutuo. Se trataba de una aplicación contextual de la noción de sacerdocio universal de los creyentes. Así el concepto redescubierto por Lutero encontró estructuras que hicieron posible su aplicación masiva dos siglos más tarde. Un intérprete latinoamericano del Metodismo lo dice con claridad y vigor:
con este importante papel otorgado por el metodismo al creyente laico se recuperó un aspecto olvidado y soterrado del primitivo cristianismo; el de haber sido ante todo y sobre todo, un movimiento laico, dirigido por laicos; un movimiento sin vallas jerárquicas, sin clero o casta sacerdotal, sin burocracias eclesiásticas.(20)

Sin embargo, conviene recordar también que antes que los metodistas, los valdenses en la Edad Media, los anabautistas en el siglo dieciséis, y los pietistas moravos que precedieron a Wesley, practicaban el discipulado y pastoreo por medio de pequeños grupos.

En resumen, la apertura a la acción renovadora del Espíritu era una apertura a una experiencia espiritual que revitalizaba la fe y la devoción a Jesucristo, manifestada luego en un impulso misionero y evangelizador. Junto con ese impulso venía la creatividad en cuanto a metodologías para el anuncio del Evangelio, apropiadas a los nuevos contextos sociales y culturales. Por otra parte no se descuidó el esfuerzo por crear estructuras pastorales que ayudaran al nuevo convertido a crecer en su comprensión de la fe y en la práctica de la nueva vida. Como ya lo hemos visto, del seno de estas comunidades renovadas iba a surgir el primer impulso misionero transcultural desde el Protestantismo.

Una nota común a los autores que hemos considerado es que parten de sus experiencias misioneras, y de una seria reflexión acerca de ellas. Al reflexionar dentro de un marco teológico y más precisamente bíblico, redescubren el papel central del Espíritu Santo en la misión. A partir de este descubrimiento cuestionan las actitudes cerradas dentro de tradiciones irrelevantes, las estructuras eclesiales que impiden la participación de los cristianos en la misión, y las metodologías obsoletas que impiden la plena realización de la vocación misionera. Quiero destacar que en todos estos autores que he mencionado estamos frente a una auto-crítica misiológica de la empresa misionera. Proviene de personas que están vitalmente comprometidas con la misión. No se trata del clásico ataque anti-misionero que brota de un anti-imperialismo metodológico o de una postura académica. Por ello llega a las fuentes del impulso misionero en el Espíritu Santo y busca modelos históricos que puedan ser contextualizados para nuestra época.

En América Latina las ideas de Allen fueron influyentes sobre el pensamiento del misiólogo argentino Kenneth Strachan, quien articuló la visión del movimiento “Evangelismo a Fondo” en los años sesenta. Las dos columnas fundamentales de este movimiento y del pensamiento de Strachan fueron precisamente la necesidad de movilizar a toda la iglesia y la apertura a la acción y el poder del Espíritu Santo para conseguirlo. Decía Strachan: “No podemos convencer de pecado, no podemos iluminar las tinieblas, no podemos convertir, no podemos regenerar, no podemos edificar. Sólo el Espíritu de Dios se encarga de estas operaciones tanto en el primer siglo como en el siglo veinte.(21)

Haciéndose eco del pensamiento de Strachan, Orlando Costas señalaba que la movilización de toda la iglesia era una necesidad teológica y práctica, pero que implicaba “una revolución en la estrategia misionera actual. Porque si en algo ha fracasado la Iglesia moderna es en su profesionalismo eclesiástico, en la distinción antibíblica que ha hecho entre el ministro profesional y el laico.”(22)

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(1)..Donald W. Dayton Raíces teológicas del Pentecostalismo Buenos Aires: Nueva Creación.
(2)..Howard A. Snyder se ocupa de este tema en el capítulo quinto de The Community of the King Downers Grove: Inter-Varsity Press, 1977 (Hay versión castellana).
(3)..Justo L. González Historia de las misiones Buenos Aires: La Aurora, 1970; pp.187-188, subrayado nuestro.
(4)..Ibid.
(5)..Id. p. 203.
(6)..Kenneth S.Latourette Desafío a los protestantes Buenos Aires; La Aurora, 1957; p.78.
(7)..Ibid.
(8)..Emil Brunner El malentendido de la Iglesia Guadalajara, Mexico: Ediciones Transformación, 1993; pp. 58 y 59.
(9)..Id. p.60.
(10)..Ibid.
(11)..Id. p. 66.
(12)..Ver los artículos sobre estos personajes en Gerald H. Anderson, Ed. Biographical Dictionary of Christian Missions New York: Macmillan Reference, 1998.
(13)..Buenos Aires: Editorial Aurora, 1970, publicado originalmente en inglés en 1912.
(14)..London: World Dominion Press, Tercera edición, julio de 1953.
(15)..Harry Boer Pentecost and Missions Grand Rapids: Eerdmans, 1961.
(16)..Boer, op.cit., p.12.
(17)..”The Church as God´s Agent in Evangelism”, en J.D.Douglas, Ed. Let the Earth Hear His Voice Minneapoplis: World Wide Publications, 1975; pp. 327-360.
(18)..Howard A. Snyder New Wineskins Downers Grove: Inter Varsity Press, 1975.
(19)..Howard A. Snyder The Radical Wesley and Patterns for Church Renewal Downers Grove: Inter Varsity Press, 1980.
(20).Gonzalo Báez Camargo Genio y espíritu del metodismo wesleyano Mexico: Casa Unida de Publicciones, 2da. ed., 1981; p. 9.4
(21)..Kenneth Strachan Desafío a la evangelización Logos: Buenos Aires, 1970; p.28
(22)..Orlando Costas La Iglesia y su misión evangelizadora Buenos Aires: La Aurora, 1971; pp. 105-106.

Samuel Escobar es catedrático emérito de Misionologia en el Seminario Teologico Bautista del Este, en Pennsylvania, EEUU; y profesor del Seminario Teologico de la UEBE en Madrid

© S. Escobar, ProtestanteDigital.com (España, 2009)..

Atlas del Cristianismo revela ascenso del cristianismo e islamismo para el 2050

Atlas del Cristianismo revela ascenso del cristianismo e islamismo para el 2050
El Atlas, muestra que el cristianismo lo representan católicos, evangélicos y ortodoxos, ejercido hoy por el 32% de la población mundial, situándolo en el primer lugar entre las demás religiones.
| Lunes 26 de Julio, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).


El Atlas del Cristianismo Global después de haber hecho un monumental trabajo de investigación promovido por la Conferencia Misionera Mundial de Edimburgo en Escocia, encontró que para el año 2050 los cristianos en el mundo serán 3.200 millones y los musulmanes crecerán hasta los 2.500 millones mientras que el ateísmo caerá en un 3%.
La edición del Atlas del Cristianismo Global, fue publicado por la Edinburgh University Press.
El documento contiene unas 340 páginas de mapas, gráficos, tablas y ensayos, el cual refleja el trabajo de investigadores dirigidos por Todd Johnson, -sociólogo americano- y por el teólogo escocés Kenneth Ross.
El Atlas, muestra que el cristianismo lo representan católicos, evangélicos y ortodoxos, ejercido hoy por el 32% de la población mundial, situándolo en el primer lugar entre las demás religiones.
Lo curioso es que este porcentaje se aproxima mucho al que arrojaba el año 1910 y lo aún más raro es que exactamente como hace un siglo– dos tercios de la humanidad siguen siendo no cristianos.
Las demás religiones, como los musulmanes son el 22,4% de la población mundial (en 1910 eran el 12,6%), los hindúes el 13,7%, los agnósticos el 9,3%, los budistas el 6,8%, los fieles de las religiones tradicionales chinas eran el 6,6% y los judíos apenas el 0,2%.
Sin embargo el verdadero avance será para el islamismo para el 2050, que con casi 2.500 millones de fieles obtendrá el 27 % de la población mundial.
Otra proyección interesante es la caída del agnosticismo, que pasaría del 9,3 al 6,1 por ciento, con una caída de no creyentes también en valor absoluto que confirma que el siglo XXI será el “siglo de las religiones”.
Entre los cristianos, el catolicismo sigue siendo el grupo mayoritario. Entre los movimientos cristianos, el que más crece es el de los Pentecostales (protestantes) que ya cuenta con 614 millones de fieles, es decir, un cristiano de cada cuatro.
F: Protestante Digital

Misión en Transformación

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PANORAMA ACTUAL DEL CAMPO EVANGELICO EN ARGENTINA

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Rick Warren – Una Iglesia Con Proposito

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Bases Biblicas de La Mision

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Los Tiempos Peligrosos

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¿QUE SIGNIFICA PLANTAR UNA IGLESIA?

¿QUE SIGNIFICA PLANTAR UNA IGLESIA?

En la actualidad se están sembrando más iglesias en el mundo que en cualquier otra época de la historia del cristianismo. En reportes misioneros leemos datos sorprendentes de la expansión del evangelio y la plantación de iglesias en países como China, India e inclusive en áreas musulmanas. No obstante existen poblaciones en donde, el evangelio, no ha llegado. Sumado a esto, todavía hay cristianos que no comprenden el significado de “plantar iglesia”. Conviene una aclaración.

Describiendo iglesia
La falta de comprensión o interés sobre el tema es porque no se advierten el significado bíblico del término iglesia. Para muchos esta palabra indica un edificio. Por eso dicen, “vamos a la iglesia”, al referirse a ir al templo donde habitualmente se reúne la comunidad de fe. Por ello cuando se hable de “plantar iglesia” piensan que no tienen suficiente dinero para realizar un proyecto de construcción.
En Hechos leemos que iglesia es una comunidad de creyentes que han respondido al evangelio, bautizados, firmes en la doctrina de los apóstoles, comparten, oran, celebran la Cena del Señor, preservan la unidad, ministran a los necesitados, se reúnen para alabar a Dios y comparten el mensaje de salvación en Cristo. Hch. 2:40-47.

Razones bíblicas para plantar iglesias
1. Hacer discípulos eficazmente. Mejor manera de cumplir la Gran Comisión.
2. Contribuye al Reino de Dios. Oportunidad de mostrar el dominio de Dios en su vida, vivir como genuina cultura que cuestiona los antivalores y estilos de vida de la sociedad que la rodea.
3. Contribuye al Pueblo de Dios. Es oportuno para que no cristianos tengan la oportunidad de sumarse a la iglesia.
4. Proclama un mensaje relevante. Como están insertos en una realidad cultural específica, el mensaje de Cristo será mejor contextualizado a las necesidades de las personas.

Razones practicas para plantar iglesias
1. Crecimiento demográfico. Debe seguir el aumento de puntos de predicación. Si no cuidamos esto, perdemos presencia.
2. Estar cerca de los perdidos. Mayor posibilidad que las personas asistan a la iglesia si esta se reúne cerca.
3. Imposible que una sola iglesia alcance a todos. Comenzar nuevas congregaciones en lugares donde están las concentraciones humanas.
4. Desarrolla líderes rápidamente. Por las mismas necesidades procuran la formación del liderazgo.
5. Cercanía ayuda al discipulado. La cercanía posibilita reuniones semanales y los nuevos se verán involucrados.

Objeciones
1. “Tenemos muchos problemas. Tendrá más ocupado al pastor”. Esto es muy equivocado. Esta idea perezosa contradice a la enseñanza bíblica del sacerdocio de todos los creyentes. Juntos llevamos la obra.
2. “No podremos proteger la doctrina”. Esta preocupación es válida pero no nos debe parar en la tarea.
Debemos priorizar el discipulado.
3. “Crea competencia denominacional”. Es importante el respeto mutuo. Pero en ocasiones la ompetencia produce mejores resultados en ambas congregaciones comparado con el monopolio de una sola. Por otra parte, una puede estar orientada a cierto sector y la otra a otro. Diferencias culturales y lingüísticas pueden ser alcanzadas.

Conclusión
No cabe duda que hay otras razones por las cuales debemos comenzar nuevas congregaciones y otras objeciones que necesitan ser contestadas. Sin embargo, estas razones bíblicas y prácticas deben motivar a todas las iglesias a cumplir la Gran Comisión mediante la plantación de nuevas congregaciones.

Este artículo es un resumen del capítulo 1 del libro “Sembremos Iglesias Saludables” de  JUAN WAGENNVELD, Miami, (FLET – UNILIT).

Adquiere este y otros libros en: http://www.bibliotecapastoral.com

Crecimiento del pentecostalismo será menor, dice sociólogo

Crecimiento del pentecostalismo será menor, dice sociólogo
Bernardo Campos NOTICIAS – último minuto
Sao Paulo, viernes, 21 de mayo de 2010 (ALC) – El pentecostalismo tiende a no crecer, en los próximos tempos, en el mismo ritmo experimentado en este primer siglo de presencia en tierras brasileñas, cuando alcanzó 30% de la población del país. El análisis es del sociólogo Ricardo Mariano, profesor de la Pontificia Universidad Católica de Río Grande del Sur (PUC-RS), en artículo para el diario Folha de San Pablo del domingo, 1 de mayo.

“En Brasil y en otros países de América Latina, la pluralización del campo religioso, la explosión pentecostal y la creciente concurrencia religiosa trajo un paulatino proceso de revigorización comunitaria e institucional del catolicismo. Tal reacción tenderá a reducir el espacio social y religioso de acción de los pentecostales en las próximas décadas y, por consecuencia, el tamaño y la velocidad de su crecimiento”, avala Mariano.

El paradigma de ese crecimiento es la Iglesia Universal del Reino de Dios (IURD), que se hace presente en la esfera pública, política partidaria inclusive, apoyada en grandes inversiones en radio y televisión. La expansión de la Universal no se limita al territorio nacional, sino a los límites del planeta.

Ella ya está presente, hoy, en 172 países, en América Latina, América del Norte, buena parte de Europa y de África, en algunos países de Asia, y hasta en ciertos lugares del Oriente Medio y de Oceanía.

“En los templos, (ella) teje redes de sociabilidad, ofrece apoyo emocional, terapéutico y asistencial a fieles y virtuales adeptos. Y les promete prosperidad, liberación del sufrimiento y solución divina para sus males afectivos, psíquicos, familiares, financieros y de salud, alentando esperanzas de ascenso social”, afirma el profesor de la PUC.

Para Mariano, la marcha global de la IURD está sólo en el comienzo, procurando los espacios que aparecen en las diferentes áreas y religiones. “En los planos jurídicos y político, (ella) se beneficia de amplia libertad religiosa y de la consolidación del pluralismo religioso. En la esfera social, hace uso de la desesperación y de los anhelos de las masas pobres y excluidas por el capitalismo flexible, víctimas preferenciales de la violencia que asola la región, de la precarización del trabajo y de las pésimas condiciones de vida en las periferias urbanas”, apunta el sociólogo.

Emprendimientos y recolocación profesional son, hoy, el principal foco de actuación de la IURD en España y en Portugal, donde las tasas de desempleo alcanzaron el pico. En los países ibéricos, la Universal ofrece oficinas de capacitación y en Inglaterra ella tiene un centro de recolocación.

“Es así que ellos están avanzando entre otras clases sociales (más altas)”, explicó la socióloga portuguesa Helena Vilaça, de la Universidad do Porto, a la reportera Luciana Coelho, de Folha de San Pablo. Según la socióloga, la Universal está “muy sintonizada con los problemas modernos”.

Frecuentar los cultos significa hacer parte de una red social, donde las personas buscan contactos, trabajo, oportunidades, clientes, ayuda y apoyo.

La IURD desembarcó en los Estados Unidos en 1986, en Nova Iorque, y desde entonces no paró de crecer en ese país de América del Norte. El sitio de la iglesia informa que ella tiene 139 templos en aquel país.

Una de las principales características de la Universal en los Estados Unidos y la flexibilidad, relata a la reportera Janaína Lage, del mismo medio gráfico. Las ofertas pueden ser diferentes de una región a otra y en las estrategias de alcanzar el público. En Texas, la iglesia lanzó un “prayer drive-thru” (oración dentro del carro).

Como en Houston pocas personas andan a pie, los fieles entran en el estacionamiento del templo de la Universal, completan una ficha con sus problemas y, en la parada siguiente, un pastor hace oración relacionada al asunto y invita a los pasajeros del auto a visitar la iglesia, cuenta Janaína.

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http://www.pentecostalidad.com/index.php?option=com_content&view=article&id=227:crecimiento-del-pentecostalismo-sera-menor-dice-sociologo-&catid=1:mo-minuto&Itemid=77

Analizan la compleja situación del testimonio cristiano en América Latina

Analizan la compleja situación del testimonio cristiano en América Latina

En 1910, los 1.200 delegados procedentes de Estados Unidos, Inglaterra y Europa continental definieron el “mapa misionero” del mundo, del que excluyeron a América Latina –así como también a España.

España | Lunes 7 de Junio, 2010 | Por Patricio Cuevas
(NoticiaCristiana.com).

Cien años después de la Conferencia Misionera Mundial de Edimburgo 1910, la voz latina es escuchada en Edimburgo 2010.
En 1910, los 1.200 delegados procedentes de Estados Unidos, Inglaterra y Europa continental definieron el “mapa misionero” del mundo, del que excluyeron a América Latina –así como también a España.
No reconocieron entonces los congresistas a la comunidad de naciones de Iberoamérica a ambos lados del “charco” como “tierras de misión”.

Dieron por hecho que las naciones de habla española pertenecían al “mundo cristiano”, pero lo cierto es que no hubo participación alguna de parte interesada en tal conclusión. Fue una decisión unilateral.
En esta ocasión, en cambio, líderes hispanos participan en cada sesión del programa de la Conferencia Edimburgo 2010, que se celebra en la capital escocesa del 2 al 6 de junio. Participan en la conferencia unos 300 delegados de más de 60 países y de prácticamente todas las tradiciones cristianas.
El primero en intervenir en la sesión plenaria de ayer fue Bertil Ekström (en la foto), director ejecutivo de la Comisión de Misiones de la Alianza Evangélica Mundial (WEA por sus siglas en inglés), con la comunicación “Testificando de Cristo en América Latina”.
Empezó su alocución diciendo que “hay mucho que hablar del testimonio cristiano en América Latina”. Se centró en algunos aspectos prácticos. Empezó por las estadísticas, que encuadran a la mayoría de la población latinoamericana dentro de las diferentes tradiciones cristianas, cuando la asistencia a los servicios en las iglesias no pasa del 30 por ciento de la población.
La plena libertad religiosa que existe hoy en día en el continente hace posible que broten en un suelo fértil todo tipo de creencias y expresiones, señaló. Sobre la proliferación de nuevos movimientos religiosos que se autodenominan cristianos, vino a reconocer que “es un problema para muchos de nosotros”.
En la actualidad, América Latina registra uno de los índices mundiales más elevados de crecimiento de las iglesias de diferentes denominaciones y tradiciones. “Podríamos hablar de movimientos de avivamiento dentro de las iglesias católicas, protestantes históricas y tradicionales”, dijo Ekström, “así como también dentro de los movimientos carismáticos y pentecostales, especialmente entre las clases medias y los pobres.”
En cuanto a la situación actual del testimonio cristiano en América Latina, Ekström destacó la unión que allí se da entre “kerygma” (la proclamación del Evangelio) y “diaconía” (el compromiso social). “La credibilidad ante la sociedad demanda un acercamiento integral a la gente”, afirmó, “en el que las necesidades de orden espiritual, emocional, físico, de relación y social de la gente sean tomadas en serio y satisfechas”.
Otra característica que citó fue la ausencia de una postura unida de los cristianos en muchos temas. Esta falta de unidad es “sin duda obstáculo para el impacto significativo tanto en la sociedad como ante nuestros gobiernos”. Ekström puso “el dedo en la llaga” al señalar la dicotomía entre la vida en la iglesia los domingos y la vida en la comunidad el resto de la semana.
“La cuestión que nos planteamos”, reconoció, es “¿cómo puede ser que la iglesia sea tan grande y nuestra influencia en la sociedad, incluyendo los distintos niveles de liderazgo, los medios y los gobiernos, tan débil?”
Por último, Ekström vino a reconocer que, a pesar de anteriores tensiones entre las diferentes tradiciones cristianas a la hora de trabajar juntos, “hay señales de mejora y pasos concretos para una colaboración más estrecha. Como ejemplo, puso la campaña de fraternidad centrada en las cuestiones de finanzas y administración responsable iniciada por la Conferencia de Obispos católica en Brasil este año y apoyada por otras iglesias cristianas.
Otro ejemplo fue el de las Alianzas Evangélicas nacionales que acogen indistintamente iglesias “ecuménicas” y “evangelicales”. “Por cierto”, puntualizó Ekström, se trata de “una distinción que no tiene mucho sentido para nosotros en América Latina.

Costa Rica: misioneros llevan esperanza a zonas indígenas

Costa Rica: misioneros llevan esperanza a zonas indígenas

By Stan Jeter
Mundo Cristiano
Monday, April 12, 2010

El país centroamericano de Costa Rica tiene fama por su café, sus playas y sus bosques lluviosos. Pero pocos visitantes ven otro lado del país: las selvas remotas donde viven tribus indígenas en pobreza. Muchos costarricenses también desconocen estos pueblos nativos.

Talamanca, hogar selvático de los bribri, cabecar y otros pueblos costarricences. Gran parte de la región está tan aislada que las emergencias médicas requieren de un helicoptero. Un niño gravemente enfermo, afortunadamente será atendido en un hospital urbano.

Pero el aislamiento de los indígenas de Talamanca está terminando. Puentes peligrosos son reemplazados. Sendas angostas se convierten en caminos y los niños tienen mas acceso a educación y atención médica.

La selva es un mundo muy distante para los alumnos de Jessica Ugalde, pero ella quiere que conozcan las necesidades de los indígenas costarricenses. Ella misma fue impactada la primera vez que visitó Talamanca con su iglesia. Ahora viaja cada mes. Hoy descubre que otra iglesia esta distribuyendo regalos. Cuando encuentra al pastor, empieza a vincularlo con otros proyectos en la región.

Pero Jessica quiere hacer mucho más que entregar regalos. Quiere eliminar los peores problemas sociales de Talamanca.

El doctor Efraín Retana se encuentra con estas situaciones a diario. Lleva cuatro años de ofrecer atención médica en las comunidades de Talamanca.

Jessica quiere ayudar a fundar un centro de restauración para adictos. Para ello ha formado una fundación sin fines de lucro. Su ayuda ya ha marcado diferencia. Antes de regresar a San José, ella y sus acompañantes llegan a una iglesia remota, donde entregan ropa usada para distribuir a familias necesitadas.

Ahí el pastor Gerardo Garro construye un comedor para ayudar a niños desnutridos. Hay que terminar el edificio, y Jessica buscará donantes que regalen materiales de construcción. El pastor Garro también sueña con un centro de restauración para jóvenes y adultos adictos.

Aunque el pastor Garro da mucha ayuda a la comunidad, él y su familia han sufrido mucha oposición a causa de su fe, y también por el simple hecho de ser de afuera.

Hace año y medio que los Garro abandonaron su hogar en la capital para ser misioneros en ese primitivo lugar. Aunque las visitas de Jessica son breves, ellos saben que pueden contar con su apoyo mientras trabajan para el bienestar del pueblo indígena.

El Fermento Cristiano en Asia

Juan Charbonnier
El Fermento Cristiano en Asia

Este estudio de J. Charbonnier, de Misiones Extranjeras de París, ha sido publicado en EDA, Dossiers et documents N.° 8/97 – Eglises d’Asie N.° 251 – octubre de 1997.

Bajo el cielo de Asia los escasos campanarios a penas logran atravesar el bosque de pagodas, de estupas y de minarets. Dado el carácter minoritario del cristianismo en Asia, podemos preguntarnos si la fe cristiana ejerce alguna influencia en las orientaciones ideológicas de los dirigentes o en la mentalidad de los pueblos. Y sin embargo es esa una cuestión que preocupa tanto al gigante estado de China como a la pequeña ciudad-estado de Singapur. Para captar la dimensión de estas preocupaciones, no es inútil indagar los sentimientos de los habitantes de Singapur. Este pueblo se expresa sin disimulo, al menos en los limites autorizados. Las grandes religiones del mundo coexisten en este pequeño Estado del Asia del sud-este situado en la encrucijada de las civilizaciones china, india, malaya y occidental. Un informe de una encuesta, de octubre de 1988, señala el progreso particularmente rápido del cristianismo allí:

“Es indiscutible que el numero y la proporción de los cristianos entre la población han aumentado en estos últimos decenios. Segun los censos de 1921 y 1931, solo del 2 al 3% de la población china de Singapur eran cristianos. La proporción subió a más del 10% en 1980. No hemos podido establecer con exactitud el porcentaje actual de cristianos en Singapur, pero las estimaciones corrientes los sitúan entre 13 y el 18%. Es claro que este crecimiento ha sido mayor entre los protestantes que entre los católicos”.

El informe señala los factores y los límites de este crecimientos cristiano:

“¿Quiénes son los cristianos (y los convertidos al cristianismo?) Diversas fuentes confirman que los cristianos, comparados a los creyentes de otras religiones, tienden a ser más jóvenes más instruidos, con un status socio-económico más elevado en términos de empleo, de ingresos, de entorno, formados en las escuelas de la misión, salidos del curso de educación en inglés, y que tienen como principal lengua en casa el inglés…

Si existe una relación entre el nivel de educación y el uso del inglés por una parte, y la conversión al cristianismo por otra, entonces es casi seguro que con el actual sistema educativo esta influencia creciente del cristianismo va a seguir. Creemos, sin embargo, que el ritmo de crecimiento se va a agotar cuando haya alcanzado en su totalidad al segmento de población anteriormente señalado como receptivo al cristianismo. La expansión del cristianismo alcanzará un punto de saturación que sera contrarrestado por otras categorías religiosas, como “sin religión” o “budistas”. Como ha señalado el primer ministro, Singapur es demasiado “asiática” pare convertirse en una sociedad cristiana”1.

Extraño informe de encuesta que mezcla los juicios de valor con unos datos que pretender ser objetivos. La alusión final a las opiniones del primer ministro M. Lee Kuan Yew parece indicar que, pare él, el cristianismo no forma parte de los valores asiáticos. Con él, algunos gobernantes de tradición china se preocupan por la erosión de los valores confucianistas, considerados como los únicos “asiáticos”. ¿En qué se convierte una sociedad, piensan ellos, en la que la Navidad se celebra con más fasto que el Nuevo Ano chino?

1. Raíces cristianas en Asia

Al ser Singapur una antigua fundación británica, es normal que el cristianismo aparezca allí ligado a un aporte occidental del periodo colonial. Muchos paises asiáticos lo ven de la misma manera, pues la gran expansión misionera en Asia ha favorecido la acción de los poderes coloniales. Sin embargo, hoy la óptica tiende a ser diferente: los países asiáticos han logrado su independencia hace medio siglo, Occidente está en gran parte descristianizado mientras las comunidades cristianas de Asia siguen progresando. Nos interesamos por las raíces históricas del cristianismo en Asia.

El origen geográfico de la tradición judeo-cristiana, gusta recordar, esta en Asia occidental , entre los pastores nómadas salidos de la civilización mesopotámica. Las primeras comunidades cristianas salidas de Palestina se implantan sólidamente en Siria, en Asia Menor, luego en Persia donde florecieron antes de las invasiones musulmanas. Desde la provincia romana de Asia conquistan el mundo greco-latino aprovechando otras culturas orientales de moda en el Imperio.

Desde Persia, los cristianos se extienden por la India. Los siro-malabares de Kerala pueden descubrir su origen en un grupo de emigrantes llegados de Persia en el siglo IV. En el siglo VII, el Católico Ctesifon envió una misión oficial a China dirigida por el obispo Abrahán. La Estela nestoriana de Xi’an, gravada en el año 781, atestigua la llegada del obispo Olopen a Chang’an el año 635.

En el siglo XVI, con el renacimiento europeo y la reforma católica del Concilio de Trento, grandes misioneros jesuitas pusieron las bases de una simbiosis entre el catolicismo y las tradiciones culturales de Asia. Robert de Nobili en India y Matteo Ricci en China hablan amigablemente con los sabios de Asia. En China, las comunidades católicas de Shangai y de Hangzhou tienen como fundadores a grandes doctores confucianos convertidos: Paul Xu Guangqi. León Li Zhicao y Michel Yang Tingyun. El cristianismo asiático contemporáneo bebe en estas fuentes anteriores a la época colonial.

Generalmente, los intelectuales católicos de los paises asiáticos, sean teólogos historiadores o novelistas, tienden a expresar la fe cristiana en el contexto de su tradición cultural, siguiendo un principio calificado en medios eclesiásticos con el nombre de “inculturación”. En los paises donde los cristianos están bien aceptados y disponen de medios importantes, su esfuerzo de inculturación favorece una puesta en relieve de los valores asiáticos. Por el contrario, allí donde son débiles, más o menos reprimidos o menospreciados, se desconfía sobre todo de sus relaciones con el extranjero, se semen los aspectos proféticos y universalistas de su fe. Es importante entonces ubicar bien los medios cristianos más influyentes.

2. Crecimiento cristiano en Asia contemporánea

¿Quiénes son hoy los cristianos de Asia?

Exceptuando las Filipinas, con el 87% de católicos los cristianos católicos ortodoxos y protestantes no son sino pequeñas minorías en el inmenso continente asiático: minorías más fuertes en Corea (25% en Corea del Sur, de los cuales el 6% son católicos), en Vietnam (8% de católicos), en Indonesia (8% con el 3% de católicos), en Sri Lanka (8%), en Malasia (7% con el 3% de católicos), minorías ínfimas en China (2% en el continente, 4% en Taïwan), en Japón (1,4%, de los que el 0,34% son católicos), en India (1,9%), en Pakistán (1,7%). Es verdad que estas minorías son por lo general muy vivas, con un crecimiento relativamente rápido y con frecuencia influyentes.

3. Islotes étnicos

A lo largo de la historia, los católicos de China con frecuencia se agruparon en aldeas alejadas de los centros urbanos para resguardarse mejor de las persecuciones sistemáticas. Estos cristianos son chinos de raza Han pero que han podido ser exiliados cuando el Imperio en regiones “ouighour” o “khazak”; otros, son originarios de la provincia de Ghandong, refugiados en Manchuria a lo largo de siglo XIX. En Mongolia interior, unos 250 pueblos católicos están formados por emigrantes chinos Han. Los misioneros belgas de Scheut les permitieron cultivar las sierras que ellos habían comprado a los Mongoles. Organizados sólidamente segun el rito y las normas de vida católica, forman bastiones cristianos casi indestructibles.

En otros paises de Asia como Tailandia y Camboya, los católicos pueden ser verdaderas minorías étnicas. Con frecuencia son vietnamitas o de origen chino, viviendo en ambientes thai o khmer profundamente budistas. En estos países, la religión tiende a identificarse con la raza, de la misma forma que en Malasia ser malayo es ser musulmán.

El mensaje cristiano ha calado más fácilmente en los grupos minoritarios étnicos o sociales: aborígenes de Taïwan, Hmongs de Tailandia, Zhuang, Sani, Yizu del sur de China, los parias en la India. Más o menos rechazados por la sociedad, económicamente pobres y con creencias animistas impuestas más por costumbre que por una doctrina bien estructurada, estas minorías eran más permeables a la evangelización.

¿Cual es el vigor cristiano de estos conversos?

Hay que distinguir al menos tres casos:

– aquellos en los que el fervor cristiano se debilitó con el bienestar material. Faltos a veces de pastores para sostenerlo, se ven tentados a volver a sus practicas animistas;

– aquellos que permanecen fieles incluso sin pastores, pero que tienden a aislarse del resto de la población;

– aquellos que se extienden como una mancha de aceite gracias a la urbanización y al desarrollo de los transportes. Este es con frecuencia el caso de China donde los cristianos construyen nuevas iglesias en los centros urbanos.

4. Focos de influencia

La influencia de los cristianos desborda ampliamente su pequeño número y el marco de las iglesias! Se les conoce por sus obras, sus influyentes personalidades, por la prensa y los medios de comunicación que saben utilizar. Las escuelas de la misión, generalmente muy apreciadas por su disciplina moral y su nivel académico, han formado con frecuencia a la élite del país, a ministros o a sus esposas, incluso a la misma emperatriz de Japón. Muchos japoneses adoptan un ideal cristiano sin ser bautizados. Incluso muestran cierto aprecio por los ritos cristianos que les son accesibles. Una bendición matrimonial en la Iglesia tiende a sustituir a la ceremonia shintoista. Algunos hoteles especializados en bodas prescinden incluso de la Iglesia y ofrecen a sus clientes un ritual cristiano a su gusto.

Hospitales y clínicas regidos por órdenes religiosas cuidan tanto la buena acogida a los enfermos como la calidad de los cuidados médicos. Los asilos de ancianos, donde las Hermanitas de los pobres se consagran sin reserva, son especialmente apreciados en unas poblaciones que sienten gran respeto por los mayores.

En China, en Indonesia, en Japón, en India, las universidades católicas y protestantes han contribuido a formar personas influyentes. Escritores cristianos han sabido llegar al gran publico. Algunos, como el Chino John Wu en su obra Par delà l’Est et l’Ouest han descrito su itinerario de conversión, mostrando que se puede ser cristiano sin perder nada de las mejores tradiciones asiáticas. Los grandes países asiaticos tienen también sus teólogos.

El Instituto alemán Missio, que publica una bibliografía de los estudios teológicos en el mundo, señala unas cuarenta publicaciones de Asia, de las que 15 son sólo de India2. Esta lista no es ni mucho menos exhaustiva. Los trabajos teológicos abordan los problemas de fondo sobre el sentido de la presencia cristiana en Asia. Las novedades que afectan a la vida católica local son recogidas por la agencia U.C.A News con sede en Bangkok y en Hongkong en lo que afecta a China. Esta información es retomada en francés por la Sociedad de Misiones Extranjeras de París en su publicación quincenal Eglises d’Asie3.

Radio Veritas en Filipinas y diversas emisoras protestantes cubren amplios sectores de Asia. En diversos países como en Taïwán, los cristianos suministran buenos programas a la televisión local y producen una rica gama de videos y cassettes.

5. Estructuras continentales

Conscientes de la gran diversidad de los países de Asia, las Iglesias católicas y protestantes han creado sin embargo estructuras de coordinación y reflexión a escala continental. Su enfoque pluralista ha permitido el intercambio de experiencias y una mejor comprensión de las peculiaridades de Asia.

La FABC (Federación de Conferencias Episcopales de Asia) fue constituida a comienzo de los 70, después del Concilio Vaticano II. Reunida en Taipei en 1974, abordó de entrada las condiciones para un desarrollo mas autónomo de la Iglesia local. La Federación tiene hoy 6 departamentos (religiones, justicia social, etc.) y una comisión teológica (TAC). Esta ultima organizó un primer coloquio teológico internacional en Pattaya (Tailandia) del 10 al 16 de abril de 1994.

Los teólogos hicieron allí un profundo análisis de la evolución económica, social y cultural, de donde dedujeron una visión renovada de la misión de la Iglesia. Piden una “más profunda conciencia de los recursos humanos”, entre: ellos de “la persona humana, la familia, la juventud y la mujer”:

“Con estos y otros recursos humanos, la Iglesia debe desafiar la ambivalencia de las realidades asiáticas, utilizar los elementos positivos para un desarrollo humano… Somos un pequeño rebaño en Asia.

No somos sino una en medio de una multitud de comunidades que caminan hacia una vida más plena. Nuestra especial contribución a este caminar es nuestra ambición de llegar a una ‘comunión de comunidades’ que comenzaría con la familia, una nueva manera de ser Iglesia que llevara el nuevo rostro de Cristo al interior mismo de la sociedad asiática”4.

El teólogo indio Félix Wilfred propone una teología asiática de la harmonía que no cierre los ojos ante las realidades conflictivas. Llama también la atención sobre las expresiones de fe de la cultura popular, y no solamente de las élites. Muchos teólogos adoptan una actitud muy positiva respecto a las grandes religiones de Asia en las que reconocen auténticas búsquedas de la verdad. El “diálogo interreligioso” es una preocupación fundamental del cristianismo en Asia. Ellos subrayan el punto siguiente:

“En un contexto de fundamentalismo religioso, de violencia interreligiosa, de desestructuración social y de destrucción ecológica, mantenemos la validez de la intuición de la FABC de ser una Iglesia de diálogo. El diálogo es para la Iglesia de Asia el primer medio para promover la harmonía. Pero al igual que nuestro Maestro, no podemos hacer avanzar la harmonía sino por el camino de la opción preferencial por los pobres”5.

También los protestantes disponen de una estructura de reflexión y de intercambio: es la CCA (Conferencia Cristiana de Asia), un organismo que celebró en 1994 sus 38 años de existencia.

El primer encuentro tuvo lugar en Prapat, Indonesia, en 1957. Se creó allá una Conferencia de Iglesias de Asia oriental (EACC) con la participación de Australia y Nueva Zelanda. Sus objetivos fueron concretados en la reunión de Kuala Lumpur en 1959:

“El logro de la independencia nacional, la marcha hacia un mejor nivel de vida para todos y el renacer de las antiguas religiones contribuyen a crear una situación nueva y revolucionaria para la mayoría de los hombres… Es decir, que el pueblo cristiano debe penetrar todos los aspectos de la vida de nuestros pueblos, en la política, en los servicio sociales y nacionales, en el mundo del arte y la cultura, actuar en colaboración real con los no-cristianos y dar testimonio de Cristo en estos ámbitos”6.

Una de las cuestiones que la CCA afrontó desde el comienzo fue la de los “valores asiáticos”. El reverendo Ron O’ Grady, secretario de la CCA desde 1873 a 1980, recuerda que en los años 1950 y 1960 se discutía ampliamente sobre qué es lo que hacía de Asia una región diferente:

“¿Una región muy pobre? – ¿y el Japón?; ¿una región no cristiana? – ¿y las Filipinas?; ¿Una región de antiguas colonias? – ¿y Tailandia?… El problema de lo “asiático”, añade, afloró en los años 1970 y cuando hubo graves violaciones de los derechos humanos en muchos países. Ferdinando Marcos en Filipinas, Indira Ghandi en India, y Park Chung Hee en Corea intentaron sostener sus regímenes autoritarios afirmando que el concepto asiático de los derechos humanos era diferente de las definiciones ‘occidentales’ de estos mismos derechos. Esto les permitió ser tan autocráticos como quisieron y ocultarlo con el pretexto de la diferencia asiática…

También en los años 90 se nos pide creer que algunos valores asiáticos especiales hacen a la región diferente de otras. Estos son ahora definidos por el anterior primer ministro de Singapur, Lee Kuan Yew, en términos de valores familiares más fuertes en Asia. Es una perspectiva al menos curiosa ya que su gobierno a comienzo de este año se vio obligado a aprobar una ley que autoriza a los padres a entablar un proceso a sus propios hijos pare asegurar su cuidado. En pocos años, el mito actual de los valores asiáticos se habrá unido a los otros en el polvo de la historia”7.

El autor, visiblemente irritado, concluye con estas palabras: “Nuestra unidad esta en aquello que hemos elegido y los valores que nos reunen son los valores del Evangelio”.

Esta visión un poco subjetiva, expresada por otra parte por un occidental, difiere quizá un poco de las posiciones católicas. Los documentos oficiales católicos piden mayor atención a las realidades culturales y sociales. Subrayan sin duda la identidad de los derechos fundamentales del hombre en Oriente y Occidente, pero señalando que su expresión cultural puede ser diferente y que el campo de aplicación de los derechos secundarios puede variar de acuerdo al grado de desarrollo de los países.

El Evangelio en el mundo asiático se enfrenta a los mismos desafíos. Católicos y protestantes intentan reflexionar en conjunto.

6. Dinámica conflitiva

Por principio, los cristianos están “en el mundo”, pero no son “del mundo”. Su objetivo es una liberación de los deseos egoístas de este mundo y dan testimonio de la revelación del amor divino en el mundo. Su tarea en Asia toma su dinamismo de oposiciones conflictivas:

a) De lo sagrado a lo secular

Los pueblos asiáticos tienen el sentido de lo sagrado. Los rituales chinos, sintoístas, hindúes, melanesios y otros tienen una gran riqueza de expresión simbólica. La liturgia y los sacramentos cristianos se inscriben sin mayor dificultad en este universo religioso aunque, a lo largo de la historia, hayan podido chocar con los ritos más respetados de la tradición local. Los gobiernos de Asia suelen autorizar la coexistencia de diferentes ritos con la condición de que haya respeto mutuo entre las religiones y sumisión a las leyes. Las mayores dificultades se presentan con los grupos religiosos extremistas y excluyentes. Es el caso de los “fundamentalismos” hindúes, musulmanes y a veces cristianos. Los movimientos sectarios trastornan la paz y el orden público con su proselitismo intempestivo. Amenazan las libertades individuales al buscar promover una sociedad política completamente sacralizada. Sus artimañas son especialmente dañinas en sociedades multirraciales como la de Malasia. Algunas sectas musulmanas quisieran importar allí a todos la ley islámica, incluso a los Chinos e Indios de religión budista, hinduistra o cristiana.

Algunas sectas llamadas cristianas no están libres de un proselitismo intempestivo. Pero si los cristianos inquietan al poder político es, sobre todo, por sus compromisos seculares. Su fe en un Dios único y transcendente les prohibe una sumisión incondicional a los poderes de este mundo. En el Imperio Romano, los cristianos fueron con frecuencia condenados a muerte por su ateísmo y su negación a sacrificar a los dioses del Imperio. Incluso el culto al Dios verdadero fue denunciado como hipócrita por los profetas cuando servía pare ocultar la injusticia. El Evangelio anuncia que no hay amor a Dios sin amor al prójimo y que el verdadero amor al prójimo debe manifestar concretamente el amor de Dios, su justicia y su verdad.

En Occidente, las críticas de la religión han provocado una secularización acelerada del cristianismo, abandonando algunos la práctica externa queriendo mantener el espíritu del Evangelio. La secularización no se impone de la misma forma en Asia, pero muchos cristianos son conscientes de las exigencias políticas y sociales de su fe. Los poderes públicos se inquietan por eso que ellos consideran una ingerencia en su propio ámbito. En 1987, el gobierno de Singapur llegó a arrestar a una veintena de católicos con el pretexto de que estaban implicados, casi sin saberlo, en un ‘complot marxista’. Por su parte, las oficinas protestantes de la CCA fueron invitadas a abandonar Singapur. Sus publicaciones se inmiscuían en problemas sociales y podían alimentar una oposición política en Singapur o en países amigos.

b) Conformismo y profetismo

Cristianos conscientes de las exigencias del Evangelio han chocado con la oposición de quienes impiden las transformaciones rapidas de la sociedad asiática. Ellos denuncian la injusticia y la explotación. Sacerdotes o laicos, se inspiran con frecuencia en una ‘teología de la liberación’ que toma algunos esquemas de análisis marxista. Estos intelectuales cristianos saben escribir y sus artículos inquietan a las autoridades. Su ocasional utilización de los conceptos marxistas de concientización y de lucha de clases puede despertar las sospechas de la autoridades y desacreditar su acción. Si su activismo democrático estuviera moderado por una cierta “inculturación”, evitarían sin duda hacer perder prestigio a las personas a su cargo, comenzarían por apreciar sus realizaciones positivas e intentarían cooperar con ellas, cualquiera que fuera su signo político, antes que importar sus esquemas. Lograrían entonces mas fácilmente su objetivo. Si el análisis de los mecanismos de explotación es indispensable, es utópico pensar que el cambio global del “sistema” baste para resolver todos los problemas. Los cristianos de los regímenes populares tienen la triste experiencia.

En la República Popular de China, donde el pueblo está en el poder, no hay lugar para que los cristianos puedan ejercer su profetismo. La “liberación” ha sido realizada en 1949 por el ejército rojo. Los cristianos no han sido los autores, sino las víctimas. Hoy no tienen derecho a existir y a expresarse sino en conformidad total con las directrices del régimen socialista. En este sentido, después de los trágicos acontecimientos de Tiananmen, el 4 de junio de 1989, se invitó a las Iglesias a orar no por los estudiantes masacrados, sino por los soldados y policías maltrechos durante la operación. La integración política de las religiones esta muy estructurada. Por lo que respecta a los cristianos, los obispos y pastores son “ayudados” vigorosamente por los dirigentes “patrióticos” que reciben sus instrucciones de las Oficinas de asuntos religiosos, organismos de Estado, guiados a su vez por el Frente Unido del Partido Comunista Chino.

Muchos cristianos, temerosos de la integridad de su fe, nunca aceptaron someterse al control de las Asociaciones patrióticas. Los católicos disidentes se agruparon en torno a su fidelidad al papa. Los disidentes protestantes son sobre todo evangélicos fieles al principio “hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”. La obediencia a los mandamientos de Dios con frecuencia fue la razón por la que los cristianos negaron su colaboración a un régimen que les exigía mentir, incluso matar inocentes, como sucedió durante las campañas políticas de los primeros años 1950.

Los cristianos, preocupados por ser buenos ciudadanos, pueden someterse a los regímenes más autoritarios e incluso rendir servicios muy apreciados por sus conciudadanos. Pero lo que no pueden es ser cómplices de injusticias. Deben entonces emplear todos los medios a su alcance y buscar el apoyo de las autoridades competentes y responsables. No les toca a ellos “cambiar el sistema”, a no ser que unos partidos de oposición bien organizados les ofrezcan una posibilidad de opción. Pero estaríamos entonces en un régimen democrático.

c) Iglesia universal y comunidades locales

La Iglesia de Jesucristo, “sacramento de unidad”, tiende a reunir a la familia humana en la unidad y la paz. Esta perspectiva universalista mina desde dentro los particularismos locales y los regímenes autárquicos. Al mismo tiempo, sólo tiene existencia concreta en la comunidad local reunida en un contexto cultural y político especifico.

Algunas Iglesias protestantes, en la lógica misma de sus orígenes, han podido adaptarse más fácilmente que los católicos a las exigencias nacionalistas de diversos países. Existe así una Iglesia nacional de Filipinas e Iglesias chinas autónomas bajo control gubernamental.

La universalidad de la Iglesia esta mucho mas estructurada entre los católicos ya que ella se traduce concretamente en el respeto al primado del papa, sucesor de San Pedro, cabeza de los apóstoles, garante de la unidad de los cristianos y de la integridad de la fe. El ejercicio del primado pontificio exige que el conjunto de los obispos permanezca en comunión con el papa. Cualquiera que sea el derecho de fiscalización de las autoridades civiles, el nombramiento de obispos debe ser aprobado por el papa. La Santa Sede puede además favorecer las buenas relaciones entre las Iglesias locales y los poderes públicos mediante los delegados apostólicos o nuncios con estatuto diplomático.

En la época colonial, estas intervenciones de la Santa Sede en favor de las Iglesias locales fueron con frecuencia contrarrestadas por las potencies occidentales. Hoy, la Santa Sede sigue impulsando activamente el pleno desarrollo de la Iglesia en Asia y el papa Juan Pablo II ya propuso la reunión de un sínodo de la Iglesia en Asia. Entre la centena de cardenales susceptibles de ser elevados a la Sede pontificia, hay algunos indios, japoneses, indonesios, chinos, coreanos, filipinos. En cuanto a los obispos de Asia, hoy casi todos son asiáticos.

7. Cristianismo y modernización

Por extraño que parezca en un Occidente en proceso de descristianización el cristianismo en Asia esta asociado a la modernidad. En 1966, un estudiante chino de la universidad de Singapur se expresaba así:

“En el mundo moderno, debido al avance científico y tecnológico la elevada mobilidad social y la descomposición del sistema de parentesco y familiar, la religión tradicional china no ha sabido hacer frente a las nuevas exigencias de los tiempos. Se ha convertido en la religión de mujeres y de la vieja generación formada segun el modo tradicional. El 66% de las familias de estudiantes creen aún en la religión china. Sin embargo, la tendencia a la secularización se manifiesta claramente entre esa vieja generación. En efecto, en el 25% de las familias, los padres son “libre-pensadores” y en el 7,5% los padres creen en el cristianismo, una religión que puede hacer frente a las necesidades del mundo moderno y que esta menos asociada a la magia y a la superstición”8.

Este estudio se refería a los estudiantes de la universidad china de Nanyang, no a los jóvenes de lengua inglesa, caldo de cultivo ideal pare la conversión al cristianismo, segun el informe de 1988 antes citado.

En China se da hoy una “fiebre cristiana” entre los jóvenes y los universitarios. ¿Es de buen tono ser cristiano pare ser moderno? Es poco probable que los jóvenes chinos convertidos cedan a un atractivo de la moda, porque aun cuesta ser cristiano. Numerosos empleos interesantes pueden cerrarse al que manifiesta su pertenencia cristiana en una solicitud de empleo.

Además, las reformas económicas de estos últimos anos y el desarrollo de una sociedad de consumo dan lugar a una mentalidad poco favorable a los compromisos cristianos. El materialismo práctico de tipo individualista del dinero y del placer esta bien lejos del espíritu cristiano de sacrificio y amor desinteresado.

Un gran vacío espiritual se ha podido crear tras la pérdida de fe en la ideología marxista. Las causes de esta desilusión son entre otras la corrupción de numerosos cuadros comunistas y una critica mas científica de los fenómenos de alienación en al régimen socialista. Las teorías económicas de Marx estan mejor situadas históricarnente. Se descubren también las ideas humanistas del joven Marx y las fuentes judeo-cristianas de su visión sobre la misión redentora de los más desheredados.

Un grupo de profesores no-cristianos dirigido por Liu Xiaofeng, profesor de cultura comparada en Shenzhen, ha iniciado un estudio sistemático de los teólogos occidentales. Mientras antes sólo interesaban las ciencias y las técnicas de Occidente, hoy se esfuerzan por descubrir las fuentes de su dinamismo espiritual. Descubren sobre todo cómo el cristianismo afronta el mal de manera realista, la conciencia de pecado, el sentido de la muerte trágica de Cristo y la historia de la salvación: tantos temas existenciales que están ausentes de la visión china de una harmonía antropo-cósmica de orden ritual.

En general, los pueblos de Asia más comprometidos en un proceso rápido de modernización están al mismo tiempo sacudidos por la desintegración de sus valores éticos tradicionales. El testimonio de cristianos ilustres de los países mas desarrollados les indica que la fe cristiana puede servir de antídoto contra los efectos más nocivos de la modernización.

La defensa por la Iglesia de los derechos humanos fundamentales no les deja insensibles. Su búsqueda de democracia no puede prescindir de referencias éticas. Debe fundamentarse en una visión de la dignidad humana y del bien común. Sin conocer a fondo la doctrina social de la Iglesia, saben que ella abre una vía media entre un liberalismo económico anárquico y un colectivismo totalitario.

Algunos signos de los tiempos permiten una perspectiva optimista: fecundados con el aporte cristiano, las grandes tradiciones culturales de Asia podrían efectivamente conocer un nuevo desarrollo y contribuir al bienestar de la sociedad internacional. Además, la formación de un cristianismo asiático puede abrir una etapa nueva en la vida y en el pensamiento de la Iglesia universal. Encontrando un lugar en el abanico de “valores asiaticos”, el cristianismo tiende a romper los muros de las culturas autárquicas mas conservadoras; pero favorece al mismo tiempo una nueva fecundación de la conciencia mundial dando a conocer en Occidente las tradiciones éticas de Asia. En el umbral del tercer milenio, los miedos y sospechas del pasado parecen ceder su lugar a un horizonte de confianza y de enriquecimiento mutuo.

Señalemos por fin que la difusión en Asia de principios de origen cristiano desborda ampliamente el marco de la Iglesias católicas y protestantes. Aunque secularizada y a veces hostil al cristianismo, la cultura occidental vehicula aun numerosos valores cristianos en sus tradiciones jurídicas, educativas, sociales. Esta cultura, reinterpretada en el marco de la modernidad, ofrece modelos a todos los países en vías de rápida modernización. En la medida en que estos países buscan salvaguardar sus propias riquezas humanas, pueden descubrir por su parte apoyos morales en los valores esenciales de la cultura occidental. De esta forma la China contemporánea ha podido producir “cristianos culturales”, es decir, expertos en teología cristiana que no están bautizados y que además no desean pertenecer a una Iglesia.

Es posible que minorías asiáticas saquen del fermento cristiano una seguridad y un dinamismo que les permita cultivar mejor sus valores tradicionales y levantar así la masa de sus enormes poblaciones. Podrían entonces hacer valer sus riquezas ideológicas ante un Occidente vacío de referencias éticas y encontrar ahí una nueva baza para su desarrollo económico.

NOTES

1 Eddie C.Y. Kuo, John S.T. Quah, Tong Chee Kiong? National Iniversity of Singapore: “Religion and Religious Revivalism in Singapore”, informe preparado por el ministerio de desarollo de la comunidad, octubre de 1988.

2 “Theology in Context”, information sur des contributions théologiques d’Afrique, d’Asie, d’Océanaie et d’Amérique Latine. Vol 12, N° 2, 1995, publicado por el Instituto de Misionología, Missio, Aquisgrán, Alemania.

3 “Eglises d’Asie”, Agence d’information des Missions Etrangères de París.

4 “Eglises d’Asie”, Dossier y Documentos N° 5/94, suplemento EDA N° 5 “Etre Eglise en Asie au XXe siècle; en marche avec l’Esprit vers la vie”,declaración final del coloquio de Pattaya, N° 22, T 24.

5 Ibid. N° 43.

6 CCA News, vol. 30, N° 3, 4 y 5, marzo, abril y mayo de 1885, pp. 5-6: M. M. Thomas, The Beginnings, what was the EACC about?

7 CCA News, ibid. p. 22, “Asian Values, What holds it together?”

8 Foo Ming Yeow, “Nanyang Studens and their social setting”, estudio no publicado. Departamento de Estudios Sociales Aplicados, Universidad de Singapur, noviembre de 1966.

Tradujo: Victoriano Ruiz

Ref.: MISIONES EXTRANJERAS, n. 162, Noviembre – Diciembre 1997.
http://www.sedos.org/spanish/charbonnier.html

P. Mateo Ricci y su método de diálogo y anuncio de la fe cristiana en el contexto chino: Lectio Magistralis en la Urbaniana

VATICANO – P. Mateo Ricci y su método de diálogo y anuncio de la fe cristiana en el contexto chino: Lectio Magistralis en la Urbaniana

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides)- Con ocasión del IV centenario de la muerte del misionero jesuita padre Mateo Ricci, el Centro de Estudios Chinos de la Pontificia Universidad Urbaniana propone un encuentro con una de las máximas autoridades europeas en la Sinología, ciencia que estudia el mundo cultural chino, su historia y su relación con las otras culturas del mundo. El lunes 8 de marzo, a las 10.30 en el Aula Magna de la Universidad Urbaniana, se realizará la Lectio Magistralis del profesor Nicola Standaert, Ordinario de Sinología en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), uno de los mayores expertos internacionales sobre la relación entra la cultura china y la cultura europea. En particular modo se profundizará la figura de Mateo Ricci, y de su método de dialogo y anuncia de la fe cristiana en el contexto chino. El programa del encuentro prevé: el saludo del Prof. Cataldo Zuccaro, Rector Magnífico de la Pontificia Universidad Urbaniana; la introducción del Prof. Alessandro Dell’Orto, Director del Centro de Estudios Chinos; la Lectio Magistralis del Prof. Nicolas Standaert; el debate y las conclusiones del Prof. Benedict Kanapally, Decano de la Facultad de Misiología. (SL) (Agencia Fides 6/3/2010; líneas 15, palabras 215)

La Gran Comisión (III)

III. Conclusión:

Para concluir quiero citar a:

1.Al teólogo Rene Padilla quien escribe que:

«En conclusión, la Gran Comisión según Mateo 28.16-20 no es un “mandato evangelístico” en base al cual la preocupación central de la Iglesia debe ser la conversión de individuos y el establecimiento de iglesias. Es, más bien, un llamado que el Señor resucitado hace a la Iglesia a dedicarse a formar hombres y mujeres que reconozcan su Señorío universal, se integren al pueblo de Dios y emprendan un seguimiento de Él que abarca todo aspecto de la vida humana. Es, en otras palabras, una convocación a participar en la formación de ciudadanos del Reino de Dios dispuestos a obedecerlo a Él en todo, para lo cual la Iglesia cuenta con la presencia constante del Espíritu (“el otro Jesús”) “hasta el fin del mundo”.» (27)

2.Al evangelista argentino Carlos Anacondia quien entiendo que se expresó muy bien cuando dijo:

«A la luz de todo esto, la iglesia de Jesucristo tiene una apremiante responsabilidad. Ante un mundo desesperanzado, es la iglesia la que debe acudir al llamado de anunciar que en Jesucristo hay una respuesta para cada una de las necesidades.» (28)

¿Aceptaremos el desafío de anunciar las Buenas Nuevas, o tan solo nos conformaremos con ir los domingos a la iglesia, escuchar un buen sermón, cantar unas lindas canciones emotivas, ofrendar, y volvernos a casa hasta el próximo domingo? ¿Acudiremos al llamado?

«Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.» (Is 6:8 RVA 1960)

¿O será necesario que el Señor envíe persecución a nuestros países, como lo hizo con la iglesia primitiva para obligarnos a obedecer?

Bibliografía

(27) http://www.kairos.org.ar/articuloderevistaiym.php?ID=1715

(28) http://www.carlosannacondia.org/default.asp?pagina=articulos&id=20

La Gran Comisión (II)

La Gran Comisión (II)

II El mandato de La Gran Comisión

I – Análisis

Muy bien, ahora entonces expliquemos que es La Gran comisión.

La Gran comisión ha sido entendida históricamente como la orden dada por el Señor Jesús de:

Ir a todas las naciones.
Predicar la buena noticia de la resurrección a todos.
Convertirlos al evangelio.
Luego bautizarlos (gr. Baptizo) en agua, en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Instruirlos en la Palabra de Dios, convirtiéndoles en discípulos.
Entender que no estamos solos en esta Gran Comisión. El Señor Jesús nos acompaña.
Otro punto importante que el Señor les dijo a sus discípulos fue que deberían ser revestidos del poder divino para el desarrollo de la Gran Comisión.
1. Ir a todas las naciones (gr. etnias)

Marcos registra que, luego de las severísimas palabras expresadas por el Señor en Marcos 16:14 es cuando el Señor les da claras instrucciones acerca de lo que ellos debían hacer:

«Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.» “(Mr. 16:15-16 RVA 1965)

¡ID! , les dijo, y eso es un mandato del Señor, a proclamar por todos lados todo lo que ellos habían vivido y aprendido esos 3 o 4 años que Jesús había estado físicamente con ellos. Y Él les prometió acompañarlos y respaldarlos hasta último momento, ya no físicamente, sino de modo espiritual por medio del ministerio del Espíritu Santo, a quien Él enviaría, luego de su ascenso al cielo.

«Sin embargo, “muchos creyentes neotestamentarios no entendieron el significado urgente de la gran comisión que Jesús dió a sus discípulos, ni ella, fue en si el ímpetu y principal del rápido crecimiento de la iglesia en los primeros siglos. La persecución esparció a los creyentes por el mundo del mediterráneo, y el Cristianismo pronto echó raíces en Europa, África y Asia.» (4)

«El cristianismo y la misiones van ligados de modo inseparable. Es difícil imaginarse donde estaría el cristianismo hoy día si no hubiera existido ese esfuerzo misionero enérgico que surgió después de Pentecostés y continuó por algunos siglos después» (5)

Eusebio de Cesárea, un gran historiador de la iglesia primitiva nos cuenta de la dedicación de algunos de estos evangelistas itinerantes de principios del siglo II:

«En aquella época muchos cristianos sentían sus almas inspiradas por la Santa palabra, y estaban llenos de un deseo apasionado por la perfección. Su primera obra, en obediencia a las instrucciones del

Salvador era vender sus bienes y distribuirlos a los pobres. Después dejaban sus hogares y se disponían a realizar la obra de evangelistas.

Era su mayor ambición la predicación de la Palabra de fe a los que no hubieran tenido noticias de ella todavía, y a encomendarles el Libro de los evangelios divinos. Se contentaban sencillamente con poner los fundamentos de la fe entre los pueblos extranjeros. Entonces nombraban pastores, y les encargaban la responsabilidad de edificar a los que ellos acababan de traer a la fe. Después seguían hacia otro países con la gracia y la ayuda de Dios» (6)

El teólogo Rene Padilla comentando acerca de la Gran Comisión, relata que:

«Ya a fines del siglo XVIII William Carey, en su tratado sobre “la obligación que tienen los cristianos de usar medios para la conversión de los paganos” (1792), había apelado a ese pasaje para fomentar el espíritu misionero en las iglesias. Con ese antecedente, el “mandato evangelístico ” de Cristo llegó a ocupar un lugar central en las múltiples sociedades misioneras que surgieron en Inglaterra y los Estados Unidos como resultado (en gran medida) de las labores de Carey y sus colaboradores.» (7)

Carlos Anacondia, conocido evangelista argentino, que se hizo famoso por sus cruzadas multitudinarias escribió en una nota que: «La iglesia tiene la responsabilidad de alcanzar a este mundo con el mensaje de la redención. Ella es el brazo de misericordia de Dios a la humanidad sufriente… No es un don lo que debe esperar la iglesia. ¡Es un mandato! No es un ministerio, es una orden que Jesús nos dio. Tenemos que ir y hacerlo en el Nombre de Jesucristo.» (

También expresa que: «Dios me dijo que gran parte de la Iglesia ha olvidado el mandato de ir y predicar el evangelio a toda criatura.No cumple con la misión encomendada por su Señor de predicar el evangelio. En vez de ir, espera que vengan a oír la Palabra Divina y se añadan los que han de ser salvos, sin tener en cuenta que la iglesia primitiva salió a la calle y a los pueblos vecinos, a cumplir el cometido por el cual fue establecida en la tierra. La iglesia se quedó esperando las almas, como ignorando la orden; como si no se diera cuenta de que el mandato es imperativo: “Id y predicar el evangelio a toda criatura.”» (9)

2. Predicar la buena noticia de la resurrección a todos

Reinhard Bonnke, evangelista alemán, conocido mundialmente por sus exitosas campañas en África, en una nota acerca de la gran comisión dijo que:

«Evangelizar es tener una relación personal con Jesús. Pablo dijo que él estaba decidido a no conocer nada excepto a Cristo y a éste crucificado.El versículo 5 del capítulo 4 de 2da de Corintios dice, “Porque no nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor, y a nosotros como vuestros siervos por amor a Jesús”.El propósito por el cual nosotros le predicamos a las almas es para servirle a Jesús. El evangelio no sólo trae las buenas nuevas de la salvación; sino también las buenas nuevas del Salvador, Jesucristo. Nosotros le hablamos al mundo acerca de Jesús – ese es el Evangelio. Jesús hace todo lo demás. Jesús es quien salva – nosotros no. Jesús no estableció una religión; la religión de Jesús es él mismo. Todo gira alrededor de él.» (10)

«El Evangelio es nuestro mensaje y el Espíritu Santo nuestro poder. Esta realidad va más allá de lo que los antiguos profetas o sacerdotes judíos jamás imaginaron. Ellos no tuvieron ministerios evangelísticos. Las personas hablan de los ministerios proféticos pero, el Evangelio encierra mucho más que eso. El Evangelio es nuestro gran ministerio. Pablo tenía dones proféticos, sin embargo, él no ponía su mirada en ellos. Él le daba gracias a Dios una y otra vez por haberlo llamado a predicar el Evangelio. Profetizar lo que le va a suceder a las personas es a veces considerado como la mayor señal de espiritualidad. No obstante, eso no significa nada comparado con el ganar un alma para Cristo. Las personas necesitan el Evangelio. A menos que nosotros lo anunciemos, el plan de Dios fracasaría y Dios nunca fracasa. Él no va a permitir que fracasemos mientras estemos llevando la palabra de reconciliación. La Gran Comisión de Jesús es un mensaje de poder. El Evangelio no es un sistema de leyes para vivir la vida. Ni tampoco una colección de ritos y oraciones que se hacen por obligación; un conjunto de ceremonias sin provechos. Según dice la Palabra en 1ra de Corintios 4:20, “… el Reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder“. …Nosotros tenemos un Evangelio único, incomparable, sin igual, las buenas nuevas de Jesucristo. Todas las cosas referentes a Jesús son buenas, positivas, y poderosas. Jesús es la imagen y semejanza de Dios. Un concepto imposible de imaginar hasta que él vino a morar entre nosotros. Él no pudo haber sido un invento. Cuando Jesucristo, el Hijo del Dios viviente y nuestro Salvador, vino a la tierra, cambió muchos conceptos. Y al día de hoy, continúa haciendo lo mismo.» Reinhard Bonnke» (11)

“Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor. ” (I Cor.1:18-31 RVA 1960)

«Es bueno recordar que el evangelio penetró en el mundo romano por cinco avenidas principales: la predicación y enseñanza de los evangelistas, el testimonio personal de los creyentes, las obras de caridad y bondad, la fe demostrada en la persecución y la muerte, y el razonamiento intelectual de los primeros apologistas» (12)

Podemos decir que evangelizar es hacer llegar a todos los hombres la salvación. La incorporación al Reino de Dios.

Podemos decir que la evangelización tiene los siguientes elementos

1. Renovación y transformación de la humanidad como objetivo general: Hay que cambiar lo que vaya contra el Reino de Dios.

2. Testimonio de los valores del Reino: Todos los que formamos la Iglesia tenemos que mostrar con nuestra vida lo que el Reino es.

3. Anuncia explícitamente el Evangelio, lo más fielmente a Jesús.

4. La adhesión de corazón: Convertirse a ese Mundo Nuevo.

5. Crear comunidades cristianas, porque la fe crece en grupo y se alimenta compartiéndola.

6. Celebrar las ordenanzas cristianas (bautismo y cena del Señor).

Por el bautismo de las personas evangelizadas se incorpora a la iglesia a los nuevos creyentes y la cena del Señor celebra la presencia de un Dios vivo en esa comunidad.

7. Desarrollar un compromiso activo. Compromiso cristiano en todo el mundo, todos los días.

«La predicación “es la comunicación, en forma de discurso oral, del mensaje divino depositado en la Sagrada Escritura, con el poder del Espíritu Santo y a través de una persona idónea, a fin de suplir las necesidades espirituales de un auditorio”.» (13)

3. Convertirlos al evangelio

¿Que es la Conversión? El significado de la palabra es un volverse, o regresar, a Dios, representa una transferencia de esta idea al reino de las relaciones del hombre con Dios. El AT destaca el hecho de que la conversión comprende más que meras señales exteriores de pesar y de reforma de costumbres. Una verdadera vuelta a Dios bajo cualesquiera circunstancias ha de incluir:

1. La humillación personal interior, un verdadero cambio de corazón, y una sincera búsqueda de Dios

«Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma. Cuando estuvieres en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios, y oyeres su voz; porque Dios misericordioso es Jehová tu Dios; no te dejará, ni te destruirá, ni se olvidará del pacto que les juró a tus padres. Porque pregunta ahora si en los tiempos pasados que han sido antes de ti, desde el día que creó Dios al hombre sobre la tierra, si desde un extremo del cielo al otro se ha hecho cosa semejante a esta gran cosa, o se haya oído otra como ella. Ha oído pueblo alguno la voz de Dios, hablando de en medio del fuego, como tú la has oído, sin perecer ¿O ha intentado Dios venir a tomar para sí una nación de en medio de otra nación, con pruebas, con señales, con milagros y con guerra, y mano poderosa y brazo extendido, y hechos aterradores como todo lo que hizo con vosotros Jehová vuestro Dios en Egipto ante tus ojos? A ti te fue mostrado, para que supieses que Jehová es Dios, y no hay otro fuera de él. Desde los cielos te hizo oír su voz, para enseñarte; y sobre la tierra te mostró su gran fuego, y has oído sus palabras de en medio del fuego. Y por cuanto él amó a tus padres, escogió a su descendencia después de ellos, y te sacó de Egipto con su presencia y con su gran poder, para echar de delante de tu presencia naciones grandes y más fuertes que tú, y para introducirte y darte su tierra por heredad, como hoy. Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que Jehová es Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro. Y guarda sus estatutos y sus mandamientos, los cuales yo te mando hoy,para que te vaya bien a ti y a tus hijos después de ti, y prolongues tus días sobre la tierra que Jehová tu Dios te da para siempre.» (Deut. 4.29-40 RVA 1960)

2. Será acompañada por una nueva claridad en el conocimiento de su Ser y de sus caminos.

«Y les daré corazón para que me conozcan que yo soy Jehová; y me serán por pueblo, y yo les seré a ellos por Dios; porque se volverán a mí de todo su corazón.» (Jeremías 24:7 RVA 1960)

«Y habiendo orado a él, fue atendido; pues Dios oyó su oración y lo restauró a Jerusalén, a su reino. Entonces reconoció Manasés que Jehová era Dios.» (II Crónicas 33:13 RVA 1960)

La conversión cristiana (gr. epistrefo) es la entrega incondicional a Jesucristo como divino Señor y Salvador, y esta entrega significa que se reconoce que la unión con Cristo es un hecho real y que la vida debe vivirse en consonancia con esta creencia.

El volver a Dios en cualquier circunstancia, considerado psicológicamente, es un acto del hombre mismo, que elige libremente y que se lleva a cabo en forma espontánea. No obstante, la Biblia deja sentado que es también, en un sentido más fundamental, obra de Dios en él. El AT dice que los pecadores se vuelven a Dios únicamente cuando él los vuelve a sí mismo (Jer. 31.18; Lm. 5.21). El NT enseña que cuando los hombres lo desean y ponen de su parte para que se cumpla la voluntad de Dios respecto a su salvación, es la obra de Dios en ellos lo que los impulsa a obrar de esa manera (Fil. 2.12s). También, describe la conversión inicial de los incrédulos como resultado de una obra divina en ellos en la cual, por su misma naturaleza, ellos mismos no podrían tener parte, ya que se trata esencialmente de la eliminación de la impotencia espiritual que hasta ese momento les ha impedido volver a Dios:

a. Un levantamiento de la muerte (Ef. 2.1ss)

b. Un nuevo nacimiento (Jn. 3.1ss)

c. Un abrir del corazón (Hch. 16.14)

d. Un abrir y darle vista a ojos enceguecidos (II Cor. 4.4–6)

e. El otorgamiento de entendimiento (1 Jn. 5.20).

El hombre responde al evangelio sólo porque Dios primeramente ha obrado en él de esta manera.

4. Luego bautizarlos (gr. Baptizo) en agua, en el nombre del Padre, Hijo yEspíritu Santo

«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo» (Mat. 28:19 RVA 1960)

«La palabra griega “bautizar” (baptizei), significa inmersión, sumergir, meter algo bajo el agua. El bautismo cristiano es, pues, por inmersión. Aun los que practican el bautizar por aspersión, o sea, por rociamiento, admiten que la inmersión fue la forma de bautizar desde el principio» (14)

«Es una inmersión en agua… que simboliza la identificación con una creencia o causa. En el cristianismo, se trata de la identificación del creyente con Cristo en su muerte, sepultura y resurrección (Ro. 6:4-5).

Se hace en el nombre de Cristo y con Su autoridad (Hechos 4:7) con la fórmula bautismal de “Padre, Hijo y Espíritu Santo” (Mat. 28:19). El bautismo no nos salva por sí mismo (I Pe. 3:21). No obstante, es nuestra obligación recibirlo, como creyentes en Cristo» (15)

«El bautismo no fue algo del todo nuevo en los días de Jesús. Entre los gentiles se practicaban muchas purificaciones religiosas en forma de baño o inmersión en el mar o en el río. Entre los judíos se practicaban muchas purificaciones y lavamientos. Además tenían el bautismo de los prosélitos, que eran gentiles que se convertían al judaísmo. Para recibirlos finalmente eran bautizados. Se introducían en el agua hasta que le llegaba al cuello; le leían la Ley, y a terminar la lectura, se sumergía por completo, en señal de que moría y era sepultado para el paganismo. También conocían muy bien el bautismo de Juan el Bautista,que tan profundamente había calado en la vida de la nación. Y desde luego, estaba el bautismo cristiano, establecido por Cristo hacía solamente unos pocos días. Los paganos se bautizaban supuestamente por orden de sus “deidades”. Los judíos se bautizaban por orden de Moisés. Cerrando dispensación de la Ley los judíos se bautizaban por orden de Juan el Bautista. Y cuando los Apóstoles hablan de bautizarse “en el nombre de Jesucristo”, lo que están haciendo es estableciendo la distinción del bautismo cristiano de entre todos los demás bautismos; que el bautismo cristiano no es por la autoridad de ninguna “deidad” pagana, ni de Moisés, ni de Juan el Bautista, sino que su autoridad procede de Jesucristo. Los Apóstoles no se refieren a la fórmula, sino a la procedencia de la autoridad. Es maravilloso que en el bautismo de Jesús, fue real y evidente el testimonio del Padre (con su voz desde el cielo), del Hijo (que estaba presente en carne y hueso), y del Espíritu Santo (que descendió en forma de paloma). (Mat. 3:16-17)

Así que está claro que hay que bautizar como Cristo lo ordenó: “En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo”,” Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno.» (I Juan 5:7 RVA 1960) (16)

El orden bíblico para los que pueden ser bautizados, es el siguiente:

1.”El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio”. (Mar.1:15 RVA 1960)

2.”Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.” (Mat. 28:19, 20 RVA 1960)

3.”El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere será condenado.” (Mar. 16:16 RVA 1960)

4.”Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.” (Hch. 2:38 RVA 1960)

«Es decir, una persona antes de poder ser bautizada, debe arrepentirse se sus pecados, debe creer en el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, debe dar frutos dignos de arrepentimiento, debe ser doctrinado propiamente, debe tener una experiencia clara de su salvación.» (17)

En los Reconocimientos Clementinos III, 67, dice así:

«Cada uno de vosotros será bautizado en aguas que corren…» (1

Atanasio, llamado el campeón de la ortodoxia, cuyo mayor mérito consistió en haber defendido el cristianismo tradicional contra el peligro de helenización oculto en la herejía de Arrio y de sus seguidores, en su primera carta a Serapión (30) dice:

“Nos une a Dios la fe en la Trinidad, que nos ha sido transmitida. El que quita algo a la Trinidad y es bautizado en el nombre del Padre solamente, o en el nombre del Hijo solamente, o en el Padre y en el Hijo sin el Espíritu Santo, no recibe nada…, porque el rito de la iniciación es en la Trinidad. El que separa al Hijo del Padre o reduce al Espíritu Santo al nivel de las criaturas, no tiene ni al Hijo ni al Padre, sino que está sin Dios, peor que un infiel, y es cualquier cosa menos cristiano.”(19)

5. Instruirlos en la Palabra de Dios, convirtiéndoles en discípulos.

Recordemos que es un discípulo:

Según el diccionario bíblico: Discípulo es aquel que sigue a un profeta,maestro, que es enseñado por él y es partidario de esta enseñanza” (20)

Podemos citar como ejemplo al apóstol Pablo, antiguo perseguidor de los cristianos,a quien el Señor Jesús se le apreció en el desierto de Damasco, cuando este iba detrás de los creyentes, persiguiéndoles cruelmente hasta muchas veces darle muerte.

“Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, más sin ver a nadie.

Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.” (Hch 9:1-9 RVA 1960)

Luego de esta milagrosa revelación del Señor, Saulo se convierte al cristianismo de todo corazón y se entrega completamente a esta causa. Al tiempo el Señor lo comisionó junto a Bernabé, también discípulo del Señor, para predicar el evangelio y ser misioneros.

“Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. “ (Hch. 13:2-3 RVA 1960)

Pablo realizó tres viajes misioneros, donde predicó el evangelio con mucha autoridad, atrajo a mucho nuevos seguidores a la fe cristiana, fundó nuevas comunidades de creyentes por todo el Asia menor, llegando casi hasta España, y también formó discípulos no solo esto, sino que transmitió a otros esta gran vocación ministerial, instruyéndolos a que preparen a otros creyentes para desarrollar el ministerio de la fe cristiana de manera eficaz.

«Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.» (2 Tim. 2:2 RVA 1960)

«El verbo mathetusate, hagan discípulos es el imperativo (el mandato de esta comisión) Jesús nos ordenó hacer discípulos de las gentes de todas las naciones. Es importante ir a donde esta la gente, enseñarles la Palabra de Dios y bautizarles. Pero la meta final es que estas personas se conviertan en discípulos dedicados a Jesucristo » (21)

«Es la voluntad de Dios que todo creyente sea apto para enseñar a otros en el camino de Dios, no puede ser de otra manera, nosotros somos las manos, los pies y la boca del Señor en ésta tierra, y él quiere usarnos para traer a otras personas a las cuales él ama también, a los pies de Jesús para salvarlos ¿cómo hubiéramos creído nosotros, a no ser por que alguien nos habló de Jesucristo? Dejemos de lado todo pensamiento de que no podemos, pues el Señor pondrá su palabra en nuestra boca de tal manera que nos sorprenderemos de la manera de como él nos puede usar, para gloria de su nombre, pero nunca lo vamos a experimentar sino comenzamos a hacerlo confiando en él. Si hemos descubierto un tesoro que nos llena de gozo y de paz interior seria maldad no compartirlo con nuestros seres queridos» (22)

«Lo que has oído de mí ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros….Recuérdales esto, exhortándoles delante del Señor a que no contiendan sobre palabras, lo cual para nada aprovecha, sino que es para perdición de los oyentes. Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad. Más evita profanas y vanas palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad… Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo. Pero en una casa grande, no solamente hay utensilios de oro y de plata, sino también de madera y de barro; y unos son para usos honrosos, y otros para usos viles. Así que, si alguno se limpia de estas cosas, será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra. Huye también de las pasiones juveniles, y sigue la justicia, la fe, el amor y la paz, con los que de corazón limpio invocan al Señor. Pero desecha las cuestiones necias e insensatas, sabiendo que engendran contiendas. Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos, apto para enseñar, sufrido; que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.» (2 Tim. 2:2,14-16,19-26 RVA 1960)

El libro de los Hechos señala que tras una poderosa intervención pública de Pedro en Pentecostés se convirtieron, fueron bautizados e incorporados a la comunidad de los cristianos:

«… los que hicieron caso a lo que Pedro decía fueron bautizados. Este día se unieron al grupo de creyentes más de tres mil personas. Ellos estaban dedicados a aprender lo que los apóstoles les enseñaban. Compartían lo que tenían, participaban de la cena del Señor y moraban juntos » (Hechos 2:41, 42 RVA 1960).

¿En qué se afirmaban los nuevos creyentes que posteriormente se convertirían en multiplicadores del evangelio? Se fundamentaban en las enseñanzas impartidas por los apóstoles.

Un poco más adelante, el apóstol Pablo exhortó a la comunidad cristiana de Tesalónica

«A través de las buenas noticias les hemos enseñado, Dios los ha llamado a la Salvación… Hermanos, sigan fuertes y crean en las enseñanzas que les hemos dado, en lo que escucharon de nosotros, y en lo que les hemos escrito por carta» (II Tes. 2:14, 15 RVA 1960).

Un día, el Señor Jesús, en una discusión con un grupo de religiosos acerca de la resurrección, les echó en cara que eran unos ignorantes:

« Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios. Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo. Pero respecto a la resurrección de los muertos, ¿no habéis leído lo que os fue dicho por Dios, cuando dijo: Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Oyendo esto la gente, se admiraba de su doctrina. » (Mateo 22:29-33 RVA 1960)

Y en el mismo capítulo, vemos que Jesús les hace una pregunta acerca de las escrituras a los fariseos, y ellos se quedaron mudos, sin saber que responderle:

«Y nadie le podía responder palabra; ni osó alguno desde aquel día preguntarle más.» (Mat. 22:46 RVA 1960)

Jesús sí que sabia las escrituras y sí que sabía como responder correctamente o dejar sin palabras a sus adversarios. En el desierto, cuando fue tentado por Satanás, el le respondió con las Escrituras. Satanás lo quiso tentar usando las Escrituras, pero el Señor las conocía bien y no se dejó engañar.

«Jesús, respondiéndole, dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra de Dios.» (Lc. 4:4 RVA 1960)

«Respondiendo Jesús, le dijo: Vete de mí, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él solo servirás.» (Lc. 4:8 RVA 1960)

«Respondiendo Jesús, le dijo: Dicho está: No tentarás al Señor tu Dios» (Lc. 4:12 RVA 1960)

Nicodemo, que era uno de los principales religiosos de Israel, creía que conocía las escrituras, un día descubrió, luego de encontrarse con Jesús ¡que no las conocía como él creía!

«Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú maestro de Israel, y no sabes esto?» (Juan 3:10 RVA 1960)

Bien dijo el profeta Oseas cuando se quejó que el pueblo no tenía suficiente conocimiento de las escrituras. «Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio; y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos.» (Oseas 4:6 RVA 1960)

El discípulo debe conocer las escrituras para:

Para que su mente no esté vacía de información, sepa bien que es lo que cree, y no solo sea una experiencia subjetiva.
Saber responder con mansedumbre a todo aquel que le pida explicaciones de su fe (I Pe. 3:15)
Defenderse ante los ataques del enemigo. Los grupos falsos y las sectas manejan bien las escrituras, pero de un modo desvirtuado y alejado de la verdad. Tuercen las escrituras para engañar y captar prosélitos. Si un discípulo no conoce las escrituras, pronto caerá presa del error, del engaño y de la confusión doctrinal.
Defenderse de los ataques del diablo, que conoce bien las escrituras. John Stott, teólogo ingles dijo una vez que “Espiritualismo sin intelectualismo es espiritismo” o como alguien también dijo “del intelectualismo sin espiritualidad, resultan los bribones, viva manifestación del anticristo”
6. Entender que no estamos solos en esta Gran Comisión. El Señor Jesús nos acompaña: «he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.» (Mt. 28:20 RVA 1960)

“Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado. Y el que guarda sus mandamientos, permanece en Dios, y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece en nosotros, por el Espíritu que nos ha dado. (I Jn 3:23-24 RVA 1960).

«Cuando pasares por las aguas, yo estaré contigo» (Is.43:2 RVA1960)

«Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.» (Sal. 23:4 RVA 1960).

El nombre profético de Jesús, nos da una promesa que de Dios estará con nosotros: «He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros» (Mat.1:23 RVA 1960)

Ron Crisp, pastor de la Iglesia Bautista Independence de Kentucky USA, en un estudio sobre el Espíritu Santo escribió que: «Durante la última cena, Cristo habló de su traición, muerte y próxima partida. Aunque Cristo había enseñado a sus apóstoles de esto por algún tiempo (Mateo 16: 16-21), hasta entonces ellos comprendieron la realidad de su predicción. El pensamiento de vivir sin Jesús en medio de ellos los desanimó. Mientras Cristo siguió hablando de persecuciones venideras (Juan 16:1-4) sus corazones estaban llenos de tristeza (Juan 16:6). Los apóstoles siempre esperaban enfrentarse con muchos problemas y persecuciones; sin embargo, se sintieron seguros con la presencia de Cristo. Nuestro Salvador había calmado cada tormenta, dio de comer a la multitud cuando estaban desamparados y echó fuera a los demonios cuando los discípulos no podían. El había sido su Guía infalible y su Maestro. Ahora se sentían como huérfanos desamparados. Para aliviarles la tristeza profunda de su pronta partida, nuestro Señor les habló de las palabras consoladoras de Juan, capítulos 14-16. Fue en este tiempo que les dio la promesa de otro Consolador (Juan 16:7).»(23)

7. Otro punto importante que el Señor les dijo a sus discípulos fue que deberían ser revestidos del poder divino para el desarrollo de la Gran Comisión

«He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.» (Lc. 24:49 RVA 1960)

«pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra » (Hch. 1:8 RVA 1960)

«La recepción del Espíritu Santo está íntimamente vinculada con la capacitación para el servicio, para ser testigos. (Hch. 1: Los discípulos y muy especialmente Pedro, después de recibir el Espíritu Santo en Pentecostés pudieron testificar con valor y con éxito. (Hch. 2:14-41, 4:8-20, 5:40-42).»(24)

Agustín de Hipona, padre del cristianismo, escribió en una de sus obras «Lo bueno y sobrenatural, sin el Espíritu Santo, no es posible conocerlo…» (25)

Esto fue tan importante que sus discípulos se vieron obligados a permanecer un tiempo en espera, hasta que en el día de Pentecostés, lo prometido por Jesús llegó. Los discípulos fueron revestidos de una autoridad poderosa, tal como Jesús había dicho que iba a suceder. Esta unción fue tan poderosa que Pedro predicó un sermón terrible a una multitud de judíos que se habían acercado y se convirtieron 3.000 personas de una sola vez.

« Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Y con otras muchas palabras testificaba y les exhortaba, diciendo: Sed salvos de esta perversa generación. Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.» (Hch. 2:37-41 RVA 1960)

Aunque verdaderamente Pentecostés fue un acontecimiento histórico, único e irrepetible la orden de ser llenos del Espíritu Santo aún continúa, como única forma posible de logra cumplir los propósitos de Dios aquí en la tierra, tanto sea desarrollar algún tipo de ministerio relacionado con la Gran Comisión o lograr la excelencia y la armonía en todas nuestras relaciones interpersonales (iglesia,familia, trabajo, etc.)

«No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Someteos unos a otros en el temor de Dios… orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos; y por mí, a fin de que al abrir mi boca me sea dada palabra para dar a conocer con denuedo el misterio del evangelio, por el cual soy embajador en cadenas; que con denuedo hable de él, como debo hablar.» (Efesios 5:18-21,6:18-20 RVA 1960)

«Predicar sin la ayuda del Espíritu Santo es como querer apagar un fuego sin agua. El poder del Espíritu Santo lo adquirirá el predicador en su recinto privado o en la práctica diaria de una vida devocional. Pablo decía: “Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo,y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. (I Cor.2:1-5 RVA 1960) » (26)

Bibliografía

(4) Hasta Lo Ultimo de la Tierra, Pág. 15, Ruth A.Tucker, Edit. Vida

(5) Hasta Lo Ultimo de la Tierra, Pág. 21, Ruth A.Tucker, Edit. Vida

(6) Ibid, pág. 22-23

(7) http://www.kairos.org.ar/articuloderevistaiym.php?ID=1715

( . http://www.carlosannacondia.org/default.asp?pagina=articulos&id=20

(9) Ibid

(10) http://www.cfan.org/%7BSpanish%7D/%5Bspanish_site%5D/content.asp?id=0000274&page=01

(11) http://www.cfan.org/%7BSpanish%7D/%5Bspanish_site%5D/content.asp?id=0000274&page=03

(12) Hasta lo Último de la Tierra, Pág. 22, op. cit.

(13) http://www.fuentesdeaguaviva.org/sunergos/lapredicacion.pdf

(14)http://www.volvamosadios.org.co/portal/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=35

(15) http://webs.ono.com/pacurrymari/12Agosto07.pdf

(16) http://www.volvamosadios.org.co/portal/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=35

(17) Ibid

(18). Citado en Teología del judeocristianismo, 2004, Pág. 418, Ediciones Cristiandad, Jean Daniélou

(19) http://www.conoze.com/doc.php?doc=5509

(20) Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado, Vila Escuain, Pág. 269, Editorial Clie

(21) Sembremos Iglesias Saludables, Pág. 29, Juan Wagenveld, Editorial Flet

(22) http://www.abcdelabiblia.com/newpage27.htm

(23) http://www.firstbaptistchurchindependence.org/hs.chapter14.spanish.htm

(24) http://www.interbiblia.com/estudios/paracletologia.htm

(25) cfr San Agustín, EP. 140, c. XXXIV, 81, MLXXXIII, 575 Enarr. In Ps CXXVI, 4, MLXXXVII, 1670; Contra duas ep. Pelagianorum, 1, 2, c, IX, 21:MLXLIV, 586 citado en Sermones del Espíritu, San Juan de Ávila,Ediciones Rialp

(26) http://www.fuentesdeaguaviva.org/sunergos/lapredicacion.pdf

La Gran Comisión I

I. Introducción:

Al comienzo del libro de los Hechos, su autor, Lucas, antes de introducir a su amigo Teófilo en los relatos de los acontecimientos mas destacados de la historia de la iglesia primitiva, relata que el Señor Jesús se le apareció a sus discípulos previo a su asunción al cielo:

«a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios.» (Hch.1:3 RVA 1960)

Al principio, luego de la crucifixión, a los discípulos les había costado creer en la veracidad del evento de la resurrección del Señor.

Los evangelios, además, refieren sólo unas cuantas apariciones de Jesús resucitado, y probablemente no pretenden hacer una crónica completa de todo lo que sucedió durante los cuarenta días después de la Pascua.

Apariciones de Jesús a sus discípulos:

  1. A María Magdalena (Mar.16:9-11; Jn.20:11-17)
  2. A varias mujeres (Mat.28:9-11)
  3. A Pedro: (Lc.24:34; I Cor.15:5)
  4. Discípulos de Emaús: (Mr. 16:12s; Lc. 24:13-35)
  5. Discípulos sin Tomás (Lc. 20:19-23)
  6. Discípulos (Mr. 16:14-20; Lc. 24:36-43; Jn. 20:24-29; I Cor.15:5 Hch.13:31)
  7. Apóstoles: (I Cor. 15:7; Hch. 1:4-9)
  8. Discípulos en el Lago: (Jn. 21:1-14)
  9. A los Doce (Once): (Mr. 16:15; Mat. 28:16-17)
  10. A más de 500 hermanos (1 Cor. 15:6)
  11. A Santiago: (I Cor 15:7)
  12. Luego de su ascensión se le apareció al judío Saulo de Tarso (Pablo) (1 Cor 15:8)

En una de las apariciones que registra Marcos, leemos que el Señor Jesús les reprochó su incredulidad y su dureza de corazón por no haber creído en su resurrección.

«Finalmente se apareció a los once mismos, estando ellos sentados a la mesa, y les reprochó su incredulidad y dureza de corazón, porque no habían creído a los que le habían visto resucitado.» (Mr. 16:14 RVA 1965)

Como bien comenta el portal de ChristianAnswers:

«La resurrección corporal de Jesucristo de los muertos es el hecho central de la fe cristiana. Como Pablo escribió: “si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.” (I Cor. 15:17).

La estructura total del cristianismo – y de hecho de cualquier esperanza de vida eterna y de cualquier significado de la existencia humana – se mantiene o se derrumba con la resurrección de Cristo.» (1)

Este mismo concepto lo expresa el Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado:

«El retorno de Cristo a una vida corporal glorificada, tres días después de su muerte, constituye junto con la cruz, la base misma del Evangelio. (I Cor. 15:3-4). Sin este hecho glorioso, la fe del cristiano sería totalmente vana (I Cor. 15:14-19)» (2)

«Después que su muerte hubiera sido debidamente constatada y que las autoridades hubieran tomado todas las precauciones para evitar toda superchería, el hecho de la resurrección ha quedado demostrado con pruebas irrefutables. Los discípulos bien lejos de inventarse apariciones imaginarias fueron difícilmente persuadidos de un hecho tan extraordinario» (3)

Es la voluntad revelada del Señor Jesús que sus enseñanzas se hiciesen conocer por todo el mundo pro medio de sus seguidores. Esto es lo que comúnmente se ha dado a llamar la Gran Comisión. Es que este había sido el propósito para el cual Jesús había venido al mundo. Juan el discípulo amado del Señor, nos dice de manera muy clara que Dios había enviado al mundo a su Hijo Jesús por amor, para darle al mundo la oportunidad de hacer la paz con el por medio de su Hijo, y para que todo aquel que creyera de todo corazón en Jesús pudiera obtener de manera gratuita el don de la vida eterna, el regalo mas hermoso que un ser humano pueda llegar a recibir en esta vida.

«Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.» (Jn. 3:16-17 RVA 1960)

«que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación.» (II Cor. 5:19 RVA 1960)

«por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.» (Col. 1:20 RVA 1960)

Es que el Señor Jesús no vino al mundo a castigarlo, despreciarlo, rechazarlo, o acaso quizás burlarse de los hombres o aun peor, humillarlos soberbiamente, sino que Jesús vino a salvarlos en un acto de puro amor, por medio de ese cruel sacrificio en la cruz del Calvario. ¿Por que no castigarlos? ¿Acaso el hombre no había dado vuelta su espalda a Dios (Romanos Cáp. 1 y 2), acaso no era el hombre el que había rechazado al Creador, acaso Israel no se había burlado de lo profetas y muchas veces les dió muerte? Es que esa no es la esencia de Dios, ¿acaso no comprendemos que aunque Dios es todo santo (Lv. 11:44; 19:2; 20:26), también Él es todo amor (I Jn. 4:8,16)?

Bibliografía

(1) http://www.christiananswers.net/spanish/q-eden/edn-t001s.html

(2) Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado, Pág. 1002, Vila – Escuain, Editorial Clie

(3) Ibid, Pág. 1002

El cuadro actual de la distribución mundial de las religiones

«El cuadro actual de la distribución mundial de las religiones refleja varios aspectos del patrón tradicional: islamismo en el Cercano Oriente, África del Norte y, a un ritmo acelerado, Indonesia; hinduismo en India, budismo en Asia Oriental. En la China el budismo se ha aliado con el confucianismo y el taoísmo, y en el Japón con el shintoismo.

El animismo (la creencia en que los objetos animados e inanimados poseen poder espiritual) todavía es fuerte en algunas de las comunidades primitivas. Solo en África ha cambiado el cuadro radicalmente en el curso del siglo XX.

El color más dominante en el mapa es el del cristianismo. Sin embargo en la mayoría de las sociedades occidentales el secularismo ha reemplazado el cristianismo, y su membresía solo es nominal. El mapa que muestra el crecimiento relativo de las iglesias provee un vistazo mas realista del estado del cristianismo alrededor del mundo.»

fuente bibl:

http://books.google.com/books?id=rmab1KQmg_IC&pg=PA5&lpg=PA5&dq=mapa+d+las+iglesias+primitivas+del+norte+de+africa&source=web&ots=w9ua4sOk3p&sig=mg4zT9ULhw3bu-PSSMJsoz5dJFE#PPA23,M1

El Cristianismo en África

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    El cristianismo en Asia

    «Después de la Revolución Cultural que China experimentara en 1966, el cristianismo fue forzado a funcionar clandestinamente. Esto dió lugar a que surgiera el movimiento de las iglesias secretas en los hogares, el cual se esparció rápidamente.

    Los templos se han abierto nuevamente desde que el gobierno suavizara su control sobre la religion. Sin embargo, es dificil obtener datos del número de cristianos practicantes y los mismos varían enormemente. Algunos investigadores han sugerido que la cifra pudiera alcanzar hasta 75 millones de protestantes y católicos en 1992.

    En Asia central, el cristianismo tiende a estar confinado a los inmigrantes eslavos, quienes normalmente son ortodoxos orientales,siendo Kasakastán el estado mas popular. El Islam tiene bastante éxito en varias de las repúblicas. En el sur de Asia,India tiene comunidades cristianas considerablemente bastante grandes. Quizás las mas notables sean los enclaves en la frontera de Birmania,Nagalandia y Mizoram, donde cerca del 89& de la población es cristiana. Mucha d ela gente que escapara en botes del régimen de Vietnam eran católicos romanos aunque queda ahí una significativa comunidad cristiana. Aun cuando en Indonesia la iglesia es mas fuerte y oficialmente tolerada, los musulmanes han reaccionado en contra d ela evangelización protestante, los cual ha resultado en persecuciones. Por otro lado, en Corea del Sur el Gobierno ha favorecido completamente el crecimeinto de la iglesia. La mayoría allí son evangélicos. Las Filipinas aún cuentan con una de las poblaciones católicas mas densas de Asia.»

    Fuente:

    http://books.google.com/books?id=rmab1KQmg_IC&pg=PA5&lpg=PA5&dq=mapa+de+las+iglesias+primitivas+del+norte+de+africa&source=web&ots=w9ua4sOk3p&sig=mg4zT9ULhw3bu-PSSMJsoz5dJFE#PPA23,M1

    Misiones Mundiales

    Misiones Mundiales

    ¡Un clásico! LOS TRES TOMOS DE MISION MUNDIAL:

    Un Análisis del Movimiento Cristiano Mundial es un manual que puede ser utilizado por grupos de estudio en un ambiente formal e informal.
    El manual tiene tres partes, en tres libros de trabajo distintos.

    1. La primera parte, La base bíblica/histórica, examina las raíces de la misión, su origen y desarollo a través de los tiempos.
    2. La segunda parte, La dimensión estratégica, define la tarea misionera restante y las estrategias necesarias para alcanzar a los no evangelizados.
    3. La tercera parte, Consideraciones Transculturales, explora el desafó de la comunciacion transcultural del evangelio. (Compilado por Dr. Jonatán Lewis)



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