El ser humano

El ser humano

La Psicología como arte, analiza el enigma de el ser humano, describe, relaciona su conducta, sus manifestaciones físicas, sus pensamientos, las acciones vitales del organismo del sujeto, que encierran en tres esferas al Hombre:

BIOLÓGICA PSICOLÓGICA

SOCIAL

A través del desarrollo evolutivo del hombre ,este interactúa siempre entre lo suyo, su interior y el medio , en las tres esferas se presentan las siguientes interacciones:

Biológica Social {Pudor , vergüenza, aseo}

La representación que cada uno de nosotros tiene del hombre está plasmada de valores y fines, que orientan nuestra acción. : La imagen del ser humano no es una creencia que nos venga desde afuera, es el conjunto de ideas prácticas, plasmado de valores y fines que constituyen la autointerpretación que hace de sí mismo el ser humano”.
No hay ningún hombre que exista sin tener que comprender. La necesidad de saber no es ajena al hombre, lo constituye. La subjetividad humana es una subjetividad que interpreta, lo cual implica una toma de posición respecto de sí y de los otros.

De este modo los hombres vamos dando significado a nuestras acciones, elecciones, tareas, transformando el tiempo de nuestra vida en historia, en la vida de cada hombre se seleccionan unos momentos y se olvidan otros, se van armando estructuras significativas desde donde se comprende el pasado y se proyecta el futuro. La vida humana es un acontecer que se va narrando, es historia.

Social Psicológico {Cultura}

La cultura aparece como un conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o grupo social, aparace de la relacion inversa entre lo social y lo Psicológico , el ser a medida de su evolucion va experimentando , observando , asimilando una serie de comportamientos, actitudes, destrezas, conocimientos y los adopta según sus gustos , su personalidad y su carácter, de esa cultura Universal crea una Cultura Individual y el medio crea la cultura Universal de la cultura individual y regional de un determinado grupo de personas sea grande o pequeño , que tienen algo en comun, llamese tipo de musica, sitio de nacimiento, tipo de comidas, folclor de un pueblo, entre millones de culturas que pueden existir y crean dependencia pues una persona puede pertenecer a la cultura hippie, a la paisa, a la rockera al mismo tiempo .

El término ‘cultura’ engloba además modos de vida, ceremonias, arte, invenciones, tecnología, sistemas de valores, derechos fundamentales del ser humano, tradiciones y creencias. A través de la cultura se expresa el hombre, toma conciencia de sí mismo, cuestiona sus realizaciones, busca nuevos significados y crea obras que le trascienden.

Dentro del conjunto de lo Psicológico , la personalidad es el término con el que se suele designar lo que de único, de singular, tiene un individuo, las características que lo distinguen de los demás. El pensamiento, la emoción y el comportamiento por sí solos no constituyen la personalidad de un individuo; ésta se oculta precisamente tras esos elementos. La personalidad también implica previsibilidad sobre cómo Las distintas teorías psicológicas recalcan determinados aspectos concretos de la personalidad y discrepan unas de otras sobre cómo se organiza, se desarrolla y se manifiesta en el comportamiento, la teorías más influyente es el psicoanálisis, creado por Sigmund Freud, quien sostenía que los procesos del inconsciente dirigen gran parte del comportamiento de las personas. La relacion inversa que existe entre lo social y lo psicológico.

Biológica Psicológica { Cuerpo}

“Aunque tengo yo un cuerpo al que estoy estrechamente unido, sin embargo, puesto que, por una parte, tengo una idea clara y distinta de mi mismo, según la cual soy algo que piensa y no extenso y, por otra parte, tengo una idea distinta del cuerpo, según la cual éste es una cosa extensa, que no piensa, resulta cierto que yo, es decir, mi alma, por la cual soy yo lo que soy, es entera y verdaderamente distinta de mi cuerpo, pudiendo ser y existir sin el cuerpo.”

La referencia del s.h. en situación es el propio cuerpo. En él se relaciona su momento subjetivo con la objetividad y por él puede comprenderse como “interioridad” o “exterioridad” según la dirección que dé a su intención, a su “mirada”. Frente al s.h. se encuentra todo lo que no es él y que no responde a sus intenciones. Así, el mundo en general y otros cuerpos humanos ante los que el propio cuerpo tiene alcance y registra su acción, ponen las condiciones en las que se constituye el s.h. Estos condicionantes se presentan también como posibles a futuro y en la relación futura con el propio cuerpo. De esta manera, la situación presente puede ser comprendida como modificable en el futuro. El mundo es experimentado como externo al cuerpo, pero el cuerpo es visto también como parte del mundo ya que actúa en éste y de éste recibe su acción. La corporeidad es también algo que cambia y, en este sentido, es una configuración temporal, una historia viviente lanzada a la acción, a la posibilidad futura. El cuerpo, para la conciencia humana, deviene prótesis de la intención, responde a la intención, en sentido temporal y en sentido espacial. Temporalmente, en tanto puede actualizar a futuro lo posible de la intención; espacialmente, en tanto representación e imagen de la intención.

Cuando me observo, no desde el punto de vista fisiológico sino existencial, me encuentro puesto en un mundo dado, no construido ni elegido por mí. Me encuentro en situación respecto a fenómenos que empezando por mi propio cuerpo son ineludibles. El cuerpo como constituyente fundamental de mi existencia es, además, un fenómeno homogéneo con el mundo natural en el que actúa y sobre el cual actúa el mundo. Pero la naturalidad del cuerpo tiene para mí diferencias importantes con el resto de los fenómenos, a saber: 1. el registro inmediato que poseo de él; 2. el registro que mediante él tengo de los fenómenos externos y 3. la disponibilidad de alguna de sus operaciones merced a mi intención inmediata. Pero ocurre que el mundo se me presenta no solamente como un conglomerado de objetos naturales sino como una articulación de otros seres humanos y de objetos y signos producidos o modificados por ellos. La intención que advierto en mí aparece como un elemento interpretativo fundamental del comportamiento de los otros y así como constituyo al mundo social por comprensión de intenciones, soy constituido por él. Desde luego, estamos hablando de intenciones que se manifiestan en la acción corporal. Es gracias a las expresiones corporales o a la percepción de la situación en que se encuentra el otro, que puedo comprender sus significados, su intención. Por otra parte, los objetos naturales y humanos se me aparecen como placenteros o dolorosos y trato de ubicarme frente a ellos modificando mi situación. De este modo, no estoy cerrado al mundo de lo natural y de los otros seres humanos sino que, precisamente, mi característica es la ‘apertura’. Mi conciencia se ha configurado intersubjetivamente: usa códigos de razonamiento, modelos emotivos, esquemas de acción que registro como ‘míos’, pero que también reconozco en otros. Y, desde luego, está mi cuerpo abierto al mundo en cuanto a éste lo percibo y sobre él actúo…

La antropología filosófica pone como centro de su reflexión al ser humano. Busca comprender al hombre como un ser que vive y sabe que vive. El saber es la dimensión propia del hombre. Él es el único ser que necesita comprenderse para saber quién es, quién quiere ser y qué puede realizar.

El hombre percibe su vida como una posibilidad única en la que ganarse o perderse dependen de sí mismo. Este impulso hacia el saber brota de la conciencia de su propia finitud, es decir, de saber que no es dueño del tiempo y, por tanto necesita diseñar su vida.

Las preguntas “¿Quién soy?” “¿Quién quiero ser?” Son propias del modo de existir del hombre. Por eso se pregunta por aquellos que determina y posibilita la existencia humana, en la cual reside la dignidad propia del hombre.

En primer lugar para esta reflexión podemos decir que no sólo reconocemos un objeto, el hombre, sino que sabemos que ese objeto al que buscamos conocer es un sujeto. Cuando preguntamos qué es el hombre pedimos como respuesta un ente, una esencia acabada, un algo. Cuando preguntamos quién es el hombre preguntamos por alguien y este alguien es un sujeto haciéndose, una posibilidad que busca concretarse.

¿Cómo hablar del hombre en medio de tantos discursos sobre él?

Lo que llamamos hombre es, al mismo tiempo, el producto de una serie de determinaciones biológicas, psicológicas, sociales, culturales; y una posibilidad de realización, de deseos, de libertad.

El hombre, a partir de lo que es, se proyecta hacia lo que no es aún y desea ser. Estando determinado, viviendo en una situación concreta, es un aquí y un ahora, está impulsado a construirse así mismo, a ser él mismo con los otros, dándose libertad para hablar, para desear dándole sentido a sus vínculos, siendo libre para amar, trabajando en la construcción del mundo como un espacio habitable y digno.

Pretender una definición de hombre que no sea mera sanción de nuestros prejuicios etnocéntricos o ideológicos es tarea siempre en exceso comprometida. Afirmar “el hombre es un animal racional” (o sea dotado de lenguaje); La existencia concreta del hombre es el trabajo; o el hombre es un animal dotado de veintitrés pares de cromosomas, ¿son caracterizaciones suficientes para tomarlas como punto de partida?

Evidentemente, puede decirse que el hombre es todas esas cosas, pero ¿se puede decir que es hombre precisamente por ellas?

Y también esta pregunta: cuando nos preguntamos por el ser del hombre ¿qué interrogamos exactamente: la idea de hombre o la existencia concreta de los hombres, el hombre eterno o los sujetos históricos?

“El mundo natural, a diferencia del humano, se me aparece sin intención. Ciertamente, puedo imaginar que las piedras, las plantas y las estrellas poseen intención, pero no veo cómo llegar a un efectivo diálogo con ellas. Aun los animales en los que a veces capto la chispa de la inteligencia, se me aparecen impenetrables y en lenta modificación desde adentro de su naturaleza. Veo sociedades de insectos totalmente estructuradas, mamíferos superiores usando rudimentos técnicos, pero repitiendo sus códigos en lenta modificación genética, como si fueran siempre los primeros representantes de sus respectivas especies. Y cuando compruebo las virtudes de los vegetales y los animales modificados y domesticados por el s. h., observo la intención de éste abriéndose paso y humanizando al mundo.

“…Me es insuficiente la definición del s. h. por su sociabilidad, ya que esto no hace a la distinción con numerosas especies; tampoco su fuerza de trabajo es lo característico, cotejada con la de animales más poderosos; ni siquiera el lenguaje lo define en su esencia, porque sabemos de códigos y formas de comunicación entre diversos animales. En cambio, al encontrarse cada nuevo s.h. con un mundo modificado por otros y ser constituido por ese mundo intencionado, descubro su capacidad de acumulación e incorporación a lo temporal; descubro su dimensión histórico-social, no simplemente social. Vistas así las cosas, puedo intentar una definición diciendo: El s.h. ‘es el ser histórico cuyo modo de acción social transforma a su propia naturaleza’. Si admito lo anterior, habré de aceptar que ese ser puede transformar intencionalmente su constitución física. Y así está ocurriendo. Comenzó con la utilización de instrumentos que puestos adelante de su cuerpo como ‘prótesis’ externas le permitieron alargar su mano, perfeccionar sus sentidos y aumentar su fuerza y calidad de trabajo. Naturalmente no estaba dotado para los medios líquido y aéreo y sin embargo creó condiciones para desplazarse en ellos, hasta comenzar a emigrar de su medio natural, el planeta Tierra. Hoy, además, está internándose en su propio cuerpo cambiando sus órganos; interviniendo en su química cerebral; fecundando ‘in vitro’ y manipulando sus genes. Si con la idea de ‘naturaleza’ se ha querido señalar lo permanente, tal idea es hoy inadecuada aun si se la quiere aplicar a lo más objetal del s.h., es decir, a su cuerpo. Y en lo que hace a una ‘moral natural’, a un ‘derecho natural’ o a instituciones ‘naturales’, encontramos, opuestamente, que en esos campos todo es histórico-social y nada allí existe por naturaleza…” Y luego de negar la supuesta “naturaleza humana”, concluye con una breve discusión en torno a la “pasividad” de la conciencia: “Contigua a la concepción de la naturaleza humana, ha estado operando otra que nos habló de la pasividad de la conciencia. Esta ideología consideró al hombre como una entidad que obraba en respuesta a los estímulos del mundo natural. Lo que comenzó en burdo sensualismo, poco a poco fue desplazado por corrientes historicistas que conservaron en su seno la misma idea en torno a la pasividad. Y aun cuando privilegiaron la actividad y la transformación del mundo por sobre la interpretación de sus hechos, concibieron a dicha actividad como resultante de condiciones externas a la conciencia… Pero aquellos antiguos prejuicios en torno a la naturaleza humana y a la pasividad de la conciencia hoy se imponen, transformados en neoevolucionismo, con criterios tales como la selección natural que se establece en la lucha por la supervivencia del más apto. Tal concepción zoológica, en su versión más reciente, al ser trasplantada al mundo humano tratará de superar las anteriores dialécticas de razas o de clases con una dialéctica establecida según leyes económicas ‘naturales’ que autorregulan toda la actividad social. Así, una vez más, el s.h. concreto queda sumergido y objetivizado… Hemos mencionado a las concepciones que para explicar al s.h. comienzan desde generalidades teóricas y sostienen la existencia de una naturaleza humana y de una conciencia pasiva. En sentido opuesto, nosotros sostenemos la necesidad de arranque desde la particularidad humana; sostenemos el fenómeno histórico-social y no natural del s.h. y también afirmamos la actividad de su conciencia transformadora del mundo, de acuerdo con su intención. Vimos a su vida en situación y a su cuerpo como objeto natural percibido inmediatamente y sometido también inmediatamente a numerosos dictados de su intención. Por consiguiente, se imponen las siguientes preguntas: ¿cómo es que la conciencia es activa, es decir, cómo es que puede intencionar sobre el cuerpo y a través de él transformar al mundo? En segundo lugar, ¿cómo es que la constitución humana es histórico-social? Estas preguntas deben ser respondidas desde la existencia particular para no recaer en generalidades teóricas desde las cuales se derive luego un sistema de interpretación que niegue ser una interpretación. Para responder a la primera pregunta tendrá que aprehenderse con evidencia inmediata cómo la intención actúa sobre el cuerpo y, para responder a la segunda, habrá que partir de la evidencia de la temporalidad y de la intersubjetividad en el s.h. y no de leyes generales de la Historia y de la sociedad”.

BIBLIOGRAFÍA

  • Desarrollo Evolutivo del ser humano –Editorial Mc graw Gill
  • Psicológica con aplicaciones para iberomérica Editorial Mc graw gill

Autor: Ingrid C. Zamorano , Universidad Pontificia Bolivariana , Facultad de Enfermería

http://www.monografias.com

Homo sapiens

Homo sapiens

Homo sapiens

Imagen de la Pioneer 11 y Voyager I y II, retratando a un hombre y a una mujer
Imagen de la Pioneer 11 y Voyager I y II, retratando a un hombre y a una mujer
Clasificación científica
Reino: Animalia
Subreino: Metazoa
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Mammalia
Subclase: Eutheria
Orden: Primates
Suborden: Haplorrhini
Familia: Hominidae
Tribu: Hominini
Género: Homo
Especie: H. Sapiens
Nombre binomial
Homo sapiens
Linnaeus, 1758
Subespecies

Los seres humanos (a veces llamados genéricamente hombres, aunque ese término puede aplicarse también específicamente a los individuos de sexo masculino) constituyen, desde el punto de vista biológico, una sola especie, Homo sapiens. En el pasado, el género Homo fue más diversificado, y según la Teoría de la evolución,durante el último millón y medio de años incluyó numerosas otras especies. Según la teoria de la Evolución, desde la extinción del Neandertal, hace unos 30.000 años, el Homo sapiens es la única especie superviviente del género homo.

Hasta hace poco, la biología utilizaba un nombre trinomial Homo sapiens sapiens para esta especie, pero más recientemente se ha descartado el nexo filogenético entre el Neandertal y la actual humanidad, por lo que se usa exclusivamente el nombre binomial. Homo sapiens pertenece a una estirpe de Primates, los hominoideos. Evolutivamente se diferenció en Asia y África y de ese ancestro surgió la familia de la que forman parte los homínidos.

El nombre científico alude al rasgo biológico más característico: sapiens significa “sabio” o “capaz de conocer”, y se refiere a la consideración del hombre como «animal racional», al contrario que todas las otras especies. Es precisamente la capacidad del ser humano de realizar operaciones conceptuales y simbólicas muy complejas —que incluyen, por ejemplo, el uso de sistemas lingüísticos muy sofisticados, el razonamiento abstracto y las capacidades de introspección y especulación— uno de sus rasgos más destacados. Posiblemente esta complejidad, fundada neurológicamente en un aumento del tamaño del cerebro y, sobre todo, en el desarrollo del lóbulo frontal, sea también una de las causas, a la vez que producto, de las muy complejas estructuras sociales que el ser humano ha desarrollado, y que forman una de las bases de la cultura, entendida biológicamente como la capacidad para transmitir información y hábitos por imitación e instrucción, en vez de por herencia genética. Esta propiedad no es exclusiva de esta especie y es importante también en otros primates, pero en H. sapiens alcanza un desarrollo cualitativamente distinto, que ha justificado que A. Montagu situara en la cultura el nicho ecológico de nuestra especie.

Biología

Fisiología y genética

Artículo principal: Fisiología humana

La especie humana aún mantiene un notorio dimorfismo sexual en el nivel anatómico, por ejemplo, la talla media actual entre los varones caucásicos (si crecen bien nutridos y con poco estrés) hacia los 21 años es de 1,75 m, la talla media de las mujeres caucásicas en iguales condiciones es de 1,62 m, y los pesos promedios respectivos son de 75 kg y 61 kg respectivamente; aunque así como se ha notado una “tendencia secular” al aumento de las tallas (especialmente durante el siglo XX), muchos indicadores sugieren que es probable desaparezca el dimorfismo sexual en lo que a tallas y pesos respecta.

Véase también: Anatomía humana y genética de poblaciones

Ciclo vital

Artículo principal: Ciclo vital

La especie humana es entre los animales pluricelulares actuales una de las más longevas; se tienen documentados casos de longevidad que sobrepasan los 120 años. Tal longevidad es un carácter genotípico que, sin embargo, debe ser coadyuvado por condiciones vivenciales favorables. En el Imperio Romano hacia el año 1 dC, el promedio de vida rondaba sólo los 25 años, aunque era debido en gran parte a la mortalidad infantil.

Véase también: Biología del desarrollo, sistema reproductivo, y longevidad

Raza y etnia

Artículos principales: Raza y Etnia
Feto.

Durante gran parte de la existencia de nuestra única especie se han realizado segregaciones de un modo u otro racistas, uno de los pretextos principales para tales cuestiones han sido ligeras especializaciones morfológicas entre poblaciones de la especie, por ejemplo el pliegue epicántico de los párpados existente en gran parte de las poblaciones del Asia y de América (pliegue que hace ‘bridados’ en su aspecto externo a los ojos) ha sido una especialización de poblaciones que durante las glaciaciones debieron pervivir en lugares con abundancia de nieve: los ojos vulgarmente llamados “rasgados” entonces fueron el modo de adaptación para que los ojos no padecieran un excesivo reflejo de la luz solar reflejada por la nieve. Pero uno de los caracteres más evidentes es el correspondiente a la coloración dérmica; el color de la piel, basado en el gen MC1R: es casi seguro que la Eva mitocondrial y el Adán ó los Adanes, los primeros Homo sapiens eran melanodérmicos, esto es: de tez oscura. Esto es porque la piel oscura es una excelente adaptación a la heliofania existente en las zonas intertropicales del planeta Tierra; la tez oscura (por melanina) protege de las radiaciones U.V. (ultravioletas), y obtiene de ellas por metabolismo un nutriente llamado folato indispensable para el desarrollo del embrión y del feto, empero, a medida que las poblaciones humanas migraron a latitudes más allá de los 45º (tanto Norte como Sur) la melanina paulatinamente ha sido menos necesaria, más aún, en las cercanías de las latitudes de los 50º la casi total falta de este pigmento en la dermis, cabello y ojos ha sido una adaptación para captar más radiaciones U.V. -relativamente escasas en tales latitudes; salvo que se produzcan huecos de ozono-, en tales latitudes la tez muy clara posibilita una mayor metabolización de vitamina D a partir de las radiaciones UV, en la actualidad la noción de “razas” o “subespecies” aplicada al Homo sapiens carece de valor científico y se habla de deme (variante del concepto clina aplicada a nuestra especie).

Véase también: Antropología física

Evolución

Artículo principal: Evolución humana
Boceto del ser humano, por Leonardo da Vinci

Boceto del ser humano, por Leonardo da Vinci

En principio, en cuanto perteneciente al infraorden de los catarrinos, el Homo sapiens sapiens parece tener su ancestro, junto con todos los primates catarrinos, en un período que va de los 50 a 33 millones de años antes del presente (AP), uno de los primeros catarrinos, quizás el primero, es el Propliopithecus, incluyendo al Aegyptopithecus, en este sentido, el ser humano actual, al igual que primates del “Viejo Mundo” con características más primitivas, probablemente descienda de esa antigua especie. En cuanto al bipedalismo, éste se observa en ciertos primates a partir del Mioceno. Ya se encuentran ejemplos de bipedalismo en el Oreopithecus bambolii y la bipedestación parece haber sido común entre los Orrorin. La mutación que llevó al bipedalismo fue exitosa porque dejaba libre las manos como para fabricar artefactos y, particularmente, porque en la marcha un homínido ahorra mucha más energía andando sobre dos patas que sobre cuatro.

El Homo sapiens parece ser una “acumulación de defectos”, y, como respuesta satisfactoria a todos ellos la única solución evolutiva que ha tenido es su complejísimo sistema nervioso central.

Probablemente cuando los ancestros del Homo sapiens vivían en selvas comiendo frutos, bayas y hojas, abundantes en vitamina C, pudieron perder la capacidad genética, que tiene la mayoría de los animales, de sintetizar en su propio organismo tal vitamina; ya antes parecen haber perdido la capacidad de digerir la celulosa. Tales pérdidas durante la evolución han implicado sutiles pero importantes determinaciones: cuando las selvas originales se redujeron o, por crecimiento demográfico, resultaron superpobladas, los primitivos homínidos (y luego los humanos) se vieron forzados a recorrer importantes distancias, migrar, para obtener nuevas fuentes de nutrientes (por ejemplo de la citada vitamina C), la pérdida de la capacidad de metabolizar ciertos nutrientes como la vitamina C habría sido compensada por una mutación favorable que permite al Homo sapiens una metabolización óptima (ausente en primates) del almidón y así una rápida y “barata” obtención de energía, particularmente útil para el cerebro .

Las primeras modificaciones importantes que aparecen en la filogénesis de las especies que constituyen la línea evolutiva que desemboca en el Homo sapiens. Todos los cambios reseñados han sucedido en un periodo relativamente breve (aunque se mida en millones de años), esto explica la susceptibilidad de nuestra especie a afecciones en la columna vertebral y en la circulación sanguínea y linfática (por ejemplo, el corazón recibe -relativamente- “poca” sangre).

Actualmente productos de los análisis genéticos, sabemos que evolutivamente habrían existido un antepasado común masculino y uno femenino de la población humana actual; conocidos como Adán cromosomal-Y y Eva mitocondrial respectivamentes.

Hábitat y población

Véase también: Demografía

Cerebro, mente y consciente

Cerebro humano.

Cerebro humano.
Artículos principales: Mente (psicología) y Consciente

La mente se refiere colectivamente a aspectos del entendimiento y conciencia que son combinación de capacidades como el raciocinio, la percepción, la emoción, la memoria, la imaginación y la voluntad. La mente, para los materialistas, es un resultado de la actividad del cerebro.

El término pensamiento define todos los productos que la mente puede generar incluyendo las actividades racionales del intelecto o las abstracciones de la imaginación; todo aquello que sea de naturaleza mental es considerado pensamiento, bien sean estos abstractos, racionales, creativos, artísticos, etc.

Véase también: Pensamiento (mente)

Sociedad y cultura

Artículos principales: Sociedad y Cultura

Una sociedad humana, entidad poblacional o hábitat, es aquella que se considera a sí misma, a los habitantes y a su entorno; todo ello interrelacionado con un proyecto común, que les da una identidad de pertenencia. Asimismo, el término connota un grupo con lazos económicos, ideológicos y políticos. Tal sociedad supera al concepto de nación-estado, este plantenado a la sociedad occidental como una sociedad de naciones, etc.

Lenguaje

Artículo principal: Lenguaje

El lenguaje designa todas las comunicaciones basadas en la interpretación, incluyendo el lenguaje humano, pero la mayoría de las veces el término se refiere a lo que los humanos utilizan para comunicarse, es decir, a las lenguas naturales. El lenguaje es universal y es usado por naturaleza en las personas y en los animales. Sin embargo, filósofos como Martin Heidegger consideran que el lenguaje propiamente tal es sólo privativo del hombre. Es famosa la tesis de Heidegger según la cual el lenguaje es la casa del ser (Haus des Seins) y la morada de la esencia humana. Este criterio es similar al de Ernst Cassirer quien ha definido al Homo sapiens como el animal simbólico por excelencia; tan es así que es casi imposible suponer un pensamiento humano sin la ayuda de los símbolos, particularmente de los significantes que subyacen como fundamentos elementales para todo pensar complejo y que transcienda a lo instintivo.

Arte

Artículo principal: Arte

Posiblemente, la manifestación más clara de humanidad es el arte —en el sentido amplio del término—, que produce la cultura. Por ejemplo, los individuos de una determinada especie de ave fabrican un nido, o emiten un canto, cuyas características son específicas, comunes a todos los individuos de esa especie. En cambio, cada hombre puede imprimir a sus acciones los rasgos propios de su individualidad; por eso, cuando se analiza un cuadro, una forma de escribir, una manera de fabricar herramientas, etc., se puede deducir quién es su autor, su artífice, su artista.

Paralelamente, también somos la única especie que dedica su tiempo y energía a algo inútil. Él arte es una de las manifestaciones de la creatividad humana, pero una manifestación vacía y negativa desde el punto de vista de la supervivencia. Si bien, esta actividad en principio dañina, en realidad es la herramienta con la cual desarrollamos nuestra cultura, nuestra unión, y nuestra fuerza como pueblo. Nos divide y separa de unos pueblos; y nos hermana con otros. En esta telaraña que envuelve a nuestras sociedades, a nuestro planeta.

Espiritualidad y trascendencia

En muchas civilizaciones los seres humanos se han visto a sí mismos como diferentes de los demás animales, y en las religiones del Libro y buena parte de la metafísica del Occidente, a la que están ligadas, la diferencia se asigna a una entidad inmaterial llamada alma, en la que residirían la mente y la personalidad, y que, en algunos casos, se imagina que puede existir con independencia del cuerpo.

Amor y sexualidad

Artículo principal: Sexualidad humana

Entre otras implicaciones, la importancia del lenguaje simbólico en el Homo sapiens, hace que los significantes sean los soportes del pensar o los pensamientos. En nuestra especie, el pensar humano, a partir de los tres años y medio de edad se hace prevalentemente simbólico.

Asociado con lo anterior (y esto lo explica el psicoanálisis), debe notarse que la especie humana es prácticamente la única que se mantiene en celo sexual continuo (ya entre chimpancés y, sobre todo, bonobos, se nota una conducta próxima), ahora bien; dada la dificultad de vivir solamente practicando relaciones sexuales un “mecanismo” evolutivo compensatorio habría sido el de la sublimación -la cual se considera asociada a la existencia de un lenguaje y un pensar simbólicos-, si se da una sublimación esto parece significar que, también se da una represión (en el sentido freudiano) que origina a lo inconsciente. El Homo sapiens es, en este sentido, un animal pulsional. Según la reflexología de Pavlov el Homo sapiens no se restringe a un “primer sistema de señales” (el de estímulo/respuesta y respuesta a un estímulo substitutivo), sino que el ser humano se encuentra en un nivel de “segundo sistema de señales”. Este segundo sistema es, principalmente el del lenguaje simbólico que permite una heurística, que es la capacidad para realizar de forma inmediata innovaciones positivas para sus fines.

Cabe anotar que con el surgimiento de la teoría de la inteligencia emocional, desde la psicología sistémica, el ser humano no debe reducirse a sus pulsiones, las cuales sublima o reprime, sino que se entiende como un ser sexuado, que vive esta dimensión en relación con la formación recibida en la familia y la sociedad. La sexualidad se forma entonces desde los primeros años y se va entendiendo como una vivencia procesual acorde a su ciclo vital y su contexto socio-cultural.

A diferencia de lo que ocurre en otras especies sexuadas, la mujer sigue viviendo mucho tiempo tras la menopausia. En las otras especies la hembra suele fenecer al poco tiempo de llegada la misma.

La cantidad máxima natural de prole que puede tener una mujer parece estar en los 25 hijos.

Por la indicada prematuración, la madurez sexogenital es -en relación a otras especies- muy tardía entre los individuos de la especie humana, actualmente en muchas zonas la menarquia está ocurriendo a los 11 años, esto significa que, aunque la madurez sexo-genital es siempre lenta en la especie humana, existe un adelantamiento de la misma respecto a épocas pasadas (del mismo modo suele darse una menopausia cada vez más tardía). Pero si la madurez sexo-genital es tardía en la especie humana, aún más suele serlo la madurez intelectual y, en especial la madurez emotiva.

Véase también: Adolescencia

Geografía humana

Artículo principal: Geografía humana

En relación a la capacidad para realizar grandes modificaciones ambientales, cabe decir que el Homo sapiens sapiens es actualmente un poderoso agente geomorfológico, llegando incluso a ser la única especie capaz de hacer desaparecer prácticamente todo vestigio de vida en el planeta, desde mediados de siglo XX; es en éste y otros sentidos que el ser humano es actualmente el mayor superpredador y el ser vivo más poderoso del planeta.

El Homo erectus, por ser un animal muy vulnerable en estado de naturaleza es muy dependiente de la tecnología (ergo: es dependiente de la ciencia por primitiva que esta sea), así es que se dice del Homo sapiens sapiens que es Homo faber.

Quizás, dado que todo sistema retroalimentado de forma natural llega a su fin, el fin de un ecosistema llega cuando la vida ha logrado evolucionar hasta lograr seres con un grado de conciencia capaz de programarse en función de la educación recibida y no según lo termodinámicamente sostenible. La educación es, por tanto, la demostración evidente de si somos parte de un sistema aún mayor o intentamos independizarnos de todo, estableciendo nuestras formas de obtener nuestros recursos, sin tener en cuenta los ya establecidos por la propia naturaleza.

Por ejemplo: La naturaleza nos dota de capacidades físicas para buscar alimentos en el medio que nos rodea de una manera termodinámicamente eficaz. Nosotros establecemos que lo mejor es racionalizar los medios que la naturaleza nos da y replicarlos de forma industrial, aplicando procesos que no se dan de forma natural, aumentando el consumo energético por redundar algo que ya existe y ampliándolo a algo totalmente termodinámicamente innecesario, como es el hecho de que te lleven el alimento a casa, de intervenir los códigos genéticos de los alimentos para hacerlos resistentes a enfermedades, de influir en qué alimentos contendrán semillas y cuáles no y un largo etcétera, que a día de hoy nos hace la vida más cómoda, pero que ignoramos cómo nos van a afectar esos cambios en nuestra estructura genética y, por lo tanto, si nuestra descendencia portará características fundamentales para sobrevivir a un medio natural o, por el contrario, nacerán y dependerán tan íntimamente del medio artificial que cualquier modificación a ese medio le incapacite de tal manera que provoque su extinción.

Mitos sobre los orígenes

A lo largo de la historia se han ido desarrollando distintas concepciones míticas, religiosas, filosóficas y científicas respecto del Hombre, cada una con su propia explicación sobre el origen del hombre, trascendencia y misión en la vida:

Véase también

Bibliografía complementaria

  • Morgan Allman, John (2003), El cerebro en evolución. Ariel: Barcelona.
  • Bryson, Bill (2003), “Una breve historia de casi todo” . RBA Libros : Barcelona

Enlaces externos

En inglés:

http://es.wikipedia.org/wiki/Ser_humano

Teleología

Teleología

Teleología (Del griego τέλος, fin, y –logía). Dícese del estudio de los fines o propósitos o la doctrina filosófica de las causas finales. Usos más recientes lo definen simplemente como la atribución de una finalidad u objetivo a procesos concretos.

Historia

Origen del término

El origen del término puede rastrearse hasta la Grecia Antigua. Aquí es donde encontramos una caracterización de las cuatro clases de causas existentes, planteadas por Aristóteles:

  • Causa material: Aquello de lo que está compuesto algo.
  • Causa formal: Aquello que da el ser a un objeto (ver doctrina metafísica de Aristóteles).
  • Causa eficiente: Aquello que ha producido (causado) un objeto.
  • Causa final: Aquello para lo que existe un objeto.

Tanto para Aristóteles como para muchos otros autores antiguos la causa final era la más importante en cuanto a la explicación de la Filosofía Práctica, aunque no se debe olvidar que eran necesarias las cuatro causas para la explicación completa del universo.

El uso en la Edad Media

Tras la configuración del cristianismo tal y como se conoce en la actualidad tras el Concilio de Nicea (siglo IV), la explicación por causas finales empezó a considerarse la única explicación que podría servir para acceder a los misterios divinos. Esto es producto de la introducción de la filosofía clásica en contextos filosóficos y teológicos (en la Edad Media eran prácticamente indistinguibles) primero a Platón y luego a Aristóteles. Este movimiento se llamó Escolástica e intentaba comprender la revelación divina con estas herramientas.

La Crisis en la Edad Moderna [

En la Edad Moderna se inicia un cambio de tendencia. Se considera que la explicación por causas finales era antropomórfica, pues del hecho de que el hombre conozca por causas finales no se deriva que el universo funcione con este principio. Es por ello que surge un movimiento, el mecanicismo, que intentará explicar el mundo por causas eficientes. Esto es lo que posibilitará el nacimiento de la ciencia moderna.

La selección natural

Cuando Charles Darwin escribe El origen de las especies una revolución comienza. La tesis básica en su texto apuntaba a que la vida sobre la tierra tal y como la conocemos es producto de la selección natural actuando durante largos períodos de tiempo. Para llegar a tal conclusión se basó principalmente en los textos de Charles Lyell sobre geología en conjunción con una idea de Thomas Malthus en su Ensayo sobre el principio de la población. Podemos parafrasear a Darwin utilizando una terminología más actualizada diciendo que postuló el principio de que “los individuos de una especie que obtienen de una serie de rasgos aleatorios (mutaciones) una superior capacidad adaptativa (eficacia biológica) que otros miembros de la misma especie con los cuales compiten por el alimento serán los que transmitirán su carga genética a las siguientes generaciones, logrando así, a lo largo de mucho tiempo, la variación de las especies sobre la tierra”.

Como puede verse, la explicación de Darwin es naturalista y eficientista. No explica la variación de las especies en base a unos fines determinados los cuales se persiguen. Esto iba en contra de la doctrina creacionista defendida por la iglesia, lo cual provocó el rechazo desde este ámbito. La explicación tradicional, en la que se ridiculiza la pretensión de Darwin de que el hombre procedía del mono, no fue más que una estrategia de la iglesia para ocultar el verdadero punto de ataque contra esta nueva teoría.

Usos contemporáneos

Hoy en día muchos grupos o doctrinas siguen utilizando las explicaciones teleológicas para intentar dar alternativas a las explicaciones de la ciencia. El ejemplo que quizás pueda ser más conocido es el famoso diseño inteligente.

Teleología en la ciencia

Norbert Wiener (1942) llamó sistemas teleológicos a los sistemas cibernéticos cuyo funcionamiento puede describirse como orientado a un fin. Desde entonces el desarrollo del estudio de los sistemas complejos ha convertido las explicaciones teleológicas en científicamente respetables.

Véase también

Referencias

Rosenblueth, A.; Wiener, N.; Bigelow, J. (1943): «Behavior, Purpose and Teleology», en Philosophy of Science, vol. 10, Nº 18-24.

Fuente: Teleología (Wikipedia)

Teología Dogmática (I) Nº 2

Teología Dogmática (I) Nº 2

La Creacion de Adan de Miguel Angel

La creación de Adán, de Miguel Angel

DIOS A

Origen del cosmos.

Las cosas no se hacen solas; es decir, alguien tiene que hacerlas. Tanto la mesa y la casa, como el Sol, la Tierra y las estrellas han sido hechos por alguien. La mesa ha sido hecha por el carpintero, la casa ha sido hecha por el albañil.

1.- EL SOL, LA TIERRA Y LAS ESTRELLAS HAN SIDO HECHOS POR DIOS.

1,1. Si paseas por la playa un día que ha bajado la marea, conoces, por las huellas en la arena, si lo que pasó por allí antes que tú fue un hombre, un perro o un pájaro. Lo mismo vamos a hacer nosotros para averiguar la existencia de Dios.

A Dios no le podemos ver, porque es espíritu 1; y el espíritu no se ve con los ojos de la cara. «A Dios no lo ha visto nadie» 2.

Pero yo puedo conocer una cosa con el entendimiento aunque no la vea con los ojos de la cara: si veo un abrigo colgado de la pared, sé que allí hay un clavo, aunque no lo vea. Si no, el abrigo no se sostendría 3.

Vamos a conocer a Dios por las huellas que ha dejado en la creación. Dice San Pablo que Dios es cognoscible con la razón a través de las criaturas 4.

Empecemos por la huella que Dios ha dejado en el cielo.

Tú sabes que aquellas huellas en la arena no se han hecho solas.

Pues mira el cielo. ¿Puedes contar las estrellas?

El Atlas del cosmos, que ya se ha empezado a publicar, constará de veinte volúmenes, donde figurarán unos quinientos millones de estrellas. El número total de las estrellas del Universo se calcula en unos 200.000 trillones de estrellas: ¡un número de veinticuatro cifras! 5.

El Sol tiene diez planetas: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón, (descubierto en 1931 por Percival Lowell) 6, y el décimo que se acaba de descubrir. Los astrónomos Thomas van Flandern y Robert Harrison, del Observatorio Naval de los Estados Unidos, lo han confirmado con sus cálculos sobre las perturbaciones en las órbitas de Urano y Neptuno7. Unos le llaman el planeta X8. El Dr. John Murray, de la Open University, lo llama Némesis.9

El año 2004, La NASA americana descubrió un nuevo planeta en el sistema solar. Lo ha llamado Sedna, y es el más alejado del Sol. Está a 12.800 millones de kilómetros. El doble de la distancia de Putón. Es más pequeño que la Luna: como la mitad de Plutón. Por eso algunos dudan si llamarle planeta, pues a los astros más pequeños que Plutón se les llama planetoides10.

Nuestra galaxia, la Vía Láctea, tiene cien mil millones de soles11. Y galaxias como la nuestra se conocen cien mil millones12.

En nuestra galaxia hay mil millones de púlsares que son estrellas de neutrones en rotación, que dan seiscientas cincuenta vueltas por segundo, y su densidad es de mil millones de toneladas por centímetro cúbico13

Los púlsares provienen de la explosión de supernovas14. Emiten haces de radiación como un faro costero, con pulsaciones de periodicidad perfecta. Por eso, en un principio, se creyó que se debían a civilizaciones extraterrestres15.

La Nebulosa de Andrómeda consta de doscientos mil millones de estrellas.

Pues, si unos hoyos en la arena no se pueden haber hecho solos, ¿se habrán hecho solos los millones y millones de estrellas que hay en el cielo?

Alguien ha hecho las estrellas. A ese Ser, Causa Primera de todo el Universo, llamamos Dios.

La observación del cielo interesa al hombre desde tiempos remotísimos. Podríamos decir que la Historia de la Astronomía16, prescindiendo de los chinos, empezó con los babilonios, egipcios, griegos y árabes.

A los babilonios se debe la división del día en veinticuatro horas y éstas en sesenta minutos, y éstos en sesenta segundos. Los griegos dieron nombre a muchas constelaciones y planetas, que después latinizaron los romanos. Los árabes dieron nombre a muchas estrellas. Voy a dar algunos datos.

1,2. La Luna, está a 384.000 kilómetros de la Tierra. El Sol a 150.000.000 kilómetros. Plutón a 6.000.000.000 de kilómetros17. Fuera del sistema solar, Sirio, la estrella más brillante del firmamento18, a ocho años luz; Arturo a treinta y seis años luz.

La luz, a 300.000 kilómetros por segundo, en un segundo da siete vueltas a la Tierra, y recorre en un año una distancia igual a 200 millones de vueltas a la Tierra. En kilómetros son unos diez billones de kilómetros19. Para caer en la cuenta de lo que es un billón, pensemos que un billón de segundos son casi treinta y dos mil años.

La velocidad de la Luz, según las leyes de la Física, no puede superarse20. La velocidad de la luz es tope, como demostró matemáticamente Einstein; pues según la ecuación e=mc2 a esa velocidad la masa se haría infinita21.

Fuera de nuestra galaxia, la nebulosa de Andrómeda, que es la más cercana a nuestra galaxia de la Vía Láctea, está a dos millones de años-luz22.

Coma de Virgo a 200 millones de años-luz.

Y el Cúmulo de Hidra a 2.000 millones de años-luz23 .Éste es el límite de percepción de los telescopios ópticos24. Pero los radiotelescopios profundizan más.

El astro más lejano detectado es el Quásar PKS 2.000-330, está a quince mil millones de años-luz25. Los quásares son radio-estrellas que emiten ondas hertzianas. Se detectaron por vez primera en 196026.

1,3. Es posible que haya otros astros habitados, pero nada sabemos; pues Dios nada nos ha dicho, y no hemos podido conectar con ellos.

La existencia de la vida inteligente extraterrestre es algo probable que no ofrece ninguna dificultad, ni a la Ciencia ni a la Religión.

Pero, a pesar de todos los esfuerzos realizados, los científicos no han logrado captar ninguna señal clara de seres inteligentes extraterrestres.

Cuando estuve en Puerto Rico, para pronunciar conferencias en la Universidad Católica de Ponce, visité el radiotelescopio de Arecibo, que es el mayor del mundo27. Su reflector tiene trescientos cinco metros de diámetro (mil pies), y es capaz de detectar la llama de una vela sobre la Luna28. Desde él se lanzan todos los años señales al espacio buscando civilizaciones extraterrestres. Aunque estas señales se pueden detectar más allá de nuestra galaxia29, no hemos recibido respuesta30. El mensaje se ha emitido en un código binario, que es el habitual en las computadoras. En este mensaje se describen algunas características de la vida de la Tierra, de lo que es el hombre, y del radiotelescopio que emite el mensaje.

En mi visita al Observatorio de Radioastronomía de Arecibo me facilitaron una copia cifrada de este mensaje, que conservo en mi poder.

El Prof. Heinrich K. Erben de la Universidad de Bonn, reduce drásticamente la posibilidad de vida inteligente en algún otro lugar del Universo31. Después de veinticinco años de iniciado el proyecto OZMA no se ha conseguido captar rastro alguno de señales inteligentes procedentes de otros mundos32.

«No tenemos datos sobre la existencia de vida inteligente fuera del sistema solar. Pero es verdad que la opinión científica ha evolucionado en los últimos veinte años en el sentido de considerar cada vez más difícil el que se haya dado en otros lugares el conjunto de condiciones que se dieron en nuestro planeta, y que influyeron decisivamente en la habitabilidad y en el desarrollo de la vida hasta el hombre»33 . Por eso parece que no existe vida inteligente en otro lugar de nuestra galaxia34. Y desde luego no hay esperanza de encontrar vida inteligente en otro planeta del sistema solar35

Juan Oró, eminencia bioquímica mundial, Profesor de la Universidad de Houston (EE.UU.), y uno de los principales investigadores de la NASA, ha dicho: «No tenemos noticia de vida inteligente fuera de la Tierra».

«La opinión científica sobre la vida extraterrestre ha cambiado en los últimos diez o veinte años. De un optimismo que esperaba encontrar planetas habitados en todo el Universo, casi alrededor de cada estrella, a un realismo más bien pesimista. Parece difícil esperar que se hayan dado en otro sitio todas las condiciones, en el momento preciso y en la forma precisa, para que aparezca la vida y tenga la posibilidad de desarrollarse hasta donde se desarrolló aquí en la Tierra»36

«El paleontólogo Peter Ward y el astrónomo Donald Brownlee han examinado los procesos químicos por los que se pudo originar la vida en la Tierra, y los factores ambientales que protegieron este planeta y que crearon las condiciones para que esa vida evolucione a formas complejas, algo raro en el universo. (…)

«La Tierra es un planeta tan raro que no se parece a ningún otro cuerpo espacial. Condiciones para que la vida se haga más compleja: distancia adecuada al Sol para que el agua se mantenga líquida; masa adecuada del planeta para retener la atmósfera y los océanos, un vecino masivo como el planeta Júpiter que nos salva de los asteroides más peligrosos, la justa cantidad de carbono que permita el desarrollo de la vida, etc. Demasiadas casualidades para ser optimista»37

«Según el astrónomo chileno Patricio Díaz Pazos, la probabilidad de vida extraterrestre es de: 0, 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 000 1 «como requisito para la existencia de algún tipo de ser viviente, en las circunstancias que conocemos»38.

Repetidas veces la prensa se ha hecho eco del avistamiento de OVNIS (Objetos Voladores No Identificados), como si fueran naves extraterrestres. Pero la mayoría de las veces todo se explicó sin necesidad de acudir a su origen extraterrestre. Incluso la CIA norteamericana ha reconocido haber atribuido a los OVNIS lo que eran aviones espías39 .Otras veces la aparición de OVNIS se ha explicado después como de origen humano (globos sonda, fragmentos de satélites artificiales, etc.). Fueron famosos unos círculos enigmáticos que aparecieron al sur de Inglaterra, en la década de los ochenta, en unas plantaciones de cereales. Después, en 1991, Doug Bower y Dave Chorley, dos amigos de Southampton, se confesaron autores de la broma40.

La Creacion del cielo de Miguel Angel

La creación del cielo, de Miguel Ángel

“Casi fuera del cielo ancla entre dos montañas
la mitad de la luna.
Girante, errante noche, la cavadora de ojos.
A ver cuántas estrellas trizadas en la charca”.

(PABLO NERUDA)

1,4. En el cielo hay millones y millones de estrellas muchísimo mayores que la Tierra. La Tierra, que pesa seis mil trillones de toneladas41, es una bola de 40.000 Km. de perímetro (meridiano).

El Sol es un millón trescientas mil veces mayor que la Tierra.

En la estrella Antares, de la constelación de Escorpión, caben 115 millones de soles42.

Alfa de Hércules, que está a 1.200 años-luz, y es la mayor de todas las estrellas conocidas, es ocho mil billones de veces mayor que el Sol43.

Para aclarar un poco estos volúmenes descomunales, diremos que la órbita de la Luna dando vueltas alrededor de la Tierra, de ochocientos mil kilómetros de diámetro, cabe dentro del Sol; y que el radio de Antares es el diámetro de la órbita de la Tierra, es decir, de trescientos millones de kilómetros; y que el diámetro de la órbita de Plutón, que es de doce mil millones de kilómetros, es la décima parte del radio de Alfa de Hércules. Todo esto me lo ha calculado un astrónomo.

La mayor radio-estrella conocida es DA-240 que tiene el diámetro de seis millones de años-luz44. El diámetro de esta radio-estrella es sesenta veces mayor que el diámetro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, que es de cien mil años de luz.

1,5. Estas bolas gigantescas van a enormes velocidades.

La Tierra va a cien mil kilómetros por hora, es decir a treinta kilómetros por segundo45. El Sol va a trescientos kilómetros por segundo, hacia la Constelación de Hércules. La Constelación de Virgo se aleja de nosotros a mil kilómetros por segundo46. El Cúmulo de Boyero se desplaza a cien mil kilómetros por segundo47.

Por el desplazamiento hacia el rojo de las rayas del espectro se ha calculado que hay estrellas que se alejan de nosotros a 276.000 kilómetros por segundo. Es decir, al 92 % de la velocidad de la luz.

1,6. El movimiento de las estrellas es tan exacto que se puede hacer el almanaque con muchísima anticipación. El almanaque pone la salida y la puesta del Sol de cada día, los eclipses que habrá durante el año, el día que serán, a qué hora, a qué minuto, a qué segundo, cuánto durarán, qué parte del Sol o de la Luna se ocultará, desde qué punto de la Tierra será visible, etc.

El 30 de junio de 1973, España entera estuvo pendiente del eclipse parcial de Sol del cual la prensa venía hablando varios días.

El 2 de octubre de 1959, fue visible desde la islas Canarias, un eclipse total de Sol, a las 12 del mediodía, tal como se había previsto desde mucho antes. Por eso se instaló en la Punta de Jandía en Fuerteventura un puesto de observación en el que se reunieron científicos del mundo entero.

El anterior eclipse de Sol contemplado desde Canarias, fue el 30 de agosto de 1905, y se sabe «que habrá que esperar hasta pasado el siglo XXII para ver otro eclipse total de Sol dentro de nuestras fronteras»48 .

El año 2005 podremos observar un eclipse anular desde Cádiz49.

El cometa Halley (llamado así en honor del astrónomo Edmundo Halley, contemporáneo y amigo de Isaac Newton) que como se había previsto el siglo pasado, pasó junto a nosotros en el año 1910, volvió a pasar cerca de la Tierra en marzo de 1986 según se había anunciado. Todos los periódicos del mundo hablaron de él.

Halley (1656-1742) que observó el cometa en 1682 calculó su órbita y predijo que aparecería de nuevo cada setenta y seis años, y así ha sucedido50.

Volverá a verse el año 2062. Cuando pasó junto a la Tierra en 1986 fue fotografiado por la sonda europea Giotto, que se acercó al núcleo del cometa a una distancia de 500 kilómetros51 La longitud de la cola del cometa Halley es de cincuenta millones de kilómetros y está formada por gases enrarecidos52.

Cuando estuve en Santa Cruz de Tenerife con ocasión de unas conferencias que tuve en la Residencia de Paso Alto, en enero de 1991, tuve ocasión de visitar el Observatorio de Astrofísica del Teide, donde tenemos el telescopio de microondas más sensible del mundo, y donde se estudian las oscilaciones del Sol, etc. Allí hice amistad con el astrónomo inglés Mark Kidger, especialista en el estudio del cometa Halley. Me dio algunos datos que pueden ser interesantes:

El núcleo del cometa está formado por gases sólidos a 100 grados centígrados bajo cero. Sus dimensiones son de 7’50 por 8’50 por 18 kilómetros.

Aunque los chinos ya lo conocían mil años antes de Cristo y ha dado miles de vueltas alrededor del Sol, terminará por desaparecer, pues cada vez que se acerca al Sol pierde peso al volatilizarse por el calor, parte de los gases sólidos del núcleo. La cola del cometa no va hacia atrás, como la estela de un avión de reacción, sino que arrastrada por el viento solar se desplaza en el sentido opuesto al Sol, como el humo de una locomotora en marcha, que se desplaza lateralmente si hace un viento fuerte.

1,7. La precisión del movimiento de los astros sería imposible conocerlo si el orden del movimiento de los astros no fuera calculable matemáticamente.

Por eso James Jeans, ilustre matemático y Presidente de la Real Sociedad Astronómica de Inglaterra y Profesor de la Universidad de Oxford, uno de los más grandes astrónomos contemporáneos, en su libro Los misterios del Universo53 afirman que el Creador del Universo tuvo que ser un gran matemático. Y Einstein: «La Naturaleza es la realización de las ideas matemáticas de Dios»54.

Paul Dirac, Catedrático de Física Teórica de la Universidad de Cambridge y uno de los científicos más sobresalientes de nuestra generación, dijo en la revista Scientific America: «Dios es un matemático de alto nivel»55.

1,8. Todo este orden maravilloso requiere una gran inteligencia que lo dirija. ¿Qué pasaría en una plaza de mucho tránsito -como la Cibeles de Madrid- si los conductores quedaran repentinamente paralizados y los vehículos, sin inteligencia, abandonados a su propio impulso? En un momento tendríamos una horrenda catástrofe.

1,9. Cuanto más complicado y perfecto sea el orden, mayor debe ser la inteligencia ordenadora. Construir un reloj supone más inteligencia que construir una carretilla.

Si un día naufragas en alta mar, y agarrado a un madero llegas a una isla desierta, aunque allí no encuentres rastro de hombre, ni un zapato del hombre, ni un trapo de hombre, ni una lata de sardinas vacía, nada; pero si paseando por la isla desierta encuentras una cabaña, inmediatamente comprendes que en aquella isla antes que tú estuvo un hombre. Comprendes que aquella cabaña es fruto de la inteligencia de un hombre. Comprendes que aquella cabaña no se ha formado al amontonarse los palos caídos de un árbol. Comprendes que aquellas estacas clavadas en el suelo, aquellos palos en forma de techo y aquella puerta giratoria son fruto de la inteligencia de un hombre. Pues si unos palos en forma de cabaña requieren la inteligencia de un hombre, ¿no hará falta una inteligencia para ordenar los millones y millones de estrellas que se mueven en el cielo con precisión matemática?

Isaac Newton (1642-1727) y Johannes Kepler (1571-1631) formularon matemáticamente las leyes que rigen el movimiento de las estrellas del Universo; pero Newton y Kepler no hicieron esas leyes, porque las estrellas se movían según esas leyes muchísimos años antes de que nacieran Newton y Kepler. Luego hay alguien autor de esas leyes que rigen el movimiento matemático de las estrellas.

Por eso el cosmonauta Borman dijo desde la Luna:«Nosotros hemos llegado hasta aquí gracias a unas leyes que no han sido hechas por el hombre». Y Newton: «El conjunto del Universo no podía nacer sin el proyecto de un Ser inteligente»56. «Me basta -ha dicho Alberto Einstein- reflexionar sobre la maravillosa estructura del Universo, y tratar humildemente de penetrar siquiera una parte infinitesimal de la sabiduría que se manifiesta en la Naturaleza»57. Dijo también: «Dios no juega a los dados»58

La inteligencia que ordena las estrellas en el cielo y dirige con tanta perfección la máquina del Universo es la inteligencia de Dios.

Por eso dice la Biblia: «Los cielos cantan la gloria de Dios» 59.

Las criaturas son dedos que me señalan a Dios. Pero hay gente que se queda mirando el dedo y no ve más allá.

«Nada menos que André Gide dijo: “No creer en dios es mucho más difícil de lo que se piensa. Para seguir haciéndolo es necesario abstenerse de mirara la Naturaleza y de reflexionar sobre lo que vemos»60.

Resulta ridículo que Salvatore Quasimodo dijera, cuando los soviéticos lanzaron el Sputnik, en octubre de 1957: «El hombre le está haciendo la competencia a Dios en el dominio del espacio».

Puede ser interesante mi vídeo titulado: La astronomía lleva a Dios61.

1,10. No es lo mismo Astronomía que Astrología. La Astronomía es ciencia; la Astrología, en la que se basan los horóscopos, cuento. Así opinan Shawn Carlson, Físico de los Laboratorios Lawrence Berkeley (California) y Andrew Fraknoi, responsable de la Sociedad Astronómica del Pacífico62.

Recientemente doscientos cincuenta y ocho científicos del mundo entero han firmado un manifiesto a la prensa para desengañar al pueblo crédulo que se fía de la Astrología, debido a la propaganda que hacen de ella los medios de comunicación. Entre otras cosas, en este manifiesto se dice lo siguiente:

«Es simplemente un error imaginar que las fuerzas ejercidas por las estrellas y los planetas en el momento del nacimiento, pueden, de alguna forma, determinar nuestro futuro. Tampoco es verdad que la posición de los objetos celestes hagan que ciertos días o períodos de tiempo sean más favorables para emprender algún tipo de actividad, o que el signo bajo el que uno ha nacido determine la compatibilidad de su relación con otras personas…Creemos llegado el momento de rechazar vigorosamente las afirmaciones pretenciosas de los astrólogos charlatanes. Quienes continúan teniendo fe en la astrología lo hacen a pesar de que no hay ninguna base científica para sus creencias, y sí una fuerte evidencia de lo contrario»63.

La prueba de que los astros no determinan el futuro de las personas se confirma por el hecho de que dos hermanos gemelos, que nacieron con la misma estrella, uno tiene una muerte trágica de niño, y el otro tiene una vida larga, próspera y feliz.

El profesor Stanley L. Jaki de la Universidad de Seton Hall de New Jersey. (EE.UU.) manifestó que la astrología carece de fundamento científico64.

Creer en los horóscopos es pura superstición. Lo que ocurre es que cuando disminuye la fe en Dios aumenta la credulidad en las supersticiones.

Lo mismo podríamos decir de los futurólogos.

En agosto de 1999 todos los medios de comunicación se hicieron eco de la profecía de Nostradamus, según la cual el fin del mundo sería el próximo día 11. La profecía fue un fracaso. Por eso hoy seguimos vivos.

Doce personas se suicidaron por miedo a lo que iba a pasar el 11 de agosto65.

Para esa misma fecha otros anunciaron una catástrofe en París, hasta el punto de que el célebre diseñador Rabanne clausuró sus tiendas en París66. Tampoco pasó nada catastrófico.

Es curioso que ningún futurólogo avisara del tremendo acto terrorista del 11 de septiembre del año 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York, en el que murieron tres mil personas. No lo dijeron porque no lo sabían. Si lo hubieran sabido, lo hubieran dicho; y además de hacerse famosos, hubieran evitado una catástrofe.

1,11. La máquina fotográfica fue un descubrimiento trascendental para la cultura de los hombres. Antes, sólo se podía conocer lo que se veía con los propios ojos. Desde que se inventó la fotografía es posible conocer los paisajes, los monumentos, las obras de arte y los grandes personajes del mundo entero sin salir del lugar en que se ha nacido.

El invento de la máquina fotográfica supone una gran inteligencia, y los hombres han tardado muchos años en descubrirla. No se descubrió hasta el siglo pasado.

Sin embargo, mucho antes de que los hombres inventasen la máquina fotográfica -desde el principio de la humanidad- ya estaba inventado el ojo humano, maravillosa máquina fotográfica, que saca diez fotos por segundo, no es necesario pasar el carrete y además se enfoca sola gracias a la maravillosa constitución del cristalino. El inventar el ojo supone todavía más inteligencia que el inventar la máquina fotográfica.

El Catedrático de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Clermont-Ferrand y de la de París, y Presidente de la Academia de Ciencias de Francia en 1967, el Dr. Pierre-Paul Grassé, demuestra en un documentado estudio que el ojo no puede ser el resultado del azar, sino fruto de una inteligencia ordenadora67.

«El corazón late unas setenta veces por minuto. A lo largo de una vida lo ha hecho unas tres o cuatro mil millones de veces. Por cada contracción aspira y riega un decilitro de sangre, lo que supone 18.000 litros al día, cuatro millones de litros al año, y 250 millones de litros en una vida de setenta años»68.

¿Qué máquina hecha por el hombre puede hacer esto, sin mantenimiento ni recambios?

La hoja verde es una fábrica de oxígeno. Con la luz del Sol la función clorofílica de las plantas transforma el anhídrido carbónico que exhalamos al respirar en oxígeno.

Unos científicos de la Universidad de Sevilla han logrado repetir el en laboratorio lo que hacen las plantas.

El ejército norteamericano ha conseguido una seda muy resistente para el tejido de los soldados fabricando una fibra de tela de araña sintética69.

La célula es una fábrica de productos químicos.

La cadena del ADN es el manual de instrucciones para fabricar estos productos cuando los necesita. Este manual está escrito solamente con cuatro letras (C, G, A, T) que representan cuatro bases diferentes. Las distintas combinaciones de estas bases forman los genes. Cada gen es un trozo del ADN70.

Uno de los grandes adelantos de la aviación moderna es el piloto automático con el cual un avión puede volar sin ningún hombre que lleve los mandos.

Pero los hombres no han inventado todavía ni inventarán jamás, un avión que no sólo vuele sin piloto, sino que además se busque él solo la gasolina, se haga él solo el hangar y, lo que es más, fabrique él solo otros aviones como él, que a su vez hacen otros aviones, y así indefinidamente.

Este avión maravilloso que nos parece imposible que se invente jamás, existe desde tiempos remotísimos: son los pájaros.

El pájaro es un avión que vuela solo, se busca él solo la gasolina (alimento), se hace él solo el hangar (nido), unas veces con ramajes y otras con cemento (nido de golondrinas).

¿Y cómo se fabrica este avión?

¡Con sólo calentar un huevo!

Con poner un huevo de gallina a cuarenta grados centígrados de temperatura, durante veintiún días, sale un pollito saltando y piando.

En el huevo frito que te ponen delante en la mesa, ¿me quieres decir dónde está el pico, los ojos, las plumas?

¿Cómo se forma todo esto en el pollito?

Con sólo calentar el huevo un poco.

¡Qué invento tan maravilloso es el del huevo!

¡Qué inteligencia tan grande supone inventar el huevo!

En el huevo, lo mismo que en la Naturaleza toda, hay leyes que rigen su evolución.

Pero los hombres no saben inventar un huevo artificial que poniéndolo en una incubadora saque un pollito, el cual ponga a su vez otros huevos de los que nazcan nuevos pollitos, y así sucesivamente. El hombre no lo sabe, pero lo sabe Dios que es el inventor de la Naturaleza.

El colibrí sabe volar hacia atrás: se acerca a la flor a chuparle el néctar con su largo pico, y luego retrocede. Nuestros aviones no pueden volar hacia atrás.

En 1966 estuve dando conferencias en la Sociedad Hullera Vasco-Leonesa, y me quedé asombrado al ver allí un ordenador IBM que podía realizar tres mil operaciones por segundo.

Hoy hay ordenadores que pueden realizar veintidós millones de operaciones por segundo71. Recientemente la IBM ha presentado el ordenador más rápido y potente del mundo: el Pacific Blue, capaz de calcular tres trillones de operaciones por segundo72.

Pero la calculadora no tiene inteligencia. La inteligencia está en el que la inventó.

Aunque parece una máquina inteligente, sin embargo, no progresa por sí misma, no es consciente de sus propios actos.

La máquina no sabe lo que hace, ni por qué debe hacerlo así, y no de otra manera.

La máquina sólo puede resolver mecánicamente el tipo de problemas para los que la ha preparado de antemano un ser inteligente73.

«Ninguna máquina es capaz de plantearse problemas que no le hayan sido previamente planteados»74.

El robot no puede programarse a sí mismo75.

Dice D. Salvador de Madariaga: «La máquina es un pensamiento cristalizado; jamás se vio una máquina que no fuera consecuencia de un pensamiento»76.

La máquina no piensa por sí misma, no fabrica ninguna información nueva, es incapaz de un pensamiento creador, se limita a ejecutar el programa que ha recibido.

El pensamiento creador y la iniciativa pensante están en el hombre77.

«Una máquina muy perfeccionada podría hacer muchas cosas, pero nunca podrá sustituir al hombre»78.

El cerebro tiene catorce mil millones de neuronas.

En el organismo humano hay alrededor de sesenta billones de células.

Todas estas células evolucionan según un plan determinado79.

De la fusión de dos células (el espermatozoide y el óvulo) proceden los cien billones de células que forman el ser humano. Y las especializaciones de cada célula (muscular, adiposa, cardíaca, hepática, renal, etc.) es superior a todas las especializaciones creadas por el hombre en profesiones, técnicas, artes y oficios80.

Estas células tienen un sistema inmunitario para defenderse de los enemigos exteriores: son los fagocitos (leucocitos = glóbulos blancos), que detectan al enemigo, lo analizan, lo identifican, y organizan su destrucción81

«Una máquina electrónica abarca una serie de acciones planificadas.

«La señal de comienzo de una acción depende de los resultados de la acción precedente.

«Los animales “funcionan” de acuerdo con líneas similares.

«En respuesta a un estímulo condicionado ejecutan un movimiento reflejo (…)

Las máquinas electrónicas operan de acuerdo con programas estrictos y detallados, de los cuales no pueden desviarse ni un ápice.

Una máquina lo único que puede hacer es ejecutar su propio programa.

No introduce en el proceso ningún elemento creativo»82 .

Hoy se habla impropiamente de inteligencia artificial. D. Ramón López de Mántaras, doctor en Físicas, Profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y Premio al Mejor Trabajo Europeo de Inteligencia Artificial, reconoce que «no es posible fabricar máquinas realmente inteligentes. Por eso habría que cambiar la expresión de “inteligencia artificial»83.

1,12. Los animales se mueven por instintos.

El instinto hace que el pajarillo busque palitos para hacer su nido, y que el orangután coja un palo para alcanzar la fruta del árbol.

Y estos instintos se trasmiten por generación a sus descendientes.

Los animales tienen instintos maravillosos.

Según las investigaciones del Dr. Walter Frese, del Instituto Max Planck, las palomas mensajeras se orientan en sus vuelos gracias a una especie de brújula biomagnética que tienen84.

Los tiburones se orientan durante las migraciones sirviéndose del campo magnético terrestre85

Las abejas utilizan para orientarse la polarización de la luz y ven el ultravioleta86

Los elefantes se comunican por infrasonidos. Los investigadores americanos Payne y Poole han logrado identificar más de treinta modulaciones diferentes entre las comunicaciones entre elefantes87.

La serpiente de cascabel posee un magnífico detector de rayos infrarrojos de exquisita sensibilidad para advertir la presencia de su presa en la oscuridad88.

Hay mariposas que ven con rayos ultravioleta, como nuestros científicos modernos.

Los delfines localizan los obstáculos sumergidos en el agua por medio de una sonda acústica como los barcos modernos89.

Según los investigadores Ott y Schaeffel el ojo del camaleón le permite medir con precisión la distancia de su presa, como un moderno aparato de telemetría90

Recientemente, la empresa norteamericana, AIR TASER, de Arizona, ha difundido una pistola eléctrica, de defensa personal, que deja electrocutado temporalmente al agresor. Esto es lo que hace el pez «Raya eléctrica del Pacífico», que para cazar a su presa le lanza una descarga eléctrica de 220 voltios y 20 amperios. Este pez habita en las aguas de la Baja California, y fue clasificado por Ayres en 185591.

Un murciélago sin ojos vuela sin tropezar en una habitación cruzada por cables en todas direcciones. ¿Cómo se guía? El murciélago no lo sabe, pues no tiene inteligencia; pero lo sabe Dios que es quien ha hecho el murciélago y le ha dotado de una especie de radar que emite ondas ultrasonoras, según los estudios de los norteamericanos Griffin y Galambos92. ¡Qué inteligencia tan grande tiene el inventor de la Naturaleza!

1,13. Toda la Naturaleza está llena de maravillas:

Las golondrinas en sus migraciones recorren al año quince mil kilómetros.

Las ocas rebasan el Himalaya a seis mil metros de altura.

Las arañas producen al mes tres kilómetros de hilo.

La mariposa tiene veinte mil ojos.

La abeja reina pone tres mil huevos al día.

La malva produce al año veinticinco millones de peces.

Dios es más maravilloso en lo pequeño que en lo grande.

En 1989, con ocasión de un trabajo de investigación que estaba haciendo un equipo de ingenieros sobre el Sudario de Oviedo, para confirmar la autenticidad de la Sábana Santa de Turín, estuve en el Laboratorio de Investigación de Hidroeléctrica Española, donde trabajan estos ingenieros. Allí pude contemplar en un microscopio electrónico de barrido (scanner), (que puede llegar hasta los doscientos mil aumentos), la estructura de un grano de polen, un pelo de mosca, maravillosamente contorneado, el alvéolo de un ojo de mosquito, etc. etc. ¡Algo impresionante!

No sabe uno que admirar más, si las maravillas grandes o las pequeñas.

Si las velocidades de las estrellas, o la rapidez de la mosca moviendo sus alas 480 veces por segundo.

Si el tamaño de los astros, o la maravillosa constitución del átomo compuesto de electrones, protones, neutrones y demás partículas subatómicas de existencia efímera93, en el que los electrones giran alrededor del núcleo, que representa al resto del átomo lo que una pulga a un estadio de fútbol94.

La complicación del ADN es tan grande que «requiere una inteligencia»95.

«El átomo es la porción indivisible de un elemento químico. Si lo dividimos en partículas subatómicas, deja de ser ese elemento químico. (…) Y está prácticamente vacío. Si el núcleo fuera del tamaño de una canica, los electrones estarían a una distancia de un kilómetro»96. El núcleo del átomo mide una billonésima de centímetro97.

«En el seno de los laboratorios de física, y en las profundidades de enormes aceleradores, comenzaron a descubrirse nuevos elementos y partículas, cada vez más pequeñas, hasta llegar a los «quark», que parecen ser verdaderamente los últimos componentes de la naturaleza»98.

No sabe uno qué admirar más, si la exactitud del movimiento de los astros, o el prodigioso instinto de las abejas para hacer las celditas hexagonales de su panal con la perfección con que podría calcularlas el mejor de los ingenieros: la forma hexagonal permite la máxima capacidad con el mínimo material, uniendo la resistencia al aprovechamiento del espacio intermedio. Las abejas realizan en sus colmenas un difícil problema de estereometría con más precisión que el célebre matemático König, que al hacer el cálculo se equivocó por una errata en la tabla de logaritmos99.

Los sapientísimos instintos de los animales, y las leyes todas del Universo están diciendo a voces que han sido hechos por una gran inteligencia.

Precisamente es muy reciente el nacimiento de una nueva ciencia, la Biónica, que se basa en el estudio de los seres vivos para hacer aplicaciones por los ingenieros100. El nombre de Biónica es contracción de biología y electrónica.

La Naturaleza ha conseguido cosas de técnica superior a la del hombre. El hombre no ha llegado al vuelo en zig-zag como la mosca, ni a la bioluminiscencia de algunos gusanos y peces de las profundidades abisales que emiten luz de su cuerpo.


Fuente:

A El P. Rafael Pascual es docente de Filosofía de la Ciencia en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum. http://es.catholic.net/sacerdotes/222/575/articulo.php?id=4091

Notas:

1 Evangelio de SAN JUAN, capítulo 4, versículo 24

2 Evangelio de SAN JUAN, 1:18

3 SHEED: Teología y sensatez, I, 2. Ed. Herder. Barcelona.1979.

4 SAN PABLO: Carta a los Romanos, 1:20

5 ANTONIO DÚE, S.I.: Vida y muerte del cosmos, II. Ed. FAX, Madrid

6 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, II, 15. Ed. Rialp. Madrid. 1998.

7 Diario YA del 21-IV-83, pg. 30s.

8 Diario YA del 22-VI-88, pg. 23.

9 Noticias de la Ciencia y la Tecnología en INTERNET: 15-X-1999

10 Diario LA RAZÓN del 16-III-2004, pg.60.

11 MANUEL CARREIRA, S.I.: Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.); Antropocentrismo científico y religioso. Ed. A.D.U.E. Madrid, 1983

12 MANUEL CARREIRA, S.I.: Metafísica de la materia, VIII. Universidad de Comillas. Madrid. 1993.

13 DANY P. PAGE: en INTERNET, http://www.astroscu.unam.mx/hipercurso/EG/PSR/pulsares.html

14 TOMÁS ALFARO: El Señor del azar, I, 5, d. Ed. San Pablo. Madrid. 1997.

15 PATRICIO DÍAZ PAZOS: Estrellas de neutrones, en INTERNET,www.civila.com/chile/astrocosmo

16 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, I,1. Ed. Rialp. Madrid. 1998.

17 BERNARD LOWELL, Director del Observatorio de Radioastronomía e Jodrell Bank: Conocimiento actual del universo, II Ed. Labor. Barcelona, 1975

18 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, III,8. Ed. Rialp. Madrid. 1998.

19 MANUEL CARREIRA, S.I.: El creyente ante la Ciencia, II, 3, Cuadernos BAC, n. 57. Madrid 1982

20 Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, n. 45 (VI-80), pg.. 78.

21 STEPHEN W. HAWKING: Historia del tiempo, II. Ed. Crítica. Barcelona, 1988

22 STEPHEN WEINBERG: Los tres primeros minutos del Universo, II. Alianza Editorial, Madrid, 19

23 FRED HOYLE: El Universo inteligente, pg. 169. Ed. Grijalbo, 1984

24 PASCUAL JORDAN: Creación y Misterio, I, 2. EUNSA. Pamplona, 1978

25 Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, n.80 (V-83), pg.. 61

26 ABC de Madrid del 14-VIII-95, pg.42

27 ISAAC ASIMOV: Diario EL DÍA de San Juan de Puerto Rico, 19-III-89, pg. 60

28 Revista BLANCO Y NEGRO del 4-X-92, pg. 71

29 NOTICIAS DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA, Vol. I, nº 91 (19-XI-1999).Manuel Montes <mmontes@ctv.es>

30 Revista IBÉRICA de actualidad científica, n. 202 (VII-79), 277

31 Diario YA de Madrid, 6-I-86, pg. 6

32 Diario YA de Madrid, 24-III-85, pg. 12

33 MANUEL CARREIRA, S.I., Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.): Metafísica de la materia,IX. Universidad de Comillas. Madrid. 1993.

34 Revista MUNDO CIENTÍFICO: 42(XII-84), 1.197.

35 Revista MUNDO CIENTÍFICO: 42(XII-84), 1.191.

36 MANUEL M. CARREIRA, S.I. Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.): Antropocentrismo científico y religioso. Ed. A.D.U.E., Madrid, 1983

37 Diario LA RAZÓN, 20-I-2000, pg.36

38 PATRICIO DÍAZ PAZOS: en INTERNET, http://www.civila.com/chile/astrocosmo

39 DIARIO DE CÁDIZ, 5-VIII-97, pg. 46

40 CARL SAGAN: El mundo y sus demonios, IV. Ed. Planeta. Barcelona. 1997.

41 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, II, 1. Ed. Rialp. Madrid. 1998.

42 IGNACIO PUIG, S.I.: Astronomía popular, v.6

43 Revista IBÉRICA de actualidad científica, n.371 (15-II-58), 156

44 GABRIEL LORENTE: Un espectador del progreso científico, XXIX, 3. Ed. UNED. Madrid. 2000.

45 STEPHEN WEINBERG: Los tres primeros minutos del Universo, II. Alianza Editorial. Madrid, 1980

46 STEPHEN WEINBERG: Los tres primeros minutos del Universo, III. Alianza Editorial.Madrid, 1980

47 COLIN A. ROMÁN: Secretos del Cosmos, V.2. Ed. Salvat. RTV. Madrid.

48 M. LÓPEZ ARROYO, Astrónomo del Observatorio de Madrid: Diario YA de Madrid, 26-VI-73

49 Diario YA del 11-VII-91, pg.44

50 GEORGE GAMOW: Materia, Tierra y Cielo, XVIII. Universidad de Colorado (Estados Unidos).

51 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica, n.274, (II-86)54

52 JUAN LUIS RUIZ DE LA PEÑA: Alma y cerebro. Revista COMMUNIO, III, 87, pg.223

53 JAMES JEANS: Los misterios del universo, pg.175

54 DESIDERIO PAPP: Einstein, 3º, XIII, 7. Ed. Espasa Calpe. Madrid, 1979

55 Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, V, 1.963, pg.53

56 ISAAC NEWTON: Scholium Generale de sus Philosophiae Naturalis Principia Mathematica.

57 ANTONIO DÚE, S.I. : El cosmos en la actualidad científica, I, 5. Ed. FAX. Madrid

58 MAX BORN: Ciencia y conciencia de la Era Atómica, 1º, IX. Alianza Editorial. Madrid, 1971

59 Salmo, 19:2

60VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, XIV.Ed. Planeta+Testimonio.Barcelona.2000

61 Pedidos al autor: Apartado 2546. 11080-Cádiz. Tel.: (956) 222 838. FAX: (956) 229 450

62 Diario YA del 22-VI-88, pg.23

63 ANDRÉS BRITO: Ciencia “versus” Astrología. La Gaceta de Canarias, 9-IX-90, pg.39

64 Diario YA del 3-I-92, pg.23

65 DIARIO DE CÁDIZ del 12-VIII-99, pg.9.

66 Diario ABC de Madrid del 19-V-99, pg.96.

67 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica. La evolución y el azar, n.163 (I-76), 18

68 MANUEL QUIRELL: Tras los pasos de Dios, VI. Ed. Monte Casino. Zamora. 1997.

69 Diario LA RAZÓN, 18-I-2002, pg. 52.

70 TOMÁS ALFARO: El Señor del azar, 1ª, II, 2. Ed. San Pablo. Madrid. 1997.

71 Diario ABC de Madrid, 10-V-89, pg.57

72 INTERNET: Boletín SOI, 13-XI-98

73 LUIS MIRAVITLLES: Visado para el futuro, II, 4. Libros RTV. nº3, 1969

74 YELENA SAPÁRINA: El hombre, animal cibernético, V, 11. Ed. Planeta. Barcelona, 1972

75 Revista IBÉRICA de Actualidad científica, n.160 (X-75), 349

76 SALVADOR DE MADARIAGA: Dios y los españoles, 2º, III. Ed. Planeta. Barcelona, 1975

77CLAUDE TRESMONTANT: El problema del alma, II, 5. Ed. Herder. Barcelona, 1974

78 VINTILA HORIA: Viaje a los centros de la Tierra, 2º, II, 3.Ed. Plaza y Janés. Barcelona, 1971

79 CLAUDE TRESMONTANT: El problema del alma, II, 1. f. Ed. Herder. Barcelona, 1974

80 SALVADOR BORREGO: Dogmas y crisis,III. México. 1994.

81 SALVADOR BORREGO: Dogmas y crisis,III. México. 1994.

82 YELENA SAPÁRINA: El hombre, animal cibernético, IV, 1. Ed. Planeta. Barcelona, 1972

83 Revista MUY interesante, n.113 (X-90) pg.140

84 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica: El Biomagnetismo, n.197, (II-79),66.

85 Revista MUNDO CIENTÍFICO, n.40 (X-94) 946.

86 MANUEL M. CARREIRA, S.I. Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.): El creyente ante la Ciencia. Cuadernos BAC, n.57, I, 1. Madrid, 1982.

87 Diario ABC de Madrid, 6-III-91, pg. 63.

88 Revista INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, V-82, pg.88.

89 Revista IBÉRICA de Actualidad Científica, n.36 (VI-65),219.

90 ABC cultural 173 (24-II-95) 55

91 INTERNET: http://encarta.msn.com

92 P. RIAZA, S.I.: Ciencia moderna y Filosofía, n.54. BAC. Madrid.

93 MANUEL M.CARREIRA, S.I.: Metafísica de la materia, VII, 1.Universidad de Comillas. Madrid.

94PATRICIO DÍAZ PAZOS: Las supercuerdas en INTERNET, http://www.civila.com/chile/astrocosmo

95 SILVANO BORROSO: El evolucionismo en apuros, 3ª, X Ed. Criterio-Libros.Madrid.2000.

96TOMÁS ALFARO: El Señor del azar, 1ª, I, 1,b. Ed. San Pablo. Madrid. 1997.

97 MANUEL QUIRELL: Tras los pasos de Dios, VII. Ed. Monte Casino. Zamora. 1977.

98RAFAEL RODRÍGUEZ DELGADO: Del Universo al ser humano, I, 2, a. Ed. McGraw-Hill.Madrid.1997

99JESÚS SIMÓN, S.I.: A Dios por la Ciencia, XIV. Ed. Codesal. Sevilla. Este interesantísimo libro, da mucha cultura sobre las maravillas de la Naturaleza, y engrandece la sabiduría de Dios, Autor de ella.

100 MIGUEL RUBIO: La Biónica. Revista IBÉRICA de Actualidad Científica, n.16 (X-63) 400-402.

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