«¿Adán y Eva Existieron?».

«¿Adán y Eva Existieron?».

La Biblia dice: « Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó”. Génesis 1: 28.

Como ya se ha mencionado o explicado, Dios es el ser inteligente que mantiene todo en existencia, así que lo creó todo, incluyéndonos a nosotros. No existe otra especie capaz de desarrollar civilizaciones como nosotros lo hacemos y todos los grupos humanos son entrecruzables entre sí, indicando una misma descendencia (Hechos 17: 26). Dios deja evidencia de nuestra descendencia, hay parecidos físicos y genéticos entre padres e hijos, por lo tanto, Dios nos creó de una sola pareja para que no hubiese duda.

Muy a pesar que los errores genéticos pueden potencialmente inducir falta de entrecruzabilidad entre razas de animales, no existe un grupo humano que no pueda cruzarse con el otro. Existe evidencia genética de una posible “Eva”, la llaman la “Eva mitocondrial” (1).

Respuestas a algunas “objeciones”.

1) “¿Cómo sabes tú que Dios no creó en principio un hombre con varias mujeres o viceversa?”, – de una simple revisión de las estadísticas poblacionales se desprende que tienden a nacer mitad varones y mitad mujeres (salvo ciertos individuos defectuosos y estériles), así que esa es la voluntad de Dios, uno y una. La promiscuidad transmite enfermedades; y esta solo se puede prevenir al máximo mediante la pareja heterosexual fiel. Por otro lado, siendo Dios el ser sustancia y pensamiento (espíritu) que sustenta nuestra realidad, lo que Él decide y dice es lo mismo que muestra la realidad; Él no tiene necesidad de engañar porque es todopoderoso.

2) “¿Cómo sabes tú que Dios no creó varias parejas en principio?”, – la evidencia física señala que Dios permite que sepamos de donde venimos, los hijos nacen con parecido genéticos y físicos a sus padres, identificables, y las personas de diferentes grupos humanos guardan características en común; si Dios hubiese creado varias parejas no podríamos saber de donde descendemos, sería contradecir lo que Dios hace. Por otro lado y otra vez, siendo Dios el ser sustancia y pensamiento que sustenta nuestra realidad, lo que Él decide y dice es lo mismo que muestra la realidad; Él no tiene necesidad de engañar porque es todopoderoso.

3) “Los homosexuales y lesbianas tienen derecho a casarse”, – la pareja como está en la Biblia sigue el patrón natural genético, si uno casa dos hombres implicaría que probablemente dos mujeres tendrían que concebir de un mismo hombre, aumentando así la promiscuidad y sus enfermedades asociadas, y el riesgo de discriminación por preferencias afectivas entre cónyuges o hijos. Recuerden: Dios los envía uno y una.

4) “Entonces solo debemos casarnos cuando nos vamos a reproducir”, – el ser humano necesita compañía y se pone viejo, casándose se aseguran ambas cosas. Los hijos nunca dejan de ser hijos; quien engendre uno o lo conciba debe hacerse cargo. Adán sintió necesidad de Eva antes de conocerla.

5) “Los problemas de consanguinidad hacen imposible que todos descendamos de una misma pareja porque los hijos hubiesen tenido que casarse entre sí, y eso acarrea problemas”, – la consanguinidad es contraria al matrimonio entre familiares cercanos porque ambos portan los mismos defectos genéticos, así que los hijos tienen mayores probabilidades de nacer defectuosos; pero si Dios es perfecto, todo lo que mana de Él también lo es, por lo tanto, Adán y Eva eran perfectos en principio; existe evidencia natural que demuestra que eso es así, los defectos genéticos de la espacie se incrementan en el tiempo (leer cualquier revista médica especializada), así que hacia el pasado eran menores; por otro lado un ser vivo recién nacido (recién formado por Dios) tiende a ser menos defectuoso en su ADN o herencia que los ancianos.

6) “Si Adán fue del grupo sanguíneo AB y Eva su réplica idéntica, los del grupo O ¿de dónde salieron?; o si Adán fue del grupo O, los de los grupos A, B, AB ¿de donde salieron?”, – la herencia genética humana (genoma humano) actual es una mezcla de información original mezclada con errores; es posible que Adán haya sido O, y los demás se hayan producido por mutaciones “neutrales” o dañinas de este gen (afectan la posibilidad de transfusiones), o viceversa; sabemos porque es verificable y repetible que nuestro ADN tiende a deteriorarse en el tiempo, por ejemplo: el albinismo originalmente no estaba allí, no es un gen de Adán; de nuevo, posiblemente Adán fue del O, el cual es donador universal y muy frecuente entre la población.

7) “Entonces la presencia de diferentes grupos sanguíneos comprueba la evolución”, – no; definitivamente no, la evolución plantea que una bacteria puede llegar a incrementar por “azar” su nivel de información genética (genoma) de forma tal que daría origen a los seres humano; las mutaciones “neutras” o dañinas no son incremento de la información, son más bien, ruido del sistema; la humanidad podría ser más exitosa si todos fuésemos de un solo grupo, dado que no habría problemas con las transfusiones.

8) “El factor “Rh” sanguíneo evidencia que no pudimos haber venido de una sola pareja ya que cuando los padres son de signos contrarios a partir del segundo hijo nacen muertos o mueren poco después del nacimiento”, – si aceptamos que el origen es eterno debemos aceptar que es perfecto, y que de Él manó todo, también debemos aceptar que eso no pasaba en el principio; tal condición sanguínea desmejora las probabilidades de reproducción por lo tanto se trata de un defecto; como ya se explicó: nuestro ADN se deteriora con el tiempo; ya tenemos uno o varios defectos por familia.

El hombre es imagen y semejanza de Dios

La Biblia dice: «Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza» Génesis 1: 26.

Dios es el origen de todas las cosas, así que nadie puede ser idéntico a Él, o dejaría de ser Dios (si tal cosa fuese posible), por lo tanto, al igual que una fotografía, escultura o pintura es una imagen de algo pero no su esencia, nosotros somos una imagen semejante a Él .

a) Podemos transformar nuestro ambiente a partir de nuestras ideas (somos creadores).

b) Gobernamos a los animales y plantas.

c) No solo sentimos, entendemos lo que sentimos.

d) Nuestro pensamiento es libre, sin límites instintivos que no podamos vencer, a diferencia de los animales. Simplemente: poseemos espíritu propio.

«Adán y Eva Fueron Puestos en un Huerto»Huerto»

La Biblia dice: Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Génesis 2: 15.

Al igual que en la actualidad Dios provee los alimentos a través de la naturaleza, pero la tecnología para hacerla producir la tenemos que desarrollar nosotros con su ayuda; inicialmente Adán tuvo que ideárselas (guardar y labrar el huerto); Dios dispuso un lugar específico porque Dios le provee lugar a todos los seres vivos; pero nosotros a diferencia de los animales no tenemos un ambiente de adaptación propiamente natural;  Dios lo hizo inicialmente por nosotros.

Necesitamos modificar la naturaleza para poder vivir, y la acondicionamos para hacerla apta para nuestros hijos; alguien lo hizo por nosotros en principio. Adán necesitó un guía que lo enseñara. Aún hoy en día la unidad de producción agrícola alimentariamente autosuficiente, atendida por una familia (padre, madre e hijos) sin mayores recursos tecnológicos, sigue siendo muy parecida a un huerto, aquí en Venezuela le decimos “Conuco”; dado que Adán y Eva fueron mas fuertes, su “conuco” era más grande. Nosotros estamos aquí, Dios nos cuidó para que así fuese.

Adán y Eva eran perfectos, así que la existencia de gigantes antediluvianos es comprensible, aquellas líneas familiares pertenecientes a patriarcas consagrados (no viciosos)  como de la que venía Noé eran más sanos y fuertes; al casarse con las “hijas de los hombres” (mundanas, más defectuosas por sus hábitos familiares) procrearon un linaje de conquistadores (fortaleza y nivel de inteligencia de sus padres y “valores morales” de sus madres); esa fue una de las causas del Diluvio Universal. Dios visita la maldad de los padres de generación en generación (Éxodo 20: 5), y la bendición también. El Señor decidió no seguir con eso. Es muy improbable que la talla corporal de Adán y Eva fuese igual a la talla media de los humanos actuales, dado que esta está afectada por los errores acumulados; Adán y Eva eran más altos, fuertes e inteligentes, tanto que Adán colocó nombre a todos los animales en su primer “día de  escuela”.

Citas de: Reina-Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas. USA.

Autor: Leivin Núñez

Referencias Bibliográficas

1) La fecha en que vivió «Eva» se encoge. Por Carl Wieland. Publicado por primera vez en: Creation Ex Nihilo Technical Journal 12(1): 1–3, 1998. www.respuestasengenesis.org

Citas de: Reina-Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas. USA.

Resumen del código de la Biblia

Resumen del código de la Biblia

Descubierto un código en la Biblia que está revelando el Nombre de Yeshúa (Jesús) Mashiach (Mesías), escondido, codificado en el texto hebreo del Antiguo Testamento, ya aceptado por Matemáticos, Científicos, Estadistas y Eruditos de reconocidas universidades del mundo.

D Y V W YESHUA

R W V K MASHIACH

Un sistema analítico denominado “Secuencias Equidistantes de Letras” que, mediante el conteo de las letras hebreas igualmente distantes unas de otras, forman un nombre, una palabra o una frase.

Génesis 1:1 “La Creación”

Bereshit: “En el principio” (“Génesis” en hebreo)

(Una secuencia de 521 letras)

L 521 Y 521 ” 521 W 521 D 521 Y 521 V 521 W

YESHUA YAKHOL (Yeshúa es poderoso)

“Gloria de Dios es encubrir un asunto; pero honra del rey es escudriñarlo” (Proverbios 25:2)

“La capacidad de plasmar tantas palabras seleccionadas al azar por pares del cuerpo de un texto, significativamente relacionadas entre sí, con un significado coherente en su superficie, va estupendamente más allá de la capacidad intelectual de CUALQUIER SER HUMANO, o grupo de personas, por brillantes que sean, e igualmente más allá de CUALQUIER EQUIPO DE COMPUTACIÓN CONCEBIBLE”

Fuente:

Citado de un artículo publicado en la revista “Biblical Review”, titulado “Divine Authorship?”, por el Dr. Jeffrey B. Satinover, Enviado por German Tovar, http://www.vnpem.org.mx/estudios/ciencia_biblia/resumen_del_codigo_de_la_biblia.html

Nota:

Pablo Santomauro, comentarista uruguayo, residente en California,Estados Unidos, miembro de la iglesia calvarychapelamistad escribió el siguiente comentario, el que reproduzco a continuación:

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Es increíble como Dios mantuvo ocultas estas cosas a todos sus hijos por más de 3000 años.

¡Lo que se perdieron los profetas, los patriarcas, Jesús, los apóstoles, los padres de la iglesia, Calvino, Lutero y otros!

La verdad es que cualquier libro puede ser codificado, incluyendo El Quijote de la Mancha y el Martín Fierro.

Estoy trabajando con un nuevo programa en mi computadora que me permite ordenarle que reajuste la página de forma que partiendo desde cierto acróstico pueda configurar mi apellido.

También le puedo pedir que me diga cuantas veces mi nombre aparece en el hebreo del Antiguo Testamento.

Resulta que aparece una 3,500 veces. Actualmente estoy en el proceso de probar que yo soy el Mesías, también el diablo, y por último el definitivo mandamiento de que ustedes, los que escriben en el blog, me deben dar todo vuestro dinero.

Dios te bendiga

Pablo Santomauro

La tecnología y la Biblia

La tecnología y la Biblia

Al pensar en la Palabra de Dios escrita, la asociamos seguramente con lo antiguo, con muchos años transcurridos, porque precisamente se terminó de escribir hace unos 1.900 años, e iniciase unos 1.600 años más atrás.

No es común que alguien logre asociar Biblia con tecnología… porque “tecnología” nos sugiere inconscientemente “adelanto”. Así entonces la vinculamos con la actualidad y con el mañana.

Esta dificultad que se presenta, se debe a conceptos errados por malas o incompletas informaciones que anidan en nosotros.

¿Podemos decir acaso que la Biblia no es un libro actual para la vida social, moral y espiritual del ser humano?

Diría más bien que la Biblia es “asombrosamente actual” y con sorprendentes indicaciones de acontecimientos de nuestro presente. Muchas de sus páginas están destinadas a mostrar con descripciones a veces simbólica, el futuro de quienes escribieron, o el presente quizás para nosotros, con la finalidad de advertir, consolar, animar, etc.

Veremos más adelante, cómo menciona ciertos productos tecnológicos de nuestra época, y cómo preveía el uso de la computadora para descifrar sus códigos secretos.

La tecnología prácticamente vino a existir junto con el hombre. Porque cuando este fue creado por Dios, instantes después comenzó a hacer tecnología.

Dios es el primer y Gran Maestro de Tecnología.

“…todavía no había hecho llover (Dios) sobre la tierra, ni había nadie que la trabajara.” (Génesis 2:5)

Cuando creó al hombre dijo: “…Tengan muchos, muchos hijos; llenen el mundo y gobiérnenlo; dominen a los peces y a las aves, y a todos los animales que se arrastran.” (1:28)

Y después la Biblia agrega: “…Dios el Señor plantó un jardín en la región de Edén, en el oriente y puso allí al hombre que había formado.” (2:8,15)

¿Cómo podía el hombre realizar tareas agrónomas si no inventaba algunos instrumentos que fueran prolongaciones de sus miembros para dichas labores?

El hombre comenzó a ser creativo, porque Dios se mostró a él como Creador y le dio inteligencia para esto.

Estaba solo y Dios le solucionó el problema tomando una parte de su cuerpo, de su genética, y transformándola en su compañera idónea.

Le enseñó de esta manera, que ante cualquier necesidad, debía ser creativo (siempre que estuviera dentro de sus facultades.)

Dios se creó una “necesidad”: el tener una familia muy suya, de seres similares a él; y la suplió con la creación del hombre.

Le otorgó a Adán el privilegio de ponerles nombre a los animales… y él no solo puso nombre a los animales, sino a plantas, ríos, montañas, y a todo aquello que hizo con sus propias manos empleando el ingenio.

Cuando este desobedeció al Creador, tuvo conciencia de su desnudez. Al problema causado por el malestar que le ocasionaba la conciencia, tanto a él como a su esposa, lo solucionó Dios matando animales y fabricándoles abrigos. Labor que también podrían hacer ellos mismos de allí en más.

“Dios el Señor hizo ropa de pieles de animales para que el hombre y su mujer se vistieran.” (3:21)

Podemos mencionar muchos inventos tecnológicos después de estos hechos, unos bien orientados y otros no.

La torre de Babel fue un ambicioso proyecto tecnológico. Se pretendía a través del mismo, llegar “hasta el cielo” poniendo a Nimrod y su reinado en una posición arrogante delante del Creador, contrariando sus designios.

¡Cuántos inventos surgen por motivaciones incorrectas, derrochando soberbia, y redundando lógicamente en perjuicio para la humanidad!

“Después dijeron: vengan, vamos a construir una ciudad y una torre que llegue hasta el cielo. De este modo nos haremos famosos, y no tendremos que dispersarnos por toda la tierra.” (11:4)

Quienes se unieron a este proyecto experimentaron la confusión, la cual les llevó a disgregarse y perder la fuerza de grupo.

“En ese lugar el Señor confundió el idioma de todos los habitantes de la tierra, y de allí los dispersó por todo el mundo. Por eso la ciudad se llamó Babel (confusión.)” (11:9)

Pero vemos nuevamente al Gran Maestro de Tecnología dándole a Noé en su mente el diseño para construir una embarcación enorme y salvadora.

Noé la construyó con suma dedicación, tal como le había sido revelada.

La construcción tenía un secreto para esa época; debía calafatear la embarcación con brea para que el agua no penetrara en el arca y las maderas se conservaran sin arruinarse por la humedad: “Construye una barca de madera resinosa, haz cuartos en ella, y tapa con brea todas las rendijas de la barca por dentro y por fuera, para que no le entre agua. Haz la barca de estas medidas: 135 metros de largo, 22,5 metros de ancho y 13,5 metros de alto. Hazla de 3 pisos, con una ventana como a medio metro del techo, y con una puerta en uno de los lados.” (6:14-16) Esta barca trajo bien a ocho personas y por consiguiente a toda la humanidad. Quienes la rechazaron, perecieron anegados en las aguas del Diluvio. “…algunas personas, ocho en total, fueron salvadas por medio del agua.” (1ª Pedro 3:20) Esto encierra una moraleja para nuestros tiempos también: Quien se une a un invento, o proyecto tecnológico contemplando aquello que agrada a Dios, se beneficiará notablemente; ocurriendo lo contrario con aquél que se sume a otro maquinado por el egoísmo y la maldad.

En 2a Crónicas 26:15 se dice: “Además (Uzías) construyó en Jerusalén ingeniosas máquinas de guerra para colocarlas en las torres y en los puntos más altos de las murallas y disparar desde allí flechas y grandes piedras. Su fama se extendió hasta muy lejos, pues Dios le ayudó en forma tan extraordinaria que logró hacerse muy poderoso”.

Uzías era rey de Israel, y Dios le había dado inteligencia para defender a Su Pueblo de los enemigos.

Dios enseñó al hombre a hacer tecnología, pero para fines nobles y benignos. Y todo aquél invento o proyecto que Él aprueba, trasciende y logra resultados sorprendentes. Vea usted el caso de David y Goliat. David venció al gigante con solo una honda sencilla: “…con su honda en la mano, se enfrentó al filisteo…David le contestó:

Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo voy contra ti en nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que tú has desafiado.” (1a Samuel 17:40,45)

¿Quién iba a decir que la simple bombita incandescente de Edison iluminaría el mundo?

¿No parece un disparate?

Autos, casas, calles, juguetes, etc., incluyeron su lamparita. Una lamparita alumbró el planeta, así como el pequeño pastorcito de ovejas, con su honda de cuero, derribó al gran gigante.

Cuando el pueblo de Israel caminaba por el desierto rumbo a la tierra de Canaán, tuvo sed…pero lo primero que halló fueron aguas amargas. El agua era potable pero amarga. Se planteó un problema, y Dios le dio sabiduría a Moisés (el líder) para aportar una solución. Había una planta dulce sobre la orilla, que sumergida en las aguas, logró endulzarlas.

“…no pudieron beber el agua que allí había, porque era amarga…Entonces Moisés pidió al Señor y él le mostró un arbusto. Moisés echó el arbusto al agua, y el agua se volvió dulce.” (Éxodo 15:23,25)

Vemos una nueva lección del Maestro. Él “conocía” las propiedades de ese arbusto (sin duda porque es quien lo hizo). Por eso es muy importante “manejar información”, “conocer”, para resolver problemas.

También Dios le dio a David el diseño del templo, que más tarde construyó su hijo Salomón como le fue mostrado:

“Entonces David entregó a su hijo Salomón el plano del vestíbulo del templo, de sus edificios, de los almacenes, de las salas del piso alto, de los cuartos interiores y del Lugar Santísimo…Todo esto estaba en un escrito redactado por revelación del Señor a David, en el que se explicaban todos los trabajos que había que hacer de acuerdo con el plano.” (1a Crónicas 28:11,19)

Se dice en Éxodo 31:2-5 acerca de la construcción del templo de Jerusalén:

“Mira (dice Dios), de la tribu de Judá he escogido a Bezaleel, hijo de Uri y nieto de Hur, y lo he llenado del Espíritu de Dios, y de sabiduría, entendimiento, conocimientos y CAPACIDAD CREATIVA, PARA HACER DISEÑOS Y TRABAJOS en oro, plata y bronce, para tallar y montar piedras preciosas, para tallar madera y para hacer cualquier trabajo artístico.”

Aquí se da una lista de condiciones muy importantes para que quien deba desarrollar proyectos y trabajos tecnológicos, tenga sumo éxito en su tarea:

-Tener el Espíritu de Dios. (Buena relación con Dios)

-Sabiduría.

-Entendimiento.

-Conocimientos.

-Capacidad creativa.

-Habilidad.

Todo esto provee Dios a quien lo busca con sinceridad, humildad y fe.

Amós 6:5 nombra a aquellos que querían imitar al rey David, inventando y construyendo instrumentos musicales.

Podríamos citar más ejemplos, pero ahora nos concentraremos en la relación que tiene la Biblia con avances tecnológicos de nuestra época.

¿Pueden acaso mencionarse productos modernos e inimaginables para los escritores de las Escrituras?

Veamos algunos ejemplos en el libro de Apocalipsis o Revelación:

Televisión y satélite:

“…se le dio poder de DAR VIDA A LA IMAGEN del primer monstruo, para que aquella IMAGEN HABLARA e hiciera matar a todos los que no la adorasen.” (13:15)

Control por computadora:

“…hizo que a todos… les pusieran una marca en la mano derecha o en la frente. Y nadie podía comprar ni vender, si no tenía la marca o el nombre del monstruo o el número de su nombre.” (13:16,17)

Helicópteros y tanques:

“Las langostas parecían caballos preparados para la guerra; en la cabeza llevaban algo semejante a una corona de oro, y su cara tenía apariencia humana. Tenían cabello como de mujer y sus dientes parecían de león. Sus cuerpos estaban protegidos con una especie de armadura de hierro, y el ruido de sus alas era como el de muchos carros tirados por caballos cuando entran en combate. Sus colas armadas de aguijones, parecían de alacrán, y en ellas tenían poder para hacer daño a la gente…” (9:7-10) “…Y los caballos tenían cabeza como de león, y de su boca salía fuego, humo y azufre… Porque el poder de los caballos estaba en su boca y en su cola; pues sus colas parecían serpientes y dañaban con sus cabezas.” (9:17b-19)

El profeta Zacarías describe los efectos de la bomba atómica:

“… a su gente se le pudrirá la carne en vida, y se le pudrirán los ojos en sus cuencas y la lengua en la boca”. (Zacarías 14:12b)

Quizás se alegue que no se emplea un lenguaje muy claro, pero ¿cómo podía una persona contemporánea de Jesús describir productos de nuestros tiempos sino comparándolos con elementos de su época?

En Israel, un grupo de ocho científicos se reunió para diseñar programas en computadoras especiales para encontrar e intentar descifrar lo que por tantas generaciones habían estado buscando: los códigos entretejidos en el texto hebreo, como “mensajes en clave” de parte de Dios para Su Pueblo, la firma de Dios en Su Palabra.

Sorprendentemente, al empezar sus investigaciones se encontraron con que tenían razón, al extremo de llevar a aquellos que tuvieron contacto con el hallazgo, a reconocer a Jesús como su Mesías. Inicialmente programaron las computadoras, alimentándolas con el texto bíblico en hebreo. Luego diseñaron varios procedimientos; uno de ellos fue quitar todos los espacios entre palabras, asignando a cada letra un número. Enseguida empezaron a asociar las letras correspondientes a la secuencia 1, 7, 50, 100, 150, …. hallando palabras relacionadas con el texto, mensajes breves sobre el libro examinado, alusiones a Jesús como el verdadero Mesías de los judíos (y esto en el Antiguo Pacto, anterior a la venida de Jesús), el nombre de hebreo de Dios (YHWH), la palabra ley (TORAH), y hasta una historia breve del pueblo judío hasta el día de hoy.

Sin duda que no lo podemos atribuir al azar o a la casualidad. Contempla la aparición de la computadora, como instrumento para descifrar estos códigos, y sugiere la autoría de Dios no solo de estos mensajes sino de toda la Biblia. Pues cuando los investigadores, quitaban una sola palabra al texto, veían desaparecer los mensajes. La Biblia posee una asombrosa unidad.

¿No es de destacar que la Biblia haya sido impresa a lo largo del tiempo en diversos materiales por medio del hombre creyente, teniendo que inventarse primero la imprenta, luego la computadora, para que podamos aprovechar su lectura y estudio en pro de nuestra salud moral y espiritual?

Concluimos diciendo:

“La Tecnología tiene demasiado que ver con la Biblia”.

Fuente:

http://www.vnpem.org.mx/estudios/ciencia_biblia/la_tecnologia_y_la_biblia.html

La selección natural de Darwin

La selección natural de Darwin

Las teorías de Darwin y sus mitos (I)La teoría que Darwin propuso constaba de tres premisas y una conclusión. La primera se refería a “la variación existente en los seres vivos”. Cada individuo, fuera de la especie que fuera, presentaba unas variaciones propias que lo distinguían del resto de sus congéneres. Hoy diríamos que la estructura genética de cada organismo es individual y distinta a la de los demás.

Precisamente estas diferencias individuales eran las que utilizaban los agricultores y ganaderos para formar razas o variedades concretas que eran diferentes al tipo original.La segunda premisa darwinista afirmaba que “todas las especies eran capaces de engendrar más descendientes de los que el medio podía sustentar”. No todas las crías llegaban a adultas. Muchas eran devoradas por los depredadores o eliminadas por la escasez de alimento.

Darwin halló un mecanismo natural que actuaba entre la ilimitada fecundidad de los seres vivos y los limitados recursos disponibles para alimentarlos. Tal mecanismo debía actuar eliminando la mayoría de las variaciones y conservando sólo aquellas de los individuos que sobrevivían y lograban reproducirse.

LA SELECCIÓN NATURAL
Esto le llevó a formular su tercera premisa: el misterioso mecanismo era lo que Darwin llamó la “selección natural”.

Las diferencias entre los individuos unidas a las presiones del ambiente provocaban el que unos sobrevivieran lo suficiente como para dejar descendientes, mientras que otros desaparecieran prematuramente sin haber tenido hijos.

En este proceso siempre perdurarían los más aptos, no por ser superiores sino por estar mejor adaptados a su ambiente. Cuando las condiciones de éste cambiaran, entonces serían otros con diferentes características los herederos del futuro.

Por tanto, la conclusión a la que llegó Darwin era que la selección natural constituía la causa que originaba nuevas especies.

El cambio evolutivo que provocaba la aparición de nuevos organismos debía ser lento y gradual ya que dependía de las transformaciones geológicas ocurridas a lo largo de millones de años. Unas especies se extinguían mientras otras surgían de manera incesante.

Como se ha señalado antes, en aquella época no se conocían los mecanismos de la herencia. Sólo después de más de cincuenta años de investigación, se pudo disponer de una teoría satisfactoria sobre la herencia y conocer la existencia de las mutaciones en los genes, en su tiempo y con sus limitados conocimientos.

Darwin era consciente de que a la teoría de la evolución le faltaba algo importante e intentó explicar los fenómenos hereditarios mediante unas hipotéticas partículas que procedían de los distintos tejidos del organismo y eran transportadas a través de la sangre hasta los órganos reproductores o allí donde fueran necesarias; era la teoría de la pangénesis, que Darwin presentó hacia el final de sus días, y que resultó ser un planteamiento totalmente equivocado.

Hoy se sabe que la teoría de la pangénesis no era cierta, pero el mérito de Darwin, según sus más fervientes seguidores, los neodarwinistas, consistió en aferrarse a la selección natural y rechazar los principios del lamarkismo.

DARWINISMO SOCIAL
No todos los pensadores y hombres de ciencia de la época estuvieron de acuerdo con las ideas de Darwin, sino que más bien éstas dividieron a la intelectualidad. No sólo se le opusieron la mayoría de los líderes religiosos sino también prestigiosos hombres de ciencia. Sin embargo, de la misma manera hubo científicos y teólogos relevantes que asumieron el evolucionismo, contribuyendo a su difusión por medio de escritos o a través de sus clases en la universidad.

Esto lo veremos el próximo domingo bajo el título de “El mito del darwinismo social”.

Antonio Cruz es biólogo, profesor y escritor.

Las teorías de Darwin y sus mitos (II)No todos los pensadores y hombres de ciencia de la época estuvieron de acuerdo con las ideas de Darwin, sino que más bien éstas dividieron a la intelectualidad. No sólo se le opusieron la mayoría de los líderes religiosos sino también prestigiosos hombres de ciencia, como el zoólogo Phillip Gosse que se mantuvo siempre en el creacionismo; el profesor de geología Adam Sedgwick quien le censuró por haber abandonado el método científico de la inducción baconiana; el prestigioso paleontólogo y especialista en anatomía comparada, Richard Owen, que era discípulo del gran científico francés, Georges Cuvier, padre de esas mismas materias y enemigo declarado del transformismo.

También en Estados Unidos se levantaron voces contra la teoría de la evolución, como la del naturalista de origen suizo, Louis Agassiz, que poseía una gran reputación como zoólogo y geólogo.

Sin embargo, de la misma manera hubo científicos y teólogos relevantes que asumieron el evolucionismo, contribuyendo a su difusión por medio de escritos o a través de sus clases en la universidad. Cabe mencionar aquí al zoólogo Thomas Huxley, al botánico Joseph Hooker y al geólogo Charles Lyell, todos ellos ingleses. Pero también a sociólogos como el ya mencionado Herbert Spencer o teólogos como Charles Kingsley que era novelista y clérigo de la Broad Church. En Alemania, el biólogo Ernst H. Haeckel, profesor de zoología en la Universidad de Jena, se puso también a favor de las ideas de Darwin.

Y así progresivamente la teoría de la selección natural se fue difundiendo en todos los países occidentales.

Karl Marx, vivía en Londres durante el momento de máxima efervescencia transformista, lo que ha llevado a especular mucho sobre la influencia de la teoría darwiniana de la evolución en su pensamiento. Al parecer Marx sintió siempre una gran admiración por Darwin, hasta el punto de querer dedicarle la traducción inglesa de su obra El Capital. Parece que Darwin, sin embargo, se negó amablemente a tal distinción. Marx se refirió, en varias notas de dicho libro, a la opinión de Darwin acerca de ciertos órganos de animales y plantas capaces de poseer diferentes funciones, con el fin de ilustrar su idea de que el rendimiento del trabajo no sólo dependía de la habilidad del obrero, sino también de la perfección de las herramientas que éste utilizaba (Marx, 1999:1, 276, 303). El transformismo de Darwin estuvo siempre presente en la ideología marxista. También en Rusia el padre del evolucionismo fue considerado como un héroe nacional e incluso se construyó en Moscú el famoso Museo Darwin y, en 1959, se acuñó una medalla especial para conmemorar el centenario de la publicación de El origen.

Es lógico que, en un país institucionalmente ateo, quien hiciera innecesaria con su obra la creencia en un Dios Creador fuera tratado como un superhombre. Ahora ya se disponía de un argumento “científico” que apoyaba la idea de que la materia eterna, por si sola, se había transformado dando lugar al universo, la tierra y todos los seres vivos, sin necesidad de apelar a ninguna causa sobrenatural.

Las teorías de Darwin tuvieron, en sus primeros momentos, más influencia en el terreno ideológico que en el puramente científico. Apareció así el llamado “darwinismo social”. El intento de aplicación de los aspectos más crueles de la teoría darwinista a la sociedad humana. Los conceptos de “lucha por la existencia” y de “supervivencia de los mejores” fueron empleados por Herbert Spencer en sus First Principles (1862) para decir que el conflicto social y la guerra habían desempeñado un papel positivo en la evolución de las sociedades. El sufrimiento de los pueblos, la lucha armada y el derramamiento de sangre inocente habrían sido fundamentales para el establecimiento de los mayores y más complejos sistemas sociales, sobre todo en los primeros tiempos del desarrollo de la humanidad. Por tanto, según el darwinismo social, el éxito de las sociedades se debería a la supervivencia de los más fuertes. Y tal supervivencia estaría siempre moralmente justificada, independientemente de los medios que se usaran para lograrla.

No hace falta discurrir mucho para darse cuenta de que con este tipo de creencias era posible justificar el racismo ya que se establecían categorías entre los grupos humanos. Igualmente de estas ideas derivaron otras muchas que influyeron fomentando la guerra, la eugenesia y hasta la ideología nacionalsocialista de individuos como Hitler. La historia se ha encargado de demostrar, por medio de las atrocidades que se produjeron, lo equivocados que estaban quienes creyeron en el darwinismo social.

La concepción de las sociedades humanas adquirió una dimensión completamente diferente desde el momento en que las ciencias sociales asumieron el evolucionismo. Si el hombre descendía de los primates, ¿cómo había podido liberarse de la animalidad, socializarse y llegar a crear una verdadera cultura? Los modelos propuestos hasta el siglo XVIII se tornaron obsoletos y empezaron a buscarse otros nuevos. Los historiadores comenzaron a investigar cuál pudo ser la influencia del entorno sobre los hombres primitivos. Los estudiosos se volcaron en el conocimiento de las costumbres de los diferentes pueblos o grupos étnicos actuales, asumiendo que la etnología proporcionaría el banco de pruebas necesario para descubrir cómo se habría producido la hipotética transición del animal al ser humano. El estudio de la prehistoria comenzó a desarrollarse. Las excavaciones arqueológicas sólo aportaban pruebas de los utensilios y las técnicas empleadas por el hombre de la antigüedad. Se establecieron así, sin demasiadas discusiones, las diferencias entre el paleolítico, el neolítico y la edad de los metales.

Sin embargo, con las cuestiones etnológicas las cosas no resultaron tan sencillas. ¿Cómo se habían originado las primeras sociedades humanas? ¿Qué habría motivado la aparición de la cultura? ¿Cuándo surgió la solidaridad territorial? ¿Cuál fue el origen de la familia? ¿Se debería creer que al principio fue el patriarcado, el matriarcado o la promiscuidad sexual?

Todas estas cuestiones alimentaron la polémica entre antropólogos y sociólogos durante la mayor parte del XIX. Finalmente, se empezaron a matizar todas las interpretaciones y a reconocer la existencia de una gran variedad de culturas que eran originales y diferentes entre sí. Por tanto, no resultaba posible establecer unas leyes comunes o una única explicación que diera cuenta de todos los hechos. Quienes realizaban trabajos de campo y estudiaban los documentos de primera mano, se dieron cuenta de que el evolucionismo no era capaz de interpretarlo todo.

Las teorías de Darwin y sus mitos (III)El darwinismo se ha venido aceptando como verdad científica durante mucho tiempo. Tanto en el ámbito de la ciencia y las humanidades como en el popular, generalmente se ha supuesto que el tema de los orígenes había quedado explicado satisfactoriamente gracias a los planteamientos de Darwin. La selección natural actuando sobre las variaciones y las mutaciones de los individuos sería capaz de disolver el enigma de la aparición de la vida y de todas las especies que habitan la tierra.

Esto es lo que se sigue enseñando en la inmensa mayoría de los centros docentes de todo el mundo. Salvo en aquellas pocas escuelas o universidades americanas que incluyen también el creacionismo como alternativa en los programas de sus alumnos. De manera que la mayor parte de los jóvenes estudiantes aprenden hoy a observar el mundo a través del filtro darwinista aunque, de hecho, nadie sea capaz de explicarles cómo pudo la evolución crear los complejos mecanismos y sistemas bioquímicos descritos en sus libros de texto. Porque lo cierto es que comprender cómo funciona algo, no es lo mismo que saber cómo llegó a existir.

Cuando Darwin publicó su famosa teoría no se conocía cuál era el motivo por el cual se producían variaciones dentro de una misma especie. No se sabía por qué era posible producir diferentes razas de perros, palomas o guisantes con características diversas, a partir de individuos que carecían de tales rasgos externos.

Pero hoy se conocen bien los procesos bioquímicos y genéticos que operan en tales cambios. Por tanto, la cuestión es, ¿resulta posible que las complejas cadenas metabólicas descubiertas por la moderna bioquímica, que se dan en el interior de las células y son capaces de provocar los mecanismos de la herencia, se hubieran podido formar por selección natural, tal como propone el darwinismo? ¿Pueden los dispositivos genéticos que operan en la selección artificial de razas y variedades, explicar también la selección natural propuesta por el darwinismo?

En la época de Darwin la célula era un misterio, una especie de “caja negra” según afirma el profesor de bioquímica, Michael J. Behe, en su espléndido libro que titula precisamente así, La caja negra de Darwin (Behe, 1999: 27). Pero en la actualidad, la célula ha dejado de ser un saquito sin apenas nada en su interior para convertirse en una especie de factoría repleta de orgánulos altamente complejos que interactúan entre sí, realizando funciones elegantes y precisas.

Resulta que la base de la vida no era tan sencilla como se esperaba. La ciencia que estudia las células ha descubierto que cualquier función de los seres vivos, como la visión, el movimiento celular o la coagulación de la sangre, es tan sofisticada como una computadora o una cámara de video. La alta complejidad de la química de la vida frustra cualquier intento científico que pretenda explicar su origen a partir del azar, la casualidad o la selección natural. Esto se ha empezado a decir ya en voz alta en el mundo de la ciencia.

El mencionado investigador de la Universidad Lehigh en Pensilvania, Behe, lo expresa así: “Ahora que hemos abierto la caja negra de la visión, ya no basta con que una explicación evolucionista de esa facultad tenga en cuenta la estructura anatómica del ojo, como hizo Darwin en el siglo diecinueve (y como hacen hoy los divulgadores de la evolución). Cada uno de los pasos y estructuras anatómicos que Darwin consideraba tan simples implican procesos bioquímicos abrumadoramente complejos que no se pueden eludir con retórica. Los metafóricos saltos darwinianos de elevación en elevación ahora se revelan, en muchos casos, como saltos enormes entre máquinas cuidadosamente diseñadas, distancias que necesitarían un helicóptero para recorrerlas en un viaje. La bioquímica presenta pues a Darwin un reto liliputiense” (Behe, 1999: 41).

El origen de la complejidad de la vida apunta hoy más que nunca, puesto que ya se conoce el funcionamiento de los más íntimos mecanismos biológicos, hacia la creación de la misma por parte de un ente dotado de inteligencia. Descartar la posibilidad de un diseño inteligente es como cerrar los ojos a la intrincada realidad de los seres vivos.

Después de un siglo de investigación científica, algunos hombres de ciencia se han empezado a dar cuenta de que no se ha progresado apenas nada por la vía darwinista. El evolucionista español Faustino Cordón reconocía que: “…curiosamente, Darwin, que da un nuevo sentido a la biología, a los cien años de su muerte parece que ha impulsado poco esta ciencia… ¿A qué se debe esta infecundidad hasta hoy de Darwin y, en cambio, la enorme capacidad incitadora de Mendel, y qué puede suceder en el futuro?” (Huxley & Kettlewel, Darwin, 1984: 13).

Los problemas que el padre de la teoría de la evolución planteó en su tiempo, continúan actualmente sin resolver. Hoy la ciencia sigue sin saber cuál podría ser el mecanismo evolutivo capaz de producir la diversidad del mundo natural. Sería lógico suponer que ante esta enorme laguna de conocimiento, se publicaran continuamente trabajos sobre biología evolutiva y se diseñaran experimentos para descubrir cómo funciona la evolución. Sin embargo, cuando se analiza la bibliografía al respecto ésta brilla por su ausencia. Casi nadie escribe artículos sobre darwinismo o sobre la influencia de las ideas de Darwin en la biología actual.

El profesor honorario de la Universidad de la Sorbona, Rémy Chauvin, dice: “¿Qué piensan muchos biólogos de Darwin? Nada. Hablamos muy poco de este tema porque no nos resulta necesario. Es posible estudiar la fisiología animal o vegetal sin que jamás venga al caso Darwin. E incluso en el campo de la ecología, el gran bastión darwinista, existen miles de mecanismos reguladores de la población que pueden ser analizados empíricamente sin necesidad de recurrir a Darwin” (Chauvin, Darwinismo, el fin de un mito, 2000: 38).

Es como si el darwinismo hubiera paralizado la investigación acerca del origen de los seres vivos o sus posibles cambios y, a la vez, resultara irrelevante para las demás disciplinas de la biología. Como si se tratara de una pseudociencia incapaz de generar resultados susceptibles de verificación o refutación. No obstante, a pesar de la esterilidad de esta teoría, resulta curioso comprobar el grado de fanatismo existente en ciertos sectores del mundo científico contemporáneo.

Cuando en alguna conferencia para especialistas sale a relucir el tema del darwinismo, es posible pasar de los argumentos a los insultos con la velocidad del rayo. Las pasiones se encienden y las descalificaciones aparecen pronto. Una de tales reuniones científicas fue la que motivó precisamente, según confiesa el prestigioso biólogo Rémy Chauvin, la creación de su obra de reciente aparición: Darwinismo, el fin de un mito, cuyo título es suficientemente significativo.

La caja negra de Darwin (03/05/2008)
El mito del darwinismo social (27/04/2008)
La selección natural de Darwin (19/04/2008)
Las publicaciones e ideas de Darwin (12/04/2008)
La evolución del creacionista Darwin (05/04/2008)
El Darwin pre evolucionista (30/03/2008)
Génesis del darwinismo (23/03/2008)
Creación, Creador y criaturas (15/03/2008)
Darwin frente a Dios, el creador (08/03/2008)
Diálogo entre religiones (01/03/2008)
La verdadera espiritualidad según Dios (24/02/2008)
E-spiritualismo e-vasivo virtu@l (17/02/2008)
Tesis y praxis del Evangelio (10/02/2008)
Un Evangelio con `empatía´ (03/02/2008)
Recuperar la memoria histórica (27/01/2008)
Fetichismo e idolatría hoy (20/01/2008)
`Cristianos´ en pos del lujo y la prosperidad (13/01/2008)
El falso acento de la `milagrería´ (06/01/2008)
El final de las seguridades (23/12/2007)
El final de las seguridades (23/12/2007)

http://www.protestantedigital.com/new/nowleernoticiaDom.php?r=221&n=9376

COMENTARIOS AL SALMO 8


COMENTARIOS AL SALMO 8


2. ¡Señor, Dios nuestro,
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!

Ensalzaste tu majestad sobre los cielos.
3. De la boca de los niños de pecho
has sacado una alabanza contra tus enemigos,
para reprimir al adversario y al rebelde.

4. Cuando contemplo el cielo,
obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado,
5. qué es el hombre para que te acuerdes de él;
el ser humano, para darle poder.

6. Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
7. le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies.

8. Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
9. las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar.

10. ¡Señor, Dios nuestro,
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!


1. La Humanidad Santísima de Cristo, maravilla de la Creación

* Para nosotros, cristianos, este salmo, sobre todo situado en sábado, día en que empezamos nuestra celebración semanal de la Pascua, puede ser. muy evocador; con él celebramos al Verbo Creador para concluir con una visión de Cristo Resucitado, coronado de gloria y dignidad (v. 6), segundo Adán. En la Creación actúa ciertamente el amor, pero sobresale el poder. En la restauración -segunda creación- brilla, por encima de todo, el amor. De esta forma el salmo dispone a la celebración ya cercana del Domingo, día en que se inició la creación y alcanzó su cenit la historia de la salvación.

La Liturgia propone el salmo 8 para la Misa de la Solemnidad de la Santísima Trinidad. Nos apoyamos en este uso y por medio de esta exclamación llena de admiración y entusiasmo -que atraviesa el salmo desde su inicio hasta el final-, nos trasladamos a la atmósfera del Paraíso, al momento en el que las criaturas salían luminosas y transparentes de las manos del Creador, como manifestación de su grandeza y bondad272. A lo largo de miles de años, el universo fue el único lenguaje del Dios invisible. Meditemos, pues, en esta estrofa a la luz de otras palabras poéticas de la Liturgia: “A ti, Señor, Padre nuestro, te aclaman cuantas criaturas reúne el plácido jardín del Universo.”273

** La tradición en torno al Salterio nos ayuda a contemplar aquí lo que sería un anuncio de la glorificación mesiánica de Jesús:274 en su entrada triunfal en Jerusalén,275 ante los fariseos -sus adversarios- legitimará el entusiasmo de los niños que le aclaman, invocando precisamente estas palabras: De la boca de los niños de pecho has sacado una alabanza contra tus enemigos (v. 3).

Así pues, el Rey de la gloria entra en su ciudad, montado en un asno, para conquistar a la hija de Sión, figura de su Iglesia, no por la astucia ni por la violencia, sino por la humildad; por eso los súbditos de su Reino son los niños.276

¡Qué fácil resulta simpatizar con ese niño277 -personaje anónimo, pero elocuente-, a quien Jesús abrazó, bendijo e impuso las manos, atraído por la hermosura del alma que veía en él, fruto de la sencillez y de la confianza! “«… quasi modo geniti infantes» (1 Pt 2: 2): como niños recién nacidos… Pensaba que esa invitación de la Iglesia nos viene muy bien a todos los que sentimos la realidad de la filiación divina. Porque nos conviene ser muy recios, muy sólidos, (…) y, sin embargo, delante de Dios, ¡es tan bueno que nos consideremos hijos pequeños!”278.

*** Y desde aquel primer Adán del Paraíso, tras desandar el camino andado por Eva, pasamos a este Hombre del que habla el salmo al exaltar su excelsa grandeza, coronado de gloria y dignidad (v. 6), que es Cristo, ‘novissimus Adam’279. Así nos lo muestra la Liturgia, por medio de una antífona para este salmo en el Tiempo de Pascua.280 Por eso, mientras la Iglesia contempla aquí la gloria y el esplendor del Señor, ‘perfectus Homo’, nosotros repetimos estas palabras del salmo, saboreándolas como un himno de alabanza a Jesús, contemplado en su gloriosa Ascensión al Cielo, en su realeza universal, en el esplendor de su Divinidad281.

Lo que nos atrae en Él es esta unión armoniosa e inefable de lo divino y lo humano. Si su santidad no fuera humanizada, no estaría como adaptada a nosotros; si no fuera divina, no nos arrebataría, no nos divinizaría. Como las madres convierten los alimentos sólidos y sustanciosos en leche para que puedan aprovecharlos los niños -de tal modo que si no fueran sustanciosos no servirían y si no fueran asimilados en forma de leche, no podrían tomarlos-, así, ‘Spiritus Sancti operante virtute’,282 el alimento solidísimo de la Divinidad se hace para nosotros asimilable.283

…………………

272 Gen 1: 1-28.

273 LITURGIA HORARUM, Himno ‘Te Patrem’, Of de lect, Santísima Trinidad: ‘Te Dominum fatentur quotquot amoenus paradisi hortus adunat’ (F. AROCENA, Los himnos de la Liturgia de las Horas, Madrid, 1992, p. 186).

274 P. SALMON OSB, Les ‘Tituli psalmorum’ des manuscrits latins, París, 1959, Serie II (S. Agustín de Cantorbery), 8, p. 81: ‘De … laude infantium qui dicebant hosanna in excelsis’.

275 Mt 21: 14-16.

276 CEC, 559.

277 Mt 18: 2.

278 BEATO JOSEMARIA ESCRIVA DE BALAGUER, Amigos de Dios, Madrid, 1987. n. 142.

279 GS, 22.

280 LITURGIA DE LAS HORAS, ant Laud Sáb 2 y 4 T Pasc: Coronaste de gloria y dignidad a tu Cristo. Aleluya.

281 LITURGIA DE LAS HORAS, ant H Media Ascen., ant Laud Transfiguración.

282 MISSALE ROMANUM, Prex eucharrística III, epíclesis anteconsecr.

283 L.M. MARTINEZ, Jesús, Madrid 1953, p. 191.

FELIX AROCENA
EN ESPÍRITU Y VERDAD, vol. I
Colección Trípode
Edic. EGA. Bilbao-1995.Págs. 126-128


2.

PRIMERA LECTURA: CON ISRAEL

* Este himno a la realeza de Yahveh debía cantarse, (en una fe), en una fiesta nocturna, bajo el encanto de un cielo estrellado, y la transparencia de las noches sin nubes del oriente. Este salmo es la traducción en canción y en oración de la enseñanza o catecismo elemental de la religión de Israel, el Génesis: Un Dios creador de todo, que confía todo al hombre y lo coloca en lo más alto: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza. .. Dominad la tierra y sometedla. . . Os doy todo. ..” (Génesis 1;2)

Llama la atención que este salmo de alabanza a la grandeza de Dios, se transforma a la larga en alabanza a la grandeza del hombre. Ahora bien, Dios lo ha hecho todo: observemos los pronombres personales y posesivos: “Tu nombre… Tu esplendor… Tú opones… Tus dedos… Tú creas… Tú piensas en él… te ocupas de él… Tú lo has querido… Tú lo has establecido… Tus manos… Tú colocas,… Paradójicamente, en un poema en que el hombre es exaltado, ¡Dios es el sujeto de casi todos los verbos!”.

SEGUNDA LECTURA, CON JESÚS H/GRANDEZA:

** Jesús cita explícitamente este salmo para defender, contra los fariseos y los escribas, las gentes sencillas del pueblo que lo aclamaban el día de los ramos: “¿No oyes lo que dicen aquellos?” – Perfectamente, respondió Jesús. ¿No habéis oído jamás el texto que dice: “De la boca de los niños, de los bebés, has hecho brotar una alabanza”? (Mateo 21,16). Para Jesús, la verdadera grandeza del hombre está en los pequeños, en aquellos que aceptan recibir todo con sencillez. Y Jesús insistía en la necesidad de la humildad: “Padre, te bendigo porque ocultaste estas cosas a los sabios y prudentes y las revelaste a los pequeñitos” (Lucas 10,21).

San Pablo cita tres veces este salmo (Hebreos 2,6 – 10; Efesios 1,22; 1 Corintios 15,25-27): “Has puesto todo bajo sus pies”. En cada texto Pablo quiere expresar la maravilla de la resurrección de Jesús como una victoria total sobre la muerte. El Padre Martelet comenta: La promesa de Dios de someter todo al hombre, sería un irrisorio engaño si el hombre continuara vencido por la muerte… En tal caso sería él quien estaría en tierra al pie de todos los vivientes. Ahora bien, solamente el “segundo Adán”, realiza plenamente la promesa hecha al primero: “el hombre a quien todo sometió el Padre” es, Jesucristo. “He aquí el hombre” diría Pilatos,~sin saber hasta qué punto era verdadera su fórmula. Verificamos hasta qué punto los salmos anunciaban a Jesucristo y por qué El los recitó con una intensidad tan especial.

Efectivamente, a cualquiera que se hace la pregunta radical: “¿qué es el hombre? ¿Qué significa su fragilidad ante las inmensidades siderales?”, no se puede contestar sino de esta manera: el hombre es esta “condición” que el Hijo de Dios quiso asumir… ¡”El Verbo se hizo carne… Dios se hizo hombre”! No nos extrañemos, pues, que un salmo, palabra inspirada, cante la “gloria del hombre” cantando “la gloria de Dios”.

TERCERA LECTURA, CON NUESTRO TIEMPO

*** La admiración. A medida que la ciencia nos revela las maravillas del universo, con mayor razón podremos cantar este salmo “Cuando contemplo el cielo, obra de tus manos…” hoy que sabemos que el cosmos es inmensamente grande a “millones de años luz”, ¿dejaremos por ello de maravillarnos?

La infancia. Es uno de los temas favoritos de la literatura contemporánea. Se ha descubierto la frescura y la verdad de los “porqués” de los niños: “¿por qué, papá, alumbra el sol?-porque está ardiendo-. ¿Y por qué está ardiendo…? “Hay un cierto orgullo de adulto que lo hace creer muy fuerte, y que sin embargo se ve desarmado por la sencillez del niño.

El cielo, las estrellas. ¡Todo es igualmente bello! ¡Confesadlo! Dejaos maravillar. Recostaos en una pradera, una bella noche estrellada. Si hay algo evidente, es que esto no lo ha hecho el hombre. Sólo un niño comprende lo que los orgullosos nunca entenderán: “

El firmamento es esta muralla”, esta barrera que el adversario (de Dios) nunca podrá atravesar. Dios no tiene necesidad de defenderse… Ninguno de sus enemigos podrá igualarlo. El cosmos, el mundo sideral, con sus leyes armónicas son suficientes para silenciar las pretensiones ridículas de éstos “picaruelos”, que se creen capaces de rehacer el universo. Nuestros antepasados estaban en lo cierto, cuando “escuchaban cantar a los astros” (Job 38,7 – 11). Sí, escuchad de vez en cuando el canto de las estrellas.

La técnica, el dominio del hombre. En todo ésto no hay contradicción. “Tú has puesto todo bajo sus pies”. Un día por primera vez los cosmonautas caminaron sobre la luna: símbolo de la grandeza del hombre científico que progresivamente domina la naturaleza. Sin embargo ningún poeta del espacio, ningún comunicado de prensa, ningún informe oficial de la NASA, preocupado por elogiar el valor de los técnicos, se ha atrevido a decir del hombre lo que hace ya mucho tiempo el pueblo de Dios dijo de El en el salmo octavo: “Apenas inferior a un dios lo hiciste, coronándolo de gloria y de esplendor; lo hiciste señor de las obras de tus manos…” En tiempo del salmista el hombre que navegaba en pequeñas embarcaciones, “haciendo su camino sobre las aguas”, dominaba ya el mundo por orden de Dios. Hoy, el piloto que despega en su super jet para aterrizar unas horas después en un aeropuerto de otro continente, realiza a veces sin saberlo, el proyecto de Dios. Esto es cierto del investigador que hace avanzar la ciencia, del niño que mira el dibujo que acaba de “crear”, de la abuela que teje un tapiz, de la madre que educa un bebé, del obrero que construye una casa, de todo hombre… que con su trabajo perfecciona un poco la creación.

¿Qué es el hombre? Interrogante muy moderno que Pascal replantea. En contraste con la inmensidad del cielo, el hombre se siente minúsculo. El silencio eterno de los espacios me atemoriza… (392) “El hombre es sólo una caña, lo más débil de la naturaleza, pero es una caña pensante… aunque el universo lo aplastara, el hombre seria aún más noble que aquel que lo mataba, porque sabe que muere… El universo no es consciente de la superioridad que tiene sobre él… (391).

La grandeza del hombre. En el corazón, en el centro de este universo abrumador, inmenso, está el “hombre”, infinitamente más grande que este mundo… sí, ¡el hombre es más grande y más importante que el sol! ¿Por qué? Porque ocupa constantemente el pensamiento de Dios, responde el salmo:”¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán (el terrícola) para que de él cuides?” ¡ Un solo hombre es mayor y tiene más precio a los ojos de Dios que todo el universo! Dios reserva para el hombre un cuidado que el mecanismo celeste no necesita: Dios ama al hombre. ¡Qué grande es tu nombre! “Padre, yo les he revelado tu nombre” (Juan 17,6). Padre nuestro, santificado sea tu nombre.

NOEL QUESSON
50 SALMOS PARA TODOS LOS DIAS. Tomo I
PAULINAS, 2ª Edición
BOGOTA-COLOMBIA-1988.Págs. 16-19


3.

Los salmos nos invitan a orar al Dios creador, y esta llamada nos seduce. No nos desagrada introducir astros y ríos en nuestro encuentro con Dios; esto nos parece preferible a orar «con la cabeza apoyada en las manos». Otros dirán que una mayor madurez o unas pruebas más numerosas les impiden salir del interior del hombre. Después de todo, ahí es donde tienen sus últimas resonancias las tragedias más vastas. La humanidad vive por fuera sus tragedias, pero las recuerda por dentro. Nos lo dice claramente el nombre de Auschwitz: si se atasca esa interioridad del hombre, las víctimas, al ser olvidadas, habrán muerto para nadie.

Pero la plegaria bíblica supera esa oposición entre el dentro y el fuera: la plegaria del corazón es una oración del cuerpo. El corazón no percibe nada sin el fuera, pero el fuera nos conduce hacia el corazón, sede de la presencia. Sólo desde ahí aparece la creación como lo que es realmente: íntima, secreta, última acción de Dios. Discreta palabra: sólo un murmullo tan nocturno puede ser entendido como el anuncio de una victoria divina sobre la muerte.

Todo empieza en la experiencia sensible, por los ojos:

Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado… (v. 4).

Pero esta línea es cruzada pronto por otra. Recordamos la sentencia de Pascal: «Nada de cuanto se ofrece al alma es simple, y el alma no se muestra simple a ningún sujeto». La creación, en efecto, es contraste y remite al contraste del hombre. La visión del cosmos, del mundo extraterrestre, hace difícil creer que el hombre sea importante:

¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él? (v. 5).

La mirada, pues, se desvía de los astros al hombre, que parece tan poca cosa. Pero el hombre contrasta con ese poco de su apariencia:

Lo hiciste poco menos que un dios…
Todo lo sometiste bajo sus pies (vv. 6-7).

Dominado y dominante, asustado y luego coronado «de gloria y dignidad», el hombre está en el cosmos como un punto de desequilibrio, una fragilidad retenida al borde del abismo. Pero es precisamente en ese punto, y en ningún otro, donde concentra todo pensamiento sobre la creación y de ahí brota. Al borde mismo en que el hombre se desalienta, allí es donde recobra ánimos. Una mirada fija en el círculo lejano de las cosas no acertaría a imaginar un Dios creador; no podría encontrarlo sino volviendo sobre sí mismo.

Nueva sorpresa: coronado por encima de «todas las cosas», el hombre, literalmente, no tiene poder alguno sino sobre las bestias:

Todo lo sometiste bajo sus pies:
los rebaños de ovejas y toros
y hasta las fieras salvajes,
las aves del cielo, los peces del mar
que trazan sendas por el mar (vv. 7-9).

Dominado por los astros, dominador de los animales: la sabiduría bíblica sitúa al hombre en ese filo agudísimo. La sabiduría moderna, por su parte, estimará que no hay en ello apenas «gloria y dignidad» y que tal posición tiene muy poco de regia. Pero la Biblia se mantiene ahí. El primer capítulo del Génesis se afirma en esa misma idea; privado de poder sobre los astros, el hombre sabrá dominar la tierra porque domesticará los animales herbívoros. No otra cosa se sugiere más allá de este imperio que se estima sobradamente glorioso (que el lector tenga a bien verificar por sí mismo el texto de Gn 1,28: el hombre no puede multiplicarse, llenar la tierra y someterla sino a condición de ejercer su dominio sobre los animales que, como él, se multiplican y llenan la tierra. La segunda tarea es condición de la primera). Para una humanidad que ya se ha dado algún paseo sobre un astro, el mensaje resulta difícilmente aceptable.

Pero es posible caminar sobre un astro y no tener el oído lo bastante fino como para escuchar el mensaje de un hombre antiguo. Este nos da a entender, en el Génesis, que el hombre está hecho a imagen de Dios y, en el salmo 8, que es casi un dios (v. 6). Los dos textos están concordes en enseñar que la imagen divina se sitúa en la diferencia entre lo que hacen el hombre y el animal. También en este caso, el pensamiento de la creación nos hace volver sobre el hombre y más aún sobre aquello que, en el hombre, no es lo más visible.

A pesar de todo, ¿no están suficientemente claras esta diferencia y esta realeza del hombre sobre el animal? El hombre antiguo nos reserva una respuesta: «Los animales —responde el hombre antiguo— se devoran entre sí, y lo mismo hacen los hombres; la diferencia entre ellos, por tanto, no es evidente. Los animales no son herbívoros, según el relato de la creación (Gn 1,30), sino por mandato de Dios, y esa restricción no les viene de su naturaleza. Para dominar esta naturaleza, el hombre relega a Dios al puesto de mando: por efecto de su palabra delegada (pues es cierto, y sumamente asombroso, que se habla a los animales), los animales se abstienen de devorarse entre sí. Pero Caín mata a Abel y desde entonces se devoran unos a otros los hombres, desde Caín hasta el diluvio, por lo que su palabra pierde todo el poder que tenía para imponer mansedumbre a los animales.

Si hoy imitan los hombres a los animales que se devoran por naturaleza, ahí está la prueba de que ya no los dominan. Los imitan y por ello se les asemejan. Y si se asemejan a los animales, ahí está el signo evidente de que han perdido la semejanza divina, sobre la que se fundaba su poder. No hay duda de que los seguirán dominando, pero será por la fuerza y el terror: el hombre domina al león por los mismos medios que utiliza el león para dominar al cordero. Ya no es mediante la palabra. Una vez que el hombre se ha sumido en la violencia, Dios le ha adaptado su ley: Todos los animales de la tierra os temerán y respetarán (Gen 9,2). Por eso reina desde entonces el estado de guerra entre los animales, entre el hombre y los animales, entre el hombre y el hombre. Sólo el día en que Dios haya sanado al hombre, el león comerá paja con el buey, porque se habrán reconciliado, y si se reconcilian será porque un niño los conduce cuando lleguen los tiempos del término de las guerras (Is 11,1-9; cf. 2,4). De este modo —concluye el hombre antiguo—ese dominio sobre los animales, que tan poca cosa te parece, es un poder que, a pesar de que eres capaz de caminar sobre un astro, no posees. Quizá lo tengas hoy menos que nunca».

Cuanto más nos remontamos en el tiempo, más nos encontramos con que los antiguos poseían la capacidad de leer un misterio a través de la letra o la fábula de un texto. Una vez que lo hemos trazado conforme a sus reglas, su ángulo de visión se nos hace claro: el hombre más cercano a los astros quizá se haya hecho más semejante a los animales. Después de llegar allá, no se sentirá menos espantado que el salmista al saberse poco menos que un dios, puesto que la guerra de hoy le descubre que posee el poder de «descrear» el mundo. Meditar, pues, sobre la creación no es cosa que nos aleje demasiado de nuestros dramas.

El hombre que emprende la guerra afila sus dientes y endurece su piel. Se rehace conforme a la imagen del escualo, de las aves rapaces, del felino. Su fuerza es violencia. La fuerza de Dios, por el contrario, es mansedumbre. A imagen de Dios se comporta únicamente el ser que es más fuerte que su propia fuerza. La mansedumbre es más que la no violencia. Jesús confirma en este punto el salmo 37: los sufridos están llamados a poseer la tierra, como el niño de Isaías.

Resulta, pues, que a partir de una mirada sobre los astros nos sentimos llamados hacia aquello que no es lo más visible en el hombre, hacia la imagen de la mansedumbre de Dios. Esta conversión, este giro es una ley de todo pensamiento bíblico sobre la creación. Nos ha sido preciso, sin duda, interpretar la realeza humana (al señalar sus límites) conforme a Gn 1 y sus secuelas. No puede sorprendernos este rodeo si recordamos hasta qué punto el triángulo que une al hombre con los astros y los animales fue familiar, a través de los zodíacos y sistemas parecidos, al pensamiento antiguo, que no se adentraba por esos caminos para descubrir puras banalidades al cabo de ellos.

Pero el salmo 8 no nos abandona una vez llegados a este punto. La creación puede ser también una prueba de fuerza y una victoria,

para reprimir al enemigo y al rebelde (v. 3).

El contexto nos ayuda a creer que el enemigo es la violencia y también que la fuerza es la mansedumbre e incluso la debilidad. Nada mejor para entenderlo que estas palabras:

Ensalzaré tu majestad por encima del cielo
con la boca de un niño de pecho.
Has cimentado un alcázar frente a tus adversarios,
para reprimir al enemigo y al rebelde (vv. 2-3).

Al nivel más arcaico, la imagen se plasmó en una figura mitológica de recién nacidos divinos o de dioses gemelos. Los recién nacidos, que se caracterizan por su impotencia como los más aptos para cantar la victoria de Dios, encarnan una lección que, independientemente de sus orígenes, no se ha perdido. Jesús la recoge, según Mt 21,16, pues vino para cumplir la misión de aquel niño que era capaz de reconciliar a las fieras mediante la dulzura de Dios.

PAUL BEAUCHANO
LOS SALMOS NOCHE Y DÍA
Ediciones CRISTIANDAD
MADRID-1981. Págs: 157-161


4. LA ORACIÓN DE LOS CIELOS

«¡Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierral».

Soy un enamorado de la naturaleza. Amo los cielos y la tierra, los ríos y los árboles, las montañas y las nubes. Puedo sentarme enfrente del mar, fuera de la esfera del tiempo, y mirar con ojos de eternidad el juego de las olas y las rocas, ajedrez de blancas crestas y oscuras sombras sobre el tablero sin límites de la creación. Puedo contemplar el curso de un río y el bailar de las aguas y el cantar de las piedras, y sentir su alegría como mi propia alegría en mi correr hacia el mar. Puedo sentarme bajo un árbol y sentir su vida como mía en el surgir de la savia desde las raíces ocultas hasta las hojas bailarinas. Puedo flotar a la deriva con una nube, volar con un pájaro o, sencillamente, quedarme sentado con una flor, sentada ella misma en el color y la fragancia de su vida desde el rincón oscuro de la selva en el que nace y muere.

Me identifico con la naturaleza… porque la naturaleza eres Tú.

La naturaleza recoge el frescor de tus dedos, la vida de tu aliento, el temblor de la majestad de tu presencia, la serena alegría de tu bendición de paz. Disfruto de una puesta de sol, porque es obra exclusivamente tuya, y no hay mano humana que pueda retocarla; y, como es exclusivamente tuya, me trae en imagen virgen el mensaje directo de tu presencia. Y disfruto cuando en la oscuridad de la noche que habla de intimidad te veo trazar sobre el cielo tu firma de estrellas. ¿Entiendes ahora por qué me gusta mirar al cielo por la noche para descifrar con fe y con amor el código secreto de tu caligrafia celeste?

«Contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, y me digo a mí mismo con alegre orgullo: «Señor, Dios nuestro, ¡qué admirable es tu nombre en toda la tierra!»

En medio de esa maravilla me veo a mí mismo. «¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?» Atomo de polvo en un mundo de luz. Pero en ese átomo que soy yo hay toda otra creación más maravillosa que el cielo y las estrellas. La maravilla de mi cuerpo, el secreto de mis células, el relámpago de mis nervios, el trono de mi corazón. Y el temblor de mi alma, la centella de mi entendimiento, el gozo de sentir y la locura de amar. La maravilla que llevo dentro, y tu firma también sobre ella. Sonrío cuando me dices que me has hecho rey de la creación, sólo inferior a ti. Sé de mi pequeñez y mi grandeza, de mi dignidad y mi nada, y reconociendo ambos extremos acepto con sencillez la corona de rey de la creación, la de dentro y la de fuera, y quiero disfrutar de ambas plenamente, de los ríos y las montañas tanto como de la conversación y del humor; de las palabras de los hombres y del murmullo de los bosques; de familia y estrellas, amigos y árboles, libros y pájaros, vientos y música, silencio y oración…; disfrutar de todo como sé que tú quieres que yo disfrute para gozo de mi corazón y gloria de tu nombre.

«¡Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!»

CARLOS G. VALLÉS
BUSCO TU ROSTRO
ORAR LOS SALMOS

Paulinas Sal Terrae.Santander-1989, pág. 23


5./Sal/008/POEMA

Señor, Padre nuestro,
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra,
qué gozoso es tu nombre
en todo corazón.

Cuando contemplo el cielo,
galaxias en expansión desde hace 13.000 millones de años
y que Tu pusiste en movimiento
con un toque de amor;
y cuando miro a la tierra,
este puntito que gira
siguiendo las órdenes del sol,
el cual se mueve a su vez
en torno a la Constelación de Sagitario,
y no se aparta ni un milímetro de tus planes,
aunque tarde 150 millones de años
en dar su vuelta completa;
y cuando pienso que hay millones de planetas
iguales a éste nuestro,
y habitados por seres vivos, inteligentes,
no dejo de preguntarme asombrado:
¿qué es el hombre, para que te acuerdes de él
y le ofrezcas tu amistad?
Lo hiciste rey de la creación
-¿o será una ilusión nuestra?-,
para que pueda disponer y perfeccionar
las cosas, tus criaturas.
Lo hiciste a tu imagen y semejanza
dándole la mayor gloria y dignidad.
Lo hiciste tu hijo predilecto,
todo un pequeño dios.
¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él
y lo ames tanto?
Tu Hijo único se vistió de nuestra carne
y pisó esta tierra tan humilde,
en prueba del mayor amor.
¿Qué es la tierra para que te dignes visitarla,
qué es el hombre para que te acuerdes de él?

¡Señor, Padre nuestro,
qué admirable es tu nombre
en toda la tierra!


6.
¡Señor, Padre nuestro,
qué grande es tu nombre,
qué admirables son las obras de tu amor!

Cuando contemplo el cielo:
¡Una maravilla apabullante!
Cuando veo el sol y las estrellas,
las nubes, las tormentas,
me siento gozosamente pequeño
y me digo: Aquí está la mano de mi Padre.

Cuando recorro la tierra,
llena de riquezas y sorpresas;
cuando descubro los paisajes;
cuando me embriagan las luces, los colores y sonidos,
me siento tiernamente agradecido
y exclamo: Aquí está la mano de mi Padre.

Cuando me sorprende la vida variada
en el mar, en la tierra y en el cielo;
cuando veo la fuerza y astucia de los animales,
su belleza, su encanto, su inteligencia,
me siento en comunión con todos, extasiado,
y me digo: Aquí está la mano de mi Padre.

Cuando miro a los hijos de los hombres
y veo sus trabajos, sus afanes, sus amores,
sus progresos, sus conquistas y sus grandes esperanzas,
comprendo que los has coronado de gloria y dignidad,
destinados a cultivar la obra de tus manos.

Y me pregunto, aturdido:
¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?
Y tengo que confesar: Eres un Dios, amigo de los hombres.

Y cuando me contemplo a mí mismo,
y me siento gratuitamente amado,
y no sé de dónde me viene la alegría,
y siento que todo el cielo está dentro de mí,
y que alguien me está salvando siempre,
me doy cuenta, emocionado, que soy un hijo tuyo,
y tengo que gritar y cantar y repetir
con un amor inexplicable:
¡Qué grande eres, Señor!
¡Qué grande es tu amor para conmigo!
Verdaderamente, ¡oh Dios!, Tú eres mi Padre.

CARITAS
UN DIOS PARA TU HERMANO
CUARESMA Y PASCUA 1992.Págs. 269 s.


7. CATEQUESIS DEL PAPA, en la audiencia general del miércoles, 26 de Junio de 2002

Grandeza del Señor y dignidad del hombre

1. “El hombre (…) se nos revela como el centro de esta empresa. Se nos revela gigante, se nos revela divino, no en sí mismo, sino en su principio y en su destino. Honremos al hombre, a su dignidad, su espíritu, su vida” (Ángelus del 13 de julio de 1969:  L’Osservatore Romano, edición en lengua española, 29 de julio de 1969, p. 2).

Con estas palabras, en julio de 1969, Pablo VI entregaba a los astronautas norteamericanos a punto de partir hacia la luna el texto del salmo 8, que acaba de resonar aquí, para que entrara en los espacios cósmicos.


En efecto, este himno es una celebración del hombre, una criatura insignificante comparada con la inmensidad del universo, una “caña” frágil, para usar una famosa imagen del gran filósofo Blas Pascal (Pensamientos, n. 264). Y, sin embargo, se trata de una “caña pensante” que puede comprender la creación, en cuanto señor de todo lo creado, “coronado” por Dios mismo (cf. Sal 8, 6). Como sucede a menudo en los himnos que exaltan al Creador, el salmo 8 comienza y termina con una solemne antífona dirigida al Señor, cuya magnificencia se manifiesta en todo el universo:  “¡Señor, dueño nuestro, qué admirable es tu nombre en toda la tierra!” (vv. 2. 10).


2. El cuerpo del canto parece suponer una atmósfera nocturna, con la luna y las estrellas encendidas en el cielo. La primera estrofa del himno (cf. vv. 2-5) está dominada por una confrontación entre Dios, el hombre y el cosmos. En la escena aparece ante todo el Señor, cuya gloria cantan los cielos, pero también los labios de la humanidad. La alabanza que brota espontáneamente de la boca de los niños anula y confunde los discursos presuntuosos de los que niegan a Dios (cf. v. 3). A  estos se les califica de “adversarios”, “enemigos” y “rebeldes”,  porque  creen erróneamente que con  su  razón y su acción pueden desafiar y enfrentarse al Creador (cf. Sal 13, 1).


Inmediatamente después se abre el sugestivo escenario de una noche estrellada. Ante ese horizonte infinito, surge la eterna pregunta:  “¿Qué es el hombre?” (Sal 8, 5). La respuesta primera e inmediata habla de nulidad, tanto en relación con la inmensidad de los cielos como, sobre todo, con respecto a la majestad del Creador. En efecto, el cielo, dice el salmista, es “tuyo”, “has creado” la luna y las estrellas, que son “obra de tus dedos” (cf. v. 4). Es hermosa esa expresión, que se usa en vez de la más común:  “obra de tus manos” (cf. v. 7):  Dios ha creado estas realidades colosales con la facilidad y la finura de un recamado o de un cincel, con el toque leve de un arpista que desliza sus dedos entre las cuerdas.


3. Por eso, la primera reacción es de asombro:  ¿cómo puede Dios “acordarse” y “cuidar” (cf. v. 5) de esta criatura tan frágil y pequeña? Pero he aquí la gran sorpresa:  al hombre, criatura débil, Dios le ha dado una dignidad estupenda:  lo ha hecho poco inferior a los ángeles o, como puede traducirse también el original hebreo, poco inferior a un dios (cf. v. 6).


Entramos, así, en la segunda estrofa del Salmo (cf. vv. 6-10). El hombre es considerado como el lugarteniente regio del mismo Creador. En efecto, Dios lo ha “coronado” como un virrey, destinándolo a un señorío universal:  “Todo lo sometiste bajo sus pies”, y el adjetivo “todo” resuena mientras desfilan las diversas criaturas (cf. vv. 7-9). Pero este dominio no se conquista con la capacidad humana, realidad frágil y limitada, ni se obtiene con una victoria sobre Dios, como pretendía el mito griego de Prometeo. Es un dominio que Dios regala:  a las manos frágiles y a menudo egoístas del hombre se confía todo el horizonte de las criaturas, para que conserve su armonía y su belleza, para que las use y no abuse de ellas, para que descubra sus secretos y desarrolle sus potencialidades.


Como declara la constitución pastoral Gaudium et spes del concilio Vaticano II, “el hombre ha sido creado “a imagen de Dios”, capaz de conocer y amar a su Creador, y ha sido constituido por él señor de todas las criaturas terrenas, para regirlas y servirse de ellas glorificando a Dios” (n. 12).


4. Por desgracia, el dominio del hombre, afirmado en el salmo 8, puede ser mal entendido y deformado por el hombre egoísta, que con frecuencia ha actuado más como un tirano loco que como un gobernador sabio e inteligente. El libro de la Sabiduría pone en guardia contra este tipo de desviaciones, cuando precisa que Dios “formó al hombre para que dominase sobre los seres creados (…) y administrase el mundo con santidad y justicia” (Sb 9, 2-3). También Job, aunque en un contexto diverso, recurre a este salmo para recordar sobre todo la debilidad humana, que no merecería tanta atención por parte de Dios:  “¿Qué es el hombre para que tanto de él te ocupes, para que pongas en él tu corazón, para que lo escrutes todas las mañanas?” (Jb 7, 17-18). La historia documenta el mal que la libertad humana esparce en el mundo con las devastaciones ambientales y con las injusticias sociales más clamorosas.


A diferencia de los seres humanos que humillan a sus semejantes y la creación, Cristo se presenta como el hombre perfecto, “coronado de gloria y honor por haber padecido la muerte, pues por la gracia  de  Dios experimentó la muerte para bien de todos” (Hb 2, 9). Reina sobre el  universo  con el dominio de paz y de amor que prepara el nuevo mundo, los nuevos cielos y la nueva tierra (cf. 2 P 3, 13). Más aún, su autoridad regia -como sugiere el autor de la carta a los Hebreos aplicándole el salmo 8- se ejerce a través de la entrega suprema de sí en la muerte “para bien de todos”.


Cristo no es un soberano que exige que le sirvan, sino que sirve y se consagra a los demás:  “El Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos” (Mc 10, 45). De este modo, recapitula en sí “lo que está en los cielos y lo que está en la tierra” (Ef 1, 10). Desde esta perspectiva cristológica, el salmo 8 revela toda la fuerza de su mensaje y de su esperanza, invitándonos a ejercer nuestra soberanía sobre la creación no con el dominio, sino con el amor.


8. «Qué es el hombre para que te acuerdes de él»

Intervención que había preparado Juan Pablo II para la audiencia general de este miércoles (24-septiembre-2003) y que fue leída en su nombre por el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado vaticano, sobre el salmo 8, «Grandeza del Señor y dignidad del hombre».


La luz hermosa de Dios

1. Al meditar en el Salmo 8, admirable himno de alabanza, se concluye nuestro largo camino a través de los salmos y de los cánticos que constituyen el alma de la oración de la Liturgia de Laudes. Durante estas catequesis nuestra reflexión se ha detenido en 84 oraciones bíblicas, de las que hemos tratado de destacar en particular su intensidad espiritual, sin descuidar su belleza poética.

La Biblia, de hecho, nos invita a comenzar el camino de nuestra jornada con un canto que no sólo proclame las maravillas realizadas por Dios y nuestra respuesta de fe, sino que además lo haga «con arte» (Cf. Salmo 46,8), es decir, de una manera bella, luminosa, dulce y fuerte al mismo tiempo.

Espléndido como ninguno es el Salmo 8, en el que el hombre, sumergido en la noche, cuando en la inmensidad del cielo se iluminan la luna y las estrellas (Cf. versículo 4), se siente como un granito de arena en la infinidad y en los espacios ilimitados que lo envuelven.

Dios y la paradoja humana

2. En el corazón del Salmo 8, de hecho, emerge una doble experiencia. Por un lado, la persona humana se siente como aplastada por la grandiosidad de la creación, «obra de tus dedos» divinos. Esta curiosa expresión sustituye a las «obras de tus manos» (Cf. versículo 7), como queriendo indicar que el Creador ha trazado un designio o un bordado con los astros resplandecientes, arrojados en la inmensidad del cosmos.

Por otro lado, sin embargo, Dios se inclina sobre el hombre y le corona como si fuera su virrey: «lo coronaste de gloria y dignidad» (versículo 6). Es más, a esta criatura tan frágil le confía todo el universo para que pueda conocerlo y sustentarse (Cf. versículos 7-9).

El horizonte de la soberanía del hombre sobre las criaturas queda circunscrito, en una especie de evocación de la página de apertura del Génesis: rebaños, manadas, animales del campo, aves del cielo y peces del mar son entregados al hombre para que les dé un nombre (Cf. Génesis 2, 19-20), descubra su realidad profunda, la respete y la transforme a través del trabajo y se convierta en fuente de belleza y de vida. El Salmo nos hace conscientes de nuestra grandeza y de nuestra responsabilidad ante la creación (Cf. Sabiduría 9, 3).

Señor de su propio destino

3. Releyendo el Salmo 8, el autor de la Carta a los Hebreos percibe una comprensión más profunda del designio de Dios para el hombre. La vocación del hombre no puede quedar limitada en el actual mundo terreno; al afirmar que Dios ha puesto «todo» bajo sus pies, el salmista quiere decir que le somete también «el mundo venidero» (Hebreos 2, 5), «un reino inconmovible » (12, 28). En definitiva, la vocación del hombre es la «vocación celestial» (3,1). Dios quiere llevar «a muchos hijos a la gloria» (2, 10). Para que se pudiera realizar este proyecto divino era necesario que la vocación del hombre encontrara su primer cumplimiento perfecto en un «pionero» (Cf. Ibídem). Este pionero es Cristo.

El autor de la Carta a los Hebreos ha observado en este sentido que las expresiones del Salmo se aplican a Cristo de manera privilegiada, es decir, más precisa que para el resto de los hombres. De hecho, en el original el Salmista utiliza el verbo «rebajar», diciendo a Dios: «Lo rebajaste a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad» (Cf. Salmo 8,6; Hebreos 2, 6). Para cualquier persona este verbo es impropio; los hombres no han sido «rebajados» a los ángeles, pues nunca han estado por encima de ellos. Sin embargo, en el caso de Cristo, este verbo es exacto, pues en cuanto Hijo de Dios, él se encontraba por encima de los ángeles y se hizo inferior al hacerse hombre, después fue coronado de gloria en su resurrección. De este modo, Cristo cumplió plenamente la vocación del hombre y la cumplió, precisa el autor, «para bien de todos» (Hebreos 2, 9).

Nuestro divino proyecto

4. Desde esta perspectiva, san Ambrosio comenta el Salmo y lo aplica a nosotros. Comienza con la frase en la que se describe la «coronación» del hombre: «lo coronaste de gloria y dignidad» (versículo 6). En esa gloria, él vislumbra el premio que el Señor nos reserva cuando hemos superado la prueba de la tentación.

Estas son las palabras del gran padre de la Iglesia en su «Tratado del Evangelio según San Lucas»: «El Señor ha coronado también de gloria y magnificencia a su amado. Ese Dios que desea distribuir las coronas, permite las tentaciones: por ello, cuando seas tentado, recuerda de que te está preparando la corona. Si descartas el combate de los mártires, descartarás también sus coronas; si descartas sus suplicios, descartarás también su dicha» (Edición en italiano IV, 41: Saemo 12, pp. 330-333).

Dios prepara para nosotros esa «corona de justicia» (2 Timoteo 4, 8) con la que recompensará nuestra fidelidad que le demostramos incluso en los momentos de tempestad que sacuden nuestro corazón y nuestra mente. Pero en todo momento él está atento para ver qué es lo que le pasa a su criatura predilecta y quiere que en ella brille para siempre la «imagen» divina (Cf. Génesis 1, 26) de modo que sea en el mundo signo de armonía, de luz y de paz.

http://www.mercaba.org/DIESDOMINI/FIESTAS/TRINIDAD/C/sal-comentario.htm

Introducción a la Epístola a los Colosenses

Introducción a la Epístola a los Colosenses

Autor: Paulo Arieu

«La Epístola a los Colosenses es uno de los veintisiete libros que constituyen el Nuevo Testamento. Es una breve carta dirigida a los cristianos de la ciudad de Colosas, en Frigia, al sudoeste de Asia Menor. La carta se presenta como obra de Pablo de Tarso, autor de otras epístolas incluidas en el Nuevo Testamento, y la tradición eclesiástica no cuestionó su autoría. Sin embargo, desde principios del siglo XIX se ha puesto en duda que fuese Pablo su verdadero autor. En la actualidad su autoría está discutida.

La tradición eclesiástica ha venido atribuyendo la epístola a Pablo de Tarso, y sólo desde el siglo XIX se ha cuestionado esta idea. En la actualidad, las opiniones están divididas.

Los autores modernos partidarios de la autenticidad de la epístola se basan sobre todo, aparte de la tradición unánime de la Iglesia desde la época de Ireneo, en la presencia en ella de ideas características del pensamiento teológico de Pablo, y en la afinidad de la situación en ella descrita con la Epístola a Filemón, cuya autenticidad no se ha cuestionado: en ambas epístolas, el autor está en prisión, y en las dos figuran los mismos colaboradores.

Quienes descartan que la epístola sea auténticamente paulina se basan en:

Diferencias de vocabulario.

Diferencias de estilo literario.

Concepciones teológicas diferentes. Señala Antonio Piñero especialmente dos: el énfasis que se hace en la creación del universo a través de Cristo (cf. 1,16), y el concepto cósmico de Iglesia, como cuerpo de Cristo (cf. 1,18-24), cuando en el resto de las epístolas paulinas la palabra “iglesia” tiene siempre el sentido de comunidad cristiana local.

La imagen que la epístola presenta del apóstol: más que a un personaje vivo, parece reflejar a un personaje del pasado.

En la epístola hay elementos que permiten afirmar que fue escrita en prisión (cf. 4,10; 4,16). Por ello, los partidarios de la autoría de Pablo consideran que fue escrita durante alguno de los períodos de encarcelamiento del apóstol narrados en los Hechos de los Apóstoles: su primera prisión en Roma, durante la cual disfrutó de una relativa libertad para predicar (cf. Hch 28,16-28), su segundo encarcelamiento en dicha ciudad, su prisión en Cesarea Marítima (cf. Hch 23,12-27,1), o incluso en Éfeso (cf. Hch 9). En todo caso, debió ser compuesta poco antes de la Epístola a los Efesios. Quienes niegan la autoría paulina, en general, no se pronuncian sobre una fecha y lugar de composición concretos, aunque consideran que debió de ser escrita en fecha relativamente próxima a la muerte del apóstol, y, en todo caso, antes de Efesios.

Los autores que aceptan su atribución a Pablo en Roma durante su primer encarcelamiento allí, probablemente en la primavera de 57 o, según otros, en el año 62. Poco después escribió la Epístola a los efesios.

La carta va dirigida a la comunidad cristiana de la ciudad de Colosas, en Frigia, región situada en el sudoeste de Asia Menor. Colosas era una ciudad pequeña, relativamente cercana a Éfeso y Mileto. La comunidad cristiana de Colosas estaba en contacto con las de otras dos localidades próximas, Hierápolis y Laodicea (cf. 4,13-16), con las que intercambiaban los textos que les eran remitidos por los líderes cristianos.» [1]

«El libro de Colosenses era atribuido a Pablo sin dudas hasta el siglo pasado. Aun entonces, según Carson, sólo una minoría de eruditas puso en duda el hecho que Pablo hubiera escrito la epístola. Pero en este siglo, Bultmann y otros empezaron a hablar de Colosenses como siendo “deuteropaulina”. A partir de 1945, esa tendencia ha ido creciendo. Aun que atribuyen una relación de la epístola con Pablo, consideran que fue más bien un seguidor de Pablo que la escribió. Escritores como Kümmel, Moule, Bruce, y O’Brian siguen insistiendo en que Pablo fue el autor. »[2]

Notas

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Ep%C3%ADstola_a_los_colosenses

[2] http://personal.telefonica.terra.es/web/diariolocura/Estudios/Colosences.doc

NOTAS SOBRE 2 TIMOTEO – Introducción

NOTAS SOBRE 2 TIMOTEO

Por Bill H. Reeves

Introducción

Las obras Notas Sobre Tito y Notas Sobre 1 Timoteo fueron preparadas por el autor antes que esta obra, y por eso conviene al lector consultar sus respectivas Introducciones.

Son diferentes las circunstancias en que fueron escritas aquellas cartas, o epístolas, de las que rodean a ésta. Cuando Pablo escribió a Tito, y a Timoteo en la primera carta, él se movía libremente en sus actividades del apostolado. Ahora, al escribir a Timoteo esta segunda carta, Pablo se halla encarcelado en Roma, y con la muerte siguiéndole de cerca (1:16,17; 4:6). Esta epístola es la última escrita por Pablo de las que se conservan en el canon del Nuevo Testamento.

Esta es la tercera de las llamadas “epístolas pastorales”. Pero Timoteo era predicador o evangelista (4:2,5); no era “pastor”, ni en el sentido bíblico (de obispo o anciano), ni en el sentido sectario (de persona encargada de la iglesia local). Mucho menos supervisaba una cierta región geográfica, como pintan el cuadro los comentaristas sectarios. En las iglesias modernas al que dirige la iglesia local se le llama “el ministro”, o “el pastor”. Pero las Escrituras no emplean estos términos en tal sentido puramente eclesiástico.

Estas tres cartas llamadas “pastorales” deben ser estudiadas cuidadosamente por todo predicador, o evangelista, no porque se llaman así, sino porque tratan de problemas que se les presentan a los verdaderos predicadores del evangelio.

Las secciones I. y II. que siguen son tomadas de la Introducción de la obra, Notas Sobre 1 Timoteo.

I. EL DESTINATARIO: Timoteo

1 Tim. 1:2 y 2 Tim. 1:2 indican que Timoteo era converso de Pablo.

Hechos 16:1-3 narra la primera información que tenemos en cuanto a él. Su padre era griego, su madre judía. Era de la ciudad de Listra en Pisidia. Tenía muy buena reputación entre los hermanos de la región. Ya que Pablo quiso llevarle consigo en este segundo viaje de predicación, Timoteo fue circuncidado, para que así pudiera tener una mejor acogida de parte de los judíos que encontraran por el camino. Esto fue una conveniencia, en sentido bíblico de la palabra. (Nótese que Tito nunca fue circuncidado, pues era gentil, Gál. 2:3). Timoteo estuvo con Pablo por largo tiempo en Efeso (y muy probablemente continuó con él hasta Jerusalén) (Hech. 19:22; 20:4). Así que estuvo con Pablo también en su tercer viaje de predicación.

Era hombre de fe no fingida, y bien instruido en las Escrituras del Antiguo Testamento (2 Tim. 1:5; 3:15). Su madre y su abuela tuvieron gran parte en esa instrucción.

Fue enviado por Pablo para confirmar y exhortar (1 Tes. 3:2; Hech. 19:22; 1 Cor. 4:17; 16:10,11; Fil. 2:19), como ahora fue dejado en Efeso para esto y para tomar medidas contra falsos hermanos (1 Timoteo).

Estuvo con Pablo durante su primer encarcelamiento (Fil. 1:1; Col. 1:1; File. 1), y desde Roma fue enviado por Pablo a Filipos (Fil. 2:19-23). Después de haber sido Pablo liberado de prisión, evidentemente Timoteo le acompañó a Efeso, donde Pablo le dejó (1 Tim. 1:3).

Poco antes de la muerte de Pablo, se le mandó a Timoteo que procurara venir a Pablo en Roma (2 Tim. 4:9,21).

Timoteo fue encarcelado alguna vez (Heb. 13:23).

Parece que Timoteo era de un carácter algo tímido (2 Tim. 1:6,7).

Padecía de alguna enfermedad del estómago (1 Tim. 5:23).

Desde su conversión, hasta la última mención de él en las Escrituras, Timoteo era hombre perseverante en la fe. Su generosidad y completa falta de egoísmo eran sobresalientes (Fil. 2:20-22). Su carácter era en verdad hermoso.

II. EL AUTOR DE LA EPISTOLA:

1:1 dice que fue Pablo el apóstol. El testimonio de los escritores primitivos atestigua a la veracidad de esto. Ellos se refieren a 1 Timoteo, a 2 Timoteo, y a Tito, como “las epístolas pastorales”.

Hay quienes niegan que Pablo el apóstol escribió estas dos cartas a Timoteo, pero algunos de éstos argumentan a favor de esta posición, actuando en la presuposición de que las cartas del Nuevo Testamento no fueron escritas en el primer siglo por quienes reclaman ser sus autores. Estos son “racionalistas”, o “modernistas”.

Parece que Pablo escribió primero una carta a Timoteo, la que llamamos 1 Timoteo, luego escribió la carta a Tito. Después, cuando estuvo encarcelado la segunda vez, escribió otra carta a Timoteo, la que llamamos 2 Timoteo.

Pablo había escrito desde Roma, cuando estuvo encarcelado la primera vez, las cartas llamadas “de la prisión”, Efesios, Filipenses, Colosenses y Filemón. Son Filipenses y Filemón las últimas de ellas, y tal vez Filemón sea en efecto la última de éstas, pues ya esperaba pronto ser liberado de su prisión (Fil. 2:24; Filemón 22). Después, al gozar otra vez de libertad, hizo algunos viajes de predicación. Estuvo en Creta, donde dejó a Tito, y en Efeso, donde dejó a Timoteo. Fue a Macedonia, a Nicópolis, y tal vez hasta España durante este tiempo. Entonces fue encarcelado la segunda vez, y escribió 2 Timoteo poco antes de su muerte.

El remitente de esta carta es, por lo tanto, el apóstol Pablo.

III. LA FECHA:

El testimonio unánime de los escritores de los primeros siglos de la era cristiana es que Pablo fue ejecutado por el emperador romano, Nerón, quien se suicidó en el verano del año 68. El año más tarde para la composición de esta carta tiene que ser el de 67. En este caso el invierno mencionado en 4:21 sería el del año 67, y la fecha de la carta, pues, sería una de meses antes de dicho invierno. Pudo haber sido escrita un año o dos antes, pero no más tarde que el año 67.

Al parecer pasaron unos cinco años entre los dos encarcelamientos (como de 62 al 67 d. de J.C.). Las cartas de Pablo a Tito, y a Timoteo (la primera), fueron escritas durante ese tiempo. Esta segunda a Timoteo data de un tiempo poco antes de la muerte de Pablo (4:6). La escribió antes del último invierno que él pasó en esta vida. Tuvo que ser, a más tardar, en el año 67, pues Nerón murió en junio del 68.

IV. DONDE LA ESCRIBIO, Y A DONDE:

Es obvio que Pablo escribió esta carta desde Roma, donde se encontraba encarcelado por segunda y última vez. No se puede decir con certeza a dónde dirigió esta carta a Timoteo, pero toda la evidencia apunta a la ciudad de Efeso. En breve algunos puntos de evidencia circunstancial son éstos:

1. Aquí estuvo Timoteo cuando Pablo le escribió la primera carta (1 Tim. 1:3).

2. Efeso era ciudad de Asia, y 1:15 menciona el hecho de que Timoteo sabía del evento referido en Asia. Esto sería cosa normal para un residente en Efeso.

3. Timoteo había de saludar a la casa de Onesíforo (4:19), quien había servido tanto en la ciudad de Efeso (1:18).

4. La mención de Efeso en 4:12 puede indicar que Timoteo estaba allí también.

5. Para un residente de Efeso no sería nada difícil, al viajar a Roma, pasar por Troas para recoger un artículo (4:13).

6. Aquila y Priscila pudieron haber vuelto a vivir en Efeso, donde antes residían (Hech. 18:18,19). Se le manda a Timoteo que les salude (4:19).

V. EL TEMA:

El tema que corre a través de esta última carta de Pablo a Timoteo es la necesidad de que Timoteo sea valiente (y no cobarde 1:7,8,12) en su lucha a favor del evangelio y en contra de lo que causa apostasía, y en vista de la persecución que siempre viene al que vive piadosamente en Cristo Jesús. Por eso hallamos en esta carta mucha exhortación referente a tal meta.

VI. PROPOSITO:

La carta se comienza con una fuerte expresión de deseo de parte de Pablo de ver otra vez a Timoteo (1:3,4), y así la carta se termina (4:9,21). Por eso la carta insta a Timoteo a que vaya a Roma sin tardar. Al mismo tiempo Pablo le exhorta fuertemente que tenga gran valor al continuar su lucha contra el error y la persecución (cap. 1-3), y que redoble sus esfuerzos por predicar el evangelio, mayormente en vista de la apostasía venidera (cap. 4). Al final del capítulo 4 Pablo describe su situación actual y da a Timoteo algunas instrucciones personales, las cuales cumplen en parte el propósito de la carta.

Timoteo, quien por largos años había sido asistente fiel de Pablo, ahora había de continuar su obra, ya que su “padre” en el evangelio iba a partir de este mundo. Con este propósito Pablo le escribe por última vez.

VII. CONTENIDO:

1. La salutación (1:1,2).

2. La exhortación a Timoteo a que sea valiente en el evangelio, y que esté dispuesto como Pablo a sufrir en la defensa del evangelio (1:3,14).

3. El ejemplo de dos hermanos infieles y de un hermano fiel, con referencia al caso del apóstol encarcelado (1:15-18).

4. La exhortación a que sea Timoteo un buen soldado de Cristo cuando tenga que sufrir por el evangelio (2:1-13).

5. Se le encarga a Timoteo que exhorte a otros contra la contención sobre palabras y las profanas y vanas palabrerías, cosas que trastornan la fe. Más bien todos deben ser obreros aprobados de Dios, al usar bien la palabra de Dios (2:14-18).

6. Dios nos emplea según nos preparemos (2:15-26).

7. El carácter de los hombres carnales en el tiempo postrero (3:1-9).

8. Por contraste, el hombre de Dios, como Timoteo, debe seguir el ejemplo de Pablo, aun en el tiempo de persecución (3:10-13), y persistir en las cosas enseñadas en las Sagradas Escrituras (3:14-17).

9. La urgencia de predicar la palabra, en vista de la apostasía venidera (4:1-4), y de que fuera Timoteo un evangelista cumplido y sufrido, ya que Pablo estaba a punto de partir de este mundo (4:5-8).

10. Instrucciones finales para Timoteo e información sobre algunos individuos en particular, y sobre algunos últimos sucesos en la vida de Pablo (4:9-18).

11. Los saludos y la bendición final (4:19-22).

VIII. VIAJES PRESUPUESTOS EN 2 TIMOTEO:

Pablo se hallaba por segunda vez encarcelado en Roma cuando escribió esta carta final. Juntando la información derivada de 1 Timoteo y Tito, sabemos que durante el tiempo entre los dos encarcelamientos, Pablo pasó por Creta, Efeso, Macedonia y Nicópolis. Ahora, según la información en 2 Timoteo, podemos concluir que Pablo, terminando sus viajes durante ese período de libertad (inclusive el posible viaje a España), pasó por Mileto (4:20), Troas (4:13) y Corinto 4:20. Pablo pudo haber seguido este orden de lugares al irse hacia Roma, antes de ser encarcelado por segunda vez. Si se consulta un mapa, se ve que tal orden de lugares indica un camino normal para la persona que va dirigiéndose a Roma.

IX. LA MUERTE DE PABLO:

Tenemos solamente la tradición como fuente de información sobre el asunto.

La información escrituraria o bíblica que tenemos indica que fue puesto en libertad después del primer encarcelamiento, el cual está registrado en Hechos 28:16-31, y que unos cinco años después fue encarcelado por segunda vez. Poco antes de su ejecución, los hermanos de cerca le abandonaron, (o fueron enviados a otros lugares), menos Lucas (4:10,11). Gozó de la visita de Onesíforo, cristiano valiente que sin miedo corrió el riesgo de buscarle hasta hallarle.

La tradición dice que Pablo fue llevado fuera de Roma a cierta distancia (para evitar un posible tumulto de parte de simpatizadores en la ciudad), donde fue decapitado por la espada de un soldado.

Fuente: http://www.amigoval.com/BReeves/2Timhtm/2TimpInt.htm

Comenzó con Aristóteles

Comenzó con Aristóteles

Por Gary DeMar

La cosmovisión cristiana es la responsable del surgimiento de la ciencia moderna

Aristóteles – no la Biblia – enseñaba explícitamente que ‘todo gira alrededor de la tierra’… Galileo fue condenado, no porque la Biblia estuviese en conflicto con la observación sino porque él difería con la iglesia sobre cuál autoridad debía usarse para interpretarla.[1]

-Una futura alianza de naciones musulmanas en contra de Israel -

Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación, y no haya más memoria del nombre de Israel” (Salmo 83:4)

-Una futura alianza de naciones musulmanas en contra de Israel -

No es de sorprender que el presidente de Irán [“Persia” Ezequiel 38:5][1] Mahmoud Ahmadinejad junto con otras naciones de su alrededor quieran hacer alianza para la aniquilación de la nación de Israel.

Hoy día nos damos cuenta que Irán y Siria soportan económicamente y entrenan militarmente los grupos terroristas Hamas y Hezbolá.

Desde la antigüedad, la mentalidad y propósito de los musulmanes extremistas y otros pueblos vecinos no ha cambiado. Ellos nunca han aceptado al pueblo de Israel como nación. El pacto escrito de los Árabes palestinos fundamentalistas menciona una y otra vez como meta el destruir la nación de Israel.

Pero debemos de reconocer que esto no es algo nuevo.Primero, debemos saber que desde los tiempos de Abraham y David, los Ismaelitas (hoy la mayoría de ellos Árabes Musulmanes), buscaban el mismo propósito en ese entonces [Gálatas 4:22-23, 29; 2 Crónicas 20:1-30].

Y segundo, debemos de prestar atención a la profecía de este Salmo; porque se nos confirma que este mismo plan se llevará a cabo en los últimos tiempos hasta que todos estos enemigos de Israel “sean afrentados y turbados para siempre…y perezcan.” Pero ¿cuando sucederá esto? Sucederá cuando Jesucristo venga por segunda vez y así entonces “conozcan que tu nombre es Jehová… Altísimo sobre toda la tierra” v.17-18.

Observemos la oración del rey David pidiendo protección a Dios para su pueblo diciendo:

“Oh Dios, no guardes silencio; No calles, oh Dios, ni te estés quieto. Porque he aquí que rugen tus enemigos, Y los que te aborrecen alzan cabeza. Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente, Y han entrado en consejo contra tus protegidos. Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación, Y no haya más memoria del nombre de Israel. Porque se confabulan de corazón a una, Contra ti han hecho alianza. Las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas, Moab y los agarenos; Gebal, Amón y Amalec, Los filisteos y los habitantes de Tiro. También el asirio se ha juntado con ellos; Sirven de brazo a los hijos de Lot. Selah” (Salmo 83:1-8). Para saber cuales son algunas de estas naciones en el día de hoy lea la nota de página.[2]

Para mayor seguridad de lo que estoy escribiendo, verifíquelo por usted mismo leyendo los siguientes apartes del Pacto Palestino y metas del grupo terrorista Hamas:

EL PACTO DEL HAMAS – PRINCIPALES PUNTOS

El Pacto del Movimiento de Resistencia Islámica fue publicado el 18 de agosto de 1988. El Movimiento de Resistencia Islámica, también conocido como Hamas, es una organización islámica fundamentalista extremista que opera en los territorios que se encuentran bajo control israelí. El pacto es un extenso manifiesto compuesto por 36 artículos, en los que todos ellos promueven el principal objetivo del Hamas, el cual consiste en destruir el Estado de Israel a través del Jihad (la guerra santa islámica).

Los siguientes son fragmentos del Pacto del Hamas:

Metas del HAMAS:

‘El Movimiento de Resistencia Islámica es un singular movimiento palestino, cuya fidelidad es a Alah, y su forma de vida es el Islam. Este hace todo lo posible para izar la bandera de Alah en cada centímetro de Palestina’ (Articulo 6).

Sobre la destrucción de Israel: ‘Israel existirá y continuara existiendo hasta que el Islam lo destruya, de la misma manera que ha destruido a otros en el pasado’ (Preámbulo).

La exclusiva naturaleza musulmana de la zona:

‘La tierra de Palestina es un Waqf [posesiones sagradas] islámico consagrado a las futuras generaciones musulmanas hasta el Día del Juicio. Nadie puede renunciar a ella ni abandonarla, como tampoco lo puede ser ninguna parte de la misma’ (Articulo 11).

‘Palestina es una tierra islámica… En vista de que esta es la situación, la liberación de Palestina constituye una obligación individual para cada musulmán dondequiera que se encuentre’ (Articulo 13). ‘El día que los enemigos usurpan parte de la tierra musulmana, se convierte el Jihad en la obligación individual de todo musulmán. Ante la usurpación de los judíos, es una obligación que sea izada la bandera del Islam’ (Articulo 15).

‘Se estrecharan filas, combatientes se uniran a otros combatientes, y las masas en todo el mundo islámico irán hacia adelante en respuesta al llamado del deber, pronunciando en voz alta: ‘Viva el Jihad!’. Este grito llegara al cielo y continuara resonando hasta que sea lograda la liberación, sean vencidos los invasores y realizada la victoria de Alah’(Articulo 33).

Rechazo a la negociación de un acuerdo de paz:

‘Las iniciativas [de paz], y las llamadas soluciones pacificas y conferencias internacionales contradicen los principios del Movimiento de Resistencia Islámica… Estas conferencias no son mas que un medio para designar infieles como árbitros en las tierras del Islam… No existe ninguna solución al problema palestino sino por medio del Jihad. Las iniciativas, las propuestas y las conferencias internacionales no son sino una perdida de tiempo, un ejercicio inútil’ (Articulo 13).

Condena al tratado de paz entre Israel y Egipto:

‘Egipto fue, en gran medida, apartada del ámbito de la lucha [contra el sionismo] debido al traidor Acuerdo de Camp David. Los sionistas intentan conducir a otros países árabes a acuerdos similares con el objeto de alejarlos de la lucha… Abandonar la lucha contra el sionismo es una alta traición, y despreciado será quien perpetre un acto igual’ (Articulo 32).

‘El Día del Juicio no llegara hasta que los musulmanes no luchen contra los judíos y den su muerte. Entonces, los judíos se esconderán detrás de las rocas y los árboles, y estos últimos gritaran: ‘Oh musulmán, un judío se esconde detrás de mi, ven a matarlo’ (Articulo 7).

‘Los enemigos se encuentran tramando hace mucho tiempo… y acumularon abundantes e influyentes riquezas materiales. Con su dinero tomaron control sobre los medios mundiales de comunicación… Con su dinero incitaron revoluciones en varios puntos del planeta… Estuvieron por detrás de la Revolución Francesa, de la Revolución Comunista y de casi todas las revoluciones de las que hemos escuchado… Con su dinero formaron organizaciones secretas -tales como la masónica, los clubes Rotary y de Leones- que se expandieron en todo el mundo con el objeto de destruir sociedades y llevar a cabo los intereses sionistas…

Ellos estuvieron por detrás de la Primera Guerra Mundial… y formaron la Liga de las Naciones a través de la cual pueden controlar el mundo. Estuvieron detrás de la Segunda Guerra Mundial y por medio de la misma lograron grandes ganancias financieras… No hay guerra en la que no se encuentren puestos sus dedos’ (Articulo 22).

‘La trama sionista no tiene fin, y luego de Palestina, aspiraran expandirse desde el Nilo hasta el rio Éufrates. Cuando hayan terminado de apropiarse de la zona en la que pusieron sus manos, seguirán adelante para seguir su expansión. Su trama fue dada a conocer en los ‘Protocolos de los Sabios de Sion” (Articulo 32).

‘El Hamas se considera a si mismo como la delantera y vanguardia en la lucha contra el sionismo mundial… Los grupos islámicos en todo el mundo árabe deben hacer lo mismo, puesto que son los mejor preparados para su futuro rol en la lucha contra los provocadores judíos’ (Articulo 32).[3]

El Señor Jesucristo Viene Pronto

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Notas:

[1] Irán equivale aquí a la antigua Persia: http://en.wikipedia.org/wiki/Persia

[2] Esta alianza de naciones que rodearán a Israel esta conformada por los países musulmanes modernos de: Jordania, Líbano, Siria, Palestina, Irak, etc. The Defender’s Study Bible. Dr. Henry M. Morris. Pag. 639

[3] Israel Ministry of Foreign Affairs: http://www.mfa.gov.il/MFAES/MFAArchive/1990_1999/1998/8/EL+PACTO+DEL+HAMAS+-+PRINCIPALES+PUNTOS.htm?DisplayMode=print

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La masturbación es PECADO

La masturbación es PECADO

Autor:Paulo Arieu

Ver Enlaces relacionados con la masturbacion

“Las cadenas de un hábito no se sienten; las adquirimos con mucha facilidad, más después nos cuesta mucho romperlas.

Las diminutas cadenas de los hábitos son generalmente demasiado pequeñas para sentirlas, hasta que llegan a ser demasiado fuertes para romperlas.” (Samuel Johnson)

¿Qué es el hábito? Un hábito es la reiteración de actos que generan una costumbre, y éstas como todo en la vida, pueden ser positivas o negativas, si es lo primero, tendremos una vida correcta y los buenos hábitos perduran e incluso se transmiten a nuestros descendientes, si el hábito genera un vicio, corroe a la persona, la degrada y la arroja a las tinieblas en las que difícilmente percibe por si mismo la luz, necesita ayuda o se abismará para siempre y también contagia su costumbre viciosa a quienes le rodean,hasta que sea redimido por la expiación de Nuestro Señor Jesucristo.

Vicio, se refiere a un mal habito, pues de la misma manera los buenos hábitos o virtudes se adquieren.

«La masturbación, tanto la masculina como la femenina, es la estimulación de los órganos genitales con el objeto de obtención de placer sexual, pudiendo llegar o no al orgasmo. El verbo “masturbar” hace referencia a la práctica de la masturbación. Generalmente se entiende que se trata de una práctica sexual hacia uno mismo, aunque también se admite el uso del mismo verbo para la estimulación realizada sobre los genitales de otra persona con los mismos fines placenteros (como ocurre en la masturbación mutua).

La masturbación suele realizarse con las manos o mediante el frotamiento de los genitales contra algún objeto adecuado. Cada día es más común el uso de los llamados “juguetes sexuales” para obtener este tipo de excitación.

Se atribuye a Sigmund Freud el descubrimiento de que la masturbación es algo común en la infancia. Pero tiene en su contra haber creído y mantenido hasta una edad avanzada que la masturbación adulta era la causa de una de las formas de neurosis conocidas por aquel entonces bajo el nombre de neurastenia, equivalente en la actualidad a la llamada fibromialgia o fatiga crónica.

Sin embargo, debemos más al conocimiento de la sexualidad humana en la actualidad a un coetáneo suyo: Havelock Ellis. Este autor no sólo señaló que la masturbación era común en los hombres, sino que también se trataba de una práctica habitual en las mujeres de todas las edades. Además de señalar que el orgasmo múltiple era un fenómeno frecuente entre ellas.

Origen del término
Se han empleado diferentes términos a la hora de denominar a esta actividad sexual: masturbación, onanismo, autoerotismo, ipsación…, que han calado popularmente con desigual fortuna. El origen de la palabra masturbación es incierto y los especialistas aún no se han puesto de acuerdo. Sólo sabemos a ciencia cierta que era utilizada ya por Marcial, un poeta satírico hispanorromano del siglo I de la era cristiana.

Algunos hacen derivar la voz masturbación de una palabra compuesta por raíces griegas y latinas: μεζεα mezea, que significa “pene” y turba, “alteración”, “perturbación”, “excitación”. Con lo que masturbación significaría “excitar el pene” (¿qué palabra habría que utilizar para designar a la masturbación femenina?). Otros señalan que procede exclusivamente del latín: manus stuprare (violar con la mano) o manus turbare (excitar con la mano).

No hay acuerdo entre los lingüistas si bien suele preferirse manus stuprare, porque históricamente se ha considerado sucio masturbarse. Manus turbare resulta más ecléctico, e indica en qué consiste el acto, y no prejuzga ni el sexo de quien lo practica, ni si la actividad a la que se refiere es buena o mala.

A pesar de utilizarse como sinónimos, onanismo no significa lo mismo. Es una palabra que se refiere al coito interrumpido, actividad sexual que practicaba el personaje bíblico Onán con la viuda de su hermano.

La ley del levirato le exigía dar descendencia a su hermano en su viuda para que ésta no quedara desamparada (las viudas sin hijos se devolvían a su familia) al administrar los bienes que ellos heredarían del abuelo. El pecado por el que fue castigado Onan no tuvo nada que ver con el sexo, sino con la codicia. Él no quería dar descendencia a su hermano para quedarse con toda la herencia de su padre.

Afirmaciones populares acerca de la masturbación

“Los hombres se masturban más”
Suele afirmarse que los hombres se masturban con una frecuencia semanal que es el doble de veces la de las mujeres. Pero existen investigaciones que demuestran que los hombres mienten sistemáticamente en las encuestas sexuales exagerando la frecuencia con la que acuden al autoerotismo, mientras que las mujeres mienten en sentido contrario, minimizando la frecuencia (es típica la respuesta femenina de hacerlo una vez al mes).

Si corregimos las afirmaciones de unos y otros, como han realizado algunas investigaciones serias, los datos tienden a converger: así, hombres y mujeres se masturban con una frecuencia similar.

“Los hombres comienzan a masturbarse antes que las mujeres”

Tampoco es cierto que los hombres se inicien en la masturbación antes que las mujeres por tener un órgano sexual tan “evidente” y que tienen que tocarse a diario por razones fisiológicas e higiénicas.

Está demostrado que hay más mujeres que hombres que se inician en la masturbación antes de los 10 años de edad. Lo hacen así entre el 20% y el 42% de las mujeres, al menos, y entre el 3% y el 13% de los hombres.

También hay un 42% a 52% de mujeres que comienzan a hacerlo, como los hombres, durante la adolescencia. Por eso, las mujeres aprenden a masturbarse espontáneamente con mayor frecuencia que los hombres (lo hacen siendo más niñas y sin haber hablado con nadie del tema), quienes suelen iniciarse más tarde, tras hablar con sus compañeros o leer sobre el tema. (mujeres: entre el 57% y el 62%; hombres: 28%).

“Las personas dejan de masturbarse cuando inician relaciones sexuales”
Otra vieja idea, falsa, que se resiste a sucumbir. Lejos de lo que afirma el tópico, los hombres y las mujeres continúan masturbándose después de establecer relaciones de pareja. Incluso aunque tales relaciones sean satisfactorias, el 75% de los varones y el 75% al 91% de las señoras emparejados continúan haciéndolo.

El 16 de julio de 2003, un equipo de investigación australiano, dirigido por Graham Giles de The Cancer Council, publicó un estudio médico y concluyó que la masturbación frecuente en los hombres puede ayudar a prevenir el desarrollo del cáncer de próstata, y que puede ser más efectivo que la eyaculación mediante el coito, porque no hay riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual, que incrementarían el riesgo de cáncer.

El informe, publicado por la revista “News Scientist”, asegura “que los hombres que eyaculan más de cinco veces a la semana entre los 20 y 30 años son un 30 por ciento menos propensos a desarrollar cáncer de próstata.

Se objeta que tales datos no dejan de ser meramente especulativos. Necesitarían mayor corroboración científica, y que se basen en un seguimiento regular de cientos de sujetos que escribieran un diario sexual. Puesto que está demostrado que los hombres refieren siempre masturbarse con mayor frecuencia de la real, es posible que la citada investigación, basada en los recuerdos de los sujetos estudiados, se encuentre sesgada por ese factor memoria

Tradicionalmente se ha dicho que la masturbación ha producido toda suerte de daños, que la moderna sexología ha demostrado que son falsos. Conviene no caer en el lado opuesto y darle a la masturbación mayores beneficios de los que ya reporta como parte integrante de la sexualidad de las personas.“[0]

La masturbación a lo largo de la historia
La medicina moderna reconoce que la masturbación no produce daños significativos a corto o largo plazo, y la considera una práctica normal, incluso antiestresante.
A lo largo de la historia, sin embargo, siempre hubo voces que gritaron que la masturbación era un acto inmoral. Y la base de tal criterio estaba en que la masturbación impedía que la especie humana se mantuviera viva sobre el planeta. Eso era evidente en el caso de la masturbación masculina por la emisión improductiva de semen. Y en el caso de la masturbación femenina también, pues, creían, si las mujeres se masturbaban podrían alejarse de los hombres por preferir autocomplacerse.

No fue hasta el siglo XVIII que al supuesto “daño moral” que ocasionaba la masturbación se añadió el “daño físico” y comenzó a decirse que la masturbación, además de condenar las almas, ocasionaba un número increíble de enfermedades. Se idearon muchos métodos para descubrir a los niños y niñas masturbadores, y se crearon numerosos remedios contra la masturbación. Algunos de ellos era: comer regularmente copos de maíz (lo dijo el médico apellidado Kellogg, dueño de la famosa marca), guantes ásperos, aparatos especiales que impedían acceder a los genitales, descargas eléctricas, tratar los genitales con ortigas, o extirparlos quirúrgicamente.

En décadas posteriores, el terrorismo psicológico reemplazó a las otras medidas. Por ejemplo, se decía a los niños que si se masturbaban les crecerían pelos en las manos, la cara se le volvería verde, se les secaría el pene o el clítoris, se volverían locos, les saldrían granos en la cara… En los EE. UU. y otros países angloparlantes, se comenzó a practicar de forma rutinaria la circuncisión neonatal debido a un supuesto efecto preventivo contra la masturbación y la clitoridectomía a las chicas que eran descubiertas haciéndolo. Esta última se abandonó bien entrada la década de 1930, pero la circuncisión neonatal de los varones se sigue practicando (con poco éxito, dada la gran extensión de la masturbación).» [1]

El hecho de que un acto sexual como la masturbación sea muy practicado por la mayor parte de las personas (especialmente varones) no lo convierte en admisible.

El vicio solitario (masturbación) consiste en abusar del propio cuerpo excitando los órganos genitales para procurarse voluntariamente el placer hasta el orgasmo. A veces, se comienza por mera curiosidad; pero si no se corrige esta inclinación se convierte en un vicio obsesivo que esclaviza a la persona y le desinteresa por todo lo demás: como le pasa al drogadicto.

La masturbación puede llegar a ser algo obsesivo en la persona. Hace del placer sexual algo egoísta, cuando Dios lo ha hecho para ser compartido dentro del matrimonio. Conozco casos de matrimonios fracasados porque uno de los dos, esclavizado por la masturbación, se negaba a las naturales expresiones de amor dentro del matrimonio.

Quien se deja esclavizar del vicio de la masturbación puede arruinar la armonía sexual de su matrimonio. Una mujer joven se quejaba en la consulta de un médico de que su marido tenía con ella muy pocas relaciones sexuales. Él reconoció, delante de ella, que prefería masturbarse .

Quien tiene la desgracia de verse esclavizado de esta mala costumbre debe poner el mayor esfuerzo en corregirse cuanto antes. Este vicio encadena fuertemente, cada vez es más difícil desligarse de él, y cuando tiene esclavizada a una persona, la envilece, la embrutece, anula su voluntad, destroza su carácter, perturba el desarrollo de su personalidad, debilita la fe, produce desequilibrio nervioso, hace egoístas e incapacita para amar a otra persona.

No se puede abusar del organismo. La naturaleza pasa después la factura. El cuerpo humano tiene sus límites. No se pueden gastar las energías destinadas al desarrollo integral de la persona humana.

Y cuando la masturbación es un vicio esclaviza como todos los vicios.
‘Cuando la masturbación se convierte en hábito, debe ser calificada como falta de madurez. (…) Cuando la masturbación presenta síntomas de psicosis y neurosis, debe buscarse la ayuda de un profesional que la someta a un tratamiento adecuado. (…) Las fuentes que dan pábulo a la fantasía -lecturas, televisión, cine- han de considerarse como la base de muchas acciones que no deberían haber tenido lugar, si no hubiesen sido estimuladas’.

Hay maníacos sexuales que buscan el placer una y otra vez por sí mismo, y caen, como los drogadictos, en el círculo de una insaciable repetición, con el fin de superar en cada nuevo intento, las incesantes frustraciones.

‘La masturbación hecha costumbre da por lo general seres psíquicamente replegados sobre sí mismos, especialmente incapaces de elevarse a un auténtico amor sexual’ (B. HÄRING: La ley de Cristo, 3º, 3ª, I. Ed. Herder. Barcelona).

El vicio de la masturbación es causa de muchos fracasos en los estudios y en el deporte. Esto lo saben muy bien los estudiantes y los deportistas.

Cuando un ser humano se habitúa a satisfacer un instinto en una forma determinada, puede llegar a perder, a través de un mecanismo psicológico, el deseo o la atracción por todas las demás formas.

El hábito de saciar el hambre sexual de una forma anormal y viciosa, puede llegar a provocar la repelencia por el acto natural, con lo cual el masturbador entra de lleno en el campo de la incapacidad sexual psicológica.

El vicio de la masturbación lleva a la eyaculación precoz en el matrimonio, que impide acomodarse al ritmo de la mujer que es más lenta, y es causa de graves problemas en la armonía sexual matrimonial.

Los médicos americanos que habían tratado a muchachas que se masturbaban, descubrieron que después de casarse resultaban esposas frígidas.

Dice el Dr. Luis Riesgo: ‘No es inteligente considerar la masturbación como algo natural, pues causa una serie de trastornos en el adolescente. No sólo en el campo religioso, sino en el afectivo, psicológico, intelectual, etc., donde se hacen sentir sus malos efectos. (…) El que en plena adolescencia el joven sienta fuertemente el impulso sexual, tiene un profundo valor educativo. (…). Más tarde en su vida conyugal, muchas veces tendrá que dominar sus inclinaciones’ (Dr. LUIS RIESGO: Hablando en familia, III, 5. EAPSA. Madrid).

Estas partes del cuerpo deben respetarse con delicadeza, y sólo tocarlas por necesidad, limpieza, higiene, etc. Pero nunca tocar estos órganos sólo por gusto. Con eso no se juega.

Éste es un pecado degradante, repugnante, inconcebible en una persona delicada. Sin embargo, si después te da vergüenza confesarlo, entonces la desgracia es doble e irreparable. Si tuviste la desgracia de la caída, no permitas la de la vergüenza de confesarlo. Acude a un sacerdote y ábrele tu conciencia para que te perdone y te ayude a salir de tan triste estado. Ten confianza. Tienes remedio.

Muchos empezaron esta mala costumbre sin conocer su importancia. Bien porque lo descubrieron de un modo casual, bien porque fueron enseñados por otra persona que intencionadamente quitó importancia al asunto.

Pero la masturbación es un vicio que puede esclavizar fuertemente y transformar el carácter de la persona, y hasta su ideología religiosa.

La masturbación puede llevar a perder la fe. Muchas incredulidades han empezado en la masturbación. El joven siente inclinación a masturbarse, oye que la Iglesia lo prohíbe, y siente la tentación de dejar la Iglesia que le prohíbe lo que le gusta hacer, y quizás le cuesta trabajo evitar.

Dice José Antonio Sayés:’Pero, por otro lado, no podemos olvidar que la masturbación no contribuye a la superación del problema sexual o de la tensión de un momento dado. Conduce, por sí misma, a la larga, a una erotización mayor y a una obsesión creciente, de modo que a la larga el problema no se soluciona.

El sexo, no lo olvidemos, (Chauchard no se cansa de repetirlo) está sobre todo en la cabeza. Tiene una capacidad obsesionarte tal, que la solución del problema sólo se logra cuando el hombre consigue entregar su pensamiento a tareas que le ilusionen. La solución al problema del sexo, y a una obsesión excesiva, sólo se encuentra de modo indirecto, cuando el hombre consigue centrar su pensamiento en algo que le ilusiona. He sido testigo de cómo muchachos que se han entregado con ilusión a una ocupación deportiva, incluso en presencia de chicas, o a otro tipo de ocupación, no tenían problema alguno sexual; mientras éste surgía siempre que se dejaban llevar por el ocio’.

Es fácil que quienes han contraído el hábito de la masturbación experimenten un fuerte sentimiento de culpabilidad capaz de destruir todo estímulo de vida y de producir un permanente complejo de inferioridad. El único tratamiento pastoralmente eficaz es el de procurar abrir horizontes hacia expresiones plenas de la afectividad y hacia tareas culturales, profesionales, sociales y religiosas, que den sentido a sus vidas .

La gravedad de cada acto masturbatorio no siempre es fácil determinarla pues depende de muchas circunstancias y pueden darse atenuantes de la responsabilidad. Sin embargo se debe poner un serio empeño en evitarlo por el peligro de caer en la esclavitud del hábito.

Dice Robinson: ‘Los trastornos afectivos y algunas situaciones neuróticas provocan frecuentemente manifestaciones de auto erotismo, que alcanza, a veces, un carácter convulsivo claramente psicopático…

Está comprobado que la masturbación ejerce siempre una mala influencia, sobre todo en la psicología juvenil. Debilita la fuerza de voluntad, la confianza en sí mismo, y perturba el desarrollo de la personalidad. Crea melancólicos e introvertidos y, en el fondo, egoístas. La masturbación es una satisfacción sexual egoísta, que marca a la persona y la incapacita para el verdadero amor.

La masturbación es, muchas veces, un recurso barato y triste; una compensación, un consuelilto de segunda clase por algún otro éxito de cualquier otro tipo que no hemos sido capaces de conseguir.

Con todo, no todos los actos masturbatorios son de la misma gravedad. Cuando un joven tiene interés en corregirse y pone los medios que tiene a su alcance aunque tenga caídas, éstas pueden tener atenuantes a su culpabilidad. Siempre se puede acudir a Dios pidiéndole ayuda, pues Él nunca abandona a los que acuden a Él, pidiéndole ayuda para algo bueno y conveniente. Y como dice San Pablo: ‘Todo lo puedo en Aquel que me conforta’.

En la adolescencia, la masturbación puede aparecer como algo pasajero. Como eso de los granos.
Pero si es repetitivo, puede degenerar en hábito; y esto es grave. Lo lógico es que deje un sentimiento de culpa. Sin duda es mejor dominarse que dejarse vencer. Dominarse es señal de adultez. La victoria es señal de madurez. La caída es señal de debilidad; por eso deja sentimiento de culpa.

En la edad madura, la masturbación puede ser síntoma de algo más serio, sobre todo si es persistente. Puede indicar un estado de adolescencia mental, o alguna otra deficiencia psíquica. Se encuentra, desde luego, en muchos tipos de demencia senil y en el alcoholismo. En general puede aparecer en todos los estados mentales, en los que se dé una descohesión de la personalidad que tenga por consecuencia una pérdida de control de los instintos más primitivos’.

A veces las caídas en la masturbación no son por una intención lujuriosa. Son consecuencia de una depresión, una angustia, una ansiedad que no permite conciliar el sueño, etc. Casos así pueden remediarse con algún sedante inofensivo como Huberplex, Librium, etc.

También dice este documento que ‘la masturbación es un acto intrínseca y gravemente desordenado (n 9)’.
Y en 1983 el Vaticano ha publicado otro documento sobre la educación sexual donde dice: ‘La masturbación es un grave desorden moral .Y aunque sólo Dios conoce la responsabilidad moral subjetiva de cada acto, de ningún modo se puede sostener que en el campo sexual no se cometen pecados mortales’.

Pero no has de considerar pecado todos los tocamientos en tus órganos genitales. Pueden ser pecado los tactos encaminados a excitar el placer sexual; pero otros actos que se hacen por necesidad o por higiene, no son pecado alguno. Y en las conmociones orgánicas que sientas involuntariamente, reprime el consentimiento, y en paz. No has pecado contra la pureza. Aprende a distinguir entre el sentir y el consentir. Puede ser que a veces sientas movimientos contra tu voluntad en tus órganos genitales. Acostúmbrate a prescindir de esas sensaciones.

El pecado no está en el sentir, sino en el consentir. En el noveno mandamiento te expongo el modo de luchar contra estas tentaciones molestas.

Respecto a la referencia de la palabra sobre este asunto algunos citan el caso de Onán en Génesis 3:8:9, 10.

“Y sabiendo Onán que la descendencia no había de ser suya, sucedía que cuando se llegaba a la mujer de su hermano, vertía en tierra, por no dar descendencia a su hermano. Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y a él también le quitó la vida”.

Aunque muchos otros dicen que la práctica de Onán no era precisamente masturbación.

Sin embargo…En la lengua española se acepta el término onanismo como sinónimo de masturbación.

La clasificación exacta del acto que cometía éste caballero sería materia de largos debates para gente como los abogados de Clinton y Lewinsky.

En temas como éste en los que la Biblia no es precisamente específica nos ofrece pautas generales que deben primar nuestra conducta.

Es importante que nos demos cuenta que a pesar de que cada uno tenga su lista de valores en los que decida creer que algo es malo o es bueno la única que puede mostrarnos lo que es correcto es la palabra de Dios, si no estás de acuerdo con esto, no podrás explicarte lo que a continuación expongo.

He aquí una lista de principios prácticos, son de mi propia cosecha y es la primera vez que los comparto así que son susceptibles a que se pulan, te serán útiles para tomar una posición acerca del tema y hacerle frente como hombres o mujeres.

  • “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica”. 1 Corintios 10:23.
  • Muchos cristianos y no cristianos abusan de la libertad que Dios nos da.
  • Algunos incluso usan versículos como pretexto de algún defecto de su conducta y buscan su propio deleite y el pretexto siempre es el mismo…
  • - ¿Acaso en la Biblia dice que es pecado?
  • De esta manera he encontrado jóvenes que me dicen…
  • - ¿Acaso la Biblia dice que es pecado fumar?
  • - ¿Acaso la Biblia dice que es pecado tomar un vasito de vino de vez en cuando?
  • - ¿Acaso la Biblia dice que es pecado ver una película porno?
  • - ¿Acaso la Biblia dice que es pecado ir a la discoteca?
  • O como es el caso que nos toca.
  • - ¿Acaso la Biblia dice que es pecado masturbarse?

Cómo vimos en el versículo citado aquellos que gozan de una nueva vida en Cristo tienen libertad de hacer todo lo que deseen hacer pero no todo nos conviene o nos aprovecha y si no nos aprovecha o más bien nos hace daño.

  • ¿Por qué hacerlo?

Seguramente ahora te estarás preguntando…

  • - ¿Qué tanto me conviene o aprovecha el masturbarme?

Trataré de exponer algunas de las posiciones con las que me he topado cuando yo mismo formulé esta pregunta.

Hay quienes te van a argumentar que masturbarte no tiene nada de malo, es más, hay quienes te dirán que te será provechoso y se dé consejeros, padres de familia e incluso médicos que lo recomiendan tanto a jóvenes como a señoritas.

La enciclopedia Wikipedia dice que «Está demostrado científicamente que la masturbación es algo natural sin efectos negativos.»[2]

No obstante la única base “científica” con la que cuentan para decir que la masturbación es buena para la salud es que mucha gente lo hace y que (como todos sabemos), uno está muy tenso cuando se encuentra excitado sexualmente y que de alguna manera hay que relajarse.

Por otro lado están los que te dirán que masturbarte te causará daños psicológicos y físicos indecibles.

Otros que te dirán que te crecerán pelos en las manos (cosa nada deseable para un varón y menos para una señorita) hasta los que te dirán que esta práctica te hará morir las neuronas de tu cerebro como si tomaras alguna droga.

Estas afirmaciones tampoco tienen un buen asidero científico ni médico y en mi criterio no son argumentos que un joven o adolescente medianamente informado acepte para creer que la masturbación es mala.
¿Entonces es bueno o malo masturbarse?
Los principios siguientes te darán luces a cerca de lo que Dios piensa acerca del asunto.

  • “Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca”. 1 Corintios 6:18.
  • “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiéreis”. Gálatas 5: 17.

Los deseos de tu carne (entre ellos los sexuales) son en contra del Espíritu Santo que mora en ti desde el momento de tu conversión y los del Espíritu Santo contra la carne.

De más está decir que es bueno y saludable que un marido ame y desee a su esposa y viceversa, creo que eso no está en discusión.

Lo que digo aquí es que en el momento que un muchacho o una jovencita busca el deleite de su carne, el Espíritu que mora en él o en ella se contrita y con el tiempo hasta se llega a cauterizar su conciencia de tal manera que pierde la capacidad para discernir la voluntad de Dios.

Hay argumento bíblico para esto último 1 Timoteo 4:2.
En nuestro contexto latinoamericano acostumbramos decir frecuentemente…
- ¿Que tiene de malo si no hago daño a nadie?
O frases sinónimas.
La masturbación no conlleva ningún daño físico aparente, pero sí afecta seriamente al espíritu y al corazón del masturbador como veremos en el siguiente principio.

  • “Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón”. Mateo 5:28.
  • La palabra nos enseña que sobre toda cosa guardada, guardemos nuestro corazón, porque de él emana la vida (Proverbios 4:23).
  • Por otra parte Jesús nos enseñó que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón, por duro que parezca, en este punto es bueno que te acuerdes en que piensas mientras te masturbas, no ha de ser en el “examen de matemáticas” ni mucho menos en tu “lectura devocional”.

Si ya te has persuadido de que masturbarse es malo los siguientes principios te ayudarán a tomar victoria sobre éste aspecto de tu vida.

Debo decir que si no estas convencido de que masturbarse es malo no importa lo que hagas para dejarlo jamás podrás hacerlo así que si quieres dejarlo y todavía hay en ti dudas pide a Dios que te las quite.

Él lo hará.

  • “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”. 2 Corintios 10:5.

Un conocido maestro y amigo una vez me dijo una frase que a su vez leyó en algún lado y que me ha servido de mucho.

  • - No puedes evitar que los pájaros vuelen sobre tu cabeza, pero si puedes evitar que hagan un nido en ella.

En un mundo que explota el sexo más que ningún otro producto, no podemos evitar ser bombardeados continuamente con mensajes obscenos y de sexo explícito, proposiciones indecentes y pornografía allá donde vayamos.

En Internet, en los centros de estudios, en la calle, en los cines, en los medios de transporte, en el seno de nuestros hogares y aún en la propia iglesia se filtran mensajes destinados a seducirnos en ésta que es una de las áreas espirituales más flacas de todo ser humano.

Ocasionalmente no podemos evitar que nuestro cuerpo reaccione ante tales estímulos o que cierta frase, música o imagen despierte nuestra atención excitándonos, al fin y al cabo somos (como diría Jeremías) seres sensuales (es decir, con sentidos), lo que sí podemos evitar es que esos pensamientos permanezcan en nuestra mente durante más tiempo que el de shock, es decir, inmediatamente que vemos que se ha presentado una ocasión para fantasear con el sexo ilícito la desechemos y reemplacemos ese pensamiento con uno que sea de edificación en el espíritu, llevando nuestra mente cautiva a los pies de Jesús.

No se trata de ponerse a meditar como quien se da un martillazo en la mano mientras repite… no me va a doler, no me va a doler, no me va a doler, no me va a doler.

Se trata de tomar medidas prácticas como las de quemar todos esos videos, cassettes, cuadros y revistas con mensajes sexuales que tienes en tu casa y que te estimulan sexualmente a masturbarte.

Eliminar los enlaces de Internet de sitios pornográficos o desuscribirte de las listas de correo sensual u olvidar los números de llamadas eróticas o dejarte de juntar con aquellas amistades cuya influencia pueda de alguna manera impulsarte a seguir en el mismo mal hábito.

Es bueno advertirte que como supondrás aunque no la busques la tentación estará ahí, pero Dios te promete que no será más grande de lo que puedas manejar y además que te dará su Espíritu Santo para hacerle frente.

De tu actitud frente a situaciones delicadas y tu respeto hacia el sexo opuesto puede depender el testimonio de Cristo que los otros reciban.

  • “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”. Filipenses 4:8.

Es por demás conocido que sólo se puede vencer un mal hábito reemplazándolo por uno bueno.

Especialmente cuando el problema raya en el límite de la adicción si se intenta abandonar sin llenar el vacío que deja, genera ansiedad y nerviosismo que derivan en otro mal hábito o en una recaída.

La necesidad imperiosa e incontenible que sienten algunas personas por masturbarse o por disfrutar de la pornografía.

No es porque en el ser humano exista una necesidad básica y vital por hacer estas cosas, sino más bien se debe a que a fuerza de jugar con ellas con la tonta idea de poder controlarlas terminaron cayendo en la dependencia de éstos estímulos.

Llegando éstos a ser, en los casos más extremos de adicción, tan importantes como comer o hacer sus necesidades fisiológicas.

La solución ya sea que la persona se encuentre en cualquier nivel de dependencia o crea controlar su mal habito es reemplazarlo por uno bueno, como aconseja la palabra de Dios.

  • “… todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza en esto debemos pensar”. Filipenses 4:8.

Por ejemplo el tiempo que invertías en ver revistas sucias o literatura sensual ahora inviértelo en leer tu Biblia o hacer un estudio bíblico a la hora en que da esa novela que te estimula o la serie rosa de la televisión ni siquiera estés cerca de la televisión y busca ir a la iglesia o hacer deporte o estudiar…

  • “pero si no tienen don de continencia, cásense; pues mejor es casarse que estarse quemando”. 1 Corintios 7:9.

Quiero tomar este asunto con pinzas para que no se mal interprete.

Toda pareja joven sabe que guardarse puro en obediencia al Señor es una lucha grande.

Si tienes una novia(o) y ustedes cuentan con la venia de Dios, primeramente de sus padres y pastores en segundo lugar para casarse es preferible que lo hagan sin darle muchas largas al asunto a estarse quemando como decía Pablo.

De hecho la mayor parte de mis luchas y tentaciones finalizaron cuando contraje matrimonio.

Suena difícil y es cierto hay que estar preparados, este no es un consejo para parejitas de adolescentes o jóvenes inmaduros en todo caso creo que si no estás preparado para afrontar un noviazgo en serio y estar enamorando te hace pecar es preferible que termines la relación.

Yo mismo no me casé hasta cumplir los 30 años y para ese entonces tenía un título y un trabajo estable, pero me fue muy difícil.

Sobre todas las cosas busca refugio en el Señor Jesucristo.

El Salmo 119:9 dice…

  • “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra”.

Por último lo más importante de todo.

Busca al Señor en oración y lectura de su palabra por increíble que parezca para la lógica humana la lectura constante y metódica de la palabra de Dios limpia el accionar, el pensar y el sentir de quien la lee, me consta.

Proverbios 3:6 dice…

  • “Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas”.

Cuando entregas a Jesús un aspecto de tu vida él lo toma y se hace cargo en un 100% eso no es garantía de que en tu terquedad tú no te vuelvas a equivocar al fin y al cabo somos carne de pecado.

Sin embargo…

Él promete que va a enderezar tus veredas por más torcidas que éstas estén.

Nadie viene santo a los pies de Jesús, Romanos 3:23 dice que todos hemos pecado, pero podemos ser santificados con el perdón que él nos da.

Si no has recibido al Señor sinceramente y de corazón hazlo ahora mismo, si ya lo has hecho y aún así, caíste hoy es tiempo que te levantes y confieses tu pecado al Padre que está ansioso de perdonarte y limpiarte de toda la maldad (1 Juan 1:9).

Espero que esto le sea de utilidad a los cientos que tienen que tratar con el problema de la masturbación en su persona o que ministran a hijos o discípulos que están luchando con ella.

Dietrich Bonhoeffer define la tentación: “Cuando el deseo se apodera de nuestro cuerpo se enciende un fuego secreto y ardiente. La carne arde y se inflama. Dios y su Palabra se vuelven totalmente irreales. La mente y la voluntad se hunden en la más profunda oscuridad. El poder de discernimiento y de decisión nos son quitados. En ese momento, Satanás no nos llena de odio hacia Dios, sino de olvido de Dios”. [3]

Además está el daño psicológico y emocional que desemboca en una actitud nociva hacia el sexo puro causada por el recuerdo de las aventuras sexuales que siempre acompañan la mente de quienes se han masturbado.[4]

A lo mejor te preguntás porque si “Dios había dicho en el Antiguo testamento que las mujeres, durante su periodo de menstruación eran IMPURAS!!! Se sigue aceptando hoy en dia eso?? Porque si ese pensamiento arcaico ya no se tiene, otros como el que la masturbación es pecado aun siguen vigentes??”

La respuesta es que las leyes de santidad que son espirituales y las leyes de Dios relacionadas con la fe, con la moralidad siguen vigentes, ya que son espirituales y no legales. Lo de la menstruación tenia que ver con las leyes ceremoniales; esas si se abolieron definitivamente. El resto, o sea las leyes espirituales y morales, continúan, porque no son algo ceremonial, o algo legal, terrenal nomás, sino que son principios espirituales, como no matar,no robar, etc.

Recuerda algo muy importante, respecto a las fantasías,que dijo Samuel Johnson: “Se puede tener por compañera la fantasía, pero se debe tener como guía a la razón.”

Por este motivo les digo: “En esto pensad…”

Filipenses Cap. 4:8-9 “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros. Por lo tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia,

Filipenses Cap. 2:2-10 “Completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre,para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”

Muchas veces en la vida podemos caer en adicciones o costumbres no tan buenas o malas, llevados de la mano de amistades falsas, pero después cuando comprendemos intentamos salir, y eso no es tan facil, y muchos son los que luchan por mantenernos en ese poso. la adiccion al alcohol el tabaquismo la lujuria, la masturbación,etc son la adicciones mas frecuentes, y si logramos salir son muchos los que procuran hacernos volver, se valen de toda clase de artimania, como dice aquel proverbio: “la artimaña de la ramera”

Deberiamos estar atentos a esas cadenas que todos llevamos y no somos conscientes, las cadenas de habito diario,que nos llevan a la monotonia y aburrimiento. Si prestaramos atención a lo que hacemos a diario tal vez despertariamos de un letargo en que inconscientes estamos, si simplemente cambiamos de ruta para ir al trabajo, de dia para ir al gimnasio, de comida familiar ,de dia de relaciones, nos dariamos cuenta que nos cuesta romper esas cadenas que nosotros mismos vamos creando y pasariamos a vivir con más ilusión y atentos a todo lo que nos rodea.

Porque como dijo Johann Christoph Friedrich von Schiller, Poeta y dramaturgo alemán. ” Quien vive entre los deleites y los vicios ha de expiarlos luego con la humillación y la miseria.”

Notas

[0] http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_3073000/3073325.stm

[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Masturbaci%C3%B3n

[2] Ibid

[3] http://www.pibjuarez.com/Pastor/SESION5.pdf

[4] Ibid

Fuentes:

SALOMÓN Y LA REINA DE SABA

SALOMÓN Y LA REINA DE SABA

SALOMÓN Y LA REINA DE SABA

La Reina de Sabá llegó a Salomón con el propósito de probarle con preguntas que causasen perplejidad, acerca de todo lo que se hallaba en su corazón, Salomón a su vez le declaró todo lo que se relacionaba con él y ya no hubo secretos que le escondiera……De esa forma el rey Salomón dió a la reina de Sabá todo cuanto ella le pidió

Así cuenta la Biblia las razones de la visita de la reina de Saba, así quiero comenzar haciendo yo, porque encierra toda una bella historia de amor, que merece ser contada.

En el Antiguo Testamento se alude frecuentemente a los sabeos como oriundos de Saba o Sheba, la cita más importante es la relativa a la visita de la reina de Saba a Salomón (I Sam.10) El pueblo sabeo alcanzó gran riqueza e importancia comercial como intermediario en el comercio entre Oriente y los países mediterráneos. Poseía múltiples colonias en el continente africano. Floreció especialmente entre los ss. XI y I a.de J.C.

En los días de Salomón, rey de Israel, se viajaba más que antes, y la fama de su majestad, riqueza y sabiduría llegó hasta lo que entonces se consideraba los fines de la tierra, despertando el interés y curiosidad de la reina de Seba.

Parece que los viajeros que entonces llegaron a la corte de la reina hubiesen hablado de Salomón con grande entusiasmo, y la prudente reina resolvió hacer el viaje largo hasta Jerusalén para conocer, si fuese posible, tan digno personaje como este rey.

De por medio había largo trecho de desiertos peligrosos, donde habitaban algunas tribus salvajes que solían robar a los que pasaban. Y también había peligros de sed y de fieras, y un sol abrazador para afligirles. Ninguna de estas cosas impidieron a la reina de su propósito de conocer a Salomón.

King Vidor, se encontró con una película de encargo al final de su carrera , una película al gusto de la época, con una GINA LOLLOBRIGIDA impecable, seductora, casi un pecado para la vista, que dirige sus seducciones hacia el galán por excelencia del cine: TYRONE POWER. Conociendo la enorme capacidad del director de Duelo al Sol, su tremenda forma de extraer al macho dominante sobre la hembra, para luego sucumbir con ella, estamos sin duda ante una de esas películas que pudieran haber sido perfecto eslabón para Power, de no haber fallecido a los pocos días de comenzar el rodaje, siendo sustituido por un siempre eficaz y camaleónico Brynner. La seducción de la hembra queda perfecta, ante la masculinidad de un actor al que no se le ha dado la suficiente categoría….

El rodaje de este film se llevó a cabo íntegramente en territorio español, mas concretamente en EL ESCORIAL, se utilizaron miles de extras, se pidieron al Ministerio de Defensa cientos de soldados, y puedo asegurar, que las escenas de masas fueron cuidadas al máximo. Resulta curioso, pero a veces contemplando este film, la mente viaja sin yo quererlo a las labores épicas del maestro de maestros en cuestiones bíblicas: CECIL B. DEMILLE, lógicamente salvando las distancias, aunque para ser honesto conmigo mismo, siempre separo el trabajo de un artesano con la de otro, ninguna labor es igual, aunque se toquen temas parecidos. DEMILLE es grandioso, espectacular, detallista, VIDOR sabe sacar mas el interior de los personajes que bailan bajo su batuta, sus seres son mas humanos y en este film, les deja a merced del oro, el rojo y el azul, colores por otra parte regios y fuertes, y les abre al mismo tiempo un interior que en cierta medida DEMILLE no supo conseguir.

La secuencia final, donde Gina sale del templo de Salomón es de una belleza enorme, serena, brillante….el pueblo la espera, el pueblo quiere demostrar lo que piensa de ella con piedras en la mano. No nos hace falta nada mas, no hay dialogo….solo el lento caminar de una mujer, una simple mujer, reflejada por una Gina inolvidable. El cine aquí se rencuentra con el espectador, nos da una longitud plena de su capacidad, y nos envuelve con la belleza de ese azul roto pastel, la importancia que tiene en la vida de los humanos el mas bello de los sentimiento. Secuencia digna de mencionar.

Gina es el film, como fué Elizabeth Taylor a Cleopatra, o como Kim en Vértigo…..y como muchos de los rostros mas brillantes del cine lo fueron a sus trabajos, dando tonalidad y magia, al tiempo que ensalzan una labor de equipo, esa es la opinión, mas elaborada ahora que la de aquel joven ansioso de descubrimientos, de vida, de olvidar tristezas en aquellos cines de barrio de mi querido Madrid, Gina a pertenecido a ese tipo de mujeres que han hecho vibrar de algún modo este maduro hombre…y en su personaje de la reina de Saba, Gina da una muestra generosa de si misma, descubriéndose ante el Arca de la Alianza, descubriéndose ante Dios….

!Tremendo!…asistimos al espectáculo de una simple mujer enamorada, de como redimir el pecado ante lo sobrenatural, implorando un perdón en dirección desconocida, pero vital, porque es la misma de su otro yo.

Salomón y la reina de Saba

Salomón (970-936 a.C.) fue el segundo hijo de David y Betsabé y tercer rey de Israel. Era una personalidad influyente, yerno del faraón egipcio Psusennes II y amigo del rey fenicio Hiram de Tiro. Su activa política exterior se basó en concertar tratados con sus vecinos para preservar la paz e impulsar el comercio. Llegó a almacenar riquezas fabulosas. Llevó a

cabo el proyecto de su padre de construir un templo. Sus operaciones militares fueron sobre todo defensivas, fortificando ciudades y reforzando el ejército. Su famosa sabiduría consistía en un gran sentido común con grandes dotes de comerciante, estadista y guerrero. Esta fama creció después de su muerte cuando siglos después fue admirado por musulmanes y judíos por igual. Se le atribuye la autoría del Cantar de los Cantares, El Eclesiastés y algunos Salmos. Su reino fue desmembrado tras su muerte (936 a.C.). Con el incesante crecimiento de su harén, oficiales y servidores, su gobierno degeneró en la explotación y la esclavitud de sus súbditos.

La reina de Saba:

Ignoramos si realmente existió la reina Balquis de Saba que se entrevistó en Jerusalén con el rey Salomón.

Beduinos y comerciantes árabes llevaban incienso y mercancías preciosas con destino al Mediterráneo por una importante ruta que terminaba en Palestina. Y vino a Jerusalén con camellos cargados de especias y mucho oro y piedras preciosas y se presentó a Salomón y le habló de todo lo que se había propuesto decirle.(Primer Libro de los Reyes).

Es muy posible que la reina de Saba no se limitara a plantear acertijos al monarca judaico, sino que es probable que tuvieran una animada conversación política. Y los presentes que le hizo de oro y especias raras fueron menos un premio a su “sabiduría y su excelencia” que la compensación de unas concesiones políticocomerciales que Israel hizo a los sabeos. Las fuentes históricas abisinias indican cosas completamente distintas: el contacto entre Salomón y la reina de Saba resultó un idilio. En el siglo XIV d. J.C. nació en Abisinia una novela fabulosa que lleva el título Kebra Nagast (”La magnificencia de los reyes”) y que se basa probablemente en antiguas tradiciones populares. En Abisinia, la citada novela es considerada todavía una fuente histórica de primerísima calidad., y lo que en ella se dice acerca del rey judaico y de la reina Balquis, es dogma de estado indiscutible. La reina Balquis, según sostiene el Kebra Nagast, de su viaje a Jerusalén no sólo se llevó es testimonio de la sabiduría de Salomón, sino también el de su virilidad: dio a luz un hijo de Salomón, al que puso el nombre de David y que más tarde, bajo el nombre de Menelik I, había de fundar la dinastía “salomónica” de Abisinia, actualmente reinante. (Wendt)

El Templo de Salomón en Jerusalén:

El pueblo de Israel huyó de Egipto después de sufrir la persecución, la semi-esclavitud y el trabajo forzado. Se asentó en Palestina y con un esfuerzo militar durísimo y prolongado llegó a imponerse a filisteos (palestinos) y jebuseos. Salomón fundó su capital en una ciudadela jebusea a la que llamó Yerushalayim (Ciudad de la Paz). Para señalar el fin del nomadismo y remarcar el carácter teocrático del pueblo de Israel el rey David mandó construir un gran templo. Su hijo Salomón pagaba siete mil toneladas de trigo y siete mil hectólitros de vino al año a Hiram a cambio de madera de cedro, arquitectos, especialistas y albañiles. La cortina que separaba el Sancta Sanctorum del santuario era de púrpura y oro. El Arca de la Alianza estaba rematada por dos gigantescas estatuas en forma de querubín de casi cinco metros de altura. En el año 586 a de C. Nabucodonosor de Babilonia arrasó Israel, saqueó e incendió el Templo y deportó a los habitantes de Jerusalén a Mesopotamia. Según la tradición el Arca de la Alianza no fue profanada porque el profeta Jeremías la ocultó en el lugar donde permanece perdida desde entonces. Sesenta años después Zorobabel con la ayuda del rey persa Ciro (el destructor de Babilonia) reconstruyó el Templo, que volvió a ser saqueado. Herodes el Grande, en la época de Jesús no había terminado la restauración promovida principalmente por Judas Macabeo dos siglos antes. En el año 70 de nuestra era, Tito, hijo del emperador Vespasiano destruyó el templo hasta sus cimientos durante una sangrienta represión. 62 años más tarde, tras la revuelta de Bar Kokheba, Jerusalén perdió su población y su nombre. Los árabes conquistaron Jerusalén en el año 638 y construyeron sobre el Templo la mezquita de Omar (Al-Aqsa). El bien más precioso del estado de Israel, unas desgastadas piedras donde se llora la libertad perdida, es lo único que se conserva del Templo.

La pasión que nace entre ambos monarcas está reflejada con aroma a incienso en todo el film, es como si después de volver de un día cotidiano, nos dijesen que abramos los ojos, aspiremos el humo fatuo que produce el deseo de amar y sentirse amado..

Vemos complacientes como esa hermosa mujer se acerca lentamente al hombre, no al rey, no al sabio que todos admiran, al profeta, ella se dirige al hombre y creo que Gina nunca estuvo mejor, salvo en las escenas clave de esa otra hermosa película, protagonizada también por ella que es DESNUDA FRENTE AL MUNDO…Las artimañas de la araña se abren como un enorme abanico de colores y vemos como la columna

salomónica se va rindiendo a los encantos de una tela perfectamente tejida…….

Hermosa secuencia, vibrante secuencia….

Es como el resumen del amor: hermoso y vibrante.

Sirvan también las imágenes.

Se cuenta que el director Vidor estuvo a punto de abandonar el rodaje del film debido a los innumerables problemas que tuvo con la policía española… Estaban constantemente vigilando el rodaje, siempre tenían una pareja de guardias, desde la mañana, hasta que todos abandonaban el rodaje y se marchaban a sus hoteles. La fama de Gina, su hermosura, su vestuario en el film, y la censura apocalíptica de la época franquista en España enviaban a diario la vigilancia de las fuerzas de seguridad, afortunadamente Vidor sabia como torear e hizo lo que quiso al final, dejando con poca ropa a Gina en la danza ante su dios pagano sin ningún impedimento y sus pechos fueron en aquellos años cincuenta los mas fotografiados. Ahora al cabo de los años, y viendo las fotos que existen, todos los cinéfilos del mundo tenemos una deuda pendiente con el director.

Me contó un amigo mío, hombre ya de edad, que en aquellos días frecuentaba mucho los alrededores de EL ESCORIAL, y era muy normal ver a Gina acompañada del bailarín Antonio, figura grande de la danza española….Se cuenta que ambos vivieron un romance en aquellos días, la prensa lo aireaba una y otra vez, pero según propias palabras de mi confidente, aquello no era un romance, era una simple forma de dar publicidad a la estrella y al film. Antonio era un grande de la danza, no creo que exista otro como él, pero el campo floral de Gina requería abono procedente de los dioses del Olimpo.

La película tiene un enorme fallo, un tremendo fallo y es la desdibujada figura del Rey Salomón, los guionistas, salvo en contadas ocasiones, como el famoso juicio, el sabio queda relegado a un segundo termino y nos deja ver simplemente el hombre…¿O eso era realmente lo que pretendían ellos y el director?, yo, personalmente creo que ahí es precisamente donde cojea el film, Salomón fué una figura grande de la Biblia, de la historia de la humanidad, y muy a pesar mío, pues cuando escribo sobre una película, pretendo que sea sobre films que tengo en altísimo lugar, debo reconocer que hubiera sido una obra redonda de haberse volcado sobre el personaje que Yul interpreta de forma impecable. Tal vez Vidor sea demasiado terrenal, tal vez la productora quería un vehículo de lucimiento para una Gina realmente espléndida, tal vez hubiera por el medio factores que pesaban mucho y sobre los cuales nadie tuvo la fuerza suficiente para levantar, con todo y con eso cabe destacar dos escenas, el juicio y el milagro……Lástima señor Vidor, tanto la historia, como las generaciones actuales, bastante interesadas por el cine clásico, le hubieran quedado completamente agradecidas de haber completado este fantástico puzzle, que por otro lado es claro ejemplo de lo que es el Séptimo Arte.

Hermosas escenas ante el Arca de la Alianza

Hermosas escenas ante el Arca de la Alianza

Miremos SALOMÓN Y LA REINA DE SABA con esas gafas de relieve de los años sesenta y dejémonos llevar por la visión realista del espectáculo por el espectáculo, dejemos nuestras manos en el regazo de las búsquedas de placeres y que la lluvia al humedecernos, nos vuelva a recordar que entre ese placer terrenal existe otro también importante y no menos excitante…..! hermoso !… y que no es simple entretenimiento…..sino una forma de vida….

El rey Salomón y la Reina de Saba en el Corán

« “Se le dijo (a la reina): ‘¡Entra en el palacio!’. Cuando ella lo vio, creyó que era un estanque de agua y se descubrió las piernas. Dijo él (Salomón): ‘Es un palacio pavimentado de cristal’. Dijo ella: ‘¡Señor! He sido injusta conmigo misma, pero, como Salomón, me someto a Dios, Señor del universo’” (C. 27:44)

Los registros históricos consideran que el encuentro de Salomón y la reina de Saba se produjo a la luz del día, según las investigaciones hechas en el antiguo país de Saba en el sur de Yemen. Los estudios de las ruinas revelaron que una “reina” vivió allí entre los años 1000 y 950 AC, y que viajó hacia el norte (Jerusalén).

Detalle de lo sucedido entre ambos gobernantes, las capacidades políticas y económicas de los mismos y los respectivos regímenes que tuvieron y otros datos, se explican en el Corán en el capítulo “Las Hormigas”. La historia, que abarca una gran parte de ese capítulo, da inicio a las referencias sobre la reina de Saba con las noticias que el Hudhud (el pájaro llamado abubilla) –miembro del ejército de Salomón– da a éste.

“No tardó (la abubilla) en regresar y dijo: ‘Sé algo que tú no sabes, y te traigo de los saba una noticia segura. He encontrado que reina sobre ellos una mujer, a quien se ha dado de todo y que posee un trono augusto. He encontrado que ella y su pueblo se postran ante el sol, no ante Dios. El demonio les ha engalanado sus obras y, habiéndoles apartado del Camino, no siguen la buena dirección, de modo que no se prosternan ante Dios, Que pone de manifiesto lo que está escondido en los cielos y en la tierra, y sabe lo que ocultáis y lo que manifestáis. Dios, fuera del Cual no hay otro dios, es el Señor del Trono augusto’. Dijo él (Salomón): ‘Vamos a ver si dices verdad o mientes” (C. 27:22-27)Después de recibir esas noticias de la abubilla, Salomón le dio las siguientes órdenes (al pájaro): “Lleva este escrito mío y échaselo. Luego, mantente aparte y mira qué responden” ( C. 27:28 )

A continuación de eso el Corán nos relata los acontecimientos desarrollados a partir de que la reina de Saba recibió el escrito.

² Dijo ella: ¡Dignatarios! Me han echado un escrito respetable. Es de Salomón y dice: ‘¡En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso! ¡No os mostréis altivos conmigo y venid a mí sumisos!’“. Dijo ella: ¡Dignatarios! ¡Aconsejadme en mi asunto! No voy a decidir nada sin que seáis vosotros testigos“. Dijeron: Poseemos fuerza y poseemos gran valor, pero a ti te toca ordenar. ¡Mira, pues, qué ordenas!. Dijo ella: Los reyes, cuando entran en una ciudad, la arruinan y reducen a la miseria a sus habitantes más poderosos. Así es como hacen. Yo, en cambio, voy a enviarles(a Salomón y sus súbditos) un regalo y ver con que regresan los enviados. Cuando llegó a Salomón, dijo: ¿Queréis colmarme de hacienda? Lo que Dios me ha dado vale más que lo que El os ha dado. No, sino que sois vosotros quienes están contentos con vuestros regalos. ¡Regresa a los tuyos! Hemos de marchar contra ellos con tropas a las que no podrán contener y hemos de expulsarles de su ciudad, abatidos y humillados. Dijo él (Salomón): ¡Dignatarios! ¿Quién de vosotros me traerá su trono antes de que vengan a mí sumisos?. Uno de los genios, un ifrit (entre los genios el más poderoso), dijo: Yo te lo traeré antes de que hayas tenido tiempo de levantarte de tu asiento. Soy capaz de hacerlo, digno de confianza. El que tenía ciencia de la Escritura dijo: Yo te lo traeré en un abrir y cerrar de ojos. Cuando lo vio puesto (junto) a sí, dijo: Este es un favor de mi Señor, para probarme si soy o no agradecido. Quien es agradecido, lo es en realidad, en provecho propio. Y quien es desagradecido… Mi Señor Se basta a Sí mismo, es generoso. Dijo (Salomón): ¡Desfiguradle su trono y veremos si sigue la buena dirección o no!”. Cuando ella llegó se dijo: ¿Es así su trono?. Dijo ella: Parece que sí. Hemos recibido la ciencia antes que ella. Nos habíamos sometido (a Dios). Pero lo que ella servía, en lugar de servir a Dios, la ha apartado. Pertenecía a un pueblo infiel. Se le dijo: ¡Entra en el palacio!. Cuando ella lo vio, creyó que era un estanque de agua y se descubrió las piernas. Dijo él: Es un palacio pavimentado de cristal. Dijo ella: ¡Señor! He sido injusta conmigo misma, pero, como Salomón, me someto a Dios, Señor del universo“² . ( C. 27:29-44 )

El Palacio de Salomón

Según otros detalles que se dan en el Corán, Salomón tenía la tecnología más avanzada de la época. En su palacio tenía conspicuas obras de arte y objetos valiosos, que impresionaban a cualquiera que los viese. El Corán describe el palacio en el último versículo visto, con su entrada hecha de cristal, y los efectos que produjo en la reina de Saba.

El palacio del profeta Salomón es llamado “El Templo de Salomón” en la literatura judía. Hoy día solamente está en pie la “Pared Occidental”, a la que los judíos denominan “El Muro de los Lamentos”. La razón por la que este palacio y muchas otras construcciones fueron demolidas en Jerusalén en otro momento histórico, se debe a la conducta perjudicial y arrogante de los judíos de entonces. El Corán nos informa de esto como sigue:

“Decretamos en la Escritura respecto a los Hijos de Israel: ‘Ciertamente, corromperéis en la tierra dos veces (por lo que dos veces serían castigados) y os conduciréis con gran altivez. Cuando, de las dos amenazas, se cumpla la primera (la conquista de Jerusalén por Nabucodonosor y la destrucción de su templo, probablemente en 586 AC), suscitaremos contra vosotros a siervos Nuestros, dotados de gran valor y penetrarán en el interior de las casas. Amenaza que se cumplirá’. Más tarde, os permitimos desquitaros de ellos. Os dimos más hacienda e hijos varones e hicimos de vosotros un pueblo numeroso. El bien o mal que hagáis redundará en provecho o en detrimento vuestro. ‘Cuando se cumpla la última amenaza, os afligirán y entrarán en el Templo como entraron una vez primera y exterminarán todo aquello de que se apoderen’” (C. 17:4-7)

Todos los pueblos descritos hasta ahora merecieron el castigo debido a su rebelión e ingratitud frente a los favores de Dios. Por eso mismo sufrieron los desastres relatados. Los judíos, después de deambular de un lado a otro durante siglos, sin un país o estado propio, encontraron finalmente un hogar en las tierras santas en época de Salomón. Pero fueron destruidos nuevamente debido a las transgresiones cometidas más allá de todos los límites y debido a su desobediencia y corrupción. Los judíos modernos que se asentaron hace muy poco en la misma región, de nuevo están corrompiendo la tierra y actúan y se conducen “con gran altivez”, como lo hicieron antes de la primera advertencia.»

«En los días de Salomón, rey de Israel, se viajaba más que antes, y la fama de su majestad, riqueza y sabiduría llegó hasta lo que entonces se consideraba los fines de la tierra, despertando el interés y curiosidad de la reina de Seba.

Parece que los viajeros que entonces llegaron a la corte de la reina hubiesen hablado de Salomón con grande entusiasmo, y la prudente reina resolvió hacer el viaje largo hasta Jerusalén para conocer, si fuese posible, tan digno personaje como este rey.

De por medio había largo trecho de desiertos peligrosos, donde habitaban algunas tribus salvajes que solían robar a los que pasaban. Y también había peligros de sed y de fieras, y un sol abrazador para afligirles. Ninguna de estas cosas impidieron a la reina de su propósito de conocer a Salomón.

El Señor Jesús hizo referencia en su predicación a esta dama, Mateo 12.42, y dijo a sus oyentes: “La reina del sur se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará, porque vino de los fines de la tierra para oír la sabiduría de Salomón: y he aquí más que Salomón en este lugar.

El Evangelio es la presentación de las grandezas de nuestro Señor Jesús como el Hijo de Dios, nacido sin pecado de la virgen María, quien vivió y murió por salvar a los pecadores. Que hizo perfecta expiación de nuestras iniquidades cuando murió, y que resucitado en prueba de ello está sentado a la diestra de su Padre en gloria, donde vive para salvar a todos los que vienen arrepentidos a él.

Este es el día de anunciar la grandeza, no de una iglesia u otra, no de una religión u otra, sino de la gloriosa persona de Cristo. Su vida eterna depende de conocer a Cristo, de recibir a Cristo. “A todos los que le recibieron, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios, a los que creen en su nombre,” Juan 1.12. Tú puedes ser religioso, pero si no has recibido a Cristo como tu Salvador, las ceremonias no pueden limpiar las manchas de tu alma.

La reina de Seba entrevistó a Salomón con preguntas difíciles; cosas ciertamente que ni ella ni los suyos podían explicar ni comprender. Salomón le declaró todo. Tú también tienes tus dificultades. ¿Qué sucederá al hombre al morir? ¿Existirá todavía, o se acabará como el animal? Si existe después, ¿dónde estará? Todo lo explicaría Jesús, el mayor que Salomón, si tu vienes a El.

En San Lucas capítulo 16, el Señor Jesús cuenta de dos hombres que murieron. El uno abrió sus ojos en las llamas eternas del Hades; el otro fue al eterno descanso, salvado por gracia. Sólo el Señor Jesús ha podido revelarnos cosas semejantes.

Él nunca habló de un purgatorio ni de un limbo. Tales ideas han venido del paganismo, pero sí habló con claridad del infierno y del cielo. Si vienes a Él para ser lavado en su preciosa sangre, le conocerás como tu Salvador, y tú también quedarás estupefacto de las grandezas y glorias de la Persona mayor de Salomón.

Las riquezas que rodeaban a Salomón durante su reinado son figura de las glorias de nuestro Señor en su reinado futuro. Los que hoy sufren el desprecio con Cristo, gozarán con Él en aquella gloria celestial. ¿Dónde estarás tú en aquella eternidad?»

Fuentes:

De dónde provino la vida?- ¿El ADN apunta hacia la evolución o a un diseño inteligente?

De dónde provino la vida?

¿El ADN apunta hacia la evolución o a un diseño inteligente?

Por Charles Colson

En 1967 los astrónomos estaban alarmados por haber descubierto ondas de radio provenientes de espacio. Nuestro primer pensamiento, dijeron ellos, era que ésta era otra raza inteligente intentando comunicarse con nosotros. Le pusieron por nombre a las señales PHV que significa pequeños hombres verdes.

Pero resultó que habían descubierto una pulsar, una estrella que gira que imita una señal de radio.

¿Cómo pueden los científicos definir si algo proviene de una fuente natural o una fuente inteligente? Cuando piensas al respecto, ésta es la pregunta medular en el debate de la creación – VS – evolución: ¿Cómo podemos saber si la vida se originó por causas naturales o fue creada por un ser inteligente?

 

Piensa por un momento en algunas analogías comunes. Imagina que estamos viajando por Dakota del Sur y vemos una montaña con los rostros de cuatro presidentes de los Estados Unidos tallados en la roca. Inmediatamente reconocemos el trabajo de un agente inteligente. Nadie confundiría el Monte Rushmore con un fenómeno natural.

O imagina que encuentras la punta de una flecha al lado de un arroyo. Nadie le atribuiría la forma a la erosión del agua.

Esta capacidad para distinguir el trabajo humano de los productos de la naturaleza es crucial en la arqueología. Excavando entre el polvo en Mesopotamia, el arqueólogo tiene que decidir si lo que encontró es un trozo de roca o un pedazo de una vasija rota.

Estructura de un ADN en cuádruplex formada por repeticiones en los telómeros. La conformación de la estructura de soporte del ADN difiere significativamente de la t�pica estructura en hélice.

Estructura de un ADN en cuádruplex formada por repeticiones en los telómeros. La conformación de la estructura de soporte del ADN difiere significativamente de la típica estructura en hélice.

Es verdad que el mundo físico puede producir un patrón regular – como las ondas en la arena de una playa. O como los impulsos de radio que engañaron a los astrónomos y los hicieron pensar que habían encontrado pequeños hombres verdes. Pero lo que la naturaleza no puede producir es la complejidad.

Imagina que estás caminando por la playa y de repente te encuentras con unas palabras escritas en la arena Juan ama a Maria. Inmediatamente reconocemos un nivel de orden diferente de las demás ondas alrededor. – esto es a lo que los científicos llaman complejidad.

O imagina que estás viendo el cielo y de repente ves algo que parece blanco y esponjado como una nube, pero que se leen las palabras Toma Coca-Cola. Sin lugar a dudas concluimos que no es una nube normal y comenzamos a buscar alrededor por un piloto que esté escribiendo en el cielo.

Ya ves, la experiencia común de todos los días nos da una buena idea de las cosas que la naturaleza es capaz de crear por si misma – y de las cosas que sólo pueden ser creadas por una fuente inteligente.

Así que, ¿Qué nos dice esto del origen de la vida?

Animación de la estructura de una sección de ADN. Las bases se encuentran horizontalmente entre las dos hebras en espiral. Versión ampliada

Animación de la estructura de una sección de ADN. Las bases se encuentran horizontalmente entre las dos hebras en espiral.

En el núcleo de la vida está el ADN. Los genetistas nos dicen que la estructura del ADN es idéntica a un idioma. Actúa como un código – un sistema de comunicación molecular dentro de la célula.

En otras palabras, cuando los genetistas probaron la existencia del núcleo de la célula se encontraron con algo equivalente a Juan ama a Maria o Tome Coca-Cola.

Por supuesto, que el ADN contiene mucho más información que estas simples frases. La molécula promedio de ADN contiene tanta información como la biblioteca de una ciudad. Así que, si Juan ama Maria tuvo que ser escrito por un ser inteligente, ¿cuánto y más el código del ADN?

Que es el ADN

Estructura de un segmento de una doble hélice de ADN  

Estructura de un segmento de una doble hélice de ADN

El ácido desoxirribonucleico, frecuentemente abreviado ADN (y también DNA, del inglés DeoxyriboNucleic Acid), es un ácido nucleico que contiene las instrucciones genéticas usadas en el desarrollo y el funcionamiento de todos los organismos vivos conocidos y algunos virus. El papel principal de las moléculas de ADN es el de ser portador y transmisor entre generaciones de información genética. El ADN a menudo es comparado a un manual de instrucciones, ya que este contiene las instrucciones para construir otros componentes de las células, como moléculas de ARN y proteína. Los segmentos de ADN que llevan esta información genética se llaman genes, pero otras secuencias de ADN tienen funciones estructurales, o están implicadas en la regulación del empleo de esta información genética.

De izquierda a derecha, las estructuras de ADN A, B y Z  

De izquierda a derecha, las estructuras de ADN A, B y Z

Químicamente, el ADN es un largo polímero de unidades simples llamadas nucleótidos, con un armazón hecho de azúcares y grupos de fosfato unidos alternativamente entre sí mediante enlaces de tipo éster. Conectado a cada azúcar está cada uno de los cuatro tipos de moléculas llamadas bases nitrogenadas. La disposición secuencial de estas cuatro bases a lo largo de la cadena es la que codifica la información. Esta información es leída usando el código genético, que especifica la secuencia de los aminoácidos de las proteínas. El código es interpretado copiando los tramos de ADN en un ácido nucleico relacionado, el ácido ribonucleico (ARN), en un proceso llamado transcripción.

Dentro de las células, el ADN está organizado en estructuras llamadas cromosomas. Estos cromosomas se duplican antes de que las células se dividan, en un proceso llamado replicación de ADN. Los organismos Eukaryota (animales, plantas, y hongos) almacenan la inmensa mayoría de su ADN dentro del núcleo celular y una mínima parte en los ornánulos celulares mitocondrias, y en los cloroplastos en caso de tenerlos; mientras que en procarióticas (las bacterias y archaeas) se encuentra en el citoplasma de la célula. Las proteínas cromáticas como las histonas comprimen y organizan el ADN dentro de los cromosomas. Estas estructuras compactas dirigen las interacciones entre el ADN y otras proteínas, ayudando al control de las partes del ADN que son transcritas. Fue aislado por primera vez a partir del pus de vendas quirúrgicas deshechadas en 1869 por el médico suizo Friedrich Miescher.

Basado en la experiencia diaria – y después de todo, si la ciencia se supone está basada en la experiencia – se puede argumentar lógicamente que la vida fue creada por un agente inteligente.

Adaptado de: http://cadaestudiante.com/articulos/provino.html

Fuentes:

Una sentencia judicial prohíbe enseñar la teoria creacionista en Texas

Una sentencia judicial prohíbe enseñar la teoria creacionista en Texas

Mayo 5, 2008

En el blog oldearth.wordpress.com, encontré esta interesante nota que un joven científico español publicó, acerca del polémico debate creación vs. evolución en los Estados Unidos, en el estado sureño de Texas.

Charles Darwin, padre de la teor�a de la evolución por selección natural
Charles Darwin, padre de la teoría de la evolución por selección natural

Este joven científico, de especialidad microbiología, escribió que «En el último número de la revista Nature (Nature (2008), vol. 453: 15) podemos leer que el “Texas Higher Education Coordinating Board” ha votado unánimemente no conceder permiso al “Institute for Creation Research” (IRC) para impartir licenciaturas “on line” de educación en ciencias. Esto ha sido posible gracias a las recomendaciones del comisionado en educación superior Raymund Paredes el cual ha argumentado que “las creencias religiosas no son ciencias” y que “la religión posiblemente sea reconciliable con la ciencia, pero desde luego no son la misma cosa”.» [1]

Realmente, La batalla fe vs. ciencia está en plena efervescencia en estos momentos en los Estados Unidos, y de allí llegan las noticias.

En su blog, este científico comenta que «El 19 de febrero de 2008, Florida votó por adoptar un nuevo currículo de biología, que permite la enseñanza de la teoría de la evolución en toda su extensión. »[2]

Pero en Texas, donde la mayoria son bautistas del Sur,de la iglesia Metodista libre, adventistas del 7º día, y diversos agrupaciones y concilios pentecostales, hay un fuerte debate, de cuyo resultado, este científico entiende que «puede depender la forma de enseñar ciencias en EEUU. »[3]

Este científico, continúa relatando que «El ICR había solicitado en el estado de Texas, impartir un grado de master “on line” en ciencias. La propuesta fue admitida a trámite y en esta semana se ha conocido el primer veredicto. El ICR acepta la literalidad de la Biblia en todos sus aspectos. De acuerdo con su página web su clase de paleoclimatología trataría del “clima antes y después del diluvio”. Las clases de anatomía consistirían en “discusiones acerca de embriología e histología, especialmente dedicadas a la búsqueda de alternativas a la teoría de la evolución: la creación de estructuras funcionales en los animales” y en geología se enseñaría que “la creación se efectuó en 6 días”.»[4]

«El ICR tuvo su sede durante mucho tiempo en las cercanías de San Diego, hasta que en el año 2007 se trasladaron a Dallas, en lo que aparentemente parece un intento de extender su movimiento a otras zonas del país. California agradecerá esta mudanza; este estado batalló con el ICR contra la acreditación que en 1981 obtuvieron (gracias al apoyo de un funcionario que simpatizaba con esta asociación). Pero en Texas, el ICR tiene que ganarse la aprobación del consejo estatal de educación antes de poder empezar a buscar una acreditación definitiva.

Raymund Paredes ya declaró hace dos meses: “nuestro principal criterio será comprobar cómo el programa propuesto preparará a nuestros estudiantes para desarrollar de forma rigurosa una actividad científica en educación superior”.

La enseñanza en ciencias en EEUU se está jugando su futuro en batallas como ésta. Y por extensión a otros países, ya que no olvidemos que EEUU sirve cantera de preparación y perfeccionamiento de muchos científicos del mundo. El IRC tiene 45 días para plantear un recurso[5]

Recordemos que, como bien resume la enciclopedia Wikipedia este profundo y polémico tema que ha dividido la comunidad científica entre creacionistas y evolucionistas, «La evolución biológica es el proceso continuo de transformación de las especies a través de cambios producidos en sucesivas generaciones, y que se ve reflejado en el cambio de las frecuencias alélicas de una población.

Generalmente se denomina evolución a cualquier proceso de cambio en el tiempo. En el contexto de las Ciencias de la vida, la evolución es un cambio en el perfil genético de una población de individuos, que puede llevar a la aparición de nuevas especies, a la adaptación a distintos ambientes o a la aparición de novedades evolutivas. »[6]

Se debe disitnguir, como bien explica la enciclopedia Wikipedia, «entre hecho evolutivo y teoría de la evolución.

a. Se denomina hecho evolutivo al hecho científico de que los seres vivos están emparentados entre sí y han ido transformándose a lo largo del tiempo.

b.La teoría de la evolución es el modelo científico que describe la transformación evolutiva y explica sus causas[7]

Según explica la enciclopedia Wikipedia, «La evolución biológica es un fenómeno natural real, observable y comprobable empíricamente. »[8]

WIkipedia dice que «La llamada Síntesis Evolutiva Moderna es una teoría que actualmente proporciona explicaciones y modelos matemáticos sobre los mecanismos generales de la evolución o los fenómenos evolutivos, como la adaptación o la especiación. Como cualquier teoría científica, sus hipótesis están sujetas a constante crítica y comprobación experimental.

Dobzhansky, uno de los fundadores de la Síntesis moderna, definió la evolución del siguiente modo: “La evolución es un cambio en la composición genética de las poblaciones. El estudio de los mecanismos evolutivos corresponde a la genética poblacional.[8]

«La síntesis moderna de la evolución se basa en tres aspectos fundamentales:

  1. La ascendencia común de todos los organismos de un único ancestro.
  2. El origen de nuevos caracteres en un linaje evolutivo.
  3. Los mecanismos por los que algunos caracteres persisten mientras que otros desaparecen.» [9]

Evolución y religión

«Antes de que la geología se convirtiera en una ciencia, a principios del siglo XIX, tanto las religiones occidentales como los científico descontaban o condenaban de manera dogmática y casi unánime cualquier propuesta que implicara que la vida es el resultado de un proceso evolutivo. Sin embargo, a medida que la evidencia geológica empezó a acumularse en todo el mundo, un grupo de científicos comenzó a cuestionar si una interpretación literal de la creación relatada en la Biblia Judeo-Cristiana podía reconciliarse con sus descubrimientos (y sus implicaciones). Algunos geólogos religiosos, como Dean William Auckland en Inglaterra, Edward Hitchcock en Estados Unidos y Hugo Millar en Escocia siguieron justificando la evidencia geológica y fósil solo en términos de un Diluvio universal; pero una vez que Charles Darwin publicara su Origen de las Especies en 1859 la opinión científica comenzó a alejarse rápidamente de la interpretación literal de la Biblia.

Este debate temprano acerca de la validez literal de la Biblia no se llevó a cabo tras puertas cerradas, y desestabilizó la opinión educativa en ambos continentes. Eventualmente, instigó una contrarreforma que tomó la forma de un renacimiento religioso en ambos continentes entre 1857 y 1860.

A pesar que la teoría de la evolución ha sido demostrada científicamente, algunos grupos, principalmente en Estados Unidos, interpretan en las Escrituras que solo un ser supremo pudo crear directamente a los humanos y a otros animales como especies separadas y acabadas. Este punto de vista es comúnmente llamado creacionismo, y sigue siendo defendido por algunos grupos religiosos, particularmente los protestantes estadounidenses; principalmente a través de una forma de creacionismo contemporáneo llamado Diseño inteligente. Esto ha llevado a un duro conflicto entre la creación y evolución en la historia de la educación pública de este país, aunque actualmente más bien es un fenómeno local en algunos estados; ya que es obligatoria la enseñanza de la teoría de evolución. (aunque cabe destacar que también a afectado a otros países, por ejemplo, en el año 2005 en Italia hubo un intento de suspensión de la enseñanza de la teoría de la evolución).

En respuesta a la aceptación científica de la teoría de la evolución, muchos religiosos y filósofos han tratado de unificar los puntos de vista científico y religioso, ya sea de manera formal o informal; a través de un “creacionismo pro-evolución”. Así por ejemplo algunos religiosos han adoptado un enfoque creacionista desde la evolución teísta o el creacionismo evolutivo, en donde Dios provee una chispa divina que inicia el proceso de la evolución, y (o) donde Dios creó el curso de la evolución.»[10]

«A partir de 1950 la Iglesia Católica Romana tomó una posición neutral con respecto a la evolución con la encíclica Humani generis del Papa Pío XII. El Magisterio de la Iglesia no prohíbe el que —según el estado actual de las ciencias y la teología— en las investigaciones y disputas, entre los hombres más competentes de entrambos campos, sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo, en cuanto busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente —pero la fe católica manda defender que las almas son creadas inmediatamente por Dios—.. El Papa Benedicto XVI ha afirmado que existen muchas pruebas científicas en favor de la evolución, que se presenta como una realidad que debemos ver y que enriquece nuestro conocimiento de la vida y del ser como tal. Pero la doctrina de la evolución no responde a todos los interrogantes y sobre todo no responde al gran interrogante filosófico: ¿de dónde viene todo esto y cómo todo toma un camino que desemboca finalmente en el hombre?”.[11]

Retrato de Lamarck

Retrato de Lamarck

Conclución:

Para concluir este artículo, cito una vez mas la opinión de la enciclopedia Wikipedia, que resume muy bien la realidad actual respecto a este polémico debate, como no se había visto mas desde la época de la teoría heliocentrista: «En los países o regiones en los cuales de la mayoría de la población mantiene fuertes creencias religiosas, el creacionismo posee un atractivo mucho mayor que en los países donde la mayoría de la gente posee creencias seculares. Desde los años 1920 hasta el presente en los Estados Unidos, han ocurrido varios ataques religiosos a la enseñanza de la teoría evolutiva, particularmente por parte de los cristianos fundamentalistas y protestantes; si bien entre los últimos esta no es una posición unánime.»[12]

Creo que esto último lo dice todo.

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Notas:

[1] Una sentencia prohíbe enseñar creacionismo en Texas[2] Ibid[3] Ibid

[4] Ibid

[5] Ibid

[6] WIkipedia.com

[7] Ibid

[8] “Evolution is a change in the genetic composition of populations. The study of the mechanisms of evolution falls within the province of population genetics” (Dobzhansky, 1951), Ibid

[9] Ibid

[10] Ibid

[11] Benedicto XVI (2007): Encuentro del Santo Padre Benedicto XVI con los párrocos y sacerdotes de las diócesis de Belluno-Feltre y Treviso. Libreria Editrice Vaticana (En línea) Acceso 2008-03-10, Ibid

[12] Ibid

Fuentes:

Arqueólogos alemanes han encontrado los restos del palacio de la legendaria reina de Saba

Develan uno de los mayores misterios de la antigüedad: encuentran el palacio de la reina de Saba

  • El hallazgo ha sido responsabilidad de un grupo de arqueólogos alemanes que lleva ocho años trabajando en el país africano.
  • Queda desvelado con este decubrimiento uno de los mayores misterios de la antigüedad.
  • Los restos datan del S. X antes de Cristo.

Arqueólogos alemanes han encontrado los restos del palacio de la legendaria reina de Saba en la localidad de Axum, en Etiopía, y desvelado con ello uno de los mayores misterios de la antigüedad.
Los restos fueron hallados bajo el palacio de un rey cristiano. Los arqueólogos creen que Menelik I, rey de Etiopía e hijo de la reina de Saba y del rey Salomón de Jerusalén, fue quien ordenó levantar el palacio en su lugar final, al que habría sido trasladado desde una ubicación anterior.

Allí estuvo el ‘Arca perdida’

En ese palacio pudo estar durante un tiempo el Arca de la Alianza, donde, según fuentes históricas y religiosas, se guardaban las tablas con los Diez Mandamientos que Moisés recibió de Dios en el monte Sinaí. Destacan que en ese palacio había un altar en el que probablemente reposó el Arca, que según la tradición era un cofre de madera de acacia recubierto de oro.

La especial relevancia del lugar se ha transmitido a lo largo de los siglos

Las numerosas ofrendas que los científicos germanos encontraron en torno al lugar donde debió de estar el altar han sido valoradas por los expertos como una clara señal de que la especial relevancia del lugar se ha transmitido a lo largo de los siglos.El equipo, liderado por el profesor Helmut Ziegert, estudia en Axtum desde 1999 la historia de los principios del reino de Etiopía y de la iglesia ortodoxa etíope.

En “La nación”, diario de la República Argentina, en su edición del día 08 de mayo del 2008, comenta que «Un equipo de arqueólogos alemanes descubrió restos de la construcción en el norte de Etiopía, que datan de hace unos 3.000 años. Son los primeros rastros de la famosa reina, citada en el Antiguo Testamento. Se cree que en ese palacio estuvo el Arca de la Alianza, donde se guardaban las tablas con los Diez Mandamientos.

EL REINO PERDIDO. Parte de uno de los muros del palacio. (EFE)

El Antiguo Testamento la cita con el nombre de Makeda, aunque popularmente se la conocía como la Reina de Saba porque ejercía su dominio sobre ese territorio, ubicado en la antigüedad entre Etiopía y Yemen. Pero hasta ahora no había rastros de su existencia. Un equipo de arqueólogos alemanes de la Universidad de Hamburgo acaba de develar el misterio: encontró restos de su palacio.

El descubrimiento tuvo lugar en la ciudad santa de Axum, en el estado etíope de Tigray, al norte del país africano. La construcción tiene unos 3.000 años de antigüedad y está debajo de los muros del palacio de un antiguo rey cristiano.

“Las investigaciones demostraron que este primer palacio de la reina de Saba fue trasladado poco tiempo después de ser erigido, y nuevamente construido orientado hacia la estrella Sirio”, explicaron los arqueólogos.

El mayor tesoro que albergaba el palacio de la legendaria reina era probablemente el Arca de la Alianza, un cofre de madera de acacia negra recubierto de oro en el que, según fuentes históricas y religiosas, se guardaban las tablas con los Diez Mandamientos que Moisés recibió de Dios en el monte Sinaí.

El equipo de científicos de Hamburgo presume que Menelik I, rey de Etiopía e hijo de la reina de Saba y del rey Salomón de Jerusalem, según la tradición de la iglesia ortodoxa etíope, fue quien ordenó levantar el palacio en su emplazamiento final.

Los últimos resultados de las investigaciones realizadas en Axum indican que, con el arca de la Alianza y el judaísmo, llegó a Etiopía el culto a Sothis, que se mantuvo hasta el siglo VI de nuestra era. Dicho culto, relacionado con la diosa egipcia Sopdet y la estrella Sirius, traía consigo que todos los edificios de culto se orientasen hacia el nacimiento de esa constelación.

La reina de Saba levantó un imperio que abarcó desde Yemen hasta el este de Sudán, controlando el comercio entre África y Asia. El Antiguo Testamento habla de ella: relata que visitó Israel y se impresionó con la sabiduría de rey Salomón, quien la llevó a convertirse al monoteísmo y ensalzar a Yavéh.

La tradición religiosa etíope asegura que de la breve relación entre la reina de Saba y el rey Salomón nació un hijo, que posteriormente sería conocido como Menelik I, rey de Etiopía, quien presuntamente se llevó el Arca de la Alianza desde Israel a su país.»

«El equipo de arqueólogos, que trabaja en la zona desde 1999, basa su anuncio en la aparición de numerosas ofrendas en un templo, fechado en el siglo X antes de Cristo, localizado bajo otro de consagración cristiana. La cantidad de ofrendas y la orientación del templo, en dirección a la estrella Sirius, son los indicios esgrimidos por los arqueólogos alemanes en su escueto comunicado. El hallazgo suscita las dudas de distintos arqueólogos y estudiosos

Los argumentos del equipo alemán, dirigido por el profesor Helmut Ziegert y que estudia en Axum desde 1999 la historia de los inicios del reino de Etiopía parecen, según las informaciones recibidas hasta ahora, poco consistentes. No se habla de ninguna inscripción que pruebe el hallazgo.

Con respecto al palacio, el arqueólogo Helmut Ziegert presume que Menelik I, rey de Etiopía y según la tradición del país hijo de la reina de Saba (Makeda, en el relato etíope) y Salomón, fue quien ordenó construirlo. La familia imperial etíope se consideró siempre según la tradición descendiente de la pareja.

Alrededor de Menelik I se sostiene otra tradición que ha sido muy explotada en tiempos recientes por seudoarqueólogos, según la cual se llevó el Arca de la Alianza desde Israel a su país. En la búsqueda de la legendaria Saba y del Arca han participado numerosos aventureros. Por ejemplo, en 1934, Malraux emprendió una expedición en aeroplano a Yemen y el año pasado otros arqueólogos sugirieron que un templo hallado en Mareb (Yemen) estaba relacionado con la reina.

Ziegert, no obstante, es un arqueólogo veterano que el año pasado sorprendió a la comunidad científica al proponer que la sedentarización comenzó 400.000 años antes de lo previsto

LA REINA DE SABA
La reina de Saba está documentada casi exclusivamente en la Biblia y se la conoce –como hemos adelantado- por su relación con el rey hebreo Salomón, con el que supuestamente según la tradición habría tenido un hijo, Menelik I, y por la riqueza de su reino.

De la monarca sabemos poco, sustancialmente lo que cuenta la Biblia en 1 Reyes, 10: la reina viajó a Jerusalén para probar la sabiduría de Salomón con enigmas. Parece que hicieron buenas migas e intercambiaron regalos, pero luego se volvió a su casa (donde quiera que estuviese), sin más. La imagen de una mujer de bandera que seduce a un rey poderoso y listo no procede, pues, de la Biblia, aunque haya tenido un inmenso éxito en el arte, la literatura y el cine (y en otras tradiciones). De hecho, para muchos la reina de Saba tiene las hechuras de la voluptuosa Gina Lollobrigida en “Salomon and Sheba” (1959), de King Vidor.

Fresco de «Salomón y la Reina de Saba» en el centro de la Biblioteca de El Escorial

Fresco de «Salomón y la Reina de Saba» en el centro de la Biblioteca de El Escorial

DUDAS DE LOS EXPERTOS

Tres expertos españoles mostraron su sorpresa, su escepticismo e incluso su incredulidad respecto al anuncio, dado que la reina de Saba y su reino están ubicados en Yemen, al otro lado del mar Rojo. Se sabe que los sabeos atravesaron el estrecho de Bab El Mandeb, en el mar Rojo, y se asentaron en la actual Etiopía, donde establecieron un judeocristianismo que pervive. Pero ese viaje fue hacia el siglo VI a. C, esto es, cuatro siglos después de la fecha en que se sitúa dicho templo, descubierto esta primavera.

El comunicado de los arqueólogos es poco preciso, pero no parece que se hayan localizado inscripciones, “y la cultura sabea es epigráfica, de modo que es raro que no detallaran que aquel edificio era tan importante”, advierte un experto arqueólogo catalán. El catedrático emérito de filología semítica de la Universitat de Barcelona Gregorio del Olmo pone “en tela de juicio” el hallazgo mientras “no aparezca un friso explicativo”. “La reina de Saba posiblemente existió – añade-, pero dudo que el templo hallado sea el del personaje bíblico, aunque puede que los sabeos de Etiopía, en su tradición, lo establecieran en honor de aquel personaje”.»

El relato bíblico

Fresco de Piero della Francesca que reproduce la leyenda de la Santa Cruz, con la Reina de Saba visitando a Salomón

Fresco de Piero della Francesca que reproduce la leyenda de la Santa Cruz, con la Reina de Saba visitando a Salomón

«Según el Antiguo Testamento, la anónima reina de la tierra de Saba acude a Israel habiendo oído de la gran sabiduría del rey Salomón, llevando regalos de especias, oro y piedras preciosas (1° Reyes 10:1-13,2º Crónicas 9:1-12). El episodio también aparece en el Corán, que tampoco menciona el nombre de la reina; según esta versión, la reina quedó tan impresionada por la sabiduría y las riquezas de Salomón que se convirtió al monoteísmo, entonando una alabanza al dios Yahvé; el rey entonces la recompensó con otorgarle “cualquier cosa que desease” con tal de que la reina volviese a su reino. La reina regaló 4,5 toneladas de oro al rey de Israel.

La Reina de Saba vuelve a aparecer en Mateo 12:42, así como en Lucas 11:31, en donde Jesús afirma que, el día del juicio universal, ella y los habitantes de Nínive se levantarán para condenar a los hebreos que los habían rechazado, pues “ella acudió desde los confines del mundo a alabar la sabiduría de Salomón”.

Otros relatos

En la tradición de la Iglesia ortodoxa etíope, se señala que Salomón tuvo un hijo con la reina de Saba, llamado Menelik I, quien sería futuro rey de Etiopía; y quien la tradición dice que sacó el Arca de la Alianza de Israel, llevándosela a su reino.

Otros indican que Menelik fue hijo del arquitecto del templo Hiram y precursor de los constructores.»

«Makeda, la reina de Saba, referida en los libros Reyes y Crónicas de la Biblia, el Corán, y en la historia de Etiopía, fue la gobernante de Reino de Saba, un antiguo reino en el que la actual arqueología presume que estaba localizado en el actual territorio de Etiopía y Yemen. Sin ser nombrada explícitamente en el texto bíblico, ella es llamada Makeda en la tradición de Etiopía, mientras que en la islámica es conocida como Bilqis o Balkis (aunque no en el Corán). Otros nombres asociados a ella son Nikaule o Nicaula. Según algunos autores la reina de Saba tiene origen búlgaro.»

«La Reina de Saba, personaje bíblico, que además pertenece a la tradición islámica con el nombre de Bilqis y que según una leyenda etíope fundó la primera dinastía real como Makeda, esposa del rey Salomón. El libro de los Reyes de la Biblia (I Reyes:10) relata su visita a la corte de Salomón, en Jerusalén, con una caravana de camellos cargados de especias, oro y joyas, movida por la esperanza de impresionar al rey con su riqueza. Sin embargo, el esplendor de la corte de Salomón la abrumó, atribuyendo su prosperidad y la de sus súbditos al dios hebreo Yahvé. La reina acosó a Salomón con preguntas difíciles (que no aparecen citadas) y quedó sorprendida ante el conocimiento revelado por sus respuestas. Si la reina de Saba (una región que suele localizarse al suroeste, y a veces al norte de Arabia) fue un personaje histórico, lo más probable es que hiciera el largo viaje a Jerusalén por razones diplomáticas y comerciales más que por curiosidad. La prosperidad de Israel se atribuye a la expansión del comercio, sobre todo de metales, gracias al control de las rutas comerciales por tierra de Saba hacia el norte.

Una de las leyendas árabes en la que aparece como Bilqis relata cómo los espíritus guardianes de Salomón, para que no se enamorara de ella, le dijeron que la exótica reina tenía las piernas velludas y pezuñas de burro. Cuando Bilqis se acercó al trono del rey confundió con agua el suelo transparente de cristal y se levantó el vestido revelando sus piernas efectivamente velludas.»

Fuentes:

Representantes de iglesias salvadoreñas transcriben la Biblia

Representantes de iglesias salvadoreñas transcriben la Biblia

EL SALVADOR – Representantes de diferentes expresiones religiosas participaron en el proyecto denominado “Los pueblos del mundo escriben la Biblia”.

El proyecto, que incluye la participación de representantes y fieles de las diferentes religiones que se practican en El Salvador y en el resto del mundo, consiste en que transcriban versículos de la Biblia con su puño y letra.

Miembros del movimiento Religiones por la Paz de El Salvador, se dieron cita en la Iglesia San Juan Evangelista para participar en la transcripción de los versículos bíblicos.

La idea del proyecto es la de conseguir que las personas alrededor del mundo, sin importar su denominación religiosa escriban manualmente los versículos de la Biblia y, al estar finalizada, los manuscritos serán enviados a la Casa Mundial de la Biblia, ubicada en el Valle de la Biblia, Israel, donde serán exhibidos.

Las personas que participen transcribiendo los pasajes de la Biblia recibirán un diploma de participación y deberán llenar una ficha con sus datos personales, los cuales también servirán para registro.

La Biblia es el libro sagrado que ha sido traducido a más de 2 mil 35 idiomas y lenguas, y es el más leído en todo el mundo.

Al evento asistió el Embajador de Israel acreditado en El Salvador, Mattanya Cohen, y el creador del proyecto Amos Rolnik; así como Monseñor Ricardo Urioste, quien representó a la Iglesia Católica; el rabino Pablo Berman; Claudio Kahn, miembro de la comunidad judía, y el obispo de la Iglesia Episcopal en El Salvador, Martín Barahona, quien también es miembro del movimiento Religiones por la Paz.

Para los representantes de las diferentes religiones, la importancia de ésta actividad es la convergencia y la libertad de culto, así como la reafirmación de la fe en la palabra de Dios, por parte de todas las religiones.

La actividad se realizó en el marco de la celebración del 60 aniversario de la fundación del Estado de Israel. [Tomado de Diario Co Latino, El Salvador]

http://labibliaweb.com/

Un cristiano enfrenta a la Teoría de la Evolución

Un cristiano enfrenta a la Teoría de la Evolución






















El código secreto de la Biblia y la cábala

El código secreto de la Biblia y la cábala

El matemático israelí Eliyahu Rips y el periodista ateo Michael Drosnin, del Wall Street Journal, son los autores del misterioso hallazgo. No ha habido nadie que refute el código. Nadie que demuestre aún la razón de tantas coincidencias. Ningún estudioso del lenguaje hebreo, de las matemáticas ni de la teología que explique de dónde salen palabras entre las palabras.

http://www.nosotros.cl/enigmas/detalle_noticia.php?cont=344

El código secreto de la Biblia es un libro publicado en 1997, escrito por Michael Drosnin que sostiene la hipótesis de la existencia de uncódigo bíblico en la Torá judío (el Pentateuco de la Biblia cristiana). Este descubrimiento se le atribuye al matemático israelí Eliyahu Ripsquien, según el libro, verificó la existencia de este código tras cumplirse una predicción con fecha exacta.

Drosnin, que se declara ateo, habla en el libro de cómo se descubrió el código, en que consiste, la información oculta en la Torá acerca de la historia de la humanidad posterior a la escritura de esta y que ayudaría a verificar que efectivamente existe información codificada y aventura alguna predicción catastrófica sobre el futuro. Además el libro incluye varias entrevistas del autor con personas importantes de diversos gobiernos, en su búsqueda por evitar que esas predicciones catastróficas tengan lugar.

El libro permaneció durante mucho tiempo en las listas de los más vendidos y tuvo una secuela titulada: “El nuevo código secreto de la Biblia” que se publicó en 2002. La secuela no aportaba nada nuevo, simplemente contenía reflexiones sobre los posibles aciertos y fallos de las pretendidas predicciones que habían realizado desde la publicación del primer libro hasta la aparición del segundo y relataba más entrevistas con dignatarios de los países implicados en las predicciones.

Tras la publicación del libro, aparecieron a disposición del público varios programas de ordenador, entre ellos el original que había usado Rips para descifrar el código y otros que lo imitaban con mejor o peor fortuna. Actualmente existe una gran cantidad de personas que utilizan estos programas para escudriñar en la Torá acerca de los eventos del presente y el futuro.

Recientemente fue reseñado en esta revista el libro El código secreto de la Biblia (1/4), que pretende explicar el reciente descubrimiento de un misterioso “código” en la Biblia, que permitiría “conocer” desde el pasado hasta el futuro. Semejantes pretensiones no han dejado de causar cierta inquietud. Aquí examinamos esas presunciones arrancando desde su historia.

BIBLIA Y CÁBALA

El pueblo hebreo no destacó en la antigüedad por su interés en las matemáticas. Pero, en la Biblia, se refleja un gran interés por los números y su uso simbólico, en especial por el 7, que utiliza continuamente; mas sin explicar su significado ni atribuir este interés a nada en particular.

La Kabbalah significa tradición e inicialmente denominaba todos los escritos recibidos a excepción de la Torah (Ley o Pentateuco). En la Edad Media, empezó a restringirse su uso, para referirse al conjunto de doctrinas secretas judías que pretendían explicar el universo en base a una compleja filosofía teosófica que se atribuía a los profetas o patriarcas. Aunque los cabalistas se apoyaban en elementos tradicionales judíos, sus ideas no fueron aceptadas por todos.

Los libros fundamentales de la cábala son el Zohar (s. XIII) y el Jezirah (s. IX); pero sus orígenes se remontan al complejo interaccionar de filosofías místico-ocultistas que estuvieron de moda al final del imperio romano y en especial en la famosa Alejandría. Sin embargo, su apogeo fue en la Edad Media. En el Renacimiento su influencia se extiende al cristianismo, pues muchos creyeron ver reflejadas en la cábala verdades cristianas (la Trinidad, el Mesías, etc.), y algunos cabalistas se convirtieron al cristianismo. El interés por estos estudios llegó hasta los papas (2/17).

LA LENGUA HEBREA

El hebreo, antigua lengua semítica emparentada con el cananeo y fenicio, posee un alfabeto de 22 consonantes (las vocales no se escriben). Como en otras lenguas antiguas, cada letra tiene un valor numérico. Hasta la Edad Media, el hebreo se escribió de forma continua, sin separar palabras ni párrafos. Como otras lenguas antiguas, tiene un reducido vocabulario (unas quinientas raíces y cinco mil palabras) y una elevada polisemia (cada palabra puede tener múltiples significados). En un texto así, es fundamental tener en cuenta siempre el contexto.

TRADICIONES HERMENÉUTICAS Y METODOLOGÍA CABALISTA

La cábala está en conexión con una particular forma de ver el texto bíblico, sin la cual, las metodologías cabalísticas que se aplican a su estudio, no tendrían mucho sentido. Para la cábala, la Biblia es un gran código misterioso en el que tan importante o más que el mensaje es el texto mismo, las palabras, las letras, las formas de los apéndices de las letras, etc. Por ello, el cabalista no puede simplemente leer la Biblia, tiene que descodificarla, desentrañar sus ocultos misterios, mediante una hermenéutica esotérica y de iniciados. El cabalista moderno A. D. Grad afirma:

“- la tradición enseña que el orden de los párrafos de la Biblia no es el verdadero orden, pues éste sólo lo conoce el Amo del Universo, ya que de otro modo todo el que lo leyera podría crear un mundo, dar vida a los muertos y hacer milagros, [...].” (3/68, 69).

De aquí sólo hay un paso para la concepción elitista de dos niveles de lectura bíblica, la superficial de la gente corriente y la profunda de los iniciados como enseña el Zohar (4/35, 36). De esta forma, tenemos las dos ideas fundamentales para comprender la labor cabalista: la Biblia es un gran código y ese código está oculto, desordenado y entremezclado en el texto. Esto último refuerza más el carácter iniciático que la idea de código produce por sí misma. La atención del cabalista no se limita a leer el texto bíblico a un nivel más profundo, sino que lee otro texto que está oculto dentro de la Biblia. Para ello, el cabalista utiliza varios procedimientos: Gematria (cálculo del valor numérico de las palabras), Notaricon (formación de acrósticos con letras iniciales o finales de las palabras de un texto) y Temoura (cambio del orden de las letras de una palabra o descomposición de ésta en otras nuevas) (5/XLIX-LXII).

Una de las cosas que llaman la atención de esta forma de herméutica es que, a diferencia de la hermenéutica usual, no se tiene en cuenta el contexto, ni de los textos, ni de los libros bíblicos, ni de toda la Biblia. El contexto es despreciado completamente. En el fondo, es el gran enemigo, pues remite a la lectura directa y ordenada del texto. Pero el cabalista desprecia la estructura ordinaria de la Biblia, pues la estructura “real” es la oculta. Así, el cabalista no es que no respete el contexto, sino que lo destruye para buscar nuevos significados:

“Dijeron los sabios: «Cuando nació Moisés toda la casa se llenó de luz. Está escrito: Vio que era bueno [Ex. 2:2]; y está escrito: Vio Dios que la luz era buena [Gén. 1:4]».” (6/81).

Los sabios intérpretes no tenían muchos escrúpulos a la hora de manipular el texto bíblico y utilizaron métodos como la Gematria para ajustarlo a sus propias ideas:

“[...]. Así, en Nm. 12:1 leemos que Moisés estaba casado con una «mujer etíope» (en el original, «Cushith»), Onquelos pone en lugar de esto, por «gematría», las palabras «de bello aspecto» siendo el valor numérico tanto de Cushith como «de bello aspecto» de 736. Con esta sustitución se eliminó al mismo tiempo la idea objecionable de que Moisés se hubiera casado con una etíope. [...].” (7/299).

FILOSOFÍA CABALÍSTICA

Los cabalistas crearon también una filosofía que era una mezcolanza de ideas bíblicas y de la filosofía griega de moda en el período medieval. En general, el esquema cabalista era panteísta y emanantista. Todo procede de Dios por medio de emanaciones, de forma que Dios no tenga un contacto directo con el mundo terrestre, pues esto profanaría su perfección (es interesante observar las similitudes de esta cosmología con la aristotélica tan popular en la Edad Media). En este proceso intervienen diez “inteligencias” intermedias denominadas Sephiroth, que provienen jerárquicamente una de otra desde el mismo Dios. En otros esquemas se daba gran importancia a las 22 letras del alfabeto hebreo, que, con los Sephiroth, dan las 32 vías de la Sabiduría (2/15, 16).

La cábala degeneró en una religión sincrética alejada de la doctrina bíblica contenida en la “lectura superficial” de las Escrituras. No sorprende que, tras su auge inicial en la Edad Media, acabara siendo apartada de la corriente principal del judaísmo, máxime en los últimos siglos cuando no sólo su teología era sospechosa, sino que la cosmología en la que se apoyaba fue arruinada por la ciencia moderna.

OCULTISMO Y MAGIA CABALISTAS

El interés de los cabalistas va más allá de la descodificación del texto; para ellos la lengua, y en particular la lengua hebrea, no es un medio de comunicación sin más. Si la Biblia era un misterio lleno de profundos y ocultos significados, el hebreo, la lengua de Adam, también (3/15).

Como la cita anterior de A. D. Grad explica con claridad, todo esto no es sólo teórico, el cabalista es eminentemente práctico y utiliza su conocimiento para actuar como mago y obtener poder. Para ello adoptaron la idea central de la magia: hacer algo “natural” en este mundo, para conseguir que algo “sobrenatural” se active desde otro mundo hacia el nuestro. Así, el mago es el que conoce las secretas “palancas” que en este mundo se pueden mover para forzar al mundo sobrenatural a actuar a favor del mago en la Tierra (en la Biblia esto se llama “tentar” o “poner a prueba a Dios”, Mat. 4:5-7; Luc. 4:9-12; es algo, además de prohibido, absurdo, pues Dios no puede ser controlado por los seres humanos):

“Según la Kábala, todo cuanto existe en la Tierra está formado según el modelo del mundo de Arriba. «No existe ni el menor objeto en este bajo mundo -dice Rabí Ytsjak- que carezca de equivalente en el mundo de Arriba por el que es regido». Igualmente, al poner en movimiento los objetos de aquí abajo, se hacen mover las fuerzas de Arriba que los rigen.” (3/34).

La cábala “práctica” pretendía hacer milagros: curaciones, exorcismos, etc., invocando el nombre de Dios o escribiéndolo en amuletos. La más conocida, y también la más aterradora, leyenda de magia cabalista es la del golem (figura de arcilla a la que con especiales conjuros se daba vida). Finalmente, la cábala se usó para pronosticar el futuro y la venida del Mesías.

CABALISMO INFORMATIZADO O EL CÓDIGO SECRETO DE LA BIBLIA DE MICHAEL DROSNIN

Desgraciadamente, la manía cabalística no acabó en la Edad Media ni en el Renacimiento. Sigue viva hoy en día. Ya vimos como el cabalismo se extendió tanto a judíos como a cristianos. Si los cabalistas medievales buscaban un profundo saber en la cábala, en el Renacimiento se puso de moda entre los cristianos para probar, precisamente contra los judíos, la veracidad del mensaje cristiano. En los últimos siglos, ante las críticas a la Biblia, el principal objetivo de muchos cultivadores de estas ideas es apologético. Pretenden usar estos “descubrimientos” para “demostrar”, a los escépticos, la inspiración divina del texto bíblico. Esto no deja de ser una perversión del primitivo sentido de la cábala. Es porque se creía que el texto era sagrado y divinamente inspirado, por lo que se buscaba en él un conocimiento superior, no al revés.

RABINOS, MATEMÁTICOS Y PERIODISTAS

Y llegamos a la era de la informática. Los ordenadores y la tecnología han revolucionado todo y los cabalistas se han modernizado. Pero no han cambiado las pretensiones de grandeza; como antaño, sueñan con adquirir influencia. El último episodio (de momento) de esta historia tiene que ver con un libro titulado El código secreto de la Biblia, del periodista estadounidense Michael Drosnin (8). El título lo dice todo; como la antigua cábala, contiene las tres palabras fundamentales: “código”, “secreto” y “Biblia”.

¿Cómo se llega a este código? Se convierte el texto de la Ley en una hebra continua de 304.805 letras. Después se indica al ordenador que busque nombres, palabras, etc. que nosotros le proporcionamos. El ordenador empieza la búsqueda por la primera letra y va probando todas las posibilidades, formando palabras mediante saltos de 1, 2, etc. caracteres. Después se repite la búsqueda empezando por la segunda letra, y así hasta la última de las 304.805. Al encontrar una palabra clave formada por la unión de letras con la mínima separación fija posible, el ordenador reorganiza el texto de forma que esa palabra se pueda leer verticalmente y forma una “matriz bidimensional” de letras, cuyas filas tienen como anchura la distancia entre las letras que forman la palabra clave. A continuación se buscan en los alrededores otras palabras relacionadas en cualquier ordenación posible (vertical, horizontal, diagonal, etc.). Las combinaciones por este procedimiento son exorbitantes, según uno de sus inventores, el matemático Rips: “Diez o veinte billones como mínimo. [...].” (8/44).

En los años ochenta, el grupo del físico Doron Witztum, con la participación del matemático Eliyahu Rips, se decidió a estudiar esta idea con la ayuda de la estadística y la informática. Para ello buscaron en el Génesis emparejamientos entre los nombres de una lista de personajes judíos y sus fechas de nacimiento o muerte. Los sorprendentes y exitosos resultados fueron publicados en la revista especializada Statistical Science (9). Aunque Drosnin no lo menciona, no hay que perder de vista que los principales protagonistas de esta historia, Doron Witztum, Eliyahu Rips y el que Drosnin presenta como independiente, Harold Gans, están relacionados (especialmente este último) con la organización religiosa judía Aish HaTorah, que utiliza el “código de la Torah” como parte de su apologética (11). Los seguidores de Witztum mantienen varias páginas en internet (12). Con este grupo, especialmente con Rips, tuvo contacto, a principios de esta década, Drosnin, que se convirtió en un entusiasta del “código de la Biblia”:

“La Biblia tiene la forma de un gigantesco crucigrama. Está codificada de principio a fin con palabras que, al conectar entre sí, revelan una historia oculta. [...].

Hay una Biblia debajo de la Biblia.” (8/24, 25).

Como en la mejor tradición cabalística, no se trata sólo de buscar algún tipo de sabiduría más o menos exotérica y misteriosa. Las aplicaciones “prácticas” están a la vuelta de la esquina:

“Rips extrajo un volumen de su biblioteca y me leyó una cita de un sabio del siglo XVIII llamado el Genio del Vilna: ‘Es regla que todo lo que fue, es y será hasta el fin de los tiempos está incluido en la Torá, desde la primera hasta la última palabra. Y no sólo en un sentido general, sino hasta el menor detalle de cada especie y cada uno de sus individuos, y hasta el detalle de cada detalle de cuanto le ocurra a éste desde que nace hasta que deja de existir.’” (8/18).

Drosnin llega a afirmar:

“No sabemos todavía si todo el pasado y todo el futuro de cada uno de nosotros están contenidos en algún nivel superior y por ahora inaccesible del código secreto de la Biblia. Ello la convertiría, en efecto, en el Libro de la Vida. [...].” (8/45).

El libro empieza con la presentación de un caso sencillo y espectacular, una matriz en la que el nombre de “Itzhak Rabin” en vertical está atravesado horizontalmente por la expresión “asesino que asesinará”. Esta figura aparece en la portada del libro y es explicada con gran detalle en el interior (Fig. 1). Después, y para apoyar la confianza en el “código de la Biblia”, se presentan matrices que contienen el anuncio de eventos internacionales recientes o históricos.

Fig. 1 (tomada de 8/15, 28, también aparece en la portada).

Puesta esta base, Drosnin pasa a la idea central del libro, a lo que es el objeto de su principal interés: el anuncio del Armagedón. En la matriz donde se anuncia el asesinato de Rabin, sobre “asesino que asesinará”, se lee la expresión “todo su pueblo en guerra”. Posteriormente, Drosnin encuentra otras matrices donde se habla de “holocausto de Israel” y la fecha del año judío 5756 (1995/6). Sin embargo, una sombra se desliza ya desde la página 56, las letras que dan esa fecha, también significan “¿lo cambiaréis?”. ¿Es posible cambiar el futuro? En relación con este interrogante, el libro se entrega a fantasiosas elucubraciones sobre las posibilidades de manipular el tiempo y cosas similares, utilizando, como no podía ser menos, las teorías de la física cuántica, relativista… El punto culminante es el descubrimiento de una matriz donde ese inminente desastre se asocia, para 1996, con un viaje del recientemente elegido nuevo presidente de Israel, Netanyahu, en el que éste sería asesinado.

LA “TEOLOGÍA” DE DROSNIN

Algunos creyentes se hicieron ilusiones desde un principio sobre este tema. Creían de forma triunfalista que con esto las multitudes se iban a volcar hacia el cristianismo… (los que eran judíos, hacia el judaísmo):

“Es un golpe mortal dado a la crítica bíblica y al ateísmo. Esto podría conducir a millones de hombres a la fe. Por eso es que hasta ahora difundimos estas cosas con prudencia. Preparamos a la élite del país, para que a su vez ella prepare al pueblo para que acepten psicológicamente las consecuencias que resultan de nuestros descubrimientos. [...].” (Entrevista a un “portavoz de los científicos israelíes” identificado como M. G. 13/12).

La realidad no tiene nada que ver con esto. Drosnin, el autor del libro más difundido sobre el tema, hace gala de su escepticismo religioso. En lo único que cree ahora es en la existencia de un fabuloso código en la Biblia, pero no tiene interés en el Dios de la Biblia (8/97). Según Drosnin, Rips considera que Dios es la explicación de todo, pero él prefiere otras razones. Por ejemplo, las especulaciones del científico Carl Sagan sobre civilizaciones extraterrestres y la novela de Arthur C. Clarke, 2001 (de la que se hizo una famosa película), que presenta la aparición de un misterioso monolito negro en los momentos críticos de la evolución humana. Mezclando todo esto con el código de la Biblia, acaba en una especie de ufología bíblica al sugerir que, “tras los «milagros» del Antiguo Testamento, se esconde una tecnología avanzada.” (8/91). También trae a colación que la Biblia sería una especie de mensaje informático extraterrestre y que incluso las revelaciones a Abraham o Moisés serían “encuentros cercanos” (8/92).

Como vimos, Drosnin llega a afirmar que, por contener el futuro, la Biblia-codificada (no la Biblia corriente) sería el Libro de la Vida. Pero Drosnin va más lejos, enlazando con la referencia del libro de Daniel a un libro sellado (capítulo 12), que también aparece en Apocalipsis (capítulos 5 al 8), concluye que el libro sellado es también la propia Biblia (8/85)…:

“El código de la Biblia es el «libro sellado» secreto.” (8/94).

Más adelante, en otra matriz, Drosnin encuentra que cerca del texto de Daniel 12, donde se habla del “libro sellado”, aparece la fecha 1997…

Pero ¿a qué esta jugando Drosnin? El Apocalipsis afirma claramente que el libro sellado será abierto por el Mesías, por el Cordero, que es el único digno de ello (capítulos 5, 6, 8). ¿Quién se cree este individuo? ¿Es Drosnin nuestro Mesías?

A la vista de todos estos disparates, no debemos olvidar lo que la Torah enseña leyéndola al derecho. Aquel “profeta” que enseñe otros dioses, incluso si anuncia prodigios y se cumplen, no debe ser escuchado (Deu. 13:1-5). ¿Pero es que de verdad se cumplen las profecías de Drosnin?

UNA FORMA SENCILLA DE DESCUBRIR EL ENGAÑO DEL “CÓDIGO DE LA BIBLIA”: ¡HÁGALO VD. MISMO!

Son numerosas las objeciones que se han hecho al “código de la Biblia”, no sólo al presentado por Drosnin en su libro, sino a la obra original del grupo de Witztum, entre ellas la ortografía y la selección de personajes del experimento de Witztum. Pero también se ha señalado que el texto hebreo del Antiguo Testamento (incluida la Torah) no es tan exacto como se suele pretender. El profesor Menachem Cohen recuerda que existen muchas variantes que, si bien suelen ser ortográficas y no afectan a la comprensión del texto, sí afectan al número de letras y otras características implicadas en estos experimentos (14).

Como veremos más adelante, diferentes personas se han dedicado a contrastar las fantásticas afirmaciones de Drosnin (e incluso las originales del grupo de Witztum). Esto ha dado lugar a un acalorado debate, que puede seguirse especialmente por internet (12, 14, 15). Sin embargo, aquí vamos a exponer una forma sencilla de examinar el “código de la Biblia”, sin recurrir al ordenador, ni al texto original completo, etc. Se trata de analizar hasta el final, con un simple lápiz, las matrices de Drosnin.

Su libro se abre con la matriz que anuncia el asesinato de Rabin. Poco después, Drosnin encuentra la predicción de la elección de Netanyahu como nuevo primer ministro. Desgraciadamente, la matriz anunciaba también el asesinato de éste. Todo parecía combinarse para indicar que, el 13 de septiembre de 1996, se desencadenaría una guerra nuclear en Oriente Medio, que sería la chispa del fin del mundo. La tensión va aumentando a lo largo del libro hasta que el clímax se produce cuando Netanyahu anuncia un viaje a Amman, para entrevistarse con el rey Hussein de Jordania. Revisando la matriz donde se hablaba de Netanyahu, Drosnin encuentra la expresión “Julio a Amman”:

“Una vez más, el código bíblico había demostrado estar en lo cierto. Tres mil años antes había previsto que en julio de 1996 Netanyahu iría a Amman. Si el código acertaba con ello, si se mostraba preciso hasta en los más mínimos detalles, entonces era más que probable que también acertara respecto al vaticinado «holocausto atómico», el «holocausto de Israel» y la «guerra mundial». El peligro se perfilaba cada vez más.

Entonces, en el último momento, el viaje de Netanyahu sufrió un aplazamiento inesperado. La noche antes de que el mandatario israelí saliera para Amman, el rey Hussein había enfermado. El primer ministro no fue a Jordania hasta el 5 de agosto.

¿Se había equivocado el código de la Biblia? El «primer ministro Netanyahu» fue «a Amman», tal como estaba anunciado desde hacía tres mil años, pero no en «julio» como aseguraba el código.

Fui a ver a Eli Rips. Le pregunté si el código podía actuar como la física cuántica. Si era así, no lograría precisar a la vez el qué y el cuándo. El principio de incertidumbre lo formula claramente: cuanto más precisamente se mide el qué, con menor precisión podrá medirse el cuándo. Ésa es la razón por la cual la mecánica cuántica no predice uno sino muchos futuros posibles.

Rips no invocó el principio de incertidumbre. En cambio, señaló la palabra que aparecía en el código de la Biblia justo encima de «julio a Amman». La palabra era «postergado».” (8/150).

Drosnin domina con cierta habilidad la técnica literaria. Introduce lentamente su exposición y, poco antes del final, cuando se ha creado un clímax de intriga total, lanza el jarro de agua fría. El asombrado lector apenas si se lo cree. Después de 150 páginas ¿es todo un cuento? No, no tiene sentido. Así, Drosnin puede conseguir hacer tragar al lector todo el resto de su fantástico código. Encontrada la palabra mágica “postergado” (%%:), ahora resulta que esas tres consonantes hebreas interceptan todas las profecías de muerte encontradas en la matriz que anunciaba el asesinato de Netanyahu. La postergación del viaje de Netanyahu habría trastocado el futuro y ya no se produjo el asesinato en agosto y tampoco la guerra mundial. Para explicar este encadenamiento de causas, se recurre, como no, a la teoría del caos y al “efecto mariposa”…

Astutamente, Drosnin ya había introducido un principio de ambigüedad, mucho antes, deslizando la pregunta: “¿lo cambiaréis?”. Los ejemplos en este nuevo sentido “ambiguo” del código bíblico se multiplican en las páginas finales del libro, que con tanta precisión había comenzado. Así, el libro se cierra con una traca final, en medio de la ambigüedad sobre el futuro próximo (primera década del tercer milenio), para el que se anuncia el fin en una última matriz: en vertical “holocausto atómico”, en horizontal “en el fin de los días” y “código salvará”.

A estas alturas no sorprenderá una pregunta inocente ¿Hubiera rebuscado Drosnin en la matriz para localizar la palabra “postergado” de haberse producido realmente el asesinato de Netanyahu? Es difícil responder a esta pregunta; pero tal vez podamos responder a otra: ¿qué habría pasado de no ser asesinado Rabin?

Así, utilizando el mismo método de Witztum usado por Drosnin (que podríamos bautizar aquí, un tanto barrocamente, como lectura salteada multidireccional), realicé una búsqueda visual sobre la matriz de la portada que anunciaba la muerte de Rabin. Y…, en efecto, allí también se halla la palabra “postergado” (%%:), al menos 11 veces (¡tres de ellas atravesando el nombre del asesino, Amir!), lista para ser esgrimida en caso de fallar la profecía (Fig. 1). Cayendo en la cuenta de cuán fácil era revertir una profecía, he revisado algunas otras matrices. No es difícil encontrar la palabra “postergado” en otras matrices (la que predecía la caída del comunismo ruso, la orden de Roosevelt de introducir a los EE.UU. en la II Guerra Mundial, etc.).

Profundizando en mi curiosidad, me di cuenta que las matrices únicamente se ven como sopas de letras en las que no sólo no percibimos a simple vista las palabras que pueden formarse, sino que no podemos verlas nunca al no conocer el idioma. Para un lector corriente, sólo se destacan de esas letras las que Drosnin ha marcado, y es como si el resto no dijera nada. Pero, si en vertical y en diagonal es difícil encontrar algo coherente, en horizontal tenemos el texto original de la Biblia, en el que todas las líneas pueden leerse, en todas dice algo. Teniendo esto en cuenta, volvamos a la matriz de la portada. En vertical leemos el nombre de Itzhak Rabin y en horizontal “asesino que asesinará”. ¿Qué pone a continuación?. En horizontal tenemos un texto bíblico ¿Cuál? Drosnin, amablemente, nos lo indica, es Deu. 4:42 (8/215):

“para que huya allí el homicida que mate a su prójimo por accidente, sin haberle tenido previamente aversión. Al huir a cualquiera de estas ciudades, podrá salvar su vida.” (16/159).

El contexto se refiere a la institución por Moisés de tres ciudades de refugio, para que la persona que hubiera matado a otra accidentalmente, pudiera huir y estar a salvo de la venganza de los familiares de la víctima. Si seguimos leyendo a la izquierda de “asesino que asesinará” (u “homicida que mate”) encontramos “a su prójimo por accidente, sin haberle tenido previamente aversión” (ver la traducción directa de la Fig. 2). Dos cosas saltan aquí a la vista. Por una parte, la peculiar traducción “asesino que asesinará” resulta claramente forzada. El texto no habla de “asesinos”, sino de personas corrientes que matan por accidente. Más aún, este texto utiliza un lenguaje legal y por ello emplea una casuística de relativo que se traduce correctamente en español por un subjuntivo: “que mate” (16/159) o “que matara” (Fig. 2, 17/742), y no por un indicativo: “que matará” (“o que asesinará”). En segundo lugar, el texto completo desmonta la interpretación de Drosnin; porque está claro que el asesino de Rabin no lo mató “por accidente, sin haberle tenido previamente aversión”. Si Drosnin siguiera traduciendo el texto, se vería el absurdo. Pero no lo hace y es como si las demás letras no dijeran nada. Sin embargo, el resto de la matriz dice justo lo contrario que Drosnin.

Fig. 2 (detalle de la imagen anterior, las palabras hebreas aparecen recuadradas y la traducción, que debe leerse de derecha a izquierda, está tomada de 17/742, 743).

Está claro que una cosa es encontrar objetivamente palabras aisladas y otra cosa es el contexto que se les impone, que siempre es subjetivo. El propio Harold Gans da un claro ejemplo, encontrar las palabras Jesús y Mesías juntas (¿qué cosa podría molestar más a un ortodoxo judío?) no significa que Jesús es el Mesías, podría ser: Jesús pensará que es el Mesías, o mucha gente creerá que Jesús es el Mesías, etc. (11). De igual manera, “Itzhak Rabin” y “Asesino que asesinará” puede significar: “Asesino que asesinará a Itzhak Rabin” o “Itzhak Rabin será asesino que asesinará”, entre otras opciones (11). A la vista de todo esto, no es de extrañar que los propios Witztum, Rips y Gans se hayan desmarcado públicamente del libro de Drosnin (11). También sobre los falsos profetas el Deuteronomio se expresa con claridad (Deu. 18:21, 22)…

EL CÓDIGO BÍBLICO QUE APARECE POR TODAS PARTES

De hecho, la idea divulgada por Drosnin de que los matemáticos del mundo entero están de acuerdo con estas ideas (8/43), es una burla grotesca. Destaca, en especial, el equipo de McKay (del departamento de computación de la Universidad Nacional Australiana), que con el matemático de Jerusalén Dror Bar-Natan, repitió el experimento de Witztum, llegando a conclusiones opuestas (14/Report on new ELS tests of Torah, 20-V-97). Desde entonces, se ha desencadenado una feroz controversia que puede seguirse en internet (12, 14).

Esta polémica se ha agudizado todavía más al presentar el equipo de McKay fenómenos similares a los que el grupo de Witztum ha señalado en la Torah, en el texto hebreo de la novela Guerra y Paz (referencias mesiánicas a Jesús, rabíes famosos, etc.) y en el inglés de Moby Dick (referencias a famosos asesinatos ¡incluyendo el anuncio del asesinato del propio Drosnin!).

Pero hay más, el propio texto bíblico, cuando se le aplica el método de Witztum, puede acabar diciendo cualquier cosa que queramos, mandamientos para usar drogas, cometer incesto, etc., según el propio Witztum, que afirma haber encontrado una matriz prediciendo ¡el asesinato de Churchill (11)!

Nadie que diga por qué Bush, Arafat y Sharon aparecen juntos en una misma frase.
Ambos escépticos, luego de comprobar que las palabras que aparecen cruzadas en el texto bíblico no se repiten en otros textos, bajaron la cerviz ante la evidencia. Rips halló el nombre exacto de 66 sabios hebreos codificados, con sus fechas de nacimiento y muerte unidas, y publicó sus resultados en 1994 en la revista Statistical Science. Ahí empezaron los descubrimientos.

El matemático, al principio, solo quería jugar. Hace más de 20 años quiso resolver un acertijo matemático en la Biblia, pero comenzó a descubrir palabras “codificadas con un nivel de probabilidad mucho menor que por azar -dice-. Enseguida supe que me hallaba detrás de algo importante”.

Rips descubrió un código en la versión hebrea del Antiguo Testamento, el texto original de la Biblia, tal y como fue escrita en su época: las palabras que, según el texto, Dios le entregó a Moisés en el monte Sinaí hace 3.200 años. “Sentí escalofríos”

Lo que el matemático hizo fue eliminar todos los espacios entre las palabras y transformar el texto sagrado en un continuo de letras de 304.805 caracteres que introdujo en el computador. Según los estudiosos, el texto original no tenía espacios.

De inmediato saltaron los opositores. Harold Gans, decodificador de la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, experto en descifrar códigos para los servicios secretos de su gobierno, aseguró que el resultado era “ridículo”.

Y creó su propio programa de computador para tumbar la teoría. Para su sorpresa, obtuvo los mismos resultados. Sorprendido, buscó los nombres de las ciudades donde habían nacido los 66 sabios hebreos, y los encontró. “Sentí escalofríos”, recuerda.

Ahí entró Drosnin en escena. El periodista se enteró del tema por un militar israelí, aunque desconfió al inicio. Visitó a Rips sólo porque le parecía inaudito que hubiera descubierto la fecha exacta del inicio de la guerra del Golfo tres semanas antes del conflicto: 18 de enero de 1991.

De inmediato, hicieron llave. Pero Drosnin sólo se convenció de lleno cuando, un año antes de la muerte del primer ministro israelí, Itzahk Rabin, encontró que en el código de la Biblia se predecía su asesinato. A pesar de eso, el 4 de noviembre de 1995, a Rabin le dispararon por la espalda.

Claras advertencias

Desde entonces, el código de la Biblia unió a ambos escépticos y los llevó a buscar nuevos datos. El que más impresionó a Drosnin fue cuando desde su apartamento en Nueva York vio la colisión de dos aviones contra las Torres Gemelas, y buscó, azorado, respuestas en la Biblia. Encontró, en una misma página, las palabras Torres, Gemelas, Derrumbadas, Dos veces y Avión; y más adelante: La próxima guerra, Las torres gemelas y Terroristas.

Nada críptico. Nada parecido a las predicciones cifradas de Nostradamus. Todo tan claro que era difícil creerlo. Y una frase más: El fin de los días. Frase que se repitió en otro contexto, y con una probabilidad de uno entre 500.000 en una misma página junto con los nombres de Arafat, Sharon y Bush, líderes del estado palestino, Israel y E.U. Rips y Drosnin buscaron entonces una fecha. Y la encontraron junto a la frase Fin de los días, a la sentencia Holocausto atómico y junto a Guerra mundial: 5766, año hebreo equivalente a 2006. Hombre bomba y Terrorismo complementan la advertencia.

Desde ese día, Drosnin se dedicó a buscar a los protagonistas del código para convencerlos de la que él considera una clara advertencia, aunque todavía no sepa explicarse por qué aparece escrita en la Biblia o quién la introdujo allí. Habló con el asesor de Bill Clinton, con Yasser Arafat (a quien advirtió que tenía la misma sentencia de muerte de Rabin), pero con Ariel Sharon no pudo.

Ni con Bush, a quien el código señala con claridad sorprendente. Dice: Al Gore, Presidente; Bush, El segundo; Luego: Ahora decidirá un juez (refiriéndose, asume el periodista, al resultado de las elecciones); Presidente Bush, Por error; y finalmente: G.W. Bush, El fin de los días.

CONCLUSIONES

A la vista de toda esta triste historia hay que hacer una primera puntualización muy importante: no es posible conocer letra a letra el texto original de la Biblia. Por ello, todos los métodos numerológicos que se basen en contar las letras o palabras del texto no tienen sentido.

Más grave es el concepto de “inspiración”, que está tras esto: un dictado mecánico, en el cual Dios imponía las palabras una a una, hasta su ortografía, llegando a un “deletreo inspirado”.

En tercer lugar, la interpretación cabalista de la Biblia es un sistema elitista y ocultista que se centra, no en el estudio de la Biblia, sino en su utilización para todo tipo de elucubraciones. Como hemos visto, esto no tiene nada que ver con Cristo y su enseñanza directa al pueblo, sin intermediarios. Jesús ya denunció a los dirigentes judíos, que se erigían en intérpretes de la Torah con cuya tradición la manipulaban para invalidarla (Mat. 15:3-9 y Mar. 7:6-13).

La tradición judía no escuchó a Jesús y continuó interponiéndose entre la Torah y el pueblo. En la cábala, esa tradición llegó a degenerar en una religión más pagana que otra cosa. Resulta curioso que quienes se dedican a leer la Biblia al revés, a saltos, hacia arriba, hacia abajo o en diagonal, finalmente no encuentran más que tonterías y se pierden lo verdaderamente importante. A los matemáticos e informáticos dedicados a estas actividades, cuyas teorías algunos siguen ingenuamente, les cuadran como nunca las palabras de Jesús a los dirigentes de su época en Mat. 21:42-44 (Mar. 12:10, 11 y Luc. 20:17, 18).

Para concluir, la validez científica de todas estas elucubraciones es aproximadamente igual a cero. Si alguien desea utilizarlas como base para una apologética dirigida a las mentes científicas y cultivadas, no puede ir más desencaminado. Pero, yendo más allá, ¿qué tipo de “apologética” es ésta? ¿Es razonable creer que podemos demostrar a Dios? ¿Es Dios el resultado final de una ecuación matemática? ¿Es que podemos tener a Dios amaestrado como un monito y silbarle para que se asome a saludar a la puerta? ¿Podemos tener al Creador del universo “en el bote”?

Es una imprudencia para el cristiano arriesgarse por ese camino. Cuando se recurre a tales métodos, nos arriesgamos a acabar predicando “otro evangelio”. La apologética ya ha explorado suficientes falsos caminos como para permitirse más chapuzas y acabar apoyándose en lo que puede terminar siendo una pseudociencia más. Cualquier apologética cristiana debe estar basada en los más rigurosos métodos.

BIBLIOGRAFÍA(en las referencias en el texto, detrás de la barra / se indican las páginas citadas).

  1. Vincent Schmid. Código de la Biblia: un código mal fraguado. Cristianismo Protestante, nº 7, 1998.
  2. Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo-Americana. Tomo 10. Hijos de J. Espasa, Barcelona, s.f.p.
  3. A. D. Grad. Iniciación a la Kabala hebraica. Altalena, Madrid, 1984.
  4. Carles Giol (trad.). El Zohar. Obelisco, Barcelona, 1996.
  5. Mariano Viscasillas y Urriza. Nueva Gramática Hebrea. Sucesores de Rivadeneyra, Madrid, 1895.
  6. Giovanni Paolo Tasini. En el principio. Interpretaciones hebreas del relato de la creación. I. El midrás. Desclée de Brouwer, Bilbao, 1994.
  7. Alfred Edersheim. Usos y costumbres de los judíos en los tiempos de Cristo. Clie, Terrassa, 1990.
  8. Michael Drosnin. El código secreto de la Biblia. Planeta, Madrid, 2ª ed., 1997.
  9. Doron Witztum, Eliyahu Rips y Yoav Rosenberg. Equidistant letter sequences in the book of Génesis. Statistical Science 9 (3):429-438 (1994). (El libro de M. Drosnin recoge el texto de este artículo en un apéndice).
  10. Robert Kass. Documento de su página web, http://lib.stat.cmu.edu/~kass/biblecodes.
  11. Aish HaTorah’s Discovery Seminar. Página web, http://www.discoveryseminar.org/.
  12. Entre otros:
    http://www.fortunecity.com/tatooine/delany/11/index.html. (Esta página no parece estar actuamente disponible).
  13. Equipo Keren Israel. Unos científicos israelíes afirman: “La Biblia está divinamente inspirada” (Fenómenos numéricos en la Biblia). Keren Israël, Vannes, 1994. Esta asociación francesa preparó este folleto para la asociación conocida como Embajada Cristiana Internacional de Jerusalén, que en España tiene su sede en Toledo.
  14. Jochen Katz. Página web, http://www.math.gatech.edu/~jkatz/Religions/Numerics. (Esta página no parece estar actuamente disponible).
  15. Santa Biblia. Versión Reina-Valera Actualizada, Mundo Hispano, El Paso (Texas), 1989.
  16. Ricardo Cerni (traductor). Antiguo Testamento Interlineal Hebreo-Español. Tomo I, Pentateuco. Clie, Terrassa, 1990.

Fuentes bibliograficas

Filosofía de la religión

Filosofía de la religión

1. UNA REALIDAD COMPLEJA. Entre las muchas disciplinas que por diversas razones, con distintas perspectivas y con instrumentos de análisis específicos, se ocupan de la realidad de la religión (experiencias, emociones, culto y tradiciones, vivencia individual y comunitaria, inspiraciones, predicación y difusión, incluso polémicas y divisiones), le corresponde ciertamente a la filosofía de la religión la reflexión crítica sobre ella, pero sin que esto la separe de las demás ciencias que se ocupan del mismo objeto (psicología, sociología de la religión, historia de las religiones y religiones comparadas…) ni delimite, de forma absoluta y definitiva, un criterio epistemológico unívoco. Pensemos en la ciencia de la religión, de carácter empírico, no normativo; de análisis “objetivos” y, en cuanto que es posible, completos de formas históricas; de relaciones recíprocas y con la cultura, la política, la sociedad, la economía y el ambiente… Pensemos en la fenomenología de la religión que da una mirada de conjunto y ordena la complejidad de los fenómenos, de las convicciones y de las experiencias religiosas. Estos ejemplos no son casuales, ya que el mismo término es empleado, en diversos sentidos y con una metodología diferente, en el terreno filosófico y en el no filosófico; esta rápida incursión puede tener una justificación comparativa. Después de rehusar los presupuestos de tipo hermenéutico que están en la base de interesantes modelos de la filosofía de la religión (desde Schleiermacher hasta Italo Mancini), con una actitud distinta respecto al evolucionismo histórico, la filosofía de la religión afronta una masa enorme de datos arqueológicos, etnológicos, históricos, psicológicos de todas las religiones, una amplia área sacral, difícil de definir respecto a la magia y los tabúes. El mito, el rito, el sacrificio, el culto de los santos y de los difuntos, la escatología, la apocalíptica, los libros sagrados y la revelación son núcleos temáticos proyectados sobre un cuadro monoteísta-politeísta-panteísta difícil de componer sobre un plano diacrónico. Hay un tipo de fenomenología que; por definición, quiere ser equidistante del objetivismo científico abstracto y del subjetivismo fácilmente esclavo de prejuicios y de ideologías, y manteniendo como ineludible la referencia, incluso indirecta, a la cuestión subyacente de la “esencia de la religión” (y del “carácter absoluto del cristianismo’, quiere mediarlos (y superarlos) en la intencionalidad. Sin profundizar en este estatuto filosófico de la fenomenología (no sólo de Husserl, sino más concretamente la de Max Scheler), se presenta ante el cristiano la rica presencia de las “semillas de la Palabra” y la larga, lenta y contradictoria preparación evangélica (pensemos en los sacrificios humanos, en la homofagia, en la manducación de cadáveres, en la prostitución sagrada, etc.).

La inteligencia de la fenomenología (pensemos en la fundamental Phiinomenologie der Religion, 1933, de Van der Leeuw) radica en el reconocimiento de la especificidad que determina las variantes sobre una constante. Recordemos el monumental Der Ursprung der Gottesidee, 12 vols., 1912-1955, de W. Schmidt, el reconocimiento de la presencia constante, aunque con formas e intensidades diversas, del concepto monoteísta de ser supremo (método histórico-cultural). Se trata de señalar la arquitectura de la totalidad (el bosque de árboles) a través del lenguaje, los símbolos, los ritos, los mitos. Hay que evitar la ideologización (como ocurrió con cierto modernismo); hay que delimitar y leer los fenómenos religiosos sin extralimitarlos e instrumentalizarlos. Con Das Heilige (1917), R. Otto inauguró el giro fenomenológico, haciendo mellas en el inveterado estereotipo cultural de la explicación genética de la religión hija del racionalisino, del positivismo y del evolucionismo. La “escuela de Marburgo” fundada por él sería la encargada de seguir estudiando el a priori complejo, los elementos numinosos e irracionales, morales y racionales (recuérdese el subtítulo “Sobre lo irracional en la idea de lo divino y su relación con lo racional’~ que hacen de lo sagrado (“mysterium tremendum et fascinans”) algo distinto de toda estructura humana naturalista. Es decisiva la aportación de R. Pettazzoni fundador de la escuela italiana de “historia de las religiones”, al diferenciarse, tanto de la tradición de la Comparative Religion inglesa como de la Religiongeschichtliche Schule alemana.

Las cuestiones “filosóficas” permanentes son fundamentalmente, por su parte, problemas de filosofía de la religión, sobre todo la de Dios: existencia, atributos, posibilidad y condiciones de su comunicación con el hombre. No nos referimos sólo, naturalmente, a los títulos explícitos de la “filosofía de la revelación”. Más aún, el horizonte de las disciplinas es tan amplio y variado (hay que pensar también en la historia de la Iglesia, de la exégesis y de los dogmas, en la espiritualidad, en el ecumenismo) que el concepto mismo de religión, fundamental en la época moderna, carece de un significado preciso. A partir de la tradición grecorromana, este término oscila, se usa en sentido genérico, es sinónimo de fe, orden, ley, secta. A través de la aportación de los padres, de la gran tradición escolástica, del humanismo, llegamos a la reforma y a la reformulación del binomio clásico (medieval) fe-razón, en la tríada fe-religión-razón con el subrayado del primer término, aun cuando desde Agustín hasta Calvino el segundo término aparece con mayor frecuencia. A través de la religión-sentimiento (desde el pietismo hasta Schleiermacher),. al que se contrapone la religión de la razón (específicamente Kant), surgirá el concepto de religión y el paso desde la teología de la religión hasta la filosofía de la réligión en sentido moderno. A nosotros nos interesa sobre todo la historia (los antecedentes) y el paso. Entre otras cosas, porque estamos convencidos de que sigue siendo ineludible la lección kierkegaardiana de la fe como modelo atípico de filosofía de la religión.

La religión tiene su propio origen en la experiencia religiosa, y la reflexión sobre la experiencia religiosa se hace desde el punto de vista de la misma experiencia religiosa. Pero la revelación no es de suyo convincente para el pensamiento; se necesita una fe, mientras que al pensamiento le corresponde la libertad (una opción fundamental) de interpretarla, afirmarla o negarla. Por una parte la fe filosófica, por ejemplo de Jacobi: todo conocimiento humano procede de la revelación y de la fe, ya que todo procedimiento de demostración lleva al fatalismo; nosotros sólo podemos señalar semejanzas; por la fe conocemos lo finito y lo infinito, la existencia de nuestro cuerpo (Lettere sulla doctrina di Spinoza, 1785). Por otra, la experiencia mística, por ejemplo la de Teresa de Ávila o Juan de la Cruz, para quienes el lenguaje es inadecuado para expresar la experiencia interior, y la unión con Dios no puede ser expresada por ninguna cosa creada y ninguna cosa pensada. Sócrates llega a los umbrales de la realidad religiosa, es decir, de la trascendencia; por otro lado, Guillermo de Alvernia (por el 1180-1249) escribe que debe haber una única fe, porque la raza humana tiene un origen común y un solo fin: la fe cristiana es la mejor garantía, la única verdadera religión. Lessing declara, de forma impenitente, que es- incapaz de saltar a la trascendencia; Hegel tiene la presunción especulativa de aceptar, explicar, “ir más allá” de la fe con el concepto. El ontologismo (de Gioberti y, quizás, de l Rosmini) predica que la primera realidad conocida no es el ser finito, sino el ser infinito y divino; al contrario, los tradicionalistas (o fideístas) piensan que la idea de Dios y su existencia sólo pueden ser reveladas, y por tanto sólo pueden ser conocidas por fe. Condenado el J racionalismo con la Dei Filius en el /Vaticano I, el problema volvió a plantearse con la reclusión inmanentista de los modernistas (cf Lamentabili y Pascendi, del 1907). Es sugestivo lo que dice Jaspers de la sagaz psicología moderna. Declarándose extraño a toda fe religiosa, habla de una fe filosófica, respiración de la fbertad, que llena y mueve al hombre en su fundamento, haciéndolo capaz de superarse a sí mismo y alcanzar el origen del ser (cf Vom Ursprung und Ziel der Geschichte, 269). Nos gustaría definirla como “preámbulos de la fe”.

2. FILOSOFÍA DE LA RELIGIóN: UNA DIMENSIóN PERENNE DEL PENSAMIENTO. Se puede también intentar señalar en Spinoza (Tractatus theologico politicus, 1670) el comienzo de la filosofía de la religión en sentido moderno, y ver en la variada etapa de la ilustración su fatigosa y a veces confusa elaboración instrumental, y en el florecimiento del romanticismo idealista (alemán, naturalmente) su definición definitiva. Pero, sin detenernos en la problemática de esta “definición” (espacio-temporal, con todos los riesgos), podemos captar en todo el ámbito filosófico los elementos de una reflexión filosófica de lo que abarca esta “voz”. Desde la interioridad misma de un mythos, fecundo e incontrolado, surge la exigencia de un logos, que apunta a una divinidad “uno… grandísimo”, pero más allá de todo antropomorfismo “de aspecto” o “de pensamiento”, una sustancia inmutable. En el siglo vi a.C. Jenófanes (es reductivo hablar de escepticismo en quien anticipa la crítica de la Ciudad de Dios a través de la espiritualidad sofista) habla de una “sabiduría buena” al mismo tiempo ética, teológica y política, y que -parafraseando un texto bíblico- podríamos decir que “viene de arriba”. Pero los dioses no revelaron todo a los mortales desde el principio; se necesita tiempo: tal es el discurso que recoge la Educación del género humano (1780), de Lessing. El que siente dentro de sí al demonio no es artífice de “nuevos dioses” en contraposición a los antiguos, que aseguraban la estabilidad de la polis (Sócrates en la Apología de Platón), sino que piensa en un dios creador y providente y, a través de un concepto de la divinidad liberada de la fijeza espacial, mantiene lejos a los amigos de la impiedad y de la injusticia (lo mismo en los Memorables de Jenofonte).

A través de la alegoría (que llega hasta a atribuir a los dioses ruindades humanas que no les pueden corresponder, lo mismo que tampoco se les puede atribuir el mal), es la realidad de los dioses la que es preciso alcanzar. Nunca como en este caso es evidente en Platón la reciprocidad de lo ideal y lo real. La “Suma_Teológica” de Platón (Leyes X), que será el fundamento de la “teología patrística” y de la influencia ininterrumpida sobre todo un filón de interpretación del cristianismo espiritual-interior-ético, parte de la fe “universal” en Dios que todos los hombres pueden obtener de la existencia, la belleza, el orden de las cosas (véase también Rom 1). Si el alma es el principio del movimiento, los dioses conocen, sienten y ven todas las cosas y se cuidan de todo y de todos. No pueden ser corrompidos por los hombres; la impiedad de éstos sólo se les puede atribuir a ellos mismos.

Hay también una “Teología de Aristóteles” (Metafísica XII), basada en su cosmología, que parte de la continuidad del movimiento y de su principio “tal que su sustancia sea acto”, “alguien que mueva, sin ser movido”. Principio inmóvil que imprime un movimiento eterno y uniforme, motor inmóvil y, con una progresión exquisitamente metafísica, “pensamiento del pensamiento…, pensamiento que se piensa a sí mismo”. Es puntual el comentario de Tomás de Aquino: el primer motor tiene que ser “sustancia que existe por sí sola” y su sustancia ha de ser acto (en él hay una referencia esencial del intellectus al intelligere, como de la essentia al esse). Pero los siglos no pasan en vano; si la reflexión aguda y dolorosa de la tragedia griega ha dado una dimensión existencial y dramática a la reflexión religiosa (centrada en el conflicto insanable entre el hado y la providencia, la necesidad y la libertad, la culpa y la pena y, en definitiva, Dios y el hombre), el cristianismo trajo por un parte la luz de la revelación y estimuló por otra un replanteamiento de los problemas con mayor precisión. Ya no es posible la identificación aristotélica entre filosofía primera-metafísica-teología.

Pero el paso que se dio de la sustancia a la sustancia divina no dejó de tener consecuencias lingüísticas y conceptuales. La sustancia, la “primera categoría” aristotélica, concepto fundamental de la metafísica, comprende desde Aristóteles, pasando por los padres y la escolástica, hasta Descartes, Spinoza y Leibniz, una sustancia particular, única, absoluta y suprema, que es la sustancia divina. Plataforma filosófica y de la discusión teológica sobre la naturaleza de Dios (y de la Trinidad) en su variedad lingüística, que supondrá malentendidos y confusiones: hypóstasis, hypaxis, physis, essentia, substantia, natura…, no hará crisis más que en el empirismo, que se opondrá a la idea de una sustancia desnuda de caracteres, dejando a salvo la crítica consecuente de que un manojo de propiedades pueda definir alguna cosa.

Es la diversa concepción de sustancia lo que califica “teológicamente” a Platón respecto a Sócrates (y a Aristóteles respecto a Platón): la ousía es verdaderamente tal en el plano eterno, abstraído de la realidad, por lo que la sustancia “fenoménica” asume un significado ambiguo. La profundización relativa al hecho de que sólo las sustancias tienen ideas correspondientes, que están jerarquizadas y ordenadas por el Demiurgo, y que la unidad representa el vértice de la realidad, prepara, no sin la mediación de las categorías aristotélicas y del neoplatonismo, la primera especulación, filosófica y teológica, cristiana.

Para Aristóteles, mediante la analogía, el concepto de sustancia puede referirse al individuo concretado por su materialidad y a Dios. Aunque ho theos no tiene necesariamente una acepción monoteísta concreta, fue el fundamento de una concepción monoteísta en el sentido desarrollado más tarde por los comentaristas neoplatónicos y que ejerció sin duda una gran influencia en los escritores cristianos. Éstos arrostraron el problema de la unidad (ser puro, único) y generalidad de Dios (primero de todos los demás) de la “teología” aristotélica, con el apoyo platónico de que el dios supremo es absolutamente uno, simple e incalificado; el segundo dios es el que se representa como polimorfo. Esta interpretación de la jerarquía divina, fundada en una lectura del Parménides, se hace familiar a los cristianos a través de Eudoro de Alejandría y está atestiguada, por ejemplo, en el Evangelio de Felipe y en Basílides. No sólo la próte ousía será el Padre y la deútera ousía el Logos, sino que se hablará de la sangre como sustancia del alma (Clemente de Alejandría) y del milagro del agua transformada en vino como cambio de sustancia (Orígenes). Pero, sobre todo, el Logos es ousía ousión, mientras que el Padre está detrás de todas las cosas (ef Rep. 509b: epékeina tés ousías).

En Platón sé inspira Orígenes, que comenta Jn 14,6: “Yo soy… la verdad”, y llama a Jesús “sustancia de la verdad” (Contra Celsum VIII, 12). En Filón, Clemente y Orígenes la “idea de Dios” corresponde al Logos “lugar de las ideas”, “idea de las ideas”. Todo esto pasa, naturalmente, por la experiencia que los cristianos tienen de Dios, con diversos matices y acentuaciones (místicas y pedagógicas), hasta la theologia negativa.

3. RAZÓN Y SABIDURÍA.

Se plantea el problema de si las otras categorías pueden aplicarse a Dios, y se llega a la conclusión de que Dios no está en el tiempo y el espacio, sino que el tiempo y el espacio están en Dios. Atanasio afirma que Dios es totalmente simple, no tiene accidentes, no necesita de nada para completar su sustancia; que es además akatáleptós: si lo llamamos “Dios y Padre y Señor” es porque intentamos definirlo. Es fecunda la confrontación con la concepción bíblica de Dios: ser, uno, fuente, fuego, espíritu, luz, vida, amor, bien, padre, señor, inmanente y trascendente, providencial y omnisciente. Sobre esta base, por ejemplo, se purifican y espiritualizan los conceptos de noéton phos y pneuma. Si Tertuliano, con su latín especial, llama a Dios Corpus, se hace común la acepción spiritus y la definición unus. Todo esto no dejará de tener consecuencias en las controversias y definiciones cristológicas y trinitarias; los malentendidos sobre el homooúsios nacen de la polisemia de la ousía y del temor (p.ej., en Eusebio) de lo que nosotros llamaríamos (teológicamente) modernismo, mientras que Atanasio logró convencer de que el término no hace más que contener más concisamente lo que se contiene de manera difusa en la revelación.

Así pues, sobre el eje fundamental de la relación Ie-razón (respectivamente dialéctica subordinada, recíprocamente autónoma o inevitablemente implicada) se desarrolla una precisión de conceptos y de disciplinas evidente, por ejemplo, en los apologetas y en los alejandrinos y en las expresiones “semina verbi” o “anima naturaliter christiana”.

Tras la fase polémica, apologética o antiherética, se plantea la exigencia de un estudio “científico” de la revelación, lo cual significa una exposición doctrinal orgánica, completa y precisa, de tal categoría que no disguste a los “intelectuales”. No es casualidad que la primera y la más célebre escuela teológica sea la de Alejandría, la ciudad fundada por Alejandro Magno en el 331 a. C., cuna del helenismo y centro luminoso de una intensa vida cultural, encrucijada de civilizaciones. El estudio del texto sagrado va acompañado de la preocupación por enfrentarse no sólo con las doctrinas religiosas orientales, sino sobre todo con la filosofía clásica griega. Por eso, el análisis filosófico de los contenidos de la fe y, bajo la influencia sobre todo de Platón, la interpretación alegórica de los textos sagrados utilizada por Filón de Alejandríay más aún por Clemente fue erigida en sistema por Orígenes. Para Filón la interpretación alegórica es la más verdadera; el sentido literal es como la sombra respecto al cuerpo. La alegóresis se convierte en instrumento hermenéutico de un discurso ético religioso que alcanza a los principios metafísicos, operación característica de inculturación del rico y culto rabino de Alejandría, cuyo trato amoroso con las Escrituras iba acompañado de una preocupación teórica: “Para mí siempre es tiempo de filosofar” (De Providentia 11, 215). Para llevar a los–hombres la palabra de Dios se preocupa de conciliar el mensaje bíblico con las ideas filosóficas. El comienzo es apodíctico: “Dios es, por tanto, la fuente primera con toda razón, ya que fue él el que hizo surgir este mundo por entero” (De fuga, 198). Pero hay un dualismo metafísico: frente a Dios absoluto, creador, luz y medida de todas las cosas (como en Platón, Leyes IV, 716c, y contra Protágoras) está el mundo múltiple, corruptible, material y, en medio, el mundo de las ideas (Filón es el primero que habla de “mundo inteligible’, debidamente ordenadas y que tienen en su cima al logos divino, sabiduría de Dios, proyecto-arquitecto del mundo. También el hombre está calcado en el logos: “En los confines entre la naturaleza mortal y la naturaleza inmortal, participando necesariamente de la una y de la otra, ha sido creado al mismo tiempo mortal e inmortal: mortal en el cuerpo, inmortal en la mente” (De opificio mundi, 135). Es ésta la base para la tematización, dentro del clima helenista de incertidumbre e insatisfacción por la racionalidad, de nuevas relaciones entre la razón y la fe; para nuevas perspectivas de salvación recuperadas por la revelación. Es éste el clima en el que renace y adquiere nuevo vigor la antiquísima gnosis con su concepción global del ser: cosmológica, antropológica, soteriológica, y la misma -pero más acentuadaconcepción maniquea de un dualismo exasperado entre una dolorosa experiencia del mal y el anhelo insatisfecho de la salvación total en una vida bienaventurada que colma todas las ansias. También aquí la interpretación alegórica de la revelación se hace por medio de una operación sincretista de recuperación de los mitos religiosos orientales y de las categorías filosóficas griegas.

Para ser perfecto, el hombre tiene que recorrer -dice Filón- un itinerario que lo lleve de un saber filosófico enciclopédico (“encíclico” a la sabiduría (teológica): “En verdad, lo mismo que las disciplinas encíclicas contribuyen a la adquisición de la filosofía, así también la filosofía debería ser esclava de la sabiduría” (De Congressu, 79). Frente a los personajes bíblicos palidece la mítica figura de Sócrates: “Moisés, el hombre que exploró la naturaleza inmaterial…, dirigió su investigación en todas las direcciones posibles, intentando ver claramente a aquel hacia el que tiende nuestro más ardiente deseo y que es el único bien (De mutatione, 25-26).

Son éstos los presupuestos de la exégesis patrística que sobre la distinción fundamental moral-espiritual-místico desarrollará una pluralidad de sentidos: anagógico, tropológico, parabólico. No sólo el espiritualismo platonizante, sino la antropología paulina cuerpo-alma-espíritu está en la base de la división tripartita de Orígenes de los sentidos de la Escritura: literal, moral, espiritual, que con los estímulos de Agustín y de Gregorio quedará fijada escolásticamente por Agustín de Dacia: “Littera gesta docet, quid credas allegoria, moralis quid agas, quo tendas anagogia”. Y Agustín (De doctrina christiana 2,15) advierte que no hay que perderse entre literalistas y alegoristas: las Escrituras se malinterpretan por dps motivos, cuando se sobreponen signos desconocidos o ambiguos. Pero el cuadro es más complicado: están las herejías (p.ej., el gnosticismo), un aspecto de la reacción virulenta de la filosofía clásica pagana. Tras el lento y largo caminar del primer milenio (entre Escoto Eriúgena y Anselmo de Aosta), hay que esperar al humanismo y al renacimiento para un nuevo planteamiento del problema en términos problemáticos, ciertamente, pero vivos y fecundos.

4. DE LA TEOLOGIA NATURAL A LA FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN.

“Necios” llama la Sabiduría (c. 13) a los que por las obras no supieron reconocer al artífice, y Rom 1 carga las tintas acusándolos de ceguera y depravación. Luego, Pablo (en 1 Cor 13) reconoce que la visión es “como en un espejo”, en aquellos espejos metálicos de entonces, que, aunque bien bruñidos, no lograban dar una imagen muy clara. Los más iluminados de los apóstoles no sólo reanudarán el diálogo con los autores de la cultura clásica, sino que en su pensamiento filosófico y religioso reconocerán las fecundas semillas del Verbo. El logos humano es participación del Logos divino; pero en la formulación posterior la apologética (demostración por grados, religiosa, cristiana, católica) marcará el paso de la teología natural a la filosofía de la religión. Aunque la sola fide de la reforma excluiría el recurso a la apologética, Apología y Confesión de fe es el título de la protesta de fe en Dios y en el Hijo Jesucristo presentada por los valdenses al duque Manuel Filiberto en 1560. La “teología de los primeros pensadores griegos”, justa comprensión de la divinidad a través de la razón o “filosofía primera”, que alcanza al ser (supremo), encuentra su sistematización en los tres géneros: mítico (fábulas, de los poetas), físico (natural, de los filósofos), civil (de los pueblos) de Varrón (Antiquitates), que se recogerán en La ciudad de Dios (6,5,1). También Cicerón había afirmado, mucho antes del Discurso del método de Descartes, que la verdadera ley es la recta razón, conforme con la naturaleza, difundida entre todos, constante, eterna.

Si Ireneo (Adversus Haereses 40,20,7) había afirmado que “la gloria de Dios es el hombre vivo”, con la inmediata consecuencia teórico-práctica de que “la vida del hombre es la visión de Dios”, Agustín invierte las acusaciones de los paganos contra los cristianos criticando violentamente el politeísmo (De civitate Dei) y afirmando en la religión cristiana la realización histórica de la verdadera religión (Epistolae 102,12,5). Pero esta comprobación es sólo el presupuesto de una realidad superior que encuentra su cima en la doctrina de la Trinidad (De Trinitate), expuesta mediante la categoría de la relación que, si impide a Agustín familiarizarse más con el concepto de persona, le da la oportunidad de desarrollar ampliamente el reflejo antropológico de los vestigios (ser-conocer-querer; mente, noticia, amor; memoria, inteligencia, voluntad). No se trata naturalmente de una explicación de la Trinidad a partir del hombre, sino de un intento de comprender al hombre a partir de la revelación trinitaria. Y el hombre se encuentra lejos de Dios “in regione dissimilitudinis” (Confessiones 7,10), recuerdo platónico (entre el no-ser de la nada y el ser inmutable de Dios) y anticipación de la descripción que hace san Bernardo del “status naturae lapsae”: “Nobilis illa creatura in regione similitudinis fabricata… de similitudine ad dissimilitudinem descendit” (De diversis, sermo XLII, 2). La polémica tan viva de Bernardo contra el dialéctico Abelardo no pretende condenar la dialéctica, sino poner en guardia contra la eliminación del misterio cristiano y reafirmar la primacía de la caridad sobre la lógica. La región del pecado y de la semejanza deformada es en la que nacemos en la concupiscencia y vivimos en la carne, la voluntad es obliqua y el saber filosófico conduce a las tinieblas (BUENAVENTURA, De donis Spiritus Sancti IV, 12).

Pero es el único modo de librarse de un solipsismo teológico (PEDRO DAMIANO, De divina omnipotentia) y de la seducción de la dialéctica, que llevan por diversos caminos a un peligroso desprecio de sí y del mundo (INOCENCIO III, De contemptu mundi sive de miseria conditionis humanae).

El odio a la materia, el desprecio de la corporeidad bajo el peso de la experiencia del mal el deseo de evadirse de un mundo de sinsabores y el deseo ardiente de una vida verdadera, plena, tranquila, habían opuesto a una pistis una gnósis, por medio de una reviviscencia en el cristianismo de un fenómeno religioso muy antiguo. Le toca al franciscanismo, con su carga de humanidad y de sentido de la naturaleza, de amor a Dios y al prójimo, de gozo en el sufrimiento, vencer las nuevas formas de gnosticismo.

Ya lo había advertido Agustín: “Una cosa es ser racional, y otra ser sabio”, y Buenaventura llamará revelación a una iluminación interior cierta (Comm. in Sent. II, 4,2,2). Pero se advierte la necesidad de que la razón haga más inteligible la fe, la confirme e interprete las Escrituras, que son fuente de conocimientos filosóficos (Juan Escoto Eriúgena). La dialéctica está llamada a renovar el estudio de la teología; así lo hace Fulberto, director de la escuela episcopal de Chartres, con la cautela que requieren los dogmas de la fe. Pero su discípulo Berengario de Tours (De sacra cena adversus Lanfrancum) será condenado por su negación de la presencia real de Cristo en la eucaristía, y el libelo de Lessing (Berengarius Turonensis, 1770) querrá ser la apología de una libertad ilustrada de pensamiento.

Con el Monologium (“Exemplum meditandi de ratione fidei”) y el Proslogium (“Fides quaerens intellectum’, Anselmo de Aosta (10331109) articula la prueba ontológica, en la que la existencia de Dios creída se presenta de una forma racionalmente ineludible (“creemos que tú eres alguien del que no puede pensarse nada mayor’, porque es el único ser cuya existencia in intellectu se identifica con la existencia in re. Una prueba muy clásica sobre la que se dividirán los más grandes pensadores: primero, contra ella, santo Tomás, y luego Kant, que considerarán infranqueable la distinción in intellectu-in re; en favor, Descartes y Leibniz (con la modificación: “si es posible’.

Para evitar confusiones de tipo panteísta, el concilio IV de Letrán (1215) advertirá: “Entre el creador y la criatura no puede advertirse una semejanza tan grande que no sea mayor la desemejanza que se debe advertir”.

5. HACIA LA “EDAD DE LA RAZÓN”.

La escolástica, inaugurada por Anselmo, alcanza su cima con santo Tomás de Aquino (1225-1274): el presupuesto es que el sabio (el que hace uso de la razón) es capaz de demostrar la existencia de Dios. Sobre este preámbulo de la fe puede elevarse el conocimiento del Dios de la fe, uno y trino. Por eso Tomás, para quien la naturaleza humana hace referencia a Dios, causa y fin, puede decir con su profundísima sencillez: “Religio proprie importat ordinem ad Deum” (S.Th. II-II, 81-1), que categoriza la afirmación paulina: “Lo que veneráis sin conocerlo, eso es lo que yo os vengo a anunciar” (He 17,23). Dios es el objeto material de toda la investigación: conocido con la luz natural de la razón humana (Summa contra gentiles) o con la luz sobrenatural de la razón divina (Summa Theologica). Pero la perfecta armonía fe-razón hace que el propósito de la primera. sea exponer “la verdad profesada por la fe católica…, eliminando los errores contrarios” (1,2). Se trata de una obra teológica, aunque en el diálogo con los no cristianos utiliza argumentos racionales: es oficio del sabio la consideración de las causas supremas, de la verdad fuente de toda verdad. La exposición procede con las debidas articulaciones y de forma apodíctica: Dios, existencia y naturaleza (1,1); la creación y las criaturas (1,2); Dios, fin último y supremo rector (1,3); misterios divinos y escatología (1,4). En resumen, Dios en sí, Dios creador, Dios fin, Dios sobrenatural. Sólo cambia el método pedagógico, pero se trata siempre de una razón manuducta fide. En efecto, en la Summa Theologica es donde, una vez definida la naturaleza y el ámbito de la “sacra doctrina”, se afronta el problema de la existencia de Dios, y la afirmación bíblica se prueba con las famosas cinco vías, que reformulan el pensamiento aristotélico: movimiento, causa eficiente, contingente y necesaria, grados de las cosas, gobierno de las cosas (el argumento ex gubernatione, que recurre a los estoicos y al nous de Anaxágoras, en la Contra gentiles se refiere a san Juan Damasceno: es imposible separar los criterios epistemológicos de las dos Summas). En la cumbre de un largo proceso de asimilación, la filosofía clásica consolida el dogma cristiano, y al mismo tiempo la razón humana afirma sus derechos.

Para que no seduzca el árbol de la ciencia (“seréis como dioses’ y la libido de saber no vaya acompañada de la concupiscentia carnis y no lleve a la desesperación de la salvación, la sabiduría debe ser sabrosa ciencia, pues de lo contrario se convierte en arte diabólica. La spiritualis intelligentia es un presupuesto del filosofar cristiano y la charitas del hombre redimido, al reconciliarlo con Dios y con el prójimo, le hace posible la intuición general de la belleza del orden cósmico. Se sobrentiende constantemente la referencia a la revelación, no como demostración incontrovertible (el riesgo de las ideologías), sino como gracia, como don gratuito, que solicita la fe del hombre. La seducción de la gnosis, a pesar de que, la polémica medieval (dialéctica del pecado, pecado de la dialéctica) tuvo una respuesta tranquilizante en la escuela franciscana, y un equilibrio que no se ha alcanzado desde entonces en el sistema tomista, llevará a la reducción del ser al pensamiento (Descartes), luego a la percepción (“esse est percipi”: Berkeley) y finalmente a la idea.

Roger Bacon (1214-1292), aunque sugiere la atención al consejo de los demás; libros y autores, ya que la ciencia crece con las aportaciones sucesivas y es un progresivo alumbramiento, advierte que la atención de los teólogos a las quaestiones no debe apartarlos del estudio del texto (Comp. studü theol.). El entusiasmo cristiano y el celo misionero se conjugan en Raimundo Lulio (1235-1315) con una actitud irénica y ecuménica, dirigida al desvelamiento de los diversos credos y de la fragmentación de las religiones. Este “Doctor illuminatus”,con su Ars Magna, sueña con una “ars inventiva”, una sabiduría orgánica y universal, que pueda alcanzarse con un entendimiento revestido de fe, iluminado por la fe. Una exposición convencida, no una demostración apologética, del monoteísmo y de la inmortalidad es lo que nos ofrece el Libro del Gentil y de los tres sabios. El Gentil es sacado de las estrecheces del bosque y de las tinieblas del terror para que goce de la realidad espiritual beatificante del judío, del cristiano y del musulmán, iluminados a su vez sobre el significado de los cinco árboles (virtudes divinas) que rodean a una fuente (la verdadera doctrina), por una fascinante y misteriosa damisela, la “Inteligencia”, depositaria de la única verdad contenida en los tres credos. Y como los tres, tras la presentación serena y convincente de su propia fe, no esperan que el Gentil escoja una de ellas, Luho se interrumpe con la promesa que los tres se hacen de seguir encontrándose y dialogando para buscar aún la verdadera fe. Esta formulación de la antigua “parábola de los tres anillos”, recogida de varias formas hasta el Natán el sabio de Lessing, si presenta problemas, es también sin duda una elevada expresión de civilización y de verdadera religión en una época en la que se predicaban apasionadamente las cruzadas y se combatían sanguinarias guerras de religión.

Se anuncia una época nueva con un espíritu nuevo. Pero la novedad está contenida en la sabiduría antigua, de la que está impregnada la Biblia y el evangelio, y que vuelve a aparecer en diversos contextos. “Si uno que vive en medio del cristianismo se dirige a la casa de Dios, a la verdadera casa de Dios, teniendo de Dios una representación conceptual exacta, y le reza, pero no le reza en la verdad, mientras que otro que vive en tierras paganas reza con toda la pasión de lo infinito, aun cuando sus ojos se posen en la imagen de un ídolo, ¿quién está más cerca de la verdad? Uno reza a Dios en la verdad, aunque se dirija a un ídolo; el otro no reza a Dios en la verdad, y por tanto en verdad adora a un ídolo” (S. KIERKEGAARD, Postilla conclusiva non scientifica, del 1846: SV II, 168). De forma análoga se había expresado con suma concisión Spinoza en el Tractatus theologico politicus de 1670: “Si alguien creyendo en la verdad se vuelve contumaz, éste en realidad tiene una fe impía; y si, por el contrario, creyendo la falsedad es obediente tiene la (fe) piadosa” (en Opera, ed. GEBHARDT, III, Heidelberg 1925, 158). Y Agustín: “Gócese éste aun así, y desee más hallarte no indagando que indagando no hallarte” (Confesiones I, 6,10). Pero las aventuras del espíritu tienen sus propios riesgos.

6. HUMANISMO Y ANTIHUMANISMO.

Una parte significativa del humanismo, al poner más al hombre en el centro de su atención, de su estudio, de sus preocupaciones, radica en la superación de los rígidos esquemas de lo incontrovertiblemente lógico. Más que de una revuelta abierta contra el pensamiento medieval (que no había descuidado ni los studia humanitatis ni al hombre), se trata de una continuación del mismo con un desplazamiento de intereses, con una mayor interioridad religiosa, más moral y menos codificada, menos definida y más abierta y tolerante.

Por los mismos años en que escribe Dante, Albertino Mussato (12611329) habla de la poesía como arte divino, otra filosofía, teología del mundo: el poeta tiene la misión de revelar los seres. Desde la antigüedad los divinos poetas hablaron de Dios en el cielo, aun cuando a quien nosotros llamamos Dios ellos lo llamaron Júpiter o lo identificaron con alguna realidad corporal.

La filosofía y la religión, las dos: amor y estudio de la verdad y de la sabiduría, que es Dios, son autónomas, sin que entren en conflicto; están en relación mutua, pero en un plano de igualdad. Así piensa Marsilio Ficino, que en la búsqueda filosófica libre y pluralista ve, a través de un retorno al pasado, la desvinculación de una filosofía religiosa (cristiana, árabe o judía) en favor de una concepción del mundo abierta y variada. En un plano más religioso, la reforma llevará a sus últimas consecuencias, en conflicto con los mismos valores del humanismo, la búsqueda de la verdad y de la dignidad del hombre, negando la “posesión” de la verdad y el libre albedrío y haciendo prevalecer la realidad de la fe sobre la de la religión. Las citas, las traducciones y las imitaciones de algunos moralistas y del pensamiento moral clásico (desde Platón y Aristóteles hasta Cicerón, Plutarco, Séneca y Epicuro…) no contraponen, sino que armonizan, una salvación última, un paraíso (cristiano) con la actividad virtuosa de una vida moral en la Ciudad. Desde Cicerón hasta Erasmo, pasa por santo Tomás la línea de un eclecticismo tolerante (“la misma naturaleza es la razón, que es ley divina y humana”: De officüs III, V), que no se aparta sustancialmente del “seguir la naturaleza…, vivir según la naturaleza” de Aristóteles y de los estoicos. Es verdad que existe el peligro de un retorno al paganismo, como denuncia Savonarola, así como un equilibrio inestable, como en el Cusano, entre una “paz de la fe” irenista y la reafirmación de la verdadera religión cristiana. Pero además de las Conclusiones filosóficas, cabalísticas y teológicas (del 1486), utopía prometeica destinada al fracaso, de Pico della Mirandola, nos ha llegado la “oración” De la dignidad del hombre, con la aparición, entre opiniones y discusiones, del “fulgor de la verdad”. Y están además el platonismo cristiano de Ficino (sin olvidar una cierta interpretación aristotélica que, a través de Alejandro de Afrodisia, aparece en el De immortalitate animae (1516) de Pomponazzi, sobre el que no sin razón se ha hablado de “doble verdad’, con el esfuerzo por identificar el hado y la fortuna pagana con el concepto bíblico ‘y cristiano de Providencia en Coluccio Salutati y León Bautista Alberti.

Meticulosidad filológica, brillantez de exposición, vigor polémico, junto con una aguda libertad de conciencia (no sin cierta ambigüedad) dan crédito a la afirmación erasmiana de haber logrado que el humanismo se dirigiera a la celebración de Cristo. La crítica corrosiva del Elogio de la locura (1509) está en la línea de la reforma del cristianismo (sin ahorrar a los reformadores) y de la vanidad de las ciencias y las doctrinas, recogida de los antiguos, presente en Pico y tematizada por Agripa de Nettesheim (De la incertidumbre y vanidad de las ciencias y las artes y proclamación de la excelencia del Verbo de Dios, 1530). Al fenómeno humanista, tan complejo, hemos de atribuir también el magma de la aspiración religiosa entre magia ocultismo y hermetismo, que ve afectados en diversa medida a muchos de los autores citados, y sobre todo a Giordano Bruno. Es atípico, pero significativo, el fenómeno Maquiavelo (El príncipe, 1513), contrapuesto al elemento melancólico (admirablemente “descrito” por Durero en su grabado homónimo) y utópico (TomÁs MORO, Utopía, 1516).

Es éste un cuadro que se complicará más aún hasta llegar a conocer la vanidad de todo doctrinalismo teológico, científico, literario, moral (Agripa, Montaigne, Erasmo); la corrosión-destrucción de una ley natural universal (Montaigne-Maquiavelo); la anulación de los ideales clásico-cristiano-humanistas de límite, jerarquía, equilibrio, euritmia (Telesio, Bruno y sobre todo la Reforma) hasta el paso del cientificismo cabalístico o aristotélico al empirismo puro, que con Bacon y Galileo señala el comienzo de una nueva época.

En resumen, hay que evitar un discurso redondo de fácil identificación de un cierto humanismo con un cierto cristianismo, en una serena atmósfera de anima naturaliter christiana. Hay también una perspectiva cristiana, que no minimiza en nada los aspectos precarios, ambiguos, dramáticos, irracionales de la existencia, en donde una existencia de mal-estar, un status naturae lapsae, un status deviationis, no ve en la salvación una salida fácil y mucho menos obvia. La locura difusa encuentra una respuesta en la locura de la cruz y en la pretensión paradójica de salvarse de la locura a través de la locura de la cruz. También el hombre cristiano está inmerso en el misterio de la historia, entre una respuesta ya dada y un significado todavía no comprendido. La theologia negativa, la theologia crucis, la teología dialéctica son expresiones radicales, no sólo de la inconmensurabilidad de lo divino con lo humano, sino también del carácter ineludible del misterio del mal y de la tentación que llega desde la sugestiva (aunque discutible) lectura de Job: “tentación es la vida dei hombre sobre la tierra” (7,1), hasta la experiencia mística: “la suprema tentación es no ser tentado” (G. Groote) y el inquietante y desencantado: “El que no es tentado, ¿qué sabe?”

El mundo, prosigue Groote, es lugar de condenación y transgresión, fatiga y dolor, vanidad y malignidad, desilusión y desesperación. La dura militia Christi, dibujada en la Vita Antonii de Atanasio, a través de tentaciones, apariciones diabólicas terroríficas y transformaciones alucinantes de la misma naturaleza, es recogida y puesta al día, en el Flandes saqueado y devastado por las guerras de religión, por J. Bosch, P. Bruegel y otros pintores flamencos. Un humanismo nórdico de la insecuritas y de la indignitas hominis de unos pintores a los que Enrico Castelli (Il demoniaco nell arte, Milán 1952) ha llamado “teólogos”. Locura de la racionalidad (el árbol del saber), pero también de la religión y de la reforma religiosa, y la perspectiva de una pérdida de la identidad, del anonimato (Nadie, Niemand), desmitizacíón radical de la dignitas hominis, ya explicitada en el citado De contemptu mundi y recogida sobre bases y con resultados diversos por Kierkegaard. Mientras que por un lado se recogen temas estoicos (JUSTO LrrSro, De constantia, 1584) y prosigue el éxito del epicureísmo (desde el De voluptate de I. Valla, 1431, hasta el De vita, moribus et placitis Epicurei, en ocho libros, 1647, del “doux prétre” Gassendi), por otro lado Agustín Steuco sostiene que todas las corrientes filosóficas pueden referirse a la filosofía cristiana (De perenni philosophia, 1540), y Melchor Cano afirma que la razón natural es un “locus theologicus” (De locis theologicis, 1563).

7. ACEPCIÓN MODERNA.

Francis Bacon distingue entre la filosofía divina (teología) y la filosofía de la naturaleza (teórica y práctica), y desea que los empíricos (facultad experimental) y los dogmáticos (facultad racional) trabajen de común acuerdo (Novum 0rganum), Galileo advierte que la física dice cómo va el cielo, pero no cómo se va al cielo. Pero vuelve a presentarse el problema de la sustancia.

Si la sustancia aristotélica se define por su relación con los accidentes, la cartesiana se define en relación con otra sustancia y con la distinción entre pensamiento y naturaleza, que llevan a desarrollar el concepto de sustancia a partir de la autonomía del pensamiento: “Por sustancia no podemos entender más que la cosa que existe de tal manera que no tiene necesidad de ninguna otra para existir” (Princ. I, 51). De aquí la heteronomía de la sustancialidad de las criaturas y la autonomía de la sustancia divina como auténtica autonomía del pensamiento. Aunque el pensamiento responde aciertos requisitos de la definición, siempre hará referencia a un cuerpo, y con esto a un tercero (primero ontológicamente; ya hemos hablado de la repetición cartesiana de la “prueba ontológica”, que es Dios. “Con el nombre de Dios entiendo una cierta sustancia infinita, independiente, sumamente inteligente, sumamente poderosa…; por él, tanto yo como cualquier otro, si existe algo, hemos sido creados” (Med. III, 1114). Con toda seguridad Descartes concluye que la sustancia no puede predicarse univoce de Dios y de los otros y que su relación es una creatio continua: “Dios es causa de las cosas creadas, no sólo secundum fieri, sino también secundum esse”(así escribe a Gassendi).

Spinoza definió la sustancia “quod in se est et per se concipitur” (Ethica, Def. III), es decir, aquello cuyo concepto no tiene necesidad, para formarse, del concepto de otra cosa; con la definición de los atributos y de los modos del ser se completa el entramado del concepto de sustancia con el concepto de mundo, con todas las implicaciones panteístas que aparecen en el Spinozastréit,- documentado en el épistolario Jacobi-Mendelssohn Sobra la doctrina dé Spinoza (1785). El Tractatus theologico politicus (1670) es considerado por algunos-como el comienzo de la filosofía de la religión en sentido moderno: hermenéutica del hecho religioso, de la religión histórica, de la tradición de una religión que se dice revelada (la judeo-cristiana) sobre la base del lumen naturale. El universal bíblico “Dios único, omnipotente, providente, remunerador” fundamenta la fundación del verdadero culto: obediencia a Dios en la práctica de ¡ajusticia y de la caridad, sin que, por lo demás, tenga ningún sentido buscar relaciones o afinidades entre la fe y la teología (obediencia) por un lado y filosofía (verdadera) por otro. Se examina la Escritura desde la luz natural, como la misma naturaleza, evitando atribuirse lo que no resulta evidentemente de su historia. Salvo el derecho de cada uno a la libertad de pensamiento, el resultado no serán los dogmas de la verdad, sino los dogmas de la piedad (fe obediencial), en la acogida de los principios que surgen con claridad y que pueden constituir la base de una pacífica convivencia religiosa: existe Dios, o sea, un ente supremo, único, omnipresente, que lo gobierna todo; en el culto a Dios, en la obediencia, en la justicia, en la caridad está la salvación; Dios perdona los pecados de los que se arrepienten. Leibniz tiene que partir de la crítica de Spinoza para armar la pluralidad de las sustancias, la infinita multiplicidad de las sustancias simples. Pero también critica la sustancia aristotélica con la definición de sustancia singular que defina al sujeto, con todos sus predicados, pasados, presentes y futuros. Y critica también la sustancia cartesiana: “Porque si no hay ningún vere unum, desaparecerá toda vera res” (A. Volder, 20-6-1703). Construye así un concepto de sustancia como unidad que se define sistemáticamente: la mónada, la infinita multiplicidad de las mónadas. Y es su orden, no ya el hecho de que existan las criaturas, lo que prueba la existencia de Dios. Por eso la sustancia se determina como expresión del concepto original de lo divino. Sustancia que fundamenta la armonía del universo, naturaleza original constante y absoluta, sin límites, que contiene todas las realidades posibles. El argumento ontológico se completa con la demostración de la posibilidad del ser perfecto (todas las cualidades simples puramente positivas pueden coexistir sin contradicción): Si es posible, existe (sin más) y es “existentrficante”. Ésta es la nueva relación de la sustancia con el mundo: no podemos derivarla de los conceptos más que en virtud del concepto primitivo, de forma que no hay nada en las cosas sino con la influencia de Dios y no, podemos pensar nada en la mente sino con la idea de Dios. Y en la relación con el mundo, la sustancia encuentra la relación con Dios: “Todas las sustancias creadas concretas son expresiones distintas del mismo universo y de la misma causa universal, o sea Dios” (Pr. Ver.). Sobre la distinción verdad de razón (absoluta) y verdad de hecho (contingente) en los Nouveaux Essais sur I éntendement humain (1704) se planteará la polémica Lessing-Kierkegaard. Con Essais de Théodicée sur la bonté de Diew, la liberté de 1 homme et 1 origine du mal (1710), Leibniz, al responder al Dictionnaire historique et critique (16951697), de Bayle, puso las bases de la teodicea moderna.

En contra del racionalismo cartesiano, Pascal, extraño a la tradición escolástica, recoge en sus Pensées la línea interiorista y espiritualista que, entre la Escila y Caribdis del dogmatismo y del pirronismo, insatisfecho de las respuestas científicas (también la metafísica es una ciencia; las pruebas metafísicas de la existencia de Dios dejan al hombre insatisfecho e indiferente), tiene que captar los vestigios de Dios que hay en él y fuera de él, en la naturaleza. Pero todo esto no puede conseguirse sin jugarse la propia existencia en una apuesta que da significado a la existencia humana, porque le hace alcanzar a Dios. El Dios de Jesucristo, no de los filósofos, a quien se dirige Pascal en el Mémorial de un modo personal y coloquial.

8. UN CRISTIANISMO SIN MISTERIOS.

Una religión sin misterios para una vida sin enigmas: tal es el programa del amplio e indefinible movimiento del deísmo, que hunde sus raíces en la cultura del renacimiento, rechaza la especulación clásica y escolástica, asume una actitud especialmente polémica respecto al cristianismo y encamina hacia la ilustración y el racionalismo. Contrario al ateísmo, pero reacio a embarcarse en cuestiones metafísicas sobre Dios, es inútil añadir que la revelación divina y la institución divina de la Iglesia son para el deísmo cuestiones sin sentido. Sólo se admiten los principios religiosos y morales que el hombre puede alcanzar con su razón; el mito, en el ámbito cultural cristianoeuropeo, y especialmente inglés, es precisamente un cristianismo “razonable”, sin misterios. Podemos pensar en el Campanella de la religio innata más que en el Bruno hermético, mágico y panteísta; pero hay que comenzar con Herbert de Cherbury y con su programático De veritate prout distinguitur a revelatione, a verisimile, a possibile et a falso (1624). Shaftesbury profundizará en el Sensus Communis (1709), base de toda estética y moral, pero también de un sentimiento religioso, con planteamientos ilustrados y muy crítico del cristianismo. Christianity not Misterious (1696) de J. Toland excluye que puedan darse contenidos de revelación superiores a la razón. El evangelio puede ser interpretado libremente y sin depender de ninguna autoridad eclesiástica; todas las religiones son manifestaciones de la religión natural (otra anticipación de la ilustración).

Inmediatamente antes, J. Locke había publicado Essay on the Reasonableness of Christianity as delivered in the Scriptures, un manifiesto del deísmo que propugna una fe inmanente en una revelación natural ampliada, una razón que es la facultad orientadora que orienta las ideas, un Estado mundano-político separado .de una Iglesia religiosa-trascendente. Lo que le importa a Locke es la libertad de la conciencia religiosa entre un Éstado que ha de ocuparse del bienestar civil y una Iglesia que no debe tener la facultad de lanzar sanciones y reservar a la razón la función de juzgar si hay una revelación y cuál es el significado de las palabras que la contienen (cf Ensayo sobre el entendimiento humano IV, XVIII, 8). La necesidad de conformar la revelación con la religión natural es para A. Collins la base del libre examen en cuestión de religión y del libre pensamiento; sería indigno de un ser racional aceptar las imposiciones de la autoridad. Sobre la coincidencia del cristianismo (como de toda religión) con la religión natural se expresa también M. Tindal, Christianism as Old as Creation, 1730).

Con la tradición deísta coincide D. Hume en su crítica a la superstición y al fanatismo intolerante; pero lo combate criticando radicalmente su fundamento, la razón, en la adhesión absoluta a la empiría, con resultados escépticos. Los Dialogues concerning Natural Religion (1779) y la Historia natural de la religión reflejan su negativa a trascender la empiría, la imposibilidad de definir una realidad religiosa que en su contingencia histórica se representa sobre todo en los excesos y en las degeneraciones; de la misma forma que nace del miedo y de la ignorancia, la religión sigue también envuelta en la hipocresía y el fanatismo, en la superstición y en la intolerancia. Es significativa la asimilación humana del natural belief a una credulidad natural, a la superstición y al fanatismo. La religión pura, filosófica, indirecta y remotamente supuesta, anticipa el mítico noumenon kantiano, mientras que es absolutamente dogmática su absolutización de la empiría y de la inmoralidad de la religión. Hume rechaza el design argument al negar la analogía y el principio de causalidad (post hoc, non propter hoc), al considerar la metafísica y la teología escolástica como una clara “sophistry and illusion”, al creer que es absolutamente ininteligible la cuestión de la sustancia del alma, lo mismo que toda cuestión sobre la sustancia, y al atribuir a los milagros una “weak probability”, mientras que la certeza es sólo de la experiencia. En una palabra, si la “popular religion”tiene su origen en la naturaleza humana, el “natural belief ” es inconciliable con la fe en Dios, no tiene ningún significado religioso.

En Alemania, bajo la influencia del deísmo, se desarrolló la ilustración sobre la base del racionalismo de Wolff, que encontraba una concordancia perfecta entre la religión natural y la razón. En la Theologia naturalis (2 vols., 1736-1737) Wolff sostenía que las verdades de la Escritura pueden conocerse también sólo con el uso recto de la razón. Se reforzó así el equívoco de la razón natural, en realidad artificial y literaria, pálido reflejo del monoteísmo filosófico, con pocas excepciones (Herder, Hamann), hasta que Schleiermacher la ridiculizó en sus Discursos sobre la religión (1799).

La exégesis liberal de J.S. Semler (Apparatus ad liberalem N. Testamenti interpretationem, 1769) ofreció una aportación decisiva a una religión cristiana vernünftig (se va pasando decididamente del deísmo al racionalismo kantiano); Semler, en una perspectiva histórico-evolutiva, distingue entre palabra de Dios (absoluta) y palabra de la Biblia (con su revestimiento psicológico, sociológico y cultural), entre religión privada (inspirada en los actos buenos, invisibles, de Cristo) y religión pública (constituida), entre experiencia religiosa y conceptualización teológica. Se ve el canon bíblico en sus vicisitudes históricas, como cualquier otro texto literario, ya que ninguna figura se considera completa y normativa; no todos los libros tienen el mismo valor; una cosa es el mensaje cristiano original y otra el revestimiento histórico y el acomodamiento psicológico. Las mismas fórmulas dogmáticas se ven en la evolución histórica de la vida de la Iglesia.

En la Apologie oder Schutzschrift der vernünftigen verehrer Gottes de H.S. Reimarus (1694-1768), que publicó Lessing en 1778, se encuentra mucho de todo esto, con una acentuación escatológica del mensaje de Cristo, que excluye la idea de fundación de la Iglesia. No es una casualidad que Lessing, el exponente típico de la ilustración racionalista, sea el apologeta de la religión natural, de la que debería alejarse lo menos posible la religión revelada o positiva. La historia es el lugar natural para el género humano, lo mismo que para el individuo lo es la educación. El cristianismo es la última de las religiones positivas, pródromo de una religión futura, racional, de la humanidad, preludio de un nuevo evangelio eterno (La educación del género humano, 1780). La reducción del mensaje de Jesús a una filantropía genérica es un aspecto de la historización realizada en el- escrito Sobre la demostración del espíritu y de la fuerza (1777), en donde, refiriéndose a la conocida distinción de Leibniz, afirma: “Las verdades históricas contingentes nunca pueden ser una prueba de las verdades de razón incondicionadas”. Y en Una réplica tenemos una de las definiciones plásticas más célebres del espíritu ilustrado: “Si Dios tuviese bien apretada en su diestra toda la verdad y en su izquierda solamente la aspiración inquieta por la verdad, aun con la condición de errar eternamente equivocado, y me dijese: `¡Escoge!’, humildemente me echaría sobre su izquierda y le diría: `¡Ésta, Padre! ¡La verdad pura sólo te pertenece a ti!”‘

9. LA OPCIÓN FUNDAMENTAL.

En el frontispicio de las Migajas filosóficas (1844), Kierkegaard vuelve a plantear la pregunta: “¿Puede haber en la historia un punto de partida de una conciencia eterna? ¿Cómo puede interesarnos el más allá de la historia? ¿Puede construirse sobre un conocimiento histórico una bienaventuranza eterna?” Como es sabido, a través de la paradoja de Dios en el tiempo, la hipótesis de la salvación cristiana, mediante la dialéctica de la fe en la contemporaneidad con Cristo, la filosofía de la verdad se convierte en teología de la salvación, como enuncia la “moraleja” final: “¡Aquí se ha tomado un nuevo instrumento: la fe, como nuevo presupuesto, la conciencia del pecado como una nueva decisión, el momento como un nuevo maestro: Dios en el tiempo”. Esto supone la inversión del hegeliano “la filosofía debe evitar absolutamente ser edificante” (Vorrede a la Fenomenología del espíritu, con un programa igualmente absoluto y constante: “Para edificación y para despertar’. El problema de la salvación personal en términos de bienaventuranza procede de Kierkegaard en su Apostilla conclusiva no científica (1846), en donde, en la sección dedicada a Lessing, junto con el homenaje a la conciencia socrática de los propios límites en la negativa a dar el salto de la fe y de la honestidad intelectual respecto a la pretensión de la “superación” hegeliana, se añade la denuncia del orgullo sutil del que rechaza la posibilidad de la salvación. Sócrates y el “edificante” pasan a Kierkegaard a través de Hamann (Sokratische Denkwürdigkeiten, 1759), que representa otro aspecto de la ilustración, no racionalista, y por tanto refractario al racionalismo kantiano y a las “charlas trascendentales” del “Hume prusiano”. Con espíritu pascaliano, Hamann denuncia la ruptura tan peligrosa entre la razón y la naturaleza, entre el idealismo y el realismo, tan nociva como la separación entre alma y cuerpo. También la razón puede engendrar errores y tiene necesidad del sentimiento, de la fe, de la revelación (el hombre es imagen de Dios), presente en la naturaleza y en la Escritura: la una y la otra deben interpretarse como materiales del espíritu bello, creador, imitador. Esta revelación se cumple en el Hijo. La religión es entonces profeta del Dios desconocido en la naturaleza, del Dios escondido en la gracia, que con milagros y misterios educa la razón para llevarla a una más elevada sabiduría y levanta nuestros ánimos para una mayor esperanza.

La conciencia de los límites de la razón y la conciencia del pecado abren al hombre al encuentro con Cristo; la subjetividad no es la fundamentación de la verdad en el propio ser, sino la relación personal con la verdad eterna, que se manifiesta in persona Christi, en la historia. No se trata de una obstinada identidad del pensamiento y del ser, sino de un conocer ético y ético-religioso. Una investigación que para Kierkegaard viene desde siempre: “Encontrar una verdad que es verdad para mí, encontrar la idea por la que tengo que vivir y morir” (Papirer, 1835), en la desilusión de la armonía ficticia, de una falsa relación idílica del cristianismo con la razón especulativa en Hegel y con la teología especulativa en los hegelianos. Desconfiando igualmente de la “razón pura” kantiana y del sentimiento de Schleiermacher, de la especulación hegeliana y de la “filosofía positiva” de Schelling, que pretendía partir de la existencia para fundamentar la existencia, Kierkegnard, a través de la “escuela de los griegos” y de Sócrates, Agustín, Pascal y Hamann, busca a Dios en Jesucristo, sin perder tiempo en las pruebas, en los prueambula: “En efecto, si Dios no existe, es imposible demostrarlo; pero si existe, es una locura querer demostrarlo” (p. 173). Pero para no achacar a Kierkegaard un irracionalismo que no le corresponde, hay que tener bien presente una distinción clara establecida por él: “La paradoja absoluta sería que el Hijo de Dios se hiciera hombre, viniese al mundo y circulase por él de forma que nadie lo reconociera… La paradoja divina es que él se hace notar, al menos por el hecho de que realiza milagros; es allí donde se reconoce su omnipotencixdivina, aun cuando exija la fe para resolver su paradoja” (Papirer, 1842-1843). No hay nada que se relacione con la dialéctica hegeliana ni con el desconocimiento del principio de no contradicción, sino una recuperación de la teología cristiana que exalta la opción fundamental personal, el salto de la fe, al mismo tiempo que la incapacidad de la “demostración” para llevar a Dios a la existencia del hombre. En la contemporaneidad con Cristo, con la respuesta a la dificultad de Lessing, se presenta una filosofía de la historia que da una nueva perspectiva a la referencia de la imitatio Christi a la cristología, aun con todas las dificultades (de orden histórico y caracterial) eclesiológicas. Kierkegaard da una de las definiciones más bellas de la libertad, esa realidad subyacente a toda la exposición que estamos haciendo: “Lo más que puede hacerse, en cualquier caso, por un ser es hacerlo libre. Se necesita precisamente la omnipotencia para poder hacerlo” (Papirer, de 1846). Hemos llegado así de la hipótesis ideal a los umbrales de la fe; queda abierto el círculo de una filosofía de la verdad, que se convierte en teología de la salvación. No se trata ni de los prolegómenos a una filosofía cristiana, ni de un capítulo de la apologética (para Kierkegaard la apologética es una ciencia de ataque), ni de una derivación del sentimiento de Schleiermacher (ni mucho menos de la “filosofía positiva” de Schelling), ni de una disposición a un equívoco utilizado de nuevo en la teología dialéctica.

La ilustración y la Popullirphilosophie van a la par en M. Mendelssohn y son la clave de lectura y el criterio expositivo del pensamiento filosófico y de la tradición religiosa (hebrea). El Fedón. Sobre la inmortalidad del alma (1767) recoge la argumentación platónica de la espiritualidad del alma, responde a la objeción pitagórica de carácter psicologista, describe la realización completa del hombre en la otra vida. Con Jerusalén, poder religioso y judaísmo (1782), refiriéndose al Tractatus de Spinoza, presenta la religión hebrea no como religión dogmática, sino como código de leyes cultuales y normas de vida para la consecución de una felicidad razonable, y vuelve a proponer el mito (ilustrado) del progreso. En polémica con La educación, de Lessing, el hombre individual progresa, pero la humanidad vacila continuamente dentro de ciertos límites. Acogido con entusiasmo por Kant como expresión de libertad de conciencia, fue atacado violentamente por Hamann, Golgatha und Srheblimini, que veía minada la posibilidad de la fe en la lectura racionalista de la religión. Su ensayo Sobre la pregunta: qué significa ilustración (1784), ve en ella un aspecto de la cultura, una misión del hombre como individuo y ciudadano, una lucha contra el prejuicio, la barbarie y la superstición. La respuesta de Kant, con la célebre definición inicial: “La ilustración es la salida del hombre de su estado de menor edad, que debe imputarse a sí mismo”, y con la exhortación: “Sapere aude!”, subraya que precisamente en las cosas de la razón es donde se necesita poner más claridad. El Spinozastreit, donde disiente de Jacobi en la interpretación de Spim,ca, opone el deber de apartar las dudas solamente con moti\ , ,s racionales, no conoce ninguna fe en las verdades eternas en contra del jacobiano: “Todos nacemos en la fe y hemos de permanecer en la fe, lo mismo que todos nacemos en la sociedad y hemos de permanecer en la sociedad… Mediante la fe sabemos que tenemos un cuerpo y que fuera de nosotros existen otros cuerpos y otros seres que piensan” (La doctrina de Spinoza).

Mendelssohn completó su pensamiento en Morgenstunden, una cumplida expresión del teísmo filosófico, en contra del materialismo y del panteísmo spinozista, pero también en contra del criticismo kantiano. Se reafirma la capacidad de la razón de conocer la verdad y de llegar a los conceptos “científicos” de la existencia de Dios, existencia evidente tanto a posteriori (sentidos externos e internos) como a priori (Dios es pensable, luego existe realmente). Puede imaginarse la reacción de Kan(, que ve en la obra de Mendelssohn un ejemplo clásico de la ilusión de la razón (“metafísica dogmatizante”) cuando confunde las condiciones subjetivas de la pensabilidad con la condición de la posibilidad ontológica de los objetos. En su obra Qué significa orientarse en el pensamiento (1786), Kant había puesto a punto las cosas en la polémica Jacobi-Mendelssohn, recordando, una vez-más, el riesgo de un pensamiento que, sin tener en cuenta los límites de la razón, acababa en fantasías y quimeras. En El único argumento posible para una demostración de la existencia de Dios (1763), el ser necesario resultaba del análisis de los conceptos de posibilidad y de existencia: el fundamento de la posibilidad no se encuentra en la existencia de las cosas, ya que ésta presupone la posibilidad. Despertándose del “sueño dogmático” con la Crítica de la razón pura (1781), Kant excluye las pruebas de la existencia de Dios ontológica, cosmológica y físico-teológica. Pero reflexionando sobre los intereses de la razón (“¿Qué puedo .saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué puedo esperar?”) llega al “ideal del sumo bien como principio determinante del fin último de la razón pura”. Dios es un “postulado”. En el prólogo a la segunda edición, de 1787, escribía: “Así pues, no puedo admitir nunca a Dios, la libertad o la inmortalidad para el uso práctico necesario de mi razón sin quitarle al mismo tiempo a la razón especulativa sus pretensiones a una visión trascendente”. De aquí la conclusión: “,He tenido que suprimir el saber para sustituirlo por la fe”, después de haber hablado ampliamente de la “imposibilidad de una prueba ontológica de la existencia de Dios” (ib, 477-484), de la “imposibilidad de una prueba cosmológica” (ib, 484-496) y de la “imposibilidad de la prueba físico-teológica” (ib, 496-503).

En La religión en los límites de la sola razón (1793) se llega del sumo bien, postulado para la fundamentación de la ley moral, a una fe racional pura y, mediante ésta, a la existencia de Dios en cuanto causa adecuada del sumo bien. El concepto de religión no tiene nada que ver con los datos de la experiencia religiosa, que fundamenta una dogmática eclesial ligada a una revelación positivay realiza los deberes para con Dios en una comunidad de fieles con unas formas particulares de culto. Sólo importa la función de la religión dentro de la razón humana, su papel en el acontecimiento del verdadero reino universal de Dios, que ha de vencer al mal radical. La religión racional se pone en el mismo plano que la exégesis: “Así la religión racional y la ciencia de la Escritura son los intérpretes y depositarios competentes de un documento sagrado”. En 1811, al escribir Las cosas divinas y su revelación, Jacobi recogía un pensamiento de Pascal (“Hay que amar las cosas divinas para poder conocerlas) y atribuía a Kant el mérito de “haber dejado sitio a una fe que no puede ser violada por el dogmatismo de la metafísica”.

Jacobi fue el primero en hablar del nihilismo, al que conduce el idealismo. En los Discursos sobre la religión (1799), Schleiermacher se pregunta: “¿Cómo acabará el triunfo de la especulación, el idealismo perfecto y rotundo, si la religión no lo equilibra y no le deja presentir un realismo más alto?” Y aunque consciente del carácter peligroso de la cita, exclama: “¡Sacrificad reverentemente conmigo un mechón de cabellos a los manes del santo excomulgado Spinoza!”

Es la respuesta a las solicitaciones de un ambiente cultural insatisfecho de soluciones sobrenaturalistas, por una parte, y de un frío planteamiento racionalista, por otra, y que para ser mejor comprendida necesita referirse no sólo a la posterior Doctrina de la fe, sino al Nochlass de la Hermenéutica y de la Dialéctica. A través de estas obras se precisa el sentido no psicologista o subjetivista del sentimiento, la relación entre un riguroso individualismo y una dimensión comunitaria-eclesial, la relación con Dios y con el mundo. La definición de la religión como “sentimiento y gusto del infinito” va contra los teóricos-metafísicos y los pragmatistas-moralistas, contra el frívolo indiferentismo, contra toda especie de locura humana, “desde las insulsas fábulas de los pueblos salvajes hasta el deísmo más refinado, desde la tosca superstición de nuestro pueblo hastalos fragmentos mal remendados de metafísica y de moral que se llaman cristianismo racional”.

La imagen que da mejor idea de todo esto es el caos, pluralidad y diversidad de los reflejos del infinito en lo finito, en donde, entre las expresiones históricas de la religión, destaca el cristianismo, ya que su fundador, Cristo, tuvo la intuición más limpia y más profunda. Dios, que “no lo es todo en la religión, sino sólo una parte; el universo es más”, y que en los Discursos se define de varias maneras como universo eterno, infinito, se definirá posteriormente en la Doctrina de la fe. En su madurez, Schleiermacher rechazó siempre la filosofía de la identidad: Dios, el Dios vivo, es fundamento original del ser, metafísicamente distinto, no identificable con la totalidad de lo finito y de lo múltiple. A través de la mediación de la Dialéctica, la intuición y el sentimiento…, el sentimiento y el gusto de lo infinito, se convirtió en la Doctrina de la fe en “sentimiento de dependencia absoluta”. Schleiermacher evitó, a partir de la primera edición de los Discursos, el término de “intuición” en la definición de la religión para evitar confusiones con la intuición de lo absoluto, que definía para Schelling la esencia de la filosofía. De acuerdo con Fichte, guardó las debidas distancias de una concepción de la intuición intelectual, de la contemplación del eterno en nosotros, en donde el alma, en una relación inmediata, se convierte en una sola cosa con el absoluto, sin perder su individualidad.

Probablemente se dirige a Fichte el apóstrofe de las primeras páginas del segundo Discurso: “¿Qué hace vuestra metafísica…, vuestra filosofía trascendental? Clasifica al universo y lo subdivide en muchas especies de esencias…” (p. 68). Como se recordará, Fichte estuvo seriamente implicado en el Atheismusstreit (aunque Jacobi escribió en Idealismo y realismo que la filosofía trascendental de Fichte no es ni teísta ni atea), y, sin embargo, en las obras Sobre el fundamento de nuestra fe en un gobierno divino del mundo (1798) y Misión del hombre (1800) consideraba indudable la existencia de Dios como fundamento del orden moral del mundo.

Herder no había sido extraño a la formulación del sentimiento de Schleiermacher. Para él la religión es una determinación existencial; toca inmediatamente el ánimo del hombre su conciencia más íntima (Von Religionen. Lehrmeinungen und Gebraücher, 1789). Así, sobre todo en las Ideas para la filosofía de la historia de la humanidad (1784-1791), “sobre todo la religión, junto con la metafísica, la moral, la física y la historia natural, contribuye a la historia de la humanidad. Por todas partes, la gran analogía de la naturaleza me ha conducido a la verdad de la religión… La naturaleza no es un ser independiente, sino que Dios es todo en sus obras”. El capítulo IV del libro IV de la primera parte afirma: “El hombre está formado para la humanidad y la religión”, y añade: “La religión es la suprema humanidad del hombre…; la primera y la última filosofía ha sido siempre la religión”.

Hegel se mostró siempre crítico frente a los Discursos, que exasperan el principio jacobiano de la subjetividad (Fe y saber). En la Fenomenología del espíritu, dibujando el sistema científico del verdadero saber sobre la premisa de “sólo en el concepto encuentra la verdad el elemento de su existencia”, hace la crítica más radical de la filosofía romántica y -del “magro sentimiento de lo divino”. Quiere que el juicio final sea sin apelación: “Si en el hombre la religión se basa tan sólo en un sentimiento…, entonces el perro sería el mejor cristiano” (Prólogo a la Filosofía de la religión, de Hinrichs).

Pero precisamente lo que plantea un problema es el carácter “completo” del sistema hegeliano, como ya hemos indicado varias veces a través de la crítica kierkegaardiana y como se verá luego a través de los resultados de la derecha y de la izquierda hegeliana. Los llamados Escritos teológicos juveniles marcan el alejamiento esforzado y a veces contradictorio de la pesada herencia kantiana. La positividad de la religión cristiana describe el paso del mensaje de amor de Cristo a la nueva positividad de un cristianismo ético, y El espíritu del cristianismo y su destino ve en las dos naturalezas, humana y divina, de Jesús la conexión de lo finito con el infinito. Hasta llegar al Fragmento de sistema del 1800, donde se afirma con claridad que la filosofía debe terminar en la religión, que es la única capaz de levantar la vida finita hasta el infinito.

Las Lecciones sobre la filosofía de la religión pasan del concepto de religión, a través de las religiones históricas, al cristianismo como religión absoluta. Ni el sentimiento ni la especulación filosófica son los elementos constitutivos de la religión. Una vez superado el riesgo ilustrado-racionalista de la reducción de la religión a los límites de la sola razón, la religión es conciencia de la relación con Dios, de la relación del espíritu limitado del hombre con el espíritu absoluto de Dios. El sentimiento elevado a conciencia es la misma doctrina religiosa expresada en imágenes y es lo que propiamente llamamos fe. “Lo que es absolutamente verdad, la verdad misma, la razón en la que se resuelven todos los enigmas del mundo, todas las contradicciones del pensamiento más profundo, todos los dolores del sentimiento, la razón de la verdad eterna y de la paz eterna, la misma verdad absoluta, el apagamiento absoluto…, el último punto central, en ese pensamiento que es único, conciencia y sentimiento de Dios: ése es el objeto de la religión.

La filosofía y la religión coinciden: la primera es representación, la segunda es concepto del espíritu absoluto (el arte es su intuición). Tienen en común el contenido, las exigencias y los intereses. “Por eso la filosofía es teología, y la ocupación con Dios, o mejor dicho, en Dios, es por eso mismo un servicio divino” (ib, 87). Después de “la muerte de Dios” y del “viernes santo especulativo”, esto representa una nueva posibilidad de teología filosófica.

Es ejemplar el caso de Schelling. Su atención sincera a los problemas religiosos, especialmente en Filosofa y religión, (1804), y en las Investigacíones filosóficas sobre la esencia de la libertad humana (1809), a través de la Filosofía de la mitología desemboca en la Filosofía de la revelación: ¿feliz realización de una teología especulativa, comprensión filosófica de la revelación cristiana o, más bien, en la especulación, la Vollendung idealista, que supone inevitablemente el vaciamiento de la revelación de sus contenidos sobrenaturales, de sus caracteres específicos? “No se trata de una dogmática especulativa, sino de una explicación del cristianismo a partir de su carácter más elevado, histórico. Este carácter más elevado, que se remonta hasta el comienzo de las cosas, queda explicado por completo”. Sometido a la teoría de las “potencias”, Cristo es una persona individual, pero simbólica, expresión finita del vértice infinito del antiguo mundo de los dioses, hasta el punto de que “la encarnación de Dios es una encarnación desde toda la eternidad”(ib, 319-320). Unavez afirmada la continuidad entre el paganismo y el cristianismo, la exégesis de én morphé theoú (Flp 2,6) es el resultado “especulativo” inevitable: “No es verdadero Dios, sino in forma de Dios…; no se podía hablar del Hijo en ese estado intermedio… Él, en su humanidad, no se despoja de su divinidad, sino de la falsa… En efecto, el Logos se desdivinizó cuando se hizo potencia extradivina…, se hizo hombre con todo lo que en él no era del Padre” (ib, II, 144.146.280.281).

La derecha interpretó la Aujhebung hegeliana como conservación de la religión en la filosofía. Es significativo y programático el titulo de la Zeitschrift für Philosophie und Spekulatíve Theologie, fundada en 1837 y dirigida por I. H. Fichte, y en la que colaboraron Weisse, Krabbe, Vorlánder. Para la izquierda hegeliana, la Aujhebung de la religión tendrá que ser un alejamiento definitivo de la filosofía. Feuerbach, que se había reído de la “filosofía positiva” y de la filosofía de la revelación (también es feroz la denuncia de Engels, Schelling und die Offenbarung, Leipzig 1842) de Schelling, del sentimiento de Schleiermacher y de la teología especulativa, con La esencia del cristianismo (1841) y La esencia de la religión (1845) reduce la teología a antropología primero y a fisiología después. El materialismo dialéctico de Marx intenta desmitificar todas las superestructuras, y consiguientemente también la de la religión: basta con quitar las condiciones de su aparición, o sea, el capitalismo (Manuscritos económico-filosóficos, 1844; Ideología alemana, 1846). Vale la pena recordar que la famosa definición dé la religión como “opio del pueblo” (“Introducción” a la Crítica de la filosofía del derecho de Hegel, 1843) está en ‘un contexto en el que “la miseria religiosa es, por una parte, expresión de la miseria real y, por otra, protesta contra la miseria real. La religión es suspiro de la criatura oprimida, sentimiento de un mundo sin corazón, espíritu de una situación en la que el espíritu está ausente”.

Pero más allá de estas nobles expresiones, como se sabe, aquí el discurso se ha hecho ideológico: de una ideología que hoy estamos viendo que se viene abajo.

BIBL.: AA. V V., L érmeneutica delta filosofía della religione. Atti del XVII Colloquio internazionale sulla problematica delta demitizzazione, Roma, 1977; AA.VV., In lotta con 1 ángelo. La filosofía degli ultimi due secoli di fronte al cristianesimo Turín 1989; BABOLIN A. (cid.), R metodo dellaftlosofia della religione, 2 vols., Padua 1975; FER E., Religio. Die Geschichte eines neuzeitlichen Grundbegriffs vom Frühchristentum bis zur Reformation, Gotinga 1986; FERRETTI G., Filosofía de la religión, en Diccionario teológico interdisciplinar, Sígueme, Salamanca; GRASSI P.G. (ed.), Filosofía della religione. Storia e problemi, Brescia.1988; MANCINI I., Filosofía delta religione, Casale Monferrato 19863 MIEGGE E., Religione, en Storia antologica dei problemifilosofici, Florencia 1965, 1309ss; OLIVETTI M. M., Filosofía della religione come problemastorico; Padua 1974 SCNMITZ J., Filosofa de la religión, Barcelona 1987.

S. Spera

Fuente: http://www.mercaba.org/DicT/TF_religion_06.htm

La Iglesia de Trinidad y Tobago pide que se prohíba a Elton John por homosexual

La Iglesia de Trinidad y Tobago pide que se prohíba a Elton John por homosexual

sábado, marzo 17, 2007

El archidiácono de Trinidad y Tobago, Philip Isaac, ha pedido que se prohíba la presencia en el país del cantante británico Elton John debido a su homosexualidad activa.
Elton John, de 59 años, tiene programado un concierto el próximo mes en el festival de jazz de Plymouth, en Tobago, junto a Diana Ross, Mary J. Blige and Earth, Wind & Fire y otras estrellas.

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