EL EVANGELIO DE JUAN 7

EL EVANGELIO DE JUAN 7.
LOS SUFRIMIENTOS DE JESÚS

Introducción

  • El sufrimiento un factor permanente en la vida terrenal de Jesús
  • Los sufrimientos se culminaron en la última semana de Su vida terrenal
  • Los sufrimientos de Jesús en la última semana eran voluntarios
  • Los sufrimientos de Jesús eran de un hombre declarado inocente por Su juez
  • Los sufrimientos de Jesús considerados como físicos, emocionales e espirituales

7.1. LOS SUFRIMIENTOS FÍSICOS FINALES DE JESÚS

  • -bofeteado 18:22; 19:3. -azotado 19:1.
  • - coronado con espinos 19:2.
  • - crucificado 19:17s.
    • * clavado en la cruz 20:25,27.
    • * el hablar le costaba mucho cp. 19:26; 19:28; 19:30
    • * la sed 19:28.

7.2. LOS SUFRIMIENTOS EMOCIONALES FINALES DE JESÚS

  • - el ser traicionado
    • * por Judas Iscariote = uno de los Doce 13:21 -30.
    • * por Simón Pedro = el líder de los Doce 18:17,25,27.
  • - el ser burlado
    • * por los soldados romanos 19:21.
    • *por Pilato 19:14.
  • - el ser rechazado
    • * por los judíos que preferirían a Barrabás 18:40.
    • * por Pilato que prefirió la “amistad” del Cesar 19:12-16.
  • - la vergüenza
    • * al ser llevado atado públicamente 18:12,24 y 19:17.
    • * al ser desnudado en la cruz 19:23.

7.3. LOS SUFRIMIENTOS ESPIRITUALES

  • - las falsas acusaciones 18:30; 19:7; 19:12.
  • - al cargarse con el pecado humano

CONCLUSIÓN

  • Lo incompleto de la lista de los sufrimientos de Cristo en Juan
  • El propósito de los sufrimientos de Cristo según Juan.

Tareas:-

  • Lea Juan 18 y 19 varias veces para familiarizarse bien con el texto.
  • ¿A quiénes apareció Jesús después de Su resurrección?

Tarea N 7

  • 1. Jesús Aparece a María Magdalena 20:11-18
  • 2. Jesús Aparece a Sus Discípulos 20:19-23
  • 3. Jesús y Su Encuentro con Tomás 20:24-28
  • 4. Jesús aparece a algunos discípulos w. 1-14

EL EVANGELIO DE JUAN 4

EL EVANGELIO DE JUAN 4.

EL CARÁCTER DE JESUCRISTO REVELADO EN JUAN

En este evangelio podemos ver diferentes aspectos del carácter de Jesús como Su :-

4.1. Severidad

-    en la purificación del Templo Su denuncia de los malos Su dogmatismo en Su enseñanza en Su relación con Sus discípulos

4.2. Compasión

por una parej a en su situación humillante

por la muj er tomada en adulterio

por Marta y María después de la muerte de Lázaro

por los que sufrían física e emocionalmente

por María frente a la critica cruel de otros

por Su madre

por María Magdalena aíuera de la tumba

por Pedro después de su negación

4.3. Humildad

en la encarnación en que no buscaba Su propia gloria en el acto de lavar los pies de los Doce en la restauración de Pedro

4.4. Santidad

nadie podía acusarle, honestamente, de pecado

afirmaba que había glorificado al Padre, y el Padre lo confirmó

4.5. Coraje

enfrentaba a los líderes religiosos con su pecado afirmaba la verdad aun cuando supo que esto iba a ofender fue a Jerusalén cuando llegó Su hora no se defendió aniquilando a sus enemigos

4.6. Prudencia

evitaba exponerse al peligro innecesariamente

4.7. Amor

deseaba la salvación aun de Sus enemigos Su amor demostrado por Sus seguidores

Tareas:-

  • Lea Juan 10, 11 y 12 varias veces para familiarizarse bien con el texto
  • Lea los discursos de Jesús en este evangelio : 3:1-21, 4:4-26, 5:19-47, 6:26-59.7:14-29, 8:12-20, 8:21-30, 8:31-59, 10:1-21, 10:22-38, 12:20-36,   13:31-14:31,15 y 16.

Jesucristo El Buen Pastor

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¿CÓMO CONTINUÓ LA HISTORIA DEL JOVEN RICO?

¿CÓMO CONTINUÓ LA HISTORIA DEL JOVEN RICO?

EL AMOR,
PARA QUE SEA AUTÉNTICO,
DEBE COSTARNOS.

(MADRE TERESA DE CALCUTA)

¿CÓMO CONTINUARÍA LA HISTORIA DEL JOVEN RICO DEL EVANGELIO?

El Maestro le invitó a dejar todo y seguirle. Pero él se negó, y se fue triste. Hubo otros que sí le siguieron, y fueron grandes apóstoles, grandes santos.

Supongo que, pasado el tiempo, a aquel chico le irían llegando noticias del Maestro. Unos dirían que era un impostor, otros que hacía milagros, que era un profeta. Más adelante le llegaría la noticia de que le habían crucificado.

Ilustración de la escena del joven rico
Podemos imaginarnos ahora —siguiendo una glosa de José Miguel Cejas— que el personaje ya es anciano. Está sentado, al atardecer, en el zaguán de su casa. Han terminado ya las faenas del campo, y se oyen, a lo lejos, las risas bulliciosas de las espigadoras que regresan y los gritos de los hombres que transportan las últimas gavillas. Tiene la mirada perdida, como desvanecida en el silencio. También la vida, como el día, se va consumiendo, poco a poco, entre rumores apagados de cansancio. Y el tiempo se va llevando los recuerdos, como el viento se lleva las últimas huellas de las caravanas en el camino reseco que pasa junto a su puerta.

Habla poco. De vez en cuando, le visitan los viejos conocidos y evocan juntos a amigos y parientes, casi todos ya muertos. Comentan algo sobre la próxima cosecha, sobre los viñedos o los olivos. Y mientras, en la casa, todo sigue igual: ruidos de cántaros, griterío de niños, leves pisadas femeninas. Desde hace años este anciano contempla, en un silencio impregnado de tristeza, los juegos de los hijos de sus hijos. Vive de nostalgias y de recuerdos, asombrosamente cercanos a pesar del tiempo. Y hay algunos instantes de su vida que pesan en su alma como si fueran decenas de años. Y otros que no acaban de pasar nunca, como la mirada profunda de aquel Rabí.

Hace muchos años, más de sesenta, él cruzaba Palestina con un viejo criado que murió hace tiempo. Entonces era un chico joven, tenía fuerzas, no como ahora. Era rico y un tanto arrogante. ¿Feliz? Aceptablemente feliz. Y temeroso de Dios. Por eso, fue corriendo al encuentro de aquel hombre extraordinario. Le preguntó: «Maestro bueno… ». Y aquel Rabí, mirándole a los ojos, sonriendo, le invitó a seguirle. Pero él se negó. Y se fue triste.

Pasó el tiempo. En la aldea se comentaban cosas contradictorias. Unos decían que el Rabí era un falsario y un impostor. Otros hablaban de sus milagros. Otros estaban convencidos de que era un profeta.

Paso más tiempo. Se casó, tuvo hijos. Las noticias de Jerusalén llegaban con retraso a su aldea. Una pascua le contaron que lo habían crucificado. Respiró hondo. «Yo tenía razón: no era más que un visionario. Hice bien en no seguirle. ¡Qué locura hubiera sido echar por la borda todos mis bienes!».

Pero, sin saber por qué, la noticia le entristeció, como aquella tarde cuando volvió la espalda a la cálida y respetuosa llamada del Maestro. En su mente seguía fija la idea de que el Señor le llamó, y que si él no quiso seguirle fue por egoísmo, pero aquella llamada, aquella vocación seguía viva en su interior. Descubrió que su antigua ilusión de entrega, sus deseos de Dios, seguían allí, en un repliegue del alma. Porque, durante años, casi sin advertirlo, aquella mirada y aquella sonrisa de Jesús le habían seguido acompañando.

Un día quizá aparecieron los discípulos del Señor por su aldea, y habría sus tensiones, porque la doctrina de Cristo no deja indiferente a nadie. Los ancianos discutían a la entrada del pueblo y bramaban contra ellos en la sinagoga. Lo comentaban también, acaloradas, las mujeres en la fuente. Todos se sentían interpelados por las enseñanzas de aquel Maestro, y quizá el joven rico, que ya no sería tan joven, volvió a pensar en dejarlo todo y unirse a aquellos hombres, secundando ahora la llamada que el Maestro le hizo unos años antes.

Algunos se habían hecho de los suyos. Otros los insultaban y los perseguían. Quizá entonces fue generoso y recuperó el tiempo que había perdido. Pero quizá volvió a vencerle su egoísmo, y prefirió quedarse cómodamente al margen. Era rico y no quería riesgos. Se limitaba a contemplar desde lejos lo que pasaba. Pudo haber sido uno de ellos. Y seguía enriqueciéndose. Su casa se llenaba de pebeteros, de alfombras y de los pequeños lujos de una aldea oriental. Tenía más y más criados, y sus campos se engrandecían.

Y a los pocos años llegó aquella terrible guerra, la invasión romana, y la destrucción del Templo de Jerusalén. Y aquel hombre, con seguridad, lo perdió todo. Le arrebataron otros por la fuerza lo que no quiso él dar al Señor por su propia voluntad. Ahora su cuerpo se iba combando lentamente y se ajaba el rostro de su mujer. Y en su vejez se lamentaría en su pobreza, viendo sus campos y sus ganados en mano ajena, viendo el desprecio de aquellos que antes le adulaban porque era rico, pero que ahora le ignoraban porque ya no lo era. Y él seguía allí, como un perro triste, en el portal de su casa, imaginando lo que pudo ser y no fue. A su alrededor, veía la respuesta a lo que había sido su vida: una vida encerrada en su egoísmo, que ahora los demás le pagaban con la misma moneda. Y lloraba en silencio, pensando que quizá su vida podía haber sido menos cómoda pero sin esa insoportable amargura del egoísmo.

Aquel hombre pudo haber sido un gran apóstol. Recibió, como Juan, la llamada en plena juventud. ¡Cuántas almas pudo haber salvado! Jesús las veía a través de sus ojos. Y veía, detrás de esas almas, tantas y tantas otras. Pero aquel hombre dijo que no. Su egoísmo quebró para siempre los planes de Dios. ¿Por qué? Cuenta el Evangelio que tenía muchas riquezas. Podemos imaginarnos lo que sería. Como mucho, unos campos, unas casas, unos caballos, unos mulos… Y por esas riquezas miserables abandonó a Dios hecho hombre, que le buscaba en lo mejor de su vida. Se entiende que Jesús hiciera aquella dolorosa reflexión, y que comentara entonces que es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja a que entren en el reino de Dios quienes estén apegados a sus riquezas.

Este joven ha permanecido anónimo. Si hubiera respondido positivamente a la invitación de Jesús, se habría convertido en su discípulo y probablemente los evangelistas habrían registrado su nombre. Pero quien pone su seguridad en las riquezas de este mundo no alcanza el sentido pleno de la vida y la verdadera alegría. Por el contrario, quien se fía de la palabra de Dios y renuncia a sí mismo y a sus bienes para buscar el reino de los cielos, aparentemente pierde mucho, pero en realidad lo gana todo. El santo es precisamente aquel hombre, aquella mujer, que, respondiendo con alegría y generosidad a la llamada de Cristo, lo deja todo por seguirlo. Como Pedro y los demás Apóstoles, como otros innumerables santos, debemos recorrer el camino que Dios nos marque, que es exigente pero colma el corazón y nos hará recibir el ciento por uno ya en esta vida terrena, juntamente con pruebas y persecuciones, y después la vida eterna.

— ¿PIENSAS ENTONCES QUE DIOS NOS PIDE SIEMPRE DE LO QUE CUESTA?

Lo hace Dios, y así es la naturaleza del hombre. Nadie considera auténtico un amor que no está dispuesto al sacrificio. «El amor, para que sea auténtico, debe costarnos», decía la Madre Teresa de Calcuta. Y el sacrificio es lo que prueba el amor, y lo que da alegría de verdad. «No quiero —insistía— que me deis de lo que os sobra. Quiero que me deis de lo que necesitáis hasta realmente sentirlo. El otro día recibí quince dólares de un hombre que lleva veinte años paralítico. La parálisis solo le permite usar la mano derecha. La única compañía que tolera es la del tabaco. Me decía: “Solo hace una semana que he dejado de fumar. Le envío el dinero que he ahorrado de no comprar cigarrillos”. Debió de ser un terrible sacrificio para él. Con ese dinero compré pan y se lo di a personas que tenían hambre. De este modo, tanto el donante como quienes lo recibieron experimentaron alegría.»

«Creo que una persona que está apegada a sus riquezas, que vive preocupada por sus riquezas, es en realidad muy pobre. Sin embargo, si esa persona pone su dinero al servicio de los demás, entonces se vuelve rica, muy rica. La bondad ha convertido a más personas que el celo, la ciencia o la elocuencia. La santidad aumenta más rápido cuando hay bondad. El mundo se pierde por falta de dulzura y amabilidad. No olvidemos que nos necesitamos los unos a los otros.»
Fuente: Alfonso Aguiló, interrogantes.net

http://www.primeroscristianos.com/index.php?/vocacion/view/el_joven_rico/

Fenómenos extraordinarios en la muerte de Jesús: ¿Historia o símbolos?

viernes, 21 de marzo de 2008

España, (ORBITA).- Ningún historiador serio puede negar que Jesús sea un personaje histórico y que murió crucificado. Pero un lector atento y crítico de los relatos evangélicos que refieren su crucifixión y muerte no puede menos de dudar acerca de la historicidad de las circunstancias que acompañaron a su muerte, pues cada evangelista las cuenta a su modo y manera, habiendo notables diferencias de uno a otro evangelio. (1)

Los evangelios discrepan
Tanto en las palabras que Jesús pronuncia en la cruz, cuanto en los fenómenos extraordinarios referidos por los evangelistas, inmediatamente antes y después de su muerte, hay diferencias según cada evangelio.

En cuanto a las palabras, se puede decir que van in crescendo de uno a otro evangelio:
- Así, en el evangelio de Marcos se refiere solamente cómo Jesús, antes de morir, dio una gran voz y dijo en arameo: “¡Eloi, Eloi lema sabaktani!”, frase inicial del salmo 22, 2, cuya traducción indica el evangelista: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”(Mc 15, 34). Más tarde, Jesús dio otra gran voz, sin pronunciar frase alguna, y expiró (Mc 15, 37).

-El evangelio de Mateo sigue de cerca al de Marcos, transmitiendo solamente esta frase de Jesús en la cruz e indicando también la traducción (Mt 27, 46), aunque con ligeras modificaciones textuales. (2)

-En el evangelio de Lucas, Jesús habla tres veces antes de morir. En primer lugar dice: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que están haciendo” (Lc 23, 34); más tarde, se dirige al buen ladrón con estas palabras: “Te lo aseguro: Hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lc 23, 43); finalmente, antes de expirar, dice el evangelio que “Jesús clamó con voz muy fuerte: < Padre, en tus manos pongo mi espíritu>” (Lc 23, 46).

-El evangelista Juan, por su parte, transmite otras tres frases no referidas por los evangelistas sinópticos. Jesús se dirige en la cruz a su madre y le dice: “Mujer, mira a tu hijo. Luego dijo al discípulo: Mira a tu madre” (Jn 19, 26-27). Más adelante, “consciente de que ya todo iba quedando terminado, dijo: Tengo sed” (Jn 18, 28) y finalmente añade: “Queda terminado” (Jn 19, 30).

En total, Jesús habla en la cruz siete veces: una en Marcos (referida también por Mateo), tres en Lucas y otras tres en Juan, lo que dio lugar al tradicional sermón de las “Siete palabras” que se predicaba el Viernes Santo.
Y si esto sucede con las palabras, otro tanto pasa con los fenómenos extraordinarios que, según los evangelios sinópticos, acompañaron a la muerte de Jesús, como puede verse en el cuadro adjunto:

Mt 27, 45
LAS TINIEBLAS CU-BREN TODA
LA TIERRA
“Desde la hora sexta hasta la hora nona toda la tierra estuvo en tinieblas”

Mc 15, 33
LAS TINIEBLAS CUBREN TODA
LA TIERRA
“Al llegar la hora sexta,
la tierra entera quedó en tinieblas hasta la hora nona”

Lc 23, 44-45
LAS TINIEBLAS CUBREN TODA
LA TIERRA
“era ya como la hora sexta, cuando la tierra entera quedó en tinieblas hasta la hora nona,
porque se eclipsó el sol (v.45)

Jn 19, 17-30

Mt 27, 51
LA CORTINA DEL SANTUARIO SE RASGA
“Entonces
la cortina del santuario se rasgó en dos, de arriba abajo”

Mc 15, 38
LA CORTINA DEL SANTUARIO SE RASGA
“y
la cortina del santua
rio se rasgó en dos, de arriba abajo”

Lc 23, 45b
LA CORTINA DEL SANTUARIO SE RASGA
“y la cortina del santuario se rasgó por medio”

Mt 27, 51a:
LATIERRA TIEMBLA
“la tierra tembló”

Mt 27, 51b
LAS ROCAS SE RAJAN
“las rocas se rajaron”

Mt 27, 52
LAS TUMBAS SE ABREN
“las tumbas se abrieron”

Mt 27, 52a
MUERTOS RESUCITAN
“y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron; después que él resucitó, salieron de las tumbas, entraron en la ciudad santa y se aparecieron a muchos”.

Mateo, Marcos y Lucas tienen en común la mención de las tinieblas que cubrieron toda la tierra desde la hora sexta hasta la nona (de las doce a las tres de la tarde), inmediatamente antes de la muerte de Jesús, y de la cortina del Santuario que se rasgó, justo después de su muerte. Lucas, como dato propio, interpreta las tinieblas como un eclipse de sol.

El evangelista Mateo, por su parte, sorprende al añadir otros fenómenos prodigiosos no referidos por ningún otro evangelio: un temblor de tierra, el rajarse de las rocas, las tumbas que se abren, y los muertos que resucitan y visitan la ciudad santa de Jerusalén, apareciéndose a muchos.

Finalmente llama la atención que el evangelio de Juan no refiera ninguno de estos fenómenos. Juan dice simplemente que Jesús, “reclinando la cabeza, entregó el Espíritu” (Jn 19, 30).
Ante este desacuerdo entre los evangelistas, queda claro que cada uno de ellos ha pasado por el prisma peculiar de su redacción literaria y teológica las circunstancias de la muerte de Jesús para presentarlas a un público en cada caso diferente.

De los cuatro evangelistas, vamos a fijarnos, a partir de ahora, en Mateo, para tratar de explicar este cúmulo de fenómenos -seis en total- referidos en su evangelio con ocasión de la muerte de Jesús.

¿Por qué Mateo, a diferencia de los otros evangelistas, ha referido todos estos fenómenos? Al lector moderno puede resultar extraño que, de tanto prodigio, solamente dos sean referidos por Marcos y Lucas, y ninguno de los seis quedase reflejado en Juan, ni en el resto del Nuevo Testamento o en las crónicas de la historia contemporánea; ni siquiera Flavio Josefo, el historiador de la familia de Herodes, deja constancia de ellos en su obra.

Una historia imposible
Quienes han querido ver en el texto de la pasión de Mateo (27, 45-53) una crónica de hechos realmente acaecidos, han lanzado las más variadas hipótesis:
-Las tinieblas a mediodía son explicadas en sintonía con el evangelista Lucas (23, 45) como un eclipse de sol, algo difícil de mantener desde el punto de vista científico. Jesús murió, según la interpretación más verosímil, el 14 de Nisán, víspera del día de Pascua, (3) o lo que es igual, en época de luna llena. (4) Pero los astrónomos mantienen que no es posible un eclipse de sol en día de luna llena.. Mateo afirma, además, que el oscurecimiento fue en toda la tierra -y si hemos de entender por “toda la tierra” el mundo entero, no tenemos noticias de que se diera tal oscurecimiento en torno a la posible fecha de la muerte de Jesús (Marzo o Abril del año 30). Otros, que quieren ver en estas tinieblas un fenómeno natural, lo han identificado con uno de los “sirocos negros” (viento del desierto cargado de arena) que suelen tener lugar al comienzo de Abril en Jerusalén.

-Sobre el rasgarse de la cortina del santuario sería de esperar que, al menos, la literatura rabínica hubiese dejado constancia, pero no. Conocemos, sin embargo, la función que tenía en el santuario o templo de Jerusalén esta cortina que separaba la estancia del santuario llamada “santo” de la denominada “santo de los santos”.

-Con relación al temblor de tierra y consiguiente rajarse de las rocas, no se tiene prueba científica de que se registrase temblor alguno con ocasión de la muerte de Jesús. (5)

-Tampoco se dice nada en el resto del Nuevo Testamento ni fuera de él acerca de las resurrecciones de santos después de la muerte de Jesús y de su visita a la ciudad santa (Jerusalén) tras la resurrección, esto es, tres días después.

¿Cómo interpretar estos fenómenos de los que no ha quedado constancia histórica alguna? ¿Se deben tomar al pie de la letra como si se tratase de una crónica de acontecimientos? ¿No será más bien el lenguaje del evangelista un lenguaje simbólico-teológico, escrito en clave para lectores u oyentes iniciados con la finalidad de explicar el significado profundo del acontecimiento histórico de la muerte de Jesús?

Para dar respuesta a estas cuestiones es necesario saber a quién dirige Mateo su evangelio y por qué utiliza estas imágenes con ocasión de la muerte de Jesús. Pues tal vez la verdadera clave hermenéutica de por qué y para quién ha colocado Mateo en la escena de la muerte de Jesús el relato de estos fenómenos extraordinarios haya que buscarla en su particular modo de escribir y en el público al que va dirigido su evangelio, siendo éste el hecho diferencial que da razón de la peculiaridad de su evangelio en este punto.

Los destinatarios y el estilo del evangelio de Mateo
Hoy es comúnmente aceptado que el evangelista Mateo escribe para una comunidad de habla griega y de mayoría judía creyente, pues son numerosas las palabras semíticas como raka (5, 22), geenna (5, 22), Enmanuel, (1, 23), Gólgota (7, 33) Elí (27, 46) de las que no se da traducción en su evangelio. Mateo utiliza a veces expresiones semíticas como carne y sangre (expresión semejante a la nuestra “de carne y hueso”) o reino de los cielos, por reino de Dios. Igualmente la frecuente alusión a costumbres judías sin la explicación consiguiente hace suponer que los destinatarios del evangelio estaban familiarizados con ellas: así la ofrenda ante el altar (5, 23), no entrar en las ciudades de los samaritanos (10, 5) o la costumbre de los fariseos de ponerse distintivos ostentosos y borlas grandes en el manto y la de ocupar los primeros puestos en los banquetes, así como el gusto de éstos por que les hicieran reverencia por la calle y a que la gente los llamase Rabí (23, 5-7).

El público o destinatarios para los que escribe Mateo su evangelio está compuesto, por tanto, de cristianos, en gran parte judíos, conocedores de las tradiciones, historia y textos sagrados de Israel. (6) Por lo demás, este evangelio refleja una fuerte controversia con círculos judíos hostiles.
Más aún, el evangelista Mateo parece haber sido un judeocristiano de lengua griega, con posible formación rabínica, que redactó, adaptándolos a su mentalidad y a sus destinatarios, los dichos de Jesús, proclamándolo Mesías, no sólo para Israel, sino para todas las naciones. En palabras del evangelio: “un letrado que entiende del reinado de Dios” (Mt 13, 52).

La nota peculiar del estilo literario de Mateo es la amplia utilización que hace del Antiguo Testamento: en 130 pasajes, al menos, recurre Mateo directamente a la Escritura, de los que 43 son citas explícitas. Once veces repite, además, Mateo esta fórmula: “esto sucedió para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el profeta”. (7) En otros muchos casos, Mateo trae a colación palabras o frases del Antiguo Testamento sin decir de dónde están tomadas, aunque tal vez, al oírlas, los destinatarios de su evangelio, judíos de educación, sabían de dónde provenían.

Para saber, por tanto, qué idea o ideas quiere transmitir Mateo al referir tanto fenómeno extraordinario con ocasión de la muerte de Jesús, se debe comenzar indagando si estas frases del relato de la pasión se encuentran en algún libro del Antiguo Testamento o si lo referido alude a alguna institución, costumbre, objeto o lugar sagrado judíos, conocidos por los destinatarios del evangelio. Las dificultades de interpretación desaparecerán cuando se averigüe dónde se inspiró Mateo para relatar estos fenómenos extraordinarios y por qué los colocó precisamente todos juntos en el momento de la muerte de Jesús. Veámoslos, pues, uno a uno.

1. La tierra en tinieblas
La imagen de las tinieblas sobre toda la tierra (8) antes de morir Jesús conduce al libro del Éxodo donde se dice:
El Señor dijo a Moisés: -Extiende tu mano hacia el cielo, y se extenderá sobre el territorio egipcio una oscuridad palpable. Moisés extendió la mano hacia el cielo, y una densa oscuridad cubrió el territorio egipcio durante tres días. No se veían unos a otros ni se movieron de su sitio durante tres días, mientras que todos los israelitas tenían luz en sus poblados (Ex 10, 21-23).

Estos tres días de tinieblas marcaron el comienzo de la liberación de los israelitas de Egipto, pues tras este fenómeno prodigioso, el faraón los dejó salir del país. Fue el gran día de Yahvé, en el que mostró su favor para con su pueblo, liberándolo de la esclavitud.

La imagen de las tinieblas a mediodía remite también al libro del profeta campesino Amós, que, en el s. VIII, se presentó en Samaría, capital del reino de Israel, para denunciar de parte de Dios la situación de injusticia por la que atravesaba el pueblo. Y decía:

Escuchadlo los que exprimís a los pobres y elimináis a los miserables; pensáis: ¿Cuándo pasará la luna nueva para vender trigo o el sábado para ofrecer grano y hasta el salvado de trigo? Para encoger la medida y aumentar el precio, para comprar por dinero al desvalido y al pobre por un par de sandalias. ¡Jura el Señor por la gloria de Jacob no olvidar jamás lo que han hecho! (8, 4-7).

Y añadía:
¡Ay de los que convierten la justicia en acíbar,
y arrastran por el suelo el derecho;
odian a los fiscales del tribunal
y detestan al que depone exactamente!
Pues por haber conculcado al indigente,
exigiéndole un tributo de grano,
si construís casas, no las habitaréis;
si plantáis viñas selectas, no beberéis de su vino.
Sé bien vuestros muchos crímenes,
e innumerables pecados;
estrujáis al inocente, aceptáis sobornos,
atropelláis a los pobres en el tribunal (Amos 5, 7-12).
Corrupción social, pero también religiosa:
Detesto y rehuso vuestras fiestas,
no me aplacan vuestras reuniones litúrgicas;
por muchos holocaustos y ofrendas que me traigáis,
no los aceptaré ni miraré vuestras víctimas sagradas.
Retirad de mi presencia el barullo de los cantos,
no quiero oír la música de la cítara;
que fluya como agua el derecho
y la justicia como arroyo perenne (Amos 5, 21-24).
Ante este caos total, Amós invita al pueblo a esperar un día futuro, el día de la intervención definitiva de Yahvé para liberar a su pueblo de tanta opresión, y les da una señal:
Aquel día -oráculo del Señor-
haré ponerse el sol a mediodía
y en pleno día oscureceré la tierra (Amos 8, 9) (9)

Mateo encuentra, pues, en el Antiguo Testamento que el día de Yahvé, se anunciaría con un eclipse de sol y las consiguientes tinieblas. El astro rey se oscurecería ante la intervención de Yahvé. Estas tinieblas en pleno mediodía serían el anuncio de la intervención liberadora de Yahvé según el Éxodo, y del juicio de Dios contra todos los opresores de la tierra, según Amós. (10)

Usando estos textos, Mateo interpreta la muerte de Jesús en clave de juicio y liberación, y afirma que “desde la hora sexta hasta la nona (esto es, de 12 a 3, tres horas en total; en el libro del Éxodo, tres días) toda la tierra estuvo en tinieblas (Mt 27, 45)”, identificando de este modo el día de Yahvé con el día en que Jesús muere en la cruz, iniciando el éxodo definitivo de la humanidad. (11)

2. La cortina del santuario se rasga
Tras la muerte de Jesús, el primer fenómeno extraordinario que tiene lugar es el rasgarse de la cortina del santuario.

En tiempos de Jesús, en el templo de Jerusalén, había una habitación o cella de forma cúbica -el cubo es la forma perfecta (Ap 21, 16)-, de 20 codos de ancho, totalmente oscura y vacía, que correspondía a la antigua cella de los templos babilónicos o egipcios, donde estaba la imagen sagrada. Esta habitación se consideraba el lugar por excelencia de la presencia divina. Se llamaba Sancta Sanctorum, Santo de los Santos o Santísimo. En esta estancia entraba solamente el sumo sacerdote una vez al año (Heb 9, 3; Lv 16), el día de la expiación (Yom Kippur); el Sancta sanctorum estaba separado por una cortina de la otra sala del templo, denominada en hebreo hekal (palacio / santuario), y conocida como Santo o lugar santo (Lc 1, 9). (12)

En el Sancta Sanctorum se encontraba en tiempos de Salomón el Arca que contenía las Tablas de la Ley sobre la que velaban dos querubines de madera de olivo, recubierta de oro, con las alas desplegadas, de cinco metros de envergadura cada uno. Sobre aquellas alas, que le hacían de trono, se creía que estaba sentado Dios.

La cortina, que separaba el Sancta Sanctorum de la otra sala del santuario o Santo, impedía a los sacerdotes la visión de Dios. Cuando muere Jesús, según Mateo -que coincide en esto con Marcos y Lucas- esta cortina se rasga en dos de arriba abajo, significando con ello que ningún hombre tendrá en adelante impedimento u obstáculo alguno para ver a Dios, al haberse rasgado la cortina que impedía su visión.

Más aún, considerando que Jesús mismo había dicho: “Destruid este santuario que yo lo levantaré en tres días” (Jn 2, 19; cf Mt 27, 40), refiriéndose al santuario de su cuerpo, hemos de pensar que “probablemente Mateo, al hablar de la cortina del santuario, no está ya pensando en el templo de Jerusalén, sino en Jesús, verdadero santuario donde se puede ver a Dios cara a cara, una vez que la cortina -su humanidad- se ha rasgado con la muerte. La expresión “de arriba abajo”, que alude al cielo y a la tierra, muestra que en esa muerte se revela al mismo tiempo el Dios del Cielo y el Hombre Dios. Con la muerte de Jesús, el papel de los templos ha terminado”. (13) Pablo hablará más tarde de la comunidad cristiana como templo del Espíritu (1 Cor 3, 16).

3. La tierra tiembla
Para un lector judío, conocedor del Antiguo Testamento, el temblor de tierra acompaña en la Biblia a la teofanía o manifestación de Dios a su pueblo. Así, cuando Moisés recibió de las manos de Dios las tablas de la Ley, dice el libro del Éxodo:

Al tercer día por la mañana hubo truenos y relámpagos y una nube espesa en el monte, mientras el toque de la trompeta crecía en intensidad, y el pueblo se echó a temblar en el campamento. Moisés sacó al pueblo del campamento a recibir a Dios, y se quedaron firmes al pie de la montaña. El Monte Sinaí era toda una humareda, porque el Señor bajó a él con fuego; se alzaba el humo como de un horno, y toda la montaña temblaba (Ex 19, 18)

El Salmo 86, 9-13 dice así:
El señor reina, la tierra goza, se alegran las islas innumerables.
Tiniebla y nube lo rodean; justicia y derecho sostienen su trono.
Delante de él avanza fuego abrasando en torno a los enemigos;
sus relámpagos deslumbran el orbe,
y viéndolos, la tierra se estremece;
los montes se derriten como cera ante el Señor.
Y en el salmo 97, 4 se dice:
…sus relámpagos deslumbran el orbe y, viéndolos, la tierra se estremece.
Según la tradición judía, cuando Dios se manifiesta la tierra entera tiembla y se estremece. (14)
En la misma línea habla Isaías del día en que Yahvé acabará con la injusticia humana y la arrogancia de los gobernantes. Ese día, dice Isaías que
“será doblegado el mortal,
será humillado el hombre y no podrá levantarse.
Métete en las peñas, escóndete en el polvo,
ante el Señor terrible, ante su majestad sublime,
cuando se levante hará temblar (resquebrajará) la tierra (LXX).
Los ojos orgullosos serán humillados,
será doblegada la arrogancia humana;
sólo el Señor será ensalzado aquél día,
que es el día del Señor de los ejércitos:
contra todo lo orgulloso y arrogante,
contra todo lo empinado y engreído,
contra todos los cedros del Líbano,
contra todas las encinas de Basán,
contra todos los montes elevados,
contra todas las colinas encumbradas,
contra todas las altas torres,
contra todas las murallas inexpugnables,
contra todas las naves de Tarsis,
contra todos los navíos opulentos;
será doblegado el orgullo del mortal,
será humillada la arrogancia del hombre” (Isaias 2, 9-17).

Cuando muere Jesús en la cruz, Mateo identifica ese día con el gran día de Yahvé al que alude Isaías o con la teofanía sobre el Monte Sinaí, cuando toda la montaña tembló. El día que muere Jesús en la cruz se conmueve toda la tierra (toda la tierra tiembla) ante la manifestación del amor de Dios en el crucificado, verdadera teofanía.

4. Las rocas se rajan
El rajarse de las rocas (15) tiene solamente un lejano paralelo en el AT. Se trata de Zacarías (14, 1-21) donde el profeta, vuelto hacia el futuro, anuncia “que el día de Yahvé no está muy lejos; que Dios vendrá pronto a la ciudad de Jerusalén, hará su entrada triunfal como un guerrero, salvará a su pueblo que sufre injusticias y persecución, y purificará la ciudad de sus pecados. Será el final de aquel mundo y el comienzo de una nueva era para la humanidad. Cuando eso suceda, las piedras se partirán, especialmente las del monte de los olivos, situado en frente del monte de Sión, donde está edificada Jerusalén”: (16)

Aquel día asentará el Señor los pies sobre el Monte de los Olivos, a oriente de Jerusalén, y el monte de los olivos se partirá por medio, de levante a poniente, como un gran valle. La mitad del monte se apartará hacia el norte, la otra mitad hacia el sur (Zac 14, 4).

Cuando Jesús muere, según Mateo, las rocas -como en el texto de Zacarías el monte de los olivos- se rajaron. Sin embargo, “considerando que en el evangelio de Mt la roca significa el cimiento sólido sobre el que se funda la vida de quien pone en práctica el mensaje de Jesús (7, 24: “se parece a un hombre que construye su casa sobre roca) o sobre el que se funda su comunidad (16, 18: “Tú eres Piedra y sobre esa roca voy a edificar mi comunidad…”), el rajarse de las rocas puede simbolizar que ya no existe para la humanidad más fundamento sólido para construirse que Jesús mismo y sus palabras”. (17) Todos los antiguos sistemas y seguridades se desmoronan.

5. Las tumbas se abren
Este fenómeno extraordinario remite a un texto muy conocido del profeta Ezequiel, escrito cuando los judíos se hallaban en el destierro de Babilonia y en el que anuncia a los desterrados la llegada de una nueva era, que va a suponer una revolución tanto en la naturaleza como en el interior de cada uno de ellos. Ezequiel, dirigiéndose a los montes de Israel, dice:

Vosotros, montes de Israel, echaréis frondas y daréis fruto para mi pueblo, Israel, que está para llegar. Porque yo estoy con vosotros y me vuelvo hacia vosotros: os labrarán y os sembrarán. Acrecentaré vuestra población, toda la casa de Israel; serán repobladas las ciudades y las ruinas serán reconstruidas. Acrecentaré vuestra población y vuestro ganado y haré que os habiten como antaño y os concederé más bienes que al principio, y sabréis que yo soy el Señor (Ez 36, 8-12).

Y más adelante añade:
Os daré un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré vuestro corazón de piedra y os daré un corazón de carne. Os infundiré mi espíritu y haré que caminéis según mis preceptos y que pongáis por obra mis mandamientos (Ez 36, 26-27).

Palabras increíbles para un pueblo que se encuentra deportado de su tierra y que sólo piensa: Nuestros huesos están calcinados, nuestra esperanza se ha desvanecido; estamos perdidos (Ez 37, 11).
Entonces Ezequiel hace un anuncio impresionante de la llegada del día de Yahvé:

Esto dice el Señor:
Yo voy a abrir vuestros sepulcros,
os voy a sacar de vuestros sepulcros, pueblo mío,
y os voy a llevar a la tierra de Israel (Ez 37, 12).

El profeta habla metafóricamente a un pueblo que se considera sepultado en el exilio y que sólo renacerá cuando sea conducido de vuelta a Israel.

Pues bien, cuando Jesús muere, dice el evangelista Mateo, que las tumbas se abrieron, identificando de este modo el día de la muerte de Jesús con el día de Yahvé, anunciado por el profeta, entendido ahora como resurrección, esto es renacimiento de la humanidad y paso de la muerte a la vida.

6. Los muertos resucitan
El texto de Mateo cita implícitamente dos textos del Antiguo Testamento: Ezequiel 37 y Dan 12.
El primero, de Ezequiel, es seguido muy de cerca por Mateo, como puede verse si colocamos ambos textos en columnas paralelas:

Ez 37, 7-14

Mt 27, 51-52

Pronuncié el conjuro… y mientras lo pronunciaba resonó un trueno, luego hubo un terremoto (seismós)

la tierra tembló (eseisthê)

Yo voy a abrir (anoígô=) vuestros sepulcros (ta mnêmata)

las tumbas se abrieron (ta mnêmeia aneôkhthêsan)

os voy a sacar de vuestros sepulcros (ek tôn mnêmatôn)

salieron de las tumbas (ek tôn mnêmeiôn)

y os voy a llevar a la tierra de Israel

entraron en la ciudad santa

Sabréis que yo soy el Señor cuando abra vuestros sepulcros (en tô anoixai me) cuando os saque de vuestros sepulcros

En el texto de Ezquiel, la resurrección es imagen de la restauración nacional del pueblo; para Mateo, sin embargo, Ezequiel anuncia y describe la resurrección de los muertos que tendría lugar al final de los tiempos. (18)

El segundo texto procede del libro de Daniel y recuerda el de Mateo. Esta obra fue escrita alrededor del año 167 a.C., cuando el rey Sirio, Antíoco Epífanes, comenzó una sangrienta persecución contra los judíos. En esta situación los judíos se preguntaban a dónde irían a parar los que habían sido martirizados.

Y Daniel escribe:
Muchos de los que duermen en el polvo despertarán: unos para vida eterna, otros para ignominia perpetua (Dan 12, 2). El contacto de este texto con el de Mateo es menos llamativo que en el caso del texto de Ezequiel; ambos textos, sin embargo, tienen una estructura muy parecida, aunque léxico distinto:

Dan 12, 2 LXX

Mt 27, 52b

Muchos (pol-loi)
de los que duermen en el polvo
(tôn katheudóntôn) despertarán (anastêsontai)

y muchos (pol-llá)
cuerpos de santos que habían muerto (tôn kekoimêménôn),
resucitaron (êgérthêsan)

En el texto de Daniel, se anuncia por primera vez en toda la Biblia la resurrección de los muertos. Se refiere, sin duda, al día de Yahvé.

Según Mateo, cuando Jesús muere, muchos cuerpos de santos que habían muerto, resucitaron, identificando el día de Yahvé con el de la muerte de Jesús. En este día, que se cumple en Jesús, el Espíritu, exhalado por él al morir, infunde en los hombres la vida que supera la muerte. El sepulcro ya no es el final del hombre y la fuerza de la muerte está ya quebrantada.

El hecho de que, en Mateo, la resurrección de los santos se conecte con la muerte de Jesús, y su aparición se verifique después de la resurrección de éste, une estrechamente la muerte y la resurrección. La muerte de Jesús produce vida en ellos, una vida que se manifiesta tres días después, cuando Jesús resucita. La resurrección de estos santos muestra que el reinado de Dios, dador de vida, ha comenzado.

La muerte de Jesús: el gran Día de Yahvé
Tras el recorrido realizado por los textos del Antiguo Testamento, donde Mateo se ha inspirado sin lugar a dudas para construir su texto, es lícito concluir que Mateo ha reunido en un solo texto todos los fenómenos extraordinarios que se anunciaban para el día de Yahvé, al que los profetas del Antiguo Testamento se habían ido refiriendo a lo largo de la historia del pueblo.

Escritas en poesía, las profecías del Antiguo Testamento, usaban, como es habitual, un lenguaje de alto contenido simbólico. Querían dar a entender que el día de Yahvé habría cambios muy notables en la historia, en la naturaleza y en los seres humanos. Y para ello, dibujaban de modo figurado a toda la naturaleza como afectada por estos sucesos. El día de Yahvé se oscurecería el sol, la cortina del santuario se rasgaría, la tierra temblaría, las rocas se rajarían, las tumbas se abrirían e incluso los muertos resucitarían. Dicho de otro modo, los cimientos del orden mundano, injusto y opresor, se conmoverían profundamente.

Al escribir Mateo su evangelio, identificó ese día con el día en que murió Jesús en la cruz. Así pues, al contar las circunstancias de la crucifixión de Cristo, Mateo no dudó en incorporar, inmediatamente antes y después de su muerte, aquellos símbolos o fenómenos extraordinarios, anunciados por las Escrituras.

De ese modo, los destinatarios de su evangelio interpretarían la muerte de Jesús como el gran día de Yahvé: comienzo del tiempo final, principio del nuevo éxodo de la humanidad, libre, al fin, de la esclavitud más terrible: la muerte; día del juicio de Dios, de la liberación de todos los pobres y oprimidos de la tierra, día en que comenzaría a instaurarse el reinado de Dios sobre el mundo, inicio de una etapa en la que todo no acabaría con la muerte, sino que Dios haría una tierra nueva y unos cielos nuevos, en palabras del Apocalipsis (18, 21).

Por eso Mateo es el único de los evangelistas que ha hecho coincidir tantos portentos en el momento de la muerte de Jesús, pues escribió su evangelio para cristianos, en su mayoría, provenientes del judaísmo y, como se ha dicho antes, en fuerte controversia con círculos judíos hostiles, conocedores del lenguaje simbólico-teológico del Antiguo Testamento.

Es obvio, pues, que Mateo, al referir los prodigios que acompañaron a la muerte de Jesús, no pretendió relatar unos hechos sucedidos realmente. Utilizó como símbolos los fenómenos extraordinarios anunciados por los profetas para el día de Yahvé y se propuso, por tanto, desvelar con antiguas imágenes extraídas de las Escrituras, el profundo sentido del hecho histórico de la muerte de Jesús. La verdad histórica, de este modo, fue iluminada con las Escrituras judías para desvelar el hondo significado de la muerte de Jesús ante los destinatarios del evangelio y frente a sus adversarios judíos. (Jesús Peláez – Universidad de Córdoba, España)

NOTAS

1 Sobre “Jesús y la historia” puede verse mi trabajo: “Jesús y el reino de Dios. Las comunidades primitivas y el judeo-cristianismo” en A. PIÑERO (ed.), Orígenes del cristianismo. Antecedentes y primeros pasos, El Almendro, Córdoba, 1991, págs. 221-252; también J. PELÁEZ, “Un largo viaje hacia el Jesús de la historia” en J. J. TAMAYO ACOSTA (ed.), Diez palabras clave sobre Jesús de Nazaret, Verbo Divino, Estella (Navarra), 1999, págs. 57-124. En ambos trabajos se ofrece abundante bibliografía sobre el tema.

2 En columnas paralelas pueden constatarse las diferencias entre ambos textos

Mc 15, 34-35

Mt 27, 46-47

Elôi elôi lema sabakhtani?

Êli Êli lema sabakhtani?

ho estin methermêneuómenon

tout’ estin

ho theós mou ho theós mou
eis ti egkatélipes me?

theé mou theé mou.
inatí me egkatélipes

… íde Êíian phônei

…íde Êlían phônei

El texto de Mateo lee Êli Êli y no Elôi Elôi, como Marcos, facilitando el juego de palabras que aluden más tarde a Elías. También la traducción griega de la frase semítica es ligeramente diferente; en lugar del nominativo de Mc ho theós mou ho theós mou, Mateo construye la invocación en vocativo thee mou theé mou separándose también del texto griego de los LXX (Sal 21, 2) que construye en nominativo. Algo parecido sucede en la oración en el huerto donde Marcos (14, 36) construye Abba ho patêr en nominativo y Mateo utiliza el vocativo Páter mou (Mt 26, 39); el interrogativo eis ti de Marcos tiene su equivalente en inati de Mateo; Mateo hace también preceder al verbo el pronombre me, que en Marcos lo sigue. Estos pormenores, sin embargo, no cambian el sentido de la frase.

3 Los evangelistas no se ponen de acuerdo en la fecha de la muerte de Jesús. Según los sinópticos, Jesús muere el día de Pascua, esto es, el día 15 del mes de Nisán; según Juan, la víspera de Pascua, el 14. Un intento reciente de conciliar ambas fechas ha sido propuesto por J. Mateos en “SABBATA, SABBATON, PROSABBATON, PARASKEUÊ “, Filología Neotestamentaria, 3 (1990) 19-38.

4 Así lo hizo notar Orígenes en Com. in Mt. (ser. 134, GCS, XI, pág. 274).

5 En la cima de la roca del Calvario y en el lado oriental hay una hendidura visible de 25 cms. de longitud y dos metros de profundidad, que la corta transversalmente, que fue interpretada desde el s. IV, a partir de S. Cirilo, como efecto del temblor de tierra producido en la muerte de Jesús. Véase FLORENTINO DÍEZ, Guía de Tierra Santa. Historia, arqueología y Biblia. Editorial Verbo Divino-Affinsa, Estella (Navarra), 1993, pág. 158.

6 Véase a este respecto mi artículo: “El evangelio de Mateo. Origen, forma y función” en A. PIÑERO (ed.), Fuentes del cristianismo. Antecedentes y primeros pasos. El Almendro-Universidad Complutense, Córdoba-Madrid, 1993, pág. 126; puede verse también J. MATEOS, F. CAMACHO, El Evangelio de Mateo. Lectura comentada, Cristiandad, Madrid, 1981, págs. 11-16.

7 Cf Mt 1, 22; 2, 15.17.23; 4, 14; 8, 17; 12, 17; 13, 35; 21, 4; 26, 56; 27, 9.

8 Entre el texto de Mateo y el de Marcos hay ligeras diferencias. Marcos utiliza la expresión eph’ holên tên gên (Mc 15, 33); Mateo, sin embargo, epi pasan tên gên (Mt 27, 45), reforzando el contacto con el relato de las plagas de Egipto en los LXX (kai egéneto skótos… epi pasan gên Aigyptou treîs hêméras, Éx 10, 23). En Mateo, a excepción de aquí, el adjetivo pas no se utiliza nunca a propósito de una extensión geográfica, en cuyo caso aparece habitualmente hólos (4, 23 en holê tê Galilaía; cf. 4, 24 9, 26; 14, 35; 16, 26; 24, 14; 26, 13).Véase S. LÉGASSE, Le procès du Jésus. La Passion dans les quatre Évangiles, Les Éditions du Cerf, París, 1995, pág. 283.

9 Hay cierto contacto verbal entre el texto de Amós y el de Mateo. La imagen de las tinieblas y del mediodía se encuentra en ambos; también se alude a (toda) la tierra.

kai dysetai ho hêlios mesembrías kai syskotásei epi tês gês en hêméra to phôs kai\ du/setai

apo de éktês hôras
skótos egéneto epi pasan tên gên heôs hôras enátês

10 En el libro de Jeremías el juicio de Dios contra su pueblo se describe en estos términos: “Las viudas que dejé eran como la arena de la playa; conduje en pleno día un devastador contra la madre y el mozo, les metí de repente pánico y turbación, la madre de siete hijos desfallecía exhalando el alma, se le ponía el sol de día y quedaba desconcertada, el resto lo entregué a la espada enemiga, oráculo del Señor” (Jer 15, 9)

11 “Éxodo” (éxodos) es precisamente el término con el que se denomina la muerte y resurrección de Jesús en la escena de la transfiguración referida por Lucas, donde se dice que Elías y Moisés hablaban con Jesús “del éxodo que había de completar en Jerusalén” (Lc 9, 30-31).

12 En el santo se hallaban el altar del incienso y los panes de la proposición; a esta estancia del santuario entró una vez el sacerdote Zacarías, cuando se le apareció el ángel Gabriel (Lc 1, 5ss). Una segunda cortina impedía al pueblo contemplar dicho altar. Pero el texto de Mateo se refiere a la cortina del Sancta sanctorum.

13 Así J. MATEOS – F. CAMACHO, El Evangelio de Mateo. Lectura comentada. Cristiandad, Madrid, 1981, pág. 277.

14 Véanse además: Jue 5, 4; 2 Sam 22, 8; Sal 68, 9; 114, 7; Jdt 16, 15; Jl 4, 16; 1 Hen 1, 6; 102, 4; 4 Esd 9, 3; 2 Ba 27, 7; 70, 8.

15 El evangelista utiliza para el rajarse de las rocas el mismo verbo griego skhízô utilizado para el rasgarse de la cortina del santuario.

16 Véase ARIEL ALVAREZ VALDÉS, “¿Hubo cataclismos el día que murió Jesús?, Tierra Santa, marzo-abril(1996) 70-74. A este artículo de divulgación debo la idea de haber realizado este trabajo.

17 Cf. J. MATEOS, F. CAMACHO, El Evangelio de Mateo, Cristiandad, Madrid, 1981, pág. 277.

18 En el Targum Palestinense a los profetas, el texto de Ezequiel se aplica a la resurrección de los treinta mil efraimitas, que habiendo dejado Egipto antes de la salida de los hebreos del país, fueron exterminados por los filisteos. No se sabe a ciencia cierta si Marcos sigue esta exégesis, ya que no se conoce exactamente la datación de este fragmento. En un fresco de la sinagoga de Dura Europos, la escena de Ez 37 se aplica a la resurrección de los muertos, pero su datación es del siglo tercero de nuestra era; cf. S. LÉGASSE, Le procès du Jésus. La Passión dans les quatre évangiles. Les Éditions du Cerf, París, 1995, pág. 291.

Bibliografía utilizada
ALVAREZ VALDÉS, A., “¿Hubo cataclismos el día que murió Jesús?, Tierra Santa, Marzo-Abril (1996) 70-74.
DÍEZ, F., Guía de Tierra Santa. Historia, arqueología y Biblia. Editorial Verbo Divino – Affinsa, Estella (Navarra), 1993.
MATEOS, J., “SABBATA, SABBATON, PROSABBATON, PARASKEUÊ”, Filología Neotestamentaria, 3 (1990) 19-38.
MATEOS, J. – CAMACHO, F., El Evangelio de Mateo. Lectura comentada, Cristiandad, Madrid, 1981.
MATEOS, J., SCHÖKEL, L. A., Nuevo Testamento, Cristiandad, Madrid, 21987.
LÉGASSE, S., Le procès du Jésus. I: L’historie. II: La Passion dans les quatre Évangiles, Les Éditions du Cerf, París, 1994-1995.
PELÁEZ, J., “Jesús y el reino de Dios. Las comunidades primitivas y el judeo-cristianismo” en A. PIÑERO (ed.), Orígenes del cristianismo. Antecedentes y primeros pasos, El Almendro-Córdoba 1991, págs. 221-252.
ID., “El evangelio de Mateo. Origen, forma y función” en A. PIÑERO (ed.), Fuentes del cristianismo. Antecedentes y primeros pasos. El Almendro-Universidad Complutense, Córdoba-Madrid, 1993, págs. 117-154.
ID., “Un largo viaje hacia el Jesús de la historia” en J. J. TAMAYO ACOSTA (ed.), Diez palabras clave sobre Jesús de Nazaret, Verbo Divino-Estella (Navarra) 1999, págs. 57-124.
SCHÖKEL, L. A., MATEOS, J., Nueva Biblia Española, Cristiandad, Madrid 1975.

¿El Primo Hermano de Jesús?

¿El Primo Hermano de Jesús?
Mayo 2, 2010 by David Ford
David Ford
Profesor del Nuevo Testamento, Seminario Bíblico de Colombia. Maneja Recursos Teológicos.

En la crucifixión de Jesús estuvieron presentes cinco discípulos. Según los evangelios estaban 4 mujeres y un hombre. Las mujeres eran: María (madre de Jesús); la hermana de María (Salomé); María Magdalena y María la esposa de Cleofas. El hombre presente era Juan el apóstol (Mat. 27:56; Mar. 15:40; Juan 19:25-26).
Aparentemente son cinco personas distintas. Pero al parece había una conexión familiar entre Juan y la hermana de María porque en Mateo (27:56) dice que estaba la madre de Juan y Jacobo. Es decir que la hermana de María, Salomé, es la madre de Juan y Jacobo. “La hermana de la madre del Señor sería Salomé, a quien Juan no nombra por ser ella madre suya” (Jamieson, Fausset, Brown, 2002, p. 87).
¿Qué tipo de persona es Juan como primo hermano de Jesús? ¿Qué enseñanzas deja si vida para el cristiano de hoy?

Su familia
Juan, su padre Zebedeo, y su hermano Jacobo, fueron socios pescadores con Pedro y Andrés en Betsaida en los arroyos del Mar de Galilea (Mar 1:20; Luc. 5:10; Juan 1:44). No es correcto pensar que eran personas de las más pobres porque tenían su barca y sus jornaleros (Mar. 1:19), pero tampoco fueron personas ricas. En Palestina sólo entre 1-2% de toda la población era rica.
Generalmente se piensa que Juan era un hombre sin educación: “Pedro y Juan … eran gente sin estudios ni preparación” (Hech 4:13). Pero este versículo refiere a la preparación en la retórica griega y bajo de las enseñanzas de un rabino reconocido por la aristocracia. La mayoría de judíos fueron educados en la escuela conectada con la sinagoga.
Su mamá, Salomé, era fiel a Cristo incluso en la crucifixión estuvo presente cuando muchos huyeron (Mat. 27:56) y probablemente estaba entre las mujeres que apoyaron el ministerio de Jesús (Mar. 15:41). Por otro lado, se mostró ambicioso en cuanto a sus hijos, anhelaba un lugar privilegiado en el reino de Dios (Mat. 20:20-21).
Su carácter
Juan y Jacobo fueron conocidos como hijos del trueno (Mar 3:17), tal vez porque, al igual que Pedro, tenían una tendencia a ser compulsivos. También mostraban una tendencia ambiciosa (Mar. 10:35-45).
Pero esta personalidad fue afectada por Cristo. Juan fue llamado para ser un discípulo y apóstol (Mar 1:19-20;3:17), incluso formó parte del círculo íntimo de amigos de Jesús junto a Jacobo y Pedro (Mat 17:1; Mar. 5:37; 9:2; 14:33). Él supo mucho de lo que pasó en el ministerio del salvador.
Su vida fue completamente dedicada a Cristo y por eso quedó como el único testigo apostólico de la crucifixión (Juan 19:25-26); como el hombre confiable encargado de cuidar la madre de Jesús (Juan 19:25-27); y como el primer testigo apostólico de la tumba vacía (Juan 20:4).
También, lastimosamente, experimentó la muerte a espada de su hermano, Jacobo, como el primer mártir apostólico (Hech 12:2).
Su ministerio
De Cristo, Juan aprendió el mensaje del evangelio y desarrolló la habilidad de predicar. Por eso se encuentra Juan como compañero de Pedro en la formación de la iglesia primitiva, conocido como columna de ella (Gál. 2:9). En este trabajo arduo, sufrió encarcelamiento y persecución (Hech. 3:1, 11; 4:1,13).
Esta dedicación al ministerio de predicar el evangelio y testificar de Cristo duró hasta su vejez y finalmente se lee de Juan preso en la Isla de Patmos por testificar de Cristo, probablemente en las finales del primer siglo durante el reinado de Domiciano (Apoc. 1:9). El historiador Eusebio describe este Emperador como el, “sucesor de Nerón por su hostilidad contra Dios” (Hist. Ecl., V.17)
Como otros apóstoles parte de su ministerio era exponer en forma permanente el mensaje de Jesús, y es conocido como autor del Evangelio, las tres cartas juaninas y el libro de Apocalipsis.
Actualización
De este resumen de la vida y ministerio del apóstol Juan, estas son algunas de las lecciones que se pueden sacar para los cristianos de hoy:
Primeramente, la influencia impactante de los padres cristianos sobre sus hijos . Cristo le enseñó a Juan, pero con el fuerte apoyo de su madre, y parece que también de su padre. Un pescador de una familia típica, cambió para ser una de las personas más famosas en el mundo y en el reino de Dios.
En segundo lugar, se ve el éxito de una vida dedicada a Cristo. Él pasó por diferentes épocas en su ministerio: como apóstol acompañando a Jesús, predicando con Pedro, y preso en Patmos escribiendo Apocalipsis. No era un hombre perfecto: a veces ambicioso e impulsivo, pero entregado a Cristo desde el principio hasta la muerte. Todavía su testimonio está con nosotros.
Finalmente, era un hombre humilde. No menciona su propio nombre como autor del evangelio, y tampoco el nombre de su madre. Cuando se describa a sí mismo, se refiere a lo que Cristo ha hecho en su vida: El discípulo amado por Cristo (Juan 13:23; 19:26; 20:2, 21:7, 20, 24). El reconoce que todo su éxito es por causa del amor de Dios.
Existe la tentación de pensar que Juan tenía privilegios especiales con la conexión familiar. Pero, ¿qué dijo Cristo en cuanto a sus familiares? “Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren verte —le avisaron. Pero él les contestó: —Mi madre y mis hermanos son los que oyen la palabra de Dios y la ponen en práctica” (Luc. 8:20-21).
Esta es la promesa para los cristianos de hoy.

Copiado de aca

La Sábana Santa se expone en Turín por primera vez en diez años

LA VISITARÁN DOS MILLONES DE PERSONAS
La Sábana Santa se expone en Turín por primera vez en diez años
La Sabana Santa, el lienzo en el que fue envuelto el cuerpo de Cristo tras su crucifixión, se expone públicamente en la ciudad italiana de Turín hasta el próximo 23 de mayo por primera vez en los últimos diez años. Se prevé la visita de dos millones de personas, incluido Benedicto XVI.

Sábana Santa, expuesta en la Catedral de Turín. | EFE

En esas seis semanas de exposición pública, que se produce por primera vez en los últimos diez años, la catedral de la capital del Piamonte, donde se conserva el sudario, recibirá la visita de unos dos millones de personas para contemplar de cerca esa reliquia católica.

A la espera de la visita del papa Benedicto XVI el próximo 2 de mayo, este sábado está previsto que las autoridades locales se puedan acercar a contemplar la “Síndone”, nombre con el que también se conoce al santo sudario, a partir de las 9.00 hora local (07.00 GMT) y que los periodistas lo hagan una hora después.

La exposición al gran público, en la que colaborarán unos 4.000 voluntarios y para la que hay preparado un gran despliegue de seguridad, no se abrirá hasta las 18.00 hora local (16.00 GMT) y se calcula que este sábado ya pasen por la catedral de Turín unos 12.000 peregrinos.

Esta vez la visibilidad de la Síndone ha mejorado gracias a la reparación a la que fue sometida en 2002, cuando se le quitaron los parches que le habían colocado dos monjas clarisas de Chambéry (Francia).

La gran afluencia que se espera para este acontecimiento, que incrementará de seguro el número de visitas a una de las ciudades más prósperas e industriales, pero menos turísticas de Italia, hará que cada visitante pueda detenerse a contemplar la Sábana Santa sólo entre 3 y 5 minutos.

Todo aquél que quiera ver de cerca la Sábana Santa (sus últimas exposiciones públicas fueron en 2000 y 1998) deberá reservar cita previa en el mismo lugar de la exposición o a través de Internet (www.sindone.org), método este último que ya ha utilizado más de un millón de personas.

Como ya hiciera en 1998 Juan Pablo II, el papa Benedicto XVI acudirá a visitar el santo sudario, pero no lo hará hasta el próximo 2 de mayo, cuando oficiará una misa que se espera sea multitudinaria en la céntrica plaza de San Carlos.

La “Síndone” (del griego “sindon”, mortaja), que mide 4,39 metros de larga y 1,15 de ancha y que resultó dañada en 1532 por un incendio, es una de las reliquias más famosas y discutidas de la Cristiandad.

Las pruebas para demostrar si de verdad envolvió el cuerpo de Cristo comenzaron en 1898, después de que un fotógrafo turinés hiciera una foto al lienzo y en el momento del revelado se diera cuenta de que las imágenes negativas representan el cuerpo y la cara de un hombre crucificado en el modo en que contaban los Evangelios.

Reconstrucción computarizada revela el verdadero rostro de Jesús, según la “Sábana Santa”

Reconstrucción computarizada revela el verdadero rostro de Jesús, según la “Sábana Santa”
Los investigadores concluyen que el hombre envuelto en la Sábana Santa, era bajito, moreno y no tenía los ojos azules. La imagen fue reconstruida minuciosamente por un software para un reportaje de History Channel que se emitirá la próxima semana.
Estados Unidos | Viernes 9 de Abril, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).
Un equipo de realizadores americanos, ha reconstruido computarizadamente el verdadero aspecto del rostro supuestamente de Jesús, que aparece en el Manto de Turín o la Sábana Santa como la ha denominado la iglesia católica.
La noticia la ha difundido el periódico New York Post, y según la reconstrucción en 3D se realizó a partir de los datos existentes sobre los restos de sangre y material orgánico encontrados en dicho sudario. Los investigadores concluyen que el hombre envuelto en la Sábana Santa, era bajo, moreno y no tenía los ojos azules. La imagen fue reconstruida minuciosamente por ordenador para un reportaje del Canal de Historia que se emitirá la próxima semana.
Rayo Downing, director de la empresa Studio Macbeth de animación e ilustración digital recreó “El verdadero rostro de Jesús”, como así lo llama el New York Post. Downing, explica que la sangre hallada en la Sábana Santa no corresponde específicamente con “las líneas del rostro de Jesús debido a que su cuerpo no se tapó sino que se enrolló”, dice el reconstructor quien rechaza la teoría popular que sustenta que la imagen que aparece en la tela santa, se creó cuando se oxigenaron los aceites con los que supuestamente embalsamaron el cuerpo de Jesús tras su muerte en la cruz.

RABÍ JESÚS DE NAZARET

RABÍ JESÚS DE NAZARET

Rabí Jesús de Nazaret es un estudio aplastante sobre la figura histórica de Jesús. Se contrastan fuentes literarias antiguas e independientes y se concluye de manera inapelable en la verosimilitud de los evangelios. Es un acercamiento riguroso y a la vez ameno a la figura de Jesús, a la cultura judía y a los inicios del cristianismo. No es propiamente un libro ascético, ni siquiera una vida de Cristo, el autor lo explica bien.

Se analiza la trayectoria de la investigación histórica acerca de Jesús (Old quest, No quest, New quest, Third quest); se presenta el marco histórico, geográfico y social de Israel; se explica la vida corriente en Palestina, los grupos religiosos; se rastrea a Jesús en las fuentes helenísticas y romanas.

Se pueden establecer como hechos probados casi todo lo que nos cuenta el evangelio. Es la conclusión del libro, a la que se llega sin pasión, de forma universitaria y rigurosa. Un trabajo muy interesante del profesor Varo.

http://javiercercas.blogspot.com/2009/12/rabi-jesus-de-nazaret.html

El Jesús histórico y la arqueología bíblica

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Jesús, un personaje global

26/5/2008 LA BÚSQUEDA DE DATOS HISTÓRICOS DEL FUNDADOR DEL CRISTIANISMO
Jesús, un personaje global

Hay necesidad de iconos, de personajes emblemáticos, del presente y del pasado, que sean referentes de la humanidad
• Cada seis horas se publica en algún lugar del mundo un libro que está dedicado a su figura

CABA
ARMAND PUIG*
Hace algunos años, Lluís Duch, monje de Montserrat, escribió que las confesiones cristianas sufren una crisis institucional, pero que la figura de Jesús, el fundador del cristianismo, mantiene una muy buena salud. En efecto, la atención que merece su persona es extraordinaria y constante, y no se reduce ni se detiene. En el simposio internacional sobre la búsqueda del Jesús histórico, celebrado la pasada semana en la Facultad de Teología de Catalunya, se dijo que cada seis horas aparecía un nuevo libro sobre Jesús. Este dato habla por sí solo: Jesús es un personaje mediático.
Pero ¿qué puede tener de atractivo un rabino judío del siglo I que vivió casi siempre en Galilea y que tuvo un final trágico en Jerusalén? ¿Por qué Jesús despierta un interés tan grande si unos 30 años de su vida nos son prácticamente desconocidos y si en los tres restantes tan solo actuó en el marco del pueblo judío?
Los expertos en el Nuevo Testamento y en religiones antiguas han iniciado una búsqueda histórica que quiere dar la razón a las preguntas que Jesús despierta. Se llama tercera búsqueda del Jesús histórico. Empezó en los años 80 del pasado siglo y hoy agrupa a estudiosos de varias confesiones e incluso creencias: cristianos, judíos, incluso agnósticos han entrado en liza para acercarse, describir e interpretar a Jesús y su misterio. Quedó en evidencia en el simposio citado, en el que participaron tres profesores protestantes (Bauckham, Charlesworth, Marguerat) y cinco católicos (Aguirre, Freyne, Segalla, Tuñí y yo mismo).
Este deseo de conocer a Jesús es compartido por gran parte de la opinión pública. Así lo prueba el éxito de algunos autores de los llamados best-sellers, que han vendido millones de libros (El código Da Vinci, 75 millones). Interesan Jesús y su mundo, su humanidad y su divinidad, sus amigos y sus enemigos, sus enigmas y su luz. Regularmente, aparecen reportajes con pretendidos descubrimientos arqueológicos de la tumba donde fue enterrado o bien vídeos sobre los ambientes en los que discurre su vida o sobre fragmentos de su vida –hace poco, por ejemplo, se grabó en la basílica de Sant Just de Barcelona una intervención sobre los Reyes de Oriente en un vídeo coproducido por ARTE y TV-3, entre otros–. Todo ello parece no tener freno. Cuesta llenar las iglesias, pero Jesús, solo él, llena centenares de productos literarios y audiovisuales. ¡Mundo curioso, el nuestro!

ME
GUSTARÍA,pues, compartir con quienes me están leyendo el por qué de este boom. Por un lado, me parece que hay necesidad de iconos, de personajes emblemáticos, del presente y del pasado, que sean referentes comunes de la humanidad en este inicio de siglo, vivido bajo el signo evidente de la confusión, la incertidumbre y el desasosiego vital. Se buscan personajes capaces de transmitir calidad espiritual, más allá de los inmediatismos y la dictadura de la economía a la que nos vemos abocados. Un mundo con dificultades para comprenderse a sí mismo queda fascinado ante Jesús, alguien con un alto sentido de la libertad y de la compasión hacia los demás, alguien que no ignora la verdad ni flirtea con la injusticia, alguien que pone la palabra mágica
amor en el primer lugar de su mensaje. Evidentemente, esto tiene poco que ver con una visión utilitarista de la vida –solo vale lo que me beneficia– ni con una estrategia de poder. Jesús es el icono de lo que hay de bueno dentro de cada uno y que no siempre emerge.
Jesús se presenta como alguien extremadamente cercano a las personas y sus coordenadas vitales. Y la búsqueda del Jesús de la historia contribuye a evidenciar esta proximidad. Por ejemplo, ahora entendemos mucho mejor que Jesús no rehuya cultivar la amistad alrededor de una mesa y que, sentado junto a gente muy diversa, se les dirija con palabras y actitudes llenas de afecto. Jesús no es un asceta riguroso sino espiritual, para quien la persona humana, auténtica imagen de Dios, ocupa el centro de sus intereses. Como buen judío, practica la religión de Moisés, pero no se conforma con repetirla: su punto está entre lo recibido y lo nuevo, no se avergüenza de ser judío pero la pertenencia étnica es insignificante en su escala de valores. Sin ganas de provocar ni de hacerse el original, Jesús promueve una auténtica revolución en las relaciones interhumanas. Para él, el primer lugar es para el niño, el pobre, el forastero, la mujer, el enfermo. El término tolerancia le queda pequeño. El que mejor le va es amistad.

JESÚS
TAMBIÉNdescoloca. La búsqueda histórica intenta precisar quién es, pero cuantas más ventanas se abren sobre su persona, más horizontes aparecen. Y más matices. No todas las cuestiones que lo rodean son clarificables, pero la búsqueda actual logra algo muy valioso: dar color al ambiente en que vivió Jesús. Esto permite apreciar una gama cromática altamente interesante, en relación con el pueblo judío en el siglo I (el siglo de la destrucción del templo de Jerusalén), las tensiones en que vivió (los romanos eran los dueños del país) y los debates ideológicos en juego (entre esenios, saduceos y fariseos). Estamos ante un mosaico sobre el que hay que dibujar, paulatinamente, el retrato histórico de un personaje realmente global, que interesa a creyentes y no creyentes.

* Decano de la Facultad de Teología de Catalunya.

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=512816&idseccio_PK=1006&h=

Campaña de Protestantes Evangélicos Italianos contra la ‘Sábana Santa’.

Campaña de Protestantes Evangélicos Italianos contra la ‘Sábana Santa’.

¡Amén-Amén! Noticias – El Diario ‘La Repubblica” del 26 de febrero de 2010, firmado por Vera Schiavazzi y titulado “Los valdenses y la contrainformación” hace mención a la campaña que han puesto en marcha los diversos grupos Protestantes Evangélicos de Turín, unidos en contra de la religión católica. La ocasión es la “ostensión” o exhibición pública de la ‘Sábana Santa de Turín‘ que tendrá lugar en los próximos meses, desde el 10 de abril al 23 de mayo de 2010.

Pabellones itinerantes, un cartel y un folleto para una “campaña de contrainformación”, que durará mientras se realice la Ostensión de la Sábana Santa. La iniciativa ha sido promovida por la asociación “Più dell´oro” (Más que el oro) y por las Iglesias Valdenses, Metodistas, Baptistas de Turín y en colaboración con otras Iglesias Evangélicas.

“El mensaje que queremos lanzar”, explica Paolo Ribet, pastor valdense y presidente de la asociación, “es que Cristo ha resucitado y, por lo tanto, no debemos buscar nuestra fe en la imagen de un muerto, sino en la vida. Son dos espiritualidades enfrentadas: por un lado la espiritualidad de tipo católico, muy centrada en la exaltación del sufrimiento y vinculada a manifestaciones exteriores que (en mi opinión) mantienen a los creyentes en una situación de perpetua minoría de edad, y, por otro lado, la espiritualidad protestante, más íntima podría decirse, pero también más dirigida a vivir el día a día como servicio al Señor y propia de una persona adulta y responsable”.

No es extraño que en el cartel, que reproduce el rostro impreso en la Sábana, un recuadro contenga las palabras del Evangelio de Lucas (24,5): “¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?”. Los protestantes turineses, contrarios al culto de las imágenes y reliquias, pertenecen al grupo de los que consideran falsa la Sábana, que realmente no habría envuelto los restos mortales de Cristo, sino que sería una falsificación de la época medieval.

Sin embargo, más que en la autenticidad de la reliquia, la campaña de los Evangélicos se basará sobre todo en el testimonio concreto que el cristiano está llamado a dar hoy con su vida cotidiana: “Jesús”, comenta Luca Negro, Pastor Bautista y director del semanal Riforma, “se aparece todos los días en los lienzos de los que sufren, de los pobres, de los extranjeros y de los oprimidos. Si queremos encontrarlo y manifestarle nuestro amor, no debemos inclinarnos ante una vitrina, sino ante ellos”.

SELLO DE JESÚS

SELLO DE JESÚS


Un raro sello del siglo VI en el que aparece la imagen de Jesús por un lado, y el símbolo de la cruz con un símbolo de la palabra Cristo por el otro, encontrado en Tiberias, Israel, es probablemente la imagen de Jesús más antigua que se conozca.
Científicos de la Universidad Hebrea de Jerusalén aseguran que, dado que no existen manifestaciones pictóricas previas a la elaboración de este sello o moneda, se trata de un objeto realizado “a través de memoria histórica de los caracteres, por un artista cristiano”.

Hallan bajo Jerusalén las calles donde Jesús anduvo

Hallan bajo Jerusalén las calles donde Jesús anduvo

13/01/2010 15:43:00

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Los arqueólogos han logrado llegar al suelo original del monte Moria, donde Abraham preparó el sacrificio de su hijo Isaac y que compró el rey David para construir el templo de Jerusalén que levantaría su hijo Salomón hace unos 3.000 años. Los musulmanes no permiten que la investigación continúe en la plaza de las mezquitas.

El Muro de las Lamentaciones, uno de los lugares emblemáticos de Jerusalén, es el fragmento visible de uno de los grandes secretos arqueológicos que guarda la ciudad santa. Este espacio central de oración del judaísmo, testimonio presente del bíblico Templo de Salomón, emerge como un iceberg cuya parte subterránea es un rico yacimiento histórico en el que trabaja la mejor arqueología internacional.

Bajo los pies de los visitantes de la plaza del Muro y de sus callejuelas adyacentes, a más de 20 metros bajo tierra, discurren otras calles por las que un día transitó Jesús de Nazaret. Los arqueólogos trabajan sin descanso en el subsuelo de la ciudad, a la luz de unas lámparas que sugieren una fantástica escena de película de aventuras, y es así como han logrado llegar al suelo original del monte Moria. Y, unos metros por encima de ese suelo original, han encontrado las calles de Herodes.

SINDROME DE JERUSALÉN
El Muro de las Lamentaciones atrae anualmente a miles de personas, muchas a la búsqueda de una experiencia espiritual especial. Entre los visitantes se encuentran turistas de todo el planeta, religiosos de todo tipo y también dos grupos humanos muy especiales: los visitantes que más tarde se verán afectados por el llamado síndrome de Jerusalén y los arqueólogos. El síndrome de Jerusalén es una psicosis que afecta a ciertos individuos que visitan la ciudad y el que la sufre se identifica transitoriamente con un personaje del Antiguo o del Nuevo Testamento. Sin embargo, la pasión y dedicación de aquellos que trabajan como arqueólogos en el Muro es permanente. Es más, la dedicación es plena, 24 horas al día.

La pasión por la arqueología se apoderó de Avi Salomon, arqueólogo en jefe de las excavaciones en el Muro, en la zona que en inglés se conoce como Western wall, muro occidental. “Excavar aquí es una labor que no tiene fin, tan sólo depende del presupuesto”, asegura Salomon.

UN MURO Y DOS MUNDOS
Lugar sagrado para judíos y musulmanes, el Muro de las Lamentaciones es “tan sólo parte del muro occidental; una de las cuatro murallas que protegían el denominado Segundo Templo, construido bajo mandato del rey Herodes, algo más de dos mil años atrás”, explica Salomon.
Fue en el año 70 de la era cristiana cuando los romanos se encargaron de destruirlo, no así la parte inferior de los muros, que sigue en pie. Dichas murallas fueron restauradas ya en el siglo VII por los musulmanes, si bien en la actualidad tan sólo son visibles apenas unas decenas de metros de la parte occidental. Se trata de la parte sur del muro occidental que protegía el templo.

Para el judaísmo el Templo de Jerusalén fue el santuario del pueblo de Israel que sustituyó al Tabernáculo que guardaba las Tablas de la Ley de Dios, la vara de Aarón y un pan de maná dentro del Arca de la Alianza. Este Templo fue levantado y destruido, nuevamente erigido y derrumbado mientras, paralelamente, su muro ha sido objeto de luchas y deseos por poseerlo.
De hecho, el monte donde estaba el Templo ahora ubica la magnífica Cúpula de la Roca y la mezquita de Al Aqsa, sagradas para los musulmanes que niegan la mera existencia del Templo de Salomón.

NEGATIVA MUSULMANA
“El primero que inició las excavaciones en la zona del muro fue un joven inglés de tan sólo 27 años, Charles Warren, entre los años 1867 y 1871. Su finalidad era excavar en el monte del templo, pero no recibió permiso (musulmán)”, explica Avi Salomon. Con el transcurso de los años nada ha cambiado en este sentido. Nadie ha recibido la autorización árabe para excavar en la zona de las actuales mezquitas. Únicamente es posible en los aledaños, que es donde han aparecido calles del tiempo de Herodes. “Lo interesante es que los árabes niegan la existencia del templo y yo les digo: excavemos y veamos. Y dicen: no. Creo que si se niegan es que tienen algo que ocultar”, deduce Salomon, que, pese a ser una persona religiosa, se autodefine por encima de todo como un hombre de ciencia.

Charles Warren, junto a otro británico, Charles Wilson, dejó constancia de su trabajo en textos e ilustraciones que hoy día siguen utilizando los arqueólogos. “Tras esos primeros años casi nadie se interesó por este lugar. Pero en 1967, después de la guerra de los Seis Días, eso cambió”, argumenta el arqueólogo jefe.

Tras aquel conflicto, Israel anexionó Jerusalén y el objetivo pasó a ser entonces descubrir el Muro en toda su extensión hacia el norte, aproximadamente medio kilómetro de construcción.

“Lo que sucede es que con cada piedra que se levanta salen a la luz años de historia y ese objetivo inicial se va transformando al ir encontrando otra multitud de antiguos aposentos, arcadas, puentes. Por ello decidimos abrir al público los trabajos de excavación. Nuestro objetivo ahora es llegar a dejar al descubierto todo el nivel de la época del segundo templo. Con ese fin trabajamos”, explica el arqueólogo Avi Salomon.

MONTE MORIA
Para valorar correctamente el impacto emocional que suponen estas excavaciones es preciso saber que para el judaísmo todo tiene sus orígenes en el monte Moria. Allí es donde se sitúa, de acuerdo con la tradición e historia judía, la Piedra Fundamental y el inicio del mundo. Es en el citado monte donde, 3.000 años atrás, el rey Salomón, siguiendo los pasos de su padre David, erige el primer templo como un hogar para Dios. Históricamente este primer templo es casi una incógnita, en tanto que “prácticamente carecemos de información del mismo en la actualidad”, explica Michael, guía de las excavaciones.

Lo que sí se sabe es que el templo fue destruido por el pueblo babilónico 400 años más tarde, tras lo cual Herodes comenzó su gran proyecto: elevar un segundo templo, notablemente más ostentoso y ambicioso. Para ello niveló la montaña, lográndolo gracias a 10.000 trabajadores a lo largo de 10 años y construyó las cuatro murallas (entre ellas el muro occidental) como muros de contención. Los restos de los mismos son los que hoy pueden visitarse en la vertiente oeste. Lo que caracteriza a la arquitectura de Herodes es que cada fila de rocas estaba situada unos dos centímetros atrás que la inferior, con la finalidad de obtener una sensación vertiginosa al alzar la vista.

Fuente: Mundo Cristiano/ Edición: ACPress.net

Arqueólogos descubren en Nazaret una casa en que podían vivir María y el niño Jesús

Últimas noticias
Arqueólogos descubren en Nazaret una casa en que podían vivir María y el niño Jesús
18:34 | 21/ 12/ 2009

Moscú, 21 de diciembre, RIA Novosti. Los arqueólogos que realizan excavaciones en la parte antigua de la ciudad de Nazaret descubrieron por vez primera un edificio en buen estado que datará de los siglos I – II de nuestra época, informó hoy NEWSru Israel.

Según la jefa de la expedición arqueológica Yardena Alexander, es la primera vez que los científicos pudieron asomarse al Nazaret judío de la época en que vivieron María, José y el niño Jesús.

Según numerosas fuentes escritas que se han conservado hasta nuestros días, a comienzos de la nueva era Nazaret era una pequeña aldea judía, lo que confirman las excavaciones. La casa descubierta es muy humilde: tiene dos piezas y un patio diminuto con pozo de agua pluvial abierto en piedra. En la casa fueron encontrados numerosos fragmentos de vasija de arcilla e instrumentos de aquella época.

Según la profesora Alexander, la presencia del pozo en el patio puede ser una prueba de que la casa se habrá construido hacia el año 67, en que se realizaban enérgicos preparativos de la sublevación contra el dominio de Roma.

http://sp.rian.ru/onlinenews/20091221/124444253.html

LA SUTILEZA DE PONCIO PILATOS.

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La piedra que menciona a Pilatos

La piedra que menciona a Pilatos


Esta antiquísima piedra tiene una mención al malvado Pilatos en su caracter de gobernante de Judea y lo confirma también como figura histórica real y concreta.
Pilatos
(s. I) Gobernador romano de Judea. Se desconoce su origen, y los pocos datos que se tienen de él hacen referencia a su tarea como gobernador romano de Judea. Llegado a este cargo en el año 26, pronto se ganó la hostilidad de los judíos al pretender introducir el culto imperial mediante la colocación de imágenes pintadas del César. Tras esto, volvió a provocar las iras del pueblo al querer pagar un acueducto con los fondos del tesoro del Templo. Según la tradición cristiana, Pilatos fue el responsable de la condena de Jesús a la cruz, por instigación de la jerarquía religiosa, decisión en la cual influyó el temor de permitir la aparición de un movimiento religioso, que, fuera del control de las autoridades, podría tornarse en revolucionario. Pilatos fue destituido de su cargo por el gobernador de Siria, Vitelio, en el 37, a causa de la dureza con la que reprimió a los samaritanos en el Garizín.

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Procurador romano de Judea, 26–36 d.C.

Poncio Pilato, también conocido como Pilatos (en latín, Pontivs Pilatvs), prefecto de la provincia romana de Judea entre los años 2636 de nuestra era.

Los detalles de su biografía antes y después de su nombramiento como prefecto son desconocidos, pero han sido suplidos por la leyenda, la cual incluye el supuesto nombre de su esposa, Santa Procula (fue canonizada como santa por la Iglesia Ortodoxa etíope) y el probable nacimiento de Pilatos en Tarraco.

Fue designado procurador de Judea por Tiberio, a instancias de su prefecto pretorio,Lucio Elio Sejano, adversario de Agripina y señalado como antisemita.

Intentó romanizar Judea sin éxito, introduciendo imágenes de culto al César, y trató de construir un acueducto con los fondos del Templo. Las desavenencias con el pueblojudío le llevaron a trasladar su centro de mando de Cesárea a Jerusalén para controlar mejor las revueltas. Pilatos enfrentaba además grupos extremistas entre los que se contaba Barrabás quien había asesinado a un soldado romano. Estos grupos subversivos daban mucho quehacer a Pilatos.

Poncio Pilatos fue relevado del mando de Judea en el año 36 o 37 D C, despúes de reprimir fuertemente una revuelta de los samaritanos, en el cual crucificó a varios alborotadores.

Nada se sabe de su vida anterior a su nombramiento como procurador. Sucedió a Valerio Grato como quinto gobernador de Judea en el año 26. Por diez años gobernó con relativo éxito, gracias a las presiones de Vitelio, gobernador de Siria, amigo de los judíos y de los samaritanos, quien vigilaba constantemente a Pilato y abogaba a favor de un gobierno más suave. La sofocación sangrienta que Pilato realizó de la rebelión de los galileos y de los samaritanos dio a Vitelio la ocasión de acusarlo de mala administración (36–37 d.C.). Pilato viajó a Roma para rendir cuentas a Tiberio, pero este falleció antes de atender al ex gobernador. La vida posterior de Pilato y su muerte es materia de leyendas. Se ignoran los datos históricos.

En su régimen de diez años Pilato demostró ser un funcionario bastante capaz. Sus críticos (Filón en Legatio ad Caium XXXVIII, y Josefo en Guerra de los Judíos II.ix.3 y Antigüedades XVIII,iii.4) lo acusan de crueldad, injusticia y maltrato. Pero estas críticas, aplicadas comúnmente a muchos gobernadores romanos, carecen de imparcialidad y están bajo la influencia de cierto fanatismo nacionalista. Es cierto que la actuación de Pilato era enérgica, pero las circunstancias históricas lo forzaban a mantener el orden a toda costa. Aun sus crueldades más despiadadas obedecieron a este propósito; lo que le faltó fue sensibilidad a los escrúpulos judíos.

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Foto de Gustav Jeeninga

Esta inscripción de un teatro en Cesarea menciona a Poncio Pilato, procurador de Judea, quien sentenciara a muerte a Jesús (Mc 15).

Pilato es conocido ante todo como cojuez de Jesús. Marcos 14.53–65 señala el juicio del sanedrín que luego debía ser ratificado por Pilato. Marcos 15.1–5 da cuenta de que este segundo proceso ocurrió muy de mañana. Y todos los Evangelios dan a entender que Pilato consideró inocente a Jesús (Mt 27.18; Mc 15.10; Lc 23.13–25; Jn 19.12) y trató de soltarle (Barrabás). Pilato casi se constituye en un mediador entre los judíos y Jesús, ya que la función legal del gobernador era mantener el orden. Con todo, el tumulto presionaba a Pilato prometiendo no provocar desorden si Jesús era sentenciado y amenazando al procurador políticamente (Jn 19.12). Finalmente Pilato cedió a favor del orden y de su propio puesto. El diálogo entre Pilato y Jesús acerca de la autoridad es uno de los pasajes más importantes que existen sobre el poder político (Jn 18.28–19.16).

Ecce Homo, obra de Antonio Ciseri donde puede verse a Poncio Pilato presentando a un azotado Jesús de Nazareth ante el pueblo de Jerusalén.

La causa de la enemistad entre Pilato y Herodes Antipas se desconoce. Jesús calló frente a este (Lc 23.9), pero habló mucho con Pilato (Jn 18.37s). Pilato manifiesta escepticismo, tal vez debido a su cultura griega. El conflicto que plantea el juicio de Jesús es entre la convicción (inocencia de una persona) y la conveniencia (la conservación del puesto y los privilegios de funcionamiento romano). En un gesto dramático, el procurador se lava las manos públicamente y condena a Jesús a ser crucificado; el credo apostólico recuerda esta entrega mencionando a Pilato aun cuando olvida otros nombres. Por el título que Pilato hizo fijar sobre la cruz («Rey de los judíos») reconocemos su resentimiento contra el sanedrín (Jn 19.19–22).

Al conceder a José de Arimatea el cuerpo de Jesús, Pilato quedó asombrado de que Jesús hubiese muerto tan pronto (Mt 15.43ss). Al día siguiente permitió que los miembros del sanedrín pusieran guardia ante la tumba (Mt 27.62–66).

Leyendas sobre su figura

En siglos posteriores surgieron todo tipo de leyendas sobre su persona. Unas le atribuían un final espantoso en el Tiber o en Vienne (Francia), mientras que otras (sobre todo las Actas de Pilato, que en la Edad Media formaban parte del Evangeliode Nicodemo) le presentan como converso al cristianismo junto con su mujer Prócula, a quien se venera como santa en la Iglesia Ortodoxa por su defensa de Jesús (Mt 27,19).

Incluso el propio Pilato se cuenta entre los santos de la iglesia etiope y copta. Pero por encima de estas tradiciones, que en su origen reflejan un intento de mitigar la culpa del gobernador romano en tiempos en que el cristianismo encontraba dificultades para abrirse paso en el imperio, la figura de Pilato que conocemos por los evangelios es la de un personaje indolente, que no quiere enfrentarse a la verdad y prefiere contentar a la muchedumbre.

Su presencia en el Credo, no obstante, es de gran importancia porque nos recuerda que la fe cristiana es una religión histórica y no un programa ético o una filosofía. La redención se obró en un lugar concreto del mundo, Palestina, en un tiempo concreto de la historia, es decir, cuando Pilato era prefecto de Judea.

La leyenda del suicidio de Pilato durante el reinado de Calígula data del tercer siglo. Coptos y etíopes consideran a Pilato un santo. La iglesia ortodoxa griega considera a su esposa una santa (cf. Mt 27.19). En el siglo IV decayó la estimación de Pilato en la iglesia occidental, y desde entonces se ha querido ver en él a una persona atemorizada que por propia conveniencia incurrió en un crimen judicial culpando a un inocente.

Existen varias referencias de la existencia de Poncio Pilato que pueden considerarse. Por ejemplo, Justino Mártir, quien escribió a mediados del siglo segundo, dijo lo siguiente respecto a la muerte de Jesús: “Por las Actas de Poncio Pilato puedes determinar que estas cosas sucedieron”. Además, según Justino Mártir estos mismos registros mencionaban los milagros de Jesús, de los cuales dice: “De las Actas de Poncio Pilato puedes aprender que Él hizo esas cosas”. Es verdad que estas “Actas” o registros oficiales ya no existen. Pero es patente que existían en el siglo segundo, y Justino Mártir instó con confianza a sus lectores a comprobar con ellas la veracidad de lo que decía.

El testimonio del historiador romano Tácito, nacido alrededor del año 55 DC y quien no era amigo del cristianismo, escribió poco después del año 100, y menciona la cruel persecución de los cristianos por Nerón, y añade: “Cristo, el fundador del nombre, había sufrido la pena de muerte en el reinado de Tiberio, sentenciado por el procurador Poncio Pilato, y la perniciosa superstición se detuvo momentáneamente, pero surgió de nuevo, no solamente en Judea, donde comenzó aquella enfermedad, sino en la capital misma [Roma]”.(Obras completas de Tácito, Nueva York, 1942, Anales, Libro 15, párrafo 44).

Filón, escritor judío de Alejandría (Egipto) que vivió en el siglo I, narra un acto similar de Pilato que provocó una protesta. En esa ocasión tuvo que ver con unos escudos de oro que llevaban los nombres de Pilato y Tiberio, y que Pilato había colocado en su residencia de Jerusalén. Los judíos apelaron al emperador de Roma, y Pilato recibió la orden de llevar los escudos a Cesárea. (Sobre la embajada ante Cayo, XXXVIII, 299-305.)

Los escritores judíos, como Filón, representan a Pilato como un hombre inflexible y decidido.

Según el historiador judío Josefo, Pilato tuvo un mal comienzo en lo que respecta a las relaciones con sus súbditos judíos: de noche envió a Jerusalén soldados romanos que llevaban insignias militares con imágenes del emperador. Este suceso provocó un gran resentimiento, y una delegación de judíos viajó a Cesárea para protestar por la presencia de las insignias y exigir que las quitasen. Después de cinco días de discusión, Pilato intentó atemorizar a los que hicieron la petición, amenazándolos con que sus soldados los ejecutarían, pero la enconada negativa de aquellos a doblegarse le hizo acceder a su demanda. (Antigüedades Judías, libro XVIII, capítulo III, sección 1.)

Josefo aún menciona otro alboroto: a expensas de la tesorería del templo de Jerusalén, Pilato construyó un acueducto para llevar agua a Jerusalén desde una distancia de casi 40 km. Grandes multitudes vociferaron contra este acto cuando Pilato visitó la ciudad. Pilato envió soldados disfrazados para que se mezclasen entre la multitud y la atacasen al recibir una señal, lo que resultó en que muchos judíos muriesen o quedasen heridos. (Antigüedades Judías, libro XVIII, capítulo III, sección 2; La Guerra de los Judíos, libro II, capítulo IX, sección 4.)

Josefo informa que la posterior destitución de Pilato fue el resultado de las quejas que los samaritanos presentaron a Vitelio, gobernador de Siria y superior inmediato de Pilato. La queja tenía que ver con la matanza ordenada por Pilato de varios samaritanos a los que engañó un impostor, reuniéndolos en el monte Guerizim con la esperanza de descubrir los tesoros sagrados que supuestamente había escondido allí Moisés. Vitelio mandó a Pilato a Roma para comparecer ante Tiberio, y puso a Marcelo en su lugar. Tiberio murió en el año 37 DC, mientras Pilato todavía estaba en camino a Roma. (Antigüedades Judías, libro XVIII, capítulo IV, secciones 1 y 2.)

Los descubrimientos arqueológicos también han ilustrado o confirmado lo que leemos en las Escrituras Griegas (o Nuevo Testamento). Por ejemplo, en 1961 se halló el nombre de Poncio Pilato en una inscripción descubierta en las ruinas de un teatro romano en Cesárea.

Pilatos (Duccio)


Articulos relacionados

Bibliografía:

EBDM, V., col. 1110–1117. H. Schlier, Problemas exegéticos fundamentales en el Nuevo Testamento, Fax, Madrid, 1970, pp. 249–258.

Fuentes:

Fotos:

“Tumba de Jesús es una farsa publicitaria”, dice arqueólogo israelí

Manipulación mediática
“Tumba de Jesús es una farsa publicitaria”, dice arqueólogo israelí

WASHINGTON D.C., 26 Feb. 07 / 12:27 pm (ACI)

El anuncio de un documental realizado por James Cameron –Director de la película “Titanic”– en el que Discovery Channel supuestamente demuestra el hallazgo de la tumba de Jesús, fue calificado como una “farsa publicitaria” por Amos Kloner, uno de los más destacados arqueólogos israelíes.

Este lunes en Nueva York, el canal Discovery anunció la próxima emisión, durante el tiempo de la Cuaresma católica, de un documental elaborado por el director israelí-canadiense Simcha Jacobovici y el director cinematográfico James Cameron, según el cual una tumba descubierta hace 27 años en Talpiot, Jerusalén, es la tumba de Jesús de Nazaret y su familia.

El documental, que también se exhibirá en América Latina en español, argumenta que de los 10 osarios encontrados en una cueva en 1980, seis llevan inscripciones identificándolos como los de Jesús, su madre María, una segunda María (posiblemente María Magdalena), y unos parientes llamados Mateo, Josa y Judá; este último sería “el hijo de Jesús”.

Sin embargo, poco antes de la presentación a la prensa del documental, el profesor Amos Kloner, de la Universidad Bar-Ilan y arqueólogo oficial del Distrito de Jerusalén, que supervisó las excavaciones de la misma tumba en 1980, y es autor de numerosas obras sobre los descubrimientos, señaló que las afirmaciones del documental “son sólo una farsa publicitaria, un excelente material para una película de televisión, pero un total sin sentido, algo absolutamente imposible”.

Amos, que descubrió la tumba en 1980 y la reveló al mundo, criticó duramente al Discovery Channel por utilizar una “estrategia de mercadeo”. “La afirmación de que la tumba (de Jesús) ha sido encontrada no está basada en ninguna prueba y es solo una maniobra para vender”, Kloner agregó.

El arqueólogo israelí recordó que 11 años atrás, la BBC de Londres ya había producido un documental similar con el mismo argumento; y señaló que la nueva producción de Discovery era meramente un renovado intento de crear controversia en el mundo cristiano con el fin de obtener mayores ganancias.

“Refuto todas sus afirmaciones y esfuerzos por llamar la atención sobre los descubrimientos. Con todo respeto, no son arqueólogos”, dijo Kloner.

Argumentos
Kloner explicó que los nombres inscritos en las tumbas eran muy comunes en la era del Segundo templo, y por tanto, son absolutamente insuficientes como argumentos para concluir que esa era la tumba de Jesús y de su familia. Explicó además que la inscripción “Jesús hijo de José” ha sido encontrada en muchas otras tumbas en Jerusalén.

“La verdadera tumba de la familia de Jesús sería un descubrimiento que sacudiría al mundo, y eso es lo que los cineastas están tratando de hacer”, agregó el arqueólogo.

“Es muy poco probable que Jesús y sus parientes tuvieran una tumba familiar”, explicó Kloner. “Ellos eran una familia de Galilea sin vínculos en Jerusalén. La tumba de Talpiot perteneció en cambio a una familia de clase media del primer siglo de nuestra era”.

Finalmente, Kloner criticó duramente a la Autoridad Israelí de Antigüedades –conocida por sus siglas en inglés IAA– por prestar dos de los osarios para su exhibición en Nueva York este lunes durante la conferencia.

“La IAA ha sido muy tonta por prestarse a esto”, concluyó.

http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=15893

Navidad – Este niño …” Lucas 2:33

Navidad –

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“Este niño está destinado a causar la caída y el levantamiento de muchos, y a crear mucha oposición, a fin de que se manifiesten las intenciones de muchos corazones” Lucas 2: 33

Faltan poquito para que todo el pueblo cristiano celebre el nacimiento de Emmanuel, Dios con nosotros, Jesucristo se hizo hombre para morir como tal y traernos salvación, por eso es una ocasión de gran conmemoración.

Al hacer memoria sobre mis navidades pasadas, mi corazón se conmueve agradecido, porque no son los regalos que recibí lo más importante en mi memoria, ni siquiera la mesa adornada de mamá, el recuerdo más trascendental, Sino los himnos y villancicos que cantábamos con mis hermanos alrededor de la mesa, las oraciones de amor dando gracias por el Salvador o la celebración en la Iglesia con el coro y el compartir con nuestra familia espiritual lo que más amo y recuerdo con mucha gratitud.

Hoy seguimos participando con la Iglesia en la que pastoreamos, estos lindos tiempos de amor, pero como ya no soy una niña estoy más dispuesta a reconocer cuántos creyentes se sienten con expectativa de celebrar a Cristo, ellos, están con el ánimo levantado, la sonrisa de paz y gozo por el Salvador, pero también hay otros que están caídos, quizá no tengan todo lo que esperaban: el pavo de 10 kilos, el panetón más caro o los regalos soñados, entonces una vez más se cumple la Palabra, este niño esta destinado a causar la caída de algunos pero el levantamiento de otros.

Cristo Jesús vino para levantar a aquellos que creen en él, pero es una piedra de tropiezo para los que se olvidan de creer en Dios y piensan sólo en ellos y sus deseos personales.

La Navidad puede ser tropiezo no sólo a los incrédulos, también acarrea infelicidad a los creyentes que olvidan el verdadero sentido espiritual de esta fiesta y cayendo en el río caudaloso del mundo, se dejan llevar mareados por el alboroto de mirar y desear todo lo regio, olvidándose de lo primero que el Señor nos enseñó: dar.

Las deudas apresuradas ocurren en estas fechas porque algunos presionados creen que son necesarias para “pasar una buena navidadâ€, no son más que malas intenciones, que nos llevan aún teniéndolo todo, a la insatisfacción y hasta depresión.

¿Qué es entonces una buena navidad? Es gozarte en Cristo, en su nacimiento, el niño Jesús no ha venido a traer tu desplome, él ha venido a levantarte y darte vida.

Piensa en la gran venida al mundo del Dios hecho Hombre, piensa en el amor que tuvo y tiene por nosotros para dejar la Gloria y venir a darnos perdón y vida.

Si meditas en su Gracia Incalculable dejarás de pensar en ti mismo, en tus compras, en tus afanes, tus anhelos, empezarás a pensar más en ser agradecido, comenzando con el Señor que te salvó, y seguirás dando amor a la Iglesia que te edifica, a tu familia que necesita tener paz y no regalos en cantidad.

Esta fiesta se debe celebrar primero con humildad y verdadera gratitud, luego debes pensar en los demás para darles palabras de aliento y el evangelio de salvación, debes pensar en bendecir a la Iglesia donde te congregas y no esperar que ella te agasaje a ti. No lo olvides es el Nacimiento de Jesús el que celebramos, no la oportunidad para tener lo que el mundo exige como valioso

¿Han visto tus ojos la salvación? Eso es suficiente para dar gracias. Feliz Navidad.

Martha Bardales, http://devocionalescristianos.org

Reflexiones Cristianas – La Palabra Navidad

Un profesor de psicología le dio a sus estudiantes un examen de asociación de palabras.

Les dijo que escribieran lo primero que les viniera a la mente tan pronto como él dijera cada palabra. Por ejemplo, si decía «conversación», podían escribir «teléfono» o «diálogo».

Una de las palabras de ese día causó diversas reacciones y asociaciones sumamente interesantes. La palabra era «Navidad».

Estas fueron algunas de las palabras que asociaron con la Navidad: cohetes, fiesta, lechón asado, baile, licor, regalos, árbol y luces. Entre todas las asociaciones no hubo ninguna referencia a Jesucristo, ni siquiera a su nacimiento.

La verdad es que muy poco de lo que hacemos hoy día se asocia con lo espiritual. Muy pocas de nuestras actividades tienen alguna relación con lo divino.

Muy pocos de nuestros pensamientos abordan lo religioso.

Hablamos con vehemencia en contra del materialismo.

Nos sorprendemos cuando alguien afirma que es ateo.

Nos enojamos cuando alguna persona ridiculiza las cosas religiosas. Sin embargo, guardamos muy poca relación con lo espiritual. Claro que de cuando en cuando vamos a la iglesia, quizás una vez al mes o hasta una vez a la semana. Pero muchas veces lo hacemos para salir de una exigencia social.

Desde luego que buscamos a Dios en los momentos de tragedia, pero esto también viene a ser un acto de último recurso, cuando no nos queda otra esperanza en la vida. Mientras tenemos buena salud y disfrutamos de popularidad, mientras nuestros amigos nos acogen y todo nos va bien, no buscamos seriamente a Dios.

Así que aquellas asociaciones con la palabra «Navidad» revelan algo que se expresa en todas las facetas de nuestra vida.

Si aquel profesor les hubiera dicho la palabra que pusimos como ejemplo, «conversación», habría escogido una de las palabras que más debiéramos asociar con la Navidad. Porque a los ojos de Dios, lejos de representar cohetes, fiestas, lechón asado, baile, licor, regalos, árbol y luces, la Navidad fue el principio de un nuevo diálogo que entabló Él con nosotros.

Esa primera Nochebuena, Dios el Padre, mediante el nacimiento de su Hijo Jesucristo, reparó la línea de comunicación con nosotros que se había cortado a fin de que pudiéramos restablecer con Él la comunión que habíamos perdido. De modo que ahora todos podemos tener comunión íntima y constante con Dios.

Él está esperando que respondamos a la llamada celestial que nos hizo por medio de su Hijo. Pues es mediante esa conversación que restablecemos la conexión y mostramos que comprendemos el verdadero sentido de la Navidad.

Carlos Rey.
Fuente:conciencia.net

Este día es una oportunidad para reflexionar sobre el más grande amor demostrado hacia la humanidad. El amor eterno de Dios.

“De tal manera amó Dios a este mundo, que envió a su único Hijo, Jesucristo, para que todo aquel que en él crea no se pierda, más tenga vida eterna” Juan 3:16.


En general, la Navidad toma la encarnación del Verbo de Dios en la parte más descomprometida e infantil. Es un niño quien ha nacido. Y un niño no dice cosas serias. Este Niño Dios no ha dicho todavía “Sed perfectos”, ni “sepulcros blanqueados”, ni “vende tus bienes y sígueme” ni “Yo soy la Verdad y la Luz”. Todavía está callado este niño. Y nos aprovechamos de su silencio para comprarle el Amor barato, a precio de villancicos y panderetas.

En el día de la Encarnación todos vuelven la vista hacia Belén, como en día de sol radiante se refugian todos a la sombra del alero. Los más complicados Góngoras hacen versillos de claveles y auroras, con melodía pastoril. Los más escolásticos y abstractos Calderones, escriben para la fiesta diálogos de Mengas y Pascuales. San Juan de la Cruz, que ha volcado hasta los umbrales del divino desposorio, en una Nochebuena sale de su celda como un loquillo de atar, meciendo al Niño en sus brazos, bailando y cantando una cancioncilla de amores aldeanos:

“Si amores me han de matar ¡agora tienen lugar!”

En esa Nochebuena no intuimos el tremendo compromiso que adquirimos los humanos. Como es un Niño el que nos ha nacido, no percibimos la Ley y el Compromiso serio, que nos trae debajo de su débil brazo. En torno a un niño todo parece ser cosa de juego y de algarabía. ¿También con el Niño Dios?

No; no puede ser la Navidad subterfugio y evasiva de la Encarnación. No es la fiesta de un derretimiento pueril y pasajero. Es la fiesta de un exigente amor varonil y total.

Vienen ya de camino Magos de Oriente que le van a quitar al portal todo el aspecto de fiesta de familia. Los magos no son ya pastores con cantarcillos, con requesón, manteca y vino. Son sabios y poderosos y científicos y extranjeros que vienen aleccionados por la astronomía. No vienen a pactar una noche de tregua de trinchera a trinchera: vienen a exigir las últimas consecuencias de la Paz prometida a todos los hombres. Vienen a hacer de Belén, la aldea de la Encarnación, la primera ciudad plenamente internacional del planeta. Vienen a ver si realmente ha nacido un rey que traiga la verdadera paz, la justicia auténtica y el amor sin componendas.

¿Hemos entendido esto del todo?…¿A qué nos compromete la Encarnación del Hijo de Dios? ¿Qué nos quiere decir a nosotros hoy la Encarnación?

  • ¿Entenderemos todos lo que allí, en Belén, se juega? ¿Nació en cada uno de nosotros, ese Niño Dios?Navidad no son las luces de colores, ni las guirnaldas que adornan las puertas y ventanas de las casas, ni las avenidas engalanadas, ni los árboles decorados con cintas y bolas brillantes, ni la pólvora que ilumina y truena.

    Navidad no son los almacenes en oferta. Navidad no son los regalos que demos y recibimos, ni las tarjetas que enviamos a los amigos, ni las fiestas que celebramos. Navidad no son Papá Noel, ni santa Claus, ni los Reyes Magos que traen regalos. Navidad no son las comidas especiales. Navidad no es ni siquiera el pesebre que construimos, ni la novena que rezamos, ni los villancicos que cantamos alegres.

    Navidad es Dios que se hace hombre como nosotros porque nos ama y nos pide un rincón de nuestro corazón para nacer. Por eso, ser hombre es tremendamente importante, pues Dios quiso hacerse hombre. Y hay que llevar nuestra dignidad humana como la llevó el Hijo de Dios Encarnado. Por eso, Navidad es tremendamente exigente porque Dios pide a gritos un hueco limpio en nuestra alma para nacer un año más. ¿Se lo daremos?

    Navidad es una joven virgen que da a luz al Hijo de Dios. Por eso, dar a luz es tremendamente importante a la luz de la Encarnación, porque Dios quiso que una mujer del género humano le diese a luz en una gruta de Belén. Tener un hijo es tremendamente comprometedor, pues Jesús fue dado a luz por María. No es lo mismo tener o tener un hijo; no es lo mismo querer tenerlo o no tenerlo. Navidad invita al don de la vida, no a impedir la vida.

    Navidad es un niño pequeño recostado en un pesebre. Por eso es tan tremendamente importante ser niño, y niño inocente, al que debemos educar, cuidar, tener cariño, darle buen ejemplo, alimentarle en el cuerpo y en el almacomo hizo María. Y no explotar al niño, y no escandalizar a los niños, y no abofetear a los niños, y no insultar a los niños.

    Navidad son ángeles que cantan y traen la paz de los cielos a la tierra. Por eso, es tremendamente importante hacer caso a los ángeles, no jugar con ellos a supersticiones y malabarismos mágicos, sino encomendarles nuestra vida para que nos ayuden en el camino hacia el cielo y hacerles caso a sus inspiraciones. Por eso es tremendamente importante ser constructores de paz y no fautores de guerras.

    Navidad son pastores que se acercan desde su humildad, limpieza y sencillez. Por eso, es tremendamente importante que no hagamos discriminaciones a nadie, y que si tenemos que dar preferencia a alguien que sean a los pobres, humildes, ignorantes. Quien se toma en serio la Encarnación del Hijo de Dios tiene que dar cabida en su corazón a los más desvalidos de la sociedad, pues de ellos es el Reino de los cielos.

    Navidad es esa estrella en mi camino que luce y me invita a seguirla, aunque tenga que caminar por desiertos polvorientos, por caminos de dudas cuando desaparece esa estrella. La Encarnación me compromete tremendamente a hacer caso a todos esos signos que Dios me envía para que me encamine hacia Belén, siguiendo el claroscuro de la fe.

    Navidad es anticipo de la cena del Señor, porque allí, en Belén, hay sacrificio y ¡cuán costoso!, y banquete de luz y virtudes, y ¡cuán surtidas las virtudes de Jesús que nos sirve desde el pesebre: humildad, obediencia, pureza, silencio, pobreza; y las de María: pureza, fe, generosidady las de José: fe, confianza y silencio!, y Belén es, finalmente, presencia que consuela, que anima y que sonríe. Belén es Eucaristía anticipada y en germen. Belén es tierra del pan y ese pan tierno de Jesús necesitaba cocerse durante esos años de vida oculta y pública, hasta llegar al horno del Cenáculo y Calvario. Y hasta nosotros llega ese pan de Belén en cada misa. Y lo estamos celebrando en este año dedicado a la Eucaristía.

    Navidad es ternura, bondad, sencillez, humildad. Por eso, meterse en Belén es tremendamente comprometedor, pues Dios Encarnado sólo bendice y sonríe al humilde y sencillo de corazón.

    Navidad es una luz en medio de la oscuridad. Por eso, la Encarnación es misterio tremendo que nos ciega por tanta luz y disipa toda nuestras zonas oscuras. Meterse en el portal de Belén es comprometerse a dejarse iluminar por esa luz tremenda y purificadora.

    Navidad es esperanza para los que no tienen esperanza. Por eso, la Encarnación es misterio tremendo que nos lanza a la esperanza en ese Dios Encarnado que nos viene a dar el sentido último de nuestra vida humana.

    Navidad es entrega, don, generosidad. Dios Padre nos da a su Hijo. Podemos pensar en el dolor de María, quien nos ofreció en cierta forma, a su hijo Jesús,el Hijo de Dios. Por eso, quien medita en la Encarnación no puede tener actitudes tacañas.

    Navidad es alegría para los tristes, es fe para los que tienen miedo de creer, es solidaridad con los pobres y débiles, es reconciliación, es misericordia y perdón, es amor para todos. ¿Entendemos el tremendo compromiso, si entramos en Belén?

    Ya desde el pesebre pende la cruz. Es más, el pesebre de Belén y la cruz del Calvario están íntimamente relacionados, profundamente unidos entre sí. El pesebre anuncia la cruz y la cruz es resultado y producto, fruto y consecuencia del pesebre. Jesús nace en el pesebre de Belén para morir en la cruz del Calvario. El niño débil e indefenso del pesebre de Belén, es el hombre débil e indefenso que muere clavado en la cruz.

    El niño que nace en el pesebre de Belén, en medio de la más absoluta pobreza, en el silencio y la soledad del campo, en la humildad de un sitio destinado para los animales, es el hombre que muere crucificado como un blasfemo, como un criminal, en la cruz destinada para los esclavos, acompañado por dos malhechores.

    En su nacimiento, Jesús acepta de una vez y para siempre la voluntad de Dios, y en el Calvario consuma y realiza plenamente ese proyecto del Padre.

    ¡Qué unidos están Belén y Calvario!

    El pesebre es humildad; la cruz es humillación. El pesebre es pobreza; la cruz es desprendimiento de todo, vaciamiento de sí mismo. El pesebre es aceptación de la voluntad del Padre; la cruz es abandono en las manos del Padre. El pesebre es silencio y soledad; la cruz es silencio de Dios, soledad interior, abandono de los amigos. El pesebre es fragilidad, pequeñez, desamparo; la cruz es sacrificio, don de sí mismo, entrega, dolor y sufrimiento.

    Ahora sí hemos vislumbrado un poco más el misterio de Belén, el misterio de la Navidad, el misterio de este Dios Encarnado.

    ¿Castañuelas, panderetas y zambombas? ¡Bien! Pero no olvidemos el compromiso serio de este Dios Encarnadopues en cuanto comience a hablar nos va a pedir: “Niégate a ti mismo, toma tu cruz y sígueme”. Entonces nos darán ganas de tirar a una esquina la pandereta, las castañuelas y comenzar a escuchar a ese Dios Encarnado que por amor a nosotros toma la iniciativa de venir a este mundo, para enseñarnos el camino del bien, del amor, de la paz y de la verdadera justicia.

    Catholic.net

    Una de las críticas que se levanta contra la validez histórica de Jesús, Su crucifixión, y resurrección, es que posteriormente a la época de Jesús, la leyenda, de alguna forma, se infiltró en las historias acerca de Él y corrompieron los registros verdaderos de Su vida. Si esto es así, y si podemos encontrar información más temprana relacionada a los eventos fundamentales de la crucifixión de Cristo, entonces, menos probable serían el error y la leyenda evitando su filtración dentro de la historia y haciendo estos eventos más creíbles.
    1ª Corintios 15:3-5 es considerada por muchos eruditos como un credo extremadamente reciente de la iglesia Cristiana primitiva. Un credo es una declaración de creencia y en éste, vemos que el apóstol Pablo dice que él ha recibido esta información:
    “Por que yo les entregué a ustedes primeramente lo que yo también recibí, de que Cristo murió por nuestros pecados de acuerdo a las Escrituras,4 y de que Él fue enterrado, y de que Él fue levantado al tercer día de acuerdo a las Escrituras, 5y de que se le apareció a Cefas, después a los doce.” (1ª Corintios 15:3-5, NASB).
    Si la Crucifixión fue en el año 30 D.C., la conversión de Pablo fue tan temprana como en el 34 D.C.,  y su primera reunión en Jerusalén fue alrededor del año 37 D.C. Podemos ver entonces que el tiempo entre el evento de la crucifixión de Cristo y el de Pablo recibiendo la información acerca de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo (en Jerusalén) sería dentro de un período de siete años (de cinco si usamos las fechas más tempranas). Este es un período muy corto de tiempo y no es lo suficientemente largo como para que una leyenda se filtrara y corrompiera la historia. Esto es especialmente importante debido a que los apóstoles estaban vivos, hablaron con Pablo y fueron ellos los testigos oculares de la muerte, sepultura y posteriores apariciones de Cristo resucitado. Pablo mismo había visto al Señor Jesús antes de Su muerte y después de Su resurrección (Hechos 9). El registro de Pablo coincide con el registro de los otros Apóstoles siendo escrito por Pablo en 1ª Corintios 15 alrededor del año 54.
    Así que debido a que 1ª Corintios fue escrita temprano—como en el año 54 D.C. —esto significaría que desde el evento (muerte, sepultura y resurrección de Cristo) hasta el momento de ser escrito, paso un período de tiempo muy corto: 24 años. Recuerde además que para la época había muchos Cristianos alrededor que pudieron haber corregido los escritos de Pablo si él hubiera estado en un error. Pero no tenemos registro de nadie que haya hecho algún tipo de corrección o retos en cuanto a la muerte, sepultura y resurrección de Cristo: ni de Romanos, Judíos u otros Cristianos.
    Debemos anotar aquí que algunos críticos de la Biblia claman que no existe evidencia extra bíblica de la existencia de Cristo (lo cual no es verdad), y que por lo tanto, Él no existió. Pero la espada corta en ambos sentidos. Si ellos pueden decir que los eventos de Jesús no son reales debido a que no existe evidencia extra bíblica que los mencione, entonces podemos también decir que como no existen registros extra bíblicos refutando la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, entonces, estos eventos tienen que ser verdaderos. En otras palabras: la falta de escritos extra bíblicos no prueba de que Cristo no vivió y claro está, que tampoco murió. Aún más, Pablo corrobora los registros de los evangelios (Él escribió antes que los evangelios fueran escritos) y verificó muchas cosas:
    Jesús nació como Judío (Gálatas 4:4), Jesús fue traicionado (1ª Corintios 11:23) y Jesús fue crucificado (Gálatas 3:1; 1ª Corintios 2:2; Filipenses 2:8), Jesús fue sepultado y levantado nuevamente (1ª Corintios 15:4; Romanos 6:4).
    Pablo, obviamente consideró a Jesús como una figura histórica no como una leyenda o un mito. Pablo fue además, un hombre de gran integridad el cual sufrió mucho por su fe. Él no era la clase de persona que simplemente creía en historias o leyendas. Él era después de todo, un Judío devoto (un Fariseo) y un gran perseguidor de la Iglesia. Algo muy profundo tuvo que haberle sucedido para que cambiara su posición, abandonando la fe y tradición Judía, para sufrir posteriormente persecuciones, palizas, prisiones, etc. El acontecimiento que más probablemente encaja en todo esto es el de que Jesús murió, fue sepultado y se levantó de entre la muerte y se le apareció a Pablo exactamente de la forma como Lucas lo describe en Hechos 9. [39]
  • Una de las críticas que se levanta contra la validez histórica de Jesús, Su crucifixión, y resurrección, es que posteriormente a la época de Jesús, la leyenda, de alguna forma, se infiltró en las historias acerca de Él y corrompieron los registros verdaderos de Su vida. Si esto es así, y si podemos encontrar información más temprana relacionada a los eventos fundamentales de la crucifixión de Cristo, entonces, menos probable serían el error y la leyenda evitando su filtración dentro de la historia y haciendo estos eventos más creíbles.1ª Corintios 15:3-5 es considerada por muchos eruditos como un credo extremadamente reciente de la iglesia Cristiana primitiva. Un credo es una declaración de creencia y en éste, vemos que el apóstol Pablo dice que él ha recibido esta información:“Por que yo les entregué a ustedes primeramente lo que yo también recibí, de que Cristo murió por nuestros pecados de acuerdo a las Escrituras,4 y de que Él fue enterrado, y de que Él fue levantado al tercer día de acuerdo a las Escrituras, 5y de que se le apareció a Cefas, después a los doce.” (1ª Corintios 15:3-5, NASB).
    Si la Crucifixión fue en el año 30 D.C., la conversión de Pablo fue tan temprana como en el 34 D.C.,  y su primera reunión en Jerusalén fue alrededor del año 37 D.C. Podemos ver entonces que el tiempo entre el evento de la crucifixión de Cristo y el de Pablo recibiendo la información acerca de la muerte, sepultura y resurrección de Cristo (en Jerusalén) sería dentro de un período de siete años (de cinco si usamos las fechas más tempranas). Este es un período muy corto de tiempo y no es lo suficientemente largo como para que una leyenda se filtrara y corrompiera la historia. Esto es especialmente importante debido a que los apóstoles estaban vivos, hablaron con Pablo y fueron ellos los testigos oculares de la muerte, sepultura y posteriores apariciones de Cristo resucitado. Pablo mismo había visto al Señor Jesús antes de Su muerte y después de Su resurrección (Hechos 9). El registro de Pablo coincide con el registro de los otros Apóstoles siendo escrito por Pablo en 1ª Corintios 15 alrededor del año 54.
    Así que debido a que 1ª Corintios fue escrita temprano—como en el año 54 D.C. —esto significaría que desde el evento (muerte, sepultura y resurrección de Cristo) hasta el momento de ser escrito, paso un período de tiempo muy corto: 24 años. Recuerde además que para la época había muchos Cristianos alrededor que pudieron haber corregido los escritos de Pablo si él hubiera estado en un error. Pero no tenemos registro de nadie que haya hecho algún tipo de corrección o retos en cuanto a la muerte, sepultura y resurrección de Cristo: ni de Romanos, Judíos u otros Cristianos.
    Debemos anotar aquí que algunos críticos de la Biblia claman que no existe evidencia extra bíblica de la existencia de Cristo (lo cual no es verdad), y que por lo tanto, Él no existió. Pero la espada corta en ambos sentidos. Si ellos pueden decir que los eventos de Jesús no son reales debido a que no existe evidencia extra bíblica que los mencione, entonces podemos también decir que como no existen registros extra bíblicos refutando la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, entonces, estos eventos tienen que ser verdaderos. En otras palabras: la falta de escritos extra bíblicos no prueba de que Cristo no vivió y claro está, que tampoco murió. Aún más, Pablo corrobora los registros de los evangelios (Él escribió antes que los evangelios fueran escritos) y verificó muchas cosas:
    Jesús nació como Judío (Gálatas 4:4), Jesús fue traicionado (1ª Corintios 11:23) y Jesús fue crucificado (Gálatas 3:1; 1ª Corintios 2:2; Filipenses 2:8), Jesús fue sepultado y levantado nuevamente (1ª Corintios 15:4; Romanos 6:4).
    Pablo, obviamente consideró a Jesús como una figura histórica no como una leyenda o un mito. Pablo fue además, un hombre de gran integridad el cual sufrió mucho por su fe. Él no era la clase de persona que simplemente creía en historias o leyendas. Él era después de todo, un Judío devoto (un Fariseo) y un gran perseguidor de la Iglesia. Algo muy profundo tuvo que haberle sucedido para que cambiara su posición, abandonando la fe y tradición Judía, para sufrir posteriormente persecuciones, palizas, prisiones, etc. El acontecimiento que más probablemente encaja en todo esto es el de que Jesús murió, fue sepultado y se levantó de entre la muerte y se le apareció a Pablo exactamente de la forma como Lucas lo describe en Hechos 9.
  • Fuente:
  • http://www.miapic.com/1-Corintios-15-3-4-un-credo-temprano
  • Para El Señor…

    Para El Señor…

    “Cuando doy, me doy a mí mismo” (Walt Whitman)

    El Nacimiento de Jesús está lleno de significado y lecciones para aplicar en nuestro andar y decisiones personales. Su vida entera fue un reflejo de aquellos primeros días y de la consagración sin reservas de José y María…

    “Cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre JESÚS, el cual le había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido” (Lucas 2:21)


    La circuncisión fue establecida en días de Abraham como una señal del pacto con Dios y un distintivo de la Nación de Israel a lo largo de los siglos. Aunque primeramente se trataba de un beneficio sanitario, su simbolismo tenía que ver con la necesidad de cortar el pecado y en consecuencia ser purificados de la corrupción humana…

    Esta es otras de las manifestaciones de la humillación de Cristo por nosotros. El mismo le dijo a Juan en referencia a su bautismo: “así conviene que cumplamos toda justicia” (Mateo 3:15)

    De esta manera, al cumplir el rito legal el Señor pudo alcanzar lo que era imposible para el ser humano…

    “Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliera en nosotros…” (Romanos 8:3-4)
    Un acto repetido y común en las familias israelitas se transformó en una manifestación más de la Gracia de Dios a nuestro favor porque…

    “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo… Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo” (Hebreos 2:14, 17)
    Dice Lucas que “cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos”, es decir, María y el niño, “le trajeron a Jerusalén para presentarlo al Señor” (Lucas 2:22). Además de la circuncisión era necesario cumplir con otro rito que implicaba pagar un rescate por el primer hijo de la familia, por lo tanto, el mismo Jesús fue “redimido”. Los cinco siclos requeridos, según Levítico 27:6, no son mencionados por Lucas, por lo cual es posible que los sacerdotes consideraran su pobreza y solamente aceptaran la ofrenda de la purificación…

    “…y para ofrecer conforme a lo que se dice en la ley del Señor: Un par de tórtolas, o dos palominos” (Lucas 2:24)
    El precio de la purificación era alto porque podía implicar al equivalente a diez días de trabajo, pero existía una opción para los más pobres según Levítico 12:8… “Y si no tiene lo suficiente para un cordero, tomará entonces dos tórtolas o dos palominos…”

    “Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros ser hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos” (2 Corintios 8:9)
    El vivió Su Humillación desde el día en que nació para ser nuestro Suficiente Salvador…

    Recordemos: Cristo se hizo pobre para enriquecer nuestras vidas…

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