Polémica en Líbano por serie sobre Jesús

Polémica en Líbano por serie sobre Jesús

By Mundo Cristiano
Saturday, August 14, 2010

El Gobierno libanés prohibió la emisión del último capítulo de una serie de televisión que refleja la vida de Jesús según es descrita por el Corán, tras las protestas de la comunidad católica.

En un comunicado conjunto, las televisoras Al Manar y NBN anunciaron que acatarán la decisión de la oficina de Seguridad Nacional y dejarán de emitir la serie para “evitar cualquier sentimiento negativo en el país”.

Según una fuente gubernamental, el programa fue prohibido porque había causado enfado y consternación entre la comunidad cristiana del Líbano.

En la última entrega de “Al-Masseh” (El mesías), que se emitió desde el martes, dios salva a Jesús de la crucifixión y es el apostol Judas quien acababa en la cruz. Ésa es la versión que aparece en el libro santo del Islam, para quien Jesús es solo un profeta -como Noé, Abraham y Moisés- y no el mesías.

“Negar la crucifixión de Jesús es la peor ofensa que puede hacerse a Cristo y a su iglesia”, aseguró hoy el obispo de Byblos, Beshara al Raii. “Estamos contentos de que se suspenda la serie”, añadió.

“Al-Masseh” fue dirigida por Nader Talebsadeh, un cineasta iraní de la misma rama del islam que el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad.

Según la prensa local, Talebsadeh rodó la serie “para mostrar el punto de vista islámico de Jesucristo, en un intento por resaltar la base común entre musulmanes y cristianos”.

En el Líbano conviven 18 religiones. Las que cuentan con un mayor número de seguidores son el islam y el cristianismo.

Vidal, César – El testamento del pescador

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Ovacionan a Jesús por más de dos horas convirtiéndose en una marca Guinnes

Ovacionan a Jesús por más de dos horas convirtiéndose en una marca Guinnes
El evento fue catalogado como un acto profético de establecer el nombre de Jesús, en una marca guinnes. Nicaragua se ha convertido en el primer país que aplaudió, danzó, cantó, gritó y oró sin parar por más de dos horas y 45 minutos al único Salvador: “JESUCRISTO”.
Nicaragua | Miércoles 28 de Julio, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).


Los evangélicos nicaragüenses hicieron historia, homenajeando al Maestro de maestros: “JESUCRISTO”, el aplauso de mayor duración pasó a los libros de los Guinnes World Records como un tributo al Hijo de Dios que realizaron públicamente miles de cristianos nicas.
Por más de dos horas se ovacionó a Jesús en la ciudad de Matagalpa en el campo Elias Alonso en la Perla de Septentrión.
El evento fue catalogado como un acto profético de establecer el nombre de Jesús, en una marca guinnes. Nicaragua se ha convertido en el primer país que aplaudió, danzó, cantó, gritó y oró sin parar por más de dos horas y 45 minutos al único Salvador: “JESUCRISTO”.
Los organizadores del evento expresaron que Jesús es el hombre y Dios más ovacionado en todo el mundo y que el objetivo era que quedara plasmada la ovación hacia Jesús en los Guinnes World Records como testimonio para las generaciones futuras.
“Es el primer evento que se está planificando, aquí no hay ni un concierto, ni un congreso ni una cruzada, es una ovación al Rey (Jesús) nada más”, dijo el director de Canal 21 Enlace Nicaragua.
“Dios le dio a su hijo un nombre sobre todo nombre, con esto estamos declarando que Jesús está sobre cualquier nombre religioso, político, social reconocido en todas las naciones. Queremos darle a Jesús la mejor ovación que se ha escuchado en cualquier hombre”, dijo uno de los asistentes al evento. Para los interesados visiten la página: http://www.ovacionajesus.org

Preparacion del Señor previo a su ministerio 2

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Juan – El discípulo amado

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La pasión política de Judas

La pasión política de Judas

miércoles, 19 de marzo de 2008

España, (ORBITA).- Se cree que Judas, conocido como el Traidor, procedía de Cariot en Judá. Era el encargado de administrar las limosnas (Jn. 13:29). De acuerdo con la tesis del autor inglés A. Burgess en El hombre de Nazareth era un nacionalista judío que creyó realmente que Jesús encabezaría una rebelión popular contra los ocupantes romanos.

La conducta extraña de Jesús y sobre todo su deriva propugnando una espiritualidad del amor incluso respecto de los enemigos, su condescendencia con las tropas de ocupación y con los publicanos -odiosos colaboracionistas que se enriquecían con la ocupación- tuvieron que desesperar a Judas, por lo que llegó a la conclusión de que el mensaje de Cristo era contraproducente para la liberación de Judea y a la postre abandonista.

A partir de ese cálculo político se justifica a sí mismo la traición, aunque en realidad él no lo entregó a los romanos, sino a las autoridades religiosas del judaísmo, los que conservaban la legitimidad nacional del pueblo elegido; una vez entregado Jesús -su querido Rabí y amigo- sintió remordimientos, lo que demuestra que después de todo amó a Cristo; y sus remordimientos le llevaron a suicidarse ahorcándose en una higuera.

“Entonces Satanás entró en Judas, uno de los doce discípulos, al que llamaban Iscariote. (4) Éste fue a ver a los jefes de los sacerdotes y a los oficiales del templo, y habló con ellos sobre cómo entregarles a Jesús. (5) Ellos se alegraron y prometieron darle dinero a Judas. (6) Y él aceptó y comenzó a buscar un momento oportuno, en que no hubiera gente, para entregarles a Jesús”. (Lucas 22, 3-6)

No es de extrañar que la figura de Judas haya despertado el interés de la literatura y que haya obsesionado precisamente a los denominados autores cristianos; se da en Judas la paradójica condición de ser traidor al amor de Cristo, pero al mismo tiempo su traición es el paso obligado para el sacrificio de la Redención.

Abominable y sin embargo necesario. Bernanos representa muy bien esa ambigua consideración sobre Judas: el famoso novelista católico-romano siendo joven, en un arrebato de patetismo que cuadra bien con su estilo teatral encargó una serie de misas por la salvación de Judas. ¡Qué maravilloso gesto!

A pesar de que muchos autores consideran un enigma psicológico el móvil de la traición de Judas y de que el Evangelio no da detalles que permitan establecer sus motivaciones, a mi juicio la motivación política de la que habla Burgess parece la más convincente en un personaje apodado el zelota, es decir, perteneciente a la minoría radical, celosa de la independencia de Judea. Era lo que hoy podríamos denominar un nacionalista radical que exigía que Jesús fuera ese Mesías-Rey y Liberador que la tradición judía esperaba.

En el Evangelio de Juan se sugiere su codicia, por el hecho de que fuera el tesorero del grupo; es conocida la protesta de Judas porque Cristo permite que la Magdalena gaste un perfume con el que le unge los pies. En esa escena la preocupación económica es más bien altruista que fruto de la codicia; lo que le mueve a Judas es precisamente la consideración política y militante del mesianismo de Jesús que no debiera permitirse esas indulgencias.

El Dante le reserva a Judas en su Infierno el Noveno Círculo, aquél reservado a los traidores donde el propio Lucifer tiene su cuartel general. Burgess, sin embargo, intenta otra mirada sobre Judas, descubriendo que fue no tanto un traidor -que lo fue- como un decepcionado, Judas, el patriota.

En Euskadi, sin querer hacer comparaciones políticas, zelota sería traducido como abertzale. Judas fue un resistente a la ocupación romana que pensó que Jesús venía efectivamente a encabezar una rebelión política contra los invasores, que Jesús era el Mesías vencedor y guerrero que instauraría un reino de justicia en un Israel independiente gobernado por la estirpe del Rey David. Cual no sería su decepción cuando detrás de los milagros de Jesús vio que no había una vocación de poder: “Mi reino no es de este mundo”.

El Reino que Judas esperaba, en cambio, sí era de este mundo pero sólo valía treinta monedas de plata. (Javier Otaola)

Javier Otaola es el Defensor del Ciudadano de Vitoria-Gasteiz y autor de Laicidad, una estrategia para la libertad. Ed. Bellaterra. Barcelona.

Fuente:

http://agenciaorbita.com/index.php?option=com_content&task=view&id=4888&Itemid=1

La exaltación de Jesús

Exaltación del Señor Jesus

Cristo esta sentado a la derecha del Padre: como Dios es igual que el Padre; en cuanto hombre, ha sido constituido Sacerdote, Rey, Señor y Juez de toda la creación.

La obra de la Redención humana y la perfecta glorificación de Dios la realizó Cristo el Señor «principalmente por el misterio Pascual de su bienaventurada Pasión, Resurrección de entre los muertos y gloriosa Ascensión» (SC, 5). Por ello conviene que conozcamos en profundidad el significado de la Resurrección de Jesucristo.

La predicación de los Apóstoles insiste mucho en este punto: San Pedro dice en su primer discurso: «Varones israelitas, escuchad estas palabras: Jesús de Nazaret, varón probado por Dios entre vosotros con milagros, prodigios y señales que Dios hizo por Él en medio de vosotros, como vosotros mismos sabéis. Conforme al designio previsto y sancionado por Dios, os lo entregaron, y vosotros, por mano de los gentiles, lo matasteis en una cruz. Pero Dios lo resucitó rompiendo las ataduras de la muerte; no era posible que la muerte lo retuviera en su dominio (… ). Pues bien, Dios resucitó a este Jesús y todos nosotros somos testigos. Ahora, exaltado a la diestra de Dios y recibida del Padre la promesa del Espíritu Santo, le derramó, según vosotros veis y oís» (Hch. 2, 22-24; 32-33).

La exaltación de Jesús por su perfecto cumplimiento de la voluntad del Padre será una glorificación de su humanidad y a la vez se presenta como la meta de los que crean en Él y le amen.

Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el -NOMBRE-SOBRE-TODO-NOMBRE- de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble -en el CIELO en la TIERRA en el Abismo- y toda lengua proclame: ¡JESUCRISTO ES SEÑOR! para gloria de DIOS PADRE.

CRISTO ESTA SENTADO A LA DERECHA DEL PADRE

Estas palabras también las recitan en el Credo los cristianos. San Marcos dice: «El Señor Jesús, después de haber hablado con ellos, fue levantado a los cielos y está sentado a la diestra de Dios.» (Mc. 16, 19). Esta expresión está tomada del Antiguo Testamento y significa que Jesucristo como Dios es igual que el Padre, y que en cuanto hombre ha sido constituido Sacerdote, Rey, Señor y Juez de toda la creación.

Cristo es Sacerdote por toda la eternidad

El sacerdocio de Jesucristo no se redujo al momento culminante del sacrificio de la cruz. Toda su vida en la tierra tiene un valor sacerdotal, porque intercede continuamente por los hombres y actúa de mediador entre éstos y Dios. Pero también se prolonga a toda la eternidad después de la Ascensión a los Cielos en la epístola a los Hebreos precisa: «Tenemos un Pontífice que está sentado a la derecha del trono de la Majestad de los cielos» (Heb. 8, l); y más adelante añade: «Habiendo ofrecido un sacrificio por los pecados, para siempre se sentó a la diestra de Dios» (Heb. 10, 12).

Cristo es Rey

Reinar significa tener dominio sobre un territorio y sobre unas personas. El Mesías debía ser rey. Jesús afirmó repetidamente que era rey, pero que su reino no era de este mundo, pues era un reino espiritual de verdad, justicia, amor y libertad. Tras la Resurrección, Cristo alcanza la plenitud de la realeza en cuanto hombre. Como Dios siempre le correspondió el dominio sobre toda la creación. Pero ahora esta realeza se aplica también a su humanidad unida a su divinidad.

En el anuncio del ángel a María se le había dicho que «Él será grande y llamado Hijo del Altísimo, y le dará el Señor Dios el trono de David, su padre, y reinará en la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» (Lc. 1, 32-33). El último libro de la Sagrada Escritura dice: «Tiene sobre su manto y sobre su muslo escrito su nombre: Rey de Reyes y Señor de Señores» (Ap. 19, 16).

Ya se vio cómo el núcleo de la predicación de Jesús era que había llegado el Reino de Dios. Cristo vence al poder diabólico, y su consecuencia primera que es el pecado, estableciendo el Reino de Dios. Los que se convierten y tienen fe se incorporan a este Reino. Si al final de su vida han sido fieles, se incorporan al Reino de Dios definitivo en el cielo. A los que mueren en gracia de Dios se les puede aplicar lo que dice el Apocalipsis: «Al que venciere le haré sentarse conmigo en mi trono, así como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono» (Ap. 3, 21). Porque consagraste Sacerdote eterno y Rey del universo a tu único Hijo, nuestro Señor Jesucristo, ungiéndole con óleo de alegría, para que ofreciéndose a sí mismo, como Víctima perfecta y pacificadora en el altar de la Cruz, consumara el misterio de la Redención humana; y sometiendo a su poder la creación entera, entregara a tu Majestad infinita un Reino eterno y universal: el Reino de la verdad y la vida, el Reino de la santidad y la gracia, el Reino de la justicia, el amor y la paz. (Prefacio de la fiesta de Jesucristo Rey del universo)

Cristo es Juez

En todos los símbolos de la fe consta que -Jesucristo vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.. El mismo Jesús, cuando describe el juicio final, dice que vendrá como el Hijo del hombre en su gloria con todos los ángeles, se sentará en su trono de gloria y juzgará a todos según sus obras (Mat. 25, 31-46). San Pablo dice también que «en aquel día Dios juzgará los secretos de los hombres por Jesucristo» (Ro. 2:16).

Jesucristo, como Juez, juzga del modo más perfecto. En primer lugar, defiende la justicia de Dios sin apartarse ni un ápice de ella; conoce todas las circunstancias que afectan al actuar de los hombres del modo más perfecto y total, tanto las que disculpan los errores como las que agravan la mala conducta. Conoce las omisiones y las buenas obras desconocidas por los hombres. Su justicia está llena de misericordia; por ello nos proporciona abundante gracia en esta vida y tiene la máxima comprensión con las debilidades o malicias de los hombres.

Estando nosotros muertos por los pecados nos ha hecho vivir con Cristo -por pura gracia estáis salvados-, nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el Cielo con El. (Ef. 2:5-6)

Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe, no se debe a vosotros, sino que es un don de Dios. (Ef. 2:8). Cristo es Supremo Legislador y Profeta

Una de las afirmaciones más claras de Jesús sobre sí mismo es que El es «el Camino, la Verdad y la Vida». El cristiano puede alcanzar la verdad y la vida a través de Cristo, que es el Camino.

Jesucristo es el Supremo Legislador. Todo legislador promulga leyes para que sus súbditos puedan alcanzar el bien y ser más felices. La ley suprema es la que conduce al bien supremo y a la felicidad suprema. Cristo nos da esa ley, como consta en los evangelios. Esta ley es superior a toda ley humana, de modo que una ley que se oponga a la ley de Cristo no debe ser obedecida, porque va contra la voluntad de Dios y no conduce al bien supremo.

Cristo es Profeta, porque la misión del profeta es declarar la verdad que conduce a Dios. Nuestro Señor Jesucristo es la plenitud de la Revelación; por eso se puede decir que es profeta en el sentido más completo de la palabra.

Porque estáis salvados por su gracia y mediante la fe, y no se debe a vosotros, sino que es don de Dios

DESCENDIO A LOS INFIERNOS

Como cité al principio de la redacción de este tema, Este punto es controversial, lo analizaré más objetivamente ya que a pesar de que es un punto del Credo de los Apóstoles, es objetable. Veremos por que

“En el Credo se proclama esta verdad después de confesar la Resurrección al tercer día. Con estas palabras se quiere decir que después de la Muerte del Señor, tanto el alma como el cuerpo seguían unidos a la divinidad, aunque ambos estuviesen separados; y que durante ese tiempo que estuvieron separados el alma y el cuerpo se aplicaron los frutos de la Redención a todos aquellos que habían sido fieles a la Ley de Dios y a su conciencia, pero no podían gozar de la visión de Dios en los cielos porque aún no habían sido abiertas las puertas del cielo.
La palabra infierno no quiere decir aquí lugar de condenación, sino lugar inferior, donde están aquellos que no merecen castigo por haber actuado bien en su vida, pero tampoco poseen la gracia de Cristo porque la Redención estaba pendiente. También se le ha llamado seno de Abrahán. Los que allí estaban fueron los primeros en gozar de la Redención obrada por Cristo.”

Autor:

Por Pbro. Dr. Enrique Cases

Fuente:

http://www.encuentra.com/documento.php?f_doc=2957&f_tipo_doc=9

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