Nuevo blog de cristianismo evangelico

Quiero agradecer sinceramente a todas aquellas personas que me han apoyado desde los comienzos de este blog. Por razones de salud personal tuve que discontinuar este blog. Luego de meditarlo un buen tiempo, decidi volver a las reflexiones. En estos momentos he decidido no continuar con este blog. Pero hace ya casi tres meses inicie otro blog similar a este, donde continuo con los comentarios desde nuestra cosmovision teologica evangelica.

El blog se llama El Teologiyo y desde ya estan todos invitados a participar con comentarios, con sugerencias y también con vuestras oraciones.Respecto a este blog,no seguiré actualizando, pero si respondiendo a cualquier inquietud que surga.

Dios continúe bendiciendo a todas aquellas personas de buena voluntad.

¿CORRUPCION O FIDELIDAD?

1Pedro 4:1-2
Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.

Biblia de Lenguaje Sencillo
1Pedro 4:1-2
Ustedes deben estar dispuestos a sufrir así como Cristo sufrió mientras estuvo aquí en la tierra.Porque si ustedes sufren como Cristo, ya no seguirán pecando.

Eso demostrará que han dejado de seguir sus malos deseos, y que dedicarán el resto de su vida a hacer lo que Dios quiere.

Creo que la mayoría de todos podríamos decir que ya no seguimos nuestros malos deseos verdad, se supone que ahora como cristiano ya no sigo mis malos deseos y que dedico lo que me queda de vida solo a hacer la voluntad de Dios, eso debería de ser, pero cual es la realidad.

Que fácil es hacer lo que nosotros deseamos y queremos, y dejamos a Dios a un lado, cada decisión que nosotros hacemos muestra lo que queremos hacer si obedecer a Dios o simplemente tenemos a Dios como una religión mas en nuestra vida.

El deseo de Dios es que lo podamos honrar en cada acto que hagamos, en cada decisión que hacemos debemos de honrar a Dios.

Pero no siempre es así por ejemplo.

¿Cuantos no hemos querido hacer algo ILEGAL y le hemos pedido ayuda a Dios para que nos valla bien?

Desde copiar un examen verdad hasta mentir en la declaración de impuestos.

Una vez en el Instituto Bíblico en una clase les dije a los alumnos que para que estaban estudiando y muchos de ellos me decían que para servir a Dios y les dije que si a Dios aprobaba la falta de integridad y ellos me dijeron que no y les dije, entonces porque se copian unos a otros?

Es increíble que sabiendo la malo y lo bueno aun así nosotros intentemos hacer cosas que no son correctas y pidamos ayuda a Dios para que nos salgan bien.


“Para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. ”

No podemos infringir las leyes en el nombre de Dios.

Nosotros como cristianos debemos acatar y obedecer las leyes, y así honrar a Dios.

Sabia usted que Jesús si pago impuestos

Mateo 17:24
Cuando llegaron a Capernaum, vinieron a Pedro los que cobraban las dos dracmas, y le dijeron: ¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?

Mat 17:25 El dijo: Sí. Y al entrar él en casa, Jesús le habló primero, diciendo: ¿Qué te parece, Simón? Los reyes de la tierra, ¿de quiénes cobran los tributos o los impuestos? ¿De sus hijos, o de los extraños?

Mat 17:26 Pedro le respondió: De los extraños. Jesús le dijo: Luego los hijos están exentos.

Mat 17:27 Sin embargo, para no ofenderles, ve al mar, y echa el anzuelo, y el primer pez que saques, tómalo, y al abrirle la boca, hallarás un estatero; tómalo, y dáselo por mí y por ti.

Jesús pago no solo sus impuestos sino los de pedro también con el estatero (Estatero/a -llamado Siclo en el Antiguo Testamento y equivalente a cuatro dracmas 14,4 g de plata)

Hoy en día sabia usted que muchos cristianos hacen
fraudes para no pagar sus impuestos, y que hacemos muchas otras cosas para pagar menos nuestras contribuciones y servicios y el domingo llegan a la iglesia y desean sentir la presencia de Dios.

Cuantas veces no a dado un cheque que usted sabe que no tiene fondos!!
ESO ES ILEGAL!!!

¿Como podemos hacer cosas ilegales e intentar tocar al Señor?
¿Será posible?

Este es un ejemplo

Sofisticado truco para robar la luz

Confirman hurto de electricidad en la iglesia de Otoniel Font en Puerto Rico.
El director ejecutivo de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), Jorge Rodríguez, confirmó ayer que un contador eléctrico retirado de las instalaciones del Concilio de la Iglesia Fuente de Agua Viva -el pasado miércoles al mediodía- fue intervenido ilegalmente para subestimar el consumo eléctrico mediante una “sofisticada” operación eléctrica en su cablería interna.

Ayer, funcionarios de la corporación pública volvieron a presentarse en los predios de la iglesia para informarle a representantes del reverendo Otoniel Font que el consumo eléctrico de sus instalaciones sería monitoreado durante los próximos 30 a 60 días para establecer la cantidad de electricidad que se dejó de facturar debido al acto criminal, castigable con multas y cárcel.
El máximo dirigente de la iglesia no pudo atender a los empleados de la AEE porque se encuentra de viaje en Estados Unidos.
—-
ES INCREÍBLE que en una iglesia donde supuestamente tiene que existir la verdad se haga esto, pero aquí encontramos que la única verdad es que una cosa es predicar a Cristo y otra hacer su voluntad.

Nosotros debemos de pagar los servicios que usamos y no robarlos, queremos los beneficios pero no las obligaciones.

1PEDRO 4:2 para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios.

¿Cuantas veces no a hecho algo incorrecto algo ilícito y le a pedido ayuda a Dios?

Muchos ilegales le piden ayuda a Dios para que no los descubra la migracion por ejemplo, Dios en su infinita misericordia nos guarda pero será la voluntad de Dios que hagamos eso.
NO CLARO QUE NO!!

Hacemos cosas ILEGALES y le decimos a Dios, “BENDÍCELAS” Dios no bendice el robo, Dios no bendice la mentira.

Es curioso que a la tentación de Satanás le digamos bendición de Dios!!

Si es ILEGAL NO ES DE DIOS hermano no se engañe!! Las bendiciones de Dios son LEGALES!!

Conocí a un hermano que trabaja en el municipio aquí en Nuevo Laredo y es el que da los permisos para construir, y me dijo … si viera la cantidad de hermanos que me llegan para que les firme sus proyectos y al no hacerlo por que no están en orden se enojan!!

Me decía que un pastor se enojo con el porque no quiso firmarle su permiso y es que este pastor en un terreno que es para vivienda quiso construir su Iglesia, y al no firmar el proyecto no lo bajo de hijo del diablo!!

¿Quien será mas hijo del diablo?

Estas haciendo TU VOLUNTAD o LA DE DIOS?

Eres corrupto o eres un hijo de Dios?

“Para no vivir el tiempo que resta en la carne, conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme a la voluntad de Dios. ”

MUCHOS aquí en la frontera van a trabajar al país vecino de ilegales pero con su mica, y es ilegal porque no tienen permiso para trabajar y muchos de esas personas son cristianos.

Es mas, muchos “hermanitos” tienen la costumbre de que nazcan sus hijos en el país vecino para sacar del gobierno los beneficios y rentan un departamento pero no viven ahí solo es la dirección fantasma que usan para el gobierno americano, esto es ILEGAL pero el domingo ahí nos ven levantando las manos y ministrando a Dios.

Cantidad de Ministros mienten en sus reportes para que les sigan apoyando, e incluso inventan milagros, y eso lo único que muestra es que aun están atrapados en sus deseos corruptos y que no le han permitido a Dios transformarlos.

Ahora que Dios nos a permitido tener el comedor móvil me han preguntado algunos amigos que nos apoyan si yo también VENDO las cosas que me regalan o si en verdad las doy a la gente necesitada y es que me dicen que muchos pastores terminan vendiendo las cosas que les regalan para la iglesia o para dar a la gente.

Que importante es recordar las palabras del apóstol pedro, para no vivir
el tiempo que resta en la carne, sino conforme a la voluntad de Dios.

Hacer la voluntad de Dios es dejar de hacer mi voluntad, Dios quiere que aprenda a hacer tu voluntad, el salmista dice..

Salmo 40:8 El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado,
Y tu ley está en medio de mi corazón.

Salmo 143:10 Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios;
Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.

Es imposible que haciendo nuestra voluntad agrademos a Dios, se agrada a Dios cuando nos sujetamos a su voluntad y su voluntad es que seamos íntegros y no corruptos

¿Somos o no somos?

Dios les bendice

SOLO LA OPINION DE DIOS ES LA QUE CUENTA

Abuso de Niños en la Iglesia Protestante.

No, esto no se trata de pedofilia, sino de un abuso mucho más común.

Richard Dawkins dice que así como es ridículo hablar de niños keynesianos versus niños monetaristas, (teorías económicas,) es igual de ridículo pensar que los niños son suficientemente maduros para escoger entre religiones, ser Cristiano, Budista o Musulmán.

Yo diría lo mismo sobre niños Pre-Milenialistas o Post-Milenialistas, niños Calvinistas o Arminianos.

“No podés ganarte la aprobación de Dios. Has pecado, así que te vas a ir al INFIERNO. Si querés ir al cielo, tenés que aceptar a Jesús como tu único y suficiente salvador.”

Me acuerdo recibir esa “oferta” a los 7 años en el Campamento Roblealto. Pasábamos tamaño rato cantando himnos y coritos, alrededor de la fogata, (“Quédate Señor en cada corazón.”) nos contaban una historia de alguna persona que andaba perdida, que vio la luz, aceptó al Señor, y todo terminó bien.

Era un ambiente cargado emocionalmente. La invitación a aceptar al Señor era presentada por adultos que claramente impartían su aprobación a los que levantáramos nuestra mano. Nosotros, lejos de nuestras familias necesitábamos la aprobación de esos adultos. Peor, era un asunto de seguridad: “Si Cristo viene hoy en la noche, nosotros iremos al cielo, pero vos estarás solo, en esta cabina que no tiene luz. Era una oferta que no podíamos reusar.

Esto es abuso infantil.

Acusar a un niño de ser malo por algo que otra persona hizo es injusto. Pero es una de las bases fundamentales del Calvinismo: El concepto de Depravación Total.

Esto es abuso infantil.

“Dejad a los niños venir a mí,” dijo Jesús, “porque de los tales es el Reino de los Cielos.” Obviamente Jesús veía la pureza de fe de la niñez.

¿A qué edad dejamos de ser dueños del Reino?

En el libro “Cuando cosas malas le pasan a gente buena” el rabino Harold Kushner cuenta la historia de un niño que está desconsolado después de que el doctor le recetó anteojos. Al tratar de consolarlo, los padres averiguan que la semana anterior, se había encontrado unas revistas pornográficas en un basurero. El niño estaba seguro que Dios lo estaba castigando.

Yo me sentía así constantemente.

Si tuviéramos la fe del tamaño de una semilla de mostaza, podríamos mover montañas. ¿Qué fe más grande y pura que la fe de un niño? Pero mis oraciones no eran contestadas. Debe de haber sido culpa mía. Dios podía ver en mi corazón, y me estaba ignorando a propósito.

Mi vida se convirtió en un infierno, siempre orientada hacia el “qué dirán.” Tenía que ser el buen hijo, el buen niño, el buen testimonio.

Me bauticé a los 12. Pero el bautismo no cambió nada. Más bien me sentí peor.

La biblia dice que Dios no nos mandará tentaciones más grandes de las que podamos soportar. Cada vez que caía en alguna tentación, me sentía peor. (Y Dios me estaba viendo.)

Mi niñez, que debiera haber sido un tiempo de feliz inocencia, fue convertida en una inquisición constante.

Fui abusado cuando niño, por la gente que yo quería, respetaba y necesitaba más. Fui entrenado por ellos a continuar este abuso hacia mí mismo, y peor, hacia mi propio hijo. Todavía está pasando.

Este es el abuso que aun hoy estoy tratando de parar.

¿Seré sólo yo? ¿Es ésta una visión trastornada de la realidad que sólo yo he vivido? ¿Necesito más bien internarme en el Asilo Chapuí, con un diagnóstico de esquizofrenia?

¿Cómo le hablo a mi hijo sobre Dios?

¿Cómo le levanto su autoestima a la vez que le hablo de un Dios Amante y Justo? ¿Cómo lo preparo para que sobreviva las creencias de tantos en mi familia que creen que el estilo fundamentalista de Religión es la única forma de llegar a Dios? (Dios es más bien el que nos llega, a como le dé Su regalada gana.)

Todavía tengo problemas oyendo lo que Dios me quiere decir por medio de iglesias fundamentalistas. Afortunadamente, no importa adonde o cómo. Si yo escucho, Dios me habla. Y cuando yo hablo, Dios me oye.

Esto, por lo menos, le puedo pasar a mijo.

Mi nombre es Ricardo, Dios me ama, tal como soy.

visto aca

Científicos tramposos

Científicos tramposos

Un informe de EE UU admite centenares de casos de engaño

La investigación científica tiene prestigio por su exactitud y certeza, y su credibilidad reside en que los descubrimientos se demuestran con experimentos y las afirmaciones se comprueban. ¿Siempre? ¿Puede hacer trampas la ciencia? Tal vez, teniendo en cuenta que en el mundo hay muchos miles de científicos, sea más correcto preguntarse: ¿Hay tramposos entre los científicos?

El surcoreano Hwanh Woo Suk- REUTERS

En EE UU, el que ha engañado se queda sin financiación y sin carrera. En España no hay una normativa de malas prácticas en investigación

La respuesta, con datos en la mano, es que sí. El más reciente estudio, hecho en EE UU sobre el área de biomedicina y publicado en la revista Nature, admite más de 2.300 casos de posibles malas prácticas científicas cada año entre el colectivo de referencia (unos 155.000 investigadores de esa área). El informe está hecho a partir de 2.200 entrevistas. Y las malas prácticas van del plagio a la falsificación, las chapuzas en el laboratorio o el descubrimiento inventado. El caso del surcoreano Hwang Woo Suk y sus falsas células madre, o la controvertida apropiación del virus del sida del francés Luc Montagnier por parte del estadounidense ex codescubridor del VIH, Robert Gallo, son dos escándalos famosos.

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Nuestra identidad como cristianos

Nuestra identidad como cristianos

Una de las grandes amenazas que enfrentamos en esta era cibernética es el robo de identidad.

Si alguien tiene acceso a tu computadora personal y te roba tu nombre, y tu clave de acceso bancario, o de tu cuenta personal en Amazon, por ejemplo, esa persona puede asumir tu identidad y hacerte un daño enorme. Puede transferir dinero de tu cuenta a la suya, o hacer compras por Internet como si fueras tú. Es terrible que alguien asuma nuestra identidad.

Sin embargo, eso es exactamente lo que ocurre cuando una persona viene a ser cristiana. La razón por la que nos llamamos “cristianos” es debido al hecho de que nosotros hemos asumido la identidad de otra Persona: nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.

De manera que en el trono celestial nosotros tenemos una identidad diferente a aquella con la cual nacimos, una identidad que no nos hemos ganado, y que tampoco nos hemos robado, sino que se nos otorgó como un regalo de pura gracia.

El Dios del cielo ahora nos ve en Cristo, y nos invita a hacer uso de todos los beneficios espirituales que conlleva el hecho de tener esa nueva identidad.

Nuestra vida está escondida con Cristo en Dios, dice Pablo en Col. 3:3-4. Estamos en una posición completamente distinta a la que teníamos antes de ser creyentes, desde el punto de vista espiritual (comp. Col. 3:1). Hemos muerto con Cristo y hemos resucitado con Él, de tal manera que ahora Él es nuestra vida. Eso es lo que implica ser cristianos.

Y la única manera en que podemos avanzar en nuestra vida espiritual, es teniendo un entendimiento cada vez más claro de ese hecho y vivir en consecuencia.

© Por Sugel Michelén. Todo pensamiento cautivo. Usted puede reproducir y distribuir este material, siempre que sea sin fines de lucro, sin alterar su contenido y reconociendo su autor y procedencia.

http://todopensamientocautivo.blogspot.com/2010/07/nuestra-identidad-como-cristianos.html

Porque un Dios bueno permite el sufrimiento

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El Problema del Dolor

El Problema del Dolor
1 JULIO 2010

por RC Sproul

El problema del mal ha sido definido como el talón de Aquiles de la fe cristiana. Por siglos la gente ha luchado con el dilema, ¿cómo un Dios bueno y amoroso podría permitir que el mal y el dolor sea tan frecuente en Su creación. Los problemas filosóficos han generado una abundancia de reflexión y debate, algunas de las cuales se ha reiterado en este tema, pero en última instancia, el problema es uno que se mueve rápidamente desde el nivel abstracto al ámbito de la experiencia humana. Lo filosófico choca en lo existencial.

Históricamente, el mal se ha definido en términos de privación (privatio) y negación (negatio), especialmente en las obras de Agustín de Hipona y Tomás de Aquino. El punto de estas definiciones es definir el mal en términos de una falta o negación de lo bueno. Se define el pecado, por ejemplo, como cualquier falta de conformidad con, o la transgresión de la ley de Dios. El pecado es característicamente definido en términos negativos.

Hablamos del pecado como desobediencia, ilegalidad, inmoralidad, comportamiento poco ético, y similares. Así que, por encima y más allá del problema del mal siempre está la medida del bien por el cual el mal está decidido a ser malo. En este sentido, el mal es parasitario. Depende de una infinidad fuera de sí mismo para su propia definición. Nada puede decirse que sea mal sin el estándar previo de lo bueno. Sin embargo, en tanto hablemos del mal como una privación o negación del bien, no podemos escapar del poder de su realidad.

En el tiempo de la Reforma, los reformadores magistrales abrazaron la definición del mal que heredaron de los padres de la iglesia anteriores en términos de privatio, de privación y negación. Lo modificaron con una palabra crítica. Privatio comenzó a ser descrito como privatio actuosa (una real, privación). El objetivo de esta distinción fue para llamar la atención sobre la realidad del mal. Si pensamos en el mal y el dolor simplemente en términos de negación y privación, e intentamos evitar la realidad de ella, fácilmente podemos caer en el error absurdo de considerar el mal una ilusión.

Cualquiera otra cosa que sea el mal, no es ilusoria. Experimentamos la angustia de su impacto, no sólo en un sentido individual, sino en un sentido cósmico. La creación entera gime, se nos dice en la Escritura, a la espera de la manifestación de los hijos de Dios. El juicio de Dios sobre la raza humana era un juicio que se extendió a todas las cosas sobre las que Adán y Eva tuvieron el dominio, incluyendo toda la tierra. La maldición se extiende mucho más allá de la casa de Adán hasta en cada grieta de la creación de Dios. La realidad de esta maldición pone una carga pesada y un manto incómodo a todo en la vida. De hecho, es un manto de dolor.

Hace muchos años tuve una amiga cristiana muy querida que estaba en el hospital pasando por una serie de rigurosos tratamientos de quimioterapia. La quimioterapia en ese momento provocó una violenta náusea en ella. Cuando hablé con ella acerca de su experiencia, le pregunté cómo su fe estaba de pie en medio de esta prueba. Ella contestó, “RC, es difícil ser cristiano con la cabeza en el inodoro.” Esta respuesta gráfica a mi pregunta causó una impresión duradera en mí. La fe es difícil cuando nuestros cuerpos físicos se retuercen de dolor. Y, sin embargo, es en este punto quizá más que cualquier otro en el que el cristiano huye a la Palabra de Dios para consuelo. Es por esta razón que la base para la fe cristiana es la afirmación de que Dios es soberano sobre el mal y sobre todo dolor. No sirve para cesar el problema del dolor al reino de Satanás. Satanás no puede hacer nada, excepto bajo la autoridad soberana de Dios. Él no puede lanzar un dardo de fuego único a nuestro camino sin la voluntad soberana de nuestro Padre celestial.

No hay porción de las Escrituras que más dramáticamente comunique este punto que todo el libro del Antiguo Testamento de Job. El libro de Job habla de un hombre que se lleva al límite absoluto de la resistencia con el problema del dolor. Dios permite que Job sea un blanco sin protección para la maldad de Satanás. Todo lo estimado a Job es despojado de él, incluyendo a su familia, sus bienes y su propia salud física. Sin embargo, al final del día, en medio de su miseria, mientras que su casa está encima de un estercolero, Job exclama: “El SEÑOR dio y el SEÑOR quitó; bendito sea el nombre del SEÑOR.” (1:21). Es fácil citar esta afirmación de Job en una manera simplista y petulante. Pero es necesario ir más allá de lo simplista y penetrar en el corazón de este hombre en medio de su miseria. Él no estaba poniendo en un acto espiritual, o tratando de sonar piadoso en medio de su dolor. Más bien, expuso un sorprendente nivel de confianza inquebrantable en su Creador. La máxima expresión de esa confianza se produjo en sus palabras: “Aunque El me mate, en El esperaré” (13:5). Job prefigura la vida cristiana, una vida que no se vive en la Quinta Avenida, el lugar de celebración del desfile de Pascua, sino en la Vía Dolorosa, el camino de los dolores que termina al pie de la cruz. La vida cristiana es una vida que abraza el sacramento del bautismo, lo que significa, entre otras cosas, que somos bautizados en la muerte, la humillación y las aflicciones de Jesucristo. Se nos advierte en la Escritura que, si no estamos dispuestos a aceptar esos males, entonces no vamos a participar en la exaltación de Jesús. La fe cristiana bautiza a una persona no sólo en el dolor, sino también en la resurrección de Cristo. Cualquiera que sea el dolor que experimentamos en este mundo puede ser agudo, pero siempre es temporal. En cada momento que experimentamos la angustia del sufrimiento, late en nuestros corazones la esperanza del cielo – que el mal y el dolor son temporales y están bajo el juicio de Dios, el mismo Dios que le dio una promesa a Su pueblo que habrá una momento en que el dolor no será más. El privatio y el negatio será vencido por la presencia de Cristo.

Traduccion: Armando Valdez

Tomado de aqui

Sobre la Pornografia

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LA MURMURACION

LA MURMURACION

La murmuración es actividad reservada solo a personas de moral sumamente baja. Las palabras usadas en la Biblia y la definición de la Real Academia no permiten otra conclusión. El murmurador esta en uno de los peores niveles de los estratos sociales. Dios lo cataloga entre los seres más corruptos. El murmurador aparece en las listas bíblicas de los peores males que aquejan a la humanidad. Las palabras que usa la Biblia para describir la murmuración son iluminadoras de su carácter y del carácter del murmurador. Aquí nos referimos solo a cuatro categorías.

1.- ES UN ACTO DE COBARDIA.

“Y había gran murmuración acerca de el… Pero ninguno hablaba abiertamente de el, por miedo a los judíos” (Juan 7:12, 13). La murmuración es un acto de cobardía. Quien murmura dice a espaldas de una persona lo que no se atreve a decirle en su cara. El murmurador no tiene el valor de llamar a la persona y decirle, lo que en su opinión, ella esta haciendo mal. Mas cobarde aun es el hecho del murmurador que cuando se encuentra con la persona de la que ha murmurado, cuyo carácter ha destruido, le da la mano o lo abraza. Murmurar no es solo un acto de cobardía sino además de impiedad. Si lo que el murmurador esta diciendo es verdad, al decirlo a espaldas de la persona la esta privando de la oportunidad de corregir su falta. Si una persona esta equivocada ¿Cómo puede ayudársele a salir de su equivocación si se le dice a otras personas menos a la equivocada? En este caso no solo hay cobardía, hay impiedad, hay falta de amor, hay agresión, hay intención de destrucción.

Lo menos que imaginan los murmuradores es que en algunos casos la persona de quien han hablado lo sabe. Pero como la persona los sigue tratando igual, al no haber cambio piensan que la murmuración no ha llegado a oídos del perjudicado. Lo que ocurre es que algunos murmuradores de personas quienes tienen la estatura espiritual que les permite, al ser agradecidos, no agredir sino reportar la causa al que juzga justamente. Estos han aprendido de aquel “quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente” (1 Pedro 2:23). El caso es diferente cuando de quien se murmura tiene la misma condición moral del murmurador. Aquel se defiende de este murmurador también de el y empieza la batalla campal. El diablo con todo su poderío infernal y todos sus demonios invita al espectáculo de dos que se llaman cristianos y en forma inmisericorde se destruyen el uno al otro. “Pero ninguno hablaba abiertamente de el, por miedo a los judíos”. El murmurador habla siempre en las sombras, como los cobardes, nunca da el frente, eso seria contrario a su naturaleza. La obscuridad es su ambiente, como el de toda obra de las tinieblas, “los hombres amaron mas las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas” (Juan 3:19). No lo hace cara a cara porque teme a las consecuencias. Si lo oyeran los amigos de aquel contra quien murmura podrían no tolerarlo. Además, teme que su falsedad pueda ser manifestada. Si la persona estuviera presente y quisiera defenderse demostraría que la crítica que se le hace es falsa, como usualmente es toda murmuración. El murmurador sonríe de frente y murmura por la espalda. Su escudo es el beso de Judas.

2.- REVELA UN CARÁCTER POBRE.

Como regla general el murmurador es persona de pobre formación y de inteligencia limitada. Su tiempo no es requerido por cosas importantes, por eso lo ocupa en murmurar. Para la ocupación de murmurador “no hace falta ni carácter ni cerebro”. “Un cerebro vacío y una lengua que murmura son aptas para ir juntas”. La murmuración llena el cerebro vacío y la lengua hace la distribución. El murmurador es persona de dudosa inteligencia y cuestionable educación. Una persona educada no murmura, su cultura se lo impide. La inteligencia del murmurador se puede poner en tela de juicio porque el inteligente no murmura. Esta es la ocupación que menos inteligencia y carácter exige y la piedad (compasión hacia los demás) es un obstáculo. El murmurador tiene también que ser concebido como persona inmadura. Aunque cronológicamente sea adulto, sicológicamente no lo es. La persona madura, adulta, no murmura.

3.- ES INSACIABLE.

El murmurador tiene que murmurar constantemente, todos los días, de todo el mundo y no se sacia. “El cordón umbilical que lo mantiene vivo es la murmuración”. “El buscador de faltas las encontrara hasta en el paraíso”. Una de las características de un vicio es que la persona jamás de sacia; cada vez quiere más y más y más. Eso explica los casos de sobredosis de drogas, porque el vicio cada día demanda dosis más fuertes. Los murmuradores se esclavizan a la murmuración. Son tan esclavos como el esclavo de la heroína, el esclavo del adulterio, el esclavo sexual, el esclavo del alcohol, el esclavo de cualquier cosa perversa. Como todo vicio, la murmuración nunca satisface; al contrario, va en aumento, y la persona cada vez es mas esclava de ese patrón de conducta y menos capaz de ser objetiva y ver virtudes en las otras personas. El murmurador es un ser insaciable. El que quiere encontrar faltas las encontrara aun donde estas no existan, pero esta gente no entrara en el paraíso a menos que haya conversión, y si hay conversión la murmuración cesa. Este tipo de conducta, según las enseñanzas de la Biblia, excluye del reino de los cielos. (Romanos 1:32).

Para terminar tenemos la cuarta categoría: ES CRIMINAL.

“El calumniador y el asesino son distintos solo en el arma que usan. Para uno es el cuchillo o puñal, para el otro es la lengua. El primero es peor que el segundo, porque este solo mata el cuerpo, el otro asesina la reputación y la paz”. El murmurador destruye el carácter sin dar a su victima la oportunidad de la defensa. Si los que le escuchan no conocen a aquel de quien se murmura, lo consideran como muerto en lo que a relaciones interpersonales se refiere y no querrán tener trato con el o con ella. Se ha cometido un crimen social. Proverbios 18:21 dice: “La muerte y la vida están en poder de la lengua”. La lengua no redimida puede ser homicida y como esta no es autónoma, la responsabilidad del homicidio recae en la persona. Leer Santiago 3.3-12. Santiago utiliza dos interrogaciones retóricas para establecer que es contradictorio que una persona adore a Dios en el culto y fuera del culto murmure de los hombres, “que están hechos a la semejanza de Dios”.

Para Santiago es una imposibilidad que de la boca que sale bendición al Padre salga maldición para el hombre y, murmurar y maldecir es la misma cosa. Parece que algunas personas ignoran, o quieren ignorar, la relación que existe entre maldecir y murmurar. Cuando una persona murmura se incapacita para bendecir. Santiago establece que es imposible que la misma persona haga dos cosas que son contradictorias. Tenemos que decidir en que nos ocuparemos: La afirmación de la maldición es la negación de la bendición.

¿Que es la incredulidad?

¿Que es la incredulidad?

La incredulidad se expresa mediante dos palabras gr. En el N.T., apistia y apeitehia. Según MM la palabra apeithea, junto con apeitheo y apeithés, “connota invariablemente desobediencia, rebelión, contumacia”. De modo que Pablo dice que los gentiles han obtenido misericordia por la rebelión de los judíos (Ro. 11.30). Véase también Ro. 11.32; He. 4.6, 11. Esta desobediencia surge de la apistia, ‘falta de fe y confianza’, apistia es un estado mental, y apeitheia. la expresión de ese estado. Cristo afirmo que la incredulidad es el principal pecado acerca del cual el Espíritu redargüiría al mundo (Jn. 16.9). La incredulidad en todas sus formas es una afrenta directa a la veracidad divina (cf. 1 Jn. 5.10), y esa es la razón por la cual constituye un pecado tremendo. Los hijos de Israel no entraron en el descanso de Dios por dos razones. No tenían la fe (apistia, He. 3.19) necesaria y desobedecieron (apeitheia, He. 4.6). “La incredulidad encuentra su manifestación práctica en la desobediencia” (Westcott sobre He. 3.12).

Bibliografía:

O. Becker, “Fe”, DTNT, t. II, pp. 170-175

P. Blaser, “Incredulidad”, EBDM, t. IV, cols. 138-141.

O. Becker, O. Michel, en NIDNTT1, pp. 587-606.  D.O.S.

Fuente:

Obtenido de: “Increduldiad”, Nuevo Diccionario Biblico Primera Edición (Basada en la segunda edición inglesa del New Bible Dictionary,1982), Editorial Certeza,p.635 col. 2

Historias de muertos en una iglesia muerta

Historias de muertos en una iglesia muerta

Cómo la Iglesia Católica encubre su corrupción

“Con tres hijos pequeños y su matrimonio en problemas, Pat Bond atendió un retiro espiritual para mujeres católicorromanas en Illinois, have 26 años, con la esperanza de hallar apoyo y consuelo. Lo que ella halló en realidad fue un sacerdote Franciscano bien parecido que oficiaba como director del retiro y quien acordó ser su consejero espiritual”. Así comienza el artículo publicado este 15 de octubre por el periódico New York Times [1]

Luego de una sesión de consejería, cuenta la dama, cuando salía de la oficina, este sacerdote la tomó a un lado y le dio un apasionado beso. La historia no demoró en precipitarse. Según los registros judiciales, Pat Bond se separó de su marido y por los siguientes cinco años ella y el sacerdote, el Reverendo Henry Willenborg, mantuvieron una relación íntima. En público, ambos eran líderes de la comunidad católica en Quincy, Illinois. En privado eran como un matrimonio, compartían el lecho, salidas a restaurantes, noches de cine y vacaciones con los niños.

Pat Bond y el Padre Willenborg de vaciones

Luego concibieron un hijo, lo que trajo aparejado una serie de conflictos legales en los que la dama reclamó apoyo financiero de la iglesia para criar a su hijo. Los Franciscanos accedieron a pagar con la condición de que ella firmara un acuerdo de confidencialidad, acuerdo que hoy, 22 años más tarde, tanto ella como su hijo que luchan contra el cáncer están dispuestos a quebrantar. Pat Bond acusa a la Iglesia Católica (IC en adelante) de proteger a un sacerdote mujeriego y de tratarla como una enemiga legal, y su hijo se lamenta de haber crecido sabiendo que su padre ausente era un cura.

La señora Bond recuerda que antes de que el bebé naciera, los Franciscanos le sugirieron firmemente que diera su hijo para ser adoptado, algo que ella rehusó. Y agregó: “¿Qué le diría yo a mis otros hijos cuando llegara a casa, lo siento, me olvidé de traer al nuevo miembro de la familia a la casa?”

El Padre Willenborg bautizando su propio hijo hace 22 años

El romance de cinco años llegó a su fin cuando una joven se presentó en la casa de Pat Bond hecha una furia. La joven le dijo a Pat que ella había estado envuelta en una relación sexual con el Padre Willenborg desde sus años de la secundaria hasta el presente. Inmediatamente los Franciscanos internaron a Willenborg en un centro de tratamiento en New Mexico para sacerdotes con trastornos sexuales y adicciones a sustancias.

Hoy en día el Padre Willenborg es el Pastor principal de Nuestra Señora del Lago [2], una parroquia de 1350 familias en las orillas del lago Superior en Ashland, Wisconsin. Mientras tanto, Pat Bond sigue usando los recursos legales a su alcance para lograr ayuda económica de los Franciscanos en lo concerniente a la enfermedad de su hijo., pero a juzgar por los documentos oficiales la orden de frailes ha sido bastante mezquina al respecto, como lo ha sido siempre ante estos casos.

Reflexiones

La relación ilícita entre Pat Bond y el sacerdote no es una excepción, sino parece más bien ser la regla. Si bien los escándalos recientes en la IC pertenecen a la categoría de abuso sexual de niños y de homosexualismo por parte de algunos sacerdotes, los expertos dicen que los incidentes en que los sacerdotes han violado los límites emocionales y sexuales con mujeres adultas son mucho más comunes.

Es cierto que clérigos de diversas religiones han cruzado la línea y han tenido hijos fuera del matrimonio, pero este problema parece ser más frecuente en la IC. El caso anterior demuestra hasta qué extremo puede llegar la IC para silenciar a las mujeres víctimas de sus sacerdotes promiscuos, para evitar pagar altas indemnizaciones a los perjudicados y para mantener a sus sacerdotes en servicio activo.

Debe quedar en claro que tanto el comportamiento de Pat Bond y del Padre Willenborg, así como la de los superiores del sacerdote, no refleja la conducta de verdaderos cristianos. Desde el punto de vista bíblico podemos afirmar que en el caso de la IC estamos frente a una organización dirigida por incrédulos sin escrúpulos, cuyas acciones son dignas de gente de la peor calaña. Se trata de personas que no conocen la vida en el Espíritu. Es por ello que usted puede vivir toda una vida sin conocer un sólo católico que conozca el nuevo nacimiento ni el evangelio de la gracia. <>

1] http://www.nytimes.com/2009/10/16/us/16priest.html?_r=3&=

2] http://www.ourladycc.org/About/staff.htm

Pablo Santomauro

Comunicado Vaticano sobre el encuentro de Benedicto XVI y Hans Küng

Disciplina Eclesiástica

Disciplina Eclesiástica

-Compilado, Organizado y Preparado de Varias Fuentes

por Jorge L. Trujillo

  • 1 Corintios 5
  • 1 En efecto, se oye que entre vosotros hay inmoralidad, y una inmoralidad tal como no existe ni siquiera entre los gentiles, al extremo de que alguno tiene la mujer de su padre. 2 Y os habéis vuelto arrogantes en lugar de haberos entristecido, para que el que de entre vosotros ha cometido esta acción fuera expulsado de en medio de vosotros. 3 Pues yo, por mi parte, aunque ausente en cuerpo pero presente en espíritu, como si estuviera presente, ya he juzgado al que cometió tal acción. 4 En el nombre de nuestro Señor Jesús, cuando vosotros estéis reunidos, y yo con vosotros en espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesús, 5 entregad a ese tal a Satanás para la destrucción de su carne, a fin de que su espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. 6 Vuestra jactancia no es buena. ¿No sabéis que un poco de levadura fermenta toda la masa ? 7 Limpiad la levadura vieja para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura. Porque aun Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado. 8 Por tanto, celebremos la fiesta no con la levadura vieja, ni con la levadura de malicia y maldad, sino con panes sin levadura de sinceridad y de verdad. 9 En mi carta os escribí que no anduvierais en compañía de personas inmorales; 10 no me refería a la gente inmoral de este mundo, o a los avaros y estafadores, o a los idólatras, porque entonces tendríais que salir del mundo. 11 Sino que en efecto os escribí que no anduvierais en compañía de ninguno que, llamándose hermano, es una persona inmoral, o avaro, o idólatra, o difamador, o borracho, o estafador; con ése, ni siquiera comáis. 12 Pues ¿por qué he de juzgar yo a los de afuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro de la iglesia ? 13 Pero Dios juzga a los que están fuera. EXPULSAD DE ENTRE VOSOTROS AL MALVADO.

¿Cuáles son las marcas de una iglesia saludable?

Los reformadores dijeron que las marcas de una iglesia saludable eran tres: la predicación expositiva de la Palabra, la Administración de los Sacramentos y la administración de la disciplina. Hoy día existen varias listas compuestas por distintos autores, algunas tienen 5 puntos, otras 7, 9, 10, y hasta 100 puntos distintos de lo que realmente es una iglesia saludable. Pero la gran mayoría de ellas coincide en un importante punto, “El ejercicio de la disciplina eclesiástica” como una de esos indicadores. La siguiente lista por el Pastor Mark Denver es un ejemplo de esas marcas: a. Predicación Expositiva, b. Teología Bíblica, c. La predicación del Evangelio, d. Un entendimiento Bíblico de la conversión, e. Un entendimiento Bíblico del evangelismo f. Un entendimiento Bíblico de la membresía Eclesiástica g. La Disciplina Eclesiástica Bíblica h. La preocupación sobre el discipulado y el crecimiento [de los miembros] i. Un liderazgo Bíblico y añade lo siguiente “(Cuando estas cosas están bien, la iglesia es saludable.)”

La salud espiritual de una iglesia no se mide por el tamaño de la congregación, ni por la belleza de sus edificios y estructuras físicas, por el uso de la última tecnología o por la aceptabilidad popular de sus sermones. El escritor de un articulo sobre Marcas de Salud de una Iglesia concluye lo siguiente:

Iglesias saludables no son necesariamente aquellas grandes con bellas facilidades o un equipo de trabajo múltiple o quienes están a la vanguardia en la tecnología. Iglesias saludables a la verdad no son perfectas. Pero las iglesias saludables son aquellas que agradan a Dios en las áreas donde Él lo ha revelado en Su Palabra. http://www.lvchurch.org/marks.htm
Aunque Dios está en todas partes en todo tiempo, existe una presencia especial de Dios que distingue su presencia de una manera especial de un sitio o circunstancia a otro. La disciplina eclesiástica está cerca del corazón de Dios en ciertas épocas o momentos claves. Bob Deffinbaugh, Th. M dice lo siguiente:

Dios está especialmente cerca nuestro en ciertas épocas. Él está siempre cerca nuestro en ‘tiempos de necesidad’ (Hebreos 4:16)86. Está cerca cuando confesamos y abandonamos nuestros pecados (Salmo 76:7; Isaías 59:2; 2ª Corintios 6:16-18). Él está cerca de los que tienen el corazón quebrantado (Salmo 34:18; comparar Mateo 5:3ss.; 2ª Corintios 7:6). Él está con nosotros (aunque seamos dos o tres), cuando ejercitamos la disciplina de la iglesia en Su nombre (Mateo 18:20). Está con nosotros cuando somos disciplinados por Él como un Padre que nos ama (ver Hebreos 12:3-13), Él está con nosotros cuando le llamamos en verdad (Salmo 145:18). Él está cerca cuando le consideramos santo (Levítico 10:3). Él está cerca de nosotros cuando ‘nos acercamos’ a Él (Santiago 4:8). La Cercanía de Dios (Éxodo 33:1-16; 34:8-10; Deuteronomio 4:1-7) By: Bob Deffinbaugh , Th.M (http://www.bible.org/page.php?page_id=3073)

¿Por qué se hace difícil aplicar la disciplina bíblica en nuestros días?

1. El modelo de Mega Iglesia hace difícil mantener lista de miembros. Se hace fácil para muchos entrar o salir sin rendir cuenta a nadie.
2. No hay colaboración ministerial entre lideres de distintas congregaciones.
3. Aunque la membresía en la iglesia es voluntaria, los miembros deben someterse a su autoridad, sin embargo algunos miembros nos se someten a la autoridad de la iglesia

¿Por qué algunas iglesias no disciplinan sus miembros?

1. Miedo a perder miembros
2. Se ve como muy duros (faltos de amor)
3. Es ofensivo al individuo y la sociedad
4. La iglesia no debe meterse en lo personal
5. Puede herir las personas
6. Puede ser visto como una forma de control
7. Algunos disciplinan en secreto (entre el pastor (o unos pocos líderes) y el pecador)*

* Esto puede ser necesario en algunos casos, pero no así en otros. Se debe hacer diferencia entre ofensas públicas y personales. Las ofensas públicas son tratadas públicamente, las personales, en privado.

¿Debe la Iglesia Juzgar sus miembros?

Algunos no entienden correctamente el principio bíblico de ‘juzgar’. El verso ha sido mal aplicado:

  • Mateo 7
  • 1 No juzguéis para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzguéis, seréis juzgados; y con la medida con que midáis, se os medirá. 3 ¿Y por qué miras la mota que está en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta de la viga que está en tu propio ojo? 4 ¿O cómo puedes decir a tu hermano: “Déjame sacarte la mota del ojo”, cuando la viga está en tu ojo? 5 ¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás con claridad para sacar la mota del ojo de tu hermano.

Obviamente, el Maestro dice que “no juzguemos para que no seamos juzgados”. Esto por supuesto no significa que no juzguemos del todo sino que se dan los principios bajo los cuales no debemos juzgar y los principios sobre los que sí podemos juzgar. Es claro que los gobiernos y las cortes de justicia, juzgan miles de casos diarios y nadie se opone a que así sea. El ejercer juicio es importante para mantener el orden social, para separar lo bueno de lo malo y hacer ‘justicia’ a los que son violentados.

Lo que no se debe hacer es ‘juzgar hipócritamente’, de así hacerlo, caeremos nosotros bajo juicio. La iglesia está llamada a juzgar la mala conducta de sus miembros.

Definición de Disciplina:
Carl Laney declara, “La Disciplina eclesiástica puede ser ampliamente definida como las medidas de confrontación tomadas por un individuo, los líderes de la iglesia, o la congregación con respecto a algún asunto de pecado en la vida de un creyente.”

La Disciplina no es condenación. Es disciplina y la disciplina está diseñada para entrenar y restaurar.

El Patrón y Base para la Disciplina

1. El Señor mismo disciplina sus hijos (Heb. 12:6) y ha dado autoridad a la iglesia para hacerlo (1 Cor. 512-13; 2 Cor. 2:6)
2. El carácter santo de Dios (1 Pedro 1:16; Heb. 12:11) requiere sacar la levadura de sus filas (1 Cor. 5:6-8)
3. Es un mandamiento de la Escritura (1 Cor. 4:6) El no hacerlo es desobediencia (1 Cor. 5:1-13; Matt. 18:17-18; Titus 3:10; 2 Thess. 3:6-15; 1 Tim. 5:20; Gal. 6:1).
4. El testimonio de la iglesia en el mundo (1 Pet. 4:13-19) si la iglesia vive como el munod pierde su credibilidad y autenticidad (1 Pet. 2:11-18; 3:8-16; 4:1-4).

El Propósito de la Disciplina Eclesiástica

1. Trae gloria a Dios y mejorar el testimonio del rebano.
2. Restaurar, sanar, y edificar creyentes pecadores (Matt. 18:15; 2 Thess. 3:14-15; Heb. 12:10-13; Gal. 6:1-2; Santiago 5:20).
3. Producir una fe saludable, una sana doctrina (Tit. 1:13; 1 Tim. 1:19-20).
4. Ganar un alma para Cristo, si el pecador es solamente un Cristiano profesante (2 Tim. 2:24-26).
5. Silenciar los falsos profetas y su influencia en la iglesia (Tit. 1:10-11).
6. Proteger la iglesia de las destructivas consecuencias que ocurren cuando se fracasa en llevar a cabo la disciplina eclesiástica. Una iglesia que falla en ejercer la disciplina sufre perdidas en cuatro áreas:

  • a. Perdida de Pureza (1 Cor. 5:6-7)
  • b. Perdida de Poder (Josué 7)
  • c. Perdida de Progreso (ver Revelación 2:5 y 3:16)
  • d. Perdida de Propósito (1 Pet. 1:14-16; 2:9-15).

La práctica de la Disciplina Eclesiástica

La Manera:

1. Debe ser ejercida por aquellos que son espirituales, quienes caminan verdaderamente por el el Espíritu Santo y quienes crecen en el Señor (Gal. 6:1) – estos son por lo general los líderes de la iglesia.
2. Debe ser hecha con humildad, gentileza y paciencia, considerándonos a nosotros mismos (Gal. 6:1-2; 2 Tim. 2:24-25).
3. Debe ser hecha sin acepción de personas, sin parcialidad (1 Tim. 5:21).
4. Aquellos que andan desordenadamente deben ser amonestados, advertidos y ganados en amor. (1 Tes. 5:14-15; 1 Tim. 5:1-2; Efe. 4:15; 2 Tim. 4:2). Esta amonestación no está limitada a los lídeeres de la iglesia. Cualquier miembro puede hacerlo siempre y cuando sus intenciones sean motivadas y controladas por el Espíritu Santo (cf. 1 Tes. 5:14 with Gal. 6:1).
5. Si no hay arrepentimiento y obediencia, el pecador creyente debe ser reprendió en público y los miembros del cuerpo deben apartarse de ellos y no mantener relaciones con ellos. La separación social tal como sera prescrita en la siguiente sección tiene dos propósitos principales:

  • a. Indicar al ofensor que su acción ha deshonrado al Senor y ha causado rotura en la armonía del cuerpo. La meta es siempre la restauración y la persona debe ser contada como un hermano (2 Tes. 3:14-15)
  • b. Para crear temor en el resto del rebaño como advertencia contra el pecado (1 Tim. 5:20)

6. Si no hay respuesta en arrepentimiento y obediencia, la iglesia debe aplicar el procedimiento de ex comunicación como se dirige en Mateo 18:17.

  • a. Ejemplos de la disciplina eclesiástica se hallan descritos en la Biblia. Los Corintios debían “reunirse” para tomar acción contra el hermano ofensor. (1 Cor. 5:4-5; Rom. 16:17; 2 Tes. 3:6-15; Fil. 3:17-19).
  • b. Esto era, como Pablo indica “castigo por la mayoría” (2 Cor. 2:6) Como medida protectora, también vemos el caso de la iglesia de Roma y en Tesalónica donde se debía tomar acción con respecto a al conducta divisora y desobediente de no pocos (2 Tes. 3:6-15; Rom. 16:17).

7. Finalmente, la disciplina en el nombre del Señor siempre incluye la disponibilidad para perdonar. La mayoría quienes disciplinan deben también estar dispuestos a perdonar, confortar, y reafirmar su amor a la persona que ha pecado (2 Cor. 2:6-8)

Razones para la Disciplina Eclesiástica

En la disciplina Eclesiástica se debe ejercer extremo cuidado. La Escritura no respalda que el ejercicio de disciplina sea hecho por antojos personales o tabú de la congregación de alguna iglesia o sus líderes. La Escritura, no nuestras opiniones o gustos personales, es la que debe expresar lo que debe ser causa de disciplina y la que debe determinar que es y que no es pecado. Además, no debemos volvernos hiper-críticos inspectores de pajas.

1. Causas Generales:
a. Conducta desordenada, conducta claramente fuera de línea con los mandamientos de la Escritura los cuales afectan negativamente el testimonio y la unidad de la iglesia. (1 Tes. 3:26-15)
2. Causas específicas:
a. Dificultades entre miembros
b. Facciones o gente divisiva que causan división en la iglesia (Rom. 16:17-18; Tito 3:9-11).
c. Conducta inmoral: pecados del tipo mencionado en 1 Cor. 5 sugieren incesto, inmoralidad, idolatría, abuso verbal, borracheras, chismes, vagancia (no trabajan), los que siembran disensión. (1 Cor. 5:1, 11; 2 Tes. 3:10-15).
d. Enseñanza falsa, enseñanza errónea y puntos de vista distintos en cuanto a los fundamentos de la fe y no puntos de diferencia en cuanto a interpretación. (1 Tim. 1:20; 2 1 Tim. 2:17-18; también implicado en Rev. 2:14-16; Fil. 3:2-3, 15-19; Rom. 16:17-18).
3. Dogmas de cada iglesia:
a. Es posible que halla dogmas (no pecados bíblicos, ni asuntos de salvación) en cada congregación. Estos deben ser respetados por quienes se unen a ellas como miembros. Aunque difícil, los dogmas se pueden ‘cambiar’ por vías adecuadas y ordenadamente. Querer cambiar violentamente y destruir tales dogmas puede causar disensión en la congregación. De ser así este es base para la disciplina.

Las preocupaciones claves que deben guiarnos son (a) el carácter santo de Dios, (b) el testimonio del rebano (c) el efecto que tiene sobre la unidad de la pureza de la iglesia y (d) la edificación y restauración del individuo

Procedimiento para la Disciplina Eclesiástica

(Pasos a seguir)

  • Mateo 18 (LBLA)
  • 15 Y si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano. 16 Pero si no te escucha, lleva contigo a uno o a dos más, para que TODA PALABRA SEA CONFIRMADA POR BOCA DE DOS O TRES TESTIGOS. 17 Y si rehúsa escucharlos, dilo a la iglesia; y si también rehúsa escuchar a la iglesia, sea para ti como el gentil y el recaudador de impuestos. 18 En verdad os digo: todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. 19 Además os digo, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
  • Mateo 18 (RV-09)
  • 15 Por tanto, si tu hermano pecare contra ti, ve, y redargúyele entre ti y él solo: si te oyere, has ganado á tu hermano. 16 Mas si no te oyere, toma aún contigo uno ó dos, para que en boca de dos ó de tres testigos conste toda palabra. 17 Y si no oyere á ellos, dilo á la iglesia: y si no oyere á la iglesia, tenle por étnico y publicano. 18 De cierto os digo que todo lo que ligareis en la tierra, será ligado en el cielo; y todo lo que desatareis en la tierra, será desatado en el cielo. 19 Otra vez os digo, que si dos de vosotros se convinieren en la tierra, de toda cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. 20 Porque donde están dos ó tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos.

El procedimiento Bíblico para la disciplina Eclesiástica requiere la iniciativa y receptividad de ambas partes envueltas. Es necesario que tratemos por todos los medios de evitar problemas entre seres humanos, especialmente entre cristianos. Sin embargo, a causa de nuestra naturaleza corrompida y nuestra debilidad e imperfección humana eso no es siempre posible, cometemos faltas grandes y pequeñas, y hacemos cosas que pueden ser escandalosas a mayor o menor grado. No obstante, el cristiano debe estar siempre dispuesto a corregir sus faltas, arrepentirse de sus pecados y enderezar su proceder para con Dios y los para con los hombres.

Precauciones:

  • Proverbios 18:19
  • El hermano ofendido es más difícil de ganar que una ciudad fortificada, y las contiendas son como cerrojos de fortaleza.

Asegúrese: Debemos estar seguros de que la ofensa es legítimamente una ofensa que requiere disciplina. No simplemente algo que nos ‘incomoda’ o ‘irrita’ nuestra paciencia. La ofensa debe ser por lo tanto un ‘pecado’ el cual puede ser clasificado como tal bíblicamente.

Recordemos que también hemos pecado y no somos perfectos (Gal. 6:1)

  • 20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga bien y nunca peque. 21 Tampoco apliques tu corazón á todas las cosas que se hablaren, porque no oigas á tu siervo que dice mal de ti: 22 Porque tu corazón sabe, como tú también dijiste mal de otros muchas veces. Ecclesiastes 7

Ore a Dios sobre el asunto antes de ir ante la persona que ha ofendido (1 Sam. 8:6)

No lo posponga. Mientras mas tiempo pase, mas difícil se puede hacer la situación. (Se pierde poder- ver anterior)

No comparta a a otros lo sucedido hasta haber tratado de resolverlo de acuerdo a la Biblia (Mateo 18:15). Debemos guardar y proteger la persona y el rebaño de rumores y lenguas mentirosas (Prov. 6:19b; 10:19; 11:13; 18:8, 21; 20:19)

Primer Paso:

Busque reconciliación o corrección del ofensor

1. Cuando hay problemas entre dos personas: Hay dos pasos reconciliación y restauración

2. Cuando el creyente ha sido hallado en pecado: Necesita restauración

Segundo Paso:

Si el primer paso falla, traiga testigos (líderes de la congregación) para fortalecer el efecto de la disciplina.

Tercer Paso:

Si el segundo paso falla, busque reconciliación y restauración por medio de todo el cuerpo eclesiástico. Los pasos a seguir si no hay ‘arrepentimiento’

1. Separación

2. Excomunicación, pérdida de membresía

El Sr. Roger Smalling, en su libro Liderazgo Cristiano, introduce el principio de “los tres martillos” cuando se trata de la corrección: martillo de caucho (goma), martillo de madera y martillo de acero. Al principio la fuerza es suave pero firme. Si no hay corrección se incrementa el golpe, finalmente a falta de arrepentimiento se utiliza el golpe de acero.

Procedimiento para la Restauración:

Perdón:

  • Si hay arrepentimiento genuino (Luc. 3:8; Hechos 26:20) debe haber perdón.
  • Acepte su pecado libremente (1 Jn 1:9; Prov. 28:13ª)
  • Cesa toda actividad por la cual fue disciplinado y busque ayuda si es necesario (Prov. 28:13b, Gal 6:1ss, Stgo. 5:19-20)
  • Haga restitución y pida perdón (Fil. 18-19; Mat. 5:23-24)
  • Demuestre un cambio de corazón genuino (2 Cor. 7:8-11; Sal. 51:17)
  • Manifieste el fruto del E.S. (Gal. 5:22ss)

Confortamiento:

  • buscándole
  • asegurándole de su respaldo
  • motivándoles
  • exhortándoles (consejos)
  • motivándoles a seguir hacia adelante

Amor:

  • Inclúyales, acérqueles
  • Haga lo que ayude a su crecimiento y recuperación (2 Cor. 2:8)

Para posiciones de liderazgo debe haber un periodo de prueba para demostrar su calificación (1 Tim. 3:10)

Escrito: Mayo, 2008.

  • Proverbios 15:31
  • La oreja que escucha la corrección de vida, Entre los sabios morará. 32 El que tiene en poco la disciplina, menosprecia su alma: Mas el que escucha la corrección, tiene entendimiento.
  • Sofonías 3:1-2
  • AY de la ciudad ensuciada y contaminada y opresora! 2 No escuchó la voz, ni recibió la disciplina: no se confió en Jehová, no se acercó á su Dios.

http://www.vidaeterna.org/esp/estudios/disciplina.htm

¿QUÉ ES JUZGAR?

¿QUÉ ES JUZGAR?

Por Charles G. Finney

Queridos hermanos, permítanme a través de estas líneas dirigirme a la Iglesia para tratar un asunto de gran delicadeza, y al mismo tiempo de gran importancia. Repetidos comentarios en diferentes mensajes cristianos, me permiten observar que una muy importante distinción se está pasando por alto y esto está calculado para hacer un gran daño en la Iglesia. Los escritores, pastores, predicadores, etc., a los que me refiero, parecen confundir lo que llaman “Acusaciones” con la “Fidelidad cristiana”. ¡Un error más demoledor sería difícil de imaginar o enseñar! Esta confusión existe especialmente en sus mentes y en sus mensajes con respecto a cualquier cosa que se dice acerca de las fechorías de los ministros del evangelio. Parecen asumir, uno, que los ministros de la Palabra están universalmente en un estado de santificación permanente, y si no lo están, parece que a ellos no se les debe reprobar por pecar, como a los demás hombres, ni exhortar al arrepentimiento. Parecería, que NO se puede decir nada acerca de los pecados de los ministros, y que ellos no pueden ser reprobados o advertidos, ni en la más profunda gentileza y amor, sin que se le trate a uno como “acusador” o “demasiado juzgón”.

La clase de predicadores y escritores a la que me estoy refiriendo, supone que el hablar clara y directamente acerca de los pecados de la Iglesia, “redargüir, reprender, exhortar” atinadamente y en una manera urgente y afectuosa es también “juzgar” y “criticar”. En otras palabras, parece que la práctica de muchos escritores y predicadores de hoy en día, es confundir totalmente (como lo dije antes), la fidelidad cristiana con el “juzgar y criticar”. Ahora bien, si se permite que esta confusión siga adelante sin notarlo, hasta que la reprensión, en vez de ser considerada una virtud se considere un vicio, la Iglesia inevitablemente será destruida. Si el reprobar los pecados de los ministros, o de cualquier tipo de cristianos u hombres, es considerado como “juzgar” y “criticar”, entonces el poder del glorioso evangelio será destruido. Permítanme a continuación puntualizar lo que yo creo que es la correcta distinción entre juzgar en una manera criticona y la verdadera fidelidad cristiana. Permítanme mostrar que la fidelidad cristiana es universalmente obligatoria; y que los ministros están tan obligados a reprender a sus consiervos como a cualquier otro tipo de persona y por último, que las personas que se quejan de esto evidencían, sin lugar a dudas, que tienen un espíritu orgulloso y turbulento.

Primeramente, veamos la diferencia entre el “juzgar” y la fidelidad cristiana. Considero que “juzgar” es una disposición de censurar, culpar y condenar a otros, y hacer esto hablando de las fallas de otros con una intención egoísta y perversa. Esto se ve al pasar juicios severos y sin amor acerca de los motivos de otros, aun cuando su conducta parece adecuada. Consiste también en “publicar” sus faltas en una manera aun cuando no se requiere según la ley del amor y la benevolencia. La fidelidad a Cristo, con respecto a las faltas de otros, consiste en reprobar a otros por sus pecados por amor a Dios y a las almas de los hombres. Consiste también en reprobarlos, advertirlos y exhortarlos a abandonar sus pecados para la gloria de Dios y el bien de su Iglesia. La fidelidad cristiana, en cuanto a la reprensión, consiste en lidiar y tratar con todas las clases de personas en una manera franca, directa y continua, y al mismo tiempo compasiva. De la misma forma que lo hicieron los profetas, Cristo y los apóstoles. Los pecados por los cuales estos últimos reprendieron y reprobaron a los hombres no eran pecados que conocían solamente por “revelación”, sino pecados que estaban a la vista de todos, y pecados de los cuales sabían que eran culpables, por su propia observación. En las reprensiones que ellos hacían, podemos aprender los grandes principios bíblicos para poder reprender y reprobar como ellos. Y debemos considerar esos principios como las leyes del reino de Cristo y ministrar las reprensiones de acuerdo a ellas. Que se entienda claro, que la fidelidad a Cristo, con respecto a reprobar el pecado, consiste en reprobar a la persona por su pecado en una forma profunda, y al mismo tiempo teniendo dentro compasión y benevolencia. Y cuando haya necesidad, reprender cualquier forma de pecado en cualquier parte. Consiste en hablar debidamente acerca de los pecados públicos de cualquier tipo de personas, en cualquier lugar , siempre y cuando las circunstancias de la Iglesia y la Gloria de Dios lo demanden. Pero, una vez más, digo que el hablar innecesariamente o por motivos maliciosos de los pecados de cualquier tipo de persona, no importa lo terribles y conocidos que sean estos pecados, esto es “juzgar” o “criticar”.

En segundo lugar, la fidelidad cristiana es universalmente obligatoria. Este es un mandato claro de la Biblia. “… Si tu hermano peca contra ti ve y repréndele…” Hay muchos pasajes de la Escritura que hablan de esta obligación: la naturaleza del caso demuestra que esto es una obligación de todos. Es una consecuencia natural del amor benevolente. Para un hombre con amor benevolente es tan natural el reprobar a otros por sus pecados y avisarles que “huyan de la ira que viene”, como sería el dar la voz de alarma a sus vecinos si su casa se estuviera quemando.

Como dije, los ministros están obligados a reprobar a sus consiervos así como a reprobar cualquier otra clase de persona. Cuando Pedro, en una ocasión era culpable de un pecado, Pablo lo resistió cara a cara. Aquí tenemos el ejemplo de un apóstol reprobando a un apóstol. En ningún lugar los ministros son la excepción a la regla general del reino de Dios. -Que todos los hombres deben ser reprobados por sus pecados- ¡No hay ninguna razón por la cual deberían ser la excepción! Los pecados de los ministros son especialmente dañinos para la Iglesia y para el mundo. Hay entonces una razón importante para que ellos sean enfrentados fielmente por sus pecados. Puesto que los ministros son considerados ejemplos públicos para la gente, sus pecados deben ser especialmente señalados como pecado, y públicamente reprobados ¡a menos que querramos que sus pecados sean pasados por alto por la gente y la gente comience a imitarlos como si fueran virtudes!

Su compromiso de ser santos es tal, que los ministros ciertamente merecen reprensión, si no caminan rectamente e íntegramente. En el mismo grado de importancia de su llamamiento, así también es necesario que se les confronte consistentemente por todo tipo de personas y especialmente por sus hermanos ministros. Siempre se debe de tener respeto a su carácter oficial, y se les debe ministrar reprensión especialmente (y ciertamente a TODOS los hombres) y debe hacerse con gran franqueza, amabilidad, compasión, pero asimismo con gran profundidad, escudriñándolos fielmente.

Para terminar, el quejarse de esto es evidencia de que la persona tiene un espíritu de orgullo. Cuando alguien tiene disposición a resistir o resentir las reprensiones en un espíritu de fidelidad a Cristo, es por un lado, porque la persona tiene un espíritu anticristiano. Si las personas no pueden ser reprobadas y aun tratadas duramente por sus faltas, y tomarlas pacientemente, ciertamente están lejos de tener un carácter cristiano. Pedro dijo “Pues, ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fuistéis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejando ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halla engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente” (1 Pe. 2:20-23). Ahora bien, el apóstol enseña claramente en este pasaje, que incluso el ser reprendido o abofeteado y tomarlo pacientemente cuando somos en verdad culpables no es evidencia de un espíritu cristiano. ¡Pero el rehusar a sufrir la reprensión obviamente debe ser evidencia de un espíritu orgulloso y sin paz! Cuando cualquier clase de gente piensa que está más allá del ser reprobado por otros, ya sea por su posición en la vida o porque son muy influyentes, y creen que otros ya no tienen derecho a reprenderlos por sus pecados, es porque NO tienen la mente de Cristo. Esto, especialmente cuando rehusan la reprensión de sus hermanos, que son natural y eclesiásticamente sus iguales. En resumen, cuando un hombre, o grupos de hombres, están en tal estado mental que se niegan a ser reprobados por sus pecados aun por el menor miembro de la congregación o aun por un niño, están en un estado de orgullo y de inconversión, y en ese estado mental, Dios no los bendecirá.

Permítanme terminar este mensaje con algunos comentarios. Es de desearse, el que hubiera mucha más fidelidad a Cristo, con respecto a reprender cualquier tipo y forma de pecado que hay en la Iglesia. Debe haber mucha más de esta fidelidad o la Iglesia no puede prosperar.

Es grandemente deseable que los ministros sean mucho más consistentes en reprobarse los unos a los otros tanto en público como en privado.

Sería de gran bendición que esto se hiciera en un mejor espíritu, que en el que generalmente se hace. Debería hacerse mucho más profundamente, de manera que alcance la raíz del asunto. Es de infinita importancia, que el trato claro y franco de esos pecados se reciba en un espíritu correcto y que los ministros especialmente consideraran bien el ejemplo de David, que a pesar de ser rey, cuando fue reprendido atinadamente en forma personal por el profeta Natán, en vez de resentirlo, y quejarse de que lo estaban “juzgando” y “exhibiendo” exclamó con toda humildad, como un hombre de Dios, “He pecado contra Dios”. Mientras tanto los ministros están dispuestos a quejarse y a tratar todas las reprensiones, no importa que tan amables, como si fueran “críticas” y “condenas”. No tienen por que esperar la bendición del Señor cuando se haga esta queja, nosotros debemos examinar con cuidado y en oración nuestro espíritu, motivos, y maneras de ministrar la reprensión; pero de ninguna manera, debemos detenernos de seguir reprobando a la persona en una forma completa, que llegue hasta lo profundo de su ser, compasivamente y con benevolencia; ya sea hasta que haya reformación o hasta que el caso sea sin esperanza, hasta que se aplique el principio que Cristo les dio a sus discípulos con respecto a los líderes religiosos de su tiempo: “Dejadlos, son ciegos, guías de ciegos”.

Ahora bien hermanos, he escrito este mensaje en la gentileza y amor de mi corazón y sospecho que en esto seré acusado de “juzgón”, “muy crítico”; y sospecho que lo que sé que hablo con amor puede ser confundido con un espíritu condenatorio. Pero, mis hermanos, nada puedo hacer: Deseo llamar la atención de la Iglesia y del ministerio a esta simple distinción, y ruego en oración que la consideren, cada vez que se hallen reprendidos. “Que el justo me castigue, será un favor, y que me reprenda será un excelente bálsamo” (Sal. 141:5).

http://www.revistaavivamiento.org/articulos/juzgar.htm

Iglesia santa y pecadora 2

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LOS PECADOS DE LA LENGUA

LOS PECADOS DE LA LENGUA

Por Billy Graham

Para que no nos acontezca lo que la palabra de Dios nos dice: “Mi pueblo perece por falta de conocimientos” Oseas 4:6

Uno de los pecado de la lengua que prevalece en todo el mundo y que es la raíz de muchos de nuestros problemas actuales es el pecado de la mentira. Los Diez mandamientos condenan el falso testimonio y el Señor ordenó directamente a Moisés y al pueblo de Israel que no mintieran los unos a los otros. El apóstol Pablo hace eco de la misma palabra cuando dice: “no os engañéis”. La Biblia entera condena la mentira como uno de los pecados más graves. Pone la mentira lado a lado con el asesinato y el adulterio. Se han dicho mentiras en las campañas políticas de las cuales serán responsables los jefes de la política ante el juicio de Dios. Se hacen promesas que los que las hacen jamás intentaban cumplir y sólo las hacían para ganarse los votos y la influencia de los delegados o del pueblo. ¡Qué Dios tenga misericordia de ellos! ¿Cómo podremos limpiar el mundo de tanta infección de mentira?

La mentira no se relega solamente al campo de la política. Existe en la esfera de los negocios y en los intercambios sociales. A cuántas personas he oído contar, sin ruborizarse, las mentiras que han dicho para poder salir con ventaja de algún aprieto. Muchos cristianos son culpables de mentir. Algunas personas harán un esfuerzo para no mentir, pero si las circunstancias se vuelven comprometedoras, muchos no vacilarían en tomar el camino de la mentira para salir de su dificultad, considerando ellos que han escogido entre el menor de los males; el otro mal sería, según su opinión, las consecuencias que vendrían de admitir la verdad. A todo cristiano se le dice que él debe evitar la mentira y tener desconfianza de los que la practican.

Muchas personas han preguntado ¿qué es lo que es una mentira? Una mentira es cualquier clase de engaño premeditado. Si no hay un intentado engaño entonces no es mentira; pero si se hace el esfuerzo en dejar una impresión contraria a la verdad pura, entonces se está mintiendo. Cuán innumerables son las falsedades perpetradas cada día en los negocios y en las relaciones sociales. Con palabras, miradas y acciones, los hombres traman el dejar impresiones sobre otros, por razones egoístas, que son contrarias a la verdad.

Si usted es culpable de mentir, yo oro a Dios porque usted lo confiese y deje de mentir desde hoy. La Biblia nos avisa que el que se da al falso testimonio no dejará de ser castigado, y el que habla mentira no escapará. Jesús dijo: “Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre” (Mateo 15:19,20). En otras palabras, Jesús pone el mentir lado a lado con todos estos terribles pecados.Otro pecado de la lengua que prevalece entre los cristianos es el pecado de criticar. Vamos por todas partes sacando las pajas de los ojos de nuestros hermanos cuando tenemos vigas en los nuestros. Jesús dijo: “No juzguéis para que no seáis juzgados. Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida con que medís, os será medido.” (Mateo 7:1,2). Y agregó: “¡Hipócrita! Saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano.” (Mateo 7:5) Este consejo de Cristo no quiere decir que no debemos darnos cuenta de la maldad ajena, sino que debemos contender primero con el mal proceder en nuestra propia vida. Hay muchos cristianos que no se atreverían a hacer ciertas cosas mundanas, pero al mismo tiempo están llenas de orgullo, de chismes, de malicia y pecados del espíritu que son cosas mucho más mundanas y pecaminosas ante los ojos de Dios que algunas de las faltas visibles. Mundanalidad es cualquier cosa que se interpone entre el cristiano y Dios. Otro pecado de la lengua es el murmurar. La Biblia dice: “Haced todo sin murmuraciones y contiendas.” (Filipenses 2:14) El único remedio que yo he encontrado para el murmurar es el orar sin cesar.

Otro pecado de la lengua es el lenguaje obsceno. La Biblia nos dice: “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca.” (Efesios 4:29) En otras palabras no permitas ninguna palabra obscena salir de tu boca. Los cuentos impuros y lo chistes ambiguos que se encuentran por todas partes deben ser evitados por los cristianos como si fuera una peste. Los problemas del mundo se pudieran resolver de la noche a la mañana si el mundo pudiera tener la victoria del dominio sobre la lengua. Supongamos que no existiera la ira, que no existiera la blasfemia y que no existiera la mentira ¾ que todos dijeran la verdad en cada palabra, que nadie murmurara o se quejara; supongamos que nadie hablara asquerosa y suciamente ¾ ¡Qué diferente sería el mundo! La Biblia dice: “Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen paz.” (Santiago 3:16-18)
Si usted es culpable de estos pecados, yo le ruego que venga a Cristo, confesando y dejando sus pecados, y pidiendo perdón. La Biblia dice: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” (1 Juan 1:9) En este momento usted puede arreglar cuentas con Dios. Puede entregar su corazón y su lengua a Cristo. Hoy, puede usted darle toda su personalidad a Cristo y así nacer de nuevo. Usted puede tener el poder sobrenatural del Espíritu Santo que le puede dar la victoria sobre la lengua.
Los que hacen de la mentira su refugio un  ministerios escribió: “Desde la caída de Adán, la naturaleza de todo ser humano pasó a ser una de pecaminosidad. Cada persona manifiesta su naturaleza caída de diferentes maneras, y “cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. “Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte.” Santiago 1:14-15. Uno de los pecados más frecuentes y comunes en casi todos es la mentira, desde la famosa y muy mal llamada mentira “blanca” hasta la murmuración malintencionada y la calumnia.
Algunos aman tanto el mentir, que con su boca bendicen pero maldicen en su corazón. “Engañoso es el corazón más que todas las cosas y perverso; ¿quién lo conocerá?” Jeremías 17:9.

Hay quien recurre a la mentira para evadir una verdad que no puede o no quiere enfrentar. Otros la tienen como juego, cediendo por hábito a las “inocentes” e hirientes bromas. Algunos echan mano de ella con premeditación con la sola intención de engañar a los demás. Están los que se ciñen a ella por escapar de un momento embarazoso, el cual no se atreven enfrentar por temor al menosprecio o al castigo. Otros tienen como hábito justificar todos sus errores mintiendo.
Hay los que piensan que mentir es nada porque ya es tan parte de su vida que no ven en ello ningún mal. Y aún están aquellos tan acostumbrados a mentir que hasta ellos mismos se creen sus propias mentiras. Carece de integridad, sinceridad, honestidad, rectitud y temor de Dios el que ha hecho de la mentira su refugio.
En una ocasión, Jesús, dirigiéndose a los judíos que querían matarlo porque hablaba verdad, les dijo: “Ustedes son de vuestro padre, el diablo, y los deseos de vuestro padre quieren hacer. El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.” Juan 8:44. O sea, que todo aquel que dice y hace mentira está siguiendo las insinuaciones y cediendo a la voluntad del diablo, el mentiroso por excelencia y padre de toda mentira. Es necio y negligente el que ha hecho de la mentira su estilo de vida, aunque esto lo haga esporádicamente y recurra a ello de vez en cuando y cada cierto tiempo. El mentiroso enfrenta y resiste a Dios que es la verdad y acarrea para sí mismo maldición. “Los labios mentirosos son abominación a Jehová; pero los que hacen verdad son su contentamiento” Proverbios 12:22 “He aquí, el impío concibió maldad, se preñó de iniquidad, y dio a luz engaño” Salmo 7:14Seis cosas aborrece Jehová, y aún siete abomina su alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, Las manos derramadoras de sangre inocente, El corazón que maquina pensamientos inicuos, Los pies presurosos para correr al mal, El testigo falso que habla mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos. Proverbios 6:16-19 “Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” Ap. 21:8 Es triste y preocupante saber que tantos suben a la mentira por no darle a la verdad la importancia que tiene, pero más doloroso y frustrante es el conocer que algunos que se llaman cristianos y que se supone hayan nacido de nuevo y hayan dejado atrás su vieja manera de vivir, todavía se cedan a tan peligroso hábito que en nada les edifica y que por el contrario les daña, pone en tela de juicio su testimonio y contrista y apaga al Espíritu Santo afectando seriamente su relación con Dios. “No se mientan unos a otros, habiéndose despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno” Colosenses 3:9-10. “En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad. Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.” Efesios 4:22-25 “Huyamos, pues, de tan pecaminosa mala costumbre, crucificándola ahora mismo en la cruz, y tomando la firme decisión de no volver a subir a ella, ocupándonos así de nuestra salvación con temor y temblor. “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:15-16.
“Dios es luz, y no hay ninguna tiniebla en Él. Si decimos que tenemos comunión con Él, y andamos en tinieblas, mentimos, y no practicamos la verdad; pero si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a Él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. 1 Juan 1:5-10 “De tus mandamientos he adquirido inteligencia; por tanto, he aborrecido todo camino de mentira.” Salmo 119:104“El justo aborrece la palabra de mentira; mas el impío se hace odioso e infame. La justicia guarda al de perfecto camino; mas la impiedad trastornará al pecador” Proverbios 13:5-6.

http://unidoscontralaapostasia.wordpress.com/about/

¿Y SI SE ARREPINTIÓ? PUES QUE DE FRUTO!!

En estos últimos días eh podido platicar con bastantes hermanos acerca de cómo debe de ser el orden de Dios cuando uno peca deliberadamente y aun como ministro que acciones se tienen que tomar.

Veamos que nos dicen las escrituras ya que ellas son las que nos mostraran el proceder

Gálatas 6:1
Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

Aquí vemos varios principios queridos lectores y amigos.

A) La restauración de alguien que siendo cristiano fue sorprendido en pecado.
La persona no es un pecador común, sino un hermano de la Iglesia.

B) El hermano infractor se somete a personas espirituales para ser restaurado con amor.

Es importante ver que en alguna falta (paraptoma) — Esta pala bra no se refiere a algún equívoco in significante, sino a una transgresión.
“Denota una infracción, una desviación, de la rectitud y verdad, el infractor supo lo que estaba haciendo y por lo tanto tiene que dar cuentas.

La restauración no puede ser posible si el INFRACTOR no se arrepiente, si no acepta su culpa ¿como se le puede ayudar?

Peor si eres ministro, si como tal cometes pecado como adulterio, robo, etc. Necesitas ser restaurado, tu vida necesita ser ordenada nuevamente.

En el caso de algunos pastores que han cometido faltas publicas algunos de ellos no han permitido ser restaurados algunos otros si, pero es necesario que el infractor si realmente quiere ser contado dentro del rebaño nuevamente necesita dejar por un tiempo su cargo (ministerio) y estar bajo el cuidado de alguien, si es espiritual pedirá perdón, sino pide perdón no se ha arrepentido.

Si realmente somos espirituales ¿no admitiremos nuestras faltas?, si somos espirituales ¿no cumpliremos con el trato de Dios de someternos bajo hermanos espirituales que buscan mi bien?

¿Porque digo todo esto? A mi ciudad viene una profeta que a causado mucho daño al cuerpo de Cristo pero ella alega que eso fue cosa de su pasado que ya esta cubierto por la sangre de Cristo, querido hermano y amigo, si como MINISTRO cometiste una falta, ese no es tu pasado, esta mujerNUNCA pidió perdón ni aclaro su situación con las iglesias dañadas, como se puede decir que Dios me perdono cuando yo no eh pedido perdón y no me eh sometido al orden que Dios establece, en un tiempo de restauración.

Si como ministro yo le doy lugar a esta mujer hago mal, estoy cometiendo una infracción ante Dios y su palabra, porque no estoy siguiendo lo que Dios ya estableció.

¿Puedo haber restauración sin pedir perdón? NO, claro que no.

Si quieres ser libre de las culpas de tus pecados y de la misma acusación del diablo, es simple, sencillo, arrepiéntete, pide perdón y sométete a un tiempo de restauración bajo la supervisión de hermanos espirituales.

Solo que hay veces que somos mas buenos que Dios y toleramos pecados que Dios no tolera.

Perdón y restauración para el que se arrepiente, con mucho gusto y cariño lo haremos pero mientras no se arrepienta no se puede hacer nada.

Querido lector, Prefiero caerte mal por hablar la verdad y no ganar tu amistad encubriendo mentiras!!!


Dios bendiga sus preciosas vidas

Posdata
Para aquellos que toleramos a ministros sucios en el pulpito o pecado dentro de nuestras congregaciones haber que le respondemos a Dios cuando nos pida cuenta.

SOLO LA OPINION DE DIOS ES LA QUE CUENTA

Paulo Flores D’Arcais sobre el Vaticano y la pedofilia

Paulo Flores D’Arcais, autor de El desafío oscurantista, escribe hoy en El país sobre la responsabilidad de Wojtyla y Ratzinger en el encubrimiento de la pederastia dentro de la iglesia. Rescata la Instrucción de 1974 que reglamenta el Secreto Pontificio. Cardenales, obispos, prelados superiores, oficiales mayores y menores, consultores y el personal de rango inferior deben guardar secreto sobre, entre otras cosas, la pedofilia eclesiástica.

Ratzinger pretendieron e impusieron que los crímenes de pedofilia fueran tratados exclusivamente como pecados, en vez de como delitos, o a lo más como “delitos” de Derecho Canónico. Si el actual Pontífice ha entendido de verdad el alcance de la “suciedad” y la necesidad de combatirla puede demostrarlo de un modo muy sencillo: derogando inmediatamente con un “Motu proprio” las tristemente célebres “Instrucciones” que apelan al “secreto pontificio” y sustituyéndolas con la obligación de denunciar inmediatamente ante las autoridades judiciales cualquier caso.

¡No callar!

Hans-kungEl teólogo Hans Küng publica en distintos diarios del mundo una extraordinaria carta abierta a los obispos. Detalla puntualmente las muchas oportunidades perdidas de Benedicto XVI en su lustro como pontífice. En relación al punto que recogía en la nota previa, Küng dice: “No puede silenciarse que el sistema de ocultamiento puesto en vigor en todo el mundo ante los delitos sexuales de los clérigos fue dirigido por la Congregación para la Fe romana del cardenal Ratzinger (1981-2005), en la que ya bajo Juan Pablo II se recopilaron los casos bajo el más estricto secreto. Todavía el 18 de mayo de 2001, Ratzinger enviaba un escrito solemne sobre los delitos más graves (Epistula de delitos gravioribus) a todos los obispos. En ella, los casos de abusos se situaban bajo el secretum pontificium, cuya vulneración puede atraer severas penas canónicas. Con razón, pues, son muchos los que exigen al entonces prefecto y ahora Papa un mea culpapersonal.” Al final de su mensaje hace una serie de propuestas a los obispos. La primera:

No callar: en vista de tantas y tan graves irregularidades, el silencio os hace cómplices. Allí donde consideréis que determinadas leyes, disposiciones y medidas son contraproducentes, deberíais, por el contrario, expresarlo con la mayor franqueza. ¡No enviéis a Roma declaraciones de sumisión, sino demandas de reforma!

(Espero con impaciencia el comentario de El Lector.)

Carta al Papa Benedicto XVI

Carta al Papa Benedicto XVI

Henri BOULAD sj


Santo Padre: Me atrevo a dirigirme directamente a Usted, pues mi corazón sangra al ver el abismo en el que se está precipitando nuestra Iglesia. Sabrá disculpar mi franqueza filial, inspirada a la vez por “la libertad de los hijos de Dios” a la que nos invita San Pablo, y por mi amor apasionado por la Iglesia.

Le agradeceré también sepa disculpar el tono alarmista de esta carta, pues creo que “son menos cinco” y que la situación no puede esperar más.

Permítame en primer lugar presentarme. Jesuita egipciolibanés de rito melquita, pronto cumpliré 76 años. Desde hace tres años soy rector del colegio de los jesuitas en El Cairo, tras haber desempeñado los siguientes cargos: superior de los jesuitas en Alejandría, superior regional de los jesuitas de Egipto, profesor de teología en El Cairo, director de Caritas-Egipto y vicepresidente de Caritas Internationalis para Oriente Medio y África del Norte. Conozco muy bien a la jerarquía católica de Egipto por haber participado durante muchos años en sus reuniones como Presidente de los superiores religiosos de institutos en Egipto. Tengo relaciones muy cercanas con cada uno de ellos, algunos de los cuales son antiguos alumnos míos. Por otra parte, conozco personalmente al Papa Chenouda III, al que veía con frecuencia. En cuanto a la jerarquía católica de Europa, tuve ocasión de encontrarme personalmente muchas veces con alguno de sus miembros, como el cardenal Koening, el cardenal Schönborn, el cardenal Martini, el cardenal Daneels, el Arzobispo Kothgasser, los obispos diocesanos Kapellari y Küng, los demás obispos austríacos y otros obispos de otros países europeos. Estos encuentros se producen con ocasión de mis viajes anuales para dar conferencias por Europa: Austria, Alemania, Suiza, Hungría, Francia Bélgica… En estos recorridos me dirijo a auditorios muy diversos y a los media (periódicos, radios, televisiones…). Lo mismo hago en Egipto y en Oriente Próximo.

He visitado unos cincuenta países en los cuatro continentes y he publicado unos treinta libros en unas quince lenguas, sobre todo en francés, árabe, húngaro y alemán. De los trece libros en esta lengua, quizá haya leído Usted “Gottessöhne, Gottestöchter” [Hijos, hijas de Dios], que le hizo llegar su amigo el P. Erich Fink de Baviera.

No digo esto para presumir, sino para decirle sencillamente que mis intenciones se fundan en un conocimiento real de la Iglesia universal y de su situación actual, en 2007.

Vuelvo al motivo de esta carta, intentaré ser lo más breve, claro y objetivo posible. En primer lugar, unas cuantas constataciones (la lista no es exhaustiva):

* 1. La práctica religiosa está en constante declive. Un número cada vez más reducido de personas de la tercera edad, que desaparecerán enseguida, son las que frecuentan las iglesias de Europa y de Canadá. No quedará más remedio que cerrar dichas iglesias o transformarlas en museos, en mezquitas, en clubs o en bibliotecas municipales, como ya se hace. Lo que me sorprende es que muchas de ellas están siendo completamente renovadas y modernizadas mediante grandes gastos con idea de atraer a los fieles. Pero no es esto lo que frenará el éxodo.

* 2. Seminarios y noviciados se vacían al mismo ritmo, y las vocaciones caen en picado. El futuro es más bien sombrío y uno se pregunta quién tomará el relevo. Cada vez más parroquias europeas están a cargo de sacerdotes de Asia o de África.

* 3. Muchos sacerdotes abandonan el sacerdocio y los pocos que lo ejercen aún –cuya edad media sobrepasa a menudo la de la jubilación– tienen que encargarse de muchas parroquias, de modo expeditivo y administrativo. Muchos de ellos, tanto en Europa como en el Tercer Mundo, viven en concubinato a la vista de sus fieles, que normalmente los aceptan, y de su obispo, que no puede aceptarlo, pero teniendo en cuenta la escasez de sacerdotes.

* 4. El lenguaje de la Iglesia es obsoleto, anacrónico, aburrido, repetitivo, moralizante, totalmente inadaptado a nuestra época. No se trata en absoluto de acomodarse ni de hacer demagogia, pues el mensaje del Evangelio debe presentarse en toda su crudeza y exigencia. Se necesitaría más bien proceder a esa “nueva evangelización” a la que nos invitaba Juan Pablo II. Pero ésta, a diferencia de lo que muchos piensan, no consiste en absoluto en repetir la antigua, que ya no dice nada, sino en innovar, inventar un nuevo lenguaje que exprese la fe de modo apropiado y que tenga significado para el hombre de hoy.

* 5. Esto no podrá hacerse más que mediante una renovación en profundidad de la teología y de la catequética, que deberían repensarse y reformularse totalmente. Un sacerdote y religioso alemán que encontré recientemente me decía que la palabra “mística” no estaba mencionada ni una sola vez en “El nuevo Catecismo”. No lo podía creer. Hemos de constatar que nuestra fe es muy cerebral, abstracta, dogmática y se dirige muy poco al corazón y al cuerpo.

* 6. En consecuencia, un gran número de cristianos se vuelven hacia las religiones de Asia, las sectas, la new-age, las iglesias evangélicas, el ocultismo, etc. No es de extrañar. Van a buscar en otra parte el alimento que no encuentran en casa, tienen la impresión de que les damos piedras como si fuera pan. La fe cristiana que en otro tiempo otorgaba sentido a la vida de la gente, resulta para ellos hoy un enigma, restos de un pasado acabado.

* 7. En el plano moral y ético, los dictámenes del Magisterio, repetidos a la saciedad, sobre el matrimonio, la contracepción, el aborto, la eutanasia, la homosexualidad, el matrimonio de los sacerdotes, los divorciados vueltos a casar, etcétera, no afectan ya a nadie y sólo producen dejadez e indiferencia. Todos estos problemas morales y pastorales merecen algo más que declaraciones categóricas. Necesitan un tratamiento pastoral, sociológico, psicológico, humano… en una línea más evangélica.

* 8. La Iglesia católica, que ha sido la gran educadora de Europa durante siglos, parece olvidar que esta Europa ha llegado a la madurez. Nuestra Europa adulta no quiere ser tratada como menor de edad. El estilo paternalista de una Iglesia “Mater et Magistra” está definitivamente desfasado y ya no sirve hoy. Los cristianos han aprendido a pensar por sí mismos y no están dispuestos a tragarse cualquier cosa.

* 9. Las naciones más católicas de antes –Francia, “primogénita de la Iglesia” o el Canadá francés ultracatólico– han dado un giro de 180º y han caído en el ateísmo, el anticlericalismo, el agnosticismo, la indiferencia. En el caso de otras naciones europeas, el proceso está en marcha. Se puede constatar que cuanto más dominado y protegido por la Iglesia ha estado un pueblo en el pasado, más fuerte es la reacción contra ella.

* 10. El diálogo con las demás iglesias y religiones está en preocupante retroceso hoy. Los grandes progresos realizados desde hace medio siglo están en entredicho en este momento.

Frente a esta constatación casi demoledora, la reacción de la iglesia es doble:

– Tiende a minimizar la gravedad de la situación y a consolarse constatando cierto repunte en su facción más tradicional y en los países del tercer mundo.

– Apela a la confianza en el Señor, que la ha sostenido durante veinte siglos y será muy capaz de ayudarla a superar esta nueva crisis, como lo ha hecho con las precedentes. ¿Acaso no tiene promesas de vida eterna?

A esto respondo:

– No es apoyándose en el pasado ni recogiendo sus migajas como se resolverán los problemas de hoy y de mañana.

– La aparente vitalidad de las Iglesias del tercer mundo es equívoca. Según parece, estas nuevas Iglesias atravesarán pronto o tarde por las mismas crisis que ha conocido la vieja cristiandad europea.

– La Modernidad es irreversible y por haberlo olvidado es por lo que la Iglesia se encuentra hoy en semejante crisis. El Vaticano II intentó recuperar cuatro siglos de retraso, pero se tiene la impresión que la Iglesia está cerrando lentamente las puertas que se abrieron entonces, y tentada de volverse hacia Trento y Vaticano I, más que hacia Vaticano III. Recordemos la declaración de Juan Pablo II tantas veces repetida: “No hay alternativa al Vaticano II”.

– ¿Hasta cuándo seguiremos jugando a la política del avestruz y a esconder la cabeza en la arena? ¿Hasta cuándo evitaremos mirar las cosas de frente? ¿Hasta cuándo seguiremos dando la espalda, crispándonos contra toda crítica, en lugar de ver ahí una oportunidad de renovación? ¿Hasta cuándo continuaremos posponiendo ad calendas graecas una reforma que se impone y que se ha abandonado demasiado tiempo?

– Sólo mirando decididamente hacia delante y no hacia atrás la Iglesia cumplirá su misión de ser ”luz del mundo, sal de la tierra, levadura en la pasta”. Sin embargo, o que constatamos desgraciadamente hoy es que la Iglesia está en la cola de nuestra época, después de haber sido la locomotora durante siglos.

– Repito lo que decía al principio de esta carta: “¡SON MENOS CINCO!” –¡fünf vor zwölf!– La Historia no espera, sobre todo en nuestra época, en que el ritmo se embala y se acelera?

– Toda operación comercial que constata un déficit o disfunción se reconsidera inmediatamente, se reúne a expertos, intenta recuperarse, se movilizan todas sus energías para superar la crisis.

– ¿Por qué la Iglesia no hace otro tanto? ¿Por qué no moviliza a todas sus fuerzas vivas para un aggiornamento radical? ¿Por qué?

– ¿Por pereza, dejadez, orgullo, falta de imaginación, de creatividad, quietismo culpable, en la esperanza de que el Señor se las arreglará y que la Iglesia ha conocido otras crisis en el pasado?

– Cristo, en el Evangelio, nos pone en guardia: “Los hijos de las tinieblas gestionan mucho mejor sus asuntos que los hijos de la luz…”

ENTONCES, QUÉ HACER?… La Iglesia tiene hoy una necesidad imperiosa y urgente de una TRIPLE REFORMA:

1. Una reforma teológica y catequética para repensar la fe y reformularla de modo coherente para nuestros contemporáneos.

Una fe que ya no significa nada, que no da sentido a la existencia, no es más que un adorno, una superestructura inútil que cae de sí misma. Es el caso actual.

2. : Una reforma pastoral para repensar de cabo a rabo las estructuras heredadas del pasado.

3. Una reforma espiritual para revitalizar la mística y repensar los sacramentos con vistas a darles una dimensión existencial, a articularlos con la vida.

Tendría mucho que decir sobre esto. La Iglesia de hoy es demasiado formal, demasiado formalista. Se tiene la impresión de que la institución asfixia el carisma y que lo que finalmente cuenta es una estabilidad puramente exterior, una honestidad superficial, cierta fachada. ¿No corremos el riesgo de que un día Jesús nos trate de “sepulcros blanqueados”?

Para terminar, sugiero la convocatoria de un sínodo general a nivel de la iglesia universal, en el que participaran todos los cristianos –católicos y otros– para examinar con toda franqueza y claridad los puntos señalados más arriba y los que se propusieran. Tal sínodo, que duraría tres años, se terminaría con una asamblea general –evitemos el término “concilio”– que sintetizara los resultados de esta investigación y sacara de ahí las conclusiones.

Termino, Santo Padre, pidiéndole perdón por mi franqueza y audacia y solicito vuestra paternal bendición. Permítame también decirle que vivo estos días en su compañía, gracias a su extraordinario libro “Jesús de Nazareth”, que es objeto de mi lectura espiritual y de meditación cotidiana.

Suyo afectísimo en el Señor,

P. Henri Boulad, s.j.

henriboulad@yahoo.com

Graz, 18 de julio de 2007

[Traducción de Maite Lesmes]

http://servicioskoinonia.org/logos/articulo.php?num=120

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