Efesios parte 8

3.   LA IGLESIA UN MISTERIO REVELADO (Pablo encargado de anunciarlo) 3:1-13:

Pablo suspende v.l su oración hasta el v.14;  abriendo un paréntesis, para hablar de este misterio que Dios reveló, y es la iglesia En este capítulo, dos veces la gracia Divina actuó en Pablo:

A.La gracia divina: Le Revelo este misterio 1-6

B. La gracia divina: Lo Comisionó para anunciarlo 7-13

A. La gracia divina: Revelo, le dio a conocer este misterio 1-6

a.v.1 Pablo estaba en prisión por Nerón, pero el se consideraba de Cristo

b. Los gentiles, a los que fue enviado a predicar, eran la causa de su prisión

c. v.2, la administración de esa gracia:

(1) Administración: oikonomia: esta palabra tiene dos alcances:

a. Mayordomía: por eso se trad. Administración, v.7 y 9 y ver en Col.1:15.

b. Comisión: 1 Co.9:17

(2) La Gracia esta relacionada con la comisión a su apostolado Ro.1:5

d. v. 3 y 4 esta revelación, (2a Pe. 1:21) es obra del Esp. Sto.

e. v.5 y 6 este misterio es ” el mist. de Cristo” (Ef.l:6; Col.1:26) cp. 1 Co.12:12, esto incluye:

(1) Los gentiles son coherederos Gal. 3:28, 29, con los judíos

(2) Formamos un mismo cuerpo

(3) Tenemos las mismas promesas

B. La gracia divina: lo comisionó para anunciarlo 7-13

a. v.7 haciéndolo su ministro (gr. diakonos: ayudante, alguien que sirve)

b. Por eso, el recibió como don (gr. doron: regalo)

c. Ese regalo fue dado según la operación del poder de Dios

(1) Energeian: aquí operación, en otras Vss. eficacia, vigorización.

(2) Dynamis: poder,

d. v.8 debe ser humilde ante tal regalo por que se considera inmeresedor, el sentido quiza es el de insignificante.

e. Inescrutables (gr. anexikhniáston: una pisa que no se pude seguir)

f. v.9: N.V.I.: Hacer entender; anunciarlo a todos, no debe excluir a nadie

g. Siendo la iglesia la encargada de dar a conocer el propósito de Dios en Cristo a las esferas celestiales v.10 y 11, “multiforme”: muy variada, muchos colores.

h.  v. 12 y 13, los anima en medio de su padecimiento, pues por la fe tenemos seguridad y libertad para estar delante de Dios.

(1) Parresian: Valor, libertad, ver en He.3:6; 4:16; 10:19 y 35

4. ORACIÓN PARA QUE LA PLENITUD DE DIOS HABITE EN ESTE PUEBLO 3:14-21:

A.  Retoma luego del paréntesis    el pensamiento de 3:1; y dobla sus rodillas en oración rogando que:

a. los fortalezca espiritualmente v.16, es una tarea del Espíritu

b. que Cristo ocupe el centro de nuestra vida, y es un acto de fe v.17 a

(1) El Hombre Interior

c. que el amor la.Cor 13 sea la base de nuestro crecimiento y la raíz de fijación firme   v.17 b

d. que así comprendamos v.18, las dimensiones de ese amor: anchura, longitud, profundidad, y altura. El conocimiento del Sr. es de carácter transformador, lo vemos también 2ª Cor.3:18,

e. V.19  que  conozcamos  (experimentemos)   el  amor  de  Cristo,  porque  excede  todo conocimiento intelectual

El propósito es que seamos llenos de su plenitud (gr. pléroma) v. 19b, a través de nuestras unión con Cristo (punto b-) ver Col. 2:9-10, porque compartimos su naturaleza divina.

Doxología:

a. Porque es poderoso para hacer “todas las cosas” abundantemente v.20

b. a través de ese mismo poder que actúa en nuestra vida v. 20b

c. en la iglesia el debe ser glorificado v.21

Efesios parte 6

III El pueblo nuevo de Dios

1. La condicion de la sociedad sin Jesucristo 2:11-12

2. La iglesia un nuevo pueblo en Cristo

3. La iglesia un misterio revelado (Pablo,lo da a conocer) 3:1-13

4. Oracion para que la plenitud de Dios habite en este pueblo 3:14-21

1. La Condición de la  sociedad sin Jesucristo. 2:11-12 (Antes: alejados)

A. No debemos olvidar como estábamos “portante, acordaos” v.11
B. Incircuncisos, sin privilegios ni promesa Gen. 17:9-14

  • Llamados: gr. lego: colocados

C. Gentiles, no éramos pueblo de Dios.    Dto. 7:6-8
D. Sin Cristo, sin el ungido, el enviado del cielo para mostrar el camino a Dios
E. Alejados: Jorís: aparte; en otras versiones: excluidos, sin ciudadanía, sin derechos,
Kelpers
F. Ajenos: Apolotrióo: apo: separado, alótrio: de otro, En inglés aliens; v.12 y 4:18 en la
parábola de Lc. 15 (se traduce perdidamente: alienado)

Marx usó la palabra alienación; es un vocablo muy util para explicar la alienacion del hombre con su Creador.

Pero mucho antes que Feuerbach y Marx, la Biblia habló de la alie­nación humana. Describe dos alienaciones, aun más radicales que la política y la económica. Una es la alienación de Dios nuestro Creador y la otra es la alienación unos de otros, con las demás criaturas. Nada es más deshumanizante que esta rotura de relaciones humanas funda­mentales. Es entonces que nos transformamos en extraños en un mun­do en el que deberíamos sentirnos como en casa, y en alienados en vez de ciudadanos.[0]

  • v.12 de la ciudadanía de Israel
  • 4:18 del la vida de Dios

La “Alienación” es en parte un sentido de insatisfacción por el estado de cosas y en parte un sentido de impotencia para cambiarlo. Este es un sentimiento generalizado en los países democráticos de Occidente y sería tonto que los cristianos lo ignorasen, afirma John Stott.[1]

En el Nuevo Testamento aparece sólo en estos dos versículos de Efe­sios, junto con el paralelo de Colosenses, para uno de ellos:

4:18       “ajenos (alienados) de la vida de Dios” (c£ Col.l:20,21)

2:12       “alejados (alienados) de la ciudadanía de Israel” [2]

G. Sin esperanza, no tenían seguridad
H. Sin Dios, ateos, o sin conocer el camino a Dios pese a los muchos dioses que tenían.

  • En el mundo, cosmos, no aión.

Es casi imposible para nosotros, casi a fines del siglo veinte d.C., formarnos la idea de aquellos días en que la humanidad estaba profundamente dividida entre judíos y gentiles. La Biblia comienza con una clara declaración de la unidad del género humano. Pero después de la caída y del diluvio, encontramos los orígenes de la división y separación humanas. Pareciera que Dios mismo contribuyó al proceso eligiendo a Israel entre todas las naciones para que fuera su pueblo “santo” o “especial”. Pero necesita­mos recordar que al llamar a Abraham, le prometió bendecir a todas las familias de la tierra a través de su posteridad; al elegir a Israel lo hizo para que fuera una luz para las naciones. La tragedia es que Israel olvidó su vocación, cambió su privilegio en favoritismo y terminó por despreciar y hasta detestar a los paganos, considerándolos como “pe­rros”.

Williarn Barclay nos ayuda a sentir la alienación entre las dos comunidades, y la hostilidad profundamente arraigada entre ellos, es­pecialmente del lado judío. Escribe:

“El judío abrigaba un enorme desprecio por el gentil. Los gentiles, decían, habían sido creados por Dios para ser combustible para el fuego del infierno. Dios sólo amaba a Israel de entre todas las na­ciones que había hecho. … Ni siquiera estaba permitido ayudar a dar luz a una madre gentil: pues sería simplemente traer al mundo un gentil más. Antes de la venida de Cristo los gentiles eran objeto de desprecio para los judíos. Las barreras que los dividían eran infranqueables. Si un judío o una judía se casaba con un gentil, se llevaba a cabo el funeral del joven (o de la joven) judío. Tal contacto con el gentil equivalía a la muerte”.[3]

El símbolo más conocido de esta doble alienación gentil, de Dios y de Israel como pueblo de Dios, era la así llamada “pared intermedia de separación” (v.!4,VRV) o “muro de enemistad” (VP). Era un rasgo notable del magnífico templo construido en Jerusalén por Heredes el Grande. El edificio mismo del templo estaba construido sobre una plataforma elevada. A su alrededor se levantaba el atrio de los sacer­dotes. Al oriente de éste estaba el atrio de Israel, y más hacia el este el atrio de las mujeres. Estos tres atrios, para los sacerdotes, los hom­bres laicos y las mujeres laicas de Israel respectivamente, estaban todos en la misma elevación que el edificio del templo. Desde ese nivel se descendía cinco escalones a una plataforma amurallada, y luego, al otro lado de la pared, otros catorce escalones hacia otra pared, detrás de la cual estaba el atrio exterior para los gentiles. Era un atrio espacioso que se extendía alrededor del templo y sus atrios interiores. Desde cualquier lugar de él los gentiles podían mirar y ver el templo, pero no se les permitía aproximarse. Estaban separados de él por la pared circular, que era una barricada de piedra de un metro y medio de espesor sobre la cual se exhibían espaciadamente, notas de advertencia en griego y latín. No decían, en efecto: “Los que pasen serán enjuiciados” sino “Los que pasen serán ejecutados”.

Josefo, el famoso historiador judío, describe esta barricada en sus dos libros. En Antigüedades escribe que el templo estaba

“rodeado de una pared divisoria de piedra, con una inscripción que prohibía a cual­quier extranjero entrar bajo pena de muerte”.[4]

En sus Guerras de los judíos es un poco más explícito. “Había”, escribe,

“una separación hecha de piedra a su alrededor, cuya altura era de tres codos. Su con­strucción era muy elegante; sobre ella había pilares a igual distancia unos de otros, donde estaba inscripta la ley de pureza, en griego y en letras romanas, que decía: ‘ningún extranjero debe entrar a este santua­rio’ “.[5]

Durante los últimos cien años o más, se han descubierto dos de las inscripciones griegas, una en 1871 y la otra en 1935. La primera, exhibida en un museo de Estambul, es una plancha blanca de piedra caliza que mide casi un metro de largo. Sus palabras exactas son:

“Nin­gún extranjero puede atravesar la barrera y los aledaños alrededor del templo. Cualquiera que sea sorprendido haciéndolo tendrá que cul­parse a sí mismo por su muerte”.

Pablo sabía todo esto por su expe­riencia personal. Sólo habían pasado tres años desde que un grupo de judíos furiosos, que pensaba que había llevado a un gentil al templo casi lo lincha. Curiosamente, era un efesio llamado Trófimo.

Este es el trasfondo histórico, social, y religioso de Efesios 2. Aunque todos los seres humanos están alienados de Dios por el peca­do, los gentiles también estaban alienados del pueblo de Dios. Y aun peor que esta doble alienación (de la cual la pared del templo era un símbolo) era la “enemistad” u “hostilidad” activa (echthra) que afloraba constantemente: la enemistad entre el hombre y Dios, y la enemistad entre gentiles y judíos.

El gran tema de Efesios 2 es que Jesucristo ha destruido ambas enemistades. Ambas se mencionan en la segunda mitad del capítulo, aunque en orden inverso:

versículo 14       “él… de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación (echthra) “.

versículo 16       “y . . . reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades (echthra) “.

Junto con la abolición de estas dos enemistades Jesús ha podido crear una sociedad nueva, en realidad una humanidad nueva, en la cual la alienación ha dejado lugar a la reconciliación, y la hostilidad a la paz. Y esta nueva unidad humana en Cristo es la prenda y el anticipo de aquella unidad final bajo la cabeza de Cristo, a la que Pablo ya ha mirado con esperanza en 1:10.

Notas

0 J.Stott, La Nueva Humanidad – El mensaje de Efesios, ed. Certeza

1 Ibid

2 Ibid

3 Ibid

4 Ibid

5 Ibid

6 Ibid

Efesios parte 5

LA PERSONA ES NUEVA EN CRISTO, solo por gracia, cap. 2:1-10:

A. Nuestra situación anterior 2:1-3

B. Nuestra situación luego de conocer a Cristo 2:4-10

A.Nuestra situación anterior: 2:1-3

a. Espiritualmente muertos (Sgo. 2:26), la evidencia de ello: delitos y pecados

  • “muertos en delitos y pecados”

Raul C.Yoccou explica respecto a esto que

Según la Biblia muerto está quien teniendo un cuerpo vivo posee un alma muerta. El tal está insensible, sin percepción alguna, inmóvil en cuanto a la fe. El muerto tiene su mente en tinieblas (Ef.4:19) y actúa como un sonámbulo (comp. Ef. 5:14; 1 Ts. 5:6).

El horror de la condición es de una magnitud tal que no hay quien entienda, ni quien busque a Dios (Ro. 3:11). Esta muerte es “en delitos y pecados”, como si fueran un ataúd inmenso, una fosa insa­ciable que atrapa y retiene para siempre.

Fue el mejor modo que encontró Pablo para describir la manera en que nos encontrábamos sujetos al reino de las tinieblas. Las palabras “delitos y pecados”, que en otras oportunidades aparecen se­paradas, aquí están juntas para describir el climax del estado de muerte.

“Delito” en castellano es sinónimo de culpa o ilegalidad, y es la traducción del griego paráptoma que se usa en el Nuevo Tes­tamento más de veinte veces y se traduce con cinco palabras fun­damentales: pecados, transgresiones, faltas, ofensas o delitos. El significado principal es “un desvío de las normas establecidas” tal como aparece en Ro. 5:15-20. Paráptoma es un acto ilegal (Mt. 6:14,15) pasible de muerte (Ro. 4:25).

“Pecado”, por otro lado, proviene del término griego hamartía, que significa originalmente “errar al blanco”. Aunque nos parezca que no alcanza a traducir en toda su magnitud el sentido bíblico, bien sabemos que el pecado trastoca de tal forma la voluntad de Dios que jamás damos en el blanco, y ni siquiera nos aproximamos a él (Ro. 5:12).

El pecado actúa en nuestro ser interior (Ro. 7:11, 14) ideando, promoviendo y defendiendo el mal. Así se producen los “pecados” que nos sepultan en la muerte espiritual (1 Ts. 2:16).[1]

b. La muerte física es consecuencia de la espiritual Gen 2:17

c. La muerte espiritual, es la separación de Dios Ro 3:23 y la falta de la vida de Dios Jn.14:6 y 1:4

d. Siguiendo la corriente (aión: curso, modo de tratar) v.2, la falta de vida espiritual somos incapaces de cambiar. Mundo, gr. kosmos: orden o lugar.

Raul Caballero Youccou explica que

“Andar de acuerdo a la corriente” es vivir aprobando el mal y sujetando el modo de pensar a prácticas y objetivos contrarios a la voluntad de Dios (Ro. 12:2), a fin de obtener algo pasajero y temporal (1 Co. 1:20; 6:16; Col. 2:8-10). Este texto realmente quiere decir: “andar en obediencia al ciclo (gr. aión) de este mundo”, donde aión no significa tanto longitud de tiempo corno la calidad de lo que ocurre en ese período.[2]

e. Obedeciendo a Satanás, el que no sigue al Señor no puede dejar de obedecer al Diablo, Ro.6:17 y He. 2:14

(1) El busca nuestro mal 1a Pe. 5 :8

(2) Todo creyente de luchar contra él y sus secuaces 6:12

f. Obedeciendo también v. 3 a la carne Gal 5: 19-20

g.Y también obedeciendo a los pensamientos (razonamientos) h.  Todos somos iguales ante Dios (vosotros v.l: gentiles) y nosotros v.S; judíos), y teníamos el mismo fin “hijos de ira” v.3

Raul, Caballero Youccou explica que

Decir, entonces, que los muertos andan de acuerdo con la “corriente” de este mundo, es mostrar que el reino de las tinieblas transmite órdenes en todas las direcciones, esclavizando a las almas sin que éstas tengan la más remota posibilidad de liberación.[3]

Y luego ilustra esto,diciendo que

Podríamos comparar al mundo con un gran campo de concentración donde es imposible traspasar los límites físicos ni modificar los espirituales. O también podría compararse a un gran desfile donde una persona guía y la masa de soldados lo sigue sin poder modificar ni sus actos ni su rumbo.[4]

h. La conducta:

  • anduvisteis en otro tiempo”

Parecería que ahora Pablo quería explicar con más detalles el significado de “muertos en delitos y pecados”. La primera carac­terística del muerto espiritual es su estilo de vida. El verbo “andar” se refiere a la manera de ser, de resolver los temas de la vida y las intenciones.[5]

O vivimos de acuerdo con la voluntad de Dios, o de acuerdo con la voluntad del diablo. Los que viven “siguiendo la corriente de este mundo”, lo hacen “de acuerdo al príncipe de la potestad del aire”.

Príncipe (gr. archón) significa gobernante o magistrado, y es utilizado muy ampliamente en el Nuevo Testamento.[6] Al hablar del diablo como “príncipe de este mundo”( el Señor Jesús se limitó a mostrar que estaba derrotado antes de comenzar la gran batalla (He. 2:14-15). En cambio Pablo dice aquí que es el “príncipe de la potestad del aire”, la principal autoridad en el reino de las tinieblas.[7]

Su poder sobrehumano es tan grande que sólo el Señor Jesucristo pudo vencerlo. El diablo preside sus ejércitos de demonios y trabaja en los hijos de desobediencia tratando de ensanchar su imperio, sometiendo y tiranizando a sus subditos hasta que todos perezcan en la destrucción eterna.[8]

Este “espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” en los evangelios aparece como “espíritu inmundo”,5 y posteriormente como “espíritus malos” [9] o “espíritus engañadores”.[10] Son todos administradores de maldad que, a las órdenes del diablo, fomentan el pecado e intensifican la rebelión contra Dios.

El verbo “operar” (gr. energeó) significa “obrar en el interior.“[11] En consecuencia, la obra interior (Gá. 5:6; 2 Co. 1:6) se incentiva por la experiencia espiritual que nos transforma de gloria en gloria para honra del Señor (Fil. 2:13).

En represalia a la auténtica operación del Espíritu Santo, el enemigo monta su imitación tratando de interferir en los cristianos (Ro. 7:5; 2 Co. 11:3, 14-15), y manejando a sus subditos para satisfacer sus planes aberrantes.

El pasaje, que en su totalidad es difícil y necesitaría un estudio más cuidadoso a la luz del ambiente de su día y de las tendencias filosóficas que ya se insinuaban, nos muestra que toda persona no regenerada forma parte de los “hijos de desobediencia” y no puede transitar por el camino del bien por estar separada de Dios.

Es humanamente imposible salir de este imperio sin la redención de Cristo. En su testimonio a las autoridades (Hch. 26:15-18), Pablo usa el verbo librar cuando se refiere a salir de la potestad de Satanás.[12]

B. Nuestra situación luego de conocer a Cristo 2:4-10

a. UN MOTIVO: Nos dio vida ( gentiles y judíos) “pero” pese a nuestro estado anterior, de depravación nos vivificó, y como la vida está en Cristo en nuestra unión “juntamente con El, esto se llama identificación con Cristo.

(1) Unidos en su muerte:

  • Ro.6:8-10, somos libres del poder del pecado.
  • Gal.5:24, somos libres del poder de la carne.
  • Col.2:20, somos libres del poder del mundo ( corriente).

(2) Unidos en su resurrección:

a Ef.2:6    nos coloca en lugares celestiales (posición) garantizándonos nuestras bendiciones presentes y nuestro lugar futuro a   2a Pe. 1:2-4   al ser participantes de su naturaleza estamos capacitados para vivir una vida de victoria

b. UN MÉTODO: Nos salva por gracia v.5

(1) Porque es un Dios de amor v4., y al salvarnos lo manifiesta antes de la creación ( 1:4) y luego en la Cruz Jn 4:10

(2) Su amor hizo derramar su rica misericordia (Sal. 103:8-11)

(3) Con el propósito de v. 7 mostrar por la eternidad futura “las   abundantes riquezas de su gracia” a través nuestro.

cUNA META: Nos manifiesta su origen, v.7-8. La salvación es obra exclusivamente divina:

(1) El cristiano no es salvo por fe (causa) sino “mediante la fe”

(2) No hay obra ni mérito humano v.9.

(3) Aun la fe es don de Dios v.8 ( en el pasaje no se refiere a la salvación, sino a que las tres cosas dadas por Dios, y “touto”esto)

d.   UNA  MISIÓN:  v. 10.

Sal.    100:3,   creados

(1) Somos   v.10   hechura,   gr.   poiema:   poema   ver   en   el 1a Pe. 1:3 y 23 y 2a Cor 5:17 (nos diseñó).

  • En Ro.1:20: el mundo es su “poiema” (hechura). a   Creados “de nuevo”, gr. kaine, nuevo en función.

(2) Para buenas obras v.10:

  • Capacitándonos para hacerlas por la naturaleza divina
  • Dejándonos ejemplo de cómo hacerlas 1a Pe.2:21
  • Teniendo una conducta consecuente con lo que somos.

En la carta Dios nos revela 4 propósitos en la salvación:

(1) Ser santos y sin mancha, 1:4.

(2) Su gloria, 1:6.

(3) Señalar a los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia, 2:7.

(4) Servirle, preparando buenas obras para cada uno de nosotros, 2,10.

Notas

  • [1]. Raul C.Youccou, Efesios – Comentario Biblico del Continente Nuevo,pag. 90 -913 ed. Unilit
  • [2] Ibid
  • [3] Ibid
  • [4] Ibid
  • [5] Ibid
  • [6] Leemos de los “principales sacerdotes” miembros del Sanedrín (Lc. 14:1; 23:13) de las sinagogas (Mt. 9:18), así como de los “jueces y magistrados” (Hch. 16:19; Ro. 13:3). También dice que el Señor Jesús es el “Príncipe de los reyes de la tierra” (Ap. 1:5)., cit en Ibid
  • [7] Jn. 12:31; 14:30; 16:11
  • [8] Ibid
  • [9] Ibid
  • [10] Ibid
  • [11] Ibid
  • [12] Ibid

Colosenses 1:20 parte 2

Colosenses 1:20

“Todos”

Con la mayor naturalidad, después de presentar a Cristo como Dueño del Universo, el apóstol lo presenta como Cabeza de la Iglesia (v. 18): «Y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, y él es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia.»

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COLOSENSES

COLOSENSES

Introducción

LA IGLESIA DE COLOSAS

Colosas era una ciudad pequeña y de poca importancia en los tiempos romanos (una “pequeña ciudad”, según un escritor contemporáneo, Strabo), aunque disponía de una próspera producción lanera en los siglos V y IV a. de J.C.a. de J.C. Antes de Jesucristo Estaba situada en el valle del río Lico, a unos 160 km.km. Kilómetro(s) al este de Efeso, y junto con Laodicea y Hierápolis pertenecían a la provincia romana de Asia.

Colosenses 1:20 Parte 1

Colosenses 1:20 Parte 1

Col 1:20  y por medio de El reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz, por medio de El, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos.

1.- Que reconciliacion es esta?

2.- Cuales son todas las cosas?

3.- Cuales son esas cosas de los cielos y de la tierra?
4.Conclución

Colosenses 1:20

  • La Biblia de las Américas (© 1997 Lockman)

y por medio de El reconciliar todas las cosas consigo, habiendo hecho la paz por medio de la sangre de su cruz, por medio de El, repito, ya sean las que están en la tierra o las que están en los cielos.

COLOSENSES – “EL CRISTO PREEMINENTE EN TODO”

COLOSENSES

“EL CRISTO PREEMINENTE EN TODO”

Luís Alejandro Zepeda Mir

Iglesia de Cristo de Santiago Norte
Avenida Inglaterra No. 1501 (con Marurí) – Independencia
Santiago, Chile.

Completo (75 páginas tamaño carta)

– Parte 1 . Colosenses 1:1-12. (Trece páginas)

– Parte 2 . Colosenses 1:13-23. (Cuatro páginas)

– Parte 3 . Colosenses 1:24 – 2:7. (Cinco páginas)

– Parte 4 . Colosenses 2:8-23. (Nueve páginas)

– Parte 5 . Colosenses 3:1-17. (Doce páginas)

– Parte 6 . Colosenses 3:18-20. (Trece páginas)

– Parte 7 . Colosenses 3:21 – 4:6. (Trece páginas)

– Parte 8. Colosenses 4:7-18. (Seis páginas)

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