Líderes de Ejército de Salvación instan en Convención Mundial a luchar contra la trata de personas

Líderes de Ejército de Salvación instan en Convención Mundial a luchar contra la trata de personas

Clifton, resaltó ante los delegados que asistieron a la Convención de Mundial de Jóvenes del Ejército de Salvación, que el mal de la trata de personas es extremadamente complejo de combatir, porque se mezcla con una gran variedad de industrias, incluyendo la pornografía y los clubs de sexo.

Suecia | Martes 27 de Julio, 2010 |

Por Nínro Ruíz Peña | (NoticiaCristiana.com).


Helen Clifton, presidenta de la división de mujeres de los Ministerios del Ejército de Salvación instó a los más de 1 000 jóvenes líderes a unirse a la lucha contra la trata de personas, y recordándoles participar en el próximo día de oración por las víctimas del comercio sexual de mujeres.
Clifton, resaltó ante los delegados que asistieron a la Convención de Mundial de Jóvenes del Ejército de Salvación, que el mal de la trata de personas es extremadamente complejo de combatir porque se mezcla con una gran variedad de industrias, incluyendo la pornografía y los clubs de sexo.

“Ser más sabios y mejor formados, sin perder la pasión por los que han perdido su inocencia y sucumbido ante una vida triste y solitaria”, destacó Clifton añadiendo que esto “implica la prevención, el enjuiciamiento, la protección y la oración”.
Clifton, recordó a los delegados la llamada que hizo el general Shaw Clifton -líder internacional del Ejército de Salvación-, a orar este 26 de septiembre por las víctimas que sufren la esclavitud del comercio sexual puesto que esta organización hasta involucrada en esta lucha desde hace 145 años. Esta vez la Convención Mundial de la Juventud, se realizó en Estocolmo, Suecia.
F: Christian Post

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Inglaterra: Movimiento cristiano combate el tráfico humano

Inglaterra: Movimiento cristiano combate el tráfico humano

By Peter Wooding | cbn.com
Manchester, Inglaterra
Tuesday, July 27, 2010

MANCHESTER. En el Reino Unido los creyentes se están oponiendo con firmeza a la esclavitud sexual de menores, entre ellos, un joven líder de un ministerio cristiano, ha desafiado a la Iglesia para que haga algo por ayudar a las víctimas.

“Esperanza de Justicia” es un un movimiento cristiano en Inglaterra, que combate el tráfico humano rescatando niñas de una de las peores formas de esclavitud moderna.

La organización denunció que niñas de hasta tres años han sido traficadas a Inglaterra desde países como China y Nigeria para actividades sexuales, drogas y esclavitud doméstica. La situación empeora pues en dos años hubo un aumento del 50 por ciento en tráfico infantil.

Lucha contra el tráfico infantil: sus inicios

El fundador de “Esperanza de Justicia”, Ben Cooley organizó un evento en Manchester para equipar a la iglesia europea en el combate al tráfico humano.

Cooley dice que empezó esta iniciativa tras escuchar el ruego de gente traficada alrededor del mundo y se sintió impulsado a ayudar.

“Me horrorizó saber que era el crimen de más rápido crecimiento, mucho más grande que nunca, así que como cualquier joven cristiano pensé: ¡hey la iglesia debe saber esto!”, agrega Cooley.

El joven también subraya la trágica historia de niños que han rescatado de circunstancias terribles. Entre ellas Emily, quien comenta su experiencia: “A veces estaba en el hotel varios días esperando que llegaran los tipos… algunos preguntaban qué edad tenía yo y algunos preguntaban si tenían a alguien menor… eran realmente enfermos… El controlaba mis movimientos, yo temía lo que me hiciera si escapaba… el arruinó mi vida… mi nombre es Emily… soy una víctima del tráfico infantil…”

Niñez maltratada

“Lo más duro del trabajo que hacemos es no poder rescatarlos cuando vamos a estos lugares oscuros, mal olientes y ves los ojos de estas niñas y sabemos que hoy no es su día. Pero el gozo más grande es cuando vemos sus ojos al ser capaces de darles libertad, cuando podemos devolverles la esperanza y traerlas a una nueva vida”, comenta Cooley.

El principal orador del evento fue el defensor de derechos humanos, Tony Campolo, quien subrayó la urgencia de luchar por la justicia de estas niñas vulnerables.

“Es impresionante. Creo que la mayoría no sabe que hay más gente esclavizada hoy día que en cualquier otro tiempo. Dicen que unas mil personas son importadas a Estados Unidos para ser esclavos sexuales”, añade.

Campolo espera que la Iglesia responda a su desafío y se pare en la brecha contra el tráfico humano, esperando que regresen a sus iglesias y comiencen a sensibilizar a su gente por medio de comités para tratar este asunto.

Mientras los asistentes salen del evento inspirados y desafiados a hacer la diferencia, los organizadores siguen determinados a seguir rescatando víctimas de la esclavitud moderna.

El Derecho de Guerra

El Derecho de Guerra
Publicado por Hilda el 17 de Marzo de 2010


Es indiscutible el derecho de los pueblos a la paz, pero… ¿Existe un derecho a hacer la guerra o a defenderse de ella? El segundo caso nos parece más justificado, pues tendría relación con el derecho de defensa propia ejercida a nivel individual. Pasaremos a analizar los casos.

La guerra implica violencia y destrucción para solucionar los conflictos internacionales. Fue muy común reconocer a la guerra como un derecho no solo de defensa sino de conquista en los primeros años de la historia de la humanidad, comenzando a usarse la calificación de guerras justas e injustas a partir del advenimiento del cristianismo, aunque esta connotación dependía muchas veces de factores subjetivos, como el concepto de “Guerra Santa”.

San Agustín justificaba la guerra para evitar un mal mayor, si tenía fines nobles, si fuera inspirada por sentimientos ajenos a la venganza y al odio; y debía ser declarada por una autoridad legítima. La “Summa Teológica” de Santo Tomás de Aquino resume las condiciones que debe tener una guerra para ser llamada justa: hacerse con causa justificada, intención recta (para evitar el mal y buscar el bien) y autoridad legal que la declare, pues ningún particular podría hacerlo).

En el siglo XVI el concepto de la guerra justa fue desarrollado por Francisco de Vitoria, monje dominico (1483-1546) desconociendo la licitud de las guerras de religión o por ambiciones territoriales. Solo consideró justa una guerra, si era para responder a una injuria, y en forma proporcional a ella.

La Primera Guerra Mundial demandó la necesidad de un gran pacto internacional ara evitar las guerras, elaborándose en 1919, el Pacto de la Sociedad de las Naciones, para determinar cuando una guerra sería justa o injusta, según el caso.

Luego del fracaso de la Sociedad de las Naciones, el estallido de la Segunda Guerra Mundial, y la creación de la ONU, la paz y la seguridad internacional se establecieron como prioridades, aunque no se desterró la posibilidad de guerra para resolver conflictos, pero con existencia de prohibiciones para el uso de ciertas armas, como las químicas o biológicas. El 14 de febrero de 1967 se firmó el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares en América Latina.

La Carta de las Naciones Unidas (26 de junio de 1945) prohibió en las relaciones internacionales el uso de la fuerza, salvo el caso de legítima defensa, amenaza o quebrantamiento de la paz o actos de agresión, los que serán determinados por el Consejo de Seguridad de la ONU, el que tratará por todos los medios pacíficos de solucionar el conflicto, usándose la fuerza solo en casos extremos.

El Derecho Internacional fija límites como necesidad de declaración formal, la agresión no indiscriminada, el no ataque a civiles, etcétera (Convenciones de Ginebra de 1949 y de La Haya).

LOS QUE RENUNCIAN AL CATOLICISMO,Creer o apostatar

LOS QUE RENUNCIAN AL CATOLICISMO

Creer o apostatar

Dibujo

Ateos, agnósticos y creyentes que no se sienten parte de la Iglesia impulsan una campaña para dejar de figurar como cristianos. Nuevas formas de pensar la relación entre la religión y el Estado.

Según la Iglesia, todos, incluida esa inmensa mayoría que ingresa a las filas de la institución antes de aprender a decir mamá, se pronuncian en contra del aborto, las células madre, las relaciones sexuales prematrimoniales y la homosexualidad, creen en la resurrección de Cristo, la Santísima Trinidad, y hacen un llamado a la paz social.

Porque, independientemente de lo que decida cuando pueda hacerlo, cada bautizado es considerado por la institución como un nuevo miembro que pertenece y defiende las ideas del catolicismo. Si bien un trabajo del Conicet muestra que el 71% de los argentinos cree que son los hijos e hijas los que deben elegir su propia religión, los registros de la Iglesia parecen demostrar que, en la práctica, esto no sucede.

A diferencia de la gran mayoría, Paola Raffetta pudo «decidir libremente» pertenecer a la Iglesia Católica a los 9 años. Influida por el «ala conservadora de la familia», según su propia definición, pensó que si no se bautizaba no iba a poder convertirse en presidenta de la Nación y optó por entrar a las filas de los fieles de las sagradas escrituras. Sin embargo, reconoce que su relación con la institución que la representaba «siempre fue como la de la mayor parte de los bautizados, que sólo se acercan para algunos bautismos, bodas o funerales».

Con más razones y libertades que en aquella infancia, a sus 34 años Paola es parte de una campaña nacional que realiza la primera apostasía colectiva; un llamado a todos aquellos que pertenecen a la Iglesia Católica aunque no quieran pertenecer. «Tiene que ver con expresar que la Iglesia no nos representa, y que no somos corderos, sino ciudadanos con libertad de conciencia garantizada por la Constitución, que repudiamos su intromisión para coartar los derechos que la ley nos concede y su trato discrimínatorio con quienes viven por fuera de sus doctrinas», cuenta en una charla con Acción. Cuando decidió apostatar, su familia le  sugirió que se cuidara. “Decían que la iglesia es una institución muy poderoso.

Sin embargo, reconoce  contar con el apoyo de todos, incluso de quienes no adhieren. No ocurrió lo mismo en el  ámbito laboral, ya que como consecuencia de su participación en la campaña, fue despedida de la Universidad del Salvador, donde se desempeñaba como docente. Para Ariadna Lama no fue sencillo. «Cuando nació mi hijo  Manuel empezaron las presiones familiares para bautizarlo, sin importarles que su padre y yo no estamos casados. Imagínate, cuando decidí apostatar, lo primero que me dijo mi mama fue que no le hiciera tener problemas con la Iglesia, recuerda, y admite ignorar porque en su familia nadie se casa pero todos bautizan a sus hijos.

Un mundo sin Dios

Las razones de la iniciativa «No en mi nombre» son diversas, Andres Miñones tuvo al  nacer la misma suerte que Paola y decidió bautizarse cuando cumplió ocho años. «No tenía ni la menor idea de que era eso, pero quería ser como el resto» reconoce y recuerda que el quiebre en su cabeza de dio, cuando se disparó su interés por la Astronomía. «Empecé a leer divulgadores que describían un universo sin Dios y luego plantearme si la hipótesis Dios encajaba en el mundo que veo; paralelamente volvía la  democracia en el 83 y salía a la luz la complicidad de la cúpula de la Iglesia con la dictadura militar, y así dejé de creer en Dios en la Iglesia».

Para él, la idea de la apostasía tiene varias justificaciones. «Para empezar la coherencía; si no soy católico tiene que haber un registro que diga que lo soy. Imagínate que te afilias a la UCR y un día ya no te sentís identificado con ese partido político. ¿No es razonable informar que uno desea dejar de pertenecer? Si es lógico darse de baja cuando uno no sea de una institución, me parece razonable cuando uno definitivamente la  repudia», ejemplifica Andrés para exponer el principal motivo. Los apóstatas se identifican por pertenecer a diversos sectores sociales que comparten la defensa de muchos derechos que la lglesia niega. El trámite sirve para que quien lo realice deje de figurar como miembro de la Iglesia Católica Apostólica Romana. De este modo la institución no hablará más en su nombre cada vez que se pronuncie.

Una razón fundamental que aparece en todos los relatos es el poder de representación que se jacta de tener la Iglesia Católica al utilizar la cantidad de bautismos para medir la cantidad de católicos del país. Esos números son los que incrementan el poder y el financiamiento de esa institución; los que le sirven para mostrarse como la religión oficial de la Nación y le confieren una participación activa en las decisiones políticas.

Desde esta perspectiva, es aun mas claro el grado de disputa política que adquiere la convocatoria al buscar deslegitimar a la institución religiosa que mayor nivel de representatividad se adjudica, pero que no es del todo clara al demostrar, con datos, esta representatividad. Un ejemplo se dio en 2007. Cuando se anunció que la cantidad de musulmanes en el mundo superaba a la de católicos, el secretario del Pontificio Consejo para el diálogo interreligioso, Félix Machado, afirmó en el diario La Prensa que «la Iglesia Católica sí puede contar con datos precisos y sin márgenes de error, porque en cada parroquia, incluso la más pequeña, o en cualquier lugar perdido del mundo, existe un acta de los bautizados». En la misma línea, el Arzobispado de Buenos Aires afirmó que «entre 1993 y 1997 aumentó un 10% la cantidad de bautismos, primeras comuniones y confirmaciones».

El dilema es que no hay otra fuente de inforrmación que no sea la propia Iglesia, porque la creencia religiosa es considerada una «información sensible» y no se revela. Las únicas referencias a estos datos se obtienen del Anuario Pontificio, una publicación de sólo 10.000 ejemplares anuales que se distribuye en todo el mundo, y a la Argentina sólo llegan dos sin acceso para consultas. El poder de la información, claro está, queda bajo el manto sagrado, no se indaga; durante el siglo XX, sólo en dos oportunidades se registró la identidad religiosa de los argentinos mediante los censos de 1947 y 1960.

Fue esa falta de datos estadísticos la que motivó a los investigadores del área Sociedad, Cultura y Religión del Centro de Estudios e Investigaciones Laborales del Conicet, a realizar, junto con las universidades nacionales de Rosario y Santiago del Estero, la Primera Encuesta sobre Creencias y Actitudes Religiosas de la población mayor de 18 años residente en la Argentina. En el resultado de ese trabajo se observa que el 76% de quienes se definieron como católicos afirma concurrir poco o nunca a lugares de culto y sólo el 23% participa frecuentemente de las ceremonias. Y cuando se revelan los modos de vivir la religión, el porcentaje de quienes dicen relacionarse con Dios por su propia cuenta, en todas las regiones, supera la mitad de la población. El «ser religioso a mi manera» o «me relaciono con Dios sin intermediarios» son frases que resumen las formas de vivir la religión en buena parte de la sociedad argentina contemporánea. «Se puede decir que estamos frente a procesos complejos de desinstitucionalización religiosa, de individuación y recomposición de las creencias», sostiene el doctor en sociología Fortunato Mallimaci, coordinador e investigador principal del área.

La interpretación del mundo

Por su parte, la socióloga Verónica Giménez  Beliveau -miembro del equipo de investigación-  cree que aunque las instituciones religiosas que regulaban el campo de las creencias perdieron su influencia sobre la vida díaria de los fieles, esta pérdida de regulación no se traduce en una pérdida definitiva de presencia social. «El poder de la Iglesia no surge de ese 76% que se define católico porque no tiene control sobre ellos, ni sobre lo que piensan ni sobre lo que hacen en su esfera privada, no pueden controlar qué votan, y en las urnas ese poder nunca aparece legitimado», analiza Giménez, y aunque sostiene que esa descomposición «tiene que ver con que dentro de la institución hay una diversidad muy grande, el rol hegemónico que desde el año 1930 le otorga el Estado argentino sigue vigente, imponiendo sus propias claves de interpretación del mundo».

Un sustento y también un desafío para quienes convocan a la apostasía colectiva es que la pertenencia al credo católico se presenta más como una tradición que como una elección meditada con pleno conocimiento del tema; está tan arraigada a la vida pública que se muestra naturalizada. «La inmensa mayoría de la gente se declara católica, aunque hace todo lo contrario de lo que la Iglesia dice, y no ven contradicción en esto; parejas que conviven sin casarse, divorcios, relaciones sexuales con preservativos, educación sexual, son algunos de los temas que la gente vive con normalidad aun cuando suscriben a una religión que los penaliza», reflexiona Andrés al describir la cotidianidad del católico contemporáneo sin poder comprenderla. «Estamos invitando a que piensen en eso y proponiendo el debate», anuncia.

Para el sociólogo Luis Donatello, otro investigador del área Sociedad, Cultura y Religión,  «si bien la Iglesia padece del descreimiento general de todas las instituciones en la Argentina, es la menos perjudicada, porque el espacio religioso posee una gran capacidad de legitimación para políticos y empresarios; además de ser uno de los pocos ámbitos que preserva los lazos sociales en distintos niveles y que forma gente para la acción». Es a través de las múltiples escuelas y universidades eclesiásticas, en la formación de dirigentes políticos, sociales, managers de empresas y hasta científicos donde Donatello centra el sustento de la religión católica; «es difícil encontrar organizaciones que posean tal capacidad de formación», sostiene al ser consultado por Acción.

Es en esa relación entre el Estado y la Iglesia donde pretende interceder esta apostasía, que deja de ser un trámite personal para convertirse en una acción colectiva. Al ser interrogado por los resultados, Andrés sostuvo: «Nunca fue un objetivo el número, porque entendemos que lo importante es plantear un debate inexistente pero necesario porque en la práctica hace tiempo la sociedad es cada vez menos como la Iglesia quiere, y nuestra propuesta simplemente lo sincera. Sabemos que la inercia de la tradición no se rompe de un día para el otro, pero queremos aportar nuestra parte a ese proceso».

Laura Caniggia

PAOLARAFFETTA

«Fue un despido discriminatorio»

Para Paola Raffeta, el derecho a elegir libremente promoviendo la apostasía colectiva le costó otro derecho: el derecho al trabajo.

Como consecuencia directa de su participación en la campaña que organizaba a quienes no se sentían representados por la Iglesia Católica y pedían ser borrados de sus registros, la Universidad del Salvador (USAL) la echó de su cargo de docente de Historia Persa, materia que a nivel sudamericano solo es dictada en la carrera de Estudios Orientales de la USAL.

La USAL hizo valer un punto del reglamento docente que jamás aplica, escudándose en que mis ideas no congenian con la de la universidad y apelando a una supuesta integridad moral de los docentes, explica y sostiene que si hicieran cumplir ese punto tendrían que echar a la mayor parte del cuerpo docente. Cuando pidió explicaciones,los directivos argumentaron que ella estaba discriminando a los cristianos al promover la apostasía.

«El problema que no toleran la disidencia»,argumenta.

Al analizar la validez de la fundamentación de la USAL aparece un conflicto legal, ya que ninguna ley inferior puede ir en contra de una superior. En este caso, la reglamentación por la cual realizan el despido contradice a la Ley de Contrato de Trabajo. «Yo considero que es discriminatorio y, por lo tanto inconstitucional», sentencia Raffeta y confiesa que ya inició acciones «para reclamar lo que corres ponde.

«Voy a hacer que cumplan con todos los derechos laborales que me negaron; con el pago de asignaciones familiares,vaciones y por trabajo en negro,me tienen que compensar por despido incriminatorio», sostiene.

Revista Acción,”En defensa del cooperativismo y del país”, I quincena de junio de 2009,Bs.As.,Año XIV,Nº 1027,p.16-17

Un cristiano ex-líder del «Jemer Rojo» arriesga su vida confesando toda la verdad

Un cristiano ex-líder del «Jemer Rojo» arriesga su vida confesando toda la verdad

 

CAMBOYA, 31/07/2006 (F.Libertas/ACPress.net)

El pasado viernes 20 de junio moría “el carnicero” de los Jemeres Rojos, Ta Mok. Era un anciano enfermo de unos 80 años. Durante el sanguinario régimen comunista de 1975 a 1979 supervisó y firmó cientos de purgas y masacres en la población civil. Cuando los Jemeres fueron forzados a retirarse a zonas inaccesibles del país, quitó el poder a Pol Pot, el otrora todopoderoso líder, y lo mantuvo prisionero. Fue cautivado en 1999 y esperaba ser juzgado por sus crímenes, declarándose inocente y descargando toda la responsabilidad sobre el difunto Pol Pot.   

Ahora, el alto cargo más importante del antiguo Jemer rojo para dar luz a la época de las matanzas es Kang Kek Ieu, conocido entonces como Duch. Hoy está prisionero, admite sus crímenes y quiere colaborar. El antiguo militante maoísta hace ya años que es un cristiano evangélico fervoroso y consciente de su culpa, aunque afirma que ha recibido el perdón de Jesús. Tiene 64 años.   

GENOCIDIO SIN LÍMITES 
Duch fue jefe de la policía política interna y responsable de Tuol Sleng, también llamada, S-21, una antigua escuela de Phnom Penh que el Jemer Rojo utilizó como centro de detención y tortura. Los presos eran en su mayoría miembros del Partido Comunista acusados de traición y de ser agentes enemigos. Se los obligaba a confesar e implicar a otros y luego se los mataba, a ellos y sus familiares. En este centro estuvieron detenidas más de 12.000 personas, de las que sólo sobrevivieron siete. La firma y las instrucciones por escrito de Duch aparecen en numerosas órdenes de tortura y ejecución archivadas en S-21, que ahora es un museo. 

En Tuol Sleng muchos vigilantes eran niños y niñas de 10-15 años, seleccionados y entrenados por los Jemeres para esta función. Sus mentes jóvenes, no “contaminadas” por la vida anterior, eran ejemplo del nuevo ciudadano de la ideología de Pol Pot. A medida que cobraban conciencia de su poder y superioridad, ganaban una crueldad excepcional contra sus prisioneros. Hoy tienen unos cuarenta años, y están integrados en la sociedad camboyana. 

DE LAS TIENIEBLAS A LA LUZ 
Unos periodistas de Far Eastern Economic Review encontraron a Duch en 1999, después de 20 años de desaparición. Trabajaba como asistente médico en un campo de refugiados del American Refugee Committee en el norte de Camboya. Kang Kek Ieu reconoció -y así se publicó en la revista- haber participado en torturas, asesinatos y crímenes contra la humanidad y que estaba preparado para testificar contra otros líderes. También explicó que se había convertido al cristianismo evangélico, que era un cristiano renacido. 

Enseguida fue detenido y puesto bajo vigilancia, temiendo que su vida corriera peligro por lo que sabía. Entre los líderes de los que hablaría están personajes como el número dos de los jemeres, Nuon Chea, que actualmente vive libre, como otros jemeres que en su día se pasaron al bando gubernamental dejando la jungla y la guerrilla. Nuon Chea hoy es un ferviente budista. 

CONVERSIONES ENTRE LOS JEMERES 
La conversión de Duch es sincera. Fue hace años y desde entonces ha trabajado con los refugiados enfermos en los campos de desplazados. Según un artículo de The Observer, de 2004, al menos 2.000 jemeres rojos se han convertido al cristianismo evangélico. 

En las zonas que ocuparon durante decenios los jemeres como guerrilla han llegado misioneros evangélicos (muchos antiguos guerrilleros del Jemer Rojo) que predican a un tipo especial de hombre, a una gente que ve que el Jemer era un engaño, pero que hace 20 años que dejó el budismo tradicional y rompió con su familia. 

Es gente que necesita realmente empezar de nuevo, y en muchos casos arrastra un historial de horror, crímenes y culpa, que la religiosidad camboyana tradicional no puede purgar ni limpiar. Los misioneros evangélicos ponen películas sobre Jesús, ofrecen nacer de nuevo, dan clases de inglés y también prestan servicios sanitarios y financieros. Algunos de los conversos -como algunos post-comunistas en Occidente- aún no ven con claridad la maldad del Jemer Rojo y ponen en duda las cifras espantosas del genocidio. Otros se sienten muy arrepentidos. 

Lun Lung, de 51 años, que era guardaespaldas personal de un líder jemer, llegó luego a ser propagandista del régimen, incitando al odio y la sangre desde la radio. Hace pocos años se bautizó testificando su fe en Cristo y ahora dirige la radio Pailin, incluyendo un programa cristiano que habla de “las cosas que hace Dios”. Según una noticia de AsiaNews del 2004, no hay conversos católicos entre los ex-jemeres ni presencia católica en la zona. 

Fuente: Forum Libertas. Redacción: ACPress.net

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Conferencia del cardenal Bertone en Madrid sobre Derechos Humanos

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Texto íntegro del secretario de Estado de Benedicto XVI

MADRID, jueves 5 de febrero de 2009 (ZENIT.org).- En la sección de documentos de la página web de ZENIT es posible leer el texto íntegro de la conferencia pronunciada este jueves por el cardenal Tarsicio Bertone, secretario de Estado de Benedicto XVI, en la sede de la Conferencia Episcopal Española con el título “Los Derechos Humanos en el Magisterio de Benedicto XVI”.

En la misma sección, también puede leerse la introducción a la conferencia que pronunció el cardenal Antonio María Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Madrid (Cf. El compromiso de la Iglesia con los Derechos Humanos).

Derechos humanos – Comercio

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A pesar de que tanto la Declaración Universal de los Derechos Humanos como el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales ponen énfasis en la importancia del derecho al trabajo, pero ninguno de los documentos menciona explícitamente al comercio como mecanismo para asegurar este derecho fundamental. Y, sin embargo, el comercio tiene un importante rol en como generador de empleo. 113

Algunos expertos argumentan que el comercio es inherente a la naturaleza humana y que, cuando los gobiernos inhiben el comercio internacional, están indirectamente inhibiendo el derecho al trabajo y otros beneficios indirectos como el derecho a la educación que el aumento en empleo e inversión ayuda a conseguir. 114

Otros argumentan que la posibilidad de comerciar no afecta a todos de la misma manera- muchas veces, grupos marginados como pobres rurales, indígenas y mujeres tienen menos probabilidad de acceder a los beneficios del comercio. 115

Otros piensan que ya no son los individuos los que comercian sino las compañías y, por lo tanto, no puede garantizarse como derecho humano.[necesita cita] Además, tratando de agregar conceptos debajo del paraguas de lo que se considera derecho humano, puede diluir su importancia. Finalmente, es difícil definir el derecho al comercio como “justo”116 ya que todos los régimenes crean “ganadores” y “perdedores” y cambiar las reglas sólo genera perdedores diferentes, no necesariamente menos. 117

Bibliografía 

  • Clavero, Bartolomé (1994). Derecho indígena y cultura constitucional en América. México: siglo veintiuno editores. ISBN 968-23-1946-3.
  • Fernández-Galiano, Antonio; de Castro Cid, Benito (1999). Lecciones de Teoría del Derecho y Derecho Natural. Madrid: Universitas. ISBN 84-7991-087-9.
  • González-Carvajal, Luis (2005). En defensa de los humillados y ofendidos. Los derechos humanos ante la fe cristiana. Santander: Sal Terrae. ISBN 84-293-1587-X.
  • González Uribe, Héctor (1988-1989). «Fundamentación filosófica de los derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?» (PDF).Jurídica. Anuario del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana (19): pp. 325-341. ISSN 1405-0935. Consultado el 1 de octubre de 2007.
  • Pérez Luño, Antonio Enrique (2005). Derechos humanos, Estado de Derecho y Constitución. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-4284-X.
  • Ricoeur, Paul (coord.) (1985). Los fundamentos filosóficos de los derechos humanos. Barcelona: Serbal/UNESCO. ISBN 84-7628-003-3.
  • Sánchez Rubio, David (2007). Repensar derechos humanos. De la anestesia a la sinestesia. Sevilla: Editorial MAD. ISBN 84-665-7152-3.

Referencias 

  1.  Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos humanos, pág. 44; de forma similar, Nino, Carlos S. Ética y derechos humanos, pág. 40. El concepto “bienes primarios” procede de John Rawls.
  2.  Héctor Morales Gil de la Torre (1996): «Introducción: notas sobre la transición en México y los derechos humanos», en Derechos humanos: dignidad y conflicto. México: Universidad Interamericana, 1996. ISBN 968-859-248-X, pág. 19
  3.  Thierry, Hubert; Combacau, Jean; Sur, Serge; Vallée, Charles (1986), Droit International Public, Paris: Montchrestien. ISBN 978-2-7076-0236-7
  4.  Diversas tesis realistas, por el contrario, vinculan los derechos humanos con los contextos sociohistóricos. Jesús Antonio de la Torre Rangel defiende una posición ecléctica de “iusnaturalismo histórico”, según la cual los derechos humanos se derivan de la confluencia entre la constitución ontológica del hombre y la situación histórica de cada momento (Torre Rangel, Jesús Antonio de la (2006). El Derecho como arma de liberación en América Latina. San Luis Potosí: Departamento de Publicaciones de la Facultad de Derecho. ISBN 968-9065-00-9., págs. 44 y ss
  5.  «Durante la segunda mitad del siglo XVIII se produjo la paulatina sustitución del término clásico de los “derechos naturales” por el de los “derechos del hombre” […] La nueva expresión […] revela la aspiración del iusnaturalismo iluminista por constitucionalizar, o sea, por convertir en derecho positivo, en preceptos del máximo rango normativo, los derechos naturales» (Pérez Luño, Antonio Enrique (1986). Los derechos fundamentales. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1114-6., págs. 32 y 33)
  6.  Zimmerling, Ruth (abril de 2004). «Los derechos humanos en un mundo globalizado y unipolar. Contra la devaluación conceptual y el cinismo práctico» (PDF).Isonomía (20): 89. ISSN 1405-0218. Consultado el 21 de diciembre de 2007.
  7. ↑ a b Papacchini, Ángelo. Filosofía y derechos humanos, pág. 41
  8.  «En las décadas transcurridas desde la proclamación de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el tema de los derechos humanos ha provocado tanta discusión y producido tanta literatura especializada que es difícil aportar ideas nuevas en este campo» (Zimmerling, Ruth (abril de 2004). «Los derechos humanos en un mundo globalizado y unipolar. Contra la devaluación conceptual y el cinismo práctico» (PDF). Isonomía (20): 89. ISSN 1405-0218. Consultado el 21 de diciembre de 2007., pág. 1)
  9.  Sánchez Rubio, David (2007). Repensar derechos humanos. De la anestesia a la sinestesia. Sevilla: Editorial MAD. ISBN 84-665-7152-3., pág. 15
  10.  «the state is the prime organ that can protect and/or violate human rights» («el Estado es el principal órgano que puede proteger o violar los derechos humanos»).Landman, Todd (2006). Studying human rights. Routledge. ISBN 0-415-32605-2., pág. 9. En la actualidad, afirma este mismo autor, se comienza a prestar atención también a la responsabilidad en la violación de derechos humanos de actores no estatales, como movimientos guerrilleros, organizaciones terroristas, señores de la guerra, empresas multinacionales o instituciones financieras internacionales.
  11.  Velásquez, Manuel G. (2006). Ética en los negocios: Conceptos y casos. Pearson. ISBN 970-26-0787-6., pág. 76
  12.  Sánchez Rubio, David (2007). Repensar derechos humanos. De la anestesia a la sinestesia. Sevilla: Editorial MAD. ISBN 84-665-7152-3., p. 102
  13.  Ryosuke Inagaki (1985): «El concepto de derechos humanos en Japón.», en Los fundamentos filosóficos de los derechos humanos. Barcelona: Serbal/UNESCO, 1985. ISBN 84-7628-003-3, p. 214
  14.  R. C. Pandeya (1985): «Fundamentos filosóficos de los derechos humanos. Perspectiva hindú.», en Los fundamentos filosóficos de los derechos humanos. Barcelona: Serbal/UNESCO, 1985. ISBN 84-7628-003-3, p. 295
  15.  Paulin J. Hountondji (1985): «El discurso del amo: observaciones sobre el problema de los derechos humanos en África.», en Los fundamentos filosóficos de los derechos humanos. Barcelona: Serbal/UNESCO, 1985. ISBN 84-7628-003-3, p. 357
  16.  Carrillo-Salcedo, Juan Antonio (1999). Dignidad frente a barbarie. La Declaración Universal de Derechos Humanos, cincuenta años después. Madrid: Editorial Trotta. ISBN 978-84-8164-290-2., p. 116
  17.  Id., p. 119
  18. ↑ a b Documento de Amnistía Internacional, basado en un texto de Leonardo Aravena (1998), Una larga marcha hacia los derechos humanos [27 de diciembrede 2007 en Internet Archive]
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  29.  Labardini, Rodrigo (1988-1989): «Orígenes y antecedentes de derechos humanos hasta el siglo XV», en Jurídica. Anuario del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana, nº 19. ISSN 1405-0935, págs. 294 y ss
  30.  Platón, República 449, 450 y 460.
  31.  Aristóteles, Política. Libro tercero
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  37.  Von Balthasar, Hans Urs (1997). Antiguo Testamento (Gloria 6). Editorial Encuentro. ISBN 84-7490-213-4., págs. 149 y 150
  38.  «Mirad, el jornal de los obreros que segaron vuestros campos y ha sido retenido por vosotros está clamando y los gritos de los segadores están llegando a oídos del Señor todopoderoso» Santiago 5:4
  39.  Stark, Rodney (1996). The Rise of Christianity: A Sociologist Reconsiders. Princeton University Press. ISBN 0-691-02749-8., pág. 95
  40.  González Uribe, Héctor. Fundamentación filosófica de los derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?, págs. 328 y 329
  41.  Pérez Luño, Antonio Enrique (1986). Los derechos fundamentales. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1114-6., pág. 30
  42.  Fernández Galiano, Antonio y de Castro Cid, Benito (1999), pág. 288
  43.  Pérez Luño, Antonio Enrique (1986). Los derechos fundamentales. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1114-6., págs. 31
  44.  El origen divino de la monarquía ya había sido criticado por Francisco Suárez, de la Escuela de Salamanca, en su obra Defensio Fidei Catholicae adversus Anglicanae sectae errores de 1613.
  45.  Fernández Galiano, Antonio y de Castro Cid, Benito (1999), pág. 546
  46.  Pérez Royo, Javier (2005). Curso de Derecho Constitucional. Madrid: Marcial Pons. ISBN 84-9768-250-5., pág. 238
  47.  Pérez Luño, Antonio Enrique (2005). Derechos humanos, Estado de Derecho y Constitución. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-4284-X., pág. 26
  48.  Fernández Galiano, Antonio y de Castro Cid, Benito (1999), pág. 289
  49.  Fernández Galiano, Antonio y de Castro Cid, Benito (1999), pág. 546
  50.  Pérez Luño, Antonio Enrique (1986). Los derechos fundamentales. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-1114-6., pág. 32
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  52.  González Uribe, Héctor. Fundamentación filosófica de los derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?, pág. 331
  53.  De manera similar, el Preámbulo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos afirmó en 1948 que “el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad“.
  54.  González Uribe, Héctor. Fundamentación filosófica de los derechos humanos ¿personalismo o transpersonalismo?, pág. 332
  55.  Id., págs. 332 y 333
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  59.  «Sin resolverlo [el problema de la fundamentación] no es posible encontrar una respuesta satisfactoria a los problemas políticos y jurídicos que plantean los derechos humanos» (Castellano, Danilo (2004). Racionalismo y derechos humanos. Sobre la anti-filosofía político-jurídica de la “modernidad”. Madrid: Marcial Pons. ISBN 978-84-9768-116-2., pág. 17). En el mismo sentido, Pérez Luño, Antonio Enrique (2005). Derechos humanos, Estado de Derecho y Constitución. Madrid: Tecnos. ISBN 84-309-4284-X., pág. 134
  60.  Labardini, Rodrigo (1988-1989): «Orígenes y antecedentes de derechos humanos hasta el siglo XV», en Jurídica. Anuario del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana, nº 19. ISSN 1405-0935 [2], págs. 288 y 289
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  95.  Comité de Derechos Humanos, Observación General nº 24, parágrafo 10 (en inglés)
  96.  Comité de Derechos Humanos, Observación General nº 29, parágrafo 11 (en inglés)
  97.  Se obvian, por lo tanto, las teorías que niegan la existencia o validez de la noción “derechos humanos”, como la mayoría de los iuspositivismos y ciertas teorías utilitaristas o comunitaristas.
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