¿Qué es la Semana de la Pasión / la Semana Santa?

Pregunta: “¿Qué es la Semana de la Pasión / la Semana Santa?”

Respuesta: La Semana de la Pasión (también conocida como la Semana Santa) es el tiempo desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Pascua (el Domingo de Resurrección). La Semana de la Pasión se llama así debido a la pasión con la que Jesús voluntariamente fue a la cruz para pagar por los pecados de su pueblo. La Semana de la Pasión se describe en los capítulos 21-27 de Mateo, los capítulos 11-15 de Marcos, los capítulos 19-23 de Lucas, y los capítulos 12-19 Juan. La Semana Santa comienza con la entrada triunfal del Domingo de Ramos cabalgando sobre un asno como fue profetizado en Zacarías 9:9.

La Semana de la Pasión incluye varios eventos memorables. Jesús purificó el templo por segunda vez (Lucas 19:45-46), y disputó con los fariseos en cuanto a Su autoridad. Luego, Jesús entregó su Discurso de los Olivos sobre los últimos tiempos y enseñó muchas cosas, incluyendo las señales de Su segunda venida. Jesús comió la Última Cena con sus discípulos en el aposento alto (Lucas 22:7-38), y luego se fue al huerto de Getsemaní para orar mientras esperaba la llegada de Su Hora. Fue aquí que Jesús, después de haber sido traicionado por Judas, fue arrestado y sometido a varios juicios farsas ante los principales sacerdotes, Poncio Pilato, y Herodes (Lucas 22:54-23:25).

Tras de los juicios, Jesús fue azotado a manos de los soldados romanos, y luego, se vio obligado a llevar su propio instrumento de ejecución (la Cruz) a través de las calles de Jerusalén a lo largo de lo que se conoce como la Vía Dolorosa (el camino de los dolores). Jesús fue crucificado en el Gólgota el día antes del día de reposo, fue sepultado y permaneció en la tumba hasta el domingo, el día después del día de reposo, y luego resucitó gloriosamente.

Es conocida como la Semana de la Pasión (Semana Santa) porque en ese tiempo, Jesucristo verdaderamente reveló Su pasión por nosotros en lo que sufrió voluntariamente en nuestro lugar. ¿Cuál debe ser nuestra actitud durante la Semana Santa? ¡Debemos ser apasionados de nuestra adoración de Jesús y en nuestra proclamación de su Evangelio!

¿Tiene preguntas? Preguntas de la Biblia contestadas
http://www.GotQuestions.org/Espanol

Respuesta: La Semana de la Pasión (también conocida como la Semana Santa) es el tiempo desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Pascua (el Domingo de Resurrección). La Semana de la Pasión se llama así debido a la pasión con la que Jesús voluntariamente fue a la cruz para pagar por los pecados de su pueblo. La Semana de la Pasión se describe en los capítulos 21-27 de Mateo, los capítulos 11-15 de Marcos, los capítulos 19-23 de Lucas, y los capítulos 12-19 Juan. La Semana Santa comienza con la entrada triunfal del Domingo de Ramos cabalgando sobre un asno como fue profetizado en Zacarías 9:9.

La Semana de la Pasión incluye varios eventos memorables. Jesús purificó el templo por segunda vez (Lucas 19:45-46), y disputó con los fariseos en cuanto a Su autoridad. Luego, Jesús entregó su Discurso de los Olivos sobre los últimos tiempos y enseñó muchas cosas, incluyendo las señales de Su segunda venida. Jesús comió la Última Cena con sus discípulos en el aposento alto (Lucas 22:7-38), y luego se fue al huerto de Getsemaní para orar mientras esperaba la llegada de Su Hora. Fue aquí que Jesús, después de haber sido traicionado por Judas, fue arrestado y sometido a varios juicios farsas ante los principales sacerdotes, Poncio Pilato, y Herodes (Lucas 22:54-23:25).

Tras de los juicios, Jesús fue azotado a manos de los soldados romanos, y luego, se vio obligado a llevar su propio instrumento de ejecución (la Cruz) a través de las calles de Jerusalén a lo largo de lo que se conoce como la Vía Dolorosa (el camino de los dolores). Jesús fue crucificado en el Gólgota el día antes del día de reposo, fue sepultado y permaneció en la tumba hasta el domingo, el día después del día de reposo, y luego resucitó gloriosamente.

Es conocida como la Semana de la Pasión (Semana Santa) porque en ese tiempo, Jesucristo verdaderamente reveló Su pasión por nosotros en lo que sufrió voluntariamente en nuestro lugar. ¿Cuál debe ser nuestra actitud durante la Semana Santa? ¡Debemos ser apasionados de nuestra adoración de Jesús y en nuestra proclamación de su Evangelio!

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Atlas del Cristianismo revela ascenso del cristianismo e islamismo para el 2050

Atlas del Cristianismo revela ascenso del cristianismo e islamismo para el 2050
El Atlas, muestra que el cristianismo lo representan católicos, evangélicos y ortodoxos, ejercido hoy por el 32% de la población mundial, situándolo en el primer lugar entre las demás religiones.
| Lunes 26 de Julio, 2010 | Por Nínro Ruíz Peña

(NoticiaCristiana.com).


El Atlas del Cristianismo Global después de haber hecho un monumental trabajo de investigación promovido por la Conferencia Misionera Mundial de Edimburgo en Escocia, encontró que para el año 2050 los cristianos en el mundo serán 3.200 millones y los musulmanes crecerán hasta los 2.500 millones mientras que el ateísmo caerá en un 3%.
La edición del Atlas del Cristianismo Global, fue publicado por la Edinburgh University Press.
El documento contiene unas 340 páginas de mapas, gráficos, tablas y ensayos, el cual refleja el trabajo de investigadores dirigidos por Todd Johnson, -sociólogo americano- y por el teólogo escocés Kenneth Ross.
El Atlas, muestra que el cristianismo lo representan católicos, evangélicos y ortodoxos, ejercido hoy por el 32% de la población mundial, situándolo en el primer lugar entre las demás religiones.
Lo curioso es que este porcentaje se aproxima mucho al que arrojaba el año 1910 y lo aún más raro es que exactamente como hace un siglo– dos tercios de la humanidad siguen siendo no cristianos.
Las demás religiones, como los musulmanes son el 22,4% de la población mundial (en 1910 eran el 12,6%), los hindúes el 13,7%, los agnósticos el 9,3%, los budistas el 6,8%, los fieles de las religiones tradicionales chinas eran el 6,6% y los judíos apenas el 0,2%.
Sin embargo el verdadero avance será para el islamismo para el 2050, que con casi 2.500 millones de fieles obtendrá el 27 % de la población mundial.
Otra proyección interesante es la caída del agnosticismo, que pasaría del 9,3 al 6,1 por ciento, con una caída de no creyentes también en valor absoluto que confirma que el siglo XXI será el “siglo de las religiones”.
Entre los cristianos, el catolicismo sigue siendo el grupo mayoritario. Entre los movimientos cristianos, el que más crece es el de los Pentecostales (protestantes) que ya cuenta con 614 millones de fieles, es decir, un cristiano de cada cuatro.
F: Protestante Digital

La crucifixión desde el punto de vista médico

Esta es una nota publicada en un sitio de Internet. Me pareció excelente y por esto decidí copiarla y añadirla al blog.

Su autor es el Dr. C. Truman Davis

La crucifixión desde el punto de vista médico  «Hace algunos años me interesé en los aspectos físicos de la pasión o sufrimiento de Jesucristo cuando leí un relato de la crucifixión en el libro de Jim Bishop “El día en que murió Cristo”. De pronto comprendí que había tomado la crucifixión más o menos por sentado todos estos años -que me había endurecido al horror, al familiarizarme muy livianamente con los tétricos detalles. Finalmente se me ocurrió que como medico, ni siquiera sabía en verdad la causa inmediata de la muerte de Cristo. Los escritores del evangelio no son de mucha ayuda en este sentido. Como la crucifixión y los azotes eran tan comunes en los tiempos en que ellos vivían, sin duda consideraban que una descripción detallada era innecesaria. Por ese motivo solo tenemos las breves palabras de los evangelistas.

“Pilatos…entregó a Jesús después de azotarle, para que fuese crucificado.” (Mar. 15:15)

A pesar del silencio del relato del evangelio sobre los detalles de la crucifixión de Cristo, muchos han examinado este tema en el pasado.

A pesar del silencio del relato del evangelio sobre los detalles de la crucifixión de Cristo, muchos han examinado este tema en el pasado. En mi estudio personal del hecho desde el punto de vista medico, estoy en deuda especialmente con el Dr. Pierre Barbet, cirujano francés que hizo investigaciones históricas y experimentales y escribió extensamente sobre el tema.

El intento de examinar el infinito sufrimiento físico y espiritual del Hijo de Dios encarnado al efectuar la redención por los pecados del hombre caído, esta más allá del alcance de este articulo. Sin embargo, los aspectos fisiológicos y anatómicos de la pasión del Señor se pueden examinar con cierto detalle.

¿Que fue lo que el cuerpo de Jesús de Nazaret en verdad soportó durante esas horas de tortura?

El método de la crucifixión:

Aparentemente el primer uso que se conoce de la crucifixión fue entre los persas. Alejandro y sus generales introdujeron la práctica al mundo mediterráneo, a Egipto y a Cartago. Los romanos evidentemente aprendieron la técnica de los cartaginenses y, como ocurrió con casi todo lo que los romanos hicieron, rápidamente desarrollaron un alto grado de eficiencia y habilidad en ejecutarlo.

En la literatura antigua se describen varias innovaciones y modificaciones. Solo unas pocas tienen alguna importancia aquí. La porción vertical de la cruz, o “stipes”, podía tener el travesaño o “patíbulo” colocado dos o tres pies debajo de la parte superior. Esta es la que consideramos hoy como el formato típico de la cruz, llamada cruz latina.

La forma común usada en tiempos de Jesús era la cruz “tau”, con forma de “T”. En esta cruz el patíbulo se ubicaba en una ranura en lo alto del madero vertical. Hay excelente evidencia arqueológica de que fue en este tipo de cruz que crucificaron a Jesús.

El madero vertical generalmente permanecía enterrado en el lugar de ejecución. El condenado era obligado a cargar el patíbulo, que aparentemente pesaba 50 Kg., desde la prisión hasta el lugar de ejecución. Sin tener ninguna prueba histórica o bíblica, sin embargo, los pintores del medioevo y del renacimiento nos han dado una imagen de Cristo cargando toda la cruz. Muchos pintores y escultores de crucifijos también cometen el error de mostrar los clavos atravesándole las palmas de las manos. Los relatos históricos de los romanos y el trabajo experimental han demostrado que los clavos eran clavados entre los pequeños huesos de las muñecas. Los clavos a través de la palma de la mano cortarían y se safarían entre los dedos, al sostener el peso de un cuerpo humano. Esta mala interpretación pudo haber venido de un error de comprensión en las palabras de Jesús a Tomas: “Mira mis manos”. Los anatomistas antiguos y modernos, sin embargo, siempre han considerado que la muñeca es parte de la mano.

Getsemaní:

De los diversos aspectos del sufrimiento inicial, el que es de particular interés fisiológico es el sudor de sangre. Es interesante notar que el medico -San Lucas- es el único evangelista que menciona este acontecimiento. Dice: “Y estando en agonía, oraba mas intensamente; y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.” (22:44)

Aunque es muy raro, el fenómeno de la hematidrosis o sudor de sangre, esta bien documentado. Bajo una gran tensión emocional los frágiles capilares de las glándulas sudoríparas se rompen mezclándose así el sudor con la sangre. Este proceso de por si podría haber producido marcada debilidad y posiblemente una conmoción.

Aunque la traición y arresto de Jesús son porciones importantes de la historia de la pasión, el próximo suceso en la narración, que es significativo desde una perspectiva medica es su juicio ante el sanedrín y Caifás, el Sumo Sacerdote. aquí se le infligió el primer trauma físico: un soldado le propino una bofetada por permanecer en silencio cuando Caifás lo interrogaba. Después los guardias del palacio le colocaron una venda en los ojos y burlonamente lo provocaron con palabras groseras a que los identificara al pasar cada uno delante de el, lo escupieron y le dieron golpes en el rostro.

Ante Pilato:

Temprano por la mañana, magullado y amoratado, deshidratado y exhausto por una noche en vela, llevaron a Jesús de un lado al otro de Jerusalén, al pretorio, que estaba en el fuerte Antonia -el asiento del gobierno del Procurador de Judea- Poncio Pilato. Estamos familiarizados con la decisión de Pilato de tratar de pasarle la responsabilidad a Herodes Antipas, el Tetrarca de Judea. Aparentemente Jesús no sufrió ningún maltrato físico a manos de Herodes y fue devuelto a Pilato, quien, en respuesta al clamor de la plebe, da la orden de que Barrabas fuera soltado y condeno a Jesús a ser azotado y crucificado.
Los judíos tenían una antigua ley que prohibía más de 40 azotes. Los fariseos, que siempre se aseguraban que la ley fuese estrictamente observada, insistían en que se administraran solo 39 azotes; en la eventualidad de un error en recuento, se aseguraban permanecer dentro de la ley.

El prisionero era despojado de sus ropas y sus manos atadas a un poste por encima de la cabeza. El legionario romano se adelantaba con el “flagelo” en su mano. Este era un látigo corto con varias lonjas de cuero con dos bolitas de plomo cerca del final cada una. El pesado látigo se descargo con toda la fuerza una y otra vez sobre los hombros, espalda y piernas de Jesús.

Al principio las lonjas con peso adicional solo le cortaban la piel. Luego, al continuar los golpes, cortaban mas profundamente dentro del tejido subcutáneo, produciendo primero una herida sangrante de los capilares y venas de la piel y finalmente la sangre brotaba abundantemente de arterias de las capas musculares más profundas.

Las bolitas de plomo primero le produjeron grandes y profundos hematomas o marcas que cos los siguientes azotes se abrieron. Finalmente la piel de la espalda colgaba en largas lonjas y toda el área era una masa irreconocible de tejido desgarrado que sangraba. Cuando el centurión que estaba a cargo determinaba que el prisionero estaba casi muerto, detenía los azotes.

Burla:

El desfalleciente Jesús fue luego desatado y dejado caer como un fardo en el empedrado mojado con su propia sangre. Los soldados vieron a este judío provinciano que pretendía ser rey como un hazmerreír. Le arrojaron un manto sobre los hombros y le pusieron una vara en la mano por cetro. Aun necesitaban una corona para hacer su parodia completa. Utilizaron ramitas flexibles llenas de largas espinas y las trenzaron formando una tosca corona. La colocaron a presión en su cuero cabelludo y nuevamente sangro abundantemente, cuando las púas perforaron el propio tejido vascular.

Después de burlarse de Él y abofetearle, los soldados le arrebataros la vara de la mano y le golpearon en la cabeza incrustando las púas mas profundamente en su cuero cabelludo. Finalmente se cansaron de su diversión sádica y le quitaron con violencia el manto de la espalda. El manto ya se había adherido a los coágulos de sangre y suero de las heridas y al ser quitado como cuando un vendaje quirúrgico se quita al descuido, le causo un dolor insoportable y las heridas comenzaron a sangrar otra vez.

Gólgota:

El pesado patíbulo de la cruz fue atado sobre sus hombros. La procesión del condenado Cristo, dos malhechores y el piquete de ejecución de soldados romanos encabezados por un centurión comenzó su lenta marcha por la ruta que hoy conocemos como “La Vía Dolorosa”.

A pesar de los esfuerzos de Jesús para caminar erguido, el peso del madero junto con el espasmo producido por la perdida de sangre era demasiado. Tropezó y cayó clavándosele el tosco madero en la piel lacerada y músculos del hombro. Trato de levantarse pero los músculos humanos habían sido llevados más allá de su tolerancia. El centurión, ansioso de proseguir con la crucifixión, eligió a un fornido africano del norte que miraba -Simón de Cirene- para llevar la cruz. Jesús lo seguía sangrando aun y transpirando el frió y pegajoso sudor del espasmo. La marcha de unos 600 metros desde el Fuerte Antonia al Gólgota fue finalmente completada y el prisionero volvió a ser desnudado excepto por el taparrabo que se les permitía a los judíos.

Comenzó la crucifixión: se le ofreció a Jesús vino mezclado con mirra, una suave mezcla analgésica para aliviar el dolor. Rehusó la bebida. A Simón se le ordeno dejar el patíbulo en el suelo y derribaron a Jesús de espaldas con sus hombros contra la viga. El legionario le palpo la hendidura por delate de la muñeca y perforo con un pesado clavo cuadrado de hierro forjado la muñeca clavándolo en la madera. Se paso rápidamente al otro lado y repitió la operación, cuidando de no extender demasiado el brazo permitiéndole cierta flexión y movimiento. El patíbulo era luego alzado y calzado al tope del madero vertical y el “titulo” donde se leía “Jesús de Nazaret, Rey de los judíos”, fue clavado en su lugar.

El pie izquierdo era presionado hacia atrás contra el derecho. Con ambos pies extendidos con los pies hacia abajo, se clavaba un clavo a través de ambos arcos dejando las rodillas flexionadas moderadamente. La victima estaba ahora crucificada.

En la cruz:

Cuando Jesús lentamente se deslizo hacia abajo hasta colgar, con el mayor peso depositado en los clavos de las muñecas, un dolor ardiente agudísimo se disparo a lo largo de los dedos y hacia arriba por los brazos hasta explotar en el cerebro. Los clavos de las muñecas presionaban los nervios medios que son fibras nerviosas troncales que atraviesan el centro de la muñeca y de la mano. Al empujarse hacia arriba para evitar este tormento por estiramiento, colocaba todo su peso sobre el clavo que atravesaba los pies. Nuevamente se producía una agonía de dolor ardiente al desgarrar el clavo los nervios entre los huesos metatárcicos de los pies.

A este punto se producía otro fenómeno: al fatigársele los brazos grandes oleadas de calambres le pasaban por los músculos engarrotándolos en profundo dolor punzante que no cedía. Con estos calambres se producía la incapacidad de impulsarse hacia arriba. Al colgar de los brazos los músculos pectorales, grandes músculos del pecho, se paralizaban y los músculos intercostales, pequeños músculos entre las costillas, no podían actuar. Se podía inhalar aire a los pulmones pero no se podía exhalar. Jesús luchaba por elevarse para tener al menos un pequeño respiro. Finalmente el nivel de dióxido de carbono de los pulmones y del torrente sanguíneo aumentaba y los calambres se atenuaban parcialmente.

En forma espasmódica Jesús podía elevarse hacia arriba para exhalar e inhalar oxigeno vivificante. Fue sin duda en estas ocasiones que pronunció las siete breves oraciones que fueron registradas.

La primera mirando a los soldados romanos jugándose su manto de una sola pieza a los dados:

“Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”

La segunda al malhechor penitente:

“Hoy estarás conmigo en el paraíso”

La tercera, mirando a Maria su madre dijo:

“Mujer, he ahí tu hijo”

Y luego, vuelto hacia el aterrorizado adolescente Juan, traspasado de dolor-el amado apóstol Juan- dijo: “He ahí tu madre”

El cuarto clamor es el comienzo del Salmo 22:

“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”

Sufrió horas de dolor ilimitado, ciclos de calambre que producían desgarradoras torceduras, asfixia parcial intermitente y dolor ardiente al desgarrársele tejido de su espalda lacerada debido a su movimiento hacia arriba y hacia abajo contra el rugoso madero de la cruz.

Después empezó otra agonía: un dolor profundo como si se le hundiera el pecho, mientras el pericardio -la bolsa que rodea el corazón-, lentamente se llenaba de suero y comenzaba a comprimir el corazón.

La profecía del Salmo 22 se estaba cumpliendo:

“Soy derramado como agua y todos mis huesos están descoyuntados; mi corazón es como cera; se derrite en medio de mis vísceras.” (Sal. 22: 14)

Muerte:

Todos estamos familiarizados con los detalles finales de la ejecución de Jesús. Para que no se profanase el sábado, los judíos solicitaron que se diera fin a los condenados y fueran sacados de las cruces. El método común de terminar una crucifixión era por “crurifragio” (cruris: piernas y fragere: romper) o sea la fractura de los huesos de las piernas. Esto le impedía a la victima empujarse hacia arriba y la tensión de los músculos del pecho no se podía aliviar: la asfixia sobrevenía con rapidez. Las piernas de los dos malhechores fueron fracturadas, pero cuando los soldados se acercaron a Jesús vieron que esto era innecesario.

Aparentemente para asegurarse doblemente de que estaba muerto, el legionario le clavo la lanza entre las costillas hacia arriba a través del pericardio llegando al corazón. Jn. 19:34 dice: “Inmediatamente brotaron sangre y agua”. De modo que se produjo un escape del fluido acuoso de la bolsa que rodea el corazón y la sangre del interior del corazón. Esta es una evidencia post-mortem bastante concluyente de que Jesús murió, no de la muerte común de crucifixión -por asfixia- sino de falla cardiaca, debido al espasmo y compresión del corazón por el liquido acumulado en el pericardio.

Resurrección:

En estos hechos hemos dado un vistazo al colmo de la maldad que el hombre puede exhibir contra su prójimo y hacia Dios. Esta es una horrible visión y probablemente nos deje desanimados y deprimidos.

Pero la crucifixión no fue el fin de la historio. Cuan agradecidos podemos estar de que tenemos una continuidad -un vistazo a la infinita misericordia de Dios para con el hombre- el don de la redención, el milagro de la resurrección y la expectativa de la mañana de Pascua.

Las siguientes declaraciones de fe son extraídas de libro “Oraciones y proclamaciones” de Derek y Ruth Prince.

1- El intercambio hecho en la cruz

  • Jesús fue CASTIGADO para que nosotros fuésemos perdonados (Is. 53:4-5)
  • Jesús fue HERIDO para que nosotros fuésemos sanados (Is. 53:4-5)
  • Jesús fue hecho PECADO con nuestra pecaminosidad para que nosotros fuésemos hechos justos con su justicia (Is. 53: 10, II Cor. 5:21)
  • Jesús MURIO nuestra muerte para que nosotros pudiésemos recibir su vida (Heb. 2:9)
  • Jesús fue hecho MALDICION para que nosotros pudiésemos entrar en la bendición (Gál. 3:13-14)
  • Jesús sufrió nuestra POBREZA para que nosotros pudiésemos compartir su abundancia (II Cor. 8: 9 y 9:8)
  • Jesús soportó nuestra VERGÜENZA para que nosotros pudiésemos compartir su gloria (Mat. 27: 35- 36, Heb. 12:2 y 2: 9)
  • Jesús soportó nuestro RECHAZO para que nosotros tuviésemos aceptación con el Padre (Mat.27:46- 51, Ef. 1:5-6)
  • Jesús fue CORTADO por muerte para que nosotros fuésemos unidos a Dios eternamente (Is. 53:8, I Cor.6: 17)
  • Nuestro viejo hombre fue muerto en El, para que el nuevo hombre pudiese venir a la vida en nosotros (Ro. 6: 6, Col. 3:9-10)

2- Díganlo los redimidos (Sal.107:2)

  • Mi cuerpo es un templo para el Espíritu Santo (I Cor.6:19)
  • Redimido (Ef. 1:7)
  • Limpiado (I Jn. 1: 7)
  • Santificado por la Sangre de Jesús (Heb. 13:12)
  • Mis miembros, las partes de mi cuerpo, son instrumentos de justicia (Ro. 6:13)
  • Entregados a Dios para su servicio y para su gloria.
  • El diablo no tiene cabida en mí, no tiene poder sobre mí, no tiene cuentas pendientes contra mí. Todo ha sido pagado por la sangre de Jesús (Ro. 3:23-25 y 8:33-34)
  • Yo venzo a Satanás por la sangre del cordero y por la palabra de mi testimonio menospreciando mi vida hasta la muerte (Ap. 12: 11)
  • Mi cuerpo es para el señor y el señor es para mi cuerpo (I Cor. 6:13)

AMEN.

Comentarios de interés respecto a esta nota:

1 El tema científico, para los que creen en la ciencia exclusivamente, fueron confirmados, refutados y nuevamente descartados, primeramente en los principios de los noventa se había dicho que las palmas de las manos no podían soportar el cuerpo colgado, y a Finales de la misma década se descubrió nuevamente que si, la cantidad de huesos de la mano actúan como prensiles al momento de incrustar el clavo, además este es cuadrado en su forma y no redondo como los actuales lo que ocasiona que se adhiera mas a la mano, y que EN LA MUÑECA, el desangrado seria rápido, eso es para que vean lo incrédulos que la ciencia se equivoca, pero la Fe no….

Jesús resucitado se aparece a los Apóstoles

2. Nunca había leído una narración tan detallada acerca de la crucificación desde el punto de vista medico y como cirujano toráxico me atreveré a proponer algo diferente. En primer lugar la idea de que el crucificado moría por asfixia, es factual, mientras que el fenómeno de hematidrosis es debatible. A mi me parece que la hematidrosis es una licencia literaria de Lucas. Si Jesús recibió tantos latigazos, bofetadas y luego soporto una corona de espinas, no crees tu que esto es mas que suficiente para provocar “sudor mezclado con sangre”. A mi me parece lógico sin invocar una cosa tan extraña como hemotidrosis. La acumulación de líquido en el pericardio durante el proceso de morir en la cruz es médicamente casi imposible. Para que un derrame pericárdico pueda producir una presión suficiente para impedir la función del corazón; el llamado “tamponade”, el derrame tendría que aparecer en una forma rápida, lo cual no permitiría al pericardio adaptarse al nuevo volumen. Que yo sepa eso solo se ve en las heridas del corazón y como complicación de intervenciones quirúrgicas del corazón. De manera que el “Tamponade” lo descarto. La mayor parte de las rendiciones artísticas de la crucificación, nos presentan a Jesús con una herida punzante en el costado derecho. Si como tú dijiste que la lanza penetro al corazón, podríamos decir que los pintores no tenían la menor idea de que lado se encuentra el corazón. Bueno eso es otro asunto.
Como tú dijiste, los clavos eran puestos entre el cubito y el radio a nivel de la muñeca. Eso es más lógico que ponerlos a través de las manos. En lo que no estoy de acuerdo es el clavo en los pies Yo he leído y he visto fotografías de pies momificados que exhiben un clavo a través del hueso calcáneo; el cual es el hueso de el talón. Un poco delante del talón propio el tejido óseo es más esponjoso y por lo tanto más fácil de introducir un clavo. Eso quiere decir que cada uno de los pies se clavaba en la parte lateral de la cruz.

Pero tengo entendido que la Biblia dice que no le quebraron las piernas porque los centauros lo consideraron que ya estaba muerto (y para llenar una profecía de que no hueso debía de ser roto). Si es así, solo una herida al corazón cuando estaba vivo, puede explicar el derrame de agua y sangre, puesto que los cadáveres no sangran. Eso también es debatible pues si una lanza entra al corazón, también tiene que entrar a la cavidad pleural (el espacio virtual entre el pulmón y la parte interior del tórax) el cual tiene una presión negativa. Eso permitiría la entrada de aire al tórax (neumotórax) con el consiguiente colapso del pulmón, lugar donde la sangre se acumularía en lugar de sangrar al exterior. Claro que si Jesús ya estaba muerto por varias horas la presión negativa del espacio pleural ya no existiría por los cambios del tejido pulmonar postmortum, y en ese caso la sangre del corazón pudiera salir afuera (no muy fácil). Pero si los otros dos todavía estaban vivos Jesús no puede haber muerto varias horas antes que los otros dos. Es un tema muy interesante, el cual como tu misma lo dices, los evangelios no tratan a fondo. Quien hubiera pensado en ese entonces que 2000 años después hubiera tanto interés.

Melquíades

Fuente:

http://www.yeshuanet.com/foro-cristiano/archive/index.php/t-913.html

La ciencia médica en el centro del dolor y muerte de Cristo

La “peor” muerte de la época, aplicada solo a los más feroces criminales de entonces, no pudo con Cristo, y él hoy como ayer, está glorioso entre nosotros, por lo siglos de siglos.
España, (Agencia Orbita / NoticiaCristiana.com) Por el Dr.José Antonio Lorente.- A los 33 años Jesús, el hijo de María y José fue condenado a muerte sin tener culpa alguna. El hombre que llegó un día despojándose de su Realeza y Divinidad para compartir su humanidad entre nosotros, que había sembrado amor y las más altas aspiraciones morales y éticas de una convivencia superior, se enfrentó a las huestes del mal en su hora cumbre.

El averno celebró su muerte por poco tiempo y ante la estupefacción del mundo de entonces, el de hoy y con toda seguridad del mañana; fue capaz de vencer a la muerte, y al vencerla sustentó nuestra fe resucitando al tercer día tal y conforme lo había anunciado ante sus discípulos. La “peor” muerte de la época, aplicada solo a los más feroces criminales de entonces, no pudo con Cristo y él, hoy como ayer, está glorioso entre nosotros, por lo siglos de siglos.

Jesús transpira sangre: Hablan los evangelios que Jesús comenzó a sudar sangre cuando oraba, en el monte de los Olivos, específicamente en el jardín del Getsemaní. Esta situación en una condición médica llamada “hematidrosis”, que no es común pero se suele dar cuando hay un alto porcentaje de sufrimiento psicológico.
Parece ser que la ansiedad severa, hace provocar una secreción de químicos que rompen los vasos capilares en las glándulas sudoríparas. Por tal condición, se presenta una cantidad de sangrado en las glándulas y el sudor sale mezclado con sangre. Esto provoca que la piel quede frágil de modo que cuando Jesús fue flagelado, su piel ya estaba muy sensible.

El acto de la flagelación: Las flagelaciones romanas eran conocidas por ser terriblemente brutales, ya que de una manera general consistían en treinta y nueve latigazos. El verdugo usaba un látigo con tiras de cuero trenzado en cuyos extremos tenías adosadas bolas de metal entretejidas. Cada vez que el látigo golpeaba la carne, las bolas generaban mayúsculos moretones y contusiones, las mismas que se abrían con los demás golpes. En relación con el látigo, este tenía pedazos de hueso afilados, los que tenían como misión el cortar la carne.

La espina dorsal quedaba expuesta, ya que la espalda terminaba desgarrada debido a cortes profundos Los hombros recibían los latigazos, que pasaban por el nivel de la espalda, las nalgas, y las piernas. Durante el lapso que duraba la flagelación, las laceraciones alcanzaban hasta los músculos y generaban temblores de carne sangrante. En esta condición, las partes internas quedaban al aire, conjuntamente con los músculos, tendones y las entrañas.

El cuerpo de la víctima, podía experimentar un dolor tan grande, que terminaría con una conmoción hipovulémica. Es decir que la persona sufre efectos de la pérdida de una gran cantidad de sangre que trae consigo que el corazón se acelere para tratar de bombear sangre que no existe. La baja de presión sanguínea provoca en estas circunstancias un desmayo o colapso, con la consabida afección de los riñones, que dejan de producir orina para mantener el volumen restante y la persona comienza a sentirse sedienta porque el cuerpo ansía fluidos para reponer el volumen de sangre perdido.

En la ruta del Calvario: Sabemos que a estas alturas Jesús se hallaba en una situación y/o condición hipovólemica conforme ascendía por la pendiente hacia el Calvario con la cruz a cuestas. Tambaleante, Jesús se desplomó y un soldado romano le ordeno a Simón que llevara la cruz por él. Mas tarde, Jesús dice “Tengo sed” y en ese momento se le ofrece un trago de vinagre.

El Instante de la Crucifixión: El final de Jesús fue todavía peor que la crucifixión común. En aquella época, no a todos los criminales condenados se los clavaba en la cruz. Muchos más bien eran amarrados. Jesús fue acostado y clavaron sus manos en posición abierta en el madero horizontal, que era conocida con el nombre de patibulum. El madero vertical estaba clavado al suelo de forma permanente.

Los romanos usaban clavos que eran de entre trece a dieciocho centímetros de largo, afilados en una punta aguda y se clavaban por las muñecas. El nervio mediano, era atravesado. Este nervio, es el nervio mayor que sale de la mano y quedaba triturado por el clavo que lo martillaba. Este dolor es similar al que uno siente cuando se golpea accidentalmente el codo y se da en ese huesito (en el nervio llamado cúbito), pero ahora imagine tomar un par de pinzas y presionar hasta triturar ese nervio, ese dolor es similar al que Jesús experimentó. Al romper ese tendón y por tener sus muñecas clavadas, Jesús fue obligando a forzar todos los músculos de su espalda para poder respirar. El dolor era tan insoportable que literalmente no existían palabras para describirlo. Se tuvo que inventar una nueva palabra llamada “excruciante” (que significa “de la cruz”) para describir semejante dolor.

Jesús Cuelga de la Cruz: Cuando Jesús fue alzado para unir el madero con el poste vertical se procedió a clavarle los pies. Nuevamente los nervios de los pies fueron triturados y eso debe haber causado un dolor similar al de las muñecas. En el instante de estar en posición vertical, sus brazos se estiraron brusca e intensamente, quizás unos 15 centímetros de largo y ambos hombros deben de haberse dislocado (tome en cuenta sólo “la gravedad”, para sacar su conclusión), con lo que se confirmaba lo descrito en el Salmo 22 “dislocados están todos mis huesos”.

Cuando la persona está colgada en posición vertical, la muerte es lenta, muy dolorosa y terriblemente agonizante por asfixia, debido a que la presión ejercida en los músculos pone el pecho en la posición de inhalación. Para poder exhalar, en principio, el individuo debía apoyarse en sus pies -que para este instante estaban fijos con clavos al madero- para que los músculos tensionados, se alivien por un instante al menos. Cuando esto se hacía, el clavo desgarraba el pie hasta que quedaba fijado -incrustado- en los huesos tarsianos.

Después de este enorme esfuerzo para exhalar, la persona podría relajarse en cierta forma y descender para intentar inhalar otro bocado de aire. Este drama lo repetiría mientras tuviera vida para exhalar, magullando su lacerada espalda en forma reiterada contra el áspero madero de la cruz, hasta que ya no pudiese y entonces moría. Jesús soportó este “sobrevivir” por más de tres horas.

Jesús Muere: Una persona, a medida que reduce el ritmo respiratorio, pasa a una etapa que se conoce con el nombre de acidosis respiratoria: el dióxido de carbono de la sangre se diluye como ácido carbónico lo que causa un aumento de acidez de la sangre. Esta situación conlleva en cuestión de un corto período a un pulso irregular. Es claro mencionar que al sentir que su corazón latía en forma errática, Jesús hubo de darse cuenta de que estaba a punto de morir y es entonces que pudo decir: “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” y murió luego de un paro cardíaco.

Incluso antes de morir la conmoción hipovolémica debe haber causado un ritmo cardíaco acelerado sostenido que debe haber contribuido al paro cardíaco, lo cual dio por resultado la acumulación de fluido en la membrana que rodea al corazón llamada efusión pericárdica, al igual que alrededor de los pulmones, llamada efusión pleural.

El Corazón de Jesús es Traspasado: Por aquellos tiempos, los soldados quebraban las piernas de los crucificados para acelerar la muerte. Usaban para ello una especie de lanza romana para descolgar los huesos de la parte inferior de las piernas. Esta acción, impedía que la persona empujara hacia arriba con las piernas para poder respirar. Sin este movimiento la muerte llegaba en poco tiempo.

Leemos en el Nuevo Testamento que los huesos de Jesús no fueron quebrados o rotos como sí ocurrió con los otros crucificados. Esto sucedió porque los soldados confirmaron que Jesús había muerto. Así se cumplió la escritura de Antiguo Testamento acerca del Mesías, donde se lee que ninguno de sus huesos sería quebrado. Para confirmar esta muerte, un soldado romano le clavó la lanza en su costado derecho, atravesando el pulmón derecho y penetrando su corazón. Por ello, cuando se retiró la lanza, salió un fluido claro como el agua seguido de un gran volumen de sangre, conforme lo describe Juan, uno de los testigos presentes, en su Evangelio.
También hay que mencionar las terribles humillaciones que sufrió por el desprecio y las miles de burlas, cargando su propia cruz por casi dos kilómetros, mientras el gentío le escupía el rostro y le lanzaba piedras. Hay que señalar que la cruz pesaba cerca de 30 kilos, sólo en su parte horizontal, región en la que clavaron sus manos.

Conclusiones de la Autopsia de Jesús: Conociendo la lenta agonía y el mantenimiento de la conciencia casi hasta el último instante, en base a todas las consideraciones anteriormente expuestas, obtenemos las siguientes conclusiones médico-legales como las más probables:
Causa inmediata de la muerte: hipoxia-anoxia cerebral(hipoxia es disminución de la concentración de oxígeno en la sangre, y anoxia es la ausencia total de oxígeno en la misma) consecuencia de hipovolemia (disminución del volumen de sangre) post-hemorrágica, de insuficiencia respiratoria

Fuente:

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LA DIDACHÉ

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Diez maneras de trastornar su vida siguiendo a Cristo

Diez maneras de trastornar su vida siguiendo a Cristo

(Lecciones de los candidatos a discípulos)
Escuela sabática
By Ryan Bell
Comentario sobre la Lección de la Escuela Sabática para la semana del 19 al 25 de enero, 2008

(Traducido por Carlos Enrique Espinosa)

Todos quieren ir al Cielo, pero nadie quiere morir.
—Alison Krause

En una familia de iglesias cuya moderna obsesión ha sido agregar nuevos nombres a las listas de miembros, el discipulado ha retrocedido frente a la conversión.

Jesús se destacaba por su desinterés en ganar nuevos conversos. Al final de tres años y medio de ministerio, tenía una ganancia neta de sólo once discípulos. Cuando las multitudes se congregaban a su alrededor para unirse a su movimiento, todo lo que hacía era despedirlos (véase, por ejemplo, Juan 6:1–15). Aquellos que se acercaban a Jesús con el deseo de conseguir un puesto en su movimiento, eran severamente desafiados a revisar sus intenciones y compromiso.

Para Jesús, un converso debía estar realmente “convertido”—debía cambiar real y concretamente de un mundo a otro, de un conjunto de lealtades a otro. Hay muchos textos que demuestran de qué manera Jesús enfrentaba este problema, el cual persiste hasta el día de hoy.

De todos los severos reproches que Jesús dirigió a sus candidatos a discípulos, ninguno me ha llamado tanto la atención como los tres que se registran en una rápida secuencia en Lucas 9:57–62. Aquí, Lucas ha condensado para sus lectores un ejemplo del tipo de interés que producía el ministerio de Jesús. La gente era atraída hacia él con regularidad. A veces eran sus palabras poderosas y valientes, dirigidas al status quo. Otras veces eran sus actos milagrosos. Y en otras ocasiones, su profunda compasión. Estos tres arquetipos de discípulos, digamos, tenían compromisos anteriores—los tres querían que el discipulado calzara adecuadamente con su vida—que se conformara adecuadamente a sus compromisos anteriores. Jesús hacía caso omiso de ellos de una manera que parece casi áspera.

El importante contexto vital de estos tres candidatos a discípulos, es una frase que sirve de pívot en la narración de Lucas: “Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén” (9:51).

Este paradigmático “viaje a Jerusalén” ocupa casi la mitad del Evangelio de Lucas. El lector sabe que este viaje no terminará bien para Jesús. Iba a Jerusalén para recibir condena y rechazo, para morir como un criminal político. Le expresión “afirmó su rostro” hace algo más que simplemente señalar cuál era el itinerario de Jesús. Nos dice algo acerca de su determinación y sobre el enfoque de su vida. Él tenía una misión y nada lo detendría.

Si retrocedemos un poco para ver la historia que nos lleva hasta el versículo 51, notaremos que hubo problemas incluso antes de que comenzara el viaje a Jerusalén. Como es típico, en el versículo 46 los discípulos estaban discutiendo sobre cuál de ellos sería el más importante. Parece que, una vez más, los discípulos habían mezclado sus propias ambiciones personales con los propósitos de Dios.

Toda vez que el ministerio de Dios es llevado adelante—cuando muchos reciben sanidad, cuando se proclama el Reino de Dios—algunos ambiciosos quieren el crédito o la gloria para sí. Esto era así en los días de Jesús y permanece de la misma manera hasta hoy. Toda vez que Dios está haciendo algo, hay candidatos a discípulos que mezclan sus propias ambiciones personales con los propósitos de Dios. Un aspecto de lo que implica seguir a Jesús, como un discípulo fiel, es permanecer alertas frente a nuestras ambiciones personales, y aprender a dejarlas de lado para seguir a Jesús. Después de todo, esto no es un paseo en la naturaleza—nos dirigimos a Jerusalén.

Volviendo a nuestros tres candidatos a discípulos, otra vez somos confrontados por la aparentemente extraña respuesta de Jesús. Confieso que Jesús me sorprende.

Me imagino siendo abordado por esos “buscadores”, que me dicen: “queremos ir contigo dondequiera que vayas”. Desde luego, yo los animaría. Quizás les daría estudios bíblicos, oraría con ellos, los instruiría, y los ayudaría a unirse a la iglesia.

Pero Jesús no hizo eso. Sus tácticas de obra misionera eran, ¡bueno!—un poquito más severas. La primera persona se acercó a Jesús queriendo unirse a él en el viaje, pero Jesús lo desanimó abiertamente. “Somos esencialmente personas sin hogar”, le dijo. “Podrías querer reconsiderarlo. Incluso los animales salvajes tienen un lugar donde hacer su hogar—un lugar para dormir en la noche. Pero nosotros no—no tenemos donde reclinar nuestras cabezas. Si quieres venir con nosotros, esas son las condiciones”.

El segundo candidato a discípulo quería seguir a Jesús, pero después de enterrar a su padre adecuadamente. Ese parece ser un deseo razonable. Pero la respuesta de Jesús suena como sin corazón—“deja que los muertos entierren a sus muertos”. Un tercer hombre quería seguir a Jesús, pero sólo después de despedirse de su familia. Jesús no tiene nada que ver con eso: “Nadie que pone su mano en el arado y mira para atrás es digno de mí”.

Tengo ganas de protestar: “¡Vaya, esos son requisitos muy altos, Jesús! No tienes mucha sensibilidad hacia los buscadores. Quiero decir, ¿cómo quieres tener un buen número de seguidores cuando cuesta tanto complacerte? ¿No podrías por lo menos mostrar cuáles son los beneficios? Tal vez después podrías hablar del lado negativo”. Casi parecería que Jesús no quería que la gente se uniera a su misión.

Conversando con un amigo hace muchos años, ambos luchando con el asunto de la evangelización y el discipulado en nuestras respectivas iglesias, nos preguntábamos cómo esta enseñanza de Jesús podría aplicarse en el contexto actual de la iglesia. La iglesia contemporánea, de la cual el adventismo es parte, está muy preocupada por el crecimiento numérico –se podría decir que ansiosa. Los pastores harían cualquier cosa, al parecer, para lograr que las enseñanzas de Jesús fueran más agradables, de modo que más gente se uniera a sus iglesias.

Mi amigo reflexionaba que, en tanto que nosotros nos inclinamos a predicar sermones del tipo “Diez maneras en que el cristianismo mejorará su vida”, Jesús estaba mucho más inclinado a predicar sermones como éste: “Diez maneras en que, siguiéndome, trastornará su vida”. Frecuentemente les aconsejaba considerar lo que Dietrich Bonhoeffer denominaba “el costo del discipulado”. ¿Por qué nosotros tememos hablar claramente sobre este “costo”?

En vez de seguir el ejemplo de Jesús, la iglesia contemporánea ha estado tan ansiosa por ganar adeptos que, por generaciones, hemos enseñado a la gente que Jesús puede calzar en su vida y en sus planes. En efecto, la iglesia ha enseñado, incluso, que el propósito de Jesús es hacer que tu vida funcione—hacerte exitoso y feliz. Sin embargo, no encuentro eso en ninguna parte en las Escrituras. Todo lo contrario, los que se acercaban a Jesús con esas expectativas y condiciones, eran desanimados para seguirlo.

Es claro que no somos Jesús. No sabemos tampoco qué era lo que suscitaba la curiosidad de la gente por Jesús. Personalmente, creo que siempre seré uno de los que alimentará a la gente en el camino del discipulado. No creo que este texto bíblico sea una licencia para desanimar a la gente con respecto a ser discípulos. Pero tampoco tenemos licencia para ofrecer a la gente otra cosa que no sea el evangelio. Nuestro mensaje no es que la gente puede “tener a Jesús en su vida”, como lo ha dicho a menudo la iglesia. En ninguna parte la Biblia enseña que podemos tener a Jesús como parte de nuestras vidas. Con Jesús no existe terreno intermedio. O lo sigues completamente, o no lo haces.

Tampoco vayas mirando por sobre tu hombro. Jesús usa una ilustración que, para los que tenemos una vida urbana, no significa mucho. Pero si estás arando en el campo en una hilera, y miras por sobre tu hombro para ver cómo está quedando el trabajo, incluso si la hilera ha quedado perfectamente derecha hasta ese punto, comenzarás a desviarte. No puedes seguir a Jesús mientras miras por sobre tu hombro. Y tampoco puedes seguir a Jesús con tu propia lista de expectativas.

Así que, seamos claros—Jesús quiere discípulos. Jesús amaba a sus discípulos, nos dice Juan, hasta el mismo fin. Confió su reino a estos doce locos, y a las docenas de otros hombres y mujeres que se agruparon alrededor de él. Pero hay varias lecciones acerca del discipulado que Lucas quiere que obtengamos de esta historia.

El discipulado no tiene que ver con la grandeza, ni con el poder o los puestos. No puedes ser discípulo de Jesús mientras estás constantemente comparando tu grandeza con la de tus vecinos.
El discipulado no consiste en borrar al enemigo, o en triunfar sobre el mundo. El discipulado tiene que ver con una marcha constante y determinada de amor abnegado. Con cada paso, nos entregamos a nosotros mismos para el mundo y el reino de Dios.
No puedes ser un devoto discípulo de Jesús con una lista agregada de condiciones previas. Jesús no calzará en tu vida, y él no va a aceptar ningún acuerdo prenupcial. En esto Jesús no está siendo duro. El viaje a Jerusalén—a la cruz—va a demandar todo lo que tienes. Jesús necesita nuestra lealtad sin reservas.
El discipulado incluirá sufrimiento. El viaje será difícil, pero gratificante. Todo lo que es verdaderamente bueno o hermoso, como para procurarlo con toda tus fuerzas, es digno del sacrificio. ¿Son los discípulos más grandes que su Maestro?
Finalmente, los discípulos no pueden seguir a Jesús mientras miran por sobre su hombro para contemplar cómo lo han hecho en el pasado. Después de todo, ¿cuándo nos está pidiendo Jesús que lo sigamos? No ayer, sino hoy y mañana.
Ryan Bell es pastor titular de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, de Hollywood.

http://www.spectrummagazine.org/cafe_hispano/2008/01/24/diez_maneras_de_trastornar_su_vida_siguiendo_cristo

¿Qué Vio Juan en la Tumba Vacía?

Juan 20:4-8. ¿Qué Vio Juan en la Tumba Vacía?

La creencia del apóstol Juan en la resurrección no era tan “ciega como si fuera de la fe” cuando él vio que la tumba estaba vacía. Jesús había estado enseñando a los discípulos que El íba a ser rechazado por los líderes religiosos, que iba a ser crucificado y enterrado por tres días, y entonces resucitaría de los muertos. Juan fue conducido a una luz más completa acerca de la comprensión y la experiencia más profunda con su Maestro tal como él lo escuchó y obedeció las enseñanzas de Jesús.

El crecimiento espiritual de Juan es un ejemplo de ánimo a nosotros. Con cada experiencia nueva nosotros vemos a Juan que crece en la fe y la convicción acerca de quién es Cristo. Cada respuesta ilumina y amplia nuestra capacidad para una revelación adicional. Cuando Juan recibió una visión nueva del Señor en Su gloria, él fue utilizado para confiar Su Maestro y crecer espiritualmente y personalmente.

La comprensión de Juan de las cosas espirituales creció junto con su fe en el Señor Jesús como el Hijo de Dios. Los milagros en Canaan de Galilea, el levantar la hija de  Jairo y Lázaro que habían muerto, la Transfiguración de Jesús y los misterios que rodean Su muerte formaban parte de las influencias espirituales que lo llevó hasta los acontecimientos en la tumba vacía. ¿Qué “vio” Juan en la tumba vacía?

Juan 20:4-8 da el testimonio de Juan y Pedro después que María Magdalena informó muy temprano en la mañana que la puerta de piedra en la tumba de Jesús de dos mil libras de peso había sido arrollado hasta abrir la tumba. Ella corrió a Pedro y Juan diciéndoles “ Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto” (20:2). Pedro y Juan se dirigieron a la tumba. Juan, uno de los dos testigos oculares, nos dice lo que aconteció:

  • 1 El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro. 2 Entonces corrió, y fue a Simón Pedro y al otro discípulo, aquel al que amaba Jesús, y les dijo: Se han llevado del sepulcro al Señor, y no sabemos dónde le han puesto. 3 Y salieron Pedro y el otro discípulo, y fueron al sepulcro. 4 Corrían los dos juntos; pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro, y llegó primero al sepulcro. 5 Y bajándose a mirar, vio los lienzos puestos allí, pero no entró. 6 Luego llegó Simón Pedro tras él, y entró en el sepulcro, y vio los lienzos puestos allí, 7 y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, no puesto con los lienzos, sino enrollado en un lugar aparte. 8 Entonces entró también el otro discípulo, que había venido primero al sepulcro; y vio, y creyó.

Estoy convencido de que “el otro discípulo” y “el discípulo a quien Jesús amó” es uno y la misma persona que conocemos como el apóstol Juan, uno de los doce discípulos de Jesús.

Los acontecimientos que nos llevan hasta las palabras que acabamos de leer en el capítulo 20 de Juan ocurrieron tres días después de la crucifixión. Nicodemo y José de Arimatea obtuvieron el permiso de Pilatos, después que él había certificado que Jesús estaba muerto, para tomar el cuerpo y bajarlo de la cruz y de darle un entierro judío apropiado. Ellos siguieron la costumbre judía tradicional de envolver el cuerpo en telas de lino fino lleno con especias. Ellos ponen las vendas de lino alrededor de Su cuerpo, rocían las espías y perfumes en polvo engomados y pegajosos en los dobleces del lino y así ellos continuaron envolviendo Su cuerpo. Ellos usaron sin duda una tela separada para la cabeza y lo enrollaron alrededor de la cabeza. La palabra usada para referirse a la tela sobre la cara se usa como “un sudario”, una tela se usó para quitar el sudor, probablemente del tamaño de una toalla pequeña o una servilleta grande. Entonces ellos colocaron el cuerpo en el trozo de piedra que se había labrado fuera del lado de la tumba de la cueva.

¿Qué fue lo que Juan “vio” en la tumba para “creer” que Jesús estaba vivo?

Juan llama especialmente nuestra atención a “el sudario,” turbante o ropa de la cara que había sido enrollado alrededor de la cabeza de Cristo. ¿Por qué esto resalta nuestra atención? Es la prueba convincente que lanza la fe de Juan en la resurrección de Cristo, aún antes él hubiera tenido la oportunidad de ver que Jesús estaba vivo con sus propios ojos.

El sudario o el turbante fue enrollado alrededor de la cabeza de Jesús a semejanza de las vendas envueltas alrededor de una persona que ha tenido una herida severa en la cabeza. La cabeza entera fue enrollada con lino así como también el resto de Su cuerpo. La referencia a “un lugar separado” simplemente significa separado del resto de las telas de lino que se usaron para envolver el cuerpo. Qué fue lo que Pedro y Juan vieron cuando ellos continuaron mirando las telas de lino en la forma verdadera del cuerpo de Jesús?. El envoltorio alrededor de la cabeza de Jesús era naturalmente donde la cabeza había estado. Las otras telas permanecían todavía en el lugar y en la forma exactos del cuerpo de Jesús.

Jesús había sido levantado evidentemente de la muerte por el poder de Dios durante la noche, y había dejado las telas de lino exactamente como José y Nicodemo habían colocado el cuerpo en la tumba nueva.

Juan vio la posición y la condición del envoltorio del entierro en la forma del cuerpo en la tumba donde Jesús había sido colocado. El envoltorio estaba en la forma verdadera en que ellos habían estado acerca de Su cuerpo. El sudario no se desenvolvió y fue doblado cuidadosamente y colocado aparte. Era exactamente dónde había estado la cabeza. Cada doblez de Su ropa estaba impasible, cuando estaba alrededor Su cuerpo. Juan vio la ropa envuelta cuando ellos habían estado cerca del cuerpo, todavía allí en el lugar, pero el cuerpo ya no estaba alli. Esa era toda la evidencia que Juan vio de la resurrección, pero lo dirigió para ser el primer discípulo en creer que nuestro Señor había sido levantado de la muerte. Su mente rápidamente procesó que Jesús estaba vivo.

Juan vio el envoltorio del entierro y su mente intuitiva aguda llegó a la conclusión que nadie había hurtado el cuerpo de Jesús. Era imposible porque el envoltorio estaba todavía intacto así como ellos lo dejaron antes. Un ladrón habría tenido que desenrollar todo esas tiras de especia pegajosa de las vendas. Era obvio que nadie había hecho eso. El sudario estaba demostrando que Jesús había subido por y a través de ellos. El sudario estaba así como había sido puesto alrededor la cabeza de Jesús. Juan estaba también claro que los enemigos no habían hurtado el cuerpo de Jesús.

Juan “vio” la serpenteante envoltura sin un cuerpo. La envoltura estaba en la forma de una cabeza, pero no había cabeza dentro de ella. La envoltura de los hombros hacia abajo hacia los pies estaba intacto, pero no había un cuerpo adentro.

Pedro y Juan nunca antes habían visto algo como eso. Eso era algo completamente más allá de comprensión humana. Dios utilizó su poder enorme para  levantar a Jesús de la muerte. No había trompetas, ni fanfarrias, y ningún ángeles alabando. Jesús instantáneamente se levantó vivo en una dimensión nueva resplandeciente de la manera sobrenatural de la vida. Ningún hombre fue necesario para  desenvolver esas vendas gruesas y pesadas de especias de Su cuerpo. Nadie quitó las envolturas de alrededor de Su cara, o lo aflojó y permitió que El saliera como con Lázaro. Jesús no fue resucitado. El subió de la muerte. ¡Dios lo hizo! La vida habia vuelto a Jesús y nadie estuvo en allí para verlo. El pasó por la envoltura y por la puerta de piedra de la cueva. ¡El estaba vivo!

Nadie tuvo que arrollar aún la piedra redonda de la puerta para permitir que saliera. Los ángeles arrollaron luego la puerta para permitir la mirada de los hombres y de las mujeres para ver que la tumba era vacía no para que saliera Jesús.

“Ellos miraron las vendas que estaban allí. . .”

Las vendas de lino para la cara estaban así como ellos las habían dejado alrededor de la cabeza de Jesús en el lugar apropiado donde la cabeza habría estado. Jesús pasó a través de ellas.

Juan miró adentro, lo vio, y de repente todo cambió. Todo lo que Jesús le había enseñado a Juan acerca de Su muerte y la resurrección vino junto en un destello de su mente en un momento. Si usted es un Juan a semejanza de un pensador intuitivo, usted entiende muy bien cómo fue que esto aconteció.

Mas tarde esa misma noche Juan vería con sus propios ojos el cuerpo resucitado de Jesús. En las semanas mas adelante los discípulos nunca supieron cuando ellos lo iban a ver. Imagínese que de repente Jesús se aparece en su medio, que ninguna puerta se abra, ningún cerrojo se mueva, que ninguna preparación sea hecha, pero El estaban allí con ellos. Con la misma brusquedad, El desapareció. Jesús entrenaba todavía a Juan para “ver” Su presencia constantemente. En cualquier momento Jesús quizás aparezca. ¿Veré al señor Jesús hoy?

Jesús tomó Su cuerpo fuera de la tumba, dejó la ropa arreglada absolutamente tranquilo, y atravesó aquella puerta de piedra de  dos mil libras. Su cuerpo de resurrección ya no estaba más sujeto a las leyes de esta naturaleza física material. Jesús conquistó la muerte aún en el plano físico con Su propia resurrección.

Juan R. W. Stott nos alienta preguntándonos lo que habríamos visto si hubiéramos estado allí.

“Supongamos que nosotros habíamos sido presentes en la tumba cuando Jesús se levantó de la muerte. ¿Qué habríamos visto nosotros?”

¿Lo habríamos visto que se retuerce, bosteza, se mueve, se estira y se para? No. Jesús no se recuperó de un desmayo. El murió, y volvió otra vez. Era Su resurrección. Creo que Jesús pasó milagrosamente por muerte en una esfera enteramente nueva de la existencia.

Juan vio que el cuerpo de Jesús había desaparecido. Cambió, vaporizado, trasmutado en algo nuevo diferente y maravilloso.

“Habría pasado por la ropa gruesa, despues pasó por las puertas cerradas, sin haberlas tocado y casi tranquilo. Casi, pero no calmado. La ropa del cuerpo, con un peso de mas de 100 libras de especias, una vez que el apoyo del cuerpo se había quitado, habrían bajado o se habrían desplomado, y ahora estaría mintiendo completamente. Un espacio habría aparecido entre la ropa del cuerpo y el sudario de cabeza, donde Su cara y cuello habían estado. Todas sus vendas y el sudario con el complicado envoltorio con que fueron puestas habían retenido bien su forma cóncava, un turbante arrugado sin cabeza dentro de ella” (Stott).

El cuerpo de la resurrección tiene su estructura molecular entera cambiada. El cuerpo de Jesús resucitado pasó por el espacio sin ninguna fricción o dificultad. Por cuarenta días después de Su resurrección y antes de Su ascensión, Jesús se hizo visible en Su cuerpo de resurrección y así también se hizo rápidamente invisible. Nosotros nunca habríamos sabido que la tumba estaba vacía si no es porque el ángel arrolló la puerta de piedra y anunció una tumba vacía.

El envoltorio estaba intacto, como la envoltura de una momia, pero no había cuerpo adentro. Había una venda envolviendo alrededor de la cabeza, pero alrededor de ninguna cabeza. Ningún cuerpo.

“¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6 No está aquí, sino que ha resucitado,” eran las palabras del ángel a las mujeres.

El sudario todavía estaba allí junto a las otras vendas, envuelto, redondeando la forma de la cabeza. La ropa pesada no se había tocado, ni había sido doblada, ni había sido manipulada por nadie. No había simplemente nada en ella. Estaba vacía.

“Ellos estaban como una crisálida, la mariposa había surgido.”

http://www.abideinchrist.org/es/jn20v4es.html

¿Son los Cristianos Cristianos?

¿Son los Cristianos Cristianos?

Despues del Domingo – Miami, EE.UU. – Frecuentemente escucho a las personas preguntar si los mormones son cristianos o si los Testigos de Jehová son cristianos.  Yo les preguntaría ¿Son los cristianos Cristianos?

Los mormones, por ejemplo, son casi siempre personas muy decentes, buenos ciudadanos, miembros de la comunidad que obedecen y respetan las leyes.  La realidad es que usualmente actúan como cristianos. Es más, muchas veces parecen más cristianos que los mismos cristianos.

Actualmente, tal parece, que nosotros los cristianos queremos ser aceptados por la gente del mundo, a tal punto, que actuamos como ellos, y se hace difícil diferenciarnos de aquellos que no conocen a Dios. Las cosas que están ocurriendo en nuestras iglesias confirman un comportamiento el cual no muestra buen testimonio de la fe que un día abrazamos.

Si tenemos en cuenta que el divorcio entre los cristianos miembros de nuestras iglesias es tan alto como el de los no cristianos, y que el número de los divorcios entre los pastores, las celebridades, y los líderes del mundo cristiano están alcanzando proporciones sorprendentes; si además de todo esto, hay cristianos que no ven nada malo en traer a sus casas canales de TV, que transmiten películas las cuales bordean en la pornografía, y si esta misma pornografía se ha convertido en una enfermedad que aflige  muchos de los llamados cristianos, entonces la pregunta no es tan descabellada. ¿Son los cristianos Cristianos?

Creo que aquí cabe otra pregunta la cual leí en un escrito por Kevin Bussey: ¿Acaso murió Jesús para darnos una licencia para pecar?

http://www.noticiascristianas.net/archives/1791

Analisis de la carta a los filipenses de Policarpo

EL MARTIRIO DE POLICARPO
Si bien es poco o nada lo que sabemos acerca del testimonio final de Ignacio, sí tenemos amplios detalles acerca del de su amigo Policarpo, cuando le llegó su hora casi medio siglo más tarde. Corría el año 155, y todavía estaba vigente la misma política que Trajano le había señalado a su gobernador Plinio. A los cristianos no se les buscaba; pero si alguien les delataba y se negaban entonces a servir a los dioses, era necesario castigarles. Policarpo era todavía obispo de Esmirna cuando un grupo de cristianos fue acusado y condenado por los tribunales. Según nos cuenta quien dice haber sido testigo de los hechos, se les aplicaron los más dolorosos castigos, y ninguno de ellos se quejó de su suerte, pues “descansando en la gracia de Cristo tenían en menos los dolores del mundo”. Por fin le tocó al anciano Germánico presentarse ante el tribunal, y cuando se le dijo que tuviera misericordia de su edad y abandonara la fe cristiana, Germánico respondió diciendo que no quería seguir viviendo en un mundo en el que se cometían las injusticias que se estaban cometiendo ante sus ojos, y uniendo la palabra al hecho incitó a las fieras para que le devorasen más rápidamente. El valor y el desprecio de germánico enardecieron a la multitud, que empezó a gritar: “¡Que mueran los ateos!” —Es decir, los que se niegan a creer en nuestros dioses— y “¡Que traigan a Policarpo!” Cuando Policarpo supo que se le buscaba, y ante la insistencia de los miembros de su iglesia, salió de la ciudad y se refugió en una finca en las cercanías. A los pocos días, cuando los que le buscaban estaban a punto de dar con él, huyó a otra finca. Pero cuando supo que uno de los que habían quedado detrás, al ser torturado, había dicho dónde Policarpo se había escondido, el anciano obispo decidió dejar de huir y aguardar a los que les perseguían. Cuando le llevaron ante el procónsul, éste trató de persuadirle, diciéndole que pensara en su avanzada edad y que adorara al emperador. Cuando Policarpo se negó a hacerlo, el juez le pidió que gritara: “¡Abajo los ateos!” Al sugerirle esto, el juez se refería naturalmente a los cristianos, que eran tenidos por ateos. Pero Policarpo, señalando hacia la muchedumbre de paganos, dijo: “Sí. ¡Abajo los ateos!” De nuevo el juez insistió, diciéndole que si juraba por el emperador y maldecía a Cristo quedaría libre. Empero Policarpo respondió: —Llevo ochenta y seis años sirviéndole, y ningún mal me ha hecho. ¿Cómo he de maldecir a mi rey, que me salvó?
Así siguió el diálogo. Cuando el juez le pidió que convenciera a la multitud, Policarpo le respondió que si él quería trataría de persuadirle a él, pero que no consideraba a esa turba apasionada digna de escuchar su defensa. Cuando por fin el juez le amenazó, primero con las fieras, y después con ser quemado vivo, Policarpo le contestó que el fuego que el juez podía encender sólo duraría un momento, y luego se apagaría, mientras que el castigo eterno nunca se apagaría. Ante la firmeza del anciano, el juez ordenó que Policarpo fuera quemado vivo, y todo el populacho salió a buscar ramas para preparar la hoguera. Atado ya en medio de la hoguera, y cuando estaban a punto de encender el fuego, Policarpo elevó la mirada al cielo y oró en voz alta: Señor Dios soberano […] te doy gracias, porque me has tenido por digno de este momento, para que, junto a tus mártires, yo pueda tener parte en el cáliz de Cristo. […] Por ello […] te bendigo y te glorifico. […] Amén. Así entregó la vida aquel anciano obispo a quien años antes, cuando todavía era joven, el anciano Ignacio había dado consejos acerca de su labor pastoral y ejemplo de firmeza en medio de la persecución. Por otra parte, las actas del martirio de Policarpo son interesantes porque en ellas podemos ver una de las cuestiones que más turbaban a los cristianos en esa época: la de si era lícito o no entregarse espontáneamente para sufrir el martirio. Al principio de esas actas se habla de un tal Quinto, que se entregó a sí mismo, y que al ver las fieras se acobardó. Y el autor de las actas nos dice que sólo son válidos los martirios que han tenido lugar por voluntad de Dios, y no de los mártires mismos. En la historia del propio Policarpo, vemos que se escondió dos veces antes de ser arrestado, y que sólo se dejó prender cuando llegó al convencimiento de que tal era la voluntad de Dios.
La razón por la que este documento insiste tanto en la necesidad de que sea Dios quien escoja a los mártires era que había quienes se acusaban a sí mismos a fin de sufrir el martirio. Tales personas, a quienes se llamaba “espontáneos”, eran a veces gentes de mente desequilibrada que no tenían la firmeza necesaria para resistir las pruebas que venían sobre ellos, y que por lo tanto acababan por acobardarse y renunciar de su fe en el momento supremo. Pero no todos concordaban con el autor de las actas del martirio de Policarpo. A través de todo el período de las persecuciones, siempre hubo mártires espontáneos y—cuando sus martirios fueron consumados— siempre hubo también quien les venerara. Esto puede verse en otro documento de la misma época, la Apología de Justino Mártir, donde se nos cuenta que en el juicio de un cristiano se presentaron otros dos a defenderle, y la consecuencia fue que los tres murieron como mártires. Al narrar esta historia, Justino no ofrece la menor indicación de que el martirio de los dos “espontáneos” no sea tan válido como el del cristiano que fue acusado ante los tribunales.
Si bien es poco o nada lo que sabemos acerca del testimonio final de Ignacio, sí tenemos amplios detalles acerca del de su amigo Policarpo, cuando le llegó su hora casi medio siglo más tarde. Corría el año 155, y todavía estaba vigente la misma política que Trajano le había señalado a su gobernador Plinio. A los cristianos no se les buscaba; pero si alguien les delataba y se negaban entonces a servir a los dioses, era necesario castigarles. Policarpo era todavía obispo de Esmirna cuando un grupo de cristianos fue acusado y condenado por los tribunales. Según nos cuenta quien dice haber sido testigo de los hechos, se les aplicaron los más dolorosos castigos, y ninguno de ellos se quejó de su suerte, pues “descansando en la gracia de Cristo tenían en menos los dolores del mundo”. Por fin le tocó al anciano Germánico presentarse ante el tribunal, y cuando se le dijo que tuviera misericordia de su edad y abandonara la fe cristiana, Germánico respondió diciendo que no quería seguir viviendo en un mundo en el que se cometían las injusticias que se estaban cometiendo ante sus ojos, y uniendo la palabra al hecho incitó a las fieras para que le devorasen más rápidamente. El valor y el desprecio de germánico enardecieron a la multitud, que empezó a gritar: “¡Que mueran los ateos!” —Es decir, los que se niegan a creer en nuestros dioses— y “¡Que traigan a Policarpo!” Cuando Policarpo supo que se le buscaba, y ante la insistencia de los miembros de su iglesia, salió de la ciudad y se refugió en una finca en las cercanías. A los pocos días, cuando los que le buscaban estaban a punto de dar con él, huyó a otra finca. Pero cuando supo que uno de los que habían quedado detrás, al ser torturado, había dicho dónde Policarpo se había escondido, el anciano obispo decidió dejar de huir y aguardar a los que les perseguían. Cuando le llevaron ante el procónsul, éste trató de persuadirle, diciéndole que pensara en su avanzada edad y que adorara al emperador. Cuando Policarpo se negó a hacerlo, el juez le pidió que gritara: “¡Abajo los ateos!” Al sugerirle esto, el juez se refería naturalmente a los cristianos, que eran tenidos por ateos. Pero Policarpo, señalando hacia la muchedumbre de paganos, dijo: “Sí. ¡Abajo los ateos!” De nuevo el juez insistió, diciéndole que si juraba por el emperador y maldecía a Cristo quedaría libre. Empero Policarpo respondió: —Llevo ochenta y seis años sirviéndole, y ningún mal me ha hecho. ¿Cómo he de maldecir a mi rey, que me salvó?
Así siguió el diálogo. Cuando el juez le pidió que convenciera a la multitud, Policarpo le respondió que si él quería trataría de persuadirle a él, pero que no consideraba a esa turba apasionada digna de escuchar su defensa. Cuando por fin el juez le amenazó, primero con las fieras, y después con ser quemado vivo, Policarpo le contestó que el fuego que el juez podía encender sólo duraría un momento, y luego se apagaría, mientras que el castigo eterno nunca se apagaría. Ante la firmeza del anciano, el juez ordenó que Policarpo fuera quemado vivo, y todo el populacho salió a buscar ramas para preparar la hoguera. Atado ya en medio de la hoguera, y cuando estaban a punto de encender el fuego, Policarpo elevó la mirada al cielo y oró en voz alta: Señor Dios soberano […] te doy gracias, porque me has tenido por digno de este momento, para que, junto a tus mártires, yo pueda tener parte en el cáliz de Cristo. […] Por ello […] te bendigo y te glorifico. […] Amén. Así entregó la vida aquel anciano obispo a quien años antes, cuando todavía era joven, el anciano Ignacio había dado consejos acerca de su labor pastoral y ejemplo de firmeza en medio de la persecución. Por otra parte, las actas del martirio de Policarpo son interesantes porque en ellas podemos ver una de las cuestiones que más turbaban a los cristianos en esa época: la de si era lícito o no entregarse espontáneamente para sufrir el martirio. Al principio de esas actas se habla de un tal Quinto, que se entregó a sí mismo, y que al ver las fieras se acobardó. Y el autor de las actas nos dice que sólo son válidos los martirios que han tenido lugar por voluntad de Dios, y no de los mártires mismos. En la historia del propio Policarpo, vemos que se escondió dos veces antes de ser arrestado, y que sólo se dejó prender cuando llegó al convencimiento de que tal era la voluntad de Dios.La razón por la que este documento insiste tanto en la necesidad de que sea Dios quien escoja a los mártires era que había quienes se acusaban a sí mismos a fin de sufrir el martirio. Tales personas, a quienes se llamaba “espontáneos”, eran a veces gentes de mente desequilibrada que no tenían la firmeza necesaria para resistir las pruebas que venían sobre ellos, y que por lo tanto acababan por acobardarse y renunciar de su fe en el momento supremo. Pero no todos concordaban con el autor de las actas del martirio de Policarpo. A través de todo el período de las persecuciones, siempre hubo mártires espontáneos y—cuando sus martirios fueron consumados— siempre hubo también quien les venerara. Esto puede verse en otro documento de la misma época, la Apología de Justino Mártir, donde se nos cuenta que en el juicio de un cristiano se presentaron otros dos a defenderle, y la consecuencia fue que los tres murieron como mártires. Al narrar esta historia, Justino no ofrece la menor indicación de que el martirio de los dos “espontáneos” no sea tan válido como el del cristiano que fue acusado ante los tribunales.
Analisis de la carta a los filipenses de Policarpo

Policarpo fue obispo de Esmirna. La gran estima en que fue tenido se explica porque había sido discípulo de los Apóstoles. Ireneo (Eusebio, Hist. eccl. 5,20,5) refiere que Policarpo se sentaba a los pies de San Juan y que, además, fue nombrado obispo de Esmirna por los Apóstoles (Adv. haer. 3,3,4). San Ignacio le dirigió una de sus cartas como a obispo de Esmirna.

Las discusiones que Policarpo y el papa Aniceto sostuvieron en Roma, el año 155, en torno a diversos asuntos eclesiásticos de importancia, y en particular, sobre la fijación de la fecha para la celebración de la fiesta de Pascua, son otra prueba de la estima en que se tenía a Policarpo. Sin embargo, en esta cuestión candente no se halló una solución que satisficiera a ambas partes,porque Policarpo apelaba a la autoridad de San Juan y de los Apóstoles en defensa del uso cuartodecímano, mientras que Aniceto se declaró en favor de la costumbre adoptada por sus predecesores de celebrar la Pascua en domingo. A pesar de estas diferencias, el papa y el obispo se separaron en muy buenas relaciones.

Ireneo relata (Adv. haer. 3,3,4) que Marción, al encontrarse con Policarpo, le preguntó si le reconocía:

“Pues no faltaba más – replicó éste -, ¡cómo no iba a reconocer al primogénito de Satán!”
  • El principio de todos los males es el amor al dinero. La reacción fuerte de Policarpo contra la avaricia, como un vicio totalmente opuesto al espíritu del Evangelio, es uno de los temas principales de la carta.
  • Exhortaciones pastorales a las familias (mujeres y viudas)
  • Después, enseñen a sus mujeres a caminar en la fe que les ha sido dada, en la caridad, en la pureza, a amar a sus maridos con toda fidelidad,          amar a todos los otros igualmente con toda castidad y a educar a sus hijos en el conocimiento del temor de Dios.
  • Que las viudas sean sabias en la fe del Señor, que intercedan sin cesar por todos, que estén lejos de toda calumnia, murmuración, falso testimonio, amor al dinero y de todo mal; sabiendo que son el altar de Dios, que al examinará todo y que nada se le oculta de nuestros pensamientos, de nuestros sentimientos, de los secretos de nuestro corazón (ver 1 Co 14,25).
  • Exhortaciones pastorales a los diaconos
  • Exhortaciones de santidad a los jovenes
  • Cultivar la esperanza y la paciencia
  • Caridad fraterna
  • Reflexion sobre el caso de Valente:(De este presbítero sólo conocemos aquello que nos dice Policarpo: arrastrado por la avaricia, el amor al dinero, se vio envuelto en una falta grave que le significó la destitución de su ministerio. Sobre la avaricia como una forma de idolatría y una suerte de impureza, ver Ef 5,5; Col 3,5)Confío en que están bien ejercitados en las santas Escrituras,
  • Exhortaciones generales de santidad a los discipulos cristianos
  • Oren por todos los santos. Oren también por los reyes, por las autoridades y los príncipes, por los que los persiguen y los odian, y por los enemigos de la cruz (ver Mt 5,44; 1 Tm 2,2; Jn 15,16; 1 Tm 4,15; St 1,4; Col 2,10; Flp 3,18.); de modo que su fruto sea manifiesto para todos, y ustedes sean perfectos en él.
  • Recomendacion de Crescente, a quien recientemente les recomendé y ahora (de nuevo) les recomiendo. Se ha conducido entre nosotros de forma irreprochable;y de su hermana

a) Doctrina

La epistola contiene una fuerte advertencia contra el docetismo

La epístola defiende la doctrina cristológica de la encarnación y de la muerte de Cristo en cruz contra “las falsas doctrinas,” con estas palabras:

Porque todo el que no confesare que Jesucristo ha venido en carne, es un anticristo, y el que no confesare el testimonio de la cruz, procede del diablo, y el que torciere las sentencias del Señor en interés de sus propias concupiscencias, ese tal es primogénito de Satanás (7,1: BAC 65,666).

b) Organización

Policarpo no menciona al obispo de Filipos, pero sí habla de la obediencia debida a los ancianos y a los diáconos. Parece, pues, justificada la conclusión de que la comunidad cristiana de Filipos era gobernada por una comisión de presbíteros. La carta traza el siguiente retrato del sacerdote ideal:

Mas también los ancianos han de tener entrañas de misericordia, compasivos para con todos, tratando de traer a buen camino lo extraviado, visitando a todos los enfermos; no descuidándose de atender a la viuda, al huérfano y al pobre; atendiendo siempre al bien, tanto delante de Dios como de los hombres; muy ajenos de toda ira, de toda acepción de personas y juicio injusto; lejos de todo amor al dinero, no creyendo demasiado aprisa la acusación contra nadie, no severos en sus juicios, sabiendo que todos somos deudores de pecado (66,1: BAC 65,665-666).

c) Caridad

Se recomienda encarecidamente la limosna:

Si tenéis posibilidad de hacer bien, no lo difiráis, pues la limosna libra de la muerte. Estad todos sujetos los unos a los otros, guardando una conducta irreprochable entre los gentiles, para que de vuestras buenas obras vosotros recibáis alabanza y el nombre del Señor no sea blasfemado por culpa vuestra (10,2: BAC 65,668).

d) Iglesia y Estado

Merece notarse la actitud de la Iglesia para con el Estado. Se prescribe expresamente rogar por las autoridades civiles:

Rogad también por los reyes y autoridades y príncipes, y por los que os persiguen y aborrecen, y por los enemigos de la cruz, a fin de que vuestro fruto sea manifestado en todas las cosas y seáis perfectos en El (12,3: BAC 65,670).

Bibliografia consultada

Unión Con Cristo

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La muerte espiritual de Cristo – base escritural y teologica

Está en ingles, pero en cuanto pueda lo traduzco, este estudio contiene los mejores comentarios cristianos historicos que hablan sobre el tema, la negación de la muerte total de Jesus es algo nuevo, algo del siglo XX en que cayeron  algunos por culpa del protestantismo neoortodoxo y modernista que pretende negar lo sobrenatural de la escritura, como la existencia del infierno, los angeles, los demonios, el diablo, el regreso de Jesús etc. Asi mismo quieren negar que Jesús fue al hades y ahi derrotó por completo el hades y la muerte.
Parte 1
http://www.victoryword.100megspop2.com/tenrsn/jds/tenrsn3.htm
Parte 2:
http://www.victoryword.100megspop2.com/tenrsn/jds/tenrsn3_1.htmll
Parte 3:
http://www.victoryword.100megspop2.com/tenrsn/jds/tenrsn3_2.html

La fe cristiana

La fe cristiana
La fe cristiana ha existido desde la época en que Jesucristo estuvo en la tierra. Los seguidores de Jesús han tenido diferentes interpretaciones acerca de muchas cosas, pero todos los verdaderos cristianos de acuerdo en que Jesucristo es la revelación de Dios en la carne. Todos creemos que Dios vino a la tierra para traernos de nuevo en una relación con sí mismo.
El lamentable estado de nuestro mundo de hoy pone de manifiesto hasta qué punto nos hemos desviado de la intención original de Dios en armonía. Todos nos hemos apartado de los mandamientos de Dios diseñada por nuestro propio bien, y desobedeció a Dios de una manera inexcusable, al igual que nuestro primer padre Adán lo hizo. Justo porque usted y yo podemos encontrar defectos en otros, incluso en los cristianos, de ninguna manera nos excusa ante Dios por nuestra propia maldad y la desobediencia a Dios.
No estoy seguro si ha desobedecido a Dios? Escucha esto. Las primeras revelaciones registrada por el Dios verdadero que tenemos son en los Libros de Moisés. Estos libros revelan a Dios como Creador, Legislador y Juez. En los Diez Mandamientos de Dios dice que lo pongamos en primer lugar, no mentir, no robar, el asesinato, la lujuria, hablar en contra de Dios o el deseo lo que no nos pertenece. ¿Alguna vez has mentido? Ha tomado alguna vez algo que no pertenecen a ti mismo? Alguna vez miró a alguien a la lujuria para ella (o él)?Puesto siempre la búsqueda de la riqueza por encima de la búsqueda de Dios? Aborreció jamás a alguien? Bueno, si usted tiene, usted es culpable a menos que y hasta que Dios declara justos. And that Y que Él NUNCA hacer a menos que acepte su único sacrificio por el pecado y poner su confianza en que uno.
Así como la existencia de un cuadro demuestra la existencia de un pintor, por lo que la existencia de nuestro universo sorprendente con toda su complejidad demuestra la existencia de un Creador. Dios, el Creador nos ha hecho con una conciencia, que nos alarma al principio, cuando hacemos mal. También envía el Espíritu Santo que nos muestre la verdad sobre Jesús y sobre nuestra propia condición espiritual. El Espíritu Santo da un mensaje muy diferente a todos los espíritus que son profanos que flotan libremente alrededor de este mundo sin ley de la nuestra. Es infame que los espíritus son los instigadores de todas las religiones falsas y contradictorias que abundan en nuestro planeta.
Fuiste creado para el verdadero Dios, que te ama pero no puede aceptar que sobre la base de su propio registro imperfecto. Haciendo mal y se nos separa de Dios, y destruye la relación con Dios. La relación se restablece cuando confiamos en Jesús y lo que hizo por nosotros – en la muerte para llevar nuestros pecados pagar por nuestra culpa, y en el aumento de los muertos. Es decir, Jesús pagó la “multa” para nosotros, que nos merecemos por nuestra maldad y la desobediencia. Ahora bien, si confiamos en Él podemos empezar una nueva vida.
La fe cristiana es realmente acerca de la fe en Jesús resucitado, que hizo todo esto y más para nosotros. Jesús de Nazaret, que vivió históricamente en la tierra hace 2000 años, tuvo un impacto definitivo en el pueblo de Israel a través de su enseñanza y su ministerio de sanación. Pero es su resurrección y la intervención continua en la vida de sus seguidores que ha significado que hoy tiene cientos de millones de personas que creen en Él y confiar en él. Hoy el Espíritu Santo está trabajando en todo el mundo para revelar a Jesús a la gente de diferentes maneras, principalmente a través de las Escrituras de la Santa Biblia como se predica y leer.
Por favor tómese el tiempo para investigar las cuestiones presentadas en este sitio. Hay cientos de páginas para su consideración, en una amplia variedad de temas de interés. Estas incluyen razones para creer, los testimonios de vidas cambiadas, la enseñanza de la Biblia, la fe, el amor, el bautismo, el Espíritu Santo, la misión, la iglesia ramera y más.
¿Conoces el Dios viviente, el Dios de los milagros? ¿Sabe usted que Jesús Cristo pone la gente libre del poder, así como la culpa del pecado?
Te invitamos a que echa un vistazo a ESTA PÁGINA para ver lo que queremos decir con esto. Muchas historias de la vida real lo confirman.
Verdaderos cristianos, si lleno del Espíritu Santo, puede demostrar que Dios es en su vida. Dios ordena a los cristianos de hoy, como siempre, a ser continuamente llenos del Espíritu Santo (efesios 5:18). En estos días de la guerra, el terror y el engaño religioso, es tanto más necesario. Cuando otras prioridades, tomar un lugar más alto de conocimiento de Dios como una persona, y se llena de Él, problemas y resultados de la perdición eterna.
Muchas alternativas de Cristo han parecía posible a los hombres sólo porque la mayoría de los cristianos no han demostrado la realidad de lo que estamos hablando. El creyente tiene posibilidades ilimitadas en Dios, que han sido demasiado descuidado hasta ahora.
Sin embargo, los hombres más que nunca, y las mujeres se están contenidas en el poder del nombre de Jesús, la confesión y la demostración de Cristo como Señor.
http://www.la-fe.org/evangelismo/la-fe-cristiana/

Origenes de la Navidad

Osías Segura
Teólogo costarricense y profesor adjunto en Fuller Theological Seminary en Pasadena, California.

Osías SeguraOrigenes de la Navidad
Diciembre 21, 2009 by Osías Segura

Muchos cristianos creen que la celebración de la navidad es la fecha de mayor importancia cristiana del año, y por tanto, están equivocados. Tal vez, lo será hoy, pero no siempre lo fue así. En la era antes de Constantino (los primeros siglos del cristianismo) no había celebración alguna sobre el nacimiento de Cristo. Así que para aquellos que añoran la iglesia primitiva y sus principios, y aun más aquellos y aquellas que gustan utilizar literalmente la biblia como norma para sus vidas, deberían pensar dos veces antes de celebrar la navidad. En estas líneas, no pretendo presentar una narrativa completa ni compleja del origen de la navidad, ni tampoco una historia concisa de la navidad. Simplemente, quiero mencionar esos aspectos que considero adecuados para presentar mi punto en cuanto a la contextualización. Uds. siéntanse libres con sus comentarios de agregar aquellos elementos que creen que yo pude dejar por fuera por falta de espacio.
¿Es tan importante la navidad en el Nuevo Testamento?
¡Veamos los evangelios! Solamente dos de los evangelios se refieren al nacimiento de Cristo. Todos los evangelios, sin embargo, presentan dos puntos climaxicos: la muerte, y resurrección de Cristo. Así que podríamos decir que los evangelios son escritos que reflejaban los valores teológicos de comunidades cristianas primitivas. La comunidad de Mateo nos arroja una historia del nacimiento de Cristo con una estrella, los magos del oriente, y la huida a Egipto, pero no hay pastores, ni huestes angelicales. La comunidad de Lucas nos brinda una narrativa mas descriptiva con ángeles, pastores, pero no hay estrella ni magos del oriente. Fuera de estos dos evangelios, solo Pablo presenta un breve comentario en Gálatas (4:4) de Jesús que “nació de una mujer.” Por lo demás, podríamos decir, el Nuevo Testamento da poca atención al nacimiento de Cristo, en comparación con su muerte y resurrección. La celebración del nacimiento de Cristo pareciera no era algo de importancia para la iglesia primitiva.
Las Escrituras y la fecha exacta del nacimiento de Cristo
El hecho que el Nuevo Testamento de muy poca atención al nacimiento de Cristo, no significa que la celebración de la navidad no tenga una base bíblica. Permítanme recalcar nuevamente que sí hay que reconocer que el Nuevo Testamento da un mayor énfasis a la muerte y resurrección de Cristo, que a Su nacimiento. Ligado a esto, otro elemento hay que agregar: Los primeros cristianos se preocupaban más por el hecho de la encarnación, que por la exactitud de la fecha del nacimiento de Cristo. Si Cristo nació durante el reinado de Cesar Augusto, entonces nació en algún momento entre el año 44 a.C., y el año 14 d.C. Tal y como podemos notar, no hay exactitud alguna en el año exacto, y según parece tampoco en la fecha exacta, aunque algunos doctos creen que la fecha en diciembre puede ser exacta. ¡Sin embargo, nadie sabe con exactitud!
Un esfuerzo por determinar fechas fue el calendario que el Papa Juan I quien pidió hacer a un monje llamado Dionisio. El calendario solar occidental (nuestro calendario actual cual es menos exacto que el calendario lunar) dio inicio el primero de enero del 754 de la fundación de la ciudad de Roma. Así el 754 se convirtió en el A.D. 1, o el Año de Nuestro Señor. Según parece Dionisio cometió un error de cuatro años en su cálculo. ¡Nuevamente, no hay exactitud! Pues se cree que el nacimiento de Cristo pudo tomar lugar en un rango entre unos nueve a catorce años antes del A.D. 1.
Orígenes de la celebración
Fue hasta los siglos 3 y 4 cuando la iglesia del Este (con sede en Constantinopla) empezó a celebrar la encarnación de Cristo el 6 de enero como el día de la Epifanía (incluida la llegada de los reyes magos). En esta celebración se enfatizaba el bautismo de Jesús, milagros, ministerio, y también Su nacimiento. La iglesia del Oeste (con sede en Roma) no tenía equivalente a la Epifanía y genero la navidad como la celebración del nacimiento de Jesús el 25 de diciembre. La fuente más antigua a referirse a la navidad es el calendario Filocaliano (antes del calendario de Dionisio) que menciona una celebración de la navidad por allí del año 336 d.C.
¡El 25 de diciembre y sus raíces paganas!
¿Por qué escoger el 25 de diciembre para celebrar el nacimiento de Cristo, si no se sabe con seguridad cuando nació Jesucristo? Puede haber varias razones. Si hay que aclarar que no hay evidencia alguna de que algún obispo Romano, o el mismo Constantino promulgara este cambio. No queda claro cómo se dio el proceso de contextualización. Yo personalmente me inclino a la explicación que el 25 de diciembre tuvo que ver con un aspecto de contextualización. Por ejemplo, cerca del 25 de diciembre existían tres festivales de invierno Romanos. El primero el de Saturnalia, un festival de cosecha, que tendía a celebrarse entre el 17 y el 23 de diciembre. Otra celebración era el Año Nuevo que duraba varios días. Y en medio de estas celebraciones, existía el festival del nacimiento del Sol Invictus, también conocido como el dios guerrero Mitra. Esta celebración incluía el intercambio de regalos. Pero, todas estas celebraciones incluían excesivas parrandas, que tal vez describirlas podría ser inapropiado.
El evangelio y las culturas
A través de los siglos el cristianismo se expandió por todos los continentes acarreando celebraciones tradicionales y mezclándose con elementos culturales en cada región o país. Por ejemplo, a pesar de una fuerte influencia católico-Romana en la celebración de la navidad en América Latina, cada celebración varia de país a país, esto en cómo se celebra la navidad y sus elementos en cuanto a comida, regalos, adornos, y otras costumbres. ¿Quién celebra la navidad correctamente? ¡Buena pregunta! Ahora, la influencia protestante en cuanto a celebraciones no varían mucho de las Católico-Romanas, a no ser por algunos grupos fundamentalistas que rechazan el uso de algunos adornos y algunas costumbres navideñas, por considerarlos idolatría. Si cabe reconocer que los misioneros evangélicos nos trajeron una navidad comercial y sincretista, con simbologías de poco contenido bíblico.
La era industrial y la navidad
Ya en el siglo XIX con el auge industrial en los Estados Unidos, nació la figura comercial de “Santa Claus,” también conocido como simplemente “Santa”. Sería el famoso escritor Washington Irving quien escribiría un poema (The Night Before Christmas) que luego se convertiría en la historia de Santa Claus. Esta creación Norteamericana es una secularización del Obispo Europeo “San Nicolás”. Cabe mencionar también los escritos de Charles Dickens que produciría una crítica a la actitud avara de los hombres de negocios “cristianos” de la Inglaterra de aquel entonces. “Christmas Carol” cuenta la historia de Scrooge quien se convierte, para así ayudar a los más necesitados con su dinero, y salvar su alma de la destrucción eterna.
Ya a mediados del siglo XIX la navidad tomaría un fuerte auge para empezar a convertirse en una celebración comercial importante. En 1843 aparecería la primera tarjeta de navidad, y poco después llegaría a los EE.UU. en 1880 el árbol de navidad (fuera de Alemania), y los adornos de vidrio en el árbol surgirían en 1890. A finales del siglo XIX surgirían los papeles de colores para envolver regalos. Y para el siglo XX, comercialmente hablando los días previos a la navidad se convertirían en las fechas de mayor intercambio comercial, y la figura de Santa tomaría características cuasi-divinas. Por ejemplo, historias en canciones populares que describen a Santa con su carrito y renos, cada reno con su nombre y características. Santa sabe quien se ha portado bien, y trae regalos a los niños y niñas de todo el mundo. En cuanto a estas actividades comerciales, no hay mención alguna de Cristo, ni Su encarnación, y en algunas ocasiones ambos actores aparecen lado a lado como dos historias paralelas.
¿Qué podríamos concluir?
Entonces, ¿qué tenemos hasta el momento? (A) La navidad carecía de importancia para la iglesia primitiva pues no existen suficientes referencia bíblicas para creer que tal celebración era tan importante. Por tanto, la navidad, en comparación con la muerte y resurrección de Cristo (Semana Santa) no es tan significativa, escrituralmente hablando. (B) El celebrar la navidad el 25 de diciembre no es históricamente correcto, y el inicio de esta celebración tiene fuertes raíces paganas, en fechas de invierno del Atlántico Norte. (C) La navidad se ha secularizado, y se ha convertido en una celebración comercial alrededor de Santa. Muchas de las tradiciones y simbología navideña tiene sus orígenes en los últimos dos siglos. La navidad tiene su gran importancia en nuestras sociedades hoy, principalmente por su carácter comercial, más que por su sentido espiritual.
Finalmente, permítanme concluir con una recomendación muy general para celebrar la navidad. Pues no quiero que piensen que estoy rechazando la celebración de la navidad.
Personalmente, no veo ningún problema con una contextualización donde el nombre de Cristo es exaltado como Señor del universo, donde las Escrituras y su mensaje están presentes en el proceso, y donde se busca que la iglesia sea relevante a sus culturas. Así como hace casi dos milenios fue contextualizada la celebración del nacimiento de Cristo, hoy debemos reforzar esa contextualización en nuestras prácticas cristianas.
Debemos buscar la manera que sea Jesucristo el centro de nuestra celebración. Por ejemplo, usando simbología (adornos navideños) que sea cristocentrica, en vez de “santacentrica”. Es decir, todo adorno en nuestros hogares, y todo ritual debe apuntar a Cristo. Tal vez sea necesario desarrollar nuevas tradiciones familiares. Sin embargo, debemos ser sabios al no imponer, pero si compartir, nuestros valores con familiares no cristianos.
Procuremos que los valores comerciales no nos afecten moralmente. Podemos celebrar diferentemente, como dando pocos regalos y más significativos, gastando menos dinero de lo usual, compartiendo con aquellos en mas necesidad, festejando a y en Cristo.
Reconozcamos que estamos celebrando la navidad en una cultura que no tiene valores cristianos, pero algunos rasgos culturales aun permiten un dialogo sobre valores cristianos. Busquemos dialogar, en vez de predicar. Sin embargo, el vivir en un “gueto” evangélico y celebrar nuestra navidad cristiana, separados del mundo tampoco tiene sentido. Por tanto, el creer que NO deberíamos celebrar la navidad por no ser parte de la ley del Antiguo Testamento, por no tener suficiente importancia bíblica (pues no se menciona la palabra “navidad” en la Biblia), o por ser un sincretismo religioso del invierno romano pagano, o un sincretismo comercial capitalista; los que perdemos la posibilidad de impactar la sociedad con el evangelio en el nombre de Cristo, somos nosotros los creyentes.

http://www.biblia.com/origenes-de-la-navidad/

Filosofía de la Religión-Parte IV

Tabla de contenidos de Filosofía de la Religión

  1. Filosofía de la Religión-Parte I
  2. Filosofía de la Religión-Parte II
  3. Filosofía de la Religión-Parte III
  4. Filosofía de la Religión-Parte IV

Tanto la religión como la filosofía son fuentes de sabiduría

Los exponentes máximos de la filosofía escolástica fueron San Agustín (354-430) ) y Santo Tomás de Aquino(1225-1274), separados en el tiempo pero unidos por el mismo espíritu de racionalidad.

San Agustín, influenciado por Platón, necesitaba comprender el origen del mal y a la luz de la filosofía platónica, abandonó una vida atada a los placeres mundanos y su creencia en el maniqueísmo que se basa en el dualismo materia-mal, espíritu-bien; y se convirtió al Cristianismo. El mal es ausencia de bien, sólo el bien Es, el mal no tiene Ser, no Es.

Santo Tomás, se basa en la filosofía de Aristóteles para explicar el mundo de acuerdo al Cristianismo. El hombre es potencia y acto, el alma es la forma de la materia.

La esencia del ser corpóreo es la sustancia compuesta de materia y forma, mientras que la esencia de un Ser finito inmaterial, como las abstracciones, es la forma sola. Lo que actualiza la esencia es la existencia.

El ser finito es Ser porque existe, porque tiene existencia, la sustancia es aquello que es o tiene ser, y la existencia le da Ser a la sustancia.

La existencia no es materia ni forma, es acto determinado por la esencia, como potencialidad.

No hay esencia alguna sin existencia y no hay existencia sin esencia. La existencia creada es el acto de una potencialidad que es la perfección.

Islamismo

Islam en árabe define el sistema de creencias y ritos basados en el Corán, libro sagrado islámico, atribuido a Abraham.

La raíz de la palabra Islam es aslama que quiere decir, someterse a la divinidad. El Islamismo representa la completa obediencia a Dios, la sumisión total y voluntaria a Él, como la única posibilidad de alcanzar la paz física y espiritual.

El Islamismo fue revelado en forma sobrenatural a Mahoma(siglo VI después de Cristo), profeta nacido en la Meca, ciudad sagrada situada en Arabia Saudita, en una época en que predominaban las falsas creencias, las supersticiones, el paganismo y el politeísmo.

Para Mahoma, la verdadera religión era la de los fundadores de la comunidad, Abraham y su hijo Ismael; y su misión fue restablecer la pureza de ese culto.

Este profeta realizó una reforma teológica, social y moral, aproximándose como religión más al Judaísmo que al Cristianismo.

Comenzó a recibir las revelaciones a la edad de cuarenta años y estableció una posición sobre la base de la unidad de su pueblo y el beneficio de la comunidad, privilegiando la justicia, las costumbres morales, la austeridad y el servicio al prójimo.

La fe islámica se basa en la sabiduría de los libros sagrados revelados por Dios a los profetas. Forma parte de esta revelación la Torá de Moisés, los Salmos de David, los Evangelios de Jesús, y el Sagrado Corán y Mahoma se considera el último intermediario de la voluntad revelada por el creador.

El Corán enseña que no es prudente creer que este mundo sea producto de la casualidad, porque todo fluye de un Ser infinitamente poderoso, bueno y misericordioso por habernos creado y darnos la vida y tan compasivo como para atraernos nuevamente a Él al Cielo.

Este mundo es un mundo regido por leyes que no hay que ignorar, porque los errores tienen consecuencias.

Alah representa esa realidad perfectamente diseñada, donde la buena voluntad, y la justicia son las reglas que deberíamos respetar en esta vida.

El papel de Mahoma es el ejemplo de cómo alguien dedicado a Alah se comporta, incluyendo en el poder político.

Para el Islam existe la promesa del Paraíso, la amenaza del Infierno y el Día del Juicio.

Se considera la vida del profeta como un modelo para imitar, de humildad, paciencia, suavidad, refinamiento de palabra, con capacidad para devolver bien por mal, de veracidad, lealtad, simpatía, de respeto a los pobres y al infortunio, de protección a los huérfanos, solicitud para los enfermos, compasión para los afligidos por un duelo, de dominio de las pasiones como la envidia, la malicia, y el deseo de difamar y de aventajar.

Para el Islam, las cosas están ordenadas de antemano por lo cual, toda energía en la dirección equivocada es inútil.(determinismo)

http://filosofia.laguia2000.com/filosofia-y-religion/filosofia-de-la-religion-parte-iv

Filosofía de la Religión-Parte III

Tabla de contenidos de Filosofía de la Religión

  1. Filosofía de la Religión-Parte I
  2. Filosofía de la Religión-Parte II
  3. Filosofía de la Religión-Parte III
  4. Filosofía de la Religión-Parte IV

En la filosofía de las religiones hay un signo, en el fondo, todas dicen “casi” lo mismo.Pero no es lo mismo.

La filosofía de las religiones tiene en común la creencia en un dogma, que es para ellas, una verdad revelada en forma sobrenatural; y la observancia de un código ético.

Las religiones procurar explicar la realidad, desde la fe en un Dios creador del mundo y de todos los hombres.

Todas las religiones sostienen la necesidad del dominio de las pasiones de la carne, la vida virtuosa y la ética con la esperanza de una vida mejor después de ésta.

El Cristianismo es la religión más difundida del mundo. Su fundador es Jesús de Nazareth, nacido en el seno de una familia judía.

Jesús, fue concebido por una madre virgen en condiciones muy humildes, en forma sobrenatural.

La  doctrina cristiana considera a Dios como creador del Universo, enseña el amor y la fraternidad universal como fundamento de la sociedad, afirmando que en Él,  “Dios hecho carne” completó su divina revelación.

Jesús nació y se crió en la religión del pueblo judío y La Biblia ( las sagradas escrituras) es la revelación divina y la actuación directa de Dios a través de la historia de la humanidad, hasta culminar en la persona real e histórica de Cristo.

Jesús exhortaba a los muchos que lo escuchaban a arrepentirse de sus pecados y predicaba su doctrina por medio de parábolas sencillas enfatizando la importancia de llevar una vida virtuosa y de creer en Él.

El primer mandamiento, que incluye a todos los demás que es “Ama a tu prójimo como a ti mismo”; nos enseña que Dios es el Padre y que los hombres que le adoran a Jesucristo como Dios, son ahora todos hermanos; no solo hermanos en sentido figurado de compañeros de raza, sino verdaderos hermnaos de una garn familia,la familia de la fe cristaina, “la Iglesia”.

La fe sincera y honesta en Jesús, asegura el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la instauración del reino de los cielos.No como mero asentimiento intelectual de un cuerpo de doctrinas correctas sino como una relación personal con Dios por medio de Jesús como mediador.

Israel fue el lugar elegido por Dios para su revelación y brindar las esperanzas de salvación para todos los hombres.

En el libro del Apocalipsis, el apóstol Juan, utilizando un lenguaje simbólico expresa el triunfo perpetuo de Cristo en el tiempo y en la eternidad.

La iglesia católica apostólica romana afirma que mediante los sacramentos el hombre obtiene el estado de gracia.

Los sacramentos son: el Bautismo, que libera al hombre del pecado original, la Penitencia y confesión de los pecados, la Confirmación en la fe, la Eucaristía, la gracia de la transustanciación del cuerpo de Cristo en la Sagrada Misa, el Matrimonio, el Orden Sagrado para los sacerdotes, la Unción de los enfermos(extremaunción).

Para la Iglesia Ortodoxa, la salvación no es exclusiva de cada uno sino de toda la feligresía y el bienestar de la creación depende de la contribución de cada individuo.

En el siglo XVI, Martín Lucero, sacerdote agustino provocó un cisma en la iglesia católica, surgiendo el Luteranismo que conservó muchos elementos de la doctrina pero que introdujo cambios, como el rechazo por las jerarquías eclesiásticas del Papa, Obispos y Sacerdotes; la supresión de los sacramentos menos el Bautismo y la Eucaristía, el rechazo del culto a María y de los Santos, la sustitución del latín por el alemán en los servicios religiosos y otorgó el derecho a los sacerdotes a casarse.

Lutero sostenía que el camino de la salvación era solamente a través de la fe, creyendo en que Dios elige de antemano quienes se van a salvar.

Otro reformador, al igual que Lutero fue Calvino que fundó otra iglesia con algunas diferencias.

Calvino concebía al hombre pecador por naturaleza y al Universo totalmente dependiente de la voluntad de Dios. Sostenía que el pan y el vino eran símbolos del cuerpo y sangre de Cristo pues no creía en la transustanciación durante la consagración; prohibió la observancia de la Navidad y la Pascua.

Se denominaron Calvinistas, Hugonontes en Francia, Puritanos en Iglaterra, Presbiterianos en Escocia e Iglesia reformadora en Holanda.

Enrique VIII, Rey de Inglaterra, proclamó la Independencia de la Iglesia Anglicana de Roma, permitiendo el matrimonio de los sacerdotes, aboliendo el uso de imágenes, aceptando sólo los sacramentos del Bautismo y la Eucaristía, y manteniendo al ejemplo y la vida de Cristo como bases de las relaciones humanas.

Adaptado de:

http://filosofia.laguia2000.com/filosofia-y-religion/filosofia-de-la-religion-parte-iii

Descubren una antigua vasija con el texto ‘Cristo, el mago’ en Alejandría

Descubren una antigua vasija con el texto ‘Cristo, el mago’ en Alejandría

Un equipo de arqueólogos y egiptólogos acaba de descubrir entre las ruinas sumergidas de la mítica ciudad de Alejandría, una vasija de cerámica con una enigmática inscripción en griego que podría ser la referencia más antigua que existe de Jesucristo.

Según explicó Franck Goddio, uno de los arqueólogos submarinos más
prestigiosos del mundo y el responsable del hallazgo, el objeto muestra una inscripción en griego, ´Dia Chrstou o Goistais´, que se traduce como “por Chrestos el mago”.

El investigador francés indicó que entre las teorías que se barajan, podría tratarse de una referencia a Jesucristo, en aquel tiempo el máximo exponente de la magia blanca.

El valor del descubrimiento se incrementa por su antigüedad, ya que los egiptólogos que han estudiado la pieza aseguran que la vasija, procedente de Asia Menor, es del siglo I a.C. y que la inscripción fue realizada antes del año 50 d.C. Esto convertiría el hallazgo en la primera referencia del mesías que se conoce, honor que hasta ahora ostenta una carta del apóstol San Pablo del año 51 d.C.

No obstante, ésta no es más que una de las dos o tres teorías que barajan los expertos sobre el origen y el significado de esta valiosa pieza.

El descubrimiento se produjo el pasado mes de junio cuando su equipo trabajaba dentro de un templo situado cerca de la isla de Antirhodos, muy cerca de la costa.

Durante los últimos meses, los mejores egiptólogos del mundo han trabajado en esta pieza y han dado varias teorías sobre ella. Se cree que la vasija se utilizaba en ritos adivinatorios. Se vertía en ella una fina capa de aceite cuyas distribución y huellas se interpretaban por un mago en forma de predicciones futuras.

Este objeto ha llegado a Madrid, donde permanecerá expuesto al público dentro de la muestra ´Tesoros Sumergidos de Egipto´, en el Matadero Legazpi, hasta el próximo 26 de noviembre.

En la inscripción en griego ´Dia Chrstou o goistais´, la palabra ´goistais´ significaría «mago», mientras que Chrstou designaría el nombre del celebrante, aunque también podría significar el Mesías. En este caso, la vasija habría sido utilizada por un mago que, para legitimar sus poderes sobrenaturales, habría invocado a Cristo.

«En el primer siglo de nuestra era, la comunicación del Portus Magnus de Alejandría con la región de Palestina era muy fluida, con barcos que llegaban de allí a diario. Es muy probable que en Alejandría estuvieran al corriente de la existencia de Jesús y de los milagros que estaba obrando no muy lejos de allí y que los magos realizaran ritos en su nombre», explicó Goddio.

La vasija ha estado expuesta en Madrid, pero un gran equipo de expertos investigadores continúa investigando sobre la pieza y su origen.

Fuente: El Mundo. Redacción: ACPress.net

http://apologista.blogdiario.com/1222323600/descubrimiento-de-vasija-que-alude-a-jesucristo-/

Sermón del monte II. Marxismo vs Cristianismo

Sermon del monte II. Marxismo vs Cristianismo

“El único poder sale de la boca del fusil (Mao)” [0]

Más cuesta mantener el equilibrio de la libertad que soportar el peso de la tiranía.”(Simón Bolívar)

Que pensamientos tan opuestos,no es cierto, con apenas algo menos de dos siglos de diferencia.!!!

La pregunta que uno se hace es cual es la razón por la cual el marxismo se opone al cristianismo? ¿Qué fin perseguían en su lucha contra el idealismo en general y contra el cristianismo en particular?

Josif Ton comenta que tanto como “Marx, Lenin y Stalin estaban profundamente interesados en la religión en su juventud. La estudiaban seriamente y escribían al respecto positivamente.” [1]

¿Qué hizo que estos hombres se volvieran contra la religión y hallaran necesario luchar por destruirla y expulsarla de la mente y la vida de la gente?

Una de las posibles razones, cita Josif Ton, trata de explicar la aversión de los marxistas-leninistas por la religión en “términos de ciertas experiencias traumáticas que habían tenido con la iglesia y con el cristianismo en general:

a. Marx sufrió al lado de su padre, un judío que se convirtió al cristianismo con miras a lograr una promoción en la maquinaria administrativa de la Alemania antisemítica.

b.Lenin, sufrió el choque de la pequeñez de la iglesia en ocasión de la ejecución de su hermano.
“Lenin pasó por dos tragedias en su juventud: en 1886, su padre murió de una hemorragia cerebral. Al año siguiente, en mayo de 1887, su hermano mayor, Aleksandr Uliánov, fue detenido y fusilado. Aleksandr Kérenski escribió que «la ejecución de un hermano como Aleksandr Uliánov hubiera tenido necesariamente un efecto demoledor y destructivo sobre cualquier mente normal». Sin embargo, según el historiador Robert K. Massie, el efecto que tuvo la muerte de su hermano es un tema discutible. [2]

c. Stalin sufrió una desilusión un seminario teológico de Tbilisi, donde estaba estudiando. en 1894 ingresó en el seminario teológico de Tbilisi, pero su adhesión a la ideología marxista motivó su expulsión en 1899.

Estas experiencias traumáticas los convirtieron en enemigos de la religión en general.” [3]

Pero es inadecuado atribuir un vasto fenómeno social a las infortunadas experiencias de un puñado de personas, aunque éstas hayan sido los creadores del marxismo-leninismo.

Josif Ton comenta que “una idea no puede echar raíces y convertirse en un fenómeno de masas a menos que encuentre condicioné políticas y sociales favorables” [4]

Sin duda hubo condiciones políticas y sociales especiales que determinaron este curso de acción. Fueren cuales fueren las experiencias personales de Marx y Lenin, éstas deben haberse limitado a lo personal. Normalmente no se hubieran transformado en un movimiento de masas.

“Marx pasó la mayor parte de su vida en Inglaterra, donde en ese entonces casi el 65 % de la población asistía a la iglesia todos los domingos. La mayoría de la población estaba conformada por cristianos practicantes, un alto porcentaje de los cuales eran de la clase obrera. En Inglaterra, Marx descubrió el mecanismo de los explotadores capitalistas y percibió el modelo de revolución que pondría fin a la explotación. Para él la revolución proletaria tenía que realizarse en el país que en ese entonces había alcanzado el mayor desarrollo industrial y el proletariado más numeroso. En este punto la proyectada revolución se estrelló contra la concepción religiosa del mundo. Cuando la clase obrera cree en la vida mejor en el cielo y confía en un Dios que mitiga la violencia, no puede haber revolución. El que cree en una vida más allá de la tumba no se arriesgará a perder la eternidad aventurándose en esta guerra por la felicidad en esta vida efímera, especialmente si la victoria es incierta. El que cree que Dios castiga al homicida, jamás levantará la mano contra el explotador: dejará la venganza y la liberación de su miseria en manos de Dios, sea que éstas se hagan efectivas ahora o en la eternidad. Para los creadores del marxismo-leninismo la religión era un obstáculo en el camino de la revolución y esto llevó a los maestros marxistas a luchar contra el idealismo en general y el cristianismo en particular.
El problema principal era que para persuadir a un hombre a empuñar las armas en protesta contra «el sistema cruel e injusto», era necesario que aquél llegara a dos estados psicológicos.
1. En primer lugar tenía que convertirse en un hombre desesperado, un hombre sin esperanza en una vida de ultratumba, para quien la vida presente se constituyera en la única oportunidad.
2. En segundo lugar tenía que convertirse en un hombre inescrupuloso que no creyera en un Dios que pudiera castigarlo (o recompensarlo) y que, consecuentemente, no tuviera problemas de conciencia al encarar la posibilidad dé usar la violencia armada contra quienes detentaban el poder material.
Los marxistas-leninistas creían que sólo el ateísmo podría producir tal hombre.En general, estaban convencidos de que cierta ideología produciría en el hombre un carácter determinado, y esta convicción fundamental y de vital importancia sería significativa para el futuro del socialismo.
Entendían que la ideología atea inevitablemente produciría un hombre desesperado e inescrupuloso, capaz de llevar a cabo una revolución sangrienta. La realización de la revolución demandaba la formulación mecánica de ese carácter y esto fue lo quo condujo a los maestros marxistas a lanzar su ataque contra la religión, adoctrinando a la clase obrera con una ideología atea, acción que ellos denominaban «la preparación ideológica para la revolución». Claramente, la simple experiencia traumática con la religión por parte de algunos individuos no produjo un fenómeno de proporciones masivas. El nuevo descubrimiento por parte de Marx, Engels y Lenin de que la Biblia no era la verdad no los hubiera hecho luchar por su derrota, desperdiciando el precioso tiempo revolucionario en una discusión que para ellos era meramente académica. Su vivo y sincero deseo de librar a las masas obreras de la explotación fue lo que los movió a la acción. La necesidad de una formulación mecánica de una clase especial de hombre revolucionario hizo que atacaran a la fe cristiana, sin importarles la verdad o falsedad del cristianismo.
Los maestros marxista-leninistas no esperaban que el desesperado e inescrupuloso hombre que iba a llevar a cabo la revolución fuese un ingrediente esencial de la sociedad comunista establecida por medio de la revolución. Al contrario, en relación a esa sociedad introdujeron un nuevo concepto: el del «nuevo hombre».
El «nuevo hombre» tiene dos atributos principales. En primer término, ese hombre en el socialismo no debe estar alienado de los medios de producción. Todos los medios de producción serán de propiedad común. Por lo tanto, el hombre dedicará todas sus energías, espontáneamente, al proceso de producir bienes materiales para toda la sociedad, y así se realizará en el proceso creativo. En segundo término, ese hombre, liberado de la corrupción gracias a la fortaleza del sistema socialista, administrará los bienes honradamente y los distribuirá generosamente, tomando para sí únicamente lo que necesite, a fin de que quede suficiente para los demás. Será un hombre que pondrá todas sus capacidades a disposición de otros, un verdadero altruista. Este era un sueño que los maestros marxista-leninistas tenían en relación al «nuevo hombre» socialista, sin el cual, como lo demostraron claramente, el comunismo no podría realizarse. Estaban convencidos de que ese cambio radical y esencial del hombre sucedería automáticamente con el cambio del sistema económico, social y político.
Hoy en día, muchos años después de la revolución, es obvio que el carácter del hombre socialista no ha cambiado. Sigue siendo lo que era en la sociedad capitalista: egoista,lleno de vicios, vacio de justicia. [5]

Gustavo Gutiérrez, sacerdote peruano, escribió en 1971 un libro titulado Una teología de la Liberación, obra de mucha influencia.
“Aun cuando hace un profuso uso de los documentos del Concilio Vaticano 11, el mencionado sacerdote analiza toda la situación con una óptica marxista. Como afirma claramente en el citado libro, él se muestra de acuerdo con la afirmación de Sartre que dice: “El marxismo, en cuanto marco formal de todo el pensamiento contemporáneo, no puede ser superado.”. Se denuncia, por tanto, al capitalismo, y se contempla esta lucha como una lucha de clases en la que la revolución es inevitable. La iglesia ya ha pensado bastante. ¡Es la hora de la acción! Esa acción debe orientarse a conseguir la libertad, pues el concepto clave del cristianismo es la libertad. Y esa libertad significa especialmente verse libres de la opresión económica social y política.
Según deja claro el libro de Gutiérrez, la misión de la iglesia consistente en propagar el evangelio de Jesucristo no es necesaria, porque la salvación es universal. Todo el mundo es salvo y toda criatura es templo de Dios. La iglesia no debe, en consecuencia, apoyar la expansión del evangelio en ese sentido, sino que debe dar ejemplo liberando a los hombres de los males de esta época. La iglesia debe hacer ver a los hombres que están oprimidos, a fin de que ellos busquen y obtengan su liberación. Para llevar a cabo esta tarea la iglesia debe comprometerse de un modo concreto. “La iglesia debe politizar al evangelizador”, escribe Gutiérrez. Puesto que el evangelio es el mensaje de amor total, tiene una ineludible dimensión política. El Señor Jesucristo debe, por tanto, contemplarse como una figura política a quien Pilatos mató por tratarse de un cabecilla de los zelotes, puesto que en realidad Jesús también pretendía la liberación de los judios. El éxodo de Egipto fue un acontecimiento político, y el grito de iDeja marchar a mi pueblo! es el grito de liberación de todos los tiempos. Gutierrez y los demás escritores de este movimiento se expresan en esos términos.” [6]

Es que además, según el pensamiento de estos ideólogos,”la subversión, en consecuencia, es buena -afirman estos ideólogos. No importa si se llega a desafiar al gobierno al estimular la conciencia de los distintos grupos con el propósito de conducirlos a su conversión a las ideas de la liberación. Después de todo, ¿no fue Moisés un rebelde al incitar a Israel a salir de Egipto?
Dado que la erosión de la sociedad y del gobierno está justificada, la violencia es necesaria, porque el hombre debe librarse de los males de este mundo. Poco importa si ese gobierno es o no constitucionalmente legal.
No es difícil imaginar cuál es la influencia potencial de ese mensaje de liberación tal y como lo están proclamando un creciente número de sacerdotes a la masa latinoamericana. He ahí un evangelio práctico al cual deben convertirse los pobres y destituidos, y por el cual deben estar dispuestos a empuñar las armas.
Está claro que este “evangelio” es completamente humano y horizontal (de este mundo, sin dimensión vertical hacia el Dios de cielo y tierra) en su salvación (liberación) del pecado (capitalismo, pobreza, desigualdad) yasí deja a Dios fuera de la cuestión. Es más, la secularización se introduce bajo el disfraz de la teología. El resultado ha de ser un mundo sin Dios. La teología de la liberación se percata de esto, pero en un mundo sin Dios el hombre será verdaderamente libre y todo estará bajo su dominio. ” [7]

“La llegada de la revolución industrial trajo consigo la aparición de dos grupos sociales antagónicos: propietarios o capitalistas y productores o proletarios. Asimismo, la revolución industrial afianzó al sistema capitalista , en el cual la clase dominante, los propietarios, se enriquecen, mientras que la clase sometida, el proletario, se empobrece. Ante esta situación surgen distintas posturas criticas, como el socialismo utópico, pero ésta no sobrepasó los márgenes de la teoría. Frente a esta concepción surge la figura de Carlos Marx, que, aun aceptando muchos de los presupuestos del socialismo utópico, no considera que sea efectivo a la hora de la acción y, que además, excluye al proletariado de todo protagonismo revolucionario. Frente a este socialismo utópico Marx propone un socialismo científico tomando como base el anterior y llevando a cabo una crítica del idealismo hegeliano.
Marx observa que en el sistema capitalista se producen toda una serie de contradicciones sociales que están dirigidas a la explotación de la clase trabajadora . En su obra el capital Marx analiza el origen y desarrollo del régimen capitalista, en donde entre los complejos conceptos de esta ciencia el hombre queda reducido , alienado y mediatizado en el proceso productivo que se le superpone. El marxismo será por tanto la reacción a este modelo social injusto en el cual el valor del hombre se reduce a su valor en la dinámica social. ” [8]

Después que Mao fue testigo del fracaso de anteriores revoluciones — la democracia liberal’ de Sun Yatsen y la ‘revolución occidental’ de Chiang Kai-shek — llegó a la conclusión de que un cambio democrático en China estaba predestinado al fracaso, y que únicamente una revolución ideológica como el marxismo podía romper las cadenas de la sociedad y del pensamiento humano. Este último elemento, el pensamiento humano, no procede del marxismo, sino del Confucianismo, y precisamente por este elemento el pensamiento de Mao obtuvo su propio y típico estilo o carácter.
Marx enseñaba: Utopía producirá el Hombre Nuevo. Mao enseña: El Hombre Nuevo producirá la Utopía.
Uno de los puntos capitales del Marxismo es la dialéctica aplicada. Ésta proviene de los filósofos alemanes Hegel y Kant, y la doy como conocida de los lectores.
Ahora bien, de hecho el Marxismo ha aplicado bien la dialéctica, en una ocasión y no más, y precisamente esto es la razón de por qué la revolución rusa ha encallado:
— no ha podido estimular por más tiempo a las masas, por lo que muy pronto se hubo de recurrir al terror externo. Esto está totalmente en contra del concepto de Mao acerca de la evolución, como se verá después en el punto 3.
— ha traído consigo u originado revisionistas o incrédulos, y ha provisto de mártires por una causa opuesta’, por lo que se le ha hecho un gran daño al fuego revolucionario.
Para resolver ahora este problema, Mao descubrió que la revolución debe ser permanente y además tiene que ser alimentada desde dentro:
— cada cinco años debe darse un nuevo curso u orientación:
la dialéctica es preciso que nunca cierre la boca;
— nunca jamás debe permitirse que el pueblo crea que ya está’, pues entonces surgiría nuevamente una élite.
El mayor ejemplo de tal revolución dentro de una revolución es, naturalmente, la revolución Cultural, que duró de 1966 a 1968 y significó un vuelco cultural fantástico para todo el país. Uno de los mejores ejemplos de cómo Mao usó la dialéctica es su ensayo Sobre las antítesis (1957), en el que hace distinción entre antítesis dentro del pueblo o la clase, y antítesis entre pueblos y clases recíprocamente. En esto se explica cómo las antítesis no deben ser vistas como un obstáculo para el progreso, sino como el motor para el progreso, porque ellas están en disposición y son capaces de romper los intereses establecidos. Fortalezas de estabilización y tradición, que parecen demasiado fuertes para ser asaltadas, pueden ser vencidas y
eliminadas por el uso de antítesis. Una vez que captas esto, confiesas con Mao:
— todo fue hecho por la dialéctica, y sin la dialéctica ninguna cosa se hizo de las que fueron hechas’.
Dialéctica entre las clases sociales, y dialéctica dentro de las mismas, si es que puedes tratar con ellas, pues entonces verdaderamente nada es ya imposible, — como más adelante veremos.
Mucho habría ayudado a los americanos y sus aliados, si durante los últimos 20 años se hubiesen realizado cuán poderoso potencial ha alcanzado Mao en dialéctica aplicada, en guerrillas, en estrategia de guerra psicológica, en guerras de liberación, en polémica internacional en política mundial! [9]

Visionaremos el esquema marxista en cinco núcleos. [10]
NÚCLEO 1

En palabras del propio Marx, “la base de todo el orden social es la producción de bienes materiales “. El materialismo histórico de Marx , que aparece sintetizado en esta frase, gira en torno a dos ideas fundamentales:
1-Las relaciones de cada hombre con la naturaleza y con los otros hombres son de tipo material o económico.
2-Son éstas relaciones las que generan la ideología y la estructura jurídico-política del estado.
Este materialismo histórico se opone al idealismo de Hegel al reducir toda la historia de la humanidad a relaciones económicas.
NÚCLEO 2

La concepción de la historia en términos materiales constituye para Marx una teoría científica. La realidad es humana y social, formando un conjunto que impide cualquier separación de elementos. Sobre esta base Marx observa que la historia puede ser entendida por las claves que generan en determinados periodos, sin que esto implique causalidad o determinismo teleológico.
La sociedad vista desde los distintos modos de producción aparece:
-Como sociedad primitiva, con modos colectivos y propiedad común.
-Como sociedad esclavista, donde ya aparecen las relaciones de dominio y sometimiento.
-Como sociedad feudal, donde las relaciones de dominio continúan bajo una apariencia distinta.
-Como sociedad burguesa (contemporánea a Marx) o sociedad capitalista, donde igualmente han cambiado las relaciones pero se mantiene el esquema anterior, ya que pese al logro de los derechos del hombre se mantiene el sometimiento de un hombre a otro. Mientras el capitalista es propietario de las materias primas y los medios de producción el proletario solo posee su fuerza de trabajo.
Por tanto de aquí sacamos que es el sistema de producción de un determinado momento quien condiciona toda la historia humana, y que el esquema sometedor/sometido subyace a los distintos cambios.
Sobre esta base Marx diseñará lo que va a ser la nueva sociedad.

NÚCLEO 3
La contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción es el motor de la historia humana. Esta contradicción da lugar a dos cosas:
1-Al enclaustramiento de los hombres en virtud de la posición ocupada en el proceso productivo: capitalistas y proletarios.
2-Lucha de clases habida cuenta de su antagonismo.
La economía actúa de elemento estructural frente a una superestructura de valores alienantes añadidos. En términos dialécticos para Marx la afirmación o tesis estaría representada por los capitalistas, los poseedores de bienes y la negación o antítesis por los proletarios, desposeídos y débiles. Y como dialéctica significa supresión de uno de los contrarios, corresponde al proletario suprimir a la clase capitalista, dando lugar a una nueva sociedad regida por intereses comunes y no privados.
La lucha se ha convertido en mediación necesaria del progreso histórico.
NÚCLEO 4

La lucha dialéctica de clases que desemboca en la revolución del proletariado contra el capitalista. El fundamento de la revolución es intentar suprimir la causa que genera la ancestral opresión del hombre sobre el hombre y alcanzar así una sociedad sin clases. Esto se consigue aboliendo la propiedad privada, algo nunca pretendido por las revoluciones burguesas.
El proletariado se convierte por tanto en protagonista de la historia y devolver así al hombre aquella vieja armonía primitiva dislocada paulatinamente en la historia y definida por el capitalismo.
La revolución será un proceso que requerirá de distintas fases. Distinguimos tres:
Etapa democrática: La toma del poder político da lugar a una dictadura del proletariado que tendrá que obligar a la burguesía a ceder sus privilegios económicos y políticos.
Etapa socialista: El estado democrático a la vez que potencia el desarrollo de los medios de producción y fomenta la riqueza social va a abolir las clases sociales.
Etapa comunista: Meta final del proceso revolucionario. Abolida la propiedad privada y las clases sociales el estado pierde sentido y se extingue.
Proceso Revolucionario: político –económico –social. Forma una unicidad con tres momentos interconexionados.

NÚCLEO 5
La sociedad capitalista es esencialmente mala y en ella ninguna de las clases de hombres que la integran se realizan. La revolución pone fin a la sociedad capitalista y genera la sociedad socialista.
Según Marx el trabajo es esencial para el hombre, y de él depende su autodesarrollo y autoperfeccionamiento. En el trabajo confluyen hombre y naturaleza, el hombre se crea a sí mismo y transforma la naturaleza.
En el trabajo debe existir la separación productor – producto pero ambos deben reconciliarse después, el producto debe volver al trabajador y esto no ocurre en el capitalismo, en donde el trabajador queda reducido a mercancía de su propio producto.
En la sociedad comunista el hombre trabaja y a la vez percibe el fruto de su trabajo. Las relaciones personales y la cooperación serán quienes vertebren la nueva comunidad donde rige la libertad, la igualdad y la fraternidad.
Por tanto se cierra aquí el círculo donde el hombre vuelve a sus orígenes, a la humanidad en su estado puro.

Como puede verse, estamos frente a una doctrina diabólica.

“14 porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.15 Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.16 Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?” Mateo 7:14-16

Antes que los teologos de la liberacion, prefiero a Luter King. Martin Luther King supo juntar en su vida y su testimonio cristiano y humano dos cualidades: la de ser un soñador y, a la vez, un líder religioso que vivió con los pies afincados en la tierra. Tenía un sueño —y así lo expresó en su memorable discurso— el de ver un mundo diferente lleno de igualdad social, económica, política, religiosa, racial; un mundo sin exclusiones, sin guerras y sufrimientos.

Creía en la completa libertad de los seres humanos. Pero fue muy claro cuando desde la cárcel en Birmingham en el año 1963 en una de sus cartas escribió: “la libertad nunca es dada voluntariamente por quienes nos oprimen, la misma tiene que ser demandada por quienes están siendo oprimidos”.

Orar por la libertad no fue para el pastor bautista norteamericano un asunto de Dios, fue una seria responsabilidad cotidiana. Sobre este tema fue muchísimo más lejos cuando al reflexionar sobre el fenómeno social de la libertad rechazó y desmanteló las concepciones teológicas que acotan en la inercia y el fatalismo las acciones a las que está llamada la gente pobre, oprimida y excluida del mundo, y concretamente, de su país: los Estados Unidos. Por esa razón en su libro, /Where Do We Go From Here?/, dice enfáticamente: “la libertad no se gana a través de aceptar pasivamente el sufrimiento. La libertad se gana luchando contra el sufrimiento”. En otras palabras: muéstrame tus obras y yo te digo si tienes fe.

Son muchas las enseñanzas que dejó el reverendo King a los jóvenes de su país y de todo el mundo. Entre ellas hay que mencionar su incesante lucha por la paz. Desde las calles, concentraciones, marchas y desde el propio púlpito de las iglesias donde predicó, libró una descomunal batalla para que el gobierno norteamericano entendiera lo nefasta, violenta e injusta que era la guerra contra Viet Nam. Sobre este punto dijo: “la sabiduría nacida de la experiencia debería decirnos que las guerras son obsoletas”, y recalcó: “estoy convencido que debemos de ver a la guerra no sólo como una indignación moral, sino también como un enemigo de la gente pobre”. La historia le ha dado la razón muchas veces.

Sus palabras de entonces —dichas hace ya cuarenta años— no han perdido su hondo significado; sin embargo han caído en un hueco sin fondo. Hoy, aquellas palabras de King podrían transponerse de Viet Nam a Iraq: “Hablo como un hijo de Dios y como hermano a todos los que sufren en Viet Nam (Iraq).” Siguen siendo “los pobres en los Estados Unidos” quiénes están pagando el precio más grande, el último precio en el campo de batalla y la pérdida de la esperanza para ese país, mientras que corporaciones como Halliburton cosechan los beneficios.

La bala que cegó la vida del pastor negro norteamericano aquel 4 de abril mientras se dirigía al pueblo desde el balcón del hotel Lorraine, en Memphis, Tennessee, sigue clavada en la consciencia de la nación del Norte. Nunca, como ahora, la voz profética de Martin Luther King, Jr. continúa retumbando en las mentes y corazones de los que en Cuba, y en cualquier “oscuro rincón” de la tierra apostamos por la paz y la justicia social.
http://www.amlac.org.ar/noticias15-03-08.doc

Karl Marx creyó que había llegado el momento de dar una solución práctica a la pobreza en el mundo. Según él, el cristianismo había tenido milenio y medio para mostrar su eficacia, y no la había logrado. Era hora de recorrer otros caminos.

Así, el socialismo se presentó como solidaridad, como una forma del todo original y a-religiosa por la que la igualdad entre todos los hombres, la paz y el final de la pobreza, serían logradas. ¿Sucedió efectivamente así? Hoy conocemos la tristeza y la desolación que una teoría sin Dios y una praxis atea dejaron en los países que abrazaron o a los que se les impuso el socialismo.

¿Qué falló? ¿Efectivamente el cristianismo había sucumbido y se había mostrado ineficaz? No cabe duda que la intención socialista plasmada en el concepto de solidaridad era del todo justa. Sin embargo, carecía de una base y de una visión más amplia del hombre mismo. Marx “indicó cómo lograr el cambio total de la situación. Pero no nos dijo cómo se debería proceder después. Suponía […] que […] con la socialización de los medios de producción, se establecería la Nueva Jerusalén. En efecto, por fin el hombre y el mundo habrían visto claramente en sí mismos. Entonces todo podría proceder por sí mismo por el recto camino, porque todo pertenecería a todos y todos querrían lo mejor unos para otros” (Benedicto XVI, Spe Salvin. 21).

El error del marxismo estribó en el olvido de que “el hombre es siempre hombre. Ha olvidado al hombre y ha olvidado su libertad. Ha olvidado que la libertad es siempre libertad, incluso para el mal. Creyó que, una vez solucionada la economía, todo quedaría solucionado. Su verdadero error es el materialismo” (Benedicto XVI, Spe Salvi n. 21)

Esa base que le faltaba al concepto de solidaridad estaba ya en la idea cristiana de amor. Fue precisamente por este motivo que la solidaridad pudo ser acogida dentro del catolicismo y mostrarse como una consecuencia de esa caridad que es médula de toda la fe cristiana. Fue así que la solidaridad fue bautizada.

El amor o caridad cristiana, más que ineficacia, había puesto de manifiesto la necesidad y urgencia de ser comprendida correctamente y asumir con responsabilidad sus implicaciones. La caridad ya llevaba implícito el efecto de “dar” sobre el que giraba la solidaridad. Pero el “dar” cristiano de la caridad no se vinculaba exclusivamente al aspecto material, lo comprendía pero partía y tendía a otro más necesario y de acuerdo a la naturaleza del hombre, el espiritual.

Desde el momento en que la solidaridad entró a formar parte del patrimonio cristiano, su significación se enriqueció al ampliarse. Ahora, “solidaridad significa que uno se hace responsable de los otros, el sano del enfermo, el rico del pobre, los países del norte de los países del sur. Significa que se es consciente de la responsabilidad mutua y que somos conscientes de que recibimos en tanto que damos, y que siempre podemos dar sólo lo que nos ha sido dado y que por eso jamás nos pertenecemos solamente a nosotros” (en J. Ratzinger, Caminos de Jesucristo, Cristiandad, p. 117).

La solidaridad cristiana es mucho más que un dar materialista pero tampoco permanece en un acompañar pasivo sin hechos concretos que influyan positivamente en alguien, de acuerdo a su dignidad de ser humano. La solidaridad cristiana es acción porque parte de la contemplación; es palabra pero también es obra. Es compañía, es presencia, pero también es consecuencia hecha acción que repercute para bien.

La Eucaristía es el testimonio más grande de solidaridad. Como consecuencia del amor, en ella se encuentran al unísono el “dar” espiritual y material del único Dios que se hace presencia y se da como alimento. La Eucaristía es el acto más grande de solidaridad. No podía ser de otra manera: es Dios mismo quien acompaña y sacia.

El cristiano, como imagen y semejanza de Dios, está llamado a vivir esa solidaridad. Es obvio que no podrá imitarse la actitud divina mientras no hayamos interiorizado previamente el ejemplo de ese Dios que se hace solidaridad en la Eucaristía. La meditación de su entrega generosa será la fuente y el motor que nos lleven a asumir este compromiso y, precisamente así, podremos vivir auténticamente la caridad-solidaridad cristiana respecto a nuestros prójimos y a nuestros próximos

La crítica marxista de la religión
J. A. Monroy escritor y conferenciante internacional, comenta que “Para entender con objetividad la crítica marxista de la religión hay que derivar su doctrina del momento histórico que le tocó vivir y de las circunstancias sociales y religiosas que rodearon su vida desde la juventud.
Henrich Marx, padre de Carlos Marx, fue un abogado judío. Para poder ejercer se convirtió al protestantismo. Pero jamás renunció a sus creencias judías. Entre sus parientes había varios rabinos.
Carlos Marx conocía muy bien el judaísmo. Le dedica muchas páginas en su libro de 1843, LA CUESTIÓN JUDÍA. En la Alemania de mayoría protestante y de fuerte presencia católica estudió a fondo ambas religiones, que le desencantaron totalmente y contra las que arremetió en sus escritos, metiéndolas juntas en el saco sin fondo del Cristianismo.
Cuando Carlos Marx crítica la religión estaba criticando la avaricia del judío materialista. Estaba criticando el protestantismo burgués aliado con el capitalismo. Estaba criticando la explotación del obrero por parte de las altas jerarquías católicas.
La actitud de Carlos Marx ante la religión fue la misma que adoptó la revolución francesa de 1830 contra la monarquía dictatorial y el clero cómplice, y la revolución soviética de 1917 contra la explotación de los campesinos por los zares y la Iglesia ortodoxa.
Lo que critica Marx no es el Cristianismo del Nuevo Testamento, sino el cristianismo dentro de la fe capitalista, “en su versión burguesa del protestantismo”, como dice en LA IDEOLOGÍA ALEMANA, escrita en colaboración con Engels, y el poder absolutista del Papa sobre los soberanos, ideas en las que insiste hasta la publicación de los MANUSCRITOS en 1844.
Sobre este tema conocemos bien el pensamiento de Marx quien, juntamente con Engels, habla claramente de ello en el MANIFIESTO COMUNISTA, donde leemos: “Lo mismo que el clérigo siempre anduvo de parte del feudal, así también anda el socialismo clerical junto con el feudalista”.
Más duro se muestra en una carta dirigida a Engels en 1869, en la que escribe: “En este tour por Bélgica con parada en Aquisgrán y paseo por el Rin arriba, me he convencido de que hay que proceder contra los curas de manera enérgica, sobre todo en las regiones católicas”.
La conclusión de que este tipo de religión deja al ser humano impotente e indefenso ante el poder del mediador constituye una obsesión para Carlos Marx. “Es claro — dice — que ese intermediario se convierte en un verdadero Dios.. .en un ser fuera del hombre y por encima de él, pues el mediador es el poder real sobre aquello que le convierte en mediador” (Werner Post, LA CRÍTICA DE LA RELIGIÓN EN KARL MARX, pág. 241).
Cualquier persona que conozca el Nuevo Testamento y lea este párrafo creerá que está leyendo a San Pablo. Las ideas son totalmente coincidentes.” [11]

Tanto el Consejo Mundial de Iglesias como el Concilio Internacional de Iglesias Cristianas favorecen, a cual más, el asunto de la revolución En ambos Consejos forman parte personas que sinceramente quieren promover el Reino de Dios y se entregan al problema de la humanidad y del honor de Dios, pero lamentablemente son influenciados por la dialéctica del marxismo.

Los objetivos de la teología de la liberación son:
— buscar una base bíblica para el movimiento de la liberación, de modo que tanto los cristianos perseguidos como los perseguidores se afilien y apoyen a dicho movimiento:
— reconciliar evidentes contradicciones entre Maoísmo y Cristiandad, y acentuar una nueva hermenéutica una interpretación no-religiosa de partes de la Biblia generalmente conocidas.

¿Cómo debe reaccionar el cristiano frente a esto?
El teólogo G. Gutiérrez entiende, que la Iglesia debe dejar al mundo acercarse a ella, y que debe ser evangelizada por ese mundo’ (pues la iglesia no es anti-mundo, sino humanidad o benevolencia que mantiene viviente al mundo’).
Dom Helder Camara, obispo romano-católico, brasileño, hombre que está intensamente ocupado en combatir la miseria humana, no pudo menos que llegar a la conclusión de que los cristianos ‘deben luchar juntos, codo con codo, con los comunistas contra la miseria humana’. Y dice: ‘La teología de la revolución justifica la violencia como último medio de salvación, cuando los demás han fracasado. El uso de las armas contra los opresores no es, en ningún sentido, inmoral o anticristiano’.
Y ahora, ¿donde se halla la esperanza de este mundo actual?
— en una revolución marxista, en el pensamiento de Mao, en un materialismo dialéctico, en una revolución mundial?
— debemos, sin más, replegarnos y esperar tranquilamente el retorno de Jesucristo: Maranatta’?
— o cómo puede, de otra manera, manifestarse realmente la gran preocupación de Cristo para con aquellos que viven ‘en valle de sombra de muerte’? [12]

Ante estas perspectivas tan sutiles, ante este canto de las sirenas, creo que de la fabula de Ulises, quien tapó sus oídos con cera y se hizo encadenar al mástil de la nave para no ceder al encanto de las sirenas, podemos aprender que la sutileza del engaño diabólico no es para nada despreciable.Aunque todo el mundo sabía que este recurso era ineficaz, muchos navegantes podían haber hecho lo mismo, excepto aquellos que eran atraídos por las sirenas ya desde lejos. El canto de las sirenas lo traspasaba todo, la pasión de los seducidos habría hecho saltar prisiones más fuertes que mástiles y cadenas. Ulises no pensó en eso, si bien quizá alguna vez, algo había llegado a sus oídos. Se confió por completo en aquel puñado de cera y en el manojo de cadenas. Contento con sus pequeñas estratagemas, navegó en pos de las sirenas con alegría inocente.

Sin embargo, las sirenas poseen un arma mucho más terrible que el canto: su silencio. No sucedió en realidad, pero es probable que alguien se hubiera salvado alguna vez de sus cantos, aunque nunca de su silencio. Ningún sentimiento terreno puede equipararse a la vanidad de haberlas vencido mediante las propias fuerzas.

En efecto, las terribles seductoras no cantaron cuando pasó Ulises; tal vez porque creyeron que a aquel enemigo sólo podía herirlo el silencio, tal vez porque el espectáculo de felicidad en el rostro de Ulises, quien sólo pensaba en ceras y cadenas, les hizo olvidar toda canción.

Ulises (para expresarlo de alguna manera) no oyó el silencio. Estaba convencido de que ellas cantaban y que sólo él estaba a salvo. Fugazmente, vio primero las curvas de sus cuellos, la respiración profunda, los ojos llenos de lágrimas, los labios entreabiertos. Creía que todo era parte de la melodía que fluía sorda en torno de él. El espectáculo comenzó a desvanecerse pronto; las sirenas se esfumaron de su horizonte personal, y precisamente cuando se hallaba más próximo, ya no supo más acerca de ellas.

Y ellas, más hermosas que nunca, se estiraban, se contoneaban. Desplegaban sus húmedas cabelleras al viento, abrían sus garras acariciando la roca. Ya no pretendían seducir, tan sólo querían atrapar por un momento más el fulgor de los grandes ojos de Ulises.

Si las sirenas hubieran tenido conciencia, habrían desaparecido aquel día. Pero ellas permanecieron y Ulises escapó.

La tradición añade un comentario a la historia. Se dice que Ulises era tan astuto, tan ladino, que incluso los dioses del destino eran incapaces de penetrar en su fuero interno. Por más que esto sea inconcebible para la mente humana, tal vez Ulises supo del silencio de las sirenas y tan sólo representó tamaña farsa para ellas y para los dioses, en cierta manera a modo de escudo.

No ignoremos las maquinaciones de Satanás. De la misma manera que Eva fue engañáda por Stanbas, asi el marxzismo engaña a muchos crisatianos. Es por eso que creo que en nuestro contexto latinoamericano, el Sermón del Monte tiene mucho para enseñarnos y reflexionar,a fin de encontrar una aplicación practica para nuestros tiempos, cuando vemos nuestra latinoamerica sumergida prácticamente en la miseria, cuando el indice de pobreza cada año aumenta.

No necesitamos ceder a la tentación de redefinir los textos bíblicos para encontrarle un nuevo sentido al Sermón del Monte,como hiceron los teólogos de la liberación. Se trata de poner en práctica de la mejor manera posible las enseñanzas cristologicas, ya que de seguir esta politica social y económica su rumbo, nos veremos ante la urgente necesidad de partir nuestro pan con el hambriento.

“Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrifico vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. Romanos 12:1-2

Pablo dice “no os conforméis a este siglo”. La palabra conformar” tiene que ver con no adoptar la forma del mundo, no amoldarme a las formas o moldes del mundo. Lógicamente es mucho más fácil adoptar las formas del mundo, sus costumbres, y mundanalidades, que mantenernos en el centro de la tensión entre lo bueno y lo malo. Es más fácil moldearse a lo que la mayoría está haciendo, que ser diferentes.Pero lo que Dios desea de nosotros es luz, sal, no conformismo. ¿Cómo nos hemos ido moldeando al mundo? ¿En qué áreas de nuestra vida no se ve ninguna diferencia entre los patrones del mundo y las verdades poderosas de Dios?. Tú y yo debemos morir para que Cristo pueda vivir en nosotros y reinar en nuestras mentes y corazones. La forma de hacer esto es orar diariamente: “Entrego mi voluntad a Dios y permito que el Espíritu Santo me controle con su poder.” [13]

Una reflexión que me parece interesante a modo de ilustración y que nos puede servir para meditar, es la que hizo el Cardenal Bergoglio en Buenos Aires, en el mes de febrero de este año 2009:

“Cuánto nos acostumbramos a ver hombres y mujeres de toda edad pidiendo o revolviendo la basura, a muchos ancianos durmiendo en las esquinas o en los umbrales de los negocios, a muchos chicos durante el invierno acostados sobre las rejillas de los tragaluces de los subtes para que les suba algo de calor. Y cuántas veces –agregó– sus miradas reclamadoras nos hicieron bajar las nuestras para poder seguir de largo”.

“¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza? ¿ Llamaréis esto ayuno, y día agradable a Jehová? ¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad, soltar las cargas de opresión, y dejar ir libres a los quebrantados, y que rompáis todo yugo? ¿No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano? Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia. Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí. Si quitares de en medio de ti el yugo, el dedo amenazador, y el hablar vanidad; y si dieres tu pan al hambriento, y saciares al alma afligida, en las tinieblas nacerá tu luz, y tu oscuridad será como el mediodía”. Is. 58:5-10

El gran riesgo del acostumbramiento es la indiferencia: ya nada nos causa asombro, nos estremece, nos alegra, nos golpea, nos cuestiona. Algo así puede pasarnos con el triste paisaje que asoma cada vez con más fuerza en nuestras calles.[…] Con el acostumbramiento viene la indiferencia: no nos interesan sus vidas, sus historias, sus necesidades ni su futuro. Cuántas veces sus miradas reclamadoras nos hicieron bajar las nuestras para poder seguir de largo. Sin embargo es el paisaje que nos rodea y nosotros, queramos verlo o no, formamos parte de él.” [14]

1 Juan 3:17 Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amo de Dios en él?

El hermano que tiene abundancia de bienes materiales esta en una posición de solvencia e influencia; lo que Dios espera es que abra su corazón y ayude a suplir al hermano que padece la necesidad demostrando que su amor esta en el.

Santiago 2:14-16 ¿De qué sirve, hermanos míos, si alguno dice que tiene fe, pero no tiene obras? ¿Acaso puede esa fe salvarle? Si un hermano o una hermana no tienen ropa y carecen del sustento diario, y uno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais lo necesario para su cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe por sí misma, si no tiene obras, está muerta.

“Muchos “Cristianos” han sido provistos por Dios y ahora se esconden de los hermanos necesitados dentro de iglesias de gente acomodada, sin saber que Dios puso a los pobres entre nosotros como un canal de bendición, la gente mezquina siempre pregunta “y que con aquellos que nunca prosperan” eso no nos toca juzgarlo a nosotros, si no, ayudarlos, la falta de oportunidad y empleo o la explotación de empresarios o ministros a empobrecido a algunos de nuestros hermanos, Dios lo usa para ponerlos a ser de bendición dentro de la iglesia.Ayudemos a los hermanos necesitados y a los ministros como Pablo que a causa de su labor y el mal juicio de algunas iglesias como la de Corinto se ven con escasez; si no, un día estaremos delante del que juzga con justicia (Mateo 25:41-45) como le sucedió al rico que nunca ayudo a Lázaro siendo ambos del pueblo de Dios.” [15]

No permitamos que nuestro corazón se endurezca o la indiferencia nos convierta a ella.

En el próximo artículo veremos las distintas interpretaciones posibles que hay del sermón del Monte.

Dios te bendiga y espero tus comentarios.

Paulo

Notas

0. William Keeney La estrategia social de Jesús, p.155, ed.evangelicas europeas.
1. Andres Kirk,Klaus Bockmunl,Bernard Zylstra,Josif Ton, Hombre marxista y hombre cristiano,pag.91, Barcelona : Edic. Evangélicas Europeas, 1977.
2. http://es.wikipedia.org/wiki/Lenin
3. Hombre marxista y hombre cristiano, p.91- 92
4. Ibid
5. Ibid,p.93-96
6. C. Van Dam, La teologia de la liberación,p. 14,FELIRE.
7. Ibid,p. 16-17
8. http://www.mercaba.org/TEOLOGIA/T%20MORAL/3/moral%20burguesa%20y%20moral%20personalista.doc
9. Lic. Vera 1. Kerkhof,Robert H. Matzken, EL MAOISMO,p. 31, FELIRE
10. Ibid
11. http://www.protestantedigital.com/new/nowleerarticulo.php?a=2103

12. http://www.felire.com/descargas%20pdf/EL%20MAOISMO.pdf

13. http://www.revistaenfoque.com/articulo.asp?articulo_id=167
14. http://www.orione2007.com.ar/sitio/index.php?option=com_content&task=view&id=525&Itemid=556

15. http://www.unnuevocamino.org/la_ayuda_al_pobre.html

Zeitgeist, el Fraude (1)

Zeitgeist, el Fraude (1)

por Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Pablo Santomauro

Jesucristo:

¿Una imitación de Dionisio, Horus, Krishna, Mitras y Attis?

Recientemente hemos recibido varias cartas de amigos interesados en conocer la verdad acerca de la película Zeitgeist, de gran difusión en el internet. Se trata de un documental que según sus creadores ya ha sido visto por millones de personas desde su inicio en 2007.  Zeitgeist es una expresión del alemán, Zeit, era o tiempo, Geist, espíritu, y traduce flexiblemente como “el espíritu de la era”. El documental es un ataque frontal al cristianismo, pero tan absurdo y doloso que los medios de comunicación masiva se han negado a exhibirlo. Teniendo en cuenta que los medios de comunicación son, por regla general, antirreligiosos y específicamente anticristianos, y que no lo piensan dos veces para mostrar  material que difame nuestra fe, es fácil discernir que estamos ante una basofia que nadie ha tomado en serio. Cerrados los caminos para difundir su material, los productores han recurrido al internet, medio que es un buen caldo de cultivo para engatuzar espíritus ignorantes y dispuestos.

Zeitgeist es presentado en tres partes. La primera afirma que el cristianismo es una derivación de los mitos astrológicos y literarios de culturas paganas de la antigüedad. La segunda parte, entre otras teorías demenciales, aboga que los atentados de Setiembre 11, 2001, fueron planificados por el gobierno de los EEUU, teoría ésta gestada por gente que por lo general se siente perseguida por helicópteros negros. Y la tercera parte también parece haber nacido en mentes que probablemente habitan en un “mundo raro”, para citar a Julio Iglesias. Se enfoca en política y economía a nivel mundial, así como en la carrera armamentista.

La parte que nos interesa refutar en este artículo es la primera, centrada ésta en las “similitudes” existentes entre ciertos mitos antiguos y la historia de Jesús, a la cual supuestamente se le adornó con las mismas características de las anteriores. Esta primera parte intenta demostrar que: 1) Jesús nunca existió, 2) Las enseñanzas del cristianismo y las mitologías tienen una raíz común, la astrología, y 3) Es por ello que existen grandes similitudes entre Jesús y ciertos dioses paganos. El documental selecciona cinco dioses de la antigüedad para demostrar el punto: Dionisio, Horus, Krishna, Mitra y Atis.

Dionisio

Tomemos primero a Dionisio. Zeitgeist dice lo siguiente acerca de él:

“Dionisio de Grecia, nacido de una virgen el 25 de diciembre, era un maestro itinerante que hizo milagros como convertir el agua en vino, se le conocía como el Rey de Reyes, el Hijo Unigénito de Dios, el Alfa y la Omega, y muchos otros, y luego de su muerte resucitó”.

Mientras el relator habla, la imagen de la película lee:

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Veamos ahora si lo dicho aquí corresponde con los detalles del mito de Dionisio. La fuente más confiable para obtener información sobre Dionisio es una obra de teatro del autor Eurípides, llamada “Bacchae”. En la obra, Dionisio fue el hijo de Semele, una de las tantas amantes de Zeus. Como recordaremos, Zeus no dejaba títere con cabeza, y no existe la menor indicación de que no haya tenido relaciones sexuales con Semele. Aquí la virgen brilla por su ausencia y Zeus, el padre de Dionisio, de virgen no tenía nada.

En otra tradición, Dionisio es el hijo de Zeus y la diosa Persephone (Himno Orfico 29), donde el himno menciona que Zeus “tuvo coito con Persephone, una unión innombrable”. Esta fuente tampoco apoya para nada la tesis de Zeitgeist.

Con referencia al 25 de diciembre, nos deleitamos en reportar que no existe ninguna fuente pre-cristiana que mencione esa fecha como el nacimiento de Dionisio. Recién en el siglo cuarto, San Epifanio menciona el nacimiento de Dionisio y la fecha es el 6 de enero, no Diciembre 25.

¿Fue Dionisio un maestro itinerante? Parecería que sí. En BacchaeDionisio se disfraza de sacerdote de su misma congregación a los efectos de promover su propio culto. Jesús, por el contrario, no se disfrazó de nada ni nadie, no hizo uso del engaño y su sola misión fue glorificar al Padre, predicar el evangelio y morir en la cruz por los pecados del mundo. Dionisio, por su parte, viajó por el mundo tratando de inducir a la gente a adorarlo, aceptar el regalo de su vino, y aquellos que lo rechazaban eran objeto de su furia. A menudo volvía demente a las mujeres hasta el punto de que procedían a comerse sus propios bebés.

Zeitgeist también dice que Dionisio convirtió el agua en vino, de la misma forma que Jesús lo hizo en las bodas de Caná. ¿Será acertada la comparación? Veamos la única tradición que relaciona a Dionisio con la creación de vino:

Pausanias nos dice en uno de sus escritos que en un lugar especialmente destinado para celebrar el festival anual en honor a Dionisio, tres jarrones vacíos son traídos por los sacerdotes y depositados dentro del edificio, delante de toda la audiencia. Entonces las puertas son cerradas y selladas por los sacerdotes mismos, permitiendo a los espectadores examinar el proceso. A la mañana siguiente, cuando se abren las puertas, entran al edificio y ¡voilá! Las jarras están llenas de vino (Description of Greece 6.26.1-2). http://www.perseus.tufts.edu/cgi-bin/ptext?lookup=Paus.+6.26.1

Yo siento tener que pinchar el globo, pero todo esto tiene un tufillo muy peculiar. Yo recomiendo al lector investigar las numerosas obras que documentan los trucos hechos por los sacerdotes de los templos paganos para impresionar a los fieles. Cristo por su parte, convirtió el agua en vino a plena luz del día y delante de muchos testigos. Tampoco hay mención en la obra de que Dionisio personalmente haya hecho el milagro. No existe tampoco ningún paralelo de credibilidad entre la historia del festival de Dionisio y el milagro de Jesús. En el caso bíblico tenemos un hecho auténtico jamás desmentido por los enemigos de Cristo, y en el otro un truco mágico de tercera categoría.

Finalmente, ¿murió Dionisio y resucitó? Sí y no. Por cierto que murió (así va el cuento pagano). Esta es la versión de Diodorus Siculus, la que yo me complazco en satirizar: “Algunos terrícolas lo descuartizaron e hicieron un caldo con sus partes. Su madre (Ceres) lo juntó pedacito por pedacito de nuevo y lo revivió. El hervir sus partes simboliza la tarea de hacer el vino, al que muchos hierven para hacerlo más fuerte y fragante. Su reconstrucción con pegalotodo es simplemente una ilustración de cómo luego de la vendimia, la recolección y cosecha de la uva en la estación del año acostumbrada, la tierra hace florecer las viñas de nuevo y ser abundantes como antes” (Historical Library, 203).

¿No es ésta un alegoría grotesca del proceso de las vitivinícolas y el crecimiento de las viñas? Por muy interesante que sea, ningún fabricante de vino la va a usar en su campaña publicitaria, por estúpida (con todo respeto). Esto es todo lo que mente pagana puede producir.

¿Cómo alguien con dos dedos de frente puede comparar la muerte y la resurrección de Jesús con este disparate mitológico? ¿Qué paralelo puede existir entre un hecho histórico concreto, con fecha y lugar geográfico bien establecidos ambos, y una representación “poética” de los ciclos anuales de la agricultura?

Una aclaración final que puede ayudar a discernir el verdadero espíritu detrás de este monumental fraude llamado Zeitgeist: el documental no dice directamente que Dionisio fue crucificado (aunque lo dice de los otros dioses), pero sí exhibe un amuleto asociado con él. Este consiste en una figura suspendida de una cruz, la que ustedes pueden observar en la imagen del comienzo ¿El problema con esto? Es un invento, una falsedad, nadie sabe de donde salió, y apareció por primera vez siglos después de la vida de Cristo. Es claro que los productores del documental deben haberlo sabido, pero su deshonestidad intelectual es patente a través de toda la obra y no nos debe sorprender. Debe quedar claro para los lectores que simplemente nunca existió una historia en la cual Dionisio fue crucificado.

Finalmente, ¿fue Dionisio llamado Rey de Reyes, el Unigénito Hijo de Dios y el Alfa y la Omega? No existe un solo documento primario que contenga esta información. ¡Qué pena que los productores de Zeitgeist se aprovechen de la ignorancia del publico! Dejamos planteado el desafío, si usted puede proveer tal información, contáctenos. <>

(Parte 2, próximamente – Horus de Egipto)

¿Fue Herodes un infanticida? parte 2

¿Fue Herodes un infanticida? parte 2

Dese el artículo anterior de esta serie, hemos estado compartiendo una temática acerca de  la matanza de los Inocentes a mano de Herodes y su análisis bajo un prisma histórico. ¿ Se trata de un suceso real o responde a algo imaginario? A través de estos artículo he intentado  mostrar el carácter del rey Herodes, lo que dice la historia (mejor dicho lo que no dice),lo que dice la Biblia y las pruebas a favor y en contra de Herodes. Algunos dudan  de que existieron esas muertes, y por lo tanto tampoco la huída a Egipto del Señor y su familia, ya que ellos, según el Evangelio, huyeron por la masacre de Herodes.

Yo no encuentro razones para dudar, creo que la Palabra del Señor está bien clara en este aspecto. La falta de evidencias históricas no es argumento para poner en duda lo que nos dice la escritura.

Hoy vamos a ver ciertos problemas que se surgen con las fechas, y ciertas historias paralelas.

Supuesta incoherencia en las fechas de acuerdo a la tradición.

«La tradición fija como día de la Epifanía o Adoración de los Reyes Magos, el seis de enero, según disposición de la Iglesia Católica emitida al parecer a mediados del siglo IV de nuestra era.»[1]

«La iglesia católica recuerda este acontecimiento el 28 de diciembre, aunque de acuerdo con los Evangelios, la matanza debería haber sucedido después de la visita de los Reyes Magos al rey Herodes (uno o dos días despúes del 6 de enero), aunque también la fecha de la adoración de los Reyes Magos a Jesús no tiene una fecha dada exactamente en las escrituras, que sin embargo citan dicha visita.

Es muy corriente la explicación de la Navidad y demás fechas alrededor de ella como fechas arbitrarias, pues estas no figuran en los evangelios. Sin embargo, según el evangelio (Luc. 1.13-60); Zacarias supo que Santa Isabel estaba encinta de Juan el Bautista el día de la fiesta del final de la cosecha, esta festividad tiene lugar una sola vez al año en la religión judía, aún en nuestros días; la última semana del mes de septiembre. El evangelio también indica que Juan el Bautista era mayor que Jesucristo por seis meses. Por lo tanto, si el embarazo del Bautista comienza en la última semana de septiembre, es evidente que nació en la última de junio y que siendo seis meses mayor que Cristo, éste nació en la última semana de diciembre.

Si seguimos fielmente los evangelios, tenemos lo siguiente: El evangelio de Lucas nos muestra que Jesús nació en Belén debido a que César mandó que se realizace un censo de la población, lo que obligó a José y María a viajar a ese lugar. Miqueas el profeta, con varios siglos de antelación predijo que Jesús vendría de ese pueblo cercano a Jerusalén (Miq. 5.2).

Los belenes, hoy día, intentan representar lo que fue el nacimiento de Jesús, pero lo que realmente pasó es muy distinto a lo que con tanta frecuencia se representa. Además de hablarnos del censo que hizo que José y María fueran a Belén, el evangelista Lucas nos cuenta que había pastores que estaban pasando aquella importante noche a cielo raso, con sus rebaños. Esto nos lleva a la lógica conclusión de que Jesús no pudo haber nacido en diciembre ya que es improbable que César obligara a los judíos, a punto de la sublevación, a realizar un viaje hasta sus lugares de origen durante la estación fría y lluviosa. Es igual de improbable que los pastores estuvieran viviendo a la intemperie con sus rebaños en un tiempo tan inclemente (Luc. 2.8-14).»[2]

«La narración se encuadra cronológicamente en fechas poco anteriores a la muerte de Herodes, dato que sirvió al cronista Dionisio el Exiguo para calcular el nacimiento de Cristo y el comienzo de la era cristiana, base del actual calendario gregoriano que adolece de la imprecisión de esa fecha concreta.» [3]

Historias paralelas en otras culturas 

El dr. Ariel Alvares Valdes,comenta que:

«Desde épocas muy antiguas los cristianos, leyendo literalmente los Evangelios, buscaron celebrar la memoria de los niños muertos en Belén, ya que éstos aparecen en el Nuevo Testamento como los primeros mártires de Cristo. Por eso ya en el siglo IV apareció esta fiesta en el norte de África, donde la Iglesia de la ciudad de Cartago la conmemoraba todos los años con honda tristeza.

En el siglo V la celebración pasó a Roma, y desde allí se extendió luego al resto de las Iglesias. Durante la Edad Media, la memoria de los Santos Inocentes fue ubicada el 28 de diciembre, es decir, pocos días después del nacimiento del Niño Jesús, para acercarla lo más posible al acontecimiento que lo originó. En el siglo XVI, el papa San Pío V la elevó a la categoría de “fiesta” litúrgica, y poco a poco fue cambiando el carácter luctuoso que tenía por el más alegre que actualmente posee.

Pero si el relato de la muerte de los niños de Belén no fue un hecho exactamente histórico, ¿qué celebra entonces la Iglesia el día de los “Santos Inocentes”? Más que conmemorar a niños belenitas concretos y conocidos del siglo I, la Iglesia quiere recordar ese día a la inmensa multitud de hombres y mujeres que han dado su vida por mantenerse fieles a los valores cristianos, sea que hayan conocido o no a Jesucristo en sus vidas. »[4]

 

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La masacre de los niños por causa de Herodes

Algunos estudiosos han descubierto un cierto parecido entre los episodios de la infancia de Jesús, y de la infancia y vida de Moisés. En efecto, si analizamos lo que el libro del Éxodo cuenta sobre Moisés, y lo comparamos con lo que cuenta San Mateo sobre Jesús, veremos que ambos relatos coinciden asombrosamente.

«Se sabe que el mensaje del evangelista Mateo era para los judíos conversos de la época. Se cree que como Mateo no conocía mucho del nacimiento de Jesús, y como los judíos veneraban a Moisés como el más grande profeta del Pueblo, quién en su momento debió ser salvado de una matanza de niños, quizás extrapoló esta leyenda mosaica a la historia de Jesús. Pero esta postura es controversial. Porque si se especula que Mateo nada sabia del nacimiento de Jesus bien que, siendo su discípulo, el Maestro le pudo facilitar datos sobre el mismo que su propia madre le había transmitido. Para los Cristianos Cristo es Dios de modo que este, haciendo uso de su poder, pudo conocer detalles que otros ignoraban.

Moisés había sido puesto en las aguas del Nilo en una canasta —como Krishna, uno de los héroes del Mahabhárata, fue puesto en una canasta en el río Ganges—, porque el faraón estaba haciendo matar a todos los hijos varones de los esclavos israelitas, que se estaban reproduciendo mucho más que los ciudadanos egipcios. De esta manera Mateo expresó que Jesús había llegado para instaurar la Nueva Alianza (superando la antigua alianza de Yahvé con Moisés) y mostró así que Jesús era el mesías que los judíos esperaban.»[5]

Vidas paralelas Moisés – Jesús
El dr. Ariel Alvares Valdes, expone un paralelismo entre el relato del Señor y la vida de Moisés.

1) Al nacer Moisés un rey (el faraón) da la orden de matar a todos los niños nacidos en Egipto (Ex. 1:15-22). Al nacer Jesús, un rey (Herodes) da la orden de matar a todos los niños nacidos en Belén (Mat. 2:16).

2) La orden del rey egipcio se debió a la desobediencia de las parteras (Ex. 1:15-22). La orden del rey judío se debió a la desobediencia de los reyes magos (Mat. 2:16).

3) Ejecutada la orden, Moisés salva su vida milagrosamente (Ex. 2:2-3). Ejecutada la orden, Jesús salva su vida milagrosamente (Mat. 2:13-14).

4) Moisés se salva en Egipto. Jesús se salva en Egipto (Mat. 2:14)

5) Luego de un tiempo muere el rey egipcio persecutor (Ex 2:23). Luego de un tiempo muere el rey judío persecutor (Mat. 2:19).

6) Entonces Moisés recibe la orden de volver a Egipto, porque han muerto los que intentaban matarlo (Ex. 4:19). Entonces San José recibe la orden de volver de Egipto, porque han muerto los que intentaban matar al Niño (Mat. 2:20).

7) Moisés toma a su mujer y a sus hijos, y vuelve a Egipto (Ex 4:20). San José toma al Niño y a su madre, y vuelve a Israel (Mat. 2:21).

8) Moisés tiene que huir dos veces para salvarse de los gobernantes de Egipto (Ex 2:1-10 y 2:15). Jesús tiene que huir dos veces para salvarse de los gobernantes de Israel (Mat 2:13-14 y 2:22-23).»[6]

El dr. Ariel Alvares Valdes, se hace la pregunta  

¿Por qué los dos relatos son tan parecidos?, y el responde, dando su opinión, diciendo esto:

«Ocurre que San Mateo compuso su Evangelio para una comunidad cristiana de origen judío, es decir, que tenía una formación y una cultura judías. Y sabía que los judíos veneraban grandemente a Moisés ya que él había sido el Salvador del pueblo y el Mediador de la Alianza con Dios. Ahora bien, Mateo no sabía demasiados detalles de la infancia de Jesús. Sí conocía los hechos de su vida pública, pero no los de su niñez. Entonces decidió contarla inspirándose en elementos tomados de la infancia de Moisés más que en datos estrictamente históricos. De ésta manera aprovechó para decir a sus lectores que Jesús era el nuevo Moisés que Dios había enviado a la tierra.»[7] 

«Pero Mateo, en el relato de los niños inocentes, no sólo se inspiró en el Antiguo Testamento para la figura de Jesús, sino también para la figura de San José. En efecto, el evangelista también sabía muy poco sobre San José. O mejor dicho, no sabía nada, porque cuando Jesús se lanzó a predicar probablemente San José ya había muerto. Por eso no lo menciona nunca durante su vida pública. ¿Cómo representar, entonces, a este José del que no sabía nada? ¿Cómo caracterizarlo?

Mateo, entonces, decidió describirlo con rasgos tomados del famoso José del Génesis, uno de los doce hijos de Jacob. ¿Y cuáles eran las características del José del Génesis? Era un “especialista en sueños”, pues Dios solía revelársele por este medio (Gn 37:19); y bajó durante su vida a Egipto contra su voluntad (Gn 37:28). Por lo tanto estas dos características serán las únicas que Mateo contará de San José.

Por un lado lo mostrará como un “soñador”, a quien Dios le habla siempre en sueños (Mat 1:20; 2:13; 2:19; 2:22). Y por otro, lo mostrará bajando al país de Egipto contra su voluntad (Mat 2:14). Incluso San José será el único personaje de todo el Nuevo Testamento que aparezca viajando a este país.

Por lo tanto, como San Mateo desconocía los detalles de la infancia de Jesús, quiso narrarla inspirándose en los personajes del Antiguo Testamento, de manera que Jesús será le nuevo Moisés, Herodes será el nuevo Faraón, y San José será el nuevo patriarca José.»[8]

Respuesta:

A. Falacias del Ariel Alvares Valdes

Entiendo que esta teoría, es una falacia, ignorante del uso de los recursos literarios que nos permiten comprender mejor las escrituras.Aunque parece bien armadita su teoría, es una excelente falacia.

No me imagino que fuera un sofisma, y no quiero creer que lo haya escrito como un acto malicioso, ni que su intención haya sido adrede negar el valor histórico de los textos inspirados. Menos aún me puedo imaginar que desconozca que la palabra del Señor es inerrante.

Además, Mateo estuvo con Jesús tres años, tuvo  tiempo mas que suficiente de escuchar muchas cosas de boca de el, o de profundizar algunos temas previo a la redacción de este evangelio sinóptico.

Además, Mateo escribe a judíos, que eran conocedores de este evento. Si hubiese sido una fabula , o un Midrash como algunos comentaristas se atreven a suponer,los judios lectores del libro de Mateo lo hubieses rechazado, no hubiese sido reconocido como inspirado por Dios, o al menos su exactitud historica hubiese sido cuestionada.Si no por los judios, al menos por los lectores posteriores, los apologistas hubiesen tenido que dar razon de este error histórico.Nada de eso ha pasado.

Ademas, vemos que Mateo entiende este evento a la luz de las profecias biblicas acerca de Jesús en el Antiguo Testamento, de Jeremías y de Oseas. 

1. Mateo vio en la profecia de Jeremías, una profecía referente a Cristo:

  • “Así ha dicho Jehová: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos,y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron.” (Jer. 31:15 RV 1960)

«En la matanza de los «inocentes», busca el cumplimiento del lamento de Raquel (Jeremías 31:15) (que murió y fue enterrada en Rama) sobre sus hijos, los hombres de Benjamín, cuando los exiliados se reunieron en Rama (Jer. 40:1), y allí hubo un amargo llanto ante la perspectiva de partir hacia una cautividad sin esperanza, y todavía un lamento más amargo cuando aquellos que podían haber estorbado en la marcha fueron exterminados sin misericordia»[9] 

2.Mateo vio en las palabras de Oseas una profecía referente a Cristo: 

Al referirse a la liberación de Israel de la esclavitud, Oseas dijo que Dios llamó a su hijo de Egipto:     

  • “Cuando Israel era muchacho, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo” (Oseas 11:1).
  • “y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo” (Mateo 2:15). 

Advertidos por Dios en un sueño, los «magos» regresaron «a su propio país por otro camino»; y José advertido por el ángel del Señor en un sueño, buscó asilo temporalmente en Egipto. Burlado en su esperanza de alcanzar su objeto a través de los Ma gos, el tirano temerario intentó asegurarse del mismo mediante una matanza indiscriminada de todos los niños de Belén, y área circun dante, de menos de dos años.

B.El desconocimiento de la Hermenéutica

Se ve que este señor desconoce el uso de la Hermenéutica,como herramienta auxiliar para la interpretación de textos literarios. Hay un recurso literario que es propio solamente del cristianismo, que son los tipos y los antitipos. Son partes de los distintos recursos literarios que han sido definidos para una correcta interpretacion del texto sagrado (Hermenéutica)

«El entero Nuevo Pacto es aquel del cual el Antiguo Pacto era un tipo así que debemos ver algunas conexiones similares.»[10]

Ver 

«Los tipos y símbolos constituyen una clase de figuras distintas de todas las que hemos tratado en los capítulos anteriores, pero no son, hablando con propiedad, figuras de lenguaje. Se parecen unos a otros en que son representaciones juiciosas de verdad religiosa y moral y, en general, puede definírselas como figuras de pensamiento en las que, por medio de objetos materiales, se ofrecen a la mente vívidos conceptos espirituales. Crabb define los tipos y símbolos como especies diversas del emblema.»[11]

«El tipo, esencial­mente, prefigura algo en el futuro. En el sentido técnico y teológico un tipo es una figura o bosquejo de algo venidero. Es una persona, institución, oficio, acción o acontecimiento, mediante el cual se predijo, bajo las disposiciones del A. Testamento, alguna verdad del Evangelio. Cualquier cosa así prefigurada se llama anti‑tipo. »[12]

«Cada santo profeta del A. Testamento, al ser un medio de revelación divina y mensajero enviado por Dios, era un tipo de Cristo. Era en el oficio de profeta como Moisés fue tipo de Jesús (Deut. 18:15) [13]

«Los tipos del A. Testamento no son susceptibles de completa interpretación sino a la luz del Evangelio. Con demasiada frecuencia se ha supuesto que los antiguos profetas y santos estaban poseídos de pleno conocimiento de los misterios de Cristo y que entendían vívidamente el profundo significado de todos los tipos y símbolos sagrados. Que a veces tuviesen alguna idea de que ciertos hechos e instituciones anunciaban mejores cosas que habían de venir, puede admitirse; pero, de acuerdo con Heb. 9:7‑12, el significado de los más santos misterios del antiguo culto no fue manifiesto mientras el tabernáculo externo permaneció de pie. »[14]

«Un hecho que no hay que olvidar es que tanto el tipo como el antitipo trasmiten exactamente la misma verdad pero bajo formas adecuadas a diferentes grados de desarrollo.

Cada caso que haya de usarse como típico debe determinarse sobre sus propios méritos, por el sentido común y el sano criterio del expositor; y el discernimiento exegético de éste debe disciplinarse por un estudio a fondo de los caracteres que todo el mundo acepta como tipos bíblicos.»[15]

C.El Antiguo Testamento se interpreta a la luz del Nuevo Testamento:

Me doy cuenta que este señor ignora este importante concepto.

«A la luz de lo dicho en la lección anterior, podemos afirmar entonces que todo el Antiguo Testamento era una profecía acerca de Cristo. Al respecto, el apóstol Mateo dijo: “Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan” (11:13). Esto quiere decir que hasta Juan el Bautista todo era profecía; pero, desde él en adelante, ha llegado la realidad. Lucas, por su parte, lo dice así: “La ley y los profetas eran hasta Juan; desde entonces el reino de Dios es anunciado, y todos se esfuerzan por entrar en él” (16:16). Por lo tanto, lo que tenemos en el Nuevo Testamento es el cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento. Aquellos que podemos mirar el A.T. desde el Nuevo, tenemos, pues, la bendición de interpretar el Antiguo desde su cumplimiento, esto es, desde el Nuevo.

De manera que no debemos ir al Antiguo Testamento sin la interpretación que hace el Nuevo Testamento de él[16]

D.Moisés.

atrioypuerta

Tambien veo que no comprende que Moisés es un tipo de Cristo

«¡Dios siempre da MODELOS a seguir!

  • Modelo para el tabernáculo: figura del modelo para la iglesia.
  • Moisés: tipo de Jesucristo»[17]
  • Y Moisés a la verdad fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir…” (Heb. 3:5).
  • “Para testimonio ¿de qué? De que Jesús –a diferencia de Moisés- fue y es fiel no como siervo, sino como hijo, y no en la casa de Dios, sino sobre la casa. ¡Aleluya!” »[18]

«Moisés es tipo de Cristo

  • Moisés fue fiel en toda la casa de Dios, como siervo, para testimonio de lo que se iba a decir” (Heb. 3:6)

Jesucristo es el antitipo de Moisés.

  • “Profeta levantaré como tú, dice Jehová a Moisés (Deut. 18:18)
  • Tanto mayor gloria que Moisés es estimado éste (Cristo), cuanto tiene mayor honra que la casa el que la hizo” (Heb. 3:1-6)»[19]

Francisco La Cueva, comentando a Mattew Henry, acerca de los israelitas, escribió que «muchas veces habrían sido destruidos,si Moisés no hubiese intercedido por ellos,en lo cual fue tipo de Cristo,nuestro gran mediador y perpetuo mediador y perpetuo intercesor»[20]

Israel es tipo y simbolo de Cristo, el siervo sufriente (Isaías 42.1-9; Is 49.1-6;Is. 53:1;Hch 4.27)

«En los vs. 1-7 de este cap. se encuentra el primero de los cuatro poemas designados habitualmente con el nombre de “Cantos del Siervo sufriente” (cf. 49.1-6; 50.4-9; 52.13–53.12). En estos poemas se describe al Siervo como un profeta elegido y llamado por el Señor, colmado de su espíritu y enviado a cumplir una misión en beneficio no solo de Israel sino de todas las naciones (cf. vs. 1,4). Para llevar a cabo su misión, debe afrontar muchos padecimientos, pero el Señor lo sostiene con su poder y al final lo eleva a una dignidad tal que provoca la admiración de reyes y naciones (cf. Is 52.13-15). El NT cita repetidamente estos “Cantos del Siervo sufriente” y los interpreta como una anticipación profética de la persona y la obra de Cristo. Cf. Mt 8.17;Hch 8.32-33Ro 15.2142.1 »[21]

San Policarpo

San Policarpo

 

Kenneth C. Fleming, comenta que al comentar Policarpo (quién fue uno de los padres de la iglesia y obispo de Esmirna, y quien fue quemado como mártir en el año 155 d.c.) , a Isaías 52:13-53:12, que es «el climax de los poemas del siervo«, Policarpo, quien  de Esmirna, llamó a esa sección «el martirologio de oro del antiguo testamento».[22]

«Policarpo siendo presuntamente consagrado por Juan el EvangelistaJuan el Apóstol o Juan el Presbítero, sin embargo a ciencia cierta no se sabe con cual de estos tres personajes fue dicipulado, pero lo más probable es que fuera con San Juan el Apóstol .»[23]

«Los autores del Nuevo Testamento, los primeros cristianos, unánimemente destacan una verdad: Jesucristo es el Mesías sobre el cual los profetas del Antiguo Testamento profetizaron con tanto detalle. Aunque los discípulos habían esperado al Mesías de otra forma, vieron, el cumplimiento de tantos detalles profetizados en el Antiguo Testamento que no les quedó lugar a dudas.

[…] La visión profética de la misión del Mesías, entonces, tiene muchas implicaciones para la misión de la iglesia. Vimos como en los cánticos del Siervo de Yahveh aparece el plan de Dios enfocando, como con un embudo, la persona del Mesías. La combinación de este cuadro con la perspectiva del Nuevo Testamento nos plantea un tremendo desafío. Los cánticos del Siervo nos dejan con la figura de un embudo con el pico hacia abajo. El Nuevo Testamento agrega otro embudo en posición inversa. El Antiguo Testamento enfoca a Israel, al remanente, al profeta, y al Mesías; el Nuevo Testamento, a Cristo, a los apóstoles, a la iglesia, a todas las naciones. »[24]

Conclución:

Al concluir este artículo de hoy, quizas ud.,mi estimado lector, se haga la pregunta de porqué es tan importante aclarar todos estos cuestionamientos.

Debemos tener en cuenta que: 

«Entre las diversas herejías que surgieron para turbar a la iglesia, las más graves fueron las que atañían a la naturaleza y persona de Cristo. Durante siglos la iglesia fue sacudida por los conflictos suscitados por estos problemas, que dejaron una larga estela de herejías, concilios y cismas.

Para cualquiera, con excepción de los estudiantes de historia eclesiástica, un estudio detallado de esta controversia puede parecer desprovisto de interés y de valor práctico. Pero hoy día, no menos que en los tiempos apostólicos, la certeza de la fe cristiana se centra en el Cristo histórico del NT.

También es un hecho que, de una manera u otra, varias herejías antiguas han sobrevivido o han revivido.

Mediante un repaso del decurso de esa controversia de los primeros días, los cristianos modernos pueden aprender a reconocer – para estar vigilantes contra ellos – los mismos errores que perturbaron a sus consagrados hermanos en siglos pasados:

  • “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Jn. 8:32).
  • “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1 Jn. 4:1).
  • “El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta” (Jn. 7:17).»[25]

«En dos pasajes de su propio Antiguo Testamento ve el Evangelista un cumplimiento en estos sucesos. La huida a Egipto es para él el cumplimiento de la expresión de Oseas: «De Egipto he llamado a mi Hijo» (Oseas 11:1).

Los que han seguido atentamente el curso del pensamiento judío, y notado que la antigua Sinagoga debidamente leía el Antiguo Testamento como una unidad que siempre señala al Mesías como el cumplimiento de la historia de Israel, no se sorprenderán, sino que estarán completamente de acuerdo con la vista retrospec tiva de Mateo. Las palabras de Oseas fueron, en su sentido más alto, «cumplidas» en la huida del Salvador a Egipto y su regreso.

Para un escritor inspirado, y aun para un verdadero lector judío del Antiguo Testamento, la cuestión referente a una profecía no podía ser: ¿Qué quería decir el profeta, sino: ¿Qué quería decir la profecía?

Un ejemplo ilustrativo de la destrucción implacable de familias enteras por la sospecha de que su corona estaba en peligro ocurre en Ant. xv. 8. 4.»[26]

Como siempre en la historia de Cristo, lo mismo aquí: la gloria y el sufrimiento aparecen en yuxtaposición. Era imposible que estos Magos pasaran a ser instrumentos inocentes de los designios criminales de Herodes; ni que el niño Salvador cayera víctima del tirano.»[27]

Notas

1. http://www.fundacionlengua.es/es/recursos/Efemerides/1217/Dia_de_los_Santos_Reyes_Magos.html
2 http://www.clarin.com/diario/2007/05/09/sociedad/s-03601.htm
3. Herodes el Grande, Wikipedia
4. http://www.ieab.es/content/¿ordenó-matar-el-rey-herodes-los-niños-inocentes-por-dr-ariel-álvarez-valdés
5.Día de los Santos Inocentes,Wikipedia
6. http://www.ieab.es/content/¿ordenó-matar-el-rey-herodes-los-niños-inocentes-por-dr-ariel-álvarez-valdés
7. http://www.ieab.es/content/¿ordenó-matar-el-rey-herodes-los-niños-inocentes-por-dr-ariel-álvarez-valdés
8. http://www.ieab.es/content/¿ordenó-matar-el-rey-herodes-los-niños-inocentes-por-dr-ariel-álvarez-valdés
9.Alfred Edersheim, La Vida y los Tiempos de Jesús el Mesías, Tomo 1, p. 256,Ed. Clie,1988,Barcelona,España.
10. http://hechos238.net/html/jesus-command.html
11.http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm
12.http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm
13.http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm
14. http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm
15. http://www.seminarioabierto.com/hermeneutica14.htm
16.http://www.aguasvivas.cl/revistas/26/principios.htm
17.http://www.editoriallapaz.org/tabernaculo_desglose.htm
18. http://www.aguasvivas.cl/revistas/26/principios.htm
19.http://www.editoriallapaz.org/tabernaculo_desglose.htm
20. Francisco Lacueva,Comentario Matthew Henry Hechos Romanos I Corintios, p. 69-70,ed. clie
21. http://www.biblija.net
22. Kenneth C.Fleming, “Se humilló a si mismo”,Ed. Vida, p. 89,Florida,E.U,1992
23. Seminario Cristiano de Formación e Información, San Policarpo de Esmirna (Consultado 3 de julio de 2007)., citado en Wikipedia, Policarpo.nota pp. nº 1
24http://www.kairos.org.ar/articuloderevistaiym.php?ID=1683#
25. http://christologia.blogspot.com/
26.La Vida y los Tiempos de Jesús el Mesías tomo 1,op. cit.,p.256
27.La Vida y los Tiempos de Jesús el Mesías tomo 1,op. cit.,p. 256

Continúa…

¿Se puede conocer a Dios? parte 7

¿Se puede conocer a Dios? parte 7 

Autor: Paulo Arieu


Estamos hablando  desde los dos ultimos artículos sobre conocer a Dios mediante el hecho de conocer a Jesús.  Algunas preguntas interesantes que podemos hacernos, (que no todas van a  ser contestadas en esta serie), podrían ser: 

  • Conocer a Jesús estudiando sus cualidades y atributos.
  • Reflexionar sobre el significado que las cualidades divinas de Jesús tienen para la vida espiritual del ser humano.
  • Responder el dilema de la Salvación y la obra de Cristo en la cruz.
  • La preexistencia de Cristo
  • El sufrimiento humano y la Misericordia del Señor Jesús
  • El mal en el mundo y la Omnipotencia Divina en la Tentación.
  • El Logos y la razón humana.

Prosigamos con nuestro análisis

Parafrasis del pasaje,por John Pollock

«El gran Via Maris (camino del mar) soportaba un pesado tránsito en los dos sentidos: caravanas de camellos y recuas de asnos, destacamentos militares que marchaban en el polvo, esclavos, prisioneros y filas de caballos que eran llevados para la venta. Éste fue el camino por el cual viajó Saulo de Tarso unos años más tarde hacia Damasco, respirando amenazas y muerte contra los discípulos de Jesús. Tal viaje tendría un inesperado fin.

En el verano del año 29 d.C., Jesús, los Doce y otros pocos de sus seguidores caminaban hacia el norte por el Via Maris. Podían ver las alturas de Golán a su derecha y el monte Hermón al frente, todavía con nieve encajada más abajo de la cúspide, a pesar del sol veraniego. Su frescura los invitaba a que salieran del calor que había fijado sus reales en torno al mar de Galilea.

En el vado de las Hijas de Jacob, donde el Via Maris cruzaba el Jordán, Jesús se apartó del camino de Damasco, hacia una ruta más tranquila de la alta Galilea. Siguieron caminando, kilómetro tras kilómetro, a paso firme; pasaron por una ciudad y rodearon las costas occidentales de un pequeño lago en el cual desemboca el río Jordán después de abrirse paso a través de los pantanos y recorrer la primera parte de su curso.

Cuando estuvieron bien metidos en las montañas, Jesús abandonó el camino principal y continuaron subiendo. Si alguno se cansaba después de viajar a través del calor del día, Jesús se ofrecía con insistencia para llevarle la carga, aunque Pedro trataba de impedirle eso o él mismo la llevaba. El sendero se tornó empinado, pero Jesús continuó subiendo hasta que al fin, al caer la noche, llegaron al sitio donde brota de la superficie de la roca uno de los manantiales del Jordán que los griegos llamaban “la fuente de Pan”, en honor al dios de los pastores.

Durmieron allí, pues la noche veraniega era cálida, aun a esa altura. En la madrugada, cuando despertaron, un pastor pagano se acercó a la fuente de Pan y lanzó una ofrenda votiva. Cuando el sol ascendió, captaron a la distancia una magnífica vista de la ciudad de Cesárea de Filipo, la que Heredes el Grande había construido y Felipe el Tetrarca había ampliado para convertirla en su capital. Su novedad era casi deslumbrante. En la parte de arriba estaba el monte Hermón. Más cerca, sobre una roca que sobresalía a la izquierda, vieron el templo de mármol blanco que Heredes el Grande había construido para exaltar la divinidad de César Augusto, aunque esa región estaba ubicada dentro del antiguo Israel.

En ese lugar, donde el mito pagano, el poder romano, y las glorias perdidas de Israel quedaban igualmente empequeñecidas por el Hermón, Jesús enseñó en privado a los Doce. A medida que las horas pasaban rápidamente, Juan oía y sentía que Jesús deseaba sondearlos y que ellos se enfrentaran a las más profundas implicaciones del discipulado; pero, antes que Juan pudiera expresar sus pensamientos, Jesús comenzó a orar. Juan pensaba que el hecho de estar presente cuando Jesús oraba en aquella manera íntima y natural que ellos conocían muy bien, era el más grande de todos los privilegios. Cuando terminaba la oración, una gran paz se apoderaba del corazón y de la mente. Pero Jesús no reanudó su enseñanza. Más bien les hizo una pregunta:

 ¿Quién dicen los hombres que soy?

Juan estaba seguro de que Jesús sabía las exaltadas y perplejas suposiciones, llenas de admiración, que de El tenían las multitudes de la costa marítima, pero varios discípulos las repitieron.

 Algunos dicen que eres Juan el Bautista.

Este rumor se debía a que Herodes Antipas, perturbado por su conciencia culpable, cuando oyó acerca de los milagros realizados por Jesús, había declarado que el Bautista había resucitado de entre los muertos.

 ¡Otros dicen que eres Elias!

 ¡O el profeta Jeremías!

Esta explicación popular siempre envolvía el regreso de un héroe muerto a la tierra.

¿Y qué de ustedes? — preguntó Jesús — ¿Quién dicen ustedes que soy?

En el bote pesquero, después que El caminara sobre el agua, ellos habían expresado abruptamente que El era el Hijo de Dios. En Capernaúm, cuando muchos lo abandonaron, Pedro lo había llamado el “Santo de Dios”, pero ésas habían sido respuestas emocionales expresadas en momentos de crisis. En ese momento Jesús quería una clara afirmación de la cual no pudiera haber retroceso; y puesto que era imposible sostener mentiras y medias verdades en su presencia, ellos tenían que expresar lo que creían, sin importar lo absurdo que pareciera en ese ordinario mundo de hombres, botes y mercados pesqueros.

Antes que Juan pudiera organizar sus palabras para expresar su certidumbre personal, Pedro saltó hacia Jesús. Como si una visión instantánea hubiera hecho resplandecer la verdad en su mente, exclamó:

¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!

Jesús miró a Pedro con absoluta seriedad y autoridad.

Simón, hijo de Jonas — le dijo —, eres en verdad bienaventurado. Porque esto no te lo reveló ningún hombre, sino mi Padre que está en los cielos. Y tú eres Pedro, la roca, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, que el infierno mismo nunca vencerá.

En el lado opuesto del valle, la otra roca, con su magnífico templo dedicado a César, parecía burlarse de tal profecía; pero Jesús pasó a prometer, de manera muy solemne, que le daría a Pedro las llaves del reino de los cielos. Los Doce sabían que en un palacio real el más responsable de los sirvientes tenía las llaves como símbolo de la autoridad del rey. Pedro, en cumplimiento de las instrucciones de Dios, declararía el evangelio, el cual libraría de pecados a algunos, mientras que otros permanecerían atados. Luego Jesús se volvió a los demás y, para asombro de ellos, les advirtió que no declararan quién era El.

Luego los llevó fuera de la fuente de Pan y de la roca de Augusto» [0]

A. La primer pregunta era

  • “¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?”
Podemos agregar algunos comentarios mas acerca de esta pregunta, a  modo de ilustración edificante:
1. Que es el hijo del hombre 

«¿Quién dicen los hombres que es el hijo del hombre (el HH)? ¿Ha habido alguien que haya traspasado descaradamente el maquillaje? Entre tanto público, ¿ha aparecido algún entendido? No abunda la agudeza. Lo nuevo se interpreta desde lo viejo. Siempre sucede así. Lo “viejo” próximo es Juan, el bautizador. Y de él hablan los tres (Mateo, Marcos y Lucas) en sus recortes de prensa. En Elias también se han puesto de acuerdo. Es lo “viejo” remoto: un hombre de espíritu con mucho predicamento. Mateo, en solitario, se permite mencionar luego a Jeremías, otro de los grandes. Está claro que lo viejo remoto pesa mucho, tanto, que, a renglón seguido, donde Mateo y Marcos utilizan el semitismo «uno de los profetas» (para decir llanamente un profeta), Lucas dice un profeta «de los antiguos» (Le 9,19). ¡Lástima que el de Nazaret no quiera subirse al carro de estos prohombres! El quién, por el momento, queda en penumbra. El público, además de poco penetrante, se muestra impreparado para el teatro de vanguardia. Así, al menos, indica el sondeo hecho por los actores en sus cuchicheos de pasillo.» [1]

2.La gente y vosotros

«El público, ¿quién es el público? La respuesta, de puro obvia, acaba siendo misteriosa. El público son “los hombres” (¿Quién dicen los hombres que es el hijo del hombre?). Es la respuesta de Mateo y de Marcos. Lucas, más sociologizado, prefiere hablar de “hoi ókhloi” (o sea. las muchedumbres, la gente, el personal). En cualquier caso, sorprende el contraste. Primero se piensa en los “otros”, llámense hombres o gente. A la altura del versículo 15 la pregunta se dirigirá a los del escenario. No es lo mismo decir la gente, el público que asiste a la representación, que decir vosotros, los actores que se están dejando la piel en el escenario. Las respuestas tampoco son iguales. Las mejores nunca llegan de los sondeos colectivos de opinión. La verdad tiene siempre un carácter personal, se resiste al anonimato estadístico. Jesús, después de esta experiencia de Mt 16, no volvió a realizar ninguna encuesta sociológica con ayuda de los suyos. Al público no se le puede preguntar a voleo, a ver qué pasa, porque entonces se alza lo viejo como paradigma. El público -ya se sabe- prefiere siempre lo viejo. No por noble, sino por seguro.»[2]

3.Un nombre con cartel

«El tercer miembro de la pregunta se las trae. ¿Por qué a Jesús, el Actor de Nazaret, le gusta tanto llamarse hijo del hombre como mote artístico? Y, ¿por qué su comunidad, su vieja caravana de cómicos, no usa después este título apocalíptico? El muy posible empalme con Daniel 7,13 explica algo, pero no todo. El profeta habla en ese versículo de una figura que aparece en las nubes del cielo y que se dirige al Anciano. A este “hijo del hombre” (título que, en este caso, parece indicar algo más que una forma de decir “hombre”, algo más que una referencia corporativa) “se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron” (Dan 7,14). Aunque no se sepa bien de quién se trata, teatral sí resulta. Y aquí estamos -no se olvide-ante una gran representación (comedia y drama a un tiempo).

En la apocalíptica extracanónica (en el libro de Henoc. por ejemplo), el hijo del hombre aparece como una figura individual con acusados rasgos escatológicos y soteriológicos. Se gana en concreción sin perder misterio.

Este horizonte debía ser conocido por el Nazareno, atento siempre a los símbolos y expectativas de la gente. Al fin y al cabo, era el último horizonte del Antiguo Testamento. El Nazareno, como siempre, empalma y desborda. Él nunca se autodenomina mesías, aunque otros sí le atribuyen el apellido. ¡Hubiera resultado tan difícil darse a entender en el supermercado de esperanzas mesiánicas de su pueblo, que resultaba mejor no correr el riesgo! Él prefiere llamarse hijo del hombre. Es el apellido/empleo que figura en su carné de identidad y en los carteles en los que se anuncia su función: Jesús, el nazareno, el hijo del hombre. Y los evangelios sinópticos registran hasta unas 80 veces este apellido, que, en realidad, es más bien un mote artístico.

El hecho de que no tuviera contornos precisos hacía de él un nombre muy apropiado para revelar una dimensión y para ocultar otra, para provocar la expectación de lo nuevo y para defraudar viejas esperanzas, para acentuar su densa humanidad (la de Él) y para sugerir su condición divina (también la de Él). En lenguaje eclesiástico, se puede decir que era un nombre a salvo de reduccionismos espiritualistas y políticos: un verdadero logro. Por eso Jesús usa y abusa del hallazgo.

En los sinópticos la expresión hijo del hombre se aplica a su actividad terrena, que tiene mucho de maravillosa comedia (cf Me 2,10; Me 2,28; Mt 8,20; Le 11,30), a su pasión, que es un verdadero drama (cf Me 8,31; 9,31) y a la venida final sobre las nubes del cielo con gran poder y majestad, que es un golpe de efecto increíble (cf Me 13,26): tres situaciones distintas y un solo sujeto verdadero. Pero siempre con la nube del misterio cerniéndose sobre ellas, para que nadie pueda encerrar en conceptos el genio del Artista. Como debe ser.»[3]

El Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, comenta que esta expresión parece un poco “enigmática”. «Los mismos eruditos luchan por encontrar el verdadero significado del término. Es posible, sin embargo, que Jesús usara esta frase poco comprensible para indicar su mesiandad, y a la vez evitar el término «Mesías» que solía interpretarse en sentido militar. Jesús no quería que lo confundieran con un Mesías militar que libertaría a Israel del dominio de Roma. Por eso, escogió un título que manifestaba su mesiandad sin el peligro de ser entendido mal[4]

Esto aclararía el porque de esta expresión.

Que es el “CONOCIMIENTO DE JESÚS”

«En una primera acepción, la expresión «conocimiento de Jesús» se refiere a las noticias que se pueden conseguir en una investigación histórica que tenga como objeto a la persona de Jesús de Nazaret.En una segunda acepción, conocimiento de Jesús indica cuál era el conocimiento que Jesús tenía de sí mismo, de su misión, del Padre y de las personas con las que se encontraba[5]

Pilato le hizo una pregunta bastante importante a Jesús, “¿Qué es la verdad?” (Juan 18:38). El hombre sigue buscando la respuesta a esta pregunta importantísima, y el hecho es justificado. Jesús mismo una vez proclamó, “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:32).

De aqui la importancia de conocerlo a Jesús, ya que el dijo que “Él era la verdad y la vida.”

¿A que vino  Jesús al mundo?

  • ” Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” (Jn. 3:16 RV 1960)
En Lucas 4:43 Jesús dijo:
  • “Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios, porque para esto he sido enviado

El teólogo George Eldon Ladd nos dice en su prólogo de su libro “El Reino de Dios”, lo siguiente: “Nuestro Señor Jesús dedicó gran parte de su ministerio público a la enseñanza del reino de los cielos. Este tema es aún hoy día un mensaje importante para el hombre dondequiera que éste se encuentre”.También nos dice en la página 13 del mismo libro, lo siguiente: “El tema de la venida del Reino de Dios fue lo centralde la misión de Jesús.”[6]

¡Jesus vino a anunciar el reino de Dios y su justicia! 

¿El Reino de Dios ya esta aquí o vendrá?

  • Lucas 9:27 dice: “Pero os digo en verdad, que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que vean el reino de Dios” 
  • Luego en Lucas 9:60 dice: Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios 
  • En Lucas 10:9 dice: “y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.”

Pero mas adelante en Lucas 11:2 dice: Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.

La pregunta es ¿Ya vino el reino o no?

El Reino de los Cielos (o el Reino de Diosgriego βασιλεία τοῦ θεοῦ basileia tou theou) es el concepto principal en el judaísmo y en el cristianismo. Se refiere al reinado o soberanía de Dios por sobre todas las cosas, y es opuesto al reinado de los poderes terrenales».[7]

Miremos un poco la Expectativa de los Judíos del Primer siglo[8]

Dice así el relato de Marcos: 

  • Cuando se acercaban a Jerusalén, junto a Betfagé y a Betania, frente al monte de los Olivos, Jesús envió dos de sus discípulos,  y les dijo: Id a la aldea que está enfrente de vosotros, y luego que entréis en ella, hallaréis un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo.  Y si alguien os dijere: ¿Por qué hacéis eso? decid que el Señor lo necesita, y que luego lo devolverá Fueron, y hallaron el pollino atado afuera a la puerta, en el recodo del camino, y lo desataron.  Y unos de los que estaban allí les dijeron: ¿Qué hacéis desatando el pollino?  Ellos entonces les dijeron como Jesús había mandado; y los dejaron.  Y trajeron el pollino a Jesús, y echaron sobre él sus mantos, y se sentó sobre él.  También muchos tendían sus mantos por el camino, y otros cortaban ramas de los árboles, y las tendían por el camino.  Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces, diciendo: ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡BENDITO EL REINO DEL PADRE DAVID QUE VIENE! Y entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce”.

Aca podemos ver como el pueblo se emocionó mucho, pues veían a su rey entrar en la ciudad capital del reino davídico, y ellos pensaron que el reino se manifestaría inmediatamente en Jerusalén. Por eso su exclamación fervorosa: “Bendito el reino del padre David que viene”. En Lucas,Jesús precisamente da una parábola (de las Diez Minas) por la misma razón:

  • …por cuanto estaba CERCA DE JERUSALÉN, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente” (Luc. 19:11)

Cristo vino a confirmar las promesas hechas a los padres del pueblo Hebreo 

José de Arimatea:

  • José de Arimatea, senador noble, que también esperaba el reino de Dios, vino, y osadamente entró á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.

Los Apóstoles:

  • “En aquel tiempo se llegaron los discípulos á Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?” (Mat. 18:1).
  • “Entonces los que se habían juntado le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restituirás el reino a Israel en este tiempo? ” (Hch. 1:6,7)

La Madre de los hijos de Zebedeo:

  • “Entonces se llegó á él la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, adorándo le, y pidiéndole algo. Y él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Di que se sienten estos dos hijos míos, el uno á tu mano derecha, y el otro á tu izquierda, en tu reino” (Mat. 20:19,20).

El pueblo Judío:

  • “Bendito el reino de nuestro padre David que viene: ¡Hosanna en las alturas!”  (Marcos 11:10).

Los fariseos:

  • “Y preguntado por los Fariseos, cuándo había de venir el reino de Dios, les respondió y dijo: El reino de Dios no vendrá con advertencia” (Luc. 17:20).

El “buen ladrón” de la Cruz:

  • “Y dijo á Jesús: Acuérdate de mí cuando vinieres á tu reino “(Luc. 23:42).

Jesús llamó a los hombres a predicar el reino  

  • “Jesús le dijo: ‘Dejen que los muertos entierren a sus propios muertos, y tu ve y predicar el reino de Dios” (Luc. 9:60).  

Jesús previó la continuación de la Predicación de este evangelio del reino hasta Su Segunda Venida  

  • Marcos 16:15,16: “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio (del reino, Mar. 1:14,15)  a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado”.
  • Lucas 9:60: “Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios”.  
  • Lucas 9:1,2: “Habiendo reunido a sus doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios, y para sanar enfermedades. Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos”.
  • Mateo 6:33: “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”.
  • Mateo 10:7: “Y yendo, predicad, diciendo: El reino de Dios se ha acercado.”
  • Mateo 24:14: “Y este evangelio del reino será predicado como testimonio en todas las naciones, y entonces vendrá el fin”.

El ministerio de Felipe: el bautismo y el reino 

  • Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristose bautizaban hombres y mujeres. También creyó Simón (el mago) mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito”. (Hch. 8:12-13)

Pablo y el evangelio primitivo

A continuación veremos qué evangelio original predicaba el apóstol de los gentiles:

  • “Y entrando él dentro de la sinagoga, hablaba libremente por espacio de tres meses, disputando y persuadiendo del reino de Dios “(Hechos 19:8).
  • “Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, por quien he pasado predicando el reino de Dios, verá más mi rostro” (Hechos 20:25).
  • “Y habiéndole señalado un día, vinieron á él muchos á la posada, á los cuales declaraba y testificaba el reino de Dios, persuadiéndoles lo concerniente á Jesús, por la ley de Moisés y por los profetas, desde la mañana hasta la tarde (Hechos 28:23).
  • “Predicando el reino de Dios y enseñando lo que es del Señor Jesucristo con toda libertad, sin impedimento “(Hechos 28:31).
  • “¿No sabéis que los injustos no poseerán el reino de Dios? No erréis, que ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones. Ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los robadores, heredarán el reino de Dios “(1 Cor.6:9,10).
  • “Esto empero digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción “(1 Cor. 15:50).
  • “Envidias, homicidios, borracheras, banqueteos, y cosas semejantes á éstas: de las cuales os denuncio, como ya os he anunciado, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios “(Gál. 5:21).
  • “Porque sabéis esto, que ningún fornicario, ó inmundo, ó avaro, que es servidor de ídolos, tiene herencia en el reino de Cristo y de Dios “(Ef. 5:5).
  • “Y os protestábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó á su reino y gloria” (1 Tes. 2:12).
  • “Una demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis” ( 2 Tes.1:5)
  • “REQUIERO yo pues delante de Dios, y del Señor Jesucristo, que ha de juzgar á los vivos y los muertos en su manifestación y en su reino (2 Tim. 4:1).

Leamos la opinion de Dietrich Bonhoeffer, martir protestante durante la segudna guerra mundial.

«Según el teólogo protestante Dietrich Bonhoeffer el Reino de Dios en la tierra se configura en dos aspectos, en los que se manifiesta escindido: milagro y orden. «El aspecto bajo el cual el Reino de Dios se manifiesta como milagro lo llamamos iglesia; y el aspecto bajo el cual el Reino de Dios se manifiesta como orden lo llamamos estado. El Reino de Dios en nuestro mundo no es otra cosa que la dualidad de iglesia y estado… El Reino de Dios se configura en la iglesia en la medida en que ésta da testimonio del milagro de Dios… El Reino de Dios se configura en el estado en la medida en que éste reconoce y preserva el orden del mantenimiento de la vida…» [9]

En el resto del Nuevo Testamento

«De concepto central en el mensaje de Jesús, el Reino de Dios pasa a ser un tema marginal en el resto del Nuevo Testamento. Más bien se recalca la  Iglesia. Este cambio se debe, no a la poca importancia del reino, sino a la labor de traducción realizada por los predicadores, una vez que el mensaje evangélico alcanzara a las masas de habla griega. Expresiones como «Hijo del Hombre» y «Reino de Dios», muy comprensibles en el ambiente palestinense, causaban malos entendidos entre los gentiles (Roma, Imperio) y tuvieron que ser reemplazadas.

En los Hechos la iglesia predica el Reino de Dios (8.12; 20.25; 28.23, 31) como realidad presente y futura (14.22). Pablo habla del aspecto presente del Reino (Ro 14.17; 1 Co 4.20; Col 1.13), pero recalca el aspecto futuro: los malos no heredarán el Reino (1 Co 6.9s; Gl 5.21; Ef 5.5); el Reino vendrá con la manifestación de Jesús en su Segunda Venida (2 Ti 4.1, 18); después de dominar a todos sus enemigos, el Señor Jesús entregará el Reino al Padre para que Dios sea todo en todos (1 Co 15.23–28). La palabra final del Reino se encuentra en el Apocalipsis que relata cómo los reinos de este mundo llegan a ser el Reino de nuestro Señor (11.15; 12.10), a quien se llama Señor de señores y Rey de reyes (17.14; 19.16). Pero Él no reina solo, sino junto con los suyos durante mil años (20.1–10). Después del juicio del gran trono blanco sigue el aspecto eterno del Reino, cuando aparece un cielo nuevo y una tierra nueva (21.1); una existencia en la cual no cabe el mal de ninguna especie (21.27). Este Reino eterno representa la victoria final de la justicia.»[10]

El Reino Y La Iglesia

«Aunque generalmente el magisterio de la iglesia católica romana define como idénticos estos dos conceptos, algunos eruditos católicos los distinguen. El sentido abstracto del Reino, o sea la autoridad soberana de Dios y de Cristo, nunca puede identificarse con la Iglesia. Cuando una persona se somete a la autoridad de Dios en el Reino, llega a ser hijo del Reino y forma parte del pueblo de Dios. Los súbditos del Reino forman la Iglesia, pero no pueden ser identificados con el Reino en su totalidad. El Reino crea la Iglesia, la cual a su vez predica el evangelio del Reino; de tal modo que la Iglesia es el instrumento y custodio del Reino de la tierra. El Reino es la esfera de la salvación; la Iglesia es la esfera de la comunión, del testimonio y del goce de las bendiciones del Reino. Aunque los dos están inseparablemente ligados, no pueden ser identificados.»[11]

Conclución:

Pedro Trigo, un teólogo católico, director del Centro Gumilla (Centro de Investigación y Acción Social (CIAS) de la Compañía de Jesús en Venezuela) , escribe asi:

«No por casualidad la teología latinoamericana gira en torno al tema del reino de Dios: Significa que su propuesta es pública, aunque no política; no privada, aunque sí personalizada. Significa que la religión no está separada de la vida sino que el cristianismo concierne a toda la existencia, a la historia y a la creación. Significa que la voluntad irrevocable de Dios es la constitución del mundo fraterno de los hijos de Dios. Jesús es el Hijo de Dios y el Hermano universal. Él es, pues, el camino y la matriz de este proyecto histórico. Ser cristiano es seguir a Jesús, entregarse desde su Espíritu a este proyecto. Pero como la historia es siempre ambivalente, el reino de Dios se consumará en la transhistoria. Aunque sólo lo que se siembre acá se cosechará allá. Si acá no vivimos la vida fraterna de los hijos de Dios, es decir, la vida eterna, no la viviremos después de morir. Una concreción inevitable de este apego al Jesús de los evangelios es aceptar en la práctica que los destinatarios privilegiados son los pobres: de ellos ante todo tenemos que hacernos hermanos, si pretendemos vivir la fraternidad de los hijos de Dios.

Sin el reino de Dios el cristianismo pierde sentido y trascendencia. Pero si admitimos el reino siempre nos toparemos con algún género de muerte. Ésa es la paradoja y la elección que tenemos que hacer. Sin conversión y muerte no hay resurrección. Feliz el que se siente en el banquete del reino (Lc 14,15; Apocalipsis 19,6-9)[12]

La respuesta está en sus manos. Recuerde:

«Dios espera gobernar en su corazón, pero no lo hará por imposición. Él desea que usted le abra las puertas… Y que, sin sentir que constituye una carga para su existencia, comience a vivir conforme a Su voluntad divina, que es la forma de asentar el Reino en nosotros.»[13]

«El reino de Dios en contraposición al reino de este mundo, es la condición óptima en la cual el ser humano puede habitar disfrutando de toda clase de bendición espiritual y bajo la protección efectiva de Dios. Si nosotros encontramos el reino de Dios, en donde El es el Rey por supuesto, entonces tenemos todas las cosas que deseamos. “

  • “Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” (Mat. 6:33)»[14]  

Recuerda que 

  • “La paga del pecado es la muerte” (Ro. 6:23)

«Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. Dios siendo amor, amó al mundo a pesar del pecado y para hacerlo acepto en el amado, entregó su hijo para que muriera y el mundo fuese salvo. (Juan 3:23) … Jesús murió en la cruz y ahora todos somos invitados a entrar al cielo de Dios. Pasar del atrio al lugar santo solo es por medio de la puerta que es Jesús. La muralla de separación entre el mundo y el cielo siempre existe pero ahora hay una puerta de entrada abierta la cual es Jesucristo quien nos invita a entrar y disfrutar de las maravillosas riquezas del Señor.

Al entrar al cielo debemos ir vestidos de Cristo…
  • “Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo” Jn. 10:9) »[15]

Un arrepentimiento previo, creer en el Evangelio y ser bautizado.

  • Marcos 1:15: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio. 
  • Marcos 16:16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.

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«La manifestación presente del Reino fue expresada por Jesús como evidencia provisional de una realidad más amplia en un futuro inminente.

Este aspecto futuro del Reino es la creencia en una implementación post-apocalíptica del gobierno de Dios, (teocracia), especialmente en la interpretación premilenialista del protestantismo fundamentalista.

La tensión entre los aspectos futuros y presentes del Reino se han llamado “el ahora y el no todavía” del Reino de Dios.»[16]

¿Has considerado creer en Jesús como Señor de tu vida, de todo corazón? Si aún no lo has hecho, te invito a reflexionar y a considerarlo…

  • ” Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. ” Jn. 17:3 (RV 1960)

Dios te bendiga.

Continúa…

Fuentes: 

0. John Pollock, “El Maestro”, edit. Vida,p.84-85

1. Gonzalo Fernandez Sanz cmf (Revista Vida Religiosa), El espacio y el tiempo,  http://www.ciudadredonda.org/subsecc_ma_d.php?sscd=204&scd=3&id=774

2. Ibid

3. Ibid

4. Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

5. http://www.mercaba.org/DicTEO/conocimiento.htm

6.http://apologista.wordpress.com/2008/12/23/el-primitivo-evangelio-perdido-de-jesus—¿lo-conoce-usted/

7.reino de Dios,Wikipedia 

8. Ibid

9. Bonhoeffer, Dietrich. Venga a nosotros tu reino / Creer y Vivir, Ediciones Sígueme, Salamanca, 1985, p. 110-111., citado en reino de Dios,Wikipedia.

10. Nelson, Wilton M., Nuevo Diccionario Ilustrado de la Biblia, (Nashville, TN: Editorial Caribe) 2000, c1998.

11. Ibid

12. http://www.servicioskoinonia.org/relat/226.htm

13. http://www.conpoder.com/estudios/reino.html

14. http://www.monografias.com/trabajos16/reino-de-dios/reino-de-dios.shtml

15. ibid

16. reino de Dios, Wikipedia

Bibliografía

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