Hallan “eslabón perdido” de dinosaurios

Hallan “eslabón perdido” de dinosaurios

BBC Ciencia

El Aardonyx era bípedo, pero pudo haber caminado ocasionalmente en cuatro patas.

Científicos en Sudáfrica descubrieron un esqueleto fosilizado que parece ser el eslabón perdido entre los primeros dinosaurios y los enormes saurópodos.

El hallazgo, afirman los científicos en la revista Proceedings B de la Sociedad Real, podría cerrar la brecha evolutiva que existe entre los ancestros bípedos comunes de los dinosaurios y los gigantes cuadrúpedos, como los diplodócilos.

El esqueleto, extraordinariamente conservado, muestra que la creatura era bídpeda pero ocasionalmente caminaba en cuatro patas, afirman los expertos.

“Lo que encontramos fue una especie totalmente nueva de dinosaurio”, dijo a la BBC el doctor Adam Yates, quien dirigió la investigación en el Instituto Bernard Price de la Universidad de Witwatersrand.

“Pertenece a un grupo de dinosaurios llamado sauropodomorpha, que incluye a los conocidos gigantes saurópodos como el braquiosaurio y el diplodócilo, los enormes cuadrúpedos herbívoros de cabeza pequeña, cuello largo, extremidades elefantinas”.

“El grupo también incluye a parientes lejanos que eran bípedos y carecían de la extrema especialización de los saurópodos”.

“Estos dos grupos están muy separados en la evolución, así que nos preguntábamos cómo habían llegado a ser tan especializados estos dinosaurios gigantes”.

La respuesta parece estar en el fósil recién descubierto en el distrito de Senakal, en Sudáfrica, que los científicos han bautizado Aardonyx celestae.

La especie intermedia

“En las últimas dos décadas hemos encontrado información abundante sobre cómo evolucionaron estos dos grupos de dinosaurios, pero creo que el hallazgo del Aardonyx es muy especial porque se coloca precisamente en el medio de ambos” Dr. Adam Yates

Tal como explica el doctor Yates, se trata de un especímen grande, de patas pequeñas, pecho grueso, cuello largo y cabeza pequeña, y parece ser el intermediario entre los presaurópodos bípedos y los verdaderos saurópodos gigantes.

Y lo que indica la importancia de este ejemplar, afirma el investigador, son características como sus patas, su quijada y su tamaño.

“Es un ejemplar que estaba en camino a convertirse en un saurópodo, tan cercano evolutivamente a los verdaderos saurópodos como a sus parientes primitivos presaurópodos”, explica Yates.

“Tenía muchas de las características que vemos en los saurópodos, patas pequeñas y anchas y estómago amplio que demuestra que era herbívoro. Y la anatomía de la quijada demuestra que podía abrir la boca de par en par, para ingerir más alimento”.

Las patas delanteras eran similares a las del saurópodo, los huesos de los dedos eran robustos y sólidos, lo que explica -dice el doctor Yates- que cargaba su peso en la parte interna de la pata.

Y era bípedo, pero quizás caminaba en cuatro patas para explorar.

Cuna de los saurópodos

El Aardonyx tenía una boca amplia para poder ingerir más alimento.

Los investigadores creen que el Aardonyx vivió en el período jurásico temprano, hace unos 200 millones de años.

“Aunque estructuralmente es una especie intermedia, vivió hace demasiado tiempo para ser un verdadero antepasado porque entonces ya existían los verdaderos saurópodos”, dice Yates.

“Así que en esa época era un ‘fósil viviente’, la transición tuvo que haber ocurrido mucho antes”, agrega.

El científico subraya que el lugar donde el ejemplar fue encontrado ha ofrecido mucha información valiosa sobre la evolución de los dinosaurios.

“Si usted quiere saber cómo los dinosaurios se convirtieron en los gigantes que conocemos, tiene que venir a Sudáfrica”, expresa.

“En las últimas dos décadas hemos encontrado información abundante sobre cómo evolucionaron estos dos grupos de dinosaurios, pero creo que el hallazgo del Aardonyx es muy especial porque se coloca precisamente en el medio de ambos y, además, es un fósil extraordinariamente completo”, afirma el científico.

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¿Equidad ideológica?

¿Equidad ideológica?

Posted: 12 Nov 2009 09:53 AM

Por Martín Bonfil Olivera

Publicado en Milenio Diario, 12 de noviembre de 2009

El próximo martes 24 de noviembre se celebrarán 150 años de la publicación de uno de los libros que más han cambiado la forma en que el ser humano se concibe a sí mismo: El origen de las especies, de Charles Darwin.

Un debate frecuente al hablar de la teoría de Darwin, y en general de la ciencia, es por qué se da un estatus tan especial al conocimiento científico. ¿Por qué se prefiere, en biología, la evolución al creacionismo? ¿Por qué nuestra Constitución exige que la educación sea laica y “ajena a cualquier doctrina religiosa”, y a la vez basada “en los resultados del progreso científico”? ¿No son casos claros de discriminación ideológica, de privilegiar una forma de pensar en detrimento de otras?

La pregunta de fondo es si todas las ideologías tienen el mismo valor. ¿Deben todas ser respetadas por igual? ¿Son todas igual de útiles?

En primera instancia, desde el punto de vista de la tolerancia y el respeto a la diferencia, tan necesarios en cualquier democracia, parecería que la respuesta debe ser positiva, para evitar la discriminación.

Pero lo cierto es que las ideologías y formas de ver el mundo difieren, a veces radicalmente, y compiten entre sí. Además de la disputa evolucionismo/creacionismo, están los debates entre los puntos de vista científico y religioso respecto al aborto, la eutanasia o la investigación con células madre; o entre la ciencia y muchas “terapias alternativas” basadas en principios esotérico-místicos.

En realidad, el valor de cualquier ideología depende del contexto: qué problema hay que resolver, de qué campo de aplicación se trata. Los constituyentes privilegiaron la ciencia por sobre la religión en parte debido a los conflictos entre la iglesia y el estado que forman parte de nuestra historia patria, y en parte por su convicción de que el progreso científico y técnico es importante para el bienestar de la nación. Las terapias alternativas fraudulentas no son efectivas, y a veces resultan nocivas. Y los biólogos prefieren el darwinismo al creacionismo porque les permite explicar la naturaleza y abre nuevas vías de investigación.

En el fondo, la ventaja de la ciencia es que funciona. Otras perspectivas, como la místico-religiosa, pueden ser útiles en ciertas áreas de la vida humana, pero no como formas de entender el mundo natural y mucho menos de resolver problemas prácticos, como los de salud.

Derechos Reservados © Martín Bonfil Olivera y Grupo Editorial Milenio 2003-2009
La Ciencia por Gusto

La cooperación esencial para la vida

La cooperación esencial para la vida

La cooperación en el mundo natural


En la naturaleza, “la supervivencia estriba tanto en la interrelación con los vecinos como en el crecimiento y la reproducción” (Liaisons of Life [Las relaciones de la vida]).

EN EL mar reinaba la tranquilidad, turbada tan solo por el alboroto de las aves que anunciaban que algo sucedía en las profundidades. Comenzaron a surgir burbujas que fueron trazando un aro de color blanco. Poco después aparecieron dos moles oscuras en las claras aguas del redondel. Eran dos ballenas jorobadas que emergían con sus barbadas bocas abiertas de par en par. Una vez en la superficie, cerraban sus enormes mandíbulas, emitían su peculiar chorro y se sumergían para repetir el espectáculo.

Aquellos dos cetáceos actuaban en equipo para acorralar y consumir grandes cantidades de kril, crustáceos parecidos a los camarones. Como si ejecutaran un baile subacuático, estos mamíferos de 40 toneladas se zambullían bajo el kril y nadaban en un círculo pequeño, al tiempo que liberaban el aire por sus espiráculos (orificios de respiración). Con esta ingeniosa maniobra formaban una “red” de burbujas en torno a sus presas. Luego ascendían verticalmente por en medio de la “red” y se daban el gran banquete con ellas.

Los avestruces, que gozan de una magnífica vista, se han asociado con las cebras, dotadas de un fino oído


Las hormigas son un magnífico ejemplo de colaboración

Si nos dirigimos a las llanuras de África, veremos que impalas y babuinos suelen trabajar juntos. “Ambas especies han establecido un sistema para alertarse mutuamente”, indica la revista Scientific American. Con el agudo olfato del impala y la excelente vista del simio, difícilmente se acercará algún depredador sin ser detectado. Otra sociedad similar es la que han creado los avestruces, que gozan de una magnífica vista, y las cebras, dotadas de un fino oído.

Arriba: impalas y babuinos han establecido un sistema para alertarse mutuamente
Y estos no son más que algunos de los innumerables ejemplos de cooperación en los ecosistemas. Ciertamente, observamos el apoyo mutuo en todos los niveles, desde la vida microscópica hasta la humana, y entre especies semejantes o totalmente diferentes. Hace miles de años, un estudiante de la naturaleza, el rey Salomón, reparó en la humilde hormiga y escribió: “Vete donde la hormiga, oh perezoso; mira sus caminos y hazte sabio. Aunque no tiene comandante, oficial ni gobernante, prepara su alimento aun en el verano; ha recogido su abastecimiento de alimento aun en la siega” (Proverbios 6:6-8).

Las hormigas son un magnífico ejemplo de colaboración, laboriosidad y orden. Suelen aunar esfuerzos para arrastrar hasta su hogar objetos mucho mayores que ellas. Algunas hasta ayudan a los miembros heridos o fatigados de su colonia para que consigan regresar al hormiguero. En vista de estos detalles, no es de extrañar que Salomón nos las pusiera como modelo digno de imitar.

Las alas del mundo animal

Colibrí de pico ancho

¿CASUALIDAD O DISEÑO?

Las alas del mundo animal

Colibrí de pico ancho

Vamos a ver que podemos aprender de este caso que la naturaleza nos brinda.

¿Cuál cree usted que vuela mejor: un murciélago, un insecto, un pájaro o un avión? Aunque parezca mentira, el avión no puede compararse con las pequeñas maravillas de la naturaleza, pues estas “poseen características excepcionales para volar pese a las ráfagas de viento, la lluvia o la nieve”, dice Wei Shyy, profesor de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Michigan.* ¿Cuál es el secreto? Sus alas móviles: la envidia de los aviadores desde que el hombre se elevó del suelo.

Analice lo siguiente: Mientras algunas aves e insectos vuelan, sus alas cambian constantemente de forma para adaptarse a las necesidades, lo que les permite flotar o realizar maniobras repentinas. La revista Science News informa sobre los murciélagos: “Cuando vuelan lento, a un metro y medio por segundo aproximadamente, doblan la punta de sus alas hacia arriba y las doblan hacia atrás para ascender con rapidez. Los investigadores [han] deducido que esta técnica […] les da impulso y empuje”.

Todavía queda mucho por aprender de los animales voladores. “Físicamente hablando, ¿qué efecto producen en el aire para recibir el impulso necesario?”, se pregunta Peter Ifju, profesor de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial de la Universidad de Florida. Y añade: “Existe un sinfín de efectos aerodinámicos que sencillamente no comprendemos. Observamos lo que [las aves y los insectos] hacen, pero no sabemos cómo lo logran”.

¿Qué piensa? ¿Son las adaptables alas de los animales voladores producto de la casualidad, o del diseño?

* Aunque muchos animales alados pueden volar en la lluvia, la mayoría buscan refugio.

http://watchtower.org/s/200902a/article_01.htm

Código de barras para identificar especies

Código de barras para identificar especies

Unos 350 expertos de 50 países están reunidos en México para acordar un nuevo sistema de identificación de especies.

Secuencia de ADNLos científicos podrán identificar a especies de plantas y animales con un código de barras de ADN.Se trata de un código de barras de ADN que dará a cada planta y animal del planeta un huella genética única.

La tecnología -promovida por el Consorcio del Código de Barras de la Vida (CBOL) que reúne a diversas instituciones científicas- ya está siendo aplicada en varios campos, desde la investigación médica y agrícola hasta la conservación de especies en extinción y prevención de delitos como contrabando y comercio ilegal de especies.

“El código de barras es una estrategia que se está experimentando desde 2003” dijo a BBC Ciencia el doctor Alejandro Zaldivar investigador de la colección nacional de insectos del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y uno de los organizadores de la conferencia.

“El método tradicional para identificar a las especies del planeta consiste en analizar la morfología de los animales o plantas. Pero como la biodiversidad global es enorme muchas veces este método no ha sido práctico”, dice el científico.

Rápido y preciso

“El código de barras es una herramienta que nos permite acelerar el proceso de identificación de especies. Porque con la secuencia de un pequeño fragmento del ADN del ejemplar podemos saber de qué especie se trata”, agrega.

Los expertos reunidos en México, en el tercer congreso internacional del Proyecto, están discutiendo las aplicaciones más recientes de la tecnología y formas de establecer un sistema de monitoreo de especies más confiable.

Tal como señala el doctor Zaldivar, los científicos mexicanos están involucrados en una red para establecer los códigos de barras de grupos taxonómicos clave, como árboles, hongos, abejas e insectos acuáticos.

La tarea de los investigadores en esta “nueva ciencia” es, en animales, secuenciar una pequeña región del ADN en la mitocondria, una estructura ubicada fuera del núcleo en las células de animales multicelulares.

Una vez que se extrae la información, se agrega a la base de datos global del Proyecto Internacional del Código de Barras de la Vida que puede ser consultada por científicos en todo el mundo.

Los científicos acordaron en 2003 elegir ese fragmento específico del ADN porque contiene información importante que permite diferenciar a las especies, incluso las estrechamente relacionadas.

Identificación de plantas

La técnica permitirá identificar el origen de la madera y prevenir su comercio ilegal.

Ahora en la reunión de México se espera llegar a un acuerdo similar sobre cómo utilizar esta tecnología en la identificación de plantas, algo que hasta ahora no ha funcionado.

Para obtener un código de barras de ADN de las plantas, los científicos tienen que identificar primero una región que ofrezca -como en el caso de los animales- información importante para identificar a especies cercanas.

Además tiene que ser fácil de procesar y estar disponible en material degradado.

Hasta ahora se han estudiado siete códigos de barras potenciales, y se han seleccionado dos posibilidades que serán presentadas en el congreso.

Según los investigadores, un acuerdo sobre la mejor forma de identificar a especies de plantas permitirá, entre otras aplicaciones, establecer normas contra el comercio ilegal de madera y lograr una mejor regulación de la medicina herbolaria.

La madera que se extrae de forma ilegal a menudo es procesada en la fabricación de mobiliario antes de ser enviada al extranjero, lo cual dificulta mucho el análisis de su origen.

Con un código de barras de ADN, dicen los científicos, se podrá establecer de forma rápida y precisa si la madera proviene de una fuente legítima.

La tecnología también podrá conducir a un uso mucho más efectivo de recursos cuando se trata de enfrentar problemas como pestes o propagación de enfermedades en cultivos.

Con un código de barras ya no será necesario esperar a que un botánico especialista examine la muestra para poder obtener una identificación precisa de la especie.

El Proyecto Internacional de Código de Barras de la Vida planea catalogar cinco millones de especímenes de 500.000 especies en los próximos cinco años.

LOS ANIMALES TIENEN ALMA

LOS ANIMALES TIENEN ALMA

LA GRANDEZA de Jehová se manifiesta en el reino animal. Dios cuida muy bien de los animales, al igual que hace con el género humano (Salmo 145:16). ¡Qué grave error sería criticar a Aquel que nos creó tanto a unos como a otros! Pues bien, hubo un hombre llamado Job que, pese a ser recto, cayó en ese error, ya que declaró “justa su propia alma más bien que a Dios”, y por eso tuvo que aprender ciertas lecciones (Job 32:2; 33:8-12; 34:5).

*”El alma es la misma en todas las criaturas vivientes, aunque el cuerpo de cada una es diferente.” (Hipócrates)

Los ejemplos extraídos de la creación animal mostraron a Job que el hombre no está en condiciones de cuestionar los caminos de Dios. Ese hecho se hace patente cuando examinamos las palabras que Jehová le dirigió a este siervo suyo.

Claro que los animales tienen alma .Ve los siguientes textos:

  • Gén. 1:20, 21, 24, 25: “Pasó Dios a decir: ‘Enjambren las aguas un enjambre de almas vivientes Y procedió Dios a crear los grandes monstruos marinos y toda alma viviente que se mueve, los cuales las aguas enjambraron según sus géneros, y toda criatura volátil alada según su género. Y pasó Dios a decir: ‘Produzca la tierra almas vivientes según sus géneros Y procedió Dios a hacer la bestia salvaje de la tierra según su género y el animal doméstico según su género y todo animal moviente del suelo según su género.” (WTB)
  • 20 Entonces dijo Dios: Llénense las aguas de multitudes de seres vivientes, y vuelen las aves sobre la tierra en la abierta expansión de los cielos. 21 Y creó Dios los grandes monstruos marinos y todo ser viviente que se mueve, de los cuales están llenas las aguas según su género, y toda ave según su género. Y vio Dios que era bueno. 22 Y Dios los bendijo, diciendo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. 23 Y fue la tarde y fue la mañana: el quinto día. 24 Entonces dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género: ganados, reptiles y bestias de la tierra según su género. Y fue así. 25 E hizo Dios las bestias de la tierra según su género, y el ganado según su género, y todo lo que se arrastra sobre la tierra según su género. Y vio Dios que era bueno.” (Gen 1:20-25 LBLA 1997)

  • Lev. 24:17, 18: “En caso de que un hombre golpee mortalmente a cualquier alma de la humanidad, debe ser muerto sin falta y el que golpee mortalmente el alma de un animal doméstico debe hacer compensación por ella, alma por alma.” (Nóta que la misma palabra hebrea para alma se aplica tanto a la humanidad como a los animales.) (WTB)
  • 17 “Si un hombre quita la vida a cualquier ser humano, ciertamente ha de morir. 18 “Y el que quite la vida a un animal lo restituirá, vida por vida. 19 “Si un hombre hiere a su prójimo, según hizo, así se le hará: 20 fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente; según la lesión que haya hecho a otro, así se le hará. 21 “El que mate un animal, lo restituirá, pero el que mate a un hombre, ha de morir. 22 “Habrá una misma ley para vosotros; será tanto para el forastero como para el nativo; porque yo soy el SEÑOR vuestro Dios. 23 Moisés entonces habló a los hijos de Israel, y ellos sacaron fuera del campamento al que había maldecido, y lo apedrearon. Los hijos de Israel hicieron tal como el SEÑOR había mandado a Moisés. (Lev. 24:17, 18 LBLA 1997)
  • “17 Asimismo el hombre que hiere de muerte a cualquiera persona, que sufra la muerte.(A)18 El que hiere a algún animal ha de restituirlo, animal por animal.”  (RV 1960)

  • Rev. 16:3: “Se convirtió en sangre como de muerto, y toda alma viviente murió, sí, las cosas que había en el mar.” (Nota que los animales son almas.) (WTB)
  • 3 El segundo ángel derramó su copa en el mar, y se convirtió en sangre como de muerto; y murió todo ser viviente que había en el mar.” (Ap. 16:3 LBLA 1997)

Con esto entonces podemos ver que por el uso que se da al vocablo en la Biblia queda claro que el alma es la persona o el animal mismos a que se hace referencia con el término, o la vida de que disfruta la persona o el animal. Sin embargo, para muchos, “alma” es la parte inmaterial o espiritual de un ser humano que sobrevive a la muerte del cuerpo físico. Otros entienden que es el principio vital. Pero estos últimos puntos de vista no son enseñanzas bíblicas.

Los animales forman indiscutiblemente, parte de la cadena de la vida
El Papa Juan Pablo II reconoció que los animales también tienen alma… “La filosofía o sabiduría profunda lo reconoció hace ya milenios, e incluso miembros de la Iglesia Católica también y hace siglos; recordemos al “quemado hereje” Giordano Bruno y antes que él, al Santo de Asís (San Francisco).

Sí, los animales tienen alma (“incluso los vegetales la tienen”) y por descontado un cuerpo que es susceptible de sufrimientos y otras muchas sensaciones.

Recordemos por cuanto de importancia tiene, la asociación de “animal y hombre” a lo largo de la historia de ambos y sobre todo a esos leales compañeros, que apenas piden algo y que sin embargo, llenan “las horas más tristes” de cualquier ser humano, que encuentra su mejor compañía (y es triste) en ese animal que… “le llena su alma y su propia vivienda con su pequeña presencia”. Animales a los que llegado el caso, es el propio dueño con sus propias manos, quien lo entierra amorosamente.

Como contrapartida, pensemos en esos otros “humanos” (in) los que se divierten ferozmente, en las peleas de gallos, perros y osos (en Afganistán existe ese feroz combate y el que no describo por lo terrible del mismo) y otros animales, a los que adiestran para esos sanguinarios espectáculos dignos de piedad, más que de otra cosa.

En los ya afortunadamente inexistentes, “viejos mataderos” los animales eran inmolados de una terrible forma,por la ignorancia del hombre. Hoy afortunadamente se sacrifican de forma más humana, aunque aún hoy, esos animales que nos alimentan, muchas veces son maltratados salvajemente cuando son llevados al matadero, por seres humanos, mucho más “animales” que los que tienen ese noble destino de alimentar a nuestra humanidad.

“Pobres perros, gatos, monos y otros animales empleados en laboratorios farmacéuticos de países civilizados, eran (no se si aún lo hacen) sometidos a tales pruebas, que tenían que cortarles la cuerdas bucales, para que los aullidos de aquellos pobres y martirizados animales, no pudiesen ni salir como desahogo de aquellos pobres cuerpos”… y así hasta la muerte..

Desafortunadamente parece ser que el sistema de emplear animales sigue en pleno auge y me temo que sin cambios significativos, puesto que invito a leer, “Diario 16” (suplemento “Mestizaje”) del 25-08-2000, donde se da un muy amplio reportaje sobre el tema y se afirma que nada más y nada menos que: “El camino de la ciencia pasa por la experimentación con animales. Entre 300 y 400 millones mueren cada año en laboratorios y facultades de todo el mundo. Las organizaciones en defensa de los animales se han levantado en armas contra este tipo de prácticas y defienden el uso de otros métodos para la investigación”.

En el citado periódico viene una fotografía “terrorífica”, puesto que la misma presenta a un pequeño mono, “literalmente crucificado”, puesto que aparece en un laboratorio, sujeto por sus cuatro miembros (pies y manos) su garganta y cabeza y mantenido en vertical, se supone que para poder “trabajar” en el indefenso animal, con más comodidad. Este simio está vivo y su mirada (fija) es todo un poema que “canta” el dolor, la impotencia y todo cuanto queramos imaginar en un ser vivo, que indudablemente… “siente como tal todo cuanto de bueno o malo realizan con él”.

Por ello, por todo ello, pienso sinceramente que lo de “servirse de los animales”, tiene que tener un límite y un punto de concientización, del que dudo seamos conscientes, puesto que indudablemente necesitamos a los animales, pero pensemos que éstos… “no son piedras, ni minerales en bruto” y por ello tienen que existir leyes que vigilen el cuido de éstos seres vivos, que forman parte de “nuestra propia vida”.

Job reconoció que había ‘hablado sin entender cosas demasiado maravillosas para él’ (Job 42:1-3). Aceptó la corrección de Dios, se retractó y se arrepintió. Sus compañeros fueron reprendidos, mientras que él recibió grandes bendiciones (Job 42:4-17).

¡Qué sabio es tener presente la experiencia de Job! Posiblemente no podamos responder a todas las preguntas que Dios le hizo. Sin embargo, podemos y debemos apreciar las múltiples y variadas maravillas de la creación que alaban a Jehová.

autor: Paulo Arieu

fuentes:

http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20070924074303AAe2ulo

La Atalaya del 15 de enero de 2006

http://www.conciencia-animal.cl/paginas/temas/temas.php?d=652

En la Academia Pontificia de Ciencias no hay vida inteligente

En la Academia Pontificia de Ciencias no hay vida inteligente

Posted: 09 Nov 2009 06:19 AM PST

El Vaticano dice creer en “hermanos extraterrestes”

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“Cómo podemos excluir la posibilidad de que la vida se haya desarrollado en todas partes”, dijo el director del Observatorio Vaticano, el sacerdote argentino José Funes. Esa idea será analizada por primera vez en un encuentro sobre astrobiología.

Durante toda esta semana, la Academia Pontificia de las Ciencias del Vaticano celebrará su primera conferencia sobre astrobiología, convocada en la Casina Pio IV, una antigua residencia papal. En ella participarán tanto prominentes científicos como líderes religiosos venidos de todo el mundo. Y lo harán para poner de acuerdo ciencia y religión ante la posibilidad, inminente para muchos, de encontrar formas de vida fuera de nuestro propio planeta. Sorprendentemente, la Iglesia empieza a aceptar que la vida pueda existir en muchas formas más allá de los límites de la Tierra.

A lo largo de cinco días, y bajo la dirección del líder religioso de la Academia, el arzobispo argentino Marcelo Sánchez Sorondo, los científicos, entre cuyas filas se cuenta más de un ateo, ofrecerán un amplio abanico de presentaciones y teorías sobre el origen de la vida. Se explicará cómo los extremófilos, organismos terrestres que viven en los medios más hostiles, desde la roca viva a los hielos perennes o el interior de los volcanes, podrían ser la clave para encontrar formas de vida en otros mundos.

Y se explicará también con qué métodos se están buscando esas formas de vida en otros planetas de nuestro sistema, y cómo se pretende detectar su presencia en lejanos mundos alrededor de otras estrellas.

La iniciativa fue anunciada este verano por José Gabriel Funes, director del Observatorio Vaticano, quien además aseguró que no existe un conflicto entre creer en Dios y al mismo tiempo en la existencia de hipotéticas civilizaciones extraterrestres, incluso más avanzadas que la humana. “En mi opinión esa posibilidad existe”, dijo el reverendo Funes, que además es consejero científico de Benedicto XVI.

“Cómo podemos excluir la posibilidad de que la vida se haya desarrollado en todas partes -asegura Funes en una ya famosa entrevista en L´Osservatore Romano-. El gran número de galaxias con sus propios planetas hace eso posible”. A la pregunta de si creía que esas criaturas extraterrestres serían parecidas a los seres humanos o si, por el contrario, serían mucho más evolucionadas, el astrónomo aseguró que “ciertamente, en un universo tan grande no se puede excluir esa hipótesis”.

La entrevista, titulada “El extraterrestre es mi hermano”, fue toda una revelación de cómo la Iglesia católica está limando sus diferencias con la ciencia. Al final de esta semana sabremos si el Vaticano se abre totalmente, o no, a la inquietante posibilidad de encontrar vida lejos de la Tierra.

Fuente: Agencias

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