Jóvenes que profesan religión pasan de un 81% a 74% en tres años

Jóvenes que profesan religión pasan de un 81% a 74% en tres años


Noviembre 22, 2009

Isaías Sharon
Encuesta de la Universidad Católica y Adimark muestra que un cuarto de los jóvenes, entre 18 y 24 años, dice no adherir a ninguna religión. Un fenómeno que, según los expertos, se explica por su rechazo a los dogmas e instituciones, lo que no significa falta de espiritualidad, sino la construcción de una propia que sí les dé respuestas.

Critican las instituciones y sus dogmas, porque éstas privilegian las reglas por sobre el consejo espiritual. Algunos son decididamente ateos, otros viven una espiritualidad “hecha a su medida” y algunos están en búsqueda. Tienen entre 18 y 24 años y no adhieren a un credo establecido: una tendencia que va al alza, según la encuesta de laUniversidad Católica y Adimark, que muestra cómo en este grupo etario las personas sin filiación religiosa subieron de un 19% en 2006 a un 26% en 2009. Una tendencia que ha ido de la mano de la caída de jóvenes católicos (de 60% en 2006 a 55% en 2009) y evangélicos (de 17% a 13%).
Es el fenómeno que la Iglesia llama secularización o pérdida de influencia y que en los menores de 25 años se manifiesta con mayor intensidad. No es exclusivo de Chile. En España, entre 1994 y 2005, los jóvenes católicos practicantes decayeron de un 18% a 10% y los ateos, indiferentes y agnósticos pasaron del 22% al 46%, según datos de la Fundación Santa María.
Las bases de ese desencanto son múltiples, aunque prima la carencia de respuestas a temas tan importantes como la sexualidad y la vida en pareja, explica Manuel Antonio Baeza, sociólogo de la Universidad de Concepción. “Las grandes familias religiosas han tardado en ajustarse a los cambios y nuevas interrogantes de la juventud”, sostiene. Sin embargo, aclara, religión y fe corren por carriles distintos, por lo cual el descontento no implica el fin de la religión o la espiritualidad, sino el reflejo de una mayor autonomía de los creyentes.
Lo que el sociólogo de la Universidad Central, Rodrigo Larraín denomina “espiritualidad a la carta”. “Hoy existen distintos ámbitos de formación religiosa y los jóvenes viven lo que se llama la religión a su manera, donde la fe es un proceso personal y el ir descubriéndola se relaciona más con los amigos o uno mismo”, dice.
BUSQUEDA DE IDENTIDAD
Esa búsqueda de respuestas va ligada a una búsqueda de identidad, donde los jóvenes “ya no se conforman con la filiación religiosa heredada de su padres y se produce una desvinculación”, explica Eduardo Valenzuela, docente de la Escuela de Sociología de la Universidad Católica. A eso se suma la mayor tolerancia que existe actualmente frente a las creencias personales: “Hoy es posible declarar abiertamente que no se adhiere a ninguna religión, lo que hace 30 años era muy difícil, y hace 60 años era imposible”.
Esa lucha generacional se da especialmente cuando existe una familia con fuertes creencias religiosas a la cual oponerse, lo que no sucede en todos los casos, según Larraín, pero explica parte del fenómeno.
SIN DOCTRINA
Más potente, dice Larraín, es la oposición a la doctrina religiosa que los jóvenes ven sólo como un exceso de normas. “Es lo que sucede con mucha gente que fue a colegios religiosos y que abandonan el credo por la experiencia que vivió con demasiadas reglas, las cuales hacen perder el contenido en la fe. Hace 30 años era un fenómeno que no se apreciaba tan fuerte, porque la política daba sentido a gran parte de los jóvenes. Lo que hoy no ocurre con ninguna de las dos cosas”, dice.
Eso explica también por qué muchos jóvenes construyen su identidad religiosa sobre la base de sus necesidades personales. “Pueden adherir, por ejemplo, a una espiritualidad budista, creer en la reencarnación, entre otros conceptos, y así armar su propio menú religioso y con eso resolver el sentido de la vida”, dice Larraín.
Así se ve reflejado en la Encuesta del Instituto Nacional de la Juventud 2007, en la cual el 35% de los jóvenes admitía creer en la reencarnación, 31% en la astrología, 23% en tarot y 15% en el chamanismo. “Creo en la vida como una existencia completa de energías, que provienen de la naturaleza, las personas, los enojos, las alegrías. Todo eso va cambiando según la experiencia de vida en la que me encuentre”, dice Daniela (23).
PRACTICAR LA FE
Las cifras también reflejan que dos de cada tres jóvenes se identifican con la religión. En ellos, señala Valenzuela, la espiritualidad se vincula básicamente al voluntariado. “Son experiencias muy significativas, en la que viven la apertura al mundo acompañados de la religión y les permite tomar conciencia de la existencia de los demás”. Esa práctica es la que facilita su cercanía a la iglesia.
La encuesta indica, además, que el grupo que tine entre 45 y 54 años es el que muestra un mayor crecimiento en su religiosidad: de 68% a 71% en tres años. Pero no necesariamente los jóvenes son menos religiosos que los adultos, explica Gonzalo Tapia, sociólogo de la Universidad Diego Portales, sino que son más transparentes en reconocer, por ejemplo, que no van a misa: “Para ser creyente se deben practicar los cultos y no necesariamente en el caso de los jóvenes hay una menor creencia religosa, sino que menos práctica”.

LOS PROCESOS DE REFLEXION Y ACERCAMIENTO
El mayor contacto de los jóvenes con la religión lo experimentan con la Primera Comunión a los 10 años y con la Confirmación a los 18. Luego de eso, indica Gonzalo Tapia, sociólogo de la U. Diego Portales, comienzan a experimentar una vida espiritual a su manera, pero retoman su religión de origen en el momento de casarse.
En ese lapso se acentúa el proceso de incertidumbre que viven al dejar la seguridad de su hogar y definir su propio camino, donde la religión no es la primera pregunta que se plantean.
El nacimiento de un hijo o la muerte de los padres, establece Eduardo Valenzuela, de la Universidad Católica, son momentos significativos en los que se produce un nuevo acercamiento. “Muchos se ven, en cierta forma, obligados a retomarla cuando, por ejemplo, tienen que tomar decisiones, cómo definir qué tipo de educación quieren para sus hijos”, dice Tapia.
A mayor edad, además, se comienza a pensar en la muerte, afirma Rodrigo Larraín, de la U. Central. Una reflexión que los acerca a una perspectiva religiosa: “la muerte está siempre presente, pero cuando no se siente cercana se vive de forma abstracta”.

copìado de:http://isharon.wordpress.com/2009/11/22/jovenes-que-profesan/

El ansia de carne de los monos

El ansia de carne de los monos

 

Posted: 22 Nov 2009 06:15 AM PST

Todos hemos sido sometidos a esa tortura desde la infancia. Me refiero al plato de verdura, al brócoli, al plato verde, en definitiva, cuando nosotros, en realidad, lo que queríamos era arroz con tomate, hamburguesas o pastelitos (con pegatinas de regalo).

Al igual que Homer Simpson con el colmillo goteando frente a una rosquilla, incluso tuvimos que soportar esos platos infinitos de espinacas porque, según Popeye, tenían mucho hierro: una errata de imprenta en toda regla.

El hierro, pese a lo que diga la cultura popular, se presenta con mayor abundancia en los alimentos de origen animal. Comer morcilla, de hecho, es como mascar hierro puro, de algún modo.

Los monos, en ese sentido, son como nosotros. Su ansia de carne es tal que, a pesar de las imágenes que nos hemos creado de ellos, son capaces de rechazar verdura o fruta si hay carne en el menú. Lo cual también desmiente la creencia que sustentaban los antropólogos hasta hace bien poco: que los monos eran esencialmente vegetarianos.

La mayoría de los monos en estado salvaje son omnívoros. Y muchas especies de simios y monos consideran que un plato de carne es una fiesta. Sus presas principales acostumbran a ser criaturas pequeñas, como insectos.

El malentendido que se tenía hasta ahora se debía a que muchas especies de monos suelen dejar caer una lluvia constante de hojas y frutas a medio consumir. Pero un examen más meticuloso de estos restos reveló que, en realidad, lo que hacían los monos era ser tremendamente escrupulosos con lo que ingerían.

Los explica así Marvin Harris:

Antes de escoger una fruta, los monos olisquean, palpan, mordisquean y escupen lo mordido en la mayoría de ocasiones. Lo que buscan no es la manzana perfecta, madura, inmaculada del Jardín del Edén; lo que les interesa es dar con aquéllas que esconden gusanos.

Es decir, que los monos están más interesados en el gusano que en la manzana. Abren los higos llenos de gorgojos pero luego tiran los higos al haberse zampado los gorgojos. Otros, también, se comen el pack completo, también es cierto. Otros monos, todavía más sibaritas, ni siquiera pierden el tiempo con frutos que no muestran indicios de descomposición causada por insectos.

Al elegir frutos con insectos, los monos anticipan las costumbres alimentarias humanas que combinan hidratos de carbono, ricos en calorías, con carne por su efecto “ahorra de proteínas”.

En cierto modo, esta manera de buscar en la fruta la verdadera chuchería se parece bastante a esos niños humanos que juegan con las acelgas en el plato, dándoles vueltas, trajinando con ellas, para finalmente no consumirlas.

Hoy día se sabe, además, que diversas especies de monos no sólo consumen insectos, sino que despliegan una intensa actividad en la caza de pequeños mamíferos. Los babuinos son cazadores particularmente avezados. Robert Harding vio a los babuinos que estudiaba en Kenia matar y devorar 47 pequeños vertebrados, incluidas crías de gacela y antílope, a lo largo de un mismo año de observación.

A pesar de la extendida idea de que los seres humanos son los únicos simios asesinos o aficionados a la cetrería, no hay que olvidar que los chimpancés, nuestros parientes más cercanos, son unos cazadores apasionados y relativamente eficaces.

Vía | Bueno para comer de Marvin Harris

Genciencia

El Gran Colisionador de Hadrones vuelve a estar en marcha

El Gran Colisionador de Hadrones vuelve a estar en marcha

Posted: 22 Nov 2009 11:04 AM PST

Catorce meses después de cuando estaba previsto, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, siglas en inglés), está en marcha. ¿Será esta la definitiva o aún tendremos que esperar más problemas?

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Muchos nombres ha recibido el Gran Colisionador de Hadrones, entre ellos, la máquina de Dios o la máquina del Big Bang, pero lo cierto es que no hemos tenido gran oportunidad de ver cómo funciona. Previsto para septiembre de 2008, aprobado en 1995 y localizado entre FranciaSuiza, el LHC del CERN (Organización Europea para la Investigación Nuclear) todavía no ha funcionado al 100%.

Primero fueron los fallos en los imanes supraconductores encargados de guiar a las partículas por su recorrido de 27 kilómetros, después fallos con la temperatura, y el último, tal vez el más irónico, fueculpa de una paloma que pasaba por allí. Así las cosas, todavía no se ha podido avanzar nada en la búsqueda del ‘Bosón de Higgs’, “la partícula de Dios”, que Stephen Hawking ya se ha encargado de decir que no van a encontrarla.

¿Qué hace exactamente el Gran Colisionador de Hadrones? Este Colisionador, que no es el único pero sí el más grande, acelerará haces de protones a un 99.9% de la velocidad de la luz, chocándolos entre sí en direcciones diametralmente opuestas (vamos, como un coche frontal de coches) para liberar una altísima energía que ayudará a los científicos a explicar qué sucedió en los primeros compases del Universo (en concreto, en la primera billonésima de segundo tras el Big Bang).

Pese a que los escépticos han puesto el grito en el cielo y creen que todos vamos a morir (los mismos que creerán que el mundo se destruirá en diciembre de 2012), los científicos están convencidos de que no pasará nada que ponga el peligro el futuro de la humanidad. No hay posibilidad de crear un agujero negro que engulla nuestro preciado planeta.

No sólo buscarán el Bosón de Higgs, una partícula teórica), si no que también buscan darle un sentido al significado de la masa (no se sabe qué es exactamente), o saber qué es realmente la materia oscura (que ocupa el 95% de la masa del Universo).

Espacio Ciencia

Platón y la Teoría del Conocimiento

Platón y la Teoría del Conocimiento

Para Platón, el conocimiento científico tiene como objetivo encontrar una definición inequívoca al saber de todas las cosas.

Por ejemplo para saber qué es la bondad debemos definirla de manera que esa definición exprese la esencia de la bondad, porque la definición se refiere al universal y el verdadero conocimiento es el conocimiento de lo universal.

El saber más elevado será entonces el conocimiento del universal y el más bajo será el conocimiento de lo particular.

Esta doctrina supone una separación irreconciliable entre el saber universal y el mundo real, pero para Platón este concepto de lo universal no implica una forma abstracta sino que a cada uno de estos conocimientos universales les corresponde una realidad concreta.

Para Platón son las ideas las que se pueden conocer en forma inteligible, pero no niega realidad al mundo de las cosas. Sin embargo, Platón no pudo determinar cual es la relación que existe entre lo particular y lo universal.

En el libro X de la República Platón explica con más claridad este problema cuando se refiere al arte, cuando nos dice que el artista representa una tercera versión del hombre.

El hombre ideal es la meta que todos los humanos tratan de alcanzar, luego existen los hombres particulares que son igual que copias del ideal y por último está el artista que imita a una copia.

Sólo puede captar al hombre ideal el que posee el pensamiento sobre el hombre o sea el objeto de la inteligencia a partir de una imagen.

Por ejemplo, en la geometría se parte de una hipótesis y se continúa avanzando mediante un diagrama visible para llegar a una conclusión.

El geómetra supone una figura geométrica a partir de figuras o gráficos procurando distinguir objetos que sólo se pueden ver con la inteligencia.

Mediante el razonamiento estrictamente abstracto y habiendo entendido los principios, la mente puede sacar conclusiones sin contar con las imágenes visibles.

En cuanto al conocimiento con referencia a la política, Platón consideraba que el hombre que no considera a la vida política en función de los principios eternos, no puede realizar el verdadero bien del Estado y puede llevar a su comunidad al desastre.

Esto puede llegar a plantear la idea de si el estudio del conocimiento de Platón tiene connotaciones religiosas; sin embargo no se puede llegar a esta conclusión sin antes entender mejor lo que significa la idea del Bien para Platón.

Platón supone que el conocimiento de lo real se puede alcanzar de un modo absoluto, pero no sucede lo mismo con las cosas del mundo sensible, que para él es ilusorio y está sujeto al cambio; razón por la que no pueden ser objeto de conocimiento científico.

Porque el objeto de conocimiento debe ser inmodificable, estable y permanente como para lograr su definición científica con claridad y precisión, como ocurre con los universales.

El conocimiento se logra mediante juicios sobre conceptos universales y no sobre particulares y sólo los juicios sobre lo permanente y estable pueden ser verdaderos.

Ni la percepción sensible ni la creencia verdadera pueden ser objeto de conocimiento.

Fuente: Colección Grandes Pensadores “Sócrates y Platón”- Ed. Diario La Nación, 2008.

La Teoría de Darwin – Segunda Parte

La Teoría de Darwin – Segunda Parte

Esta doctrina propone una visión del mundo basado en cinco puntos fundamentales.

1) el mundo cambia en forma permanente y los organismos que viven en él también.

2) Existe un origen común para todos los seres vivos

3) La gran diversidad de los seres vivos explica la diversificación de las especies.

4) Los cambios son graduales para la aparición de especies nuevas

5) la selección natural es el mecanismo que favorece a los organismos más adaptados a su ambiente.

Pensadores antiguos como Anaximandro y Empédocles ya planteaban que la característica de la naturaleza era su movilidad.

Empédocles proponía que los seres vivos se habían originado en la humedad y que luego se fueron trasladando a lugares secos modificando su forma de vida.

Ambos filósofos concebían a la naturaleza como un fenómeno dinámico y no fijo donde las especies derivan unas de otras y se transforman con el paso del tiempo; y no estático donde los organismos vivientes surgen en forma espontánea.

A partir del Renacimiento se produce un avance científico muy importante y se comienzan a abandonar las explicaciones sobrenaturales sobre el origen de la vida, y se trata de buscar el fundamento empírico de los fenómenos.

Muchos filósofos clásicos defendieron las ideas que se basaban en la sucesiva transformación de la naturaleza desde el principio del mundo, ocurrido millones de años atrás.

El nuevo planteo de la Ilustración llevó a estudiar al ser humano con el mismo método científico de las ciencias naturales y la antropología.

El concepto de evolución se venía gestando a través de intuiciones e hipótesis de los pensadores de esa época, aún de aquellos que creían en Dios, que pensaban que la naturaleza había evolucionado desde su creación.

Pero fue Lamarck el primero que llamó la atención, sosteniendo la teoría que propone que todas las especies, y también el hombre, se derivan de otras y progresan hacia la perfección; porque tanto el mundo orgánico como el inorgánico cambian y es posible que esto fuera el resultado de una ley natural y no sobrenatural como algunos todavía suponían.

La teoría de Darwin sobre el origen de las especies fue además el producto de una época en la que ocurrieron grandes cambios y cuando el camino paras avanzar ya había sido facilitado para que sus ideas pudieran ser aceptadas.

Darwin propuso su criterio en forma tan contundente que superó a todos sus antecesores, tarea que además le demandó más de veinte años y un arduo trabajo de campo realizado durante sus largos viajes.

Darwin sostiene que las especies aumentan en progresión geométrica pero los individuos que las componen permanecen siendo constantes, sobreviviendo solo los más aptos a las frecuentes luchas entre ellos para conservar la vida.

Se produce entonces una selección natural con la supervivencia de los mejor dotados.

Para llegar a estas conclusiones Darwin tuvo que recorrer un largo camino y dedicarle toda su vida a su trabajo.

Pero lo que decidiría el desarrollo de sus investigaciones fue la travesía que realizó alrededor del mundo con el capital Fitz Roy, al mando del timón del Beagle, viaje que Darwin consideró el acontecimiento más importante de su vida.

La Teoría de Darwin (Primera Parte)

La Teoría de Darwin (Primera Parte)

Charles Darwin (1809-1882), nacido en una ciudad situada al oeste de Inglaterra, estaba destinado a ser sacerdote; pero se convirtió en un afamado naturalista y en un revolucionario científico, gracias a las investigaciones y profundos estudios sobre animales y plantas, que realizó durante toda su vida.

Sus conocimientos lo llevaron a elaborar la teoría evolucionista de la selección natural y a publicar sus descubrimientos e hipótesis en su libro “El Origen de las Especies”.

La teoría de Darwin sobre la evolución de las especies como un proceso natural en el que sobreviven los más aptos, fue criticada principalmente por los que sostenían y aún sostienen una postura filosófica creacionista; pero a pesar de la constante polémica que provocó su trabajo, la ciencia moderna se rige por este principio.

Como toda teoría científica, se mantienen en el misterio aún, muchos interrogantes. ¿Cómo se produce realmente la transformación de una especie en otra? ¿Qué elemento o factor material es el que la que la provoca? ¿Dónde están los eslabones perdidos que demuestren dicha transformación?

A través de sus extensos viajes, su curiosidad como naturalista lo llevó a inferir que los procesos biológicos no eran estables sino que se encontraban en una continua mutación, como resultado de un mecanismo de selección natural, a veces fortuito.

Sus observaciones lo convencieron que en el fenómeno de la vida las variaciones favorables tienden a mantenerse mientras las desfavorables terminan por destruirse; y el resultado de este proceso daría lugar a la formación de una nueva especie.

La teoría de Darwin niega la creación divina y afirma que los humanos descienden de los simios, ideas que eran demasiado radicales para esa época.

Se necesitó el apoyo de algunos científicos reconocidos que estuvieran de acuerdo con su teoría para enfrentar los ataques de los periódicos y las severas críticas y discusiones que provocaron la publicación de su libro.

El biólogo Thomas Huxley lo defendió enérgicamente ante las polémicas desatadas en el seno de sectores del cristianismo; y con el transcurso del tiempo logró el reconocimiento científico.

A su muerte recibio el honor póstumo de ser sepultado en la Abadía de Westminster, junto a los restos de Isaac Newton.

Alfred Russel Wallace había elaborado una teoría similar a través de un camino distinto, pero le cedió los derechos a Darwin por considerar que le correspondían, por haberle dedicado más tiempo que él a la teoría de la Selección Natural.

Wallace tenía conciencia que carecía de la paciencia y tesón que tenía Darwin y reconocía que jamás hubiera podido lograr convencer al mundo.

Darwin se casó a los treinta años con su prima Emma Wedgwood y fue un matrimonio bien avenido. Tuvieron diez hijos, tres de los cuales fallecieron durante la infancia.

Este incansable investigador fue un gran observador de la naturaleza, que incluso cuando tuvo a su primer hijo se dedicó a estudiar todas sus expresiones incorporándolas a los demás datos.

Fue un hombre de salud frágil que padecía de una enfermedad psicosomática que lo afectó toda su vida, desde su regreso del Beagle. Era un hombre metódico que cuando no estaba de viaje solía pasar largas horas en su invernadero observando sus animales y sus plantas.

El Origen de las Especies se publicó en 1859 y se agotó el primer día que salió a la venta. Posteriormente se publicaron seis ediciones más en su país que también se vendieron. Con el paso de los años fue editado muchas veces más y fue traducido a más de treinta idiomas.

Fuente: Colección Grandes Pensadores, “Darwin”, Ed. Planeta DeAgostini, España, 2006

La “Máquina de Dios” volvió a funcionar en su túnel circular

Ciencia
La “Máquina de Dios” volvió a funcionar en su túnel circular
“Es fantástico ver un haz que circula en el LHC de nuevo”, dijo Rolf Heuer, director general de la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN por sus siglas en inglés).
La primera vez que se puso en funcionamiento la “Máquina de Dios” fue el 10 de septiembre de 2008. El acelerador de partículas más grande del mundo, desarrollado por el Laboratorio Europeo de Física Nuclear (CERN), se encuentra de nuevo operativo y la expectativa es que en cuestión de
semanas se superen nuevas etapas clave para llegar al punto culminante de este experimento a principios de 2010.
Cuando esto suceda se espera que el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en ingles) produzca cientos de millones de choques frontales de partículas a una velocidad próxima a la luz, un momento crucial en el que la ciencia hará un viaje hacia lo desconocido.
Sin embargo, para llegar a esa fase decisiva, los científicos que trabajan en el acelerador todavía tendrán que superar varios desafíos en las próximas semanas y, sobre todo, asegurarse de que no se repitan problemas técnicos, como el que hace catorce meses causó una grave avería apenas nueve días después de iniciado el experimento.
Este gran invento, considerado una proeza de la ciencia, ha costado cerca de 4.000 millones de euros y su construcción ha requerido 12 años de trabajo y la colaboración de 7.000 científicos.

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