El Eco y la Insuficiencia del Infierno, Parte 1


El Eco y la Insuficiencia del Infierno, Parte 1
Miremos la Bondad y la Severidad de Dios
June 14, 1992 |by John Piper |topic: Heaven & Hell
Series: The Echo and Insufficiency of Hell

  • Romanos 11:17-22 “Pero si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo un olivo silvestre, fuiste injertado entre ellas y fuiste hecho participante con ellas de la rica savia de la raíz del olivo, 18 no seas arrogante para con las ramas; pero si eres arrogante, recuerda que tú no eres el que sustenta la raíz, sino que la raíz es la que te sustenta a ti.19 Dirás entonces: Las ramas fueron desgajadas para que yo fuera injertado. 20 Muy cierto; fueron desgajadas por su incredulidad, pero tú por la fe te mantienes firme. No seas altanero, sino teme; 21 porque si Dios no perdonó a las ramas naturales, tampoco a ti te perdonará.22 Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios; severidad para con los que cayeron, pero para ti, bondad de Dios si permaneces en su bondad; de lo contrario también tú serás cortado.”

En el día de hoy y también la próxima semana hablaremos sobre el infierno a un eco de la gloria de Dios y como una vía insuficiente para producir un verdadero arrepentimiento. Así que he titulado los dos mensajes: El Eco y la Insuficiencia del Infierno. He tomado como texto clave a Romanos 11:22 porque obedece al mandamiento que estoy predicando en estos dos mensajes. El texto dice: “Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios”. Se nos manda a que miremos (a que contemplemos) no solo la bondad de Dios, la cual anhelamos mirar, ¡y debemos mirar! También se nos manda mirar (contemplar) la severidad de Dios, la que muchas veces no deseamos mirar.

No mirar la severidad de Dios es un acto de desobediencia peligroso y despreciable. Es semejante a un padre enseñando a un hijo cómo el botón rojo de la cocina es bueno (hace que hierva el agua para cocinar los espaguetis; transforma los huevos viscosos en un delicioso desayuno; hace estallar las rositas de maíz). El horno es bueno; pero no decirle nunca a un niño pequeño que este horno es muy peligroso, y que algunas veces puede herir gravemente si se usa de manera inadecuada, es en sí mismo un acto peligroso y despreciable. Por tanto el mandamiento a contemplar la severidad de Dios es un mandamiento lleno de amor. Y los que nos desaniman para no ver ni creer esta severidad (a pesar de todo su comprensible lenguaje) no nos están haciendo un favor.

El Rechazo del Punto de Vista Bíblico-Histórico del Infierno

De hecho, una de mis motivaciones para escoger este tema es que quiero advertirles que existe un gran número de líderes cristianos, respetados y amados, que están rechazando la comprensión bíblica histórica del infierno. Cuando digo comprensión bíblica histórica del infierno, me refiero, simplemente, a lo que está escrito en la declaración de fe de nuestra propia iglesia (que es la misma declaración de la BGC), es decir: Creemos en… el juicio final, la felicidad eterna de los justos, y el sufrimiento eterno de los malvados.

Según la creencia bíblica histórica sobre el tema, el infierno es el sufrimiento eterno. Ambas palabras son bíblicas e importantes: “eterno” (el infierno es para siempre y nunca tendrá fin) y “sufrimiento” (en esta condición eterna las personas están en un tormento consciente).

El Movimiento de la Ortodoxia a la No Ortodoxia

El abandono de esta verdad bíblica sigue el modelo de cómo otras enseñanzas bíblicas mal miradas están siendo abandonadas: el impulso de abandono no viene de la Biblia, sino de la cultura y de los impulsos emocionales subjetivos de las personas.

Por ejemplo, Clark Pinnock, escribió en 1990:

Fui inducido a cuestionar la creencia tradicional del tormento consciente eterno por la reacción moral y las amplias consideraciones teológicas, y no precisamente por su fundamento en las Escrituras. No tiene ningún sentido que un Dios de amor torture a las personas para siempre por sus pecados cometidos en el contexto de una vida finita… Es tiempo de que los evangélicos salgan y digan que la doctrina bíblica moralmente apropiada del infierno es la aniquilación, no el tormento eterno.1

Aquí tenemos el proceso clásico de cómo una persona pasa de ser ortodoxo a ser no ortodoxo. Las emociones personales y los deseos se combinan con los razonamientos especulativos sobre ideas generales, y toman preferencia sobre las enseñanzas y los textos bíblicos. Podemos ver el proceso en marcha guiando a las personas a abandonar otras enseñanzas bíblicas que de vez en cuando no encajan con el espíritu de la época (y parecen incoherentes para iluminar a las personas modernas).

Hace cuatro años John Stott escribió:

Emocionalmente, encuentro el concepto [de tormento consciente eterno] intolerable y no entiendo cómo las personas pueden vivir con esta realidad sin que sus sentimientos sean cauterizados o resquebrajados bajo la tensión… las Escrituras señalan en dirección a la aniquilación. 2

Tanto Pinnock como Stott (y otros hoy en día) argumentan que nadie va a un infierno de “sufrimiento eterno”. Más bien, si las personas no creen en Cristo son aniquilados; lo cual significa que dejan de existir en todos los sentidos. No tienen conciencia y no experimentan nada. Simplemente, dejan de existir.

Una Tremenda e Infinita Diferencia para las Misiones

Así que en respuesta a estos recientes desafíos pasé un largo tiempo, durante mi licencia en los escritos, luchando nuevamente con todo este tema (porque marca una diferencia tremenda en la obra misionera). La diferencia entre sufrir para siempre en el infierno si no confiamos en Cristo y dejar simplemente de existir es una diferencia infinita. ¿Puede notar la diferencia? No se trata de un ajuste pequeño en la enseñanza bíblica. Es enorme. La diferencia entre no existir y existir en un tormento eterno es una diferencia infinita.

Imagino a Dios encontrándose con Adolfo Hitler en el día del juicio final y diciendo: «Por toda tu arrogancia, incredulidad, odio y por toda la tortura, y la miseria que le causaste a millones de personas, mi sentencia para ti es que, de ahora en adelante, dejes de existir. No sentirás nada». Y si usted cree que dejar de existir sería un castigo terrible para Adolfo Hitler (o cualquier otra persona) pregúntese a sí mismo si usted era miserable durante alguno de los miles de años en que no existió antes de nacer. El dolor que usted experimentó por no existir sería el dolor que Hitler experimentaría si dejara de existir, no habría ningún tipo de dolor.

Contrario a la Enseñanza de la Escritura

Pero el problema principal de creer que los no creyentes simplemente dejarán de existir es que la Biblia enseña que los que no creen en Cristo serán castigados con sufrimiento eterno. En otras palabras, la aniquilación aleja a la iglesia de la verdad bíblica. Y siempre hiere a las personas y deshonra a Dios.

Cuando la Biblia dice: “Mira […] la severidad de Dios,” deberíamos hacerlo. Y la severidad de Dios incluye la verdad sobre la existencia del infierno como un castigo eterno. Escribí acerca de este tema en el primer capítulo del nuevo libro sobre la obra misionera; donde traté sobre dieciséis pasajes diferentes de las Escrituras.3 Como podemos ver, esta doctrina no se encuentra aislada.

La Mortandad y el Aterrarador Retrato del Infierno en la Escritura

Esta realidad es profunda y aterradora. Hablar de la severidad de Dios ligeramente, o no hacerlo, o hablar de ella de manera que cambie el sufrimiento por el hecho de no sentir nada, simplemente prueba que no comprendemos su horror. No he conocido de ninguna persona que haya exagerado los horrores del infierno. Escasamente podemos sobrepasar las imágenes que Jesús utilizó: “lloro y crujir de dientes”;4 “donde el gusano no muere” (Marcos 9:48); “fuego inextinguible” (Mateo 3:12; Marcos 9:23); “fuego eterno” (Mateo 25:41); “el infierno de fuego” (Mateo 18:9); “castigo eterno” (Mateo 25:46); “agonía en la llama” (Lucas 16:24). La parte importante de esta realidad es que estamos destinados a estremecernos. Estamos hechos para temblar y sentir temor. Estamos destinados a rechazar esta realidad. No para negarla sino para huir de ella a los brazos de Jesús, que murió para salvarnos del castigo eterno.

Apocalipsis 14:11 es probablemente la declaración más representativa del Nuevo Testamento con respecto al sufrimiento eterno de los que no se arrepientan. “Y el humo de su tormento asciende por los siglos de los siglos; y no tienen reposo, ni de día ni de noche”. Tormento por los siglos de los siglos. El castigo eterno de los pecadores no arrepentidos es una realidad enseñada en las Escrituras y por tanto es bueno que conozcamos sobre ella.

Una Solemne Advertencia al Concluir

Quiero concluir con una advertencia muy solemne. Simplemente usaré las palabras de Jesús: “Si tu mano o tu pie te es ocasión de pecar, córtatelo y échalo de ti; te es mejor entrar en la vida manco o cojo, que teniendo dos manos y dos pies, ser echado en el fuego eterno” (Mateo 18:8).

Les animo a seguir un proceso de reflexión sobre la Biblia que es contrario al razonamiento común de hoy en día. En vez de venir a la Biblia y decir: «Creo que el castigo eterno no es justo, y la Biblia no puede estar enseñándolo», mas bien debemos decir: «Ya que la Biblia lo enseña debe ser justo, por tanto, ¡oh cuán infinitamente horroroso debe ser el pecado! ¡Cuán infinitamente condenable debe ser tratar con desprecio a la gloria de Dios! ¡Cuán infinito debe ser el insulto a Dios cuando no confiamos en sus promesas! ¡Qué infinita belleza, gloria, pureza, y santidad debe tener Dios, que el sufrimiento eterno es un castigo justo y adecuado por la desobediencia a su Palabra! » La aniquilación reduce el pecado de alta traición a un delito menor. El infierno está destinado a llenarnos de temor ante la gloria que hemos despreciado.

Y nos resulta increíble que la muerte de un hombre (Dios mismo hecho hombre: Jesucristo) pueda soportar el castigo infinito en sustitución de todo el que se arrepiente y confía en él. El infierno es un eco de la gloria de Dios. Revela la grandeza de la gloria que ha sido rechazada y la grandeza del sufrimiento de Jesús porque él soportó ese infierno por todos los que creen.

1 Clark Pinnock and Delwin Brown, Theological Crossfire: An Evangelical/Liberal Dialogue, (Grand Rapids: Zondervan Publishing House, 1990), pp. 226-7.

2 David Edwards, Evangelical Essentials, with a Response from John Stott, (Downers Grove: Inter Varsity Press, 1988), pp. 314-320.

3 Daniel 12:2; Mateo 3:12 (Lucas 3:17); Marcos 9:43-48; Mateo 18:8; Mateo 10:28 (Lucas 12:4-5); Mateo 25:41,46; Mateo 26:24; Marcos 3:29 y Mateo 12:32; Lucas 16:26; Romanos 2:6-8; 2da a los Tesalonicenses 1:9; Hebreos 6:1-2; Judas 12-13; Apocalipsis 14:11; Apocalipsis 19:3; Apocalipsis 20:10.

4 Mateo 8:12; 13:42; 22:13; 24:51; 25:30

Please include the following statement on any distributed copy: By John Piper. © Desiring God. Website: desiringGod.org

6 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. joel tejada
    Oct 22, 2010 @ 16:25:20

    Tenemos que seguir a la palabra escrita de Dios, El es verdad, justo, santo,
    misericordioso y Su soberania es perfecta, aun cuando no lo comprendamos. Amar a Dios es obedecerle, y creer Su palabra
    contenida en la biblia, por lo que el infierno existe tal como lo dice la biblia.
    Debemos seguir la biblia, como fuente base y no filosofias sutiles del hombre
    asimismo, pedir sabiduria a Dios y al Espiritu Santo.

  2. Ricardo Paulo Javier
    Oct 22, 2010 @ 17:16:36

    Si, el infierno es una realidad, no debemos dejar engañarnos por el enemigo.
    saludos

  3. Laura.AzucenaCercado Maquilo n
    Oct 22, 2010 @ 19:04:39

    Hola ,hermanos y amigos.Voy hablar lo que el Espíritu me guíe no se de Teologia, yo no se nada tan solo lo que el Espíritu dice que hable. Nosotros,desde el comienzo de nuestra existencia comenzamos desobedeciendo a nuestro creador y dejando que el diablo nos atrapara cayendo en su manipulación de ambiciones y envidias ,Dios nos perdono . Perdimos el Edén ,nos dejo a nuestro libre albedrío Gènesis.C3-19 con el sudor de tu frente comerás el pan hasta que vuelvas ala tierra,porque de ella fuiste tomado, pues polvo eres, y al polvo volverás. Desde entonces creamos nuestro propio infierno y todo aquel que no cumplia la ley de Dios estaba desprotegido a merced del diablo ,estas personas estaban perdidos en su lujuria ambiciones maldades con el alma negra y sin el Divino amor ,de Dios. Tanto que el Señor destruyo dos ciudades Sodoma y Gomorra, porque en esas dos ciudades una sola persona justa hubo . Llegaron pues los ,dos dos ángeles Génesis C.19-V12-13 y dijeron los varones, ¡ tienes aquí alguno más’ yernos, y tus hijos y tus hijas ,y todo lo que tengas en la ciudad,sacalo de este lugar. 13.Porque vamos a destruir este lugar,por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová,por tanto ,Jehová nos ha enviado para destruirlo. Por lo tanto ,el mensaje es ,que Dios aborrece el pecado pero el ama al pecador,por su gran Micericordia, mando a su hijo Cristo ,pára lavar nuestros pecados, murío en la cruz del calvario y por su sangre fuimos salvos ,libres del pecado.Como no voy a adorar al Señor ,como no voy a alabar al Padre y al Hijo si es uno en el y el Espíritu Santo me lleva a el me prepara a cada instante de mi vida para estar en comunión con el y declaro que Cristo vive en nosotros en aquellos que aceptamos a Cristo como nuestro Salvador no necesito haber estado ahí haber visto su GLORIA .Si lo siento en cada instante de mi vida. El se Glorifica y el va de Gloria en Gloria 2.Tesalonicenses .C1.V3-4-5- Advertencia contra falsas doctrinas v3.Como te rogué que te quedases en Efeso, cuando fui a Macedonia,para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina,4 ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora 5.Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio,y de buena conciencia,y de fe no fingida. Por eso queridos lectores ,nosotros hacemos nuestro propio infierno, nosotros elegimos ir a la mansión que nos espera con Cristo a lado del Padre , el Todo poderoso ,siendo su Iglesia sin mancha y sin arrugas o al infierno a las llamas ardientes junto con los ángeles caídos para toda la eternidad ,amen la vida con el amor que Cristo nos enseña, amen a su familia ,sus padres sus hijos y a su prójimo con Espíritu y verdad tomémonos de la mano de Cristo aferrence de la Roca que es Cristo, por muy grande que sea el pecado el los perdonara ,el es nuestro abogado ante el Padre ,es grande su Mícericordia para con nosotros .Que el Señor Bendiga sus vidas

  4. Ketty Méndez
    Oct 23, 2010 @ 02:53:52

    ¡Lloro de gratitud por la gracia inmerecida de mi Padre Celestial!. Merecemos el infierno porque somos pecadores por naturaleza, orgullosos, infieles, desobedientes, egoístas y no creemos en las promesas del Señor. Pero bendito sea el nombre de nuestro dulce Salvador que en su amor y misericordia nos libró del infierno.
    Siempre he creído en la existencia de ese lugar de tormento pero nunca me había puesto a reflexionar sobre él y lo que implica pasar allí un tiempo sin fin. He escuchado decir que en el infierno no se experimenta la presencia de Dios (de ahí viene el tormento), pero ahora creo que Dios también está presente en ese horrible lugar a través de su ira y severidad.
    Todo esto nos debe llevar a la santidad, a valorar cada día el sacrificio de Jesucristo y también a tener compasión por aquellas personas que aún no conocen a Dios como Salvador y Señor de sus vidas.
    Gracias.

  5. Ricardo Paulo Javier
    Oct 23, 2010 @ 13:22:15

    Ketty
    EL infierno es una realidad. Todos somos merecedores. Nosotros los hijos de Dios hemos escapado de la condenacion por la gracia y el amor de nuestro DIos, que nos llamo a la salvación y nos abrió el entendimiento para aceptar el evangelio.
    Gracias por tu comentario
    saludos

  6. gatopardo
    Oct 24, 2010 @ 04:28:28

    La negación de un lugar de castigo eterno daría pie, desde el punto de vista del impío, a que la afirmación “…comamos y bebamos porque mañana moriremos.” sea verdadera, en abierta contraposición a la enseñanza bíblica.
    Que importante es lo que usted destaca respecto a la justicia y severidad de Dios en su artículo. Debemos cuidarnos de estos lobos con piel de oveja que pretenden presentarnos un cristianismo “light”, a la medida de los tiempos.
    Gracias Señor por librarnos de este castigo eterno.
    Bendiciones

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